<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="6050" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/6050?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T18:50:42-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="4791">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/56/6050/La_Moda_Elegante_Ilustrada._1891._Ano_50._No._5._Febrero_6..pdf</src>
      <authentication>978fb196cee61b681a14db2fa75d6e78</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="175197">
                  <text>48

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS- FAMILIAS.

ANUNCIOS.
NINON DE LENCLOS

eooooooooooooocc~

PAºTA
1 JARABE DE CARACíllrn
Ü

Reíase de las arrugas, que no se atrevieron nunca á señalarse en su epidermis, y se conservó
joven y bella hasta más allá de sus 8o años, rompiendo una vez y otra su acta de ne.cimiento á h.
faz del tiempo, que en vano agitaba su guadaña delante de aquel rostro seductor sin poder mortiP asta.,! f.; jarabe. 2 f. Toda.s farma.cs.
ficarle.-Este secreto que fa gran coqueta egoísta no quiso revelará ninguno de sus cor.temporáneos, ha sido descubierto por el doctor Leconte entre las hojas de un tomo de la Historia amorosa Decís, Sdora, que os faltan muchas cosas
de la.s Ga!ia.s, de Bussy-Rabutin, perteneciente á la biblioteca de Voltaire y actualmente propiedaa para que volváis á ser
exclusiva de la Perfumería 1'11100 (Maison úc,mle), 31, rue du 4 Septembre , 31, París.
Dicha casa entrega el secreto á sus elegantes clientes bajo el nombre de , .érltable Eau de
ll'haoo y de ll11bcc de ll'lnon, polvo de arroz que Ninon de Lenclos llamaba cla juventud en
Pues pedidlas á la Perfumería Exótica, rue du
una caja&gt;.-Es necesario exigir en la etiqueta el nombre y la dirección de la Casa, para evitar las
falsifi.caciones. -La Pa,:fumerie Ninon expide á todas partes su::; prospectos y l?recios corrientes. 1- Stptembre, SS, en Parú, y quedaréis satisfecha
y
encantada
del resultado.
.Depósitos en Madrid: Pascual, Arma!, 2 ,· Artaza I Alcalá, 23, pral., izq.¡ Agwrre y Molino, perSu B1lsa Exótica, en agua 6 en crema, os hará
fumería Oriental, Preciados, I; Federico Gros,pet:fumería Urquiola, Mayor, I; Romero y Vicente,
fJerfu,,urla Inglesa , Carrera de San Jerónimo, .,J,yen Barcelona, Sra. Piuda de Lnfout é Hijos, y volverá la hermosa edad de diez y seis primaverasVicente Ferrer.
y os deíenderá contra las arrugas; su polvo de
arroz Flor de Alóérdu'go dará á vuestro cutis una
blancura diáfana que evocar! i las rosas desvanecidas de vuestro rostro; su Anti-Bolóos extir-

ANTIGUA

~=féArÁifao's~~~~: DE PLUMENT-FEDOU
Thér~e FE DO U, Sucesora

Prfrllegl11da S.a. O.O. - fM11.roa depositada: P. P.J

PARIS, 33, Rue Vioienne, 33, PAIIIS

Corsé-§ultane
,orsé-~írectoíre

JOVEN Y BELLA

"

IIW•YOU
•
1 ■■ a

)

AprobadHl)Or/1.Acad1.ml•
d1#1dlcln1.d1P1.1/1,
•
Adopt1.d11 f)Or •I
Formularlo offc/1.I franOU
. 1 1utorlz1d11
por ,1 Oon,,Jo mMIICI.I
d,a.tt Pltuabur,O.

pará los r,untos negros que brotan en la narfa,
sin dejar a menor huella de ninguno; su Sordlium espesará, alargará y dará nuevo color á
POR
' vuestras cejas y pestaiias; su Pa.1ta de los Prdad"
destrni,álos sabañones y las grietas, y os deD. ANTONIO DE TRUEBA volverá
la mano lisa y mórbida, con las venas
suavemente azuladas que antes, en vuestra pri.
· d ¡ mera juventud, posefa1s; y toda esta transforma. Es una d~ las mejores obras 1iteranas. e ción se efectuará naturalmente, sin recurrir á
ilustre Anton el de los Cantares, moral, ms- ningún artificio.
tructiva y amenísima.
El"Catálogo de ta Pe,fumeria Exótica se remite,
Forma un elegante volumen en 8. 0 mayor patis y fran,o de porte, á quien le pida.
francés, y se vende, á 4 pesetas , en la Ad- . .Dep~si/01 m JJfadrid: Artaza, Alcalá, ~.J ,· prinministración de este periódico, Madrid, ctpal, izq.; .[&gt;auual, 1,renal, ~•· llrqu,ola, .Afacalie de Alcalá núm. 23 •
yor, r,· Aguzrrey Mo/mo, Pn~zndo_s, I,Y en Bar-

MARI-SANTA

PllIS

1

1a ■■

Partle1pando de las propiedades del Zodo
y del Blerro, estas Plldoras convienen es.
peciaJ.mente en las enfermedades tan va.riadas que determina el gérm.en escrofuloso
(tumore.s. obstrucciones 1huttUJre1 frlOs, etc.),
atecctonescontralas cuales son impotentes
los simples ferruginosos; en la Ol6ro■la
!-

J' de las principales cortes de Europa

A

1

co
E
•

Farmac4utloo de Parf1, callé Bonapartt, fO
Z&gt;ZSCOHFiEsE Z&gt;E LAS FALSlFICACIONIIS

:··········--··
;:@&gt;erfumería

•

ESCRITO Y CONFECCIONADO

riii.fui.ili

•

I

del · J aJ)6n

de China

El rLANG•YLANG

El CHAIIIPACCA

de Manila

de Labore

E:XJtn,etos selectos de la Moda :
BOUQUETde PAAIS
LILAS
CtFJAO debs PAMPAS
LIRIO
HELIÓTAOPO Blanco
MAGNOLIA
IXORA da A FRICA
NEW-MOWN-HAY
JAZMIN
OPOPONAX
JOCKEY-CLUB
RESEDÁ
CREMA DENTIFRICA DE RIGAUD forma un mue/lato untuMo
y da á la d111/1.dura /1. blancura y la nitldáz del m1.rfll.

DHTDRINA RIGA00 1 l)frfuma

la boca, prerlen11 /1 cl.r/11.

Madrid : Romero Vicente.
Earcelona : Conde Puerto y c1a.
........

• . . . . . . . . . . . . . ..

Proveedores de SS. 11-1.\I, el Rey y la Reina de Espai,a

PERFUMERIA
LAFERRll::RE
Secreto
Juventud
de

PRODUOTOB

)

para la conservaclon de la
aeueza del rostro
J del cuer1o

Tratado de costura, bordados, flores artificia~~s, corte de prendas de v,:stir, labores de adorno
para señoras y señoritas; es un libro de tanta utilidad y tan excelente ensenanza, que debía encontrarse en toda casa de familia.
. .
.
Está ilustrado con numerosos grabados y figuras, exphcac1ón gráfica del texto, y con vanas láminas al cromo.
.
.
Véndese 1 á 4 pesetas en rústica, y 5,50 pesetas encuadernado en tela, con una bomta plancha

AGUA
LAFERR/ÉRE
POLVOS DE ARROZ LAFERRIERlt •
.
C AE MA
LAFERR/CRE
IABON
LAFERRIERE
ACEITE Y ESENCIA LAFERRIERE

París, íaub. Poiasonil:re, 3o, y en todas las Perfumerías de España.

!Uedalla en la Exposición Universal de Pnrí~ de 1889.

CALLI FLORE FLOR

BELLEZA Polyos adherente•

DE
e invisibles.
Por el nuevo modo de emplear estos polrns romunkan al
rostro una maravillosa y delicada belleza, y le dan un peñume de exq¡aisita suavidad. Ademas de su rolor lllanoo,
de una pureta nota.ble, bay cuatro matices de Racbel y de Rosa, desde eJ más pálido hasta el más subido. Cada

dorada.
.
.
"ó n d e este pen"ódi co, '!
Diríjanse los pedidos, con su importe,
á la Admi mstrac1
.n ad n"d , Al calá, 23.

cual hallará, pues, exactamenle el color que oooviene á su rostro,

en la Perfumeria central de AGNEL, 16, Avenue de l'Opéra, PARIS

OLUCIONTo11CUNAUD
g;;;:r:rz/~ !~iª1
rebelde, Bronquitis, Catarros

S

6t1ce,·ma -

El mefor dentrinco,
mas agradable y, sobre
todo, mas Higienico:

Aguad,Philippe
empleada con la
Odontalina
PASTA DENTARIA, VERDADERO CARMIH DE LA BOCA

PARIS: Bermello, 24, r. d'Enghieo

V en las seis Perfumerías n1cursales que posie en Paris, asi

antigos,Tisis y enfermedades del Peobo. l'Alus,

Tls1S

b,w.11J

¡,,ll'{umeria,.

BRONQUITIS

CRONICAS, TOSES PERTINACES, CATARRO~•

Curación porl11 EIIIULSION MAACHAIS.-~L\tmrn,llleh:hor Garcia.
BUENOS-AYRES,Demarchi h...-MONTEVIDEO ,Las Cms.-MEXlCO,,.. Den Wiogmt.

PERFUMERIA
•
DRIZA
LEGRAND
L.

1

H, Place de la Madeleine, (ántes, 207, RueSt-Honori),PARíS '

SAVONORIZA VELOUTÉ' ORIZAL/NE, ti,rutaiost.,uoe,
CRlME-ORIZA) '""º'""
•., ESS-ORIZA, tot1osotore,.
ORIZA-LA CTt Ro,tro. ORIZA-HA Y, igo, ,, 'º""'·
ORIZA~OIL
¡aoosemc;oo ORIZA-POWOER
de Jo1J
• e arroz
OR/ZA-TON/CA Cab,no,. OR/ZA-VflOUTf aiherente

¡,•

•• 0

r!Jltima r!'Jovedad

Preciosa novela original, con interesante argumento , cuadros de costumbres familiares, episodios muy dramáticos, y brillando en todo el libro
la más profunda moralidad.
·
Un volumen en 8.o mayor francés, que se vende,
á 4 pesetas, en la Administración de este periódico, Madrid, calle de Alcalá, núm. 23.

l'EIIFiiMElll.A OIIIZA i1 la VIOLE'l'A del CZAlt.

CABELLOS

Jabon, A.gua de Tocador, Perfumes yDentifricio íla VIOLETA DEL CIAR.

PERFUMES SOL/0/FICAOOStEss-Oriza) bajoformadeLápicesy Pastillas,12 Olores.

SUBLIME Para los

De venta en casa de todos los Peluqueros y Per:lu.mistas.
DESCONFIESE DE LAS FALSIFICACIONES

ELIXIRCABELLOS

1

s.v,.,.,,.,,,.,,.,,,,.,,
e""
u AGUA de
y SL móstTO DE

,, VERDADERA

D. RAMÓN DE NAVARRETE

MADRID, CALLE DE ALCALÁ, NÚ.M:. 23,

•

DOÑA MARÍA DEL PILAR SINUÉS.

SUEÑOS YREALIDADES

La mejor recomendación de este ameno libro,
para nuestras lectoras , es manifestar que está escrito por el distinguido cronista de salones y teatros El JJ.farqués de Valle-Alegre.
Elegante volumen en 8.o mayor francés , que
se vende, á 4 pesetas 1 en la Administración de
este periódico.

PRODUCTOS ESPECIALES RECOMENDADOS

eOR

&amp;I

todas l,.u

,

0

EL SOL DE INVIERNO

como en

ill

Casa llarchand, J3,r.Creaitr-S'-Luare,1 lodaf"" de lashitricu.

BOTOT

SE PUBLICA EN LOS DÍAS 6, 14-, 22 Y 30 DE CADA MES
Administración: Alcalll, 23, Madrid.

largos y espesos, por acción del Extracto ea•
pilar de los Denedledoo■ del Monte Majella,
que destruye la caspa 1 detiene la caída de los ca~• bellos, les hace brotar con fortaleza y retarda su.
decoloración. E. SENET I ADMINISTRADOR' 35,
rue du 4 &amp;ptembn, París. - Depósito en Barcej lona, Sra. Viuda de Lafont é Hijos.
6,foo De,t/f,foo,p,ob,do,o,fa ; ; _ ~ ~ ~
ACADEMIA de MEDICINA ijl"o/b,,J
de PARIS - Marca

SUMARIO.

MADRID.- Establecimiento tipolitográlico «Sucesores de Rivadenerra:t,
lm;;re!IOres ,fo In. Beai ~

Año L-Núm. 5 •

En cuanto á las mamás de estos adorables bebés, continúan
fieles á las elegancias de la estación I que he descrito tantas
veces.
Sigue llevándose mucho paño
y no poco terciopelo de canutillo ,
para los trajes de calle. Las fal•
das van guarnecidas generalmente en su borde inferior, ora con
un ribete de astrakán puesto por
debajo y que tiene 2 centímetros
todo lo más 1 6 con una tira de
marta ó de skung.s. Por encima
va un bordado estrecho ó varios
galones de oro ó negros. Si no se
quiere hacer el gasto de la piel,
se pone en el bajo de la falda un
borde de paño de color subido,
y sobre el paño algunos galones
de metal 6 de lana.
Los abrigos que más se nevan
son las chaquet~s larga~ y las esclavinas también un poco largas.
Se ven algunas levitas, pero son
raras.
Una de las más lindas que he
visto era de seda brochada color
marrón sobre fondo negro. Los
delanteros, cruzados de derecha
á izquierda, iban guarnecidos de
un entrepaño de terciopelo de
felpa negra, con aplicaciones de
pasamanería mate y ribete de
plumas negras. La espalda era
muy sencilla, enteramente ajustada. Las mangas, de felpa, iban
guarnecidas en el borde inferior
de aplicaciones de pasamanería.
Cuello Médicis, de felpa, forrado
de plumas.
Muchas señoras elegantes, de
las que no siguen las modas de
una manera servil, sino que se
visten á su gusto, llevan chaquetas cortas, pero de un estilo especial. Las hay de paño blanco,
enteramente bordadas de hojas
de trencilla negra, con mangas
de terciopelo negro. Otras son
de terciopelo color de amatista,
con mangas bordadas de cabocltons de azabache.
Para renovar las chaquetas de
felpa del año pasado, se emplea
una felpa negra, de muy bonito
efecto. Se hacen las m~ngas de
esta felpa á la moda, y se guarnecen los delanteros de una tira
igual. No hay nada más desagradable que tener una prenda que
ha pasado de moda de un año á
otro I y se considera una feliz
cuando puede transformarla á
poca costa.
Con las levitas hechas hace un
año 6 dos se tiene el recurso de
cortarlas á la medida de las chaquetas largas que ahora se llevan, y de la parte inferior de la
falda se cortan las mangas altas,
al sesgo.

Revista. parisiense, por V. de Castelfido. -Explica.ción de los gra.Badus.Crónica. de Madrid, por el Marqués de Valle•
Alegre.-Un mistrrio (conclusión), por don~
foés B.-Páginas del arte: .F ilippo Lipp1,
por D.• Josefa Pujo} de Col!~do.-Alegorfas
y cuentos, por D.M. Ossono y Berna.rd.Correspondencia. particular , ~r ~-• A:dela P.-E,:p\icación de los figunnes ilumrnanados. -Sueltos. - Solución al jer~glifico
publica.do en el ali.mero 2.-Jerogl1fico.Anuncios.
GRABADOS.-1. Vestido depaseo.-2 Y 3- M~ntelito para. bandejas.-4. Canesú de ca.~1~
bordado.-5 á 8. Sa.quitaborda.do.-9. F1ch_u
para traje de tea.tro.-10. _l-'icbll para. t~aJe
de _soirée.-u y u. Vestido de bengahna..
-13 y 14. Vrstido para. ninasde 8 á ioanos.
-IS r 16. Blusa. rusa. para ninos d~ 6 á 8
anos.-17. Vestido de mariana. para ninos de
2 á 3 a.!l.os.-18. Delantal de m~r.a.je.-19.
y 20. Traje de soirée.-21. Vesu~o de terciopelo y raso Duquesa..-n. Tra1e de calle
para. jo\'encitas de 14 á 15 aft:is_.-23 Y 2~ .
Vestido de pa.no.-25 y 26. Tra;es pa.ra mnas.-27. Chaqueta. de seda. matela.s~ _Y terciopelo. - 28 y 29. Abrigos de v1~1ta. 30. Chaqueta de recibir.
TEXTO. -

¡..;;d\

REVISTA PARISIENSE.

·Ir

¡Y
SUMARIO.

MOQ,as infa.ntilt:s·-Lostrajes de las mamás.Un ve~tido elegante.-Abrigos ,eformados.
- Cuestiones prácticas. - Los reoogefa ldas
y fas medias negras.-Los cuida.dús del tocador. - En ferrocarril.- Un cigarro engan~o.

Los trajes infantiles Son los que
más interesan hoy á las personas
que de modas se ocupan. Todos
los días se inventan nuevas combinaciones, á cual más originales,
en honor de nuestros encantadores b.ebés. Los niños, con sus camisas de cuello en pie, con el
pardesús corto, el sombrero en
forma de melón y el junco están
graciosísimos.
En cuanto á las niñas, no acabaría nunca si hubiese de enumerar las preciosas galas que lucen
diariamente . Citaré un modelo
entre mil.
Sobre un vestido, que no se
ve I va un abrigo de terciopelo
color de esmeralda, que llega
hasta el suelo, y que es recto por
delante y plegado por detrás, estilo Renacimiento. Como adorno,
dos tiras de piel de chinchilla
puestas por delante. Las mangas,
bullonadas por arriba, van ajustadas desde el codo.
Acompañaba á este traje una
capota enorme del género Greenaway, del mismo terciopelo verde, con bavolet muy ancho y ala
levantada, bajo la -cual se veía un
grupo de plumas de avestruz color de rosa.
Por este orden van vestidos
todos los niños y niñas. No se ve
de ellos más que un montón de
trapos elegantes, de donde sale
una carita fresca y riente como
una mañana de Abril. Los pies,
las manos I todo desaparece, excepto la cara, que en aquel marco de pieles ó encajes expresa la
admíración y el regocijo,

•••

Reservados todos los derecho&amp; de propiedad a.rtistica y !iterada.

