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                  <text>i.A MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

nrnz MKSES DE smnnmos EN UN IIOSPITll,.

ULTIMA NOVEDAll EN PERFUMES INGLESES

CRAB APPLE BLOSSOMS.

HACE mucho tiempo que se viene diciendo qt:c

los médicos echan drogas que conocen poco en

lrlor de manzana S1ivesue-Extraconcentrada.)

cuerpos.'l,Ue conocen menos. Esto tiene de verdad y de mentira al mismo tiempo. Hay abogados buenos y malos, como hay médicos buenos

y malos. La_dificultad con los señores médicos

como profesión es que están muy unidos, y que

suelen tener muy buena opinión de sí mismos
No les gusta que los derroten en su trabajo per
sanas extrañas , que no han estudiado Medicina.
Con la falta de éxi to pagan muchas veces d
rehusar aprender, á menos que el maestro esté

Decís 1 Señora, que os., faltan muchas co::;nS'
para que volváis á ser
,

JOVEN Y BELLA

Pues pedidlas á la Petfumería Exótica, rue du
4 Septembre, 35, m París, y quedaréis satisfechay encantada del resultado.
Su Brisa Exótica, en agua 6 en crema, os hará
volver á la hermos~ edad de diez y seis primaverasy os defenderá contra las arrugas; su polvo de
arroz ,Flor de A lóérchig o dará á vuestro cutis unablancura diáfana que evocará á las rosas desva-necides de vuestro rostro; su Anti-Bolbos exfü..
pará los puntos negros que brotan en la nariz,
sin dejar la menor huella de ninguno; su Sorcilium espesará, alargará y dará nuevo color :i
vuestras cejas y pestañas; su Pasta de los Prelados destruirá los sabañones y las grietas, y os devolverá la mano lisa y mórbida, con las venas,
suavemente azuladas que antes, en vuestra pri-merajuventud, poseíais; y toda esta transformación se efectuará naturalmente, sin recurrir á'
ningún artificio.
El Catálog o de la Perfumería Exótica se remite,
gratis y Jra,ICo de porte, á quien le pida.
•D epósitos mAfadrid: Artaza, Alcalá, 23, priw

marcado con el sello del contraste.
El Dr. Brown Sequard, eminente médico de
París, establece este hecho perfectamente, cuan:
do dice: «La Facultad eslá tan envuelta en su
propia confianza y orgullo, que rermite á personas extrañas que recojan los diamantes de las
verdades científicas. ~ Vamos á dar un ejemplo
muy interesante, que demuestra esta importante
verdad.
El vapor Concordia, de la línea Donaldson, salió de Glasgow para Baltimore, América, en 1887,
llevando á bordo como fogonero á uno que se
cipa! , izq.¡ Pasma/ , Arenal, 2; ; eifumeria Urllamaba Richard W ade. Había ido catorce años
quiola, Mayor, I; Aguirrey Jlfolmo, Preciados, Ir
en varios buques de la carrera de América, China
y m Barcelona, Sra. Viuda de Lafont é Hijos.
y la India. A pesar dt:l trabajo fuerte y aniquilador, se había conservado robusto y saludable. En
el viaje de que nos ocupamos, empezó á sentirse
débil y enfermo por la primera vez. Le faltaba el
apetito, se sentia pesado, le daba flato, tenía mal
gusto de boca , estreñimiento é irregularidades.
PARA BL PAlvUELO
Algunas veces, durante el trabajo, le daban mareos, que atribuía al calor de los hornos. FreDE RIGAUD y
l'BRJ'UlUllTA.8 DK LAS C0WrJ&gt;:8
cuentemente sentía fatigas y le parecía que iba á
vomitar, todo esto acompañado de dolores de
de España, Grecia y ll:olanda
cabeza. Durante el viaje se puso peor, y cuando
el buque llegó á Halifax, tuvo que quedarse en
ISENCIA : Lucrecia.
Lilas de Fcrsia.
el hospital Victoria, yéndose el buque sin él. El
EXTRACTO : Graqi.osa-.
médico residente le dió unos polvos para parar
l?eau
d'Espa.gne.
el vómito, y al día siguiente, el médico principal
Eouc;ruet Royal,
Primero entre los perfumes de moda en la actual
Imposi ble concebir corn más delicada Y más deliciosa
le recetó una medicina que había de tomar cada
Reseda..
tenemos el Crab Apple Blossoms, que es
que el perfume Crab Apple Blosaoms, que prt'para la
cuatro horas. Antes de dos días Wade se había temporada
Muguet des Beis.
de una calidad y fragancia inmejorable.-Londo11 Dmn.
Crown Perfumery to., de Londres. 1 it:ne el aroma de
puesto tan malo, que fué preciso dejar de tomar Yournal / Gauta di la DJrtt di Londr,-s 1.
ia prima\·era, y aun11ue !'e le usara toda la \'ida, nunca
polvos y medicina. Pasó un mes, y el pobre fo- CORONA., Compañia de Pf'&gt;rfumerÍ:I
se cansaría di' él.-Ntw York Obstrvrr.
JAB9NES Y POLVOS DE ARROZ
gonero cada vez estaba peor.
.A- LOS ll&amp;rSI\d:OB OLOR:C:::l
En esto se presentó otro médico, que había de
ser el principal durante cinco meses. Recetó nue1-,7, N•~,v BOND STUEET, LONDUES.
Se vende "'r. tod:,s lns Perfumerías.
vas medicinas, que no dieron gran resultado.
Todo este tiempo, el Sr. Wade sufría mucho; no
digería nada, vomitando todo lo que comía. Tenía muchos dolores de vientre, la garganta muy
3 Medallas en las Exposiciones de 1878 &amp; 1889
ardiente, flato y dolores de cabeza. El enfermo
tomaba una bebida cada cuatro horas, unos pollargos y espesos, por acción del E:s.tracto en•
vos después de cada comida, para ayudar la dipilar de los lleuedlcUmt8 del l\fonte Majella,
POR
gestión, una píldora purgante todas las noches, y
que destruye la caspa, detiene la caída de los cados píldoras atemperantes todas las noches para
bellos, les hace brotar con fortaleza y retarda su
FABRICANTE DE PERFUMERIA INGLESA
evitar los sudores fríos. Si las medicinas habíar. D. ANTONIO DE TRUEBA decoloración. E. SENET, ADMINISTRADOR, 35,
EXTRA-FINA
de curar, Wade se figuraba que las estaba torue du 4 Septembre, París.-Depósitos: en Madrid,
mando en cantidad suficiente. Todo lo contrario.
VICTORIA ESENCIA
Aguirre y Molino, Preciados, 1, y en Barcelon~
Es
una
de
las
mejores
obras
literarias
del
El perfume mas e:s:qulsllo del mundo. Se presentó pleuresía, y después de sacarle del
Sra. Viuda de Lafont é Hijos.
Gran surtido de cxti·aclos para el pañuclu,
costado derecho noventa onza.s de materia, los mé• ilustre Antón el de los Cantares, moral, ins•
1.10
la rmsma calidad.
dicos le dijeron que se moría infaliblemente. Pa- tructiva y amenisima.
LA .rUVENIL
saron otros cinco meses, y se cambiaron de nue•AJUSTA COMO UN GUANTE.•
Polvos sln ninguna mezcla química, para et
Forma un elegante volumen en s.o mayo,
vo los médicos principales. El nuevo médico le
THO~SONºS
cuh.lado de la cara, adherentes é invisibles.
6LtVE·FITTIP16di6 una bebida que Wade decía le hacía temblar francés, y se vende, á. 4 pesetas, en la Ad·
CREIIIA IATIF
como la hoja del arbol.
ministración
de
este
periódico,
Madrid,
Se conserva en todo::; los climas; un ensay.l
En este estado la sangre escocesa de W ade se
harfi.
resaltar
su superioridad. so ore los domas
dió á conocer. Se obstinó en no tomar más me- calle de Alcalá., núm. 23.
MAR~ DE FÁDRICJ.
L:old-Cremas.
dicinas, diciendo á los médicos que si se había
.....,
AGUA DE TOCADOR JONES
de morir, lo mismo era tomarlas que no tomarlas.
C O B S -'-1
Tónica y refrescante. ex:cclente coulra las
Para entonces, un vaso de leche que tomara se le
Ptr/et
ci6n
m
la
huhuni,
plcudaras
de los iusectos.
agriaba en el estómago, en donde permanecía a-o•-••----••-•--•••••-e
(]
LA CASA
l
mlosdetalluyduraci/in
ELIXIR Y PASTA SAIIIOHTI
días y días. Nuestro amigo estaba como un barco
~.A.TÍ.AS LÓFEZ
•
.áp-obado por todas las
D~ulifricos,antlsépticosy tónicos,blanquean
perdido sobre un bajo haciéndose pedazos. Dejae\e¡¡antes del mundo.
¡
n!ADRID-ESCORIAL
•
Vendidos hasta la fecha:
os &lt;11 en t es Y ror te Ja&lt;:!en las encías.
remos que dé á conocer lo demás de su experien- ti fnbri"" ~lemPl'll IM mismas e:ioolentes ,:!ases de
mas de un millón por atto.
23, Boulevard des Capucines, 23
tant.a._predilecclón goum cutre lt&gt;!! pcrsoru,a do bu~n J:"ll!lt-0, I
cia en las palabras que empleó al comunicarlas á ,.I quePid&amp;nse
eiempre e3UNI Chocolates, que IMl l!Ilonentn,.11 en t.,. I
Pedidos hechos por Comer•
PARIS
~ doa IOII ComerciOll de Ultn.mariDOB do E•p.-.f\~.
la prensa.
ocno Plll)IF.IIUJUllU.I,"
ciantes de todo el r.,nutlo.
Oépósito
en
todas
la buenas Perfumerias
Oficinas: Palma Alta, 8
1 Fabricantes:
« Cuando las cosas habían llegado á este estado, 'i
W. S. TH0MS0N &amp; C0., LTD., L0ND0N. 11-.,.;..,,_,__,_,.;¡,.;¡,.;¡_,;;;¡;;,;,_,;;;,;;;¡;_,;.,.i
Dep ◄'•sito Central: i\lontera, 2;;
1
se presentó en el hospital una señora á quien no t
había visto nunca, y estuvo hablando conmigo.
Ella ha sido un ángel de misericordia, y sin ella
no estaría yo ahora vivo. Me habló de una medicina llamada Jarabe curativo de la Madre Seigel,
y al día siguiente me trajo un::i. botella. Empecé á
,OR
96, Strand, Londres.-9, Boulevard des Capucines, París.
tomarla sin preguntará los médicos, y unos cuanESPECIALIDADES PRINCIPALES:
DOÑA MARÍA DEL PILAR SINUÉS.
tos días después me había lwantado de la cama y
0
gueria almorr,ar huevos co,t jamón. Desde entonPreciosa novela original, con int~r.esante a~gu- Extractos concentrados: ~~ifNc~E~~1JTQi:.;, !~~NC, TOREADOn EXQUISIT,
ces, siguiendo con el gran remedio de la Madre
cuadros de costumbres familiares, eptSO• Aguas para tocador·
Seigel, fui mejorando, y pronto pude salir del mento,
dios muy dramáticos, y brillando en todo el libro T'
Fll.lA, EAU DE RIMMEL, t.AVANDE AMBRÉE.
hospital y volver á Glasgow. Ahora me siento
,
1
m ura Rubia: AGUA DE ORO, LA MÁS PERFECTA TINTURA RUBIA.
como si perteneciera á otro mundo, y no tengo la más profunda moralidad.
Un volumen en 8.o mayor frances, que se vende, Jabo
HELIOTR
enfermedad alguna.&gt;
á_4pesetas,. en la Administració? de este perló-neS extra fi nOS.. FILIA
DE NICE, etc,
OPE BLANC, LILAS BLANCAS, VIOLETTE
Los hechos que han precedido se han contado
1
DE VENTA EN LAl PRINCIPALES PERFUMERÍAS. - MEDALLA DE ORO : EXPilSICIÓN D: BARt[LONA,
con calma é imparcialidad, y el.lector formará de d1co I M adnd, call~ de Alcalá, num. 23.
ellos la opinión que le merezcan. No creemos
prudente publicar nombres, aunque el Sr. Wade
nos los ha dado. Su dirección es: 244, Stobcross
Street, Glasgow, Escocia, adonde puedt! ·escribírsele.
EL REDACTOR.
Si el lector se &lt;lirige á lo::. Sres. A. J. White,
Limitado, 155, ca!le de Caspe, ll.i.rce\ona, tenddn mucho gusto en enviarle gratuitamente un
folleto ilustrado que explique las propiedades de
este remedio.
El Jarabe CuraliYo de la l\ln.dre Seigel está de
Tenta en todas las Farm:icras. Precio del frasco,
14 reales; frasquito, 8 reales.

PERIÓDICO ESPECIAL DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA
PUBLICA LAS ÚLTIMAS MODAS DE PARÍS EN EXCELENTES GRABADOS-ARTÍSTICOS FIGURINES ILUMINAC'OS-CONSIDERABLE NÚMERO DE PATRONES
TRAZADOS AL TAMAÑO NATURAL-MODELOS PARA TODA CLASE DE LABORES Y BORDADOS-CRÓNICAS-NOVELAS, ETC., ETC.

NUEVOS PERFUMES

SE PUBLICA EN LOS DIAS 6, 14, 22 Y 30 DE CADA MES

C''

SUMARIO.

CABELLOS

T. JON ES

.

1

rHrC;JLI.TE )

________.,.,__________

E. R I M: M: E L.

EL SOL DE INVIERNO

t

.

LD

·

li

r,

C~ra

j
A

,;
1'

l

EURALGIAS, jaqiucas. calambns m d tslómalJO
húttrúmo, todas las enfermedades nerviosas se calman
con las pfldoras antineurilgicas del D1•. Cl'onier.
3 francos; Pads, farmacia, z3, ruede la Monnaie.

N

An1a1mia, Clorosis, Fiebres, Males de Estómago, Convalecencias

reconst1t~ye la sangre, repara I_as fuerzas, despierta el apetito, falicita la dige~tión.
conviene en una palabra a todos los temperamentos débiles ó fatigados.
EL VINO DE BUGEAU~ SE lslALa...A EN L~S PRINCIPALES FARMACIAS.

=~~~.~!t~L4:1''-'~¡;11_1;_19..,i_
ª ancora ma • suave .Y creta de la camelia. y hace desaparecer como -po encanto todo, Jaa tmperfeccionea (PflC&amp;llt
Bue.J .•J,-1'ouueau,~,• J.~arfa1.U1.l■,rie&amp;,11totuluhrfu'i.uiui. Madrid: ■ ELCHofo':~l~~~r!?r.~fJ::Zfi't~Y a¡&gt;1111i~flcadUa. en1", tuche, muy adherente.¡ Gran novedad[ - DUSSEB lnV11ntof'
,
,
ra. 11 H, rq11 D 11.eM:. Bar,elona: VICEITE fERRER,te,01it1.,ia, 7t1luPer!'lmeriasC1Laront;a.

patl.0&amp;~r0Jecea, eto.) Para be.lle 6 eiipectaculo donde bay mucha luz plcbae la CHAAM

Reservad0&amp; todos lo&amp; cferecbos de propiedad artística y literaria..

.

MADRID. - Establecimie).to tipolitográfico «Sucesores de Rivadcneyra:o,
l~re11 de b Rt):U e-

Año L-NOm. 34.

11

THE CROWN PERFUMERY C O.
MARI-SANTA

Madrid, 14 de Septiembre de 1891.

Administración: Alcall, 23, Madrid.

