<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="5856" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/5856?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T21:24:01-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="4722">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/57/5856/Monitor_republicano_El._1893._Vol._43_No._67._Marzo._0002006959.ocr.pdf</src>
      <authentication>145417f9eb7c30ae9be8cc214a70b3b3</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="175128">
                  <text>«vm.

ANO XLIII.

SANTORAL.-(Do Paelon). El Cnstleimo Patriarca Se!lor S. José.

MEXICO, DOMINGO 19 DE\ MARZO DE 1893

Tu...,.,.NO•.
.I:10.,

&amp;7

Agente delM~ P~ 2~, Federico Zep•d• PerREa.
Juez 2~ de lo Criminal. Manuel ~'. de la Hoz,
Juez 2'? Correccional, Manuel Olivora Toro.

'
de ella se cl eiiprende, ouaurlQ arrodillada en
¡Las señoras agiotistas! .... . .
su recliontorio, b ..bll\ con Dios, levanta las
Pues
uieu,
si,
existen
en
el
seno
de
nues
Agente del M'? f!c_&gt;, 8'?, Juan C. Agnirre.
tra socierlad personas del sexo débil, que ml\noa !Jácia la Santl\ Virgeh y 111\mándola
Juez 8'? de lo Criminal, Ismaf&gt;l Elirondo.
se dedican al agio, al real por cloro como ''Madre de los D e~graciadoA, 11 "ERtrella de
Jnoz 3~ Correccional, Luis A. Morán.
dicen los empefieroe, al olta11to per ohento, á los Mares," le pide 0111.Jm b jo su manto de
los logritos y á los réditos ,le los réditos ele solea á los séres que ama, á los séres que
los réditos, ocupaciou productiva, si las forman su mundo querido.
hay, y amena á mt\yor abundamiento.
Tanto como repugna el fullltismo en la
Enviuda nua señora-muy sell.ora mfa- mujer, hah1g&gt;111 sus creencia poéti&lt;&gt;as y sen y le que,lao sus realitoa, y despues de con - oillas, esas creench,s, cu las 1que abunda 111
solarse de la pérdida de so difunto, que al religiou ele nuestros pa,lres, esas creencias
que A vecea parecen 1111 idili y que al alma
Eutr11 los artículos que la prensa periódi- llu ..... .
llevnu iutloitos tesoros de cl&gt;¡isuelo .
CB ha publicndo en estos dias, uno ha llamaNo ha.y dolor que al alma llegue
La mnjer es eoña,Iom, ln~o de!Je orar,
rlo grao,lemtnte mi ateucion, porque apnuQue á los tres d·ias no se pase.
porqne la pl·e garia ea un e11sueilo, porque
ta cierto problema ns/iz importante p11rn el
Despues de enjugar sus lágrimas y de la oracion sale ele la prosa d~ la virla pam
bello sexo, y paro el feo sexo tambieu.
Se trata de que esta sociedad anda muy vestir las tocas de la viudez, aunncia por elevarse al cielo como el incienso qne v•g"
mal, pPro muy mal,:\ cansa lle que los solte medio de las enseras rle las próximas vecin - por las altas bóved11s d el teulplo.
No supers t ioiones nécias, no esas toscas
roa, loa célibes abundan corno las cucara dades, que merliante una fianzl\ pl'esta con
chas en las casas vncfas; la cifra de los ma medio en cada peso, y sin fianza pero á y m11I forj adas leyendas que ha invent,\do
trimouios disminuye carla 1l ia m:1.s, los un e- psrsonas seguras, con el real por duro, 1110 el repugnante fanatismo, no e,os mitos te
yes sueltos se multiplican como los ratones derata ganancia que va ya paree.ieudo rérti- ue!Jrosos qne oscnreceu la lnz que destellan
en los agujerós, y de alli los grandes tras• to de monj•, desde que los buenos empeñe IBR do &lt;:tl'iuas del cl'ieti:,nis mp, sino el cielo
ros ó empeilistae rlescerrnjau el 25 y el 50 lleno ele armonfas, otra vida en donde destornos sociales.
El celibato, dice el nrtionlhita, y lo prne - per cliento á los prójimos que loe ocu - cansemos de las fatigas y los embates del
mullllO; bé aquf las saut .. s espemnzas que
1.Ja terriblemente cou la fria lógica de la es- pan.
La señora agiotist11, onaliefad indispeusa- del.Je acariciar la mente de nuestro ángel
tBdfstica, de los n1Ímeros, etc.; el celibato
produce la demencia, la em!Jria¡!oez, las e11- ble, tiene que ser mny lince; en primer lu - tutelar, cuando plegando sui. blancas alas
ferme1la,les, y lo que es má•, 1tnmenta la gar, para conocerá los tramposos, que se baja á 11, ti e1-ra para servirnos de egitla y
crimirrnlidad; el celibato es un azote, una les echa de ver, ,licen los inteligentes, en pedir por nosotros en sus preces impregna amenaza para la sooiednd, es el Bntagonis- el pelo tle la ropa; ,Iebe, en seguid•, tener d as de suave poesfa ....
D ecfa y· digo r¡ue las ceremonias cnare &lt;ta, el enemigo jurado ele la familia, es el 1111 génio &lt;le los diablos, para echar la mula
á to,Io a1Jnel qne se resista al pago de los males, e•tA n en todo su apogeo. En este
ángel exterminador del bogar.
Y esto, lo repito, lo prue!Ja el articulistB abouitos; d_e!Je tener corazou de pederpal, año, todavia uo ha llescollad!l algun predicB
con cifras alarmantes ante las que es nece- para no de¡arse eu'ternecer por los ruegos elor, cuya palabra lh,m e la 11teucion y orni
de Dofia Mariquita ouaudo le pide que no te la curi osid1«l del mundo católico, pero
sario tem!Jlar.
Sohre todo en México, ¡quién sabe que ba perjurlique á su marido, que no le saque con los que ,hay basta para qne loi templos
sucedido! ya nadie se casn, y esto es borro- nna cita, que no lo acuse con el jefe de la se vean muy concurridos.
Las señas de Oatetlrnl y 1,., Pláticas ,loe •
l'Oso; el !Jomhre que tiene una familia lo oficina; que ella, Doll" Mal'iquita, le paga
triuales del "Colegio rle Niü,as," son otras
piensa mu uho ántes de hacer una diablura, r~ con toditos los réditos, etc., etc.
La agiotista tiene que, escuchar esas la- ceremoniS\8 que estáu llamando¡., ateucion
áotes de emharcar•e en cualquiera aventu
,
ra, el amor áloe hijos, el re•peto á la espo- meutaciones como quien oye llover y no se eu esta Ouare•ma.
En fin, la gente reza; en algunos ofrculos
sa, todo ello es un freno, nn factor, como ae moja.
