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                  <text>LA MODA ELEGANTE, PERIODICO DE LAS FAMILIAS.

204

'

EL COLLAR DE DIAMANTES DEL AVARO. ULTIMA NOVEDAD EN PERFUMES

INGLESES

3 Medallas en las Exposiciones de 1878 &amp; 1889

CRAB APPLE
BLOSSOMS.
{Flor de manzana silvestre-Extraconcentrada,;,)

En 1740 vivfa. en París en el barrio latino un
avaro famoso que se llamaba Juan Avere. En la
obscura choz~ que le servía de vivienda, se creía
que había• encerradas riquezas inmensas y sin
duda alguna eran muy grandes. Contaba ;i:itre
sus tesoros un collar de diam:rntes de much1s1mo
valor y lo ocultaba ta_n cuidadosamente que al ~n
él mismo llegó á olvidar en dónde estaba. D1as
y días y días gastó en buscarlo infructuosamente,

T. JON ES
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picudaras de los insectos.
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D..m lífricos, antisépticos y tónicos, blanquean
los dientes y fortelaceu las cocías.

hasta que casi se volvió loco, lo que le acababa
de quitar la memoria, y no t~v:' más remedio que
meterse en la cama enfermo f1s1ca y mentalmente.
Algún tiempo después un médico y ~na vieja, q?e
á veces entrab:1 en la casa con motivo de algun
trabajo necesario, se encontraban á. la cabecera
de la cama velándolo en sus últimos momentos,
En el momento en que el reloj de la parroquia
daba la una, deja de murmurar y sentándose en la
cama grita: e Ya me acuerdo en dónde está.•
e Ya Puedo encontrar el collar.• e Por Dios, déjenme que lo coja, no sea que se me vuelva :i
olvidar . ., Habiendo agotado con esto sus fuerzas.
volvió á recostarse entre sus harapos y quedó
muerto. Los médicos y las personas estudiosas
tienen ejemplos de estos recuerdos repentinos en
las grandes crbis de la vida.
Considere esto el lector, en tanto que le contamos un episodio en la carrera humild: de un
guardaagujas que puede verse de guardia todos
los días en u~a estación poco importante de un
ferrocarril del Norte de Inglaterra.
Tiene que hacer guardia casi todos los días, y
ni al comer puede separarse de su puesto, lo que
afecta la salud desfavorablemente. Los más fuertes no pueden resistir mucho tiempo sin resentirse. Esto trae á la memoria la exclamación dd
poeta inglés Toro Hood-

'l
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1
1

-

.,

c I Dios mio ! r Que cueste tanto el pan

23, Boulevard des Capucines, 23
PARIS

Dépósito en todas la buenas Perfumerías

EL SOL DE,oRINVIERNO

PERIÓDICO ESPECIAL DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA

DOÑA MARIA DEL PILAR SINUÉS.
Preciosa novela original, con interesante argu~
mento, cuadros de costumbres familiares, ep_isodios muy dramáticos, y brillando en todo el librola más profunda moralidad.
1 Un volumen en 8.o mayor francés, que se ven~e,
á 4 pesetas, en la Administración de este penódico, Madrid, calle de Alcalá, núm. 23.

1

y tan poco la carne humana J &gt;
Nuestro amigo ha estado en esta ocupación
Primero entre los perfumes de moda E"n la :il'IU'li
Imposible concE"hfr OOS'I m:;~ &lt;lel1r•afla y r.,;i~ dclidc;:::
muchos años, aunque sólo tenía treinta y cinco
temporada tenemos el Crab Apple Blossoms, qu.., es
que d perfume CraiJ /\pple Blosso ns, que prepara\::
cuando se escribieron estas líneas. En I884 em- de
Crown Pcrfumery CQ., de Londres. 1 iene t:l aroma de
una c1lidad y fragancia inmejorable.-úndon Court
pezó á sentirse mal. e No sé qué tengo•-solía J,JUmal (Gncda de la Corte de Londns'.
la prima\"Cra, y aunque re le u«ara toda la vida, nur.ca
decir-e pero me falta el apetito.&gt; Lo que comía 1 COUONA., comp:tñía de Perfume1•ía.
se cansaría de é!.-Nmi York Obsrrvrr.
f. la fuerza no le aprovechaba, y alg1mas veces se
asustaba porque le daban mareos, que no le dejaban ni andar. «¿Qué va á suceder&gt; -decía1. 7 7, NE,v BOND STH.J.-:E'I', I.ONDICES.
•Si á mí me da esto en algún momento difícil en
Se veude en todas las Perl'umcri:ts.
·
EL CELEBRE REGENERADDRmosCABELLOI
que yo necesito todos mis recursos?&gt;
Otros síntomas de su estado eran dolores en el
¡ Teneis Canas?
pecho y en los costados, estreñimiento, mal coDecís, Señora, que os faltan muchas cosas
¡ Teneis Péliculas?
lor, ojos amarillos, mal gusto de boca, eructos, para que volváis á ser
¿ Teneis Cabellos dé•
biles ó que se caen'!
etcétera. El médico dijo que era preciso que dejase el tcabajo 6 miesgada el quedan.e impediSI LOS TENEIS
do. Imposible. ¿Quién atiende á la mujer y á los
Pues pedidlas á la Peifumería Exótica, 1'Ue d11,
Emplead el IOYALhijos? El pobre conti~uaba en su pu~sto Y se po- 4 Septtmbre, .JS, m Parit, y quedaréis satisfecha
WlNIISOI, este pro•
nia peor. En el trabaJO no se notaba; los telegra- y encantada del resultado.
dueto, por exoe•
mas se reciban y se despachaban bien, Y no Su Brisa Exótica, en agua ó en crema, os hará
lente devuelve á.
hubo tren que descarrilara por su culpa ó su des- volverá la hermosa edad de diez y seis primaveras
las canas el color
y la .beldad natucuido. La enfermedad, indigestión crónica, :.de- y os defenderá contra las arrugas; su polvo de
rales de la iuven-·
lantaba y produjo complicaciones en los riñones arroz Flor de Al/Jire/ligo dará á vuestro cutis una
)1\ i
tud. Impide la.y en la vejiga. El médico decía que lo mataba el blancura diáfana que evocará á las rosas desvacaída de los cabcl~
veneno que tenía en et estómago Y en la sangre, necidas de vuestro rostro; su Anli-Bolbos extir~
los, y hace desa~
y que no babia remedio, que su sentencia de pará los puntos negros que brotan en la nariz,
parecer as pe cu as.
el tolo regenerador
muerte estaba firmad:.1. Pasaron otros seis meses, sin dejar fa menor huella de ninguno; su Sorcide los cabellos que haya tenido medalla.
Resultados inesperados. - Venta siempre en.
De guardia un día se puso tan malo, que no po- /ium espesará, alargará y dará nuevo color á
aumento. - Exsij::ise sobre el frasco los pala·
día estar de pi; ni sentado. Dice 9:ue se tiró en vuestras cejas y pestañas; su Pasta de los l'nlabras ROYAL WINDSOR.- Se halla en casa ds,
U? banco y al~ estuvo toda_ la manana. eY.a po- dos desfruirá los sabañones y las grietas, y os delos peluqueros y perfumistas en frascos Y
d1an hacer senal;s, ya pod1a sonar la aguJa d~l volverá Ja mano lisa y mórbida, C(lJI las venas
medios frascos.
telégrafo, yo hacia de t?do ello el caso que hana suavemente azuladas que .antes, e.!1 ~·uestra pri11 ·tn,nsformaDEPOSITO: 22, Rue de fEchiquier. 22, PARl/1
un muerto de la lluvia que cayese sobre su mera juventud, poseíais; y toda"
tumba.~ . .
.
ción se efectuará naturalmente, 'tlh recurrir á
Al prmc1p10 estaba solo, pero l?,ego vmo gente nin~ún artificio.
VINO oe CHASSAING
y llevaron á su casa al g~ardaaguJa~. En ~_ano se
El Catálogo de la Perfumería Exótica se remite,
BI·DIGESTIVo
ocupaban de él los méd1c~s. Sus cmco h!JOS ro- gratis y franco de porte I á quien le pida.
~ r i t o desde 25 años
LOS SUPERIORES CHOCOLATES
t
deaban su cama, y _la muJer se hallaba ausente
Depósitos m Afadri.d: Artaza, Alcalá, 2.3, prinContra las AFFECCIONES de las Vfas 0/gesUvas
enfer,ma en un.hosp1t~l.
.
dpal, izq.¡ Pascual, Arma!, 2; úrquiola, Ma. A.s• estuvo dtas _y dias, muchas veces sm cono- yor, I; A(uirre y Afolino, Preciados, I, y m Bar~
PA RIS, 6, Aren uoVictoria, 61 PA RIS
c1m1ento. No h:tb1a más q~e hacer que esperar el ,dona, Sra. Viuda de Lafont é Hijos.
r D TODU LU PJU•OU'.ü.U •.l.JUUOUI
fin. Entonces las entorpecidas facultades se desSE VENDEN
'.
pertaron por un momento, recobró la memoria y
(
en todos los Ultramarinos de Esp&amp;ña
t
~e acordó de que en un sitio oculto de la casita
había guardado una medicina, que años atrás le
había hecho provecho y luego babia olvidado. largos y espesos, por acción del Exh·aeto en
Mandó por ella y tomó una dosis. En seguida le pilar de los Benedictinos del Monte MaJella,
hizo ope_~ac_ión; .l~s riñones funcionaron, cesó el que destruye la caspa, detiene la caída de ]os cadolor y smt.Ló ahv10. Lleno de esperanzas ~andó bellos, les hace brotar con fortaleza y retarda su
Este excelenteCosmélico blanquea 'V suautza la piel y la preserva dc_cortaduras, trrttapor _más. Llegó.. La tomó, Y en pocos dias los decoloración. E. ~El\ET, ADMINISTRADOR, 35
ctones, ptcaiones, dandoJo un _aterciopelado agradable. Eu cuanto a Jas manos, les da
médicos se adm1rab_an de encontrar al enfermo rue du 4 Septembre, París.-Depósitos: en Madrid,
soUdez
y transparencia a las unas.
,
.
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En la Perfumeria Central de AGNEL, i.6, Avenue de 1 Opera.
comp!~to, y_ hablando de l~ que babia pasado, Sra. Viuda de Lafont é Hi'os.
ven tas sets Pertumerla3 sucursales aueposée en Parts, asi como en toaas klS buenas Pertumerlaa
nos d1JO: .:.¡t¿ué cosa tan admirable que en lo que
J
parecía mi lecho de muerte recordase repentina- - - - - ~ - - - - - - - - - - - - - - ' - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - mente en dónde había puesto aquella media botella de Jarabe curativo de la Madre Seigelt Aquel
recuerdo feliz me libró de la muerte,&gt;
Si el lector se dirige á los Sres. A. J. White,
Límitado, 155, calle de Caspe, Barcelona, tendrán mucho gusto en enviarle gratuitamente un
folleto ilustrado que explique las propiedades de
este remedio.
El Jarabe curativo de la Madre Seigel está de
venta en todas las Farmac'as. Precio del frasco,, 1 reales; frasquito, 8 reales.

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30 francos. Diríjanse los pedidos, con su importe en libranza 1
ó letra, á M. Latiere, IS, rut Lajjite, París.-Se remi.tinin
noticias gratis y en pliego cerrado, á quien las pidiere.

La

Cura

.

VINO DE BUGEAUli:&gt; SE HALLA EN LAS PRINCIPALES FARMACIAS.

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Re,:em1dos todos los drrecbos dJ propieda.d artístic:1. r liieraria.

MADRID. - I-:Malilecin,iento tiJX)llto;..;i./ico .:Sucesores de Rh-adeneyra:.,
lmpr,.,,..,re- d,- 1 , r.e,,.1

fflK.'l.

Madrid, 14 de Mayo de 1891.

Año L-Núm. 18.
11

SUMARIO.

no deben ser pasto de la curiosidad de los indiferentes y aun de
los extraños, los cuales, comentando y criticando á su manera
la nupcial exposición, penetran
por esa puerta falsa en el sagrado
recinto de la intimidad. Creo,
pues, que este uso no tardará en
desterrarse de nuestras costumbres, y que no arraigará en las
de España.

TExTo.-Re\"ista parisiense, por V. de C.,stellido. - ExpHcnción de los grabJ.&lt;los. A mi madre, por Carmen Silva (S. M. la
Reina de Rumania), por D.• Faustina Sáez
de Melgar.-E! último cigarro, por don
Eduardo 0rtiz de Casielles.-Liliro de memorias, por F/avio.-Antagoni~mo, poesía,
por D. JosC Jackson Vera □• - Madre del
consuelo, soneto, por D. Angel Corujo Va'.vidares.- Un delirio, por la Cvnt!esa de
Campoblanco.-Correspondencia particular,
poi- D.• Adela P.-Explicación del iigurin
iluminado.- Sueltos.- Ad1·ertencia.s. - Solución al salto de caballo pub!icado en el
nlim. q -Anu¡,.cios.
GRAB"-DOS.-I y 2. Sombrero para senoritas.
-3 a 6. Co!cha de cuna.-7. Cenffa d!il
cuentas de oro y azabache -8 y 9. Vestido
para nii'!as de 3 a 4 ai'los.-IO y I l. Trajes
de p'lseo.-12. Vestido de primaYera para
jóvenes de 14 á 15 anos"-13 y 14. Abrigo
de entretiempo para nillos.-15. Yestido
para ninas de 12 anos.-16. Traje de recibir.-17 á 23. Sombreros para ninos.-24.
Manga para. traje de ceremonia -25 y 26.
Trajes de pasro.- 27 y 28. Vestido de fular.-29 y 30. Grupo de lencería.-3 t. Traje
para nil\as de 6 á 7 ai'los.-p. Traje pa:-a
ninos de 3 á s allos.-33 y 34• Escla,·inas
semilargas.-3~ á 38. Trajes de primavera
y \"erano.

··•-.-..------------·

Anamia, Clorosis, Fiebres, Males de Estómago, Convalecencias,

PASTA DENTJ~RICA BOTºT s,.v..,,,.,,,.,,.,,,,..,., AGUA de BOTOT

Administración: Alcalá, 23, Madrid.

La estación de los casan,ientos.-Costumbres
singulares. - Exposición inconveniente.Trajes de despo,;adas. - Las ~l'loritas de
honor.-Uniformidad y rnriedaj.-Un viajero como hay muchos. - El globo de la.
lámpara.

reconstituye la sangre, repara las fuerzas, despierta el apetito, falicita la digestiónr
conviene en una palabra á todos los temperamentos débiles ó fatigados.
EL

SE PUBLICA EN LOS DIAS 6, 14·, 22 Y 30 DE CADA MES

REVISTA PARISIENSE.

PiTE AGNEL * AMIDALINA Y GLICERINA

ARTÍSTICOS FIGURINES ILUl\IIXACOS-CONSIDERABLE NÚMERO DE PATRONES

TRAZADOS AL TAl\IAXO NATURAL-MODELOS PARA TODA CLASE DE LABORES Y BORDADOS-CRÓXICAS-NOVELAS 1 ETC. , ETC.

1 MATIAS,LÓPEZ (,

1

CABELLOS

PUBLICA LAS \;LTl:\IAS MODAS DE PARÍS EN EXCELENTES GRABADOS -

•••

SUMARIO.

Estamos en la estación de los
casamientos. Desde que terminó
la Cuaresma no se oye hablar de
otra cosa que de soirc'es de contrato, de ceremonias nupciales, etc., etc.
Y porcierto que con este motivo son muchas las personas que
protestan contra la costumbre
de que las casas de confección
que reciben el encargo de hacer un trousseatt se crean autorizadas para exponerlo en sus
salones, y anunciar en los periódicos anticipadamente que tal
día y á tal hora se podrán ~er las
diversas toilelfes de 1\11le. F. ó T.¡
y cuando los periódicos no son
los que nos invitan á esta interesante visita, es una tarjeta enviada á domicilio, por la cual madame Fulana nos ruega que la hagamos el honor de ir á ver en sus
salones la exposición de los trajes de boda de Mlle. A. ó B.
Hay en esta costumbre algo
que molesta, 9.ue ofende los sentimientos dehcados, y se comprende que haya perso:ias que se
subleven contra semejantes exhibiciones.
Exponer para los parientes y
amigos los regalos recibidos, con
objeto de hacer honor á los generosos donadores, es cosa aceptable y delicada¡ pero el frousseau, los vestidos, los deshabillés,
las colchas de cama, etc., etc.,

•·

' ··¡ ·

'I I' :.!!!. ' 1 '
'
1 ,,

1 y 2.-Sombrero para señoritas (visto por detrás y ¡;or delante).

