<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="6286" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/6286?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T21:33:18-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="5028">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/56/6286/La_Moda_Elegante_Ilustrada._1907._Ano_66._No._34._Septiembre_14.ocr.pdf</src>
      <authentication>f44f4e48f18dd444f0695f7f84452728</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="175434">
                  <text>LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

100

' PARFUM
CAMIA

Contiene la mejor leche de vaca.
Alimento completo para niños, personas débiles y convalecientes.

1,~ DEI.

.....

-

Dentófilo
infantil

i

11

Sin uingún peli¡ro, calma inmediatamente el pru
rito de las encías, AOí;egando al nido y i la madre 7 ·
facilitando el brote de tos dientes. Los niños, de&amp;pués de las primeras veces, solicitan con vehemencia
su aplicación, que es tópica. 8 r111 fraseo en bolioaa
6 oertitl.cado. Doea.or ~a11toyo, L1nare11-

'

LECHE ANTEFELI

¡¡FUERA CANAS!!
SANTQYOI
.
¿,t

Leche Can.de
ra 6 mezclada con agua, di

Tinte tnatantáneo y perm"-nente.

PECAS, LENTEJAS, TEZ ASOLEAD
IA.RPOLLIDOS, TEZ BARROSA
ARRUGAS PRECOCES
EFLORESCENCIAS
ROJECES.

UN SOLO FRASCO PARA RUBIO, CASTANO Y NEBRO
No mancha Di quema¡ e vita la caída ; aumenta
au desarrollo; puede rizarse. Fraseo, 8 pesetas.
Rem[tese correo certificado, por, ptas. P a20 en
letra 6 sellos Correos.- Farmaola, F. OARCERÁ
Prlnclpe, 13, MADRID.
Dep61lto1: Farmacias, Parfumarlaa y Droguarf•••

MÁQUINAS

IORROIDES. Hace brotar el CABELLO y las

PESTAÑAS. -2,30 el tarro, rraneo.
Farmacia MOULIN, SO, rue Louis-le-Grand. París

BELLEZA del CUTIS

CUATRO GRANDES VOLÚMENES DE

LOCIÓN HIGIÉNICA. y ANTISÉPTICA
Cura y evita las espinillas, manchas, hoyos,

faubourg St'-Honoré.

arrugas y erupciones de la cara. Da á la piel flexibilidad y frescura. Fraseo 3 pta. Por correo, 4.

N

500

ADMÓN.: CALLE DE PRECIADOS, 46.

PÁGINAS. ENCUADERNADOS:

-

NICA. Precio: 3 ptas. FARMACIA GARCERA, PRINCIPE, 131 ■ ADRID, y prales. farm.e., droga. y per!s.

Caja3 frs. SCHMITT, Ph-. 75 1 r. La Boétie, Par11

1

11

De venta en la ADMINISTRACIÓN de esta REVISTA
Calle de Preciados, 46. -Madrid.
1
o
J

Se evita y vuelve á su estado normal de desarrollo, con la LOCION RECONSTITUYENTE Y TO-

EURALGIAS •~CAS.- Oura«6n
JlO! las pfldorasantinourálgicasd,l DR CRONIER

LXVI. - Nful. 34.

30 PESETAS

CAIDA DEL PELO

1 11

AÑO

Poeslas * Leyendas * comedias
n·ramas =te Tragedias

8

11

11

OBRAS DE ZORRILLA

NOS, MANCHAS I PRURITO, ECZEIA y HE-

PAHIS

,

•

..... OMADA MOULIN f81M's ,A:~tl
V. RIGAUD

..

MADRID 14 DE SEPTIEMBRE DE 1907,

_ __ _ __

6tiJ

-----------"
IP------------º

PERIÓDICO ESPEC~L DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA

•z-y.a el oút.i• \\:

PARAHACERHIELO _ _ _ _ _ _ _ _ __
para casas particulares é Industriales. 500 gr. á 16 k. en 10 minutos
u
5e
u
empleando nna sal inofensiva. (Pn,~ctoa franoo.J
;J. SCHALLEB, 332, r11e Saint-Honoré, PARIS

LAIT ANTÍPBÍLIQU. -

1

LA ILUSTRACION ESPAÑOLA
Y .Afl[ERIG.Af{.A
REVISTA DE BELLAS ARTES, LITERATURA Y ACTUALIDADES

.Se pu6fiea los días 8, 15, 22 9 30 de cada mes.

~
Consta cada uno de sus números de una cubierta y diez y seis páginas, varias de ellas con selectos grabados,
debidos al lápiz y al buril de los primeros artistas.
Consecuente con su título, que es al propio tiempo su programa, La Ilustración Española y Americana reproduce, por medio del grabado, del fotograbado y de otros procedimientos modernos, los sucesos importantes del mundo entero que atraen la atención general; cuadros y esculturas notables de todas las escuelas; monumentos arquitectónicos antiguos ó modernos; retratos de los personajes de reconocida notoriedad, etc.
La sección literaria, confiada á los más distinguidos escritores, contribuye eficazmente á hacer de esta publicación una verdadera enciclopedia de nuestra época. Cuando la abundancia ó el interés de los asuntos artísticos
y de actualidad lo reclama, se distribuyen Suplemenfos, gratis para los Sres. Subscriptores.
A las personas que deseen conocer esta publicación se les facilitan números de muestra gratis en las principales librerías y por su

ADMINISTRACIÓN: CALLE DE PRECIADOS, 46, MADRID.

AGENTES GENERALES

11
1

DE

La Ilustración Española y Americana y de La Moda Elegante
EN LA REPÚBLICA MEXICANA:

Sres. Herrero Hermanos. Sucesores. - Plaza de la Concepción, núm. 2, México.

•

M&amp;ervadoe t.odos los derechos de propiedad artística y litera.ria.

MADRID.-Esta.blecimlento tipolitográflco «Sucesores de Rivadeneyra,,
impresores de :W. Real Casa.
(Propiedad de LA ILUSTRACIÓN E SPASOLA Y AMERICANA.}

•
1 y 2.-Toilettes de otoño.
Nú ■• 1.-Traje de hechura sastre; de palio color verde
Rusia, guarnecido con terciopelo verde; chaqueta de piel
camello.

Núm. ~.-Traje d~ h~chura sastre; de pailo de fantasla
color gris con refleJos lila, adornado con trencillas de seda
.de los mismos colores.

�LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

110

STTMA RIO.
TKrro.-Expllcaci6n de loa grabados.-Revista parisiense, por V. de
Castelftdo.-El puente, continuación, novela traducida por Sylvia.
-Contraste, poes[a, por D. Rafael Rulz L6pe.z. -Desde mi celda:
Cartas de todas partee, por Lady Belgravia.-Explicaci6n del
flgurln Huminado.-Correapondencla particular, por D.• Adela P.
-Sueltoa.-Anuncioa.
GRABA.Dos.-1 y 2. Toilette, de otofio.-3. Sombrero de otoil.o para
seliorita.--4-. Toilette para vis.itas, con levitón. -5. Sombrero para
otoil.o.-6. Traje de boda.-7. Corbata de sport.-8. Traje de lana
fantasia, propio para aei'lora de edad. - 9. Blusa para teatro.to. Traje para entreüempo.-11. Peinador aencillo.-12. Traje de
caaa.-13. Traje para alivio de luto.- H. Toilette v.ara comida.15. Traje de calle para aeft.orita.-16. Paletó de eat1lo medio hnperio,-17 A 19, Toiktte, de otoi'io.-20. Toilette de tarde.-21. Traje
de paseo.-22. Traje para aei'iora.-23. Traje de hechura saatre.24,. Toilette de otoño.-25. Traje de paseo.

REVISTA PARISIENSE.
SUXARIO.

Laa ratd:ui.-Las cbaqnetas.-Adornos y telas nuevas.

H

L llegar los días de otoilo, de cielo gris y
tiempo lluvioso, es preciso preparar un .11ar de
trajes obscuros, que en Octubre se utihzarán
para los paseos matinales, las compras y las visitas de confianza, al regreso del veraneo. Uno
de esos vestidos puede ser de la jerga clásica de
color azul marino ó de algún pafio de rayas
poco marcadas de tonos próximos ó de cuadros
más ó menos grandes algo mezclados y confundidos. Una falda sencilla, que no pasa del tobillo
ó que apenas roza el suelo, será más práctica
que una falda larga."El adorno se hará con franjas rayadas al bies, atravesadas ó á inglete. No
es cosa nueva, en verdad; pero no siempre la
moda ha de ser versátil é inconstante. A estas
franjas rayaias acompailan vivos ó soutaches, y
á veces trencillas de fantasía, que se suelen disponer en líneas verticales, dibujando en la parte baja de la falda ondas, espirales ó grecas; recuadrando el delantal y subiendo por detrás en
forma análoga, ó desarrollándose á una altura
media sin rodear del todo la falda. De igual
modo se pueden colocar bieses de terciopelo,
estrechos bullonados de tafetán, cordones cubiertos de seda lisa ú otros adornos de tela diferente de.1a del traje, pero elegida de igual color
que la de éste.
Los trajes de medio vestir, que se hacen de
pafio liso y sedoso, se adornan á menudo con
anchos pliegues alternados con otros de pana,
de terciopelo ó de tafetán de brillo. Los distintos reflejos de ambas telas producen un agradable contraste.
Están de moda las túnicas, y por eso los adornos de las faldas lisas se colocan á veces de modo
que parezcan señalar el borde inferior de una
túnica pegada á la falda.
Para los trajes de mañana se llevarán mucho
faldas de pliegues hechos al hilo, pespunteados
hasta debajo de las caderas, y que desde allí se
dejan ondular libremente. Unos son estrechos,
de 2 ó 3 centímetros apenas; otros mucho más
anchos. También se hacen tablas, juntas ó separadas por espacios lisos, y faldas lisas cortadas
por panos estrechos de plieguecítos menudos
verticales. Un pano de 12 ó 15 centlmetros de
ancho está rayado por 8 ó 10 pliegues, y se coloca uno á cada lado de un delantero muy estrecho y otros dos en la espalda, á ambos lados de
la costura y tocando á ella. En las telas lisas, estos pliegues planos y planchados no se distinguen más que al destrojarse por su misma flexibilidad; pero en las rayadas cambian el aspecto y el color de la que obscurece ó aclara, según
se deje al descubierto la raya más obscura ó la
más clara.
Para las personas gruesas esta disposición
puede favorecer mucho si se emplea bien. Con
esta clase de faldas se combinan chaquetas, paletós ó «boleros», en que se incrustan también
paños plegados, recuadrados con un straps, 11Iia
franja pespunteada ó un galón. Unos se colocan
á los lados del delantero sobre la costura; otros
repiten igual disposición en la espalda, si no se
prefiere poner uno solo en el centro de ella.
Pliegues á lo largo cubren las mangas. En las
telas lisas el borde de los pliegues que se levantan forma una serie de rayas verticales.