\

TuTo.-Revista parisiense, por V. de CastelfidoExplicación de los grabados.-Flor del Alba (conclusión), por D.• Isabel Cheix.-Cartas á una madre, por D.• Maria del Pilar Sinués.-Rosa de amor,
por D. Luciano de Burgos.-La Marcha de las antor.
chas (conclusión), por D.• Antonia Opisso.-Hermana de la Caridad, por D. Ricardo M. de Bretón.
-En mi abanico, poesía, por D. José Jackson Veyan.-Correspconden&lt;:ia particular, por D.• Adela P.
-Explicación del figurín iluminado.-Explicaci?n
de los dibujos para bordados contenidos en la HoJaSuplemento.-Sueltos.-Anuncios.
GRABADOS.-!. Traje de soirü y teatro para senoritas.
-2. Traje de soirlt y tt'atro para senoras.-3. Saco
de teatro para panuclos.-4 á 6, Puntos para. fondo
de tapiceria.-7. Pantalla de mano.-8. Ca1a para
corbatas.- 9 á 11. Panuelos de bolsillo para senoras.
-u. Volante /bordado sobre tu\).-13. DtshabiJlé.-14 y 15. Vestido para jo\'encitas de 13 anos.
-16. Chaqueta de excursión.-17. Traje de cal!e.18 y 19.-Abrigo de entretie~po--2?·. Chaqueta de
,·iaje.-21. Corpino para vestido de v1aJe.-22 Y i3.
Chaqueta de otono.-~4 y 25. Trajes de amazona.26. Traje de paseo.-27. Traje para ninas de 6 á 8
allos.-28. Traje para ninas de 5 á 7 anos.-29_ Y 30.
Vestido para ninas de 7 anos;-31 y 32. Vesudo de
calle.-33. Traje de paseo para senoritas.

REVISTA PARISIENSE.
SUMARIO.

É:sc::tsez de novedades.-Siguen los trajes de ,·erano.Un modelofii.cil demodificar.-Lachaqueta TartroLenccría de color.-Las carreras de Trouville.-Notabilidades aristocráticas.-Si conocería á su portero ..... -Reclamo eficaz.-¡Qué mala suerte!- Manera
de morderse la nariz.

La crónica de 1a moda se compone
en ]a actualidad de cosas bien insigni·
ficantes. Apenas se vislumbra u1:1a novedad en el campo de la elegancia.
Los crespones de algodón_ ligeros, las
muselinas los fulares, las hndas gasas
de seda b;ochadas siguen á la orden del
día. ¿Pero quién se atreve ya; á emplear
esas telas si consulta el honzonte cargado de n'ubes del equinoccio?
Todos los vestidos, ó casi todos, v~n
forrados de seda ó de algodón, se~un
la importancia del gasto_ que se qmere
hacer lo cual les permite afrontar los
cambi6s de temperatura.
.
He visto últimamente un ve~ttdo d_e
crespón color de rosa con ramitos g_n·
ses sombreados, guarnecido de una tira
de guipar rusa. El cll:erpo, plegado .Y
cruzado, iba todo cubierto de este gui·
pur. Otra tira rodeab!, la falda. Una
cinta de gro blanco cenia el talle_.
Puede decirse que todos ó casi todos
Jos vestidos son de cintur~ redonda.' y
la manera de hacerlos vana hasta lo infinito,
.
d
ct·
Para un vestido de batista e 1a 1.º ia
az'11 marino con lunares blancos, c1tar.é
una linda combinación, q~e puede aphcarse muy bien á un vestido de lana.
En el borde de ta falda iba un volante
fru,ncido con cabecita' todo ello sostenido por un 1 forro de tafetán az~I. El
cuerpo' fruncido en la_espalda' sm laditos era :muy lindo por delante. Consistía 'en un peto un poco flojo, dispues~o
en pliegues de acordeón, el cual ca1a
ligeramente sobfe un cinturón d~ galón
bordado de lunares azules. Tenia este
cuerPo una gracia Y, u_n aba~dono del
mejor efecto. Las mangas, a1ustadas y

1,-TraJe de solrée y teatro ptra o6orjtas,

i :_ '. ,

.2.-Traje de solrée y teatro para seiioras.

�39U

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.
LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

·,

•

abrOcbadas por debajo, iban guarnecidas, en lo alto, de
un bl\t.bnaO.o intlesplcgable que llegaba hasta el codo.
A~ñaba al vestido que acabo de describir un
sombrécó g~ande de crespón negro, enteramente redondo~ ü.más bien un \)OCO elíptico, de alas inclinadas,
y adornado cop plumas negras y cinta de raso negro.

•••

EL HIJO DE LA CASA.- Es muy sencillo: voy á pe-dirl e
prestados quinientos francos, y de seguro vendrá á reclamármelos todos los días.
-¿Estás sin colocación?
- Sí.
-Precisamente acabo de pasar Por delante de un almacén donde solicitan empleados de ambos sexos .....
-¡ Qué mala suerte! yo no tengo más que uno.

'

Decía al princ1p10 de esta carta que se ven muy
pocas novedades. Sin embargo, me olvidaba de la
chaqueta Torero, que llevaba últimamente en Dieppe
una encantadora señorita. Todo el traje era de lanilla
azul marino. Falda cortada en puntas, un poco larga.
Camisa almidonada de batista rayada color de rosa y
blanca , con c. corbata de pintor &gt; hecha de surak negro,
y cinturón de piel , de forma suiza por delante y por detrás. Por encima, la chaqueta Torero, terminada en puntas por delante , pero cortada horizontalmente por detrás, de modo que dej aba ver el cinturón. Manga de
codo, por donde asomaba el puño almidonado.
Este traje es muy original y sienta admirablemente,
y creo que nuestras elegantes podrán , el próximo invierno, sacar partido d e; esta forma para los vestidos de
paño ó de cheviota.

t'

La hermana de Juanito le ha hecho, jugando, un arañazo en la nariz , y Juanito no quiere que regañen á su
hermanita. Así es que cuando la mamá pide una explicación, contesta sin pestañear:
- Soy yo I que me he mordido , mamita.
- ¡Cómo! ¡ mordido en la nariz ! Tú eres demasiado
chico para eso.
·
- ·Mamá, me he subido en una silla.
V.

EXPLICACIÓN DE LOS GRABADOS.

Se continúa llevando , y en gran número , la chaqueta
larga, denominada de librea , muy cómoda, en el concepto de que se la puede poner sencillamente con un
peto, y que no da calor á causa de su amplitud , pudiendo servir tambiéñ para los días frescos ó lluviosos
si se la lleva sobre un vestido con cuerpo.
Por dentro de esta chaqueta, y ajustando el peto al
talle, se lleva mucho un cinturón compuesto de correas
de piel claveteadas de acero y cerradas cada una con
una hebilla de la misma piel. Unas correitas, también
de piel, puestas á lo l~rgo, sostienen las que forman
cinturón. Todo un arsenal de "inutilidades indispensables, pende de una de las correas. Para viaje sobre
todo, esta invención es de las más felices.

Traje de soirée y teatro para señoritas.-Núm. l.
Vestido de crespón azul verdoso. Sobre una falda de
faya azul verdoso, se abre una falda de crespón plegada
y montada bajo un cinturón que sale por delante de un
pliegue redondo I el cual se fija sobre el pecho bajo un
lazo de cinta brochada de varios colores. El cinturón
es también de cinta brochada, y va anudado por detrás
formando dos caídas largas y dos cocas. La orla de la
falda y el pliegue Pe delante van bordados con sedas
de varios colores. Los delanteros, que van pl egados, se
recortan sobre un fichú de encaje crema, que se abre
en la espalda del mismo modo que en el delantero.
Manga larga , adornada con bordados y abierta en redondo por abajo.
Tela necesaria: 4 metros 90 centímetros de faya, y 10
metros de crespón, de 60 centímetros de ancho.

•••
Para campo y para trajes de recibir se hacen mangas
á la italiana, muy bullonadas , remontadas por debajo
por medio de un puño estrecho de la misma tela del
vestido, y que caen sobre el antebrazo: esta es absolutamente la manga italiana , sin el puño largo que se lleva
generalmente. Cuando se está en casa, el brazo queda
desnudo, y para salir basta con ponerse unos guantes
largos que suban hasta el codo.
Con los trajes ligeros se llevan unos bajos de extraordinaria novedad, todos de muselina floreada ó listada,
de una frescura particular. Consisten en la camisa, el
pantalón, la enagua y el guardacorsé Récamier. Las
que no son partidarias de la lencería de color se contentan con la falda y el guardacorsé. Se guarnece la
enagua de encaje ligero, imitación de Valenciennes ó
de Malinas. El cuerpecito va simplemente adornado
con un encaje estrecho.

Traje de soirée y teatro para señoras.-Núm. 2.
Este traje es de piel de seda color de amatista y en•
caje crudo. Falda de encaje plegada sobre un volante,
también de encaje. Cola cuadrada de faya, estrecha por
arriba y plegada en pliegues redondos. Corpiño de aldeta corta y puntiaguda, abierto sobre un peto liso de
muselina de seda, el cual va cubierto de encaje plegado
en conchas. Solapas de seda crema , adornadas con un
bordado. Aldeta larga de encaje y aldetita de bordado.
Manga semi corta, que no pasa del codo y va abierta
sobre unos pliegues de encaje y adornada con una cartera bordada y un volante de encaje en su borde inferior.
Tela 1lCcesaria: 5 metros de tafetán para el fondo de
falda; 3 metros 50 centímetros de volante ancho para
la falda, y 7 metros de piel de seda.

Mencionaré, para terminar esta rápida ojeada de las
escasas novedades del día, los trajes que más llamaron
la atención en los últimas carreras de Trouville, no
tanto por su originalidad , como por las notabilidades á
que pertenecían.
La Duquesa de Broglie lucía un traje de fular gris azulado con dibujos blancos, guarnecido de cinta color de
paja. Sombrero de paja blanca con flores amarillas y
blancas por delante, y plumas y flores por detrás.
La Princesa de Sagan: vestido de cachemir color de
yesca, bordado de trencilla de oro. Sombrero de paja
marrón, adornado de plumas verdes.
La Marquesa de Meyronnet vestía de cachemir color
de lila, y su hija de blanco.
La Condesa de Saint-Roman: vestido de fular blanco
con dibujos azules. Sombrero negro con flores azules y
plumas negras.
La Condesa de Amilly : vestido de fular azul obscuro
con alzacuello de guipur, y sombrero de paja calada con
lazos color de rosa antiguo.
La Marquesa de Galliffet: falda de muselina cruda
bordada de flores color de malva, casaca de color de
malva y sombrero negro.
La Baronesa de Finot: traje de fular blanco con listas
anchas negras en sentido diagonal.
La Condesa de Divonne: frac á la francesa, de gasa
negra bordada de acero, abierto sobre una falda de seda
gris. Sombrero negro.
Mme. Aquiles Fould: vestido de muselina blanca con
dibujos azules. Sombrero amarillo.
La Condesa de Bonvouloir: traje de museliifa blanca,
guarnecido de terciopelo negro.
La baronesa Alfonso de Rotbschild vestía de gasa
negra I con sombrero también negro.

•••
Un inquilino que conoce las costumbres de su por

DE CASTELFIDO.

Paris, 8 de Septiembre de 189 1.

4

tero sale de su casa con un amigo á las once de la noche. Su ausencia debe durar dos ó tres horas.
Después de haber llamado á la portería para que le
abran, el inquilino sale, vuelve á cerrar la puerta, hecho
lo cual, tira violentamente de la campanilla y se aleja.
-¿Por qué has llamado?-le pregunta el amigo.
/ -A fin de que el portero tenga tiempo de abrir de
aquí á que yo vuelva.

Escena de familia :
LA ~EÑORA.-Don Venancio sería un excelente partido
para nuestra Enriqueta. ¿Qué haríamos para que vinie
ra con más frecuencia á visitarnos.?
4

Saco de teatro para pañuelos.-Núm. 3.
Se hace de faya verde antiguo brochada de oro y encaje fruncido en el borde y formando cascadas en los
lados. Unos lazos de terciopelo verde obscuro adornan
el saco.
Puntos para fondo de tapiceria.-Núms. 4 á 6.
Estos puntos pueden ejecutarse sobre cañamazo grueso ó fino, no dividido I con lana ó seda, y forman unas
conchas encontradas. El punto núm. 4 se hace con seda
color de aceituna, fresa de dos matices y amarillo claro,
y el punto núm. 5 va hecho con seda color masilla, azul
y amarilla. Cada concha (véase el dibujo 6, que representa la ejecución del punto ) va hecha sobre 4 hebras
de altura y de ancho del tejido. Se hace primero en
medio u1,1 punto sobre 4 hebras de altura, se le pega,
por medio de un punto transversal, á la 1 .ª de las 4 hebras de anchura, se ejecuta después un punto como el
primero sobre estas mismas 4 hebras de altura, y s~ las
pega á la última hebra de ancho. Se ejecutan además
dos puntos prolongados, empleando las dos hebras de
ancho del medio para los puntos pequeños transversales.
Pantalla de mano.-Núm. 7.
La fig. 68 de la Hoja-Sujlemento al número anterior
corresponde á este objeto.
Esta pantalla, cuyo mango es de madera dorada, va
hecha de un pedazo de crespón de la China color de
rosa, puesto de plano, y sobre el cual se borda de antemano una rama de flores blancas de los Alpes con sus
hojas. El bordado se hace al pasado por la fig. 68. Las
hojas van hechas con seda color de aceituna, y las flores con seda de un blanco ceniciento. Los cálices se
bordan con seda amarilla. Se guarnece el borde exterior de un galón estrecho, compuesto ds piquillos hechos con seda amarilla y hebillas de oro.
Caja para corbatas.-Núm. 8.
La fig. 35 de la Hoja-Sujleme'nio al número anterior
corresponde á este objeto.
Tiene esta caja 31 centímetros de largo, por 8 de alto
y 14 de ancho. Es de cartón grueso, y va cubierta por
dentro de raso marrón, y por fuera de felpa del mismo
color. El fondo va algodonado. La tapadera, rodeada
de una tira de felpa de 2 centímetros de ancho, va
adornada además con un bordado que se ejecuta sobre
piel marrón claro con seda marrón más obscuro é hilillos de oro. La fig. 35 representa el dibujo de este bordado. Para facilitar su ejecución se puede perforar la
piel en los contornos del dibujo. La caja va completada
ton una cerradura de metal dorado.

Pañuelos de bolsilio para señoras.-Núms. 9 á 11.
Núm. 9. Pañuelo de batista color de rosa con lunares
azules, que tiene 36 centímetros en cuad_ro, y va guarnecido de un borde de color, de 3 centimetros de an•
cho, festoneado con algodóf.1 blanco.
Núm. IO . Pañuelo de batista blanca, con cenefa de
color de lila, que tiene 34 centímetros en cuadro, y va
festoneado con algodón blanco.
Núm. I I. Pañuelo de batista blanca , de 39 centímetros en cuadro, guarnecido de un dobladillo calado y
adornado en una esquina con una estrella, que sirve
para contener la cifra bordada.
Volante (bordado sobre tul).- Núm. 12.
Este bordado puede hacerse sobre tul blanco, crema,
negro ó de color, con seda, algodón ó hilo. Nuestro modelo es de tul blanco , y va bordado con algodón blanco y festoneado en su borde inferior. Para facilitar la
labor, se puede trazar el dibujo sobre hule y fijar el tul
sobre éste para ejecutar el bordado.
Deshabillé.- Núm. 13.
Es de tela de lana color de cardenillo, y va guarne•
cido de bordados al punto ruso, con seda oro y verde
obscuro. Espalda y delantero de levita recta con aldetas largas, fruncida en el escote y sujeta en la cintura
con un cinturón de cinta que forma un lazo flotante en
el lado izquierdo. El delantero derecho cruza sobre el
izquierdo, y el dobladillo del cruce, así como las alde~
tas, llevan un punto de bordado. Sisas y hombreras
guarnecidas de un entredós bordado. Cuello alto y puño
recto, guarnecidos de on entredós igual.
Tela necesaria: 2 metros 30 centímetros de lanilla, de
un metro 20 centímetros de ancho.
Vestido para jovencitas de 13 años.-Núms. 14 y 15.
Se hace este vestido de lanilla listada fondo azul piloto de dos matices y lanilla lisa del mismo color, y se
le adorna con un bordado crema. Falda al sesgo de lanilla listada, y cuerpo de lana lisa con aldetas añadidas.
Se compone este cuerpo de espalda con centro listado
plegado sobre un forro liso, delantero de forro con pinzas y lado de delante abierto sobre un chaleco plegado
al sesgo. Se guarnece éste con un cuello vuelto de bordado. Manga bullonada sujeta en el codo con un brazalete de tela listada sobre otra manga ajustada de tela
lisa, guarnecida en su borde inferior de un bies listado.
Aldetas añadidas en la cintura , con bolsillos de lana listada. Cinturón cruzado en forma de correas , que pasa
por detrás bajo los bolsillos, y por delante bajo las aldetas añadidas. El forro de los delanteros se cierra en
medio y se ajusta con pinzas.
Tela necesaria: 4 metros de lana listada, y 2 metros de
lana lisa , de un metro 20 centímetros de ancho.
Chaqueta de excursión.-Núm. 16.
Es de cheviota azul. Dos laditos la ajustan por detrás.
Los delanteros van semiajustados con una pinza per•
dida en la sisa I y el bolsillo va cortado bajo cartera
pespunteaéla. El bolsillo de pecho va cortado y hecho
del mismo modo. Solapas y cuello vuelto con pespuntes
á todo el rededor. Manga estilo de sastre, aqcha por
arriba, pespunteada en su borde inferior y abrochada
en la costura del codo.
Tela necesaria: 2 metros 90 centímetros de cheviota.

