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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

Núm. 2

Febrero de 1951

Se ha dicho que América era hija del siglo XIX. Pero

lrnportan~ia de la Música
en el Medio Ambiente

esa centuria no fué un llano del tiempo, sino que tuvo una

Felicitas TREVIÑO.

doble vertiente: la del Romanticismo y la del Positivismo. Con
su vocación natural de eminencia, Martí surge en la arista
misma d~nde el siglo se quiebra. Es un romántico por la· sensibilidad, por el anhelo de absolutos, por la sobrevaloración de lo
espiritual, por l~ tendencia a proyectar la intimidad del yo sobre la realidad externa, por la confianza en la bondad innata del hombre y el optimismo mesiánico que de ella se deriva.
Pero todo ese romanticismo está frenado, equilibrado en Martí por la conciencia vivísima del sentido objetivo y científico
con que su siglo reaccionaba a los excesos anteriores del entusiasmo y de la fantasía.
Martí está hecho de uala" y también de t'raíz", para aludir a sus palabras favoritas. Generado .en la fuga ideal del romanticismo, su pensamiento se repliega sobre lo concreto y
cotidiano; su absolutismo se ensancha para acoger lo relativo,
acomódase a él lo espiritual o lo sensible, y el optimismo ensoñador se modera de cautelas realistas. Por esa integración se
comprende que la más poética entre las almas cimeras de América fuese también uno de sus más tenaces y prudentes agonistas; que aquel aristócrata del decir y del sentir llevara en
sí tan honda raíz de pueblo; que el idealista ávido de toda pureza fuese, a la vez, tan humilde para acatar las resistencias de
lo demasiado humano, y tan paciente y poderoso para vencerlas. El romanticismo puro, qúe había sido en gran medida un
heroísmo retórico y como al revés hízose en el apóstol cubano
heroísmo práctico, histórico, tarea de vida y nó de literatura,
afirmación gozosa y dolorosa del amor y del deber.
Jorge Mañach.

La expresión por medio del ritmo y el sonido de la línea sin
límite de nuestros pensamientos, es Música.
El. origen de la música se pierde en el transcurso de los siglos, pero es indudable que nació de la necesidad de agradar al
Ser Superior que todo lo puede y al que tenemos que agradecer
todas las mercedes. Los pueblos primitivos de la tierra han usado la música para tener propicios al sol, la luna y los elementos
recurriendo a su expresión en los momentos de gozo, dolor,
terror. Ya en la Era Arcaica, en nuestro país, que los arqueólogos calculan de tres a diez mil años antes de Cristo, los habitantes que poblaron el Valle de México, tenían gusto por la música, o más bien dicho, por algunos sonidos musicales que obtenían con silbatos y pequeñas flautas que han sido encontradas
en excavaciones practicadas debajo de la lava del Pedregal. Esta lava fué arrojada por el Ajusco en épocas tan remotas, que
no está consignado ni en los códices de las culturas del Valle de
México.

¿

En Egipto, el velo que cubre la iniciación del arte musical, se corre durante la cuarta dinastía, cuando ya
existe un arte musical relativamente
desarrollado; los relieves nos muestran orquestas completas y coros, teniendo arpas en la orquesta, además
de los instrumentos de percusión; ya
desde esa época se practicaba la dirección de orquesta, a lo que llamaban Cheironomia, siendo el cantante
el encargado de este trabajo, que realizaba con el movimiento de las manos
y brazos. Se supone que los músicos
de esa época debieron de ser silenciosos y comedidos, porque así son los
movimientos de las danzas que podemos ver en los relieves del Imperio
Antiguo; pero en la época de la XVIII
dinastía, cuando los reyes Pastores
(Hicsos) conquistaron la Mesopotamia
y toda Asia anterior fué sometida a su
dominio, se introdujeron en Egipto las
costumbres y la música asiática, a peliar del desprecio que siempre tuvieron los egipcios a todo lo extranjero.
En los relieves de esa época se encuentran mujeres en la orquesta tocando
instrumentos extraños, donde solo el
arpa de arco egipcia aparece, junto a
las arpas angulares asiáticas, liras v
laúdes; en estas orquestas las flautas
son substituidas por el dobre oboe sirio; se Yen tambores de gran tamaño,
donde probablemente tiene su origen

el timbal actual. Un milenio después
los egipcios tratan de volver a sus antiguas costumbres, prohibiendo todo lo
que había sido impuesto por la cultura asiática, ya fuera en religión o en
arte; esta medida repercutió en Grecia, donde más tarde se siguió su ejemplo; siendo secundado en la música
Occidental de la Edad i\ledia, en que
establecieron normas especiales muy
rígidas, con una duración aproximadamente de doce siglos, de las que
comenzaron a liberarse los autores a
partir del siglo XVIII y que a los
contemporáneos casi solo les sirven
para hacer historia. ¡ '.\fu cho ha costado conseguirlo! Tan fuerte así es el
arraigo del arte en los pueblos, al que
solo supera la religión.
La cultura musical egipcia es de
gran importancia en la historia de la
música, porque allí tienen su origen la
teoría musical que usamos en la actualidad Y gran cantidad de instrumentos
musicales, que evolucionados forman
parte de la orquesta sinfónica sobre
todo el órgano, inventádo por ~n barbero de Alejandría, quien vivió en la
época de Tolomeo Evergetes II.
Los egipcios de los Imperios Antiguo Y '.\fedio, usaron escalas de cinco

Pasa a la Pág. 8

�Antología de la Literatura
(NOTA BIOGRAFICA)
Benjamín JARNES.

ANDRE GIDE Y RONDEAUX

Escritor, poeta y novelista francés. Nació en París, en no•
viembre de 1869. Su padre, profesor de Derecho, descendía de
una familia hugonote. Su madre, de Cévennes -Julieta Ron•
deaux, rica heredera- era descendiente de funcionarios jurídicos católicos de la Normandía. Nada podía haber sido más diferente que estas dos familias -dice Gide en su autobiografía
titulada: "Si el grano no muere"- nada más diferente que las
dos provincias de Francia que combinan sus influencias contra•
dictorias en mí. Hizo sus primeros estudios en la Escuela Alsa•
ciana de París, donde llevó una existencia irregular y desorde,
nada y de donde fué expulsado -según él mismo cuentacuando cumplió los once años, a causa de su mala conducta.
En este mismo año murió su padre
a consecuencia de Jo cual la pesada
solicitud de su madre se concentró en
él v 3.sí vivió algún tiempo, en una
atn~ósfera sombría, convertido en el

eje alrededor del cual se movía una
trinidad de mujeres. Esto le llevó a
fingir crisis nerviosas, en que se retorcía y sollozaba, lamentándose con
YOZ irresistiblemente patética: ¡Oh, sufro tanto! ;Sufro tanto! Su madre lo
Hevó entonces al campo y, durante varios años, su educación fué fragmentaria e intermitente. En Normandia,
conoció a su prima Emmanuele, una
muchacha de una pureza prerrafaelista, a la cual amó con un fervor religioso, etéreo, dedicándose a protegerla
contra el temor, contra el mal y contra la vida. A los dieciséis años, le dió
por dormir sobre una tabla rasa, por
bañarse en agua helada al amanecer y
hacer oraciones nocturnas.
Más tarde, regresó a la Escuela Alsaciana, y allí conoció a Pierre Loüys,
quien se convirtió en su compañero
más constante y quien, mas tarde, Je
dedicó varios de sus libros, A los dieciocho años, Gide escribió Los cuadernos de André Walter, que aparecieron anónimamente en 1891, como Ja
obra póstuma de André Walter. Esta
obra despertó poco interés en el gran
público, pero Bamó ]a atención de Mar·cel Schwob, Remy de Gourmont, 1\faurice Barrés y de :Maeterlinck. Este, sin
darse de la farsa, anunció en una entrevista que André '\\7alter -al que
creia realmente muerto- era su autor
favorito.
Durante esta --época, Gide fué un
miembro entusiasta del grupo de los
simbolistas, cuyo centro era Mallarmé,
y era uno de los fieles que acudía cada martes por la tarde a sentarse reJigiosamente a los pies de] maestro. Su
primer viaje al Afrita -que puso a
Gide en contacto con nuevos pueblos
y con una nueva re1igión- ejerci/,
una honda influencia sobre su vida y
sobre sus obras. El aire de los salones de París se había vuelto sofocante

2

para él, lo mismo que las teorías de
los simbolistas. Paludes la primera de
sus solies -especie de farsas- fué escrita y publicada en 1895; le siguió
Alimentos terrestres, en 1897. A partir
de estas obras, rompió con el simbolismo y con Jos simbolistas, para los
cuales Gide resultaba ahora incom•
prensib1e, como Jo manifestó Henri de
Hegnier en un vigoroso repudio de Gide y de todas sus obras.
En 1902, Gide publicó El Inmomlista, novela en la cual se presenta un
caso similar al que tuvo que hacer
frente él mismo, durante su estancia
en Africa. Esta obra es considerada
ahora como una de las más importantes que Gide ha escrito, pero fué un
verdadero fracaso al aparecer. Tanto
que, durante los siete años que siguieron, Gide, descorazonado, no produjo
nada, excepto artícuJos para revistas,
y llegó a pensar seriamente en abandonar la Jiteratura. Pero, en una entrevista hecha a Octave Mirbeau, éste
hizo conocer al público la admiración
que sentía por El Inmoralista, y Gide,
entusiasmado de nue_vo, escribió La
Puerta Angosta, que apareció en 1909.
Este libro que hasta la aparición -algunos años más tarde- de Los Monederos Falsos, fué considerado por muchos críticos como la obra maestra de
Gide, no causó mucha sensación y fué
mantenido por sus editores merced
únicamente al ensayo que Edmund
Grosse había pubJicado sobre Gide.
Con excepción de Isabel, en ]os años
siguientes Gide escribió solamente crítica. Publicó dos volúmenes de ensayos críticos y sus primeros estudios
sobre Dostoiewski. En 1914, en la víspera de la guerra, apareció su novela
!~os Sótanos del Vaticano, que es, in.cuestionablemente, una de sus obras
más valiosas, pero no alcanzó el éxito
que merecía, debido al conflicto que
estalló. Durante la guerra se dedicó a
hacer traducciones. Había aprendido
inglés a los cuarenta años y, desde entonces, ha sido un vehemente propag:mdista de la literatura inglesa, tra-

~~;~::~~~-

a Shakespeare, Conrad y

La Symphonie Pastorale, la tercera
de sus narraciones pastorales, apare-

CRONICA
UNIVERSITARIA

a-s7

r-V-□_c_e_s--u--=--n-i_v_e_r_s_i_ta_r_1_·

en el Extranjero

ció en 1919. En 1921, comenzó a esTraducción de algunos párrafos del discurso dictado por el Sr. Ing. Lauro Ma1·cribir Los monederos falsos, que continez Carranza el dia 20 de octubre de
1!150 en la Convención Anual de la Asocluyó en 1925. Además de novelas y
ciación Internacional de Heliografistas e
ens.avos Gide ha escrito obras teatraIndustrias Similares, en el Hotel Shamrock de la ciudad de Houston, Texas,
les. Enlre otras: Saúl, Le Roi Candaule y Edipo inspiradas -como se desA pesar de que pertenezco a otra Naprende de sus títulos- en la Biblia o
ción y quizá a .una raza distinta de la
en leyendas mitológicas.
vuestra; del hecho de que amo a mi
·,¡
fué escrita en 1898 pero no fué patria y venero sus virtudes tanto coS'll
'
mo lamento sus errores; de que ostenpresentada sino veinticuatro años des- to este color que el sol tropical ha impués, e incluso ]os adversarios de Gide estiman que ésta es una obra capi- preso en mi piel, no como una mand
tal del teatro contemporáneo. Tanto a cha, sino como mi orgul1o; a pesar e
gloriarme en mi origen y linaje, a peSa,i/ como al Rey Ca11da11le Y Edipo, sar de todo, tengo gran respeto Y adlos presenta Gide en el momento cul- miración por esta Nación y su pueblo,
minante de su poder humano, cuando
.
particua]rmente para aquellos a qmeya no pue~en sobrepasarse .ª sí m~s- nes he conocido.
mos, y abdican ~nte la omnipotencia,
Os advierto que esto no es cortesía.
que
en sen- Es a renus10n
. .. d
. . .no les pernute . superarse
.
.
e una d eu da . A este
1
s1b11Ida~, en magmflc~n?ia y en P?· Estado debo parte de mi educación.
der. Eri1po, que es la ultu~a y la i~as Hace cerca de 40 años, en mi calidad
perfecta de las tres tragedias mencrn- d .
.
t
b e e contre· a(flit"
.
?
p
e rnnugran e po r , n
193
1
na~as, fue estrenada en
... , en e a-¡ abri o ' solaz transitorio. El dinero
lac10 de Bellas Artes en Bruselas, por d
lt
t e ·es a tra,,e·s de
.
·p·
ff
e , ues ros an ec sO1 ,
Georges y ')"u d m, 1a 1toe .
.
.
'bl
· d
los unpucstos, hizo pos1 e m1 e ucaGide es ]a figura más significativa ción post-primaria en San Antonio; y
de las letras francesas de hoy y una a cambio de el1o, nada se me exigió.
de· las personalidades más inquietan- Durante la siguiente década, compartí
tes y contradictorias que existen. Unos las emociones, las esperanzas y ]os suehan visto en él un santo, otros un de- ños con una generación que entonces
1~onio. Lo que es incuestionable es surgía en la Nueva Inglaterra. Su Jinaque Gide es el escritor que ha ejercido je puritano, su rectitud, honor, moral
una influencia más profunda sobre la y justicia, forjaron mi carácter de adojuventud, no sólo de Francia, sino del lescente. Allí aprendí a valorar y a
mundo entero, a pesar de los esfuerzos admirar a los norteamericanos, tal co· que él mismo dice haber hecho por mo son y nó como se les tiene en el
descora~onar a sus discipulos. Marcel extranjero. Mis hijos han seguido el
Arland, en un estudió publicado hace mismo camino. En consecuencia, dealgún tiempo sobre él, dice ... es uno bo admitir que estoy dispuesto en fade esos ral'os espíritus de los cuales vor de esta gran Nación. Debéis despuede decirse que, después de ellos, la contar de mis palabras de elogio, esta
literatura y el pensamiento no son los actitud mía, puesto que hay en mí el
convencimiento ele que dañar a esta
mismos de antes.
gran Nación, de palabra o de hecho,
seria
una villanía. ·
·
Aparte de las obras mencionadas Gi-

FIESTAS DE CARNAVAL

•

!

de ha escrito una trilogía que comprende l./Ecole de Femmes (Escuela
de las Mujeres) 1 en que describe el
proceso psicológico de una mujer que
se casa enamorada y a la cual e] matrimonio deScubre que la verdadera naturaleza del hombre al cual ha unido
su vida, Robel't, que reve1a el punto de
Yista del marido y, finalmente, Geneuiéve, que prosigue la historia de la
hija de este matrimonio que ve el fracaso de la unión de sus padr~s y que
quiere librarse de los prejuicios sociales y vivir libremente su vida.

PRENSA ESTUDIANTIL

* * *

Los que venimos de más allá de
vuestras fronteras, valoramos ]as actividades de esta Asociación bajo una
luz distinta que ustedes. Estamos demasiado lejos para aprovechar los beneficios de asociación, de defensa, de
amistad. Además, nuestras leyes, costumbres y prácticas son diferentes.
Nos regocijamos cuando leemos vuestras preocupaciones sobre impuestos,
leyes, reglamentos, etc., puesto que no
nos atañen. Si ustedes conocieran las
nuestras, se sentirían igual, ya que es
Tiene, además, numerosos libros de natural 1a inclinación a despreciar ]os
ensayos: Xouuelles Xourrilures (Nue- problemas ajenos, comparados con los
vos alimentos), Pages de Jou.rnal (P~- propios.
ginas de Diario), Xouvelles Pages de
* * *
Journal (Nuevas Pilginas de Diario),
Despojad a esta Asociación de todo
Promethée mal enchainé (Prometeo
aquello
que no nos atañe y ¿qué quemal encadenado) y poemas como Perda?
La
respuesta
es: Despojad a la reséphone.
ligión de todas sus prácticas externas,
Físicamente, Gide era alto y delga- de sus rituales, de su grandeza matedo, poseía un rostro ligeramente de- rial, y ¿qué queda? Su esencia, el amor
macrado, sobre e] cual proyectaba ha- a Dios y a la Humanidad. Por eso nobitualmente una sombra con un som- sotros buscamos en esta Asociación,
brero negro de fieltro . En su juventud la esencia ele su propósito, mientras
usó bigote, pero después prefirió ex- que a ustedes más les atañen los beneponer la fisonomía natural. En su ca- ficios materiales inmediatos.
No creo que ahora sea dificil comsa cubría a menudo su cabeza calva
prender
por qué nos interesa esta Asocon un gorro y se echaba una capa sobre los hombros, al esti1o de Mallar- ciación; por qué nos agrada pertenemé. Tenia ojos pardos y una piel ama- cer a ella, aún cuando no podemos obrillenta y sus movimientos eran mis- tener los mismos beneficios materiateriosos y ligeramente teatrales. Tal les que ustedes. No ha de ser difícil
vezl la más conocida de sus obras sea percibir como, con paciencia y quizá
La vuelta del hijo pródigo, obra maes- inconcientemente, estamos forjando
tra traducida a todas las lenguas mo- firme amistad y mejores relaciones internacionales, ambas tan necesarias en
dernas.
estos momentos de prueba. La justi[Su ejecutoria fué varia, palifónica, cia y la lealtad han de constituir una
fuerza más eficaz para unir las Amémultifacética. ]
ricas, que el ejercicio del poder o e]
despilfarro
la _
riqueza.
[~lurió el presente mes ele Febrero.; _ .._
_ _ _ _de
__
_ _ _ _ _ _ _ _,

Armas y Letras

Por iniciativa de las Autoridades
edilicias de la ciudad de Monterrey,
las fiestas del Carnaval correspondientes al presente año fueron celebradas
con todo alborozo por Ja grey estudiantil.
Tuvo una muy activa participación
nuestra Casa de Estudios, que hizo acto de presencia en la algarabía popular con un desfile de un centenar de
estudiantes pertenecientes a la Escuela de Bachilleres quienes, cabaileros
en famélicos pollinos, e irrisoriamente
disfrazados con los más extravagantes
atuendos, pusieron la nota festiva ante las Aütorídades y el público que
presenciaron la desordenada y graciosa marcha. Y correspondiendo a un
certamen convocado por el H. Ayuntamiento de 1a ciudad, fué presentado
un carro alegórico, cuya idea y ejecución se debió al buen gusto del alumnado ele la Facultad de Arquitectura;
vehículo que desfiló llevando sobre su
trono a la Heina del estudiantado universitario, señorita Dora E. Flores, de
la mencionada Escuela de Bachilleres.
El carro alegórico fué señalado con el
primer premio en el concurso.

•

El 7 del actual se publicó la segunda entrega del periódico de los alumnos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales 'La Lechuza", con 12 páginas. Su Director es e] joven Eulalia
Guerra Guerra.
Apareció también otro órgano periodístico estudiantil, el de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Medicina y están por salir a pública luz
periódicos originados en la Escuela
Nocturna de BachiUeres, Escuela Diurna del Bachillerato, así como apareció
un nuevo número de 'El Universitario'', publicación que va a la vanguardia de todos los periódicos estudiantiles de Ja- l;niversidad, por su rico y
juicioso contenido, su forma y presentación.
PRE~UO "BOSCAN" 1951
El Seminario de Literatura Juan
Boscán, de 1a Sección Uniyersitaria
del Instituto de Estudios Hispánicos
de Barcelona, España, ha trasmitido a
las Instituciones de Cultura de América su Convocatoria para el Concurso
anual que premLará el mejor libro de
poesía, de tema libre, escrito en lengua española.
El Seminario ha estab1ecido las sjguientes bases:
Primera.- Cada poeta presentará un
solo original.
Segunda.-La extensión de los originales no sobrepasará los setecientos
versos. Métrica y forma libres.
Tercera.-Los originales se presentarán por duplicado y escritos a máquina. No constará en ellos ni el nom- ·
bre ni la dirección del autor. Aparte
envfarán los poetas un sobre que contenga esos datos. En la parle externa
del sobre irá consignado el tít,tlo del
libro que se presenta.
Cuarta.-El plazo ele admisión de los
originales comprende hasta el 31 de
marzo inc1usive. El concurso será fallado el dia lo. de junio ele 1951 por
un Jurado cuya composición será dada a conocer en la misma fecha.

Febrero de /951

Quinta.-El Premio Boscán importa
cuatro mil pesetas y es indivisible.
Sexta._.:El autor premiado cede los
derechos de la primera edición de su
obra al Seminario de Literatura Juan
Boscáu. Esta edición constará de 500
ejemplares.
"ARMAS Y LETRAS" desea hacer
extensiva esta publicidad al estudiantado de la Universidad y singularmente a los alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras, entre quienes se cuenta con algunos poetas jóvenes.
EXAMEN RECEPCIONAL
El Pasante Adrián Yáñez Martinez 1
ele la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales y antepasado campeón de oratoria en el Concurso anual que convoca periódicamente el Partido Revolucionario Instituciopal sustentó examen
profesional los días 6 y 8 del actual
en el Aula "Lic. Lázaro Garza Ayala"
en actos teoricoprácticos presididos
por el siguiente Jurado Calificador:
Presidente, Lic. Manuel Treviño Cavazos, Director de la Facultad; Secretarioi Lic. Federico Páez Flores; primer
vocal, Lic. Fernando Arechavaleta;
segundo, Líe. Esteban González Westrup, y tercero, Lic. Bernardino Oliveros de la Torre. La tesis profesional
versó sobre "La Ensefi.anza Superior
en Nuevo León". El examen fué lucidísirno.
INGENIERIA DE TRANSITO
El Ingeniero Rafael Cal y 11ayor,
graduado en la U.N.A.M., sustentó una
Conferencia sobre problemas de tránsito relativos a ]a Ingeniería, para los
alumnos de la Facultád de Ingeniería
de la Universidad, atendiendo una invitación que Je hizo el Director de dicha entidad, In?. Leobardo Elizondo.
TEXTO DE HISTORIA DE MEXICO
El Doctor Mateo A. Sáenz, que por
largos años ha sido catedrático de
Historia de México ele las Escuelas de
Bachilleres universitarias ha puesto en
circulación su libro de texto "UN CURSO DE HISTORIA DE MEXICO EN
LAS ESCUELAS DE BACHILLERES
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON". Esta obra es el fruto de versiones taquigráficas recogidas en sus
exposiciones didácticas por su señora
esposa, ]a Profa. Alicia Garza de Sáenz .
La obra, que ha sido ya comentada
en las secciones bibliográficas de las
más importantes revistas de México
presenta en- su contenido un punto de
vista materialista y revolucionario.
TEATRO UNIVERSITARIO
El Profesor José Anastasia Villegas,
Director de la Sección de Teatro del
D.A.S.U., gestionó y obtuvo de las Autoridades edilicias, de la Sociedad y
de algunos hombres de pro de la ciudad de Linares, Nuevo León, la colaboración universitaria para que fuese
presentada en un teatro de la localidad el drama en tres actosi original de
Alejandro Casona "La Sirena Varada",
e1 31 de marzo próximo, pasada la
contención de fiestas públicas y regodjos sociales que impone tradicionalmente el lapso de la Cuaresma.
Dicha obra fué estrenada y reitera-

da con notorio éxito en el Aula Magna
universitaria "Fray Servando Teresa
de Mier" en fecha reciente.

sas y lectura de los trabajos se bar,
e] próximo 24 de abril.
Los temas y las recompensas, son
los siguientes:
CONFERENCIAS DE LITERATURA
1.-Composición en verso, exten~
ESPAÑOLA
sión, forma y tema libres. Primer Pr·emio: "Flor Natural'\ Diploma y Mil
El poeta español Pedro Garfias, ex- Quinientos pesos en efectivo; Segundo
funcionario de la Universidad de Nue- Premio: Quinientos pesos en efectivo,
vo León, y uno de los poetas más no- Placa y Diploma. Tercer Premio: Ditables de la España de afuera, del ·gi·u- ploma.
po ultraísta en el que figuraron en Es2.-"Canto a la Primavera", en tres
paña Rivas Panedas y Ciria Esca]ante, · sonetos endecasílabos. Primer Premio:
autor también de "Poesías de la Gue- "Eglantina", Mil Pesos y Diploma. Serra Española",· "Primavera en Eaton gundo Premio: Quinientos Pesos, PlaHastings", 'De Soledad y Otros Pesa- ca y Diploma. '!ercer Premio: Diplores", etc., sustentó tres conferencias ma.
sobre Literatura Española en el Aula
3.- Composición sobre un tema re"Carlos Roberto Darwin": Antonio Ma- gional o en laudanza a ]a provincia, ya
chado, Teatro y Poesía de Federico sea en prosa o en verso. En caso de
,García Lorca, y Riesgos, azares y ejem- ser en prosa su extensión máxima deplaridad de la vida de Sancho Panza. berá ser de cinco cuartillas a renglón
Los actos se ,,ieron sumamente concu- abierto. Primer Premio: "Violeta", Mil
rridos por estudiantes y maestros, in- Pesos en efectivo y Diploma. Segundo
telectuales y residentes españoles ave- Premio: Quinientos Pesos en efectivo,
cinados en esta capital de Estado.
placa y Diploma. Tercer Premio: DiPedro Garfias, de quien se hizo una ploma.
be1Iísima semblanza en la conferencia
que sustentó el joven escritor español
BASES
Francisco Giner de los Ríos en los
Cursos de Invierno de la Universidad
1.-El certamen queda abierto desde San Luis Potosí, tiene en trance de de esta fecha y se cerrará el 8 de abril
publicación dos libros más, uno de a las 24 horas. Los trabajos que por
ellos dedicado a las figuras más gran- circunstancias especiales llegaren desdes de la tauromaquia.
pués de esta fecha, pero que segúñ el
sello de Correos comprueben u depósito dentro del plazo, tendrán opción
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON al concurso.
II.-Todos los trabajos deberán ser
inéditos, escritos a máquina y en p,lpel tamallo cartai a doble espacio y por
una sola cara.
IlffECCIONF:S J,US COMlJNf:S [1EL TRACTO
CENITAL FEMF:NINO
Ill.-Los trabajos deberán remitira
se en original y copia al carbón al
Presidente de la Comisión Organizadora, Dr. Salvador Gallardo, a Rivera
y Gutiérrez Núm. 51, Aguascalientes:
a.t.,I S..Uu• Rl,·•ro y Hwt11M,rt,. RllÍ, Sdiul&gt;rrl
C1to,dnit!Wl- d, la l 'nlvenidacl
Ags., quien podrá proporcionar cuantos datos adicionales se le soliciten.
IV.-Las composiciones deberán firmarse con pseudónimo o ampararse
con un lema y deberán enviarse en
un sobre perfectamente cerrado, en cuyo exterior se escribirá el mismo pseuSobrd,m
' "A,,,~,.,.. "1 1-J,cos M&lt;;xian111" ~ . 1t,..¿~
de la R,,vlS!a ai~mual
dónimo o lema del trabajo y títuln;
bo.iÓ k.. 1..,.pic10(! d• l1 E..ru,I~ de Ver.n&lt;:&gt; lJn,...,.\itar,a,
dentro del sobre deberá venir la plica
en .., V Anu•ldH.
de identificación del autor.
V.-Las Plicas de identificación serán depositadas en una Notaría Pública de esta ciudad y el Notario abriMuotetr,1 N L
rá precisamente las que el Jurado CaMt:M.LI
lificador haya designado, destruyendo las demás y certificando el resultado.
EDICIONES DE LA ESCUELA
VI.-Las composiciones no premiaDE VERANO
das podrán ser deyueltas a sus autores,
La Escuela de Verano de la Universi- previa identificación de] interesado,
dad acaba de editar un sobretiro de la en plazo que terminará el 15 de mayo
revista mensual, "Archivos Médicos próximo; todas las demás serán inciMexicanos", sobre el trabajo clínico neradas.
titulado Infecciones más Comunes del Vll.-El H. Jurado Calificador estará
Tracto Genital Femenino, debido a loe; integrado por distinguidos y honoradoctores Rafael Salinas Rivero y Hum- bles literatos, cuyos nombres se darán
berto Ruíz Schubert, catedráticos de la a la publicidad en su oportunidad.
Universidad.
Vlll.- El H. Jurado Calificador emitirá
a más tardar el 16 de abril y se
Este trabajo fué presentado en la Sodará
a co.nocer a los triunfadores desciedad de Ginecología y Obstetricia de
Monterrey en la sesión ordinaria del de luego, a la vez que se publicará por
medio de la prensa.
día 13 ele septiembre de 1950,
IX.- Los transPortes en Ferrocarril
El sobretiro contiene 44 páginas con
o
autobús
a la ciudad de Aguascalien6 ilustraciones, así como un bibliogrates,
de los poetas y escritores premiafía de 14 fichas. Esta nueva publicación sera distribuida en muchos cen- dos, serán p_or cuenta del Comité Ejetros médicos y Facultades de Medicina cutivo de ]a Feria de San Marcos, así
como su alojamiento y asistencia en
de la América Espafi.ola .
esta pobJación.
X.- La Comisión Organizadora qne
xvm JUEGOS FLORALES DE LA
suscribe, una vez cerrado el certamen
FERIA DE SAN MARCOS
dará a conocer la lista de ]os trabajo~
recibidos,
por medio de la prensa loLa Comisión Organizadora de los
cal.
XVIII Juegos Flores de Aguascalientes,
XI.- Los premios a los triunfadores
en nombre del Patronato de la Asistencia Social de Aguascalientes 1 Comi- en este torneo, serán entregados por
té Ejecutivo de la Feria de San Mar- S.G.M. la Reina de la Primavera y de
cos convoca a un evento a los poetas los XVIII Juegos Florales de Aguascay escritores nacipnales. El acto so- lientes, a quien tendrá el derecho de

*

lenme de la entrega de las recompen-

Pasa a la Pág. 7

3

�Las Universidades y la Unidad
Permitidme ante todo, que os exprese mi agradecimiento
por haber respo~dido -y _en tan gran n~er~- a la invita•
ción de la Oficina lntemac1onal de las Universidades. En efec•
to si no ha habido alteración en las cifras que la Oficina me pro•
edró, 50 países y 188 esta?lecimie~tos de e':1-s~ñanza supe~or se
hallan representados aqu1. Seme¡ante soh~itud es particu~3;r•
mente alentadora para quien trata de orgaruzar la colaborac.1on
internacional en la esfera de los estudios más elevados. Por ésa,.
en rigor, es la finalidad de vuestra Asamblea.

•

En Utrecht, en agosto de 1948, dele- pocos, por cierto, los qu'e temen engados por las Universidades de 32 paí- contrarse algún día ante la evidencia
ses formulásteis votos que realiza, en de que su buena voluntad y su afán no
parte, esta Conferencia. Pero no os li- sirvieron, después de todo, sino para
mitásteis entonces a formular esos vo- extraviar a la juventud. La enseñantos. Os interrogásteis también, larga- za aparece, asi, indiscutiblemente limente, sobre la misión de la Universi- gada a la politica, entendido el térmidad, a la cual consagráis vuestro tiem- no en su sentido más general y más
po, vuestro talento, vuestro saber. Na- noble, es decir: como filosofía y como
die como nosotros puede apreciar las arte de la vida del hombre en la somodificaciones que el mundo ha ex .. ciedad.
Advertidos del peligro que apunto,
perimentado desde la fundación de las
ilustres Escuelas que aquí os envían. no os engañáis con la idea de que bas¿ No sois vosotros, acaso, los encarga- ten, para alejarlo, ni la conciencia prodos de enumerar esas modificaciones, fesional, ni la certeza interior del dede comprenderlas y, más que nada, de ber cumplido. Ninguno de vosotros
interpretarlas'! No ignoráis los esfuer- piensa, sin duda, que su oficio estriba
zos -Y que siguen realizando- las exclusivamente en suministrar a una
Universidades a fin de responder· a los clientela los conocimientos capaces de
cambios del mundo merced a una asegurarle en condiciones más o meadaptación de vuestros empeños a las nos precarias- la subsistencia. Sois,
necesidades de nuestra época es, pre• por...fortuna, maestros de un ~rendicisamente, lo que aquí os congrega, La zaje más hermoso. Por eso no habéis
UNESCO no ha permanecido indife- ceñido vuestro Orden del Día al exarente aóte un problema tan apremian- men de las cuestiones pendientes, ni
te. Y mi deber, en este discurso, es siquiera al estudio de la administración del saber humano del cual coel de enfocarlo Con nitidez.
La Comisión tradicional de las Uni- rresponde ocuparse, por modo inmeversidades consiste en conservar ]a diato, a una Asamblea como la vues&amp;uma de los conocimientos humanos, tra. Por eso habéis previsto un debay, al mismo tiempo, en acrecentarla y te sobre un gran tema: la función de
en difundirla. Tienen asignada vues- la Universidad en el mundo actual.
tras Instituciones, por consiguiente, Por eso quisístéis que diversas persouna triple labor: preservación, descu- nalidades eminentes introdujeran la
brimiento, enseñanza. Lo que distin- discusión. Y por eso estoy persuadido
gue al profesor universitario no es tan- de que, siguiendo su ejemplo, osaréis
to el hecho de que enseña una ciencia, abordar el problema con la intrepidez
cuanto el hecho de que contribuye a constructiva que exigen las circunselaborarla. No la recibei perfecta, de tancias.
manos de los que saben, para iniciar
* • *
en ella a los que no saben. Trabaja,
por cuenta propia, a fin de acrecer la
Antes de hablaros de lo que estimáis
sabiduría que comparte con sus discípulos y, lo que es más, asocia a éstos esencial 1 evocaré rápidamente los arreen la aplicación de los métodos que . glos que es dable esperar, en primer
contienen, en germen, el porvenir. A lugar, de una Asociación Internacional
este respecto, para una ciencia en evo- de Universidades. Os habéis reunido
lución, un método bien probado tiene para considerarlos en su conjunto. Y
ya el valor de un resultado magnífico. tenéis derecho a esperar de la Lnesco
¿Cómo no ponderar la gravedad &lt;le toda la ayuda que a este respecto puevuestras responsabilidades? Cada una da otorgaros.
Tales arreglos dependen, ante todo,
implica "UD deber dificil, que a cada
instante requiere tesoros de reflexión de vuestra competencia. Ya se trate
y de voluntad. Ese deber, a vosotros, del acopio de la documentación relano os amedrenta. Tenéis el propósito tiva a la enseñanza de las diferente~
de cumplirlo, con la seriedad concien- disciplinas, ya de los problemas -tan
zuda que es ,,uestro orgullo. De ahí delicados a veces- de la equivalencia
que os preguntéis, por momentos, si de grados académicos, ya de las estaconviene desdeñar en vuestras labo- disticas, con frecuencia inexistentes, o
res lo que no las afecta directamente. ·poco menos, en todo lo que atañe a la
y si debéis apartaros de un mundo enseñanza superior, ya de la organizahostil para consagraros, con indiferen- ción de los intercambios· de profesocia soberbia, a vuestras tareas tan lím- res y de becarios, nada, en todo elJo,
podrá suscitar polémicas vehementes.
pidas y tan puras.
Tal es la pregunta que muchos se Precisa tan sólo desarronar lo que esha..cen ante las transformaciones, mo- tá iniciado e iniciar lo que todavía no
rales y materiales, provocadas en la se ha emprendido.
Nadie niega, tampoco, que cierta:,;
sociedad contempor3.nea por esos mismos progresos técnicos y científicos, necesidades de Ja ciencia requieren,
de los que sois los artifices, y no siem- para ser satisfechas, que la investigapre los responsables. Por todas partes, ción se efectúe en un plano internala situación incita a los educados ur- cional. El alto costo de las instalaciogentemente - Y más aún a aquellos que nes, el compromiso de recurrir a un
son, como sois vosotros, educadores de personal en extremo especializado, y
educadores- a interrogarse acerca de por consiguiente poco abundante, la
la dirección en que deberían orientar índole misma de las encuestas persesus esfuerzos para el futuro. No son guidas, las obligación de confrontar

4

observaciones registradas en puntos
múltiples del planeta, todo aconseja,
igualmente, la creación de instituciones y de laboratorios concebidos a la
escala mundial y destinados a prestar
servicios insustituibles para el progreso de disciplinas corno la astronomía,
la metcorolog'ia, la carteografía, la
oceanografia o la geofísica. Persuadi•
do de esta verdad, el Consejo Económico y Social recomendó que se diese
prioridad a la fundación de un Centro
Internacional de Cálculo, de un Instituto internacional del Cerebro y de un
Instituto internacional de Ciencias Sociales. Se ha contemplado, asimismo,
la creación de numerosos centros, llamados a responder a necesidades análogas en otros campos de la ciencia.
Dentro de estas perspectivas, sobre
todo en el orMn regional, la Unesco
cuenta en su haber con algunas realizaciones. Al crear Centros regionales
de cooperación científica en Montevideo para la América Latina, en Shanghai y en Manila para el Asia Oriental,
en Nueva Delhi para el Asia Meridional, en el Cairo y en Istambul para el
Próximo Oriente; y al prever la fundación de un nuevo Centro en Indonesia; al conceder su apoyo moral y
material a toda clase de reuniones ¡:,
de publicaciones internacionales de
carácter científico, la Unesco ha demostrado que no se la solicita en vano
cuando - se trata de favorecer el encuentro, en la sala de un congreso o
en el sumario de una revista, de sabios
y profesores venidos de las comarcas
más remotas y surgidos de las culturas menos afines.
En el seniiclo que indico, nuestros
esfuerzos coinciden con los vuestros.
Y esta Conferencia ha de ser, no lo dudo, el punto de partida de una colaboración práctica y provechosa.
Los progresos ele la técnica y de la
ciencia, la multiplicación de los centros de investigación y de enseñanza
-es decir, señores, el número creciente y la dispersión geográfica de las
t:niversidades a las que representáis- ,
exigen, por otra parte, esa colaboración. Pero, ¿habéis de limita;ros a
innovaciones del mundo, que reducen
la dimensión ·del universo en el momento mismo en que aceleran el ritmo
de la historia, contraen simultáneamente el tiempo y el espacio. Pero
vuestra ambición es mayor aun. Frente a las exigencias de la situación 1 os
neg3is a ser testigos desconcertados o
dóciles ser\'idores. Al favorecer las
transformaciones de que hablo, y al
darles, merced a vuestro talento, mayor impulso, no queréis exponeros a
sufrirlas pasivamente.
Los valores intelectuales de que os
sentís depositarios son como seres vivos: sólo se conservan ejercit3ndose;
si no,. se frustran y se anquilosan. Por
respetable que sea, el cuidado con que
los protegéis ha de ir acompañado de
la voluntad de defenderlos, afirmándolos, propagitndolos 1 y del celo de acrecentarlos, cultivándolos sin cesar. Si
os dierais por satisfechos con conservarlos, los disminuirías paulatinamente y los condenaríais a la inmovilidad;
esto es, a la muerte misma. Porque }a
vida es acción.

* * *
Por eso sin reduciros a iniciativas
de orden puramente administrativo,
habéis instituido este gran debate sobre la misión de la Universidad en el
mundo actual. Ignoro cuales serán

vuestras conclusiones; pero sean las
que· fueran, quiero deciros toda la satisfacción que me produce vuestra decisión de interrogaros sobre las razones profundas del malestar que experimenta.is. Es sintomático que os consideréis en el deber de abordar las
cuestiones más amenazadoras. Y que
os parezca insuficiente, aunque necesario, crear organismos de centralización y coordinación.
Os felicito por vuestro valor. Porque, después de todo, podráis limi~a- "
ros perfectamente a formar a otros mvestigadores y a otros profesionistas
contentándose con distribuir titulas Y
diplomas entre aquellos que a juicio
vuestro los merecieran. Las incerti•
dumbres de nuestro tiempo no me impiden recordar cuán tentadora podría
ser esa actitud de repliegue y de burocrático automatismo. No hace falta
un gran esfuerzo de imaginación para
representarse, hoy, a ciertos espíritus
alarmados en sus prédicas sistemáticas de prudencia y distanciamiento.
Pero lo que me pregunto es si en todas esas prédicas no existe, en el fondo, un tremendo eng.año. Es poco probable, en efecto, que los dogmatismos
de toda índole permitan a las Universidades mantenerse como refugios estancos, a salvo de las mareas del exterior. E incluso en ese caso, ¿ cómo no
habrían de comprender las Universidades que también ellas tienen algo
que decir, y que sus dirigentes darían
muestra de insensatez si se desinteresaran de una evo.lución que, seguramente, no se~desinteresará de ellos?
No pienso, por supuesto, en preconizar la menor confusión enfre el campo de la Universidad y el de la politica militante. Es esencial que la Universidad permanezca tan apartada de
la lucha de los partidos como de las
consignas de las ideologías oficiales a
fin de que mantengan celosamente su
independencia y, también, su serenidad. Pero independencia no supone
indiferencia, ni serenidad quiere decir
ceguedad. Una enseñanza imparcial,
fundada en la objetividad científica
más estricta 1 no está obligada a huir
de la realidad, porque, si la ignorase
o si informase de ella insuficientemente, ¿ cómo podria preparar a los jóvenes que acuden a las aulas para afrontarla?
Decía, en amarga fórmula , Valéry,
que Jos .diplomas universitarios sólo
atestiguan que el hombre que los obtuvo poseyó en cierta hora de su existencia, unos cuantos conocimientos especializados. El desarro1Jo cientifico
ha hecho necesaria una extremada
fragmentación de las disciplinas. Cada cual es instruído, ni siquiera en
una ciencia, con exclusión de los &lt;lemas, sino, dentro de una sola ciencia,
en una fracción cada vez más restringida de sus dominios. Esta obligación
de aislar al estudiante en un sector ínfimo del saber es, por hoy, garantia
mitxima de eficacia. Pero ¿ no resulta
inquietante que el progreso de la ciencia haya de pagarse, ahora, con el renunciamiento casi total a una \•isión,
panorámica y exhaustiva, de los datos
fundamentales de la her'encia cultural
de la humanidad? La ciencia que puede adquirirse en el espacio de una vida corresponde, hoy 1 a un sector cada
vez más reducido del saber. Los estudios a que el sabio se circunscribe le
obligan a dejar de informarse acerca
de una parte cada vez más extensa de
la realidad; de suerte que, en numerosos terrenos, de los que apenas hay

Armas y Letras

•

del Espíritu Humano(+)
quien no posea por lo menos algún conocimiento empírico 1 el sabio se presenta como torpe y c3ndido a los ojos
de los demás.
De igual modo, los jóvenes que salen
de la Universidad provistos de prestigio.sos pergaminos se haUan en posesión de conocimientos extraordinariamente sutiles y elaborados, que exigen
una larga y meticulosa iniciación en
vocabulario arduo, nociones, nada habituales, hasta el punto de que, obtenidos como producto de análisis sumamente abstractos, tales conocimientos
parecen, en ocasiones, ir contra el sentido común.
La distancia que separa el conocimiento científico del conocimiento
vulgar se hace más grande a cada momento. El sabio describe cada vez
menos el nivel de realidad en que vivimos. Para dar cuenta de lo que observa, tiene que inventar vocablos conceptos inéditos; llega a las estructuras
intimas de la materia con ayuda de
instrumentos perfeccionados que le
procuran informes faltos de todo nexo con los datos de los sentidos. El
iniciado se halla incomunicado con
respecto al mundo vulgar por la poca
extensión y, a la vez, por la profundidad de su saber.
¿Qué ocurre a esos adolescentes,
cuando dejan los anfiteatros ufanos de
los títulos expedidos para recompen ..
sar estudios tan especiales? ¿Están suficientemente informados de los problemas que plantean, hoy, las condiciones de la vida colectiva, problemas
cuyas consecuencias repercuten en
todo los dominios y que rebasan, ineludiblemente, el angosto marco de su
especialidad?
°¿ Se les advirtió siquiera ele las responsabilidades inherentes a Ja ventaja
de poseer una cultura y una técnica
superiores? ¿Saben que tienen debr. res? ¿Poseen el medio de cump1irlos?
. .. Se les abandona, en la alta mar de
la existencia, con un puñado de conocimientos y con un título les sirve.
a veces, para obtener un empleo y los
conocimientos hacen de ellos expertos
de horizontes muy limitados. ¿Qué se
intentó, en suma, por mejorarles en su
calidad entrallable y definitiva, en su
condición esencial de -hombres?
¿ Y qué decir de esa masa creciente
de autodidactos que vive al margen
de las Universidades, tributaria oscura
de su saber? Conocemos algunos, admirables por cierto, en quienes la avidez de aprender no ha corrompido el
sentido critico, ni alterado el equili- ·
brio interior. Pero ¿cuántos otros no
adquieren sino una ciencia insegura
Y, tras de desplegar un esfuerzo inmenso, obtienen el título codiciado,
cuando no caen, desalentados, en la
muchedumbre de esos semicultos y scmidoctos, cuya insufici encia no disfraza ningún ccrtificá:do \lniversitario?
Con ellos se pierden multitud de aptitudes y de talentos. Por falta de un
desarrollo normal y armónico, por falta de dirección, esos autodidactos yerguen a menudo contra la ~ociedad, que
los descuidó, las fuerzas intelectuales
Y morales de que disponen. Convendría que las Universidades pudieran
acoger muchas de esas aspiraciones
tan legitimas y tan insatisfechas ...
Toco aquí un problema agudo: el de
la enseñanza superior para aquellos
que, no obstante estar bien dotados, se
ven obligados prematuramente a ga-

Febrero de 1951

narse la vida, o residen lejos de los
centros universitarios. En el fondo está el problema de la formación, de la
renovación y de la circulación de las
minorías, y más aún el problema de
la rapidez relativa de la circulación
de las minorías fuera de todo prejuicio rte casta y clase.

gencia. Esta, al acatarlos, aprende a
conocer el valor de la verdad, por las
dificultades con que tropieza para descubrirla y establecerla. Aprende 1 asimismo, a conocer el valor de la libertad, porque se da cuenta de que de nada nos serviría conocer la verdad si
nos hallásemos frozados a profesar Ja
mentira. Por último, aprende a respeContrariamente a lo que había potar al prójimo, Jo cual no sólo es la
dido pensarse, el gran público que recondición de la libertad intelectual, sipresenta al autodidacto anónimo y cono de la libertad humana.
lectivo, no siempre ha sido liberado
De ahí que el valor de la ciencia sea
por la ciencia de sus cambiantes yuindependiente de éste o aquél de sus
persticiones. Ha encontrado en ella,
resultados. La mala fe puede ínanial contrario, nueva materia de credulipular esos resultados en un sentido o
dad. El peligro no es nuevo. Paul
en otro. Incluso puede hacerlos servir
Bourget lo señalaba ya a propósito de
en apoyo de la injusticia y de la !irauna novela del siglo pasado, al definir
nia. La voluntad de dominio puede
Bouuard y Pécuchet como una "bufoponerlos al servicio de la guerra y de
nada filosófica en la que Flaubert anala muerte. No ocurre lo propio con el
liza, como al microscopio, los estragos
espíritu científico, que, por su cateproducidos por la ciencia en ciertas
goría misma, implica y difunde el
cabezas a las que nadie preparó para
ejercicio de las virtudes de objetivirecibir la ducha formidable de todas
dad, de independencia y de toleranlas nuevas ideas." Y añade: "Problecia. Si la ciencia necesita especialma importante sí lo hubo; puesto que
mente de ellos para desarrol1arse, no
de su solución depende el porvenir
por eso dejan de tener tales virtud.es
mismo de Jo que estamos habituados a
aplicaciones que van mucho más allá
considerar como la obra de los siglos".
del campo científico. Cuentan, incluso,
entre las virtudes civicas primorNo parece, desdichadamente, que el
diales. Constituyen, por si solas, teproblema haya encontrado solución.
mibles obstáculos a· las tentativas &lt;le
La ciencia ha favorecido algunas opresión, Es excelente, por tanto, que
formas de superstición, tanto más pe- la tentativa universitaria las desarrolle.
ligrosa cuanto que parecen apoyarse Pero esas virtudes ----enteramente neen ella, y para ' justificar sus estragos, gativas, enteramente defensivas- ¿son
utilizan el crédito del saber.
suficientes en las circunstancias acA veces me siellto aterrado ante los tuales?
El mundo, hoy, no sólo reclama
progresos contemporáneos de la crehombres
objetivos, independientes y
dulidad. Basta que un charlatán tome
tolerantes.
Exige más. Quiere espíriel vocabulario de la ciencia para persuadir a un vasto público de las virtu- tus desinteresados, pero no espíritus
des maravillosas del remedio o del que se desinteresen y que se desvíen
aparato con los que comercia. Hay, se- con indiferencia, a veces con desdén,
ñaladamente1 en el habitante de las ele las dificultades entre las cuales se
grandes ciudades, incluso culto, una debate la humanidad.
Ahora bien, las qualidades mismas
aptitud absolutamente alarmante para
de
la enseñanza dada en las Universirespetar las más quiméricas patrañas,
dades
corren peligro de alejar intelecapoco que se presentan con un antitual y moralmente a los jóvenes del
faz científico.
examen de estos problemas. IntelecEl dilema en que se pretende ence- tualrnente, la ensefianza a que aludo no
rrar a la ensellanza universitaria -cul- los prepara siempre para afrontarlos.
tura general, necesariamente vaga y Moralmente, los estudiantes, al ver que
superficial, o especialización excesiva se mantienen esas cuestiones al marpero eficaz- ¿encontrará una solu- gen de los programas, se acostumbran
ción viable que evite, para ambos ex- a estimarlas indignas de su atención
tremas, la inadaptación? La iniciación consideran natural eludir toda respon~
en cada disciplina, desde las matemá- sabiliclad de los asuntos públicos deticas hasta las ciencias humanas, debe jan a otros al ci.Iidado de ocupar;e de
ir ac_9.1npafiada de üna enseñanza me- ellas, como si se tratase de tare'as intodofógica, ampliamente comprensiva, .. feriares, inc;ompatibles con la pureza
que subraye la unidad del espíritu de la cienciu, o bien van a buscar a
científico a través de sus numerosas otras fuentes informaciones que no son
ap1icaciones, que acostumbre a las in- ni críticas ni científicas. Evidenteteligencias a recordar continuamente mente, los hombres de gobierno han
sus preceptos esenciales; ausencia de frecuentado, en general, las Universiprevenciones, critica, objetividad, im- dades. Pero, entre el considerable núparcialidad, intrepidez en la concep- mero de los que salen de ellas año
ción de las hipótesis y extrema pru- tras año, ¿ cuántos no ignoran d~libedencia en la ejecución de las experien- rudamente, que la cultura im~one un
cias y en el establecimiento de los re- deber sagrado? Se ha hablado mucho
sultados.
en un sentido por completo diferent~
No hay ciencia cuya familiaridad no de la 41 traición de los doctos". ¿No pro11
proporcione ocasiones para el desarro- ~:~~~·~ad ; ~~sb: ::t~:~lar de una abdi1
110 de esa indispensable gimnasia del
espíritu, hacia la cual convendría que
Señores: He aquí tal vez el mayor de
las l'niversiclades derivasen la ense- los males a qu e podriais, por vuestra
ñanza de las ciencias, a fin de contra- parte, poner remedio. Lo que convj_epesar las desventajas de la especializa- n_e es, sobre lodo, un cambio de espíción.
ntu. Que las Universidades formen
eruditos y especialistas, nada mejor.
Pero no han de esperarse beneficios Pero que no los confinen en su esvepuramente intelectuales. Los princi- cialidadi hasta el punto de que los depios del razonamiento cientifico, y más sarmen frente a los problemas genesinceramente ]os de toda investiga- rales ·que plantean un universo que emción sincera, constituyen la moral o, pi eza apenas a organizarse materialpor lo menos, la higiene de la inteli- mente y una multitud que, en el sufri-

Jaime TORRES BODET .

miento esJJcra, ansiosa, que el siglo XX
dé aplicación a esa Garla de los Derechos del Hombre, adoptada por la
Asamblea de las Naciones Unidas el
10 de diciembre &lt;le 1948. Urge que la
Universidad informe de los problemas
del mundo a ]os estudiantes, en lugar
de invitarles, con el ejemplo de su reserva, a desconocer la importancia de
esos problemas y a desdeñarlos. Las
Universidades no deben procurar solamente ornato a las memorias y ejercicio a las inteligencias. Deben también persuadir a cada uno de sus hijos de que, por el sólo hecho de ser
un privilegiado de la cultura, ha contraído responsabilidades particulares
en el civismo internacional y en el nacional.
Las Universidades no pueden ser
museos .del pensamiento. Las investigaciones, las exploraciones y las encuestas, las fichas de las bibliotecas y
de los eruditos, están destinadas, sin
duda, al progreso de las ciencias, pero, también, al progreso del hombre v
de la sociedad. El hombre del sigl~
XX, al que importa salvar de la disgresión presente, el que busca su unidad y su vida a través de las mortales
~esuniones de nuestra época, ese tipo
de hombre por · formar debería ser el
punto en que convergieran los trabajos de todos los especialistas de las
Facultades y de los Institutos. Carla
ciencia tiene, desde luego, su objeto,
sus métodos peculiares. Nada más peligroso que su confusión, como no sea,
acaso, su aislamiento. Por vocación
única, las Universidades están llamadas a salvaguardar la unidad del espíritu humano, que es el principio de
toda unidad, individual y social.
Sabemos que, en biología, lo que
asegura la integración de toda estructura y la armonía del funcionamiento
orgánico es el nivel superior. En el
cuerpo docente, &lt;liria yo de buena gana que la Universidad debe desempeñar un pape] análogo, de energía consciente. Incluso iría más lejos, y postularía que, de igual suerte qué se ha
definido a la Unesco como conciencia
de las Naciones Unidas, la Universi-dad debería ser la conciencia de la
L"nesco,
. En el curso de su historia, al mismo
tiempo que ayudaba al sostenimiento
Y al desarrollo de los valores humanos.
la Universidad ha favorecido la com~
prensión recíproca de los pueblos y el
conocimiento de sus respectivas contribuciones al tesoro común de la civilización. Es preciso que siga uniendo
h.oy las formas activas a las formas pas1vas de la simpatía. Es preciso que
sea una verdadera escuela de solidaridad.
En el campo de la ayuda técnica la
ha asumido una empresa ' de
largo aliento, para cuyo éxito necesita de la colaboración de todas las T;niversidades. Veinticuatro países, hasta
la f~cha, se han dirigido a la U. N. E.
S. C. O. para obtener misiones de especialistas, capaces de aconsejarlos en
el establecimiento o en la realización
de proyectos que interesan a la educación fundamental, a la organización
de la investigación cientifica y a la
tecnología. A partir del mes de octubre hemos empezado a poner en ejecuc10n doce proyectos -de este género.
Un grupo de sabios. ha salido camino

"vnesco

Pasa a la Pág. 7

�Actividade·s del Patronato
E

o

L E TIN

BOLETIN DEL 19 DE FEBRERO

1.~La Comisión Ejecutiva del Patronato l:niversitario ha continuado celebrando frecuentes juntas en sus oficinas del tercer piso del Banco Popular
de Edificación y Ahorros S. A.

2.-Proporcionado por el Rector de
la l:niversidad, señor Lic. Don Raúl
Rangcl Frías, se cuenta ya con un Directorio completo que comprende los
alumnos inscritos en cada una de las
Facultades y Escuelas Universitarias.
Se trata de 4,438 estudiantes distribuidos en la siguiente forma:
Medicina ......................
Laboratoristas . . . . . . . . . . . . . . . . .
Terminaron 60. año de Medicina .
Pasantes de Medicina . . . . . . . . . . .
Leyes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ingeniería ................... , .
Ingeniería ftlecánica . . . . . . . . . . . .
Arquitectura ........ , . . . . . . . . . .
Odontología .. , . , ..............
Ciencias Químicas ..............
Filosofia y Letras . . . . . . . . . . . . . .
Esc:Diurna de Bachilleres ......
Ese. Nocturna de Bachilleres ....

746
15
126
85
305
285
23
63
112
213
18
582
173

Enfermería . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

48

Obstetricia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ese. Diurna "Alvaro Obregón" ..
Ese. Nocturna ' 1Alvaro Obregón" .
Ese. Femenil "Pablo Livas" .....
~lúsica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Artes Plásticas . . . . . . . . . . . . . . . . .
Teatro Universitario . . . . . . . . . . . .

68
403
259
693
19/i
15
11

3.- Es de hacerse notar la gran cantidad de alumnos inscritos en la Escuela Industrial "Alvaro Obregón" y
en la Escuela Femenil "Pablo Livas",
Esto revela que en él ánitno de nuestras gentes está manifestándose el deseo de prepararse cada vez mejor.
4.-En breve se dará a conocer la
forma, la periodicidad y los demás detalles del Semanario que se propone
publicar el Patronato Universitarió.
11ientras tanto se están llevando a cabo gestiones cerca de los profesores
c:le cada una de las Facultades y Escuelas universitarias, para que aporten
su valiosa colaboración al periódico
aludido,
5.- Se sigue trabajando muy activamente en la formulación de las listas
de personas y empresas a las cuales
habrá de invitarse para que aporten
su cooperación económica pro-cultura universitaria en el Norte de México.
G.- Varios de los cJubs sociales de
la localidad como el 'Rotario", el de
los "Leones'', etc., etc., estudian la posibilidad de llenar diversos número~
de los programas que desarrollan en
sus comidas, sus cenas, etc., con elementos universitarios, como un estímulo a sus actividades.

BOLETIN DEL 26 DE FEBRERO

1.- EI día 22 del mes en curso a las
10 de la mañana con asistencia del Sr.
Prof. Don Joel Rocha, Presidente de
la Comisión Ejecutiva del Patronato
Lniversitario y en el local de la EscueJa Inrlustrial "Alvaro Obregón", se
instaló el Comité Técnico de la propia
Escuela.

6

2.-Como se ha dicho, el Comité está integrado por los Sres. Ing. Spencer
Holguin, Don Rodolfo Barragán, Ing.
Esteban Rock, Ing. Lauro Martincz Carranza y Arq. Joaquín A. 1'-fora. Su función es la de compenetrarse de los
problemas de la Escuela; darlos a conocer al Patronato; sugerir la forma
de resolverlos y prestar cooperación
para ello.
3.-La población universitaria en
relación a sus lugares de origen está
distribuída en la siguiente forma:
Nuevo León .... . ...... ... . . 61.38%
Coahuila .................. . 12.59 %
Tamaulipas ............. . . . 11.00 %
San Luis Potosi ...... : .... . 2.80 %
Distrito Federal ........... . 2.26%
Resto de la Hepública , .... . 7.07%
Del Extranjero ............ . 2.90 %
Es interesante que esta circunstancia sea conocida por todos, dado que
como se ve casi un 40 % de la población universitaria no es d'Cl Estado.

4.-La Sociedad de Ingenieros y
Técnicos ha dedicado su sesión-cena
del martes 13 del mes en curso a ]os
señores integrantes del Consejo General del Patronato Cniversitario.
5.- Nllmero de personas que han obtenidb su titulo profesional en las Facultades Universitarias:
De
De
De
De
De
De
De

1930
1893
1940
1941
1918
1931
1934

a
a
a
a
a
a
a

1950,
1950,
1950,
1950,
1950,
1950,
1943,

502'.
393,
46,
30,
334,
30,
333,

en 11edicina,
en Leyes,
en Ingeniería,
en Odontología,
Enfermeras,
Parteras,
en la Escuela
Norma 1 para
:Maestros,
De 1933 a 1950, 190, en la Facultad
ele Ciencias Químicas, quedando comprendidos entre éstos, Químicos Agrícolas, Químicos Industriales, Químicos
Farmacéuticos, Farmacéutico-Biólogo,
Farmacéuticos y Ensayadores.
6.- Va muy adelantado el trabajo de
formulación de listas de empresas y
persoirns que habrán de ser entrevistadas en solicitud de colaboración económica pro-cultura Universitaria. Una
vez pasada la Semana Mayor, diversas
comisiones compuestas por caracterizados hombres de empresa de ]a localidad, se encargarán de la labor afiadida.

4.-El Club de Leones tiene el propósito de dedicar su sesión-cena drl
día 14 del próximo mes de Marzo, a
los señores integrantes del Consejo General del Patronato Universitario.
5.-La Comisión Ejecutiva del Patronato Universitario, acordó para e]
órgano periodístico que va a editar,
el nombre de "Vida Universitaria",
se desea que el pí·imer número de este 'periódico salga a circulación el día
28 del próximo mes de Marzo y para
el efecto ya se están dando los pasos
necesarios tanto para lograr las colaboraciones como el patrocinio económico. Se desea que el tiraje esa de
10,000 números para hacerlos llegar a
los universitarios; a los ex-universitarios; a los Amigos de la Universidad
y a todas las personas que se interesen
por la cultura del país.

BOLETIN No. 6

1.~El Comité Técnico designado por
la Comisión Ejecutiva del Patronato
l'niversitario, ante la Escuela Industrial "Alvaro Obregón", se instaló e
inició sus actividades con fecha 22
del mes de Febrero próximo pasado,
Los señores miembros del Comité Técnico, designaron Presidente del mismo
al Sr. Ing. Spencer Holguin, y Secretario al Sr. Ing. Esteban Rock.
2.-La Comisión Ejecutiva ha recibido ofrecimientos de los Sres. lng.
Agrónomo Francisco G. Sada Jr., y Sr.
Josué \Vestrup Leal, para impartir en
la Escuela Industrial "Alvaro Obregón'1, cátedras; el primero en la rama
de ::\faquinaria Agrícola y el segundo
en Refrigeración.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEQN
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adriá.n Yá.ñez Martínez

3.-Se han estado recibiendo en las
Oficinas del Patronato Universitario,
cartas de personas a quienes remitimos el resumen informativo semanario. En ellas nos dan a conocer el interés que encuentran en el contenido
de los mismos, pues todas ellas se manifiestan interesadas en lo que se relaciona con la cultura general y especialmente por una buena labor universitaria.

Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Prefiguración de
Nuestra Escuela
de Verano
"SALA DE HETRATOS"

YAxEZ, AGUSTIN.- Escritor y novelista mexicano. Nació en Guadalajara, Jalisco, el 4 de mayo de 1904. Hizo
sus estudios en la ciudad nata], corno
abogado. Muy joven orientó sus actividades hacia las letras y el magisterio . Sirvió al periodismo durante diez
años. En 1929 fundó Bandera de Provincia, revista de letras que tuvo resonancia nacional. En 1930 el historiador Luis Castillo Ledón, entonces Gobernador de Nayarit, le confirió la Dirección de Educación Pública y la fundación del Instituto del Estado. Trasladado a la capital de la República, en
1932, ingresó en la Universidad Nacional, en Ja Escuela Preparatoria, sirviendo cátedras de Lengua y Literatura . Fué nombrado Jefe de la Oficina
de Extensión Educativa por medio de
la Secretaria de Educación.
Desde 1935 es consejero técnico de
Lengua y Literatura en la Escuc1a Preparatoria, cuatro veces miembro del
Consejo Universitario, representante
de la Universidad Nacional y de la de
Guadalajara en varios congresos y conferencias, miembro de la Comisión de
Estatuto que dictaminó sobre el proyecto dt nueva ley orgánica de la Universidad y elaboró el Estatuto de 1945
para la propia institución, en la que
ha ocupado los puestos de jefe del Departamento de Humanidades y presidente de la Comisión Editorial.
En 1943, al ser creada la cátedra de
Teoría Literaria en la Facultad de Filosofía y Letras, fué llamado a desempeñarla. Desde 1944 es jefe del Departamento de Biblioteca, Archivos Económicos y Publicaciones de la Secretaría de Hacienda y miembro de El Colegio de México. Su actividad literaria
ha predominado sobre sus otras ocupaciones. Habitualmente colabora con
las más importantes publicaciones del
país.
Ha publicado: Crónicas de la Conquista (Biblioteca del Estudiante Universitario), en 1939; El Pensador Mexicano (B.E.U.), en 1940; Espejismo
de Juchitán, en el mismo año; Genio y
figuras de Guadal ajara (Absidc) , en
1941; Doctrina de Fray Bar/olomé de
las Casas , en 1941; Flor de juegos anliguos, relatos (Universidad de Guadalajara), 1942; Fray Bario/orné de las
Casas, el conquistador conquistado,
biog1'afia (Ediciones Xóchitl), en el
mismo a1lo; Milos indígenas, en 1942;
Archipiélago de mujeres, novela (Universidad Nacional) en 1943; Pasión y
convalecen cia, novela, en 1943; El
contenido so cial de la literatura hispanoamericana (El Colegio de México) , en 1944; Esta es mala suerte, relato (Colección Lunes, México) , en 1945;
.4.lfonso Guliél'rez HB.1·moslllo y algunos amigos, ensayo, en 1945; Fi chas
mexicanas, en el mismo año. Dirige las
Ediciones Occidente y la serie de Textos de Literatura ·Mexicana, iniciadas
ambas en 1945.
En los últi_mos años ha dado a luz,
entre otras realizaciones, obras como
Al filo del agua, novela regional, y su
última, obra biogr{1fica y valorativa
sobre el Maestro Justo Sierra, en plena
actualidad del recuerdo d el Maestro.

Armas y Letras

- Las Universidades

y Crónica

la Unidad del
Espíritu Humano

Universitaria
\'iei¡e de la Pág. 3

acompafiar e] triunfador con el galardón máximo de la Flor Natura].

Viene de la Pág. 5

de la India, con objeto de ayudar al
país a desarrollar su agricultura y su
industria, mientras que siete expertos
se incorparaban a los laboratorios nacionales indúes de física y de química. Tenemos, ashnismo, que satisfacer
otras peticiones procedentes del Líbano, de Liberia, de Libia, del Pakistán,
de Persia, y de diferentes países de
Sudamérica.
Es probable que el número de estas
peticiones vaya en aumento. Por eso
urge que las Universidades tomen medidas que nos permitan hacer frente
a semejantes Hamados. No hay bastantes expertos que podamos enviar a las
diferentes comarcas que los reclaman.
Importa, pues, que las Universidades
no opongan obstáculo a un trabajo
temporal de sus profesores para provecho de aquellos pueblos que, momentáneamente, tienen necesidad de
su competencia. Importa, asimismo,
que abran sus aulas y sus laboratorios
a los becarios de los países insuficientemente desarrollados. InÍporta, por
último, que creen cursos consagrados
a co~stituir una reserva de expertos y
especialistas que puedan ir a ayudar
a sus colegas lejanos, a colmar un
atraso que daña al mundo.
El sentido de responsabilidad y el
espíritu de solidaridad no son simples
conceptos exteriores, temas para discursos objetos de respeto o de adhesión teóricos, Ni siquiera constituyen
materia de enseñanza. Solamente la
práctica persuade a los corazones de
que el hombre no merece llamar:;e
hombre sino cuando cobra conciencia
de sus deberes para con los demás y
cuando se compromete ante si mismo,
a cumplir con esos deberes. ~eñores,
la práctica de la solidaridad humana
a que la U. N. E. S. C. O. os invita contribuir a dar a vuestros discípulos la
amplitud de miras, la flexibilidad en
la aplicación de los métodos, el contacto con lo real, el gusto y el medío
de señorearlo; todas aquellas cualidades, en fin, sin las cuales el mejor estudiante, a ,pesar de la ciencia, correría el peligro de no ser, en el sector
mayor de su actividad, sino un personaje incoloro, tímido y vano ..
Abrigo la certidumbre de que, al
examinar el conjunto de los problemas que váis a discutir, pensaréis en
1as obligaciones c¡ue crea, para cada
uno de nosotros, la necesidad de una
cooperación internacional tan viva como fecunda. Esto no será desviaros,
en modo alguno, de la esencia misma
de· vuestra vocación. Al contrario, el
camino de la solidaridad que siempre
seguisteis, os permitirá mostraros fieles a vuestra alta misión, con la amplitud, la generosidad y la eficacia
qÍle, por su misma severidad, ]as cir~unstancias requieren intensamente.
Animado por este espíritu, señores,
os doy en nombre de la U. N. E. S. C.
O. la más cálida bienvenida y elevo
los votos más henchidos de esperanza
por e] éxito de vuestras deJiberaciones.
(*) Discurso del Director General de
la U.11'.E.S.C.O. pronunciado en la
.sesión inaugural de la Conferencia Internacional de las Universidades, en Niza, el 4 de diciembre
de 1950.

Febrero de 1951

CN!VERSIDAD ITALIAXA PARA
EXTRANJE;ROS
La Cniversidad Italiana para Exu;¡mjeros, que ha tomado como sede de suS
actividades la ciudad de Perusa Italia, comunica a las l'nfrersidacÍes y
Centros de Cultura de América el desarrollo de sus cuÍ·sos durante los meses
de abril a diciembre próximos, en los
siguientes renglones CURSOS DE ALTA CULTCHA: Literatura, Artes Figuradas, ~Iúsica, Hisioria, Filosofía, Pedagogía, Pensamiento Científico de
Italia, Arqueología; CCRSO ESPECIAL
DE ETHCSCOLOGIA; .CCRSO PREPARATORIO Y MEDIO DE LENGUA ITALJAXA y CCRSO SCPERIOR DE LITERATCRA IT.ALIANA, HISTORIA CIVIL
E HISTOHIA DEL AHTE.
Se entregarán Certificados de asistencia, de provecho, de conocimiento
de la Lengua Italiana y de habilitación
para la enseñanza de la Lengua Italiana en el extranjero.
Durante el desarrollo de los cursos
se efectúan conciertos, representaciones teatrales, excursiones a lugares famosos por arte, por bellezas naturales
y por tradición.
Los extranjeros de cualquier nacionalidad serán admitidos sin obligación
de presentar títulos de estudio, y to.dos tendrán derecho a especiales facilidades de estancia, a ]os visados gr¡} ..
tuitos en los pasaportes y a la entrada
libre a galerias y museos.
Los inscritos en los cursos tendrán
a su dispó'sición en el edificio de la
UniYersidad, una biblioteca especial,
constituida por más de treinta mil volúmenes de obras italianas, francesas,
inglesas, alemanas.
Los profesores recibirán, en días y
horas establecidas, a los estudiantes
que necesiten informes e indicaciones
bibliográficas, así como ayuda y consejos para trabajos literarios e históricos que quieran preparar.
Mayores informes e inscripciones
pueden hacerse a: Segreteria della
"Cni\'ersitá Italiana per Stranieri - Palazzo Callcnga - Perugia (Italia) Tel.
62-00.
UNIVERSIDAD HISPAXO-A11EHICANA DE SANTA MARIA DE
LA RABIDA
La neonata Vniversidad HispanoAmericana de Santa María de la Rábida, que funciona bajo el patrocinio del
Consejo Superior de Investigaciones
Científicas, de España comunica a
a nuestra Casa de Estudios la próxima
vigencia de su IX Curso, que se desarrollará del 15 de agosto al 26 de septiembre próximo, y cuyo plazo de admisión de instancias y becas se cerrará el 30 de junio,
El programa del IX Curso comprende las siguientes acti\'idades:
I.-Curso General de Historia de
América.
IT.- Ciclo "Las Figuras representativas del Imperio Hispánico" .
111.~Ocho Seminarios de problemas
actuales del 1fundo Americ~no.
IV.- Confcrencias sobre temas generales.
Los informes y demás gestiones drberá.n hacerse a Secretaría de la Universidad Hispano-Americano de Santa
~!aría ele la Rábida. Alfonso XII, 12.
Sevi1la, España.

APERTCRA DE CURSOS
El Lic. Fernando Díaz, Rector de la
l'niversidad de Querétaro, México, extrudió invitación muy cordial a nuestro Rector, el señor Lic. Raúl Rangel
Frías con fecha lo. del actual, para
Que concurriera a la inauguración del
presente año escolar, que ·se celebró el
sábado 24 de los corrientes con toda
solemnidad, asistiendo al acto eJ señor
Gobernador del Estado y el Ministro
de la Secretaria de Educación Pública, Lic. ~Ianuel Gual Vida!.

PREF!Gl'RACIOX DE LA ESCUELA
DE \'ERANO UNIVERSITARIA

La dirección de la Escuela de Verano de la Universidad, en su próxima
VI Anualidad, ha estado gestionando,
por intermedio del sefior Lic. Genaro
Salinas Quiroga, Director de las Escuelas de BachilJeres, y con el estímulo del señor Rector, la visita del alto
intelectual español Doctor Luis Recasens Siches, que actualmente radica en
Nueva York profesando como Conferenciante y 11aeslro de la Sociedad de
las N"aciones Unidas y redactor de la
,,asta y enjundiosa obra Declal'ación
Universal de los Derechos del Hombre.
A continuación transcribimos el curriculum-vitae del Maestro Recasens
Siches, recortado de sus propias palabras:

LUIS RECASENS SICHES (n. en
1903), autor de este trabajo, ofrece la
siguiente autoexposidón de su obra.
Nacido en Guatemala, de padres españoles y fducado desde su infancia en
Espafia y después en otros países de
Europa ha sido catedrático titular de
Filosofía del Dereel10 en las Universidades españolas de Santiago de Compostela (1927-1930), Salamanca (1930),
Valiadolid (1930-1932) y en la Central
de Madrid (1932-1939). Invitado en
1937 por la Universidad Nacional de
México, ha permanecido en este país,
en fuga del régimen falangista de Franco, Y es profesor desde su llegada en
dicha Universidad en cátedras de Filosofia del Derecho, Sociología y Filosofía General y miembro d.e El Colegio
de ~íéxico. Es Vicepresidente del Jnstitut Intcrnationalc de Philosopie du
Droit et Sociologie Juridique y doctor
honoris causa de la Universidad 1\~acional de Guatemala. Ha publicado,
entre otros lo,s siguientes Jibros: la Filosofía del Derecho de Francisco Suárez, con un estudio previo sobte sus
antecedentes en la Patrística y en la
Escolástica (1927); Direcciones contemporáneas del pensamiento jurídico
1929); El poder constituye. Su teoría
aplicada a_l momento español (1931);
Los temas de la Filosofia del Derecho
en perspectiva histórica y visión d;
futuro (1934); Estudios de Filosofía
del Derecho (1935); Vída Humana, Sociedad y Derecho (1940, 2a. ed, 1945);
La Filosofía del Derecho en el siglo
XX (1941); Wiese (1945); Sociologia
(1946); y la Filosofía del Derecho Recasens-Del Vecchio; y cincuenta ensayos (folletos, monografía$, artículos
de revista) entre ellos, los siguientes:
JI concetto di diritto subiettivo inanzi
alla Fi!osofia giuridica (1926); La Filosofía del Derecho Internacional. La
unidad de la construcción jurídica y
el Derecho Internacional (1930); Las
teorías políticas de Vitoria (1931); La
Teoría pura del Derecho y del Estado
(1934); El derrumbamiento de la cultura alemana (1942); Fenomenología
de las relacioones interhumanas (El
mando, el ruego, la pregunta) (1942);
El Romanticismo Alemán y el Romanticismo Francés (1945); El contrato
su ubicación en el Derecho y su fuer~
za de obligar (1946).

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interes de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artistico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
líniversidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
:\léxico.
Con la satisfac,ión de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas y Letras,-Boletín mensual de
la Cniversidad. Se reparle por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente 3 quien la solicite.
Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad-de ~uevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

7

�Importancia de la
Música en el
Medio Ambiente
Viene de la Pág. 1
sonidos sin semitonos, como todos los
pueblos primitivos. Si la cultura musical egipcia es de gran importancia
en la :\fúsica Occidental, no lo es menos la Siria. Directamente no nos ha
llegado nada de ella; ha sido sólo a
traYés de los pueblos a los que llevaron su influencia y de tribus de origen
sirio como los cananeos, judíos fenicios, heteos y los habitantes de la isla de Cipre. El canto gregoriano usado en la liturgia católica, tiene su origen en Siria; el sistema tetracordal fué
introducido por Siria en Grecia, de
donde lo tomó la iglesia romana. L3
importancia de la música siria en la
antigüedad se extendió a sus colonias
de Africa del N'orte, las Galias y Espa. ña. Es bien conocida la superioridad
musical que reconocieron en esa época a las ciudades de Tiro y Sidón;
para los griegos, Sidón fué la cuna de
la melodía. Esta música era de carácter ligero y enervante.
Entre los judíos en un principio no
hubo ni músicos ni danzantes profesionales, todo el mundo hacia música
y bailaba, pero cuando ya tuvieron reyes, la música se organizó en forma
oficial, siendo fabuloso el número de
ejecutantes que tomaban parte en los
festejos. (También en las grandes solemnidades religiosas de los aztecas
interYenían miles de danzantes y músicos).
La música judía es esencialmente patética, expresa júbilo y dolor; pero no
existe diferencia alguna entre la religiosa y la profana.

Para los griegos la música tenia gran
influencia psicológica y moral; ciertas
combinaciones de sonidos podían fortalecer o debilitar el carácter. Según
Platón, lo más importante de la educación radica en la música, desde el
momento que el ritmo y la melodía penetran en el alma y se imprimen en
ella.
La música en la antigüedad intervenía en los sacrificios, la interrogación
del oráculo, los convites, las expediciones guerreras, o de caza, las ceremonias luctuosas, las coronaciones de
los reyes, en fin, en todo lo que consideraban de alguna ímportancia. Lo
que aconteció entonces, ha seguido sucediéndose en el transcurso de los siglos y continuará ocurriendo. :Mientras el mundo exista, la música tendrá
lugar preponderante sobre todas las
manifestaciones artísticas; contadas
veres vemos una representación teatral, una escultura, una obra de arte
arquitectónica, un· cuadro famoso, pero música, la oímos en todo momento
de nuestra vida, en la casa, la calle, en
el templo, el teatro. Es más, la traemos siempre dentro de nosotros y se
materializa por medio de la voz o la
presión de una columna de aire que
regula la lengua y los labios, a lo que
vulgarmente llamamos silbar. ¡Cuántas veces una melodía llena totalmente
nuestro pensamiento y tenemos que
hacer un verdadero esfuerzo para desalojarla de la mente, porque tenazmente vuelve a rondarla!
¿Podríamos vivir sin música? Está
considerada como el lenguaje universal de los pueblos, su forma de expresión no tiene límites, decía San Agustín: Cuando ya no puedas expresar
con palabras lo inefable, no te queda
más que permutar, dejando hablar a
los sonidos. Una sencilla melodía infantil, una danza regional, una marcha
militar, un himno religioso, así como
la más alta expresión artística musical, pueden hacer vibrar más o menos
intensamente nuestros sentidos, según
el grado de emotividad individual.

