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                  <text>ISSN 2007-1620

Humanitas
Universidad Autónoma de Nuevo León
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos

Núm. 39 Vol. III
Enero-Diciembre 2012

Letras

���HUMANIT AS
ANUARIO

Dr. Jesús Áncer Rodríguez
Rector
Ing. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓ

Dr. Ubaldo Orciz Méndez
Secretario Académico

Director Fundador
Agustín Basave Fernández del Valle

Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Garza Acuña
Direcror de Publicaciones

Director
Alfonso Rangel Guerra

Lic. Alfonso Rangel Guerra
D irecror del Centro de Estudios Humanísticos

Jefe de la Sección de Filosofía

Editor responsable

Cuauhtémoc Cantú García

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Corrección de estilo y cuidado editorial

Jefe de la Sección de Letras
Alma Silvia Rodríguez Pérez

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Diseño

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Circulación y administración

Jefe de la.Sección de Historia
Israel Cavazos Garza

lmprc~o en \léxico
Todo~ los. dcrt.•chos rt:s~rn.&lt;lo:~ Cop~ nght :?tll 2
CC"-thum:ir« m:ul. uanl.mx

�ANUARIO
HUMANITAS 2012
Letras

Alma Silvia Rodríguez Pérez
Coeditora

�,

INDICE

La literatura como construcción cívica y
política para una ci11dadanía postnacional o cosmopolita
9
RAFAEL AGUILERA PORTALES,

ISABEL ARÉVALO

DÍAZ DE URIBE, El constructivismo, con una nueva

actitud, disciplina y lenguqje. Análisis comparativo entre la escuela
tradicionalista, la constrttctivista y la actual enseñanza del derecho
25
VíCTOR BARRERA ENDERLE,

generación

Genaro Estrada y la crítica de la nueva
43

ALMA SILVIA RODRÍGUEZ PÉREZ, ELBA G. RODRÍGUEZ PÉREZ, Fin
de la aporía de género por la tríada de cognición, emoción y lenguqje
67
MARíA EUGENIA FLORES
TREVIÑo, Cosmogoníay gastronomía en las Genealogías de Margo Glantz
85
MAN-u-EL SANTIAGO HERRERA M.ARTÍNEZ,

LINo GARCÍA JR., Símbolos y temática en Elegía I ''al duque de Alba a la
1J111erte de su hermano menor: don Berna/dino de Toledo" de Garcilaso de fa
Vega
105

�JosÉ P ULIDO MATA,

El manda/a y la diplomacia: análisis hermenéutico

simbólico de "El hombrecito del plato" de A!fonso Reyes
RAMIRO REA,

127

La iconografía del Norte en las narconovelas fronten·Zfls 139

Lms RuBLú O, El México azul del duque Job

149

ELVIA EsTHELA SALINAS HINOJOSA, J UANA GARZA DE LA GARZA,

Conceptualización en el análisis del discurso (Primera parte)

167

La literatura como construcción cívica
y política para una ciudadanía
postnacional o cosmopolita*

Rafael Aguilera Portales**
RESEÑAS Y COMENTARIOS
AGUSTÍN GARCÍA GIL,

GABRIELA R.lvEROS,

Reseña del poemario ¿Cómo usar los qjos?
211

Alg,ín día, todo lo que llamamos
civilización, ct1l1t1ra,
edt1cació11 tendrá q11e comparecer
ante el)"ez i11/alibk de
Dio11isos (dios de la vida)"

Siete esqueletos decapitados de Antonio

Malpica

219

Friedrich ietzsche

MARÍA EUGENIA FLORES TREVIÑO, Diez ensqyos sobre la narratÜ'o

del noreste-. diez voces sobre la literatura nuevoleonesa

229

1. La literatura como edificadora y formadora ética para una
nueva ciudadanía
l\L\Rco AuREL10, f-lLÓSOFO EMPERADOR, insistía en que, para llegar a /
ser ciudadano del mundo, no bastaba con acumular conocimientos;
también deberíamos cultivar una cierta capacidad de imaginación
receptiva que nos permita comprender los motivos y las opciones de
personas diferentes a nosotros, sin verlos como extraños que nos

* Este artículo fue elaborado a parúr de una ponencia presentada en el Coloq11io
lntemacio11al de Ética, ciHdadanía y Educación celebrado en J unio del 2005 en la
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
** Profesor de teoóa política y juódica de la Facultad de Derecho de la Universidad
Autónoma de N uevo León e investigador del Grupo de Investigación de la UNED,
Derecho, Ciney Literatura de Madrid.
-

9

�Rafael Ag11ilera P01tale.r

amenazan, sino como seres que comparten con nosotros los mismos
problemas, incertidumbres y oportunidades. Las diferencias de
religión, género, raza, clases social, origen nacional dificultan el
esfuerzo de un auténtico encuentro intercultural; pero estas
diferencias, siguen moldeando "mundos interiores", deseos,
pensamientos y maneras de ver el mundo.
En este punto, las artes, las narrativas y el cine desempeñan un
papel vital puesto que cultivan los poderes de la imaginación que son
esenciales para la construcción de una ciudadanía cosmopolita. Las
artes cultivan las capacidades de juicio y s~nsibilidad que pueden y
deben expresare en las opciones de los ciudadanos. Hasta cierto punto,
esto se puede aplicar a todas las artes. La música, la danza, la pintura, la
escultura y la arquitectura, todas participan de la formación de nuestra
capacidad de entender a la gente que nos rodea.
El arte, la literatura y la ficción son medios apropiados e idóneos
para afrontar los males de nuestra sociedad. Las escenas de
fusilamientos de la Moncloa de Goya muestran el alto grado de
frialdad y carencia de sensibilidad al que puede llegar el ser humano.
Por ejemplo, el Bosco, el Greco, Alberto Durero, F. Bacon, Picasso
analizan en sus obras como el mal existe y se encuentra demasiado
cerca. La maquina fría y calculadora de las nuevas tecnologías:
Auschwich, Guernica, Hiroshima o los Gulag nos muestran los
planes atroces y terribles del infierno dantesco, la deshumanización
total, la experiencia más aterradora a la que fue sometido el ser
humano en pleno siglo X,'(.
El desarrollo de la imaginación narrativa y literaria debe asentar5e
tempranamente en la vida. A medida que los niños exploran las
historias, las rimas y las canciones -especialmente en compañía de
los adultos a quienes aman- se les conduce a prestar mayor atención
al sufrimiento de otros seres humanos semejantes. Rousseau decía
en el Emilio: "Dejémosles ver, dejémosle sentir las calamidades
humanas", "permitámosle contemplar todos estos abismos que lo
circundan y que escuche vuestra descripción, bien asido a ustedes
por miedo de caer en sus profundidades"
La literatura no trasforma la sociedad por sí sola, esto sería una

10

ingenuidad de nuestra parte. En este sentido, esperar cambiar años
de odio y discriminación institucionalizados mediante la sola
apelación a la fantasía. Pero como dice Martha Nussbaum: " o
obstante, la forma artística hace que el espectador perciba por un
momento a las personas invisibles de su mundo, y eso, por los menos,
es un comienzo de justicia social". 1
Algunos pensadores democráticos posteriores, interesados en la
literatura, como vehículo de construcción de ciudadanía, llegaron a
tener un particular interés por la novela, como género cuya aparición
coincidió con el surgimiento de la democracia moderna, apoyó,
consolidándola y fortaleciéndola. Al leer participativamente una
novela realista, el lector hace lo mismo que el espectador de la
tragedia, e incluso algo más. Se pone en contacto con lo común.

2. Marginalidad y sep aración drástica entre del ámbito
estético, ético y político
"¿De q11é te siroen tus
conocimientos
si no te imp11lsan a combatir?"
Jacob Boheme.

A11rora

uestra cultura, sin lugar a dudas, es la cultura del fogos, y esta se
articula desde distintos ámbitos y modalidades discursivas. La razón,
1

USSBAUM Martha, El mltivo de la humanidad. Una defe11sr1 clásica de la reforma de
la ed11cació11 liberal Andrés Bello, Barcelona, 2003, p. 132. NUSSBAUM Martha defiende
)' reivindica el legado cosmopolita de raíz estoico-kantiana y neo-aristotélica para
construu' una ciudadanía mundial frente al relativismo étnico-cultural, el nacionalismo
excluyente o el patrioterismo chabacano y localista. Por tanto, el cosmopolitismo de
Nussbaum frente al planteamiento universalista rawlsiano arranca de la tradición
estoico-ciceroniana, más cercano a la tradición y la cultura hispanoamericana, de
forma que podemos considerar a esta autora como una de las principales figuras del
neo-estoicismo norteamericano. Vease el excelente trabajo de LLANO ALONSO,
Fernando H., El h11manis1110 cos111opolita de /,11ma11uel Kant, Instituto de Derecho
Humanos "Bartolomé de las Casas, Dykinson, Madrid, 2002.

l1

�Rafael A,~llilera Po,tales

el logos conceptual, es, sin lugar a dudas, una herencia irrenunciable. Uno de los mejores patrimonios de nuestra tradición cultural occidental, desde los primeros diseños de su perfil con el
nacimiento de la filosofía en Grecia. Pero, no el único patrimonio;
forma parte de nuestra cultura; pero ni siquiera puede identificarse,
de manera excluyente, como vía única o superior de conocimiento
en la misma. Debemos abogar por una concepción abierta, plural y
heterodoxa de razón1 presente en otras esferas de la cultura. De
esta forma, la razón encuentra su presencia en el ritual, el mito, la
literatura, el pensamiento científico y filosófico, las artes.
La racionalidad occidental se ha construido sobre la distinción
entre ser y aparecer, mito y logos, ficción y realidad, doxa y episteme.
Estas oposiciones binarias se han impuesto como canónicas y
absolutas dentro del campo del conocimiento haciendo
infranqueable las fronteras entre los distintos géneros de discurso y
conocimiento. Platón, es el primer filósofo que arroja al poeta y al
artista fuera de la República ideal 2 estableciendo una similitud entre
poesía y mito. Sobre esta oposición se va a construir la difícil y
compleja arquitectura platónica del saber donde la poesía, las artes
y la retórica sofística van a ocupar un lugar preponderantemente
negativo. Platón vio un peligro en los poetas épicos y trágicos que
cautivaban al público presentando héroes que no eran
autosuficientes, "mal ejemplo para sus educandos", por eso la poesía
y la tragedia debían ser desterradas y marginadas de la educación de
los ciudadanos de la República. Hoy en día nos urge una concepción
humanista y pluralista de racionalidad pública frente a la concepción
limitada, estrecha y cientificista de racionalidad.
La literatura, la poesía y la filosofía son narrativas plurales,
abiertas ligadas a la memoria de nuestra civilización que encuentran
su espacio común en proporcionarnos sentido. Estos modos de
2 Platón fue el primer filósofo que arroja al poeta fuera de la repubüca ideal
estableciendo una similitud entre poesía y mito, entre literatura y doxa, narrati\·a y
conocimiento superficial y engañoso. Sobre esta oposición se va a construir la difícil
y compleja arquitectura platónica del saber donde la poesía, la literatura, las arces yla
retórica sofística ocupan un lugar preponderantemente negativo.

12

conocimiento pretenden dotar de significación la existencia humana
y el mundo, aportándonos nuevos horizontes, e impregnando de
sentido nuestra aprehensión del mundo exterior. Como dice la
filósofa andaluza María Zambrano: poesía y filosofía son, desde el
principio, dos especies de caminos, que en privilegiados instantes,
se funden en uno solo. Un camino abierto hacia el horizonte que se
va despejando, el horizonte de sentido.
Tradicionalmente, se ha utilizado la distinción entre moral y lo
meramente estético para relegar la literatura a un plano secundario
dentro de la cultura y sugerir que las novelas y los poemas son
irrelevantes para la reflexión moral. No obstante, lejos de esta visión
meramente esteticista, la literatura posee enormes connotaciones e
implicaciones morales y políticas. De esta forma, la literatura se
convierte en un ejercicio práctico de construcción moral y político,
y la novela sería sinónima de "utopía democrática" y de
razonamiento ético contextual. La retórica de nuestra sociedad da
por supuestas la mayor parte de las oposiciones y esto es un obstáculo
para el desarrollo de una cultura democrática liberal.

3. La literatura como construcción ética, social y política
Una d_e las ~ensadoras contemporáneas que considera que las
narraciones literarias son particularmente adecuadas para describir
la experiencia moral es Martha Nussbaum. Las narraciones literarias
conceden prioridad a lo particular sobre las reglas o principios generales. Esta pensadora se pronuncia por un tipo de teoría moral
alternativa y diferente a las doctrinas clásicas kantianas y utilitaristas.
De este modo, acercarse a la literatura, en particular a la novela,
resulta instructivo para esclarecer el tipo de cuestiones y preguntas
qu~ aquellas doctrinas excluyen. Ampliando la investigación ética
ª ciertas dimensiones de la experiencia real donde los sujetos se
enfrentan a decisiones existenciales importantes.
"La novela construye un paradigma de un estilo de razonanúento
ético que es especifico al contexto sin ser relativista, en el que
obtenemos recetas concretas y potencialmente universales al

13

�&amp;:fr1drlg11ilera Portales

presenciar una idea general de realización humana en una situación
concreta, a la que se nos invita a entrar mediante la imaginación. Es
una forma valiosa de razonamiento público, tanto desde una
perspectiva intracultural, como de una intercultural. En general, la
novela lo alienta en mayor grado que la tragedias griegas, los cuentos
o los poemas líricos." 3
Una de las características importantes de la novela moderna es
su pluralidad de voces narrativas, su polifonía constante y
permanente que nos sitúa ante una verdadera representación teatral
de la vida. Esta polifonía de la novela nos plantea contradicciones,
ambigüedades, dilemas, conflictos y nos abre un espectro amplio
de múltiples interpretaciones. Las lecturas de éstas posibilitan al
lector no sólo ampliar su imaginación y su mundo; sino la posibilidad
de construir un razonamiento ético sólido y profundo sobre la vida
rrusma.
"No resulta extraño, entonces, que se acuda a al literatura y a
otros textos y estudios empíricos, para intentar llenar el vacío de las
reflexiones descontextualizadas. Parecería que el tipo de
"descripciones densas" (para seguir la expresión acuñada por Clifford
Geertz en los textos etnográficos) que encontramos en la literatura
nos ofrece un material muy rico para la reflexión sobre cuestiones
morales [.. .)" 4
A través de la literatura nos acercamos a todo lo que ha acontecido
en el mundo o todo lo que puede acontecer. De esta forma, las
novelas pueden aproximarnos a la filosofía moral, no conduciéndonos a una disciplina académica, sino poniéndolas en contacto
con la más profundo de nuestras búsquedas en el terreno de la
práctica, tanto respecto a nosotros mismos como en nuestra relación
con los otros. La novela no sólo nos involucra en una participación

amis~osa de las av~nturas de un personaje concreto, sino que nos
amplia nuestro horizonte mental de lo que podría suceder en nuestras
vidas.
Las novelas son idóneas porque su estilo no es una cuestión
meramente estética o neutral sino que aborda y profundiza en
cuestiones valorativas importantes para el ser humano. Cada
lenguajes literario o estilo del autor avanza a lo que se puede
denominar "pretensiones de validez" (the estatement style makes),5 0
en otras palabras, un modo de entender la experiencia vital, las
actitudes y sentimientos morales. Las novelas muestran -a vecesmejor ~ue un ~atado, conductas, dilemas, respuestas particulares a
deterrrunadas situaciones. La capacidad de integrarnos en ciertos
detalles, situaciones y dilemas, a través de la lectura de una novela
nos permite percibir los conflictos morales tal y como aparecen e~
~a r~a_lidad. La li~eratura nos muestra las formas de conducta y vida
individual y social tal y como acontecen en la realidad.
Esta complejidad de una obra nos facilita afinar el juicio como
lect~r~s_, por consi~iente, el desarrollo de la imaginación, una mayor
sensibilidad se extienden a la esfera pública. El lector se encuentra
en la situación de comprender más y mejor la complejidad de la
vida y esto le ayudará a formar actitudes en su conducta como
ciudadano. La "imaginación compasiva" crea, en fin, las condiciones
para la responsabilidad cívica.

33.

4. Hacia una educación humanística, cívica y política
La cultura griega antigua asignó enorme importancia al drama trágico
porque le preocupaba la educación moral de los jóvenes adultos.
De este modo, ir a presenciar una tragedia no se entendía sólo como
u~~ mera "experiencia estética", sino también una "experiencia
cm~a y política". Los festivales de tragedia del siglo V a.C. eran
festivales cívicos durante los cuales todas las otras funciones cívicas
se suspendían y todos los ciudadanos se reunían. Pero, centrémonos
más en profundidad. ¿Cuál era la educación cívica que las tragedias

~ HERRERA LIMA María: El punto de vista moral en la literatura en López De
La Vieja, M.T. (ed.) Fig11ras del ugos: entre la Filosoftay la Litera/11ra. Madrid. F.C.E.
1994.

; Véase NUSSBAUM, M., Love 's Knowledge. fasqys 011 Philosopf?y a11d Literat11re
(Oxford, Oxford Uruversity Press, 1990).

3

NUSSBAUM,}11stüiapoética, Santiago de Chile, Editorial Andrés Bello, 1997, p.

14

15

�Rqjáel Ag11ilem Por1úles

querían promover? Las tragedias familiarizan ~ joven ciudadano
con las cosas malas que le podrían suceder en la vida humana, mucho
antes de que la vida misma se encargue de hacerlo. La importancia
del sufrimiento y de las pérdidas que lo inspiran sean algo
inequívocamente patente para el espectador, de esta forma, los
re.c ursos poéticos y visuales del drama tienen peso moral. Se
producía, así, una identificación empática durante el proceso de
escenificación de la obra.
Las tragedias muestran obsesivamente las posibilidades y debilidades
humanas, y hacen ver el contraste entre la vida humana en tanto tal y
las vidas menos limitadas de dioses y semidioses. Las tragedias piden al
futuro ciudadano varón del mundo de la antigua Grecia que se
identifique con lo que podría llegar a ser- un mendigo, exiliado, general
0 esclavo- sino también con muchas personas que en cierto sentido
nunca podría llegar a ser, como un troyano, persa, o africano, o una
esposa, hija o madre. Por ejemplo las tragedias griegas. El dr~ ~~plora
las igualdades y las diferencias. Con la identificación explora posibilidades
reales que podrían pasarnos a todos.
De este modo, lejos de ser obras maestras sin una agenda política,
estos dramas estaban directamente vinculados con los debates
democráticos sobre el trato a los prisioneros de guerra. Estas experiencias
radicales y dramáticas se dieron en una sociedad extre-madamente
represiva de las mujeres, aun para las normas de su época.
Hoy por hoy, ante la pregunta y desde nuestro legado cultural
greco-romano ¿ merece la pena que un estudiante de Derecho,
arquitectura o medicina conozca a Séneca, Voltaire y Cervantes?
·Qué puede aportar las artes visuales y las narrativas en su formación
~ívico-politica? Es muy posible que un arquitecto o un médico no
necesiten conocer a Séneca o Cervantes, pero tal ignorancia no se
le puede permitir a un ciudadano de una democracia constitucional
avanzada. Si el objetivo de la Educación es formar ciudadanos libres,
críticos, autónomos, capaces de servirse de sus propios recursos )'
facultades. El objetivo de la educación es, por esto mismo, no sólo
dar conocimientos que capaciten para realizar la vocación deseada
(el oficio), sino que además aportarles ciertas maestrías en el arte

16

de vivir, habilitarlo para el mundo en el cual va a vivir como un
ciudadano democrático. Una auténtica educación humanista no debe
de perder de vista el valor y el sentido de las humanidades en su
sentido clásico.
La educación no es una trasmisión de saberes enciclopédicos, ni
trasmisión de conocimientos específicos para ejercitar un
determinado oficio. Educar a un ciudadano es cultivarlo, enseñarle
a dudar asunciones y convenciones dadas a priori, enseñarle a pensar
y razonar por él mismo, liberarlo de la tiranía de la costumbre,
mostrarle que vive en un mundo complejo y ayudarle a imaginar las
visiones de la realidad de los demás. De este modo, el desarrollo de
la imaginación narrativa es importante como habilidad que integra
al individuo en la colectividad o sea como capacidad de pensar
cómo sería estar en el lugar de otra persona para entender el mundo
desde el punto de vista del otro. Jean Rostard decía que la cultura
"lo que el hombre añade al hombre". La educación es, en este sentido,
una modelación efectiva de lo humano.
"Por esta razón la literatura es tan importante para el ciudadano,
como un medio de expansión de afinidades gue la vida real no puede
cultivar de modo suficiente. La promesa política de la literatura es
que nos puede transportar, mientras seguimos siendo nosotros
mismos, a la vida de otro, revelando las similitudes, pero también
profundas diferencias" 6
De aquí se desprende un uso reflexivo de la literatura e incluso
argumentativo. Deliberación, aprendizaje y memoria son los
principales argumentos a favor del análisis de cuestiones prácticas
a través de la literatura. La narrativa como instrumento de
aprendizaje- uso formativo- ha despertado bastantes expectativas, a
pesar de que no siempre es efectivo o no les en todas las cosas.
ussbaum trata de conectar de forma directa la narración de
6

NUSSBAUM, M.: El mltivo de la hHmanidad. U11a defema clásica de la reforma de la
ed11cació11 liberal Andrés Bello, Barcelona, 2003. p. 153.

17

�Rtifael Ag11ifm1 P01ta!es

historias con la adquisición de habilidades, así como el desarrollo
de actitudes. Lo literario muestra un excelente perfil, presentando
como un espacio de posibilidades, un medio apropiado para mostrar
diferencias, matices, situaciones, necesidades... A través de escritores
como Charles Dickens, W. James, M. Proust, S. Beckett, Whitman,
la autora defiende dos posiciones interesantes. La primera, lo
imaginario como "cultivo" de la sensibilidad, y como consecuencia,
los efectos positivos de la educación de la sensibilidad en una
ciudadanía cosmopolita.

S. El cultivo de una ciudadanía mundial, postnacional o
cosmopolita
Normalmente, el objetivo de producir ciudadanos del mundo se
opone profundamente al espíritu de la política de fomento de la
identidad grupal, según la cual la afiliación primaria de alguien es
hacia el grupo local, ya sea religioso, cultural, étnico o de género.
Desgraciadamente, gran parte de la enseñanza académica de la
literatura se inspira en el espíritu de las políticas de identidad. Bajo
el distintivo de multiculturalismo. En consecuencia, es cierto que
vivimos juntos en el planeta y el planeta se nos empequeñece; pero
también lo es que en todas partes se fortalecen y multiplican los
agrupamientos comunitarios, las asociaciones fundadas en una
pertenencia común, las sectas, los cultos, los nacionalismos, y que
las sociedades vuelven a convertirse en comunidades. os
encontramos ante la realidad de que cuando estamos todos juntos,
no tenemos casi nada en común, y cuando compartimos unas
creencias y una historia, rechazamos a quienes son diferentes de
nosotros. ¿Estamos viviendo la historia de esa ruptura de las
sociedades nacionales en beneficio, por un lado, la globalización e
internacionalización y, por el otro, de los nacionalismos agresivos o
las comunidades cerradas? Este retorno a la comunidad, ya
anunciado por Tónnies a fines del siglo XIX, El retorno de las comunidades trae consigo el llamado a la homogeneidad, la pureza, la
unidad, y la comunicación es reemplazada por la guerra entre quienes
ofrecen sacrificios a dioses diferentes.

18

l\fartha ussbaum defiende un cosmopolitismo global desde un
posicionamiento moral y político, nuestra principal lealtad debe ser
con el común de la humanidad, y los primeros principios de nuestro
pensamiento práctico deben respectar el igual valor de todos los
miembros de la comunidad. El cosmopolitismo" es una postura
controvertida, una tendencia del pensamiento moral a la que se
oponen quienes se resisten a su ideal de ciudadanía mundial en
nombre de sensibilidades y apegos arraigados en la filiación grupal
o en la tradición nacional.
El cosmopolitismo como cultivo de la humanidad requiere o
precisa de tres actitudes esenciales: 1º. Siguiendo el ideal socrático
de vida examinada, autoexamen crítico y cuestionamiento de las
propias tradiciones y cultura. 2°. La capacidad de verse a sí mismos
no solo como ciudadanos pertenecientes a una región o grupo, sino
también como seres humanos vinculados a los demás seres humanos
por lazos de reconocimiento y preocupación mutua. 3º. Además
de conocimiento factual, se requiere imaginación narrativa.
Por tanto, debemos contribuir a través de la imaginación narrativa
a desarrollar una imagen del kosmu polités (ciudadano del mundo),
aduciendo que cada uno de nosotros habita en dos comunidades: la
comunidad local en la que nacemos, y la comunidad de deliberación
y aspiraciones humanas.
Una de las pensadoras contemporáneas gue cree que las
narraciones literarias son particularmente adecuadas para describir
la experiencia moral es Martha ussbaum. Las narraciones literarias
conceden prioridad a lo particular sobre las reglas o principios
· NUSSBAUl\f Martha defiende o reivindica el legado cosmopolita de raíz estoicokantiana y neo-aristotélica para construir desde una ciudadanía mundial frente al
relati,~smo étnico-cultural, el nacionalismo excluyente o el patrioterismo chabacano
)' localisra. Por tanto frente al planteamiento universali sta rawlsiano el
cosmopolitismo de ussbaum arranca de la tradición estoico-ciceroniana, más cercano
a la tradición y la cultura hispanoamericana, de forma tal que podemos considerar a
esta autora como una de las principales figuras del neo-estoicismo norteamericano.
Véase el excelente trabajo de LLANO ALO1 SO, Fernando H., El b11ma11ismo
cosmopolita de l111111a1111el Ivmt, Instituto de Derecho Humanos "Bartolomé de las
Casas, Dykinson, Madrid, 2002.

19

�Rqfáel /-k11ilera /&gt;o,tales

generales. Esta pensadora se pronuncia por un tipo de teoría moral
alternativa y diferente a las doctrinas clásicas kantianas y utilitaristas.
De este modo, acercarse a la literatura, en particular a la novela,
resulta instructivo para esclarecer el tipo de cuestiones y preguntas
que aquellas doctrinas excluyen. Ampliando la investigación ética~
a ciertas dimensiones de la experiencia real donde los sujetos se
enfrentan a decisiones existenciales importantes.
A través de la literatura nos acercamos a todo lo que ha acontecido
en el mundo o todo lo que puede acontecer. De esta forma, las
novelas pueden aproximarnos a la filosofía moral, no conduciéndonos a una disciplina académica, sino poniéndolas en contacto
con la más profundo de nuestras búsquedas en el terreno de la
práctica, tanto respecto a nosotros mismos como en nuestra relación
con los otros. La novela no sólo nos involucra en una participación
amistosa de las aventuras de un personaje concreto, sino que nos
amplia nuestro horizonte mental de lo que podría suceder en nuestras
vidas.
Martha ussbaum expresa: "Creo que Tagore estaba en lo cierto
al observar que, en el fondo, el nacionalismo y el particularismo
etnocéntrico no son ajenos uno del otro, sino que son afines; que el
apoyar los sentimientos nacionalistas llega, en última instancia, a
subvertir incluso los valores que mantienen unida a la nación, puesto
que tales sentimientos sustituyen los valores universales y
9
sustantivos de justicia y derecho por un pintoresco ídolo".
Cuando Diógenes, el cínico, respondió "Soy ciudadano del
mundo" quiso decir, aparentemente, que se negaba a ser definido
USSBAUM Marcha, El mltivo de la b11111a11idad. Una defensa clásica de la refor111n dt
In ed11mció11 liberal. Andrés Bello, Barcelona, 2003.
9
USSBAUM Martha C. (comp.), Los límites del pattiotismo. Identidad, perte11e11cia_1
ci11dada11ía 1111111diaL Paidós. Barcelona, 1999, p.15 Martha ussbaum, basándose en
el cosmopolitismo esroico de Marco Aurelio, Cicerón y Séneca así como en Emerson
y Thoureau, es fuertemente autocrítica con el etnocentrismo excluyente creciente. La
profesora r ussbaum señala la apabullante ignorancia de su propio país (USA) en
cuanto se refiere a la mayor parte del resto del mundo y aboga por una educación
cosmopolita para aprender más acerca &lt;le nosotros mismos y superar, de este modo.
un etnocentrismo raJical y excluyente potencialmente peligroso.

x

20

por sus orígenes locales y su pertenencia grupal, unos elementos
que resultaban centrales para la imagen que de sí mismo tenía el
hombre griego tradicional. La pensadora Nussbaum distingue dos
versiones del cosmopolitismo, 10 una versión exigente y otra versión
más flexible del ideal clásico del cittdadano del mundo. La más exigente
es el ideal de ciudadano cuya lealtad principal es para con los seres
humanos de todo el mundo y cuyas lealtades nacionales, locales o
grupales son secundarias. La versión moderada compatibiliza ambas
lealtades tratando de armonizarlas. Estas dos versiones se han dado
en el estoicismo romano. ussbaum simpatiza con la versión más
estricta; pero entiende que la versión más blanda e inclusiva es más
acertada a nuestro mundo actual.
Los estoicos, posteriormente, desarrollaron su imagen del Kostnou
polités aduciendo que cada uno de nosotros habita en dos
comunidades: la comunidad local en la que nacemos, y la comunidad
de deliberación y aspiraciones humanas que es "verdaderamente
grande y verdaderamente común, en la que no miramos esta esquina
ni aquella, sino que m:dimos las fronteras de nuestra nación por el
sol" (Séneca, De otio) Esta es la comunidad de la que básicamente,
emanan nuestras obligaciones morales, se trata del reconocimiento
de la humanidad, de cifrar la lealtad.
ussbaum concuerda con la idea de los estoicos de que la
ciudadanía mundial no implica la creación de un Estado mundial,
nos encontraríamos, por tanto, en el "reino de los fines" de Kant, es
decir, dentro de un ideal regulativo más que una propuesta políticojurídica concreta, y en este sentido, la lealtad máxima es la debida a
la comunidad moral de todos los seres humanos.
Analizando el problema de un orden político justo continuará la
~are~ de que la justicia es una tarea institucional, una tarea que
implica no sólo al Estado-nación fundamentalmente, "pues la tarea
de asegurar los bienes básicos de la vida para todos (libertades y
)

111

AGRA ROMERO, María Xosé, "Ciudadanía: Fronteras, círculos ,,
cosmopolitismo" en Anales de la Cátedra Fm11cisco S11órev Universidad &lt;le Granad;,
36, 2002, pp. 9-28. Como señala María Xosé Agra Nussbaum se ocupa de mostrar
la &lt;leuda de Kant con el cosmopolitismo estoico antiguo sobre todo con Cicerón.

21

�Rt!f'ael / lg11ilera Portales

oportunidades y bienes materiales) es la tarea de las instituciones
políticas." 11
Nussbaum se muestra cautelosa sobre la posibilidad de un
gobierno mundial, aunque no descarta que la comunidad
internacional debe presionar cada vez que más a las naciones que
rehúsan reconocer los derechos humanos, creando así al menos un
gobierno trasnacional tenue (thin); sin embargo, muestra un cierto
escepticismo al manifestar que no existe garantía alguna de que el
gobierno mundial lo vaya a hacer mejor que los Estados-nación. La
tarea es interdisciplinar, o sea, trabajar en los Estados-nación, a
pesar de sus fallos, porque son "los lugares más manejables para
presionar por la justicia".
"La perspectiva de ussbaum, veíamos, va en la dirección de
una teoría de la justicia global que está aún por articularse, pero no
por ello se detiene. En este sentido su concepción se nuclear en
torno a la necesidad de abordar los graves y urgentes problemas de
pobreza en el mundo, de desarrollo y, muy en especial, la situación
de las mujeres pobres en los países pobres. Abogando por un
feminismo internacional."12
Las democracias pluralistas de Occidente se configuran por una
cultura que a menudo se califica, y con buen motivo, de racista,
sexista e imperialista. Una cultura muy preocupada por no ser
racista, sexista e imperialista, así como por ser eurocéntrica, de
estrechas miras e intelectualmente intolerante. Una cultura que se
ha vuelto muy consciente de su capacidad para la intolerancia
criminal y con ello más atenta a la intolerancia, más sensible a la
deseabilidad de la diversidad, que cualquier otra cultura de la que

tenemos noticia. Los occidentales debemos esta conciencia y
sensibilidad, más a nuestros novelistas, cineastas, escritores ya a
las artes en general, y no sólo a los filósofos o poetas.

N USSBAM, M., "PoliticalA 11i111als: L.J,ck, LJJveand Dig11i!J"art. Cit. Nussbaum trata de
articular una teoría de la justicia distributiva global que incide en cómo las naciones ricas
del mundo están vinculadas a la historia &lt;le la dominación y explotación de los países
pobres y que por ello son responsables de dicha situación; YOU G, Iris Marion, Lz
j11sticiay la política de la diferencia, trad. de S. Álvarez, Cátedra, Madrid, 2000.
12
USSfü\UM, M., Sex and SocialJmtice, O xford University Press, Oxford, 1999 Y
\'&lt;!ornen and Human D eYelopment, Cambridge Universiry Press, Cambridge, 2000;
YOUNG, Iris Marion, La j11stiria y la política de la diferencitl, trad. de S. Alvarez,
Cátedra, Madrid, 2000.
11

22

23

�El constructivismo, con una nueva
actitud, disciplina y lenguaje. Análisis
comparativo entre la escuela
tradicionalista, la constructivista y la
actual enseñanza del derecho
Isabel Arévalo Díaz de Uribe*

Introducción

en que nuestro país necesita de todos sus
mexicanos, conscientes, trabajadores, entusiastas, disciplinados y
solidarios.
La educación es la base del progreso de una nación, por lo que
en la universidad está la esperanza de la sociedad mexicana, porque
en ella se instruyen y se forman los jóvenes que dirigirán los rumbos
de nuestra Patria, retomando los valores y superando las
competencias requeridas.
Como docentes universitarios, tenemos que estar a la vanguardia de
las necesidades que requiere el campo de la educación superior, para
que los egresados cumplan con las altas expectativas que requiere
México en su interior y en sus interacciones con el resto del mundo.
Partir con antecedentes que no favorecen la dirección del rumbo
a tomar, transforma esta circun stancia en un enorme reto de grandes
dimensiones; sin embargo, no es de buenos mexicanos el decir que
no se puede lograrlo.
H E~10s LLEGADO AL PUNTO

"Maestra en Ciencias. Profesora investigadora de la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales, UANL.

25

�IsabelAréralo Díaz. del 'lihe

Estamos en el momento de las grandes decisiones, empezando
por cada uno de nosotros, para lo cual tenemos en principio que
estar dispuestos a aprender a desempeñar nuestra labor docente,
con los nuevos lineamientos educativos de acuerdo al constructivismo, del cual, en el presente trabajo se aclara su definición, su
relevancia, sus ideas principales, tomando en cuenta que los tiempos
no sólo han cambiado, sino que nos encontramos en circunstancias
sociales muy adversas, que nos dificultan todavía más nuestra
misión, pero que tenemos que superarla, porque somos "Formadores
Integrales" de los futuros profesionistas; también, se muestran un
par de cuadros comparativos muy interesantes, con la idea de ofrecer
una visión panorámica, que nos señalan de dónde partimos, en donde
estamos y qué esperamos lograr, (en una superación continua, desde
luego), y la otra comparativa, se destacan las competencias que
han de desarrollar los operadores del derecho, entre las que se ensalza
el lenguaje verbal y no verbal como clave del éxito personal y
profesional; por último, se exponen al final algunas conclusiones,
no para terminar un simple trabajo, sino para mantener las ideas
frescas y seguir hacia adelante.

1. Concepto del constructivismo
El constructivismo se define por el Diccionario1 como la "Teoría
filosófica que se basa en la interacción que se establece entre las
ideas innatas y las que se adquieren con la experiencia.
Se ratifica en el campo de la psicología, donde también se define
como: La teoría que sostiene que el niño crea su modo de pensar y
conocer de manera activa, es decir, mediante la interacción entre la
información que le proporciona la realidad exterior y sus estructuras
del conocimiento. 2
Ahora bien, se ha dirigido esta concepción al área de la educación,
introduciéndose así una nueva corriente educativa, en donde se
Varios Autores, Diccionalio enadopédico de la ed11cación, Ediciones Ceac, Barcelona.
España,2003,p.99.
2 Varios Autores, Diccionario enciclopédico de la ed11cació11, Ediciones Ceac, Barcelona.
1

rompe el paradigma que se tuvo siempre, ya que ahora la figura
central del proceso del aprendizaje es el alumno, quien tiene que
construir su conocimiento, conforme a su proyecto de vida, y de
acuerdo con su perfil y preferencias personales, actuando con
autonomía, responsabilidad, y disciplina, y orientado a su vez, por
la figura del profesor, que actúa como su orientador y facilitador en
dicho proceso de aprendizaje.
Por lo tanto, los papeles cambian radicalmente, pues el profesor
debe dejar de ser el conferencista magistral de la clase, para cederle
la voz al alumno, y así exponga las ideas que tenga sobre el tema a
tratar, lo cual le exige una investigación y estudio previo a la sesión.
Para ello, tiene que desarrollar su habilidad para investigar, pensar,
analizar, lo cual a su vez, le exige una buena administración de su
tiempo, saber leer, disciplina, responsabilidad, perseverancia y
entusiasmo, entre otras competencias, a fin de asumir una postura,
saberla exponer y argumentar, y construir conocimiento.
Por su parte, el profesor también tiene que desarrollar la habilidad
de aprender a escuchar, a ser tolerante y respetuoso con las ideas
ajenas, a ser empático, y saber orientar o guiar al alumno.
Definitivamente, es un cambio radical que exigen los nuevos
tiempos, que se abren a una Educación Integral, basada en
competencias diversas, por lo que hay que trabajar mucho en ello,
empezando por nosotros los docentes, que suponemos ser el ejemplo
a seguir, por lo que no debemos defraudar la confianza que se nos
ha depositado para lograr este reto ineludible, a fin de que los
alumnos hagan frente a las exigencias del futuro, que ya ha llegado.

Relevancia del constructivismo
La palabra "constructivismo" se ha utilizado para designar cosas
totalmente diferentes, y ha adquirido una mayor relevancia en: 3
A. La epistemología, por considerar que la realidad que creemos
conocer no es lo que existe, sino que es una construcción del
pensamiento de cada persona, según su respectiva experiencia vivida,
1

España, 2003, pp. 99 y 130.

26

Ander Ezequiel, Diccionario de pedagogía, B11enos Aires, Argentina, 1999, pp. 63 a 65.

27

�lsahelAdvalü Dia::;_de [ "rihe

por lo que entonces, cada uno actuamos en consecuencia.
B. Y, de manera particular, se promueve en la psicopedagogía,
en donde ha adquirido una relevancia mayor en el campo de la
Educación, ya que su principal perspectiva es '¿ Cómo adquirimos
/os conocimientos ?"; y atendiendo a esta interrogante, el constructivismo constituye el marco teórico-referencial de algunas
propuestas de reformas educativas, como en España, Argentina,
Bolivia, Chile y Paraguay. Algunos de sus principales representantes
son: Wallon, Piaget, eiser, Vygotsky, Ausubel, ovak, Bruner,
Dirver, Coll, Carretero y otros. Así, se trata como de un marco
explicativo que permite:
· Diagnosticar y planificar los procesos educativos, en general y
·Orientar la forma de llevar a cabo el proceso de la EnseñanzaAprendizaje, en particular.
· Resolver las dificultades de espacio en las instituciones
educativas, y de tiempo limitado en aquellas personas que quisieran
estudiar, además de trabajar.
· D edicar mayor tiempo a las materias, que están directamente
relacionadas con su proyecto profesional de vida.

Ideas fundamentales de la concepción costructivista:4
1ª El alumno relaciona la información nueva, tomando en cuenta
sus conocimientos previos.
2ª El alumno le da un significado a las informaciones que recibe,
y así es capaz de construir
un esquema de conocimiento relativo a ese contenido (Teoría
de la asimilación: Ausubel )
3ª El educando es el responsable último e insustituible de su
propio aprendizaje.
4ª E l aprendizaje no excluye la necesidad de ayuda externa.
5ª Se necesita un apoyo (el profesor, compañeros, padres, amigos,
TV, radio, prensa, computación, etc, para establecer el andamiaje
que le ayude a construir conocimiento. (Estas personas o cosas que
4

Varios Auto res, F:nciclopedia general de la ed11cació11, T. I, E d. Océano, Barcelona.

influyen en el conocimiento que construye el alumno, se dice que
actúan en la llamada "Zona de desarrollo próximo".
6ª Los conocimientos adquiridos en un área, se ven potenciados,
cuando se establecen relaciones con otras áreas.
7ª El profesor debe ser un orientador que guía el aprendizaje del
alumno, intentando que éste se aproxime a lo que se considera como
conocimiento verdadero.
8ª La actividad mental constructiva del alumno se aplica a
contenidos que ya están muy elaborados previamente; es decir, los
contenidos son el resultado de un proceso de construcción, a nivel
social.
Entonces, el profesor, el alumno y el contenido curricular son
los tres elementos implicados en el proceso de la construcción del
conocimiento, que se relacionan formando el denominado
'Triángulo Interactivo"; sin embargo, se subraya el papel activo del
a/11111110 en el aprendizaje para que pueda introducirse con autonomía,
responsabilidad, disciplina, perseverancia, etc., al ámbito profesional
y a la sociedad, con las competencias que la vida le requerirá.
De esta forma, en la escuela, el alumno ( partiendo de sus
conocimientos previos) aprende y se desarrolla en _la medida en que
tengan trascendencia las materias que se configuran en el contenido
(que se presenta en el currículo escolar, en un amplio abanico para que
el alumno seleccione las que sean pertinentes para su proyecto de vida
pr~~esional), y en donde el profesor, actúa como guía, mediador y
fac~tador en la interacción que haya entre el alumno y la cultura,
aplicando estrategias y métodos adecuados, para que el proceso de
aprendizaje de sus alumnos sea verdaderamente sigru'ficativo es decir
'
'
que deje una huella propositiva, generando así, poco a poco una
transformación en la personalidad de ellos, a fin de que sean cada vez
más aptos para ir generando nuevos conocimientos.
Desde luego, en este proceso de participación compartida entre
el profesor y el alumno, éste debe de tener una gran disponibilidad,
pues de él depende en primer término la responsabilidad, ya que es
el centro del proceso de la enseñanza-aprendizaje, en virtud de que
el objetivo prioritario, es potenciar las capacidades del alumno para

1998, p. 279.

28

29

�Isahe/Arémlo Diazdl' Urihe

aprender y pensar, para la toma de decisiones propias.
El constructivismo representa un cambio de paradigmas rígidos
y estrictos, hacia aquellos más flexibles y abiertos, que no pierden
por ello, su validez y autenticidad. Se puede interpretar como una
respuesta al afán de formación integral del individuo, pues considera
la posibilidad de intervenir simultáneamente en aspectos
cognoscitivos como psicosociales.
Lo que distingue a la concepción constructivista es su carácter
integrador y su orientación hacia la educación, a fin de configurar un
esquema de conjunto orientado a: analizar, comprender y aplicar el
nuevo enfoque de la educación, que debe partir desde los primeros
niveles, para que vaya progresivamente avanzando, y el alumno tenga
ya la familiaridad y la confianza en sí mismo, que le permita
desarrollar sus estudios profesionales, con todos los atributos que
le harán sobresalir como un profesional exitoso.
Con este nuevo sistema, los individuos no aprenden solamente
contenidos y conocimientos, también aprenden a vivir en grupos
sociales, a moverse dentro de ellos, y no ser sólo manejados por
ellos; se aprende igualmente a ser independientes, más comprensivos
con las diferencias y más abiertos al diálogo; así, se tiende
mayormente a una verdadera democracia. 5
Hoy por hoy, tenemos que dar un reviraje para adoptar este
sistema, con alumnos que todavía recibimos sin ese esquema mental
y sin las competencias pertinentes. La verdad es que partimos de
una realidad renuente en muchos casos, pues todavía hay alumnos
que prefieren su posición pasiva en la clase, sin participar, exigiendo
al profesor toda la exposició.n del tema, apegados a los textos,
tratando, (en los supuestos mejores casos), de hacer esfuerzos
memorísticos, sin la comprensión y el análisis de los contenidos. Y
por otra parte, también nos percatamos de que hay profesores que
prefieren seguir haciendo su labor de muchos años, de la misma
manera, asumiendo su postura implacable, creyendo que no tienen
nada que aprender, por su vasta experiencia, sin darse cuenta que
Jerez Talavera Humberto: Direct0r, Re11ista ,mxicana depedagog;a, Nº 86, Dic. del
2005, p. 5. Correo: pedagogirev@prodigy.net.mx
5

30

estamos siendo protagonistas de una época de transformaciones, a
las cuales nos tenemos que solidarizar, en pro de los alumnos, del
prestigio de nuestra institución universitaria y del desarrollo del país.

2. Los tiempos han cambiado
El alumno tiene que aprender una nueva manera de aprender, y
para ello, tenemos los docentes que aprender una nueva manera de
enseñar. Los tiempos han cambiado, y tenemos el compromiso ineludible de cumplir nuestra sagrada misión con un renovado esquema
mental, que nos disponga de una manera entusiasta, responsable y
solidaria.
En este aspecto, el lenguaje tiene un papel trascendental, pues
hay que procurar el esmero en lo que se proyecta, no sólo con las
palabras, sino con las actitudes, con el semblante, los gestos, la
mirada, el tono de voz, pues en el arte de escuchar, se capta la '
imagen integral de las personas. Y como Docentes, nos debemos
preguntar: ¿Cómo nos captan los alumnos? ¿Qué reflejamos? ¿Somos
congruentes entre lo que decimos y lo que hacemos? ¿Somos
empáticos? ¿Nuestros alumnos están aprendiendo lo que les
enseñamos? Pues bien, estamos en el camino, y la idea es superarnos
a conciencia y con perseverancia.
Desde luego, las circunstancias tan controvertidas que estamos
viviendo en la actualidad, tanto en lo que concierne a la inseguridad,
el desempleo, las crisis familiares, la drogadicción, nos exige mayor
entereza y sensibilidad en nuestra labor docente, mayor conciencia
social, y un espíritu propositivo, que nos impulse hacia la mejora
continua de nosotros mismos, teniendo la convicción de que es en
las épocas difíciles, cuando los hombres y las mujeres sacan lo mejor
de sí mismos, para salir adelante.
En otras palabras, tenemos que avanzar contra las vicisitudes y
adversidades que están afectando a cada uno de nuestros alumnos
Y a nosotros mismos, porque el futuro depende de lo que hagamos,
o dejemos de hacer ahora.
Ante estas circunstancias, cabe destacar la silenciosa y valiosa
misión de las tutorías, al brindar un apoyo integral a los universitarios,

31

�lsahelArémlo Día::;, de Cribe

a fin de mejorar el desempeño académico de los mismos, para que
haya menor reprobación, se evite la deserción, y se asp!re a_ la
titulación exitosa de todos ellos, bien preparados, ante las exigencias
de los nuevos horizontes.
La realidad es que se han logrado resultados increíbles y se ha
demostrado la trascendencia del lenguaje no verbal y la importancia
de traer buen ánimo, por lo que resulta esencial el manejo correcto
de las emociones, la empatía, la disciplina, y la perseverancia, entre
otras virtudes.