•

• •
Es innumerable la diversidad de chaquetas
paletós y chaquetitas, é innumerables tamhié~
los efectos que en ellas se sacan cambiando la
disposición de las rayas, que ya cortan al través
la mitad de la espalda ó del delantero, los costados á lo largo, el resto al bies, ó ya afectan otras

tan de moda han estado hace algunos afios. Entre los colores que más me han gu~tado en los
paquetes de muestras de los fabricantes, citaré
el verde ajenjo con reflejos de alelí, un precioso
ciruela ro¡izo y caliente, el dalia violeta de reflejos lila y el gris ratón, glasea~o en plata. Pero
la gama de colores nuevos es mnumerable, Y
casi todos son armónicos.
Con estos terciopelos, cuyo único defecto es
el de ser caros, se harán adornos, trajes enteros
y prendas sueltas. También estará muy de moda
el tercipelo inglés.
Nuevo, aunque sencillísimo, es el traje que
representa la figura 4, de jerga azul obscuro
con lunares, y cinturón de terciopelo verde
musgo.
En cambio, la figura 5 representa un traje muy
á propósito para una comida, de vuela de seda
azul con encajes de oro empañado.

hasta la mano, si hemos de creer los pronósticos.
Para las comidas y reuniones de intimidad,
los trajes de vuela, de seda ó de gasa rayada,
son siempre los más cómodos. Sus adornos son
de la misma tela, de un modo semejante al que
aparece en el traje de grana.dina de la figura 2,
si bien en este modalo los bieses son de raso del
mismo color. Cuando la tela es rayada, se deja
ver la raya brillante en los pliegues de la falda
y del {ichu y en las franjas que atraviesan la falda. El pechero movible suele. ser, de ~rlanda ó
Venecia, de tul bordado ó point d espnt ó de tul
liso rayado por medio de plieguecitos, y en todo
caso el pechero queda al aire, sin forro alguno.
Las mangas pueden variar mucho: unas son del
color del vestido, pero de otra tela, como gasa
ó tul con incrustaciones de guipur ó encajes teñidos; otras se adornan con volantes superpuestos, sobre los cuales caen las mangas japonesas ó
los manguitos que en ellas se inspiran.

mil disposiciones. Y á esto se añade el recurso
de las franjas de tela lisa del color de la raya
clara, cubiertas de soutaches del color de la obscura, é intercaladas entre los panos, á los que
cortan ó bordean. Al costado se suelen poner
aldetas lisas que forman grandes bolsillos ó aldetas de anchos pliegues; pero estas aldetas no
alcanzan á la espalda, y un cinturón de terciopelo, que se deja ver á trechos entre los paños,
forma lazo detrás, pára en una hebilla de metal
ó forrado con tela, y suple con sus caídas y lazadas á la aldeta de la espalda.
Las chaquetas largas se inspirarán en las épocas más diversas. Parece que hemos de ver cha•
quetas Luis XIII, de aldetas amplias, largos chalecos y bolsillos visibles; chaquetas Luis XV, de
aldetas redondeadas y desprendidas; chaquetas
Imperio, de talle corto; grandes solapas Directorio. Y entretanto, el hombro caído, el manguito
japonés y las hombreras, continuarán. Los modistos se ingeniarán para combinar con gracia
elementos tan heterogéneos.

•
• •
La verdadera Lait de Ninon, de la Perfumllria
Ninon (31, rue du Quatre-Septemln-e, Paris), es un

•
••
Los trajes azul marino se renuevan por el
adorno, y á pesar de todas las asociaciones de
colores á que dieron ya ocasión, todavía aparerecen otras nuevas. El cuello, las solapas y las
mangas de un pequeño paletó, por ejemplo, se
adornan con tafetán rosa viejo, erizado de pliegues de cabecilla y de un rayado blanco y negro, distinto de el de rayas iguales que ya conocemos, porque las rayas negras finas se espacian
á un centímetro sobre el fondo blanco. Con esto,
el traje, que de por sí es obscuro, resulta más
bien claro.
También se emplean con estos trajes chalecos
encarnados, del color de los fracs de caza, ó chalecos de color leonado, yesca ó kaki. De estos
chalecos, unos son independientes, cruzados, con
grandes solapas; otros son estrechos, unidos al
Fig. 2.
abrigo y cubiertos de soutaches negros ó azul
marino. Los botones son del color del vestido,
ya de pasamanería, ya de crochet, ya de terciopeUn modo ingenioso de variar la forma de loa
lo; unos muy grandes y espaciados, otros me- «boleros, ó chaquetas, rejuveneciéndolos y condianos, en dos hileras y muy juntos. A veces se servándoles una línea que avalore el talle, es rerepiten en medio de la espalda en la misma dis- cortarlos sobre nna chaqueta ó nn &lt;bolero, de
posición; pero es preciso que esto tenga una ra- otro color, simulada por supuesto, que rebaae
zón de ser, como la de prender los bieses, straps, á la otra en medio de la espalda, bajo el brazo y
soutaches ó galones.
al borde de los delanteros; por ejemplo, un «bolero» de tussor, bastante corto, se recorta en paneles redondeados, bordeados de trencillas, pero
sus bordes quedan rectos y cuadrados, porque
en el intervalo de los paneles aparecen puntos
de Madrás, de colores vivos. Como ejemplo también, un «bolero» de paño, de color de pan quemado, se puede recortar sobre otro inferior de
pafio leonado, que rebasa todo el contorno en
almenas irregulares, como una pequen• aldeta
que empezará cerca de la garganta y no llegan!
á cubrir el talle.
A pesar de su aparente sencillez, es difícil hacer bien estas prendas, porque constituye pe·
quenos problemas de buen gusto el encontrar
telas que armonicen y se avaloren mutua~ente,
el determinar la superficie que se ha de asignar
á cada una de ellas para que el conjunto r~sulte
bien compensado, el señalar la linea preclSS en
que los paneles obscuros se redondean sobre el
fondo claro, y la forma que conviene d~r ~ éste
donde rebasa. Todo esto exige uu conocurueuto
profundo del corte, sentimiento del color Y
experiencia que sepa discernir bien lo que •
gera la silueta y lo que puede engruesarla, consiguiéndose esto con el uso de uu corsé Léoty
Hay chaquetas que recuerdan las que hemos
visto en la primavera. Tal es, por ejemplo, la ~e
la figura 1, que representa un traje csast1;e•, e
paño de color de alelí, adornado con vivos Y
botones de terciopelo.
Los delanteros y costados son ajustados, la
espalda es recta sin marcar el talle; el hom ro
se alarga prolongado por un volante de !ª te:,
por manguitos ó por una hombrera partida, 8
la que salen las mangas de la blusa que se
debajo, que puede ser de tussor liso, de ta e
brillante, de terciopelo 6 pana del color del
tido, de lencería con mangas, en que se com
nan pliegues, entredoses, paneles, cuad~ados,
rombos volantitos de Valenciennes fruncidos Y
con cabecillas. Este conjunto fresco y espum':º
es adecuado para los días hermosos del oto ~
Para los brumosos se llevarán blusas de stedel color del vestido tan adornadas con P
gues, encajes é incrustaciones como las de
ceria. Para este invierno se preparan gasas
lativamente gruesas, poco transparentes, mu{.
indicadas para los bullones y para los pulíOS a
tos llenos de entredoses que modelarán el braz0
l!ig. l.

!riª

b

?J!

V~~:

1::

producto especial para blanquear la piel y darle
la frescura de la juventud. Se emplea con éxito
en la cara, cuello, hombros y brazos. Existe en
tres matices: blanco, rosado y moreno. Hay que
pedirla, para asegurarse de que es la verdadera,
en Paris, á la Perfumeria Ninon; en Madrid, en
las de Urquiola, Mayor, 1; del Molino, Carmen, 2;
Romero, Carrera de San Jerónimo, 3; Hijos de
J. J. Fortis, Puerta del Sol, 2; Gal y Compafi!a,
Ferraz, 2ó; y en Barcelona, en las de Julia Comas, Cal!, 30; Banús, Jaime I, 18; Ferrer, Princesa, 1; Massip, Fernando, 55; Forteza, Escudillers, 34, 1.0 , y Lledó, Rambla de Capuchinos, 17.
V. DE CASTELFIDO.
Parla, 10 de Septiembre de 1907.

Fig. '-

novedad el de las cintas que pasan por ojales
hechos en la tela, como por los entredoses de
lencería. Se emplean las de raso Liberty, mesalina, terciopelo, muselina y faya brillante.
Más que nunca están de moda los terciopelos
galoneados de dos tonos, á los que este invierno
se ha dado un nombre por demás extraño: el de
terciopelos discróicos. Su aspecto es el mismo
que el de los terciopelos espejo glaseados, que

Flr. a.

Un cinturón de tela drapeada ó de cinta flexi•
ble separa la fald9. del cuerpo, á menudo realzado por un semirrombo ó punta hecha con rayas agrupadas ó con bordados de relieve y aun
con encajes metalizados. Esta modificación de
los cinturones es bastante nueva, y si el color
está bien elegido, el efecto es precioso.
La gasa, el encaje y el tafetán se emplean también como adornos para los trajes de telas rayadas ligeras.
La figura 3 ofrece un bonito modelo de las túnicas cuya moda os he anunciado. Es un traje de
paseo, de crespón de seda de color de vino de
Burdeos, con túnica de raso del mismo color.
Lo más frecuente es hacer la falda y la túnica
de telas dÜerentes, por ejemplo: para un traje
de noche se hace la una de gasa ó vuela de seda
rayada, y la otra toda cubierta de volantes d.e
encaje. Para un traje de paseo se puede combinar una túnica de terciopelo con una falda de
paño.
Si los volantes son de encaje, se pondrán fruncidos; si son de paño, serán rectos ó en forma,
apenas ondulados. Los de gasa se suelen poner
de tela doble.
Entre los adornos que simulan túnicas es de

l!ig•••

EL PUENTE.
Continuación.

-¡Un pistoletazo! ¡Vamos, en seguida! ¡Dios
quiera que lleguemos á tiempo!
Se precipitó hacia la casa, y, tras un momento
de vacilación, Maria Teresa la siguió.
La hija del guarda, estupefacta al principio, y
cual si se hallase imposibilitada .para moverse,
rompió á sollozar nerviosamente.
-¡Señorita! ¡Ay, sellorita María Teresa, no
vaya usted! Si está muerto, iuo hay que buscar
ante todo á la Guardia rural?
·
Pero no recibió contestación, y dominada á la
vez por terror supersticioso y por compasión,
mezclada con curiosidad, se dirigió también hacia la casa.
Caminaron siguiendo las huellas del coche que
media hora antes habla conducido á aquel desgraciado lleno de vida. Subieron la escalinata de
barandilla áurea y de peldañ.os deslumbrantes
de blancura; luego Cristina se detuvo un instante.
-tDónde?-preguntó brevemente.
María Teresa se volvió para Interrogará la jovencita que se les reunía en aquel momento;
pero de repente un finísimo hilo purpúreo, deslizándose por debajo de una de las puertas cerradas, comenzó á correr lentamente sobre los
peldaños marmóreos.
Cristina levantó el pestillo. Muy cerca de la
puerta, tendido sobre el suelo, con la mano crispada aún sobre el revólver, lívido y horriblemente ensangrentado el rostro, rota y desprendida la mandíbula, el desdichado no daba señales de vida.
Cristina miró á Maria Teresa, que, desfalleciendo, retroceclla horrorizada.
-¡En nombre del cielo!-dijo.- ¡Sea usted
fuerte y ayúdeme á salvar quizás una vida, un
alma!
Ante aquella mirada, la joven se sintió serena
de repente, y compasión inmensa sucedió al terror, mezclado de repulsión, que la había dominado.
Cristina había colocado el oído sobre el pe·
cho del Sr. Montpernon.
-¡El corazón late!-murmuró con acento de
indeflnibleconsuelo.-Necesita socorro ..... tDónde está esa joven?
La pobre muchachuela no se atrev!a á entrar;
agitada por sollozos convulsivos, parecía ante
todo llena de terror por la ausencia de su padre y por la especie de responsabilidad en que
suponía haber incurrido.

�112

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA
LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

Núm. 4.-Se compone de falda gris topo y levitón de ter•
ciopelo de color más obscuro; el cuel~o-estola se ado~a
con un rico bordado de soutache, y se ribetea con trencilla
de seda del mismo tono que el terciopelo; de la misma manera se adornan el borde inferior del levitón y de las mangas. Los delanteros se abren sobre un chaleco de tafetán
negro· el levitón se forra con tafetán lila. La falda se compone de tres pafios, cubre otra interior de tafetán gris y se
adorna con bieses de paila y un entredós.

5.- Sombrero para otoño.

