<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="6068" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/6068?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T21:09:10-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="4809">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/56/6068/La_Moda_Elegante_Ilustrada._1891._Ano_50._No._23._Junio_22.pdf</src>
      <authentication>a0aa9917b20d6f139ba219f30d5c768d</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="175215">
                  <text>264

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.
1

UNA MUJER DE AUSTRIA.

1

Cerca de la aldea de Zillingdorf, en el Austria
inrerior, vive Maria Haas, mujer inteligente é industriosa, cuyo relato de sus sufrimientos físicos
y alivio final, según ella mi~a los cuenta, son
dignos de interés para las mujeres de cualquier
pafs. •Estaba empleada-dice ella-en las faenas y quehaceres de una gran hacienda de campo. El exceso de trabajo, siendo mayor de lo que
permitían mis fuerzas, trajeron sobre mi n!useas,
dolores de cabeza seguidos de un desfallecimiento

mortal y grandes vlmitos, con tal desarreglo del
estómago que me era imposible retener ni a1imento ni bebida alguna. Me vi obligada á guardar cama durante algunas semanas; pero encontrándome un poquito más aliviada por el des•
canso y tranquilidad que había tenido en ese
tiempo, traté de dedicarme nuevamente t\ mb
ocupaciones diarias, mas en breve me vi acometida de un dolor en el costado que á poco tiempo
pareció extenderse por todo el cuerpo, haciendo
saltar todos mis miembros. A esto se siguió una
tos y falta de respiración, hasta que, finalmente,
no podía ni aun sentarme á coser, teniendo que
hacer cama por segunda vez, y, á mi modo dtcrl!er, por la última. Todos mis amigos y parlen
tes me decían que casi había llegado mi últimi,
hora, y que no viviría más tiempo que hast;
cuando los árboles se cubriesen de hojas. Entonces sucedió que llegó á mis manos un folleto dtla Anciana Seigel. Lo leí atentamente, y mi que
rida madre, á ruegos míos, me compró un frase
del Jarabe Curativo de la Anciana Seigel, el cua
tomt: exactamente de conformidad con las in,,
trucciones, y no había aún tomado todo su con
tenido cuando principié á sentir un cambio po•
la me.i_oría. Mi última enfermedad principió e
3 de Junio de 1883, y continuó hasta el 9 d,
Ag_osto del mismo año, cuando comencé á toma:
el Jarabe. Muy pronto pude principiará hacer u1
poquito de trabajo ligero; la tos desapareció po
completo, sin que me molestase el respirar. Ahor.
estoy perfectamente curada I y ¡ ah I cuán feli,
soy! No tengo palabras suficientes con quepoder expresar m1 gratitud por haber tomado el
Jarabe Curativo de la Anciana SeigeL Ahora
debo decir á usted que los médicos de nuestri
comarca hicieron distribuir carteles de mano ~papeletas precaucionando á la gente contra la
medicina, diciéndoles que no les haría bien aJg,1no, y por lo tanto muchas personas fueron excitadas á que destrnyesen los folletos de la Anciana. Se,gel; pero ahora, en cualquiera. parte
donde se encuentra uno se conserva como una
reliquia. Los pocos ue se han conservado se piden prestados para eerlos, y yo he prestado t:I
que tengo por seis millas en contorno de nuestro
distrito,-MARfA Hus.&gt;
J
f Si el lector se dirige á los Sres. A. J. White,
Limitado, 155 1 calle de Caspe, Barcelona, ten- l
drán mucho gusto en enviarle gratuitamente un
folleto ilustrado que explique las propiedades de 1
este remedio.
RI Jarabe curativo de la Madre Seigel está de
venta en todas las Farmacias. Precio del frasco, 14 reales; frasquito, 8 reales.

E

!

96, Strand, Londres. -9, Boulevard des Capucines , París.
ESPECIALIDADES PRINCIPALES:
FILIA HELIOTROPE BLA.NC J TOREA.Don EXQUISIT,
ESSENCo BOUQUEl'' ele.

Extractos caneen t ra dos..
Aguas para tocador: rILa, EAu DE RmMEL, LAVANDE AMnntE.
Tintura Rubia: AGUA DE ORO, LA MÁS PERFECTA TINTURA RUBIA.
HELIOTROPE BLA.NC, LILAS BLANCAS, VIOLETTE
JabOn es extrafinos •• FILIA,
DC NICE, cte.
.
DE VlHTA (N LAS PRIHCl?ALES PERFUMERÍAS.- MlDllLA DE DRO: [XPiS:C:6! D( BARCELDHA,

l'erfumeria., 13, Itue d'Enghien, l'a.ris.

POLVOS DE ARROZ

o
e
E.
siguientes

•

PERFUMERIA
LAFERRl~RE
Secreto de
a:.1:o:r:e2;n:ooa

LAFERRltRE

Odontalina

LAFERRIERE

fal'I la tH1tnadoa •• la
C R E MA
LAFERRICRE
iellm je! n&amp;tn
IABON
LAFERRIERE
J 1111 ""''
ACEITE Y ESENCIA LAFERRIERE
Par!•, faub. PolHonlere, Jo, y en tooaa lae perlumcrlu

Jo: ,

Med~tll:, en In Ex¡&gt;oslción Universal de 1•arieJ ,I,? 1

Pll!S: Bermelin, %4, r. d'Eogllleo

•¡.&gt;•P•-

'"'"!•

NINON DE LENCLOS

en 2 dias ó instantánea

para los CABELLOS y la BARBA

AGUA FIGARO, tlntu,a Pubio do,ado . .
la calda del pelo
LICOR FIGARO ¡mpJdO
y factuta su salida.
Por Mayor : PARIS, 1.. Boulevard Bonne-Nouvelle.
En ladrld: 8. DE QUJIEA I Carmen, l.

CUNAUD
SOLUCION
r
i./,L-..,.,,,., - To• rcLeldc, Bronquitill, Catarro•

•ILMM/o,f"Mrl,C•f
Cr111'1&amp;0/mL, con

anllgo•.Tlds 1 cnlcrmedade• d,•J Pecho. i'AIII",

Cau lllutha, d. U,r.Gn11u.s•-Lum,11Huí••ulu! ■tr1ca.

CRAB APPLE

DESAYUNO DE SEÑORAS

BLOSSOMS
(florde minun.1.ihestrt. E,1,~co,wtnlr~d&lt;

"Essoel demástodos
delicado yddici(
los pc1íume.

y Ee ha consutuido en ~uy bre~,
tiempo el perfume pn:mlecto o.
las damas degante::. d,;: Londret
París y Nueva York.&gt;-- Tl1e Argonaul.
CORONA

C()MPJ\i\ DE rr.m11Eni1 IKGLES

EL CELEBRE REGENERADOR., ,os CABELLOS

Kananga4o1Japon

¡ Teneis Canas 1

¡Teneis Péliculast

¿ Teneis Cabellos dó•
biles ó que se caen 1
SI LOS TENEIS

IIIGA'0D y O\ Perlam"'
ProYeedom de 11 Real Can detspaiia
8, rueVivienne, PARIS

•

Emplead el f,,QYAL
W1N.SU, este ¡;roducto, por excelente devuelve á
las canas el color
y la bddad ne.tu•
rales de la juventud . Impide la

El Agua dB Kananga es la Joclbn

m4s

rerresc:aule, la que mas vJgortza la piel y
Dlauq,uca el cuUs, pcrf umána olo del lc&amp;llamcnte.

Extracto de Kananga

caidadeloacabd-

Suavbtmo y arlslocráUco
perfumo para el pañuo:o.

los, y hace desa-

pareCEr as peucu as. El d colo regcm:rador
de loa caJ::ello3 que baya tenido medalla
RMultadce int:11peradoe. - Venta siempre en
aumento. - E:1.1sij:ue sobre el frasco los palabras ROYAL WINOSOR.- Se halla en ca.ea de
loe peluqueroe y perfumistas e.o fra8c.:la y

Para reemplazar el chocolate, cuya d.JgesUou es a veces dtficullosa. y el café con
leche, cuyos efcclos dub1Ulantes so:..1 tao
nocítuu a la salud de las señoras, mucbüs
médicos recomiendan el Racahont os
DSLANORBNIBR, allmcuto muy agradable y
sumamente nutrt1lvo, que l"l!CClan ya d. los
niños. á. las personas de Ct.lad ó aHcmicas y
ce. uno palabra, a lodos los que ne~silaD
fortto.cantcs.
--

Dl:!PÓS1Tos en la Rno Vtvtenne, 53 1 PAR1S..
' ..., u.a r.1.uu.a.1.a DKI, IUJJ'IDO l!ffDO.

177, NEW BOND ST., LONDREó
SE VENDE tN TODAS LAS P[RFUftERIAS

EL SOL DE...,.INVIERNO

CABELLOS
]argos y espesos, por acción del ExCrado ce."
pilar de ros Ue11edlc&amp;lnos del Monte Majella,
que destruye la caspa, detiene la caída de los cabellos, les hace brotar con fortaleza y retarda su
decoloración. E. SENET, ADMINJSTRADOR, 3.S,
rue du 4 &amp;ptemúre, Paris.-Depósitos: en Madrid,
Aguirre y Molino, Preciados, 1, y en Barcelona.
Sra. Viuda de Lafont é Hijos.

Aceite de Kananaa

DOÑA MARJA DEL PILAR SINUÉS.
Preciosa novela original, con interesante ai:gumento, cuadros de costumbres familiares, ep!sodios muy dramáticos, y brillando en todo el libro
la má.s profunda moralidad.
Un volumen en 8.o mayor franc~s, que se ven~c-,
á 4 pesetas, en la Administración de este penódico , Madrid, calle de Alcalá, núm. 23.

Tesoro ll.13 Ja cabl!llcra. q,uo
abrillanta, kirco crecer
y c:.i:ya calda previene.

rnt:dioa frascoa.

Jabon de Kananga

DEPOSITO: 22, Rue de fEchiquier. 22, PAR/S

El m.1.s ,;rato y

untuoso.conserva
al cU.Us su
nacarada
transi)areucia,

LocitJn oegetat de Kananga

Jimpla la cabeza. allrlllanta el cabello y
evita su calda, lon10Cáodolo.

.

Madrid: Romero Vicente.
Barcelona : Conde Puerto y C'-.

CALLI FLORE P!!o9~dhe~etJf~lt1.t.

Por el nuevo modo de emptéar estos polvos comunican al rostro una maravillosa y
delicada belleza, y Je dan un perfume de cxquislla suavidad. Ademas de su color
blanco. de una purezanotabte, haycuatromallcesdc BachClydeHosa. de3llc el m3sJ)altr1o
hasla~mássub1do.C.adacualhallara, pues, exactamente el color que conviene a.su roslrQ.

PATE AGNEL * AMIDALINA Y GLICERINA

.Este e:z;celente Co~méttco blanquea y suatm:a la piel y la P-rcserva de cortadurlU, ,mtacaoi1es. f}1ca:ones, cta11:do}e un .atercJopelado agradable. En cuanto a las manos, les da
solidez y transparencia a las unas.- Ferlumeria.A.GNEL, 16,Avenue del'Opéra,Parie.

BOTOT

PERIODICO ESPECIAL DE SEÑOR\S YS~ÑORITAS, INQISPC:NSABLE EN TOJA CASA DE FAMILIA
PUBLICA LAS ÚLTIMAS MODAS DE PAR1S EN EXCELENTES GRA.ADOS -

ARTÍ,,.,TJCOS
FICURI~ES IL\;:\IJ~ADOS ~

MODELOS PARA l 'ODA CLASE DE L.\BORES Y bORDADOS -

TRAZADOS AL TAMAÑO NATURAL -

CONSIDERABLE NÚMERO DE PATRONES

CRÓNICAS- NOVELAS, ETC., ETC.

SE PUBLICA EN LOS DIAS €, 14, 22 Y 30 DE CADA MES

Mac!rid, 22 de Junio de 1891.

Administración: Al cal•, 23, Madrid.

11

PASTA DENTARIA, VERDADERO CARMIN DE U BOCA

Refase de las arrugas, que no se atrevieron nunca á señalarse en su epidermis, y se conservójoven y bella hasta más allá de sus 8o años, rompiendo una vez y otra su acta de nacimiento á la
faz del liempo, que en vano agitaba su guadaña delante de aquel rostro seductor sin poder morti-ficarle.-Este secreto que la gran coqueta egoísta no quiso revelará ninguno de sus contemporán~os, ha sido descubierto por el doctor Leconte entre las hojas de un tomo de la Historia a,,1.orosa
(U las Ca/ias, de Bussy-Rabutin, perteneciente á la biblioteca de Voltaire y actualmente propiedad
exclusiva de la P,rf11111ería :1'11100 (Afaisoti Luonte), 31, rue du 4 Septembre, 31, París.
Dicha casa entrega el secreto á sus elegantes clientes bajo el nombre de , érhahf~ Eau flf"
11111011 y de D11be&amp; de llh1ou, polvo de arru que Ninon de Lenc1os llamaba cla juventud en
una caja&gt;.-Es necesario exigir en la etiqueta el nombre y la dirección de la Casa, para evitar las
fah,ificaciones.-La Pa,jumel'U Mnon expide á todas parles sus prospectos y precios corrientes~
JJepósi/01 m Afadrid: Pascual, Arma!, :1; Arlaza, Alcalá, 2.7,pral., iu¡.,· Aguirr~ y Afolitto, perfumería Orimtal, Preciados, I,'perfumería (U Un¡•iola, Afayor, J; Romero y Vicmte, peifumería
Inglesa, Carrera de San 7eró11imo,3, y en Barulqna, Sra. Viuda de La/011/ i Hijos, y Yicmle Fernr.

AGUA FIGARO:~~!g~~

~

¡POLVOSAGUA
DE ARROZ

1

empleada con la

.TuventNd

1

I

El mejor dentrillco,
mas agradable y, sobre
todo, mas Higienico:
Aguad,Phili ppe

Proveedor-ea de SS. Mll. el Rey y la Reina de Espaua

PRODUCTO&amp;

JOVEN Y BELLA

Pues pedidlas á la Pcifumería &amp;óticn, rue du
4 Septemúre, :JS, m París, y quedaréis satisfecha
y encantada del resultado.
Su Bn'sa Exótica, en agua ó en crema, os hará
volverá la hermosa edad de diez y seis primaveras
y os defenderá contra las arrugas; su polvo de
arroz Ror (U Alúirclu'.f;o dará á vuestro cutis una
blancura diáfana que evocará á las rosas desvanecidas de vuestro rostro; su Anli•Bolúos extirpará l?s puntos negros que b~otan en la narí~,
sin deJar la menor huella de mnguno; su Sorc,liwn espesará, alargará y dará nuevo color á
vuestras cejas y pestañas; su Pasta de /01 Prelados destruirá los sabañones y las grietas, y os devolverá la mano lisa y tnórbida, con las venas
suavemente azuladas que antes, en vuestra primera juventud, poseíais; y toda esta transformación se efectuará naturalmente, sin recurrir á
ningún artificio.
El Catálogo de la Pc,fumtrÍI! Exóti~a se remite,
gratis y franco de porte, á quien le pida.
Depó1ilo1 m Jlfadrid: Arta:::a, Alcalá, 23, principal, i;q.: Pascual, Arenal, 2; pe,jumería Ur'luiola, AFayor,
Agu,rrey Afolmo, Preaados, I,
y m Barcelona, Sra. Viuda de Lafon/ i Hijos.

r,-

MAGNOLIA COUDRAY SUPERIOR
OPOPONAX - VELUTINA HELIOTROPO BLANCO - LACTEINA:

1

ROYAL WINDSOH

Decís, Señora, que os faltan muchas co~
p:ira que volváis á ser

RIMMEL-

°'"'"'"" ••,,,•••,'°''ª -

,,;0-0
/Í'
~~
ACADEl41A de MEDICINA.' o/b~
_:&lt;,&gt;&lt;7.ii:g_;.._,;.
de PAIUS - ,l,larcci
_

R~m,dos todos los der«ho1 de propiedad ru-t!Rtica y liierari,.
MADRID. - Eatablecimiento tipolitogrAlioo •Sucesores~ R.i\11dffie)"JU,
illl~det.Rs,l("aaa_

SUMARIO.
TUTO.-Revista puisi,nse, por V. de Cu1elfido.- Expl11:aci6n de l0$grabados.-Cr6•
nica de Madrid, por el Muqués _de Valle•
Ale~.-Do. cuadros (conclus16n), por
Dº Salom~ Nónc:i: y Topcte.-PelucH
bbuicu, por o.• Emilia de_ s-:-,•.-Jaqu~•
matt, por D. J. Sanchcr. P1ne1ro,-Ham1d.ll, -por O. Luciano de Burgos.-Corres.
pondcncia pa.rt,cular, por J:?·" Adela P.-;L:cplicaci6n del fiprfo i\ummado.-Exph•
cación de ]os dibujos para bon:ados conte•
aidos.r:n la Ht1ja•Suplemcnto.-Sueltos.-:Alhc1tcncia.- So!uc1ón al jero_g116co publ1¡;¡ado en el nllm. 20.-Jeroghfico.-AnunG ~ - 1 . Sombrero redondo.-2 r 3.
En,.ohura para hue\·os duros ó pa1ata1á la
i.a.Jlc;a.- 4 á 6. Pdos pam scnoru y sel\~
ritas.-, y g_ Dos gorros de b1.tw_,-9. Tra;c
de l)afMI para scOoras. - 10. Tra¡e de bano
para 6CMl'U--1 l y 11. illatiiifr de francb,.
_ 13. Babucha de bano.-r.¡. Y 15- Vt~lido
para nift&amp;S. de 10 á 1, arios.- 16. T,a,c de
bano para l;\inas de 9 a 11 aftOs.-17, BluMt
rusa pal"&amp; DillO&amp; de 9~ 11 aftos.-111. Ma~ga
para tnje de ccremon1a.-19. Manga de' tt1idode fular,-20. 1'rajcdcpla1:a,-z1.Man1elcta deannure de ICday enca,c.-22, Man.
teleta de cinta y J)ll,samane1fa.-23 _á 25.
Sombreros do ver.u10.-,6 y 27. Tra;cs de
\·i.si1a.-28 á 3$, t:011íeccione11- de ,·c,ano.