3. Reconstruir el perfil del profesional en derecho
Entiendo que más que construir, tendremos que " reconstruir" un
nuevo perfil profesional, que no sólo "dignifique" la_ profesi~n'. sino
que se encuentre más articulado con la realidad social que v1v1IT10s,
previendo también, la preparación pertinente p~ra_ hacer frente a
las nuevas condiciones de la sociedad del conoc1m1ento.
Para lograr armonizar toda esta complejidad,_ sería pr~ciso,
rediseñar los planes de estudios de los niveles educativos antenores,
así como dedicar una enorme atención a la capacitación de los
maestros, y las medidas disciplinarias pertinentes, para que me¡oraran
positivamente, no sólo en cuanto a su actitud, sino al comprender
el sentido y la perspectiva de su papel o labor en el proceso de
enseñanza-aprendizaje, a fin de que se conviertan en verdaderos
guías y facilitadores del proceso de aprendizaje de sus alumnos, en
la nueva ruta educativa del constructivismo, para lo cual, hay que
enseñarles a "leer", a "pensar", a "reflexionar", a despertar en ellos
el espíritu de estudio, y a desarrollar todo su capital huma~o'. con
las nuevas competencias que serán vitales en su desenvolvJm1ento
profesional en el próximo escenario mundial.
,
,
También sería preciso que todo este nuevo hacer, fuese aun mas
reforzado por las autoridades administrativas de cada institución, Y
a su vez, así comprometido por las autoridades gubernamentales.
En fin, se trata de todo un planteamiento en el que todos somos
corresponsables, y lamentablemente vemos que hay todavía muchas
personas involucradas que adolecen de una lamentable falta de

32

conciencia social y de una firme determinación en tomar en serio el
nuevo rumbo de las cosas, que amerita un verdadero esfuerzo en
disponerse a trabajar en estos objetivos tan trascendentales en el
destino tan incierto del país, que se tambalea, precisamente, porque
la base de su estructura, que es la educación, está hundida por la
apatía y la pereza intelectual de muchos de sus ciudadanos.
Aún frente a este panorama, no podemos abdicar y darlo todo
por perdido, ya que sería una especie de suicidio colectivo... Tenemos
9ue ayudar a despertar los ánimos y a dirigir toda nuestra energía
hacia la ruta correcta. Alguna razón existe para encontrarnos en
esta situación, así que ahora nos toca apoyar estos nuevos
planteamientos a fin de ir saliendo adelante en el país en donde nos
tocó nacer y crecer, y ahora, nos toca aprender a subsistir con
éxito ante los nuevos retos por venir.

4. Los docentes somos "formadores"
Se nos ha hecho enfatizado que no debemos ser meros "informadores",
sino "formadores", de manera que, se espera que lleguemos a interactuar
con los alumnos, dejando una huella positiva que los enriquezca, para
9ue lleguen a ser mejores personas, pues sólo así podremos considerar
9ue estamos trabajando verdaderamente en la " formación" de los
estudiantes.
Por tanto, nuestra labor no debe enfocarse a formar enciclopedias
humanas, sino mejores seres humanos, capaces de trabajar
internamente en su aprendizaje, con base en experiencias
significativas, para que estén en condiciones de llegar a resolver
problemas a lo largo de sus vidas. Por lo tanto, tenemos que encontrar
la manera de introducirnos en sus cabezas, para ayudarles a
encontrar los caminos para que lleguen a satisfacer sus necesidades,
sus metas y se transformen en verdaderos profesionistas.
5. Consideraciones pertinentes
Tendremos que tomar en cuenta que en este proceso educativo,
una buena comunicación interpersonal tiene que ver mucho con la
empatía; sin embargo, habremos de prepararnos, a fin de cuidar el

33

�Isabelhlit•,¡/o Díaz de U,ibe
6

hecho de que la comunicación se complica, porque:
•Vivimos en una sociedad plural, en donde la falta de tolerancia
se refleja en inflexibilidad, y en donde tenemos que desarrollar ciertas
herramientas para detectar las cosas que nos irritan, para saberlas
manejar con prudencia, y poder entonces aprender a convivir mejor.
·Tenemos que cuidar el estado interior de nuestros alumnos y el
contexto de donde vienen, para lo cual resulta interesante llevar a
cabo una "introspección" o diagnóstico de los alumnos, que sea
previo al curso por impartir. Sólo así podremos lograr una integración
del grupo y alcanzar una evolución en ellos.
. .
•Considerar que, aunque hablemos sobre nuestra expenenc1a,
las personas que nos escuchan, interpretan todo de ~anera ~stinta.
•Que la inteligencia emocional señala una gran d1ferenc1a entre
los hombres y las mujeres, en sus maneras de pensar y de sentir, por
lo que sus reacciones son naturalmente muy distintas, por lo que
hay que tener especial cuidado en ser empáticos.
·Que no debemos nunca prejuzgar ante las apariencias y

·Es importante que se hagan dinámicas, que envíen estímulos,
para sorprenderlos, y evitar su aburrimiento.
· Hay que considerar que cada persona aprende de manera distinta,
según el tipo de inteligencia que tenga, es decir, ya sea, visual,
auditiva, etc.

significativos.
·Recordemos que " o hay una segunda oportunidad para dar
una primera impresión".

6. La motivación es fundamental
¿Qué es la "motivación"? De acuerdo al Diccionario' es el conjunto
de elementos o factores que activan y orientan el comportamiento
de una persona hacia la consecución de un objetivo.
Y en su acepción como verbo, remite a: la causa de alguna cosa;
a justificar los motivos o razones de algo o a despertar en alguien el
interés por alguna cosa.
Los docentes no podemos ignorar, que de nuestro desempeño
docente, depende el porvenir de muchísimos alumnos, que son seres
todavía vulnerables, tanto en sus situaciones familiares, como en el
ambiente social en el que les ha tocado empezar a vivir, y en el que
a pesar de todo, tienen que abrirse paso, como hombres y mujeres
de bien.
Hay que motivar a los alumnos, y convencerlos de que, realmente,
sacamos más provecho de nosotros mismos, cuando sabemos a
dónde vamos, y cimentamos el compromiso de lograrlo, pues hay
que evitar la triste decepción de llegar al final de la vida, y darse
cuenta de que nunca hubo una meta a la cual dirigirse, o peor aún ...
que faltó determinación, voluntad y disciplina para lograrla ...
Como profesores, se nos recomienda que estemos al tanto de la
vida laboral que les espera o que se requiere, y no sólo en la actualidad, sino con una visión futurista, para que la preparación de los
alumnos sea eficaz, integral, interdisciplinaria y con un espíritu
creativo, ante las variadas oportunidades que se les presenten,
conscientes de que habrán de perseverar en la educación continua,
siguiendo hacia adelante con una pasión por la excelencia, que no
sólo satisfaga las expectativas personales, sino que a la vez, brinden

1• Curso sobre: "Formación de formadores", impartido por el Ing. Jesús Alon,o
González, del 18 al 22 del 2008, en la FACDYC.

"Varios Autores, Diccionario enciclopédico de la ed11cació11, Ediciones Ceac, Barcelona,
España, 2003, p. 308.

mostrarnos negativos.
·Tenemos que partir de que la visión que tenemos del mundo
depende en gran medida de la manera de vernos a nosotros mismos,
y que la confianza que nos tengamos, se la vamos a transmitir a los
estudiantes.
·Que tomemos en cuenta el "efecto Pigmaleón", al tener presente
que deberemos de tratar a los alumnos, como nos gustaría que
ellos llegaran a ser.
.
· Hacerles ver "cómo nos vendemos como personas", para refle¡ar
una positiva autoestima, ya que la gente observa la manera de vestir,
el comportamiento, la postura, y sobre todo, la manera de hablar,
pues cada persona se va proyectando con sus atributos. Por ello.
tanto el lenguaje verbal, como el no verbal, son tremendamente

34

35

�Isabel,-fréralo Díaz de C,ibe

un rendimiento público, en virtud de que somos parte de un grupo
social, del cual somos "corresponsables".
En el proceso educativo (como en todas las facetas de la vida)
especial efecto causa lo que se llama "Entusiasmo", vocablo de
procedencia griega: E11tho11siazei11, que significa "con Dios en el
interior". De manera que este magnífico elemento, hay que cuidarlo
r. saberlo transmitir en todo nuestro actuar docente, cuando estamos
frente al grupo en clase, cuando los saludamos fuera de la sesión,
cuidando nuestras expresiones corporales, visuales, etc.
Además de facilitar los conocimientos, tenemos que despertar
en los alumnos la imaginación, la creatividad, la originalidad, la
valentía, la actitud positiva, el gusto por trabajar con calidad,
mantener despierta su energía y entusiasmo, para ir moldeando sus
respectivas personalidades, convencidos de que a pasos pequeños
y continuos, podrán dirigirse en la dirección hacia las grandes metas
que se propongan, considerando que hasta de los fracasos se

7. Cuadro comparativo entre la escuela tradicionalista la
constructivista y la situación en la facultad de derecho '
l!. DADIC/0,'t/ALl'.S

I!. CO,\'STltl 'C1111STAS

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Conclusiones finales
·os debemos a nuestro México, a nuestra querida casa de estudios
universitarios, a los alumnos, y a nuestras conciencias, por lo que
haciendo un análisis objetivo de la situación, vemos que hay muchas
situaciones en contra, pero como seres humanos, orgullosamente
mexicanos, tenemos hacer lucir nuestra renovada esencia ... Pues
como solía decir el ilustre y admirado maestro Dr. Basave Fernández
del Valle, "mientras haya vida, hay esperanza, y en el camino vamos
hacia la plenitud ... "

39

�l.whelArfrn/o Díazde [ 'ribe

Hay que sacar la casta, y trabajar arduamente en lo nuestro, que
es la educación, pilar del desarrollo de un país, que en este caso es
el nu~stro, que tiene inmensos recursos, mucho capital humano
brillante, con jóvenes que nos piden una oportunidad, una esperanza.
Dejemos la mediocridad y la apatía atrás, que no nos siga
arrastrando hacia el abismo.Se padece todavía de un problema, que
es una mera cuestión de actitud; dispongámonos a "aprender a
aprender", a abrir nuestras mentes, a despertar nuestra capacidad
de asombro y nuestra sensibilidad humana, para llegar a ser
verdaderamente útiles, adquiriendo las competencias que nos elevan
en nuestra labor docente, como mejores seres humanos y eficientes
maestros.
El constructivismo nos reconstruye a todos, nos engloba de una
manera holística, tanto a los alumnos, como a los profesores, a las
instituciones educativas (de todos los niveles), al gobierno (en sus
directrices). Todos tenemos que sumarnos, para hacer de este país,
un espacio de progreso y de paz social, conviviendo dignamente
con el mundo entero.

Bibliografía:
Ander Ezequiel, Diccionario de pedagogía, Buenos Aires, Argentina, 1999.
Varios Autores, Diccionario enciclopédico de la ed11cación, E diciones Ceac,
Barcelona, España, 2003.
Varios Autores. Enciclopedia general de la ed11cación, Tomo I, Ed. Océano,
Barc~lona, 1998.
Jerez Talavera Humberto: Director, Revista mexicana de pedagogía, Nº 86.

lnstit11to NacionalAcadémico de Act11alizacióny Capacitación Educativ~, (INACE),
Dic. 2005.
.
Correo electrónico: pedagogirev@prodigy.net.mx
González-Pérez Joaquín y Criado del Pozo María José, Psicología de la
educación para una ense1lanzapráctica, Editorial CCS, Madrid, España, 2003.
Apuntes de clases en la maestría en docencia jurídica.

40

41

�Genaro Estrada y la crítica de una
nueva generación

Víctor Barrera Enderle *

S1 ALGO HA DEFINTDO &lt;3 tal vez determinado) a lo largo de los años el
legado intelectual de Genaro Estrada (Mazatlán, 1887- Ciudad de
México, 1937), eso ha sido sin duda su labor diplomática. Su teoría
sobre las relaciones internacionales definió la política exterior
mexicana durante buena parte del siglo XX. La famosa "Doctrina
Estrada" se convirtió en un manual de uso corriente para la clase
política emanada de la Revolución Mexicana. En contraste, su labor como crítico literario ha quedado algo marginada, sepultada
por los nombres y los títulos de sus pares más destacados. Yo mismo
veía su figura de sesgo, como un personaje lateral, relacionado con
Alfonso Reyes: y sólo a través de ese vínculo lo ubicaba en el confuso
mapa de las letras mexicanas. En cuanto reenfoqué mi lectura y me
centré en unos pocos de sus textos críticos (el corpus de su obra
intelectual es breve) mi perspectiva cambió profundamente.
Porque Estrada ingresó a la literatura mexicana en el justo
momento en que ésta se modernizaba a pasos agigantados, tratando
de quitarse atavíos y prejuicios, e intentando, a su vez, establecer
*Dr. en Letras. Ensayista.

43

�T 'íctor B,mc'l"a Enderle

un primer criterio historiográfico y selectivo. Un momento de
cuestionamiento y de especialización. El primer deslinde del bosque,
y su primera poda. Todo ello dentro de un deseo mayor: la
configuración de un proyecto estético y cultural que respondiera a las
nuevas demandas de los tiempos. Si el país se estaba reconfigu-rando
políticamente, era menester transformarlo culturalmente, tal era la
premisa. Las añejas disputas decimonónicas en torno al matiz de los
contenidos y la selección de los temas de las obras artísticas; los anhelos
modernist~s de asimilación formal (muchos de ellos ingenuos o
superfluos) con los modelos metropolitanos; todo eso comenzaba a
quedar atrás y a ser superado por preocupaciones más urgentes. Se
necesitaba empezar de nuevo, pero no desde cero, sino a través de un
balance que debería redimensionar los logros y fracasos de las letras
mexicanas en sus primeros cien años de existencia. ¿Qué faltó?, ¿en
dónde nos equivocamos?, ¿cuáles fueron los logros y qué podemos
hacer con ellos? Además, era preciso marcar distancias y señalar
diferencias: manifestar las propias señas de identidad. Tales elementos
configuraban las principales características de la generación de Genaro
Estrada, a la cual llamaré simplemente del Ateneo de la Juventud,
porque fue este grupo el que concentró desde su fundación (en 1909),
e incluso antes, todas las aspiraciones y obsesiones encaminadas a la
modernización de la literatura y de los estudios literarios.
El tiempo era el adecuado. Habían pasado los primeros cien años de
vida independiente; ya se habían llevado a cabo (y clausurado) las
polémicas en torno a la naturaleza de las letras nacionales; las literaturaS
hispanoamericanas comenzaban a llamar la atención en el ámbito
ibérico, aunque autores como l'vliguel de Unamuno todavía mantenían,
bajo el pretexto de destacar alguna virtud menor, juicios como estos:
" ... la evolución literaria peruana, y, en general, la de la América
española toda, ha andado siempre con veinte años de retraso respecto
de la europea."' En rigor, la añeja filología española estaba lejos de
poder dar cuenta de todo este proceso ...
1 Miguel de Unamuno: "Algunas consideraciones sobre la literatura hispan&lt;~
americana. J\ propósito de un libro peruano", en Antología, prólogo de José LUI\
Aranguren, Madrid: FCE, 1964, p. 203.

44

¿Pero qué función cumplió Genaro Estrada al interior de dicha
generación? o ocupa un lugar protagónico, lo digo de inmediato.
Otros nombres figuran como epónimos y atraen para sí toda la
atención. Ocuparnos sólo de ellos, sin embargo, no garantiza la
obtención de una mejor información sobre esta crucial época
cultural. Hay que darle la vuelta al asunto, buscar debajo de la
mesa y ampliar la mirada. El trabajo crítico de Estrada me da la
ocasión de hacerlo. Un primer acercamiento me llevaría a afirmar
que él fue principalmente un interlocutor, el compañero con el cual
exponer ideas y aventurar hipótesis. Digo esto, sobre todo, por su
relación con Alfonso Reyes. Estrada fue uno de sus amigos literarios
más entrañables. Era "El Gordo", como cariñosamente lo llamaba
el escritor regiomontano, ese amigo incondicional que lo ayudaba en
sus penurias monetarias, sus travesías diplomáticas y sus malentendidos
políticos; era también, y esto es lo que más me interesa, quien lo mantenía
al tanto de la vida cultural y literaria de México. Un interlocutor activo
y con juicio propio. El informante nativo: el lazo de unión con las
nue,Tas generaciones que comenzaban a despuntar, y que confirmaban
la renovación intelectual. La amistad revela, creo yo, una complicidad,
que va más allá de la simple cortesía. Los tres tomos de su
correspondencia, titulados acertadamente Con leal franqueza, así lo
atestiguan. o deja de ser interesante que la primera nota que le
envía Reyes desde Madrid, fechada el 3 de diciembre de 1916 sea
a la vez una felicitación y un estímulo. Reyes celebra la apari~ión
de la antología preparada por Estrada: Poetas nuevos de México
(publicada ese mismo año por la casa editorial Porrúa). Le confiesa
en las primeras líneas: "Su libro es una preparación perfecta para
trabajos de historia literaria. ¿ o se propone Ud. emprenderlos,
explorando, uno a uno, los capítulos de la nuestra? Haría Ud. un
gran bien (ya lo hace con la obra actual)."2 Estas palabras son el
pase ?e e~trada de Estrada a la generación del Ateneo de la Juventud,
ru mas ru menos. El escritor regiomontano ve en el trabajo critico de

1
• _ Alfons~ Reyes

y Genaro Estrada: Co,, lealfnmq11eza, tomo I, edición de Serge I.
Zaazeff, i\lexico: El Colegio acional, 1992, p. 21.

45

�f 'íttor Barrera Eflderle

Estrada todos los elementos que tanto él corno Pedro Henríquez Ureña
habían deseado en una empresa corno ésa: un riguroso criterio de
selección, una propuesta de periodización y la definición de los nuevos
rumbos en el presente. Reyes queda a la expectativa de nuevas labores
críticas, dando inicio a un fructífero diálogo que duraría más de veinte
años. ¿Cómo la aparición de una antología pudo despertar tal interés en
un escritor corno Reyes? Aventuraré algunas respuestas.
· Primero estaba el reconocimiento. Es la fragua de su propia
generación, una generación que bien podríamos llamar crítica y
profesional. Genaro Estrada llegó a la ciudad de México en 1911
(en su natal Sinaloa había colaborado con algunos diarios), es decir,
en plena apoteosis del proyecto de emancipación cultural
emprendido por el Ateneo de la Juventud. Lecturas, conferencias,
cátedras, proyectos editoriales. En una palabra: una nueva manera
del quehacer literario en México. Aunque muy pronto entró en
contacto con escritores e intelectuales de promociones más antiguas,
corno Enrique González Martínez (con quien colaboró en la revista
A1gos) y Genaro García (a quien ayudó en empresas bibliográficas),
sus afinidades creativas y críticas estaban con sus contemporáneos.
Si Alfonso Reyes se ocupaba por esos días de estudiar el paisaje en
la poesía mexicana del siglo XIX; si Pedro Henríquez Ureña se
empeñaba en demostrar la mexicanidad en Juan Ruiz de Alarcón;
Genaro Estrada se hacía cargo de la historia del libro impreso en
México. Los tres miraban al pasado preocupados por el presente.
Xavier Villaurrutia, para mi gusto uno de los mejores críticos del
siglo XX mexicano, fue de los primeros en establecer esta relación:
"Genaro Estrado -apunta- no perteneció a la generación llamada
del Ateneo. Llegó un poco más tarde. Con justicia podríamos decir
que vino a situarse inmediatamente al sur de ella. Al correr del
tiempo, esa frontera de unos cuantos años ha ido borrándose ~
grado que a nadie le extrañará que ahora se le clasifique como
miembro significativo de ese grupo literario." 3 Otro escritor, que
me gusta menos, Errnilo Abreu Gómez ve en Estrada a un crítico
"Genaro E strada", en G enaro Estrada: Obras. Poesía, Narración, Crítica, edición
de Luis Mario Schneider, México: Fondo de Cultura Econó mica, l 983, p. 45.
1

46

sagaz, cuyos "juicios señalan no sólo la evolución de los hechos
analizados, sino también la naturaleza del método crítico que
empleó." 4 Ambos reconocen, sin embargo, el carácter sistemático
de la reflexión literaria de Estrada, su lectura ordenadora y su
intención de establecer un criterio historiográfico moderno en
nuestra literatura. Todos esos elementos, remarco, caracterizan la
producción crítica de los miembros del Ateneo de la Juventud.
Robert T. Conn, en su ensayo The Politics of Philology. A!fonso
Rt)'eS and the Inventio of the Latin American Literary Tradition, habla
del proyecto de esta nueva generación. Refundar la nación a través
de una inusual lectura de la filología. "In this process, they produced
the limits of an intelectual and artistic community." 5 A esa
comunidad, Conn la llama "Estado Estético", una suerte de campo
intelectual, a la manera de Pierre Bourdieu, donde se ponen en
escena, a través de la implantación de un "Estado Pedagógico" (se
refiere aquí a las propuestas de renovación académica y de extensión
cultural que propusieron y llevaron a cabo los miembros del Ateneo),
diversas estrategias que ayudarán a consolidar una tradición, literaria
y cultural, que a su vez legitimará la función de este naciente
agrupación de intelectuales y creadores. Existen algunos puntos
en los que concuerdo con Conn, aunque difiero en la definición de
alguno de sus conceptos. El más complicado de todos es el de
"filología", que el académico norteamericano utiliza de varias
maneras. En su lectura sobre la labor crítica de Alfonso Reyes, Conn
habla de cuatro usos del concepto de marras: el primero tendría que
ver con la tradición literaria (basada en los conceptos modernos de
Lessing, Winckelmann, Humbolt, Schiller y Goethe) y su diálogo
con ella; el segundo sería la filología clásica, de corte escolar y
académica, y centrada sobre todo en el estudio de Grecia y en la
recuperación de la cultura helénica; la filología española sería el
tercer uso, y la podríamos definir corno la recuperación de la tradición
propia; el cuarto uso sería la filología histórica y comparativa (a la
)UG
.
. enaro E serad"
a , en G enaro E strada, obra citada,
p. 51.
' Robert T. Cono: The politic ef Philology. A lfonso Rqes and the Invention oj Loti11
AH1erica11 Traditio!I, Lewisburg PA: Bucknell UniYersit:y Presses, 2002, p. 14.

47

�T/íctor Ban-rra f-:.11derle

manera de Schlegel, Bopp y los hermanos Grimm). Estoy de acuerdo
en que esos cuatro usos describen varios de los desplazamientos
críticos que realizaron Reyes y otros miembros de su "cofradía"
(Estrada incluido), en lo que no concuerdo es en la elasticidad del
concepto. Más que filología, yo hablaría llanamente de crítica. La
filología conlleva una cierta veneración por el pasado lingüístico, y
es más una forma de preservación, que de cuestionamiento. El
hispanismo de Reyes, por ejemplo, no es un acto de nostalgia, sino
una estrategia de apropiación. Para dar una mejor idea, recurro a
los recuerdos de uno de sus principales protagonistas. Pedro
Henríquez Ureña, en un artículo clásico sobre su grupo, "La
Revolución y la cultura en México" (1925) define las diferencias,
los rasgos que los caracterizaban a ellos del resto. "Pero en el grupo
a que yo pertenecía, que me afilié a poco de llegar de mi país a
México pensábamos de otro modo." El dominicano es claro, primero
destaca el factor de la edad: eran jóvenes y no cargaban sobre los
hombros el peso de las costumbres y la rutina; en el ámbito filosófico
rechazaban el positivismo encumbrado en el porfiriato: "Veíamos
que la filosofía oficial era demasiado sistemática, demasiado
definitiva, para no equivocarse. Entonces nos lanzábamos a leer a
todos los filósofos a quienes el positivismo condenaba como inútiles,
desde Platón, que fue nuestro maestro, hasta Kant y Schopenhauet
Tomamos en serio (¡oh blasfemia!) a Nietzsche." En el ámbito
literario, continúa Henríquez Ureña: "no nos confinamos dentro de
la Francia moderna. Leímos a los griegos, que fueron nuestra pasión.
Ensayamos la literatura inglesa. Volvimos, pero a nuestro modo,
contrariando toda la receta, a la literatura española, que había
6
quedado relegada a las manos de los académicos de provin~ia." He
aquí los perfiles generales, veamos ahora los individuales.
En uno de sus primero artículos, datado en 1915, Genaro
Estrada, al hablar de la poesía de Enrique González Martínez, en
particular de La muerte del cisne, describe las etapas creativas por las

que pasa el poeta: "imitación inicial, tanteos personales, retoricismo
ysectarismo o influencia de determinado grupo, escuela o persona."7
Este criterio demuestra una concepción previa del fenómeno
creativo. Estrada, al describir la poesía de González Martínez,
establece la dinámica del campo literario mexicano moderno. Sabe
que durante mucho tiempo la imitación ha sido la estrategia más
recurrente; la poesía mexicana tiene poco tiempo, y hasta hace unos
cuantos años no había alcanzado la mayoría de edad. ¿Qué es lo
que destaca Estrada de González Martínez? Precisamente el hecho
de haber sorteado con suerte esa primera etapa inicial, haber ido
más allá de la imitación para consolidarse con un poeta con voz
propia. La nueva casta de creadores, de creadores auténticos, en la
lectura de la generación de Estrada, era reciente. Partía, y no podía
ser de otra manera, de la obra de Manuel Gutiérrez Nájera. Pero,
¿en qué radicaba la índole de esta autenticidad? En haber roto con
los residuos del liberalismo literario del siglo XIX, en trucar
regionalismo por cosmopolitismo, pero, sobre todo, en anteponer la
búsqueda persortal a los intereses colectivos. Era una lectura
comparativa y de corte crítico, pues ponderaba la dimensión estética
de la creación, y al "hacerlo exigía de los escritores una
profesionalización insospechada en las décadas anteriores. En una
carta fechada el 15 de octubre &lt;le 1917, Estrada rectifica la visión
que Alfonso Reyes se había formado de su propia generación (de
ese Nosotros que ellos siempre escribieron en cursivas para
diferenciarse). Ahí le explica Estrada a su amigo regiomontano: "La
actuación literaria entre nosotros ha rectificado un poco. Queda
firme lo que debe quedar y se reconoce ya -casi unánimementeque las orientaciones hacia el estudio y al buen conocimiento deben
normar al escritor de profesión y aun al aficionado."8
La originalidad es la meta, para llegar a ella, sin embargo, es
preciso pagar ciertos tributos. Estrada lo sabe y así lo explica en el
mismo artículo sobre González Martínez: "Pagada ya en la inevitable

&lt;, Pedro Henríquez Ureña: "La Revolución y la cultura en México", en Co11Jen:na,.
del Ateneo de la J11ve11t11d, prólogo, selección y notas de Juan Hernández de Luna l

' Genaro Estrada, obra citada, p. 287. Todas las citas del trabajo critico de Estrada
provendrán de esta edición, salvo cuando se indique lo contrario.
8
Con lealfra11queza, obra citada, tomo I, p. 37.

Anejo Documental de Fernando Curiel, México: U AM, 2000, p. 147.

48

49

�Vírtor Bamm1 l-:.11derle

contribución a las influencias y los dogmas, practicados los ritos
tradicionales en este o aquel templo, hecha la adoración ante los
altares máximos de los p.r udentes anti.iconoclastas, recorridos los
senderos que tienen Baedecker y anuncios para el fácil tránsito de los
caminantes [... ], probada el agua de Grecia en la fuente de todos
los Helicones, satisfecha la tentación de modular las églogas en las
cañas panidas y, más que todo, de tocar bellos aires ~n el gr~n
'orquestrión' del maestro Darío, el poeta ha matado el cisne, y, s10
volver atrás la vista, no triste ni arrepentido, se decide a labrar los
surcos que han de producir la propia cosecha ... " 9 Imitar, asimilar,
apropiar y luego crear, tal es el proceso necesari~ ~~a la concrec,ión
de la vocación poética. Estrada celebra el parnc1dio de González
Martínez. Matar el cisne equivale a asesinar a Darío y su influencia
(manera sutil de legitimarlo como fundador). Un acto difíc~ ! sin
embargo necesario para consolidar la poesía moderna en Mexico.
La lectura crítica de Estrada establece límites, anuncia simpáticas
y destaca las diferencias. Es un criterio que se expresa en diversos
niveles. Por un lado, ayuda a definir a él y a su grupo en el presente:
ese nosotros que ellos subrayan siempre para enfatizar la diferencia.
Por otro, establece una lectura historiográfica que comienza a ordenar
a la literatura mexicana. Al igual que sus compañeros, Estrada
promueve con ahínco la profesionalización del escritor, anhela ~I
establecimiento de un campo literario moderno, con su propia
división laboral.
Tal es el impulso que, en 1916, lo lleva a publicar su ya menciona·
da antología: Poetas nuevos de México. Desde las primera~ páginas:
Estrada define su objetivo: "Principalmente, este libro esta
destinado a presentar en grupo armoniosos y definitivamente
consagrado a los poetas nuevos de México, con una suma de noticias
útiles a la vez que para el investigador, para quien, fuera del país,
quiera informarse del valor de nuestra poesía lírica, con mejores
datos de los que suelen ofrecer en otros países publicaciones en
donde el movimiento literario mexicano está registrado con mucho

de escasez y más de inexactitud y en las cuales, frecuentemente,
nuestras manifestaciones artísticas andan representadas por hombres
cuya boga pasó hace cincuenta años ... "'º Para tal efecto, toma como
modelo el libro Poetes D'At!Jourd'hui que Adolphe Van Bever y Paul
Léautaud habían publicado en 1908. Su intención: no sólo publicar
un grupo de poetas y sus obras, sino un breve estudio sobre cada
uno de ellos, además de comentarios críticos de otros autores. Y a
partir de aquí sugerir una propuesta de periodización y un criterio
riguroso de valorización estética. Me llama la atención la recepción
crítica de ese temprano trabajo: en general fue bien recibido por
algunos intelectuales, quienes destacaron su carácter innovador. Con
el paso del tiempo, el juicio fue unánime. Una muestra. El crítico
chileno Arturo Torres Ríoseco expone: "es la primera antología
americana digna de tal nombre. Hasta entonces, estábamos
acostumbrados a los indigestos parnasos con que periódicamente
nos regalaba la casa Maucci de Barcelona, parnasos en los cuales,
en arbitraria compañía, figuraban poetas excelentes al lado de
detestables rimadores."' 1
Porque no se trata de crear un muestrario, un catálogo amplio,
sino una selección exclusiva. Un poco más adelante, en la misma
introducción, confiesa Estrada: "huelga explicar que, hasta donde
nos permitan los aciertos y los errores ambientales, nuestro libro
será un huerto sellado y no un catálogo popular en donde encuentran
cómodo abrigo y cordial recibimiento todos los que en México hayan
escrito versos durante la época a que se contrae la antología." El
mismo concepto de selección conlleva la distinción del criterio.
Estrada desea establecer quiénes son los poetas importantes del
presente. Acción legitimadora al interior y al exterior del campo
literario mexicano. Notable esfuerzo de interlocución para establecer
una relación mucho más democrática en el amplio campo de las
literaturas escritas en español. Debo señalar que este esfuerzo va
más allá de la simple distinción generacional, de ese sospecho corte
del tiempo. La juventud no es una categoría literaria. Su lectura es
1
"
11

" Genaro Estrada, obra citada, p. 287.

50

Genaro Estrada, obra citada, p. 303.
"La obra de Genaro Estrada", en Genaro Estrada, obra citada, p. 15.

51

�1'ktor 13,rmm J;11drrle

más amplia. La antología recoge trabajos de Justo Sierra, por ejemplo.
Estrada ve en el antiguo ministro de instrucción pública a un par, a
un escritor que trató, a su manera, de modernizar el ámbito letrado
del ~léxico finisecular. Tres re,·istas literarias (tres proyectos
colectivos de modernización estética) marcan los tres grandes
momentos de la antología: la Rel'isla Az¡d (1894), la Revista Moderna
(1898) y .S aria Moderna (1906). La primera se concentra en la figura
de Manuel Gutiérrez ájera: un solo autor carga sobre sus hombros
el inicio de la aventura modernista. Su revista define su poética: la
libertad creativa y el desarrollo del genio individual. La segunda
publicación agrupa a los sucesores del "Duque Job": la primera
generación de autores modernistas, liderados por el patrocinio de
Jesús E. Valenzuela. El índice de autores es de suyo elocuente:
1\mado 1 ervo, José Juan Tablada, Luis G. Urbina, Manuel José
Othón, Justo Sierra. Están todos y todos aportan algo. Es el cenit
del movimiento, el momento de mayor
fuerza. Sai•ia moder11a
,
representa el cambio generacional, todavía aparecen ella los autores
consagrados, pero ya asoman nuevos espíritus, escritores jóvenes
que se estaban abriendo paso. o necesito recordar que fue en la
redacción de esta revista donde Alfonso Reyes y Pedro Henríquez
Creña se conocieron y trabaron amistad en 1906.
El trabajo crítico de Estrada reúne estos tres momentos (mu¡
cercanos en el tiempo, pero distantes en lo relativo a fines y
procedimientos). Es la época moderna de la literatura mexicana.
con toda su heterogeneidad y riqueza. Porfirio Martínez Peñaloza,
crítico saga7 y brillante, injustamente olvidado, destaca está peculiar
filiación de la antología de Estrada, donde coinciden los jóven~
con los modernistas mayores, para él: "es un libro importante ...
antología del modernismo visto ya a fin de ciclo y por un hombre dt
fina sensibilidad. La actitud de Estrada es de simpatía para el
modernismo y de estímulo para los jóvenes." 12 Esta fusión de
generaciones no es homogénea, los jóvenes reconocen los logros
modernistas, pero critican su falta de determinación. Esta nuera
' Porfirio Martíncz Peñaloza: "Introducción" a ,\lóscaras de la Rn&gt;ista ,\JodemJ..
México: Tezontle, 1968, pp. 17-18.

52

camada terminará las labores pendientes para otorgar a la literatura
mexicana su mayoría de edad.
Es un momento de lucha por el poder interpretativo, tal vez el
primero donde el eje de lo cultural (de lo literario) comenzaba a
imponerse sobre el político, al menos de manera más o menos clara.
El crítico Ignacio Sánchez Prado en su ensayo raciones intelectuales,
apunta el año de 1917 (uno después de la publicación de la antología
de Estrada) como el de la primera fundación de la modernidad
literaria mexicana. "l\fi análisis descansa sobre la idea de que la
literatura, desde los orígenes mismos del estado posrevolucionario,
ocupó un lugar particular en los debates culturales", explica Sánchez
Prado, pues mientras "el aparato educativo jugó un rol capital en la
a~plia difusi~n de l_a cultura cívica y los símbolos de la patria, y
nuentras marufestac1ones culturales como el muralismo y el cine
reproduje~on !ºs valores de la constitución y el régimen
posrevoluc1onano en el espacio público, la literatura fue un espacio
de mayor contención y conflicto, donde los debates sobre la
naturaleza misma de 'lo nacional' y la forma que esta naturaleza
debía tomar en la cultura permitieron el desarrollo de posiciones
más diversas que otras manifestaciones culturales." 11
La gran disyuntiva de aquellos días: definir el carácter nacional o
la i~corporación del país al amplio espectro de los países modernos,
esta presente en cada una de las páginas crítica que escribió Genaro
Estrada, lo fundamental aquí es que no es para él una disyuntiva
determinante, sino una estrategia de movimiento, una fo;ma de
desplazamiento constante.
'.-\.1 evocar la vida y obra de Genaro Estrada en un artículo para la
m1sta Sur, Pedro H enríquez Ureña se refiere a la Antología de n11evos
poetas como "una obra sin precedentes en la América como estudio
de con temporaneos.
,
»14 Anos antes, cuando apareció la Antología de
la po_esía !llodema argentina (1926), realizada por el crítico Julio oé,
hab1a destacado que el esfuerzo del argentino "se levanta junto al
1
~

Ignacio Sánchez Prado: \'acio11es i11telectuales. Lasji111dacio11es dt la 111odemidad litmuia
~''.'.1111(1917-1~59), \Xest Lafayette, Indiana: Purdue L'niyersity Press, 2009, p. 16.
In memonam. Genaro Estrada", en Genaro Estrada, obra citada, p. 74.

53

�T ktor Bnmra Enderle

de Genaro Estrada en Poetas nuevos de México (1916). Aquí, como
allí, se ciñe la colección a la época que arranca del modernismo,
movimiento de irrupción y asalto contra el desorden y la pereza
romántica, aquí como allí, acompaña a cada poeta apuntaciones
breves y exactas sobre su vida, su obra y la crítica que ha suscitado
15
(no siempre alcanza Noé la perfección de Es~ada ... )". _ Amb?s
comentarios de Henríquez Ureña ponen énfasis en la diferencia,
destacando varios aspectos subyacentes: primero, demarcar la
condición de grupo (de ese nosotros que ya mencioné algunas páginas
atrás), luego la definición de los criterios de selección. No se trata
de registrar cuanto libro y autor hayan cruzado por la vida literaria
de México, sino de apuntar a los principales y a partir de ellos
establecer un diagnóstico sobre la condición presente de la
producción literaria. No siempre se ha podido lograr: el peculiar
desarrollo literario mexicano presenta etapas donde los logros
estéticos escasean y donde es preciso acometer funciones de
arqueólogo antes que de esteta.
Henríquez Ureña sabe de lo que habla, sin duda. No necesito recordar
que él había participado en la elaboración de la famosa ~e incon~lu~)
Antología del Centenario en 191 O (al lado de Luis G. Urbma y Nicolás
Rangel) . Proyecto de renovación intelectual muy cercano a las
principales propuestas de revisión crítica establecidas por el Ateneo de
la Juventud. La premura y los escasos recursos económicos impidieron
que ese trabajo llegara a buen puerto: la antología se quedó en el registro
y la clasificación de documentos, sin poder dar cuenta del presente. ~
las primeras páginas aparece una ''Advertencia" que aclara la condiaon
del libro: "En nuestro caso, debemos advertir que la Antología dtl
Centenario no es, en todo rigor, una antología, es decir, una selección de
verdaderas flores del arte literario. o en todas épocas ha producido
flores nuestra literatura." 16 La obsesión por ordenar el pasado pan
clasificarlo con una metodología precisa y coherente impidieron al
15 Pedro Henríquez Ureña: "Poesía argentina contemporánea", en Obra ctiflia.
edición de Emma Susana Speratti y prólogo de Jorge Luis Borges, México- Bueno&lt;

crítico dominicano y sus compañeros ocuparse -como hubieran queridodel tiempo actual, de las primeras flores literarias nacidas en nuestro
suelo agreste. En su famoso ensayo "El descontento y la promesa",
luego de describir e interpretar los impedimentos que habían
obstaculizado la modernización de la literatura hispanoamericana,
exclamaba: "1-fi hilo conductor ha sido el pensar que no hay secreto
de la expresión sino uno: trabajarla hondamente, esforzarse en
hacerla pura, bajando hasta la raíz de las cosas que queremos decir,
afinar, definir, con ansia de perfección." 17
El ansia de perfección es también el hilo conductor de las
empresas críticas de Estrada. Buscar, definir, establecer. Abrir el
camino porque lo fundamental es seguir, avanzar y no dejar que el
desánimo se imponga. En este punto, retomo la idea principal de la
cita de Sánchez Prado: es en el ámbito literario donde se muestran
con mayor claridad las fuerzas discursivas que se estaban disputando
la hegemonía en ese primer momento de reconstrucción nacional.
El impacto de la Antología de nuevos poetas sacudió el apelmazado
ambiente literario mexicano (paralizado por la revuelta
revolucionaria) y se convirtió en parte aguas de los trabajos de su
especie (imposible no notar sus huellas en muchos de los prólogos
y estudios de Antonio Castro Leal, por ejemplo). Su rigurosidad
crítica impidió el desprestigio de los ataques viscerales de los
excluidos (reacciones, por lo demás, muy comunes en este tipo de
empresas). Tampoco despertó grandes polémicas (su fin no era
provocar, sino ordenar); y tal vez por ello, ironía de ironías, ahora
se halla en un injusto olvido. No exagero. Si nos preguntaran por
una de las principales antologías del siglo XX responderíamos casi
de inmediato citando la de Jorge Cuesta: Antología de la poesía
mexicana moderna (1928). Obra envuelta en la provocación desde el
inicio (me refiero a la exclusión de Manuel Gutiérrez Nájera) y cuya
edición respondió a una lucha de fuerzas al interior del campo
literario mexicano. Estrada, viejo zorro en estas aventuras, le
comparte a Alfonso Reyes su opinión sobre el trabajo de los

Aires: FCE, 1960, p. 305.
11'

Antología del Centenario, tomo I, México: UNAM, 1985, R VIII.

54

,- Pedro Henríquez Ureña: Obra crítica, obra citada, p. 251.

55

�1'ictr,r H,11Tr1"ú I :11derle

Contemporáneos. El 22 de mayo de 1928, le con~es~ en una carta
al autor de Visión de Anáhuac. "Y por último, Ennqwto [se refiere,
por supuesto, al hijo de Enrique González ~artí~ez] ~' Torres Bodet
[ ... ) se consiguieron a Jorge Cuesta, escntor mteligen~e au~que
totalmente inédito, y prepararon una Antología de la poesia lllextcano
moderna [...) Yo que ya me sé lo que es alborotar el gallinero del
parnaso con antologías, estoy observando el gra~ revuelo que se
traen los excluidos y el furor que les provoca el libro. Para los no
enterados, la Antología, desde lejos, es un buen libro. Para los que
sabemos de los procedimientos con que fue hecha, ya se ve clara la
mala fe con que presenta a algunos poetas para manearle el majarete
a los otros." 111
Hoy resulta casi imposible encontrar un ~je~~lar de 1~ Antología
de nuevos poetas. o podría dar una exphcac1on precisa a este
fenómeno. ¿Por qué los grandes trabajos críticos pasan más penurias
que las grandes obras de creación?
o sabría dar una respues_ta.
sólo me consuela recordar el comentario que Ernst Robert Curtlill
hizo sobre el "olvido", padecido durante la Edad Media, de la gran
obra de "Longino": De lo sublime. "La gran crítica -dice- es algo
muy raro; por eso rara vez se le reconoce. El que toda la Antigüedad
tardía haya condenado al silencio a 'Longino, es uno de los síntomas
más evidentes del debilitamiento de su energía espiritual. u
irrompible cadena de mediocridad estranguló a 'Longino'. ¿S_erá_por
ventura esta cadena la más vigorosa portadora de la continuidad
literaria?" 19 La pregunta final sigue abierta . ..
La lectura crítica de Estrada recorría todos los géneros y dialogal»
con otras generaciones. Señalé sus vínculos con autores modernisw
(y posmodernistas) como Enrique González Martínez, apunto ahon
su colaboración con escricores y críticos más jóvenes como los
llamados Siete Sabios (en particular Antonio Castro Leal) Y los
Contemporáneqs. A la distancia, lo veo como una espec'.e de ~~g~rcc
que vuelve más flexibles los compartimentos que solían dividir al
Co11 let1lfra11q11eza, obra citada, tomo II, PP· 131-132.
Ernst Robert Curtius: literatura mropeay Edad Media lati11a, como Il, traducooo
de Margit Prenk r Antonio Alatorre, México: FCE, 1998, p. 573.

campo literario mexicano. Con una buena parte de los escritores
fundadores del Ateneo en el destierro, Estrada se ocupó de continuar
con las labores fundamentales. La principal: modernizar la profesión,
hacer de creador y del crítico sujetos activos en la vida cultural de
~léxico.
El engarce se amplia y llega a otras faenas. Estrada fue, además,
un editor notable: a él le debemos la existencia del primer libro de
Julio Torri: Ensqyos y poemas (1917). Y remarco la deuda porque
conociendo la famosa pereza de Torri, sin la presión de Estrada
hubiera quedado como un autor inédito. Cuando apareció este
peculiar libro, Estrada no dudó en escribir: "Julio Torri, el joven
ensayista cuyo espíritu se ha nutrido abundantemente en las fuentes
directas de la estética, decidióse a publicar una parte selectísima de
sus escritos y nos dio en Ensqyos y poemas una obra de exquisitez y
de refinamiento, cuya aparición ha marcado sin duda, un
acontecimiento en las letras mexicanas."20 El tiempo ha corroborado
cada uno de sus juicios.
El espectro de sus gustos se amplía: de los ensayos y poemas de
la literatura mexicana moderna a los confines más apartados de la
literatura hispanoamericana. Me llaman la atención sus
interpretaciones sobre la recepción de la obra de Leopoldo Lugones
y sobre el valor de la poesía de Gabriela Mistral. Lugones, aunque
famoso, era poco conocido en México; Gabriela Mistral era,
podríamos afirmar, casi totalmente desconocida. Los vasos
comunicantes que intentó establecer con la publicación de su
antología lo llevan a observar otros procesos literarios. El primer
diagnóstico es poco alentador. "En realidad conocemos muy poco
de la literatura de los pueblos americanos y este conocimiento se
extiende tanto a la gente de letras como a la masa serniletrada." 21
La incomunicación endémica, padecida desde el siglo XIX, había
retrasado la posibilidad de compartir experiencias y comparar
procesos análogos. Una mirada al "inicio" de las literaturas nacionales

IM

19

56

- Genaro Estrada: "Los libros del año", en obra citada, p. 320.
21
Genaro Estrada: obra citada, p. 327.

57

�Vírtor Bamm btdnle

hispanoamericanas así lo confirma. Tanto en la Acade~a de Letrán
en México como en la Asociación de Mayo en Argentina, o en la
Sociedad Literaria en Chile, los debates y discusiones giraban en
torno a un mismo tema: la necesidad de expresar el alma de los
nuevos países. La polémica entre Andrés Bello y Domingo Faustino
Sarmiento (1842) en torno a las fuentes en donde deberían abrevar
los escritores (el habla del pueblo o la gramática) se "repite" en
1874 entre Ignacio Manuel Altamirano y Francisco Pimentel. Los
postulados esteticistas de Manuel Gutiérrez Nájera hacen eco en
las proclamas modernistas de Rubén Daría. El desarrollo de la prensa
en México, Chile, Argentina y Cuba había contribuido a la
profesionalización de las diversas elites literarias. Pero faltaba todavía
hacer algo más. El intercambio editorial era casi nulo, las noticias
sobre autores y movimientos escaseaban todavía al iniciar el siglo
XX. Era urgente ampliar y difundir la reflexión crítica e
historiográfica: resultaba absurdo que, para la segunda década del
siglo XX, la "fuente" más confiable fueran los trabajos filológicos
de Marcelino Menéndez y Pelayo. "¿Habéis, por rareza, oído por
ahí de los poetas del Paraguay, de los historiadores de brasil, de los
22
filósofos peruanos o de los críticos del ecuador?"
El problema no es sólo que se conozca poco la obra de Lugones,
si no que desconocemos totalmente el marco en donde se instala
0 hay información suficiente, se lamenta Estrada, sobre el
modernismo argentino, no contamos con antologías que nos pongan
al día. ¿Es Lugones una referencia obligada? ¿Se ha
institucionalizado? ¿Lo han olvidado sus compatriotas? Y ese
desconocimiento es lo que más le preocupa. Dentro de sus
posibilidades y limitaciones, hará lo posible para remediarlo.
Tan temprano como en el año 1919, Estrada da cuenta del valor de:
la obra de Lucila Godoy, alias Gabriela Mistral, y lo hace de manen
contundente: "Hay en Santiago de Chile tres poetas que -pienso-- soo
los que llevan la nueva bandera, quizá desdeñados por el inevitabk
grupo de los que se quedaron en las posadas del despecho y de h

~ !bid. , p.

impatencia, sin fuerzas para continuar el camino o sin capacidades
para adaptarse a las innovaciones. Los prefieren los jóvenes y ellos
lanzan impetuosos al mundo la carga precisa de sus pensamientos
emocionados y de sus cantos matinales. Estos tres poetas se llaman
Pedro Prado, Ernesto A. guzmán y Lucila Godoy"; acepto de buena
manera la inclusión de Prado, un escritor peculiar en la vasta geografía
¡,oética chilena (es, junto con Pezoa Veliz, uno de los tantos escritores
injustamente olvidados), me parece errónea la mención de Guzmán y
me sorprende la omisión de Huidobro (su recelo ante las vanguardias
pudo haber contribuido a ello; de este aspecto me ocuparé un poco
más adelante). Lo que realmente me asombra y quiero destacar ahora
es esta lectura temprana sobre la obra de Mistral. Ella todavía no
publicaba Tala-, todavía no visitaba México, era desconocida incluso en
buena parte del medio chileno, sólo había ganado los Juegos Florales
organizados por la Federación de Estudiantes de la Universidad de
Chile en 1914 y había aparecido en la antología Selva Unca, preparada
en 1917 porJulio Malina yJuan Agustín Araya. Sorprende esa mención.
"¿Quién ha oído hablar por ahí de Lucila Godoy? Lucila Godoy es una
modesta mujer que enseña las primeras letras en una escuela de la
cordillera, precisamente en un pueblito llamado Los Andes [... ] Pero
en sus ratos de ocio escribe poemas, de los cuales unos cuantos, muy
pocos han llegado a México, los suficientes para conocer todo el valor
de la poetisa. " 23
¿Cómo pudo Estrada, leyendo esos "pocos versos" emitir un
juicio tan acertado sobre Gabriela Mistral? No necesito recordar
que está escribiendo esto en 1919, un momento de reajuste para la
literatura hispanoamericana, que comenzaba a superar los "residuos
m~ernist~s" y a transfigurar el orden poético. Ramón López Velarde,
César Valleio y la propia Mistral reapropiaron el legado de Daría y lo
transmutaron hasta llevar al lenguaje a sus últimas consecuencias, esto
es, hacia el mismo lenguaje. Incluso algunos autores que se habían
formado en el movimiento creado por el vate nicaragüense también se
renovaban de maneras insospechadas ...
Existe otro juicio de Estrada, hecho en ese mismo periodo, que
nGenaro Estrada, obra citada, p. 332.

