<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="5591" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/5591?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T20:50:43-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="4156">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/71/5591/El_Porvenir_Periodico_de_la_SFBAEM_Apendice._1869._Tomo_1..ocr.pdf</src>
      <authentication>2db39d53a9934bcebe6d884ac26df64c</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="150455">
                  <text>jlt

APENDICE AL TOMO PRIMERO.
DISCURSOS PRONUNCIADOS EL DIA DE LA INSTALACION
DE LA SOCIEDAD.
SES'ORES:

•

..

Es á nombre de la Sociedad mexicana de Geografía y Estadística por quien tengo la honra de dirigiros la palabra. No era yo, sino su digno vicepresidente el Sr. Lafragua, quien debia ocupar esta
tribuna; pero imposibilitado para ello, ha querido la, Sociedad hacerme en esta noche el intérprete de sus sentimientos.
El hombre, por multiplicados que sean los medios de accion que
tenga en sus manos, por grande que sea el desarrollo que haya logrado dar á su inteligencia, por dilatada que sea su vida sobre la
tierra, dedic:i.ndo la mayor parte de ella al estudio y á la práctica
de las ciencias, poco hará si trabaja solo. ¡Cuántos descubrimientos! ¡cuántas invenciones útiles á la especie humana se han trasmitido de una generacion á otra, y han necesitado el trascurso de los
años y hasta de los siglos para llegar á manos de la industria! Es
que los inventores, faltos de proteccion unas veces, 6 animados otras
de un deseo egoísta de especulacion, se han limitado á, sus propio11
recursos.
Cuando la ciencia sale de su santuario, donde observa y donde
medita, para ir en busca de las aplicaciones, á menudo se le ve detenerse y llamar á la puerta del humilde obrero reclamando su
ayuda.
12

�EL POR.VENIR..

2

3

EL PORVENIR,

Los hombres, en virtud de una educacion distinta, 6 arrastrados,
si se quiere, por la fuerza de una organizacion diferente, siguen en
el mundo diversos caminos; pero como estos se hallan enlazados mutuamente, formando una ramificacion complicada, el que intentara
seguir cualquiera de ellos sin otro auxilio que su! propios esfuerzos, se extraviaría indudablemente ántes de llegar al término propuesto. De aquí la necesidad de asociarse.
Que el pensamiento no se detenga en el individuo, sino que se entregue al exámen simultáneo de los demas, y ese pensamiento se
desarrollará instantáneamente, dando á la humanidad un nuevo
consuelo, á la industria un nuevo recurso.
Yo veo con gusto, señores, que el espíritu de asociacion cunde
por todas partes: quizá llegará un clia en que los hombres liguen
de tal modo sus intereses entre sí, qne la sociedad marche como si
fuera un solo individuo. ¡Dichoso día! Todos los hombres serémos
verdaderamente hermanos.
Si la asociacion es útil y hasta necesaria para el estudio de las
ciencias exactas y de las naturales, ¿qué dixémos tratándose de las
ciencias médicas? El hombre mismo es su punto de mira, ¿y c6mo?
en el lecho del enfermo: allí donde el dolor reclama el consuelo,
donde la vida pide un algo mas de duracion.
Difícil me parece que pueda pr-esentarse á, los ojos del hombre un
1
estudio mas variado que el que ofrece el dolor, en esas mil fases
que toma para esconderse en el cuerpo humano. Pero es tan complicada esta máquina, hay tanto que escudriñar en sus diferentes
6rganos, que cada uno de ellos merece una vida de estudio. El médico, pues, mas que nadie, necesita asociarse, y así lo han comprendido los actuales alumnos de la Escuela de Medicina, puesto que
de entre ellos nace por segunda vez la Sociedad Filoiátrica. ¡Gloria á estos alumnos estudiosos! Han concebido un gran pensamiento, y debemos esperar que se realizará. Son jóvenes, y la juventud,
en frente de la gloria que ambiciona, y ayudada por las esperanzas
que la enriquecen, sabe allanar el camino.
La Sociedad mexicana de Geografía y Estadística da el parabien
á la Filoiátrica y la felicita cordialmente por su nacimiento.
Esta asociacion da sus pl'imeros pasos ofreciendo una mano amiga á todas las deroas. Es decir, se asocian los individuos, y esto ya

lo habíamos visto; pero las asociaciones se buscan para. fraternizar,
Y. esto lo vemos hasta ahora. Así, los lazos se estrechan; así, los
hombres irémos ligando roas y mas nuestros intereses, hasta que,
como dije ántes, la sociedad toda marche como si fuera un solo individuo.-He dicho.
México, Octubre 31 de 1868.

SE~ORES:

Nombrado por la asociacion médica Pedro Escobedo, vengo á su
nombre á colocar sobre el pedestal grandioso de esta inaugura.cion,
una corona de siempreviva, como una muestra del cariño con que
ve el nacimiento de la, vuestra, verificado á la sombra de las roas lisonjeras esperanzas para el porvenir, pues los que forman esta sociedad son j6venes ilustrados que se consagran especialmente al estudio de la difícil ciencia de Hip6crates y Sydenham. Lleno de
júbilo al presenciar este espléndido acto, mis palabras serán pálidas si se comparan con la admiracion de mi alma.
El hombre aislado busca forzosa é indeclinableroente el apoyo físico é intelectual de los demas, pues solo de este modo se pone en
actitud de ser útil á la humanidad, que lo censuraria y perseguiría
como salvaje si no buscara los medios que la prodigiosa naturaleza
le brinda para hacer fructuosa su inteligencia y comunicar sus conocimientos. Las ciencias, fecundo manantial de aprendizaje, son
el elemento civilizador en donde debe hallar su perfeccion y bienestar, porque el espíritu que ambiciona todo lo sublime y todo lo bello, necesita de la recreacion amena del estudio para poder revelarnos su inmensa magnitud y su incomprensible idealismo; pero para
que sus sorprendentes inspiraciones y rápidos progresos lleguen á
ser de una utilidad práctica, se hace indispensable la comunicacion
recíproca de nuestras ideas, la discusion concienzuda de toda-s las
teorías, y que como resultado definitivo se obtenga el triunfo de la
verdad y del razonamiento. Estos efectos no se consiguen, si no se
ha.ce uso de la asociacion, que es la única que puede producirlos,
trayendo consigo la realizacion d.e los grandes proyectos y de las
empresas atrevidas.

�\

4

l!L PORVKNU~.

EL PORVENIR.

Este principio es mas aplicable á las sociedades científicas, que
demandan el concurso de un gran número de individuos, que ansiosos de progreso y de sabiduría, expediten con sus opiniones la.
difícil y provechosa senda que conduce al santuario augusto de
la. perfectibilidad, y quienes con sus talentos y experiencias, valiéndose de lo conocido, se lancen á investigaciones mas avanzadas, ha.ciendo adelantar la.s ciencias, mejorar á los pueblos y sean el orgullo de las naciones.
México, que está dotado de los elementos necesarios para su prosperidad, habia retardado el poner en accion las asociaciones, porque
entregada á las guerras civiles qne tanto la han destrozado, no podía hacer cesar momentáneamente los ódios que estas habian engendrado, y que solo el tiempo y la reftexion debían clestruir.
Para obtener la armonía filos6fica de todos sus hijos, es preciso
que forme los vínculos que se adquieren en las asociaciones por el
trato mutuo y continuo de los miembros que las constituyen. Por
fortuna, de poco tiempo acá, esta benéfica necesidad se ha hecho imperiosa, y por lo mismo debe~os esperar excelentes resultados de
tan saludables tendencias. Colocados en este fértil y ameno terreno, verémos pronto los sazonados frutos de estas filantrópicas Y
científicas asociaciones.
El templo majestuoso de la ciencia requiere indispensablemente
columnas sólidas é inteligentes que lo conserven á la altura que le
corresponde, y para que lleneis tosta exigencia, imitad los ejemplos
dignos de sabios esclarecidos que os han marcado con diestra mano
las huellas luminosas de su camino.
Vosotros, jóvenes que os presenta.is lozanos como los heredero!!
inmediatos de los descubrimientos actuales; vosotros que ya podeis
comunicar vuestros pensamientos por medio de la electricidad; vosotros que ya esta.is saturados de la gran ilustracion del siglo en
que vivimos, mucho teneis que hacer aún para mejorar los conocimientos humanos; á vosotros, á quienes legamos gozosos el producto de nuestro estudio y de nuestra mucha 6 poca experiencia, os
toca impulsar poderosamente el torrente irresistible del adelanto;
porque para vosotros se abre 'un honroso porvenir, si aprovecha.is
148 lecciones del pasado y calcais vuestra conducta en el modelo

