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SEi\IAl~ARIO RELIGIOSO, DE LITERATURA, CIENCIAS, ARTES Y ANUNCIOS .
..._.,..,.____,
. .~ - - - - - - : o : : - - - - - - - &lt; . -

.--......-,---.

Ju,toru~,semita, quasilux esplendens, procediJ et cresait 1/,1/qt,e ad per¡ecfarn, átem.-Pnov. CAP. IV. v. nt.
La senda tle los justos, como la luz del alba, crece y se aumenta hasta el perfecto dia.

•toM. ll.

•

Condicio11,es.

-EDITORIAL.

"La Luz" ~e publicará todos 10&amp; sábadosLA RELIGION DESAPARRCR.

por la tarde.
El precio de la susoricion es, dos reales cada
mes para los suscritores de esta. ciudad y dos
y medio para los de fuera.
Los números sueltos valen diez centavos.

Los remitidos compatibles cen, el ca~ácter

I
Insorula.bles son los j.u.icios y resoluciones-de
la Divina Providencia,, la cual iunumerables
veces confunde nuestro entendimiento, dándo-

de la publicacion y los a-nuncios se insertaron

nos á conocer cómo tan faeilmente hace que se
originen grandes bienes da- loe mismOB ma,

.:i precios muy cómod'OO.

le.s.

En nuestros, tielll1)os, y relath•amente á lasterribles pruebas, por las fIUe ha.pasadonues
tra divina Religion en esta católica .República,
notamos con consuelo y agradable admira-Oion
quP su Divina Magestad ha permitido una
guerra ta.u, ancarnuada contra la Angnsta Religion que-profesamos, quizá. para que nos ma:i,,b. 2!1 [Tén1poras,] Sta. Rita de Casia, , nifestemos mas adictos á nuestras creencias, y
Emilio y S. Casto mrs.
para 1¡ue da una vez conozcamos con toda cllsDom. 23 LA SANTÍSIMA TRINlDAD, Sau
Juan Damaceno y San Epitacio tincion á los enemigos de la Iglesia, y así no
dejemos se nos engañe_
ob. mr.

.iucion ~tligiosa.
MA.YO.

s.

L,un.

24.

Cepilla Alfonlii"4

JM!i911ea Ullliv,w,ilário
N~ li!DqiJ:,..: ¿✓O LEON

•

NUESTRA SEÑORA Dll:L A:YXILW
DEL CRISTIANO, San Donaciano,

San l{ogaciano y Santa Susana
mártires.
)fart. :?5 Snn Gregorio V n, S. Urbano ¡,a,
pas, y Sta. Jtfaría Magdalena de
Pazzis.
Miérc. 26 S. Felipe Neri.
Jue,·. 27
CORPUS CHRISTI, s. Juan
Papa y S. Rannlfo mJtS.

++

Funcio,1 aole111nÍ8ima y p,-ocesio1b
en Catedral. .Expoaicio,1 ,!el J)ivi, nÍ$ÍIIIO por toda la octava y aer111011
todos lvs tlias po1· la-tarde.
'i"iern. ~8 S. Germau y S. Justo obispos.

Fases de la luna.
Dia 27 Cuarto menguante á las 11 y
52 miimtos de la noclie

SOCIEDAD CATOLlCA
DIOCESANA.
Tiene sus juntas ordinarias en los ellas l. 0
y 15 de cada mes. á las oraciones de la noche.

En efecto: la infernal' serpiente· astuta• que
desde la aurora de nuestra independencia nacional logró furtivamente introducirse en nuestro suelo, no J,a dejado un sofo di.a de poner
en juego todos sus ardides, con el ñu de arranear del corazon de los mexicanos la inestimable joya de la Fé de Cristo, que con gloria inmensa guardaban dentro di sn pecho por el
largo espacio-de trescientos afios. Se ha valido nuestro enemigo ca¡&gt;ital, para el logro-de
su o~eto, de los mismos medios de que allá
en el paraíso- usó para perder a nuestra Maare Eva, es decir, dC"la.hipocresía y el engaño.
Por mas de cincuenta años ha jugado-estas armas viles con toda la habilidad y la malicia,
de que sabemos es ca.paz el príncipe de los demonios. N&amp; ha podido- conseguir todos sns
intent.os; y por esto, fatigado-ya y desesperado
del éxito favorable en su- combate, porque á
su juicio ha usado hasta hoy de suavidad y
consicleracion, últimamente resolvió arrojar

Ia mr,searn muy léjos, y salir con todo su fu.
ror acompañado de legiones formidables para

emprender directa&gt; y manifiestamente la eaida
de la invencible roca del Catolicismo.
¡Peor mil veces pa,-ao nuestro enemigo desesJJerado! Esta es fecha e11, q,ne habrá ya conocido que las medidas exail:adas-é· imprndentes
tomaclaa- por sus fieles ministriles y secta100s en ofensa de la, Religion caMl.ioa, han venido, á exasperar los ánimos de 10&amp; mexicanos,
y á ponerles á la vista la infamia y mala fó
efe esos pretendidos libertadores que, con la
máscru:a del 1,atriotismo y nsnrpando coa au«tacia el nombre respetable del pueblo, procuran em[)eñosamente la ruina temporal y
ctoru.a .ia ..... JüÍdlllo pn.eblo, á quien~.tituiclo lUl rey de burlas.
Ese ridículo.é intolerante-fanatismo de los
demagogos, q,ne de dia en dia ha ido en creciente- progresion, 108 ha puesto- en evidenci~·
ha venido á abrir los ojos á muchos que esta-'
ban engañados, y por lo tant.o, ha colocado a,
la causa del catolicismo en mejore condicio.
nes qne aquellas en que se encontraba por los
año&amp; inmediatos al nefasto de cincuenta y siete.