Cualqniern creerla que esas .señoras agio- se olvidan, en efecto, laa pompas mnndanas,
dice ahora, que en mn!lhO contribuye á la
tistas son victimas cle las tr-áoalas del pró- para pensar en los misterios religiosos; e,1
tranquilidad de los pueblos cultos.
Esto es una verdad como un templo, nna jimo, que los hay muy siuvergiionzas, ase- otros clroulos, eu donde rein.a el indiforen
verdad de á folio, que yo aunque humilde guro á nstedea, en esta populosa cin- tierno, no se divierten, porque los demás se
ret,raeu , y de estll s11erte, despues de pas ar
y pecador, yotpropagandista entusiasta del darl.
¡Que si quieres!
el Viérnes de Lázaro, aca!Jamos de llegar al
natrimonio, siempre estoy recordan 1o aun La usurera toma su tápalo, y por la 88· Domiogo ile Pasiou, y esperamos el Viérues
que sin éxito ninguno.
Siempre os estoy diciendo c1rn111lo pl1üi - ñal de la santa cruz, va en busca d el próji• de Dolores, qne se pr2para famoso con su
cal)los: "Ca•aos, 10h mis lectoras!" Hace,1- moque le debe, le es¡,la, le acecha., le sigue Paseo rle la• Flores en IB Alameda, sus alme IB gracia ds casaros. No os qne,leis ¡por qomo la sombra al cuerpo, y donrle IJniera tares, sus Stabat.lJlater, su ol,tla, horchata y
Dios! para ve•tir santos; es muy triste que que teté, allf le cobra, alli le regaña, ali! le agua lle limou, y sus felititacioues ycnelgas
á las Lolas, que tBnto abundan en Méxioo,
despues de haber pisado la mujer loa dora- atornilla, Blli le cae.
Pero mire us ted Don Pachito que ya es tanto como las llores en los verjeles.
dos umbrale• ele la juventud, ee convierta
-,m tia ¡en tia! ¡habeis compren&lt;lido1 eu tia mucho ¡por Dios! la semana pasada no me
&lt;lió el alJono y as! se van pasan1lo las sernaNo seria esta, Cuaresma, sino se balllara
de sus sobrinos ..... .
Casaos, y con ello bareis un beneficio á nas, y yo no es toy parB clar tantas vueltas ya de los "Stabat Mi,ter."
_En este Bño hay en proy8nt muchos "Btaa sociedad y os !Jeueficiareis á vosotras por esa pijote1·-ia 1báyase visto)
La. n•&lt;lf'er....-es-inexornbtf:"'V~ee ·nay en -bat;" por todas partes eusálanse los impo mismas, y habrsie e&amp;plln.tad.0·1011ehoa Jo~
eones y habreia ahuyentado muc!Jos zánga• las que el deudor a~ la_ encuentra basta en- nen tes cantos de Pergolesso, le Haydn y ele
nos y babreis quitado de en medio no po- la sop•; e• una mnJer mcansaule; llueva ó Roseini, que recuerdan la tr· gedia sublime
cos enemigos de la honra y la tranquilidad trneue sale al encuentro del cliente por do en la cumbre del Gólgota, esa tragedia im
quier, lo mismo en la oficina que en l11 igle- pregnad a de tan hermosa y conmove1lora
le la mujer.
poesía; despues d el deicidio. h, couvulsion
-Pero, me direis, por nosotros no queda, 8ia, lo mismo en la calle que en el teatro.
A la hora méoos pensada el tramposo ve geológica, el terromoto que levanta II\B rolos hombres so11 los rehacios, son las ovsjas
descarriadas q110 ea niegan á entrar al re- aproximársele una señora alta, delgada, cas, el sol ofuscando •u lnz , la noche con su
vestida de negro, con nu largo tápalo y la manto de tiniebla•, el trastoruo terrible de
dil.
la Naturaleza; y allá, en la cima del C11lvaY sin embargo, mirad, yo teugo para mf, oora de inquisidor general.
y muchas veces el más amigo ,le no pa- rio, sólo tres mujeres de pié, sin huir como
que la mujer puede contribuir en gran manera para hacer ménos desastrosos los ma- gar, qne hay muchos, si vieran ustedes que el pueblo acóbardado: sólo tres mujeres que
les que cansa la plaga social riel celiba.to; tienen esa mala costumbre, y muchas veces no abandon"n á Aquel que, con so sangre,
los hombres son lo que las mnjeres quieren el tramposo más listo, por quitarse de enci ba sellado las doctrinas de paz y de fraterque sean; ellos, por más que se diga, no ma aquella sombrn, aquel trasgo, aquel fan - nirlad.
Hó alli lo que hB cantado Rossini en sus
tienen voluntad propia; yo be visto á los ta•ma, suelta las platAS y ¡respira! . . . . .
Los usureros, muchos que abundan tam- inimitables siufoulas, en sus himnos que uos
célibes más recalcitrantes caer de rodillas
pidiendo la cadena de himeneo, cuando la bien en esta ciudad y córte, como las chin- levantan á las rPgiones de lo ideal; en sus
mujer ha sabido ve~cerlos dejándoles vis tat!ahuas en los lugares h1imedos, no son ni magnfflcosorato1-io• quecoustitoyen hermolnmbrar el paralso del hogar, loa goces de con mucbo tau constantes, tan pPgajosos, ea• eleglas.
Pues bien; bé ali! lo que siguiendo el ri
la familia, la tranquilidad de esa existencia tau tenaces como las agiotista• hembras, las
apacible que es la playa en donde se estre- r¡oe con su constancia y MU ¡dénme á Dio8! toa! de nuestras costumbres, se ensaya por
son capaces de !Jacerse pagar del brujo mis- doquier, para cantado la semana de Dolollan las tempestades de la vida.
Yo conozco muchas lindas jóvenes, que mo que de pura hambre se come hasta los reP, que es la semana de los 11 Stabat Mater."
gust•n de tener novio, eso sf, como les gus- codos de la levita.
Ahora, dicen los periódicos, las señoras
Se reunen val'ias liudas jóvenes aflcionata un !Jonito sombrero, pero y nadB m,h; les
parece meJor 110 tener quien les impida ir agiotistas-muy señoras mias-ae bao apo- das al arte divino, varios jóvenes galantes
á loe !Jailes y á los bureos, andar de fiesta derado ó principian á apo1lerarse de las ofl. que tambieu sienten vooaciou por las fusas
en fiesta, no tener más de!Jeres que la visi- cinas y á crucificará los empleados, es de- y semicorc!Jeas, y dicen: "¡vamos á organita á la ruoelista, les parece mPjor esto, que cir, á esa clase ele empleados que siempre zar un Stabat Mater1"
-¡Vamos! contestan los demás.
atender á !ns obligaciones sagradas de la están á la cuarta pregunta, porque gastan
