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                  <text>MOSAifJO
ClrRIOSAS

É INSP.L':R'tJ'CTIVAS.

TOMO 111.
~

~ffi'.~U©©a
LO I?.'IPB.IME Y PUBLICA IGNACIO OUMJILIDo,1
Calle clo i., ~ :,.·., z
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que publicamos el segundo tomo del Mosaico, queriamos dar
una re1acion de los servicios de este
recomendable eclesiástico; pero no
nos habiamos determinado por las
uoticias ecsageradas y contradictorias que recibimos entónces; hasta
que purificadas hoy con qna critica
moderada, y rectificadas con los informes de personas veraces é imparc'iales, nos resolvimos á estampar la
-s iguiente reseña.
Nació á 17 de Enero de 1755, en
S. Andrés Chalchicomula, del obispado de Puebla. Sus padres honrados, le dieron educacion; pero por su
,suma pobreza lo dedicaron al oficio
de dorador, que ejerció hasta la edad
de 21 aiios. Impelido de su inclinacion a1 estado clerical, pasó á la ciudad de Puebla sin proteccion ni conocimientos, y empezó sus estudios
en aquel Seminario, bajo la ¡¡ombra
de un miserable organista, que le dió
rincon en su choza y partía con él sus
escaseces. Manifestó desde luego
su aprovechamiento en ecsámenes y
actos literarios, hasta que en premio
de los dos últimos de escritura y teología escolástica, logró el curso de
artes, que ensefió con esmero, y d e8·
ToM. ll t - tv.
'.J..

pues latinidad y retúñca con igual
fruto. Presidio 15 actos de filosofia; y 47 de teología en los 38 años
que regenteó esta segunda cátedra,
que alcanzó en concurso de 17 coopositores. Las funciones que coronaron su carrera litetaria foeron los actos de toda la Suma de Sto. Tomás,
que enseñv y defendieron los doctores Moreno y la Lla'l'e por dos dias
continuos cada uno, á satisfaccion ah•
soluta de 1os literatos versados en la
ciencia, y mnrieron de canónigos de
Oajaca y Puebla respectivamente.
Llegó por último á. rector interino
de su colegio, y tuvo el r.onsuelo de
distribuirporsu propia mano los pre•
mios, que él mismo fundó para los
escolares mas aprovechados.
Siendo propio de un menologio ha•
blar de las virtudes sacerdotales, dejaremos que otras plumas traten de
su conciencia medrosa, de su edificante devocion en la misa, de suspredicaciones verdaderamente apostólicas y continuas en diferentes iglesias:
dejaremos que otros escriban sobre
su modo de rezar el oficio, y estudiar
la suma, que era de rodillas, siempre.
que se encontraba solo. Como ~ditores de este petíúdico civil , única-

�124

EL MOSAICO MEXIOANO.-ToMo III.

cipalidad ha diapensado á dicho establecimiento todo g6nerp de proteccion. Los profesores de pintura,
Zendejas, los Caros, Lopez, Manzo
y Ordoñez, concurrieron eficazmente á la fuodacion, turnándose á dar
lecciones gratuitas de dibujo. El primero, hijo del célebre D. Miguel Gerónimo, se ha diatinguido en la invencion para el paisage: los segundos, por la dulzura y fidelidad Je sus
cópias: Lopez dejó buenos retratos;
y los dos ú}timos que hoy_tienenjuntamente la direccion de la académia
nocturna, poseen el art'3 en grado
eminente, y en sus diversos ramos de
arquitectura, perspectiva, &amp;c.; y el
grabado en bronce y litografia, así
como Legazpi da allí lecciones de
modélo en yeso, barro y cera. Son
dignos del mayor elogio los maestros
de primeras letras Bermudez de Castro, padreé hijo, y la Sra. D~ An¡¡.
Gil de Herran, que han manifes~ado
el aprovechamiento de sus escuelas
en ecsámenes lucidisimos, en que á
mas de los artículos de su inspeccion,
presentan anualmente otras curicsidades útil es·á los respectivos secsos.
. El canó11igo D , Angel Alonso y Pantiga, prefecto de la corporacion , los
24 socios que la componen, y los honorarios y corresponsales se han esmerado en conservar esta institucion
del benemérito de su patria, presbítero D. José .Antonio Jimenez.

de la prosperidad territorial de los
Estados-Unidos, así como de los inmensos beneficios que saca el poseedor del suelo, á medida que se desarrolla la poblacion, el comercio y la
industria; pero un ejemplo tomad\&gt;
ent1·e otros mil, indicará los térr:iinos
de aquella progresion, verdaderiv
mente maravillosa.
I-Iace una cuarentena de aiioe que
la ciudad de Cincinati no ecsistia: entónces se compró un pedazo de tierra de 400 acres en la cantidad de 800
pesos, y se dividió inmediatamente
en pequeñas porciones alineadas, que
succesivamente fueron c~briéndose
de chozas, despues de l1abitaciones
elegantes, y por úJtimo, de edificios
y de monumentos públicos, los cuales forman hoy una grande y hermosa ciudad, que puede compararse al
Havre por su comercio, movir;niento
y esplendor , no difiriendo mas que
por su estcnsion y por su poblacion,
que asciende en el día á, 50,000 almas, y probablemente llegará. dentrn de pocos anos á lí\ importanda
de Burdeos, de Marsella y de J,yon.
Aquel suelo, que anteriormente se
vendia á razon de 2 ps. el acre, hoy
encuentra diariamente compradores
que dan gustosos 50 ó 60 pesos por
pié cuadrado al nivel de ciertas calles, y hay ejemplares de ventas que
se han hecho-de algunos sitios estrechos y sobremanera incómodo;;, que
por estar en puntos favorables al comercio, no se ha titubeado en pagarlos á 100 y aun á 120 pesos por pié
cuadrado. El acre americano contiene 14,520 piés cuadrados: si se
multiplica esta suma por el precio
medio de un acre (que es el de 25 á
PRúSPKRIDAD 1iATIRIAL
30,000 ps.), y si la cantidad que re¡¡ulte se multiplica igualmente por
,m&gt;li !!,®@&gt; li:lil~b\OOlil l!D11i10@l@&gt;@,
400, se sabrá lo que ha producido
una tierra vaga, arrancada á la soleNADIE podrá formarse una com- dad. Un grano de arena ha llegado
pleta idea de la progresion rápida, y á. ser un diamante!

EL MOSAICO MEXICANO.-Tol\to Ill.

l!L

cultivo de la seda que hasta
aquí ha sido un ven ajoso manantial
de riqueza para la Francia y muchos
de los paii;es del Oriente, desde un
periodo muy remoto, ha empezado
á escitar la aumcion de los habitantes de los Estados-Unidos, así como
na sucedido en nuestra rE1públicadesde 1830. Pero se ha descubierto que
la morera de China ( 'llUJT'IJ,8 multiMulis], es superior á cualquiera de
las otras especies, y que puede cultivarse en casi todos nuestros departamentos. Comonatural del clima caliente de la China, es consiguiente
(j.Ue le conviene el de nuestro país,
~ne favorer'lrá su desarrollo. Esta
especie debe sustituir y reemplazar
á la morera blanca [morus a/,baj, cul•tivada haata ahora en Inglaterra, España, Alemania, Italia y Francia, como el alimento favorito del gusano
de la seda. El incremento de aquella es el mauá.pido y frondoso; y sus
hojas son anchas y ricas, hasta tener
quizá doce veces el tamafio de las
de la. mora blanca comun. Su espe-

125

cie aun es rara en este pais, pues no
tenemos noticia de que esté introducida, sino en su establecimiento
de Tochimilco, cerca de Atlixco, departamento de Puebla: y como lamorera blanca tampoco está aun muy
estendida, sería de desear que los que
se dediquen á este ramo de cultivo,
prefiriesen la multicaulis ó de China.
para sus plantíos; los cuales sin duda
producirian una seda que sin dificultad rivalizariacon la de cualquiera
nacion del globo, por las bi~n conocidas é indii!putables ventajas que
proporciona la escelencia de nuestro clima y de nuestro suelo.
Contemplamos que será útil dar á
nuestros lectores aficionados ála historia natural, y especialmente á los
que se dedican á la cria de estos gusanos, una noticia detallada de este
útil animal; su modo de alimentarse;
las mudanza! qua le sobrevienen ;
modo en que teje su capullo, y reglas para aprovecharse de este último producto.

�•
EL :MOSAICO MEXICANO.-To:nrto 111.

127'

La historia del cultivo de la seda, rioa llevaron eua telas de seda por
está llena de los mas interesantes de- toda el Asia, obteniendo prontas ventalles, y en verdad no lo son men011 tas á precios subidos. De Pereia ae
el modo con que se produce y ma• trasladaron á Grecia , cerca de 325
La. primera. edad es muy pequeña para ser representada.

Segunda edad del gusano.

~r-

T ercera edad del gusano.

1
Cuarta edad del gusano.

j

1

nufactura. Para esplicar y hacer justicia á ambas cosas, sería necesario
un volúmen. Nos contentarémos, sin
embargo, con detallar algunas de sus
circunstancias generales.
La seda es el producto del Bam,bur mori, ó el gusru:io de s~da del árbol de la morera. En otros términos,
es la tela de una gran orruga, que en
su mayor tamaño es de q~rca de tres
pulgadas. La verdadera seda, ó !ª
seda de tela, fué conocida primero
en la antigua Sérica, una parte del
imperio Chino, y por esto la llamaron los griegos J:'1lg1X1;; lvs romanos
sericu,m,· los franceses soic; los italianos seta; y los ingleses siJ,k. A Siling-cbi, digna -consorte del emperador Honog-Ti, corresponde el honor de haber sido la primera que se
ocupó del cultivo de la seda. "La
emperatriz--re\:ogia de los árboles los
gusanos de S!Jda, y con las mugeres
de su servidumbre )os colocaba con
sumo cuidado en las habitaciones de
su palacio; los alimentaba abundantemente con hojas de morera, y los
tenia con la mayor limpieza." La
hermosa soberana, ense(ió tambien
á sus mugeres á cardar y tejer, y á
convertir el material crudo, en telas, bordando en ellas, flores y animales. Esta seiíora, digne. de la inmortalidad, vivió cerca &lt;le '700 años
antes de Abraham, ó 2700 antes de
Jesucristo. Pocodespues lasedavino
á ser un artículo proYechoso de esportacion. Los negociánte~ pe Sé-

añoa1 antes de J esucrito. De la India
A. D. 274. Fué conocida en Roma
en tiempo da Tiberio, qu.ien publicó
una ley prohibiendo á los hombres
degradarse vistiéndose de seda, propi¡i. solamente para las mugeres. Heliogábalo fué el primero que usó un
vestido de seda, el año 220.
"Pero el secreto de produ&lt;;iry manufacturar la !leda, fué reservado á
la China, basta el siglo XVI que fué
obteoido bajo el t&gt;mperador J ustiniano, por medio ele dos monges, que
primero condujeron la semilla de la
morera y despues, á consecuencia de
la ofe~ta hecha por el emperador, de
concederles grandes recompensas,
volvieron á pié á China, y con peligro de la vida trajeron huevos dél insecto ocultos en cañas huécas, á
causa de que la esportacion de la
China estaba prohibida con pena de
muerte." ·En 1130 algunos Griegos
manufactureros de seda, conducidos
áEuropa por Rogerio, rey de Sicilia,
se establecieron en Palermo, en donde enseñaron á los sicilianos no solamente á criar los gusanos, si.no tambien á hilar y teje1· la seda. Este arte
fué en seguida introducido en Italia
y en el Sur de Francia. Venecia
atrajo algu11os tejedores de seda de
Grecia y Palemo, en Sicilia, año de
1207. Algunas seí1oras nobles llevaban mantos de seda e n ·un baile
que tuvo lugar en 1286, en el castillo de E.innel-Wortb. F\lé manufactjlra~a por prim~t;a vti.z en Fran-

.,.

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128

J

•

.EL MOSAICO MEXIOANO.-Tolfo Ill.

eia en 1521, en Inglaterra en 1604.
:tos gusanos de . seda y los árboles
del moral fueron propagados en to.da 1a Francia por Enrique IV en
1559. Las manufacturas ordinarias
de seda cruda, fueron introducidas
en Inglaterra en 1620.- La 'famosá.
máquina de torcid~ de seda de Lorube, fo.é erigida en Derby eh 1719.
E l primer ensayo hecho en Alemania lo fué en 1598; pero no tuvó resultado dt&gt; importancia, hasta que Federico el Grande regeneró el cultivo
de la seda por el año de 174~. El
conocimiento de este arte se ha estudia&lt;lo ahora en toda la Europa, y
en Francia ha llegado á ser nno de
los manantiales mas próductivo, de
prosperidad. Este reino juz'gando
por datos recientes saca como 125
millones de francos anualmente de
la cria y manufactura de la seda. El
prodúcto puede llegar á ser mayor.
El modus operandi en el particular, desde que nace el gusano basta
que se separa de la seda, es en p&lt;Ycas palabi:as, como sigue. El gusa_.¡110 sale de un pequeño huevo ceniciento, no mayor que un grano de
-mostaza. Despues de esto, llega á
su total desarrollo en cerca de 32
dias, en cuyo tiempo muda su piel
esterior, por lo comun cuatro veces,
los que se llaman mudas. La primera muda se verifica comunmente
en el cuarte, ó quinto dia; la segunda,
el octavo ó noveno; la tercera, en, ó
cerca del catorceno, y la cuarta, eer•ca del vigésimo segundo dia. Los
tiempos intermedios, y los de antes
y despues de las mudas, son llamadas edade,, En el tiempo de ·cada

muda, los gusanos cesan de comer,.
y permanecen algunas horas eb. una
especie de letargo; pero entra'las mudas, comen 1 medran con, mucha ra- ,
pidez, y especialmente en la última
edad,devorah muchá cantidad &lt;le alimento, relativamente á su tamaiío.
Su cómida favorita, segun se ba hecho observar antes, son las hojas del
árbol del móral, aunque toman otras
hojas cuando están hambrientos.
Al fin ,de la quinta edad, los gusanos dejan de comer, y comienzan la
operacion de producir seda. Esta
operacion dura cerca de cuatro dias,
durante los cuales, trábajan dia y noche hilando una hebra escesiYamente fina, en la que ellos mismos se en•
vuelven, formando una bóla muy se•
mejante en la forma y tamaño á urr
huevo de paloma, el cual se puededevanar en una hebra continua, Es-·
tas bolas se llaman capullos. Todo
lo que queda del gusano, dentro del
capullo, es una crisálida, que en cer•
ca de doce dias se transfÓnna en mariposa, ó como se le llama comunmente, palóma, de un color blanco
aplomado, que royendo se ~acilita lá
salida del.capullo. Eetas mariposas
están divididas casi por partes iguales en machos y en hembras. Estas
quedan inmediatamente cargadas, y
casi á ias 36 horas despues de salir
del capullo comienzan á poner sus
huevos, de los que una mariposa pone cerca de 400. Las mariposas nunca comen, y mueren pocos dias despues de haber concluido s'u ovacion.
Los huevos se guardan en un lugar
fresco para hacerlos nacer en otra estacion,.ó cuando se defee repetir 1~
operac1on.

