<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="6287" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/6287?output=omeka-xml" accessDate="2026-06-10T19:34:42-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="5029">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/56/6287/La_Moda_Elegante_Ilustrada._1907._Ano_66._No._35._Septiembre_22.ocr.pdf</src>
      <authentication>c9dcfa144ff5881c98f6f2db36f12ac6</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="175435">
                  <text>LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

120

BEI,L'l'!ZA mEAL

BE~LEZA del CUTIS

«LA JOUVENTINE~

(NO CONFUNDIRLA CON

EL APIOL)

Es el más enérgico de los emenagogos que se conocen y el preferido por el· cuerpo médico. Regulariza el
flujo mensual, corta los retrasos y supresiones así como
los dolores y cólicos que suelen coincidir con las épocas,
y compremeten á menudo la salud. de las Se~oras.

LOOION HIGIÉNICA. y ANTISÉPTJOA,
Cura y evita las espin!.llas, manchas ho 0
arrugas¡ erupciones de la cara. Da ¡ 1a' pieJ'8 8•
xibilida y lreacura. Fraseo 3 pt.a. Por correo :-

No bast.a ser bella : es preeiso sacar partido de
la belleza idealizándola ; la aldeana hermosa ti.ene su cutis vul~ y ordinario. ¿Quéreis conseguir la belleza idean Usad los polvos de arroz
LA. •JOUVENTINE~. de perfume suave y penetrante, que idealiza el rostro, le. comunica exquisit.a frescura y una blancura brillante.
PREOIO: 26 PESETA.S
Se remiten pedidos ti provincias.

CA ID A DEL PEL O' .
Se evita y vuelve A su eatado normal de d
arrollo, con la LOCION RECONSTITUYENTE
NICA. Precio: 3 ptas. FARIACIA OARCERA PR1N'
CIPE, 13, MADRID, y prales. farms., droga. pe~

yr!

ANT

Y

DEPÓSITO: PERFUMERIA DE URQUIOLA,

La Ma.ison Ca.ndés

MAYOR, I, M.&amp;DRIDo

Pecho Ideal

PARIS, 8, rue Vivienne, y en todas las Farmacias

única depositaria de la Lal&amp; A.ntEpb~Uque 6
Leche Candot!is, nos rue ga hagamos saber fi. su,
clientes que el precio del frasco e~ ha elevado de
1.0 de Mayo de 1006, de 6 lrancos A 6 trancos.
Por error involuntario insertamos hace algunaa
manas los clicbés que marcaban la cantidad de l'i

PERÚDICO ESPEC~L DE SEÑORAS YSEÑORITAS, INDISPENSABLE EN TODA CASA DE FAMILIA

¡¡FUERA CANAS!!
Tinte :lnstantAneo 7 pt!rmanente.
UN SOLO FRASCO PARA RUBIO, CASTAAO Y NEGRO
No mancha ni quema; evite. la caída; aumenta
111 deBlll'l'Ollo; puede riurse, Fraseo, S pesetas.
Remitese correo certifl.eado, por -l _ptas. Paao en
letra6 sellos Correos.- Farmacia, f. OARCERA
Prfueipe, 13, MADRID.
Dep61Ho1: farm ■ olu, Perf\lmerlH y Droauarla1.

MADRID 22 DE SEPTIEMBRE DE

1907.

AÑO LXVI.-NúM, 35.

11

ADMÓN.: CALLE DE PRECIADOS,
11

11

CALLIFLOBE

FLOR DE BELLEZA
POLVOS ADHEREITES

t

INVISIBLES

FINUB.I., PlJREZ.I., PERF1JIIIE IDE.&amp;L. Comanica al rostro una maravillosa y delicada
belleza, una blancura brillante y un aterciopelado incomparable. Cuatro tonos en cada uno de los
colorM Rosa y Raquel. Blanco de una p,ureza absoluta. Son loe polvos de arroz de las reinas y loe
re :e1del011 lvoadearroz,-A.GNE~ erfamhta, 18, A.venue de 1'0 ha, Pa...._•

LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA
Y H.l'/IE~ICH.ftH.
REVISTA DE BELLAS ARTES, LITERATURA Y ACTUALIDADES

de pu61ica (os c§ías 8, 15, 22 9
.

ao

c§e cac§a mes.

· ~

Consta cada uno de sus números de una cubierta y diez y seis páginas, varias de ellas con selectos grabados,
debidos al lápiz y al buril de los primeros artistas.
Consecuente con su título, que es al propio tiempo su programa, La Ilustración Espafíola y Americana reproduce, por medio del grab'ado, del fotograbado y de otros procedimientos· modernos, los sucesos importantes del mundo entero que atraen la atención general; cuadros y esculturas notables de todas las escuelas; monumentos arquitectónicos antiguos ó modernos; retratos de los personajes de reconocida notoriedad, etc.
La sección literaria, confiada á los más distinguidos escritores, contribuye eficazm ente á hacer de esta publicación una verdadera enciclopedia de nuestra época. Cuando la abundancia ó el interés de los asuntos artísticos
y de actualidad lo reclama, se distribuyen Suplementos, gratis para los Sres. Subscriptores.
A las personas que deseen conocer esta publicación se les facilitan números de muestra gratis en las principales librerías y por su

ADMINISTRACIÓN: CALLE DE' PRECIADOS, 46, MADRID.

AGENTES GENERALES
DE

La llustracl6n Española y Americana y de La Moda Elegante
EN LA REPÚBLICA MEXICANA:

Sres. Herrero Hermanos. Sucesores. - ~}aza de la Concepción, núm. 2, .México

PATE EPILATOIRE DUSSER
Reservados todos los derechos de propiedad a.rtistica y literaria.

•"·&amp;,:\:

dem,. huta Ju RAICES ~ VELL9 del"""' do Ju d,mu (Bub,, u;~o~.
Dingun peligro pan. el cutis. SO .año• de B .d &amp;o,ymillares de teslimonioagar.1ntil3:8 1a e "
de esta preparadon. (Se unde en caJaa. pan. la barba, y en 1/2 oaJu para el bigote h«e'¡?~
101 bruOi, emplúse el PJLJ. t'fJl.tE. DUSSER., l , rue J .-J.-Rouaseau,

M.A.DRID. - Establecimiento t ipolitogn\flco «Sucesores de Rivadeneyra&gt;,
impresores de lo. Real Casa.
(Propiedad de LA ILUSTRACIÓN ESPA ROLA y AMERICANA.}

•

1 y 2. - Toilettes para otoño.

Lu e:q,llcacionea en la plgina siguiente.

46.

�LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

SUMARIO.
TKno.-Explioación de los grabado11.-Revistaparisi~nse, por V, ~e
Cutelfldo.-El puente, continuación, novela traducida 'Pºr 1~/rlvJ\
8
-Correspondencia particular, por D/ Adela P.-Explicac n
flgurin iluminado.-Sueltos.-Anuneios,
.
Traj
GJU.BADOS,-1 y 2. Toilettes para otoño.- S. TraJe de otoño,-4. j
de tarde.-6. Toiktte para paseo.-6. Traje de otoft.o. - 7• Tra e e
paseo.-8. Traje de visitas para seí'tora de edad.-9. Traje para
nii1a de 9 á 11 aiios.-10, Blusa de lana adorna?a con pllerues.11. Blusa de seda bordada.-12. Traje de tercio~lo para señ?ra
joven.-ts. Traje para niña de 4 á 6 ailos.-14, Toilette_ de conci~rto.-lfi. Palet6 recto.-16. Traje de terciopelo-17. Tra1e de ~rcio·
pelo para seiiora de edad;-18. ,Bolero&gt; de paño para señor1ta,:H1. Falda á pliegues para señorita.-20. Falda de _ealle.-?1. TraJe
de terciopelo pékinee para señorita. - 22, Pelerma de let"sey. 23. Enagua guarnecida con terciopelo.-2&amp;. Enagua con volante
pliask.-26. Blusa para señorita de 16 á 17 añ.o~.-26, Paletó de pai5.o
guarnecido con trenellla-27. Chaqueta senuentallada.-28. Blusa
para 1eil..orita joven de
á 16 años.-29. Camino de mesa guar·
neoido con bordado ingléa.-SO. Mantelillo para alm~erzo e~ el
campo.-31. Blusa de tul bordada, - 32. Traje guarneeido
C~r:
1
dado para nlila de 2 á f aílos.-83. Mareo para retrato.-M Y · ~
rón ruarneeido eon bordado,-36. Tapete y almohadón guarnef•·
1
doa con aplicaeiones.-37. Paletó de otoño,-38. Paletó de lant{j
glea.-89, Traje Norfolk, para niño de 8 á. 10 añ~s -40, Pale
e
otofto para nilia des á 8 aiioa. -4.1. Paletó para niña de S á 6 años.
-i2. Traje para señora de cierta edad.

o'

is

c~:

r

1

Núm. !.-Abrigo.de forma muy nueva, de p~:ilo color beipe claro, guarnecido con motivos de gwpur ~e
Venecia y con cintas; termina por un volante del mismo pafio. Mangas japonesas con vueltas adornadas
con guipur. Chaleco de muselina de seda _color marfil guarnecido con entredoses de Valenc1ennes. Fald¿, con gran vuelo, de pafio amazona realzado con

pespuntes.

Moraleja. Si os proponéis acabar de usar _en el
otoil.o vestidos de esta _primavera _qu!) tienen
mangas japonesas, podéis hacerlo Sl!3- mconveniente; pero al encargar nuevos tra¡es, buscad
una hechura más nueva, á menos que esas mangas cortas y flotantes os sienten muy bien. Aun
conservándolas tenéis medios de renovarlas.
En vez de hace;las como antes, de la misma tela
que el cuerpo y unidas á él, hacedlas de otra
tela que recuerde el pechero ó el chaleco: de
muselina, marquesi_ta, vuela rayada ó de c~adros,
muselina ó tul cubiertos de soutaches. As1 están
hechas las del modelo de l_a figura 1, que es_ nn
traje de otoil.o, de jerga diagonal azul marmo,
adornada con trencilla negra, en que el pe_chero
y mangas son de pieza de malla sobre viso de
seda del color del vestido. Frunces, bullonados
tendidos, plieguecitos al través, fo:man las mangas de algunos modelos; en otros ¡uegan los entredoses ó los galones alternando con franjas,
como se ve en el traje de la figura 2, (/.e crespón
de color de tabaco, adornado con encaje gi:ueso
del mismo color y cinturón y lazo de ter_m?pelo violeta. Las carteras de las mangas rehg1osa,
como aparecen en la figura 1, están mny de moda.
Observad que son de la tela del cuerpo cuan~o
vuelven sobre tela diferente. Por el contrario,
son de tela distinta cuando la manga es de la del
traje. Estas solapas pueden ser regulares Y de
igual anchura todo alrededor; estrechas en la

Núm. 2.-Traje de corte sastre, color ver~e-grie á

cuadros · se adorna con pallo. Chaqueta ceil.ida. Chaleco de fantasla bordado. Estola de cebellina. Falda
plissée, guarnecida con tiras de pafio y motivos de pa-

samanería.

•

·

REVISTA PARISIENSE.