más
de
lo
que
ganan.
Y dicho y hecho; aprenden los oratorios
familia.
¡Paso á las se!l.oras usureras, y que la y los injla1nat11s, y una noche de éstas, conPor otra parte, eatá mrry bien que se erluqne á las mujeres para reinas de los salones, aombra de Sbylock las proteja y les dé más vid'an fl sus amigos, parientes, personas &lt;le
estin1acion y aprecio, eto., al "Stabat Mapero incfüqueseles al propio tiempo esa cien- y en qué echarlol
-ter," que el p1Íblioo escucha en silencio (en
cia de la madre de familia, que es la garau Las
ceremonias,
las
prácticas
cuaresmaestRs
,mdiciones religiosas no se vale apln11tla rlel porvenir en el matrimonio.
clir), y los padres de familia y las seiloras
¡Cuánto apostRmos, ¡eh! á que mis lecto- les, siguen en todo su apogeo.
Decididamente en este a!l.o el templo de mayores salen muy satisfechos, miéntras lo.
rns dicen r¡ ne como estamos en cuaresma,
principio hoy mi obarla por un aermou ra- Santa Claro es el preferido por la crema, juventud bulliciosa encnentrn algo monótopor las elegantes católicas que acuden á los uos los injlan1at11s y otros trozos en atús ó
tonerof
Perdon si esto no os divierte; pero l'On- sermones y á las pljticas doctrinales, en tal en itus, eto.
Esto ele los 11 Sta!Jat" es muy bonito, se los
lleso que las cifras rle aquel articulo que oantidacl, que pequeiln es h1 Santa Casa de
111
Oracion
para
contener
tal
concurrencia.
aseguro
á ustedes; primero los ensayos que
motivó mis reflexiones, me han llama1lo mu Hnce un all.o toda vi a Sauta Brlgida ern son otras tantas amenas reunioues, con percho IB ateuciou, porque al unir el matrimonio del seuo de esta sociedBd desventurada, el templo preferido por la ltigh lije; hoy don sel\ dicho ele Haydu, de Rossini y ele
Pergolesso, en dondo las sopranos platican
dsja un vaolo !Jorri!Jle, que vienen á llenar Santa Clara 8e ha llevado la palma.
Es verdad que á la correcta Iglesia de la agradablemente con las contraltos, y en las
los orlmenes, las dolencias, los dramas del
hogar, la guerra innoble á las mujeres hon, calle de San Juan de Letran, concurren dis • pausas y en los calderones, los tenores
tingaiclas damas, pero no, en verdad, como echan un J&gt;árrafo con los bajos y los baritoradRs, la desolaciou social, en fiu.
iOasaoe, o!J, mis lectoras! Cua111lo algon á Santa Olarn, en donde el Padra !!'falabear nos sfogatos.
Y asf, entre siufonfas y chi11fonícts, entre
tuno se os acerque, 0011 la perra intencion atrae á los fieles con su palabrn fácil y elooratorios y oratorias, se pasa I" noche ento de diverlirse, ponedlo ele patittts en la ca- cuente.
La extensa nBve, ofrece imponente pers- nando las Siete Palabras, y sobre toclo el
lle, echad eu hora mal!, á los novios l'cmolo11es, no deis oldo á los bellacos qne sólo pectiva; las señoras vestidas ,le negro, casi inflamat11s, que ea lo que más entusiasma á
os hacen perder el tiempo, usad de e•e todas, toman asiento en 11\s b1mcas unas, loe dilettanti de !11 reouiou.
Miéntras mll.s ensayos, mejor; por sosexto sonti,lo, que Dios os ha darlo, de la otras se arro1tilla11 1 y oou el mayor recogíperspicaciB, para saber á. quién debeis miento escuchan la palabra del predicndor; puesto, porr¡ue no IJBy cosa más amena; los
echar el gancho dentro loa limites de lo per- á veces se les ve mover ligeramente los lá- gallos mismos son rgcibidos con sonrisas y
bios, es que casi mentalmente pronuncian formrrn parte ,le! entretenimiento. Que fu,
mitido, se entiende.
¡Casaos, oh, mis leotorael mirad que ese, una oracion como impuleadas por la voz lauita no llegó al tono, mejor; IJlle zutano
soltó 011 ,·é como nna lom:1 en vez de un j,í
y eolo ese, es el clestino d~ la mujer; guerra que resuena en la cátedra sagmrla.
Yo n!Jorresco el fau.\tismo y la nécia su- escrito por Ro•eiui, retemejor; que el Lenor
á los cóli!Jee, qoe no que(le uno ui para semilla ele rAbano, y al 118I lo lrnceis, que la perstioiou, pero oomprenelo que IB mujer, as,oluto lnrgó una frase destemplada en Ju .
naoion os lo premie, y si 110, os lo dem•n sobre todo, debe tener creencias, debe orar, gar de un cresce11do solemne, no le hace, todebe levantar al cielo su mirada buscando do entra en la diversion.
de.
mtls allá de las estrella&amp;, al Sér á quién rli Y clesrnea, el dia del 11 Stabat," las can Amén.
rige sus pleg1Hias.
toras estrenan preciosos trajee, y los canL1ts creencias son necesarias á la socie- tantea levitas de fütima moda, y eutonan
Lo que se llama de una pieza hube de
qnedarme el otro 11i11, al leer cierta sensacio- dad, tratándose ele las mujeres son indis- áriae y duos y coros que cla gusto; una m1Í11al noticia publioadB por mis baeuos cole• peusables, porque éstas han vílnido al mou- aioa solemne, imponente, tempestuosa, que
gas los periódicos de esta ciudad y Cór• clo para sulrir y llorar, y su alma, sn cora- parece mentira, salga de In bOIJllita rle co
zon, sus instintos mismos, las llevan á bus. ral de las guapas coristas.
te.
Si loe ••Stabat'' fueran u¡ás cortos 1abl no
Hablallau e801 colegas, de la necesidad, car allá, más nllá de la cortina azul del inimprescindible por supuesto, de moralizar, finito, una fuerza, un poder que las ayude babrla más que pedir; pero !Jastante favor
sietemar, etc,, todos los ramos de In Admi- y las conforto eu las tribulaciones de la vi- le hacen á uno con invitarlo á esas audiciones, y es conveniente estar hasta el fin.
nistraoion P1iblica, y entre varias medidas, da.
Uepugnf\ una mujer escéptica ó atea; i)Or
Antes, en aquellos tiempos, cleapues del
proponfan que no se permita el acceso filas
ofl.cinas páblioas á las seiloraa agiotis- muy hermosa que nos la figuremos le falta 11Stahat," se obsequiaba á la concurrencia,
esa dulce poesht., ese aroma impalpable que con cMa y hot·ol1ata polvoreada con oanela1
tas,
TURNO DEL LUNES.