No desmayeis en vuestra noble empresa, aun cuando se presenten obstáculos al parecer insuperables, porque con el estudio y el
auxilio recíproco tendréis valor y constancia, y colocaréis vuestra
obra como un monumento de admiracion. .
La asociacion Pedro Escobedo os abre los brazos para que la mireis como la mejor amiga, como la mejor compañera y como la auxiliadora mas eficaz de vuestro buen propósito. Seguid como hasta
aquí, amando las ciencias, y al desaparecer de este mundo falaz, llevaréis consigo la satisfaccion de haber sido útiles á la humanidad
y á vosotros mismos.
En representacion de la asociacion que me distinguió con el alto
honor de manifestaros sus sentimientos en esta fiesta de familia, colocaré otra vez en el plantel de la vuestra, flores perfumadas y preciosas, para que su fragante aroma os sirva de estímulo, y en lo
sucesivo adornen vuestro blason, que no dudo será el de la sabiduría.
México, Octubre 31 de 1868. .

precioso del progreso.

5

FELIPE BUENROSTRO.

¿Hasta cu!l.ndo llegara. el dia

en que se aprecie mrui al hombre que ensefia que al hombre
que mata.?
M. OOilll'O.

Sombras gigantescas de Scipion y Ciro,
De César y Alejandro,
No os alceis de la tumba á mis acentos;
Que si es verdad que vuestra gloria admiro,
Me espanta vuestra gloria resonando
Entre ayes de dolor y entre lamentos.
Yo no canto á vosotros, cuyos lauros
En la sangre crecidos
Respiran con el aire de la muerte;
Yo no os canto á vosotros los temidos,
Los que forma.is las leyes con la espada
Sin tener mas derecho que· el del fuerte.
13

I

�,
6

EL PORVENIR.
IL PORVENIR.

Vuestros nombres sublimes
No hacen arder la sangre de mis vena11;
Yo canto á Atenas enseñando á Roma,
No canto á Roma conquistando á Atenu.
Como el águila audaz que surca el viento
En pos de espacio que bastante sea,
Lo mismo mi alma cuando hallar desea.
No busca sus raudales en la noche,
Sino en la aurora al despuntar el dia.
Y al encontrar la llama indeficiente
De la verdad sagrada:
Mi pecho ent6nces se electriza y siente,
Y de mi lira tosca y olvidada,
Brotan cantares que sonar quisierran
Desde el nuevo hasta el viejo continente.
Era la sombra: entre su negro manto
Vegetaban los hombres,
Nutriéndose con penas y con llanto,
Sin otra ciencia que sufrir humildes
El yugo de los bueyes,
Y sin otros señores que verdugos
Con el pomposo título de reyes.
Esqueletos del cuerpo
Y esqueletos del alma,
Los séres como Dios, no eran ent6nce1
El pensador Adan del primer dia,
Sino brutos, que iguales á los otros
Solamente el hablar los distinguía.
Momias vivientes que al dejar el mund(J
Para volver al hueco del osario,
Legaban á sus hijos en recuerdo
La cicuta del Sócrates profundo,
Y la sangre del Cristo del Calvario.
Y así pasaron siglos y mas siglos
Que de su inmensa huella en la dista.ncia
Solo dejaban sombras y vestiglos,

•

Vagando entre las nieblas
, •
De la noche sin fin de la ignorancia..
Mas de pronto la luz del pensamiento
Brill6 pura y radiante
En la vasta extension del firmamento;
Y Dios apareció bello y gigante
Haciendo despeñarse en el abismo
Al soplo de sus labios soberanos
El manchado puñal de los tiranos
Y la máscara vil del fanatismo.
Ent6nces fué cuando la Europa via
Trémula y espantada,
La mansion ignorada
Que la voz de Colon le predecía,
Y á Franklin elevándose al espacio
De su genio coloso tras la huella,
Para robarle á la rojiza nube
El fuego aterrndor de la centella.
Ent6nces fué cuando se alz6 la ciencia,
Disipando las sombras,
Que huyeron en tropel á su presencia;
Y entónces cuando México miraba
En la, mansion maldita
Del crímen y del miedo,
En vez de la cadena y el levita
La figura grandiosa de Escobedo
Y no tembleis al recordar la, historia
Del lugar maldecido,
Donde el buitre feroz de la ignorancia
Ocultó sus polluelos y su nido;
No tembleis á la tétrica memoria
Del calabozo inmundo
Repitiendo los últimos lamentos
Del mártir moribundo;
Ya está lavada de su impura mancha.
La guarida del crímen,
Que hasta la infamia mi~ma desparece

't

�8

\

BL PORVENIR,

EL PORVENIR,

Donde las huellas del saber se imprimen.
En vez de los verdugos,
Y del hirviente plomo y el veneno,
La medicina que consuela y sana,
Y los hijos de Her6filo y Galeno.
Sublime redencion, mision sublime
La del que sufre al consolar las penas,
La del que llora y gime
Al enjugar las lágrimas ajenas;
Mision de caridad y bienandanza,
Empezando por Cristo en el madero,
Y que lava y en ángeles convierte
A la ramera vil y al bandolero.
Seguidla, pues, vosotros, que contentos
Desafiais á la muerte y los pesa1·es,
Y si quereis que el mundo agradecido
Conserve vuestro nombre en la memoria
'
Y que os levante altares;
Seguid vuestro sendero bendecido
.
'
Que al fin de ese sendero está la gloria;
Y continuad sin dirigir la vista
Al espinado y escabroso suelo,
Y si ansiais la conquista
Del lauro inmarcesible de la fama
Elevad vuestros ojos hasta el cielo'
Donde está quien os mira y quien os llama.
Y no penseis en la escarpada roca,
Ni en la espina punzante
Que atraviesa la planta que la toca;
No cejeis ni un instante
En vuestra noble y celestial carrera,
¡Adelante ...... adelante ...... !
Aun está muy distante
La corona de rosas que os espera.
México,· Octubre 81 de 1868.

MANUEL AouffA.

SE:Q'ORES:

9

.