E!L MOSAICO DXICANO.~ToM:o 111,

129

Luego que los capullos est~n com- capullo de seda_ consiste en un hilo
pletos, se separan los duros de l~s sencillo, escesivamente fino, cuyo lar•
blandos, y los blancos de los amari- go varía entre 900 á 1 1200 piési To•
llos; porque los capullos blancos son mando una base proporcional, de 7
los mas preciosos. Algunos de los á 10 libras de capullos, prodúce una
mejo;és se dejan para semilla del libra de seda. Despues de la diviaño siguiente. Despues q11e la se- sion, se hila la seda, ') se convierte
da floja queda recogidá, t 10 que de; en tela. La maquinaria del manube atenderse inmediatame~te es a facturero es muy delicada é ingeniomatar las crisálida$ de los capullos sa• y su arte requiere mucho cuidadestinados á,~et vendidos. Esto pue• do y destreza.
de verificarse, es poniéndolos por tres
di¡¡.s á un sol fuerte, ó cocíéndolos en
horno, ó por medio det calor ó del vapor. Se cuida de que el calo~ no sea
LAS personas indolentes, por
demasiado para que no se res1enta l,a mucha que sea su inclinacion á la soseda. Se abren uno ó dos capullos ciedad, buscan ansiosamente el plapara conocer cuando las crisálidas es- cer, y en ninguna parte le encuentán muertas. Cuan&lt;'!-o todo esto se tran. En donde quiera se hallan con
laimarri.nacion vacía y el corazon conha hecho y se han reunido todos los
traído~ todas ellas .se fastidian y hacapullos para ser vendidos, ce~an las cen fastidiarse &amp;]as demas. Parece
tareas del cultivador, y comienzan q~e están ocupadas y nada hacen:
las del manufactu~ero. Seria un tra- corren sin cesar y se encuEtntran en
bajo improductivo para el criador de un mismo sitio: se lamentan de que
la vi.da es demasiado corta; mil'an con
gusanos, el meterse á buscar las pu~- pesadumbre que se acumulan los pa-tas de las hebras de los capullos, sm peles sobre su bufete, deploran la
el ausilió de ciertos recursos de que multitud de sus quehacere,s, y se olse vale. Lo que conviene mejor al vidan de qne el trabajo ee el medio
cultivador, es, cesar luego que los único de roinorarlo. Les sorprende
el ver que se acerca el fin de,º~ áño,
capullos están perfeccionados; y en- y cada maf1aha se ~regun~n a si pro- .
tregarlos eñ seguida al manufacture- píos en que pasaran ~l ~,a. En ~ero. .Este los echará en agua calien- ranO suspiran por el invierno; en mte para ablandar la ~ustancia glu- vierno echan de menos el verano; por
la máñana quisieran estar en la notinosa que conserva unidas las he- che, y por le noche en·la m~üana inbras y despues comenzará á cojeT mediata, que ]_es cansa no bien llega.
los :abos de ellas por ~edio de un Estos séres desgraciados carecen,
palo con muesca en '1a punt~. Cuan- por lo cotnun, de ideas, y su entendimiento tiene mucho de obtuso; lo
do ha hallado diversas hebras, emque sin embargo, no }es ~s~or~a espieza á dividirlas, conservando el nú- tar siempre prontos a asi~tl; a donmero original de ellas como están, y de se charla y murmura, umca cosa
añadiéndole otras nuevas cuando uno para lo qne no son perezosos.
( S emanario Pintoresco.)
de los capullos ha ooncluido. Cada

.

-&lt;&gt; ♦&lt;&gt;-

TOM, III-JV.

2

�130

. N una época, como la presente,
en que las máquinas de vapor se propagan por todas partes, con una admirable celeridad, nuestros lectores
recibirán sin duda con gusto un pequeño resumen de la historia de esta preciosa invencion.
El conocimiento de la fuerza elástica del vapor de los líquidos, y en
particular del vapor de la agua, data
desde el principio de la sociedad.
Sin embargo, parece que la prim~ra
esperiencia no haqia: tenido lugar,
sino hasta 280 aflos antes del nacimiento de .Jesucristo, y.que la glo!
ria de este primer ensayo perteneée
á Heron el ancian o.
Algunas noticias históricas dan á
conocer, que desde la época de Heron hasta 1543, no ecsistian documentos para probar que se hubieran
hecho esperiencias sobre e~te importante objeto.
Un capitan español, llamado Blacio Garay (otros dicen Blasco Loyola), propuso á Cárlos V en 1543, la
invencion de los bax:cos de vapor. Los documentos que confirman este
descubrimiento, ecsisten en los ar-

..

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo III.

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo Ul.

chivos de una ciudad de la península española. L os análes universales
de estadística, impresos en Milan, hacen conocer la fuente de esta importante y científica noticia. ' ' E n 1663, el marqués de Worcester, publicó las primeras ideas sbbre
la·foerza del vapor. En 1669, ,;:oncibió y ejecutó Sabary una máquina
imperfecta. En.1690, el Dr. Papin
for mó su 'aparato, apoyado en el sistema de levant~r el vapor por medio
del vacío. En 1706, Newcommenn
se presentó como inventor del_cilindro, en el cual el vapor eÍástico obra
debajo de un émbolo.
_Pero estaba resérvado al célebre
Watt escoces (al cual levantaron los
ingleses una estátua) el sacar de esta maravillosa fuerza el partido mas
grande, combinándola con la utilidad y Ía uniformidad. Brighton añadió á este nuevo ensayo algunos
medios de perfeccion.
En 1802, el americano Fulton,
construyó el primer barco de vapor
sobre el rio Sena en Paris, y otro se
puso luego en movimiento en Amériaa. En 1812, el barco llamado Co-

,131

met, fué el primero que navegó sobre Saint-Helens 69, Stockport 67, Y
Rochdale 57. ¡&gt;e la indicada fuerel Clyde, rio de Escoda.
El agua convertida en vapor, ba- za de 31,394 caballos, la que corresjo la presion ordinaria de la atrpós- ponde á 20,000 de ellos, se emplea
fera, ocupa un espacio 1,700 ~~c~s en. el hilado del algodon.
La fuerza de cada. caballo, multimas oQ'J'ande que en su estado ,hqui·
.
plica&lt;la
por el ausilio -de las máquido. Esta ley tan sencilla en s1 IDlS·
nas
perfeccionadas,
produce una canroa es el eje de todo el sistema. Se
tidad
de
hilo,
igual
al que daban hahabría creído con dificultad, que con
ce
o
aiios
1,066
personas:
de modo
5
una caldera, un cilindro, un émbolo
que el algodon que puede hilarse acy una rueda escéntr~ca, o_r~anizados
con una admirable simplicidad, este tualmente en el condado de Lanpequeño animal de cinco á seis piés caster' con el mecanismo movido por
de estatura, que se llama el liombre, el vapor, es tan considerable como
hubiera llegado al punto de procu- el que podrían hilar en el huso y la
rarse con su industria unos r ecursos rueca 21.321,000 personas, número
y un poder que ecsaltan la imagina- superior á la poblacion actual ~e Inglaterra. é Irlanda juntas. ESt1.mancion de todo pensador, y que hacen
do la fuerza de cada caballo, correslatir con mas energía el corazon ae
p ondiente al consumo de 160 libras
todos los que saben apreciar los prodiarias de carbon, Y con~ando 3oo
dimos de las artes.
días de trabajo al año, se verá que
J=Íreauntaron
á.. Watt, cómo babia
o
,
las máquinas, de vapor del condado,
podido perfeccionar su rueda escen- .
emplean anualmente 756,820 tone-,
trica, que contribuye tan poderosa1a.das de aquel combustible.
•
mente á dar á las máquinas de vaEL
FANFARRON.
, por aquella regularidad tan notab~;
UN militar se encontró. ~O\l u~
y con la sangre fria y la modestia
amigo
mu_y gracioso, y se p~s1ero1~
que lo caracterizaban,contestó: "~
contar sus proezas. El primero lpensado sobre ello 14 años conti- . o entre otras cosas, que en un comnuos."
naval babia él solo muerto con'
Los p-i:ogresos que ha procurado su espada 3,000 h~rnbres sobre ;1-n
á la industria y á las artes la fuerza navío. P ues yo, d1JO el º1:º• hallandome en Suiza, me introdUJ? J? or un~
· del vapor, son incalculables. En sochimenea para ver una vecm~ta herlo el condado de Lancaster (Ingla- mosa á quien arnaba.- Poc~ a poco,
terra) se cuentan hoy 1,548 máqui- amigo roio, repuso el -otro¡ eso no
nas de vapor, que representan ·una puede ser, porque en ese Pª!ª no hay
chimeneas.- Pues, señor mio, yo be
fuer za de 31,394 caballos. Las ciudejado que mateis, contest ó el segundades mas importantes bajo este asdo 3,000 h ombres con vuestraespa1 'st-se
pacto son, Manchester, que tiene 300 -da,en
un combate nava• .YJU o rá
que
roe
permitais
el
baJ
ar por una
máquinas, Boston 83, Oldharn 96, Liverpool 73, y 79 barcos de v~por, cu- chimen ea en Suiza, al menos por ~na
vez, para ver una muchacba bomta.
ya fuerza equival~ á 3,961 caballos;

t;té

...

t

•

•

�•

132

.E

•

EL MOSAWO MEXICANO.-ToMo ID.

IISJtllBD:ll'CIA AEBIIOll'ÁV'l'ICA.

- - - =---~-=----

han logrado tan maravillosos
resultados de los locomotores en los
caminos de hierro, y en los buques
de vapor, que los aereonautas se han
sentido reanimados de un nuevo ardor de invencion. tPor qué, dicen,
no hemos de llegar á dirigir los globos en el aire cuando He realizan tantas maravillas sobre la tierra? La
catástrofe de Deghem, el mal écsito
de Mr. de Lennox no han podido desalentar á Mr. Eukiot. Despues de
un mes en que sus avisos han ocupado nuestras esquinas, ha llamado de
nuevo al público para que viniese á
ver au aparato, y hoy ha puesto en
planta su grandioso esperimento. La
multitud estaba reunida en grandes
masas en el Campo de Marte: en los
asientos de paga los espectadores aguardaban con impaciencia, y mas todavía l&lt;!_i! convidados y los agentes de

policía; las damas, aunque en corto
número, habian ido bien temprano á
disfrutar de un espectáculo lleno de
emosiones; algunos minutos antes de
la esperiencia se babia visto llegar
una camilla con un colchon, y un botiquín portátil: precauciones útiles
sin duda, pero siempre de muy mal
agüero: concurria tambien una fuerza. militar respeta.ble, compuesta de
la guardia municipal de á pié y de á.
caballo, infantería ligera y de línea.
El esperimento estaba anunciado
para las tres de la tarde, á. cuya hora el globo parecia suficientemente
inflado; pero algun obstáculo que no
se podia percibir, retardó un poco la
ascension. Durante este tiempo, la
música ejecutaba sonatas y conciertos, y los curiosos ecsaminaban el
aparato .
El balon, lo mismo que en la es-

' EL MOSAICO MEXICANO.-To110 lll.