CHARLA IlB LOS DOMINGOS.

porque el vino eo Cuaresma es oosl\ probi tieron las all\8 1 vayaácaersohre la prosáica
hi&lt;la, (mónos los viérnes para hacer la di- tierra.
gestion del pe~ca.do); Ae obsequiabB, digo, á
Y ya hay sus aficionados á la aérea di verla concurrenciR, cou aguas fresca•, que re- sion; las pereonas pacf6cas, aquellas que
frasean el estómago; hoy uo se u•a yn ésto, están muy bien lrnlladas co.n su apreciable
1Jastt111te es regalar los olrlos de loa amigos, pellPjo y por nada del muu1lo lo exponen á
con las grau,les melod(as de Roasini.
un fracaso, se conforman con ir á 'Ver (50
Pues si, e~tos son los 11 Stabat" qué ya se 1 -oeutavos por cabeza), con ir al redondel
anuncian, tan cierto es, que todas las tem - para verá loe que se van, á loa que llegan;
poraelas d el •llo tienen sus peouliare~ pasa pam ver soltar el globo, y todas esas matiempos, haAta la Ouaresma, la arlusta Cua- niohras raras, y todos aquellos entusiasmos
resma, se baoe diaimulacl:i, cur,udo se invo- aéreos y todo Bquel trajín que al ménoa
oa un pretexto profano p11ra divertirse á lo constituyen una noveelad muy nueva.
divino.
-Aunque por otra parte, es esta una diJill sport de los gallos, ó como dicen en
ver$ion séria y poco pecaminosa; las da- m10•trn tierrB, las tapadas de gallos, en
mas y los cahttlleroa, !ne pollas y los -pepi• ))Oco estuvo se pusieran á la moda en esta.
toa, sentarlos á lo largo de l0e muros del cinrlad y córte.
salou, muy tiesos, muy sé,·ios, como si se
gn una poblacion de loe alrededores se
trat,ua de un dnelo, y oyeu ,lo, haciéndose ha instalado ¡1equeil" pero elegante plaza
el cBrgo, oyendo 11quella música solemn~, de gall os, y loe aficiouB1los á ese sport acotorm entosa, triste, caeleucios a, rotun1la y den llamados por atent" invitacion; el do•
faribu111l a , a1Juell11s sinfoufas que pareeeu mingo 1iltimo terminaron ll\s peleas, 1 con
la voz de la eternidad, aquellas notas oa- tal motivo la concnrrencin era más selecta
veruoeas y estrepitosas, en las que apénas aún que en otras veces.
si el violín se atreve á cbill"r delante de los
Jiln los palcos se velan señoras que conrouquidos ¡!ravlsimos del contrabajo, en templablln con cnrios illarl la rií!a valerosa
las que la flaut" eu~aya tímidos fioritu &lt;le lo• ¡,lumlfüros y to1las las peripecias de
res, que enmu,lecen ante el piatou que re ese ju,go, hijo legitimo de nuestras ooatumgaila en d6 mayor, en las q ne las sopranos brea nacionales.
y los tenores se escurren oyendo á los bajos
En las graderfas gran parte de la juvenque cantan por las narices.
tn1I dorada, clubistaa y casinistas que aposTodo esto escuchan los oyentes y sigue tl\hau al giro ó al colorado, y que seguian
el "Stabat Mater" que termtna con utta e-r- ávidamente los detalles del combate y
plosiou musical, por golpes ele orquesta que aplamlian entusiastas cui,ndo el gallo veuremeelan el braml\r tl el huraoan, y por el cedor ealU1laba B su victima, soltando un
fragor de un cohcertaute qne va e.x:tin- prolongado ki-ki-rikf, como si quisiera deguiénclose entre los pia11os pia11ísimos de loa oír, pongo por caso:
tenores y entre lospizzicatos de los violi"Aqnl está un valiente para otro vanes... .
liente."
Los muertos sé arrorlillau....
Hal&gt;ia m1isioa, por supuesto, qne callaba
-se entie111le, 011,uHlo los dos alados adversa1-ios se poniau frente á frente, se miraba11
¡Por vida del cielo que estamos lucidos!
r,,. tristez•, la murriR, la calma, la mono- de bito en bito, alzaban golilla y se arretonla, han llegado á su apogeo en esta !Jue- meti1111 uno contra otro y se picaban y se
berian con el curvo cuohillo .... 1111 silencio
na ciudad.
Francamente, pocas semanas be visto co sepul&lt;&gt;rnl ílejábase percibir en aquel eutónmo esta que de pasar acalla, tan tediosas, ce~; IB miriul", el pensamiento de los espeut.adores se conoentrnba, en loe dos adalitan insoportables para el croni • ta.
,Ies, tau sólo se escuoha!JB el Bleteo ele los
l{a1ll\ .. .. silencio .... soledad ....
Ltt. Cuaresma, en prime,· lag,u, extiende gallos y el ruirlo que éstos haclan al hrinsu manto &lt;le recogimiento sobre naeetra Cl\r para hacerse añicoe.
D espues, cuando uno de los combatiensot1ieela1I aletargBda, la Cuaresma IJUe hace
huirá la alegda, la Ooaresma que es un tes oafa agonizando, estalla!JB bullicioso rumor y bastl\ aplausos, y música y alegria
paréntesis á las diversiones mundanas.
De•pnts, tenemos la muerte paseán1lose general.
Pues !Jieu, como los concurrentes á. la
en •óu de couqnista entre nuestras clases
acomo1ladas; esos balcones del Palacio de plaza eran personns aeomodaclas, en poco
los Azulejos casi constantemente vesti,loe estuvo, repito, que las peleae se pusieran
ele lnto, indican, recuer1lau qne las t.jera• de moda.
Duraron quién sabe cuRutos domingos,
de las Parcas nada pel'dona•1, que ante la
segur tenible de la muerte, todos caen, ·y por lln la temporada gallera ba termiuagrandes y pequeilos, altos y bajos, bumil - 1lo, para oomeuzar de nuevo, acaso en la
Pascuft.
&lt;les y poderosos.
Bien, pero esto es demasiado para uua
Respecto á teatros no hemos tenido en la
sociedarl de suyo tan melancólica.
La desdicha, el iufortu11io penetran á los !emana, más qffl! tanrlas y znrznela en el
palacios de los ricos, de los mima&lt;los de la Viejo Coliseo.
La concurrencia ha sido escasa, el Ralon
fortuna, y de allf, es11arcen la consterna,
oion, y de allf, desprenden ese hálito de le- ha estado bien poco animado por cierto, las
tal tristeza qne parece envolvernos en es- obras que se hau dBdo á la escena no fueron de las q11e formnu el mejor y moderno
tos momentos.
Para que el cuadro sea más completo, te. repertorio.
La Ooaresma, las epidemias, el luto ge,
nemos las lluvias prematurBe, el tiempo ele
perros con que nos ha obsequiado esta se - neral.
"Travinta." en primer Jugar, una "Tramana; esas ol\lles húme,las, llenas de charcos, esas rátagas que azotan sobre la cara, viata" que la sim()áti!la Cecilia Delgado no
ese frlo que nos recuerda la inclemencia del pnecle, 110 sabe cantar, porque sus facultaeles artistica~ no le ayutlau, 1101\ "Traviata"
fovierno.
1Qué monotonla, Dios santo! Los tentros que Vigil echa á perder, y to,lo porqne la
vacfo•, ni una sola uiversion deja escapar Jilmpresa quiere invadir el terreno de las
sus rumores sobre esta oiudl\1!, inmenso ne- óperas, el terreno de la música séria, que es
crópolo, copia fiel de las ruinas de Pal. mucha m1Ísica en verdad para los artistas.
mira.
Sin embargo, el buen p1iblico, el excelenNi en las calles principales, ni más ali:\
del centro de la ciucla,l se ve un solo balcou te Juan Diego que como buen pobre con toiluminado durante las noches, lo cual indi , do se conforma, bl\ aplaudido hasta la iuCB qne ni la vela,la de la familia se celebra sonaatez.
D espues, "Cármen," "l\[iss Helyette,"
en el seno del hogar, ¡todos duermen!
Y el mal es, que nos espera un porvenir "Ilfanicomio ,le Ouarrlos," "Eln busca cle Fe•
muy lúgubre: la temporaclB de Pascua tie - licidrul," 1•Crfmen misterioso" y «!;[ignon"
ne qne ser tan triste como la Oaaresma por la Sra. Peralta.
La temporada zarzuelera termina hoy pamisma; hay tanta familia de duelo, de luto,
que necesariBmente los espectáculos y las ra seguir en la Paseo\\ y para entónoes ae
reservan las nuevas obras que estncli" la
reuniones tienen que resentirse de ello.
¡Qué rara es la casa en donde no se llora Compaiifa, obras que como el "ViBje á Atrihoy la ausencia eterna de un sér querido! o~" está vi•to qne son de todo el agrado del
En las calles de Platero•, 1cuántos trajes bneu p(1blico.
negros! ¡por todas partee la tristeza!
Malo so presenta, pues, este año del Se
Tam!Jien el Oirco Orrin cierra con la fuu.
ilor; malo, sobre toda, para el asendereado cion de esta noche su série de espeotáoolos;
orouista que tiene que sacar jugo de donde dos semanas de vacaciones, y despues clel
no lo hay.
Sábado de Gloria, nuevos artistas, pauto•
minrns acuáticas y geográficas y quién sabe
La 1Ínioa diversion, puede decirse, que cuántas cosas más, porque en verdad os
hemos tenido en la semana, es el Globo Cau- digo que la l!lmpresa lle! Oirco piensa echar
tivo, que ¡al 6.nl ha siclo puesto en explota el resto, una vez terminado el tiempo
Santo.
cion.
Todas las mañanas vemos por el rumbo de
Occi,leute, la inmensa esfera de trapo, inEn tal virtU1! ..... silencio y oraoion .....
móvil, en me,llo ele la atmósfera, meciéndoHoy cierran sns puertas los teatros, hoy
se suavemente la canastilla en la que, á la termi111m las diversiones m111HlBnas; desde
distancia, se ven moverse como moscas en mañana, no resonará una sola m(tsica eu la
su mosquero, los audaces navegantes del cirnlail del tifo, clescle mañBna solo oir~mos
espacío que suben á contemplar el panorB• cuaullo el sol se h~ya dormido en sns palama ele la oindad, y mncbos de ellos con la cios rle Occidente, la plañidern esquila del
esperanza secreta y retozona de q ne á otro vecino templo, ' llaman1lo cou mellfl11a voz
diB publiquen los perió,licoa sus nombres y á los fieles, recordándoles qne debon orar
su hazafiB de !Jaber escalado la region eté y arrepentirse.
reR de laa etéreas nubes.
JUVENAL.
Ya ha ascendido bastttnte gente; otras
todavla tienen miedo dt1 que el dia ménos
pensarlo diga el Oiudad ife México "aqnf me
rajo," y se divida como 1111 melou en el es
paoio, y vayan los aero111Lut1u á contar el
suceso á la otra vi&lt;la; otros encuentran oBro
eso de 500 centavos, plata mexicana, por
encaramarse 500 metros más allá de los tuAcertijo.
bos veutila.Jorea, á centavo el metro jn&amp;ta•
-¡Qué difereuoia hay entre un director
mente; pero ' mnohos ciudadanos bay que de Observatorio, y 1111 llireotor de Opera1
pagan su pasaje y asoienrleu y soben y ba-No lo 8é.
jan y escriben con mano trémula sn nombre
-Pues ninguna, porque los &lt;los andan
eu el libro de los viajeros, en ese libro que en !Jusca de uuevas estrellas.
en letras de diversB forma consigna el recuerdo de loe primeros aeronautas del pals.
En un juzgado:
En las tareles uo ha potlido snbir Su Gra-¡Parece que te ha puesto en aprietos
oin el Oautivo; las l'áfagas que soplan !Jaoeu mi preguota1 dice el juez.
temer qne de repente vuele un montgolflé-La verclad, se!l.or, lo que me tiene aho•
rico y , como Ioaro clespues que se le dert'i- rita muy preooupaclo,_es la respuesta.

