<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="5479" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/5479?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-26T06:49:39-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="4044">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/59/5479/El_Mosaico_Mexicano._1842._Tomo_7._No._10._Marzo_5..ocr.pdf</src>
      <authentication>840e2e3c0319a8f97aac9283c4579616</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="147353">
                  <text>192

EL, MOSAICO MEXICANO.-ToMo

dicho ántes, y no nos cansarémos de
repetirlo nunca: esa sangre que se vier- te es ei riego de un campo de maldi• cion: frutos sazonados con sangre, SO·
lo pueden producir delitos; y delitos
frecuentes é impunes acarrean la ruina de las sociedades. Rotos los vínculos que unen al hombre con la religion, se relajan los de la vida; y de
aquí la disolucion social, el crímen y
el sacrilegio. Si filosofía llaman á
esa escuela de ateismo y conupcion,
nosotros rechazamos esa filosofía: si
la civilizacion tiene por esencia el suicidio, el crímen, nosotros la maldecimos: por último, si la ilustracion es esa que los ateos proclaman¡ si esos
son los adelantos de la edad presente,
nosotros no queremos esa ilustracion
ni esos adelantos, y m¡rcamos con el
sello de la irreligion y el vilipendio,
con esa marca que no borran los a. i'i.os, que se conserva al traves de los
siglos, á ~los sostenedores de tan perniciosas ideas.
Pero al hablar así, no se crea que
lo hacemos con personas determinadas: nuestra guerra es á las doctrinas,
no á los individuos. Queremos arr~car esa máscara de filosofía, ese
manto de hipocresía; y mo~trando donde está el dafío, escarnecerle, y demostrar su falsedad para que todos se
aparten d~ él. Nosotros deploramos
como el que mas esas recientes víctimas que 'hace entre nosotros el espíritu de irreligion. Vertemos una lágrima sobre la tumba que encierra
sus restos, y una flor sobre su losa;
mas damos una maldicion al crímen
·al delito que abrió aquel sepulcro.
nuestro lamento es el lamento de la
sociedad entera. __ _ nuestra flor la

Y

vti.

compasion de aquella .• _ nuestra maldicion la de todos los hombres sensatos.
( Gaceta de Madrid.)
AGESILAO.

Agesilao, rey de Lacedemonia y
uno de los mas grandes príncipes que
tuvo jamas la Grecia, parecía olvidar
en el seno de la familia toda la grand~za del trono, entregándose á las tiernas caricias de un hijo pequeño que
tenia; y la Grecia veía con asombro
á este monarca, terror de los enemigos de Esparta, correr en su caballito
de caña para divertir al heredero de
su corona. Uno de tantos graciosos
contra la voluntad de Dios füé un dia
testigo de esta escena, ridícula á los
ojos de una alma vulgar, y se rió de
ella en presencia de Agesilao. "Amigo mio," le dijo este príncipe, "cállate
por ahora, y aguarda hasta que i,eas
padre para burlarte de los que lo son."
RllS.PUESTas AGUDA!.

No en vano se dijo que una recompensa desproporcionada al mérito es una injuria. Un soldado muy valiente
perdió los dos brazos en una batalla, y
su coronel le ofreció un duró· "sin duda creeis, mi coronel" le dijo el soldado
"que yo rio he perdido mas que un pa:
de guan!~s?''.-Otro .soldado, granadero del eJer~1to del mariscal de Sajonia fué cogido robando, y le condenaron á ser ahorcado: lo que había robado vald;ria todo lo mas seis pesetas,
y el mariscal viéndole conducir al suP!icio, ~e dijo: "Hombre, debes de ser
bien m_1serable para arriesgar la vida
por seis pesetas:-"Vuestra admiracion sí que es estraña, mi general, "respondió el soldado:" ¡,pues no la estoy
arriesgando todos los dias por diez cuartos11'-Esta respuesta le valió la vida
~e que le hizo gracia el mariscal.

•

�.,
BL MOSAlt;O MEXlCANO.-ToMo VII.

217

BREVISIMA DISERTACION
--0.DINIDO@....&amp;IOIIO_..D.&amp;

S&gt;@Wllilll l1l~ l::fll~ IIDl1!11i mW~lID@o

,...,.,.,._,--: UPONGAMos, Sefl.or, que el
ai'io de 1860 ó 70 si se
quiere, el dia de San Silvestre á la media noche
( 1) comienza la última jornada de este mundo espectable. Para eso algunos affos antes ya se han de haber vis•
.
to todos los lances preparatonos, como
son entre otros la conversion de los judíos, aparicion del Anticristo &amp;c. &amp;c.
En esta hipótesis á la hora sefialada
se oirá en toda la tierra la voz del Ar~
cángel (2) encargado de llamar ájuicio. Inmediatamente será la apertura de los sepulcros, quienes vomitarán
á todos sus muertos, sin esceptuar uno
solo, teniendo los ángeles esa vez la
mayor ocupacion de toda sú vida, porque desempefiarán dos trabajos interesantísimos: primero, unir las diversas
piezas de los cadáveres que fueron divididos y dispersos.á largas distancias,
y reponer enteramente aquellos que
sirvieron de alimento á otros cuerpos
(3). Segundo, ya formados cada uno
en su secso ( 4) para que se verifique

qt1e resucitamos en nuestros propios
cuerpos, conducirlos todos hasta el valle de Josafat (5 ). Cierto que si no interviniera una potencia infinita, la co·
sa seria mas que imposible, pues la
reunion se ha de verificar la misma
noche, aunque los difuntos hayan _re(5) La opinion de que el juicio universal se ha de hacer en el valle de Josafat, es
puramente probable, dice Santo Tomas:
estas son sus palabras art. 4. q. 88. '110'/l, potest multum per certit,u,di'llffl sciri, ta1M1~

probalJiliter potest coligiJ ex Scriptwris. Y

en la s'uma espuesta por el P. Seratin A porreta, se lee una nota que me parece muy
importante ponerla aquí, y Jo hago traduciéndola al caste1Jano para la inteligencia
de todos. "Una cosa es que la conclusion
se deduzca de las Escrituras, y otra es que
se infiera de tal sentido que nosotros damos
á la Escritura: del primer modo, es necesaria (óde fe), porque la autoridad de la Escritura ni engafia ni puede engafiar. Mas
del segundo modo, entonces la deduccion
es solamente probable. Y esto es cuando
los santos doctores interpretan algun testo
con e..&lt;posicion solamente probable de tal
suerte, que decir lo contrarib no sea en perjuicio de la eterna salud. El santo Doctor
designó que sea así la conclusion de que se
. (l) S. Thom. supl. q. LXXVII. art. 3,
habla, porque dijo que ;e podía colegir pro(2) In voce Archangeli descendet de bablemente de las Escrituras; pero cómo se
coelo. 1.ª Thessal. 4.
entienda esta letra de que el juicio se ha de
(:-J) S. Thom. supl. q. LXXVI. art. 3. hacer en el valle de Josafat, si así, ó de oet q. 77. art 4. ad quartum.
tro modo, no se sabe de cierto sino de pro(4) S. Thom. supl. q. LXXXI. art. 3. bable. S. Thom. supl. q. 8. art. 4."

To111. vu.-x.

l

I

�e

218

vivido en el meridiano opuesto, ó en
los antípodas del valle señalado. Supongamos que á la madrugada se deja ver en su adorable persona el juez
natural de aquella gran causa, y que
en un abrir y cerrar de ojos (6) se abre y se derra el libro (7) de nuestros
conc.iencias, lo primero, para que Dios
se justifique en sus palabras (8), y lo
segundo para denotar la inapelabilidad de la sentencia. Todo lo cual se
verificará por idfl.aS infusas (9), ó Dios
como que tiene las ideas de todas las
cosas, se las presentará á nuestra alma como en un espejo (10) para que
allí las lea: porque tanto que hay que
hacer en ese negocio y la velocid!!d
de la ejecucion, no tienen otra salida.
Bien: conque á las cinco de la mañana á mas tardar, el asunto es-concluido; el relox dará por í1ltimo esa hora,
y comenzará el dia muy largo de la
eternidad. Los predestinados se frán
á 1~ glória, y los réprobos á la casa
de la eterna desgracia. Por consi-

gtiiente cesará el progreso de las generaciones, el influjo y movimiento de
los astros ( 11 ), el uso de )as Jllantas,
el servicio de los elementos, la vida
de los animales ___ • pues criado todo
para el hombre viador, es claro que
concluido este¡ lo, demas no debe subsistir ( 12). Aunque los astros no deberán aniquilarse, así porque se han
de renovar (13) con el mundo, como
porque David se promete ir á visitar

.

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo Vil.

EL MOSAieO MEXICANc1.-To1t10 Vil.

sobre el modo, y las circunstancias
que no constan en la revelacion: de.
jadme hacer mis suposiciones, y atemos el hilo que se babia cortado.
Conque ya tenemos el juicio hecho y el mundo deshecho: ¡,cuántos
años tendrá él mundo el afio de 1870'1
No entremos e,hora en cómputos qJJe
nos calienten la cabeza, ni registremos la version hebrea, samaritana &amp;c.,
mucho menos los calendarios de los
bramas ni las inscripciones de los chinos: una.hipótesis nos ahorra ese trabajo. Demos que el mundo haya cumplido 7000 afíos desde el primer dia

•

á la luna y á las estrellas, y verlas con
sus propios ojos (14). ¡,Y qué saca-

mos de aquí'? ¡,No es de fe cuanto se
ha dicho, al menos la sustancia del misterio1 Sí1 señor, es de fe, que así como no ha de quedar uno vivo, no ha
de quedar uno muerto ( 15). Morimos
por nuestro pecado ( 16), y resucitamos por la virtud de Dios, quien habiéndonos sacado de la nada, con mas
facilidad lo hará de materia preecsis- •
tente: tambien serémos juzgados por el
Hijo del hombre Jesucristo que está
nombrado por su Eterno Padre juez
de los vivos y de los muertos. 1,No es
(6) In ictu oculi. l. ad Corint. 15.
esta la sustancia del misterioi ¡,No
~ (7) Conscientiae singulorum erunt quasi creemos todos los católicos que llegaquidam libri continentes res gestas ex quirá ~se diai Pues dejadme discÚrrir
bus judicium procedet. S. Thom. supl. q.
87 art. t; S. Agustin en el libro D e Civit.
(11) Et sic oportet, quod generatio hoDe1 (cap. 14. á med. tom. 5),-tiene por inconveniente el que se lea en_el juicio un minum non in perpetuum durel: et eadem
libro material, en el que se escribieran los ratione nec alia quaead generationem homihechos de cada uno, porque el libro seria num ordinantur, sii;ut est motus coeli, ~t
infinitamente grande, y porque no habría variationes elementorum. supl. q. 91. art. 2.
( 12) Cessante fine, cessare debet id qnod
tiempo para poderlo leer: Jo cita Santo Toest ad finem; sed animalia et plantae factae
mas en la misma cuestion art. 3.
(8) Ut justificeris In sennonibus tuis. sunt adanimalem vitam hominis sustentandam ... .ergo.... &amp;upl. q. 91. art. 5.
Psal. 50.
(13) Supl. q. 9i'. art. l.
(9) La Glosa esponiendo aquellas pala(14) Videbo,coe)llS tuos·.. . lunam etstelbras de Job. c. 8. indiuentwr confu-iivn,e, dice: viso Ju.dice, mala omnia ant,e oc1,losmen- las, quae tu funda.sti. Ps. 8. v. 4.
(15) Onmesmorimur.2, Reg. c. 13. orotis versahuntur. s¡¡.pl. q. 87. art. 3.
(10) Alude al sistema de Malebranche nes quidem'resurgemus. l. Corint. c. 15. ,
(16) Etperpeccatum mor~.AdRom. c. l.
sobre eI origen de las ideas.