REVISTA PARISIENSE.
StUU,Jl.1O.
Suprnión de la primn,·cra.-Dc un extremo á
otro.-¡ Por fin 1-Traju ,·apor~sos.-Donde $C ,·en las no,·edadC6 del dia. - El ,·es•
tido i11durfriaM1. - retos de encaje ó de
Rllirur.-Smnbrcrn&amp; )' earo1as.-Mangas (!,:
fa.nwla.- Un lo~·en apro,·tthado.

Hemos entrado definitivamente en la estación que el almanaque francés, atrasado en esto
corno en otras muchas cosas,
persiste en ll~mar pri~av~r_a,
siendo en reahdad el pnnc1p10
del verano, puesto que aquí la
primavera es una prolonga~ión
del invierno, y pasamos casi repentinamente de los días tristes,
fríos y lluviosos, al calor sofocante de la insoportable canícula. En fin, nos hallamos en la estación de las flores y del poh-o,
de la verdura y de los preparativos de emigración. Nuestras
elegantes han podido, al fin, la
semana pasada, si bien arriesgándose á recibir algunos chaparrones, sacar á la Ju~ de un sol
intermitente sus vestidos claros:
seda de la China, crespones, muselinas y tul grueso, todas e~tas
telas ligeras y vaporosas dele1t.an
la vista en las brillantes reumones, tales como los viernes de la
Exposición de Bella~ Artes .del
Palacio de la Industria, las nías
de beneficencia, los casamientos aristocráticos y los paseos al
Campo de Marte, donde se ~a.Ha,
como es sabido, la Exposición
núm. 2-hay quien dice que es el
núm. 1.-Allí particularmente he
tenido ocasión de admirar verdaderas maravillas en materia de
modas. Era aquello un deslum-

.

"',,::;--..,¡,,

1.

So::ibrero redon!!:,.

íl

Año L

N~m. 23.

bramiento de damas elegantes,
de trajes de absoluta novedad y
sombreros muy originales de forma y de combinación de colores.
Los corseliltos y aldetas de tul
griego, guarnecidos de cintas cometas de diferentes colores, me
han parecido muy en boga. Se
adaptan estos corselillos á los
vestidos de fular, de seda lisa y
hasta de lanilla. En mi juicio, -es
un adorno precioso y de un efecto particular. Se guarnece de un
volante del mismo tul la parte inferior de la falda, pasando también varias cintas cometas por el
dobladillo de este volante.
Se llevan también muchas aldetas al sesgo, plegadas y flotantes como verdaderas esclavinas.
Esta forma se usa más bien con
lanillas listadas ó de cuadros, que
con telas lisas.
Pero el traje completamente
nuevo y que hará. furor este verano, es el vestido enteramente
ituies_/&gt;kgahle, hecho de lanilla lisa
gris perla ó beige, con dos canesús de guipur artística formando
chaquetilla Fígaro, cuadrada en
la espalda, lo mismo que en el delantero. La parte superior de la
manga es también indesplegable,
género Edad Media, sujeta con
una segunda manga ajustada y
muy larga, de tejido de oro rebordado de pedrería. Cuello de
raso negro y cinturón de cinta de
raso también negra. No es posible
dar una idea del porte elegante y
distinguido de este traje, cuyo dibujo publicaremos en breve.
En los trajes de batista y de esa
especie de surak crudo que ahora se llama pongee, he observado
multitud de adornos de guipur y
encaje antiguo, y de guipur salpicado de cabaclt011es de azabache. Esta última combinación se
presta á arreglos de una riqueza
jnaudita.
He visto, en este género, un
modelo encantador. Era un vestido de simple vigoña azul, liso,
con chaqueta, dos petos, carteras y cuello de guipur. Estos adornos realnban la sencillez de la
lanilla, y eran del mejor gusto.
En cuanto á las simples guipures, se las dispone de mil modos
distintos¡ unas veces formando
chaquetas enteras ó simplemente
los delanteros; otras puestas en
forrtla de volante llano en torno
de las caderas, ó alrededor del
cuello para caer en una guarnición de conchas á lo largo de los
delanteros. Los entredoses figuran, al través ó á lo largo, unas
listas anchas, negras ó blancas,
sobre una batista lisa ó un pangte. Finalmente, se hacen también unos petos largos con mu-

�LA ·-MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

,,
chas hileras de guipur que caen más abajo de la cintura
y que se montan en torno de un cuello recto. Estos pe•
tos, independientes del corpiño, y qüe se cie rran con
dos corchetes detrás del cuello I se llevan con cualquier
vestido. ~
El modelo de que acabo de hablar, y que cubre enteramente los delanteros , no me parece de tan buen gusto
como el r'eprese ntado por el croquis núm. 1.
Este último, que es de museli na de~se da color de ro sa
y encaje negro, es un modelo lindísimo, que hace furor
en este momento.

•
••

Respec to á los sombreros, pocas formas nuevas tengo
que sc..ñ1lar. Se lleva más que nunca el sombrerito r e-

más lindos, destinados á sus elegantes parroquianas:
A fin de proporcionar á éstas todas las comodidades
posibles, Mmt!. Léoty se encarga de servir los pedidos
de las selloras que se hallen lejos de París, y no puedan,
por lo tanto, venir á tomarse medidas, con tal de que se
le envíe un corpiño modelo, que d evolverá diez días
d espuJ.;s de recibi rlo .

•••

Durar.te la comida, Manolito no ha cesado de llevarse
obstinadamente los dedos á la boca.
Su nnmá lo llama al orden.
-1\Ie parece, niño -le dice-que te he prohibido
y:t mis de una vez que te comas las uñ1s.
El niiio sonriéndose:
-Si, pero ahora me las como con pan.

v. DE

1

CASTELf'IDO.

Par's, 17 de Jun:o de 1891.

1

267

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

266

1

EXPLICACIÓN DE LOS GRABADOS
Sombrero redo ndo.-Nú m. l.

Nóm.

L

dondo , con ala plana muy estrecha, guarnecido de gasa
y de alas de color. También se ·lle van mucho la s coronas de rosas alrededor de la copa, acompañadas de alas
ne gras, así como unas guirnald as enteras de caléndulas
y de violetas sobre un sombrero de paja mordorada.
Como capotas, se hacen un as verdaderas monerías
de p1ja negra y blanca, con fondo puntiagudo , las cuales se guarnecen de flores ó de dos bandas plegadas de
colores diferentes, elegantemente dispuestas y ac;:ompañadas de plumas negras. Las bridas, anchas y largas,
son de cinta de raso , como las que se llevaban diez
años ha. Esta es la última no ve dad en materia de bridas, y no está permitido hoy á una señora elegante el
llevar esas cintas estrechas que se sujetaban con dos
alfileres ce rca de la oreja y algunas veces un poco más
abajo. Las bridas actuales forman deb ajo de la barba
un lazo voluminoso, cuyos picos, cortados al sesgo,
caen sobre el pecho.
Por lo que l11ce á los sombreros redondos de ala
ancha, algunas señoras, sobre todo las jóvenes, continúan llevándolos, y les sientan muy bien cuando son
altas y esbeltas. Suelen ir acompañados del velo largo y
ancho de tul griego, qu e cae sobre los hombros y envuelve la cabeza, dando al rostro un encanto mezclado
de misterio.

•••
No se verán este año es1s pesadas sombrillas de encaje cargadas de volantes y de cintas de colores. Se llevará sencillamente el m·lout-cas de seda lisa de todos los
colores posibles é imaginables, igualando con el vestido que deben acompañar. Los puños solamente son de
una fantasía y á veces de una riqueza inaudita. Los mo·
delos clásicos son de oro, con cifra ó armas de relieve.
Los hay igualm ente de ónix, márfil tallado y plata anti~ua; pero la furia de la estación es el mango rústico co ronado de insectos, flores y frutas admirablemente imitadas.
Nuestro grabado _(c roquis riüm. 2) r epresenta tres
modelos completamente distintós y muy originales.

•••
Henos aquí en la estación de los corsés liaeros de
gasa ó de batista, así como de esos corsés ma~a vill~sos
sin forrar, que
son el triunfo de
Mme. Léo ty.Na•
die mejor que
ella ha sabido
aliar la comodidad con la elegancia, y puede
decirse que, gracias á los perfeccionamientos
q u e introduce
diariamente en
sus corsés, han
desaparecido en
parte y desapar ecerán más cada día esos talles
macizos ó deformes, sin gracia y
sin esbeltez.
El busto, per1\ú:n. 2 •
fectamente mol deado por estos
corsés modelos, de·soiende majestuoso y esbelto hasta
los numerosos plje-guc:s de la falda. Ya sean de rico brocado ó de gasa transparente, estos corsés llevan todos
el mismo sello de distinción.
El corsé de gasa es el corsé de verano por excelencia,
y Mme. Léoty (8, plaza de la .Aladeleine) se ocupa actualmente en preparar una infinidad de ellos, á cual

Este sombrero es de ·cerda negra. El ala va doblada
y encafionada por detrás. Plumas grises, puestas por
delante y por detrás, y lazos de cinta de terciopelo negro. Un bies de terciopelo ribetea la parte de debajo
del ala.
Envoltura. para huevos duros ó_patatas á la ini¡l esa.
Núms. 2 y 3.
Esta envoltura, que sirve para conservar calientes
los huevos ó las p1tatas á la in~lesa, es de lienzo grueso
blanco y percal como forro. Se corta un pedazo triangular, de 48 centímetros en los lados; se redondean un
poco los ángu'os, y se ejecuta el bordado con algodón
azul al pasado y al punto de cordoncillo. Se forra la
parte superior, y se fij :1 por dentro , como indica el dibujo, un borde de la misma tela, de 8 centímetros de
alto, que se compone de tres tiras de 23 centímetros de
largo por abajo y 18 por arriba, y cuyos lados transversales se reunen. Los adornos se completan con un en caje de 3 ½ centímetros de ancho, f1unciJo y cosido en
el borde exterior de la envoltura.
Petos para señoras y señoritas.-Núms. 4 á 6.
Nóm. 4. Petu d,1 djiro azul pálido.-Se tom'\ un pedazo
d e tela, de 42 centímetros de largo por 30 de ancho; se
pespuntea en medio una tira de 2 i centímetros de ancho, adornada con botones de nácar. Se dispone la tela
por ambos lados de la tira del medio, hasta 4 centímetros de distancia de-los lados, en cinco pliegues dirigidos hacia el medio, de modo que quede en 17 centímetros de ancho por arriba y 12 por abajo. Se recorta el
pedazo para formar el escote, y se guarnece éste de un
cuello de céfiro puesto doble. ~e pone en el cuello una
corbata estrecha de batista, anudada por delante.
Núm. 5. Pelo dt ctjiro color de rosa.-Se hace este peto
de céfiro color de rosa, con arreglo á las indicaciones
del d ibujo, y se le forra de percal. Se cubre el peto, entre las lineas, de un entredós bordado, bajo el cu.3-l se
recorta la te la; lo demás va cubierto de céfiro plegado.
Se cose el peto sobre el cuerpo de fichú, y se le guarnece de un cuello cuyos pii;os van doblados.
Núm. 6. Peto de pi¡ué blanco y ce/irJ col:r dt rosa.-Se
corta este peto d e percal y se le cubre de céfiro y piqué. Se le fija sobre el cuerpo de fichú desde 51 hasta
la estrella, y se guarnece con e l cuel:o, el cual va cubierto de céfiro hasta 3 centímetros de distancia del
borde exterior. .
Dos gorros de baiio.-Núms. 7 y 8.
Nzi.m. 7.-Se hace este gorro de tafetán engomado
amarillo. Se pespun tea sobre el gorro una cinta de laha
encarnada para formar unn. jareta, por la cual se pasan
dos cintas que se cruzan. Se hacen !os pliegues, se cose
el fondo sobre el ala y se cubre la pegadµra con una
cinta de lana de 2 centímetros de ancho. Se recorta en
dientes el borde inferior del gorro, así como una tira
de tafetán engomado de 58 centímetros de largo y 6 de
ancho, p!egada por detrásy fijada sobre el ala. Esta ti ra
va adornada con un rizado de cinta de lana encarnada.
Se pone en el lado izquierdo un lazo de la misma cinta.
Núm . 8.-Se corta un pedazo redondo de tafetán en•
gomado, de 40 centímetros de diámetro; se pliega su
borde exterior de modo que quede en 60 centímetros
de ancho, y se le ribetea con una trencilla de lana encarnada, de 2 centímetros de ancho, que sirve de jareta.
El borde de delante del gorro va guarnecido de un
rizado de cinta de lana encarnada, que tiene aproximadamente 9 centímetros de ancho.

Traje de baj¡o p:.ra señoras.-Núm. 9.
Para la explicación y patrones, véase el núm. II , figuras t I á 16 de la .1-bja-Su/ümeultJ.
Traje de baño p1ra señoras.-Núrn . IJ.
Para la explicación y p1trones, véase el núm. V, figuras 34 á 36 de la H(Jj,1•Suplemenfo.
Matinée de franela.-Núms. 11 y 12.
Se hace estJ. ma/i11/e de franela listada sin forro. Se
hace una abertura en el dehntero izquierdo y se guar necen sus borde!i de un bo 1sillo. Se fija bajo la espalda
una tira de tela pu:i. formar una jareta, y se cosen por
la parte exterior dos correas terminadas en punta, las
cuales van a.brochadas una sobre otra. Se juntan espal•
da, lados y delanteros, y se provee el delaotero de la
aerecha de botones y el de la izquierda de una tira de
ojales. Se frunce la matiJ1e:. en el escote, y se pega un
cuello de la misma franeb. Se frunce el borde inferior
de los delanteros y se le p~ga entre las dos telas de una
tira de franela estrecha, después de lo cual se doblan

los delanteros hacia dentro. Se guarnecen las mangas
con unas carteras forradas de la misma tela, y se pegan
las mangas á las sisas.
Tela necesaria : 2 metros, de un metro 20 centímetros
de ancho.
• Babucha de bai;o.- Núm. 13.
La fig. 3 7 de la H.;ja-Suplemenlo al presente número
corresponde á este objeto.
Se pasa el patrón de la babucha, representado por la
fi~ura 37, á un foJ1do de lienzo grueso colo r de ceniza.
~e ejecuta el bordado con algodón azul, encarnado y
bronce, al pasado y punto de cordoncillo. Se forra la
babucha, se la ribetea de una cinta y se la guarnece de
una suela de lienzo grueso, y por debajo se pone otra
suela de cuerda.

2.- Envoltura para huevos duros d patatas á la Inglesa. Interior.
3.-Envoltllra para huevos duros d patatas á la inglesa. Exterior.

Véase ef dibujo S.

Véa3e el dibujo 2

Vestido para niiias de 10 á 12 años.- Nlms. 14 y 15.
Para la explicación y patrones, véase el núm. III, figuras 17 á 26 de la H oja-Suplemento.
Traje de baño para niñas de 9 á II años.-Núm.16.
Se corta este traje de percal rojo. Se guarnece el escote y las sisas de una tira bordada, de un centímetro de
ancho. El borde inferior va guarnecido de una tira igual.
Se abrocha el traLe en el hombro, y se fija por detrás una
tira de tela, de 7 centímetros, cuyas extremidades se
reunen por delante.

4 á 6.- Peto, para señoras y señoritas.

Blusa rus:i para niños de 9 á II años.-Núm. 17.
Para la explicación y patrones, véase el núm. IV,
figs. 27 á 33 de la lfoja-.5_uplemento.
Manga para traje de cerernonia.-Núm. 18.
Esta manga es de faya; su forma es de codo., y va
adornada de una guipur artística y de tres rosáceas de
cinta cometa. Una segunda, manga, -frun cida en la sangría y por debajo, va arrollada alrededor de la man ga
de codo. Esta segunda manga va recogida por encima
con unos fruncidos.

7.- 0orro de baño.

•

Manga de vestido de fular.-.Núm. 19.
Esta manga es de fular' aiul marino con pastillas color
de rosa. Va plegada por ar.riba de manera que su vuelo
caiga sobre el puño. La parte inferior desaparece bajo
un. puño alto de crespón de rosa fruncido.
Traje de playa.- Núm. 20.
Se compone este traje de un vestido de bengaliq.a
co'.orde lila pálido, comi:;letamente liso, y una manteleta de pañete color beige, adornada con pastillas hechas
de azab~che y cuentas color beige, c_on un g_alón ~gu~l .,r
un canesú grande con cuello alto de las mismas cuentas,
Esta especie de alzacuello es muy- nuevo y elegante.-'
Sombrero de paja negra, guarnecido de plunias: negra,s
y color de rosa, y cintas anchas de color de rosa qlle
caen hJSta la cintura.

8. Borro de baño.

10.- TraJe de baño para señoras.
9.- Traje de baño para señoras.

11 y 12.- latinée de franela .
Delantero y espalda.

Expfic. y pat., núm. V, figs. 34 á 36
de fa Hoja-Suplemento.