DE TODO UN POCO.

•••

�EL DIODIJ:TOB. .REPVBLJ:o.a..aro.
.
REVISTA IIIADRILEN°A.

SISTEMAS DE HAOER OOMEDIAS.

XX.
Oon una. idea ligera.,
más que ligera. sencilla,
eu 1&amp; primera cuartilla
ponla: ESOENA. PRIMERA.;
y empezaba á dialogar
con el mayor ardimiento,
si u saber por el momeu to
i\ &lt;lónde i ria. !\ parar.
Doña Inés y Don Olemente
hablan de .... cualqnier cosa;
luego Pedro, luego Rosa,
y asi sucesivamente
se iba combinando el plan,
y entraba en las aituaoionea
sin graves meditaciones
y 1ln verdadero aran ... .
M!\s ele mil veces me han dicho
los esoritores eesu,tos:
-No escriba asteti tan de prisa,
inad1we usted los as1mtos,
que el dia méuos pausado
le van !\ dar un disgusto;
escribiendo de ese modo
el cae,· es casi seguro,
y usted vive 1le milagro .. . .
y van á buscarle el bulto.
Yo, que dócil y modesto
las adverteucias escucho,
puse empeño singular
en ser autor oonoienzuilo,
y me di á escribir despacio
y!\ ser minucioso y pulcro,
sin detenerme !\ pensar
que escribiendo para el vulgo,
y el vulgo está en mayorfa
en el ilustre concurso,
se suele resultar pálido
cuando se quiere ser culto.

(Del Madrid 06miao, Enero 28 de 1899.)
La muerte del gran Zorrilla ha servido
- de pretexto para qne se desbocaran algunos poetas y acudiesen á llorar sobre so
tumba. Hay personas que están deseando
que se muera onalquier genio nacional para
pulsar la lira.
A nueetm redaooion bao venida cuatro ó
cinco bardos de esta looalidad oou versos
húmecloe, A fin 1le que se los publicáramos
eu el lltailriil Oóniico. La portera estaba ya
enterada de nuestra resolucion, y en onanto vela un poeta fúnebre cog(a la escoba y
le dacia:
-No puede usted subir.
-¡Por qué 110!-couteetabll el poeta.Vengo á derrnmar mi llanto acerbo sobre el
sepulcro elel último trovador.
-Pues no se pasa.
-4Es decir qae no puedo verter lilglimas
poét1cad
-No, seiior; aqnl no se vierte nada. Vá•
yase usted á la columna de la eequiun.
Gracias A la portera, nos hemos librado
de humedades, y los lectores tambiea.
Mailriil Oó111ico •e asocia de tocio corazou
al duelo uucioual, pero no pone sus colnm•
nas á díeposicou de loe vates á la f1111erala,
como los titula muy oportunamente Pepe
Laeerna.
El que quiera lucir ene dotes de versifi.
cador, que publique un librito y se lo re¡¡a•
le á las per~oaas de so íntimirlad, ó que haga un períóllioo para en neo y el de eu filmilia·.
No queremos que el insigne Zorrilla sirva
de pretexto para balagar el orgullo íneauo
tle unos cuantos selioritos.

Las resultante de entrambos
sistemas se presta ¡\ estudio
y lleva¡\ non cooclnsion
qne confundiera. al más ducho.
Las obritas que escribl
á escape, sin darme punto
de reposo, re111ltaron,
es decir, fueron del gnsto
del apreciable auditorio,
A quien respeto y saludo:
Algunas diero11 dinero;
pero á todas ellas en po
la desgracia de poner
á los crlticos adustes . . . .
y me dieron cada palo
que aún al recordarlos, sudo.
Las otras, las meclitl\das
y oomblnadas con pulso,
dieron ocasion propicia
A los crlticos ceiiados
para aplaudir de tal modo
que me dejaron confuso;
pero ¡ay, 110 daban /linero,
y la qne má•, á lo sumo,
llegaba, por compromiso,
á veinte noches por junto . ...
Enfrente de esos sistemas
que aqul analizar procuro,
me paro en firme y exclamo:
-Si en el primero está el lacro
(y loe paloa de la critica
qne son á veces muy duros)
y en el otro loe aplausos,
aunque sin provuho alguno,
¡cuál es de los dos eietemae
el mejor y el más seguro!
La respuesta es imposible:
eso consiste en el gusto
y haata en el temperamento
especial de cada uno ... .
¡Qne cómo escribo! Oon tinta,
pluma y papel; mas el caso
es que la tinta ha de ser
negra como un desengaiio
y la pluma de dos puutos,
el papel mny satinado
y diviiliilo en cuartillas
todas de un mismo tamaiio.
En un cuartito peq ueiio
establezco mi despacho,
que si es grande, las ideas
tienen demasiado espacio,
y se van los pensamientos
sin que pneda ilo111inarloa.
Desde el punto en que priucipio
á escribir, hneta que acabo,
parezco una chimenea,
no se me cae el cigarro
de la boca, y se arma una
humareda de mil diablos.
Grabo una idea ó un chiste
ó nna escena de cuidado,
y me pongo en pié y disC1trro
por la eetuncia á grandes pasos,
y vuelvo t\ sentarme, y vuelvo
á las andadas, y as! ando,
huta que por fin, confuso
y rendido y mareado,
lo dejo, tomo la pue,ta
y á todo escape me largo,
renegando de mi suerte,
maldiciendo dal teatro .... .
para recobrar muy pronto
los perdidos entusiasmos.
Volviendo á entrar en el tema
objeto de mi !liecurso,
buscando una solucion
y ciñb,dome al asunto
que me ha 111a1·cado Sínesio,
yo opino, y aqul concluyo,
q ne para aaca1· provecho
y para vivir sin sustos,
110 hny cosa como estrenar
lo que ya ha gustado mucho.
F1,tANOIBOO FLORES GA.nou.

•
••

Un célebre contemporáneo dec!a en un
ealou A un charlatan que estaba fastidiando:
-No hay mayor tonter(a que la de 011
hombre de mediana inteligencia que no ee
conoce.
-Pues .... reepondié el otro, hay hombree de géoio que ee conocen demasiado,

•
ea no• •cirujano de

El Doctor X.
talento,
pero ruoy ruclo, muy brutal, en ene operaciones.
Ell otro dia practicaba nl Sr. Z una ope•
racion larga y dolorosa.
-Me habrá vd. tomado por ull carnicero,
dijo 11! limpiar en• iostrnmontos.
-Obl no, gimió el paciente. Los carnlce,
roe matan al animal ántee de descuartl•
zarlo.