en que Dios crió el cielo '!/ la tierra
( 17) hasta el dia de que vamos hablando. ¡,Os parece natural que una
máquina tan portentosa como el universo haya salido de las manos de
Dios para solo durar 7000 ·affos1 Un
Dios tan feliz en la invencion de sus
cria!uras, que echó todo el resto dt su
sabiduría ( 18), de sus riquezas, de su
poder: que en cada criatura naciente
ejecuta una nueva creacion, ¡,habia de
haber hecho tantas maravillas para
que solo áuraran un instante? 1,Qué
son setenta mil generaciones para conocer y adorar á un Dios tan grande1
¡,Cuántos predestinados suponemos en
el dia de que se trata? Supongamos
la tercera parte (que serán muchos
menos) (19): ¡,qué son veinte mil generaciones de redimidos para un Dios
tan misericordioso, cuya sangre es de
infinito valor'? Si hubiera una revelacion espresa, cautivaria mi entendi-

1

219

miento en obsequio de la fe; mas no
habiéndola, 1,por qué no liemos de usar
de nuestra razon, y mucho mas cuando va. conforme con la grandeza y
magnificencia de su autor'l Si los
hombres tratan de conservar sus obras
con los materiales de mayor duracion,
como es el mármol y el bronce, disputando continuamente al tienpo su
irresistible voracidad: si aun á los mismos cadáveres (20), por medio ~e aromas y otros incorruptibles, los revisten
con las ilusiones de la vida; un Dios
dueño de todo, quien solo necesita de
su querer para obrar, ¡,quedaría coñtento con que su obra tuviera un periodo tan reducido? Si despues de la venida de Jesucristo se reformara el
mundo en lo fisico (21) y en lo moral,
de modo que todo continuara sin mas
novedad que mejorarse todo para hacer verdaderamente felices 'á los que
fueran dignos de un siglo tan dichoso:
en este caso, se podria decir que molestado ya el Señor con tanta ingratitud, deseaba concluir esta época de
prostitucion y desenfreno , para que
llegara la era venturosa en que se besaran la justicia y la pat (22). Empero, ¡,quién se atreverá á probar esto
cuando lo corriente que nos han ensefíado es todo lo contrario? 1,No nos
han enseñado que Jesucristo ha de
venir para volverse luego? ¡,Qué en
esa venida será el juicio universal, des·pues del cual se acabó todo ( 23 )1
Pues en este sentido, repito que no me.

(~) Alude á las momias del Egipto.
(21) Mundus innovabitur, et horno gloet terram. Gen. I. l.
rilicabitur. Supl. q. 91. art. l.
(18) Omnía in sapientia fecisti. Ps. 103.
(.J'2) J ustitia et pax o&amp;culatae sunt. Ps. 84.
(19) Multi sunt vocati, pauci vero elec(23) Et tempus amplius non erit.1\.poc.
ti. S. Math. c. 20.
c. 10.
(17) In priO:cipio creavit Deus coelum

•

1

1-

�220

parece fácil ser tan pronta la segunda venida de Ntro. Señor Jesucristo.

...

EL' MOSAICO MEXICANO........ToMo VII.

.EL MOSAICO MEXIOANO.-ToMo Vil

.Si este Señor tiene algunas miras
dignas de su grandeza respecto d~ este mundo que es su tierra, porque de
. aquí)s en cuanto J,,or,ibre, y con su
soberana presencia la convierte en u~
tierra nueva en la que habita la justicia (24), no la .iniquidad, c9mo ha
habitado hasta ahora; entonces pueqe
decirse que aun ha tardado, y, que ha
sufrido con paciencia infinita el mal
pago dé sus indecibles beneficios. Mas
si ha de venir á hacer con el mundo
lo que h~ce el lacero con un vaso de
barro (25), esto es, reducirlo á'pedazos. para no:volverlo á /orinar, entonces no obstante la ingratitud de la obra,
· es muy admirable está misma para
qué su sapie~tísimo autor la destruya
tan breve. Dios cuan.do la )lizo se encantó cqn ella (26); y segun nuestro
modo de entender, se regocijaria al
ve; un cuadro tan bien trazado hasta
en lo mas minucioso de su composicion. Y este cuadro acabado de trazar, aun cuando no ha habido tiempo
para observar y de~cubrir todos sus
prim'ores, cuando podemos decir que
aun no ha salido de . su infancia, ¡,su
mismo padre le habia de quitar la vida para si.empre1 ¡Ah! cuando el diluvio que solo fué un trastorno aunque
bien grande, al ver Dios como había
quedado su óbra, ofreció no 1'ol ver á,.
(24) Coelum novum et terram nova~
in quibus justitia habitat. 2. Petri. c. 3. v.
13.

diluviar la tierra (27); esto es, que
quedó como la vemos no despreciable,
¡,qué será, pues, cuand9 la destruya,
cuando la acabe, cuando su obra favo•
rita se reduzca á unas tristes ruinas ó
á -unos cuerpos inmubles é inútiles?
(28). ¡,Y gastaria sus riq;ezas e.n lafor•
macion del universo para lanzar á los
dos minutos u_n suspiro tan ·tierno?
No, amigo, Admiremos sin cuidado
esta obra maestra, considerando qué
tal .será Dios, cuando es tan bella su
obra. Investiguemos los encantos de
la obra, adorando siempre al artífice,
y conociéndolo, porque en esto $Olo
consiste nuestra felicidad. "Infeliz el
lunnbre, decia S. Agustin. que sabe todas las cosas, '!I á tí (Dios) te ignora;
~ien aventurado el que á tí te sabe,
aunque ignore todas las rosas. Mas
el que á tí y á ellas las s~a, no p&lt;Yr
ellas es mas dichoso; sino que lo es so·
lamente por ti;' (29),

221

' .

.'

(27) Nequaquam ultra maledicam terrae propter homines. Gen. B. v ..21. vease la
nota del P. Scio.
(28) Motus coeli cessabit. supl. q. 91.
art. 2. Habiendo Dios criado á los astros_
para presidir el dia y la noche, y para las
estaciones, como esto se verifica por sus movimientos, cesado este, concluyó la comiSiol\.

(29) Infelix hamo qui scit omnia illa
( creata), te autem nescit: beatus autem qui
te scit, etiam si illa nesclat: qui vero te, et
illa novit, nom Propter illa, beatior, sed
propter te tantum, beatus est. S. Agust. in
5 confesioQ.. c. 4. t. t.

Habiendo pedido á Fontenelle la
definicion de una mug,er hermosa, con(25) Tamquam vas figuli confringes
testó: "Una muger hermosa es el páeos. Ps. a. ·
(26) Viditque Deus cuneta quae fece- raiso de los ojos, el infierno del alma
y el purgatorío de la bolsa."
rat, et erant valde_bona. Gen. c. l. v. 31.

ceae~B-ICII
· L árbol' de madera fina ó de Cuba y Honduras por el espacio
J
de caoba, llamado por los ~e dos siglos, y se aumenta tanto su
botánicos Swietenia Ma- tronco y ramas gigantescas, los robles
hagoni, es uno de los ár- mas orgullosos de 11uestros bosques paboles mas hermosos que ecsisten. Se recen insignificantes comparados con
encuentran á-i:boles de mayor altura él. Con frecuencia traen de Honduque este; pero como crece en la isla ras á los Estados-Unidos, vigas ó pe¡

1

�...
222

EL MOSAICO MEDCANO. ,-n'oMil Vil.

dazos que pesan seis ó siete tonela- pleados en la' misma tarea descuqren
das. Si consideramos el enorme ta- sus pasos, lo que sucedemuy á menuroafio de un tronco de caoba, y que la do, tiene que emplear toda su viveza
madera mas apreciada se encuentra en para engafiarlos y que pierdan l¡t bue•
parages c~_i inaccesibles, no debemos lla. Esto sin embargo µo ·lo ' consiestrafiar que sea tan cara, _pues son gue siempre, porque los que lo siguen
muchos los gastos que se tienen que · conocen todos las ardides de que pueerogar para trásporta'rla · hasta los de llS!lr, y tienen qna vi~ta tan penebuques. Por lo comun comienza á trante y esperimentada, que perciben
Gorfarse la madera por el mes de A· el movimie[!tO ·m as pequefio de una
gosto. Las~cuadrillas de trabajadores hoja 6 cualquiera impresion del pié.
que se emplean en~ tarea, son desde_ Al fin llega alguno ~ p.poderarse del
veinte hasta cincuenta hombres cuan- tesor.o, y comienza la cuadrilla á echar
do mas. Se componen de esclavos y -abajo el número suficiente de árboles
persónas libres sin ningima distincion para los trabajos de la estacion. El
de rango, y sucede á. menudo que sea árbol de caoba_.se corta regularmente
un esclavo.el director de laJ obra !Ja- á los diez ó doce piés de altura, y se
mado capitan. Cada cuadrilla tiene construyé un tabladi~o para el hachetambien un cazador: se escoge gene- ro que lo ha de derribar. El tronco
' ralmente para e~ta ocupacion á ~uno der árbol es mas ó menos apreciado,
de los hombres mas vivos, que mar- segun la cantidad de madera que proche á buscar bosques de caoba para duce, pero se prefieren las ramas pa· proporcionar trabajo á toda la cuadri- ra los adornos.
Habiéndose cortado el número sulla. A: principios de Agosto sale el
ficiente
de árboles para los trabajos
cazador á desempeiiar su importante
de
la
cuadrilla,
se procede á la aperco~isíon: se ¡ore paso por lo mas espeso de los bosques, hasta llegai:: á un' t4ra de~ camino por el que han de ser
punto elevado, y se sube al árbol mas cónducidos. Se puede calcular que
alto que encuentra para observar des- en esta operacion se emplean las dos
- de allí lo.s alrededores. En esta épo· terc.eras partes del trabajo y de los
ca del afio to!_l)an las hojas del árbol . gastos. Cada establecimiento de esde caoba IJJl.~lonoio..,amarilleoto, y la,, to1 se convierte en ~n pequefto pueblo
pérsonás acostumbradás á esta clase situ~do á orillas de un rio.
Despues de construir el número sude ejercicio cono~en á gran distancia
ficiente
de cabañas para los trabajadolos parages en que hay mayor número d_e árboles: averiguado esto, baja el res, se abre un camino principal lo
cazador, y dirige sus pasos. ácia los mas inmediato que se puede al parabosques, y sin mas guia que su memo- ge en qué se ha cortado mayor númeria llega al punto· que de§ea. Algu- ro de árboles. Los trabajadores conas veces .tiene qüe ernplear el cata· mienzan cortando los arbustos con cudor grandes estratagemas para que no chillos d"e monte: esto se hace por tase,aprove~hen otros de:sus de!eubri- reasi sefialando á cada hombre cien
mientos, porque si los que están em- varal! por día. Como en estos bosques