328.

58

59

�r 'íctor Bt1mn1 l:11dtrle
llama mi atención. En 1919, José Juan Tablada renació de sus
cenizas y publicó en Caracas Un día... (Poemas sintéticos), poemario
extremo que confirmó la presencia del haiku en nuestras letras,
llevando a la poesía hasta la fuerza irrevocable de la imagen. Estrada
no sólo registró el retorno del poeta sino que ponderó su capacidad
para reinventarse a cada momento: ''Ya lo sabía yo: no podía ser
que este espíritu inquieto siempre alerta dejara pasar de largo,
indiferente y desamorado, las nuevas ideas y los triunfos nuevos. Su
percepción, su conocimiento de las mil artes menores con que adorna
\' exalta su arte mayor era garantía de encontrarlo siempre en la fila
de los inteligentes de América." Estrada sabe que pocos autores
como Tablada han estado al tanto de las transformaciones poéticas
y literarias de los últimos tiempos, incluso que ha sido protagonist2
de varias de esas transformaciones (sin duda recordaba el
acontecimiento que representó la publicación de "Onix" en la Revista
Az¡,f. el nacimiento de la poesía simbolista en México; y el revuelo
que causó la publicación de "Misa negra" en 1898, que culminó
con la fundación de la R.evista Moderna): "él ha querido conocer todos
los 'últimos gritos' de la moda y ejecutarlos con un desenfado
elegante y exquisito, como quien nada teme y conoce la fuerza de
su espíritu para transitar sin peligros -antes lleno de confianza- por
todos los caminos."24
He aquí la lectura crítica de Genaro Estrada. Un discurso que
nunca se queda en lo monográfico, ni en el anecdotario tan caro a
la prensa, sino que establece redes, marcando puntos en una
cartografía que apenas estaba delineándose. Estrada, a pesar de no
haber elaborado un trabajo sistemático, dio prioridad, en la mayoría
de sus ensayos y artículos misceláneos, a sus preocupaciones básicas:
la confección paulatina de una historia crítica de la literatura Qabor
que obsesionaba a varios ex -miembros del Ateneo de la Juventud.
como a Carlos González Peña, que en 1928 publicó una historia de
la literatura mexicana y por supuesto, a Pedro Henríquez Ureiu ·
' '
la relectura de la tradición occidental, esto es, el establecimiento de
;

'• Gcnaro Estrada, obra citada, pp. 334-335.

60

una relación mucho más democrática (en términos de diálogo,
podríamos decir) entre la producción cultural e intelectual de
Occidente y los espacios literarios emergentes en América Latina;
)' la demarcación de los nuevos territorios que las literaturas
hispanoamericanas habían logrado: la profesionalización en ciernes;
las conquistas poéticas; la apropiación y reinvención de géneros
como el ensayo y la crónica. Pero sobre todo: el establecimiento de
un discurso crítico que revisó, cuestionó, corrigió y reescribió los
parcos estudios convencionales sobre las literaturas nacionales de
nuestros países, al hablar de estos estudios, me refiero en particular
a la imposición de escuelas r modelos europeos, a la reducción
sistemática y al abuso de los conceptos de influencia y de
subordinación (hacer de la literatura hispanoamericana una "rama"
del "árbol" de la literatura española, por ejemplo), que confinaban
nuestras creaciones al ámbito del exotismo y el folclor (el abuso de
ese americanismo que exponía Pedro Henríquez Ureña).
Bien mirado, ese discurso crítico es el complemento de la
e\'Olución artística. La revuelta modernista garantizó los primeros
logros estéticos; la crítica de su generación ganó las primeras
conquistas intelectuales. Complementos de la inspiración y el talento:
la dedicación y el estudio constantes. La improvisación v el
impresionismo extremo eran cosa del pasado; la bohemia la
despreocupación romántica: formas de perder el tiempo. Estrada
no descansa. Su labor como funcionario no le impide estar al tanto
de lo que acontece en la cultura, pocos conocen tan bien el hábitat
del campo literario mexicano como él. Testigo cercano de los
principales debates artísticos e ideológicos, siempre supo mantener
el equilibrio: ni se inclinó por el nacionalismo rampante (emanado
de la Revolución y adjetivado violentamente con el calificativo de
''.,iril"),_ ni se dejó llevar por el canto de las sirenas del cosmopolitismo diletante. Estrada rechazó por igual el chovinismo acendrado
Yel desmedido afán de estar a la moda. Tomó lo mejor de los dos
extremos y forjó su propio caminó. Sospechó, como el resto de sus
co_mpañeros de generación, de las vanguardias, y puso en duda su
onginalidad (tal vez de ahí provenga la omisión de Huidobro) . En

y

61

�T 1,tor Bamra

un artículo de 1925, "La revolución suprarrealista", Estrada apunta
que el deseo de ruptura no es nuevo en las letras (piensa en el quiebre
de Baudelaire; en la antirreferencialidad de Mallarmé; en la rebelión
tipográfica de Apollinaire): "Quieren los autores de esta nueva teoría
literaria -llamémosla así respetando su propia voluntad que todavía
está en espera de realizaciones- que el ensueño, el producto del
sueño, sea la pura fuente de la obra literaria. No de otro modo, hace
largos siglos han pensado, bajo diversas advocaciones, millares de
25
poetas, imaginistas de todos los nombres."
.
•
•
Lo que le hace ruido al escritor sinaloense es la 10tenc1ona_lida~
el artificio que anula la pretensión autómata del surrealismo;
podemos estar o no estar de acuerdo con su juicio, pero debem~s
admitir que su duda es válida. Incluso señala que James Joyce, s10
ser surrealista, había alcanzado mayores logros en ese campo. Tengo
la impresión de que el temor que subyace aquí sea la reinstalac_ión
de un nuevo tipo de conducta bohemia y despreocupada que debilite
el esfuerzo que se ha invertido en pos de la profesionalización del
escritor (encuentro esa misma sospecha en muchos trabajos de
Pedro Henríquez Ureña y en algunos de Alfonso Reyes). La actitud
iconoclasta, el desprecio a la gramática y la anarquía creativa
causaban recelo a Estrada porque sospechaba que debajo de estas
posturas radicales yacía una moda pasajera. Arengar la aniquilación
de toda institución cultural pondría en peligro el añejo proyecto de
su generación: la confección de un Estado Estético (en el sentido
que la da Conn), una larga lucha llevaba casi dos décadas y que
apenas estaba concretándose con la llegada de José Vasconcelos a
la Secretaría de Educación.
Eso con respecto a las vanguardias. En cuanto al nacionalismo,
Estrada tampoco aprueba las arengas nacionalistas de Julio Jiménez
Rueda (autor del artículo incendiario "El afeminamiento en ~
literatura mexicana", publicado en E/ Universal en diciembre de
1924), de Héctor Pérez Martínez y de Errnilo Abreu Gómez, Po1
ejemplo. La preceptiva nunca es la respuesta. No hace falta recordar

25 Genaro

aquí la absurda polémica que intentó le;antar Pérez Martínez contra
el supuesto cosmopolitismo escapista de Alfonso Reyes; sólo apunto
que Estrada participó y ayudo a poner los puntos sobre las íes.
Son estos desplazamientos los que le permiten articular un
discurso coherente y de doble mirada, hacia el interior y hacia el
exterior: no descuidar el ámbito internacional ni desatender los
temas domésticos. Su lectura es la vez amplia y precisa, abarca el
bosque y las hojas, va de lo particular a lo universal y de lo universal
a lo particular. Pasa del rigor bibliográfico (Estrada fatigó infinidad
de horas en diversas bibliotecas de América y Europa) a la intuición;
del juicio categórico a la duda productiva. Su muerte temprana
truncó el desarrollo de una obra mayor que ya había dado sus
primeras y contundentes señales de vitalidad. (Una pregunta me
surge al vuelo: ¿cómo hubiera interpretado Estrada los empeños
teóricos de Alfonso Reyes, qué habría dicho de E/ deslinde?)
En la urgente historia de nuestra crítica literaria, que aún está
por escribirse, la figura de Estrada deberá ocupar un lugar
importante, no por la extensión de su trabajo ni por el título de una
obra sistemática en particular, sino por la puesta en escena de una
nueva sensibilidad, de una nueva manera de leer y entender a la
literatura mexicana, y por haber cumplido el importante papel de
interlocutor crítico en una generación que cambió para siempre la
historia de nuestra vida cultural. Lectores y críticos como él nos
hacen hoy en día más falta que nunca.

Estrada, obra citada, p. 343.

62

E11derle

63

�r 'ictor Ba,mu r.11derlt·
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64

65

�Fin de la aporía de género por la
triada de cognición, emoción y lenguaje

Alma Silvia Rodríguez Pérez*
Elba G. Rodríguez Pérez**

Aquello q11e para los sexistas es pasitidad o debilidad,
en realidad es amor a la paz. Lo que se le reprocha
como exceso de sentimentalismo es en verdad
una mayor capacidad de expresar sentimientos,
de dar ternura. La tendencia a ser demasiado subjetiva,
según el discurso dominante, es una mayor conciencia
de s11 afectitidad (G. Castellanos, Accorsi, S. &amp;Velazco, G)
L\S IXVESTIGt\ClONES PARA COMPRENDER la variable hombre-

mujer, han
interesado a la humanidad desde épocas remotas. La historia humana
nos muestra como desde Platón (Wagner, &amp; Ochsner, 2005) se
establece que la diferencia entre ambos sexos es complementaria.
Hombres y mujeres son la "mitad" de una misma criatura, dividida
por los dioses y destinados a encontrar su contraparte. Aristóteles,
en su texto La política, describe a la mujer como un ser inferior e
incapaz de autonomía. Esta categorización, ha provocado desde
siglos atrás, multitud de problemas p sicológicos, sociales, médicos.

'Ora.en letras por la UANL. Coeclitora del Anuario H11111anitas Letras.
••Ora en psicología cognitiva, catedrática de la Facultad de Meclicina de la UA L.

67

�r lhna SiMa Rodrig11e;- Pérez,. Rlha C. Rodrío11ez
(., Péte~"\..
\,

De ahí, que los estudiosos en la materia, empezaran a considerar la
variable hombre-mujer, como un constructo que se debe conocer
profundamente para lograr verdaderos avances en el conocimiento
del ser humano.
La cuestión apunta no sólo al contenido del conocer, sino también
al término que apunta hacia el acto de demostrar aspectos más
precisos sobre el tema. De hecho no hay acto de conocimiento que
¿ea vacío totalmente de contenido o su objeto. La psicología y la
sociología introducen de esta manera, el término género para
significar todas aquellas cosas que la persona dice o hace para
mostrarse a sí misma (Money, 1966) Esto incluye, pero no se restringe
a la sexualidad en el sentido de erotismo, cromosómico, gonadal,
hormonal, y sexo asignado, cuatro elementos interrelacionados, que
han sido revisados como índices que se pueden usar para predecir
el género de una persona, su perspectiva, conducta y orientación,
sea masculina o femenina (Rohlfs, Borrell &amp; Fonseca, 2000).
Más tarde, los psicólogos cognitivos y las neurociencias, sin
desaparecer la palabra género, utilizan ahora, la palabra "dimorfismo
sexual" (Wagner, &amp; Ochsner, 2005), indicando con ello que existen
diferencias cerebrales, cognitivas, emocionales, y lingüísticas, entre
los hombres y mujeres (Swab, Wilson, Chung, Kruijver, &amp; Ishunina,

2001) .
Scherer (2004; 2005) entre otros versados sobre esta cuestión.
introducen la palabra "organísmica", especialmente para mostrar
que en los procesos cognitivos-emocionales, todos los sistemas del
cuerpo humano están implicados en el despertar de estos proceso~
Ambos géneros, son diferentes en los procesos cognitiYOS·
emocionales y lingüístico (Cahill, 2003; Canli, Zhao, Desmond,
Hang. Gross, &amp; Gabrieli, 2001; López, 2001, 2002); en la utilización
de redes neurales cerebrales (Canli, Desmond, Zhao, &amp; Gabrieli.
2002), áreas utilizadas en los procesos de aprendizaje, valoración.
regulación emocional de su fisiología, hormonas, y manejo de la
lengua etc.. (Canli, Desmond, Zhao, &amp; Gabrieli, 2002; Gil-Verona.
Macías, Pasto, &amp;De-Paz, 2003; Castellanos, 1995).
La habilidad para regular cognitivamente la respuesta emocional

68

es un punto central en el desarrollo de este trabajo, porque a través
de este conocer, se ha podido precisar las diferencias exjstentes de
acuerdo al género, pues los hombres y las mujeres utilizan diferentes
redes neurales y áreas del cerebro para activar sus sistemas (Goldin,
Hutcherson, Ochsner, Glover, Gabrieli, &amp; Gross, 2005). Swab,
\X'ilson, Chung, Kruijver, &amp; Ishunina, (2001).
La actividad de los procesos cognitivo-emocionales establece
esta diferencia, que se afirma, cuando el hombre se expresa
locutivamente, pues en el "decir" convergen distintos tipos de
organización de los sistemas de significación producidos al interior
del sujeto. Basta observar los resultados arrojados por el Proceso
de Chequeo de Valoración Secuencial de Multinivel (Appraisal as
Process of Multinivel Secuencial Checking), donde es posible
localizar la conexión con los procesos ·cognitivos particulares, así
como con los sistemas periféricos de acción.
Las investigaciones en esta línea, nos han demostrado que la
aplicación de este método, en el cual intervienen cuatro momentos:
(1) análisis de la relevancia del esúmulo o situación, (2) evaluación
de la_ implicación del individuo con el estímulo o situación, (3)
capac1_dad ~~ control que posee el individuo para efrontar (coping)
una s1tuac10n, o, lo que es lo mismo, análisis de los recursos
disponibles para realizar la tarea exigida por la situación, y (4) análisis
de significancia personal que posee esa situación para el individuo,
desde la perspectiva de las normas sociales y culturales en las está
inserto. Cada uno de estas fases, o subsistemas establecen un proceso
d_e acti~ación de los procesos cognitivos, desde el si mismo del sujeto,
sm salir de sí mismo (inmanencia), a partir del cual es posible
determinar las diferencias de género. (Scherer, 2004, 2005)
Los resultados arrojados por estos estudios, han demostrado
que hombres y mujeres son diferentes en: juicios hedónicos,
\'aloraciones, re-valoración, en sus estrategias de afrontamiento en
problemas emocionales y poder conocer el manejo diferencial de
género, entre la salud y la enfermedad (Royet, Plailly, Delon-Martin,
Kareken, &amp; Segebarth, 2003; Wagner, Luan Phan, Liberzon, &amp;
Taylor, 2003).

69

�.-Un1a Siliia Rodrí,_l!,"ez Prn'z, /-: /ha C. Rodrí._~11et Pin'z

Es importante reconocer que el dimorfismo sexual, lo es también
en lo cognitivo, emocional y lingüístico. E~pecialmente la emoción
tiene que ver con procesos (psico-socio-lingüísticos) intrínsecos y
extrínsecos de los seres humanos y estos son responsables del
monitoreo, evaluación y modificación de las reacciones emocionales
para alcanzar, metas, deseos, acciones (Goldin, Hutcherson,
Ochsner, Glover, Gabrieli &amp; Gross, 2005). Aspectos que tienen
éomo objeto suprimir, mantener o aumentar un estado emocional.
Las experiencias emocionales subjetivas relacionadas a una
emoción, y que son guardadas en la Memoria de Largo Plazo (López,
2001, 2002), no sólo nos informan respecto de una situación, un
objeto de emoción, sino que además son producto de una
construcción lingüística que le da el carácter de experiencia afectin.
"Los seres humanos acontecemos en el lenguaje", como lo expresa
Maturana (Pakamm, 1966: 78) Ciertas emociones pueden ser
experimentadas conscientemente de manera que el sujeto "las vive"
dándose cuenta de ellas. En otras ocasiones las internaliza
(generalmente el hombre) (Esteve, Ramírez, &amp; López, 2004,
Camacho, &amp;Anarte, 2003), sin darnos cuenta que este proceso
provoca cambios corporales-endocrinos y por ende diferente manera
de experienciar la vida.
El proceso cognitivo primero proporciona a los seres humanos
un dimorfismo interno cerebral (Y. tabla No. 1) para la valencia yel
juicio hedónico. Este último posiblemente sea mejor porque la
corteza orbital frontal (OFC) está muy cercana al área de lenguaje
(Larsson, Finkel, &amp; Pedersen, 2000; Lundstrom &amp; Hummel, 2006:
Royet, Plailly, Delon-Martin, Kareken, &amp; Segebarth, 2003) 0f. tab~
o. 2).

• El tamaño y forma de cierta.s áreas del cerebro como: la corte1.a
prefrontal, •~ ~orteza auditin, las áreas de Broca) Wernjcke. y en ta
relac1on de tamailo entre la amígdala) el hipocampo.
• La amígdala es ss•;• rnlis grande en el hombre.
• La •~igdala derttha estii correlacionada con el grado de retención del

matenal en el despertar (arousal) emocional en los hombres ven las
mujeres, la amfgd1lla izquierda.
·
1

• Área preóptica (APO), se estima que es entre 2 y 3 ,·eces más grande en el
hombre que en la mujer.
• Núcleo ,·entromedial (NVM), aquí la cantidad de uniones sinápticas (lazos
que establecen las neuronas para comunicarse) es mayor en los varones.
• El ,olumen de sustancia gris es más abundante en las mujeres que en el
mbr

Tabla No. 1 Diferencias de género en áreas cerebrales (Swaab,
Chung, Kruijver, Ishunina, 2001).

También se ha demostrado que existe diferencia de género en
los patrones de activación del proceso del habla, estimulación visual
navegación espacial, memoria de trabajo e identificación de aroma:
(feromonas, aromas de atracción sexual).

HAalLIDAD«S NllCEl'TI.IALt:S,

+++

++++-++

MMILID4DES vt.•AUS.
MllMHIAVISUAL.

+++
+++

++++++
++++++

fAMILIMtlDAO DE AIIOMAI,

++

++++♦ +

KMILIMD OI! ROTACION
MDITAL H LOS oaJITOI.

++

++++++

++++++
++++++

+++
+++

NnllaAS ISPACIALE.S.
ltt'.CONOCIMIDTO ot: fOMIAS
DfSTlNCION IZOUID:DA Dl!lteCHA,

++++++

+++

CAPTACION N

+++

++++++

COMOCtMII.NTO or: ftOSTitOS.

tt+

++++++

CU!IUII: PUtCl!.l'TUAL

++++++

+++

OLOMS jfl.lltOMON.U)

Tabla No. 2 Diferencias de género en el procesamiento
cognitivo (Gil-Verona, Macias, Past0r, &amp; De-Paz, 2003).

70

71

�.,..J/ma Silrit1 Rodríguez Pé1¡,z¡ fi.lba C. Rodríguez Pérez

La tabla No 2., indica que las mujeres poseen mayor habilidad
perceptual, verbal y visual que los hombres, por eso en aquello que
escriben, hablan y sienten, llevan su bagaje cognitivo, mental y de
sexo. Gioconda Belli escribe: "Do~ cosas qtte yo no decidí decidieron mi
vida: elpaís donde nacíy el sexo con que vine al mttndo" (Suárez-Velázquez,
2009).
Pero, lo que marca definitivamente las diferencias entre el sexo
femenino y masculino, y es factible que lo podamos determinar
o bjetivamente, es el habla y la escritura de poemas, los cuales
dependen del juicio hedónico, llamado Bienestar Psicológico Subjetirn
(BPS), cuyos componentes son: la satisfacción vital y la afectividad
positiva, la búsqueda del crecimiento personal, el desarrollo del
potencial humano y el sentido de la vida en el presente y en el
futuro, que por supuesto están relacionados con el sistema de
creencias, entorno psico-socio-cultural, aspectos sociodem ográficos, variables personales, predisposición genética,
motivaciones inconscientes, proyecto de vida y valores espirituales.
La tabla No.3., nos muestra que el género femenino, posee una gran
facilidad para el manejo del léxico emocional Qhorima-Rangel, &amp;
Alonso, 201 O), y su juicio hedónico es activado por la corteza orbito
frontal, confirmando la disposición al pensamiento positivo.

.!'..:!.'.-

-

,, --

SE ACTIVA LA CotllTIZA
OflBITO FRONTAL

DEITRUAS YeUALES EN

'""'-·-

- -

,PTKo

,owACTI\A

1

~

.H " " '

+++-+

+++++ ♦

....

=
=

AUTO-MALDECIRSE
ACEnACION

."'

-

=

=

RUMIACION

\ltHSfrtt..e ■ tt

Má, (rtttttllllt

REENFOQUE l'OSITIVO

Mtltff frtt•t11tft

Má\fr«UHlf"

=
=
=

REENFOQUE DE ll'LANEACION
VALORACION POSITIVO

AROMAS.

PONER EN PERSPECTIVA

++++

++++++

++++

++++ ♦♦

OllATIVA

CATASTROFISMO (Sobr•
actuando la vicia).

M tNll frtt•c11tlt

=

MALDECIR A OTROS.
rtlOCESAMte:NTO LVCICOS

,.-

bEACTI\A

f.S 00\ll'A'lf.

LA IDENTIFICACIÓN De:

ME.JOII ..DCEPCION

Se sabe también que la mujer muestra una mejor recuperación
de la localización de objetos por el hemi-espacio derecho comparado
con el izquierdo. Y de la utilización de su hemisferio cerebral el
cual es intuitivo, creador y colaborador (Alexander, Packard,' &amp;
Peterson, 2002).
La regulación de estrategias cognitivo-emocionales como se ve
en la tabla No 4., tiene similitudes entre el hombre y la mujer en
cuanto al proceso de aceptarse, auto-maldecirse, a la valoración
positiva, a poner en perspectiva. Sin embargo las mujeres son
proclives al proceso de "rumiación" que es un proceso cognitivo
que exacerba negativamente el estado de ánimo, así como la memoria
autobiográfica y dificulta la resolución de problemas. También el
sexo femenino tiende hacia el catastrofismo que es una forma de
vi,~r el dolor que encarna la negación a la vida, por lo que este
proceso cognitivo-emocional define el contexto verbal femenino y
por eso Miguel de Unamuno afirma sobre este hecho: "Digámoslo de
una vez: no se trata de evitar el dolor, porque el dolor es inevitable; se trata de
escoger las consecuencias del dolor." (Masedo-Gutiérrez, &amp; EstévezZarazaga, 2003)

=
=
=
MM frentlllt

=

!MOCIONALES

Tabla No. 3. Diferencias de género en el manejo de juicio
hedónico (Larsson, Lars Goran, Olofsson, &amp; Nordin 2004).

72

Tabla No. 4., Estrategias de género en procesos cognitivosemocionales relacionados con el manejo del dolor,
depresión, ansiedad, estrés, estado de ánimo (Esteve,
Ramirez, &amp; López, 2004).

73

�Ah11,1 Sihia &amp; dríg11ez Pérev f-:lba G. &amp;dríg11ez Pérr:::¡_

Consiguientemente, las mujeres tenemos tendencia alta hacia la
"rumiación" y el dolor, que demuestra que el género femenino tiende
a enfocar más su experiencia emocional, reconocer y discutir la
emoción más abiertamente, lo mismo que a intensificar más la
tristeza y la predisposición a la depresión, dato inverso al hombre
(Garnefski, Teerds, Kraaij, Legerstee, &amp; Komer 2004). 0/. Tabla

No 5).

O Las mujeres tienen una memoria mayor para los eventos
emocionales, porque codifican estas experiencias con una
"intensidad afectiva" elevada.
□ Poseen una memoria superior en relación a eventos traumáticos

mundanos.
O También en cuanto a palabras emocionalmente neutrales de tipo
provocativo. Lo mismo hacia pinturas.
O Las mujeres recuerdan eventos er,,ocionales autobiográficos,
especialmente en cuanto el tiempo de evaluación, este es más
rápido o con mayor intensidad emocional.

La investigación que hemos realizado, nos permite inferir, que
es posible reconocer a través de la comunicación lingüística (manera
de hablar) o escrita (poesía), las diferencias o distinciones entre la
mujer o el hombre. Chantal Maillard escribe: Toda palabra traduce

""ª tensión del s,geto hacia fa reafzdad que se refiere... La palabra poética
es reflejo. Ella es la luz que os trata de explicar ni apropiarse de nada1 sino
sólo de proponerse a la visión. La palabra poética es rejl~o (GiraldoBuitrago, 2010). En base a estos trabajos, los lingüistas han realizado
investigaciones interesantes, señalando las características del habla
de las mujeres y los hombres, que suelen manifestarse en una gran
variedad de conductas o modo de comportamiento distinto. El
modelo que hemos delineado en este artículo, deriva desde luego
del estilo cognitivo-emocional del individuo, de donde deriva que
es posible asociar representaciones perceptuales y simbólicas a la
actividad lingüística, la cual es posible ejemplificar en relación a
una de las características globales de los medios de expresar la calidad
del objeto: valor calificativo / valor relativo. Algunas de las
diferencias encontradas están ilustradas de la manera siguiente:

O Recuerdan " vividamente" memorias de fechas especiales corno:
su primera cita, sus últimas vacaciones o discuciones recientes.

Género femenino
Tabla No. 6. Demuestra que los las mujeres manejan mejor la
memoria emocional (López, 2001, 2002; Wagner, Luan Phan,
Liberzon, &amp; Taylor, 2003; Wagner, &amp; Ochsner, 2005).

Estamos de acuerdo entonces, en que la mujer es especialista en
manejar la memoria emocional -consciente o inconscientemente-,
ya sea positiva o negativamente, porque "mueve sus hormonas•·
más fácilmente que los hombres liberando en especial hormonas
adrenales que permiten que los eventos emocionales significatiYOS
se recuerden más que lo triviales. o somos mejores ni peores.
Somos cognitiva y emocionalmente diferentes y, en esa medida,
también somos " lingüísticamente" diferentes (Camargo U., .Angela,
2011: 72).

74

Las mujeres, en grado mayor que los hombres, tienden a usar
adjeti~o_s cuya semántica representa de modo notable el aspecto
aprec1auvo o expresivo, atenuando o hasta borrando en muchos
casos el valor denotativo, Se trata de los adjetivos propiamente
apr~ciativos del tipo bueno, 11Jalo, bonito,feo, precioso, magnifico, estupendo,
hornble, etc. Igualmente, las mujeres muestran una preferencia evidente
por lo s determinantes de sentido positivo, rehusando las
características negativas.
Género masculino

Los hombres no utilizan en su discurso estos lexemas. Existen, sin
duda, en el habla masculina, pero su peso específico en el número
total de los adjetivos «masculinos» es considerablemente menor en
comparación con los «femeninos».

75

�, ~Íllla

Silria Rodr¿~11ez PéreZI Hha c. Rod17..~11ez Pérrz

Género femenino

Género femenino
El habla femenina prefiere el empleo de lexema~ d~l c_~_mpo
, · «b uen O -malo»· Aunque el análisis del material lingwsuco
semanuco
.
. a fiirmar q u e existan lexemas puramente «femeninos» o
no perrrute
«masculinos».

La iliferencia en el uso de los adjetivos que encierran en el mismo
significado léxico la semántica del elativo. Calificadores expresivos
como maravilloso,fantástico, precioso, estupendo, extraordinan·o, terrible, fatal
y muchos otros.

Género masculino

Es más propio de las mujeres duplicar los sernas dativos, lo que se
manifiesta en la reunión de dos o más indicios del grado supremo
de cualidad: el léxico (adverbio inten sificador) y el morfológico
(sufijo) - nu!Y traviesilfo, tan grandote, demasiado carísimo, mt!Y cmiosón, tan
buenazo, etc.; el sintáctico (iteración) y el morfológico (sufijo) - es rapidito
rapidito; dos léxicos (dos adverbios, o un adverbio y un adjetivo de
valor elativo) - m11cho ""!Y d11ro, completamente horroroso, !llt!J tremendo, etc.
La iteración del mismo intensificador con el fin de crear más fuerza
expresiva es también una de las tendencias características de las
mujeres: es lllt!J mt!J llll!J disti11g11ido, ""!Y nu!Y flll!J generoso; es preciosísimo

En los hombres la apreciación de los objetos y_ fenómenos es con
más recuencia de carácter cuantitativo que calificauvo, lo_ q~e se
manifiesta, en particular, en la predominancia de unid:des ad1euvales
que representan el campo semántico «grande-pequeno».

Género femenino
El intensificador bien se encuentra en el léxico femenino, igualmente
llll!J, (tan, bastante, demasiado, adverbios intensificadores en -mente, sufi¡o
-ísimo, prefijos sHper-, hiper- re-, req11e-, requete-, etc.

Género femenino
Otro inilicio de la Jjferenciación sexual del lenguaje es ~a ~resencia/
ausencia del componente de expresividad en la semanuc~ de los
determinantes que acompañan al nombre para ~~ilicarnos s1 _se trata
de un ser conocido O desconocido. Con relac1on a este entena el
habla de los hombres y las mujeres se diferencia de un modo notable.

Género femenino
En el ámbito de los sufijos merecen atención especial los iliminutiros
\' aumentati\'OS que no sólo sirven para expresar el grado elaoYO,
~ino también dan más fuerza expresiva al lenguaje. Sin duda, es una
de las cndencias características del habla de las mujeres.

Género masculino
El adjetivo grande es utilizado más por el género masculino_~eroel
empleo de la misma raíz con sufijos intens1fic~d~res s?n _uulizadm
por el género femenino: grandecito -grandote - chiqmto, chzqmllo.

76

..

pero preciosísimo.
Los hombres y las mujeres iliferencian el empleo de los calificadores
con relación a la siguiente subcategorización semántica: «persona» «no persona (cosa)» - «n oción abstracta». Las mujeres tienden a elegir
a personas en calidad de objeto de calificación más frecuentemente
que los hombres. Y al contrario: una cosa (no persona) se modifica
con ayuda del adjetivo en el habla femenina con una frecuencia menor
que en la masculina.
Una noción abstracta (sobre todo el estado de una persona) se
comenta por las mujeres un poco más que por los hombres. Podemos
constatar evidencias del hecho de que las mujeres centran más su
atención en las personas y sus emociones, mientras que los varones
prefieren comentar la situación fuera del ser humano, teniliendo a
elegir temas profesionales para sus conversaciones.
Las mujeres tienden a calificar el o bjeto según el modelo predicativo,
formando la proposición con el determinante en calidad del núcleo
informativo, por ejemplo: Carmen es guapa.
Antes de desarrollar el enunciado con una frase atributiva, la mujer
primero la construye a través de la presentación predicativa del
determinante, probando así, de un modo consciente o inconsciente

77

�...Uma Si/l'ir1 Rodr{~mz Pérev I:lha C. Rodtiot1ez
" Pére·,.~

cuál será la reacción del interlocutor a su afirmación, como si estuviese
sondeando el terreno antes de pisarlo.
Por una parte, este fenómeno evidencia la tendencia de la mujer a
emitir juicios sueltos, emitiendo estructuras sintácticas más cortas y
simples que las de los hombres, mientras que éstos tienden a emplear
oraciones más largas y complicadas con frases nominales integradas
en ellas.
En lo que concierne a la posición y valor funcional del adjetivo
atributiYo, a grandes rasgos tanto los hombres como las mujeres
dan preferencia a los determinantes pospuestos, significativos desde
el punto de vista informativo, con la única diferencia de que los
hombres se inclinan un poco más por la posposición del adjetivo.

Género Masculino
Los hombres, al contrario, prefieren emplear los adjetivos en las
frases atributivas que entran, de un modo íntegro, en tal o cual
enunciado.
Estas tendencias son prueba del carácter más categórico y perentorio
del habla masculina en comparación con la femenina.
El hombre tiende a representar la característica del objeto con mayor
seguridad, sin haberla introducido previamente.

(Castellanos, G. 1995).

~ e. ~cuerdo a lo anterior, dejo al amable lector identificar quién
escnb10 estos poemas un hombre o una mujer.

El Dios triste

¿Quien muere?

i\Jirando la alameda, de otoño
lacerada, la alameda profunda de
vejez amarilla, como Citando camino
por la hierba segada busco el rostro
de Dios y palpo su mejilla. Y en
esta tarde lenta como ttna hebra de
llanto por la alameda de oro y de
~ezyo siento 1111 Dios de otoJZo, 11n
Dios sin ardor y sin canto y lo
conozco triste, lleno de desaliento! Y
piemo q11e tal vez Aq11el tremendo
}fuerte Señor, al que cantara de
lomra embriagada, 110 existe,y que
nti Padre q11e las ma,ianas
l'ierte, tiene la mano laxa, la mejilla
cansada.

Aluere lenta111ente q11ien se
transforma e11 esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trqyectos, q11ie11 110 cambia
de marca, no arriesga vestir 1m
color nuevoy no le habla a quien
no conoce..
M11ere lentamente q11ien hace de
la televisión s11 gimi. M11ere
lentamente quien evita tmapasión,
qHienprefiere el negro sobre blanco
y los p1111tos sobre las «Íes&gt;&gt;a m1
remolino de et11ociones,j11sla11Je11te
las que rescata11 el brillo de los
ojos, sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y
sentimientos.

Se &lt;?Je en s11 corazón 1m mmor de
alameda de oto,io: el desgajarse de
la Sllf/Ja tristeza; SI/ mirada hacia
mí como lágrima meda y esa
mirada mustia me inclina la cabeZfJ.
Y ensqyo otra plegana para este
Dios doliente, plegana q11e delpolvo
del mundo no ha subido: &lt;&lt;Padre,
nada tepido, pues te miro a lafrente
)' eres inmenso, ¡inmenso!, pero te
hallas herido.»

M11ere lentamente quien no voltea
la mesa c11ando está infeliz en el
Trabajo. Evitemos la mt1erte en
suaves CJtotas, recordando siempre
q11e estar vivo exige 1111 esf11erzo
mucho mqyor que el simple hecho
de respirar.
Solamente la ardiente paciencia
hará q11e co11q1tiste111os 1111a
espléndidafelicidad.

Gabriela 1\1istral

Pablo

78

79

eruda

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82

83

�Cosmogonía y gastronomía en Las
Gene_a logías de Margo Glantz

Manuel Santiago Herrera Martínez*
María Eugenia Flores Treviño**

C\D\ CULTURA POSEE sus PROPIAS CLAVES de significación, cuyo sentido
re\'ela las implicaciones ideológicas que las acciones simbólicas
tienen para los individuos de esa comunidad, para Geertz la cultura
es:
1) Un sistema de símbolos que obra para 2) establecer vigorosos,
penetrantes y duraderos estados anímicos y motivaciones en los
hombres 3) formulando concepciones de un orden general de
existencia, 4) revistiendo esas concepciones con una aureola de
efectividad tal que 4) los estados anímicos y motivaciones parezcan
de un realismo único (1997:89).

Nos apoyamos en los incisos (2 y (3 de esta aseveración para
examinar dentro del discurso literario, cómo un proceso cotidiano
representa rituales cosmogónicos. Así, en este trabajo' se revisa el

• Egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UA L.
•• Profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Forma parte de un capítulo de la tesis doctoral en desarrollo titulada "Los
g111ealogíasde Margo Glantz como una apertura a la literatura judeo-mexicana".

85

�,\ la1111el .S1111ti,!f!.º f/ermu ,\fnrtí11ez, .\ lt,. b(~enit, l ·!ore.r Trwii!io

acto culinario, incluido en la obra Las Genealogías de Glantz, desde
una perspectiva semiótica, culturaF y biosemiótica.
Para la exposición de este asunto, tomamos en consideración que
"el signo es una representación desdoblada y duplicada sobre sí misma
( .. .)desde el momento en que una representación está ligada con otra,
y representa este lazo en sí misma: hay un signo" (Foucault, 2005.61).
Igualmente, convenimos con Geertz en que "los símbolos sagrados
·tienen la función de sintetizar el ethos de un pueblo _el tono, el carácter,
la calidad de su vida, su estilo moral y estético_ y su cosmovisión, el
cuadro que ese pueblo se fotja de cómo son las cosas en la realidad, sus
ideas más abarcativas acerca del orden" (1997:89).
La religión, por su parte, contiene un caudal de ritos, símbolos y
representaciones que tienden a la justificación del orden dentro de
ella establecido, e igualmente a mantener la valoración por la propia
identidad ideológica; según Geertz, la religión "armoniza las
acciones humanas con un orden cósmico y proyecta las imágenes
del orden cósmico al plano de la experiencia humana" (89).
En contraste con las otras religiones el judaísmo es monoteísta.
Ese Dios que elige a su pueblo y se hace presente en la figura de los
patriarcas (Abraham, Moisés y oé) rompe para~gmas en esta
ideología religiosa. El hombre lleva el peso de la historia: A él se le
otorgaron las tablas de los mandamientos y la misión de guiar al
pueblo a la tierra prometida.
El judaísmo implica la constante presencia de Yahvé en los
acontecimientos humanos. Es a partir de las tradiciones donde los judíos
conjugan la naturaleza física y la naturaleza humana como un
acercamiento hacia su Dios para recordarlo y cumplir con los acuerdo~
Por ello cada costumbre enlaza un pasaje histórico y el apoyo de la
naturaleza entendida ésta como la voluntad y la presencia de su Dio~
La figura de la mujer en el judaísmo es de gran importancia porque
2

Para este estudio, se retoma la perspectiva semiótica de Geertz (1997): "Creyendn
con J\fax Weber, que el hombre es un animal inserto en tramas de significación qUt
él mismo ha tejido, considero que la cultura es esa urdidumbre, y que el análisis d,
la cultura, ha de ser, por tanto, no una ciencia experimental en busca de leyes, s10&lt;1
una ciencia interpretativa en busca de significaciones" (20) .

86

en ella recae la transmisión cultural y tiene la obligación de la continuidad
histórica. Las labores del hogar constituyen un eslabón entre la religión
y la costumbre, así que ella cumple con las tradiciones que marca la
Elabora los alimentos permitidos, realiza el encendido de velas en
,iernes y, sobre todo, cuida y orienta la educación de los hijos dentro
de los parámetros judíos. La mujer simboliza la garantía de la
continuidad, el seguimiento y la permanencia; además que la casa la
toma en un templo (Alfie, 1997: 206).
Para Geertz, los elementos simbólicos vinculados con la religión,
son "formulaciones tangibles de ideas, abstracciones de las experiencias
fijadas en formas perceptibles, representaciones concretas de ideas,
actitudes de juicios, de anhelos y de creencias" (2005:90)

Ler

La casa: configuración corporal
La casa es un símbolo de la familia y la mujer es la encargada del
cuidado de este espacio así como de la educación de los hijos.
La casa sacralizó la sexualidad reproductiva y se convirtió en el
espacio femenino por excelencia, en el adentro, en el lugar de lo
íntimo y de lo privado. La mujer le dio su sello y la casa la encerró
en la intimidad y en la familia. En su interior se fueron separando
los lugares de localización de los sujetos marcados por un género o
bien otro, cotos femeninos casi por esencia como la cocina, en la
cual reinó la mujer haciéndose cargo de la alimentación de la familia
(García, 1998: 51).
Con relación a esta esfera espacial, en el coloquio organizado
por la UNAM titulado Bordando sobre la escrituray la cocina Mariclaire
Acosta (1984) ofreció una conferencia titulada ¿Yo sqy mi casa? en
donde se cuestiona:
¿Qué es mi casa? Es un ritmo, una rutina, un lenguaje. Es también un
orden de los espacios y los objetos ...Les pongo cosas, se las quito, las
ordeno y reordeno, las adorno, las despojo. Las hago de todo porque
son como los puntos nodales de la casa: ahí donde se carga la tensión
que alimenta al conjunto. Son mi casa. Son mías. Son yo (71).
Visto así, la casa es un cosmos donde la mujer ordena y acomoda

87

�.\la1111e/S,111ti,!!!,º Hm-era ,\lr,rtí11e~ ,\!11. F.11genia l'lon'.r Trel'ii1io

los objetos con el fin de lograr una representación de la creación. Al
respecto, estamos de acuerdo con Mircea Eliade señala que la
verdadera significación y el valor de los actos humanos están
vinculados a la reproducción de un acto primordial, a la repetición
de un ejemplo mítico; ya que la vida es la imitación ininterrumpida
de gestas inauguradas por otros (2001:18).
Eliade define a esas acciones como "ritos de construcción como
imitación del acto cosmogónico" (32) . La receta de cocina forma
parte de estos ritos debido a que la mujer pone un orden, tanto en
los ingredientes, como en el proceso de elaboración para dar paso
a la creación de un platillo, el cual trae consigo la evocación histórica
del Génesis para el pueblo judío.

La interpretación biosemiótica
La biosemiótica es una disciplina surgida en los años sesenta, estudiada
por el semiólogo Thomas Sebeok a través de la investigación de la
comunicación y transferencia de signos y señales entre los animales
(zoosemiótica). Sin embargo, es en la década de los noventa cuando
este concepto toma forma para consolidar una ciencia que conecte la
comunicaaon y el conjunto de signos y señales que se establecen a
diferentes niveles de organización biológica. De hecho, también recibió
el nombre de "biohermenéutica" (Castro, 2012: 01)
Según esta teoría cada organismo vivo tiene una percepción del
mundo que le rodea, según la conformidad a la estructura de
recepción y a la de percepción en su interacción. Si un humano,
una mosca y un perro conviven en una misma habitación para cada
uno hay una descripción parcial del entorno en el que cohabiten,
teniendo para cada uno de ellos una riqueza de portadores de
significación, según la complejidad de interrelaciones perceptins
que cada organismo tiene (4)
En esta misma línea, Varela y Maturana aportaron el concepto
de atitopoiesis3 para referirse a la propiedad básica de los seres vivos
1
011 ¡0 significa uno mismo y se refiere a la autonomía de los si~te~a,
autoorganizadores. Poiesis es la raíz griega de la palabra "poesía" que s1grutto
"creación". Por lo tanto significa "la creación de sí mismo".

88

de auto recrearse como sistemas determinados en su estructura,
cuando algo externo incide sobre ellos (7)
Desde la elaboración del platillo hasta el deguste por parte de
]os comensales, a partir del enfoque de la biosemiótica se logra una
construcción de la identidad del individuo cuando en la comida se
entrecruzan la semiótica de la cultura, la biología, la ética, la
antropología, la recepción y la percepción. Por ello, en las recetas
de cocina, la biosemiótica no sólo abarca el aspecto gustativo,
olfativo, táctil y visual sino que conjuga la evocación histórica y el
sentido de pertenencia a un grupo social.
Por su parte, con respecto a las costumbres religiosas Ricoeur
menciona:
El mundo bíblico tiene aspectos cósmicos debido a que es una creación;
aspectos comunitarios porque trata de un pueblo; histórico-culturales al referirse
a Israel ypersonales. El hombre es alcanzado según sus múltiples dimensiones
que son cosmológicas, histórico mundiales, tanto como antropológicas, éticas
y de personalidad. (2002:118).
Este comentario de Ricoeur es esencial porque aborda otro rasgo
proveniente de la biosemiótica: la bioética o, según la reflexión del
Rebe de Lubavitch (2000) sobre el ayuno, la biología inversa la cual
abarca las cuestiones éticas acerca de la vida que surgen entre la
biología y la nutrición, entre otras ramas ( HYPERLINK «http:/
/www.es.chabad.org/library/ article_cdo/ aid/741394/ jewish/ LaBiologa-Inversa-de-Iom-Kipur.htm» http: //www.es.chabad.org/
library / article_cdo / aid/7 41394 /jewish/La-Biologa-Inversa-delom-Kipur.htm) (Recuperado: 28 de Marzo 2012)
La relación entre esta postura teórica y el Talmud, el libro sagrado
de los judíos, consiste en que éste aborda todo el proceso de
simulación y de transformación de los alimentos. Según Schneerson
(2000-2005), en su artículo "La biología inversa", expresa que en el
Talmud el hombre consiste de un cuerpo y un alma, un envoltorio
ffsico de carne, sangre, tendones y huesos, habitado y vitalizado
por una fuerza espiritual descripta por los maestros jasídicos como
&lt;&lt;literalmente una parte de Dios de lo Alto" (http:/ /www.tora.org.ar/
contenido.asp?idcontenido=982) Recuperado: 28 Mar 2012 )

89

�.\I,11111dS,mlit1,go Herreru ,\lm1í11ez1 .\ la. ht(!!piia J-lr,ns Trerii,lo

Estas palabras del Talmud se complementan con "Los consejos
para cocineras" de Álvarez (1984) que menciona que todos los días
trasponemos el umbral del mito y hacemos de un trozo de carne, s~
y cuatro papas el humo que sube hasta los dioses clavados en el
techo; todos los días hervimos, freímos, amasamos mensajes, damo1
a luz al fuego y encerramos la materia en ollas de presión para
alcanzar algún extremo blando digerible (1984: 157).
La finalidad de todas las restricciones alimenticias establecidas
por la religión judía es proporcionar una vida higiénica y pura, lo
cual devela la ideología de este pueblo. Aquí se puede comparar b
entrega del Decálogo de Yahvé hacia Moisés con la elaboración del
platillo de la mujer hacia su familia siguiendo las leyes dietéticas,
las cuales se clasifican en cinco categorías: 1) Leyes que definen
los animales permitidos y los prohibidos; 2) Leyes que rigen b
matanza ritual; 3) Leyes que determinan qué partes del animal está
prohibido comer; 4) Leyes que prohiben comer, a un mismo tiempo,
productos lácteos y carne; y 5) Leyes que rigen la preparación de
diversos alimentos (Dinar, 1969: 95).
Por otra parte, según Ritcher, el alimento puede estar íntimamente
vinculado a sentimientos de seguridad y de prestigio. Tiene un lugar
importante en las prácticas religiosas. Está unido a incontables
supersticiones y prejuicios. Por eso, puede despertar muchas emociones:
placer, envidia, confianza y aun fanatismo violento (en Dinar,

1969:123).
En cada religión hay una valoración y regulación de la comida:
alimentos sagrados, alimentos prohibidos, costumbres relacionadas
con los alimentos y con la dimensión espiritual de la comida. En el
caso del judaísmo estos preceptos alimenticios se denominan Koshtr
(aceptado) y Taref (prohibido).
En Las genealogías Margo deja ver esta problemática al mencionar:
E n casa de mi padre se comía todo lo que corrúan los campesinos
rusos, separando cuidadosamente (eso sQ la carne de la leche; por eso
mi padre asegura que los niños judíos de teta no son judíos kosher, pu~
mezclan sabiamente las dos cosas. Esa forma de comer, absolutamente
religiosa, obligó a mi abuela, cuando vino a México, a no permanecer

90

en casa de mis padres porgue la comida era trezj (impura) (2006: 29)

La transfiguración
Según la teología judaica, desde los orígenes de la creación, Yahvé
se encargó de crear una pareja con el propósito de perpetuar la
especie y de rendirles culto. Otra característica atribuid a a ese
proceso de configuración cósmica es que el hombre debía imitar a
su Dios tanto física como moralmente (he aquí la trascendencia de
las "Tablas de los Mandamientos").
El hombre busca asemejarse a la divinidad a la que venera. En el
judaísmo el hombre porta un atuendo y barba para parecerse más a
Yahvé. En este aspecto se puede observar cómo el hebreo se
transfigura en la imagen de su Dios y se torna en un patriarca para
salvaguardar la moral de la familia. En cambio, la mujer lleva un
atuendo determinado por la moral judía.
El siglo XIX en Occidente trajo dos cuestiones de interés muchas
veces olvidadas: su preocupación por el espacio al que recortó,
fragmentó, le impuso límites y fronteras, lo reglamentó, lo normatizó a
fin de ubicar a cada sujeto en su lugar para vigilarlo y controlarlo mejor
y, por otro lado, implantó la diferenciación de género basada en el
modelo de los dos sexos, masculino y femenino, avalado por la
naturaleza, en sí misma sabia, alejada de toda confusión, legislando
para cada ser un sexo y sólo uno (García Canal, 1998:47).
Para llegar a esta postura, en los siglos anteriores se fueron
construyendo identidades biológicas. Por ejemplo, a finales del siglo
l'VII hombres y mujeres pertenecían a un mismo conjunto, en el cual
la mujer no fue más que una derivada del hombre. D e hecho, se
representaba bajo esta fórmula:

Esquema 1. Fórmula que representa los
sexos masculino y femenino (García,
1998:49).