133

periencia de Mr. Lennox, tenia la for- lativa á. si Mr. Eulriot podia impri•
ma de un huevo inmenso acostado mir, ó no, al balon una direccion consobre un lado. El aparato de Mr. traria. Todo favorecia la eeperienEumot se semejabamucbo á. la caja cia, porque hacia muy poco viento;
de un cabriolet que tuvise en lugar pero desde luego se vió 9ue el balon
de ruedas aspas de molino de vien- grande seguía la direccion del chico.
to, cuyas telas estaban volteadas en Despues de haberse elevado mages•
lamismadireccion que ~l eje que de- tuosamente, comenzó á bajar tanto,
bia ponerlas en movimiento. Es~ que hacia temer no fuese á chocar el ,.
eran, por decirlo así, las alas de la aparato con el taluz del Campo de
máquina. Por delante y por &lt;letras Marte. Entónces el aereonauta. ar•
babia dos especies de ramas que for- rojó alguna cantidad de lastre, lo que
hizo que volviese al momento á tomaban como la cabeza y la. cola.
Colocado este aparato bajo el ba- mar su marcha ascendente; pero á
1on, se fijó á él con cuerdas la red pesar de la perseverancia de Mr. Eulque reunia las estremidades de los riot en hacer mover su aparato, apa:
hilos. :Mr. Eulriot habiéndose colo- reció indudable á los ojos de todos
cado en su Miento, permitió al ba1on que el balon dirigia al carro, y no el
que se elevase un poco para soatener carro al balon. Al cabo de algun
el aparato, al que puso en movimien- tiempo, se observó que el carro hato por medio de una manecilla. De bia virado, tomando la misma po•
este modo hizo dar la vuelta en rede- sicion que tenil\, antes; en este ins:.
dor al globo cautivo, al mismo tiem- tante cesó el movimiento de rota•
po que las alas rodaban, y lai! ramas cion de las alas, y algunos segundos
colocadas á la cabeza y á la cola, re- des pues, todo babia desaparecido encibian un movimiento alternativo de tre las nubes. Entónces comenzó á.
alto á. bajo; pero h~ta entónces na- preguntarse en todo el circuito, qué
da indicaba que la fuerza de direc· precauciones se habian tomado para
cion pudiese resultar de este meca- la vuelta á. tierra de :Mr. Eulriot, cunismo, que sin émbargo, aparecia por ya suerte comenzó á causar vivas insu pequeña direccion muy poco á quietudes; se le babia visto partir con
propósito para obrar sobre un cuer- la cabeza y los brazos desnudos; se
·po tan voluminoso como el aerósta- ignoraba si llevaba provisiones de
boca, y si el balon es~ba provisto de
to, por el que estaba suspendido.
En fin, á las cuatro y media se sol- una válvula, y parecia que babia altaron las cuerdas, Mr. Eumot arro- go de imprevisto en la pronta desajó un poco de lastre , y comenzó su paricion del globo.- Todo loque hemos podido saber de boca dp Mr. de
navegacion aerea.
Un globito perdido se babia eleva.- Garnerín, que con su hija habia asisdo al mismo tiempo, para conocer la tido á los preparativos, es que antes
direccion del viento, y en este ins• de la partida se le había indicado al
tante debia resolverse la cuestion r~- aereonauta. lo que debia hacer para

�134

EL .MOSAICO MEXICANO. ToMoID.

disminuir el volúmen del aerostato
Y aprocsimarse á la tierra; pero Mr.
Garn~rin temia que Mr.Eulriot, que
parec1a muy conmovido, no hubiese
seguido las instrucciones que se le
habian dado.
En este momento, que son las seis
de la tarde, todavía no tenemos ningu~a noticia de ~!r. Eulriot, quepodra ser un mecánico muy hábil, pero
que parece nn aereonauta muy poco
esperto.-Hay una impresion general, que la esperiencia puede haber

mPENAS

h.a y entre todas las materias de la agricultura moderJ;la, alguna sobre que se haya escrito mas
en el siglo pasado que la concerniente á la cria y fomento del ganado lanar; ni tampoco otra que haya llamado mas la atencion de los legisladores en todas las edades.
Se conocen varias castas de ovejas en Europa, que son las merinas
de España; en Inglaterra, las de Durham, Lincoln y Northampton, que
carecen de cuernos; las del pais de
Gales, que son estt·ema~amente pe-

,

tenido un écsito fatal. Así ea que
la multitud se ha vuelto á sus ~sas
c?n el sentimiento de tristes presagios.

Postcriptum.-Se nos anuncia que
Mr. Eulriot ha bajado detraa de Cour1 bevoya; pero de una manera tan
· vaga, que no podemos asegurarlo con
ce1teza.. Al dia siguiente, se supo
que babia descendido á 6 leguas de
Pari.s, sano y salvo.
Traducid'! para ti Mo,aico dtl Comer-)
( clo
de Puris, dBI 21 de Oclubrt d e 1838.

que~as; y las_ de Dorset, muy parecidas a las mermas. Estas son lascas~
tas mas útiles que se conocen, pres~
cindiendo de las diversas y numerosas variedades de l a especie que tan·
est_raordinariamente ha multiplicado
el influjo de la domesticidad, dándola un carácter tan notable, que parece toda ella obra esclusiva del hombre. Nosotros, pues, nos contraeremos á tratar únicamente d6 la especie comun, tan generalizada en
nuestro pais.

De las diferencias de las lana,. -

BL MOSAICO MEXICANO.-To110 IIL

135

Las lanas son blancas, ó de mal co- nas pálidas. Los signos de sanidad
lor, cortas ó largas , finas ó vastas, son los siguientes: la cabeza erguisuaves ó ásperas, fuertes 6 débiles, da, los ojos vivos y bien abíertos, la
y nerviosaa ó bl~ndas. Solo las blan- frente y el hocico secos, las naricea
cas reciben colores vivos: las 'c:lemas húmedas, pero sin mucosidad, ~1 asolo se emplean en tegidos ordina- liento sin mal ol_?r, la boca limpia y
rios. Cada mecha se compone de encarnada, y todos los miembros ágimuchos filamentos, unidos á otros por les: la piel debe estar encarnada, bien
sus estremidades. Las lanas mas cor- adherida su lana, buen apetito, y entas solo tienen una pulgada de longi- carnadas las venas del blanco de los
tud, y las maa largas esceden de ca- ojos.
De la cría ik este ganado.-Para
torce: sua calidades se distinguen en
cada
camero padre se regulan ordifinas, medianas, vastas y sobrevastas.
nariamente
de 20 á 25 oveja¡¡, de moEs suficiente el tacto para conocer si
do,
que
á
un
rebaño de 1,000 de eses suave y Becsible, áspera ó seca:
tas,
se
echan
de
40 á 50 machos. La
las blancas, finas, suaves, fuertes y
época
de
esta
union,
no puede asignerviosas son las mejores: las de mal
narse
de
una
manera
segura, pues
color, ásperas, débiles 6 blandas, no
difiere
seg,in
los
climas
y calidad de
son de tan buena calidad, y las peolos
pastos;
y
estas
variaciones
depenres de todas son las que están mezden
tambien
de
querer
proporcionar
cladas con mucho pelo cabrudo.
Eleccion del ganado.-Una de las la mejor estacion alnacimientode los
diligencias mas importantes de todo corderos para que se puedan criar
criador de ganado lanar, es la elec- con mas ventajas, y quizá venderse
cion que haga de él para perpetuar con las mismas.-Si se advierte que
la raza no solo en su pureza, sino pa- algunas ovejas rehusan el macho, ú
ra mejorarla cuanto sea posible. Te- que ~ste es poco ardiente, se les daniendo presente este punto tan esen- rá un pienBo compuesto de una cebocial, debe procurar que las ovejas lla, 6 dos cabezas de ajo, menúdasQan de lana fina, blanca, sin ningu- mente picadas, y mezcladas con dos
na mancha roja 6 negra) y de largo, puñados de salva.do y media ~nza de
recio y suave vellon: que los carne- sal, ó bien se les hará beber agua saros padres sean fuertes, robustos, an- lóbre, y si no la hubiere se les echachos de pecho, y de las mismas ca- rá sal en el agua que heben.-Conlidades de la lana, requeridas para vendrá asimismo preservarlas del alas ovejas, y cuidar de que no se cru- borto, impidiéndoles el cansancio,
ce la raza con ganados inferiores. los saltos, la compresion del vientre,
Deben escluirso todas las que no pre- el calor y el miedo.-La oveja está.
sentan señales de buena salud, como preñada cinco meses, con poca difecuando tienen todas las partes del rencia, y la procsimidad de su parto
cuerpo desnudas de lana, la vista tris- se conoce en la hinchazon de sus pete, mal aliento, y las encías y las ve- zones, que aparecen llenos de leche:

�•
136

ª!

-♦

'

BL MOSAIOO MEXICANO.

TOMO

••
111.

el c9rdero Sil presenta bien, nada cord~ros que empiezan á comer á los
tiene que hacer el paator; pero si no- 18 dias de nacidos, y entónces se les
ta ~ue hay dificultad, ayudará á la puede dar: l? Harina de avena, sola
oveJa suavemente, ó bien hará variar ó mezclada con salvado: 2? Avena ó
de situacion al corderillo.-Pasadas cebada e~ grano: 3? Heno muy me:l~aa horas de ha~er parido se le nudo, pa._¡a muy trillada, y trébol seara un poco de agua tibia, salvado co. . El ~estete tiene lugar cuando
ceba.da y 'el mejor pasto que pue,d~ ~mp1eza a escasear la leche, ·que es
~ncontrarae en la estacion, y se le de- a los 2 meses: entónces se alejan basJará con el cordero algunos dias, ali- tantem?nte de la madre para que ésm~ntá~dola bien cuando lo críe, y se ta no mga sus balidos, y se olviden
cuidara de apoyarles los pezones. Si del todo: se reunen los corderos, y á
~a madre no lame al cordero para encad~ 4~ ~e ellos' se les agrega una
Jugarle' se le echará á éste sobre el oveJa VIeJa que los conduzca é impicuerpo un poco de sal molida' y se da su estravío. Hay otro medio de
~e acercará la madre para obligarla destetarlos sin separarlos de la maa lamerlo por el apetito de la sal. Co- dre, y consiste en ponerles un bozal
mo las ovejas primerizas son mas pro- bastante flojo para que puedan cop~nsas que las otras á desatender sus mer, y guarnecido en la p e.rte delanhiJos, conviene hacerlas mas cuida- tera de puntas romas que pican las
dosas, encerrándolas con ellos en al- tetas de la madre, y la obligan á huir
gun sitio, y aun ordeñarlas en la bo- del cordero cuando éste l
.
e quiere
~ de estos.-La oveja pare ordina- mamar.
namente un solo cordero,'algunas veDe la c124tracion.-Se castran los
ces dos, y pocas tres, y hay algunas cordera&amp; á los 8 ó 15 dias de
nac1'dos,
castas que paren dos veces al año; pe• aunque hay en algunas partes la cos~
ro en estos casos deben dejánteles tumbre de no hacerlo sino hasta las
cuando mas dos corderos, si son ro- 3 semanas, ó á los 5 ó 6 meses¡ pero
bustas, quitándoles los demas.-Si la carne de estos no es tan buena couna oveja paridaestáenferma 6 mue- mo la de aquellos, y miéntras mas se
re crianao ' es necesario dar al cor- retarda la operacion ' mas corder;s
dero otra madre que haya. perdido el mueren de ella. Se practica en una
suyo, 6 una cabra que tenga leche· estacion ni muy cálida ni muy fria,
pe~o s1 no hubiese oveja ni cabra qu~ porque el mucho calor causaria ganªfl~car al cordero huérfano, se le da- gre na, y el mucho frio impediria sara a beber leche tibia de ovejas, ca- nar de 1~ herida: concluida que sea.,
bras ó vacas, formándole con un lien- se _fro,~ con manteca fresca, 1 se
zo una especie de pezon para que lo deJara a los corderos en dercanso 2 ,
'
chu!'e con frecuencia: despues se les 3 d'ias, alimentándolos
mejor que deV
d~ en cucharadas' y luego en va- costumbre.
SIJas.
Paatos &lt;JW!convienen á este ganado.
Del &lt;le8tete de loa corder08.-Hay -Deben observarse las siguientes

EL MOSAICO MEXICANO.-To!IIO DI.

137

Teglas: 1~ Sacarlos á pasturar todos de ellos; tristeza, inapetencia, postracion.-Esta enfermedad es muy conlos dias, si es posible: 2'~ No dejarlos
parar con demasiada frecuencia cuan- tagiosa, y conviene la separacion de
do p astan: 3~ No permitir que lo ha- los animales que la padecen.-Curagan en tierras húmedas, ni coman cion. Bebidas tibias de agua comun
yerba cargada de rocío, de helada, ú con harina de cebada, ú sal\'ado: sande escarcha: 4''. Recogerlos á. lason)' grías, si hay robustez: infusion de flor
bra miéutras dura el mayor calor del de sauco, si hay debilidad. Si apasol, en el verano, dirigiéndolos en rece gangrena, se cortará. y lavará. la
cuanto sea dable por la maiiana áci!)- herida. con un cocimiento fuerte de
el poniente, y por la tarde ácia al le· quina, ó de corteza de sauce blanco.
van te: 5ª Apartarlos de las yerbas En todo caso conviene favorecer la
que pueden serles dañosas: 6~ Condu- erupcion.
Sama.-Esta enfermedad se cocirlos despacio, especialmente cuando suben cuestas.- Sin contradíc- noce en que algunas vedijas de la l_acion, el mejor alimento para las ove- na del lomo, sobresalen de la superjas, es la yerba de los praclos que ficie del vellon: en que la res procuellas mism!ll! cojen¡ pero son mejores ra rascarse contra todos los cuerpos
los mas elevados, pendientes, lige- que encuentra: en que si se separa
ros y secos. Las aguas que han de la lana, se ven unaa costras amaribeber; deben ser corrientes y claras, llentas del tamaño de unalenteja inpues las estancadas, turbias y cor- herentes á la piel, que encierran un
rompidas, les ocasionan muchos ma- humor espeso y amarillo; y en que les. La sal para este ganado, pue- la res comienza á enflaquecer. Esta enfermedad és igualmente conde darse en cualquier tiempo.
Es,z11iléo.-Regularmente á.cia el tagiosa.-Curacioil. Vista la estenmes de Mayo, si se abren las vedi- sion de la piel que coje la sarna, se
jas do la lana, se descubren las pun- cortará toda la l~na que hay en ella,
tas de otra nueva, lo que manifiesta y se aplicará un ungüento que se
haber llegado ya el tiempo del es- compone de sebo ú manteca, y aceiquiléo Si se esquilase antes de es- te de trementina. Si la sarna es rete tiempo, ademas de no hallarse la belde, conviene sangrar la oveja en
lana en su verdadero est!!.do de ma- la parte baja de la megilla, buscándodurez, si se nos permite esta espre- le la vena angular. Tambien se cusion, las ovejas sentirían las injurias ra la sarna con aeeite comun mezclade la intemperie, especialmente en do con polvo muy fino de tabaco.
Boquera.-Sama postillosa en los
los países frios.
lábios del ganado lan~·, y singular·
B•r,.,.-,ü,lk1 ,le la. ou&gt;ju.
mente en los corderos y cabritos.SÍNTOlllAS,
Viruelas.-Fiebre inflamatoria, a- Ouracion. Esta enfermedad se cucompañada de una erupcion de gra- ra, lavándoles los lábios con una meznos, redondos y unidos, su puracion cla de sal, aceite y vinagre.
TO)I, 111.-JV.

3

�EL MOSAICO MEXICAl\0.-To:wo III.