En espera de las mangas largas que hemos dever aparecer con los primeros fríos, se harán,
muchos bullones de gasa un poco gruesa, de
buena calidad, que se parece á la vuela y que se
empleará como el linón, en las mangas de los
trajes de Íencería; se rayarán con plieguecitos,.
se incrustarán con entredoses, se ahuecarán con
volantes bordeados con encaje, ó se pondrán
éstos tan sólo cerca ·del codo, en tanto que los.
plieguecitos y entredoses .alternarán cerca de la
costura y dejarán lisa la sangría, para no recargar la línea del brazo. Estas mangas se completarán con puil.os altos calados, hechos con jo&amp;
mismos pliegues y entredoses, y los puil.os ba¡arán hasta la mano, como los llevábamos hao&amp;
doce ail.os.
Es bien sabido que la moda es una r ueda_ que
gira y nos vuelve á traer, á largos plazos , !meas
y siluetas de antiguo conocidas. Se toman idea&amp;
de trajes antiguos, ya de nuestras ~huelas, ya de
otros siglos, pero siempre son revisadas, corregidas modificadas, acomodadas, en fin, al gusto
de n~estra época. Para las primeras mangas largas, algunas casas intentarán_ poner de moda las
de una pieza, anchas por arriba, estrechadas hacia el codo modelando el antebrazo y la muil.eca. Estas m~ngas dan su carácter de novedad á
los trajes de este ail.o. Hay otras mangas nuevas
también de varios órdenes de volantes r epetidos ó de' bullones fruncidos á intervalos más 6
menos regulares que se combinarán per fectamente con puil.os'de la misma tela ó de encaje.
No es esto indiferente al principio de una estación, cuando aun no se se sabe con certeza cómo
evolucionará la moda, porque no hay que olvidar qne si los modistos proponen, sus cliente&amp;
dispone~, y que á menudo la mo_da inicial es retocada modificada tanto y tan bien , que apenas
queda •rastro de ella .

LllB mangas.-Laa telas nuevas.-Los adornos,--:-El pañ.o molli Y el
Jsomespum, y las telas ligeras,-Las taldas-tdnieas.-Forma d9: dalmátiea.-Paletóa de entretiempo.-Dos modelos.

Entre las telas nuevas destinadas á los trajee
«sastre» dominan las rayas, á pesar de que, desde prin~ipios de Junio se viene anunciando el
fin de sn reinado. Verdad es que l_as nuevas rayas se parecen muy poco á las ant¡~.uas: no son
determinadas y precisas, como en las telas agrisadas de esta primavera; son fundidas, mezcla•
das, entrecruzadas; sus colores ~e desva?ecen 8!1
suaves gradaciones. Sobre_una ¡erga_gr!S se adivinan sombras verdosas, ciruela ó v_ioleta, pero
tan bien desvanecidas, que el color1do del conjunto es muy fundido y J?IlY delica_do. Aparecen
las rayas hasta en los chevwttes y las.Jergas de ma•
tices uniformes, en los que l~s ma_r~a el tejido _
mismo por su grano, por la disposrnión del dla·

de salir de dudas, he preguntado á
los grandes modistos la suerte que espera á las
mangas japonesas en .la próxima estació!3-, y _!!US
informes han sido en extremo oontrad1ctorios.
Unos creen que serán por completo abandonadas; otros dicen qne serán modificadas, prolongándolas, pero conservándoles siempre su amplitud y sus líneas flotantes; otros se muestran
reservados en sns contestaciones ambiguas, diciéndome:
·
- Si nuestras olientes las piden, las haremos.
DESEOSA

Fig. 2.

F:lg. 1,

sentimos qne el pail.o moaré esté, por su precio,
fuera del alcance de muchas personas. En realidad, apenas es tentador; pero quids se hagan
con él bonitos trojes, asociándolo al terciopelo
muselina, empleado en gran cantidad, de manera
que el pallo no forme más que paneles estrechos
ó franjas.
Vuelven algunos homespun de pelo largo rayados como las demás telas, y el vello qn~ los
cubre aterciopela sus rayas de un modo encantador.

•
• •
. En los trajes de tarde se verán muchas telas
ligeras, como la vuela, marquesita, étamine y
gasas gruesas. Estamos tan habituadas á los pliegues flexibles y caídos de estas telas, que nos
desagrada adoptar otras.
:f'.or otra parte, ; qué otras telas se presta;ían
me¡or á las faldas-túnicas que la mayor parte de
los modistos quieren lanzar?

•••

SUMARIO .

11

123

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

122

costura de la sangría y ensanchando progresivamente para llegar á sn mayor altura en el cod0,
ó diminutas y apareciendo solamente al extremo de la manga flotante, hacia el codo. Generalmente marcan una línea curva, redondeada,
sin puntas acusadas.
Observad también que las mangas bnllonadas
de tul bordado, tul-encaje ó muselina, que alegran tan graciosamente nuestros vestidos de verano, ceden su puesto á mangas de seda flexible
ó tela ligera del color del vestido. De este modo
el conjunto del traje obscurece y se pone en
armonía con la estación.
Estarán muy de moda las combinaciones de
telas diferentes del mismo color, poniendo en
el adorno de un cuerpo, en un drapeado ó en el
chaleco, algo que recuerde la tela de la manga.
En la figura 3, que representa nn traje de seda
de color de ciruela, se ven adornos de gasa de
igual color, formando entredoses enjaretados, y
un chaleco de gasa blanca. De la misma tela que
los entredoses son los bullonados de las mangas.

'

. ~-

"'

.
Fi¡.

a.

Fig. ,.
Fig. 6.

gonal ó por franjas tejidas á punto de cañamazo,
alternando con otras cruzadas, cuadriculadas ó
rayadas.
_Sie~pre se vuelve á las rayas, y se harán combmac10nes qne las avaloren. Pero se harán menos franjas en forma, menos bieses y volantes
y en cambio se verán más adornos incrustados'
paneles recortados y pespunteados entre otro~
pail.os, subrayadas con galones, trencillas soulach.es y pasamanerías.
'

•

do vuelta, y se continúa en línea horizontal paralela al cinturón drapeado que deja descubierto.
La espalda es ya lisa con rayas horizontales,
ya plegada con plieguecitos á lo largo y al través, ya cubierta de soutaches que apenas dejan
ver el fondo de la tela. Por delante, el entredós
qne pasa sobre el hombro recuadra dos pequeños paneles que reproducen en miniatura la disposición de la espalda .

•••

•

••

He !isto muy bonitas trencillas con dibujos
en reheve, sombras mates y luces brillantes. Se
les pone sobre las faldas á mitad de altura · dibujan túnicas y bordean los contornos red.ondeados ó puntiagudos, que se recortan sobre el
volante formando el bajo de la falda· bordean
también los escalones de las faldas!pelerinas,
como se ve en la de la figura 4 que es un traje
de lienzo de lana azul verde, ad.ornado con bieses y golpes plegados de tafetán del mismo color; se ponen á intervalos regulares sobre las
faldas tableadas, ya en los huecos, ya en las tablas, como se ve en la figura 2. Suele acompañar
á estos galones un ligero dibujo de soutaches.
Los !outaches se ponen sobre todas las telas.
Fran¡as de encaje y de tul se suelen bordar
com~le~mente con soutaches, que cruzan todos
los d1bu¡os ó se recuadran con un dibujo regular
y simétrico, que sigue los bordes y les da relieve.
A m~nudo se e!"piea el sou_tache para trajes m11y
senmllos. Fran¡as de tafetan 6 de piel de seda
asi bordadas ad?rnan los. vestidos de pallo, sin
que sea necesar,a una guirnalda ancha y cuajada, sino de un dibujo ligero. Los bordadores
han de estar muy ocupados en esta estación y
seguramente no disminuirá con esto el pre~io
de nuestros trajes.
Si queréis conciliar la moda con la economía
comprad los galones de soutaches preparados'
qne imitan perfectamente á los bordados hecho~
á mano. Os bastará coserlos con esmero y plancharlos bien, para sacar el relieve del soutache.

Algunas reproducen sencillamente la aldeta
larga de las blusas rusas, prolongada hasta más
abajo de las rodillas; otras tienen escalones
como las faldas-pelerinas; otras se drapean lige~
ramente en forma de peplum, adornadas con una
franja de anchos bordados, ó con una aplicación
de encaje de oro. El terciopelo muselina parece
hecho expresamente para combinarse con estas
telas ligeras y flexibles. Tan bien casa con ellas
que hasta se tejen al mismo tiempo, y veremo~
bastantes gasas y muselinas rayadas con franjas
de terciopelo. Estas telas se pondrán plegadas,
desde el talle á las caderas, para no dejar ver
~ás qu_e la raya de terciopelo, y más abajo abriran de¡ando aparecer las de tela transparente.
En la parte baja de la falda se dispondrán franjas de tela, cuyas rayas estarán al través cortadas ó b~llonada_s co_n terciopelo, en fra~jas "anchas y hsas; aphcamones de todas clases, franjas
de pail.o ó de tafetán, se recortarán sobre fondos de gasa ó de raso brillante, cruzados por estrechos soutaches que limitarán sus bordes.

•
• •

•
••

El paño moaré es una de las telas nuevas que
os sell.alo, pero sin recomendarlo. Imaginad la
disposición del moaré de algodón ó de lana para
rayas, reproducido sobre un paño liso. El fondo
~esapa~ece casi del todo bajo los dibujos, y la
1mp_res1ón que produce es la de una-tela ya conocida. Anchas rayas obsonras sombrean Ja tela
Y se espacian más ó menos regularmente. No

Una disposición con frecuencia adoptada para
los cuerpos de i?s tra_ies que no se drapean en
forma de {ichu, m se disponen en pliegues como
las mangas japonesas, es la de espalda cuadrada,
como la de una pequeila dalmática ó de nna
chaqueta amplia y cuadrada, formad~ por un entr~¡lós que parte de los hombros, toca las sisas y
ba¡a recto para detenerse encima del talle, dan-

Fig, 5,

Mientras los primeros fríos no hagan sacar los
abrigos de pieles, se ven pequeil.os paletós de
paño del color del vestido, pero hechos de otra
tela y con otro adorno. Un paletó de tafetán
se combina con un traje de pallo; nno de guipur grueso tellido completa una falda de tafetán. El borde de estos abrigos tiene mucha importancia; es un ancho galón, una gran faja cubierta de trencillas y soutaches alternados, una
greca doble, un laberinto de estrechos soutaches.
Este es el pretexto para bordados nuevos que
forman por sí solos el adorno del abrigo y le
dan á veces un sello de exquisita originalidad.

•
••
Muestra el modelo de la figura 5 el partido
que se puede sacar de los bordados de soutaches:
en él están aplicados á un canesú y una franja
que se forman en un pallo verde bronce. Sin
esos adornos es elegantísimo el traje de étamine,
de invierno, ciruela alelí, que representa la
figura 6, con sólo el acompallamiento de unas
solapas de terciopelo de igual color sobre un
chaleco de craponne amarillento.

•

• •
La vida al aire libre exige precauciones en
favor del cutis, en que hay que perfeccionar á
la vez una tonalidad armoniosa y delicada. U nos
polvos de arroz muy ~dherentes y refrescantes,
perfumados con esencia de flores exóticas y de
los varios matices, blanco, rosado, natural y
moreno, son el medio mejor de llevar esa necesidad de la elegancia. Tales son los llamados
Fleur de Peche, que se obtiene, sin miedo á las
imitaciones, dirigiéndose á la Perfumería Exótica (35, rue du Quatre-Septembre), de París.
V. DE CASTELFIDO.
Pads, 18 de Septiembre de 1907.