rAsí hace maravillosa ost.entacion la Sabiduría infinita sacando grandes bienes de los
mismos males!
Sin embargo, estos fanátícos Jil;erales reformístas pretenden siempre cohonestar en cnant.o pueden sus evidentes injnsticias con aTgu.
nos motivos razonables para alucinar á Jos
incautos: y clesgraciadament.e aun hoy no faltan quienes los alienten dando crédito á sns
sofismas y protestas mentirosas. ¡En tanto
gra-00 es funesto y pernicioso el mal ej¡lmplo
cuando halaga las pasiones y procede de los
grandesl
Actualmente los mas envenenado,s tiros de
la toleraneia democrática se dirigen contra el
culto externo de la Religion: un gofpe de
mnerte ha dado al culto público y solemne; y
á t-Odas las prácticas ext.eriores del catolicis-

mo las ha relegado f un estado tal de oscuridad Y servidumbre, que bastante claro se co-

�,
LA LUZ
2
--=-_....;.;.;;.--=;;...,.;;;..
______________
--====---------·
nocc la ,ntencion que tiene úe sofocar dentro
tlel pecho ile los católicos toda mauifestacion
religiosr, para destruir así toda Religion. Se
propone, no obstante esto, la misma tolerancia
rncnbrir el espíritu de su impiedad, alegando
a este Jiu mil pretestos. frívolos, como otros
tantos motivos poderosos ql!e la impelen á
sus disposiciones antireligiosas.
•
f.;, · :,,... , liten público, policía. exterior, observancia
\.{;',, , _; , :; .•.Je las institumones, guarda del órden y no sé
1
&lt; J ,·,._,:-¡c,é• :,¡. · otras pat ranas
- por e1 es t'l
~
••. -~...,.,,-~_I o, a1ega pro,u':'- ... ...... .,.,.,-,-.
,:¿.~~" ,,unen te la demagogia, para declarar la gner-

, \h,,t.

\J..•

~,!ell •

,

.

\\í, uU1-,a~ á muerte á todas las práctic~s del culto.
.

bml~•..,..·un
t¡ 1 J.l

•

~

todo, ¡oh descomunal impudencia del
siglo de la ilustracion! con toelo, se le oye á
.,iaíJ.a paso protestar, coi: seriedad, la mas absoluta independencia entre la Iglesia y el Es,
tado, la mas ámplia libertael á toda religion,
~- la garantía mas segura á cualesquiera cultos que se practiquen en este territotio.
Desgraciadamente, aun hoy, no faltan perwnas que den créelito á tales imposturas, ó
qne á lo ménos vacilen entre sí sobre su verdad; porque no puetlen creer cómo uuos seílores, que de Bábios y progresistas blazonan, y
que tienen el deber de procu.rar el bien de la
pátria, ignoren los principios de la Religion, ó
abriguen malicia tanta qne se empeílen en
aestruir la sociedad encomendada á su cuidado, minando ellos mismos el mas firme y único fundamento de ella, que es la verdatlera
ReligiúD. Juzgan esas personas, demasiado
crédulas, que hay motivos justos por parte de

, "'Wft?

, .1

manera no es posible dar á conocer la majestad Divina y exelencia de la Religion á los infieles, ui conservar su idea entre los fieles, sin.
hacerlas á cada paso manifiestas por medio
de la predicaoion, prosterna~iones, procesiones públicas y las mil variadas y sublimes
práoticas de nuestra fé. Es verdad que á lo
interior ó espiritual es á lo qua principalmente
atiende Nuestro Señor; mas pasando por alto
el argu~ento de que, siendo el cuerpo como el
alma criatura de Ilios, le debe tambien como
ella tributar á su modo el justo homeuage de
adoraoion y sujecion, aun suponiendo que nomas el alma tuviera éste debel', no podt·i&amp; llenarlo cumplidamente siu el auxilio de las manifestaciones de su cuerpo; porque los tiernos.
sentimientos que su religion le i1,1spira, no que-