Zorrilia no babia sido ministro ni dí1&gt;otado ni eiqaiern concejal, y tocio Madrhl acudió, sin embargo, al entierro del muerto
ilustre. Esto es consolador en medio de todo,
No ha habido necesidad de que el Gobierno toma~e la iniciativa y eleclarase el "luto
nacional" en la Gaceta. Todos los que ha•
bian iehio versos del inmortal Zorrill" ee
conmovieron ante su cadáver, y Madrid ka
dado un eepectáculo qne le honra y eoal•
tece.
Tiempo era ya de que ee tributuran al genio los honores que aqu( prodiga el Eletado
á los hombres políticos. A lo mejor muere
un "congrio" ilustre que ha tenido la suerte de llegar á senador vitalicio ó !\ geueral
ó á consejero de Estado, y el elemento ofi•
cial se conmueve; el Gobierno baja de su
ni tura, y los porteros de los centros oficiales
eti ponen el uniforme para acudir al entierro con cirios y !azoe de cree pon.
-¡Oaramba!-dice en el café uno de esos
aduladores eternos de todos los pollticoe.¡Sabe usted quién se murió anoche!
-¡Quién!
-D. Cipriano.
-¡Qué D. Oipriano!
-¡No le conocfa usted! ¡Parece ímposi•
blel D. Oipriano, el q ne ha Ricio vicepresidente clel Congreso.
-¡Dios le baya perdonado!
-¡Hombre! No bable ustecl as! con esa
indifereuoia, porque se trata. de un perso•
oaje.
Y el adulador ooe clica que el Estado es
quien diepoue el entierro y qne acudirán los
coches 1lel Senado, del Oongreso y de la
Diputacion provincial, pol'que se han con•
soltado los "precedentes" y resulta que el
año 61 murió otro D. Oipriano y se le enterró cou música y flores artificiales y una
guitarra.
Murió Zorrilia, y el Gobierno comenzó á
registrar "precedentes," de los cuales resol•
taba que no se babia muerto oingnn otro
Zorrilla de veinte aiioe á esta parte, y ¡cla•
rol no se le bau podido tril&gt;utar honores de
oierto género.
Bahl De todas suertes, el entierro ha. re•
usltado solemu!eimo, la manifestacion ad,
mirable y el espectáculo grandioso; y eso
que el difnnto no babia sido ni ministro ni
diputado ni siquiera concejal.
Era simplemente un poeta.
Pero superior á Jove, ese vicepresidente
del Congreso de loe diputados.
El Gobierno tuvo necesidad de suspender
las tareas de "encasillado" pam acudir al
entierro de Zorrilla, y decía uno de los mi.
nietros dirigiéndose á un oompaiiero:
-Mire usted que es triete esto de venir
á un entierro y no saber quién es el difunto.
-¡Pero no le conocía ustedt-le pregun•
tó su colega.
-No, señor; yo al principio ere! que se
trataba de Ruiz Zorrilla, pero luego me hao
clicbo que es otro,
-Ya lo creo. Este es el autor de BI pu1ial

del gordo.
Ahora resulta que tocios eran amigos in.
timos clel gran poeta. Dnraute su larga y
penoea enformednd fueron poqu(simos á visitarle; pero despues de muerto todos nos
disputamos el honor de haberle asistido en
sus últimos momentos.
-Yo á D. José le que1ia como A un pa•
dre-uos decla nno.-.La última vez que le
vi me estrechó la mano, como dándome á
entender que peo&amp;l\ba morirse de un mo•
meo to A otro.
-Era caril'l.oefsímo- añadía no jóven
poeta que lleva siempre en el boieilio lo,
frutos de su imagínacion.-Oaei todas Iae
tardee me iba J\ su casa para leerle mis pro•
ducoiones, que le gustaban mucho. Por
cierto que la liltlma vez se impresionó de
tal suerte que tuvo un vahído.
-No lo extraiio. Hay lecturas quematan.
-Es posible qne el inmortal autor ele
"~ou Juan Tenodo" hayaclicho para si, au.
tes de exhalar el liltimo suspiro:
-¡Gracias á Dios que voy A verme libre
de amigos importnuosl
Y habrá ido derecho A la gloria, siquiera
sea por l11s latas que ha soportado en este
mundo.
LUIS TA.BOA.DA.,

•••

La hermosa eeiiom &lt;le X .... orgullosa
ele ene buenas formas, usaba el vesthto muy
deecotado para mostraren escultórico busto.
Al General Z .. .. le tocó en una comida
sentarse junto á ella, y como 1111 ourioeo le
preguutara qué toilette llevaba an veciua,
le contestó:
-La ver,lacl es que no ee la vi... . su
vesticio comenzaba tal vez de Ja mesa hilcla abajo.

PECADO.

MENSAJEROS DE AMOR.

POEMA.

Ouando la tímida aurora
En tu lecho te vieita,
Y con Morfeo se irrita
Porque ta gracia atesora;
Onando ~1 sol hermoso dora,
Oon su divino esplendor,
Tu belleza, que, cual flor,
Se muestra al naciente dia,
Sonrleles, vicia rola,
Son mensajeros de amor.
Si la veloz golondrina,
Eu perfumada mañana,
Te saluda á tu ventana
Y dulces gorjeos trina;
Si con so lengua di vine.
.Le hace coro al ruiseiior,
Y te dicen mi dolor
Mejor que yo uo lo baria,
Eecócbatos, alma mia,
Son Trobadores de amor.
Y ei el céfiro 111diohoso!!I
To faz hermosa. acaricia,
Y en tu boca, con delicia
Imprime un beso amoroso,
Ooo en murmullo, miedo~o
de provocar tu rigor,
Te dice que el bien mayor
Para mi, es tu amor, querida,
Vnélvele el beso mi vida,
Que es mensajero de amor.
SI: el eol con sus rayos de oro,
Oon su brillo las estrellas
Tan uumeroeas y bellas,
Te dirán cuánto te adoro.
Loe pájaros con eu coro,
El aire con su rnmor,
Oon en perfume la flor
Todo, ele noche y de día,
Todo te clirá, alma mia
La inmensidad de mi amor.
ASMODEO,