Madrid, 6 de Febrero de 1891.
11

Proc:eedorea
de la Real l'cua rle Espaifa

~

Los Perfumea adoptados por b Aristocracia parisiense m :
El KANANGA
El IIIÉLA TI

HJ:GJ:ÉN":rooa

TRAZADOS AL TAMAÑO NATURAL-MODELOS PARA TODA CLASE DE LABORES Y BORDADOS-CRÓNICAS-NOVELAS, ETC., ETC.

,,.W-ictoria

de RIGAUO yC'', de PARIS

••••• • . . . . . ■ . . .

LA REDACCION DEL PERIODICO

PUBLICA LAS ÚLTIMAS MODAS DE PARÍS EN EXCELENTES GR"BADOS-ARTÍSTICOS
~
FIGURINES ILUMINAJ:OS-CONSIDERABLE NÚMERO DE PATRONES

Para el Pa/Juelo

.,,,"'1. oom'""""''º'

.

POR

PERIÓDICO ESPECIAL DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA

EXTRACTOS
CONCENTRADOS -

JABON - POLVOS DE ARROZ,
ACEITE, ESENCIA, AGUA DE TOCADOR,

MANUAL DE LA MODA ELEGANTE
,

f Al\ts

q1e uistn .,_jo la forma de Esencia, Agua, Jabóo, PolvOB, de.

al·:

exs1jase nuestro sello d e ~
plata reactiva, nuestra
flrma ad.Junta y el sello
NI&amp; UntdntJeFabrkante,, ·

MEDALLA DE ORO
~XPos1croN PNIVBRSAL na

LA

Qoooooooo000000ooeI- - - - - - - - -- - - - - -- - -

· ¡ ·

En .flD. ofrecen l los prAcUcos un agente
terapeut1co de los mas enérgicos para esUmular el organtsmo y mod1flcar las consu-¡
tucJones llnfáttcas, débUes 6 debilltadas.
N. B, - El Ioduro de hierro impuro 6
teradoes un medicamento tnflél é irritante.
Como pru,eba de pureza y autont1C1dad del
las verdaderas Píldora■ de Blanoard,

V

!'ROVE.EDOR DE LA CORTE DE MADRID

Ferfumeria., 13, B.ue d'Enghien, Fa.ris

(colores páliaos},:r.euool'ffa(/lores blanca,),
la Amenorrea (men,t,-uac1ón nula d'4i/t·

Cil),la'l'ÚI■,

•

ulona., Sra. Viuda de Lafont e Hyos.

1

CASA

•••
f.-Veatido de ,aaeo.

Entre los modelos elegantes
que tuve ocasión de admirar en
un casamiento aristocrático, he

�LA MODA ELEGANTE, PE RIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

50

aquí uno de los más dignos de ~mitarse ( croquis número 1 ) .
.
.
•
La falda, de terciopelo color de amatista., iba cucun-dada de dos galones de oro, u!1o de ellos clayeteado
de amatistas. Otra falda, de pano color de hehotropo,

Muchas personas nos escriben que la media negra es
insoportable, porque destiñe en la pierna, y sobr~ todo
en los pies. A esto_ puedo contestar hoy, que empieza á
fabricarse la medta negra con planta cruda ó blanca,
la cual sólo tiene una costura en vez de dos. El perfeccionamiento de esta media, de fabricación francesa, !!S
tanto más notable, cuanto que disminuye el prec_io de
fabricación, y por consiguiente, de venta; temen do
además la ventaja de que, como la planta es blanca ó
de color crudo, no sujeto á la tintura, esta part_e de
media, que es la que más trabaja, es de una res1stenc1a
muy superior.

!ª

•••

Núm. r.

recortada en dientes largos y adornada con un fleco de
seda, formaba delantal. Chaqueta de terciopelo, guarnecida como la fald!3- y a.b ierta sobre un chale~o de paño
listado de hileras de cuentas moradas, con vivo de terciopelo. Mangas de paño__ complet~mente lisas.:--Somb rero de terciopelo negro; guarnecido de un páJaro del
paraíso.

•••

Los terciopelos de color siguen muy de moda, y se
les lleva principalmente en faldas, con sobrefaldas y
corpiño de paño. Como corpiño, no hay nada más elegante que la chaqueta ajustada con aldeta recortada en
forma de correas largas, como almenas, pero montando
unas sobre otras.

•••

Respondiendo á las instancias de algunas suscritoras
que no pueden resignarse á llevar el vestido arras~rando
por el lodo ni á hacerlos un poco cortos para sJhr, hemos mandado dibuja r Varios modelos de recogefaldas,
que incluimos en esta revista (croquis núm. 2).

Es una verdad incontestable que los cuidados del tocador conservan la belleza natural y la prestan á las que
necesitan mejorar los dones de la Naturaleza. ¿ Qué persona será fea con hermosos cabellos bien cuidados,
dientes de perlas y manos finas y blancas? Y por el contrario I todas estas perfecciones mal cuidadas afean á la
belleza misma.
No hay qu~ c~eer, por lo,..ta~to, que_b~~ta usa: de los
cosméticos una vez por casualidad para consegmr to~os
los resultados-que 6e ambicionan,- sin_o que se necesita
para ello una asiduidad no intern_1mp1da.
Lo que recomendaré, por encima de todo; fun&lt;lJ,ndome en mi. propia experiencia, es el uso del Jabón :Sapoceti ó blanCo' de ballena, el ptoducto más notable de
la casa de Gue rlain.
La~ dama~ rus~s .. cuya, h;~rmos;i te?_ goza de ~na :e.::putación merecida-, son .las más:-ferv1~ntes part1danas
de este exquisito jabónr y desde Pans, donde lo han
conocido, han extendido su celebridad por todo el Imperio ruso.
El agua de Chipre el agua de Heliotropo I el agua de
Lavanda blanca con 'mezcla de ámbar, el espíritu de flores de cidra, el espíritu de Portugal, etc., son otros
tantos tónicos potentes para el entretenimiento del cutis
y sus perfumes de una delicadeza sin igual.
Por lo demás, Guerlain envía á todas sus clientes un
precioso catálogo ricamente encua~ernado. Basta con
hacer el pedido á París, ruede la Paix, núm. 15.
En ferrocarril.
Un viajero, que acaba de subirá un vagón donde hay
una señora I pregunta á un caballero que está fumando:
-¿Permite esa señora que se fume?
-No he tenido la indiscreción de preguntárselo.

•••
Los aguinaldos en el restaurant.
El mozo ha depositado ante el cubierto de un caba•
llera un magnífico cigarro, ornado de cintas, con el fin
de obtener el aguinaldo de rigor. Terminada la comida,
el caballero paga, se levanta y toma el cigarro.
-Caballero, mire usted que es para los aguinaldos.
-Está bien: ahí va un franco.
El mozo da las gracias, y el parroquiano pide fuego.
-¡ No haga usted eso, por Dios!- exclama el domés·
tico y añade bajando la voz:-¡No tengo más que ése 1
y es de palo!
V. DE CASTELF'IDO.
Paris.

1.º

de Ftshrero d~ 189 1.

EXPLICACIÓN DE LOS GRABADOS.
Vest ido de paseo.-Núm. l.

Este elegante vestido es de paño beige, y va guarne•
cido de una especie de chaleco de pul! de seda con
cuentas de vidrio blanco. Las costuras de las mangas
van adornadas con un bordado de seda figurando un
loto. En la falda van ocho bordados semejantes. Los tallos de estas plantas son blancos ribeteados de verde, y
las flores, de pasamanería y lentejuelas de vidrio. Cuello
ribeteado de pasamanería.

Núm.

2.

No damos su descripción detallada porque el dibujo
suple suficientemente á la explicación. Me contentaré
con decir que son cómodos.
Sin embargo, á mi entender, es mucho más cómodo
el medio que emplean ahora muchas damas elegantes,
y que consiste en suprimir el fondo de faldat llevandc
unas faldas sencillas y debajo una especie de enagua de
seda, guarnecida de un tableadito, como los fondos de
falda ordinarios. Se tienen dos ó tres enaguas de éstas,
de diferentes colores que puedan armonizarse con los
vestidos que se llevan; se las hace un poco más cortas
que la falda, y no hay más que recoger ésta, cuando sea
necesario, lo que es sumamente cómodo y bastante económico.

•••
Aparte de las cuestiones de coquetería, propiamente
dicha, hay una infinidad de orden enteramente práctico,
que interesarán sin duda á ~odas nuestras abonadas.
Así, por ejemplo, la media negra, que hemos adop•
tado con exclusivismo, tiene inconvenientes que impor•
taba discutir con personas de competencia.

M1ntelito para bandejas.-Núms. 2 y 3.
La fig. 64 de la Hoja;Supleme,úo al presente número
corresponde á este objeto.
Tiene este mantel 81 centímetros de largo por73 de an•
cho, y va ejecutado sobre un fondo de lienzo blanco con
sedas de diferentes colores, parte al punto llano y parte
al punto calado. Se le ribetea de un encaje al uso, de 6
centímetros de ancho. Se pasa primero el dibujo, re•
presentado en su cuarta parte por la fig. 64, sobre el fondo, que va dobladillado, y se ejecuta el bordado con seda
bronceada sobre los contornos de los puntos Renacimiento. Cada punto se hace sobre 4 hebras de altura y
de ancho del tejido. Se hace una hilera de puntos iguales por encima del dobladillo con seda color crema, y
se llenan los dibujos con puntos llanos encontrados, que
van hechos con seda crema y seda de un verde pálido.
Se hace cada punto sobre 4, 8 y 12 hebras de altura
(véase el dibujo 2 ). El fondo va calado. A 4 hebras de
distancia de los puntos Renacimiento, se sacan, cruzán •
dolas siempre alternativamente, 4 hebras de la tela,-se
pasan 4 hebras,-se rodean las hebras que quedan y la
orilla de la tela con puntos de cordoncillo apretados,
hechos con seda amarilla. Se tiende la hebra de la labor, encontrándola y cruzándola sobre los dibujos pequeños y cuadrados, y se la eJ1rolla volviendo.

Canesú de ca misa bordado.-Núm. 4.
Para la explicación y patrones, véase el núm. IV, figuras 29 á 3 t de la Hoja-Suplemento.
Saquito bo r dado.-Núms. 5 á 8.
Este saquito, para pañuelos, guantes, etc., va cubierto de felpa color crema y forrado de raso algodo-

51

LA MODA ELEGANTE, PER IÓDICO DE LAS FAMILIAS . .

de

nado c'olor
liia claro. Para hacer el saquito se emplea
un pedazo de tela de 44 centímetros de largo- y 26 de
ancho. La parte de encima va bordada de violetas con
sus hojas ejecutadas al pasa_d o y punto _de cor~oncilto,
.con seda color de líla y aceituna de vanos matices (se
emplea seda amarilla para el cáliz). E l lado transversal
superior del saqllito va adornado con un lazo de cinta
otomana, color de lila, que tiene 3 centímetros de
ancho.
Fichú para traje de teatro.-Núm. 9.

Este fichú s~ ha~e de terciopelo negro bordado, y va
ribeteado de un volante de tul negro bordado iguaJ..
mente.
Fichú para traje de soiree .-Núm. IO.
Se hace este fichú de terciopelo color crema sonrosado, y va rodeado de un borde de plumas. Chorrera
de muselina de seda bordada.

Vestido de bengalina.-Núms. 11 y 12.
Véase la explicación en el -reverso de la Hoja-Suplemento.
Vestido para niñas de 8 á IO años.-Núms. 13 y 14.
Para la explicación y patrones, _véase el núm. II , figu•
ras 16 á 23 de la Hoja-Suplemento.

4.-Caneaú de camisa bordado.

'

'
2.- Bordado del m•ntelito (tamaño
natural),
- Véaae el dibujo 3.

Explic. y pat,, núm. IV pgS, 29 a

a1 de)O. H·,ja--8uplemenfo.

- Blusa rusa para ni~os de 6 á 8 años.-Núms. 15 y 16.
Para la explicación y patrones, véase el núm. VII, figuras 49 á 56 de la Hoja-Suplemento.
Vestido de maña na para niños de 2 á 3 años.-N úm.17.
Para la explicación y patrones, véase el núm. _III1 figu•
ras 24 á 28 de la Hoja-Suplemento.
Delanta l de menaje.-Nú m. 18.
Para la explicación y patrones,-véase el núm. V, figu•
ra 32 de la Hoja-Suplem_ento.
·
Traje de soirée.-Núms. 19 y 20.
Para la explicación y patrones, véase el núm. I, fig uras I á 1 5 de la Hoja-Suplemento.

5.-Saquito bordado
Véar:ae loa dlbujca 6 a 8.

8.-Teroer detalle del borda do del aaquito. Véaae el dibujo s.

Vestido de terciopelo y ,raso Duquesa.-Núm. 21.
Véase la explicación en el anverso de la Hoja-Suple•
mtnto.
Traje de calle para jovencitas de 14 á 15 años.
Núm. 22.
Este traje se hace de lana verde labrada. Fondo de
falda, sobre el cual va montado un borde de falda verde en el que se recorta en forma de correas la fa lda
de '1ana, que es plana y va fruncida por detrás. Corpiño largo, con aldetas recortadas en forma de correas,
que caen sobre una aldeta doble, cuyas correas van
añadidas á. todo el rededor de la parte inferior de la al•
detita. Peto abrochado en la izquierda bajo un cuello
arqueado de terciope!Q verde._Cuellecito de terciopelo,
abrochado en la izquierda. Manga de codo, alta de hom•
bros y adornada con una cartera de terciopelo.-Som~
brero de fieltro negrot de pelo largo, adornado con un
lazo de cinta de terciopelo negro y con un grupo de
plumas negras.

6.- Primer detalle del bordado
dal saquito.
Véase el dibujo 5.

7.-Segundo detalle del
bordado del saquito.
Véa,e el dfbujo 6.

Vestido de paño.-Núms. 23 y 24.
Para la explicación y patrones I véase el núm. VI, '.
figs. 33 á 48 de la Hoja-Suplemento.

Trajes para niñas.-Núms. 25 y 26.
Núm. 25. 1raje jara m·t,as de 10 á 12 aiios. Este traje
se hace de paño color de tabaco claro. Falda frun cida y
adornada con galones afelpados color de nutria. Corpiño con aldeta abierta en forma de correas en todas
las costuras, y abrochido en el hombro izquierdo y bajo
el brazo. El delantero va plegado en la cintura bajo un
galón. Manga bullo'nada 1 y que cae sobre un puño alto
adornado con galón.
Núm. 26. Abrigo para nülas de 4 d 6 a11os. Este abrigo
se hace de paño ruso. Falda plegada y montada á un
corpiño recto por delante y pespunteado. Espalda ce•
ñida. El cinturón y el cuello de la esclavina plegada son
de paño bordado de tiencilla. Cuello de la misma tela,
como tambiéJJ. la manga. Este abrigo se abrocha por
delante.
Chaqueta de seda matelassé y terciopelo.-Nú m. 27.
Para la explicación y patrones I véase el núm. VIII,

9.-flchú para traje de teatro.

figs. 57 á 63 de la Hoja-Suplemento.

Abrigos de visita.-Núms. 28 y 29.
Núm. 28. Falda y casaca de paño color de piel de
Córdoba, guarnecidas de un bordado calado de tercio·
pelo del mismo color. Esclavina alta de hombros 1 de
terciopelo color de piel de Córdoba, abierta por de•
lante y guarnecida de dos alamares de pasamanería del
mismo color. Cuello Médicis. Un bordado rodea 1a es·
clavina¡ costura de hombro, y costura que pasa en re•
dondo sobre el hombro. Falda recta, adornada con un
entredós de bordado; la casaca se hace con aldetu
añadidas en la cintura, y se compone de una espalda
que forma aldeta¡ lados de espalda y de delante y delanteros con pinzas, cerrados en el centro y termina~
en aldetas. Un bordado rodea la casaca y figura un cm•
turón. Manga de codo, lisa. Cttello alto, bordado.
Tela necesaria: 7 metros de paño, y un metro 50 cea•
tímetros de terciopelo .
. N1í11i. 29. Abrigo Rosita, de paño gris plata, gua~"
c1do de pasamanería color pizarra y de fleco de felpill&amp;
del mismo color. Cuerpo de chaqueta con aldetas ·redondas, compuesto de espalda, lados de espalda Yd
de)ante y delanteros con pinzas, cerrados en el cen
ba10 un peto estrecho de paño del mismo color , ro
deado de un tirante de pasamanería I que principia

3.-■ antelito para bandejas.

rwe et dibujo '2.

10.-FichCt para traje de Hirh.