dan satisfechos, si no se patentizan suficientemente con algunos signos exteriores. E,to
mismo obserramos con frecuencia estando poseidos de algun sentimiento natural: irresistiblemente somos llevaclos á manifestar con la
palabra ó movimientos aqllellas manifesta•
ciones, que se producen en nuestra alma: y
cuando ellas son mqy vi vas, padecemos opresion bi~n dolorosa, si no ¡;meden desahogarse
exteriormente por los órganos de nuestro
cuerpo. l\Ias está fuera de duda que los sentimientos religiosos son los que mas ,ivamente tocan el corazon rle los mortaloo, como que
son de su mayor interés.
Tales sentimientos ó impresiones proelu.cen
en el corozon del homure un impulso irresisti.
ble, una obligao\on sagrada de patentizan fuenuestros mande.-torioS pa.ra deci-etat-, como lo
ra de sí con algunos actos de st1 cuerpo las. di.
han hecho, tantas trabas al calto católico; y Yersas prescripciones de su té; porque oreo que
engañadas por la hipocresía de los impíos, les Solo de este moclo puede tributará su Creador
parece que puede quedar en pié la Religion, _ el homenage debido de respeto y sumision.
y que no se le ha infericlo una mortal herida,
Por cop.s1guiente; el impedir demostraciones
despojándola de sus ritos y ceremonias exte- tales que la Religion prescribe, es lo mismo
que atacar directamente á la misma Religion.
riores.
Nosotros creemos ofrecer un agradable obPor otra parte, ¡de qué modo los ignorantes
sequio á nuestros católicos lectores, dioieudo ó los niños que comienzan á ,ivir podrian teá lo menos dos palabras, para hacer patente á ner u.na nocion ,listinta de la Religion que delos enemigos de la Iglesia su mala fé, y darles ben abrazar, st no pUclieran aprenderla de sus
en rostro con su hipocresía mal fingida; pro- semejantes por medio de algunos signos extebándoles de una manera filosófica que los ata- riores!
cómo la ejercitarían ellos mismos
ques dirigidos al culto externo y público, lo si no la mirárau practicar á los demás! Con
son igualmente á la misma Religion; y que lo gran verdad dijo et grande Apóstol, que la fií
que en realidad pretenden ellos al clictar esas se no&amp; comunica por et oido, [ftdes ex audit11
medidas opresoras del culto, es la extincion Rom. X, 17.) porque mientras tenga el alma
completa del catolicismo en México, por mas que _habitar dentro del cnerJ?o, no pueele deIJ.Ue quieran ocultarlo pretestando mil embus- sarrollar ideas de ninguna especie, si no le su.
tes.
ministran datos los sentidos de su cuerpo.
Esto
:ios lo eoseílan los principios mas comuBasta tener una mediana idea de la naturalt11:a de nuestro ser, para venir en conoci- nes de fllosofia.
miento del íntimo enlace y dependencia que
.A.rlemas, anu los indivilluos mismos c¡ue han
el culto inte~no y el externo tienen entre sí: recibido la Fé de Cristo, si por algun tiempo
de manera que á primera vista se conoce que están privados del culto externo, luego perdefaltando éste, pronto desaparecería aquel del rán la idea de la verdadera Religiou, abrazarán mil absurdos y delirios ó quedarán reclu.
todo.
eidos al estado lamentaole de tlll ateísmo prácEs el culto externo al interno, lo que la pa·
labra al pensamiento; y así como sin el atu.-i- tico.

•Ni

lio de la palabra, ú otr. siguo, no pueden man;J'eirtarse los hombres sus ideas, de la misma

Las sectas disidentes del protestantismo
que, dando de mano á las ceremonias exteTio-

LA LUZ

res de la Religion, quisieron limitarse á la adorooion de Dios en espíritu y verdad, han manifestado en su conducta con bastante exactitud lo que acabamos de decir; porque no mirando constante y uniformemente practicar
los principios religiosos que profesan, han vewdo (i subtlhid)rse en tantas sectas casi cuantos son sus individuos: y muchos de los mas
i!11,strados han tenido como medio mas cómodo
y expedito sacudir ,iolentamente el yugo de
cualquiera religion.
Tal extremo de delirio á que han llegado no
debe maravillarl\Ol!, pnes que era el resultado
natural de la horrorosa llesnudez en que deja,
ron á Is Religion.
(Con.tinuai:á.)

¡
1

La, p1·otestas cte lo~ católleos, y la
11nnsa llbernl.
Grande es la indignacion que han causatl~
á los enemigos del catolicismo, las mauifesta-