Traje de calle.-Núm. 17.
Vestido de lana gris acero, guarnecido de guipur ne•
gra sobre viso de seda color de lirio. Fondo de falda de
tafetán y falda de lana con un entredós de guipur que
lleva por encima un punto de espina hecho con seda
gris. Cuerpo de aldetas amplias, añadidas en la cintura.
Se compone de espalda y lados de espalda y delanteros
escotados, cruzados y plegados como un fichú sobre
otro fichú de guipur puesto sobre viso de seda. El fichú
de guipur va añadido sobre un canesú grande de lana
puesto sobre el forro de los delanteros, que se cierra
en medio y se ajusta con pinzas. Cuello alto de guipur.
Manga bullonada con puño también de guipur.
Tela necesaria: 5 metros de tafetán, y 8 metros de tela
de lana, de un metro 20 centímetros de ancho.

Abrigo de entretiempo.-Núms. 18 y 19.
Este abrigo es de paño amazona color bei"g e. Espalda
ajustada, bordada de trencilla de seda negra, así como
los delanteros. La manga, que forma parte de la espalda, se dobla en el lado formando un pliegue muy hueco,
y se desprende en el sitio de los brazos para fijarse en
la parte inferior de los delanteros. Va fruncida, y lleva
por encima una cabeza rizada. Cuello bordado de tren·
cilla.
Tela necesart"a: 4 metros 80 centímetros de paño, de
un metro 40 centí'metros de ancho.
Chaqueta de viaje.-Núm. 20.
Es de paño ligero azul marino. La espalda va ajustada con dos laditos. La aldeta se abre por detrás for·
mando unos pliegues redondos dobles. Los delanteros
van ceñidos con una pinza hacia atrás, que termina en
el bolsillo, el cual va cortado y ribeteado de un vivo de
terciopelo azul marino; pespuntes por debajo. Una solapa en forma de chal rodea la chaqueta por detrás y
termina en disminución cerca del borde inferior.
Tela necesaria: 2 metros 20 centímetros de paño, de
un metro 20 centímetros de ancho.
Corpiño para vestido de viaJe.-Núm. 21.
Es de lanilla de cuadritos encarnados y grises, La
forma es la de un frac. Los delanteros van ajustados
con una pinza, y se abrochan bajo un peto plegado de
suralt rojo, ribeteado de una solapa de cuentas mordoradas y rojas. Cuello de lo mismo. Manga recortada en
punta por abajo.

r
•
6.- Ejecución de los puntos
para fondo de taplcerla.
Véan se los dibujas 4 y 5.

8. -Caja para corbatas.

4.-P11nto para fondo de tapicería,
Véase el dibuja 6,

3.- Saco de teatro para pañuelos.
7.-Pantalla de mano.

5.- •Punto para fondo de tapicería.
Véase el dibuja 6.

9 á 11.- Pañuelos de bolsillo para señoras.

�400

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

FLOR DEL ALBA.

Chaqueta de otoño.-Núm. 22 y 23.

Se la hace de diagonal color de nutria, y va guarnecida de faya mate del mismo color y de cordón de seda.
Espalda y lados de espalda de aldetas planas, con carteras de faya y cordón en la aldeta de detrás. Delanteros abrochados con botones interiores á la altura del
pecho. Una pinza marca el lado de delante. Manga con
cartera de faya ribeteada de cordón, Un cordón igual
rodea la chaqueta.
Tela necesaria: z metros de diagonal.
Trajes de amazona.-Núms. 24 y 25.
Núm. 23. Traje de paño azul marino.-Vestido Princesa
absolutamente ajustado en las caderas. El paño de detrás va cortado al sesgo y abrochado con corchetes en
la derecha, bajo una hilera de botones que sirven de
adorno. Aldetita añadida figurando bolsillos. Cuello
recto pespunteado y abrochado en la derecha. Manga
pespunteada en su borde inferior.-Sombrero de copa
alta.
Tela necesaria: 4 metros 20 centímetros de paño, de
un metro 30 centímetros de ancho.
Núm. 24. Traje de pa,7.o negro.-Falda ceñida, que
tiene la forma de un paraguas. La abertura va en el
lado izquierdo. Corpiño-frac corto, cruzado por delante
y abierto sobre una pechera y un cuello de hombre.
Corbata á la marinera. Solapas de seda negra. Mangas
abrochadas en su borde inferior.-Sombrero de copa
alta.
Tela necesaria: 4 metros 60 centímetros de paño, de
un metro 30 centímetros de ancho.
Traje de paseo.-Núm. 26.
Vestido Princesa, de crespón de lana color de lirio
pálido, guarnecido de un bordado al pasado. Fondo de
falda de seda ligera, y vestido compuesto de espalda y
lados de espalda, que dan el vuelo necesario para la
falda de detrás, lados de delante, y delanteros que cruzan de derecha á izquierda y se plie~n en forma de
fichú. El delantero izquierdo da el centro de delante de
lc1. falda, que se pliega y se fija por detrás sobre la cadera derecha. Un bordado rodea el delantero, y otro
bordado igual adorna la parte superior y la inferior de
la manga. Peto bordado, puesto en lo alto del forro , que
se cierra en medio y se ajusta con pinzas. Cuello alto
plegado.
Tela necesaria: 5 metros de seda ligera, y 9 metros de
crespón de lana, de un metro 20 centímetros de ancho.

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~
,.;('_lé-'c

(Conclusión.)

us compañeros llegaban entonces, y atónitos de tal espectáculo, permanecieron inmóvil~s, silenciosos, sintien~o horrible
i....i ¡ ~\ opresión en sus corazones, m1entras pre·
, \ ~ ' ~ senciaban la denodada lucha que sostenía
'(
~
José Luis para arrancar de los juncos y
'"I
arrastrar á la orilla el inerte cuerpo de Flor
del Alba: detenida por aquel obstáculo, la co~ rriente bullía espumosa en torno de ellos, amenat)·. zando anegarles completamente. Por dos veces el
· bravo licenciado creyó que llegaba su última hora;
pero se reponía, y tornaba á asir los flotantes vestidos,
que quedaban hechos jirones entre sus crispados dedos.
Por fin, uno de sus compañeros se arriesgó á descender
un poco el peligroso ribazo y arrojar un cabo de su
gruesa faja de lana, que José Luis pudo tomar al vuelo;
afianzóse á él, se lo ató al cuerpo, asió el de Flor con
las dos manos, y dejó que tirasen de ellos hasta la
orilla.
¡Ya_ e~a tie_mpo! Transido de frío, y casi perdido el
conocimiento por aquella lucha superior á sus fuerzas,
el cazador de lobos sólo tenía conciencia de su situación para estrechar amorosamente los. yertos despojos
que había logrado recoger, y que ignoraba si eran sólo
un cadáver.
¡ Qué profunda lástima inspiró á los compañeros de
José Luis ver tendidos en el fangoso terreno, uno al
lado del otro, los cuerpos de aquellas criaturas, tan dignas de mejor suerte! Sin abatirse, empero, se apresuraron á prestarles el socorro que podían, y lo primero
fué verter algunas gotas de aguardiente que á prevención llevaban, entre los apretados dientes del ex sargento. Por dicha, la robusta naturaleza de éste sacudió
pronto el letngo que le embargaba; respiró con fuerza;
abrió los ojos, y algunos minutos después pudo levantarse y estrechar las manos de los cazadores de lobos
como acción de gracias muda, pero elocuente. Mas ¡ay!
con Flor del Alba no tuvo éxito el poderoso reactivo:
i~erte_, helada, pálida como un cadáver , sólo algún débil latido del corazón probaba que no había terminado
su vida i inútil fué cuanto hicieron por que tornara en sí,
y hubo que resignarse á conducirla á la choza de su madrina en tan aflictivo estado.
La expedición de los cazadores fué todo lo afortuTraje para niñas de 6 á 8 años.-Núm. 27.
nada que pudieron desear; pues no sólo impidieron la
Vestido en forma de blusa de paño blanco, abierto
inmediata muerte de la pobre niña, sino que ni á la ida
sobre un peto fruncido de paño azul bordado. Cuello y ni á la vuelta hallaron rastro de los lobos, cuyos aullisolapas del mismo paño, bordado de blanco. Faja de dos tanto les alarmaron¡ indudablemente, las terribles
·1ana azul, anudada en el lado izquierdo, con picos bor- alimañas huyeron del cojumbral, para internarse de
dados. Falda añadida por detrás en pliegues bajo la faja nuevo en la sierra.
y fruncida ligeramente por delante. La falda va guarnePero á la mañana siguiente, los guardias I que volvían
cida de una tira ancha de paño azul bordada por enci- de registrar palmo á palmo el terreno, encontraron en
ma. La manga ancha cae sobre un puño azul bordado.
una vereda, impracticable por lo estrecha y perdida, un
montón de humanos despojos, que les hizo detenerse
Traje para niñas de 5 á 7 años.-Núm. 28.
estremecidos de horror: jirones de ropas empapadas
Este traje es de cachemir granate con lunares blan- en sangre y huesos roídos era todo lo que restaba de
cos. Falda plegada, guarnecida de tres plieguecitos de la viuda de Alba, que al huir, después de pegar fuego á
lencería sobre el dobladillo. Cuerpo abierto sobre un s~ morada, pensand.o sólo en el feroz anhelo que senpeto de bordado blanco. Volante fruncido á los lados
tia de vengarse, olvidó por completo á los Jobos, y dió
del peto, en forma de tirantes. Cinturón de piel. Manga lugar á éstos para que fuesen ejecutores de la justicia
de codo, adornada como la falda.
de Dios., ...
Vestido para niñas de 7 años.-Núms. 29 y 30.
XVIII.
Es de bengalina verde tallo, y va guarnecido de bordado de acero y paño blanco. Se compone de una falda
E~ 1. 0 de_ Abril de 1_865, catorce meses justos después
recta I terminada en una tira de paño blanco, con una
guirnalda de bordado por encima. Cuerpo con espalda del mcend10 del molmo, las personas que á las seis de
y delanteros amplios, que caen en forma de blusa sobre la mañana penetraron en el suntuoso templo donde
una cordonadura de pasamanería. Una tira bordada Granada venera á su bendita patrona la Virgen de las
figura una escotadura en lo alto del vestido. Desde esta An~ustias, tuvieron ?casión para ver una boda que se
tira, el cuerpo va abrochado con botones, y en lo alto, verificaba ante el mismo altar de la sagrada imagen.
¿ Qué ~allaban los curiosos en esta boda, que llamaba
el cierre es invisible. Cuello alto, bu\lonado. Manga ancha, con puño de paño y tira bordada, formando bra- su atención? Desde luego, la hermosura de la novia
preciosa criatura que apenas llegaba á diez y seis pri~
zalete.
Tela necesaria: 7 metros de bengalina, y 50 centíme- maveras, ataviada con el pintoresco traje de las labradoras ricas de la vega de Al me ría, que consiste en el
tros de paño.
cumplido refajo de lana azul obscuro, menudamente
Vestido de calle.- Núms. 31 y 32 ..
plegado y guarnecido de anchas colonias de seda ceEs de lana «prelado&gt; y pekín del mismo color de raso leste, el jubón de terciopelo negro y la mantellina ndonda de franela blanca, viveada también de celeste.
y terciopelo. Fondo de falda de tafetán y falda de pekín
Nada más enca~tad~r que aquel rostro de niña, que el
con pliegues gruesos de lana por delante, formando
ru.bor embellecia, m más modesto que su actitud hudos quillas. La parte de detrás figura un vestido Prinmilde y fervorosa. En cuanto al novio, arrogante mancesa, con lados de espalda y de delante, que se prolongan en forma de conchas. Delantero de corpiño con cebo que• habría hecho suspirar de envidia á más de una
pinzas, cerrado en medio y guarnecido de un cinturón mujer, dirigía sus ojos á todas partes como si hiciera
doble de pekín, que figura dos V. Chorrera doble de esta pregunta:
-¿Habrá alguien más feliz que yo?
surak, festoneado. Manga ancha por arriba, plegada en
Eran nuestros buenos amigos Flor del Alba y José
el codo y adornada con cartera de pekín. Cuello alto y
L.uis_, que acompaña?os de !_os padres de éste, de Japlegado de surah.
Tela necesaria: 5 metros de tafetán; 8 metros de pe- vie~m, Petrola, Currica, el tto Bias, y gran número de
parientes Y. amigos, venía~ á los pies de la Virgen de
kín, y 5 metros de tela de lana.
las Angustia~ á' darle gracias de un doble milagro: ta
Traje de paseo para señoritas.-Núm. 33.
vuelta á la vida de la hija del molinero, y á la vez su
Vestido de lanilla rayada color de ·arena, guarnecido vuelta á la razón.
¿C~mo referir en breves frases los acontecimientos
de una camisa y carteras de fular Pompadour fondo
crema. Se compone de un fondo de falda de seda lige- ocurridos en el tiempo que hemos dejado de verla?
ra, una falda de lanilla con delantero llano y plegada ¿Có~~ contar las horas que marca el tardo reloj de los
por detrás, y un cuerpo con aldetas, compuesto de es- sufnm1entos d~I cuerpo y del alma? Baste decir que
palda y lados de espalda , lados de delante y delanteros cuando el médico, llamado apresuradamente para asistir _á Flor la no~he en que fué sacada del río por José
con pinzas, abiertos sobre la camisa, fruncida en el escote y en la cintura. Tres correas de terciopelo sujetan Lms, la.hubo visto, declaró desde luego que tenía una
el cuerpo por delante. Cuello vuelto formando solapas, congestión cere~ral, y que era lo más problable que tal
y cuello en pie de terciopelo. Manga con carteras pun- estado le produjera la muerte. A pesar de tan tristes
vaticinios, dióse priesa en aplicarle eficaces remedios
tiagudas de seda Pompadour.
Tela necesaria: 5 metros de seda ligera; 8 metros de é interesado por la infeliz, veló á su cabecera sin dars~
lanilla; un metro de seda Pompadour, y 30 centímetros punto de reposo. Dos días permaneció la niña como
muerta, insensible á las caricias de Pe trola como á los
de terciopelo.
'-ifr.,

,5~~

(;!.