Los vestidos de desposada se
hacen de varios modos¡ pero yo
daré siempre la preferencia á los
modelos más sencillos.
El raso continúa siendo la tela
favorecida. Sus brillantes reflejos
dan un aspecto más rico y más
luminoso al vestido. Pasemos revista á varios tipos de este género, que me han parecido particularmente interesantes.
El primero va guarnecido de
plumas blancas. El corpiño, ligeramente abierto sobre un peto
de muselina de seda, va ribeteado de plumas. La falda va hendida en la izquierda sobre una tira
de la misma tela que el vestido,
y guarnecida de plumas en su
contorno. El mismo ribete de
plumas adorna la cola. Una banda plegada sale de debajo del
brazo en la derecha y va á fijarse
en la izquierda bajo una escarapela. Manga recta, abrochada en
la parte inferior. Ribete de plumas en el borde del cuello. Velo
de tul de Malinas y corona de
til.ores de azahar (cróquis núm. I).
Lo que es sumamente lindo,
con el peinado á la griega, es
una coro ni ta de flores de azahar,
que se pone alrededor del rodete
y se reune por cada lado á una
diadema de las mismas flores, que
forma penacho por delante. Es
un adorno enteramente nuevo.
Otro modelo de traje de desposada ( croquis núm. 2 ), era de
una distinción perfecta. El vestido era de raso blanco, é iba recortado en hojas largas y vueltas
hacia dentro formando presillas
sobre un volante de punto de
aguja, cuyos dibujos se ven apenas por entre las aberturas de
las hojas. Este vestido es de forma Princesa, y el cuerpo se cierra
en el lado izquierdo bajo una
guarnición de encaje. El vuelo
se ajusta en la cintura con una
serie de fruncidos. No se sabe si
poner una joya en este sitio. En
mi opinión valdría más no poner
nada más que un ramito de flores
de azahar hábilmente dispuesto.
Las mangas, muy bullonadas, van
cubiertas de muselina de seda
desde arriba abajo.
El velo de encaje, echado hacia atrás á la e,pañola, iba sujeto
con un ramito de flores de azahar._,

�20G

El tercer modelo (croquis núm. 3), m.ás lu!oso _qu_e los
anteriores, está llamado á. un gran ~xtto. Cons1stia en
un vestido de piel de seda, guarnecido de un volante
de encaje apuntado de trecho en trecho bajo unos ramos de flores de azahar. El delantero del corpiño va

-¡Ah! señora-exclama el recién llegado;-ya veo
que la red no es muy fuerte, pero no hay nada frágil en
el saco.
Antoñito aprende geografía.
-¿ Qué es el globo?-le preguntaba ayer 5u papá.
-El globo es lo que ponen todas las noches en la
lámpara.
V. DE (ASTELFIDO.
Par's , 8 de Mayo de 189 1.

EXPLICACIÓN DE LOS GRABADOS.

t

Sombrero para señoritas.-Núms. 1 y 2.

1

1

\\:-)i\
1

\

1 \

1.

Sombrero redondo de paja encaje negra, con alas
ondeadas hacia atrás y adornadas con un lazo de terciopelo color de heliotropo. Por delante, ramo de rosas
y lazos de terciopelo color de heliotropo y cinta de raso
amarillo.
Colcha de cuna.-Núms. 3 á 6.
Nuestro modelo, que es de paño terciopelo blanco,
tiene 96 centímetros de largo por 75 de ancho. Unas
tiras de felpa azul lo rodean, sirviéndole de marco, y
una tira igual atraviesa la colcha en línea diagonal.
A cada lado de esta última tira va una rama bordada
con sedas de diferentes colores, y mariposas. Los dibujos 4 á 6 representan este bordado de tamaño natural.
Las flores van bordadas con sedas de color de rosaj sus
cálices se bordan con seda color de aceituna y seda

/ .
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1

Núm.

1.

velado de encaje, y un largo cinturón de flores de azahar cae sobre la falda. En el borde inferior de las mangas se pone un adorno de flores. Como tocado I una
corona de flores y un velo de tul de Malinas.
.
Con todos estos lindos trajes se hacen unos ba10s de
extraordinaria elegancia. El linón y el encaje de Valenciennes son los materiales preferidos para estas prendas interiores. El corsé suele ser de raso ó de brocado
blanco. Se lleva una enagua. de abrigo, de lana del Thibet, si la estación lo requiere, y por encima otra de
faya 6 de raso, guarnecida de encaje ó de volantes recortados.
Tendría que extenderme demasiado si hablase de los
trajes de las acompañantas de la novia, ó sea de las se.fieras de honor, cuyo número es mayor cada día. En
Inglaterra es costumbre vestirlas todas iguales; en Fran-

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Núm. 3.

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bronceada. Las florecil!as y los capullos se hacen con
seda color de rosa y seda azul. Las hojas y tallos son de
seda color de aceituna y seda bronceada. Las alas de las
mariposas se ejecutan con seda color de barro cocido y
seda marrón de varios matices. El cuerpo de la mariposa grande va bordado con seda color de aceituna, y
el de la mariposa pequeña, con seda bronceada. La colcha va forrada con seda azul.

tr
l1

Cenefa de cuentas de oro y azabache.-~úm. 7.
Se emplean las cenefas de este género para adornar
los corpiños, las chaquetas y otras prendas análogas.
Vestido para niñas de 3 á 4 años.-Núms. 8 y 9.
Este vestido es de nansuc y va adornado con bordado
de 2 ½centímetros de ancho (véase el dibujo 9). La falda, que tiene 30 centímetros de alto por un metro 40
centímetros de ancho, va adornada en el borde inferior
con una tira ancha bordada. Se hacen seis plieguecitos
por encima de esta tira, r;e frunce la falda y se hace por
detrás, en medio, una abertura de 10 centímetros. El
cuerpo va fruncido por delante como indica el dibujo, y
adornado en los lados, en el escote y en las sisas con
tiras bordadas. La tira del escote va adornada con puntos de espina y guarnecida en su borde superior con
un encaje estrecho.

•

I
Núm.

2.

da llevan trajes diferentes, lo que me parece más bonito I y sobre todo más variado.

•*•

En ferrocarril.
Un viajero entra en un depart~mento con ~n número
extraordinario de bultos, y empieza por subir un enorme saco y colocarlo en la red.
.
Una señora, que estaba sentada debaJo, levanta la
cabeza y manifiesta cierta inquietud.

Trajes de paseo.-Núms. 10 y 11.
Núm. rn. Vestido para se,IOritas.-Este vestido es de
fular color de malva y encaje blanco. Adornos de cinta
de terciopelo verde. Fondo de falda de tafetán, y falda
de fular plegada en el borde del corpiño, de modo que
figure un vestido Princesa. Los pliegues forman una es•
pecie de panier. El corpiño, remetido en la falda, se
compone de espalda y lados de espalda, lados de delante y delanteros con pinzas, abiertos sobre un peto de
fular plegado en el cuello y añadido sobre el forro de
los delanteros, que se cierra en medio. Un volante de
encaje cae sobre la espa'da en forma de cuello puntiagudo y desciende sobre~os delanteros en forma de solapas. Una cinta de ter ·iopelo, apuntada con lazos,_
cierra el delantero.
.a ancha con puño muy alto

!'1ªª
•

207

:____JAMILIAS.

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.
guarnecido de cintas cruzadas y cerradas con lazos. Un
volante de encaje blanco termina la falda.-Sombrero
de encaje fruncido, guarnecido de cintas de terciopelo
color de heliotropo.
Tela necesaria: 5 metros de tafetán, 16 metros de fular,
y 10 metros de volante de encaje.
Núm. 11. Vestido _para sefioras jóvenes.-Se hace este
vestido de diagonal azul obscuro con listas encarnadas,
y se le guarnece de paño rojo y galones de metal. Fondo de falda de tafetán, y falda de diagonal, ribeteada de
paño guarnecido de galones de metal. Delantal recto
terminado en puntas de almena, plegado en las caderas
y anudado por detrás. El corpiño, que va remetido en
la falda, se compone de espalda de una sola pieza, plegada en la cintura, lados de espalda y delanteroCO?
pinza, abierto sobre una camiseta de seda azul fruncida en el escote y añadida sobre el forro. Un canesú estrecho de paño listado de galones guarnece la camiseta.
Cuello alto de paño. Solapas del mismo paño guarnecidas de galones. Manga ancha por arriba y estrecha por
abajo.- Sombrero de encaje de paja adornado con
plumas.
Tela necesaria: 5 metros de tafetán, 8 metros de diagonal, 50 centímetros de seda, y un metro 30 centímetros de paño.
Vestido de primavera para jóvenes de 14 á 15 años.
Núm.12.
Este traje se hace de lanilla azul. Falda corta y plegada en los lados en forma de quillas sobre dos pliegues
de terciopelo más obscuro. Bordado de seda azul mezclada de seda color de rosa. Por detrás la falda va plegada con pliegues que forman abanico. Corpiño redondo plegado por &lt;l elante; el lado izquierdo atraviesa el
pecho y va plegado en la derecha, bajo un cinturón
ancho plegado y abrochado con corchetes por detrás,
bajo una rosácea de terciopelo. El corpiño se abrocha
con corchetes bajo el bordado. Cuello recto cerrado en
el centro. Manga plegada por encjm1 y abrochada en la
sangría del brazo.~ Sombrero de paja negra, recogido
en la izquierd l y adornado con cinta y plumas azules.

5. -Mariposa grande de la colcha de cuna.
Véase ef dibujo 8.

Abrigo de entretiempo para niños.-Núms. 13 y 14.
Levita de pañett escocés beige y color de madera,
compuesta de espalda y delanteros cruzados y plegados
en forma de fichú abierto sobre un peto puntiagudo de
bengalina beige, añadido á cada lado de la abertura.
l\Ianga recta, recogida sobre otra manga inferior ancha
de bengalina, terminada en un puño de la misma tela.
Cuello alto de bengalina. Cordonadura anudada en el
lado izquierdo.
Tela necesaria: 3 metros de pañete, de un metro 20
centímetros de ancho, y un metro 25 centímetros de
bengalina.
Vestido para niñas de 12 años.-Núm. 15.
Se hace este vestido de bengalina color crema, y se
le guarnece de guipur artística color crudo. Se compone
de una falda recta, terminada en un volante de guipur,
y un corpiño de cinturón puntiagudo, hecho de cinta
del mismo color. Los delanteros se abren en forma de
fichú sobre un peto de guipur añadido al forro del corpiño. Cuello alto de bengalina. Manga recta doblada en
forma de manga corta sobre una segunda manga ajustada de guipur.
Tela necesaria: 8 metros de bengalina.
Traje de recibir.-Núm. 16.
Vestido de muselina de seda color crema y crespón
de lana azul claro. Delantal de seda ligera, sobre el cual
va montado un delantal fruncido de muselina de seda,
que forma volante por abajo. Casaca ajustada con una
pinza, y cuya aldeta va recortada en dos puntas, que
caen sobre un volante ancho de muselina de seda, el
cual forma la continuación de una guarnición en conchas, que ribetea los delanteros. Estos se abren un
poco sobre un peto también de muselina. La espalda y
los lados rnn de forma Princesa. Pliegue grueso en la
falda, que termina en cola. l\fanga ancha de muselina,
sujeta con una abrazadera, y manga corta de crespón,
abierta por encima. Cuello alto y abierto con un rizado
de muselina.
Tela necesaria: 4 metros de muselina de seda, de un
·metro 20 centímetros de ancho, y 4 metros 20 centímetros de crespón del mismo ancho.

1 -Cenefa de ouentas de oro y azabaclle.
9. - Bordado del vestido para niñas
de 3 á 4 años.
Yéase el dibujo 8,

1
8.-Vestido para niñas de 3 á 4 años.
Véase el dibujo 9.

Sombreros para niños.-Núms. 17 á 23.
Núm. 17. Sombrero marino, de paja blanca labrada,
rodeado de una cinta, con anclas y letras de oro.
Núm. 18. Sombrero Jean-Bart, de paja inglesa blanca,
con cinta blanca anudada en un lado.
Núm. 19. S,mbrero marino, de paja labrada azul obscuro y blanca, guarnecido de una cinta azul con anclas.
Núm. 20. Sombrero Barbarroja, de paja azul labrada,
con cinta azul.
Núm. 21. Sombrero Gamin, de palma blanca, con ala
forrada de crespón azul. Una cinta azul rodea la copa y
se anuda en el lado izquierdo .
Núm. 22. Sombrero .Deifin, de paja inglesa blanca.
Cinta blanca bordada de anclas en torno de la copa y
anudada en el lado izquierdo.
Núm. 23. Sombrero lifirabeart, de paja inglesa blanca.
Va rodeado de una cinta azul obscuro.
Manga para traje de ceremonia.-Núm. 24.
Esta manga, que es de fular, va fruncida en el codo
y en la sangría del brazo sobre una manga llana, adornada con lazos Luis XVI, de terciopelo negro.
Trajes de paseo.-Núms. 25 y 26.
Núm. 25. Vestido de fular grz's, guarnecido de fleco
de seda negra y encaje de Chantilly. Fondo de falda de
tafetán y falda de fular, que cae en pliegues anchos y

6.-Mariposa pequeñá
de la colcha de cuna.
Véase el dibujo 3.

4.~Rama bordada de la ooloha.
Véase el dibujo 3.

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3. 7 Colcha de cuna. Véanse los dibujos 4 á 8.

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__,- LA MODA ELEGANTE, PE-ÍÓDICO 'DE LAS FAMILIAS.

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208

llanos , y se abre sobre un delantal plegado de la misma
te_la. Dos hileras de fleco van puestas á cada lado sobre
los primeros pliegues. Corpiño sin aldetas, terminado
en un cinturón de fulat plegado. Se compone de espalda
y lados de espalda, lados de delante y delanteros con
pinzas, abiertos sobre un peto llano montado sobre un
canesú de encaje redondo y fruncido, el cual termina
en un cuello ajaretado. Sobre los delanteros abiertos
van unas solapas de fular guarnecidas de fleco. Manga
corta y bullonada de fular, recortada en forma de corazón sobre una manga de encaje fruncido con paño.
Un fleco termina la manga corta.
Tela necesaria: 5 metros de tafetán ú otra tela de seda
ligera , y 17 metros de fular.
Núm. 26. Vestido de lanilla color dt banana. Va guarnecido de botones del mismo color y botones de oro.
Fondo de falda de tafetán y vestido Princesa de lanilla,
compuesto de espalda y lados de espalda, que dan el
vuelo necesario para la falda, lados de delante y delanteros, que terminan en un delantal añadido en la cintura, bajo un cinturón bordado que sale de las costuturas de debajo de los brazos y cruza en medio. Un
bordado termina el delantal. Los lados van festoneados
y abrochados en las caderas. Delantero de corpiño ancho, escotado y fruncido con cabezas sobre un canesú
cuadrado, abrochado en medio y añadido sobre el forro,
que se abrocha en medio y se ajusta con pinzas. La
parte plegada. del delantero lleva un cierre invisible.
Manga alta de hombros, bordada y abrochada por abajo. Cuello alto bordado.-Toque de flores, compuesta de
capullos y cintas de terciopelo color de esmeralda.
Tela necesaria para el vestido: 5 metros de tafetán , y
7 metros de lanilla, de un metro 20 centímetros de
ancho.
Vestido de fular.-Núms. 27 y 28.
Falda de fular con parios al sesgo, cada una de cuyas
costuras se pierde bajo un pliegue. Volante de encaje
en la parte inferior, con pabellones, rosáceas y cintas
de terciopelo. Corpiño plegado en forma de chaquetilla
sobre un chaleco bordado. Adornos de cinta de terciopelo y rosáceas de la misma cinta. La aldeta de detrás
va recortada en punta y terminada en una rosácea. La
parte superior de la manga va bullonada sobre una
manga ajaretada de encaje.