�LA MODA EI:EGA NTE,- J&gt;ERIÓDICo :-uE LASº F AMILTAS. :

52¡

el hombro figurando un canesú, y termina en la cintura.
Una pasamanería igual figura un cinturón, con fl~co en
la parte inferior de los delanteros. Manteleta sel!ularga,
añadicfa en la espalda y adornada con un volante fruncido, añadido en el hombro y dispuesto en for~a de esclavin•a redonda y fruncida en la parte supenor de la
espalda¡ delantero de volante, figurando una solapa sobre eL delantero de ,la manteleta, que termina en los lados, de los delanteros, Cuello Médicis, adornado con
pa~ámanería. Un fleco y una pasamanería adornan la
pa~e inferior de la manteleta, y terminan en cada lado
con solapas. Vestido de paño color pizarra, con delantal recto, guarnecido de ,una pasamanería alta y dentada; la parte de detrás de la falda es lisa. C~piñ? también liso, con manga de codo.-Toque de pano gns, rodeada de un turbante de terciopelo color de oro; por
detrás, plumas de color sil en a.
Tela necesaria para el abn'go: 3 metros 50 centímetros
de paño gris.
_
1 e/a necesaria pqra el vestido_: 7 metros de paño.

11

Chaqueta de recib'r.-Núm. 30. .
Esta chaqueta se hace de Seda brochada, con fondo
color de rosa de la China. Sobre un forro ajustado va
dispuesta la muselina de seda color de rosa de la China
plegada en forma de ondas, que se abrocha bajo dos
cintas de terciopelo color de musgo, terminadas en cocas y que pasan bajo un cinturón igualmente de terciopelo. La aldeta de la chaqueta, que es flotante por
delante, va abierta en las costuras sobre un volante
plegado de muselina de seda color de rosa de la China.
En las caderas, pliegue que forma conchas, plegado y
estrechado en lo alto bajo una rosácea de cinta de terciopelo color de musgo. Solapas y cuello Médicis, de
terciopelo color de musgo, adornadas con un cordón de
oro. Cartera de la manga igualmente de terciopelo, y
adornada con un volante de muselina.
1

CRÓNICA DE MADRID.
SUMARIO.

La temporada de Carnaval .- Las Ultimas fi eRtas.-En el hote l de l&lt;'s Marqueses d~ la Purn ·e.-En Ja. Emb.,j:vl¡. de }' rancia, - En la de Alemania.-En
el palacio de la Duquesa de Bailén.-Las s,mttr-its de los Duques de Béjar.-La~ b:&gt;das de Ene10 -La de ho¡' y las de otro, dí ,s - íEA'íROSF,n el RIIAL, RDberfD il Di,,1,oÍD.-AmÍlltD -En el EsPA~OL, Antmia.- En
la Coli!EOIA, Et Di/1mfD Toutinil.-En la, PRIS'CES.~, La Doü.-La Dof iD
r a .-En LARA, Cfavd es rD)Ds.-la S,ñ ora de M orrno.

~

fin la corte ha ofrecido en las dos últimas semanas un aspecto más alegre, más
animado, más bullicioso.
Algunos salones se han abierto: otros
anuncian su apertura para un día de estos.-Pero ¿lo realizarán?
No nos entretengamos en lo futuro, y hagamos la historia de lo pasado.
La de la quincena transcurrida es amena, agradable, brillante.
Ha habido tres magníficos saraos, un. rout, tres
sauteries vespertinas .....
Pero hablemos de cada cosa por su orden.
A los Marqueses de la Puente y Sotomayor les corresponde la gloria de lo que en estilo galo-hispano se
llama .,romper el hielo•¡ ó lo que es lo mismo, de inaugurar la~época de las fiestas y de los placeres sociales.
Su sarao del 2 I del pasado Enero fué magnifico, correspondiendo en todo y por todo á los precedentes de
la ilustre y opulenta familia de Osma.
Desde las diez de la noche hasta las cuatro de lamadrugada, el rico y lujoso hotel del paseo de la Castellana presentó el cuadro más deslumbrador, figurando
entre la concurrencia cuanto encierra la corte de más
bello y de más ilustre.
Orquesta, bttffet, cena, cotillón, todo fué de primer
orden, dejando completamente satisfechos así á los que
bailaron como á los que cenaron.
~ , _ ~ ~ ' - - OR

t1

•••
Tres noches después, la cita era en la Embajada de
Francia, donde volvían á encontrarse casi las mismas
personas que habían asistido al baile de los padres de la
señora de Cánovas.
Sin embargo 1 allí la concurrencia era más numerosa:
M. Camban había tenido que invitar , además de sus relaciones particulares, al elemento oficial, que estaba
au grand coviplet.
Los Ministros, las autoridades, el Cuerpo diplomático
extranjero en masa, et personal del Ministerio de Estado figuraban entre las damas hermosas, los sportsmen
y los jóVenes elegantes.
A pesar de la salud delicada d~ la esposa del noble
representante de Francia, la fiesta se prolongó hasta
cerca del amanecer, con viva satisfacción de los que
fueron héroes de la danza final.
La Duquesa de Bailén y de Castrejón, atacada de un
pertinaz resfriado, no pudo convocar á sus amigos hasta
el jueves último¡ pero ninguno se quejaba del aplazamiento, después del resultado de sarao tan delicioso.
No hay en Madrid palacio tan á propósito como el
llamado «de Portugalete :- , para funciones de semejante
índole.
Aquel salón anchuroso y espléndido; la galería que le
circunda, cubierta de magníficos cuadros, á cuyo pie se
leen los nombr~s más ilustres en la pintura; aquella
serre verdadera~ente ideal, iluminada, a:sicomo el salón Qe baile, por una claridad casi diurna--la •de la luz
eléc_ti;ica-todo , todo , formaba un conjunto ilteomparaP.1~: ··:•~--.l i_ •• ~;

.. Nada faltó al festejo: ni la presencia de .S. A. R. la infanta D.ª Isabel, que tras largos lutos volvía á presentarse en el gran mundo; ni la de las notabilidades de _la
hermosura y de la política, que, aunque por modos distintos-, contribuyen á prestar vida y C?lor á las reuniones.
Puede decirse que no había allí sino dos asuntos de
conversación: el amor y las elecciones.
Durante los valses, en que se enlazan los brazos de
las parejas, en que las manos se estrechan con dulce
presión, ¡ son tan naturales las expansiones del alma!
Y en vísperas de la lucha en los comicios 1 ¿qué hombre público no comunica al amigo ó al contrario sus
esperanzas ó sus deseos?

•
••
El roµ! del Embajador de Alemania tuVO un carácter
más serio, más formal: no se bailó¡ la gente formaba
grupos en los sakrnes del hotel; departía gravemente
en las •galerías ó a¡9osentos interiores, ó hacía honor á
los manjares y refrescos que se servían abundantemente
en el comedor.
A 1a una de la noche no quedaba ya naElie en la residencia de la calle del Rey Francisco, y sus moradores
podían entregarse al sueño.
La ,Baronesa, Stumm ha convidado para dos miércoles: el 28 del pasado y el 4 del presente; pero esta última noche le hará competencia el matrimonio del Vizcoh.de de Roda con la Srta. D.ª Matilde Ulloa, cuya
cita es para las nueve y media, hallándose invitada á
presenciarlo la mayoría de la sociedad madrileña.
Antes-y en los momentos en que escribo-va á te_ner
efecto el de la Srta. de Baüer con el Marqués de V1llamanrique, primogénito de los Duques de Baena.
La ceremonia se verificará en el Palacio episcopal,
dando la bendición el venerable Prelado á quien todos
respetan y aman.
El día 7, á las dos de la tarde, se unirán también con
vínculos indisolubles la bella hija mayor de los Condes
de Balazote con el de San Luis.
El acto se efectuará en el hotel de los tíos de la novia, los Condes de Vilana, quienes han querido da~le
así .una muestra dt cariñoso afecto y de profundo m·
terés.

•••
Pero advierto que no he dicho nada ahora ni antes
de cuatro agradables .rau.teries que en su palacio de la
calle del Piamonte han dado los Duques de Béjar I Condes de Luna.
Estas reuniones de confianza han tenido un encanto
y un atractivo singulares.
_
. _
Todas las jóvenes que han aparecido este mv1erno
por primera vez en sociedad, acaudilladas· por Inés
Roca de Togores, la tercera de las hijas de los anfitrio·
nes, figuraban en primer término entre los concurrentes, prestando con su alegria casi infantil carácter especial á la reunión.
Los Duques de Béjar, cuya galantería compite con su
amabilidad, animaban á todos y á cada uno, estimulándoles á gozar de los placeres propios de su_edad.
He narrado lo pretérito: diré ahora algo de lo porvenir, que no es gran cosa.
El 6 1 segundo baile de los Marqueses de la Puente y
Sotomayor, al que asistirán las señoras con el cabello
empolvado, y los jóvenes con frac rojo.
El sábado abrirán sus salones los Marqueses de Monteagudo, que no han podido hacerlo antes por las grandes reformas practicadas en su casa.
El domingo ó el lunes volverá á recibir la Duquesa de
Bailén.
Et voila tout, porque parece que los Marqueses de
Sierra-Bullones no obsequiarán al cabo á la !tzgft lzfe con
el espléndido cotillón que se había anunciado, y cuyo
costes.e suponía en 25.000 pesetas.

•••
En esta temporada de Carnaval, los teatros sufren las
consecuencias de la guerra que les hacen las diversiones
privadas.
Las noches en que el gran. mundo se congrega en
alguna mansión aristocrática, hay siempre vacíos muchos palcos del regio coliseo I y es corta la entrada en
los demás.
Los bailes de máscaras, entre las clases menos elevadas, contribuyen al propio fin, y las empresas se ven
obligadas á multiplicar las novedades y los recursos para
atraer al público.
Durante los últimos días ha habido grande abundancia de estrenos; aunque pocos 6 casi ninguno afortunados.
El Real nos ha ofrecido-ó nos ha dado, hablando
con mayor propiedad-Roberto il .Diavolo y Amletto, y en
ambas partlfturas el desempeño ha sido desigual-en las
dos por culpa del elemento femenino.
La Belincioni, que tanto agradó en Caval!eria rusticana, no ha obtenido el propio éxito en La Africana ni
en Roberto.
Carece de facultades para esas obras importantísimas, y no es segura en la afinación.
La Paccini, que en Lucia, en La s_onambula y en It
Barbiere había alcanzado ruidosos tnunfos, no se ha
mantenido á ioual altura en la ópera de Ambroise Thomas, que ade~ás de agilidad, requiere en el canto vigor
y energía.
Los hombres han estado en ambos spartittos más felices: en Roberto, Stagno excitó el entusias1:10 de los
espectadores, en unión de Uetam, que es siempre el
mejor y el primero de los Bertran conocidos y por conocer.
..":
En Amletto ha estacfo admirable Battistini, que representa al ·Príncipe de Dinamarc_a de mane.ra perfecta.

LA M~DA ELEGANTE, PERIÓD120 bE LAS FAM,LIAS.

,.No sería justq tampoco olvidar á la Stalh, que inter•
pieta el papel de la Reina Gertrudis con gran superi"o.
ridad.

•••
En el Español ha: naufragado Anemia, obra verdaderamente anémic.a, que sólo ha tenido una noche de vida;
pero en la Comedia ha agradado El Difunto Tottp1ne/,
composición francesa, bastante bien traducida, ped.em
litera, por el aventajado actor D. Julián Romea-no
quiero llamarle ya Julianito.
La obra no tiene gran valor literario I y se salva
merce.P á los chistes en que abunda y al esmero con qae
la ejecutan Julia ri.tartínez y la. Berna!, Rosell y Bala•
guer.
En la. Princesa hemos visto La Dote, que no posee
muchas dotes para entretener al auditorio, pero que
ha obtenido un succ'e.s d'e.rtime.
Más afortunada ha sido La .Doctora, comedia transpirenaica, arreglada por un señor Cabot, que no es ningún cabo, y puede aspirará grado superior.
La Tuba u tenía, ya en- el arte uno muy elevado, que
si no, lo habría conseguido interpretando el extraño
personaje que da título á la obra.
Es imposible mostrarse más variada, más diferente
de sí misma., en las distintas escenas en que se desar~lla el carácter de la protagonista.
La excelente compañia que actúa en el teatro de la
calle del Marqués de la Ensenada ha suministrado nuevas pruebas de su mérito, sobre todo los Sres. Manini
y Manso I encargados de dos partes importantes.

•••
Después·de .Yafo, deEstremera, la escena de la Corredera de San Pablo no ha vuelto á presentar juguete
alguno digno de loa.
Los últimos que ha dado, ó se han hundido en la
primera representación , ó vegetan tristemente entre la
indiferencia y el desdén del auditorio.
La Valverde anuncia para mañana martes su beneficio, estrenando al objeto tres piezas.
Espero y deseo que el nombre y el prestigio de la célebre actriz sean de buen agüero para ellas, y G.U '! en mi
prpxil!la c;rónic_a pueda decir que no reina la 1llalaria en
aquel recinto antes tan afortunado .
EL MARQUÉS DE VALLE-ALEGRE,
i

de F ebrero de 1&amp;9 r.

•

UN MISTERIO.

~il1-~NA
1

(Co nc!u-.ión )

vez solo, examinó aquella habitación,
que aun es.taba en desorden: todo pror~
baba la precipitación con que había sali( ~j
do la persona que la habitaba. Varios objetos olvidados, entre los cuales vió Gui.J•.:J llermo una novela inglesa, un cinturón y
varias cintas esparcidas por el suelo y las si•
Ilas; pero un objeto brillante le llamó la atenhacia una mesa, y al acercarse vió que era
medallón. Apenas hubo fijado sus ojos en él,
dió un grito de sorpresa: acababa de reconocer
en la miniatura que encerraba, á su desconocida del
Parque de Barcelona.
Entonces rec.0rdó que lord Browcard estaba con una
mujer, y aquella debía ser la sobrina de que le había hablado el fondista y la misma del retrato; pero gómo
explicarse que su desconocida fuese sobrina del lord in glés, su protector? ¿Se:ria acaso ella quien le enviase,
para de un modo indirecto pagarle el favor que le debía? Y siendo así, ¿-por qué aquella precipitada huida?
Porque era indudable que su salida del hotel era debida
á la presencia en él de Guillermo.
El pobre escultor se perdía en conjeturas, y hubiera
dado su vida por descubrir aquel misterio.
Cuando terminó de comer pidió la cuenta, y participó al encargado del hotel que podía dispone-" del _
cuarto núm. 23: había resuelto irá Londres.
A su llegada á la gran metrópoli inglesa sacó su cartera y buscó las señas que el lord le había dado de su
palacio cuando fué á su estudio; tomó un coche, y
mandó que le llevaran á donde la tarjeta decía. ET ve hículo se detuvo á la puerta de un magnífico palacio;
Guillermo preguntó al cochero, con quien le costó bas·
tante trabajo entenderse, si habría por allí cerca algún
hotel.
-No, señorito; pero á la vuelta hay uno excelente.
- Vamos á él-dijo Guillermo.
En efecto 1 casi en la misma esquina se detuvo el coche de nuevo, ante una fonda de apariencia modesta;
pidió un cuarto con ventanas á la calle, y en cuanto es•
tuvo solo, precipitándose á. la ventana, c¡Ertreka! ¡Eu·
reka!• exclamó, viendo que caía precisamente enfrente
de una de las fachadas laterales del palacio de lord Browcard.
Pasó muchos días asomado á la ventana, con la esperanza de ver á su desconocida, pero fué inútil; las persianas del palacio no se abrían nunca. El tiempo pasaba
y su soledad sC le hacía insoportable; hasta que un dia
pensó en hacer un busto de la bella inglesa, copia~do
el que encerraba en miniatura el medallón, y as1 lo
hizo: el parecido era exacto¡ estaba orgulloso de su
obra.
Un día que rio tenía gana de bajar al comedor, mandó
que le s.ubieran la comida á su cuarto; y mientras el camarero le servia, pensó Guillermo que tal ve.z aqud
hombre podría darle algún detalle de la familia de lord
Browcard, y determinó interrogarle. ~
~J