�LA MODA ELEGAN'.l'E ILUSTRADA

124

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

Artibes pueden sufrir repentina modificación.
Quizás el conserje y el jardinero podrán decirnos á quién debemos de comunicar la terrible
noticia .....
Continuación .
-Es inútil-advirtió Cristina;-voy á marchar á París.
XVII.
El señor Cura la miró algo sorprendido.
-1.Conoce usted, pues, á la señorita de MontEl médico había certificado la defunción, y la
pernon1
religiosa amortajó el desfigurado cadáver para
-No, aunque su padre mantuvo relaciones de
que lo colocasen en el ataúd.
amistad con uno de mis tíos. Pero las circunsEran las dos de la tarde, y la hija del guarda,
tancias que me han traído á recibir el último
que con indecible angustia esperaba á su padre,
suspiro de este desgraciado justiflcan mi interinvitó á Cristina y á María Teresa á tomar algún
vención, y me parece que podré, ya que no dulalimento. Hubiera sido insoportable para las dos
cificar el espantoso golpe que espera la pobre
jóvenes sentarse en el gran comedor donde tanniña por lo menos pro orcionarle algún contos a.legres comensales se habían reunido otras
suel~, dándole, desde e primer momento , los
veces; entraron en la portería, donde la pequeña
detalles que ansiosamente deseará conocer. He
Susana, llorando siempre, extendió una blanca
calculado que estaremos de vuelta esta noche.
servilleta sobre uno de los extremos de la lim•
Hasta entonces pueden suspenderse todas las
pia mesa. En medio de su pena y de su turbadisposiciones.
ción, sus instintos de mujercita hacendosa y ser-Es una acción meritísima, señorita-dijo el
vicial la ~pulsaron á elegir los más lindos plasacerdote. - Creo que nadie mejor que usted
tos floreados y dos tazas de porcelana dorada,
puede llevarla á cabo. ¡Que Dios preste ánimos
adquiridas en la feria del pueblo. Con insistencia
á la desgraciada niña! ¡ Quién sabe qué nuevas
se excusó por no poder ofrecer más que pan caamarguras Je están reservadas!
sero, queso y leche; pero aun esto era demasiado
-Su prometido le ayudará á sufrirlas-exclapara las dos jóvenes, que apenas podían tragar
mó
María Teresa.
bocado, á pesar de no haber tomado nada desde
Los dos hombres la miraron con cierta compor la mañana.
pasión.
María Teresa soltó la taza, que á duras penas
- Si continúa siendo su prometido- murmuhabía desocupado.
ró
el médico.
-1.Y Paulina?-preguntó con voz entrecor-¡Cómo!-protestó la joven.-1.Cree usted
tada.
al señor de Artibes capaz de faltar á su palabra
-Pienso en ella desde esta mañana-contestó
y de traicionar á su prometida porque ésta sea
Cristina.-No puede venir más que en el tren de
desgraciada?
la noche ..... Pero ¡_cómo prevenirla? ¡_Hay aquí
,· Leve sonrisa, sonrisa triste, se dibujó en los
alguien de la familia de su prometido?
·.: · Jabios de Cristina. Pero nada quiso decir á su
-No, todos están en París.
~~~~amiga. 1.Para qué destruir antes de tiempo laa
Cristina reflexionó un instante.
ilusiones que le hacían ver en los otros la mis-Me parece-dijo-que aun cuando le soy
ma generosidad que ella poseía?
desconocida, todo lo que acaba de ocurrir, rela-Esto puede acarrear la vergüenza, además
cionándome con su padre, hace natural mi inde
la ruina-insinuó el médico, sonriendo. ,
tervención ..... Voy á tomar el tren de las tres y
Y las dos jóvenes abandonaron aquella manmedia. Avisar por telégrafo se me antoja imposión sobre la que se cernían tantas amenaza,,
sible; los Artibes querrían acompañarla, si nos
apar'te de la desgracia que acababa de herirla.
limitásemos á darle á medias la noticia, y enSusanila concluía de enganchar la yegua al
tonces ¿qué ocurriría aquí?.. ...
dogcarf. Cristina besó á María Teresa, volvió. l
María Teresa no manifestó sorpresa alguna, y
encargarle que enviase cuanto antes un propio
pensó que, en su horrible desgracia, la presená su hermano para tranqujlizarlo, despué~. tomó
cia de Cristina era un consuelo inesperadó para
las riendas y el li~ero vehiculo desaparecio muy
Paulina.
pronto en el cammo.
. . .
.
-Si su padre y el jardinero no llegan á tiemLa señorita de Marmennes se dmgió hacia 1A
po, 1.no podría usted enganchar un carruaje cualRibera luego que Sor Julia le hubo prometido
quiera qne me condujese á la estación1-preque no' abandonarla la cámara mortuoria hasta
guntó Cristina, volviéndose hacia la hija del
que otra Jlermana viniese á reemplazarle. 1A
guarda.
joven había recomendado á Susana que no di-¡Oh! Sí, señorita; la yegua baya es tan man- '
vulgase los tristes detalles del suceso; pero no
sa que la engancharé sin trabajo. Hay aquí un
abrigaba grandes esperanzas de que su consejo
dogcart muy viejo, pero muy ligero. 1.Sabrá usfuera observado por la niña, ávida de expan•
ted guiar?
.
sión y un tanto orgullosa, en medio ~e su emo•
-Sí, puesto que el animal es manso. Dejaré
ción, por haber dese~peñado papel importante
el carruaje á cargo de uno de los,empleados de
en un drama tan terrible.
la estación ..... 1.Quiere usted darme un pedazo
María Teresa hallábase tau quebranta?~ por
de papel y un lápiz?
•
todo lo que acababa de ocurrir; tan deb11!tada,
Escribió dos lineas para su hermano y se las
además, por la falta de alimentos _substanciosos,
entregó á María Teresa.
al mismo tiempo que por las fatigas qne había
-i,Se encarga usted de esa esquela, verdad?
sufrido,
que todo se le ofrecía en un nuevo asEncontrará usted con quien enviarla al pasar
3.-Traje de otoño.
pecto sombrío y triste. La juventud no se enpor el pueblo. Ha sido una verdadera suerte que
el señor de Marmennes se haya ausentado esta
Núm. 3. - De lana verde almendra cuadriculada, cuentra impunemente en contacto con la muer•
mañana; ¡hubiera estado muy inquieto! ¡Mi po- tono sobre tono; falda corta, con forro, adornada por te. Le parecía haber envejecido de repente Yque
bre hermano Juan! ¡Cuán intranquilo debe ha- abajo con un gran bies postizo realzado por medio una sombra fúnebre se cernería en adelante sollarse!. .... Pero no he tenido tiempo de pensar de pespuntes. Paletó semiajustado, forrado con seda bre todas sus alegrías para recordarle el vacío
verde y abrochado coli botones de 11lata .. El cuello y la inanidad de las cosas del mundo.
en él ... ..
vuelto y las bocamangas se cubren coll terciopelo de
Había perdido la conciencia del tiempo; en·
-No lleva usted más que un sombrero senci- color
más obscuro que el de la lana.
contró á todos inquietos en La Ribera. Su padre,
llo, sin abrigo; va usted á sentir frío.
9.ue había vuelto hacía ya rato, se disponía á sa·
-¡ Oh! No. Además,.he visto allá abajo, en el
!ir á buscarla, y Matilde y Guillermo '!º cesa·
vestíbulo, una manta de viaje que puedo to- .
mar..... La señorita de Montpernon estará aquí arrodilló un momento cerca del lecho mortuo- ban de ir y de venir, explorando e_l ca~mod. d8l
· Como sucede muy á menudo, la mqme_~
esta noche; es preciso dejar dispuesto que nos rio, y después los sigui(\ al despacho contiguo,
envíen carruaje á la estación ..... Pero tengo que del cual la Hermana habla ya hecho desaparecer señor de Marmennes, repentinamente dISl~ada,
se desahogó en censuras. Pero la palidez . e s:
recoger la carta de su padre; 1.viene usted con- las manchas de sangre. ·
,
migo?
-Debe prevenirse á su hija-dijo el doctor.- hija y el temblor de sus labios le detuviero
María Teresa enlazó su brazo con el de Cristi- ¿Saben ustedes de algún pariente que pueda en- bruscamente, y también él palideció cuando s°[º
la terrible nueva y María Teresa le cont6 o&amp;
na, y salieron rápidamente hacia la casa. El día cargarse de ello?
horrorosos detalles de aquella trágica mu~rte. al
era espléndido, caluroso, para aquella estación;
El señor Cura movió la cabeza.
- ¡Y estaban ustedes solas, dos jovenc!tas'mí
todos los arbustos estaban en flor; los citisos, los
-No conozco á la familia del señor Montperalburnos y las lilas balanceaban suavemente los non-exclamó. -Sólo mantenía con él relacio- lado de ese desgraciado I t Cómo ha tenido da·
ramilletes de sus corolas; los macizos de plantas nes muy superficiales..... Quizás la señorita de querida hija tanto valor1- preguntó, profun
destacaban sobre el verde del césped sus colo- Marmennes esté mejor enterada que yo de su mente conmovido.
y de·
-, oh! ¡Con Cristina, era tan natural.1 a ,
res brillantes, y el sol bañaba la casa en luz parentela.
de oro.
-No, tampo~o sé nada. Pero allí están los Ar- más, era necesario ..... Papá, iremos mañ~na os
ver á Paulina, i,nO es cierto? i,NO deberiail;ldo
Subieron en silencio la escalera, cuyos pelda- tibes.....
1
ños de mármol conservaban todavía huellas sanSe detuvo, viendo que el sacerdote y el mé- de telegrafiar á los Artibes? Me ha sorprend
grientas, y abrieron la puerta del cuarto, donde dico cambiaban una mirada.
que Cristina no quisiese avisarles.
b
ex
El señor de Marmennes movió la ca eza •
el párroco y el médico habían transportado el
-Es de temer-observó el doctor-que el
cuerpo del Sr. Montpernon. Descansaba éste desgraciado accidente que acaba de ocurrir clamando:
ha
- ¡Quién sabe qué ruina ó q1;1§ deshono~b~
sobre su gran cama esculpida, despojada de col- tenga como origen algún desastre financiero, y,
gaduras; la parte inferior del rostro .estaba en- según la extensión de ese desastre, las relaciones moti vado ese acto. de desesperac10n! Los AJ! 1_.
vuelta en una venda que le colocó la Hermana de la señorita de Montpernon con la familia de .PO.drán p asar por. Ja .ruina, es el deber

EL PUENTE.

con ayuda de Cristina, y, con la herida velada,
parecía dormido en la augusta calma de un sueño solemne. Sns manos juntas oprimia1;1 el ros~rio de marfil de María Ter.esa: su rosar10 de primera Comunión. Cerca del lecho, sobre una
mesa pequeñ.a entre dos encendidos candelabros de cobre ~aravillosamente cincelado, _abría
sus brazos el crucifijo de madera de Susamt~, el
único que pudo encontrarse ~n aqu?lla 11;1¡osa
mansión: Sor Julia rezaba á Cierta distancrn, y
el médico que esperaba la vuelta del guarda,
hablaba e~ voz baja con el párroco en el otro
extremo de la habitación.
Ambos se adelantaron hacia Cristina. Ésta se

los sufrimientos, para acercarnos á nuestro objeto!