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Grupo de lencería.-Núms. 29 y 30.

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Núm. 29. Cubrecorsé de nanmc, guarnecido de bordado y cinta estrecha de terciopelo color de heliotropo.
Espalda ceñida con aldeta llana , escotada en redondo,
y delanteros abiertos en forma de corazón, aja retados
en el hombro y sujetos en la cintura con unos pliegues
de lencería. Unos entredoses de bordado y un volante
igual adornan el escote. Estos adornos van ajaretados
con una cinta estrecha, que ribetea el escote y las sisas. Se cierra el delantero con botones de percal.
Núm. 30. Enagua de m/!Jlt color dt oro, guarnecida de
encajes negros. Falda recta, con delantal y paño de detrás estrechado por medio de una jareta y una cinta
estrecha. Volante ancho, añadido sobre la falda, cuyo
volante se compone de una especie de entredós de .rttralt, adornado con tres grupos de p!ieguecitos separados por entredoses de encaje negro. Este entredós va
terminado en un volante alto de surok, en pliegues cosidos, separados por entredoses de encaje. Un volante
ancho de encaje de Chantilly termina este adorno.

de un lazo mariposa de terciopelo verde y un penacho
de plumas negras.
Tela necesarla: 5 metros de tafetán, 8 metros de lanilla, y un metro de muselina de seda.
Núm. 36. Vestido de visita.-Se hace este vestido de
faya camelia y terciopelo del mismo color. Fondo de
falda de tafetán, con falda figurada de fa ya, que se ve
sólo en la derecha. Vestido Princesa, de faya, terminado en rizado clticorta de fa ya, y recogido en la derecha sobre la cadera, de modo que deje ver por abajo la
falda figurada. El vestido se compone 'de espalda y lados de espalda, que dan el vuelo necesario para la falda, lados de falda ordinarios, añadidos en la cintura •
bajo unos delanteros de levita puntiaguda de terciopelo, cuyos delanteros se ajustan con pinzas y se abren
sobre otro delantero, cruzado de izquierda á derecha y
plegado en la cintura. El delantero derecho, que forma
fichú, se pierde bajo el delantero izquierdo. Manga de
faya, alta de hombros, con vuelo formando bullón en el
hombro. Rizado en el borde de las mangas y en el escote.-Sombrero redondo de paja negra lisa, guarnecido de un galón de oro, un lazo de terciopelo camelia
y unas plumas negras.
Tela necesaria para el vestido: 5 metros de tafetán¡
2 metros 75 centímetros de terciopelo, y 18 metros de
faya.
Núm. 37. Vestido de calle.-Es de lanilla color de fieltro, y va guarnecido de cintas de terciopelo color de
escarabajo. Fondo de falda de tafetán, ú otra seda ligera, y vestido de lanilla con delantero de falda plegado
en lo alto y terminado en ocho cintas de terciopelo. La
parte de detrás de la falda va formada por una espalda
Princesa con lado de espalda. Delantero de corpiño,
con pinzas y lados de delante, terminados en unas aldetas añadidas en la cintura y guarnecidas de dos cintas de terciopelo. Delanteros abiertos sobre un peto de
lana, añadido sobre el forro de los delanteros. Tres cintas de terciopelo forman tirantes á cada lado de la abertura. Cuello alto, guarnecido de cintas. Manga con puño
rodeado de lo mismo, y manga corta, terminada en dos
cintas de terciopelo.-Sombrero de encaje de paja negra, guarnecido de rosas y cintas verdes.
Tela necesaria: 8 metros de lanilla, de un metro 20
centímetros de ancho.
Núm. 38. Vestido de calle.-Este vestido es de lanilla
color Eiffel, y va guarnecido de un bordado de acero.
Fondo de falda de tafetán, y falda que termina en un bordado alto de acero. Corpiño terminado en un cinturón
puntiagudo, bordado y claveteado de acero. Delantero
de una sola pieza, formando una especie de canesú bordado, cuya parte inferior se pierde bajo otro delantero
de una sola pieza I plegado de derecha á izquierda. Estos delanteros se ponen sobre un forro ordinario, ce•
rrado en medio y ajust.1do con pinzas. Cuello alto bordado. Manga ancha, y alta de hombros por arriba y
ajustada por abajo¡ se la cierra con botones de acero.Sombrero de paja negra, guarnecido de cinta verde y
heliotropo.
Tela necesart'a: 7 metros 50 centímetros de lanilla.

Á MI MADRE,
POR CARMEN SILVA

(S.M. LA REINA DE RU'.\IANÍA).

Traje para niñas de 6 á 7 años.-Núm. 31.
Este traje es de cheviota blanca. Falda y corpiñoblusa adornados con galones bretones. Cinturón de los
mismos galones. Esclavina movible , con canesú recor•
tado en punta y bordado. Cuello arqueado, guarnecido
de una guirnalda bordada.-Sombrero de tul blanco
punto de espíritu, con un rizado en el borde. Lazo de
cinta color de rosa.

Traje para niños de 3 á 5 años.-Núm. 32.
Es de cachemir blanco. Falda fruncida, bordada de
trencilla azul. Blusa, sujeta en el borde inferior con un
elástico, y cuyos delanteros se abren sobre un chaleco
fruncido de surali blanco, abrochado bajo el delantero
izquierdo. Cuello marino, bordado como el delantero
de la blusa. Manga recta, terminada en un puñito.-Gorra de faya blanca, adornada con un lazo de cintas y
plumas blancas.

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Esclavinas semilargas.-Núms. 33 y 34.
Estos abrigos de entretiempo, que sólo difieren en los
adornos, como se ve por los dibujos 33 y 34, son de
faya gruesa negra, y van forrados de raso maravilloso
de color. Sus adornos consisten en bordados y galones
de azabache.

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, ...-,&lt;r

Ca!Y"'

Trajes de primavera y verano.-Núms. 35 á 38.
Núm. 35. Vestido de calle.-Se hace este vestido de
lana capuchina, y se le adorna con ccabochones&gt; de
azabache. Fondo de falda de tafetán y falda de lanilla,
con delantero dispuesto en forma de delantal, terminado en una lluvia de c.cabochones&gt; 1 dispuestos á manera
de cenefa. Los mismos adornos en el chaleco, en las
solapas y en el borde de las mangas. La parte de detrás
de-la falda es recta y sin adornos. Corpiño de aldetas
largas, recortadas por delante de manera que descubra
el chaleco, el cual se cierra en medio bajo una chorrera
larga de muselina de seda plegada, y se ajusta con pinzas, pegándose al corpiño en las costuras de debajo de
los brazos y de los hombros. El corpiño se compone de
espalda y lados de espalda con aldetas estilo de sastre,
lados de delante y delanteros con pinzas, y se abre
sobre un chaleco y va guarnecido de solapas. Cuello
.,, ,alto y plegado de muselina de seda. Manga alta de hombros.-1o¡rte de tul, con lentejuelas de oro, adornada

l.: ~

ADRE

mía, mi madrecita! He llorado tanto

~!~ ~ ~ ~ al leer tu carta, que mis ojos están enro'5~ 1 y~
jecidos aún; creo haber llorado toda la
,-,¡¡
noche. Me dices que no tengo confianza
__,.., en tí, qu:! no te cuento nada, ¡cuando
tengo tantos deseos de abrirte mi corazón! Que ya no soy la misma y que no sabes
quién retiene mi mano al escribirte. Nadie la
retiene, únicamente el temor de obrar mal al decirte alguna cosa que mi marido no deba leer, ó
que pareciese alguna queja contra él, pues sin tenerla, no estoy satisfecha, creyendo que no has de
comP.renderme al decirte las aprensiones que me molestan, que no comprendo yo misma.
Mi padre era un perfecto caballero, no tenía- defectos, y estabais siempre tan unidos y tan en armonía,
que no sé cómo las personas que se aman como vosotros os amabais 1 no sean dichosas. Nosotros, mimarido y yo, nos amamos mucho, sí, madre mía, mucho;
pero nuestro amor es diferente al vuestro; nuestro modo
de hablar y de pensar , enteramente distinto, pareciendo una cosa extraordinaria al uno cuando el otro lo encuentra muy natural.
Hago todo lo posible por adivinar en sus ojos lo que
siente ó lo que desea, y soy tan desgraciada que no
puedo conseguirlo. Yo leía en los tuyos y te comprendía, ¿cómo no leo en los suyos? Muchas veces leo en
ellos la contrariedad y el enojo, especialmente delante
de extraños, y después me reconviene, lo cual me entristece, pues tú sabes, madre mía, que no he podido
soportar nunca que me riñan, y tú has tenido mucha
paciencia conmigo, no así mi marido, que hace siempre
el elogio de la sumisión y la dulzura, encontrándome
sin d.uda susceptible y altanera.
.
.
Yo le miro sin decir palabra, y me pongo rnqu1eta y
tímida como si le tuviera miedo. ¿Puedes figurarte á
tu hija convertida en una mansa cordera? ¿Verdad que
es muy raro ?
Antes hablaba y reía, diciendo cuanto se me ocurría
con la mayor franqueza¡ las ~entes se reí~n co1:1 mis
chistes y me encontra'pan graciosa; ahora m á reir me
atrevo.
Kstoy siempre pen4iente de los ojos de 1:,eón, que
me intimidan , y cuandr me mira fijamente, pierdo todo

~

{

mi aplomo y sólo digo y hago necedades. Puedo asegurarte que jamás he sido tan simple.
Hace poco oí á dos señoras ancianas hablar de una
joven, quizá de mí, aunque no lo aseguro, y decían:
c. Suele suceder que las jóvenes cambian al ca,sarse I tornándose silenciosas y tristes las que antes han sido
alegres y bulliciosas.&gt;
He reflexionado mucho, sin poder olvidar estas palabras, recordando que había en la misma sala otras varias jóvenes y ninguna estaba silenciosa, reían á carcajadas, reuniendo en torno suyo á varios caballeros, con
los que bromeaban alegremente, chanceándose con sus
maridos, que encontraban la escena graciosísima.
León estaba con ellas y se reía mucho también; ¿ por
qué no se ríe así conmigo? Cuando quiero aventurar
alguna palabra, me hace callar exclamando con tono
desdeñoso: e.N o seas niña.&gt;
Y verdaderamente que aquellas señoras no decían
nada de particular ni de ingenioso¡ todo eran tonterías,
y no eran tampoco más bellas que yo, sólo que poseían
mejor el arte de componerse, el de manejar el abanico
y los ojos, que hacían girar en torno suyo con malicia y
gracia.
Estaban seguras del efecto que hacían¡ ¡si yo hubiera
tenido siquiera esta seguridad! Pero me encuentro siempre tímida, creyendo que fastidiaré con mi charla insustancial á los hombres y no les agradará oirme; sin embargo, tengo alguna instrucción, he viajado bastante y
podría sostener una conversación animada, pero no me
atrevo; ellos tienen en mucho sus opiniones; no quieren
escuchar las nuestras. Si se habla de libros, ellos los bao
leído todos y no les agrada que les hablen de esto; ¿es
necesario decir sólo tonterías para divertirlos?
Las señoras de edad que me ven triste y callada I se
permiten darme consejos sobre el matrimonio .....
Estas conversaciones hacen subir á mis mejillas el
rubor de la vergüenza, sin saber qué contestar ni qué
hacer, mirando en torno mío con embarazo. En vano
busco una señora que me sea bastante simpática para
confiarla mis penas y mis inquietudes, pidiéndola consejo. Algunas me preguntan si padezco de nostalgia, ese
recuerdo del país natal y de la familia que nos hace tan
desgraciados.
Yo, que me creo atacada de esa enfermedad, no lo
niego, y entonces me hablan de que también ellas la
han padecido en los primeros años de su matrimonio.
León me pregunta en seguida de qué hablamos, y le
contesto que me contaban la historia de su juventud¡
nunca me atrevo á decirle lo que sufro ni lo que siento. Mi marido, frunciendo el entrecejo, exclama: e ¡Mejor harían en callarse!&gt; Y ellas no me hab ía n dicho
nada inconveniente. Yo no conozco su historia. León
debe saber muchas cosas feas de algunas personas; así 1
habla con mucho desprecio de las gentes, y, sobre
todo, de las mujeres, lo que me causa pena; ¿por qué,
si no le agradan, busca su sociedad? Los hombres no
se parecen á nosotras¡ ¡hay tantas cosas que no comprenden en la mujer!.. ... Siempre se fijan en aquello que
nos hiere y nos molesta; creen en todo lo malo, y nuestras buenas cualidades las ponen en duda, llegando al
fin algunos de los más desconfiados á dar su corazón y
su mano á quien menos lo merece. Si encuentran una
mujer buena, la desdeñan, y cuando la ven cansada de
soportar su indiferenciatse enfadan: esto es lo que los
hombres no pueden sufrir, que les vuelvan desdén por
desdén¡ y si se ocultan los sufrimientos, se enfadan más
toda vía. El hombre es una especie de gran señor, un
tirano, á quien es preciso rendir culto á todas horas;
para ellos no son las cargas ni las dificultades del matrimonio, ni pierden su libertad, ni sus costumbres¡ nada
cambia en su vida, mientras que nosotras sufrimos una
transformación completa; somos de soltera á casada
una persona distinta.
¡Ah, madre mía! ¿por qué no hemos de estar siempre solteras? Ahora me río al oir hablará las gentes de
la luna de miel, viendo algunas jóvenes tan deseosas de
conocerla. Es en la casa paterna donde está la verdadera luna de miel, donde corren dulcemente los años y
los días, sin inquietudes y sin dolores. Después de casadas es cuando se empieza á sufrir todo género de penalidades.
Tú no puedes figurarte cuánto he envejecido en un
año¡ sí, es verdad, y me asombro de no tener ya arrugas y cabellos blancos: de tal modo me siento envejecer. Yo quisiera ser tan alegre como antes. ¿Te acuerdas, madre mía, cuando, loca de júbilo, saltaba por
encima d'e las mesas y los bancos corriendo en zancos?
¿ Querrás creer que me vienen las lágrimas á los ojos al
pensar en mis zancos? Eran mis mejores amigos, y no
me atrevo á contarle á León estas escenas. ¿Qué diría
de mí al saber que sé andar en zancos? Me desdeñaría todavía más. Ah-0ra, si permanezco silenciosa, se
aburre, bosteza y toma su periódico, mientras que yo
doy libre rienda á mi llanto y corro á esconderme, culpándome á mí misma, y no á él, porque no acierto á
complacerle, porque no me sé hacer amar.
Madre mía, ¿de qué debemos hablar á los hombres
para que estén contentos? Mi padre y tú hablabais siempre mucho, y no os aburríais, ni mi padre tomaba su
periódico para distraer el fastidio, mientras q ue León
vuelve á leer por la tarde el mismo que ha recorrido
por la mariana de la cruz á la fecha. Una vez, cuando
se marchó, busqué los párrafos que había leído tantaS
veces, y encontré que era un discurso muy fastidioso
sobre los derechos .de la Aduana; ¿ y esto le distraía
más que yo? ¡Ah, no sabes cuánto lloré, querida madre mía!
·
Esto le interesa, lo mismo que cuando otras mujeres
le hablan de ellas, y bosteza cuando yo le hablo de mí.
Quizá soy demasiado susceptible, ¿no es verdad? Pero
tú me has mimado tanto, madre mía ..... ¿No te ac;uerdas
cuando por las noches, cerca de la chimenea, me arra-

•
209

LA MODA ELEGA:-ITE, PERIÓDICO DE LAS FAl'v'JLIAS.