Exp/ic. y pat., núm. 11, fig. 11 á 16
de fa Hoja-Suplemento.

f-hnteleta de armure de seda y encaj e.-Núm. 21.
Los delanteros y la espalda de esta manteleta se hacen de armure de seda, forrada de seda. Las mangas,
que forman esclavina, van hechas de enea~ negro. El
dt:lantcro de estas ma.ngas va cubierto con un encaje
fruncido en el hombro y terminado bajo un broche de
az;.;bache. Se cubre la espalda de tejido de encaje pleg~&lt;lo y después fruncido en la cintura. Los delanteros
y la t:spalda van reunidos con una cinta de seda que
forma cinturón, terminado en unos lazos de la misma
cinta y en unos broches de azabache. El borde inferior
de los delanteros va guarnecido de un fleco de azabache. Se fija por delante un encaje que forma chorrera,
y sobre el cuello una cinta de seda dispuesta en pliegues huecos.

13.- Babucha de baño.

Manteleta de cinta y pasamaneria.-Núm. 22.
Est1 manteleta se hace de cintas de seda negra, de
6 centímetros de ancho, ter minadas en el borde inferior con una presilla, y cenefas de pasamanería del
illismo ancho adornadas con cuentas. E l borde inferior
de la manteleta va gua'rnecido de borlas de cue:1tas.
Cuello i\Iédicis de pasamanería.
Sombreros de verano.-Núms. 23 á 25.
Núm. 23. Capota de ful de oro plegado, con galón de oro
pu;.;sto sobre el fondo y cosido sobre el tul. Por delante,
cuatro alas de oro, dos en pie y dos caídas, montadas
sobre azabache. Por detrás, pouf de plumas negras con
pniacho. Bridas de terciopelo negro.
Núm. 24. To.¡ue para seltoritas, de paja gruesa mordorada, guarnecida de un torzal de terciopelo verde
Atlántico, mezclado de crespón de la China blanco. Por
delante y por detrás, lazos del mismo crespón, y flores
verdosas y amarillas.
Núm. 25. Capota de paja blanca, con ala de tul negro
y flores negras con corolas amarillas. Por delante y por
detrás, ramos de flores blancas y negras, con torzal
compuesto de tallos de flores. Fondo calado, con bridas
de cinta de terciopelo negro cruzadas hacia atrás.
Trajes de visih.-Núms. 26 y 27.
Núm. 26. Ves!tdo para nütas de I2 a,ios.-Este vestido
es de lanilla verde almendra y seda del mismo color. Se
le gu:i.rnece de pasamanería del mismo color, pero de
m~tiz mis obscuro. F alda terminada en una serie de
plicguecitos cosidos. Corpiño de cintura redonda, compuesto de una camiseta de seda verde almendra, formada por una serie de plicguecitos cosidos. Delantero
de una pieia, con espalda cerrada en medio. Corselillo
recto, rodeado de una pasamanería. Unos tirantes de la
misma pasamanería sujetan el corselillo. Manga alta de
se&lt;l1, abrochada por abajo. Cuello alto y plegado, también de seda.-Sombrero de paja blanca, guarnecido de
p:umas blancas y cintas color de almendra.

14.-Vutido para niñas de 10 , 12 años. Delantero.
viAs• .L DIBUJO l,t..
E.rpl(c. i,¡ pat., núm. 111, fig. 77~d 26 de fa Hoja-Supleme nto.~

15.-Yestldo para niñas
de I O i 12 años. Espalda,
Véa,e el dibujo 14-.

16.-Traje de baiio
para niñas de 9 á 11 años.

17.- Blut a rua para niños de 9 á 11 años.
Exp/fc . g pat., núm. IV, figs. 27 á 33 de la Hoja-Suplemento

�LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS,

268

LA MODA ELEGANTE

nos desagradables¡ refirámosles lo que ha pasado en Madrid en los últimos días.
Núm. 27. Vestido para seí'ioras jóvenes.-Se hac~ este
El de San Antonio fué festejado en do-; "casas distinvt;:;stido de gasa negra estampada de florecillas azules.
tas: en la de la Condesa de Baquer de Retamosa en ce•
Adornos de faya azul. Fondo de falda de tafetán, con
lebridad del santo de su hijo menor, con un ag~adable
ce\1tro de falda de faya azul. Vestido largo de gasa,
concierto, en el que alternó la música popular con la
abi~rto sobre el delantero y plegado en forma de pade género más elevado.
1Iien. Corpiño terminado en punta, compuesto de esDos canlaores flamencos, Soleá y Paco I ejecutaron
palda plegada en forma de tirantes y abierta sobre un
peteneras y otras piezas de igual índole con verdadera
centro de faya, y delanteros escotados en cuadro sobre
gracia y notable perfección; y alternando con ellos el
un camisolín de faya añadido sobre el forro de los degran caricato Baldelli y el eminente violoncellista Ag~slanteros, el cual se abrocha en medio bajo el camisolín.
tín Rubio hicieron 3:l~rde de su talento y habilidad.
Los delanteros van fruncidos en medio, formando un
La velada fué dehc1osa, y la dame d1, logis obsequió
peto estrecho. Cuello alto de faya, con ribete de pluá sus amigos de la manera que sabe hacerlo.
mas. Manga de gasa.-Toque de gasa azul, con media
Al mismo tiemp?, y con el propio ~otivo, se celeluna y cubrepeineta de azabache.
braba cerca de alh, en la calle del Almirante-enlamo•
CRÓNICA
DE
MADRID.
Tela necesaria: 8 metros de tafetán, 2 metros de faya,
rada del diputado D. ~ntonio ~antera-otra reunión
y 20 metros de gasa.
no menos agradable, mitad c~nc1erto, mitad saulerie.
La bella Srta. D.ª i\farganta Sedano tan conocida
Confecciones de verano.-Núms. 28 á 35.
SUMARIO,
por sus grandes facultades musicales, 'encantó á los
Núm. 28. J.fanlekla Lelia.-Esta manteleta es de en·
C na sorpr,.Ja.. - El baile del Emba.iador de Austri&gt;\. - Las que uis1{AA y lu
oye~tes con su voz suave y armoniosa. Otros virtuosos
caje plumetis, pasamanería de azabache y cinta de peque fa\taban.-Los moti\'o; .-Sucesos tri~te- - El ¡¡:eneral CAno\'a1 del l"as•
deleitaron á los concurrentes, merced á su pericia e
kín. Cuerpo de manteleta compuesto de un volante an1illo.- El Sr. Lorinf{.- El ooronel Os,n-Otro a.~unto desagradable.La. Ouqu•sa de Castro,Enriquez.-Dos conciertos- Varias bod1.:s.- J.05
el arte, y después las jóvenes bailaron hasta ce rca d:i
cho plegado en una especie de fichú en la espalda y por
TEATROS.- La compania de or,crela italiana en el del PRii&lt;c1n ALfOS •
amanecer, mientras se servía un exquisito y delicado
delante. Tirantes de pasamanería. Escote guarnecido
so.-Clausun del de LA Zuzut:u.- La 6&amp;.• ttptt,cn1aci6n de J&lt;.l R~ qu.t
óu/fel con honores de cena.
de un volante de encaje, que desciende formando conraliiJ. - Reap,nura d,.J Jard!n del Buen Retiro.-AroLo.-Juli:ln Rome;\.
~stas reuniones serán sin duda las últimas • de la es-C11rmtla.-Lo, Circo1 y la~ pantomimas acuitica1.
chas sobre el pecho, y adorna un pico estrecho guarnetación•, porque el calor ha llegado, después de hacerse
cido de lazos y cintas flotantes. Los mismos lazos fijan
esperar mucho, _Y ya á comenzar la general dispersión
la guarnición del pecho y del escote, y adornan los
"1
~ AS damas de la corte habían dado orden de para los estab~ec1m1entos balnearios, para los puertos y
hombros.
~
..,
~guardar
sus
preseas
y
sus
joyas
hasta
el
Núm. 29. CJuv¡uela Afiss Helye/1.-Es de benga\ina ner~~ ~ 4
.; invierno próximo, y las jóvenes no pensa- para el extran1ero.
gra, y va guarnecida de encaje I pasamanería de azaba17t" , ~~ 1. ban ya en fiestas ni en saraos, cuando ha
•••
che, fleco de azabache y felpilla, y cinta de piel de
)
pocos
días
vino
á
sorprenderles
agrada•
Ya
se
han
celebr~do-y
aun se celebrarán-muchas
seda. Espalda y lados de espalda terminados en un voblemente un tarjetón del Conde Dubski,
de las bodas anunciadas.
lante de encaje. Delanteros abiertos y plegados en forembajador de Austria-Hungría en Madrid,
El miércoles de la semana anterior tuvieron efecto
ma de tirantes I sobre un chaleco estrecho de la misma
anunciándoles que en la noche del 8 del colas de las dos hermanas D.ª María y D.ª Adela de las
tela, añadido á cada lado bajo el borde de los delanterriente-á las diez y media-las recibiría en su
Bárcenas I con los Sres. D. Francisco Lanzas y D. José
ros, que va guarnecido con un volante de encaje puesto
elegante mansión de la calle de Segovia, la misma
de plano. Pinzas de pecho, y pinza que marca el lado de
López Roberts.
de la cual conservaban muchas gratos recuerdos
Por~! luto qu~ visten _los cuatr~ contrayentes, la cedelante I que ajusta los delanteros. Atdetas de delante
por
los
bailes
brillantes
que
en
ella
dieronno
ha
muremon1a se venfic~ casi en famlha en la parroquia de
plegadas como un panier puntiagudo sobre un volante
San José¡ y las novias no ostentaban del aparato nupde enca;e. Adornos de pasamanería, puestos en la cin- chos años-los Marqueses de la Romana.
¡Imagínese si sería viva la satisfacción de las que no
cial nada más que el blanco velo colocado sobre trajes
tura y en el doble cuello Médicis, de encaje plegado y
bengalina. Manga semilarga de bengalina, terminada esperaban ya pasar una noche de delicias hasta el inde lana negra.
El 1. 0 de Julio ~s la fecha señalada para el enlace de
en un fleco de felpilla y azabache y cubierta de encaje. vierno próximo!
Llamóse á toda prisa á costureras y modistas¡ encarla Srta. D.a Joaquma Caro, hija de los Marqueses de la
Lazos de cintas en los hombros.
gáronse
flores
al
proveedor
ti/re
de
la
higl,
Ji/e-el
céRomana I con el caballero mejicano Sr. Fernandez del
Núm. 30. Rotonda Brillanle.-Es de encaje transpalebre Anselmo Abajo;-en fin, hiciéronse los preparati- Valle; p:r?
hasta el mes de Septiembre no recibirán
rente, y va sujeta en la cintura con una cinta baja. Se
las bend1c1ones la Srta. D.ª Angela Carvajal, hija de los
compone de un volante ancho de encaje, plegado en los vos indispensables para aquella última batalla, en que
hombros -bastante altos, en la espalda y en medio del iban á ostentar su gracia y sus hechizos cuanta¡ son esDuques de Abrantes, y el Marqués de Portago.
Otros matrimonios se. anuncian y dan como seguros;
delantero. La cinta atraviesa la espalda en la cintura y trellas del cielo madrileño.
entre ellos uno que e~1tará mucho la curiosidad por
pasa bajo los delanteros. Adornos de azabache y cabo·
cl,ones en el pecho y en la espalda. Cuello alto de encaje
el_carácter y posición de los futuros esposos; pero altas
Pero ¡ay! L~ víspera baj1ba al sepulcro el general
plegado, cerrado con un lazo, y cuello grande de dos
é 1m1;&gt;ortantes consideraciones impiden por ahora descaras, de pasamanería calada con azabache y caóo- Cánovas del Castillo, hermano del Presidente del Conc1;1bnr los nombres de la hermosa viuda y del joven
sejo de Ministros; á la mañana siguiente participaba el
diputado á Cortes que, según pública voz se unirán en
clwnes.
Núm. 3 t. Confección Alzila.-Es de encaje negro, cinta telégrafo el horrible asesinato del Sr. Loring, hermano
breve con vínculos sagrados.
'
de terciopelo y volante de encaje con cuentas de aza- político_ del ministro Silvela, ocurrido en Málaga¡ y
bache. Cuerpo de corpiño ordinario en puntas, cerrado estos tnstes, estos dolorosos sucesos impidieron á muen medio del delantero, ajustado con pinzas I cubierto chas familias, enlazadas á los nobles difuntos, tomar
?e han cerrado todos los teatros de invierno, y han
parte en la función, que no se resintió sin embargo de
de una especie de fichú plegado en el escote y en la
abierto sus puertas todos los de verano.
tales
catástrofes,
porque
~stuvo
animada
y
brillante,
cintura, y terminacl"'o en un cinturón de terciopt:!o que
La Zarzuela puso fin á sus representaciones con la
se anuda en la cintura por delante y por detrás. Manga- aunque se notara la ausencia de gran número de per68.ª de E! Rey que rabió, verdadera mina de oro para su
esclavina alta de hombros, abierta en la espalda y en el sonas.
empresano, el tenor Berges¡ y casi á la par ha inaugu·
Bailóse, pues-según dice cierta comedia muy podelantero, y compuesta de cinta de terciopelo y volanrada su temporada el Jardín del Buen Retiro con un
pular-con desesperación, desde las once de la noche
tes de encaje bordados de cuentas, puestos de plano, y
magnífico festival, ejecutado por la Sociedad de Con·
hasta las cinco de la mañana, poniendo término al sarao
formando una especie de pekín. Un fleco de lluvia de
ciertos, bajo la inteligente batuta del maestro D. Ma•
un
cotillón
tan
elegante
como
rico.
azabache termina cada lista de encaje. Cuello alto y
nuel Pérez.
Entr~ las parejas corrí~ la voz-y muy acreditada y
abierto de encaje plegado, cerrado en un lazo de terAmbas cosas indican que nos hallamos en pleno estío;
extendida-de que próxlmamente volverían á reunirse
ciopelo. Lazos iguales en los hombros.
en la época de las diversiones al aire libre.
Núm. 32 . .Alanteieta Sucltet.-Esta manteleta semilar- los allí congregados en el hotel de la Embajada inglesa.
. El infatigable Ducazcal tiene, como siempre, la direc·
Pero talf:s rumores ~o ~e han confirmado, y por aho·
ga, de piel de seda, se compone de un cuerpo de chac!ón del _ame~o sitio, donde hallan frc!scura y distracra-es decir, hasta el mv1erno de 1892-es casi seguro
queta sin aldetas y de una manga-esclavina bordada de
ción los mfehces condenados á pasar los calores tropi·
azabache y guarnecida de encaje y cintas. La manga se que no se volverá á bailar en ninguna parte.
cales en las frondosas orillas del caudaklso Manzanares;
hace de piel de seda, se abre sobre la espalda y por
y pueden prom~terse noches agradables, no sólo mer••
delante, y se guarnece de lazos y de cintas. Hacia adeced á la mencionada Sociedad de Conciertos, sino á
Esta primavera no habrá tampoco matinies ni garden
lante, la manga se borda
el bordado sube sobre la
una modesta compai'\ía de ópera italiana, que por valor
parte superior del brazo. n volante ancho de encaje parl)•s: la Duquesa de la Torre, que solía celebrar su
de una peseta les cantará los sparlitlos más notables del
guarnece el delantero de la manga¡ se le dispone en santo con una en el jardín del hotel de la calle de Virepertorio italiano.
conchas, y se le adorna con lazos flotantes de cinta. llanueva, reside ahora en París y se halla muy deliEl cuerpo de chaqueta se compone de espalda y lados cada de salud; y en cuanto á los Marqueses de la Puente
•••
de espalda, lados de delante y delanteros cerrados en
y Sotomayor y sus hijos los Sres. de Cánovas del CastiItalianos son también los que dan á conocer en el
medio y ajustados con pinzas. Un fleco de lluvia de azallo I han sufrido una doble desgracia que les impedirá
teatr&lt;! del Príncip~ Alfonso olto género de composicio·
bache termina la manga de piel de seda y el centro de durante 1-!.,rgo tiempo, no sólo preparar I sino ocuparse nes, hgeras y festivas, que atraen allí diariamente gran
en
placeres
y
diversiones:
además
de
la
pérdida
arriba
delante.
número de espectadores.
Núm. 33. Abrigo Prünavera/. -Cuerpo de levita de
expresada, anteayer ha fallecido el coronel Osma herEl programa de las funciones es variado é inte resanpiel de seda, y manga de encaje. Adornos de galón de
mano y tío respectivamente de las personas citad~s.
te, porque ora promete música francesa ora anuncia la
No son éstos los únicos sucesos lamentables ocurridos
azabache y cabocliones. Espalda, lados de espalda y de
de maestros transalpinos, llena de graci~ y de fresc ura.
delante, que terminan en aldetas. Los delanteros se
últimamente en la alta sociedid.
Numeroso público •acude á todas la,s representaciopliegan, se cierran en medio y se ajustan con pliegues,
Una grande de España, la Duquesa de Castro-Enrínes, á lo cual contribuye lo módico de los precios de las
los cuales van guarnecidos de tirantes de galón y terquez, se halla presa en la cárcel de mujeres acusada
localidades, así por abono como en el despacho.
minan en picos de manteleta. Unos adornos de azaba• de malos tratamientos con cierta niña de cort~ edad.
. Una butaca vale en éste dos pesetas cincuenta célt-'
che, lazos de cinta de pekín y cucuruchos de azabache
El suceso es tan nuevo, tan extraordinario que ha
tu~os ¡ un palco quince: ¿quién por tan poco dinero no
terminan y pliegan los picos. Cinturón de galón de azaimpresionado viva y profundamente á toda ~Jase de
qmere pasar horas agradables en un recinto fresco , et- ,
bache. Un rizado de encaje adorna la espalda, y una
personas, lo mismo en el gran mundo que entre el
cuchando artistas como la Morrote, la Coliva, y el te-cinta se pliega sobre la abertura de delante y se cierra pueblo.
nor Grossi, que si no son eminencias ni notabilidadea.
con un lazo. Manga alta de hombros, abierta sobre la
Los periódicos no han tratado apenas de otra cosa cantan afinados y declaman sin afectación?
espalda y sobre el delantero I y formada por un volante durante cinco ó seis días, dando margen á apasionadas
discusiones, así entre ellos como en los círculos y terde encaje. Lazos en los hombros.
Núm. 34. Levita Alboni.-Levita semilarga de sicilia- tulias de distintas esferas.
La campai'\a de Julián Romea en el coliseo de Apolo
na, e11caje negro, azabache y cintas de seda. Espalda
La agitación de los primeros momentos se ha calmado
es menos afortunada.
con pliegue hueco en medio de la aldeta, lado de esya un tanto, y hoy se habla y se discute con menos ar- noLa
vasta sala de la calle de Alcalá se ve cotidian&amp;palda y de delante y delanteros con una pinza. Cuello dor, siendo de esperar que el resultado de la causa ~ente ocupada por numerosa y distinguida- concurren'"
alto y plegado de encaje, el cual desciende por delante venga á poner en evidencia que ha habido grande exac1a, que aplaude mucho al apreciable actor, com&lt;! tal
formando doble chorrera, que va rodeada de solapas geración en la manera de presentar los hechos.
Y como autor, pues pone en escena á la par la grac10II
bordadas de azabache. Un lazo termina las solapas.
De todas maneras, el caso es completamente insólito
Oit, Sevilla!
•
Adorno de azabache en las aldetas del delantero. Manga y, como parece haber dicho la Duquesa de Castro•En: zarzuelita¡
L~ parodi~ de la ópera Carmen, á pesar de su escaso
de siciliana con guarnición de encaje, lazo de cinta y riquez I e abierto el camino, no será ella la única que
ménto I ha ~tdo bien recibida¡ pero el clou de la tem~
..,G,teras de azabache. Lazos en los hombros en lo alto vaya á habitar la triste y lúgubre morada de la calle de
rada será, s1.n duda, Trafa/gar, de Javier de Burgos, qeC
de la espalda.
Quiñones&gt;.
el empresano reserva I sin duda, para /os grandes caiDrllt
Núm. 35. Ficlzú-manle/eta. - Esta confección es de
cuando se necesitan poderosos estímulos á fin de atraer
seda Regencia, y va guarnecida de encaje I de adornos
la gente á los teatros.
de azabache y fleco de lo mismo. Manga corta y bulloPero distraigamos e\ ánimo de las lectoras de tan ¿onada de encaje y fleco. Cuerpo de fichú de seda Regen- loroso cuadro: hablemos de asuntos y de cuestion~ me•
cia, compuesto de un delantero plegado y cerrado en