más crueles tratamientos de la ciencia, mientras José
Luis, presa de horrible agitación, daba vueltas en torno
de la choza donde agonizaba la vida de su vida, é interrogaba á cuantas personas entraban ó salían, para estar al corriente del estado de la pobre criatura.
Precisamente en estas horas de torm~ntos sin nombre, llegó el padre Diego con Javierín, que ansioso por
verá su hermana, había suplicado tanto que le llevasen, que el buen sacerdote no pudo resistir á sus ardientes ruegos. Un gran cambio de sentimientos producidos por dos causas distintas se había operado en el
corazón del huerfanito: era J:a primera el dolor que le
causaba la pérdida de su padre, y la segunda el espanto
que le inspiró el trágico fin de Ramona, suceso comentado por todos con verdadera compasión, pues tal había sido el castigo, que hacía olvidar sus faltas y hasta
el crimen del incendio. La vista de Flor, que parecía
tener sólo un hilo de vida, concluyó de reanimar cuantos alientos generosos encerraba el tierno corazón de
Javierín, y aumentó hasta el extremo sus amargos pesares. ¿Se iría también al cielo la hermana de su alma?
Por fin la juventud triunfó, y la hija del molinero volvió en sí; pero entonces hubo que combatir otro enemigo: grandes calenturas, que le producían frenéticos
delirios. Sumida unas veces en penoso letargo, divagando otras, siempre trastornada y sin conocer á ninguna de las personas que la rodeaban , indócil para el
médico y para todos, Flor del Alba pasó seis meses en
una lucha de sufrimientos que amenazaba concluir con
ella á cada instante.
Después de una crisis violentísima cayó una noche en
tan profundo sueño, que apenas se percibía su leve
respiración: velaba el médico á su lado incansable en
el estudio de los fenómenos nerviosos que presenciaba,
y un poco más lejos lloraba Petrola, sosteniendo á Javierín dormido en sus faldas. ¡Pobre anciana! ¡Cuán pesada carga eran los infelices huérfanos para sus años y
su pobreza! De pronto el médico dejó suavemente el
pulso de la niña que consultaba hacía rato, y dijo muy
bajito á la atribulada madrina:
-Pedid á Dios por la enferma; pues si al despertar
no se realizan las esperanzas que este sueño me hace
concebir, no hay en lo humano remedio para ella.
Las lágrimas de Petrola corrieron atropelladamente
pero nada contestó. ¿Qué podía decir, cuando aquell;
cadena de pesares tenía casi paralizada su inteligencia?
El alegre sol de una mañana de verano penetraba por
la ventana de la choza I abierta de par en par de orden
del médico; oianse fuera cantar los gallos y hablar y
:eir ~ los madrugadores labriegos. J.:lor del Alba se agitó
mquieta en el lecho y apretó los OJOS como si le ofendiera el re~plandor del día; el médico que espiaba aquel
momento , hizo señas á Petrola para que se acercara
con Javierín: obedecieron ambos, y esperaron llenos
de angustia.
De pronto la hija del molinero abrió los ojos y dirigió
en torno suyo una i:n~rada inteligente, la mirada del que
se hace cargo d~l sitio donde se halla y los objetos que
le rodean: lo pnmero que atrajo su atención fué el niño
y una leve sonrisa dilató sus pálidos labios; quiso ten~
de: los brazos hacia él, pero le faltaron las fuerzas y los
deJó caer pesadamente, mientras exclamaba con voz
tan débil como un suspiro:
- ¡Javierín !.. ...
-¡ Flor de mi alma !-respondió éste como un eco.
Y se precipitó á abrazarla, mientras el médico hondamente conmovido, decía al oído de la anciana:'
-¡Se ha salvado de la muerte y le ha vuelto la razón'
¡Admirables designios de la Providencia! El baño d~
agua helada que su horror á la ex saltimbanquis había
hech~ tomará la huérfana, produjo en su cerebro una
r~acc~ón favorable, y ª.Yudada ésta eficazmente por la
ciencia, llegó á determmar tan feliz resultado.
~enunciaf'!10S á pintar los extremos de alegría de José
L_1:_is, sus cmdados durante la larga convalecencia de la
mna, su gozo cua_ndo pudo hacerse oir de ella, manifestarle su amor y 01r de aquellos labios adorados la candorosa confesión de los sentimientos que él anhelaba
Duras habían sid? ~as pruebas; pero se olvidaron fácil~
~ente con 13: fehcidad que convirtió en paraíso de la
tierra el humilde hogar de la caritativa Petrola,
En aquell~ atmósfera suave, purificada por la ardiente
fe de la anciana, la inocencia de Flor y el respetuoso
amor de José Luis , continuó ensanchándose el corazón
del n_iño huérfano y tornando á brotar lozanas las raíces
d.e vutudes gue estuvieron á punto de secarse para
siempre; el e1emplo y tierna vigilancia del ex sargento
debían completar esta buena obra y hacer un hombre
honrado del que Ramona hubiera hecho un criminal.
A~i:iqu7 la muerte de Pedro Alba no se comunicó á
su h11a smo ocho m~ses después del triste suceso y
c?n t~das las_ preca1;1c1ones que su delicado estado exigia, hizo tal impresión en aquella _débil naturaleza, que
durante. dos seman?s se temió senamente por su vida;
pero la Juventud tnunfó de nuevo, y si bien sintiéndola
con toda. su a)ma, no fué ya tal desgracia un peligro
para su vida m su razón.
Sólo una ci~cunstancia trivial en sí debía hacer recordar largo tiempo á Flor del Alba la enfermedad sufrida e°: el año _que. acababa de pasar: por orden del
f~cultatlvo habia_ sido preciso despojarla de su larga
trenza negra; y si los curiosos que la contemplaban emb7Iesados durante l~ misa de ,..velaciones hubieran podi~o p~netrar los pliegues de la blanca mantillina, habnan visto que la espesa y rizada cabellera no le pasaba
de la nuca.
Reintegrado José Luis ~n su modesto capital, que le
fué. e!1tregado por la Guardia civil, apresuróse á dar
noticia de todo á sus padres, que vinieron expresa~~nte para conocer á Flor del Alba y aceptarla por
h11a: en fin,. transcurrido el año de luto, repuesta la
huérfana y dispuesto cuanto era necesario, el piadoso

401

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDlCO DE LAS FAMILIAS.
ex sar~ento pr~puso que se trasladasen á Granada para
cumphr. á la Virgen de las Angustias el solemne voto
de la misa prometida, haciendo á la vez que ésta fuese
la de velaciones con la amada de su corazón
He aquí por qué los hallamos en el templo· rodeados
d.e sus parientes y amigos, rebosando placer' el expresivo semblante de José Luis y velada la dulce alegría de
la bella desposada por la sombra de tristeza que le produc7 el recuerdo de que sus honrados padres sólo desde
el cielo pueden bendecirla.

...................................................

~-1

-~~~1·;

~¡ ·¡~1·d~

D7s·cÍ~ ·fi;~~~~~~~
di·á·f~~~- ~-~;i~l;a·
Abnl torrentes de dorada luz, cuando, terminada la solemne ceremonia que ligaba dos existencias en una salían d7 la igl~sia los nuevos esposos: al recibir la' primera impresión de aquel aura suave como una caricia,
embalsamada ~on los mil aromas de los huertos y cármenes granadmos, José Luis sintió que su pecho se dilataba, y que una emoción grata pero poderosa le subía
del corazón á los ojos, empañándoselos de lágrimas.
Detú.vose un instante mientras escuchaba á Sll espalda
el confuso charlar de los convidados, que cambiaban
a\egres enhorabuenas, y miró á Flor, que, tan conmovida como él, clavaba en las suyas las negras pupilas,
veladas por tiernísimo llanto.
-¡Bendito sea Dios!-murmuró la huérfana sonriendo á través de sus lágrimas, como se desliza u~ rayo
de sol entre lluvia primaveral.-José Luis, ¿que he hecho para merecer esta dicha?
-Sufrir mucho siendo inocente-respondió el ex sargento;-pero yo digo como tú: ¡Dios sea bendito! Pues
si manda la borrasca para probar nuestras fuerzas, envía también el buen tiempo, y con él la paz y la alegría.
0

ñatas á demostrar indulgencia, dulzura y deferencia á
las personas bastante desgraciadas por estar afligidas
de aquel defecto
Es en el seno de la familia donde esos caracteres son
verdaderamente odiosos: vivir al lado de una persona
que está constantemente en acecho para sorprender
una intención malévola que está uno muy lejos de tener,
es un verdadero suplicio: nadie se atreve á hablar ni á
reir, por miedo de ofenderla sin querer, y el cansancio
no tarda en deslizarse en un círculo donde la susceptibilidad está siempre dispuesta á alargar sus garras para
ponerse á la defensiva contra un enemigo imaginario¡ y
como sólo nos agrada lo que es agradable, bien pronto
la persona atacada de tan molesto defecto se ve sola,
porque todos huyen de su trato.
El deber de toda madre de familia, cuyo corazón es
bueno y cuyo tacto es delicado, consiste en usar de
toda su influencia para con sus hijos, á fin de persuadirles de que rio deben dar alimento á ese defecto deplorable y que tanto ha de hacerles sufrir, y al mismo tiempo procurar curar á los que lo padecen, prodigándoles
todo género de atenciones, convenciéndoles de que se
les ama y se les estima. Esta curación moral es un título
de gloria para la mujer, más grande y más hermoso que
los que alcance en los triunfos de una carrera científica
que seca su corazón, aunque extienda los límites de su
inteligencia.
MARÍA DBL P1LAR SrnuÉs.

ROSA DE AMOR.
(LEYENDA.)

l.

FIN.
ISABEL

Cmnx.

~~ E aquí lo que ocurrió

A UNA MADRE.
XV.

~-~~~
t::'!'Gí-lQ
(J

es una verdad incontestable que lo que
se llaman «pequeñas virtudes» son de una
gran importancia para la dicha y el reposo
1.u1 ¡ F} de la vida de la mujer, no lo es menos,
é)~-;;-,\..J querida Luisa, es igualmente cierto que
1
los pe~ueños defectos pued~n tener una in-~ fluencia muy fatal en su destmo; porque una
e,,.
mujer puede ser perfectamente educada, bue1 n,i , amante de sus deberes, de su marido, de sus
""..,y. hijos¡ puede tenec mucho talento, un trato enf · cantador, y dejar sin valor tantos dones reunidos,
por uno de esos defectos sin importancia al parecer,
pero que hacen su sociedad difícil y poco agradable: en
el número de esos defectos está la susceptibilidad.
Para precaver á tus hijas de este defecto molesto
para ellas mismas, y aun más para su familia y amigos,
procura que sean modestas, porque la susceptibilidad
no es otra cosa que la exageración del amor propio y
la convicción íntima del valor personal.
Procede también la susceptibilidad de otras diversas
causas: no seas tú susceptible, para que no lo sean tus
hijas, querida Luisa. Si te ven en tu trato con los d~más
constantemente indulgente y amable , este dulce e1emplo se infiltrará poco á poco en sus. almas, y serán también amables é indulgentes¡ pero s1 ven que de todo te
ofendes, que te qu~jas de todo, _entonces se harán ellas
quisquillosas, displicentes, que1um1:&gt;rosas en una palabra: sufrirán constantemente, y nadie las compadecerá·,
sino que las acusarán todos de insufribles.
La susceptibilidad proviene algunas veces de grandes dolores morales, y entonces merece 1~ más grande
indulgencia: desgrac_i~s inmerecidas, pérdidas de fortuna, disgustos de famiha que son los _más crueles, hacen
susceptibles á personas que no nacieron con este d.efecto, pero á las cuales probó duramente la desgracia.
Hagamos por lo pronto. los ~ás grandes esfuerzos
para extirpar de las almas Juvemles y amantes toda ~:opensión á la susceptibilidad. Hagamos ver á l~s nmas
que el darse por sentidas de todo, que el_ que1arse d~
todo-que es lo que se llama ser sus~ept_1ble-constltuye un defecto molesto, que hace antipáticos á _los.que
lo padecen, y hac~ ~estar vio)entos en su presencia a sus
mejores y más cannosos a~~gos. .
.
Cuando expliques á tus hi1as los mconvementes de la
susceptibilidad, no dejes de advertir!es que ese d~fecto
puede nacer también de las decepc10nes de la vida en
tras personas que traten, y que entonces hay un de·
~er absoluto, un deber de car~dad en t?lerar el amor
· herido de aquellos que tienen agnado el carácpropi0 las confinuas descrracias y las sinrazones de que
terpor
º modelo d el cnst1ano,.
··
J'
han sido víctimas. El divino
~sus,
ordena que procedamos con los demás como qumér~mos ue lo hicieran con nosotros, y no hay que dectr
cuáni'o nos afligiría el qu.e nos acusasen y se apartasen
de nosotros nuestros amigos cuando la desventura nos
vuelve con sus amargas olas.
enL
Blanca, adolescentes, comprenderán muy
• ª~~:/delicadezas íntimas 9ue parecen h~chas para
bie~uenos corazones, y que si las. compr.end1esen y las
los .
las muJ· eres convertinan la tierra en un pa. m1a,
. y que 1as apren dan eon
p racttcasen
. . séñaselas, quenda
ratso · er da convicción con la seguridad de que esas
un3: pr¡ un
n las solas flores que esmaltan la cadena
dehc.a ezaJesfa vida. Es preciso que velen s_obre ell&lt;l:s
d~ hierro a no permitirá una vanidad puenl el consimismas, par na ofensa una palabra, una acción que á
de_rar co~otau parece ofensiva y al mismo tiempo ensépnmera vis
'

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C'1,

.

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I·

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I

II.

En una aldehuela situada en el fondo de hermoso
valle habitaba con sus padres un joven llamado Teobaldo, famoso cazador de halcones y azores.
Un día, á la hora en que el sol brillante se ocultaba
detrás de los altos muros del castillo, mientras el joven
saltaba de roca en roca buscando nidos de aguiluchos,
sorprendióle una visión maravillosa: allí mismo, al pie
de las verdes murallas del Castillo de Terciopelo, paseaba lentamente la hermosa Beatriz, vestida de blan~
co. ¡Parecíale una hada, una criatura sobrenatural!
Al punto se ocultó en la hendidura de una roca, turbado ante la maravillosa aparición¡ mas luego la siguió
de lejos, hasta que la gentil doncella entró en el castillo, y el puente levadizo se levantó con siniestro ruido
de cadenas, cerrando la ancha poterna.
La noche sorprendió á Teobaldo, que contemplaba
con miradas de melancolía infinita los ajimeces de los
torreones, y cuando volvió á. su aldehuela, cantando
tristemente, pensaba en que un pobre cazador de halcones era indigno de levantar su mirada á la frente purísima y altiva de la hija del Conde de Saldaña.
Y sin embargo, el día en que las trompas y los clarines de los farautes del Conde convocaron á nobles y
pecheros al pie de los muros del castillo, Teobaldo, al
oir el juramento del padre de Beatriz, sintió inflamarse
su corazón y fulgurar su mente con la quimérica esperanza de conquistar el talismán precioso.
Pero ¿dónde encontrarlo? ¿cómo emprender un largo
viaje, á través de comarcas desconocidas, de montañas
y llanuras, de valles y sierras, si no tenía corceles de
combate ni palafrenes de corte?
Una tarde, el hada de los castos amores le infundió
un sueño muy pesado, y le dijo entretanto:
-Tu corazón es bueno, porque am1; tu pensamiento
es bueno, porque está consagrado á la mujer de tu
amor. ¡Yo te protejo, Teobaldo ! Toma esta varita, plántala en un vaso lleno de tierra, y preséntasela al Conde
de Saldaña diciéndole que la guarde en una sala del
castillo, en la que nadie pueda entrar antes del día señalado para el concurso de talismanes. Pues bien: cuando tus rivales hayan mostrado sus joyas y amuletos, cogerás !a . varita, se la ofrecerás á Beatriz, y Beatriz
sonreirá y amará.
Y al punto desapareció el hada, y despertó el joven
Teobaldo, quien, después de frotarse los ojos, contempló con desaliento la varita de la benéfica hada ..... una
varita semejante á seca rama de abedul, torcida, nudosa y fea.
Pero el joven cazador de halcones cumplió las órdenes de la misteriosa hada: plantó la varita en un vaso
lleno de tierra, y se presentó con ella ante la férrea poterna del Castillo de Terciopelo, solicitando ver al
Conde.
Y dijo á éste:
-He aquí mi talismán para vuestra hija Beatriz.
-¡Vive el cielo!-gritó el Conde de Saldaña.-¿Te
atreves á ofrecerme una rama seca, torcida, nudosa,
negra? ¡Mereces, insolente, que con ella te rompa las
costillas!
-¡Guardaos, señor Conde! ¿quien os ha dicho que
esa rama no ha de hacer que sonría y ame vuestra hija?
Hasta el fin nadie es dichoso, y si yo tengo el derecho
de responder á vuestro llamamiento, vos no le tenéis
para juzgar de la valía de mi ofrenda antes del día señalado.
El Conde se rindió, aunque de mala gana, al lógico
razonamiento de Teobaldo, y rogó á éste que depositase el tiesto con la vara en solitario aposento del castillo.
Y el cazador de halcones, accediendo al ruego, llevó
su ofrenda á la estancia designada, colocóla cerca de la
ventana, cerró en seguida la puerta y se guardó la llave, diciendo:
-¡ Hasta luego!