Los pueblos primitivos que basaron
Hay muchas clases de música: la
su existencia material y espiritual en
que habla al corazón, la que llama a
la observación de los astros, tomaron
la astronomía como punto de partida, la cabeza y la que toca los pies. Esta
relación e influencia para todas sus última es la que priva en el medio acciencias. Entre los chinos y griegos tual, se llama Rumba, Conga, Mambo,
hay relación simbólica en la construc- etc., y no es más que ritmo con un
ción, medida y número de cuerdas de retorno hacia la forma ·musical más
los instrumentos, con el sistema celes- primitiYa, que expresa el desequilibrio
te. La cítara china mide 3.66 porque de la alegría. Los griegos la llamaban
el año tiene 366 días, el número de dionisíaca; en lo~ pueblos que practicaban las ciencias ocultas, era como
cuerdas es cinco y corresponden a los
cinco elementos, (entre ellos son cin- éxtasis frenético, les servía para invoco); la cubierta abovedada del instru- car las fuerzas demoníacas. Lo que
ocurre a este género de música, afecta
mento simboliza el cielo y el piso llaa las artes plásticas de actualidad, esno la tierra, las trece indicaciones para la pulsación, representan los doce tando a la cabeza de este retroceso a
las formas primitivas los tan discutimeses regulares y el mes bisiesto. En
dos pintores Diego de Rivera y CleEgipto y Grecia las tres cuerdas de la
mente Orozco. Gracias a Dios la múlira son )as estaciones del año, que
eran tres en la antigüedad, las varillas sica seria sigue eYolucionando y nadie
puede decir que las obras sinfónicas
del sistre_ son los elementos, la escala
contemporáneas sean una copia, ni side siete sonidos, representaban los siequiera una reminiscencia de la música
te días de la semana. Los babilonios
prehistórica, como lo son las escultuestablecieron esta comparación: entre
ras
y pintura actuales. Si para algula primavera y el otoño, con el internas personas son incomprensibles, es
valo de cuarta; primavera e im·ierno,
que les falta preparación musical, porcon la quinta; y primavera y veran0
que no han podido seguir esta evolucon la octaYa.
ción, o porque han querido encerrarse
dentro de la forma denominada clási-mí
ca y no encuentran belleza ni elevación en ninguna otra forma musical.
s1. otono
-si
En música la mayor parte de los genios no han sido comprendidos en rn
invierno -la
época, toch\ evolución musical ha traífa
do reacciones contradictorias.
. miverano
-mi
Si para las demás artes hay un límiToda\'Ía en la actualidad el númerÓ te, que en escultura ya rebasaron los
de las notas es siete y el ciclo tonal se griegos, en todas las artes plásticas loe;
sucede por quintas superpuestas,. sólo romanos y en las letras todos los pue&lt;rue antes las quintas se tomaban en blos cultos de la tierra, para la música
sentido descendente y desde Pitágo- no hay fronteras ni en lo finito ni en
ras se han usado en fon'na ascendente. lo infinito.

w~•- pcim•:"·

1

8

El carácter de los pueblos se refleja
en la música; asi tenemos que como
en la historia ha habido la época del
rompe y rasga (a la qne se ha llamado Neolítica) donde predomina el
egoísmo del yo como una necesidad
de subsistencia, la música de entonces
es parca en expresiones; esa es la música del hombre que todavía participa de la bestia y vive solo; luego viene
la del individuo gregario, donde se
siente la necesidad de ser más expansivo, con el fin de atraer la atención
de los demás; entonces es cuando probablemente nace la danza que acompai'ia al canto; un poco más tarde se
siente la conveniencia de tener propicios a los dioses y aparece también el
culto a la muerte; siglos más tarde el
deseo de sobresalir, trae la competencia que en la antigüedad culmina en
Grecia con los juegos piticos de Delfos
en honor de Apolo.
La música en si revela la manera
de ser y sentir de los pueblos: Italia Y
España nos han legado la música coral religiosa más hermosa que ha existido y que debemos a Palestrina, Orlando de Lassus, Guerrero y Victoria;
la Opera italiana y la zarzuela española han sido modelos en su género, e
infinidad de canciones regionales que
serán siempre inmortales; la música
sinfónica alemana, que es absorvente
y reflexiva, porque se calcula y pesa
en su estructura; la francesa, juguetona y deliciosamente romántica; la
nuestra, que tiene un poco del carácter bullicioso y alegre de la música española y mucho del indolente y sentimental nuestro; la rusa, que participa de las características de la música
española; la negra, que tiene el carácter prop~o de los pueblos de cultura
autóctona primitiva, esencialmente rítmica y que la cultura americana ha
enriquecido en la armonía y línea melódica. No cito la música de las culturas orientales a pesar de que nuestro
sistema está basado en el suyo, porque
como éste ha eYolucionado mucho, el
de aquellos pueblos ha quedado fuera
de nuestra comprensión. Las culturas
orientales son todavía más conservadoras que las occidentales y pasarán
muchos cientos de años antes de que
musicalmente podamos entendernos.
Es por esto que el mi1sico debe de estudiar Historia t;niversal, para .que ésta le ayude si nó a comprender, por lo
menos a conocer las costumbres y la
música de estos pueblos.
La música ha sido la que primero
ha hecho historia, por ser el medio
más al alcance de todos para perpetuar los hechos sobresalientes; con frecuencia los historiadores re.currieron
a los relatos de los rapsodas; la cuna
del periodismo está en la música de
éstos y la de los trovadores y troveros
de la Edad :\Iedia.
Dios ha creado un sin fin de maraYillosas formas de belleza en estética,
color, sonido y movimiento, nunca repetidos y que jamás se agotan; el suave murmullo de la brisa que agita las
copas de los árboles, o riza las ondas
del mar, la cantarina voz de un arroyuelo, una cascada, una llanura, el
murmullo del bosque, una nube, el sol,
una estrella, una flor, la llufia, una
tempestad, etc., son temas para la música descripti\·a, que entre los compositores modernos tiene su más brillante exponente en Claudia Aquiles Debussy, en La Catedral Sumergida, y
Jardines Bajo la Luvia, no se puede
pedir más realismo .
En la actualidad el medio de difusión de la música, con la radio v la
grabación. serian de gran proY~cho
para la cultura artística de los pueblos, si los programas musicales se
prepararan con el fin de lernntar el

nivel espiritual del radioescucha, pero ¡ son tan raros los buenos program~s que se pueden oír por radio! Sobre todo en voces de mujer que cantan
música popular o frívola, en su gran
mayoría son voces de taberna, el público hasta huele el aguardiente a través del sonido. Es verdaderamente lamentable que presenten al mundo entero la canción popular nuestra flotando en alcohol.
Siempre se han atribuido propiedades mágicas a la música desde tiempos remotísimos y éstas alcanzan no
sólo a los seres racionales, sino también a los animales; todavía en la ac•
tualidad, en la India, una melodía emitida en una humilde flauta, hace olvidar su ferocidad a uno de los reptiles
más peligrosos. La música se ha usado como sedante en las enfermedades
nerviosas. ¿Será que la vibración actúa en forma de masaje sobre los nervios alterados y les hace tomar su ritmo natural? Todo, dentro y fuera de
nosotros es ritmo, y siempre que éste
se altera viene un desequilibrio en todos los órdenes.
La tradición cuenta que el sonido
del xofar o keren (cuerno de carnero
enderezado por cocción y presión)
usado entre los judíos, derribó los muros de Jericó cuando el ejército de Josué iniciaba el ataque a la ciudad; también se ha dicho de un famoso tenor
que rompía copas de cristal al emitir
determinado sonido, y de un violinista que tocando bajo un puente ocasionó el derrumbe de éste sobre él. Ahora, es bien sabido que los ejércitos en
marcha, deben de romper el paso
cuando atraviesan un puente, para
evitar que éste se derrumbe al ser cruzado.
La vibración regular en los cuerpos
sonoros, cualidad inherente del sonido musical, será el punto de apoyo
que buscaba Arquímides para mover
el mundo.
Este es el siglo de los microorganismos y del microcosmos. La ciencia
médica lucha por vencer los microorganismos patológicos. La ciencia ató, mica por regular y encauzar las fuerzas del microcosmos; ya mucho se ha
logrado con la onda supersónica que
destruye cálculos biliares y ojalá algún día pueda ser un arma contra el
cáncer.
La música está tan íntimamente ligada a nosotros, que hasta en el aire
que respir&amp;mos flotan las vibraciones
de los sonidos musicales.
Esperamos que en un futuro no lejano puedan aprovecharse estas vibraciones para comodidad y bienestar del
género humano.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roel) .................. $10.00

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes . . . . . . . . . . . $ 9.00
Para el público ............ $10.00

De soledad

y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

Armas y Letras

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

c:Íengua 'I

Año VIII

ramálica

Núnz. 3

Marzo de /95/

Cultura Mexicana
Agustín YMíEZ.

I
No existe especulación espiritual más profunda que la que
vive en la lengua de un pueblo. Dentro del ámbito delJenguaje tienen acomodo feliz; todos los módulos del pensamiento y de
¿Existe una cultura que pueda llamarse mexicana? O más
la emoción del hombre. Porq¡,ie una lengua es algo más que la radicalmente plant\!ada la objeción: ¿pueden añadirse toponipalabra: comprende la modalidad, el tono, el timbre, la tensión mias y gentilicios al término "cultura"? ¿entraña su significación
de la voz;, que es el fruto sazonado del pensamiento y la pasión. el sentido de universalidad, incompatible con cualquier discriMás allá del hito de la lengua no cintila otra luz; ni se es• minación?
Para contestar a estas preguntas, precisa distinguir, prime•
cucha otro eco que el de lo metafísico, lo inasible, lo impondero,
que
es cultura todo lo que no es natura; por tanto, la culturable.
ra es agencia humana; segundo, una cosa son los valores y otros
Y así como tras la gracia infantil, o los hechizos de una los bienes; los valores son objetos ideales, inespeciales e intempo•
mujer, o los 'rasgos apolíneos de un hombre, discurre un blanco rales; la verdad, la belleza, la justicia; se origina en ellos la culesqueleto de marfil, así en lo hondo de una paremia popular, de tura·, pero para poder serlo, necesitan ser intuidos, descubiertos
,, un madrigal, o de una prosa galana, trasiega también, indisolu- y realizados en formas sensibles por los hombres; tales formas
blemente, la gramática de la lep.gua que les da expresión.
son los 'bienes, en que los valores se objetivan humanamente;
Cosa delicada, cosa de la psiquis y del rudo y diario vivir la cultura es el sistema de bienes o formas que asumen los valoes la Gramática, la cual comienza y se termina con la Sintaxis, res al ser realizados; los bienes, y por tanto la cultura, son espeque es como si dijéramos la fisiología de lo hablado y lo escrito. ciales y temporales, es decir, tienen un sitio en el espacio y un
De esta guisa, una mirada, un gesto, en cuanto se enlazan a un principio en el tiempo; mientras el valor justicia escapa a esas
pensamiento, son ya substantivamente cosas y pertenencias de dimensiones, un acto justo, una institución consagrada a guarla Sintaxis, tanto como el tono de la voz;, con el cual no es po- dar las formas que los grupos humanos han estimado como por•
sible establecer la negación de lo mismo que afirmamos con la tadoras de justicia, tienen historicidad; la tiene, es decir, pode,
mos localizarla en un tiempo determinado, la obra de arte que
palabra.
. capa el valor belleza en forma sencilla; pero la belleza ideal no
La Gramática vacía la claridad de su luz; sobre todo juicio, tiene historia, en sí no tiene principio ni fín: esta es la razón ei;i
todo pensamiento que está presto a vestir el ropaje del idioma. que se funda la posibilidad inexahusta del artista, que puede haEs la energía intangible que plasma la emoción o la idea en los llar insospechados medios para dar forma a su intuición estéti•
moldes preparados por el espíritu del lenguaje. Insensiblemente, ca. Los valores son inmutables. Los bienes cambian en cuan•
se recata en nuestra garganta y nuestro oído, y habita como un to los hombres dejan de ver en ellos a los portadores del valor:
gnomo, más allá del alcance torpe de nuestros sent!dos, ahí don• así el cambio de instituciones jurídicas que dejan insatisfecho el
de inexcusablemente ha de desfilar todo lo que viene del com• cumplimiento de la justicia, o el cambio de estilos artísticos y de
plejo mundo de la mente en busca del atuendo del lenguaje. No sistemas económicos. Porque siempre habrá una diferencia enhay un arte o ciencia separadas de !a l~ngua a que se ~a el tre el valor y el bien; la idea del circulo es perfecta; ningún
nombre de Gramática. Desde el preciso instante que sentimos círculo es perfecto; los actos morales nunca tendrán la perfeccon claridad, ya tenemos la Gramática incorporada a nuestra ción del bien como valor ético. Los valores son universales. Los
expresión.
bienes, en cambio, adoptan el carácter de los hombres y de las
Por algún tiempo, quizá demasiado extenso, la Lógica y la comunidades que los realizan: el egipcio objetiva de diversa
Gramática se confundieron en una misma cosa, sencillamente manera, su intuición de la belleza, comparativamente al griego y
porque ambas contemp_laban _el p~nsamiento,, ~ porque el Pr!• al hindú. No puede decirse que los hombres del interior del
mer análisis del lengua1e se e1ecuto con proposito de descubrir Africa desconozcan la belleza; pero su modo de intuirla y darle
forma es distinta al del europeo.
las posibles categorías del pensamiento filosófico.
necesitamos entrar al examen de los motivos determiLa lengua ha sido el vehículo expresivo de los pueblos en nantesNopor
los que resultan estas diferencias de juicio humano
su ruina y en su apogeo, y la Gramática la norma de esa lengua.
acerca de uno y el mismo valor. Nos basta la evidencia del
Cuando el ilustre Antonio de Nebrija se acercó a Isabel de hecho.
Castilla le hizo ver que era preciso canonizar la lengua españoNo hay una cultura, sino tantas como sistemas de realizala, que sería el agente indudable para la_conquis!a y evangeliza; ción axiológica. Claro que, por esencia, esos sistemas se hayan
ción de los pueblos que después el espanol del siglo XVI llamo interrelacionados, pues la comunicación es categoría constitutigentiles y paganos. Y la Reina asi_n~ió la feliz; i1~a del hum~nis- va de la cultura; por primitiva que se la suponga, siempre adverta, quien se puso a meditar y escribir su Gramatica, que fue ley tiremos filtraciones, transmigraciones, o dicho más exactameny sistema de vida de un lenguaje, coronado de laureles durante te: transculturaciones.
dos centurias resplandecientes.
Pasa a la Pág. 8

•

�-

EL CABALLERO
CIFAR
Francisco ~l. ZERTl.:CHE.

No obstante que el ingenioso hidalgo don Miguel de Cer•
vantes Saavedra asevera en el sabroso capítulo del donoso escru•
tinio practicado en la librería de Don Quqote, de su univer~al Y
mal comprendida obra, que fué el _Amad1s de _Gaula el primer
libro de ficciones caballerescas escrita en Espana, cosa que pu•
diera tener naturaleza verídica por lo que hace a los remotos
orígenes de tan celebrada obra, es hasta nuestros días la más an•
tigua elaboración de fecha conocida la Historia de~ Cavallero de
Dios que avia por nombre Cifar, el qual por sus virtuosas obras
et hazañosas cosas fue rey de Menton.
Tres documentos antiguos se conocen de tan raro libro: el códice de Paris, e] de :Madrid y la edición de Jacobo Cromberger, de Sevilla, de 1512,
pub1icada cuatro afios después de la
edición del Amadis. El largo titulo de
la estampa hispalense, dice así: Cronica del muy esforcado y esclarecido cavallero Cifar nuevamente impresa. En
la qua[ se cuentan sus famosos

techos

de caualleria. Por los quales e por sus
muchas e buenas virtudes vino a ser
rey del ,-eyno de Mentan. Assi mesmo
en esta hystoria se contienen muchas
e catholicas doctrinas e buenos enxemplos: assi para cavalleros como para
las otras personas de cualquier estado.
Y esso mesmo se cuentan los señalados
{echos en caualleria de Garfin, e Roboan hijos del cauallero Cifar. En especial se cuenta la historia de Roboan,
el qua/ fue tal cauallero que vino a ser
emperador del imperio de Tigrida. (Al
fin): ''Fue impressa esta presente hystorfo en Seuilla por Jacobo Cromberger, aleman. E acabosse a IX dias del
mes de Junio año de mill. d. t:; xii
01los.
1

'

La edidón bética carece tlel prólogo
que tienen los códices parisino y matritense, en cuyos docllmentos, que nos
prestan eficaces luces para aclarar el
nombre del autor y fecha de redacción
del Caballero Cifar, nos hace suponer
que fué Ferrand ~Iartínez, arcediano
de Madrid en la iglesia de Toledo, su
creador, y la fecha de redacción de
tan antigua obra, el lapso de tiempo
comprendido entre 1299 y 1303.
La aludida novela caballeresca, de
una enmarañada heterogeneidad, participa, grosso moclo, de tres corrientes en la composición de esta clase de
obras tan en boga en la Edad Media
europea y en el propio Renacimiento:
en la primera parte sus virtuosas obras
et ha.:arlosas cosas son las inherentes a
un libro de caballerías; la parte segunda es didáctica, manifestada en un
tratado políticomoral en que el esforzado caballero presenta sus sabios consejos con apólogos y anécdotas. Y la
tercera, que rezuma graciosamente
amores y encantamientos. con su héroe Roboan, es la esencialmente caballeresca.
El raro argumento de El Caballero
Cifar puede contenerse en estos rasgos: Cifar, intrépido y noble caballero
en la corte de cierto rey de la India, es
Yictima de las intrigas de los celosos
palaciegos que aconsejan al monarca
desdeñar a su fiel y aguerrido servidor y no darle empleo en las frecuentes luchas que sostiene el Estado. El
postergado Cifar, dolido de las vejaciones reales y del mal pago que ha
recibido por sus heroicos senticios,
abandona el reino en compañia de su

2

esposa Grima y de sus dos pequeños
hijos.
Cn secreto esconde el caballero: el
de su real linaje. ¿Cuál era éste? Cuando niúo había oído contar a su abuelo
que descendía de reyes y que por las
malas artes de un cierto antecesor suyo habia ido a pique el trono y perdido la gracia de Dios.

El tal Ferrand Martinez redactó su
Caballero Cifar sacando los materia•
]es de las fuentes más diversas, todas
ellas dívulgadas en la literatura medieYal. Entre ellas, según don Marcelino
Menén'dez y Pelayo, de la leyenda piadosa de San Eustaquio o Plácido, de
origen griego, popularizada en el Occidente por el Specnlum Historia/e de
Vicente de Beauvais, por la Legenda
.-!urea y por el Gesta Romanorum.
Pero lo que más interesa en este tema de divulgación literaria es decir
que el tipo del escudero, creación genuinamente española, está encarnado
en Ribaldo pintoresco Y acaso fiel
servidor a:1 esforzado y piadoso Cifar.
El paradigma de Ribaldo, alegre,
práctico, socarrón, sencillo, decidor d_e
refranes, cruzados por venas de malicia y sabiduría popular, que acompaña al valeroso, soñador y a las veces
triste amo, Cifar, ha de ser en la posteridad, entre 1605 y 1615, en El Ingeniado hidafgo don Quijote de la Mancha, el obeso, parlanchín y calculador
Sancho Panza, que ama y n~ entiende
a su amo, y que a la postre, acaba por
quijotizarse, corno queda de manifiesto en aquel emocionado capitulo LXXIV
de la segunda parte de esta obra sin
fronteras: De cómo don Quijote cayó
malo, y del testamento que hizo, y su
muerte.

El maleficio de esto le había traído
desdichas, y entre esas calamidades,
una, la que cuadraba a maravilla con
el noble ejercicio de la caballería: no
había coreel que no muriese antes de
los diez días de acompañarle en sus
hazañas. Pero -habíale dicho el abuelo- si un trono se había hundido por
la malquerencia de los hombres, otro
podría cobrarse por la virtud N el esfuerzo.

Sobre esta antiquísima creación del
genio hispánico en materia de literatura caballeresca, se han escrito modernamente dos obras definitivas: The
Sources of "El Cavallero Cifar", por
Charles P. Wagner, en Revue hispanique, t. X, y la edición de H. Michelant,
en Bibliothek des Litterarischen Vereins in Stuttegart, Historia del Cavallera Cifar.

El denodado Cifar se pone entonces
a recuperar su hacienda y prestigios
andantescos. Las heroicas hazañas de
Cifar culminan con su triunfo sobre el
enemigo del rey de Menton, a cuya
muerte, acaecida poco después, nuestro paladín le sucede en el cetro.

ESPICILEGIO

'
Personaliza de esta
guisa el heroico
Cifar los ideales del valor, la piedad y
la justicia. Se nos dice en la obra: "e
por las hazmiosas cosas et dignas de
admiración que hi=o, en las cuales
creían las gentes que Dios le ayudaba,
l/amáronle el Caballero de Dios, el cual
no 111e11os fué temeroso de Dios et obediente a sus mandamientos que es/oreado en las cosas de la caballería e
amador de veulad e de justicia."
En esta primera parte de la primitiva novela figura la desaparición de los
hilos de Cifar, hurtado el uno por una
leona, perdido el otro en una ciudad,
asi como las aventuras de Grima, su
compañera &lt;le vida, a la que secuestran unos pira,tas. La voluntad divina
hace entonces el milagro de restituirle los seres amados, a quienes ve gozosamente reunidos a su lado.
La segunda parte de la obra contiene cincuenta y tres capitulos, en que
se h::m hilvanado la parle doctrinal y
la paremiológica; los consejos y responsabilidarles del perfecto caballero,
y los del monarca ecuánime y justiciero.
La narración se ve interrumpida en
la primera parte para continuarse en
la terc·era, con las ayenturas del caballero Roboan, segundogénito hijo del
caballero de Dios. Roboan, encarnación de Cifar, irrumpe al mundo andantesco seguido de trescientos caballeros, y por sus grandes prendas caballerescas llega a ser el favorito de
un emperador, que muere sin sucesión
dejándole su imperio.

LA DAMA DEL LAGO
"Dise el cuento que un cavallero del
rreyno de Panfilia oyó desir destas
maravillas que parescien en aquel lago e fuelas avver e el cavallero era
muy syn miedo e muy atrevido, ca
non dubdara de provar las maravillas
e aventuras del mundo e por esto avie
nombre el Cavallero atrevido, e mandó
fincar una su tienda cerca de aquel lago e allí se eslava de dia e de noche,
veyendo aquel1as maravillas ... Assi
que un dia paresció en aquel lago una
dueña muy ferrri.osa, e llamó al cavallero e el cavallero se fue para ella ...
E ella le dixo que el ornen del mundo
que e1Ja mas querie e mas amava que
era él, por el gran esfuerco que en él
avie, e que non sabie en el mundo cavallero tan esforcado como él. E el cavallero, quando estas palabras oyó, semejole que mostrarie covardia sy non
fisiese lo que e11a quería; e db:.ole assí:
"Sefiora, sy esta agua no fuese mucho más fonda, llegaría a ,,os, Non esta fonda, dixo ella, ca por el suelo ando, e non me da el agua synon fasta el
tovilJo". E ella aleó el pie del agua e
mostró gelo; e al cavalJero semejole
que nunca tan blanco ni tan fermoso
ni tan bien fecho pie viera como aquel,
e cuydando c¡ue todo lo al se siguie asy
segund aquello que parescie, llegase a
la orilla del lago, e ella le fue tomar
por la mano, e dio con él dentro en
aquel lago, e fuelo a levar por el agua,
fasta que lo abaxó ayuso, e metiolo en
una tierra muy estraJia. E segund que
a él le semejava, era muy fermosa e
Yiciosa, e victo alli muy gran gente de
ca\ alleros e de otros muchos omes que
andavan por toda aquel1a tierra muy
extraña; pero que no Je fablaba ninguno dellos, nin le desis ninguna cosa,
por la qua) razon el eslava muy mara•
villado." (Cap. CX).
1

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La u"ni versidad de Nuevo León ba
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de díversa índole Y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últímamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbíta de circulación del Boletín arriba mencionado, Y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna ínterpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de ]as ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

.[RON/CA
UNIVERSITARIA
VELADA ARTISTICO)ICSICAL
La Socíedad de Alumnos de la Facultad de Medicína de la Universidad,
organizó el día primero del mes en
curso una Velada artístico-musical, con
motivo de la toma de posesión de la
nue\·a ~lesa Directiva. El acto se celebró en el Aula Magna uniYersitaria
"Fray Servando Teresa de )Her", habiéndose ilustrado la ceremonia con
sugestivos números oratorios, artisticos y corales.

CONFERENCÍAS SO!lRE LA
CNION SOVIETICA
El señor José Antonio Rico, escri~
tor y conferencista espallo], disertó los
días 6, 7 y 8 del actual en torno a temas políticos, sociales y culturales de
la Unión de Repúblicas Socialistas SoYiéticas, con sujeción 31 siguiente programa:
!.-Evolución de las costumbres,
idiosincracia, Arte y Literatura del
pueblo ruso, desde sus orígenes hasta
18ti7.
11.-1867-1914. Epoca de Oro del Arte y de la Literatura rusos y sus principales representantes: Dostoyevsky,
Tolstoi, StanislaYski y Repi_n, etc.
lll.-La cultura rusa desde 1914 hasta nuestros días.

Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",

periódico Excelsior. Como escritor ha
producido: "Laberinto", estrenada en
1941 por ~faría Teresa Montoya; "Faustina", llevada a la escena por Anita
Blanch; 'El Anticristo", "Bodas de Plata", "La que se fué", "Voz como sangre", "La mujer que vendió su alma",
etc., esta última escrita para la gran
actriz espaiiola ~faria Fernanda Ladr(m de Guevara, que será estrenada
próximamente en España.
El grupo teatral c¡ue dirige ha dado
a conocer su producción dramática en
nuestro país, Estados Cnidos y Espafi.a. La obra que mayor relieve ha logrado es "La que se fué". Entre las figuras más importantes del teatro mexicano que han interpretado su dramaturgia destacan Doña Virginia Fábregas, Maria Teresa Montoya, Anita
Blanch y Andrea Palma.
Ha logrado Basurto últimamente desarrollar una larga temporada teatral
en España, representando exclusivamente nuestro teatro mexicano, del que
opina que le espera un gran porvenir
por los valores literarios que lo representan, entre otros, Rodolfo Usigli y el
desaparecido XaYier Villaurrutia.

PRENSA ESTCDIANTIL
CNIVERSITARIA
En los días del presente mes han salido a la publicidad diferentes entregas de los diversos periódicos estudiantiles universitarios: "El Universitario", "El Bachiller", "La Lechuza",
"El Bisturi" y "El Tecolote", este último órgano de la Sociedad de Alumnos de la Escuela Nocturna de Bachilleres.

Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Cívil,

LA UNIVERSIDAD DE
FRIBURGO

Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satísfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a 'la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testímonía las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

L11is G. Basurto, autor y director
teatral.
PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instítuciones de Cultura, y
libremente a quien la solfoite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bíblíográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la ·s olicíte.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores rleberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi
co.

Armas y Letras

La tradicional y reputada Universidad de Friburgo de Brisgovia, de Suiza, participa a nuestra Casa de Estudios al través de un sobrio y elegante
cartel de propaganda la iniciación de
sus Cursos de Verano, del 16 de julio
al 25 de agosto del presente afio.
Las actividades académicas que
·comprende la ilustre Universidad friburguense, son: Le monde divisé: Historia. Filosofia. Ciencias Sociales y
Políticas y Religión.
L'unilé dans-l'education: Psicología.
Pedagogía Experimental.
Langues et Littératures: Alemana.
lnglesa. Fran~esa.

VIDA Y PASION DEL TEATRO
EN MEXICO
El reputado y conocido escritor dramático y director teatral D. Luis G.
Basurto, a quien en parte se ha debido al florecimiento de las actividades
escénicas en esta ciudad de l\lonterrey,
,. ofreció graciosamente una conferencia en el Aula Magna universitaria
"Fray Servando Teresa de Mier", el
viernes 9 del que corre sobre el palpit"ante tema ·'Vida y Pasión del Teatro
en México".
Luis G. Basurto nació en la ciudad
de iiéxico en 1919, hijo de padres mexicanos. Cursó sus estudios superiores
en la Universidad ~acional de )léxico,
obteniendo el título de abogado, y perfeccionándolos en la Facultad de Filosofía y Letras. Desde 1939 a nuestros
dbs figura como crítico de teatro del

Marzo de 1951

EL SEMINARIO DE CULTURA
MEXICANA
El Seminario de Cultura ::\Iexicana.
institución semiautónorna de la Secretaria de Educación Pública, que dirige el ~laestro Agustín Yáfiez, Jefe de la
Sección de Humanidades de la UniYCrsidad Nacional Autónoma de ~'léxico, acordó desarrollar una misión cultural en ~fonterrey, bajo los auspicios
de la l:niversidad de Nuevo León. El
programa de trabajos se desarrolló los
días miércoles 14, jueves 15 y viernes
16 del presente interviniendo el propio Presidente, licenciado Agllstín Yáñez, el Doctor ~Ianuel ~far.tinez Bá.ez,
la licenciada Guillermina Llach, la señorita profesora Dionisia Zamora y el
arquitecto don José Luis Cuevas.

El Lic. Agustín l'áIÍe.:, Presidente del Seminario, en su exposición universitaria.
:Miércoles 14 :-Doctor Manuel Martinez Báez. Reuniones de Seminario
con médicos ); estudiantes de la Facultad de Medicina de la Universidad.
Jueves 15:-"Jmportancia eco-nómica y educación de la trabajadora social". Conferencia de la sellorita licenciada Guillermina Llach.

Viernes 1G:-Profesora Dionisia Zamo1:a: ··ta enseiianza ele la lengua y
la literatura a los adolescentesn.
Arqu~tecto José Luis CueYas: '·ProLlemas de l"rbanismo".
l icencia r~ o Agustín Yáñez: "El Arte
C'il la Cultura''.
Pasa a la Pág. 5

3

�y avanza a salios cortos por el prado
la Primavera de delgado talle,
Por el silencio de pendiente lenta
rueda la brisa en tácito oleaje
y apunta la violeta su murmullo
al pie del roble y de la encina grave.

Con este título Ediciones Internacionales, de la tuddd de
México, acaba de publicar un breviario de poem~~ del ar d? an•
daluz que tan breve y sentida semblanza nos de¡o su esta ta en
Monterrey.
El pequeño libro contiene -como lo declara el poeta- alounos de sus viejos poemas y otros de neonata fa~tura. ,.En re•
:umen veintisiete realizaciones, espigadas de sus hbros El ~la
d l Su;" "Poesias de la Guerra Española"' "Primavera en ~e H as0'· n.,s
" " , "Soledad y otros Pesares" ( editada por la Uru•
ton
versidad de Nuevo León)' y los nuevos poemas.
El Prólogo lo hace el poeta esl'.añol

exiliado entre nosotros, Juan ReJano,
amigo inquebrantable y cenital de Garfias con el título de Retrato de Pedro
Garfias para una Antología_de sus Poemas. Prosa esta de la meJor especie,
gallarda, señera, incisiva, musical.
No resistimos el escozor de presentar a los pacientes lectores de Armas_ Y
Letras las palabras prelusivas de Re¡~no, ya que la edición de este breviar10
ha sido reducida, para la gran masa
de admiradores que han sabido allegarse en México los poetas de la Es?aña de afuera, y singularmente Garfrns,
el poeta de la blanca Andalucía.

* * *
. "De oscuro pájaro ganchuzo la faz,
reverso insólito de un alma luminosa,
meJancólica, manadora de sueños, como la sepultada estrella de la niñez;
revue1ta hirsuta la melena de cansado león s~bre una frente organizada
para los pensamientos que con la virgen ternura se humedece~;
.
agudos y endrinos los OJOS dis?ares,
disparados y anublados a un tiempo
por un frío velo crepuscular, como esos
pequeños relámpagos estrangulados en
un cielo de nácar aborra.scada;
un rictus de bondadosa amargura en
la boca navajeada, -por donde han brotado tantas silabas musicales, que apenas quedan campanas en las torres
herrumbrosas, lenguas de cristal en
los ríos romanceros;
apesadumbrado el dorso: las corvas
espaldas trepando a los hombros de
encina o de sillar;
torpe, renqueada la andadu~a, que
fué airosa alguna vez como la mconsciente juventud que no advierte su sangre;
3giles las manos cual avecillas de nicotina: manos subrayadoras de palabras que ya no son sino esqueletos de
palabras, recortadas imágenes foneticas, de las que sólo percibimos un sonido de coda rota;
monólogo puro, monólogo cordial,
desesperado hilo del corazón que,
a punto de romperse, se anuda más
fuertemente y vibra y restalla y se enClende, metal desafiador de los más
altos fuegos: .
aquí está Pedro,
aquí esta Pedro Garfias,
aqui está Pedro Garfias de Ecija, de
Cabra, de Osuna,
Pedro de la campiña bética y de las
marismas que llegan a Tertesos,
Pedro poeta, poeta contra él mismo:
Pedro contra lodos;
ma-go de los naipes~líricos, máestro
de los otros naipes .que abanican madrugadas de azar y livideces recónditas;
matemático jubilado antes de nacer
a las altas ecuaciones que se enlazan
con el álgebra poética;
coleccionista de noches universales,
de esas noches calumniadas en que el
poeta crecc"sobre el césped de los jardines brumosos;

4

soldado de Ja sola, sola verdad revolucionaria: aprendiz en la Casa del
Pueblo, huelguista de las glorietas madrilefias orador de mítines rurales
con olo~ a establo y tricornio de la
guardia civil;
disecador de lunas ásperas, de lunas
como puños sangrientos,
.
alzados vcngativamente sobre la miseria enracimada, contra las cerraduras millonarias;
acaricia las nieblas, ignora la topografía: ciego sin lazarillo y sin perro
por los temibles laberintos;
lucero galán de todas las tabernas
enamoradas: arcángel frecuentador de
los manantiales más embriagantes;
pontífice mudo del cante jondo que
de 'Yriana a Jerez tiende su riguroso
meridiano:
la guitarra de los acordes alterados
deambula por su cuerpo, de un amanecer a otro:
estatua desprendida de la tierra, olorosa a vides y panales,
una rama de olivo le signó la frente un clavel negro le traspasó la piel;
'un dorso campesino doblado sudorosamente sobre la tierra le avivó la
rebeldía.
Si un día fué renovador metafórico,
gladiador impulsivo en los anales poéticos espafioles,
si un dia cantó con la frescura de
' los racimos, de las orillas y de los rocíos, la humildad de los bla_ncos caserios tendidos al sol, la novia torcaz
en la provincia lejana, la lluvia, el
viento, los nidos, el alba;
otro día, ya desgajada Espafia, ya
rota la patria por todos los puñales de
la mentira, la cobardía y la traición,
cargó de pólvora y acero su voz Y la
disparó incesantemente contra las espadas purulentas, aniquiladoras de la
inocencia popular;
brotaron los hirimos, resplandecieron las canciones heroicas: un clarín
'perforó el verso alerta, hecho de heridas y laureles, de agonía y esperanza,
de juventud y pan libre.
¡Ay! el sueño, el suefio aquel del
hombre, de los hombres de Espafia encarnados en el poeta, lanzado fué de
su tierra, desterrado, sumido en lo
aciago;
pero, ver tic a 1 sobre sus despojos
sangrientos, lejos, lejos del regazo perdido, de nuevo levantó su acento de
diamante, su vuelo cegador, y en un
(,osque inglés nació el más hermoso
canto al amor y a la patria, escapado
de unas pupilas ciegas.
Brindó al mar sus anchas espaldas,
su poderoso pulmón de olvido a la caravana del éxodo, Y cabalgando con
ella eJ) las olas llegó el poeta al Nuevo
:\Iundo, a la ribera fragante de América:
~léxico abría los brazos;
México restallaba la crueldad occidental, la de los caballeros de la civilización cristiana, con dulces pafios
fraternales,
y el poeta desd e el mar lanzó su

canto a :México, a su generosidad ardiente, Y aún sigue cantando, a la sombra violada del \exontle, sobre la meseta milenaria del Anáhuac.
i ).Iiradlo todavía penetrando n~ches,
esperando auroras, la garganta Juglar
enronquecida de decir al metro armo. 1
nioso de su evange ] 10 •
,
•
De su poesía: de su poesia impar
que como las selvas, tiene un rumor
ete/no un pensamiento brotado de la_s
entraf/as y una autenticidad inmarclutable.
De su poesía, abrevada en lo ese~cial hasta cuando brizna las cosas ~as
cercanas; dentro del tiempo, del intransformable tie~npo que le ha tocado apresar.
.
,
De su poesía, forjada en el corazon
- de - siempre, clara, pura, humana, como el hombre a quien busca, el bom~
bre capaz de sueños, abnegaciones, nobles luchas.
i Cerrad vuestras trampa~, vuestros
podridos legajos, torpes, . rnter.esados
antólogos, historiadores hteranos
aguachirle, que tantas veces la ~~beis
postergado, que tantas veces habe1s olvidado esta poesía, olvidando al que
no conoce el olvido!
Aquí está Pedro. ¡Miradlo!
Aquí está Pedro Garfias.
Aqui está el poeta contra todos: contra él mismo.
¡Aquí -miradlo- está el poeta!"

?.e

•

* •

ESPICILEG/0
Del libro "El Ala del Sur"

hacia los prados del dia
llenos de cauces abiertos.
Del libro "Poesías de la Guerra
Española"

MADRID

I
Déjame mirarte bien
con mis dos ojos abiertos,
Madrid de las casas rolas
y del cora:ón entero.
Déjame mirarte bien
con un mirar largo y lento
que te recorra la piel
y te penetre los huesos.
Que cada huida en tu carne
abra una herida en mi pecho.
Que cada lágrima tuya
fluya por mis ojos ciegos,
ciudad abierta a la muerte
por la tierra y por .el cielo.
Déjame mirarte bien,
que quiero llevarme dentro,
para mil eternidades,
tu recuerdo.

II
Bajo la metralla bullen las mujeres:
bajo la metralla los hombres traba1an,
bajo la metralla descansan los vze1os
y los niños juegan bajo la metralla.
Graves, sobrios, serios,
bajo la metr-alla.

ROMANCE DEL VIENTO
Se lamenta y se lamenta,
atado a la noche el viento.
Suben sus gritos al monte,
topan con el alto cielo,
caen rotos a los barrancos
y se arrastran, lastimeros.

Sin miedo ni alru·des,
sin prisas ni pausas,
con el ritmo justo,
con la cotidiana
ra_:ón de su vida -razón del destinobajo la metralla.

/11
Se lamenta y se lamenta
atado a la noche el viento.
Plantó la noche viajera
sus tiendas en el desierto.
Descargó sus poderosas
pesadumbres de silencio.
Polvoriento de fatigas
remansó su fuga el tiempo.
Quedó la tierra clavada.
Inmóvil el Universo.
El viento alado a la noche,
crispado puño frenético,
golpes sobre la frente
impasible de los cielos.
Se lamenta y se lamenta
atado a la noche el viento.
Ay, los bosques de la aurora
brotados de absurdos frescos.
Ay, las praderas del día
llenas de cauces abiertos.
Eri;ado de pavores,
.crepitante de jadeos,
por entre :arzas de sombras
busca su camino el viento.
Las mil manos de la noche
le van desgarrando e[ cuerpo.
Apártate tú , montaii.a.
Río, desvía tu vuelo.
Hincha tu pecho, barranco.
Abre/e, horizonte ciego.
Que va el viento tembloroso
de la negra noche huyendo
hacia los bosques del alba
brotados de arbustos frescos,

Quinientas noches en vela
como "montaña de plomo
pesando sobre sus párpados
que ha enrojecido el insomnio,
tienen a JJadrid en pie
sobre un pedestal de escombros,
solo con la muerte enfrente
y con la vergüenza en torno.
Qu é tranquilo su ademán,
qué transparentes sus ojos,
que ya no velan los sueños
JI no fatiga el reposo.
De pie sobre sus enll'mías,
que no hay cimiento más sólido
mira el bulli1· de sus hijos
en un despertar glorioso.
Derrama París ~1z,llanto
demagógico,
Londres arropa en su niebla
los deslumbres de su oro;
Madrid e,'ipera y espera
sobre un pedestal de escombros,
sin sus collares de luces
y entre sus mármoles rotos,
espera y espera y mira
po1· en cima de sus hombros.

• * *

Al rededor de tus tobillos breves
ciiie la luz minúsculos collares
_,...y abrazan a tus brazos poderosos
los tallos y las ramas vel'deantes.
Pulsan las finas cuerdas del silencio
tus voces y los pájUJ'os locuaces;
el cielo en plenitud abre sus venas
de calurosa y colorada sangre.
¡ l7 alza mi corazón su pesadumbre
como un nido de sombras un gigante!

(Fragmento)

Porque te siento lejos y tu ausencia
habita mis desiertas soledades,
qu é profunda esta larde derramada
sobre los i,erdes campos ~nmortales.
Ya el lnoierno dejó su piel antigua
en las ramas l'e cienles de los árboles

F.

M. Z.

Del libro "De Soledad y otros
Pesares"
(Una glosa de Nervo)

Yersidad, dirigidos por el Director de]
Plantel , seiior Arquitecto Joaquín A.
:\fora, se trans1adaron a la ciudad de
San Luis Potosí, a realizar estudios arquitectónicos durante las vacaciones
de primav4'("a, aprovechando de esta
man era las grandes enseñanzas que
presenta la tradicional ciudad potosina, que tiene importantes obras artísticas en edjficios coloniales, civiles y
religiosos, celosamente conservados
por sus moradores.

PATRONATO UNIVERSITARIO
Con el titulo de "Vida Universitaria", el Patronato de 1a Universidad
acaba de fundar su órgano semanal
publicitario, dirigido por el periodista
:\fanucl Plowels González. El número
inicial apareció el 28 del actual con
magnifico y alentador material de toda índole, que supone un gran interés
para los universitarios nuevoleoneses
radicados aquí, en la capital y en el
extranjero.

' ,,.,,

C..tlt&lt;&gt;lia

f.

1Wf$TU,. ..
--Hlst#CIA

* * *

Crónica Universitaria
Viene de la Pág. 3

V

Encima de las horas, a la orilla del
cuento,
detrás del dia y de la noche están.
Nos ven temblando bajo el
firmamento ...
Las cosas llegan, nos hacen daño
y se van ...
Rotas las sienes y húmedo el lamento,
quedamos solos con nuestro dolor.
Al fondo de la tarde canta el viento
y al filo de la aurora el ruiseñor.
PájaI"os de mil tiempos cantan de
igual manera.
Gira un poco más tiempo la
crislalina esfera.
Cabriolea Pan.
l7 entre un humo de estrellas y un
resplandor de rosas,
(J'on chadas como jmzcos, vemos cómo ·
las cosas
llegan, nos hacen dwío y se van .

* * *
MANOLETE
Al Líe. Osear Realme.

Andar es muy fácil.
Lo dificil es andar sin premul'a,
paseal' por el miedo del ruedo
g1·ave y con figura.
Cuando un cordobés es torero
su capa es la lllnica.
Es cencia y decencia:
las dos cosas juntas.
¿Quién ha visto, si no es entre sueños,
la estatua segura,
arriscada de gracia, de arte y de celo,
crispada de angustia,
caminar paso a paso, despacio,
buscándole sitie a su tumba?

Del libro "Prima\'era en Eaton
Hasting"

Armils y Letra.-.
•

En las aguas inmóviles del lago
anclan nubes y luces vesperales
y tiende el bosque sus flexibles redes
al vuelo prodigioso de 11¡ imagen.
El sol azul con cuidadosas manos
rayos y brumas teje, en noble arte,
hasta dejar de tu color, amada,
la piel inmaculada de la larde.
Te miro recostada sobre el césped,
agua verde y verdor claro tu carne,
tu rumoroso pelo embravecido
y el bosque de In risa palpitante.

que se refirió la critica en ]a siguiente
forma: fo antes de publicar El Ala del
Sur, Garfias había enmudecido. ¿Las
causas? ..Vunca se pregunta a mz poeta
las ra:ones de los paréntesis de su
obrfi. Tampo co los que se refieren a
este caso, y que están en nuestro conocimiento, deben contar con esta
ojeada hacia el pasado. Lo cierto es
esto: que Garfios apagó Sll voz cuando
había levantado el vuelo, y lo más cierto aquello que Garfios dice a quien
quiere escucharlo: "La guerra me volvió a la poesia". ¿La guerra? ¿Guerra
Y poesía? Los términos se unen en esta
generosa vuelta del poeta a la obra, a
la uida.
La obra poética de Garfias es: El
Ala del S11r. Poesía. Espafia, 1926; Héroes del Sur. Poesía. Espafia, 1939;
Primavera en Eaton Hasling. Poema
bucólico con intermedios de llanto.
~Ifxico, 1940; Poesías de la Guerra Española. México, 1941; De Soledad y
otros Pesa1·es 1 editada por la Universidad de Nnevo León, en 1948, y el resellado breviario Viejo.~ y Nuevos Poemas, de Ediciones Internacionales, Jogrado el afio actual.

EPILOGO: VIDA Y OBRA DE
PEDRO GARFIAS
Nació en Andalucía donde estudió
las primeras letras e inició la carrera
de leyes, que no llegó a concluir. Vivió algunos años en Madrid, donde
fundó la revista Horizonte, y escribió
el líbro de versos El Ala del Sur, del

Marzo de /951

LA CNIVERSIDAD DE 11ONTREAL
La Facultad de Letras de la l.'niversf~ad de Montreal, Canadá, informa a
nuestra Casa de Estudios del desarrollo de sus Cursos de Verano, del 28 de
junio al 10 de agosto, en Cursos 1\'ledios Y Superiores, desarrollables durante cuatro sesiones para la preparación de :\faestros en Artes.
En sus actividades peri académicas
incluye excursiones a lugares tradicionales y pintorescos, Cinema francés
Sinfónica al aire libre y otras activi~
dad es.
LA CNIVERSIDAD DE
VALLADOLID
La ilustre y tradicional Cniversidacl
vallisoletana inaugurará sus Cursos
anuales el 19 de agosto para clausurarJos el 23 de septiembre.
Su programa comprende Cursos Generales y Monográficos sobre Lengua
y Literatura Españolas, Arte e Historia, extendiendo sus actividades a representaciones de teatro clásico, excursiones y cantos regi onales. ·
Estos Cursos han sido adscritos al
Consejo Superior de Investigaciones
Científicas y serán patrocinados por
la Dirección General de Relaciones
Culturales Y por el Excmo. Señor Gobernador Civil de Valladolíd.
Los informes serán proporcionados
por el sefior Director de los Estudios
para Extranjeros, en Ja sede de estos
Cursos: el Palacio Universitario de
Santa Cruz, Valladolid, España.
FACl.'LTAD DE !NGEN!ERIA
Vn numeroso grupo de alumnos de
la Facultad de Ingeniería universitaria inició su ,,iaje de estudios sobre
construcciones civiles, de puentes y
carreteras, en cuyo recorrido visitará
por Ja carretera los Estados Unidos de
Korteamérica. L0s alumnos de quinto
afio de la Facultad son quienes realizaron este viaje, aprovechando dos semanas de vacaciones de primavera.
FACl.'LTAD DE ARQUITECTURA
Los alumnos del quinto año de lit
facultad ele Arquitectura de la Vni-

EL DEPORTE EN LA UNIVERSIDAD

ro Obregón ganó a Ramiro Tovar de
la Sec. Nocturna.
Peso Gallo: Bill Flores de la W. B.
College ganó a Juan Palacios de la
Alvaro Obregón.
Peso Gallo: Gonzalo del Bosque de
la A. Obregón ganó a Everardo Garza del mismo plantel.
Peso Pluma: Antonio López, de la A.
Obregón, _ganó a Jos~ Luis González
del mismo plantel.
Ligero: Tigre Palacíos de la A. Obregón ganó a Aurelío Martínez de Bachilleres.
Peso Welter: Macedonio Ramírez de
la A. Obregón ganó a Juan Antonio
de la Cruz d e A. Obregón.
Peso Ligero: Pelea Estrella. Jesús
Díaz, de la Fac. de Leyes, le ganó a
Héctor 11artinez, de Bachilleres.
Día 10.-Futbol Soccer Uníversítario. Secundaría ganó a Bachilleres, 3
goles a 1.
Día 10.- Futbol Soccer Uníversitario. :Medicina "A" ganó a A. Obregón,
4 goles a 3.
Día 11.- Futbol Soccer Oficial. la.
Fuerza. Universidad perdió con Adivya, por 2 go1es a O.
2a. Fuerza. Universidad ganó por
defolt a Mcdicína.
3a. Fuerza. Uníversídad y C. Químicas ganaron a Acero y Boca Jr. 6-0
y 5-3.
A partir del día 14 y hasta el día
2G se suspendieron las actividades por
las vacaciones de Semana Santa.
Día 18.- Futbol Soccer Oficial. la.
Fuerza. Universidad y España empataron, a 2 goles.
2a. Fuerza. Universidad ganó a Tecnológico, 1 gol a O.
3a. Fnerza. Universidad ganó a España, 1 gol a O.
Dia 28.- Futbol Soccer Uníversitario. Bachilleres ganó a A. Obregón, 3
goles a 2.
Dia 29.-Futbol Soccer Universitario. ).fedicina "A" ganó a Bachil1eres.
Día 31.- Futbol Soccer Uníversitario. Ingeniería ganó a Secundaria.
Día 22. Futbol Americano, Liga Intermedia. Ingeniería perdió con Tecnológico, por 13 puntos a 6.
Basquetbol.- Fué designado Ricardo
Gonz{dez del equipo Universidad, como el mejor jugador del Campeonato
1950-51, del Círculo Mercantil Mutualisia.
Volibol Femenil.- Terminó el Campeonato organizado por el Depto. de
íl.ecreación Acero y en el cual alcanzó
Cni,·ersidad segundo lugar en las dos
partes en que se dividió el campeonato.

Día 2.- Futból Soccer t:ní\'Crsitario.
A. Obregón, 3 goles C. Químicas, 2 goles.
Día 3.- Futbol Soccer Universitario.
:\Iedicina "A", 2 goles. Medicina "B",
1 gol.
Di a 3.- Futbol Soccer lJnivcrsitario.
Ingeniería, 9 goles Vs. Bachilleres, 1
gol.
Dia 4.- Futbol Soccer Oficial (Líga
DEPARTAMENTO DE ACCION
de la Ciudad):
Primera Fuerza. Universidad perdió
SOCIAL UNIVERSITARIA
con Asarco, por 2 goles a O.
SECCION EDITORIAL
'fercera Fuerza. Universidad ganó a
Tubcria Monterrey, po~ 11 goles a 2.
Tercera Fuerza. Ciencias Químicas
ganó a Deportivo Tacubaya, por 4
OBRAS DE RECIENTE ED!C!ON:
goles a 2.
Dia 6.- Futbol Soccer Universitario. Correspondencia Juárez-Vidaurri. To~
Arquitectura ganó a Leyes, t gol a O
(por protesta).
mo l. (Compilación del Lic. SantiaDía 7.- Futbol Soccer Universitario.
go Roel) . . . . . . . . . . . . . . . . . . $10.00
A. Obregón ganó a Secundaria 2 goles
a 1.
Elica, por el Lic. Genaro Salinas QuiDía 8.- Volybol Líga de la Ciudad,
Segunda Fuerza. Universidad ganó a
roga. (Obra de texto en el BachíIJeEscuela Peztalossi, 15-7; 17-15. Tigres
rato de la Universídad de Nuevo
ganó a Flir, 10-15; 15-10 y 16-14.
Día 9.- Futbol Soccer Universitario.
León y en diversas Instituciones culArquitectura ganó a Ciencias Quimiturales de la República)
cas, 4 goles a 3.

Día 9.- Box Inter-Universitario. Octava jornada. Resultados:
Peso Mosca Jr.: Juan Mercado de Secundaria ~o. 1 ganó a Narciso Herrera de Ese. A. Rdz.
Peso Mosca: Osear Garza de la Alva-

Para estudiantes ........... 8 9.00
Para el público ............ 810.00

De soledad y otros P.esares (Poemas
de Pedro Garfias )

$ 5.00

5

•

�SOR JUANA INES IJE LA CRUZ

Francisco CASTILLO NAJERA.

Sor Ju1ma Inés de. la Cruz es una de las muy pocas _celebri•
dades hispanoamericanas que, por cerca de tres ~e~tunas, sos•
tiene vivo el interés de literatos, historiadores Y ps1cologos.
La cultura alcanzó un grado envidiable de perfección en l~
Nueva España, y exponente genuino, cumbre de ese. 3:ug~, fue
la excepcional Sor Juana. Mujer dilec!ª• tuvo el pnvileg10 de
recibir el homenaje de sus contemporaneos, Y su fama se ha
perpetuado hasta el presente.
Se discuten sus obras, se aquilatan sus méritos, Y nuest~o
caudal literario se enriquece con estudios en los que la mon¡a
aparece con aspectos distintos de su polifacética personalidad.
Apenas fallecida, fué objeto de solemnes manifestaciones: Sigüenza Y
Góngora le dedicó una elogiosa oración fúnebre. El Ilustrísimo Señor Don
Juan de Castorena imprimió, en ~fadrid, 11 Fama Póstuma", en la que figuran panegíricos que, a la eminente
desaparecida, consagraron los más salientes autores de la épocai mexicanos
y españoles. La fama de ]a poetisa
traspuso los limites de la Colonia Y se
extendió a más amplios dominios.
La enumeración de sus críticos y
apologistas, nacionales y extranjeros,
ocupa muchas páginas del grueso volumen Sor Juana Inés de la Cru:. Bibliografía y Biblioteca (México, 1934),

una de las varias obrás con la que Ermilo Abreu Gómez, pleno de verdadera de,•oción , se impone la noble tarea
de resucitar a la Décima Musa, revistiéndola de sus reales características Y
haciéndola moverse en la atmósfera de
la época.
El Padre Feijóo, Don Carlos Sigilenza y Góngora, el Padre Calleja l' el
agustino portugués Pacheco figuran
entre los contemporáneos de Sor Juana que con mayor entusiasmo la aplaudieron. A tan ilustres nombres hay que
añadir, en distintas épocas, los de críticos hispanos de tanto fuste como Don
:Marcelino Menéndez y Pelayo, Don Ramón Menéndez Pidal y Don Juan Va-

INVNDACION CAST ALIDA
DE
LA VNICA POETISA,MVSA DEZIMA,

SOROR ]V ANA INES
DE LA CRVZ, RELIGIOSA PROFESSA EN
el Monaílcrio de San Gcronimo de la Imperial
,C-iudad de Mcxic:o.

Q. V E
EN VARIOS METl\OS , IDIOMAS , Y ESTILOS,
Fcrtiliu varios ~umptos:

C O N
r.LF.GANTES, SVTlLES, CLAROS, INGENIOSOS,
V TILES VERSOS:

'PARA ENSEÑANZA,RECREO, 'Y ADMlllACION

-

DEDICALOS
,..
.A LA EXCEL.MA SEN0~J. SENO'R._A

1&gt;. MJ'R._14

Linfa Gonf•.ga Manrifut dt Lar1,Conle[d tll'PdTt/Íls,
.

Mar'lutfa dt L, L41,unJ,

y LOS SACA A LV1
D JVAN CAMACHO GA YNA,CA VALLERO DEL ORDEN
de~ Santiago,Mayordomo,y Cavallcrir.o que fue de Íu bctlcnda,
Govcrnador actual de la Ciudad dclPDcrto
ele Santa MABl A.

CON PRJV lt.EGIO,

·--------·---·------·------

·=rN'

MAD!ll,D Poi Jvu ·Gt.lCIA l1tP1J11011,Aiíode1,s,.

Portada de la primera edición de las obras de Sor Juana Inés de la Cruz.

6

lera autoridades en la literatura espa- mi ... Y creo tan intenso mi cuidado,
ñol;. El polaco Ketten coloca en pri- que siendo así que en las mujeres es
mer lugar, de quienes sobresalen en lo tan apreciable el adorno natural del
qu e él denomina el " arte del símbolo", cabello, yo me cortaba de él cuatro o
al Conde Tcsauro 1 y en segundo a la seis dedos, midiendo hasta donde lle~lonja 11cxicana (Apelles Symbolicus. gaba antes, e imponiéndome la ley de
que si cuando volYiese a crecer hasta
.Amstcrdam, 1699).
El famoso poligrafo dominicano, Pe- alli no sabía tal o cual cosa que me hadro Henríc¡uez Creña, ha escrito más bía propuesto aprender en tanto que
ele un estudio sobre nuestra compatrio- crecía, me lo había de volver a cortar
ta v entre los norteamericanos, citare- en pena de Ja rudeza. Sucedía así, que
mo~s• a Bournc, :\falone y la señorita él crecía y yo no sabia lo propuesto,
Dorothy Schons, tan deYota y tan eru- porque el pelo crecía aprisa y yo
dita, que emula a Errnilo Abreu Gómez. aprendía despacio, y con efecto, lo
Jean Cassou y l\'Ieloizes-Lefévre, fran- cortaba en pena de la rudeza; que no
ceses, peritos en literatura ~spaño]a, me parecía razón estuviese adornada
han sentido la atracción de Sor Juana de cabellos, cabeza que estaba tan desmula de noticias, que era más apetev han aprendido su valer.
· Del extenso catálogo de biógrafos, cible adorno."
Es fama que la adquirida por tan
comentadores y críticos de Sor Juana,
mexicanos, citaremos a los de mayor inusitado ingenio, Uegó hasta el Virelieve: García Icazbalceta, Beristáin, rrey, ;\larqués de Mancera, quien ~iso
Pimentcl, Marcos Arróniz, Amado Ner- abrillantar su corte con tan preciada
vo, Ezequiel A. Chávez, Felipe Teixi- joya. Juana fué nombrada d:u:na de hodor, FNtncisco 1lonterde y Jesús Ro- nor de )a Virreina, doña Leonor María
de Carrcto. La flamante dama pronto
mero }'lores.
De la :Vew American Cyclopedia se grangcó el cariño de la marquesa,
quien la colmó de atenciones Y prue(Nueva York, 1868), traducimos:
"Cruz, Juana Inés de la, poetisa me- bas de confianza.
El Virrey, para cerciorarse de la saxicana nacida cerca de la ciudad de
México en 1651, muerta el 17 de abril biduría atribuida a Juana, reunió, pade 1695. Se distinguía por su rapidez ra que ]a examinaran, más de 40 enpara aprender conocimientos y habla- tre sabios y poetas. El resultado fué,
ba y escribía latín corrientemente. según el Marqués: "A la manera de un
Apenas tenia diecisiete años cuando galeón real que se defendería cte las
se resolvió a convertirse en monja, e pocas chalupas que la embistieran, asi
ingresó a] Convento de San Jerónimo, se desembarazaba Sor J nana Inés de
en l\·l éxico, donde permaneció hasta su las preguntas, réplicas y argumentos
muerte. Durante su vida fué llamada que cada uno, en su clase, le propola Décima Musa, y en España, donde nía."
La corte virreinal reflejaba las coses conocida con e] nombre de "La
Monja de México", sus poemas han si- tumbres galantes óel reinado de Felido muy populares. Sus obras han sido pe IV. Alli lució Juana Inés sns múlcoleccionadas en tres volúmenes en tiples encantos; a su reconocido ingenio y su vasta instrucción, añadía la
4o."
Ampliando la nota enciclopédica fi- belleza y la juventud. Por tantas cuajaremos que Sor Juana nació el 12 de lidades no extraña que la futura monnoviembre de 1651 en el pueblecillo de ja constituyese uno de los mayores
San Miguel de Nepantla, corno a 50 ki- atractivos de la Corte, donde era adlómetros de la ciudad de México. Fue- mirada, haJita la adoración. Rec~bía
ron sus padres don Pedro Manuel As- continuas y numerosas solicitudes de
baje, noble vizcaíno de mediana for- ventajosos enlaces.
Se ha pretendido hacer de nuestra
tuna, y doña Isabel Ramírez, mexic'ana
biografada una heroína de vulgar rode ascendencia española.
Precozmente manifestó Juana su vi- manticismo, atribuyéndose a un deva inteligencia y su afán al estudio: a sengaño amoroso su ingreso al clauslos tres allos aprende a leer, a los cin- tro. Es probable que la joven haya nuco sabe escribir y contar, a los ocho trido algún sentimiento de tal índole:
muestra sus dotes poéticas, en una loa sus poemas eróticos dificilmente pueden aceptarse como simple floración
de motivo sacro.
Sabe que en México existe una uni- intelectual.
Uno de sus principales biógrafos, el
Ycrsidad, donde se estudian las ciencias, y suplica a su madre, obstinada- Padre Calleja: "Desde edad tan flomente, que le prrmita transladarse a la reciente se dedicó a servir a Dios en
capital, pro¡:oniendo, para poder con- una clausura religiosa sin haber amacurrir a los cursos, disfrazarse con há- gado jamás el pensamiento a dar oído
bito masculino. AJ ver desechada su a la licencia del matrimonio, quizás
cándida proposición, la niña se consa- pers~rndida la americana fénix que era
gra a ]a lectura de los numerosos Ji- imposible este lazo en quíen no podía
bros propiedad de su abuelo materno. hallar par en el mundo."
Ni amenazas ni castigos son bastantes
Menéndez y Pelayo juzga: ·"Sin dar
para desviarla de su favorita ocupa- acceso a ridiculas invenciones románción.
ticas ni forjar novela alguna ofensiva
Por fin, antes de los diez años, Jua- a su decoro, difícil era que en tales
na se translada a ;\léxico donde em- condicionesf dejara de amar y ser amaprende el estudio del latín 1 y con sólo da mientras vivió en el siglo."
La poetisa descubre sus razones, en
20 lecciones logra leerlo y escribirlo
correctamente 1 asombrando a su pro- la Carta a Pilotea: "Entréme religiosa
porque conocía que tenia el estado cofesor, rl bachiller Oliva.
La poetisa describe con estas pala- sas ( de las accesorias hablo no de las
bras su fiebre de saber: "Desde que formales) repugnantes a mi genio; con
me rayó la primera luz de la razón, todo para la total negación que teníá
fué tan Yehemente y poderosa ]a in- a] matrimonio, era lo menos desproclinación a ]as letras, que ni ajenas porcionado y lo más decente que pOreprensiones, que ha tenido muchas, ni dia elegir en materia de la seguridad
propias reflejas, que he tenido no po- que deseapa de mi salvación, a cuyo
cas, han bastado a que deje de seguir
ese natural impulso que Dios puso en
Pasa a la ,Pág. 7

'
I

Armas y Letras

'

Asociación Internacional
de Universidades
ANTECEDENTES DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE UNIVERSIDADES
La Conferencia Internacional de Universidades fué convo•
cada por la ,~NESCO en su segunda asamblea general que tuvo
lugar en Mexico en 1947. Para su mejor organización se reunió
en 1948 una Conferencia Preparatoria en Utrecht (Holanda)
a la que concurrieron calificados representantes de numerosa;
Universidades. · Esta conferencia Preparatoria designó un Co•
mité Interino, bajo la presidencia del Dr. H. B. Kruyt de los
Países Bajos, y creó un Secretariado con el nombre de Oficina
Internacional ·de Universidades, con sede en París, a cargo del
Profesor Jacques Lambert, de la Universidad de Lyon como
Director.
La OfiCina Internacional de Universidades, en acatamiento de las instrucciones recibidas por el Comité Interino, fijó la Conferencia Internacional
de Universidades para el 4 de diciembre de 1950, en Niza, señalando al mismo tiempo el siguiente Temario: "a)
Rol de las Universidades en presencia
de las transformaciones materiales y
morales provocadas en la sociedad
contemporánea por el progreso cíentífico y técnico" y b) creación de una
''Organización Internacional de Universidades".
Asímismo, la citada oficina cursó
cordial invitación a los centros de cultura superior más representativos de
todo el mundo, al igual que a varias
asociaciones universitarias, con el carácter de observadoras, entre las que
incluye la "Unión de Universidades
Latinoamericanas", con sede en Guatemala.
Con bastante anticipación a la Conferencfa, la Oficina Internacional de
Uni,ersidades hizo circular entre las
instituciones invitadas, un completo
informe sobre la Conferencia Preparatoria de Utrecht y un anteproyecto de
la "Organización Internacional de Universidades", solicitándoles sus puntos
de vista sobre el particular.

y b) la promoción y defensa por la
enseñanza y la investigación, en el plano internacional, de los principios de
liberlad, de justicia, de dignidad y de
solidaridad hu'manas.
Los estatutos de la Asociación Internacional de Universidades comprenden 7 títulos y 25 artícu1os, en los que
se señalan las finalidades y estructura de la organización.
El Articulo 2o. señala como finalidad fundamental de la Asociación la
de Hasegurar en un plano internacional, la cooperación entre 1as Universidades e Institutos de Enseñanza Superior similares de todos ]os países y
entre las organizaciones cuyas actividades se relacionen con la enseñanza
superior".
Podrán ser miembros de la organización, conforme al artículo 3o. "los
institutos que confieren diplomas y
cuyo objetivo principal sea la enseJlanzn y el progreso de los conocimientos, tengan o no el nombre de Universidad, y que se consagren a varias ramas del saber". Sin embargo, excepcionalmente, podrán se admitidos como miembros los "institutos de alta
reputación que se ocupen sólo de una
determinada especialidad de la enseñanza". También podrán ser admitidos como miembros asociados, con voz
consultiva, las asociaciones de univerRESOLt:CIONES
sidades.
Para financiar los gastos de la AsoLa Conferencia Internacional de ciación el Artículo 5o. establece que
Universidades acordó, en síntesis las rada miembro pagará una cotización
siguientes resoluciones:
anual cuyo monto será determinado
a) Crear una organización interuní- por el Consejo de Administración.
versitaria mundial y autónoma, bajo
El Artículo 80. y siguientes señalan
el nombre de "Asociación Internacio- como organismos de la Asociación In-.
nal de Universidades", con las finali- leriwcional de Universidades:
dades y estructura que se precisan en
a) La Conferencia General de Unilos Estatutos respectí vos, de los que se versidades, que será la autoridad suda una reseña a continuación; y
prema, r que deberá reunirse a lo meb) Señalar como sede de la citada nos una vez cada cinco afios. Estará
organización la ciudad de París, desig- compuesta por los miembros efectivos
nando al mismo tiempo como Presi- y asociados, así corno por Jos obserdente de la misma, al Dr. Jean Sarrailh, vadores que tenga a bien invitar;~
Rector de la Universidad de la Sorb) El Presidente de la Asociación,
bonne, a la par que a los iniembros que e]igirá la Conferencia;
del Consejo de Administración, entre
c) El Consejo de Administración de
los que figuran los Dres. Garrido y la Asociación, compuesto por 10 o 14
Chagas de México y Brasil, como pro- miembros, igualmente nombrados por
pietarios y los Dres. ~fartínez Durán y la Conferencia, y que será e] órgano
Porto de Guatemala y Brasil, respecti- ejecutiYo de 1a organización, debiendo
vamente, como suplentes.
reunirse a Jo menos una vez al año; y
La Conferencia estimó conveniente
d) El Bureau Internacional de Uniacompañar a los Estatutos de la Aso- versidades o Secretariado ele la Asociación Internacional de Universida- ciación, a cargo de un Director Genedes con una breve introducción, en ]a ral nombrado por el Consejo de Admique se invocan como principios fun- nistración, que será al mismo tiempo
damentales de los centros de cultura Secretario de la Conferencia y 'del Consuperior del mundo: a) el derecho y sejo.
El Articulo 23, fija como sede de la
1a libertad de la investigación científica independiente de toda ingerencia Asociación, la ciudad de Paris y el 24
política y la tolerancia de opiniones; estab}ccc que el Consejo de Adminis-

Marzo de 1951

tración dictará en su oportunidad ]os
Heglamentos correspondientes.

CONSEJO DIRECTIVO DE LA
ASOCIACION INTERNACIONAL
DE UNIVERSIDADES

.lliembros PropietaI'ios:
Presidente: Sr. Jean Sarrailh, Rector de la Universidad de Paris.
Vicepresidente: Sr. S. C. Roberts,
Vicecanciller de la Universidad de
Cambridge.
Sr. J. Baugniet, Rector de la Universidad Libre de Bruxelles, Bélgica.
Sr. Cario Cereti, Hector de la Universidad de Génova, Italia.
Sr. W. Erbe, Rector pe la Universidad de Tubingen, Alemania.
Sr. Luis Garrido, Rector de la UniYersidad Nacional Autónoma de México.
Sr. )l. V. de los Santos, Presidente
de la t:niversidad de Manila, Filipinas.
Sr. A. Siassi, Rector de ]a Universidad de Teheran, Irán.
Sr. C. Chagas, Profesor de la Universidad Nacional de Río de Janeiro, Brasil.
Sr. S. H. Dongerkery, Profesor de la
Universidad de Bombay, India.
Sr. M. H. Fisch, Profesor de la Universidad de Illinois, Estados Unidos
de Norteamérica.
Sr. J. Nielsen, Profesor de la Universidad Técnica de Copenhague, Dinamarca.
Sr. F. Rogers, Decano de la Escuela
de Graduados de Artes y Ciencias de
]a L1 niversidad de Harvard.
Sr. T. Saglam, Profesor de la Facultad de Mediciua de la Universidad de
Estambul, Turquía.

Jtiembros Suplentes:

tener ocupación alguna obligatoria que
embarazase la libertad del estudio, ni
rumor de comunidad que impidiese el
sosegado silencio de mis libros."
Fijada su vocación, a los 17 años
ingresó al Convento de Carmelitas. Sintiendo minada su salud por la severidad de la Regla, resolvió transladarse al Convento de San Jerónimo, en
donde profesó. Sin desatender sus
Obligaciones monásticas, se entregó al
cultivo de ]as ciencias y de la Jiteratura. Pronto su celda se llenó de libros e instrumentos científicos.
Aseguran que llegó a reunir cuatro
mil volúmenes, cifra, tal vez, exagerada. Entre las obras que se han identificado, como de su innegable pertenencia, las hay escritas en griego, en
latin, en portugués, en francés y en
holandés, además de las numerosas en
castellano. Su dominio del latin y del
portugués ha sido comprobado y se
presume, basándose en las citas que
aparecen en diversas composiciones,
que traducía las otras lenguas citadas.
Los sabios y eruditos de la época
tenían su mejor consultora en Sor Juana, quien "aspiraba a saber]o Íodo 1 y,
en efecto, Jogró abarcar una instrucción poco común en filosofía, retórica,
literatura, física, matemáticas e historia. Además se dedicó con empeño a
la música en la que fué muy diestra."
(Pimentel. Historia Critica de la Literatura y de las Ciencias en Méxíco.)
El Obispo Fernández, de Puebla, firmándose Filotea, dirigió una carta a
Sor Juana reprochando que la monja
diese preferencia, en sus escritos, a
cuestiones un tanto apartadas de su
condición y estado religioso. La monja contestó en una valiente exposición
en la que defiende los derechos femeninos, sosteniendo que a la mujer deben concedérsele iguales prerrogativas
que al hombre, en los campos del saber. Amargada, sin duda, por las observaciones del Obispo, Sor Juana ordenó la venta de sus Jibros, en beneficio de los pobres.
Veintisiete años permaneció . en el
convento, y sucumbió a los 44 de edad,
el 17 de Abril de 1695, víctima de una
epidemia que asoló a la ciudad de México. Sor Juana se había contagiado
de alguna de sus compañeras a las que
asistía con solicitud.

Sr. Fu-Su-Nien, Presidente de la
Universidad de Taiwan, Taipeh.
Sr. Htin-Aun, Presidente de la Uni,,crsidad de Rangoon, Burma.
Sr. M. W. Johnson, Presidebte de la
L'niversidad Howard, Washington, Estados Unidos de Norteamérica.
Sr. O. L. Mohr, Rector de la Universidad de Oslo, Noruega . .
Sr. Carlos Martinez Durán, ex-RecSu reputación principal es la literator de la Universidad de San Carlos de
ria, pero la Décima ~lusa debe consiGuatemala.
derarse como uno de los más altos exSr. H. N. Armfelet, Profesor de la
ponentes de la cultura de su época y
Universidad de Leeds, Gran Bretaña.
de su patria; fué de la estirpe inteSr. W. M. Cooper, Profesor de la
lectual de los próceres del Renaci[niversidad de Manchester, Gran Bremiento ... Cultivó distintos géneros litall.a.
terarios y en poesía.. son particularSr. Abdel Hamid El Abadi Bey, Pro• mente notables algunos de sus sonetos,
fesor de la Universidad de El Cafro,
redondillas y romances. Muchas de
Egipto.
sus composiciones aparecen en las anSr. S. Oesconomos, Profesor de la
tologías espallolas y en las universales.
t:'niversidad de Atenas, Grecia.
Poetisa de casta, sabe sentir hondaSr. V. S. Porto, Profesor de la Unimente
y expresarse con galanura. Sus
versidad Católica de Hio de Janeiro
Brasil.
' defectos son los de la época y resaltan
Sr. F. L. R. Sassen, Profesor de la cuando imita a Góngora, el discutido
poeta de moda en aquel entonces. Su
t:ni\-ersidad de Leyden, Netherlands.
Sr. K. Snell, Profesor de la Univer- comedia Los Empellos de una Casa denota la influencia de Calderón. El ausidad de Hamburgo, AJemania.
to
sacramental El Divino Nal'ciso , pueSr. E. B. Rooney, Profesor de la Universidad de Rorhdarn, Nueva York, Es- de figurar dignamente al lado de los
mejores del Siglo de Oro.
tados rnidos de Norteamérica.
Sr. F. Vito , Profesor de ]a Unh,ersiLa prosa de Sor Juana se distingue
dad del Sagrado Corazón, Milán, Italia. por su buen estilo. En sus escritos filosóficos brillan pensamientos originales Y se expone una amplitud de
criterio lllUY avanzada. Impugnó un
sermón del lusitano Pedre VieYra suscitándose una polémica en Ia Que participaron diversas personas, de 1féxico, Espalla y Portugal. La referida carta del Obispo Fernández puso fin al
d('bate Y a la actividad Jiteraria de la
l'iene de la Pág. 6
religiosa.

Sor Juana Inés
de la Cruz

primer respecto, como el más importante, se dieron y sujetaron la cerviz
todas Jas imperUnencias de mi genio,
que eran de. querer vivir sola, de no

Tal . :s, a grandes rasgos, la mujer
que di o lustre a la C..lonia y que ha
pasado a la posteridad con los nombres de "Décima Musa", "Fénix de México", y "La .l\fonja Mexicana".

7

�los mayas; de qué la hondura platóniEn esto último que acabamos de deca v la dulzura virgiliana, la agudeza
cir, hem8s expresado uno de los co~de Cervantes, la exquisitez de Ruiz de
ceptos cardinales de la cultura_ mexiAlarcón y el misterio excitante de Juacana. En efecto, menos que mngu~a na de Asbaje, si iodo esto no lo hacer,.a nuestra cultura puede ser un s1s- mos substancia de nuestra vida colec0
tem; cerrado, autóctono, agresivo c?~tiva e individual, enriqueciéndolo con
tra lo extraño. Histórica y etnografielementos nuevos.,_ con creaciones relluocnfías Bi~liocráficu
camente considerada, la nación mexicana es la confluencia de aluviones novadas?
Abundantes y de calidad incompaculturales, cuya riqueza y variedad marable son, pues, las semillas dispuestas
ravillan· se trata no sólo de las dos
para sembrar nuestra cultura. "¿Pues
"randes' corrientes indígena e hispana,
qué -podrá objetarse- no se ~caba
:ino de caudales bien diferenciados en
de afirmar que la cultura mexicana
ltnicr D. 1,u .. ,•,
ambas· mientras la indígena es un
existe y ahora se hable de sembrarla?"
compl~jo de culturas autóctonas; azteQuien' esto replicara, no escuchó sin
ca totonaca, zapoteca, maya, para no
ANTOLOGIAS
citar más que unos ejemplos insignes, duda que la cultura es tarea cotidiana,
DEL CUENTO AMERICANO
bajo de los cuaies descubrimos aún de plantamiento asiduo. El dueño de
otros mantos poderosos, como el tol- un bosque no se contenta con los árhía li~liocrífica
teca, también lo español es un com- boles existentes, sino que cuida su alpuesto en que de las diversidades pe- máciga y no se da reposo en planta- ,
ninsulares: castellanos, vascos, anda- ciones nueYas ...
luces, catalanes, van descubriéndose
veneros más profundos, el renacentismo y el medievalismo, como concepcion~s culturales distintas; y más abajo, lo arábigo, lo ebraico, lo visigótico,
lo romano, lo fenicio, esto es la grandeza la trnbajosa complejidad Y el
UNIVERSIDAD DE
com~romiso de nuestros orígenes Y
destino.
NUEVO LEON
lhhlh •• flhufí1, htru I Cluclu
La cultura mexicana es un organismo de intrincada universalidad, cuyos
11111 PIUIUICUI · wn•1 ■ 1tn, l. C.· UU
vasos comunicantes no pueden cortarRector
se sin seguro riesgo de atrofia. RenunLic. Raúl Rangel Frías
ciar a lo indígena como quisieran alLa División de Filosofía, Letras Y
gunos neciociegos, incapaces no sólo
Ciencias de la Cnión Panamericana
de percibir la extraordinaria herencia
de Washington, que dirige el erudito
Secretario
que nos viene por esta parte, pero ni
colonialista mexicano Ermilo Abreu
siquiera para distinguir que lo indíGómez, grato amigo de la Universidad
Prof. Antonio Moreno
de Nuevo León, &lt;lió cima el pasado Historia; Poetas precursores del Mo- gena no es elemento simple, sería renunciar a la sutil sabiduría de los naaño a la tercera monografía bibliográ- dernismo y José Jlartí: Prosas.
hoas, que nos ligan con las más viejas
Esperamos
nuevas
y
halagadoras
fica, dedicada a la Antología del CuenJefe del Departamento de
to Americano (Guia bibliográfica), sorpresas de Ermilo Abren Gómez Y culturas del mundo, renunciar a lo esAcción Social Universitaria
redactado en un interesante opúsculo sus valiosos colaboradores en la Divi- pañol, según otra necioceguedad prepor Berenice D. Matlowsky, con un sión de Filosofía y Letras de la Unión ·tende, sería cortar los puentes que salLic. Fidencio de la Fuente
tan a la Roma imperial y a la Grecia
juicioso prólogo del apasionado sor- Panamericana, de Washington.
clásica, sería renegar a la España eterjuanista.
na, la de Cen·antes y la de Velázquez;
Hasta ahora -por lo menos que lo
renegar de Virgil io; dar la espalda a
sepa quien esto escribe-, aparte de
Platón
y a Homero, al Partenón y a la
los manuales de literatura iberoameriVictoria de Samotracia. Por fortuna
cana, no se ha realizado la evaluación
son absurdas estas pretenciones. Por
del Cuento americano, ni siquiera en
fortuna son sangre de nuestra sangre,
forma somera, corno en unas breves
l'iene de la la. Pág.
tan gloriosos ascendientes. Por fortupáginas, enjundiosas, serenas y verana en la confluencia de lo indígena Y
ARMAS Y LETRAS
ces. Jo ha hecho el ilustre maestro exiPodernos, pues, hablar de una cultu- lo europeo, recibimos una y la misma
liado en los Estados Unidos, ''.íctima
de los vacuos convencionalismos buro- ra mexicana, significando con esto el vocación cultural, de signo humanissistema de formas con que un grupo ta, opuestG al sentido utilitario de otras Organo Mertsual de la U niversicdticos.
Al encarar con sensibilidad de maes- humano, en tiempo y territorio deter- formas culturales. Quienes por primedad de Nuevo L,eón
tro el análisis del Cuento en América, minado, intuyen o realizan los valores, ra wz oigan esta tesis, acaso se sorprenderán,
más
un
ligero
examen
de
dándoles
objetivaciones
típicamente
su desarrollo y características, Ermilo
plasma ideas definitivas sobre esta mo- circunstanciales, o sea, regidas por la las culturas autóctonas hasta para endalidad literaria de Hispano América, vida de la comunidad y por los pro- contrar en ellas la orientación humaINDICADOR:
no obstante la escasez de un material blemas que la rodean; ejemplos: el nista en sentido estricto, aún en forproblema
del
clima
y
ele
la
naturaleza
ma
extrema
como
el
realismo
de
los
completo, pues sólo se han valido Besacrificios humanos y la antopofagia,
renice D. ~Iallowsky y Abreu Gómez, territorial. ·
En la intuición o descubrimiento de que tenían una significación abstracta
de las colecciones que están custodiaRedactores
das en las bibliotecas de la Cnión Pan- los ya]ores, así como en la realización profunda y enérgicamente religiosa,
americana y del Congreso de los Es- de formas que los objetiven, partici- como ya Fray Bartolomé de las Casas
Raúl Rangel Frias
pan en consuno las facultades del hom- lo descubrió.
tados Unidos.
Fidencio de la Fuente
Por su grandeza y por su complejiAsienta el penetrante colonialista bre, pero bajo el primado de la faculque el Cuento americano, para su des- tad emocional. He aquí una de las cau- dad hemos llamado trabajoso a este
Francisco M. · Zertuche
arrollo, no tuvo que ocurrir a sus mo- sas en que se fundan las diferencias patrimonio, que por sí solo no es nuesGenaro Salinas Quiroga
delos europeos, salvo diría yo- Darío, de culturas: esto es, el carácter incon- tra cultura. Las culturas no son dádiy algunos otros, que en número muy fundible de los modos del sentimien- vas hechas a los puebios, sino producAlfonso Rey¡is Aurrecoechea
breve, han sido influidos por el para- to, que tamiza los datq,,; generales del tos labrados por éstos, día con día
digma francés y, en general, europeo. entendimiento y regula los movimien- mediante la integración de los elemenEnrique Martinez Torres
Aduce esta razón señalando como tos de la voluntad.
tos que reciben y los que crean. La
Guillermo Cerda G.
origen remoto del relato breve el toLos grupos humanos alcanzan el ran- cultura mexicana no es la suma de lo
rrente dr las narraciones que nos le- go de naciones, en cuando se genera- indígena y lo europeo ni nuestro paAdrián Yáñez Martínez
garon los hombres primitivos de estas liza en los individuos que las compo- sado colonial, ni nuestros hallazgos al
tierras, cuyas antigüedades han sido nen el acuerdo sobre los valores a rea- sobrevenir la independencia; de nada
narradas por el Inca Garcilaso (Perú), lizar y las formas de la realización. Es- nos serviría todo -esto, si no Jo actuaDirector
por Bernardino de Sahagún, por Fray to es el plebiscito con que Renán defi- lizáramos al ritmo ele nuestros probleDiego de Landa y :\Iotolinía (:\léxico) nía la nación. O dicho de otra mane- mas de hoy y mañana. Tela de PenéLic. Fidencio de 1:\ Fuente
y por ~,ucas Fernández de Piedrahita ra: es la formación de una conciencia lope, la cultura es un tramado que re(Colombia).
general acerca de un sistema de bie- quiere aplicación constante, vital; si
En la composición del Cuento con- nes presentes y futuros en que se ob- no, se trata de culturas muertas o de
tinental participan varios factores: el jetiYan los juicios de valor, propios de elementos culturales inservibles por
Oficinas
histórico, el legendario y el anecdó- la comunidad; es el hallazgo y la nue- inertes. Todo nuestro rico pasado es el
va búsqueda de lo que se tiene por va- trazo de un camino que debemos retico.
Washington y Colegio Civil
El cultivo Y desarrollo de este géne- lioso para el grupo nacional, tanto co- correr si queremos que aquel valga.
ro literario 1~0 es pertenencia íntegra mo elaboración vernácula, como adop- Debemos ciertamente ser fieles á la
del periodo colonial en América; apa- ción de formas extraiias, extranjeras, tradición; más el modo de serlo es r eMonterrey, Nuevo León,
rece a partir de los movimientos libe- que sirvan y enriquezcan el sistema, vitalizarla con actos. ¡,De qué nos serradores de los países sojuzgados por porque correspondan a la realidad pú- Yiría la sabiduría astronómica de los
nahoas y el poder arquitectónico de
la Corona espafiola. Pero en pleno co- blica.
MEXICO

OBRAS
m

loniaje no existe esta manifestación,
dada la prohibición establecida por las
Le,es de Indias, la naturaleza del esph:itu de la época y la misma indol_e
de las corrientes literarias en el Virreinato.
El Cuento emerge plenamente en
América en el siglo XIX; y así, ha pasado por sucesivas palingenesias literarias y técnicas: romántica, costumbrista, ;.ealista y naturalista. Y el Cuento es ya esencialmente americano.
~las·, a pesar de la documentación
reunida, no se le conoc.e a fondo; está también disperso en la estampa he~
merográfica, y oculto a las veces. ~
no obstante el esfuerzo de estos antologos de la División de Filosofía, Letras v Ciencias de la Unión Panamerican·a, la historia y vicisitudes del relato breve en Hispanoamérica, está aún
por escribir. ~
Esta tercera :\fonografía dedicada .al
Cuento contiene un Indice de Autores.
Han logrado listar quinientos cincu~nta y seis cuentistas y escritores ocas10nales del cuento. Claro está que, por
lo advertido en las primeras lineas,
faltan algunos, acaso muchos. Me ocu1-re, entre los ausentes, el nombre de
Alvaro Yunque y del autor de los lllfort1111ios de Alonso Ramíre:, mexicano, ~i es que ha de tenerse como cuento.
Aparte de esta provechosa bibliografía la Sección Escritores de América,
de 'Filosofía y Letras de la Unión Panamericana, ha presentado unas doce
)fonografías; netre éstas, algunas muy
notables: Justo Sierra: Educación e

Cultura Mexicana

8

Armas y Letras

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>PRIMER CONGRESO
LA LENGUA

DE ACADEMIAS DE
ESPAÑOLA

Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
fü,gistrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Ponce

Año VIII

cÍeón,
oven {.:ferno

Antes que los monstruos marinos que ilustran los mapas
del siglo XVI, hubo en este Hemisferio hombres mitológicos:
uno de ellos Juan Ponce de León. Sigue siendo el más joven de
aquella muchedumbre española de héroes., Buscaba la Fuente
de la Juventud en un paraíso interior; una fuente de aguas re•
novadoras que está invitándonos a amar la vida y a entregarnos
a ella con el afán de restaurar la fe en el milagro.
Podemos gozar las excelencias de abril con sólo pensar en
Juan Ponce de León, Adán del Nuevo Mundo, hombre de fie•
rro y de oro, señor de la esperanza, adelantado de la ilusión.
Los otros conquistadores sojuzgaron pueblos, derribaron cultu•

ras, se apoderaron de imperios. Ponce de León sigue pasando
ante nosotros como el viajero que va en pos de un espejismo
que aun atormenta al hombre y que le promete la realidad de
un oasis colmado de. venturas eternas.
Fué uno de los conspiradores intelectuales en el Caribe, a
bordo de una carabela que llevaba en los mástiles las imágenes
del quién sabe y el más allá . .No soñaba con riquezas palpables,
sino con un tesoro imaginario. Su máscara de proa era un fantasma que se le desvanecía en cada amanecer. El mar le llenaba de profecías el corazón; la palabra le ardía en la mente y en
la pluma; su amor a una América total era su brújula. Y así
continúa viajando, sobre las mismas olas, entre las palmeras
que casi tocaban el cielo tropical como si fuesen altos muros de
su ciudad imposible, en cuyo fondo se erguía el agua de oro, irisada de sueños.
Rafael Heliodoro V alle.