Y volviendo á pensar, satisfecha y agradecida
en el destino que le habla cabido.en suerte Ma:
ría Teresa se recriminó por no haber apre¿iado
mejor hasta entonces qué dicha tan grande es la
de encontrar en su hogar tradiciones sanas, ejemplos nobles que marcan la senda; qué dón el de
tener un padre á quien se puede venerar, cuyos
consejos pueden seguirse como los de un oráculo
y cuya vida sin mancha es para el hijo una egida
al mismo tiempo que un honor.
'
Aun hay entre los goces nobles de este mundo

1

1

11

11

11

11

125

1.Encontraría un hombre que no fuera débíl,
veleidoso, enamorado del lujo y del dinero,
como Roberto de Artibes, cuyo sueñ.o quimérico se disipó repentinamente, sino un corazón
leal, desinteresado, como los hay, sin duda alguna, como ..... como el hermano de Cristina?
María Teresa sacudió bruscamente la cabeza.
Dios, que reparte las alegrías de la tierra, sabe
también consolar á los qne priva de ellas. No
pensaría nunca en sí misma, no se forjaría ensueños; pero estaría agradecida á su suerte, y
más que nunca se consagraría á consolar á su
padre, á ese querido y noble padre que no le
amargaría nunca la vida eon vergüenzas ni con
sinsabores.
Continuará.
Núm. 4. -De baregé rayado malva de dos tonos
adornado con malla bordada.
Núm. 5, -De pafio color lila azul, guarnecido con
bordado; camisola de linón.
Núm. 6.-Traje de hechura sastre, propio para entretiempo; de paño color abejarruco, guarnecido con
trencillas del mismo color; chaleco de terciopelo pana
color verde sauce.

4,-Traje de tarde.

rsonas honradas, aunque, á decir verdad, creo
la señora de Artibes muy capaz de hacer que
hijo desista de un compromiso que resulta
eroso. ¡Pero la vergüenza! Hay que guardar
spetable y respetado el apellido que nos han
nsmitido sin tacha.....
María Teresa inclinó !a frente. ¡Pobre Pauli! ¡Y había podido ella tenerle envidia!
El señor de Marmennes tomó el sombrero
ra ir al pueblo; quería ver al señor Cura y
cargarle que dijese á la señorita de Montpern que se ponía á sus órdenes para todos los
stes~ menesteres que ocurrieran.
aria Teresa fué á sentarse á la orilla del Paito y buscó instintivamente el rosario. Leve
remecimiento la conmovió al recordar que
habia ~ejad!) entre las manos del muerto; y,
los o¡os fl¡os en el cielo de un azul purísi' rogó fervorosamente por que la mansión
r1;1al estuviese ab\erta para el pecador arretido, y por que D10s concediera ánimos para
ortar tan duro golpe á la que la víspera paía ser la más dichosa de las hijas.
De qué forma tan clara lo verdadero, lo justo
las cosas se le ofrecía súbitamente á los fules de una nueva luz! Las ilusiones de la jutud engañan ü menudo sobre el punto de
ta real de la vida; pero después de lo que
baba de ocurrir, parecía que todo tornaba á
sitio y á su importancia efectiva.
aria Teresa comprendía mejor que nunca
la vida sólo es un tránsito, un deber un seno. Por consiguiente, 1.á qué desesper;rse si la
es árida? En la hora suprema sólo resta de
alegrías disfrutadas el perfeccionamiento que
llas haya sabido extraer nuestra alma• pero
n preciso es que esas alegrías sean pur;s no' desinteresadas, toda vez que en· el pla~ dio ellas deben de servir, de igual modo que

5,-Tollette para pa1&amp;0,

la misión dulce y pura de labrar la felicidad de un hombre honrado, de verse guiada
por un corazón selecto, de
educará seres queridos que
balbuceen el nombre de madre, de modular sus almas y
de ver florecer y desplegarse en ellos el sentimiento del
honor y del deber..... 1.Llegaría Maria Teresa á conocer estos goces?.....

&amp;.-Traje de otoño.

�LA MODA ELEGAN'rE ILUSTRADA

124

EL PUENTE.
ConUnuaci6n .

XVII.

El médico había certificado la defunción, y la
religiosa amortajó el desfigurado cadáver para
que lo colocasen en el ataúd.
Eran las dos de la tarde, y la hija del guarda,
que con indecible angustia esperaba á su padre,
invitó á Cristina y á María Teresa á tomar algún
alimento. Hubiera sido insoportable para las dos
jóvenes sentarse en el gran comedor donde tantos a.legres comensales se habían reunido otras
veoes; entraron en la portería, donde la pequeila
Susana, llorando siempre, extendió una blanca
servilleta sobre uno de los extremos de la limpia mesa. En medio de su pena y de su turbación, sus instintos de mujercita hacendosa y servicial la i,¡npulsaron á elegir los más lindos platos floreados y dos tazas de porcelana dorada,
adquiridas en la feria del pueblo. Con insistencia
se excusó por no poder ofrecer más que pan casero, queso y leche; pero aun esto era demasiado
para las dos jóvenes, que apenas podían tragar
bocado, á pesar de no haber tomado nada desde
por la mallana.
María Teresa soltó la taza, que á duras penas
había desocupado.
-¿Y Pauhna?-preguntó oon voz entrecortada.
-Pienso en ella desde esta mailana-contestó
Cristina.-No puede venir más que en el tren de
la noche ..... Pero ¿cómo prevenirla? ¿Hay aquí
alguien de la familia de su prometido?
-No, todos están en París.
Cristina reflexionó un instante.
-Me parece-dijo-que aun cuando le soy
desconocida, todo lo que acaba de ocurrir, relacionándome con su padre, hace natural mi intervención ..... Vo'y á tomar el tren de las tres y
media. Avisar por telégrafo se me antoja imposible; los Artibes querrían acompallarla, si nos
limitásemos á darle á medias la noticia, y entonces ¿qué ocurriría aqníL ...
Maria Teresa no manifestó sorpresa alguna, y
pensó que, en su horrible desgracia, la presencia de Cristina era un consuelo inesperado para
Paulina.
-Si su padre y el jardinero no llegan á tiempo, ¿no podría usted enganchar un carruaje cualquiera que me condujese á la estación?-preguntó Cristina, volviéndose hacia la hija del
guarda.
-¡Oh! SI, seilOrita; la yegua baya es tan mansa que la engancharé sin trabajo. Hay aquí un
dogcart muy viejo, pero muy ligero. ¿Sabrá usted guiar?
.
-Sí, puesto que el animal es manso. Dejaré
el carruaje á cargo de uno de los empleados de
la estación ..... ¿Quiere usted dar:Ue un pedazo
de papel y un lápiz?
Escribió dos líneas para su hermano y se las
entregó á Maria Teresa.
-¿Se encarga usted de esa esquela, verdad?
Encontrará usted con quien enviarla al pasar
por el pueblo. Ha sido una verdadera suerte que
el seilor de Marmennes se haya ausentado esta
mailana; ¡hubiera estado muy inquieto! ¡Mi pobre hermano Juan! ¡Cuán intranquilo debe hallarse! ..... Pero no he tenido tiempo de pensar
en él... ..
-No lleva usted más que un sombrerosenoillo, sin abrigo; va usted á sentir frío .
-¡ Oh! No. Además, he visto allá abajo, en el
vestíbulo, una manta de viaje que puedo tomar ..... La sellorita de Montpernon estará aquí
esta noche; es preciso dejar dispuesto que nos
envíen carruaje á la estación ..... Pero tengo que
recoger la carta de su padre; ¿viene usted conmigo?
Maria Teresa enlazó su brazo con el de Cristina, y salieron rápidamente hacia la casa. El dia
era espléndido, caluroso, para aquella estación;
todos los arbustos estaban en flor; los citisos los
alburnos y las lilas balanceaban suavementé los
ramilletes de sus corolas; los macizos de plantas
destacaban sobre el verde del césped sus colores brillantes, y el sol bailaba la casa en luz
de oro.
Subieron en silencio la escalera, cuyos peldailos de mármol conservaban todavía huellas sangrientas, y abrieron la puerta del cuarto, donde
el párroco y el médico habían transportado el
cuerpo del Sr. Montpernon. Descansaba éste
sobre su gran cama esculpida, despojada de colgaduras; la parte inferior del rostro .estaba envuelta en una venda que le colocó la Hermana

Artibes pueden sufrir repentina modificación
Quizás el conserje y el jardinero podrán deoir~
nos á quién debemos de oomunioar la terrible
noticia.....
-Es inútil-advirtió Cristina;-voy á marchar á París.
El seilor Cura la miró algo sorprendido.
- ¿Conoce usted, pues, á la seilorita de Montpernon?
-No, aunque su padre mantuvo relaciones de
amistad con uno de mis tios. Pero las oircnnatanoias que me han traído á recibir el último
suspiro de este desgraciado justiftoan mi intervención, y me parece que podré, ya que no dulcificar el espantoso golpe que espera la pobre
niila,
por lo menos prororcionarle algún con:-í;;
_;:.·-:,z
suelo, dándole, desde e primer momento, los
_,J?)}l
detalles que ansiosamente deseará conocer. He
calculado que estaremos de vuelta esta noche.
Hasta entonces pueden suspenderse todas las
disposiciones.
-Es una acción meritísima, sellorita-dijo el
sacerdote. - Creo que nadie mejor que usted
puede llevarla á cabo. ¡Que Dios preste ánimos
á la desgraciada niilal ¡ Quién sabe qué nuevas
amarguras le están reservadas!
-Sn \lrometido le ayudará á sufrirlas-exclamó Maria Teresa.
Los dos hombres la miraron con cierta compasión.
- Si continúa siendo su prometido- murmuró el médico.
-¡Cómo!-protestó la joven.-¿Cree U8ted
al seilOr de Artibes oapaz de faltar á su palabra
y de traicionar á su prometida porque ésta sea
desgraciada?
Leve sonrisa, sonrisa triste, se dibujó en loe
.._· Jabios de Cristina. Pero nada quiso decir á 811
ami¡i-a. ¿Para qué destruir antes de tiempo Ju
ilusiones que le hacían ver en los otros la mlama generosidad que ella poseía?
-Esto puede acarrear la vergüenza, ademú
de la ruina-insinuó el médico, sonriendo-:
Y las dos jóvenes abandonaron aquella mansión, sobre la qne se cernían tantas amenaw,
aparte de la desgracia que acababa de herirla.
Susanita conclnia de enganchar la yegua al
dogcarf. Cristina besó á María Teresa, volvió. i
encargarle que enviase cuanto antes un propio
á su hermano para tranquilizarlo, después tom6
las riendas y el ll~ero vehículo desapareció mu:r
pronto en el cammo.
. . .
.
La seilorita de Marmennes se dmg1ó hacia 1A
Ribera, luego que Sor Julia le hubo pro_metido
que no abandonarla la cámara mortuoria hasta
que otra :Hermana viniese li reemplazarla. 1A
joven había recomendado á Susana que no divulgase los tristes detalles del suceso; pero no
abrigaba grandes esperanzas de que sn consejo
fuera observado por la niila, ávida de expan·
sión y un tanto orgullosa, en medio de su emoción, por haber desempeliado papel importante
en un drama tan terrible.
María Teresa hallábase tan quebranta~• por
todo lo que acababa de ocurrir; tsn debilitada,