hace mucho tiempo,
muchos siglos, en los días venturosos de
, ~
la reina Sancha, que hilaba 1 tejía y cosía
\G1
las camisas de sus hijos .....
C'
Alzábase en la cumbre de árido peñas,
~
co un castillo antiquísimo, llamado el Cas·
~ tillo de Terciopelo, porque la hiedra y el
musgo que cubrían sus murallas y torreones
ábanle desde lejos la hermosa apariencia de un
palacio empavesado con inmenso tapiz de tercio •
pelo verde.
Habitaban en aquel castillo roquero el famoso
Conde de Saldaña y su hija Beatriz: él había sido un
valiente guerrero, que ganó brillantes lauros en combates contra los moros, enemigos de la patria cristiana, y
bandas, joyas y preseas en torneos y juegos de armas¡
ella era una angelical doncella, rubia y melanCólica,
que tenía la hermosura de las hadas y los finos encantos de las niñas de esclarecido linaje: ojos azules de mirada dulcísima, frente alabastrina, mejillas pálidas, labios sonrosados, dientes que simulaban perlas, cabellos de oro que la ceñían el rostro con purísimo nimbo
de luz.
Y sin embargo, al verla tan bella, vestida de blanco y
adornada su gentil cabeza con flotante velo, sentíase
penosísima sorpresa, malestar indefinible.
¿ Cuál era la inexplicable imperfección que perturbaba la armonía de su ser? ¡Beatriz, la hermosa Beatriz
no sabía sonreir!
¡ Cuántas veces el Conde de Sal daña, su amante padre, quiso indagar las causas de aquella incomprensible deficiencia!
-¿Te fastidias aquí, en este palacio de tus antepasados?-la preguntó un día.
Y Beatriz, moviendo apenas sus rojos labios, respondióle con tristeza:
-¡Quizá sí! ¡quizá no!
-¿h:res desgraciada?
-¡Oh! No, porque amo á. mi padre.
-Pues sonríe una vez, sólo una vez, en nombre de
mi amor .....
-¡No sé sonreirl
-Inténtalo, haz la prueba .....
-¡Ay! No sé sonreir. ....
Y aunque había llegado ya á la mística edad en que
las doncellas sonríen y murmuran cantos de amor, soñando con el hombre desconocido todavía que ha de
cautivar su corazón, ¡Beatriz no sonreía!
El Conde consultó con los astrólogos ( charlatanes de
aquellos días), y le aconsejaron que buscase, para distraer á su hija I un enano etíope y un juglar provenzal¡
pero ni el enano, aunque apuraba sendas botellas de
vino aragonés, ni el juglar, aunque pulsaba el laúd y
cantaba trovas con singular maestría, consiguieron provocar la risa de Beatriz.
-¡El amor la hará sonreir!-pensó el Conde de Saldaña.
Y expidió mensajeros y heraldos á las ciudades y pueblos de cien leguas á la redonda I invitando á los jóvenes caballeros á un paso ltonroso en la plaza de armas de
su castillo; pero entre los homenajes y las adulaciones
de los apuestos donceles, Beatriz no abrió sus labios á
la sonrisa.
-{ Quién te place más-preguntóla su padre-entre
esos Qizarros caballeros que te dedican amables lisonjas?
-Ninguno-respondió Beatriz.
-¿ Tu corazón no palpita por el más valiente, ni por
el más gentil, ni por el más ..... ?
-No, por ninguno: todos me causan igual fastidio.
El Conde no tuvo más remedio que despedir cortésmente á los jóvenes caballeros invitados al torneo, y
entregóse después á meditaciones tristes, á lúgubres
presentimientos.
Y pasados ocho días ordenó á sus farautes y trompe-

V-~{)

CARTAS

teros que subiesen á las almen~s de la tor~e del Homenaje, y convocasen con los estndentes somdos de !rompas y clarines á nobles y pecheros; y en presencia de
unos y otros, habló de esta manera:
-¡Nobles y pecheros! En nombre de Dios, que me
ha de juzgar, y en nombre de mi santa esposa, que en
el cielo vive, prometo dar en matrimonio mi hija Beatriz, que llevará en dote la mitad de mis bienes, castillos y heredades, al hombre que la ofrezca en su canastilla nupcial un talismán, un amuleto, una joya que la
hao-a sonreir. ¡ Ensillad vuestros palafrenes! ¡ Partid!
¡R~corred el universo en busca del talismán de las sonrisas de mi hija!

;r

lll.

Pasaron meses y meses.
Hacia mediados de Abril, en plena primavera, llegaron á las puertas del castillo tres pesados carromatos,
con tres antiguos pretendientes á. la mano de la condesita Beatriz. ¡ Los otros pretendientes habían desistido
de su empeño, por no encontrar un talismán extraordinario!
Las trompas y los clarines resonaron, y el pueblo se
agolpó en la sala de honor del Castillo de Terciopelo
donde estaba la hermosa Beatriz, junto á su padre, lo~
dos sentados en rojo trono, y ella vestida de blanco.
Los pretendientes empezaron á mostrar sus ofrendas.
El primero abrió numerosos cofre citos, y arrojó sobre la alfombra una cascada de diamantes de Golconda,
perlas del mar Rojo, ágatas orientales, zafiros de Ceilán, turquesas de Persia, topacios de Bohemia, amatistas de la India ..... Mas Beatriz, después de contemplar
con desdén aquellas luminosas piedras, miróse en un
espejo, y exclamó:

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21 --Corpiiio pa.r.i vestido de viaje •

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22 Y 23,-- Chaqueta de otoño. Espalda y delantero.

~IQ:1'~ :; .1/ -... ,,...

13.- DeshabillB.

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14 y 15.-Vestldo para jovencitu de 13 años.
Delantero y espalda.

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18 Y19.-AbrlQ0 de entretiempo. Delantero Y upald-:-

a ■ a.zo•L

21.-Traje di paaeo.

�LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

404

tiesto sus esperanzas¡ desde la noche que destruyó para vengo á ofrecerte mi nombre, y con él el depósito sa•
siempre mis breves y atrevidos sueños de fantástica feli• grado de mi honor.
Vacilé unos instantes, y aunque la sinceridad con que
cidad.
Ricardo, que seguía visitándome, me enteraba minu- me hablaba Carlos no me dejaba ninguna duda respecto ,
ciosamente de la tramitación de los asuntos pendientes á la lealtad de sus sentimientos, el orgullo me habló de
nuevo con sus acentos más dulces y traidores, y cegada
entre Carlos y la joven viuda, los cuales, según en Villa•
por ellos otra vez, repetí:
rrica de público se decía, se llevaban bastante bien.
- No, mil veces no.
Yo hacía como que la cosa no me interesaba lo más
Carlos no insistió más: se levantó de su silla, saludó·
mínimo; mas una tarde, al hablarme del obligado asunme cortésmente, y salió de la habitación.
to, después que me hubo asegurado que Enrique ta se
La verja del jardín giró luego sobre sus goznes, boquedaba poco menos que en la calle:
rrándose con su estridente rumor la última y vacilante
-¿ Está usted seguro ?-le pregunté.
esperanza que aleteaba en mi corazón.
-Segurísimo; como que el mismo Carlos es quien
-Esto es hecho-me dije ;-Carlos es un fanático de·
me lo ha contado.
su dignidad, y ya no le volveré á ver más.
-¡Carlos!-repetí, sin poder dominar mi disgusto.
Comprendiendo la enormidad de mi insensatez, me
-El mismo: por cierto que al hablarle de usted, pa•
redó extrañarse sobremanera de que estuviese ust6d en eché á llorar inconsolable, como se llora la pérdida de
la postrer y más hermosa esperanza, la última fascinala quinta.
dora ilusión.
-¿ Dónde me creía entonces ?-observé.
Cuando rendida de fatiga levanté la cabeza I vi á Car-·
-En Barcelona.
-¡ Yo en Barcelona! ¡Pues si en mi vida he estado los pálido é inmóvil junto á mi.
-Dispensa-me dijo;-iba á marcharme, y fuera de
por allí!
la quinta estaba ya, cuando se me ha ocurrido que,
-Pues allí la creen muchos. ¡Ya se ve, como usted
pues que más no nos hemos de ver, quisiera pedirte un,
nunca sale de la quinta!
-¿Y porque no salgo de la quinta he de estar en favor.
-¿Qué deseas?-le pregunté.
Barcelona? No se me alcanza la razón.
-El día que por vez primera te vi en esta quinta,.
- Y sin embargo la tiene, Carmen. En Villarrica se
saludaste
mi llegada con La Jlfarcha de las Antorclzasp
corre que usted y yo nos casamos; y suponen que ha
¿Qúieres darme tu adiós con ella? Si te parece impertiido usted á comprar su trousseau.
-¿Eso creen los villarriqueños? Tontos los creía, nente mi pretensión, discúlpala bondadosa, ya que más.
no te he de molestar.
pero no tanto.
Inútil creo asegurar que al instante le complací.
-Estimo la indirecta; pero, en fin, apechugo con
Cuando hube terminado, Carlos, que me había escuella, y cumplo mi encargo.
chado de pie, me pareció muy conmovido. En vez de
-¿Qué encargo?
- Va usted á oir. En cuanto Carlos supo que no es- felicitarme como otras veces, tomó respetuosamente
taba usted en Cataluña, me dijo que hoy ó mañana á mi mano, é imprimió en ella respetuoso beso.
-¿No te parece-me dijo-que si lo fué para el Rey
más tardar pasaría á saludarla .
Fácilmente se comprenderá el efecto que en mí pro- de Prusia, también podría ser ésta para nosotros nuestra marcha nupcial?
He aquí la historia de Beatriz y de Teobaldo, que se
dujo nueva tan ir.esperada.
Asentí á su idea , y á los ocho días nuestros deseos se:
1:asaron y fueron felices.
Encontrábame sentada ante el anchuroso y encenveían
ya realizados.
¿Hizo mal ó bien la hermosa niña en desdeñar dia•
dido hogar, y abandonada en absoluto á mi triste y tra•
No he vuelto á tocar desde entonces La Afarcka de
mantes , joyas y ricas preseas, por una blanca flor?
bajoso discurrir. Nevaba de una manera copiosa; y el
¡Ahl Si este hecho os parece inverosímil, lectoras cielo gris, el jardín alfombrado por blancos copos, y el las Antorclias, bien que no he dado al olvido que fué un
día causa y pretexto de mi felicidad.
mías, no olvidéis que aconteció ..... en aquellos tiempos silencio que en torno mio reinaba, contribuían grandeen que la reina D.a Sancha hilaba, tejía y cosía las ca· mente á hacer más profunda mi melancolía. Dominada
ANTONIA ÜPISSO,
misas de sus hijos .....
por ella, apenas si me dí cuenta de que Ricardito se
había retirado, volviendo de mis abstracciones cuando
LuCIANO DB BURGOS.
la doncella me avisó de que Carlos acababa de llegar.
Scpti~mbre 1891.
HERMANA DE LA CARIDAD.
Al verle aparecer, mi conmoción fué horrible, extraordinaria. Le miré, y pareció me asimismo algo de•
mudado; sin embargo, aparentando la mayor tranquiliLA MARCHA DE LAS ANTORCHAS.
dad, tomó una silla, y después que se hubo sentado
~
QUEL día reinaba en el país un pánico ho•
delante de mí, dijo:
·
.· ~ rrible, como si hubiese llegado el fin del
-Dispensa si antes no he venido á saludarte. Te
- \'{ mundo, porque el tío Fico ó Federico~
creía en Barcelona, metida en negocios muy hondos; no
k i'I) que era secretario del Ayuntamiento, sa•
siendo así, no me explico cómo no me has mandado
11.
cristán de la parroquia y hombre le:do y
llamar.
.
escribido, según decían las comadres, ha-¡Llamarte! ¿Con qué fin?-le pregunté.
bía llevado al pueblo un periódico de Vallao era culpa de Carlos ciertamente el ser
-Con el de acompañarte, si así te hubiere parecido
' dolid, orlado de negro, que publicaba la lista
el más próximo pariente de la difunta y su
con el de pedirme algunos consejos, si de ellos
de los soldados de la provincia que habían
• Í~ heredero legal; bien que el haber muerto bien¡
de menester.
caído en el combate de Somorrostro.
(C sii:i testar dió origen á gra1;des disenti• habías
-No lo he hecho por temor á molestarte. ¿Estarás
-El primero es Tonio, el hijo de mi compadre
t
(.)1-' mientas entre cuantos se cre1an con dere•
tan ocupado con la testamentaría de Salazar? .....
Santiago-decía con voz hueca y solemne el tío
cho á poseer algo, entablándose desde luego
-Ocupado estoy, pero gustoso abandonaría aquellas Fico;-ya sabéis, aquel muchacho haragán y travief, ruidoso litigio, durante el cual los litigantes ocupaciones
si de ello dependiese complacerte.
so que sentó plaza porque no quería trabajar en el
,-.
.,, '- me hicieron la merced de consentirme que
-Estimo
tu
buen deseo. Y ¿ qué tal ha quedado En· campo.....
·
continuara ocupando la quinta hasta saber en defiriqueta?
-¡Pobre Tonio!-exclamaban las gentes que oían
nitiva quién había de ser su nuevo poseedor.
-Malísimamente-me contestó.-Con su boda hizo
la lectura de la fúnebre lista.
Imposible dejar de recordar mi disgusto, los días
-Después vienen estos nombres-proseguía el tío
tristísimos que pasé á raíz de aquel inesperado suceso. la pobre un desgraciado negocio.
-Es muy bella, sin embargo-repliqué-y puede Fico, siempre solemne:-Perico, el hijastro del escriEl vacío se hizo prontamente en mi derredor, experihacer todavía una boda más ventajosa.
bano, que cayó quinto hace dos años; Andrés, el somentando por vez primera las negras melancolías que
-No opino como tú; el capital de la belleza sólo se brino del boticario, otro haragán como Tonio; Lucas,
son marco obligado de la soledad. Es cierto que no deel hijo segundo de la viuda Pascuala, aquel que fué soljaron de acompañarme algunos amigos oficiosos, ganosos cotiza una vez. El de tu prima ha pasado ya á la categoría de amortizable.
dado en la última leva; y por último, Juan ..... Juan á se~
de saber cómo andaba el pleito y cómo, á su fallo, me
-Las referencias que hasta mí han llegado me percas ..... ¡Ah! ¡ya recuerdo!... .. aquel pastor y buen mozo
las compondría; pero la compañía de los tales, lejos de
miten pensar todo lo contrario-afirmé.
que iba á casarse, después de la guerra, con la linda
atenuar, servía sólo para hacer más evidente mi dificil
-¿Qué te han dicho ?-me preguntó-¿ que yo voy á
Lucía .....
y poco envidiable situación.
Figuraos la pena que sentirían en su corazón los bue·
Ricardo Góo.zález, sobre todo, alumno de quinto año satisfacer el deJicit que en sus ambiciosos cálculos le re•
nos vecinos de Olmedillo, una aldea de cuarenta ved•
de Medicina, se impuso la voluntaria tarea de irá ente- sulta á tu parienta? Si tal crees, estás en grandísimo
nos, al saber que la malhadada guerra civil les había
rarme diariamente de cuanto me podía mortificar. Claro error.
- Yo no creo ni dudo lo que, después de todo, no
arrebata40 nada menos que cinco mozos, los más gaque el muchacho lo hacía con la más loable intención,
y que yo le atendía hasta con interés; pero lo es asimis• me tiene ninguna cuenta-le dije;-pero al ser cierto, llardos del pueblo, y en una sola batalla,
Y sin embargo) los hombres que rodeaban al tío Fico,
mo que sus confidencias me ocasionaban siempre un ¿ qué tendría el hecho de particular?
-Para un hombre sin Jignidad, nada-me contestó;más escépticos que las mujeres, aunque rezaron con
gran quebrantamiento interno, y que á ellas debía mo•
para
aquel
que
no
se
siente
inclinado
á
hacer
mangas
y
éstas un Padre Nuestro por el eterno descanso de los
mentas de imponderable mal humor.
capirotes de su vergüenza, mucho. Pero dejemos de
difuntos, dudaban de la exactitud de la triste noticia.
Enriqueta, Salazar y Carlos eran el tema obligado de
-¡Bah!-decía uno, dando palmaditas en el hombro
su conversación; todos los dias me suministraba el ocuparnos de lo que ningún interés puede ofrecernos,
mozo sus nombres bajo diversas dosis; ni un solo día y sabe al fin á lo que he venido. Tu soledad me con- al tío Fico. -¡ Cosas de los papeles, que cuando no satrista y apena en extremo, Carmen; al fallarse mañana ben qué poner en letras de molde, lo inventan! ¿No te
dejó de darme noticias referentes á la antipática triel litigio que con los sobrinos de mi pobre tía tengo,
acuerdas de aquella bola del volcán de Orihuela, y de
nidad.
Un día la noticia varió radicalmente de forma. Aca• sea cual sea el fallo, tu permanencia en esta casa, aun
aquella otra de los polvos que se vendían en Málaga,
baba de levantarme cuando la doncella me advirtió que siendo mía, será ilegal; mi deseo es legalizarla, y al
á dos pesetas caja, para lracer sardinas vi vitas y colean·
efecto, si no un sitio en mi nido de amores como ayer,
Ricardo deseaba hablarme.
do? P~f:S lo mismo será eso: hay que dar cuarentena á
la noticia .....
Le hice pasar á mi tocador, y sin cuidarse de darme vengo á ofrecerte hoy mi nombre para dejará salvo tu
porvenir.
-¡Ay, Dios mío!-replicaban las mujeres limpiándose
los buenos días:
La proposición de Carlos, hecha en la forma que aca-¡Noticias graves, gravísimas!-me dijo apenas me
las lágrimas con el revés de la mano ó c~n una punta
baba de hacérmela, se me antojó por demás humillante; del delantal.-¡Ay, Dios mío! Cuando el río suena, agua
vió aparecer.-¿ No sabe usted lo que ocurre?
de ahí que I herida en lo más susceptible de mi exage- lleva .....
-Si usted no me lo dice, no-le -contesté.
rada dignidad, no vacilase en contestarle con la más
-Pues la trinidad se ha disuelto. Salazar acaba de
-Eso mismo digo-contestaba el tío Fico.-¿Cómo
rotunda negativa.
morirá consecuencia de haberle despedido ayer el ca•
diantres los papeles han de inventar los nombres de los
Carlos pareció sorprenderse de mi negativa, y con cinco mozos, sin equivocarse en una letra no siendo
bailo que montaba.
tono de dulce reconvención dijo:
Confesión sincera y de buena ley. Me sorprendió la
verdadera la noticia?
'
-No ha sido mi ánimo mortificarte; después de todo,
noticia, pero no sentí el acontecimiento. Las desdichas
Y tenía razón el tío Fico: dos días después llegó al
prematuras insensibilizan lent.a mente el corazón I y si creí que me conocías mejor. A mi edad, y cuando del
p~eblo la. confirmación oficial del desastre, y el Ayunta·
me sentía incapaz de alegrarme de la desgracia de H.n- aprendizaje ideológico se ha pasado á la práctica de tomiento dispuso costear solemnes funerales en memoria
dos los desencantos, hay que saber sortear con gran
riqueta, dicho se está que ta_mpoco me afectó.
de los cinco soldados de Olmedillo que ,murieron en el
pulso las circunstancias para no caer en ridículo. Ayer combate de Somorrostro.
Como albacea testamentano del difunto comandante,
me enamoré como un chico 1 y empecé pidiéndole á la
Carlos se veía obligado á visitar con frecuencia á Enriqueta, por cuyo motivo desistí de hacerle mi visita de mujer amada mucho amor y mucha promesa ..... Hoy
pésame evitándome de esta suerte el disgusto de en• discurro cual debe un hombre reflexivo, y comprenLucía y Juan, los dos huérfanos 1 eran pastores: ha·
diendo lo difícil de tu situación, vengo á ofrecerte algo bían creci?o juntos en los montes que rodean al pue•
contrar~e con él. No le había visto desde la noche que,
que vale mil veces más que aquellas nonadas de novato;
con sinceridad bien cruel por cierto, me puso de maniblo, quenéndose como buenos hermanos adoptivos;