,
\

~L MOSAICO-MEXICA.NO,-TOMo VII.
se encuentran maderas muy duras, se
aplica el fuego cuando no és ba~tante
la hacha. Entre estos árboles hay algunos de mucho valor que se desprecian como inútiles, á menos qJe se encuentren en las inmediaciones de algun riachuelo que intercepte el camino, porque entonces se emplean en la
construccion de puentes, q~e-son á menudo muy grandes y fuertes para qúe
puedan soportar unos pesos tan ·enormes.
Si los árbojes de caoba no están ·agrupados y síen dispersion, se aumenta mucho el trabájo de la apertura del
~amino. Comunmente sucede que se
. tienen que abrir varias millas de camino y constr~ir rIJuchos puentes para un solo árbol, que al fin no produce mas que una vciga. Guaado-se ha
limpiado el camino de la: maleza se
. emplear azadas y-otros 'ins•
necesita
trumentos para aplanar la_s colinas y
las rocas, y preparar el térreno de modo que puedan pasar las' ruedas d~los
carros en que se condúcen las vigas.
Estando ya listos los caminos, lo que
sucede comunmente por el mes de Diciembre, comienza el corte al través
como se llama técnicamente. Esto s~
consigue dividiendo cada árbol de caoba al través y formando vigas segun
su largo, y muchas ocasiones sucede
que algunos solo producen 1.ma viga
•'y otros cuatro ó cinco del mismo tron-'
co. El motivo principal que hay para diyidir los árboles en vigas, es la
necesidad de igualar los pesos que tiene el ganado qué cargar, y por lo mismo, mientras ·mas grueso es el árbol,
mas pequefias son las vigas. No se
puede rem~ar siempre la desigualdad de los pesos, y hay constantemen-

223

te una reserva de bueyes _que se emplean en _ca.so n_ecésario. No es posíble evitar este inco11.veniente por la diferencia de tamirño de- los árboles de
caoba, pues las vigas de uno tienen 300 '
piés cúbicos, al paso que las del inme• ' ·
diato llegan á nril~s. Lá viga mas
grande que. se ha cortado en HondÚras, tenia las di~en~iones siguiente~:
17 piés de largo, 57 pulgadas de an.cho y 64 de grueso, midiendo 5168
píés !le superficié, y teniendo 15 toneladas de peso.
Aser~dos
lo~ árbo)es, se redu- .
cen las vigas por medio de la hacha
de la forma que tenian á la cuadrada.
Poi: este tiempo SI} acerca el mes de
Marzo en 'que deben haberse hecho
todos los preparativos. Entonces ·comienza la época de la condu~cion de
las vigas desde el punto e~ que se cortaron. Esta~operaeion se practica úni= '
camente en los meses-de Abril y Mayo, pues el resto del afio está 1a tierra
m_u y floja y mojada para que ,puedán.
pasar las cargas -Bin sumirse, y por lo
·mismo no se-pierde ni un momento
en la eonduccicm de la madera hasta
el rio. Una caadrilla. de ~uarenta
hombres~puede trabajar seis fónda·nas .ii ruedas de. cureña. Cada cai'ro
necesita. si-ete pares de bueyes y dos
conductores, diez y seis hombres que
corten alimento para el gan~do, y doce que c;arguen ó pongan las vigas en
los carros. Como es tan inte™o- el
Galor del sol, no puede trabaj~r el ganado de día, y por tanto _se .carga y
conduce la mad'.erá de nocne. Se CO•
locan _!as vigas ~ los carros por medio de una platafórma ó plano inclinado, por la cual.se van suhiendo á fuerza de brazos y sin otro ausilio mecá-

,.

y;_

\

�224

EL MOSAICO MEXlC.ANO.-Toaro Vll.

nico. Ya hemos dicho que la operacion de cargar y conducir la madera,
se hace durante la noche. Las hachas
para alumbrar se sacan del pino resinoso: los conductores y ganado llegan muy fatigados por lo comun á la
orilla del río antes de la fuerza del ROi,
y se echan al río las vigas marcadas
- co!l las iniciales del duefl.o. Las lluvias periódicas comienzan á fines de
Mayo, y como el agua cae á torrentes, e!1 pocas horas se ponen_intransitab1es los camino3, y cesa la conduccion, A mediados de Junio comienzan á crecer los ríos á una altura considerable: las vigas baj1µ1 entonces flotando la distancia de 200 millas: la
cuadrilla las va cuidando en unas canoas aplastadás para desembarazarlas
de las rarnai¡ de los árboles de las orillas, hasta que llegan á la boca del
rio, adonde las detiene 11na percha colocada del modo conveniente. Cada
cuadrilla sepax:a entonces sus vigas,
guiándose por las iniciales que les pusieron, hacen con ellas unas grandes
balsas, y las conducen así hasta los
embarcaderos de los duefl.os. Las sacan en seguida del agua, y les ruel ven
á aplicar el hacha para poner pareja
la superficie. Los estremos de las vigas qae se lastiman estrellándose contra las rocas del río, tambien se asierran. Despues de esto se procede á
embarcar la madera.
Los buques se hacen á la vela de
Walise, que es el principal puerto de
Honduras, y se dirigen para Inglaterra 6 algun puerto de América 6 de
las Indias occidentales, con su valioso
cargamento de caoba.
(Tbe f&amp;mil7 magulne,-Tnd. por T. 7 B.)

f •

EL MO~AICO MXXIC!:r;O.-To~o VII.

225

EIITADÍITICA DE LOS PAPAS,

He aquí la indicacion curiosa, f'ruto
·de un cálculo esacto, de los paises á
que han pertenecido los 256 papas que
han ocupado el trono pontificio desde
San Pedro hasta el actual papa Gregorio XVI 1 de las Galias, 17 griegos, 4 áfrical'los, 6 siberios, 1 sabino,
16 toscanos, 2 dálmatas, 4 sicilianos,
16 napolitanos, 2 sardos, 4 espaf'ioles,
7 venecianos, 8 milaneses, 15 franceses, 6 alemanes, 1 lorenes, l borgoñes,
5 genoveses, 2 piamonteses, l holandes, 1 portugues, l ingles, 1 candiota
y 134 romanos 6 de los estados pontificios.

EL TEMOR,

Y o ví en plácido dia
La espumosa corriente
De un veloz arroyuelo
En la arena perderse:
Ví al mirlo y la calandria
En las ramas mecerse,
Cantando y remedando
. Del amor los vaivenes:
Alegre mariposa
Ví revolar, cual suele,
Y en espinas de rosa
Sus alillas prenderse:
Y al contemplar ¡6 Celia!
Mi amor y sus reveses,
Mi desgracia y tus gracias,
Temblé, puesto que tienes
En tu mano mi vida,
En tu labio mi muerto.

.... . •nna.i.'i
Ul&amp;ftT
.
. Al '

AL ~D11,mcmo OWJli 81. LLA&amp;t6
DE LA

·•

■ 11 ■ IT .&amp;

NTES de que el olvido
sepulte la _memori_a ~e lo
que fué dicho ed1fic_10 y
•
- el tribunal que funernnaba en él, creemos no llevarán á mal
nuestros lectores las noticias que vamos á publicar, y que hemos copiado
de una relacion inédita que se imprimió en esta ciudad á mediados del ai'1o de 1820. En una parte de dicho
edificio se halla el memorable Patio
de los Naranjos, ó mejor dicho, la
Bastilla mexicana, donde las distintas administraciones que se han succedido detenían á los presos por opiniones políticas. En él estuvo relegado el célebre Dr. O. Servando T eresa de Mier el afio de 1823, por desafecto al imperio; y en él se suicidó
el desgraciado coronel D. Juan Yailez, el sábade 13 de Julio de 1839,
luego que se le comunicó que el consejo de gobierno habia negádole el
indulto de la pena capital á que en
Mayo de dicho •afio lo· habia sentenciado el consejo de guerra ordinario
que lo juzgó ___ . l\lil otros recuerdos
T oM, v11.- x.
2

ClUIT.IL,

de fatídica memoria podíamos hacer;
pero en el plan de nuestro periódico
son absolutamente estrafios1 y por eso
los omitimos, contrayéndonos solo á lo
principal.
El edificio está situado en un ángulo de la plazuela de Santo ~mingo, al lado izquierdo de la esquma Oriente Sur del cementerio del ~onvento, y para forma,r la puerta principal
de la entrada, se cortó oblicuamente la
esquina que debia formar, causa porq_ue f 1 vulgo la llamó la ~asa de 1~ ,
esquina chata. Para no lial:ér fastidioso este artículo, omitimos copiar
los muchos letreros que se hallaban
en las prisiones (en una de ellas encerró él gbbierno espaf'iol al ilustre
campeen de la independencia el Sr.
D. José María Morelos); baste decir
que los miserables presos solian distraerse escribiendo en las paredes y
en las puertas, con yerbas 6 con un
alfiler, !estos de la sagrada Escritnra,
acomodándolos á su situacion; imprecaciones contra sus jueces, y aun hor·rorosas esclamacionP.s llenas de rabia

�_,

226P

J

,

~

EL MOSAICO MEXICANO,_.:_ToMo VII.