ÍIMITA.OION.]
Fné la pobre Maria
la más hermosa entre las más hermosas
que produjo la hermosa An1lalnola.
Si uo se hubiera muerto, ¡ouántas cosas,
lleno de admiracion, yo le dirlal .
Su eeplritu ligero
entre onbes de luz voló A la altura;
y cuando pienso en ella y considero
que deja de existir lo que más quiero,
pregunto á Dios con tono de amargura,
dirigiendo A los cielos la mirada:
-¡Por qué muere tau pronto la hermosura!
¡Por qué muere al nacer la dicha ansiadat
La jóven quiso 011 dia
cooeeguir el perdon de ene pecados,
tan horribles, segun ella deola,
qne cou los méoos graves se podrla
asustar á los mismos condenados;
y era grave su apuro,
y para mi indudable que con ellos,
el alma, entre pnrlsimos destellos,
vuela tranquila al inmortal seguro.
A la iglesia fué, pues, nua mañana
cuando el ardiente sol se deepereza,
y aunque marchaba, al parecer ufa.na,
el miedo trastornaba su oabeza.
La igleaia estaba oscura
como el cerrado hueco de un osario,
y avanzando la jóven, insegura,
llegó al confesonario
en que rezando estaba el señor Onra.
Al ver qne aquella 11iiia, encantadora
cnal la rosada aurora,
juntaba con fervor sus maoecitas,
se estremeció de asombro mi alma entera,
pues haeta entónces ni soilé siquiera
que hubiera pecadoras tan bonitas.
Deepues q ne contó al Onra,
qne esonchaba sus frases con dulzura,
todos los pecaclillos qne tenla.,
culpas nterracloras
qne estoy yo cometiendo á todas horas
y no me he condenaclo todavla,
con voz duloa y suave
cual la del ruiseñor enamorado,
pregout~ al coefesor resuelta y grave:
-Ese amor ¡es pecado ó no es pecadof
-¡Pecado! ¡ya lo creol
Por él rei)1a 011 el mundo la miseria
¡es hijo de 1111 deseo!
¡la rebelion brutal de la material
-¡Pecados ese amor y ene hermosos
eneueños misteriosos,
y sus goces y galas,
más bellas que rumores armoniosos
de besos, de suspiros y de álas!
-Pecados, hija mlaei cura gravemente repet!:,.Para arrojar las almas al Infierno,
esos placeres Satanás env!a;
oivldalos, ó irás al fuego eterno.
-¡Nnuoa!
-¡Remedio tíeuel
-¡Nó! ¡lile he coodeoart ¡Qne me condene!
Se nlzó luego Maria,
secos los lábios y la faz llorosa,
y al cruzar ¡¡or la iglesia oscura y fria,
con paso incierto y breve,
vi en el célico rostro de la hermosa
la blancura brillante de la nieve
lnchauclo con las tintas de la rosa.

••
•
OABOS SUELTOS.
-Vamos á ver, bija mia:
¡cuanto tiempo hace que no
te has coot'eeaclo!-Pues yo
creo que hace un mes y un dia.
-¡Oumpliste la penitencia1
-Sí, paclre ¡no be ele cumplir!
-¡Y has hecho, tintes de venir,
el edmeu de conciencia!
-SI, padre.-Pues bien: si estás
contrita y arrepentida,
di tas culpas y en seguida
perdonaclaR las tendrás.
¡Te pregunto yo, ó prefieres .... 7
-Sr, padre, sí; contestar.
-1Vamoe, le gueta charlar
como á todas iae mujeres.]
-Bien. ¡Qué tiempo tienes, di!
-Pero .... ¡no me ha conocido!
Soy la de Peralfruooido ....
¡No ae acuerda ustec17-¡Abi. ... ¡all
Estás caeacla ¡verdad!
-Sf, padre, con au marido
que .... ¡no tiene la mitad
ele mis años!-Oomprenclido.
-Y .... ¡vivlR bieu!-Si, eel!or;
vamos, por ahora .... si;
pero temo q ne por m(
vamos á viv_w, peor.
Por muchoqfteyo le quiera,
[que no es j,cho, á la verdad)
ya v~, pa,lr que á en e&lt;lad ..•.
-(Entréa: c 1110 si lo viera.)
-J.ils viejo y uetecl suponga
si aunque él me quiera agradar ....
¡ Póngase usté en mi lugar!
-[¡El demouio que se pongal)
-As! es que me be enamorado
perdídamente.-Eso es grave.
-SI, pero aun no le be faltado,
porque e! otro no lo sabe ....
-(Saltó y vi,io,) De manera.
que .... vamos .... no le eres ll.el.
-A mediae . ... -Y, .. . . ¡quién es él!
-¡Ay, padre! ¡Si uste1l supiera!. ...
¡Padre! .... ¡Soy muy deegraoladul
¡Soy una gran pecadora!
-Tranqnll!ceee, eeiiora:
¡si son cosas de oa1ada!
-¡A.yl ¡Dioe que ve mi amargura
me perdone! ¡Ay, San Antonio!
-Vamoa: ¡quién es el demonio! ....
-Pues ¡quién ha rie ,er!.. . Un cara
-¡Un Ministro del Seiiort
¡Sacrflegal ¡criminal!
¡Olarol ¡sera el l\[aglstrall
¡No! ¡Pues quién! ¡el Provisor!
¡Quita! ¡Apártate ele aqu(,
enjendro de Sataoásl
¡Vete, no quiero jamás
verte delante de mfl
¡Sentir amor por un cura!
¡Sabes lo que es, desgraciada!
¡Vete, que estás condenada
por esa paeion irepura!
Si basta siento extra!lo olor ....
¡El diablo que por ti viene!
l Vaya una suerte que tiene
el diantre del Provisor!]
El mismlsímo Batan
sentirla asco de ti. ...
-¡ l:'or Diosl ¡No grite usté ael
padre, que nos oiráol. ...
-¡Sil cuando está la falta hecha ... ,
-Que hay gente y no es muy prudente ..
-¡Qo6 me importa 4 mi la gente!
¡Vete al infierno derecha!
,
Y contigo el Provisor
si te ama ¡mal qae le pese!
-Pero, padre, ¡si no ee ese
el objeto de mi amor!
-¡Tam~oco! Pues bien ¡quién est
-¡Ay, padre! yo lo _&lt;liria,
¡pero es que me re!ltrla
muchlsímo neté deepueel
Además, me dá 1111 rubor ....
pero el cura á quien yo quiero
no es ese cor•, eel!or ....
-í1A.lgun otro majadero!]
-Üeté es quien me hace sufrir ... .
-¡Yo!-Sf neted que es mi alegria ... .
-¡Obitl ¡O~llo, calla, hija mia,
que uos poclrlan olr!
MA.ROU.L DB LOS Rros.

•
••

Mamá áBeb6.
-Oye, hijito: hoy hemoe invlta1lo á V-·
riae personas para que veugaa á, come~ ~on
nosotros· no vayas á comenzar con tns tm,
prndencÍas en la mesa: te esperarás á que
yo te preg1rnte si qnieres de algu11 platlll&lt;1¡
no te apresures 1\ pedirlo, como til)UH de
costumbre.
-Sf, mamacíta.
En la mesa se sirve una sabrosa ereuia
de chocolate.
Bebé:
-l\lamaciti., pregúntame dos veces li
q uie~o cre111a.

y lo veréis adelante
donde quiera que vayáis,
Nosotros los bandoleros,
para g,maroos el pan,
hemos vivido haeta ahora.
sin dormir ni descansar,
aqnl huyendo, 11111 matando
de frente, en lucha campal,
siendo fieras, ou!lndo somos
hombres como loe demás.
En eete tiempo esa es cosa
que no pega, la. verdad.
Ael, la ley ele) progreso
que debemos acatar
ha cambiado nuestro oficio
de manera radical.
Lo veréis si en lo que pasa
en toda Europa os fijáis:
unos, muy piadosos, fnndBn
nn aeilo ú hospital,
lo administran y se comen
los enfermos además;
los otros, mis atrevidos,
forman una sociedad
para hacer cambiar el mapa
ó para otro asunto igual;
valientemente los ménos,
cobarclemente los más,
se lucran á costa agana
y vi ven en sao ta paz.
Conque asl, queridos hijos,
marchemos á la ciudad,
y poniéndonos levita,
ó a.brigo de piel ó frac,
y aba1ulonando el trabuco,
que de nada eirve ya,,
va.mos todos á ser nnoe
caballeros, y. . • . á robar.
JOSÉ EBTEBMEEA,

•
••

PODER DEL TIElMPO.
:

S,NTA T1m&amp;sA •

4Por qué n1i dulce amor se,·á pecado,
4q11é ,11a! Jiacen á Dios nue,troa deseos,
Y quedaba un momento pensativa;
Jiero deepues, llorosa y agitada,
dirlgien1l0 loe ojos bácia airiba,
enplicaba al Señor con la mira1la:

