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                  <text>NVM. 185

SANTORAL.-Sanlo Domingo de Go•man Conf,

Registrado como arlfonlo de~~ clase.

BOL"ETIN DEL "MONll'OR."
RESUMl!iN.-LOB HOMBRES DI\ TUXTE·
PEO y BU OBRA.-Los MALES DE I.A RE·
PÚBLIOA,-SU NA.TUl!.A.LEZA Y EFECTOS,

MEilCO, VIERNES 4 DE AGOSTO DE 1893

los impuestos y prinoipalmeote por el del
timbre; cuando se condenaba como una
infamia el snpaesto reconocimiento de la
Deuda Inglesa, y, en todo, 11\ revolnoion se
ma.nifestaba deseosa de dar nnevo vigor y
vida á las iostitociooes y de procurar el
bienesta.r y prosperidad del pafs, dentro de
la ley, á la sombra de los principios, bajo la
egida de la justicia, al calor de la. libertad,
1oulíu léjos estalla el puelllo de figurarse
qne todas aquellas promesas que se le haclan y todas aquellas esperanzas que se le
dejaban concebir, hablansede tor11ar on tri!•
tes y amargos deseogañ~s, onaodo los hombres de la revolucioo llegaran á empnfl.a.r
las riendas del Poder!
¡Onán léjos estaba de figurarse qne esos
mismos homllres llevariao sus alaqnes á las
instituciones más allá de los limites á q ne
los babia llevado el gobierno lerdista; q ne
el timbre seria aumentado y genera.lizatlo á
operaciones que eotóaoes estaban exceptuadas; q~e se derroohariao los fondos públicos; que para salvar la. llaucarota origi•
nada por los despilfarros de los gobiernos
tuxtepeoaoos, hablase de oon traer onerosl sima deada en el extranjero para pagar la
cnal habían de imponerse al pueblo impuesto tras de impuesto y sacrificio tras de sa
crifioiol ¡Oómo babia de figurarse que á lt
sombra de la justicia viviria la iniquidad y
cobijarfase el vicio con el ma.nto de la l•yl
Hay sucesos qoe por inesperados escapan
á la prevision, y por absurdos no caben en
el huma.no criterio, De esa olase son los que
se hao realizado en la época toxtepecana.
Los hombres de Tuxtepeo &lt;iesapareoerán
de la escena po11tioa: ¡que nada hay eterno
ea la tierra, y todo encumlle bajo la ley de
la instabili,lad, de la destrucciou y de la
muerte! Pero les sobrevivirán su• obra• y
ella• servirán á la historia para formarles
su severo proceso.
RAMON L. ALVA.

Los males qae los hombres ele Tnxtepec
han cansado al paf•, uo son simplemente
act,uale•, llasajeros, que desaparezcan cuaudo de la eseena politic~ desaparezca,, sus
autores; son male• profoudoa. ,Juraderos,
traRcendeotales al porvenir d.t pafs. No
causan solo las desgracias de las generaciones presentes, se extieuden por su provia
naturaleza á las futuras y han ,le resentirse
todavfa por ellas en los venidero&amp; tiempos.
E•os males han inva&lt;lirlo el organismo
del cuerpo social, y bánse •l'oderado de su
espíritu, ele ese algo moral ele la• sociedades
qne es como el espirita que auirua al cuerp&lt;!
humano.
Los rudos golpeR asestados por el tnxte pecanismo á las instituciones µolitica• y 11
la moral púlllica, han dado el resalt11do de
crear el indifarenti,,mo qae es noa llaga
cancerosa qae dia á dra va destruyendo el
vigor y la fuerza del cuerpo social, y el ele
ha~er perder todo ,levado arntirnieuto, todo amor al bien. toda tendencia á lo noble
y á lo gran,le. Uu pu.tilo entregado al vicio, nn pueblo á quien se bau hecho perder
todos lo• ideales que pudieran mejorarlo y
eugran,lecerlo, á qoieu se bau arrebatado
oreeenci•• y eu•eñauz•• QUA ensancháran
los horizontes de su espirito y aleotáran sn•
aspiraciones á lo bueno y II lo grande, no
paede ser ni grnode, ni próspero, ni foliz.
El patriotismo, el amor, ol de•ioteré•, la
abnegacion, son virt,111les indispensables
para la folicidad social; si11 ellas no podeis
concebir on pnelJlo dichoso. Si no existe el
patriotismo en lo• in•lividao, de una uacion,
no •e iotereaarllu é•tos por la folicida,l de
la patria, verán iudifüreotes SUR rlesgr•cia•,
verán con indolentes ojos sua iufortnuios, y
contemplarán irn¡,a•ihles su rnioa, é impa
aibles contemplarán laq iuvasione• de ex
tranjeros pueblos en Al patrio territorio rea
!izadas. Si no existe el amor á los semejan•
teo, cootempla1án8A igualmente con iodo
La Secretarla de Guerra ha mandado pu
lencia sos de•gracia•, no habrá esa aynda
m&lt;itna, esa mtítna proteccion que coostitu blicar en el Diario Oficial Al siguiente exyen la cooservacion cle la sociedad y '"" tracto de los intorrne• rendidos por la Comisioo facultativa nombrada por dicha
ventajae de la virla soci•I.
Bi no hay deainte,é• y aboegaoion, el Secretarla para estudiar el modelo de fasil
amor al oro y el egoi•mo harán de los hom mexicano inventado por el Mayor de Arti
bres, no herm•no,, sino enemigos; todo mo llerla Sr. Manuel llfondrngon:
1
"Antes de proceder al estudio, 1a oomivimieoto ge11ero•o se ahogará en sus com
zoues y toda idea levantada se perderá en ons sioo elevó al Ministerio &lt;le la Guerra un
espiritas. Y ••I, sin patriotismo, sin amor, programa eu el cual detallllba las pruebas
sin desinterés ni ahnRgacioo, los asociados l'I qoe se illa á sujetar el arma, y el cual foé
serán victimas unos de otros y las sociedl\ aprobado.
Dicho programa r.ontenla dos géneros de
des perecerán 11or ohrn de sus mismo• indi
vidnoa. Poea esos soa los pasos qne lleva 1,rn11has; una• de preoision y ooodioiooes
no•; á ese triste y clesconsolafor término ballsticas, y otras de facilida,I de manejo,
10s llevan to,los los elementos clesorganiz,i, sen11illez y resistencio.
Conforme á él, se rindió un primer infordores esparnidos aqnl y alll por las doctri nas y prácticas rli,olventes qne caracteri- me, qae fué ampliado en varioi de sus pun zan y caracterizsrán ea la historia, la éra tos en camplimieoto de órdeu expresa ele
tuxte~ecaoa. El ma.l ha penetra.do ya en las la. Superioridad en un sega udo iu forme,
¡,teas y cost,umlJree eta las masas y pasará siendo el preHeote extracto una reoopilade nna á otra generacion como herencia oion de las opiniones emitida¡¡ en ambos.
P11ra. las pruebas llallsticas se tomaron
morlloaa contra la que todo remedio es im
las
velocidades iniciales á las distancias de
potente.
Há•e visto á loa bomllres del poder eoga 20, 40, 80 y 100 metros ele la boca del fusil
!lar á la. uaeion, fal•ear los rriacipios, aten- con ayuda del cronógrafo Le Bonlangé.
De la• velooidades olltenidas se dedujo
tar contra la• garantfas individuales, trastornar el sentido de los preceptos legal011; la inicial ea la boca y el coeficiente balfitiháse visto á la ju•ticia desceodar de su ele, co, con cuyos datos podierou calo u larse las
vado pedestal 1\ donde no deben llegar las velocidades remaneot,s á diveroas distanpasiones, sino ~ólo la imparcialidad y la cias y determinarse las penetraciones en
rectitud, y convertirse en instrumento de madera.
Determináronse igualmente las zonas pe
castigo por contentar las miras y halagar
las pasiones innollles de los poderosos, que ligroeas para iufauterla y caballerla á disno quieren escnchar más qne elogios y ala taooia.s diversas, y los valores obteniJos
bauza•, y qu• •e abogue toda voz y ae rom hao pareci,lo muy satisfactorios á la Comi pa toda ploma que les nieguen, por iomere sion, pues se vió que á la elistauoia de 600
cidos, esos elogios y alabanzas y les dig•n metros toda la trayectoria es peligrosa paante el mundo la verdad; háse visto desa ra la iufaoterla y la trayectoria••lo es igual•
parecer la igualdad ante la ley, enaltecido mente para la oaballerla.
Las pruebas de peuetraciou fueron veri
el vicio y deprimida la virtud, la ineptitud
elevada á los más altos puestos y el mérito fioadas práoticament4&gt;, y á este motivo la
escondido en los sótano. de la oijcoridad y Oomision ela cuenta en loe siguientes térmidel infortunio; báse visto hollado el derecho nos:
••Vista la gr~n velocidad inicial del prohumano en •ns más preciados fueros y en
sus más respetables prerogativas, y todos yectil, de la que deriva so fuerza de proesos ejem ploa, y todas esas práctica•, y to• yeocion se prooeelió á investigar la fuerza
dos esos atentado&amp;, y todas esas aberracio - de 11eoetracion ea uu medio resistente.
La Corniaion eligió para estas pruebas
nes, que no eucaentrao correctivo, que no
trozos
de lámina Benzóo de no espesor meconsienten remedio, qae no permiten esperar nn cambio favorable á loa grandes inte- dio ele 8mm.
Diclia limina de acero es nu medio bo
reses morRles de la sociedad, minan poco á
mogéoeo
muy á propósito para estas expe•
poco las costumbre•, y pervierten los seuti
mieotos y las ideas de las moltitades, hasta rienoias.
Se tiró primero á 100 metros y deepues á
hacerlas indolentes con sus propias desgra200,
oliteniendo resultados muy aatisfaoto
cias é iodiforeotes ante sos propios infortunios é indolentes é indiferentes en presen- rios, pues t\ la primera distancia atravesó
cia de las desgracias é infortunios de lapa- la lámina. y la plancha de madera eu que se
apoyaba, de 23mm. de espesor, á la segao
tria.
Porque eoando la esperanza te pierde eu da se incrustó por completo, abolsando la
fuerza de amargas deo•pciones que se re placa de acero en grado muy elev11do y
piten y de ollstácnlos ioveocihles que se le faltando poco parn la ruptura.''
Eu el eegoudo informe, además de ha
vantan á nuestro paso, cansado el esp[ritu
cer•e
reterenoia á las pruebas an terioree,
de esperar en vano y de lnehar sin resulta
do, se eotreira. al despecho y del despecho agrega:
"Ya se ha hecho constar en el corso de
pasa al in1hferentismo y del indiferentismo
á la indolencia, hundiéndose en una. espe este informe que á la distauoia de 1,600 roe
oie de marasmo en bl qne pierde hasta la tros atrave,ó la !,ala. un espeaor de 48mm.
conciencia de su sér y se olvida del térmt en madera, cooservaudo aún llastaute velocidad, y por último, se calculó por medio
no de sns destinos.
En política y en l\dmioistraoioo, la obra de las velocidades restantes, que á la día
de los bomLres de Toxtepeo ha sido eseo- tanoia de 1,800 metros el proyectil couseroialmeote destructora. Ouanclo en presen- vaba ooa velooirtad qae le aseguraba una.
cia de los atentados cometidos co11tr11 la. peoetracioa de 15 oeotlmetroi en madera."
Esta penetraoiou, cuyo valor es ba5t•ote
ley fondameotal por los hombres del partí
do lerdista para obtener la reeleccion del grande, si se atiende á la distancia, baoe
Sr. Lerdo, el porfirismo fevantaba la ban, ver q11e el proyectil ~e conserva. ea ooodi,
dera de la revolncion en Taxtepec, procla uiooes suficientes para origina.r defectos
mando la aupremaofa de la Oonstitocioo bastante apreciables ano más allá de 2,500
como primera ley de la República, ofrecieo• metros, puesto que la mayor pérdida de vedo que la no-reeleocion serla un precepto locidad la experimenta dentro de 1011 1,000
coostitn0ional por medio de la reforma res• primeros metros, siendo ea los siguientes
peotiva de la Oonstltocion; cuando se ha- de menor oonsideracion.
.l!ie, pues, de aceptarse que dentro de loa
blaba de libertad electoral y de todo géne,
limites
del empleo del arma y atendiendo á
ro de libertades; ooando se ruostrabl\ inte•
rés por la suerte del pueblo oprimido por las distancias de combate admitidas en la