-Son más bellos mis ojos y mis dientes que todas
esas piedras preciosas.
El segundo presentóla telas riquísimas, brocados, terciopelos, damascos, rasos, maravillosos tejidos de los
primeros telares de Toledo y Valencia, de Tiro y Alejandría, de Polonia y Arabia; mas Beatriz, mirándose al
espejo, declaró:
-Todas esas telas no valen tanto como mi írente nacarada, mis mejillas de rosa, mis cabellos de oro.
El tercero la ofreció ricas joyas, y Beatriz, que consintió en ceñir su brazo con una pulsera, dijo:
-¡Ah, no! ¡Es más delicada mi blanca mano que el
oro de esos brazaletes!
El mísero Teobaldo, al ver la indiferencia de Beatriz
ante aquellas riquezas, exclamó con alegría:
-¡Ahora me toca á mí!
Y pocos momentos después presentó á Beatriz, entre
el estupor de la muchedumbre, la maceta con la rama.
Pero ¡ cómo había cambiado aquella rama! Sus nudos
tenían guirnaldas de verdes hojas, y en su tallo se columpiaba una espléndida, perfumada y lozana rosa
blanca.
¡ Oh poder misterioso de la benéfica hada!
Beatriz miró á la flor, y palideció; y luego, cautivada
por el perfume delicado, dulcísimo, suave de la rosa,
inclinóse hacia ella, y murmuró trémula de emoción:
-¡Qué hermosa es!
Inclinóse más todavía, puso los labios en la flor, y
sonrió por vez primera en un beso.
-¡Bendito sea el cielo!-gritó el Conde, lleno de ale•
gría.
Y Beatriz, alzando su gentil cabeza y sonriendo á to·
dos los concurrentes, cortó la blanca flor, se la puso en
el cabello, y dijo á Teobaldo, estrechándole la mano:
-Ven, prometido mío, y dime: ¿no estoy más bella
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LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

7
f
V

mas, un. día el muchacho, arrogante mozo, declaró á
Lucia, hnda como flor de los campos, que la amaba y
ella le amó.
'
Y cuando los dos hacían los preparativos de la boda
él con s~s escasos ahorros y ella con los pocos biene~
que babia h_ere~ado de sus padres, anuncióse una quinta extraordmana para acabar con la doble guerra civil
que afligía~ la patria; y Juan cayó soldado, y no tuvo
más remedio que trocar el cayado por el fusil y marchar á las provincias del Norte.
'
-¿Me amas?-preguntó á Lucía abrazándola al
•despedirse de ella.
'
'
-¡Más que á mi vida!--respondió la muchacha, llorando.
-¿Me esperarás?
-¡ Hasta la muerte, amado mío!
-¡ Pues te juro-contestó el joven-ó morir por la
patria, 6 volver digno de tu amor!
Y marchó con el corazón desolado y con un escapulario de la Virgen del Carmen sobre el corazón.

•••

El día en que se celebraron en la iglesia del pueblo
los funerales por los cmco soldados fué un día de lá· grimas y de luto: el buen párroco había hecho erigir
en medio del templo un rnntuoso catafalco todo cubierto de terciopelo negro con franjas de Ptata y ro deado de muchos blandones; el alcalde, el escribano
el médico, el boticario, vestidos con el traje de día d~
fiesta, presidían el duelo¡ un seminarista de Valladolid,
sobrino del alcalde, pronunció la oración fúnebre, y el
•sacristán tío Fico tocó el órgano y á la vez cantó el De
Profundis y el Libera me, Domine.
Todos los vecinos de Olmedillo y muchos de los pueblos cercanos estaban en la iglesia, conmovidos, llorosos, pidiendo á Dios por el eterno reposo de los cinco
·soldados; mas lla,maba la atención entre aquella muchedumbre la figura de Lucía, arrodillada ante una imagen
de la Virgen I y semejante á la estatua del dolor.
Rezaba, no lloraba; y cuando el preste dió la absolución, terminados los funerales, la novia de Juan salió del templo y..... ¿dónde fué á ocultar sus penas? ¡Na·die lo sabía! Desapareció de Olmedillo inmediatamente.
Las comadres y los chismosos suponían que la desgraciada joven había ido á arrojarse en el Barranco de
.la },fuerte, una hondonada que servía de lecho al Duero,
cerca del pueblo.

•••
y sin embargo, Juan no murió en el campo de batalla de Somorrostro: cayó á tierra mal herido, y fué en·contrado con vida por las Hermanas de la Caridad;
trasladado á la ambulancia más próxima, y después de
hacerle la primera cura, lleváronle en una camilla, como
á tantos otros, al hospital militar de Burgos; tre~ meses
permaneció en el lecho del dolor, entre la vida y la
muerte, y fué da.do ~e alta á mediados de Julio, con
licencia extraordmana para pasar á su pueblo natal.
¡Oh! ¡cuánto había suspirado el pobre Juan por aquel
día dichoso, por el momento de encontrarse en ~lmedillo, entre sus paisanos, delante de su amada Lucia! .
En el país y en diez legua~ á la redonda ;e le acogió
--con grandes festejos, con inmensa alegna; todos le
abrazaban, le pedían 71 rel~to de la batall3;, le rogaban
,que les mostrase las c1catnces de sus hendas, porque
le habían llorado por muerto!
.
y Juan, contestándoles c&lt;;m monosila~os, con frases
vagas, .buscaba entre sus pa1s~nas á Luc_ia, á. su ador~da Lucía. ¿Por qué su promettda no babia sahdo á recibirle? ¿Por qué no estaba allí, e?tre aquellas ge?tes que
tanto Je festejaban? Y las mu¡eres de O!medillo, que
creían en la muerte de Lucía, procuraban consolarle
con frases cariñosas .
. Ah, no! Juan llevaba la muerte en el corazón y el
-0d1or en el alma. ¿Lucía, su amada, ~u. dulce prome~ida,
había muerto? Pues él también merma: aqu7l!a m1~ma
tarde huyó del pueblo, y caminando en cortis1,mas J&lt;;:ir•
nadas, regresó á Somorrostro, donde estaba aun atnncherado su regimiento.
d
·Pobre Juan! Ya no era aquel arrogante mozo e re·' fibra y ánimo valiente, que desafiaba á las temp_escia
¡ s ventiscas de nieve, apacentando rebanas
tadef Yspáe:o monte de Olmedi\!o: cuando llegó á inc?ren e a l regimiento la fiebre le abrasaba, y el médico
porarsle aó . 't'\ par; el servicio militar..... y otra vez
Je dec ar rnu 1
.
fué
sala del benéfico
Etanb~ecimiento iluminada opacament~ por tres la_mp,aes
. ' d t ho como s1 un pensamien o
rillas suspendidas etI ecel 'áynimo dirioióse vacilando
,,a t'd.
co
le
atormen
ase
" do mtr
, 6 con
t 1
le destinaba.' y cuan
hacia el lecho qu~ se á sus compaÜeros de infortunio,
profunda compasi n lechos sus ojos se cerraron, sus
q~e yacían ent otr~iieron l~nzó un grito de agonía, y
piernas se es r.e~
,
cayó sin conofimient~~ra más tarde, encontróse acosAl recobrar e, un~\' d cama y vió á su lado una Her•
tado en blanca Y. md ud t a e le ¡sistía con solicitud afeemana de la Can a qu
tuosa.

cor~dJ~!~ºc~~~~~~;:~~ ~~ ~::~~~ª

•••

14 dP Sepnet"-bPe Jr 1891

Adrnmi strac1on. Al cala. 23
MA D R I D

.
bella la hermana Sor María de
Era joven' pta~o:a y e llenaba sus deberes de caritas Dolores: deci.as~ qu la fe de una mártir' y susurrádad con el en!us1as;toy y sufrido mucho, porque una
base que babia am
honda surcaba su frente y se
arruga temprana y m~ÍI
extendía basta sus m~Jt 1~\:aridad era Lucía, la buen~
Aquella Hermana e d es murmuradoras de OlmedtLucía, á quien las comj iarranco de la Muerte.
lla creían ahogada en e 1 El Juan estaba moribundo,
¡ Qué triste e?~uentro · Ómulo; enrojecidos, las órcon Jos labios )1vidos..., ~ºd; por surcos azulados¡ ella,
bitas de los OJOS sena a a

Lucía, siempre hermosa, aunque agobiado su esbelto
cuerpo con la pesadumbre de los dolores del alma ceñía su cabeza con la blanca toca de las Hijas del insigne
español San Vicente de Paúl.
Los dos habían sufrido horriblemente, y después se
encontraban cuando no podían amarse como se amaron en Olmedillo: Juan, el bravo soldado de Somorrostro, tenía miedo de la muerte y quería curar cuanto ant~s I huir con su prometida, disfrutar de larga y dichosa
vida de amor¡ Lucía, resignada con su suerte, ponía su
porvenir y sus esperanzas en manos de Dios, y le rogaba por la salvación del que fué su prometido.
Mas un día, al ponerse el sol, la Hermana de la Caridad ofreció al moribundo una blanca rosa, como símbolo de la vida fugaz .....
Y Juan, besando la flor y poniéndosela en los labios,
miró el cielo, que poco á poco se obscurecía, exhaló
un suspiro, y dijo con cristiana resignación:
-¡Dios me llama, Lucía!¡ Ruega por mí!
A las pocas horas el infeliz soldado rindió su último
suspiro, reclinada su cabeza en los brazos de Sor María
de los Dolores.
. Y esta mártir sublime del amor y de santa abnegación, es todavía consuelo de afligidos y amparo de desgraciados en el hospital de una insigne ciudad española.
RICARDO M. DE BRETÓN.