"ªI -! -. ·

sonTumrwes--Laprrilla
clos en ~'rrnedade~ yu la~
- 1'
pues, proviene de una ó muchas
rian en que la prim
q he solo va- lomlmcesque so establecen en lasus,
era :re acc entre tancia misma ,
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la.'! pezt1iia• de las manos, V la serrunb'
L ' u en la superficie del
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ro v c]olo
1
'
an o e craneo
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ro"&gt;, Y que al andar abre la _ earacum.
·
Esta enfi
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pezuiia.-&lt; ,rarÍ&lt;m. ¡,:e cura este
p
el
•
erme
·
ne e reuut:ir como mcura 1 a. se
mal, clan&lt;l •·~tre,,one,1
sobre
el
tul
lo
. .·iene sacl\l' conbe,
"
que c,m,
tiempor
:mor con u11' sogn nuern, hasta &lt;pte todo el partido &gt;os'bl
~o
se aélel_gas, y rompa d cutili r1uo lo que la pn&lt;lece 1NiO eb de la
rubro lo ., , , .·¡¡ .,
¡
· L o stante, algu.
, n , e¡,.,
• ,e11 rnuo, 110 Jh'&lt;'Scnta nas ,·eres
· se I1an curad o por medio
;e~ espcc1~ ele raiz blanca, dura, y de la operacion del trépano hecha
e
asemngw•itd
del de&lt;lo. pnl~ar' la sobre los huesos panda
. . 1es •, ,pero es
que
.
, COJC ron mm agt1Jn enhebra- uua empresa superior al cono . .
, a con un } il f¡
·
cmnen1
,
. o Ul'rte, ~e estrae y toe to de los pastores , y por eso omiticura 11\ ulc~•ia con aceite de enebro. mos acon~Pjarla.
malía.-1~ L~ re~ se para, ni
pMta, ni nl"'ia con la constancia que
PASAGE HISTÓRICO,
le "~ 11atur.•l: _2º Ojos lag,imoso~ y
Ei. aiio de 1586 envió Felipe II
Jagano~os,
, 1·a
•
• t•ucrns
•
J• pal~
..el ar pa
I o~,
á Roma al condestable de Castilla
y tlest1lnc1o'lies nanticns: 3º Ffü:il ar- que era muy mozo, pnra felicitar
rnnq11P y poro crerimicnto de lan11, Sixto V sobre su ecsaltacion al ti·oJentit11&lt;l. del pnl~o. i·a1·cz:i y claridacl no pontificio. E I papa enfadado de
de la orma: 4~ Hinchazon floja y en- que le hubiese enviado un embajad~mato~a i.l In bnrhn,1n, d e la mag- 1 dor_ tan júvcn , no pudo menos que
mtud de 1111 hno,·o, •y se si~,e
. dectrle: "¡T an escasa de l1ombres
O" 1a a·H\t•
rea,.._(',,rar · n. BC' pondrá la ove- está la Espaüa, qu.c vuestro amo
ja ú cnhierto tle to1la especie de hu- tiene_ que enviarme un embajador
med:i&lt;l, Yl&lt;e lo daritn alimentos ver- lampiiiol" A lo quo respondiú el
de¡¡ YsecM muy uutritivos, rociado~ embajador con mucha arrogancia:
con una c~is,1!11cinn do i&lt;al comun : "_Si mi sohcrano creyese que el méagua pma p&lt;l•· l,el,i«h, en d1mde ha• n_to consis1ta en las barbas, os l1uyan c~ta&lt;ln p111• 21 horas tres onzas lnera mandado un macho cabrip, y
ele lima«lura• ,lt? hiC'rrn, y en t&gt;I acto no un cah'.lllero como yo."
&lt;l~ hoberln s, le onarlir{i i•naonza de
-o,._
s~l comun y Jos de: vinagTC'. ¡;;i lo~
,~n,l(!llcin.
SmtomM ~f' a~ravan, múte11e I~ ,,·,f'ja.
:;;:~ rncihc á. los homores serrun el
Iiioclm:ru..-F.d nna enfermedad '"e&lt;;tido_qu&lt;.&gt; traen; pero se les ~ale á
que acomete al ganado lanar hasta la despedir !-Cgun el talento que han
mti,-trado.
edad de.aiio V medio. y !''.Ira ,·ez &lt;les-

l

º"ºJª

¿

•

LOS BASH

e

OS hashkires l1abita11 la pro· gui~he¿ lo8 llaman utalii que quievinciade Ufa, en el gobierno del mis· re decir purrcos, y por cierto que tierno nombre, y la de Ekatherinem- non razou.
burgo en el gobierno de Permia. Es'Xo llevan una vicla: tau vagabun-.
tas fueron las regiones que Rubri- da como en otros iiempot-ipero tamquis y Carpinde,;ignaron con el nom·
bre de Patearia y Pascarir. AqucUos dos viageros estra.úaron el lenguage de los bal1itantes, p0r su gran
l!tlmejanzn con el úngaro. De aquí
se ha inferido que los úngaros y los
baahkires proceden del mismo orígen, á saber, de la raza. finesa, que
tanta! y tan gt11:11de11 naciones ha dado al Norte de Europa. Pero laverdad es, que los bashki1-u tienen mas

poco se puede decir que son sedentarios. Tie1oen dos clases de babitaciones , una. para el \'01" no -Y uu·~
para el invierno : la prime~ ea uua
cabaüa de cortezas de ~rbole¡¡ le forü
ma cóni~a; la ,egunda Cti~ algo lJlO·
jor conc1uicla, y solo tioi10 una pieza en que resige t.QC4lafamilia. So
ven algunru1 uldeas comp~e$ta.S d~
veintq d.~ esl:Bs C\l,fUc~aa, pc;rQ en e
verano nuncasa reunen en tanto )lÚ-

semejaoza con los tártarQs, que cc.n mero.
los finebes, y ellos mismos confiesan
La Yi~a. pastoril es su ,wupacion
que descienden de los tártaros uo- favorita, aunque el gobierno roso loa
gays.
ha obligado ó. cultivar la. tierra. Vi,,
Mucho se l1a. ccso.geraao la feal- veo.. á caballo, y raras veces se ve un.
dad de estos pueblos. Es venlad que bashlcir á pié. Su alimento priuci1
tienenlasorej~largas,lanarizaplas- pal es carne Je caballo y l che de
tada y los ojos pequeños; pero no yegua. Con la piel de e,tos anim
hay u n bashkir que se asemeje al le5 hacen su ropa ordinarm, y la «;rin
retrato que se hace de ellos. .Son ro- les sirYé para cuerdas. E aben con
bustoll y bien proporcionados, escep· esceso ciértQ br~vage feroicntado, y
to en las piema.s, que suelen ser al- deapues de anoohfl~r, ep 1aro el q1.1e
gun tanto arqueadas. Su carácter &lt;;0nservn el uso &lt;l.e sus 6\lU ti'dos. No
no es muy apreciable: son su.spica- ~ hay duda que podrian gQt:ar de una
cea y crueles. Sus ,·ecinos loa kir- ~ ecsi.stencie. cóm~ílu .!-A cultj:I- \1),D ~\

�142
pagada entre las naciooes medio salvages, sometidas á la Rusia; pero á
estas dos creencias reunen una multitudde supersticiones groeeras. Los
hechiceros hacen allí un gran papel,
Y sus funciones intervienen en todas
las ocurrencias &lt;lo la. vida. Cuando
cae alguno enfermo, alquila un hechicero para que arroj~ el mal con
sus ceremonias y conjuros. El ruido que hace en semejantes ocasion~, suele aceleraI la muerte del paC1ente.
Lapoblacion de los haskhires CODII·
ta. de 34 pueblos, que comprenden
mas de 27,000 familias. Sin·eo en el
ejército ruso, forman regimientos y
escuadrones, mandados por oficiales
ruso~. Son buenos ginetes; pero incapaces de subordinacion y disciplina. 8?1o atac~ á los fugitivos, y
huyen a presencia del enemigo, por
corto que-sea su número. Cuando
han hecho la guerra en los paises civilizado de Europa, 811 aspecto feroz
Y desaseado, su voracidad, su abaJtdono, y su bajeza en el iufortunio,
ha dado uno. tris_te idea del gobierno
que se vale de tales gentes.

--

~

Por fortuna de la especie humana, un pueblo de este temple, no da
fuerza real ninguno. al soberano que
lo domina, y hemos llegado felizmente á una época en que los estados no
pudiéndo consolidarse con tríbus bárbaras, necesitaIJ virtudes públicas leyes sábias é instituciones benéfi~as.

N

aa á veces un dcuo
En fln cora;;on en. calnia
Que ohraza, :sefíora, el 1114

aÍ

Y r¡ue nn se apaga crt1o;
Todo e11ié,nces es ft.dar,
No sosegar ,11i dDf'11lir;
No u sahe á ,J;md,e ir
.1\'i u :salJe •n dollde e5/ar:
.Vo hay r•ga/,q en et placer
Ni las :iichas ,ips agradan,
Pius \oy i4nto ws enfadan
Cuando 11.a.lagar&lt;m ayer;
Hi,i11ws n1wstros amigos
QtJe al presJarnos ~ COnJ'IJAUJS
.Yo son 111as en nut:sl,ros duelas
Que i111pertinenles t~stigos;
Y si/,enciosos, u,ra4os,
ll1cditaw.ndos y CS(Jtl.iros,
E11 et mundo de ws -vivos
Parécenos como eslrafíos.
Ctm eZpensamie,uo á solas
Gozamos u11a ilusion
Oual faro ~U4 en un
Alt!m/;ra las negras olas;

;n;,,,.

M~ C01/lo él incierta, 11aga,

Ya esperanza, ya tomiento,
Dc11iro allá det pensamienl&lt;1,
Ya se muestra, yá se apaga.
Tal ve:: su ur ftO ignoramos,
Mas porlJIW no 'MS /U(/111Í)rc,
Ja111M su M:r ,,i 511 nm,wre
A solas nos preguni4'11tos.
Hasta que llega una

=

En qw: á lanúl meditatkl

No querer aaivinarw

'

F'iwra estrcma est11pidtz.

E1@1r.as 1u1~slros eMjos
Trnécdnse e,~ {ala:: vmftura
Y refleja wna ·heNMsura '
IH -wc:il.ra o!ma á nvestrOJ ojos,
Y de en/onces sin tmwr
·Nos perdem.os en ?Os tk ella,
Cuanto mas l,,11,ye es 1nas f&gt;ella
Que es podetoso el amor.-Z.

El. IIDIISTB.0 ,r El. Jtl180 ADOB'·D11 CAitA.

-~--====~=
lit'UN i~glés, el auto_i:_del Robinson, \ do ni_ ~us a,nt~guas inclinacio~es ni

ffl pnmero que dio esta estraña

definicion. "La caña de pescar es \
un instrumento que emrieza por un
anzuelo y acaba por un tonto." Afortunadamente un insulto no ea una
razon, y yo conozco personas que
pasan ocho horas al clia. á la orilla del
agua para coger un pececillo ó una
rana, y que no-por e110 merecen del
todo el dictado de necios.
En vez de herizam1e aquí de eruclicion dando á conocer todoslos hombres célebres, antiguos y modernos,
que en cuerpo y alma se entr,igaron

sus v1eJOS hab1tos: pasagero en el camino do las grandezas, sabia que un
golpe de la prensa podia estrujar su
fortuna, y para hacer menos sensible Jo futuro, se babia reservado parte de lo pasado, quiero decir, que á.
veces hacia por olvidarse que era ministro, para tener presente que era
hombro.
El digno peraonage era en estremo aficionado á la pesca de caña, y
lejos de repudiar esta inclinacion se
esmorú en cultivarla reputándola como talisman contra su futura desgra-

al delicioso ejerciciu de pescado:cs ci,l.
de caíta, prefiero contar á mis lecto- 1·
1es una anécdota. de extrangü, cuyo
héroe fué nada menos c¡:ie un ministro.
Aquel apreciable escolentísimo al
ele\"at"'le al poder no babia repudia-

Todas las tardes recorria las márgenes del rio Sena 6 Támesis (no
tengo presente si era en París ú en
Lóndres donde esto sucedia), ecsaminaba como inteligente, todos los
accidentes del terreno que le revela-

�"'

144

EL MOSAICO MEXICANO,-TOMO III.

han las sinuosidades del rio, y cuan-Mucho lo siento, caballorn, condo descubría un sitio que le prometesta el usurpador, pero he llegado
tia una buena cosecha, volvía al dia
antes que V., y he tomado el puessiguiente para entregarse á todas las
to que mas ventajoso me ha pareci~o.
emeciones de una pesca maravillosa.
-Luego pescais todos los dias71e
Un dia, entre otros, que segun cos- pregunta el ministro.
tumbre, llegaba listo, jovial y lleno
-Sí por cierto, todos los dias, tode esperanza, encuentra el dichoso do el dia. Y qué quiere V1 Nada
puesto que la vÍllpera señalara, ocutengo que hacer, soy pobre y he tepado por un ingles sério, largo y fla- nido la fortuna de encontrar á la vez
camente feo; espantoso rival, que no
una ocupacion y un recreo poco disteniendo la desgracia de ser minis- pendioso.
tro, podia madrugar á hacer la opoAl cabo de la conv~rsacion quo se
sicion de caiia.
·
prolongó algun tiempo, el ministro
El pobre escelentísimo, descon- se hallaba enterado del nombre y hacertado con tan ipesperado acciden- bitacion del jóven pescador.
te, se acerca al venturoso pescador,
-Pardiez, decia entre sí al retiy á pesar de la lluvia que se deapren- rarse, yo te aseguro que no volverás á
dia á torrentes, permanece allí pro- privarme de pescar; yo lo arreglaré.
tejido por su paraguas, y con los oAl dia siguiente- el jóven se halló
jos fijos en el corcho, sigue con an- no poco sorprendido al recibir el
siedad sus mas pequeñas oscilacio- nombramiento para un empleo de
nes, y trata de consolarse con la vis- veinte mil reales en '½1ª de las prota y el consejo de la forzada inaccion vinciw¡ distantes de la capital. En
á que su caña se hallaba reducida: al la historia de las pescas no hay notiretirarse tristemente observa otro si- cia de una presa semejante.
tio tan bueno como el pasado, y en
señal de posesion clava una estaca
en la arena, prometiéndose para el
UN médico que babia asisticlo con
dia siguiente una ámplia indemnizafrecuencia á una familia, y recibia 4
cion del pasado desmán.
Con efecto, en las primeras horas reales por visita, fué llamado por ésde la mañana y antes de tomar el ea- ta últimamente, y al darle como anbor á los negocios públicos, se diri- tes, aquella gratificacion, el facµltage apresurado á su conquista. Pe- tivo dijo: "Ya no soy de á 4 reales,
ro ¡oh desesperacion! el prolongado porque desde que tengo coche se han
ingles ocupaba ya el sitio que tantos aumentado mis gastos." El paciengoces le prometiera. Tómase laliber- te le respondió: "Yo aumentaria con
tad de reclamar sus derechos, aun- gusto la cantidad, tii los conocimienq11e en tono bajo y con aquella ur- tos de vd. en la medicina tambien hubanidad que distingue eminentemen- bieran crecido en proporcion."
te al pescador de cafia.