~

1~

-Oye, ¿sabes quién es ésa?-dijo, señalando al busto
que tenía sobre un mueble.
-¡Ah, ya lo creo!-contestó el camarero con un tono
d&lt;::. certeza.
.l.....¿Sabes cómo se llama?
-No me acuerdo, pero es la señora de ahí enfrente .....
¡Ah! sí, ya recuerdo; lady Browcard.
-¿ Es casada?
-Sí11 señorj con un lord muy rico y raro; dicen que
es muy malo y que la trata muy mal.
-¿Y por qué?
-¡Oh! es una historia.
-Vamos, cuéntamela.
-Dicen que ella era hija de un labrador de Berwick,
y estaba prometida á un aldeano del país; que el lord
se enamoró .de ella, y para que el prometido no le moJestase, mandó que le encarcelasen por ladrón; no crea
usted que esto es verdad; dicen que era un buen muchacbo, y sobre todo muy honrado, que fué una falsedad del lord parª' alejar á los dos amantes; y después se
casó con ella, _pero dicen que es muy celoso y muy
malo.
-¿Y qué m:is sabes?-dijo Guillermo.
-Yo, nada más; casi nunca viven aquí, siempre están viajando por el extranjero .....
Dos días después una ventana del palacio de Browcard se abrió, y dió paso al lord, que vino á apoyarse
en el alféizar; un rato había transcurrido, cuando Guillermo le vió volverse y hablar con alguna persona de
dentro de la habitación; entonces, una mujer vestida de
blanco se asomó también á la ventana; ¡ era ella!
Guillermo, impaciente por cerciorarse, levantó bruscamente la cortina, á cuyo movimíento la joven levantó
la cabeza, encontrándose su mirada con la del escultor:
éste quiso retirarse, pero la bella inglesa había dado un
grlto, y lord Browcard, buscando la causa de su sorpresa, miró también, y vió al artista. En cuanto á éste,
quedó como clavado en su ventana, hasta que el ruido
d.e las vidrier.a.s que bruscamente cerró el lord le sacó
de su estado.
Pasaron algun.os días sin acontecimiento alguno. Una
tarde en que Guillermo había, como de costumbre, estado acechando las ventanas del palacio, sintió ruido de
pasos ·en el interior; y volviéndose bruscamente para
ver quién entraba en su cuarto, se encontró con el camarero, que Je a.largaba una carta.
Esta carta sólo tlontenía estas palabras I escritas en
idioma español y con letra de mujer:
.,Asista usted al baile que el viernes da la Duquesa de
Grebness; podrá usted entrar disfrazado con un traje
de Pierrot negro con adornos blancos. Cuando se le
acerque á usted una per.sona y le pregunte: ( De dónde
vz·enz usted:', contesta usted: del Pargue. •
Llegó el viernes, y Guillermo, disfrazado con el traje
indicado, se presentó en casa ,de la Duquesa de Greb•
ness; nadie le impidió la entrada. Los ,alones estaban
completamente Uenos de máscaras·; era una fiesta bri1lante.
Ya muy avanzada Ja noche, las másca;ras empezaban
á quitarse las caretas.~ y Guillermo desesperaba de en•
contrar á su &lt;1esconocida. Sentóse abatido en un diván. Pocos momentos después una mujer vestida con
un tr.aje español se J.c :acer,caba, y preguntó en voz baja:
-¿De dónde viene usted?
-Del Parque-respondió el artista poniéndose en
pie de un sa1to.
-Más bajo, caballero, que pueden escucharnos--dijo
eJla con voz temblorosa,-¿A qué ha venido usted á
Londres, caballero?
- A 'bus.car á usted.
La máscara retrocedió"' preguntando:,
-¡A buscarme! ¡Para qué?
-¿Acaso lo sé yo mismo? Su aparición de usted ha
sido un acontecimiento exm:aordinario para mi vida í en
vano tr.a.to de 'buscar la causa de esta influencia que
usted ejerce en mi existencia; usted me arrastra con la
fuerza de lo desconocido, y esta es la razón por la que
sigo .á usted para que me explique.....
-¿El qué?
.
-Señora, todo; pooque no he adivinado nada del
drama de que usted me ha hecho testigo y hasta casi
actor; no sé qué creer, f hay momentos en que aquel
cadáver se me represeata pidiendo explicaciones .....
¡Ah, .señora! usted debe comprender que no es una
vana cnriosidad la que me arn.stra.
-Pues bien, cahaDero, si, .comprendo lo que usted
me dice; pero á todo ello sólo puedo 0QJJtestar á usted
que todo cuanto b.a. sucedido es ir.repara.Ple¡ que la desgracia pesa sobre mí, y, en fin ., que su presencia de usted y .su obstina.da persecución pueden perderme ___,.
¡Oh! caballero, por favor, deje usted á Londres. vuelva
usted á España y olvide usted cuanto ha pasado; piense
usted que aqo.i puede haber _peligros para usted y par.a
mí ___ tal vez la muerte.....
No babia acabado la joven de pronunciar las anteriores palabras_, cu.ando an hombre vestido de moro .se
acercó .. y con sonrisa sa.rdóaica dijo :
-¿Os estorbo, verdad?
Al oir s11 voz la joven retrocedió asustada, mientras
Guillermo le pre_gunta.ba:
-¿Con qué derecho escucha usted nuestra conversación?
Sin contestarle, .el moro quiso adelantarse hacia Ja
joven; pero Guíllt:rmo_, pmñindose delante, le cerró el
paso. De pronto el moco .se quitó la careta, y mostrando
l:a cara á Guillermo Je preguntó:
-¿ Sabe usted ya quiéa soy?
-No tengo la -virtud de leer los nombres en los rostros-dijo Gnitlermo seca.mente.
.-Su amiguita de usted tal vez sea ínás hábil-dijo .
Browcard queriendo avanzar.
-¡ Atrás, caballero!

-¡Abajo'·esa careta !-insistió el lord.
-He dichc, á usted que atrás.
El moro l_I,évó la mano á un pequeño puñal que llevaba en la faja; pero un tropel de enmascarados que
corrían á buscar pa.rejas para el baile que la música
preludiaba, se interpuso y los arrolló, separándolos y
confundiéndolos con los atolondrados bailarines.
Guillermo aprovechó aquel instante para perderse
con la joven y sacarla á punto en que creyó estaría segura. Rápido como el rayo volvió al salón para buscar
al moro; pero fué inútil, no lo volvió á ver.
Al día siguiente Guillermo estaba solo en su cuarto
arreglando precipitadamente su ropa en una maleta,
cuando se presentó lord Browcard en la habitación del
artista.
-Soy yo, caballero: tenga usted la bondad-dijo con
ira reconcentrada-de leer esta carta.
Guillermo cogió un papel que le dió el Conde, y pali•
deció al reconocer la letra de la joyen inglesa; la abrió
y leyó:
•Por un milagro nos libramos anoche de milord; una
segunda entrevista nos perdería. Si mis ruegos tienen
algún valor para usted, yo le ruego que se vuelv,a á España cuanto antes.
.¿ Podré algún día contestar á sus preguntas? Creo
que no: sería necesaria más libertad de la que yo tengo. Parta usted sin esperar ni un momento, sin preguntarme nada, y haga todo lo posible por olvidar aquella
noche cuyo--cecuerdo quisiera poder borrar con mi sangre.-MARY,&gt;
-¿ Ha terminado usted ya ?-dijo el lord.
--Si, señor.
-¿ Qué armas prefiere usted?
-No comprendo lo que usted me dice.
-¿ No ha leído usted el sobre?
-Sí, y viene dirigido á mí.
-¿ Sabe usted quién la ha escrito?
-Lo ignoro.
-¡Vamos, basta ya de disimulo! ¿ Acaso me cree us•
ted sordo y ciego? Es necesario que uno de los dos
muera..... y por esta vez yo aseguro á usted que no se
escapará. ¡ Aquí no .hay máscaras que se interpongan
entre nosotros! Tome usted ánimos; yo aquí espero su
contestación-dijo, y sentóse en un sillón mirando con
desprecio á Guillermo.
Algunos minutos pasaron en silencio; pero éste fué
interrumpido por una exclamación del lord: había visto
sobre una mesa el medallón que en la fonda de París
encontró Guillermo. Se levantó con rabia, y dirigiéndose al artista, con los dientes apretados por la ira, dijo:
- Voy por las armas: dentro de media hora estaré
aquí.
Y diciendo esto, salió.
Guillermo se dejó caer en un sillón, y hubiera pasado
así mutho tiempo si el lord no viniera á sacarle de su
abstracción¡ éste traía en la mano dos -pistolas de
combate.
-Estoy á sus órdenes - dijo Guillermo viéndole
entrar.
- Y yo á las &lt;le usted-Wjo lord Browcard, dejando
las pistolas .sobre una mesa.
Guillermo se levantó, -y dirigiéndose á su contrario,
le dijo:
-Antes -Oe salir voy á decir á usted sólo una palabra:
será la última. Juro á usted, por mi honor, que nunca
he amado á milady, que sólo la he visto dos veces, que
su nombre me es desconocido, y por último, que el medallón que usted vió sobre esa mesa lo encontré en Ja
fonda de las Cuatro Naciones en París!
-¡Mentira! ¡Mentira.! ¿Y la carta?
-La carta..-.. qnien 1a ha. escrito tiene el derecho
de explicarla; yo no.
--Esa persona la explicará-dijo una voz tranquila.
Guillermo y ~ord .Brov;card se volvieron á un tiempo.
E-ra lady Browcard, que estaba de pie á la puerta.
-¡Mary! ¿Qué vienes á hacer aquí?-dijo el inglés con
~cada. sor-presa.
-A evitar un cñmen.
- ¡Sal, sa.f de aquí!
-No saldré sino con ustedl milord.
-¡Ah1 ¿temes por tu amante?
M:ary dirigió ·una mirada de odio á Browcard, y contesto:
- _¡Mi aman.te!..._ j Ya sabes bien que no está aquí!
-(Y esta carta señor.ar ¡esta. carta!
-Tiene c:su expfica.ción-dijo Mary con voz tran•
quila..-¿Te acoerdas de a.quel joven que me amaba, de
Ludo, á quien hiciste cncura:r cobudemente para que
yo consintiera. C1l asume contigo?
-Sc:ñon;, aqtti no se tnta de Ludo.
-Si se tn.ta. Cuando tu me dejaste sola en Barcelona par.a ir á Rusia., Ludo me buscó, se enteró donde
vivía. y no cesaba de escribirme .....
El lord cogió .r.ipidamente una de las pistolas.
-No-inticnumpió la joven-aun no es tiempo. Pues
bien¡ me escribió sin cesar; yo te amaba, pero resistí á.
sus ruegos. B dia antes de tu llegada, él se informó, y
me escribió otn carta diciéndome que fuese á unirme
con él -y ambos huiñamos; pero aÜll vivía mi hijo, y no
tJUve valor_ El mismo día 'VOJVló á escribirme citándome
aquella aoche en d Parque, y si á las diez y media no
estaba, se mataria.
Quise disuadirle, quise salvarle, y me apresuré á ir al
sitio de la cita.. .Eil hrque estaba solitario, y sólo por la
puerta del estudio del IICilor podría pasar sin llamar ta
atención, al mismo tiempo que por cualquier otro lado
hubiera tenido que dar una gran vuelta: el señor me
abrió hr puerta que daba al jardín, y cuando llegué .....
¡ ah! cuando llegué era tarde: Ludo estaba muerto.
Ahora comprenderás mi turbación cuando por primera vez vi al señor en París, y por qué he tratado de
4

verle y escribirle esa carta para decirle que se alejara
de aquí.
..
Milord había escuchado con gran tranqu1hdad el relato de Mary. Cuando ésta term_irtó, se d~~igió..~ Guillermo, que estaba mudo de emoción, y le ~110:
~
-Ahora, caballero, espero qut nos hara usted~¡ favor de dejar Londres lo antes posible.
_. _
; _
El artista iba á hablar; pero Macy le dmg1ó una mirada suplicante que le hizo enmudecer.
. -f ,
En cuanto á milord, cogió del brazo á su mu1er:, que
se estremeció á su contacto, y salieron ambos del
cuarto del artista.
\
•••••••••••••••.•••••••.••••••••••••••••••••• ·.¡ ••••

.............................................. ~,....

Alguqos días después Gúillermo Rus estaba de vuelta
en Barcelona y en su pequeño taller del Parque.
',
Dos días hacía que había regresado, cua~do el _cartero le entregó una carta de Londres: la abnó, y cayó
abatidó en una silla próxima: se creía víctima de un
sueñ&lt;r. ¡ La carta no era sino la esquela de defunción de
Mary Lorz de Browcard !
¡Había muerto al día siguiente de su salida de Londres!
INÉS R

PÁGINAS DEL ARTE.

11~~,
;J~¡

ITT

FILIPPO

LIPPI.

l.

,;ru,00
M•,• ""'
- ..,.,.
~ -7. ticos
encantos
sobre' ""'''"
el hermoso
suelo
J ·~ italiano, y en una de las feraces vertien~
~