91

�.\lt11111el SanlÍt(f!,O f-lerrerc1 .\lmtínev ,\ la. htw11ia Flores 1i,,1iúio

En tanto que a principios del siglo XVIII el modelo de los dos
sexos, con su precepto "a cada cual un sexo y sólo uno", ubicó la
eticidad que se desprendía del modelo anterior y sometió un sexo al
otro:

1~

cómo los hombres y las mujeres pueden realizar actividades
confinadas culturalmente para cada sexo sin perder su identidad.
Re,•isemos las implicaciones de esta idea en la cultura judía.
El modelo de la cultura judía representa la ubicación de los sexos
y la divinidad de la siguiente manera:

\ 1

dondt:

Dios

1 :.

llombl"\', un ,u qur rrin111 ~obrT objc.-Lo• y ~ujdos;

xI

mujer. una t'1stencla somt&gt;lld,i que tnruentni su S&lt;'r tn 1:a l\mrlón dt
rrproducdón ~ 11111trrnajt";
111 rebttlón t1lln ambo~ tst11 m111rc11da t~rlmivam~ntt por bt rtprodU&lt;l'lón en

iU fom11

~fujer

ramlllu (4?).

Esquema 2. El modelo de los dos sexos (García, 1998: 49)

Estos modelos culturales plasman ese poder simbólico que el
hombre posee sobre los objetos y sujetos; sólo él logra esa
transfiguración.
Otra referencia significativa a las diferencias entre los sexos fue la
que se derivó a partir del concepto de estatus. En 1942, Linton ya
señalaba que todas las personas aprenden su estatus sexual y los
comportamientos apropiados a ese estatus. Dentro de esa línea se
concebía a la masculinidad ra la femineidad como estatus instituidos
que se vuelven identidades psicológicas para cada persona. La mayor
parte del tiempo, las personas están de acuerdo con el estatus
asignado, pero ocurre que a veces alguna persona no lo está (Lamas.
2000: 100).
La antropología también se interesó por estudiar las maneras cómo
las sociedades manejan ese conflicto. La existencia de lo que sería un
"tercer género": mujeres con género masculino y hombres con género
femenino. Un hombre biológico se puede convertir en una mujer social
o viceversa, entrando a una categoría de género (100).
La concepción de un tercer género implica la conciencia sobre

92

6

Ilombrt

Esquema 3. Modelo de la cultura judía (Abramov, 1991: 46)

. :ahvé observa y ~igila ta~to lo que hacen el judío y la mujer
Judía. De hecho, el triangulo tiene la forma de un ojo que mira con
cautela. Esta relación espiritual está impregnada de oraciones donde
se so~cita el permiso de la divinidad para procrear, comer, dormir,
traba¡ar y venerar la condición masculina o femenina. Además es
un triángulo que posee sus lados iguales y esto permite una equidad
de obligaciones y deberes.
Dentro del judaísmo es en el proceso de creación de la comida
donde encuentra aplicación esta "licencia social" referida al tercer
sexo: La mujer se_ torna en un dios, en cuanto efectúa el génesis, y
lleva el comprorruso de hacer resaltar los valores sociales e históricos
con el fin de alejar a los comensales de la idolatría.
La comida es el resultado del paso de la naturaleza a la cultura.
En los ritos el proceso de la elaboración de la comida está vinculada
a cada uno de los tres elementos: muerte-vida- sacrificio.
~ste paralelo se explica desde la semiótica cultural en la siguiente
sene de similitudes:

93

�,\fm111el Sa11li,¡~o Herrera .\lrirtí11ez, .\fa. b(P,fllia /·lores Trel'iÍlio

Slpllllcaclo
,1d1ma

Objeto
ct,mtdJ
m-.'Sa

Sindl
ahmemo
J]IJJ

.IJ"j

m,mt.:I

v.:lo

C(&gt;rtUU

msuumento del sacnfic10
sacerdote

en~er.i~ de mesa
cocmero

Tabla 1. Representación semiótica de Los e lementos culinarios judíos

"En el acto de la Comida y en el sacrificio se realizaba por igual
la unión del hombre con el tótem, con el clan" (127). Estos elementos
denotan cómo la mujer se transfigura en un Dios y da paso a la
muerte de los ideales ajenos y al nacimiento de los valores culturales
e históricos para el pueblo judío.
En Las genealogías, Margo le pregunta a su madre sobre cómo
preparar el gefi!te que es un platillo emblemático de la gastronomía
judía. Es un pescado molido con cebolla, zanahoria, perejil, sal y
pimienta que se suele cocinar horneado en forma de bastón o
hervido en forma de albóndiga. Suele servirse en las comidas del
Sabbat. Éste significa "descanso" y representa el ethos judío; es una
señal de la relación entre Dios y su pueblo (Lowenberg, 1970: 126).
Al presentarse el platillo por su forma de un bastón tiene una
alusión simbólica con el libro del Éxodo donde es utilizado por
Moisés y Aarón en los siguientes pasajes:

blanco se asocia con lo 'orgánico' y es considerado por siglos el color
quirúrgico y virginal y borra las pulsiones" (2005: 34) en este caso sería
la idolatría.
·
As~ en el acto de comer se representaba la muerte-resurrección del
objeto de la comida, de los que comían y, además, de la deidad celeste
o de ultratumba. "Este 'vínculo entre la personificación cósmica Oa
deidad), el hombre singular y el hombre colectivo mediante la comida
habla de que fue creado por la conciencia primitiva; se trata de la
conciencia típica del periodo totémico, que identifica al cosmos y la
sociedad en el tótem" (127).
Por ello algunos pensadores otorgan diversos valores·a los alimentos:
Balzac afirma: "D ime qué comes y te diré quién eres"; Talleyrand
decía: "Sin buena comida no se puede hacer buena política"; Lao Tse
aclaraba: "Se debe gobernar un país con el mismo cuidado con que se
prepara un pescado"; Virginia Woolf observaba: "No se puede pensar
bien, amar bien, dormir bien, si no se ha cenado bjen". Margo Glantz
incluye la frase: "Slll cocina no hay pueblo" (132). Con esto da a
entender que la identidad individual y colectiva también se logra a
partir de la gastronomía.

Acciones y representación en la preparación de la receta de
cocina
Para cada religión la palabra del D ios es la luz y el verbo es la acción.
En el caso del judaísmo el verbo va ligado a una serie de acontec· Dios lo transforma en serpiente ante la zarza ardiendo.
imientos históricos que le recuerdan el compromiso y sobre todo la
· En Egipto, cuando Aarón arroja el cayado al suelo, se transforma imitación de esas acciones.
en serpiente devorando las de los ancianos.
Se aprovecha la teoría de los actos de habla, propuesta por Searle
· Aarón utiliza el cayado en las primeras plagas, transformando d (1959) y derivad a de los estudios de Wittgenstein (1999), para
efectuar una aplicación de lo expuesto.Se eligió el p resente pasaje
agua en sangre.
de Las genealogías que alude a la preparación del ge!fish, un platillo
· Moisés utiliza el cayado para sacar agua de la roca.
típico judío en las celebraciones tanto del Sabbat como de la Pascua
· Otra acepción sería el origen del bastón para conducir el ganado 11
1 día debido a que en s1:1 elaboración la mujer asume el rol de creador.
y ser guía de personas (132).

Otro rasgo sobresaliente de este platillo es su color blanco. Th
acuerdo con Baudrillard, "el color nos da la Idea de la Naturaleza Yci
94

- ¿Cómo lo haces mamá?
- Ya ni me acuerdo, hace mucho gue no lo hago, me da flojera. Lo
95

�Ma1111e/ Sa11hago H errm, Mmtímz, M a. h11genia /'lores Tm•iiño

hacía muy bien la :Mayora Consuelo en el restaurant y luego la Mayora
Rosa. Pe~o, en fin, a ver si me acuerdo: se muele filete de pescado,
robalo y huachinango -¿De los dos?-, sí, de los dos, se ec~a cebolla
molida, zanahoria en cuadritos, pimienta y sal y huevo bat1do según
las cantidades. Yo nunca le echo pan, pero hay quien le echa, bueno,
yo no, hay que saber calcular la cantidad y t?do se pone en un
recipiente con huesos de pescado, cabeza, pelle¡o, cebolla, agua.
- ¿Y ajo?
Ajo no lleva
- ¿ o? Yo creía, sabe a ajo.
_ No, ajo no, cebolla rebanada, zanahoria rebanada y tantiu
azúcar.(foda la comida judía lleva tantita azúcar)
_ Hierve hasta que se hace jalea, como veinte minutos, y se ~aca
todo O se echan encima unas como albóndigas de pescado y s1gut
hirviendo lentamente como dos horas. Bueno, es todo, se trata de
darle sabor y calcular cuánta pimienta y cuánta sal (133).

Para ilustrar la cualidad de las acciones expresadas_ y la fuerza
ilocutiva que poseen, se efectúa un análisis de los verbos emplead?~·
con apoyo en Lyons (1980). De acuerdo con ello, la receta de coaru
se desmenuzaría de la siguiente manera:

El propósito de estudiar los verbos se orienta al descubrimiento
de los sentidos no expresados en el discurso. En la Biblia se declara
cómo Yahvé separa el caos y el orden para dar paso a la creación.
Al elegir a su pueblo le pone diversas pruebas para comprobar que
es el indicado. Por ello los israelitas a través de las tradiciones logran
entablar ese pacto de alianza con su Dios. De igual manera, en la
rabia se observa cómo la mujer emplea en mayor medida los verbos
imperativos: para ir imponiendo el orden e ir separando y mezclando
los ingredientes para la elaboración del platillo.

La cultura como texto semiótico complejo, refleja tanto a los
diferentes textos como a los diferentes individuos que forman parte
de la misma. Para Lotman "la memoria del hombre es considerada
como un texto complejo, ya que al entrar en contacto con el texto
produce cambios creadores dentro de la cadena informacional. Lo
paradójico es que al texto debe precederle otro texto, la cultura"
(citado en Sánchez, 2007: 189).
Considerando lo anterior, Lotman define al texto como un
"espacio semióúco e n que interactúan, se interfieren y se
autoorganizan jerárquicamente los lenguajes" (190).
Nos apoyamos en el trabajo de Sánchez (2007) en el proceso de
descifrar los textos culinarios, y encontramos los siguientes eventos:
1. Existe una correspondencia parcial y relativa del lenguaje al texto.
2. El texto, al ser semióticamente heterogén eo, entra en juego con
otros códigos que lo descifran y ejercen sobre él una influencia
deformadora.

u, "

·""""

.

~--

_ ) . . , ) - i-1&gt;..;uni..,....

..

3. La memoria de la cultura que reflejan estos textos culinarios tercera función de todo texto, según Lotman- es la capacidad de
reconstruir capas de cultura, de restaurar el recuerdo, por lo que los
textos tienden a la simbolización y se convierten en figuras integrales
que adquieren autonorrúa de su contexto original, y funcionan tanto
en el nivel sincrónico como en el diacrónico (192).

Con respecto a la memoria gustativa, con Lotman, Sánchez
propone que:

alíabr ,

Tabla 2: Interpretación de verbos en

96

la receta.

97

�,\1m111e/Sm1tidgo Henrra ,\fartínev ,\Jt1. r.11g,e11ia I'lom 'Treviúio

El sabor y la memoria se manifiestan entonces como una interacción
entre un sujeto y un objeto, entre lo sensible y lo inteligible, donde las
sensaciones preceden al lenguaje verbal. De esta manera, el saber del
gusto por los textos culinarios se plantea como el conocimiento que
un sujeto tiene no sólo del alimento, sino también de la elaboración
a partir de alimentos o ingredientes variados, con los 9ue se produce
un nuevo objeto de saber, 9ue en el caso de las comidas y de acuerdo
con los diferentes ingredientes 9ue se añaden se manifiesta mediante
un alimento diferente. Aquí el conocimiento raya en la magia (213¡.

\'Nh&lt;

AllltlOn • 111 ~un ......

ESTATI\·o~

I.Am4tlrt ~ c11cualfra tt1 u,.a anin,tl ap.r,ra t'ut cu
una "1111fflf" ~,d()l•na~ al do,jll&lt;'&lt;C
Jl('r la pc,re,
rn Y no c1-&gt;mn:a11r 'll• aN'llilnns

in••

~·os
ISCOACTl\'OS.
F.JECITTJ\·os.
1)1.\A.\IICOS , 01:. MOCIO~

LI JU&lt;Di~ lJCIJ(k I I¡ CHlClltlÓII de hrcho, pa:;;ioo,
,.,...,. rral 1rmar d rv(Sffllt
ACTl\"OS.

Dunttt la f'C'CCUI dt cocma la IWJtr Oltzda los ,n.
!ll'NJCOlt-.

con d

()r"l)Ó•ÍIO

dt crcir d ttlJish

biñibolo dt 1-. 1ccioot,, &gt; pcnptt,a, qot J&gt;a,ó ti
pueblo JUdto durwtt d ~odol )' lirot una comla•
cioocon la crtacioo dcl mundo""' Yah\t
l&gt;.I lllla p(:IIClc'lfl o &lt;IJll;dtllCII , obrt ti 1ncluu lilflhUI
an1l'11r en d pi.rollo, Nó &lt;!&lt; J&gt;&lt;,.quc 1ft c,,uud. Judla

IMPI-JI.A1I\'0

e&gt; 111111duke deb1d&lt;1 a q.Jt' 11!' t'\OQ 1...,
•rlllQll.lra, ,., lld.h cl11111te d t "lodo

La mujer en el judaísmo se encarga de la educación y de la
conservación de las costumbres. Aunque su rol aparente es pasiYo
y conminado a las tareas domésticas, es desde ahí donde se mueYe
y se "transforma" en un Dios para recordarle a su familia el
compromiso pactado con Yahvé. Por tanto, tiene la labor de la
conservación de la fe.
En cuanto al papel que juegan en la cultura los textos culinarios,
se enuncia:
Cuando los textos culinarios describen los procedimientos 9ue se
realizan en el exterior, corresponden generalmente a una actividad
realizada por hombres; mientras los que describen un proceso de
elaboración de alimentos 9ue tiene lugar en espacios internos, remiten
a lo realizado generalmente por las mujeres (Sánchez, 2007: 198).
A continuación se ilustra la importancia de las acciones, la cocina
y la cultura en el judaísmo. El segmento seleccionado trata sobre la
conversación sostenida entre madre e hija, donde ésta le cuestiona
sobre la elaboración del ge!ftsh. Es· importante observar el empleo
de los verbos en esta receta de cocina porque van asociados a lm
rasgos históricos y culturales de los judíos.

•lt¡inlN )

Tabla 3: Los verbos y la c ultura

En la tabla, se visualiza la dominación de los verb os acbvos
.
porque a _traves de l~s acciones el pueblo judío entra en contacto
con la ~hanza, el Exodo y la religión de la promesa (rasgos
predommantes en la cultura judía).
En cada cultura el lenguaje valora o degrada a los indi .d
E
fl.
V1 uo~
sto se re eia en los vocablos destinados a los hombres: fu t
d d
.
eres,
empren e ores e 1nnov_adores (aspecto contrario a las mujeres). Por
lo g~neral, para r~fenrse a las mujeres se utilizan predicados
norrunales: so~ pasivas, están alegres, parecen listas, etc., y para los
hombre~ predicados verbales: escriben, inventan, diseñan, entre
otr~s. Sm embargo, ciertos verbos de acción son propios de las
mu¡eres: barren, lavan , sacuden ...

Memoria cultural y enunciación

Co~~ ~~moría _de la colectividad, Lotman asevera que la cultura
esta ding1da a evitar el olvido, por lo que "mantiene un dinamismo
q~e perrrute que en la evolución de la misma, los cambios que se
p od_ucen dentro no alteren al conjunto como cultura esto se realiz
mediat
·
'
a
n e un coniunto de reglas o textos normados gue son los
responsables de tran smitir la información de la sociedad" (2007·

215).

·

Los tex~os permanecen en la memoria de la cultura mediante
tres mecarusmos:

98

99

�,\Ta1111el Santiago Hm't'ra ,\Tartí11ez, ,\la. E11,e_mia rlores TreviLiio

1) Aumenta de manera significativa el volumen de conocimiento, es
decir, la cultura va tomando de la realidad que la rodea los elementos
que necesita para sobrevivir.
2) Reorganiza de manera constante los contenidos culturales, que en
el caso de los textos culinarios se refleja mediante los cambios que ha
habido en la manera de preparar los alimentos, así como las
variedades de los mismos.
3) Utiliza el "olvido" para mantener los textos dentro de una cultura;
es decir, permite que unos textos comen el lugar de otros (216).

Lotman, al hacer una analogía entre el paralelismo estructural
de las caracterizaciones semióticas y las personales, define el texto
de cualquier nivel como una persona semiótica, y considera asimismo
como texto a la persona en cualquier en cualquier nivel sociocultural.
Esta definición refleja la interacción que tienen, para Lotman, el
hombre y todos los sistemas semióticos (o textos) "como
manifestaciones de una cultura y dentro de esa misma cultura, de
manera que interactúan no sólo como depósito de información, sino
también como textos con capacidad de crear nuevos textos o

reprimida que ha sido sepultada ba¡·o el comple¡·o d.
..
·d d l
,
1spos1t1vo
enuncia , or e, .a categoria de persona en el pensamiento
.
.
oce1dental"
(75).
Ast,
la
cnttca
de
la
noción
de
persona
a
tr
,
d
.
,
·
.
,
aves e 1o tmpersonal
esta
relac10nada,
sm
duda
"con
el
cuesti
.
de la noción de'
.
'
onamiento
su¡eto trascendental y de la centralidad de la idea de ' o'
acompaña" (75).
Y que lo

Para c~ncluir: Es posible articular la idea de Esposito con la
de Benveruste
(1991) cuando señala q ue enunciar
. es hacer algo
' con
.
el kngua¡e, algo efectuado por un emisor que se dirige a otro "El
suJeto que hab~a es un sujeto que nace y se hace mediante su h.abla·
sobrevive, se vmcula a otros "; modela el mund o en e1curso de esos·
actos
. de habla.
. La
. . enunciación , por tanto, es 1a manera en que se
articulan
sub¡et1v1dades
. , socia
. 1 y modos de
.
.,
,
, formas de re1acton

mterpelac1on solo posibles en y por el lenguaje" (7S).
lo antes expuesto, es posible afirmar que, en Las genealog1as
,
M Por Gl
argo antz pro~one el hecho de que, a través de la elaboració~
de la receta de cocma, la mu¡· er se torna en un su¡eto
.
.
que trasciende
)' construye tanto su identidad como lª d e grupo socio-cultural
.
al'
que pertenece.

mensajes" (197).
En su artículo "Él. En extraña compañía: la tercera persona y las
filosofías de lo impersonal", García (2011) señala que "habría que
poner atención en la enunciación quién o qué hay detrás de un
pronombre. La tercera persona es la base gramatical para la
enunciación de las llamadas oraciones impersonales. En este tipo
de oraciones, el 'quién' supuesto tras el pronombre personal se revela
como un 'qué' (72).
En la enunciación en tercera persona no se da diálogo o
interpelación entre personas: lo que acontece es "la emergencia o la
presencia desnuda de esta dimensión de objetividad, o más bien
cabría decir la comparecencia de una subjetividad impersonal-esa
voz por la cual nadie habla y que, sin embargo, existe (72).
De acuerdo con Esposito (2011), se resume que en la tercera
persona se condensa "una imbricación entre gramática y forma de
vida que nos desvela un hecho inquietante: hay una dimensión

100

101

�.\ ft11111el .\'011/iago Hmn-a .\ lartí11ez, •\ la. r.t(P,enia f 'IOl't'S Trevii,lo

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103

�Símbolos y temática en Elegía I "al
duque de Alba a la muerte de su
hermano menor: don Bernaldino De
Toledo" de Garcilaso De la Vega
Lino García, Jr. ·

L\ POESÍA DE GARCILASO DE LA VEGA tiene como temas principales: el
análisis introspectivo de las propias emociones, el lirismo, así como
el individualismo, el amor platónico, el dolor como algo esencial en
el ser humano, la razón contra la pasión, la realidad inmutable, el
tema del hado, el destino, y la astrología como ciencia de adivinar el
futuro del ser humano. Otros temas giran alrededor de la aceptación
del dolor, y la melancolía. También vemos en su poesía la veneración
de la naturaleza, ya que la 'natura' es el mayordomo de la creación
de Dios, así como lo pastoril, la Edad de Oro resucitada, y el tema
del bealt1s ille, el carpe dieni, todos temas comunes durante el
Renacimiento.
En la elegía siguiente se presentan casi todos los temas utilizados
por Garcilaso de la Vega en su poesía renacentista, tales como: el
estoicismo, la virtud del caballero joven difunto, hermano del duque
de Alba; el desprecio de la adversidad, la razón, el pla~onismo visto
en la armonía universal, el carpe diem, la fortuna siempre presente
en nuestras vidas, la fama inmortal, y el cortesano ejemplar, primero
· Profesor investigador de la Universidad de Texas- Panamerican.

105

�Lino Garda]1:

anunciado en "El Cortesano" de Baltazar de Castiglione, y después
traducido por Juan Boscán al castellano, y leído como ejemplo del
perfecto caballero español por los cortesanos del Renacimiento.
Vemos también en la elegía el dolor irrazonable dentro del orden
del universo, ya que el ser humano se burla de la muerte al
largo plazo. Es en el ser estoico ante todo estas vicisitudes de la
vida la vía por la cual el ser humana triunfa y se enaltece.
Esta elegía fúnebre está dividida en ochenta y una estrofas, y fue
escrita en el año de 1535 en Túnez, y en ella Garcilaso de la Vega
canta su emoción personal a la muerte del hermano joven del duque
de Alba. Toda la elegía está escrita en tercetos, con rima de a,b,a.
Aunque el dolor humano es irrazonable dentro del orden del
U niverso, el ser humano se burlará de la muerte viviendo en la fama
o posteridad, ya que el ser humano (soldado/poeta/cortesano)
ganará la fama con sus acciones gloriosas; y se exige la fortaleza
ante la adversidad.
Termina la elegía hablando de la suma perfección: el estado
beatífico, ya que la armonía es belleza, y el dolor es el enemigo del
orden universal. En la estrofa que empieza con: "!Oh
bienaventurado, que sin ira/ sin odio, en paz estás, sin amor ciego/
con quien acá se muere y se suspira", el poeta describe el más allá
donde no reina el enojo, la inquietud, el amor ciego, y donde existe
el amor divino.
Se vislumbra el esfuerzo en la elegía de enderezar el mundo
después de la pérdida de un amado o amada. Es un poema fúnebre
escrito para el duque de Alba (1507-1582) cuando murió su hermano
menor en 1535. Habla de la muerte y de la naturaleza del renacer, y
enfatiza el conocimiento del espíritu de la regeneración en el
individuo: Se muestra el contraste entre esta vida efímera y la ,~da
eterna, y le coloca importancia al sentido de la fama; la cual es
ganada en este mundo y es al final de todo lo único que prevalece.
Se revela la alabanza del que muere y del que vive también, as1
como los que han muerto. Se menciona la muerte como símbolo
que termina todo en la vida terrestre.

(1) Aunque este grave caso no haya tocado
con tanto sentimiento el alma mía
que de caduco estoy necesitado,

'~"ir

106

(2) con que de su dolor mi fantasía
se descargue un poco y se acabase
de mi continuo llanto mi porfía,

En las siguientes dos estrofas (3-4) el poeta intenta escribirle al
duque de Alba para consolarlo a la muerte de su joven hermano. Ya
que la muerte puede calmar su dolor.

(3) quise, pero, (para) probar si me bastase
el ingenio a escribirte algún consuelo
estando cual estoy, que aprovechase

(4) para que tu reciente desconsuelo
la furia mitigase, si las musas
pueden un corazón alzar al suelo.

Pindo (5) se refiere al Monte de Pindo donde habitan las musas
de la poesía.

(5) y poner fin a las querellas que usas
con que el Pindo ya las moradoras
se muestran lastimadas y confusas,

Se declara el llanto (6) continuo del duque de Alba a la muerte
de su hermano.
107

�Lino C11rci11]1:

(6) que, según he sabido, ni a las horas

(11) y tú, tendiendo la piadosa mano,

que el sol se muestra ni en el mar se asconde

probando a levantar el cuerpo amado,

de tu lloroso estado no mejoras,

levantas solamente el aire vano

El poeta declara (7) que la vida es dura y difícil.

(7) antes en él permaneciendo, dondequiera que estás, tus ojos siempre bañas,
y el llanto a tu dolor así responde

El poeta utiliza el símil (8-9) para comparar "las lágrimas" que
vierte el Duque por la muerte de su hermano con "la nieve" que se
derrite.

'

. Uno de los temas de la elegía es el "dolor" (12) causado por la
tnsteza de la muere de un ser querido, y el "sueño desterrado" se
refiere al "desorden" causado por toda la tristeza.

(12) y del dolor el sueño desterrado

'

con ansías vas buscando el que partido
era ya con el sueño y alongado.

Fue en la ribera del Tápano, (13) lugar en Sicilia donde murió
don Bernaldino, el hermano del Duque.

(8) que temo ver deshechas tus entrañas
en lágrimas, como al lluvioso viento
se derrite la nieve en las montañas.

(13)Así desfalleciendo en tu sentido

'

como fuera de ti, por la ribera
de Tápana con llanto y con gemido

(9) Si acaso el trabajado pensamiento
en el común reposo se adormece,

. Muestra en esto versos el poeta la hermandad, (1 4-15) el amor
filial, y el eterno amor entre los dos hermanos.

por tornar al dolor con nuevo aliento,

(14) el caro hermano buscas, que solo era

Declara que aún en el 'sueño" (10-11) aparece su hermano, canto
así lamentó su muerte. La "imagen amarilla" se refiere a la "muerte''

la mitad de tu alma, el cual muriendo,

y a don Bernaldino.

no quedará ya sin una parte entera;

1O) en aquel breve sueño te aparece,

(15) y no de otra manera repitiendo

la imagen amarilla del hermano

vas el amado nombre, en desudada

que de dulce vida desfallece,

figura a todas partes revolviendo,

108

109

�I ino C arda] 1:

El poeta declara que el río Erídano (16) llamó a su hermana el
árbol "Lampetia", símbolos de la tristeza de ambos también.

Presenta el poeta el tema de la "amistad" (21) o amor filial"
entre los dos hermanos. La "presente" se refiere a la muerte de
Bernaldino, la cual puede entristecer al alma generosa de

(16) que cerca del Erídano aquejada,
lloró y llamó Lampetia el nombre en vano,
con la fraterna muerte lastimada:

(22) con gran razón podrá ser la presente,
pues te ha privado de un tan dulce amigo,
no solamente hermano, un accidente;

"Faetón" (17) es el "sol" quien guió el carro del Sol. Zeus lo
mató y cayó en el río Erídano.

Los versos siguientes (23-25) declara vivamente la nota familiar
y de amistad entre los dos hermanos.

(17) "ondas, tomadme ya mi ~ulce hermano
Faetón, si no, aquí veréis mi muerte,
regando con mis ojos este llanto".

(23) el cual, no sólo siempre fue testigo
de tus consejos y íntimos secretos,
mas de cuanto lo fuiste tú contigo:

El "hado y el fatalismo" (18-20) como temas que el poeta declara
en estos versos.

(24) en él se reclinaban tus discretos
y honesto pareceres y hacían

(18) ¡Oh, cuántas veces, con el dolor fuerte,

conformes al asiento sus efectos,

avivadas las fuerzas , renovaba
las quejas de, su cruda y dura suerte!

(25) en él ya se mostraban y leían
tus gracias y virtudes una a una

(19) Y ¡cuántas otras, cuando se acababa

y con hermosa luz resplandecían,

aquel furor, en la ribera umbrosa,
muerta, cansada, el cuerpo reclinaba!

ótese el símil o comparación de: "como en luciente de cristal
coluna" (26).

(20-22)Bien te confieso que si alguna
cosa entre la humana puede y mortal gente

(26) como en lucientes de cristal coluna
que no encubre , de cuanto se avecina

entristecer un alma generosa,

a su viva pureza, cosa alguna.
110

111

�uno Carda],:

En las siguientes cinco estrofas (27-31) vemos el lamento del
vació del éxito mundano; lo mudable de la vida misma; de la
brevedad de las cosas mundanas, y la inutilidad del esfuerzo; así
como la guerra contra la quietud del espíritu.

(32)¿Qué se saca de aquesto? ¿Alguna gloria?
¿Algunos premios o agradecimiento?
Sabrálo quien leyere nuestra historia:

(27) !Oh miserable hados, oh mezquina

(33) veráse alli que como polvo al viento,

suerte, la del estado humano, y dura

así se deshará nuestra fatiga ante quien

do por tantos trabajos se camina,

se endereza nuestro intento.

(28) y ahora muy mayor la desventura
de aqueste nuestra edad, cuyo progreso
muda de una mal en otro su figura!

(29) ¿A quién ya de nosotros el eceso
de guerras, de peligros y destierro
no toca y no ha cansado el gran proceso?

(30) ¿Quién no vio desparcir su sangre al hierro
del enemigo? ¿Quién no vio su vida
perder mil veces y escapar por yerro?

(31) ¿De cuántas queda y quedará perdida
la casa, la mujer y la memoria,
y de otros la hacienda despendida?

En las siguientes dos estrofas (32-33) vemos la amargura hacia
la vida; de la vanidad de la muerte. ótese: "como polvo al viento'',
que es la vida; "ante quien'? se refiere a "la muerte misma".

112

He aquí los temas de lo inútil de las esperanzas humanas; (3437) y el quejarse de la muerte que es rigor; así cómo la muerte 0a
enemiga) coge la "espiga en la juventud "del finado. Se queja de la
que la muerte no tiene piedad, y ni compasión hacia nadie; ya que
no perdona edad por no tener constancia.

(34) o contenta con esto, la enemiga
del humano linaje , que envidiosa
coge sin tiempo el grano de la espiga,

(35) nos ha querido ser tan rigurosa
que ni a tu juventud, don Bernaldino,
ni ha sido a nuestra pérdida piadosa.

(36) ¿Quién pudiera de tal ser aviso?
¿A quién no le engañara la esperanza
viéndote caminar por tal camino?

(37) ¿Quién no se prometiera en abastanza
seguridad entera de tus años,

113

�l .i110 GarcíaJ1:

sin temer de natura tal mudanza?

(42) bien es verdad que no está acompañada
de la color de rosa que solfa

En la estrofa siguiente (38) se nota como la vida es rigor, es
difícil y amarga, y al vivir llevamos la pesada carga de la vida misma.

(38)

unca los tuyos, mas los propios daños

dolerisos deben, que la muerte amarga,
nos muestra claros ya mil desengaños:
En las estrofas (39-40), declara que la vida es dura, y aun la
juventud al fin son despojos.

con la blanca azucena ser mezclada

'

(43) porque el color templado que encendía
la blanca nieve de tu rostro puro
robada ya la muerte te lo había·
'
(44) en todo lo demás, como en seguro
y reposado sueño descansabas

'

indicio dando del vivir futuro.
(39) hanos mostrado ya que en vida larga
apenas de tormentos y de enojos
llevar podemos la pesada carga;

(40) hanos mostrado en ti que claros ojos
y juventud y gracia y hermosura

son también, cuando quiere, tus despojos.
ótese el tema de la belleza (41-44) aun en la muerte.

Muéstrase aquí (45-47) la simpatía por la madre y por la hermana
del difunto joven.

(45) Mas ¿qué hará la madre que tú amabas,
de quien perdidamente eras amado

'

a quien la vida con la tuya dabas?

(46) Aquí se me figura que ha llegado
de su lamento el son, que con su fuerza

(41) Mas no puede hacer que tu figura,

rompe el aire yecino y apartado,

después de ser de vida ya privada,
no muestre al artificio de natura:

(47) tras el cual a venir también se esfuerza
el de las cuatro hermanas, que teniendo

ótese las imágenes (42) - color de rosa/ la blanca azucenaaludiendo a la belleza de don Bernaldino.

va con el de la madre viva fuerza·
'
El poeta ve (48) a las hermanas del don Bernaldino, sus cabellos

114

115

�I .i110 CardaJ1:

rubios ( de oro), molestado por el llanto apasionado de ellas por la
muerte del hermano. átese la simpatía hacia la familia, sentido
humano que se presenta en estos versos.

(48) a todas las contemplo desparciendo
de su cabello luengo el fino oro,
al cual ultraje y daño están haciendo.

Se introduce el Río Tormes (49) en los versos, y sale el agua para
yacer en la arena; con el símbolo de "Dios+Río). Hace la
personificación del río "con su lloro", así, también, lamentando la
muerte de don Bernaldino.

(51) con ronco son de llanto y de gemido,
los cabello_s y barbas mal paradas
se despedaza y el sotil vestido;

(52) en torno de é sus ninfas, desmayadas,
llorando en tierra están, sin ornamento,
con las cabezas de oro despeinadas.

(53) Cese ya el dolor el sentimiento

'

hermosas moradoras del undoso
Tormes; tened más provechoso intento:

(49) El viejo Tormes, con el blanco coro
de sus hermosas ninfas, seca el río,
y humedece la tierra con su lloro,

(54)consolad a la madre, gue el piadoso
dolor la tiene puesta en tal estado
gue es menester socorro presuroso.

En las siguientes siete estrofas (50-56), vemos como el Río
Tormes se tiende por la arena en el calor del estío; llorando
roncamente, y alrededor de EL (el río) se muestran las ninfas, quienes
consuelan a la madre; ya que según el poeta las ninfas tienen el
oficio de hacer esto. Y al ser sepultado el cuerpo, el mismo Río
Tormes le bañará con sus aguas. En la estrofa: "Y tú hermoso corol
ninfas) allá en las hondas aguas metido...", indica la armonía entre
el dolor ( del poeta) y el llanto de las ninfas.

(55) Presto será gue el cuerpo sepultado
en un perpetuo mármol, de la ondas de agua
podrá de vuestro Tormes ser bañado;

(56) y tú, hermoso coro, allá en las hondas
aguas metido, podrá ser gue al llanto

(50) no recostado en urna al dulce frío

de mi dolor te muevas y respondas.

de su caverna umbrosa, mas tendido
por el arena en el ardiente estío;

116

" En las estrofas siguientes, (5 7-61) "promontorios" se refiere a
altura de, la tierra"; y l~s "sátiros, faunos", "son los compañeros
de Baco: el rey del vmo en la mitología". Fernando se refiere al
duque de Alba, el hermano del difunto joven; y los héroes y heroínas

117

�de la nútología al fin le secaran lágrimas. Trinacria se refiere a Sicilia,
lugar donde murió el joven don Bernaldino.

(57) Vos, altos promontorios, entretanto,

aspecto fatalista y pagano, y el Hado, y la realidad para el poeta es.
que la fortuna es la causa de los desastres de la propia fortuna. Se
presenta el tema de que el hombre debe ser valiente ante los altibajos
de la mujer fortuna.

con toda la Trinacria entristecida,
(62)Tú, gran Fernando, que entre tus pasadas
buscad alivio en desconsuelo tanto.
y tus presentes obras resplandeces,
y a mayor fama están por ti obligadas,

(58) Sátiros, faunos, ninfas, cuya vida
sin enojo se pasa, moradores
(63) contempla donde estás, que si falleces
de la parte repuesta y escondida,
a nombre que has ganado entre la gente,
de tu virtud en algo te enflaqueces,
(59) con luenga experiencia sabidores
buscad para el consuelo de Fernando
(64) porque el fuerte varón no se consiente
hierbas de propiedad oculta y flores:
no resistir los casos de fortuna
con firme rostro y corazón valiente;
(60) así en el ascondido bosque, cuando,
ardiendo en vivo y agradable fuego,
(65) y no tan solamente esta importuna,
las fugitivas ninfas vais buscando,
con proceso crüel y riguroso,
con revolver de sol, de cielo y luna,
(61) ellas se inclinan al piadoso ruego,
y en recíproco lazo estén ligadas

(66) mover no debe un pecho generoso
sin esquivar el amoroso juego.
ni intristecello con funesto vuelo,
/

En las siete estrofas siguientes (62-68) se refiere a Fernando, d
duque de Alba, y presenta el tema de la "fama", la cual durará; Yle
pide al duque sea estoico ante la mala fortuna del momento presente
ya que él fama heroica. Se presenta el tema de la rueda de la fortuna:
y que hay que resistir los casos de fortuna con firme rostro. Es un

118

turbando con molestia su reposo,

(67) mas si toda la máquina del cielo,
Con espantable son y con rüido

119

�Liflo GarríaJr.

hecha pedazos, se viniere al suelo,

(73) no fue el troyano príncipe llorado
(68) debe ser aterrada y oprimido

siempre el viejo padre dolorido,

del grave peso y de la gran rüina

ni siempre de la madre lamentado·

'

primero que espantado y conmovido.
(74) antes, después del cuerpo redemido
El poeta le pide al duque de Alba, (69-75) don Fernando, que no
lamente en infinito la muerte de tu joven hermano; y le indica que
la vida es áspera. Se presentan los temas del "tiempo", "que decrece
y muda de las cosas el estado"; y habla del tema de la 'razón' contra
la 'pasión'. El "troyano príncipe" se refiere a "Héctor= el defensor

con lágrimas humildes y con oro,
que fue del fiero Aquiles concedido

'

(7S) Y reprimiendo el lamentable coro

de Troya", y muerto por ''Aquiles".
del frigio llanto, dieron fin al vano
(69) Por estas asperezas se camina
de la inmortalidad al alto asiento
do nunca arriba quien de aquí declina.

)' sin provecho sentimiento y lloro.
"Adonís" fue amado por "venus"y muerto por "Marte". El poeta
habla (J6-78) de la "inutilidad del llanto"· " en las imágenes "no h
al la dí ,, fi '
,;
e e
e ro a re erese a la "muerte y vida".

(70) Y en fin, señor, tornando al movimiento
de la humana natura, bien permito
a nuestra flaca parte un sentimiento,

(76) El tierno pecho, en esta parte humano,
de venus, ¿qué sintió, su Adonis viendo
de su sangre regar el verde llano?

(71) mas el exceso en estO vedo y quito,
si alguna cosa puedo, que parece

(77) Mas desque que vido bien que, corrompiendo·
con lágrimas sus ojos, no hada

que quiere proceder en infinito.
sino en su llanto estarse desnaciendo
'
(72) A lo menos el tiempo, que descrece
(78) Yque tornar llorando no podía
y muda de las cosas el estado,

su claro Ydulce amigo de la escura
debe bastar, si la razón fallece:
)' tenebrosa noche al claro día,

120

121

�Li10 Ga,ría Jr.

En las siguientes estrofas (79-81), el poeta está por terminar su
poema fúnebre, dejando el llanto; y se aleja el cantor, alegrando su
alrededor. Ya que el mismo viento en forma erótica, le desordena
su cabello, dando al mismo tiempo frutos alegres a la tierra, el mar,
y el cielo.

(79) los ojos enjugó y la frente pura
jugó con algo más contentar,niento,
dejando con el muerte la tristura;

(80) y luego con gracioso movimiento

que ~scribió, en la Elegía I, Garcilaso de la Vega emplea un ambiente
filoso~c~, ya que el poeta reconoce algo inevitable en la vida humana:
el sufruruento
y. la desesperación ante la faz de la guerra, la muerte
. .
r la tmsena uruversal terrestre.
. ~~ embargo, la disciplina personal, y la emulación heroica del
tndiVldu~ nos eleva hacia una perspectiva divina desde la cual la
perspectiva di
humana
se nos presenta insignificante, y do nd e todo es
·
paz y amor vmo. La elegía empieza con una introducción extensa
~n la_ cual el ~oeta Garcila~o de la Vega nos presenta su propósito;
,er_s1 la poe~1a P~~de en s1 borrar el sufrimiento terrestre y elevarlo
hacia. un deleite divmo. Es solamente, nos dice G areilaso de la '{vega
,
mediante. la
, disciplina humana por la cual pode mos superar esta'
1amentac1on.

se fue su paso por el verde suelo,
con su guirlanda usada y su ornamento;

(81) desordenada con lascivo vuelo

el viento su cabello; y con su vista
se alegraba la tierra, el mar y el cielo.

. Ya, entonces, hemos visto como Garcilaso arregló su Elegía I,
dirigiéndose a una figura histórica conocida, a don Fernando, el
duque de Alva, simpatizando con la muerte del hermano don
Bernaldino de Toledo. También la palabra "elegía", forma clásica
fue algo vaga en sí, identificada con cierta forma métrica de la época
antigua. Por lo general el tema era el amor tormentoso, su la
lamentación por la muerte de este sentimiento. Casi en sí es también
una forma de epístola, cuya estructura se dirige a alguien, a una
cortesana, y en este caso la E legía I de Garcilaso de la Vega se
dirige a la lamentación sufrida por el duque de Alva, a la pérdida de
su hermano menor. Cada una de las elegías de Garcilaso de la Vega
se dirige a un amigo, y el asunto es o el amor atormentado o la
muerte inesperada de un ser querido. A diferencia de las otras elegías

122

123

�Uno Carda]1:

Tomá_s avaro, Tomás, Editor, Garcilaso: Obras Espasa-Calpa S A
Madrid, 1963.
'
' · ·,

Bibliografia:

Alborg, J.L., Cervantes, Gredos, Madrid, 1966.
Arce de Vásquez, Margot, Garcilaso de la Vega, 2a. Edición,
Universidad de Puerto Rico, Río Piedra, PR, 1961.

War~ropper, Bruce W. ' Spanish Poetry oj the Gofden A e Irvin on
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&amp;'
gt

· Blecua, J.M., Sobre la Poesía del Siglo de Oro, Gredos, Madrid, 1970.
Fernández-Moreno, David, The Lyre and the Oaten Ffute: Garcilaso and
the Pastoral, Tarnesis Books Limited, London, 1982.
Gicovate, Bernard, Garcilaso de fa Vega, Twayne Publisher, Boston,
1975.
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1925.
Lapeza, Rafael, "La trayectoria poética de Garcilaso", Revista de

Occidente, Madrid, 1968.

Marín, Diego, Poesía Española: Estudios de Hispanófila, University of
North Carolina, 1971.
Martel, José y Hymen, Alpert, Diez Comedias del Siglo de Oro, Harper
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Prieto, Antonio, Garcilaso de la Vega: Colección Clásicos Modemos,
Sociedad Española de Librería, S.A., Madrid, 1975.
Rivers, Ellas L., Garcilaso - Poems , Tamesis Books, London, 1980.

124

125

�El mandala y la diplomacia: análisis
hermenéutico simbólico de "El
hombrecito del plato" de Alfonso Reyes

José Pulido Mata·

Si la tietTa es posada provisionalpara todos,
para el diplomático lo es et1 grado s11mo
A. Reyes

Introducción
ViCTOR D L\Z ARCJ, IEGA, compilador del Tomo I de A!fonso Reyes:
Misión diplomática (p.11 ), dice:
Simultánea a la trayectoria de Alfonso Reyes dentro del servicio exterior transcurre la de sus actividades literarias. Imposible deslindarlas
y, menos aún, considerarlas como entidades independientes. Por el
contrario, ambas se integran unitariamente; de lo contrario es
imposible comprender o ponderar las virtudes del diplomático atento
al devenir de la historia de nuestras naciones, ni las del humanista
atento a la evolución y manifestación de los hombres. Por eso, en la
obra literaria y en las tareas y epistolarios de Alfonso Reyes hay muchas
actividades y documentos vinculados a la diplomacia aunque no
competen directamente a ella.
· Facultad de Filosofía y Letras, UA L.