BL MOSAICO MEXICANO.-Tor,rn III.

R

.,

145

-------

ha te- I! vitud etema del generoso animal. En
L e;ercic10 a caballo se
. ij
. . •o de cabalCl'ar las ser1oras,
J
• •
o
•
1remedio e1 eJerc1c1
nido en la med1cma como e
d 1 ha tenido la osadia de entrome,
la salu • \1 no
·
mas eficaz para conservar . .
1t rse la afoctacion de los estr'ldos m
Con él se consigue la tras~1r:c;~;~ 1:s capricho., de la moda, que sie'.11circulacion de los humores, y
. 1
han fascinado las cabezas meJor
· nes prec1- 1 pre
las escreciones y secrecio - . 1 1
n'1zadas. Un gorro medianamen.
1s eno la a e- orga
·
sas resulta el apetito, e u
,
d
t ad rezado los rizos colocados sm
'
.
d crÁnero e e e
•
g ria y la aptitud para to o ~ , 1
smero y la vestimenta talar abotobed1ente a os e
•
,
negocios. U na seno~a o.
. re- 1 nada desde la garganta: ¡he aqu1 to·
d 1 disertacion de los arreos de
Preceptos de la equ1tacion, uo se
·
ender a toa ª
·
senta á caballo s111 sorpr
I La hermosura ú la gracia
S hermosura montar.
.
dos cuantos la ven.
u
b'
d-' roatro el ademán suelto, y la
. d 1 b to que go 1er- ""
•
..,.
la
elegancia
e
ru
buena posicion de la señora, la loza·
J
• e de contrasJ
na, forman una espec1
&lt;l al ,a y la fogosidad del caballo, son
.
• ·
que llecran o I ni
1
•
te en la 1magmac1on,
º
1 lemento3 de un todo tan mtere. .
d menos esta os e
f.
entend1m1ento no pue e
t
Es decir que no hay cosa
.
d , ada ·uno de se- san e.
',
. .
potencia que ar a e .
. ue no respire compoe1c1on y bones.
1 mérito que res q
. .
res tan diversos, e
·aa d e n tal útil entretemm1ento.
ienda
Laaett
. d'
l
·. 'd
Dos son los vicios contranos e
Pectivamente es recom_
d acion y timi ez
d J'
fiora que por su e uc
debe precaverse la que se eu1d • ada para la rueca que
Parecia solo estm
, la equitacioo, á. saber, 1a. co.
d depasaque carea
.
y el huso, publica por on ]'
o- bardia y la temeridad. Por la pnestá dotada de alma tan sub imeb c]l mera llegan las mugeres á cierta es.
1
b s· y el ca a o
mo la de los h om re , . .
'd
que les impide practicar as
t1c1dad y su tupi ez,
.,
ral
olvidando su natu rus
las que aprendieron, deJandose
rende,que reg
ti
fiereza, parece que ~oro_P
de al- preocupar de una injusta descon anúnicamente la obed1enc1a_pue . 1 a á un animal tao .hábil y tan emde la vida soe1a · z
al b
canzarle los g?ces
bardia, el peñoso en servir y complacer
eLa una depomendo su co .
y
llo secso· y por la segunda, se creen
•
•
b tal de1an comOtro su despecho ru
' J
n el arte con las pnmeras
'd d
'procas maestras e
a es reci d
l c1·ones y antes de saberse sentar
Pensadas sus neces1
• d parte e a- ec
,
,
con hartas ventajas e
. las riendas se atreven u.
,
•
re con y maneJar
'
quella, que sello para s1emp
1
r á las eminencias mas escarpasu constancl·a y su denuedo la ese
4 a- trepa

!

F

' TO:M, 111-IV,

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'

146

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo III.

EL MO§AICO MEXICANO.-ToMo III.

das, y ~ bajar por las fragosidades con los procedimientos aleves é inde los n acos. El inocente bruto es
sidios~. . Bajo de tal principio deel menos culpable de las desgracias
be subir sm recelo á la cabalgadura,
~ que lo induce el alto concepto que
con aquella certidumbre moral de
11. su modo se tiene formado de la
que nada le puede suceder, y de que
ra~ionalidad de la seüora que lo oel resultado de este entretenimiento
bliga. En las artes mecánicas que
á mas de prepararle ventajas par;
se versan en cosas de movimiento
su salud, llenará á su consorte de saes casi imposible esplicar con clari~
tisfaccion; Y ella destituida de viejas
dad sus preceptos, ni con el admipreocupaciones se sentirá animada á
nículo de figuras representadas en lávolver á montar, á observar las reminas. Daremos los mas principaglas da bacei;lo con gentileza, Y. á
les, dejando que el maestro &lt;le! picompletar con la práctica un arte
c~dero manifieste otras reglas minuprovechoso por todoe aspecto$.
c10sas, que pueden tambien verse en
P o~ el contrario, una señora que
el. precioso
·
,
opusculo
E spejo de sefWse deJa vent·er de la torpe manía de
nta,, publicado en Lúndres por Acacobardarse de todo, presentará en
kermann.
.
~~ marcha un espectáculo ridículo,
De los dos vicios indicados, á ninira balanceándose por uno y otro 1 _
guno debe combatir una señora co- d ' bº
o, u ien llevará el cuerpo inclin amo á. su timidez, porque ademas de
dq ácia la cabeza del caballo, comªo
que pudiera tmerle las mismas malo representa la figura siguiente.
l~ consecuencias que su arrojo, esta ~lla por su condicion mas propensa a sobrecogerse mir~ose encima
de un. caballo,
qne á detenninarse a,
.
prec1p1tarlo;
y
aunque él es dó Cl.1 y
.
obe diente,
rara
vez se res1·
rma sm
.
.
.
- o"
a~vert1r pnmero á su cortductora,
bien deteniéndose, ora recatándose
de los riesgos que amenazan á en~
trambos. No tiene duda que el hombre nació para amar á la muger sobre los demas séres criados: este amor~ obliga á procurarla de todos
modos placer y bienestar: de consiguiente, cuando la anima á montar
Lo molestará con su mala postues d_eepues de !1aber escogido y ec- ra h~ta ecsasperarlo; y disuelta esa
samrnado por s1 mismo al caballo, su espe_c1e de convencion recíp!oca de
mansedumbre, reposo y sufrimiento, fidelidad, volverá el animal al estaY sobre todo, aquella nobleza de ín- do de naturaleza, y sin otro consejo
dole verdaderamente incompatible que el que le preste su irracionalidad

'

147

arremeterá enfurecido l1asta sentir- estas irán á nivel sin subir una mas
se libre de carga tan onerosa, y ele- que la otra, y separadas del cuerpo
girá mejer privarse para siempre de de la señora cosa de dos ó tres pulgadas. Siempre que se quisiere dar
lss comodidades de la vida civil, que
continuar bajo la dominacion mss ti- vuelta para la izquierda, se tirarán
rana. y degradante. Aunque el ca- las riendas de esa mano, y se aflojaballo tiene varios modos de andar, rán las de la otra, y lo mismo por el
contrario. Para que no se contrailos regulares son el paso, el trote y
el galope, segun el naturalista Du- gan malos hábitos y tan luego como
broca. El primero es roa,¡ lento y vaya la seüora perdiendo el miedo,
como lo indica su nombre, mas pro- se le persuadirá á que lleve las dos
en la mano izquierda, separadas con
pio para el paseo y aprendizage: debe emprenderse por un camino lla- el dedo pequeño y estendidas una
debajo de otra, pasarán sobre la cono y derecho, llevándose las riendas
yuntu,ra del índice, y se asirán con
con una mediana tirantez, de modo
que con ellas perciba la señora dis- el pulgar, de modo que la uiia de
tintamente los movimientos de la ca- éste mire á. la parte de arriba, y las
beza del caballo: si este rompiere en de los otros dedos ácia la misma seíiora; la que cuidará de no llevar los
trote, lo contendrá con la mismasuacodos muy pegados al cuerpo ni muy
vi&lt;lad, y tan presto como obedezca
separados, sino con aquella soltura
le aflojará las riendas; mas si par el
contrario tomase una marcha tan len- natural para el fácil manejo de las
ta que perdiese la igualdad y com- riendas. Espedita de esta manera,
pas de sus movimientos, lo obligará y despves de ejercitada en el paso
á la regularidad, amenazándolo con por camino derecho, será conveniente que lo baga en círculos de circunel látigo, ó castigándolo benignamente. Llegada que fuere al término ferencia prolongada como de tresque se propuso, retrocederá. por el cientas varas, los que irá estrechanmismo camino, y lo andará varias ve- do, y últimamente describirá. círculo's
ces, Yolviéndoae unas por derecha y escéntricos y entrelazados ó enconotrasporlaizquierda,y guardando trados, ora por derecha, ora por sisiempre la siguiente regla de mane- niestra, por manera que en su marcha
resulte formada la figura siguiente.
jar las riende.a.
La novicia en el dia de su inauguracion, y cuando mas endosó tres
días de sus primeros ensayos, podrá
llevarlas separadas, las del cabezon
en la mano izquierda, y en su diestra
las del freno, pasándolas entre el ter, cero y cuarto dedos, trayendo las
puntas sobre los índi('.es, y s?jetándolas con los pulgares de cada mano:

,,

.,

�148

EL MOSAICO MEXICANO.-To-n.to ID.

EL MOSAICO MEXICÁNO.-ToMo III.

Estas nociones serian confusas si
la señora no contara con el maestro
para quien son clarísimas como versado en el arte; y así solo añadiremos que supuesto que se lleven como S':l debe, las dos riendas enlamano izquierda, la señora que quisiere
qu~ el caballo dé vuelta para ese lado, no hará otra cosa que volver las
uñas ácia arriba, de modo que el dedo pequeño quede á la derecha y el
pulgar á la izquierda: mas si quisiere guiarlo para el rumbo de su derecha, bastará volver el Fulgar á la
derecha, de forma que las · uñas &lt;le
los otros dedos miren para abajo. Hablaremos ya del trote y del galope.
Ya que la principiante se haya ejercitado libremente en el paso, se
le hará que emprenda su marcha al
trote, haciéndola ente'nder, para qne
cobre valor, que la sábia ~aturaleza
ha inspirado al caballo, respecto de
los racionales, los mismos sentimientos que á los hijos respecto de sus
padres, á saber, miedo y amor: que
las reglas de cabalgar no han sido
inventadas por mero antojo, sino sacadas de una esperiencia constante
y sostenida: que los movjmientos del
caballo, quien menos los esperimenta es la persona que va encima de él,
Animará al caballo para que trote de
viva voz, acercando la mano de las
riendas al pecho al _mismo tiempo,
ysi fuere precirio usará sin miedo
&lt;le! látigo. Si al primer arranque
sintiere que despega su cuerpo del
asiento, lo inclinará ácia la cabeza
del animal, asegurándose con la rodilla derecha que va atravesada en
la silla, y apoyando el otro pié con

firmeza en el estribo. Hará los giros en el modo dicho del paso, primero por camino derecho, y despues
formando los mismos círculos. Cuidará de que el caballo no entre en'
galope, y en es(;! izaso lo conten&lt;lrá
·suavemente, y si volvier,e al paso, ló
animará por ségunda vez hasta que
consiga que obedezca que se le
ordena. En el trote procµrará la señora no llevar el cuerpo despegado
del asiento, sino que los movimientos de su cintura vayan acompasadqs con los del lomo del caballo. El
galope es la marcha mas violenta que
las anteriores, y la mas elegante en
razon de que el bruto descubre su
brio y la señora su serenidad. Debe empe.zarse en tien-a llana y derecha, y despues hacerse los giros por
1
círculos que se vayan disminuyendo
y entretejiendo, como digimos del
paso. La señora aplicará todo su
estudio en gu:ifd:i.r los balances; particularmente en las salidas del cab¡i,llo, y cuidará de contenerlo cuando
. ¡
]
prec1p1tare a carrera para que vuelva al galope.
Sea cual fuere de estas tres lamar9ha en que se ejercitare la señora,
lo que esencialmente le importa es
saberse acomodar en la silla. Su conso~·te, el maestro 6 el criad; que la
ayudare á montar, inclinará el cuerpo lo suficiente á recibir el pié izquierdo de su señora sobre las palmas de las manos enclavijadas y vueltas ácia aniba: tendrá ella las riendas y el látigo con la mano derecha
sobre el pomo del arzon, y la izquier- •
da encima del hombro del que Je a- ··
yudare, quien. tan pi esto como sin

•1;

149

meramente por la imaginacion, otraa
filosóficas como dictadas por otra facultad superior que llamamos inteligencia. Bástenos decir que la-muger es la obra mácsima del Autor de
la nat11raleza, y por lo que respecta
á sus prendas morales, solo añadir~mos que esclusivamente las espenmenta y están -reeervadas para el consorte venturoso que les sabe guardar
fidelidad. Digamos para concluir,
alguna cosa á favor del caballo, para
inspirar en las señoras la confi~nza
que deben tener á este pobre an~mal.
Cierto naturalista que hace el JUsto
panegírico del perro, ~el c~tor,. de
las abejas, y de otros ammales de rnstinto hablando del caballo asegura:
que :ntre todos los animale_s domésticos' es el que mejor nos sirve y d~
mejor gana: que se sujet~ con facilidad á todo género de fatigas por un
corto alimento: parte con no.sotros los
placeres de la caza, Y los peligros de
la guerra:' es una criatura que re~u~cia á su propio ser, por no ecs1stir
sino por la voluntad del hombre: que
sometiéndose sin re~erva á su amo,
á nada se niega, le sirve con todas
sus fuerzas, se escede y muere tal
vez por obedecerle mas bien. La naPasará las riendas á la mano iz- tmaleza· le ha dado una inclinacion
quierda, segun se deja prevenid,o, _de- á amar y temerá los hombres, Y mujando en la derecha el látigo umcacha sensibilidad á los halagos _que_
mente. En actitud tan gallarda, l~ pueden hacerle agradable su esclaserá naturalísimo marchar, y adqu1vitud.-Z.
~irá tal facilidad con las primeras lecciones, que no cesará de ridiculizar"Dais vuestro hijo á un esclavo
se á sí misma por el temor que P&lt;?para que le eduque" dec.ia un antico antes le sobrecogia.
y a de la mnger han dado_ los na- guo filósofo á cierto padre rico: "muy
. turalistas las mas bellas · de_scripcio- bien: en vez de nn esclavo tendreis
nes, unas poéticas como consultadas dos."

tiere que la seí1ora atiranta la rodilla del pié izquierdo, la soliviará hasta que su cuerpo llegue á la silla, y
ella inmediatamente pasará la mano
de las riendas á la orquilla derecha,
atravesará la rodilla derecha, Y el
criado cwocará en el estribo el pié•
izquierdo de la señora, la que acomodará el vestido hasta que su cuerpo quede francamente situ~do en el
medio, y tan derecho que ttrada una
línea perpendicular, divida en dos
partes iguales su cabeza y cintura,
y las :anc~ del caballo, c~mo ~e ve
en la ngura que ponemos a contmuacion.