Núm,4

Abrí/ de 1951

GONZALITOS,
Prócer del Bien y del Saber
.Pocos hombres
han logrado establecer un sereno
equilibrio entre la
experiencia, maestro de la vida, y el
entusiasmo que enciende y vivifica el
ideal, Quienes han
sido capaces de alcanzar esta envidiable cOndición
humana se alzan
como guías de los
demás, ejerciendo
el limpio sacerdocio de desbrozar el
camino de la verdad.
Hace 63 años, el
día 4 de abril, se
extinguió entre nosotros una de- las
vidas más hermosas y fecundos que
pudieron producir,
entre sus contemporáneos, todo uno
época de bien, mediante lo apolínea
gracia de la sabiduría. Gonzalitos
supo rodearse de
un ambiente de
pas, de bondad y
de virtud; era un
gran remanso de
paz, un acéano de
bondad, una raro
vocación h ocia la
virtud. Su vida es
una inagotable
fuente de clarísimas aguas donde
pueden saciarse todas las inquietudes.
"'
La sencilles de su
carácter, su gran dominio de sí mismo, su modestia innato y su entron"oble O
1 •
•
1e perm1·1·1an vmr
·· enmed10
· de un gran sosiego espiritual.
mora ac1enc1a,
Maestro par excelencia, transitaba po~ los emplias avenidos de J(I cátedra como el
hombre que ha encontrado el profundo sentido de su vocación A él fe d b
1 ¡ d
ción del Cole . C' ·1 d d
,
I'
.
e emos o un a,
910 1v1 on ~- aun a 1ento su espíritu, envuelto en el velo de la inmortalidad•
a el le debemos la fundac1on de lo Escuela Normal, cuyo tradición se ha
•
'd
'
los sombras de venerables Maestros, y a él fe debemos también la Escuela d e,:t:~~c• 0d con
de han. encontrado la ciencia y el saber muchas generaciones de h b e e 1c1na, onC1udodano de austeras disciplinas científicas dejó para la po:: .;e~.
•
,
tigaciones sobre eí remoto pasado de nuestro pu¡blo realisó profund;s ªesta~~c1osos invet
1~ flora y fauna r_egionales, escribió obras de texto ;aro los estudiantes
ud ,~s a:erca , e
t1ca de merito y fue honesto y probo funcionario público eñ varios
.' pro UJO o ro poe"'odo esca b
•
, •
ocasiones.
,...
pa a o ese 1um1noso espmtu que le animó nad ·
b
·
rebro que con tanto aplomo iba y venía por entre los oz:,es c:ti'9¡"º'º a ese pr_ec1oso ~eFu~ de aquellos que encontraron, en las postrimerías de su vida ,: :,nos. de_ •: ~,do social.

~ª.

:;~:::!\

e,~ ~~:t::~ s;: ~ct;:et~o.desprendimiento y de verdadera

f~r:~~r~;¡:":~

~uaen:d;

Hombres como él no mueren. Permanecen entre O t
s 1
bra silenciosa de sus letras y siguen modelando con n sob~os. e #evantan desd~. la somno de la juventud.
sus sa ios ensenanzas el espmtu eterA. R. A.

�ENRIOUE GONZALEZ
MARTINEZ

Elio Antonio de Nebrija
Francisco M. ZERTl:CHE.

AL LLEGAR A SU OCTOGESIMO HITO

/' ... la más brillante personificación literaria de la España de los Reyes Católicos, puesto que nadie influyó tanto
como él en la cultura general, no sólo
por su vasta ciencia, robusto entendimiento y poderosa virtud asimiladora,
sino por su ardor propagandista, a cuyo servicio puso las indomables en.ergios de su carácter arrojadizo, inde-

OBLACION
Tierra esta de Anáhuac,. pródiga y hospitalaria para el gay trinar
tanto com~ para el llano decir. Ya en las épocas lontanas de la Décima
M_usa Mex1ca11a y del docfo Don Carlos de Sigüe11za y Gó11gora se aludza a la profusa flora de poetas y al múltiple parlerio de ingenios y
letrados en la vida colonial.
Andando las centurias, la prosapia vino dando con creces subidos
valoref en ~l ,sCl!ltoral de nuestras Letra_s Patrias, hasta llegar a este siglo XX, pol1fomco1 moderno, ·cosmopolzta1 en que todos los poetas así
de México señero, como de .4mél'ica joven y Espaíia contul'bada t¿ñen
su lfra Y miran con azoro la I'evudecida longevidad de un baldo pel'ewzemente cenital, cuyo magisterio irrecusable le da la justa primacía
enll'e la pléyade. Es que sus manos taumaturgas llevan largas décadas
de asperjar el cordaje sortilego de la lira y su gorja muchos lustros de
dispersar al ágil viento su clal'osonante y augusta canción. , .
· Es Enrique González Martinez.
Sea para él este mensaje de admiración y amor que "Armas y LelI-as" le tributa desde la recóndita provincia. Y venga un eterno florecer
de estaciones a sus grises sienes egregias, para bien de los Poetas y de
la Poesia . .. y para singular privilegio de aquellos que recogen ávidamente sus preclaros manes.
F. M.

pendiente y cáustico."
Menéndez y Peliiyo.

Singular relieve y renovada vida cobra en nuestros días la
figura grandiosa y plurisecular de Ant,onio de.Cala y de J.arab~,
a quien por su lugar de origen se llamo Antoruo de Nebri¡a; prt•
mer escritor de raza latina que dió cima a la redacción de una
Gramática romance, terminada de estampar en las prensas sal•
mantinas aquel año de prodigios de 1492, en cuya data, como
en un co~sorcio de maravillas, la trilogía náutica, tras de surcar
los itinerarios vírgenes del mar tenebroso, dió con el espasmo de
un Nuevo Mundo; en cuya fecha, también, Fernando e Isabel
ganaron a Granada, aparece la Tragicomedia de Calisto Y Melibea, se realiza la unidad hispánica ...

z.

VIS!Oli" DEL POETA
Po,· Amado Nervo.

Página facsimilar de la Gramática

Página facsimilar 'de la Gramática

2

Había nacido en Lebrija en 1441.
El aludido precedente bibliográfico
Estudió en Salamanca en donde expli- ]o señala como el iniciador de los escó después Gramática y Retórica, des- tudios latinos en España, según confepués de haber vivido diez años en las sión en sus propias palabras: ufuí el
tierras libres de Italia.
primero en abrir tienda de latín."
El ilustre y austero franciscano Fray
En el estudio y la ensefianza del grieFrancisco Ximéncz de Cisneros apro- go se significó como un verdadero
YCchó notablemente la sapiencia y el maestro; y de acuerdo con el criterio
temperamento del nebrisense. Le apro- de Ingram Bywater, se adelantó a Eras,·cchó con crecidos y pingües resul- mo de Hotterdam en la fonología grietados intelectuales para la revisión de- ga.
la Biblia Poliglota Complutense, en
Empero, su grandeza radica en su
1509, asociado a otros recensionistas profunda vocación por los estudios
no menos célebres: Demctrio Ducas de gramaticaJcs en la lengua de Castilla;
Creta, lfrrnán Núñez de Toledo y Juan y su frramática Castellana, acaecida en
de Vergara, explicando después, a ins- la fecha palingenésica del descubritancias del célebre Regente de Espa1la, miento de América, habría de ser el
los dos últimos afias de su vida, en canon de la lengua del DescubrimienAlcalá de Henares, sede universitaria to, de la colonización, de ]a evangelifamosisima, patria de Cervantes.
zación del mundo gentil aparecido y
Su obra literaria, de prosapia y raj- propicio al Imperio Español conso1igambre filológica, es extensa, enjun- dado ya.
diosa, clásica. Publica un diccionario
La Gramática Castellana de Nebrija,
latino-español y otro español-latino, en- surgida como un símbolo y una ensetre 1492 y 1495. Sus lnslituciones latinas, ñanza eu,.esa hora de la vida del puedivididas en cinco libros, fueron luego blo español en pleno renacimiento potraducidas al castellano con propósi- litico y religioso, tiene la gloria de fitos pedagógicos. Esta labor está basa- jar científica y sistemitticarnente el
da en el libro de Alexandre Villedieux idioma para todos aque11os que supie-siglo XIII- por lo que toca al as- ran leer y escribir castellano, y para
pecto prosódico y morfológico, y por los que recibieran la enseñanza indilo que hace a la Sintaxis en el tratado rectamente.
de Perotti.
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

En México ha habido siempre grandes poetas, y no incurriré en la doctoral atrocidad de definir ex-catbedra
qujén es el más grande. El 1113.ximo
de ellos será para cada Uno de nosoiros aquél que haya acertado a formular con mayor sagacidad y precisión
nuestros estados de conciencia, traduciendo en versos puros y nobles aque110 que palpitaba dentro de nuestro
espíritu sin haUar la expresión adJ;!cuada y eterna en qué encarnar para
los otros.
Pero si confesaré que de todos los
poetas modernos de mi patría, el que
me cautiYa por excelencia, es Enrique
González ~lartínez.
En esta predilección hay, claro, su
miajita de egoísmo, Enrique González
:\'lartínez y yo adolecemos de ese delicioso mal (o bien) de la filosofía:
"una filosofía que .. sueña" como dijera NoYalis. Querc'Inos ]os dos hurgar
cn la entraña del Misterio y auscultar
.el dnlce y tembloroso corazón de la
naturaleza. Paseamos, pensativos y
enamorados, frente al zóca]o de granito en que la esfinge, nuestra hemétida
novia, ostenta su doncellez inmortal, y
tenemos los ojos cansados de mirar sus
ojos inmóviles y profundos ...
¿Cómo no he de querer, pues, a este
lloeta definitivo, tan grande, tan manso, tan hondo y tan bueno?
Los dos hemos sentido el mismo vértigo de lo absoluto y vamos de la mano por el desierto. Mis mejores palabras para su nuevo libro, dichas con
un furtivo signo de inteligencia, son:
¡Hermano mío!

Jnstino, por el de Faustino. No he
menester jurar que no le guardo por
ello rencor alguno. Mis padrinos de
bautísmo fueron dos amigos íntimos
de mis padres: el ahogado don Justo
V. Taglc, y su hermana Fernanda. De
ambos recuerdo la fineza del trato, y
de mi padrino, Ja rara distinción espiritual ..."

ANTOLOGIA POETICA

CUANDO SEPAS HALLAR
UNA. SONRISA ...
A Hicardo Arenales.
Cuando sepas hallar una sonrisa
en la gota sutil que se rezuma·
de las pol'osaS piedras 1 en la bl'uma,
en el sol, en. el ave y en la brisa;
Cuando nada a tuS ojos quede inerte,
ni in[orme, ni illcoloro ni lejano,
y peneil'es la vida y el arcano
del silencio, las sombras y la muerte;
Cuando tiendas la vista a los diversos
l'Umbos del cosmos, y tu esfuerzo propio
sea como potente microscopio
que va hallando invisibles universos,
e11tonces en las flamas de la hoguera
de un mar infinito y sobrehumano,
como el santo de Asis, dil'ás hermano
al árbol, al celaje y a la fiera.
Senlil'ás en la inmensa muchedumbre
de seres y de cosas tu ser -mismo;
serás todo pavor con el abismo
y serás todo orgullo con la cumbre.
Sacudil'á tu amor el polvo infecto
que macula el blanco,· de la azucena,
bendecil'ás las márgenes de arena
y adoral'ás el vuelo del insecto;

AUTOBIOGRAFIA DEL POETA
"Nací en Guadalajara, Estado de Jalisco, a las ocho de la mañana dél
jueves 13 de abril de 1871', en una
casa situada en la misma acera de la
Parroquia del Pilar, y muy cerca del
·templo. Amigos generosos colocaron
una lápida de mármol en el muro exterior de mi casa natal, ya reconstruida y modernizada. Me bautizó el cura
ele la misma parroquia. Se apellidaba
Caldera y mi madre me lo mostró varias veces por la calle, cuando yo era
tm · chico de esCuela. Era un hombre
alto, grueso, mofletudo y colorado, de
ademanes rayanos en la vulgaridad y
persona de la más absoluta insignificancia. Desempeñando el mísmo curato, murió sin pena ni gloria a una
edad avanzada. En mi partida de bautismo, cometió este señor el yerro de
-cambiar mi segundo nombre de pila,

Abrí/ de 1951

y besarás el garfio del espino,
el sedeño ropaje de las dalias ...
Y quitarás piadoso tus sandalias
por 110 herir a las piedras del camino.
TUERCELE EL CUELLO AL CISNE ...
Tuércele el cuello al cisne de
engañoso plumaje
que da su nota blanca al azul de la
fuente;
él pasea su gl'acia no más, pero no
siente
el alma de las cosas ni la voz del
paisaje.
Huye de toda forma y de todo lenguaje
que no vayan acordes con el ritmo
latente
de la vida profunda ... y adora
intensamente
la vida, U que la vida comprenda _tu
homenaje.

Mira al sapiente buho cómo tiende
las alas
desde el Olimpo, deja el regazo de
Palas
y posa en aquel árbol el vuelo
taciturno •••
El no tiene la gracia del cisne, mas
su inquieta
pupila, que se clava. en la sombra,
interpreta
el misterioso libro del silencio
nocturno.
BIBLIOGRAFIA DE ENRIQUE

GONZALEZ MARTINEZ
Por José Luis llfartínez.

POESIA
Preludios, Imprenta y Casa Editora
de Miguel Retes y Compañía Sucesores, Mazatlán, 1903.
Lirismos, Imprenta Editora de la
"Voz del Norte", l\focorito, 1907.
La hora fnútil. Edíciones Porrúa,
México, 1916. Nota preliminar del autor. Es una selección de Preludios y
Lirismos hecha por el autor.
Silenter, Imprenta Editora de la
"Voz del Norte", Mocorílo 1909. Dedicatoria: "A Guadalajara". Prólogo de
Sixto Osuna. 2a. ed. Librería de Porrúa Hermanos, México, 1916. Con un
retrato al carbón por Saturnino Herrán.
Los senderos ocultos. Imprenta Editora de la 'Voz del Norte", Mocoríto,
1911. 2a. ed. Librería de Porrúa Hermanos, México, ·1915. Prólogo de Alfonso Reyes. Portada de Saturnino
Herrán. 3a. ed. Librería de Porrúa
Hermanos, México, 1918. Prólogo de
Alfonso Heyes. 4a. ed. Librería de la
Viuda de Ch. Bouret, México, 1918.
Prólogo de Alfonso. Reyes. Portada de
Gedovius.
PI'eludios, Lirismos, Silenter, Los
sendel'os ocultos, Editorial Porrúa, S.
A., ~léxico, 1946. Edición y prólogo
de Antonio Castro Leal. Colección de
Escritores l\foxicanos, vol. 40.
La ,m,erte del Cisne, Librería de Porrúa Hermanos, México, 1915. Portada
de Saturnino Herrán.
El libro de la fuerza, de la bondad
y del ensueño, Librería de Porrúa Hermanos, México, 1917.
Pal'ábolas y otros poemas. Cultura,
;\léxico. 1918. Prólogo de Amado Nervo. i\láscara de Saturnino Herrán,
La palabra del viento. Ediciones de
México Moderno, México, 1921. Biblioteca de Autores Mexicanos Modernos.
El Romero Alucinado (1920-1922)
Editorial Babel, Buenos Aires, 1923.
2a. ed. Editorial Saturnino Calleja, Madrid. 1925. Prólogo de Enrique Diez
Canedo.
Las Sel1ales Furtivas. (1923-1924).
Prólogo de Luis G. Urbina.
Poemas Truncos, Imprenta Mundial,
México, 1935.
Ausencia y Canto, Taller Poético,
México, 1937.
· El Diluvio de fuego. Esbozo un poema. Bajo el signo de "Abside", México,
1938.
Poemas (1939-1940), Nueva Voz, México, 1940.
Bajo el signo Mortal . .. , Poesía Hispanoamericana, México,· 1942.
Segundo Despertar y otros poemas,
Nueva Floresta, México, 1945.
Vilano al viento, Editorial Stylo, México, 1948.
Babel, Edición de la Revista de Literatura, México, 1949.
ANTOLOGIAS DE SU OBRA POETICA
Los cien mejores poemas de Enrique González ltfartinez, Cu1tura, Méxi~
9co, 1920. Estudio y selección de Manuel Toussaint.
Poemas Selectos, Casa Editorial
Franco-Ibero-Americana, París, S. f.
(1923). l;'rólogo y selección de Ventura García Calderón.
Las mejores Poesías (líricas) de los
Mejores Poetas. XL VIII, Editorial Cer-

vantes, Barcelona, s. f. (ca. 1924). Con
una nota crítica firmada por "Editorial Cervantes" (Fernando Marístany).
Poemas de Ayer y de Hoy, Selección
formada por el autor, Andrés Botas e
Hijo; Mhico, s. f. (1920),
Poemas Escogidos de Enrique González l\fartinez, Maucoi, Barcelona,
s. f.
Poesía (1909-1929), Espasa Calpe,
Buenos Aíres-México, 1943. Varías reedicíones.
COLECCION DE SU OBRA POETICA
Poesía (1898-1938), Editorial Polis,
México, tomos I y II 1939; tomo III,
1940.
Poesías Completas, Asociación de
Libreros y Editores Mexicanos, México, 1944.
ENSAYOS
Algunos aspectos de la lírica mexicana, Buenos Aires, 1922, 2a. ed., Editorial Cultural, México. 1932. Discurso
de recepción como socio de número
de la Academia Mexicana de la Lengua Correspondiente de la Española.
Con la respuesta del director de la
Academia, don Federico Gamboa. Además, conferencias, discursos, cuentos
y artículos de critica literaria, en periódicos y revistas, no coleccionadas.
AUTOBIOGRAFIAS
El hombl'e del buho. Misterio de una
vocación, Cuadernos Americanos, México, 1944.
La apQcible locura, Cuadernos Americanos, México, 1951.
TRADUCCIONES
Jardines de Francia, Librería de Porrúa Hermanos, l\léxico, 1915. Prólogo
de Pedro Henríquez Ureña y portada
ele Saturnb10 Herrán. Versiones líricas
francesas, 2a. ed. Cultura, México 1919.
Con juicios críticos de varios autores.
3a. ed. Editorial América, Madrid, s.
f. Prólogo de Enrique Diez Cañedo.
4a. ed. Editorial Glem, Buenos Aires,
1943. Edición fraudulenta sin el nombre del autor y mutilada.
Pensamiento de los Jardi11es, de
Francis Jammes, Porrúa Hermanos
;\léxico, 1917.
'
ANTOLOGIA
Fábulas en Verso, . Coleccionadas y
anotadas por E .. G. M., México, 1917.
PROLOGOS
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M/

3

�DE LA LENGUA ESPANDLA

EL SYMPOSIUM HISTDRICO

que México cancelara sus relaciones con la España de afuera,
A partir de aquel climax y elevada culminación que la Len• con la España Republicana acreditada en nuestro País y huésgua Española, compañera del Imperio, tuvo por los dorados si•
ped de nuestra casa, desde hace más de una década.
glos XVI y XVII, en cuya vida ulterior más se debía temer su
Ausente la Delegación académica peninsular, el Congreso
decadencia que su equilibrio y estabilidad, -según frase feliz del celebró su Asamblea inaugural en el Palacio de las Bellas Artes,
gran humanista del Renacimiento español-, sólo a México co• de México, iniciando el acto el- eñor Presidente de nuestra Narrespondió hacer irrumpir a través de luengos siglos, la magna ción, con un grave y sentencioso discurso, al que dió cima con
proclama encaminada a congregar en el solar mexicano a los
la hospitalaria frase: "Señores Académicos, estáis en vuestra pro•
Académicos de España y de Hispanoamérica, tutores y cicerones
pia
casa". Siguiéronle en la tribuna el Presidente de la Corpo•
del Idioma plurisecular y glorioso, para conducir a puntual y haración
Mexicana, licenciado Don Alejandro Quijano y el sabio
lagador término, al trasiego de múltiples deliberaciones sapien•
tes, la solidaridad y cohesión del habla hispana, previa reflexión jesuíta R. P. Félix Restrepo, Vicepresidente de la Academia Coy concienzudo estudio de las vicisitudes históricas, problemas, di- lombiana.
La Academia Mexicana de la Lengua, durante sus setenta
vergencias y diversas particularidades de la Lengua acaecidos al
y
cinco
años de vida, ha tenido los siguientes Titulares: Don Jo•
andar de las centurias. Suceso histórico éste de indeleble memo•
ria, que señala clara y paladinamente a aquella Nueva España sé Maria Bassoco, de 1875 a 1877; Don Alejandro Arango y Esde la Colonia, hoy paladín de la Justicia y de las libertades hu• candón, de 1877 a 1883; Don Joaquín García lcazbalceta, de
manas, como el más fiel depositario de los tesoros caudalosos de 1883 a 1894; Don José Maria Vigil, de 1894 a 1909; Don lgna•
esta Lengua de diamante, vehículo imprescindible del pensa• . cio Mariscal, de 1909 a 1910; Don Justo Sierra, de 1910 a 1912;
miento político y nexo el más fino y granitico de las relaciones Don Joaquín D. Cassasús, de 1912 a 1916; Don José López Portillo y Rojas, de 1916 a 1923; Don Federico Gamboa, de 1923 a
humanas de la Raza.
1939 y Don Alejandro Quijano, de 1939 a la fecha.
El 14 de junio de 1950, en la Asamblea solemne de la doc•
Este Congreso, que clausura sus labores en los principios
ta Corporación Mexicana correspondiente de la Española, en la del entrante mayo, acogió a un respetable número de académicos
que el recipiendario José Rubén Romero fué aclamado como titulares de las naciones fraternas: de Colombia, Ecuador, El SalMiembro de Número de la Academia Nacional, dió a conocer vador, Venezuela, Chile, Perú, Guatemala, Costa Rica, UruJ
la proposición del Presidente de la República, licenciado Miguel guay, Filipinas, Panamá, Cuba, Paraguay, Bolivia, Nicaragua,
Alemán, tendiente a que se reuniera en la Capital de México el
República Dominicana, Argentina y Honduras.
Primer Congreso de Academias de Habla Española.
Con el propósito de divulgar a los lectores de "Armas y LeLa luminosa idea fué aprobada con entusiasmo por la eru•
tras"
el ideario del Primer Congreso de Academias de Habla
dita membrecía, procediéndose después a formular invitación a
Española, se publican en las páginas centrales de esta entrega allas Academias Española, Hispanoamericanas y Filipina, para
que la Reunión se iniciara el 23 de abril de 1951, fecha cenital gunos documentos sustantivos de la reunión de hablistas, tales
de la desaparición del ingenioso hidalgo don Miguel de Cervan• como el discurso del señor Presidente de la República, don Mites Saavedra, trescientos treinta y cinco años ha, en la Villa y guel Alemán Valdés, honrado por la Asamblea con el nombra•
miento de Académico ad honoris, la pieza oratoria del titular
Corte matritense.
don
Nemesio GarCÍ&lt;} Naranjo y la iniciativa del señor Martin
Para transladar una solemne invitación a la Academia ma•
triz, México nombró a los Académicos numerales Don Alejan• Luis Guzmán, tendiente a autonomizar las Academias Naciona•
dro Quijano, Presidente de nuestra Institución, Don Genaro les de la Real Academia Española de la Lengua, con sede en
España.
F. M. Z.
Fernández MacGregor y Don José Rubén Romero.
Al ser recibidos dignamente nuestros Representantes en la
blo hablaba, diferente del de los eruDISCURSO DEL LICENCIADO MI·
ditos. Y después en cada región insede académica española por el ilustre historiógrafo de la Len•
GUEL ALEMAN, PRESIDENTE
dependiente del antiguo Imperio de
DE LA REPUBLICA
gua Don Ramón Menéndez Pidal, el culto medievista expresó:
Roma, ese Latín Vulgar, que fué du"La Academia agradece muy vivamente la tan honrosa y cordial
Es un honor para nuestro país que rante mucho tiempo , ínculo que uni~
invitación para ese Congreso de Academias Hispanoamericanas, en él se celebre -a invitación de la ficaba a Europa, se transformó, al soproyecto varias veces acariciado, y que sólo ahora alcanza la de- Academia Mexicana de la Lengua- brevenir la disrupcíón europea, de
seada realización, gracias al alto apoyo del Presidente de la Re- esta reunión de las Academias Nacio- conformidad con las peculiaridades
nnlcs de la Lengua Española; y es muy de cada país, formándose los idiomas
pública Mejicana, señor Alemán.
grato
para nosotros recibiros con cor- llamados romances. El castellano fué
"No se necesita ciertamente dón profético para anunciar y
dial bienvenida y ofreceros nuestra así uno de los idiomas que surgieron
esperar confiadamente que esta reunión de Academias señale un cálida hospitalidad.
en la Península Española, donde todaperíodo decisivo, en el cual las relaciones entre ellas habrán de
De la misma manera como las fuer- vía se conservan algunos de ellos y
ser más estrechas y más fructiferas para la grave tarea que todos zas de la Naturaleza, actualldo en de- sus dialéctos afines y aun alguna lense proponen: la de mantener nuestro común idioma como uno terminadas substancias las transfor- gua ajena al latín y más · antigua que
man en cristales que son piedras pre- el castellano y que el latín mismo.
de los más poderosos vinculos que la humanidad ha creado.
ciosas, así las fuerzas del espíritu y
La derivación de diferentes idiomas
"Que la unidad superior de nuestro idioma se mantenga de la inteligencia forman las palabras nacidos
del Lalin Vulgar, fué tal vez
floreciente y eficaz, o que decaiga, no en fraccionamiento abso• de los hombres. Es metáfora precisa el indicio de la desunión de las nacioluto, pero sí valorizando con exceso las diferencias dialectales 1Jamarle diamantina a nuestra lengua: nalidades europeas. De ese modo y si
que todo idioma entraña, eso está en manos de cuantos hablan con dureza de diamante ha resistido después de cuatro siglos desde que el
y en la inspiración de cuantos escriben; está también, muy para en su esencia y su carácter los cam- castellano vino a América, todavía lo
bios de los tiemp"bs, de las latitudes y cultivamos en común más de veinte
nuestra responsabilidad, en la conciencia y en la mente de los de
las costumbres, y con brillo de di~- pueblos, ello ha de indicar que pese
que integramos estas Corporaciones que ahora se van a reunir mante refleja, en Ja multiplicidad de a cuantas diferencias puedan señalaren Méjico, especialmente preocupados de los problemas atinen• ]as facetas que . la forman, la riqueza se entre esos pueblos, algo fundamente~ l~ vida del id!oma. ~ este Congreso de ~cademias, al que esencial de nuestros pueblos. En su tal los une permanentemente, lazos
as1sttra la Acaderma Espanola, ahora tan cordialmente invitada &lt;lesarro11o, las naciones hispanoame- profundos de idénticas maneras de
y los pueblos filipinos ban concebir y de expresar el pensamienaugurando desde luego los más felices resultados."
' ricanas
contribuido, junto con España, a for- to; de experimentar y de manifestar e]
El dramaturgo José María Pemán, añadió después con en• talecer el idioma castellano.
sentimiento que debemos fortalecer en
tusiasmo estos literales conceptos: "La iniciativa del Honorable
Ningún idioma puede estancarse ba- nuestras mentes y en nuestros afectos.
Presidente de México es una iniciativa supranacional. No creáis jo pena de perecer. La palabra es priSon simultáneos el pensamiento y la
que s~~timos celos porque esta. iniciativa feliz y gloriosa venga mordialmente cosa hablada, esto es palabra, y ésta envue!Ye a aquél y lo
de MeJ1co. Muy por el contrano, acudiremos con amor y com- manifestación y expresión de ser vi~ limita. Asi como el pensamiento es el
Y condición de toda vida es alma del habla, le da. sentido y le in·
placencia a vuestro país, porque esa iniciativa del Honorable viente,
transformarse, no sólo al desgaste si- funde vida, así y del mismo modo, en
Presidente de la República Mejicana, licenciado Miguel Alemán no también por adaptación a condi- una prodigiosa reciprocidad cabal, la
es la idea más hermosa de la fraternidad. Iremos todos los qu; ciones Y a gustos que constantemente pala_hra es la forma en la ~,e el pen·
cambian.
sam1ento encarna, y por la palabra vipodamos."
Así, la lengua ele Cicerón y de Au- ve el pensamiento, actúa en el escenaNo obstante estas solemnes y entusiastas declaraciones de
se transformó en las posesiones rio de la mente, se comunica de una
~s ~ca~é?:icos españ~les, el Gobier?;o Español, el Estado Espa• gusto
romanas, bajo infinidad de influen- mentalidad a otra, y la claridad de vinol, mh1b10 a la erudita representac1on hispana de su presencia cias, en el Latin Vulgar de la Edad sión de los mejores alumbra e ilumina
en nuestro suelo, proponiendo como condición sine qua non :\fedia, es decir, en el latín que el pue- a los demás.
1

ª.

4

Armas y Letras

I

El enriquecimiento del idioma va
paralelamente aparejado al del intelecto. Los idiomas no son formas inYarüibles. Al contrario, en su capacidad para variar estriba gran parte de
su vigor vital. Su capacidad para
adaptarse a condiciones siempre nue,,as es índice de su virtud.
El castellano, depurado por los grandes escritores y hablistas, reconocido
como idioma oficial de España y de
los pueblos hispanoamericanos y mantenido también con fervorosa lealtad
por la joven República Filipina y algunas partes del Asia Menor, ha demostrado una extraordinaria capacidad para adaptarse a la idiosincracia
de cada país, renovándose, generación
tras generación, sin perder todavía su
scJlo original de fluidez y reciedumbre
juntamente.
Los pueblos que estamos vinculados
por el idioma español, podemOs y debemos estrechar ese vinculo que singularmente no entraña presunción de
superioridad, ni afán de predominio,
sino que significa el reconocimiento
de una común nobleza que compartimos en perfecta igualdad y la certidumbre incalculable de poder entendernos fácilmente y compenetrarnos
unos con olros en espíritu, en inteligencia y en voluntad.
Si algún título fuera necesario en
confirmación inequívoca de la nobleza
del espafiol que hablamos en América
con los diversos ritmos que le ha1;
impuesto cariiiosamente nuestros pueblos autóctonos a Jo largo del periodo
c.._olonial , bastaría recordar que e.n este idioma proclamó el visionario Yanga - en la primera década del siglo
diecisiete, en lo que es hoy el Estado
m.e xicano de Veracruz- 1a liberación
de todos los hombres, adelantándose
a los filósofos del siglo dieciocho, y
sostuvo su palabra con la fuerza justa
de su brazo armado.
El idioma español ha sido para los
pueblos americanos lenguaje y dignidad humanas. En este idioma dijeron
sus arengas Hidalgo y sus discursos
Bolívar; Morelos expidió los decretos
de abolición de la esclavitud y de reparto de la lierra; escribió sus ardorosos articulas :\farti y cantó, la noche antes de ser ajusticiado, por luchar por la libertad, el poeta Plácido.
Es, por otra parte, copiosa la manifestación de los más altos pensamientos que dan estilo v nobleza jn.
confundibles a n uestr¿s escritores,
desde don Andrés Bello, maestro incomparable y legislador lleno &lt;le sabiduría y desde Sarmiento, educador
por excelencia y desde l\lontalvo, execrador de tiranías, hasta Justo. Rufino Cuervo, José Enrique Rodó, Enrique José Verona, don Justo Sierra, Pedro Henríquez Ureña y don Antonio
Caso, y la infinidad de magníficos
prosistas que también han sido varones esclarecidos y modelos de ciuda•
danos; tanto como los poetas maes•
tros, de excelsitud lirica, como Díaz
Mirón y Rubén Darío.
En lo literario, el acento americano
se caracteriza quizá por aquella sutileza que llevó a España misma don Juan
Ruiz de Alarcón y que en Sor Juana
Inés de la Cruz cuajó su primores corno de orfebrería.
Nadie mejor que vosotros, encargados de fijar, limpiar y dar esplendor
a nuestro común idioma, puede saber
hasta qué punto vuestra labor consistirá en mantenernos atentos a las variaciones que de región en región y
de una época a época otra, los pueblos
-que poseen con derecho propio el
castella1~0- le imponen modalidades,
locuciones y giros diferentes y varia-

Abrí/ de 1951

Congreso, os recibió con los brazos yectoria. Quisimos trabajar bajo su diabiertos y con el corazón más abierto rección y guia; pero puesto que hemos
todavía. Ademas, las augustas, solem- fracasado en este filial empeño, no nos
nes y trascendentales palabras del Je- queda otra solución que afrontar las
fe del Estado en la solemne inaugura- consecuencias del vacío y seguir adeción y con presencia consagi·adora en lante por nuestra propia cuenta. Nos
este ágape cordial, significa que no so- vemos en el caso del discípulo que, al
lamente os acoge nuestra Academia, proyectar la pintura de un cuadro, le
faltan de pronto, las indicaciones del
sino tocta la patria mexicana.
Os recibimos 'con júbilo intenso, pe- maestro. ¿Acaso por eso debe hacer a
ro que se empaiía melancólicamente un lado la paleta y tirar el pincel?
cuando contamos nuestras filas y ad- ¡Eso nunca, porque antes que el respevertimos que no estamos completos. to al mentor se debe poner la devoción
Abordemos pues, el tema peligroso del . al Arte! 1Se ímpqnía y se sigue impo• • •
truncamiento, y las consecuencias que niendo la pintura del cuadro! Una vez
Vos de libertad, nuestro idioma es pueda tener en el resultado final de que se emprende 1a ambiciosa aventutambién instrumento de democracia. nuestra Asamblea. Inlltil sería negar ra de circundar el planeta, por nin- ·
En este sentido se ha empeñado la Re- que nos falta algo, que tropezamos con gún motivo se debe suspender: si muevolución Mexicana por difundirlo con un vacio imposible de llenarse y, con- re Magallanes en la travesía, la obligala mayor amplitud posible, y los go- siguientemente, seria pueril colocar ción de Juan Sebastián Elcano es la
biernos revolucionarios han librado una venda sobre nuestros ojos, para de continuar el viaje. Y esta lección
una tenaz campaña, vigorizada desde pasar por alto la ausencia de la Real se la debemos a España.
Planteada asi la cuestión, tenemos
1942, para alfabetizar a toda la pobla- Academia Española. Es la institución
central de nuestro idioma, y, por lo que advertir la gran responsabilidad
ción .
.
El idioma es también vehículo para mismo, embarcarnos sin ella, es una que pesa sobre nuestro Congreso: si
la difusión y surge de los conocimien- aventura que puede suscitar descon- de todas maneras iba a ser trascentos, cada vez mús copiosos y especia- fianza, desconcierto y hasta el temor dental, su trascendencia se ha multilizados. En el desarroJlo de las cien- de ir a un fracaso seguro. Publicacio- plicado con la falta de la cooperación
cias físicas, el lenguaje tiene con ]as nes peninsulares nos han recordado peninsular, porque la omisión que tanmatcmúticas igual prestancia básica. que es la única que tiene autoridad en to deploramos, nos coloca en la necePor ello los hombres de ciencia vienen cm•stioncs de lenguaje, y esa recorda- sidad de poner a prueba nuestras caesforzimdosc por crear un idioma con ción rqui vale a anunciarnos que va- p a cid ad es organizadoras de pensavisos de nni rcrsalidad, empleando raí- mos u construir sobre arenas movedi- miento y de acción. Bien sabemos que
ces griegas y latinas principalmente zas y deleznables. Gracias por ]a ad- nuestra cultura se deriva de la de Espara nombrar nuevas substancias, nue- ,·crtencia, pues ella quiere decir que paña, como la española se deriva de
vo.s procedimientos, nue\'OS productos. nwndo menos por ese lado, tenemos Bonla, y como la romana se deriva de
Pero este idioma de los laboratorios y un punto de contacto con don Quijote. Grecia; pero por más orgullo que nos
las 'fábricas debe tradücirse en cada · Aunque en. 'México estamos acostum- inspire esta derivación, no podemos
caso a las lenguas que los pueblos ha- brados a las paradojas mits desconcer- renunciar a nuestra propia personaliblan, y será una aportación muy valio- tantes, jamás habríamos concebido ]a dad. Y conste que al asumir esta actisa para el desenvolvimiento científico fantástica idea de que España no es- tud, no formulamos un reto arrogante
de nuestras naciones, que se empren- tu\'iera con nosotros en una Asamblea de rebeldía: nos limitamos a ser leales
da la tarea de unificar los términos e cons:Jgrada a glorificar el idioma ar- a la cultura humana. Los hijos sÍemindustrializarles en español y de fijar monioso ele Cervantes. ¡ Si viene futal- pre le piden a la madre que les dé la
normas para su formación.
111ente a la memoria, la célebre humo- mano, para intentar los primeros pa* •
rada de Enrique Ifoine: la de la sopa sos; pero si por cualquier motivo, falEn Ja mayor tesitura de sn vida tris- de tortuga que se hacía sin tortuga! ta ese apoyo santo, hay que aprender a
te, para f.ervantcs briHó algún tiempo Conste que no somos los responsables caminar sin andaderas. Queríamos
como un lucero de ilusión el anhelo de1 " menú", y- la prueba se tiene en un hispanismo congruente y Jógi.co un
de venir a América. Su destino lo que nuestro director y los académ~cos hispanismo integral y dirigido po~ la
frustró en vida ese empelló. Es dable don .José H.ubén Homero y don Genaro Madre Patria. ¿Que eso no fué posiimaginar cuánta cosa bella su ingenio Fernánclez 11ac. Gregor hicieron un hle? Pues entonces, lo único que prohubiera adivinado en nuestra Améri- via,ic especial a lfodrid con el objeto cede es lo que estamos intentando: un
ca; cuánta hubiera creado.
exclusivo de presentar ta invitación hispanismo gobernado por nosotros
Este día se rememora a Cervantes, y del caso. Los tres fueron recibidos mismos.
en cierto modo, ya que ('11 él, más que gentilmente en el Palacio de la Calle
. Gobernado provisionalmente, se"e~en cualquier otroi se enriquece el idio- de Felipe IV y confirmaron una yez t1ende, pues ni la Academia Mexicana
ma csRaiiol con las cxprrsiones y gi- mús nuestra subordinación jerárquica, ni las otras de este continente ni la de
rns populares; aqui 1 donde están con- nuestro acatamiento anticipado, nues- Asia, han pensado por un momento,
gregados los más altos representativos· tro respeto filial. Además, en el Regla- desconocer la autoridad de la Real Esdel habla de nuestros pueblos, parece mento que circula impreso, estableci- pañola. ¿ Cómo podriaIJlOS caer en la
estar presente él mismo. Y ello es bas- mos que el Presidente efectivo del insensatez de olvidar que en España
tante. Su presencia es natural y na- Congreso sería el director de la Real se escribieron Las Siete Partidas, El
die la ha podido impedir. Su amor Academia Española o aquel académico Romancero, La Celestina, El Quijote,
al lenguaje popular, que él enalteció, peninsular que trajera su ilustre repre- Fuente Ovejuna, El Buscón, El Burlapresida vuestras labores, señores ACa- sentación. En vista de estos antece- dor de Sevilla, La Vida es Sueño y
démicos, y los pueblos elogien vues- dentes, dábamos por hecho que la ve- hasta La Verdad Sospechosa de nuestros ]ogros.
nerable corporación hispánica cruza- tro Juan Ruiz de Alarcón? Si nos hería_ el océano, aunque sólo fuera para mos decidido a tomar el timón de la
Para los acuerdos a que lleguéis en estunular con su presencia, el orgullo nave, es porque no vemus a nuestro
vuestros trabajos y deliberaciones, e] que sienten veinte pueblos americanos lado a quien debería , manejarlo. En
Gobierno de México se complace en Y el Archipiélago Filipino, de expre- semejantes condiciones, estamos sin•
daros la seguridad de su más cabal sarse en españoJ.
tiendo el júhilo del niño que consigue
cooperación con los demás gobiernos
Pero ... un incidente que nada. tiene dar solo los primeros pasos. ¡Ah pero
de las naciones de habla española, y que ver con la cultura, estrujó nues- nuestro júbilo no puede ser nunca tan
con las instituciones públicas y pri- tros propósitos y marChitó nuestras grande ni tan intenso como el de la
vadas cJ.e cuya competencia sea tam- esperanzas. No me toca a tni calificar madre que ve a sus hijos ya capaces
hién esta labor.
&lt;.licha incidente porque este acto es tle sost~nerse con su propio esfuerzo 1
Señores Académicos, estáis en vues- académico y no se debe dar en él
. Grac1 as, pues, hermanos de Ja Amétra propia casa.
ninguna nota estrjdente; pero desde el nea del Sur, hermanos vecinos de Ja
momento en que nos faltó ]a institu- América Central y Las Antillas, hcrción benemérita de Madrid, se planteó man?s lejanos de las Islas Filipinas;
DISCCRSO DEL LIC. NEMESIO GAR, para nosotros lJ siguiente disyuntiva: gracias por haber acudido A nuestro
CIA NARANJO, ACADEMICO 1IEsuspender el Congreso o persistir en llamado Y correr juntos con nosotros
XICANO DE NUMERO
celeb~arlo, a pe~ar de los riesgos que la ~ingular aventura; gracias hondas
cntranaba su evidente mutilación. Op- ~ smceras, gracias con toda el alma!
A1 cumplir la honrosa comisión que tamos .por el segundo término, sin que Y que no se interprete nuestra fe en
me ha conferido la Academia Mexica- eso qmera decir que hemos caído en el Ja hispanidad . ultrapeninsular, como
na de ofreceros este banquete, resulta error de considerarnos suficientes. Oi- un desplante de p etulancia, de esa pepleonástica la bienvenida ritual, ya galo, pues, la Real Academia Españo- tulancia insolente que denuncia en
que nuestro director, don Alejandro la: nos hace falla, muchísima falta, peQuijano en su discurso inaugural del ro no por eso vamos a variar de traPasa a la Pág. 7
dísimos. En estas transformaciones
consiste el enriquecimiento de nuestro idioma, no en mantenerse petrificado, porque no es un lenguaje de estrechos álilbitos sino que abarca en su
concepción la ancha redondez &lt;lel
mundo.
Abrigamos la esperanza de que vosotros sabréis considerar cuánto hay
de bueno, de aceptable, y aún de nec~sario en los modismos hispanoamencanos y que con ntestra autoridad
les daréis curso y prestancia de ley y
de belleza.

5

�•

El Symposium
Histórico de la
Lengua Española

CRONICA
UNIVERSITARIA
HO)IENAJE
·El día primero del corriente mes la
Sociedad de Alumnos y el Personal Directivo y Docente de la Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas", de la Universidad de Nuevo León tributó un cálido homenaje de cariño, admiración
y respeto a la señorita Profesora Francisca Ramírez Anguiano, Decana de la
Educación del Estado, en el Aula Magna "Frav Servando Teresa de Mier",
habiend~ sido ilustrado el acto de la
oblación por el concurso artístico del
Conjunto Coral del Maestro Armando
Villarreal, el bailable de las señoritas
Irma Rodríguez y Emma Mendiola, por
otro ·bailable de alumnas de la Escuela, que dirijen la señora Irene V. de
.Areu y Rosalinda González, por la canción mexicana "Amapola del Camino",
arreglada por Tapia Rubio y ejecutada
por la Profesora Carmen Cantissani y
el Maestro Armando Villarreal y la
declamación del señor Profesor Pedro R. Nava. Hicieron uso de la tribu· na la señorita Profesora l\fa. Nieves
Cadena de Carrnona, en representación de la homenajeada y el señor
Profesor Oziel Hinojosa, representando a la Dirección de Educación Primaria y Secundaria del Eslado.

blica Mexicana, se reunieron en la
ciudad de Villa Hermosa, del Estado
de Tabasco, los señores Rectores y Representantes de Entidades superiores
de Cultura de MCxico, durante las postrimerías del mes -en curso. Las deliberaciones, que tuvieron por objeto el
mejoramiento y la sistematización de
la enseñanza universitaria, de las que
hablaremos en ulterior entrega.
Concurrieron en representación de
nuestra Casa de Estudios los señores
licenciados Raúl Rangel Frías, Rector
de 1a Universidad y Manuel Trevíño
Cavazos, Director de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales.

EL SEMANARIO "VIDA
UNlVERSlTARIA"
El Patronato de la Universidad de
Nuevo León, que dió cima a su propó-

sito de publicar scmanariamente un
Organo informativo sobre los trabajos
en pro del restablecimiento material y
moral de esta Casa de Estudios ha llegado en la práctica a la edición de su
quinta entrega, con un rnagnifjco material de divulgación de los propósitos
substanth·os patrocinadores y de fas actividades escolares y docentes de nuestra Casa de Estudios. La publicación
TEATRO BURLESCO EN LA
hebdomadaria está siendo dirigida por
l'.NIVERSIDAD
los señores don Ricardo Covarrnbias
Una pléyade de ingeniosos estudian- y el estudiante de la Facultad de Letes de las Facultades de Ingeniería Y ' yes, ·l\,fanuel Plowels González.
otras entidades universitarias celebraron en el Aula Magna de la UniYersi- CONGRESO DE ACADEMIAS DE LA
dad una jornada de representaciones LENGUA ESPA;S;OLA
regocijadas y bufonescas, habiendo tenido un sonado éxito por la calidad
Al Congreso de Academias Nacionade sus guiones artísticos. Destacaron ]es de la Lengua Española, que se cepor su esfuerzo organizativo, entre lebró en la ciudad de ~léxico del 23
otros, el estudiante Gonzalo Tijerina. del aclua1 en adelante, a promoción
Los fondos arbitrados en dicha fun- del señor Presidente de ]a República,
ción fueron aplicados para la dotación Jicenciado don Miguel Alemán Yaldés,
de un equipo deportivo universitario. concurrió ccrmo Delegado observador
El clamoroso éxito alcanzado estimuló el Profesor Francisco ~1. Zertuche, en
a los estudiantes para llevar al cabo representación de nuestra Casa de Esdentro de la Escuela de Verauno uni- tudios.
versitaria otra jornada de esta naturaleza.

\'iene de la Pág. 5

En memoria del Dr. Osear Decanini Flores

CONME)IOHACION NECROLOGICA
La Sociedad de Alumnos y el Persa~
nal Directl\'o y Docente de la Escuela
Nocturna de Bachilleres de la Universidad, celebró con una sentida ofrenlla floral la conmemoración del VI anivcrsario de la muerte del doctor Osear
Decanini Flores, Director que fué del
plantel.
El acto memorativo se celebró en
d Panteón del Roble el 19 del presente
con la asistencia de su actual Director,
licenciaclo Sa1inas Quiroga, del Secretario ele dicha lnstitución, Profesor
Francisco M. Zertuche, y de un nutrido grupo de alumnas y alumnos que
conocieron al desaparecido.
COHO DE LA UNIVERSIDAD
"Una de las actividades artísticas de
mús alto renombre y mayor acojida
rn la sociedad rcgiomontana y entre
los universitarios es el conjunto coral
de la CniYersidad, cuyo perfeccionamiento ha sido planeado y Hevado a
la práctica por la Sección de Cultura
:Musical que cHrije el Maestro Josemaria Luján, y cuya actividad integra el
programa del Departamento de Acción
Social [nivcrsitaria que dirije_ el licenciado Fidencio de la Fuente. ·
El Grupo hizo su presentación formal ante el público y los universitarios el pasado miércoles 18 del actual,
ilustnrndo con sesenta Yoces un be11o
concierto en el que i:utrrvinoJ también,
el Trío de Cámara de la Universidad,
reiterando la función el próximo miér-

coles 25 en dos bellos programas en
los que se expusieron canciones mexicanas y música clásica, incluyendo los
gloriosos nombres de Manuel M. Ponce, Becthoven, lppolitovivanov,Brahms,
Handel Y Bach.
:El elenco de los cantantes es el siguiente; Sopranos y Altos: Susana Ramírez, 1laría Salinas, Eisa H. de Valera, Alicia Hilton, Elia Ramírez, !rene Navarro, Yolanda Villarreal, Eva
Flores, Alicia :M:artínez, Yolanda Garza Gondle~, Juana Hodríguez, Raquel
.Medina, Amparo l.1ubio de Bortoni,
Gloria Neira Cadena, Irma Rodríguez
Vega, Ellen Larsen, Tomasita Torres,
Gloria Yolanda Siller P., Irma Nora
Sánchez, Panchita Bernal de Valdés,
Emilia Monfort, Beatriz Villanueva,
Bertlia Fuentes, Ofelia F. de Huerta;
Concepción Esquivel, ~fa. Guadalupe
Flores, Perla M. Ríos, Eleonora Herrera, Aurora Amaya de Ho&lt;lriguez, Lilia
Villanue\'a; Tenores y Bajos: Roble
Montcmayor, Fernando Elizondo, Pedro Flores, ~ligue! A. Esparza, Carlos
Paulín, Osear J. Garza T., Humberto
García, Raúl Salinas, Severo Carranza,
Adán Pelal'º, Juan A. García, Rolando
Guzmán, AQtonio Martínez, Jesús Daniel Andrade, AndrCs Pedraza, José
Monje, .Hicard.o Medina, Ignacio Huerta, Raúl González Herrera, Norberto
Trevifio, Antonio Lazo, José Bocarda
Carmona, Ramón González, Juan Vega,
Juan Salinas, Enrique García, Antonio
Mata, Salvador Garcia y Hubén Aguirre.

.NUESTRO TEATRO EN LA
PROVINCIA
La proposición cultural presentada
por el señor licenciado Fidencio de la
Fuente, Jefe del Departamento de Acción Social de la Universidad, y por
el señor Profesor Anastasia Villegas,
para llevar a la ciudad nuevoleonesa
de Linares, con ]a colaboración de la
Presidencia Municipal de dicha población, del historiador don Pablo Salce
y otras. personas, nuestro Teatro Experimental Universitario, tuvo su cristalización a mediados del mes en curso,
JJresentando en el Teatro "Benitez", la
obra dramática del escritor español
radicado en Argentina, Alejandro Casona, "La Sirena Varada", obteniend?
un renombrado crédito entre el auditorio. Intervinieron en la ejecue:íón
de la pieza teatral los elementos universitarios de la referida Sección de
Teatro, que dirije el Maestro José Anastasia Villegas.
CONGRESO DE UNIVERSIDADES
EN TABASCO
Poniendo en la práctica el Programa de Reuniones, elaborado por la
Asociación de Universidades e Institutos de Cultura Superior de la Repú-

6

El Coro de la Universidad

Armas y .Letras

quienes la tienen, la necia convicción
de bastarse a sí mismos. A una madre
no se le puede decir que no se la necesita; pero sí se Je debe prometer en
calidad de ofrenda,' que faltando ella,
se cumplirán las sagradas obligaciones
que impone la orfandad.
¿Podremos hacerlo? Claro que podremos, puesto que ya lo estamos haciendo, aunque la altivez tradicional
de Europa pueda considerar nuestro
conato como herejía. Hace apenas cuatro años, el brillante pero poco ecuánime Giovanni Papini escribió para la
"Revista de América" que se edita en
Bogotá un artículo en el que hizo un
balance desconsolador de la cultura
iberoamericana. Dijo entre otras cosas, que en nuestras tierras turbulentas no ha surgido un gran teólogo, ni
un gran hombre de ciencias; ni un
filósofo de categoría humana, ni un
artista que se haya impuesto a la admiración europea. Comparó a don
Andrés Bello y a don Rufino José
Cuervo con don Marcelino Menéndez
Pelayo, para dejar en situación inferior a los eminentes hablistas americanos; a Bello y a Cuervo, es decir, a los
más profundos anatomistas y fisiólogos que ha tenido el idioma castellano.
El mismo crítico colocó a Santa Rosa
de Lima debajo de Santa Teresa de
Avil a y de Santa Catalina de Siena, olvidándose de que en el plano celeste
de la santidad, no pueden existir las
clases ni las jerarquías. Pero lo peor
de todo fué que, al reconocer la grandeza hispánica y también la de los
pueblos de Anáhuac, nos acusó de no
haber sabido aprovechar la fusión de
las dos culturas venerables.
La verdad es que no se efectuó tal
fusión y eso lo sabe cualquier alumno
de una escuela elemental. Los conquistadores no vinieron al Nuevo Mundo
a colaborar con las instituciones nativas, sino a romperlas para construir
sobre los escombros, las instituciones
peninsulares; no se injertó El Romancero en los cantos de Netzahualcóyotl
ni tampoco se utilizaron los motivos
artísticos de Uxmal y de Chichén-Itzá,
en la arquitectura de las catedrales
cristianas. En síntesis, la cultura precolombina fué hecha a un lado y por
lo mismo, los monumentos de Cuzco y
de Palenque pueden presentarse como
prueba de la mentalidad y del sentido
estético de nuestros antepasados, pero
nunca como elementos que contribu~
yeron a la integración social que se
inició en el siglo XVI.
Así pues, al segregarse todo lo que
se había construido antes del régimen
colonial, se inició éste con una nueva
vida. Apenas llevamos 400 años y es
una injusticia, por no decir una necedad, pedirnos que compitamos con las
culturas milenarias. Si no hCmos producido valores universales, hay que
re~ordar que tampoco los produjo la
mÍS!lla Roma en las primeras centuria.s de su existencia, pues todavía 600
años después de la fundación de la
ciudad de las Siete Colinas, ]os romanos necesitaban que el griego Polibio
les escribiera la crónica de su pasado.
Los gr!andes maestros -Lucrecio, Cicerón, Horacio, Virgilio, Séneca- vinieron después, mucho tiempo después. Y cosa igual puede decirse de
los demás países. Fráncia se comenzó,
a integrar desde los tiempos de Julio
César, pero no fué sino hasta los albores de la.. Edad Media, cuando se empezó a definir su personalidad; y sin

Abrí/ de 1951

embargo, hubo menester de que trans- por peldaños que no son europeos, se
currieran más de diez siglos para que puede llegar hasta la cumbre.
se produjera el esplendor de la centuDesde aquel momento hasta la fecha,
ria décimo séptima. Y en cuanto a ¡cómo ha cambiado el panorama! PorEspalia, hay que medir la. enorme dis- que los yankis se han llevado cuatro
tancia que existe entre los balbuceos premios de Física, dos de Química,
de los primeros romances y la come- cinco de Medicina y tres de Literatuclia filosófica ele Calderón de la Barca,, ra. Y en el fenómeno glorioso de una
¿ Cómo asombrarse entonces de que cultura que se expande y deja de ser
no ha1·an aparecido en nuestros pue- continental para ser mundial le coblos, todavía en proceso de formación
rrespondió a la América Española, en
los frutos que necesitan mil años par~ 1945, el honor de un sitio primario:
madurar? Sin pretender competir con por el premio de Literatura q_ue se adEuropa, pronunciamos con reverencia judicó a Gabriela Mistral, un valor liJos nombres de Juan Ruiz de Alarcón
rico de nuestra raza quedó arriba de
Sor Juana Inés de la Cruz, Simón Boli'. los demás vafores literarios del munvar, Domingo Sarmiento José l\iarti
do. ¡ Gloria eterna a la inspirada chiRubén Dario y podríamo's pronuncia; lena cuyas alas de arcángel le permimuchos otros pero; lo que si podemos tieron llegar al firmamento estrellado
decir con orgullo es que, desde que de los insuperables!
iniciamos la marcha, siempre hemos
Pero no porque la divina Gabriela
caminado hacia adelante, nunca hacia haya ganado el supremo galq_rdón, vaatrás, y de eso no se pueden jactar ]as mos a reclamar la dirección de la culcivilizaciones del Yiejo mundo.
tura humana, ni siquiera de la cultura
Hace tres mil años, Egipto domina- csvañola. Lo que si procede subrayar
ba la cultura y probablemente sus ha- es que la reina del idioma en estos mobitantes, desde la cuenca del Nilo
mentos, nació en América y ese es ya
consideraban a los griegos como in~ un título para aspirar a ser algo más
capaces para 1a vida mental. Y sin que repetidores rutinarios de Europa.
embargo, 500 años después la tierra Y esta pretensión nuestra de ser oride los Faraones se encontraba en el ginales, la tiene que entender España
ocaso, mientras ]a risueña Hélade as- mejor que nadie, porque ella no ~e licendía al zenit del siglo de Pericles . mitó a ser una repetidora de la cultuY de igual manera, la Grecia de Sócra- ra latina. Por eso, la Madre Patria no
tes y de Platón se habría imaginado puede querer, no quiere seguramente
muy &lt;lificilmente que cinco centurias que las diez y nueve hijas que tiene
más tard"e, el helenismo de Roma iba en el Nuevo Mundo y la que tiene en
a ser más vigoroso que el de la Gre- Asia sean veinte Españitas sin persocia :va decadente rle Atenas, Corinto nalidad ni relieve, sino naciones de
y Alejandría. Florencia, que en siglo mentalidad vigorosa que transformen
XIII produjo un, Angel Giotto y un el genio peninsular, como Francia, ItaDante, reunió durante el Renacimien- ]ia, Portugal )~la mi.sma España transto a Leonardo de Vinci y a Miguel An- formaron el genio tutelar de Roma.
gel, a Donatello y a Benvenuto Cellini,
Ya véis pues señores académicos,
a Brnnelcschi y a Maquiavelo y se per- que aunque la ausencia de la Academitia llamar bárbaros a los países tras- mia central nos causó desconcierto y
alpinos; pero dos siglos· más tarde, su hasta estupor, no hay motivo para desimperio intelectual destronado no po- confiar de la aventura emprendida.
clía competir con el de París París en Con la ayuda de Dios y la fe en nosodonde fulguraban i\fontaigne, y Pascal, tros mismos, tenemos que abrirnos paCorneille y Racine, Descartes y Bous- so. El Congreso que se inauguró hace
snet, Boileatt y Moliere. Estas exalta- apenas tres horas, es el primero en
ciones y derrumbamientos prueban la su género, no sólo en la hispanidad,
facilidad con que cambia de lugar el sino en el mundo entero. Por tal causeñorío del pensamiento humano. Y sa, vamos a adentrarnos por veredas
. conste que no subrayo loS cambios co- desconocidas y corriendo algunas vemo una advertencia para Europa: me ces, el riesgo de extraviarnos; también
limito a trazar una pincelada de espe- es posible que se nos olviden algunos
ranza para los pueblos que estudian problemas fundamentales y que, por
y aspiran a ascender. Nadie puede de- falta de experiencia, nuestra labor recir en dónde se encontrará el trono de sulte desordenada; pero a pesar de to.Minen'a, dentro de 500 años, pero no das las faltas y errores que se puedan
es improbable que el dominio de la cometer, ya dimos el primer paso y escultura en el porvenir, le corresponda tamos satisfechos de haberlo dado. 1Y
a los pueblos que se hallan ahora en cómo no estarlo, si con él se abre un
su infancia.
nuevo capítulo en la historia de la hisEs triste, pero humano, inevitable- panidad!
mente humano que los herederos de
Brindo pues por esa hispanidad, y
viejísimas culturas no acepten gustosa- naturalmente y en primer lugar por
mente que los países jóvenes 11eguen España cuya ausencia nos entristece·
hasta el nivel superior en donde ellos brindo por todos los pueblos que ha'.
se encuentran. Cuando en el año de blan el idioma que empleó Rodrigo de
1907, la Academia Nacional de Suecia Triana, para gritar "tierra, tierra"
otorgo el premio Nobel de Física, al cuando percibió los primeros resplansabio nortCamericano Albert Abraham dores del nuevo mundo, brindo por
~fichelson, los europeos quedaron pas- todos vosotros, americanos, filipinos,
mados pues no concebían que aquel Y por los pueblos i1ustres que aquí rel
trofeo científico quedara fuera de su presentáis; y por último -lo último
jurisdicción. Muy pronto se aclaró el siempre es lo primero- os invito a
caso con gran satisfacción para el vie• que os pongáis de pie, para brindar
jo mundo, porque Miche]son babia na- conmigo por el inspirador y el patrocido en Alemania. ¡Tenía que ser! cinador de este Congreso, por el Presi---exclamaron aquéllos que no admiten dente .)ligue! Alemán.
que el genio pueda ser americano. Y
sucedió lo mismo cinco años después,
cuando la mencionada Academia sueca, concedió el premio de Fisiología
INICIATIVA DEL ACADEMICO DE
y Medicina al doctor Alexis Garre!;
NUMERO MARTIN LUIS GUZMAN
era ciudadano de los Estados Unidos,
, pero su nacimiento y su educación
Considerando, primero, que la Acaeran francesas: por lo mismo, no se demia Mexicana, Cor/espondiente de
rectificaba la tradición secular de que 'la Española, decidió a iniciativa de
el pensamiento. máximo era cosa de don Miguel Alemán, Presidente de los
ultramar. Pero ... en 1914, el premio Estados Unidos Mexicanos, llevar a caNobel de Química fué para Theodore bo el propósito, hasta hoy único en su
William Richardson, nacido y educa- género, de dar en un congreso expredo de este lado del Atlántico y enton- sión a la hispanidad representada por
ces se tuvo que admitir que también todos los pueblos de habla española;

Considerando, segundo, que la Academia Mexicana, gracias a la ayuda del
gobierno de México, puso de su parte,
y con largueza casi ilimitada, los medios materiales necesarios para realí•
zar tan grande idea agrupando en una
conferencia so]a a todos los individuos
ele las academias de todos los países
que hablan español, y ello proyectado
de tal modo que sólo dejasen de asistir quienes por circunstancias personales estuvieran impedidos de hacerlo;
Considerando, tercero, que este laudable empeño de la Academia Mexicana, y del pueblo mexicano personificado en su presidente, se ha ven_ido a
malograr en buena parte debido a la
ausencia de la Real Academia Española, que declinó la invitación por haber
"recibido de la Superioridad una indicación que la informaba de circunstancias en razón de las cuales la Real
Academia Española no podría asistir
al Congreso de México";
Considerando, cuarto, que al fundamentar aquella "indicación de la Superioridad" el ministro de Educación
Pública del gobierno del general Franco, en exposición que hizo a la prensa
con fecha 6 de abril, aclaró cómo por
razones de patriotismo la Real Academia Española había puesto p~ra su
concurrencia al congreso "la condición, moral e ineludible, de que el gobierno mexicano manifestase públicamente haber dado término a sus relaciones con el gobierno rojo (español)
Y desconociese la llamada representación diplomática (española republicana) existente en México"; y que "no
habiéndose tumplido por parte del gobierno mexicano esa condición, que
en las circunstancias actuales exigía
como inexcusable la dignidad nacio~
na!, la Heal Academia Española habia
decidido no acudir al referido Congreso de Academias";
Considerando, quinto, que la, carta
constitutiva de la Asociación de Academias de la Lengua Espáñola dice en
su artículo XI que "siendo, como lo
es, puramente literario el fin para que
se crean las Academias Correspondien•
tes, su asociación con la Real Academia Española se declara completamente ajena a todo objeto politico, y, en
consecuencia, independiente en todos
conceptos de la acción y relaciones de
los respectivos gobiernos";
Considerando, sexto, que al negarse
a asistir a este congreso, o al verse
compelida a obrar asi, la Real Academia Española no sólo ha infringido el
precepto estatutario citado arriba, sino que lo ha infringido justamente en
la hora en que más importaba mantenerlo incólume;
Considerando, séptimo, que el camino seguido en este caso por la Real
Academia Española, libre en sus actos
o coaccionada, además de dañar gravemente, por consideraciones políticas, razón que ]os estatutos Je prohibían invocar, un empeño literario de
tas academias de los países que hablan
espaüol, ha quebrantado en forma irreparable los estatutos en que se basa la
asociación de todas ellas;
Considerando, octavo, que aparte ]a
infracción estatutaria, y aparte tam~
bién el menoscabo de que se resentirán en lo moral y cultural las labores
del congreso por la ausencia de la
Rea~ Academia Española, la negativa
de esta_ a hallarse aqui presente equis
vale a mferir, por motivos cuya invocación le estaba expresamente vedada
un desaire a la Academia :Mexicana; '
Considerando, noveno, que· con su
conducta la Real Academia Española
ha mostrado evidente falta de aptitud
para eJercer la función rectora que se
reservó al formular por sí sola los estatutos que desde el 24 de Nov. de
1870 rigen su asociación con las Aca-

Pasa a la Pág. 8

7

�Elio Antonio
de Nebrija
\'lene de la Pág. 2
¡, Cómo y cüándo se engendró la simiente de esta obra del genio humanista nebrisense que llevaba tan alta
misión en el pensamiento y en la acción del español del siglo XV y XVI?
l:n hecho histórico aclara el proceso
de esta gloriosa aventura del pensamiento.
Fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina Católica, constantemente inclinado a celosos afanes misioneros, sugirió a fa soberana en 1485,
que Ncbrija transladasé para educación de las religiosas sus famosas Introducciones latinas. Y mas adelante.
ya elegido Fray Hernando Obispo de
Avila, cuando la Soberana descansaba
en Salamanca, Elio Antonio ofrece a
Isabel de Castilla la muestra de su futura obra y es el propio mitrado también quien razona con idéntico criterio apostólico el propósito y provecho
de la referida Gramática.
Las vicisitudes bibliográficas de esta obra cimera no son escasas: ignórase basta ahora quién fué el impr~sor del libro, aludiendo escuetamente
al autor de la Gramática, los bibliógrafos que se han ocupado de ella.
El clásico tratado está dedicado en
su Prólogo a Isabel la Católica; y en
su texto, al referirse a la lengua de
Castilla, confiesa a la Soberana que el
habla ha sido siempre compañera del
Imperio,. y, en ceñido lazo, juntos comencaron, crecieron, i florecieron.

ANTOI,OGIA
ALA MUI ALTA Y ASSI ESCLARECIDA PRINCESA DOÑA ISABEL LA
TERCERA DESTE NOMBRE REINA I
SEÑORA NATURAL DE ESPA~A I
LAS ISLAS DE NUESTRO MAR. CO)IIENCA LA GRAMATICA QUE NUEYA )IENTE HIZO EL MAESTRO ANTONIO DE LEBRIJA SOBRE LA LENGUA CASTELLANA. I PONE PRIMERO EL
PROLOGO
LEELO EN BUENA OBRA
Cuando bien conmigo piensoi mui
esclarecida Reina, i pongo delante ]os
ojos el antiguedad de todas las cosas
que para recordacion y memoria quedaron escriptas, una cosa hallo i saco
por conclusion mui cierta: que siempre la lengua fue &lt;!ompañera del imperio, y de ta] manera Jo siguio que
junta mente comencaron, crecieron y
florecieron, i despues junta fue la caida de entrambos. I, dexadas agora
las cosas mui antiguas de que apenas
tenemos una imagen y sombra dela
verdad, cuales son las delos assirios,
indos, sycionios i egipcios, enlos cuales se podria mui bien provar lo que
digo, vengo alas mas frescas i aquellas
especial mente de que tenemos maior
certidumbre, i primero alas de los judios. Cosa es que mui ligera mente
se puede averiguar que la lengua ebraica tuvo su- niñez enla cual apenas pudo hablar. I llamo io agora su primera niñez todo aquel tiempo que los judios estuvieron en tierra de Egipto,
por que es cosa verdadera o mui cerca
dela verdad que los patriarcas hablarían en aquella lengua que traxo A-braham de tierra delos caldeos hasta que
decendieron en Egipto, i que alli perderían algo de aquella i mezclarían algo dela egipcia. Mas, despues que salieron de Egipto i comencaron a bazer
por si mesmos cuerpo de gente, poco
a poco apartarian su lengua cogida,

8

cuanto Jo pienso, dela caldea i dela
egipcia i dela que ellos tcrnian comunicada entre si, r,or ser apartados en
religion delos barbaras en cuia tierra
moravan. Assi que comrnco a florecer
la lengua ebraica encl tiempo de Moiscs; el cual, despucs de enseñado enla
filosofia i letras delos sabios de Egipto
i merecido hablar con Dios i comunicar las cosas de su pueblo, fue el primero que oso escrivir las antiguedades
delos judíos i dar comienco ala lengua ebraica 1 la cual de arn en adelante sin ninguna contencion nunca estuvo tan empinada cuanto enla edad
de Saloman, el cual se interpreta pacifico, por que en su tiempo conla monarchia florccio la paz criadora de todas las buenas artes y onestas. Mas,
despues que se comenco a desmembrar el reino de]os judips, junta mente se comenco a perder la lengua hasta
que Yino el estarlo en que agora la vemos, tan perdida que de cuantos judios oi viben ninguno sabe dar mas
razon dela lengua de su Jci que de como perdoeron su reino i del Ungido
que en vano esperan. Tuvo esso mesmo la lengua griega su nifiez y comenca a mostrar sus fuercas poco antes
dela guerra de Troia, al tiempo que
florecieron cola musica y poesia Orpheo, Lino, Museo, Amphion; i, poco
después Traía destruida, Omero y
Esiodo. I assi crecio aquel la lengua
hasta la monarchia del gran Alexan~
dre, en cuio tiempo fue aquella muw
chedumbre de poetas, oradores y filosofas que pusieron el colmo no sola
mente ala lengua mas aun a todas 1as
otras artes i ciencias. Mas, despucs
que sc _comencaron a desatar los reinos junta mente comenco a descaneccrse la lengu3. griega i a esforcarse
la latina, dela cual otro tanto podemos
·dczir que fue su niñez conel nacimiento i poblacion de Roma i comenco a
florecer casi quinientos años despues
que fue edificada, al tiempo que Livio
Arrdronico publico primera menfe su
Obra en versos latinos. Y assi crecio
hasta la monarchia de Augusto Cesar
dcbaxo del cual, como dice el Aposto],
"vino el cumplimiento del tiempo en
que erubio Dios y a su Uinigenito Hijo", i nacio el Salvador del mundo en
aquella paz de que avian hablado los
profetas y fue tan significada en Saloman dela cual en su nacimiento los
angelcs cantan: "Gioria enlas alturas
a Dios, i en la tierra paz alos onbres
de buena voluntad. Entonces fue aquella multitud de poetas i oradores que
embiaron a nuestros siglos la copia i
deleites dela lengua latina: Tulio, Cesar, Lucrecio, Virgilio, Oracio, Ovidio,
Li vio i todos los otros que despues se
siguieron asta los tiempos de Antonia
Pio ...

* * •
CAPITULO X .

DEL VERBO
Verbo es una delas diez partes dela
oracion, el cual se declina por modos
i tiempos sin casos; e llamase ·verbo,
que en castellano quiere dezir palabra,
no por que las otras partes dela oracion no sean palabras, mas por que
las otras sin esta no hazen sentencia
alguna, esta por excelencia llamase
palabra. Los acidenles del verbo son
ocho: especie, figura, genero, modo,
tiero.po, numero, persona, conjugacion.
Las especies del verbo son dos, assi
como enel nombre: primogenito, como ama,·, derivada, como de armas armar. Cuatro formas o diferencias ai
de verbos derivados: aumentativos, diminutivos, denoIIlinativos, adverbiales.
Aumentativos verbos son aquellos que
significan continuo acrecentamiento
de aquello que significan los verbos
principales dedonde se sacan, como
de blanquear blanquecer, de negrear
negrecer, de doler adolecer. Diminutivos verbos son aquellos que significan

mismo documento, pues antes que plegarse, dócil y sumisa, a la "indicación
cte la Superioridad" que la obligaba a
ser inconsecuente consigo misma y a
estorbar con ello los propósitos Jegitimos, generosos, útiles, de una de sus
academias filiales, debió hacer valer
ante qujcn 1a constreñía, si es que en
efecto 1a constriñeron, su obligación
moral y jurídica de no frustrar, elia
menos que nadie, pues tal se lo exigía
su propio P?Pel preeminente, e] propósito literario y espiritual con que
acudía ante ella, subordinada, reverente casi, la Academia Mexicana;
Considerando, décimo, que siendo
esos los hechos, no pueden ni deben
desconocerse o disimularse por parte
de las academias asociadas con la Real
Academia Española, ya que encubrirlos, o aceptarlos sin la debida ponderación, seria no tan sólo t\n acto de
aeslealtad para consigo mismas, depositarias como son de un decoro y un
prestigio que se deben guardar, sino
una indignidad, la indignidad de no
alzar siquiera la voz ante un agravio,
o ante la J)rivación de la prerrogativa
que concede un precepto expreso, y
que esto valdría tanto como admitir
que se convirtiera en sumisión informe, desnuda aun del amparo que a
modo de cédu.la real se le concedió, la
actitud filial que hasta hoy han venido
observando respecto de la Real Academia Española las Academias Correspondientes; y
Considerando, undécimo, que si el
incidente ocurrido afecta de modo directo a las relaciones de la Real Academia Española con la Academia Mexicana, no por ..eso incumbe menos a
las demás Academias Correspondientes, supuesto que, por una parte, es
punto de interés general la observancia de los estatutos en que ha de basarse la asociación de todas ellas, y,
por ]a otra, conviene tomar las mediw
das necesarias para evitar que en lo
futuro se produzcan casos como el de
ahora ;
El Primer Congreso de Academias
de la Lengua Española, resuelve:
1o. Es de recomendar y se recomienda, a las Academias americanas y
filipina Correspondientes de la Real
Academia Española renuncien a su
asociación con esta última en los términos previstos por el articulo IX del
texto estatutario que las une, y asuman asi de Heno la autonomía de que
no deben abdicar y la personalidad integra que les es inalienable.
2o. Se recomienda asimismo a las
Academias hoy Correspondientes de la
Española quei dueñas ya de sí mismas,
cada una proceda a organizarse y rew
constituirse según se lo dicte su propia voluntad y atendiendo a to das
aquellas circunstancias nacionales que
en su país tengan importancia desde
el punto de vista de la conservación,
depuración y evolución de la lengua
patria.
3o. Se recomienda también a las aca•
demias americanas y filipina de .la
lengua española que tan pronto como
queden reconstituidas autónomamente
den los pasos conducentes a convocar,
para que se r'eúnan en la ciudad de
México, o en alguna otra capital de
este continente, representantes de todas y cada una de e1las, asi como de
la Real Academia Española, con el fin
de convenir, ya sobre pie de igualdad,
y en forma de un pacto estudiado y
aprobado juntamente por todas, no
mediante una carta de derechos y obligaciones otorgada de arriba abajo, como ]a que hoy norma, o debiera normar, sus relaciones, la asociación clara, igualitaria, fecunda, que haya de
unirlas en lo futuro.
4o. ·A fin de llevar a término la rel'iene de la Pág. 7
comendación anterior, este congreso
. demias Correspondientes, así como pa- designará una comisión permanente
ra conservar sobre estas últimas la provista de los poderes y medios nepreeminencia que se atribuyó en ese cesarios.

diminucion delos verbos principales
dcdondc decienden por derivación,
como de batir balicw·, &lt;le besar besicar, de furtar furticar; e enesta mesma
figura sale de balar balitar. Denominativos verbos se llaman aquellos que se
deri ,·an i dccienden de nombres, como de cuchillo acuchillar, 9e pleito
pleitear, de armas armar. Adverbiales
se llaman aquellos verbos que se sacan delos adverbios, como de sobre
sobrnr, de encima encimar, de abaxo
aba:.rw·: por que las preposiciones,
cuando no se aiuntan con sus casos,
siempre se ponen por adverbios. Las
figuras del verbo assi como enel nombre son dos: senzilla como amar, compuesta como desamar. Genero enel
verbo es aquello por que se distingue
el verbo acth·o del absoluto: activo
vcrbQ, rs aquel que passa en otra cosa, como diziendo io amo a Dios, esta
obra de amar passa en Dios; absoluto
,•crbo es aquel que no passa en otra
cosr,, como diziendo io bivo, io muero,
esta obra de bi vil- i morll' no passa en
otra cosa dcspues de si, salvo si figurada mente passasse enel nombre que
signica Ja cosa del verbo 1 como diziendo io' bfoo vida alegre, tu mueres muerte santa. Repartese el verbo en modos,
el modo en tiempos, el tiempo en numeras, el numero en personas. El modo ene! verbo, que Quintiliano llama
calidad, es aquello por lo cual se distinguen ciertas maneras de significado ene! verbo. Estos son cinco: indicativo, imperativo, optativo, subjunctivo, infinitivo. Indicativo modo es
aquel por el cual demostramos lo que
se haze por que 'indicare' enel latin
es demostrar, como diziendo io amo a
Dios. Imperativo modo es aquel por
el cual mandamos alguna cosa porque
'imperare' es mandar como ¡o Antonio! ama a Dios. Optativo modo es
aquel por el cual desseamos alguna cosa por que 'optare' es dessear, como
¡o si amasses a Dios! _Subjunctivo modo es aquel por el cual juntamos en
verbo con otro por que 'subjungere'
es aiuntar, como diziendo si tu amasses
a Dios El te amm·ia. Infinitivo modo
es aquel que no tiene numeras ni per•
sonas i a menester otro verbo para ]o
determinar, por que infinitivo es indeterminado como diziendo quiero
amar a Dios. Los tiempos son cinco:
presente, passado no acabado, passado
acabado, passado mas que acabado,
venidero. Presente tiempo se llama
aquel enel cual alguna cosa se hazia,
como dizieQtlo io amava. Passado acabado es aquel ene! cual alguna cosa
se avia hecho cuando algo se hizo, como io le avia amado cuando tu me
amaste. Venidero se llama aquel ene!
cual alguna cosa se a de hazer, como
diziendo io amare. El indicativo i subjunctivo tienen todos cinco tiempos.
El optatiYo e infinitivo, tres: presente,
pasado, venidero. El imperativo, solo
el presente. Los números enel verbo
son dos, assi como enel nombre: singular como diziendo io amo, plural como nos amamos. Las personas del verbo son tres, como enel pronombre:
primera como io amo, segunda como
tu amas, tercera como alguno ama. Las
conjugaciones del verbo son tres: la
primera que acaba el presente del infinitivo en ar como amar, enselÍar, ]a
segunda que acaba el infinitivo en er
como leer, corl'er, la tercera que acaba
el infinitivo en ir como oir bivir.