INTERIOR.

EL FUSIL MONDRAGON.

actualidad, el fusil sa.tisface perfectamente
la• condiciones de penetracion.
Respeoto de las pruebas de precisioo ea
el tiro á distancia, faeroo objeto de maduros estndio11, cayo resultado faé igualmen•
te satisfactorio para los miembros de la Oomision, quienes las ejecutaron á las distancia• de 500, 1,000, 1,200 y 1,600 metro,.
En el informe ea qne se da cuenta oon el
resultado, la Comision refiere estas experiencias en la forma siguiente:
11 Para conocer la exaotitucl en. la graduacion del al•a y la preoision del tiro, deoiclió
la Oomision tirará la.s distancia• &lt;le 500,
1 000, 1,200 y 1,600 metros, obteniendo lo•
resultaolos que se detallan en los diagramas
res peo ti vos.
Por ello se ve que la precisiou nada deja
qne &lt;lesear.
A la distancia de 600 metros se dispararon 32 cartucb,,s y todos foerou aprove•
cbados.
A 1,000 metros se tiraron 89 balas, de la•
que sólo se consideraron 67, de las cuales 3
no se aprovecharon por no d~tonar los car•
tochos, quedando 64. calificadas.
De éataa tocaron en el blanco 31, lo que
da no 50 p.g de aprovechamiento.
A 1,200 metros •e di&amp;pararoo 78 carta
chos, tocando en el blanco 31 balM; es ,te•
oir, que se aprovechó tao sólo no 40 p.g
A 1,600 metros 58 oartuohos fueron ,lis
parados y 20 bala• tocaron en el blanco,
dando asl un 34½ p.g
Resalta, pues, que ele 25i qae es el total
de cartue,hos diapamolos ea las 4 séries, se
aprovechó no 45 p.g"
En los diagram~s á qne se refiere la Comisioo, e&lt;•nAtan loa valores de las 11eparaoiooes en todos sentidos, asl como los del
rectángulo qae contiene el ciento por cien.
to de los impactos y el rádio del cfrcnlo que
eueierra el 80 p.g dn los mieiuoR.
En el segundo informe rendido so hace
meucion detallada de ellos, y en el parra fo
qoe á tal asunto se contrae, se dice que los
valores de las reparaciones en todos sentidos y á oada una de las distancias A que se
verificó la prueba, son bastante peqaeños y
por tanto muy acepta.ble,, pnea á la distancia de 1,600 metro~, el rádio rtel ofroulo que
oouteufa el 80 p.g de los impacto•, e• ele
lm.41, la cual es l&gt;aataote sati&amp;faotoria á la
eli•tancia mencionarla.
Hace ollservar además la Oomiaion, que
ta persona qne manejó el arma en la• experiencias, no estaba. snficieotemeute diestra;
fucrl4udose en esta oircuostanoia, oree que
las separaciones obtenidas pqedeo reducir
8e en maobo y aprcveohars~llAyor número
de disparos.
Verificáron~e en seguid
raebas de rapidez ea el tiro con oa,h un ; de 1Rs di ver
sas clase• de luego clo qne e sueceptillle el
arma, obteuién,lose, no ollstante la poca
pr/11,tioa del tira,lor, ea &amp;l fuego lento, que
se praoticalla carganelo el arma tiro á tiro,
15 disparos ¡,or minuto; en el fuego de repetioion que se verili~ó oarga.udo el arma
con 8 cartuchos, qae son los ,¡ne contiene
el cargRclor, 35 disparos por minuto, y con
el tiro rápido, para el ooa.1 uo hay uece•iilad
de obrar sobre el llamador, la rapidez varió
entre GO y 80 elisparos al mismo tiempo,
siendo el primero ele dichos valores el adop•
tado por la Comision.
Terminadas las pruehas d• precisioo y
rapidez del tiro, se verilioaron la.s de resis
tencia, IRs cuales se tijaroo eApeoialmeute
ea la iufiueooia que el polvo y la oxidacioo
ejerclao sobre el mecanismo.
La parte relativa. eu el primer informe,
dice:
"La prueba del polvo la llevó laOomisioa
á una rigidez extrema, porque habiéndose
olvidado de llevar no ,a,miz fino, como se
Rcostumbra en estas experiencias, ae sirvió
de lo mejor que tuvo á la mano y faé un
cedazo oomuu de cerda. El polvo que se eoooentra en el pollgooo de tiro, aunque es
bastante fino, tiene siempre granos gruesos
qne pasando por la orilla podrlao entorpecer el manejo del cerrojo. No sucertió así, y
el arma trabajó sin eutorpeoimienw a.1guno."
Ea el segundo informe esta prueba l'aé
repetida, y 0011 el resaltado se da cuenta
como signe:
"La prueba del pnlvo se llevó á oabo em pleando una criba de tela ele seda demasiado estrecha, lo cual se acercó, en lo posiule,
á loa resultados que se ollteudrlan en la
práctica.
11 Uolocacla la criba. soure el mee,a.uismo
cerrado, se tamizó la. tierra que de Rutemano contenfa, cootionando esta operacion
por espacio de oioco minutos, tiempo qne
se creyó suficiente para qae el mecanismo
reeibie1·a nos. cantiet.d de polvo capaz de
entorpecerlo; sRcudido en segnida ligeramente y sólo ea la parte exterior de él, se
dispararon dos cartuchos sin qae se notara
el menor entorpecimiento; se repitió la operacioo cinco veces con igual éxito, cuyo
resultado era esperado por los miembros de
la Comision, puesto que estas experiencias
ban sido, con mucho, más benignas que las
del primer estudio, no obstante que se sujet,nrou á mayor rigor de lo ordenado por la
su perio1idad."
La pruel&gt;a de oxidacion se refiere de la
manera siguiente:
"Esta prueba se veritioó empleando una
solucioo cenoentra,la de cloruro de eo,lio,
con la cual se balió repetidas vece• el mecanismo, 1uéviameute elesengrasado, durante las 96 horas q ne ae tuvo sujeto á la •c•
cion occidante de la solnoioo; al callo del
tiempo mencionado se dispararon tres cartuchos, sin que se observara el menor en•
torpeoimieoto. Est&gt;1 prueba fué ejeoatada.
con tal exceso de celo por parte de los
miembros d,i la Oomisioo, que uo permite
dudar de que el arma resistirá perfecta•
mente los efectos de la oxidacionr pues es
inadmisible que ea el servicio real se llegue
á mantener 96 horas sin onida.rs• en lo a.b
soluto y .sujeta á la acoioo de oxidante tan
poderoso."
Uowo resultado de los estudio¡¡ partiou-