EL MOSAICO MEXICANO.-T9M9 Vil.

si ~ lo fueren del secreto, pena de
excom.union ma11or: y otra junto al
dosel llena de escopleaduras circulares y oblicuas, _para que el delator y
testigos pudiesen ver desde dentro al.
reo sin ser vistos por él.

y desesperacion. En el arco princi- de damasco encarnado. En el estre•

..

pal de la escalera y mirapdo ácia den- mo del aalon que miraba al Sur, ha·
tro, babia una lápida _con ]a si~iente bia un altar·bastante bien decorad.o, y
inscripcion: ,
en su centro San Ildefonso, que reci1'Siendo Sumo Pontífice Clemente bia Já casulla de la santísima Vírgen
XII: Rey áe Espall.a y de las Indias María. En el lado opuesto y de.s·
Felipe V: 'Inquisidores generales auc- 1&gt;ues de una gradería de poco mas de
-cesivamente' los Escmo1¡. Sres. D. una~vara de alto, estaba la, mesa de
Juan de Camargo, Obis1m de Pam- los inquisidores, con sus tres sillones
plona, y D. Andr,.es Orbe y Larreate- cul,iertos de terciopelo carmesí con
gúi, Arzobispo de Valencia: Inquisi- franjas y recamos de oro, y sus tres
dores actuales.de esta Nueva"Espafia cogines ó almohadones correspondienlos Sres. Lics. D.· Pedro Navarro do' tes aforrados en-lo mismo. Un dosel
Isla, D. Pedro Anselmo Sanchez de c'lavado · en la pared, tatrtbien de ter'fag"l~, y D. Diego Mangado y Cla- ciopelo del mismo color con franjas y
vijo,· se .comenzó esta obra á 5 de Di- borlas de orc5. En él estaban las arciembre d~ 1732, y se acabó 'en fin mas i:eales, ·y apoyado en el globo de
del mesmo mes de 1736 afios, á hon- la 'corona un crucifijo, y al rededor:
ra y gloría áe Dios, y Tesorero D. Exurge , Dom,ine , judica éausam
. Agustín Antonio Castrj llo y, Collan- tuam. Ps. 73.-A su lado dos ángeles: uno tenia en una mano una olites."
·
va, y con la otra sostenía una cinta en
A la derecha de la escalera, en el
que se leía: Nolo mortem impií, sed
~orredor que mira al poniente, hay
ut ,convertatur et vivat. Ezeq. cap.
una puerta que.dá entrada á las salas
' 33.-En el otro lado habia qtro ánde audiencia y demas departamentos
·gel con una espada en la mano derede oficiales y ministros. ~n la pricha, y-en la izquierda otra cinta con
mera pieza estaban los retratos de los
este mote: Ad faciendam mndictam
inquisidoi:es, que !legaban á cuarenta,
in nationibus: increpationes in pOJJ11,·
con sendos rotulónes, en· los que se
lis. Ps.'"148 (1). Todó lo cual esta· decia el lugar de sú nacimiento, los
ba recamado de oro y seda, y era mas
afios de que murieron, y. aun la enantiguo que la casa, pues _lo bordó
fermecl.ad, los diversos empleos que
Roque Zenon én México el año de
~vieron en su carrera respectiva, el
1712. En la pared de dicho salon
año y dia de su cólocacion errfa casa,
que miraba al Sur· babia una puerte&amp;c. &amp;c~
cilla que conducia á las prisiones: oPor este cuarto se· entraba lll salon
tra en la que miraba al Poniente con
de audiencia, que tendria sus_30 va,
este rótulo: Mandan los Señores Inras de largo sobre 8 de ancho, el cual
quisidores, que ninguna persona enestaba magpificamente adornado: las
tre de esta puerta para adentro, auncolumnas y demas ó'matos arquitec- qu.e sean ojicif(,les de esta I nquisicion,
tónicos eran de órden compuesto, y
(1) No es sino del salmo 49..vers. 7.
los intercolumnios estabaJl 'cubiertos

227

diez de la noche, un embozado lt dice: "Pon tu persona im salvo, '!J huye
á francia." A1í lo ki,zo á la edad
de 21 aff.os; y á la de .25 tñno á esta
p,;íno11,, despue, áe haber corrid~ una
suerte no menos trágica IJue la del · '
baron de Trenck.

Bajada la éácalera que, oonducia á
Sobre la _puérta que daba · entrada,
las prisiones, habia un cuarto con un
torno, por donae se daba la comida á al patio de las prisiones y mirando á
los carceleros para distribuirla en los estai, babia una lápida de pieft;al
calabozos: en el mismo cuarto babia en ella una-inscr:-ipcion latina, qJ1etrados p~ertas, una de las cut1les condu- ducida al castellano deciit. "Rei;ancia á
patio bastante. espacioso, en do' Cárlos IV y Luisa; siendo Inquicuyo centro babia una.fuente y al~ sidor general de España el Escmo, .
-nos naranjos, y al rededor'cliez y nue- Sr. D. Ramon de Arce, . y de Méxi~o
ve calabozos: la otra ·conducia una los Doctores Prado,.Flores y Alfui:o,
prision bastante capaz, que los de la _ esta cárcel, que se halla.ha casi arruicasa llamaban ropería: y que se com- nada, se reparó y mejorl}, habiendo
ponía de tres_ó cuatro cuartos, de los quedado abierta por alguó tiempo paque el último parecia ser-el que mas ra que el público la fecoñociese, dia
había servido. En las parede11 de es- 9 de Diciembre del afi¿ del Seflor de
te último·cuarto habia varias poesías 1803, y el 4 del pontificado de nuesde A. C. y S., que compuso durante tro Smo. Padre ~io VII."
su prision: babia tambien algunas pinLas mas de las prisiones tenían de
turas del mismo A. C. y S., entre
l
•
ellas un paisage que representaba un continuaba todavia, lomó el pa.rtido-de buscampamento; entre las tiendas de cam- car un asilo en América, y logró acomopai'ia habia algunos árboles, y á lo le- darse en una de las plazas del consulado
d,e Veracruz-: - Desde este puerto Je condujos se distinguían mástiles y velas de jeron al ~bo de tiempo i esta casa lnquiembarcaciones: en el centro un alfé- sicion el afio de 1803: estuvo preso en ella
rez con !os brazos abiertos, y á póca diez y nueve meses, p~dos- los cuales se
distancia un hom):&gt;re embozado. De- le puso en libertad y regresó á su patria,
bajo de este paisage habia esta ins- visitando antes las A ntiUas y otras islas del°
&lt;Seno Mexicano. No contento.con esto, su
cripcion: Atravesando el autor A. C. espíritu inquieto lo hizo volver á México
y S. ( 1) el campamento de •• __ á las á los tres afios, y se h95pedó en el conven-

r

..

un

a

y

'
¡..

,.
,

.,,.
~-

(1) D. Antonio Castro y Salgado, natural de Vigo en el reino de Galicia, y subteniente de la columna de granaderos del
regimiento del mismo nombre. De resulta! de la aventura insinuada huyó á Francia, donde permaneció el tiempo que creyó suficiente para calmar la persecucion;
pero notalldo á su vuelta íi. Espal'ia que

to de Santo Domingo, para asegurar á los
inquisidores de su conducta: de aquí se
fué á los Estados Unidos internándose por
Tierradentro; y despues de haber corrido
sus principales ciudades, volvió á Veracruz por la Habana, á la sazon que era virey el Illmo. Sr. Lizana, quien dió órden
para que volviese á E.spaila, prohibiéndole
venir á América.

}
~

.,
,.,

-

i..

,,

.

�J

228

EL MOSAICO ME.JICANO.-ToMo VlI.

largo 16 pasos y l O de ancho, aunque babia algunas mas chicas y otras
mas grandes, dos puertas gi:qesísimas,
un agujero ó v~ntana con rejas dobles por donde se les comunicaba la
luz escasamente, · y una tarima de a·
zulejos para pone.r la cama. Detras
de los diez y nueve calabozos babia
otros tantos jardincillos, que llamaban
asoleaderos, adonde llevaban algunas
veces á los presos para que tomasen
sol¡°per~ construidos de manera, que
era imposible verse los unos á los oJos otros: últimamente estaban llenos
de yerba, y no cuidados como lo estuvieron hasla 1813.
Nos ha perecido muy conveniente
para concluir este artículo, dar una
idea de la solemnidad con que esta Inquisicion celebraba sus autos de fe,
copiando la relacion de uno de los
mas célebres que se halla en la O-brn
bastante rara hoy, titulada: Diario sar
grado y profano, que so imprimió en
esta capital en 1761.
"El día 11 de Abril de 1649, que
fué la domínica in alftis, celebró con
magnífico aparato el tribunal de la
santa Inquisjcion de México, aúto geJ,leral de la fe en la plazuela del V olador. Sobre un prgma elevado del
suelo mas de siete varas, se formó el
. anfiteatro tan capaz, que pudieron ha,·
ce~se en su ámbito repartimiel).tos pa.ra el tribunal de los sei'lor-es jueces¡
para los estrados de la Real Audiencia, con sus familias y s~fioras de distincion¡ para los as~entos de ar;nbos
~bildos, tribunales y clau~ro de la
real Universidad; para el altar de 1a
cruz verde, media naranja y gradas
que habían de ocupar los reos. Hermoseaban esta perspecti,•a colul]lnas

con arquitrabes, frisos y cornisas do
órden dórico jaspeadas, que formaban
el tribunal, corredores, balaustres, pa·
samanos&lt;, pirámides y gradas curiosa•
mente pintadas que rodeaban el cer•
co; cuyo costo llegó á siete mil pesos,
y la Tela que la defendia del sol á
dos mil ochocientos y ochenta pesos:
presidió el auto el Illmo. Sr. D. Juan
de Mayorca, auobispo de México y
visitador del Santo Oficio¡ y habiendo
comenzado á las siete de la maffana
con el sermon que predicó el Dr. D.
Nicolas de la Torre, electo obispo de
Cuba y &lt;lean de esta Santa Iglesia, so
coneluyó entrada la noche con la pro•
cesion de fa cruz verde, que restituyeron á su iglesia los padres domíl)icos.
Salieron CT\ él un calvinista y treinta
y nueve judaizantes en persona: en estatua cuarenta y siete difuntos y ocho
fugitivos. Fueron relajados para el
brasero en persona, trece, con quienes
se usó la piedad de darles garrote antes de ser quemados, menos con Tomas Treviño de Sobremonte, por su
insolente rebeldía y diabólica furia,
con que aun habiéndole dado á sentir
en las barbas antes de ponerlo en el
cadalso el fuego que le amenazaba,
prorrumpió en ec~ecrables blasfemias,
y atraia con los pié~ á sr los lefios de
la hoguera, en, Ia que tambien ardieron cuarenta y siete osamentas con
sus e~tatuas, y de los fugitivos ~liez.Fué este autó complemento de otros ,
tres particulares que se cel~braron en
los 11fios 8.l}teceder\tfs. El primero
en el cementerio de Santo Domingo,
donde se puso un tablado eminente; y
habiendo comenz~do á las seis de la
ma:fiana, se finalizó á las ocho de Ja
nocbe d,el día 16 de Abril de ~646: lo