ciones expoutáneas de los pueWos, contra los
errores é impiedades contenidas en la ley orgánica de las adiciones constitucionales,
Cuanclo ere.ian muerto, por decirlo así, el
sentimiento religioso de los pueblos, cuando
ufanos con el triunfo material de la reforma,
hicieron el último esfuerzi, para pisotear las
creencias religiosas de toda la nacion 1 _y_ reducirá la iglesia á la degradante conC1J.c1on de
una esclava ele! gnbieruo, creyendo que el ¡meblo mexicano llenára de aplausos á los autores
d1l tamaílo atenta&lt;lo; han visto con asombro,
que todos los católicos entre los cuales descuellan las denodadas hijas de ese privileg,iado
suelo santificado cou las divinas plantas de la
que descen:lió al Tepeyac, con la frente erguida y sin temor algtrno de sus en¡imigos, tre. molan el c,standarte tlel Crucific:l.do, y desdt}
el uno al otro extremo de la república, se le,
vantan en masa, como si fuesen mo\-idos por
un resorte, y exh.aJando un grito de reprobacion contra los ultrajes qne se infieren á sus
creencias, elevan sn voz hasta las encumbradas regiones del poder, para decirle: no, aún
no ha desaparecido de México el sentimiento
religioso que va más de tres centurias de a,ños
vinieron los ministros de Jesucristo de mas
allá ele los mares, á implantar en nuestro suele: aun hav mas ele siete millones de mexicanos qw
han doblado la rodilla á Baal: no
es posible borrar ele una soht plumada un. sentimiento tan profundamente arraigado en
nuestros pechos: si acaso quereis, arrancadnos primero el corazon, y haced qne desaparezca nuestra raza, µnes solo entonces, que¡lando nues.tras cinclacles y pueblos desiertos, podt-eis traer de las naciones extrangeras :'1 hombres que, sin tener las creencias del verdadero
Dios, vengan á construir, sobre las rnw.as de
nuestras ciudades, una nue,-a Bauilonia. ~fas ·
mientras nosot,ro.s teng_i:uuos sangre en las ycJYas jamas conseutirenws IJ.Ue se ultraje á nuestro !lios, entregando sus teJUnlos al protestantismo.
Por mas c¡u.e se IJ.uiera hacer &lt;'reer qtte la
reforma es la obra del pueblo, los heclws que
hablan mas alto que las palauras, cst,u1 ¡,atentizm1do lo coutrario, es decir, que uo es_ mas
c¡ue el abo1to ue una faccion que por mecho dr
la fuerza bruta se apoderó ele ;1os escaños del
poder. Mas, aµesar de la pres,ou que sobre el
pueblo eje,·cen las treinta mtl bayonetas que
se le hau puesto frente á frente, para que 110
se muern , no cesa de manifestar al mundo eutero q,,e sus orresores tendrán poder para
dominarlo Jísica, mas no moralmente. Esto
lo están demostrando hasta la e,·idencia to&lt;la,
esas protesta.s, á cnal mas significativa :, enér
gica que de todos los 1meblos de la Hepuhhra,
esttÍn Jleganüo ,, la Capital.

no

f

Loa periódicos liberales, órganos de los enemigos del catolicismo, al ver esta Y!)luntad
decidida de los pueblos, se desatan en msultos
y amenazas, para acallar, si posible es, aquellos sentimientos naturales que el gobierno
ha venido á provocar, atacando lo que mas
apreciamos los mexicanos. Para castigar el
insulto que los católicos hacen al gol:¡ierno, de
confesar públicamente su te, de no querer renegar de ella, y convertirse en apóstatas de
su religion santa, les amenazan con señal¡¡,rles
el banquillo del acusaüo; como si la lé de los
cristianos de hoy, no fuera tan inquebrantable, como la de los cristianos de los tres primeros siglos de la Iglesia; como si ignoráran
que no nos arredran ni los tor1I1entos, ni las
at!icciones ni aun la misma muerte; pues si
Dios nos ha destinado para que padezcamos
por El, en medio de los tor1I1entos y de las
aflicciones, no dejaremos de exclamar con el
Apó,tol ele las ~entes: "¡Quién será capaz de
separarnos del Cristo! ¡Será acaso la aflic.
cioa ó la angustia, la persecucion, el hambre,
la desnudez, el peLigro ó la espada!" No; nada de esto nos separará del amor de Jesucristo y de su Iglesia, nada de esto nos hará renegar de la fé y apartarnos de la obedie¡¡cia qne
debemos al Vicario de Jesucristo en la tiena;
y con tal que muramos en la comunion de la
¡glesia, preterimos sufrir cqantos tormentos se
imaginen nuestros perseguidores, hasta la
misma muerte: preferimos ser conducidos como ovejas al matadero antes que separarnos
un solo ápice de los dogmas de nuestra fé.
Nosotros no tememos á los qne matan el cuerpo, sino á los que matan el alma, porque El
mismo que separó las aguas del mar Rojo, para dar paso franco al pueblo ele Israel, y sepultó en la profundidad de las aguas á Pha.
raon y sus huestes, ese mismo Dios es nuestro
protector que uos consolará en medio de las
persecuciones que contra nosotros susciten los
enemigos de la Iglesia: "Yo, nos dice por boca del ProfHa haías, Yo mismo os consolaré:
¡quién eres tú qnr tanto t.emes /i un hombre
mortal, y al hijo tlel hombre que como el heno
ha de secarse!" ( Isai, 51 v. 12.)
Nada hay, pues, que temer. Nuestros per.~eguitlo1ses disponelrán, como de nu despojo,
lle nuestros bienes y de nuestros cuerpos; pero
110 de nuestras almas, que solo pertenecen á
Dios. Ellos están ciegos y por lo mismo no ven,
que el árbol santo de 1~ religion, rernrdece,
florece y frnctiflca mas, cuando Dios permite
que se le sacuda, pues de esta manera, se le
separa11 las hojas y las ramas secas y podridas, y las Yerdes que resisten al sacudimiento,
producen renuerns mucho mas frondosos, y
llenos de lozanía. Ellos no comprenelen que
este árbol místico, desde qne J esncristo lo re
gó con su preciosa saugre allá encima de la
roca del Gólgota, se ha venirlo regando con la
sangre humeante de millones de mártires de
todos sexos y edades: y cuanta mayor es la
ubuudancia con que aquella sangl'(; corre, tanto mas es la sávia que el árbol adquiere, y
,·xtiende mas y mas sus ramas con mucho ma~·or vigor y frondosidad. Los tiranos despedazarán nuestros cuerpos, y nós harán sufrir
hi muerte, pero nuestras almas vivirán eternamente. Al contrario les acontecerá á ellos,
¡me~ desaparecerán al soplo del Todopoderoso,
como la hoja que el viento &lt;trrebata; y no quedará ele ellos SGbre la tierra, mas que el oprobio de sus ouras: aunque tengan la satisfaccion c1iminal r momentánea de cebar sn saña
en nosotros, q nedarán se¡mltados en los abismos, de cl1Jnde no les será dado salir jamás.
Recorran si no, la historia de las persecuciones de la iglesi~ y díganos ¡qué ha sucedido con los Neron, Juliano, Tiberio, Deeio, Diocleciano y tantos otrM enemigos qne tan tiránicamente ban perseguirlo á los cristianos,
,üuál es el término qne hau tenido! ¡Qué meworia ha q ucda&lt;lo de ellos sobre la tierra!
Todos desaparecieron, como el humo en presencia del Yiento, todos han t@ido un fin desastroso, y no quecla ele ellos mas que la reprohacion de sn memoria: la humanielad reconlar,1 siempre horrorizarla las épocas de sus
tristes reinado$.