T"&gt;NO
TU ~
:

AgonLe del M. P. 6?, Jeo11s R. Bejarano.
Jnaz 6? de lo Criminal.Salvador M.y Ormaohea.
Jnaz 6? Correccional, Romnaldo Beltrau.

lares hechos al efecto, la opinion a.cerca de
este tnsil . como arma de gnerra, es como
sigo•:
"Ell fusil 11 Mondragon" presenta á prime
ra vista. una. solidez •nfioieote para soportar el maltrato en el servicio. El oañon, en
terameote cubierto por la oaj" de madern,
no está erpaosto á loR golpes freonent,es que
mochas veces le da.o los soldados. Tal dis
posiciou, qae no ea la primera vez que •e
ve e• lo• fusiles, tiene t.ambien la ventaja
de •ustraer las manos del soldado á la in
fluencia de la temperatura enorme que se
desarrolla en un fuego sostenido, pues sien
,lo, coreo se s•be, la madera tao mala conel nctora del calor, se pneele im punerneute
tocar el Mma aan despoes de haberse consumido lliO o•rtuobos, 11ccion enteramente
impo•ible de ejecutar cnanelo el oañon está
deAonido.
La solidez del mscanismo está perfecta,
mente comprobada. segun ae ha notado ea
sl curso de las experiencias, en qae se ha
alJierto y cerrado el cerrojo más de 600 veces, y sollre todo la prueba del polvo josti.
ficó sn bondad y solid~z.
El! fusil "~loodragoo" presenta una, sencillez rle mecaniBmo notable, necesitanrto
tan salo dos movimientos para poeler die
parar.
Deslizándose el manubrio sobre ona superficie ¡,lana y siendo la rotaoion &lt;le! cerrojo ds un décimo de vuelta, por.o esfuerzo Ae necesita para extraer el casco vacfo,
y al conducir al nuevo cartucho no se vre•
senta rosisteOllia. Rnpuesto qne se clesliza ~
lo largo de superficies sin tilos ni salientes
en qne pudiera atorarse.
La sencillez del oistema deriva á '" vez
la. facilillacl de armar y des.rruar el meca,
nismo, es decir, saoar el cerrojo &lt;le su si
tio.
S iendo el tnsil 11 Mourlragon" aemejante
á todos los demáe en uso, no necesita ningnn cuidado particular •ino loe generales
que ae conocen ¡iara tener a na arma en perfecto estado ele cons"rvRoion.
El fusil "}lnndra¡¡on" e•til provisto de
no marrazo pañal. Oousta de hoja, pullo y
vaina de acero con guaruioiooes de pala•tro.
La boja preseuta una suoa•ion de dieu tes
en el lomo, lo cual la hace propia para em plearse como sierra.
Puesto en el tnsil, no estorha para suma,
nejo; se tira con fa•iilidad y para la esgrima
no presenta inconveniente alguno.
Los cartucho• del fu•il "~fo11dra¡:oo" son
de laton, coa rnoura en la base para ex
t,·ae.lo• de la rect\marn, lJala. ele plomo en&lt;lnreoi,la con camisa de metal blnoou y cargados con pólvora sin humo de fábrica alemat.a.
Pdsoodo ocho oartochoa 176 ;:rllrnls y 26
el a.lmaoeu que los contiene, reoulta que el
Roldado puede sin emllargo llevar consigo
160 cartaobos que pes•n 4 kilógramos.
S i comparamos dioho'peao con igual dota
oion ele cartuch,&gt;s reglamentarios par~ fu.
sil Remiagtoo calibre llm¡m, vemos quepa,
ra q ne el •olrtado llevara 160 c:\rtncbos 1\\
oesitaria cargar 13 kilos, a. elecir, má• ,le
tres veces el peso qae se ha. dicho, la veu
taja de la dotaeion es pnes favoralllé al fu .
sil ea estudio.
El cartucho es tan perfüoto como los
adoptado• para los fosile~ "Lebel," "~faali ,
cher.'' "Manse1" y otro! modelos modernos."
La. Oomisioo cree que el fusil "~loodra
gou" llena perfectamente las condiciones
que exige el servicio á que se le destina,
puesto qu~:
"So peso que es de 31!:. 675, no embaraza
a.l soldado.
Su velocidad inicial de 631 m. está á la
altura de la Je los otros modelos de actua
lidad.
Su a.lcance máximum para un ángulo de
5º solamo,ute es de 2,600m.
La elotacion cle cartuchos por hombre,
puede llevarse hasta 200 con peso de ók.
Las condiciones ballsticas nada dej~o
qne desear.
El manejo del mecanismo es sumamente
fácil, y la carga se ejecuta coa violencia."
Por último, la disposiciou del fuego rá•
pido que constituye el carácter clistiotivo
de este fnsil. puesto que solamente él y el
"D~odet,ean" lo poseen, se hace con rapidez
no sieo,lo necesario más que un ruovimieu,
to pertectamente definido de la palometa,
lo cual haata el hombre más rado puede
comprender ea uu momeuto,-Mayor, 4~
vocal, L11is (}. Gil.~T.inieote Ooronel, ter•
oer vocal, Ramon A.. A.rturo.-General CO•
rooul, 2! vooal, 1. Sala1na11ca.-Geaeral coronel, primer vocal. (}, Soler.-General co
ronel, presidente, IgnMio Salas.-Oapitan
2?, Secretario, J. M. Servín.-Rúbricas.

EXTRANJERO.

OBRA~ DH LDfBDH VBGA.
PUBLIOADAS POR U. REAL AOADE·
·MU ESPAÑ'OLA,

II
l!Jrnpresa prematura babiera sitio treintil
ailos bá una edicion critica y completa de
Lope. Aun ahora cfrece sé1faa dificultarles,
á pesar ele los concienzudos trallajoa lleva,
dos á callo en el AXtraojero por Shark,
Kleio, Scbaeffer, Henninirs y Restori, as!
corno entre oosotros por Hartzenbusch, la
Barrera, Pedroso, Osfl.ete, Oaualejas y
otros que dedicaron sus desvelos á ilustrar
la historia del teatro español.
Lo más completo qne hasta hoy se conocfa con respecto al de Lope, era el catálogo
de sus obras dramáticas formarlo por Ohorloy, á pesar de no haber manejado en mu,
chos caso» el erullito iugléa otros Dl1'teri1'lea

que los conservados ea las billliotecas de su
patria. Pero hasta ese copioso repertorio
parece inoomplelo tras el ,lescnbrimieoto
de los tesoros hallados últirnameot.•. ya 1•11
la Biblioteca de nuestro Real Palacio, ya
en la Palatina de Parma, ya. en las de Al tamira, y Osuna, Entre las minas ele esas
dos ca,as ilustres se h•o encontrado frag
mentos capaces, si no ele comtlletar, por lo
méno, de anmeotar la gran figura literaria
de Lope, como se reconstruye una •íitátua
artl,tica 110n los restos descubiertos entl'0
loa e•comuros ele un templo derrni,lo por e•I
tie!llpO,
Utilizando toolo lo conocido basto hoy, ,e
lla propneAto la Real Academia Espai!ola eri•
gir al pa&lt;lre tle unestro teatro nacional el
moonmonto mt., adecuado para perpetuar
su gloria, y con sumo acierto ha eocowen,
dacio esa ,lelioada tarea á mano tao diestM
corno la de Menéndez Pelayo.
Tiempo baee que el sabio profesor de la
Universidad Central prepara una historiR
critica cle la literatura española, y como
preparativos para esa obra. mogua, cayo
desempeño nadie puede realizar cou mayor
competencia, pnlllica de cuando en cuando
monografías tan magistrales 001110 la iotrortncoion II on A.ntologta ite poeta, líricos castellanos ó como l•e Ob,e,.vaoiones preU111inares con qae va i!u•tranrto la monumento!
eelicion costeada por la Real Aca&lt;lemia Española ea honra de nuestro 1&gt;0eta mr.s fecundo.
LástimR ea qae, parte por sns innumornbles ocupacionea, parte por su loalJle reapeto á los que áotes trataron con e~mero loa
misrnoa asunto•, no se baya decidido II refondir la extensa biografía ele Lope que lle ,
na el primer tomo de esta importante colec cion.

