<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="6093" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/6093?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-19T04:14:10-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="4834">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/56/6093/La_Moda_Elegante_Ilustrada._1891._Ano_50._No._48._Diciembre_30.pdf</src>
      <authentication>7fedf10eb2507d75b88a5dea6c59673a</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="175240">
                  <text>5G4

LA MO DA E LEG A NTE , PERI Ó DIC O DE LAS F A MILIAS.
SE PUSO EN LA ALACENA.

ULTIMA NOVEDAD EN PERFUMES INGLESES

JQué trabaj&lt;;&gt; es estar malo, especialmente du·
rante mucho t1empol Se cansa uno de que lo cui•

CRAB APPLE
BLOSSOMS.
(Flor de manzana silvestrc-Extraconccntrsda.)

den, de tomar e~to ó lo otro, de cree rse que está
uno un poco meJor, de tomar precauciones para
no empeqrar. .Se cansa uno de sufrir, y empieza
á c~eer que mientras más pronto lo entierren será
meJor para uno .y para los demás.
· He aquí una historia que ha contado hace poco

Decís, Señora , que os faltan muchas cosa,,
para que volváis á ser

JOVEN Y BELLA

Pues pedidlas á la P.:rfu mería Exótica, rue áu
4 Stptembre, .JS , m Paris, y quedaréis satisfechay encantada del resultado.
Su Brisa Exólita, en agua ó en crema , os haré
volver á la h ermosa edad de diez y seis primavera&amp;
y os defenderá cont ra las arru gas; su polvo dearroz Flor de Albirchigo dará á vuestro cutis una
blancura diáfana que evocará á las rosas desva..
necidas de vuestro rostro ; su Anti-Bolbos extir•
pará los r,untos negros que b rotan en la nariz.,
~in dejar a menor huella de ninguno ; su Sorci•
lium espesará, alargará y d ará nuevo color ,
vuest ras cejas y p estañas; su Pasta de los Prefa..
dos destruirá los sabañones y las grietas, y os 4e•
volverá la mano "lisa y mórbida , con las vena9
suavemente azuladas que antes , en vuestra primera juventud , p oseíais; y toda esta transforma•
ción se efectuará naturalmente , sin recurrir t
ningún artifi cio.
El Catálogo de la Perfwnerla Exótica se remite,
gratis y / ramo de porte, á quien le pida.
.Depósitos en /lfadn'd: A rtaza, A lcalá, 2.J , prilt-cipal, izq.; Pascuál, A renal, 2,- ;erfumeria U,-..
quiola , Afayor , I ; Aguirre y ftfolm o, .Preciados, r,.
)' m Barcelona, Sra. Viuda de Lafont i Hijos.

una muJer.
(COPIA.)

cYo, María Janes, 3, Galton Street Great
Howard Stre~t , Liverpool , declaro lo siguiente:
~He padecido toda mi vida de debilidad de es•
tóm~go y poca actividad del hígado. Siempre me
sentta. cansada y desanimada , sufriendo con frecuencia dol_ores de cabeza. Comía poco. Nunca

&amp;~ntfa apetito, y no hacía buenas digestiones
S!empre tenía mal gusto de boca, que estaba cubtert~, así como los dientes, de una sustan cir,
pegaJosa, de tal manera ci.ue tenía que limpiarla
antes de comer. Cuando Joven era muy d ébil ,
me desmayaba al sentarme á comer. El corazÓfl
me temblaba, sentía el pech.o oprimido me do
lían los costados y me daban unos mare~s extra
ños. Al andar por la calle tenía que pararme /o
d~scansar, por miedo de caerme. Estaba tan d ¿
btl, que tenía que abandonar el trabajo para sen•
tarme á descansar. A1gunas veces me daba to~
con dolor en los pulmones. Había visto mucho~_
.JULIA Dt ZDOASTI.
médicos, que me habían estado curando más dt
doce años. Uno decía que tenía dilatación del l1i
FÁBRICA DE CORSÉS
gado; otro, enfermedad del corazón·1 otro que te
nía congestión de los pulmones y no p~clía cu
lllJlS DR JULI.I !. DR ZUGISTI
rarme. Crere!ldo que estaba tísica, fui á un hos
CORSETERAS Dlt LA 11:1.AL CASA
pital esp~c1ahsta, en donde estuve algún tiempo
Los médicos, al ~econocerme el p echo, me dije•
y pnmiadu en rariaa R1posiiio1ei
ron q?e e~taba tísica, y que tenía afectado el pulmón izquierdo. Me daban aceite de hígado dt""
Inventado hace affos el
b_acalao .Y otros medicamentos, sin que me pu•
Corséfaja de Salud, que ha
51era m1:1or.
dado tan buenos resultados,
•En Junio de tSgo, después de un desmayó
Primero entre los perfumes de moda tn la ad ual
Imposible concebir COSII. m ~~ delic-afla v m:l.s deliciosa
me puse tan m~la que tuve que acostarme , y ei:;- temporada
tenemos el Crab Apple Blouoms que es
que el perfume Crab Apple Blossoms ,'que prepara la ! LASDOSPALABRAS pueden hoy ofrecer los detuve un mes baJO el cuidado de tres médicos. E de una calidad Y fragancia inmejorablc.-Lo~n Courl
o. Boaf.uu.,"' otros sistemas más moder•
Crown Perfumery Co , d~ Londres. Tiene el aroma de
primero que me vió dijo que no podía restable- 1()Urnal (Gaceta d~ la C#rl!. '!e Lond rts).
•
la primavera, y aunque se le usara toda la vida, nunca
nos , para dism inuir el vo-cerme. El es!ómago me dolia mucho y no p odía CORONA, comp:io1a de Perfumer1a
se cansarla de él - N tw l'orl Ohsmur .
lumen del cuerpo y tener más agilidad.
ha~erse funcionar, á pesar de varios medios que
Corsés para contrahechas , variedad en fa ..
te !~tentaron. No podía, tomar más que alimento
jas y corsés ,ara novia.
liquido, y me moría, considerándome incurable
177, N EW BOND STUE· ET
LON 'DI\ES
el médico y la enfermera. Por entonces Mr. PaSe -vende en todas las Perfuh1erfas.
•
Se re miten á provincias y al extranjero.
rry, el boticario de Great Howard Street habló
4 D;li marido de una m;'dicina llamada Jar¡be curativo de la Madre Se1gel, y nos dieron también
un libro que describía un caso como el mío que
babia curado, Mi marido compró una botella de
esta medicina y empecé á tomarla. Con unas
c:uant~s dosis hice una deposición negra que me
La~ot·es en todos géneros para Salón Sala,
produjo mucho ali-vio, y al poco tiempo 'sentí ga• Oratorio,
Comedor, Dormitorio, Despacho etJ., emnas de comer. Cuando el médico vino al día si- peudas y sólo dibujadas, desde 5 pei;e·as. I
guiente, notó en mí mucho cambio, y me dijo:
Dibujos y modelos para bordar á Realce Matiz
«Señora, al fin hemos acertado con la medicina. &gt; Malla, Encajes y Tapicería, Oro, Seda.~, La~
Creyó que el cambio se debía á su medicina úl- nas, Torzal, Algodonc!t ingleses.
La Casa de mits fantasla y ceonomla de Espalla.
tima, que, por el contrario, se había¡.ue sto en la
Especialidad en labores religiosas.
alacena sin tocarla. Seguí con el atabe de la
Se conte_sta. a toda pregunta. que acompane un sdlo
Ma~re Seigel, y con gran alegría de mi padre, mi de 15 ~nnmos y otro des para su rtcibo,
mando y la enfermera, nunca volví atrás. Poco á
poco me abandonó el dolor del corazón y del
EL SAGRADO CORAZÓN
pecho, y al cabo de catorce días pudieron llevarConserva constantemente la l!'ll.EBon.6. de la
me á un puerto de mar, y desde entonces gozo de
C
ASA SALVI
buena salud.
.l'VV!lN'l'Vl) y preserva de la FEBTE y del COlJ!:l\A JIIOUO.
t.,
Clavel,
1., i\ladrid
• Nunca me h~ sentido mejor en toda mi vida
que ahora. Mis amigos consideran ésta una cura 1
mi1agrosa, y deseo que otros sepan por qué medios se salvó mi vida. No tengo dificuJtad en que
Jos Sre&amp;. A. J. White hagan el uso que gus ten
de esta declaración, para lo cual quedan autorizados,
96, Strand, Londres.-9 1 Boulevard des Capucines, París.
• F echado en 3 de Abril de 18&lt;;)1.
ESPECIALIDADES PRINCIPALES:
(Firmado)
MARY fo NE s.:,
FILIA , HEJ,roTaoPE suNc, ToREADoR ExQursIT
No hay milagro a1gnno en el resiablecimiento
• ESSENCE BOUQUET' etc.
'
de esta señora, aunque pudo ser, y efectivamente
FILIA,
&amp;A.u
D&amp;
RIMMEL,
uvANn&amp;
AMBRÉ&amp;.
lo es , notable. Estono es más que lo que siempre
son curados por las
pasa en la naturaleza. Había padecido de indiAGUA DE oRo, LA MAs PERFECTA TINTURA RUBIA.
gestión toda la vida, y de esto sólo procedían los
FILtA, a&amp;LroTaoPE BLANc, LILAs suNcAs vroL&amp;TTE
demás padecimientos. No podía digerir, y la pon• DE NICE, etc.
1
zoña del estómago y falta de nutrición arruinaDE
VENTA
EN
LAS
PRINCIPALES
PERFUMERÍAS.-MEDALLA DE ORO: EXPOSICIÓN DE BARCELONA,
ban toda la economía. El Jarabe de la Madre
Seigel hizo su obra, llevánilose la materia corrompida y haciendo funcionar naturalmente los
órganos digestivos (híg~do , estómago é intestinos). Como consecuencias necesarias siguieron
de HIGAOO FRESCO de BACALAO
ln~ediatamente mejoría y completo res tableciNATUR AL Y MEDICIN AL
miento.
de Ch. LE PERDRIEL, PARIS,
EL ME.TOR que e:r.iste pue s to que ba obtenido
. El le,ctor debe notar especialmente la semela MAS ALTA RECOMPENSA en la
Janza ~ntre los síntomas de la indigestión crónica
EXPOSICION UNIVERSAL OE PARIS OE ,t eeg
y los deJa tisis, lo cual da lugar constantemente
Recetado desde 40, año~ticisprlmeros médicos del
&amp; -i-::rlvocaciones muy lamentables. No debe
En Vcnta en todas las Farmacias
mun~o entero, a las Personas débiles y Niñoa
eerse que está uno tísico en tanto que no esté
raqu1ticos , contra las Enfermedades del Pecho
seguro _d;' que lo que tiene no es indigestión. Las
Tos, Humores, Erupciones del cútis. etc.
'
probabilidades son de que se llegue á un resulE.!! much~ mas activo que las Emulsiones lás cuales
tado como el del caso de la señoraJones.
cont1e11en mitad de auua.
'
S&amp; mde ~amente eo frasros Triangulares. - Ex.ijir sobre el em·oltorio el sello de la Unlon de los; Fabricantes.
_Si. el lector se dirige á los Sres. A. J. White,
L1m1tado, 155, calle de Caspe, Barcelona, tenSoLO Pnor JE'!;_ARIO: HOGG, 2 , Bue de Castiglione, PARIS, y E11" TODAS LAS J.' 'fllAClAS.
drán m?cho gusto en enviarle gratuitamente un
,OR
folleto tlus~rado que explique las propiedajies de
DOÑA MARÍA DEL PILAR SINUÉS,
este remedio.
...
,LA C AS A
El Jarabe curativo de la Madre Seigel está de largos y espesos, por acción del Es.í~aC'!1o ea- ~A.TI.AS LÓPEZ
Preciosa novela original, con interesante ar¡u.
nota en todas las Farmacias. Precio del' frasco, pllar de los UeuNtlcllno• del Monte Majella,
MADRID
- ESCORIAL
~ento, cuadros d e costumbres familiares epi1014 reales. Frasquito, 8 reales.
que destruye 1a caspa , detien e la caída de los ca• t f abrica d empre 1M mbm.i, e.1cel1!11tes e1- de CH~COLATE d1os muy dramáticos , y brillando en todo' el libra
tant&amp; predilección gou.u entre IM pen¡on~• de buen (fUllto,
bellos, les hace brotar con fortal eza y retarda su f quaPldllllH
la más profunda moralidad.
•!empro estos Ob ooo\Rt•, que ee eucuentla.n en to•
E(!RA_LGIAS, jaqur:ctU , calambns tn. r:l r:stdmago, decoloración. E . SENET , ADMINISTRADOR , 35
do. lo. Com«rciM de Ultnmari- de E•p&amp;ft&amp;
Un volumen en 8.omayor francés, que se vende
Oficinas: Palma Alta s·
liutensmo. todas 1~ enfer~edades nerviosas se calman rue du 4 St~tem/Jre Paris.-Depósitos: en Madr'd,
1
f. 4 pese tas, en la Administración de este perld!
con las plldoras ant1neurál(lcas del Dt•. Cronler. A •
. '
.
'
~
Depósito
Central:
i'\-lo¿lera.,
25
1
3 francos; Parls, farmacia , , , ruede la Monnaie.
gwrr~ Y o mo, Prec1a~c:,s I t , y en Barcelonll,
dico, Madrid, calle de Alca1á I núm. 21.
3
1
Sra. Vmda de Lafont é HiJOS,