Sigan, puea, nuestros gobernantes siendo
los dignos 6mulos tle los coril'eos de la herejia;
prosigan en la ruta que han tomado; continúen
elevando el edificio de su poder sollre la arena
movediza &lt;le sus enores, y no teman que los
católicos los derroquen con sus protestas: no
son ellos quienes les hau de arrebatar el poder de las manos, pnes no ambicionan subir á
él. No; el Dios Tollopoderoso, el que ha hecho las cosas con solo pronunciar un "Hágase,"
ese Dios á q ttien están insultando es, quien los
l¡ará clescentlcr de sqs pqestos, cnando menos
lo piensen cou la rapidez de un rayo; El es
¡¡ nien los derrocará, para arrojarlos al fuego,
como se arroja la vara q ne ya no sirve á fin de
que se consuma en las llamas; de. El es la venganza de tanto agravio que infieren á la Iglesia; y aeh-iertan, que de su justicia inexorable
no se h¡¡n lib3nado Qi aún los habitaQtes de
la Jerusaleu celeste, 1i11es apénas muchos de
ellos quisieron s11blimarse sobre el Altísimo,
cuando fueron arrojados hasta la profundidad
del abismo.
Sepan, p11es, los e,rnmigos del nombre cristiano, que si ellos señalan (, los católicos los
castigos y el L,anquillo del acusado, porque
protestan contra las leyes impías, los católicos
les señalan el tenible juicio de Dios, y su t.rib,mal inexorable. Allí les dirá el Señor:
''¡Qué mal os ha hecho mi Iglesia para que la
persigais! ¡Qué mal os ha causado mi Vicario en la tierra, para que así lo hayais ultra,ja.
do! ¡Qué peijuicios os han inferido mis fíe
les!" Y entonces .... ¡Ay ele los perseguidores! ¡Ay de los gobernantes impíos! Un juicio severísimo, y un terrible castigo se les espera: ,iudiciwn d1&lt;rissimum ;i1 ·qui pram,nt ji.et.
Allí eí, se les espera no algo, sino mucho
que no les hará gracia a los seetarios de la
frac.-masoneifa.-La U,ii&lt;lad Catótici, de Tehuaoa.u.

GACETILLA.
Hermanas 1le la Oarldnd,

De una carta escrita en París tomamos los
siguientes pormenores del viage de las últimas Hermanas q ne en el mes de Feurero se
embarcaron en Veracruz.
"Paris, l\Iarzo 18 de 1815.-Gratia Domilli
Nostri Jesuc,·i~ti sit semp~r nobiscum.
Bendito sea Dios que nos há bendecido y
favorecido con una na,•egacion felia, ooneluciéndonos á puerto seg1uo sin la menor norndacl. Es verdad que las Hermamas han sufrido algun tanto el mareo, pero como ya eso
se lo esperaban, por ser indispensable el pagar e.se tributo, no las vino ele nuevo; sin embargo hnbo algunas qne padecieron mncl10
porque el mareo se apoderó de e.Has á tal grado que no las abandonó hasta el puerto de
Saut Nazaire. En lf\ Habana estU\imos ocho
horM. Tau luego como ancló el buque fueron
á vernos el Padre Viladas, el Señor Armengol,
otro Padre Catalan y Yarias Ilermanas; mucbo gusto y contento experimentamos 1uutuamente todos en esta entrevista. Despues de
un buen rato desembarcamos solamente los
mencionados Padres el Seílor lloquet y su
sen·lclor; y nos dirigimos á la .\ferced, donde
quedó el Señor Boquet comó Ud. lo babia
dispuesto. Tambien desembarcó despnes de
nusotros Sor Josefa Ramos. ·Esta pobre viejita estaba tan enferma y tan acongojada con
la idéa rle que no podtia resistir á las incomoclidades del viaje que á la menor insinuacion
que nos hizo de quedarse no tuvimos inconeniente en acceder á sus deseos, y la tl~jamos
con las Ilermo.nas espaílolas de la Habana,
pero fn é remplazada con dos que tenían permiso de la iiarlre Generala l)ara pasar a esta.
Salimos ele la Haban;t el 21 á las cuatro ele
la tarde y el 26 a las nueve de l" mañana llegamos á S. Thomas sin mns novedad que la
continuacion del marro. Allí nos detn,·imos