La Sociedad Filoiátrica y de Beneficencia, persu~dida de que recibiría en esta noche las felicitaciones y votos que se han hecho por
su progreso y larga vida, ha encomendado á mi débil voz corresponder á tanta honra con los sentimientos de gratitud que la animan. La comision es delicada y superior á mis fuerzas; pero la he
aceptado porque es muy grato hablar con el corazon, y de todo lo
que coopere á 3fianzar la amistad de las nobles y sábias sociedades
que con tan buena voluntad contribuyen en este momento á la solemnidad de una funcion que inaugura nuestros trab~jos académicos.
Reunidos en una Sociedad Filoiátrica y de Beneficencia, tenemos
esperanzas de larga vida; porque cada uno de nosotros comprende
que la soledad y la asociacion, aunque á primera vista envuelven
ideas contradictorias, son dos necesidades de todo hombre que se
lanza con entusiasmo y buena fé en el difícil camino de la ciencia.
La soledad eleva el alma y engrandece el corazon. Mil ideas sublimes, multitud de concepciones majestuosas y de proyectos gigantescos se presentan á nuestra mente, en esos momentos en que fatigados del bullicio nos retiramos con el fin de encontrar el goce y
la tranquilidad en sí mismos. Abstraídos de lo que nos rodea, la
aptitud de nuestro juiQio es mas perfecta, nuestro raciocinio mas
seguro. El naturalista aislado analiza la estructura y organizacion
de los séres y ordena su clasificacion; el físico con sus aparatos estudia en su gabinete las leyes de la ciencia á que se dedica; el químico en su laboratorio observa las reacciones de los cuerpos puestos
en contacto, y ha~e las apreciaciones convenientes; el anat6mico en
el anfiteatro, con solo un escalpelo y unas pinzas, analiza esa admirable organizacion del cuerpo humano, y el médico estudioso,
haciendo la aplicacion de esa multitud de nociones tan caramente
adquiridas, llega al conocimiento de la naturaleza de las enfermedades. Mas seria una tarea bien dificil querer referir una por una
las ventajas de esas ciencias, que con gran talento se cultivan en el

\

�10

EL PORVENIR.

silencio y en la abstraccion. El amor que en tpdos los tiempos y
en todos los países, han tenido á la soledad tanto los poetas como
los fil6sofos los literatos, los grandes políticos y todos los que han
'
querido elevarse sobre el horizonte de los hombres comunes, es la
prueba mas perentoria de su utilidad. Nosotros mismos somos prácticos conocedores de ese placer inexplicable que se experim~nta en
el silencio de la noche, cuando entregados á nuestras meditaciones
no tenemps por compañeros mas que el tic tac de un relox y la luz
de la. lámpara que nos alumbra. Ent6nces podemos profundizar
ciertos puntos de nuest1:a ciencia que habían quedado oscuros.para
nosotros, porque los habíamos analizado durante el dia, entre el bullicio y la agitacion.
Pero bien, para perfeccionar nuestra mente y explotarla en favor
de la humanidad doliente, no es bastante retirarse á gozar de la.
tra.nquilidad y del silencio de una habitacion donde podamos entregarnos libremente á la lectura de buenos libros, y á desarrollar
nuestras concepciones propias con la reflexion y ol raciocinio: necesitamos tambien el concurso de los demas. Si reflexionamos sobre
el límite que la mano del Criador marc6 á la mente humana, y so-,
bre el instinto del verdadero progreso tan desarrollado en el siglo,
no tardarémos en confesar que lo primero nos obliga, y lo segundo
nos conduce tácitamente á la, asociacion. ¿Qué haría el hombre en
su retiro, por sabio que se le suponga, si ha de verse precisado á
sacar de su propia mente todos los conocimientos necesarios en la
vida? Las ciencias se encuentran tan íntima.mente encadenadas,
que para estudiar una se necesita del auxilio de las demas: si el
hombre descuida los progresos de otras que le forman una base 6
le prestan- apoyo, permanecerá aislado, su saber será imperfecto, y
quedarán olvidados para siempre sus trabajos. Los errores cometidos por falta de observacion 6 por un raciocinio inperfecto, solo
pueden corregirse ·en el curso de una discusion razonada y sostenida en el seno de las asociaciones. Esas ideas que suelen presentarse á nuestra mente durante nuestras contemplaciones, y que desarrolladas en una sociedad constituyen un progreso, cuando aquella
bienhechora comunicacion no existe, son ideas que pasan y se pierden violentamente como el tiempo en que fueron concebidas, 6 quedan generalmente sepultadas entre los renglones de un manuscrito

.

\

EL PORVENIR.

11

olvidado, y forman parte á lo mas de la biblioteca particular de su
autor: efecto que dimana del egoísmo refinado de un espíritu nada
social que solo descubre abandono y poco amor á la ciencia. En una
sociedad no hay egoísmo: cada socio, trabajando primero &lt;:n lo particular, vulgariza despues sus resultados. Allí cambiamos nuestros
conceptos; participamos á los demas nuestras ideas; dividimos con
otros nuestras labores, y experimentamos en esto tanto placer, que
el misántropo mas consumado no permanecería indiferente á nues1
tros goces.
.
Por esto los estudiantes de medicina, convencidos de que la asociacion da un grande impulso á los ·conocimientos adquiridos en un
gabin.ete, se deciden á reunirse al rededor de uno de sus ma,.e~tros
á quien debemos tan feliz idea, gérmen de frutos abundantis1mos
que se recocrerán
alguna vez, y con la cual, secundándola la juven0
tud médica, da un paso gigantesco en sus conquistas. Algun dia sus
resultados formarán el paño con que se enjuguen las lágrimas de
nuestra querida patria, que por tanto tiempo ha tenido fijas sus miradas en esta geueracion. Sí, esta juventud trabajará siempre por
el engrandecimiento y bien de la humanidad, sin temer fracasar en
el mar tempestuoso de las vicisitudes humanas; tiene vida, entusiasmo, fuerza de voluntad y fé en el porvenir. Nuestros maestr~s, bajo
cuya presidencia honorable hoy i~stalamos nuestros estudios ac~
démicos, de quienes yo conservaré siempre en mi corazon gratís1mos recuerdos, y á quienes doy públicamente un testimonio de gratitud; nuestros maestros, repito, esos apóstoles de la juventud, que
con sábia doctrina nos ensefian el camino de la ciencia por donde
ya marchamos; esos hombres que con tanta abnegacion nos conducen como de la. mano en la peregrinacion de nuestra carrera; esos
hombres que con gran desprendiiniento de sí mismos consang~·an
sus desvelos y sus afanes á la juventud, nos ayudarán con su mstruccion en nuestra colosal empresa; yo así lo espero; y no temais
lo contrario, compañeros, porque está probado que nuestros maestros no son como aquellos de otros tiempos que en la solucion de
las cuestiones científicas hacían sentir su autoridad, poniendo así
una rémora al adelanto de la juventud. Todo lo contrario; veréis
que posponiendo su dignidad á nuestro adelanto, descenderán mil
veces con nosotros al terreno de la discusion.

•

�12

EL PORVENIR.

J.

13

EL PORVENIR

En nuestra sociedad no habrá otra intervencion que la que venga del raciocinio, de la observacion y de la experiéncia; en una palabra, solo lucirá la razon y la verdad. Pero tenemos otro fin quizá mas noble y que no debemos perder de vista, nos imponemos la
obligacion de arrebatar de las garras de la miseria á :nnestros hermanos que sufren bajo su terrible influencia: pues cumplamos, queridos compañeros, con esta buena obra, aunque sea á expensas de
sacrificios si fuere necesario; imitemos el ejemplo de varias de las
asociaciones que con su asistencia y parabienes contribuyen gustosas al lustre de nuestra funcion.

APENDIOE AL TOMO PRIMERO.
SEGUNDA PARTE,

VELASCO.