AMO
PERIÓDICO ESPECIAL DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA

LAS DOS PALABRAS

THE CROWN PERFUMERY

ARTICULOS PARA BORDAR

IaGiJA"¡"¡y¡ ¡¡-•'Engbieu,

.co

JY.[ JY.[

Faris

EL- LD

PARA ;;:o;~~~OR
Gota

Extractos concentrados·
A9uas para. tocador:

Tintura R!1b1a:
Jabones extrafinos·

Piedra
Reuma

SALES GRANULADAS
Esferoescentes

ACEITEoEHOGG

DE

LITINA

--*- -

EL SOL DE INVIERNO

CABELLOS

·--------------------1

1

·-----..... ··--·-

N

~~=t~!§~:6.f.!lt4!9.!B.l;. ~llP.s_3~B
be V"nlle

ltn

en cajas, para la b'lr bA y 111! mejlllnB, J en 1 /2 cajas ¡,ar ,t el bigote ligero. _ LE PILIVORF. dElSt ruye el vell~u~oq
rpo ll~~lca.
l, gabrnntizan la efl.cactA 1 la esceleota calidad de esta preparaclon
. , el 11111rm ,1.- DUSSE.R, Inventor 1. RUE JEAN"-JACQUES Rouse
u O e 1011 razos, vol vléndolos con su empleo blancoe, flnot
u
·
•Jel)o, ltario, y en la• Perf~m&amp;rias PASCUAL , FRERA. ·1NOLE8A. URQ;IOLA , etc , ~ADU,
PARXS.
{EnFERRERrdepo1~tari0,
Am frica, '" todas las Per(um'eria
s) .
y p roa COmOt,
u arcelona : VICENTE
y en la1 Perlumerlaa
LAFONT,
•~•

\1Jt'1rt&lt;t : l\("F.LCHOI\ GAIU..,(A

Resen-ados todos los derechos de propiedad artística y literarlL

MADRID.- Establecimiento tipolito--tfü::o
«Su,_,.
...., d•., R'1\··.....• eneyra:, 1
&amp;"'
...~,.,,...
impra.,r911 de la Ral Car.a,

J

.,;, 1 .,.,,- .......... , ••11•• w• 111wma.11.

Cz111/c.

v p«t,,

núm. /Y, 'flgq, 22 d 24 de fa Hoja-8upl1m.1nto

TRAZADOS AL TAMAÑO NATURAL-MODELOS PARA TODA éLASE DE LABORES Y BORDADOS-CRÓNICAS-NOVELAS, ETC., ETC.

SE PUBLICA EN LOS 0IAS 6, 14, 22 Y 30 0E CADA MES

Administración: Alcalá, 28, Madrid.

co.

llamada

R I

PUBLICA LAS ÚLTIMAS MODAS DE PARÍS EN EXCELENTES GRABADOS-ARTÍSTICOS FIGUR[NES ILUMINACOS-CONSIDERABLE NÚMERO DE PATRONES

Expflc, 11 pat., núm. VIII, fit1•• 89 d 44 d1 la HoJa-Suplim,nto

Madrid, 30 de Diciembre de 1891.

Año L-Núm. 48.

11

SUMARIO.
TsxTo.-Revista parisit nse, por V. de Ca~ttlfido.-Explicacibn de los grabados.Amalia 1conclus16n) , por D .• Julia de
Un Episodio de Nochebuena, ¡:or
D.M. J.' ernánde1.- La Cena pobre, poesl'l , por D . Jo,é Jackson Veyan.- Madrigal,
por D t·rancis.co Capella .- El Tocador de Celia, por D. Javier Soravill'l - Explicación del figurín iluminado.-Correspondencia particular, pnr D .• Adela P,- Sucltos.
-Advertencias - An uncios
GRABADOS - 1 Sombrero redondo.-, . Almobad6n doble.-3. Saco de teatrO. - ,. Sali•
da de baile y k atro para senori1as.- 5 ii 9. Man1ele!&lt; para té.- 10 á u , Manga'&gt;
para ,·estidos de calle y de ttcihir,-1 3. Mesita cubierta de bordado.-1-4. Chorrera
de au pón.· 15 Co1btt11.al crochc:t .- 16y 17 \'estidoparajo\·encitas de 13 ano,; 18 y 19, Abrigo para ninas de 8 anos - ~o. Blu,a suiza para ninos des Á 6 anos_. 21. Capota Fanchón,-2 2 y : 3, Abrigo para nifl as de J2 anos.- 24 y :5. Vestido
pea niflas de 5 anos.-:6. AUrigo para ninas de s á 7 anos.-27 á 29. Trajes de re·
ccpción y de v1~i1a.-30 Abri¡¡:o Carmen.- 3r á 33 . Tnajts de paseo.-34 Y 3S- Le·
,·ita t~ali,..ro.-36 y 37 Abri,o Raíael.- ~8. Veslido para ninas de IO anos.- 39.Abrigo largo de olomano.- 4 0 . Abrigo de diagonal.- 41 . Abrigo para ni nas de n anos.
- 4 2, Tra.e de calle.

x•••.-

-=--------

REVISTA PARISIENSE .
SUMARIO.

Los peinados de moda.-Peinados de baile y , oirüs - Peinados de calle. -Adorno~

pana ,·arias edades.- El color de cabellos :i la moda.- Un buen consejo,-Paseo hi•
gi1!mico.-P1etensiones de un coracero.

~~..,.,,
~~

.

de lleno en la temporada de los bailes,
(f7'!¡. ; soirées, teatros y recepc~ones de ~odo género ,
~ \ )
para las cuales la cuestión del pemado es una.
Q ~ cuestión capital, de primer orden. Si bien por
:-C::
los grabados y figurines que aparecen constan-,. ,.. temente en este periódico puede venirse en
conocimiento de los peinados más de moda, he tra •
.J .., ' tado de ahondar, por decirlo así, la materia, diri,
giéndome en consulta á uno de los más inteligentes y
V afamados peluqueros de París, quien me ha proporcionado varios modt::los completamente·nuevos, que difieren, por
su carácter original, de todo lo hasta ahora conocido.
Véanse por lo pronto cuatro peinados de baile que me han
llamado particularmente la atención.
Uno de ellos ( croquis núm. 1) es todo ondulado y un poco
flojo en la nuca, según la nueva tendencia. Como adorno, varias orquídeas de terciopelo de diferentes colores, mezcladas
con una cinta de raso verde.
Otro, más sencillo (croquis núm. 2), se compone de un sim·
ple lazo de cabellos, puesto á lo largo, como los antiguos ro·
detes. Una cinta pasa al través de este lazo y se eleva for·
mando cocas sobre la cabeza.
Un modelo lindísimo es el representado por el croquis número 3. Se compone de dos tufos de rizos, dispuestos en lo
alto de la cabeza y por detrás. Una doble guirnalda de violetas sin hojas, formando un ocho , envuelve los dos tufos de
cabellos.
Finalmente, lo más lindo de todo, lo más gracioso y juvenil
es el arreglo que representa el croquis núm. 4 1 y que es sumamente sencillo, hecho con unos cuantos rizos anudados por
medio de una cinta de dos caras, oro y anémona. No he vist o
nada tan elegante y original como este peinado, hecho con
casi nada y de un carácter tan distinguido.
Estos peinados tan sencillos requieren adornos también muy
sencillos y fáciles de poner.
He aquí cuatro modelos de adornos que pueden servir para
distintas edades, y que el mismo artista peluquero me ha mos•
trado. Vienen á ser unas coronas, sumamente ligeras, que se
ponen de diferentes modos, según el género y la forma del
peinado que acompañan.
El primero (croquis núm. 5) es un torzal de cinta de raso
color de geranio de dos matices, con ramitas de fuschsia, puestos con mucho arte sobre la cinta, y cuyos colores se armonizan admirablemente con este peinado.
Para señoritas, nada más encantador que este lazo ( croquis
núm. 6) de cinta de raso color de rosa, puesto como una mariposa sobre un rollo de cinta .
•,,

~:t\

STAMOS

~
r

1

!.-Sombrero redondo.