3
30 horas, y con esto Lurimos ocasion ele tlesembarcar todos y trasladarnos á pié á la par-

roquia donde dije misa y comulgaron casi tocias las Hermanas, i\Iuy cariñosos se manifestaron con nosotros los Padres Redentoristas qne tungen allí de Curas. Despues de la
misa condujeron á las Hermanas á una casa
particular en donde las habían preparado un
modesto desa)·uno, y despues de haber pasa,
do un buen·rato c~n las personas muy piado,
sas de dicha casa nos volvimos á la ViUe de
Breste á esperar el momento ele nuestra par
tida que se efoctuó á las pocas horas. El 27
á las cuatro de la tarde salimos de S. Thomas con unos semblantes algo 111eh1nc6licos
por la idéa que nos ocupaba de que no vQlveriamos á ver tierra sino quince dias despues.
Esta idea nos afligió un poco mas, cua.ndo
nos sobrevino uu temporal bastante fuerte
que duró cinco días, dnrante los cuales est11Yimos todos muy maltratados; pasados estos
dias entr¡¡mos en bastante calma hasta las
costas tle S, N azaire, en donde nos sourevino
1ma neblina tan espesa que ni el Capitan sabia el pnnto donde nos encontrabamos, siendo
esto causa de que el bt¡qne chocara como seis
veces en los bancos tle arena y una vez mas
sobre arrecifes, hasta que Dios quiso que poco á poco nos retiraramos de ese inminente
peligro y volviéramos á alta. mar despues de
estar batallando el buque durante dos horas.
En alta mar estuyimos dando vueltas y revueltas hasta que en la noche percibimos varios
faros por los cuales ya supo el Vapitan el
lugar donde nos encoutrába.mos. Entónces
comenzaron á tirar algnnos cohetes de Bengala para que nos viniera el práctico, lo cual
conseguimos como á las dos horas, y una hora despues, nos encontrábamos sanos y sa.lvos
ea el puerto de Saut Nazaire; á las ocho del
siguiente dia desembarcamos dirigiéndonos il
la aduana para el registro del equipaje que
dnró hasta las once; terminada que fue esa diligencia,. nos dirigimos al tren del ferrocarril,
y :'1 la una y veinte minutos de la tarde partimos con direccion á París, adonde llegamos á
las cinco úe la mañana del dia siguiente. Entónces cada uno tomp por su lado: yo tomé
un coche, y en el momento que sonaba el
Angelus cles¡mes de la oracion entraba yó
en la casa de los Padres.......... .... ...... .
De las 168 Hermanas que Yinieron en la
primera remesa salieron desde Sant Thomas
25 para Guatemala. De las qne llegaron aquí, mandaron 20 á Madrid, y las damas eBtán
distribuidas en varias casas de París y los alrededores. Las que yo acompañé tocliwia
permanecen en la casa Mat!re; wro creo que
despues de Pascua las destinarán como á las
primeras; y segun tengo entendido parece
que algunas irán á Italia."
Segun carta de Sor Angélica, que publica
El Pája.-o Vetde, algunas han pedido irá China donde les espera el martirio.
Un ' insulto, una tahedad y
una contradiccion.

Los Judíos, los Protestantes, los :Mahometanos, hasta los Chinos, los Hindoos y los
Cafres, respetan á las Hermanas de la Caridad. ·Al llegar aquí (Brownsville) Yeintidos
Hermanas expulsaclas del\Jéxico, un respetable
Isratlita, les dió la bienvenida en el "Ranchero" como sigue:
"Bien venidas, tres veces bien venidas, aquí
en la tiena de la verdadera libertad no ha.,
opresion para la religion ni el sexo, especialmente paro las Hermanas de la Caridad,
quiénes llevan con amor el estandarte de la
paz y de la divina caridad."-Ko.
.A.pareció con grau escándalo para todos, un
a1·tict1lito en nn 1ieriódico de Matamoros,
escrito sin eluda, por un chico sin experiencia,
en el cual JNSUW'A á las Hermanas, llamán.dolas " Pob1·es hijas del fanatismo." Infame
hipócrita, tus lamentos revelan los sentimientos de una alma condenada cnando dices:
"Lamen~amos como _el que mas, la ceguedad
de esas mfeltces, gm:ulas solo por su ignorancia etc." l'altas á la verdad, cuando dices

�,

LA LUZ

4
"N adíe en México ha expulsado por fuerza á
esas pobres ciegas etc." No sabes, chico, que
existe una fuerza mayor que la física! La vida de
las Hei·manas, como Hermanas, consiste en vivir
eu comunidatl y lle,:ar trajts especiales que las
distingan; quitándoles estos tlerechos, se les
quita la vicia moral, la. vi.da religiosa. Te contraclices al decir: "Ni el gobierno ni la. ley
les prohiben ejercer su mision como particulares." "La ley no permite el establewüniento
de órdenes monásticas, cuyos individuos TIvan en comunidad, y prohibe que pu@dau usar
de trajes especiales con distintivos q¡ie los- caracterizen." Es como ~i dijeras: ''La ·ley no
permite ya la existencia del fjército r.egular,
cuy.os individuos nven en guarnicion, y pro,
hibe que puedan los oficiales y soldados- usar
de trajes militares. Sin embargo¡ ni el gobierno, ni la ley les prohibe ej¡lrcer su mision como particulares.'' Creéd, chico, el ejército de
las Hermanas de la Caridad es mas necesario
en tu país para convertu: con su ~irtud y oraciones un sinnúmero de-diablitos ~ne lo arruinan, que el ejército nacional, q_ua defiende los
derechos de b República.
Es mejor obedecer á Dios que á los hombres,
Bien venidas las Herm1tnas de la Caridad.