~

.

•••

1

•••

•

•J,

1
•

•••

•••

•••

=t~~i:es que toquemos la Sonata á cuatro manos?
seguida. ucho gusto, pero no hoy. Tengo que salir en
H PoJ la noche vo~vió Aurora á tocar la sinfonía de
ay n' que su mando escuchó hasta el final
-¡Vamos, he conseguido retenerle media hora máspensó;-por algo se empieza!
EL MARQUÉS DE

V A.LLE

IX.

ALBGRE.

t'i de Jonio de 1891.

DOS CUADROS.

~~

i;e. aproximaba_el invierno, y animábase más la poblac dn • pero el ámmo de Aurora no se reanimaba con
na a.
El p:sar d~ n&lt;! haber procurado desde el principio
11 ':na: conciencia sus deberes, el temor de haber con!nbu1do,
~patía y frivolidad, á que su marido se aleJ_ar~ y lo rnuul_ de sus esfuerzos por atraerle eran sus
umcos pensamientos.
'
á -A_si como primero se aficionó á la cerámica luego
1a prntura' y más tarde á los idiomas ahora Yhasta
q?-e¡urja algo nuevo, lo que priva es 1~ devoción-dec1a croando en tono festivo hablando de su mu·er
. La dulce esperanza de la maternidad hizo 1ltir. con
10 :,:~~¡-ada Y profunda aleg;ría el corazón de Aurora.
' e vas á da· un htJO!-exclamó Fernando, atiándole el b!azo por la cintura, y acercándola á él J&gt;on
erno ':Y canñoso movimiento.
Una expresión nueva é inefable animaba el pálido
!f:,b,lasnetee dte Ad_urora, y por vez primera aquellas dos
n en 1eron algo.
d Fernan~o demostraba verdadero interés por la salud
ri~
m~Jer i pero ni aun por tan poderoso motivo vae vida i no s': dió caso de que la acompañara de
¿ue Je sentase m una vez siquiera en el mismo di~án
on e ella. pasa~a la mayor parte del día. Pero ni una
re~onv~c1ón' m un ~esto de disgusto partieron de la
po rde u rora, que siempre le recibía con verdadero
agra o.
El' á pesar ?e todo' no podía sustraerse á. considerar
~u.á~to s~ habta elevado aquel espíritu' antes tan superc~5.Y ~ p:esen~e tan ~ncantadoramente dulce yserio.
i_ ub1ese sido ast desde el principio de nuestro
cxa~a mte~to,-pensaba-¡qué distinta sería ahora nuestra
e 1s1enc1a .
Aurora' :n tanto' no se atrevía á fundar risueñas esperar~•.:as m en la ~resencia ~e aquel ángel querido.
.
a ve~-dec1a á su amiga-no tengo más remed;o qut rEs1gnarmc con mi suerte. j No hay medio de
~ rae~ e. s bue'no' yo no lo culpo¡ sé por tí ue a no
{f~g~, pero no ~stá ena~o_radode mí¡ y comoqest! hijo
e a ma no traiga la fehc1dad, en nada podré confiar
en 1onces.
La.ie Illescas reprobaba la conducta de Fernando
. ---:¿ s:- cas~ron ustedes por amor?-preguntó c~n
s1gm 5cat1va tnsteza.
i Oh, no. pensamos en eso! Si algo Je pudo agradar
:1 gura' bien pront? se cansó. El se casó por refleyo_. ... por reflexión también' puesto que su posic1 n s?c1al me halagaba. Una amiga de ambos ue e
más .bien nuestra enemiga hoy nos colocó en el' q · s
cammo.....
•
mismo

I?O:

(Conclu~ión.)

ya no sabía qué contestaré iba á irse
cuan~o él. la detuvo para darle las gracias'
~
o benes que dármelas por nada·
·.
como. no ~enías necesidad tampoco de es~
•
~utonzac_ión' absurda entre marido y muJer que viven unidos.
- ~egal~ente no habrá tal necesidad, pero
1
be~t=~~g~i!~~fJi~~º~¡'s ~~~~fo:!!u~~~~ués de
URORA.

¡,..'-=¿
A[.,

aq~~t~íael~~ nha~~~!e~!~~~ Y satisfecho Ya por
que consideraba graves ofensas la :r~rggua;tó~astante lo
-¿Cuándo es tu santo?
'
·
-Pronto, pero no pienso celebrarlo
-Harás mal y no mi deseo puest ·
..
volvieses
ád hacer la vida de an'tes ..... º1Tquedqáu1s.1era
que
· t
en r s mconve
menS~ e? 1 ar u_n ltmcli una de estas próximas tardes~ - 1 tu o quieres.....
·
-Sí' te lo ruego. Convida á todas tu
1 •
pr&lt;;&gt;cura que la fiesta y la dueña de la cas: ;:,~clt'cºnes' Y
a01madas.
n muy
-Quedarás complacido.
Aurora había variado mucho. en ot O f
fiesta hubiera sido motivo de di~ersión ~arate~po, _esa
tra; que ¡hora le c_ontrariaba en extremo tener\!~ ~~~l~ero 1 egó el d1a, y supo dominarse y vestirse admi,
rab!eme~te, dando así un soberano mentís á lo
,cre1an tnste por el desvío de su marid 0
.s ;¡ue a
el percance del juego.
, Y eno1a a por
Concluida
la
malinle
que
resultó
m
id p
¡
. '
uy amena 1 rend . a . ~r e cansa_nc10 material y por el disimulo
qerciczo muy fatigoso para el alma, más bien 'siude«;J
caer.que se sentó en un sofá, y pensaba:
J
-¡Vél '?e cree una chiquilla, cuando sólo una mu·er
m1;{..... mujer J?Uede conseguir tanto dominio sobres·~
st•dba pre~tosa ¡ vestía traje de crespón negro
nado e encajes.
,
rrernando sólo habló para decir:
-Mucha gente ha venido.
-Mucha-.contestó ella.
-¡Lo esperaba! ¡La ~umanidad es tan curiosa!... ..
Y "&lt;!de habló más, ni del /une!, ni de nada durante
13: com1 a' por más que la fisonomía de él era ~enos ta
c1turna que de ordinario.
d Esto animó tanto á Aurora, que en cuanto concluyó
e comer se puso á·tocar el piano.
CHuando más ent_rega~~ estaba á las melodiosas notas
d e a_ydn, s1;1 mando d1Jo:
-:-- Sigue, sigue; tocas muy bien esa sinfonía l\le voy
a d l 6 S.
'
,
-¡Adiós. ya toda mi esperanza !-pensó• sin atreverse á dec!rle: e Quédate•, temerosa de que hasta en
esch rbu~god. v_1e.rda una ofensa, por Jo mismo que nunca se
lo a 1a 1ng1 o.
¡Tenía que resignarse á estar casi siempre sola' y
esa noche no sólo era tedio, sino temor lo que sent' ·
Tem?r de verse tan abandonada en ~quel caser~~·:···
tambt~n de que él, bu~cando desquitarse' .volvier¡
expenmentar nuevos smsabores por causa del .
Pero ¿cómo evitarlo? ¿Qué influencia es Jpueg·bt
cuando no hay intimidad?
osi e
Aun á riesgo de disgustarle, resolvió aguardarlo
1~ esperanza de que, al verla velar, volvería en ¡0 ' e~
s1vo más temprano, ó no saldría.
succ
Ocupóse en los preparativos para otra fiesta que él
deseaba dar ~e noche. Y luego, recordando
Illescas también le habló sobre si había proc qucd la de
su ma n·ct o_ h a 11 ara en e 11 a digna
.
queó
interlocutora ura
sedo d'
á leer un libro de Historia• pero á la cua~ta áe .te
cpor &lt;\ué no decirlo? estaba ~ompletamente dor!iJ;~ª•
. Se~1an las once cuando despertó muy sobresaltad
,Hab1a soi'\ado cosas tan tristes!
ª·
No se oía más ruido que el de la lluvia que ca. á
rrentes, chocando en los cristales de Ja ~laraboyta to!2reyendo reconocer los pasos de su marido
ó1
re!ª· La calle estaba desierta· el completo sile' a• n ª
~emaba pe:mitía oir pcrfecta~ente los embat;sc~oe~:l~
orotado no chocando contra los arcos del pue t
Pe~o ella no se movía de la ventana· y era t
e.
tracción, que ni apcrcibióse de Ja lluvia que e:tas~absyendo sobre su cabeza, ni de la humedad
casus hues_os todos. Y de allí no se movió hastaq~:/:1l~ba
r~c.onoc1endo á su marido, que se aproximaba
n'
~tpttado paso, cerró las vidrieras, arregló el h ~on areescompuesto cabello, y tiritando se disponía ~~e/ Y
encuentro i pero temerosa de que le ofend'1era irver¡su
a,

'&lt;f

ad~

a

t.

i"

~t

·fi

.gn,

~e~·:i~~;~

d;

·~~·~~·e· 'A~;~;~

·;~~;a·~;s· ·;~~e·s·
I~· 'é~~~~
.
"¡ á luz, el médico aconsejó que pasara algunos
d 1as e:i e campo.
-St no t_e contraría habitarla-dijo Fernando-te
tropo~g~ mt fine~, que no tiene todavía comprador
0 Jeda a ~uy distante de Granada¡ en caso de enfer:
m~ tendnam9s en seguida todo género de recursos
o sabes, Fernando, cuánto deseaba conocer t~
casa, y lo cdonte!1ta que allí estaré ..... siempre que tú no
t e separes e m1 lado.
in~~r~ dias despué~, el matrimonio, Lara se hallaba
a o en la hacienda de Fernando confortablerente arre~lada; finca por cierto magnífica, tanto por
Je~:: :i~es~~~~~~. por el jardín, la huerta, el coto y
0

F -¿ Ydes posible que quieras vender todo esto? No
re:~~:n /', ;o lo vendas; hagamos de este sitio nu.estr¡
.
n ta e_ verano. Esto es encantador..... y como
M1gnón,_te diré que es aquí donde quiero vivir
.1
qu~ monr es preciso! morir también.....
'y, Yª
F erna!ldo parecía otro. Los recuerdos de la niñez
y de la JUVe":tud .se_presentaban con tristeza y ternura
~fa:u ~emana, smttendo verdadera necesidad de hay e nombrar con frecuencia á sus padres Ella le
escuchaba emocionada.
·
Al ano.ch~cer, cuando regresaban de un lar O ase
Aurora s~nttó viva contrariedad al ver el rótulogd/ventº'
en 1ª;.efJa del jardín.....
ª
ñ t que lo quiten. No consientas que gentes extrad as pu~dan turbar nuestra tranquilidad y..... .I echarno
e aqut! Regálame esta finca
s
Sonriendo, y dándole un b~so, le dijo:
-Es tuya.
X.
i Las risueñas esperanzas de Aurora tenían que d
Sªº~ferse de nuevo! Confió e!1 que su marido, lejos ~s~
. evi Y de sus amigos, vanaría por com Jeto
s
identificaría á ella¡ pero nada de esto su!edió , Ys.100e

.ª

269

PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

~~;r~:eeeernqeulle lo vigilaba, corrió á su habitación, ena Y se acostó
uic~&amp;u~Mjerosa Y qué páti?a estás!-dijole al día sifo i es u~a 1:!u~~rde ya' he v1~to anoche luz en t~ cuar•
obi·eto que el de !que, no saliendo, trasnoches sm más
eer esas noveluchas .....
-'!a n~ le? novelas, sino Historia.
tr~~!~ás~uida de tu salud Y de tu belleza, y no te ins-

medio, con solapas de seda; una espalda de fichú adornada con un flequito I y lados de espalda y de delante
que se adaptan al cuerpo de fichú. Un cinturón de cinta
plegada cae flotando por delante y anudada por detrás.
Falda de encaje formado por un volante ancho que se
añade en el borde del delantero, y postillón de encaje
en el borde de la espalda, cuyo postillón viene á ser el
remate de unos tirantes de encaje. Estos tirantes van
montados con adornos de azabache, y se fijan en los
hombros con lazos de cinta. Cuello alto de encaje plegado I terminado en alzatuello por delante. Lazo en el
escote.