�566

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

El siguient_e ( croquis núm. 7) es á. propósito para señoras jóvenes. Consiste sencillamente en una corona d.e
pensamientos ~ilvestres muy pequeños. Los hay amanllos, morados de todos matices, con esa delicadeza de
formas que hace la flor tan perfecta. Por detrás, una
cinta de raso celeste, anudada sin pretensiones, como
de prU!a y corriendo, cierra la corona de flores.
Pero no olvidemos á las mamás, que reclaman un tocado más severo y solemne. A ellas les aconsejaré esta
linda corona (croquis núm. 8) de plumas co'or de paja,
muy ligera, muy delicada, y que va
guarnecida con pouj
y penacho por delante.

•••

K li.11. 1

Aparte de estos
peinados, de un arreglo artístico y
hasta cierto punto
estudiado, en que la
mano del peluquero y la a)'uda dt: los
añadidos son casi
indispensables,
existen los peinados
corrientes, que hacemos nosotras mismas, al levan tarnos,
sin más que nuestros prop ios cabellos, )' para los cua1es bastan como
preparación unas
cuantas horquillas

de ondular, puestas el día antes.
Para jovencita:i; de cabellos liso!,;, de esos cabellos
brillantes, negros como el ala del cuervo, ó de un rubio
plateado. para esos cabellos siempre abundantes, se
puede hacer el torzal (croquis núm. 9) , que reune los
cabellos en la coronilla, donde van sujt!tos con un alfiler en forma de t:spada. El resto de los cabellos se retuerce hacia abajo formando un ocho, que se apunta
con otros alfileres de concha en forma de herradura.
Cuando los cabellos ondulan fácilmente, se forma un
rodete por encima de
la nuca, y se clava una
peineta de concha,
puesta de lado.
Lo que es precioso
bajo una toque es el pci ·
nado de martillos ( croquis núm. JO), para el
cual basta con retorcer
los cabellos formando
una espiral, cada uno
de cuyos anillos va sujeto con un alfiler. De
arriba abajo va un alfiler de diamante.
El mismo peinado se
hace sin los alfileres,
con una barreta entre
los martillos.
Pdfa el arreglo d e los
cabellos sobre la frente
.,
hay varias opiniones.
Las americanas disponen los cabellos sobre
la frente en rizos muy elevados, que suben por encima
del sombrero ( croquis núm. 11 ) .
Si el peinado se hace con los cabellos levantados, sin
rizos, se puede poner wi acento en uno de los ángulos
de la frente, de un solo lado. En resum en , se llevan muchas ondulaciones y la frente gua rnecida de un.t neuada
de cabellos. En cuanto al color del cahel!o 1 el triunfo es
del rojo 6 rubio veneciano en sus difaent es mati ces.
Tanto mejor para las personas á quienes la N::i.turale zJ
ha dotado de una cabellera de semejante color. Pc:1 o
no aconstjaré á las demás que , por t i placer d e cstnr
de moda, obtengan &lt;::I
mismo color por me•
dios quími cos.

EXPLICACIÓN DE LOS GRABADOS,
Sombrero rcdondo.-Núm. l.
Este sombrero, de ala ancha, es de terciopelo verde
esmeralda, con encaje negro plegado puesto en pie y
en torno de la copa, y
cinta doble de raso co•
lor de rosa pálido y terciopelo negro al pie del
encaje. Por delante, lazo de cinta de raso color de rosa, y terciopelo y penacho de plumas
verdes y color de rosa.
Bridas de tercio pe I o
verde, cosidas por de trás con una. escarapela de raso color de
rosa.
Almohadón doble.
Núm. 2.
La fig. 30 de 1~ HojaSttplemmto al num. 47
de LA MooA corresponde á este objeto.
Este almohadón doble, que es de paño ó
seda, va reunido por
medio de ptesillas de
NUm. 4.
cordón y g;, Ion cilio de
oro. Se le pone sobre el respaldo de un sillón ó butaca. Nuestro modelo se compone de dos almohadones,
que tienen cada uno 36 centímetro::. de largo por 26 de

lante tienen un largo igual y 6o centímetros. de ancho.
En el contorno exterior se hace un dobladillo ancho,
adornado con cuentas de oro. Se frunce el borde superior de estas piezas, y se le guarnec_e de un cuello recto
de surak puesto doble, de 5 centtmetros de alto. Se
guarnece la salida de baile de dos pedazos de surak
puestos al sesgo, que tit:nen 23 centímetros de la_rgo por
53 de ancho en su borde superior, y 87 _en el mfenor.
Estos pedazos van dispuestos en tres phegu~s huecos
de 2 l centímetros de ancho cada º"?· Se les Junta en el
borde superior de detrás, y se les fiJa sobre la prenda,

,

2.- Almohadón doble.

3. - Saco de teatro.

Nüm . 1:.

4.- Salilia de baile y teatro para señoritu.

que va completada con un lazo de cinta de
faya, de 3 centimetros de ancho.

Manteles para té.-Núms. 5 á 9.
Núm.r. 5. 7 y 8. Este mantel, que tiene So
centímetros en cuadro, es de lienzo crema, y
termina en un dobladillo calado de 1 ¡ centí-~ ,.
metros de ancho. Se le guarnece, á 2 &amp; centí•· .. ·',
metros de distancia del borde exterior, de una
l •
cenefa bordada con seda bronceada y algodón
color crema. Para hacer el dobladil10 se sacan
,
tres hebras de la tela por encima del dobladiNnm.:-.
Nú .n. 6.
N6m. 5.
Nüm. 8.
llo, y para hacer la costura calada se reune
.
cada grupo de las 3 hebras que han quedado
libres para una barreta. Se fijan por el otro hdo las heancho, y van llenos de plumas y cubiertos de tercio- bras jl.J;iu del mismo modo. La pute del centro de la.
pelo rojo antiguo, sobre el cual se borda una rama con
cenefa va ejecutada con arreglo á las indicaciones del
seda color de fresa.,
dibujo 7, que.representa ~I bordado dc.l '!lantel. Los gaaceituna y azul claro de
lones que la nbetean se e1ecut;in por el dibujo 8. Se borvarios matices y con
dan los cuadritos y los puntos de pespunte, ribeteándofelpilla co'or de aceitulos con seda. Las hileras rectas de puntos planos van
na al pasado, punto de
hechas con algodón. Se hace una hilera igual en el borcordoncillo, punto de
de in_ft:rior á 2 ~en~ímetros de d1st:tncia de los galones.
Janina y otros. La figuNum.r. 6 y 9. Este mantel, hecho de cañamazo de Java
ra 30 representa el diblanco con cuadros azulf's, tiene 70 centíoetros en cuabujo dt: este bordado,
dro; se hace un dobladillo de 2 centímetros de alto y
Se fijan entre la costu·
s~ 1~ adorna ~º1': un _bordado h~cho con algodón az~l,
ra superior del pedazo
s1gu1endo las md1cac1ones del dibujo 9 Se bordan cada
de terciopelo IS anillas
4 cuadritos al punto de cruz, y se hace cada punto
de metal á intervalos
sobre 2 ~ebras dobles de alto y de ancho. Se ejecutan
regulares, y se pasa por
en los picos 3 puntos pro 1ongados, y se h:i.cen sobre
&lt;'~tas anillas un g:1lonlos 4 c~adros más próximos 3 puntos iguales reunidos
cilb de oro estrecho,
en medio.
que se cruz:i 1 y cuyos
\
cxtrt:mos van reunidos.
Mangas para vestidos de calle y de recibir.
Núms. 10 á 12.
SltO de tea1ro.-Núm. 3.
Núm. 10. ltfanga para vestido de calü. -Es de lana laSe emplean, para habrada, anc~a de arriba, sin costura en el codo, y abierc er este s:1co, dos peta por encima. sobre una punta de terciopelo atraved azos de seda antigu:1.
N llm. 9.
sada de barretttas y botones.
co'or crema con dibu •
Núm. t 1 . .Afanga jara vestido de recibir.-Es de crespón
jos de color, de 26 cen •
bordctdo, y va plegada en el lado. Un volante sirve de
tímetros de largo por 24 de ancho. Se les forra de
~ombrera, y una cabeza fruncida adorna la parte infe'-!asa, se rc•fondean sus pi cos inferiores y se les reune
hast:i 9 ccntímttros de d ist anC:;t. de los picos superio- nor hasta cerca del codo.
Núm. 12. Jfanga para vestido de calle.-Esta manga es
res con un:l tira rte folpa co'or de musgo, de 9 centímetros de an cho. Se disponen los lados tra nsvers ales de de PdñO, y va abierta en el cojo y abro ch1da sobre un
esta tira con unJ. presilta de 4 ccntimetros dt: largo , y bullonado. Cartera alta abrochada.
s e la rodea út: un cordón de oro. Las costuras van cuMesita cubierta de bordado.-Núm. 13.
biertas de U'.l cordón igual. 1:!.I borde exterior todavía
El ta?lero de es~a mesita tiene la forma de una palelibre del saco va guarnecido también de un cordón de
•
ta,)' mide 40 centtmetros de ancho y 5 o de largo La
oro. Se forra el saco de
armaz ón es de bambúes color marrón, terminado~ en
fdpa desde el borde
Un conocido mío se
~uperior sobre 9 centí- cabos d&lt;: metal. El tablero va adornado con un bordado
ha casado con una mu·
que se eJecuta sobre se_da de canutillos amarilla pálida,
metros d~ ancho, y el
jer enorme.
c_on sed.1 azul , rosa antiguo, bronce y aceituna de maresto del sa co va forra.•
Hablábase delante de
do dt: seda. Se hacen tices claros, al pasado y al punto de Janína. Se rodea
él de eJndcios fisi cos,
el bordado con un cordón c!e_ oro. El borde exterior de
las jaretas á 6 y 8 J cende pa!.eo y de higiene.•
ti metros de distancia la s_eda va rod~ado de una tira de felpa color de rosa
-¡Oh! yo-exclama
que ttene 2 centimetros de ancho y cu
del borde superior, y antiguo,
el recién casadoto
·ct d
,
yo conse pasa por estas jarerno va guarnec1 o . e un fleco de pasamanería de
J~:·A cuando quiero pasearlana
~olor
de
rosa
anttguo
y
sedas
de
varios
col
tas
una
cinta
de
moaré
me, no tt:ngo más qu".!
terminado en cascabeles y borlas.
ores,
color de musgo , de I f
dar la vut:lta alrt:dedor
centímetros de ancho,
de mi ei.posa.
Chorrera de crespón.-Núm. 14.
cuyas extremidades
forman .in lazo. Uno de
Se toma, para hacer esta chorrera un ed
-¡Ah, Dios mío,
los lados dt:I saco va
crespón co'or de rosa pálido, que teng~ 34 c~nt'azo de
Dios mío!-repetía sin
adornado con un lazo
d~ ancho y 86 dt: largo, cuyos lados lar os van imetros
cesar un vkj o coracede Id misma cinta.
c1dos de un galón de 6 cemimetros de fnch
guarnero, cnfnmo en el Hoscstc I?edazo de manera que los picos fij-1.dos°· 5 e reune
Salida de baile y teatro
pital Militar de Pdri ~.
o_tro form e n una punta. Se dobla el borde s/no_ sobre
para eeñoritas.-Núm. 4.
-Veamos, ¿qué tiene usted q'le llama á Dios de e~c
c1a dentro, y se le frunce en medio hasta penar. hamodo?-:-le pregunta la Hermana de Carid;id que le
Se hace esta salida
tros de distancia de la punta inferior.
3° cent,measistía.-Digame lo que le aqut-ja¡ yo 'f.OY su hija.
de baile· de mralt cre-¿ Usted c..:s su híj;s? Pues bien-replica ti soldadoma, y se la borda con cuentas de oro. Se la guarnece
Corbata al crochet.-Núm. 15 .
¡ yo quisiera ser ..... i.u yerno!
además en el cut:Ilo con unos golpes de pasamanería de
Nuestro modelo va hecho con lana azul
d
metal gris, cuentas de oro y de acero. S.= compone de.. seda, y ~n crochet grueso de palo. Se gu~rr;::~i Iª de
v. DE CAST&amp;LFIDO.
tres p iezas: la de detrás tiene un metro 22 centímetros de extenor, excepto el superior que va doblad e1 o~O
rarís, 24 de Dki~mbre de 1891.
de ancho por 50 centimc::tros de largo. Las dos de de- dentro, con una hilera de presillas Se ha
hacia
·
ce una cade