El Iienióorata de Ril! Grande..
Lo que hace la ca1·ldad e atollca

•

Leemos en el "Mensajero Cat6lico'' Je 8 de
Abril.
··Mientras los enemigos ele todas clases vejan;.
persignen y atropellan á la Islcsia de Dios,
ella no cleja de obrar eu favor ele la humanidad los prodigios de hei·oísmo qne durante los
siglos la han enaltecido. De los "Anales de
la propaga-0ion de la fé" tomamos el siguiente
relato, que de seguro nos agraclecorán nuestros
lectores.
· "Existe en las islas de Sandwich un clisti:ito
doude son relegaclos todos los atacados &lt;le lo.
contagiosa enfermedad de la lepra. Cuéntan•
se en la actualielad mas de setecientos de estos infflfiles. .Al nsitar esta triste colonia, en
Mayo de 1873, el Illmo. Sr. Maigret, obispo y
vicario apostólico da aquellua rmsiooes, ll&amp;vanelo consigo al P. Damian Devenster, misionero, se le presentaron los infelices leprosos
pidiéndole arelientemeute se cligriase enviarles
1111 sacerdote para el cuidado espiritm.! ele sus
almas,
-''Está bien, responclió el celoso visitador,
liéos aquí al P. Damian, que consiente en quedarse con vosotros, aunque no tenga para alojarse otra casa que las ramas de este árbol ba,
jo el cual ahora nos encontramos.
"Prorumpieron en llanto los pobres lepro~os
aJ oiI: este hei·óico ofrecimiento, y arrojándose
á los piés ele! Prelado le pidieron su benelicion
y le elieron gracias por su paternal afecto.
"La colonia cambió en. breve de aspecto.
constrnyóse una ca.sita para el P. Damian, y
á s11 lado uua hermosa capilla.. r..ecientemen.re han ·sido bautizaelos de una ve1t treinta y.
,,inco neofüos, y el dia de Corpus los leJ?rosos
celebrarúú la fi esta con verdaelera magnificencia. Le1nosos componían. la procesion, leprosos eran los cantores y músicos; todoJ eu una
palabra, ménos el heróico sacerdote, que se
babia resignado a sepultar sn vula entre aq uellos infolices para saJ,-ar sus almas. Nunca
•1uiza se vió especté.culo igual. "La MaJestad
de Cristo Sacramentado, escribía poco despues
el Dimo. Sr. ,faigret, se ha visto honrada tal
vez con ma 1·or fervor 'poI estos desgraciados
apartados ,Le tocio tr::'.to soci:.I, que po.r ?tros
que gozan de todas las ventaJas de la c1vilizacion y de una salud robusta." .
.
"Hasta los protestantes han pag~do un tnbuto ele aclmimcion á la abnegac1on del P,
Damian Devenster, misionero honor de la
Bélgica, su patria. Hé aqui cómo se e~presa
un perióclico protestante:
"Hemos tle hacer mencion aquí de un hombre, de un padre que sin coclicia de oro ni de
fuma, sin esperanza de recompensa algaua en
este mundo, acaba de consagrarse al cuidado
de los leprosos en estas islas. lié aquí el verdadero espíritu de Cristo; hé aquí un amor al

próji.no inesplicable por meras razones humanas; hé aq1ú un nuevo Javier penetrando su
Jo mas profundo de la miseria hwnana para
curar sus llagas mas asquerosas; hé aquí un
héroe, un salvador que ofrece la vida por sus
hermanos, obra la mayor de todas las obras
de caridad.''
!

FUNEBRE
Hoy mandó celebrar la Sociedad Católica;
una Misa de Requiem por su Presidente genei:al, D. Bonifacio Sanchez Vergara.

N UEVOS SA € EKDOT ES
El Domingo pasado se-erdenó de presbíteoo,
en cate&lt;lral, O. Pedro 1\1 de la Garza. Maña
na celebra su primera misa en la Purísima.
Tambien recibieron órdenes, de Diácono
D. Manuel Landera, de Subcliácono D. Luzaro
Villareal, y las cuatro menores D, Lnciano.
de la Paz.

Los Alllama! ..
Debido al celo•mfütigable de su cura párroco esta Yilla avanza notablemente en la mstr,;_ccion. No se conocía una sola escuela.
de niiías; y era dificil, si 116 absolutamente
imposible, encontrar en tedo el nueblo una sola muger que supiera leer, y hoy, mercecl á los.
@sfüerzos del P. Yeh, esta. villa cuenta con 1m
buen establecimiento donde se educan mas ele
cuarenta niñas. La piedad se desarrolla tambieo de una manera proeligiosa y tenemos sobrados fundamentos para esperar• que la fe.
cunela semilla de la té y de la educacion qne
hoy ~e deposita en el t,ierno corazon de las niñas ciará á satiempo los mas sazouados frutos,
y no dudamos. en augurar a.! Ptteblo de los
Aldamas una nuern era de rliclm y prospe1i- •
dad si, como lo esperamos, los vecinos de aquella yilla, celosos elo un honroso porYemr
para sus hijas, secundan los esfuerzo&amp; de su
cura párroco.

capital, á fin de que lleguen oportunamente estos auxilios al Pndre comnn ele
los fieles, que gime· amargamente bajj)
las duras catl.enM de la prision.