127

�José p,,/ido Mata

Partimos de esta hipótesis para abordar un texto no muy conocido
de Reyes, un pequeño cuento-ensayo titulado "El hombrecit9 del
plato". uestro objetivo es demostrar cómo la tarea política ejercida
por el autor durante 17 años se manifiesta en esta narración a pesar
de haber sido escrita tiempo después del cese de su servicio. Escrito
en 1954 "El hombrecito del plato" trata a grandes rasgos de lo
siguiente:
Breve reseña del cuento
Escrito en 1954, "El hombrecito del plato" es un relato narrado en
primera persona que trata no sólo del avistamiento de un plato
volador, sino del contacto y la comunicación con el ser de otro
planeta que tripula la nave. La acción comienza de noche, cuando
el protagonista, tras una caminata nocturna en su terraza, se
sobresalta ante la caída de una "bola de luz". De esta esfera, descrita
luego como un plato volador, emerge un hombrecito "de hasta un
metro de altura, con una cabeza deforme y unos ojos vivos y
penetrantes". Tras sobreponerse la curiosidad al miedo, el
protagonista esboza una sonrisa y se aproxima para entablar comunicación con el recién llegado, a quien se reconoce la perspicacia de
haber escogido la casa de un literato para aterri~ar. En relación a
esto, es recordado en medio de una introspección del narrador un
caso similar ocurrido en casa del escritor italiano Curzio Malaparte.
Poco después, a partir de dibujos circulares dispuestos por el
anfitrión, se logra una comunicación primaria basada en los dos
extremos d'el lenguaje, el sí y el no de la lógica aristotélica.
Finalmente, luego de descubrir la procedencia del visitante el planeta
Venusty de haber dado un cordial primer paso, ~ste se retira en su
plato volador dejando en el narrador-protagonista una nueva meta
comunicacional para la próxima visita, "el uevo Órgano, que diría
Bacon: tiene que venir el Qué seyo de toda lógica revolucionaria e
innovadora".
Ahora que tenemos una idea general del cuento, hemos de
plantear los elementos que tomaremos para el análisis simbólico,
que son tres:

128

A) la nave de forma circular junto con su tripulante;
B) la aproximación del protagonista al extraterrestre·
C) la sonrisa del protagonista.
'

El mandala y la diplomacia
Vna constante de las experiencias ovni, según muestran los
incontables tes~onios, es el sentimiento de sobresalto y miedo
ante lo desconocido. Ya lo dice Reyes al inicio de "El homb ·
,, "S.
recito
deI pl ato : iento verme en trance de contribuir yo también al
sobresalto
· ·,
.
, de la opinión con una noticia escandalasa... " . La vision
omi, segun Jung (1995: 249), es producto del temor inconsciente
que
causa
un ambiente de tensión, "1 es por ello que esta m1sma
·
.. ,
.
m1on
de .miedo· Sin embargo, d esd e un punto
. viene
. acompañada
,.
de vista si~bolico, la ~orma c1rcular atribuida a las naves parece ser
el reme~~º a _ese mismo temor, ·debido a que en un acto de
compensa~on el in~ons~~ente intenta integrar la disociación psíq1tica que
acompana a la situac10n mundial.
Es cuando se aplica una interpretación simbólica a la forma del
placo_ volad~~ ~ue se _pr~senta ~na analogía con el mandala Qung,
1995. 249): , circulo lirnitador, protector' 0 apotropaico, ya sea en
la _llamada rueda_d~l sol' prehistórica, de círculo mágico O de
nucroc?smos ~q~co, o en forma de símbolo moderno que abarca
la to~lida~ ~ c a esta~lecien~o un orden" 0ung, 2001: 299-300),
~a ~mdad mt~nor. Hacia la rrusma dirección, Cirlot (2007: 136)
mdica _que el circulo es también símbolo del cielo, sobre todo cuando
ª traves del color blanco (como se presenta en la luminosidad del
pla~o volador) se le relaciona con el principio activo (Ya,®
~xtJe?de. su sentido a las ideas de eternidad y perfección. Es~a~
1mplicac1ones p sicológicas respecto al significado del símbolo
lle\'aron ª Jung (2001 : 303) a afirmar que:
~esde el punto de vista de la Antigüedad pueden fácilmente
~terpretarse los ovnis como 'dioses'. Son impresionantes manifestaciones_ de la totalidad cuya redondez representa precisamente el
arquetipo que, según la experiencia, desempeña el principal papel en
la mezcla de los opuestos aparentemente inconciliables, y que por ¡0

129

�José Pulido Mata

tanto es el que mejor responde compensatoriamente a la división de
nu$stro tiempo.
Lo que nos parece de vital importancia resaltar de este párrafo
es, en primer lugar, la analogía de los ovnis con los dioses de la
antigüedad, y en segundo, lo referente a esta "división de nuestro
ti.empo". y dejando la segunda idea para más adelante, resulta de
interés analizar cuál es la reacción del personaje principal del cuento
de Reyes ante este "dios" que se prese~,~ en su casa. ~o ,f~im~ro
que señalaremos es que, a pesar de su ligera conmoc10n 1n1c1al,
éste se sobrepone de la siguiente manera:
La curiosidad pudo más que el temor. Se me ocurrió acercarme
sonriendo. La sonrisa -me dije- debe ser un lenguaje universal, )' sin
duda el raro huésped interplanetario comprenderá mis intenciones
amistosas. (Reyes, 2000: 206)
En un ensayo titulado "La sonrisa", incluido en su libro El micida,
Reyes nos comparte algunas notas que en sentido filosófi~o
desarman dicho gesto de empatía. Comienza por colocar a la sonnsa
en un polo opuesto a la risa, y mientras a la primera le adjudica el
valor de lo interno, a la segunda, en pos de las palabras de Bergson,
la señala como externa y social. La sonrisa, dice Reyes (1980: 236),
"es la primera opinión del espíritu sobre la materia", es "el signo de
la inteligencia que se libra de los inferiores estímulos; el hombre
burdo ríe sobre todo; el hombre cultivado sonríe". Asimismo, cuando
"el niño comienza a despertar del sueño de su animalidad, sorda Y
laboriosa, sonríe: es porque le ha nacido 'el dios"'. Y entendemos
aquí el término "dios" como el impulso cre~d~r d~l se.r_ human?,
que a diferencia de los demás animales, perrrute 1r m~s alla del flu¡o
de la vida natural para modificar y adaptar su propio entorno, es
decir la consciencia o la razón. Aún así, se dice que la sonrisa nace
irracional, pero aunque su propósito no va más allá de la men~e
misma, incorporada a la vida y llevada a lo consciente, es dec!f,
vuelta racional se convierte en un instrumento de utilidad.
A esta mis~a utilidad se refería Torres Bodet (citado en Alcal~

130

1964: 7) cuando, en el discurso pronunciado el día del sepelio de
Reyes, dijo que "esta sonrisa y aquella luz fueron sus armas
espléndidas de humanista". Así también, dentro del mismo discurso
recordaría una sentencia que cierta vez pronunciara el autor de "El
hombrecito ... " respecto al acto de sonreír: "cuando el hombre
sonríe, entonces funda la civilización". Y declaradamente, es el
mismo Reyes (19806: 154-155) quien confirma la idea de la sonrisa
ligada a la labor de las relaciones internacionales en su discurso
"Adiós a los diplomáticos", incluido en De viva voz

Y luego -y por aquí nuestro oficio ~a diplomacia] toca al sacerdocioinvescigar, revolver datos de estudio y datos de mera sensibilidad
para ir descubriendo al fin aquellas resultantes dinámicas de los pueb~
los,. a través de las cuales la colaboración y la concordia pueden ser
posibles y eficaces. Y todo esto, mediante la mayor expresión de
fuerza que el hombre sea capaz; mediante aquella sublimación de la
fuerza, gue se borra, se aligera, se vuelve tan leve gue a veces resulta

inefable: todo ello, mediante la sonrisa. Es decir: mediante el agrado,
la buena disposición, el ánimo comprensivo, el espíritu conciliador y
abierto.

Es entonces que conformada por tales valores -señal de
inteligencia, instrumento para la diplomacia, proyección del espíritu
conciliador, dios creador- la sonrisa entra en la narración y
construye el puente que permitirá el acercamiento y la comunicación
entre los dos seres, piedra fundacional de una peculiar civilización.
Contamos pues con que apoyado en su curiosidad y valiéndose
~e un intelecto elemental, nuestro protagonista proyectará una
IITlagen empática de su espíritu ante el ser proveniente del círculo
protector; lo que quiere decir que ante este "dios" celestial del plato
,·_olad_o_r se manifestará otro "dios", uno terrestre: el primero,
stmbolicamente en un plan protector, de guardián del orden; el
segundo, filosóficamente hablando, en un plan creador y humano;
ambos entablaran una relación diplomática en reconocimiento

131

�José P11Mo Mata

mutuo e igualdad. Y será el hecho de que ambos person_ajes ejercen
para sus respectivos planetastla labor de la diplomacia, la razón
que en el fondo da vida a este relato.
,
,
Ya Reyes (citado en Díaz Arciniega, 2001: 12) enumerana en no
pocos escritos las tribulaciones del trabajo diplomá~co, "activid~d
que en el común de las opiniones re~~e a una vida se~r~, sm
sobresaltos, en un país rico y en cond1c1ones placenteras , ideas
que sin embargo, de acuerdo al mismo autor: son producto ~el
desconocimiento de lo que en realidad es, o para el fue, el desempeno
en este servicio. Octavio Paz (en Stanton, 1998: 168), quien en su
correspondencia con el autor de "El hombrecito ... ''. se desc~be como
"encerrado en esta isla diplomática" en referencia al penodo que
también dedicó a la SER, 1 comparte, por ejemplo, la misma realidad.
y no de la nada Reyes (19806: 271-272) escribe al respecto:

Pero la labor del diplomático es toda de abnegación y sacrificio. Los
fracasos se cargan siempre a su cuenta personal, y es un deber patriótico
el aceptar que así se haga. Los aciertos se abonan siempre a cuenta
de los gobiernos, aunque se deban a sus repres~ntantes. l~os
representantes, a cambio de algunos halagos ~e varudad que solo
deslumbran al primerizo y al ligero, llevan una vida contra natura, de
extranjería perpetua hasta en su propio país, donde la ausencia
prolongada los hace extraños, y están condenados por oficio a
romper los vínculos cordiales que van creando en todas part~s, a
renunciar periódicamente a las moradas donde ya se iban
aquerenciando. Si la tierra es posada provisional para todos, para el
diplomático lo es en grado sumo.

Si llevamos esta última sentencia, que nos remite a la idea del
errar constante que hace que los bienes del mundo parezcan_ al
diplomático "transitorios y un tant~ aje~os" ~eyes, 19806: ~~3~
154), podemos situar entonces a qwen e¡~rce dicho cargo ,~olínc
en una situación de desarraigo terrestre casi permanente, de extran·

jería perpetua". El diplomático es, de este modo, un tanto "extraterrestre": aquél a quien su encargo obliga a estar fuera de su tierra;
así, de manera proporcional, y desde un punto de vista lúdico, los
extraterrestres como el hombrecito del plato son un tanto
diplomáticos: "huéspedes del espacio cósmico [que] son a veces
figuras idealizadas en la línea de ángeles racionales que se preocupan
por nuestro bienestar; a veces son enanos de gran cabeza, en los
que se aloja una superinteligencia... " según esta definición extraída
por Jung (2001: 298) de la opinión popular.
Entonces, desde su forma simbólica, este encuentro entre cielo
ytierra, este reconocimiento mutuo o anulación entre el hombrecito
del plato y el terrícola que sonríe, puede verse por medio de la llamada
c11adrat11ra del círc11!0.2 El Ct1adrado, expresión geométrica de la
cuaternidad, alude a la firmeza, a lo material e intelectual; de color
negro representa, en contraposición al círculo blanco, a la tierra
()í"n); a su vez, en el sistema jeroglífico egipcio es símbolo de la
materia organizada, una parte de la creación (Cirlot, 2007: 159160). Es en el sentido que define a la sonrisa como señal del yo
creador y asomo del intelecto humano que coincide con ella.
En cuanto a la cuadratura del círculo, "que no es más que el
verdadero mandala" Qung, 1995: 246), se dice que concierne a la
identificación de los dos grandes símbolos cósmicos: el del cielo
(círculo) y el de la tierra (cuadrado). "Es, pues, una coincidencia de
los dos contrarios, pero no entendida como yuxtaposición o conilmctio
(cual el trazo vertical y horizontal forman la cruz), sino como
anulación de los dos componentes en síntesis superior" Oung, 1995:
246). El hecho de que en esta parodia de avistamiento ovni Reyes
opte por encarar a su personaje principal a partir de una sonrisa
(cuadrado) con el visitante celeste (círculo), deja entrever una
acti~d intelectual conciliatoria, en términos de empatía e igualdad,
~ccion que en lenguaje simbólico puede representarse con la
lorm~ción de un mandala y que, en lenguaje común, podemos
identificar con la labor diplomática.Tal exposición simultánea de
2

1

Que según Cirlot no debería nombrarse así, sino a la inversa: "circulación del
cuadrado".

Secretaría de Relaciones Exteriores.

132

133

�./osé P11/ido \fato

contrarios co nstituye para Cirlot (2007: 37) la esencia de los
símbolos, y apoyado en Jung, el investigador español señala también
que " el inco nsciente, o 'lugar' donde viven los símbolos, ignora los
distingos de contraposición. O también, que la 'funció n simbólica'
hace su aparició n justamente cuando hay una tensión de contrarios
que la conciencia no puede resolver con sus solos medios". La
aparición de la función simbólica conciliadora de la cuadratura del
círculo en "El hombrecito . .. " apunta entonces a la búsqueda de
unidad en la disociación de lo físico y lo espiritual, problema no
sólo del autor, sino de la época entera. Al simbolismo corresponde,
según Landrit (visto en Cirlot, 2007: 36), la relació n que une a
Dios con la creación, al mundo material con el sobrenatural.

El mandala y la cruz
Ahora nos disponemos a abordar el tema de la comunicación entre
los dos personajes, y para ello, creemos prudente reseñar, esta vez
con mayor especificidad, la situación del cuento que ahora nos atañe.
D espués del avistamiento y luego de la primera aproximación del
protagonista hacia el visitante del espacio mediante una sonrisa,
los dos p ersonaj es se dirigen hacia la biblioteca de la casa. El
huésped, consciente de la barrera del lenguaje, decide comunicarse
por medio de signos: dibujos circulares que representan al Sol y a
los primeros cuatro planetas de nuestro sistema. La relevancia de
estos dibujos para el relato es crucial, ya que será en base a ellos
que la barrera del lenguaje será traspasada al menos en un grado
elemental. Y decimos grado elemental pues al acuerdo al que se
llega tras el cruce de dicha barrera se da en lo que el huésped lla1112
"los dos extremos fundamentales del lenguaje: la señal del no y la
señal del si' (Reyes, 2001: 208). Será a partir de la representación
de los plane tas y de algunos énfasis y señalami entos que se
comprobará que el hombrecito no viene de Marte y sí de Venus.
Vendrá tras esto un discurrir filosófico del narrador-protagonista en
torno al lenguaje, donde saldrán a relucir las estructuras de comunicación de Aristóteles, de "los chinos" y de Bacon. A la primera
estructura, la del filósofo griego, se le piensa clásica y elemental; a

134

la segunda,
la del .idioma chino, se le analizará a par tir de su com_
.,
parac1on con 1~ p~mera; a la tercera, por representar la duda metódica
y ser por cons1~mente algo más ambiguo que la polaridad elemental, se le considerará como una nueva meta para un prox1mo
, ·
encu_entro. T~as este llano acuerdo, el hombrecito se despedirá por
medio de se~ales de empatía y abordará de nueva cuenta su nave.
Ahora bien,. para
continuar con n uestro a na'l.!SIS
· sim
· b O, ¡·JCO
.
atendamos
la s1gmente manifestación gráfica·• "Trace' una cruz en e1
.
orculo que representaba la Tierra, y señalé el suelo como para decir·
'Estamos .en la Tierra"' (Reyes· 2001·· 207) · E n esta par te, el narrad or-·
p~ot~gomsta busca comunicar al huésped e_spacial su ubicación
dibu1ando una cruz sobre un círculo. Según Cirlot (2007: 157):

la cruz es un "eje del mundo". Situada en el centro místico del cosm?s, es el puente o la escalera por los que las almas suben hacia
Dios. [. • .] Consecuentemente, la cruz establece L'l relación primaria
entre los do~ mundos (terrestre y celeste), pero también, a causa del
~eto travesano_que corta la linea vertical que corresponde a los citados
sigrufic~dos (e¡e del mundo, símbolo de nivel), es una conjunción de
contranos, en la que casan el principio espiritual \' vertical con el
orden de la manifestación y de la tierra.
'

La ~ruz dibujada sobre el símbolo circular de la totalidad coincide
c~n la •~ea de '_'centro místico del cosmos". A su vez, esta coincidencia enca¡a parucularmente con las ideas que veníamos desarrollando
respecto a la representación de lo divino por parte del hombrecito
del plato y de lo terrestre por parte del narrador-protagonista. Esto
a 9_~e, después del primer acercamiento simbolizado por la
p~01u~ac10~ del cuadrado y el círculo, trazo mismo del mandala y
coinc1d~n~1a anulatoria d e los dos ó rdenes en u n plan de
reconoc1m1ento, viene, ahora sí, la con¡· unción entendida como
lllXta
. .,
d
.
'
· posicion el cielo Y la tierra. Lo que puede verse a través del
trazo
narrador-protagonista, es pues, en plano simbólico una
expres10
· al deseo de un encuentro o adentramiento
'
. . n que rerrute
espmtual, mientras q ue en los términos mismos del relato la

:punt~

~:l

135

�José Pulido ,\fofa

expresión conduce a la idea final de comunicación.
Convendría aquí retomar aquél cabo que hacía referencia a la
aparición del símbolo circular como antídoto a "la división de nuestro
tiempo", ya que a través de la yuxtaposición de los dos valores de la
cruz es más evidente la necesidad de vincular lo que se encuentra
dividido. Dicha escisión es la que se da entre lo racional y lo oculto,
el conflicto entre lo humano y lo divino, lo tecnologico y lo mitológico
Oung, 2001: 303-304). La misma visión del ovni, para Jung, es
símbolo del ser humano psíquicamente disociado, cuyas actitudes
conscientes están desvinculadas en gran medida con los contenidos
o puestos del inconsciente. Queremos decir con esto que lo que
comenzó como una parodia de un avistarniento ovni, y que tomó
su propio camino ya dentro de la ficción que el mismo autor
construye fuera del suceso parodiado, reitera inconscientemente el
deseo de individuación, es decir, la necesidad de unir las partes que
disocian al ser humano, una búsqueda del equilibrio que estabilice
la unilateralidad que ostenta sólo lo humano, lo tecnológico, lo
cuadrado, es decir lo consciente Oung, 2001: 241).
Entonces podemos decir que una tendencia inconsciente y
compensadora es la causante, primero del interés que el autor sintió
hacia el tratamiento, aun paródico, del fenómeno ovni, y segundo,
de la múltiple aparición del símbolo mandálico en el cuento como
una reiteración de la necesidad de individuación. La diplomacia
aparece primero, figurada en forma de sonrisa, como una
aproximación hacia ese lado soterrado que representa el hombrecito
proveniente de su nave circular. Luego la cruz, entendida como
unión de lo terrestre y lo divino y trazada sobre el círculo, viene a
representar una escalera dispuesta hacia ese otro lado. Podemos
reconocer así al autor de este relato como a un ser humano inmerso
en una época de escisión, que busca nivelar de manera inconsciente
la sobrecarga material a través de la creación literaria: "Lo que el
mito representa para un pueblo, p·ara una cultura o un momento
histórico, la imagen simbólica del sueño, la visión, la fantasía oh
expresión lírica, lo representan para una vida individual" (Cirlot,

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136

., dzplot11ática,
.
onso ,R..._;es: M'won

137

�La iconografia del Norte en las
narconovelas fronterizas

Ramiro Rea*

sobre La Frontera Norte como reprefflliadóny referente cultural en México, nos señala que desde el punto de
1ista cultural, las zonas fronterizas conformadas a uno y otro lado
de la frontera lineal entre México y Estados Unidos han sido
descritas como zonas de culturas hfbridas y desterritorizadas, donde
campea una cultura mestiza hecha de mexicanidad y "American way
Gn.BERTO Gll\lÉ.NEZ, E

su ESTUDJO

of Llfe".
"La frontera flotante es un espacio social de hibridización
cultural, un espacio en el que la propia identidad se transforma
1·ertiginosamente de acuerdo a las perspectivas heredadas y a las
fuerzas cambiantes que afectan a la realidad social (qtd. In Giménez
iii).
Así señala que los específicos de la franja fronteriza siempre están
ligados a la situación geopolitica de la frontera en un momento
determinado. Retomando una investigación realizada por Alfred
Guerrero Tapia y su teoría de "presentismo", en cual sostiene que
las sociedades contemporáneas se caracterizan por vivir en el
*Profesor en la Universidad de Texas en Edinburg.

139

'

�Rt111Jim Rea

presente, en un presente de inmediatez, se le asocian a la frontera
norte signos iconográficos muy actuales, como son los intentos
cotidianos de cruzar la frontera (con o sin éxito), la violencia en las
ciudades fronterizas Qas muertes de Juárez) y el tráfico de drogas
(Giménez, 31).
Este "presentismo" pone de manifiesto según Guerrero el papel
capital de los medios masivos de comunicación en la construcción
de las representaciones sociales. Es lo que el país ve en la tele,
periódicos, reportajes, revistas, libros, etc.
.
En efecto, la literatura tiene a veces la virtud de aproximarnos
mejor a la realidad socio-cultural. Según Santiago Vaquera-Vásquez,
la literatura fronteriza contemporánea, la de tema fronterizo y autores
fronterizos, ha construido diferentes "geografías imaginarias" de la
frontera. Estas geografías imaginarias varían según la situación de
los escritores, reflejando obviamente la diversidad de las experiencias
vividas. Estas geografías imaginarias proyectan dos tipos de visiones:
Por un lado la que percibe la frontera bajo las metáforas de Puente
y puerta de entrada, como un espacio poroso y transicional Qa Yisión
chicana). Y por el otro lado la que percibe principalmente como
barrera límite o línea de demarcación entre dos rea4dades diferentes:

'

la mexicana y la norteamericana.
Lo que se encuentra detrás de estas "visiones" es la realidad
dual de la frontera, de separación y contacto. En efecto, la frontera
es barrera para el flujo humano, porosa para el flujo de mercancías
y de capital; franja de Resistencia a la asimilación cultural, polo de
atracción y de repulsión (Gimenez, 32). Esta ambigüedad de la
frontera norte es una intersección de imágenes distorsionadas, punto
de confluencia, choque de realidades que desafían al escritor, con
un cúmulo de riqueza de evocaciones y arquetipos que habitan
espacios desordenados y caóticos. Es por eso que al abordar en el
tema del narcotráfico en la literatura, surge un problema conceptual,
ya que existen diferentes perspectivas de análisis. Cada una de estaS
conceptualidades constituye un lente diferente y permite identificar
matices y tonalidades distintos. Sin embargo, el narcotráfico de una
u otra forma va estableciendo pautas definidas de interacción social

140

entre los diferentes actor~s, y es a partir de dichas manifestaciones

que autores plantean la existencia de una cultura del narcotráfico y
sus complejas relaciones en el ámbito social. Pues los
narcotraficantes conviven en su entorno exteriorizando algunas
formas de hacer que empiezan a generar una serie de cambios y
rransfiguraciones sociales y culturales relacionadas directamente con
el establecimiento de nuevas pautas de interacción, cambios en los
,-alores, proceso de legitimación entre ellos (Ovalle, 10-11). Así lo
narco no es solamente tráfico, sino es también una estética que se
entreteje con la cultura y se manifiesta en el lenguaje, música, moda,
arquitectura, etc. La narcoestética es ostentosa, exagerada,
desproporcionada y grandilocuente. Es el gusto de las culturas
populares de la frontera. Los narcotraficantes se han apropiado de
muchos espacios en México, tanto musical (corrido), visual (cine/
telenovelas), periódicos e incluso los mundos ficticios de la creación
literaria(crónica, cuento y novelas).
Es necesario reflexionar sobre la abundante presencia del
narcotráfico en diferentes voces y tonos del México actual. El uso
del narcotráfico como tema es cada vez más recurrente. Ha generado
una fuerte polémica sobre su razón de ser y sus efectos. Ciertos
cáticos consideran de manera reduccionista que esta literatura cae
en un costumbrismo elemental. Con una iconografía estereotipada,
con lenguaje que al intentar recuperar lo popular se torna vulgar o
chabacano.
Mas existe otra polémica creada por Rafael Lemus, en su artículo
"Balas de salva", critica el realismo de la narco-narrativa mexicana
'
su costumbrismo minucioso y las tramas populistas. Según Lemus,
la narco-narrativa mexicana se resume en un solo conjunto en el
que la repetición, la carencia de técnicas novedosas y su publicación
apresurada son sus principales características. En otras palabras, su
producción sigue una fórmula fácil donde se explota un tema y se
comercializa (Lemus 1-2). Sin embargo, Eduardo Parra, en su
ensayo" orte, narcotráfico y literatura", considera que la realidad
politica y social de México hace del narcotráfico un contexto
importante dentro de la narrativa mexicana, especialmente en el

141

�R,1111imRe11

norte. os dice que si el narcotráfico hace presencia en las obras de
los escritores de la literatura fronteriza del norte, es porque es una
situación histórica, un contexto y no un tema (Eduardo Parra, 1).
Según Parra no se trata de-una elección sino de una realidad, y
desde este contexto escriben los narradores norteños, ya que están
inmersos en él. La narco-narrativa del norte es donde los escritores
proponen un lúbrido ocurrente y tangible de nuestro tiempo: b
evidencia del desorden social, explorado a través de la mezcla de b
cultura del narcotráfico en México y su iconografía. Es una narrativa
que ironiza las atrocidades producto de los cárteles de drogas. Es
un reflejo de la sátira con la cual la sociedad toma todos los sucesos
macabros. Es una exposición que alude a las ironías entre lo
permitido y lo ilegal, los corridos que narran hazañas de los capos,
las odas a los lujos de su vestimentas, a los nuevos héroes populares
detenidos o perseguidos, a la miseria y a la opulencia, a las ganas de
imitar a los nuevos poderosos, a la violencia generada por una
nueva cultura mexicana, el híbrido de iconografías violentas como
forma de vida relacionada con el norte del país, donde lo común es
la referencia y veneración al narcotráfico. Fascinación lograda en el
imaginario colectivo a través de las imágenes apropiadas de la
iconografía.
Así se nos presenta el norte habitado por seres, como nos los
describe Ricardo Guzmán Wolffer:
"Entonces vi al espécimen que a la larga resultaría uno de los
prototipos de la vestimenta local: botas blancas de
picomatacucaracha, pantalón entubado y camisa de seda con !ºs
colores más espectaculares jamás vistos, entre dorado. y amarillo
mírame-a- fuerzas-aunque-te-quedes-ciego, todo con figuras de
:µumalitos y piel de cocodrilo, entre franjas con la flor de Liz. Una
chulada de combinación. Por supuesto, las cadenas tipo tehuana,
"Tehuana que no viste dos kilos de oro mejor no se viste de o~
dicen por allá" y las esclavas tamaño "molleja estándar" no podía
faltar. Del bigotito tipo Pedro Infante y el peinado "bacinica" prefiero
no comentar, no vaya a creer que me la paso recortando a la gente(a
la demás, porque si yo me vistiera con el rigor que critico a los

142

oiros, ya me habrían aceptado en el jet-set). Lo que si no pude dejar
de advertir con total asombro fue a los acompañantes del
mencionado dan4J1, que traían camisa de seda con motivos narguiles.
Sí entre cintas dorados y azules, estilo Florencia, había pequeñas
ametralladoras formando el rostro de unos fulanos cuyos nombres
estaban bordados abajo de cada cara; el otro traía unos estampados
muy bien hechos con plantitas de marihuana. Y la verdad es que si
no fuera por el peculiar diseño, las camisas habrían estado no sólo
bonitas, sino elegantes.
Ni se diga de la concurrencia a la mitad de la calle. Ya después
nos enteraríamos que el deporte nocturno perferido en la border
line es salir a pasearse en coche con las chelas en la mano, bien
formadas sobre el tablero por si algún otro conductor saca la mano
para pedirle una cerveza de repuesto. Y mucho cuidado con tocarles
d claxon o echarles las luces del carro, porgue si los chicuelos en
cuestión no solo están ingiriendo líquidos eúlicos sino cualquier
otra sustancia que tan fácil es encontrar por estos meridianos, pues
es probable que uno no viva para contarla" (Wolffer, 23-24). La
descripción de Ricardo G~zmán Wolffer aunque algo estereotipada,
contiene imágenes de la iconografía de la frontera, las botas de piel
exótica, la camisa de seda, la exageración en la joyería, cadenas de
oro, esclavas, la referencia al bigote tipo Pedro Infante, el corte de
pelo como bacinica, los diseños de plantitas de marihuana y
ametralladoras en las camisas. Muestra de opulencia. Opulencia y
elegancia exagerada hasta en las colonias que habitan los ciudadanos
de este entorno fronterizo.
"El local, propiedad del glorioso diario que me había enviado en

esa trinchera fronteriza, estaba en la colonia Kennedy: la colonia
de los ricos fue lo que dijo el policía que le pregunté en una esquina.
:\1 parecer era del dominio público porgue a los dos o tres que les
pregunté me dijeron algo así. Uno que era donde vivían los ricos,
Olros que donde vivían los narcos, otros que donde vivían los dueños
de las maquilas: billete a lo perro. Y verdad es que no estaba
preparado para lo que vi. Se acuerdan del "Estilo ogales?", pues
todavía no conocía lo mejor. Eran unas casas enormes, todas

143

�&amp;llliro l&lt;ra

alargadas, incluso de lado a lado de la manzana; con ventanales
como si se tratara de estar en el peor calor, cuando que ahí nie\·a,
con varios coches en las entradas y algunas casas incluso con policías.
Los estilos eran muy peculiares: con colores pasteles chocarreros v
arcos por todas partes, en los ángulos menos esperados. Si Picas~
o Rivera en su época cubista hubieran visto en lo que acabarían sus
cuadros, es probable que se hubieran dedicado a limpiar frijoles en
lugar de a pintar. En una calle había un Castillo medieval, con Puente
elevado y toda la cosa. Ver para creer. Ni nos acercamos a mirar
(Wolffer, 32-33). Así la narco arquitectura muestra cierto tipo de
formas, colores, estilos determinantes, asumida como sinónimo de
un gusto popular, excesivo de copia y apariencia de lujo facilista, a
lo Miami. Así la narcoarquitectura es lo que no gusta al gusto
ilustrado, (Rincón, 154-155). La mayor muestra se da en la obra de
Juan Pablo Villalobos, Fiesta en la madriguera, donde el lujo exagerado
Y,, la opulencia se encuentra al extremo con la mansión de Tochtli
que en su entorno tiene todo un zoológico para sus hipopótamos
enanos.
La obra de Cormac McCarthy, No Country far Old Men, es un
ejemplo ideal del tema sicariato o literatura sicaresca donde la
fascinación radica en los métodos de matar. La fascinación está no
en la violencia en sí sino en los aparatos o instrumentos que infrigen
la muerte. La sicaresca es la estética del joven, es una épica del
éxito rápido, vivir a millón y morir joven.
Las obras de Elmer Mendoza, Balas de Plata, Amante de ]anis Jopüw
y Cada suspiro que tomas, son una exposición de iconos, modismos
necesarios para nombrar las armas, el dinero, la sexualidad, las drogas
y sobre todo la muerte. Es un discurso que emplea un dialecto
propio, un lenguaje trastocado que tiene como característico su
productividad de sentidos que giran alrededor de la muerte. l:na
víctima se le llama "regalo", un cadáver puede ser 'encobijado,
encajuelado, encintado, enpozolado, o poste'. Aparece tanto en las
obras de Mendoza como en el resto de los escritores fronterizos
una enorme cantidad de términos con prefijo de " narco" como
narcotráfico, narcofosa, narcomanta o narco-corrido. En el trasfondo

144

de las obra de Wolffer y Mendoza, como en otros escritores de la
narconarrativa se escucha el corrido por excelencia, creando
territorios simbólicos, retomando los antiguos temas como el desafío,
la ilegalidad y la traición, transformando al personaje tradicional en
el héroe-narco, altanero y preponderante. Incluso se incorpora al
narcocorrido iconos religiosos, sancionados por la iglesia católica,
figuras como Jesús Malverde y la santa muerte, protectores de los
narcotraficantes. Es imposible saber cuántos corridos existen
dedicados a estas figuras religiosas, incluyendo a cantantes de la
talla de Los Cadetes de Linares, Los Tucanes de Tijuana v Chalina
Sánchez.
·
Así la terminología asociada con el narco ha pasado de ser un
lenguaje críptico adoptado por la narco-narrativa a ser cada vez
más recurrente en todos los medios de comunicación, hasta
co~\:ertirse en la iconografía del norte fronterizo y con el tiempo de
~fextco en general. Hoy en día términos como chicas Kalashnikov. ·
capos, Zetas, sicarios, descabezados, borrado, manchado,'
encostalado, burrero, dedo, cuerno de chivo, entambar, plomear,
yerba, gallo, Périco, polvo piedra, nieve, la última letra halcón
,
'
halconear, etc., van formando parte de un nuevo corpus idiomático,
un nuevo campo semántico, que río solo revoluciona el idioma sino
'
que responde a la necesidad de encontrar los términos más alusivos
e ins~u~ntes para describir la realidad, la violencia que se genera
en Mex1co. Y es la narco-narrativa del norte fronterizo con su
capacidad léxica que lucha con la imperiosa necesidad de describir
bs atrocidades que paulatinamente van matizando la iconografía
del norte y del país.

145.

�RamiroKea

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wr.

146

147

�El México azul del duque Job

Luis Rublúo "

Con el remerdo de pasadasglonas
p11ede hacerse 1111 buen caldo de memorias.
Manuel G u tiérrez ájera, Cosos delM1111do, 1887.

Critico precoz
Ei.RETR \TO DE l º~ ;s:JÑO ELEG\NTE, SERIO y C.\SI SOLE;\l"NE, con su

brazo
derecho en descanso sobre un gran libro de gruesas tapas y un broche,
en el ambiente de una sala rica en tapices: en el muro, con papel
moiré; en la mesita de centro, con un paño labrado; en la silla, con
brocados en respaldo y asiento en un taburetito de piso, con el
recubrimiento de terciopelo. Y también hay una consola francesa,
según su ornamentación rococó, encima de la cual se ven otros dos
bbros, uno muy grueso sobre el otro no tanto. Ese niño es Manuel
Gutiérrez Nájera y ya se le ve poeta, porque en verdad se ejercitaba
para si en la literatura con absoluta conciencia.
Para 1872, fecha aproximada del retrato, iba camino a sus trece
años y ya conocía el teatro, ensayaba escritura de versos inspirado
en los clásicos españoles y franceses, especialmente místicos; y
1unque no acudiera a escuela alguna, su claro talento y pronto
ªInstituto Mexicano de Cultura.

149

�I .1rú J{¡¡b/Nó

"Desde que a la vida entré
despertar lo hicieron aprender latín, bajos los cuidados del presbítero
Próspero María Alarcón y Sánchez de la Barquera, quien llego a ser
toda la belleza me hechiza
Arzobispo d e México; y estudiaba francés, gracias a Don Ángel
todo lo grande admiré..
Groso. Sus padres mismos, don Manuel Gutiérrez y doña Dolores
Recuerdo cuánto adoré
Nájera fueron sus mentores en primeras letras y letras castellanas;
la vocación la heredó del padre, quien a su vez fue periodista; ysu
Los senos de mi nodriza.
pasión fue temprana. Trece años, y a esa edad comenzó a trabajar
Dicen que era muy bonito
para el periódico La Iberia, dirigido por don Anselmo de la Portilla;
De muchacho.. yo lo creo:
y ya tenía apuntes de versos que entregó a prensas después.
Este retrato lo dio a conocer el poeta nicaragüense Ernesto Mejía
Todo aquel que de chiquito
Sánchez en un precioso libro-catálogo llamado Exposición
es guapo, muy gordito
documental de Manuel Gutiérrez Nájera. 1859-1959, elaborado con
siempre de grande es feo.." 3
motivo del centenario de natalicio del personaje. 1
También, no obstante, el propio escritor, ya en serio ya en broma, o
Para el 4 de mayo de 1875, Gutiérrez Nájera, nuestro celebérrimo
con su excelente buen humor y en uso de sus cualidades de cronista o
poeta, hizo autorretrato y alude a su precocidad. Lecturas, lecturas y Duque Job, el seudónimo que usó, sólo contaba con guince años y
más lecturas; auxilios a su padre periodista, cuando éste redactaba d asombró por su primera salida al campo quijotesco de las letras,
periódico El Propagador industrial, en tanto el mismo chico aprendía a pues lo que envió a la redacción del periódico El Porvenir fue un
escribir escribiendo; y dice a propósito de una crónica, ya joven maduro: verdadero estudio, amplio y crítico, el que llamaron en la redacción Un
" ... yo, cronista desde niño, estaba ya traqueteando por los saltos sooeto, porque el jovencísimo escritor trató eruditamente el asunto
del cerro de Thespis; en él regresaba de la vendimia amorosa y me histórico del soneto o me mueve mi Dios para quererte; en tanto
lw&gt;ía leído cómo, en una junta del Liceo Hidalgo, en la que dio una
servía de coro Le roman comique ... " 2
cooferencia,
ni más ni menos, el doctor Gabino Barreda y fue ocasión
Asimismo, por mero juego de adulto, hacia 1891 publicó un jocoso
poema, al que denominó precisamente Autobiografía; por cieno, ¡maque públicamente se reconociera a San Francisco de Asís, "que
dicho poema no cuenta en las poesías completas, editadas en dos 1llllCa fue poeta, no pudiendo, por consiguiente, ser autor de la referida
4
volúmenes, pues siempre resulta el mismo problema, sobre todo composición ..", dicho soneto clásico en castellano.
\'arios escritores mexicanos han sido precoces; niños y adolescentes
cuando se estudia a escritores prolíficos. Pero leamos una estrofa
por la cual revela su precocidad, si, literaria, pero también al parecer escritores, quienes comienzan con algún poema o cualquier lirismo en
prosa. Gutiérrez ájera comenzó demasiado niño, con una docta
en todo asunto:
conferencia, en la que dijo expresiones como estas en el inicio:
1

Ernesto Mejía Sánchez, Exposició11 dommental de Ma1111el C11tiérnz J\'4iera. 18i9-

1959, nota introductiYa de Francisco Monterde, México, UNAM, Bibliotec.1 NaciOIUl

1959, 53 pis., 64 ilus., ver ilus. 6.
2
M. Gutiérrez Nájera, Ct1entos, crónicasy msq)'OS, pról.. y selec. por Alfredo l\laillefen.
ilus. deJulio Prieto, México, UNAM, 1940, XXVIII- 172P., TEXTO INT ''Impresioo-"l
y recuerdos de Federico Gamboa", pp.133-142,data de27 de agosto de 1893.

150

. La Mtra. lrma Contreras García, autora de Indagaciones sobre G11tié11"l!z ,'\c!Jem,
957Yotro~ ensayos sobre el escritor me comunicó este poema. Posteriormente lo
IIEgrÍ&gt; Fi:rnando Tola de Habich en la antología Poe11111s dispersos de l\[GN, México,
AM, 1988, 84p. 27-28, (Material de lectura, poesía moderna, núm. 143).
'\'er C11entos, crónicasy m.rqyos, cit. p. 104.

151

�Litis R11M1ó

" ... al hablar del discurso del señor doctor don Gabino Barreda,
se atribuye a San Francisco de Asís el bellísimo soneto de Teresa de
Jesús A cristo crucificado, no puede menos que tomar la pluma
para decir mi insignificante y pobre opinión, firm~mente inclinada
de parte de los críticos que sutentan pertenecer dicho soneto a b
doctora mística Santa T eresa de Jesús ( ... ) Ocúrrome en seguida b
circunstancia de no ser explícitos los devocionarios, todo tocante a
la forma de referir este soneto a San Francisco J avier, pues si es
cierto que en los más se expresa que lo "compuso," también en
algunos se consigna que lo decía diariamente. Yo también recito
todos los días el Padre uestro y sin embargo, no soy el autor de b
oración dominical". 5
¡Cuánta seguridad en el erudito chiquillo!
.
.
Con este tenor comenzó su obra, acentuada de inmediato con
crónicas de teatro menos lúcidas, inteligentes, punzantes, irónicas;
así, de sólo dieciséis años, pegó duro y aconsejó en 1876 cómo
hacer buen teatro, nada menos que a don José Echegaray, quien
años después, en 1908, recibió el Premio Nobel de Literatura.
También quinceañero dio a conocer su poema A la Virgen María.
¿No es en verdad interesante?
. .
.
Justamente dicho poema en 1875, 13 de diciembre, escnto en
doce estrofas, lo preparó para un acto escolar, el de las Esc~elas
Gratuitas de la Sociedad Católica, en la distribución de preITUos a
sus alumnos distinguidos. Sorprende el desarrollo intelectivo de ese
adolescente. Tal poema comienza.
"¡Oh :Madre de mi Dios, Virgen Divina,

Aromática planta del Carmelo,

Lirio de Sión, Estrella peregrina,
Rqsa de Jérico, Reina del Cielo,
Oye la voz del trovador oscuro
Que te viene a rendir óbolo santo!
Será su ofrenda un pensamiento puro.
L'n himno a la verdad será su canto..."'

El México azul
"La lechuga vive en la Merced, la flor en San Cosme: lo que en los
barrios del Oriente es canasta, es cesto en los del Poniente. Pronto,
,in duda, México se unirá a Tacubaya, que lo espera como una novia
espera al novio, con prendido de flores y con una rosa en el corpiño .. .
"Puestas de Sol. 8

El amor del poeta, cuentista y cronista Manuel Gutiérrez ájera
por ,\léxico, es un amor patriota. Quiso para su país cuanto imaginó
de bueno, tuvo tal vez ensoñaciones, como matas para alcanzar un
día sumados los recursos humanos y naturales, valores surgidos de
2&lt;jl1Í, pero n o de espaldas a la existencia de la cultura universal,

sino complemento de ésta; más lo mejor de esa misma cultura.
\'ivió, sin quererlo, los años duros de la Reforma, del efímero
Imperio de Maximiliano; y de la Restauración de la República, en
186"', apenas tenía ocho años, pero un espíritu tan despierto, el
cual seguramente asimiló el ambiente de cuanto ocurrió desde su
nacimiento.
Comenzó muy temprano sus tareas literarias, ya vimos, a los
quince años más o menos, dueño de muchas lecturas y vivencias,
así asombró a los medios literarios con páginas esperadas en un
erudito sabihondo y no en un muchacho imberbe. Sintió, si, el
encuentro trágico pero real entre México y Francia; bebió pronto,

5

Ibídem, pp. 103 y 107.
.
No uno, sino varios dedicó Gutiérrez Nájera a Echegaray, pero este es el pnme11i
\'cr sus Poesías co111pletas, 2 Yols., edición y pról.. de Francisco González Guerrero,
"Un sol que nace y un sol que muere, de donJosé Echegaray", data de 19 de agos:
scagrega
el prólogo a las Poesías de MG , escrito por Justo Sierra, México, Edit.
de 1876· ver Crónicasymtímlos sobre teatro, t. I, Obras de ... , vol. III -recoge te.xt~
,
..· t_;~.\.\l
Pornía,
1953,
t. l-XLVIII-290 p.; t. Il-333 p.; Yer t. T, p. 5.
1
1876 a 1880-, ed., introducción .. y notas de Alfonso Rangel Guerra, Mexico, •
En
su
crónica
"Puesta de sol" ver C11entos, cró11icaSJ' ensqyos cit., p. 87.
1974, XXVI-338p., ilus; este texto en pp. 9-12.
6

152

153

�L11is lwh/11ó

muy pronto, las fuentes fundamentales y clásicas de ambos pueblos
y de su castellano materno; así, pudo él mismo establecer líneas
paralelas coordenadas y yuxtapuestas; quiero decir: conoció cómo
México podía aspirar a mucho y lo pintó según lo contempló y avizoró
una vez un futuro, el que resultó a plazo corto, mediano y largo. ~o
hay más que leer sus crónicas, deliciosas como irónicas y certeras,
sus cuentos plenos de imágenes, las que le fueron familiares, y sus
poemas, unos descriptivos y otros sugerentes, para reconocer ~
propio Gutiérrez ájera, el escritor deseoso de contribuir al a\'ance
de México.
Su célebre "afrancesamiento" es un resultado de la vida mexicana
particularmente dicha, en su etapa de formación, la cual se dio dentro
de su propio hogar, completado con cuanto vio él mismo en las calles
de su domicilio. Desde adolescente casi, votó por ser un dandy, y lo fue
totalmente, y ya hecho un joven madurado, llegó a exclamar en uno de
sus escritos:"Mi nacionalismo acaba donde empieza el pulque". 9
Y prefirió gozar, de lejos, los paseos de Santa Anita y mejor leer
acerca de ello lo escrito por Ignacio Manuel Altamirano o Guillermo
Prieto. Ir hacia Peralvillo y sus llanuras le parecía como "asistir a su
propio entierro" 10 Buscó entonces lo azul, lo más azul de la \Ída
capitalina y también lo intensamente azul en la vida del campo ~encontró bastantes circunstancias, cuadros de costumbres y no
precisamente el costumbrismo popular; hondas razones para tomarse
en cuenta! Así escribió tantas páginas que parece mentira, cómo a más
de cien años de su muerte y pese a la edición de gruesos volúmenes,
cómo a más de cien años de su muerte y pese a la edición de gruesos
volúmenes, todos post mortem y faltan textos suyos por recoger.
De repente el D11q11e Job, ¿por Duque?, tiene estas frases. Otra, por ej. "¿qui
hacen para evitar esca mezcla híbrida de pulque con wisky?... ", cuando cemun
anglicismos en nuestra cultura, sin embargo él fue señalado -no en blade- ¡,or
"galicista mental". Con todo hay en su obra un sano nacionalismo. Cfr, "manía de
hablar inglés", firmado seud. Junius, en La Libertad, año Vl, n. 40, ~léxico, 23de
febrero de 1883, p. 1.
111 En sus Cuentos frágiles, 1883, cito esca edición: MG , Cm11to.ry moresmas di/
D11q11e Job, intr.. de Francisco Monterde, México. Edit. Por rúa, 1963, XJV-355 P.,
cuento "En la calle", pp. 50-51, (Col. "Sepan cuantos ... ", núm. 19).
9

l54

Contemporáneo de él, aunque mayor y mucho, Casimiro Castro,
dlitógrafo y pintor por excelencia en México, floreciente junto con
Guriérrez Nájera, dejo ilustraciones que completan por así decirlo,
1con gran precisión las crónicas de quien se firmara como Duque
Job. Quiero recordar aquella litografía, la que acentúa en modo
definitivo ese color azul, del México en el que vivieron los dos.
Representa una plazuela, la de Guardiola, a la izquierda,
precisamente el Palacio de los Marqueses de Guardiola, a la
izquierda, precisamente el Palacio de los Marqueses de Guardiola,
más adelante demolido; en el centro, la estatua del generalísimo
~lorelos, que mandara hacer el Emperador Maximiliano; y en el
manque de la calle virreinal de San Francisco y de los Plateros, el
Palacio de los Condes de Orizaba, mejor conocido como "de los
.\zulejos", luego las casonas, otros palacios y edificios de la famosa
nía mexicana y al fondo, una de las torres de la iglesia- Casa Profesa,
ala que asistió siempre como fiel. Gutiérrez ájera, el Duque Job,
r luego tanto describiera en cuentos, novelas, crónicas y poemas.
En primer plano, la "gente mexicana", pisando la alfombra del
mipedrado; mujeres y hombres, niños y viejos, pobres y ricos, a pie
. a caballo o en diligencias y carruajes; un caballero vestido como
oo dandy, junto a dos charros; y por si fuera poco, al extremo
derecho, dos militares, uno de los zuavos imperialista y un chinaco,
Wide! brazo como dos hermanos. Francia si consiguió desbordarse
oo poco en nuestras calles y campiñas. En un poema de nuestro
personaje, intitulado "Francia y México", de 1882, escribió estos
rersos, evocadores, asimismo, de este cuadro de Casimiro Castro.
"¡Ya no hay césares, Francia en el palacio
ni planta de invasor en nuestra tierra! .. "

11

Este es sólo un ejemplo. Así podríamos ilustrar textos ~. cuadros
de los dos artistas y encontraríamos coincidencias notabl~s.
En 1888, el joven escritor se casó en la capilla privada del
\'er PoesÍ(IScompletas, cit. I, pp. 289.