tt

tes de los Apeninos, durante las primeras
horas de una apacible tarde primaveral,
~~~ una niña y un niño, de doce y catorce años
@i
respectivamente, hallábanse sentados en un
_:'¡
ribazo contemplando indolentes, ora la hersura de aquel cielo bañado por el sol, y cuyo
rísimo azul obligaba casi á entornar los ojos,
deslumbrados por aquella encantadora orgía de
luz y color, ora la sin par Florencia, que destacaba
á lo lejos la agrupación caprichosa de sus peregrinos
edificios. Ambos niños vestían pobremente, casi andrajosos, pero haciendo gala de ·esos brillantes tejidos á
que son tan aficionados los italianos, y que evidencian
las tendencias y rasgos típicos de las razas meridionales. La niña llevaba su abundosa cabellera negra peina•
da con grande esmero, y recogida de un modo que ~agamente recordaba el sencillo gusto de la estatuaria
antigua, heredada por Italia de su augusta antecesora
la artística Grecia, y contribuían á que la ilusión fuera
más completa los correctos rasgos de aquella fisonomía
infantil, grave y soñadora á la par. El niño, que también
evidenciaba notable y varonil hermosura I acababa á la
sazón de tejer una guirnalda con florecillas del campo,
y colocándola en la gentil cabeza de su compañera. dijo
con ingenuo entusiasmo:
-Así estás admirable, hermana mía, y como me en•
tusiasma tanto lo bello I ven, colócate aquí, medio velada por los rayos del sol, que voy á retratarte en esta
tabla que saqué de casa con tal propósito esta mañana.
-Déjame, Filippo, ya me retratarás otro día; abora
atendamos al rebaño, que anda disperso por los alrededores.
·
-Nunca se nos presentará mejor ocasión que ahora;
ya sabes que nuestro padre me regaña continuame:nte
por mis aficiones.
-Pero en cambio nuestra madre te anima, y guarda
tus dibujos con infinito amor, como si fueran tesoros.
-¡Pobre madre, qué buena es y cuánto me amal
-No dudes, Filippo, de que en parte tiene ruón
nuestro padre al decir que no es bueno que por los dibujos olvides el trabajo¡ ya ves, sotn.os pobres, y es preciso ganar el pan. ¿Crees que un día tus dibujos aos
darán de comer?
-¡ Quién sabe!-murmuró el niño pensativo.-¡ Si supieras, Estrella, hasta dónde llegan á veces mis sueños!
Pero no hablemos de ello; déjame satisfacer mi capricho y siéntate aquí, junto al tronco de este árbol-Ua•
dió arrastrando una piedra hasta el sitio indicado para
qoe su hermana se sentara.-Ven, verás qué retrato
tan bonito voy á hacer~
Dejóse colocar dócilmente la niña, y Filippo retrocedió después dos pasos para contemplarla mejor,diciendo alegremente:
- Tú eres siempre hermosa, Estrella; pero así, ilmninada por un rayo de sol, te ,p areces á la }.fad&lt;mmz- «¡ue
se venera en el altar de nuestra pequeña iglesia.. Si pudiera, en vez de hacer tu retrato al carbón, recurrir á
los colores. estarías admicable. ¡No paede ser! y es pt'e•
ciso contentarse con lo que tenemos. Espera un poco
todavía.
Filippo corrió al encuentro de un níveo corderillo
del rebaño, que pastaba no lejos de .allí, le colocó j1111to
á su hermana adornado de flores, y sentándose i conveniente distancia, empezó el retrato con mano febril
sobr .:! u.na blanca y lisa tabla que sacó de un ZWTón
donde guardaban sus pobres provisiones.
Realmente estaba hermosa. la niña ea. aqudla pos-tura, tenie-n do por fondo el verde folla.je, reverbenado
sobre ella sus rayos el sol, coronada de flores, tanto que
parecía la imágen simbófica de la prima:wera coa todo
el esplendor de su campestre belleza. Sometióse la pequeña con dulce complacencia á los deseos de F&amp;lippo;
lejos de enojarse, po.r el contrario, su rostro rdlejaba
ingenua coquetería mientras duró la artística sesiónpoco más de una hora;-y cuando el infantil artista
levantóse para mejor juzgar el efecto que producía su
--

')tr

3

�LA MODA ELF;GANTE, PERIÓDI,CO DE LAS FAMILIAS.

5i

55

· LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

18.-Delantal de menaje.
Expl/c, y pat., núm. V, jig. 82 de la Hoja.Suplemsn~o.

20.-Traje de soirée. Delantero.
VtASE EL DIBUJ O 19 .

11.-Vestido de bengal[na.

13.- Vestido para niñas
de 8 á 10 años. Espalda.

Espalda.

V ÉASK EL DIBUJO 1,4.

VtAS.K EL DIBUJO 1 7.

Explle. y pat., nlim . fl, figs. 16 á 23
de la Hoja-Suplemento.

Explicación en el reverso dr; l a

23.-Veatido de paño. Espalda.
VtA.S .IC IL DIBUJO l!4,

Expl/c, !I pat., r úm. I, fige. 1 á 15 de la
Hoja-Sup/smento.

Exp/lc, y pat,, núm. VI, ñgs. 33
de la Hoja-Suplemento.

Ho/a-Suplemcnto.

15.- Blusa rusa para niños de 6 i 8 años.
VJi: ASE !!L DI BUJO 16.

Explic. y pat., nú"'. VII, figs. 49 á 66 de la
Ho/a-Sup/e,nento.

16.-Bordado del traje para niños de 6 á 8 año!.
el dibujo 15.

v,a,e

14,-Vutl~o para niñas de 8 ll 10 añoa.

Delantero.21.-Yeatldo de terciopelo y raso Duquesa.

VtAsr. EL DIBUJO 13,

Vda:ae IA ,xpllca,lón en ,1 (UlUfU80 d• la Ho/a-811pJem,11to.

EJC/JIIC. N pat., núm, 11, figa, 16 á U d1 la Hoja-Supl,mcnto.

19.-Traje de solrée. Espalda.
Vl/.5&amp;

12,-Yeatido de bengalina. Delantero,
ViASE KL DU!IJJO

11

'.

ExpJ/o, 11 pat. nút, I, fig1, 1 ci 16 d• la. Ho/a--8uplem1n~o.

/llllf,dO,

hp/icación ,n ,1 reuel8o dB la Ho1a-811p

•

24.-Vestido de paño. Delantero.

SL DIBU10 l!O.

ViASE EL DIBUJO j 3 ,

22,-TraJe de oalle ,eraJovenol,H de 14 á 15 añ:ia.

Expllc. !I paf,. núm. VI, figa. 38 á 48 de la Hoja.Supls~ento,

11 48

�56

LA MODA E _fsEGANTE, P.ERIÓDIC0 ".DE LAS 'FAMILIAS.

obra 1 levantós~ella á su vez, dejó á un lado el juguetón
cordgillo, goi-o só CQ.Q recobrar la libertad, y Juntando;,
con asombro sus pequeñas manos:
-¡Dios mío!- exclamó Estrella;-¡qué bien estoy,
Filippo, en el retrato! Tú me has hecho más bella: yq
no soy así.
-Sin quitarte el parecido, aun resultarías más hermosa si yo pudiera pintar en color. El tosco carbón de
que me valgo no basta á satisfacer mis anhelos.
_;_Bueno, bueno, á mí me gusta tal como ha salido¡ y
como es mi retrato, me regalas la tabla, ¿verdad?
-Sí¡ pero espera un momento, le falta un retoqueañadió el flamante artista, satisfecho del entusiasmo de
su hermana.
-¿Cuál?
-Ya verás.
Los dos niños se inclinaron hacia la tabla, comple•
pletamente absorbidos e·o la contemplación del retrato,
cuando de repente posóse con rudeza una mano en el
hombro de Estrella. La niña dió un grito de espanto:
volvióse con rapidez, lo mismo que Filippo, y vieron
con estupor junto á ellos un hombre de atlética musculatura, vestido con el traje que comunmente usan los
calabreses, que se sonreía de un modo compasivo y
burlón al mismo tiempo.
- ¡Hola, .hola !-dijo el aparecido;-¿ así se entretienen los pastores florentinos, dejando sus rebaños á
merced de quien se los quiera apropiar?
Filippo miró á su alrededor con inquietud, y no sin
asombro y pena vió á lo lejos varios hombres armados
que cogían á toda prisa las dispersas ovejas del rebaño,
atándolas unas con otras para impedirles la huida.
- ¡ Los bandidos !-exclamó Estrella con terror.
-Ni más ni menos, querida niña; pero no temáis,
que no se os hará ningún-daño. Seguidme.
Los dos hermanos comprendieron que era inútil la
resistencia, y se dispusieron á seguir á la banda, no sin
que Filippo recogiera antes la tabla que acababa de
pintar con tanto cariño.
-¿Qué diablos vas á hacer con esto, muchacho?preguntó el bandido de un modo brutal;-tíralo, que
nosotros no queremos dibujos, sino dinero.
- Yo no abandono este trozo de madera-dijo el niño
con entereza¡-no m e estorba para nada.
Encogiósc de hombros el bandido, y reuniendo á sus
hombres y las ovejas apresadas, echaron á andar por
una ladera del monte, al té(mino de la cual vendaron
los ojos á los dos niños, y después de hacerles caminar
más de dos horas entre riscos y malezas, cuando los
destaparon halláronse los prisioneros ante la enorme
boca de una cueva, en cuyo dintel distinguieron á un
hombre joven, de fisonomía ruda y altanera, que estaba
tumbado con imperturbable tranquilidad sobre un
montón de piedras.

JI.
-¿Es este el fruto de la expedición de hoy?-preguntó aquel hombre á los bandidos, señalando con desdén á los dos arrapiezos.
-Sí, mi capitán-contestó el que había apresado á
Filippo y Estrella.
-Entonces, te has lucido¡ á juzgar por su aspecto,
no deben pertenecer á familia muy sobrada.
-Sacaremos por ellos el rescate que podamos; por
de pronto, nos hemos apoderado del rebaño que guardaban, y eso vale dinero.
-Sí, pero ya sabes que prefiero pongáis en juego
vuestro ingenio apresando gente rica, y no á infelices
criaturas. Yo no tengo mala voluntad á los niños, sino á
los poderosos, que no se acuerdan de los pobres.
-Noble señor-prorrumpió Estrella, juntando sus
manos en actitud suplicante-o uestros padres son muy
pobres; no podrán daros rescate alguno, porque no tienen más bienes que el rebaño que nosotros guardábamos.
Consideróles atentamente el jefe de la banda, y fijándose en Filippo, que guardaba un continente altivo y
desdeñoso, preguntó:
-¿ Y tú no dices nada en apoyo de tu hermana?
-¿Qué queréis que diga, después de lo que acabáis
de oir? Somos pobres, no sacaréis provecho ninguno de
nosotros, y en cambio nos tendréis que mantener todo
el tiempo que dure nuestro cautiverio.
-La lógica del muchacho me agrada-dijo el jefe,
sonriendo.-Acércate. ¿Cómo te llamas?
-Filippo.
-¿Qué llevas debajo del brazo?
El niño enseñó la tabla con el retrato de su hermana,
y los bandidos exhalaron un grito de asombro.
-¡Qué parecido tan admirable!-exclamó el capitán.
-¿ Qu.1én ha hecho esto?
- Yo-repuso Filippo.
-¿Quién te ha enseñado dibujo?
-Nadie.
Incorporóse el capitán de los bandoleros en su rú~tico
asiento, y exclamó con viveza:
-¡Imposible! Estas cosas no se aprenden sin que na•
die las enseñe; yo, en mis mocedades, he estudiado
cuatro años la pintura, y no hubiera hecho otro tanto.
- ¡ Oh 1 cosas más sorprendentes llevaría á cabo si
pudiera pintar con colores-dijo el infantil artista con
ingenuo orgullo.
-Pronto lo veremos-añadió el capitán.-Pietro. baja
á la cueva, y trae aquella caja de colores que se dejó
entre nosotros el viajero francés desbalijado anoche.
-¡Tenéis colores! ¡sabéis cómo se emplean! Enton•
ces dádmelos pronto-exclamó el niño,-y os aseguro
que antes que desaparezca el sol he de retrataros en
grupo á todos.
El entusiasmo de Filippo se transmitió á los bandidos;
á una señal del jefe sacaron Ja caja de colores y una paleta¡ el capitán explicó brevemente al niño cómo se

t,7

Í.Á .M0.DA ELEGAÑTt, P ER IÓDICO DE LAS FAMILIAS.

Así Pasó una hora.
operaba la mezcla de los colores, el mecanismo del -~arte
De repente )!amaron á la pu~rta con violencia, y
propiaDl·e nte dicho. Bien pr?1;1to Filippo _se hizo carg_o_
del asunto; ·c olocóse en un sitio á propósito para domi- oyóse la voz de Estrella, que dec1a:
-¡Madre, madre! Abrid pronto.
.
. .
nar la éscl!na, y después de bosquejar rápidamente el
La ()Obre ~~jer d1ó un gnto de loca alegria; cornó _a
grupo, al dorso de la misma tabla que había servido
para el retrato de su hermana, sirvióse del color en abrir, y prec1p1táronse com_o una tromba e_:1 la cabana
acertados toques, y con tal maestría que aquella agreste los infantiles pastores, segmdos por el rebano, deseoso
escena, las diferentes actitudes de los bandidos, sus de descinso.
-¿De ,dónde venís? ¿qué os ha pasado?-preguntó
pintorescos trajes iluminados por las fantásticas rever_
.
.
beraciones del sol poniente, surgieron gallardos, arro• el padre en el colmo del estupor.
-Venimos de la cueva de los bandidos, hbres, fehgantes, ricos en color y expresión, como obedeciendo,
ces y con oro-dijo la niña, haciendo sonar la bien reá misterioso conjuro.
.
No era una obra de arte perfecta aquel cuadro, hijo pleta bolsa. que llevaba Filippo.
-¡ Oro !-exclamó la madre.-¿ Qmén os le ha dado?
de la fantasía infantil, pero palpitaba en él de modo tan
-No me le han dado, que le he ganado-repuso Fievidente la inspiración del genio, que el efecto fué rápido, instaÓtáneo. Todos los bandidos se reconocieron lippo con noble orgullo.
-¡Tu gariar ese dineral-exclamó el padre á su vez.
en el cuadro.
_
-Si, padre I sí; pintando un cuadro en el que fi~uran
Filippo, olvidando lo crítico de su posición~ pareda
hallarse loco de contento, e.mbriagado en la contempla- todos los individuos de la banda de Beppo-añadióEsción de su obra, heraldo de un glorioso porvenir, y trella.
Después la niña refirió en pocas palabras eLrapto~ la
nada contestaba á las exclamaciones de asombro que
resonaban á su alrededor, hasta que el capitán abrazóle escena que tuvo lugar en el albergue de los bandidos,
el asombro que causara á todos el talento de Filippo,
con ruda franqueza, diciendo conmovido:
-Tengo la certeza de que serás un gran pintor, Fi- el modo con que éste se había captado la benevolencia
lippo; poco entiendo de arte, pero comprendo que del capitán, y cómo á cambio de un cuadro P.intado soquien traslada al lienzo sus impresiones con tan rara bre una mala tabla, le habían dado aquel dinero para
habilidad como tú, no ha nacido para guardar rebaños. que fuese á Florencia y e_studiara la pintura. .
-Gracias á la generosidad de Beppo, podré u en pos
-Sin embargo, no puedo hacer otra cosa-repuso el
niño co;1 desaliento;-somos muy pobres, ya os lo he del porvenir que ambiciono-añadió el niño cuando Esdicho, y mi padre no puede costear los estudios que 1;re.11a hubo terminado su relato:-estudiar. e!fe arte cu·
son necesarios para llegará la realización de mis sueños. yas maravillas son el sueño dorado de mi vida.
-¿Y nos abandonarás, hijo mío?-preguntó la madre
-Eso importa poco, pequeño¡ no quiero que se diga
que el capitán Beppo no ha hecho una buena obra en con profunda pena.
.
_
-Sí, pero será para volver un d1a lleno de glona,
toda su vida. Me quedo con el cuadro. Te le compro, y
con el dinero 4ue encierra esta bolsa-añadió, alar- cuando Italia me aclame como á uno de sus grandes argando una repleta de oro al estupefacto niño-tienes tistas.
-¡Qué tristezas nos esperan sin tí, Filippo!-añadió
bastante para ir á Florencia y sufragar los gastos que
el padre.
exijan los comienzos de tu brillante carrera. No titu·
-Queda con vosotros Estrella para consolaros. ¡ Oh!
bees, entra de aprendiz en casa de un pintor, y un día
no contrariéis mi vocación, dejadme ir á donde los imllegarás á ser célebre en los anales del arte. Yo así lo
espero. Ahora nada más tengo que decirte i idos ya, sois pulsos de mi alma me llaman.
-Parte, hijo mío-dijo la madre _enjugando u~a lálibres.
Al hablar así, la ruda fisonomía del bandido se habh grima rebelde;-parte, que. yo tam~1én veo en h algo
transfigurado; parecía otro hombre, á impulsos de las superior á nosotros, y sena un cnmen condenarte á
generosas ideas que germinabap en su me.nte. Ningún una existencia obscura. Nosotros, pobres viejos, sabreindividuo de la banda se atrevió á protestar contra la mos amarte siempre y esperar.
Fil1ppo, al oir aquellas palabras, arrojóse loco de
liberalidad de su jefe, porque en aquellos corazones,
endurecidos al influjo de una vida errante y penosa, se dicha en brazos de su madre, llenándola de besos; el
despertó de repente un sentimiento de admiración padre estrechó en silencio la mano de su hijo; ~ 1&lt;3; anhacia aquel niño cubierto de andrajos, que parecía des- gelical Estrella, no sabiendo cómo expresar las mbmas
tinado á gloriosas empresas.
emociones que la agitaban, cruzó sus lindas manos. en
-Devolvedles el rebaño-añadió Beppo ¡-con este actitud de orar, mientras sus negros y rasgados OJOS,
de dulce expresión I buscaban en el negro techo de la.
cuadro, donde figuramos todos, ha pagado su rescate.
pObre cabaña el trozo de cielo que debía cobijar aquel
Adiós, Filippo; conserva un grato recuerdo de·mi, aunque algún día me veas ahorcado. Los hombres son hijos conjunto de seres simpáticos y buenos, unidos por el
de las circunstancias¡ así como soy bandido, hubiera amor.
-Mañana-dijo Filippo radiante, desprendiéndose de
podido ser hombre de bien si algunos lances de mi vida
no me hubieran empujado por distinto sendero. Pero no
los brazos de su madre,-apenas alumbre el sol, parto
hablemos de mí, y parte á 'Florencia, donde un día emu- á Florencia, y el arte me proporcionará la gloria que
larás las glorias del gran Masaccio.
ambiciono.
Filippo y Estrella, que á duras penas podían dar cré-¡Tan pronto!--dijo la madre sonriendo á través de
dito á su dicha, aceptaron la bolsa repleta de oro que sus lágrimas.
les ofrecía el bandido.
-¡Mañana!-repitió la dulce niña, con acento lleno
-Gracias, señor; Dios premie vuestras bondades- de celestiales esperanzas.
dijeron.
El padre guardó silencio, sepultando la cabeza entre
Después les vendaron de nuevo los ojos, y uno de los sus manos anonadado por el dolor.