3.-Sombrero de otoño para señorita.

Núm. 5.-De fieltro gris, adornado

Núm. 3.-Este sombrero, de fieltro

por detrás con nn cubrepeineta de tul
gris. Rodea la copa un drapeado de
cinta pékinée negro y blanco. Comple-

azul pavo real, tiene forma de cam•

pana. El cas·co se adorna alrededor
con un drapeado de tafetán negro que
termina delante bajo un lazo y ·una

ta el adorno una pluma de avestruz

blanca.

hebilla de bisutería.

íl
1

¡1
1

1

1

1
1

-No está muerto, hija mía-díjo Cristina
intentando calmarla;-p·e ro su vida puede de'.
pender de la rapidez con que se le auxilie .....
Corra al pueblo ..... ¿ Hay allí médico Y
La niña hizo signo negativo.
-Entonces avise al sefior Cura y á una Hermana de la Caridad, y envíe un propio, un
hombre á caballo, á casa del médico más cercano ..... ¿Me entiende bien?
-Sí; ¡pero si mi padre hubiera estado aqui!
-sollozó la joven.
-Bueno, usted lo reemplazará y hará lo
que pueda-contestó Cristina bondadosamente, aunque esta frase, repetida por vigésima
vez, fuese enervante en tal momento.-Vaya
todo lo de prisa que le sea posible.
La pequefia se alejó corriendo y aun se escucharon en el jardín los sollozds que no podía contener.
-¿No tiene usted miedo de permanecer
aquí, verdad, María Teresa?
-No, estando con usted.
- Vaya á buscar un colchón en cualquiera
de las habitaciones.....
María Teresa abrió la primer puerta que
halló á mano. Era la del cuarto de Paulina
atestado de muebles, costosos y elegante siem'.
pre, á pesar d~ ~o tener ~olgaduras. ¡Cuántos
suefios de felicidad habian florecido entre
aquellos muros!.. ...
Quitó uno de los colchones del áureo lecho
y lo ª!"r~stró al otro lado del descansillo; luego Cr1stin~ y ella levantaron trabajosamente
el cuerpo rnert~ y lo colocaron sobre el colchón. En segmda le entreabrieron las ropas
La san¡¡re corría á borbotones de dos horri:
bles her~das, una en el pecho, otra en la boca.
Erl\ horrible el. espectáculo, y aquellas jóvenes
d~hcadas ne!les1taban valor sobrehumano para
mirar la herida, la mandíbula destrozada, la sangr_e 'J'., sobre todo, la expresión de espantoso sufi:1m1ento que conservaba aquel semblante liVIdo.
·
C_dstina aplicó su ~ai\uelo, comprimiendo la
herida del pecho, mientras María Teresa bus
cando lelas para vendajes, encontró un arinari~
de ropa blanca lleno de lienzos, batistas y mantelerías.
· - Unas tijeras....•
La joven volvió al cuarto de Paulina y revolvió febrilmen~e los cajones de su costurero,
luego una mesita de labor, que contenía un bordado. que se ~omenzó y se interrumpió por puro
capricho. Ba¡o las sedas revueltas había un es~uch!to de marfil con las tijeras de oro ....• ¡Oh
1roma de las cosas humanas! ¡En las finas manos de Paulina Montpernon, esas delicadas tijeras sólo sirvieron para labores superfluas y
ahora cortaban vendas para heridas mortalesÍ
-Agua-pidió Cristina.
Maria Teresa llenó un jarro en un cuarto-toca-

4.-Tollette para vl1ltaa, oon levitón.

dor; después volvió al cuarto de Paulina buscando un poco de agua de Portugal, olvidada en
un frasco con adornos de plata.
El aspecto del infortunado resultó menos horrible después que le lavaron las manchas de
sangre. Maria Teresa, siguiendo las indicaciones
de Cristina, hacía hilas apresuradamente: empresa dificil con telas tan finas como la batista;
pero la herida del pecho sangraba sin cesar, á
pesar de la presión de las vendas y de las compresas empapadas en agua fria.
Esta escena de desolación resultaba aun más
acentuada por desarrollarse teniendo como escenario aquella lujosa estancia, donde los magníficos volúmenes coleccionados en los estantes
y los cuadros y los bronces eran testimonio de
las aficiones elegantes, al par que superficiales,
de aquel hombre que vivió siempre pensando
en el dinero, y que probabilísimamente perecía
victima del dinero. La sangre había salpicado un
caballete, forrado de peluche, que sostenía un
modernísimo cnadro al óleo: representaba una .
bailarina sonriente, vestida de gasa, y aquella
mancha siniestra, enrojeciendo uno de los desnudos brazos y la ahuecada falda de la danzante,
tenía elocuencia á un tiempo terrible é irónica.
Cerca del bufete, atestado de objetos alegan-

tes y exquisitos, plegadera y portaplumas de
oro, pisapapel de bronce, escribanía esmaltada, babia papeles estrujados y rotos; en la
chimenea, cenizas negruzcas voltejeaban lentamente á impulsos del vientecillo que entraba por la abierta ventana. Y, en lngar muy visible, sobre el papel rosado de una carpeta
abierta, un sobre, cerrado con lacre rojo sin
sello, llevaba el nombre de Paulina, escrito
con letra apenas legible.
Cristina y María Teresa habían arrastrado
el colchón junto á la ventana, paralexponerlo
al aire fresco del jardín. El perfume de las
lilas y de los cítisos llenaba la habitación,
mezclándose con el olor pesado de la sangre,
que seguía enrojeciendo los vendajes.
Cristina no cesaba de bañar las sienes del
moribundo y de abanicarlo. Al fin éste hizo
un débil movimiento que le arrancó profondo gemido; después, reanimado acaso por este
dolor, abrió los ojos, que ya empezaban á vidriársele. Con aquella pequeñísima sensación
de vida, tuvo conciencia de lo que le pasaba,
porque tras un esfuerzo-visible por la expresión de angustia que le asomó al semblante-para darse cuenta de su situación, su mirada, medio obscurecida y llena de espant_o Y
de sufrimiento, se detuvo en Cristina.
-Venga, María Teresa, háblele; á usted la
conoce- murmuró la joven.
.
Reprimiendo un sentimiento de horror rn·
voluntario, María Teresa se arrodilló y tomó
la mano manchada de sangre del desdichado.
-Hemos encontrado á usted herido Y le
hemos auxiliado-dijo con voz temblorosa.¿Me conoce, verdad? Soy María Teresa de Marmennes, la amiga de Paulina.
La mano que María Teresa oprimía, se estremeció, y el Sr. Montpernon hizo un es~uerzo
para hablar, que produjo nueva hemorragia. So•
dor frío le bailaba la frente, y respiraba cada
vez con más dificultad.
-Su querida hija Paulina no está aquí :-•x·
clamó Cristina, inclinándose sobre el heridoj Y
hablándole lentamente, claramente, para fiar
las ideas vacilantes del moribundo. - Vendrá.
pero mientras llega permítanos que ocupe°hºª
su puesto, y que le digamos lo que ella le uhiera dicho.....
h
El Sr. Montperuon volvió á esforzarse p~r. ~blar, y su mirada inquieta, torturada, se dirigió
hacia el bufete.
Cristina, adivinándolo, se llegó á donde esta•
ba el sobre cerrado.
-1,Le ha escrito usted? Yo le entrega:é la car•
ta ....• Si, ahí está, sobre la carpeta ..... Avisaremos
á Paulina en cuanto llegue el médico.....
.
Comenzó otra vez á bafiarle las sienes, vién·
dolo debilitarse por momentos; des~ué~, seña·
!ando el cielo á María Teresa para. rnv1tarlh t
rezar, se arrodilló junto al improvisado lec 0 ,

113

tomó entre sus manos las del Sr. Mont- táculo punzante y
solemne, admiranerr.on.
.d
d
do á su amiga, que,
-Ayer era yo una desconoo1 a para nsIe cariiíosa
como una
e dijo con acento oonm?vido;-.P.•ro acabo.~•
uxiliarle como lo hubiera. aux1hado su h1¡a; hija, enjugaba el
na es quien le habla por mi boca, porque ex- sudor helado de la
erimento toda la compasión que ella hubiese frente del morientido ante los horribles sufrimientos de ns- bundo, y enconed ...• ¡Déjeme consolarle en luga! de ella! Usted traba cuantas palaa querido morir, y ese es un crimen contra. su bras podían con•
el espíritu
• nica hija..... Ella 1~ perdonará ..... Es también fortarle
y endulzarle los sun crimen contra Dios.....
El rostro del Sr. Montpernon, 9ne se h!'-bia frimientos del courbado al oir el nombre de su h1¡a, volvió á razón. ¡De qué modo tan admirable
dquirir expresión rígida é indiferente.
-Aun cuando no haya pensado usted durante sabía convencerlo
perdón y de 1
la vida que hay un Sér á quien. debemos dar del
carifio
de Paulina!
cuenta de nuestros Mios, he aqu1 el momento
ue le otorga en su bondad..... Antes de este pe- ¡Cómo lograba caliodo de olvido, usted creyó en El,.indudable- mar los terrores
ente· su madre le enseñó á balbucir su nom- que súbitamente le
J:)re .... .'Hasta pienso que también esa madre me asaltaban, y que
aun más anha traído aquí para guiar á usted hasta donde eran
gustiosos
por obra
~lla le espera ..... Hay un u!llbral terrible q~~ es del forzado
silenpecesario franquear ..... Dios no ha perm1t1do
riue usted lo pase como rebelde, como desespe- cio!
Se oyeron pasos
ado ..... Dios es Amor. Él acogerá el alma de ussobre
ed y olvidará las ofensas si, contrito y ar~•- precipitados
la
arena
de
la
aveentido le pide auxilio .... Todo se borra, la lleEl señor Cura des~parece ..... Ha debido sufri~nsted mncp.o nida.
y una Hermana
?ara decidirse 4 abandonar á su h1¡a y á ooas10- ra
de
la Caridad lle. arla tan espantoso dolor ..... Pero aun se hal;an gaban
I os prime1 alcance de usted el descanso y la paz ..... Diga ros. Maria
Teresa
onmigo, desde el fondo de. su c~razón destroá recibirlos
ado la plegaria que Jesucristo vrno á enseñar- corrió
guiarlos y
, os ~n la tierra, la plegaria que usted rezaba en para
para anunciar al
infancia.....
ó
sacerdote que el
Y Cristina, con voz penetrante, comenz e1 moribundo
había
ater.
.1
· dado señales de
1
Frecuentemente se niegan os m1 agros, se arrepentimiento.
gatea á Dios la potestad de modificar ó de snsYa era tiempo.
nder las leyes que Él mismo ha !&gt;•cho, 'J'. suele El perdón descenr incrédulo todo el que no ha sido testigo de • dió sobre aquel
acto milagroso.
.
alma pecadora, y
Y, sin embargo, díariamente, á .la VIsta ~• lo• Cristina, inclináns, sin que en ello se fije la atención, real!-"anse dose, posó sus lailagros más sorprendentes 4.ue la curación ~• bios puros sobre la
a dolencia corporal; esos milagros son ~os su• frente casi helada
tos retornos al seno de Dios, tras una VJda de por la muerte.
diferentismo; son rayos d~ 1~ fe, fulgur~do
repente en medio de las trn1eblas de . an~1gua
redulidad · son anhelos de un alma hacia las
estes vent~ras, de las cuales no hizo
o en sus afanes terrenales, y es, sobre
o ese amor que despierta en la frialde un corazón ingrato, y que transma á un pecador en un justo agradaá Dios. Hay en esto un milagro que,
no siendo tangible, exige la descción de obstáculos humanamente
uperables; es necesario que Dios se
ele al alma, para mostrarle la nada
todo lo que no es Él; es preciso que
haga brillar ante el alma la verdad
ha desconocido, para que crea en
y la ame y desee como patrimonio.
&amp;.-Trajt de boda.
que se llama una conversión es algo
la elocuencia humana no puede lor; algo intimo entre el Creador ! la Núm. 6.-De raso blanco y fino, cubierto con muselina de seda y adornado con aplicaciones y rosas de muselina de seda.
tura que ha formado, y que qmere
Él; hay en ello una infiuenoia diviun toque divino, un acto divino, lo
Todo á ensalzar la mano poderosa
nosotros los cristianos conocemos
- En nombre de su hija de usted - dijo la
el nombre de gracia, es decir, el dón gra•
Que creó tal verjel llama y convida;
joven.
.
o que Dios hace de su Espíritu Santo.
Concurre todo á que se eleve el alma
y bajo la impresión de este beso filial, el deshe aquí que este milagro se operó en el !~- graciado exhaló el último suspiro.
Hacia el Dios de la paz y la alegría.
de muerte del hombre mundano que babia
hazado con supremo desprecio todo freno
Y mientras de las aves el enjambre,
Continuará.
igioso, toda ley divina; que vivió únicamente
Solazándose al sol, revuela y trina,
a este mundo efímero, y que, viendo naufraY del jardfn poético los ámbitos
las riquezas, de las que había hecho su dios,
Se llenan de suaves armonías;
baba de disponer criminalmente de la vida
le había sido confiada en depósito •para ooCONTRASTE.
Mientras el agua alegra con sus músicas
er á su Creador, amarlo y servirlo». Una vez
Á las flores fragantes que germinan,
s la Juz había « brillado en las tinieblas •;
Y manda al cielo en oleadas mágicas
s se revelaba á quien le había olvidado y ulEn el bello jardfn, que el sol alegra
Su perfume la esbelta clavellina;
·ado· de repente esta alma, llena de orgullo é
:Mientras fl.ores balsámicas germinan,
·fer~ncia se resquebrajaba al contacto de la
Mientra el misterio augusto de la tarde,
Llenos están de huéspedes alados
cegador~, y, consciente de. la pre.sencia misLa tierra, el agua, el aire, el sol que brilla
Los árboles de copa esmeraldina.
. osa y divina que la envolv1a, abriase por enEs todo adoración al Sér Supremo,
o á las palabras de arrepentimiento que le
Cargada de par.fumes de violeta
Que ensancha el corazón y el alma anima,
taba una joven desconocida .....
Cruza por el jardín la blanda brisa,
os minutos transcurrieron. A veces un desHuraiio el hombre por la tierra pasa,
y en el cristal del lago misterioso
cimiento hacía creer que el instante supre•
Y rompiendo la mágica armonía,
Un rayo c~lestial se quiebra y brilla.
había llegado· pero los ojos volvían á abrirPiensa saiiudo en dominar al prójimo
y la mano q~e se helaba, buscaba instintiDel surtidor el agua burbujeante
Y blasfema de Dios y de la vida.
ente otra iuano que respondiese, por la pre•
Entona alegre su canción divina,
, al lenguaje sublime y nuevo que acababa
y están las cosas y el ambiente llenos
RAFAEL RUIZ LóPEZ.
sonohar.
•
De dulce y sacrosanta poesía.
~
·[aria Teresa asistía llorando á este espeo-