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1;

dillaba dela!lte de tí 1 y mientras tus finos dedos jugaban con mis cabellos me contabas y te contaba tantas cosas? ..... Siempre teníamos algo que decirnos, y
¡qué dichosas éramos! ¡qué pura expansión la de nuestr~s almas!... .. Cuando pienso en esto muchas noches,
mi almohada aparece mojada, empapada en mi llanto.
Sueño que te pido consejo en mi aflicción, y al irá responderme me despierto sin haber oído tu querida voz.
De día estoy casi siempre sola, lo que me entristece
más porque no estoy acostumbrada; al regreso de León
le . digo cuánto he deseado su vuelta y que he ido
vemte veces á la puerta á ver si sentía los pasos: esto
le alegra, naturalmente¡ pero no se enmienda, ni piensa
en lo largo que se me hace el tiempo en la soledad, y
se hace más largo aún cuando se reflexiona sobre las
tonterías que se han hecho, las faltas que se han cometido, reprendiéndose una á sí misma, sin encontrarse
culpable al fin de todo.
Esto me acontece con mucha frecuencia y no me
atrevo á decírselo, por que se reiría de mí, y encogiéndose de hombros diría con su desdén habitual: c.¡Bah,
las mujeres!. .... las mujeres!... .. &gt;, ó bien c¡los nervios!
¡los nervios!... .. &gt; y, lo que me irrita más que todo, c. ¡caprichos! ¡caprichos!&gt; Estas feas palabras yo no las he
oído nunca; dime, madre mía, ¿cuándo he tenido yo
nervios ni caprichos? ..... Tu alegre Suschen, siempre
tan contenta, con sus mejillas rojas como la amapola,
tendría caprichos! ..... Yo me examino seriamente y no
me los encuentro¡ sólo veo en mí una inquietud profunda que no puede expresarse con palabras; veo que mis
manos adelgazan y mi rostro palidece, lo que me asombra, creyéndome enferma, sin saber qué tengo. ¿ Estaré
tísica? ¿ tendré algún cáncer en el estómago, ó cualquier
otra enfermedad terrible que me lleve á la tumba? ¿llegaré yo á morir sin que León sepa cuánto le amo? Y sin
embargo, no puedo probarle mi amor, ni acierto á ha•
cerle dichoso: ¡qué desgraciada soy! Yo moriré, yno le
quedan hijos que le consuelen, y se verá otra vez solo,
¡ pobre León! ¡solo!. .... Se me oprime el corazón al pen •
sar en esto, y sobre todo, cuando advierto que hubiera
sido muy dichoso con otra mujer, pues en mí no halla
felicidad ninguna. Yo quisiera envolverle todo entero
con mi amor; mi corazón vuela hacia él, pero su frialdad
me hiela¡ él no quiere sin duda mis ternezas, yo retrocedo
y él también¡ nos quedamos los dos como buenos amigos
nada más, como dos compañeros que el uno está siempre en casa y el otro fuera, y que ninguno sabe ni lo
que piensa, ni lo que hace el otro, ni les importa.
Algunas veces pienso que seria mejor irritarme como
otras veces, contradecirle y armarle querellas para sacarle de su indiferencia, á ver si se enfada y cambia
un poco la decoración; pero tengo tal horror á las disensiones conyugales, que, por mi parte, he jurado no
turbar jamás con la más pequeña nube nuestro cielo,
si no dichoso, tranquilo por lo menos .. Algunos relámpagos en su pálido azul no le harían mal, pero ya es
tarde. No tengo fuerzas; si León me dice algo que me
incomoda, sonrío con aire amable y me callo, ensayando e.l modo de dominarme á mí misma, en cuyo arte
voy haciendo progresos.
A veces me figuro que le enoja mi calma, como si
quisiera verme enfadada, y no, no me enfadaré; le juré
en el altar ser obediente, y lo seré¡ yo no falto nunca á
mis juramentos: si me manda, obedezco al punto, á menos que no se me olvide, lo que suele suceder, y no sé
por qué desde hace algún tiempo todo se me olvida. Y
yo no tuve nunca esta cualidad, me parece¡ de tenerla,
¿cómo me hubieras tú soportado, madrecita? Cierto
que tú eras madre y no marido, y encontrarías muy natural un defecto que me aquejase desde la infancia¡
pero él, que apenas me conoce, que hace un año le
era completamente extraña y no sabía siquiera que yo
estuviese en el mundo ..... ¿Por qué ha pensado este hombre en amarme? Se ha engañado en esto como en todo
lo demás.
Cuando duerme, le contemplo durante largo rato,
pues entonces aq~ellos ojos que tanto me in~imida~ están cerrados, y digo para mt: e¡ Pobre mando! s1 pudiera desembarazarte de mí! ¡ si pudiera desaparecer
como un relámpago, para que fueses libre y feliz con
otra mujer!. .... &gt; ¡Ah, madre mía, no sabes ¡cuánto he
deseado morir! ..... ¡ Figúrate qué cambio! ¡la alegre Suschen llamando á la muerte .....! Es para morirse de .....
risa, ¿ no es verdad ?
Pero tú no te ríes; encuentras mi situación demasiado
seria madre querida. Ves que he sido una desilusión
para todo el mundo y para mí misma; tú me educaste
para ser una mujer distinguida, un modelo de esposas y
de madres, como tú lo eres, ¿y cómo no he acertado á
serlo? ¿ Por qué no me advertiste de esas dificultades
del matrimonio, que es preciso soportar? Yo qu1S1era,
madre mía poder esconder mi rostro en tu amante
se,¡,.o, tan ll~no de benevolencia para mí: ~n este est~d_o
la nostalgia me_ mata, yo no puedo v1v1r. ¿ Q~é dma
León si lo supiera? Pensará que no le amo¡ dtrá que
él es la causa de mi mal, si yo no puedo acostumbrarme
á vivir lejos de tí, Quiero aleja~ de mi cabeza.el fantasma abrumador, y no me es posible; la nostalgia se apodera con más fuerza de mi pobre corazón.
No puedo soportar ni mi bonita casa; cierro todas
las ventanas, porque me da horror la 1:1~, y echo hasta
las cortinas. León llega, y exclama con i.:hsgusto: •¡Qué
obscuridad! &gt; Abre de par en par, y entra la luz, triste
y sombría, de la calle, reflejándose en los .mismos objetos que me son. tan insoportables. Yo finJo que no me
apercibo, y le digo con dulzura:
-¿Has tenido mucho que hacer hoy?
A esta pregunta, natural y sencilla, me contesta con
mal humor:
-Nada que pueda interesarte.
Se vuelve á marchar, ó toma un libro; en este caso
me quedo á su lado mirándole, hasta que me dice:

-¿No tienes nada qué hacer?
Naturalmente, siempre tengo que hacer cuando estoy
sola¡ pero cuando él está en casa, no quisiera separarme de su lado, y mi mayor deseo sería agradarle. ¿Hago
mal en esto, madre mía? Enséñame lo que debo hacer.
¿Cómo complacerle?
F AUSTINA Sill DE l\fELGAR,
(Concluirá.)

EL ÚLTIMO CIGARRO.
~~ _•,., -@IENTRAS servían el café, dijo la señora de
J• Z \111m ~j la casa:

~ \

-Fumad si queréis, amigos míos, porque el humo del tabaco no me incomoda.
Y su esposo, abandonando la mesa du....,-a rante breves momentos, volvió con una
caja de grandes cigarros habanos, ceñidos de
sortijas encarnadas y amarillas.
La caja pasó de mano en mano, y cuando
estuvo á mi alcance, cogí un tabaco y se le ofrecí
á mi vecino de mesa.
-Gracias, caballero-me respondió aquél, rechazando el cigarro.-No fumo.
-¿Que no fuma usted?-dijo la señora de la casa.¿Cómo ha perdido esa costumbre? Porque antes fumaba
usted, Felipe.
-Es un castigo, señora.
-No comprendo .....
-¡Oh! No puede usted comprenderlo, sin que la refiera el pecado que motivó esa penitencia.
Y el caballero refirió la historieta que transcribo á
continuación.
J

•••

-Hace veinte años era yo un buen mozo, guapo, esbelto, elegante ..... ¡ así me lo decían mis amigos!.. ... y
tenía un soberbio bigote rubio, cuyas dos guías, levantadas hacia las mejillas, dábanme aspecto de caballero
de la corte de Felipe IV..... y mis amigos ..... ¡siempre
los amigos! pretendían que con aquellas retorcidas guías
aprisionaba los corazones de las damas .....
Fumaba yo mucho entonces, y cuando me veían por
la noche en el Casino, en el café, en los pasillos de los
teatros, siempre con el cigarro en la boca, murmuraban:
c. -¡Ahí está Felipe alumbrándose los bigotes!&gt;
Un día, mejor dicho, una noche me enamoré: fui al
baile de la Marquesa de X•••, y una adorable niña sorprendió mi corazón; pedí informes acerca de ella, y se
me contestó: c. Es hija de un banquero riquísimo y muy
honrado; tendrá un millón de dote; sus padres exigen
un yerno distinguido, inteligente y rico. ¡ Una perla!&gt;
¿Una perla? Yo era demasiado modesto para creer
que realizaba el ideal de aquellos padres exigentes ..... y
me retiré; pero cuando se ama como yo amaba, es difícil guardar secreto el amor, y el mío fué descubierto:
unos me compadecían, otros se burlaban de mi, y de
amigo en amigo, y de sala en sala, el cuento rodó hasta
llegará oídos de Antonia (así se llamaba mi adorada),
la cual supo entonces que había en Madrid un joven de
largos y puntiagudos bigotes rubios que languid~cía de
amor por ella .....
¿ Conmovióse Antonia al.escuchar aquel cuento, aumentado sin duda con las exageraciones del misterio y
de la chismografia? l Quizá se acordaba de mi? ¿Tal vez
me amaba también en secreto?
No lo sé¡ pero aconteció que, encontrándonos con
frecuencia en los salones, en el teatro, en los paseos,
antes de transcurrir dos meses éramos novios y nos
prometíamos eterno amor.
Un día en que el banquero indicó á su hija que se
ocupaba en buscarla un novio inteligente, distinguido y
rico (sPgún él quería que fuera su yerno), Antonia contestó á su padre que no se molestase en hacer tales pesquisas, porque ella ya le tenía, y sólo se casaría conmigo.
El banquero hizo una mueca de disgusto¡ pero la niña
insistió, lloró, suplicó ..... y triunfó.

•••
Éramos felices: todas las noches iba yo á casa de Antonia, y aunque el salón estuviera. lleno de gente, los
dos enamorados sabíamos retirarnos al ángulo más obscuro, lejos de miradas indiscretas, para hablar de nuestras esperanzas, de nuestros proyectos, de nuestro
porvenir; y nunca aparecía en aquellas reservadas conversaciones la menor sombra de un punto negro que
pudiera ser objeto de desavenencia entre los dos.
¿Cómo discutir? ¿No estaba yo dispuesto á hacer sacrificios de toda clase por agradar á mi adorada Antonia?
!/Juzgad por esto: una tarde, al ver que yo encendía un
rico veguero, me dijo que no fumase más, porque la
desagradaba el humo y el olor del tabaco; y yo, que era
un fumador sibarita, arrojé en el acto el aromático landres que acababa de encender, y prometíla no volver á
fumar.
-¡Si supieses-me dijo en recompensa-cuánto te
amo!
-¡ Soy tan feliz en obedecer tus menores caprichos !-la contesté.
Y creed, señores, que yo era sincero al responderla
así, porque necesitaba poseer mucho deseo de agradarla para consentir en separarme para siempre de mis
queridos cigarros habanos.
Había una caja de ellos encima de mi mesa, y cuando
volví á mi casa la miré con desconsuelo antes de acostarme ..... Alargué IJ. mano para coger uno, y ¡palabra de
honor! hice un esfuerzo supremo á fin de no caer en la
tentación.
De intento la dejé abierta, } mis fieles servidores, el

ayuda de cámara, el criado y el cocinero, como si hubiesen adivinado la situación de mi ánimo, hicieron todo
lo posible para alejar las probabilidades de que yo sucumbiese á la tentación, robándome casi todos los
tabacos.

•••

Al fin llegó el día de tomarnos los dichos, y se convino en celebrar la ceremonia en la Vicaría, porque el
Sr. Vicario de la diócesis, grande amigo del padre de
Antonia, deseaba presidirla; me levanté muy temprano,
me acicalé como para boda, me vestí con exquisita corrección, almorcé opíparamente, y esperé .....
Eran las doce, y la ceremonia no se verificaría hasta
las dos. ¿Qué hacer mientras tanto? Iba y venía por mi
cuarto, me sentaba y me levantaba cien veces¡ buscaba
algo que me ayudase á pasar distraído las dos mortales
horas que faltaban ..... y mi indiscreta mirada se posó en
la caja de los tabacos ..... Uno había en ella, uno solo,"
porque mis buenos servidores no dejaron más, y era
largo, casi cilíndrico, obscuro, ensortijado con rojo y
amarillento anillo; le miré, y en seguida cerré los ojos
para librarme de la tentación; el reloj dió la una, como
si algún genio maléfico quisiera anunciarme que faltaba
todavía una hora; le cogí, le corté la punta con los
dientes, me sedujo el aroma, y sentándome en una butaca, le encendí y aspiré el humo con delicia inefable .
¿Quizá por haber perdido la costumbre me embriagué
con aquel último cigarro? El hecho es que le dejé encendido en mis labios, que cerré los ojos, que se apoderó de mi la sensación indefinible predecesora del
sueño¡ y cuando me desperté, media hora más tarde,
sentí fuerte olor á chamuscado .....
Me levanté y miré la alfombra, las cortinas, las colgaduras, las ropas de la cama, y no pude encontrar rastro
del objeto quemado.
-¡Bah!-exclamé-sin duda es una ilusión que tiene
su origen en el humo de mi último cigarro.
Y como ya el reloj señalaba las dos menos cuarto, me
puse el frac, el sombrero y los guantes, bajé la escalera
saltando, y subí al carruaje que me esperaba á la puerta
de la casa.
Observé que la portera, al verme pasar, sonrió con
cierto misterio, y que el cochero la imitó cuando le dije:
c¡A escape! ¡A la Vicaría!.,
-¿Si se burlarán de mí-pensé-porque me he retrasado algo?
No tenía tiempo ni humor de pensar en lo que significaban aquellas sonrisas, y encogiéndome de hombros,
me dejé conducir á la calle de la Pasa.
En el ancho portal de la Vicaría vi algunas pérsonas
que intentaban reprimir la risa después de mirarme.
-¡Vive Dio~!-murmuré con enojo.-¡Pues parece
que nunca han visto un novio!
Subí al piso principal, y pregunté, sombrero en mano,
al conserje:
-¿Tiene usted la bondad de indicarme el camino
para irá la s:.ila de casamientos?
-¿La sala de casamientos?-repitió el conserje.-Me
figuro que usted no será el novio retrasado á quien espera el Sr. Vicario.
-¡Sí, señor, que lo soy!
-¿Usted? ¡Vaya un lance chistoso!
Y el hombre, después de mirarme con burla, se dejó
caer en su sillón, riéndose á carcajadas.
¡ Dios me perdone! Tuve intenciones de arrancar las
orejas al grosero conserje, y sólo me contuvo la idea de
no promover un escándalo en aquel!a casa.
Y con tono que no admitía réplica, le dije:
-Pregunto á usted otra vez que por dónde se va á
la sala de los casamientos.
-Por la derecha, caballero-me respondió con tono
enfático-por la derecha, segunda puerta de la antecámara.
Y volvió á reirse á carcajadas.
Corrí hacia la puerta indicada, la empujé, y halléme
en el salón.
-¡Por fin!-exclamó mi futuro suegro al verme, sacando del bolsillo un magnífico relo~.-¡Las dos y trece!
¡ trece minutos de retraso!
Y añadió en voz baja, pero bien marcada:
-¡No me agrada este augurio!
¿Qué le había de agradar semejante augurio? Ni á él,
ni á mi novia, ni al Vicario, ni á los padrinos, ni il nadie ..... Como que todos los concurrentes, sin excepción,
sacaron el pañuelo y se le llevaron á los labios para reprimir la risa que en ellos retozaba.
Unos decían: c.¡Ah!&gt;, otros: •¡Oh!&gt;, algunos: c¡Uf!.,,
y sólo mi novia Antonia dijo en alta voz:
-¡Dios mío! ¡qué hombre tan ridículo!
Quedéme parado en medio de la sala, sin saber cuál
resolución debía temar.
-¿ Pero qué acontece, señores-dije de mal humorpara que todo el mundo se ría al presentarme yo?
Antonia se tapaba la cara con ambas manos; su mamá
se ahogaba, y hacía grotescos gestos de indignación;
mi futuro suegro se acercó á mí, y dándome un golpecito en el hombro derecho, me dijo con seriedad:
-Caballero, ¡ todo ha concluido entre nosotros!... ..
-Pero ¿qué es esto, Dios mío! ¡ Explíquese usted!
Lo pido, lo deseo, lo exijo .....
-Me explicaré, caballero: el matrimonio es una cosa
muy santa y grave ..... y no estamos en Carnaval... ..
-¡No comprendo!
-¿Todavía no? ¡Mírese usted al espejo!
Me mire al espejo, y lancé un grito de sorpresa y horror: ¡ mi bigote del lado derecho había desaparecido!
¿Cómo? Abrasándose en mi último cigarro, cuando me
dormí en la butaca. ¡ Tal era la causa del olor á chamusquina!
No quise más explicaciones, y huí.
¿Comprendéis ahora, señores, por qué no fuw -

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LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

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27 1.-Vestitdo d_e fular.
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10 y 11.- Trajes de paseo.
28.- Cuerpo del vestido de fular.
Véase el dibujo 27

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Abrigo de entretiempo para niños,
elantero y espalda.