J&lt;:x.poslelo nes y p rotestas.
Blll Oa1ua del Pueblo, pePi6dico de Zamora
dice lo siguiente:
··
·
"El 28,del corriente, empezó el C. Juez de lo
eriminal, á exijir de los que firmaron la protes
ta contra la ley de adiciones á la r,0t1stituciou,
el reconocimiento ele· la firma puesta en ella y
la ratificacion de s11 contenido, Los inelividuos que hasta hoy han reconocido su firma y
ratificado el texto ele esta, manifestacion, han
q uedaclo presos.
Hé aquí lo que vale en México el pueblo soberano y su ex¡¡oo.sa. vel.twtatl.

Remedio contra la· pulmonia.
Se asegura&gt; (!'Ge-en Pbr.ís,. ¡,or medio tle frecuentes experimentos se· ha llegado á saber
que la harina de' nmiz hen·ida en leche es un
excelente remedio contra la pulmonía, tomando el enfermo :l,. menudo y como medicamento
esa prepa.-aoion, que m&gt;Wbo se asemeja á nuestro ato/e.
Mientras mas se vive-mas se sabe.-Pájarn.

Campana de maden .
El Sr. D - Epigmenio Guzman, mexicano, ha
inventado una campana que, sienclo de maelera, produce sonidos tan vibrantes y claros
como los Je! metal. ¡Será cierto!
El Sr Gnzman vá á peclir, y entendemos
que le será concedido, el respectiYO privilegio.
Nosotros agregamos- que así es de hacerse
en justicia, y felicitamos al Sr. Guzman por
su inYento. Sin embargo, creemos que su
campana no teuga la solidez suficiente para
resistir al entusiasmo febril con que el pueblo
libre y soberano celebra nuestras fiestas chicaa con interminables.reniques.

Candela

Fanatismo espfrHa.

En aquella, Villa se ha tomado decidid&lt;&gt; empeiío en ¡¡mcurar el ornato y mejoras materiaJes de·la poblacion. Con muy particular
solicitud ayudan á su párroco el Presbítero D.
F. M011temayor á la reparacion, y compostura
ele la iglesia parroquial, cediendo para este
piadoso objeto, entre otros recursos, el producto de algunos espectáculos teatrales en que
¡¡ersonas de las mas distinguidas toman parte.
Damoa el parabien á todoM los hijo de Candela
por-el cuidado.que toman en la rep~racion y
ornato de su templo parroqial. El graelo de
chilizaciou y cultura de un pueblo se conoce
á primera vista por el estado de sus templos.

Un rasgo ele fanatismo cspírita es el tema
de tocias las conversaciones. "Una madre, creyendo obedecer. las órdenes ele los espíritus ba
arrancado los ojos á su hijo y en seguida quiso arrancarse los suyos. Lo hizo pubbcamcnte coclo un sacrificio solemne en presencia ele
otras mugercs que rezaban en YOZ alta, mien trnsqne ella cumplia con el mandato espírita ..
Todas estas personas fueran reducidas á pri,

El Il!mo .

s.

Obispe •.

Salió el 17 del corriente á su s¡¡nta y pastoral visita por los pueblos de la siena. Que
sus habitantes se apro vechen de la permanencia entre ellos de sn Pastor para remediar sus necesidades espirituales, Han quedado encargados ele! Gobierno de la lllitra los
Señores canónigos, Magistral D. José ,Toa&lt;¡uin
de Orozco y D, Encarna&lt;lion Gonzalez Lo1ano.

·obolo de S--Pedro.
Debiendo enviarse muy pronto á Roma
las limosnas que espontáneamente han
dado los fieles para auxiliar á Nuestro
Smo. Padre el Sr. Pio IX, suplicamos á
los Señores Párrocos y Sacerdotes, á las
personas que componen las Sociedades
Oatólicas y Oonferencis de S . Vicente ele
Pan! y á las hermanas de la Vela Perpetua de todas las Pa1Toquias se sfrvau remitir sus limosnas á la Secretaría del obispado, como lo han hecho ya las de esta

'

sion."

Defunciones
El 14 del corriente falleció en S. Francisco,
de Apocla-0a¡el Sr. D. Marcelino Guajardo, á la
edad ele 66 años, bienhechor de h Sociedael Camliea y honrado y pacífico ciudadano. Damos á su familia el mas justo pésame y rogamos al Eterno pon el descanso de sn alma.
El 21 del pasado Abril falleció e~ Arroyo
Seco, [Jurisdiccion de S. Juan del füo Estado
dd Querétaro] el jóven D. Lms G. Flores, comerciante de esta ciudad. Qlle el Sr. haya rccibitlo su alma, y mande á su atribulado padre el consuelo que necesita.
~~~---~..._,,~

Eclitor propietario y responsable.-J. ÜHAvu

IMPREN.'PA RELIGIOSA.
Oal/8 de San Francisoo, míin. 58.

�</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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