155

�1ú.r H.1,hll/(i

Arzobispo de México, don Pelagio Antonio de Labastida y Dávalos,
con la hermosa joven, muy hermosa deveras, Cecilia Maillefen; a
ella consagró varios poemas y ella cristalizó los sueños románticos
de su poeta, incluso la imagen de aquella "Duquesa Job" de su
ilusión, aunque no es precisamente la inspiradora del poema ese,
inevitable de reproducir, por lo menos un fragmento:

dcuello de palomita; sí, y tan atento: saluda cuando toma con la
mano el ala de su chistera, para descubrirse ante dos damas que

pasan, tal yez la pose nos sugiere un delicioso piropo, tan perfumado
como la blanca gardenia que el personaje lleva en el ojal; y en extremo
hace lo propio el también poeta Pepe Martí, los románticos más
románticos de una época pacifica, por fin, para México; aunque
~ el cubano, añoranzas e inquietudes libertarias, le rodean a la
sazón
la calma.
,
"Desde las puertas de La Sorpresa
La Alameda, paseo de todas las generaciones de mexicanos a
Hasta la esquina del Jockey Club,
partir de los años del virreinato hasta nuestros días "del tercer
no hay española, yanqui o francesa,
milenio". Pero la transparencia ambiental de los tiempos del Duque
Job haría el milagro visual de intensos coloridos por lo menos el
ni más bonita ni más traviesa
mural de Diego Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central
que la duquesa de Duque Job .. .'1
1947-19489), hecho para el desaparecido Hotel del Prado y ahora
112Sladado a otro edificio. Museo especial para tan excelsa pintura,
ene! ambiente mismo del parque, es de las composiciones pictóricas
Hacia 1884, fecha del poema, el Jockey Club tenía su sede en el
más complejas y hermosas que dejara el artista. Contiene en su
Palacio de los Azulejos y La Sorpresa era una tienda de modas
wplísima extensión, cuadros de la vida mexicana en los siglos de
femeninas. En este Poema, los historiadores y críticos de la literatura
b historia, sin orden pero perfectamente identificables los
mexicana han querido ver el inicio virtual del "Modernismo"
personajes que la enriquecen en todo aspecto. Justo en el centro, se
literario, como en otras de sus páginas la continuación del
halla este notable detalle: Gutiérrez ájera y José Martí, entre
"romanticismo" mexicano. Romántico tardío o precursor del
globeros, vendedores de dulces, algunos artesanales; frondas de
modernismo, Gutiérrez Nájera por encima de etiquetas es poeta
úboles ,, muchedumbre de transeúntes. Pueden observarse aún
romántico y moderno, pero el gran poeta aun en prosa, finisecular
distintas etnias integrantes del gran pueblo, junto a los próceres de
del siglo XlX 13 El Duque Job, nacido en la ciudad de México el~
todos los tiempos.
de diciembre de 1859 murió en la misma el 3 de febrero de 18h
En otra de sus crónicas que yo recuerde, La Alameda Central era
para el Duque una de las cinco maravillas de la capital y a bien
Los paseos del duque Job
~ro de cerca o de lejos, podía estar presente en una exquisita
Bien hizo Diego Rivera en imaginar tan vivamente a nuestro Duque
~ovela del tranvía y en varios de sus muchos cuentos. Uno de sus
Job de paseo por la Alameda de la Ciudad de México, vestido con
~s citadinos 14
su elegante levitón negro, su chaleco cruzado, una gran corbata con
12

fbíde"', t. II, p. 18-21.
13 Estudio importante el de José Emilio Pacheco, ver: L, poesía !llexica11a d'.I nfi
)(IX, (antología), notas, selección, estudio y resumen cronológico de.•., Mexico.
Empresas Editoriales, 1965, 538p. 415-418.

156

' L,, ltol'el,, del tra11vía, un cuento de los más celebrados del escritor, el que fue
¡,iblicado varias veces durante su vida; él mismo lo eligió para integrar su libro
(.,,,Jt¡sfrd..giles, 1883; a más de cien años dio título a una de sus antologías narrati,·as,
1Ct.Li Xorela del lrmtl'ÍaJ' otros mm/os, México, SEP/ FCE, 1984, 166pp. El cuento en

~158-164.

157

�1,11is F.11b!J1rí

...

Otro, parte aun de su alma, fue Chapultepec y el ruido de sus
manantiales, el rumor de sus frondas añejas, de la multitud de pájaros
cantores. Dice en aquel breve y encantador cuentecillo "Cita en
Chapultepec", esta confesión: "Acostumbro en las mañanas a
pasearme por las calzadas de los alrededores y por el bosque de
Chapultepec, el sitio predilecto de los enamorado..." 15
Podemos seguir a Gutiérrez Nájera, el Duque Job, con la mirada del
espíritu pero guiados por sus propias palabras, desde que algún sábado
o domingo salía de su casa, digamos ubicada en la ahora calla Brasil
(entonces Sepulcros de Santo Domingo), camino hacia el Zócalo y de
alú por la calle de Plateros y San Francisco (hoy madero), pasando por
la esquina de la Casa Profesa; llegar a San Juan de Letrán y atravesar la
Alameda en eterna fascinación por sus árboles y jardines, estatuas,
fuentes y callejas; íbase por la calle del Ejido -hoy Avenida Juárez-,
llegaba al Paseo Nuevo, de Bucareli, contemplaba la estatua ecuestre
de Carlos IV, ''El Caballito" obra de Manuel Tolsá, refunfuñaba para sí
contra la Plaza de Toros ubicada en donde se encuentra ahora el edificio
de la Lotería Nacional, porque le disgustaban las corridas de toros y
sarcásticamente decía que por cada función de ésas, le gustaría que el
toro se llevara la tarde, las palmas y el triunfo total, aunque empitonara
al torero: "No se me oculta -escribió cierta vez-, que al expresar estas
ideas, me pongo en abierta pugna con la opinión pública.." 16
Después, paso a pasito, iba por la Calzada de la Reforma, el
otrora Paseo de la Emperatriz (y ahora el hermoso Paseo de la
Reforma). Y así describió una de sus andanzas por ese lugar rumbo
a Chapultepec, desde la Alameda.
"México parece como irse desprendiendo y alejando del lugar en
donde lo dejaron los conquistadores. Va para allá en donde presume,
y con justicia, que debió haber sido su asiento. Y rumbo al Poniente,
la flor parece más hermosa, como vestida de paseo, el agua salta en
chorros límpidos, como diciendo al aire que se muere de calor: ¡toma

refrescante! La calle es más amplia significando que es el cauce
para un rio humano ya más caudaloso; atrás se quedan los callejones
tortuosos, los que hicieron para los retablos, para los asaltos
nocturnos, los que parecen embozados. . . ¡Cómo brotan casas en
esa Calzada de la Reforma! ¡Cómo brotan cosas en esa Calzada de
la Reforma! ¡Cómo va dejando la ciudad a los pobres, parecida a la
dama elegante que percibe un olor y recoge su falda de seda y sale
aprisa de la iglesia!.." i¿Cómo percibió Gutiérrez ájera que esto sucedería a la ciudad de
~léxico? Ya vemos que atinó. En efecto, la vieja Ciudad de los Palacios
se fue recorriendo primero hacia el Poniente y después se extendió por
todos lados y los mexicanos se reprodujeron de tal modo que formaron
caudalosísimos ríos humanos. Observaciones de paseos.
Los apuntes del cronista son retratos de pueblos, villas, ciudades,
caminos, bosques, campiñas, haciendas, montes, lagos, etc.
:\vuelapluma señaló estas notas suyas, de otros paseos del interior:
Guadalajara fue para el antañona y clásica ciudad de capa y espada:
"Ya la había visto en los romances de Zorrilla: por aquí pasó el Don
Juan fanfarrón" 18 De la Angelopolis: "Puebla es simplemente
monástica. Es un confesor... "; 19 y de Morelia: " ... habrá otras
ciudades más bellas; pero no conozco ninguna más simpática... " 20
Donde la vista del duque Job posó, el instante quedó fijo en sus
escritos; personas y paisajes redivivos literalmente.

En el teatro con Monsieur Can Can
Cuarenta, sí, cuarenta seudónimos usó para firmar sus trabajos
Manuel Gutiérrez ájera.21 Uno de ellos Monsieur Can Can, expresa
- Ibídem, "Puestas de sol", pp. 85-86.
Ibídem, "Guadalajara", p. 151 y ss.
1
• lbídelll, p. 152.
'' lbíde111, "l\forelia", p. 156 y ss.

1
•

,\ún más de cuarenta, gr, el impresionante libro enciclopédico de i\laría del
Carmen Ruiz Castañeda y Sergio Márquez Acevedo, Diccio11mio de seudó111i11os, a11agn1111as,
11

15

C11entosJ' maresmas, cit., p. 214, Texto de 1882.

16

Como contra el pulque, contra los coros; pero aun así escribió excelentes
crónicas taurinas. Ver, "Los toros de noche", texto de 1887, Ct1entos, crónicasy ellStlJ'O!
cit. pp. 89-94.

miC1ides )' otros alias 11sados por esc,itores 111exica11os )' e:,:trt11yeros q11e han p11hlicado en
,\lé.\ico, México, U Al\.1-Instituto de lm·estigaciones Bibliográficas, 2000, L\11ll917p. "Gutiérrez ájcra", pp. 370--374.

158

159

�L11is R11h/11ó

,.

con elocuencia su mirada hacia Francia; sin embargo, tal postura
del escritor no simboliza para nada ni afrancesamiento ni
extranjerismo ninguno exacerbado. Algo más trascendente, bastante:
una apertura de puertas para la literatura, por la que pudiesen los
mexicanos tanto recibir como ofrecer. Con. el paso de algunos años
más, cuando él mismo no vivía ya, todo pudo comprobarse con no
pocos autores; y no sólo mexicanos, pero prácticamente de todos
los pueblos hispanoamericanos y, de repente, la misma España, por
como hace a cómo lo siguieron o su gusto fue, paralelo a otros
similares durante la época. Bajo el sello de Modernismo, ,·oces
refrescantes surgieron con fuerza y consiguieron imponer para la
literatura del mundo exclamaciones de presencia, por supuesto.
cuando un arte se impuso. Francia tuvo una época dorada, según la
alcanzó España y también Alemania; y si el mismísimo Moliere se
impactó, como antes ocurrió con Corneille por el teatro casúzo
creado por nuestro Juan Ruiz de Alarcón, capaz de influir para recrear
la comedia mucho más allá de su tiempo; es así como se han sucedido
los grados evolutivos de las bellas artes en la historia humana.
Sucedieron a Gutiérrez Nájera el Duque Job o Mosieur Can Can,
escritores tan interesantes como Carlos Díaz Dufoo, Rubén Darío,
Amado ervo, etc. Poeta, cronista, ensayista, cuentista, novelista,
su vida casi la pasó en el teatro, lo tengo dicho; y el citado seudónimo
fue una firma constante al alcance de sus crónicas y críticas de
teatro. Por eso mismo Monsie11r Can Can será nuestro acompañante
en preciosas aventuras en el pasado del teatro, tanto según leamos
sus páginas.
Tengo, tenemos delante, por ejemplo, otro cuadro litográfico más
de Casimiro Castro, tan seductor por su obra plástica, como lo son
a nuestro espíritu nacionalista los textos de Guillermo Prieto, de
Manuel Payno o de Gutiérrez Nájera, por cuanto todos ellos fueron
capaces de transmitir por generaciones, no algo ya pasado o remoto,
sino raíces entrañables que se suman a lo mejor que ahora mismo
poseemos; y si también somos igual que ellos, profundizaremos en
savias ricas para continuar la grandeza de nuestra cultura patria.
Este cuadro ilustra exactamente tales crónicas, esas críticas de

160

teatro, redactadas por Monsieur Can

Can, en tanto el litógrafo cubrió

l,uena parte de la vida cotidiana de México, mientras transcurrió la

rida floreciente del escritor, activo desde adolescente. Veamos en
d mismo, el interior del teatro Iturbide inaugurado desde febrero
de 1856; r ya en las misma postrimerías del siglo XIX, fue convertido
en Palacio Legislativo y ahora es la sede de la Asamblea Legislativa
del Distrito Federal. El espectador del cuadro coloreado, de
inmediato, se ubica precisamente en el centro y al fondo en un
segundo nivel; de modo que se contemplan la mayor parte de los
paicos a izquierda y derecha, más lunetas y plateas, todos llenísimos
de un público atento, con excepción de una joven vestida de azul,
quien sostiene en sus manos un ramillete de pálidas rosas y parece
mirar a quien dibuja y aprisiona al momento; ¿será la D11quesifa Job?
Lo más seguro es que no, pero bien podría haberlo sido porque
cierta Yez dijo Monsieur. "A ese palco iba mi primera novia ... " 22 En
descenario se representaba una obra, a bien seguro escena de Isabel
bCatólica, el drama en tres actos de Tomás Rodríguez, quien
destacó la actuación de la diva española .Matilde Díez. El teatro
fue hermosísimo, según sabemos, fabricado bajo la influencia
141/ÍerÍsta integrada por gustos bizantinos, góticos y renacentistas
de "gran efecto"; telón y plateas resultaron innovaciones para el
público mexicano: el primero produjo expectación adicional; las
segundas, seguridad al público verdaderamente amante del teatro y
de la ópera. ¡El gusto que se dio Gutiérrez ájera o MonsieHr Can
Can!

Ya aludí a su pronta afición por asistir al teatro y dar cuenta
pormenorizada de cuanto miraba cada vez que iba. Prácticamente
se la pasaba en el teatro, de foro en foro y de camerino en camerino.
En sus cuadros literarios abundan las obras dramáticas que vio,
procedentes de distintas fuentes: literatura española francesa
italiana, portuguesa, alemana, inglesa, etc.; todos lo~ géneros;
comedia, drama, tragedia; el teatro propiamente dicho, pero además
bópera y también la zarzuela, aunque dijo: "Declaro solemnemente
=Crrí11icasy t1rtím/os sobre teatro, ver t. lll, "Recuerdo s del teatro", p. 254.
161

�J_.,1ti.r R11b/11ó

1·

que la zarzuela no me entusiasma". 23 Entrevistas y retratos de autores
de actrices, de actores -damas jóvenes, galanes y de 'carácter',
cómicos-; cantantes de todas las tesituras de voces; intérpretes,
músicos de piano, de violín, etc. Y, a un tiempo, jamás escapó a
hacer crónicas de algo más, respecto de épocas, temporales, vida
citadina, asuntos políticos. Y más, se atrevió a censurar como
aplaudir; a aconsejar, incluso, a los grandes escritores dramaturgos
y a las señoras actrices, quienes pudieron resentirse.
Tenía -lo reitero por cuanto parece asombroso-, sólo dieciséis
años cuando, el 19 de agosto de 1876, publicó una crítica aun cuando
una vez se diga resultó calca sobre la comedia nada menos de José
Echegaray, a quien pareció todo mundo, juzga ahora mismo mal,
aunque adquirió, el primero en lengua española (1908), el Premio
obel de Literatura, su comedia, digo, titulada Un sol que nacey un
sol que muere, puesta en el Teatro Principal de México; y le dijo esto
el muchachuelo Gutiérrez ájera:
"Echegaray no estuvo feliz en su asunto ni demostró acierto en
su desarrollo: la versificación, lo repetimos, es irreprochable y hasta
encantadora, más en tal alto grado puramente lírica, que debe
presentarse de mal ejemplo para el escritor dramático del género
cómico y realista, que es a los que nos parece pertenecer la comedia
de Echegaray ... " 24
Y antes, él mismo definió a la crítica de teatro, como instrumento
educativo de masas y guía de autores como de toda gente de teatro;
y se refería a los principiantes, cuando a su vez él principiaba. Genio
y figura desde sus comienzos.

Pronto ocaso
El 3 de febrero de 1895, a las tres de la tarde comenzó un auténtico
13

Cj,: Otro Yolumen consagrado a MG : Espectámlos. Teatro, conciertos, ópera,
operara y zarzuela. Tiendas y títeres. Circo y acrobacia. Deportes y toros. Gente y
teatro. El público. La prensa. Organización y locales. Selección, introducción y ooras
de Elvira López Aparicio. Edición e índices, Ana Elena Díaz Alejo y Elvira López
Aparicio, México, U AM, 1985, 287 pp., ilus.; "La música de Offenbach", p. 106.
14
Crónicasy artímlos sobre teatro cit., p. 11.

162

duelo en el ambiente de la Ciudad de México; y se esperaba, como
el propio Gutiérrez ájera lo esperaba desde su primera juventud.
Primero, el Día de Reyes - 6 de enero- escribió desde su recámara
en la casa número 1O de la calle Sepulcros de Santo Domingo repito, ahora llamada República de Brasil-, su última colaboración
sobre una de sus pasiones: sí, el teatro; y el mismo día apareció su
acostumbrada Crónica dominical en El Universal de aquellos
tiempos, cuando encima sufría terrible gripe y sentía las dolencias
de un tumor en su axila derecha. Decayó por debilitamiento, por
intensos dolores cada vez más insoportables. Sus médicos decidieron
operarlo de pronto, el día 20; y, su cuadro postoperatorio se agravó
par abundante sangrado: ¡era hemofilico!; y llegó al fin. A su cabecera
estuvo quien fuera igual de célebre paciente, un magnífico poeta: el
sacerdote Joaquín Arcadio Pagaza -Clearco Meonio, entre los árcades
de Roma- y, en esos momentos, su auxiliar espiritual.
La noticia del fallecimiento se divulgó rápidamente. Acudió a la
casa mortuoria don Guillermo Prieto, especie de patriarca de las
letras nacionales y junto a Cecilia Meillefert, la viuda, y sus hijas,
Cecilia y Margarita, pequeñitas, prácticamente presidió el sepelio.
Gutiérrez ájera fue sepultado el día 4 de febrero en el Panteón
Francés de la Piedad, en medio de enorme cortejo. Sus compañeros
del diario El Partido Liberal, del que era jefe de redacción, detuvieron
la marcha para un homenaje público y en plena calle. Se veían
escritores, artistas, los trabajadores de la imprenta, cajistas,
formadores, voceadores, etc. Ángel de Campo, el también famoso
MicróS', don Antonio de la Peña y Reyes, Carlos Díaz Dufoo, quien
con Gutiérrez ájera creó justamente la Re11ista Azul, verdadera
iniciadora del modernismo literario; más don Manuel Larrañaga y
Portugal e Ignacio Ojeda Verduzco, fueron los oradores y quienes
escribieron las crónicas acerca de la muerte de un cronista.
Sabedores consecuentes de su mal congénito, entoncés nos
explicamos aquellas reiteradas palabras del escritor, quien esperó la
muerte, en tanto sabía a su vez, cómo su vida pendía de un hilo;
cosa, sin embargo, no declarada por sus biógrafos. Incluso, uno de
ellos llegó incluso a decir: " ... no hubiese querido ya el poeta que se

163

�/ .,IIÍS

realizase aguel deseo de sus veinte años . . . " 25 ¡Es gue no era un
deseo ni un presentimiento según consideran otros! Sencillamente
permaneció a la expectativa de la muerte que lo rondó siempre.
A hora sí, ya sabemos, además, el porgué de aquellas palabras
reiteradas en sus crónicas y poemas. Escribió -precisamente cuando
no contaba sino veinte años-, en 1880, acerca del Teatro Principal:
" . . . me viste de niño con los ojos clavados en el escenario, me viste
joven con los ojos clavados en los palcos, me verás viejo ... no,
probablemente no me verás de viejo ... " 26

...

o se trataba de ninguna premonición, sino de un conocimiento
acerca de sí mismo. En igual tenor, jovencísimo escribió un trabajo
titulado "Mi último arúculo"; y ahí se interrogaba" ... ¿cuál será mi
último arúculo? La muerte vendrá a sorprenderme acaso cuando
apenas haya trazado el útulo o las primeras líneas de un articulo
.
,..,,, . -n
cual gu1era.
¿eu ál serar-

Y lo dicho en poemas tan conocidos. Por ejemplo, doy referencia
de estos dos: en "Para entonces", de 188.7, exclamó:
"Quiero morir cuando decline el día (. .. )
Morir, y joven: antes que destruya
El tiempo aleve la gentil corona;
Cuando la vida dice aún: soy tuya,
Aunque sepamos bien que nos traiciona ... " 28
Luego, en Non omnis monar, el principio de un verso de las Odas
de Horacio, fechado en 1893, Gutiérrez Nájera dijo:

25

A. Mailleferr, su prol. A C11e11tos, mJ11icasy ensqyos cit., p. X,XVI.
Crónicas_)' artíc11/os sohre teatro, t. J]J cit., p. 253.
2
C11e11/os, cró11irasy ensq;'os cit. (Biblioteca del Esrudiame Universitario, núm.
20), "Mi último artículo", pp. 95-99, p. 96.
18
Poesías co111pletas, t. II, p. 109.
26

164

R11h!t1ó

"¡1 o moriré del todo, amiga mía! (... )

Porque la existe la Santa Poesía
y en ella irradias tú, mientras disperso
átomo de mi ser esconda el verso
¡no moriré del todo, amiga mía!"

29

Treinta y cinco años apenas alcanzó de vida, los acababa de ajustar
d 22 de diciembre anterior. Ciertamente muy joven; y, sin embargo, su
breve existencia le alcanzó también para escribir tanto volúmenes de
crónicas, especialmente; más cuentos y poemas; y es la hora, ya en el
5¡~0 XXI, cuando todavía no se integran a cabalidad los volúmenes
que recojan su producción literaria, no obstante, los varios gruesos
tomos publicados por la Universidad Nacional Autónoma de México y
los esfuerzos de su benemérito Instituto de Investigaciones Filológicas,
dentro del gue hay todo un equipo; más los empeños otrora de Francisco
González Guerrero por colectar su poesía completa; y todos sus cuentos
\' narraciones diversas, incluso una novela, labor heroica emprendida
~r Etwin K. Mapes. Este investigador norteamericano pudo integrar
la bibliografía más completa, sobrepasa las dos mil fichas, pero entonces
deducimos como el problema está en la gran cantidad de textos y sus
rariantes. 30
Asombra de gué modo Gutiérrez ájera inició su vida literaria a
diez años de edad; y comenzó a publicar ya a los quince. Pero más
asombroso es cómo se inició un ensayo erudiúsimo y crítico, acerca
de la autoría del soneto "No me mueve mi Dios para quererte" -así
haya sido el eco de texto análogo-, dentro de un debate, para concluir
qu,e lo más sensato debería ser atribuir el famoso poema a Santa
Teresa de Ávila y no a San Francisco Javier ni a San Francisco de
\sís, quien ¡jamás fue poeta!, eso dijo el niño en pecadillo infantil;
-' Ibídem, pp. 249-250.
; Cfr i\IG , Ohras, \'Ol. IX, Periodismo_)' literal11m. A,tim/os_y eflSf!J'OS. 1877- 1849,
edición crítica, introducción, notas e índices de Ana Elena Díaz Alejo, i\féxico, UNAM,
2002, LXXXIII-495p. Ver "Nota del recopilador", Erwin K. i\fapes, ad\'ertencia
editorial y "Claves bibliográficas", pp. XIII-XLII.

165

�y miremos bien en contra de quien estuvo: del Dr. Gabino Barreda.
Su conclusión fue bastante razonable, para señalar mientras no se
aclarara documentalmente el conflicto y cabía suponer a la santa
aurora del soneto.

¿Cómo es que el ilustre maestro Alfonso Rangel Guerra no quiso
creer la declaración de Gutiérrez ájera, de cómo a los nueve años
fue al teatro y así conoció a una famosa actriz de esa época?
Manuel Gutiérrez ájera es uno de los escritores mexicanos
precoces, con larga vida literaria; larga y extensa, pese a su corta
existencia terrenal.

Conceptualización en el análisis del
discurso

Escribió tanto y tan joven, antes de que ya no viera el día
siguiente, de prisa y muy bien.

(Primera parte)

'

Elvia E. Salinas Hinojosa*
Juana Garza de la Garza**

Introducción
una multiplicidad
de artículos, informes de investigación, ensayos; también se han
realizado conferencias, simposios y otras reuniones de carácter
científico y profesional que pretenden construir un objeto de estudio:
el discurso, que llama la atención de lingüistas, comunicadores,
sociólogos y en general de los estudiosos del lenguaje.
La presente investigació n tiene como finalidad analizar el Dismrso
de Lús Echevenia Álvarez en la it1a11gt1raciót1 de la Reunión nacional sobre
Asentamientos H11111a11os, lvfuseo de la Ciudad de México, 1 de ab1il de
1976.
.\.t.REDEDOR DEL Tl~R:--IIM) Dl CL.:RSO SE 11,\i\ ESCRITO

El motivo esencial de esta investigación es el deseo de querer
profundizar en uno de los temas de mayor relevancia en la época
actual: sobre el análisis del discurso, especialmente sobre el discurso
político.

·Profesora emérita por la UA L. Jnyestigadora de la Escuela Preparatoria
""'Profesora e investigadora de la Escuela Preparatoria o. 7, Oriente.
166

167

o. 9.

�r.lvia /-:. Sali11as H inqjosa, J11ana Gflr{f1 de la GatZfl

I. Discurso de Lui~ Echeverría Álvarez en la inauguración de
Es necesario destacar que uno de los grandes objetivos de este
ta Reunión Nacional sobre Asentamientos Humanos, Museo
trabajo será analizar la propia práctica discursiva, para identificarla
de
la Ciudad de México, 1 de abril de 1976
con alguna de las teorías que existen sobre el análisis del discurso.
El desarrollo de esta tarea educativa tendrá como base la
"Es ésta una reunión serena y democrática. Propuse que se realizara
metodología oficial que se ha establecido para ello; se apoyará en
con representantes de todos los Estados y de todas las actividades
una serie de fuentes de información que el in;estigador considere
económicas
nacionales, como una respuesta abierta y democrática,
confiables y fidedignas.
auna reunión clandestina, profascista y antimexicana, que se realizó
La estructura del trabajo mostrará, en primer lugar, el discurso
hace unas semanas en Monterrey.
que será objeto del presente análisis.
Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
Posteriormente se realizará el análisis propiamente dicho sobre
responsabilidad
política del país, y seguiré hablando hasta el último
el discurso cuestionado, para lo cual se abordará el estudio teórico
momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las
de diversos aspectos y, desde luego, la aplicación de dichos conceptos
grandes mayorías populares que me eligieron.
al estudio del discurso seleccionado.
Se realizó en Monterrey, hace unas semanas, una reunión
Cabe subrayar que los análisis del discurso se ofrecen hoy como
clandestina. Había que dar, para entrar, "el santo y seña", tuvo un
un campo de estudio importante y enriquecedor para el
amplio respaldo económico y reunió cantidades con las cuales ahora
entendimiento de las co~plejas comunidades que sufren,
se pagan desplegados injuriosos y campañas subrepticias en muchas
paradójicamente, dos procesos contrarios: el de la globalización \'
partes del país.
el de la fragmentación, por lo cual no se pretenderá abarcar todos;.
Estas mismas personas, antimexicanas, cuando cayó el Régimen
cada uno de los aspectos del análisis del discurso, sino únicamente
de Salvador Allende, dijeron que por qué aquí en México no ocurría
se expondrán los rubros de mayor relevancia.
lo mismo; que había que comenzar a desestabilizar al Régimen.
Asimismo, es importante acentuar que cuando se citen palabras
Tienen una gran preocupación, de inspiración en sus sistemas de
textuales del discurso en cuestión se hará resaltando los términos
trabajo en su psicología, en su vida familiar, para imitar los modelos
con letra cursiva, esto es con la finalidad de establecer una diferencia
más decadentes de la gran sociedad de consumo, junto a la cual
con las citas textuales -de las cuales se mencionará el título del
\Ívimos.
Están ahora comprando bienes inmuebles en Texas, en
libro, nombre del autor y la página correspondiente- que apoyan el
' California y en Florida. Son partidarios y apoyan a sindicatos blancos.
trabajo y que son extraídas de los textos teóricos.
Viajan sus hijos ahora, temerosos del pueblo, en automóviles
Dada la amplitud de esta investigación, se publicará en dos
blindados.
apartados: la primera parte contempla la introducción, el texto
Ésta es una pequeña minoría plutocrática y profascista que quiere
motivo de estudio y conceptualización; en la segunda parte se
también alterar el ritmo, creciente y autocrítico, de la Revolución
abordarán los temas relativos a la formación discursiva y sus
~lexicana.
aplicaciones en el texto mencionado, así como las conclusiones,
Ésta es la explicación política que ha inspirado esta reunión.
bibliografía y anexos.
Que nadie se sienta ofendido, si alguien quiere quedarse. sentado y
reflexionar un poco acerca de estos temas, que lo haga.
Cuando dijimos en nuestra campaña electoral que el país debería

168

169

�h/vin J:. Sali11ns Hinf!iosa, J11a11a Gar-::;r1 de la Gar-:z¡1

ir arriba y adelante, aludimos a la forma de salvar las divisiones del
mundo, las luchas imperiales. Manifestábamos gue por una guerra
injusta habíamos perdido, en el siglo pasado, la mitad del territorio
nacional; y gue cuando esa guerra concluyó, todavía había guienes
en el país vecino del norte preguntaban por gué no también se nos
habían segregado la Baja California o todos los Estados del Norte,
incluyendo uevo León, por cierto, o todo el país.
También en el siglo pasado, después de aquellos hechos, unos
malos mexicanos gue perdieron la Guerra de Reforma fueron a
traernos un emperador austriaco de la casa de Habsburgo.
El proceso histórico nos colocaba, hace justamente seis años,
ante el dilema de grupos inmaduros o de grandes intereses
económicos, gue pensaban en una influencia extranjera o en otra
de signo distinto; en apoyarse en algunas embajadas o en otras, al
servicio de intereses extranjeros.
Ésta es la realidad política, para que no nos engañemos. Que la
cortesía y la convivencia democrática no nos impidan reflexionar
sobre la verdad histórica que se prolonga a estos días gue vivimos.
Ahora gue pasó lo de la Argentina, han preguntado esos mismos
grupos gue porgué no también en México ocurre algo semejante.
El mundo está profundamente dividido, y si no actuamos con hondo
nacionalismo mexicano para defender nuestros intereses, ahora y
en el futuro aumentarán los factores antimexicanos que pretenden
alterar esta marcha independiente en que México está empeñado.
No han encontrado ahora a un Almazán en la campaña
presidencial. ¡ o encontrarán nunca a un Pinochet en México!
A estos grupos de la campañita subversiva, le hemos dicho y
hoy lo repetimos junto con todo el país, que más gue ligas con el
extranjero deben tenerlas con México y sentirse cerca de los
mexicanos; que hay una mayor identificación entre un hombre pobre
y un hombre rico en México, si es gue hay un sentido mexicanista )'
de independencia nacional; esto mismo se los manifestábamos desde
hace seis años cuando ellos estaban provocando la violencia. Lo
dijimos en Monterrey, en Guadalajara y en esta ciudad.
Muchos fenómenos de violencia se han venido registrando, y es

170

para ellos una actitud suicida la gue adoptan; no entienden cuál es
la corriente de la historia.
Y ante muy modestas realizaciones de este gobierno en materia
Política y económica, se aferran, con una actitud socialmente
negativa, muy clerical, pero muy poco cristiana ciertamente, a
menospreciar o perturbar los avances del pueblo mexicano, que está
luchando por romper las zonas de marginación.
Con un poco más de talento y de previsión se darían cuenta que
una política más liberal, como ocurre en las democracias sociales
más evolucionadas, sería la de cooperar para estas modestas
realizaciones que se pretenden dentro de la democracia. Una política
de miedo pro-fascista no nos llevará a ningún lado. Seguiremos
respondiendo a las provocaciones con el análisis, con el diálogo,
con las reuniones abiertas.
En 1968 hubo, ciertamente, protestas estudiantiles explicables
Por estructuras muy cerradas o por las hondas diferencias económicas
en que vivimos; pero al mismo tiempo que muchas de estas
manifestaciones tenían un sentido progresista, hubo, del sector
oligárguico en México, ayudas subrepticias para llevar a extremos
delictuosos a algunos grupos inmaduros y, así, tratar de provocar
una reacción oficial dura. Financiaron a algunos grupos que se
excedieron en actitudes provocativas y delictuosas. Y ésta es una
técnica también desestabilizadora, como ellos dicen, empleando
formas de propaganda y recomendación de origen extranjero para
alterar, aquí y en el mundo, tareas gubernamentales gue tienen
propósitos liberalizadores simplemente.
Yo manifiesto en la forma más categórica -a estas alturas, casi al
fin de este gobierno- que si la marginación social sigue
multiplicándose en las ciudades, proliferarán los hechos de violencia
aunque se usen carros blindados: que no habrá nada gue pueda
detener las explosiones sociales si no adoptamos actitudes un poco
más rectas desde el punto de vista de la comprensión de los
problemas de estos días o, para gue algunos me entiendan, un poco
más cristianas, más en armonía con sus prácticas religiosas
dominicales, que niegan en sus despachos y en sus bufetes a lo

171

�Eh•ia E Salinas Hiflq/osa,J11af/a Gar:z.a de la Gar:z.a

largo de la semana en el trato con el pueblo y con los obreros y con
su modelo desarrollista, que tantos problemas puede crear en forma
explosiva para el futuro.
Tenemos que seguir apelando a un criterio democrático
equilibrado y de diálogo; saber que los grandes recursos materiales,
que llevan a la soberbia en todos los aspectos de la vida, no son los
más importantes; que en la vida hay bienes espirituales, bienes
culturales, intereses nacionales; que no podemos confundir, como
en las grandes sociedades capitalistas en crisis y en decadencia, los
medios con los fines; que el hombre es portador de valores que en
las mejores filosofías le dan dignidad, responsabilidad, y que hay,
por el crecimiento de la población, por injustas formas tradicionales,
por la mentalidad colonial, graves injusticias, que no van a detener
las explosiones populares y que van a comenzar a arrollar a los de
las reuniones clandestinas, si no entran en razón, si siguen
derrochando la plusvalía de sus trabajadores en múltiples
desplegados periodísticos y en formas de propaganda realizados por
agencias de noticias extranjeras.
Dicho esto, invito a todos a que reflexionemos serenamente, con
autocrítica, durante algunas horas; que pensemos que, ante todo,
somos mexicanos; que el dinero debe invertirse en México, que en
pocos países existen las garantías y las libertades que existen en
este país; que todavía mantenemos una actitud de diálogo, de análisis
de los problemas. Pensamos que esto pueda ser todavía un común
denominador para la gran mayoría de los mexicanos que quieren la
justicia social dentro de la dignidad, con respeto a los valores
culturales y espirituales del hombre".

*El Gobierno Mexicano. Presidencia de la República, o. 65, segunda
época, pp. 23-26.

11. Aplicación de diversos conceptos en el análisis del discurso
1. Discurso

172

El escrito seleccionado - Discurso de Luis Echeverría Álvarez en la
i#aJlg11ración de la Reunión Nacional sobre Asentamientos Humanos, Museo
dtla Ci11dad de México, 1 de abril de 1976,- según la concepción de
Van Dijk -(1988) Estructuras y funciones del dismrso--, pertenece al
discurso político-social, puesto que es un término que se refiere a
dar informes sobre la actividad que realiza el emisor del mensaje;
conlleva la intención del hablante. Por otro lado, cabe mencionar
que representa toda la unidad lingüística formada por una gran
cantidad de oraciones.
Así mismo, es necesario agregar que la palabra discurso es el
resultado de la práctica del habla o cualquier parte de la emisión
sonora que conste de unidad, coherencia, cohesión, lógica y
gramaticalidad. No debemos pasar por alto que el discurso es un
vocablo que permite la aprehensión del lenguaje, puesto que esta
herramienta con que cuenta el ser humano es un término para hacer
énfasis en la totalidad que existe sobre una temática determinada.
Por otro lado, es, además, una capacidad innata de un hablante/
oyente ideal para emitir y comprender un número indefinidamente
extenso de oraciones en la lengua de una comunidad de habla
homogénea.
Al emitir un discurso se deben considerar las condiciones que
iacilitan o dificultan la producción del mensaje requerido.
Existen diferentes tipos de discurso: social, político, económico,
filosófico, literario, educativo, entre otros. Se diferencian en la
intención que determina el emisor para dar a conocer su discurso a
la comunidad en la que se halla inserto.
Es importante mencionar que algunos críticos le dan diversos
nombres, a saber: resumen, conferencia, coloquio, manifiesto, carta,
ponencia, debate, oposición, disertación, presentación, según el caso
aque se refiera el mensaje.
El discurso es toda construcción coherente que tiene una unidad
de significados, es decir, posee un efecto de sentido, en la cual nosotros
decimos algo y, a partir de ahí, construimos nuestros mensajes con una
intención comunicativa al sustentar el tema-texto-político como una
forma de expresión en los medios de comunicación. Ese planteamiento

173

�F.ll'la l:. St1!in,1s Hi11qjosa, )11r111t1 Ct11ztJ de la G111ztJ

se basa en una postura lógica generada a partir del fenómeno de la
Todo discurso, además de ser intencionalmente construido, es
discursividad, desde el punto de vista de la comunicación, pero
local y espacialmente formado para tener una validez aquí )' ahora;
también desde una dimensión sociológica.
el rema, el asunto y la construcción, no sólo se refieren a qué se
El análisis del discurso tiene sus antecedentes en Aristóteles
sabe de ese tema, sino saber «quién soy y a quién se lo voy a decir»,
cuando planteó qué y cuáles son sus características (emisor, mensaje,
a eso se le llama esquematización del discurso, o sea cualquier
receptor). Así, se estableció que las partes principales del discurso
construcción discursiva es un acto de interlocución
están centradas en el mensaje como una estrategia retórica.
esquematización), y es llevada a cabo por los propios creadores
Para comprender los fenómenos discursivos, actualmente se han
del discurso.
estructurado diversas técnicas, como la literaria y el análisis
En la interlocución -Van Dijk. -(1989) La ciencia del texto-, quien
lingüístico, pues el discurso se encuentra tanto en el lenguaje como
tiene la palabra es siempre el enunciador (A) -sujeto de la
en los textos escritos, en las imágenes, en el sonido, en una
enunciación, es decir, el emisor del enunciado-, y quien escucha o
composición radiofónica o televisiva.
lee es el enunciatario (B) -o destinatario de la enunciación-.
Desde el punto de vista comunicativo, los medios asumen la
~faingueneau -(1996) Términos claves del análisis del discurso- asevera
fórmula de quién dice, qué dice y a quién se lo dice, con lo cual se
que Benveniste define la enunciación como "la puesta en
enriquecen las formas de comunicación entre codificador y
funcionamiento de la lengua por un acto individual de utilización".
decodificador.
Si nosotros escribimos una composición, un artículo o damos una
Con esto, lo que subyace en todos los modelos de comunicación
conferencia estamos en posición de A, y cuando hacemos análisis
es una idea de transmisión (información), donde no es lo mismo
del discurso nos encontramos en B.
que A le transmita información a B, que A construya un discurso
Al respecto, es necesario mencionar las palabras de Helena
para B; lo que interesa es transmitir significados, no mensajes. Roman
Beristáin -(1988) Diccionario de retólica ) ' poética-, quien expresa:
J akobson - (1981) Ensqyos de lingüística general- enfatizó en una
''Cualquier tipo de emisor está representado en el discurso por el
propuesta lingüística que hay un mecanismo de comunicación en
pronombre )'O (o nosotros); cualquier tipo de receptor está
todo acto del lenguaje, pero no era suficiente esta idea, por lo cual 1 representado por el pronombre M (o vosotros o ustedes). Son
se le dio más importancia a otras y a mensajes que recibe, transmite
1nterlocutores. También se considera interlocutor el delocutor, que
y reconstruye el receptor.
es el él de la enunciación".
Lo anterior es el gran salto que da Pechéux -(S/F) Hacia el análisis
El material discursivo es un ejemplo de discurso político-social,
automático del discurso- en el planteamiento sociológico, en el cual el cual es un discurso que se produce dentro de los aparatos donde
incorpora toda la estructura de Jakobson como la lingüística, para
se desarrolla explícitamente el juego del poder.
proporcionarle una dimensión distinta al mensaje (discurso), como
Una particularidad esencial del discurso político es la de producir
unidad de sentido (significados), en la que se realiza un verdadero un efecto de reconocimiento en sus interlocutores directos, para lo
encuentro creativo entre dos personas con su propia historia.
cual el enunciador incluye en su propio campo a dichos interlocutores;
La idea de Pechéux -(S/F) Hacia el análisis automático del dismm- con esta finalidad utiliza diversos recursos -uno de los más frecuentes
es de utilidad para entender al discurso con una dimensión distinta es el dar diversos significados a los pronombres personales.
a la de los estudios gramaticales y literarios, que aun cuando aportan
Es importante señalar que el discurso político intenta gue sus
información de un texto, no reflejan su estructura.
interlocutores directos hagan algo a partir de la emisión del propio
)

174

175

�f.Jvia f:. Salinas Hinqjosa, J11a110 G{lr~,1 de la G{lr~a

discurso, pero que esté más allá del texto mismo (hablamos del acto
perlocutivo). Ésta es la función pragmática del texto, para lo cual se
debe plantear una hipótesis donde se exponga la intención de dicho
texto.
En el discurso político el enunciador asume un compromiso (acto
ilocutivo) y propone un espectro político -una correlación de
fuerzas- preciso. Para el análisis del discurso político, debe asumirse
que un acto de interlocución que genera un sentido de lo que dice
la persona, a partir de la situación en que lo dice, a quién se lo dice
y con qué finalidad. Cabe subrayar que al hacer un análisis político,
necesariamente debe fijarse y ubicarse en toda la transmisión
ideológica existente en un texto, a través de la observación del
sentido del discurso en su momento de pronunciación.

• Chomsky: el enunciado depende de la performance. Ha sido
Chomsky quien ha utilizado esta terminología; él entiende por performance o actuación la puesta en práctica de una lengua o un código.
En otras palabras, la performance está asentada sobre los comportamientos, las conductas lingüísticas, los usos reales en situaciones
comunicativas concretas.
• Pottier: lo define como la realización o el resultado del acto de
habla.
• Greimas: es lo que resulta de la enunciación.
• Guespin: "es la sucesión de las oraciones emitidas entre dos blancos
semánticos, dos detenciones de la comunicación". (Dominique
Maingueneau. - (1980) I11trod11cción a los métodos de análisis del dismrso.
• Bajtín: considera que el enunciado es la unidad de la comunicación
discursiva. - (1985) Estética de la creación verbal

2. Enunciado
Recordemos el concepto de enunciado que aporta Dominique
Maingueneau en su texto Términos claves del análisis del disctmo (1996)-: "Enunciado designa el producto del acto de enunciación".
Al aplicar el criterio sintáctico se define el enunciado como la
secuencia verbal que tiene significado.
Por otro lado, Helena Beristáin -(1988) Diccionario de retórica)
poética- asevera que enunciado es el "núnimo segmento de la cadena
hablada o escrita provisto de sentido y por ello capaz de cumplir
una función comunicativa entre emisor y receptor".
Con respecto a este término se mencionan diferentes conceptos
que Helena Beristáin -(1988) Diccionario de retórica y poética- aplica;
a saber:
• Martinet: fragmento de la cadena hablada que está articulado
doblemente.

El escrito seleccionado - Discurso de Luis Echeverria Álvarez en la

UI/Jllguración de la Reunión Nacional sobre Asentamientos Humanos, Museo
di la Ciudad de México, 1 de abnl de 1976- se forma de cuarenta y
siete enunciados, de los cuales por motivo de espacio sólo se
mencionan los primeros (ver anexo 1, donde se incluye el resto):
• Es ésta una reunión serena y democrática.
• Propuse que se realizara con representantes de todos los Estados
y de todas las actividades económicas nacionales, como una respuesta
abierta y democrática, a una reunión clandestina, profascista y
antimexicana, que se realizó hace unas semanas en Monterrey.
• Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
responsabilidad política del país, y seguiré hablando hasta el último
momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las grandes
mayorías populares que me eligieron.

• Bloomfield: para este estructuralista norteamericano existen varios
niveles en el enunciado, en el cual se encuentran los constituyente,
inmediatos.

• Se realizó en Monterrey, hace unas semanas, una reunión clandestina.

• Harris: cada parte del discurso emitida por una sola persona y que
se da entre dos silencios.

Es necesario subrayar 9ue estos enunciados se han tomado como

176

177

�FJvia E. Safinas Hi11qjosa, f 11a11a Garza de la Garz,a

ejemplos considerando como punto de partida el aspecto referido
que corresponde al hecho de manifestar a través de ellos una idea
completa e independiente, salvo las propias restricciones planteadas
con respecto a la teoría. Por otro lado, son enunciados puesto que
han sido resultado de la enunciación expuesta en el texto. Asimismo,
son producto de una secuencia lingüística que proporciona un
significado completo e íntegro.
Además, cada uno de los enunciados representa un segmento de
toda la cadena hablada que cumple cabalmente la función
comunicativa que se manifiesta entre el enunciador y el enunciatario.

3. Enunciación

1

Cabe agregar que Benveniste -(1977) Dominique Maingueneau:
Términos claves del análúis del discurso- define la enunciación como
"la puesta en funcionamiento de la lengua por un acto individual de
utilización". A través de esta definición captamos una diferencia
crucial con respecto al enunciado, producto de dicha enunciación.
Por un lado, enunciación es un proceso que realizan los hechos
discursivos para referir lo enunciado. Además, la enunciación
representa un acto que emplea la lengua para transformarla en un
instrumento de comunicación.
Asimismo, Benveniste y Jakobson -Jorge Lozano, et al -(1999)
Análisis del disettrso- aseveran que se puede desarrollar la enunciación
a través de una serie de recursos verbales (voces enunciadoras), es
decir, las formas lingüísticas indiciales, las cuales sirven de marcas
para brindar información sobre el proceso mismo de la enunciación,
ya sea en forma hablada o escrita. Resulta necesario subrayar que
mediante la enunciación se logra ofrecer pistas que señalen los
diferentes tipos de su propia organización.
Helena Beristáin -(1988) Diccionario de retón·cay poética- manifiesta
la opinión de Benveniste, quien refiere la siguiente definición: "es
una forma sonora que espera a un auditor y que suscita en él otra
enunciación como respuesta".
Además, Benveniste -(1977) Problemas de lingüística general Uafirma que "la enunciación puede definirse, en relación con la lengua,

178

como un proceso de apropiación. El locutor se apropia del aparato
formal de la lengua y enuncia su posición de locutor mediante
indicios específicos, por una parte, y por medio de procedimientos
accesorios, por otra".
Al respecto de los indicios de Benveniste -(1977) Problemas de
5ngiiística general 11-, cabe mencionar como ejemplo los pronombres
personales yo, tú; el primero denota el individuo que emite la
enunciación, mientras que el pronombre tú se refiere al individuo
que funciona como alocutario. Además, menciona los índices de
ostensión (este, aquí, etc.) "términos que implican un gesto que
designa el objeto al mismo tiempo que es pronunciada la instancia
del término".
Otro de los aspectos que se deben señalar en la enunciación es
el que se refiere al análisis de los tiempos verbales, cuyo valor
coincide con el tiempo de la enunciación misma.
Las interrogaciones -porque suscitan una respuesta-, las
intimaciones -órdenes, vocativos-, aserciones -formas negativas
o positivas más comunes de manifestarse del locutor- son otros
tjemplos de índices que menciona el texto de Benveniste. (Ver en
la página siguiente el párrafo que se refiere al enunciador).
También Jean Dubois asevera que la enunciación "se presenta
ya como la aparición del sujeto en el enunciado, ya como la relación
que el hablante mantiene a través del texto con el interlocutor, o
como la actitud del sujeto hablante con respecto a su enunciado" Dominique Maingueneau. -(1980) Introducción a los métodos de análisis
dt/ discurso.
Cabe señalar que Benveniste y Jakobson -Jorge Lozano, et al (1999) Análisis del dismrso. Hacia una semiótica de la interacción textual.
Pássim-, en el estudio de la enunciación, reflexionan sobre el
fenómeno de la deixis; este término es un símbolo-índice que se
diferencia de los demás elementos del código lingüístico por la
particularidad de que "reenvían obligatoriamente 'al mensaje', e
implican una referencia al proceso de la enunciación. ( . ..)La deixis
puede ser definida como la localización y la identificación de las
personas, objetos, procesos, acontecimientos y actividades de que

179

�Elvia f:. Sali11as Hi11q¡osa, .f11a11a C11tz.a de la Car-{a

se habla por relación al contexto espacio-temporal creado \'
mantenido por el acto de la enunciación. ( ... ) Los deícticos forma~
el sistema de referencias internas a cada situación de discurso cuya
clave es /yo / y 'definen al individuo a través de la construcción
lingüística particular de la que se sirve cuando se enuncia como
hablan te"'.
El texto en cuestión presenta la siguiente muestra de enunciación:
Las proposiciones que definen al enunciador -acto ilocutivo- del
discurso son las siguientes:

• (...) reunión serena y democrática( ... )
• (...) representantes de todos los Estados y de todas las actividades
económicas nacionales(... ).