· PRIMER ANIVERSARIO DE LA CREACION DE LA SOCIEDAD.
SETIEMBRE

A nombre de la dfreccion de la escuela que improvisadamente
me ha colmado de honor c¡m el encargo de presidir esta solemnidad,
que excita todas las simpatías de mi alma, y á nombre tambien de
la Sociedad Médica de Beneficencia, yo saludo en su aurora el nacimiento de la Soéiedad Filoiátrica y de Beneficencia de los alumnos de la misma Escuela de Medicina; y lleno del entusiasmo que
inspira la comunidad de intereses y de aspiraciones á la ciencia, hago fervientes_votos por su estabilidad y progreso, por su perpetua.
conservacion, y porque jamas desmienta la tierna fraternidad que
debe reinar entre sus asociados. .
Bajo tales auspicios, queda instalada la Sociedad Filoiátrica y
de Beneficencia de los alumnos de la Escuela de Medicina.
MIGUEL

12

DE

1869. '

RESE:RA DEL SECRETARIO.
SEÑORES:

F. JIMENiz.

[ Oontinuard.]
I

Infatigables y con paso firme, hemos llegado al primer peldaño
de nuestra titánica empresa.
Ha trascurrido un año de continuos esfuerzos y fatigas, vencidas
con el vigor que un her6ico entusiasmo nos legara: lícito es que demos una pausa á nuestros desvelos, y que escudriñemos un pasado
que ha sido fecundo en positivos adelantos; que celebremos un presente de satisfaccion indecible, y fijemos nuestra vista en un futuro
de tantas esperanzas.
Dirigid una mirada analizadora al tiempo que pas6; fijar nuestra
atencion en el exámen de los frutos adquiridos; y tributarnos una.
mutua felicitacion; tal es el objeto de nuestro actual concurso.
En todos los tiempos, y por todas las edades, ha sido acogida como magnífica y aun necesaria la costumbre de celebrar el aniversario de los grandes acontecimientos, con especialidad los que redundan en beneficio del hombre y de sus creencias; y notorio es tambien que todas las naciones civllizadas rinden tributo de admiracion á todos los m6viles que, reunidos,:coadyuvan al engrandeci~
miento y prosperidad de un pueblo.
APÍNDRJE,-3

..

�14

EL PORVENIR.
EL POil. VENIR.

Callaré como inútiles las pruebas que, palpitantes todavía, demuestran que gigante es el acontecimiento que hoy se solemniza, y
omitiré tambien los fundamentos del lisonjero agüero que unánimemente poseemos, de que nuestra Sociedad, en el trascurso de los
años, constituirá la prez y honra científica de nuestra. ameritada pa.tria; y el mas saludable ejemplo para la juventud inteligente que
nos sigue, y que investigadora se levanta.
#
No es el orgullo del que se encomia á sí mismo el que me impulsa
á expresarme favorablemente del porvenir de nuestra empresa; ¡léjos de mí semejante pretension! es la deduccion 16gica é hija de los
adelantos hasta aquí adquiridos; es la realidad distinguida al traves del empeño y dedicacion de quienes me rodean, la que me inspira á verter un juicio, que á la vista parecerá atrevido.
En efecto, señores, la Sociedad Filoiátrica y de socorros mutuos,
á la que tengo la honra de pertenecer, no ha sido un parto de efervescencias juveniles despertadas por el atractivo de la novedad.
Tampoco ha sido una horda de sumisos ni engañados prosélitos que
han sucumbido ante la poderosa influencia de un sofista elocuente,
ni se han congregado para defensa y especulacion de sistemas absurdos .como tantas veces en Europa se nos presentan humillantes
ejemplos. La Sociedad Filoiátrica está formada por j6venes amantes del verdadero progreso, que sin mas incentivo que el espíritu
de adelanto, sin mas guía que una rar.on ilustrada que los alumbra
por la vía peligrosa de la inexperiencia, se han reunido para cultivar los gérmenes fecundos que nuestros maestros han sembrado en
terrenos que indudablemente les serán propicios; y con el noble objeto de ver logradas las inteligencias superiores, que sin este, su
auxilio se perdería en el terrible y confuso báratro de la miseria y
de la ignorancia.
.
En suma, el fin de nuestra asociacion es el que debe tener todo
médico; enjugar con el blanco crespon de la caridad las lágri~as
del que padece; arrancar de las temibles garras de la muerte al 1~ feliz que se encuentra á las orillas de la tumba prematura; dulcificar las existencias atribuladas por el acíbar de las enfermedades; y c~mo triste, pero como satisfactorio epílogo, mitigar con
el consuelo las penas amargas de una familia consternada con el
luto y la afticcion, y examinar cuidadosam~nte los cuerpos de los

15

que dejan este suelo, para librar con mas tino de una muerte anticipada á los que viven.
¡Mision sublime, y que sin embargo hemos de encontrar en algunos momentos llena de amargura!
. Pero apartemos la mirada del desaliñado cuadro que he bosqueJado de nuestras obligaciones, y fijémosla en el objeto que hoy domina nuestro espíritu.
En este momento r~bosa mi corazon de júbilo, al vernos atraídos
á un solo punto por el digno aliciente de la fraternidad y del verdadero progreso, y mirar basado nuestro regocijo en el sublime objeto que fomentamos. Recordemos á nuestra inmigracion los resultados fútiles que celebran tantas sociedades, y justificarémos mas
nuestro contento.
j Cuánto dista nuestra dicha de la que fingen tener los sectarios
de Hanemann, creador de la homeopatía, cuando amotinados en deliciosos lugares y en medio de ruidosos festines y turbulentas espansiones, celebran el nacimiento y propagacion de falsas teorías, aplauden desenfrenadamente los resultados obtenidos·en sus mismas manos
de nuestra terapéutica, que si se extravía, es p~r causa de ellos que
la nulifioan cuando tienen la buena fé de sostenerse en la esfera de
sus infinitamente pequeños! Y como este ejemplo podría citar otros
muchos que omito, por no perderme en inoportunas digresiones que
me exponen á separarme de la 6rbita que mis deberes me trazan.
Bien sabido es, y hoy tengo la honra de repetirlo, que nuestra
Academia no ha agotado sus esfuerzos en el estudio de un ramo determinado, sino que ha dividido sus tiernas intelige;cias en la explotacion de la medicina en general y de sus ciencias accesorias.
No era posible que la Sociedad aun entera, fijara sus ojos y examinara simultáneamente los diferentes ramos que constituyen la medicina, siempre vastos y difíciles para el talento mejor observador y
perspicaz: era indispensable que se fraccionara para alcanzar los
distintos frutos que ha cosechado en diferentes terrenos.
Hemos visto á los miembros de la seccion de Botánica, emprender
diligentes como dignos émulos de Ocampo, nuestro ·ilustre naturalista, el complicado estudio de los séres vegetales, comprendiendo desde el corpulento ahuehuete hasta la fugaz florecilla, orgullo de las
amenas florestas, y sencillo, pero vistoso ornamento de nuestros di-

,

•

�17

EL PORVENIR.

]6

EL PORVENIR,

lata.dos campos; y á la seccion de Zoología buscar en el estudio do
la Fauna nacional, objetos útiles que clasificar, y procurar la investigacion de las costumbres de los animales, tanto en su vida independiente como sujetos al hombre 6 ya domesticados.
La de Química, ciencia que medita la misteriosa accion de lamateria sobre la materia; que analiza las combinaciones, señalando las
propiedades industriales que los cuerpos tienen, ha procurado explotar algo útil para la terapéutica, y aprender del observador mexicano los lugares en donde se encuentran los productos necesarios
á las manufacturas.
En la de Físic a, varios de nuestros compañeros se ocupan de investigar el por qué de algunos de esos fen6menos naturales, fieles
intérpretes de la Omnipotenci11, de un Sér que todo lo gobierna y
cuyas inmutables leyes tienen elocuente eco por todos los ámbitos
del mundo y del universo entero. De esos fen6menos en cuyo estudio abrevia la mayor parte de sus años el amante á la contemplacion de la naturaleza, y que constituyen, por último, el misterio de

todos los dias de la gente vulgar.
Las secciones de Medicina que emprenden el colosal estudio del
sér viviente, desde las celdillas primordiales hasta el conjunto de
estos mismos elementos que forman la máquina del hombre, dando
razon de su existencia, han procurado examinar las perturbaciones
estáticas y dinámicas, y cuáles son los medios que la experiencia
aconseja. para corregirlas.
En la de Obstetricia se ha estudiado el desarrollo del sér viviente
desde el momento en que el óvulo es fecundado, hasta aquel en que
se encuentra apto para disfrutar de una vida independiente; se
han recogido observaciones que serán útiles á la muger en el momento de dar á luz el producto de su conccpcion; se han discutido
los medios mas á prop6sito para ahorrar una lágrima á la preciosa.
mitad del género humano; para evitar un peligro á su delicada existencia que se encuentra muchas veces sériamente amenazada durante ese acto mara,·iloso, en virtud del cual hace partícipe de su vida
á. un nuevo sér que aparece en medio de la creacion, como individuo que viene á aumentar el círculo de la gran familia humana. No
se nos ha ocultado qué triste es el papel del médico cuando tiene
que escuchar en el lecho del dolor los ayes lastimeros de la que va. á.