�'150

&amp;u

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo III.

ANDO la posteridad lea alguna vez la historia de nuestra época, esta historia tan marcada con sucesos cuya grandeza no podrá igualarse sino con sus grandes reveces:
cuando vea que la mayor parte de
los estados de Europa llegaron á ser
tan poderosos, que cualquiera podía
levantar un ejército de quinientos mil
hombres, y que á algunos les era fácil cubrir la mar con numernsas escuadras: cuando la posteridad llegue
á persuadirse de que la Europa po•
seía tan grandes rEtcursos, y de que
en ese mismo tiempo consentia que
un puñado de piratas, acampados sobre unas costas áridas, se erigieran
en soberanos de la mar que separa
la Africa de la Europa, y que apoderándose de los buques que surcaban aquella, redujeran á la vil condicion de esclavos, á los prisioneros
que hacian contra todas las leyes naturales y el derecho de gentes; cuando se imponga, repetimos, de todo
esto, rehusará, sin duda, darle _crédito; y toda~a creerá menos, que n a&lt;:iones poderosas tan cercanas como
la España, ó lejanas como la Dinamarca y la Suecia, hubieran consentido en pagar tributo á esos piratas
para libertar sus pabellones.
Sin embargo, esta ha sido una verdad incontestable! Mientras que los

reyes de Europa se daban sangrientas batallas, sin saber algunas veces
por qué, los bárbaros de la Africa hacian esclavos á los europeos. Se vendian los hombres en los mercados de
Marruecos, de Tunez y de Argel,
como si fueran béstias de carga, y
todo lo que se hacia en Europa era
permitir que los religiosos mercedarios colectáran limosnas para la libertad de los cautivos. De manera
que en los mismos siglos y en el mismo instante la Africa ofrecia el estraño espectáculo -que presentaban
los blancos comprando negros en el
Sur, mientras que los negros compraban blancos en el Norte.
Aprovechándose los piratas dts las
conv'ulsiones políticas que agitaban
la Europa, continuaron en sus presas; pero hecha la paz, se hicitlron
escuchar alguna vez los lamentos de
los desdichados esclavos confundidos
hasta entónces entre el tumulto general. ·La Inglaterra fué la P,rimera que los oyó; y aunque los bái·baros se rieron de sus amenazas, persuadidos de que la mar que los babia protejido ñasta ent6nces, podria
seguirlos defendiendo de los ataques
de los cristianos, lord Exmouth se
presentó delante de Argel, y dentro
de pocas horas quedó abatido el orgullo de los Arabes, quienes se vie-

�1·

..

EL MOSAICO l\1EXICA..~O.-ToMo lll.

151

ron obligados á recibir las leyes del 1\ hombre, y las tierras son tambien á
,•encedor. Pusieron en libertad to- \ propósito para producir la caña de ados los esclavos cristianos, y se coro- zúcar.
prometieron á. renunciar para siemAlgunos años antes que la Franpre á hacer otros nuevos. Satisfe• cia pensára en apoderarse de Argel,
cha con esto la Inglaterra, retiró sus se leia en una de las publicaciones
fuerzas navales, la Europa toda a- políticas, ma.~ acreditadas de Inglaplaudi6 aquel convenio, y lord Ex- !, terro: "Bajo la proteccion de un gomoutb, dejandó á los argelinos reedi- \\ biern:&gt;ih1strado, y con colon~ inteficar su ciudad, dió la vela para el ligente,, este bermo~o pais (Argel)
Támesis.
\ llegaría á ser uno de los mas ricos
Por algun tiempo permaneció el del mundo. Tendria sobre la India
Mediterráneo, libre de piraterías, y y la.i colonias de las Antillas, la venlos buques de todas las naciones po• \ taja de e11tar situado frente á. las cosdian ya navegar con seguridad; pe- tas meridionales de la Europa. Adro poco despues se creyó que los pi- mira ciertamente que los gobiernos
ratas habian vuelto á comenzar sus europeos hayan ido á fundar colorobos, porque algunas embarcaciones nias tan lejos y á tan grandes costos,
desaparecian sin que hubiera tempes- cuando podian establecerlas muy llotades, difundiéndose al mismo tiem- recientes sobre las costas de Africa,
po la voz de que lo!! blancos eran lle- y cuando las injurias que han recibivados á lo interior del pais. Entre do de sus habitantes, les suministran
tanto el dey de Argel de;;áfia á la tantos motivos para legitimar su conFrancia y ultraja á su cón¡;ul: el rey \ quista."
( l\fag. PiltQ7e,quc.)
de Francia. le declara. la guerra; hace desembarcar en A.frica un ejérci- \
to, y dentro de pocos dias e~pia. el
Ohligado Artajerjes á. tomar la fudey de Argel con la pérdida. de su gn, disuelto ya su ejército despues
reino, la afrenta de un abanicazo.
de una sangrienta hatalla, se halló
La rendicion de Constantino. y &lt;le l tan estrechado del hambre, que un
otras ciudade!! aseguró á la Francia poco de pan duro de cebada, y unos
el dominio de Argel. La vista do higos secos le parecieron manjar tan
esta plaza fuerte es la que dcmues- sabroso que esclamó: ¡O Dios! ¡de
tra la e ta.ropa lito~fica que se a- cuantos gustos me ha privado la acompaf1a. El pai!I e? magnífico, la bundancia por no tener esperiencia
tierra fértil, y el climasaluda&amp;le. Dis- de la necesidad."
fruta de todas las producciones de
los trópicos, tiene planes inmensos
-para el cultivo del algodon, y laderas
El diamante no deja. de ser preabrigadas, muy favorables al plantío cioso por caer en un muladar, ni dedel café: los naranjos nacen y crecen je. de ,;er -vil el polvo que el viento
•alü sin necesidad de los cuida.dos del levant.a hasta el cielo.

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EL MDSAICO MEXICANO.-ToMo III.

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ron obligados á recibir las leyes del
vencedor. Pusieron en libertad todos los esclavos cristianos, y se comprometieron á renunciar para siempre á hacer otros nuevos. Satisfecha. con esto la Inglaterra, retiró sus
fuerzas navales, la Europa toda aplaudió aquel convenio, y lord Exmouth, dejando á los argelinos reedi-ficar su ciudad, dió la vela para el
Támesis.
Por algun tiempo permaueci_ó el
Mediterráneo, libre de piraterías, y
los buques de todas las naciones podian ya navegar con seguridad; pero poco despues se creyó que los piratas habian vuelto á comenzar sus
robos, porque algunas embarcaciones
desaparecian sin que hubiera tempestades, difundiéndose al mismo tiempo la voz de que los blancos eran llevados á lo interior del pais. Entre
tanto el &lt;ley de Argel desafia á la
Francia y ultraja á su cónsul: el rey
de Francia le declara la guerra; hace desembarcar en Africa un ejército, y dentro de pocos dias espia el
dey de Argel con l¡¡. pérdida de su
reino, la afrenta de un abanicazo.
La rendicion de Constantina y de
otras ciudades aseguró á la Francia
el dominio de krgel. La vista de
esta plaza fuerte es la que demuestra la estampa litográfica que se acompaña. El pais es magnífico, la
tierra fértil, y el climasaludaóle. Disfruta de todas las proaucciones de
los trópicos, tiene planes inmensos
para el cultivo del algodon; y laderas
abrigadas, muy favorables al plantío
,del café: los naranjos nacen y crecen
allí sin necesidad de los cuidados del

•

151

hombre, y las tierras son tambien á
propósito para producir la caña de azúcar.
Algunos años antes que la Francia pensára en apoderarse de Argel,
se leia en una de las publicaciones
políticas, mas acreditadas de Inglaterra: "Bajo la proteccion de un gobiern" ilustrado, y· con colonos inteligentes, este hermoso pais (Argel)
llegaría á sex: uno de los mas ricos
del mundo. Tenckia sobre la India
y las colonias de las Anti11as, la ventaja de estar situado frente á las costas meridionales de la Europa. Admira ciertamente que los gobiernos
europeos hayan ido á fundar colonias tan lejos y á tan grandes costos,
cuando podian establecerlas muy flo·recientes sobre las costas de Africa,
y cuando las injurias que han recibi~o de sus habitantes, les suministran
tantos motivos para legitimar su conquista."
( Mag. Pittoresque.)

Obligado Artajerjes á tomar la fuga, disueltp ya su ejército despues
de -una sangrienta bata1la, se halló
tan estrechado del hambre, que un
poco de pan duro de cebada, y unos
higos secos le parecieron manjar tan
sabroso que esclamó: ¡O Dios! ¡de
cuantos gustos me ha privado la abondancia por no tener esperiencia
de la necesidad."

El diamante no deja de ser precioso por caer en un muladar, ni deja de ser vil el polvo que el viento
levanta hasta el cielo.

..
.

y

lilo. a'd l'o.-td cl,, /,;, Flo ,..., n ' 5.

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• r

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..

�152

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo III.

'
---=~9--e&gt;e,o==--R N el mes de Octubre precedente á la pesca, se principia, si el'
tiempo lo permite, porelecsámen de
los bancos ó peñas interiores en que
se hallan las ostras de perlas: ecsamínase la posicion de estos bancos
por medio de but1os ó nadadores que
se sumergen repetidas veces, y traen
para muestra uno ó dos millares de
aquellas ostras: si el valor de las perlas recogidas en cada millar asciende á unos trescientos reales, puede
prometerse una buena pesca. Los
bancos de ostras ocupan en el golfo
de Manaar una estension de 10 leguas de Norte á Sud, y 8 de Este á
Oeste. Hay 14 (aunque no todos
producen); el mayor tiene tres leguas de largo y dos tércios de legua
de ancho. La profundidad del agua
es de 5 á 15 brazas (30 á 150 pies).
Las ostras de perlas que se encuentran en estos bancos, son todas de
una misma especie é iguales en fo~-

..
..

ma: se asemejan á la ostra comun,
pero son mayores, pues tienen de ocho á diez pulgadas de circunferencia. El cuerpo del animal es blanco y glutinoso; el interior de la con•
cha, el verdadero nácar, tiene mas
brillo y hermosura '}Ue la misma perla; el esterior es liso y de un color
pardo. Las perlas por lo regular, se
hallan encerradas en la parte mas
gruesa y mas carnosa de la ostra. A
veces una sola ostra contien!) muchas
perlas; y se cuenta de una que produjo hasta ciento cincuenta. La perla es, sin duda, el resultado de algun
depósito accidental durante el gradual crecimiento de la concha; y aunque pequeña en sn principio, crece .
por medio de capas sucesivas de la ..
misma materia.
El gobierno ingles de Ceilán á veces hacti la pesca á sus espensas, otras arrienda sus barcos á diversos
especuladores; pero lo mas comun

BL MOSAICO MEXICANO.~ToMo III,
es vender el derecho de la pesca á
un particular, que despues le trasp3:sa á otros varios. La pesca del
año de 1804 fué cedida por el gobierno á un capitalista por una suma
que al menos ascendió á 120.000 libras esterlinas (unos 12 millones de
reales). A pri~cipios ele Marzo es
cuando comienza la pesca, en la que
se ocupan mas de doscientos cincuenta barquichuelos que llegan de
diversos puntos de la costa de Coromandel. Despues de varias abluciones, sortilegios y ceremonias supersticiosas, los barcos se hacen á la vela bajo la direccion de sus pilotós1 y
al aprocsimarse á los bancos echan
el áncora y esperan la llegada del
dia.
,/\ las siete de la· maüana; cuando
ya el calor ha adquirido alguna fuerza, empiezan los busos sus operaciones. Con los palos de \·irar y otras
piezas de madera, forman una especie de andamio que pasa de una parte á otra del barco, y del cual suspenden la piedra de busar que se introduce en el agua hasta unos cinco
pie!: de profundidad; su peso es de
mas de cincuenta y seis libras, y su
forma como la de un pan qe_azúcar:
la cuérda que la sostiene contiene en
la parte inferior un estribo para recibir el pié del buso. Este lleva por
única v'estimenta un pedazo de tela,
rodeado á las caderas: pone un pié
en el estribo, y permanece de pié algunos instantes sostenido por el movimiento de uno de sus brazos: ent(mces le arrojan una red en forma
de canasta, rodeada de un aro de
madet·a, en el cual coloca el otro pié;
TOM. nt- tv,
8