i

.•

�Núm. 4.-Se compone de laida gris topo y levitón de ter-

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

ciopelo de color más obscuro; el cuello•estola se adorna

con un rico bordado de soutache, y se ribetea con trencilla
de seda del mismo tono que el terciopelo; de la misma manera se adornan el borde inferior del levitón y de las man-

y tomó entre sus manos las del Sr. Mont-

gas. Los delanteros se abren sobre un chaleco de tafetán

negro· el levitón se forra con tafetán lila. La falda se compone Je tres pafios, cubre otra interior de tafetán gris y se
adorna con bieses de paiio y un entredós.

Pª.'.::'X;~r era yo una-desco_nocida para ustedle dijo con acento conm?v1do;-_p_ero acabo_d~ cariliosa como una
.1. le como lo hubiera . aux1hado
su hija, hija, enjugaba el
aux11ar
b
ella es quien le habla por m1 oca, porque _ex- sudor helado de la
.
t toda la compasión que ella hubiese frente del moriper!Illen
· · t os 'de us - bundo, y enconsentido ante los horribles sufr1m1en
ted ..... ¡Déjeme consolarle en luga; de ella. Usted traba cuantas palacontra su bras podían con h a quer1'do morir ' y ese esd un crimen
el espíritu
única hija. .... Ella le_ per onará ..... E s también fortarle
y endulzarle los suun crimen contra Dios.....
del coEl rostro del Sr. Montpernon, !lºª se h!'bía frimientos
razón.
¡De
qué
moturbado al oír el ºº!"~re d~ s'!- h1¡a, volnó á do tan admirable
ad uirir expresión r1g1da é mdiferente.
~ Aun cuando no haya pens~do usted durante sabía convencerlo
la vida que hay un Sér á qmen, debemos dar del perdón y de 1
cuenta de nuestros ·actos' he aqu1 el momento cariíio de Paulina!
que le otorga en su bondad ..... Antes ~• este pe- ¡Cómo lograba calríodo de olvido, usted creyó en El,,mdudable- mar los terrores
mente· su madre le enseñó á balbucir su nom- que súbitamente le
bre.....'Hasta pienso qu~ también esa madre me asaltaban, y que
ha traído aquí para gmar á usted h~sta donde eran aun más an•
por obra
ella le espera ..... Hay un umbral terrible 4'!-1! es gustiosos
necesario franquear ..... Dios no ha pdm1tído del forzado silenque usted lo pase como rebelde, como esespe- cio!
Se oyeron pasos
rado ..... Dios es Amor. Él aco¡¡erá el !lima de usprecipitados
sobre
ted y olvidará las ofensas s1, contrito Y •r~earena de la avepentido le pide auxilio .... Todo se borra, la t¡:i- la
El señor Curra des~parece ..... Ha debido sufri:. usted mue_ o nida.
ra y una Hermana
para decidirse i\ abandonar á su h1¡a Y á º~ªf{°" de la Caridad llenarla tan espantoso dolor..... Pero aun se a _an
al alcance de usted el descanso y la paz ..... Diga gaban los primeMaria Teresa
conmigo, desde el fondo de. su c~razón destro- ros.
corrió
á recibirlos
zado la plegaria que Jesucristo vmo á enseñarpara
guiarlos
y
nos ~n la tierra, la plegaria que usted rezaba en para anunciar al
la infancia.....
ó ¡
que el
y Criatina, con voz penetrante, comenz e sacerdote
moribundo habla
Pater.
.
¡ os. mi·¡agros, se dado señales de
Frecuentemente se megan
arrepentimiento.
regatea á Dios la potestad de modificah ó de sur
Ya era tiempo.
ender las leyes que Él mismo ha hec o, :J:' sue e El perdón descen~er incrédulo todo el que no ha sido testigo de . dió sobre aquel
un acto milagroso.
•t d t
alma pecado~•• Y
y sin embargo diariamente' á la vis a • e o- Cristina,
inclmándos' sin que en elio se fije la atención,real~ande dose, posó sus lamil~gros más sorprendentes que la curam n ,e bios puros sobre la
una dolencia corporal; esos milagros son ~os su- frente casi helada
bitos retornos al seno de Dios, tras unf vida ~e por la muerte.
indiferentismo; son rayos de la fe' fu gurf!D o
de repente en medio de las tinieblas dehan~ig ua
incredulidad; son anhelos de un aio:i• ama 1as
celestes venturas, de las cuales no hizo
caso en sus afanes terren_ales, y es, so?re
todo ese amor que despierta en la frialdad de un corazón ingrato, y que transforma á un pecador en un ju~to agradable á Dios. Hay en e~to un m_ilagro que,
aun no siendo tangible, exige la destrucción de obstáculos humanamente
insuperables; es necesario que Dios se
revele al alma, para mostrarle ~• nada
de todo lo que no es Él; es preciso que
ltl haga brillar ante el alma la verdad
que ha desconocido, para que ~rea ~n
ella y la ame y desee como patnmomo.
&amp;.-Tra,11 de boda,
Lo que se llama una conversión es algo
que la elocuencia humana no puede lo.
-De raso blanco y .fino , cubierto con muselina de seda y adornado con aplicaciones y rosas de muselina de seda.
grar; algo intimo entre el Creador '! la Num.
6.
criatura que ha formado, y que. qm_ei:e
para Él; hay en e~lo unainfluen.c1~ divina un toque divmo, un acto divmo, lo
qu~ nosotros los cristianos conocemos
Todo á ensalzar la mano poderosa
_ En nombre de su hija de usted - dijo la
con el nombre de gracia, es decir, el dón graQue creó tal verjel llama y convida¡
tuito que Dios hace de su Espíritu Santo.
joven.
b
filial , e1 desConcurre todo á que se eleve el alma
y bajo la impresi?n.de este _eso
Y he aquí que este milagro se operó en el !~Hacia el Dios de la paz y la alegria.
graciado
exhaló
el
ultimo
suspll'O.
cho de muerte del hombre mundano que habia
rechazado con supre'!'o despri:ci_o !º~º freno
y mientras de las aves el enjambre,
Continuará.
religioso, toda ley divma; que v1v1? umcamente
Solazándose al sol, revuela y trina,
para este mundo efímero, y que, viendo nau~r•Y del jardfn poético los ámbitos
gar las riquezas de las que habla hecho su dios,
Se llenan de suaves armonías¡
. acababa de disp~ner criminalmen1? de la vida
que le habla sido confiada en depósito «para coCONTRASTE.
Mientras el agua alegra con sus músicas
nocerá su Creador, amarlo y servirlo~. gna vez
Á las flores fragantes que germinan,
más la luz había «b_rillado en las _tmieblas »;
Y manda al cielo en oleadas mágicas
Dios se revelaba á qUien le había olndado Y ulEn el bello jardín, que el sol alegra
Su perfume la esbelta clavellina;
trajado; de repente esta al':"•• llena de orgullo é
Mientras flores balsámicas germinan,
indiferencia, se resquebra¡aba al contact? de _la
Mientra el misterio augusto de la tarde,
Llenos están de huéspedes alados
luz cegadora, y, consciente de_Ia pre_sencia misLa tierra, el agua, el aire, el sol que brilla
Los árboles de copa esmeraldina.
teriosa y divina que la envolv1a,_ab_riase por enEs todo adoración al Sér Supremo,
tero á las palabras de arrepent1m1ento que le
Cargada de perfumes de viole:a
Que ensancha el corazón y el alma anima,
dictaba una joven desco1:1ocida .....
Cruza por el jardín la blanda brisa,
Los minutos transcurrieron. A_ veces un desHuralio el hombre por la tierra pasa,
y en el cristal del lago misterioso
vanecimiento hacía creer qu~ el ms~nte sup~eY rompiendo la mágica armonía,
Un rayo ce_lestial se quiebra y brilla.
mo había llegado; pero los o¡os volvian ~ •~r,~Piensa sañudo en dominar al prójimo
se, y la mano, que se helaba, b~scaba mstmtíDel surtidor el agua burbujeante
Y blasfema de Dios y de la vida.
vamente otra mano que respondiese, por la preEntona alegre su canción divina,
sión, al lenguaje sublime y nuevo que acababa
y están las cosas y el ambiente llenos
RAFAEL RUIZ LóPEZ,
de escuchar.
·
De dulce y sacrosanta poesla.
María Teresa asistía llorando á este espec-

°

11

3.-Somllrero de otGño para aeñorlta.

5,- Sombrero para otoño.