..
EL MOSAICO MEXICANO.-To1110 VII.
presidió el Sr. D. Domingo Velez de
Asas. Salieron en él cuarenta juJaizantes y una estatua, los que se reconciliaron con la Iglesia: por otros
delitos, ocho.-El segundo se celebró
en el atrio de ll\ flql:J lglE;si~ (;at,d ral, con el miSIJl&lt;l lJJWJt9,, el~ ~3
de Enero de l6U1 salieI-On en fil veinte y un reos judaizantes reconciliados.
El tercero se celebró en la Casa Profesa de la Compaffía de Jesus, á 30 de
Marzo de 1648: lo presidió el Sr. Dr.
D. Francisco de Estrada y Escol:aQ~
Salieron en él un judaizante reconciliado, un mahometano sospechoso, una partera hechicera y cuatro por otros delitos¡ de los cuafes el mas célebre fué Martín de Villavicencio, á
quien por sus trampas llamaban uhos
Martin Droga, otros por sus maldades ltfartin. Lutero, y todos por sus
astucias y embelecos Martin Garatusa. Habiéndole hurtado á un sacerdote sus títulos de órdenes, se puso su
nombre y ejerció todas las funciones
sacerdotales, valiéndose de este ardid
para ganar dinero. Fué condenado
á galeras por cinco aflos y doscientos.
azotes. Declaró en su confesion, que
cuando oia confesiones, la absolucion
que daba era esta: Dios te tenga de
su mano, y á mí tambien. Cuando
celebraba misa, es • voz comun que
consagraba diciendo: Martin, ¿en qué
pararán estas misas?"

ENSAYO.
1118 8111

i'fA que la fortlllli\ impía
Me ha negad9 sus favores,
Mitigue la pena mia
De amor los gratos sabores.
tTe acuerdas, Delia adorada,
De aq&amp;ella noche de Abril,
Que con alma enamorada
Conmigo fuiste al pensin

229

tQue tras velo transparente

La luna ocultada estaba,
E iluminaba el ambiente
Pálida luz que ecshalaba1
t~u~ al ill.Hr do~ escbndia
\10 C\fl\ftfll iluC!linó,
&lt;aue amor formátlolo habia:
Y ella amor allí deseó? ~
tQue allí un árbol corpulento
Que ácia nosotros estaba
El cuadro cubrió un momento
Que á la luna trastornaba?
tQue en aquel feliz momento
Tu labjo juntaste al mi9,
Y el ruido se ilevó el viento
Por las márgenes del rio1
iQue á la sombra protectora
Que n.uestro 11mor encubría
Una avecilla canora
Nuestro beso repetia1
tQue eQ tu pecho reclinada
cabeza· yo tenia,
·
Y con ávida mirada
Y o s~ formas rec.orria1
tRecuerdas que en •la enramada,
Q~ for~ó naturaleza,
Estuvisteis. recosta&lt;la
De un á.tbol eq la corteza1
Allí escuché de tu labio,
De tu h1bio anacarado,
Aquel lenguage que el sabio
N Uf\Ca e¡tplicar ha acertado.
Contemplaba tu hermos11ra,
Y en ella me complacia,
Viendo la bella postura
En que el _~or te ponía.
Con vo~uptuosa mirada
Me llamasleis ácia tí,- - -Mi alma al cielo transportada. __ •
Y o no sé lo que sentí.

fllf

¡.a

Durana-o, Enero

31 de 1842.

l\11oun VILLAGORDO,

,

�•

EL MOSAICO MEXICANO.-To1110 Vil. ·

230--

BL MO~AICO ~EXIÓANO.-ToMo VII.
t

f

D. DIE&amp;O
DE VELAZQ~EZ.
.
.

• e

.

)

•

.

m

ooo,~+ooooo

---~--....-=----

ÓN Diego de Velazquez
y Silva, nació en Sevilla
el afi.o de 1599, y fué hijo de D. Juan Rodríguez
1de Sil va y de Doila Gerónima V el\lZ·
quez, ambos tambien sevillanos; y si
~só principa1merte, del apellido de su
madre con prefere¡:¡cia al ap¡llido paterno, fué tal vez porqne.~í se aeostumbra, aunqt1e no debiera, en algunas
partes de Andalucía; ó acaso- por un
esceso d.e patriotismo; pues el apellido de Silva, aunque de nobilísimo oti. mas de portugues
' que de
gen, tiene
espafi.ol. Dió Velaiquez desde sus
primeros afios, notables indicios de su
mucho ingenio, sobresaliendo en todos
los estudios á qye s~ dedicó, como si
para todos hubiera- recibido iguales
disposiciones dé la nat;ra leza; pero no
tardó en dar muestras de su estraordinario talento para la pintura, á cuyo
estudio le dejaron sus pad,res dedicarse esclusiva'1ente, poniéndole bajo la
direcciQn del pintor Francisco de Herrera (generalmente conocido bajo el
·nombre de Herrera el viejo), hombre
de carácter duro y violento sobremanera; por lo· cual, no pudiendo.sufrirle
V elazquez, pasó á la es.c uela de Fran-

' ~

pintura. -

••

231

mos dicho, c9Pió bastante las obras de de Góngora y Argote. Pero no ha•
los buenos ~aestros, copió aun muclio hiendo tenido por entonces·ocasion de
mas la naturaleza, de modo_que logró retratar á los reyes, se volvió á su pa•
formarse·un estilo propio y original, tria,
,
, .
'
estimando en ma~ como decía el misLlamóle á Madrid el afio de 1623.
mo V elazquez, ser prim,ero en la gro- el mismo Don Juan de Fonseca, · de
sería, que _s~gundo en la delicadeza.
quien.antes hablamos, de a-cuerdo con ·
Aconsejaban algunos á V elazquez D. Gaspar de Guzman, conde-4uquc ·
que imitase el e"stilo serio y.delicado de Olivares, pai:a que hitiese el retrade Leonardo de Vinci y de -Rafael, y· to de Felipe rV1 y los de lós irifantes
que procurase emular á aquellos dos · D. Cárlos y Cardenal D. Ferm\ndo:'"
admirables pintores¡,pero~ Velazquez, Acabó Ve]azquez el·retrato de 8.
que sJ sentía capa~ de ser primer-o en ~n 30 de Agosto de 16,23; y fué tan. á
su género, no quiso ser segundo. en gusto d~ cuantos le vieron,·que• en áotro; saQia muy bien ,que era impdsi- que! mjsmo instante (á los 24 de su
bl~ sobrepujar á Rafael en su estilo, y edad), le nombró el rey su primer pincomo I).O quería quedarse detras de na• tor, con la particularidad de que n,adie.
die, siguió una senda ~ueva, rica de en lo sucesivo habia. de retratarle sinó ,
ins~iraciones originales, y la recorrió él, como_ éÚen1an que hizo Alejandr:o
toda ella guiado por la luz de su vas- con Apéles. Este retrato que seg.un
tísima inteligencia. Hizo, en fin, lo todas las probabilidades es el que se
que solo pueden hacer los grandes conserva en el Museo de Madrid, se
hombres: perseguido por la e'nvidia y espuso entonces'en la talle Mayor frenpor la medianía, sufrió como Cristo- te _á las gradas de S~ F ~Í,ipe, para
balColon, tempesta_des y amarguras.... que pudiera este honrado pueblo mapero tambien como Colon; descubrió , drileiio _recrearse _en contemplar la
un nuevo mundo, y grabó su nombre imáien de su soberano." Es este ,reeJl el templo de la inmortalidad.
trato, verdade;ro "prodigio del arte, una
1
Siendo todavía IJlUY jóven, se casó de las· mas preciosas riquezas de ~u~sV elazquez con Doña Juana ]?acheco, tro riquísimo Museo, tal]tO qtle parece
hija de Francisco Pacheco, cuyo re- imposible al verle, _que aquel ·caba1Io
trato se consérva (aunque no están. a- · y aquel ginete no estén dotados devicerca de la autenticidad muy acordes · da y movimiento.
los pa_receres) en el _Real_ museo de
El primer cuadro de historia q-q_e
Madrid. A esta capital vmo -en el a- pintó de órden de su magesiad, fué el
fio de 1620, donde fué muy agasaja- de la espulsion de los moriscos por el
do de todos cuantos tu vieron ocasion rey D. t'E)lipe 111, que acabo Velaz- •
de conocerle,, especialmente de Don quez' en el ai'io de 1627. Pintó esta
Juan de_ F~nseca y Fig~éroa, por cu- historia.en oposicion á otros tres pinya mediac10n trabó amistad con los tores del rey (Eugenio -Caxés Vicen~as sobresali:ntes ingenios de esta ca- cio Carduchi y Angelo Nardi); pero
p1tal, Y_ retrato co~ su a~ostumbrada habiéndose su cuadro !!Ventajado á toperfecc1on al aqnurable p6eta DJ,uis dos los &lt;lemas, fué elegido paro colo-

. '

' .,.

•

&lt;

M:

cisco Pacheco; profesorJe un carác•
ter dulce y mas instruido en la teoría
q_el arte que en la ejecucion. Lueg.o
que Pacheco conoció la gran disposicfofi de su discípulo y su inclinacion
á pintar la naturaleza, le dejó que se
dedicase á ella con toda libertad, y
que pintase objetos inanimados que
ejecutaba con facilidad y esactitud.
Permitió que se conviniese con un aldeanito para que le sirviese de modelo en sus diferentes actitudes ( 1 ), y ha·
biéndole así copiado varias veces, se
llevó con estos ensayos la admiracion
de todos los inteligentes y tambien de
su maestro mismo. Estudió las estampas de las obras de Rafael y Miguel Angel, y otros célébres pintores,
copiando ad·emas algunas tablas ori·
ginales de las que habia en Sevilla,
con lo que. adquirió mucha facilidad
y soltura; pero aunque como· ya he(1) TeÓia (Velazguez) cohechado un
aldeanillo apren~ que le servia de modelo en diversas acciones y posturas, ya llorando, ya riendo, sin perdonar dificultad
alguna, y por él hizo ,muchas cabezas de
earbon y realce en papel azul y de otros
muchos naturales con que grangeó la cert~za en el retratar.-PacAeco.-Arte de la

t

.,

-, .