además, por la falta de alimentos substanciosos,
al mismo tiempo que por las fatigas qne habla
sufrido,
que todo se le ofrecía en nu nuevo as3.-Tra)e de otoño.
pecto sombrío y triste. La juventud no se en•
Núm. 3. - De lana verde almendra cuadriculada, cuentra impunemente en oontact9 con la muer•
tono sobre tono; falda corta, con forro, adornada por te. Le parecía haber envejecido de repente Y que
abajo con un gran bies postizo realzado por medio una sombra fúnebre se cernería en adelante sode pespuntes. Paletó semiajustado, forrado con seda bre todas sus alegrías para recordarle el vaoio
verde y abrochado con botones de plata. El cuello y la inanidad de las cosas del mundo.
vuelto y las bocamangas se cubren con terciopelo de
Había perdido la conciencia del tiempo; encolor más obscuro que el de la lana.
contró á todos inquietos en La Ribera. Su padre,
~ue había vuelto hacía ya rato, se disponía á sa•
lir á buscarla, y Matilde y Guillermo ':'º cesa·
arrodilló nn momento cerca del lecho mortuo- ban de ir y de venir, explorando e_l ca~mod d 1
· Como sucede muy á menudo, la mqme_tu e
rio, y después los siguió al despacho contiguo,
del onal la Hermana había ya heoho desaparecer selior de Marmennes, repentinamente d1s!Nada,
se desahogó en censuras. Pero la palidez . e sn
las manchas de sangre. ·
-Debe prevenirse á su hija-dijo el doctor.- hija y el temblor de sus labios le detuVIeron
¿Saben ustedes de algún pariente que pueda en- bruscamente, y también él palideció cnand~ur
la terrible nueva y María Teresa le con o&amp;
cargarse de ello?
El sellor Cura movió la cabeza.
horrorosos detalles de aquella trligica mu~rte. al
-¡Y estaban ustedes solas, dos jovenc(tas, i
- No conozco á la familia del seilor Montpernon-exclamó. -Sólo mantenía con él relaoío- lado de ese desgraciado! ¿Cómo ha tenido m_
nes muy superficiales..... Quizás la seilorita de querida hija tanto valor?-preguntó, profunda
Marmennes esté mejor enterada que yo de su mente conmovido.
d
parentela.
-¡Oh! ¡Con Cristina, era tan natural! Y a
-No, tampo3o sé nada. Pero allí están los Ar- más, era necesario ..... Papá, iremos mail~na 01
tibes .....
ver á Paulina, ¿no es cierto? ¿No deberiall;1do
Se detuvo, viendo que el sacerdote y el mé- de telegrafiará los Artibes ? Me ha sorprendl
dico cambiaban una mirada.
que Cristina no quisiese avisarles.
X
El selior de Marmennes movió la cabeza 8 •
-Es de temer-observó el doctor-que el
desgraciado accidente qne aoaba de ocurrir clamando:
ha
-¡ Quién sabe qué ruina ó qué deshono~ .,.
tenga como origen algún desastre financiero, y,
según la extensión de ese desastre, las relaciones motivado ese acto.de desesperación! LosA;r1b10
de la seilorita de Montpernon con la fa¡nilia de JlOJirán Jl&amp;aar por Ja .ruina, es el deber !!

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

oon ayuda de Cristina, y, oon la herida velada,
pareoia dormido en la augusta calma de un suello solemne. Sus manos juntas oprimían el rosario de marfil de Maria Teresa: su rosario de primera Comunión. Cerca del leoho, sobre una
mesa pequeila, entre dos encendidos candelabros de cobre maravillosamente cincelado, abría
sus brazos el oruclfljo de madera de Susanita, el
único que pudo enoontrsrse en aquella lujosa
mansión'. Sor Julia rezaba á cierta distancia, y
el médico que esperaba la vuelta del guarda,
hablaba e~ voz baja con el párroco en el otro
extremo de la habitación.
Ambos se adelantaron hacia Cristina. Ésta se

9i

loe sufrimientos, para acercarnos á nuestro objeto!
Y volvi~ndo á pensar, satisfecha y agradecida,
en el destmo qne le había cabido.en suerte María _Teresa se recriminó por no haber apre~iado
me¡or hasta entonces qné dioha tan grande es la
de encontrar en su hogar trsdioionessanas,ejemplos nobles que marcan la senda• qué dón el de
tener un padre á quien se puede' venerar cuyos
consejos pueden seguirse como los de un ~ráoulo
Y cura vid~ sin mancha es para el hijo una egida,
al mismo tiempo que un honor.
Aun hay entre los goces nobles de este mundo

125

¿Encontraría un hombre que no fuera débil,
veleidoso, enamorado del lujo y del dinero,
como Roberto de Artibes, onyo sneilo quimérico se disipó repentinamente, sino un corazón
leal, desinteresado, como los hay, sin duda alguna, oomo ..... oomo el hermano de CristinaY
María Teresa saondió bruscamente la cabeza.
Dios, que reparte las alegrías de la tierra, sabe
también consolar á los que priva de ellas. No
pensaría nunca en sí misma, no se forjaría ensuellos; pero estaría agradecida á su suerte, y
más que nnnoa se consagraría á consolar á su
padre, á ese querido y noble padre que no le
amargaría nunoa la vida con vergiienzas ni con
sinsabores.
Continuará.
Núm. 4. - De baregé rayado malva de dos tonos
adornado con malla bordada.

Núm. 5. -De pailo color Wa azul, guarnecido con
bordado; camisola de linón.
N~m. 6.-Traje de hechura _sastre, propio para en•
tretie~po; de p~ilo color abeJarruco, guarnecido con
trencillas del mismo color; chaleco de terciopelo pana

color verde sauce.

4.-TraJe de tarde.

,personas honradas, aunque, á decir verdad creo
oí la ~eilora ~e Artibes muy capaz de hace~ que
-sn hijo desista de nn compromiso que resulta
oneroso. ¡Pero la vergüenza! Hay que guardar
.respetable y respetado el apellido que nos han
transmitido sin tacha.....
María Teresa inclinó la frente. ¡Pobre Panli•
,na! ¡Y habla podido ella tenerle envidia!
El .señor de Marmennes tomó el sombrero
para ir al puebl~ ¡ quería ver al señor Cura y
•encargarle que d1¡ese á la señorita de Montper•Il&lt;?n que se ponía á sus órdenes para todos los
·tristes menesteres que ocurrieran.
. ~aria Teresa fué á sentarse á la orilla del Pa_¡arito Y b_us~ó instintivamente el rosario. Leve
·estremec1m1ento la conmovió al recordar que
lo habla &lt;!-eJad_o entre las manos del muerto; y.
-con los o¡os fl¡os en el cielo de un azul purísimo, rogó fe~vorosa.mente por que la mansión
•eter':'al estuviese abierta para el pecador arrepentido, y por que Dios concediera ánimos para
sop_ortar tan duro golpe á la que la víspera parema ser la más dichosa de las hijas.
¡De qué forma tan olara lo verdadero lo justo
-de las oosas se le ofrecía súbitamente á los fulgores de nna nueva luz! Las ilusiones de la juventud engallan ü menudo sobre el punto de
-vista real de la vida; pero después de lo que
acab_a~a de oc':'rrir, pare~ía que todo tornaba á
-sn sitio y á su 1mportanc1a efectiva.
Maria Teresa comprendía mejor que nunca
-que la vida sólo es un tránsito, un deber un sendero. Por consiguiente, ¿á qué desesperi:.se si Ja
,r uta es árida? En la hora suprema sólo resta de
'1as alegrías disfrutadas el perfeccionamiento que
_de ellas ha7a sabido extraer nuestra alma; pero
Jcuán premso es que esas alegrías sean puras nob!es, desinteresadas, toda vez que en· el pla~ di-vmo ellas deben de servir, de igual modo que

6.-Tollette para pateo.

la misión dulce y pura de labrar la felicidad de un hombre honrado, de verse g,uiada
por un corazón selecto, de
educar á seres queridos que
balbuceen el nombre de madre, de modular sus almas y de ver florecer y desplegarse en ellos el sentimiento del
honor y del deber..... ¿Llegaría Maria Teresa á conocer estos gocest ....

&amp;,-Traje de otoño.

�LA MODA ELF.GANTE ILUS 'rRADA

126

127

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

--,~~-.-'1-:::'
,¡{'
/,
~--

'

13.-Traje para niña de 4 á 6 año1.

,_._,,._ -

9,-TraJe para niña de 9 á II años.

10.-Blusa de lana

adornada con plleguea.

12,-TraJe de terciopelo
para señora Joven.

14,-Tollette de concierto

7.-Traje de paseo.

1

!

1

1

15.-Paletó recto.

s.- Traje de vlaltaa para aeilora de edad.

Núm. 7.-Las flgs. 26 á 31 de la Hoja-Supkme11lo co·
rresponden á este modelo.
Este traje, de lana azul viejo, se adorna con un bor·
dado de seda del mismo color, encaje blanco y tren·
cilla negra. Rodea el talle un cinturón de seda negra
drapeada, el cual se adorna delante con a.os botones
de acero.

por volante de encaje. Peto
con cuello recto de guipur
crema.

Núm. 8,-La falda-campana de este traje, de palio
verde, se cifie á las caderas y mide 4,50 m. de ancho
en el borde inferior; á cada lado del delantero se des·

Núm. l0. - De lana color

tacan dos bieses de terciopelo, uno verde y otro ne•
gro. La chaqueta se adorna con bieses de terciopelo
negro y se abre sobre un chaleco de terciopelo verde;
la parte superior se cierra por medio de trabillas de
terciopelo verde.
Los delanteros se adornan con unas anillas de pa·
eamanería, á través de las cuales se pasa una cinta de
tafetán, adorno repetido en las mengas pelerina.
Los bullones, fruncidos en sus extremos, terminan

Núm. 9.- Para la explica-

ción y patrones, véanse las
figuras 45 á 51 de la Hoja:
Suplemento.

moda formando grupos de
pliegues separados por galones bordados; se monta ,
sobre un canesú que también forma pliegues y cuya
unión queda oculta por medio de un galón. Mangas
compuestas de bu II o ne s y
grandes puilos adornados
con galón, y cintnrón de
seda drapeada.

Núm. 11.-Pera la explicación y patrones, véanse
las flgs. 83 á 89 de la Hoia•
Suplemento.

rosa¡ se adorna con malla azul ribeteada con bieses de
tafetán azul. Canesú de tul plissée, adornado con encaje. Cinturón de tafetán drapeado. Bullones de encaje y puños con vivos de tafetán.

Núm. 12.-Para la explicación y patrones, véanse
las flgs. 78 á 82 de la Hoja•
Suplemento.

Núm. 15.-De pafio color albaricoque, guarnecido
con terciopelo negro, trencilla y sou.tache, también
negros, pero realzados con oro. Los delanteros caen
rectos¡ el borde inferior termina por un bies postizo,
Cuello-cha], de terciopelo negro, adornado con trencilla y con botones. Forro de tafetán blanco.

Núm. 13.-Para la
explicación y patrones, véanse las
flgs. 90 á 97
de la HojaSupkment.o.
Núm.14.-

,.. 111'-Jot 7, 8, 10 i 12 y 14 i 17.
E1pafda1 Y di,.,...

l&amp;.- TraJ• de terclopelo,

17.- Traj!I de tarcl1pelo para señora de edad.

De vuela
nzul pálido
sobre forro
ele tafetán
color de

Núm. 16.- Para la explicación y patrones, véanse
las flg. 62 á 70 de la Hoja-Suplemento.
Núm. 17.-Las flgs. 21 á 25 de la Hoja-Suplemento