Nú ■ . 3.-Este sombrero, de fieltro
azul pavo real, tiene forma de campana. El cas·c o se adorna alrededor

por detrás con un cubrepeineta de tul

termina delante bajo un lazo y ·una

ta el adorno una pluma de avestruz

Núm. 5.-De fieltro gris, adornado

gris. Rodea la copa un drapeado de
cinta pékinée negro y blanco. Comple-

con un drapeado de tafetán negro que

1

!

blanca.

hebilla de bisuterla.

-No está muerto, hija mía-díjo Cristina,
intentando calmarla;-pero su vida puede depender de la rapidez con que se le auxilie .....
Corra al pueblo ..... tHay aflí médico?
La niña hizo signo negativo.
-Entonces avise al señor Cura y á una Hermana de la Caridad, y envíe un propio, un
hombre á caballo, á casa del médico más cercano ..... ¿Me entiende bien?
-Sí; ¡pero si mi padre hubiera estado aquí!
-sollozo la joven.
-Bueno, usted lo reemplazará y hará lo
que pueda-contestó Cristina bondadosamente, aunque esta frase, repetida por vigésima
vez, fuese enervante en tal momento.-Vaya
todo lo de prisa que le sea posible.
La pequeña se alejó corriendo, y aun se escucharon en el jardín los sollozos que no podía contener.
-tNo tiene usted miedo de permanecer
aquí, verdad, María Teresa?
-No, estando con usted.
- Vaya á buscar un colchón en cualquiera
de las habitaciones.....
María Teresa abrió la primer puerta que
halló á mano. Era la del cuarto de Paulina,
atestado de muebles, costosos y elegante siempre, á pesar de no tener colgaduras. ¡Cuántos
sueños de felicidad habían florecido entre
aquellos muros! .....
Quitó uno de los colchones del áureo lecho
y lo arrastró al otro lado del descansillo; luego Cristina y ella levantaron trabajosamente
el cuerpo inerte y lo colocaron sobre el colchón. En seguida le entreabrieron las ropas.
La sangre corría á borbotones de dos horribles heridas, una en el pecho, otra en la boca,
Era horrible el espectáculo, y aquellas jóvenes
delicadas necesitaban valor sobrehumano para
mirar la herida, la mandíbula destrozada, la sangre y, sobre todo, la expresión de espantoso sufrimiento que conservaba aquel semblante lívido.
·
Cristina aplicó su pañuelo, comprimiendo la
herida del pecho, mientras María Teresa, buscando telas para vendajes, encontró un armario
de ropa blanca lleno de lienzos, batistas y mantelerías.
- Unas tijeras.....
La joven volvió al cuarto de Paulina y revolvió febrilmente los cajones de su costurero,
luego una mesita de labor, que contenía un bordado que se comenzó y se interrumpió por puro
capricho. Bajo las sedas revueltas había un estuchito de marfil con las tijeras de oro ..... ¡Oh
ironía de las cosas humanas! ¡En las finas manos de Paulina Montpernon, esas delicadas tijeras sólo sirvieron para labores superfluas, y
ahora cortaban vendas para heridas mortales!
-Agua-pidió Cristina.
Maria Teresa llenó un jarro en un cuarto-toca-

tes y exquisitos, plegadera y portaplumas de
oro, pisapapel de bronce, escribanía esmaltada, había papeles estrujados y rotos; en la
chimenea, cenizas negruzcas voltejeaban lentamente á impulsos del vientecillo que entraba por la abierta ventana. Y, en lugar muy visible, sobre el papel rosado de una carpeta
abierta, un sobre, cerrado con lacre rojo sin
sello llevaba el nombre de Paulina, escri!o
coil letra apenas legible.
Cristina María Teresa habían arrastrado
el colchón ¡unto á la ventana, paralexponerlo
al aire fresco del jardín. El perfume de las
lilas y de los cítisos llenaba la habitación,
mezclándose con el olor pesado de la sangre,
que segula enrojeciendo los vendaje_s.
Cristina no cesaba de bañar las sienes del
moribundo y de abanicarlo. Al fin éste hizo
un débil movimiento que le arrancó profundo gemido; después, reanimado acaso por es~
dolor, abrió los ojos, que ya e~pezaban á _v1driársele. Con aquella pequeñ1S1ma sensación
de vida tuvo conciencia de lo que le pasaba,
porque' tras un esfuerzo -visible por la _expresión de angustia que le asomó al semblante-para darse cuenta de su situación , su mirada medio obscurecida y llena de espant_o Y
de s~frimiento, se detuvo en Cristina.
-Venga, María Teresa, háblele; á usted la
conoce - murmuró la joven.
.
Reprimiendo un sentimiento de, horror mvoluntario María Teresa se arrodilló y tomó
la mano m~nchada de sangre del desdichado.
-Hemos encontrado á usted herido Y le
hemos auxiliado-dijo con voz temblorosa.tMe conoce , verdad? Soy María Teresa de Mar•
mennes la amiga de Paulina.
La m~no que María Teresa oprimía, se estre·
meció, y el Sr. Montpernon hizo un es~aerzo
para hablar, que produjo nueva hemo_rragia.
dor frío le bañaba la frente, y respiraba ca
vez con más dificultad.
,
-Su querida hija Paulina no está aqm;-ex·
clamó Cristina, inclinándose sobre el herido Y
hablándole lentamente, claramente, para ~
las ideas vacilantes del moribundo. - Ven
pero mientras llega permitanos que ocupeios
su puesto, y que le digamos lo que ella le ubiera dicho.....
h
El Sr. Montpernon volvió á esforzarse p~r. ~blar, y su mirada inquieta, torturada, se dirigió
hacia el bufete.
Cristina, adivinándolo, se llegó á donde esta·
ba el sobre cerrado_
-¿Le ha escrito usted? Yo le entrega~é la car•
ta..... Si, ahí está, sobre la carpeta ..._.. Ansaremos
á Paulina en cuanto llegue el médico.....
.é
Comenzó otra vez á bañarle las sienes, VI n·
dolo debilitarse por momentos; desl?ué~, sfñªii
!ando el cielo á María Tere~• para. mv1tar
rezar, se arrodilló junto al 1mprov1Sado lec 0 ,

r

4,- Toilette para vl1ltaa, oon levitón.

dor; después volvió al cuarto de Paulina buscando un poco de agua de Portugal, olvidada en
un frasco con adornos de plata.
El aspecto del infortunado resultó menos horrible después que le lavaron las manchas de
sangre. María Teresa, siguiendo las indicaciones
de Cristina, hacía hilas apresuradamente: empresa dificil con telas tan finas como la batista;
pero la herida del pecho sangraba sin cesar, á
pesar de la presión de las vendas y de las compresas empapadas en agua fría.
Esta escena de desolación resultaba aun más
acentuada por desarrollarse teniendo como escenario aquella lujosa estancia, donde los magnificos volúmenes coleccionados en los estantes
y los cuadros y los bronces eran testimonio de
las aficiones elegantes, al par que ·superficiales,
de aquel hombre que vivió siempre pensando
en el dinero, y que probabilisimamente perecía
víctima del dinero. La sangre había salpicado un
caballete, forrado de peluche, que sostenía un
modernísimo cuadro al óleo: representaba una .
bailarina sonriente, vestida de gasa, y aquella
mancha siniestra, enrojeciendo uno de los desnudos brazos y la ahuecada falda de la danzante,
tenía elocuencia á un tiempo terrible é irónica.
Cerca del bufete, atestado de objetos alegan-

s:i;

b

táculo punzante y
solemne, admirando á su amiga, que,

113

�LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

114

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA
selina de seda blanca; los delanteros y las sisas se guarnecen con
bieses de tafetán negro. Cinturón
de tafetán drapeado. Cuello recto y
puiios adornados con rouleauté-s de
tafetán.

Núm. 7,-Esta corbata se ejecuta á puu•
to de media con lana muy fina ó con seda,
valiéndose de agujas de acero bastante

gruesas, y se termina con un fleco anudado.

Núm. 8.-De lana gris y negro chinés ;
se dispone formando en cada costura pliegues planchados; se pespuntean los pliegues en 35 cm. de su longitud, y la falda
se guarnece al borde con una jareta de 3
centímetros, y se cierra atrás bajo un pliegue hueco. Cuerpo drapeado, guarnecido
con cuello-chal; chaleco de sedB. lila chinée; cuello y bocamangas de pana gris
obscura, ribeteados con trencilla gris.
Cinturón de pana drapeada.

Núm. 14.-Esta loilelte, propia
para seilora joven, es de crespón
de la China color maíz y se adorna con entredoses de bolillos del
mismo tono; la falda cae sobre otra
de tafetán, y tiene un volante pos·
tizo, por cima del cual cae ia falda
adornada con entredoses. Las cos•
turas de Jos paiios quedan disimu•
ladas hasta el talle con entredoses.
El delantero queda dibujado por
un galón de leutejuelas negras que
se prolonga sobre el cuerpo en forma de tirantes. Canesú de guipur;
bullones de las mangas, también
de guipur, y mangas-pelerina, de
crespón de ln China. Cinturón dra•
peado de seda maíz.

Núm. 9.-De pana azul Nattier, guarnecida con seda del mismo color; chaleco y
bullones de las mangas, de louisine blan7.-Corbata de ,port.
ca. Bajo la blusa se descubre el chaleco
dispuesto de manera que forme, alternativamente, pliegues horizontales y verticales, separados entre sí con entredoses de bordado á la inglesa; el borde de
lae mangas se adorna con un galón de pasamanería con madroiios; los bullones de louisine terminan en puilos de seda azul, desde los cuales parten volan •
tes bordados á la inglesa.

Núm. 15.-De lana pékinéo blanco
y gris, adornado con seda gris azul.
La falda está dispuesta todo alrededor en pliegues planchados, exu.- Peinador sencillo.
cepto en el delantero, en el que se
forma un gran pliegue hueco; los
"b t d
t
·pliegues se pespuntean á distintas alturas. Chaqueta ajustad~ Yri .ª ea a c?n renci
Ha de seda gris· se abre sobre un chaleco cruzado de seda gris azul, de la misma seda
son las solapas, Sobre las que cae el cuello vuelto de pa~o bJanco; elt chaleco, las solapas y las carteras de los bolsillos se adornan con trencilla, Las coS uras de la espalda

Núm. IO. -De lana á rayas verdes y azules dibujando cuadros; se guarnece con
terciopelo azul. La falda cae sobre otra de tafetán azul, que termina por una barredera. Peto de guipur crema y cuerpo adornado alrededor con una gran tira
de terciopelo azul; el cuerpo se adorna, además, con botones dorados y presillas simuladas. Las mangas termimm por puiios de terciopelo, que se adornan lo mismo que las tiras de terciopelo del cuerpo. Cinturón de terciopelo azul
drapeado . .

•

N6m. 13,-Falda de crespón n
y negra bordadas. La falda se
forman grandes pliegues huecos
adornan con dos bieses dibujando
hueco. Blusa fruncida de m11Se

Núm. 11.-De muselina de lana azul pálido; el cuerpo se forra hasta el talle.
Peto, con cuello recto, de la misma tela, rodeado por un gran cuello-chal de
terciopelo escocés azul y blanco. Espalda ceiiida y delanteros formando plie·
gnes pespunteados sobre los hombros y ceiiidos al talle por medio de un cinturón de lana. El cierre del peinador, que ha de quedar invisible, termina por
uu dobladillo de 8 cm. de ancho.

y de los delanteros se disimulan c'on straps de tela; las manga~termiªf fáor P~~s ~
seda guarnecidos con &amp;traps y trencilla. La chaqueta va forra ª con ª e n gri z ,
y completa el traje una blusa de seda de fantasía.

sa de muselina de seda blanca
doce paiios, seis de los cuales
que los otros quedan lisos y se
elantero forma triple p1iegue
a negra; _peto y mangas de mu-

Núm. 16. -De paiio azuló ciruela, guarnecido con pai10 ,blanco Y b?rda~o de so«tache. La unión de los faldones queda disimulada por medio de un cmt~on de paiio

que se prolonga por la espalda, en donde los extremos se reun~n en espll"al.
.
Los delanteros del paletó se adornan al borde con un gran bies pespunteado, Y se
abren sobre un chaleco cruzado, que se ribetea con paño blanco. El cuello vuelto Y
las bocamangas son de piel adornada al borde con paño bJanco.
·

Núm. 12.-Este traje, propio para luto, es de cachemir de la India, y se adorna con f'Otdeautés de crespón: las mangas, de muselina de seda, se guarnecen
con volantes de crespón bordado.