./.

,

�1'&lt;'

t'

gL MOSAICO MEXíGANO.-ToMo Vll.

...

\

- ._\

.

· carse en el salon g~ande ,¡lel Palacio
del Buen Retiro (2). • Nada dirémos
del de la rendicion de ~reda, conocido con el nombre ue las lanzas, porque -ademas de ser universalmente co•
nocido coino la obta maestra de la escuela espa!'iola, nós parece esta emine11te -compo~icion superior á todo
c~ant'o pudiéramos.de~ir en alabanza.
suya. liállase añora este cuadro en
-~1 Museo de ~adr.id para delicia y
admiJ1acion de tq,dos los inteligentes.
Fué escelente_ Vélazquei, no solo
en el género histódco, sino· tambieñ
en todos cuantos emprendió, resum'iendo en si--sola las diferentes calidades
4e pu.en-dibujante, admirable .colorista, y- escelente eompósitor, . En todos
los géneros h~ dejado inimitable~ modelos, sie~do de admirar que en.todos
haya-sob~esa1ido como si á ca_da uno
eñ particular se hubiera dedicado es' '
clusivamente. :Véase si no su cuadro,.
llamado de los borrachos, qué no parece sino que toda sü vida la pasó el
autor estudiando los efe,etos del vfoo,
s·obre la fisonomía de los secuaces de
Baco; y véa~e en seguida el d«r la _coronacion de ' Nuestra S~ilow, digno
de· competir con los. mej9res de la escuela '.italiana. tPues que ·dirémos
de sus retratos? A,m se conserva,en
la galería del '¡lalacio.Dotía, en Roma, ,el que hizo nuestro Velazquez,
, de~ pJipa Inoc~ncio X, de.quien todavía refieren los cicer,ones, que habien(2) . Entre los ~uchos objetos-preciosos
de que nos han ptivado nuestras frecuentes gueháS, tlo 1:íay acaso jiñ.gdno cuya
pé¡dida sea tan doloro~ para- nuéstros artistas como la de !!Ste cttadro, que debió de
ser admirable, puesto que fué el único que
firmó Velazquez.

do i-w dia El!Ílrado el c:imarero de
S. S. en la antecámaTa donde S'e halfaba el retrato, •se volvió á salir diéiendo a diferentes cortesanos que estaban en la pieza in.J;P-.,ediata, que hablasen_ quedo, porque )&lt;;&gt;s estaba escuchando S.
Esta anécdota, aun cuancl'o no sea :cierta, prtieba á lo meilos la alta ~stímacion:que se hace en Roma dél susodicho retrato. '
Otra ~écdota refieren álgunos auto.res, relativa al retrato de D. Aqrian
.Pulido Pateja, caballero del órden de
Santiago, capitan general de la arma~da y flota de Nueva-Esp'afia, que f~é
uno de los pocos que firmó Velazquez.
Dicen- que estand_o un dia pintando en
sú ~studio (que l_o tenia dentro del palaciq en la galería que llamaban del
Ciério; qu'e solp trnian llave S. rd.
y él), entró el rey, segun su costumbre, ii v'eile pintar¡ y-habiendo reparado en el tetrato que se hallaba enfre otros lienzos en un tincon de la
sa_la:, le dirigió la palabra,_diciendo:
Quéi todavía estás aquí? Nó te lie
d:espacltadó yd, ¿có'1Ao no te ·vas?
· Hasta q~~ h_abiendo observado que
permanecia irunó~j l su capitan general, se acercó al retratg y dijo á V~la:zquez que modestamente ctisimulaóa: Os áseguro que _engañé. Po·seia áun no ha muchos ai'ios este retrato el cfctque de Aréos.
Hay en, el Museo de Madrid Ull
Óristo crucificado de Velazquez, que
es una ddus mejor;s producciones y
que estuvo por mucho tiempo en la
, íglesia de S. P lácido. Regalóselo á
S. M. D. Fernando VII, el duque de
f5. Feri:iando.
Dos viages hizo Velazquéz á Italia: el primero en ef año de 1629, ha-

s:

de

me

RL MOSAICO MBXIOANO.~'l'onrn VII.

283

bréndose embarcaJio en Barcelona con que enviar con él algunos de s11$-criaD. Alonso Espínola, marques de los . dos siempre que sali14, para que escolBalbases, capitan general de las ar• tasen su persona.
mas espaliolas en los Paises-Bajos,
y el segundo en et afio de 1648,, con
embajada estraordinaria cerca del pontífice Inocencio X, para comprar gran
número de pinturas origin~les y está- .
tuas antiguas de las ·mas celebradas
que hay en Italia. Salió de MadÍid
en Noviembre de dicho afio de 1648,
y se eml¡arcó en Málaga con D. Jaime Manuel de Cárde~s15, duque de
Nájera, que iba á Trento á esperará
la reina Dofia Maria Ana de Austria,
hija del emperador Fernando 111 y
de Dofl.a Maria, infanta de Espafia.
Desembarcaron en Géno~a, y tanto
en esta ciudad como en todas las que
habitó Velazquez, fué en estremo agasajado y atendido por cuantos tu vieron
la dicha de conocerle. Pasó en Italia año y medio en,su primer viage,
la mayor parte del tiempo en Venecia, ciudafl á que era en estremo aficionado por hallarse allj lo mejor de·
Ticiano, Tintoreto y Pablo V erones,
pin!8do al fresco en el templo de San
M'.árcos, en el palacio de los duques,
~y en la sala del gran consejo.
Copió. un cuadro de Tintoreto ,
que representa á Cristo comulgando á
sus discípulos, ¡obra aá'mirablel que
trajo á España y la regaló á S. M.: y
hubiera permanecido mas tiempo en
aquella patria de tantos grandes pintores, á no habérselo impedido la inquietud que le causaban las guerras
en que ardía entonces la república veneciana. Era tanta la inseguriddad
con que se vivia en aquella ciudad,
que tenia el embajador de Espaf'ía, en
cuyo palacio estaba alojado Velazqttez,
ToM, vn.-x.
3

En las dos temporadas qu~ pasó

V.elazq_oez en Roma, estuvo alojado y
servido en el Vaticáno con todo rega•
lo; pero deseoso de hallarse con mas
libertad y en sitio mas á propósito para trabajar durante el v~rano, logró
(aunq'uo fué necesario para ello que
negociase el embajador de Espai'ia D.
-Manuel de Zúfijga y Fonseel\, con4e
dé Monterey, con el gran duque de
Toscana), por el alto apr~c~o que este liacia de nuestro •píntor, qull se_ le
a posentase en el palacio ~-villa de los
Médicis, que está en la Trinita de
monte en la parte mas alta y mas airosa de Roma. Allí parro algunos meses, hasta que habiendo sufrido. un
fuerte ataque de tercianas, se lo llevó
el embajador á su casa pata que estuviese mejor atendido -y cuidado, como
correspondía á: un hombre tan erAinenfe. • Dos 1;uadres-0riginales·pinló
Velazquez en su primer viage-á Ro,
roa, y ambos tra1~0 á E@paña para ré-galárselos aL rey,. quien los mandó
colocar en el Buen Retiro. El uno
representa á los• hijos de Jacob pre:·
sentando la túnic~ ensangrentada .de
José, y el otro á Vulcnno en su fragua rodeado de sus cíclopes, a.robos
de estraordinario mérito y dignos de
su-autor: hállase el segundo actunJmente en el Museo de .Madrid, y el
primero en el Escorial, en.la sal11,_ de
capítulo.
Volvió Velazque2i á Espafia despues de tres años de ausencia; y ~u11q11e hubiera deseado pasar por Paris,
p~ra lo cual obtuvo pasaporte del em- .
bajador de F1ancia, no se resolvió á

'

�\

'

EL MOSAICO MEXICANO.-Touo ' Vll.
hacerlo por la inquietud de las guerl'll8j y así habiéndose embarcado ~n
Génova, llegó á Barcelona á mediados de Jonio de 1651. Vayiaron poco despues las estatuas y- bajos-relie.. ves que habfan traido los escultores
Gerónimo Fe!'rer, que vino de Roma
para el efécto, y _"Don_iingo de la Rioja, esceleote estatuario madril~fio.
Dióle S. M. poco despues de su
llegadar ~l destino de aposenta1for ma:yor de pálacio; m(jrCed que fué para
él de mas perjuicio qoe ·provécho, pues
le obligaba á e~plear en su desempeflo -muchas horas, durante las cuales
hubiera podido adquirir nuevos títulos á la inmortalidad. Entrinces fué ,
éuando pintó aquel célebre cuadro que
ahora está en el Museo de Madrid, donde se ve á V elazquez Tetratando..áJos
· reyes, cuya imágén se refleja en un
espejo. Están tambien retratados en
él, la infanta Dofia Margarita María
Ana de Austria y otros personages,
entre ·quienes se-- hacen notaliles por su
nunca vista fealdad, la enana MariBárbola, y el enano Nicolasio Pertusato (3). De ~te cuadro,· que algunos ápellidan el mejor de cuantos pintó Velazquez, dijo Lucas Jordan habiéndole preguntado Cárlos II, que
¿qué tal le parecia?-Sewr_, esta es
la teowgiá áe la pintura; queriendo
dar !!in duda á entender que así como
la teología-es superior á todas las demas ciencias, así era superior aquel
cuadro á t()(ios los demas¡ "}&gt;eto con
perdon sea dicho del Sr. Lucas, nosotros no conocemos cuadro alguno superior á la ren.dicion de Breda.
(3) Poseen en el dia el boceto original
que hizo Velazquez para este cu~dro, los herederos de D. Gaspar' de Jovellanos.

Acompaf16 Velazquez al rey en
la jornada que h:izo á Aragon en }642,
para pacificar el principaoo de Cata·
lui'la, y vol vióle á acempafiar en la que
hizo dos afios despu8!1 para recuperar
á Lérida oprimida por las armas francesas, como lo verificó ~1 domingo 30
de Julio de 1644, con cuyo motivo le
retrato armado de punta en blanco y
á caballo, como entr-0 en la ciudad.
Fué tambi~ acompafiando á S. M.
en la jornada que .!}izo -á Irun en el
año de· 1660, para conducir hasta las
fronteras de Francia á la infanta Dofla Maria Teresa de Austria, prometida en matrimonio á Luis XIV, á
quien fué entregada el 7 de Julio en
la cªsa de la Conferencia, situada en
la isla.de. los Faisanes, donde un afio
aht~s el cardenal Julio Mazarino y
el co~de duque de S. Lucar, habian
ajustado las paces entre ambos reyes,
el católico y el cristianísimo. _Puso
este en manos de D. Diego V elazquez
el regalo que traia para el rey de Espafia, que consistía en un toison de
diamantes y un relox de oro guarnecido de piedras preciosas; todo lo cual
entregó nuestro pintor á Felipe IV
en el palacio del castillq de Fuenter.
rabia."
Cuando volvió Velazquez á Madrid se había estendido la noticia de
su muerte, con lo que su vista llenó
de alegría á sus numerosos amigos;
pero pronto se convirtió esta ale~r~
en lágrimas y luto. El sábado ult1•
m() de Julio del µ1ismo afio, dia de S.
Ignacio de Loyola, habiendo estado
Velazquez toda la maiiana pintando
en palacio, empezó á sentir grandes
sudores y angustias en el estómago y
en el corazon, con lo que tuTo que re-

EL MOSAICO ~EXICANO.-ToMo VII.