~t•!J

'

que, ~o_s días después de haber llegado, buscando nuevos ahc_1e~tes, _aceptó cuantas invitaciones le hicieron
para as1st1r á jiras ó partidas de caza.
y tc.rnó á verse sola, y más apenada que nunca or
lo ~al que se sentía de salud; pero se lo ocultaba fsu
~?'tº ¡.arad que no se creyese obligado á permanecer
• 1•
~ idea o á la caza I nada notaba. Salía al amanecer
Y vo 1v1a e noche.
•
E°: una de esas cacerías, la más notable quizás se
cons1d_eró el hom~re feliz por excelencia. Había cobr'ado
más p1~zas que ninguno' fué el héroe. de la fiesta y sus
campa eros le convidaron á cenar. Cuando a m~ entrada la noche se disponía á volver á su casi des!nca
dpaernaósel t_al !empeds~ad, que hubo de aplazar ~l regres~
e sigmente ta.
Supuso que Aurora,, achacando su ausencia á la tormenta, no se alarmana.
d ~leg~:s hi~~orias d~ caza, recuerdos de la ju.ventud y
eda vt a m1htar, ammaron la conversación de los caza ores hasta la madru11ada
d F;rnando durmió has'ta m~y entrada la mañana. CuanoD espertó, no quedaban ni señales de la tormenta
espués de almorzar• montó á caballo y regresó· á
su casa.
Al hal_larse cerca' le sorprendió divisar un coche ¡·unto
á ¡a vefJa.
-¿9u~én estará de visita con Aurora?-pensó
·
Y s1gu1ó andando.
-¿Por qué me miras de ese modo?-preguntó á uno
d~ los guardas' que no acertaba á hablar y le miraba
•
fi 1amente.
-Porque he_ pas~do la noche buscando al sei'\or
ieárnda n &lt;lo, sm d,eJarle concluir, entró en la casa: y .....
•5 uei'í~ de s1, preguntó á un criado:
- t De quién es ese coche?
-Del médico, señor, que ha venido esta mañana
muy temprano.
-¡El médico ..... !
Y sin aguardar á más explicaciones, entró como un
1oco en la_ casa' pensando que su mujer alarmada or
:afa~senc1a y por lo pusilánime que era, ;e había pufsto

r-..·:

. ~ me_dida que se acercaba' su corazón latía con más
;~o ~nc 1
se detuvo, em~cionado, para tomar alienle~os n Ua cd i~enea .del gabinete ardían unos cuantos
sobr~ un:\¡1fa :i~uc;~~d:;pa:og;~~~ode otras, colocaba
-¿Qué sucede?
·
aq~Wause e~ª v~ezñ~~ja ~s~~r~:ao~rave- contestó una de
es yé e~_hombre aquél, hasta entonces tan indiferente y
1
di~ta~~faº
~:~!~ab~º:t; sin ':'trevers': á salvar l_a
zá, arrodillóse y rezó.....
u muJer, monbunda qmUna
mujer,
desconocida
par
un bulto y ¡ - á
ª él •co¡oc 6 en sus brazos
. •. v0 vt6 entrar en la alcoba.
deSentm~entos de dulzura é indefinible angustia se apararon, e su alma. En la encarnada carita de a u 1
que t_e;1a e!'~~ s,us b_ra~os' puso el primer beso ia,t:r!:f
dr;-p' s mát IJO.l¡m1 h1jo!-s~ decía.-¿Pero y suma:
agar con a suya esta vida?
y dejando al niño en poder de una de las . .
entró en )a alcoba.....
sirvientes,

q!:";~

¡

fe~amyé~~co :":tdonces trató de interponerse entre la enm n o, para que ella no le vie
•
~na i";tpresión que quizá pudiera ser de f!~~1!s e~~t:;~e
zf!d~~~s ~f;¡:\~~:~h~onsigtó, pues Fernando, abalan=
demacrado semblante des:u e~speró al contemplar el
rrados y las manos colocadaZ:~br;eqfae ~il~~o.s opjaos ce¡muerta.
,
rec a
-¡Aurora!
Al oir que la llamaban y que
.
tanta ternura pronunciaba su n~;: su mando el que con
móvil hasta entonces' se estremec?~~' aquel cuerpo' in-

~~!~~~ !:sc~~!~iin~e sus pálidos

iabi~~ss~i~n~!t~s~;~:

-¡Al fin!
Siempre con la mano de su marido en
1
sonreía de vez en cuando le mi ab 5· tre as suyas,
gaba:
•
r a Jamen te y le ro-¡ No te vayas, por Dios!.. ...
Más tarde le pidió que le llevara á su h..1 Al
t:1i~1d:d~rE!~:
~:¿ó u~~f nada f~itaba v:\~
s~ vida entera. Acnrdóse tambfén d~º:u e~ªad su alegría,
b1a llegar de un momento á ot
re! que
nd desu h.ij«;&gt;: c¡qu~ hermoso cariño ,r~i"
fu~º;~dr;;~! o á
V1v1a de milagro, y necesitaba m h
...
Fernando era quien le daba todas 1/c a t_r~nqu1hdad.
dejó una sola noche dé velarla Duras ;11ed1cmas' y no
horas de tranquilidad y reposo ·que a: e esa~ solemnes
cho de un enfermo querido del
) amos Junto al le-

~~:¿;;~;

Je

?oª:!,
6, ~~.°~:~:r~~~• ~~~i=~~:~~~=~~¿~;~~:dJ:stl~:~
sangran.....
,
en as que
I•ernando, recordando día or d'
todos los instantes de su matri1:noni ta• hfi_ra pór hora,
lla figura, tan inmóvil ahora
º• se Ja~a en aquecon el traje color azul pálid~ ~ º:ti se ~a fing1a ataviada
nació, ora la contemplaba ale gr~ y ee:iª )~ cuJndo la cola boda' ó veíala después soñado
oc10na a el _día_ de
rente otras y tan pronto tierna y e re.. ~nas veces' md1fe-¿Y quién es responsable- en::~ osa como esquiva.
yan realizado tan indefinidaspc
a-de qu~ no se haras , L •
•
orno necesanas ve 1
...... ¿ a Joven inexperta y m· d ó 1
n aaños y experiencia bastantes p~~aª
e ho;bre con
he hecho de este tesoro que se m
r mun o? ¿Qué
prendido su carácter s
. e confió? ¿ He com~idad~s? Más tarde, c~a~~~ ~~~e~~~r sus her!11osas c'!a1dent1fica_rse al mío' ¿ por qué lo
~~n Jóven quiso
habré de1ado' vida mía• tantas veces =~a1?, y por qué la

t:~e

de::t"

�270

LA MODA ELEGANTE, PERIODICO DE LAS FAMILIAS.

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

19.- langa de vestido de filiar.

18.-langa para traje de ceremonia.

21 .- lanteleta

rmure de seda y encaje .

•

li

!i!

!

¡,

r

¡,

!'

i

t

'

,

!1

,,

¡'
J

I'

26 y 27.- Traje, de vlcltL

20. - Traje le playa.

271

�272

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS F A_MILIAS.

•
.LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS EAMILIAS.

Y entre el lecho de su mujer y la cuna de su ~ijo ,
despertó su corazón I sintiéndose ilu:11inado por la ~1enhechora luz de la verdad, rejuvenecido P&lt;?r la savia ?e
una hermosa pasión y arrullado por las divinas armenias
de infinitas y halagüeñas esperanzas ...,
El temor de perder á aquella adorable mujer le reveló toda la intensidad del amor que pOr ella sentía ....
Y cuando hubo desaparecido la gravedad y entró
Aurora en un período de franca convalecencia, Fernando era un loco, un loco de alegría y de cariño.
Ella no se atrevía á creer en tanta diCha.
-Quisiera permanecer siempre aquí - dijo.
- Y ¿ qué más da un sitio que otro-repuso él, ~brazándola - cuando la. pasión y la confianza son reciprocas? Hemos derrochado muchos días, si11 aprovechar
nada de ellos. Es preciso que nos desquitemos , alma
mía , olvidando tan enojoso pasado; y paz~e cargo de
que hoy nos conocemos, de que hoy te pido que me
confíes tu vida y tu felicidad ..... Ya verás cóm? sé bendecir la una y conservar la otra. Aurora , m1 Aurora,
cree en mí,
Los dos lloraban de alegría y de amor, y ninguno
pensaba, no ya en dudar, pero ni en que habían dudado.

-··Ahora
·· ··············································
olvidemos nosotros la melancolía del cuadro

descrito al comenzar este relato; y que nuestro ánimo
se recree en la contemplación de estotro:
En elegante y espacioso comedor, sién~ase á la 1:1esa
un matrimonio que envidiarán cuantos cifren su dlcha
en amar y ser am1dos. De la silla de él á la de ella no
hay más distancia que la indispensable para otra, mucho más alta, cual esbelto jarrón que qstenta un capullo, en que se sienta un hermoso niño. El ya ~o lee .....
como no sea en los ojos de su Aurora, que le idolatra,
y le dice todo lo que piensa y todo lo que sie~te .....
Y como piensa que es la más dichosa de las mu,eres,
le dice que él es el más amado de los homb.re~.
El matrimonio de conveniencia s e convirtió en matrimonio de amor.
O lo que es igual: el primer cuadro quedó eclipsado
por el último.

1

SALOMÉ NúÑEZ

y

TOPETE.

PELUCAS BLANC!\S.
( APUNTES HISTÓRIOOS. )
I'

~.,,,
"'r:;;t, ERÍA
':-...W

cosa por demás entretenida, y también ejemplar, la inscripción en larga lista
de los extravagantes y llamativos nombres
~ de cosméticos, aouas, pomadas , extrae~\
4) tos, etc., etc., invbentados por la iQdustria
'(
moderna para teñir el pelo y "devolverle
su antiguo color natural&gt;. Desde el Royal
Windsor y el Eatt d'Ange, hasta el Valuable
ils y el Ladies Hair , hay una serie intermina-:i_",
ble de composiciones químicas, más ó menos noc;: civas, para explotar con aquel pretexto la vanidad y la coquetería de hombres y mujeres. ¡ ~un á los
pobres monjes, que sólo se ocuparán en cumphr sus deberes monacales , la industria moderna les ha colgado
el milaoro de inventar y vender el famoso Extracto capi°lar d; tos benedictinos del Afonle lllagella!
y sin embargo, ¿qué vale todo eso en comparación
con tos usos de la antigüedad, singularmente de las ma•
tronas y cortesanas griegas y romanas, para teñirse el
cabello en los colores más raros y menos naturales ? Seguramente no habrá madrileña ni parisiense que se
decida á teñirse la cabellera en azul ó verde, como las
célebres rivales de Mesalina.
Pero las ha habido, y quizá las hay todavía, que para
asistir á una reunión de alta sociedad, á un baile de trajes por ejemplo, se llenen de polvos argentinos (con
ba~e de mercurio, por supuesto) las hermosas trenzas
negras ó rubias de que las ha dotado la Naturaleza; y
esta moda de la cabellera blanca parece que hoy vuelve
á renacer en los más aristocráticos salones de la Gran
Bretaña, y no tardará en llegar al gabinete de tocador
de las damas francesas, y quizá de las españolas.
-¡Ah!-exc1aman los partidarios de esas pelucas
blancas.-¡ Es que una cabellera. nívea ó plateada ofrece un aspecto que seduce! Diríase que con ella fulguran más los ojos, y sonríen con más deliciosa gracia los
encarnados y frescos labios..... ¿No habéis hecho esta
observación ante uno de esos retratos de las marquesas del siglo xvm, de las cortes de Fernando VI y de
Luis XV?
Porque la verdad es que la moda de los cabellos blan-cos ha reinado largo tiempo, y caracteriza á toda una
época: se dice el ':iglo de la.r pe?ucas blancas, como se
dice el siglo de Juho César ó el siglo de Carlos V.

~
~

.'Jf

•••
El uso de empolvarse la cabeza se remonta á los días
de Enrique 11( de Francia: este monarca se cubría de
polvo's almizclados la cabellera, y una estampa de la
época le representa en traje intimo, y á su lado un criado
que tiene en la ma~o una caja ll~na de polvos blan.cos
( de Cypris, como dlcen las crónicas, ó sea de cenizas
de ciprés), y con una gran borla de seda le empolva la
cabeza.
No obstante, el uso tardó largo tiempo en popularizarse: al principio sólo se empolvaban los cómic?s para
salir á la escena, y luego los cortesanos de Luis XIV,
para imitará este rey, o:que se daba un ojo de polvos
blancos en la peluca •.
Por eso el cáustico Scarrón decía: "Hay muchos ca•
balleros de la corte que llevan polvos de plata en la cabeza , y no tienen una blanca en el bolsillo.•

Lo cual no importaba para que los jóvenes nobles de la
época se diesen tono de conquistadores, porque el mismo Scarrón afirma que " las pelucas blancas eran privilegio de los Ganimedes que pasaban por afortunados entre las damas de la corte •.
.
Hacia el fin del reinado de Luis XIV la moda de empolvarse la cabeza se había generalizado, lo mismo en
la corte de Francia que en la de España, según lo demuestran los retratos de damas y caballeros de aquella
época; y si en París y Versalles se presentaba con la
cabeza blanca el joven Duque de Borgoña, austero discípulo del prelado Fenelón, en Madrid y en San lldefonso se presentaba también con nívea peluca el efi•
mero monarca D. Luis I, hijo de Felipe V.
Lo que al principio era un capricho de cortesanos,
fué después una moda universal , por el ejemplo que
dieron los más ilustres varones de ambos reinos, á contar desde el Duque de Richelieu, que entonces figuraba
como prototipo de la elegancia¡ y un papel de aquellos
días ha conservado la receta de los P olvos á la maris·
cala, según eran denominados los polvos blancos, en
honor del magnate que los había patrocinado.
En efecto, entraba en la receta, como base y elemento principal, el iris, polvo tamizado.de raíz delirio,
y luego: rosas de Provenza, palosanto de Rodas, raspaduras de ámbar, canela fina, benjuí, mejorana, estoraque, corteza de limón, flores de azahar secas, raíz de
an~élica, sándalo y almizcle.
.
Pero no todps los polvos blancos tenían composíción
tan complicada, pues los de esta clase vendíanse muy
caros y sólo estaban al alcance de los ricos.
Y ahora pregun~arán mis lectoras: ¿ cómo un invento
tan raro y una composición tan bizarra pudieron obtener el favor del público por espacio de ochenta ó noventa años?
Pues los escritos de la época dan contestación oportuna: " Todas las cabezas tienen cabellera del mismo
color blanco, que encubre y repara las injurias del
tiempo. &gt;
El uso de las pelucas largas, con gruesos rizos aire•
dedor de la frente y larga coleta por detrás , favorecía
á las personas calvas; pero el uso de los polvos; blancos
en la cabeza ó en la peluca, por extraño capricho de la
moda, suprimía los cabellos grises en las viejas y los cabellos rubios y negros en las jóvenes, y éstas se consolaban con la mezquina consideración de que los polvos
argentados imprimían gracia y suavidad á las líneas del
rostro y más brillo á la mirada, ....
De mmera que si los polvos blancos daban :contento
á las personas de todas edades, viejas y jóvenes , no d ebemos maravillarnos de que su reinado durase tan largo
tiempo.

enojosa y manchar de blanco los traj es , los muebles,
los cortinajes, etc.
Las pelucas blancas han acabado de reinaren público:
sólo queda su extraña semblanz.a en los ~etratos históricos, en los teatros y en los bailes de tra1es.
EM1L1A

ºª s•••.

JAQUE-MATE.

~--;~~ ACÍA más de ocho meses que duraba la par1~l~ tida de ajedrez.
e_,,'· 1
¡Qué partida , por Dios! ~unca , nunca
G
~G1
otra semejante: era la vez pnmera que se
1 ('
habían encontrado frente á frente los dos
'
'f!:?
más ilustres mantenedores del noble jue~~ go; Inglaterra, contra Am érica del Norte; el
..,,
mundo antiguo, contra el nuevo; Tom Penny.
1 contra Jonatham Pym.
¿Quién sería el vencedor ? ¿ Quién sería el ven~
\ cid o? Dolorosa incertidumbre en que el amor propio de los dos campeones y de sus respectivos
partidarios se avivaba con la rivalidad de las dos razas:
entre el Excenlric' Club de Londres y el Electrt'c' Club
de Nueva York la emulación se exaltaba en ferviente
patriotismo.
Era evidente que el día de la derrota la bandera de
la nación vencida flotaría á media asta en el balcón del
Club deshonrado, y que por espacio de seis meses, lo
menos , un crespón fúnebre envolvería al escudo de armas. ¡Así deben ser los duelos supremos por afrentas
que ninguna revancha puede lavar!
Mucho trabajo había costado decidirá los dos campeones á emprender la batalla , y sólo por la astuta diplomacia del t'mpresan'o Cornelio Kowck, que concibió
la idea de organizar el espectáculo, se llegó á admitir en
principio la idea del combate.
Pero una cuestión secundaria estuvo á punto de comprometer el resultado de tantos esfuerzos y tanta habilidad: ¿ dónde efectuarse la descomunal batalla ?
¿En Inglaterra? ¡Jamás lo habría consentido el norteamericano Jonatham Pym ! ( En América? ¡ El inglés
Tom Penny se habría ahogado de indignación el día en
que se le hubiera hecho tal propuesta!
Se buscó, por lo tanto , un territorio neutral y de
conciliación; pero ¿dónde encontrarle, si no había en
el Atlántico una isla cualquiera, un arrecife, un peñasco
aislado, á igual distancia de Londres que de Nueva York ?
¡Ah! Es que la Providencia, siempre tan previsora~
se había dormido sobre sus laureles, sin prever este arduo caso: _una partida de ajedrez entre un inglés y un
norteamericano.
El ünpresart'o, obligado á corregir tan garrafal olvido
El primer retrato histórico que existe con la cabeza
empolvada de blanco es el de la Srta. Cecilia de Liso- de la Providencia, había propuesto fletar un barco que
ris, y tiene la fecha de 7 de Febrero de 1704: lleva pei- fondearía , siendo posible, en medio del Océano, á igual
nado muy alto, uno de aquellos peinados que , según distancia de la costa inglesa que de la costa norteame•
ricana, y á bordo del buque estarían los campeones, los
El Mercurio de Francia, necesitaban un día entero de
trabajo " para que resultase completo el edificio ca- padrinos y los testigos todo el tiempo que durase la
partida; dos flotillas I una inglesa y otra americana , asepilar , .
Tan altos eran lps peinados, que las señoras, cuando gurarían el servicio de víveres y de carbón; los dos
Clubs rivales, el Excenlrt"c y el Eleclric , harían los gas•
se los ponían con arreglo á las exigencias de la moda,
no podían sentarse en sus coches ni en sus literas: éstas tos de todo, por mitad; él , modesto impresario, se contentaría con el monopolio de las apuestas y una comí~
llevaban el techo levantado, y en aquéllos se acomoda•
sión de ..... de25 por 100 ..... ¡y noera mucho!. .... sobre el
ban sus dueñas ..... de rodillas.
No creáis que exagero , amables lectoras: ved los fac- total de las cantidades que intervinieran en las apuestas.
Mas por ingenioso que fuera este proyecto del 1·mpresímiles de peinados que publicó LA !LUSTRACIÓN EsPAÑOLA y AMERICANA ( 1886' tomo II, pág. 176 ), copia exacta sario, quedó en absoluto desechado; porque ¿ quién
de retratos de la reina María. Antonieta y damas de su podía decir cuánto habría de durar la partida entre dos
corte; y leed lo que escribe lady Montagne, que vivía campeones como el ilustre Jonatham y el célebre Tom?
en París en 1730: " Los peinados de estas señoras son ¿Ocho meses , cinco, cuatro ? ¡Bueno, cuatro! Pues en
torrecillas en la cabeza, y no caben en los carruajes; y cuatro meses los peligros del mar son considerables: un
he visto algunos que parecen, por ló encrespados y ciclón tenía tiempo de pasar por encima del barco, y
blancos, un vellón de cordero puesto sobre un rostro de enviar á los jugadores de ajedrez, por respetables
que. fueran, á los abismos del Océano, para acabar su
de color de fuego. ,.
partida en el estómago de una ballena.
¿Podéis creer que la revolución, la tremenda revoluEra nec~sario encontrar otro medio, y se encontró:
ción del 93, que derribó un trono secular y segó tantos
millares de cabezas, incluso las de Luis XVI y María el cable eléctrico de Londres á Nueva York ( ó de Nueva
Antonieta , no pudo destronar la moda de los pol vos York á Londres, murmuró el campeón norteamericano)
merecía entonces su hiperbólico nombre de lazo de
blancos? La mayoría de las cabezas que cayeron en el
siniestro cesto de la guillotina estaban empolvadas, y unión entre el antiguo y el nuevo continente¡ y era que
hacía ya más de ocho meses que Pym y Penny se dispuentre ellas la del tirano revolucionario Robespierre.
taban á telegramazos, es decir, dirigiéndose todos los
En una relación secreta que dirigió entonces un
agente de policía al Ministro del Interior, se decía: "Los días un cablegrama, el glorios6 título de campeón mlivc,·perfumistas emplean fécula de patatas para falsificar los .ral del noble juego de ajedrez.
polvos de Cypris , y sería oportuno que cesara la mistificación. &gt; Y el Ministro contestó al margen: " El Comité
De doce en doce horas Tom Penny telegrafiaba á Jode Salvación pública se ocupará en este asunto, para
natham Pym:
satisfacer los justos deseos de los ciudadanos que re"Pongo mi Reina en la casilla 1 5.,
tlaman. &gt;
Y de doce en doce horas contestaba Jonatham Pym á
¡ Cuidado con ello! Aquel terrible Comité de SalvaTom Penny:
ción pública, que envió al cadalso á tantos miles de
"Pongo mi Reina en la casilla 27.,
inocentes, ocupándose en descubrir una falsificación de
Y así por el estilo.
polvOs blancos, y por encargo especial del Ministro .....
~encada intervalo de doce horas, el impre.rano CorSe comprende, sin embargo, porque el uso de emneho Kowck, que estaba en Nueva York, recibía de Inpolvarse la cabeza era tan general en 1794, que el mis - glaterra unos 200 6 300 despachos proponiéndole apuesmo Napoleón Bonaparte llevaba peluca blanca en la
tas, á los que contestaba inmediatamente que dichas
célebre campaña de Italia: en la batalla de Arco le no
apuestas eran aceptadas.
era todavía el Corso feroz de los cabellos rapados , corno
Hacia mediados de Octubre la partida continuaba
luego le llamaron sus adversarios.
indecisa, pues las fuerzas y la habilidad de ambos jugaEl Imperio acabó con las pelucas y los polvos blan• dores parecían equilibradas; pero á fines de Diciembre
cos, 'y aunque algunas damas y cortesanos de Luis XVIII el inglés Tom Penny se debilitó, y el papel corresponse pre sentaron en los salones de las Tullerías con pelu- diente á Jonatham Pym tuvo una alza enorme.
cas de ala de picltón y coleta muy empolvadas, hicieron
Por el contrario, á fines de Enero, el inglés Tom Penel mismo efecto que hoy producirían en Madrid: el que
ny, ~or medio de una genialidad astuta, reconquistó lo
producirían los enmascarados ó los locos.
perdido, y al punto el papel norteamericano sufrió una
Y eso que en nuestros días varias personas elegantes baja espantosa.
de la alta sociedad han intentado poner en moda la
L?ego, estrechándose el campo de la lucha, las periciprja, como se llamaba en Venecia á la cabellera empecias de la partida eran más rápidas y decisivas, y de
polvacfa; pero no lo han conseguido, porque esa clase la n~che á la mañana la suerte del combate cambiaba, y
de peinado tiene en su contra la circunstancia de ser el triunfo pasaba alternad lmente de To!11 á Jonatham y