8.- Traje de lana de fantaala, propio para señora de edad.

10.-Traje para e11tretiempo.

J
'1

~

1

1

1
1

Elpaldas de los dibujos 15 y 16.

Elpalda del dibujo 8.
1

¡)~

1'

~

i)!

1

Eapaldl del dibujo 14.

12.-TraJ• de OISL

IJ.-Tr,11 para allvlo ·de luto.

E1p1hl11 de l01 dlb1&amp;J01 12 r 13.

15.-TraJt di oalle para señorita.

16

__ paletó de 11tllo medio Imperio.

�117

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA
LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

116

ricos: la santa ignorancia en que viven respecto
á sus menus. Eso de acabar de cenar un plato de

A una pequeña distancia veo á mi marido descalzo, remangados sus pantalones de franela metido con los chicos en un gran estanque qu'e est~n hacien~o; me ~uedo mirándolos, y como
s10mpre, mi pensamiento, que parece un gorrión
no puede estarse quieto en un sitio ni cinco mi:
untos, vuela á San Sebastián, playa queridfsima
para mi, donde se han deslizado no pocos veranos de mi nillez y de mi juventud. ¿Se hace en
aquella playa la vida sencilla é higiénica que
hacemos en ésta? No: allí la gente va tarde muy
vestida y muy calzada, á sentarse media hÓra en
el balcón de la Perla ó á la sombra de las casetas
á mirarse un poco, á criticarse un más y á reti:
rarse al Boulevard para pasear en apiñado re bailo
por el asfalto. Alguna de mis lectoras se espantará de mis teorías, me llamará cursi, me mirará
con compasión á través de sus impertinentes; yo
me quedaré tan fresca y le sostendré que la vida
de playa es ésta y no aquélla. Y tan fresca que
estoy: yo también, como mis hijos y mi marido
he soltado medias y sandalias, y con los pies me'.
tidos en la húmeda arena estoy hablando con
vosotras .....
-Sandalias ha dicho - murmura aqnelia lect?ra que me honra á menudo con sus interrnpc10nes.
- SI, señora, sandalias - responde vuestra
amiga;-no las sandalias que van haciendo en
Madrid, que son zapatos bajos y nada más sino
la legítima y verdadera sandalia, como la IÍevan
los carmelitas, y que usan en Inglaterra hom-

DESDE MI CELDA.
CARTAS DE TODAS PARTES.
Maison Lécuru.
Boulevard du Prince Albert.
Boulo¡ne-sur-Mer,
Agosto 1007.

de todas partes: ya están confirmadas
mis misivas, y paso á contaros, como dice la
gente del pueblo cuando escribe, cómo paso los
días á orillas del mar en esta hermosa playa, que
es una de las más grandes que conozco. ·
Nos levantamos á las siete, desayunamos á las
ocho, y á las ocho y media cogemos el caminito
de la playa, donde los chicos se descalzan y, convertidos en ingenieros y arquitectos, trazan canales, levantan puentes y construyen fortalezas.
Hacen as! la vida más á propósito para nilios respirando aire puro saturado de yodo y haci~ndo
ejercicio con todos sus miembros:Laniliera cose:
aprovecha esta temporada para hacerles ropa nueva. Lady Belgravia y su dueño y sellor-¿querréis creerlo?-juegan-así como suena- con
sus hijos. También toman parte en la construcción de puertos, caminos y canales, menos hoy
que se ha traído sus trastos de matar-papel
pluma-y os está escribiendo sentada en la mismísima arena: ¡si mi carta no sale salada no será
porque el aire no esté saturado de sal!

gARTAB

y

arroz y otro de filetes y ponerse á disponer filetes y patatas guisadas para el día siguiente, es
capaz de hartar á un pavo y ponerlo en condi•
clones de morir en Nochebuena.
Por la tarde hacemos excursiones á los pueblos de alrededor, que los hay muy bonitos y
muy pintorescos; solemos ir á tomar el té á
Wimmereux, Le Porte!, etc., etc. Aquí, por poco
dinero, se alquila un coche para una tarde, y así
resultan las expediciones muy agradables; nos
reunimos dos ó tres familias amigas, alquilamos
un break, y cada cual lleva algo para la merien• da; llegados al punto de reunión, se hace el té
en el campo, se juega al croquet 6 al tennis y se
pasa la tarde de un modo saludable. Si la merienda es de importancia, sirve de cena, y en
ese caso, se vuelve ya tarde para meterse en la
cama; si la merienda es un té sencillo, volvemos
á tiempo para cenar. Por la noche hay Casino,

22.-Traje

20.-Toilettea de tarde.

18

17 á 19.-Toilettes para otoño.

1
1

1

1

l 1

Núm. 17.-Toilelte de tarde, de
vuela color gris azul; se adorna
con rizadito y escarapela de ta-

fetán; manteleta-cbolero:t abro-

chada bajo un lazo de tafetán
azul con flecos.

Núm. 18.-Traje sencillo de
jerga a z u 1 obscuro adornado
con trencillas de moaré negras,

sobre las que se destacan botones redondos de seda; chaleco
de guipur grueso color ocre,
sobre peto de Valenciennes.

Núm. 19. - Otro aspecto del
traje de jerga azul, figura 18,
adornado con trencillas de
moaré negras; blusa de linón

de seda blanca.

!

1

bres, sellaras y niños para las playas; resulta cómodo este calzado y favorece muchísimo-os lo
digo en confianza a las que presumís de piessu desarrollo. En eso debe consistir el que mis
llijos, nacidos ambos de gran tamailo, pero con
tan pequeñísimos pies que llamaban la atención,
y sólo con zapatos de muñeca pude calzarlos la
primera vez, calcen hoy: él, un 39, á los doce
ai\os, y ella, un 36, á los diez. ¡Angelitos, no flaquearán por falta de base I Cuando eran pequeñitos, todas mis aniigas inglesas admiraban sus
diminutos pies.
-La sangre andaluza habla-~e decían.
-¡La sangre andaluza ha enmudecido/-exclamo yo hoy.
Sigamos ol curso de mi relato. A las once, padres 6 hijos nos zambullimos en el agna: los
chicos, bailo corto, que es lo mejor para ellos,
y nosotros nos dedicamos á ejercicios de natación; después se baña la niñera y nos vamos á
casa, donde llegamos con un apetito que hace
honor á los exquisitos guisos de Mme. Lijcuru.
Muy buena es la cocina inglesa cuando está
bien hecha, y me gusta, como sabéis que me
gusta todo lo de allí; pero ¡ay! donde se presenta la buena cocina francesa, quítense el sombrero y pónganse á sus pies todas las demás.
Quizás también ,í las amas de casa todo nos
sabe mejor cuando estamos en vacaciones; una
de las cosas más horribles para la menagere es
saber de memoria lo que va á comer durante el
dia, y acabar de cenar y que éntre su cocinera
y le pregunte: ,Señora, tqué comeremos mañana?•, es una de las cosas que les envidio á los

21.-Traje de paseo.

Núm. 20.-De vuela negra con rayas blancas,
cuyos bordes sei1alan otras finísimas de color
verde; guarnición de raso negro; canesú de encaja de Brujas adornado al filo con Chantilly
negro.
Nú ■. 21.-De vuela color de pensamiento, con
trencilla de fantasía del mismo color y canesú
de encaje bordado con oro.
Núm. 22.-De lanilla rayada de color de topo
y verde tilo¡ chaleco de faya verde con vivo de
terciopelo negro Ychorrera de linón.

p ■ ra

aeñora.

muy hermoso por cierto y lleno de atractivos;
teatro, concierto, bailes y caballitos, ferrocarril
y demás peligros, y digo peligros, porque todos
estos juegos lo son, y mucho, para la paz de las
familias y la firmeza de los bolsillos. Aquello de
que «quien quita la ocasión quita
el peligro», es una verdad muy
grande, y como prueba de ello os
citaré un ejemplo: He tenido toda
mi vida un horror instintivo al
juego; he detestado las cartas y, á
mi juicio, un hombre jugador es
la mayor desdicha que puede caerle en suerte á una pobre mujer.
Todos los demás vicios tienen remedio más ó menos largo, ése es
la serpiente de siete cabezas que
no hay quien la mate. Con este
credo bien arraigado, á la edad
que tengo yo no sabia lo que era
poner una peseta á una carta, y
había censurado siempre, y muy
duramente por cierto, á las mujeres que juegan;
pero ¡qué verdad tan grande es que no se puede
una jactar de virtuosa cuando no se ha pasado
por la tentación que puede ponernos á prneba!
Hemos venido ya varios •~os á Boulogne, y
unas veces porque estaba criando á mis hijos,
otras porque eran muy pequeños y no me gustaba dejarlos, otras porque el salir de noche me
da muchísima pereza, lo cierto es que no conocíamos el Casino: esto era humillante, según una
animadísima amiga mía, que veranea aquí y es
más alegre que unas castañuelas.
Los sábados es aquí costumbre que asistan las
aldeanaa ricaa al baile del Casino, y van vestidas
con el pintoresco traje del país, rizada cofta y
cubiertas de alhajas; excuso deciros que como

�LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

118

son casi todas muy guapas y el traje favorece
mucho, los señoritos, tan tiernos de corazón en
todos los países del mundo, se vuelven locos por
sacarlas á bailar, y el conjunto de la sala resulta
muy pintoresco y curioso, como pude j'uzgar el
sábado pasado, que, instada por mi amiga, sacudí la pereza, animé á mi marido y nos lanzamos á los placeres mundanos. Terminado el baile, nuestra amiguita nos propuso que fuésemos
á ver la sala de juego, y ahí, ahi es donde vuestra Lady Belgravia y sus teorías sobre el juego
se vinieron abajo y quedaron á la altura de 1a
fresa. Estaba yo mirando, é interiormente pegándoles ~alos á las señoras que alli ganaban y
perdían billetes, cuando de repente mi amiga,
que Indudablemente tenla aquella noche el diablo en el cuerpo, me dice:
- Voy á probar fortuna.
Pone cinco francos á un caballito tordo, y al
acabar la carrera gana el animalito, y veo que
mi compailera se embolsa un puñadito de duros.
-¡Qué modo tan fácil de multiplicar el capital-le digo sonriéndome.
-tQllién te impide á ti hacer lo mismo?-me
replica mi diablillo tentador.
Y sin más reflexión, saco cinco francos y los
pongo á un caballo blanco: gano, y con muchísimo gusto recojo capitales; pongo diez francos
-ved cómo se progresa en el camino de la perdición-y vuelvo á ganar, y así sigo durante un
buen rato, recogiendo pesetas y aumentando faln.Zosamente mi pequeño capital; pero la misericordia divina, disfrazada por esta vez en forma de
oodicia belgratñana, se apodera de mí, y, en menos

de fuerza de voluntad para ahos-ar su mal empleado amor; españolas éramos, ¡óvenes aun, y
censnrábamos-¡pobrecilla!-á la que, victima
de su ceguera, hacía dueño de su carilio á un hombre indigno é incapaz de apreciar lo• tesoros de
virtud que encerraba aquella infeliz. Los f.ocos
años, ¡qué crueles' suelen ser! La!1Y. Wolf , que
es la mujer más perfectamente cristiana que he
conocido, nos dejó,hablar,y cuando conclllimos
nos replicó, con aquella manera de decir dulce
y fina que la distingue y la hace tan simpática:
-Sois unas criaturas para hablar de cosas tan
serias; pero sabed que en este !DUndo no se debe
asegurar que • de esta agua no beberé&gt;, y mucho menos presumir de ser perfecto, porque no
se sabe dónde y cómo puede estrellarse la voluntad más firme; tY quién os dice que puestas
vosotras en el caso de Molly hubiérais sido más
razonables que ella?.....
Entonces éramos unas chiquillas, la escuchamos con mucho respeto y nos callamos, pero no
la comprendimos. ¡Cuántas veces desde aquella
hermosa maflana mi pensamiento ha volado á
aquella playa, mi mente ha visto á aquella santa
seliora y mis oídos han oído una vez más aquellas palabras:
-No debe uno jactarse ni de ser perfecto .....
Vuestra amiga ha tocado una cuerda triste, y
su carta, que empezó tan alegre, con tanto sol y
tanta luz, acaba como un sanee llorón, y de todo
tiene la culpa un billete de cien francos, de cuya
pérdida no me consuelo: y sobre todo, isabéis Jo
que me da muchísima rabia1 Que desde el sábado mi marido !lo pierde ocasión de decirme
,¡ue nosotras somos más frágiles que ellos, que
la tentación nos arrastra antes, y que si tuviéramos las mujeres una Peña ó un Nuevo Club, nos
jugaríamos en esos círculos hasta la última peseta, y yo ya no encuentro argumentos para defender nuestra pobre causa, y, aunque no se lo
digo, reconozco que, si somos menos pecadoras,
es porque tenemos menos ocasiones; que caemos
en el peligro lo mismo que los ratones en el
queso, y si no ahí tenéis como ejemplo á vuestra
LADY