Escrita trei11t,a años llil por D. O•yetauo
Alberto lle la B.rrera, es na inmenso arse
uat de noticias interesantes; pero amena y
deleito•a co•no ua arsenal.
El Sr. la Barrera fué un erudito cuyas
paciente• invesiig•cioue• pu•ieron en claro
mochos puntos, áutos o,caros, de nuestra
historia literaria. y sohre todo de nne•tro
teatro antigno: es decir, de lg más español
que ha producido la lrt&lt;lral111·a espailola.
E11 cuanto tí crftica hislórica. 811 juicio
seguro y frio no solfa inclinarle á coujeto
ra• 011 tanto c,pric~os•s como las que tal
vAz dnslucen los u1celen~ee trabajos de
Hartzenbusoh, superiores á los suyos, por
ti1Uto• otroR conce¡,to•. t'ero en cuanto á
••tética, el juicio de la Barrera diRtatla mu
cho de satisfacer totla• las e•igeocia• ,te la
orltioa literaria: fal~bale aquella delioade
za de •entimieotu qoe, ademá~ rle aq11il•tu
el mérito relativo &lt;le la~ obri&lt;•, suele ser iu•
dispensable auxiliar del criterio hi•tórico
1&gt;ara determinar los gra•los de 1iroballilidad
con qae se puede atrillnir 1111 esorito al a.u•
ter llajo 011.vo nombre figura en libros ó oó
digo• misó méuos dignoR ,le confianza.
l!Jse a.cierto iuatintivo es, en critica lite•
raria, lo que en a1te militar llamaba Napo
leon •·I• ¡1arte divina:" preoola rarlsima ann
ADtre escritores m:is ac,ostnmbrados que la
Barrera al análisi• estétito, retódco y gra matical. Ventaja le llev~ba Darán como li•
terato, .v sin emllargo no dudó en atribuirá
Tirso El condenado por desoonfiaM, cuyo es•
tilo apénas tiene punto de semejanza con el
del insigne mercenario.
Eseritor consumado y excelente poeta
fué H~rtzeollusob, y tampoco se libró de
tales extravfo•, unas veces por respeto á la
opinion ajena y otras por aberraciou de su
propio j nioio.
Ooo Menéudez Pelayo no debemos temer
semejantos equivocaciones; mucho mlís li
terato que la Barrera, mnoho m1is erudito
que Dnrán, mucho más •ereuo que Hart•
zeulJus, h y, en soma, mu,,ho más universal
qae todos ellos, acopia dato• con la pacien cia de na heneelictino, compulsa textoli con
la escrupolosida.,I de un filólogo, formula
juicios con la seguri•lad de un filósofo, y
evita las hipótesi• arrie11gadas y l~s aventnrndas eorrecoiones en que solla caer lo menudo el iu•pirado poeta, á cuyas conjeturas, tal vez ralices y tal vez desgraciadas,
rlebemos la restanraoioo de 'J'irso y la adulterncion de Oervaotes.
Feroández Guerra es quizá el único capaz
de competir cou Meuéodez Pelayo en osa
clase de trab•jos, aunque por méritos &lt;lis
tintos: sn e(licion de Quevedo no tiene igual
en nuestra lengua, y &lt;tocio que las extrallas
ofre,.oan nada super-ior á a,,uella prodigiosa. mezcla de 1,rudeucia. y de adi vinacion.
En ambos eitremos merm,e tambien siogalar nlalla.nza onestl'O Menéntlez P•layo:
en el primero •uo,le t,1 vez llegar al exceso.
Oomprendo que con los aatos de Lope haya
poblioado loas y entremeses notoriamente
delJi,los á otra• manos: as! nos da calla!
idea del espectáculo escénico que nuestros
abuelos consagraban II celebrar la fiesta
del Corpus. !'ero tal vez peca ,te tlmido,
como euao1lo, µor re•petar laa in&lt;licacione•,
enóueas á to,las luce•, de un códice puco
fidedigno, incluye eutie la• ot&gt;ras úel gran
roeta el auto úe La, alb1·ioias de Nue8t·ra
Seiíora, despues ,I~ reconooerlo por apócrifo con tanta razon que el ménos versado en
la materia lo con•i&lt;lerarl~ sin titubear
como anterior á los vl'imeros eusa.yos de
Lope,
La prudencia con q ne l\Ieuéodez Pelayo
procedo en este punto ea, siu embargo, muy
cligna. ,le res¡.,eto: eut•• .,111,itn· diez ol&gt;rail
sin tltulos antlcieute• ó ucluir uua sola •m
absoluta segnrida.J, t\ lo primero couviene
aterrarse; sollre t,otlo o,1au lo, trat!'.udose
machas veces de clrnmas inéditos, ua1l11 se
pierde con ent, eg,.r al púlJlico, sea como
quiera, nuevos datos para la historia ele
nuestro teatro nacional.
De balda• ó de manga•, siempre salimos
ganan•lo con arrebatar á los . raton_ea esas
migajas de nuestra despensa literaria.
Las que la Academia lleva puestas á buen
recaudo en los dos tomos de texto pulllicados, no son cosa de poco momento: entre
grandes y pequtiiias, llegau á veintiseiB l••

�Agosto 4 &lt;le- 1~8
nbras hasta hoy inéditas y desde hoy entreirad8ol! al do!lllnio eoaiun.
1h:, por lo tOOllllllte á des no,:lláe de las
qoi11ee IIIOOi0nM eu que el colector diYide
la11prodriceione11draaiáticu de nuestro gran
poeta.
Sa claailcaeion difiere de todas las Mterioret, srn ex~ptuar· la pwblica«la ,los ali.os
há por Wilhelm Hennings.
El mejor método seria publicar las obras
t!M' órden de fechas, pero la escasez de datos cronológioM tm1&gt;ide apliear ese prooodi•
miimto á mtestros 11Htlgn011 po11tas dramátíooa.
La: di tieion indicada pot" M.enéodez Palayo es buena, y el colector,. con su habitual
prevido~, ae reserva la libertad de alterar
ef itineiario, si, oomo es de esperar, l1&gt; obli gan á elfo nuevog deseubrrmientos-, flleHee
de ¡wever traMndoee de reglon tan eirtenss
y tan pooo exp!oroda, como el teatrv d&amp; Lope.
In&lt;rtil ffl encarecer el iuteré&amp; ,fe las noticias y &amp;l 11,érito de los jniciOll pirestos por
l\leoo•dez Peljl,yo i,J !rente de cada volúmen
eomo llustraeiou- de htR ob,ae en él oonteold!IP; pno M~s lnfltil ~ería bnsQar e11 ellos
materia de dÍ!fCtlsiao: al examinar loe escritos del Bustre c,ítioo, apéuas querfa más recurao que aceptar sus conolueiones como
sentencias inapelal&gt;le~.
Por éso, en el deseo de qnitar á este articulo tas eog,mosas apariencias ele un pane
gírico dicta1lo por la amistan, me veo preoieado A bn!JCar materia, no &lt;le censora, sino
de oftciooa advertencia en lo que seguramente no son deaaoíertoe del colector, sino
mHOS d!!!!Cllldo8 de impreota.
Aprovechando nna oportuna indicacion
&lt;le More! Jatlo, ha tenido Menéndez Petayo
)&amp; idea feliz ,le indicar la~ combinaciones
métricas del t!illlogo 0011 el signo qne ,Je
antiguo se usa eutre nosotros para ,~ poesla llrica, es cleclr, sangrandQ el primer verso lle ea,la eetrofa.
Pero sin dn&lt;la el lmJJreeor ha et·eído oonveni~nte aplicar la misma señal tipogrdfioa
al primer verso &lt;le loa que alternativamente pone el poeta en boca de cada interloeator, y tal circunstancia destruye el efecto
que á los ojos rlel lector debia producir la
sencilla reforma imaginada por el inteligente académico.
Sopougo qne en los tomos sucesivos se
remediará esa leve imperfeccion.
Tambien serla &lt;le desear &lt;¡ne, por fé de
erratas, se corrigieran algunas fáoilee de
advertir.
Sin aventurar correcciones tan atrevidas
como las qne algunas veces introducla en
los textos irisados nuestro sabio Hartzenbochs, oreo sencillo y obvio el remetlio de
algunas erratas II veces notadas por MenéndezPelayo y á veces no inclicadns ni aun
por uota, lo cual me induce II considerarlas
como casuales descuidos de la actual impreaion.
Por ejemplo, en la página 2!!, columna 2'.
del t-0mo 3~, oompletarfa yo, sin esorúpnlo,
la décima incompleta, añadiendo el pentlltimo verso en la forma siguiente:
"Estos arroyos espejos,
Loe cedros alel(re sombra,

Los verdes prados alfombra

,.