El Symposium
Histórico de la
Lengua Española

Armas y Letras .

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S, U,

Año VIII

GI magi:1lerio
Je

Núm,S

Mayo. de 195/

NEOKANTISMO
Jacobo AYALA VILLARREAL.

ma,.fí

Por los idus de mayo solemos los mexicanos recordar con
manos ofertorias y palabras de unción á los seres que nos han
dado en el decálogo del alfabeto el pan humanísimo del saber y
las señas del buen camino ••• Pero en las más audaces cimas,
allá donde el vértigo marea con espasmos prometeicos, se irgue
la frente dorada y rútila del Maestro, que, como Martí, Hostos,
Sierra, Sarmiento y Montalvo, enseñan el magisterio superior de
las excelencias máximas del espíritu.

Martí entre ellos, irradia un arcano sortilegio á cada me•
xicano; y en cada hogar nuestro, por los idus de mayo, fulge una
lámpara votiva en su loor.

A pesar de las críticas que puedan y deban hacerse al positivismo, tuvo esta corriente especulativa, el mérito de haber detenido la marcha ascendente de la desenfrenada fantasmografía
metafísica que privó durante las primeras décadas del siglo pa•
sado. El receso filos,ófico que significó el positivismo, sirvió pa,
ra depurar un tanto la especulación teórica, y mantenerla dentro de marcos asequibles a la razón. Es por esto que la vuelta a
la filosofía tuvo que iniciarse partiendo de Kant. El neokantismo no surgió al acaso a fines del siglo pasado, sino que fué la
. vuelta obligada a la filosofía desde el positivismo. Neo-Kantismo y positivismo coincidían en su repulsa de la metafísica, a la
que negaba;i desde luego carta de ciudadanía científica.

Kant que había rescatado la filosofía del dogmatismo y del escepticismo
para convertirla en una crítica del conocimiento, vuelve con su pensamienCon una taumaturgia sin fronteras nos seduce su magiste- to a rescatar, o a resucitar, la Filosorio político y social, y su labor de Maestro entre las gentes gra- fía del escepticismo positivista.
Kant admite al lado de la experienves y entre los niños cándidos.
cia sensible, otra especie de realidad,
la intuición a priori (conocimiento a
Recorrió á la América enseñando con ardiente prédica. Su priori) producto puro de la concienelocuencia clara, sincera, avasalladora, catequizó á los espíritus cia que no tiene ingredientes sensibles, aunque se nos manifiesta en la
remisos y colmó a los ardientes de mayores mercedes.
experiencia, y gracias al cual, puede
la percepción sensible presentársenos
Su palabra frutal, que más se. antoja~a un embaimiento como un todo ordenado. Frente a la
que una cosa real, ejercía con proteica hazana un cabal conven• materia, erige Kant la forma conciencia!, como método ordenador de la
cimiento en todos.
realidad. Sin la categoría formal a
priori, que nos proporciona desde denMas sobre el espíritu blanco de los m~os co7'.1o so~e el tro la conciencia, no sería posible el
menguado esquema de los adolescentes hacia sentir su tierna conocimiento de 1o experimentable
sensible, pues éste se nos manifestaría
dicción, su amorosa pedagogía de hermano mayor.
como un caos.
El formulismo stammleriano puede
Y allí pervive como testimonio su obra "E~d ~e O~~", conceptuarse
como una reacción viopuesta al servicio de la infancia y de la adolesc~~cia, sm anm~- lenta al materialismo positi_vista. El
miento alguno, sino como una sutil y suav~ bru1u½t de co71;oc1- positivista trató de encontrar el ser
miento y saber apoyados en la ternura; alli su delicado ~pisto• del derecho en el aspecto real del mismo, y el formalismo neokantiano pre!ario a Carmen y María Mantilla .. •
tendió encontrar el concepto del derecho en la consideración gnoseológica
Tiene por ello Martí un culto en ca~ e~d de la ~i.da del del mismo. Para los formalistas, el dehombre americano. Su magisterio encontro fel~z y propici? aco- recho es un simple método lógico de
modo en cada etapa humana, pues que su vida, que fue una ordenación de la realidad social.
Asi al abordar el problema sobre
constante aunque fugaz profesión de amor -;-"¡yo soy nube Y
cosa ida!"-, interpretada en su verbo de. agmlas Y alondr&lt;fS, Economía y Derecho, Stammler se declaró contra el concepto materialista
hizo posible la cultura del universitario, la libertad de su Patria, de la historia, y declaró Que el Dererealizada por un puñado de guerrilleros alucinados, y .el amor cho no es efecto de la Economía, sino
sin espacios á la niñez, porque pensa?a que d~n~eq~iera que que, por el contrario, es el a priori lóhubiera niños, futuros paladines, habria el prodigio singular de gico de la economía y de la sociedad.
El derecho aparece como condición
una edad de oro.
sine qua non para la comprensión de
todos los fenómenos sociales. El proF. M. Z.
blema de Economía y Derecho se re-

suelve para Stammler no en una relación de causación reciproca, sino en
una relación de condicionalidad lógica, en la que el Derecho tiene la primacía.
Concibe Stammler la Filosofía del
Derecho como sistema de las formas
puras con las cuales pensamos jurídicamente. El concepto del Derecho es
un principio ordenador, una pura forma mental que no contiene en sí materia alguna, y debe ser determinado
como algo de validez universal.
Para llegár al concepto formal del
Derecho, de validez universal, a que se
refiere, Stammler distingue dos tipos
de ordenación de contenidos de conciencia: ya mediante las categorías de
causa a efecto, ya mediante las de medio y fin. El primer método de ordenación es aplicable a las impresiones
sensibles, y por ende, es el que rige
las ciencias naturales; el segundo, es
aplicable a los contenidos de voluntad,
y rige las ciencias del espíritu. De esta guisa, da Stammler carácter científico al Derecho, descubriéndole su peculiaridad metódica.
Planteadas las anteriores bases, llega Stammler a la conclusión de que el
Derecho es una modalidad del querer;
pero entendiendo el querer como proceso lógico de ordenación teleológica.
La crítica sobre Stammler ha hecho
ver que para mantenerse dentro de los
marcos de un formalismo estrecho, habría tenido el derecho que concretarse
a un puro pensar conexiones finalistas, sin tomar en consideración toda
idea de una actividad perseguidora de
fines.
Sin embargo, resulta difícil para
Stammler, mantener su concepto del

Pasa a la P~g. 3

�I

•

NEDiíANTISMO

El Paraíso Teotihuacano

Viene de la la. Pág.

Vladimiro Rosado Ojeda,
Arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología

Entre los acontecimientos más sensacionales que registran
en recientes fechas los anales arqueológicos mexicanos se cuen•
ta el descubrimiento de nuevas y grandes pinturas murales en
Teotihuacán, la ciudad que rindiera un intenso aunque pacífico culto a la muerte y cuya portentosa civilización florecida del
siglo II A. de C. al IX D. de C. influyó más o menos en las otras
civilizaciones precortesianas que le fueran contemporáneas o
posteriores.
aunque con modificaciones, a otros
muchos pueblos del antiguo Anñhuac.
La religión de ciertas sociedades
humanas no siempre es tan metafísica
como se supone. En este sentido los
paraísos e infiernos, como lugares de
premio o de castigo a los difuntos
equivalen a los gozos y padecimientos
que los individuos han tenido en el
mundo de los vivos; aun más, la vida
de ultratumba es muchas veces la prolongación de la terrena con todas sus
complejidades. El caso más típico de
este modo de pensar es el de los antiguos egipcios. La última etapa en la
evolución del pensamiento religioso a
que nos referimos es concebir la vida
futura enteramente felia", es decir, sín
ninguno de los trabajos o penalidades
ele la terrenal que llega en ocasiones
hasta implicar la falta de castigo, redimiéndose el individuo de sus culpas
por el solo hecho de morir.
Estos conceptos no fueron tampoco
una yez la siembra un pequeño y repentino desmoronamiento de tierra. ajenos al antiguo ~léxico, pero presendejó al descubierto unas piedras apa- tándonos además otro a cual más curejadas que parecían corresponder a rioso y original: el de la "muerte jeuna construcción considerable. Dado rarqu.irizada". Lo que queremos decir
el aYiso oportuno al Instituto Nacional es que había ciertos paraísos que code Antropología, se apresuró éste a em- rrespondían sólo a determinados dioprender una exploración en forma. La ses y, por lo tanto, a determinados disorpresa fué enorme, pues no sólo que- funtos; en otros términos que su disdó al descubierto un magnífico templo- f.rutc no lo condicionaba la conducta
palacio constituido por estancias 1 pila- que el individuo había tenido en vida,
res, taludes, patios y plataformas sino, sino. sobre !orlo, la clase de muerte
lo que quizás es más interesante, unas que habia sufrido; aun más, se llegó
grandiosas pinturas murales al fresco hasta pensar que dicha muerte era una
que antaño cubrían literalmente todos gracia especial que le había concedido
los frentes interiores del edificio. An- el dios para llevarlo a su celeste motes de emprender a fondo la interpre- rada, lo que regocijaba a sus familiatación que se ha venido dando a los res.
Entre los mexicanos, por ejemplo, y
temas pictóricos en cuestión debemos
tener presente primero cierto rasgo conforme a su ideal bélico de la vida,
psicológico que distinguía a los teoti- el hombre nacía para servir y morir
hu,acanos, Y, coll.10 un derivado de él, en la guerra, pues ele ésta dependía no

No obstante su importancia capital,
ciertos aspectos del mayor interés de
la civilización teotihuacana nos eran
poco conocidos, como el concerniente al cabal concepto filosófico que se
tenia en ella de la misión del hombre
en la tierra, y, como consecuencia, lo
que le esperaba en el mundo funerario, tema que precisamente nos aclaran con todo lujo de detalles las pinturas aludidas.
El grupo más interesante de ellas y
que sigue revelando nuevos aspectos
del tema a que nos referimos se encontró en TepantiUa (Lugar de paredones), junto al pueblecillo de S. Francisc;o Mazara, situado al oriente de la
Pirámide del Sol. Como sucede muchas veces en materia de descubrimientos, el de Tepantitla se debió a la
casualidad. Una familia indígena había establecido sobre un montículo su
choza y su milpa, y al estar haciendo

Aspecto del recinto teotihuacano

2

Aspecto del recinto teotihuacano

múltiples placeres c¡ue esperaban t"n
él a los elegidos del dios. Es toda unn
población de almas, un segundo teotihuacán por decir así, pero más ideal
que el que yacía abajo, pues el hombre
sólo tenia que disfrutar de las cosas
sin c2.si trabajarlas.

I

En consecuencia entre los temas que
tratan estos frescos destacan ricos
campos labrados en los que vemos florecer el maíz, el cacao, el zapote, etc.,
una montaña, una laguna con una isla y ríos con pescados y, ,,olando por
todas parles, aves de brillantes colores, mariposas, libélulas) etc., sobresaliendo todo sobre un ciclo de azul purísimo, un nítido cielo tropical. Sobre
la tierra unos jades sitnbolizan ]a "tierra preciosa'', es decir, la tierra rica en
mantenimientos de todo género.

Puerta central del Paraíso Teotihuacano

sólo su existencia sino la de su familia, la de su sociedad y la de sus (Uoses mismos. La mayor ambición del
azteca consistía, pues, en capturar el
mayor nl1mero posible de enemigos
para alimentar a sus dioses, especialmente al del so.l, a fin de que éste pudiera, a su vez, mantener al hombre.
Si moría, sobre todo en el combate, no
po~ eso quedaba exento de su misión
guerrera, pues seguía al servicio del
astro diurno, al que debía defender
contra sus enemigos: la noche y las
estrellas. El premio a su valor, cuando
vivía, era Ja concesión de ciertos privilegios e insignias, a manera de un
general de ejército, así como de otros
en su vida celeste.
Los muertos comunes, es decir, ac1ueIlos en los que el fallecimiento no se
debifJ a algunas de las causas relacionadas con un· dios determinado, iban
al "mictlún". Esios difuntos eran los
únicos que sí tenían que sufrir ciertas
pruebas, no propiamente castigos, para llegar a dicho sitio en el que encontraban el descanso definitivo.
Pero hubo pueblos, como el tcotihuacano, cuyo ideal de vida fuera distinto, pues aspiraba, tanto en lo terreno como en lo ultraterreno, a una existencia tranquila, dedicada a los goces
del espíritu r de la materia. Nada, en
efecto, nos revela en su civilización un
carácter bélico. Ahora bien, dichos goces estribaban primero qué nada en el
alimento, sin el cual no hay placer posible Y que lograba, naturalmente, por
la Hgricultura, siendo de creer, a propósito, que el antiguo valle teotihuacano era muy rico, no presentando, en
consecuencia, el aspecto árido que hoy
tiene. Fué la agricultura la que orientó tGdos sus adelantos, cuyo conocimiento y práctica se llevaba el individuo cuando moría, a fin de seguirlos
ejerciendo en su otra vida.

Así pues, el dios supremo de este
pueblo era el de ]os cultivos, especie
de puteroso y nuevo Zeus que dominaba, incluso, la lluvi$, los mares, rios,
lagos, el granizo, las nubes y el rayo.
Era en todo semejante al Tlaloc azteca.
A su paraíso o "tlalocan" que era el
múS codiciado, iban por lo tanto las almas de aquellos cuya muerte se relacionaba con las facultades del dios,
co1J10 la hidropesía, la lepra, ahogamiento, gota, bubas, sarna, fulminación
por el rayo, lrnll1brc debida a sequías,
etc.
Los muertos por este Tlaloc teotihuacano gozaban, además, de otros pri\'ilegios, pues no se les quemaba, sino
se les inhumaba y se les ponía unos
tallos de bledo sobre el rostro, sobre
l'i cerebro unos papeles con oraciones
mágicas escritas y se les sujetaba en
una mano una rama deshojada "porque decían - refiere Sahagún- que
como el lugar (a donde iban) era fresco y ameno, había de reverdecer y
echar hoja", es decir, que para mayor
precaución quizás el alma del difunto
lleYaba la rama para sembrarla en el
])araíso, pues en el seguía siendo agricultor.
El reino de este dios estaba situado
en el oriente que era el sitio por excelencia de las delicias y en el que nacían todos los rios del mundo, lo que
causaba, naturalmente, que la región
fuera muy rica en la fauna y en la flora. Recordemos, por lo demás, lo
abundantes que son al respecto las costas orientales mexicanas, zona de donde derivó en gran parte la civilización
teotihuacana.
El templo de Tepantitla tuvo, , pues,
como fin especial, el culto al paraíso
rlel dios agrícola, desplegándose en sus
pinturas, con todo lujo de detalles, los

Armas y Letras

l

Repartidas por doquier las almas
se entregan a felicidades dionisíacas:
unas danzan o juegan, cantan, pronuncian discursos floridos, duermen, nadan en dí versas posturas, descansan,
cortan o huelen flores, platican animadamente, cazan mariposas, se embriagan con . pulque o comen con deleite
los sabrosos y madurados frutos. Corno
recordamos al ver ésto aquel célebre
cuadro de Brughe el Viejo en el que
se representa a los campesinos de una
soñada Jauja, tcndrdos al sol y con la
boca abierta en ]a cual van entrando
los comestibles ya preparados . .. Algunas almas portan múscaras funerarias o del Tlalco. Hay una a la que
1a emoción hace llorar a lágrima viva
Y prorrumpir en un canto estruendoso que debía opacar al de las demás, a
juzgar por la magnitud de su símbolo
respectivo que tiene delante de la boca y acerca de la cual dice Alfonso Caso: "nos explicamos a este personaje
que Jlora, que enarbola su rama reverdecida y que al llegar al Tlalocan, al
lugar de las delicias, brotando de la
laguna en la que términan los ríos del
paraíso, saluda su ingreso en la mansión de los dioses de la fertilidad con
su largo canto a Tlaloc, canto de agradecimiento, porque saliendo de las
aguas de la muerte ha llegado al lugar
de la bienaventuranza a unirse con sus
,herm anos" ... Se ha supuesto también
que todos estos personajes entran al
Paraíso diciendo un grande y florido
discurso dedicado al dios.
Predomina la figura de¡¡. divinidad,
adornada con flores, con fantástico tocado, arrojando agua en todas direcciones y con un mar encrespado a sus
Pies en el que se ven caracoles, conchas y otros animales acuáticos. En
una estancia aparecen sus ayudantes
dejando caer en la tierra semillas sa-

Mayo de 195I

gradas Y verdes jades sill)bólicos de la
lluvia preciosa, al mismo tiempo que
entonan un complejo y poético canto
alusivo a la siembra. Forma eJ marco
de la escena principal unas serpientes
con los cuerpos entrelazados y adorn_ados con estrellas de mar, tortugas y
figuras de la deidad.
Las figurillas de las almas son pequeñas, nerviosas; están dibujadas con
gra~ libertad de escorzos, llevan poca
vestimenta, toda vez que en tan risueño edén casi no se requiere ropa; en
genéral, casi todas son animadas y alegres pues hay unas que a pesar de haber sido llevadas a este paraíso por la
voluntad del dios todavía aqueja alguna enfermedad ajedina a la deidad
pero que esperan curar en el paraíso,
a lo que se debe la presencia de unos
curanderos aplicando sus conocimientos a los enfermos, entre árboles medicinales con Sus nombres jeroglíficos.
Tales son en resumen las pinturas
de Tepantit1a: una gran obra estética
y un gran documento de la vida de
aquel pueblo que creó una de las civilizaciones y una de las ciudades más
portentosas ele la antigua América.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL

OBRAS D!' RECIENTE EDICION:

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León y en diversas Instituciones culturales de la República)
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De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Ghrfias) . . . . . . . . . $ 5.00

querer dentro de lo lógico, y sus críticos encuentran en la exposición stammleriana del querer, matices esencialmente psicológicos, que Jo mueven en
el sentido de una aspiración y un afán
determinado por fines. Esta critica
demuestra la imposibilidad de encontrar el derecho como concepto puramente formal, y pone de manifiesto la
necesidad de acudir a su contenido
concreto.
Huellas de infiltración real en el
formalismo stammleriano, se encuen. tran, además de las ya mencionadas,
al abordar Stammler el problema de
la Idea y la Justicia, al darnos sus reglas de derecho justo, y al explicar
Stammler que el Derecho tiende, como
querer, hacia la realización del Estado. En esto, como en muchas de las
aseveraciones de Stammler, se deja
ver que su "querer' 1 tiene un contenido concreto y no es meramente un
proceso lógico.
Expuesta brevemente, la critica que
se ha hecho del formalismo stammleriano, se impone señalar los verdaderos méritos de la obra. Como quedó
dicho, su grave defecto tadicó en un
rigor logicista, y en su afán por fundamentar en la Critica de la Razón
Pura de Kant, problemas que Kant
había denominado de la razón práctica.
Sin embargo, y pese al fracaso de su
intento por fundamentar el derecho
como proceso lógico ordenador de la
realidad social; Stammler tuvo el mérito, en primer lugar, de revi'vir los estudios de Filosofía Jurídica después
del receso positivista; en segundo Jugar, aún cuando su metodo tleológico
ha sido objeto de enconadas críticas
tuvo el mérito de dar a consideració~
este nuevo aspecto del problema de
clasificación de ciencias, y sobre todo de consideración científica del derecho. Su definición del Derecho como u nquerer autárquico enterelazante e inviolable, a pesar de las consider~e!ones _expuestas contra su rigor ]og1c1sta, llene el mérito de haber tocarlo las principales notas de lo jurídico.
Sus elucubraciones sobre el ideal social Y el derecho justo con valíosisimas, sobre todo por declararse Stammler partidario de la persona humana
como centro de valor, aJzándose contra todo utilitarismo y materialismo
en los fines del derecho.

su factum, la acción humana. La voluntad pura no es algo de contenido
real, sino es un saberse a si mismo, es
autoconociencia. El concepto de sujeto ético de voluntad coincide con el
de persona jurídica.
Esta doctrina adolece del defecto de
no reconocer que la éti~a no debe ocuparse de la posibilidad del conocimiento del derecho y de la moral, sino de la eticidad misma. Sólo hay una
clase de conocimiento y una forma de
conocer y de ella se ocupa exclusivamente la lógica. La filosofía crítica
aplicada al campo de la ética se resuelve en el problema de examinar
como 1a razón puede hacerse práctica,
y no en el de seguir aplicando los métodos de la razón pura a la razón
práctica.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

1
ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:

Redactores

11ARBURGO

Raúl Rangel Frias

E_l n_eokantismo busca los conceptos
aprwrishcos que hagan posible la experienci_a como conexión· ordenada. ·
Tamb,en parte de esta corriente la
filosofía de Hermann Cohen, fu;dador de la Escuela de ~farburgo. Cohen
reduce la Filosofía a mera teoría del
conocimiento. Según esta doctrina la
Filosofía debe hacerse cuestión de las
condiciones de posibilidad de la ciencia, de los presupuestos subyacentes
de la ciencia.
.c?nsidera Col1en que así como la
I~og1ca fundamenta el carácter científico de la matemática y las ciencias
~~turales; así también debe haber una
e~1ca como ciencia independiente que
sirva de base a un facturo O haz de
conocimientos cuyas condiciones ella
ha de mostrar. Ese factum lo encuentra Cohen ~°: la ciencia juridíca. Así
como la Log1ca encuentra como presupue~to. de las ciencias naturales, el
conocumento puro, asi ]a ética encuentra como presupuesto de la ciellcia jurídica, la voluntad pura. Para
este pensador, la Filosofía del Derecho es la ética de la voluntad pura.
La ciencia jurídica aporta a la ética

Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez

Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León

'

·MEXICO

3

�El programa de este filial homenaje conmemorativo del
vigésimo quinto aniversario de la irrevocable muerte del B_ene•
mérito Maestro, enuncia el tema que debo desarrollar, ba¡o el
título El Maestro Don Serafín Peña. Y aun cuando, en efecto,
lo que voy a exponer de su vida, se ajusta estrictamente a este
concepto, creo pertinente aclarar, en desagravio al mismo Maes•
tro, que siendo el mérito de su labor docente de tan profunda
magnitud, porque vale y significa la creación de un perfec~o
sistema orgánico y pedagógico, vivido en un período_ de m_~d10
si&lt;&gt;lo de acción escolar efectiva y directa, frente a ninos Y ¡ove•
n;s maestros impreparados, mi exposición, por breve, aunque
tal vez cansada para ustedes, es apenas un borroso pincelazo
enumerativo de lo que el Maestro Peña hizo, en el ejercicio de
su glorioso ministerio, y del que, por falta de tiempo, nos ve~os
precisados a omitir, quizá lo más trascendente y de importancia,
que enjuicia al Mentor de niños y que justificará siempre todos
los homenajes que se tributen a su memoria, como es el comen•
tario critico y la explicación precisa y minuciosa, del laborioso
proceso de su obra educativa, que fué ejecutado sobre la mar•
cha, y comenzó con la concepción de fines escolares que seyro•
puso; continuó con la elaboración de los planes de estud10_s, Y
programas detallados de todas las asignaturas de la Instrucc1on
Primaria, y se consolidó con la formación de un Método y una
Técnica personales para su enseñanza; labores que positivamen•
te son el índice que evidencia las dotes y características del Do•
c:nte, que merece el nombre de Maestro de la Niñez.
Otra aclaración que se impone previamente, en mi exposición, es que al
analizar la obra pedagógica del benemérito Maestro Peña, es imposible desligarla de la personalidad de su ilustre
compañero, el benemérito Maestr"o Ing.
D. Miguel F. :Martinez, porque no fue
original y exclusiva de aquel; sino resultado de su desinteresada decisión
· de colaborar con éste, en la organización de una nueva y desconocida Escuela Primaria, en Nuevo León, para
establecerla como el sistema oficial
educativo y laico del Estado, con el
nombre de Escuela Moderna Nueuoleonesa; labor en la que el Maestro
Martínez actuó como iniciador y técnico responsable, en su calidad de Director General de la Instrucción Primaria y de las Escuelas Normales de
ambos sexos, y en .la que el Maeslro
Peña, fungió con igual autoridad ejecutiva y docente, y lo sustituyó personalmente y completó con atinado
acierto v definitivo éxito.
La ol;ra cultural del benemérito
Maestro D. Serafín Peña, puede sintetizarse en sus tres principales actividades sociales: Educador Publicista v Poela de las cuales solo la prime;·a ejerció con carácter profesional;
pero en cada una de ellas se muestra,
respectivamente, como un notable docente ·espontáneo, que hizo del método
pedagógico intuitivo, su especialidad
didáctica y creó su propia escuela metodológica; como un fecundo y no
igualado todavía, escritor didáctico
neolonés, que concretó su personal técnica de enseñar a la niñez, en una valiosísima serie de libros escolares, en
los que presenta, ·e n forma original,
la materia de aprendizaje y el modo
de trasmitirla; y como un impecable
literato, que supo cantai- los íntimos
afectos personales, con el lenguaje y
sentimiento del lírico apasionado y fogoso, a pesar de su natural, quieto y
reposado, de ]a refinada sencillez de
su vida, y de ]a exagerada timidez de
actitud expresiva.
Es el :Maestro Peña, el primer educacionista profesional del Estado, que
nos dejó obra escrita y suficiente, en
materia didáctica 1 y que nos permite
conocer objetivamente un criterio pedagógico elaborado y maduro, al traYés de sus luminosos textos escolares,
escritos precisamente, para servir de
guia metodológica, al concepto educativo de la Escuela Primaria Mexicana,
prescrita por el Primer Congreso Pedagógico Nacional de 1889, a cuyas
Bases -y Programas Generales, se ajustan estrictamente, todos sus libros elementales y de fondo doctrinal, en cuan~
1

1

4

EL MAESTRO

En particular Ja obra lirica del Mae~- Nuevo León, que en todo la República
tro Peña la estudia el Dr. Garza Cantu, ){exicana; en virtud de haberse fedeen solo dos de sus composiciones, de ralizado ]a instrucción pública, por
carácter distinto: Una Silva de gusto reglamentación especial del Gobierno
depurado y clásico, dedicada a la Pri- del General Antonio López de Santa
mera Exposición Industrial de Monte- Ana.
rrey y un canto poético titulado: A mi
Y aun cuando estos libros fueron esHogar. y dice que se nota en ellas, el critos desde 1894, para guía de la enperfecto dominio del asunto y una señanza sistemada, por las normas que
gran corrección y limpieza· en el len- se llamaron Escllela Moderna Intuitiva,
guaje, en conformidad con el tono y la cual se modificó entre nosotros en
el estilo, que expresa con gusto ex- 1927, con fa denominación de Escuela
quisito y delicado. Hace notar que lo Activa, y en 1935, con la de Escuela
encuentra más poeta en la Oda A mi Socialista, su valor didáctico subsiste,
Hogar, porque parece estar más en y bien pueden, con ligeras correccioconsonancia, con el carácter suave de nes v aumentos de acomodación acJa Oda moral, el del propio Maestro tual, ·continuar prestando los valiosisiPeña; que es dulce y afectuoso, y que mos servicios instructivos Y pedagógicomo dijera Martínez de la Rosa, al cos que antaño los hicieron famosos. _
definir la Oda: ''la heroica es un toIniciamos pues, la presentación Y
,rrente, mientras la moral, es un arro- análisis didáctico de los magníficos
yo manso y cristalino." Y esto, arroyo libros escolares del Benemérito Maesde linfa cristalina, es el alma del poe- tro Peña, por los que arbitrariamente
ta Prña, que refleja sus sentimientos hemos denominado su tercera serie, Y
to a la materia por enseñar; pero con en estos versos, que son muestra de que corresponde a los textos conque
criterio original, adquirido y experi- sensibilidad profunda y delicada, que principió su vasta producción, no prementado, directamente, en ]os bancos denuncian al que sabe decir lo que cisamente en sus comienzos profesiode clase, y delante de los niños, suge- sienté y hace sentir; que sabe pensar na1es; pero sí con los que se dió a corido por la práctica concienzuda y tealto, sentir hondo y hablar claro, muy nacer como autor didáctico, Y de ennaz, sentida por el profesor espontálejos dé esas modernas afectaciones, tre ellos, citamos solamente dos: La
neo y maestro por ·vocación, que fué
tan vacías de fondo, como distantes de Cartilla Constitucional Y la Reseña Hisindiscutiblemente, este educacionista
1a verdadera belleza y de la verdadera tórica de la Ensellanza Normal en el
regiomontano .
poesía.
Estado, hasta 1891.
Así pues, el Maestro Benemérito Pe· El Maestro Peña dejó en poesía poca
La Cal'lilla Constilllcional, es un
ña, es el fundador de una nueva moproducción, pero buena. No conoce- opúsculo dedicado al Círculo de Obredalidad didáctica en Nuevo León,
mos su acervo y por esto sólo citamos: ros de Monterrey, y su contenido es
creada y ejecutada en colaboración
Impresiones de la Noche y al Asomar una explicación sencilla y acce$ible
con el Jng. Maestro Benemérito Martíla Aurora; ambas dedicadas a su hijo al pueblo, del texto Constitucional de
nez, organizador y animador del SisFrancisco, como recuerdo que el mis- 1857, presentado como instrucción citema Educativo local, que llamamos.
mo Maestro califica de Exhumación; vica y corno conocimiento al alcance
por sus características originales Esecomposiciones que confirman la opi- de l~s obreros de esta institución recuela Moderna Nuevoleo11esa.
nión del notable literato y también giornontana, entonces de reciente orEn esta meritoria labor educativa,
poeta, Dr. Garza Cantú.
ganización, a la cual pertenecía el
los Beneméritos Maestros, mancomuEJ benemérito educador Peña, escri- Maestro; y en particular, para el aprennan su sólida cultura, su vocación docente, su poco común dinamismo di- bió también magnifica y ·correctísima dizaje y práctica de los deberes Y &lt;ledáctico y su experiencia magisterial, prosa, sobre temas morales, hi'stóricos rcchos civiles que esta Ley General de
formada en un dilatado lapso, no me- y sobre todo pedagógicos, que forman la Nación, estatuye y ampara en el
nor de veinticinco allos en la enseñan- parte de su abundantísima producción País. Este libro vino a ser un verclaza exclusiva de niños y logran estable- didá.ctica, impresa y presentada como dcro i1anual de Instrucción Cívica Mecer las bases de ia Organización Di- material docente, en libros de texto xicana, para servicio y uso de los ciudadanos nucvoleoneses, según el critedcictica Primaria, vigente aún en Nue- escolar y metodológico.
La obra didáctica impresa del Bene- rio e interpretación de un ~faestro reLeón.
En consecuencia, ]a Tecnica Escolar mérito Maestro Peña, clasificada des- giomontano.
La Reseria Histórica de la EnseríanPrimaria, en el Estado, desde 1889 has- de el punto de vista pedagógico, aun
cuando
en
producción
periódica,
sin
:a
Xormal en el Estado, es una breve
ta 1912, tiene comff personalidades
orden
sucesivo
determinado,
compreny
concisa
exposición escrita, que farcentrales, a estos dos hasta ahora inide
tres
series
de
libros:
la
primera,
lna
parte
de
la Historia General de la
gualados maestros regiomontanos, que
son en verdad, ]os creadores de nues- dedicada a servir de texto para niños, Instrucción Pública en el Estado de
por lo que contienen la exposición Nuevo León y que escribió, por encartro Sistema Educativo Popular laico.
metódica
y dosificada en lecciones, de go del Consejo de Instrucción Pública
El :.\faestro Pella hizo sus estudios
la
doctrina
elemental que encierran los del Estado, en el cual actuaba entonsecundarios en el Seminario Conciliar
de ~fonterrey, en donde cursó, con Programas de Instrucción Primaria, y ces, como Profesor Delegado de la proaprobación: Latinidad, Filosofía, Teo- que equivalen, por esto1 a resúmenes pia Escuela Normal. No es un libr~
logía y Derecho Canónico, y se inició lectivos, que deben ser previamente especial sobre ]a Ensellanza Normal;
en la Facultad de Jurisprudencia, en explicados por el Profesor encargado ... sino un capitulo de otro libro impreso
el Colegio Civil del Estado, estudio que del curso o asignatura a que se refie- por el citado Consejo, en cuya factuabandonó, para dedicarse exclusiva- ren. La segunda serie, escrita ex pre- ra participaron todos los Directores de
mente al :Magisterio Primario, desde samente para servir de instructivo, o las Escuelas Profesionales del Estado.
La esencia y objeto de esta Resefia,
1864, el que ejerció privadamente y de técnica de la enseñanza de los miscomo Director de las Escuelas Públi- mos programas escol3res, en las ma- es dar a conocer los orígenes e inicios
cas oficiales, en los Municipios de terias que tratan, esto es, libros de tex- de la enseñanza normal, o sea la pre~
:M onterrey y Bustamante, en Nuevo to primario Y. de metodología de su parac.ión profesional ele Maestros de
Le_ó n y en el de Monclova, en Coahui- enseñanza. Y la tercera, formada por Niños, en Nuevo León, titulo que c.nJibros, que sin dejar dé contener ma- tonces se decía de Preceptor de Niños
la.
En sus actividades propiamente li- teria docente, no están destinados a y t¡ue en la actualidad corresponde
terarias, el Dr. D. Rafael Garza Cantú, niños, ni a Maestros expresamente; si- con el de Profesor de ]nslrucción PriJo califica como autor didáctico sin no a instrucción de quien la desee ad- maria; pero reícrida tanto la Reseña
como la ensellanza, a la organización
segundo, en Nuevo León, como escri- quirir, sobre los tópicos que tratan.
Todos los libros del Benemérito y funcionamiento de ]a Escuela Nortor de primer orden, y como poeta lírico, que produjo sentidos versos y :Maestro Peña, además del mérito de mal Lancasteriana de 1845, la cual no
ejerció con éxito notorio: la oda pin- su originalidad didáctica, tienen el va- pasó de un generoso y elogiable inten~
dárica y la filosófica; así como el dis- lioso de ocupar el primer lugar, como to, que no llegó a producir ni un .solo
curso patriótico, y con especialidad, textos de la Primera Escuela Primaria Maestro titulado en esta Escuela; la de
la obra did3.ctica educativo-instructi- Nacional, escritos rn el Pais, y de 18i0, que aun cuando no regularizó su
va, en la que se muestra Júcil, y acusa reemplazar con éxito .incuestionable, a funcionamiento hasta 1881, expidió sus .
conocimientos y aptitud para penetrar los de tipo catequista, que venían primeros títulos en ,. 1886, que sufrió
el fondo, y un dominio completo y per- usándose desde 1837, Y que fueron la su primera reforma orgánica; así cofecto del material técnico de los asun- fuente de la enseñanza memorista y li- mo las que se sucedieron en los años
tos que trata.
bresca lancasteriana, lo mismo en de 1889 y 1891.

"º

Armas y Letr_as

las lecciones que deben y pueden impartirse, en el transcurso de un año
escolar, en cada una de las asignaturas ~itadas; de modo que encierra Jo
que un Maestro del Segundo Año de
Primaria, ha de enseñar a sus discipulos y el modo de hacerlo, diariaDiscul'so del Pl'of. Pli11io D. Ordóñez en la corunemo,·ación vigésima quinta de la muerte del Maestro.
mente, hasta terminar el curso. Este
contenido justifica el titulo del libro
La Escuela de 1870 es considerada que hubieran formado parte de texto estricto contenido didáctico, referida y define con exactitud su objeto.
en el Estado como la primera estable- escolar respectivo.
...
en particular, a la enseñanza de esta
La nueva escuela implantada en
cida en su género, y la Reseña del BeForman la serle estrictamente meto- materia instrumental, de toda educa- Nuevo León por los Beneméritos l'llaesnemérito :Maestro Pella, representa el dológica de libros escolares, publica- ción instructiva, que deben aprender tros Martinez y Peña, habia proscrito
ún.ico antecedente escrito y autoriza- dos por el Maestro Peña: Guia del exclusivamente los niños del Tercer de su docencia los libros escritos en
do, de información histórica, sobre Ja :Maestro para Ja Aritmética en el Ter- Allo de Primaria, de :¡¡cuerdo con el forma catectuistica, que se venian usanpreparación profesional de educadores cer Año. El Maestro de Segundo Año. programa respectivo vigente, precedi- do en las escuelas de nilios desde el
de niños, en Nuevo León.
Apuntes de llora! para los Maestros do de las instrucciones metodológicas poríodo colonial; con el propósito,
Continuamos el estudio de los libros Principiantes. Curso de Moral para la necesarias a su ejecución y compren- bien justificado de eliminar el memodel Benemérito Maestro Peña, refirién- Instrucción Primaria Superior y Te- sión, y con las ejemplificacioo.es prác- rismo rutinario y libresco escolástico
donos ahora a la que hemos llamado · mas de Instrucción Cívica para el ticas correspondientes a cada tema, Y lancasteriano, que constituía el essegunda serie, o sea la referida a la Quinto Año de Primaria.
considerando que mientras mejor com- fuerzo y objeto esencial de toda cnsew
Metodología práctica de la Enseñanza
La Guia del Maestro para los Ejerci- prendan los maestros el sentido y las_ fianza escolar anterior; de modo que
Primaria, que fueron apareciendo, pri- cios de Lenguaje, comprende el mate- tendencias de esta asignatura, más sa- la meta Y asignatura fundamental de
mero en forma de resúmenes o leccio- rial docente para un Curso Práctico tisfactorios serán los resultados que aquelllls escuelas, era la Lectura Cones manuscritas, que el Benemérito de Español o Enseñanza de la Lengua obtengan.
·
rrient~; una vez dominada ésta, el liMaestro Pella daba a sus discípulos Nacional, que antes de la Reforma EsEl :Maestro Peña toma muy en cuen- bro de texto catequista, aprendido y
normalistas, en sus visitas de inspec- colar de 1892, se incluía en el apren- ta, que esta enseñanza debe ser razo- recitado de memoria, por el niño hación tecnica escolar, en el ejercicio de dizaje mecánico de Ja Lectura y la Es- nada y que por lo mismo, es un ab- cia el resto. Por eso, el Maestr~ de
su función de Inspector General de las critura, y en Ja memorización de la surdo proceder, en sus lecciones y entonces reducía su función a la de
Escuelas Públicas de Monterrey; en las Gramática Castellana. El Maestro Pe- ejercicios, por definiciones y reglas, un simple tomador de lecciones, sin
asambleas semanales sobre Técnica ña, buscando hacer intuitiva y más en virtud de que éstas no pueden ser otra labor didáctica, de su parte, que
Especial de la Enseñanza Primaria, da- activa esta fundamental enseñanza es- comprendidas a priori por los niños, la de su rigor .con el alumno, para que
das en forma de conferencias pedagó- colar, Y referirla solamente a la intro- en razón de su misma generalidad; y lo retenido fuera reproducido y recigicas, a los alumnos normalistas, Maes- ducción del estudio de la Gramática en este supuesto, establece, como nor- tado con exactitud literal y en mny.or
tros Ayudantes de las Escuelas de la General, eliminando por inútil, la sim- ma general, proceder en tal forma, que cantidad, cada vez, a Ser posible.
ciudad, para lo cual, se reunían siem- ple memorización de reglas y defini- el alumno comprenda y entienda la
Y como al verificarse la Reforma
pre los que tenían a su cargo niños del ciones, a que entonces se concretaba, función aritmética, la estructura y pro~ Escolar de 1892, o sea el establecimienmismO afio escolar, los miércoles y ideó también nueva presentación de la piedades de la cantidad, sus combina- to de la nueva escuela intuitiva y si•
sábados, por las fardes, en una escue- materia a los niños, dosificada en ciones numéricas y el porqué de cada multúnea, se proscribieron tales textos
la de Ja ciudad, o bien en sus clases ejercicios de aplicáción, de fácil fac- tillo de los tipos de problemas y los Y tales procedimientos mnemónicos, y
nocturnas, en la misma Escuela Nor- tura y comprensión para alumnos de pasos que deben seguirse para su re- se preconizó la enseñanza expositiva o
mal.
primaria, con la denominación de solución; y en esta virtud, marca co- 1 verbalista, consistente en la lección
Estas Lecciones o Apuntes de Meto- Ejercicios de Lenguaje y con la fina- mo finalidad educativa de la Aritmé- oral del maestro, esto es, en la Cxpli•
dología Pedagógica, se vió precisado lidad de corregir defectos de pronun- tica ejercitar la razón y las facultades cación de viva voz· y la presentación
a ordenarlos y clasificarlos para dar- ciación, limpiar el ]enguaje de barba- · d~ abstra~ción y generalización, po- del conocimiento en forma objetiva o
los a Ja impresión y ser luego distri- rismos y locuciones no castizas, au- mendo en trabajo continuo, las ope- intuitiva, seguida de todos los ejerciM
buí das como doctrina práctica de los mentar su ,•ocabulario infantil, darle raciones intelectuales denominadas: eios prácticos necesarios, a su comprogramas correspondientes a los cur- fluidez y facilidad de expresión, e in- atención, juicio y raciocinio.
prensión y uso particular, y no se dissos graduados, en los que la Ley de troducirlos en el aprendizaje de la teoHace notar que la marcha lógica pa- ponía del Magisterio preparado pura
Instrucción Primaria de 1892 clasifi- ría gramatical; no ejemplificando sus ra obtener estos resultados, en Arit- emplear tales métodos, desconocidos
có la Instrucción que debia i;np~rtir- reglas, sino usándolas prácticamente; mética, es la llamada analitico-sintétipara la generalidad, sus iniciadores y
se en las escuelas de nifios, a cargo di- considerandt&gt; en estos ejercicios, su- ca, combinada con la inductivo-deducfundadores, :Maestros Beneméritos Marrecto de los Ayuntamientos del Estado. cesiva Y gradualmente, la Prosodia, la tiva, que consiste en que el niño se dé
tíncz Y Peña, tuvieron que esquematiNaturalmente, su publicación se fue Sintaxis, la Ortografía y la Analogía, cuenta de lo que hace, y se explique
zar los programas, subdividiéndolos
imponiendo, tomando en cuenta las fundado en que, como dijo el Benemé- la manera de ejecutar cada operación
en lecciones cotidianas y distribuyénasignaturas y cursos que el Benemé- rito Maestro, el lenguaje se nos dió ya parcial; que se le conduzca al examen
dolos en horarios asignados a cada
rito ).faestro consideró de más urgen- hecho; por lo que la Gramática no de los problemas y operaciones, hasta materia, por semana escolar.
cia e inmediata dirección, según se lo tiene por objeto enseñarlo, sino depu- la f{1cil inducción de la fórmula geneTales circunstancias determinaron
fodlcaban las visitas tecnicas que dia- rarlo de sus incorrecciones, por medio ral Y de las definiciones y reglas en
que
medio de difusión, un tanto
riarnrnte verificaba a las diversas es- de las reglas que nos enseña, inferidas particular; que se le enseñe a estudiar
emp1r1co, del nuevo método inductivocuelas de la ciudad de Monterrey, en de su mismo uso.
Y a entender los datos de los problc- deductivo de enseñar a los niños· así
las que encontraba dificultad y defiY como en e.sta rama de la enseñan- mas1 Y a establecer las relaciones nucomo de guiar al Magisterio en s~ laciencia notorias, de parte de los alum- za primaria, el maestro de entonces
méricas que exislen entre ellos, la na- b~r, Y de ·obtener una relativa unifornos ~la estros; ya debidas a la aridez aún cuando poseyera un conocimient¿ turaleza de las operaciones que habrá
midad dichíctica; ambos Maestros de
propia de la materia, ya al fondo y de la estructura y función del L~ngua- de ejecutar, y su orden sucesivo, hasta
común acuerdo, emprendieron la ~hra
verdad de su contenido y de su doc- je y de su Gramática, no le era fácil llegar con seguridad absoluta a la sod~ producir libros escolares que sirtrina, sobre todo de parte de los 1!aes- encontrar los ejercicios prá.cticos, gra- lución. De otro modo, esta e~séñanza
ncran de guia Y dirección técnica
tros . Ayudantes más jóvenes, que no duados y metodizados para el objeto sería pasiva, dogmática y de resultadestinados, no precisamente a los no~~
asistían a las clases nocturnas de la prescrito, por los programas escolares dos nulos.
malistas, quienes podían adquirir Y
Escuela Normal y que ejercían con ca- vigentes, Ja obrita del Benemérito
En consecuencia, el Maestro Bene- aprender el sistema completo en la E~rácter empirico ocasional, especial- Maestro Peña, vino a ordenar y orienmérito
Peña recomienda que el niño cueJa Normal; sino a los maestros
mente fuera de Monterrey, y a quienes tar pedagógicamente esta enseñanza,
actúe
personalmente
en ]a ejecución prácticos o titulados por el sistema
había que tolerar, por la carencia de en realidad nueva y desconocida del
utilizando
el
pizarrón
y los cuaderno; Lancasteriano, que era el mayor núpersonal docente normalista, y entera- Magisterio encargado de trasmitirla;
de
ejercicios,
Y
que
se
recurra tanto mero, Y que J)Or radicar fuera de i\fondo de la intención y contenido de los aclarando su doctrina y estableciendo
al
Cálculo
Mental
como
al Escr'ito en te~re?'• estaban imposibiJidatos para
programas escolares prescritos.
su pedagogía, en forma sencilla y dela resolución de problemas.
•
asistir a Ja Normal Y a las famosas y
Nosotros sabemos que el Maestro finitiva, para los Maestros de Nuevo
Y en seguida, como guía de esta en- muy produ~!ivas Asambleas PedagógiPeña alcanzó a ordenar Lecciones Me• León y del País.
todológicas para todas las Asignaturas
El Maestro Peña graduó sus ejerci- señanza, ofrece al :Maestro una serie cas, que nuercoles y sábados por las
del Programa de Instrucción Prima- cios en seis series, correspondientes a ~e lecciones m_odelo o ejemplos que tardes, de cada semana, daban persoria, principalmente de la Elemental; los seis cursos o años escolares del Ci- este puede segmr o imitar, para el de- ~almente los Maestros Martinez y Pena, respectivamente, con tal objeto a
pero que como dejamos dicho, sólo clo Primario. Conviene aclarar que sarrollo del Programa de Aritmética
todo
imprimió las que consideró de más ur- les llama Guia para los Maestros, por- que corresponde aprender a los niño; rrey. el Magisterio oficial de Mo;tegente publicación, y que representa- que son meros ejemplos lectivos, que del Tercer Año de Primaria; lecciones
De este modo, ambos Maestros, forban material docente impreciso y di- aquéUos pueden modificar o ampliar, graduadas para aprovecharlas utilimados
en el sistema monodidáctico
zando
primero
el
Cálculo
:Ment~l,
lueficil de ordenar y de usar por los o simplemente imitar, a su criterio .
Así que el contenido de esta valio- go el Cálculo Escrito y por último la lan.casteriano, introducido en Nuevo
Maestros no familiarizados con Ja EduLeon desde : 1842, y sin titulo profecación 'moderna. Fuimos 'discípulos sa obra didáctica, es tanto lo que de- resolución directa de los problema;,
s10n~l
relativo, fueron sin embargo,
normalistas del Benemérito Maestro ben aprender de lenguaje práctico los
_ El .\Iaestro de Segundo Año, es otro
los
mtroductores
Y forjadores de un
Pefia, y todavía c9nservamos, entre niños, en to&lt;l'a su primaria, cuanto la libro metodológico destinado al conon.10do
sim~1ltáneo
y
polididáctico, dis~
manera
de
enseñarlo
los
maestros,
nuestras Notas de EstudioJ algunas lecc!mi_ento íntegro del programa y de la
ciones aisladas, que en sus clases y presentado en lógica y accesible gra- tecmca de enseñanza, prescritos para tinto ~, mas pedagógico que convirtió
~nhguo Y despreciado Preceptor de
conferencias metodológicas nos dictó, duación, precedida de todas las refle~ rl Segundo Año de Primaria, referidos
Nrnos,
en el actual Profesor Y Director
Y que no alcanzó a publicar, O-bien xiones y consejos metodológicos que a _13 A~·itmética, Geometría, Geografía,
_
de.
escuelas
primarias, con todos los
facilitan
su
olijeto.
que aparecieron solamente en El BoleHistoria Patria, Lecciones de Cosas\
La Guia Práctica para la Enserírutza Moral y Lenguaje, por la Ley de !ns'. atn~utos de un profesional de la edutín de Instrucción Primaria, Organo
de 1a Dirección General de este ramo de la Aritmética en el Tercer Año, co- !rucción decretada en 1892. Es un con- cacrnn de la nillez, y el reconocimiende la Administración del Estado, sin mo Ja anterior, es otra obra escolar de Junto graduado y metódico de todas
Pasa a la Pág. 6

IJON SERAFIN PENA

:~mo

ª!.

Mayo de /951

5

�también que ésta se ha de sujetar for•
los poderes de asimilación directa Y zosamcnte, al procedimiento de la in•
que se desea fijar en el espíritu del ni- personal del alumno, sin que haga falño; para lo que ofrece al :Maestro, los ta la intervención del maestro; ya que tuición intelectual, que consiste en daresquemas de lecciones que estima pue- la exposición del t(•xlo, es en realidad la con tal claridad y animación, que
impresionada vivamente la imaginaden servir ele guia.
la propia palabra del profesor, Y su ción de los niiios, se representen las
Por lo que respecta ul Curso de .lfo- :1prcndizajc· o retención, puede alcanpersonas, los sucesos, los Jugares, casi
ral para la Instrucción Pl'imaria Suzarse con su simple iectura.
como si los estuvieran viendo; que
perior, el temario correspondiente ]o
Sin embargo, estos libros llevan por lo que hace a \a intuición sensi1'iene de la Pág. 5
forman tópicos de moral teórica y también su parte metodológica, para
normativa, referidos a los siguientes el maestro, y por ello 11odrian ser in- ble y directa, aunque sólo presenta
ternas: Conceptos del Ser Racional. El cluidos en d grupo anterior; toda vez medios aislados y escasos, se debe
to de que su pre11aración tiene todo el Alma y sus Facultades: La Inteligentambién aprovechar, siempre que sea
valor académico de una carrera libe- cia, la Sensibilidad y la Voluntad. De- que su fondo teórico es apenas el mi- posible."
ral autorizada por el Gobierno y por beres lndividuales, Familiares, Socia- nimo de asuntos de cada hecho histó"Es una lástima que por ahora esrico referido, y el maestro está en li- caseen otros medios de intuición, que
la Sociedad.
.
les, de Humanidad, de Conciencia. Ley
Como la función técnico-administra- del Perfeccionamiento Espiritual, etc. bertad para ilustrar el contenido, si aunque puramente representativos, setiva del Maestro Martinez, a su cargo Por el enunciado de este temario, es así lo juzga conveniente.
rían un gran elemento, para dar a la
Esta serie se forma de tres libros enseñanza él carácter vivo y animado
y responsabilidad, en todo el sistema fácil apreciar que la esencia de su
escolar del Estado, en su calidad de contenido, es la expo{ición de la doc- destinados a la enseñanza de la His- que necesita; tales son los retr'atos ( en
Director General de Instrucción Pri- trina psicológica reinante entonces, toria de )féxico, desde el Segundo has- las escuelas) ele los personajes que de·
maria y Normal, y de Secretario Ex- sobre el concepto de la estructura y ta el Cuarto Afios, y que el ~faestro ben servir de tema, para las narracioOficio del Consejo de Instrucción Pú• fijncioncs del espíritu del hombre, y Peña denomina: Xal'faciones Jlistóri- nes; tales también, los cuadros de cosblica del Estado, le ocupaba la totali- sobre el fundamento moral de los de- cas: Biografías y Sucesos Notables, pa- tumbres y los grabados, representatidad de su ticm¡¡o, porque entrañaba beres que éste tiene que cumplir, como ra ni1los de 2o. Afio. Historia Patria vos de algunos sucesos notables. De
además, su organización y estableci- individuo y como elemento social; fi- pal'(( el Tercer Año Escolar e 1/istoria mucho serviría también, para tal obPatria para el 4o. Año Escolar. Su conrn iento inicial, correspondió al ~facslosofia abstrusa para el niño, que el
jeto, los Muscos históricos, que dan
tro Peña, dedicarse a formular la Me· Maestro Pefia presenta en un lenguaje tenido y extensión están referidos ex- una idea de las armas, trajes, utensitodologia Práctica relativa, que dió claro y castizo, no excento de elegan- presamente al Programa de la Asigna- lios, y en general, del grado de civilipor resultado efectivo, la serie de tex- cia, para interesar al pensamiento del tura, proscrito por la Ley de Instruc- zación, en cada época histórica." Estos escolares de que nos venimos ocu- niño a discurrir, como dice Garza Can- ción Primaria de 1892, para estos Cur- tos preciosos conceptos metodológicos
pando, y que son la evidencia concre- tú: "sobre el mundo de las abstraccio- sos Elementales.
sobre la historia, consagran al pedagoEn Xarraciones Ilistóricas, el Maesta, de los méritos y altura didáctica de nes y de las ideas absolutas, que es
go, al experto educador, que fué el
tro Pcll.a estudia quince temas, de los
este insigne Maestro nuevoleonés.
propiamente el de la Moral, el de la
cuales trece son biografías de los per- Maestro Peña.
Ya hemos hecho notar que, el MaesEtica y el de la Filosofía".
El material del texto Historia Patria
sonajes políticos y militares más destro Peña, alcanzó a esquematizar toNaturalmente, estos temas no eran
para
Tercer Año, está expuesto en 35
dos los ¡¡rogramas primarios del Esta- para que el niño los aprendiera y me- tacados, en torno de los cuales, el Belecciones y un brevísimo Apéndice con
do, prescritos por la citada Ley de morizara, mediante lecturas repetidas nemérito Maestro Peña, hábilmente
tres más, y su contenido abarca sola1892; pero solo ¡¡ublicó completos, por del texto; sino para orientar al maes- concentra los hechos salientes, que
mente la Historia anti gua y la del GoAsignaturas, los correspondientes a tro, y proporcionarle el asunto de sus dan una idea general de nuestra histobierno Colonial hispano; pero presenEjercicios de Lenguaje, Moral, los de explicaciones y juicios exactos al res- ria nacional. Estos mismos temas los
tados en forma propiamente expositi1892; pero sólo publicó completos, por pecto¡ pues recomienda sean dados a repite después en ·su libro El Maestro
va y encadenada, y no esquemática,
cursos, únicamente el programa del conocer en pláticas y discusiones, al de Segundo A11o; pero precedidos de
Segundo Año, con el titulo de El Maes- criterio personal del mismo maestro. las explicaciones metodológicas relati- como lo hace en la Historia del Segundo Afio.
lro de Segundo Año. De éste y el ¡¡ri•
En la actualidad esta materia de vas, sobre su enseñanza en particular,
La Historia Patria para Cuarto Año,
mero, hemos dado ya información y ensell.anza primaria no figura ya en y sobre ]a de la Historia en general.
consta
de 36 lecciones y su material se
comentario crítico.
los actuales programas; porque fue Como muestra del criterio didáctico extiende, desde la Proclamación de la
De sus Apuntes de Moral pnra los eliminada desde 1927, que se estable• del ~facstro Peña en esta asignatura;
Maestros Principiantes, el Dr. Garza ció la modalidad pedagógica denomi- así como su estilo y forma de expre- Independencia basta la caida de MaCantú dice: "En esta obrita, el Profe- nada Escuela Arti va, precisamente por sión, tomamos de este último libró los ximiliano.
Desde el punto de vista literario,
sor Peña, como en todas sus guías, da su carácter abstruso e inaccesible a la siguientes conceptos: "La versatilidad
estos
libros del Benemérito ~laestro
magníficos consejos e instrucciones, inteligencia del niño; además, la doc- propia de los alumnos de este Curso
Peña,
son tres perfeclos modelos de
dcrh·ados de su larga priictica, de sus trina que en este librito escolar susten- (2o.), que en su mayor parte no paconocimientos teórico~pedagógicos y ta el ~[aestro Peña, aun cuando riguro- san de ocho afios de edad, y el muy prosa narrativa didáctica y quizá por
esto, más que por el criterio metodolóde su admirable buen sentido, que es
samente psicológo y moral, admitida escaso desarrollo intelectual que han gico, merecieron medalla de oro, en la
como la clave de toda su producción entonces como exacta, es ahora objeta- alcanzado, son un obstáculo para que
didáctica. Desde las bitorietas que re- da; ya que la Psicología de nuestros puedan hacer de esta asignatura, un Exposición Universal de San Louis
Missouri, el año de 1904, a donde el
comienda y apunta para la enseñanza
tiempos, niega 1a teoría de las Facul- estudio sistemado; esto es, en que se
práctica de los preceptos morales, en tades del Alma, y la Filosofía socia- siga el orden y el encadenamiento de Maestro Peña los envió, no por vanidad u ostentación; sino por el empeño
el Primer Año, a los Diálogos Socrátilista actual, difiere también en varios los sucesos; pues no se hayan todavía de sus discipulos y amigos, que quisie•
cos, hábil y discretamente dispuestos
puntos, sobre el concepto de los debe- en condiciones de correlacionarlos; ron así dar a conocer, fuera del medio
para el aprendizaje de esta abstrusa
pero ésta es precisamente 1a edad en
res inclh·iduales y sociales.
materia, en el Segundo Afio y Tercero,
que la memoria está más dispuesta local, a uno de nuestros auténticos vaSu libro denominado Temas de lnstodo contiene y encierra, lo que la
para aprender, y la imaginación más lores pedagógicos, y creador de un sisciencia pedagógica y el arte de ense- tl'ucción Cívica, puede considerarse abierta a las impresiones de todo aque- tema metodológico -original, difundido
ñar prescriben y aconsejan al educa- como amp1iación y extensión de los llo que ofrezca novedad, interés y va- en la cátedra y en sus libros estricta•
Cursos de 1loral, en el sentido juridiriedad, a los espíritus naturalmente mente escolares.
dor".
Por lo que se refiere a su labor proEfectivamente, dado que por mucho co-lcgal de entonces; esto es, contiene movibles y curiosos de los niños."
fesional,
el Benemérito )faestro Peña
tiempo se estimó que la función esen- la doctrina que en esta materia regia
"A este anhelo, a estas condiciones
cial de la escuela primaria, era formar en )léxico, con carácter constitucional, en que se halla, sólo puede correspon- la inició en 1863, como Ayudante de
la conducta personal y social del ni- la vida social del País, y que corres- der provechosamente, la enseñanza de la Escuela Pública de Niños que diriño, dentro de los principios de la más ponde con los deberes civicos, con la historia, en la forma biográfica y gía el Lic. D. Amado Valdez, uno de
estricta moral individual, y que basta los derechos del hombre y del ciuda- anecdótica en que, sin sujetarla al or- los muchos profesionistas que en Nue•
entonces se pretendia obtenerlo con la dano, y con la organización y atribu- den y encadenamiento de los sucesos, vo León, se dedicó a la doceu.cia, y de
lectura y explicación de las reglas de ciones del Poder Público, prescritos se les presenta en una conversación cuya labor sabemos también que fue
la urbanidad y comportamiento perso- por la Constitución de 1857. El Maes• sencilla, y tan animada, como pueda el primer Director de la Escuela Nornal, consigo mismo y para con los de- tro Peña presenta esta doctrina en ser fo historia de los personajes que mal, en 1870. En 1864, el )laestro Pe·
más, según lo prescribía la Iglesia Ca- cuarenta y siete lecciones que corres- más participación han tenido en los ña fundó su primer Instituto particutólica, árbitro de la conducta moral ponden con otros tantos temas, que acontecimientos notables de la histo- lar, con el que de hecho abrazó defidrl hombre; y que el nuc,·o concepto formaban el Programa de la Asignatu- ria; los cuales deb en referirse rcspec- nitivamente la carrera de Preceptor
laico, la refería a la moral universal, ra, para el 5o. Año de Primaria, y que tivamcntnc a cada uno de ellos, como de Niños; pero como los imperialistas
fue necesario que, para fijar la doctri- ofrecía a los )faestros. como teoría a un centro o principio de acción."
le exigieron titulo para ejercer y de
na y la manera de enseñarla, se die- que debían exponer a los niños, debi"De esta manera, si el maestro sabe momento no le fue posible adquirirlo,
ran las guías instructivas indispensa- damente ilustrada y comentada, para
escoger los sucesos más generales e volvió a la mismé'L Escuela Pública,
bles; y con este objeto, el ~la estro Pe- que pudiera ser comprendida.
ahora bajo la Dirección del Preceptor
,Lo mismo que la ~loral , esta obrita interesantes; si aprovecha todos aqueña, redactó las lecciones expositivas y
titulado D. Julio Olvera, en la que sirJlos
rasgos
que
puedan
excitar
la
cudialogadas, que presenta en sus Apun- de texto desapareció del campo escoriosidad de los nill.os, por la novedad vió hasta 1867, que se trasladó a Montes de ~!oral, y que después completó la1\ no por eliminación de la Asignay el interés; si ]es presenta, como de clova, para dirigir la Escuela de niños
con su Curso de .\!oral para la lnstruc- tura; sino por modificación del prode aquella ciudad de Coahuila.
bulto, acciones generosas y heroicas
ciún Primaria Superior (5o. y 60. grama y por sustitución y derogación
En 1869 regresó a Monterrey, para
que
los
emocione,
viva
y
pr~[undamen~
Años) que publicó en otro libro, que de los artículos constitucionales de
hacerse
cargo de la Dirección de ]a
te, dando á estas narraciones una exdebe considerarse como continuación 185i, cuya doctrina explicaba el Maesmisma
Escuela
de Niños, en donde se
presión animada y pintoresca, que imtro Peña.
del que estamos comentando.
había
iniciado
como Ayudante, años
presione
su
imaginación,
manteniendo
De los libros escolares del 1lacstro
Las lecciones denominadas Apuntes
atrás;
encargándose
al mismo tiempo,
sie!"1-ipre
atento
a
ellas
su
espíritu,
pode .llora!, forman un temario sobre cu• Peña, que hemos considerado su pridra hacer de esta manera fructuosísi- gratuitamente, de la Escuela Nocturna
mera
serie,
tleslinados
exclusivamenYO concepto particular, establece defima, para los alumnos, la enseñanza de para adultos, del Circblo de Obreros.
~ición previa y lo explica al nifi.o, me- te--a ser usados por los nifi.os, perteneEn 1871 , abrió por segunda vez su
la historia, tanto en el sentido instrucdiante la narración de un cuento, anéc- cen a este grupo solamente los de HisInstitulo
particular, el cual dirigió trctivo,
como
en
el
educativo."
dota o hecho histórico, o bien por me- toria Patria; ello, porque esta asigna"Esto indica no sólo el carácter
tura
por
su
forma
narrativa
de
pre•
dio de un diálogo socril.tico, de los
anecdótico de dicha enseñanza; sino
Pasa a la Pág. 8
cuales se desprende la esencia moral sentación, se acomoc\a fácilmente a

El Maestro Don
Serafín Peña

·6

Armas y Letras

1

L I B R

o

Escuela de Verano
MAESTROS EXTRAORDINARIOS

•
VI Anualidad
1951

DE LA

SECCIO;-; DE HC~IA;-;IDADES
Profesor huésped: Doctor José Maria
Gallegos Rocafull.
Curso: "SOBRE EL PE;-;SA1IIENTO
JCHIDICO DE VLTORIA Y SUAREZ".
Desarrollo: Del 6 al 14 de agosto.
TDIARIO
1.- Doctrina de Vitoria sobre el Imperialismo.
11.- La licitud de la guerra según
Vitoria.
Ill .- Idcas de Vitoria sobre el régimen Colonial.
IV.- La Democracia según el Padre
Francisco Suárez.
V.- Teoria de Suárcz sobre el derecho de Gentes.

~

Curriculum-vitae
José Jlaría Gallegos Rocafu/1, Doctor en Filosofía y Teología. Nació en
~ádiz, _en 1895. Estudió Teologia y
l' llosoha, en Madrid, Roma, Paris. Fué
profesor en la Universidad Central de
Madrid. Explica ahora Filosofía de la
Historia y Filosofía del Derecho en
México.

,

OBRAS
El ~listcrio de Jesús. -Ensayo de Cris-

Comentarios a un libro del Lic. Ramón Beteta

,

E} s~ñor Lic. Ra~ón Beteta, Secretario de Hacienda y Cré:

d1~0 Publ_1co en el Ga)J1nete del señor Presidente Alemán, ha es•
cnto un interesante libro: "Pensamiento y Dinámica de la Revolución Mexic~~a", co~ el ,!iguiente subtítulo: "Antología de
do~u_mentos Polit:1co-Soc1ales . Fue publicado por la Editorial
Mex1co Nuevo (1950). Consta la obra de 579 páginas de agra•
dable l~ctura, sa~radas de patriotismo, de fe inquebrantable en
los destinos patrios y de profunda convicción revolucionaria.
Indiscutiblemente que el Lic. Betcta
es uno de los mejores financieros y
economistas mexi canos, que une a la
teoría una \'asta experiencia. Lo conocimos personalmente en 1929, cuando fue nuestro catedr:itico de Economía Política en Ja Facullad Nacional
de Jurisprudencia. Los otros dos profesores titulares de la misma disciplina y que integraban el Jurado Examinador lo eran-el Lic. :\Iario Souza, actual Jefe del Departamento Agrario y
el Lic. Enrique González Aparicio,
muerto prematuramente, cuando era
todaYia una esperanza para nuestra
Nación.
El libro se inicia con un óleo del autor debido al pincel consagrado de DaYid Alfaro Siqueiros ''uno ele ]os tres
grandes de la pintura mexicana,,. En
el libro se hace una merecida apología
del insigne maestro nuevoleonés, profesor Moisés Sácnz, creador de las Escuelas Rurales y de la Enseñanza Sreunrlaria en México. Conoció al profe•
sor Súenz, siendo su alumno de la clase de Quimica que profesó muchos
allos en la Escuela Nacional Preparatoria, de la cual fuera después ilustre
DireCtor, figurando su nombre al lado
de .Justo Sierra, Gabino Barreda, Porfirio Parra y otros esclarecidos intelectuales mexicanos que han pasado
por la Dirección de ese plantel. Colaboró el Lic. Betela con el profesor
Sácnz en la Secretaria ele Educación
Pública y en la Beneficencia Pública
del Distrito Federal. Aparece también
en la obra la trascendental e incadescente polémica que sostuvo en la Universidad ele Virginia, Estados Unidos,
defendiendo la Revolución Agraria.

Mayo de 1951

donde refutó ,•ictoriosamente la conferencia del Dr. Cumberland, que sostuvo la tesis opuesta.
El volumen está dfridido en diez
partes: !.- Primicia (Menos explotación, más Nacionalismo). II.- Problemas Sociológicos. III.- Problemas educati ,·os. l\'.- El Problema Agrario de
~léxico. V.- Problemas Internacionales. \'!.- El Problema Petrolero de México. VIL- Problemas de la Politica
)lilitante. \'111.- Problcrnas EconómiEc~nómicos y Hacendarios de :México,
Y X.- La Construcción de la Nacionalidad. Es decir, aparecen estudiados
Y resueltos los problemas y cuestiones
fundamentales de nuestra Patria, con
criterio ejemplar. con serenidad de
únimo , con madurez de juicio, con
optimismo fundado, que Jo acreditan
como uno de los hombres públicos de
mayor visión de México.
Para el maestro Beteta, México es
la tierra de las diferencias; diferencias físicas lo mismo que sociales. Todo en México parece moverse al impulso de múltiples corrientes, en pugna cada una de ellas con las' demás.
La primera fuerza de México es la
fuerza india. :\léxico es una tierra que
tiene un aspecto indio, sin desconocer
su aspecto blanco.
"Somos, biológica y socialmente, el
producto de la unión de dos razas de
dos civilizaciones, que eran y siiuen
siendo completamente disímiles. Y un
gran esfuerzo está ahora desarrollándose con el propósito de realizar la
unión y la amalgama de esas dos razas que constituirán el México de mañana.,,
La Revolución es la fuerza más po-

derosa de México. Hay quienes creen
que hemos tenido muchas revoluciones, pero nosotros sabemos que sólo
ha habido una, que se inició desde
1808. Cuando los hombres se aprestan
a matarse entre si, hay siempre un motivo para ello. Pa1·a darse cuenta de
lo anterior (escribe el Lic. Beteta) basta con visitar una hacienda o considerar el bajo nivel de vida de las masas
de la población mexicana.
Gracias a la Revolución -sostiene
el insigne aulor de la valiosa obra que
hemos venid o comentando- hemos
descubierto a México y hemos logrado
darnos cuenta de que nuestras revueltas políticas no son movimientos espasmódicos Y desorientados, sin causa
ex¡)licación, sino que más bien son
smtomas de un desajuste social que
debe corregirse para que pueda haber paz.
' 'Con la Revolución, nuestra mayor
fuerza. nos hemos descubierto a noso11:~s mismos: al analizar la Revolucwn, hemos comprendido nuestra heterogeneidad, nuestra falta de unidad.
al estudiar sus causas, hemos encon~
lrado en la base de la sociedad un sis~ema ? e injusticia y de opresión i al
mveshgar sus resultados, hemos enc?~trado un movimiento ele integrac1on, un deseQ de mutua comprensión
y re~li~ación del mejoramiento de las
cond1c10nrs económicas de nuestras
clases humildes.
A 1~ Palda hay que quererla no con
los OJOS ciegos o cubiertos con la espesa \'Coda de ]a ignorancia sino con
los ~jos abiertos Y el ente~dimiento
desp1ert?. Alguna ,,cz escribió el apóstol ~larti , c¡ue la auténtica cultura, no
es aquella formada en libros, sino la
cs~ructurada con el integral conocinuento de los elementos y factores rcal~s que constituyen un País. Así, este
h_bro, nos ayuda a querer más a México, al conocer lo mejor.
El Lic. Ramón Beteta, distinguido
hombre ele Estado Y catedrático mexic.ano, nos ha dejado con su enjundioso
hbro. una austera lección de patriotisn~~' de ciudadanía y de acendrado carrno a 1a _Patria, que los mexicanos· debemos conocer Y sobre todo, de saber
aproYechar.
G. S. Q.

º.

tologia Bíblica. )ladrid, 1931.
Edición de las Obras de San Juan
de la Cruz, lntroducción ' y notas. )léxico, 1942.
Cn Aspecto del Orden Cristiano.
Aprecio y Distribución de las riquezas. México, 1943.
La Figura de este Mundo.
La Allenidad Cristiana. México, 1943.
El Don de Dios. La Gran Aventura
Humana. México, 1943.
Personas y Masas. En torno al problema de nuestro tiempo. :México,
1944.
Tratados Morales de Séneca. Tomo
J. México, 1944.
Breve Suma de Teología Dogmática.
México, 1945.
La Experiencia de Dios en los Místicos. Tomo II. Introducción, versión
y notas. México, 1945.

• • •
LIC. JESUS REYES RUIZ
Jesús Reyes Ruiz, nació en la ciudad de Aguascalientcs, Ags., el año de
1909. Cursó sus estudios preparatorios
en el Instituto de Ciencias de aquella
ciudad y los profesionales de Abogado en la Facultad de Derecho y Cien•
cias Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Ha sido catedrático de la Escuela
Preparatoria de dicha Universidad y
Director del Centro Popular de Arte
de la Secretaria ele Educación Pública, asi como Profesor de Segunda En·
señanza.
Reyes Ruiz ha ganado 18 flores naturales en otros tantos certámenes de
poesía efectuados en la República, de
los que sobresalen los tres últimos por
corresponder a los más importantes
premios de poesía que ha habido en
)féxico y que son, respectivamente la
Flor Natural en el 4o. Centenario d; la
de la Ciudad de 1lérida
"Fundación
.1 uc., el que obtuvo con motiYo
del,
LXXV Aniversario de la Fundación de
la Universidad de Sinaloa y en el año
de 1949, en que ganó los Juegos Florales de la ciudad de )léxico efectuados
con motivo de las fiestas de la Primavera.
Recientemente su libro inédito "Arbol de Soledad" fue sci\alado para obtener el Premio 11undial de Poesía de
Siracusa.
Invitado por la Fundación Hispánica de la Biblioteca del Congreso de
\Vashington, Jesús Reyes Ruiz, sustentó ante los. maestros de Español de la
Unión Ameri cana, una serie de Co nferencias sobre Poesía Moderna de
México.
Ha sido Secretario de Gobierno en
Durango, Dgo., Consejero de la Secretaria de Educación Pública y actualmente Cónsul de )léxico.
La obra de Reyes Ruiz se ha publicado en edicio nes numeradas r estringidas a 250 ejemplares. Los títulos
de los volúmenes dados a la estampa
son: "Llanto en la Nube", "Raíz v Voz
rlcl Libro", "Romance de Alíon s~ Ra~
,mirez, Calesero", "Discurso para un
Héroe", Suplemento Poético de la Revista Universitaria, "Tierra Nueva" y
una ~bra de filosofía del Derecho intitulad_a "El Derecho Natural. Su plantcam,cnto en la Filosofía de los \'al ores".
Ha sido Vicepresidente. del Centro
Cultural Internacional de San Antonio,
Texas, Y es miembro Titular del Seminario de Cultura Mexicana, en donde ha desempefiado los puestos de ProSecretario y Secretario de la Institución.
Curso: La Epoca literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz. Cinco lecciones.
Desarrollo: Del 20 al 24 de agosto.

7

�El Maestro Don
Serafín Peña
Viene de la Pág. 6

•
sin

ce años,
interrupción, hasta 1884,
que lo clausuró para hacerse cargo de
una Escuela Privada, en Bustamante,
N. L., la que dejó dos años después,
para regresar nuevamente a Monterrey,
como Director del Primer Establecimiento Público de Níños.
En 1892, al verificarse la Reforma
Escolar implantada por el benemérito
llaestro lng. D. Miguel F. Martínez, éste lo invitó a colaborar, design:indolo
.desde luego Inspector del Distrito Escolar del Centro, que comprendía todas las escuelas que funcionaban en la
Municipalidad de Monterrey, en cuyo
puesto se hizo notar, desplegando todas sus energias, y se dió a conocer
como forjador de Maestros, difundiendo con acierto y suma habilidad, los
principios docentes de la Educación
Moderna Intuitiva, los cuales pueden
considerarse, si no originales, sí con
una interpretación muy personal que
les da el mérito de representar una Pedagogía propia, que sirvió de ejemplo
y norma pr:ictica que imitar, a todas
las generaciones de maestros prill!arios que pasamos por las aulas de las
Escuelas Normales, hasta 1912, pedagogía expuesta en la serie de textos escolares que hemos comentado, y que
estuvo vigente en el Estado, sin modificación alguna, hasta 1933, que la Escuela Normal del Estado, en virtud de
la reforma orgánica fundada en la
Escuela Activa, produjo .los primeros
profesores de Instrucción Primaria, de
conformidad con la Ley Orgánica anterior de 1927, dentro de cuyo programa los textos del Maestro Peña fueron
sustituidos por los de otros nuevos y
más jóvenes autores. Así que, puede
afirmarse que esta Pedagogía original
del Maestro Peña, estuvo vigente en el
Estado por más de cuarenta años, formando parte integrante de la gran Reforma Escolar de 1892, en la que aparece con la función de representar la
Metodología y Técnica de la enseñanza de los programas primarios prescritos.

y D. José G. García, designados para
conducirlo a su casa, por entre una
nutrida valla de niños y niñas, maestros y discípulos, que arrojaron flores

a su paso y le tributaron ruidosos
aplausos.
Posteriormente, el 20 de Mayo de
1918, a iniciativa del Senador por el
Estado, Prof. D. Jonás García, la H.
XXXVII Legislatura de Nuevo León,
declaró al Maestro Peña, en unión del
Maestro Martínez, Beneméritos de la
Educación Nuevoleonesa, declaración
que fue motivo para otra general y
más imponente manifestación de simpatía y gratitud, organizada por el
Magisterio local, la que ahora compar-

tió con el Maestro Martinez, y en la
,. que participaron todos los sectores sociales del Estado, presididos por los
tres Poderes del Gobierno de Nuevo
León. He aqui el expresivo discurso

de agradecimiento que el Maestro Peña pronunció y que transcribimos in-

tegro, porque además de ser un modelo literario, en su género, retrata su
psicología personal, y nos lo presenta

como fue siempre el hombre y el maestro: discreto, sencillo, huinilde, sincero y ponderado.
"Honorable Comité de Festejos,
Señores Profesores,
Señoritas Profesoras:
La cortedad natural de mi carácter,
1'ni falta de costumbre, mis dolencias
habituales, y sobre todo, mi poca versación en asuntos literarios, me han
hecho siempre muy difícil hablar en
público; y tal dificultad sube de punto, en estos momentos, por la solemnidad de este festival, que ha producido
en mi alma, siempre humilde, impresiones vivísimas, que la han hecho estremecerse, en la totalidad de su ser,
por lo inesperado de la inmensa honra que acabo de recibir, del cariño generoso de mis amados discípulos."
"Y a pesar dé esto, siento hoy la necesidad de dirigiros la palabra, confiado en que, en cada una de mis expresiones, no veréis, sino como la envoltura de los hondos sentimientos que
hoy me dominan casi por completo."
"Lo haré pues, con mi voz apagada
y temblorosa; pero no diré sino lo que
pienso y lo que siento; lo que está en
mi conciencia y en mi corazón; lo que
todo hombre · debe decir, principalmente si ese hombre es un maestro.
Señores y señoritas: Altísimos son los
honores conque me habéis favorecido;
esa serie de brillantes festejos; esas
frases honoríficas que en los floridos
discursos de vuestros oradores han
llegado hasta la humildad de mi persona; esa medalla conque habéis abrillantado mi pecho; ese desbordante
entusiasmo que habéis inspirado a la
niñez, para que con su participación
diera mayor lucimiento a estos festejos, todo esto, señores, tiene un exceso,
sin medida, sobre mis limitados alcances intelectuales."

Eu distintas épocas de su ejercicio
profesional, el Maestro Peña sirvió las
Cátedras de Mínimos, en el Seminario
Conciliar, y las de Cosmografía, Historia Patria y Universal, Gramática, Literatura, Moral, Geometría, Algebra,
Historia Natural, y en particular, Pedagogía y Metodología Prácticas, en la
Escuela Normal de Profesores. Sustituyó al Maestro Martinez en todas sus
faltas accidentales, y en 1901, que éste
se trasladó a México, se hizo cargo,
con nombramiento titular, de todos los
puestos que su amigo y compañero dejó en el Estado, los que desempeñó
hasta su jubilación ocurrida en 1910.
La jubilación del Maestro Peña fué
concedida a moción e iniciativa es"Yo, en el aislamiento a que me han
pontánea del Congreso Nacional de reducido sufrimientos morales y físiInstrucción Primaria, reunido en Mé- cos, en mis noches de prolongados in:dco, con ocasión del Primer Centena- somnios, he querido penetrar hasta lo
rio de la Independencia Nacional, otor- más íntimo de mi alma, para conocergándosela el H. Congreso del Estado, • me bien, para medir los alcances de
con fecha 8 de Diciembre de 1910.
mis fuerzas, para ver hasta dónde haCon este motivo, el Magisterio y brá de llegar la satisfacción que tenga
alumnado de las Escuelas Primarias derecho a sentir, por lo que hice cooficiales y privadas de Monterrey, lo mo maestro. Y señores, creédmelo,
despidieron de su oficina con una im- porque si bien el hombre puede enponente y cariñosa manifestación de gañar a los demás, con la máscara rle
simpatía y respeto, que se celebró en 1a modestia, nunca podrá conseguir
los corredores del Palacio de Gobier- engañarse a si mismo. Creédmelo, seno y de la cual fue portavoz el Prof. ñores, mi conciencia, despojada ya de
D. Jesús Colunga, quien produjo una los apasionamientos ofuscantes de mi
brillante y emotiva improvisación que juventud orgullosa, solo pudo hallar,
arrancó muchos aplausos y que hizo en el recóndito de mi alma, unos cuanderramar lágrimas al anciano Maestro, tos rayos de vacilante luz, y entre
quien abandonó el local acompañado ellos, ,•acíos enormes, oscuridades in-:
de los Profesores D. Emilio Rodríguez mensas."