• (...) política más liberal ( ... ).
• (...) democracias sociales más evolucionadas ( ...).
• (...) bienes espirituales, bienes culturales, intereses nacionales (... ).
• (...) el hombre es portador de valores que en las mejores filosofías
(...).
• (...) explosiones populares (... ).
• (...) somos mexicanos.
Esta lista se puede agrupar de la siguien te manera:

• El presidente, el sujeto hablante, Luis Echeverría: Yo tengo ... nos
colocaba, hace justa.mente seis años ...

• ( ...) respuesta abierta y democrática ( ... ).
• Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
responsabilidad política del país (... ).

• Las instituciones, la ley y el orden: representantes de todos los
Estados . .. reunión serena y democrática ... Revolución Mexicana ...
• El pueblo: mayorías populares ... explosiones populares ...

• (...) con la verdad, con desinterés y con franqueza( ...).
• (...) grandes mayorías populares que me eligieron (.. .).
• Régimen de Salvador Allende( . ..).
• ( ... ) ritmo, creciente y autocrítico, de la Revolución Mexicana(...).
• ( ... ) habíamos perdido, en el siglo pasado, la mitad del territorio
nacional ( ...).
• ( ... ) proceso lústórico nos colocaba, hace justamente seis años,
ante el dilema ( ... ).
• ( ... ) lo de la Argentina( ...).
• ( ...) nacionalismo mexicano (...).

• Gobiernos democráticos extranjeros: Régimen de SalvadorAllende ...
lo de la Argentina... democracias sociales más evolcionadas...
• El gobierno liberal: modestas realizaciones de este Gobierno ...
política más liberal ...
• La mejor cultura: bienes espirituales... las mejores filosofías ...
La definición de enunciador que se deduce después d e hacer
estas agrupaciones es: E l enunciador es el presidente junto con sus
asistentes a la reunión y el pueblo que lo eligió, así como la teoría y
~ práctica liberal de su gobierno y los gobiernos más populares y
representativos de otros países, incluyendo la cultura más avanzada.

• (...) muy modestas realizaciones de este Gobierno en materia política 1 "Otro problema interesante es el de las relaciones de oposición
y económica( ... ).
r... ) debe ser posible construir una tipología de la relación interdiscursiva de la 'polémica', según las diferentes modalidades a través
• ( ... ) muy poco cristiana (...).
de las cuales el discurso del 'adversario' constituye una condició n

180

181

�f:/,.ia E. Salinas Hti1q¡ost1, ]11t111a C,11za de /11 G,11zt1

de producción del propio discurso" -Elíseo Veron. (S/F) Discurso,
poder, poder del discurso.

formas de propaganda y recomendación de origen extranjero para
alterar, aquí y en el mundo, tareas gubernamentales ( ... ).
• ( ...)grandes sociedades capitalistas en crisis y en decadencia (... ).

Las proposiciones que definen los antagonistas del enunciador
del discurso son:
• (... ) reunión clandestina, profascista y antimexicana, ( ... ).

• (.. .) mentalidad colonial (... ).

Las características principales de estos antagonistas:
• personas animexicanas

• ( ... ) en Monterrey (... ).
• (... ) personas, antimexicanas (. .. ).
• (. .. ) para imitar los modelos más decadentes de la gran sociedad
de consumo, junto a la cual vivimos( ... ).
• Están ahora comprando bienes inmuebles en Texas, en California
y en Florida.
• Son partidarios y apoyan a sindicatos blancos.
• Viajan sus hijos ahora, temerosos del pueblo, en automóYiles
blindados.
• ( ... ) perdieron la Guerra de Reforma (...).
• ( ... ) grupos inmaduros o de grandes intereses (... ).
• ( ... ) pensaban .. . apoyarse en algunas embajadas o en otras( ...).
• ( ... ) Alrnazán . . . Pinochet.

• sociedad de consumo
• sindicatos blancos
• partidarios
• grupos inmaduros
• grandes intereses
• sector oligárquico
• actitudes provocativas y delictuosas
• sociedades en crisis
• mentalidad colonial

Estas características se reducen a dos sectores sociales:
• Grupos inmaduros: estudiantes, partidos, sindicatos.

• Muchos fenómenos de violencia se han venido registrando, y es
para ellos una actitud suicida.
• ( ... ) muy clerical ( ... ).

• Grandes intereses: sector oligárquico de México.

Los tres interlocutores directos del presente discurso son:

• ( . .. ) menospreciar o perturbar los avances del pueblo mexicano
(... ).

• (... ) seguiré hablando . .. a las grandes mayorías que me eligieron

• ...) sector oligárquico en México (...).

• A estos grupos de la campañita subversiva, le hemos dicho y hoy
lo repetimos ...

• · ... ) actitudes provocativas y delictuosas ( ...).
• (...) técnica también desestabilizadora, como ellos dicen, empleando

182

(...).

• ( ... )invito a todos ( ... ).

183

�Elvia /-:.. Sali11as Í li11ojosa,.f11ana Gt,r-{p de la Gar-{!1

Podemos desarmar el material discursivo según la clase o estrato
social al que pertenecen las personas que lo enuncian o las personas
que lo reciben, pero también podemos hacerlo según el grupo étnico
al que se adscriben, según el grupo de edad, según el género o según
los tipos de posturas que mantienen sobre un determinado tema.

4. La ciencia del texto
A. Texto
La teoría del texto es un campo de investigación relativamente
reciente, a pesar de que la conciencia del texto y del discurso es
muy lejana en la cultura occidental.
La noción de texto se ha ido abriendo paso en los estudios
lingüísticos para dar cuenta de hechos comunicativos que quedarían
inexplicados desde una lingüística centrada en la frase. Comunicarse
no es enunciar estructuras lingüísticas, sino transmitir un contenido
completo, generalmente por medio de una serie de oraciones, aunque
no necesariamente. La longitud no es determinante, lo que importa es
que tenga autonomía comunicativa, que sea portador de un sentido
pleno por sí mismo. De este modo podemos definir al texto como la
menor unidad dotada de autonomía comunicativa y que por ello no
exige apelar a instancias superiores que le den sentido.
Desde un punto de vista semiótico el texm es una secuencia de
signos que produce sentido -Jorge Lozano, et al. (1999) Análisis dt!
disettrso-. Pero además, en todo texto hay que considerar otra dimensión
interactiva, la del emisor y el receptor. Además, es preciso tener presente
que no se trata sólo de enunciados, sino de enunciaciones a través de
las cuales un emisor se manifiesta ante un receptor, transmitiéndole no
sólo unos contenidos, sino manifestándose él mismo, su intención
comunicativa, su actitud ante el enunciado.
El texto no se puede concebir como el nivel superior de análisis
en el que se integran las oraciones, sino como otro nivel que
incluyendo los demás, les da una nueva dimensión al producir un
sentido unitario por el establecimiento de conexiones entre las
oraoones.
Entre los elementos que determinan el significado del texto -

184

Van Dijk. (1988) Texto y contexto- se mencionan: la coherencia,
cohesión, secuencia, referencia.
Coherencia
Estas conexiones se producen en dos niveles de estructura: profunda y superficial. La estructura profunda constituye la coherencia
del texto y es de tipo lógico-semántica. La coherencia representa
una de las reglas del discurso en cuanto conjunto transoracional;
tendrá que acatar el discurso a reglas de coherencia de orden
semántico. "Con tal orientación, en un discurso no se puede cambiar
de un tópico, tema u objeto discursivo ( ... ) a otro sin establecer un
puente lógico-semántico. Los objetos discursivos deben ir
apareciendo en el discurso con un orden que los articule y que el
productor y el receptor del discurso puedan seguir" - orma del
Río Lugo. (2000) La prodi,cción tex tual del dismrso científico-. En este
sentido, cabe subrayar que el discurso seleccionado hace referencia
al mismo designahm1, es decir, a la misma entidad al que el
enunciatario se dirige.
Cohesión
La segunda de las reglas es la cohesión, la cual se refiere a una
dimensión sintagmática. En este sentido, debe haber una relación
estrecha entre las oraciones y los párrafos con los conectores lógicogramaticales, "de tal suerte que el discurso se presente como un
tejido bien construido, y no como un conjunto de párrafos que no
se articulan sintagmáticamente" - orma del Río Lugo. (2000) La
prod11cción textual del dismrso científico-. La estructura superficial es la
llamada cohesión y constituye la manifestación de la coherencia
textual. En el discurso que se analiza, cabe reconocer que el
enunciador se dirige a sus receptores con una serie de oraciones
bien construidas, puesto que se enuncian mediante una claridad de
voces con las que fácilmente podemos captar su contenido.
Secuencia
La secuencia se refiere al hecho de que el discurso se realiza en un

185

�Elvia H. Saláws Hi11qjosa, J11a11a Garz.a de la Garz.a

sentido lineal o secuencial tanto en su producción como en
comprensión. Esto es válido en lo oral y escrito e implica que en
todos sus niveles (oraciones, proposiciones, actos) se deben enunciar
e interpretar de acuerdo a la información precedente qué es lo c¡ue
ocurre en la llamada coherencia. Ello involucra cierta funcionalidad·
los elementos últimos se relacionan con los anteriores. Como usuarios'
de la lengua se opera así mental e interactivamente. Así, existe la
oportunidad de re-interpretar o corregir información o contenido.
En este sentido, es necesario subrayar que el discurso seleccionado
-de Luis Echeverría Álvarez- estructura sus enunciados con una
clara y completa secuencia.

Referencia
Al considerar el rubro de la referencia, se afirma que el conocimiento
social es fundamental aunque sea menos reconocido en algunos
enfoques o tendencias. Se trata de los procesos mentales y representaciones del mundo que se expresa en lo oral o escrito. o se
puede entender el significado, coherencia, acción, etc. sin considerar
lo que ocurre en la mente de los usuarios de la lengua en la
realización de las interacciones. También juegan un rol fundamental en el análisis del discurso los recuerdos o experiencias personales (modelos), las representaciones socio-culturales compartidas
(conocimientos, actitudes, ideologías, valores, normas) que se tiene
como usuarios de una lengua o como miembros de un grupo; la
cognición es la «interfase» entre el discurso y la sociedad.
Con respecto a la referencia del texto seleccionado, cabe mencionar
que más que a la situación específica de la emisión de este discurso,
cabe referirse a la situación general en que ha sido producido: hay
dtmasiadas coincidencias de estilo entre los discursos de la época de
Alemán hasta hoy. Cuando Luis Echeverría ocupó la presidencia, el
régimen está severamente erosionado, así que percibió la necesidad de
cambiar el rumbo del país y reconstruir la base social, por lo cual busca
el contacto directo con los grupos populares y lleva a la escena política
el populismo. México estaba enfrentando los primeros síntomas de la
crisis económica y una crisis en los métodos de control político.

186

A Luis Echeverría le tocó gobernar un país que estaba sufriendo
grandes transformaciones económicas y sociales. La inestabilidad
palítica y el agotamiento del modelo de sustitución de importaciones
propiciaron esas transformaciones. El país alcanzó cincuenta
millones de habitantes, las ciudades se expandieron rápidamente.
El acelerado camino de industrialización reveló que México se había
convertido en una nación urbana.
Al respecto, cabe subrayar que si bien los discursos políticos
parten de que su enunciador defiende y representa los intereses
nacionales, en la práctica ninguno ha actuado estratégicamente para
la formación de una economía nacional firme. Todos -abiertamente
o con caretas "de izquierda" o cristianismo- han llevado a la
integración de la economía mexicana con la de Estados Unidos.
La elaboración de un texto rico en información nueva exige mayor
esfuerzo y resulta más interesante. La estructuración de un texto
está regida por un equilibrio justo entre informaciones nuevas e
informaciones conocidas.
El discurso político hace funcionar el efecto de reconocimiento, el
cual se produce en el texto a través del establecimiento de alianzas y
distanciamientos que producen una división en dos campos. El del
enunciador del discurso y el de sus antagonistas. Esta división se percibe
tanto por el uso de pronombres personales -yo, nosotros, ellos- y por
las formas de adjetivación empleadas, como por el empleo de palabras
clave que marcan en el texto cambios en la conformación de alianzas,
o palabras clave que contribuyen a establecer las características del
enunciador del discurso o de sus adversarios.
El material discursivo que tenemos en torno a un determinado
tema contiene una pluralidad de textos o una pluralidad de discursos,
cada uno de los cuales tiene sus propios modos de producir la
verosimilitud. El análisis estribaría, entonces, en descomponer ese
material, en pluralizarlo, en disgregarlo en partes, cada una de las
cuales tiene que ser homogénea en sí y heterogénea con respecto a
las demás. Se trata, por otro lado, de un despiece que puede realizarse
según diferentes criterios cuya relevancia nos será indicada por los
objetivos específicos de la investigación.

187

�blt-i,1 E. Sali11t1s Hi11o¡osa,.J11t111a ( ,11r-:;;,t1 de !t1 C.11r-:;;_11

Formadores lógicos
Con respecto a los formadores lógicos, el enunciador hace uso del
pronombre indefinido todos -cuantificador, voz que indica la
cantidad, define los argumentos formados por nombres contables\'
no contables- palabra que junto con las flexiones pensamos y somo;,
reúne a la vez las grandes mayorías y los grupos: Pensamos que esto
p11eda ser todavía 1111 común denominador para la gran mayoría de los
mexicanos.
Habrá que recordar que un cuantificador universal es "un
cuantificador u operador que se coloca delante del predicado y que
afecta a la variante individual correspondiente, significando vale para
todo, de forma que quiere decir para todos los x: x es mortal (...).
Según Tarski, -Theodor Lewandowski. (1982) Diccionario dt
Lingüístic--: 'una expresión que contenga variables puede aparecer
como una frase, es decir, como enjunciado de un juicio exactamente
especificando, sólo gracias al uso explícito o implícito de
cuantificadores"'.
Por otro lado, el enunciador formula sus juicios de dos maneras:
a través de una im·itación -mediante los verbos propuse, sienta,
quiere, haga, invito- y de una advertencia -al respecto, emplea las
expresiones manifiesto, proliferarán, habrá, pueda, detener,
adoptamos, van a detener, entran en razón, siguen derrochando.
Es importante señalar que este discurso utiliza un par de
expresiones condicionales con significados opuestos:
-"Si alguien quiere quedarse sentado ... que lo haga".
- "no habrá nada que pueda detener las explosiones sociales si no
adoptamos actitudes un poco más rectas".
La primera es una invitación, mientras que la segunda es una
amenaza o advertencia.
El enunciador emite una serie de ambigüedades con la finalidad
de realzar ciertos conceptos. Como las dos expresiones anteriores
tienen la misma forma condicional, la advertencia de la segunda

188

ioma la forma de una decisión que debe adoptar libremente el
counciatario (como en realidad ocurre con la primera expresión).
Es decir, la oposición de sentidos entre ambas se diluye un tanto
¡,or su forma sintáctica semejante. A través de ello, el enunciador
resalta el rubro de la invitación a su interlocutor por encima del
concepto de advertencia que, sin embargo, está muy presente para
ser enmasacarado en la segunda de las expresiones.
En este sentido se emplea como recurso de análisis del discurso
uno de los formadores lógicos llamado 'operador lógico', el cual se
aplica con la finalidad de efectuar relaciones especiales. Theodor
Lewandowski en su Diccionario de Lingüística (1982) p. 248 afirma al
ICSpecto: "Palabras o grupos de palabras de la lengua coloquial o
signos del simbolismo lógico con los cuales pueden construirse frases
apartir de otras proposiciones, y cuyos valores de verdad son
dependientes de los valores de verdad de las proposiciones parciales
...), especialmente negación, conjunción, adjunción, equivalencia,
contravalencia, implicación".
Existe una particularidad común al enunciador y a sus
antagonistas: en el terreno del antagonista "fenómeno de violencia"
es congruente con "política de miedo"; en cambio "explosiones
populares" coincide con "mayorías populares que me eligieron",
pero se contrapone a "seguiremos respondiendo con el diálogo" quien es responsable del equilibrio y la paz social (el enunciador)
admite la posibilidad de que la ,·iolencia surja de uno de los
elementos integrantes de su propio campo.
Por su significado "fenómenos de ,·iolencia" es menos "fuerte"
que "explosiones populares"; la fuerza explosiva proyecta la fuerza
que, según el enunciador, corresponde a los campos antagónicos.
La ambigua ubicación de la ,·iolencia reitera - y hasta justificala idea de advertencia en el texto; es plenamente admitida y descrita
en la contrastación de las dos ideas.

Deixis
l.in elemento clave del análisis del discurso lo representa el empleo
de la deixis, "palabras que se conforman con señalar algo, su función

189

�r,!ria !:. S(l/inas Hi11ojosa,j11c11111 Garza di' /(I G,11za

consiste en señalar lo presente y referirse retrospectivamente a lo
jnvestigando. La pluralización del material discursivo, por tanto, no
ausente, pero ya conocido. ( ... ) La deixis no sólo proporciona las
es una operación separada de la tipologización y del etiquetado, de
coordenadas espacio-temporales, sino sobre todo, las coordenadas
badjudicación de etiquetas a cada una de las piezas. Ello, por
pragmáticas de la comunicación, las cuales vienen dadas por el
supuesto, sin olvidar que si el discurso es para ver qué hay detrás de
hablante, el oyente, el objeto/tema, la situación, por las relaciones
él, qué cosmovisiones, qué experiencias, qué intereses o qué
sociales y de autoridad relevantes, por las intenciones , etc. La
motivaciones están en la base de cada una de sus diferentes
categoría personal 'yo' suele aparecer como centro del sistema 1 iormulaciones.
deíctico (Lyons)" Theodor Lewandowski (1982) Diccionario de
Lingüística. p. 89.
e.Contexto
En este sentido, el discurso político hace funcionar el efecto de
El contexto es otro de los puntos a tratar en el análisis del discurso,
reconocimiento, el cual se produce en el texto a través del
el cual debe ser estudiado preferentemente como constituyente de
establecimiento de alianzas y distanciamientos que producen una
su situación local, global, socio-cultural. De muchas maneras los
división en dos campos el del enunciador del discurso y el de sus
discursos orales y escritos indican, reflejan o señalan su pertenencia
antagonistas. Esta división (Ver anexo No. 1) se percibe tanto por
contextual. Así las estructuras contextuales se deben observar y
el uso de pronombres personales -yo, nosotros, ellos- y por las
analizar en detalle y también como posibles consecuencias del
formas de adjetivación empleadas, como por el empleo de palabras
discurso: ambiente, participantes, roles comunicativos, metas, conoclave que marcan en el texto cambios en la conformación de alianzas,
cimiento relevante, normas y valores, o estructuras institucionales
o palabras clave que contribuyen a establecer las características del
uorganizacionales, etc.
enunciador del discurso o de sus adversarios: "Yo tengo, Constitucional
Se aprecia que el contexto juega un rol fundamental en la
y prácticamente, la más alta responsabilidadpolítica delpaís,y seguiré hablando
descripción y explicación de los textos escritos y orales. A pesar de
hasta el último momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las que no existe una teoría del contexto, el concepto es utilizado por
grandes mqyorías populares que me eligieron".
diversos expertos en una variada amplitud de significados.
El material discursivo que se presenta en torno a un determinado
Van Dijk afirma que "El concepto de 'contexto' se caracteriza
tema contiene una pluralidad de textos o una pluralidad de discursos,
como la reconstrucción teórica de una serie de rasgos de una
cada uno de los cuales tiene sus propios modos de producir la
situación comunicativa, a saber, de aquellos rasgos que son parte
verosimilitud. El análisis estribaría, entonces, en descomponer ese
integrante de las condiciones que hacen que los enunciados, den
material, en pluralizarlo, en disgregarlo en partes, cada una de las
resultados corno actos de habla": Teun A. Van Dijk. (1989) La ciencia
cuales tiene que ser homogénea en sí y heterogénea con respecto a ' dtl texto.
las demás.
'
En la línea de enfoque de Van Dijk se puede definir como «la
Así, si el tema de estudio es la representación social sobre la
estructura que involucra todas las propiedades o atributos de la
inmigración, obtendremos, el discurso radical, el discurso permisivo
situación social que son relevantes en la producción y comprensión
y el discurso conversador sobre la inmigración; el discurso de la
del discurso»; así, los rasgos del contexto no sólo pueden influir en
clase obrera, el discurso de la clase media y el discurso de la clase el discurso (escrito y oral) sino que es posible lo contrario: puede
alta; o el discurso de los jóvenes, el discurso de los adultos y el
modificar las características del contexto; tal como pueden
discurso de la tercera edad sobre ese asunto concreto que se está distinguirse estructuras locales y globales en el discurso, lo mismo

190

191

�r..lvia h_ Salinas }linojosu, .//(U/1{/ G,1r-:zr1 de la Ga,zf,

puede darse con referencia al contexto. Entre las primeras se ubican
el ambiente (tiempo, ubicación, circunstancias, etc.) los participantes
y sus roles socio-comunicativos Qocutor, amigo, presidente, etc.),
iiitenciones, metas o propósitos.
El enunciador pretende -intención- que sus interlocutores
aélmitan su advertencia como una invitación democrática y que
acepten y apliquen la política liberal de su gobierno, cesando la
subversión e invirtiendo en México.
La intención es un término que conlleva la comunicación
lingüística; puede referirse al deseo de entablar contacto o mantener
una conversación sobre un determinado tema.
Las partes donde el enunciador se autoimpone el compromiso
político son las siguientes: 'Tenemos que seguir apelando a 1111 criterio
democrático eqtlilibrado y de diálogo (. . .) todavía mantenemos una actitud de
diálogo, de análisis de los problemas".
El espectro político resultante de dicho compromiso: tanto el
pueblo como los ricos que permanecen como interlocutores del
discurso hasta el final del mismo quedan en el campo del enunciador
contra una minoría apoyada por fuerzas extrañas. Cabe aclarar que
el compromiso del enunciador no es absoluto; la advertencia
funciona como una probabilidad de que su función pragmática se
logre alcanzar. Esta advertencia o probabilidad condiciona
sutilmente el compromiso. La ambigüedad enmascara el
condicionamiento.
El contexto global se hace evidente o relevante en la identificación
del desarrollo o proceso del discurso en acciones de las organizaciones
o instituciones conocidas como «procedimientos» ~egislaciones, juicio,
educación, reportaje o informes). Del mismo modo el contexto global
se manifiesta cuando los participantes se involucran en interacciones
como miembros de un grupo, clase o institución social. El carácter de
país subdesarrollado de México se agravó al finalizar el modelo de
sustitución de importaciones.
El subdesarrollo que presentaba México en 1970 se debía a
errores cometidos con anterioridad. La estrecha dependencia del
mercado norteamericano provocaba vulnerabilidad económica, la

192

cual sólo podría ser combatida con la diversificación de las relaciones
comerciales con el exterior. El proteccionismo impedía las
inVersiones directas de extranjeros, lo cual dificultaba desarrollar
uoa estructura productiva funcional. Los intercambios comerciales
de México se vieron deteriorados por la reducción en el costo de los
bienes exportables y un aumento en los costos de los productos
Ílllportables, lo cual privilegió la situación interna de muchas
e111presas, pero las imposibilitó para competir en el mercado
111ternacional.
Pues bien, al asumir un enfoque contextual del discurso
involucramos muchos aspectos de la sociedad y su cultura. Por
ejemplo, el uso pronominal que tenemos en nuestra lengua como el
español tú-usted como formas de cortesía presupone siempre que,
como usuarios de esta lengua, conocemos la naturaleza, de algún
modo, del otro en la interacción social.
Los actos de habla como las órdenes o imperativos presuponen
siempre diferencias de poder y autoridad. Van Dijk es concluyente
cuando plantea que en todos los niveles del discurso podemos
encontrar las «huellas del contexto» en las que las características
sociales de los participantes juegan un rol fundamental o vital tales
como género, clase, etnicidad, edad, origen y posición u otras formas
de pertenencia grupal.
Además, sostiene que los contextos sociales no siempre son
estáticos y que, como usuarios de una lengua, obedecemos
pasivamente a la estructura de grupo, sociedad o cultura; así el
discurso y los usuarios tienen una relación dialéctica en el contexto.
Es decir, además de estar sujetos a los límites sociales del contexto
contribuimos también a construir o cambiar ese contexto; podemos
comprometer negociaciones flexibles como función de las exigencias
contextuales junto con los límites generales de la cultura y la
sociedad; al mismo tiempo que obedecemos al poder del grupo
t2mbién lo «desafiamos» pues las normas sociales y sus reglas pueden
ser cambiadas de un modo creativo donde se puede dar origen a un
orden social nuevo.
_Ya se ha señalado que el marco comunicativo condiciona la

193

�Elvia H. Sali11as Hinojosa, J11a11a Carz.a de la Garz.a

expresión e impulsa a decir determinadas cosas, de una manera
adecuada y en el instante preciso, si es que se pretende ser unos
comunicadores competentes.
Si la comunicación se establece en el marco de una conversación
por ejemplo, es evidente que hay unas normas de intervención, de
extensión, un sentido de la oportunidad, el respeto por las opiniones
de los otros, etc., que todo hablante considera o trata de tener en
cuenta cuando participa en este tipo de texto colectivo. Grice ha
descrito los principios de cooperación que deben regir la
intervención de cada interlocutor de un diálogo:
• La oportunidad: intervenir en el momento en que seamos
requeridos a ello o cuando nuestra aportación se haga precisa: "Q11e
nadie se sienta ofendido, si alguien quiere quedarse sentadoy reflexionar 1111 poco
acerca de estos temas, que lo haga".
• La brevedad: nuestro uso de la palabra ha de ser tan breve como
requiera la información que proporcionamos: Es ésta 11na re11nió11 serena
y democrática".
• La calidad: nuestra atribución ha de ser verdadera y considerada
con las opiniones de los demás: "Había que dar, para entrar, "el santoJ
sena'~ tuvo 11n amplio respaldo económico".
• La relevancia: las opiniones que aportaremos habrán de ser
pertinentes, es decir, coherentes con el tema que se está tratando:
"México sabía q11e 110 podía depender exclusivamente del mercado norleanmicano, así que mediante estapolítica se trataba de buscar mercados afiemos para
los productos mexicanos".
• La claridad: nuestras palabras serán precisas y ordenadas, evitando
la oscuridad, la imprecisión y la ambigüedad: "invito a todos a q11e
reflexionemos serenamente, con a11tocrítica, durante algunas horas¡ que pensen,os
q11e, ante todo, somos mexicanos¡ que el dinero debe invertirse en México, que en
pocos países existen las garantíasy las libertades que existen en estepaís".
En el contexto del México de esa época, Echeverría inició su
gobierno con una nueva orientación política que en mucho rescataba
los principios del Estado surgido de la Revolución.
194

El movimiento estudiantil de 1968 en México puso al descubierto
d desgaste de la élite gobernante. El régimen mostró un
distanciamiento de los grupos de obreros y campesinos, de las clases
111edias y de algunos sectores de la iniciativa privada. La
iropasibilidad de esa élite gobernante de adecuarse a los cambios
que estaba sufriendo la estructura social y económica del país fue
notoria. Fue claro que el trágico desenlace de movimiento estudiantil
con la matanza en Tlatelolco cambió el escenario político nacional.
La élite empresarial empezó a ser más agresiva frente al grupo
dominante.
Cuando Luis Echeverría ocupó la presidencia, el régimen está
sereramente erosionado, así que percibió la necesidad de cambiar
d rumbo del país y reconstruir la base social, por lo cual busca el
contacto directo con los grupos populares y lleva a la escena política
d populismo. México estaba enfrentando los primeros síntomas de
bcrisis económica y una crisis en los métodos de control político.
Durante el gobierno de Echeverría (1 de diciembre de 1970-30
de noviembre de 1976), se practicó una activa política exterior
reforzando y ampliando la presencia de México en todos los
organismos y foros internacionales. Diversificó el comercio y las
fuentes de tecnología, así como el aspecto financiero. En política
mterior, para acallar la agitación estudiantil y los brotes guerrilleros,
intentó una democratización de las organizaciones políticas y
sindicales a la vez que realizó diversas nacionalizaciones.
Además cabe mencionar que "Luis Echeverría se distinguió por
su apoyo permanente a la causa de la República española en el
exilio, así como a los numerosos españoles que vivían en México.
.\poyó igualmente al régimen de Fidel Castro en Cuba, con el que
~léxico mantuvo excelentes relaciones, y al de Salvador Allende,
en Chile. De~pués del asesinato de este último, abrió las puertas de
~léxico a los exiliados chilenos que escapaban de la dictadura del
general Augusto Pinochet" (http:/ / members.fortunecity.es).

C. Microestructura
En la concepción de Van Dijk -(1988) Estmcturas y j 11nciones del

195

�Eh·ia f:. Sa!i1111s Hinq¡osa, ]Jl(ma Caf'~a de la Cmza

discurso-, procedente del campo de la gramática generativa, el texto
se estructura en dos niveles, profundo y superficial, que en términos
generales viene a coincidir con contenido y expresión. El análisis
del contenido revela al texto como una unidad global. En vez de
partir de la oración, Van Dijk parte de la hipótesis de unidades
superiores de contenido a las que llama superestructuras.
La manifestación del texto es la estructura superficial y constituye
según Van Dijk su microestructura. Las unidades de la estructura
superficial o rnicroestructura son las proposiciones, de carácter
semántico, que se manifiestan generalmente a través de oraciones,
de carácter sintáctico, y su objeto de estudio es la conexión entre
ellas, el modo en que resultan cohesionadas. El estudio de la
microestructura se sitúa en la conexión ínter-oracional, en las
secuencias de proposiciones y por ello, de oraciones y por tanto
más allá de la sintaxis. La cohesión de las proposiciones y las
oraciones que las expresan viene condicionada fundamentalmente
por su naturaleza semántica, aunque normalmente se manifiesta
por medio de conectores; de modo que la relación entre las
proposiciones de las oraciones compuestas y las oraciones de las
secuencias de oraciones es de tipo semántico, es decir, sólo el sentido
nos podrá decir el tipo de oración compuesta. Las proposiciones
del texto se integran unas con otras, primero linealmente en la
microestructura o estructura superficial, de tal manera que se
observan en ellas una relación de causalidad. En este nivel se habla
de proposiciones como estructuras de contenido y de oraciones como
estructuras gramaticales.
Se llama rnicroestructura a la manifestación superficial del texto,
a la cohesión lineal entre proposiciones y por tanto, de las oraciones
que las expresan. Está integrada por proposiciones manifestadas
por oraciones y secuencias de oraciones, es decir, por lo que la
gramática ha venido estudiando tradicionalmente -las oraciones- y
por secuencia de oraciones que no han sido tenidas en cuenta por
las gramáticas. La microestructura del texto objeto de análisis es:

196

• Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
responsabilidad política del país, y seguiré hablando hasta el último
momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las grandes
mayorías populares que me eligieron.
• Había que dar, para entrar, "el santo y seña", tuvo un amplio
respaldo económico y reunió cantidades con las cuales ahora se pagan desplegados injuriosos y campañas subrepticias en muchas partes
del país.
• El proceso histórico nos colocaba, hace justamente seis años, ante
el dilema de grupos inmaduros o de grandes intereses económicos,
que pensaban en una influencia extranjera o en otra de signo distinto.
• El hombre es portador de valores que en las mejores filosofías le
dan dignidad, responsabilidad, y que hay, por el crecimiento de la
población, por injustas formas tradicionales, por la mentalidad colonial, graves injusticias, que no van a detener las explosiones populares
y que van a comenzar a arrollar a los de las reuniones clandestinas, si
no entran en razón, si siguen derrochando la plusvalía de sus
trabajadores en múltiples desplegados periodísticos y en formas de
propaganda realizados por agencias de noticias extranjeras.

D. Macroestructura
La unidad de la estructura profunda o macroestructura es la
proposición o macroproposición, de carácter semántico. El paso de
b estructura patente, de superficie o rnicroestructura a la estructura
1ubyacente, profunda o macroestructura se realiza mediante las
macrorreglas que enuncia Van Dijk - (1988) Texto y contexto-. Las
macroproposiciones a su vez se integran en un ámbito mayor que
es el parágrafo dentro del cual están sujetas a ciertas restricciones
de combinatoria en el discurso. El parágrafo, aunque no es una
unidad definida claramente, puede concebirse como el conjunto de
oraciones ordenadas marcadas por un tópico informativo, cada parte
que expresa un segmento del tópico textual.
Las macroestructuras deben cumplir las condiciones de
coherencia global, a diferencia de las secuencias de oraciones cuya

197

�hlria F:. Srdinas HiNq¡osa, J1mJ1r1 C,nza de la G,uz.a

coherencia es lineal. Por situarse en un plano lógico-semántico,
aportan una idea de la coherencia global y del significado del texto
situado en un nivel superior que el de las proposiciones por separado;
su descripción debe hacerse en términos semánticos, no sintácticos.
Se entiende por macroestructura la estructura textual de tipo
global y de naturaleza lógico-semántica que constituye una
representación abstracta de la estructura global de significado de
un texto. Viene a ser como el esquema conceptual, el esquema de
las ideas en el que aparecen las ideas principales de cada párrafo,
que se jerarquizan en orden de importancia.
Las macroestructuras deben cumplir las condiciones de coherencia
global, a diferencia de las secuencias de oraciones cuya coherencia
es lineal. Por situarse en un plano lógico-semántico, aportan una
idea de la coherencia global y del significado del texto situada en un
nivel superior que el de las proposiciones por separado; su
descripción debe hacerse en términos semánticos, no sintácticos.
El término macroestructura es siempre relativo respecto a otras
macroestructuras que puedan encontrarse en un nivel más bajo, ya
que pueden existir distintos niveles de la macroestructura de un
texto. Por tanto un texto tiene una macroestructura más general,
más global, mientras que las distintas partes de ese mismo texto
pueden tener cada una su macroestructura. De este modo se obtiene
una estructura jerárquica, organizada piramidalmente según los
distintos niveles, en la que cada nivel queda englobado en el superior
hasta llegar al nivel de representación global del contenido semántico
del texto.
En todo texto existe un tema central, la idea general, que se va
desarrollando a través de las distintas partes del texto, capítulos,
párrafos, etc. Para que el texto tenga unidad, es necesario que todo
el contenido haga referencia al mismo tema, a la misma idea general;
pero además, cada parte desarrolla un aspecto parcial del mismo
por lo que debe estar relacionado con él.
Las macroestructuras representan el nivel profundo de contenido
semántico o forma lógica del texto. Pero el texto nos llega formulado
lingüísticamente en secuencias de oraciones que constituyen la

198

microestuctura. El paso de ésta a aquélla (macroestructura) es
concebido como un proceso de reducción de la información
semántica al condensar una secuencia de proposiciones en otra
secuencia de menor número. El proceso que se produce cuando se
descodifica un texto interpretando su macroestructura (el contenido
conceptual) a partir de la microestructura (la forma lingüística)
obedece según Van Dijk a cuatro macrorreglas: omisión, selección,
generalización y construcción o integración. Permiten reconstruir
d proceso deductivo que el receptor de un texto tiene que llevar a
cabo frecuentemente para reconstruir un tema no explícitamente
expresado en un texto. Las dos primeras son de anulación, selectivas,
ylas dos últimas de sustitución, constructivas (Ver anexo o. 2).
En el texto referido, con respecto al análisis de la macroestructura,
se localiza una oposición entre el enunciador y los antagonistas de
él mismo:
El enunciador es el presidente junto con sus asistentes a la reunión
yel pueblo que lo eligió, así como la teoría y la práctica liberal de su
gobierno y los gobiernos más populares y representativos de otros
países, incluyendo la cultura más avanzada.
Los antagonistas del enunciador son grupos inmaduros y sector
oligárquico que apoyados en fuerzas extranjeras asumen actitudes
provocativas y delictuosas contra el.gobierno, subestimando sus
realizaciones y los avances del pueblo mexicano, queriendo imponer
su modelo desarrollista y colonial.
Junto a estas dos estructuras se distinguen generalmente las
superestructuras de índole tipológico-genérico y de carácter
abstracto. Vienen a constituir un nivel intermedio entre las
estructuras mencionadas, pero no necesariamente tienen que
aparecer en todos los textos, sino sólo· en los más frecuentes. Son,
según Van Dijk, las estructuras globales que caracterizan el tipo de
texto, tales como narración, informe, argumentación, etc. Sólo los
textos más frecuentes cuentan con una superestructura que viene a
ser como el esquema general de organización del contenido
semántico -macroestructural- del discurso y constituye una especie
de instrucción sobre cómo interpretar el texto.

199

�h..lvia /--'.. Salinas Hino/osa, J11ana Gor{_a de lo Gr1rza

E. Presupuesto
Por otro lado, uno más de los rubros que es posible ubicar en el
análisis del discurso es el del presupuesto. Oswald Ducrot -(1986)
El decir y lo dicho. pp. 22-23- asevera: "Para describir este estatuto
particular del presupuesto, podríamos decir ( ... ) que se lo presenta
como una evidencia, como un marco incuestionable donde la conversación necesariamente debe inscribirse, como un elemento del
universo del discurso. (...) lo presupuesto es lo que presento como
si fuera común a los dos personajes del diálogo, el objeto de una
complicidad fundamental que liga entre sí a los participantes del
acto de comunicación".
Cuando inició el periodo gubernamental de ].,uis Echeverría
Álvarez, el país empezaba a resentir de manera violenta los efectos
de la crisis.
Por un lado, la coyuntura política que produjo la acción oficial
para detener el movimiento estudiantil de 1968, señaló una ruptura
entre el gobierno y la sociedad civil, lo cual originó una falta de
credibilidad en la estructura del gobierno y sus representantes.
Asimismo, en México era notoria la ausencia de expectativas que
ofrecía el modelo económico hasta entonces vigente: el modelo de
desarrollo estabilizador que mostraba profundas huellas de
decaimiento que se reflejaban crecientemente en la economía de
más mexicanos, con un alto costo social: tal sería el presupuesto
que subyace en el discurso que aquí se analiza.
F. Sobretendido
En lo que respecta al sobrentendido del análisis del discurso, cabe
subrayar que "el enunciado con sobrentendidos posee siempre 'un
sentido literal' (... ) permite sostener algo 'sin decirlo, y al mismo
tiempo diciéndolo' (. . .) lo sobrentendido reivindica hallarse ausente
del propio enunciado y no surgir más que cuando un oyente
reflexiona posteriormente sobre él( . . .) los sobrentendidos estarían
previstos por un componente retórico que tiene en cuenta las circunstancias de la enunciación" -Oswald Ducrot (1986) El decir)' lo
dicho. Pássim-.
La crisis que empezó a experimentar el sistema en su conjunto -

200

~óco, económico y social- ofrecía varias salidas. La vía autoritaria
iq,resiva había comenzado a ser seguida por el régimen. El nuevo
gobierno buscó replantear las posibles alternativas y optó por una
fC le permitiera recuperar el consenso de las clases subordinadas
mediante la revitalización de la llamada alianza histórica con el
Estado, que no era otra cosa que volver a establecer fuertes vínculos
con los campesinos y con los obreros que le permitieran tener de
nuevo popularidad entre ellos y un mejor manejo de la situación, es
decir, se trataba de retomar las experiencias de incorporación de las
masas populares en la determinación de las políticas tomadas por
dEstado.
El nuevo gobierno federal también incorporó a sus filas grupos
fC hasta antes de él se encontraban en un segundo término: integró
11 sistema a los intelectuales y a los partidos de oposición a través
de una política de apertura democrática, en la cual los incluyó en la
estructura del gobierno y los hizo sentir como parte fundamental
¡ma la política y el desarrollo de México.
Echeverría reincorpora una relación franca con la intelectualidad
mexicana; él mismo expresa que su gabinete estaba formado por
ntelectuales comprometidos con México, muchos de ellos jóvenes
educados en el marxismo académico francés. En los Pinos se
respiraba distinto, un aire de cambio en el que las ideas y propuestas
cmn escuchadas por el presidente. Ese tono, que se mantuvo durante
todo el sexenio, aunado a un estilo que podría ser caracterizado por
bpermanente disposición de reflexionar en voz alta, dio paso a
una gran cantidad de discursos, entrevistas y comentarios, material
iplt! rebasaba con mucho al producido por cualquier gobierno previo.
Luis Echeverría se cataloga como un enamorado de México y de
su legado cultural; a lo largo de su trayectoria política ha convivido
con un sinnúmero de personajes de la vida pública de nuestro país,
de cada uno de ellos ha reconocido y apoyado su obra.
Echeverria se asume como personaje público, expuesto a la critica y
ala calumnia, de la cual fue objeto durante y después de su sexenio; sin
embargo, para él hay que ser consciente de los límites que debían tener
bs intelectuales para interpelarlos: aceptó la critica fuerte a su gobierno.

201

�1::./via 1-:.. Salinas Hinryosa,Jll{111a Garza de la Garza

G. Funciones del lenguaje
De acuerdo con la clasificación que establece Roman Jakobson, en
su texto Ensqyos de lingüística general (1981), con respecto a las funciones
del lenguaje -uso que hace un enunciador, según sus intencionesencontramos los siguientes ejemplos (a través de cuarenta y siete
enunciados) de los cuales sólo se exponen algunos por motivo de
espacio (Ver anexo No. 3):
Referencial. (Incide sobre los hechos, cosas, ideas).
La función referencial o informativa se pone de manifiesto cuando
el enunciador comunica conocimientos acerca del mundo que lo
rodea o de sí mismo, en una relación de sujeto-objeto, es decir,
poniendo distancia frente a sus emociones; por lo tanto, su intención
está en el factor "referente" del circuito comunicacional. Es aquella
que transmite datos concretos y conceptos precisos, o sea el discurso
se propone transmitir un mensaje en forma objetiva.
Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:

Dada la objetividad que caracteriza los discursos en los que
¡iedomina esta función, éstos pueden valorarse de acuerdo con un
criterio de verdad.
Algunos de los enunciados con función referencial son los
siguientes:
• Es ésta una reunión serena y democrática.
• Propuse gue se realizara con representantes de todos los Estados
y de todas las actividades económicas nacionales, como una respuesta
abierta )' democrática, a una reunión clandestina, profascista y
antimexicana, gue se realizó hace unas semanas en Monterrey.

Emotiva (Incide sobre el propio enunciador).
Denota emociones, sentimientos y aclaraciones.
Esta función se pone de manifiesto cuando el emisor comunica sus
sentimientos, por lo tanto, la intención del que codifica el mensaje
está centrada en el factor emisor del circuito comunicacional. En
una comunicación verbal, esta función se manifiesta a través del
predominio de todos o algunos de los siguientes rasgos:

• Uso de la tercera personal (acento puesto en el referente).
• Uso del modo verbal indicativo.

• Uso de la primera persona del singular (acento puesto en el emisor).

• Uso de sustantivos unívocos (uso recto del lenguaje).

• Uso de oraciones exclamativas, desiderativas y dubitativas.

• so de vocabulario técnico.

• Uso de vocablos gue denotan sentimientos.

• Aportación de datos precisos de ubicación espacio-temporal, de
dimensiones o magnitudes, etc.

• Uso de interjecciones.

• Uso de oraciones impersonales o de matiz impersonal (verbo
haber usado como impersonal; verbos de la tercera persona usados
como impersonales; uso de "se" como signo de impersonal o de
pasiva.
• Uso de la primera persona del plural aun cuando el emisor es uno
solo.

202

Dada la subjetividad que caracteriza los discursos en los que
predomina esta función, los mismos no admiten ser valorados según
el criterio de verdad. E s decir, ante la manifestación de los
sentimientos de alguien, sólo podemos ser comprensivos o
ipiedarnos indiferentes, compartirlos o rechazarlos, pero no podemos
decir de ellos que sean verdaderos o falsos.
Algunos de los enunciados con función emotiva son los
siguientes:
203

�F..lria E. Sa/i11as Hino/osa, ] 11ana C rir{{I de la C{lr{a

• Yo tengo, Constitucional y prácticamente, la más alta
responsabilidad política del país, y seguiré hablando hasta el último
momento con la verdad, con desinterés y con franqueza, a las grandes
mayorías populares que me eligieron.
• Manifestábamos que por una guerra injusta habíamos perdido, en
el siglo pasado, la mitad del territorio nacional.

Conativa (Incide sobre el enunciatario).
Intenta actuar sobre el enunciatario para persuadido, ordenarle 0
pedirle algo. Esta función se pone de manifiesto cuando el emisor
se comunica con el fin de provocar en el receptor alguna acción;
por lo tanto, su intención está centrada en el factor 'receptor' del
circuito comunicacional.
Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:

• Uso de la segunda persona (acento puesto en el receptor).
• Uso del modo verbal imperativo.
• Uso de oraciones exhortativas o imperativas.
Dado que los discursos en que manifiesta esta función
como dominante tienen valor de exhortación u orden, éstos tampoco
pueden ser valorados de acuerdo con un criterio de verdad sino de
racionabilidad. Los pedidos, las órdenes, los consejos pueden
valorarse
como
razonables
o
no,
adecuados o
inadecuados, pertinentes o impertinentes, pero nunca como
verdaderos o falsos.
Algunos de los enunciados con función conativa son los
siguien tes:

• Viajan sus hijos ahora, temerosos del pueblo, en automóYiles
blindados.
• Ésta es una pequeña minoría plutocrática y profascista que quiere
también alterar el ritmo, creciente y autocrítico, de la ReYolución
Mexicana.

204

fática (Incide sobre el canal de la comunicación).
E) mensaje establece contacto, comprueba si está libre el canal.

Los rasgos caracterizadores son los siguientes:

• Oraciones interrogativas cuyo contenido está relacionado con el
establecimiento del canal ('¿me estás escuchando?').
• Uso de palabras cuyo significado permite evidenciar el canal
comunicativo (verbos 'oír', 'leer').
Algunos de los enunciados con función fática son los siguientes:

• Estas mismas personas, antimexicanas, cuando cayó el Régimen
de Salvador Allende, dijeron que por qué aquí en México no ocurría
lo mismo.
• Cuando esa guerra concluyó, todavía había quienes en el país vecino
del norte preguntaban por qué no también se nos habían segregado
la Baja California o todos los Estados del Norte, incluyendo uevo
León, por cierto, o todo el país.

Poética (Incide sobre el propio mensaje).

Esta función se pone de manifiesto cuando el enunciador intenta
transmitir una emoción estética, agradar por medio de la codificación
de un mensaje bello, por lo tanto el acento está puesto en el factor
mensaje del circuito comunicacional. Los rasgos caracterizadores
de esta función son los siguientes:

• Uso de todas las personas gramaticales (en el caso de la literatura,
podemos relacionar cada· una de ellas con cada uno de los géneros
literarios tradicionales: primera persona, con el género lírico; segunda
persona, con el género dramático; tercera persona, con el género
narrativo).
• Uso de todos los modos verbales y, en consecuencia, de todo
tipo de oración, según actitudes del emisor.

205

�PJ1ia E. Salinas lli11qjosa, ]11ana C (lf"{fl de la Ct1r-{_t1

• Uso de vocablos equívocos o polisémicos.
• Adjetivación subjetiva.
• Uso figurado del lenguaje (lo cual se logra por medio del uso de
los distintos recursos poéticos).

• Y ésta es una técnica también desestabilizadora, como ellos dicen,
empleando formas de propaganda y recomendació n de origen
extranjero para alterar, aquí y en el mundo, tareas gubernamentales
que tienen propósitos liberalizadores simplemente.