corresponden á este modelo.
Este traje, de terciopelo color de pasa de Corinto,
se realza con un peto, con cuello recto, de seda bordada, y se adorna, además, con trencilla y botones de
pasamanería del mismo color de la tela; con trenci..
lla se seilala el borde del peto, los delanteros y las
mangas pelerina; esta trencilla se prolonga sobre la
falda dibujando patas que terminan en punta.

�LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA
128

Núm. 29. -La flg. 59 de la Hoja-Suplemento corresponde á esta labor.
De hilo crudo, mide 1,20 m. de longi•
tud por 40 cm. de ancho; se adorna con
el bordado á la "inglesa, representado por
la llg. 59 de la Hoja-Suplemento, á punto
de festón y á punto de cordoncillo con
al¡¡odón similizado de dos hebras D.M. C.
num. 30; los tallos se bordan á punto de
tallo y las hojas mayores se rellenan ligeramente.
Núm. 30. -La flg. 60 de la Hoja-Suplemento corresponde á esta labor.
De tela rusa antigua y 75 cm. de lado.
Se adorna con una guirnalda representando hojas y liebres, y termina por un
dobladillo con vainica de 3 cm. de ancho.
El dibujo de la guirnalda está representado en la flg. 60 de la Hoja-Suple·
~mento; se ejecuta el bordado con algodón perlé de color castaño en tres distin•
tos matices, y de color verde en otros
tres tonos y con cordoncillo de diferentes colores.
Los tallos se bordan á punto llano; con

Nú11, 18.-De pallo encarnado con cha·
!eco de reps de seda blanca marfil, abro·
chado por medio de botones dorados; el
e

bolero,, con forro de seda blanca, se

adorna con galón encarnado y soutache

de oro; el escote se adorna con piel de
armifl.o.

Núm. 19.-Para la explicación y pairo·
nes, véanse las llgs. 107 á 109 de la Hoja·
S1'plemento.
Núm. 20.-Las flgs.110 á 113 de la HojaSuplemento corresponden á este modelo.
De lana azul á rayas, tono sobre tono,
no tiene forro y se corta por las flgs. ~10
á 113· los pailos se ribetean con trencilla
negr~ de 2 ½cm.de ancho, adornándose,
además, con grupos de tres botones. El
volante se corta por las mismas O.guras,
teniendo en cuenta la línea del trozo in•
ferior y reservando la tela necesaria para
una jareta de 4 cm. de ancho; la parte su-

perior de la falda forma pliegues por
atris, superponiendo las &gt;&lt; sobre los •

129

lf
'

¡

·--···...·.,"""'~ .

..

·,;.f"'"'--·---!

:,¡¡,

30.-lanteHllo para almuerzo en el campo.

32.- Traje guaraeoldo oon bordado p&amp;ra nlila
de 2 i 4 año,.
18,-Bolero de paño
para aeñorlta,

19.-Falda l pliegues
para aeñorlta

20,-Falda de oalle.

r
1

23.- Enagua•
auarneoldaoon terciopelo.

24.-Enaauas
oon volante pllsaée.
35.-Detalle del bordado del olnturcin.

21.-TraJe de terolopelo pék.lnée para ae'ñorlta.

ij

seda verde se rodean las hojas Y se simula
las venas de éstas. Las liebres se bordan co
algodón perlé color castaño obscnro; las oreja
·y la cola se rodean con seda color eastaft.a, a

Núm. 21. -Para la explicación .Y patrones,
véanse las flgs. 1 á 11 de la Hoja•Suplemmto.
Núm. 22. - Para la explicación y patrones,
véanse las flgs. 32 á 35 de la Hoja-Suplemento.

ador~o cuyos bordes interior y exterior señala una
trencilla ~e oro más ancha. Las lineas se represen tan
por lenteJue~as colocadas al tope. Los capullos se sim~an con cinta rococo color fresa, los cálices y las
ho1as con verde aceituna de dos tonos los tallos con
se~a verde de dos hebras, la cinta y 108 lazos con seda
gris-azul de cuatro tonos.

27 .- Chaqueta aemlentallada.
25.-Bluu para aeñorlta de 15 l 17 año1.

28.-Bluaa para 18ilorlta de 13 l 15 ailoa.

tanto que el hocico y los ojos se bordan c~n
Núm. 23. - Para la explicación y patrones,
seda negra¡ éstos se completan con un punto ~
véanse las llgs. 36 á 39 de la Hoja-Suplemento.
26.-~atetó de paño guarnecido con trenoil1a.
seda blanca. Después se rellenan todos los~ m~.
Núm. 24.-Para la explicación y patrones,
tivos con líneas de puntos de cruz. Los. nuUl 3
véanse las flgs. 52 á 54 de la Hoja-Suplemento.
ros indican los matices de cada color (1, el más obscuro; 21 el color medw, Y '
Núm. 25.- Para la explicación y patrones, véanse las flgs. 98 á 106 de la Hofa· el más claro).
Sttplemento.
Núm. 31.-Esta blusa se ejecuta con encaje de tul blanco de 30 cmh. de ªrncl•hºei
se abroc a po
.·
Núm. 26.-De pallo azul obscnro, adornado con trencilla de seda negra de 5 cen•
palda; la parte de arritímetros de ancho; las
ba se monta sobre un
costnras de los delante•
canesú formado por
ros, compuestos de dos
entredoses de malla,
piezas, y las de la esp•l •
cuyo borde r~alza un
da, se cubren con trenciencaje de bobllos que
lla doblada.
se destaca sobre el pe·
Los faldones se guarto hecho también con
necen con trencilla en toen'caje de bolillos; el
do su ancho.
filo del cuello se se·
El paletó se abrocha por
iiala con un vi v,0 • de
medio de botones y se fo.
terciopelo azul pabdo.
rra con seda clara.
El einturón es ~e. en·
caje y debe su rigidez
Ná11. 27. -Para la ex•
á las ballenas de que
plieación y patrones,
está provi•to. La b_lu•
véanse las flgs. 12 á 20 de
sa se coloca sobre viso
la Hoja-Suplemento,·
de tafetán blanco cu·
bierto de muselina de
Núm. 28,-Para la expli·
seda.
oación y patrones, véanse
las llgs. 40 á 44 de la Ho·
29,-Camlno de mesa guarneoido oon bordado lnglél.
ja•St,plemonto.

Núm. 32. - Las flgs 55 á 58 d 8 1
.
corresponden á este ~odelo.
ª Ho;a-Suplemento
D~ lana blanca ó de color; se monta sobre un ca
~:~~7~~~nj¡~~~~s:;~e!~t.rdado que representa 1~
se corta este canesú por 1~
flg. 55, tomando la tela do•
ble, Y se borda á punto de
tallo Y á punto llano; los pé•
t!tlos Y las hojas se rellenan
ligeramente, haciendo aqué~os á punto llano recto, y
estas á punto llano al biés.
Las mangas se cortan por
la flg. 56 de la Hoja-Suple•
menÜ?, se fruncen entre la.s • y
terminan por pttilos de 19
centímetros de longitud por
6 ½cm.de ancho, que se realzan con el bordado representado en la flg. 58.El cinturón
que descansa en sus corres~
gondientes pasadores, se rietea con lana blanca y se
abrocha por medio de dos
botones.
~úm. 33. - La flg. 61 de la
Ho1a•Suplemento corresponde á este grabado.
Se forra con moaré color
de mafa Y se adorna con un
b!)rd ado ro coco hecho con
CI¡ta, s~da, trencilla de oro
Y enteJuelas. La forma del
cuadro Y el dibujo están representados por la flg. 61 de
~a HoJa•Suplemento. Rodea el
ovalo, un enrejado hecho con
tren~1Ua de oro sujeta por
medio de puntos invisibles
hechos con seda amarilla

'

Núms. 34 y 35.-La flg.114 y 115 de la Hoja-S.,ple·
corresponden á este modelo. .
Este ~mturón, de tela antigua, se adorna por detrás
con guirnal~as bbrdadas con cinta rococo y separadas por medio ?e calados; el grabado representa una
pa~te del trabaJO en su tamaño natural. Se pasa el dibu¡o (flg. 114) a un trozo de tela de 18 cm. de ancho
por 58 de largo; se sacan tres hebras para los calados
á lo largo de las lineas, y se ejecutan éstos con hiIJ
muy fino. Se bordan los tallos, con seda verde de dos
tonos, á punto de tallo·1 las
hojas se representan con cinta rococo verde matizada 1 y
las flores con cinta color de
fresa claro y obscuro; el centro de las flores se indica con
un punto anudado con seda
amarillo oro. Concluido el
bordado, se guarnecen los
bord_es con un pequefio doblad11Io; se forma el pliegue
hueco, atenitindose á las indicaciones del grabado y de
las lfneas, y se montan los
lados menores en dos trozos
de tela co~tados según la
flg. 115; el cmturón termina
e~ una hebilla forrada con
piel blanca; en el otro extremo_ se abren los ojetes necesarios.
met1-to

Detalle del entredós del dibujo 31.

Detalle del bordado del dibujo 36.

36,-Tapete Y aJmohaclón guarnecldOI oon apllcaalonu.

Núm. 36.-La flg. 116 de la
Hoja-Suplemento corresponde á esta labor.
. Estos dos modelos son propios para salón de fumar y
para comedor. La flg.116 re•
presenta el dibujo del al•
mohadón. Las aplicaciones
se recortan de t'"eps castaño
color bronce claro, y se fijan
con líneas de puntos llanos
hechos. con seda cuyo color
armomce con el del reps · el
centro de estos motivos' se

�LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

130

rellena con algodón, y despnés se borda co_n pnntos llanos hechos con hilo de plata; se rodean con trencilla de oro y Uneaa
de puntos de tallo hechos con seda negra. Las hojas se slmu.
lan con grupos de puntos llanos al tresbolillo, hechos con seda
bronce y rodeados con trencilla de seda bronce y con hilo de
óro· los motivos estrechos se rellenan á punto de cruz con la
mis~a seda, y las líneas delgadas se ejecutan con hilo de oro;
finalmente el borde se realza con un galón de oro de 1 ½ceutfmetro cte' ancho; el tapete se forra con satinete encarnado
obscuro.
El almohadón se forra por los dos lados con pallo de felpa,
y el bordado se ejecuta del mismo modo.

Núm. 37. -De lana gris de dos caras; se abr?cha por medio
de grandes botones de nácar y se adorna con bieses pespunteados de 4 cm. de ancho, que se prolongan por detrás hasta el
borde inferior y por delante sólo hasta los bolsillos . .El cuello
vuelto y las bocamangas se adornan con terciopelo gris ribeteado con trencilla gris claro.

jHASTA LUEGO!
•¡Hasta luego, papá!&gt;, dicen los niños
Cuando me ven marchar.
Flores de amor, sus besos se deshojan
Desde el balcón, y, en lluvia musical,
Desciende sobre el campo de mi vida
La dicha que el Sellor me quiso dar:
Esa dicha que riman mis pequeños .....
•¡Hasta luego, papá!&gt;

Núm. 39.-De lana color beige á cuadros, tono sobre tono. Cinturón de la misma tela. Cuello de hilo y corbata de seda.

Impacientes aguardan el regreso,
Y en gozo se convierte la ansiedad
Cuando desde el balcón, que es su atalaya,
Ven que torno al hogar.
Y en sus bracitos, que el cariño mueve,
Hay latidos de amor hondo y leal,
Y es un himno de júbilo estallante:
•¡Ya ha venido papá!:t

Núm. 40.-De pallo color beige; se adorna _con bordado de
soutachs: los delanteros se abrochan por medio de alamares
botones de fantasía; cuello vuelto, solapas y bocamangas
terciopelo color castaña. El paletó se forra con seda escocesa.

Ayer, al despedirme, murmuraron
Con santa ingenuidad:
«Papá nos quiere mucho y vuelve siempre.
¡Hasta luego, papá!:t

Núm. 41.-De pallo azul pastel, forrado con tafetán blanco