16.-Traje de recibir,

25 y 26.-Trajes de paseo.

29 y 30.~-Grupo de lencerí&amp;.

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212

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDI,CO DE LAS FAMIL1AS.

-¿Y no hay más, Felipe?-preguntó al narrador la
señora de la casa.-¿No tiene esa historia otro desenlace más feliz?
-Sí, señora: seis meses después encontré á Antonia
en otro baile de la misma Marquesa de X*º, y ..... mi
bigote había crecido ya; me disculpé, fuí elocuente, la
recordé nuestro antiguo y jamás apagado amor .....
-¿Y perdonó?
-Perdonó, caballeros-dijo una elegante señora, joven todavía, que estaba sentada á la derecha del dueño
de la casa.
Aquella señora era Antonia, la esposa de Felipe.
EDUARDO ÜRTlZ DE CASIELLES.

LIBRO DE MEMORIAS.

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(Con tin uaci6n.)

un escalofrío en todo mi cuerpo, y sú•
bitamente, sin transición alguna, le pregunté con cierta dureza:
. -¿Conoce usted á la señorita Ciernen-

ENTÍ

•~ • ~ trna?
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Sorprendióse mucho con mi pregunta.
-Sí-dijo-la conocí en Biarritz el verano pasado.
Luego es verdad que allí la había conocido!
~"-•. ¿Y si fuese verdad también lo que habían contado
CJ · al Barón de Huete?
-La trataba usted mucho, ¿no es cierto ?-continué
con osadía, aunque mi voz temblaba.-¿Es linda?
-Me parece que es muy linda-respondió sin inmutarse, tart sencillamente como si hablara de una hermana suya.-Pero yo la he tratado poco.
-¿Poco?
-¡Oh, sí! Mi hermano podría dar á usted más extensas noticias de esa señorita, porque le había entusiasmado .... .
-¡Ah!-exclamé, lanzando un suspiro de alivio.
Porque ¿hay cosa más deliciosa que no tener ya aquella cruel sospecha?
Mis ojos debían de estar resplandecientes de alegría,
porque D. Ricardo me preguntó:
- ¿ Extraña usted el entusiasmo de mi hermano·?
¿ Quizá se dirigía él á una supuesta Clementina?
-¡No, no! ¡De ningún modo! Aquella Clementina
será, no lo dudo, la verdadera, la linda Clementina;
pero ..... me río ..... ¡ porque estoy tan contenta de esta
deliciosa tarde!
Habíamos llegado á la puerta de salida del palacio de
Bellas Artes, y entonces, sólo entonces me hice cargo
del hermosísimo sol de primavera que llenaba de luz el
ambiente, del viento suave y perfumado que mecía las
florecillas blancas de las acacias, del gorj~o argentino
de los pájaros que revoloteaban en el ancho espacio.
¡Oh, Dios mío! ¡Qué bello es vivir, y ser joven, para
tener esperanzas de ventura!
Entonces salían también el Barón de Huete y Jorge,
el hermano de Juana, seguidos del ofici¡iluco de la guarnición de Cuenca, y tan grande era mi dicha, tan grande
la alegría de mi corazón, que al responder al saludo de
aquéllos, envié al Barón de Huete una sonrisa como
nunca la había recibido de mí.
Paráronsé algunos instantes, mirando cómo nuestro
carruaje entraba en la fila y bajaba por la rampa de la
derecha, hacia el Hipódromo.
¡ Qué insensata soy! Por un momento me ha asalta-do
la locura de tirar al suelo mi sombrilla, mis guantes, mi
pañuelo, ¿qué sé yo? para que él lo recogiera y se acercara otra vez á nuestro coche ..... Papá me habría dicho:
«¡Eres muy torpe, niña!&gt;¡ pero yo le hubiera visto y
hablado otra vez.
¡Conque no la ama él, sino su hermano!
¡Qué dicha, qué dicha, qué dicha!

•••

J
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1

LA MOD

S de Mayo.

Pero¿ habrá mujer más desgraciada que yo? ¿ cómo
acabará todo esto?
Hoy, al regresar de misa de dos con mi hermanita,
acompañada de miss Lucy, encontré á mamá en su gabinete, y muy contenta: cosa rara en verdad, porque
después de almorzar no perdona la siesta, para que la
jaqueca no la incomode por la noche.
Sorprendí me de verla, y sin duda por observar mi
sorpresa, dijo sonriendo:
-He tenido visitas, Julieta .....
Interrumpióse, y mirándome con intención que yo no
comprendía, añadió:
-Parece que mi Julieta ha tenido tan grande succis
en el palacio de Bellas Artes, el día del vernissage,
que ..... me la quieren quitar de mi lado.
Miré á mamá con asombro.
-¡Mamá, mamá!-exclamé.-¿Qué quieres decir?
-Pues
quiero decir ..... que yo esperaba tenerte á mi
r
lado todavía largo tiempo, y que me voy á ver precisada á darte ..... á tu marido.
¡El verni.rsage! ¡Un marido! ¡Dios mío! ¿Si será don
Ricardo?
Todas estas ideas pasaron por mi imaginación tan
rápidas como instantáneos relámpagos.
Lancé un grito, y me levanté loca de alegría, sintiendo que mi corazón estallaba dentro del pecho.
-¡ On mamá!-exclamé-¿quieres decir que e'l ha
pedido mi mano?
-¿ Luego serías feliz con él?-me dijo mamá, son, &gt;ndo y acariciándome.
•
~,,,-- L ¡ Que si sería feliz con él! ¡ Oh mamá!
cabe"

La emoción me cortaba la voz I y mamá estaba asomtravieso hermano Eduardito que corría por el jardín
brada.
cantando con el aire del Mambrú : &lt;Mamá y Julieta
- ¡ Qué entusiasmo, querida Julieta ! ¡ Si apenas hace
lloran ..... &gt;
seis semanas que lo conoces!
Levantóse mamá, y me dijo con grave acento:
-¿Seis semanas? ¡Si le conozco desde la entrada del
-Sólo deseamos para ti, Julieta, la mayor ventura .... .
invierno!
Tranquilízate; pero no olvides que en este mundo es.
-¿Qué dices?-preguntó mamá, no comprendién- preciso mirar los sucesos, no solamente con los ojos de
dome .
la imaginación, sino con los de la razón.
Asaltóme una zozobra terrible: habría debido callar¡Ah! Mi buena mamá decía estas frases desde lo altome, sin insistir, pero no pude.
de su prudencia de madre¡ pero yo ..... ¡ yo no podía si-Pero dí, mamá: ¿no te refieres á D. Ricardo?
quiera pensar en ellas!
Miróme estupefacta.
Parecióme que no se marchó del gabinete muy dis-¿Don Ricardo? ¡Ah, no! Me refiero al Barón
gustada, aunque en su interior deplorase haberme lle¿qué digo Barón? ..... al futuro Marqués de Huete. ¡ Don vado al curso de literatura francesa.
Ricardo! De modo que tú quieres casarte con D. Ri¡Yo no tenía la culpa! ;Yo no la pedí que me llevaser
cardo .....
Y esta perspectiva le pareció tan monstruosa como si
yo quisiera casarme con el Emperador de China.
II de Mayo.
; Y mis ojos no tenían una lágrima!
¡Ah! ¡Qué semana! Papá, muy grave; mamá, nervioPero me dolía toda el alma, y quedéme inmóvil, si- sa; Luisita, siempre razonable i Eduardito, sufriendo la
lenciosa, trémula, mirando las flores de la a lfombra
influencia general, casi tranquilo .....
como si en ellas quisiera encontrar los restos fríos de
¡Yo sola desgraciada! ¡Pobre de mí, que deploro
mis pobres esperanzas.
amargamente la indecisión!
Mamá repitió:
Todo se lo he contado á mis íntimas amigas Juana y
-¿Don Ricardo? ¡Eso es ridículo, Julieta mía! ¿ De
Susana, añadiendo que aun después de la explicación
dónde has tenido una idea tan ridícula? ~No comprenque tuve con mamá yo misma ignoraba si él... .. pensaba
des que eres una niña comparada con él?
en mí.
¡Ay! ¡ Mamá tenía razón! ¡ Yo era una niña al lado de
Juana me contestó con entera confianza:
un hombre como D. Ricardo!
-Pues no te atormente ese cuidado, Julieta: él te
Entonces las lágrimas empezaron á caer por mis páama, ¿eritiendes? te ama; pero no se atreve á decirlo'"
lidas mejillas, lágrimas que llegaban en mi auxilio, porporque es demasiado discreto..... Como todos los días.
que hacían mucho bien á mis nervios y porque eran el
se habla de tu próxima_boda con tal 6 cual personaje,
único medio de enternecer á mamá, que continuaba ¿ quieres que D. Ricardo se aventure á recibir unas.
repitiendo:
enormes calabazas? ..... Mi hermano Jorge me ha con- ¡ Eso es ridículo! ¡ Eso es absurdo!
tado que anteanoche, en el baile de la Duquesa, una
¡ Yo no veía, sin embargo, el lado absurdo de mis
señora que tú conoces decía casi en alta voz que estadeseos! ¿Por qué eran absurdos, Dios mío!
bas prometida al Conde de ..... de no sé qué título .....
Pasados algunos momentos, mamá dijo con no poca Pues bien: D. Ricardo hablaba en aquel momento con
seriedad:
un ilustre hombre político I y apenas oyó pronunciar tu
·- J ulieta, no es posible que ames á D. Ricardo.
nombre, calló súbitamente, y miró con tal fiereza á la
Me sequé los ojos con el pañuelo, y contesté:
dama casamentera, que parecía querer pulverizarla .....
-No sé, madre mía, si le amo ..... y no lo sé, porque
¡Querida Juana! ¿Si tendrá razón eSta vez?
no entiendo esas cosas ..... Pero ten por cierto que si yo
Porque no puedo acostumbrarme á la idea de verme
supiese ahora que él se casaba con otra mujer, todo obligada á olvidarle; á él, Dios mío, á él... .. Y es claro:
me sería indiferente, mamá, todo, aun mi casamiento
si él no piensa en mí, tendré que hacer lp posible por
con el Barón de Huete.
no pensar yo en él, por olvidarle ..... pues no hay ente
Mamá tenía el semblante demudado.
más ridículo que una mujer enamorada de un hombr~
Me llevó hacia sus brazos, sentóme en sus rodillas y
que no se acuerda de ella para nada.
me dijo con voz afectuosa:
Y entonces me casaré con el Barón de Huete .....
-Escucha, hija mía: ni tu padre ni yo deseábamos
¡Y será cosa digna de verse nuestra vida de casadosr
que te casases tan joven i pero la solicitud del Barón de
Seremos extremadamente ricos¡ el Barón se entusiasHuete nos honra en tan alto grado, que he creído oporma con las corridas de toros y las carreras de caballos'"
tuno revelártela ..... Tu matrimonio con ese joven paréy no faltará á ninguna; su Casino y su Veloz-Club le rocenos, tanto á tu papá como á mí, que ofrece garantías barán las tardes, y también las noches; yo le incitaré á
de dicha para tí... .. porque el Barón es un joven perque concurra á muchas cacerías, á que vaya á París y
fecto, lleno de .....
Londres, á que esté largos meses fuera de Madrid .....
-¡Lleno de sí mismo!-interrumpí bruscamente, no
Y yo, que no habré de acompañarle nunca, seré la
teniendo paciencia para escuchar más.-;Sí, mamá!
señora Baronesa en toda la extensión de la palabra:
¡Lleno de sí mismo! Y tan fastidioso que no es posible
daré banquetes y bailes; tendré la mejor modista; haré
hablar con é l cinco minutos sin que saque á relucir sus
diariamente una docena de visitas después de rezar
éxitos de caza ..... ó su amistad íntima con el príncisiete minutos en las Cuarenta Horas; asistiré á los teape H ..... , ó con la princesa Z .....
-¿Y eso qué importa, Julieta mía? Tú sabrás edu- tros, á las exposiciones, á los paseos; iré muchos días á
tiendas ..... porque esto es muy distraído .....
carle á tu gusto .....
¿ Y A_ué? Seré frívola, coqueta, casquivana, inútil para
-De manera, mamá, que me impones el cargo de
todo
lo bueno ..... ¡Una mujer á la moda, ya que no poinstitutriz del Barón de Huete :• si no sabe bailar, que yo
dré ser una mujer dichosa!
.
le enseñe; si no sabe hablar, que yo le enseñe¡ si no
Y sin embargo, como estaré casada, ¿quién ha de imsabe ..... ¡Vamos! No queréis darme un esposo, sino un
pedirme leer las obras de él, esos libros que escribe y
discípulo .....
que, según dicen algunas gentes, no deben leer las muY me incliné suplicante hacia mamá, diciéndola con
chachas?
voz cariñosa:
¡ Esto, esto será mi dulce compensación!
-¿No me decíais antes, papá y tú, que yo necesitaba
un marido inteligente y bueno? ¡Pues os ruego, por
FLAVIO.
(.Continuará.)
Dios, que no penséis en ~l Barón de Huete, sino en don
Ricardo! Oye, mamá: tengo tal confianza en mi sabio
profesor, que estoy segura de que él, sólo él, podrá
conseguir que yo sea una mujer razonable .....
ANTAGONISMO.
El llanto me impedía proseguir, y mamá estaba perpleja, sin acertará contestarme.
-¡No comprendo nada de esto!-dijo.-Acaba de
LA MATERIA.
salir de aquí la madre del Barón, la Marquesa de Huete,
y no solamente me ha dicho que su hijo está enamoraYo soy la vida mortal,
do de tí, sino que tú, el día del barnizaje, le habías disLa carne pecaminosa;
tinguido con especial amabilidad .....
Y o soy la sangre venosa
-¿Eso ha dicho, mamá? Pues no es verdad: le saluY soy la sangre arterial.
dé sencillamente con una sonrisa ..... ¿ Y sabes por qué?
Circulación peregrina
Porque estaba muy contenta de haber sabido en aquel
Que corriendo con exceso,
día, precisamente en el mismo palacio de Bellas Artes,
Le lleva fosfato al hueso,
que D. Ricardo no era el prometido de la hermosa an•
Y á los músculosfibrina.
daluza .....
De la salud y el deber
Soy constante sacrificio:
Y no dije más, temiendo que mamá me preguntase
Soy el deseo del vicio
cómo lo había sabido; pero ella estaba tan preocupada,
Y la ambición del placer.
que sólo repitió, cual si hablase consigo:
Dueña del mundo me miro,
-¡D. Ricardo! ¡siempre D. Ricardo! Cierto que hay
Que reina me ha proclamado.
pocos hombres tan dignos de estimación .....
¡ Soy el barro reanimado
Y calló.
Que al barro tan sólo aspiro!
Yo la escuchaba con ansiedad, y añadió entonces:
-Pero, hija mía, D. Ricardo tal vez no pensará en
tí... .. y comprende que no hemos de irá. decirle que se
EL ESPÍRITU.
case contigo; ¿no es verdad, Julieta?
-¡Oh! ¡ sí que es verdad !-respondí.-¿Pero por qué
Soy el amor y la fe
no indagarlo hábilmente por medio de una sincera
Y la caridad ferviente¡
amiga ..... por ejemplo, de la señora de Peredas?
Soy vida que no se siente
¡Ah! Desde que mamá empezó á ablandarse con mis
Y llama que no se ve.
ruegos y lágrimas, un tropel de ideas salvadoras asaltaba
Del cielo soy mensajero
mi enardecida mente.
Que á la tierra descendió:
-¡Yo te lo suplico, mamá!-continué, abrazándola
¡ Soy el soplo que animó
y besándola. -Habla con la señora de Peredas ..... y ten
Al barro perecedero!
por cierto que hasta no saber exacta!Ilente que él no
Soy la esencia misteriosa
piensa en mí, es imposible que yo piense en aceptar
Que en la negra sepultura
otro casamiento.
Ha de volar á la altura
Mamá no me responcÍió: las dos habíamos oído á mi
Como blanca mariposa.