235

tirarse inmediatamente á ,su cas;i en
dichos,Jo prueba la respuesta que dió
estremo desazonado. Empezóle á aun dia al rey,,., cuando le dijo que no
sistir su médico Vicente Moles,
faltaba quien dijese que toda su habienvió el rey, cuidadoso de au enfer- lidad se reducía á saber pintar una
medad, para que le a.sistieraa á sus tal&gt;eza; á que respondió:' :rSefior,mumédicos de cámara los doctores Mi- ·cho me favorecen, porque yo no 8é
guel de-Alva y Pedro de Chávarri· que haya quien la sepa pintar." Havisitóle tambien de órden de 8. M.
biéndose visto precisado en otra ocaAlfonso Perez de Guzman el Bueno,
sion á borrar parte de un esceJente
arzobispo de Tiro y patriarca de las
-retrato. que habia hecho del rey á ca.,_
Indias, para su consuelo esp_irituaÍ;
hall&lt;.&gt;, porque todos, .cual por eovidia
¡pero todo fué in útil! El viérnes 6
cual por ignorancia, lo tachaban d;
de Agosto1 afio de 1660J dia de lá
algun defecto, ·puso en -el lienzo borTransfigurac,ion d~l Señor, despües
rado la siguiente firma; i ,Didacus Vede haber recibido los santos sacramenlaz,¡ue-z, regÍ.$ pict~r, espinxit " con
tos Y otorgado poder· para t~star á su
l~ que di~ prueba no mell'Os d~ ingeamigo D. Gaspar de Fuensalida, á nio que de modestia. HaHándose,en
las dos de la tarde y á los 61 de su eel Escorial con el rey, y deseando esdad,- dió su alma á quien para tan- te reco~pensarlll de algnn' modo por
ta admiracion del mundo le habia sus mochos méritos y alto talento le
criado.
dijo que eligiese una de las tres ó;deEra D. Diego de Velazqtiez de mas nes militares, y eligió Velazquez la
que mediana estatura, muy bien pland~ la ca:b~llería de Santiago, cuyo hátado y en estremo galan de su perbito rec1b1ó en el convento de religiosona, :como se ve por su retrato de sas de Corpus Christi,_ por mano de
cuerpo entero que colocó en el estreD. Gaspar Alfonso Perez de Guzman
mo izquierdo del cuadro de las lanel Bueno, conde de Niebla, el dia de
zas, entre los soldados espafioles que
S~ Próspero, viérnes 28 de Noviemrodean al marques de Espínola, y en
bre del año de 1658¡ siendo su 'padri'.
el que se representó á sí mismo reno el Exmo. Sr. D. Baltasar Barroso
tratando á los reyes. Su trato era ade Riv~ra, marques de .Malpica, comable y agudo su ingenio; ni envidió
mendador del órden de Santiago. Rela gloria de los demas, ni dejó siemfiere el buen Palomino, que. habiénpre que pudo de favorecer á los pin~ose retardado el despacho de Jas
tores, como lo ejecutó con Miguel
pruebas por algun accidente ocasioColona y Agustin Miteli cuando vinado sin duda de la -emglacion, mannieron á Espafla; y sobre t~o con it
d_ó el rey al marques de -Tabara, precélebte Pedro Pablo R_ubens, de quien
sidente de órdenes, que le enviase los
fué grande amigo cuando vino de eminformantes, porque tenia que decir
bajador estraordinario del rey de In.
en las pruebas _de Velazquez; y que
glaterra, para _tratar las paces con Eshabiendo venido, dijo el rey: "Poned
pai'ia, por disposicion del archiduque
que á mí me. consta de su calidad:"
Alberto. Que era muy agudo en sus
con lo cual no fué menester mas ec·

y

n'.

�236

...

sámen (4). En_el afio de 1650, á los
51 de su edad, recibió Velazquez el
título de académico romano.
Celebráronie $US ccsequias con la
mayor solemnidad en la parroquia de
San Juan Bautista, en cuya capilla·
mayor fué colocado su· cnerpo en un
túmulo 9.ue le estába pTevenido, donde permaneció todo ~uel -0ia y el siguiente; vestido con el manto capitular, don la rója insignia en el pecho,
y con sombrero, espada, botas y espuelas, como se acóstumbra cqn los
caballeros de la órden.
De allí lo llevaron ,algunos artistas
basta la bóveda de D. Gaspar de,
Fuensalida, donde halló eterno d~scanso e1:cuer-pQ del pintor ~a-s eminente que ha producido nuestra patria.
Consagróle un epitafio sn discípu-lo D. J unn de Alfaro, insigne cordobes, en el que re~umió en breves palabras los principales sucesos de su
vida.
(Noticioso dt ambos Múnddtl.)

(4) No podemos a.firmar con certeza
lo que se cuenta haber 'sllcedidó en palacio

luego que Velazquez concluyó este cuadro
( el que llamó Jordan la teología de ra pintura). Aseguran que habiéndole visto el
rey finalizado, dijo que Je faltaba una cosa
esencial; y que tomanclo S. M. la tablilla y
pinceles, pintó sobre el pecho del retrato la
cruz de Santiago.
Cean Berm,u,dez. • Dice. hist. de prof. de
Bel)as artes en Esp. T : V.
'
Esto mismo hizo Na_poleon con el céJ: .
bre Luis David, pintándole en iln' retrato
la Legion de Honor.

l

EL MOSAICO MEXIOANO.-ToMo VII.

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo VII.

237

IMPRESION.

Máquina para o{;OJT1poner y distribuir las letras ó típos.-M. El baron
Seguier ha hecho a la sociedad de apimacion una éomunicacion que pare.ce anunciar··una revolucion importante en la impresiQn.
Despues de diez . y ocho afios de
trabajos, M. Gambert, antiguo maestro de matemáticas en An_gers, ha logrado imaginar_y construir una máquina para componer y distribuir las
letras ó tipos. És suficien~e echar en
la tolva de esta máquina 1os tipos de
una forma de impresion, para que sean
c1asiñcados por un plan inclinado de
modo que puedan componerse en seguida á voluntad por las tedas de un
teclado. Los 296 caracteres diferentes que componen 1a caja de un impresor, son antes divididos en 25 series
por un movimiento oscilatorio de la
tolva y del plan indinado. La mas numerosa de estas series no contiene mas
que 15 muestras de caracteres, cuyo
espesor no es igual, y que se separan
á voluntad del compositor que to·c a el
teclado pasando sobre las planchas
provistas de agujeros como una cerradura, agujeros que no permiten sino
que pase uno solo de los caracteres á
la vez.·
Pa11ece que con este aparato se podrán levantar 124,000 letras en 8 horas de trabajo, mientras q1,1e un compositor hábil, por los procederes actuales,
no J&gt;Uede levantar mas de 12,000 en
el mismo espacio de tiempo.
Si el problema de la compqsicion ó
la mecánica está resuelto, como parece pensarlo M. Seguier, podemos asegurar que no con~cemos todavia todo
el poder de 1a impresion.
.

. t

(Ibis rubra.)
'™i.~.&lt;J!'!
· ~ARECE increíble que un
~-~ pájaro que ha hecho un

papel tan distinguido en
la historia mitológica del
antigno Egipto, y que .se encuentra
tan frecuentemente representado en
los ,monumentos primitivos de aquel
pa.is, y trasmitido á nosotros en multitud de momias de forma diversa_, haya sido tan ,poco aonocido de los escritores modernQs hasta últimamente;
pero esto es en verdad lo ,que ha suce-

(Journ. d. Connale ut.)

1

L

J

,.

dido. El escelente ornitologista Belon, que viajó por Egipto á mediados
del siglo XV1I, creia que la cigüeiia
era el verdadero ibis de los antiguos.
Pocock .sostenía que este ,pájaro era
una eapecie de grulla, y De Maillet
conjeturabaJ que bajo el-nombre de
ibis se comprendian todos los pájaros
que !devoran los reptiles noc-i:vos que
abundan en las tierras inW1dadas. Berr.ault fué -el primero 4ue lle equivocó,
creyendo que.el ibis de la antigüedad

�~L MOSAICO MEXlCANO.-ToMo V1I.
238

~

239

EL MOSAICO MEXICANO.-ToMo VII.

era una especie de tántalus, y esta opinion la adoptaron todos los naturalistas del siglo pasad.o. Brisson, Buffon, Linneo y Latham, tambien dieron crédito á la especie, y el tántal us
ibis de estos dos últimos autores fué
universalmente considerádo como el
pájaro sagrado. El aventurero Bruce fué el primero que pÜso en duda
tal conjetura, é indicó la semejanza
que habia entre las figuras representadas en los antiguos monumentos, las
momias que se conservan en los sepulcros egipcios, y un pájaro comun
que -vive en lás orillas del Nilo, y que
es conocido de los árabes bajo el nombre de Ábou-hannez; pero no se averiguó la verdad hasta el regreso de la
espedicion francesa que invadió á Egipto. Los Sres. Geoffroy, Saint-Hilaire y Savigny hicieron una comparacion anatómica entre las momias
antiguas y varios individuos vivos que
llevaron á Francia. De resultas de
este ecsámen r~lificó M .. Cuvier, el áaserto de Bruce, y restituyó á la ciencia un pájaro, que despues dé haber
sido por muchos siglos el objeto del
culto de una nacion entera, estab~ olvidado y era enteramente desconocido
de los naturalistas modernos, é indicó
al'mismo tiempo los caracteres distintivos que constituyen el género ibis
de M. Lasepede, establécidos antes
por el mismo M. Cuvier en la primera edicion de su reino animal.
Aunque el pájaro que vamos á describir es natural del nuevo mundo, los
ornitologistas lo han comprendido bajo el mismo género que el ibis de los
antiguos. Esta y otras especies que
se encuentran en el antiguo y nuevo
continente, forma parte de un grupo