t;D¡

{!(

•••

l

de Jonatham á Tom, exaltándose los partidarios respectivos de uno y otro, ya á las cimas del triunfo, ya á
los abismos de la desesperación.
Llegó el 25 de Mayo, y el campeón americano tuvo
una inspiración de esas que encadenan el destino, y
Tom Penny, cuando recibió el telegrama correspondiente á la jugada hecha por su adversario, !intió su
frente bañada de sudor frío; pero no se rindió, y durante una sem1na prolongó su agonía.
Llegó el 2 de Junio, y vió un uyo de esperanza: una
mala jugada de su competidor le ofrecía una tabla de
salvación. ¿ Tal error de Jonatham en el momento decisivo? ¿Era esto posible? ¿Seria aquélla una astucia suprema, hábilmente preparada por el norteamericano?
-¡Meditemos! ¡Meditemos! - murmuraba lúgubremente Tom Penny, como cierto famoso periodista español en vísperas de la revolución de Septiembre de 1868.
¿Qué pensar? Una de dos cosas: ó la jugada de Jonatham era astucia, ó era falta; si falta, el norteamericano
perdía la partida; si astucia, el inglés era vencido ignominiosamente.
Pero, de todas maneras, aquella jugada abría una
puerta en el tablero de ajedrez, y Tom Penny no tenía
más remedio que pasar por ella: así es que cuando redactó su telegrama diario, el inglés comprendía que alli
jugaba t:l todo por el todo.
Una hora más tarde, al desdoblar y leer Jonatham
Pym el despacho de su competidor, lanzó una carcajada
de triunfo.
-Caballeros- dijo á sus colegas del Electrz'c'Club de
Nueva York-hasta mañana ..... Porque dentro de doce
horas el campeón inglés habrá firmado su propia derrota.
-¡Hurra, hurra por América del Norte!-gritaron
con formidables voces los socios del Eleclric'Club.
Y Jonatham Pym envió su despacho á Tom Penny,
contestando á la jugada de éste.

•••

Al día siguiente, los miembros del E :..:cenlric' Club,
inquietos y alarmados por no ver á su colega Tom
Penny, le dirigi~ron una comisión; y los comisionados
volvieron al Club , una hora después, en la mayor consternación: Tom Penny, al leer el despacho de su adversário, había sido víctima de una apoplejía fulminante ..... porque aquel despacho contenía una jugada que
era la derrota del campeén inglés¡ un jaque-mate á la
segunda , forzoso:, inevitable .....

•••

Dos horas hacía ya que el norteamericano Jonatham
Pym. rodeado de sus amigos y consocios en el salón
&lt;iel Electric' Clttb, esperaba el telegrama de su ad versario de Londres; de su adversario ..... vencido.
- ¿Qué signiñcaba tanto retra~o? ¿Quiza Tom Penny
no había querido firmar su propia derrota y rehusaba
contestarle?
Y Jonatham Pym fruncía el entrecejo, porque aquel
telegrama era el único que podia acabar la partida: sin
él no habría jaque mate , y aunque su victoria fuese cierta, le faltaba la consagración que sólo podía dar Tom
Penny con su última jugadar
¡ Diez años de su vida hubiera dado, como buen ;•an·
kee , por aquel telegrama! ¡Ah! ¡Se le escapaba de las
manos, con la traición de un adversario desleal, el título envidiado, glorioso, !':ublime de Primer campeón del
mttndo en el noble juego de ajedrez! ¡Se le escapaba, si,
aquel título , que era como el coronamiento de su carrera!
Y Jonatham Pym , rojo de cólera, retorcía sus áspe•
ras patillas grises entre los dedos nerviosos y febriles,
cuando un camarero del Club entró en el salón llevando
un pliego sellado sobre rica bandeja de plata.
-Un despacho para Mr. Jonatham Pym-exclamó el
sirviente.
-¡Venga!-dijo el campeón de ajedrez tomando el
pliego.
Y cuando abrió éste, leyó en alta voz:
« Vuestro adversario ha muerto.&gt;
El papel se le escapó de los dedos y cayó en la alfombra, de donde le cogió uno de los miembros del Club
para comprobar el texto.
-Es que-se atrevió á decir el camarero-la res•
puesta está pagada, y el portador del despacho la pide.
-Voy á darla-contestó Jonatham Pym.
Y cogiendo otra vez el despacho, debajo de la línea
que decía: «Vuestro adversario ha muerto », escribió estas d0s palabras: « Yo también. ,
Y sacando del bolsillo un revólver , se metió una bala
en el corazón .

...................................................

Y por eso está vacante aún el título de Campeón universal del noble juego de ajedrez.

J.

SÁNCHEZ P1ÑEIRO.

HAMIDA.
(ANTIGUA LEYENDA GRANADINA. )

Q)~I]
"~"

~~

UIEN beba agua~el Da~r?, deseará_ beberla
otra vez&gt; , dec1a un v1eJO proverbio de los
~ moros granadinos del siglo x1v; y yo, lec$·. toras amables, que negaba la verdad de
. _ ese proverbio, tuve que reconocerla y de~, clararla cuando una linda gitana del Albaizín me refirió la hermosa leyenda de E/amida.
r
--::,
Trasladaos con el pensamiento á las orillas de
"
aquel río de claras , frescas y sabrosas aguas, tan
sabrosas , frescas y claras que los sectario::; del
Profeta decían que el Darro brotaba del Paraíso.
Dos guapas m•.ichachas iban juntas casi todas las no·
fJ ~/-1...,:{.

i

~

,

ches á llenar sus cántaros en las aguas del río: Ha mida,
piadosa, activa, dulce, y Kinza, tan bella como altiva,
indolente y dura de corazón.
Habitaban en Granada, y tenían que seguir el mismo
camino para ir al río, de manera que cuando Kinza veía
pasará su vecina con el cántaro vacío debajo del brazo,
la gritaba con voz áspera:
-¡Eh!¡ Hamida! Espera, que voy contigo.
Y salía de su casa un buen rato después, y juntas ca•
minaban hasta la fuente del río .
Una tarde de Julio, al volver las dos á su casa con un
calor sofocante, vieron á un anciano sentado en una
piedra, á la sombra de frondoso mirto: tenía larga barba muy blanca, llevaba en la cabeza un amplio turbante
verde, distintivo cierto de los doctores mahometanos,
y exhalaba el buen hombre un gemido doloroso.
Hamida, compadeciéndose de aquel desgraciado,
acercóse á él, y comprendió que era ciego.
- ¿Estáis enfermo, padre?-le dijo con acento de
piedad.-¿ Puedo serviros? ¿ puedo socorreros? Mandad,
señor.
.
- Tengo sed - murmuró el anciano
-Pues bebed agua fresca del Darro-contestóle
Hamida.
Y la dulce muchacha, poniéndose de rodillas al lado
del ciego, cogió el cántaro por las dos asas, apoyóle en
su cadera, le inclinó después hasta que la boca llegase
á los secos labios del anciano, y repitió dulcemente:
-Bebed agua fresca del Darro.
- ¡Eh! ¡ Ha mida !-gritó entonces Kinza. - Ahí te
quedas, que yo voy andando hacia casa.
Hamida no contestó; dedicada á su acción caritativa,
contemplaba sonriente al anciano que, con la venerable
cabeza inclinada hacia atrás, los blancos ojos medio
abiertos, el demacrado semblante expresando placer y
ventura, bebía el delicioso liquido á grandes sorbos, ¡oh
prodigio! hasta agotar por completo el cántaro.
-¡Que Dios te lo pague, hija mía!-dijo entonces
sencillamente el anciano.
Y Hamida, siempre sonriendo, volvió al río, llenó
otra vez la vasija y emprendió el camino de su casa, no
encontrando ya al anciano sentado en la piedra y á la
sombra del mirto.

•••

Al día siguiente se repitió la misma escena: el viejo
estaba alli cuando Ha mida y Kinza, con los cántaros
llenos de agua, regresaban á su casa, y al oir de lejos
sus pisadas, exclamó con voz quejumbrosa:
-¡Tengo.sed!
.
.
.
Y también entonces, como en el d1a antenor, Hamida
aplicó la boca de su cántaro á los secos labios del anciano, que bebió con delicia hasta agotar el agua de la
vasija.
Kinza, que había abandonado á su compañera, llegó
á la ciudad mucho antes que Hamida, y contó la escena
á varias comadres que estaban sentadas en medio de la
calle, tomando el fresco en la hora del crepúsculo vespertino.
- ¿ Pero es verdad, Kinza ?-preguntaba una.
- ¡ Eso es prodigioso! ¡ un cántaro lleno !-exclamaba
otra.
-¿Exageras, no es cierto?-decia sonriendo alguna.
-¡ Os juro, por Dios, que yo lo he visto !-contestaba
á todas Kinza.
Y como en aquel momento llegase Hamida, ésta les
dijo con su dulcísima sonrisa:
-Creedlo, hermanas ..... Pero yo pienso que la caridad no debe contar lo que da, y menos si da á pobres
ancianos y enfermos.
No pudo sufrir esta contestación la ir,ritable Kinza,
suponiendo que iba dedicada á ella, y asl fué que, poniéndose ambas manos en las caderas, y ladeando la
cabeza con picaresca gracia, respondió agriamente:
-Üye, chicuela: nosotras sabemos como tú ..... mejor
que tú , ¿entiendes? ..... el respeto que se debe á las barbas blancas, y á las personas privadas de la luz de los
ojos, por disposición de Dios , Y. nuestro corazón es.tan
caritativo como el tuyo ..... más que el tuyo, ¿entiendes? ..... Pero aquí no se trata de eso: se trata de que es
verdadero, y no falso, el hecho que he refe~ido ..... :1
hecho de que el anciano ha agotad.o, y dos ~1as seguidos , el agua de tu cántaro ..... ¿Entiendes, chicuela?
- ¡ Pues queremos ver eso!-dijeron á una voz lascomadres.
- ¡ Andando !-contestó Kinza, y echó á correr, seguida de las murmuradoras, hacia el camino del río .
Cuando llegaron delante del anci.ano. ciego, Kinza le
ofreció su cántaro, diciéndole con 1rómco acento'.
-He aqui agua fresca del Darro. ¡Bebed, padre!
-No tengo sed-respondió el aJ1ciano , rechazando
el cántaro.
-Bebed , padre-insistió Kinza-y si agotáis la vasija, el río está cerca.
-No tengo sed-repitió el anciano, volviendo á rechazar el cántaro.
Y en seguida añadió con voz solemne, que produjo
mucha impresión en el alma de todas las comadres que
la oyeron:
.
-¡Oh mujer! El agua no apaga la fiebr: ardiente,
aunque sea la fresca y deliciosa del Darro, smo la bondad la caridad la dulce compasión con que el agua se
ofre~e: el agua del cántaro de Ha mida apaga mi fiebre,
porque Hamida es buena , caritativa, gener?sa; mas el
agua de tu cántaro, Kinza, no, porque sus vutudes han
sido destruidas por la dureza de tu corazón.
1

•••

Ha mida continuaba ofreciendo al anciano, todas las
tardes, el agua del Darro, y ca~a vez que le apli~aba• el
cántaro á los labios, el pobre c1e~o la daba gracias con
una frase de esperanza que parec1a voto de ventura.
Un dia la dijo:

2'l3

-¡ Que Dios cubra con su protección á tí y á fos
tuyos!
Otro añadió:
-¡ Que Dios aparte de tu morada la enfermedad y la
aflicción!
Al siguiente expresó este deseo:
-¡Que Dios haga prosperar las heredades que cultiva tu padre!
Al cuarto día exclamó:
-¡ Que Dios preserve de la peste á tus vacas, á tus
caballos y á tus aves!
De manera que la dulce Hamida reunió en su memoria y en su corazón un tesoro de bendiciones del viejo.
Llegó el tiempo de la recolección de las cosechas, y
si la hoz no cortó en los campos de Kinza sino espigas
sin grano, en los campos de Hamida amontonaron los
segadores enormes haces de trigo y cebada.
La peste se declaró en el ganado; los bueyes , los ca•
bailas, las aves de corral morían á centenares; en todas
las granjas , en todos los cortijos reinaban la desolación
y el llanto: solamente el establo, la cuadra y el corral
de Hamida fueron respetados por la tremenda plaga.
Pasaron días, y una cruel enfermedad contagiosa diezmó á los habitantes de Granada y de los pueblos cercanos; pero Hamida, sus padres, sus hermanos y aun su
prometido, se vieron libres de todo mal.
-¡Justo Dios!-gritó la envidiosa é' irritable Kinza,
que había perdido los seres más queridos de su corazón, si es que su corazón podía querer á alguno.-¡ Justo
Dios! Esa mujer se ha librado de todas las plagas..... ¿Habrá hecho pactos con el enemigo malo?
Y cuando las comadres oyeron esta insinuación malévola, gritaron coléricas:
-¡ Es verdad! Hamida tiene pactos con el enemigo
malo .....
-¡ Que Dios castigue á la perjura !-clamóJ(inza.
-¡ Muerte á la infiel !-contestaron aquéllas, lanzando
furiosos alaridos.
-¡Muerte á la infiel!- repitieron sus padres, sus esposos, sus hijos, sus hermanos.
Y todos juntos, unos armados de puñales y otros de
hoces y palos, corrieron hacia la casa de Hamida , que
les vió llegar , pálida y temblorosa, y encomendó su
alma á Dios .....
Mas de repente, un anciano apareció en el umbral de
la casa: tenía larga barba muy blanca, amplio turbante
verde en la cabeza, ojos inmóviles, sin mirada, y una
expresión de majestad en su demacrado semblante.
Al verle, retrocedió la turba fanática, y él , extendiendo sus brazos, habló así, con voz solemne:
- Yo, Hadji-Abdalláh , tres veces santo, tres veces
peregrino á la Meca, tres veces soldado de Aláh, invoco
las bendiciones del cielo sobre esta cas.1. ¡ Blasfemos
los que digan que la protege el enemigo malo! ¡Protégenla las virtudes de Ha mida, la caridad de Hamida, la
dulce compasión de Hamida por los ancianos y los enfermos pobres! ¡ En nombre de Dios, retiraos!
No se retiró la muchedumbre, no: cayó de rodillas
ante el sacerdote de la ley, y pidióle el perdón de sus
pecados y la bendición del cielo para sus casas.
-¡Oh padre!-clamó Kinza, cuyo corazón se había
conmovido hasta el llanto.- ¡Perdóname á mi también,
que soy la más culpable!
- Kinza, hermana mía-exclamó entonces Hamida,
saliendo de su casa al lado del anciano, para abrazar á
su compañera.-Kinza, hermana mía: Dios es clemente
y misericordioso, y cuando el arrepentimiento es sincero, envía al pecador el rocío saludable de las lágrimas y
el bálsamo benéfico del perdón.
Y Hamida y Kinza se abrazaron.