•••

De una humanidad tan ciega
No hay desprecio que me asombre.
¡ Yo soy la vida del hombre,
Y el hombre es el que me niega!
Pero mi oculta corriente,
Ante la cruz más sencilla
Le hace doblar la rodilla
Y le hace bajar la frente;
Que aunque de la duda en pos
Muestra desdén infecundo,
Se estremece el polvo inmundo
Al solo nombre de Dios.
¡Vivo entre la humana escoria,
Y cuando á otra vida aspiro
Me recojo en un suspiro
Que lleva un alma á la gloria!

•

JosÉ JACKSON VEYAN.

MADRE DEL CONSUELO.
(SONETO.)
Subió las gradas lenta y vacilante,
A los pies d'el altar cayó de hinojos,
Y, arrasados en lágrimas, sus ojos
Los elevó á la Virgen, suplicante;
Como un rumor de música distante
Se movieron sus labios, antes rojos,
Un rayo de alegría los enojos
Disipó de su cándido semblante .....
Y entre la luz serena que bajaba
Y el coro resonante que subía
Entonando su cántico sonoro,
La madre al hijo de su amor veía
•
Que, desde el trono del Señor, volaba,
l!:n su frente á batir sus alas de oro!
ANGEL COROJO VALVIDARES.

UN DELIRIO.
&lt;:\'~~
~--,'
~,1.::.,ov á

contaros una historia, un verdadero
suce~ido, ~orno aho.ra se dice, cuyo protagomsta vive, trabaJa y prospera en un establecimiento industrial de esta corte.
'j·() .~"~1 En los dias actuales, cuando tanto se
'-' h~bla de_ manifestaciones y huelgas, de
.J.
meehngs y ~iscursos más ó menos violentos,
'-'f¿
es necesano presentar ejemplos de lleclios
'!~. _ nales que puedan servir de provechosa ensenanza.
Escuchadme, amables lectoras.

f"--~\§~.
;'
. .· ~
,, ( ~ r3Jr

.

••

•

Cuando Ernesto volvió á su pobre domicilio después
de cansadas idas y venidas por calles y plazas de Madrid para encontrar ocupación y amparo con el favor
de an~iguos amigos y conocidos de su familia, no tuvo
necesidad de hacerle muchas preguntas su desconsolada esposa Mauricia.
Solamente le dijo:
-¿Nada?
Y la mirada de sus tristes ojos se dirigió hacia dos
hermosos niños de pocos años, que dormían con dulce
sosiego en una camita de madera.
-¡Nada! - re pitio él como un eco, dejándose caer
en una silla y oprimiéndose la cabeza con ambas manos.
Reinó en la estancia profundo silencio, hasta que Ernesto se levantó y dijo á su esposa:
-¡Tengo hambre!
Mauricia le miró con desolación, y abrazándole amorosamente contestó:
-¡Pobre Ernesto mío! ¡ qué desgraciados somos!
Mira: en esa alacena guardo la comida de nuestros hijitos, que duermen tranquilamente. ¿ Quieres comer la
mitad?
-¿Y tú?
- Yo ..... ¡Dios me ampare!.. ... no tengo ganas ahora .....
-¡No quiero, no!-respondió Ernesto, adivinando
el sacrificio que hacía su esposa por amor á sus hijos.Voy á acostarme, porque el que duerme descansa.
-¡Oh! ¡carecer nosotros de lo más necesario para la
vida, mientras otros más felices amontonan el dinero á
manos llenas!
-¿Por quién dices eso, Mauricia?
-Pc;:,r nuestra vecina ..... Hoy ha ido á cobrar la renta
del trimestre último ..... 2.500 pesetas ..... ¡Jesús! ¡cuándo
tendremos siquiera la cuarta parte de una suma como
esa!
Y la pobre mujer empezó á llorar cerca de la camita
de sus hijos, mientras Ernesto se acostaba en una alcoba inmediata.

•••
¿Cuánto tiempo durmió aquel esposo y padre desgraciado? No.J rnbiera podido decirlo: despertóse con mortales escalofríos, y vió á su mujer sentada á la cabecera
de la cama de los niños, y sollozando.
- ¡ Llora! -murmuró.-¡ Piensa en nuestros hijos!
Dirigióse hacia la ventana, y á la triste claridad de
una mañana de invierno vió los tejados cubiertos •de
nieve.
-¡Qué frío!-continuó murmurando.~¡ Qué frío, y
cuánta desdicha en esta casa!
Tomó su raída capa, y la extendió sobre su mujer
cubriéndola con inmensa piedad.
'
Miró enseguida á los niños, y quitándose la americana

ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.
que tenía puesta, la puso á los pies de los pequeñuelos
para protegerlos contra la atmósfera glacial de la es
tanda.
_y él, á pesar del intenso frío, permaneció rígido, inmóvil, en honda meditación, en torpe sueño .....
-No quiero una fortuna, no; sólo quiero trabajo para
ganar el pan de mi mujer y mis hijos ..... Y sin embargo,
¡ cuántos que no trabajan tienen riquezas, atesoran el
dinero!
Pensó en su rica vecina, y murmuraba:
-Es ella sola, una solterona, y tiene una renta anual
de diez mil pesetas ..... ¡ Si yo tuviese tanto dinero como
esa vieja! ¿Robando? No por mí, sino por mis hijos que
no tienen que comer.....
Y después de largo silencio, balbuceaba:
-Gritaría, pediría socorro ..... ¡Oh! ¡no! ¡jamás!
Y se estremeció sobre el lecho, lleno de horror, y
creía que la blanca nieve de los tejados estaba salpicada
de siniestras manchas rojas.
A tientas encontró en la mesa un cuchillo de cocina,
que había dejado allí por olvido su mujer Mauricia.
Vaciló un instante, y )uego le cogió, y le escondió
entre la manga de la camisa, en el brazo derecho.
-Si grita, que grite ..... ¡ Peor para ella!

•••

La vieja señora dormía tranquilamente, con el rostro
iluminado por la trémula luz de una lamparilla que estaba pendiente del techo del gabinete.
De pronto saltó la cerradura de una cómoda, oyóse
el rechinamiento de un cajón que se abría, sintióse caer
un cartucho de monedas que rodaron por el pavimento
con metálico sonido .....
Y cuando una exclamación de alegría y al punto un
ronco grito de coraje turbaron el silencio del aposento,
la anciana, con el rostro contraído por el terror, incorporóse en el lecho I y gritó, gritó con recia voz de
espanto:
- j Ladrones! ¡Asesinos! ¡Socorro!... ..
La desgraciada no pudo gritar más: el ladrón el asesino había saltado sobre ella, puñal en mano ..... '
Y luego recogía las monedas, los billetes de Banco
las joyas, y se lanzaba fuera de la cámara.....
'
¡En vano! Los gritos de la víctima habían sido escuchados, subieron al cuarto los agentes de policía, encontraron al ladrón y asesino que forcejeaba por huir,
le maniataron, le empujaron hacia un rincón hasta que
llegara el juez de guardia .....
Y en aquel instante un grito espantoso, terrible, salió
de la garganta de Ernesto, quien cayó sin sentido al
suelo.
'
'
Cuando volvió á abrir los ojos, Mauricia estaba arrodillada á la cabecera de la cama donde yacía el pobre
cesante, y le enjugaba el sudor de la frente con un pañuelo tibio y sahumado de aromático espliego.
Era ya mediodía, y un rayo de pálido sol de invierno, rasgando las opacas nubes, entraba por las ventanas de la humilde estancia.
Ernesto se incorporó en el lecho, y con espantados
ojos miró á su mujer, á sus hijos, á las ventanas, á las
paredes, á todas partes donde alcanzaba su vista.
-¡ Pobre Ernesto mío!-le dijo su mujer con voz ca~
riñosa.-Ya no tienes delirio, ya estás mejor, ¿no es
v~rdad? l\Iira, mira: hay buen fuego en el hogar, y comida abundante para todos.
-¿Fuego? ¿hogar? (comida?- repetía Ernesto balbuciente.
- Sí, sí... .. Y además, ¿sabes? desde mañana tendrás
trabajo.
-¿Trabajo? ¡Dios mío! ¿qué es esto?
:-Pues nada más sencillo: nuestra rica vecina, ¡santa
sen ora! se ha compadecido de nosotros, de tu situación
aflictiva, y además de proporcionarte ocupación honrosa en tu mismo oficio, me ha regalado un billete de
diez duros para que atienda á nuestras necesidades más
u~gentes y al cuidado de tu quebrantada salud. Mira,
mira, ¿ves?
Y Mauricia, que había cambiado el billete para los
gastos más precisos, enseñó á su marido un puñado de
duros.
¡ Cuántos pensamientos asaltaron en tropel la mente
del pobre Ernesto!
-;Qué terrible pesadilla!-murmuraba.-¡Qué horrendo delirio! ¿ Luego es verdad que no he robado?
¿Luego es verdad que no tengo las manos teñidas de
sangre?
Y cuando la caritativa vecina pidió permiso, horas
después, para hacer una visita al enfermo, éste se
arrojó de la cama, vistióse precipitadamente, salió al
encuentro de aquélla, y arrodillándose á sus plantas, y
~strechando con sus callosas manos la mano fina y de•
hcada de la señora, exclamó con acento de gratitud
sublime:
-¡Oh, señora! No puede usted comprender cuán inmensa es mi alegria en este instante, al verla en mi
humilde choza siendo el amparo de mis amados hijos.
¡ Bendito sea Dios, que da resignación á los pobres y
caridad á los ricos!

................. ..... ......... ..... ...... ....

CONDESA

DE

... .

CAMPOBLANCO.

CORRESPONDENCIA PARTICULAR.
Exclusivamente serán contestadas en este sitio las
consultas que, sobre asuntos propios de las secciones
del periódico, se sirvan dirigirnos las Señoras Suscritoras á las ediciones de lujo, demostrando esta circunstancia con el envío de una faja del mismo periódico, ó
por cualquiera otro medio.

213

Las consultas que se nos dirijan en carta anónima, 6
que vengan firmadas por personas que no demuestren
debidamente ser suscritoras, no serán contestadas.

Á DOS HERMANAs.-Sí, puede aprovechar para manteleta el raso que me envía, porque es un género bueno.
Me gustaría para su confección el modelo ( que tiene
patrones ) 17 de nuestro número del 6 de Abril último,
y la puede adornar, como indica el grabado, con encaje
y pasamanería de azabache.
El traje encarnado debe combinarlo con tela encar nada y de lu!1ares negros. En cuanto á los dos modelos,
tendrá efectivamente que esperar, pues como hace tan
poco tiempo que usted está suscrita, no hay ninguno á
propósito que tenga patrones.
Que esa señorita pruebe lavándose con agua tibia de
salvado ( moyuelo), y probablemente le desaparecerán
las manchitas rojas.
Á UNA MoRE~A.-Supongo que la ceremonia á que se
refiere será un casamiento, y puesto que es en la misma casa, basta con que en el momento de la ceremonia
se ponga un velo de encaje.
Las plumas en la cabeza se llevan para soirée , comidas de gran ceremonia 6 funciones de teatro en días
señalados .
Á UNA Eusi.::ARA.-1\fandando el dibujo á cualquier camisería buena, harán la camisa que se desea¡ mas si
prefiere usted hacerla, puede comprar los alamares y
bellotas en una tienda de pasamanería.
Sí, quedará muy bien el traje verde agua haciéndolo
como la 6.ª figura del panorama iluminado de nuestro
número del 30 de Abril último, adornándolo con encajes negros, y cintas y cltoux de terciopelo negro.
El traje de lana puede hacerlo gris, beige, Ofelia ó
lila rosado.
Aquí se lleva ese luto de la maneía siguiente: los padres, un año de luto riguroso y medio de alivio, aunque también suelen llevarle dos años i las hermani~as,
seis meses de rigor y tres de alivio; las tías, tres de
rigor y tres de alivio, y si no hay mucho trato, basta
con que estas últimas lo lleven tres meses en todo.
Á UNA RuarA -Para hacer el traje gris de cuya tela me
envía muestra, la aconsejo que se guíe por la fü::r. 12
del figurín iluminado de nuestro número del 30 de Aªbril,
y quedará muy elegante adornándolo con terciopelo
gris de un tono más obscuro y galón de acero.
Á UNA MrnnoNIE~SE.-Los niños llevan, para hacer la
primera comunion, traje negro con chaleco blanco, y
un lazo de moaré blanco al brazo izquierdo; sombrero
negro, y corbata y guantes blancos.
Á UNA G1TANA.-EI'bordado para las camisolas de caballero es á realce, y puede ser en florecitas sueltas
lunares, estrellitas, etc., que se bordan de trecho e~
trecho y con simetría. También se venden las pecheras
bordadas en distintos dibujos.
Cuanto á la hechura, es imposible que en casa quede
bien, por ser una prenda exclusiva de los camiseros·
así es que le aconsejo que sólo borde la pechera y l¡
envíe á una buena camisería.
Los edredones se hacen de raso y rellenos de pluma
pues el paño resulta muy pesado.
'
Siento mucho no enviarle la receta que me pide; pero
me es absolutamente desconocida.
Á UNA HACENDOSA.-Voy á explicarle la manera de hacer pasteles de café, llamados vulgarmente cafeteros.
Se pone al fuego una cacerola con un cuarto de litro
de agua, un poco de sal, otro poco de azúcar y r25
gramos de manteca; cuando rompe á hervir, se añaden
125 gramos de harina tamizada, revolviéndolo todo bien
hasta que la masa se desprenda con facilidad de la cuchara; se retira entonces, y se le van incorporando cuatro huevos y un poco de agua de azahar; se moldean
los pasteles, dándoles la forma alargada que suelen tener, y se cuecen en horno no muy fuerte.
Cuando están cocidos se dejan enfriar y se les hace á
lo largo una incisión, que se rellena con crema de
café, y después se bañan en almíbar de mucho punto,
para que queden acaramelados.
La crema se hace con tres yemas muy batidas, que
se mezclan después con medio cuartillo de leche, en la
que se habrán cocido dos cucharadas de café.
Á UNA MAMÁ JOVEN.-Muy poco varía la moda para los
niños de seis á doce años, y el traje marino sigue siendo
el preferido.
Las jovencitas de catorce á diez y seis años van casi
co~o las señoritas: con iguales.formas y colores, distingméndose únicamente en que son más atrevidos los
adornos. El largo de la falda debe ser hasta el tobillo
dejando ver por completo el pie.
'
El calzado más usual para niño pequeño es el zapato
escotado de tafilete negro ó mordoré, abrochado con un
botón.

Á UNA AFICIONADA.-Vea la.receta de la exquisita Ensalada Imperial.
Se cortan en tiras de 3 centímetros de largas las puntas de un manojo de espárragos, y se reservan diez ó
doce puntas enteras, que se atan con un hilo grueso.
Se cuece todo en agua salada, cuidando de que no
se deshagan, y se cortan igualmente en tiritas unas
cuantas trufas cocidas, que se mezclan con las tiras de
espárragos y se sazonan de igual modo ; se machacan
al~unas ancboas, añadiéndolas aceite, vinagre, sal y pi·
n.11enta 1 y después de probar este aderezo para conocer
s1 está bien sazonado, se vierte sobre los espárragos y
las tru!ji.s.
La ensalada se coloca en forma de pirámide en la
ensaladera, alisándola con la hoja de un cuchillo de madera, y se adorna con lonchas de trufas bien negras, y
poniendo en el centro el ramo de puntas de espánagos.