que pertenece á la clase de los ardeyae, caracterizados por un pico, largo
y delgado, casi cuadrado en su base,
adonde tiene menos ancho que en la
cabeza, casi derecho hasta la mitad
de su tamaf1o, y cuya parte restante
se inclina gradualmente ácia abajo,
desvastada la punta y sin ninguna abertura, con las narices situadas cerca
de la base del pico, al principio de una cavidad ó abertura que tiene por
ambos lados de su superficie superior
hasta la punta: la cabeza y algunas
veces el pescuezo está mas ó menos
desprovista de plumas, segun la rasa
á que pertenece el individuo, los dedos de los piés unidos en su base por
medio de una telilla, y el de atras colocado algo mas arriba de los otro~,
"Runque tiene el tamaño suficiente para descansar en tierra. Muchos de
estos caracteres se desvían de los
que distinguen á las cigüeiias y otros
individuos de la familia á que perte•.nec; el ibis, aprocsimándose á los
chorlitos que están colocados en los
límites de la familia vecina de los scolopaciadae.
El ibis escarlata es uno de los pájaros de mas hermoso plumage cuando ha llegado á todo su tamaño, y entonces tiene de veinte á veinte y cuatro pulgadas de altura. El color del
plumage, como su nombre lo indica,
es enteramente escarlata, esceptuando
los cañones de las plumas de sus alas,
que son negros.
.
Lo parte desnuda de los carrillos,
y el pico, piernas y piés son de un
color rojizo bajo que tira á moreno :
las piernas están cubiertas de escamas
grandes. Cuando nacen tienen un
color negruzco bajo que pronto se

convierte en color de ceniza y despues
en casi blanco: esto sucede cuando
principian á volar; despues del segundo cambio de plumas, comienzan á
tener un ligero tinte de colorado, que Traduccion del ingles dedicada á la Seflose va haciendo mas claro, notándose
rita J...... B ......
primero en las plumas de la- rabadilla, y despues en los lados y partes
A alegría me abandonó entera:
superiores del cuerpo: se aumenta su
brillantez conforme va creciendo el mente el día que tú te separaste de m1
animal. Esta hermosa especie es na- lado para subir á un grande navío -ytural de las regiones tropicales de A- atravesar el vasto Océano. ¡Ah! yo
mérica, y frecuenta la orilla del mar lo maldije al vagar por sus playas,
y las bocas de los ríos en _grandes pues que me separaba de mi Willie.
bandadas, alimentándose de insectos,
Has seguido muy lejos tu destino por
pescado conchudo y otros mas peque- en medio de las ondas, y te has•bati·
ños. Se oculta generalmente duran- do muchas veces contra las flotas de
te el calor del día y en la noche. De- Francia y de España. El beso do
posita su nido, que está muy sencilla- vuelta vale ciento de despedida; ya he
mente construido, en las espesuras de recobrado á mi Willie.
los bosques. Cuando se les coge peCuando el cielo estaba sombrío, y
quef1os es muy fácil domesticarlos sin cuando los vientos rugían enfurecidos,
que desmerezcan. Asegura Del_a~t yo me sentaba en la arena, llenos los
que se propagan en estado de ooutiv1- ojos de- lágrimas; y pensando en el badad, y M. Delaborde nos habla de un jel que conducía á mi Willie, deseaba
individuo á quien conservó por mas que la tempestad descargase toda su
de dos años, alimentándolo con pan, saf1a sobre mí.
pescado, y carne cruda ó cosida. _Le
Mas ahora que tu hermoso navío
gustaban mucho los gusanos de tier- está anclado en el puerto, ahora que
ra, y seguía al jardinero cuando tra- mi viagero rep.osa tranquilo en el ho- '
bajaba para procurarse esta clase de gar, el mugido de los vientos que ar- ·
alimento. Descansaba por la noche rojan la negra espuma del mar sobre
encima del palo mas alto del galline- la costa de Juch-Keith, es armonioso
ro, y por las maflanas salia á volar para m_í.
alejándose mucho. Es probable que
Cuando brillaban las luces y resonuestro clima sea muy variable y frío
naba el festivo estallido del cañon;
para un pájaro tan delicado¡ de lo
cuando la noticia de una grande viccontrario figuraría de un modo distintoria regocijaba todos los corazones,
guido en nuestras mesas y gallineros. deploraba yo á solas los peligros de
Los ibis son muy comunes en la Flo- la batalla, y tu gloria no era bastante
rida.
para consolarme.

WILLIE EL VIAGJRO.

11

(The Family Magazine.)-Trad. por T. y B.

Mas ahora yodrás ya referirme la

�24.0

EL MOSAICO MEXIOANO.-ToMo VII.

historia de tus valerosa(aventuras, y
de tus gloriosas cicatrict&gt;s, y ei al es.A uno que queria llevar al teatro á
cuchar tu barracion algunas lágrimas
una
señora casada, le dijo ,u marido
se mezclaren á mi sonrisa, siempre
el
sig,,iente
esta las aventajará, pues las descripciones de la guerra son agradables
EPIGRAMA.
despues que el peligro se ha pasado.
¡Ah! ¡cuán grande es la incertidumbre de los amantes cuando están seTe empeflas mucho en llevar
parados! cuando los ojos no pueden
A la comedia á mi esposa,
cspresar los sentimientos del corazonl
De un amigo t4Ué otra cosa
Muchas veces el ma(tierno y mas arMe
pudiera yo esperar?
diente se vuelve inconstante, y el amor
Mas no lo puedo aceptar
mas fiel tiene su marea como el mar.
Y te agradezco el favor.
U na que otra ocasion •• - ••• tcómo
habia yo de poderlo evitar'L __ ••• me
Otro dia tendré este honor
ponia á reflecsionar en si el amor poQue cede en mi beneficio,
dia cambiar de lenguage, lo mismo
Y reservo tu servicio
que varia sus tonos el pájaro en el
Para cuando esté de humor.
bosque ____ Mas ahora no quiero ya
saber si tus ojos se han cstraviado; bás[Copiado.]
tame que tu leal corazon no se haya
olvidado de mí.
Yo te doy la bienvenida, despues
de que has surcado los mares y los
rios, arrostrando los peligros en busca do renombre; despues de que has
SONETO.
aumentado los anales de la fama con
El lento murmurar de esa corriente,
nuevos hechos gloriosos, yo te doy la
El susurro apacible de las hoj&lt;\S,
bienvenida, ¡oh viagero! á tu Jeanie y Y de lu cara las megillas rojas,
á tu hogar!
Cautivan á mi pecho tiernamente.
Bastante parte de tu vida has dediBrilla la luna, y en quietud la gente
cado á buscarte un lugar en el libro Al su eilo dan pesares y congojas,
de la gloria; has humillado la altivez En la fuente el coral del labio m ojas,
Y bulle y salla de placer la fuente.
de la Francia, de la Holanda y de la
No se oyen ya los sones de la lira,
Espafia; bastantes lágrimas he derra- Ni el sencillo cantar de los pastorP..s,
mado por tí¡ ya no me volverás á a- Ni volar á la tórtola se mira:
Duermen hasta las piedras y la&amp; flores :
bandonar¡ ya no quiero -separarme de
Solo mi corazon gime y suspira,
mi Willie.
Adela ida divina, tus rigores.(•)
A . .A. F.
CASCA.LES.
Febrero de 1842.

..

A ADELAIDA.

-·-

(•) Improvisado.

.,.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="59">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2988">
                <text>El Mosaico Mexicano</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479320">
                <text>El Mosaico mexicano ó colección de amenidades curiosas e instructivas. Del 1° de octubre de 1836 al 15 de marzo de 1837 la frecuencia de la revista fue quincenal, sin embargo, según indican el Diccionario Porrúa y Guillermo Prieto, de 1840 a 1842 fue semanal. En el primer tomo fungió como editor Isidro Rafael Gondra; del 2 al 7 el editor fue Ignacio Cumplido y el director Victoriano Roa. Cuando Ignacio Cumplido se hizo cargo de la edición, en abril de 1837, el contenido y la presentación de la revista sufrieron un cambio muy importante; los trabajos poéticos aumentaron a partir de ese año, pues se registra el ingreso de los integrantes de la Academia de San Juan de Letrán a la redacción de El Mosaico. Cabe destacar la calidad de la tipografía, los grabados en madera y las litografías, muchas de ellas procedentes del Portal de las Flores número 5. El Mosaico mexicano desapareció a mediados de 1842 debido a su alto costo y la imposibilidad de los suscriptores de adquirirla.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="147270">
            <text>El Mosaico Mexicano ó colección de amenidades curiosas e instructivas</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="147272">
            <text>1842</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="147273">
            <text>7</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="147274">
            <text>10</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="147275">
            <text>Marzo</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="147276">
            <text>5</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="147277">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="147291">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753460&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147271">
              <text>El Mosaico Mexicano ó colección de amenidades curiosas e instructivas, 1842, Tomo 7, No 10, Marzo 5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147278">
              <text>Publicacion periódica</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="147279">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="147280">
              <text>Arte</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="147281">
              <text>Literatura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="147282">
              <text>Poesía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147283">
              <text>El Mosaico mexicano ó colección de amenidades curiosas e instructivas. Del 1° de octubre de 1836 al 15 de marzo de 1837 la frecuencia de la revista fue quincenal, sin embargo, según indican el Diccionario Porrúa y Guillermo Prieto, de 1840 a 1842 fue semanal. En el primer tomo fungió como editor Isidro Rafael Gondra; del 2 al 7 el editor fue Ignacio Cumplido y el director Victoriano Roa. Cuando Ignacio Cumplido se hizo cargo de la edición, en abril de 1837, el contenido y la presentación de la revista sufrieron un cambio muy importante; los trabajos poéticos aumentaron a partir de ese año, pues se registra el ingreso de los integrantes de la Academia de San Juan de Letrán a la redacción de El Mosaico. Cabe destacar la calidad de la tipografía, los grabados en madera y las litografías, muchas de ellas procedentes del Portal de las Flores número 5. El Mosaico mexicano desapareció a mediados de 1842 debido a su alto costo y la imposibilidad de los suscriptores de adquirirla.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147284">
              <text>Ignacio Cumplido</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147285">
              <text>1842-03-05</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147286">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147287">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147288">
              <text>2018644</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147289">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147290">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147292">
              <text>México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147293">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="147294">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="10101">
      <name>Árboles</name>
    </tag>
    <tag tagId="4802">
      <name>Aves</name>
    </tag>
    <tag tagId="14617">
      <name>Caoba</name>
    </tag>
    <tag tagId="9781">
      <name>Inquisición</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