BELGRAVIA.

eorroapondancia particular.
UNA QUE PARECE QUE ESTÁ SIEMPRE ENFAD.ADA.-En

el centro del lienzo seguido ponga el sofá y los sillones formando estrado, y encima el espejo. El piano
colóquelo en el lienzo de la izquierda de la puerta,
colocado con el teclado mirando á la pared; cúbrelo
con una bonita tela y ponga encima macetitae y bibel-Ots.

todo lo que le queda de vida, no volver á
rear de impecable y, sobre todo, no pisar j
una sala de juego; pues, como le oí decir en 11111
ocasión á un santo y sabio sacerdote, que
de vestir sotana había vivido mucho en
mundo:
-En la batalla de las pasiones, el qne hnye es
el que gana la victoria.
Hermosas y verdaderas palabras, pues tan sólo
huyendo de las llamas logra uno que no le alcance el fuego. Y aquf, en plena playa, os he co;.fesado mi pecado para que, las qne me ore 11
perfecta, veáis que estoy muy lejos de ser!~ 1
que aquel sentencioso cantar de nuestra poé ca
comarca es muy verdadero:
Ninguno cante victoria
Aunque en el estribo esté,
Que muchos en el estribo
Se suelen quedar á pie.
A pie me he quedado yo, con cien ~cos menos y la convicción de que soy tan 1ug
como aquellas señoras cuya conducta cen rd
un día. Y esto me trae á la memoria el recu4:a
de una mañana como ésta, en que, en una P
muy lejos de aquí, dos españolas, sentadas ei:i
roca, hablábamos con una ilustre diplomJtí;8:0
quien muchas conocéis- me refiero á La Y
mont Wolff ex embajadora de Inglaterra en
drid,-de ~na pobre compatriota nuestra qn
enamorada de un hombre que no Jo merec
hablase olvidado de su propia estimación, Yan
las inconsideraciones de aquel canalla oare

an,

24.-Tollette de otoño.

Núm. 23. -De lana, á rayas negras sobre
fondo gris; cuello y puños de terciopelo·
chaleco y segundos puños, de palio blanco'.
Núm. 24.- Traje de hechura sastre, propio

para otoño; de pail.o á rayas de color madera y verde musgo, adornado con trencilla.
Núm. 25.-De élami,.. color azul barbo; se
adorna con raso negro y bordados sobre
malla color crudo; canesú y bullones de las
mangas, de encaje de aplicación.

23.- Traje de heohura 1aatre.

nuestra negra suerte y con las orejas gachas
abando~amos la sala de juego, y vuestra Lady
Belgravia, ya en su cama, pasa revista á los
sucesos y reflexiona amargamente en la ligereza de su conducta, en la volubilidad de la
s1_1erte, y .... ._¡en los pares de zapatitos que hubieran podido ~omprarse con cien francos!
Se promete no ¡ugar mfis que á Ja mona en

119

LA MOlJA ELE.GANTE ILUSTRADA

de un cuarto de hora, pierdo, no sólo los capitales que gané tan ligeramente, sino- t os lo diré
para que veáis cuán pecadom flli en la noche del
sabado?- hasta cien francos, que le extraje poco
á poco á mi marido, con la esperanza de volver
á levantar mi fortuna. A mi amiga le ha sucedido,
poco más ó menos, Jo mismo: mi marido, mirándome, se está dando un baño de agua de rosas:
Je sonríe que las mujeres, puestas en el peligro,
claudiquemos como ellos, y nosotras, sin un perro chico en los portamonedas, desengailadas de

El entredós póngalo entre los dos balcones 6

de esquina en uno de los rincones. También puede
poner alguna mesita, una columna con macetas y sillas volantes. No se puede dar la colocación sin tener
dimensiones de la habitación y de los muebles. Hágalos de tela Liberty en color claro.
PENSAMIENTOS NEGROS.-1.ª El gris en todos sus tonos y el marrón. Las lanas inglesas de mezclilla for•
mando rayas. Para la hechura, vea el grabado 1 de LA
MODA del 22. de Agosto.-2.ª Tedavfa no se ha iniciado la moda.-3.ª No lo conozco, y, por lo tanto, no
puedo recomendárselo.
G._P.-Contésté con mucho gusto á su carta en
cuanto la recibí, y encontrará la contestación en LA

MODA del 30 de Agosto dada á las iniciales C. P. Las

preguntas nuevas que me hace tiene que dirigirlas á
la Sección de encargos, por no estarme permitido en
esta Sección citar nombres.
PREGUNTONA.-1 .ª Con zapato negro debe llevar media negra¡ cuando el calzado es de color, puede también ser la media de color.-2.ª Póngale el lazo de
terciopelo celeste.-3.ª Bajo.-4.ª Sí, seiiora; se llevarán mucho.-5.ª S1 llevan con los trajes de diario, pero no para vestir.-&amp;.ª Más bien grandes.-

7.• Vea los grabados 14 y 2ó de LA MODA del 14 de
Agosto.
UNA ALUMNA DEL S. C.-No me está permitido contestar á las cartas desprovistas de justificante que
acredite que es suscriptora á la 1.ª 6 2.ª edición. Pue•
~e llenar este requisito enviando la faja del periódico
o un volante del corresponsal por cuya mediación lo
reciba. Con grandísimo gusto contestaré á sus preguntas en cuanto lo envíe.
·
PAQUITA.-Para renovar los tejidos de seda negros
ó de colores firmes, se procede del modo siguiente:
Descósase primeramente la prenda y cepíllese con un
cepillo fuerte mojado en una mezcla hecha con

~bón negro. . . . . . . . . . . . . . . 250 gramos.
el. ... · - ················· 125 Aguardiente
á 19"....... . . .
½litro.
El jabón y la miel se funden en el fuego con alco-

hol, bastando esa cantidad para lavar un vestido.

Cuando se ha tratado la seda, como queda dicho, y

empapado en el líquido, se Java en tres 6 cuatro

aguas, pero sin torcerla ni frotarla más, sino que se
deja escurrir y secar, para Juego planchar, interpo-

niendo entre la plancha y el género un tejido delgado

de hilo ó de algodón. Este procedimiento es muy bueno
para tejidos de seda negros ó firmes de tinte, pues
para los demás, lo mejor es valerse de un buen tintorero-quitamanchas.
PENSAMIENTOS.-Para impedir y hacer desaparecer
las arrugas, botones y manchas rojizas, la Brise Exotiqi'6, en agua 6 crema, que suaviza y blanquea el cu -

lis y evita su sequedad. Dirljase á la p.,.fi&lt;meria E,x;ótica, en París, y desconfíe de las falsificaciones.

francas de porte y de Aduana,
IOD env:ladu directamente 1 loa putioularea ! ·domicilio.
Eapeoialldadee: Tela• de aeda para sralea de
hoda, de baile, de reuaJ.du 7 de pueo, ul como
para blaau, rorros, eta., negras, blancas Y de color,
de peaetae 1,4'5 ! 21,30 el metro.
Jlue■tr- A vaeHa de correo•

Schwelzer &amp; Co., Lucerna Z 10 (Sniza).
E2:portaci6n de sedas.

ADELA P.

EXPLICACIÓN DEL FIGURIN ILUMINADO.

LADY PRETTY

Siempre joven y bella. P1dase en las principales perfumeñu.

Depósito: Sres. Pérez, Martín, Velasco y C.ª-Madrid.
Cotre1ponde i lu aeñoru llllflrlptoru i la edlolón de lujo.

Trajo

a. gasa cpB&lt;iné&lt;J ,

blanco y gris.-EI

borde de

la falda se guarnece con una tira de la misma tela,
cortada al través, y un bies de terciopelo. El cuerpo
tiene hechura de levitón con mangas japonesas, y
está sujeto al talle por medio de bridas de terciopelo
negro, que se abrochan cap botones esmaltados¡ su
borde está adornado con terciopelo negro y madroños de seda blanca. Mangas, delantero y chorrera de
muselina de seda rosa. Cuello de paño azul vivo, realzado con bordado.

Cada nuevo dentífrico que nace es un nuevo laurel

aliadido á la corona del Licor del Polo.

NUESTROS SUPLEMENTOS
Los que con el presente número recibirán nuestru
suscriptoras son:

PRIMERA EDICIÓN

La uustraotdn Espanoia grunerloana.
Su ■ arlo

del núm. 33, correspondiente al 8 ds Septiembre.

TEXTO.-Crónica general, por D. José Fernández Bramón.Las Artes, las Letras y las fundaciones cienttflcas bajo el
Prlncipe de la Paz, por D. Juan Pérez de Guzmán.-José
Joachim, eminente violinista y compositor húngaro, por
D. Juan Fastenrath.-El sacrificio, cuento, por D. Fabián
Vidal.-Recientes descubrimientos e• Pompeya: Casa llamada del Conde de Turtn, por D. R.Balaadela Vega.-Los
duelos con pan..... , por D. Felipe Pérez y González.-El tirabuzón, por D. Juan F. Muñoz Pab6n.-Sueltos.-Informaclones, por •••.-Anuncios.
GRABADOS.-El nuevo Sultán de Marruecos, proclamado el
16 de Agosto último.-Llegada del Principe Soberano á
Andorra la Vella.-Arles (Franela): La tragedia Ifigenia,
representada al aire libre.-Retratos de S. A. I. Carlos
Francisco José de Austria, presunto heredero de la Corona de Austria, y de José Joachim, violinista húngaro.-Los
sucesos de Casablanca: Trincheras francesas. El comandan•
te Santa Olalla. Desembarco de tropas y material de gue•
rra. Escuadrón de tropas españolas. '?ropas francesas de
Argelia. Marinos del Altiaro de Boeán. Casas destruidas por
el bombardeo. Oficiales y troRas espaflolas. Bateria destrWda. Ametralladora. Guerrilla eepafi.ola.-Proyecto de
monumento en conmemoración de Ja batalla de Rioseco.Isla dinamarquesa (archifiélago del Octano Glacial Artioo,
Spltzberg): Expedición a Polo Norte en globo dirigible.El veraneo en San Sebastián: Paseo por el Boulettard, dibujo de Espi.-lluetraclones del artlculo de D. R. Balsa de
la Vega.