Y yo divines consejos."
BI defecto de rima notado en la página
155, colnmna l', desapareoerfa sin menoscabo del sentido con poner "Digo que estaré contento," en vez de "Digo que estaré
constante;" y •n la página 138, columna P,
sentido y rima ganarfan si el Ouidado en
vez de decir ••Que soy el Deecnitlo yo" (lo
onal perece contl'Bdictorio) dijera "Que soy
el Descuido ya" lo cnal concuerda con las
palabras que inmedh1tamente preceden y
signen á ese verso,
Seguro estoy de q ·ie si mayores atenciones no impirlen al sagaz colector r•paear loe
tomos publicados, subsanará en el inmediato estos y algo nos otros leves lunares de la
impresion, entre loe cuales merecen particular enmienoa loe cometidos en las páginas 199 y 200 del segundo tomo, donde aparecen impresos como versos monstrnoeamente irn;guhi.ree dos cortos fragmentos de
prosa.
Señaladas, poi· el bien parecer, estas insignificantes menodeooiae, sólo aplaoeoe tengo que tributar al erlitor y á la, edioion, cuyo único defecto es el costo, qne no le permitirá ser popular, y el (,amaño, que no Je
permite ser manuable. Por mi parte [oon
franqueza lo declaro] la preparaoion d~ este &lt;leealiñado artículo me deja más caneados los brazos que la cabeza.
Pero en fin, tratándose de monumento
tan colosal, 110 debemos extrañar que loe
bloques sean proporoienados A!11 grandiosa
magnitud del conjunto.
FEDERIOO BALART,

NOTICIAS VARIA~
A BORDO DEL "NAUTI LUS."
(Del Imparcial de Madrid).

Los bancos de hielo.
Hénoe aqnf libres del peroide y camino
de .Australia, dispuestos á seguir una derrota compuesta ó mixta desde Oa¡,e Town
á Puerto .Adelaida.
.A.traviesa esta derrota todo el 1ndlco del
Sor, tangen~ando en varios pu utos el limite eellalado para los bancos de hielo en esta
estacion, limite que en realidad es moy problemático; pero como en otras mochas cuestiones meteorológicas, y sobre todo onando
se habla de la mar, hay que aceptarlo por
aceptar algo.
La met.eorolog!a aplicada á la navegaciou,
da ¡quién lo duda! en algunas ocasiones felices resultados; pero como toda ciencia en
período embrionario, suele Ir más léjoe, en
el terreno de las hipótesis, de lo que la prl\c
tica sanciona con hechos consumados.
Por ejemplo, en cuanto ae refiere á hielos
flotantes poco puede decir la meteorología
que no equivalga á lo expresado en loe derroteros, ó mejor &lt;licho, A lo que representau Pn sí loe distintos hechos puestos en
conocimiento de aquellos que, recopilando
datos y más datoR empíricos, llegan á for.
mular, con oiel'tae salvedades, escasas reglas ó principio11 que eu muchas ocasiones
rlejan perpl•jo al qne en tales autores bue
ca luz para hacer sn derrotero.
Segun lM exploraciones de Oook, Vancouver y otros navegautee, sabemos que
despnee de cierta latitud el hemisferio Sur
presenta una barrera de hielos inaccesible
para el navegant,e; sabemos tambieu que de

esta especie de continente helado se des•
J&gt;renden á veces grandes porcieaes de,hietllo,
que, en :(orma de islas flotan tell) deN:iend.K
liáoia mares más t&amp;mpladoe, donde desaparecen. Ada se eahe algo más, y es que, taato en el Oeé~no ÍUdioo coo¡o an el Paclfieo
y .Atlántioo del Sur, suelen los navegantee
encontrar est~ montee de hielo por regla
general en determinados parajes, si bien á
veces, y esto es lo sensible, sorprende en
presencia en lugares dou&lt;fe no eran de esperar.
Debido á caneas no explicadas eathifae
toriamente, tienen sns caminos rre&lt;liletos,
al~onudo latilude11 en su dl!llCenso sobre
un meridiano que no logran por otro, al pa·
reoer de iguales condiciones.
¡Por qué las carta8 ó plattos en fo8 que 81'
señalan_ los limites de loe hielos, se repre
sentan éstos por líneas sinuosas! No sé la
mzoo científica, pero me figuro que su• autores ,e fiuHfarán parR ello elt las noticfa@
que l.i historia (le los viajes marltimoa les
propo~eioua.
Hoy un brrqne y dentro &lt;le años otro, dan
conooimieoto de qne bailaron bieloJ flotantes en tal p\mto del Océa1t0, pues aqul se
señaf~ba peligro; en camuio, á (!eterminada
rtistanoia y en ta misma latitud, éstos fr
otros bcrq uee no haltaron hielo, vues se en•
caentra paso franco. Pero esto, como comprenderán marinos y terrestre,, es poca,
1&gt;oqn!eima garantfa para lanzarse en noche
oseara á probar fortuna atravesando tale8
mares.
Felizmente para el "Nantilns", aun enando no respetó todo lo que debía eete lfmite
ee!ialado en los pla1108 hidrográ!ieos, tuvo
la gran snerte &lt;le no encontrar hielos flotantes.
Las inmE¡diacionee de las islas Orozet,
paraje muy frecnentatlo por los baDCo~ 6
mout'añas de hielo, lo recorrimos en nuestra
derrota á favor de un viento que se eomplacla en h.acer al buque andar ligero como
pocas veces,
¡Qué hacer, si en tan oort!simo horizonte
que babia por nuestra proa, se presentase
una, uos ó varias montaña! de htelo! Oasi,
casi no se ocurre más qne ,lecir: ¡Que Dio11
se apiacle de nosotros! y dejar que el bnqae
se estrelle contra esa costa :flotante que á
manera de fantasma se aparece donde más
peligro ofrece.
Es digno de recordar aqnf el sucedido siguiente:
En uno de esos días húmedos, fríos y
tristes, peculiares en esta travesía, se le
ocurrió al comandante de este buque preguntar al guardia marina que como invitado comía á en mesa, si se iba acostumbrando á la penosa vida de esta clase de viajes,
contestando el convidado qne para él tenia
tales encantos la navegacion, que deseaba
no llegará puerto sin ver :\otee el buque
rodeado de témpanos. Oonteelacion que suponemos no fué muy del agrado del comandante, puesto que dijo al jóven guardia marina: "Esos espeotácnlos es mejor admirarlos en el teatro ó bien en láminas de obras
ilustradas."
Fué esta una verdadera escena de 111 vida
real.
El jóven, deseando emociones, sin pararse en calcular la importancia del peligro,
que no conoce; miéntrae qne el comandan
te, responsable del éxito del viaje y de la
vida de sos subordinados, conociendo. la
gravedart del peligro, no puede agradarle
ni aun como soposioion, el ensueño de so
entnsiaeta convidado.
Aun queda mocho (que navegar en maree
donde puede tropezarse con hielos, y es probable que si á este guardia marina le tocan
algunas horas en nouboe frias y oscuras de
vijilanoia en la proa del buque, reforme
sus deseos, considerando lo que ser/i la realidad en vista del aspecto que presenta el
buque ante la sola probabilidad de un cho
que ó encuentro oon el famoso témpano por
él tan deseado.

Dos mil millas en ,ma sema11a.