. ~.

-,.,

5 y

6,-lanteles para té. flan.te loa dibujo• 7 d 9.

14.-Chorrera de crespón.

13. --leslta cubierta de bordado.

9.- Bordado del mantel nüm.

s.

10 l. 12. - langu para vestidot de calle y de recibir.

••

l
15.- Corbata al crochet.

t

8.-0alón del mantel ■ lim. 5.

�568
.

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS .

,
neta de 13 mallas, sobre la cual se labra yendo y vi•
niendo.
I.ª vuelta.-Se pasa la malla más próxima,-una malla
simple sobre cada malla.
z.ª vuelta.-Una malla al aire,-uoa malla simple sobre
el lado de malla de delante de la malla más próxima.
3,ª d 40.ª vuelta.-Como la vuelta anterior. Para la hilera de presillas del borde exterior se hace, siempre alternando, una malla simple sobre la malla más próxima,
-8 mallas al aire; pero en cada ángulo se hacen 2 mallas simples separadas por 8 mallas al aire.

j
pe

llo
fo
ci
d
e
1i

Vestido para jovencitas de 13 años.-Núms. 16 y 17.
Se hace este vestido de paño azul y seda del mismo
color, y se le adorna con un bordado de seda azul. Falda de paño, abierta sobre un delantero de seda montado con pliegues cosidos. Chaqueta de paño con aldetas abiertas en las costuras, compuesta de espalda y
lados de espalda y delanteros abiertos sobre un delantero de blusa de seda, plegado en el escote y sujeto en el talle con un cinturón de seda bordado. La
blusa se pone sobre unos delanteros de forro ajustados con pinzas, cerrados en medio y añadidos á. la
chaqueta en las costuras de debajo de los brazos y de
los hombros. Unas solapas cuadradas y bordadas adornan lo alto de los delanteros. Puños bordados sobre
una manga recta.-Cuello alto de seda bordada.
Tela n•cesaria: 4 metros de paño, y 2 metros 5ocentímetros de seda.

Abrigo para niñas de 8 años.-Núms. 18 y 19.
Es de paño labrado beige, y va guarnecido de terciopelo. Espalda ceñida y delanteros sujetos en la cintura
con una cordonadura de pasamanería negra que cae
flotante sobre el delantero. Bolsillos en forma de carteras, sujetos por el cinturón y puestos sobre las caderas. Una pinza marca el lado de delante. Delanteros
abiertos sobre un peto de terciopelo añadido á cada
lado en el borde del delantero. Cuello alto de terciopelo y cuello vuelto de paño, seguido de solapas que
llegan hasta la cintura. Manga abrochada.-Sombrero
de terciopelo beige formando toque, con fondo flexible
encañonado por delante, y penacho compuesto de dos
plumas rectas y una rizada.
Tela necesaria: 2 metros 50 centímetros de paño, y
un metro 25 centímetros de terciopelo negro.
Blusa suiza para niños de 5 á 6 años.-Núm. 20.
~sta blusa es de paño azul marino, y va cruzada y
suJeta en la cintura con un cinturón de piel amarilla.
Un borde de piel de zorro ribetea. la. blusa.. Bolsillos redondos. Mangas pespunteadas figurando una cartera.
Pantalón corto, que cae ligeramente sobre la liga.Sombrero de fieltro aterciopelado azul marino.
Capota Fanchon.-Núm. 21.
Esta capota es de terciopelo gris niebla. Los bordes
van encañonados y ribeteados de lentejuelas de oro y
de colores. Bridas de terciopelo gris. Lazo de cinta de
terciopelo negro, y penacho de plumas.

di

Abrigo para niñas de 12 años.-Núms. 22 y 23.
Es de paño. azul obscuro, y va guarnecido de ;istrakán negro. Crnturón•cordonadura de pasamanería negra. Espalda .de levita con pliegues encañonados y botones en la cintura. Delanteros cerrados en medio con
pinza de pecho y pinza que marca el lado de del~nte.
Botones y cordones cierran el cuello, alto, y los delanteros hasta la cintura. Una tira ancha de astrakán desc.iende hasta el borde de los delanteros. Manga pagoda
nbeteada de astrakán.
Tela necesaria: 3 metros de paño.

i'1

ª'

Vestido para niiias de 5 años.-Núms. 24 y 25.
Se hace este vestido de paño azuj pálido, y se Je
guarn~ce de seda azul, cinta de raso y botones. Espalda
de levita estrechada en la cintura con pliegues, y delantero recto plegado en forma de tirantes , con un peto
escotado en cuadro sobre un camisolín de seda añadido
sobre el forro del cuerpo. CiotuTón de cinta anudado
por detrás Los lados de la falda van abiertos sobre una
quilla de seda. Manga de seda abrochada y manga corta
de , paño, que se prolonga hacia el codo. Cuello alto
de seda.
Tela necesaria: 2 metros de paño, y 2 metros de seda.
Abr:•g-o para niñas de 5 á 7 años.-Núm. 26.
Es de paño de cuadritos color de nutria y beige. El
delantero es recto y va abrochado con corchetes hasta
la cintura bajo un borde de piel de castor que rodea la
falda, la cual va montada con fruncidos en el borde del
cuerpo. Manga de codo, adornada con un borde de castor. Esclavina separada, fruncida en forma de canesú y
guarnecida de castor.

-.

Trajes de recepción y de visita.-Núms. 27 á 29.
Núm. 27. Traje de recepcidn.- Vestido de gasa negra
bordada de florecillas, y encaje negro sobre transparente de seda color de malva. Adornos de cintas color
de malva. Falda de seda y falda ancha de gasa bordada. Cuerpo ancho, de encaje, fruncido en el escote y
estrechado en le. cintura con un cinturón suizo de seda
color de malva, Unos tirantes de cinta sujetan el cinturón, y un lazo flotante de la misma cinta cae sobre la
f~lda. El forro del cuerpo se compone de espalda ceñida, lado de delante y delanteros con pinzas cerrados
en medio. Cierre invisible en los delanteros de encaje.
Manga de encaje, con brazalete de cinta cerrado con
un lacito. Cuello alto y plegado de encaje, cerrado con
un lazo.
7ela necesaria: 12 metros de seda, y 9 metros de gasa
bordada.
Núm. 28. Vestido de visita para señoritas de z8 d 20

a,1os.-Es de diagonal belge, y va adornado con seda
mordorada. Falda figurada de seda mordorada sobre un
fondo de falda de tafetán, y falda de diagona I cruzada
en el lado izquierdo como indica el dibujo. El delantero
y el lado izquierdo van acortados sobre el fondo de
falda. Cuerpo de cintura redonda, con espalda y lados de
espalda, lados de delante y delanteros con pinzas,
abiertos y cruzados de derecha á izquierda. Un botón
puesto en la cintura fija el cruce, y cuello-chal de seda
adorna el cuerpo. Camisa de seda plegada al sesgo sobre un delantero de forro cerr?do en medio, ajustado
con pinzas y añadido al cuerpo por medio de las costuras de debajo de los brazos y de los hombros. Cuello
alto y plegado de seda. Manga alta de hombros.-Sombrero de fieltro beige, guarnecido de cinta mordorada y
de una golondrina negra.
Tela necesaria: 5 metros de tafetán; 4 metros de seda,
y 7 metros de lana diagonal.
Núm. 29. Vestido de vúita para jóvenes de IÓ á I8 años.
-Este vestido es de lana de cuadritos mezclados beige,
color de rosa y azul. Adornos de terciopelo azul. Falda
adornada con tres hiler;is de terciopelo graduadas.
Cuerpo con conelillo de terciopelo plegado por arriba
y por abajo. Espalda remetida en el corselillo, y delanteros con pinzas y lados de delante cerrados en medio
bajo un peto de terciopelo plegado. Manga alta de hombros, con cartera de terciopelo. -Sombrero de fieltro
gris claro, guarnecido de terciopelo azul.
Tela necesaria: 6 metros de tela de lana, y 4 metros
de terciopelo.
Abrigo Carmen.-Núm. 30.

Levita de paño verde, con doble esclavina y adornos
de pluma negra y bordados negros. El cuerpo, de levita,
se compone de espalda y lados de espalda que dan el
vuelo de la falda, y delanteros cerrados en medio bajo
una tira de Rlumas, con pinza de pecho y pinza que señala el lado de delante. Manga de codo con cartera.
Doble esclavina cerrada en medio, con delanteros guarnecidos de bordados. Cuello alto ribeteado de pluma.
Tela necesarla: 5 metros 50 centímetros de paño.
Trajes de paseo.-Núms. 31 á 33.