I

'

se~ madre Y contemplar sus facciones descompuestas por el sufrim1~nto; ~ero al mismo tiempo no hemos olvidado qué grande es su
s~hsfac~1on, cuando conjurados los peligros ve cambiar la perspectiva, ammarse las facciones de la enferma, y desarrollarse en su
se~blantc la primera sonrisa maternal, tan llena de encantos· salutac1on
· ' ca. . indescriptible dirigida á un pedazo de s'1 llli·sm a; primera
r1C1a en que va encerrado el tesoro inestimable del amor materno.
La de Medicina legal, tambi~n ha tenido campeones que deberán
aumentar la esf~~a de accion de la justicia humana, presentándole
el poderoso auxilio de los conocimientos científicos; auxilio indispensable en muchos casos para quitar el antifaz al crímen y hacerle
aparecer con toda su fealdad; y de indisputable mérito para borrar
las manchas con que se pretende algunas veces desfi(7urar la virtud·
pues la ciencia la presenta. ent6nces á los ojos del ~undo con su;
bellezas siempre encantadoras.
En la do Higiene, hemos recordado la obligacion que contraemos
no solo de aliriar las penalidades del que sufre, sino de preserva;
de ellas á los que tienen la felicidad de no estar todavía bajo su influencia. No hemos perdido de vista las miradas bienhechoras de
esta ciencia que se extienden á las grandes masas populares, al derredor del individuo, y buscan, llenas de solicitud, las precauciones
q~e deban tomarse para evitar en cuanto sea posible los peligros sin
numero con que los elementos todos conjurados contra el hombre,
le amenazan en cada uno de los momentos de su penosa existencia..
Las de Aguas termales del país, de :Meteorología y Estadística médica, que se ocupan de materiales aun no explotados en nuestro continente, que deben trabajar sobre un terreno completamente vírgen,
esperan recoger abundantes cosechas, haciendo tal vez algunos descubrimientos y aprovechando tesoros terapéuticos ignorados que redundarán en servicio de la medicina mexicana.
Hé ahí el conjunto 6 el cuadro de nuestros trabajos: mas detengámonos ahora un momento en sus pormenores, enumerando algunos de ellos.
·
El Sr. Mendizábal, uno de los mas infatigables socios, ley6 en
tres sesiones una memoria. extensa en que analiza. los ruidos patológicos y fisiológicos del corazon, las ventajas que pueden sacarse de
la. percusion y a.uscultacion, y varias observaciones recogidas con el
.Al'fllDIOB,-4.

�•

18

EL PORVENIR.

instrnmento precioso de Marcy; es un trabajo que abraza todas las
consideracione¡; de la patología del centro circulatorio, realzado con
el interes de la observacion y doctrinas clínicas. Un hecho reputado de intoxicacion saturnina por el médico que lo observaba, y por
otros considerado como sifilítico, lo debemos tambicn, así como un
estudio de la entrada del aire c~ las venas, al talento del mismo socio.-Las observaciones de un absceso de los ligamentos anchos, la
relativa á una úlcera de carácter sifilítico, y otra de una herida del
cráneo que encuentro entre mis apuntes, corresponden á los Sres.
Vértiz, Monsivais y Crespo.
En esta parte quirúrgica, tenemos la observacion de un tumor
desarrollado sobre la tibia, descrito por el laborioso Villareal; otra
sobre extirpacion de un tumo~ huesoso del maxitar superior en
un enfermo del hospital de Sa:n Andrés rec'ogida por el Sr. !caza; la amputacion medio tarsiana practicada con tino y destreza en
el anfiteatro de la Escuela, por el Sr. Hernandez D. Jesus; y un
escrito del Sr. Collantes sobre canalizacion quirúrgica.
En el ramo de Obstetricia, se registran dos hechos: uno del Sr.
Mendizábal, y otro observado por el que suscribe; y ántes de concluir, consignaré el reblandecimiento diagnosticado por el Sr. Monsivais, y que se reput6 como ejemplo de ataxia muscular en el dictámen presentado por los Sres. Gutierrez, Heruandez y el que suscribe.
En cuanto á Medicina legal, hay un trabajo del Sr. Jimenez D.
Lauro, sobre delitos de incontinencia, y una memoria en que se
aprecian las ideas conocidas en el dia sobre superfetacion por el instruido é inteligente socio el Sr. Contreras.
t Entre los colaboradores de la Patología, está el hábil Vértiz D.
Ricardo, quien se ha ocupado de los quistes del ovario. Yo he tenido el gusto de ofrecer á la Sociedad una memoria sobre la repugnante enfermedad del pinto, y otra sobre los síntomas suministrados por la' porcion supra-diafragmática del tubo digestivo; y el Sr.
Mendizábal tambien ha seguido una observacion sobre la disenteria maligna de nuestro clima.
El ramo de Anatomía lo han cultivado los Sres. Fenelon y Jimenez D. Lauro; el primero estudiando la estructura del hígado, y el
se~undo las diferencias que presenta la. pélvis en la serie animal.

EL PORVENIR.

19

En todos estos trabajos hay indicaciones útiles para la terapéuti.
ca; pero no solo esto poseemos. Respecto de estudios farmacol6gicos,
el Sr. Pasalagua ha hecho uno especial del mercurio y de sus principales indicaciones.
El Sr. Segura, con el celo y exactitud que lo caracterizan, ha
presentado estudios interesantes de fisiología, relativos, uno á los
fen6menos de la contractilidad muscular, y otro á la sensibilidad
recurrente; comprendiendo en el último los memorables experimentos que condujeron á Bernand á su demostracion.
Las reflexiones del estudioso j6ven D. Samuel Morales, sobre los
i,entidos considerados en la serie animal, pertenecen á la Fisiología
comparada; 'y en el campo de aquellas ciencias que tanto auxilian
á la medicina, encuentro los trabajos importantes de una balanza de precision del Sr. Maycote; las reglas de Taxonomía, que sirven para presentar los despojos de la muerte con la expresion de
los séres vivientes, dadas por el Sr, Jimenez D. Lauro; la descripcion de un armadillo hecha por el Sr. Reyes; la de un pájaro trepador desempeñada por el Sr. Liceaga; la del abortivo nacionar etziliuapaxtlí, que trabaj6 el Sr. Cordero; la invitacion que hizo el
mismo señor para emprender el estudio de las p1a.ntas indígenas; la
memoria del Sr. Arellano sobre los efectos sorprendentes del rayo;
otra en la que el Sr. Sanchez trata de la fuerza catalítica; la del Sr.
Velasco relativa á la isomería é isomorfismo; y p~r último, el muy
recomendable del Sr. Altamirano, quien fué á recoger un trozo de
tiza á las inmediaciones de Texcoco, para manifestarnos su aprovechamiento en la ciencia que penetra hasta los elementos de los
cuerpos.
Para terminar, agregaré: que la histología ha sido encomendada
á nuestro qu.erido presidente el Sr. Jimenez D. Lauro, quien sobre
el1a nos ha presenta.do artículos demasiado interesantes.
Por este breve memorandum se comprenderá, señores, que nuestra Sociedad, aun balbuciente, ha aprovechado el primer año de su
existencia; que sus esfuerzos no han sido inútilmente gastados; y
que sus esperanzas de adelanto son muy fundadas. La mirada que
hemos dirigido al camino transitado, deja, pues, en nuestra alma
un fondo de sa.tisfaccion; y nos llena de noble orgullo el pensamiento, de que nuestra academia no está comprendida en el número de

�,,
21

EL PORVENIR.