Después de cualquiera de los deportes modernos,
en que el sudor puede producir graves trastornos, recomiéndase por distinguidos médicos una fuerte fricción con A.gua de Colonia de OriTe.

ESENCIA AU LAIT de VIOLETTES ~~~!'.
lo.- Perfume natural de la violeta.-SoeledadDJgit'!iuJea,

Dieeionario de •La lloda Eleir. .te,. (Vaoabtllario da la Salud.J-Pliego 76, conteniendo la defi-

nición, usos y explicación de las palabras siguientes:
Peú-dleo.-Pica.-Picadura. - Picaeón.-Picf"ato.Plcrico (Ácido).-Picroto,x;ina.-Pie (D,fectos ó daformidades del).-Piedra (Malda).-Piedraa,1'1.-Piodrainfemal.-Piedra lipis.-Piel (Enferm,dades da la).-Pielitis.-Piel-Onefritis.-Pies (Bañ-Os de).-Ptldora.-Pilefld;üis.-Pilocarpina. -Pilular. - Pinchaeos.-Pino.Pitda.-Pinzas quit'úrgicas.-Pi1idn de la India.-PtO•
hemia.-Piotdrax. - Piperita. - Piperacina. -Piritico.
-Piretología.-Pif'exia.-Piridina. -Pirita. - Pirogá•
lico (Ácido).-Piro¡¡...ado.-Pirole&gt;ioso ( Ácido).-Piromania. - P.irosis. - Pistero. - Pitiriasis. - Pituita.Piulco.-Piuriti.-Pldntago. - Plantaina. - Plasma.Plata (Nitrato da).-Platino.-Plétora.-Plouresla.Pleuritis.-Pleurodinia.-Pleu:roneumonta.- Plexígrafo.-Plexi....tro.-Plica.-Pl-Omo.-Pócima.

La Florida, novela original de E. Marce!, traducida expresamente para LA MonA ELEGANTE, por Aroceli.-Pliego 11 encuadernable de esta obra.

Fiprin. ilaminado de un precioso traje de gasa

pB&lt;inée

blanco y gris.

Gran Suplemento 4e laltore ■ , que consta de

grandu pctginas, conteniendo enlaces y adornos para bordados á punto de cruz y á realce, y texto
consistente en un artículo titulado «La lengua universal &gt;, por D. A Mar.
.Anuncios.
CN(Jff'O

SEGUNDA EDICIÓN
La Florida, novela original de E. Marcel, traducida expresamente para LA MODA Er.Bo~ por .Ara-

coli--Pliego 11 encuadernable de esta obra_

Gran lila'plemento 4e laltore■ :, Uteratara,
que consta de cuatro grandes páginas, cuyo contenido

(grabados y texto) queda detallado anteriormente.

M, ruede RivoU.-Parls.

•HOUBIGANT cador
muyaprecladaparaeltoD
y para los baños.
EAU
Doahlgaa&amp;, p~umista, Paria, 19, Faubourg s, HonoréSobenn,contraaNlo,esdelsol
IS Irritaciones. Conserva el cut.is
Joven y natural. No tiene grasa.
Parfume nuevo. Da un resultado inmediato. Sin rival para la tez.

CREMA ICILMA

Los que ejecutan trabajos intelectuales y físicos sostenidos
deben tomar el Vlao Pl~EDO, tónico nutritivo sin rival.

Para poder servir en el acto los fe didos que
con frecuencia se nos dirigen de Tratado de
corte y confección, de D.ª Mercedes Carbonen,
esta Sección tiene en depósito ejemplares encuadernados, que vende en Madrid al precio de
8 l?esetas y remite por correo á las señoras suscriptoras de provincias, previo el pago de 8 50
pesetas, sin certificar, ó 9 pesetas •en paqn~te
certificado.

PETROLEO
GAL

Contiene en el acto la calda del pelo y
fortalece su raiz; desinfecta y limpia la
cabeza disolviendo la caspa; perfuma y
suaviza el cabello facilitando el peinado, y cura la calvtcie, la pelada Y
demás enfermedades parasitarias del
cuero cabelludo.

Un certificado del Laboratorio Municipal de
Madrid, que acompal'la á los frascos, garantiza que el Petróleo Gal es ¡¡.bsolutamente
inofensivo y no puede inflamarse. Premiado
con medallas de oro en las Exposiciones de
Higiene de París y Londres. Desconflese de
las imitaciones.

PARA EL PELO

�LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

120

BEI,L'l'!ZA mEAL

BE~LEZA del CUTIS

«LA JOUVENTINE~

(NO CONFUNDIRLA CON

EL APIOL)

Es el más enérgico de los emenagogos que se conocen y el preferido por el· cuerpo médico. Regulariza el
flujo mensual, corta los retrasos y supresiones así como
los dolores y cólicos que suelen coincidir con las épocas,
y compremeten á menudo la salud. de las Se~oras.

LOOION HIGIÉNICA. y ANTISÉPTJOA,
Cura y evita las espin!.llas, manchas ho 0
arrugas¡ erupciones de la cara. Da ¡ 1a' pieJ'8 8•
xibilida y lreacura. Fraseo 3 pt.a. Por correo :-

No bast.a ser bella : es preeiso sacar partido de
la belleza idealizándola ; la aldeana hermosa ti.ene su cutis vul~ y ordinario. ¿Quéreis conseguir la belleza idean Usad los polvos de arroz
LA. •JOUVENTINE~. de perfume suave y penetrante, que idealiza el rostro, le. comunica exquisit.a frescura y una blancura brillante.
PREOIO: 26 PESETA.S
Se remiten pedidos ti provincias.

CA ID A DEL PEL O' .
Se evita y vuelve A su eatado normal de d
arrollo, con la LOCION RECONSTITUYENTE
NICA. Precio: 3 ptas. FARIACIA OARCERA PR1N'
CIPE, 13, MADRID, y prales. farms., droga. pe~

yr!

ANT

Y

DEPÓSITO: PERFUMERIA DE URQUIOLA,

La Ma.ison Ca.ndés

MAYOR, I, M.&amp;DRIDo

Pecho Ideal

PARIS, 8, rue Vivienne, y en todas las Farmacias

única depositaria de la Lal&amp; A.ntEpb~Uque 6
Leche Candot!is, nos rue ga hagamos saber fi. su,
clientes que el precio del frasco e~ ha elevado de
1.0 de Mayo de 1006, de 6 lrancos A 6 trancos.
Por error involuntario insertamos hace algunaa
manas los clicbés que marcaban la cantidad de l'i

PERÚDICO ESPEC~L DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA

¡¡FUERA CANAS!!
Tinte :lnstantAneo 7 pt!rmanente.
UN SOLO FRASCO PARA RUBIO, CASTAAO Y NEGRO
No mancha ni quema; evite. la caída; aumenta
111 deBlll'l'Ollo; puede riurse, Fraseo, S pesetas.
Remitese correo certifl.eado, por -l _ptas. Paao en
letra6 sellos Correos.- Farmacia, f. OARCERA
Prfueipe, 13, MADRID.
Dep61Ho1: farm ■ olu, Perf\lmerlH y Droauarla1.

MADRID 22 DE SEPTIEMBRE DE

1907.

AÑO LXVI.-NúM, 35.

11

ADMÓN.: CALLE DE PRECIADOS,
11

11

CALLIFLOBE

FLOR DE BELLEZA
POLVOS ADHEREITES

t

INVISIBLES

FINUB.I., PlJREZ.I., PERF1JIIIE IDE.&amp;L. Comanica al rostro una maravillosa y delicada
belleza, una blancura brillante y un aterciopelado incomparable. Cuatro tonos en cada uno de los
colorM Rosa y Raquel. Blanco de una p,ureza absoluta. Son loe polvos de arroz de las reinas y loe
re :e1del011 lvoadearroz,-A.GNE~ erfamhta, 18, A.venue de 1'0 ha, Pa...._•

LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA
Y H.l'/IE~ICH.ftH.
REVISTA DE BELLAS ARTES, LITERATURA Y ACTUALIDADES

de pu61ica (os c§ías 8, 15, 22 9
.

ao

c§e cac§a mes.

· ~

Consta cada uno de sus números de una cubierta y diez y seis páginas, varias de ellas con selectos grabados,
debidos al lápiz y al buril de los primeros artistas.
Consecuente con su título, que es al propio tiempo su programa, La Ilustración Espafíola y Americana reproduce, por medio del grab'ado, del fotograbado y de otros procedimientos· modernos, los sucesos importantes del mundo entero que atraen la atención general; cuadros y esculturas notables de todas las escuelas; monumentos arquitectónicos antiguos ó modernos; retratos de los personajes de reconocida notoriedad, etc.
La sección literaria, confiada á los más distinguidos escritores, contribuye eficazm ente á hacer de esta publicación una verdadera enciclopedia de nuestra época. Cuando la abundancia ó el interés de los asuntos artísticos
y de actualidad lo reclama, se distribuyen Suplementos, gratis para los Sres. Subscriptores.
A las personas que deseen conocer esta publicación se les facilitan números de muestra gratis en las principales librerías y por su

ADMINISTRACIÓN: CALLE DE' PRECIADOS, 46, MADRID.

AGENTES GENERALES
DE

La llustracl6n Española y Americana y de La Moda Elegante
EN LA REPÚBLICA MEXICANA:

Sres. Herrero Hermanos. Sucesores. - ~}aza de la Concepción, núm. 2, .México

PATE EPILATOIRE DUSSER
Reservados todos los derechos de propiedad a.rtistica y literaria.

•"·&amp;,:\:

dem,. huta Ju RAICES ~ VELL9 del"""' do Ju d,mu (Bub,, u;~o~.
Dingun peligro pan. el cutis. SO .año• de B .d &amp;o,ymillares de teslimonioagar.1ntil3:8 1a e "
de esta preparadon. (Se unde en caJaa. pan. la barba, y en 1/2 oaJu para el bigote h«e'¡?~
101 bruOi, emplúse el PJLJ. t'fJl.tE. DUSSER., l , rue J .-J.-Rouaseau,

M.A.DRID. - Establecimiento t ipolitogn\flco «Sucesores de Rivadeneyra&gt;,
impresores de lo. Real Casa.
(Propiedad de LA ILUSTRACIÓN ESPA ROLA y AMERICANA.}

•

1 y 2. - Toilettes para otoño.

Lu e:q,llcacionea en la plgina siguiente.

46.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="56">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2985">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479323">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169510">
            <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169512">
            <text>1907</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169513">
            <text>66</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169514">
            <text>34</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169515">
            <text>Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169516">
            <text>14</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169517">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169534">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752064&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169511">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada, 1907, Año 66, No 34, Septiembre 14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169518">
              <text>Flores Arenas, Francisco, 1801-1877 </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169519">
              <text>Moda</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169520">
              <text>Ropa y vestido</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169521">
              <text>Modales y costumbres</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169522">
              <text>Carteles</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169523">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169524">
              <text>España</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169525">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169526">
              <text>Sucesores de Rivadeneyra</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169527">
              <text>Carlos, Abelardo de 1822-1885, Propietario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169528">
              <text>14/09/1907</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169529">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169530">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169531">
              <text>2018624</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169532">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169533">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169535">
              <text>Madrid, (España)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169536">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169537">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="16738">
      <name>Corbata de sport</name>
    </tag>
    <tag tagId="16737">
      <name>Sombrero de otoño para señorita</name>
    </tag>
    <tag tagId="16736">
      <name>Toilettes de otoño</name>
    </tag>
    <tag tagId="16393">
      <name>Traje de hechura sastre</name>
    </tag>
    <tag tagId="131">
      <name>Traje de paseo</name>
    </tag>
    <tag tagId="16279">
      <name>Traje para señora</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