8

"Y como prueba de que os hablo con
sinceridad, al referirme a mis pobres
alcances intelectuales, os diré también,
que en este examen de conciencia, he
sentido en cambio, palpitante todavía,
el entrañable cariño que he tenido
siempre, a la niñez estudiosa, y el recuerdo gratisimo, de que por medio
siglo, sin vacilaciones, sin pesimismos,
sin desesperaciones, sobreponiéndome
al desaliento de las miserias y del cansancio, dejando a veces estampadas
huellas de sangre, en mi espinoso camino, dí cariñosamente a esa amada
nifiez, todo lo poco que tuve en mi corazón de maestro."
"Esto lo saben todos aquellos mis
buenos discípulos, que se han consagrado al sacerdocio de la educación;
y esto es sin duda, lo que ha generado
en ellos, ese cariño que me profesan,
cariño •que debe ser entrañable, pues
que, a semejanza de los lentes de aumento, ha hecho que vean tan grande
a mi humilde persona, colocándome
al lado del verdaderamente grande, del
ilustre, del benemérito padre de la Escuela Nuevoleonesa, Sr. Ing. D. Miguel
F. Martinez."
·
"Maestros y Maestras: Yo estimo en
todo su valor y agradezco con toda mi
alma, ese generoso cariño conque habéis querido exaltar mi nombre. Seguid, segufd sembrando, y yo os auguro que, cuando vuestros brazos can..
sados cedan al peso de la azada, el
Gobierno os tenderá su mano protectora, y vuestros discípulos agradecidos, harán con vosotros, lo mismo que
acabáis de hacer con vuestros viejos
maestros; y oiréis entonces exclamar
por todas partes: ¡ Coronas de siemprevivas para los Maestros! ¡Medallas
de oro para sus pechos!
"Estos mis sinceros y efusivos agradecimientos, los hago extensivos a los
Poderes del Estado, al H. Ayuntamiento de ·esta ciudad, a los alumnos de todas las escuelas de Monterrey, a los
honorables Delegados, de uno y otro
sexo, de los Estados de Coabuila y Tamaulipas, que nos honraron con su
presencia, pronunciando, algunos de
ellos, brillanti'simas producciones literarias, a los Sociedades Mutualistas y
de otra índole, y a los señores y señoritas que, sin pertenecer al Profesorado, coadyuvaron gustosos al lucimiento de este festival."
El Maest¡-o Peña bajó a la tumba a
los 82 años de una vida fecunda y reconocida como benéfica, para muchas
generaciones de agradecidos nuevoleoneses. Así que le cupo en suerte,
además, como justa recompensa, recibir y gozar, en vida, por más de diez
años, como a muy pocos, el premio
congratulatorio, concedid0 espontáneamente, por una multitud de los favorecidos con su obra cultural y so ..
cial, en el ramo de la educación estrictamente popular, consistente en una
Jubilación ad Vitam, que le permitió
vivir, en descanso efectivo y con pasable mediana holgura, en su hogar,
sin ninguna preocupación económica;
una Medalla de Oro, con inscripción
alusiva y con doble significación espiritual y material, conmemorativa de
su extraordinaria y eficiente labor benefactora, y una Declaración Pública
hecha por el H. Congreso del Estado,
en representación del pueblo de Nuevo
León, sancionada por todo el Magisterio local y de los Estados de Coabuila
Y Tamaulipas, que lo acredita, ante las
generaciones venideras, con el honroso titulo de Benemérito Maestro de la
Niíí.ez Nuevoleonesa. Títulos que con
generoso sentido de responsabilidad
histórica y de amplia comprensión espiritual y de gratitud, nosotros recordamos hoy, considerando que al obrar
así, dignificamos en su persona al
Magisterio de Nuevo León.
,

A las Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, acadé..
micas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una secciól\ -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fon-do y continente d_e la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y '8
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cíentifico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urSencia inherente a la cultura moderna, y esp~rando recibir .en breve de ustedes el
alient? a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo L~ón les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS
Armas Y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales Y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi-co.

Armas y Letras

•

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 2D de Abril de 1914

Año VIII

D. A, S. U,

ÁAonJo Je'ieJ
BREVES NOTAS

Junío de 1951

Núm. 6

Formalismo lielseniano
I

Jacobo AYALA VILLARREAL.

La vida de Alfonso Reyes ha transcurrido, nutrida de libros
Pertenece también al neokantismo, aunque sus teorías acu•
y de geografía, de la provincia a la capital de la República, y
san
fuertes
tintes positivistas, la Teoría Pura del Derecho del
desde su País hasta las capitales de Europa y de Hispanoamérica.
maestro Hans Kelsen.
Largas ausencias, en que el estudio ha sido siempre su mi:J•
K~l,sen es ne~kantia1;1~ en su repuls_a de la metafísica y su
tivo principal, han hecho de Alfonso Reyes el escritor cuya uni•
aceptac1on del metodo critico. Su doctrina constituye un fino
versalidad no pierde el arranque característico de un hombre
muy sutil y provechoso análisis del derecho como conjunto nor'.
mexicano, atento a la tierra natal.
mativo.
Nacido en l\,fonterrey en 1889, pasó luego a México. Allí,
Rechaza la pluralidad metodológica que había pretendido
ya en la Universidad, inició su labor de hombre de letras al lado
de una generación que, al par que la Revolución, inauguraba el escindir las ciencias en dos campos. No acepta la teleología de
cambio de las ideas nacionales. En 1913 recibió el título de Li- Stammler; y conserva su formalismo rechazando todo ingrediencenciado en Derecho, profesión que casi exclusivamente ha ejer• te de valoración en el estudio jurídico. Su formalismo es más
éstricto todavía que el Stammleriano, pues rechaza toda idea u
cido sólo en concordancia con sus cargos diplomáticos.
orientación última, que en Stammler logran infiltrarse.
El primer País extraño que Reyes conoció fué Francia, co•
Sostiene Kelsen que existen dos ti• cir, el enlace de la norma a sus consemo comisionado ád honorem de nuestra Secretaría de Educapos
de categorías del conocimiento, el cuencias. La persona jurídica, de esta
ción Pública, en 1913. A España, donde habría de realizar alser y el deber ser, al campo del ser guisa, ]a define como ·un haz de impugunos de los capítulos más meritorios de sus actividades de crÍ• pertenecen las cosas reales de la na- t~~íon~s, como un centro de imputatica literaria, llegó en 1914. Colabora entonces en El Sol y rea• turaleza, y en consecuencia las cien- c~o~ parcial. Es decir, la persona juliza investigaciones como miembro de la Sección de Filología cias naturales son ciencias del ser. Al ndica no es un ente bio-fisiológico, sidel Centro de Estudios Históricos de Madrid, dirigido por Don campo del deber ser pertenecen aque- no la ''personificación" de un conjunRamón Menéndez Pida l. Encúmbrase aquí su granítica forma• llas disciplinas que postulan una exi- to de normas cuando se refieren a un
gencia del obrar, erigen una preten- individuo, o a un grupo de individuos,
ción humánística, de la que habría de dar pruebas más adelan• sión normativa, y las denomina Kelsen El. Estado es de esta manera un centro
te en su grandiosa obra literaria.
ciencias normath•as.
común y total de imputación. Las normas pueden encontrar su fundamentaEn 1924 regresa a nuestra Patria, de donde es enviado a la
Reconoce Kelsen la influencia que ción únicamente en las mismas norArgentina como Ministro Plenipotenciario, primero, y luego a en el Derecho tienen la sociología y mas. En consecuencia, una norma vala psicología, principalmente, pero le porque se basa en otra de superior
Francia y al Brasil.
declara que siendo estas ciencias de jerarquía. Así se forma el ordenaEn 1933 es nombrado Doctor honoris causa por la Univer• fenómenos naturales, pertenecen al miento escalonado de normas vigentes.
campo del ser, y en consecuencia no
sidad de Nuevo León.
pueden invocarse para fundamentar el
La validez de una norma inferior se
Obtiene el Premio Nacional de Literatura en 1945, y con Derecho, que es una ciencia del deber va fundamentando en otra superior
anterioridad ha recibido el Doctorado honorífico de V arias U ni• ser; pues un deber ser únicamente hasta que se llega a la norma funda'.
versidades norteamericanas e hispanoamericanas. El último de puede ser causado por otro deber ser, mental última, o sea la Constitución
estos títulos fué el de grado honorario de Doctor en Letras por ya que ambos campos son irreducti- del Estado. Esta como es natural, ya
bles. Propugna por lo que él llama la no ~uedc fundarse en otra norma; pela Universidad de Princeton, el pasado año.
Pureza del Método en el Derecho, y ro fiel a su método de la pureza del
Es miembro de número, desde 1940, de la Academia Me• que consiste en hacer abstracción de estudio, Kelsen no la fundamenta, sino
influencia ajena al mismo, que él que la supone válida. Es esto lo que él
xicana de la Lengua correspondiente de la Española. Además, toda
(KeBen) denomina meta jurídica, así llama el fundamento hipotético de la
ha sido designado socio, delegado, miembro de honor y corres• como también de toda tendencia fina- norma fundamental. No admite Kelsen
pondiente de multitud de Academias, tanto de Historia como lista -que pretendiera valorizar el con- más derecho que el positivo. De esta
de Literatura, Filosofía y Derecho. En 1950 se le designó miem• junto normativo, constriñendo así el manera, el derecho objeb.'vo puesto en
relación con un hombre determinado
bro de la American Philosophical So&lt;:iety, de los Estados Unidos. · estudio del Dercf ho, a las normas.
En el panorama actual de la Literatura patria, pocos escri•
tores pueden mostrar una obra de tan admirable calidad que no
se contradice con la gran cantidad de volúmenes publicados. A
más de ser colaborador de las principales revistas especializadas,
Alfonso Reyes ha publicado no menos de un centenar de volúmenes en verso, crítica_preponderantemente literaria, ensayos
de todos los caracteres, obra de ficción, prólogos y estudios pre•
liminares, trabajos no estrictamente literarios y traducciones.
A. CH.

Son verdaderamente valiosos los resultados que arroja el estudio que Kelsen hace sobre el Derecho, guiado por
su método puro. Así logra arribar a
conclusiones muy provechosas e interesantes. Por ejemplo, nos dice, la legalidad de las ciencias de la naturaleza es la causalidad, es decir, el enlace
de causa a efecto; en las ciencias normativas esa legalidad la constituye lo
que llama Ke]sen la imputación, es de-

en tanto le obligaba a algo, es el debe;
Jundtco; en cuanto le conced~ facultades es el derecho subjetivo.
Siguiendo su método pm·o.del derecho, llega a la identificación entre Est~do Y Derecho, negando todo ingrediente sociológico O de otro orden.
Por ingeniosa que resulta la doctriPasa a la Pág. 7

1

�Estructura y Sentido
en la Música de Bach

Adolfo SALAZAR.

Vivimos actualmente en una época que, en su sentido es•
tético es todavia una fase en la disolución del Romanticismo. A
falta de un sentido constructivo capaz de equilibrar a los que sirvieron como espina dorsal en las épocas anteriores a la nuestra,
el periodo que estamos viviendo es, como en todas las épocas de
disolución, cerebral y nervioso, pero deficiente en su muscula•
tura y su esqueleto. Las soluciones que aporta el problema del
arte sea como creación, sea de una sensibilidad hipertrófica que,
inc;nsciente, pero acertadamente, encontró su fórmula en el
"impresionismo", o bien, por los caminos de una critica que no
opera sobre la materia que tiene que analizar, sino que se ~jer•
ce sobre ella superficialmente, sin atreverse a atacarla, ba¡o la
forma de nubecillas filosóficas que reciben el nombre de teorías.
El resultado es un arte débil constitutivamente y una crítica dCbil racionalmente. El espectáculo entero
del arte de nuestros días es el de un
wishful thinking en cuanto a sus teorias que, correlativamente, dan un
wishful nwking para la actividad creativa. En el fondo, una ilusión de arte
y de pensamiento que contrasta con
lo que fué norma de las grandes épo-

cas creadoras. La nuestra no ha descubierto aún nuevos principios constructivos: los que pasan por tales son

sólo literarios o sentimentales, a veces
ambas cosas juntas: nacionalismo, neocfasismo, socialismo. Inútil buscar esos
principios en lo específico de las técnicas, porque éstas se hallan en un
proceso d'e transformación, como es
comprensible. De manera que incluso
de procedimientos "clásicos" propios
a las artes anteriores resultan inadecuados hoy a nuestra voluntad de creación y no se vé aún cómo se podría
aplicar al arte la reacción "clásica"
que impera en la politica, donde los
extremos se tocan en el punto sensible de la fuerza como derecho, cualesquiera q~ie sean las ilusiones literarias y sentimentales que vengan a paliar las realidades. Si la construcción
de una nueva sociedad robusta viene
por este lado, es posible que el nuevo
arte asiente sus bases sobre las que
dieron su estructura a las artes de las
grandes etapas anteriores: materia sólida y función plural; es decir, justamente lo contrario de nuestro arte en
el cual la materia es delicuescente y la
función está sustituida por un credo
personal, individual, aunque a veces
tenga un aspecto demótico procedente
del literatismo que emanan como un
vaho algunas doctrinas políticas, porque ellas mismas no son sino elucubración.
Aún cuando el punto de vista de
Dilthey sea incompleto, vió bien a
Bach 'como "uno de los casos más notables de independencia de una zona
cu1tural frente a la gran corriente de
la época", Es menester traducirlo: en
medio de una época de disolución del
estilo y de las formas como era el bajo Barroco en el que Bach vivió, se
le ve a él como una arista brava que
resiste a ]os continuos deslaves con
que los estilos extranjeros, franceses e
italianos, van disolviendo la tradición
germánica en la primera mitad del siglo XVIII. La independencia es relativa, porque Bach se opuso a esos aluviones estéticos aceptándolos en parte, asimilándo1os a su personalidad con
su fuerte capacidad digestiva, pero sin
que ellos llegaran a dominarle ni sin
llegar a dominarlos él. Por eso es menester considerar un doble aspecto en
la figura de Bach: 1o vernáculo, que
era su fuerza, y lo adventicio, que era
su acomodación al medio. El error de

2

la critica actual respecto a Bach consiste en verlo con los ojos cubiertos
por antiparras románticas; en sentirlo a través de una sensibilidad romanticista y en analizarlo según alguna
de las teorías en boga. Bach sale así
desfigurado. La crítica entusiasta de
nuestros dias es todavía una prolongación del carlylismo y de la hero worship. lo cual se agrava, naturalmente,
en los días de hiperestesia periodística que traen las conmemoraciones y
los aniversarios. El propósito consiste
en "transfigurar" a los héroes, siendo
así que solamente se consigue dibujar
en el aire lírico una figura de humo
no consistente con la realidad histórica. El remedio, pues, habrá de consis. tir en volver, también ahora, a los métodos clásicos de ]a crítica, que consisten en el análisis objetivo de la obra
y su gestación histórica.
Entre doscientos cincuenta y doscientos años nos separan de la actividad de Bach como creador de música.
En el arte de la Música, evanescente
por su propia sustancia, el tiempo
cuenta mucho más que en las artes de
"presentación" -pintura, escultura,
arquitectura-, que es posible considerar pausadamente y situar críticamente en su momento; es decir, lo que
en un Jenguaje que no está de moda
en nuestras escuelas se entiende como
la representación (actual) del arte y su
voluntad de ser. La voluntad de existencia en un arte se desdobla en expresión y en tectónica: ambas cosas
superiores y externas al artista, justamente lo contrario de nuestra época.
La expresión está predeterminada supeditada a ]os materiales de que el artista dispone: lo uno es de orden espiritual, lo otro de orden físico, pero ambos órdenes se conjugan, y tanto depende el estilo de los materiales que
el artista maneja (trabaja con su ma~
no) como este manejo depende del imperativo del estilo. Tejnes. que, en su
sentido clásico, es a la par arte (estilo) y técnica (materia).
Bach, como nosotros, trabajó en una
época de disolución. Por propensión
natural, por la fuerza inconsciente de
su sangre germánica, su creación se
orientó, como la aguja imantada, al
norte de la tradición germánica, que
era ]a tradición germánica del norte
alemán, en la cual fné educado hasta
su edad de razón por virtud de ]as
disciplinas férreas en la práctica de
los estilos tradicionales. La anécdota
antes narrada de Bach niño copiando
a la luz de la Juna los manuscritos de
obras que conservaba su hermano y
tutor, Juan Cristóbal, en su alacena, es
sintomática. Entre esos manuscritos
había obras alemanas del viejo tiempo
y obras recientes que llegaban del extranjero. Esta dualidad es permanente
en la vida entera de Bach y fácilmente

discernible en sus obras. Deseo de conociniiento que procede de una inquietud espiritual, de un ánim~ generoso y despierfo; voluntad radical de
creación que dictan las fuerzas ocul~
tas de la conciencia. Lo primero es
relativamente fácil de satisfacer; lo
segundo no pide satisfacciones, sino
hechos concretos. De ahí que una diferencia tajante separa la producción
de Bach dentro de la música instrumental, procedente en su mayoría de
los modelos italianos y franceses, Y su
música vocal, que es de estirpe religiosa alemana. Haendel, su gran coetáneo y su antagonista en todos los aspectos de su arte, es un músico católico y europeo; Bach, un mUsico protestante y alemán. Es importante subrayar ese antagonismo, poi:que se trata
de dos artistas contemporáneos (ambos nacieron en la Alemania central
en 1685) procedentes de la misma tradición artística o impulsados por las
mismas fuerzas ciegas de la sangre,
pero una voluntad de expresión distinta trazó, para ambos, caminos divergentes. Estos caminos están definidos en los términos que acabo de
emplear: católico y protestante, que
no significan aquí meras confesiones,
sino puntos de vista profundamente
diferentes en su alcance social; europeo y alemán están empleados igualmente con sentidos sociales que, en la
época de Bach y de Haendel, eran también JJrofundamente distintos. Por eso
en su tiempo Haendel fué hondamente comprendido y gustado fuera de
Alemania; y apenas apreciado dentro
de ella. La General History of the
Science and Practice of Music que Sir
John Hawkins publicó en Londres en
17iG, veinticinco años después de morir Bach y apenas quince después de
morir Haendel, es elocuente en este
sentido. Haendel es el gran compositor ele su época. Bach es el padre de
Juan Cristián, el joven compositor de
sinfonías amables que aplaude el público londinense. Pero hay más, Juan
Cristián, que babia vivido sus quince
primeros años en la casa familiar y
que habia estudiado bajo la rígida férula de su padre, marchó a Berlín a la
muerte de Juan Sebastián para seguir
estudiando con su hermano Carlos Felipe Manuel. Pero Carlos Felipe, a
quien babia apadrinado Jorge Felipe
Telemann el propulsor más decidido y
arrollador de las nuevas tendencias es~
tilisticas en Alemania, era ya un disidente entristecido de las doctrinas de
Bach padre, a quien admiraba mucho,
sin duda, y de quien decía que, como
organisla,,.no había conocido rival, pero que, como compositor, era un viejo
profesional autor de cánones y de fugas sin sentido ya en la nueva época,
y asi se lo decía al otro gran historiador inglés, Charles Burney cuando lo
visitó en 1772. Juan Sebastián estaba
ya olvidado, enterrado Dios sabe dón~
de, por ahí cerca en el camposanto de
la iglesia donde tanto había trabajado; enterrado también en la memoria
de las gentes que sabian, poco más o
menos, que había escrito algunos cuadernos de preludios y fugas para
aprender más de cerca la nueva música. Cuando Mozart, niño de nueve
años, encontró en Londres a Juan
Cristián, que aún no había cumplido
treinta, en la primavera de 1764, el
arte de la sinfonía nueva, de la que iba
a llamarse ''sinfonía vienesa", el nuevo lenguaje que habría de ser considerable como "clásico" estaba ya, también, en su más espléndida primavera.
Esta denominación no fué resultado
de un capricho o de una casualidad.
Las denominaciones con que un periodo artístico será conocido, admitido el nombre por el público consenso,
pueden ser arbitrarias o caprichosas
en su origen: gótico, que no fué el arte de los godos; renacentista, que fué
un vocablo inventado en tiempos ro-

mánticos; barroco, que en su origen
era un epíteto peyorativo; impresionista que tuvo en sus días un aire burlesco' (y no menos las denominaciones
corrientes en nuestros días), La nueva
época que sucedió a la etapa barroca
tenía que parecer como modelo de un
clasicismo ejemplar por su orden, por
su claridad, por su sentido universal,
por la perfección de una estilística
que había sido capaz ele relegar al olvido v descrédito la estilistica anterior: ia de Bach. Y recuérdese esto:
fué Mozart, el representante ideal de
este nuevo "clasicismo", quien descu•
brió la grandeza del arle de Bach cuando en uno de sus viajes por el interior de Alemania, finalizando ya el sirria encontró en Leipzig algunos ma~uscritos de Bach que le hicieron exclamar: "¡ Por fin aprendo algo nuevo!" Nue\·o a fuerza de haber sido olvidado. El Romanticismo en su plenitud revitaliza a Bach en la esencia de
su técnica que en el tercer estilo de
Beethoven se llena de un contenido enteramente diferente al de Bach mismo. Finalmente, la conjunción de un
clásico retrasado y de un romántico
al día, Zelter y Félix Mendelssohn,
operan la resurrección de Bach, amaneciendo el año romántico de 1830.
El sentido auténtico de la obra de
Bach pasa, a través de la etapa clásica para ir a parar al Romanticismo.
Cuando se le descubre en el siglo XIX,
Bach aparecerá a la vez como un clásico v como un romántico: ambos aspecto~s falseados en su sentido. Bach,
falseado también, como consecuencia.
Todas las épocas de arle que han
poseído una estilística perfecta (perfecta en el sentido de nitidez, de equilibrio en sus componentes y corno adecuación a los materiales empleados,
porque la idea de perfección en el arte es contingente y sólo puede hablarse de un estilo, de una forma, de un
arte perfectos dentro de un ancho margen de relatividad) son épocas clásicas. El Románico, el Gótico, el Barroco, el Romanticismo, inclusive, son
épocas históricas cuya estilística alcanzó una plenitud clásica, un sentido
ecuménico valedero tanto en el sentí•
do horizontal de lo geográfico como
en el vertical de los individuos. Hubo
un arte y una sociedad, un estilo de
arte y un estilo de vida románicos,
góticos, barrocos, románticos y cada
una de esas épocas creó una estilística propia inconfundible. Pero esas
épocas de gran sentido creador fueron
épocas dinámicas, que es lo que se ha
entendido por romanticismo, por lo
cual perdura esta denominación en el
arte del siglo XIX, sea el de Beethoven
o Wagner, sea el de lllendelssohn o
Brahms, tan distintos éstos de aquéllos. Lo esencial en esos períodos estilísticos radicaba en su constante inquietud, en su "devenir" incesante que
permitía moverse a los individuos con
libertad dentro de una gramática y una
retóríca preestablecidas por el estilo.
)las, entre cada"' dos períodos creadores de una estilistica, se intercala una
etapa de transición, de puente, que
traslada el espíritu dinámico de una
época a la otra. Esa época intermedia
puede tener un carácter propio y un
estilo peculiar, como el estilo Renacimiento y el estilo Clásico, pero son
épocas en las que el nuevo estilo ha
llegado a una rápida perfección y ha
consumido rápidamente su sustancia
estilística esto es muy fácil comprobarlo teniendo a la vista el "clasicismo" vienés, que es la etapa que lleva
desde el Barroco al Romanticismo, sin
que quienes Je dieron ese nombre, subyugados por la perfección de su estilo,
se echaron a pensar que era una clasicida&lt;l efímera, como la del Renaci~
miento italiano y francés.
¿Y el Renacimiento alemán? El caso
es profundamente distinto de los anteriores y, sin comprenderlo, no es po-

Armas y Letras

sible co~1prender el Barroco alemán
en general ni el arte de Bach en particular. Las dos furrzas propulsoras del
Renacimiento alemán fueron ]a lucha
por una cohesión nacional y por su libertad religiosa: ambos motivos estrechamente enlazados entre si. La reacción intelectual que movió a los alemanes contra la influencia "europea"
de la IlustraCión es secuela de ' la reacción religiosa contra ]a catolicidad de
Ja Iglesia romana. Dos reacciones antilatinas, en un momento en que el sen~
tido latino dom"inaba la cultura y la
conciencia del mundo. El Renacimiento alemán no crea un estilo, sino que
deja que se superponga la estilística
barroca, rs decir, italiana, a su fondo
histórico gótico. El sentido profundamente religioso del Renacimiento alemán se expresa en la Reforma y de
ahí que toda su arquitectura, su escultura, su pintura y sobre todo su música sean artes rcl'igiosas, artes cuyo
sentido social se hace a través de la
religión nacional en lucha contra la
romana ecuménica. Poesia y mUsica
son artes efímeras Como estilo en el
Henacimiento alemán, como lo fué 1a
lucha religiosa, pero sirvieron de transición para el nuevo estilo, que tomaba forma sólida en Alemania empapado de esencias nacionales y religiosas.
Los dos siglos de música alemana que
median entre la muerte de Lutero y la
muerte de Bach están llenos exclusivamente por un sentido tradicional y
religioso. Esto es valcderO en su casi
totalidad para la Alemania del Norte y
sobre todo en ]a zona turingia y sajona en que nacieron y desarroHaron
principalmente _su actividad esos dos
grandes hombres. Importa poco que,
como dice DHtlley, los grandes escritos de Lutero quedaron pronto a un
]ado sin incorporarse a la conciencia
de las comunidades luteranas; pero
decir "comunidades luteranas" implica que esas zonas sociales estaban ya
empapadas por el sentido aportado a
Ja vida alemana por el Reformador,
incq9ivocamente en la poesía y la mú~
sica del Rrnacimiento alemún. Asi, es
cierta la fórmula expresada por Dilthey al decir que "la canción religiosa, la celebración del culto, .la música
combinada con él, son la expresión
ele la intimidad del protestantismo
para la conciencia general de las comunidades. Aquí residía la posibilidad de elevar en cierto modo a la eternidad la religiosidad protestante" y,
podemos añadir, de sublimar a nn plano espiritual ]os elementos del esti1o
barroco italiano procedentes en su inmensa mayoría del plano profano, es
clccir, de la música en stilo conce!'talo
que 11cnaba la sociedacJ italiana en las
tres etapas del Barroco, desde antes de
comenzar el siglo XVII hasta su extinción,. en Alemania, mediando el XVIII.
"Y esto fué lo que hizo, en la religión
luterana, Juan Sebastián Bach". En la
religión luterana y en la música alemana del bajo Barroco, debe decirse,
no sin que Bach tuviera la larga preparación, a todo lo ]argo del siglo
XVH, de sus antecesores en ambos aspectos, comenzando por la alta figura
de Heinrich Schutz, cuyas Pasionrs,
salmos, Symphoniae Sacl'ae y Geistlirhe Koncerte transforl11an, a través
del laboratorio que era la potente personalidad_ de S-Chütz, una materia tomada directamente en las fuentes italianas, plenamente barrocas, en una
rstilistica que en él es ya alemana y
sobre todo es exclusivamente religiosa.
La guerra de Treinta Años, que tan
poderosa influencia ejerció en la vida
alemana, no tuvo menor influjo, por
las condiciones materiales que imponía a sus artistas como Schütz, sobre
la forma exterior de su arte casi reducido al elemento vocal y, en el sector
instrumental, al órgano predominantemente.
En cuanto a la materia melódica so-

Junio de 1951

bre la que se ejercía ese arte, no era aire sin más apoyo que el de las ca•
sino la piedra fundamental de la Igle- dencias intermedias. La necesidad del
sia Luterana: el coral. La esencia re- bajo continuo en la música barroca
ligiosa en el arte protestante alemán proviene de la inestabilidad en el teconstituía en poner al alcance de los jido decorativo, como en el gótico más
feligreses el coral como música, poe- florido, y es una premonición del fesía y sentimiento religioso. Destinado nómeno que está gestándose desde la
en principio a ser cantado por la con- polifonía profana francesa y que solagregación, se imponia una manera es- mente aparecerá definido en las pripecial en su confección artística que meras décad,rs del XVIII: el fenómeno
llega hasta el mismo Bach. Pero los tonal; la afirmación de la tonalidad.
mUsicos alemanes habian heredado Cuando el sentido tonal, estrechamenuna gran tradición en el arte de ma- te solidario del sentido rítmico, estanejar las voces y en el del juego de blezca con claridad la pulsación armóórgano. Ambas cosas, el sentido reli- nica en la' cadencia perfecta T-D-T,
gioso y la tradición artística, podrían todos esos rodrigones de arbotantes Y
fundirse en un arte nacido en el pe- bajo continuo podrán desaparecer,
ríodo de la Reforma y que consiste, en porque la música fundamentará su aresenria, en el tratamiento del coral quitectura en la tonalidad. Esta es la
protestante.
gran conquista de Ultramar, y en el
Esta técnica de composición se hizo nuevo cdntinente recibirá el nombre
patente de dos maneras: en el coro de Sonata. Es la época "clásica". Navocal, bajo la forma ele grandes trozos turalmente, una nueva estilística a
de escritura polifónica; rn el órgano, r.e emplazar a la antigua, puesto que la
en formas menores que derivaban del materia sonora es distinta, y también
arte mensual de los ejecutantes; pri- sus modos de ordenación o leyes de
mores de Yirtuosisismo en las artes de construcción.
Todos los estilos decorativos tienen
improvisación y ornamentación: fantasías, preludios, ,•ariaciones. _ Todo un elemento de unidadi l1{11nese medio
ello sólidamente vinculado a un prin- punto, arco apuntado, arabesco o crescipio estilistico dominante én ]os pla- tería. El sentido contemplativo, no sonos musicales de alta categoría; el es- lamente la vista, percibe ese elemento
tilo imitativo, o _de contrapunto en de una manera sintética y, con elloi la
imitaciones, que, universal en toda la unidnd de la obra. En la música gótiépoca polifónica y sustancia a ella, tie- ca (•st• elemento de unidad se obtuvo,
ne su mús alto exponente en la forma desde los primeros tiempos de ]a po1illamarla fuga, y C.sta en Juan Sebastián fonía, en la lirnitación 1 que es la repeBach. Polifonía, estilo imitativo, cú- tición semejante, pero no idéntica. El
nones, l'icercari y fugas son elementos juego mús rico de la imitación se obformales que integran el estilo gótico tiene merced al motivo de la fuga, que
de la música, entre los siglos XI y XJV. el oído recoge en cada presentación,
Si todos ellos pasan sin merma a Bach pero que no necesita percibir analíties a través de un estado de conciencia camente. El individuo que contempla
levantada por el Renacimiento alemán; la grandeza de una catedral gótica peres decir, a tra\·és del filtro ]uterano. cibe sintéticamente sus valores estétiEn el camino, se impregnan de otros cos. y esto basta, a menos que sea un
elementos estilísticos &lt;1ue condicionan critico en trances de analizar los proal Barroco. La fórmula puede, pues cec1imientos técnicos del constructor.
enunciarse así: Bach es un artista ba- "Cna fuga de Bach se percibe análogarroco de procedencia gótica a través mente y nunca se escucha analíticamente, no más que no se oyen diferendel espíritu de la Reforma.
Las dos corrientes estilísticas que ciadas y aisladas las voces de la polise reúnen en Bach son, pues, la gótica fonía. Esta es la aparente paradoja de
y la barroca. La primera es funda- Ja polifonía y, por ende, de la fuga:
mentalmente tactónica; la segunda, obtener una unidad por la combinadecorativa, pero no hay arquitectura ción, no por una fusión (en el sentido
sin ornamentación, por elemental que químico), de las líneas y del movisea, porque ]a ornamentación define miento; esto es, de la decoración y del
el sentido dinámico de la tactónica. El agente dinámico que es el motivo. La
ejemplo más sencillo e.s e1 de un tem- tonalidad, &lt;111e es una aspiración consplo dórico, cuyo conflicto, resuelto en tante hacia la fusión de todos los eleperfecto equilibrio entre la estática de mentos sonoros en un supremo sentiJa materia y la dinámica de la línea, do constante, no opera, sin embargo,
está resumido en el crescendo-decres- de clifercnle manera. De ahí el error
cendo del frontón., Y, recíprocamente, de ofr en mtisica, analíticamente, error
no hay decoración sin tectónica, por- o, por lo menos disminución estética,
que la ornamentación más desparra- como es la de ver una catedral con
mada siempre necesitará un soporte, ojos de arquitecto.
Baches arquitectura y dinámica: decomo las vides que se enroscan en las
columnas salomónicas del churrigue- coración múltiple de las líneas de la
rismo más desatado, el cual, dicho sea polifonía y palpitación en el juego del
de paso, responde a una ordenación motivo, en la fuga. Equilibrio supreminuciosa. compleja, J)ero exacta, sin mo entre las dos fuerzas contradictoque nada falte ni sobre en la proliji- rias de ]a Naturaleza: el movimiento
dad sustancial a su estilo. L'n ejercicio de las liBeas decorativas en que el jueanalítico para comprenderlo así se da go del motivo es el elemento cohesivo,
en el plateresco, donde la tactónica es y reposo periódico, el gran ritmo tactónico, en la co.lurnna del acorde.
mús aparente.
En el gótico, la profusión decorativa
Pero hay algo más en Bach que ha
de sus arquerías descansa sobre el rit- inducido a ]as falsas interpretaciones
mo de sus columnas: ambas series con- nacidas tras de su resmTccción en la
fluyen y se resuelven en la bóveda. época rom:intica. No hay, es cierto, un
No se comprenderú bien Ja música de arte inexpresivo. Todos los artes son
Bach, o se la Comprenderá equivoca- expresivos per se, pero expresivos de
damente, si no se percibe en eJla ese su propia sustancia especifica, cuya
doble juego de la ornamentación y el apariencia inefable consiste en el esritmo, tan potentemente afirmado en tilo. Expresióu, fantasía, imaginación,
Bach, en correspondencia con los ar- riqueza, etc., son términos en la aprebotantes que sujetan la estructura gó- ciación de Bach que existen sin duda
tica, como en un temor de que el ·a éreo .en él, pero que quedan falseados cuande su materia pueda venirse abajo. ~..os do se les da la común intención ro~
::irbotantes meten dentro de la cons- mántica con la que nuestro tiempo, que
trucción gótica 1a tenckncia a verterse sufre las últimas consecuencias románhacia afuera. El ritmo, de una rigidez ticas, tiende a interpretar todos los femecáñica en Bach, mantiene en vilo nómenos artísticos. l\f. André Pirro
la conducción melódica, que es una pudo hablar legalmente de L'Esthéticonducción plural dr varias líneas que de J. S. Bach, puesto que no hav
constructivas que se entrelazan en el artista genuino que, auhque sea i~-

conscientemente, no trabaje dentro de
una estética. Referirse a Bach como
tm musicien-poéle, segUn lo hace Albert Schweitzer, es también posible si
por "poeta" se entiende el concepto
griego de "creador". En_fender ambos
sentidos bajo las luces del beethovenismo quimérico de Arnold Schering
(todas las sonatas de Beelhoven son
transcripciones de las obras de Shakespeare, etc.) es falsear estética e históricamente la figura de Bach.
Si se examinan críticamente los elementos decorativos de la polifonía de
Bach, resulta fácil encontrar sus entronques históricos, que son los que
han quedado expuestos, y cuyo goticismo se aplica sobre todo a su mUsica
vocal, es decir, religiosa. Los elementos estilísticos de su música instrumen~
tal son ya, más categóricamente, los
que proceden del concerto barroco y
ele la suite francesa del mismo perío•
(lo. Con mayor profusión decorativa
en el primer caso, puesto que procede
clel estilo concertante italiano; con
ritmos regulares más acusados en el
segundo, puesto que procede de las
danzas, el Barroco, en ambos casos,
busca su equilibrio tactónico en la simetria. Periodos simétricamente colocados en la sucesión temporal en
que se desarrolla toda música y cuya
simetría puede ser simple repetición,
o repetición adornada (variación), o
repetición glosada (fantasía sobre un
canto fermo); o, como habrá de conseguirs&lt;!' plenamente en ]a sonata, simetría en 1a disposición de los grandes planos constructivos dentro de cada uno de los cuales se desarrolla con
conflicto. Tales conflictos pertenecen
a un linaje de cosas en la sonata clásica y a otro en ]a sonata romántica:
son de índole especifica (juego temático, que so/funente da cuerpo a su
obra merced a aquellos procedimientos especificos.
La forma simétrica reina, en toda Ja
música instrumental de Bach, en sus
sistemas más elementales de equilibrio.
Una simetría "con un conflicto dentroJ• se encuentra en sus ca·ntatas. Un
drama, que está enunciado por las palabras que designan a la ca)¡tata y cuya glosa constituye el desarrollo dramático de la misma: esto es, cada cantata se basa en un libreto como una
ópera y es, en rigor, una ópera en miniatura y en su más limitada y escueta acepción. En la cantata de Bach
entramo.s en un terreno esencialmente
religioso (sus cantatas profanas tienen
sólo un valor accesorio, pero están
construidas sobre los mismos principios), que, por su propia esencia, difiere del terreno profano, secular, de
su música instrumental. No es difícil
comprender, dicho todo lo anterior,
que en la cantata y en las formas r.eligiosas es donde el genio de Bach se
explayara de una manera más genuina.
Mientras hemos hablado en general
de la música de Bach aludiendo principalmente a sus formas constructivas
y a su estilística, hemos podido pensar, más o menos declaradamente, que
se trata de una música eminentemente
objetiva. Pero las cantatas tienen un
argumento dramático. ¿,Bach es, entonces, rn ellas un músico subjetivo? En
primer lugar, la pregunta es ociosa,
porque todo lo subjetivo se realiza objetiYamente; pero lo que quiere darse
a entender es que Bach procede "estéticamente", como Beethoven o Schumann, etc., etc. Es una segunda cuestión ociosa. Bach realiza su dramática por medio de rxprcsiones retóricas
que ,•ienen a ser, rlentro de ella, Jo que
las fúrmu1as decorativas en la ornamentación barroca del concerto o del
arte; en una palabra, elementos de estilo. Lo que esas preguntas inquieren
es la "vehemencia del corazón", que
se ha supuesto ser actividad indispen-

Pasa a la Pág. 8

J

1

ti

�LA ESCUELA UE VERANO DE

El cuerpo de funcionarios que atiende estas actividades
estará integrado en la siguiente {o~~: Direct~r d~ la Es~u;la,
Prof. Franéisco M. Zertuche; Secc10n de Ciencias Medicas
para Postgraduados, Dres. Salvador Martínez Cárdenas, Oli•
verio Sern:a Chapa y Humberto Ruiz Schubert; Jefe de la Sec•
ción de Ciencias, Ing. Leobardo Elizondo; Jefe de la Sección
de Cursos Escolares, Ing. Carlos Caballero Lazo; Jefe de la Sec•
ción de Ciencias Pedagógicas, Prof. Humberto Ramos Lozano;
Jefe de la Sección Deportíva, Dr. Edmundo Mendoza C., Y Encargado de- la Sección de Exposiciones y Pintura, Prof. Alfon•
so Reyes Aurrecoechea.

Asociada a esta docencia, el Dr. q~b~iel C~pó Balle impartirá un ciclo de lecciones en torno a Psicolog1a de la Adoiescencia" en el mismo lapso de tiempo.
.
El Li~. Daniel Cosío Villegas tendrá a s~ e.argo una. tn•
logia de Conferencias los días 11, 12 y 13 de ¡uho, que dicho
Maestro ha titulado "El Archivo de Dn. \orfirio Díaz" • ,
Del-23 al 30 del mismo mes profesara el Maestro Jose L.
Gutiérrez sobre el uso de los nuevos materiales en el arte de la
Pintura debiendo impartirse estas lecciones en la sede de la
Escuela' de Artes Plásticas de la Universidad. ,
.
Del 30 de julio al 3 de agosto intervendran los Profeso•
res Lic. José Alvarado Santos y Nicolás Molina Flores, el pr(•
mero sobre los "Orígenes y Desarrollo de la Cultura en Mexico" y el segundo sobre "El Huma1:ismo Mexi,cano''.El Doctor en Teología y Filosofia Dn. Jose Mana Galledos y Rocafull dictará cinco conferencias sobre "El Pensamien•
; 0 Político de Vitoria y Suárez", del 6 al 10 de agosto.
Del 13 al 18 de agosto disertarán el Dr. D. Luis Recasens•
Siches, que colabora ahora en. la División d.e l~s Derechos del
Hombre de las Naciones Umdas, y el periodista Dn. Carlos
Ortiz· ei primero de estos maestros sobre "Sociología de la
Cult~ra" y el segundo sobre "Historia Compendiada del Pe•
· d'1smo M und'ial" •
no
Del 20 al 24 del mismo mes los señores Francisco de la
Maza y Jesús Reyes Ruiz tendrán a su cargo sendos temas en
torno al siglo XVII. El tema del primero versará sobre la Ar•
quitectura del siglo XVII y el del segundo sobre "L¡t Epoca
Literaria de Sor Juana Inés de la Cruz".
Los días 23 y 24 el conocido economista mexicano, Director de Nacional Financiera, Dr. Dn. Antonio Carrillo Flo•
res expondrá dos conferencias sobre "Las Facultades Consti'
. Econom1ca
' . ".
tucionales
delE stad o en M atena
El crítico de Literatura Mexicana, Prof. José Luis Martí•
nez, ofrecerá del 2 7 al 31 de dicho mes, cinco conferencias so•
bre "La Poesía Mexicana Moderna"; y los días 29, 30 y 31
del mismo agosto el jurista Lic. Dn. Mariano Azuela conferenciará sobre "Las Reformas a la Ley del Amparo" y la "Declaración de los Derechos del Hombre".
Por último, la Sección de Humanidades se verá ilustrada
por la presencia del historiador Wigberto Jiménez Moreno,
quien tratará el tema referente al Norte de México: Los indígenas, la Colonización y la Evangelización, del 3 al 7 de sep•
tiembre.

* * *

* * *

Alentando la flama de la Verdad, los Cursos de Verano
de la Universidad, en su VI Anualidad, a la par que cumplen
su misión sustantiva, tradicional de difundir los beneficios de
la cultura a propios y extraños, se consagran en la prese1;1t;
ocasión a significar fervorosamente las tres grandes efemen•
des que esplenden, en justo zenit, este año 19 51: la cel:bra•
ción del Primer Congreso de Academias de Habla Espanola,
con domicilio y laboreo en la ciudad de México, promovido
y llevado a puntual término por un mexicano; el cuatricente•
nario de la fundación de la Universidad Nacional, madre nu•
tricia de claros ingenios, heroicos libertadores y paladines sin
par, y el tricentenario de J~a1;1a de Asbaje y Ramírez de S~ntillana conocida en la repubhca de las letras con el peregrmo
dictad~ de Décima Musa Mexicana, cuya vida y obra inunda
de limpios prestigios las páginas de las cimeras letras patrias.

* * *
La VI anualidad de la Escuela de Verano desarrollará
sus actividades el 2 de julio, para terminarlas el 7 de septiem•
bre próximo. Estará ilustrada con la presencia de Profesores
huéspedes y Maestros de la Universidad de Nuevo León, de
acuerdo con el Programa General siguiente: Sección de Hu•
manidades Sección de Ciencias Médicas para Postgraduados,
Cursos Es(olares de Recuperación Académica para Bachilleratos Cursos Escolares de Recuperación Académica para Ingeni:ria y Arquitectura, Cursos de Ciencias Físicomatemáti•
cas para Postgraduados, Cursos Técnicos y de Divulga&lt;:ión
Científica la Exposición "La Vida Mexicana en el Siglo
XVIII" Sección de Ciencias Pedagógicas, Sección Deportiva,
Concie;tos y Actos Culturales y Literarios.

* * *

Para el desarrollo de estas múltiples actividades colaborarán al través de los Maestros Visitantes, las siguientes Instituciones: Secretaría de Educación Pública, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto Nacional de Antropo•
logia e Historia, Museo Nacional de An~r?pología, Mus~o Nacional de Historia, Museo de Arte Rehg10so, El. Colegio Nacional El Coleaio de México, Seminario de Cultura Mexicana In'stítuto N;cional de Cardiología, Grupo de Estudios de
N:urología y Neuropsiquiatría, Nacional Financiera, lnstitu•
to Mexicano del Seauro Social, Caja Regional del I.M.S.S. de
Monterrey Dirección de Educación Primaria y Secundaria
del Estado: Dirección de Educación Federal de Nuevo León,
Servicios Coordinados de Salubridad y Asistencia de Nuevo
León, Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Monterrey, Sociedad de Cardiología de Nuevo León, Sociedad de Gastroen•
teroloaía de Nuevo León, Sociedad de Neurología y Medicina
Psicm~ática del Estado de Nuevo León, Sociedad de Cirugía
de Monterrey, Seminario de Bioquímica de Monterrey, Grupo
de Estudios Odontodológicos de Monterrey, Asociación Den•
tal de Nuevo León y Sociedad de Pediatría de Nuevo León.
En la Sección de Humanidades participarán los siguien•
tes Profesores Extraordinarios con los Cursillos que a conti•
nuación se expresan: Dr. Alfonso Reyes, cuyos temas se anun•
ciarán oportunamente; Dr. José Gaos, con un curso sobre Filosofía· Maestro Dn. Rafael Ramírez, que impartirá tres cur•
sos Es;olares para los Profesores de las Escuelas Postprímarias
y para el Profesorado de Planteles urbanos )'. rur~les. E~ cur•
so para los Maestros de las Escuelas Postprimanas se titula:
"Principios Cardinales de la Educación Sec~nda?a" 't.Y ~l d.es•
tinado al Magisterio de los Planteles de Prrmanas, Tecmca
General de Enseñanza", que se impartirán del 2 al 14 de
julio.

4

En los Cursos Escolares de Recuperación Académica para Bachilleres quedan incluidas las Escuelas Diurna y Noctur•
na de Bachilleres, la Escuela Industrial y Preparatoria Técni•
ca "Alvaro Obregón", los planteles particulares incorporados
o no a la Universidad y las personas que con el solo propósito de adquirir conocimientos, deseen concurrir a dichos
cursos.
El Programa es el siguiente:
ARITMETICA Y ALGEBRA, Prof. Gaspar Montañez; 45
lecciones; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 18 a 19
horas.
GEOMETRIA Y TRIGONOMETRIA, Prof. Dámaso Guerre•
ro; 45 lecciones; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 19
a 20 horas.
GEOMETRIA ANALITICA Y CALCULO, Ing. Hernán Zárate Negrón; 45 lecciones; clase diaria, a partir del 2 dé julio, de 8 a 9.
FISICA, ler. Curso, Prof. Héctor González Faz; 45 lecciones;
clase diaria, a partir del 2 de julio, de 19 a 20 horas.
FISICA, 2o. Curso'\ Ing. Oswaldo V. Lozano; 45 lecciones;
clase diaria, a partir del 2 de julio, de 19 a 20 horas.
QUIMICA GENERAL E INORGANICA, Q. T. Carlos Caballero Lazo; 45 lecciones; clase diaria, a partir del 2 de
julio, de 18.30 a 19.30 horas.
QUIMICA ORGANICA, Ing. Arturo Sepúlveda; 45 leccio•
nes; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 19.30 a 20.30
horas.
LOGICA, Dr. Clicerio Meza Rodríguez; para los Bachillera•
tos de Química e Ingeniería; 45 lecciones; clase diaria, a
partir del 2 de julio, de las 17 a las 18 horas.
LOGICA, Lic. Francisco Barrera Garza; para los Bachilleratos

Armas y Letras

LA UNIVERSIUAU EN 19 s1·
de Leyes y Medicina; 45 lecciones; clase diaria, a partir del
2 de julio, de 9 a 1O horas.
ETICA, Lic. Genaro Salinas Quiroga; 26 lecciones; lunes,
miércoles y viernes, a partir del 2 de julio, de 16 a 17
horas.
FRANCES, ler. Curso, Prof. Alfonso Gómez Ortiz; 45 lec•
ciones; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 9 a 10 horas.
FRANCES, 2o. Curso, Prof. Alfonso Gómez Ortiz; 45 lecciones; clase diaria, a partir del 2 de julio, de 17 a 18 horas.
HISTORIA GENERAL, ler. Curso, Lic. Román Garza Salinas; 45 lecciones, clase diaria, a partir del 2 de julio, de
8 a 9 horas.

* * *

En los Cursos Escolares de Recuperación Académica pa•
ra Ingeniería y Arquitectura, correspondientes a la Sección de
Ciencias, pueden participar los alumnos de ambas Faculta•
des, los de Ingeniería Mecánica de la Escu~la Industrial y Pre•
paratoria Técnica "Alvaro Obregón", de acuerdo con el siguiente programa:
ALGEBRA SUPERIOR, Ing. Hernán Zárate Negrón; 45 lec•
ciones, a partir del 2 de julio; clase diaria, de las 18 a las
19 horas.
GEOMETRIA ANALITICA Y CALCULO DIFERENCIAL,
Sr. Raymundo Rivera; 45 lecciones; a partir del 2 de julio;
clase diaria, de 19 a 20 horas.
CALCULO INTEGRAL Y ECUACIONES DIFERENCIALES, lng. Roberto Treviño; 45 lecciones, a partir del 2 de
julio; clase diaria, de 20 a 21 horas.
TOPOGRAFIA, lng. Héctor Zertuche; 45 lecciones, a partir
del 2 de julio; clase diaria, de las 19 a 20 horas.
CONCRETO Y LABORATORIO, Ing. Ernesto Marroquín
Toba; 45 lecciones, a partir del 2 de julio; clase diaria, de
las 18 a 19 horas.
RESISTENCIA DE MATERIALES, Ing. Carlos Fernández
Leal; 45 lecciones, a partir del 2 de julio; clase diaria, de
7 a 8 horas.
HIDRAULICA, Ing. Manuel Martínez Carranza; 45 leccio•
nes, a partir del 2 de julio; clase diaria, de 7 a 8.
TERMODINAMICA, lng. Pablo Espinosa Domínguez; 26 lec•
ciones; a partir del 2 de julio; lunes, miércoles y viernes,
de 8 a 9 horas.

* * *

En los Cursos de Ciencias Físicomatemáticas para Postgra•
duados participan los Sres. Ingenieros y Arquitectos, los alumnos Pasantes de las correspondientes Facultades y los Técnicos de Industrias de la ciudad de Monterrey.
El Programa es el siguiente:
DISEÑO DE ESTRUCTURAS DE CONCRETO, lng. Agus•
tín Boza Zamudio. 20 Conferencias, a partir del 16 de ju,
lio al 10 de agosto; diaria; de las 18 a las 19 horas.
INSTALACIONES ELECTRICAS Y SANITARIAS EN EDIFICIOS, lng. Arq. Joaquín A. Mora. 20 Conferencias a
partir del 10 de julio y hasta el 6 de agosto; diaria; de 8
a 9 horas.
ESTRUCTURAS ESTATICAMENTE INDETERMINADAS, Prof. Extraordinario Alfonso Olvera López, de la
Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del lnstitu•
to Politécnico Nacional. 5 Conferencias, del 6 al 10 de
agosto; diaria; de las 19 a las 20 horas.
HIDRAULICA, Prof. Extraordinario lng. Samuel Trueba Coronel, de h Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectu•
ra del Instituto Politécnico Nacional de México. 5 Conferencias. Fechas y horario se informarán posteriormente.

.

* * *

En la Sección de Cursos Técnicos y de Divulgación Científica, se desarrollarán las siguientes Enseñanzas: un Curso de
Microbiología Médica, que será dictado a los alumnos del se•
gundo año de la Facultad de Medicina, con una extensión de
45 lecciones, por la Srita. Profa. Mercedes de la Garza Cur•
cho; un Curso de Farmacia Galénica, que será impartido por
el Profesor Andrés Ruiz Flores, Catedrático de la Asignatura
en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad y Se•
cretario de la Sociedad Farmacéutica de Monterrey, a los farmacéuticos empíricos, miembros de dicha Asociación, en lec•
ciones diarias de las 20 a las 21 horas, del 16 de julio al 31
de agosto, en 'tas Aulas de la referida Escuela. Al terminar el

Junío de 1951

curso, los asistentes a esta Enseñanza recibirán un Diploma de
la Universidad, con mención tle su aprovechamiento y asis•
tencia.
S~ pondrá también en desarrollo un Curso Teóricopráctico de Fotografía, con un programa de quince lecciones, del
lunes 16 de julio al viernes 17 de agosto; en lecciones tercia•
das, los lunes, miércoles y viernes, bajo la enseñanza del pro•
fesor Aureliano García Fernández.
Por último, dentro de este apartado el Seminario de Bio•
química de Monterrey, ofrecerá como colaboración a la Escuela de Verano un círculo de conferencias sobre Fotosínte•
sis y Quimiosíntesis; Enzima, Oxidaciones Biológicas, Inhibidores biológicos; Agua; Leche y productos lácteos; Enriado de
fibras, Fertilizantes. En el aspecto de la Bioquímica animal y
humana, Digestión, Metabolismos, Respiración, Vitaminas y
Hormonas, Inmunidad, etc., y en la Bioquímica Industrial,
Fermentaciones: alcohólica, láctica y acética; Fermentacíones:
acetona-butanol, acetona-etanol; Maltería y Cervecería; Sueros y vacunas y Antibióticos. Estas Confererrcias, que se iniciarán el lunes 16 de julio y terminarán el viernes 10 de agos•
to, serán sustentadas por los siguientes conferenciantes:
Q.B.P. Arturo Elizondo G., Ingeniero Aureliano García Fernández, Doctor Alfredo Delgado A., Q.B. Jorge Alejandro
Domínguez, Q.F. Mercedes de la Garza Garza Cnrcho, Pasan•
te Quím. Agríe. Antonio Palomares, Doctor Carlos E. Cantú
y Doctor Jeannot Stern.

* * *

Como una contribución, ya tradicional del Instituto Nacional de Antropología e Historia de la Secretaría de Educa•
ción Pública, del Museo Nacional de Antropología, del Museo
de Historia y del Museo de Arte Religioso, será presentada la
Exposición a que se ha dado el nombre de "Arte Mexicano del
Siglo XVIII", que comprende en objetos exponentes de lo
más raro y valioso, las siguientes manifestaciones: Pintura Re•
ligiosa y Profana, El Mueble, La Metalurgia, La Orfebrería,
La Indumentaria, El Grabado, Las Artes Suntuarias, La Numismática, La Arquitectura Barroca y Neoclásica, La Escul•
tura en sus diversas manifestaciones, la Cerámica, El Cuero,
Las Influencias Extranjeras y La Heráldica.
Este notable · evento vendrá al cuidado del Arqueólogo
del Museo Nacional, Profesor Vladimiro Rosado O jeda, quien,
para ilustrar el espíritu de su contenido expondrá en una se•
rie de conferencias la naturaleza de estas manifestaciones materiales de la vida social en el Siglo XVIII Mexicano
Se inaugurará el primero de agosto, en el Aula "Juan C.
Doria Paz", de la Facultad de Arquitectura y estará vigente
hasta el 28 del mismo mes, en que será celebrada su clausura.

* * *

La Sección Pedagógica, bajo la atinada dirección del
Profesor Humberto Ramos Lozano, Director de la Escuela
Secundaria Número Uno del Estado, será presentada por primera vez como una actividad académica de la Escuela de Ver:1?-º' y ha sido instituida para la superación técnica y cientifica del Profesorado de las Escuelas Secundarias y postprimarias y para el Magisterio de los planteles urbanos y rura•
les de la Federación y del Estado.
. Las Cátedras serán servidas ~or el eminente pedagogo
nac10nal, Profesor Don Rafael Ram1rez, creador de las teorías
sobre la Escuela Rural Mexicana y hombre de claras luces, y
por el psiquiatra Doctor Gabriel Capó Balle.
El Maestro Don Rafael Ramírez enseñará dos Cursos:
uno, "Principios Cardinales de la Enseñanza Secundaria" y
"!écnic:1 General d; la ~nseñanza", y el Doctor Capó Balle
disertara sobre la Ps1cologia de la Adolescencia. Ambos maestro~ desempeñarán en el Curso de dos semanas diez -lecciones,
al fmal de las cuales la Universidad otorgará Diplomas a quiene~ hayan present~do examen y asistido íntegramente a las
sesiones. Esta ensenanza será impartida en el Aula "Profesor
Pabl~ Livas", de la Escuela Normal del Estado "Miguel F.
Martlnez".

•

* * *

La Sección DeporJiva, está a cargo del Doctor Edmundo
~~n~~z! C., presentara un Curso Sobre Técnica de la Formac1on T en el Futbol Americano, bajo la regencia del ProfePasa a la Pág. 7

s

�CRONICA
UNIVERSITARIA
FACCLTAD DE FILOSOFIA
Y LETRAS
Esta Entidad universitaria organizó,
del 7 al 11 de mayo, un círculo de conferencias en homenaje al tricentenario
del nacimiento de la Décima Musa :Mexicana, Sor Juana Inés de la Cruz.
Aunque dichas exposiciones no versaron en torno a ]a figura de la gran
poetisa del diecisiete, sino algunas de
c11as, éstas se olrecieron como una
oblación a su obra literaria.
El cuadro dC cOnfer,e ncias fué presentado así: lunes 7, Doctor Federico
Lribe: 'Sor Juana Inés de la Cruz";
nrnrks 8, sellorita Profesora Claude
:\fanhés: "La Rosa en la Literatura
Francesa" ; jueves 10, Licenciado Alfonso Rubio y Rubio: "La Obra Lite•
raria de Sor .Juana Inés de la Cruz";
viernes 11, Profesor Francisco M. Zertuche: "Los estilos literarios en el Siglo de Oro Español".
COX)lEMORACTON
Ln Comisión Organizadora drl Vigésimo quinto aniversario ele la desaparición del ~faestro y benemérito don
Sernfin Peña, que fué uno ele los creadores de la Educación de l Estado, efectuó el 7 de mayo un sentido homenaje
al Educador, con motivo ele esa fecha.
El acto celebraticio se verificó en el
Aula 11agna Universitaria "Fray Servando Teresa de Mier" con la presentación de algunas intervenciones oratorias, penegiricas y elogiosas; números artísticos de piano y canto, y declamaciones. En nombre y representación del Gobierno del Estado hizo
uso de la palabra el señor Licenciado
Hoberto Hinojosa.
FIN DE Cl:RSOS ESCOLARES
Las Facultades y Escuelas universi-·
tarias cumplieron al terminar este mes
con sus exámenes respectivos de fin
de año escolar, habriéndose simultáneamente el período de inscripciones
para los asistentes a los Cursos de Recuperación Académica para las Escuelas Diurna y Nocturna de Bachilleres,
Jndustrial y Preparatoria Técnica "Al,·aro Obregón'', Facultades de Ingeniería y Arquitectura, Medicina y de Ciencias Químicas1 de la Escuela de Verano, a tnl\·és de cuya asistencia los
alumnos suspensos o reprobados por
faltas o calificaciones podrán redimir
su situación durante dos meses de estudio, con Yerificación de exámenes
durante los primeros días de septiembre.
EXPOSICJOX
Iniciándose solemnemente la Exposición de Pintura e Ilustraciones de la
pintora regiomontana ~laty Alardin
Hosas el dia 26 de mayo para terminar
el 10 del actual, se presentó este evento en Galerías y Arte Universal.
Esta Exposición fué patrocinada por
la Sección ele Artes Plásticas del Departamento de Acciún Social Cniversitaria.
Con el propósito de ilustrar a los
lectores de Armas y Lell'as sobre la figura de ~laly Alardin Rosas, en seguida transcribimos los conceptos vertidos por el Director de dicha Escuela,
Profesor Alfonso Reyes Aurrecoechca,
asi como la nómina de las pinturas e
ilustraciones de Matilde : "Matilde Alardían Rosas es una voluntad artística
en perpetpa superación. Regiomontana miembro de una familia de artista;, duei"ia de un temperamento suSceptible a las impresiones del color y

6

de ia forma ha encontrado ya un camino seguro y abierto por donde transitar libremente recibiendo las acariciadoras brisas del arte. Sus pinturas
representan maravillosamente ese
mundo interior que lo conmueve y la
hace vivir una vida de inquietudes y
afanes que han de conducirla hacia la
cúspide en su hermosa y difícil profesión. Denotan una sensibilidad vigorosa y fuerte, donde el color es el alma
encendida y central.
Discípula del maestro Antonio Decanini, en un principio, y de los maestros Búrcenas y José L . Gutiérrez después, ha realizado una serie &lt;le conocimientos que ha vcnfrto poniendo pacientemente al servicio de su misión
artística esencial. Nada se guarda en
esta incansable tarea de dominar los
instrumentos y ofrecer a los demás el
mensaje radiante de su emoción . En
todos sus cuadros hay originalidad.
sentido dramático del color, fuerza de
expresión y temas tratados con audacia y sinceridad.
La exposición de su obra, que antes lrnhfa presentado ya en la capital
de la Hcpública, en las Galerías Romano, es una muestra elocuente de las
grand.es inquietudes &lt;1ue siente y del
ileseo de L•mplcar todos los medios disponibks para lograr un solo propósito: dar vida a organismos plásticos
bien definidos.
Sus tenrns son, de preferencia, costumbristas; revelan 1111 gran amor a
nuestras gentes y a nuestras cosas. En
su Pasaje de la Hevolución puede verse &lt;1ue logra, mediante el colorido, una ·
interpretación fiel &lt;1ue ha sido meditada y conducida deliberadamente
hasta dar un efecto dramútiro a lo que
realmente tuvo un sacudimiento dramútico. Es decir, dice lo que piensa
sü1 rodeos ni subterfugios.
En Puente de itolino de Flores, de
Tcxcoco, se rc\'ela como Jo que, a nuestro jllicio, seria el mejor y más rico de
sus talentos: el paisaje. Pero su propia inquietud y su gran deseo de universalidad la ll~va insensiblemente a
cuJth·ar todas las técnicas y todos ]os
procedimientos.
Al presentar su obra en esta ciudad,
bajo los auspicios de la l'nivcrsidad
y gn1cias a la generosa hospitalidad
ck las Galerías Arte l'niversal , el público culto de Monterrey sabrá admirar en :Matilde Alardin Hosas un temperamento artístico en constante trance de producir efectos ele verdad, de
originalidad y &lt;le color, mediante el
empleo ele los materiales plásticos. En
una palabra: ~irte nue,·o, con materiales nuevos."
Esta Exposición ha tenido la ventaja, además de presentar la obra artística en si, la de demostrar el uso técnico de los nueYOS materiales usados
en el arte pictórica, tales como la piroxilina, las vinclitas y el cilicón.
En la nómina de piezas exponentes
que aparecen a continuaciún figura
también el nombre del material usado:

10.- La Muerte. 'Piroxilina.
11.-El Trapiche. Vinelita ayaf.
12.- lndia de Morelos. Vínclita cloridrica.
13.- Alfarcros de Tlaqucpaque. Jalisco. Vinelita ayaf.
14. -Calle de l;fuajuco. Nuevo León.
Oleo.
15.- Rincon¿ito de Puebla. Vinelita
ayaf.
16.- Arbol Viejo. Hidalgo, Tamps. CiIicón.
17.- Paisaje. Edo. de ~lorelos. Wasl,.
18.- lndios del Pedregal. Vinelita aya!.
19.- Hemero Xochimilca. Vinelita clorídrica .
20.-N u evo Repueblo. l\lon terrey, N. L.
Vinelita ayaf.
21.- Puente de la Presa de Don Martín, Coahuila. Oleo.
22.-Gladiolas. Pastel.
23.- Rosas. Acuarela.
24.- Margarit~s. Piroxilina.
25.- Alcatraces. Piroxilina.
20.-La Danza de los V1ejitos. Michoacán. Vinelita ayaf.
27 .- Puenle del Molino de Flores. Texcoco, l\féx. VineJita ayaf.
28.- Floristas de Xochimilco. Vinelita
avaf.
29.- L~a Fundación de l\Ionterrey. Vinelita ayaf.
30.- lndios de Cholula. Vinelita ayaf.
31.- El Tlachjqucro. Piroxilina.
32.- Goteras de :M onterrey. " ' ash.
33.- Hojas con Aguardiente. Acuarela.
ILUSTHACJONES de la novela de don
Mariano Azuela "Los de Abajo".
'"'Cuentos Mexicanos de Autores
Contemporáneos".

EXPOSICTON BALZAC
La Embajada Francesa en México, a
tra,•és de la Alianza Francesa de Monterrey, presentó en el Salón de Conferencias de la l"niversidad, durante la
segunda quincena de este mes, la Exposición Honorato de Balzac, consistente en las múltiples ediciones de la
obra del gran escritor francés, así como una interesantísima pinacoteca balzacfa,na que fueron admiradas por el
público asistente.
PATHONATO UNIVERSITARIO
La noche del veintiocho de] mes en
curso el Patronato Cniversitario presentó en el Cinema Florida de esta
ciudad un gran Festival que tuvo como mira expresar su agradecimiento a
todas aquellas Instituci.ones · y personas que han prestado su cooperación
al programa de fomento de la Cultura
en el Norte ele itéxico.
Este Festival L'Slm·o ilustrado con
participaciones del Coro de la l'nivcrsidad, que dirige el )laestro Josemaria
Luján, quien ofreció a través de los
~escnta elementos corales, obras de
Handel, Ippolitor Ivanov, Brahms y
Ponce. Actuaron también el Trío de
Cúmara de la l'niversidad, integrado
por los maestros Josemaria J.uján, José Andrade y José Sandoval y la Soprano señorita Alicia Hilton T. El número oratorio, brillantemente desarrollado, estuvo a cargo del Licenciado
Nemcsio Garcia Naranjo, distinguido
universitario y famoso tribuno nacional.
l:NIVERSIDAD DE SEVILLA
La . Vniversidacl de Sevilla presentará en Cádiz los U Cursos de Verano,
del 15 de julio al 15 de agosto.
Incluye en sus Programa un curso
general sotSre Problemas actuales de
Ja Cultura Hispánica a cargo de ]os
CATALOGO
seiiorcs José Maria Pcmán y Pemartín
1.-.Jungla . Piroxilina.
y Don Vicente Rodríguez Casado, y
2.- Pasaje de la Revolución. Piro~.::i- Cursos Monográficos de Filología Eslina.
pañola, Cu 1tura Andalnza-1\Iarroquí,
:l.-Soldaderas. Vinelita aya!.
Ciencias Biológicas, Higiene l\lental de
4.- Churubusco. Piroxrn.na.
la Educación y Desarrollo del Corazón
5.- La Feria. Vinelita ayaf.
y de los vasos. Habrft la oportunidad,
6.- El Pajareador. Ci!icón.
también de verificar algunas excur7.- La Proccsfon. Vinelita cloridrica. siones a Jerez de Ja Frontera Medina
8.- EI Mendigo. Vinelita clorídrica.
Sidonia, Sanctis Petri, Arc¿s de ]~
9.- Granja "Santa _Lucia". Tamauli- I•rontera, Ceuta, Tetuftn, Xaucn y Tánpas. Vinelita clorídrica.
ger.

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde sn fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistá.s, centros culturales,
sociedades de diversa índole Y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETHAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado. y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "AHMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de ]as ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestrao
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, N1~evo León,
México.
Con la satisfacción de haber seña•
lado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las'
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

La Escuela de Verano de
la Universidad en 19 51
Viene de la Pág. 5

sor huésped Eck Curtis, Asesor Deportivo de Futbol en la Universidad de Texas.
. . Las Conf~ren~ias_se sustentarán en el salón que ocupa la
B1bhoteca Uruvers1taria, con uso de provecciones cinemato•
gráficas, Y las demostraciones prácticas se· desarrollarán en el
Campo Deportivo de la Escuela de Bachilleres instalada en
la Universidad.
'
Por ser de i~terés para las Universidades de la República, clubes deportivos y otras asociaciones que mantienen esta
clase de actividades, a continuación se da a conocer la distri1 bución diaria y los temas que ha de tratar en jornadas teóricoprácticas el Maestro Eck Curtis, del 2 al 1O de julio.
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio
Julio

PROGRAMA:
2.-lmportancia de los Jugadores Centro y Quarterback en la formación "T". Teoría general y demostración práctica.
3,-Ofensiva de los jugadores Halfback izquierdo y
derecho en la formación "T". Teoría general y
demostración práctica,
4.-Ofensiva del jugador Fullback en la formación
"T". Teoría general y demostración práctica.
5.-Ofensiva de los jugadores Tackles y Guards en la
formación "T".
6.-Ofensiva de los jugadores Alas en la formación
"T". Teoría general y demostración práctica.
7.-Sistemas defensivos para el Backfield. Teoría y
prácticas.
8.-Sistemas defensivos para la línea. Teoría y prácticas.
9.-Variaciones en el sistema de formación "T". Teo•
ria y práctica.
10.-Recomendaciones sobre el sistema que mejor se
acomode a nuestro medio ambiente según la formación "T" y variaciones

* * *

La Sección de Ciencias Médicas para postgraduados encomendada a la Dirección de los Doctores Salvador Martínez
Cárdenas, Oliverio Serna Chapa y Humberto Ruiz Schubert,
así como el apartado de esta Sección, la División de Ciencias
Odontológicas. Editarán un Catálogo General por separado,
cuyo documento se dará a conocer sin limitaciones a los Estados del NQrte de México con fines proselitistas a fin de
allegar a las Aulas de estos cursos el mayor número de post•
graduados, alentados por la perspectiva de conocer los más
elocuentes adelantos de la ciencia galénica, trasmitidos por la
autorizada palabra de las notables figuras del Medicato Nacional que concurrirán como profesores huéspedes a regentear
estas Enseñanzas, tales como Raúl González Henríquez, Manuel Martínez Báez, Profesor y Doctor José Castro Villagra•
na,1Director de la Facultad Nacional de Medicina, Luis Farill, Daniel Méndez, Salvador Aceves, Ignacio Chávez, Director del Instituto Nacional de Cardiología, Manuel Pesqueira,
Alfonso Alvarez Bravo, Abraham Ayala González, Leonides
Guadarrama, Hermilo Castañeda, Alfonso Topete, Harvey
Slocum, Yury Kuttler y otros no menos notables.

PUBLICACIONES PERJODICAS

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

Armas y Letras

* * *

Por cuanto a los actos artísticos y culturales, la Escuela
de Verano de la Universidad, por medio de la colaboración
que gentilmente recibirá del Departamento de Acción Social
Universitaria, presentará, como acto inaugural de estas acti•
vidades, un concierto en el Aula Magna Universitaria "Fray
Servando Teresa de Mier", el domingo primero de julio, en
el que actuarán con música clásica el Coro de la Universidad
Y el Trio de Cámara del Departamento, que está bajo la Dirección del Maestrq Josemaría Luján.
El domingo 8 se presentará otro concierto de la misma
índole, atendido por los referidos ejecutantes.
NOTAS COMPLEMENTARIAS
Carácter de los Cursos.-Los Cursos y Conferencias para
postgraduados de Ingeniería, Arquitectura, Medicina General y Odontología serán acreditados al través de un Diploma
que otorgará la Universidad a los asistentes, terminado el
Ciclo.

Junío de 1951

Los estudios realizados con íntegra asistencia y calificación mínima de 80 ( ochenta puntos) tendrán validez oficia-!
para estudiantes de ambas Preparatorias universitarias, para
la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obre•
gón" y para las Facultades de Ingeniería y Arquitectura, dentro de la Sección de Cursos de Recuperación Académica.
Los de Divulgación Científica, Deportivos y Técnicos se
destinan a capacitar al empírico en los dos primeros casos, y
en el último a perfeccionar conocimientos ya adquiridos.
La asistencia a las Conferencias, Exposiciones, Conciertos y actos culturales será libre y gratuita.
CUOTAS DE ESCOLARIDAD
Por Curso
Cursos de Recuperación Académica para Bachilleratos $20.00
Cursos de Recuperación Académica para Ingeniería y
Arquitectura .... , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . $20.00
Cursos o Conferencias para Pasantes de Ingeniería y
Arquitectura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . $20.00
Cursos o Conferencias para postgraduados de lnge. ' y Arqm'tect ura .................... . $50.00
mena
Cursos Técnicos ........................... . $30.00
Cursos de Divulgación Científica y Deportivos .... . $30.00

Forrnalisrno ....

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

Viene de la 1a. Pág.
na Kelseniana, y por valiosos que son
muchos de los aspectos que su fino
análisis descubre en el Derecho, cabe
decir que con su pureza del método,
Kelsen no logra arribar a una definit;;ión del derecho. Unicamente se concreta a describirlo. Como dice Karl
Larenz, al desconectar el derecho de
la realidad, lo convierte Kelsen en una
construcción mental vaporosa.
Estamos acordes con Kelsen en su
repulsa de la teleología corno método
lógico, y en considerar que existe solo
una forma de hacer ciencia, común a
todas las ciencias; pero consideramos
que el error de 1a doctrina Kelseniana,
Y su insuficiencfa, consiste en considerar que la ciencia jurídica la constituye el conjunto nocmativo únicamente. El conjunto normativo, en si,
no podría siquiera aspirar al carácter
cientifico. No pasaría nunca un orden
normativo, de ser un conjunto de disposiciones, justas o arbitrarias, cuya
verdad quedaba incomprobable. El J;ler echo nos parece es más bien el fruto,
el producto de ese estudio jurídico
científico. La ciencia jurídica es la
elucubración sobre el Derecho tendiendo a f ncontrar la verdad, la realidad
del mismo; y desde luego, este estudio
tien e forzosamente que valerse de ]a
aportación de todo el repertorio del
saber humano. Así como las cienGias
naturales para emitir sus verdades, tienen que echar mano de la lógica, de la
matemática, de la física, etc., etc., asi
el Derecho como ciencia jurídica para
lograr sus verdades tiene que echar
mano de la lógica, de la sociología, y
hasta de la matemática, fisica, etc., etc.
El Derecho como conjunto normativo
es el objeto de estudio y el fruto de
la ckncia juridica; así como las verdades de la ciencia natural, digamos
d e la medicina, son a la vez objeto de
estudio, y fruto de las mismas, en cuanto constantemente se están superando.
El Derecho constantemente está en
superación a medida que se conocen
mejor sus verdades, partiendo del conjunto normativo y llegando a él nueva•
mente, remozadas por el análisis y la
consideración científica.
Peca también de rigorista Kelsen al
declarar irreductiblemente escindidos
los campos del ser y del deber ser·
puesto que estos campos no se exclu~
yen ni se contraponen entre sí, sino
que se influyen manifestándoles el deber ser en el campo del ser; asi como
los valores se manifiestan, aunque irnperfectamente, en la realidad.

Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

l!

, Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez

Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

7

�el tópico universal donde, desde los ría; pero el supuesto simbolismo no
primer os polifonistas barrocos, una va más allá de lo que es normal a la
sucesión cromática descendente expre- actividad subconsciente de un artista.
sa la acción del ,·erbo flere derramar Entenderlo de aquella otra manera,
el llanto. Con puntualidad alemana, con la minuciosidad que pone un
esa imagen aparece en cada caso en Schering en sus análisis, de Beethoven
que Bach tiene que expresar su aflic- sobre todo, en lo que parece inadmición: o sea por la partida de su her- sible. La expresión dramática en Bach
riene &lt;le la Pág. 3
mano predilecto, sea en la cantata -fuera de esos motivos conductores o
de elemental armonía imitativa, que
sable en la inspiración romántica. (Hi- ll'ei11en, Dlagen, Sorgen, Zagen, sea en tuvo tan viva acogida en la chanson
chard Strauss decia que nunca traba- el Cruci{i.rus de la lfisa en menor. Esa polifónica francesa proviene de honjaba con una cabeza tan fría como fórmula es elocuente para ·aclarar lo tanares más hondos. En general, el escuando componía los pasajes "clímax" que se ha llamado el simbolismo de tilo dramático del Bajo Barroco fué
de sus dramas musicales). Cn músico Bach, que no consiste sino en un re- formándose corno por un fenómeno
genuino, si se llama Bach, pone tanta pertorio de frases hecha retóricas que de transfusión, o por permeabilidad,
velwmencia cordial en los episodios guarda en su cajón y que utiliza siem- de las inflexiones propias a la ópera
de sus fugas o en el enlace de dos li- pre que es necesario. Charles Sanford del XVII, incluso con los giros deconeas decorativas (hay cientos de ejem- Tcrry, minucioso analista de esa sim- ralirns o las vocalizaciones que eran
plos en las arias de las cantatas, don- bología o esthétique del nwsicien-poé- propias a su estilística. Al adquirir
de la voz está unida a otro instrumen- te, ha llegado a reunir hasta treinta y carta de naturaleza el aria da capo en
to solista, en óboe, un violín) como el· cinco fórmulas: "Algunas -dice- tie- las escuelas napolitana y veneciana. el
músico Gluck en su Che faro sen:a JH'n un sentido de dirección que deno- estilo dramútico peculiar a la ópera
Euridice, o rl músico Beethoven en la ta ascenso o descenso, alturas o prll- seria barroca se l'Xtiende por donde
construcción rítmica de su Sin{onia fundidades. anchura, distancia y así no había un estilo propio capaz de
sueesh·amente. El acto de apresuraren la.
se o de correr y, por Jo contrario, la detener su a,·am·e, caso éste, el de
Francia, con Lully. El stil nuovo enLa adecuación del estilo vocal en idl'a ele un detenimiento de un alto tr¡1 l'n Alemania, donde l'Stá obscrrndo
un aria o del estilo instrumental en un en el camino, la fatiga, se expresan con mucho interés, y logra penetrar
concierto de violín o de clave puede, por análogas f ú r mu las indicatrices. l'n recintos que eran la / este Burg de
al parecer, obtenerse en raptos genia- Por ejemplo, palabras tales como lon- la tradición alemana, como· la música
les 1le los que son imagen las melenas gitud. permanecer, esperar, detenerse, de las Pasionrs. Baeh, postulante a la
romúnticas. Bach era todavía un hom- quedarse, aguantar y las rl'lativas' a cantoría de Santo Tomás, en Leipzig,
bre de peluca. Lo mismo en sus con- ideas de dl'scanso, paz, sueño, eterni- l'slaba muy interesado en mostrar cuán
ciertos que en sus cantatas resolvía dad están expresadas por notas de du- bien sabía practiear t•se l'Stilo. y lo desobre el terreno cada problema que se ración retenida. Las situaciones de muestra en su Pasión según Sa11 Juan,
le planteaba. aplicando en la solución únimo se distinguen a su vez por te- que se canta en 1i23 y que decide . a
su inmensa ciencia y su no menor ex- mas distónicos o comáticos cuando se su favor el voto de los jurados. Pero
periencia. Si era un músico religioso quil're expresar la alegría o la aflic- esa nueva manera de música, aunque
en sus obras vocales, lo era tanto co- eión. La al·ción de reir está siempre sorprendente para los feligreses, que
mo era un músico seglar en su música representada con un realismo ingenuo. (•staban acostumbrados a un tipo de
instrumental. Luterano, en el primer c·omo en la cantata 31, Der Himmel Pasiones que no se había renovado
caso, es como decir barroco en el se- luchl. Las nociones de tumulto, terror desde los tiempos heróicos de la Regundo. Ambos planos de actividad es- y las fuerzas de la Naturaleza, los forma, no presentaba a Bach como un
piritual son superiores al individuo; vientos, las olas del mar, las nubes y revolucionario desenvuelto porque dos
son producto de las épocas en las que el trueno, todas ellas tienen símbolos años antes había tenido un procedenlos individuos vi \'l'n y a través de cu- apropiados que nunca varian. Aún te en otra "musiciert Passion" en el
yas normas éticas y estéticas se pro- Satanás está tan consistentemente di- nuevo estilo, o estilo de Oratorio, coducen como hombres y como artistas. bujado, que podemos f:'1cilmente cap- mo también se decía, denotando así su
Bach no era "voluntariamente" ni por tar la concepción que Bach tiene de origen, y fué la Pasión según San Marelección protestante, alemán y barro- él. no como el Lucifer de Isaías, la Es- cos del anterior Cantor de Santo Toco, como hoy se puede ser cubista, na- trella dl'I Día, l'l Hijo de la )[añana. más. el famoso autor de las Cantatas
cionalista, o socialista. Bach, como sino como la engañosa serpiente del Bíblicas, Johann Kuhnau, cuyo menuPalestrina o como Beethoven, creaba (iénesis, el gran dragón· de las Revelado dl'scriptivismo hace de ellas, realen libertad. pero su libertad era la del l'iones. Naturalmente, su pintura más
nwntc, un tipo declarado de "música
pájaro en la jaula y su trayectoria era ,·h·a está en las cuatro cantatas para
de programa", que deja en un plano
l'I
dia
de
San
)ligue!
(Xos.
19,
50,
130,
la de la piedra arrojada por la voluntímido y discreto, el rralismo simbo149).
Obsérvesl'
la
escritura
de
los
tad superior del complejo de su época.
knrns que definen su forma repulsiva, lista de Bach en las Cantatas.
la
marcha ondulante de su gigantesca
l:n examen de los patrones retóriLa grandeza de Bach no viene por
contextura.
Incluso en la cantata 165,
cos. tópicos o clichés que Bach aplical'Se lado, ni de sus concepciones poétil'n
la
cual
Jesús
está
comparado
con
ba a la música de sus cantatas arroja
cas ni filosóficas, ni de su riqueza de
un número muy escaso de ello; pero la serpil'ntc de Moisés en el desierto,
imaginación o fantasía, si por ello se
l'I
simbolismo
de
Bach
lo
impulsa
a
dise trata de los casos en que las fórmucntil'nde una fantasía en imágenes libujarla
como
un
diminuto
gusano
silas derivadas del stil 1wo110 monódico
terarias o una expresividad en tonos
frente al slil antico polifónico están nuo~o. Sus pausas, sus detenciones,
de
un patetismo romanticista. Toda
como enfriadas, de la misma o análo- además, son elocuentes como en la ú1sucesión de intervalos lleva implícita
tima
corchea,
tan
afirmativa.
del
gran
ga manera a lo que ocurre en el idiol'ierta capacidad de expresión, en parma. cuando una vieja metáfora se con- C:re1lo, o en el Jlttgnificat, en donde
le por el hecho de que esa sucesión pulos
.
ricos
estún
condenados
a
una
patral' en un adjetivo ( por ejemplo: una
ramente sonora estú entendida o aplipoesía es lírica porque es comparable rada en seco. y al hambre y a la escaeada por el hombre a una actividad
sez.
por
me1lio
de
un
compás
vacío.
a las poesías que los griegos cantaban
humana;
después, porque la comprenFuera
ele
estos
leil-moti{s,
que
volveal son de su lira; la imaginación se
sión.
inteligibilidad:
del mensaje murán
a
encontrarse
rn
la
estética
wagalebresta con la ligereza con que las
sieal
es
un
producto
de reiteradas exliebres huyen del peligro; un músico twriana, el contenido dramático geperiencias
que,
en
la
sucesión
del tiemneral,
la
expresión
interna
no
traduo un poeta están inspirados porque un
po.
integran
la
historia
de
la
Música.
cida
en
esas
etiquetas
parece,
por
lo
pajarito les ha soplado en el oído la
l&gt;irecta
o
indirectamente,
cada
nueva
menos
en
ocasiones,
practicados
en
melodía o la rima exquisitas, y e:rquiexperiencia
se
hacr
sentir
en
el
arte
sito. ¿.qué es?: el resultado de la inves- frío por Buch, lo cual tiene un modo
que
vendrá
a
continuación,
enrique,
de
comprobación
en
sus
frecuentes
tigación, de que la mano se mueve hacia arriba o hacia abajo acompañando pn'.•stamos o traslados de obras, con ciéndolo de contenido. Pero no es poinconscientemente al verbo subir o ba- una intenciún original. a otras, a ve- sible volver hacia atrás en la marcha
jar. el canto llano más primitivo esta- ces enteramente distintas: rl caso del del tiempo y de los estilos, ni la exisba lleno de metáforas o gestos musica- Osa11a de la Misa en si menor, que pro- • tencia de un hecho físico material,
les de esta índole. No se sube al cielo Cl'dc• de la cantata profana No. 15, acredita que el artista haya pasado
en inten-alos melódicos descendentes Preise dein Gliicke, o el de la cantata por la experiencia tras de la cual un
( no hay regla sin excepción), ni se llérc11les en la encrucijada, al pasar al artista posterior ha llenado aquel hebaja a los infiernos en sucesiones as- Oratorio de Xm1i&lt;iad, son bien elocuen- cho. o fúrmula. con un nuevo contecendentes de notas. l"na simbología. ks, o la adaptación del tiempo inicial nido espiritual. Sucesiones melódicas
sin duda muy elemental. existe ya en clel primero de los Conciertos de Bran- o armónicas que se encuentran en
las más viejas épocas del canto ro- deburgo. tan alegre con su {a11fare de Bach, semejantes en su forma física a
mano. Xo son los niños de coro quie- cornos de caza. que servirá para pre- sucesiones que se hicieron típicas de
nes entonan el De pro{undis, ni la voz ludiar en una .~i11fo nía instrumental a la música romántica, no autorizan pade los ángeles está encomendada a los la cantata 52, de tan desoladores acen- ra asentar· románticamente aquéllas
sochantres. Una atífona de la más al- tos: Falschc ll'elt, dir tra11' ich nicht... que estuvieron empleadas por Bacl~
dentro de su orden de cosas enterata antigüerlad nos "pinta" el modo con
Seria pueril creer que Bach proce- mente diferente. La "romantización"
que corrían los ungüentos por la barba de Aarón: "quod descendit in bar- de únicamente merced a esos recur- de Bach por algttnos intérpretes actuaham Aaron", ni más ni menos que en sos, como en un trabajo de marquete- les es no sólo una falta flagrante de

Estructura y Sentido
en la Música de Bach

8

gusto, sino un error histórico y estético. Las facultades imaginativas, inventivas, que se atribuyen a Bach son
ciertas desde un punto de vista y falsas si el punto de vista es el concepto
romántico. Esas facultades son ciertas
si se entiende que se producen en un
terreno específico a cada forma o a
cada caso estrictamente musical: Bach
fué un inmenso contrapuntista, porque su cont~apunto supera a todo lo
anterior como facilidad, soltura, riqueza de trabazón en el tejido polifónico;
fué el más genial autor de fugas, porque en sus fugas maneja como nadie \
el juego de los activos y pone mayor
riqueza de imaginación técnica en el
desarrollo de los episodios; fué fecunclisimo productor de obras de mérito
mús considerable que los fecundisimos compositores que le precedieron,
los que fueron sus contemporáneos,
eomo Haendel o Telemann y los que le
siguieron; prro su fantasía e imaginación, su inspiración, si se prefiere la
palabra, se ejercieron sobre la materia·
y la forma de unas obras cuya forma
y estilística estaba predeterminada
desde largo tiempo antes que él,· sin
c¡uc el pretendiera transformarlas ni
reformarlas si quier a: simplemente,
acomodando los procedimientos más
viejos y tradicionales -por lo tanto,
mús prestigiosos- a las nuevas corrientes que tambié'n traían un prestigio notorio- por otros caminos. Ni fué
en ello Juan Scbastián el único ni el
primero en dicho propósito, pues por
haberlo estado practicando sus predecesores, cada cual según las prerrogativas ele su genio o de sus capacidades
en el oficio, fué transformándose la
estilística del Barroco italiano y del
Hococo francés del XVII en un lenguaje alemán, idóneo al contenido de esencia alemana en la música de la Alemania del norte (especialmente) tras de
una larga serie de maestros de mérito
ejemplares. Bach está al fin de ese camino. La música alemana ha conocido
en su historia procesos análogos: el
más ilustre, el de la formación de la
canción medieval y posterior, hasta
Bach mismo, tras de los esfuerzos de
los )linnesinger por fundir la tradición vernácula, de un popularismo rudo, al arte refinado de los trovadores
de la Provenza; después, con la fijación de una técnica en la etapa de los
~Iacstros Cantores. Hay una figura de
hermosura serena que se cierne sobre
toda la música germánica de esos viejos tiempos y es la de Hans Sachs, el
zapatero poeta, maestro en su oficio,
maestro también en el oficio de contar
sílabas y rimar versos. .Maestro y cantor. Ambas cosas. en igualdad de potencia, dan un tipo de artista netamente alemán, pero cuya excelsitud es
de r_egla en todas las artes y en t9das
las epocas y naciones. Si hay una figura, tras de Hans Sachs, que pueda
equipararse en grandeza y en sabiduría, en humildad serena y en digno conodmiento de sí mismo, en decoroso
aprecio de si y de sus contemporáneos
-justo para sí, generoso para los ajenos , esa figura es la del )taestro Cantor por excelencia de una etapa del
arte alemún que él llevó a sus últimas
consecuencias, y que muere con su ser
físico. ~o es menester seguir empleando las conocidas metáforas que presentan a Juan Scbastián como el "creador de la l\lúsica", el "padre de la Música" o el ''fundador de la Música" alemana, ni su genio más preclaro: Bach
es un hijo de las generaciones. el hombre de su tiempo, un ejemplo fiel de la
concirncia alemana ele su época. Otra
vez, es un músico alemán con todas las
eircu.nstancias que implica el_ concepto. 1 otra vez es, en la historia de la
música alemana, una figura gigantesca de ~Iaestro Cantor. Hans Sachs babia sido el primeró en inaugurar esta
talla magnífica. Juan Sebastián Bach
fué el último!

Armas y Letras

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U,

Año VIII

Núm. 7

Julío de 1951

EL ARTE EN MEXICO
EN 'EL SIGLO XVlll
Vladimiro ROSADO OJEDA.

Si el mundo superior de los españoles del siglo XVI se lo
reparten las armas y las letras, al lado del soldado y del soldadopoeta, habría que poner al estudiante. Las Universidades de Salamanca y Alcalá representan el alma española algo tan esencial
como las empresas de Flandes e Italia. Todo el mundo renacentista puede inscribirse desde Un punto de vista peculiar dentro
de la Universidad española, y se verá entonces cómo la caracte•
rística de su humanismo no riñe con el maravilloso espíritu tra•
dicional de los colegios medievales. El estudiante y su vida y el
bullicio de las ciudades universitarias, son uno de los temas predilectos de la literatura del Siglo. Y Fray Luis de León, por no
citar sino un gran nombre, encarna en la Universida~ salamantina todo el período de las discusiones teológicas de la segunda
mitad del XVI.
Otro rasgo a señalar en la vida del siglo es la pasión caballeresca, el amor por la ventura, que es la lógica consecuencia,
flor del día, en una edad heroica como aquella. La época de
Carlos V es la del apogeo de los libros de Caballería, que son la
expresión literaria perfecta, hasta en su exageración y deforma•
ción de la realidad que reflejan queriendo y sin querer, del es•
píritu aventurero. La edición del Amadis y el prólogo de Gatci.Rodríguez de Montalbo muestran la adecuación de la época al
motivo caballeresco; y el propósito del editor es bien claro por•
que quiere animar -dice- "los corazones gentiles de mance•
bos belicosos, que con grandísimo afecto abrazan _el arte de la
milicia corporal, animando la inmortal memoria del arte de caballería, no menos honestísimo que glorioso". Los libros de Caballería, con sus grandes mentiras, pero que a veces se corres•
ponden con hazañas reales de la época, encantaron a los lectores del XVI no sólo por la parte heroica y militar de sus aven•
turas, sino por su idealismo amoroso o por el simbolismo místi•
co que encerraban, y aunque ciertos espíritus ortodoxos llega•
ron a llamarlos "cebos del demonio, con que en los rincones caza
los ánimos tiernos de las doncellas y mozos livianos", cabe sentar aquí, para dar idea de lo que representaron como lectura co•
mú.n y extendida en aquellos años, que figuras de la talla religio•
sa de un San Ignacio y de la misma Santa Teresa, gustaron ellos.
Y no sería poco tema, por cierto, el de investigar qué significaron y determinaron en sus respectivas vidas misioneras y fundadoras. Además, hay que pensar que el máximo denostador del
género el Cervantes de Don Quijote, lo desagravia nuevamente
cuand¿ se despide del mundo con su Persiles.

La cultura colonial de la Nueva España, gestada cada vez
con mayor vigor desde los primeros años que sucedieron a la con•
quista, logra su plenitud en el siglo XVIII. Sus consecuencias artísticas, llegan, por lo tanto, a su apogeo, tanto en calidad como
en cantidad. Por otra parte, ellas fueron el resultado lógico de
una serie de trascendentes circunstancias. Los conquistadores,
con su implantación de una nueva política, religión y cultura,
encontraron en México-un terreno muy favorable, pues el pais
no sólo les ofrecía magníficos recursos naturales sino muchos
elementos de las civilizaciones indígenas palpitantes aun al tiempo de la conquista y que, directa o indirectamente, supieron
aprovechar. A ello se aunaron otras aportaciones o influencias,
como la mudéjar o morisca, intrínseca en la modalidad española, la francesa y la china, tamizada a través de Filipinas y apor•
tada por la nao de China. Es así como se forjó en parte un característico Arte Colonial Mexicano, amplio y complejo, y que
superó a cualquier otro de 1a América colonial hispana. Debe
entenderse, sin embargo, que este acervo artístico era el relacionado más bien con la población española, criolla o mestiza, pues
junto a él alentaba otro, el popular, de pura raigambre indígena
o con muy poca influencia extranjera.
Las artesanías suntuarias fueron
siempre objeto de una consciente atención del gobierno virreina], pues sus
especialistas~ cualesquiera que fuera
su nacionalidad, incluso la indígena,
estaban constituídos por gremios sujetos a un aprendizaje y exámenes rígidos impuestos por sus ordenanzas
respecti Yas. Ello no fué óbice, sin embargo, para coartar Su libre inspiración que impuso muchas veces, aunque dentro de ciertos límites, una calidad especial a sus productos, desde
los debidos a un humilde artífice hasta los emanados de un gran maestro.
La clase social, la gubernamental y
el clero, en otros términos, el deseo de
ostentación jerárt¡uica, de riqueza, de
autoridad o de fe, fueron las potencias propulsoras de aquel esplendor
artístico que en muchos aspectos superó al de la misma Metrópoli y que se
procuraba externar en todo género de .
acontecimiento tanto privados como
públicos.
La Universidad de Nuevo León a la
que interesan por igual los tres grandes períodos de la cultura mexicana
como son el prehispánico, el colonial y el moderno, ricos y-origina-

les en portentosas manifestaciones,
presenta en este año un selecto
exponente der arte en México en el
Siglo XVIII, logrado mediante la apreciable colaboración del Instituto Nacional de Antropología y de sus dependencias el Museo Nacional de Historia
y Museo de Arte Religioso.
LA ARQUITECTURA
De todas las manifestaciones artísticas que· florecieron en la Nueva España del siglo XVIII, indudablemente
es la Arquitectura la que revela con
mayor esplenllor el sentir y el poder
económico de la sociedad dirigente.
Nunca como entonces hubo un mayor
afán de construcciones y restauraciones de edificios, tanto civiles como religiosos.
El Barroco, originado en el siglo
anterior, prosigue su trayectoria con
mayor riqueza. Llámase1e justamente
un "estilo de niovimiento" de .intenso
dinamismo, en contraposi~Íón a· la serenidad, sobriedad y limitación de la
arquitectura clásica y romana. Sin

Pasa a la Páq. 2

�l'iene de la Pág. 1

salirse, a pesar de todo, de los mismos
elementos que rigen a ésta, les imprime una interpretación tan libre que
les hace perder su primordial función
constructiva y asumir, en cambio, un

franco caráCter decorativo, merced a
un caprichoso juego de ángulos y sobre todo de curvas, aunado a un revestimiento de exuberante ornamentación, pero en todo lo cual, sin embargo, pueden percibirse aun con claridad las formas arquetipos, así como la
columna abalaustrada, salomónica,
en espiral e historiada, que es su fun-

damento. El Barroco llega todavía a
adquirir en México una peculiaridad
más suigéneris en el llamado "estilo
poblano", inspirado en la filigrana o
alfeñique de azúcar combinándose a
la vez con diversas influencias mudéjares y a ]a polícroma decoración de
azulejos.
Pero es el discutido Churrig_uera.
llamado también ultrabarroco, creado

en España por Don José de Churrígnera y que llega a su mayor ostentación
en México. el que caracteriza por exccJencia a este siglo. En él la ornamentación escultórica alcanza los límites preciosistas de la miniatura; la
piedra pierde por completo el carácter ingente de su fuerza e intenta expresar, en fantasías sutilisimas, los virtuosismos del encaje, del bordado y de
1a orfebrería. Distinguese asimismo el
Clmrriguera por el pilar y la pilastra
Hestípite" de forma cónica o piramidal, integrada por múltiples molduras
de diverso grosor y longitud.
Sin embargo, el Barroco y el Churriguera, a los que pertenece la mayoría
de los edificios que se conservan del
virreinato, no fueron siempre sobrecargados al exceso, como comunmen-

l'iene de la Pág. 2

te se cree, lo que qniere decir que ambos tuvieron manifestaciones sobrias y
elegantes a lo que se auna que, por lo
regular, el ornato se reconcentraba en
el centro de los frontis. Ambos influyeron también en la Arquitectura rnaderil ele altares, con sus retablos Y
marcos, en los que el dorado asume
muchas veces un valor relevante, Y, en
general, en todas las otras manifestaciones de la centuria dieciochesca.
L'no y otro constituyen 1 por último, el
estilo arquitectónico verdaderamente
popular y nacional, por ser el más vinculado con el sentir indigena y criollo.

t

con elaboradas cerraduras y herrajes,
en cuyos motivos suele advertirse la
influencia indígena.
Sin embargo, el estilo dominante en
el mueble civil de la aristocracia fué

el francés de los Luises XIV, XV y
XVI, gran parte de cuyos ejemplares
se importaban de Francia, estilo que
se sintetiza en la finura y simetría de
las curvas o rectas, la pata "cabriolé"
en forma de S, una ornamentación
casi siempre sobria y de buen gusto,
con motivos de la "rocalla", la con-

cha y follajes mezclados y forros de
tapices, ajustándose también a este estilo una interpretación mexicana del
"cbipendale" inglés, cuyo rasgo domiM
nante es la "pata de garra" .
Otros muebles enmarcados más· o
menos en los estilos citados constituyen p.e. ]as cajoneras para ornamentos sagrados, grandes mesas de sacristia y de palacios, cátedras, facistoles,
nichos de madera y de cristal para
guardar objetos artísticos profanos o
religiosos, espejos venecianos o con
marcos profusamente tallados y1 dorados, sillas con motivos herál dicos
en el respaldo y asiento de cuero.
"sillones f r a i I ero s' 1 o de ' 1 cadera"
y 1'sillas de tijera" con ,asientos y respaldos de terciopelo o cuero cordobés claYeteado, soliendo tener igualmente motiyos heráldicos pintados, petacas para viaje hechas de cuero y con
clavazón artística, escabeles, guadameciles, celosías, relojes de pared o tic
mesa. lavamanos, HsiHas de mano"
usadas para cortas distancias por damas y · clero de alto rango, con aplicaciones de diversos y finos materiales,
dorados y pinturas figurando variados
motiYos e interiormente · forradas con
damascos y sedas, consolas y "tronos"

LA ES.CGLTURA
Casi todas las manifestaciones escul-

tóricas del siglo XVllI fueron religiosas, ejecutadas por 11 imagineros" y
conforme al característico realismo español. Su mayor aplicación fué en la
Arquitectura, en la que abundan los
ornatos e imágenes de piedra, hieráticas o convencionales, pero no excentas de elegancia y expresión. Cuéntanse también, entre las esculturas de

bulto, las de tecali o alabastro, las de
piedra policromada y ]as de "estofado" en madera que son las más notables y c¡ue en ningún otro país como
en :\1éxico, y precisamente en dicha
época 1 alcanzaron mayor Yirtuosismo
técnico. l."no de los fines de esta modalidad es imitar cxactamepte la rica
y policromada indmncntaria Jittirgica,
realzando sus complicados dibujos y
bordados en brillantes colores en los
que el dorado y el oro participan en
gran parte y dejándose en color natural
brullido las caras, manos y pies a los que
los "carnadores" aplicaban ]as ºcar~
naciones" realistas de la carne. La talla en madera destacó igualmente en
las imágenes con cabellera falsa y ves-

:.

......_.

El arqueólogo Rosado Ojeda en un pasaje de la Exposición.

tidas con telas, asi como la que concierne a marcos, cruces y retab]os dorados y pulidos.
El ,marfil se trabajó muy poco en
México . La mayoría de sus productos,
que son ademéis religiosos, son de origen filipino, europeo o chino. Estos
últi;nos. como en el caso de los crucifijos, tallados en un solo colmillo,
con miembros articuladores y generalQlente de impecable anatomia, se conocen por s¡1s rasgos fisonómicos mongólicos. De marfil hacíanse también
'nacimientos" trípticos, miniaturas e
imágenes pintadas, figurando como en
l'l "estofado" el decorado de las telas,
soliendo aplicarse igualmente el marfil en Ja ornamentación de ciertos muebles. Entre ]os escultores más famo-

sos del XVIII figuran Mariano Perusquia, José Antonio Vi11egas y Victoriano Acuña.

JOYAS
Las joyas, entendiendo por este término ciertos objetos ornamentales y
de uso personal, se h~cian de metales
y piedras finas o semipreciosas. La
influencia francesa predominó t·n
ella·s . "Las piedras preciosas y joyas
estaban tan en toga -en la Nueva Espafia -dice el :Marqués de Cerral\ro-que conrnnmente se veían lazos y rosas de per1as y brillantes en los sombreros no solo de los caballeros sino
alln en los de los mercaderes". Los
hombres las Jlevaban también en sus
botonaduras, armas, arreos militareR,
cajas &lt;le rapé, relojes, etc. Su abun~
dancia -y buena calidad l1izo que se
llegaran a exportar a Europa.
En general, se usaban casi todas las
gemas conocidas, pero muchas de
ellas, por no encontrarse en estado natural en México, se importaban. Ya en
forma aislada, en combinaciones o sobre ricas monturas de oro y plata, figuraban asuntos muy decorativos v
hasta exóticos. Erait especialmente tipicas en las el.e mujer los "ahogadores"
o collares de cuentas 1 así como ]as
"ensaladillas". Su uso en la indumen-

Pórtico estilo churriguera. Tepotzotlán.

taria ~, otros objetos litúrgicos fué de
una fastuosidad extraordinaria.
Las perlas eran, no Obstante, las
rrefc&gt;ridas. Venían en su mayoría de
los criaderos clel Paci(ico y se llamaban "garbanzos, pimienta, culantro y
calabacitas". Por su bechura y calidad
de materiales pueden c"onsiderarse
también como joyas otros objetos ais'lados o complementarios de la indu~
mcntaria, como ciertos estuches, joyeros, tarjeteros, miniaturas, relicarios, .
lepaiceros, peinetas, tinteros, etc., etc.

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: jJ

en señal de respeto al monarca espafiol en las casas de abolengo.
Completaban 13 decoración de las
residencias señoriales alfombras moriscas, cojines que muchas veces usaban las damas en lugar de sillas, COfa
linajes de terciopelo carmesí, galoneaª
dos de oro, de especial procedencia
cspafiola o flamenca, paños para cubrir balcones en ciertas ceremonias
públicasi reposteros de damasco con

grandes bordados, galones, borlas y
flecos y tapices extranjeros.

~IETALURGIA
Ya desde el período precortesiano
los principales pueblos civilizados de
:México conocían y trabajaban a per:
fecr.ión ciertos metales preciosos, como el oro, plata, cobre, bronce y estalio, ele modo que el adelanto que tomó
este arte desde los comienzos de la
colonia consistió en la aportación de
nucYas formas, usos y técnicas.
En los trabajos de hierro México ha
sido uno de los primeros países del
mundo. Con gran maestría se le forjaba, cincelaba, damasquinaba, calaba
e incrustaba con plata, bronce, carey y
hasta con piedras finas, pintándole a
\·(:-'ces de Ycrclc y oro.
El hierro fué de los metales que ]os indígenas prehispilnicos no sabían o no
rodían rundir, pues solo lo trabajaron
en estaao natural para fabricar espejos.
La herrería más destacada durante el
"irreinato consistía en verjas finísimamente elaboradas, lámparas, pies de gallo, ménsnlas 1 ciertos arreos de cabal1o,
como los famosos de Amozoc, con aplicaciones de plata, monedas, calderos,
candados, llaves, cerraduras, planchas,
tijeras, balanzas, herrajes de arcones y
armas blancas, pues según parece, las
de fuego eran importadas de Europa.

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EL l!UEBLE

Pa.sa a la Pág. 3

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Armas y Letras

Un aspecto de la Exposición

El bronce, muchas veces dorado a
fuego, sobre t.odo a fines del sígfo
XVIII y principios del XIX, asumió
igualmente variadas aplicaciones como barandales, verjas, campan~s 1 monedas, armas, ramilleteros, inscripciones, esculturas, candeleros, etc., figurando, entre los trabajos más extraor-

dinarios los de Tolsá.
Los productos en cobre fueron también de gran tradición, con formas
inspiradas en modelos hispanos y aborígenes, siendo uno de los más apreª

ciables las plaquetas que solian esmaltarse e imltadas de las europeas.

Hasta la lecha México se sigue distinguiendo quizás como el primer pais

en los trabajos de plata. Aunqne en
el siglo XVI se llegó a prohibir por la
_¡:-orona española el uso de este meta],

por defraudar el fisco de la vieja España, la ley dejó de surtir efecto, pues
la manufactura tomó aún mayor auge.
Las obras en plata blanca, dorada, reª

pujada, cincelada o incrustada con
piedras finas, la de pella que es nna
mezcla de plata y mercurio, modelada
y policromada, la qníntada y la hecha

en filigrana, fué de gran admiración
en 1a propia Europa. Su uso era tan

común que, dice el Marqués de San
Francisco "en una casa de gente me•
dianamente acomodada las vajillas,
muchos muebles y hasta los utensilios
mils comunes eran de plata". La platería tuvo pues, una infinita serie de
manifestaciones, pues figuraba hasta
en herraduras y estribos, marcos, candiles, etc. De Jo más característica era
la "mancerina" hecha también en otros
materiales, cuya invención se atribuye

al Virrey Marqués de Mancera y que
sen'Ía para colocar dentro de la ca-

nastilla la taza de chocolate.
El gremio de plateros, que era de
]os más apreciados, estaba establecido

en la calle de San Francisco, despnés
llamada de Plateros (hoy Ave. ~ladero), y entre sus privilegios gozaba el
de poder levantar altares· en las calles
en determinadas procesiones religio-

sas. En !re los plateros del estilo neoclúsíco, sobresalieron Rodríguez Alconedo, Calderón, Villarreal y otros.

Fueron igualmente notables los trabajos en oro en las mismas técnicas
que los de plata, los de calamina que
consiste en una aleación fundamental

de bronce, plata y oro y dorado, y el
lumbago Y calain, compnesto de partes
iguales de oro, cobre y plata, elaborado en Maco, China.
HOJALATERIA Y VIDRIO
La prohibición para manufacturar

•
Casulla de seda con bordados de hilos de oro y plata y sedas de colores

2

' '

'

El mueble fué indudablemente la
manifestación artística más ecléctica
del barroco dieciochesco, pudiéndose
advertir en él, por lo tanto, diYersas
kndencias. La genuinamente mexicana se caracteriza por la exagerada intC'rfretación dada a los c.ontornos y
motivos ckcorativos de gruesas tallas,
maderas pesadas, columnas retorcidas
faldones, copetes muy sobresalientes.
caprichosísimas curvas, etc. iianifestaciones especiales constituyen los arcones laqueados con escenas costumbristas y paisajistas, de carácter urbano. corno lo's de Olinalá y Guerrero, park del mueble poblano con influencia
l·o!andcsa. camas apaisadas, con balda quinos, columnas y tallas doradas,
mesas con la parte superior de tecali,
biomtos el(' diversos tamallos, con esc(•nas históricas y costumbristas pintadas al óleo. tocadores con espejos,
no faltando. inclnsn. los muebles "chinescos".
Otra corriente es la 11HHÍéjar, caracterizada por finas taraceas de huéso,
marfil, nácar, carey, maderas preciosas y a ve~cs hasta de plata, aplicadas
en marcos, cajas, arquetas para perfumes. relicarios y joyas, bargueños, merns, bufetes, muchos de estos debidos
al gran ebanista poblano Juan de la
Cruz, y arcones mexicanos, españoles
o filipinos Jrnra ropa y otros valores,

••

Julío de 1951

la plata en el siglo XVI díó origen a la
hojalatería con la que se trató de sus-

tituír o imitar a la plata y con la. qne
se manufacturaron objetos muy Yaría-

dos.
El vidrio colonial, aunque no tan
bueno como el europeo, cornenzóse a

fabricar desde poco después de la conquista, habiendo sido Puebla la que
produjo el de_ mejor calidad y que se
exportaba hasta otros países de Latinoamérica. Durante el Siglo XVIII, la
mayoría de las residencias mexicanas

tenían galerías de cristal.
LA PINTURA
La Pintura mexicana del siglo XVIII,
sobre lienzo o sobre tabla, no fué más,
con ciertas variantes, que una conti-

nuación de la barroca de la centuria
anterior, habiendo florecido especialmente en Querétaro, Oaxaca, Zacate• .
cas, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Mi-

choacán y, sobre todo en la capital de
la Nueva España, Annque al mismo
tiempo fué un trasunto de la europea,
tamizada a través de España, adquiere
en México, por diversas razones, cíerª

tas características que la distingnen
en la historia universal de la píntnra, toda vez que no siempre estuvo
apegada al consabido "realismo" español. Aplicóse con gran profnsión y riqueza en la ornamentación mural de las
iglesias y monasterios, lo que imprimió
un carácter monumental y aparatoso a
sus temas, con un sentido heroico y con ,

tendencia a lo anecdótico y al colorido
fastuoso y brillante, incluso hasta en
el claroscuro, así como en los ropajes
de amplio vuelo, ángeles de enormes
alas entre densas nubes, expresiones
acentuadas y dinamismo en los moví•
mientos de los personajes, destacando a veces sobre paisajes a los que
no suelen ser extraños los típicos celajes mexicanos. Con mayor o menor intensidad se advierten en ella
influencias flamenca, italiana y espa-

ñola, en particular, de Rnbens y Murillo, y la francesa. De mucha im-

portancia fué igualmente el retrato, ya
al ~10do mexicano, decorativo, .pero

con sequedad en la expresión y hieratismo en la actitud, o al modo francés, acusado sobre todo en el estilo de
los. trajes, con lujo de detalles, y en las
acttludes y expresiones dulzonas de
los personajes. Entre sus maestros
mas destacados se encuentran Juan

Correa el Joven, el de las tonalidades
blandas, el poético e imaginativo Vi-

llalpando, que tuvo una producción
cuantiosay y que representa uno de los
más genuinos espíritus del ultrabarroco, notable entre otras cosas por sus

tonalidades pitlidas y azulosas; Baltasar de Echave Ibiá, llamado el EchaPasa a la Pág. · 6

3

�La Sección de Ciencias Médicas de
PRELUSION
La T:lniversidad de Nuevo León asiste en el presente a~o

CURSO DE GINECO-OBSTETRICIA

CURSO DE CARDIOLOGIA

Martes 7

A cargo del Dr. Alfonso Alvarez Bravo

A cargo de los Doctores: Ignacio Chávez y Salvador Aceves

A las 9 horas:-Traumatismo de la cabeza y de la cara: heridas
con y sin fractura, lesiones del encéfalo, frecuencia, pronÓs•
tico y tratamiento. Fractura de los huesos de la naríz, le•
siones de la órbita, fracturas del malar; luxaciones y frac•
turas del maxilar inferior.
Casos clínicos e intervenciones.

Del 16 al 21 de Julio
1951 al desarrollo de los programas y a las finalidades específi•
cas de la Sexta Anualidad de su Escuela de Verano, fortalecida
Lunes 16
con el acervo de las experiencias docentes recogidas en sus pre•
téritas jornadas, y pretende establecer en esta nueva iniciativa, A fas 9 horas:-Estática abdómino-génito-perineal. Insuficiencia perineal y vicios de situación y posición de los órganos
dentro de la Sección de Ciencias Médicas, la suma de disciplinas
genitales internos.
galénicas que más vivamente solicitan la atención científica, en
razón al creciente predominio de determinado tipo de padecí• A las 20.30 horas:-Fisiología endócrino-ginecológica.
mientos que improrrogablemente gravitan sobre el organismo
Martes 17
humano, ó en función de aquellas enfermedades inherentes a
A las 9 horas:-Trastornos menstruales y hemorragias uterinas
ciertos medios social es en disgregación.
anormales.
En esta próxima empresa cultural universitaria que se inau• A las 11:15 horas:-Sesión quirúrgica.
giira el 16 de julio y se cancela en los inicios de septiembre veni• A las 20.30 horas:-Trastornos menstruales y hemorragias ute•
dero, la Sección de Ciencias Médicas instituirá las siguientes es•
rinas anormales. (continuación).
pecialidades regenteadas por los Maestros más esclarecidos del
Miércoles 18
Medicato nacional y extranjero: Cardiología, Gastroenterología,
Pediatría, Gineco-obstetricia, Cirugía de tórax, Traumatología, A las 9 horas:-Fibromiomas del útero.
Urología, Neurología y Neuropsiquiatría, Infectología, Aneste• A las 11.45 horas:-Sesión quirúrgica.
siología, Parasitología y Leprología, y Odontología, esta última A las 20o.30 horas:-Lesiones crónicas del cuello uterino. Pro•
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Jueves 19
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Viernes 20
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contribución de sus propios especialistas, substancialmente co• A las 9 horas:-Mecanismo del parto en las presentaciones occi•
misionados a nuestras cátedras, ya en el preámbulo organizatfoo,
pito-posteriores. Conducta del tocólogo en estos casos.
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de la ineccia u terina.
Estas instituciones son: El Instituto Mexicano del Seguro
Sábado 21
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Nacional de Cardiología, el Grupo de Estudios de Neurología A las 20.30 horas:-Tratamiento del aborto de repetición y de
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_
Asistencia en el Estado, la Sociedad de Ginecología y Obstetricia
de Monterrey, la Sociedad de Cardiología de Nuevo León, la So•
CURSO DE INFECTOLOGIA
ciedad de Pediatría, la Sociedad de Traumatología, la Sociedad
A cargo del Dr. Daniel Méndez Hernández
de Gastroenterología de Nuevo León, la Sociedad de Neurología
y Medicina Psicosomática del Estado de Nuevo León, la Socie•
Colaborador: Dr. Juan Antonio Margáin
dad de Cirujanos de Monterrey, el Grupo de Estudios Odonto•
Del 23 al 28 de Julio
lógicos de Monterrey y la Asociación Dental de Nuevo León, a
las que por medio de estas líneas prologales declaramos el más
Lunes 23
sentido tributo de gratitud y profundo reconocimiento.
A las 9 horas:-Paludismo. Comentarista: Dr. Ernesto Rangel.
Aparte de estas actividades académicas, la Universidad de A las 10 horas:-Presentación de casos clinicos.
Nuevo León, atenta al estudio y presta a la resolución de las ne•
cesidades sociales, acierta a congregar dentro de la suma de las
enseñanzas sistematizadas, un Ciclo de Conferencias que, bajo
la dirección de especialistas, se ofrecen al interés de auditorios
ligados estrechamente al conocimiento de una serie de problemas
de índole médicosocial que, al ser expuestos y presentados en su
viva realidad, habrá de ganarse mucho en la educación del pue•
blo. Las aludidas disertaciones abordarán los siguientes temas:
Riesgos Profesionales, La creación de un Instituto de Trabajo en
Monterrey, La Geriatría y la Gerontología, El aborto como pro,
blema médicosocial y médicolegal, y El problema de las enfer•
medades venéreas en Monterrey.

Martes 24
A las 9 horas:-Brucelosis .. Comentarista: Dr. Juan Antonio
Margáin.
A las 10 horas:-Presentación de casos clínicos.
Miércoles 25
A las 9 horas:-Fiebre Tifoidea. Comentarista: Dr. Miguel Vera.
A las 10 horas:-Presentación de casos clínicos.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Jueves 26

A las 9 horas:-Meningitis y encefalitis. Comentarista: Dr.
Humberto Tijerina.
·
Expuestas las precedentes consideraciones, la Sección de
Ciencias Médicas de la Escuela de Verano, invita muy cordial- A las 10 horas:-Presentación de casos clínicos.
mente a los señores médicos y odontólogos de los estados fronte•
Viernes 27
rizos del país, al estudiantado de las Facultades de Medicina y
Odontología de la Universidad, a las Instituciones, grupos o per• A las 9 horas:-Tifo. Comentarista: Dr. Salvador Molina Vélez.
sonas interesadas en el examen y aprendizaje del acervo que en•
Sábado 28
traña en el presente año nuestra Escuela de Verano universita•
ria, a concurrir a las aulas del hospital universitario "José Eleu• A las 9 horas:-Difteria. Comentarista: Di;. Leopoldo Garza On•
terio González" y de la Facultad de Odontología, en cuyos recindarza.
tos habrán de sustentarse las más benéficas y avanzadas ideas en A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda y clausura del
favor del mejoramiento y la salud de las instituciones públicas.
Curso.

4

la Escuela de Verano Universitaria

Armas y Letras

Del 30 de Julio al 4 de Agosto
A las 9 horas:-Sesión clínica. Dr. Ignacio Chávez.
A las 20:30 horas:-Pericarditis crónica. Dr. Ignacio Chávez.
Martes 31

Miércoles 8
A las 9 horas:-Sesión clínica. Dr. Ignacio Chávez.
A las 20:30 horas:-Insuficiencia coronaria. Dr. Ignacio Chávez. A las 9 horas:-Fracturas y luxaciones en la columna vertebral.
Conmoción, compresión y sección medular. Espondilitis
Miércoles lo. de Agosto
traumática. Fracturas de pelvis simples ó acompañadas de
A las 9 horas:-lnfarto pulmonar. Dr. Ignacio Chávez.
lesiones
viscerales; vejiga y uretra.-Luxaciones y fracturas
A las 10 horas:-Sesión de mesa redonda.
de la articulación coxofemoral.
A las 20:30 horas:-Tratamiento de la hipertensión arterial.
Casos
clínicos e intervenciones.
Dr. Salvador Aceves.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
J neves 2 de Agosto
Jueves 9
A las 9 horas:-Sesión clínica. Dr. Salvador Aceves.
A las 9 horas:-Fracturas del húmero y lesiones de los .nervios.
A las 20:30 horas:-Sífilis cardiovascular. Dr. Salvador Aceves.
Traumatismos del codo. Traumatismos de la mano.
Casos clínicos y terapéutica.
Viernes 3 de Agosto
A las 9 horas:-Sesión clínica y de mesa redonda. Dr. Salvador
Aceves.

Viernes 10

A cargo del Dr. Harvey C. Slocum

A las 9 horas:-Fracturas de la diáfisis del fémur. Lesiones trau•
máticas de la rodilla. Traumatismo del tobillo y del pie.
Pie plano traumático.
Casos clínicos y conducta.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.

Del 30 de Julio al 4 de Agosto

Sábado 11

Clausura del Curso.
CURSO DE ANESTESIOLOGIA

A las ~ horas:-Heridas de corazón. Hemorragia interna del
vientre de origen .traumático. Cuerpos extraños en el recto.
A las 9 horas:-Complicaciones respiratorias durante la anes- Casos clínicos y terapéutica.
tesia.
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
CURSO DE GASTROENTEROLOGIA
Martes 31 de Julio
f"- cargo de los Dres.: Abraham Ayala González, Leonides
A las 9 horas:-Complicaciones circulatorias durante la anestesia.
.± ,,,..
Guadarrama y Ramón Flores López
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
Del 8 al 11 de Agosto
Miércoles lo. de Agosto
Lunes 30 de Julio

Miércoles 8
A las 9 horas:-Shock: Terapéutica substitutiva; sangre y líquidos.
A las 20:30 ~or~s:-Anatomia aplicada del esófago a la clínica
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
Y a la c1rug1a. Dr. A. Ayala González.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
A las 21:30 horas:-Secuelas de los padecimientos del esófago
Dr. R. Flores López.
•
Jueves 2 de Agosto
Jueves 9
A las 9 horas:-·-Irregularidades cardíacas durante la anestesia.
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
A las 9 !1oras:-Diagnóstico general de los padecimientos del
A las 20:30 horas:-Anestesia en cirugía pediátrica.
esofago. Dr. L. Guadarrama.
A
las
10:15 horas:-Sesión quirúrgica. Dr. A. Ayala Go '¡
Viernes 3 de Agosto
ayudantes.
.
nza ez Y
A las 9 horas:-Anestesia para la cirugía cardíaca y pulmonar.
A las 20:30 horas:-Esofagitis pépticas.-Dr. A. Ayala Go~á1ez.
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
A las 20:30 horas:-Anestesia para la cirugía máxilofacial.
Viernes 10
Sábado 4 de Agosto
A las 7:45 horas:-Sesión quirúrgica. Dr. A. Ayala G
'!
ayudantes.
onza ez y
A las 9 horas:-Anestesia para la cirugía de tiroides.
A las 10:15 horas:-Demostraciones prácticas.
A las 9 horas:-4-Tratamiento de las amibiasis del colon -D L
Guadarrama.
·
r· •
Clausura del Curso.
A las 10:15 horas:-Sesión clínica Ores L G d
R
Flores López.
·
• • ua arrama y •
CURSO DE TRAUMATOLOGIA
A las 20:30 horas:-Patologia de los operados de vía bT
A cargo del Dr. José Castro Villagrana
Dr. A. A yala González.
s 1 tares.
Del 6 al 11 de Agosto
A las 21:3Q horas:-Sesión de mesa redonda.
Lunes 6
Sábado 11
A las 9 horas:-Traumatología y Ortopedia.-Cirugía reconstructora y Cirugía plástica. Recuperación, rehabilitación.
Incapacidades. Integración de los Institutos de Traumato•
logía. Necesidades mínimas de instalación en vista de las
primeras atenciones: choque, hemorragia, infección.
Casos clínicos e intervenciones.

,

Ju/ío de 195/

i

\ªs 9 horas:-Tratamiento del Ueus. Dr. R. Flore L,
as 10:15 horas:-Sesión
clínica• D res. L • G uad arrama
s opez.y R
,
Fl ores Lopez.
•
Clausura
Pasa a la Pág. 7

5

�El Arte en México
en el Siglo XVIII
Viene de la Pág. 3

ve de los azules, admirable sobre todo
por sus soñadores o materialistas paisajes de fondo; Francisco Javier Salazar que tiende a la miniatura por su
énfasis en los detalles, que hace resaltar entre luces y tonalidades densas;
el gran retratista José de Ibarra, el alegórico ~ligue! Cabrera de tan especial
influencia francesa, el neoclásico Francisco Tresguerras y otros.
LA INDUMENTARIA
La textilería y la indumentaria
santuarias de la alta clase civil y del
clero de la Nueva España llegó, por
la cantidad y calidad de sus productos, a rivalizar con la europea. Desde los primeros . años que siguieron
a la Conquista se manufacturaron en
:México muchas telas como sedas, damascos, rasos, terciopelos, brocateles,
brocados, bordados en plata, oro, seda
y aplicaciones de lentejuela y pedrerías mas o menos finas y tisú de plata
con galones de plata. Ciertas características étnicas de México, así como
las influencias indígena y china, le
impusieron en parte un carácter nacional. Sin embargo, muchos personajes encargaban sus trajes directamente a Europa o a China.
En el siglo XVIII la influencia francesa se dejó sentir intensamente sobre
todo en la corte virreinál, poniéndose
de moda las grandes pelucas y las casacas con costosos bordados o aplicaciones de ciertos materiales finos. Eran
de fama, por entonces, los bordados
hechos en el antiguo colegio de San
Ignacio. Completaban la indumentaria abanicos franceses, españoles o
chinos, pañuelos, guantes, medias, calzas, joyas, sombreros, tocados de gran
valor por su material y hechura y otros
objetos.
LA MINIATURA
Aunque la miniatura fué muy fomentada PQ_r la Academia de San Carlos, puede decirse que, con excepción
de unos cuantos ejemplares, esta modalidad artística mexicana fue inferior a la europea. Además de sus manifestaciones en los libros corales y
en relicarios se distinguió en el retrato, conforme al realista estilo español,
soliendo ser. de gran riqueza sus marcos de oro, p]ata, chaquira, taracea,
csma1tes y hasta en piedras preciosas.
Las miniaturas mexicanas legítimas
son sobre marfil y las hispanas sobre
madera de boj.
TALABARTERIA
El cuero trabajado en diversas formas es uno de los aspectos artísticos
más vinculados con la nacionalidad
mexicana. Su calidad estética, en el
periodo que tratamos, no tenia nada,
en verdad, que envidiar a la de los famosos cuefos cordobeses, pues con
igual maestría se le cincelaba, repujaba y claveteaba, ajustándole, incluso,
finas taraceas. Se le aplicaba también
con gran delicadeza a ciertos muebles
y en otra clase de objetos, como fundas, bolsas, libreas, etc. Pero donde
logra su mayor riqueza, muy encomiada por muchos autores, es naturalmente en la "charrería,, de los caballeros, combinándose a veces con otros
materia]es preciosos. Suárez de Peral1a llega hasta a considerar que los jarees más ricos del mundo eran los mexicanos. La necesidad y la afición por

6

el caballo, desde el siglo XVI, fué su
resorte impulsor.
LA CERAMICA
La cerámica colonial, exceptuando
la de pura tradición indígena, se distinguió sobre todo por la loza vidriada, cuyos principales centros prod~ctorcs eran Oaxaca, Guanajuato, Guadalajara y Puebla, donde ,se producía la
mayólica, y que alcanza su apogeo en
el siglo· XVIII, conocida vulgarmente
como Talavera de Puebla, por creerse
que derivó de .la Talavera de la Reina
en España. El producto más típico
de la cerámica pob]ana fué el azu1cjo
que se aplicó con mas o menos riqueza y a veces combinado con azulejos
españoles, tanto en el exterior ·como en
el interior de toda clase de edificios,
así como en a1tares, fuentes, pilas para agua bendita, tinas, pisos, vasijas,
marcos, cocinas, braseros, macetas,
lavabos y objetos pequeños.
En él se aunan con gran bizarría,
dándole un genuino sello nacional, las
influencias de China, 1a mudéjar y la
indígena.
EL LIBRO Y EL GRABADO
El Arte de la imprenta sigue una
marcada evolución que partiendo del
siglo XVI culmina en el XVIII del periodo virreina]. En las encuadernaciones de lujo, que solían ser de tipo español, se empleaba la madera, la badana y sobre todo el pergamino, decorándose las portadas con filetes de
color y motivos en tinta china, dorados y otros colores estampados con
fierros. Entre los libros más interesantes que se imprimieron entonces
figuran ]as "guías de forasteros" semejantes a las hispanas y que tratan de
diversos y curiosos asuntos.
De lo más ricos fuéron también gran
cantidad de libros de coro en hojas
de vitela, empastados con grandes ta.hlas de madera, reforzadas con cuero
y cantoneras de metal, siendo de lo
más admirable, igualmente, sus "miniados" consistentes en viñetas y· capitulares con entrelances policromos y
realzados a veces sobre fondo dorado,
en cuya inspiración suelen advertirse
influencias de pinturas o estilos de
maestros europeos y mexicanos. Entre
]os iluminadores miniaturistas más importantes de este género se contaron
Fray Miguel Aguilera, José Gastón y
Balbuena.
El grabado colonial, que abundó sobremanera, y aunque no tan bueno como el europeo, no dejó de tener grandes aciertos, asumiendo, ya en hojas
sueltas o en libros, un carácter popular, decorativo o religioso, sin sometimiento a cánones. Se hacia sobre madera o cobre, predominando este último en el siglo que nos ocupa, pero decayendo en general desde la segunda
mitad del mismo. Sus temas y aplicaciones fueron muy variados, consistiendo respectivamente en capitulares,
mapas, tablas, escudos, frisos, viñetas,
asuntos topográficos y retratos. Algunos grabados traídos de España, como
]os "romances" inspiraron ]os "corridos" mexicanos. Famosos grabadores
de dicha centuria fueron Fabregat, Mera y Tolsá.

hido a su regularidad, elegancia, claridad y sobria ornamentación. La co;.
rricntc se extendió a los demás países
europeos y alcanzó a la América.
En México, aunque desde luego este
estilo no tenia ninguna tradición étní•
ca se impuso también, habiendo durado hasta el primer tercio del siglo
XIX, ]ogrando, por lo demás, grandes
aciertos. En la Arquitectura se mani~
fcstó por el empleo purísimo y monuw
mental de los órdenés clásicos. La
pintura se basó en el modelado académico del cuerpo y rostros idealizados.
Se traen por entonces a la Academia
de San Carlos vaciados de estatuas célebres griegas y romanas,
Se debe al gran artista valenciano Manuel Tolsá, escultor y arquitecto que ya
babia realizado obra en España, la intensifición del Neoc]ásico en México.
Tan grande fué su influencia que hasta un aspecto muy importante de la
platería llámase aun "estilo Tolsá". Sus
obras más destacadas son ciertas estatuas de las catedrales de México y de
Puebla y sobre todo la ecuestre de Carlos IV, en bronce, considerada como
una de ]as primeras en su género que
hay en el mundo. Tolsá se distinguió
también como profesor de la Academia de San Carlos.
Tan importante como Tolsá fue
Francisco Tresguerras, natural de Querétaro, ·q ue sobresalió con vigorosa
e inspirada originalidad en sus trabajos de Arquitectura, Escultura, Pintura, Grabado, Poesía y Música. Otros
artistas notables del Neoclásico fueron
iguahncnte Jerónimo Gil en el grabado, Jimeno y Planes, Agustín Paz y
Rodríguez Alconedo.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas; en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
nquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación de] Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensan~iento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

Secretario

Plaza del Colegio Civil,

Prof. Antonio Moreno

Monterrey, N11.evo León,
México.

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León

Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las ·
vivas expresiones de su más a1to reconocimiento.

INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías

PUBLICACIONES PERIODICAS

Genaro Salinas Quiroga

Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Alfonso Reyes Aurrecoechea

Universidad. - Revista semestral. Se

Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche

Enrique Martinez Torres
EL NEOCLASICO

Guillermo Cerda G.

Los descubrimientos de las ruinas de
Herculano y Pompeya, en el último tercio del siglo XVIII, causaron, especialmente en Francia, una reacción contra el amanerado estilo 'rococó" (modalidad exacerbada del Barroco francés) y su reemplazo, por consiguiente,
por el gusto clásico griego y romano
que se llegaron a considerar como los
arquetipos por excelencia de la belleza en todos los aspectos artísticos, de-

Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lle. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

Armas y Letras

La Sección de Ciencias Médicas de
la Escuela de Verano Universitaria
1'iene de la Pág. 5

CURSO DE PEDIATRIA

Martes 28
A las 9 horas:-Significación del movimiento y la postura en la
clínica neuropsiquiátrica.
Miércoles 29
A las 9 horas:-Puntos focales en la psicoterapia.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Jueves 30
A las 9 horas:-Conceptos y técnicas en la exploración de los
enfermos mentales.

Profesor extraordinario: Dr. Hermilo L. Ca,stañeda

Viernes 31
~olaboradores: Dr. Hernán B. Madero, Dr. Jesús T. González, A las 9 horas:-Casos clínicos.
Dr. Rogelio González Rueda

CURSO DE CIRUGIA TORACICA Y GENERAL

Del 13 al 18 de Agosto

A cargo del Dr. Alfonso Topete

Lunes 13

Del 24 al 29 de Agosto
A las 9 horas:-·-Las diarreas en el lactante: Dr. Hermilo L. CasViernes 24
tañeda.
A las 10 horas:-Sesión clínica.
A las 9 horas:-Consideraciones acerca del estado actual de la
resección pulmonar.
Martes 14
A las 20:30 horas:-Sesión de cirugía experimental.
A las 9 horas:-La tuberculosis de primo-infección. Dr. HermiSábado 25
lo L. Castañeda.
A las 10 horas:-Sesión clínica.
A las 9 horas:-Estado actual del diagnóstico, pronóstico y tra•
·tamiento quirúrgico de las cardiopatías congénitas.
Miércoles 15
A las 10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
A las 9 horas:-La poliomelitis anterior aguda. Dr. Hermilo L.
Lunes 27
Castañeda.
A las 10 horas:-Sesió'n clínica.
A las 9 horas:-Estado actual del tratamiento de las heridas peA las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
netrantes de tórax.
·
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Jueves 16
Martes 28
A las 9 horas:-Padecimientos hemorrágicos en la infancia. Dr.
Hernán B. Madero.
A las 9 horas:-Estado actual de la patogenia, diagnóstico y traA las 10 horas:-Sesión clínica.
tamiento de las trombosis venosas y arteriales.
A
las
10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
Viernes 17
A las 20.30 horas:-Sesión de cirugía experimental.
A las 9 horas:-Colitis muco-hemorrágica. Dr. Jesús T. Gon•
Miércoles 29
zález.
A las 10 horas:-Sesión clínica.
A las 9 horas:-Conceptos actuales con relación al diagnóstico,
pronóstico y tratamiento de las tromboangeitis obliterantes.
Sábado 18
A las 20:30 horas:-Estado actual de la patogenia y tratamiento
A las 9 horas:-lctericias del recién nacido. Dr. Rogelio Gonzáde shock quirúrgico.
lez Rueda.
A las 21:30 horas:-Sesión de mesa redonda y clausura del
A las 10 hor~s:-Sesión clínica y clausura.
curso.

.

CURSO DE UROLOGIA

CONfERENCIAS

A cargo del Dr. Manuel E. Pesqueira

Del 23 al 30 de Agosto

Del 13 al 19 de Agosto

Jueves 23

Lunes 13

A las 9 horas:-ldeal y objeto de la medicina: Importancia de
las disciplinas básicas en la formación del médico. Dr. Manuel Martínez Báez.

A las 9 horas:-Tratamiento de la obstrucción prostática.
A las 10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
Martes 14
A las 9 horas:-Diagnóstico y tratamiento de la litiasis uretral.
A las 10:15 horas:-Sesión clínica.
Miércoles 15
A las 9 horas:-Cirugía de la litiasis renal.
A las 10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Jueves 16
A las 9 horas:-El problema del cáncer vesical.
A las 10:15 horas:-Sesión clínica.
Viernes 17
A las 9 horas:-Diagnóstico de la tuberculosis renal.
A las 10:15 horas:-Sesión quirúrgica.
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda y clausura.
CURSO DE NEUROPSIQUIATRIA
A cargo del Dr. Raúl González Enríquez
.Del 27 al 31 de Agosto

Viernes 24
A las 9 horas:-Los estudios parasitológicos y su papel en la
formación del criterio científico y de la actividad humana
del médico. Dr. Manuel Martínez Báez.
Sábado 25
A las 8 horas:-Modificaciones en la histopatología de los procesos lepromatosos, consecutivas a los modernos tratamientos contra la lepra. Dr. Manuel Martínez Bá~z.
'
Lunes 27
A las 20:30 horas:-Los riesgos profesionales en la ciudad de
Monterrey. Dr. Cesáreo Sader Mátar.
Martes 28
A las 20:30 h()J'as:-Posibilidades de creación en la Universidad
de Nuevo León, de un departamento para estudios científicos en materia de trabajo. Dr. Telésforo Chapa.
Miércoles 29
A las 29:~0 horas:-El aborto.-Sus aspectos médico social y
medico legal. Dr. Rafael Salinas Rivero.

·
Jueves 30
Lunes 27
A las 20:30 horas:-El problema de las enfermedades venéreas
A las 9 horas:-Organización y dinámica familiar en la psicoen el Estado de Nuevo León. Dr: Leopoldo Garza Ondarza.
génesis del trastorno mental.
Pasa a la Pág. 8

Ju/ío de /95/' ,

7

�Curso: PREVENCION DE LA CARIES DENTAL

\'iene de la Pág. 7

A cargo del Dr. Fermín Reygadas
CICLO DE CONFERENCIAS DE GERONTOLOGIA
Y GERIATRIA *
A cargo del Dr. Eduardo Aguirre Pequeño

**

Del 24 al 31 de Agosto
Viernes 24
Introducción al estudio de estas disciplinas científicas.
Antecedentes históricos ( viejos y nuevos horizontes)
Importancia social, médica y económica de su estudio.
Sábado 25

Del 6 al 11 de Agosto
6 de Agosto
A las 20:30 horas:-Los dientes ( embriología, anatomia, esmalte, porción mineral, porción orgánica).
7 de Agosto
A las 20:30 horas:-El medio bucal (saliva, enzimas, ácidos, sales, fermentos, placas, flora microbiana).
8 de Agosto

El factor educación como piedra angular en la int~rpretación y A las 20:30 horas:-La caries dental ( conceptos fundamentales,
teoría ácida, teoría preotolítica, teoría mixta).
aprovechamiento de estas ciencias.
¿Qué se entiende por envejecimiento? Evolución e involución.
9 de Agosto
La edad normal del hombre se aproxima a los 100 años.
A las 20:30 horas:-Medidas preventivas locales (limpieza per•
Lunes 27
sonal, limpieza profesional, flururo de sodio, otras me•
didas).
La ciencia y la prolongación de la vida.
Las llamadas enfermedades degenerativas.
10 de Agosto
Manera de prevenirlas.
A las 20:30 horas:-Medidas preventivas generales (nutrición,
Martes 28
pre-natal, infantil, juvenil y adulta, prevención de malos
hábitos y deformidades predisponentes, higiene dental pú,
La obesidad y la diabetes como problemas médicos, 'económicos
blica).
y sociales.
El factor educación y los regímenes alimenticios como recursos A las 22 horas:-Sesión de mesa redonda.
de gran valor para estos enfermos.
Prevención y control de la obesidad y la diabetes como probleCURSO DE ODONTOLOGIA Y ESTOMATOLOGIA
mas médico-sociales.
A cargo del Dr. Yury Kuttler
Miércoles 29
Arterioesclerosis.
Cambios mentales en las personas de edad madura.
Ejercicio y fatiga.
·
Jueves 30
Insomnio. • Sueño. • Higiene mental.
Viernes 31

Del 27 de agosto al lo. de Septiembre
Lunes 27
A las 8 horas:-Intervención quirúrgica sobre un caso de cirugía maxilofacial.
A las 20:30 horas:-Medicina oral ( con proyecciones de foto•
grafías sobre casos clínicos con la descripción de los mis•
mos).

Recreación: recreación de la comunidad.
•
Martes 28
Terapia ocupacional; su prescripción.
Retiro; necesidad de conocer a tiempo las bases para un buen A las 8 horas:-Operación en la Facultad de Odontología de un
retiro.
caso de cirugía bucodental.
A las 20:30 horas:-Endodoncia.
• Comprenden la educación higiénica del adulto y la prevención de los problemas médicos, económicos y sociales de las personas mayores de 40 años .
.. Colaboración del I. de I.' C. de la U. de N. L., para los cursos (Sección de
Ciencias Médicas) de la Escuela de Verano. 1951.

~ Miércoles 29

SECCION ODONTOLOGICA

A las 8 horas:-Demostración práctica de un caso de endo•
doncia.
A las 20:30 horas:-Técnicas quirúrgicas en exodoncia.

CONFERENCIAS

Jueves 30

A cargo del Dr. Luis Farill
Del 30 de Julio al 4 de Agosto

A las 8 horas:-Demostración práctica de un examen cÍínico
bucodental.
A las 20:30 horas:-Neoplasias orales y peribucales.

30 de Julio

Viernes 31

A las 20:30 horas:-Concepto estomatológico de los focos in- A las 8 horas:-Cirugía buco-maxilo-facial.
fecciosos bucodentarios. (Su importancia, influencia del A las 20:30 horas:-lmportancia y cooperación de la odonto-es•
ciru)ano dentista en su creación, su diagnóstico y manejo
tomatología y de la cirugía maxilofacial en la medicina y
correctos) •
cirugía generales.
31 de Julio
Sábado lo. de Septiembre
A las 20:30 horas:-Acción de la anestesia local con soluciones A las 8 horas:-Mesa redonda.
de novocaína sobre el sistema cardiovascular.
lo. de Agosto
A las 20:30 horas:-Concepto moderno de la paradentosis y su
tratamiento correcto.

NOTAS COMPLEMENTARIAS

Los cursos descritos se destinan exclusivamente para post•
graduados, quienes recibirán, al concluir dichas actividades un
diploma
que acredite su asistencia.
'
A las 20:30 horas:-Algunas con~ideraciones sobre dietética en
relación con la estomatología.
El valor de · cada curso es de $25.00 ó su equivalente en
moneda
extranjera.
3 de Agosto
~as conferen~ias. sobre temas médico-sociales, son libres y
A las 20:30 horas:-Sugestiones para la organización •y fundogratmtas para las mst1tuciones interesadas y público en general.
. namiento del consultorio dental.
2 de Agosto

4 de Agosto
A las 20:30 horas:-Sesión de mesa redonda.
Cursos y Conferencias sobre Odontología y Estomatología

8

Las inscripciones pueden celebrarse en, la sede-de la Escue•
l~ de Verano, Edifi,io de la Universidad, Plaza del Colegio Ci•
v_il, Mon~err~;, N: L.; en el Hospital universitario "José Eleute•
no Gonzalez y directamente con las comisiones respectivas.

Armas y Letras

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrad,, como articulo de 2da. clase en la Administración ,le C.orreos de Monterrey, N. L.. el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

Núm. 8

Agosto de 1951

EL BALLET

Desde el Renacimiento
a Nuestros Días
Por Vladimiro Rosado Ojeda.
Dentro de la espléndida floración literaria de los Siglos de
Oro del pueblo español, cabe resaltar aquí la figura radiante,
De todos los períodos culturales del pasado, el Renacimienprofusa, universal de Lope de Vega Carpio, cuyas características
to fué indudablemente el de mayor trascendencia. El hombre de
tienen aun en entredicho a críticos y estudiosos. Por mucho que
los siglos XV y XVI es conmovido por innumerables inquietuse haya estudiado en este punto en torno a la obra del gran poeta
des. El saber adquiere la fuerza de una pasión. El conocim:ento
nacional español por antonomasia, la dispersión de su producde la historia, el cultivo de la filosofía, de la literatura, la poesía
ción dramática invita cada vez más a la cavilación, al análisis,
y el teatro, el dominar las ciencias y la búsqueda de un mejor
al estricto enjuiciamiento.
orden social, son sus resortes impulsores. Pero, al par de aquel
Es indudable desde todo ángulo de vista que Lope es, a la acendrado y experimental intelectualismo, se impone un sentivez que un paradigma de las letras hispanas - ya lo decía Cer- miento irresistible de la belleza, es decir, del arte. El Renacimienvantes cuando aludía a que el Fénix se había alzado con el cetro to no surgió, sin embargo, como un acontecimiento aislado.
de la monarquía cómica en España - , un profundo caso psico• Era también, en cierto sentido, h~re- toda brusquedad y espontaneidad, pelógico; y que s.i caudaloso acervo dramático obedece a los trasie- dero del pretérito del c¡ue aprovechó ro confiando solo a la memoria las
muchos valores y que injertó a los su- actitudes.
gos de su vida azarosa y de sus simpatías o diferencias.
· Por lo que hace a las características y los matices de su dra•
maturgia, puede decirse que ese teatro es Lope mismo. Por cuanto a la forma en las obras históricas de este Monstruo de 1~ Naturaleza, encontramos el marm,illoso enlace entre la poes•a popular, entre el género épico, tan admirablemente robusto en l~s
antiguos romances, y el teatro. Dramas hay entre los de tal genero y tal autor en que, como en El Conde Fernán González, El
Casamiento en la Muerte y Las Mocedades de Bernardo del
Carpio, la acción y aun en algunos momentos el lenguaje son
exactamente los mismos de romances antiguos, y por esa senda
llevó Lope de Vega al teatro castellano a la estr:cha y absoluta
compenetración con el espíritu nacional de Espana.

Contestando a los agudos venablos de sus detractores y teorizando lo que tan magistralment~ ejccuta~a, escribió ~u Art~
nuevo de hacer comedias; pero mas que ho¡eando este libro didáctico, se aprende con la visión de su flora inagotable.
Sus obras dramáticas, en efecto, demuestran hasta la saciedad que entre las cualidades más s_o~resalientes Y eficaces para
conquistar tan súbitamente el dommw de la escena espanola,
fueron capitales su espíritu épico, ,ca_balleresco y aventurero, la
riqueza de su imaginación, tan prodiga en argument?s Y ~ecursos escénicos propios para despertar y mantener el mteres, en
cuyos méritos es Lope indudablemente el primer dramaturgo del
Orbe.
También es cualidad preferente la habilidad para exp_oner
casi siempre con la acción misma, muy pocas vec~s me~iante
diálogos O relatos con una riqueza insuperable de tipos, figuras
(Pasa a la Pág. 8)

yos propios. Iba aun más aHú; fué el
despertar de un sentimiento original
de la vida moldeada indistintamente
en cánones clásicos. Sus paladines
fueron los grandes señores que, no
obstante su plebeya extracción, consiguieron, merced a diversas circunstancias, apoderarse del mando. Su
fuerza política y linajuda necesitaba 1
para mayor efectividad, externarse en
un marco digno que los obligó, fuera
de su gusto personal, a la protección
intelectual y artística. La alta vida social, especialmente en Florencia y Mihln, adquiere entonces un esplendor
extraordinario que se significó en bailes, convivios, carnavales, mascaradas,
espectáculos teatrales y desfiles triunfales y alegóricos de raigambre pagana, los que, más o menos modificados, se habían tamizado a través de
la Edad Media, constituyendo, entre
otros aspectos, lo esencial de los cantos carnavalescos y de los triunfos
mediccanos.

De todo aquel conjunto de festividades fué desprendiéndose un sustralum: el "hallo", que implicaba una serie de danzas populares, como la piva, la chacona, la zarabanda y el sallarello, a las que, no teniendo otras a
que recurrir, los nuevos señores acogieron mediante una condición: "amanerarlas", es decir, condicionarlas a
lo que ellos conceptuaban "buenas maneras" o "maneras señoriales", lo que
venía a significar el despojarlas de

Una importancia mayor que la que
tenía en la Edad Media asume el juglar, músico, danzarín, poeta, actor y
acróbata a la vez. Venia a constituir,
en realidad, una especie de semiprofesional y solita, por cuanto era el
que, más que nadie, conservaba la
tradición y se permitía ciertas innovaciones, lo que hizo aceptársele en
los palacios principescos, habiendo
dado lugar, posteriormente, al "maestro de danzar".
Definiéronse así dos tipos de danza: la "danza alta" o popular, de elevados saJtos, movimientos muy vivos
y rápido golpear en el suelo, pero con
posibilidad virtuosista, y la "baja
danza" o señorial, de pasos lentos,
arrastrados y corta elevación en un
pie, predominando en sus actitudes la
reverencial y cortesana. Su propósito
fundamental era "marcar las distancias" entre las jerarquías y los sexos,
contribuyendo también a su carácter
las pesadas vestimentas que dificultaban el libre movimiento. El uso de la
máscara casi siempre fue de rigor.
La moda cortesana se impuso a Jos
bailarines, incluso hasta cuando se hicieron ya profesionales, pero de la
que fueron desligándose poco a poco.
Ambos géneros de danza, dentro de
dichas limitaciones, llegaron a mez(Pasa a la Pág. 4)

)

�AR TE

venido conociéndose en diferentes ex•
posiciones, como las de la Academia
de San Carlos, Palacio de Bellas Artes, Galería Savoy, Galería Prado, Chicago, New York, Francia y Alemania,
son una de las más discutidas de Jos
tiempos modernos.

La Exposición Pictórica de J\!1iguel S. Teyer

El Señor Arquitecto Don Joaquín A.
Mora, célebre acuarelista, estableció:
"Las pinturas de Saad tienen la transparencia y luminosidad de la acuarela. Los colores se derraman en la
tela como si salieran de surtidores
inagotables &lt;1ue dan perenne frescura
al cúlido colorido de la obra. Su técnica es excepcionalmente brillante y
su composición, sin rebuscamientos,
establece de inmediato una corriente
de simpatía entre el artista y el espectador."

Durante los días del mes que corre y dentro del ámbíto de
la VI Anualidad de la Escuela de Verano uníversítaria, se presentó la Exposición de Pínturas del pintor mexicano Miguel
Saad Teyer, con catorce piezas exponentes, representativas de
diversas tendencias artísticas. Entre estas, las más admiradas y
reconocidas por su maravillosa técnica fueron: Superstición, Flo-

res Chinas, Marina ( Acapulco), Marina ( A la espátula), Juguetes Michoacanos y Rey de Chichén.
Nuestros crHicos universil~irios y el
alto poeta Don Luis Hosaclo Vega emitieron por escrito las siguientes opiniones en torno a la obra disímbola
de Saad Tcycr. El Profesor Don Alfonso Reyes Aurrccoechca, Director
de la Escuela de Artes Plústicas, que
funciona bc.1jo el patrocinio del De-

partamento ele Acción Socfal Vnivcrsitaria, escribió lo siguiente: "Miguel
Saad Tcycr es el artista que ha lrans
formado los materiales en vcrcladcros
valores plásticos y cmoti vos. Con clJos
ha venido formando durante treinta
años prodigiosos poemas donde las
formas y los espacios se ahondan, como recinto sagrado, produciendo sonoras transparencias y donde los colores tienen la virtud de permitir el
viaje de la imaginación.

En ellas 'se detienen los ojos, porque
es la película que vela de momento la

/&gt;uperstición

visión. Pero el espíritu realiza su labor sulil, infaUgahlc: se desliza por
el delgado velo y va inuntlúndose e.Je
la fotcrminahlc interposición de atmosfcras hasta perderse en el ingenioso
lubcrinto.
La obra de este artista suele ajustarse, aunque no lo necesita estrictamente, a dcrtas normas csléticas: Ja
precisión de la linea, la elegancia de
la forma, la inteligente disposición
del color y la composición justa, que
responde a una idea recóndita . El resultado es un fragmento de vida que
condensa el temperamento del autor y
que luego produce el deleite del espíritu."
El arqueólogo del l\luseo Nadonal,
Don Vladimiro Rosado Ojcda, escribió esto: "Miguel Saad es el artista
mexicano que no puede definirse con
la precisión de otros maestros, y es

t

•

MARINA Acapulco

que de su vigorosa y original personalidad deriva una obra vasta y compleja en la que alientan diferentes temas, técnicas y estilos.
Su conocimiento y sutil intuición
de la plástica maya, ele la que obtiene nuevas inspiraciones, acomodúnclolas a un nuevo sentido clásico, ha
ha hecho que se le considere como
el moderno precursor de las pinturas
de Bonampak, y el más grande de los
pintores mayistas Pero no menos trascendentes son sus otras creaciones,
como las marinas que constituyen acabados estudios atmosféricos: las "cubistas humanizadas", fundidas en delicadas perspectivas y transparencias;
las Hselváticas", que son verdaderas

sinfonías en verde, sobre las que realzan mujeres de broncínea tez y de expresivos rasgos, estilo que la crítica
artistica de Chicago considera como
la más asombrosa de 1~ pintura contemporánea, la que le ha valido un
galardón; las "costumbristas" mexicanas en las que con fino sentido crítico revela la vida escéptica y trágica
del pueblo; las "musicales", cuyas formas fantasmagóricas se plasman sobre
armoniosas ondas, a manera de un
adagio plástico; así como las "románticas", las de retrato, miniaturas, etc.
Miguel Saad es un colorista fundamental co nautopropios valores y un
imaginativo prodigioso que jamás se
agota. De ahí que su obra, que ha

;

El notable pintor úulico esraifol
Don Alejandro Pardillas, opinó: ' 1En
la pintura imaginativa ha habido innumerables artistas que llegaron en
un momento a mariVllar al mundo. A
mi venida a México conocí por un
azar al genio de este género que dificulto pueda ser superado y que es
el gran pintor Miguel Saad."
El gran cantor yucateco Don Luis
Rosado Vegadió también expresó su
sentir: "La capacidad de Miguel Saad
como artista, tiene amplitudes de espacio, sin techo familiar que le impida clavarse. Es una fortuna y de ahi
que sus interpretaciones sean un haz
de multiplicidad de temas, de tonos,
de composición, de sentimiento. Ha
conseguido ser así porque así es su
temperamento. prismático, en el cual
caben armoniosamente todas las luces
Y porque así es su intuición y su com~
prensión de la naturaleza: comprensión exacta. Sabe que la belleza, única fe del artista, no es cosa embotellada sino esparcida a todos los vientos, tal como abierto está el suelo sobre la tierra. Encontrar la belleza
donde quiera caben los ojos para en~
contraria, y traducirla a través de Ja
propia sensibilidad, es la visión suprema Y mágica de este artista."
Los cuadros de Miguel Saad Teyer,
durante la vigencia de esta Exposicrnn, fueron admirados por centenares- de personas en el vestíbulo del
Aula Magna universitaria "Fray Servando Teresa ~e Mier".

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA

Alas Casas Editoriales yalos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Uni vcrsidad de Nuevo León ha
manlenido desde su fundación un
Yasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprrndc a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros rullurales,
sociedades de di versa índole y personas, en América y Europa.

Entre el cuerpo de ediciones que
:iquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ba establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientiíico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
obje~o de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

l

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, N11evo León
México.
'
Con la satisfacción de hatJt"f señalado en las bre•es líneas que anteceden la resolución· de una urgencia inherente a la cultura modcr.na. y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

SECCION EDITORIAL
OBHAS DE RECIENTE EDICION:
PUBLICACIONES PERIODICAS
Correspondencia Juárez-Vidaurri. To-

mo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . . . . . .. . . .. . . . . . . . $10.00

Armas Y Lelras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura y
libremente a quien la solicite.
•
Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Universidad. -

Ftica, por el Lic. Genaro Salinas Qni-

roga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León Y en diversas Instituciones culturales de la Repúhlica)
Para estudiantes .... , ...... $ 9 _00
Para el público ....... . .... $l0.00

Flores Chinas

2

•

De soledad Y otros pesares (Poemas
Juguetes Mexicanos

Rey de Chichén

Armas y Letras

Agosto de /951

de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ S.00

J

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán rei,litirse al Jefe del Departamento de Acción Social Unhrrsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente , •,
.
.
umversidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi
co.

3

�ca social. El ballet atlquicrc, en suma,
un carúcter definitivamente corlt•sano
con el rey a la cabeza en calidad de
''primer bailarín".
Continúasc en el ballet francés Ja
pantomima, entre cuyas danzas figuraban el branlc, reícrentc a di,,crsos
asuntos étnicos, la couranlc, la ,·olla,
el pasapiés, la alegre gallarda, la pavana en la c¡uc se imitan los pasos
del pavo real arrastrando su cola y
ejecutada ya por una o muchas personas, el rigodón, el turcliún con disfraces y la imprescindible y dramática morisca, de trenzadas figuras. Algunas lle estas danzas, sin embargo,
eran ya conocidas en Francia cksdc
antes del siglo XVI, dcsapan•dcndo
otras a fines de esta centuria. En ci&lt;.·rtas ocasiones llegaron a mt•zclarst&gt;,
au1u1uc solo sccu1Hlari:11ncnlt•, los nobles con bailarines profcsionaks tJm'
se equiparaban aun al acrúbala. "El
ballet, según Jo conocemos dice A.
Haskel nació cuando se unieran fas
acrobacias dl'I profcsion.il y la aristocrúlica gracia clel cortesano".
Baltasar &lt;le Belgioso crea, en ocaNijinsky en el ballet impresionista de Claude Debussy "La Siesta de un Fauno". sión de una bocla principesca, el
"Ballet cómico de la reina o ballctcomeclia, muy espectacular y complimas de cartlctcr mitológico, naturalis- cado, pues incluía un gran conjunto
ta y alegórico, a base de cantos, dan- de ejecutantes, desfiles de carroza!-i,
zas y recitados en los que tomaban muchas danzas y temas pantomimicos
(Viene de la la. Pág.)
parte los nobles.
' 1 y una escenografía aparatosa consisCatalina de Medicis se establece e~ tente en rocas, nubes, arquitecturas,
clarse, sirviendo la popular como fon- Fontainebleau como reina de Fran- jardines, grutas, etc., de donde salían
cia. De su patria de origen introdu- los participantes, no faltando ya los
do a la señorial.
El conjunto de dichos bailables, ce muchas novedades que revolucio- escenarios movibles. El primer yiolin
cuando se trataba de grandes fiestas nan pronto la severa sociedad gala. pasa a ser ahora el maestro de baile.
palaciegas, tomó el nombre ele "balli", Entre ellas, no fué de menor impor- Este ballet, por lo costoso y compley, cuando se las ejecutó a menor es- tancia el "ballet" que establece como jo, solo se pudo seguir representando
cala, el de "balleto 11 , nombre del que diversión para sus hijos. Pero pronto con motivos de importantes aconteciderivó en el mismo siglo XVI, el fran- la belleza y amenidad del espectáculo mientos sociales. La obra capital de
toma otros rumbos, convirtiéndose en Belgioso consistió, sin embargo, en
cés "ballet".
A fin de amenizar los largos ban- un pasatiempo o divertimiento de to- que codificó por primera vez la disquetes los "ba1letos" se ejecutaban ca- rla la corte y en un medio de extor- posición de los grupos (primer "corp
si siempre en el centro de los salones nar simbólica y artísticamente el po- de ballet"), temas y música, logrando
donde se disponían los primeros, con- der político y la riqueza de la monar- al mismo tiempo una mayor unidad
sistiendo el espectáculo en pantorui- quía, llegando ya a incluir una críti- temática y un mejor acuerdo musical,

El Ballet Desde el. .

acerca de todo lo cual escribió un tratado qm' se impuso en las demás cortes t'1iropcas.
El lrnllet, de aquí en adelante, va.
atravesando por otras etapas qm· marcan su constante cvolul'ic'rn, viniendo
despul·s del ballet-cómico que al fin
dt•cac por lo costoso, el balkt-mascarada que requería menos gente y complicaeión, pero sicmpn• argumentado,
el ballet a entrée consistente ('ll números divt•rsos y muchas YN·cs satíricos, mmqut' sin ilaciún mutua, degenerado en "divt•rlissemcnt", el baHct
de cour y su derivado la óp(•ra-ballet
y el halll'I de aeción qm• \'ino a constituir una sint(•sis de lm; anteriores.
Casi todos ellos tl'rminaban en la
'•mise en scenc" en la que tomaban
parte lodos los asislenlt•s y t'n In que
llegarnn a mezclarse danzas nobles y
burlesc:1s.
\1c1rios aconll•eimientos, ·en el si~lo
XVU, son aun de mayor trascendencia pura el ballet. La eomplieación
cada vez nrnyor del es¡H.'ctáculo hizo
que se l'l'{JUiricra al fin un escenario
alto dispuesto en el fondo de la sala
de baile, el que solo sirvió, al principio, 1wrn situar a Ja orquesta, pero
del que salían los bailarines para desce1H.ler, mediante rampas, al centro de

la sala. Poco después el ballet se clispuso en definitiva en el escenario del
que ya no volvió a dt•scender y se
desplazó la orquesta abajo.