guarnecido con guip~r crema. Las c~stura~ de los delant~
y de la espalda se disimulan por medio de tiras de pallo pi
al través y sujetos en sus bordes con ~n vivo de seda azu!,
pelerioa se guarnece al filo con un plissé6 de paño y con b1e
de seda. El cuello-chal y los pullos de las mangas se cub
con gui pur crema.

Con las pupilas turbias por el llanto
Me alejé del hogar,
Y, en el cáliz del alma, mi plegaria
Subió á la inmensidad.

Núm. 38.-Para la explicación y patrones, véanse las flgs. 71
á 77 de la Hoja-Suplemento.

Núm. 42. -De pallo color ciruela; la falda forma ~•lan)e
gran pliegue hueco doble que se prolonga sobre el cmturon,
cual es de tafetán de tono mh obscuro que el del pai'lo.
bajo de la falda se adorna con dos bieses de paño.
Chaleco y corbata de seda color ciruela, ribeteados con
verde. Peto, con cuello recto,_de guipur crema. Las m
terminan por volantes de encaJe.

l7.-Palet6 de otoño.

-¡Seiior, Señor., que acierten mis pequeños,
Protege mi nidal!.....
¡Hasta luego, Señor! Hasta que un día
Los polluelos, lanzados á volar,
Puedan vivir honrados y felices
¡Sin que vuelva papá!

38.- Paletó de lana ln¡¡tesa.

41.- Paletó para niña de 3 A. 5 ar.os.

42 ,- TraJe para aeñora de cierta , ....

FLOR DE EBPINO.-Para blanquear y rejuvenecer el
cutis, es un producto especial de la Perfumerla Nioon,
de París, la verdadera Lait ds Ninon, que se emplea
para la cara, cuello, hombros y brazos, en los tres ma•
tices, blanco, rosado y moreno. Para asegurar la verdadera, hay que pedirla á la Perfumería Ninon.

CREMA

DE LA

DIEC&amp;

1a,or11a11ncetapuaBJ-quaarelCatu,au,11W1ca.-1uta . .
JIIIUlldmaCUUIU. ,....ICWVllc:atilailoltlcaro J Wl• la llluma Al" f
o,mada deJ m.ar41. J. DUSSER, 1. Ru1 J•• J. ROUPUU, PAIII.

ROYAL HOUBIGANT :.U.~~~..::1,;:;

fumista, 19, Faubourg St Honoré, pan,,

LADY PRETTY

Siempre joven y bella. Pídase en las principales perfumP1·ias.
Depósito: Sres. Pérez,_Martín, Velasco y C.ª.-Madrid.

Pedid muestras de noestrAs Seda• Novedad
negras, blancRs 6 de color, desde pts. 1,46 á 21,30 el metro.
Especialidades: 'l't'las de seda para vestidos de
paseo, de boda, de balle y de sotr~e, as( como
para blusas, forro■, etc.
Vendemos directa1nente 4 los eonsnmhlore•
nuestras sedas, cuya clase garnntizamos y las remitimoa A
domicilio francas de porte y de derechos de Aduanas.

Schweizer &amp; Co., Lucerna Z 9 (Suiza).
Ba,portam6,I de

""°'·

ADELA P.

fXPUCACIÓN DEL FIGURIN ILUMINADO.
Corruponde i laa aeilora1 1■1orlptoru á la edlolón di lujo
y ilude la 2.• edición.

1. Traje de seda rosa.-Falda en forma con ·pliegue-

eorrespondencia parlkular.

2. Traje de seda rayado.-Se corta la falda en forma y se une á la cintura con frunces. Cuerpo con entredoses de malla puestos en redondo. Mangas de encaje de malla, bullón de seda y puño de encaje.Hombreras de malla con bies de seda lisa.
Materiales: 15 m.

UNA ALUMNA DEL S. C. V.-Contesto con grandísimo gusto á sus preguntas en es.ante recibo el justificante.
l.ª Póngase todos los días un poco de manteca de
cerdo, lavada con vinagre.-2.8 Póngase, al acostarse,
compresas de pamplina de flor blanca (simiente que
se da á los pájaros).-3.• No las conozco.-4.ª Los de

l

UNA SUSCRIPTORA ANTIGUA.-1.ª Con palo de jabón.
-2.ª Lea la 3. ª contestación dada á Maria Victoria
en LA MODA del 22 de Junio.-3.ª En la contestación
dada á Una Suscriptora, Cartagena, encontrará la receta que desea. - 4.ª La receta del consommé la he
dado á Una madrileña en LA MODA del 14 de Marzo,
28.ª contestación; suprima las hojas de cola de pescado y póngale, en el momento de servirlo, unos pedacitos de jamón, pechuga de gallina y trufas, cortado
todo á cuadritos.-5.8 Se ponen á la derecha del plato. Se quitan por la izquierda, y se ponen por la derecha. -6.ª Sí, seilori. Los géneros gruesos y rugosos.
El azul, marrón, gris y verde.-7.ª Sí, señora; se ha~
cen cuadrados.

citos y tira ribeteada ~on un viyo. Cuerpo bordado
cubierto con otro de seda de forma japonesa. Mangas
bordadas con pni'los de encaje.
Materiales: 15 m.

UNA MADRE CARil!OSA. -1. ª Tenga la bondad de dirigirse á la Sección de encargos.-2. ª Se extiende sobre la superficie que se quiere adornar una mano de
cola fuerte, y se ponen encima las conchas. -3.ª Al
óleo. -4.ª Pruebe á frotarlas con un poco de ácido
muriático, cuidando de que no toque á las manos, y
lavándolas luego en agua abundante. -5.ª Lea la
3.ª contestación dada á Maria Victoria en LA MODA
del 22 de Junio.-6.ª ¿Se refiere usted á la laca? Tenga la bondad de aclararme la pregunta. - 7.ª No es
posible ejecutar ese trabajo sin verlo. -s.• Lee la
2.ª contestación dada á Una alumna del S. C. V. en
este mismo número. - 9.ª La Rapsodia de Li tz. ID.ª Dése todos los días un toque con nitrato de plata.

¡I

carbón ve~etal. La creta preparada es también muy
buena.-5. No conozco nada radical; puede, sin embargo, probar con la piedra pómez. Jabónese la parte
á la cual quiere aplicarlo, y luego frótese suavemente y aclárese con agua fresca.-6,ª Con la tintura de
benjuí. Dí la receta en la 4.ª contestación á lsabslita
en LA MODA del 6 de Abril.-7.ª Su carta viene perfectamente dirigida.

M. R. BLANCO• BELMONTE.

UNA ANDALUZA DE OJOS NEGROS.-1.ª Lea la 4.ª contestación dada á Una alumna del S. o. V., en este mismo número. - 2.ª El pelo partido, de oreja á oreja,
sujeta la parte de delante con un moit.ito y gran lazo,
en lo alto de la cabeza, y la melena toda en tirabuzones recogidos con un lazo. -3.ª Lea la 3.ª contestación dada á Poesía .... lú, en LA MODA del 30 de
Marzo.
LA NtilA DEL B. .... -1.ª El azul celeste.-2.ª Lisas.
Pueden ser de seda ó de nans«c con incrustaciones
de encaje y viso de color.-3.ª En el carrete.
UNA DEVOTA DE SANTA FROÍLA.-1.ª Lea la 4.ª contestación dada á Flor de oro, en el número del 22 de
Ks.yo.-2.ª Trato de buscar la receta.-3.ª Se hacen
con 500 gramos de agua, mezclada con dos huevos
batidos, y un kilogramo de harina. Se les da la forma
y se meten en el horno. - 4.ª La receta de las ensaimadas la encontrará en la 2.ª contestación dada á
Piripitipis en LA MODA del 22 de Mayo. - 5. ª Mante•
cadas castellanas. Se hace la masa con seis onzas de
harina, una onza de azúcar, una onza de mantequilla,
cuatro huevos y seis yemas, y medio cuartillo de anisado. Cuando está bien trabajado, se hacen las mantecadas y se cuecen al horno.-6.ª Lea la 7.ª contestación dada á Tres qw, no van á la fiesta •...• en LA MODA
del 22 de Marzo. - 7.• Tenga la bondad de decirme
de qué clase de plato se trata, porque no lo conozco
por ese nombre.-8.ª Se consigue haciendo un almíbar fuerte, pero sin llegar al punto de caramelo.9. ª Lea la 4.ª contestación dada á Una Suscriptora antigua en este mismo número. -10.ª Lea las recetas
dadas en las contestaciones siguientes: 9.ª, á Mal genio, en LA MODA del 6 de Junio; 2.ª, á Una madre, en
la del 30 de Mayo, y 3.ª, á Desdémona, en la del 22 de
Mayo.-11.ª Se bate la manteca con azucarillos deshechos, hasta que está muy fina, y se pone en moldes
acanalados para que tome la forma.

upalda
del dibujo 42.

1

131

LA MODA ELEGANTJ.; ILUSTRAD.l

3. Traje ds paño malva.-Falda larga con mucho
vuelo, se corta en forma y se guarnece con un volan•
te ancho. Cuerpo blusado abierto delante sobre peto
de guipur. Esta abertura se rodea con un galón bizantino y dos medallones del mismo género. Mangas cortadas con el cuerpo y sujetas con un galón.
Materiales: 7 m.

La Ilustración Española y Americana.
Sumarlo del núm. 34, oorreapondlente al 15 de Septiembre.
TEXTo.-Crónica general, por D. José Fernández Bremón.Las Artes, las Letras y las fundaciones cientfficas bajo el
Príncipe de la Paz, por D. Juan Pérez de Gu.zmán.-El tirabuzón, por D. Juan F. Muñoz Pabón.-La Era de los
grandes canales, por D. Vicente Vera.-La mujer manchega, soneto, por D. Fernando Franco Fernández.-Pon lo
tuyo en concejo....., por D. Josá Nogales.-La gracia de las
manos, poesia, por D. J. Orfiz dePinedo.-Sueltos.-Informaciones, por •••.-Anuncios.
GRABADOS.-Bellas Artes: 11R-ico..... 11, cuadro de Schwarz.Retrato de D.ª Concepción Arenal, pintado por D. Vicente
Díaz y González.-Deportes náuticos: Los tres balandros
tripulados por S.M. el Rey en las regatas de San Sebastián y Bilbao. Regatas de balandros en Bilbao.-l:ladrid:
Exposición Internacional de Higiene._Artes, 00.cios y Manufacturas. Presente á S. M. la Reina.-Retrato de SullyPrudhomme, poeta francés.:.... Barcelona: El crucero Ministro Zenteno, escuela de Guardias marinas de Cpile.-Los sucesos de Marruecos: Carga de Caballer[a marroquí en
Casablanca, dibujo de Alcázar. Tropas francesas embarcando en Orán. Tropas francesas en Casablanca.-Retrato
de D. Manuel S. Pichardo, director de El Figaro de la Habana.-lnglaterra: Aspecto del Támesis, sus esclusas y sus
orillas en un día de regatas.
-

Lo mejor para la vista, A.gua de Colonia de
Orive, mezclándola con agua. Desde 3 reales frasco,
garrafón "4 litros, 16 pesetas, franco estación.
Los convalecientes de la fiebre tifoidea se repondrlin pronto tomando el Vino PlllEDO.

JABÓN AU LAIT DE VIOLETTES

!:~~~:

y frescura del cutis. - Soeiedad HJgfEniea, OG, ru.e de
UivoU. - Paris.

K AA.GNEL,
R I S~G,
T É L E ~: J~!:1~:
A.-,,. de l'Opera, PA.RIS.

BOUOUET FJ.BBESE:i=1~
Ha llegado ya el dla en que el Licor del Polo
es artículo de primera necesidad. 6 reales frasco.

Para poder servir en el acto los pedidos que
con frecuencia se nos dirigen del Tratado de
corte y confecci6n, de D.• Mercedes Carbonell,
esta Sección tiene en depósito ejemplares encuadernados, que vende en Madrid al precio de
8 pesetas y remite por correo á las señoras suscriptoras de provincias, previo el pago de 8,50
pesetas, sin certificar, ó 9 pesetas en paquete
certificado.

NUESTROS SUPLEMENTOS
Loe que con el presente número recibirán nuestra•
son:

■uscriptorae

PRIMERA EDICIÓN
Dteetonario de ,La lloda Elecante•. (Vo•

cabtolario de la Sal1'&lt;1.J-Pllego 77, conteniendo la deft.
nici6n, uso e y explicación de las palabras siguiente e:
Poción.-Podayra.-Podofilino.-Podredumbre.-Polibásico.-Polidactilia.-Polidipsia. - Polígala. -Pdli•
po.-Polisarcia.-Politriquia.-Poliuria.-Polvos den·