N~m. 31. Vestido de paño mordorado claro, guarnecido
de tiras estrechas de castor obscuro, y de un camisolín
de terciopelo escocés añadido sobre él forro del cuerp_o. Falda-funda ribeteada de una tira de piel de 5 cent1metros
ancho, y de otras tres de la misma piel
de 2 centimetros de ancho. Cuerpo de cintura redonda
terminado en un cinturón de paño rodeado• de piel estreche.. La misma piel ribetea el escote y adorna las
mangas. El cuerpo, escotado en cuadro, se compone de
la espalda con centro encañonado, el delantero con
peto encañonado como el de la espalda, y pinza de pecho. Forro de los ~elanteros cerrado en m~dio, y tapa
abrochada, que cierra el lado izquierdo del cuerpo.
C~ello _alto de paño'. forrado de piel. - Toque de paño
bezge, nbeteada de piel y guarnecida de terciopelo mordorado y de un pájaro negro.
T~/a necesaria: 6 metros de paño, y 7 5 centímetros de
terciopelo.
Núm. 32. Vestido de paño gris claro, guarnecido de
azabache. Chaleco de faya gris bordado de azabache el
cual es de forma Luis XV, y va cerrado en medi~ y
añadido á la chaqueta en las costuras de debajo de los
brazos y de los hombros. Una chorrera.equeña de encaje adorna la parte superior. Cuello alto de faya con
cordón de azabache. Falda-funda, adornada con un cordón ancho de azabache y dos estrechos. Chaqueta de
aldetas laTgas, compuesta de espalda y lados de espalda, lados de delante y delanteros con una pinza, abro•
charlos en medio del pecho y abiertos por arriba y por
abajo sobre el chaleco. Unas solapas anchas· adornan la
parte superior. El contorno de la chaqueta va guarne•
cido ~e ~os cordones de azabache, y la manga de codo
d~ seis hileras del mismo azabache.-Sombrero de ter•
c10pelo. negro, adornado con plumas grises y cintas de
raso gns.
T~l&lt;t necesaria:. 7 metro: de paño, y un metro de faya.
N_um. 33. Vesildo de pano color de nutria y paño rojo
subido . .Adornos de pasamanería negra. Falda funda
recortada en puntas de almenas, que caen sobre un~
enagua figurada de paño rojo añadida sobre ti fondo de
falda, que es de tafetán. Cuerpo sin aldetas, con cinturón de pasamanería que se cierra en el lado izquierdo
co!1 dos golpes de pasamanería. Los delameros van
abiertos sobre un peto de paño nutria plegaj 0 en ondas, el cual forma una chorrera en el lado izquierdo
Unas solapas anchas de paño rojo adornan los delante:
ros abiertos, y van fijadas con un botón y un c,jal. Forro
de los delanteros cerrado en medio. Cuello alto y manga
de codo. Boa de pl1;1ma beige.-Toque de paño beige
adornada con alas roJaS.
'
lela necesaria: 6 metros de paño color de nutria
un metro 50 centímetros de paño rojo.
'Y

?e

Levita Faliero.-Nú11s. 34 y 35.

Esta ~evita, corta, es de pa.ño color de fieltro, y va
guarnectc\.a, de astrakán negro, botones de tercio elo
pasamanena y trencillas negras. Espalda con a)det y
abiertas en medio , lados de espalda y delanteros cru
d?s con doble hilera de botones, pinza de pechoza
pmza que marca el lado de delante. En las cader~ y
aberturas de bo 1sillos cubiert,as de astrakán. Una punt~
formada de trencillas adoro¡ las aldetas por detrás
las costuras de los laditos. Mmga de codo, ribeteada d~
astrakán ~n su borde inferior, y guarnecida de una car•
tera puntiaguda, figurada cm cuatro trencillas. Un botón adorna el centro de la .::artera. La parte superior
de los delanteros se dobla m forma de solapas. Cuell
alto y abierto, guarnecido de trencillas y de una tira d~

ª~

-¡Qué felicidad tan ..... inesperada ..... D. Bernardo!prosiguió la mamá. - ¡Qué dichosas somos al verle
por esta casa! ¡ Creíamos que usted nos había olvidado 1
Y volviéndose hacia el lacayito, que contemplaba con
asombro aquella escena, y aun suponía en sus adentros
que la señora estaba loca, le dijo con voz imperiosa:
- Bautista, diga usted á esa persona que vuelva otro
día ..... ¡no, no!... .. que me escriba manifestando lo que
solicita, y la contestaré.
Pero el lacayo, á pesar de aquella orden terminante,
no se movió: abría mucho la boca y los ojos, como hombre que no puede dominar su asombro, y miraba alternativamente á su señora y al caballero, sin decidirse á
pronunciar una palabra.
Mas aquella escena muda fué de escasa duración,
porque el recién llegado, entrando en el aposento, rechazando la mano que se le ofrecía y dirigiendo severas
miradas á la madre y á las hijas, exclamó:
-¡Basta, señora! La orden que usted da es inútil.
- ¿ Cómo, caballero? En esta casa .....
-[n esta casa, sí, señora, se encuentra delante de
usted la persona á quien se destinaba aquella orden.
-¡Ustedes Simón Rodríguez !-exclamaron al mismo
tiempo las tres mujeres.
- Yo soy Simón Rodríguez, y también D. Bernardo
Simonet.

astrakán. Una tira de lo mismo rodea la levita, y un cordoncillo va puesto al pie del astrakán.
Tela necesaria: 2 metros 50 centímetros de paño.

Abrigo Rafael.-Núms. 36 y 37.
Levita semilarga.de paño gris hierro, guarnecida de
galones negros y de botones de pasamanería. Espalda
y lados de espalda, lados de deh¡.nte y delanteros con
pinza, cerrados en medio. !_,a parte inferior de la levita
se abre en las costuras, y las aberturas van rodeadas
de galón como el delantero. Un galoncito va puesto al
lado del primer galón, formando unos tréboles en lo
alto de las aberturas. Botones y ojales de galón en los
delanteros. Manga de codo y cuello vuelto guarnecido
de galones.
Tela necesaria: 2 metros 50 centímetros de paño.
Vestido para niñas de IO años.-Núm. 38.
Es de cachemir beige, y forma vestido Princesa por
det~ás. Se le frunce por delante en cada hombro y en
la cmtura, para dejar descubierto un peto de terciopelo
mordorado, que se continúa hasta el borde de la falda.
Cinturón que sale de los laditos y va plegado y cerrado
por delante con una hebilla grande de plata antigua.
Manga de terciopelo hasta el codo terminada en un
puño largo de paño beige. Cuello en' pie de terciopelo.
Abrigo largo de otomano.-Núm. 39.
Se hace este abri~o de otomano negro, con esclavina
de seda brochada. Es de forma Princesa, y va ajustado
por detrás y fruncido por delante en la cintura. Los
fruncidos van sujetos con una cinta de terciopelo negro
puesta en punta. Una cenefa Qe plumas de gallo rodea
el delantero, desde el hombro, en torno de la sisa, hasta
el borde inferior del abrigo. La esclavina es de tela brochada, y va prendida en los hombros. Manga lisa de
otomano. Cuello recto, rodeado de una tira de plumas.
Abrigo de diagonal.-Núm. 40.
Este abrigo, largo, es de diagonal grueso , y va forrado
y algodo!1ado. Su forma es la de una levita completamente ªJustada y adornada con un ribete de astrakán
en el delantero y á todo el rededor del borde inferior
La espalda va cubierta de una especie de chaqueta d~
astraká!1, que forma una punta larga, hasta el cuello
por arn.ba, y se prolonga en aldetas largas y almenadas
por abaJo. Manga de astrakán. Cuello recto adornado
con un cuello Médicis de astrakán.
'
Abrigo para niñas de 12 años.-Núm. 41.
_Es de. tela de lana gruesa rayada beige y color de nutna, y ttene la forma de un vestido Princesa muy ajustado Y abrochado en medio por delante con corchetes
hasta la cintura. Esclavina de terciopelo brochado, ple~
gada por delante e!'l fo~ma de fichú y fijada con una ro•
sácea en la cadera 1zqmer?a, para caer en un pico largo
en el costado. Esta esclavma es separada del abrigo.

Traje de calle.-Núm. 42.
Vestido ~e lana verde obscuro. Falda sesgada forman~o sem1cola y adornada en el borde inferior con
una ligera pasamanería negra salpicada de azabache
Cuerpo muy ajustad~ en la espalda, con aldeta-fra;
muy estrecha, que deJa las caderas libres. El delantero
se abre sobre u~ chaleco cruzado, entreabierto á su vez
sobre un peto hso. Los lados del chaleco y del cuerpo
van ~domados con pasamane·ria igual á la de la falda.
Un cmturón figurado sale de la pinza y cierra el cuerpo
abroc~ándose sobre el otro lado: va rodeado de pasa:
manena Y adornado con dos tiras de terciopelo negro
que caen á cada lado van guarnecidas de tres botone~
de azabache. M_anga aJustada por abajo y guarnecida de
u~a pasamane~1a puesta en forma de cartera. Cuello en
pie, adornado igualmente con pasamanería.

r

AMALIA.

·m
-~· ~@L

-l

ij

Imagínense nuestras lectoras el terror, la desesperación, el verdadero coraje de la señora Rodríguez: estrujó la tarjeta entre sus manos, miró al hermano de su
marido, y dejó caer los brazos con ademán de inmenso
desaliento.
-¡Usted es Simón Rodríguez!-repitió balbuciente.
-Sí, señora, sí; y he venido á esta casa, de la cual
se me arroja con desdeñosa dureza, no para solicitar
un favor, sino á recoger la promesa que hice á usted en
la matinée del General... .. y á decirla que soy feliz en poder afirmar que no necesito por ningún concepto el
préstamo que, antes de conocerla, y sólo para conocerla mejor, la había pedido ..... Y debo añadir, señora,
ya que usted no me ha comprendido, que mi objeto al
solicitar ese préstamo era sencillamente saber si usted
guardaba alguna consideración, algún afecto, al hermano del que fué su marido: la respuesta de usted, dos
veces repetida, ha sido concluyente¡ y por ella comprendo que todo lazo de parentesco y de cariño entre
usted y yo quf:dó roto desde la muerte del buen Santiago.
-Pero ¡en nombre del cielo!-exclamó la señora
Rodríguez, casi llorando, retorciéndose las manos y con
ademanes de angustia, -Hay en todo esto, querido
Simón, una mala inteligencia, un grande error. ....
-No hay error, señora-replicó fríamente Simónen el hecho de haber rehusado prestar una cantidad insignificante, y só!o por algunos días, á un hermano pobre
y desgraciado, según él se decía¡ no hay error en
afirmar que usted le ha prohibido franquear los umbrales de esta casa; no hay error en decir que usted y sus
hijas se proponían, hace un momento, arrojarle de aquí
para siempre, como lo demuestran las durísimas palabras que he oído al acercarme en silencio, detrás del
lacayo, á esa puerta ..... ¡ No necesitarán ustedes tomarse
tanta molestia!.. ... Salgo de aquí para siempre, tn efecto,
y tengo el honor de desear para las tres, madre é hijas,
todo género de felicidades.
.
Saludó cortésmente, y volvió la espalda.
-¡Simón, Simón !-gritaba su cuñada, siguiéndole.¡Esper at ¡ Pocas palabras bastarán para explicar este
malaventurado asunto! ¡Escucha, hermano, escucha!
-¡No!- contestó resueltamente Simón.-¡ No! Pocas
palabras pedía yo también cuando he llegado á esta
casa hace pocos momentos, solicitando, como Simón
Rodríguez, una breve entrevista, y no me las ha concedido usted ..... ¡ Ahora sus súplicas se dirigen á D. Bernardo Simonet! ¡Adiós, señora!
Y salió.