't

�2l5

LA M()DA ELEGANTE, PERIÓDlCO DE LAS FAM1LIAS.
Á UNA l\lAMÁ JOVEN.-Las tarjetas para dar parte de
un recién nacido se envían después del noveno día del
nacimiento, y entonces, cuando se hubiere recibido esta
tarjeta, se puede visitará la madre.
La redacción más sencilla y mejor para dichas tarjetas es ésta:
e Don N ...... y D.a N ..... tienen el gusto de anunciará
V ..... el nacimiento de su hijo (6 hija) ..... -1\fadrid ..... de
Abril 189r.
Una señorita que no tiene madre ocupa en la mesa
el sitio de la dueña de la casa, si su padre así lo desea.
Á l\IARIANITA.-Para limpiar los cuellos de terciopelo
&lt;.le la ropa de caballero hay un procedimiento muy antiguo, pero de excelentes resultados.
Se corta la corteza á un pedazo de tocino y se frota
bien con ella, por el lado que se ha separado del tocino,
quedando así el cuello completamente limpio.
l\le han asegurado que el mejor remedio para las quemaduras es meter en seguida la parte quemada en una
palangana con agua todo lo caliente que pueda resistir•
se. El dolor cesa inmediatamente, renovándose el agua
caliente cuando se enfríe.
ADELA P.

EXPLICAtlÓN DEL FIGUR(N ILUMINADO.

SOLUCIÓN AL SALTO DE CABALLO

LA PRIMAVERA.
Durante la temperatura siberiana de este invierno el jabón dd
C,mgo ha prestado grandes servicios Á. las personas que lo usaron, impidiendo las grietas, los sabañones y otros inconvenientes de la estación.
Y nada más útil aún, porque ese Jabón del Congo destruye
los granitos y eflorescencias que suelen brotar en la piel dur:intc la estación primaveral, y da al cu Lis un aterciopelado y
un perfume grathimo.
Jabonería de Víctor Vaissier, París.
Depositario: l\[ELITÓN BOLDU 1 37, Val verde, MadriJ.

PUBLICADO EN EL NÚM. 14.

PTYCHOTIS, Victoria., Lila bla.nr.o,eto.
0/oru nuevos muy concentrado&amp; para al faf)ue/o

AGUAdeCOLONIA REALmuyaprec.iad.'.L
Perfume exQuisito y duradef'() para el Tocador

JABONDULCIFICADO0lo"'su¡,e,fiMa
/)6 una acción 88.ludable sobre

/1 PIE[

El ,·loo doble dl(esth'o de Chassal11g fué objeto en 1864
de informe favorabilísimo en la Academia de Medicina de París,
y desde aquella época se halla universalmente prescrito contra
las digestiones difíciles, la dispepsia y enfermedades del estómago. Devuelve el apetito y repara las fuerzas, facilitando la
asimilación de los alimentos. Desconfíese de las falsificaciones.
París, 6, Avenue Victoria, y en todas las farmacias.

EA ·u D''HOUBIG ANT

muy ,p,ecia&lt;l;, parn el tocado,
t\
y para kis bauos. lleuhlgaut,
perfumista, Pari.r, 19, Faubourg: S1 Honort.

I

adhmntes. invisibles, exquisito
perfume. lloul,igant , perfumista, Paris, Fnuhonrp St Honoré, ~o.

POLVOS OPHELI #\

Núm. 18.
Corresponde á las Sras. Suscritoras de la I ." edición de lujo.
1.

32.-TraJe para niños de 3 á 5 años.

31.-Traje para niñas de 6 á 7 años.

-

muselina blanca de lunares sobre un viso azul celeste.
Los adornos son de terciopelo negro. Falda de raso y
falda de muselina guarnecida de un volante de bordado
abierto en medio del delantero y cerrado con tres escarapelas de terciopelo negro. Corpiño de talle redondo, escotado y fruncido con un bies estrecho de raso
que ribetea el escote. La parte inferior del corpiño va
sujeta al talle con un cinturón de terciopelo. Espalda
cerrada en medio, y delantero de una sola pieza. l\fanga
corta bullonada con brazalete de raso, y manga ajustada
de raso.
Tela necesaria: 6 metros de raso, y 4 metros 50 centí·
metros de muselina.
2. Vestido de convite y teatro para se,toras jóvenes.Es este vestido de fular color de salmón con flo recillas
negras, y va guarnecido de bordado crudo y azabache.
Fondo de falda de tafetán y falda de fular plegada en
forma de baldaquín en el borde de un corpiño de bordado. Unos adornos de azabache sirven para prender
los pliegues en las caderas, y una cabeza fruncida reune el centro de detrás. Corpiño·coraza con cierre invisible, compuesto de delantero de una sola pieza, con
pinzas y lados de delante y espalda lisa. En la espalda
van unos tirantes plegados, de fular, que se reunen en
puntas en la cintura. Las mismas bandas plegadas adornan los delanteros. Manga de codo con bandas plegadas, que se reunen bajo un adorno de azabache. Cuello
alto de bordado, con otro cuello de crespón liso plegado.
Tela necesaria: 5 metros de seda ligera para el fondo
de falda; 12 metros 50 centímetros de fular, y 3 metros
de bordado.

ASl,fA y CATARRO Cm~dos po, los cigmillos

.A 1ll.
)
1

'

8AVON ROYAL

Espic. 2 francos la ca3a.

IVXOLETl SAVON

DE THRIDACElu, ¡:,!.'~:,::,-:'é,a1s

Vestido para niñas de 8 a,to.r.-Este vestido es de

PIANOS
FOCKÉ,
Y"u:tor Hul"o, 83, P.zrls.

VELOUTINE

HED.t.LL,Ui DE ORO
Alquiler y venta. 83, Avmue

, ·11'° de Bugt"aud, tónico y reconstituyente. (Véanse los
anu11cios.)
Pol,·o"' de- :wl'oz. E. COUDRAY, 31, rtte rf En.zitn, Parb,
-Nueva creación, especialmente recomendada á la gente de
buen tono, que aprecia de una manera parlicular la finura y
suavidad de este delicioso perfume.
:Medalla de Oro y cruz de la Legión de Honor en la Exposición Universal de París de 1878.
Pnfumería A'i11on, v~ LECONTE
Septembre. (Virms;! los a,wnrios.)

ET

o~, 31,

CANTARES DE UN ARAGONÉS Á S.M. L\ REINA REGENTE..

rue du Quatre

Cant! más que una cigarra
Y lloré luego o:ro tanto,
Pero hoy olvido mi llanto
Y descu:lgo mi guitarra.
Señora, aqui ley ninguna

Pafumeria exütica SENLT, 35, rue Ju Quatre Septembre,
París. (Viansc! los ammci,,~)

Domina como el c:uiño,
Y pue3 él m:cc su cuna
Nada tcm.ib pl;}r el niiío,

ADVERTENCIAS.
~

Á la Virgen d!l Pilar
Voy á rez.u una salve,
Para que le enseñe á reinar
Como gobierna su madre.
Y d:spués le pediré
Que tantos años le guarde
Como l:ígrimas vertieron
Vues:ros ojos por su padre.

La han presentado las Sras. y Srtas. D.ª Josefina Peftaran(:a y Barr.intes.D.• María O¡¡:ayar Lópe.z.-D.ª Victoria y D" Ana H,dalgo-D.• Balbina
Sakat.-D." Pepita Herr;l.iz Ruyb.1.l.-D.• Carolina Fierro ,.-D." Mercedes
Gamero.-D.• Con~uelo Alonso y Sanjurjo.-0.ª AclelaiUa lglesias.-D.• Felipa G~novés y Villó.- D." Mari&lt;!. Monte&lt;.inos.-D: J. Varela y Menéndez
d.: Limia.-D." E. T. ( Gibraltar).-D.&amp; Con•uelo Olmedo -D.• Carmen del
Diestro de Fons -D." Re.11edios Tarilio Anrioles -D." ~:lofaa Molina Martell.-D.• Mercedes Liza.na López.-D." Concepción Su;í.rez VillanuevaAraceli ZamoraContreras.-D.ª Eufcmia Figu~roa Rolrigail ~z.-Dolla
Fr.i.ncis.ca L6pez.
También hemos recibido solución al salto de c:al,a\lo pu0licado en el número 7 por las Sras. y Srtas. D.• Maria J. de Quirós ( l',léxieo 1.-D." Julia
Jaló/\ de Rulz ( Habana).-D.ª Natalia y D.• Juana Kch~varria y Maisonnave - D." Josefina Va!dés de Blanco.-D.• Josda O. de Cruz (MéxicoJ.D.• Estela GuHón.
Igualmente hemos recibido ~olución al salto &lt;le caballo ¡;ublic-ado en el
nUmer.) ro ror hs Srtas. D. 1 Kat ,!i:l y D." Ju:m:i. de Ec':nvarrh v Maisonnavc! ( Pu~rto meo'.
·

Con el presente número recibirá11 las Señoras Suscritoras á las ediciones de lujo de LA MooA ELEGANTE, una
linda pieza de música titulada En rl mar (barcarola),
original del distinguido maestro, profesor numerario de
la Escuela Nacional de Música y Declamación, D. Dámaso Zabalza, y la cual esperamos sea de su agrado.

n.•

Recomendamos á aquellas de nuestras Señoras Suscritoras que cultivan el bello arte de la música, el almacén de D. Benito Zozaya (Carrera de San Jerónimo,
núm. 34, Madrid), donde hallarán constantemente el
más completo y variado surtido de música nacional y
extranjera, así como pianos de las mejores fábricas .

y

l
"

"'f',.¡
::~
'\~Cura Anemia, Clo-

-N---

---

Tiene por base el Vino de Málaga

rosis, Fiebres, Enfermedades

de primera calidad ; es de un gusto

nerviosas

muy agradable.

de

toda

especie,

Convalecencias, Diarreas,

Este Medicamento conv,ene de un

Hemorragias, Colores pálidos,
Afecciones

modo muy especial á los convale-

,

escrofulosas,

, cientes, á los niños débiles, á las

•

Gastralgia, Hastío de alimentos,

mugeres delicadas y á los ancianos debi-

Males de «;stómago, Consunción.

litados por la edad y las enfermedades.

-•O•-

Cuidado con
EL

las

35 á 38.-Traje's lle primavera y verano,

. ,...- 1

-h,

é

Imitaciones.

VINO DE BUGEAUD SE HALLA EN , LAS PRINCIPALES FARMACIAS.

Venta al por Mayor: P. LEBEAULT
ca.

iones

a, C ª
1

5, :B.ue Bourg-,l'Abbé, PARIS

�LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

216

~

NINON DE LENCLOS

EL GUARDAAGUJAS.