Luis XIV se retira al fin de la escena y, con él, su séquito de cortesanos que ya solo actuarún en los meros bailes de salón, pues el balkt, que
requeria cada vez mús temas a gran
escala y mayor varie&lt;la&lt;l musical toma en definitiva un carúcter profesio-

nal, sobre todo a partir de la funclación de la Academia Real de Música
y de Danza, presentándose ya tt un

público más heterogéneo.
Entre los tratadistas, teóricos y
creadores más destacados de entonces
se contaron Beaucllarµp que tenia mu-

cha inventiva Y que define el vocabu-

lario técnico del ballet, casi lodo en
francés, dominante hasta la fecha, asi
como las cinco posiciones fundamentales, siguiéndole en importa:1cia
Lully, l'Oll el que colaboraron ~lolil're,
Hacine· r Corneille y que, no obstanL•
sentir mús interés por la ópera que
por el ballet, logra para este mavor
libertad Y mejor categoría nwló&lt;Úra
en su música, a la qur no se daba importancia anll's. J,ully l'scribiú úpt•rnsOallets en las que el porrenlaje m;'iximo dt• la actuación era danzada v
ballets de ópera, tomando ya en est·e
último sentido, la danza académica n
pesar ele sus aclelanlos, un carácter
secundario que la harían dt•generar
algún día, espel'ialmenk en Francia.
Van &lt;kfiniéndost', al mismo, tiempo las
característic:.1s del ballet frand•s: elegancia, sua,·id:ul y grada y las cll•l
italiano; dinamismo, impl'luositlad )
virtuosismo gimnústico.
El siglo X\'111, conlinuaciún mús intensificada del h:11To(·o del siglo anterior, se presenta como una grnn paradoja cultural, pues en tanto &lt;1uc liega
a una gran decmlcncia, no exenta, sin
t•mbargo, de bellt za, con el "rococó"
Luis XV, otra eorriente va imponiendo un concepto mús justo y humanizado del hombre, una vuelta a la naturaleza preconizada por los enciclopedistas. Los bailes característicos
eran la gavota, el minué y el rigodón
en los que se diluía un amor sofisticado y galante. La indumentaria cortesana se imponía hasta en la escena,
siendo curioso que hasta cuando los
artistas profesionales intentaban representar el tipo de un pueblo extrallo, como el egipcio o el griego, tenían
que salir las mujeres con amplias polleras y miriñaques y los hombres con
casacas, pelucas o altos penachos, indic8ndose únicamente, por un Jigcro
1

obligatorios. Sin embargo, la escenografía adquiere por primera \'l'Z una
disciplina profesional 111;·1s sC'ri:.1.
Dos bailarinas inician una re\'olución . La Camargo se atn•,·t• a acortar
unos eentimetros su polll'rn,. eon gran
t'Sl'Úndnlo de la SOC'iedad y de la iglesia; i1Henla las dúsil'as zapatillas de
danza, ligeramt•nll' modifcadas posteriornwnlt•, lo que le hace obtem•r mejor vntiealidéld y facilidad en l'I salto. a lo &lt;111e auna lTl'al"ión de nue\'os
pasos y pt.•rft•('l'ionnmil•ntos, como el
"enlreclrnt". A l'llo siguió :María Sallé
que consigue aun nwyor libertad corporal, f)Or n·nunci~1r mús a la convt•ncional ind11m&lt;·ntaria y (llll' introduce,
por primt•ra Y('Z, t·I uso del tul adapt:11l0 a la polll•ra. antecedente del clúsieo "lulú" de la hailarina-, acentuando ,al mismo tiempo la expresión psicológica.
Xo fallaron también grandes IL'Úricos, ('OlllO ~o,·l 1Te, autor de las célebres "Cartas sohn• Ja danza" y que
ful• un g('nuino n·¡wes&lt;•ntank lle su
l•poca, por pugnar a que el ballet se
tncauzara hacia un naturalismo mús
n•rídico, a una mejor unidad entre
la msúsica, el baik, trajes y decorarlo,
:.isi como a una mayor pt·rsonalid,ul y
originalitlacl, no debiéndose el artista
circunscribir, por lo tanto, a un puro
Yirluosismo. Luchú igualmente por lograr una mayor gracia y expresión
dramútica, por lo &lt;111c t•I ballet de su
preferencia tenia que ser por entonces el pantomímico. Ataca duramente
el uso ele casacas, pelucas y múscaras,
siendo al fin suprimidas estas por
Gardel, no dejando también de hacer
notar la importancia &lt;JUC tit•nc la cultura en este género teatral, aunque l·I
solo la fijó ohligatoriamente en el coreógrafo. Desdella, entre otras cosas,
la geometría y simetría. Su mejor in1

detalle, la caracteristica del país exó-

térprete fué la Guimard que se empeño, por su parte, en desligar el ballet

tico. La máscara o cuando menos el
antifaz, eran también casi siempre

(Pasa a la Pág. 8)

----xilistas del ballet {l'uncés en una escena de"Las Bodas de Aurol'a",
de Tchaikowsky.

••••

_,,_

·},,
~

Mia Slavenska en el Ballet Romántico "Las S·ilfedes"-;-deChopfn.

4

lvette Chauviré en la obra romántica "Giselle", de Adam.

Armas y Letras

Mlle Bourgeois en una actitud de "El Lago ,de los Cisnes", de Tchaikowsky.

Agosto de /951

'

Anna Leontieva, Anna Volkova, Galina Razoumova en "Las Silfides", de Chopin.

5

�iudole bibliográfica, ofrece algunos
comentarios.
Después de presentar, en los tres
primeros capitulas, los panoramas generales antes mencionados, el autor
dedica los dos siguientes (IV Y V), a
demostrar la urgencia con que necesitamos contar con biólogos, y a discutir la forma como deben ser preparados, no sólo para que resulten
buenos técaicos, sino para que se conduzcan de acuerdo con normas de
ética, en el ejercicio profesional.
Nota bibliog1·áfica y comentarios
El profesor Belb'án advierte a los
por J. J. l:quierdo.
jóvenes (5) que el valor de los biólogos depende únicamente de su competencia, dedicación al trabajo y caliEl doctor Eduardo Aguirre Pequeño, Director del Instituto dad de éste; y de ninguna manera del
de Investigaciones Científicas de la Universidad de Nuevo León, nombre más o menos ampuloso que
les confiera algún titulo, diploma o
en el prólogo que puso a la obra a que paso a referirme, (1) la cerlificado que logren ostentar. Señapresenta como una contribución para que los biólogos hagan la el peligro que en la actualidad ya
sus carreras "con la preparación básica necesaria, por una parte, nos ameµaza y crece, de que tales dopara la difusión pedagógica y la producción científica, y por otra, cumentos constituyan el palrón único
para decidir de la capacidad requepara fomentar e impulsar Jas distintas ramas de la Biología apli- rida
para que un individuo llegue a
cada en favor del bieniestar mental y físico del hombre". ( 2)
ocupar posiciones superiores, y denuncia que con tal proceder, por igual
se abrirán las puertas a series de nu.
.
lidades, como les serán cerradas '~
individuos de graudes capacidades,
cuya experiencia y sobre todo, el caENRIQUE BELTRAN
riño· que pusieron en su rama, les
permitieron destacarse brillantemente,
hasta llegar a ser autoridades" en
ella,
Es muy de celebrarse que con lo
anterior, Beltrán se coloque entre los
sostenedores de la tesis de que sólo
como resultado de nna verdadera especialización, lograda al precio de una
larga y sólida preparación científica,
ajustada a planes cuidadosamente traNORMAS Y METODOS PARA
zados, es como se llega a adquirir,
con sentido de responsabilidad y criLA INVESTIGACION BIOLOGICA
terio científico propio, capacidad para actuar en los diversos campos particulares de las ciencias, (6) Con ello
'
refuerza la posición que venimos de.
fendiendo, de considerar que sólo las
labores de especialización seria, y no
la mera otorgación de grados, es lo
que permite a los individuos ensanchar progresivamente el campo de sus
conocimientos; llegru· a ser maestros
capaces de hacer contribuciones originales, e iniciar a los jóvenes por senderos de la investigación científica,
conducentes a la especialización. (7)
De acuerdo con el criterio expuesto, Beltrán reconoce, naturalmenlc,
que la preparación de los biólogos no
es obra que pueda ser confiada a centros específicamente creados con tal
objeto,
ni a escuelas exclusivamente
Ediciones del Instituto d~ Investigaciones Científicas
destinadas
a ese fin, que aunque 11
de la Universidad de Nuevo León
gan a ofrecer ºcursos que debían conMONTERREY, N. L. (MEXICOI
ducir a la obtención de grados académicos", luego no llegan a organizar
19 5 1
cursos coherentes, y se concretan a
ofrecer cursillos monograficos. (8)
. .
Beltrán informa a los jóvenes, de
que la labor de especialización propiamente dicha empezará después de
Salvo ligeras variantes y adaptacio- laboratorio", y que él en los· años de que por haber obtenido un grado prones, la obra contiene los mismos ma- su iniciación "leyera y releyera con fcsipnal previo, merezcan el feo caliteriales presentados por el autor, en amor", y luego evocara en una tem- ficativo que suele dárseles en la acforma de conferencias, ante los estu- prana profesión de fé científica, he- tualidad, de "postgraduados", así codiantes regiomontanos, para ofrecer- cha al ingresar a esta Academia. (4) mo de que tal labor consistirá fundales los panoramas generales del desa- Después, la lectura de la obra acre- mentalmente en el trabajo que realirrollo evolutivo de las ciencias bioló-. centó el interés, en primer lugar, por- cen al lado de algún maes(ro que sea
gicas dentro y fuera de llléxico y de que.. aunque el autor la presenta como autoridad en la especialidad que hasu estado actual¡ señalarles los cami- una serie de ""consejos" u ''orientacio- yan escogido, o concurriendo a cursos
nos abiertos que ofrecen a la juven- nes elementales para los jóvenes", la monográficos de carácter superior. (9)
tud, y darles orientaciones destinadas verdad es que también toca y discute Aunque con ello esté de acuerdo, me
a encaminarlos por ellos y a que .se con buena critica, muchos de los as- permito agregar que según mi modo
inicien con éxito, en las difíciles ta- pectos y problemas fundamentales re- de ver, el joven biólogo en rofmación
reas de la investigación.
lacionados con el desarrollo y progre- no debe quedar sometido a las influenEl interés de quien esto escribe, por so de las ciencias biológicas mexica- cias exclusivas de un hombre, porque
lá obra, nació desde que su título mis- nas. ·y como se trata de cuestiones entonces se le priva de otras provemo le hizo evocar la benemérita obra que no menos han preocupado al chosas influencias y recursos que pueprecursora, Reglas y Consejos para la que esto escribe, y acerca de las dan ofrecerle las instituciones. (10)
Investigación Biológica, (3) escrita cuales tiene hechas algunas contribu- También quiero insistir en que adecon título y fines semejantes por don ciones, fué muy natural que para de- mas de cubrir el campo fundamental
Santiago Ramón y Caja!, "para pro- jar constancia del interés y aplauso de la especialización, las labores de
mover el amor y entusiasmo de la ju- con que recibe la nueva obra, haya ésta deben extenderse a otros campos
ventud estudiosa por las empresas de formado esta nota, que ademas de su con el primero más o menos directa-

LIBROS

El Libro "Consejos a los Biólogos"
del Profesor Enrique Beltrán

•
•
•

Consejos a los Biólogos

•

'

.

•

•

•
•

6

mente relacionados, (11) precisamente para evitar que se siga produciendo el caso lamentado por Beltrán, "de
que se sigan produciendo especialistas unilaterales, tan sólo capaces de
profundizar ampliamente su materia''
y de ser "eficientes trabaj8dorcs en
un campo particular, a veces muy reducido". (12)
Beltritn reconoce la importancia que
tienen en la preparación de los biólogos, la historia de las ciencias biológicas, y otros aspectos humanísticos
y éticos de su cultura. A la historia la
recomienda ''como el mejor instrumento para la interpretación del estado actual del campo de cada ciencia", (13) y con ello estoy de acuerdo, ya c¡ue en 1934 publiqué mi historia de la fisiología en México; (14)
luego otros libros, y trabajos, (17) para exponer ante nuestros jóvenes experimentadores, la obra de algunos
graneles maestros que les sirviera de
faro en sus anhelos de adquirir capacidades para la investigación, y en
1945 logré que el VII Congreso Mexicano de la Historia, hiciera suya mi
proposición de que se recomendara a
los centros de enseñanza científica superior, que paralelamente a los cursos de preparación en las ciencias, organizaran cursos de historia de las
mismas y de la ciencia en general. (18)
Beltrán sostiene, atinadamente, que
la inclusión de los aspectos humanísticos en la carrera del biólogo, es conducente a darle visión más completa
de la existencia, y capacidad para integrar sus hallazgos dentro del panorama general de la ciencia y de la cultura humana en su conjunto.
En cuanto a lo ético, es de aplaudirse que lo haya puesto a la consideración de las nuevas generaciones, para orientarlas "por el camino recto,
dificil a veces, pero satisfactorio siempre, de la honestidad del trabajo, de
la que nunca hay que arrepentirse, y
de la cordialdad y comprensión con
sus colegas, única manera de purificar el ambiente en que las ciencias
biológicas se desenvuelven en nuestra
patria", (20) inficionado por grupos
y camarillas "que desde hace tiempo
han existido en México". (21) Si muy
lamentables han sido cuando se ha
tratado de "clanes formados por los
hijos de una escuela, enfrentados a
los de otra'\ que ha sido frecuente
que se valgan de las circunstancias
politicas para bloquear el camino a
sus contrarios, lo es doblemente - -agregó ahora- cuando dentro de una
misma escuela o institución se forman
subclanes movidos por pasiones que
a las veces, cuando no son reacciones
alzadas en contra de quienes han exigido trabajo austero y disciplinante,
encubren la defensa disimulada de bajos intereses. Sólo vendrá el remedio
- agrega Beltrán- si los hombres maduros de hoy empiezan a ser para la
jnventud, ejemplos de hombres de
bien, de ecuanimidad y de cordura, (22) convencidos de que su misión
no se limita a transmitir en el aula o
en el laboratorio, conocimientos concretos a sus discípulos, sino que los
obliga a "ser ejemplo constante de
amor al trabajo, de apego a la verdad,
de cordialidad y modestia para todos,
y de rectitud intachable en su conducta científica y privada." (23)
Hemos sostenido que las instituciones que carezcan de hombres, de medios o de ambos requisitos para organizar las carreras de especialización
científica, deben empezar por mandar
a sus individuos a instituciones en
donde su trabajo sea realizable, si preciso fuere, del extranjero. (24) Con
relación a tan importante cuestión,
BeJtrán hace la juiciosa recomendación de que para ello no se tome desde luego a los jóvenes recién graduados "que dicen interesarse por una

Armas y Letras

especialidad determinada, pero que no ciosa ejecución de las tareas de labotrán insiste, justamente, en que el cohan demostrado aún nue ésla respon- ratorio guiados por una cabal comnocimiento adecuado del idioma esde a su verdadera vocación, ni que prensión del método científico de inpañol sea requisito indispensable que
tengan las capacidades necesarias pa- vestigación. (32)
se exija para poder ingresar a los
ra destacarse en ella". (25) Por nuesLas orientaciones de los tres últi- planteles superiores. Tan lamentable
tra parte, también tenemos recomen- mos capítulos, VI a VIII, tieneu por
estado de cosas lo atribuye a que las
dado que la selección de los aspiran- objeto guiar al novel investigador patesis, por lo general, son hechas con
tes a la especialización sea severa, y ra que saque el mayor provecho posila exclusiva finalidad de que por el
encaminada, no a la admisión de mu- ble de los materiales bibliográficos, momento sirvan para cumplir con un
chos, sino de unos cuantos: los mejo- tanto al relacionarlos con los datos requisito escolar, y luego queden desres. (26) Ojahi y &lt;Jue todos los selec- por él alcazados, como al utilizarlos cartadas, por inútiles. (41) Pero incionados de candidatos, con verdade- en la formación de los trabajos escri- siste, y en ello siempre hemos estado
ro sentido de responsabilidad, empie- tos y en particular de las tesis. La rc- de acuerdo, en que debe procurarse
cen a prestar la debida atendón a tan comc1ídación Ue que Hen todo intento
que sean de calidad, a cuyo efecto setrascendentes recomendaciones, para de investigación científica, es indis- ñala las cualidades que deben tener.
que por ello dejemos de seguir vien- pensable conocer, con la mayor amEn suma, y por todo lo anterior, la
do que no pocas oportunidades para plitud y precisión posibles, el estado obra del Profesor Beltrán va a ser alsalir al extranjero, son desper(Hciadas previo en que se encuentra el asunto tamente beneficiosa para la formación
en individubs que sólo tienen reco- que se quiera investigar", (33) es ex- de los jóvenes biólogos mexicanos, y
mendaciones que para muchos son Jo celente, y 1o único que se echa tle me- por ello es de felicitarse a la Univerprimero a que conviene atender.
nos, es que no se le haya dado cum- sidad de Nuevo León, por haberla puComo uno de los medios de proveer plimiento con relación a puntos di- blicado,
a las instituciones ele maestros espe- versos de la obra, acerca de los cuacializados, Beltrán discute la importa- les muchos lectores hubieran deseado
México, D. F. a 16 de agosto de 1951.
ción de profesores extranjeros, que ya encontrar referencias que les permiha sido ensayada entre nosotros. "Te- tieran buscar algunas informaciones
HEFERENCIAS PARA LOS PIES
nemos que ser -dice- sumamente complementarias.
DE LAS PAGINAS
cautos, para no caer en un funesto
A propósito de las críticas que haya
malinchismo, que nos haga aceptar co- lugar a hacer, de los resultados de
l. Beltrún, E. 1951. Consejos a los
mo autoridades indiscutibles a medio- otros autores, Beltrán recomienda que Biólogos. Normas y Métodos para la
cridades extranjeras, tan sólo porque se las mantenga en el terreno objeti- Investigacióu Biológica. Ediciones del
vienen de otras tierras". (27) Hasta vo y científico; evitando todo lo que Instituto de Investigaciones Científidespués ele pesar "sus antecedentes pueda dar lugar a distanciamientos o cas de la Universidad de Nuevo León,
formales y su rendimiento entre noso- rencillas personales; a tender a "dis- Monterrey, N. L. (México). xx + 175
tros", es cuando debemos colocarlos minuir las aportaciones de otros, o a pags. 14.3 x 18.8 Con un retrato del
en el sitio que justamente les corres- dar rienda suelta a personales simpa- autor.
ponde: "ni más alto ni más bajo de lo tías y antipatias, cosas todas ellas cen2. !bid, pag. 9.
que sus capacidades merecen". Lo surables". (34) Por nuestra parte, y
3. Caja!, S. Ramón. Reglas y Conque la experiencia nos ha ensefiado con iguales finalidades que las asi sejos PUJ'a la investigación biológica.
-sigue diciendo-- es que al lado de buscadas por Beltrim, hemos recorda- (Los tónicos de la voluntad). Libro
algunos extranjeros que han hecho do la actuación de los grandes inves- consagrado a la juventud española .
contribuciones apreciables a la cien- tigadores. A Harvey, el verdadero ini- 4a. edición ctúdadosamente revisada y
cia mexicana, podría hacerse una "lis- ciador del método experimental, quien aumentada. llladrid. 1916.
ta mayor de simples simuladores". (28) siempre usó de gran moderación para
4, Izquierdo, J.J. 1920. Discurso de
Nada pues, de servil malinchisrno, del sus más enconados y envidiosos con• ingreso a la Academia Nacional de
que "m:'.ts de una vez hemos tenido tradictores, demostrando con ello que Medicina de México. Gaceta Médica de
que arrepentirnos amargamente", pe- la efectividad de las armas del sabio México, 4a. Serie, tomo I (año LV)
ro tampoco "injustificada xenofobia, no desmerece porque este las maneje pags. 350-354.
que nos haga rechazar en bloque todo como hombre bueuo, caballeroso y de
5. Vide 1, pags. 12-13.
lo extranjero, sin darnos cuenta &lt;le limpia intención. (35) A Pavlov, que
6. Véase Izquierdo, J.J. 1947. Nueque entre la mucha paja que desgra- aunque en sus discusiones se mostravas Rutas para la Especialización
ciadamente reciUirnos, suelen también ra impetuoso, áspero, cáustico e inCientifica en México. Escuela Naciovenir algunos granos de oro''. (29)
transigente, después todo pasaba y era nal de Ciencias Biológicas, Instituto
El capitulo V de la obra, estú des- olvidado, sin dar nunca lugar a labo- Politécnico Nacional. Editorial Cultutinado a realzar la importancia que res de zapa o intrigas, imposibles en
ra, T.G. Folleto de 39 pags. México,
dentro del conjunto de las tareas de la honrada y transparente mente del
Podrán obtenerse ejemplares de este
!a especialización, corresponde a la maestro. (36)
folleto, pidiéndolos a la Escuela Naejercitación en los métodos de Ja inEntre las consideraciones hechas cional de Ciencias Biológicas. Apartavestigación científica. Reconoce su va- con relación a la redacción de los tra- do Postal 19186, México, D. F.
lor para lograr mantener y aumentar bajos, Beltrán llama la atención (37)
7. Véase Izquierdo, J.J. 1934. Balaulas capacidades del biólogo, aunque sobre el frecuente desentendimiento
ce Cualricenle11ario de la Fisioloyia
con la condición de que previamente en que incurren "especiahnente los
en México. México, Ediciones Ciencia,
cada individuo haga un análisis hon- que trabajan cu los llamados aspectos
vi + 338 pags. ilustrs. 24 cm. Pags.
ratlo sobre si posee las facultatles fun- experimentales de la biología", al de- 301-319.
damentales que para ello se requieren. jar de identificar "con su designación
8. Vide 1, pags. 64 y 47.
9. !bid,
Para perfilar los rasgos generales y científica, a los organismos que empag. 86. 10. Vide 6 pag. 20. 11. !bid,
realzar la importancia del método de plean para una investigación". "Porpgs. 20-21. 12. Vide 1, pag. 66. 13.
investigación cfontífica, advierte a sus que - agrega- decir ranas, sapos, tor- !bid, pags. 79-80. 14. Op. cit. en 7.
jóvenes lectores, &lt;1uc no hay proble- tugas o ratas, no tiene significación
15. Izquierdo, J.J. 1936. Harvey, Inima biológico que no se ataque siguien- alguna, pues bajo cada una de esas
ciado,· del Método Experimental. Estuclo el camino de 'tratar de encontrar designaciones vulgares se comprenden
dio critico de su obra "De Moto Corpor medio &lt;le la observación y &lt;le! ex- di versos organismos, pertenecientes a
&lt;lis" y de los factores ,1ue la mantuperimento, las pruebas necesarias pa- especies distintas y aun a géneros o
vieron ignorada en los países de habla
ra demostrar la justich1 de Ja hipóte- familias diversos". Su observación espafiola. Con una reproducción facsisis" (30) formada como resultado de debe ser atendida, ya que hay oca- milar de la edición original y su pri1as primeras observaciones. Es satis- siones en que hasta el preciso señala- mera versión caste1lana. México. Edifactorio comprobar que esto coincide miento de una especie animal resulta- ciones Ciencia xviii + 400 pags. ilustr.
con lo expresado por un vitral de la rá insuficiente, y requerirá que se le 24 cms.
Escuela Nacional de Ciencias Biológi- agregue la localidad de donde fué to16. Izquierdo, J.J. 1942. Bernard,
cas, en su breve mensaje acerca de las mada, y aun un bosquejo del cuadro Creador de la Medicina Científica. Escaracterísticas fundamentales del mé- ecológico d&lt;l la misma. (38)
tudi~ crítico de su labor científica,
todo científico de investigación: (31)
Las tesis, profesionales o para la segmdo de una versión castellana de
"Observa, medita, y vuelve a obser- obtención de los grados superiores de su "Introducción al estudio de la Mevar". Es decir, observa, para apoyar- la especialización, han sido objeto de dicina Experimental". México, Imte, desde el principio, en la plalafor- particular y justificada atención, pues- prenta Universitaria de México. xxvi
1ua inicial de los hechos; medita, para to que se viene observando que tales + 329 pags. illstr, 24 cms.
que interpretes Jo que hayas observado producciones, en su mayor parte son
17. Izquierdo, J.J. 1949. Elogio de
y relaciones sus partes entre si y con deplorables, (39) tanto por la elección luan Petrovich Pavlov, Miembro Hosus factores determinantes, y _vuelve a de los lemas, como por la manera de norario (1898) de la Academia Nacioobservar si lo que ocurre en c1 curso desarrollarlos, y la forma final en que nal de Ciencias de México. Memorias
de nuevos experimentos, que hayas son presentadas. Si algunas resultan Y Revista de la Academia Nacional de
acertado en planear y rea1izar, con- aceptables, es por la "oficiosa interven- Ciencias. Tomo 56, pgs. 551-587. Méforma o contradice tus primeras in- ción de los tipógrafos, que frecuente- xico.
terpretaciones (hipótesis). Celebra- mente demuestran mejor conocimien~
18. Izquierdo, J.J. 1945, Algunas promos pues, la contribución de Beltrán to de la lengua, que el que tienen los posiciones encaminadas a promover el
a la causa de que los nuevos biólogos pasantes de muchas carreras univer- estudio de la Historia de la Ciencia.
se formen como resultado de la iui- sitarias, y de otra lndole", ( 40) Bel- Boletin de Información de la Escuela

Agosto de 1951

Nacional de Ciencias Biológicas del
Instituto Politécnico Nacional de México. Núm; 4, enero de 1946. Pgs,
35-43.
19. Vide 1, pags. 66-67.
20. !bid,
pg. 16. 21. !bid, pgs. 14-15. 22. !bid,
pg. 16.
23. !bid, pags. 91-92.
24.
Vide 6, pag, 16. 25. Vide 1 pag. 90.
26. Vide 6, pag, 19. 27. Vide 1, pag.
88. 28. !bid, pag. 89. 29. !bid.
30.
!bid, pags. 104 y 110.
31. El uitral del método científico y
su mensaje a los jóvenes investigadol'es de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas. Anales de la misma,
Vol. VI, núms. 1-2, 1949, pag. 5.
32. Véase 6, pag. 22,
ce. Vide 1,
pag. 119.
34. lbid, pags. 141 y 153.
35. Izquierdo, J.J. 1944. Lugar de
Harvey en la Historia del Método
Cienli{ico de la Biología. Anales de la
Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, Vol. iii, núms. 3-4, pags. 267-296.
36. Izquierdo, J.J, 1949. Elogio de
Jvwz Petrovich Paulov. Memorias de la
Academia Nacional de Ciencias. México. Vol. LVI, pags, 551-587.
37. Vide 1 pag. 151.
38. Dansereau, Pierre. 1950. The
Scope of Biogeography and its integralive levels. Revue Canadienne de Biologie, Vol. X, mars 1951, pags. 8-32.
39. Vide 1, pag. 162.
40. !bid,
pag. 67.
41. !bid, pag. 163.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

'

Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:
Hedactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco 111. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

7

l

�IPOIESllA
TRES REClEXTES POEMAS DE PED/1O GARFI.\S
EPITAFIO A ANTOYIO M,iCHADO
Qué cerca de tu tierra te has sabido quedar .. ..
Así el viento de Espruía te canta,•á al oído
a poco que desborde su vuelo circular
y el sol podrá mirarte, cuando en el mediodía

frena su impulso, fiero, antes de resbalar.
A ANTONIO MEDIZ BOL/O
El hombre tie11de como el ele{ru,te
a la hora de su muerte,

a buscar el panteón de sus mayores.
Bendito sea el pueblo, Maestro Antonio,
que el día en que le llega el híio predilecto,
viajero i11fatigable y moríbu11do,

en vez de ornar su muerte de crespón y laureles
lo resucita
y lo devuelve al pueblo u11íversal.

El Ballet IJesde el...
(Viene de la 5a. Pág.)
de la ópera. Juntamente con Novcrrc
cuéntasc Ramcau que quiere aun mús
humanización en los temas, asi como
un carácter más universal en los mismos· define los cánones de la danza ;c;:tdémica y crea nuevas actitudes.
La Revolución Francesa pro,·oca ]a
derivación del ballet a su patria de
origen, Italia, en la que coUra nuevos
impulsos. Con Viganó el "corp de baJlet" deja de constituir ya un simple
fondo plástico, es decir, adquiere más
personalidad. Cario Blasis, el maestro
supremo, fundador de la Academia de
Danza de Milán, cuya trascendencia
palpita hasta el presente, dignifica y
disciplina más la danza académica de
teatro¡ acopia cuantos conocimientos
se tenían en el género, codifica una
técnica de mejor comprensión, inventa la ' 4 barra de ejercicios" y otras actitudes, inspir3.n&lt;lose en una de ellas
en la uactitud" del célebre Mercurio
de Jcan de Boulognc; define la edad
infantil en la que debe comenzarse el
aprendizaje y pugna porque porque el
bailarín, ya no solo el coreógrafo, tenga una mas amplia y universal cultura.

A JIAFAEL DEL RIO
Pasado el Barroco, allegró prcstisidel XVIII, culminando en la revolución y el desastre napoleónico,
deviene el adagio. La paz sabor de
muerte. El escepticismo, la fatalidad,
un hondo sentimiento de soledad se
ha apoderado del hombre que huyendo de la realidad se refugia en un
mundo cxaltadamentc subjetivo. El
mal de ,verther, el suicidio, se impone como una filosofia liberadora del
doolr. Así, apasionado, complejo, con
la fuerza de una pasión, surge en el
siglo XIX el Romanticismo.

1110

Pobrecílo padrecilo
de las dos justas mitades
-

que los bosques, que las nieves,

que los hijos, que la madre trabaja11do y trabaja11do
en la jaula de la carne

-

en la frente tope cielo

y en la planta tope sangre pelea11do y pelea11do
y embistiendo a los alambres

- por abrir paso a

su

vuelo,

por abrirle paso al aire-.

La IJrarnaturgia de Lope de Vega
(Viene de la la. Pág.)

y situaciones que se apoderan rápida y definitivamente del alma
del espectador.
Lope conoció las literaturas clásicas y contemporáneas, y
fué profundo conocedor de la historia: de otro modo no se explica, ni aun admitidos geniales fenómenos de adivinación, su
completo apoderamiento de los ambientes de otras edades, que
sintió y pintó como nadie, dando así a ms dramas históricos
una fuerz.a de vida imposible de superar.
En la forma externa hizo también el Fénix innovaciones
notables: desterró de la escena la prosa y el verso de pie quebra•
do, escribió preferentemente en romance octosílabo, en redondillas o quintillas, en endecasílabos, y creó de una vez por todas
el lenguaje dramático natural, sin afectación.
Su vida y su obra fueron casi un mito para el pueblo español. ¡Qué mucho que su figura sin fronteras, casi inasible para
tantos, se haya casi identificado con lo divino!
¡Cuántas veces las muchedumbres exclamaron: Que si lo
bueno es de Lope, Lope, por bueno, es de Dios! .... Y su fama
se adelgaza hasta nuestros días.

F. M. Z.

8

A 1a luz sucede el reino de las sombras, del mito, de la alucinación.
El Impresionismo satura todo, vaporiza las formas, diluye los contornos,
inclclimita la realidad y la irrealidad.
Fué aquel el reino de lo quimérico,
de los genios, de las willis, ele los seres encantados, de la sílfide frágil,
del cisne, de la hoja y la flor arrebatados por el viento. Fantasia y dramatismo se aunan en un extraño y maravilloso consorcio en el que alentaron
su gloria muchas luminarias, como la
Grisi, la Cerito y sobre todo la Taglioni que introduce por primera vez la
elevación sobre la punta de los pies
para emprender el salto y el vuelo,
logrando así la perfecta omponderabilidad y verticalidad en el aire. En
la luminosidad mortecina de los bosques y de los camposantos gasas suti•
les de apariencia humana se elevan de
las tumbas. Fué una vez más el triunfo del espiritu sobre la materia. El
ballet, hasta poco antes, se babia desarrollado en la tierra; ahora iba a
desenvolverse en el espacio, La vida
y la muerte, la alegria, la locura y la
tristeza, se sintetizan en 'Giselle", la
obra más pura del Romanticismo.
Pronto se alzó la antípoda. Un crudo materialismo fué invadiendo poco
a poco a la sociedad y a la cultura,
acabando por fin de asestar un golpe
de muerte al Romanticismo. El ballet
dcccac rápidamente en Francia hasta
convertirse en un "divertissi menl"
frivolo de Music Hall, de Café Cantante, atendiendo solo a un sensualismo equivoco. Se hizo una i ndustria, no un arte, una especulación de
"grissctts". El bailarín es relegado a

una catcgoria mucho menos c¡ue secundaria. Es solo el mero sostcén de
la bailarina. Fué el espectáculo de la
teatral m~eria velada de oropel, caricaturizada por Lautrec, lamentada por
Dcgas.
Un pais, Husia, salva al ballet de la
pendiente a que se precipitaba. Tenia,
por otra parte, antecedentes y derechos para ello. Siempre ha sido innato en el ruso el instinto por la música
v la danza. Pedro el Grande, en su
~fún de occidcntalización, lo había ya
dado a conocer. Una Academia de
danza había sido fundada por la emperatriz Ana, cobrando todavía mayor impulso con CataHna la Grande.
Con la creación de la Escuela Imperial de Ballet de San Pctersburgo, bajo patrocinio oficial, se recoge, conserva y disciplina la tradición a la
vez c¡ue se inician nuevas creaciones
y adelantos. Pronto el Ballet Ruso se
distinguió del occidental en ser más
realista, dramático y menos convencional. Con Johanscn, Dana, Cechctti
y Petipa se sintetizó en una curiosa
fórmula: "tres cuartos de escuela francesa y un cuarto de italiana al través
del temperamento ruso". Entre sus
innovaciones se cuentan el haber reivindicado al bailarín en su personalidad humana, ya como solita, como
sostén o compafiero de la bailarina.
Sin embargo, la Escuela Imperial llegó a estancarse en tabulaciones rgidas
que iban a someterse a grandes modificaciones, sobre todo después de la
primera guerra mundial. La influencia del Ballet Ruso, empero, se dejó
sentir internacionalmente. Fué el molde del que deriva ron otros, como el
inglés, el americano y el propio francés que volvió a reivindicarse.
Productos del Ballet Ruso o influidas por él han siclo grandes figuras
como la Pavola, la postrera y más
emotiva artista del estilo romántico, inmortalizada en "Giselle" y "La
muerte del cisne" Nijinsky, 'el genio
del aire", de intenso poder mimético
y movimiento muscular que tocó en
los los limites del ballet moderno al
Ilegar a dar más importancia a la línea y al ángulo que a la curva,
inigualable intérprete del "Espectro
de la Rosa" y del esclavo en la
"Sherazade"; la estilista Danilova, la
Markova, llamada la segunda Pavola
de la danza; la Vernichina que sintetiza el clacisismo con el llamado "estilo central europeo''¡ la emocional y
clásica Baronova ¡ la tan sutil Slavenska, la ligerísima Riabouchinska;
Massine, el gran transformista de agudo nerviosismo y sentido crítico; Lichine tan notable en "papeles de carácter", etc.
A partir ele 1917 el Ballet ha venido siguiendo la corriente revolucionaria del arte conforme a las nuevas
ideologías sociales hasta culminar en
el llamado Ballet Moderno, es decir,
el Impresionista, Futurista, Surealista,
Cubista, Freudiano, el rimico de Dalcroze, el de constructivismo ruso y el
de expresionismo alemán, etc., etc. En
todas estas tendencias, si bien es verdad que no faltan nuevos e innegables valores, no menos cierto es que
otros que se pretenden como tales, no
solo no son nuevos en realidad sino
que se han prestado a patentes mixtificaciones y equívocos, no pudiendo
ya encajar, por lo tanto a representar
una cultura que lleva más de veinte
siglos de madurez. De ahi que, hasta
el momento quizá la mejor resolución
del problema se haya logrado en los
propios ballets rusos, especialmente
con Diaguileff y Fokine: conservación
con nuévas experiencias del estilo académico, del romántico y del naturalista, según el pueblo, época y tema de
que se trate.

Armas y Lestra

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 8, Agosto </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>FUNDACION DE LA UNIVERSIDAD DE MEXICO,
PRIMERA DE AMERICA
1551-1951

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Arlministración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año VIII

!J.Jeario Je
Sierra

Núm.9

Septiembre de /95/

La Academia Mexicana,
de Cervantes de Salazar
Francisco M. ZERTUCHE.

De entre la teoría de ingenios renacentistas que la Metrópoli española enviaba al Nuevo Mundo, interesa singularmente
dad o lo lance a la lucha por la existencia de un campo social a la historia de la neonata Real y Pontificia Universidad de Mésuperior, o lo levante a las excelsitudes de la investigación cien• xico, -cuya fecha natalicia recordamos ahora-, la figura del
latinista Don Francisco Cervantes de Salazar, natural de la ciutífica; pero sin olvidar nunca que toda contemplación debe ser dad del Tajo.
el preámbulo de la acción; que no es lícito al universitario pen•
Las noticias que de él disponemos se deben al Maestro de

Cuando el joven sea hombre, es preciso que la Universi•

sar exclusivamente para sí mismo, y que, si se pueden olvidar toda erudición mexicana Don Joaquín García lcazbalceta quíen
en las puertas del laboratorio al espíritu y a la materia, como
Claudio Bernard decía, no podremos moralmente olvidarnos
nunca ni de la humanidad ni de la patria.
La Universidad entonces tendrá la potencia suficiente para

coordinar las líneas directrices del carácter nacional, y delante
de la naciente conciencia del pueblo mexicano mantendrá siem•
pre alto, para que pueda proyectar sus rayos en todas las tinie•
blas, el faro del ideal, de un ideal de salud, de verdad, de bon•
dad y de belleza; esa es la antorcha de la vida de que habla el
poeta latino, la que trasmiten en su carrera las generaciones.
¿Qué habríamos logrado si al realizar este ensueño hubiéramos completado con una estrella mexicana un astttrisco que
no fulgurase en nuestro cielo? No; el nuevo hombre que la
consagración a la ciencia forme en el joven neófito que tiene en
las venas la savia de su tierra y la sangre de su pueblo, no pue•
de olvidar a quién se debe y a qué pertenece; el sursum corda
que brota con él han amado, a los que con él han sufrido; que
~nte ellos eleve, como una promesa de libertad y redención, la
hostia inmaculada de la verdad. Nosotros no queremos que en
el templo que se erige hoy se adore una Atena sin ojos para la
humanidad y sin corazón para el pueblo, dentro de sus contor•
nos de mármol blanco; queremos que aquí vengan las seleccio•
nes mexicanas en teorías incesantes para adorar a Atena pro•
makos, a la cíencia que defiende a la patria.
Del discurso del Maestro Justo Sierra el 12 de septiembre de 1910,
con ocasión del acto inaugural de la Untvers1dad Nac10nal.

después de senderear aquí y allá y de enmendarle la pÍana a
Don Nicolás Antonio y a Don Francisco Cerdá y Rico conclu,
ye por situar el nacimiento de Cervantes de Salazar e~ 1513 ó
1514, Y por damos informes de este hombre de letras durante
su estancia en la capital de la Nueva España.
Las claras dotes humanísticas de
este ingenio, puestas de manifiesto durante su docencia en la Universidad
naciente, le provenían muy a las claras de su conocimiento y estrecha
amistad con el ilustre Maestro Alejo de
Yenegas, quien puso prólogo a las
obras de Cervantes de Salazar, dando
alli testimonio de su adelanto en la
lengua del Lacio y de sus estuclios de
Cánones en la benemérita Universidad de Salamanca: y le quedaban, también, de sus relaciones con el humanista ViYes, de quien tradujo su Introducción y Camino pw•a la Sabiduria
comentando y continuando sus Diálo~
gos,
Común era en aquellas centurias el
trasiego de ingenios en Italia, Flandes
l' el Xuevo ~lundo; y Cervantes de Salazar, como muchos otros, acogido a
la jerarquía del Lic. Girón, le vemos
en tierras flamencas, para restituirse
a su patria a desempeñar el empleo de
Secretario latino del Cardenal Don
Fray García de Loaysa, Maestro General_ de la Orden de Santu Domingo,
Obispo de Osma y de Sigüenza, Arzobispo de Sevilla, Consejero de Estado
Comisario de Cruzada, Inquisido;
General y sucesor del Arzobispo Fonseca en la Presidencia del Consejo de
Indias.
En 1550 le encontramos regenteando una cátedra en la Universidad menor de Osuna.
Sus primeras obras fueron publicadas en la Madre Patria e impresas en
40 en Alcalá de Henares por Juan de

Brocar, descendiente de Arnaldo GuiJlén de Brocar, célebre impresor de la
Biblia Poliglota Complutense, cuya
empresa fué concebida por el Cardenal Ximénez de Cisneros.
La obra de este ingenio, reimpresa
hacia el dieciocho por D. Francisco
Cerdá y Rico, tiene este largo titulo:
"Obras que Francisco Cervantes de
Salazar ha hecho, glosado y traducido,
La primera es un Diálogo de la Dignidad del Hombre, donde por manere de
sisputa se trata de las grandezas y mamvillas que hay en el Hombre, y por
el contrario de sus trabajos y mise1·ias,
comenzando por el Maestro Oliva y
acabando por Francisco Cervantes de
Salazar, La segunda es el Apólogo de
la Ociosidad y el Trabajo, intitulado
Labricio Portundo donde se trata con
maravilloso estilo de los grandes males de la Ociosidad, y por el contrario
de los provechos y bienes del Trabajo.
Compuesto por el Protonotario Luis
Jlejia, glosado y moralizado por Francisco Cervantes de Salazar. La tercera es la Introducción y Camino Para
la Sabiduría, donde se declara qué
cosa sea, Y se ponen grandes avisos
Par_a la vida humana, compuesta en
latm por el excelente varón Vives,
vuelta al castellano con muchas adiciones que al propósito hacían1 por
Francisco Cervantes de Salazar.
:iruy probablemente el mismo año
que profesaba en Osuna, o en 1551
llega a J!éxico tal vez a probar fortu'.
na, viviendo todavía en estado seglar.
Pasa a la Pág. 4

�Páginas Desconocidas de
Eusebio de la Cueva
"Armas y Letras" presenta en esta entrega algunas páginas
poco divulgadas, singularmente en América y en el propio solar
natío, del escritor nuevoleonés don Eusebio de la Cueva, uno de
los más significativos hombres de letras de la generación con•
temporánea.
Eusebio de la Cueva nac10 en la ciudad de Cerralvo, del
Estado de Nuevo León, el 16 de febrero de 1893. ·
Hizo sus estudios primarios en Monterrey; después, en for,
ma diversa, incompleta, en los Estados Unidos, en Washington,
San Luis Mo., y Denver. De 1908 a 1910 en la Escuela Nacio,
nal Preparatoria de la ciudad de México, y en Monterrey durante 1911.
En este mismo año vivió en México colaborando en los pe•
riódicos Nueva Era y La Tribuna.
Viajes: Por tierras de Quevedo y
Cervantes, publicada primeramente en
Zig-Zag con ilustraciones de Mariano
Martínez y Una primavera en Jtalia
(1924).
Novela: El 1·etorno mudo (1923), El
emigrante, Cosas de chicos, Las gemelas, La sombra del maestro, El legajo
de la culpa, Amor de lobo (inédita) y
El perro vagabundo (inédita).
Cuento: Los niños.
Ensayos: Sorbos de café, Volutas de
humo y Palabras en la w·ena.
Eusebio de la Cueva murió el 7 de
julio de 1943, en forma repentina, víctima de una afección cardíaca. Antes
de que su cuerpo fuera recogido por
la tierra, leyó una sentidísima poesía
fúnebre el poeta regiomontano, compañero de su generación, Miguel D.
Martinez Rendón.
LA MUERTE DEL ALMIRANTE
Eusebio de la Cueva

En 1913 viajó por España y de este
alucinado itinerario surgió su libro de
impresiones Por tierras de Quevedo y
Cervantes. Viajó también por Bélgica,
Francia, Suiza e Italia.
Dedicó su vida substancialmente a

las letras; al periodismo, a la política
y al magisterio.
Fué Director de las revistas La Semana, Gil Bias y El Porvenir Ilustrado
y editorialista de los periódicos regiomontanos El Porvenir y El Tiempo,
durante dieciocho años.
En el terreno político y de la burocracia administrativa fué Secretario
particular de varios Gobernadores, Secretario del Procurador de Justicia de
la Nación y Diputado al Congreso de
su Estado natal.
En la docencia figuró como Catedrático de Literatura en el Colegio Civil
de Monterrey, en la Escuela Preparatoria y en la Escuela Normal de Ciudad Victoria, del Estado de Tamaulipas, Director de la Escuela de Bachilleres y miembro del Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León.
En las letras ha producido las siguientes obras:
Teatro: Los humildes, El camino de
rosas, Juegos de amor y El hijo (iné-dita).
Poesía: Ondas de vida (1922); El libro de los dos poemas (1928); Ocios

literarios, La emoción del vivir ondulante y Vientos de juventud (1932) y
su obra de emoción más íntima Glosario sentimental, inédita.

2

A César E. Arroyo.
La muerte del .4lmirante fué hondamente sentida por todos los que le conocimos.
No se crea que, como Almirante, gozaba de grandes honores,
No se veía en su pecho ninguna condecoración.
La noticia de su fallecimiento tuvo
una reducida resonancia. No le sorprendió la muerte en ninguna batalla
en que las aguas se tiñeron de sangre.
No fué compañero de Churruca en
Trafalgar, ni de Cervantes en Lepanto.
Su desenlace doloroso fué tan natural
y tan indiferente como el de un perro.
No podía ser de otro modo, porque
nuestro Almirante no había sido otra
cosa nunca.
Era un perro.
Desde muy pequeño le tomó carmo
Y le atendió en todo una chica del pueblo. Ella quiso hacerlo Almirante, sin
contar con la venia de ningún Soberano, Y, no por otra cosa, el animalillo
llegó a ser, durante el primer tercio de
nuestro siglo XX, el Almirante más joven de la tierra.
Nació poco después del desastre de
la escuadra rosa, cuando perdió la vida el infortunado Makarrof. Si sospecháramos alguna verdad en las locuras de la metempsícosis, acabaríamos
por suponer que el alma del marino
moscovita, en una gloriosa transmigración, había sentado sus reales en la
triste y desmedrada naturaleza de un
perro.
Nuestro Almirante era muy serio.
Poco dado al ruido. Huía con frecuencia a refugiarse en un rincón de ]a
chimenea cuando escuchaba una deto-

nac10n que acusaba el trabajo de las
minas cercanas. No sabré decir si era
previsor o cobarde. Nunca se lo pregunté, aunque repetidas veces tuve deseos de hacerlo. No os extrañe esto.
)li perro sabía hablar. Hablaba con el
rabo y decía con los ojos sentencias
maravillosas -muy gramaticales por
cierto-, que hubieran hecho reir a un
necio y dado que pensar a un sabio.
Yo me conformaba con escucharlo,
sin comprender muchas cosas, porque
era su idioma demasiado elevado para mi.
Durante el verano de 1914, cuando
se rompieron las hostilidades entre
Alemania y varias de ]as otras entidades europeas, no tuvo el Almirante ni
un gesto de protesta. Yo esperaba que
siquiera me hubiera dicho que la guerra acabaría en seis meses, porque al
fin y al cabo eso Jo dijeron todos, en
un alambicado gesto de torpeza risible.
En un principio me supuse que el
Almirante, dado su rango, estuviese
emparentado con el Kaiser o con alguno de los otros Monarcas. Eso podia
motivar su silencio. Quizás no quería
hablar para evitar compromisos a
nuestra patria, c_uyo Gobierno declaró
que observaría durante el conflicto la
más estricta neutralidad. También me
supuse que, de haber definido en forma alguna su importante actitud personal, se hubiera ,,isto en el caso, doloroso por demús, de separarse de la
chica que tanto le quería, cosa que en
extremo nos hubiera afectado a todos,
pues nos habíamos acostumbrado a pasar muchas horas juntos, Jo mismo
cuando estábamos en casa que cuando
salíamos de paseo por el campo o por
los abarrancados del río.
En las noches de invierno, cuando,
después de ]a cena, nos quedábamos
horas enteras junto al hogar, tomando
café, fumando cigarrilJos sabrosos y
charlando, nunca faltaba entre los
campesinos alguno que, echando ruano
a la guitarra, cantara con voz amable
Y deJicada canciones amorosas de
nuestra tierra. En esos momentos el
Almil'ante -que nunca tomaba café ni
acostumbraba fumar- meneaba el rabo acompasadamente. Cuando alguna
de las canciones campesinas tenia tonos alegres, y, la guitarra, acompañando siempre, se deshacía en buliiciosos
estallidos de notas, el Almirante ladraba Y sus ladridos imponían. (Quizás
alguna pena muy honda se revelaba en
su interior). Gustaba más de las tonadas melancólicas que de los aires alegres y traviesos.
¿Por qué no hemos de creer que entre los perros haya verdaderos héroes
del dolor? ¿Por qué no han de tener
también sus profetas y sus trovadores?
¿Acaso no tienen sus guerreros?
En el misterioso mundo de los perros hay también Mahomas y Cristos.
Hay Napoleones y Alejandros, y no faltan verdaderos Romeos.
Vna ocasión que estuvo con nosotros un inglés, se puso furioso el Almirante. Nunca de anterior lo había
visto tan irritado. El inglés era todo
un caballero. Nada tenían que desear
en su persona la corrección y la finura. A decir verdad, llegó a molestarme
la conducta del Almirante. (¡Dios lo
tenga en el Paraíso!) Eso que no era
nada grosero, pues a las personas que
estimaba les alargaba la mano para
saludarlos. El caballero inglés trataba
de acariciarle, dejando asomar a sus
labios la más amable de sus sonrisas
pero el Almirante gruñía y se rebelab;
a sus halagos. ¿Qué originaría ese
comportamiento Seguramente el Almirante no podía menos que odiar a un
compatriota de Nelson, que tan graves
daños había ocasionado a las marinas
francesas Y española aliadas. Esto me
lo supuse cuando más tarde lo miré
muchas veces echado frente a un busto de Bonaparte, de cuyos ojos de águi-

la no separaba su mirada de perro. El
.Almirante era un buen latino.
.E¡l Almitaute quería mucho a los
animales. Había que ver a lo que por
ellos se aventuraba, a pesar de su elevada categoría social, y sin necesidad
de pertenecer, ni como simple socio
siquiera, a la Sociedad Protectora de
Animales.
Es fama que el perro y el gato viven de pleito. El uno araña y el otro
muerde. Cuando se encuentran, están
a portia prodigándose ferocidad, después de haberse amenazado mutuamente con el filo de sus uñas el gato,
Y, el perro, con el filo de sus dientes.
A pesar de todo esto, el Almfrante era
el mejor y más cariñoso amigo de un
grato negro y una gatita blanca de la
.-eciÓdad. ¡Habia que verlos jugar!
Se conocía que gozaban. Tenían sus
juegos ese sabor inocente y delicioso
de los juegos de un padre con sus hijos pequeños. El Almirante sabia hacerse el distraído. Los gatos aprovechaban aquel aparente descuido suyo
para hacerle una travesura; pero, apenas iban a lograr su intento, cuando el
Almirante los sorprendía, mostrándoles, graciosamente amenazante, sus colmillos afilados y agudos, cuya blancura mate resaltaba en la roja carne de
su lengua jugosa.
¡ Qué buen amigo era el Almirante!
Todo el dia andaban los cerdos del
lugar, paso a paso, acosándose al menor ruido, por el laberinto de los montes. Se alimentaban, entre otras cosas,
con la tuna silvestre que, roja como
una amapola de sangre, irrumpía de la
esmeralda de las pencas. No pocas espinadas costaba a los pobres animales
el placer de alimentarse con tan sabroso manjar. Llegaban por la tarde al
corral de nuestra vivienda montañesa
Y se echaban en tierra. El Almirante,
que ya conocía a sus compañeros en el
reino animal, se acercaba a ellos, y, a
uno por uno, con solicitud de madre,
con cariñosa y amable ternura paternal, iba con el hocico librándoles de
las espinas, que, a manera de puñales
finísimos y agudos, tenían incrustadas
a la talluda piel.
Había que ver a los cerdos, una vez
desprovistos de las molestas espinas,
levantarse y emitir, roncamente, sonidos desacordes que -en su muy correcto idioma- podrían significar el
más reconocido agradecimiento.
El Almirante no exigía nada en cambio de sus buenos oficios. Era como
la fuente de que habla Tolstoy, Se conformaba con calmar la sed de cuantos
buscaban, en sus líquidas aguas, apagarla.
Hasta la zorra, que por las noches
rondaba la vivienda, deseosa de raptarse un polluelo -cuando el Almirante no estaba en compañía de otros
congéneres-, entraba libremente a cenar en nuestras propiedades, platillos
que envidiábamos nosotros.
Por no sé qué secreta piedad hacia
todo género de animales, el Almirante
sabía hacerse el sordo para favorecer
de vez en vez a la zorra.
El Almirante hacia el bien sin mirar a quien, corno dicen por allí que
debe hacerse.
En presencia del Almirante, los demás pe~ros, humildes y pobretones, se
manteman serios. Se conoce que lo
respetaban mucho. Tenía sobre ellos
un magnífico ascendiente. Debía ser
un sabio o un santo. Pero, de todos
modos, tenía que haber una excepción.
Veamos cuál fué ésta.
Lna ocasión hubo un pleito ruidoso.
Fué cuestión de linderos. Un perro
de la vecindad, dueño y señor de los
r~rr_ales de un Ingeniero rico que, por
"'ªv1C!ad Y Semana Santa iba de paseo
al pueblo, se opuso a que los otros perros entraran a sus dominios. Como el
Almirante sabía por la Historia de la
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

Los IJocumentos Fundacionales de
la Real y Pontificia Universidad de México
Con motivo y ocasión de las fiestas natalicias correspon•
dientes al IV Centenario de la fundación de la Real y posterior•
mente Pontificia Universidad de México, "Armas y Letras" di-

\

;.."'

vulga en esta novena entrega de su octavo año de vida los facsÍ•
miles de la fundación universitaria y de la inauguración de sus
Cursos académicos, ambas efemérides gloriosas acaecidas res•
pectivamente el 21 de septiembre de 1521 y el 5 de julio de 1553.
EL DOCUMENTO DE LA FUNDACION
En cumplimiO (cumplimiento) del mandacto de la hoja antes desta yo Juan
arias de paz I secretro (secretario) de la Real Universidad de mexico escrivano Recetar J del avda (Audiencia) Real de la nueva españa saq (saqué) de
los originales y libros J delos secretarios y otros de la universidad las cedulas
preví I siones Reales y avtos dados, En favor de la dha (dicha) universidad I En la forma y manera q (que) se sigue
El Rey
cedula rreal sobre la fundacion del estudio. S• (septiembre) 1551.

l

El documento de la Fundación.

don carios esa (etcétera) Por quanto ansi por parte de la ciudad de I tenuxtitlan mexico de la nueva españa como de los
prelados y Religiosos della y de don anto J (Antonio) de
mendo9 nro (nuestro) visorrey q (que) asido de la dha J (dicha) nueva españa asido suplicado fuesemos ser J vidos de
tener por bien q (que) en la dha (dicha) ciudad I de mexico
se fundase vn estudio e Univer J sidad de todas siencias donde
los naturales I y los hijos de españoles fuesen yndustria I dos
en las cosas de nra sancta fee catolica y I en las demas facultades y las concediesemos I los privilegios y franquezas y libertades I q (que) asi tiene el estudio e Universidad de la
J

Pasa a /11 Pág. 8

l
¡

r

,,.,,.,
Término del documento fundacional u. principio de la Constancia Notarial
de la Jnauguracwn de Cursos.

Septíemhre de 1951

,.,,,,
~,_;,;;,.,,..,.,._

Término de la Constancia Notarial de la Inauguración de Cursos,

3

�1

II la inédita Crónica de Nueva Espa-

La Academia Mexicana de ....

ñ~, publicada después, en parte, al cuidado de Don Francisco y Troncoso,

epistolario y los diálogos Academia
Mexicana, Civitas Mexicus Interior Y
Mexicus Exterior, redactados en latín
para usos didácticos en su magisterio
universitario e impresos por Juan Pablos en 1554 y vertidos en castiza y
vernácula prosa por Don Joaquín García Icazbalceta en 1875.
El Diálogo Academie Mexicana, que
fué redac.tado por Cervantes de Salazar con el propósito de que sus alumnos ensanchasen un tantillo su vocabulario práctico en latín hablando de
coSas y objetos circundantes y de sucedimientos contemporáneos, es un
sabroso parlamento entre dos juiciosos interlocutores, Mesa y Gutiérrez,
que en su amena charla describen el
edificio de la nueva Universidad, sus
aulas, sus Maestros y los alumnos, asi
como algunas costumbres y vicisitudes
de la vida escolar.
Con propósito divulgativo se transcribe a continuación íntegramente el
diálogo mencionado, seguros de que
su versión ofrecerá a los lectores la
imagen fiel de la Real y Pontificia
Universidad de México, en los años
primigenios de 1554.

Viene de la ta. Pág.

Gutiél're::: Razón tienes. Pero ruégote
que entremos juntos. Ancho es, por
cierto, e] zaguán, y muy espaciosos
los corredores de abajo.
.lfesa: Iguales son los de arriba.
Guliérrez: Para el número y concurrencia de estudiantes tiene bastante amplitud el patio; y por este lado
izquierdo hay espacio sobrado para
cuadrar el edificio, igualando el lado derecho. Pero dime Jo que importa más y que realmente ennoblece a una Universidad, ¿qué tales
profesores tiene?
Mesa: Excelentes.
•
Gutiérrez : Por supuesto que no pregunto de su honradez, sino de su
instrucción y práctica en la enseñanza.
Jlesa: Son empeñosos, y versadísimos
en todas ciencias. Y hasta te diré,
nada vulgares, y como hay pocos en
España.
Gutiérrez : ¿ Y a quién se debe tan grande obra?
Mesa: AJ Emperador, bajo cuyos auspicios y gobierno se han hecho en
todo el orbe cosas tan insignes,
Gutiérre::: ¿Cuále.s son sqs inmunidades y privilegios?
Mesa: Muchos y grandes; conformes
en todo a los de Salamanca.
Gutiérrez: Merecen muchos más y mayores, si posible fuera, así los que
enseñan tan lejos de su patria, como
los que estudian en medio de los
placeres y de la opulencia de sus
familiares.
Mesa: Antes bien debieras haber dicho, que a unos y otros debe honrarse por haber de ser los primeros
que con la luz de la sabiduría disipen las tinieblas de la ignorancia
que obscurecian este Nuevo Mundo,
y de tal modo confirmen a los indios
en la fe y culto de Dios, que se trasmita cada \'ez mayor pureza a la
posteridad.
Gutiérre:: Juzgas tan acertadamente,
que no hay más que añadir. Pero
dime ya lo que tanto ansío saber:
¿qué emolumentos gozan, cuánto
tiempo enseñan, y quiénes son estos
celosos maestros de ]a juventud?

sus lecciones de Retórica proseguía
sus estudios en Artes y Teología, obLos primeros rasgos de su vida en teniendo por suficiencia el grado en
la capital de la Nueva España pueden Artes, y en Teología los de Bachiller,
deducirse inqu1"ocamente de sus Diá- Licenciado y Doctor, habiéndose gralogos, en los que asienta que se gana- duado antes en Cánones.
ba la pitanza enseñando gramática laCervantes de Salazar fué compañero
tina en una escuela particular.
de los próceres Maestros que enseñaPor entonces se erigía nuestra plu- ban en la nueva Universidad; y por
risecular Universidad, primer a de sus sabrosos y amenos Diálogos pasan
América. Según Don Joaquín García algunas de las ilustres figuras docenIcazbalceta, el cronista Herrera seña- tes: el bachiller Blasco de Bustarnanla como el primer promotor para fun- te, que expJicaba Gramática; el Presdar este Estudio al benemérito Padre bítero y Maestro Juan García, DialécLas Casas. Tocó después al Virrey tica; el eminente Fray Alonso de la
atender la solicita petición del Ayun- Veracrnz, Teología; el Doctor Morones,
tamiento de la Ciudad para que se fun- Cánones; el Doctor Arévalo Sedeño,
dase en eUa "unlr Uniuersidad de to- Decretos Pontificios; Juan Negrete,
das ciencias, donde los naturales y los lector de Teología, versado también
hijos de los españoles fuesen industria- en Filosofía, Matemáticas y Medicina;
dos en las cosas de nuestra Santa Fe el licenciado Bartolomé Frias de AlCatólica y en las demás facultades", bornoz, de Instituta o Cátedra de Ley posteriormente las instancias del Vi- yes, y el mismo Cervantes de Salazar,
rrey, de la Ciudad, de los prelados y peritísimo en Retórica, de quien dice
Ordenes religiosas consiguieron del de él mismo, en la forma autobiográCésar la autoridad real, que fué fir- fica tan usual en el Siglo de Oro que
mada en Toro a 21 de septiembre de "el Jlaestro Cervantes enseña Retórica,
1551 por el príncipe Felipe, para la a los aficionados a la elocuencia, que
fundación de una Universidad, con- vienen a oírle, y a los estudiantes de
cediéndole las mismas franquicias y las demás facultades, para que realce
ACADEWA MEXICANA
privilegios que la salmantina y exal- el mérito de todas"; o bien "Este Certándola a Pontificia a partir de 1555.
vantes, si no me engaño, es el que tamHacia 1553 se encomendó a Cervan- bié11 fué catedrático de Retórica en la
lnlerloculores: MESA, GUTIERREZ
tes de Salazar la regencia de la cáte- Universidad de Osuna", o por.último
dra de Retórica y se le encargó al ini- ", .. un tal Cervantes, que según decian
Mesa: Alégrome en verdad de tu venicio de los cursos del propio plantel la muchos, era muy versado en letras
da a esta tierra, pues como sé que
lectura de una oración latina. Fué el gl'iegas y latinas."
conoces muchos colegios de España,
3 de junio de ese año.
Cervantes de Salazar escribió alguy según en tu viaje mismo lo maniMás tarde fué nombrado Conciliario nas obras en México: la relación de
fiestas, eres amigo de ver cosas nuede la Universidad, y después Rector, las exequias hechas en México a] Cévas, al mostrarte lo que no has visto,
de noviembre de 1567 a noviembre de sar, con el nombre de Túmulo Impeaprenderé Jo que deseo saber.
1568. Al mismo tiempo que profesaba rial, un comentario a la jura de Felipe
Guliérrez: Nada es tan natural al hombre, y así lo dice Aristóteles 1 como
sentir una inclinación innata e irresistible a adquirir Ja sabiduría, que
por abarcar tantas y tan elevadas
materias, nos encanta con su variedad . En esta se complace igualmente la naturaleza, produciendo sin cesar cosas tan di versas, y por Jo mismo, tan gratas a Jos hombres. Y Mesa: No a todos se da el mismo suelcomo la variedad atrae y detiene la
do; a unos doscientos, a otros tresvista, así el ánimo se fija en lo que
cientos pesos de oro al año, según la
LAVIEA LICENCIATVllAE IN IVRE CANONICO SVSCIPIENDA,
percibe por primera vez, fastidiánimportancia de la facultad y la cienu CIIELEllRI GREG.I X.POMT.a.u 'X. DEC!SSIONE IN (;AP, r.
dole infaliblemente la repetición de
llJ.XUl.~I INSUIBllY' 8E IESTITYTIOIII
cia del profesor. Sin embargo, confpclúrorudtlí&amp;, U,Do&lt;ncaliam.
lo
que
ya
conoce.
Dígote
todo
esto
siderando
en general el esmero con
t
para que entiendas, que la codicia,
que enseñan, y la carestía de la tiecomo en muchos sucede, sino el derra, es bajísima de todos modos la
seo de ver cosas nuevas, es lo que
asignación. Porque sólo la propia
me ha hecho atravesar con tanto peexperiencia podrá Jrncer creer, que
ligro el inmenso Océano.
lo que en España compras con cualMesa: A cada uno arrastra su inclinaquier moneda de cobre, aquí no hación. Y como tú te dejas llevar de
llas quién te lo venda, no digo por
esa, así otros ceden a otras; pero en
el duplo, pero ni aun por el !ripio
verdad que prefiero la tuya.
de plata.
Gutiérrez: Así sucede. Pero sirvete in- Gutiérrez: Bien lo creo, porque a mi
formarme de lo que no he querido
pesar lo he experimentado; lo más
..... rMA. CONCL,,S10
preguntar a ningún otro: ¿qué ediordinario y común no se consigue
ficio es ese con tantas y tan grandes
1CE T.fpol,aru .1ntt omnia rdliru,.ndu vcniar;ca Jall, 4i(poGdoae ramm ti c~ptioni confciuiz.r
sino con plata; no hay moneda de
ventanas arriba y abajo, que por un
1tn.UICJld•-•ff,a,11equamdeescepdonroppoGtdicdil'cµ{um.
'
vellón como en España, y 1a que allá
lado da a la plaza, y por el frente
es pieza de plata, aquí es de oro.
S!CVNDA CONCLVSIO,
a la calle púb1ica, en el cual entran
los jóvenes, ya de dos en dos, ya co- Mesa: Convendría, por Jo mismo que a
los catedráticos se diese un sueldo
C1P IE NS, ,cldcriae111Ícialur1c111 laaaf111ali(,obatore,1cocco1cam fpoUato nllitucre, lier.:
mo si fueran acompañando a un
.ljloluro,do-mp1obn.
tal que sólo se ocupasen en Jo que
maestro por honrarle, y llevan catienen a su cargo, sin distraerse papas largas y bonetes cuadrados me1'11 TIA CONCLVSIO
ra
nada en otras cosas, y que les
tidos hasta las orejas?
bastará para sustentar medianamenJI esa: Es la Universidad, donde se edute a sus personas y familias. Resulmip lnliuorcm ípob1d,qu111 iD M111111 rpolian.
ca la juventud: los que entran son
•--••-•
.COIUIC_,
taría de esto lo que es preciso que
. los alumnos, amantes de Minerva y
suceda en cualquier escuela bien orde las Musas.
ganizada: que habría mayor concurGuliérrez: En la tierra donde la codiDI FENDEKTV 1 (D IV IN O PAVI NT I NVMINE) IN llEGII,
so de sabios, y estudiarían con más
cia impera, ¿queda acaso algún luM,1uana Acad,1111118mhal1u1n Hl11onlnlo Pruco,lult p1,rÍ1dijs fapl,n11f,iau
ardor los jóvenes que algú.n día han
gar para la sabiduría?
ferdmandi SW11dr, Valdmamo,Conr.Jiari¡ R,gljlurfl,¡u, Poauficij
de IJegar a ser maestros.
Mescr:
Venció
la
que
vale
y
puede
más.
Dccani 1110111if11m1.D11 Meofia
Gutiérre::: Si; en aquellos que estiman Guliérre:: Aumentará los honorarios
las cosas en lo que realmente valen,
el emperador luego que sea de ello
Y no toman las viles por preciosas,
informado; y si, corno se dice, las
ni al contrario.
dignidades eclesiásticas y demás em_
1 99
.llesa: Pues a éstos que aSí juzgan, ]os
pleos se han de reservar para los
venció y dominó antes la sabiduría;
que habiendo dado prueba de. su
c¡ue a no ser así de todo formarán
erudición sean considerados más
Vna Tesis de Licenciatura de la Real y Pontificia Universidad del Siglo XI'/
juicio errado.
dignos, esto infundirá grande ánimo

m . ·. ( . -.

T E X T V S R E L E G E N D V S,P R O

Sequenres proponunru r,1uris vrriuíque candidatis
conrrouenendt conclufiones.

L

RE

P'! E~°.!~ T!,_~-:;••UpoBfli.....,_

o.

Mexici apud Perrum Balli.

4

f

Armas y Letras

a Jos escolares para proseguir incansables en sus estudios.
Mesa: Hay muchas esperanzas de que
asi se hará. Mas ahora, para que sepas lo demás que preguntas, debo
decirte que los dias no feriados hay
continuas lecciones y explicaciones
de autores, de ]as siete a las once de
la mañana, y de las dos a las seis de
la tarde. Algunos profesores dan cátedra dos veces al día, y los demás
una sola.

dra el Doctor lllorones, a quien tan- Guliérrez: ¿Son acometidos con muto debe la Jurisprudencia. Sus discho vigor los que descienden a la
cípulos, que son muchos, le oyen
palestra para defender conclusiones?
con gusto y con claridad.
Mesa: Terriblemente, y es tal la dispuGutiérrez: Muchos le siguen.
ta entre el sustentante y el arguyenMesa: Y con razón. De las diez a las
te, y de tal modo vienen a las manos, que no parece sino que a amonce, y en la misma catedra, el Doctor Arévalo Sedeño explica y declabos les va la vida en ello . En asiento elevado está con muceta y capirora los Decretos Pontificios con tal
te doctoral, insignia de su grado y
exactitud y perfección, que los más
dignidad, uno de Jos maestros, a
Doctos en Derecho nada encuentran
quien tocó el puesto según las consdigno de censura, sino mucho que
Gutiérrez: Lo mismo es en Salamanca.
admirar, como si fuesen palabras de
tituciones, y es quien dirige la conMesa: De las ciencias concernientes al
un oráculo. Es copioso en los argutroversia y aclara las dudas: presilenguaje Y al raciocinio, que guían a
mentos estériles, conciso en los
dente del certamen y juez de la
los demás, hay tres sobresalientes
disputa, como le llama Vives.
abundantes, pronto en las citas, suprofesores.
til en las deducciones. Presenta sa- Gutiérrez: ¿Por ventura los que bajan
Guliérre:.: Dime quiénes son y a qué
fismas y los deshace, nada ignora de
a la arena pelean siempre con el
horas enseIJ.an .
mismo brío y forta]eza?
cuanto hay más oscuro y elevado en
Mesa: El que ves paseando por aqueDerecho, y por decirlo de una vez, Mesa: Nada de eso: unos descargan
lla grande aula de abajo, tan llena
es el único que puede hacer jurisgolpes mortales y hacen desdecirse
de discipulos, es el maestro Bustaconsultos a sus discípulos.
al adversario; otros lo procuran y
mante, que de ocho a nueve de la Gutiérrez: Le oí en Salamanca, y cada
no Jo consiguen. Algunos pelean
mañana, y por la tarde de dos a tres,
con malas armas, que al punto se
día fueron creciendo las esperanzas
enseña con tanto empefío como inembotan; ya porque son principianque siempre tuvieron de él.
teligencia la gramática, de que es Mesa: Por la tarde, de tres a cuatro,
tes y nunca han bajado a la palestra,
primer profesor. Explica con cuiya
por falta de ingenio suficiente.
lee Teología el Maestro en ella y en
dado los autores, desata las dificulArtes, Juan Negrete, que el año pa- Gutiérrez: ¿Acontece alguna vez que el
tades, y señala con bastante intelisustentante se dé por vencido?
sado fué Rector de la Universidad.
gencia las bellezas. No es poco verAsombra su saber en Filosofía y Ma- Mesa: Casi nunca, porque no falta
sado en Dialéctica y Filosofía, en
quien le ayude, bien sea el presidentemáticas, y porque nada le falte palas cuales es maestro; y como hace
te o algún otro de los aguerridos
ra abrazar todas las ciencias, tamveintiséis años que se emplea sin
que se han hallado en muchos compoco ignora la Medicina.
descanso en la enseñanza de Ja jubates, y suele acontecer que siendo
Guliérre:: Sujeto como se necesitaba
ventud mexicana, apenas hay en el
de opiniones contrarias doctores y
para tan insigne Vniversidad.
día predicador o catedrático que no
licenciados, se traba el combate enMesa: De las cuatro a las cinco da cábaya sido discípulo suyo.
tre ellos con mucho más calor que
tedra de Instituta, con bastante
entre los mismos que sostenían anGutiérrez: ¡Cuán larga será su descenacierto, el Doctor Frías, Maestro
tes la disputa.
dencia!, si quien forma el ánimo no
también en Artes, peritísimo en grieGutiérrez: ¿Quién pone término a la
merece menos el nombre de padre,
go y latín; pero lo más admirable es
cuestión?
que quien ha dado la existencia.
que aún no ha cumplido treinta y
Alesa: La noche, porque no hay alli
Mesa: Ciertamente muy dilatada. A tocuatro años.
otro Palemón; pues muchas veces el
dos enseñó con gran brevedad y en- Gutiéne.:: Según me informas, ]rny• en
presidente
del acto o padrino del
caminó con buen éxito por la senda
esta naciente escuela profesores sasustentante
es acometido con más
del saber, en cuanto permitió el inbios e insignes, tocios muy capaces
vigor que el discípulo o ahijado a
genio de cada uno. Pero subamos,
ele desempeñar con gran fruto su
quien patrocina, o que algún otro·
que allá arriba están las demás cácargo en cualquiera Universidacl de
cuj.'a defensa tomó viéndole metido
tedras. La que se ve a la derecha
las más antiguas y famosas. ¿Pero
en
la contienda.
está destinada a la lección de sagrano hay, por ventura, en México, otro
Gutiérrez: ¿Ha habido ya lecciones de
da Teología, y en e11a, de dos a tres,
gramático? Porque uno solo, por
candidatos?
el Maestro Cervantes enseña Retóriinstruido que sea, no sé si podrá
Mesa:
Todavía no, porque los discípuca, a los aficionados a la elocuencia,
bastar.
los
de
Lógica aún no han obtenido
que vienen a oírle, y a los estudian- .lfesa: Tuvimos antes a Puebla, Vásel primer grado de bachiller; pero
tes de las demás facultades, para
quez, Tarragona, ~fartin Fernández,
pronto las habrá, puesto que hasta
que realce el mérito de todas.
de no común erudición en Dialéctiahora por falta de tiempo no se lia
Gutiérre:: Este Cervantes, si no me enca y Física, y un tal Cervantes) que
podido. Sin embargo, ya recibieron
gaño, es el que también fué catedráseglln decían muchos ser muy verel
primer grado en sagrados Cánotico de Retórica en la Universidad
sado en letras griegas y latinas; hunes, porque los habían estudiado en
de Osuna.
bo además otros varios QH.e enseñaSalamanca, el presbítero Bernardo
Mesa: El mismo. En aquella esquina,
ron con buen éxito, pero no han
López, provisor del obispado de Oapasada la magnifica clase en que se
proseguido en eJlo, por haberse dexaca,
persona de notable erudición,
lee Derecho Civil y Canónico, hay
dicado a otras ocupacfones. Sin emel
Doctor
Frías y el Maestro Cervandos salas bastante amplias. En la
bargo, vino hace poco de España un
tes.
primera) el presbítero y Maestro en
Diego Dfoz, quien en una escuela
Gufiérrez: ¿Por quién fu-eron graduaArtes, Juan García, enseña dos veces
privada explica con todo esmero las
dos?
al dia la Dialéctica, con mucho emreglas y los autores; y será cada día
peño y no menor provecho. Es permás útil a Ja juventud, porque él Mesa: Por el doctor Quesada, oidor de
1a Real Audiencia, sujeto tan perito
sona digna de aprecio por su probitambién se dedica asiduamente al
en ambos Derechos, que digno de
dad y literatura.
estudio, según me dicen.
ser comparado a los antiguos, según
Gutiérrez: ¡Dios mio! ¡con qué gritos Gutiéfl"e:: Perfectamente. Pero ¿quién
pueden testificarlo Salamanca y Aly con qué manoteo disputa aquel eses aquel hombre tan a1to con ro))a
calá.
tudiante gordo con el otro flaco!
talar, y una maza de plata al homMira cómo Je hostiga y acosa.
bro?
Gutiérrez: ¿Con qué aparato se da la
borla y cuánto cuesta?
Mesa: Lo mismo hace el otro, y se de- Mesa: El macero de la Universidad,
fiende vigorosamente: sin embargo, seque en castellano llamamos Bedel. Mesa: Con grandísima pompa, y con
gún advierto, ambos disputan una
Es hombre de estudios, circunstan•
tal gasto, que mucho menos cuesta
bagatela, aunque al parecer se trata
cía que no sienta mal en tal ejemp]o.
en Salamanca.
de cosa muy grave.
Guliérre:r: ¿Y qué dice, con ]a cabeza Gutiétrez: Cuántos doctores y maesGutiérre:: ¿A quién van a oir tantos
descubierta, el catedrático de Teotros hay?
logía?
frailes agustinos que junto con alMesa: Entre los que se han graduado
gunos clérigos entran a la cátedra Mesa: Que mañana no ha de dar cáteen Méxicoi y los que alcanzaron el
de Teología?
drai por ser día festivo, según las
título en otras partes, pero que ahoconstituciones de la l'niversidad.
Mesa: A Fray Alonso de la Veracruz, el
ra son del claustro y gremio de esta
más eminente Maestro en Artes Y en Gutiérrez: ¿Está señalado por tal el
l'niversidad, hay tantos, que apenas
jueves, si no hay otro día de fiesta
Teología que haya en esta tierra, Y
serán más en Salamanca a lo que se
entre 1a semana?
catedrático de Prima de e,sta divina
agrega, para mayor dicha de tan
y sagrada facultad: sujeto de mucha .l!esa: Así es costumbre en esta Univerilustre Academia, que D. Fr. Alonso
sidad.
y varia erudición, en quien compide Montúfar, Arzobispo de ~léxico,
te la más alta virtud con la más ex- Guliérrez: ¿Qué contiene aquel papel
e insigne Maestro en sagrada Teolofijado en la puerta?
quisita y admirable doctrina.
gía, se cuente el primero en el núGutiérrez: Según eso es un varón ca- .Ilesa: Conclusiones físicas y teológimero de sus doctores; siendo tan
cas; unas problemáticas, otras afirbal, y lie oido decir además que le
aficionado a las letras y a los literamativas, otras negativas, que, según
adorna _tan singular modestia, que
tos, que nada procura con tanto emallí mismo se expresa, se han de deestima a todos, ~ nadie desprecia, Y
peño como excogitar medios para
fellder e impugnar en esta cátedra
siempre se tiene a si mismo en poco.
que sean siempre mayores los adede Teología el martes, o la feria ter~
Mesa: Para leer Cánones, de que es calantos de la literatura.
cera, como dicen los escolares.
tedrático de Prima, sube a la cáteG11liérrez: ¡Cuán cierto es aquello de

Septíembre de 1951

Dame, Flaco, Mecenas, y no faltarán
Marones!
Los c¡ue desean graduarse en Teología, y Filosofía o Jurisprudencia,
qué comprometen en el examen privado?
A/esa: Lo mayor de todo, es decir, la
honra, que muchos estiman más que
la vida; ninguno hay tan confiado
en sí mismo que no tenga gran temor de que en aquel lance le pongan
una negra C, porque nadie puede tener agotada una materia.
Gutiérrez : Para aprobar y reprobar,
usan aquí las mismas letras que en
Salamanca, es decir la A y 1a R?
A/esa: Exactamente las mismas; pero
los antiguos usaban tres para votar:
la C que condenaba, por Jo cnal se
dijo poner una negra C; la A que
aprobaba, y la L y N, que significaban non liquet, esto es, "no está. claro".
Gutiérre:: No tiene Biblioteca esta
Universidad?
Mesa: Será grande cuando llegue a formarse. Entretanto, las no pequeñas
que hay en los con ven tos servirán
de mucl10 a los que quieran frecuentarlas. Mas ya que te he hecho la
descripción de la Universidad de
MexicoJ dime en breves razones, si
no te sirve de molestia, cómo es Ja
de Salamanca, que se tiene por la
más célebre de España?
Gutiérrez: Quién podrá compendiar
cosa tan grande en pocas palabras?
Mesa: El que pueda escribirla con muchas, pues :\!aerobio escribe que
Virgilio con este verso Los campos
donde Troya fué, deshizo y borró
una gran ciudad.
Gutiérrez: Pues lo diré, acaso con más
brevedad de la que pedías. La Universidad se divide en dos escuelas,
poco apartadas entre sí, y que llaman mayor y menor. La mayor tiene en el piso bajo muchas y grandísimas cátedras, cada una con el letrero de la facultad que en ella se
enseña. El patio es tan largo y ancho como corresponda a la extención de las cátedras, rodeado de
pórticos amplísimos. Hay también
en el piso bajo una capílla muy bien
aderezada, donde se celebran los oficios divinos : sobre ella 1 y a conveniente altura, es de ver el reloj, que.
no sólo da las horas sino también
cuartos, por medio de dos carneros
que vienen a topar mutuamente en
la campana. Casi desde que amanece lrnsta qire anochece S'e dan sin intermis~ón lecciones de todas ciencias: lle algunas no hay sólo dos o
tres catedráticos, sino muchos y muy
doctos, aunque no todos son de la
misma categoría ni disfrutan igual
sueldo. Los hay de primera, segunda y tercera clase; y asi como los
honores y emolumentos no son los
mismos, tampoco es igual en todos
la erudición . Los catedráticos de
Prima y el de Derecho tienen el primer lugar, como los generales en un
ejército; siguen se los de Visperas.
En parte alguna hay mayor concurrencia de estudiantes, y a ellos toca
votar para la provisión de cátedras.
Ocupan 1a escuela menor muchos
gramáticos versadísimos, que con
diversos sueldos regentean las cátedras de su ramo. En ambas escuelas) además de los profesores dotados por el rey, 11ay otros muchos
igualmente doctos que aspiran a ganar cátedras, y que por lucir un in-genio o captarse el aplauso y fervor
de los escolares, explican con todo
empeño Y claridad los arcanos de
Jas ciencias. Omito hacer mención
de los innumerables colegios donde
sin pagar nada, son mantenidos al~
gunos colegiales siete años, otros
otros ocho) y aún más. De estos colegios apenas sale quien no pueda

Pasa a la Pág. 7

s

�La Enseñanza de la Pediatría en
los Países Poco Desarrollados
Federico GmlEZ SANTOS.