-¡Por qué ta11 g.-ato a111or será pecado,
-repetía 011 su horrible desconsuelo.y al escucharla cierta vez su abnelo,
le dijo con acento reposado:
-¡Que es pecado ~se amen! ¡Nnnca,hija mlal
Ese amor es la gloria y es la calma.
¡Y causa tu inquietad! Vamos, Marl11,
alegra el corazon, eneaucba el alma.
No atormentes tu pecho enamorado,
desecha esas trist!eímas ideas ...•
¡Que ese a.mor os culpable! ¡No lo creas!
l::li 110 empalia tu alma otro pecado,
si es tn falta ese amor, ¡bendita seas!
Por dos cosas contrari11e combatida,
ó renunciará Dios siendo culpable,
ó elejar el amor que era en vida,
pasó la jóven con el alma herida
uu año interminable,
.
y abogada por la horrible calentura,
en ~las ele la muerte dejó el suelo,
sin saber In infeliz, en su amargura,
si seguir el consejo de su abuelo,
ó el consejo seguir del seiior Onra.
0.!ELOS FELIOEB ANDÚJA.E,

que ya basta de co,nid111
que 110 con/lucen á nada.
Y hoy que su ódio se revela
y eet!\o trae vida az1uoell
el viejo, y triste la. esposa,
y los uiiioe eu la escuela,
caaudo á saludarle voy,
Hilarlo empieza una carta
y está diciéndole á Martli:
-¡En qué dia. eetamoe hoy!
EUSEBIO BLA.SOO.

•

voz DEL PUEBLO~ voz DE DIOS.

•••

TODO LO ABAROA EL PROG8,ESO.

I

1

Todo paaa; 1610

Caearou Marta é Hilarlo,
y en tres de Jonio al casar,
acordaron celebrar
siempre el magno aniversario
con una alegre comida
en que familia y amigos
fueran anuales testigos
ele la paz no interrumpida.
Hobo el primer tres de Junio
banquete en el rico hotel
donde la luna de miel
brillaba en en plenilunio.
Y hubo en la segnnda fecha
,r,emorable y s11prailicha,
nueva e:rpausion de la dioha
en la calma Ratiefecha.
Al afio tercero, ausente
se hallaba el esposo amante,
qne A una hacienda muy distante
le llevó 110 negocio urgente,
y á Marta, &lt;le tiempo e1caso,
una carta le escribió,
y por c,ierto que llegó
con dos dias de retraso.
Al cuarto a!lo, ya 110 intenta
la familia fiesta alguna,
puea la esposa inoportuna
está ya fuera de cuenta.
Al qniuto, en la casa habla
en vez de la anual funcíon,
un niño con earampion
y otro con alferecla.
Llegó el sexto aniversario
y estorbó la fteeta anual
el desliz casi mensual
del esposo atrabiliiuio,
que hace en divielon may honda
que ali( comen meses há,
la. esposa con en mamá,
y el caballero en la foncla.
Otro año miran pasar,
y el esposo arrepentido,
regala ti Marta no vestido . . ..
· que no ha pensado en pagar.
Y la comida acabada
clice á esposa y suegrn unidas,

Oonsumicla de horrible calentura,
la infeliz se morfa,
y con voz que mostraba tu amargura,
en horribles delirios repetla:
-A quien siento mi amor, Dios mira airado
como miran los jueces á los reoei. ...

A la puerta del ventorro,
se11 tados bajo el p \rral
que con sus p6mpanos verdee
movediza somllr11 da.,
comiendo uu plato de migas,
en santa fraternidad
está la cuadrilla tocia
del seiior Qaico el Pardal.
Famosa por ene hazailas
en el arte de robar
.
A campo abierto y lnchando
con caantoe peligros hay,
ea dueiia de la comarca.
y reina de modo tal
que la agasaja.o las gentes
por cloucie quiera que va.
11
Ouando en la fuente quedaban
las cncbl\rae nada. m!\s
y ya sin alma la bota.
eAtaba ¡&gt;nr11 expirar,
subiendo por la vered11
que viene ele la ciudad
apRreció el seilor Qnico
eobre un hermoso alasan,
111
-A 111 paz de Dios, señorea,dice el bauclido al llegar,
y-A la paz de Dios-responden
0011 respeto loa demás.
Y deepues -le echar pié !\ tierra
y on trago al cuerpo, y limpiar
con el dorso de la mano
811 harba, oanos11 ya,
as! dice á su ouaclrilla
con un tono patern[II:
-Hijos mios, el progreso
ee ley de la humanidad,

1

Dios es eterao."-

•

Se coeot11 que un valenton,
amigo de discusiones,
mantenla sus razones
con el pullo ó ei baetoo.
Opínalla muy formal
que Oolon era manchego,
y lo sostenla luego
como cuestioo personal,
Decla qne Oalomarcle
er11 un ministro francés,
y replicaba despuee:
-Quien lo dnde es un cobarde.
Aum¡ue fuese cometido
quien eu opioion reb1i.t(a,
tan pronto como le ola
se daba por ofendido.
Y en la sandez más profunda
encontraba asentimiento,
porque en pos de en argumento
se olla 11, bofetada.
Por todas eetas razouee,
en cuanto hablaba el matQn,
conformes á en o¡iinion
marchaban las opiniones.
Atentos A darle gueto,
por temor de algon agravio,
declanle:-Usté es nn sabio
y siempre se baila en lo justo.
Y como nadie querla
demostrar que se fandabB
la aclulacion que mostraba ·
en el miedo que sentla,
fué diciendo tocio et mundo,
para ocultar en temor,
q ne el fiero disputador
era 110 sabio may profundo.
Y tanto hicieron oorrer
los engaiiosos rumores,
que ene propios inventores
los llegaron á orear.
Y al ver su celebridad,
loco de satiefacoio11,
llegó é decir el matou: ·
-¡Dios mio, será vereladl
Y fné verdacl,queauuquefoe~a
onalqnier hombre lo que fnere,
si es qne todo el mundo c¡niere,
será lo q11e el mundo quiera.
lt.lFA.EL TOB.B.Olillt,

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="57">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2986">
                <text>El Monitor Republicano</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479322">
                <text>De ideología liberal fundado por Vicente García Torres, en 1844, en la ciudad de México, bajo el nombre de El Monitor Constitucional. En 1846 cambió su nombre a Monitor Republicano y circuló  hasta 1896. Contiene temas diversos sobre comercio, industria, moda, literatura, arte, teatro y crítica política.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157750">
            <text>El Monitor Republicano</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157752">
            <text>1893</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="99">
        <name>Época</name>
        <description>Época del la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157753">
            <text>  Quinta </text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157754">
            <text>43</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157755">
            <text>67</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157756">
            <text>Marzo</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157757">
            <text>19</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157758">
            <text>Diaria</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="157774">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785337&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157751">
              <text>El Monitor Republicano, 1893, Quinta Época, Año 43, No 67, Marzo 19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157759">
              <text>García Torres, Vicente, Director Fundador</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157760">
              <text>Publicaciones periódicas</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="157761">
              <text>México</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="157762">
              <text>Política y gobierno</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="157763">
              <text>Sislo XIX</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="157764">
              <text>Literatura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="157765">
              <text>Arte</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157766">
              <text>De ideología liberal fundado por Vicente García Torres, en 1844, en la ciudad de México, bajo el nombre de El Monitor Constitucional. En 1846 cambió su nombre a Monitor Republicano y circuló  hasta 1896. Contiene temas diversos sobre comercio, industria, moda, literatura, arte, teatro y crítica política.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157767">
              <text>Imprenta de V.G. Torres</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157768">
              <text>1893-03-19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157769">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157770">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157771">
              <text>2006959</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157772">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157773">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157775">
              <text>México</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157776">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="157777">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="10895">
      <name>José Zorrilla</name>
    </tag>
    <tag tagId="3071">
      <name>Poesía</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