JOVEN Y BELLA

Es probable que en los ferrocarriles de InglaReiase de las arrugas, que no se atrevieron nunca á señalarse en su epidermis, y ~e conservó
Pues pedidlas á la Pe1fumeria Ex:Jticn, nu du
terra ~e empleen un millón de hombres de varias joven y ?ella hasta más allá de ~us 8o años I rompiendo una vez y otra su acta de n_acimiento á l_a
categorías, que si fueran soldados serían sufi- faz del Uempo, que en vano agitaba su RUadaña delante de aquel rostro seductor sm poder morh· 4 Septembre, 3.f, en Paris, y quedaréis satisfecha
cientes para conquistar á toda Europa. De la in- ficarle.-E:ste secreto_ que la gran coqueta egoísta no quiso revelará ninguno de su~ co~tcmporá- y encantada dd resultado.
Su Brisa Exótica, en aglta ó en crema, os hará.
teligencia, fidelidad y est~do físico de e!&gt;~e gran n~os, ha s1do descubierto por _el doctor Leconte entre las hojas de un tomo de la H,stona am.orosa
ejército, depende la segundad de la mulutud de de las Galias, de Bussy-Rabutm, perteneciente á la biblioteca de Voltaire y actualmente propiedad volverá la hermosa edad de diez y seis primaveras.
y os defenderá contra las arrugas ;~su polvo de
viajeros que constantemente van de un punto á exclusiva de la Perfmnerfa '..'\"111011 (.11.zison Liconte), 31, me du 4 Septembrc, 31, París.
otro. La indisposición repentina y ~rave de uno
. Dicha casa entrega el s~creto á sus elegantes clientes bajo el nombre de ,. érltah_le Ean dC" arroz Flor de Albtircliigv dará á vuestro cutis una.
de ellos puede ocasio~~r un desastre_ q~e lleve el l\'.lnun y de Duhct de :1111011, polvo d&lt;! arr@z que Ninon de Lenclos llamaba cla Juventud en blancura diáfana que evocará á las rosas desvaJato á cientos de fam1has; pero el publico, acos- una caja&gt;.-Es necesario exigir en la etiqueta el nombre y h dirección de la Casa, para evi_tar las necidas ele vuestro rostro; su Anti-Bolbos extirtumbrado á viajar con prontitud y seguridad, falsific~c!ones.-La fmf1111urie l\lnon expide á todas par~es sus prosr.ectos y J?recios co_mentcs. pará los puntos negros que brotan en la nariz,
apenas puede compr~nd:r esto, y d_e aquí que
Depos1tos m l',fadnd: Pascual, Arenal, 2; Arta::;a, Alca/a, 23, pral., 1::q.; Agwrre )' jJfolmo, per- sin dejar la menor huelh de ninguno; su Sorcipuede interesar la s1gu1ente narración de una fu,nería Orimtal, Preciado~, ! ; pe,fumeria di! Urquiola, l',fnyor, 1; Rr&gt;me,:o )'.. Vicente, perfumeria lium espes'Há, abrgará y darli nuevo color it
ocurrencia verdadera:
Inglesa, Carrera de San Jerommo,3, y m Barcelona, Sra. Viuda de Lafo1tt e llijos, y Vicente Ferrer. vuestras cejas y pestañas; su Pasta de los Prdados destruirá los sabañones y las grietas, y os d::En el ferrocarril Midland, veintitrés millas al
$ur de Carlisie, hay una pequeña estación que 1- - - - - - - - - - - - - - - - - - - ~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - volverá la mano lisa y mórbida, con las venas.
se llama Culgaith. Aqui hay una casita, en que
suavemente azuladas que antes, en vuestra pri"hace guardia el guardaagujas Andrew Agge.
.
mera juventud, poseíais; y toda esta transformaComo en todas las demás casitas, se encuentran
largos y espesos, por acción del Extrac1o. ca- ción se efectuará naturalmente, sin recurrir á
en ella las palancas y demás complicado mecapllar de los lte11cdlcU1:1os del M~:mte MaJella, ningún artificio.
nismo eléctrico para recibir y contestar las señaque destruye la caspa, detiene la caida de los ca- El Cntálolfº de la Pt1f11merír¡. ExJti~a se remite,
les. Agge hace guardia casi todos los días, y hace
bellos, les hace brotar con fortaleza Y retarda su gratis y franco de porte, á quien le pida.
BIGAUD y 01a,
rns comidas sin de)ar su puesto. Hombre robusDepósitos w Jlf.u{rid: Arta::;a, Alcalá, 23, prinPronedom de lt Real Cut de España decoloración. E. $EN1;T, ADMit-:ISTRADOR,
to, de treinta y cmco años, en buena salud y
1rue du 4 Septembre, Pans.-Depós1tos: en Madn , cipal, izq.; Pascual, Arma!, 2; pnfumeria Ur8,rueVi~,PARIS Aguirre y Molino, Preciados, J, y en Barcelona'. quiola 11!ayor, 1; A •ruirre l' 1lfüli110, Preciados, I,
contra quien ni la Compañía ni el público han
ter.ido que quejarse, pero que hace unos años
Sra, Viuda de Lafont é Hijos.
y e')i Áarc,:/011n, Sra:" Viudá de Laf,mt i ll1j'os,
estuvo á punto de perder su posición y su ,·ida,
El Agua de Kananga es la Joclbn más
rcrresc:aute,
la
que
má,;
v1gor1za
la
piel
y
según se verá. Hacía tiempo que no se sentia
blanquea el cutls,pcrfuwáuuolo dellca&lt;lnmente.
bien, siendo el peor y más peligroso síntoma de
su indisposición una especie de mareo que le atade Kananga
caba de repente, y, scgtin él decia, e hacía que
Suavi~imo y arbLOCl'áth:o
todo se moviera y diera vueltas». El mc:dico le
ESCRITO Y CONFECCIONADO
pcrfulllo para ul p..1ñul!'.O.
&lt;lijo francamente' que era síntoma de una enfer•
medad grave, que se había originado á consede Kananga
POR
cuencia de ,,ivir en reclusión y de no comer ni
,
,
Tcso1·0 de Ja cabl!\lcra, que
abrillanla, lllce crecer
dormir con regularidad, y que seria lo mejor que
y
c·;ya
cahl.1
previene.
(h•jase el trabajo por algún tiempo y que cambiase de aire. Esto es mlls fácil de decir que de
Jahon de Kananga
}1acer, teniendo una familia que mantener y careEl m;¡s ~ralo y
ciendo de medios para permitirse tl lujo de unas
u11luo:;o,co11scrva
Tratado de costura, bordados, flores artificiales, corte de prendas de vestir, labores de adorno
vacaciones. No conocía otro trabajo y no pod1a
al cu.lis su
para señoras y señoritas; es un libro de tanta utilidad y tan excelente enseñanza, que debía enconarriesgarse á perder la plaza. Su trabajo t~taba
nacara1\a
atendido, por mal que se sintiera; pero debe detrans\lareucla .
trarse en toda casa de familia.
Está ilustrado con numerosos grabados y figuras, explicación gráfica del texto I y con varias lácirse en justicia que le costaba muchas horas de
Loción
vegetal
de
Kananga
am,iedad. Su enfermedad, que sabia era indigesminas
al cromo.
Umpia la cabeza. a\Jr111anla el calJ,~llo y
Véndese, á 4 pesetas en rústica, y 5150 pesetas encuadernado en tela 1 con una bonita plancha
tión crónica, ofrecía síntoma!. aformantes. Un
evita su calda, toutllc:indolo.
médico &lt;le Appleby le dijo que había dai'io gra1·e
dorada.
Diríjanse los pedidos, con su importe, i le. Administración de este periódico, Madrid, Alen los riñones y en la vejiga, y que era el resulMadrid: Romero Vicente.
tado del eslado de la digestión, que el estómago
calá, 23.
lla.rcelona : Conde Puerto y C·'•
estaba envenenando á la sangre, y todos los órganos se resentían. ·
Mal cariz se le ofrecía al pobre Agge, que ,·olJliLTA DE ZDOASTI.
vió á Culgaith poco satisfecho de su expedición.
F !BRICA DE CORSÉS
Vo!vió á su puesto y permaneció en Cl lo mejor
que pudo, hasta que una mañana, poco tiempo
Il!JIS DE J[IJ \ l. DE ZUGISTI
después, estando en su caseta, como de co;;tu~CORSETERAS Dlt U. REAL CASA
brc, sintió de repente un dolor como si le hubieran dado una puñalada. Se cayó sobre un banco
J
premiadas
en mias E1position~1
de la: caseta y allí penmineció lleno de angustia.
En aquellos momentos el trabajo tenia una importancia secundaria. No pudiendo permanecer
Invent:.do hace años e!
así más tiempo empezó á revolcarse por el suelo.
Corsifaja de Salud, que ha
El dolor en la e:-palda y en la cadera era tal, que
siguientes
dado tan buenos resultados,
decia parecia como si lo cortaran con cuchillos
! LAS DOS PALABRAS pueden hoy ofrecer los. de
mellados y lo puniaran con hierros candentes. Al
MAGNOLIA c. BoB'f..,LJC:u., i. otros sistemas más modertiempo del ataque Agge estaba solo, y como en
nos, para disminuir el YOlas casetas no se permite á nadie más que á los
COUDRAY
SUPERIOR
empleados, no se descubrió su estado en mucho
lumen del cuerpo y tener mñs agilidad.
OPOPONAX - VELUTINA rato. Al fin se presentó el jefe de estación, que
Corsés para contrahechas, variedad en fallamó á los vecinos, y el pobre enfermo fut: trans•
HELIO'IROPO BLANCO - LACTEINA;
jas y corsés !)ara nov:ia..
.
portado á su ca~a, á media milla de distancia, y
5e remiten a provincias y al extranJero.
permaneció en ell:t nmchos dias, á veces sin conocimiento. Cuando los médicos dijeron que haPotyo• adhernnteo
bían agotado ~us recursos, todo el mundo con'
DE
e tnvistble!!I.
vino en que el fin del guardaagujas no se haría
Por
el
nuevo
modo
de
emplear
estos poh"os comuniran al
espern.r.
En este estado sucedió una cosa extraña. Dos
rostro UM maravillosa y delicada belleza, y le dan un perfume de exqttlsita suavida~. Ademas de s~ rol~r Llaneo,
6 tres años antes. cuando empezó á sentir los
de una puren notable, hay c'.latro matices de R~chel y de Rosa, desde el más pábdo basta el más suLitlo. Cada
síntomas de la enrermedad, había tomado una
cual hallar.i, pues, exactamente el color que conviene a su rostro.
,
.
PAR IS
en la Perfumeria centr'!l--. de..AGNEL, 16, Avenue de 1 Opera,
medicina que le había hecho bien. Al scnti_r~e
EL
CELEBRE
REGENERADDRonosCA~ELLOS
11
en
f
u
seis
l'e!f.!!,meriaJ
tfLcursa!t.t
que
posé
e
en
Pari.s,
o.si
como
en
lo
das
las
buenas
per(
amenas.
mejor puso la botella en un rincéin y se le olvidó
1
i Teneis Canas?
por completo.
iTeneis Pé~licul.as7
Estando ya ca~i moribundo, un dia recobró la
BRONQUITIS ORONICAS, TOSES PERTINACES, CATARRO~
TeneisG3 r- ~ s é-memoria y se acordó perfectamente en dónde la
Cjuración por la E ni ULSION M ARCHAIS.-)IAllRtD,fflelchor.Garc1;..
hi es ó que so .Man 7
haLia puesto. Se buscó y se encontró. El guarda.BUEI&gt;i os-A Y. RES,Demarchi b0 • .-MONTEVIDB.0 ,Las Cases.-MEXlCO,f lll DenWmgaert.
agujas empezó á tomarla, y, con gran extrañeza
SI LOS ¡Íf'NEIS
de los vecinos y de los médicos, á los pocos días
Emplead)el ROYAL
rudo salir a la calle. Debemos mencionar que la
WINriSOR 1 e~.e promedicina era la conocida preparación Jarabe cuducto, p
exceCAFÉS , T~S; TAPIOCA
lente dev1 'elve á
rativo de la Madre Seígel, aunque este artículo
las canas 1 color
DE
no tiene por motivo principal el anunciarla. La
~ y la belda
nst.uPara rcemplaziir el chocolate, cuya dtges,·erdad es que Agge continuó tomándola y que
•,,;.¡ rales del' juvenUou es a veces dificultosa, y el café coo
lo curó, sea su fodole la que sea. Hace mucho
'• " tud. Imp de la
leche, cuyos erectos debilitantes sou tan
tiempo que volvió á su caseta, y la ocurrencia se
caida
de
cabelnocu,os
a la salud de las señoras, muchos
1
'Pubilca para que los lectores se impongan de la
los, y ba ~ desamédicos recomiendan el Racahout DE
,g79 • • • • •g • •
mdole y experiencia de ese cuerpo de fieles ser- p3recE as pe 1cu as. E3 el Eolo reg erador
DELA.NGRENIBR, alhneuto muy agradable y
de Jos cabellos que haya tenido n edalla.
vidores públicos.
sumamente nulriltvo, que recetan ya á los
•l Lo«o/0&lt;/o&lt;o do Col
Si el lector se dirige á los Sres. A. J. White, Resultadcs inesperados. - Venta sie pre en
Crensnl(ld,¡ y con
niños, á las personas de edad 6 anemi~s Y
t•l1r~ri,w -Tos rebelde, Bronquitis, Catarros
el! uno palabra, a todos los que necesitan
Limitado, 155, calle de Caspe, Barcelona, ten- aumento. - Exsij~e sobre el irasco 1 s pala•
bras ROYAL WINOSOR. - S2 halla en¡,ca2a de
anligos,Tlsis }' cnlermedadea d\·I Pecho. 1';.r..1s,
drán mucho gusto en enviarle gratuitamente un los
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Ciu Ma&lt;:.band, !3,r.Gre11,r.~1-tm,tt,J toda sí.. dilas lm.!riw.
DEPÓsnos en la aue Vtvienne 1 53, PAR1S.
folleto ilustrado que explique las propiedades de medios frascos.
&gt;
Y SN l,.I.S F.I.Rll.1.Cl.1.$ l!E~ IIUNDO ENTJ:RO,
este remedio.
DEPOSITO: 22, Rue de rE'lni'l!!ier. 22, PARIS
El Jarabe curativo de la Madre Seigel está de
venta en todas las Farmac:as. Precio del frasco, 14 reales; frasquito, 8 reales.

ANTEt

e AB E L L o s

Kanangad,1Japon
Perf~m'"

~J'

•

-

Decís, Seiiora, que os faltan muchas cosas
para que volváis á ser

PERIODICO ESPECIAL DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA
PUBLICA LAS ÚLTIMAS MODAS DE PARÍS EN EXCELENTES GRABADOS TRAZADOS AL TAMAÑO NATURAL -

MANUAL DE LA MODA ELEGANTE

Extracto

LA llEDACCION DEL PElllODICO

:E'erfumeria., 13~ Rue d.'Enghien, :E'a.ris.

POLVOS DE ABRl!1

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ROYAL WIHDSOR
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BELLEZA

DESAYUNO SEÑORAS

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SoluclºN CUNAUD

CRAB APPLE

.
tiempo el perfume predilecto de
Es una de las mejores obras literarias de)
las dam::ts elegantes de Londres, .
,
C
l ·ns
Paris y Nueva York.»-- Tlu Ar- ilustre Anfon el de los antares) mora 1 1 •
gonaut.
tructiva y amenisima.
0
~?ORO N ~
Forma un elegante volumen en 8. mayor
COMPl!ll DE PF.flFUIIEmA !Ml,ESI francés, y se vende, á 4 pesetas, en la Ad·
177, NE W BON O S T., LO NO RES ministración de este periódico, Madrid,
SE VENDE EH TODAS LAS PERFUMERiAS
\calle de Alcalá, núm. 23.

Preciosa novela original, con interesante argumento, cuadros de costumbres familiares, episodios muy dramáticos, y brillando en todo el libro
la más profunda moralidad.
Un volumen en 8.o mayor franct:s, que se vende,
á 4 pesetas, en la Administración de este perió•
dico, Madrid, calle de Alcalá, núm. 23.

POLVOS

DENTÍFRICOS ao,· yo·yt:::':n:t':::ts'.~~•::':.!
PE

í'.

7

VERDADERA

Gu A de BOTOT

De,t/1,;c, ap,obado P"" ~ . Á . ~ ~
ACADEMIA de MEDICINA-,,,, Cl'//,t,
1.le'PA.RIS - Marca
-

o,;oo

MADRID.- Estableeimicnto tipolitogdfico t.Sucesores de Rivadeneyra•,

Resen-ados todos los derechos de propicdadartlstica y iraria.

(

POR

y se ha constituido en m;1y breve

N&gt;R

DOÑA MARÍA DEL PILAR SINUÉS.

_os
L

MARI-SANTA

"(Ssoel demástodos
delicado y deliciolos perfum_es, O, ANTONIO DE TRUEBA

EL SOL DE INVIERNO
,

BL0SS0MS

(Flor de manz2n:i 51lve5tre. Ei&lt;tr:icQnccntr:ido)

I

hnprel&lt;Ores de fa Reo.l Cua.

CONSIDERABLE ÑÚMERO DE PATRONES

CRÓNICAS -

NOVELAS, ETC . , ETC.

SE PUBLICA EN LOS DÍAS 6, 14, 22 Y 30 DE CADA MES

Aceite

LAS DOS PALABRAS

ARTÍSTICOS FIGURINES ILUMINADOS -

MODELOS PARA TODA CLASE DE LABORES Y ~ORDADOS -

Administración: Alcalé, 23, Madrid.

Madrid, 22 de Mayo de , 1891.

Año L-Núm. 19.
11

11

SUMARIO.
T1t:r.TO.- Revista" parisiense, por V. de Caste\fido. - Explicación de
los grabados.-Crónica dt: Madrid, por el Marqués de Val\eAlegrc.-A mi madre, por Carmen Silva (S.M. la Reina de Rumanía) ( concluúón), por D." 1-'austina Sáez de Melgar.-Amor
con amor &amp;e paga, por D. Julio de Ponte. -Alrededor de la na,iz
(ilpuntcs de \'arías clases)', por Emilia de S•••.-Libro de memorias (continuación), por Flavio.-Recuerdo (A mi esposa ofreciéndola una lamparilla en forma de !lo,) poesía, por D. José
Jaekson Veyan -Correspondencia particular, por D." Adela P.Explicación del figurín i\uminado.-Sueltos.-Anuncios.
GUBA.DOs.-r. Traje de ceremonia.-2 , Traje de desposada.-3.
Bordado del vestido para nin.as de 3 á 4 aftos.-4 á. 6. Almohadón
para silla de jardín.-7. Cuello pa:ra. nifl.Os.-8 i lO. Enaguas de
verano para seftoras.-11. Corpino al crochct.-n. Saco-ridiculo
de fular rameado.-13. Bolsa al crochct.-14, Sombrero bizantino.-15. Toque Susana.-16. Capota Rejane.- 17. Sombrero
Luis XVl.-1R. Palct6 de lanilla.-19. Vestido y paletó bordados.
-20 á 36. Ropa blanca para nillas y nillos pequell.os.-37 á. 41.
Traje de e~cursión.-4?
ra'c
la . Traje de
hu-~
pino movib e para traje de recibir.

REVISTA PARISIENSE.
SUMARIO,

Pa.~o_á. la prima:vera.-Los tornasolados.-lnauguraci6n de Jos Pas•
tcl_1stas.-To1/ettts d~ novedad.-Sombreros floridos.-El peinado
gnego,-Las somb:1llas.-_A un chusco, chusco y mt:dio.-Un
termómetro complaciente.

~
~ ~ ~º·. o obstante las reticencias de Ja prir¿_ mavera, en este país cuyo clima es

·1l

tan vano y movedizo como el carácter de sus habitantes, éstos tic~
nen fe en el sol, y abandonan im'i)
pru_de~tes los tristes y ya usados trajes
· f:J
de mv1erno.
En los obra~ores I en los escaparates
todo lo que se ve tiene una frescura exquisita. Las telas son claras y ligeras; los sombreros son verdaderas coronas de flores· las
sombrillas son de una coquetería irresistibl~ y
todo por el mismo estilo.
'
Sin pecar de exagerada, puedo decir que el
tornasolado, emblema de la estación 1 lo ha in•
vadido todo: cintas tornasoladas, tela s tornasoladas, hasta la muselina de seda que tiene los reflejos tornasolados del ópalo y del ala del lofóforo
que confundidos se convierten en pechuga de
palomo.

ff (

•••
No pocas toz'lettes, lindas y originales I han inaugurado las primeras exposiciones. A la de los
Pastelistas ha acudido una muchedumbre elegante, y en una galería inmediata ha hecho una
inmensa ovación á. la exposición particular de
Luisa Abbema. Veíase en esta exposición multitud Qe mujeres lindas con deliciosos trajes. Las
lanillas beiges y grises dominaban.
Citaré un vestido • pantalón de caballo &gt; gris,
Falda enteramente lisa, guarnecida de una tirita
de terciopelo bordada de acero. Corpiño de talle
redondo, sujeto con una cinta de raso azul y
abierto sobre un peto de raso gris, claveteado de
acero. Manga larga, compuesta de una parte bullonada de lanilla y de un puño alto de raso claveteado de acero.
Otro vestido, digno también de citarse era de
cachemir de la India beige. Falda funda) m~y ceñi da por lo alto y extendiendo su vuelo en forma de
rued_a por detrás. Chaqu~ta larga muy original y
gracmsa: los delanteros iban muy abiertos sobre
una camiseta de muselina de seda color de paja
plegada, formando conchas y rizados. Una aldetita
añadida completaba la chaqueta, la cual se com-

1.-TraJe de oeremonla.
Explicación en el anuerso de la Hoja-Suplcme11to.

2.-TraJe de desposada.
Explicación en el anuerso de la Hoja-Suplemento,

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              <text>La Moda Elegante Ilustrada, 1891, Año 50, No 18, Mayo 14</text>
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              <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
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              <text>Sucesores de Rivadeneyra</text>
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              <text>Carlos, Abelardo de 1822-1885, Propietario</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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