(Concl11si6n.)

lacayo se. alejó al punto; mas volvió á
·.:: ¡~J. ') los pocos rnstantes, y dijo con tímido
~
1v acento:
1
~ ~ ~t :-Ese cabal.lera n? se retira, señora .....
~~"::g,, -:-tCómo?-gntó la vmda de Rodríguez.S1 no da usted cumplimiento á mis órde•
~
" nes, ¿para qué sirve en esta casa?
-Es que ..... dice que tiene absoluta preci•
ón de ver á 1~ señora ..... , y añade que se trata
un asunto importantísimo, y de pocas palabras.
-Per~ di, mamá-interrumpió Clotilde-¿por que
no le recibes, y le escuchas?
-Tiene razón mi hermana-insinuó Luciana-y así
le despachas de una vez ..... para siempre.
Aun resonaba en el ámbito de la sala el eco de las
~;~eles pala~ras pronunciadas por la hija mayor de la
b nora Rod!1g1;1ez, cuando la silueta de un elegante caallero se d1bu1ó en el umbral de la puerta en actitud
d e pasar adelante.
'
i Qué transformación súbita se operó en los semblantes de las tres mujeres! Aquel caballero, que apartaba
con una mano al lacayo y sostenía con la otra el portier
e~a el esperado y vivamente anhelado D Bernard~
S1monet.
·
-¡ Don Bernardo!-gritó la viuda corriendo hacia
1
· d.iano, extendiendo la mano
'
be opule
. d n t 10
derecha y diUJa~ en los labios una sonrisa encantadora.
L . 1 0 • Berna~do!-exclamaron también con alegría
d:~a;f Y.Clo~ilde, no sin dirigir una mirada investigaa hmp1a luna de un espejo .....

di~J

°

°

- ¿Pues qué hubieras hecho, Clotilde ?- preguntó
Luciana co·n interés.
-Dar largas al asunto, y enterarme á hurtadillas .....
- ¡ Eso no! - contestó resueltamente la madre. ¡Y eso no, porque hubiera sido menos digno!
-Es verdad ..... ; pero nuestra desgracia de ahora no
sería irremediable, y tampoco deploraríamos el error de
haber tratado con dureza á un hermano de mi padre .....
á un hombre, en resumidas cuentas, que hubiera podido
envolvernos en una lluvia de oro .....
Calló Clotilde, y Luciana, á quien la envidia corroía
el corazón, murmuró con voz tembloro!'a:
-¡ Con tal que no se aproveche de nuestros desaciertos mi hipócrita prima Amalia !.....
¡ Cuán dolorosa debe de ser la mortificación que ocasiona la dicha ajena en los corazones envidiosos! Ocho
días después, la madre y las hijas llegaron á saber que
Dolores Rodríguez, la virtuosa viuda de Germán, fué
instalada al frente de la casa de Simón, y que Amalia,
aquella lupócrita prima AmaHa que no vaciló en sacri•
ficar sus escasos ahorros en beneficio de su tío, ere•
yéndole pobre y desgraciado, había sido presentada
por éste, en casa del General, como futura heredera de
sus cuantiosas riquezas.

X.

VIII.