EN MI ABANICO.
Reniego de Belcebú
Porque sabes más que Lepe,
Y no sé qué decir, Pepe 1
Que ya no lo sepas tú.
Confieso mi timidez,
Y aquí me estás viendo, chico,
Delante de tu abanico,
Como un melón de Aranjuez.
Según costumbres usuales,
Para poderte cantar
Me tendría que ocupar
De tus prendas personales;
Mas soy tu mejor amigo,
Y es preciso que comprendas
Que si emprendo con tus prendas
La vas á emprender conmigo.
¿Hablo del suspiro fiel
Que el abanico refresca,
Y así, aun cuando encienden yesca
Tus ojos, no arde el papel?
¿Hablo, Pepe, de tu mano;
Mano que, por blanca y breve,
Parece un copo de nieve
En el rigor det verano?
No, Pepito, por favor;
Yo esa jerga seductora
Se la suelto .t una señora,
Pero á un señor, no señor.
Yo te diré que es pasmosa
Tu gracia, siempre oportuna,
Y que haces versos con tma
fiacilt'dad asombrosa.
Te diré que es primoroso
Cuanto sale por tu pico;
Te diré que eres buen chico,
Y buen padre y buen esposo,
Y que no tienes mal ver,
Aunque vas estando grueso .....
Y te diré todo eso
Sin ánimo de ofender .....
Mas si lo dice mi lira
En el terreno amistoso,
Verás cómo un envidioso
Me contesta que es mentira.
Tu humilde nombre pregonan
Más que hoy amigos de ayer,
Porque hoy tienes qué comer,
Y eso no te lo perdonan.
Parece que les halaga
Hablar bien de pobreúllos.
«-¡Pobre Pepe, seis chiquillos
Y treinta duros de paga!
Escribe con claridad ,
Con gracia y con interés.
-¿Y dónde está?-En Leganés 1
Loco de necesidad.- •
Hoy, que ya no ven apuros,
Te sacan de entre los pobres,
Y no comprenden que cobres
Un trimestre dos mil duros.
«-No hay suerte co'?o la de élDicen.-¡ Si no se concibe l
¡Dos mil duros, cuando escribe
Como un mozo de cordel!-•
Esto lo oí más de un día
Á tres ó cuatro embusteros ,
Amigos y compañeros .._. ..
De esos de guardarrop1a.
Puesto que viviend~ vas,
Tú no te amilanes, chico:
Y..... adiós, que en el abanico
No cabe una letra más.
JOSÉ JACKS0N VBYAN.
Julio 1891 ,

CORRESPONDENCIA PARTICULAR.
Exclusivamente serán contestadas en este sitio lasconsultas que, sobre asuntos propios de las secciones
del periódico, se sirvan dirigirnos las Señoras Suscritoras á las ediciones de lujo, demostrando esta circunstancia con el envío de una faja del mismo periódico, ó
por cualquier otro medio.
Las consultas que se nos dirijan en carta anónima, ó
que vengan firmadas por personas que no demuestren
debidamente ser suscritoras, no serán contestadas.
Á « WHITE RosE•.-Los ortopédicos tienen aparatos
para impedir que el cuerpo se encorve; mas en el caso
que me describe, creo que no es necesario recurrir á
ellos.
Bastará, seguramente, con que esa señorita lleve el
corsé bastante ajustado y muy estrechas las espaldas de
los vestidos, y con tener cuidado de no dejar de advertirla y amonestarla cuando se encorve.
Unicamente los depilatorios que se citan en los anuncios darían algún resultado; pero, según creo, producen una operación muy dolorosa.
Á LA RuBIA.-En nuestro número del 14 de Mayo próximo pasado hemos publicado un ramo bordado para
colcha, que es muy bonito y á propósito para bordarle
en la butaquita de paño á que se refiere en su consulta.
La aconsejo las siguientes obras de canto: La Mariposa (Chapí), La Perchelera (Hernández), A suon di baci
(Baldelli), Si tu m'amais (Denza).
Las mantillas deben tener un metro de ancho por 84
centímetros de largo, y los pañales un metro de ancho
y 72 centímetros de largo.
Recomiendo los polvos Lilas de Francia, de Ed. Pinaud.
Á UNA EuGANTE.-Aunque los trajes de cola son efectivamente muy incómodos, ésta es indispensable ya, no
solamente en los trajes de vestir, sino en los de diario,
aunque en estos últimos sea menos exagerado el largo.
Todavía es demasiado pronto para indicar modas de
invierno; mas se puede casi asegurar que el principal
adorno de los abrigos serán las guarniciones de pluma
y los bordados en soufaclre negro, plata, oro y acero.
Cuanto á las telas para vestidos, se empleará mucho
el pañete y las lanas burdas.
Se hacen muy bonitos peinadores rosa, azul y lila de
fular á flores, de surak, velo y cachemir¡ y una de las
hechuras más sencillas y bonitas es ésta: delanteros
fruncidos sobre un canesú á jaretitas; y por detrás 1 una
cinta pasada por una jareta de la misma tela sujeta la
cintura y viene á anudarse por delante. Una cascada de
encaje por delante y un volante del mismo encaje en
todo alrededor forman su único adorno.
Á UNA MERIDIONAL.-Las chaquetas seguirán siendo
este invierno el abrigo preferido de las jóvenes elegantes, y se adornarán con solapas de moire y terciopelo,
ó con vivos y cuello de pluma.
Cuanto á los sombreros, tres formas son las más indicadas: el sombrero de alas vueltas recogidas ( que
tiene algo del sombrero Enrique II y algo de la toque);
luego el sombrero marino, y por último la toque, de formas variadísimas, siempre elegante y bonita.
Como la moda autoriza los cuerpos de color diferen'te, se puede utilizar la falda heliotropo y maíz, haciéndose un cuerpo heliotropo del mismo tono que los ramos de la falda.
Para el sillón Luis XHI, bordado con aplicaciones,
debe escoger, para fondo, paño verde aceituna.

Á CoLOMBA.-Voy á decirle el modo de hacer la Marinade de pollo:
Se parte el pollo en pedazos y se pone á freir en
aceite á fuego lento, y cuando está dorado se añade
jugo de limón, cebollitas cortadas en ruedas, laurel, tomillo, perejil, pimienta y sal; se tiene un rato á la lumbre para que el pollo se impregne bien , y entonces se
van sacando los pedazos y friéndolos en aceite fuerte,
después de rebozarlos en huevo y pan.
Cuando están dorados, se sirven en una fuente, que
se adorna con perejil.
Á UNA PRovrnc1ANA •. OQUETA.-Los pañuelos de la mano
que más se llevan son los de batista blanca, bordados
con florecillas de color, y los de nansouk malva, azul,
rosa y maíz, con entredoses de Valenciennes.
Para luto los hay preciosos de nansouk negro con entredoses blancos, y blancos con entredoses negros.
Le aconsejo, para término de la estación de verano,
un sombrero de paja negra adornado con plumas ne•
·gras, pues está muy en moda, y tiene la ventaja de ir
bien con todos tos trajes.

ADBLA P.

EXPLIC&gt;\CIÓN DEL FIGURÍN ILUMINADO.
Núm. 34.
Corresponde á las Señoras Suscrltoraa de la 1.• edlcló11 de lujo.

TRAJE

DE

CHÁTBAU,

Falda Imperio de raso negro, adornada en el borde
inferior con estrellas d~ azabache de tamaños graduados, y formando une. cola poco prolongada, que va
cubierta por una fa!da de encaje negro, ligeramente
fruncida por delar.ce y recogida en los lados con algunas puntadas El cuerpo es de encaje fruncido por

-

�403

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.
LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.
arriba Y sujet~ en la cintura con un cinturón de azabache guarnec_1do de un fleco de Jo mismo. Unas conchas d'e enca1e adornan el delantero. Collar de azabache. Manga sin altura, plegada en los lados de ma-ner_a que la altura caiga sobre si misma. - Casaca
Lms XV, ?e seda tornasolada color de rosa y musgo.
Es muy a1ustada _en la espalda; el ladito de delante
.avanza m~cho hacia el delantero, y la pinza se pierde
.en el bols1llo, que es de forma cuadrada y va rodeado
de un bordado de relieve hecho con seda negra y azabache. Cuello abiert&lt;;&gt; de terciopelo negro. Manga bastante ancha por arnba, fruncida por encima y en el
fado. Cartera bordada.-Tcque pequeña de crespón color de rosa y crespón color de musgo con adornos de
azabache.
Tela necesaria: 9 metros de raso para el vestido·
5 metros 50 c_entímetros de volante de encaje, de u~
metro 30 cent1metros de ancho, y 4 metros 50 centímetros de seda, de 70 centímetros de ancho para la casaca.

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: r/,'

Cu,ados por los cigarrilloo
2 francos la caja.

ASMA YCATARRO, Espic.

van de punto de armas, y por ·último punto de festón
en el perfil de la orilla.
'
'
Se dará aún mayor riqueza á este bordado si se hace
uso del nuevo punto espaiiol, llamado artístico y filipino,
para las hojas que abrazan los rosetones calados de cada
onda de ta cenefa, y si se emplea el llamado punto de
fondo para el hueco de las rosas angulares y las de la
guirnalda.
2 á 9. Nombres Luisa, Juana, Clara, Leonor, Afaria,
Petra, Josefa y Dolores, para sustituir al de la guirnalda
del pañuelo anterior.
10 á 12. Enlaces SC, SI, y DO, para hacer igual sustitución.
13 y 14, Cifra S B ó B S, para sábana, y reducción
de la misma para almohada. Para el bordado de las hojas lobuladas deberá preferirse al realce el empleo del
citado procedimiento del punto artístico.
15. Cifra J M 6 M J, para sábana, se hace como la
anterior cifra, con las hojas también lobuladas.

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Corresponde á las Señoras Susoritoras de la 1.1 y 2.• edición.

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se seguirán las indicaciones del grabado, haciendo
realce en los bodoques, cordones y todos los detalles
q1;1e van blancos¡ punto de armas espeso y claro, segun sea claro ó espeso el punteado del dibujo; calados
en donde van también indicados; cordoncillo de litografía en los tallos de un solo perfil, haciéndole muy
fino para el cortorno de las hojitas y fragmentos que

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�LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

408

Decís, Seí'Jora, que os faltan muchas cosa9
para que volváis á ser

RESPIRABA, PERO NO VIVfA.
SENTIMOS que el espacio de que podemos dls•
poner no nos permita dar por entero la siguiente
historia. Ver al que escribe y hablar con él, me-

JOVEN Y BELLA

Pues pedidlas á la Pu:fumtria Exótü:a, rue du
4 &amp;púm/Jrt, .J.5, m Paris, y quedaréis satisfecha
y encantada del resultado.
Su Brisa Exótica, en agua ó en crema, os hará
volverá la hermosa edad de diez y seis primaveras
y os defenderá contra las arrugas; su polvo dearroz Ror de Al!Jirc!ugo dará á vuestro cutis una
blancura diáfana que evocará á las rosas desva..
necida.s de vuestro rostro; su Anti-Bol/Jos extir..
pará l_os puntos negros que b~otan en la nari~,
sin deJar la menor huella de nmguno; su Som/ium espesará, alargará y dará nuevo color &amp;
vuestras cejas y pestañas; su Pasta dt los Prtla~
dos destruirá los sabañones y las grietas, y os devolverá la mano lisa y mórbida, con las ven&amp;!J
suavemente azuladas que antes, en vuestra primera juventud, poseíais; y toda esta transformación se efectuará naturalmente, sin recurrir á.
ningún artificio.
El Catálogo de la Perfu11Uría Exótica se remite,
lf'l'tllis y franco de porte,:\ quien le pida.
.Dtphilos m /lfadrid: Arlauz, Alcalá, Z.J, prin•
cipnl, i::.q.,· Pasma/, Arma/, z; f'trfunurfa Ur~
guiola, .Afayor, I; Ag,_Jirrty J,folmo, Preciados, I,.
y m Barcc/011a, Sra. Viuda dt Lafont i Hijos.