.A.parte de loe seis dlaa invertidos en
montar el famoso cabo de Buena Esperaoza, el viaje ofrece ser rapidleimo; los vientos son fuertes, como diría un paeejero de
Hellíu, pero favorables II la derrota que segoimoe, y el 11 Nantilne" se comporta tan
bizarramente que aguanta más vela, mucho más de la estipulada en el convenio
formado para apreciar la fuerza de loe vien
tos.
Recorrer ó echar por la popa, como declan los marineros, do1 mil millas en noa
semana, no se ve con frecuencia en loa anafes de la nave¡¡aoion á vela.
Realment~ puede decirM que el ÍUllioo
lo at1avesamos eu veinte diao, dejando por
nuestro coat~do de estribor loa grupos de
islas desierta.e denominadas del Prfncipe
Eduardo, Marion, Orozet y Kerguelen, y
por babor, allá muy léjos, á San Pablo y
Ameterdam, cementerios de volcanes.
Pero ni todo el monte es orégano, ni todos loe vientos del Índico, atln en las latitudes altas, son frescos y favorables para
ir al Este. Hubo viento~ de tan mala ley,
que obligaron á capear, as decir, á agoanta,·se, procurando el no ir para atrás, pues
en el traeoorso de un vi!lje á la vela, unas
veces se camina báoia adetante, otras para
atrás, y con freouencia se pierde el tiempo
lastimosamente sin adelantar nafa en el
sentido que uno se propone.
Dice un refrán marftimo: "Barco á la 011pa, marinero á la hamaea."
Y esta especie de sentencia, qne no siempre es verdad, tiene no obstante sn fundamento.
Onaodo un bnqoe capea un temporal se
dejan sólo aquellas velas precisas que facilitan una poeicion determinada del buque,
con respecto del viento y la mar, y arregladas del modo conveniente, sólo queda esperar el cambio de la dlreccion ó intensidad
del viento, salvo aquellos caeos en que la
capa termina ·por una corrida ó embarrancada en costa brava.
A la capa.
Nosotros oerramoll la capa el dia 10 ele
Mamo, á las 5 de la tarde, y ántes de &amp;ma•
necer el dia siguiente, el viento babia cedido lo sollciente para dejaroos eu una de las
eitaaciones más molestas que se presentan
en la mar,
Al ceder de rapante ó en breve tiempo,
nn tiempo atemporado, como es consiguiente, queda el buque en medio de una mar
agitada, sin recurso alguno para defenderse de los balancee, que llegan á ser insoportables y causa de grandes averiae.
La tendencia &lt;le todo buque cuando care,
ce de gobierno, como sucede al de vela, si
taita vienro,ee I~ ,le atrnvesarae,y ei hay mar

gruesa propia del tiempo que acaba de for
arar!-. entór.ees, upito, se pasan hQ,Jas N
amargara, ■áxillle si el buq ne no, i!I to,{14
lo fnevte Y ¡[gido, que es de desear.
:P~ fortuna,, el "Nantiln~" parece &lt;lolill 1t.a
tolali'rlad corresJM){lde á un solo bloq¡ue d'e
piedra @ acero, del cual se hubiese fbrmado,
cnal si fae8e noa de esas joyas que se lid.miran en loa museos de escultura.
En los mayores balanceo y bajo los choque1t con las olas, corriendo 11 6 rn mill118,
sus. coatados,. m1biert~ Y arbola.do.rano dan
queja, algu,na por medí(} de eao!!F!lidos tllll
comunes en la generalidad de loe boquee.
Nada.absolnta.moo.teoada.cruje: á hotdll,.
ni aun loe mamparos ó tabiques que forman
los eompartfmientas ó e{!m11ra&amp;.
Capeó muy biem esle tiempo, &amp;in neeesidad de cerrar et timoe á la bond11¡ iw cayó
á sotavento, e&amp; deciF, no, perdió mucho deto g11n!lllo y sn eul&gt;ie,ta nofa~invatlitfa por
h\ mar, !fi bien una ola estuvt1 mny oeroa, 1le
rtestrvzar nno de lmr boíles cotga,foe en el
costado d&lt;!! sotitveuto.
A las 20 11:orae de haber cerrad&amp; la el!lpa,
ya !odo babia ¡&gt;asaito e&amp;mo eu ua sueilo, sl
se exceptn:iba e! ena.dro (tne lÍ pop• presea,tab~n to~ seis graarte&amp; baeyea, qne hablen •
&lt;Jo roto en los ba!amces ta armaron q•e los
sostenía en pié formando no• m•lffi oom
pscta de carne, los p,,bres animales de-bleron s1Hri, tormee!os borrorooos al verl!'l
impotentes para resistir los guipa&amp; qne reeibfan.
Y una ve• sueltos en cubierta, de noche
y con aquellos balaneeR, ¡qeié1&gt; se acercaba
átales arfet&amp;e! Ouand~ 11me1We.i!I daba pe•
ua verá estos animales eu cuyos ojo8 se re•
:ftejaba nna de11esperacion muy pareei&lt;l11 i la
rabia. Y sin embargo .... ¡nos loe comimosl
La luna, esa oompailera tan queridR y
estimada del nav~gante, vs redneiendo sn
r,arte ilomina1la hasta el eirtremo de qnedarse como una rarja (le melon¡ ya n~ presta en anxilio á loa vigias que en distiotoe
puntos tle la horda quieren penetrar con
sus miradas lo que oonlta la neblioa (tB&amp;
ródea el buque, limitando mnebo el hori•onte-. Sólo el terwómetre puede anunciar
la praximidad rte los hi0los, Y á este fin ee
observa más qne la temperatura del aire la
del agua del mar, sacando de vez en cuan do nn baldo de ella para averignar si andan
cerca los hielo•.
Ménoe mal si este dato fuese infülible;
pero en mncbos caeos el buque se ve rodeado de baucae y los termómetros ooutintlan
impertérritos. Buenos, mny bnenoe Y útiles
son ciertos instrumentos que osa el marino
para prever los peligros, pero 00 determinadoe oasos se !lnermen y suelen dar chascos solemnes.
El barómetro, de un modo infalible, indica la preaion atmo!!férica,· pero no siempre
y en to1las partes sos oscilaciones están en
perfecta relaclon eon la dirooeion ó intensidad de los vientos. Si trazásemos aqnl la
onrva barométra de este viaje y sobre las
mismas coordenadas se inoioasen por otra
línea los vientos correspondientes á esas
alturas ba1ométricae, verlarnos que casi
siempre resnltanan ser opuestas á las que
tuvimos ó reinaron eu esos dias.
Ouando mM acertado estovo el berómetro no llegó ja&gt;más á pronosticar, sino á con,
firmRr lo qne , , estábamos viendo y snfriendo.
Sirva esto
ejemplo pRra 108 que ereen
articulo de fé I aconsejado por algunos ao,
tores de derroteros que no han hecho más
viajes que del Observatorio á su casa.
No por esto se orea que snponemosel b11rómetro nno de tantos instrumentos rle poca nt.ilidad á bordo; nada más léjos de nuestro ánimo que el expresar semejante herejía; nadad~ eso: oreemos que el barómetro
es muy útil en cleterminadae circunstancias;
pero en la mar no puede aer má~, en la ge·
neralidad 1le los casos, que nn auxiliar del
constante oltservador que vigila todo movimiento del cielo y del mar.
Hemos tenido en este viaje dos de esos
cambil!B repentinos de viento que loe mari,
nos conocen bajo el nombre de contrastes,
y que tan en 11prieto Mielen poner á los bnqnee de vela; pues bien, el barómetro indicó el cambio de viento cuando el peligro ya
estaba conjurado, gracias A la exquisita vigilancia, actividad y pericia de la dotaelon.

Un contraste.
Si hay faenas ó trabajos marineros en que
se ponga á prueba la serenidad de un capitan ti. oficial, y á ta vez el grado de inetruoclon en la ma1'inería, es sin doria alguna en
ocasion de recibir on contraste con todo
aparejo.
Era el U de Mareo A las doce y cuarto
de la mañana, hora en que la dotacion esta
ba comiendo; el tiempo cerrado en agua me
nuda; la mar gruesa del N.O., de cnyo pnn,
to soplaba el viento fresco; la direr,oion del
buque ó rumbo que hacia era Este, y por lo
tanto, las velas iban todas dispneetae para
recibir el viente por babor. De repente éste,
en medio de un chubasco, cambia al Sur,
cogiendo todas las velas por delante, opri
miéndolas coutm loe palos y masteleros con
un esfuerzo tal, que tiende á detener en sn
marcha al buque, qnit~o~ole el gobierno y
á romper los palos ó iuclrnar el buque COI!·
tra las olas que produjo el viento anterior
hasta zozobrarlo. El cuadro resulta imponente, máxime si el nuevo viento entra con
fuerza y coge, como nos cogió á uosotro~,
con todo aparejo de cruz ménoe loe sobres,
y con el ála de babor. Felizmente era de
dia y el timoo ayudó mucho al buen éxito
de la manlobrn que efectuó esta dotacion,
OGmpuesta de jóvenes marineros.
En 20 siugl•duras ó jornadas puede de•
oírse que atrnvesamos el 1ndioo, porque el
resto del tiempo empleado en la travesía
fué debido á la remontada del Oabo y corrida por el Sur de .Australia. En esos veinte
dias se anduvieron 4,000 millas, que dan un
reRnltado de 8½ millas por hora, lo cual es
un andar muy respetable para nn buque de
vela, pues si bien es fáoll con e~te "Nauti
los" andar durante un dia entero á razon de
once ó doce millas por hora, es dificil que
el viento se mantenga en condiciones tan fa
vorables más de algunas horas, y es más el
tiempo de vientos flojos y bo11anoiblee que
el de frescos y duros.
Sin embargo, en esta travesla tuvimos,
como dicen loe marineros, mlie de do8 y m~s
de tres currelos, que si bieo nos haolan
granjear bueu camino, ea cambio dejaban
loa cuerpos blandos.
La hnwedacl es el peor enemigo de la salud á bordo, Un dia y aún dos puede sufrirlos y aguantarlos, mojarlo de pi~e II cabeza, cualqnieroiudadano; pero cuatro, cinco y seis dias en remojo constituyen una