He aquí la antigua leyenda granadina que me contó
una tarde, á la sombra de mirtos y laureles, la linda gitana del Albaizin.
LuCIANO DE BURGOS.

CORRESPONDENCIA PARTICULAR.
Exclusivamente serán contestadas en este sitio las
consultas que, sobre asuntos propios de las secciones
del periódico, se sirvan dirigirnos las Señoras Suscritoras á las ediciones de lujo, demostrando esta circunstancia con el envío de una faja del mismo periódico , ó
por cualquier otro medio.
Las consultas que se nos dirijan en carta anónima, ó
que vengan firmadas por personas que no demuestren
debidamente ser suscritoras, no serán contestadas.
Á D.a ALICIA J.-Voy á describir, según lo desea, un
traje elegantísimo para garden-party.
Falda de pañete blanco bordado con lazos y flores
de plata vieja, y contornos de oro; chaqueta de lo mis•
mo, con faldones y pechero de crespón blanco; houqml
de flores naturales cerrando el cuerpo.
Sombrero grande de paja de arroz, blanco, bordeado
con un cordón de plata vieja y adornado·de rosas blancas con follaje, y penacho de plumas también blancas.
Á D.a Luz R. DE S.-Durante el verano se usan poco
los bordados en la ropa blanca, y se sustituyen por los
encajes.
Sí; muchas señoras siguen llevando las camisas de
batista, de color rosa, azul pálido, malva, verde-agua,
etcétera, y con florecillas estampadas, como violetas,
heliotropos, rositas y margaritas .
Generalmente en estas camisas se coloca el encaje
vuelto, en forma de berta, recogida con cinta cometa.
Á D.a C. N.-Debe hacerse el traje de alivio de luto
como está indicado en la figura 2.a del figurín iluminado de nuestro número d~I 22 de Abril, y adornarlo

�LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

274

11

' 1 1,.,.

•,

,,,

,,·,¡
'

l:¡1

1 I

: 11111

,¡

¡11

1 1

11·

I'
1I

,

28 á 35. - Confecciones de verano.

�LA MODA ELEGANTE, PERIÓDlCO DE LAS FAMILIAS.

,

.con gasa de seda negra-, poniendo de crespón blanco
.e\ pechero.
De este mod-o quedará muy elegante.
Á D.ª R. R.-Si quiere suavizarse perfectamente el
cutis, ponga en el a~ua de i&lt;lVarse una muñeca de s:,.I.
vado, la cual exprimirá bien ln&lt;;ta que el agua se ponaa
blanca, y entonces añada bic:irbonato de sosa, en ca':ttidad igual á. la que se pueda coger en una monedita
de media peseta.
I:os polvos Lilas de firancia son muy buenos para el
cutis.
El grabado de nuestro número del 14 de Mayo último
es un modelo muy elegante y á propósito para lo que
usted me indica, pues no hace grueso el cuerpo.
A DoLOREs.-Para los trajes blancos la aconsejo la
figura. 13 de nuestro número del 30 de Abril, adornando
el traje, como indica el figurín, con bordado blanco, y
en la falda bordado en seda blanca é hilillo de oro.
La fig. 12 del mismo Panorama i/uminat;io es elegantísima , y á propósito.para la tela de la muestra que me
,enda, y el traje debe adornnlo con terciopelo coralrosa. .
Efectivamente, el cold-cream de fresas es excelente,
y "ºY :'l darle la receta para que lo haga por sí misma.
Se funde al baño de María:
1 2 ~ gramos de manteca de cacao,
12 ½gramos de cera virgen,
1 oo gramos de aceite de almendras dulces.
Se mueve bien, y se añaden 75 gramos de jugo de
fresas, el cual se ha hecho antes, machacando en un
mo_rtero un puñado de fresa, y pasándola después por
un tamiz..
.Se ba.te mucho el cold-cream y se le va añadiendo
poco á poco el jugo de fresas; lu_ego se echa en un ta-rro, y se deja sin tapar hasta que se enfríe.
Á UN.f. MAMÁ JOVE!i.-Los niños de un año llevan los
trajecitos hasta el tobillo, y respecto á la hechura puede
guiarse, para el de muselina bordada, por el grabado
34 de nuestro número del 6 de Mayo, y adornarlo con
-entre~oses de encaje Valenciennes ó de guipur, en vez
de los puntos rusos.
Los trajes de esas señoritas debe hacerlos como el
grabado 10 de nuestro número del q de Mayo, y adornarlos, como indica el figurín, con encajes blancos y
.cintas heliotropo.

V guarnecida de galón; los bolsillos y delanteros de la
polonesa van adornados del mismo galón y además con
botones de plata oxidada. Mangas al bi~s, amplias de
arriba y abrochadas con botones en la parte inferior.
Cuello Médicis forrado de faya gris.-Sombrero .con
fondo de faya, color tabaco claro, y alas de paja calada
del mismo color, adornado con golondrinas y lazos de
cinta de terciopelo color tabaco.
2. Vestido de muselina de lana, color rosa viejo, adornado con terciopelo marrón claro, para 1li11as de 5 d 6 a11os.Faldita fruncida y adornada al borde con un bies ancho
de terciopelo, sujeto con un galoncito de plata; cuerpoblusa cayendo sobre dos aldetas de terciopelo guarnecidas de galón de plata¡ cuello recto, de terciopelo, ro•
deado de almenas guarnecidas de galón¡ mangas flotantes, con puños de terciopelo marrón.-Birrete de lana
blanca.
_g. Traje de lanilla rayada, verde agua, adornado de
terciopelo verde obscuro. -Falda lisa con anchos pliegues
dobles por detrás, adornada con un vivo de faya verde
sobre el jaretón¡ casaca larga de la misma tela, abierta
sobre un chaleco-blusa I en forma de Y, el cual va también abierto sobre un plastrón de batista fina blanca,
que puede hacerse de muselina de seda ó sural:; guarneciendo la V que forma el plastrón va un bies de terciopelo, sujeto con caboclions de plata¡ los faldones de
la casaca van forrados de seda cambiante I rosa, y adornados con carteras de terciopelo. Mangas amplias con
vueltas de terciopelo.-Sombrero de paja gris, adornado con lazos de faya verde-agua, y plumas grises.

EXPLICACIÓN DEL FIGURIN ILUMINADO.
Núm. 23.

fumista en París, 13, rut. d' Englzim, es ~! producto _por excelencia para conservar la Juventud. Tamb1en es el meJOr preser•
vativo tle la peste y del cólera morbo,

EA-u O'HOUBIG 6.'NT

muy ap&lt;eciada para el tocador J
para los baños. Houltlg-&amp;,
perfumista, J'aris, 19, Faubourg St Honoré.

ALIMENTO DE LOS NIÑOS.-Para robustecerá. los niños.
las mujeres y personas débiles d~l pecho,_ del estómago, ó que
padecen de clorosis ó de anemia I el meJOr y má.s barato almuerzo es el llil.CAIIOUT de lo• A.RABE8, de Delanarenler, de París. Depósitos en las farmacias del mundo entero.

EXPLICACIÓN DE LOS DIBUJOS PARA BORDADOS
CONTENlDOS ES EL

•REVERSO&gt;

DE LA

HOJA-SUPLEMENTO.

t. A·H, principio de abecedario de mayúsculas, para
almohadas.
2. A-M, principio de abecedario de minúsculas.
3. CV I enlaces con corona condal, para mantelería.
4. R¿cuerdo, inscripción con adornos para pañuelos.
5. OP, enlace para pañuelos.
6. Concllita, nombre para pañuelos.
7. Eurique, nombre para pañuelos.
8. C, inicial adornada, para pañuelos.
9. Co11clra, nombre para pañuelos.
10. HT, enlace para funda de sillería. (Se borda.{
punto de cruz.)
11. A-H, principio de abecedario.
12. A-F, principio de abecedario de mayúsculas, para
sábanas.
13. A-M I principio de abecedario de minúsculas.
14. l'V, enlace para servilletas de té, refresco, etc.

ASMA YCATARRO i:;ic~~s rr::c1~: f~g:;J:.1ºs
Perfumería ,xOti.ca SEN ET, 35, rue du Quatre Septembre,
París. ( Vianst lfl.r nmmrinr.)
Perfu,,uría Xi11011, V~ LCCO)lTE
Septembre. (Via11s.: lat. a11u1uiosJ

DE

VIAJE.

Ci•,

31,

rue du Quatre

ADVERTENCIA.
Rogamos á las Setioras Suscritoras cuyo
abono termine en fin del presente mes de
Junio y gusten de seguirnos favoreciendo,
tengan la bonda~ de pasar desde )uego .á
esta Administración el oportuno aviso para
la renovación de sus abonos, á fin de qu.e
no sufran retrasos ó interrupciones en el
servicio del periódico.
Para renovar ó reclamar, es muy conveniente acompañará la ca_rta una de las fajas, impresas ó manuscntas, con que actualm ente se hace el serv1c10.
EL ADMINISTRADOR.
SOLUCIÓN AL JEROGLÍFICO OEL NÚM. 20.
En este acabado mundo,
Pesa tanto la vergUensa,
Que sólo alrve de estorbo
Al pobre que la con1erva.
La han presentado \u Sra..,. y S,tas. D ª_Consuelo Saiu.-;D,• Elo{,.a ?.fo•
lina Manell y Martincr.-D.• Mercedes Lmrna López. -D. M.tnuc\a Lópc,:
Gasc6n -D • Emilia Olmedo Ballesteros.-D.• Araceh Zamora Conu-er11s.D • Ma~ia d~ las N ie\·es Otero.-D.1 Dolores de la Monda y Cataiá.-D.• Jo·
1efa García Garrido.-D,• l'ttra Yagüc.

Corresponde á las Señoras Suscritoras de la t.• y 2.• edición.

TRAJES

ET

JEROGLÍFICO.

QUO NON ASCENDAM ?
Si hay en Francia una industria cuyo progreso sea indiscutible, es la Perfomeria.
Ya se camine á tuvés de las pampas de la América del Sudó
por las grandes praderas de la América del Norte, ya se re•
monte el Missis!:iipi ó el Amazonas. ó bien se recorra la más
modesta aldea de la América Central, ó se \'isite cualquiera de
las populosas ciudades de la India inglesa, en todas partes se
hallarán los productos de la perfumeria francesa y se oirá mencionar el nombre de las diversas marcas usadas por la alla sociedad parisiense.
Y entre esos productos unh·crsnlmente adoptados figura en
primera línea el JabJn dt _los Pri,zcipu .kl W?ngo: él ha_ ?btenido tan alto pue,to en reñida lucha con sus nvalcs, venc1cndolt:s y obligándoles á inclinarse ante su incontestable superioridad.
Así por lo tanto el 7abó,i dt los Prfocip:s del úm_([O puedt:
adopt~r la altiva di~isa Ód orgulloso ministro del Rey-Sol: r QuJ
11011 asundam? f A áó11d.! 110 subiré .J
Jabonería Vaissitr, t&gt;arís.

I:S:FOR)lES PARISIE:S:SES.

ZZ él.e Junio a.e 1891

(Croquis del figurín iluminado, visto de espalda.)

[Lá\ ~@!ID~ ~[L[®~~lÍ[ íl[L[IB~1í[fü~[ID~
Ale ala 2 3 _

MAnIUD

I. Traje de jerga t'ltglesagris,y de tela escocesa gris y
amarilla, ador11ado con galones de pasamanería amarilla
)' gris.-Polonesa de forma nueva, abierta. por delante
sobre un plastrón, y delantero de falda, de tela escocesa, puesta al bies. El cuerpo se abre en forma de

3F~}'-~o1.16-~¿,~¿,.f~¿o/erti,.,.1'.2,u~ ge-a-w.
~,/4,r~f5,M,/4,fv~(]lfa,,d.

El!RA_LGIAS, jat¡uuas, talam~r.ts 111 ti n/ómago.
lustrnsm(&gt;, toda~ la,; cnfenncdack~ ncn·ios:i.s se .caln,an \
con hs pfldoras antincur:\.l¡:icas del Ut•. Cronicr.
_ 3 francos; Pw-is, farmacia, 23, ruede la Monnate.

N

e•c-..••-••-•----•••--f¡
,LA CASA
t
1
111

4I

t

~.ATI.A.S

LÓFEZ

MADRID-ESCORIAL

f .l,r.ca A,·11&gt;111•., W n,i'tDA&lt; e~&lt;"d..ntlS ~1.,. o,, di' rH"C:lLlTE
(¡'- ""1\fa .,...,.i;1_.;,n ,._. entro l:u f" ,-., '"" d,· 1,.,, n -· •
r1,1:m;lieml'f'll~•t&lt;&gt;ACbomh:"•• q.,,,,.,en.t'&lt;l&lt;&gt;'ltt~n,;,T L,.

3l

d

·3

lo~

Alta, 8

Df'JlO~tto t:(.•11tr:1I: :\lonlt•r:l, ~;;

..........................

Exposición Universal de 1878: Medalla de Oro, Cruz de la
Legión de Honor. EL AGUA DfVINA de E. COUDRAY 1 per-

U. SOLUClÓ:,/ UI UNO DE LOS PRÓ.llXOS NÜIIIEROS.

RIJY-CMEL.
96, Strand, Londres. - 9 1 Boulevard des Capucines, París.

Extractos concentrados: ~J.'s~,¡~E¡¡b'\,TQRi?J;, !~.ANc, ToRE-'00 n ExQu1• 1T,
Aguas para tocador: FILIA, EAu nE mMMEL, LAvANoE AMBRÉE.
Tintura Rub!a: AGUA nE ono, LA MAs rERFECTA TINTURA RUBIA.
Jabones extrafinos: ~1t1:i:c:~~:~TROl'E DLANC, LILA.S BLANCAS, VIOLETTE

t

DE VENTA EN LAS PRINGIPALES PERFUMERÍAS.-MEDALLA DE ORO: lXPOSICIGH D, BARCELONA,

t

VINO

n•

CHASSAING

Bl·DI0H6TI\·o

ESPECIALIDADES PRINCIPALES:

¡
,

---·-··

c.:,,:·.uet•, "-' 1·1tr11:Mri,, ,, .. R.,.,,r,,
• • Oficinas: P.:i.J,na

t

1

E

Ya no habrá paño de la cara, ni curtido del sol y el aire, ni
pecas, ni granitos: la Vdutú1a Fay (9, me dt lo Paix, París)
cubre todo eso con su velo de lirios y ro5as.
Si el cutis pierde rn brillo, si la piel se marchita, una ap\i~ación de la maravillosa VL/utina .Fay disimula tales desventaJas,
porque imprime en las mejill~s un suave duvet, tra_n~parenle,
mvbibh~ · no esas capas de harma que aparecen tan nd1culas en
el ro!:ilro: !iino un verdadero duvd, impalpable al taclo, dulce á
la mirada y lisonjero por todos conceptos.
¡ Cuántas lindas mu_ieres conservan su fama de belleza sólo
por. la Vduti,,a Fay! Porque. en. rigor. ¿ quf serian ellas si no
tuviesen, para conser\'ar tal 1\us16n, el !iupremo recurso de la
incomparable '1,.'i/uli11a .:
Y por todas partes y á todas partes va este polvo exqubito.,
.Dtrd~ ti /t.:lado /iasla el ardimte polo,
como dijo un famosí,,imo poeta, y á todas l)ev a un elemento de
hermosura que codician ávidamente las muJeres.
¿No es en efecto. un recurso maravilloso ese polvo de arroz,
adherent~ é invisible, que engaña á la mirada más per:.picaz y
ofn:ce á ]as damas ]a ilusión de la juventud y la fre~cura de la
mi~ma juventud?

Prescrito desde 25 años

CJ~lra 1n AFFECCIO:tES de l)S Vias Oi~estim
PA RIS, 6, Ardnue Victoria, 6, PA RIS
T U

TODU UI PII.UiCIP..u,E¡; •..1.11UJ.Olil

�r
LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMJLTAS.
NOTABL!l OPERACIÓN QUIRÚRGICA.

ULTIMA NOVEDAD EN PERFUMES INGLESES

'CRAB APPLE BLOSSOMS.