recerla la pena de emprender un viaje ! América.
Condensar los hechos en corto espacio es tarea
de bastante dificultad, pero no tenemo~ más remedio que intentarla, en gracia al interés que no
dudamos ha de inspirar. Estos informes se han
dado voluntariamente, y de seguro que muchos
de nosotros podremos sacar de ellos más partido
que; de la relaci~n del . viaje ~e Stanley por el
Atnca. Es lo meJOt deJar al interesado que dt
cuenta de su experiencia en sus propias palabra:..
como hacemos en el siguiente extracto de un
artículo que llamó mucho la atención en los E~·
tados Unidos.
Helo aquí: cEl díA primero del año de 188?
pesaba 185 libras. Mis venas estaban llenas dl
buena sangre. Tenía la cabeza fresca, los nervio~
en buen estado, los músculos vigorosos. No en
contraba dificultad en el trabajo, y dormía per•
fectamente. La vida era un placer, como debi1'
de serlo para todo hombre. Cuatro ó cinco año:
mis tarde era una criatura miserable, inútil pari.
mí y para los demlis. Todo esto es hijo de una ignorancia imperdonable en una época de tanta
ilustracién ..A principios de Febrero de 1883 empecé i sentmne malo. Me sentía pesado y triste
no podía trabajar , y andaba como si estuviese
rodeado de niebla. Me senda molestias en el pecho, en los costados y en la parte baja de la espaldL Perdí el apetito, y las secreciones renales
empeiaron á dificultarse y á tomar un color subido. Pensé que había cogido un resfriado y que
pronto se pasaría. Me equi~oqué, no se pasó, y
antes de dos meses estaba hidrópico.
&gt;Esto me hizo sufrir las fenas de la muerte durante cuatro meses. El alimento más ligero me
caía en el estómago como hierro Crío. No babia
medio de removerlo. Estaba como un reloj cuando
se le rompe el muelle real. Entonces vino un cúmulo de circunstancias á disgustarme y asustarme : mal gusto de boca, eructos de gases nauseabundos; algunas veces sentía una especie de
saliva ó mucosidad agria, que parecía que me
abogaba; la piel se me puso amarilla, las extremidades frías, la lengua áspera; me daban maPREVIO INFORME DE LA JUNTA SUPERIOR FACULTATIVA DE SANIDA D
reos, me palpitaba el corazón, y me parecía que
me moría como una vela que apaga el viento.
REOOJ,fENDADOS
POR LA REAL ACADEMIA DE MEDIOINA DE GRANADA
Luego se presentó la falta de sueño, con los horrores de \&gt;asar las horas de la noche escuchando CURA N INMEDIATAMENTE como ningun otro remedio empleado hasta el dia toda clase de
el sonido mcesante de un reloj. El escritor más
hábil no hubiera _podido describir mi eitado. Así
estuve cerca de cmco años. ¡Un muerto viviente!
Pasaba p~r. el valle de las sombras; respiraba,
pero no 't'IVta.
&gt;Sin embargo, luchaba. Probaba todos los remedios que sabiá, sin dejar ninguno. Los amigos
VÓMITOS DE LAS EMBARAZADAS Y DE LOS NI ÑOS,
y los médicos trataban en vano de darme auxilio.
Empecé t toser, y creí que estaba tísico, como
creyeron otros, pero no lo estaba. Puedo decir
que hay miles que se curan por tlsicos y tienen
PIB.OXIS CON ERUPTOS FÉTIDOS ,
pulmones tan sanos como si fueran de acero. Debían curarse otras enfermedades. Un momento. REUMATISMO Y AFECCIONES HÚMEDAS DE LA PIEL.
P ara entonces mi estómago estaba en tal estado,
Ni..ngun rern.edio alcanzó de los m6dico• y del pü.blico t anto favor
que devolvía hasta la leche. El médico decía que por su• buenos reau.ltado.s,. que son la ad:rniraci6n. de l oa enfermos; Ei. CELEBRE REGENERADDRamsCABELLDS
tenía que aliviarme ó morirme pronto.
ningu.n.o tan verdad co:c:io nuestros l llALT EBABL ES Y 111.AB.A.V1LLOSOS
1. Teneis Canas?
&gt;{Cuáles eran las probabilidades? Ni el médico
¡Teneis Péliculas?
ni yo, ni nadie las conocía.
'
j Teneis Cabellos dé&gt;A pesar de todo, hoy estoy bueno. Cómo me Cuidado con las falsificaciones 6 imitaciones porque no darán el mismo resultado, Eligir lil rúbrica y marca da garanfü.
biles 6 que se caen?
be puesto bueno, es para mí un misterio, y seguirá
SI LOS TENEIS
De renta en todas las farmacias y droguerias de España y Ultramar.-Yiras Perer, Almeria
siéndolo, hasta que penetre el último secreto, que
Emplead el IOUL
i todos nos está guardado. La verdad es que no
WUUISOl 1 este pro•
podía andar ; sólo podía dar algunas cambayadas
dueto, por exoebasta que me caía en una silla ó en la cama. U~
lente devuelve á
amigo que vino á verme, me dijo: e Usted está
las canas el color
muy malo. Ojalá que lo hubiera sabido antes,
y la beldad natu•
pnes temo que ya sea demasiado tarde.- i:Qué Por el nuevo modo de emplear estos polvos comunican al rostro una maravillosa y
ralea de la juven~
delicada
belleza.
y
le
dan
un
perfume
de
exquisita
suavidad.
Ademas
de
su
color
hubiera hecho ustedh le pregunté. El contestó:
tud . lmplde la
blanco,
de
una
f¡urczanotable,
My
cuatro
matices
de
nachely
de
Rosa,
desde
el
más
pauclo
caid.a
de 1011 cabelcLe hubiera dado á tomar el Jarabe Curativo de
basta~más su b do. cada cual hallara, pues, exactamente el color que conviencásu rostro.
los, y h aoe desala Madre Seigel; nada más. Sé que ha curAdo
parecer as
culas. Es el aolo regenerador'
muchos casos parecidos, aunque ninguno tan
de los cabelloe que haya tenido medalla.
malo como el de usted,-Lo probaremos, aunR esultados inesperados. - Venta s iempre en
que sea tarde&gt;, dije yo. Así se hizo. Una botella
.Este excelente CosmCtico blanquea y swi,nza la piel y la preservad~ cortaduras, 11'1"1taaumento. - Euijaae sobre el fraeco loa palapareció que producía alivio. Pasaban días, y yo
bras ROYAL WINDSOR. - Se halla en casa de,
c101i.es. v,ca:ones. dandole un aterclopelado agradable. En cuanto a las manos, les da
solidez y transparencia a las uilas.- PerfumeriaAGNEL , 16,Avenue del"Opéra, P aris.
perseveraba. Me empecé á aliviar. Dormía y col os peluqueros y perfumlst.aa en frasooa Y'
medios
frascoll.
mía algo. Salí de la tierra de las pesadillas. Un
día en que estaba en casa de unos amigos, sinDEPOSITO: 22. Rue de f Echiquier. 22, PARIS
tiéndome con apetito, por descuido, comí demasiado. Temí que me mataba, pues era la primera
vez que sucedía en mucho tiempo. Pasaban las
CHEVELU
RE I DÉALEc,n:
horas, pei;o en vez de morirme me sentí cada vez
\ •La Qulnte11ence de Hennt1 qu11
mejor y m:i.s fuerte. Continué con mi amiga la ELMAS EFICAZ
1
1
1
.PARA CURAR
a~~~f,:~::ri~,~1!
Madre Seigel, y me puse bueno.
DOÑA MARÍA DEL PILAR SINUÉS.
IRRITACIONES del PECHO, RESFRU.OOS, REUlllTISMOS,
&gt;Solamente tengo que añadir que las nueve OOLO:\ES, LUMBAGO. HER1 0AS. l llGAS.· Topieo excdenlti
e~~~:o;u~;L~~:
décimas partes de las enfermedades son indiges- contra Callos, Ojos-de-Gallo. - Er1 las .Fan11o.t:1aJ.
n ante qua le eo111unlc.a 101 m.-,ores
Preciosa novela original, con interesante argu•
tiones. Los otros males aparentes son sólo sus
~ento, cuadros de costumbres familiares, episo.;9{;~ªa~ª}~~=n~eru ~l:' 1eº~~~~roJ~
síntomas, Arránquese la raiz emponzoñada y pedios
muy dramáticos, y brillando en todo el libro
los ma, dehciOIOI co1oru ru bio• ó
1
1
1
dor.&lt;10,1. Cada produ&lt;:IO con ,u modo
r ecerá el mal árbol. Esto lo hace el Jarabe de
;~!~ª
la más profunda moralidad.
1
G hc.-nna - To• r ebelde, Bronquitis, Catarros
Seigel, y yo lo sé.&gt;
Un volumen en 8.o mayor francés, que se vende,
Caaa J. VERE~t:'U'.~.5~:~!:e
•·
a0Ugo11,,Tt&amp;l1 1 enfermedadtl d,:I Pecbo. t&gt;.1.111,
(Firmado.)
D. 0. ALDERSON,
d. .4 pesetas i. en la Administnción de este perló-Cua larchan d, 11,r .Gruier.~1-Lwrt,J tN11T.. dt \11ia!rlw.
En
Madrid,
perf'umerla
Frera,
Carmen,
l.
Sinks Grove, West Virginia,
¡ riico, M adnd, calle de Alcalá, núm. 2'..\.
Estados Unidos de América.&gt;
Si el lector se dirige á los Sres. A. J. White,
L imitado, 155, calle de Caspe, Barcelona, tendrtn mucho gusto en enviarle gratuitamente un
folleto ilustrado que explice las propiedatles de
este remedio.
. Reías e de las arrugas, que no se atrevteron nun_ca á señalarse en su epidennis, y se conservó
El Jarabe cun1.tivo de la Madre Seigel está de
JOVen Y ~ella hasta más allá de~ 8o años , rompiendo una vez y otra su acta de nacimiento á la
venta en todas las Fannacfas. Precio del frasco,
faz del tiempo, que en vano agitaba su guadaña delante de aquel rostro seductor sin poder morti~
14 reales; frasquito, 8 reales.
ficarle.-E;ste secreto. que la gran coqueta egoísta no quiso revelará ninguno de sus contempon\~
neos, ha s!do descubierto ~or _el doctor L~conte entre las hojas de un tomo de la Historia amorosa
dt las ~alia.s, de Bussy-Ra .utin., perteneciente á la biblioteca de Voltaire y actualmente propiedad
excl~s1va de la P e rfun1e r 1a 1"1nou (.Afaison úcontt), 31, rue du 4 Septembre, 31, París.
empleada con l a
_Dicha casa entrega el s~creto á sus elegantes clientes bajo el nombre de \ 'é r llab le Eau dll"
largos y espesos, por acción del Extracto ea~
!ll ncrn. Y de D11bd d t; 111'!-o.n, polvo _de arrez que Ninon de Lenclos llamaba cla ·uventud en
pilar d e los B e 11edlell uo8 del Monte Majella,
una. caJa~.-Es necesario ex1g¡~ en la eUque.ta el nombre y la dirección de la Casa, lra evitar las
que destruye ]a caspa, detiene la caída de ]os caPASTA DENTARIA, veROADEROCARIIH DE LA BOCA
fals1ficl!c!ones.-La ,!'~rf__umene Ninon expide á todas partes sus prospectos y precfos · corrientes.
bellos, les hace brotar con fortaleza y retarda su
.Dtpos1/os
Arenal
·• • Agu1rrt
· y .¡.,10
,, ¡·,no p tr•
• O ·m tMadnd.
/ ~ · Pascual,
,
f
' 2 •• Arlaw. ' Alcalá • 2"
'.} • pral.. J~q.,
1,
decoloración. E. SEKET I ADMINISTRADOR' 35,
umtna nen a , .rr'tc,aaos,, r. ,· per umffla dt (Jr,qu;ala , 1t11
"a••ar
.,
, r ,• not1uro
"
v ,1u11
m It, erf unur,o
'
•
1
Nlt du 4 S#ltmórt, París.-Depósitos: en Madrid,
lngltsa,CarrtradtSanJer()1wno,_¡,yenBarcdona, S•a
__., ..1.,U,¡On
T~,: t t· hlJOS,
,,.,.. y v,,unte
p .1.•trrtY,
~
,, . V.u_,
aa_ ue
Aguirre y Molino, PreciAdos, 1 1 y en Barcelon&amp;:,
Sra. Viuda de Lafont é Hijos.

INDISPOSICIONES DEL TUBO DIGESTIVO,

VÓMITOS Y DIARREAS; DE LOS TÍSICOS, DE LOS VIEJOS, \DE LOS NIÑOS,

COLERA, TIFUS, DISENTERIA,

CATARROS Y ÚLCERAS DEL ESTÓMAGO ,

ROYAL WIHDSOR

" §~~,~,~~'I~§ ~~ ~\§~~"~ ' ~~~\Q

CALLI FLORE p!t9!.hY.t.,~t~~lt.
PATE AGNEL * AMIDALINA YGLICERINA

•1;r,4~~a~,.!.~

f

SOLUCIONCUNAUD' ~:~r:~~

El mejor dentrillco,
mas agradable y, sobre
todo, mas Higienico:

CAB E LLOS

...

EL SOL DE INVIERNO

!.ª._!

~:r~n:0°::

!~~~rie~~;

~J~;;:~

i.!fmi:~ ;~:;s

NINON DE LENCLOS

Agua1,Philippe
Odontalina
P!RIS:Bermelln,24,r.d'Engbieo

Los

Polvos

-,FRICOS
DENTDE

BOTO: r··

- ------------- - - -

Resen-ados todos los dertchos de propiedad artística y litera¡:._

v..i..
....
,.,,........
Casal'
y AL
DEPÓSITO DI LA
VERDA D ERA

AGUA deBOTOT ,,;,,,

De,ttr,foo ,p,ob,dapo,,a ~ ~_,,u-~
ACADEMIAdeJIIEDICINA
//7,,J ~
de P.A.RIB - ~arca
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MADRID. - Establecimiento tipolitognüico •Sucesores de Riva.dcne,wo,
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PUBLICA LAS ÚLTIMAS MODAS DE PARÍS EN EXCELENTES GRABADOS -

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TRAZADOS AL TAMAÑO NATURAL- MODELOS PARA TODA CLASE DE LABORES Y BORDADOS -

CONSIDERABLE NÚMERO DE PATRONES

CRÓNICAS- NOVELAS, ETC,, ETC,

SE PUBLICA EN LOS DIAS 6, 14 , 22 Y 30 DE CADA MES

Administración: Alcall , 23, Madrid.

Madrid , 22 de Septiembre de 1891.
11

tornasolados de ahora son menos
aparentes, y se muestra n con dis creción en el fondo de un brochado. Viene á ser como un reflejo.
Todas las telas de que voy
hablando se hacen en vista de l
nuevo corte de los vestidos. Con
la nueva fo rma de faldas, sin vuelo apenas, se necesitaban telas
aparentes, bien sostenidas y de
aspecto rico y lujoso.
Otro tanto puede decirse de
tas lanas I prefiriéndose los tejidos que tengan cierto apresto,
como las sargas y las cheviotas.
E n cuanto á las telas ligeras,
se las forrará de seda, y así podrán cortarse por el nuevo patrón. No hay nada tan cómodo
como esos vestidos cortados en
punta, en forma de funda ó de
paraguas; nada es más fáci l que
el recogido de este género de
faldas.

SUMARIO.
T EXTO.- RC\ista paris!ensc, por V. de CuteUido.-Explicación de los grab,,dos.-Maria, por D• Salomi Nútln y Topete. Caridad y gratitud, por lalonde~ de Campoblanco. -El que adelante no mira ..... , por
J. Lópc:,; de P1nciro -:\lhimas, poes.la, por
Un F1\6sofo,-Diilogo de verano , poe~a,
por D. José Jac'kson Veyan. - Ap~nded
flores de mi.. ... , por Fla v10. - Explicación
del figurín iluminado. - Coirespondcncia
particular, por D.• Adela P.-Suchos.So!ueión al jeroglífico del núm. 19.-Jeroglífico.-Anuncios.
GR/IBAOOs.-1 y 2. Trajeide ca\le.-3. Alfombrilla bordada.-4 y 5. Casu\la.-6, Canastilla de labor. 7 y 8. Arandelas de
limpara ótapetcs pequenos.-9. Alfombrilla
para delante deunacama..-10 á 12. Alfombra a,Jomada con un bordaJo 1,ucco. - 1 ),
DoJtilUttt para nino, pcquenos.- 14. Blusa
ru•-15. Chaqueta Rigoletto.-16. Esclavina para niftas.- 17. Esclavina Enrique ll .
-18. Vestido para ninas de 4 á s aftos.19 y 20. Vutido para ninasde 7 á 9 ar.01.21.,. Traje marino para ninos de 8 á 10 anos.
-22. Vestido de paM. - 23. Vestido de cachemir liso y cachemir bordado,-24. Ves•
tido de lanilla y terciopelo.-25. Vestido
de lana ingleY-- 26 y 27. Vestido de lanilla de cuadros. - 28. Vestido de faya lisa y
faya brochada. - 29. Vestido Princesa para
aenora11.-30 y 31. Vestido pa1aj6vencsdt:
1-4 af!,os.-32 y 33. TrajedcotoftO para nin.as
de 11 á 13 aftos. - 3 ◄· Falda de mat1ana.lS r 36. Traje de calle.

•
••

Para evitar el inconveniente
de llevar en la mano las faldas,
que siguen siendo un poco largas, se ha resucitado é inventado una variedad infinita de
pajes. Algunas personas recurren
hasta á los anillos escalonados á
lo largo de las costuras, con los
cordones reunidos dos á dos,
cuyos cordones salen de la cintura. Se tira de los cordones, y el
recogido se hace instantáneamente como el de una cortina.

REVISTA PARISIENSE.
SUMARIO.

Novedades de invierno. - La fabricación lionesa. - Sedas brochadas y sedas liaas.Tornasolados.- Lanerías. -Adaptación de
las telas al nue,·o corte. - Rcsurrección de
los fa}tl. - Una nue.-a confección - Nucs•
trol 1,ebü.-Los conés del dia.-Un deudor
de palabra.-Un verdadero fumador.

He tenido ya ocasión de ver
todas ó casi todas las magníficas
novedades que las fábricas lionesas preparan para la próxima est ación. En un viaje hecho expresamente á Lyón, he admirado
las sederías que estarán de moda
este invierno y que los telares
Jacquart tejen diariamente.
Citaré, en primer lugar, unos
brochados ilustrados con dibujos
originales: anillos, ziszás, rayos, etc. Sobre todo, muchos
brochados negros, re bordados
de ramos ligeros de los más finos
colores, y también muchos brochados de colores delicados, rebordados de espléndidos ramos
de flores de un colorido brillante.
Pocas sedas lisas I por lo menos como novedad. La seda lisa
conserva, por supuesto, sus cualidades prácticas: economía, sencillez; pero no tiene la elegancia
de esas preciosas telas brocha•
das que formarán este invierno
nuestros más elegantes vestidos.
Se fabrican también muchas telas tornasoladas, sedas y terciopelos; pero no se t rata ya_ de los
ligeros tafetanes de otro tiempo,
de que se ha abusado tanto. Los

Año L-NOm. 35.

11

•••

1 y 2.-Trajes de calle.

En punto á vestidos y confecciones, ¿qué novedad podrá registrarse en una estación en que
todas están agotadas?
He aquí, no obstante, un precioso abrigo, si así es lícito Hamarte, creado por uno de los reyes de la moda (croquis núm. t).
Viene á. ser una especie de
capuleto de la Edad Media I de un
corte muy raro, lo que constituye su principal interés. La capucha, que sa!e de debajo de la
esclavina, no va añadida, sino
que forma parte de la misma
confección. Nuestro modelo es
de paño fino color beige, llamado
paño e Urbana &gt; 1 forrado de raso
listado. Es muy cómodo como
abrigo de entretiempo. Por delante cae sencillamente como
una esclavina.. Las jóvenes, á
quienes está especialmente destinado, apreciarán todas sus ventajas.
Y sin duda alguna han sido
apreciadas también las ve.ntajas
que ofrecen, en punto á origina~
lidad, sencillez y elegancia 1 :la
linda chaqueta Torero y el gracioso cinturón de correas que he •
mas descrito en nuestra RttJi..rta

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                <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
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              <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Caja para corbatas</name>
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