bandidos les condujo á través de los desfi?aderos, mientras toda la banda vitoreaba al pequeño pintor á guisa
Los presentimientos de Beppo se cumplieron con crede cariñosa despedida.
ces. Partió para Florencia Filippo Lippi, con la mente
Aquella ovación tan espontánea en mitad de los bos- lleoa de risueñas esperanzas, recorri~nd9 paso á paso
ques, entre hombres curtidos por l9s azar~s de un_a las fases acéidentadas de la existencia 'artística que
existencia vagabunda, acentuó más la vocación de F1- devora tantas fuerzas y anonada tantas voluntades. Ven
lippo, que desde aquel momento sólo pensó en seguir ció al fin en su ruda contienda con el destino, lleg¡mdo
los consejos del generoso bandido, trazándose en silen- á ser uno de los más· brillantes pintores del siglo xv.
cio el plan de su vida futura.
Florencia. Spoleto, Padua y F-risole tributaron al gran
pintor entusiastas ovaciones. Cosme de l\fédicis, el MeJII.
cenas de los artistas florentinos, fué su admirador másferviente y los cuadros de ese hijo del genio que aun
Tristes y silenciosos permanecían en tan~o en su po- subsistenI en los principales Museos de Europa atesti•
bre hogar los padres de Filippo y Estrella, sm atreverse guan de tal suerte su inspiración sobrehumana, que aun
á dar crédito por entero á su desventura. Apenas suhoy se considera á Filippo Lippi como una de las más
pieron que la banda de Beppo merodeaba por las cer- gloriosas personificaciones de la brillante época del Recanías, corrieron en busca de sus hijos; pero llegaron nacimiento.
tarde : los niños y el rebaño habían caído en poder de
JOSEFA. PuJOL DE COLLADO.
los salteado¡es.
Por eso los pobres aldeanos, solos y entregados á
,profundísima angustia, vieron pasar las primeras horas
de aquella noche cruel.
ALEGORÍAS Y CUENTOS.
-¿ Qué será de nuestros hijos ?-murmuró la pobre
madre, al oir la última campanada de las doce.
-No les pasará nada por de pronto, hasta que los
EL BIEN Y. EL M:A.L.
bandidos se convenzan de que no podemos pagar su
rescate.
-¿Y qué haremos entonces, esposo mio?
~~;
-· L Bien y el Mal habitan juntos en el mundo,
~ ~ /¡,¡si 7• consagrados á esterilizar cada uno de ellos
-¡ Lo sé yo por ventura! ¡ Qué suerte la nuestra!
Oyendo decir á los pastores que regresaban, cuando
• ~ la obra del otro. Y los meses .suceden á
nuestros hijos salían, que los bc!,ndidos estaban cerca,
Q lt los días, los años á los meses y los siglos
debían haberse vuelto; pero Filippo es un at_olo_ndrado
á los años I sin que pueda presentirse el
~-' término de la obstinada contienda; más
que no piensa más que en sus malha~ados ~1bUJ?S:
-¡ Pobre hijo mío! En efecto, se siente uresist1bleaún, con la evidencia de que ésta no puede
mente inclinado hacia la pintura, y acaso seria u.n gran
terminar. Pero ¡ qué mezquino y repugnante
artista si pudiera consagrarse al estudio.
_
()
uno! ¡Cuán admirable y hermoso y grande el
-Si I pero como no podemos hacer seme1ante g_as),- otro!
to-replicó el padre con mal humor-no procedes bien
El Mal, encarnando en la. figura de un bandido,
aplaudiendo unos ensayos que no han de producirle saJe al e.amino real, sorprende á un pobre y anciano
provecho alguno.
viajero y le arrebata. toda su hacienda; pero apenas se
-Por lo mismo que contrariamos su vocación, no ha alejado aquél, preséntase el Bien en el lugar de la
quiero contribuir á su amargura. con mis reconvencio- ocurrencia, consuela y fortalece á la victima, y repone
nes. Yo no soy tan severa como tú, y los hijos no lla- sus vestidos y satisface su hambre.
Más adelante surge una reyerta-entre dos hombres: el
man nunca inútilmente al corazón de las madres. ¡Pobf~S hijos míos, qué será de vosotros!-añadió la buena Mal ha aconsejado al un(¾ haciéndole sentir la pasión
de los celos, y ha armado su diestra con un cuchillo.
,nujer, volviendo á su preocupación de todo el día.
4

La reyerta duró poco, pues el hombre que se hallaba
ted autor dramático! ¡ Usted oiiainal cuando se sabe
inerme cae al sue{4? herido de gravedad y desangrándo- que
no ha:Y nada de ell o!
.,
'
se¡ per~ el Bien, q,J~ velab~, acu~e solícito, y llega con
-Es
que
no
todos
están
como
usted
como yo &lt;;n el
oportumdad_ ba~tante...para 1mpe~1r que h~ya el asesino. secr~to. El ~ia en que se averigüe que yyo
me limito á
Después se mcJma sobre..__,el hendo, restaña su sa.ngre, vestir de levita los asuntos que los poetas del
venda su cuerpo llagado, y -le pone en manos de la. oro vistie~on de ropilla, soy hombre al agua. siglo de
ciencia, por si ésta logra salvarle la vida.
Pasaba Junto á mí un individuo respirando salud por
El Mal se apodera de la Calumnia-., y sitba y muerde todos
sus poros.
reputaciones, y ataca inmaculadas honras. El Bien al.za.
-¿ Cuál es el secreto de usted para estar tan bueno?
entonces su voz, deja oir apasiOnados y enérgicos los
-El no haber hecho caso en toda mi vida de los m'éacentos de la verdad, y salva las ,honras en peligro.
dicos.
Entre las masas populares el Mal se agita y bulle sin
Un jefe de partido, político eminente é indiscutible,
descanso, inspirándolas sentimienl:os de odio y de im- se hallaba á tiro de mis preguntas, y utilicé la oportupaciencia¡ y, motivadas por él, surg~n las huelgas, y se nidad para 'dirigirle una:
grita contra los burgueses, y se hacinan combustibles
-¿ Cuál es el secreto de que usted, que vale tan poco,
junto á las fábricas, que son destruít;las por las lenguas sea tenido por una eminencia?
de fuego que las consumen -'con sus mortíferos abrazos.
-Pues ..... que todos mis partidarios son nulidades.
El Bien acude entretanto, apeyacfo por la prudencia
················
················
···················
y la reflexión, extingue el incendio, y hace brotar el
.........................
..........................
arrepentimiento allí donde só[o impeFó el odio i lleva el
Y con esto me desperté, quedando no poco sorprenpan y el consejo al hogar apagado y á la. familia victima dido al encontrarme sobre mi lecho y con la llave de la
de la desesperación y el desaliento¡ recuelida que todos
puerta de casa,en la mano.
los hombres son hermanos, y ahuyenta las· venganzas
para restablecer el equilibrio s0cial sobre fas sólidas
bases de la religión de Jesucristo.
TRES PRÍNCIPES.
La epidemia destruye con terrible estrago á un pueblo, y su vecindario huye despavorido, para morir acaso
Allá por los tiempos en que los reyes tenían tres hien los caminos, falto de toda asistencia; terrible des- jos y dejaban la corona á aquel que en su concepto
aliento se apodera de tOdos los ánimos, y ya nadie piensa cumplía mejor los encargos hechos á los mismos, época
en su hermano, mirando próximo su propio fin, ni piensa no bien definida para esta cronología á que se a:justan
en el cielo, suponiendo que el cielo le abandona. El Mal _los cuentos destinados á la infancia, hubo un monarca
sonri~
_,,. satisfecho: no- sóle ha llegado la epidemia: a1
que, deseoso de jubilarse, prometió abdicar en aquel
cuer
sino que ha infiltrad'o la incredulidad en el alma de sus tres hij,o s que, siguiendo sus naturales inclinade los ~·os de aquel pueblo; pero el Bien se apresta á ciones, realizase actos más beneficiosos al pueblo que
nueva lucha, y á su influjo se a.Izan dos hombres, héroes había de regir.
de la abnegación: un santo sacer,dote, que acude soÜ•
Y loa tres Príncipes salieron .de palacio y anduvieron
cito á todas las-- casas, fortalece y exhorta á los enfeiipor esos mllildos durante tres meses, volviendo al cabo
mos I les cuida, les atiende en sus dolores y les promete de los, mismos para dar cuenta justificada del empleo
en su agonía la celestial misericordia; y así, d'e día y de
dadt&gt; á; sus facultades. Reunióse un consejo de ancianos,
noche, sin dar un minuto de reposo á sus setenta años,
que por entonces venían á hacer lo que hacen hoy los
sigue h"3.sta. ser á su vez. invadido y postrado por 13!. en- consejeros de Estado, esto es, informar de acuerdo
fermedad, y muere como íos verdaderos h.éraes·, pi.- con los deseos de los que los nombran, y se procedió al
dieti.do al cielo por sus hermanos, y alzando sus brazos examen de los tres Príncipes.
p1h bendecirles por última vez. El otro héroe es el alY se. levantó el mayor de ellos, á quien llamaremos
calde del pueblo, que restablece con su energía la con- Hildebrando, y, preguntado por su padre, hizo la sifianza; pide auxilios que repartir y alimentos que pro,. guiente declaración:
digar, medicinas para los dolientes, precauciones para
- Yo, padre y señor mío, comprfndienOo que la forevitar el contagio y salvará los que aun viv-en. Su pFO·
taleza debe ser la primera condición de un monarca, he
pio hijo es invadido y muerto por la epidemia; el horror dado siempre gran importancia á las empresas arriesgay el espanto ha hecho que en el pueblo no existan se- _ das. Por eso, apenas safí de aquí, viendo que la valla de
pultureros, y el ~lcalde recoge el ca~áver .d,e_l _hij~ de su. una_granja me cerraba el paso, la derribé con mis fuerte"s · puños y sin hacer caso dé los agricultore~ que s~
amor, Je deposita en la fosa, cubre de tierra aquel
cuerpo idolatrado, y limpiándose dos gruesas lágrimas decían dueños de la misma. Más adelante, avivado mi
que hasta le parecen un despojo hecho á otras desgra- apetito, encontré á unos pastores que se disponían á .
cias se diriae á asistir y consolará todos los demás en- comer, y les i;1diqué que a9u.ellos_ alim:e·n tos me perte~
fer~os.
..
ne cían por m1 preclara estirpe: discuberon osados m1
derecho, y entonces yo, recurriendo a~ principal
En estos casos, el Mal se retira avergonzado y vencido; pero sin proclamar su impotencia ni renunciar á todos, emprendí á golpes con aquellos villanos, hen y:
lastimé á varios, hice huir á los Oemás y pude tranquinuevas empresas.
lamente devorar su comida. Seguí mi carrera y logré
Junto al Mal, y por su cuenta, cn:mbaten tc1;s enferm_e•
realizar otras empresas no menos atrevidas, incluso la
dades, las pasiones nefandas, el ~nm~n y la 1g~orancia.
Con el Bien están la razón, la c1enc1a y la candad, re- . de luchar con un toro bravo y vencerle. Por último,
durante este período de. prueba, no ha habido obstáculo
cibiendo el común impulso de la religión.
de que no triunfe, muralla que me resista, lá.g~r:ün~..:" que
me ablanden, súplicas ·que me c~nmuevan. S1 cmo un
día
la corona de esta nación, bien puede asegurarse
LA LLAVE DE LOS SECRETOS.
que todos mis vasallos temblarán ante mí, y que ntl ca- · Cómo haría yo para conocer la verdad en el mun- pricho será la ley, y mi brazo el fiador de su cumplido? ¿Cómo para no ser engañado por las falsas apa- mientO.
El anciano Monarca nada dijo¡ pero su rostro se nuriencias?
Y' al pronunciar entre sueños las _antecedente~- pre- bló y aun hay quien asegu1a que ' una lágrima de re::gul~r tamaño, surcando sus mejillas, Iué á perderse ~n
guntas un hada acudió á mi llamamiento, y me d1JO:
-L~ que anhelas es completamente inútil, pues por sus luengas y blancas barbas.
El hijo segundo, Alberto, se expresó en estos tértí no ha de torcerse la marcha de los sucesos ni la orgaminos:
nización de la sociedad. Ahora bien, si lo que anhelas
- Yo, padre mío, no opino como mi herma!1~ mayor.
es satisfacer un capricho,-no he de privarte de ~l. Toma
esta llave, la llave de los secretos de la Humamdad: llé- Rindo culto al trabajo, y durante los meses ulbmos he
cultivado la astronomía la zoología Y la caligrafía.
vala siempre en la mano, y pregunta á la! ge~tes_ lo que
-Más me place todo' eso; pero quisiera ver algún requieras averiguar, que ellas te contestaran sm hipocresultado práctico de tus es~uer:ios. , _
sías ni ocultaciones.
-Pues bien, entre los signos echcticos Mesha y MaY poseedor de aquel talismán! quise P':'ner á pr_ueba
su poderío. Casualmente pasaba 1unt~ á m1 una emmen- kara, á diez y seis millones dt: leguas de 1~ Osa Mayor,
he descubierto otro planeta, que con el tiempo llevará
cia científica, y, sin preámbulos m rodeos, le premi
nombre.
gunté:
- ·Y la Historia Natural?
-¿ Es verdad que has hallado la cuadratura del
-En esta ciencia he desc~bier~o una ;1~eva variedad
círculo?
_
.
infusorios; pero mis principales prod1g1os son lo~ ca-Si-me contestó.-En un m1nuscnto de los extln- de
ligráficos. En una hoja de papel de fumar he ~op1ado
guidos conventos.
~
todo el Pentateuco, sin que le f~lte un solo vers1cul!&gt;.
-¿ Y ahora persigues la dirección de los globos - _
El anciano Monarca, que tema muy cansada la vista,
-Sí, pero no llego á entenderme con_ un pobre dia- suspiró al ver la hojita de papel de fumar; pero el s~sblo, que es su verdadero inventor. Me pide ~or e)la sepiro no pudo o irse, p_orq~e los cortesanos prorrumpietenta y cinco pesetas, y yo sólo me atrevo a arriesgar
ron en gritos de adm1rac1ón.
..
cincuenta.
Llegado el turno del menor de los h119s, que se 11~Se alejó el hombre de cie~cia, y fué reemplazado por maba Benjamín, éste bajó la vis't:a avergonzado, y se h-una mujer, famosa por sus vutudes.
_
.
á decir:
-¿Eres, como dicen-pregunté-una virtud meo• mitó
- Yo no he tenido tiempo de hacer nada.
&gt;
,rruptible?
_
.
.
_¡En tres meses!. .... ¿Pues cómo los has emplea~o.
-La verdad es que no he temdo ocasión para dejar
-Cuando salí de aquí caminaba á la ventura, y e~•
.de serlo.
centré á unos pobres labradores muy atareados en tri•
Y á la mujer virtuosa sustituyó un ~om~re que go• llar aventar el grano, porque ~na nube amenazaba
zaba. cte1 mismo concepto, aunque no sm ciertas nubes
y sus eras y dei'arles• arrumados.
Con ellosd esarrasar
·
y reparos.
·
antas días y as1 que tuvieron encerra a. ya
- Usted-le dije-pasa por virtuoso: ¿ cuál es su sist uve unohs cu sus gran~ros dejé á los labradores, pen1a cosec a en
'-·
p d
·
tema para aparentarlo?
_
sando en qué podría ocupar di uempri o~ á esgrac1a
-Empecé por engañarme á mí m_:sm?¡ y una vez he; no tuve que decidirme por nad~ • pud~s egbu
u¡ n p~e.cho esto, nada tan fácil como enganar a los d~más. Po_
blo en ue las calenturas pahl 1cas 1ezma an a vecm.otra parte, la virtud es cosa sumamente relativa ..... ¡Si
. q
use á auxiliará los enfermos y á trabaJaJ
creerás que son mejores que yo algunos de los que se danol' Y me p para secar unas lagunas que eran el origen:,
con os sanos
• 11'
dan golpes de pecho!
.
1 N sé cuánto tiempo estana a i, porque se
1
Y al hombre virtuoso relativamente, sustituyó -~l,au: de n:1-ªb·dº d'a y de noche, y llegáb_ase á perder la
traba¡aaei
J
· d o· es c¡ue, cu:1.n dt
, , _ d 1 1. po · lo• que
recuer
o erlor dramático aplaudido.
'
_ . ~: .TT ·~· noc1ón
e 1e.m .,.:. .
·
-Ahi;Jra sí qlle, voy á averiguarlo ..... -le gnté_..- ¡ yS

?e

.

·--

~

"-

minó aquella faena, en~contré en un campo á tres p~storcillos, que tenían en la manos un libro lleno de estampas, y me llamaron para que se lo leyese.
-¿Pues no sabéis leer?-les pregunté.
-No¡ y daríamos la mejor oveja de nuestro rebaño
por aprender.
Yo entonces me presté :i ser su maestro, y tuve la
suerte de que fueran tan aplicados, que en brevísimo
tiempo conségui que leyesen de corrido.
-:Elige la oveja que quieras-me dijeron-en pago
del beneficio que nos has hecho.
-No, amigos míos: mi mejor premio será que cada
uno de vosotros enseñe á leer á. otro hiño, con la promesa de que él á su vez Jo haga con otro, este tercero
con un cuarto, y así sucesivamente.
-¿Y después? .....
--Después, padre mío I pregunté en qué mes estábamos, y pude averiguar que el plazo se iba á cumplir.
Por eso me he vuelto, avergonzado de no haber podido hacer nada en los tres meses.
El anciano Rey se levantó de su trono I hizo sentar
en el mismo á Benjamín, y dijo lo siguiente, que fué
muy aplaudido por sus consejeros ..... como lo habría sido
cualquier otro fallo:
-Profesar la violencia, como mi hijo primogénito,
podría hacer vasallos temerosos, pero no pueblos felices. Tú-añadió dirigiéndose á Hildebrando-has vivido haciendo daño y no eres digno del trono.
Rendir culto al trabajo para llegar á inutilidades
como la de encerrar los cinco libros de la Biblia en un
papel de fumar, es sencillamente absurdo, monstruoso
é impropio de un monarca.
Ayudar al prójimo, como lo ha hecho Benjamín, de•
muestra corazón excelente I y aun es posible que su
fórmula práctica de universalizar la lectura sea, allá en
el siglo xx, un axioma pedagógico y una medida de
buen gobierno.
A ~enjamin corresponde la corona. A Hildebrando le
nombraremos Ministro de la Guerra, por si llegase á
haberla con otros pueblos, y á Alberto le haremos Di·
rector general de Estadística, que es muy bonito y apropiado empleo para sus cachazudas aficiones.

DESCA...-.so

IMPOSIBLE,

Compadecida en cierta ocasión la Muerte de la,po•