IX.

~~~,/,)1

1

569

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

¿ Quién puede describir la consternación de la madre

y de las hijas?
Acababan de hacer el descubrimiento de un suceso
en que ni siquiera sospechaban. ¿Cómo suponer, en
efecto, que Simón Rodríguez, aquel desheredado de la
fortuna, que ocho días antes pedía por favor un préstamo
de cincuenta duros, era el mismo opulento indiano don
Bernardo Simonet, que habían conocido en casa del
General, y en quien fundaron (¡ castillos en el aire!)
tantas y tan halagüeñas esperanzas?
Luciana y Clotilde lloraban; su mamá, que no tenía
el corazón tan sensible, prorrumpía en amargas quejas
y aun en duras invectivas contra el fingido D. Bernardo,
«contra ese hombre incorrecto (murmuraba) que era
el único y verdadero culpable de la monstruosa decepción que las humillaba. •
-¡Si no hubieses procedido con tanta ligereza, mamá!, .... - se atrevió á indicar la hermosa Clotilde, que
era la más juiciosa de las tres.
-¡Ligereia!-repitió la madre.-¿Podíamos acaso
responder de otra manera á la súplica de tu tío? ¿Nos
sobra dinero para prestar cincuenta duros á la primera
persona que, con un pretexto ú otro, se atreva á pedírnoslos? ¿Qué fe ·, qué crédito habríamos de dará ese
hombre, que se marchó á América para hacer fortuna,
y que volvía á Madrid, después de veinte años de ausen •
cia, sin un céntimo, á juzgar por su carta?
-¡Perdóname, mamá!-insistió la niña.-Vo en tu
lugar no le habría negado .en absoluto el préstamo, y
por ningún concepto lo hubiera herido con desdenes y
palabras duras .....

Fans,

•

Pasaron seis meses, y las dos hermanas L,uciana y
Clotilde veían cada vez más lejos, más obscuras, sus
antiguas esperanzas de lograr un matrimonio ventajoso.
Cierta mañana de Junio, cuando la madre y las hijas
pasaban por la calle de Alcalá para dirigirse al Retiro,
llamó su atención una larga hilera de carruajes parados
frente á la iglesia de San José.
-¡Boda, Luciana!-exclamó Clotilde.
-¡Como no soy yo la novia! ..... - contestó Luciana,
con un gesto de disgusto.
En aquel momento la comitiva nupcial salía del
templo.
Y la madre y las hijas presenciaron el siguiente espectáculo: marchaba delante el General, llevando del
brazo á Dolores¡ seguía después Simón, dando el brazo
á la Generala; marchaban en seguida los · novios, con
expresión de dicha en sus rostros juveniles.
¿ Quiénes eran? Amalia y Mauricio.
-¿ No lo decía yo?-murmuró Luciana, mordiendo su
blanco pañuelo para contener el llanto que la ahogaba.
-¡ Hipócrita prima Amalia !
-¡No, no!- contestó Clotilde. - ¡ Hipócrita no! Ella
no tiene el corazón endurecido por la vanidad, ni el
alma dañada por la envidia ..... ¡Dios haga feliz á mi
prima Amalia !

UN EPISODIO DE NOCHEBUENA.

')),11~~"

-~~~

Luciano vió recogido por el banque ro su último billete de cien ' pesetas,
~
:-. resto del naufragio de su fortuna, experi~ ,.,
mentó algo á. modo de vértigo.
''-'.l.:' Con la cabeza turbada y las piernas flo·
,
jas, llegóse á una ancha banqueta de cue•
i ro quC rodeaba á la mesa de juego, y se dejó
caer en ella.
~
Por espacio de algunos minutos estuvo mirando
vagamente aquel garito en q~e había malgasta~?
los días más hermosos de su Juventud¡ reconoció
los ' colores pálidos de los jugadores, crudamente iluminadoS por la lu_z de tres grandes lámparas, y escuchó el
ligero roce del oro sobre el tapete; pensó en que estaba
arruinado, y recordó que tenía en su casa unas pistolas
de reglamento ..... Después, fatigado, se durmió con sueño profundo.... .
Cuando se despertó á poco rato, pues apenas había
dormido media hora, experimentó imperiosa necesidad
de respirar el aire puro de la noche.
Eran las doce menos cuarto.

·.J

ij

fJ 't.

UANDO

•••

Luciano se acordó de que era Nochebuena, y por una
de esas miradas retrospectivas de la memoria, vióse
pequeñito, en el hogar de sus padres, poniendo en la
ventana los zapatos donde había de ser depositado el
misterioso regalo con que sueñan todos los niños en las
vísperas de Navidad y de los Santos Reyes.
En este momento, un viejo, un hombre que había envejecido junto á las mesas de juego, se acercó á Luciano, y le murmuró al oído algunas palabras.
-Présteme un duro-le dijo.-Ya hace dos días que
no me muevo del Círculo. y en todo este tiempo no ha
salido el núm. 17 ..... Búrlese de mi, si quiere, pero dejaría que me cortaran la mano derecha si antes de las
doce no ha salido este número.
Luciano se encogió de hombros. No tenía en los bolsillos ni un perro chico. Pasó al vestíbulo, tomó su sombrero y su abrigo, y bajó la escalera con la precipitación de las personas nerviosas que se hallan en una
crisis de fiebre.
.
_
Durante las cuatro horas que Luciano había permanecido en la casa de juego, había caído abundantemente
la nieve¡ y !acalle, una calle del centro de Madrid, tan
alta como estrecha, estaba toda alfombrada de blanco.
En el cielo tranquilo, de un azul obscuro, brillaban
algunas estrellas con frío fulgor.
El jugador arruinado se estremeció dentro de su abrigo, y emprendió la marcha} lleno su cerebro de ideas
de desesperación, pensando con ahinco en las pistolas
de reglamento que tenía en su cómoda.

Pero, después de haber dado algunos pasos, se de.
tuvo bruscamente.
Un espectáculo desgarrador le había detenido.
Sobre una grada de piedra, colocada á la puerta. de
un templo, una pobre niña de seis ó siete años.' vestida
de harapos, estaba recostada en medio de la nieve.
Se había dormido allí, á pesar del frío crudísimo, en
una actitud aterradora de fatiga y de extenuación, y su
cabecita y un hombro se reclinaba sobre el helado muro
de la iglesia.
Uno de sus zapatos se había salido del pie diminuto,
y yacía en el suelo.
Con impensado ademán Luciano se llevó la !Tlano a1
bolsillo; pero recordó que hacía un instante no había.
podido prestar un duro al viejo de la casa de juego .....
Impulsado, no obstante, por un instintivo sentimiento
de piedad, se acercó á la niña, y ya iba á llevársela en
brazos y darle asilo en su habitación durante aquella
rigorosísima noche de invierno, cuando en el zapato
caído vió algo que brillaba.
Se inclinó: ¡era una moneda de cinco duros!

•••
Una persona caritativa, una muier sin duda, había
visto en aquella noche el zapatito aquel delante de una
niña dormida, y acordándose de la encantadora conseja, había puesto allí, con discreta mano, una magnífica
limosna, para que la pobre abandonada siguiese creyendo en los regalos del Niño Jesús, y conservase, en
medio de su desgracia, alguna esperanza y alguna fe en
la bondad de la Providencia.
¡ Cinco duros! Era comprar muchos días de reposo y
de riqueza para la mendiga.
Luciano estuvo á punto de despertarla para hacerla
ver la moneda de oro. Pero, de pronto, resonó cerca de
su oído, como en una alucinación, la voz del viejo jugador que murmuraba callandito: « Dos días hace que
no me he movido del Círculo , y durante este tiempo no
ha salido el núm. 17. ¡Daría mi mano derecha si antes de
sonar las doce no ha salido este número!.
Entonces, aquel joven, nacido en una familia honrada, que llevaba un apellido noble, que jamás había faltado al honor, concibió un espantoso pensamiento: sintióse dominado por un deseo loco, histérico, monstruoso:
miró alrededor, y se cercioró que se hallaba sólo en la
desierta calle, y doblando una rodilla, avanzando con
precaución su mano temblorosa, robó la moneda de oro
que relucía en el zapatit~ caído de la niña .....
Después, corriendo con todas sus fuerzas, volvió á la
casa de juego, subió de cuatro en cuatro los escalones,
empujó la puerta, y penetró en la sala de juego en el
momento preciso en que daba el reloj la primera campanada de las doce.
Lanzó la moneda de oro sobre el tapete verde, y
gritó:
-¡Un pleno 1 al 17!
El 17 ganó.
De un revés de la mano, puso todo el dinero granjeado en el rojo.
Y ganó este color.
Dejó allí la suma ganada, y volvió á salir otra vez
el rojo.
Tornó por dos veces á echar pleno al 17, y este número resultó triunfante.
Ya tenía delante un montón de oro
La fortuna iba á donde él ponía el dinero. Era aquella
una suerte inaudita, sobrenatural. Dijérase que la bola
de marfil de la ruleta, estaba magnetizada, fascinada por
la vista de aquel jugador, y corría obediente á su deseo.
Ya era dueño de una fortuna, y se había desquitado
de todas sus pérdidas¡ faltábale poco para que volviera
á sus manos todo el capital que había heredado de sus
padres y había derrochado en unos cuantos años de
locuras.
Con la prisa de ponerse á jugar no se había quitado
el abrigo, y se llenó los bolsillos con fajos de billetes y
cartuchos de monedas de cinco duros. No sabiendo
dónde almacenar sus ganancias, atestaba de monedas y
de billetes la cartera , el pañuelo, el sombrero, donde
quiera que había un hueco que pudiera servir de recipiente á su tesoro.
Y seguía jugando, y ganaba siempre, sin tregua, ebrio,
furioso.
Solamente sentía algo así como un hierro hecho ascua en el corazón; ya no pensaba-..sl!!.._o en la pobre mendiga dormida sobre la nieve¡ en aq~a...niña á quien
había robado él la base de su actual fortuna~
_ __ _,
-No debe haber despertado aún-decía entre si.Yo iré al momento ..... Cuando dé la una ..... lo juro ..... saldré de aquí corriendo, la tomaré en mis brazos, la llevaré á mi casa, la cederé mi lecho ..... La educaré, la
dotaré, la amaré como si fuera mi hija, cuidaré de ella
siempre, toda la vida!.. ...

•
••
Pero el reloj dió la una, y el cuarto, y la media, y los
tres cuartos .....
Y Luciano seguía sentado ante la infernal mesa de
juego.
Finalmente, un minuto antes de las dos se levantó
bruscamente el banquero, y dijo en voz alta: .
-Ha saltado la banca, señores ..... Ya basta por hoy.
De un brinco, Luciano se puso en pie. Haciéndose
paso brutalmente por en medio de los jugadores que le
rodeaban y le miraban con envidiosa admiración, partió
volando, y corrió hasta la grada de piedra.
Desde lejos, á la claridad de un farol de gas, vió á
la niña.
-¡Alabado sea Dios!-exclamó.-¡Aun está allí!
Se acercó á ella y le agarró una mano.
-¡Oh! ¡qué fría está! ¡pobre niña!
La tomó en sus brazos, la levantó para llevársela¡ la

�,: 0
i7t: ~.·
--- ~

,.,
r..~~

/);

·J:1]'
.,-=Í

cj

./

==CZi&gt;

estido para niñas

años.
o y espalda.
:1.6.- Abrigo para niñas de 5 á 7 años.

\
1
___J'

20.- Blusa suiza para niños de 5 á 6 años.

22 y 23.- Abrigo para niñas de 12 años.
Delante ~o y espalda.

·.;, _. _~~Y\\ -,

..

\·'

,,

'/

1

I
él
1

\\ :r,,· ¡

I

I

f

~
' ·--.

- --.........
-

---~~":

1

�572

!;
/

LA MODA ELEGANTE, PERIÓDICO DE LAS FAMILIAS.

cabeza de la niña cayó hacia atrás desplomada, sin despertarse el angelito.
.:......¡ Qué profundo es el sueño cuando se tiene esta
edad !-murmuró Luciano.
La estrechó sobre su pecho para calentarla; mas sobrecogido de pronto por una inquietud vaga, la meneó
para despertarla.
.
Entonces vió con temor que los párpados de la mña
estaban entreabiertos, dejando verá medias las pupilas
vidriosas, extinguidas, inmóviles.
Cruzó entonces por el cerebro de Lucia.no una sospecha horrible; puso su boca junto á la boca de la niña:
ningún aliento salía de su pecho.
,
¡Ah! mientras que con la moneda de oro que babia
robado á aquella mendiga ganaba Lucia.no al jueg~ una
fortuna, la niña sin amparo había muerto ..... ¡ de fno !

El tambor toca á fagina,
Y suenan roncas las doce
En una torre vecina.
Sobre el pobre cargador
Monta el chiquillo á caballo,
Y allá van con santo ardor
A oir la misa del gallo
Petra, Pepe y Salvador.
JosÉ JACKSON VEYAN.

MADRIGAL.

•
••
,.... Apretada la garganta por la más horrible de las
angustias, Luciano quiso lanzar un grito .....
En el esfuerzo que hizo, se despertó del sueño, de la
pesadilla que le había amodorrado sobre una de las
banquetas del Círcu'o.
¡Qué sueño mis horrible en una Nochebuena!
Habíase dormido poco antes de las doce de la noche;
el criado del garito, al marcharse á las cinco de la madrugada, dejóle allí tranquilo, compadecido ?el pobre
joven que había perdido todo su caudal en el Juego.
Una brumosa aurora de Diciembre empalidecía los vidrios de los balcones.
Luciano salió, empeñó su reloj de oro, tomó un baño,
almorzó y se fué á las oficinas de enganche para Ultramar.
Se hizo soldado, y marchó á Cuba.
Hoy Luciano es teniente.
No tiene para vivir más que su haber, pero le alcanza
para todas sus necesidades, siendo un oficial muy arreglado, y no toca jamás un naipe.
Parece que hasta encuentra medios de hacer economías porque no hace mucho, uno de sus camaradas
que 1~ seguía 'á algunos pasos de dista~cia por una call~,
le vió dar una limosna á una pobrecita negra, medto
dormida bajo el pórtico de un palacio.
.
El camarada tuvo curiosidad en ver lo que Luciano
había dado á la mendiga.
Y el curioso se sorprendió muchísimo notando la generosidad y largueza de la limosna del pobre t'?~iente.
Luciano había puesto en una mano de la moa una
moneda de oro.
¡Recuerdo de aquel tremendo episodio de Nochebuena!

D. M.

FERNÁNDEZ.

LA CENA POBRE.
En un cuartito interior
Entre guardilla y desván,
Con vistas á un corredor,
En torno á la mesa están