20

EL PORVENIR,

las empresas que mueren tan pronto como se conciben, y q~~ nosotros, aunque alumnos inexpertos, somos capaces de no pernutlr que
la accion del tiempo, ni una apática indiferencia, desmoronen las
bases de 'UD edificio que debemos á un maestro amigo, y para la cimentacion del cual ha sido necesaria una lucha contínua de contrariedades, á la que hemos afrontado con la única arma que proporciona el amor al progreso, y la mut~a proteccion.
Celebremos, pues, con entusiasmo nuestras adquisiciones; que
ellas mismas nos darán ánimo para multiplicarlas y hacerlas mas
útiles; pero impetremos tambien de l:i. Divinidad, luz y constancia
para coronar una obra tan científfoa como humanitaria.

..............~ ............................................... ············ ·········
SEÑORES:

Mi mision ha tocado á su término; y vencido está el plazo que el
reglamento ha asignado á mis funciones de secretario.
Al abandonar este puesto, si no estoy satisfecho de haber desempeñado convenientemente mis deberes, sí me creo muy honrado con
haber sido tanto tiempo intérprete de vuestro pensamiento y observacion; deseo que mi sucesor el ameritado Sr. Hernandez, camine
con todo el acierto que requiere la importancia de nuestros trabajos, ya que por í.lesgracia no me ha acompañado en el cumplimiento
de mis obligaciones.
Por lo demas, nunca desmayeis en vuestra empresa, acabadla.
La Sociedad Filoiátrica aun no llega al pináculo de la pm:feccion;
á, vosotros corresponde conducirla á tan envidiable estado. No os
desanimeis con el tamaño de nuestro proyecto; que al fin vuestros
esfuerzos asociados al tiempo, os proporcionarán un completo y elevado triunfo.
Yo señores, dentro de breves días probablemente seré arrancado
'
.
.
del seno de esta Sociedad; mis deberes me llaman á leJanas tierras.
Pero yo os auguro que en humilde 6 elevada posicion, e~ ventu:~ºª
6 nefandos dias, conservaré un vivo recuerdo de la Sociedad Fi101átrica, y el dia 12 de Setiembre lo esculpiré en mi memoria como fecha
de eterna remembranza.
FRANCISCO lTtJRBIDE.

DISCURSO DEL PRESIDENTE.
¡Salud, juventud estudiosa de 1868! Yo te saludo con gratitud en
el mismo lugar en que ceñiste mi frente con el laurel de la ciencia,
y en el que hoy vienes á recoger la abundante mie,s de aquel venturoso día: bendita seas, juventud querida, porque en tí naci6 el fe&lt;mndo y elevado pensamiento de afianzar con la union dulce de la
amistad el porvenir ael pobre y el adelanto de la ciencia. El espectáculo que hoy presentas al mundo civilizado, es completamente nuevo: no hay ejemplo igual en los anales de la historia.
Cuando la mente retrocede para contemplar los hechos, no de
un:i. edad remota, sino de los primeros años de este siglo, y vuelve
con la rapidez y penetracion del pensamiento sobre la época presente, el sabio admira, el ignorante anhela por saber, toda la humanidad rinde homenaje de alabanza y gratitud al Hacedo1· Divino,
porque quiso dar al médico mexicano un rayo de su luz espléndida·
para que aliviara los males de sus hermanos 6 cicatrizara las heridas que abre en ellos el sufrimiento..
Pasados aquellos días eclipsados por el egoísmo, por la sed vergonzosa y ruin del dinero, y por la falta de sentimientos generosos
que solo se desarrollan en los pechos nobles, poco ha nos enorgullecíamos con nu~stros maestros, á quienes su capacidad, exquisita
instruc;ion y práctica ilustrada, los ha elevado al rango de dignos
émulos de los sabios de la culta Europa: mas si México tiene títulos de honor que presentar al mundo por el éxito que han alcanzado los hombres i~ustres que nos señalan la senda del saber y del
verdadero mérito, hoy puede gloriarse de recibir sazonados frutos,
no de las manos de hombres que han g~stado sus afios en disputar

y

Al&gt;tin&gt;IOJil,-Ó,

�•
22

EL PORVENIR,

á la. cifft'cia. los secretos que guarda para los genios privilegiados:
la juventud de 1868, gérmen que se desarrolla en el seno fecundo
de la Escuela de Medicina de México, boton que se abre al suave
soplo de altas concepciones y nobles sentimientos, ofrece flores y
abundante mies á mi adorada patria.
Aprovechando los ricos materiales que la ciencia tiene allá en los
países de Dupuytren, de Haller y de la Confederacion en que se
meci6 la cuna del inmortal Humboldt, de aquellos que han dado
honra á los lugares risuefios de la Italia y de la antigua Grecia, y
especialmente de los que infunden respeto al extranjero en nuestra
querida México, los alumnos de la Escuela de Medicina, repito, presentan con los caractéres indelebles de la imprenta, el fruto de su
aprovechamiento en los variados ramos que cultivan con a.fan.
En el difícil cuanto escabroso terreno de la Clínica están cosechadas las aplicaciones numerosas y felices con que el médico puede •
penetrar hasta la fuente de donde se desprende en raudales un fluido
rojo que lleva en gl6bulos los elementos de la vida; los conocimientos que tenemos de una intoxicacion producida por unas cuantas
partículas del metal que en el campo de la guerra infunde el terror,
y en la morada del industrial se hace materia de objetos estima.bles y
preciosos; de los efectos todavía mas temibles para las vísceras, descubiertos últimamente en el campo histol6gico del microscopio y
que caracteriza~ á muchas constituciones viciadas por la lues de la
prostitucion, indignas por cierto de morar en sociedad; de los que
son debidos á la introduccion en las venas del fluido que mas importa. á la sangre para adquirir en los pulmones la.fuerza vital que reparte en todos los 6rganos; de los que se refieren en lo particular á
padecimientos de infelices que tuvieron la desdicha de ser víctimas
del repugnante abuso de las bebidas alcoh6licas; de otros que sin la
culpa inseparable del vicio, han sufrido los dolores ocasionados por
una herida en la cabeza, un tumor desarrollado, ya en la. tibia, ya
en el maxilar superior, y que han exigido para su curacion el sacrificio de someterse á operaciones que si no son tan crueles hoy
por la. intervencion benéfica del cloroformo, dejan siempre en el airo&amp; la impresion del sufrimiento, y en la. parte enferma algun defecto
6 estigma que fomenta tristes recuerdos; y aun de aquellos que sin
pasar constantemente al estado patológico, despiertan en nuestro

.,
EL PORVENIR.