bre Humanidad, quiso proporcionarse algún descanso,
y, encerrándose en su guarida, colgó la terrible guadaña
de una escarpia que pendía del techo.
A los tres ó cuatro días oyó que llamaban á la puerta,
y saliendo á abrirla, se encontró con el emisario de un
poderoso Príncipe, que dijo:
-¡ Por fin logro encontrarte! Hace ocho días que te
esperamos en palacio, y ya no me es posible aguardar
más. El ?ríncipe heredero está furioso con tu tardanza
y la pega con nosotros.
_
-Vete á tranquilizarle, que no tardaré en acudir.
Nueva llamada poco después á la puerta, y llegada de
una comisión.
-Esto es intolerable-decía el que llevaba la palabra;-desde que las gentes ven que nadie se muere,
hemos caído los médicos en el mayor des:rédito y no
ganamos para pan.
-Ya iré, ya iré .....
- Te advertimos que detrás de nos"otros viene una
comisión de boticarios, otra de clérigos y otra de enterradores. Estos últimos, especialmente, están enojadü¡imos y han imaginado obligarte á acudir, aunque no
quieras, desenterrando los cadáveres antiguos para
Henar de miasmas la atmósfera.
Al día. siguiente nuevos aldabonazos en la puerta.
-¡Abrid en·nombre de la ley!
-¿Qué os ocurre?-pregunta la Muerte.
-¡Una friolera! Que nuestros Códigos no son obedecidos desde que los hombres saben que es imposible
el uso de la guillotina y del garrote. ¡ Es una mala vergüenza el ver cómo está la sociedad!
Y detrás del representante de la ley fueron ya llegando en tropel comisiones y particulares.
-Señora Muerte, uoa excepción en favor de mi
suegra.
-Señora, que los productos de la tierra escasean, y
medio mundo vive en ayunas.
-Señora, salga usted siquiera esta noche de su retraimiento, pues hago el propósito de aguardar con un
trabuco al cacique del bando político que me es hostil.
-Señora Muerte, ¡que esto no puede seguir así!
-¡Que no heredo!
-¡Que no cobro!
-¡ Que no atemorizo!
-¡Que no vendo!
-¡ Que tendré que cerrar mi tienda de ataúdes!
-¡Que se arruina mi cerería!
-¡Que resulta estafada mi Sacramental, después de
haber aumentado sus terrenos, si no nos ayudas para
llenarlos!

....................................................

-¡Todos pueden descansar, menos yo!-exclamó
suspirando la Muerte.
Y, descolgando la guadaña de su elevada escarpia,
volvió á recorrer el mundo, concurriendo al cumplimiento de la sentencia divina dictada por el Creador
contra los hombres. Y desde entonces es fama. que no
ha vuelto á entregarse al descanso.
-El mandato de Dios - suele decir - conseguiría
acaso retrasarlo; pero ¡ quién puede aguantar las exi•
gencias -de los hombres!

�53

LA · MODA- ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIA&amp;.

11
11
1
n.-Chaq11eta de seda matelassé y terciopelo.
Expllc. y ~at., núm. VIII figs. 57 á 68 de la Hoja-Suplemento.

30.-Chaqu~ta de reolblr

�;~~:~ ,\.·t",;¡~
\
\\
t' \, ,

.

~'liit"-

.· &lt;"cJ,.,
''. ·¡r,
1

~

, ..

,

~l

1 . ,

\ ,~,. ,,_

~

J~ffef\\
p -_ .

, 11

t

L
1

1 · ,.i ú'lt ,,,11
\o)
~

1

'

\

°'.', 1

•
,
1

i 1,

6 de Febrero de 18 91

íl,~ i@~~ [íla[@b\~1r[ ílíla~~[ffi~rnJ~
Ale ala 2,3 _

MADRID

+~nh~}.,r~~¿~¿r¿, ~ , 1 , f , , u ~ , ~
~ ¿ ~~ 1s,ftkkeL,,/3k,¿
7

�59

LA ·MODk ELKGANTE, ·P E'lU ÓIHCO ·· DE LAS J;i'A,MILI.!\.S·. '

CORRESPONDENCIA PARTICULAR&lt;•&gt;.
Á UNA BILBAÍNA PREOCUPADA.-Extraño es que habiendo

desaparecido la causa, queden todavía esas manchas -en
el cutis.
.
Voy á darle una receta que creo 1e surtirá buen efec•
t.o. Se bate á la nieve una clara de huevo y .se mezcla
-con un poco de horchata de arroz, la cual se ha preparado antes en una botella con un granito de alcanfor del
1:amaño de una avellana. Con esta mezcla se da en la
-cara todas las noches al recogerse, y al día siguiente se
1ava con agua templada, en la que se exprime bien una
muñeca de salvado.
No existe ninguna publicación de las condiciones que
-usted desea.
TROYANO. -Las mantelerías de té más usuales son
para seis ó para doce personas.
.
.
Es muy general que todas las seFVilleta-s seatl del mis,no dibujo; pero la variación que indica también está
muy admitida, y se hacen de uno y otro modo, siempre
.que estas últimas estén bordadas en los mismos colores.
Las manchas de vino en la ropa de mesa se quitan
fácilmente, frotándolas, des¡:.ués del jabonado, con un
pedazo de limón y sal molida. Se deja así un gran rato
.empapada y recogida la ropa, y cuando se aclara, la
mancha ha desaparecido.
Son más elegantes los stores que las cortinas abiertas.
Por su explicación saco en consecuencia que los que
ha visto deben ser transparentes de seda; éstos son
muy elegantes para cuartos de-confianza, despacho, etc.¡
pero en los salones no están admitidos.
Ponga stores, y las cortinas de tapicería.

A UNA ANTIGUA SusCRITORA. - Para limpiar la plata
Rouollz se prepara, en un barreño, agua muy caliente con
un pedazo de jabón moreno y un pedazo de c·a rbonato
de sosa del tamaño de una nuez, y en este líquido se
friega bien la plata 1 después se enjuga con un trapo y
se acaba de secar al sol. Si se quiere que quede más
brillante, se frota con una gamuza y polvos de España.

A UNA ANTIGUA SuscRITORA Á LA MooA Y Á LA IwsTRAc1óN.-Voy á tener el gusto de decirla cómo se hace el
.hojaldre:
Se tamizan sobre una mesa 500 gramos de harina; se
hace en medio del montoncito un &lt;!,gujero ó hueco de
-6 centímetros, y se ponen en él 10 gramos de sal y decilitro y medio de agua; se amasa la harina con el agua,
.añadiendo otro decilitro de agua, rociándolo muchas
veces y mezclándolo hasta que la masa quede bien lisa
-y no se agarre ni á las manos ni á la mesa,
Se recoge después en una bola, y se aplasta hasta dejarla de una altura de 4 centímetros.
Se ponen en medio de la masa 350 gramos de mante•
-ca, y se aplasta la masa y la manteca hasta formar un
redondel de 30 centímetros.
Se. doblan los cuatro lados sobre el centro para encerrar bie;:n la manteca y formar un cuadro; se extiende
hasta la longitud de un metro con.un rodillQ, y se dobla
una tercera parte sobre la de en medio, y la otra tercera parte sobre las dos primeras: esto se llama dar una
:vuelta, y se deja descansar diez minutos.
Se repite la misma operación hasta cinco veces, con
intervalos de diez minutos, es decir, se le dan cinco
vueltas, y esto es lo que fo~ma las capas de hojaldre
que se notan después de cocida la pasta.
La lengua á la escarlata se hace así:
Se le quita el pellejo á la lengua, y se pone en una
.cazuela de barro espolvoreada con sal de nitro y bien
cubierta con capas de sal iorda.
A las veinticuatro horas se frota de nuevo con nitro,
,y se envuelve en la sal, que se añade todos los días á
medida que se derrite; se deja así quin.ce días, dándole
-vueltas de vez en cuando, y después se pone á cocer
-en vino blanco, con romero, tomillo, laurel, cantue•
so, etc., etc., ·es decir, hierbas aromáticas; se prueba
.con una aguja de hacer media cuando la lengua está en
punto; luego se deja escurrir bien, s._e pre!1sa y se sirve.
Para conservarla se mete en un mtestmo y se conserva colgada.
Siento mucho no darle la receta de arroz que me
pide, pero no la conozco.
A UNA Hu:.i:tLDE.-Los cortes de vestido á que se re•
fiere están muy de moda, y puede hacérs~lo en la seguridad de que estará de moda en la estación de vera·no, siendo, por supuesto, de lana fina.
Cuanto al color y hechura, creo que debe adoptar los
-de la primer figura del figurín ilumin.ado de nuestro número del 22 de Septiembre de 1890, que es muy elegante.
l, N7/JO
&amp;prodw:lWn,. ,1.iiterdile,

6 de Febrero de 1891.

Alcala 23 _ MADRID
Extraordinário.

A C1R1Aco ALMERÍA.-No encuentro medio de que
&lt;liga usted á ese caball_er? lo q1;1e desea, porq~e seg~ramente con la menor msmuac1ón se ofende na; as1, lo
único que debe hacerse, en conversación general con
-0tras personas 1 pero estando también ese caballero, es
decir que aque lla costumbre es perjudicial para su salud, ó poner otro cualquier pretexto de manera que él
lo comprenda.
.
.
Si el té se sirve en el salonc1to ó gabinete, corresponde el servirlo á la señor~ta de la casa¡ pero si se
-sirve en el comedor I á los cnados.
Voy á darle una receta de macarrones de avellana, ex•
.celentes para tomar el té:
Se quita el pellejo á 250 gramos de avellanas tostadas,
(l) Excluin.mente serin contestadas en esta eo,.,npotuhlf&amp;ia P•rlW#k.r
tas 0011511,ltas que, venando sobre asuntos ~pios de las. ~ccioaes d~ peri&amp;dioO se 1irw11P diril{in101 las Scftoru $mentoras , las edtctones de ID10, y por
uing~ concepto lo serán las consultas que se hagan 'eo cartas anónimas,

y cuando están frías, se machacan añadiéndolas en varias veces una clara de huevo.
'
·
Se e&lt;:h~n .en la pasta 400 gramos de azúcar molida, y
se continua machacando; se van añadiendo claras de
hue_vo hasta hacer la pasta muy blanda, pero sin que se
extienda.
En seguida se forman, con una cuchara unas bolas
de_2 centímetros de_diám~tro, que se van c~locando en
hoJas de papel á d1stanc1a de 4 centímetros unas de
otras¡ se espolvorean de azúcar tamizada y se cuecen
á horno suave.
'
A UNA MoREN_,A.-Aunque hasta ahora lo más elegante
para baile es la media de. seda negra ú obscura y zapa•
to de tafilete negro, empieza á iniciarse una moda que
no sabemos si será adoptada, y es: zapato de raso del
color del traje, y sobre todo de raso negro, y media de
seda muy blanca,
Las cintas á la moda son, aproximadam~nte, de un
ancho de _10 centímetros, con lunares del grueso de una
avellana : lun~r obscuro sobre fondo claro, claro sobre
o?scuro, terciopelo sobre raso 6 faya y raso sobre terciopelo .
-Puede hacer así las invitaciones: "La señorita X .....
tendrá sumo placer en que venga á. pasar la tarde del
día ..... en su ca-sa. Mamá me ruega que se lo haga así
presente."
ADELA P.

EXPLICACIÓN DE LOS FIGURINES ILUMINADOS.
Núm. 5.
Corr&amp;1ponde a lu Sraa. Suscrltoru de la

f.•, 2.• y 3.• edloJ6n.

TRAJES DE ENTRETIEMPO,
I. Traje de lana afelpada gris, con &lt;cltinb verde musgo.'
-Falda drapeada en fas caderas, con abanico plegado
por detrás, y adornada en todo el rededor con cinta de
terciopelo musgo formando un ancho dobladillo.-Cuerpo-casaca con faldones, abierto por delante sobre un
chaleco Luis XV, de terciopelo gris, y bordado en todo
el contorno con una guirnalda verde musgo. Mangas de
codo, con anchas vueltas de terciopelo gris, y sobre los
hombros, caffik de terciopelo gris guatado.-Sombrero
de fieltro verde musgo, adornado con plumas del mismo
color y cocas de cinta de terciopelo gris.
2. Traje de pafiele color !adrz'llo, adornado con terciopelo
rtcorlado.-Falda lisa, bordeada por delante con una ancha franja de terciopelo recortado.-Casaca larga de
pañete, con chaleco completamente cubierto de terciopelo recortado y abierto sobre un plastrón de pañoJ
sobre el que cae un fleco de cuentas formando collar.
Las vueltas de la casaca van adornadas con terciopelo,
terminando en solapa muy puntiaguda, y desde el talle,
partiendo de las pinzas, se deja abierta la casaca sobre
la falda.-Mangas cubiertas de terciopelo recortado, y
adornadas en la parte inferior cort un borde de pluma.
-Cuello Médicis terminado en las costuras de los
hombros.-Capota cuajada de azabache, con cintas y
bridas de terciopelo negro.
3. Traje de palio azul marino, para .:bebé&gt; de tres alios.
-Falda fruncida, con un jaretón vuelto al borde, y cu •
bierta la pegadura con un terciopelo estrecho, color
azul.-Casaquita cOn faldones, solapas y vueltas de terciopelo, abierta sobre una blusa fruncida, de paño.Polainas de paño.-Capota de faya azul marino, forrada
de faya azul cielo.-Este traje puede hacerse en todos
colores.

ACEITE OPHYR, Olores snperDnos.
Para fa cons11rYaci6n y belleza del Pelo

VINAGRE o ETOCADOR Saperior á todos
Antlttt/co Tonico y Saludab/11

POLVO DENTIFRICO s,Jod del&amp; Boea
Blanquea I

La Evfdenela.-Cuando se ha visto, siquiera sea una sola
vez, la acción maravillosa de la Crema Simón, sobre las grietas,
barros, granitos, sabañones, etc., se comprende que no hay
Col&amp;ream más eficaz rara los cuidados que exige el cutis. El
Polvo de arroz y el 'jabon Simón son el complemento de tan fe.
liz resultado. Evitar las falsificaciones extranjeras, exigiendo la
firma de Simón, ruede Provmce 1 36 1 en París.
Pe,fumería lvinon, Ve LEC0NTE

Septembre. (Véanse los a11u11cios.J

DISTINCIÓN MERECIDA.
Muchas gentes hay que no son dignos de las medallas y cintas
que ostentan; pero tal no es el caso del Congo-Extra, cuyo perfume delicadamente exquisito es el secreto que se envidia á
llf. Victor Vaissitr, jabonero parisiense de universal renombre.
La cinta AlL\RILLA y ROJA con la medalla oro y plata que acompaña á los jabones de aquella marca favorita de las personas de
gusto, son una prueba de su origen, y á la vez una distinción
altamente merecida.
De venta en todas las buenas perfumerías.
el
D' HOUBIGANT y para los b_años. Heublgaat,
EAU
perfumista, París, 19, F'aubourg St Honore.
muy ap&lt;eciada parn

.,.,,

tocado,

ET

Oe, 31, rue du Qnatre

Pe,fumería exótica SENET 35, rue du Quatre Septembre,
París. ( Véanse los anunciosJ '

CARPETAS PAI\A «LA MODA».
Con objeto de que las Sras. Suscritoras á LA MonA
ELEGANTE puedan conservar en buen estado los nú•
meros de esta Revista I sin que se deterioren al ho.
jearlos, esta Administración ha hecho construir unas
carpetas especiales que, por su baratura, estén al
alcance de todas las señoras que nos favorecen con
su concurso.
·
Estas -carpetas unen á su buen aspecto suficiente
solidez, y resultan muy á propósito para contener,
en forma cómoda y elegante, los números última•
mente publicados; su precio, 2 pesetas en Madrid,
3 en Provincias y 4 en América y el Extranjero, incluso los gastos de 1ranq ueo, certificado y de embalaje entre cartones.
Diríjanse los pedidos, --acompafiados de su importe,
al Administrador de LA _MonA ELEGANTE, Alcalá,
23, Madrid, ya directamente, ya por mediación de
los Sres. Corresponsales.

SOLITCIÓI AL JIROGLlflCO DIL IOIIRO 2.
¡Oh qué manos para guantes 1
¡Oh qué dedos para joyas l
¡Para pendientes qué orejas!
rnY para besos tu boca111

La han prcsenta:lo las Sras y Srtas. D.• Consuelo Sainz.-D.• Enriqueta
Aguado y Scrra -D.• Emilia Cancio de Couto.
También hemos recibido la solución al jerogllrico publicado en t"l mim. 47,
por las Sras. y Srtas. D.• lgnacia y D.• Josefa Vazqnez.-D.• AmaHa Moreno
de Anguita.-D.• Joaquina Mata Vigil.-D.• Carmen Cararnbot de Lázaro.O.• Dolores Córdoba de Landerer.-D.• Asunción y D.• Luisa S.-D.• Eµ.~ebia Herraiz de Bal\esteros.-D .• Carolina y D.• Manolita Pena -D.• Concepción Torrillas de Viguera.-D. 1 Ela.dia Torres de Villazan.-D.ª Micaela Íbánez.-D.• Rosalia Pérez.-D.• María Ogayar López.-D.• EnriquetaAguado y
Scrra.-D. 1 Estrella, D.• María y D.• Concepción Domínguez Feij60.-Dp11.a
Presentación Pérez Vidal.-D.ª Soledad Martín y Ortíz de la Tahla.-D011.a
Emilia Cancio de Couto.
Igualmente hemos recibido la solución al jcrogllfico publicado en el núm. 40,
por D.• Ana Merino y Cancio (Isla de Cuba).
Asimismo hemos recibido la solución al jeroglífico publicado en el núm. 36,
por D.• Ascensión Astorq11iza L. (Chile).

JEROGLÍFICO.

••

Núm. 5 1 extraordinario.
Traje de recepción.-Este traje se hace de seda brochada, fondo color de violeta de Parma, guarnecida de
fleco de azabache del mismo color y de seda color de
iris claro bordada de cuentas gruesas imitando piedras
preciosas de color obsc.uro. Fondo de falda de tafetán
y falda de seda brochada con cola corta y redonda; el
delantero va guarnecido de una hilera de fleco. Corpiño
de aldetas largas, compuesto de espalda que forma
unas aldetas planas, delanteros con pinzas, lados de es palda y de delante con aldetas añadidas, cubiertas de
fleco y abiertas sobre el delantero. El centro del delantero va abierto sobre un peto de seda color claro,
bordado de cuentas gruesas y añadido en cada lado,
bajo la parte inferior de los delanteros. Fleco en el escote sobre el peto. Un volante, dispuesto en conchas y
formado por los delar...teros de seda brochada, guarnece
la parte superior &lt;Y-(los delanteros. Cuello alto y manga
alta de hombros, 'de seda, bordada de cuentas gruesas.
La parte inferior de la manga figura una punta por en•
cima de la mano. El forro de los delanteros se cierra
en el centro, bajo el peto; una tapa abrochada cierra el
lado izquierdo del peto.
Tela necesaria: 4 metros 55 centímetros de tafetán;
15 metros de seda, y 2 metros de seda color claro.

con1en-1 l1 DentAdura

IJ

�LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

l

JOVEN Y BELLA

Pues pedidlas á la Perfume ria Exólicn, nu du
4 Septembrt, 3.5, m París, y quedaréis satisfecha
y encantada del resu1tado.
Su Brisa Exótica, en agua ó en crema, os hará