ttfricos. - Pomada. - Ponche. - Po,..oña. - Populedn
( Ungúento ). - Porfirización. - Posología. - Postema.Postilla.-Postracidn.-Polasa. - Potasio (Acetato, bicarbonato, bicromato, clorato, cloruro, fosfato , nitrato,
permanganato, sulfato y yoduro de).-Potentila.-Polt
(Mal de).-P. P.-Praclicante.-Prava, (Jeringuilla de).
-Precipitación.-Precipitado (amarillo, blanco y rojo).
-Predisposición.-Presbicia. -Prescripción mMica.Prddomo.- Prolapso.-Profilao,is.-Prondstico.-Prdte•
sis.-Protoclontro.-Protóxido de hidrógeno.-Prúrigo.
-Prurito.-Prúsico (Ácido). - Psamoma. - Psicotera
pia.-Psicroterapia.- Psiquiatrla. - Psoriasis.-Ptialismo.- Ptosis. -Pubertad. -Puericia. -Puerperio.Pujo.-Pulmdn (Enfermedades del).-Pulmonar (Congestión).
-11'.Jc:ai-in iluminado de tres preciosos trajes para
otollo.

GranHoJa de patronea de tamaño aat11ral.

SEGUNDA EDICIÓN
rigllI'inlluminado de tres preciosos trajes para
otoño.
GranHoJa •e patronea de tamaño nat11ral.

TERCERA Y CUARTA EDICIÓN
Gran Hola•• patronea •e tamaño nat11ra1.

�LA MODA ELEGANTE ILUSTRADA

132

Febñfugo
infantil

ª1111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111§

~ MIGIENI: de las SEÑO~as ~
=
DILUIDO EN AGUA EL
=
=
=

Quinina que los niños aceptan como gOlosina. uu.
IIsimo en todas las edades. Ni amarga ni irrita. 2 ,.._
aetas caja en farm acias, 6 por correo, certificada.
Prospectos gratis. Pedidos al Doctor SAKTOYO 1 11
LINARES (Jaén).

ª1 CRYSTOL 1ª
i
i
§
~
§
§

E

Es el remedio soberano de las
género. Cura en breve las flores
general todas las dolencias de tas
no orrece peligro para los tejidos
tonicidad y firmeza mcomparables.
agradable para el tocador intimo de

BELLEZA del CUTIS

LOOIÓS HIGáNIOA y ANTIS~PTIO.A.
Cura y evita las espinillas , manchas , hoyos
arru2as y erupciones de la cara. Da á la piel fl.e'..
:ribilidad y frescura. Frasco 3 pts Por correo, 4.

afecciones uterinas de todo
blancas, las metritiS y en
uias uterinas. Su uso diario §
.á los que asegura frescura,
Su delicado perfume lo hace §
las damas.
§

AÑo LXVI.

MADRID

30 DE

8EPUEMBRE DE

1907.

SUPLEMENTO AL NÚM.

CAIDA DEL PEL O

ª

PARIS, 8, Rue Vivienne , y en todas las Farmacias.

SANTOYQ

Cuatro Medallas de ptata. - Un Dlploma de mérito.

Se evita y vuelvP&lt; A. su e!&gt;tado norm11l de dP8·

11rrollo, con lll LOCION RECONSTITUYENTE y TO.
NICA. Precio: 3 ptae. FARMACIA OARCERA, PRIN.
CIPE, 131 MADRID, y prales. farme., droga. y perla.

E

7 •,,;.::,:

1

. /,?'
.&lt;

Núm. l. - De lana gris
azul con rayas blancas y
negras; tirantes de la

misma tela ribeteados
con seda azul; cuello pe•

rullllllllll lll lll lllllll lll lll ll lllll lll 1111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111 ir.
PARA HACER HIELO
para casas particuMAQUINAS
é
empleando una 81L1. inofensiva. (Prospectoa franco.)
;J. SCJIIA.LLER. 332, rue Saint-Honoré, PARIS

Proveedores
patentad,,s de S.M.
d key de ln~laterra

LEA&amp;
PERRINS

Contiene la mejor leche de vaca.
Alimento completo para niños, personas débiles Yconvalecientes.

Núm. 3.-De paño color

castai'la claro; se adorna

qneño de Irlanda.

:b,a Salsa

lares Industriales. 500 gr. á 16 k. en 10 minutos

cido alrededor e o n un
bies de paño azul horten.
sia formando chaleco.

con piel de nutria; de esta
misma piel son los puños

Núm. 2.-Falda de paño

y el cuello-cha!.

color azul de piedra la•
pislázuli; blusa de raso
del mismo color, adornada con un entredós plissée
de la misma seda y vivo
de terciopelo negro; canesú de encaje, guarne-

Núm. 4. -De paño péki·
née color ciruela y negro;

chaleco de terciopelo ciruela ribeteado con raso
negro; cuello y puños de,

paño blanco pespunteado.

da un gusto picante
y sabor delicioso
á los guisos más
variados :
PESCADOS,
CARNES, SALSAS,
CAZA. toda clase

¡¡FUERA CANAS!!

de VOLATERIA,

"'-' Tinte t.nstantt'neo Y pe-.rmanente.
UN SOLO FRASCO PARA RUBIO, CASTAÑO y NEO RO
No mancha ni quema_; evita la calda¡ aumenta
111 desarrollo; pueda .ruarse. Frasco, s peseta&amp;.
Remitese correo certificado, por -l ?tae. Pall'o en
1etra6 sellos Oorreoa.- Farmacla, F. QARCERA
Prt.nelpe, 13, lllA.DRID.
Dep6altoa: Farmacias, Perfumerla1 y Droguerlaa.

La verdadera Salsa

ENSALADAS,
etc., etc.
"WORCESTERSHIRE ,.
de origen.

LA ILUSTRACIÓN ESPAÑOLA
Y Al'JIE~ICAfiA
REVISTA DE BELLAS ARTES, LITERATURA Y ACTUALIDADES

de

pu6fiea los días 8, 15, 22 9

ao

-

,e_---::--'":'-'-

de cada mas.

1.- Traje para niña de 10 á 12 años.

Consta cada uno de sus números de una cubierta y diez y seis páginas , varias de ellas con selectos grabados,
debidos al lápiz y al buril de los primeros artistas.
Consecuente con su título, que es al propio tiempo su programa, La Ilustración Española y Americana reproduce, por medio del grabado, del fotograbado y de otros procedimientos modernos, los sucesos importantes del mundo entero que atraen la atención general; ·cuadros y esculturas notables de todas las escuelas; monumentos arquitectónicos antiguos ó modernos; retratos de los personajes de reconocida notoriedad, etc.
sección literaria, confiad.a á los más distinguidos escritores, contribuye eficazmente á hacer de esta publicac1on una verdadera enciclopedia de nuestra época. Cuando la abundancia, ó el interés de los asuntos artísticos
Y de actualidad lo reclama, se distribuyen Suplemenfos, gratis para los Sres. Subscriptores.
A las personas que deseen conocer esta publicación se les facilitan números de muestra gratis en las principales librerías y por su

1:-~

ADMINISTRACIÓN: CALLE DE PRECIADOS, 46, MADRID.

AGENTES GENERALES
DE

La Ilustración Española y Americana y de La Moda Elegante
EN LA REPÚBLICA MEXICANA:

Sres. Herrero Hermanos. Sucesores. - Plaza de la Concepción, núm. 2, Méxic
Beeerva.dOB todoe loe derechos de propiedad o.rtistica. y liter&amp;rila

MAl)RID.-Esta.blecimient.o tJpolitogra.fico «Sucesores de Rivadeneyr&amp;, t ,
impresores de le. Real casa.
(Propiedacld&amp;W:.ILOSTRACIÓN ESP~OLJ. y Al(EmcANJ..)
2.- Traje sencillo.

3.-Abrlgo para señorita.

4.-Traje de hechura taatre.

36.

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="56">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2985">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479323">
                <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169538">
            <text>La Moda Elegante Ilustrada</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169540">
            <text>1907</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169541">
            <text>66</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169542">
            <text>35</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169543">
            <text>Septiembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169544">
            <text>22</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169545">
            <text>Semanal</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="169562">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752064&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169539">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada, 1907, Año 66, No 35, Septiembre 22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169546">
              <text>Flores Arenas, Francisco, 1801-1877 </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169547">
              <text>Moda</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169548">
              <text>Ropa y vestido</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169549">
              <text>Modales y costumbres</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169550">
              <text>Carteles</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169551">
              <text>Siglo XIX</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="169552">
              <text>España</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169553">
              <text>La Moda Elegante Ilustrada. Esta revista tiene sus orígenes en 1842. Su antecedente fue un pequeño periódico femenino titulado La Moda que empezó a publicarse en Cádiz en 1841, de la mano de don Francisco Flores Arenas, escritor andaluz y periodista conservador de El Globo. Unos años más tarde, en 1849, el editor don Abelardo de Carlos Almansa compra este pequeño periódico de modas, entonces en crisis, y lo convierte en una publicación de gran éxito y con beneficios. Tuvo tanto éxito que se vendió por toda España. En 1861 cambió su formato y adoptó el nombre de La Moda elegante ilustrada y a partir de 1871 comienza a publicarse también en Madrid. La moda elegante es una de las publicaciones “femeninas” más longevas, pues continuó su larga vida hasta finales de 1927, sobreviviendo a De Carlos.</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169554">
              <text>Sucesores de Rivadeneyra</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169555">
              <text>Carlos, Abelardo de 1822-1885, Propietario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169556">
              <text>22/09/1907</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169557">
              <text>Periódico</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169558">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169559">
              <text>2018625</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169560">
              <text>Fondo Historia</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169561">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169563">
              <text>Madrid, (España)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169564">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="169565">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="16464">
      <name>Paletó de otoño</name>
    </tag>
    <tag tagId="16480">
      <name>Paletó para niña</name>
    </tag>
    <tag tagId="16739">
      <name>Toilette para paseo</name>
    </tag>
    <tag tagId="16740">
      <name>Toilettes para otoño</name>
    </tag>
    <tag tagId="176">
      <name>Traje de otoño</name>
    </tag>
    <tag tagId="16279">
      <name>Traje para señora</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