23

corazon sentimientos de !.mor y reconocimiento para. la a.dre que
euid6 con tierna y desinteresada solicitud los primeros días de nuestra existencia.
En los trabajos de este último género, b,¿imos seguido paso á paso
la ama.ble rcsignacion con que la muger espera el momento de estrechar contra su seno al hijo que tal vez mas tarde ha de causarle
amargura y sentimiento; en ellos apreciamos las consecuencias graves de un obstáculo que la naturaleza puso en una de las mugeres
que observamos, al paso del producto de la concepcion; el peligro
en otra, de una peritonítis, que mas tarde frustr6 los goces de un
trabajo fisiol6gico, y que dej6 en una tercera el gérmen de la enfermedad, que despues ele cierto tiempo la condujo á la tumba.
Y para que algo mas hubiera, no solamente hemos asistido á estas dolencias: la muger no necesita ser entregada al hombro para
padecer las enfermedades que tienen por sitio los 6rganos en que
guarda el gérmen de sus amores, y otras que le son comunes con
el sexo opuesto. La excitacion fisiol6gica. producida en los primeros,
fué la causa probablemente de la supuracion de los ligamentos anchos en la enferma que muri6 agotada despues de largos y continuados sufrimientos; y el influjo pernicioso de una verdadera disenteria, lo que en otra puso en peligro sus dias.
Mas dejando por un momento á la muger que llora sus penas,
volvamos al hombre, objeto de su ternura.
Entre los enfermos que hemos asistido, hay uno, cuya historia
ocupa todavía nuestra atencion, porque arrastra. fa penosa existencia que causa el reblandecimiento cerebral: excita el interes del
médico, quien anhela siempre por penetrar hasta lo mas íntimo de
los órganos para volver la salud á estas organizaciones que caminan
con paso lento, sin los goces que proporciona la inteligencia, y has.
ta sin instinto á la orilla del sepulcro. A su vista, el corazon padece,
las ideas se atropellan inv~stigando el medio de resta.bleeer la ar.
monfa perdida, y -desgraciadamente, hasta ahora, sin guía, ni un
nuevo esfim6grafo que fiel como el que nos ha trazado los padecimientos del corazon en algunos de nuestros enfermos, grabe sobre
el papel las causas materiales que en este desgraciado ofuscan el
pensamiento.
En los hechos referidos, el clínico, no solamente tiene nuevos CA&gt;~

�24

· EL PORVT.NIR,

sos qu~rogar á. los que ya posee y que le han servido para fundar su doctrina; puedo encontrar en la historia de algunos do ellos
un res'Úmen y razona.das apreciaciones de cuanto la Patología enseña en sus cuadros nosológicos, respecto del asunto á que se refieren;
y en lo particular tambien podemos ofrecerle memorias extensas y
eruditas que tutan de la materia cual exige esta ciencia: recuerdo
la del pinto, ó endemia de alguno de nuestros lugares mas hermo- .
sos; la que resume los síntomas del tubo digestivo; y la quo tiene
por objeto fijar las ideas, respecto de la fisiologfa patológica de los
quistes del ova,rio y de la práctica que se ha introducido do hacer
sin medida la extirpacion do estos tumores.
La Jurisprudencia. médica, ciencia important'1Sima ante los derechos de la humanidad, porque en muchos casos el dictámen del m~dico es el que absuelvo 6 condena, ha sido estudiada con sano y razona.do juicio en la cuestion muy debatida de la intperfetacion, en
la cual el médico so ve obligado con frecuencia á establecer el justo
límite que separa á la muger honrada de la que vende su honor al
vil precio del oro.
En el anfiteatro tambien hemos visto manejar con destreza el cuchillo del cirujano, y apreciar con tino todos los procedimientos y
particularidades que exige una operacion bien ejecutada.
Los que han tenido el encargo de investigar en lo mas íntimo de
los 6rga.nos los secretos do la vida, han amenizado nuestras reuniones con el resultado de los experimentos que descubren las leyes
que rigen la sensibilidad recurrente y la contraccion muscular, y con
las reflexiones que ponen de manifiesto el enlace de los sentidos en
la escala zoológica que anima al universo.
No se han quedado a.tras los aiscípulos de Berzelius, de Lineo,
de Arquímedes y de Cuvier. Nos han brindado con una balanza do
precision, con las clasificaciones de uno de esos animales del Brasil
que al parecer caminan envueltos en las paredes de su misma habitacion, y de otra de esas aves q_ue remedan el lengua.je que sirve al
hombre para expresar el pensamiento isus mas tiemas afecciones.
Con el deseo de estudiar objetos del país, han descrito el emenagogo mexicano 6 ezithuapastle; y han hecho el análisis de un tiza.
recogido en el lugar en que el sabio Neza.hualcoyotl estableció los
dominios de su imperio; han disertado sobre la fuerza catalítica, y

25

EL PORVENIR.

principalmente sobre el isomorfuJmo é isomería, que descuhlien hoy
la causa de combinaciones que pasaban sin explicacion á la vista.
analítica del químico; y aun no ha faltado quien levantando al estruendo del relámpago su vista al cielo, procure darse cuenta. de los
efectos admirables que.produce el rayo sobre los cuerpos terrestrei:;.
La Terapéutica, fin de todas nuestras investigaciones, porque curar es nuestra noble mü1ion, no ha. sido desatendida al tocar muchos
de los asuntos anteriores. Constituyó el principal objeto ele las memorias relativas al mercurio y al uso acertado de los tubos de Chasaignac y tratamiento de la diabétes.
Sobre varios puntos se han presentado dictámenes eruditos; pero
complace, sobre todo, el 6rden, juicio y buena armonía que han reinado en tantas discusiones que respecto de los puntos referidos, nos
han ocupado en nuestras sesiones jamas interrumpidas.
Es inútil insiiltir en la importancia de los trabajos estadfaticoR
emprendidos y del reconocimiento que debemos á los que se dedican con laudable empello por completar tan árida tarea: dejemos al
tiempo la encomienda de convencer á los espíritus incrédulos: á él
toca. tambien poner de manifiesto la. verdad que envuelven los conceptos emitidos en el Porvenir, donde hemos querido desde muy temprano, venciendo todos los obstáculos inherentes á la empresa, dar
cuenta de nuestros estudios y satisfaccion cumplida. á los bienhechores que nos tienden una mano amiga. En él saldrán á luz las
abundantes producciones que tencmo,i, y el bien que se ha podido
hacer á nuestros hermanos con el escaso fondo que hasta ahora se
ha. podido reunir.
De mis labores literarias no debo hablar; carecen de mérito; y es
inútil recomendarlas á una juventud que no necesita de estíwulo
para seguir con paso firme la senda del progreso: loca presuncion
seria ocuparme de ella~. Mi ambicion quedará plenamente satisfecha, si en mis escritos ha.y algo que os muestre la. manera de encerrar dentro de un gabinete, todo lo que la naturaleza tiene de hermoso y animado: donde á. la vista, no de un inteligente, sino del
mas vulgar, los despojos de la muerte hablen á los sentidos, con la
expresion y sentimiento de los séres que viven; si tratándose de
conservar los restos de una persona amada 6 de los que dejan con
su ausencia, al volar al cielo, hondo pesar que contrista al alma,
AdNDICE.--0.

,

�26

EL PORVENIR,

EL PORVENIR.

encontr:Lis indicaciones que los hagan incorruptibles, sin robar nada
á lo que exige una imaginacion apasionada que deseara verlos llenos de rida y con la animacion de aquel destello inmortal que revela el pensamiento; si dirigiendo nuestra mira al bien de la humanidad, veis lo que la ciencia. euseña para. pe1')etuar con sus caractéres auat6micos las lesiones ca.usadas por las enfermedades, 6
descubrís datos que os proporcionen la dulce satisfaecion de vindicar el pudor ultrajado, 6 de aquellas que sirven para investigar á
la clara luz del microscopio la delicada trama de los tejidos. Tal vez
contengan algo que mitigue el dolor ó el medio de reconocer el lazo misterioso que liga á tod?s los séres vivientes; desde el hombre
&lt;tue reina sobre ellos, hasta los pequeños zo6fitos y humildes cript6gamas que buscan en su 6rgano, asilo para su prole y medios de
subsistencia. La ofrenda. es corta, pero de afio en ailo será mas
abundante.
Por lo que es hoy, vuelvo por vuestra bondad al puesto honroso
que he ocupado, con el mismo ardor y la conviccion íntima de haber cooperado con todas mis fuerzas al engrandecimiento de la Sociedad: mi obsequio no vale lo que tanta honra merece; recioidlo
con indulgencia: tiene el mérito de llevar consigo la historia de
sentimientos que manan del corazon y que los estrechos límites de
un discurso me impiden expresar: llenarían todas las páginas de un
libro: mas callarlos no importa: vosotros me comprendeis, porque
sois mis verdaderos amigos y nos liga la unidad de un pensamiento:
salvar al desgraciado y cultivar la ciencia. Dos sentimientos que
nos aseguran en la tierra la paz del corazon y un galardon eterno
mas allá del firmamento, donde se oye la. Voz Omnipotente que elijo: «Hágase la l1tz,» y la luz fué hecha.
LAURO

:M~

JIMENEZ,

27

•

ODA
LEIDA EN EL TIVOLI DEL ELISEO EN EL PRIMER ANIVERSARIO
DE LA CREACION DE LA.