153

y en sus i:nanos tiene las cuerdas de
la canasta y de la piedra. Cuando
se. halla en estado de sumergirse, cubre con una mano sus narices, á fin
de que el agua no se introduzca, da
un fuerte impulso á la cuerda de la
piedra, á cuyo esfuer!llo se desata
el nudo que la sostenia., y se va á: ·
fondo. Llegado á éste, saca el pié
del es(ribo, é inmediatamente tiran
de la piedra y vuelven á atarla al
palo de virar: entónces el buso se arroja boca abajo, recoge y pone en la
canasta cuanto le viene á las manos.
Pronto ya á salir del agua, tira füertemente de la cuerda, cuyo estremo
está. en manos de los que componen
la tripulacion, quienes la hacen subir con suma brevedad. Entre tanto el buso desembarazado de todo
estorbo, sube por sí mismo á lo lar•
go de la cuerda, y por sus esfuerzos
consigue llegar á la superficie con
bastanfe an.ticipacion á la canasta,
entreteniéndose en nada~ á alguna
distancia del barco, en e1 cual es mur
raro verle entrar antes de concluir la
jornada, ú bien tomando un remo ú
otro cualquiera útil con que paaa el
tiempo hasta que le llega el turno de
volverá bajar, Un buso apenas pe1·- .
manece minuto y medio debajo del
agua; sin embargo, si(!ndo diestro, y
estando sobre una capa abundante:
mente provista de ostras, puede reuJ
nir en tan corto espacio hasta unas
ciento cincuenta. Para cada piedra
de busar hay por lo general dos pea•
cadot·es, que bajan alternativamente,
desca11Sando el uno, mientras el otro
trabaja, Concluido este ejercicio,
los busos suelen sangrar por las na•

�l!S4

.J

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo ID.

rices y los oidos, lo que les alivia
mucho. Su traba.jo le oon)!ideran como un agradable pasatiempo, y a11nq11e estén ocupados seis horas seguidas, no dan á conocer el mas mínimo
descontento, á no ser que las ostras
escaseen. Cuando se aprocsima la
· noche, el piloto hace la seii.al, la flotilla se reune y navega ácia la costa
donde la aguarda una inmensa multitud; cada barquichuelo entra en el
punto que le está designado, y las
ostras se trasportan á grandes almacenes, .donde permanecen hacinadas'
y bien custodiadas durante diez c.lias,
tiempo necesario para que se corrompan. Cuando ya se hallan e.n nn
estado conveniente, las arrojan en
un estanque lleno de agua del mar,
donde las dejan por espacio de doce horas; luego las abren, las lavan
y entregan las conchas á los desgastad.ores, los que desprenilen las perlas con la ayuda de unas tenazas.
Déspues de haber levantado todas las conchas, la s ustancia de las
ostras permanece en el fondo del estanque con la arena y los fragmentos de las que se han roto; y para estraer las perlas mezcladas á estos
desperdicios los lavan diversas veces, cuidando de colar .las agua.~ en
que se ejecuta. Lavada ya y seca
la arena, se acriba: las perlas grue:
sas se sacan fácilmente; pero la separacion de las pe'lueñas, conocidas
bajo el nombre de simiente de perlas,
es un trabajo algo dificil. Posterior
á esto las separan por clases, segun
su grandor, y por último, las ensartan y las remiten al mercado.
Las perlas se ~an considerado siem-

pre como prer.iosos adornos. Diferentes tentativas de reproduccion se
han hecho, y los resultados han correspondido bastante. La mas singular practicada en las playas del Mar
Rojo en los primeros años de la era
cristiana, se ejectita aun en la China:
consiste en abrir la concha de la ostra de perlas para introducir un hilito de hierro, y volverá colocar la
ostra en su lugar; el animal, heiido
por la punta del hilo, depone al re-dedor de e!!te una capa de matéria
de perlas, que poco á poco toma consistencia y se fortifica por otras deposiciones, y entónces vuelven á recogerla.
·
Tambien se fabrican pérlas falsas,
valiéndose de unos globulitos de cristal, cuyo interior barnizan con un líquido llamado esencia de perlas, y
llenando el hueco con cera branca.
Esta esencia se compone de unas.
partículas de color de- plata, que se
hallan en las escamas del pescado
llamado breca, y qüe fueron usadas
con este objeto por la primera vez.
á principios del último siglo, por un
frances llamado Jaquin.
( Semanario Pintoresco).

CUENTO.
Un caballero fué á verá oh amigo suyo enfermo de la gota, de que
padecia muy frecuentemente, y le
halló comiendo un plato de jamon:
"iqué haceis, mi amigo?" Je dijo,
"ino sabeis ya qué el j amon es cowtrario á la gota?"-"es cierto," respondió: "es contrario á la gota pero
es muy bueno para el gotoso."

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo III.

155

LITOGRAFIA.
.ITOGRAFIA significa el arte
de hacer impresiones por medio de
la piedra, en lugar de las letras fundidas movibles ó en planchas. Toda la operacion consiste en escribir
en una especie particular de piedra
con una tinta preparada químicamente, la cual queda prominente en la
superficie, y por consiguiente, bien
marcada la letra; y puesta la piedra
en la prensa, como si fuera una página de letras de molde compuestas
por un cajista, sacar un número de
pliegos de papel impreso.
Este descubrimiento fué hecho por
un aleman llamado Senefelder, el
que habiendo compuesto un libro, y
no teniendo medios para costear su
impresion, se aplicó á idear algun
medio de imprimirlo él mismo por
otro método. Dotado de un génio
inventivo, y poseyendo un gran fondo de paciencia, por mas frustrado
qué se hallaba en todas sus, tentativas,jamas perdió la esperanza de lograr finalmente su intento. Despues
de haber tentado en vano escribir en
láminas de varios metales y tablas
de maderas diferentes, con una tinta
química de su propia invencion, le
ocurrió hacer algunos ensayos eii losas de piedras bien pulidas, teniendo noticias de que por medio de algunas espe.cies de piedra se habían
estampado algunos diseüos.
Ocupado con esta idea, entró un
dia su madre en el cuarto ,donde ha-

cia sus esperimentos pidiéndole escribiese la lista dd lavado para la lavandera que estaba esperando; y no
teniendÓ ~ la mano pedazo alguno
de papel, escribió la lis~a con la tinta química sobre la piedra que babia
pulido. Viendo al dia siguiente que
la:' tinta se había pegado fuertemente, le ocurrió que pasando agua fuerte por la superficie de la losa, la tinta ae las letras tomaría suficiente elevacion para embeber la tinta de imprenta y pasarla al papel por medio
de la prensa; y el esperimento satisfizo aÚ esper~nza. Así, pues, vemos
que la mas simple ocurrencia fué el
origen de un a.ite que ahora tiene en
Europa la mayor impQrtanoia, no
tanto para imprimir en letra, como
para los dibujos, y estampar láminas
finísimas y á precios muy baratos.
Pero las dificultades que embarazaban á Senefelder, no cesaron con este descubrimiento, siendo una de las
mayores la necesidad de escribir ácia
atrás, ó al revés por decirlo así, 1~
letras sobre la piedra, para que salga la impresion como debe ser. Para obviar este inconveniente, imaginó que escribiendo naturalmente eobre un papel, si lograra poder traspasar la tinta de las let111B sobre la
superficie de la piedt-a, conseguiría
todo el objeto. Millares de ~sperimentos hizo el perseverante alemán
antes que lograse preparar la superficie del papel de modoql\e efectua.-

�•
156

EL MOSAICO MEXIOANO. -To11rn JII.

se pe1fectamente la trasposicion de
lo escrito en el papel sobre la piedra;

y habiéndolo logrado, obturn el pri·
vilegio de ejercerlo esclusivarnente
en Bavlern.
Hecho pú blico el secreto de imprimir por litografía en Alemania, apareció tal multitud de competidoi-es en los otros estados á donde no
se estendia su privilegio, que apenas
podia ganar lo suficiente para mantenerse. Esto lo indujo á abandonar su privilegio en Baviera y venir
á. Lóndres á establecer su litografía;
pero no encontrando proteccion, se
halló obligado á pasará Viena, á don,
de ·se acomodó en calidad de superintendente de una fábrica de estampar .zarazas, 3jtuaoion que no siéndole mas provechosa que la litografia, la abandonó y se retiró á Munich,
su patria, donde el rey Maximiliano le di.-:, un empleo en 'el establecimiento real de litografía, con un sueldo de 7.000 pesos anuales como prémio de su invencion.
Habiendo dado e!,lta breve noticia
de la invencion de la litografia, describiremo¡¡ la especie de piedra, tinta, papel, pl'eusa é instrumentos uecesarios para estampar .escritos 6 dibujos.
PIEDRAS, La piedra usada en la litografia es una especie de pizarra
calcárea, de color blanquisco, y cuando pulida es muy suave al tacto, algo semejd.nt.e il. la piedra amarilla de
afilar usada poi' los barberos.
Su gi•osor debe ser proporcionado á su tamaüo; una losa como media, vara de largo, y cua1ta y media
de ancho, deberá tener tres pulga-

das de grneso, y menos á proporcion;
pero nunca bajo uRa pulgada, porque está espuesta á quebrarse bajo
la presion de la prensa. Se pulen
estas piedras con arena muy fi na y
un p oco de agua, ponienclo una losa
horizontalmente y restregándola con
otra e:1 varias direcciones, y así se
pulirán dos al mismo tiempo. Si se
descubrieren algnnas rayitas en la
superficie, causadas por los granos
de arena, removida esta con una es:
po;1ja, se refregarán -ambas piedras
con agua limpia.
Humedecida la arena con agua de
jabón, acelera y mejora el pulimento. Si la superficie fuere muy desigual, se restregarán las partes mas
elevadas con arena gruesa y un p~dazo de piedra mas dura,-hasta que
poniendo la regla parezca igual por
todas partes, mirando por entre el filo de laregla y la superficie de la piedra. E8 tam bien conveniente que cada losa esté bien escuadrada, porque
esta circunstancia contribuye mucho
á la impreaion.
Las piedras usadas al principio de
la litografia eran sacadas de unas canteras de Baviera junto al Danubio;
pew despues se han hallado las mismas en casi todos los paises de E u- '
ropa, mas ó menos dur.as, mas ó menos quebradizas, como sucede con
las de Alemania.
TINTAS. La tinta para la litografia, llamada química, se compone generalmente de laca, cera, sebo, al- •
rnáciga, jabón y humo de pez; pero
las proporciones de estos.ingredien. ,
tes varía segun su destino, para escribir sobre la piedra, ú sobre •papel.

EL MOSAICO MEXICAÑO.- ToMo 111.

La tinta para escribir ú hacer dibujos en la. piedra, se compone de las
partes siguientes:
Cera • •••. por peso 6 pa1tes.
Laca.. • ••••• • •• .. 4
Sebo . .••••••••••• 2
Almáciga. .••.•••• 3
J abún com.un. ••••. 4
Humo de pez . • • •• 1
La tinta para escribir ó dibujar en
papel, y trasferida despues á la piedra, se compone de
Cera.••• ••••••• • , 1
Laca. ••••.•••••• . 3
Sebo... • • • •••••. 6
Almáciga. • . .• , • •• • 5 •
Jabón .. , •••••• , . • 4
Humo de pez .••• , 1
Algunos añaden una parte de trementina de Venecia, y otros sustituyen la. goma de Guayaco en lugar de
laca; pero es necesario poner igual es cantidades de goma y cera, por
ejemplo, 6 partes de cada una, porque así se derriten mejor.
Para hacer estas tintas se echan
todos los ingredientes, escepto el humo de pez, en un cazo de hierro, solo con la mitacl del jabón, y se pone
á un fuego muy fuerte hasta que se
incendie y quede reducido á la mitad. Entúnces se pone á un fuego
moderado, y se le añade la otra mi-.
tad de jabón; y 'Juego que éste se
ha. derretido bien, se echa el humo
de pez, menéandolo constantemente
hasta quedar todo bien incorporado.
Ultimamente, se saca. del cazo y se
forma en tortas ú bolitas, las que se
disuelven en agu a destilada ó de rio
muy pura. Se hace tambien una tini~ líquida, poniendo doce par:tes de

'

157

lar a, una de su bcarhonate de soda,
y la mitad de los otros ingredientes
mencionados; pero aunque escelente para música por su durabilidad,
no es adaptable á dibujos finos.
Para obras finas se usa tambien de
lápices ú palillos de una composicion
que sus líneas se adhieren á la piedra, y no entra tanto en ella como
las tintas mencionadas. Hay gran
variedad en la composicion de estos
lápices, y la. composicion de uno podrá dar idea de los demas.
Cera..•••.••••••. 4 partes.
Jabón ...•.•.••••• 6
Humo de pez ...•. 2
Primeramente se deriite la cera y
eljabún juntamente, y luego se le
añade el humo de pez; se amasa el
todo sobre una. plancha de hierro caliente~ y echado luego en un cazo, se
pone al foego hasta que vuelva á liquidarse. Se vacia luego sobre una
losa bien impregnada con aceite, de
modo que forme una tortilla del grosor de un peso; y enfriada se corta
en tiritas, dándoles la forma. de un
lápiz.
Siendo conveniente que el humo
de pez en todas ,estas preparaciones
sea de calidad rn11y fina., se quemará antes al fuego en una vasija .cerrada hasta que r!o emita humo ú vapor alguno. Mucho humo de pez
hace correr la tinta. en la piedra, produciendo líneas muy gruesas; l a menor cantidad produce líneas muy fi.
nas; pero no salen muy distintas en
la impresion.
p APEL. Tres diferentes especies
de papel se emplean en la litogra.

fia.

�158

•

..

EL MOSAICO MEXIOANO.-ToMo III.

EL MOSAIOO MEXIOANO.-ToMo III.