penalidad que no se resiste sino con gran cada en el incendio de ftelato..e. las turbas
l)lld.iau ,¡ f)-'itoe so libertad ~ G(lllerat Ordil!l\riiun11,J et,, aall1td.
oonfüa.diéndolo con el GC!hroodor, y en
Eh rBmojo.
Figarémonos nn dila enUer&amp; eoq
noch&lt;ill 1$.ereeu~-... de que lo era, lo fl,i]barony11r1e•
correspoodien_Ue lloviendo ei.n. cesar, -y, OOID'O clrearo.11,.
La guardia civil acqdió 1\ proteger!xt~ y
si esto no fuese basta.ate p;ua calar la ropa.,,
Cl!SÓ
Ji pedrea.
eapone.d qne se enoar~n d~ traepaeau ab~i
Por oon.secoenoiá de, es.toa 1111~.s. (ll.lll•
gos é impermeables JO!l roeione11 y, sail!efOB
(como dicen los gallegos) qne de vez en rrieron varias prisiones, Sorni fué puesto
cuan.do m,ite la mai: sobre cubiemta,. y,- des- en libertad, no ha.bien.do. er~.baa, contra él.
de luego se comprende que no hay nada
ENOHIOAGO,
á bordo, des~ea de varios diae de esta vida, qu·e no eeté empapado en agua, incluso
los que tienen medies para muda.re.e, q.11e
Reunidos en la gran oiudad del lago M.irerrnncfan á et1·o 8¡ su d'eber tes of!ti°ga ¡¡ eltipH· m-á&amp;&lt;ie-~mffmjeros-comeroi1tlee
vo,lve.r laeg,o. qobre c~ta.
procede.otea. de todo e.l pata,, re0.ori;ieron
.A.parte. de eeo, la o~eracioo. d.e, mi¡dl!,J,61! el 25 del mea pasad'o en fQ.rm_fl0lQil_ Las e.al.les,
de piés á qa);¡ez;¡¡, e,s. p.robJ.elll!I cliftoi!W¡¡¡_o, 8¡ !t-e~la,n~:o aate-eF e&lt;ii·l!.clo- d&amp;P '"l'rarT61\lT'Rbll;¡; fue.rtes baJan,c¡¡s lf agua lllt lllÍS ií 1110 , OJub,'' desde el cual les pasaron revista el
aos oantida.d tlll. to.do.8' los. atajamientos.
Alcalde Mr. Har,ison, ebPresidente, la J unHnmed:ad, ,rio,, mar grueaa. y. nQQbQs oac.11,, ta local dela Exposicion, Mr. Higginbothan,
ra, son loe ingcedleu-tee que, debfatl eolll,pQ, varios miembros de la Oomieion Nacional y
o.er la. ea.salada rusa que se a.dminis.tiase oitoo persOllas nol!abllQs.
du.rante varios. dia.a. ~- los. qu.e desll'lll prg,.
UontribnY1}roa al realce di,I tt.estt~ la
bar en. v~caijion y aptitud pa¡a ¡11 oarrera 4 bruJ.d:¡ áe músoo~ &lt;l&lt;&gt;I Ttwadwo, (tite dirige
olieio &lt;fe mw:i.uo. i,Q.ué pQooa arrepeati!J.,¡e, el maestro vou Bulow, el OuerpQ de Húta•
habría entóuues eu el truc&lt;Uso. de eeJ;a, p.e, r~s de Obicago, y nu descamen to de oaba-.
nQl!a vida!
llería iagtesa que en la ciudad. se ha\lij.
.A med(d,a. que. adehlntamQI! en esta. o.aveEl dia 26 del pasado vlsitaron estos peri-.
ga0i.o.u., aumenta. el nll.m.eio de r(lbaja.dQBJ patéticos agentes del comercio, la Exposien la enfermería, y n&lt;&gt;. 8'l explica oómo 110 ct()ll &lt;fe Ohicago.
eatá.n faltos de sahtd tndt&gt;s lo.s. marin.e,roa. y
Vi'si'táronla, tambien, loe representaot_e_s
loa 00 mai:iuaros; p,ero es.p,eciiumente 3Q!N, &lt;fe on crecido ntlmero de periódicos de los
Uos infeJicea que por toda p,e.uda de :i.bdgo. Estadas Unidos, úallándose au gran,d com•
tieiien nn Qha.queton y pa!ltal&lt;;n de peiio. plet los de varios Est~dos del Ost~, pa.ra
que suele mojarlltl eu el prime~ llbnbaacll y celebrar con ceremonia&amp; especiales, en uno
conUnuar ae.l cubriendo 11.I iodividuo liasta. cte l011 edificios del Oertáme)l Oolombfno, el
que venga, un dia de sol, Jllllrc11,u.cía, muy dia consagrado á la p~em1a.
. .
eacaea en tales ocaeiou.es.
. Por la noche se verificó,, ~n el ed1:ftc10 d~I
Proporcionar El.D secadero á bordo de un E~tado de_ Illmois1 nn conc10rto mny co.~~nbuque d(I vela es tan difJ.cü cPmofícil ~ , mdo y brillante, a beneficJO de In fam1tJ.as
un buque de vap.or; pero. en el "Nan.tillWI'' de lo~ bomb_eros que ¡i~_rec10ron en el ¡uwoti.ltimameute. 28 apeló á la.s est.ufas, q~e 00 ro.aa 10cend10 del ~etrii:eradQt,
.
dierou re.soltado, p.otqlle el m.a.rtns~ pr~feTo111aron parte importante en la fo.nmon,
ría calentar su cuerpo á, se;iar S&lt;l ropa qui• : 1~ emmente arpista espa~ola, Esmera_lda
t'ándosillll ile enoiwlb
Oerv~nte~. q~e faé apla.ndida QOQ ent1'.s1aeUna. de las ca.n;1as que debe~ contJ:ib-oil á. mo; el qmnte,o rle cnertla., Max Bell(hx; la
qae loa efectos de la h1I111.edad 8e4\ll lliÁ8J sup.rano, Ema T~nr~by; el barftQno, B1ekperjlldioialee, 68 iin duda. alglloa la. oawa, 1ne! Young, y el p1an1sta W. O. Ezeboeck.
· coy ó hamaca qne, W!$ @I muiuero para ;
1NM:IGRAOION,
dormir.
.A. las. ocho de la noohe. coge suco;¡; y, se
Datan te el tlltimo año ~conómico-termimete en. él con sus. vestidoa mojados, sin
q11e eso sea illlpedimento ¡:13ra que d,aerma na&lt;fo el 30de J nnio-llegaron !i nueva York
como 110 bendito hai;ta ¡:¡.e doce, llora en 3&lt;13,422 inmigrantes,. de loe cuales fneron
qne. entra de guardia., Tinillndo el c¡oe rel&amp;- devaelto.s al logar de su origen 439, ora
va á ocupar Ja cama q 11,e éste- deja, es decir, por contrave11ir á las leyes de inmigraciQn,
II comunicarle más bumed11,1I si es que éste 6 pur enfermedad ti otras cansas.
viene mojado; duerme el relevo hasta las
Á. U. EX!?OSÍOION EN UNA OAJA.,
cuatro y á esta hora el dueño de la cama
vuelve á apod- de ella por dos horas,
Rara ocurrencia la ()el jóven vienés Igpues á las seis de la maüana tiene qne liarla como si fnese 110 aig,urillo y colocarla, nacio Lefkovitc, qae acaba de reali:Zar un
¡dónde creerán ustedes! pues en lo qne se viaje de Nueva York á 1~ Exposicion de
Jfama b~tsyols, es decir, en lo más saliente Ohicago metido en una caja, en guisa de
de la borda, don,Ie qnedio empaquetada oon cualquier mercadería.
No tenia dinero, qoerfa visitar la Expootras y expuesta. á ser rocia.dii 0011 frecuencía durante treinta y seis borne; pnee en sicion, y et meúio más barato y o~podito le
materia de lecho ó camas á ilordo hay per- pareció reunir ,rna docena d.e daros, é in
fect&amp; alternativa: lioy duermo yo en to oa - traducido en el receptllonlo &lt;le que va hecha
menoion, conftarlltl á una compañia ele exllla y mañana. tú en la lllia.
Si 00 hubiese u.o.a poliola y limpieza ~lfl· preBOe, qua inocentemente le metió en nn.
¡¡erada en 106 bnqne&amp; de gu&amp;rrs durant6 un wagon de equipajes.
Para qne las CQBtaladae é incomodidades
viaje como ést~, ¡cn~ntas epidemias y ma
fuesen menores, Lefkovitc hizo poner ~n la
188
h b¡
, l 88 f3 t·
no ª r que agregar"
igae pro- tapa de la caja no letrero que declaraba
pias de la vida, á bordo1
Buena taita hace c¡ne e11111 primera opor- que el contenido era cristal y debla llevarse
tunidad daje la gaita oir eu. cláaica albora 1a·caja con aquel lado hácia arriba y mane d•, y que violines, guitarras, bandurrias y jarse con cuidado.
La caja salió de la ciudad de Nueva York