SOCIEDAD FILOIATRICA.

Mis hermanos ...... ¡salud! ......
Union bendita
Del amor y la ciencia:
Mi voz te felicita ......
Que al recorrer las páginas de gloria
De tu brillante historia,
Siento de gozo henchido
De un modo nuevo palpitar mi seno:
Mi canto dolorido
T6rnase en otro de ternura lleno:
Y palpitante y mudo
Al mirar tu grandeza. que me inflama,
El corazon que te ama
Grita y al fin te manda su saludo.

�28

EL PORVENIR,

_,
Débil para cantarte á tí que dejas

EL l'ORVENIH .

2V

El mundo, y los placeres, y la orgía,
Para lanzarte allí donde las quejas
Hacen oír sus ayes de agonía.•
Débil para cantarte á tí que corres

•

Tenaz é infatigable tras la ciencia,
Buscando con afan entre las sombras
El secreto que envuelve la existencia,
Tendiéndole tu mano generosa
Con esa caridad di¡lce y sublime
Del ap6stol del bien, al desgraciado
Que en la indigencia gime.
Débil para cantarte á tí tan grande
Como el gigante genio que te inspira,
Que te hable mi sile~cio
Ya que no mis acentos, ni mi lira.

Mis hermanos, salud ......
Salud, falange
Del saber y la gloria ......
Que orne el destino con fragantes lirios
El sendero que sigues con empeño,

y que arrobada en delicioso sueño
De dicha y de placer puro y ardiente,
Llegues al fin de la áspera jornada
Con la frente en el cielo y circundada
Del genio con la aureola indeficiente.
México, Setiembre 12 de 1869.
ANTONIO COÉLLA.R.

Sociedad Filoiátrica y de beneficencia de los alumnos de la Es- ~
cuela de Medicina.-En desempeño de la comision con que se .nos
ha honrado, tenemos la satisfaccion dé presentar á la Sociedad la
glosa de la cuenta formada por la tesorería, correspondiente al afio
comprendido de la fundacion de esta Academia á la fecha.
La cuenta es de cargo y data. El primero, cuyo monto es de
trescientos cincuenta y cinco pesos sesenta y dos y un cuarto centavos, lo forman las cantidades producidas: por la cuota extraordinaria impuesta para sufragar los gastos de la instalacion de la Sociedad; por lo que mensualmente satisfacen sus miembros fundadores,
titulares y protectores; por las multas que los primeros y los segundos han enterado por fa.Itas de asistencia á las sesiones; por la
colecta hecha para el establecimiento del peri6dico bimensual; por
los ejemplares expendidos de este; por la insercion de un aviso en
el mismo; y, por último, por algunos donativos.
La data, que importa trescientos cuarenta y un pesos cuarenta
y un centavos, consiste: en los gastos erogados para la instalacion;
en el importe de un timbre y un escudo para la Sociedad; en· el de
una m~sa, papel, alumbrado, &amp;c., para la secretaría; en el de varios libros adjudicados por la junta directiva; y en el de una obra de
Laringoscopia, con la que, conforme al reglamento, se obsequi6 al
Sr. Trueba; en el costo de la impresion de quinientos reglamentos,
mil recibos y trescientos ejemplares de cada una de cinco las entregas publicadas hasta hoy, de nuestro peri6dico; en los honorarios del
repartidor y cobrador, á razon del diez por ciento; en· el importe
de varios peri6dicos para el archivo; en l~s gastos de estafeta, y
costo de un aparato de desecacion, varias sustancias químicas y al- ·
gunos utensilios.
APÉNDICE.-7.

..l

�138
189

147
168
182
184
196
200
207
208
214

í,iAS&amp;,

Drc:r.

PA.g,,. Ltneas

-138

38! dipsnea
33~ asfisicos
l~ asfisicos
5~ caxina
2ª dipsnea
27~ los bronquitis
13~ mayas
~ cnaacteres
1~ deeslorocion
31! ano.zarca
31~ nnazal'ca
88~ octodecem

disnéa
de asfixia
de asfixia
caseína.
djsnéo.
lo.s bronquiti s
mo.llo.s
carn:ctéres
descoloro.cion
anasarca
anasarca
octodecim

.
r

APÉNDICE .
.En la páginas,, linea 24, dice, giaantescas; léase, gigantes.
En la página 6~, lineas 6~, 6~, 7~ y 8~ dice:
Como el águila audaz que surc.-i el viento
En pos de espacio que bastante seo.
Lo mismo mi alma cuando hallar desea
No busca sus raudales en la noche.
Léase:
Como el águila audaz que surca el viento
En pos de espacio que bastante seo.
Para dar á sus alas movimiento,
Lo mismo mi alma cuando ha.llar desea
La luz de la poesfa
No busca sus raudales en la noche.
En la página 8~, linea 11, dice, Empezando; léase, Empezado..
En la página 21, linea 26, dice, verdadero; léase, verdadero.

.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="71">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3000">
                <text>El Porvenir : Periódico de la Socociedad Filoiátrica y de Beneficiencia de los alumnos de la Escuela de Medicina</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479308">
                <text>Órgano de la Sociedad Filoiátrica y de Beneficencia de los alumnos de la Escuela de Medicina (1869-1875). Contiene lecciones sobre medicina experimental veterinaria, y fisiología, cardiología, entre otros temas médicos y científicos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="150418">
            <text>El Porvenir : Periódico de la Sociedad Filoiátrica y de Beneficencia de los alumnos de la Escuela de Medicina</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="150420">
            <text>1869</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="55">
        <name>Tomo</name>
        <description>Tomo al que pertenece</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="150421">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="150422">
            <text>Anual</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="150438">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1793472&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150419">
              <text>El Porvenir, Periódico de la Sociedad Filoiátrica y de Beneficencia de los alumnos de la Escuela de Medicina, Apéndice, 1869, Tomo 1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150423">
              <text>Sociedad Filoiátrica y de Beneficencia de los alumnos de la Escuela de Medicina</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="150424">
              <text>Jiménez, Lauro María </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150425">
              <text>Medicina</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="150426">
              <text>Estudio </text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="150427">
              <text>Enseñanza</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="150428">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="150429">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150430">
              <text>Órgano de la Sociedad Filoiátrica y de Beneficencia de los alumnos de la Escuela de Medicina (1869-1875). Contiene lecciones sobre medicina experimental veterinaria, y fisiología, cardiología, entre otros temas médicos y científicos.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150431">
              <text> Imprenta de I. Escalante y Cía.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150432">
              <text>1869-01-01</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150433">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150434">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150435">
              <text>2018659</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150436">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150437">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150439">
              <text>México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150440">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="150441">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="14829">
      <name>Escritos</name>
    </tag>
    <tag tagId="325">
      <name>Literatura</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