1~ Papel trasparente.
2~ Papel teleta.
3~ Papel para imprimir.
El papel trasparente sirve para
trazar los dibujos que se qnisieren
tomar de algun libro 6 estampa, y
trasferirlos despues á la piedra. Para que sea bueno debe tener las cualidades siguientes:
1~ Debe estar perfectamente seco, de modo que no ensucie ningun
otro papel que se ponga sobre él.
2~ Debe ser perfectamente diáfano, de modo que se puedan trazar
las líneas mas finas de .In dibujo.
3~ Que sea capaz de tomar la tinta química ó las líneas del lápiz, sin
que se corra ó deje intervalos claros.
Este papel trasparente para trazar, así como el otro para escribir y
traspasar las letras ó líneas á la piedra, se preparan, aquel con cola-pez,
y este con almidon fino y bien ralo;
pero e::itas preparaciones son tan tediosas, y abora hay tantos modos de
hacerlas, que es mejor comprados ya
preparados. Para trasferir, tanto el
uno como el otro, no se necesita mas
que humedecerlo entre el papel ya
húmedo para imprimir; y poniéndolo despues sobre la piedra en la prensa por la faz escrita ó delineada, se
pasa el raedor por encima dos ú tres
veces para que se pegue toda la tinta á la piedra; y pasadas algunas horas, se pasa una esponja mojada sobre el papel y piedra, y se arranca
suavemente con los dedos, dejando
así toda la tinta trasferida y la piedra dispuesta para imprimir.
El papel teleta se 11sa para lim• piar la piedra; pero su destino mas

principal es para cubrir el papel cuando se imprime, particularmente cuando se ha de imprimir la misma hoja
por ambos lados, como sucede con
la música y escritura, porque sin esta precáucion se ensuciarla una página mientras se imprime la otra; esto\lo entienden muy bien los impresores.
El papel para imprimir en litográfia es el mismo que se usa para imprimir estampas, cartas geográficas
&amp;c. en planchas de metal ó madera.
Se usa tambien del papel de imprenta, pero no del papel glaseado que
se emplea para escribir ordi11ariamente. Es necesario humedecer el
papel, mojando de una vez tres 6 cuatro mauos, y dejándolo despues por
algunas horas para que la humedad
penetre los pliegos interi res, como
hacen los impresores. Hay algunos
casos en que no se debe mojar el papel, como cuando se imprimen viñetas, y que ha de servir despues para
escribir con tinta ordinaria.
PRENSAS. No ea poRible describir
aquí la variedad de prensas que se
han usado y se usan todavía en la litografia; por lo que solo mencionaremos la del raedor que es la mas u- ·
niversalmente Ul!ada. En esta prensa no se produce la impresion de una
vez, ni perpendicularmente como en
las imprentas, i,ino sucesivamente.
El marco en esta prensa está cubierto con un cuero de ternera adobado,
como el becerro para botas, sin tinte alguno. El raedor ó 1·asero es un
pedazo de madera dura como de una
pulgada en grueso, terminando en
un filo muy igual, y no mas grueso
0

-

que el canto de un peso. Este rasero se mueve con una rueda, produciendo una fuerza grandísima cua~do pasa sobre el cuero de becerro; y
se hace la impresion del modo siguiente: se moja la piedra que tiene
el dibujo en la prensa, con una esponja, y luego se pasa un cilindro
con la tintade imprimir, sobre la piedra; esta tinta no se pega ni aun toca la superficie mojada de la piedra,
sino las líneas del dibujo ó letras,
porque estando estas formadas con la
tinta química, no admite el agua; luego se pone la hoja de papel ~obre la
piedra, y sobre esta otra hoja de papel teleta; se baja el marco y cubre
la piedra con el cuero, y dando vuelta á la rueda el impresor, hace pasar el rasero sobre el c.uero todo á lo
largo de la piedra, y levantando luego el marco se saca el papel perfectamente estampado, procediendo así
todo el tirado. Fácil es imaginar la
necesidad de que la piedra esté perfectamente horizontal, que el becerro sea igual, y el filo ele! rasero derecho, firme y suave; la fuerza que
éste produce contra la piedra en una
prensa regular, está calculada ser igual á 50.000 libras, de lo que se inferirá la grande friccion que ae efectúa.
lNSTRUtlENTOS. Ademas de la
prensa y concerniente á ella, hay algunos instrumentos para el uso de los
artistas litógrafos, de los que mencionaremos los mas necesarios, como plumas de acero, pinceles y agujas de trazar. La pluma de acero
es el instrumento mas importante y
necesario para el litógrafo, las que

159

deberá hacer cada artista por sí mismo, del modo siguiente. Se toma el
muelle viejo de un relox de faltriquera, y bien restregado con arena
fina ó polvo de ladrillo, se pone en
una-taza con sohlcion de agua y acuafortis en partes iguales, 6 agua y
ácido muriático ó sulfúrico, y se deja allí hasta que quede s¡¡.ave como
una tira de papel, sacándolo una vez
cada dia, y limpiándolo con un trapo seco para que el ácido obre con
igual efecto. Cuanclo el muelle se
ha adelgazado y suavizado, se saca
y limpia bien con polvo de ladrillo
muy fino ú otra cosa equivalente, y
con unas tijeras se corta en pedazos
de á dos pulgadas. Luego se le dá
la forma de una media caiía sobre algunas hojas de papel c?n un martillito con filo en una punta como el
usado pot los relojeros, ó sobre una
canaleta abierta en una piedra. Hecho esto se hiende con unas tijeritas
finas, y con las mismas se hacen los
puntos como una pluma; claro está.
que esto requiere proligidad para
que salga bueno. Con esta pluma
se traza ó hace cualquier diseiio, por
mas fino que sea, la práctica facilitará. la agilidad. Para líneas -mas
vastas, bastará. cualquiera pluma de
acero de la.s ordinarias.
Los pinceles para la lito.grafia so~
de pelo de camello como los que usan los pintores de miniatura, haciéndoles, las puntas mas 6 menos finas,
segun fuere necesario. Las agujas
de trazar son como las usadas por
los grabadores. Estos son los instrumentos usuales para escribir y dibujar en la piedra.

�160

,,

'1

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo 111.

Ultimamente se ha hallado otro
método de imprimir bajo este mismo plan, que se Je debe sustituir el
nombre de zi11cogra.fia. Este consiste en usar de planchas de un semimetal llamado zinc, en lugar de
piedra; y no solo sale la estampa mas
bien impresa, mas tiene la ventaja de
ocupar menos lugar, no siendo las
planchas mas gruesas que un peso,
y por consiguiente mas cómodas, resistir mayor friccion sin romperse, y
poder volverse á fundir luego que
han servido.
Se dibuja sobre·estas planchas como sobre la piedra, y luego se le da
una capa de barniz que vende su inventor, y cuyo secreto ignoramos.
El efecto de este barniz es dar prominencia á. lat1 líneas del dibujo, y
gastar la superficie no dibujada del
metal, y se imprime por friccion con
el rasero como se hace en la piedra.
Con estas planchas de zinc se imprimen primorosamente los dibujos
de muchos colores, pero es necesario que haya tantas planchas como
hu hiere colores en la estampa. Puesta en la prensa la plancha que ha de
servir para las líneas negras, por ejemplo, se le pasa por encima la esponja mojada, y luego el rollo de la
tinta negra; se ,asegura en ella el papel que ha de imprimir, con cuatro
puntas como de alfiler, y luego se hace la impresion, continuando así todo el tirado. Concluida esta impresion, se pone en la prensa la plancha
que ha de servir para el color rojo,
por ejemplo, pasando la esponja como antes, el rollo con la tinta roja, y
poniendo el mismo papel impreso

ya de negro porlos mismos agujeritos en las cuatro puntas, se imp1ime
la parte roja del grabado, y así se
sigue mudando las planchas hasta
dar el último color á la estampa. Bajo eate plan están los Sres. Ackermann imprimiendo ahora en su Repositorio de artes, un juego espléndido de láminas de varios colores,
representando los arabescos y ornamentos de las salas de la famosa Al•
hambra de Granada.
Hemos descrito en los términos
mas claros, todo el proceso del arte
litográfico, segun hemos observado
en los mejores establecimientos; y
ahora concluiremos con referir brevemer,te sus utilidades.
Por medio de la litografia pueden
ahora los pintores, escultores y arquitectos, multiplicar sin trabajo alguno sus esquicios originales. Los
retratistas pueden gratificará sus patrones con cuantas cópias les pidan de
un retrato feliz por su esae-ta semejanza, sin mas costo que el del original. En las oficinas de gobierno ee
pueden obtener cópias de los despa•
chos y documentos mas importantes
sin delacion, sin yerro alguno, y sin
depender de la fidelidad de los secretarios ú oficiales. En una palabra,
su utilidad se estiende á todo hom•
bre de negocios para preservar cópias de sus transaciones, mientras
que por otra paite todas las obras de
las bellas artes, que antes se h1.1cian
con el buril en plancha., de metal,
han venido-á ser tan baratas, que está en poder de cualquier apasionado
hacer 1icas colecciones para deleital'se en sus horas desocupadas.

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EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo lll.

Ultimamente se ha hallado otro ya de negro por los mismos agujeri•
método de imprimir bajo este mis- tos en las cuatro puntas, se imprime
mo plan, que se Je debe sustituir el la parte roja del grabado, y así se
nombre de zincografia. Este con- sigue mudando las planchas hasta.
siste en usar de planchas de un se- dar el último color á la estampa.. Bamimetal llamado zinc, en lugar de jo este plan están los Sres. Ackerpiedra; y no solo sale la estampa mas mann imprimiendo ahora en su Re-,
bien impresa, mas tiene la ventaja de positorio de artes, un juego esplénocupar menos lugar, no siendo las dido de láminas de varios colores,
planchas mas gruesas que un peso, representando los arabescos y ornaJ
y por consiguiente mas cómodas; re- mentos de las salas de la famosa AlJ
sistir mayor friccion sin romperse, y hambra de Granada.
Hemos descrito en los términos
poder volverse á fundir luego que
mas
claros, todo el proceso del arte
han servido.
Se dibuja sobre' estas planchas co- litográfico, segun hemos observado
mo sobre la piedra, y luego se le da en los mejores establecimientos; y
una capa de barniz que vende su in- ahora concluiremos con referir breventor, y cuyo secreto ignoramos. vemer,te sus utilidades.
Por medio de la litografia pueden
El efecto de este barniz es dar prominencia á lati líneas del dibujo, y ahora los pintores, escultores y argastar la superficie no dibujada del quitectos, multiplicar sin trabajo almetal, y se imprime por friccion con guno sus esquicios originales. Los
el rasero como se hace en la piedra. retratistas pueden gratificará sus paCon estas planchas de zinc se im- trones con cuantas cópias les pidan de
primen primorosamente los dibujos un retrato feliz por su esacta semede muchos colores, pero es necesa- janza, sin mas costo que el del origirio que baya tantas planchas como nal. En las oficinas de gobierno Ee
hu hiere colores en la estampa. Pues• pueden obtener c6pias de los despa:•
ta en la prensa la plancha que ha de chos y documentos mas importantes
servir para las líneas negras, por e- sin delacion, sin yerro alguno, y sin
jemplo, se le pasa por encima la es- depender de la fidelidad de los secreponja mojada, y luego el rollo de la tarios ú oficiales. En una palabra,
tinta negra; se asegura en ella el pa- su utilidad se estiende á todo hom•
pel que ha de imprimir, con cuatro bre de negocios para preservar c6puntas como de alfiler, y luego se ha- pias de sus transaciones, mientras
ce la impresion, continuando así to· que por otra parte toda.~ las obras de
do el tirado. Concluida esta impre- las bellas artes, que antes se h11cian
sion, se pone en la prensa la plancha con el buril en planchas de metal,
que ha de servir para el color rojo, han venido-á ser tan baratas, que espor ejP.mplo, pasando la esponja co- tá en poder de cualquier apasionado
mo antes, el rollo con la tinta roja, y hacer ricas colecciones para dt'lleitat•
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                <text>El Mosaico mexicano ó colección de amenidades curiosas e instructivas. Del 1° de octubre de 1836 al 15 de marzo de 1837 la frecuencia de la revista fue quincenal, sin embargo, según indican el Diccionario Porrúa y Guillermo Prieto, de 1840 a 1842 fue semanal. En el primer tomo fungió como editor Isidro Rafael Gondra; del 2 al 7 el editor fue Ignacio Cumplido y el director Victoriano Roa. Cuando Ignacio Cumplido se hizo cargo de la edición, en abril de 1837, el contenido y la presentación de la revista sufrieron un cambio muy importante; los trabajos poéticos aumentaron a partir de ese año, pues se registra el ingreso de los integrantes de la Academia de San Juan de Letrán a la redacción de El Mosaico. Cabe destacar la calidad de la tipografía, los grabados en madera y las litografías, muchas de ellas procedentes del Portal de las Flores número 5. El Mosaico mexicano desapareció a mediados de 1842 debido a su alto costo y la imposibilidad de los suscriptores de adquirirla.</text>
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              <text>El Mosaico Mexicano ó colección de amenidades curiosas e instructivas, 1840, Tomo 3, No 4, Marzo 1</text>
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              <text>El Mosaico mexicano ó colección de amenidades curiosas e instructivas. Del 1° de octubre de 1836 al 15 de marzo de 1837 la frecuencia de la revista fue quincenal, sin embargo, según indican el Diccionario Porrúa y Guillermo Prieto, de 1840 a 1842 fue semanal. En el primer tomo fungió como editor Isidro Rafael Gondra; del 2 al 7 el editor fue Ignacio Cumplido y el director Victoriano Roa. Cuando Ignacio Cumplido se hizo cargo de la edición, en abril de 1837, el contenido y la presentación de la revista sufrieron un cambio muy importante; los trabajos poéticos aumentaron a partir de ese año, pues se registra el ingreso de los integrantes de la Academia de San Juan de Letrán a la redacción de El Mosaico. Cabe destacar la calidad de la tipografía, los grabados en madera y las litografías, muchas de ellas procedentes del Portal de las Flores número 5. El Mosaico mexicano desapareció a mediados de 1842 debido a su alto costo y la imposibilidad de los suscriptores de adquirirla.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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