EL embajadol' de los Estados Unido:; en \ ~i_en,,

Mr. Kasson, h-a enviado !lace pocoásu Gobierno
una interesante relación de una notable operación quirúrgica, que no hace mu&lt;:ho verificó en
Viena el profesor Billrolb, y COtlsislió en remover una p11.tte dd estómago humano, casi la tercera parte de este órgano, y lo extraño es que
el enfermo ha sobrevivido: ésta es la única operación de esta clase que hast.a ahora se ha llevado
á efecto con buen resultado. La enfermedad que
la ha exigido er.a cáncer dd estómago, ac~mpa•
ñado de los sigu ientes sin.tomas: El apet1to es
muy poco. Se siente una sensaciém peculiar en el
estómago como si estuviera completamente vacío: en lo; dientes se observa un fluido lamioso,
especialmente por la u~añana, acom_pañado _de
mal gusto de boca. El alimento no satisface, smo
que, al contrario, paTeoc que agrava Ia__sensación rt.'ferida. Los ojos se hunden y se tmen de
amarillo. Los pies y las manos se cubren de un
sudot- frio. Et enfermo se ~ente siempre cansado,
y el sueño no le apr-0vechll.. Al cabo ~e alglin
tiempo se pone nervi-oso,_irritable y triste, y se
Uena de aprensiones. Al levantarse repentinauente, le dan mareos y tiene que agarrarse !.algo
para no caerse. Tiene estreñimiento; la piel se
pone 5eea. y ardiente de cuando en cuando; la
sangre se pone espesR y no circula bien. Al cabo
de alg,ín tiempo se escupe la comida poco despU.::s de tomarla, unas veces agria y fermentada,
otras de un sabor dulce. Frecuentemente hay
palpitaciones de corazón, que el enfermo cree
est'- dañado. Al fin el enfermo no puede llevar
alimento alguno, pues la apertura de los .intestinos se cierra casi por completo. Aunque esta enfermedad es alarmante, los que sientan los síntomas referidos no deben darse al temor, pues
en novecientos noventa y nueve casos de cada
mil, n.o hay cáncer, sino solamente indigestión,
enformedad que se cura fácilmente, si se atiende
á tiempo. El remedio mejor y más seguro contra
esta enfermedad es el Jarabe Curativo de la Madre ~i¡el. Este Jarabe ataca la verdadera raíz de
la enfermedad y la echa por completo fuera de
nuestra economía.
Si el lector se dirige'- los Sres. A. J. Wbite,
Limitado, 155, calle de Caspe, Barcelona, tendrán mucho gusto en enviarle gratuitamente un
folleto ilustrado que explique las propiedades de
este remedio.
El Jarabe curativo de la Madre Seigel est! de
venta en todas las Farmacias. Precio del fras•
. co 1 14 reales; frasquito, 8 reales.

EL SOL DE INVIERNO
'"' PILAR SINUÉS.
DOÑA MAIÚA DEL
Preciosa novela original, con interesante aTgu,
mento, cuadros de costumbres familiares, episodios muy dramáticos, y brillando en todo el libro
la más profunda moralidad.
Un volumen en 8.o mayoT francés, que se vende,
A 4 pesetas, en la Administración de este periódico, Madrid, calle de Alcalá, nlim. 23.

Decís , Señora, que os. faltan muchas co...--:s
para que volváis á ser

JOVEN Y BELLA

(Flor de manzana silvestre-Extr~oncentrada..)

Pu es pedidlas á la Pi:,fwnería Exótica, rrte tfu
4 Septemóre, .J5, m Pads, y quedaréis satisfecha.
y encantada del resultado.
Su Brisa E.xJtka, en agua ó en crema, os hará..
volverá la hermosa edad de diez y seis primaveras.
y os defenderá contra las arrugas; su polvo de
arroz J,"'/or de AlóirdUgo dará á vuestro cutis una
blancura diáfana que evocará á las rosas desval necide.s de vuestro rostro ; su A,tti-Bolóos e:inirpnrá los puntos negros que brotan en la nariz,
sin dejar la menor huella de ninguno; su Sorcilium espesará , alargará y dará nuevo color á
vuestras cejas y pestañas; su Pnsta de los Prdadoj destruirá los sabañones y las grietas, y os devolverá la mano lisa y mórbida, con las venassuavemente azuladas que antes, en vuestra primera juventud, poseíais; y toda esta transformación se efectuará naturalmente, sin recurrir á
niniún artificio.
El Catálogo de la Pi:rfumería Exótica se Temite
palü y.frmuo de porte, á quien le pida.
r
J;.&gt;epó.ritos m Afadn"d: Arla::a, Alcalá, 2.J, pri11cipal, ilq.; Pascual, Arma!, 2; pu:fumula Urquiola, Afa1•or, z; Aguirrey ./Jfoliuo, Preciadas, I
y m Barulo11a, Sra. Viuda de La/01J/ i Hrjot. .,

cos rayan

Primero entre los perfumes de moda ,n la actual
temporada tenem05 el Crab Apple Blouoms, que es
de una c..lidad y fragancia inmejorable.-Lona'1m Court
J&lt;Jurnal (Gaata de la C&lt;Jrte de Londrts'.

CiORONA, eompnñfa de PerJ'umería

Imposible concebir cosa más delicada y más de licio~
que el perfume Crab Apple Blouo1111, que prepara la
Crown Perfumery Co., de Londres. Tiene el aroma de
la primavera, y aunque se le usara toda la vida, nunca
se cansarla de R-New York Obs~rorr.

Administración: Al calé, 23, Madrid.

TBE 177,
CROWN
PERFUMERY
NE,v BOND STH.EET, I..ONDRES.

co.

Se ve11de en todns las Perfumerías.

NINON DE LENCLOS

sociedad
elcgan te.
parisiense
no cmplca-

boy más.
que le•

•
t:: ·;~

dos pr~
duetos 151...

, \.

gulentes:

1•Lae&amp;ZMADENTll'JUCA.l:W.ZGAU.

que, humedecida por el agua, forma un mucilago untuoso muy agradable, limpia los d1cntc9
con la suavidad de un lienzo flexible dandoles.
Ja blancura del marfil, y los preserva del sarro
y de la cárles.
2• La DBXTO:anrA IU'QAVD, ell:r.tr QU&amp;
se empica al mismo tiempo que la Crema y
pcrn.m1ando deliciosamente la nor a, rcfrc!-ca
el aliento, disipa la irritación de las paredes.
bucales en los fumadores, activa Ja clrculacton
sangulnca en las encías y les da ol color sonrosado natural á la salud, previntcndo la caries.
Es un calmante excelente en los dolores demuelas más violentos.

Reíase de las arrugas, que no se atrevieron nunca á señalarse en su epidermis, y se conservó
joven y bella hasta más allá. de sus 8o años, rompiendo una vez y otra su acta de nacimiento á la
faz del tiempo, que en vano agitaba su guadaña delante de aquel rostro seductor sin poder mortificarle.-Este secreto que la gran coqueta egoísta no quiso revelará ninguno de sus contemporáneos , ha sido descubierto por el doctor Leconte entre las hojas de un tomo de la Historia amorosa
~ las Galias, de Bussy-Rabutin, perteneciente á la biblioteca de Voltaire y actualmente propiedad
exclusiva de la eerfmnería ~h,ou (Maito,i úconle), 31, rue du 4 Septembre, 31, París.
Dicha casa entrega el secreto á sus elegantes clientes hltjo el nombre de , ·érl(ahlc Enu dcMadrid: Romero Vicente.
ll"luon y de D11bec de 1\"lnfn, polvo de arr•i que Ninon de Lenclos llamaba .. 1a juventud en
Barcelona : Conde Pu.erto y ci..
una caja•.-Es necesario exigir en la etiqueta el nombre y la dirección de la Casa, para evitar las
falsific~c~ones. - La ['arfumen°e J\'i11011 expide á todas par!es sus prosP:cctos y }?recios co.rrientes.
Dep~silos .m JJfadrid:_ Pascual, Arma/, f ,· Arla::a,. Alca/a, 2.J, pral., i::q.; Agmrri: )' Afolmo, p er- JULIA DE ZOOASTI.
fumena Ont,ztal, Pruzado~, !; perfumena de Urquwla, ./Jfayor, z; Rome,:o y. Vicmte, perfumería
Inglesa, Carrera de San Jerommo,.J, y en Barcelona, Sra. Viuda de La.fon/ e Hijos, y Yicm/e Ferrer.
FÁBRICA DE CORSÉS

LAS DOS PALABRAS
nms DB JUU.\ A. DE ZUOISTI
r premiadas en

miu lipui&lt;ima

Im·entddo hnce ados eP
Cflrsifnjn de Salud, que ha
dado tan buenos resultadps,
1 LAS nos PALABRAS pueden hoy ofrecer los dec. eoaf.il.llZ.a., '- 01ros sistemas más moder.
nos, para disminuir el volumen del cuerpo y tener mas agilidad.
Corsés o:1ra contrahechas, variedad en faias v rorsés ..,ara novia.
t;°e remitP~ a provincias y al extranjero.

Preconizada
PARA EL TOCADOR

CABELLOS

Consona constantemente la l!'ll.ESO~ de la

COU::RA MOimO.

Caldo concentrndo de carne de vaca utilisimo y nutritivo para las familias y enfermos.
Exigir la firma del inventor Baron LIEBIG de tinta azul en la etiqueta.
Se vende en las principales Droguerias, Farmacias y Casas de Comestibles de España.

BI VINAGRE Superior de Tocador

Se Vende en todas las buenas

Cazas y AL DEPÓSITO DK LA
VERD.A.DER.A.

AG u A de BOTO T

único Dentlfricoa.proba.do por la ~ _ ,,,,,,;r~~
ACADEMIA.de MEDICINA,,.. fY/(7.,,.J de PARIS - Marea

~..

P.A.TE EPIL.A.TOIRE.. DUSSER

Prlvtleglada en 1818, destruye hasta las ralees el vello del roatro de las damns (Bnrbo, Blgole, etc.), aln nlngun peligro parn el cutis, 11,un el mu delicado. 50 año• de é:dto, de nltM rerompensas en las E:r oslcione9
108 tltulos de aba.!Jte&lt;:edor de varW fnmlllas retnnntet y loa mllesde tesUmonlos, de los ennleti var!01 emanan de altol _p enonagcs del ce erpo medica\, gamntlznn la eficacia. y la escelente calldnd di, est11 preparnclon.
Se vende en cajas rora ta b:artn y las meJlllas, y en
caJaa-"para el bigote ligero. - LE PILIVORE destruye el vello loquillo de loa brnzoa, volviéndolos oon en empleo, blancos, flnoa y puros como,
.
'
el marm ,1.- DUSSER, nventor, 1.,. RUE JEAN-JACQUES-ROUSSE.A.U, P.A.RXS; (En Amt!rica, en toda, las Per(vmeriai).
&amp;n Madrid: IIELCHOR G,UU;lA, depoaltario, y en lu Perfumoriu PASCUAL, FRERA, INGLESA, URQUlOLA, etc. - En Barcehna: VICENTE FERRER, depo1ktarlo, y en la1 Perhuneria1 LAFONT, etc.

1/2

.tteser..-ados todos los de~os de propiedad artlstic:i

r Jit~ria.

MADRID. - Establecimiento tipo!itogr,\.fico «Sucesores de Rh-adeneyra-,,
lmp1"9!l01"9'1 de '" r.-1 r ...

11 ·

Madrid, 30 de Junio de 1891.

Año L-N~m. 24.
11

SUMARIO.

'

TuTo.- Revista parisiense, ¡&gt;0r V. de Castel/ido. - Explicación de
los g-rabados.-1-"lor del Alba, por D.• Isabel Cheix.-El Tfo Camorra, por D. José Pérez de ltúrbide.-Por un cabello, por don
A. Sánchez Pineiro.-La Calumnia, poesía, por D. José Jackson
Veyan.- El Ag11a de Colonia, por D.• Emilia de S..•.-Correspondencia particular, por D.• Adela P.-Explicación del figurín
iluminado.- Explicación de los grabados contenidos en la HojaSupl,mento.-Sueltos.-Advenencia.-Anuncios.
GRABADOS -1. Sombruo de calle.-2 y 3. Traje de encaje negro.-•
4 y 5. Vrstido de viaje.-6 y 7. Traje de calle.-3á 10. Tapete para
me&amp;a.dejard(n.-11 y 12. Dos encajes al crochtt.-13. Manga de
,-estido de ·ecremonia..-14. Manga Pompadour.-15. Manga Reina
Blanca.- 16 y 17. Traje de paseo.-18 y 19. Dos mangas de ,·estido de calle.-20. Cuello de tul.-u. Manteleta de ,·er.mo.-22
y 23. Traje de visita.-24 y 25. Traje de ceremonia.-26. Vestido
G,eennaway para ninns de 61 8 aftos.- 27. Traje de paseo.-28 y
~I) Trajes lle soirJe ó concinto.

REVISTA PARISIENSE.

FUERA DE CONCURSO 01::SOE IISS

LA

ETC,

SE PUBLICA EN LOS 0iAS 6, M , 22 Y 30 0E CADA MES

el esmalte
de la dcotadurayll,

,1tTVJIN'rtn) y presona de la 1':ms'rlil y del

r

1

....._

La generalidad deo
los polvoa
de~tlfrl-

AGUA DIVINA

l

TRAZ,\OGS A!. TAMAÑO NATURAL- MODELOS PARA TODA CIASE nr,: I AEORES Y DORDADOS-CRÓ:,;"ICAS- NOVELAS, ETC.

PERFuM1srAs EN PARIS

Ferfumeria., 13, :Rue d'Enghien, :t'aris

e

Pl'BUCA I AS L!.1L\IAS l\lODAS DE PARÍS EN EXCELENTES GRABADOS-ARTÍSTICOS FIGURii\'.ES 11.U~IINACOS-CONSIDERABLE NÚMERO DE PATRONES

!Jentifricos de 1Ugaud y C-

COUICTKRAS DIC U. RUL CASA

•

PERIÓDICO ESPECIAL DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA

SUMARIO.

Los vestidos de cola actu11les.-Manera fácil de parecer alta.-Un
t~je de Mlle. Réjane.-El corte de las faldas.-Varios modelos
de vestidos.-Una casaca original.-Capota c:1.mpes1re. 7 Las tra~
vesuras de Roberto.

-

~~i
~.tlit(f

ha que no habíamos visto una
moda tan linda como la de las colas actuales, para vestidos de soirée
y vestidos de ceremonia. En lugar
de aquellas colas añadidas que se
extendían como un tapiz desde la
!
palda de un vestido, sin gracia y sin
1
monia, se hace ahora una falda que
se prolonga en rueda todo lo que se la quie:{j re prolongar, pero que se extiende sin un
solo pliegue, tomando la forma exacta de
la campana.
Excuso decir que no se dará esta forma á un
vestido de tul ó de gasa, sino á los vestidos de
seda, que adquieren mayor grado de elegancia
con este corte. Otra de las ventajas de estos ves•
tidos, y no la menos digna de tenerse en cuenta,
es que, gracias á ellos, no existen ya señoras bajas de estatura; todas son altas y esbeltas-en
apariencia por lo menos.
En la comedia del teatro del Odeón, L'Amou-reuse, Mlle. Réjane saca un traje maravilloso,
.cuya falda está cortada por este estilo. El vestido
á que me refiero es de raso, y va guarnecido de
anchas aplicaciones de terciopelo, dispuestas en
tiras recortadas como plumas. El delantero de la
falda deja descubrir un delantal estrecho de raso
liso, rodeado de dos tiras de aplicaciones; una
tira más estrecha, á cada lado, termina ligeramente al sesgo, y las demás siguen el mismo movimierito, desde la cintura hasta el borde de la
falda, de tal modo que dos tiras se encuentran
exactamente por detrás. Es fácil adivinar toda la
gracia que esta combinación da á la falda I y aumenta, por decirlo así, la estatura.
Muchos vestidos van simplemente cortados al
sesgo, como nuestras faldas de otros tiempos,
con la costura, también al sesgo, en medio por
detrás. Pero todos los cortes no son tan complicados como el que acabo de describir, que es,
por otra parte, impracticable con las telas estrechas. Para éstas, el corte de los paños al sesgo
que usábamos antiguamente, es el único posible.
Por lo demás, cada día es mayor la sencillez
de las faldas. Se las adorna simplemente con un
rizado ó algunos pabellones de muselina ó encaje.
Vi días pasados un vestido de raso pekine, ·cuyas listas formaban V; ·e ra de color de rosa y gris,
JBMPO

fj

1 -Sombrero de calle.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="56">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2985">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479323">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="163421">
            <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="163423">
            <text>1891</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="163424">
            <text>50</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="163425">
            <text>23</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="163426">
            <text>Junio</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="163427">
            <text>22</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="163428">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="163445">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752064&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163422">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada, 1891, Año 50, No 23, Junio 22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163429">
              <text>Flores Arenas, Francisco, 1801-1877 </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163430">
              <text>Moda</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="163431">
              <text>Ropa y vestido</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="163432">
              <text>Modales y costumbres</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="163433">
              <text>Carteles</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="163434">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="163435">
              <text>España</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163436">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163437">
              <text>Sucesores de Rivadeneyra</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163438">
              <text>Carlos, Abelardo de 1822-1885, Propietario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163439">
              <text>1891-06-22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163440">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163441">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163442">
              <text>2018364</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163443">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163444">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163446">
              <text>Madrid, (España)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163447">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="163448">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="15951">
      <name>Babucha de baño</name>
    </tag>
    <tag tagId="15954">
      <name>Manga para traje de ceremonia</name>
    </tag>
    <tag tagId="15952">
      <name>Sombrero redondo</name>
    </tag>
    <tag tagId="15953">
      <name>Traje de baño para niñas</name>
    </tag>
    <tag tagId="15955">
      <name>Traje de playa</name>
    </tag>
    <tag tagId="15860">
      <name>Vestido para niñas</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