Petra, Pepe y Salvador.
Pepe es mozo de cordel
Y no hay quien cargue como él:
La Petra tiene más ciencia
Y es comercianta en papel:
Vende La Correspondenct'a.
Salvador es un chiquillo
Sonrosado y morenillo,
De cabellera encrespada,
Con la nariz respingada
Y con los ojos de pillo.
El tufillo de la cena
Les ensancha la nariz,
Y los tres ríen sin pena.
¡ Matrimonio má.s feliz
Nunca cenó en Nochebuena!
La sopa de almendra rica¡
Bacalao del más fino
Con pimentón del que pica,
Y._ sar_~-1Íebarrica
~ hacen guiños al vino.
Coliflor dorada y blanda
Cocida como Dios manda,
Con un aliño hasta allí,
Y una: azumbre del de Arganda,
Bautizado en Chamberí.
No falta el turrón sabroso,
Que por duro mete miedo
Al diente más animoso,
De ese turrón correoso
De la calle de Toledo.
Hincando bien el colmillo,
Con el postre dulce y duro
Pelea Salvadorillo,
Y hasta Reyes, de seguro,
Tiene trabajo el chiquillo.
Pepe ríe; Petra canta :
La reunión se levanta ,
Y da fin á la función
Una copa de Chinchón
Que se lleva la garganta.
El almirez desafina:
Aunque el tímpano destroce,

Si los ángeles son como en pintura,
Hermosos deben ser: rubios, pequeños,
Con la boquita sonrosada y pura
Y los ojos azules y risueños.
Pero son una sombra muy ligera,
Una copia inexacta de tu hechizo.
¡Acaso por modelo te tuviera
El Supremo Hacedor cuando los hizo!
Tú eres un ángel que la tierra pisas,
Y habrá ángel que la gloria abandonara,
Por robar de tus labios las sonrisas
Y los lindos hoyuelos de tu cara.

Y si, orlando tu frente, cae tu pelo
En cascadas de bucles por tus sienes .....
¡Ya quisieran los ángeles del cielo
La mitad de la gracia que tú tienes!
FRANCISCO CAPELLA.

EL TOCADOR DE CELIA.
Q._&lt;e'®:-~

.

~Cff/..: ED alh el revuelto lecho.

~~
ij. ~
·~l

[iJ/),1

Finísimo encaje de Bruselas y ricas colgaduras de raso azul tornasolan aquel pequeño espacio donde descansa una de
.,,
esas bellezas increíbles, que si la mente
.T las comprende, rara vez las contemplan
J
nuestros ojos.
:..S,"¡0·
¡Pobrecita!
Cuerpo de niña aún, de organización tan delicada, que parece que apena~ sin quebrarse puede
~
soportar el contacto del ambiente, y ya abrumada
por las torturas de la moda y la esclavitud del lujo .....
Sueña. Dejémosla gozar de ese dulcísimo letargo.
-Mañana recepción-dicen con voz apenas perceptible sus balbucientes labios¡-des ..... pués Real ... ..
Faus .....to, .Afar.....garita ..... , Ar..... tu, .... ro ..... ¿Qué? .... .
Diez ..... y ..... se .... .is años ..... ¿Mi be ..... bé? ¡Ah!.. ... sí... ..
mi be ...... bé ..... Me tiende sus ..... bracitos ..... me llama .....
ma ..... má ..... ¡ Mi be ..... bé!.. ... ja ..... ja ..... ja ...... Yo ..... ya
soy ..... u ..... na mu .... jer.....
.
.
Con la luz del crepúsculo comparóse la mfancta de la
la mujer; pero ..... ¡han pasado desde entonces tantos
años!... .. Hoy la niñez es más fugaz que los destellos de
ese crepúsculo mismo.
Celia es una mujer, mas sin dejar de ser niña; mariposa, sin dejar de ser crisálida.
¡Plegue á Dios no queme pronto sus alas en el fuego
del amor, como la mariposa en la llama de la luz!
¡Pobre Celia! Dejémosla soñar, siquiera sus labios de
granada conturben nue~tro ánimo al considerar que su
precoz inteligencia fué ilustrada antes de forma! su corazón, que fué instruído su cerebro antes de ahmentar
su alma.
•
¿ Llegará pronto el día en que, d(¡smintiend? su condición de mujer, dominen los afectos á la idea y el
cálculo al sentimiento, subiéndosele el corazón á la cabeza como los globos aerostáticos al espacio, á causa
de su poca densidad ?
¡ Quién sabe! .....

'"3.

•••
Algunos rayos de sol penetran á hurtadillas por las
rasgadas ventanas del tocador de Celia, que, entreabiertas, dan ocasión á que la hiedra trepadora y la simbólica
pasionaria introduzcan sus hojas y sus flores á través de
las persianas, castigando con su blando peso las plantas
artificiales, que enhiestas y orgullos-as de su mentida
loZlnía, se alzan en tibores japoneses .....
La casualidad reune allí, en pequeño espacio, la verdad y la ficción, la modestia y la soberbia, lo sublime y
lo ridículo .....
No hay nada más hermoso que una rosa natural en su
maceta.
No hay nada más bonito ni más falso que un ramo de
flores de batista .....
Debería perseguirse á los falsificadores de flores; no
por el pecado, sino por la profanación.

•••
Deslumbrada Celia por la luz, soñolienta, aturdida,
corrió instintivamente al lujoso perchero en busca de
una prenda con que cubrir su encantadora desnudez.
Pero ¿ existe una mujer que se considere _herm?sa,
que al pasa'r por delante de la luna de un espeJO resista
la tentación de contemplarse en él? .....
El Nosce te ipsum del templo de Delfos, como ~a dicho un autor contemporáneo, es una gran sent cia que
la mujer acoge por instinto antes que el _homb
por
convicción. Sólo que, para conocerse á si mismas, e vez

I

de mirarse al alma, se miran al espej,o. ~sí es que lo p_ri- "
mero que aprenden y lo último que olvidan es_á_apreciar
sus méritos personales y avalora_r su bellez~ f1S1ca: ....
Celia, ligera como niña y débil como mu1e_r, cu1dós~,
como hermosa, más de satisfacer su capncho puenl
que de recatarse honesta .....
Fué un relámpago su mirada y otro relámpag? el vestirse una elegante bata más blanca que el armmo! para
cubrir su cuerpo más perfecto qu~_la Venus de Milo . .
No fué preciso indicar á la nma qué forma debió
elegir para su traje, ni el color más oportuno para sus
lazos y blondas.
Celia, como mujer, estaba muy al tanto de todos esos
secretos.

•'•

Tentadora luna del armario, incitante espejo del tocador de Celia, ~ por qué así la retratáis~
.
¿Por qué, dice un poeta, habrá el hombre mventado
los espejos? .....
El espt"jo primero lo hizo Dios.
.
..
&lt; La tierra estaba desordenada y vac1a, y fas tmieblas
estaban sobre la haz del abismo, y el espíritu de Dios.
sobre la haz de las aguas.
, Y dijo Dios: sea la luz, y la luz fu~.&gt;
.
Y la luz se reflejó en las aguas, pnmer espejo de la
creación.
Después fué formada la mujer de una costilla del
hombre, y la mujer se contemJ?ló e? el ag;ua.
Hay quien dice que del espejo pnmero mventado por
el hombre nació la primer coqueta.
Con la mujer primera nació el primer mohín del coquetismo, cualidad inocente después de todo, heredada
de madres á hijas desde aquel dia en que fueron las
aguas y la luz.
.
.
He aquí, hermosas mu1eres, por qué no podéts pasar
por delante de un espejo sin miraros.
Delante de su armario recogió la lindísima Celia sus
cabellos en dos abundantes trenzas.
Las manos alabastrinas posáronse después sobre los
ojos, arqueándose y frunciéndose sus cejas .....
¿ Qué nube puede cruzar por la mente de una niña,
alma pura, en la cual no puede tener cabida la más ligera
sombra, sino la luz de un cielo azul y esplendoroso?
Sorprendió las huellas que en su rostro dejó impresas la velada de la pasada noche.
Pero á aquella muestra de disgusto sucedió una sonrisa de satisfacción .
Si el insomnio ajó las frescas flores de sus mejillas,.
el tocador guarda recursos infinitos pare borrar aquella
huella imprudente.
.
El espejo la dice que es hermosa, á pesar de esa línea
azulada apenas perceptible que rodea sus ojos.
-Soy, sí, hermosa-le contesta hinchada de soberbia; esa congestión moral de todos los cerebros femeniles, que dijo Pascual y Cuéllar.
Satisfecha de sí misma, ¡qué de graciosos sesgos
mandó imprimir á su boca! ¡ qué multitud de miradas,
ya amorosas, ya dulces, ya terribles, hizo brotar en sus.
ojos!. .... Después hizo girar á su i:uerpo con un coquetismo encantador, y su cabeza, describiendo un gracioso mohín, se separó del armario, dejando escapar
á su garganta algunas notas del aria de las joyas de
.Fausto.
Luego sentóse delante del lavabo.

•••
Todas las mujeres son iguales, ha dicho un ilustrado
escritor. Son pocas las que han leído á Lamartine, pero
son muchas las que saben que el alma, la pasión y el
dolor tienen el matiz de la azucena, y cubren el color
sonrosado y virginal de sus frescas mejillas bajo una
nube de polvos de arroz ó velutina, para adquirir aquella expresión interesante y distinguida recomendada
por los edictos de la moda.
Tan raro es encontrar una mujer hermosa contenta
con su hermosura, como rescatar la perla que cayó en
medio del mar.
Por eso Celia, mirándose al espejo, exclamaba:
-Soy muy bel!a, ¡pero soy tan blanca! .....
Después de esta exclamación, nadie podría adivinar
que la niña morena, de pelo como el ébano, astro re•
fulgente en los salones, era más blanca que la leche y
rubia como las Vírgenes de Murillo .....
¡ Pobres mujeres! Trocáis el tinte hermoso que os &lt;lió
la Naturaleza, por la mentida hermosura que os proporciona el arte del tocador.
Vuestro busto escultural fascina y enloquece, pero
no logra borrar los defectos que el capricho ó la moda
señala como tales, en realidad perfecciones toda vez
que son obras de Dios.
'
No ocultéis vutstro color trigueño ó la nieve de vuestra epidermis, ni el oro ó el azabache de vuestro cabello; que nunca falta una huella imprudente en el rostro
y una hebra negra ó dorada en vuestros rizos, que pon:
gan de .manifiesto la verdad de aquello que pretendéis
encubnr.
El buen acierto en el tocado evitará la huella acusadora de ese pecado. inocente, pero pecado al fin durante el corto período de vuestra juventud ..... Mas Pronto sufriréis. la penite_ncia, al contemplar que la línea
natural é 1mperc.ept1bl.e se trocó en indeleble arruga
q;1e quebró la ep1derm1s 1 que se curtió la piel envejeciendo prematuramente el rostro¡ y se mostrará la flor
si flor fuisteis, mustia y agostada, cuando más loza:
na debiera presentarse y más perfumes debiera derramar.

•••
¡Qué her_mosísima e~tá Celia!.. ... Su espejo se lo dice,
y lo. que dice su espejo se lo repetirán mil veces sus
nec.1os adoradores esta noche en el Real.

1

!

Í

1

I'

�Nº 1807

-y

lrnp . J Bs.s Pnn s

Nº 48

./

30 d.e Diciembre de 1391
Aamm·1slrn c1un Alcala 23
MADRID

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="56">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2985">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479323">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="164121">
            <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="164123">
            <text>1891</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="164124">
            <text>50</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="164125">
            <text>48</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="164126">
            <text>Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="164127">
            <text>30</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="164128">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="164145">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752064&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164122">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada, 1891, Año 50, No 48, Diciembre 30</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164129">
              <text>Flores Arenas, Francisco, 1801-1877 </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164130">
              <text>Moda</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="164131">
              <text>Ropa y vestido</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="164132">
              <text>Modales y costumbres</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="164133">
              <text>Carteles</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="164134">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="164135">
              <text>España</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164136">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164137">
              <text>Sucesores de Rivadeneyra</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164138">
              <text>Carlos, Abelardo de 1822-1885, Propietario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164139">
              <text>1891-12-30</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164140">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164141">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164142">
              <text>2018389</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164143">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164144">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164146">
              <text>Madrid, (España)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164147">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="164148">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="16054">
      <name>Almohadón doble</name>
    </tag>
    <tag tagId="16058">
      <name>Chorrera de crespón</name>
    </tag>
    <tag tagId="16055">
      <name>Manteles para té</name>
    </tag>
    <tag tagId="16057">
      <name>Mesita cubierta de bordado</name>
    </tag>
    <tag tagId="16056">
      <name>Saco de teatro</name>
    </tag>
    <tag tagId="15952">
      <name>Sombrero redondo</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