acordeones ale¡¡rea 0011 sns eones ¡11 sutumecid~ dota(}iou, que anefa 00 día lle Sol el 22 de Julio y füé entregada en, l.i, "Jliidw~y Plaisanoe'' el 24 al medio di~.
comQ ~I sediento el a,gaa.
Durante todo ese. tiempo el jóven ni comió, ni bebió y tuvo que aguantar una. temperatura má,xlma de 156 grados, segun él
ALBOROTOS EN VALENOI!,
mismo declara haber sabido por un termó•
metro qne llevaba..
(De Las Noveila,us d"Nue,a York
La policí11 de la Exposicion ha pre8o al
feoh• 23 de Julio),
raro viajero por cond1u¡ta desordenada; ¡,ero
El dia 12 de Julio permanecieron cerra- como á oenseonencia de loe trabajo&amp; sufridos IQs establecimientos de la ciudad del dos está enformo, h.a paea,!o al hospital y
Taria, en •eñal de protesta contra (1\ nuevo no !I la cárcel.
reglamento de la contribucion industrial,
Lefkovito llegó !i Nneva York en Octuque forma parte de loe proyectos &lt;~el Sr, G~- bre último, prooecdente de Venezuela. En
mazo, Ministro de Hacienda.
el oocbe en que viajó iba una conducta de
Oon el mismo objeto se verificó por la tar medio millou da pesos¡ y el agente encargade una reunion mny concurrida en la Lonja, do &lt;le guardar est11 cantidad declara que
con asistencia de la. Junta ,Je def~nsa de loa si supiera que iba álguien en la caja, lo hugremios, loe Diputados Sres. Llorente y biera muerto d_e un tiro, creyéndole un laDualde, y repreeentacion de hu industrias dron.
y el comercio.
De buena se ha libradQ el atrevido jóDes pues de varios discursos ba&amp;tante ani- ven.
mados, en loe cuales se manifestó que, aunque era plausible el propósito de nivelar
LA. REINA DE fOR'.tUGA.L EN MADRlJ),
los presnpneetoe, que no deb(a ir8e al mis
mo tiempo exigiendo nuevos impuestos, con
E.n la noche del 11 del corriente llegó á
otras declaraciones semfjantes, álgoieu Madrid S. M. la Reina Pía de Portug11I, á
propnso que se dirigieran loe reunidos en quien acompaiiabau el Duque de Oporto
manitestaoion al Gobierno Oivil, á lo qne con 111 alta servidumbre qae llevaron á la8
se opuso la Junta, por haberse negado por ho,11\s de pl¡¡.ta de lo~ reyes de It111ia, y el
la aatoridad el permiso para la manifeet~ ()onde de Paraty, SeQretari¡¡ de la Legacion
cion. Entónces se produjo un alboroto al Lusitana, que se adelantó á El Escorial á
qne puso ftn el gobernador civil Sr. Sarthon recibir á S. M, F.
logrando que la rennion se disolviera y loe
La Reina Pla realizaba de incógnito el
manifeetlntes desalojaran el local, Fuera viaje, cQn el tltnlo de Condesa de Gnimade él faltó pocJ para que tomara graves ra.es,
proporciones un alboroto1 pero afortunada
En la estacion esperaban á la augusta
mente podo ponerle !In el comaudaute de dama: S.M. la Reina Regente; Sus .Alteza~
la guardia civil, que arraucó con sus manos las Infantas Doñ11 Isabel y Doña Enl!llia;
una improvisada bandera que portaba uno el Ministro de Marina., Señor l;'asquhi; laa
de lee manifestantes,
Oondesas de Sástago y SnperundR¡ loe DuOuando terminó el meeting y loe grupos ques de Medina Sidooia y Sotomayor, que
del Mercado tenlan entretenidas á las au- llevaban la banda de Villaviciosa; el Emtoridades, nn grupo de gente de blusa y bajador de Italia; el B~ron de Ortega; el
gorra se presentó en Puente Real y Puen- Oouaej@ro de la embajarla italiana, Sellor
te del Mar, arrojando al río algunas 09,se FQresta y s11 señora; la Ooncleea de Pa~aty;
tas de OonsoJDos, y quemando otras.
el Gobernador, :Señor Agnilern; los generaEntóncea se oyó una voz q ne decfa:
les Bermúdez Reina, Oidza, Ortega, Echa•
-1Venga petróleo .... al no, faltáis á güe, Ceballos, Frauch., Linares y Vega y
vnesua ¡¡ala bral
otras muchas personas conocidas.
Los empleados de consumos abandonaron
A pesar del incóg11ito, una Qompallía del
sns puestos, y, aprovechándose del tnmul regimiento de Oanariae tributó á la Reina
to, algunos matuteros pasaron por cerca del Pla honores militares.
puente de San José varios carros cargados
La llegada del tren f'ué saludada con los
de géneros.
acordes ,tal himno de la Oarta.
El Gobernador Oivil marchó inmediata
Las dos reinas se dirigieron á Plllacio en
mente, acompañado de varios vigilante,, al coche cerrado, seguido de un11 seccion de la
lugnr donde eran quemadas las casetas.
e,colta real,
.Al propio tiempo una seccion de mnnici·
En el andén prestó servicio propio de su
pales se dirigió al mismo punto por (fistinto instituto, un zaguanete de alabarderos.
camino.
S.M. F. y S. .A, el Duque de Oporto S!\•
Iieron
á la siguiente noche para Lisboa.
En el paseo del Parterre encontraron {I
La
ÜQnQeSll
de Parnty ofreció á la rein11
los revoltosos¡ que loe reeiblerou á pedradas. Para rechazar la agreeion, Jóe munici- Pía en la eetaoion un lindo ramo de llores,
pales sanaron los sables y loa revólvers. EnEN EL PALA.Oto J.i&amp;U, Dlil ll4D~ID.
tóucee l@e revoltosos echaron á correr.
Miéntras ocurrían los sucesos referidos,
En la noche del 12 rle J olio próximo pa,
a.e dió órden de que salieran de loe cuarte,
lee dos escuadrones de Oaballeria, qne se eado celebróee en el Palacio .Real de Ma,
distribuyeron por toda la linea de Oonsumos drid nna fiesta de familia en honor de S,
M, la Reina Pla de Porttigl\l y su hijo 1,!l
á fin evitar nuevos desmanes.
Durante el tumulto hubo sustos y carre- Duque ¡je Oporto,
Nuestros col~gas dicen que la .fiesta fQ6
ras.
Detenido nnjóven dgpendiente de comer- brilantísima y correspondió á la eepleudi,
cio, de apellido Sorni, por creéreele compli• dez tradicioual de la Oórte de España,

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                <text>De ideología liberal fundado por Vicente García Torres, en 1844, en la ciudad de México, bajo el nombre de El Monitor Constitucional. En 1846 cambió su nombre a Monitor Republicano y circuló  hasta 1896. Contiene temas diversos sobre comercio, industria, moda, literatura, arte, teatro y crítica política.</text>
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              <text>El Monitor Republicano, 1893, Quinta Época, Año 43, No 185, Agosto 4</text>
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              <text>De ideología liberal fundado por Vicente García Torres, en 1844, en la ciudad de México, bajo el nombre de El Monitor Constitucional. En 1846 cambió su nombre a Monitor Republicano y circuló  hasta 1896. Contiene temas diversos sobre comercio, industria, moda, literatura, arte, teatro y crítica política.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Fusil Mondragón</name>
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