volverá la hermosa edad de diez y seis primaveras

y OS · defenderá• contra las arrugas; su polvo de
arroz Flor de Albérchigo dará á vuestro cutis unA
blancura diáfana.que evocará á las rosas des.vanecidas de vuestro rostro; su A11ti-Bolbos e.xtirpari. los puntos negros que b~otan en la narí~.
sin dejar la menor huella de nmguno; su SorCllium espes:i,rá, alarga:_á y dará nuevo color á
vuestras ceJaS y pestanas; su Pa.sta de los Prelados destruirá los sabañones y las grietas, y os devolverá la mano lisa y mórbida, con Jas vena:.
suavemente azuladas que antes 1 en vuestra primera juventud, poseíais; y toda esta transforma•
ción se efectuará naturalmente, sin recurrir i
ningún artificio.
El Catálogo de la Pt1fumeria Exótica se remite,
gratis y franco de porte, á quien le pida.
.
Depósitos m Madrid: Artaza, Alcalá, ~.J, pnndpa/1 iu¡.; Pascual, Arma/, 2; únpoola., Afayor I · Aouirrt y llfulino, Pruiados, I, y e,i Br1.rccl;na: S;a. Viuda de Lnfont é Hijvs.

•

TI Sis

BRONqUITIS

CRONICAS, TOSES PERTINACES. CATARROS.

Curación porh1 EMULSION IIIARCHAIS.-MAuR·m,leh:hor Garcia.
BUSNOS.AYRES,Demarchih0 •.-Mm&gt;iTEVlDEO,LuCau1.•MEX!CO.T1DDllnWingaert.

fflERRO
QUEVENNE
paracllfar Anemia,Pobrezade laSangre,oowresdeEstomago. - 50 Años d8 Exito.

SúE~OS Y REALIDADES

..

.

por

D. ANTONIO DE TRUEBA

• todu cuntu llorea
exhalan fragancia

OMAS DULC

Es una dC las mejores obras literarias del
ilustre Antón el de los Cantares I moral, instructiVa y amenísima.
,
Forma un elegante volumen en S. 0 mayor
francés, y se vende, á 4 pese~as, en la J\dministración de este periód1co I Madnd,
calle de Alcalá, núm. 23.

IGN-ALOE.
OPOPONA
OR ENTRE LAS RO
FRANGIPANNI
T

JllL OTIU.i

MADRID I CALLE DE ALCALÁ, NÓM. 23.

- "ende .m todaa rartu
or loa Perfumut

NOVEDADES DIRIJ"IDA

BLANCHE DE MIREBOURG

40, Ruede Provence, 40, PARIS

Vest1dos,Abrlgos,Som.breros, :a.opa.ria, Corsés y l:'erfum.er!a escojld&amp;.

• Nuestro~ modelos siendo ejecutados y confeccionados con el roas gran
cuida.do rogamos ála.s elegantes visiten nuestro salen y nos confi'en sus órdenes .

.,

SE PUBLICA EN LOS DÍAS 6, 14 , 22 Y 30 DE CADA MES

La mejor recomendación de este ameno libro,
para nuestras lectoras, es manifestar que está es-crito por el distinguido cronista de salones y tea-tros El Marqués de Valle-Alegre.
Elegante volumen en S.o mayor francés, que
se vende, á 4 pesetas, en la Administración de
este periódico.

MUNDO ELEGANTE

DEL

GJIAN C.A.SA DE .MODAS Y

•
•
GRABADOS-ARTI.STICOS FIGURINES ILUMINA~os-CONSIDERABLE
NÚMERO DE PATRONES
L,
PUBLICA LAS ULTIMAS. MODAS DE PARIS EN EXCELENTES_
TRAZADOS AL TAMAÑO NATURAL-MODELOS PARA TODA CLASE DE LABORES Y BORDAriOS-CRÓNICAS-NOVELAS, ETC., ETC.

D. RAMÓN DE NAVARRETE

POR

SALON

·PERIÓDICO ESPECIAL DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA

Wlirl&amp;lnoaO.UEYEHEycl Sello 46" l'UIIIOI 1111 FABRICAITS".-Paria; 14,, r,Beaux-Arta.

MARI-SANTA

elegantes del mundo.
Vendidos hasta la fe&lt;:ha:
más de un mlllón por ano.
Pedidos hechos por ComerOCHO Pl.llllEllU11EDUUS
ciantes de todo el runndo.
Fabricantes: W. S. TB0MS0N &amp; C0. LTD., L0ND0N.

Preciosa novela original, con interes11,nte argn-mento, cuadros de costumbres familiares, episodios muy dramáticos, y brillando en todo el libro
la más profunda moral,idad.
Un Volumen en S.o mayor francés, que se vende,
á 4 pesetas, en la Adminislración de este perió,.dico, Madrid, calle de Alcalá, núm. 23.

tJnlco aprobado Por

GLLYE-FITTlhB•

P1r/1tt1ón 1n la h1d1ura,
m los d1tállu,, duradón.
.dprobado por todas las

AMO

EL SOL DE INVIERNO
"'"
DOÑA MARíA DEL PILAR SINUÉS.

la ACADEMIA&lt;idt
Ml:DICINA DI: PARie

•AJUSTA COMO UN GUANTE.•

OOBS::É:

largos y espesos, por acción del Extracto eapllar de los Bcoedleflao• del Monte Majella,
que déstruye la caspa, detiene la caída de los cabCllos, les hace brotar con fortaleza y retarda su
decoloración. E. S&amp;NET, ADM1NISTRADOR 1 35,
rue d1' 4 Septembre, París.-DeP.ósito en Barcelona, Sra, Viuda de Lafont_é Hijos.

Reíase de las arrugas, que no se atrevieron nunca á señalarse en su epidermis, y. se. conservó
joven y bella hasta más allá de sus 8o años, rompiendo una vez y otra su acta de n:=,c1D11ento á 1_2.
faz del tiempo que en vano ag\taba su guadaña clelante de aquel rostro seductor sm poder mortificarle.-Este s'ecreto que la gran coqueta egoísta no quiso r~velar á ninguno de s~ c01_:temporáneos, ha sido desc:ubierto por.-el doctor L~conte ent~e ~as hoJas de un .tomo de la Hisfona am.orosa
de las Calias, de Bussy-Rab~tm, pertenec,~nt~ á la b1bhoteca de Voltaire y actualmente pr?p1edad
exclusiva de la Perlumersa ll'lnon {1Jfa1son.Leconte), 3~, rue du 4 Septemb~e,•31, Pans.
Dicha casa entrega el secreto á sus elegantes clientes baJO el nombre de Werltablc Eau de
ll'lnon y de Dube&amp; de ll'lnon, polvo de arroz que Ninon de Lenclos llamaba "la juven~ud en
una caja&gt;.-Es necesario exigir en la etiqueta el nombre y Ja dirección de la Casa, fiara ev1.tar las
falsificaC:iones.-L'a Pmfumerie Ninon expide á todas partes su:. pros~ectos y J?r~ctos. co.rnente,s.
Depósitos en Madrid: Pascual, Arenal, 2; Artaza, Ale.alá, 2,J, pral., 1Zq.; Aguirre y llfolmo, per•
fumería Oriental, Preciados, I; Federico, Gros, perfumería Urqu:ola, Mayor, I; Romero_Y, ~~e,ite,
~e,fumería Inglesa, Carrera de San 7enmimo,3, yen Barce/qna, Sra. Viuda de Lafont e 1/J¡os, Y
Vi5ente Ferrer.

THO:MSON ' S

»ARCA DJ: PÁBJUCA

CABELLOS

NINON ·DE LENCLOS

Decís Señora, que os faltan muchas cosas
para qu~ volváis á ser
.

Año L-Núm. 6.

Madrid, 14 de Febrero de 1891.

Administración: AlcalA, 23, Madrid.
11

11

SUMARIO.
TnTo.-Revista pari~iense. por V. de Castellido.-Explicación de los ~bados.-Cortas á una maúre.·, por D.• Maria del Pila, Sinués.-El aria Casta D,va, por dona
Emilia des-.- Narraciones de Carmen Silva ( S. M. la Reina de Rumanía); La
madre de Esteban el Grande, por D.ª Faustina Saez de Melgar. - ¡ Hasta nunca!
J)OC'SÍa, por D. José Jaekson Veyan.-Los besos, poc~ia, por D. Mariano Ramirez.Una aventura (cuento inverosimil), por D. José A-.-Tres votos, por la Condesa d.: Camroblaneo. -Corrr~pondencia particular, por D." Adela P.-Explicación
del fügurín i\uminado.-Explicación de los dibujos para bordados contenidos e:i la
Hoja-Suplemento.-Sueltos.-Solución al salto de cabaílo publicado en el núm. 3.Anuncios.
GRABADOS.- 1. Sombrero Barbarroja.-2. Caballete adornado de bandas.-3 á 6. Tapete
para mesita.-7. Peto de brocado de oro y muselina dt: seda.-8. Peto de muselina dt:
seda -9. Cofia. de gasa de seda y cintas.-10. Adorno de co.rpino.-1 ;. Gorrit~ par,
niflOs peqúenos.-12 y 13. Almohadón -14. Cofia para sel\ontas.-15 a 17. TraJes d~
soirh.-18. Traje de calle para setloritasde 16 á 18 aftos.-19. Vestido de teatro para
i:eftoribls -zo y 21. Vesthlo para ninas de 10 á zz aftos -22. Vrs1i&lt;10 de soirh para
jó,·cnes de 15 á 16 af\os.-23 y 24 Trajes Ce e1lle. -25. Traje de vi~.ti.

Vestidos desde 30 duros y sombreros desde a duros.

Se remiten muestras de tegldos en todoslosgeuerosyseejecutan rápidamente
los pedidos que vengan a.companados de su importancia.
,.

EURALGIAS, jaquuas, calambru In e( tstó']lago,
histtrismo. todas las enfermedades nerviosas se calman
con lasplldoras antineur.i.lgicas del 01•. Cronier.
3 francos; París, farmacia, .23, ruede la Monnaie.

N

OBRAS DE BELGAS.
ESCENAS FANTASTICAS.-Un tomo 8.0 mayor francés, 3 pesetas.
EL MUNDO IN~ISIBLE (continuación de las Escena~ fantásticas.)- Un tomc;i 8.0 mayor,
4 pesetas.
.
UN RETRATO DE MUJER.-Un tomo, 2150 pesetas.
HECHOS .y DICHOS.-Un tomo, 3 pesetas.
Diríjanse los pedidos, acompañados de su ímportc 1 á las oficinas de LA 1LUSTRACION EsPAROLA Y AMERICANA, Alcalá, 23~ Madrid.

REVISTA PARISIENSE.

MANUAL DE LA MODA ELEGANTE
ESCRITO Y CONFECCIONADO

.

SUMAR JO.

Costumbn:s aristocráticas.-L:&lt;i. emigración de Parls.-Estaciones in\'ernales.-Sus \'Cntajas económicas.-Inconveniente.~ del eicclusivismo en materia de ,nodas;-Chaquetas cortas y chaquetas larfr,IS.-Los pafios de colores.- Un modelo de ,·es11do de casa..
-La hua1ina.-Pens.amientos.

POR

'
LA BEDACCION DEL PElllODICO

estación trae consigo su capítulo de costum"' bres de elegancia aristocrática, que la moda re.
~., ~ visa, aumenta ó varía todos los años, y al cual
·....,
hay que someterse, so pena de quedarse atrás
~ ~ -- en el movimiento del gran m~ndo.
~ ~-Este invierno, el fr!o glac1~l que empezó á
- ~ i fines de otoño ha proporc10nado a nuestras elega~,f''.;.;,i' ,..., tes patinadoras un pasatiempo q_ue t~ntos atra~ttt: vos tiene para ellas, y de cuyas penpecias he temdo
~ al corriente á mis lectoras.
J
Actualmente cumplidas ya las obligaciones de familia inherentes al año ~uevo, la traslación á las r~giones encantadoras del Sur es lo que está á la orden del d1a. La moda de
invernar fuera de París se acentúa de año en año, y no só'.o
entre los representantes de la Mgh life, sino de los diferentes
grados de la escala social en que la existencia pasa modestamente y sin ruido.
Sobre el placer de disfruta_r de un cielo esplendoroso y un~
naturaleza florida en un penodo del Almanaque en que Pans
sólo nos ofrece la tristeza é incomodidades del frío, las nieblas 6 las lluvias, la residencia en las regiones meridioi:ia.les
ofrece ciertas ventajas económicas á los que por ~u pos~c1ón
social se ven obligados á. sostener un tren de casa d1spend1oso.
En vez de dar en París comidas y recepciones, gasta~ e1;1 trajes en lujo de instalación y de personal, se pasa el mvierno
en 'una casa de recreo á orillas del Mediterráneo, sencillamente, sin ostentación, sin trajes vistosos; y _com~ no es~á
una en propia casa, sino acampada en una re~1denc1~ transitoria, pasajera, tiene d~rec~o á no ostentar. m su luJ? acostumbrado ni el tren ordmano de s~ casa. As1 es que, sin aparentarlo, al mismo tiempo que se tJen~ el placer de. pasar la
mala estación bajo un cielo azul y respuando un ambiente perfumado se hacen notables economías que, al cabo del año,
contrib~yen al equilibrio del P!esupuesto ~eneral. Todo lo cual
explica el movimiento de em1gr~c1ón h&lt;;cta 13:s costas del Mediterránéo, no ya de_ la clase aristocrática, smo hasta de una
parte de la clase media.
.
.
. .
El eco de las manifestaciones fastuosas de hospitalidad de
que son teatro ciertas mansiones semi•regias ! del refinamiento
de elegancia desplegado en Cannes 6 en Niza entrC? los que
pertenecen á la hi'gh life, ha dado pábulo á 1~ cree_nc1a de que
se necesita poseer millones para tener la satisfacción de pasar
~ADA

,.

NUEVOS PERFUMES

VINO o■ •citASSÁING .

PAJlA EL PAlvUELO

RIGAU D

DE

y

Pll:Rli'UMUIT..t.S Dlt LAS CORTKS

BI-DJCÍDTrVo •

C'ª

Contra las AFFEcC101ts da 1u' Vías OlgesUna
PA R/81 6, Ar~nu, v1Ctorla,8, PAR/$

de España., Grecia. y Kolanda.

T D 'rO:DU LU ra1•ou.u.aa •..t.lUUDUI

ESENCIA : Lucrecia.
-

.

Preaorito desde 25 años

Lilas de Persia.

EXTRACTO : Graciosa.
Peau d'Espagne.

Bouc;iuet Roy-aJ..
Resedé..
Muguet des Eois.

JAB9NES Y POLVOS DE ARROZ
A. LOS =:rS:t..!:OS OLORES

8, t'1te Tiviuu1e, 8~ PARIS.

Tratado de costura, bordados, flores artificiales, corte de prendas de vestir, labores de adorno
para señoras y señoritaS; es un libro de tanta utilidad y tan excelente enseñanza, que debía encon•
trarse en toda casa de familia.
Está ilustrado con numerosos grabados y figuras, explicación gráfica del texto, y con varias lá• .
minas al cromo.
Véndese, á 4 pesetas en rústica, y 5,50 pesetas encuadernado en tela I con una bonita plancha
dorada.
Diríjanse los pedidos, con su importe, á la Administración de este periódico, Madrid, Alca1á, 23.

PATE AGNELblanquea
·* AMIDALINA
Y.GLICERINA
:v suaotza la ptel
cortaduras, tmta-

3 Medallas en las Exposiciones de 1878 &amp; 1889

T. JON ES

F.ste excelenteCo:unélico

y la preserva de
CWnes, ptcazones. dandole un aterciopelado agradable. En cuanto a las mano.:;, les da
solidez y transparencia a las uñas.

·

En la Perfumeria Central de AGNEL, 1.6,' Avenue de l'Opéra,

FABRICANTE DE PERFUMERIA INGLESA

venia.asetsPerfumerla~sucursalesqueposéee-n Paris,astcomoentoaaslaslJUenasPerfumerm

EXTRA-FINA

VICTORIA ESENCIA
El perfume mas exquisito del mundo. Gran surtido de 01.traclos para el pañuelo,
de la misma calidad.
.
.
LA .JUVENIL
Polvos sin nlnguna mezcla química, para el
cuidado de la cara, "tdhcreulcs é invisibles.
CREIIIA IATIF
Se conserva en lodos los climas: un ensayo
harfl resaltar su superiolidad sobre los demas
Cold-Cremas.
AGUA DE TOCADOR JONES
Tónica ·y refrescante, excclente·contra las
plcudaras de lo~ Insectos.
ELIXIR Y PASTA SAMOHTI
Dentífricos, antiséplicos y tónicos, blanquean
los dientes y rortelacen las encías.

· TON ICO ,- NUTRITI VO

c1:1ra Anemia., Clorosis, Fiebres, Ka.les de Estómago, Conva.lecencia.s

reconstituye la sangre, repara las fuerzas, despierta el apetito, falicita la dige~tión
conviene en una palabra á todos los temperamentos- débiles ó fatigados.
EL VINO DE BUGEAUD SE HALLA EN LAS PRINCIPALES FARMACIAS.
•

1

La

PASTA DENTj~RICA BOTOT

s,v
.. ,, .. ,,,.. ,........
Casas y Al. DEPÓSITO DB LA
VERDADERA

AGUA de

'

BOTOT
'

.

23, Boulevard des Capaciues, 23
PARIS

Dépositn en todas la buenas Perfumerías
ünico Dsntffricoaproba.doporfa. - - , , ; / / ' ~ ~
ACADEMIA de MEDICINA. ~'!17/IJ.j
de P ARIS
Marca.

Reservados todo, lo5-&lt;ierechos de propiedad artística y literatia,
MADRID. - Establecimiento tipo litográfico «Sucesores de Rivadeneyra,,
h11¡;resorea il, la Re&amp;l ~

~

1.-Sombrero Barbarroja.

•

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="56">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2985">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479323">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="162917">
            <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="162919">
            <text>1891</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="162920">
            <text>50</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="162921">
            <text>5</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="162922">
            <text>Febrero</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="162923">
            <text>6</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="162924">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="162941">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752064&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162918">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada, 1891, Año 50, No 5, Febrero 6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162925">
              <text>Flores Arenas, Francisco, 1801-1877 </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162926">
              <text>Moda</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="162927">
              <text>Ropa y vestido</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="162928">
              <text>Modales y costumbres</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="162929">
              <text>Carteles</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="162930">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="162931">
              <text>España</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162932">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162933">
              <text>Sucesores de Rivadeneyra</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162934">
              <text>Carlos, Abelardo de 1822-1885, Propietario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162935">
              <text>1891-02-06</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162936">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162937">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162938">
              <text>2018346</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162939">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162940">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162942">
              <text>Madrid, (España)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162943">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="162944">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="15875">
      <name>Abrigos de visita</name>
    </tag>
    <tag tagId="15874">
      <name>Chaqueta de seda matelassé</name>
    </tag>
    <tag tagId="15873">
      <name>Mantelito para bandejas</name>
    </tag>
    <tag tagId="2920">
      <name>Trajes para niñas</name>
    </tag>
    <tag tagId="15872">
      <name>Vestido de paño</name>
    </tag>
    <tag tagId="2815">
      <name>Vestido de paseo</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