• Uso de distintos recursos poéticos relacionados con la sintaxis, la
morfología, la semántica, la fonología (paralelismos, anáforas, anútesis,
rima, etc.).
Dado el carácter subjetivo de los discursos en los que predomina
esta función ellos no pueden ser valorados con un criterio de verdad
ni de racionabilidad ni de comprensión, sino con un criterio estético.
Algunos de los enunciados con función poética son los
siguientes:

• Había que dar, para entrar, "el santo y seña", tuvo un amplio
respaldo económico y reunió cantidades con las cuales ahora se pagan desplegados injuriosos y campañas subrepticias en muchas partes
del país.
• Hay una mayor identificación entre un hombre pobre y un hombre
rico en México, si es que hay un sentido mexicanista y de independencia nacional.

Metalingüística (Incide sobre el lenguaje).
E l mensaje habla del mismo lenguaje. Esta función se pone de
manifiesto cuando el emisor se comunica para hacer referencia al
uso que se está haciendo de las palabras, cómo se escriben, a qué
clase pertenecen, etc.
Algunos de los enunciados con función metalingüística son los
siguientes:
• Cuando dijimos en nuestra campaña electoral que el país debería
ir arriba y adelante, aludimos a la forma de salvar las divisiones del
mundo, las luchas imperiales.

206

;'\ota: Cabe hacer la siguiente aclaración, en corno a éste análisis de las funciones
di:llenguaje: en varios de los enunciados analizados se encuentran presentes varias
funciones del lenguaje, sin embargo se hizo la clasificación atendiendo la que
marormeme se emplea con el uso que el enunciador le otorga.

207

�RESEÑAS Y COMENTARIOS

�Reseña del poemario Cómo usar los ojo.fl
RÍOS-FARJAT, Margarita, Cómo usar los ojos. Coedición de Conarte y Bonobos
Editores, 201 O. Toluca, Estado de México. 109 pp. Colección Libros del
Bicentenario.

Agustín García Gil2

Desde hace aproximadamente 40 años el campo literario
nternacional se rige por las leyes de mercado y no por leyes literarias.
Interesa señalar esto porque el mercado ignora por completo a la
poesía. Por lo tanto, debemos celebrar la existencia de comunidades
¡ic,éticas; aquí en Nuevo León son muchos los escritores que rinden
culto a la poesía y la mantienen con buena salud. También debemos
celebrar que en este estado tan emproblemado existan instituciones
que publiquen poesía. Doble prodigio: se escribe buena poesía y se
editan libros de poesía que están bien hechos.
Ustedes saben que los libros de literatura, cuando se publican y
!e ofrecen a múltiples lecturas, se vuelven ambiguos; tomen esto
en cuenta, porque lo que yo diga de Cómo usar los ojos es lo que
' Texto leído en la presentación del libro, realizada el 7 de abril de 2011 en el
mriguo Palacio Federal.
: Licenciado en Letras Españolas (ITESM) y maestro en Letras Españolas (UANL).
Promotor cultural de 1979 a 2009 (en instancias como Difusión Cultural de la
NAM, el Consejo acional de Recursos para Atención la Juventud, el Instituto
dcCultura de uevo León, el Ayuntamiento de Monterrey y el CO ARTE). En
987 ingresó al cuerpo docente del Colegio de Letras de la Facultad de Filosofía y
letras de la UANL. Está pensionado desde 2007.

211

�yo leí o creí leer, a partir de mis propios saberes y fantasmas; otros
lectores vivirán con él otras aventuras intelectuales o emotivas.
Empiezo pues por decir que desde su libro anterior, Si las horas
llegaran para quedarse, Margarita Rios-Farjat ofrece una voz
poética propia, un hablante lírico tal vez creado a partir de su propia
respiración o de la cadencia de su voz interior... Al iniciar la lectura
del primer poema de Cómo usar los ojos,_el lector escucha esa YOZ
que operará como hilo conductor a lo largo de todo el poemario, en el
que verso a verso se construye la identidad de una Margarita lírica,
personaje ficticio que ofrece su voz, su mirada y su verdad poética.
La hablante señalada como Margarita lírica construida en los
poemas, más la voluntad estructurante de subordinar todo a la
mirada (el ojo, la mirada, la personalidad), como queda establecido
ya desde el título, dan cohesión a un poemario armado con poemas
escritos en diferentes momentos, según la noticia que aparece al
inicio del libro.
A continuación voy a señalar algunas aventuras que se ofrecieron
al lector que ahora les habla.
Primero, Cómo usar los ojos como itinerario. Margarita lírica
traza un viaje para el lector por una geografía muy amplia; aunque
sería más preciso hablar de espacio y tiempo fusionados. Sartre dijo
que una novela es un sueño dirigido; yo adapto ahora esa idea y
digo que cada poema, que el poemario entero Cómo usar los ojos
es una invitación al ensueño.
El poemario abre con dos temas: la infancia como el paraíso
perdido y el trabajo del tiempo, para decirlo con las palabras del
poeta Álvaro Mutis quien, en la presentación que hace del primer
libro de Margarita Ríos-Farjat, habla del tiempo como la
preocupación central de la poética de esta autora.
Dice el maestro Mutis:
"El título del libro ya nos está anunciando esa ardua epifanía: Si las
horas llegaran para guedarse es el viejo anhelo del hombre, su
permanente y siempre postergado sueño de vencer el terco trabajo
del tiempo y de sus secretas asechanzas"

212

Por supuesto que un escritor tan avezado como Álvaro Mutis
captó inmediatamente a esa Margarita lírica para quien la
preocupación central es el tiempo. Podemos decir que es una poeta
del tiempo.
En el primer poema de Cómo usar los ojos, aparecen dos zonas
del Distrito Federal: Mi..'Ccoac y Tacubaya. Es el tiempo-espacio de
la niñez, visto desde un mito que creo viene de los románticos
europeos: la infancia como el paraíso perdido. En este poema,
Margarita lírica habla desde el presente, vive en otra ciudad diferente
al Federal, sabe que allá, entre Mixcoac y Tacubaya, en un tiempo
lejano vivió integrada a la naturaleza; hundió sus raíces debajo de
los edificios y era un todo con el paisaje:

Y colg11é altas hojasy colgué mis s11etios

dice. Ese mundo idílico se interrumpe cuando la traen a otra
ciudad, ésta desde donde reflexiona, años más tarde. El poema se
llama Añoranzas, y en dos momentos el poema explica el por qué
de las añoranzas:
es qne las 1t11tdanzas de la vida son pesadas
se rompen 111ias y raíces por no irse y queda el alma co1110 planta
,mutilada

y aunque el poema cierra son estos dos versos:
Los poetas se atioran a sí mismos, eso es todo.
Quede o 110 q11edeya nada.

el lector encuentra en otros poemas que para Margarita el pasado es
algo que no termina de pasar o que aún no pasa, como un pasadopresente.
Refiero otro ejemplo en el que pasado y presente se comunican:

213

�en el poema Vestigios, Margarita lirica en frenta con indiferencia
las cosas de trece siglos de antigüedad, expuestas en la sala de un
museo. En un trozo de piedra, un anglosajón se lamenta por la muerte
de su niño... El pequeño hijo de Margarita está presente en la escena
del museo, hace las veces de catalizador y Margarita logra, gracias
al niño, actualizar los objetos: los trae desde el pasado a su presente,
los mira y se conmueve; dice:
y me pregunto máles serán nuestros vestigios
en qué acabará malqtúer cosa de las q11e traigo pmstas
los anillos, la pulsera, los aretes; q11é habrá sido de ese nulo, que será del 111ío1

La fenomenología explica que la intencionalidad transforma la
cosa en objeto. La cosa no es creación de la mirada, pero los objetos
sí lo son. En Vestigios Margarita lírica encuentra el ser y el sentido
de objetos del pasado expuestos y se conmueve.
E n el poema Cinco minutos, una pelota anaran jada brilla en el
césped "dueña de la mañana", dice. La acción del tiempo basta
para modificar el estado de las cosas y la pelota pierde interés, no
brilla más, es una cosa más entre las cosas olvidadas en el jardín.
Algunos poemas transcurren en el extranjero, en Bélgica, Francia,
Rumania, Cuba, etcétera ... Espacios reales que aparecen como
imaginarios. Quiero decir, los lugares reales existen pero en estos
poemas son material lírico como la propia Margarita.
En la primera parte del libro está el poema Cartogra.ia personal.
D e hecho, acaso todo el poemario podemos leerlo como una
cartografia personal si tenemos la astucia para encontrar la verdad
poética donde está anclada la personalidad real. Pero para llegar a
la intimidad de Margarita lírica y al núcleo organizador del universo
poético de Cómo usar los ojos hay que buscar claves, vivencias
esenciales como la que expresa en el poema Añoranzas. De tener
que caracterizar en una cifra la poesía de Cómo usar los ojos como
"cartografia personal", lo haría con estos cuatro versos:

214

La poeta es abogada
tiene algo de ,m111da11a, sí,
y por esojustamente
terrenales qjos de poeta.

Leí Cómo usar los ojos_como reflexiones, como registros de la
búsqueda de sí misma. Poemas como herramientas para el
autoconocimiento. Sin embargo, en varias composiciones abandona
bintrospección personal: hay poemas donde no está ella presente,
donde contempla el mundo o reflexiona sobre acontecimientos de
b historia.
Hay varios ejemplos de poemas de objetos en el libro. Tótem y
El enroque son dos de ellos. Ya hablé de la pelota anaranjada en el
jardín. En El afortunado, Margarita contempla un retrato de Felipe
VI y dialoga con el personaje representado en él. E n El lugar
preciso cuenta una anécdota pequeña: una moneda cae de su mano,
rueda y finalmente se detiene, revelando el equilibrio sutil que existe
entre el objeto y el estado de cosas en el que está inmerso.
El tema de las revelaciones, que tiene mucho peso en este poema
de la moneda, está presente a lo largo del libro como lo está el tema
del tiempo. Otro ejemplo de revelaciones, o de poema con
revelación, es Retrato de niña. E n él, una niña ante el espejo
entrevé su futuro. Una Margarita lírica enuncia con ternura el hecho
msólito. Es dulce este poema porque la niña que se mira en el espejo
de pronto descubre quién es y quién va a ser: se le revela su destino
néndose ella misma. Es un hecho insólito esa revelación, pero es
captado con sencillez en el poema:
Sonríe. Lasjqyas más p11ras
las llevaya en el rostro
suenan luz en el espejo
sólo luz en donde miran.

215

�En Cómo usar los ojos algunos versos son tan largos que no
caben en los márgenes de la página, otros son breves, de tres, dos 0
una sola sílaba. Ojos de papel volando es la pane más breve del
libro: está formada por dos conjuntos de cinco poemas cada uno.
Son haikús, la forma japonesa que aclimatara a México José Juan
Tablada en 1919. Poemas sintéticos, con forma cerrada: 17 sílabas
en tres versos: 5, 7 y 5, organizados en dos partes, la unión de dos
, realidades con el resultado de una aparición o revelación.
En los dos ejemplos que voy a leer, notarán el control de
Margarita Ríos-Farjat y la solvencia de sus trazos. Me interesa insistir
en esto. Es una idea interesante que en esta síntesis que proponen
los haikús se pueda apreciar la categoría de poeta que es esta autora.
El primero:

Ojos de niña:
Por el mar de tus qjos
Barcas de ens11eños.

Segundo ejemplo:
Un lago de oro.
Es la paciencia del sol
Sobre la nieve.

Los poemas de Cómo usar los ojos son muy diferentes unos de
otros, y diferentes también a los del libro anterior, aunque existen
vasos comunicantes entre los dos libros: Margarita en 1995 año
'
'
del primer libro, es la doncella que aún aguarda; 15 años más tarde
aparece casada y con hijo, como se infiere de algunos poemas.
D e Si las horas llegaran para guedarse son estos versos del
poema Sorpresas, cuyas tres estrofas iniciales comienzan con

a punto de abrirse

y se abre la puerta

El verso que cierra Cómo usar los ojos, dice:
alfin la sirena emerge a cantar.

En las últimas semanas leí tres libros recientes de poesía
nuevoleonesa publicados por el gobierno del Estado: el de Zacarías
Jiménez, el de Jorge Sauceda y el de Margarita Ríos-Farjat. Tres
maneras de ver y entender el mundo; tres voces que renuevan el
campo literario de Nuevo León, tres vehículos para reconocerse y
alcanzar la comunión con el otro, los otros.
Margarita Ríos-Farjat sabe que cuando escribe dice más de lo
que piensa o siente. Es ella la que piensa y escribe, pero es el poema
el que habla y ejerce sus buenos oficios. Los lectores escuchamos.
Cómo usar los ojos me pedía que hiciera cuando menos cuatro
lecturas simultáneas: una siguiendo el tema que desarrolla cada
poema; la segunda haciendo el escrutinio de la forma poética, de su
ejecución artística. Tercera, estableciendo la conexión de los poemas
con sus contextos literario y cultural, y cuarta, constatando la
impresión que producía cada poema y el conjunto en mí como lector;
en cada una de esas cuatro lecturas, encontré gratas recompensas.
Felicito a Margarita Ríos-Far jat por su nuevo poemario, a
CONARTE por la labor editorial y a los lectores de Cómo usar los
ojos porque en él encontrarán poesía viva, nutriente.

A veces uno...

S11et1a la vida

216

21 7

�Siete esqueletos decapitados

de Antonio Malpica

Gabriela Riveros

Sitie esqueletos decapitados, la novela más reciente de Antonio Malpica,
publicada en la colección "el lado oscuro" de Editorial Océano,
arrebata nuestra imaginación desde la primera línea y nos arroja a
un universo en donde la angustia, el miedo y el terror se vuelven
una constante in crescendo que se extiende a lo largo de los 35 capítulos
agrupados en 4 partes que conforman la obra. Incansable autor
mexicano de casi 20 libros de cuento, novela y teatro para niños y
~venes -algunos de ellos reconocidos con importantes premios
iterarios- Antonio escribe, por primera ocasión, una novela de terror que reconfirma su destreza narrativa.
La novela presenta todos los elementos que se precisan para
atrapar al lector, para que los jóvenes se identifiquen de inmediato
con lo que le acontece a Sergio, el protagonista. Se trata de dos
historias que suceden hoy en día, en Ciudad de México, y que se
presentan perfectamente engarzadas. La primera nos remite al
asesinato de 7 niños y niñas que desaparecen y cuyos huesos (sin
cráneo) y ropa aparecen, tiempo después, envueltos en un costal en
bpuerta de sus casas; siempre acompañados de alguna nota firmada
por Nicte. La segunda historia nos acerca a Sergio, un adolescente

219

�de 12 años amante de la música de Led Zeppelín y de la batería,
quien empieza a recibir una serie de mensajes misteriosos a t~avés
del Messenger enviados por un tal Farkas, cuya escalofriante
personificación raya en el terreno de lo sobrenatural ¿Cuánto miedo

puedes soportar?
El narrador de la novela va dosificando, con una agudeza que
sorprende, pistas, misterios y acertijos en un ritmo trepidante que
mantiene el suspenso al máximo. El lenguaje de la novela es claro y
ágil, los capítulos breves, se combina el lenguaje cibernético del
messenger, el chat, el navegador, con el lenguaje coloquial de niños
y adultos llegando incluso, en ocasiones a presentar tintes de
lenguaje poético como cuando el narrador dice: "Las notas del
concierto de piano fueron devueltas al limbo del silencio." (172).
Siete esqueletos decapitados es un texto que nos llena de inquietud,
toca las fibras más sensibles, explora miedos que todos cargamos,
el tema del bu//ing -o acoso- que no sólo se da en las escuelas sino a
través del ciberespacio (comentario mío), el pavor que nos provoca
la idea de ser espiados muy de cerca, a que alguien tenga incluso el
poder de conocer nuestros más íntimos deseos,_ temor_es )'
pensamientos ... el miedo como un tema guardado en el inconsciente
desde la primera infancia con vivencias que a veces no podemos
recordar.
El lector de la novela de Antonio Malpica no sólo se involucra o
se intriga con lo que le sucede a Sergio, no sólo se adentra a su
corazón y sus pensamientos para caminar junto a su miedo, sus
dudas y asumir el compromiso que implica cumplir con el destino
de ser un "mediador"... El lector de Siete esqueletos decapitados, al
igual que en toda obra arústica contemporánea, debe tomar "el toro
por los cuernos", es decir debe jugar un papel activo, participar del
acto creativo. En este sentido, la obra de Malpica nos recuerda a la
famosa propuesta de Humberto Eco cuando afirmó que una obra
de arte es una "Obra abierta" con la probabilidad de ser interpretada
de muchas maneras. Bajo este concepto, el lector es centro activo
de una red de relaciones inagotables. En la novela de Antonio el
lector tiene un papel importante, un misterio a investigar, hay un

220

constante esúmulo a la imaginación . . . El miedo y la angustia que
sentimos al avanzar la lectura es una provocación que nos conmueve
hasta ponernos la "piel de gallina" hasta el escalofrío constante .. .
Uno tiene que hacer conjeturas, formular hipótesis, e incluso búscar
información en el ciberespacio que nos amplíe los significados
sugeridos.
La novela de Antonio no sólo es una obra abierta sino que además,
presenta otra característica de la Gran Literatura y esto es, que la
obra permite el diálogo con otras obras (en el sentido Bajtiniano).
Siete esqueletos decapitados hace un guiño a aquellos lectores que han
disfrutado de una novela de terror de Stephen King o Edgar Allan
Poe, a la música de Led Zeppelín, al cine de terror, a quienes nos
gusta el piano a través del concierto 2 de Rachmaninoff, el de Edgard
Grieg, de las múltiples referencias a la mitología griega (aparecen
los nombres Ariadna, el Tártaro, icte, Némesis, Apolo, Minerva,
Perseo . . .), a la literatura germana medieval con el "Libro de los
Héroes" ... e incluso a una obra literaria mexicana, como lo puede
ser Aura de Carlos Fuentes (el ambiente de la Calle Donceles es
muy parecido al de la calle Mesones, la vieja Consuelo y Doña Santa
ambas son ancianas misteriosas que transitan entre diversas
realidades y que encomiendan al protagonista una misión que sólo
ellos pueden realizar a través de un manuscrito ... en ambas salen
gatos ... y un ambiente en escalofriante transformación). Incluso,
no sólo hay un diálogo explícito al mencionar a estos personajes o
compositores, sino que en las también en las estructuras míticas.
Por ejemplo, en Sergio hay reminiscencias de héroes como los
famosos Harry Potter, Superman o Luke Skywalker quienes, al igual
que él, son personajes que vienen al mundo para restablecer el orden
del cosmos, son héroes con poderes sobrenaturales ocultos a la vista
de todos, personas que aparentan ser comunes y corrientes, nadie
sospecharía de ellos ... Todos ellos, por diversas razones, no pueden
ser criados por sus padres. Las historias, por lo general inician en el
punto en que el adolescente-héroe descubre que hay un misterio
que desconoce de si mismo y que eso es la clave para descifrar un
secreto que tiene que ver con el orden del mundo y constituye la

221

�clave para descifrar su origen y el sentido de su propia existencia.
Como en muchos de las grandes obras de la literatura universal,
un libro o un manuscrito da origen a otro. Al estilo del Quijote de
Cervantes, en donde el autor afirma que encontró la historia escrita
en unos folios escritos por un árabe Cicle Hamete Benengeli en unos
cestos en Toledo... en la novela de Malpica, Sergio recibe el Libro de
los Héroes o Heldenb11clr-un libro del siglo XIII que cuenta las batallas
entre héroes y demonios durante las conquistas de las tribus
germánicas y las grandes migraciones ... Se cuenta que a principios
del siglo VI Teodorico el grande, rey de los ostrogodos, cometió
una traición al asesinar al rey Odoacreo. Ese hecho terminó la
concordia entre el mundo del bien y del mal. Desde entonces y
hasta el siglo XIII se desató una cruel lucha entre héroes y demonios.
Durante siglos el mundo estuvo a merced de los demonios; los
héroes tuvieron que controlarlos a fuerza de espada. Cuando por
fin la oscuridad fue subyugada apareció el Libro de los I Iéroes y
surgieron los mediadores. o sólo Sergio recibe un libro antiguo
con una misteriosa dedicatoria, sino que además recibe una de las
solo 22 copias que guardan la versión original de la historia ... En el
siglo XX el equilibrio se ha roto y hacen falta mediadores; la
oscuridad avanza y los monstruos surgen de sus guaridas. Un
mediador hereda esta misión en México ... Sergio Mendoza ...
Aunque en realidad su verdadero nombre es Sergio Dietrich Mendoza
(Dietrich es su apellido paterno) ... y quien lo reconoce es Farkas,
(en húngaro significa lobo) ... Casualmente uno de los héroes del
Heldenbuch es Wolfdietrich, un héroe germano a quien su padre
rechaza cuando nace, alguien más lo cría y con el tiempo regresa
para recuperar su reino venciendo obstáculos y matando a un
dragón . .. Wolfdietrich es lobo (farkas) y el apellido de su padre ...
Uno de los aspectos que más llamó mi atención es la aguda crítica
social y el realismo con el que se describen situaciones y ambientes.
Si en las sagas épicas del mundo antiguo o medieval el mal era
combatido por grandes héroes y derrotado, hoy en día los héroes Y
los demonios habitan entre nosotros. Las grandes ciudades son
laberintos de luz y oscuridad en donde los malos se confunden con

222

los buenos: "Te sorprendería saber la clase de servidores del maligno
que andan allá afuera comprando pan en las tiendas, asistiendo al
cine, estacionando sus autos" ... En los seres ordinarios y en la vida
cotidiana se esconde un horror inimaginable... una cabaña tranquila
en medio del bosque ... un asesino que escucha música clásica al
hacer sus trabajos... "Guntra, entonces, Yolvió a ponerse de pie. Se
alisó el traje, se pasó una mano por el cabello y también continuó
su camino hacia el exterior de la unidad como si fuera una persona
normal, civilizada." (p. 205). Hay una sutil frontera entre lo
sobrenatural y lo racional que asusta a Sergio porque entiende que
en cualquier momento los demonios entran y salen de su vida ... En
una ocasión va a "La casa de los espantos" en Chapultepec y dice:
''extrañaba ese mundo, ese feliz universo en el que los monstruos
se quedaban dentro de los libros, las películas y las atracciones de
feria. Se sorprendió de sentirse bien ahí dentro, donde los demonios
eran todos falsos. En el mundo exterior ... ya no ocurría de ese modo

159).
Los demonios contemporáneos deambulan por la ciudad, el
metro, los vecindarios del centro histórico, los baños de la escuela,
el cuarto de Sergio, el bosque alrededor de la Ciudad, la noche y el
día. Los lobos no son exclusivos del bosque o el desierto, se esconden
en el laberinto de los callejones en nuestras colonias, en las
construcciones enormes de concreto que el gobierno etiqueta como
1
uspendidas ... y un buen día, cobran vida ... y nos tocan a través de
una llamada telefónica, una persecución por la ciudad, una amenaza
que palpita en la pantalla de nuestra computadora ... transformando
así la existencia de niños, jóyenes y adultos, volcando todo en una
pesadilla en la que el terror nos paraliza el cuerpo y nos impide huir.
Sergio, el protagonista, irá descifrando las fórmulas a lo largo del
relato ... A los demonios se les reconoce por el miedo ... a los héroes
por la confianza ... El terror es lo contrario a la paz.
Esto refleja la complejidad del momento histórico; la novela
absorbe y plasma la incertidumbre, el miedo y la inseguridad que
sentimos hoy los mexicanos ... hacia el final de la nm·ela el narrador
afirma: "La pobreza. Ese había sido el verdadero drama en todos

223

�los casos." (27 1) Todo lo que la pobreza extrema supone:
marginación, falta de educación, miseria, falta de higiene, abandono,
situaciones de desintegración familiar .. . Los temas que nos
preocupan están ahí en la novela como quien ha echado las cartas
sobre la mesa ... el secuestro, los niños de la calle, el tráfico de
órganos, los intereses ambiciosos del procurador que sólo ve por su
carrera política y no por la seguridad de sus ciudadanos, el intenso
tráfico de la ciudad, los efectos devastadores que tiene la violencia
en una persona que nace cuerda y muere desquiciada. Hoy en día
no hay una victoria total del bien sobre el mal, el mundo vive en
desequilibrio constante . . . Es la lucha entre estas dos fuerzas lo que
alimenta el temor de Sergio y el nuestro; son la inseguridad y la
violencia, lo que nos quitan la paz y la armonía. ¿Cuánto miedo puedes

soportar?
El descuido de una madre que entrega al niño que viene de karate
y no espera a que le abran la puerta mientras icte, el asesino,
acecha... Hay también una crítica velada al mundo de los adultos
que quieren acceder el poder con "el caso de los esqueletos
decapitados", a los medios de comunicación, a las mentiras que
nos transmiten de acuerdo a intereses particulares o agendas
políticas. Sin embargo, es en la nobleza y la bondad de algunos de
los ciudadanos más ordinarios como Guillen, más auténticos como
Brianda, inquietos como Jop y valientes como Sergio que se siembra
la esperanza de recuperar la armonía. . . Sergio, a sus 12 años, es
más responsable que el procurador, puesto que él sí lucha por la
verdad.
Hay también hay una serie elementos o circunstancias que
alimentan este sentimiento de angustia en el lector. Voy a citar varios
ejemplos: 1) Sergio y su hermana Alicia viven solos; son huéifanos de madre

;Jea sobre como resolver los casos y además acttiat1 de manera itTesponsable
/Jt11111ciando una seg11ridad que no existe 5) Ht!J 1111 vagab1111do demonio que
tsp_ía a Serfo en s11 casa 6) Ht!J lugares espeluznantes como la casa a la q11e
wste Serl!o en M:sones para ver a Dotia Santa y la cabaiia del bosque 7)
En rep~ndas ocasiones presenciamos las terribles pesadillas de Sergio, las
ptrsec11c1ones que Stieña, el pavor a 1111a muerte lenta y dolorosa 8) Los nit7os
ton1a11 su propia batr,ta en la investigación de los asesinatos porqtte los adultos
,o les creen y eso los deja desamparados.
Es sorprendente la habilidad que tiene el autor para ahondar en
la p~ic?logía del miedo ... en el sinuoso camino que recorre ese
senturuento una vez que encuentra cabida en nosotros. La manera
en que Sergio, el protagonista, intenta zafarse de las circunstancias
en varias ocasiones anhelando que a él nunca le hubiesen sucedido
esas cosas q_~e ~arecen más una espantosa pesadilla. .. hay un
perfect~ equilibrio de tensión que lo ahuyenta a salvar su pellejo ...
pero, primero por curioso y después por responsable decide asumir
el co11:promiso de seguir indagando en el caso de los siete esqueletos
decapitados ... porque finalmente, en la resolución de este misterio
es~ el_ sentid~ ~smo de su vida. La novela es, a mi parecer, una
mmuc1osa croruca del miedo y el terror.
-Ojalá que tu muerte no fuera horrible, mediador. Pero no te
hagas muchas ilusiones... casi todos los mediadores mueren de las
formas más espantosas. Así que, buena suerte.
Sergio comenzó a temblar. Sabía que se aproximaba a algo
desconocido
pero no sabía qué, no reconocía el miedo la nueva
.,
sensac1on. Algo parecido a la angustia le colmó el pecho. Sigue...
210)
)

y ht!Jeron de su padre con el temor constante de q11e 11n día v11elva. Sergio pasa

"Una de las cosas que me hacen especial, como mediador, es
que puedo detectar demonios por el miedo que son capaces de
producir"

mucho tiempo sólo en casa puesto que su hermana estudia una especialidad
médica y esto lo vuelve l'lllnerable a los demonios que lo acosan. 2) A Sergio
le Jaita 1111a pierna debido a algo terrible q11e le s11cedió en el desierto de
.Sonora cuando huía e,, brazos de Alicia 3) La ciudad es peligrosa con la
amenaZfl de icte asesinando nitlos 4) Las attloridades no tienen la me11or

Malpica utiliza una serie de recursos literarios que enriquecen su
obra, s_~lo me?cionaré algunos... Por ejemplo, se percibe su
formac1on musical en la aparición de leitmotifs, frases que se repiten
alo largo de la novela y estructuralmente le dan unidad y balance ....
"fodo ocurre por una razón", "El miedo es bueno", "El miedo te

224

225

�puede salvar la vida.", "Lo importante es el dolor" (79), "Cualquiera
puede tener miedo . .. Lo importante es qué haces al respecto" (p.
43). Hay una serie de símbolos presentes, entre ellos la presencia
del número 7 ... El asesino busca 7 niños . .. En la tradición
judeocristiana 7 días son suficientes para poner en orden el universo
y crear el mundo ...
Uno de los aspectos importantes de la novela es que sorprende
la conformación de cada personaje, su autenticidad, la definición
de su propio carácter, sus ideas y sus palabras, su complejidad.
Malpica es un Maestro en este sentido ... Y coincide que las historias
emocionantes les suceden, no precisamente a los de última moda ni
a los más populares, sino a los más sensibles ... las misiones
especiales están guardadas para personajes como ellos, los que nos
suelen pasan desapercibidos. Quiero resaltar que las acciones
principales les suceden a adolescentes y éstos, por su edad, combinan
2 maneras de ver el mundo .. . Conservan la simplicidad de los niños
para cuestionarse, plantearse y percibir ciertos asuntos que a los
adultos nos resultan muy complejos ... Por otro lado, una persona
de 12 años cuenta ya con una cantidad de información, de
conocimiento, de criterios . . . uso del ciberespacio que le permite
acceder a un universo impresionante de hechos y de información.
En muchos aspectos, un adolescente es superior a un adulto "Con
mucho cuidado entraron al Messenger. Todos los maestros creían
que no estaba instalado en las computadoras sólo porque los niños
habían eliminado el ícono, pero Jop, como casi todos los otros niños,
sabía acceder al programa directamente, navegando por el disco
duro." (pp.40 y 41) Jop es castigado por su papá porque se portó
mal . .. "Me agarró jugando a la Bolsa por Internet con su cuenta. Ya
ni la hace. Ni porque le hice ganar ochocientos dólares con una
venta de acciones de una empresucha de salsa de tomate." (p. 47)
Él procurador y el teniente Guillén se ven en la necesidad de pedir
ayuda a Sergio. La agilidad con la que observa, con la que responde
a los misteriosos acertijos que recibe por celular sorprende a todos.
Además aunque pudiera parecer que los adolescentes están en edad
de dudas .. . se comprometen firmemente con sus amigos, sus padres,

226

sus compañeros de escuela, con su realidad y son responsables con
su misión ... Hay más dudas en adultos, en decisiones mal tomadas.
Los personajes principales son Nicle, el asesino cuyo nombre
remite a la diosa de la noche y a un personaje de la literatura maya,
Nicte con su gusto por la música clásica y los mitos griegos . .. Una
mente trastornada por la violencia y una infancia precaria. "El dolor
es bueno" . . . Farkas, el misterioso ser que le escribe por Messenger
)' le envía mensajes al celular aún cuando lo tiene apagado. Farkas
que quiere decir lobo en húngaro, es la personificación del miedo
que lo asecha desde sus constantes pesadillas con aliento fétido de
lobo asesino ... Sergio, el protagonista, joven de 12 años, aficionado
a la batería y a Led Zeppelin. Tiene una aguda perspicacia y suele
ver más allá de lo que los demás ven, hay un orden del mundo que
sólo a él le es develado. Conforme avanza la historia asume su
destino "Cada quien es lo que le toca ser" (178) (es la idea de la
11oira griega, es el destino griego, algo que no se puede evadir en la
vida ... ) Sergio es realmente "un mediador ... observa. Un
mediador ... soporta el terror. Un mediador. .. mantiene a raya a los
demonios" .. . Jop, es el mejor amigo y compañero del salón de Sergio,
quiere ser director de películas de terror cuando sea grande, a lo
largo de la historia recupera la ilusión que tienen sus papás en su
persona. Bn'anda es la vecina de Sergio, una adolescente que le gusta
cl ballet, resuelta, inteligente, cuida de Sergio y quiere ser su novia,
ala hora de los problemas es más valiente que Jop, muy intuitiva y
perspicaz. Guilfén, es el teniente encargado del caso de los "siete
esq_ueletos decapitados", un policía cuarentón abotagado por la
rutma, fumador y solitario que recupera el sentido de su vida a
partir de este caso. Melquíades Guntra o Moloch (el nombre de un
diablo al que en la antigüedad sus adoradores le sacrificaban niños).
~orno resultado de una catástrofe ocurrida en el despertar de los
nempos, el espíritu de Moloch se había transformado a sí mismo en
oscuridad al convertirse en materia. De acuerdo con las creencias
de los fenicios, el hombre era la encarnación de esa misma tragedia,
Vpara redimirse de ese pecado era necesario ofrecer sacrificios a
Moloch. Los sacrificios preferidos por Moloch eran los niños. Moloch

227

�es un demonio y uno de los principales sospechosos de los asesinatos
de los niños, empleado de un negocio de fotografía..
Aparecen también otros personajes secundarios c?mo_ un
vagabundo demonio asociado a la figura de farkas, la estatua_sile~c1osa
de Giordano Bmno, Alicia la única hermana de Sergio, Joven,
responsable e intuitiva, estudiante de una especialidad médica; ella
fue quien crió a Sergio y se encarga de él. ~l Padre de _ambos, com_o
un fantasma que los persigue en el inconsciente y Dona Santa, bru1a
que le revela su destino a Sergio.
.
Si la literatura es una manifestación constrwda con palabras, un
espejo que nos devela diversos rostros, nuevas pe~spectivas o
matices de nuestra propia existencia . .. entonces Siete esqueletos
decapitados es una obra fundamental para la literatura mexicana. La
novela de Antonio Malpica contiene los elementos de la gran
literatura -aunque se diga que ha sido escrita para jóvenes ... cuando
un texto está bien hecho lo pueden disfrutar los jóvenes de 14 y
también los de 90. Su obra propone estéticas de lenguaje, estructuras
literarias y cuestionamientos del ser humano vigentes, ori~nales y
auténticos. Aquí cohabitan los grandes temas de la literatura
universal: la memoria, el temor, la duda, la confianza, la locura, la
razón, lo sobrenatural, la violencia, la intuición, el valor, la cobardía,
la entereza, el dolor, la expiación, la venganza, el amor en~e los
miembros de una familia, la solidaridad de los íntimos a1TI1gos ...
Siete esqueletos decapitados nos rebela el rostro escalofriante_y aterrador
del mundo en que vivimos: es una obra maestra para la literatura d~
terror en México y un desafío para el vulnerable lector que debera
preguntarse ¿cuánto miedo puedes soportar?

Diez ensayos sobre narrativa del
noreste: diez voces sobre literatura
nuevolonesa
María Eugenia Flores Treviño

,\rredondo, C., Terán I., Barrera V. (2012) Diez ensa_;·os sobre narrativa del

noreste, Zacatecas: UAZ/UA L.

Diez enscryos sobre narrativa del noreste nace como proyecto hace más
de cuatro años dentro del seno del Cuerpo Académico Le11g11qjes,
Jismrsos, semióticas. Estudios de la a1lt11ra en la región, de esta Facultad.
Concebido y coordinado por el Mtro. Carlos Arredondo Treviño, y
después de algunos años de avatares e intentos fallidos para lograr
su publicación, el entonces proyecto encontró eco y apoyo por la
actual administración a cargo de la dra. Ma. Luisa Martínez Sánchez,
que acogió, satisfactoriamente, la invitación hecha a la Dra. Isabel
Terán de la Universidad Autónoma de Zacatecas para colaborar en
una co-edición y complementar el trabajo ya desarrollado, el cual se
convirtió en este libro que ahora se reseña.
Representa igualmente los resultados del trabajo de los miembros
de los Cuerpos Académicos Historia J' crítica de la relación entre la
Üterat11ra y la Nueva Espa11a y Estudios de Historiay política instit11cional
111 la N11eva Espaiia, ambos de la UAZ.
La publicación consta de diez escritos en los cuales se estudia
una obra de la producción de cada uno de estos autores: Hugo Valdés,
\driana García Roel, Felipe Montes,José Alvarado, David Toscana,
~fario Anteo y Patricia Laurent, entre otros.

228

229

�Para informarse rápidamente sobre el contenido del libro, basta
con leer la contraportada, en la cual la obra se presenta en palabras
de Isabel Terán, con este mensaje:
Diez visiones, diez perspectivas, diez maneras distintas de pensar a
uevo León. Los autores de este libro engarzan su propio discurso
con la narrativa de aquellos textos que analizan. Cada una de las
historias adquiere una nueva voz que devela, desmitifica, engrandece,
cuestiona, transgrede los limites. Comparten el contexto aunque con
situaciones diversas, abordan esa otra realidad. La que se lee, la que
se imagina, se adereza de ficción hasta agrupar, finalmente, diez
ensayos de literatura neolonesa.
Una obra polifónica como ésta merece, para su presentación,
que los autores tengan la palabra. Ésa será la tónica de esta
descripción.
Víctor Barrera Enderle, en su estudio "En torno a El crimen de la
calle Aramberri de Hugo Valdés", a propósito de la obra, expresa:
.. .la ejecución es impecable, el manejo temporal (en fragmentos
dispersos) adecuado para deconstruir un acontecimiento real y hacerlo
ejercicio narrativo; el uso indistinto de la segunda y tercera personas
del singular, más que atinados( ...); la narración es casi circular( ...) la
novela no se queda en el género negro o en la novela de ficción( ...)
sino que busca la legitimación de un espacio regional a través de la
ejecución literaria" (14).
Barrera sitúa esta producción con un momento inicial de madurez
en la narrativa neolonesa, la que, asevera, empieza a manifestarse
sólidamente a partir de 1990. Igualmente Barrera ofrece interesantes
propuestas sobre la llamada literalltra del norte.
María Eugenia Flores Treviño presenta "El hombre de barro:
mirador del agro norestense", a propósito del cual declara:
En El hombre de barro no encontrará el lector una escritura críptica, un
mensaje cifrado u oculto que obligue a ensayar complejas
aproximaciones hermenéuticas, al contrario, la obra de García Roel

230

se presenta tr_a_nsl~cida,_clara y transparente como la realidad que
recrea, la ~cc1on literana se construye a partir de "los pequeños
dramas, chismes de caserío, sus personajes destacados v pintorescos
y los acontecimientos más sonados"(28).
La autora examina la escritura especular, la lirización de la
narración, la realidad social del ejido neoleonés v el rescate de las
formas orales en la obra de Adriana García Roi
Elsa Leticia García Argüelles en "Dolores, los territorios
domésti~os de _la violencia" de Felipe Montes, inicia su trabajo con
un cuest1onamtento: "¿Se debe definir lo regional desde los autores
que nacieron en uevo León, o desde aquellos que hablan sobre
él?"(46) Y asume un posicionamiento al respecto. En su trabajo,
asevera sobre la obra de Montes:

Do/om es un ejercicio literario de gran valor debido a un perfecto
ensamble entre el tema y la forma, pues no sólo hace una crítica a la
r~alidad social, también el relato sigue una trayectoria entre el instante
fi¡o del poema y la ,·elocidad del movimiento de la narración. Sin
duda, su lectura se puede expresar en términos del fin último de la
palabra, su caída y el placer que provoca su decantamiento (49).
Manuel García Verdecía escribe ''José Alvarado: el destino ante
el espejo".Y con magistral oficio revisa siete cuentos y dos novelas
breves de Alvarado que constituyen el volumen Tie111p0 guardado,
mentosJ' not•elas cortas.
Sobre el autor que estudia escribe:
L_a obr~ de ficción escrita por José Alvaradopone un grano de
~ferenc1a en la narrativa mexicana que se escribe en los años cincuenta.
~~nf~cada sobre un mundo en tránsito, un ámbito que gradual e
1~ev1ta~lemente se metamorfosea, con grandes dosis de agonía,
~·1olenc_1a y dramatismo, desde la vida patriarcal a la modernidad
i~dus~nal, las piezas narrativas del autor acuden a lo fantástico \' lo
cnadrno para traducir mejor sus intenciones. Hombre ~on
preocupaciones raigales en torno a su tiempo, el destino de sus

231

�prójimos y la inmensa geografía de lucha, vida _Y ~uert~ d~ su país,
no podía excluir estas motivaciones de su ámbito 1magmatw_o (64).
Se refiere a la obra de Alvarado como "semánticamente vigente,
y aunque poco divulgada más allá de los confines_ mexica~os, se
constituye en un afluente destacado de la narrauva mexicana e
hispanoamericana de esos años" (87).
Expresa que "La postura reflexiva y de entrañable humanismo,
de hombre sensible e inquieto respecto a su mundo( ... ) esa postura
dolida y solicitante [de José Alvarado], es una de las características
que le garantizan actualidad" a su obra.
Jesús Eduardo Oliva Abarca autor de "La casualidad: ¿motor de
la historia o excusa de la ficción? Las posibilidades vitales en El
tí/timo lector de David Toscana" señala respecto de la obra que

Terán y Thomas Hillerkuss llamado "El contexto novohispano visto
desde una novela regiomontana contemporánea: El Reino en celo de
Mario Anteo. Si bien ambos ensayos abordan la obra de este autor,
su conjunción en este volumen ofrece al lector la oportunidad de
recibir dos tipos de propuestas que detentan diferentes niveles de
aproximación crítica y hermenéutica a la obra en cuestión: uno muy
próximo al primer nivel de la hermeneusis -la comprensión-, y otro
ubicado en la crítica y la investigación literaria.
El primer trabajo, el de Tora, aborda, desde la recepción primera
de la ficción, dos relatos de Anteo: El reino en celo y f!ervor de riel,
sobre los cuales nos ofrece su muy peculiar perspectiva.
En su ensayo, Terán y Hillerkuss, exponen su objetivo principal
en el estudio de esta obra:

exam1na:
En una obra literaria, al igual que en la música, los silencios tienen el
mismo valor, en conjunto, que los sonidos; importa tanto lo que se
dice, como lo que no se dice. De esta manera puede abordarse, o más
bien interpretarse, la novela que nos ocupa( ... ). El último lector es
una novela escrita según distintas anécdotas que se entrelazan (...)es
una novela intratextual: las referencias o citas a otras novelas cumplen
la función de reforzar la carga dramática de la trama, porque los
personajes por medio de esas relaciones, pueden describir las causas
del acontecimiento (112)
Oliva, señala que esta obra cumple de un modo diferente los
preceptos de la novela policiaca y la novela negra y expone los
argumentos de esta afirmación en este trabajo.
Si bien existen otros ensayos dignos de ser comentados y los
cuales el lector tendrá la oportunidad de leer evaluar y disfrutar sin
intermediarios, quisiera, antes de terminar, detenerme en dos
propuestas específicamente:
Sobre El reino en celo de Mario Anteo, hay dos trabajos en este
libro.Uno, el de Salvador Tora: "La estatua de bronce (o un cuento
y tres ensayos en torno a la obra de Mario Anteo)" y otro de Isabel

232

A los investigadores que hemos invertido años en tratar de
comprender esa época, nos preocupa que la imagen difundida entre
el público siga repitiendo prejuicios y mitos que distorsionan su
realidad. Por ello, el primer asunto que es preciso resolver es si la
novela tiene pretensiones históricas o no, ya que este aspecto pude
aportar pistas del papel que desempeña y la importancia que alcanza
la ambientación de la época (152).
Con este propósito expuesto, se dedican en su trabajo a resolver

el cuestionamiento sobre si esta obra de Anteo es "¿Novela histórica,
historia novelada o novela ambientada en un momento histórico?"
(152). Establecen el marco teórico-histórico, entrevistan al autor,
realizan indagación histórica sobre la época (hechos, personajes,
contexto, lenguaje, geografía, costumbres, muebles, indumentaria,
alimentos, política, administración, inquisición y otros asuntos),
sobre las características del género novelístico en cuestión y
triangulan esa investigación con las perspectivas expresadas por el
autor y las características de la obra literaria en estudio.
El trabajo es aportador en cuanto ofrece propuestas que,
didácticamente, son útiles para deslindar la nm·ela histórica de la
historia novelada y de las obras ambientadas en cierta época de la

�H111no11ilt1s utros

historia. Asimismo facilita el percibir tal distinción, al cnstttwrse
ne ejemplo de un trabajo de crítica literaria de esta índole. Las
conclusiones ofrecidas son por demás interesantes y, quizá,
favorezcan que el lector asuma cierta postura frente a las
producciones literarias de este tipo.
Este proyecto reunió a profesores investigadores de tres cuerpos
académicos; a alumnos del Colegio de Letras (en ese tiempo), a ex
alumnos de las instituciones educativas involucradas, a invitados
de otros lugares. Aunque sólo fuera por ello, se puede aseverar que
resultó en lo que se proyectaba, ya que ofrece la oportunidad de
conocer, tanto trabajos críticos, producto de autores que detentan
madurez en el oficio y que se paladean palabra por palabra como el
trabajo de Manuel García Verdecia y el de Víctor Barrera; estudios
científicamente avalados que evalúan la cualidad de la obra en
cuestión como el trabajo de Leticia García, Isabel Terán y Thomas
Hillerkuss, así como textos producidos por escritores que inician,
me refiero a Jaime Villarreal, Jessica Nieto, e igualmente los
producidos por jóvenes promesas como Eduardo Oliva y otros.
Y no sólo eso: este proyecto hoy materializado en un libro,
permitió el tejido de esta red de productividad académica entre
nuestra alma mater y otra institución de educación superior
Las perspectivas son prometedoras. De acuerdo con Carlos
Arredondo, en la Introducción, la continuación de este tipo de
trabajos se perfila sobre otros géneros literarios como objeto de
estudio.
Enhorabuena por ello, ya que se contará con aportaciones que
enriquezcan el acervo de crítica sobre la producción literaria de la
región.
Esperamos que este libro sea del agrado del lector y que lo disfrute
y se beneficie de los aportes que él contiene.

Normas de publicación:

1.- El Anuario H11manitas recibe contribuciones de excelencia académica
de investigación en los campos de filosofía, lústoria, textos sobre literatura,
lingüística y ciencias sociales.
2.- Se reciben trabajos originales e inéditos. Se respeta la estructura
fundamental de cada contribución o ensayo, sin embargo se sugiere: a)
marcar los apartados con subtítulos; b) en caso d e la utilización de
referencias numéricas, utilizar el sistema decimal; c) las citas textuales deberán
manejarse con comillas y n o con cu rsivas; d) toda cita breve debe
mantenerse en el párrafo donde se produzca la referencia; en el caso de
citas mayores a 4 líneas, deberán colocarse a bando, a un espacio, sin
comillas y sin cursi,·as.
3.-Todo trabajo debe presentarse en formato electrónico Word. Las
referencias se consignarán en nota de pie de página y en su caso, también
bs fuentes, para facilitar la lectura seguida del texto.
4.- Se aceptan ensayos, investigaciones y contribuciones con una extensión
máxima de 20 cuartillas, en el tipo o fuente Times ew Roman de 12
puntos a espacio y medio para el cuerpo del texto, y de 9 puntos para las
referencias bibliográficas. Queda a criterio del Consejo Editorial aprobar
colaboraciones con características diversas a lo aquí establecido.
5.- El consejo de cada área de H11manitas tendrá en todo momento el
derecho a someter a dictamen las contribuciones recibidas para su
publicación y comunicará al autor sobre el procedimiento y su resultado.
6.- J,as contribuciones se reciben por correo electrónico, por escrito y
con copia electrónica, por entrega personal, vía mensajería, o servicio postal.
7.- D ebe anexarse a cada trabajo una referencia bre,·e ·a cadérnico~ográfica d el autor, dirección postal y correo electrónico.

234

�Humanitas Letras se terminó de imprimir en
noviembre de 2013, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El tiraje fue de 500 ejemplares.

���ISSN 2007-1620

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