INTRODUCCION
En el texto de los convenios y estudios que han venido realizando las Oficinas de las Naciones Unidas ó sus Agencias Es., " pa1ses
, po•
pecializ
· ad as, se emplea f recuentemente la expres1on
co desarrollados", cuando se refieren a países cuya economía,
recursos y cultura no llegan a cierto nivel, como promedio de
vida de sus habitantes.
Esta expresión se ha creado para diferenciar a algunos países de otros cuya civilización, cultura y economía ha sido más
af~rtunada y proporciona a sus pobladores una situación de
bienestar mayor.
Como es fácil entender, los "países
poco desarrollados", independientemente de la etiología de este mal social, viven, reaccionan y proceden en
muchos aspectos de su vida, . en forma
bien diferente de aquellos países ricos
y cultos, a causa de su menor economía, de su menor cultura y de su me-

nor experiencia.
Algunas veces, estas reacciones y
procedimientos de los "países poco
desarrollados" tienden a copiar o a
mal imitar las actividades y los mCtodos de los países ricos, sin haber estudiado previamente los alcances de un
paso tan serio y de tanta trascendencia dentro de las actividades sociales,
científicas o técnicas de los sectores
de que se trata. Con el deseo de orientar dentro de un criterio distinto la
Enseñanza Pediátrica, expongo en seguida algunos conceptos abrigando la
esperanza de que sean útiles para lléxico, país considerado, en la clasificación de las Naciones Unidas1 como
"pueblo poco desarrollado".
LA PEDIATRIA EN LOS PAISES
ADELANTADOS
La Enseñanza de la Pediatría en los
"países poco desarro1lados", es decir,
en aquellos que no han contado con
medios económicos y con material humano apropiados para crear una enseñanza de acuerdo con sus propias necesidades y posibilidades, ha tenido
que seguir la experiencia de los países
que, con medios más afortunados, han
realizado grandes adelantos en esta
rama.
La Pediatría moderna ha necesitado, para lograr su adelanto actual, impulsar vigorosamente la Pediatría Preventiva, crear buenos Hospitales1 contratar excelentes investigadores en los
problemas sociales de la infancia, equipar buenos laboratorios y, sobre todo,
encontrar hombres que dediquen todo
su tiempo y todo su pensamiento a
esos problemas médicos. Además, ha
necesitado la Pediatría fomentar sin
límite la educación popular y contar
con una alta capacidad económica de
la gran masa, factores sin los cuales
serían inútiles y poco prácticos los
consejos que se deriven de los grupos
de investigadores, de los profesores y
de los buenos Hospitales.
Los adelantos en la Medicina Pediátrica y el crecimiento del nivel educacional y económico de un país han
progresado paralelamente, resultando
de esos dos factores la utilización general y sin tropiezo alguno, de los nuevos conocimientos y experiencias de
esta amplísima rama del ejercicio de
la medicina.
Los "países poco desarrollados" que
ban sentido la necesidad de utilizar

6

los adelantos de la Pediatría Moderna,
han tenido que recmrir a las Escuelas
Pediátricas, a los Hospitales, a los laboratorios y a ios Profesores de otras
Naciones para aprender en un medio
extranjero y distinto, sistemas y métodos que desean aplicar posteriorJnente
para sí mismos.
Cuando un médico extraño llega, becado o por su propia cuenta, a un país
adelantado para aprender la experiencia pediátrica que en ese país existe,
generalmente se le trata con generosidad; se le ofrece lo mejor, lo mas moderno y Jo más adelantado en las Clínicas; se le muestran Hospitales ricos
r complicadas Instituciones de Investigación y de Enseñanza, para que
abreve dentro de su tiempo y de su capacidad, todo lo que desee.
Cuando C&gt;sc médico regresa a su propio país y a su peculiar medio de trabajo, si está conectado con la enselianza o con algún servicio social, se preocupa ¡)or enseñar a sus alumnos o a
sus compañeros, lo más moderno y lo
más nuevo de la Pediatría que aprendió.
Así contemplamos a muchos profesores de Pediatría de los Hpaíses poco desarrollados" y a muchos médicos, enseñando a sus discípulos y practicando en el medio social, una doctrina pediátrica en la que más de un
50 % de la enseñanza no es aplicable
a su propio país, porque el nivel cultural y económico de la población es
muy inferior al nivel educacional y
económico del país donde el médico
aprendió.
DIFEREl\CIA DE LA PEDIATRIA ENTRE LOS' P AISES ADELANTADOS
Y LOS POCO DESARROLLADOS
Esta gran diferencia social y económica del medio en que se aprende y
del medio en donde se trata de aplicar lo aprendido, requiere un inteligente ajuste entre el médico y el ambiente social, o entre el profesor y sus
alumnos, para poder enseñar o practicar sin profundas desorientaciones,
una Pediatría útil a la Escuela y a la
Comunidad.
Nuestro medio tiene alumnos diferentes y pobladores también distintos,
en todos los aspectos, de los alumnos
y de los pobladores de aquellos países
a donde hemos ido a aprender nuestros conocimientos básicos de Pediatría. Por otra parte, la Pediatría que
aprendemos en Escuelas extranjeras
resulta sumamente incompleta y unilateral, inaplicable en el detalle y en
su filosofía a los "países poco desarrollados".
La mayoría de los Pediatras sólo hemos aprendido Pediatría Clínica, es
decir, cómo aplicar métodos terapéu-

ticos a los niños enfermos. No aprendimos Pediatría Preventiva, ni hemos
aprendido Pediatría Social, dos aspectos de la Pediatría General de importancia mayor para los "países pobres"
o al menos igual que la Pediatría Curativa.
Los países de pocos recursos necesitan tanto de la Pediatría Clínica Y de
la prevención de las enfermedades en
los niños, como de la Pediatría Social.
Es decir, el Pediatra que practique en
ellos necesita conocer procedimientos
curativos, procedimientos preventivos
de aplicación práctica y, además, estar familiarizado con los métodos Y
caminos para ayudar a la comunidad
y resolver los problemas sociales de
los niños y aconsejar procedimientos
viables y ~onvenientes a las familias.
En los países adelantados, la Pediatría Clínica se desarrolla preferentemente en Hospitales, la Medicina Preventiva está en manos de los ::\[édicos
de Salubridad Pública y los problemas
de Pediatría Social están en manos de
organizaciones especializadas; pero
entre nosotros el Pediatra necesita reunir en sí, los tres elementos de lucha,
si quiere ayudar eficientemente a la
protección de los niños, pues no disponernos, ni dispondremos por mucho
tiempo, de material humano suficiente
para llenar esas actividades separadamente.
EXSES;AXZA DE LA PEDIATRIA EN
PAISES POCO DESARROLLADOS
La Enseñanza de la Pediatría en los
"países poco desarrollados" debe de
seguir orientaciones distintas de las
oriéntaciones que actualmente rigen la
enseñanza en los países adelantados.
~osotros debemos enseñar al estudiante, en la Escuela de ~ledicina y al ~lédico, en los Cursos para Graduados,
una Pediatría que llene las necesidadts especificas de nuestro propio país.
Los Pediatras deben de aprender I la
Clínica Pediátrica que les enseñe, además de los conocimientos clásicos, la
Clínica propia de los países pobres; de
aquellos que aún padecen enfermedades que ya no se ven en otras partes,
como por ejemplo, desnutrición en todos sus grados y en todas sus múltiples complicaciones y accidentes; enfermedades carenciales de todos los tipos; salmonelosis y shigelosis, diarreas
infecciosas, mortíferas epidemias de
tosferina y, otras enfermedades más,
que han ido quedando como patrimonio de los pueblos desafortunados, con
escasa educación y pocos recursos
económicos. Debemos de enseñar, al
mismo tiempo, los principios clásicos
de nutrición y dietología que tienen
los Jibros extranjeros, aquellos conocimientos necesarios para la práctica
diaria en nuestras comunidades, en
donde no se come jamón, ni carne, ni
huevos, ni mantequilla, donde no se
toma leche porque no existe o porque
está fuera del alcance de la gran mayoría de nuestra población. Debemos
estimular la enseñanza superior apropiada para manejar los problemas de
los niños de una familia de bajas condiciones económicas y culturales. Si
el Pediatra de los países mal desarrollados no conoce cómo aproximarse a
los problemas de la mayoría, siendo
la mayoría de la población de pocas
posibilidades socio-económicas, será
útil solamente para el pequeño grupo
de privilegiados de los países y por
lo tanto, no desempeña ninguna labor
social de trascendencia.
En las manos de los Pediatras de
estos países, descansa la tarea de aplicar y aconsejar las medidas preventivas generales y la vigilancia en el desarrollo y crecimiento de la infancia·
ellos deben hacer un gran esfuerzo d¿
tiempo y de voluntad para actuar como educadores en las prácticas de sa-

lud que protegen al niño Y a la familia. Su labor será muy pobre si se
concretan solamente a extender una
receta para tratar de curar un mal; debemos de inculcarles desde estudiantes la más fuerte inclinación a la Me•
dicina Preventiva Y enseñarles como
aprovechar todas las oportunidades
profesionales que la Pediatría les presenta en ese campo para aplicarla. Por
último, los Pediatras de los "países
poco desarrollados" deben de estar
familiarizados con procedimientos que
ayuden a resolver los problemas sociales que se presenten en los hogares,
en donde se les pide consejo, no sólo
como Médicos Clínicos que curan una
enfermedad, sino también como expertos y guias para las innumerables
complicaciones que afectan la vida de
los niños y de la familia.
El Pediatra debe de saber claramente qué hacer y qué conducta seguir
con un niño ciego; qué hacer con un
débil mental; qué procedimientos psíquicos, físicos y sociales deben seguirse con un niño lisiado; qué hacer con
un niño sordo o sordomudo; qué hacer con un nifio abandonado o con un
huérfano.
Frecuentemente, en el propio terre•
no clínico, necesita el Pediatra saber
como aconsejar la resolución de conflictos sociales, como acontece en los
casos de males incurables del corazón
o de crónicas enfermedades de los ri•
ííones, que acarrean estados emocionales que envuelven a toda la familia~
pero que tienen como punto de origen
el pequefio paciente. En este caso y
en muchos otros similares, el Pediatra
necesita ser el orientador y el guía.
Hasta ahora no se ha enseñado en este
campo que tanto afecta al niño y a la
familia y a la comunidad y que esconde muchas veres problemas que desintegran un hogar, si el médico no sabe
como manejarlos.
Es altamente deseable que los profesores que nos dedicamos a enseñar Pediatría nos orientemos hacia una enseñanza especifica y útil que satisfaga
la realidad social de nuestro medio,
sin querer reproducir lo que se hace
en París, Nueva York o Boston. Abundan los ejemplos de médicos latinoamericanos o de otros países que fueron a los Estados Unidos o a Europa a
estudiar Pediatría y que al volver a su
país de origen, orgullosos de su aprendizaje y con un intimo sentido de sapiencia, al tratar de comenzar s11 prác•
tica privada u oficial, se encontraron
con que no sabían cómo tratar a un
paciente de fiebre tifoidea, porque
nunca la vieron en los Estados Unidos; ni tampoco sabían qué hacer con
un niño con edemas nutricionales Y
cuadros clínicos de pelagra; ni cómo
tratar la desnutrición infantil porque
en la Clínica para Graduados de aquellos paises no les enseña estas variedades de casos puramente nuestros,
sencillamente porque no los tienen.
Pero el conflicto aumenta cuando el
llédico trata de prescribir la dieta que
aprendió a manejar en los países extranjeros y que considera como · normal para los niños, leche, cereales; crema, jamón, huevos, pan, mantequilla,
etc., pues se encuentra con que la madre no le entiende o si le entiende, no
tiene capacidad económica para adquirir los alimentos que se le aconsejan.
El joven Pediatra se encuentra en·
tonces con que no sabe que otra cosa
formular en las dietas, porque no se le
enseñ·ó cómo alimentar a los niños de
recursos económicos bajos, ní cómo
manejar estos problemas sociales en
relación íntima con su trabajo pediatrico privado o de Instituciones Oficiales.
Un Médico chino vino a los Estados
l:nidos para aprender Pediatría So-

Pasa a la Pág.

8

Armas y Letras

La Academia
Mexicana ....
Viene de la Pág. 5

ser oidor o presidente de alguna audiencia real, u obtener cualquier
otro empleo en el orden civil o eclesiástico. En los conventos, que son
muchos, hay asimismo estudios particulares de Artes y Teología. Y para que nada se eche de menos también hay certámenes literarios.' Quieres, por último que en una sola pa•
labra encierre yo lo que no cabría
en un largo discurso? No hay en Sicilia tanta abundancia de trigo, como en Salamanca ele sabios. Con todo, esta Academia vuestra, fundada
en región antes inculta y bárbara,
apenas nace cuando lleva ya tales
principios, que muy pronto hará, según creo, que si la Nueva España ha
sido célebre hasta aqui entre las demás naciones por la abundancia de
plata, lo sea en lo sucesivo por la
multitud de sabios.
Mesa: Mucho me has dicho en brevísimas razones. Cuando estemos más
desocupados te servirás explicarme
algunas cosas que piden tratarse con
más detenimiento. Por ahora, vamos
a comer, que ya es cerca de medio
día.

IPOIESIIA
Tres Poemas de Pedro Garfias

***
JIUERTE

Si conmigo naciste ¿cómo nunca te ví?
Juntos hemos vivido. Jamás te rehuí.
¡Ay este andar de espaldas por el mismo sendero ... I
Te busqué en el espejo. No me reconocí.
... Y hubiese sido tanto mí gozo verdadero
ver que en alguna cosa me parecía a ti . ..

NOCTURNO

Yo sé que ya mi voz se va perdiendo,
yo sé que ya mis ojos vuelan poco,

sé que de tanto ya sentirme loco
loco me estoy volviendo.
Sé que mí a'lnor se fué sin haber sido,

que mi vida se va porque así quiere~

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

y que mi anhelo de vivir se muere,
en pasmo convertido.

Sé que esto ya no cuenta; y que no es cuento
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - -

ni el velo ni el desvelo de mí noche,

La Universidad de Nuevo León ba
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba men~ionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información de] fondo y continente de la obra, coteja,la
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito "lle orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

apenas siento deslizarse el rio.

Los envíos deben hacerse a:

Secretario

Al cora.:ón pongo el oído atento

Prof. Antonio Moreno

como Rubén siento pasar un coche

"ARMAS Y LETRAS",

y pasa por mi carne un largo frío.

Universidad de Nuevo León,

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Plaza del Colegio Civil,

Lic. Fidencio de la Fuente

Monterrey, Nnevo León,
México.

NOCTURNO

ARMAS Y LETRAS

Las cal/es en la noche
discurren como rios.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores

El latido de un coche
acelera los fríos.

Los cielos nos sujetan
bajo su dura planta

Con la satisfacción de haber señalado en las breves~lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

y los vientos aprietan

Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertucbe
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente

su nudo a la garganta.

PUBLICACIONES PER!ODICAS

POJ'a la pena mia

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

pájaro desasido
sólo la noche fría
tiene calor de nido.
Bajo las sordas olas

-f

del negro firmamento
si me dejáis a solas
me encontraréis contento.
Porque esta sombra larga
por donde yo camino

Oficinas

es como yerba amarga

Washington y Colegio Civil

que da sabor al vino.

Monterrey, Nuevo León,

MEXICO

Septíembre de 1951

Universidad. -Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

México, Septiembre de 1951.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi,
co.

7

...

�La Enseñanza de
la Pediatría en

ses y que esa experiencia debe dominar en la enseñanza para estudiantes
y médicos en los países económica-

mente débiles.
4o.-Que no existiendo en los países
más adelantados Centros de Enseñan-

Viene de la Pág. 6

za Pediátrica que puedan llenar las ne-

cial; fué enviado, como es costumbre,
al mejor centro de trabajo Clínico Social, que era entonces el del Doctor
Aldrich, en la Clínica Mayo, que a la

cesidades de los países menos desarrollados, deben estos últimos, crearlos
para evitar la emigración prematura y
desorientaila de los médicos jóvenes
interesados en la Pediatría.

sazón bacía su experiencia preventiva
y social en la comunidad de los niños

de la Ciudad de Rochester. El Médico
chino era hombre inteligente, sabía ]o

que quería aprender y pronto cambió
a otros sitios, los que también abandonó sucesivamente. Cuando el Departamento Oficial al que le habían
enviado le preguntó a qué otra parte
quería ir, contestó: "adonde se ensefi.e cómo trabajar eficientemente, pero
con los elementos más pobres. Adonde
yo mire manejar con experiencia la
miseria y la ignorancia; adonde todo

ejemplo para ser útil a las grandes
masas de población china 9-e capacidad económica mínima a las que voy
a servir". Por supuesto que ese sitio
no lo encontró en los Estados Unidos,
en donde poca experiencia tienen en
esos campos, pues no han tenido que
manejar problemas como los nuestros
desde hace muchos años. Este ejemplo es importante y sugiere nuevos caminos a seguir en la enseñanza de la
Pediatría y en el aprendizaje de nuestros médicos que van al extranjero.
Los países mal desarrollados necesitan fundar sus propias organizaciones
de enseñanza pediátrica y obtener en
ellas la mayor experiencia local posible; deben encontrar sus propios medios y sistemas para poder servir a
una población que necesita mucho del
Pediatra, pero no precisamente de
aquel que sólo le quiere a1imentar con
jamón, mantequilla, huevos y leche, sino de aquel que conoce otros recursos
nutricionales, científicos y sociales
para aconsejar los mCtodos mils apropiados y accesibles para una gran
masa de población económicamente

débil.
~o es necesariamente la riqueza en
equipo ni en elementos de investiga-

ción lo que hace falta para implantar
en los países poco desarrollados, una
Enseñanza Pediátrica Clinica, Preventiva y Social, adecuada para el medio.

Hace falta acudir a la reflexión, hace
falta usar el cerebro, para abordar los
problemas y poner los pies en nuestra

propia tierra infértil y desafortunada.
Hace falta que los profesores que enseñamos Pediatría meditemos en el alcance práctico de las enseñanzas que
impartimos a alumnos y a médicosi tomando en consideración siempre, el
nivel económico y educacional de
nuestra propia población. Fácilmente
pueden los países poco desarroJlados
reunir experiencia y encontrar los caminos más apropiados para que Ja Pediatría ayude a ]os cientos de miles de
niños que la necesitan.

CONCLCSIO)IES:
Algunas recomendaciones se podrían
sugerir de lo anteriormente expuesto:
1o.- La enseñanza de la Pediatría
en los "países poco desarrollados" debe abarcar los tres aspectos pediátricos esenciales: Pediatría Clínica, Pe-

diatría Preventiva y Pediatría Social.
2o.- Es necesario agregar a la Enseñanza de la Pediatria Clásica que se

aprende en Europa y en los Estados
Unidos, los conocimientos acumulados
por la experiencia y 1a observación de
los países económicamente débiles, y

propagarlos por todos los medios a
nuestro alcance.
3o.- Los conocimientos de Pediatría
Clásica deben ser enriquecidos con la
experiencia científica de nuestros paí-

8

Los Documentos Fundacionales .. ..
l' iene de la Pág. 3
ciudad ¡ de salamanca con las limitad~nes q (qne) fuese ¡
mos seruidos. Enos acatando El benef1c10 ! Y (que) dello se
seguira a toda aquella trra (tierra) avernos ! lo auido por bien
y avernos ¡ ordenado q (que) de ura (nuestra) Real hacienda
En cada vn año ¡ para la fundacion de dho (dicho) oficio y
estudio ¡ e Universidad mili pesos de oro en cierta forma ¡
por Ende por la presente tenemos Por bien ! Y es nra (nuestra) merced y voluntad q (que) en la dha (dicha) ciudad ! de
mexico pueda auer y haya El dbo (dicho) estudio E ! Universidad la qual tenga E gose todos los I Preuilegios Y franquezas
y libertades y esenciones ! q (que) tiene E goza El estudio E
Universidad de la dha (dicha) 9ibdad ! de Salamanca contando q ( que) en lo que toca a la jurisdicion ! se quede y este
como agora esta E que la Univer ! sidad del dho (dicho) estudio no execute jurisdicion ! alguna E que los q (que) alli
se graduaron no go ! zen de la libertad que el estudio de la
dha (dicha) 9ibdad I de salamanca tiene de no pechar los
allí graduados ! E mandamos a nro (nuestro) Presidente E
oydores de la nra ! (nuestra) avdiencia Real de la dha (dicha) nra (nuestra) spa (España) y otras I quales quier nras
(nuestras) justicias della y de las otras I yslas y provincias
de las nras (nuestras) yndias q (que) guarden ! y cumplan
esta nra (nuestra) carla y lo en ello contenido I y conb·a El
y forma della no pasen ni vayan I ni consientan yr ni pasar
En tiempo alguno ni I por alguna manera. Dada en la ciudad
de toro I a veinte E vn días del mes de setiembre de mili I E
quiso (quinientos) e cincuenta E vn años. yo El príncipe I yo
Juan de samano Secretario de su catolica Real I M. (Majestad) le fize escreuir Por su mandado de su alteza I El marqs
(marqués) El licenciado gregario lopez. El lícendo (licenciado) tel10 de sandoual El D. (doctor) Ribadeneira. El licendO
(licenciado) biruiesca. Registrada ochoa de luyendo. Por

5o.- Es de desearse que sólo vayan
a tomar Cursos de Pediatría en los países adelantados, aquellos médicos que
ya aprendieron Pediatría Básica en su
pais y que buscan experiencia en campos específicos de esa rama de los conocimientos médicos.
Go.-Debemos considerar un error

el dar facilidades de Enseñanza Pediátrica en el extranjero a los médicos
jóvenes de los "países poco desarrollados,,, si antes no conocen los problemas, la experiencia y los recursos
pediátricos de su propio medio; de lo
contrario, los exponemos a sufrir un
serio desajuste profesional y social a
su regreso, o los convertimos en elementos poco útiles para la realidad
que vivimos.

Páginas
Desconocidas ...
l'iene de la Pág. 2

chanciller. martin de Ramoya.

Edad ;\ledia acabó el feudalismo y que
después de la última cruzada a Palestina nació la democracia, y, además,
tenía noticia de que en su patria habían muerto muchos hombres por ella,
no quiso sujetarse a los caprichos de
ese gran señor reaccionario, que había escapado al saneamiento social, y
se le enfrentó con la misma apostura
con que Ro1dán se puso cara a cara
con Fierabrás.
El coinbate revistió caracteres de
una crueldad infinita. Había que ver
a aquellos animales en una desespera~
da lucha a mt;1erte. Durante aquel combate había treguas. El cansancio los
hacia echar fuera la lengua, que colgaba sobre la mandíbula inferior, como una llamarada de exterminio. En
algunas de aquellas batallas parciales
tocaba la mejor parte al Almirante;
pero, en las mils crueles, en las más
largas, en las que mayor gasto ele energias se necesitaba para merecer la vic-

toria, el soberbio lebrel del Ingeniero,
consciente de su fuerza adquirida al
cabo de muchos años de acaparar
odios contra el vecino, sacaba la mejor parte.

Aquello tenia que acabar. No podía
ser de otro modo, y el triunfo definitivo correspondió al aristócrata, a cuyos pies, el pobre Almirante estaba casi inerte, en una agonía desesperada,
dejando escapar, visible apenas, por
sus entreabiertos párpados una mirada
de divino rencor hacia el destino.
Hace poco aconteció todo esto. Así

fué la muerte del Almirante.
La chiquilla lloró mucho y maldijo

LA CONSTANCIA NOTARIAL DE LA INAUGURACION
DE CURSOS
Sobre El orden

q (que) adete-

ner la Unidad
(Universidad).

Prima de
Theologia.

don luis ele Velasco Visorrey. Egovernador ! de la nueva españa es (etcétera) Presidente de la advien I cia Real que en
ella Reside. Sabed q (qne) don I anto (Antonio) de mendo9a
Visorrey q (que) fue desa tierra ! Escrivio al Emperador Rey
mi señor que I esa ciudad de mexico hazia ynstancia I que
se fundase en ella Vna vnniversidad de todas I ciencias donde
los naturales E los hijos de ...
tbeologia.
Lunes cinco de junio de mili y quinientos y I cincuenta y tres
años empc90 a leer el rreuren I do padre fray pedro de la peña
prior de san I cto domingo en las escuelas publicas desta !
cibdad de mexco (México) la secunda secunde desanclo I tomas de aquino desde siete a ocho de la ma I na (mañana) en
cumplimiO (cumplimiento) de la cathedra de prima de I theologia señalado para ello por el illmO (Ilustrísimo) señor don
!nis de velasco visorrey desta nue I va españa y por los muy
poderosos señores

I presidente

y oydores de la audiencia

rrel 1 (Heal) de su mag (1lajestad) que rreside en esta cibdad
de I mexco (México) siendo maestrescula (maestrescuela) el
muy magco 1 (maguífico) señor licd0 (licenciado) Santillan
oydor della y rrelator I de las escuelas el muy magco (magnifico) señor el ! doctor quesada oydor de la dicha audien !
cia testigos q (que) fueron presentes. pagosele vn año y no
leyo mas. doy fe q (que) El año de cinqta (cincuenta) y tres:
a tres de junyo ! se hizo el initio de las escuelas desta cibdad ! El qua! hizo el licdo (licenciado) cervantes de salazar
en presencia del yllmo (ilustrísimo) visorrey don luis de ve-

lasco Y de la real audiencia !. y el lunes siguiente cinco ds
(días) del dho (dicho) mes comen9aron a leer los catedraticos
de teología Y canones I y gramaticos y pa (para) vdad (verdad) lo firme de my ne (nombre)

al Ingeniero y a su perro, al cual se
complacía en apedrear, desde la calle,
en las noches obscuras.
Nosotros no lloramos, pero, ¿por
qué no cOnfesarlo? ... varias veces se
nos quisieron rodar las lágrimas .

Esteuan de portillo
notto (notario) Appco (Apostólico)

El gato negro y la gatita blanca se
preguntaron, con los ojos, por dos noches seguidas, en dónde estaba el buen
amigo, y la tercera noche debieron
adivinarlo 1 porque se pusieron muy
tristes.
LoS cerdos, que encontraron en el
arroyo del río el cadáver del buen
amigo, descompuesto, no se han con-

solado todavía.
El inglés, a quien odiaba el A/miran-

te, estuvo ayer de visita en el pueblo
- me decía sonriendo-, al enterarse

de la desaparición del perro:
- Nada tiene de extraño que lo venciera el otro.

- Claro. Es más fuerte.
- Sobre todo, no fué un combate naval; de haber sido así el Almimnte
hubiera eclipsado las glorias del Almirantazgo inglés.

5t,

Armas y Letras

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

Año VIII

D. A, S. U.

!

e

/?
Lenlenario

Núm. JO

Octubre de 19.51

UNIVERSIDAD,

Je! ÁrcipreJfe H u M A N I .e,,. ~

Por entre el apretado vocerío de clérigos y juglares de la
Edad Media española, surge el acento polifónico de Juan Ruk,
Arcipreste de Hita; y al través de las seis centurias que nos separan de su muerte en este preciso año 1951, sigue considerándose
su obra como un vivo paradigma de las letras hispánicas y una
imagen fidelísima de la sociedad de su época.
No en vano Cejador y Frauca aquilata que el Libro de
Buen Amor es el más valiente y acabado que se haya escrito en
lengua española y que, con la Tragicomedia de Calisto y Melibea y el Quijote, se consiguen las tres cumbres literarias de nues•
tro idioma.
La vida del Arcipreste se embosca o se recata en la fronda
opulenta de su varia1ísima obra. De ~hí la ~ificult_ad_ ~e los crÍ•
ticos de escindir la fabula de la autobwgrafra, la ficcwn del hecho cierto lo intangible de lo verosímil; pero sí es una realidad
que se tie~e por reconocida y corre como muy valedera, la circunstancia de que la savia literaria de sus páginas ancestrales
son el espejo fiel de la inquieta sociedad española del siglo XIV.

La cultura de este enigmático Arcipreste de Fita, advertida
y palpada al través de su Libro de Buen Amor, emerge a flor de
agua de sus coplas. La suma de sus conocimientos se desprende
sin duda de la Biblia, de los libros más vulgarizados de Teolo_gía,
Derecho canónico y civil, las obras morales tales como las histo•
rias del Seudo-Catón, la novela alegórica de Albertano de Bres•
cia los libros de ciencia y de filosofía griegas ••• La lengua culta ~ra también frecuentada por este clérigo complutense: el, A~s
Amatoria, de Ovidio, y la novela profana que flore~e esplend!damente en las centurias XII y XIII, con sus colecciones de fa•
bulas sus comedias elegíacas, sus piezas líricas Y sus parodias.
También se señalan entre sus lecturas adictas y predilectas la
Historia Troyana, la novela de Flores y Blan,caflor, las ~aballe•
rías de Tristán, el Alejandre, y los cuentos y fabulas del Libro de
los Engaños, Calila y Dimna y El Conde Lucanor.
Menéndez y Pelayo nos ha presentado
descomp?si~ión
de la obra disímbola del Arcipreste Juan Ruiz en ocho incisos,
con la sagacidad peculiarísima del gran ~aestro de la mode:na
historiografía literaria española, como sigue: u!'-'1 novela ticaresca de factura autobiográfica, cuyo protagonista es el mismo
Arcipreste; una colección de enxie~plos -fábulas_Y c~~ntos que
suelen aparecer envueltos en el dialogo co1!1o a_phcacwn y con•
firmación de los razonamientos-; una parafrasis del Ars Am~ndi, de Ovidio; la comedia De Vetula, del Ps_eudo Phamphtlo,
imitada O más bien parafraseada, pero reducida de ~or1;1~ dramática a forma narrativa; el poema burlesco o parodia ep1ca de

!a

Pasa a la Pág. 8

V~

Acaba de morir A. C. Bames, el descubridor del argyrol.
No sólo era médico, que sabía bien su fisiología; también era hu,
manista de temperamento vehemente, que alternaba sus graves
disciplinas cientificas con frecuentes escapatorias hacia el mun•
do poético de la pintura. Sus viajes eran los del universitario
ideal; ese arquetipo humano en que la realidad y el sueño se conjuntan para disfrutar el aire enrarecido de las superzonas y que,
al pisar la tierra, se entrega íntegramente al acto heróico de ser•
vir, de animar, de iluminar, de brindar óbulos de dicha a quie,
nes también tienen derecho de gozar desde su ángulo de vida.
Barnes sufría las marejadas de la
violencia cuando regateaba el precio
de un Gaugin o un Monet; y era terri~

ble por sus intemperancias como pro~
pietario de la rica pinacoteca en la que

se encerraba a conversar a solas con
sus maravillosos fantasmas. Había hecho una gran fortuna; pero no la dilapidaba; abría el arca de sus riquezas
de arte sólo a los jóvenes pobres que
deseaban recibir, con pinceles y miradas atentas, las primeras lecciones estéticas. Era un maestro caprichoso,
casi voluptuoso, pero con un corazón
trasegado de emociones fértiles. Capitán de una gran empresa de ciencias
aplicadas -la Barnes Company- sólo permitía en ella la colaboración de
doscientos trabajadores manuales a
quienes obligaba a recibir clases diarias de Filosofía. Barnes sabia muy
bien que la Universidad es también
humanidad, no sólo humanidades.
La critica que puede hacerse de la
Universidad de la América Española
de los dias coloniales puntualiza el hecho de que de ella sólo salían doctores
hábiles para escamotear silogismos, estudiosos del griego y el latín, juristas
que se sabían al dedillo las Siete Partidas, juglares de la palabra, retóricos.
;-;o hubo en ella la ardua preocupación
por las ciencias aplicadas; y si es verdad que en el plan de estudios figuraban las Matematicas, no hubo clima
propicio para producir investigadores
científicos como los que otros países
europeos ostentaban. ¿No era posible
que se creyesen en la Trinidad y a la
vez en el binomio de Newton? Nuestra América produjo en aquellos tres
siglos pintores y poetas, algunos músicos y numerosos cultivadores de las
artes industriales; pero en el área de

la ciencia sólo unos cuantos astrónomos, un químico de la talla de Andrés
llanuel del Rio -el descubridor del
Yanadio- , algunos naturalistas que codiciaban noticias sobre plantas medicinales y algunos cosmógrafos como
el mexicano Sigüenza y Góngora.
Abundan los argumentos para explicar aquel hecho histórico, uno de ellos
la presencia del ojo fino del tribunal
supremo que puso en el "lndex" al comentarista que en un rapto de entusiasmo calificó a Lope de Vega "el máximo poeta en la tierra y el cielo"...
Hubo paréntesis de luz, en busca del
saber precolombino. Hubo exploradores del laberinto vegetal, en busca de
drogas y panaceas; escudriñadores de
la psicología del indio, a través de códices y supersticiones, para organizarlo política y económicamente; reconstructores de civilizaciones abolidas,
que aún siguen abrumando la aténción
de los arqueólogos y los antropólogos.
Pero no hubo minorías organizadas
que en el primer renacimiento, el del
siglo XVI, o en el segundo, el del XVIII,
fueran capaces de trabajar "sobre la
tierra misma" para arrancar jalones
duros a la realidad, pensando en el futuro para hacernos poseedores de lo
nuestro, gracias a las técnicas que desamortizan la vasta riqueza que nos hizo millonarios en mendicidad (¡ oh,
Humboldt!). Hubo algunas expediciones científicas (Hernández, Malaspina,
Sessé, ~·Iutis), valiosas, pero sin frutos
que pudieran haber sido anrovechados
dignamente por el pro común.
No se ha trazado aún la semblanza
de aquella Universidad en función humana. Conocemos los estatutos y las
Pasa a la Pág. 8

J

.1

�cidentes del trabajo y que enfermeda-

La Frecuencia de Riesgos a:
Profesionales en
Monterrey(+)
Telésforo CHAPA.

El pasado año de 1950 fuí invitado en asocio de un grupo
de compañeros Médicos para sustentar algunas pláticas sobre
lnfectología en los Cursos de Verano, que vienen realizándose
desde hace seis años con creciente éxito en nuestra Universidad.
Encargo tan honroso me ha sido hecho nuevamente, con otro
tema, por el Jefe de la Sección de Ciencias Médicas de estos even,
tos, Doctor Salvador Martínez Cárdenas.
Los que hemos traspasado la edad
media de la vida, con frecuencia nos
es dable aplicar nuestras disquisicionrs intelectuales al análisis de nuestros actos y acciones; al autoanálisis
critico de actividades científicas, valorizadas o nó, pero que han llenado
nuestra vida, a las veces acariciadas
por el recuerdo de nuestros años juveniles, cuando cargados de libros e ilusiones pasamos por nuestra Facultad,
o cuando ya facultativos cargamos con
el pesado fardo de una responsabilidad social, tan humana como incomprendida; o bien cuando ya en lamadurez de la existencia hurgamos en el
fondo de nuestra conciencia y ella nos
pregunta, cal1ada y firmemente, si hemos cumplido con nuestro deber, si
hemos hecho todo lo que debimos hacer, si, en suma, estamos satisfechos.
Por lo que a mi respecta, y creo que
sea también el caso de la inmensa mayoría de los médicos, siempre, cada
uno, en lo más íntimo de su sér, lleYa
una inquietud y una amargura, por no
haber po&lt;lido dar todo lo que debiéramos o ambicionamos; _porque encontramos que, independientemente del
acervo de nuestros conocimientos científicos, fuera de nuestro sér y ámbito
de acción se mueve un mundo cargado
de dolorc&gt;s, miserias y prejuicios, ante los cuales muchas Yeces somos impotentes.
Nunca como ahora las Ciencias Médicas han logrado más brillantes realizaciones, ni proyectado más clara luz
en el terreno de las Terapéuticas médica i quirúrgica; nunca en el pasado
fué su senda más amplia ni sus éxitos
más rotundos, y, sin embargo .. , cada
día la Humani&lt;lad y con ella los )lédicos encontramos más dolores que mitigar y más miserias que dulcificar.
Afortunadamente en nuestro País, pese a sus detractores, el Régimen de
Seguridad Social "ª 3briendo brechas
hacia un porvenir mejor.
No faltará quien, entre las personas
que me escuchan, se pregunte a qué
vic&gt;nen las someras consideraciones
anteriores y qué relación tienen con
el problema que nos ocupa. Puedo
responder por ellas, que son hijos de
la inquietud cientifica, que nacen y ,iYen en nuestra mente buscando ansiosamente una fórmula de expresión que
se traduzca c-n una propuesta que convierta el placer del cultivo de la Ciencia por la Ciencia misma, con el placer de la Ciencia aplicada al Servicio
de la Humanidad; que luchemos por
una Ciencia que cultivada y perfeccionarla en la serena quietud de los laboratorios no se refugie egoistamente en
el alma del investigador; que no quede confirmada en retortas y microscopios; que no se encierre herméticamente dentro de los muros inanimados
de su recinto; que no sea estática, sino
dinámica; que sea fuente de luz, ge-

2

nerador de ,,ida, emporio de salud y
felicidad humanas y que por ningún
motivo permitamos que se convierta
en un monstruo, que sólo haga florecer
el exclusivismo de sus creatlores y se
trueque en una nueva cOnC'epción de
los cuatro jinetes del Apocalipsis.
Bien sé que no es cosa fácil convertir un sueño en realidad, que lo que
resulta hacedero en la teoría se torne
escabroso y complejo en la práctica;
¿Pero acaso no han sido calificados y
ridiculizados de sueños irrealizables
muchas de las concepciones humanas
más sublimes?
Debemos admitir que en la época
que vivimos la Humanidad se debate
en la más tremenda de las crisis morales que hayan contemplado los siglos; que los acontecimientos históricos se suceden con tremenda vertiginosidad; que muchos hechos de la vida humana no encuentran una respuesta adecuada en la Filosofía que
los sustenta; que el mundo trepida;
que hay inquietud en las almas y temor en los corazones; que a esta etapa que vivimos la envuelve una atmós~
fera densa y pesada, precursora de las
grandes tempestades y que es deber de
todos y cada uno de nosotros buscar
en la Ciencia aplicada al Servicio de
la Humanidad el remedio a nuestros
males y la estructuración de un porvenir más saludable, quieto y placentero.
Es necesario, pues, acomodarnos a
las circunstancias reinantes y tomar
las medidas del caso para ir dando
nuestro pequeño tributo a la resolución de los problemas que dentro de
nuestro terreno de acción conocemos
mejor.
Al ser invitado para cooperar en los
programas de los Cursos de Verano, he
llegado a pensar que sería de utilidad
tratar de aplicar en beneficio de la co1ectüidad ]a rica cosecha de conocimientos científicos de que dispone:.
mos; y particularmente debo manifes~
tar que he sido impresionado con fuerza por la serie y el ancho cúmulo de
hechos relacionados a los problemas
inherentes a los Riesgos Profesionales.
La estadística nos demuestra palmaria e inconcusamente que día tras dia
y hora tras hora un hombre o una mujer de nuestra ciudad yace víctima de
un accidente de trabajo o es presa de
una enfermedad profesional; que hora
tras hora un hogar recibe, junto con
el dolor ele ver a uno ele los suyos víctimas del dolor o de la muerte, el zarpazo de ]a miseria; que hay derroche
de sangre y que se hace presente el
más descarnado menosprecio hacia lo
más caro que el hombre tiene: la salud
e integridad corporal.
No es nuestro propósito exagerar los
hechos, ni ponernos en un tercero utópico. pues bien sabemos que dentro
del mecanismo de la Industria es imprescindible que existan riesgos y ac-

des profesionales tengan que observarse cuya frecuencia y gravedad deben
quedar limitados a lo que pudiéramos llamar "límite de tolerancia". El
objeto de este trabajo es señalar cual
es la magnitud de este problema en
nuestro riiedio, tanto del punto de vista económico como higiénico; Y ]as
medidas que se proponen para reducirlo al referido límite tolerante.
Para llegar a este fin, sería indispensable hacer una revisión cuidadosa
de los hechos, su frecuencia, gravedad, características topográficas, perjuicios económicos y sus consecuencias para el sujeto, la Industria y la
So e i edad, pero no disponiendo del
tiempo necesario me limitaré a señalar
su indice de frecuencia y sus consecuencias.
Nuestra Ley Federal del Trabajo dice: Art. 284.-Riesgos Profesionales
son los accidentes o enfermedades a
que están expuestos los trabajadores
con motivo de sus labores o en ejercicio de ellos. Art. 285.-Accidente del
Trabajo es toda lesión Médico-Quirúrgica o perturbación psíquica o funcional, permanente o transitoria, inmediata o posterior, o la muerte, producida por la acción repeTltina de una
causa exterior que pueda ser medida,
sobrevenida durante el trabajo, en
ejercicio ele éste o como consecuencia
del mismo; y toda lesión interna determinada por un violento esfuerzo, producida en ]as mismas circunstancias y
Art. 286.-Enferme&lt;lad "Profesional es
todo estado patológico que sobreviene
por una causa repetida por largo tiempo como obligada consecuencia de la
clase de trabajo que desempeña el
obrero, o del medio en que se ve obligado a trabajar, y que provoca en el
organismo una lesión o perturbación
funcional permanente o transitoria,
pudiendo ser originada esta enfermedad profesional por agentes físicos,
químicos o biológicos.
En nuestro País. a partir de la vigencia de la Ley Federal del Trabajo,
los organismos respecth·os han venido
aplicimdola sin interrupción, en escala creciente, a medida que nuestra Industria se ha estado desarrollando, es-

tando a cargo de las propias Industrias su cumpliiniento. y &amp;ustentación
económica. A partir del mes de noviembre de 1944 y de acuerdo con la
Ley que creó el Instituto Mexicano del
Seguro Social la parte correspondiente
a su ejecución quedó dentro de las facultades legales de la propia Institución. Por lo que respecta a la Ciudad
de :Monterrey, es del mes de noviembre de 1945 a la fecha, cuando la Caja
Regional controla la atención médica
y obligaciones económicas inherentes
a Riesgos Profesionales. Es, pues, la
Caja Regional la que carga en primer
término con esta tan seria responsabilidad, y es a esta Entidad a la que más
interesa su correcta resolución. Pero
indudablemente que si sobre la Caja
Regional reside la responsabilidad médica y económica, también interesa
profundamente a la Industria, al Gobierno Nacional y a la Sociedad en general, pues los males de unos se reflejan siempre en el campo económico
al resto de la colectividad.
El Instituto )lexicano del Seguro Social con su elevada concepción de la
,,ida moderna sintetizó de manera magistral sus puntos de vista al expresar
en sus considerandos que el obrero se
halla constantemente amenazado por
nm.llitud de riesgos objetivamente creados por el equipo mecánico que maneja o por las condiciones del medio
en que actúa, y cuando tales amenazas
se realizan, causando acci,dentes o enfennedades, fatalmente acarrean la

destrucción de la base económica de
la familia.

Consecuente con sus propios principios, el Seguro Social ha venido ampliando y perfeccionando sus servicios
en el Capitulo de Riesgos Profesionales, representando para la fecha, dentro de su economía, un importante
renglón, que dados los fines sociales
que persigne debe ser visto y estimado
con toda la simpatía que merece.
Para tener una idea de la importancia del problema y estar en aptitud de
apreciarlo debidamente, vamos a dar
cifras correspondientes a los años de
1949 y 1950, que han sido recopiladas
por la Sección de Estadistica de la Caja Regional.

No. de Días de No. de
1949
TOTALES:
Empresas e/Riesgos
ordinarios
Empresas e/Riesgos Bajos
Empresas e/Riesgos )ledio
Empresas e/Riesgos Altos
Empresas e/Riesgos
}Iáximo

INDICE DE:

Casos

Inca p. Trabaj.

7,709

84,661

32,993

100.024

1.098

(2)
(3)
(4)

147
202
3,605
783

3,002
2,321
38,439
9,6i3

3,199
2,6i3
16,887
4,349

19.671
32.350
91.386
77.073

0.402
0.372
0.974
0.952

(5)

2,9i2

31,226

5,885

216.187

2.271

(1)

Frecuencia Grave&lt;lad

No. de Dias de

No. de

INDICE DE:

1950

Casos

In cap.

Trabaj.

Frecuencia Gravedad

TOTALES:
Empresas e/Riesgos
ordinarios
(1)
Empresas e/Riesgos Bajos (2)
Empresas e/Riesgos 1ledio (3)
Empresas e/Riesgos Altos ( 4)
Empresas e/Riesgos
11áximo
(5)

7,687

96,550

37,460

87.845

1.103

129 2,848
256
3,996
3,823 44,925
783 10,895

3,719
3,550
19,190
5,187

14.849
30.870
85.281
64.621

0.328
0.482
1.002
0.899

5,814

198.505

2.495

2,696

De acuerdo con la expediencia de
los dos años (1949 y 1950) se desprende que por cada hora que transcurre
se suscitan 0.88 casos de Riesgos Profesionales, casi uno por hora.
Para obtener los indices de frecuencia se utilizó ]a fórmula conocida que
nos expresa el número de accidentados, con pérdida de tiempo, por un
millón de horas-hombre trabajadas; y
por lo que hace a Jos indices de gravedad se utilizó la que nos expresa el nú-

33,886

mero de días de incapacidad por mil,
entre. el número de I10ras-hombre trabajadas. En esta estadística no están
incluídas las muertes por Riesgos Profesionales.
Los cuadros anteriores son valiosos
desde cualquier punto de vista que se
les estudie. Nos hablan elocuentemente de la titánica lucha de la Caja Regional en sus diversos aspectos técnico, económico y social.
En primer término observamos la

Armas y Letras

frecuencia de los lliesgos en la Indus-

tria local. Para el año de 1949 tenemos
un índice de frecuencia de 100.024 que
es a todas luces sumamente alto y desproporcionado, pues el índice comprobado y aceptado por la Dirección de
Estadistica de la Secretaria del Trabajo de los Estados Unidos, comprendiendo toda clase de Industrias, aún
las más peligrosas, no debe dar una
frecuencia mayor de 18.4, cifra aceptada como promedio nacional.
La experiencia ha demostrado que
aun en las Industrias más peligrosas
se puede llegar a un índice de frecuencia de diez o menos, con la observancia de medidas de protección eficaces.
Se desprende de lo anterior el número de casos por Riesgos, está muy
por encima del límite de tolerancia a
que antes me he referido, pues del estudio comparativo de los indices de
frecuencia aceptados como media nacional en los Estados Unidos (18.4) y
el de 100.024 para la ciudad de Monterrey (1949), encontramos un incremento de 443.4, que realmente es aterrador.
¿A qué se debe esta catastrófica situación? Indudablemente sn explicación sólo se encontrará en una larga
serie de hechos y circunstancias ambientales, las cuales pueden resumirse
así:
lo.-Causas atribuibles a los Patrones.
2o.-Causas atribuibles a los Obreros.
3o.-Causas atribuibles al medio ambiente.
4o.-Causas atribuibles a las Autoridades responsables.
lo.-Causas atribuibles a los
Patrones.
a) .-Desconocimiento real del problema, tanto desde el punto de vista
del índice de frecuencia en nuestro
medio, como de la falta de convencimiento de que dedicar tiempo y dinero a la prev~nción de Riesgos en un
negocio.
b) .-Falta de protección adecuada a
la maquinaria y aparatos y ropas apropiadas en muchos casos.
c) .-Falta de aplicación enérgica de
medidas -disciplinarias para hacer
cumplir ]as disposiciones relativas a
seguridad.
d) .-Falta de mayor cooperación, en
algunos casos, con las Autoridades del
Trabajo.
e) .-Falta de personal especializado
en la prevención de Riesgos.
f) .-Falta de locales higiénicos.
2o.-Causas atribuibles a los Obreros.
a) .-Desconocimiento real del problema.
b) .-Desprecio al peligro.
c) .-Falta de cooperación al negarse a usar ropas y aparatos protectores.
d) .-Temor de ganar menos dinero
cuando trabaja a destajo o argumentando incomodidad.
e) .-Indisciplina a los Reglamentos
Interiores de las fabricas.
f) .-Descuidos y falta de atención.
3o.-Causas atribuibles al medio
ambiente.
a) .-Falta de Cultora.
b) .-Deficiencias crónicas en órganos de los sentidos como vista Y oídos.
c) .-Mala nutrición por alimentación deficiente.
d) .-Ineptitud temporal en el trabajo como consecuencia de toda clase de
excesos.
e) .-Retardo en los estímulos nerviosos.
f) .-Atavismos y viejas costumbres.
g) .-La fatiga por causas diversas.
4o.-Causas atribuibles a las Autoridades responsables.

Octubre de 1951

Nuestra Legislación sobre el trabajo
Y prevención de Riesgos creemos que
es muy deficiente y avanzada; y que si
se aplicara integralmente baria descender automáticamente y en poco
tiempo nuestro alto indice de frecuencia en Riesgos Profesionales, pero desgraciadamente no es ésta la realidad,
pues se encuentran escollos de todas
clases a cada paso, los unos de carácter material o económico y los otros
de origen moral; y es que para que el
Gobierno Nacional tenga éxito en esta
noble cruzada hace falta mayor número de personas técnicamente preparadas que actúen con el deseo sincero de
mejorar la situación en bien de todos
y sobre todas las cosas, y convencernos a la vez que no bastan a resolver
fenómenos sociales de tal magnitud
leyes y decretos si no se modifica el
medio por conducto de una amplia
campaña sistemática de difusión cultural, estableciendo centros de especialización universitaria, que preparen debidamente a los elementos que intervienen en este tipo de relaciones, esto
es, patrones, obreros y médicos, para
que el esfuerzo unido de estos diversos
factores se aplique a la realización de
un programa que haga bajar los indices a límites tolerables, con amplio be~
neficio higiénico y económico para la
colectividad.
La experiencia ha demostrado que
las medidas coersitivas y sanciones legales no han logrado bajar a índices
razonables los Riesgos Profesionales,
si no se hacen acompañar de una labor de convencimiento a base de conocimientos cientificos, impartidos, a
los elementos en juego, esto es, industriales, obreros y Cuerpo Médico.
¿Cómo lograr lo anterior? Pienso
que es llegado el momento de qne los
distintos organismos sobre los cuales
descansen la responsabilidad económica y social en su propio bien y en
el de la colectividad, pongan manos a
la obra para lograr que nuestro indice
de Riesgos Profesionales de 100.024
baje o se acerque al aceptado nacionalmente en los Estados Unidos de
Norteamérica como tolerable 18.4; estos organismos son, en primer término, el Instituto Mexicano del Seguro
Social y en segundo los Patrones, pues
éste recibe el impacto de la lesión económica al ver disminuir su producción, y el primero al reparar económicamente la incapacidad del obrero,
tanto en lo que respecta a los días no
laborados, como a los gastos de curación y hospitalización.
Toda labor de profilaxis social demanda fundamentalmente dos condiciones: primera, cooperación de la co~
lectividad, y, segunda1 personal debidamente adiestrado, pues sin ellas las
mejores Codificaciones, con sus Leyes
y Reglamentos serán prácticamente
inútiles1 por lo que a mi juicio debe
situarse el problema bajo la acción, en
Jo que a Educación Técnica se refiere,
de duestra Universidad.
Una dependencia universitaria sostenida eco\iómicamente por la propia
Lniversidad de Nuevo León y la cooperación de los organismos interesados, los Patrones y el Instituto Mexicano del Seguro Social, puede y debe
crear un Instituto del Trabajo, que
trabajaría como una Unidad, o bien
como parte integrante del Instituto de
Jnvestig;ciones Científicas, que se avoque al estudio de los problemas relativos a la Higiene del Trabajo, con un
laboratorio especializado; a la preparación técnica del personal y a la educación de nuestra clase obrera. Sólo
así nuestra magnifica Legislación sobre el Trabajo podrá rendir el beneficio que se desea.
(•) Conferencia sustentada durante el desarrollo de la Sección de Ciencias Médicas de la
Escuela de Verano, en su VI Anualidad, a
través de los cana.les de la Estación Radioemisora XEFB, por el Doctor Telésforo
Chapa.

La Arquitectura Moderna
de México
Ricardo de ROBINA ROTHIOT.

Nos enfrentamos al problema, nada fácil por cierto, de enjuiciar un fenómeno que todavía no ha cumplido todas las eta•
pas de su desarrollo, y que, por otro lado, viene a ser en cierta
forma una especie de espejo en que nosotros nos vemos refle,
jados con nuestras cualidades y nuestros defectos.
Antes de enfrentarnos directamente con las obras arquitectónicas que ya en tan gran número tenemos en México de esto
que llamamos Arquitectura moderna, vamos, aunque sea en for,
ma suscinta, a dilucidar un poco cuál es el origen de ella, cuáles
son sus antecedentes, o las causas que la motivaron, en una pa,
labra vamos a tratar de indagar cuáles fueron sus padres y las
condiciones de su nacimiento. Para lograr nuestro objeto pasa,
remos una rápida revista histórica a lo que fue el arte de la Arquitectura en la segunda mitad del siglo pasado y a las ideas estéticas que se iban desenvolviendo en un pequeño grupo de pensadores y críticos.
Tanto si llevamos nuestra atención
a los países europeos que habían desa-

rrollado el estilo en la Edad Media y
el Renacimiento, como a la América
Española y en particular a México que
durante la Colonia produjo obras tan
sobresalientes en Arquitectura, salta a
la vista que el desarrollo del arte había quedado a mediados de siglo totalmente paralizado; las últimas obras
de arquitectura se habían producido
inspiradas en el gusto clásico formando esa etapa que se ha llamado del
Neoclasicismo, la cual a manera de
fria y sobria mortaja fué la última manifestación de una arquitectura en piedra que tenía cinco mil años de vida
constante escalonados los estilos más
diferentes que produjeron las obras de
arquitectura de más alto valor estético con que cuenta la humanidad. Los
arquitectos de ese final de siglo, impotentes para erigir obras que pudiesen
competir con aquel pasado tan glorioso, ceden el paso a la legión de arqueólogos y de historiadores que van exhumando a base de paciente método
el arte de todos los tiempos en cualquier parte del globo en que se haya
producido, logrando tener en la misma forma en que lo habían hecho para
la historia política, económica, etc.,
almacenado, clasificado y cuidadosamente guardado en sus archivos todo
aquello que la Arquitectura y el arte
habían producido. Entonces el arquitecto con gran comodidad y despreciando totalmente el concepto más profundo de lo que es el estilo acude a ese
ropero de la historia para buscar las
formas que ha de aplicar a su arquitectura. Así nace esa época falta de
caracteres propios en la cual el arquitecto parece disfrazarse cada dí:J con
un traje diferente, según sus gustos
personales, sin lograr nunca más que
caricaturas de las grandiosas obras
que la arquitectura en piedra habia
producido en su larga vida. Surgen
nuevos templos griegos dedicados a las
transacciones de bolsa, catedrales góticas que ya nada expresan, y al lado
de ellas, arquitecturas exóticas a nuestra cultura occidental, patios árabes,
templos mayas, etc.
La arquitectura se ha convertido en
una moda, que cambia constantemente
en la expresión más superficial del
gusto, en vez de ser un fenómeno regido por las características espirituales
más profundas del hombre.
Esta segunda mitad del siglo pasado
que no pudo crear un mundo de formas nuevo se apega servilmente a la
copia de la naturaleza creyendo ver

siempre en ella la belleza más perfecta; el máximo elogio que se puede hacer de una pintura es el decir nesa mano parece que tiene vida", como si la
función del arte consistiese simplemente en reproducir aquella naturaleza. La arquitectura consecuente con
aquellas ideas cree encontrar un nuevo camino también al copiar las formas naturales y produce esa fugaz etapa que hemos llamado "art nouveau";
los tallos y las flores del lirio cubren
de decoración los edificios y los órdenes c]ásicos asoman por última vez tímidamente entre aquella hojarasca. El
noble arte de la arquitectura que siempre se babia inspirado en las severas
formas de la geometría, se encuentra
ahora convertido en un arte de la ornamentación.
Después de haber formado un cuadro tan poco agradable del arte de la
segunda mitad del siglo pasado, creo
que bien podemos tener ciertos remordimientos de conciencia pensando en
ese triste y heroico grupo de pintores
que aislados de la sociedad y en lucha
siempre con ella, produjeron ese conjunto de bellisimas obras que conocemos con el nombre de "impresionistas", regidas por un gusto y una estética diferentes a las que imperaban en
la sociedad en que se produjeron, no
pudieron ser gastadas en su tiempo y
aquellos pintores ya que nuestro interés en esta ocasión va por el camino
de la arquitectura y no por el de la
pintura.
Esta situación general del arte que
fné sustancialmente la misma en todos
los países de Europa, se encuentra en
México perfectamente bien caracterizada durante ese periodo que se suele
llamar un poco peyorativamente el
''porfirismo", y que nosotros llamaremos 1Uás respetuosamente epoca "porfiriana". La solidez política y la prosperidad económica hacen que esa época sea motivo de alloranza para aqueUos que la vivieron y el número y cantidad de monumentos que nos ha legado son indudablemente un buen titulo para aquellos recuerdos.
Se construyeron edificios públicos,
habitaciones particulares de gran lujo
y monumentos conmemorativos. Francia era el centro a donde convergían
todas las miradas y el punto de donde
irradiaba la moda y el gusto dominante, no sólo en arquitectura sino en todos los aspectos de la vida. Los principales arquitectos de la época fueron a
estudiar a la Escuela de Bellas Artes
Pasa a la Pág. 7

3

�J UI A N 1~ UI l Zf A l~
LIBRO DE BUEN AMOR ·
' 1

ANTOLOGIA
PROLOGO
Onde yo, de mi poquilla ciencia y de mucha y gran rudeza,
entendiendo cuántos bienes hace perder al alma y al cuerpo, y
los males muchos que les apareja y trae el amor loco del pecado
del mundo; escogiendo y amando con buena voluntad salva•
ción y gloria del paraíso para mi ánímo, hice esta chica escritura
en memoria de bien; y compuse este nuevo libro en que son es•
critas algunas maneras y maestrias y sutilezas engañosas del loco
amor del mundo, que usan algunos para pecar. Las cuales, le•
yéndolas y oyéndolas hombre o mujer de buen entendimiento
que se quiere salvar, descogerá, y obrar lo ha; y podrá decir con
el Salmista: Viam veritatis, etcétera.
Otrosí, 1os de poco entendimiento no se perderán; cayendo y cuidando el
mal que hacen o tienen en la voluntad de hacer, y los porfiosos de sus malas
maestrías, y descubrimiento publicado en sus muchas engañosas maneras que
usan para pecar y engañar las mujeres, acordarán la memoria y no despreciarán su fama; ca mucho es cruel quien su fama menosprecia: el Derecho lo dice.
Y querrám más amar a sí mismos que al pecado; que la ordenada caridad, de
sí mismo comienza: el Decreto lo dice. Y desecharán y aborrecerán las maneras
y maestrías malas del loco amor, que hace perder las almas y caer en saña de
Dios, apocando ]a vida y dando mala fama y deshonra, y muchos daños a los
cuerpos. Empero, porque es humanal cosa el pecar, si algunos (lo que no los
consejo) quisiesen usar del loco amor, aquí hallarán algunas maneras para eHo.
Y ansí este mi libro, a todo hombre o mujer, al cuerdo y al no cuerdo, al que
entendiere el bien y escogiere salvación, y obrare bien amando a Dios, otrosí
a) que quisiere el amor loco, en la carrera que andudiere, puede cada uno bien
decir: Intellectum tibi dabo, etcétera.
Aqui dice de cómo el Acipreste rogó a Dios que le diese gracia que pudiese
hacer este libro.
Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Sllllto:
el que nació de la Virgen, esfuerzo nos dé tanto,
que siempre lo loemos en prosa y en canto;
sea de nllestras almas cobertura y manto.
El que hizo el cielo, la tierra y la mar,
El me done su gracia y me quiera alumbrar,
que plleda de cantares nn librete rimar,
que los que lo oyeren pueden solaz tomar.
Tll, Señor Dios mio, que el hombre crieste,
informa y ayuda a mi en tu arcipreste,
que pueda hacer un Libro de buen amor aqueste,
que los cuerpos alegre, y a las almas preste.
Si queredes, serlores, oÍI' un buen solaz,
escuchad el romance, sasegáos en paz;
no os diré mentira en cuanto en él yaz,
ca ror todo el mundo se usa y se haz.
Y porque mejor sea de todos escuchado
hablaros he por trovas y por cuento rimado:

}

,,;.

..;..

1'
'

J,~~'~
Un juglar. Ménsula del refectorio de la catedral de Pamplona, Hacia 1330.

4

1~ IE 71 IE lD lE lHI l 71 A
CANTIGA

es un decir hermoso y saber sin pecado,
rcuón más placentera, hablar más apostado.
No tengades que es libro de necio devaneo,
ni creades que es cufa algo que en él leo;
ca según buen dinero yace en vil correo,
así en feo libro está saber no feo.
El ajenuz, de fuera negro más que la peñavera,
blanca harina estQ. so negra cobertera,
azúcar dulce y blanco está en vil cañavera.
So la espina yace la noble rosa flor,
en fea letra está saber de gran doctor;
como so mala capa yace buen bebedor,
asi so el mal tabardo está el Buen amor.
LA DUE!v'A
Si quisieres cunar dueñas u otra cualquiera mujer,
muchas cosas habrás primel'0 de aprender;
para que ella te quiera en su amor querer,
sabe primeramente la mujer escoger.
Cata mujer hermosa, donosa y lozana,
que no sea mucho luenga, otrosí ni enana;
si pudieres, no quieras amar mujer villana,
que de amor no sabe, y es como bausana.
Busca mujer de talla, de cabeza pequeña,
cabellos amarillos, no sean de alheña,
las cejas apartadas, luengas, altas en peña,
ancheta de caderas: ésta es talla de dueña.
Ojos grandes, hermosos, pintados, relucientes,
y de luengas pestaii.as, bien claras y rientes
la~ orejas pequeñas, delgadas; para/ mientes
si ha el cuello alto: atal quieren las gentes.
La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y bien blancos, un poco apartadillos,
las encías bermejas, los dientes agudillos,
los labios de ta boca, bermejos, angostiltos.
ENJIEMPLO DE TA PROPIEDAD QUE EL DINERO HA
Mucho haz el dinero, y mucho es de amar,
al torpe hace bueno y hombre de prestar,
hace correr al cojo y al mudo hablar,
el que no tiene manos, dineros quiere tomar.
Sea un hombre necio y rudo labrador,
los dineros te hacen hidalgo y sabidor,
cuanto más algo tiene, tanto es más de valor,
el que no ha dineros, no es de sí señor.
Si tuvieres dineros, habrás consoladón,
placer y alegría y del papa ración,
comprarás paraiso, ganarás salvación:
do son muchos dineros, es mucha bendición.
Yo vi e1z corte de Roma, do es la santidad,
que todos el dinero hacen gran humildad,
gran honra le hacian con gran solemnidad.
Todos a él se humillan como a la majestad.
Hacia muchos pr•iores, obispos y abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades:
a muchos clérigos necios dábales dignidades.
hacía de verdad mentiras, y de mentiras verdades.
Hacia muchos clérigos y muchos ordenados.
Muchos monjes y monjas, religiosos sobrados,
el dinero los daba por bien examinados;
a los pobl'es decían que no eran lell'ados.
Daba muchos juicios, mucha mala sentencia
con muchos abogados era su mantenencia·
'
en tener pleitos malos y haqer avenencia, '
en cabo por dineros habla penitencia.
El dinero quebranta las prisiones dañosas,
tira cepos y grillos, y cadenas peligrosas,
el que no tiene dineros, échanle las esposas;
por lodo el mundo hace cosas maravillosas.
El hace caballeros de necios aldeanos
condes y ricos hombres de algunos villa~os
con el dinero andan todas hombres lozanos'
cuantos son en el mundo, le besan hoy las ~wnos.
Vi lene1· el dinero las mejol'es moradas
altas y muy costosas, hermosas y pintada~
castillos/ heredades, y villas entorreadas '
servian al dinero, suyas eran comprada~.
Comia muchas manjares de dfoersas naturas
vestía los nobles pwios, doradas vestiduras '
traia joyas preciosas en vicios y holguras '
guarnimientos extraiíos, nobles cabalgadu~as.
Toda mujer del mundo y dueña de alte·a
págase del dinero y de mucha rique:za; "'
ya nunca vi hermosa que quisiese pobreza
do son muchos dineros, y es mucha noble~a.

DE

SERRANA

Do la casa del Cornejo,
primer día de semana,
en comedio del vallejo
encontré una serrana
vestida de buen bermejo,
y buena cinta de lana;
dijel: "Dios te salve, hermana".
Diz: ''¿Qué buscas por la sierra?
¿Cómo andas descaminado?
·
Dije: "Ando por esta tierra,
do querria casar de agrado".
Ella dijo: "No lo yerra
el que aquí es casado,
busca y harrarás de grado,
Mas, pariente, t,í te. cata,
si sabes de sierra algo".
Yol'dije: "Bien sé uuardar vacas,
y yegua en cerro cabalgo,
sé el tobo cómo se mata;
cuando yo en pos dél salgo,
antes to alcanzo que el galgo.
Sé muy bien tornear vacas,
y domar bravo novillo;
sé mazar, y hacer natas,
y hacer el odrecillo;
bien sé gnitar las abarcas,
y tañer el caramillo,
y cabalgar bravo potrillo.
Sé hacer et altibajo,
y sotar a cualquier muedo,
no hallo alto ni bajo
que me ven=a, según cuedo;
cuando a la lucha me abajo,
al. que una vez trabar puedo,
derribo[', si me denuedo".
Diz: "Aquí habrás casamiento
tal cual tií demandudieres;
casw·me he de buen talento
contigo, si alga dieres,
harás buen entendimiento".
Dije/: Pid' lo que quisieres,
y darte he lo que pidieres.
Diz: "Dame un prendedero,
que sea de bermejo paño,
y dame un bel pendero,
y seis anillos de estaño,
un zamarrón disantero.
garnacha para entre el año,
y no hables en engwío.
Dame zarcillos y hebilla
de latón bien reluciente,
y dame toca amarilla
bien listada en la frente,
zapatas hasta rodilla;
y dirá toda la gente;
¡Bien casó Menga Lloriente!".
Yol' dije: "Dal'te he esas cosas
y aun más, si más comides,
bien lozanas y hermosas;
a tus parientes convides,
luego hagamos las bodas,
y esto no lo olvides,
que ya voy por lo que pides".

Batalla entre Don Crunat y Do,ia Cuaresma. De Peter Bruegel "El Viejo".
Museo de Bellas Artes, de Boston.

DE LA PELEA QUE HUBO DON CARNAL CON LA CUARESMA
Acercándose viene un tiempo de Dios saizto;
fúime para mi tierra por holgM algún cuanto,
dende a siete dias era Cuaresma tanto,
puso por todo el mundo miedo y gran espanto.
Estando a la mesa con don jueves Lardero,
trujo a mi dos cartas un ligero trolero;
deciros he las notas, seros he tardinero,
ca, las carlas leídas, dilas al mensajero.
"De mi, Santa Cuaresma, sierva del Salvador
enviada de Dios y a todo pecador,
a todos los arciprestes y clérigos con amar,
salud en Jesucristo hasta la Pascua Mayor:
sabed que me dijeron que ha cerca de un año,
que anda don Carnal sañudo, muy extraño,
astragando mi tierra, haciendo mucho daño,
vertiendo mucha sangre, de lo que más me asaño.
Y por aquesta ra;ón, en virtud de obediencia,
os mando firmemente, so pena de sentencia,
que por mi y por mi ayuno y por mi penitencia,
que lo desafiedes luego con mi carta de creencia.

Armas y Letras

Octubre de /951

/Jecidle de todo en todo, que de hoy siete días,
la mi persona misma, y las compañas mias,
iremos pelear con él, y con todas sus porfías;
creo que se me no detenga en las carnicerias.
Dadle al mensajero esta carta leida,
llévala por la tierra, no la traya escondida,
que no diga su gente que no fué apercibida.
Dada en Castro de Ordiales, en Burgos recibida".
Otra carta traia abierta y sellada,
una concha muy grande de la carta colgada,
aquél el'a el sello de la dueiía nombrada;
la nota es aquesta, a Carnal fué enviada:
"De mi, doña Cuaresma, justicia de la mar,
alguacil de las almas que se han de salvar,
a ti, Carnal goloso, que te no cuidas hartar,
enviote el A.yuno por mi desafiar.
Desde hoy en siete días tú y t11 almohalla
que seades conmigo en el campo a la batalla,
hasta el Sábado Santo daros he lid din falla;
de mllerte o de preso no podrás escapalla".
Las cartas recibidas, don Cal'nal orgulloso
mostró en si esfuerzo, pero estaba medroso;
rw quiso dar respuesta, vino a mí acucioso,
trujo muy gran mesnada, como era poderoso.
Desque vino el día del plaw señalado,
vino don Carnal, que antes estaba esforzado,
de gentes muy garnidas muy bien acompañado:
serie don Alejandro de tal real pagado.
Puso en las delanteras juchos bnenos peones
gallinas y perdices, conejos y capones
'
ánades y lavancos, y gordos ansarones'·
hacian su alarde cerca de los tizones. '
Estos traían lan:as de león delantero:
espetos muy cumplidos de hierro y de madero;
en la buena yantar estos ·vienen primero.
En pos los escudados están los ballesteros
los ánsares, cecinas, costados de carneros '
piernas de puerco fresco, los jamones ent~ros;
luego en pos de aquestos están los caballeros.
Las puestas de la vaca, lechones y cabritos
allí andan saltando y dando grandes gritos/
luego los escuderos, muchos quesuelos fritos.
Traia (mena mesnada rica de infan:ones;
muchos buenos faisanes, los lozanos pavones;
venian muy bien garnidos, enhiestos los pendones;
Eran muy bien labrados, templadas y bien finas
obras de puro cobre tratan por capellinas,
'
por adargas calderas, sartenes y cocinas,
real de tan gran precio no tenian las sardinas.
Estaba don Carnal ricamente asentado
a mesa mucho harta en un rico estrado,
Pasa a la Pág. 6

•

�VienB de la Pág. 5
delante sus juglares, como hombre honrado,

' '

de sus muchas viandas era bien abastado.

Estaba de/unte dél su alférez humil,
el hinojo hincado, en la mano el barril,
tañia a menudo con el añafil;

parlaba mucho el vino, de todos alguacil,

Desque vino la noche, mucho después de cena,
que tenía cada uno ya la talega llena,
pci.ra entrar en hacienda con la dueña serena,
adurmiéronse todos después de la hora buena.
Esa noche los gallos con grmz miedo estuvieron,
velaron con espmzto, ni punto no durmieron:

no habla maravilla, que sus mujeres perdieron;
por ende se alborozaron del ruido que oyeron.
Hacia la media noche en medio de las salas
vino do1ia Cuaresma; jDios Señor, tú me valas!

nol' dedes por dineros vendidos ni alquilado,
ca no ha grado ni gracias el Buen amor cotnprado.
Hiceos pequeño libro de texto, mas la glosa
no creo que es chica, ante es bien gran prosa,
que sobre cada habla se entiende otra cosa,
sin la que se alega en la razón h~rmosa.
De la santidad mucha es bien gran licionario,
mas de juego y de burla es chico breviario;
por ende, hago punto, y cierro mi almario,
séaos chica habla, sofás y letuario.
Señores: héos servido con poca sabiduria,
por os dar solaz a todos habléos en juglaría;
yo un galardón os pido: que por Dios, en romería,
digades un Pater noster por mi y Ave 1\faría.
Era de mil y trescientos y ochenta y un años
fué compuesto el romance, por muchos males y daños
que hacen muchos y muchas a otras con sus engaños,
y por mostrar a los simples hablas y versos exlrmíos.

Dieron voces los gallos, batieron de las alas,
llegw;on a don Carnal aquestas nuevas malas,
Como habla el buen hombre Bobre much comido,
con la mucha viwzda mucho vino ha bebido,
estaba apesgado, y estaba adormido,

por todo el su real entró el apellido.
Todos amodorridos fueron a la pelea,
pusieron las sus haces, ninguno no pleitea;
la campaií.a del mar las sus armas menea,
viniéronse a heril' diciendo todos: "¡ea!"
El pl'imero de lodos que hirió a don Carnal,
fué el puerro cuello albo, e hiriólo muy mal;
hizo/e escupir flema, esta fué gran señal,
tuvo doña Cuaresma, que era suy0 el real.
Vino luego en ayuda la salada sru·dina,
hirió muy reciamente a la gruesa gallina,
atravesósele en el pico, ahogóla aina,
después, a don Carnal falsó[' la capellina.
Venten las grandes mielgas en esta delantera,
los verde/es y jibias guardun la costunera:
vuelta en la pelea de muy mala manera,
cala de cada cabo mucha buena mollera.
De parte de Valencia venian las anguillas,
salpresas y lrechadas a grundes manadillas,
dabun a don Carnal por medio de las costillas,
las truchas de Alberche dábanle en las mejillas.
Ahi mzdaba el aUm como un bravo león,
hallóse con doz, Tocino, díjole mucho baldón,
di no por doña Cecina que[' desvió el pendón,
diérale a don Ladrón por medio del col'azón.
De Santander vinieron las bermejas langostas,
traímz muchas saetas en sus aljibas postas,
hacían a don Carnal pagar todas las costas;
las plazas que eran anchas hacíansele angostas.
Como estaba ya con muy pocas campañas,
el jabalin y el ciervo huyeron a las monlaiias,
todas las otras reses fuéI'onle muy exil'mias,
los que con él fincaron, no vallan dos castmias.
Si 1w fuese la cecina con el grueso tocino,
que estaba amarilli, de días mol'tecino,
que no podía de gordo lidiar sin el buen vino,
estaba muy señero, cercado y mezquino.
La mesnada del mar hi;;ose un il'opel,
hincaron laS espuelas, dieron todos en él,
1w le quisieron mata1·, hubieron duelo dél,
a él y a los suyos melieron en un col'del.
Trujéronlos alados porque no escapasen,
diéronlos a la dueiia antes que se ahorrasen;
mandó luego la dueña que a Carnal guardasen,
y a doria Cecina con el tocino colgasen.
Mandó/os colgar altos, bien como atalaya,
y que a descolgallos 1zinguno i 1w vaya;
luego los enhoracaron de una viga de Jwya;
el sayón iba diciendo: "Quien tal hizo, tal haya".
Mandó a don Carnal que guardase el ayuno,
y que lo tuviesen encerrado, a do no lo vea ninguno,
si no fuese doliente, o confesor alguno,
y que/' diesen a comer al día manjar uno.
DE COMO DICE EL ARCIPRESTE QUE SE HA DE ENTENDER
ESTE SU LIBRO
Porque Santa María, según que dicho he,
es comienzo y f-in del bien, tal es mi fe,
hizle cuatro cantares, y con tanto haré
punto a mi librete, mas no lo cerraré.
Buena propiedad ha, do quiera que se lea,
que si lo oye alguno que tenga mujer fea,
o si mujer lo oye que su marido vil sea,
hacer a Dios servicio en punto lo desea.
Desea oir misas y hacer oblaciones,
desea dar a pobres bodigos y raciones,
hacer mucha limosna, y decir oraciones;
Dios con esto se sirve; bien lo vedes, varones.
Cualquiera hombre que lo oya, si bien trovar supiera,
puede más añadir y enmendar si quisiére,
ande de mwzo en mano a quienquier quel' pidiere,
como pella las dueñas, tómelo quien pudiere.
Pues es de Buen amor, emprestad/o de grado,
nol' neguedes su nombre, ni dedes refertado,

6

BIBLIOGRAFIA
Para una bibliografía completa -con excepción de las Historias generales
de la Jiteratura españo1a- véase la obra de Lecoy, indicada más abajo. Acerca
del sentido social de la sátira del Arcipreste pueden leerse las páginas 98-99
de la Literatura castella1,a de ~lanuel de Montolíu, Barcelona 1930, y los apuntes de Dámaso Alonso sobre La injusticia social en la literatura española, en
Hora de Espm1a, II, 1937. Las obras esenciales para el estudio del Libro de
buen amor son:
EDICIONES
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; Libro de buen amor. Texte du XIVe, siecle
publié ... par Jean Ducamin. Toulouse (E. Priva!) 1901 Págs. LIV-343. Reproducción paJeográfica del manuscrito de Salamanca y, en nota, de las variantes de los otros dos códices.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; Libro de buen amor. Edición y notas de
Julio Cejador y Franca. Madrid. Clásicos castellanos. Ediciones de "La Lectura", 1913. Dos volúmenes. Págs. XL-300 y 342. Texto basado en el manuscrito
de Gayoso; las notas son farragosas y muchas veces desatinadas, pero contienen material utilizable.
VOCABULARIOS
Henry B. Richardson; An Etymological vocabulary to the Libro de Buen
amor of Juan Ruiz, arcipreste de Hita. Yale University Press. 1930. Págs. IX-251.
Aceptable en general; presenta deficiencias en la explicación de los términos
geográficos y omisiones en las voces de varios usos o construcciones (quedan
sin explicación, por ejemplo: "criado" en 429a, "tanto" en 1067e, "pinto" en
1402a y 1404c, etc.). Puede completarse una que otra vez con el extravagante
Glosario sobre Juan Ruiz de José Maria Aguado (~fadrid, 1929, 637 Págs.) que
tiene la ventaja de ofrecer ocasionalmente ejemplos de otros textos medievales.
Muy valiosos para aclarar el léxico son varios artículos de la Revista de Filologia Española: Américo Castro. l:nos arnnceles de Aduanas del siglo XIII,
XIII-IX, 1921-1922; Adiciones hispánicas al "Diccionario etimológico" de Meyer-Lübke, V-VI, 1918-1919; Estular, XVI, 1929 (completado por Leo Spitzer en
el léxico románico, VII, 1920; Max Leopold Wagner, Algunas observaciones generales sobre el judeoespañol de oriente X, 1923; A. S. Yahuda, contribución
al estudio del judeoespañol, II, 1915 y las reseñas de la edición de Cejador, del
Vocabulary de Richardson y del artículo de Forest sobre galicismos antiguos.
Importantes también son la reseña de la edición de Ducamin donde Menéndez
Pida! señala el carácter dialectal leonés de la lengua del manuscrito de Salamanca (Romanía, lC(.X, 1901), y la de Cejador por Georges Cirot (Bulletin
Hispanique, XV, 1913) con explicación de términos, ejemplos y algunas rectificaciones.
ESTUDIOS
Félix Lecoy; Recherches sur le Libro de buen amor. París (E. Droz) 1938.
Págs. 374. Revisión de todos los aspectos del Libro -texto, versificación, lengua, temas-, que atiende en primer lugar a sus relaciones con toda la literatura medieval de Europa, particularmente con la latina y la francesa. La critica
juiciosa, fina erudición y lucidez poco común de esta obra la hacen insustituible
en el estudio del Buen amor,
Ramón ~fonéndez Pida!; Poesía juglaresca y juglares. Madrid (Centro de
estudios históricos) 1924. Contiene noticias de gran valor para la inteligencia
del marco cultural en que surgió el libro, principalmente para su lírica y música. Las páginas consagradas al elemento juglaresco del poema son ya clásicas en los estudios sobre Juan Ruiz. Incluye, además, varias correcciones al
-texto.
Leo Spitzer; Sur Auffass,mg der Kunst des Arcipreste de Hita. Zeilsschrifl·
für romanische Philologie, LIV, 1934, Págs. 237-270. Con criterio idealista apoyado en hondo conocimiento de la literatura medieval en romance destaca el
sentimiento unitario del libro -su intención didáctica- y recha~a la interpretación biografica. La visión sintética de Spitzer y el examen analítico de
Lecoy coinciden en esencia, y forman el comentario más compléto del Buen
amor: a ambos sigue la presente Selección. Del ilustre hispanista, actualmente
profesor _en la John Hopkins University, pueden verse además algunas nuevas
observacrnnes en la reseña del libro de Leeoy publicada en ]a Revista de Filosofía Hispánica de Buenos Aires, 1939. I. 3.
F. Weisser; Sprachlic he Kunstmiltel des Erzpriesters von Hita. Volkstum
und Kultur der Romanen. VII, 1934. Págs, 164-243. Es hasta la fecha el único
estudio estilístico del Buen amor. Su valor es muy discutible; comentarios discr~tos de algunas escenas Y pormenores alternan con arbitrariedades y errores
11
ff~ dentes. En su mayor parte es un puro inventario (ni siquiera completo) de
giros Y frases alineados sin orden visible.

Armas y Letras

La Arquitectura ...
Viene de la Pág. 3
de París Y trajeron sus enseñanzas a
la de Bellas Artes de México.
El Arquitecto Emilio Dondé proyectó residencias lujosas en diferentes estilos Y construyó el templo de San Felipe en un estilo semejante al i-ománico-bizantino. Don Antonio Rivas l\lercado, uno de los arquitectos más distinguidos de su tiempo, construía obras
como el moni..tmento a la Independencia, que no solamente se cuenta entre
lo mejor de su época desde el punto
de vista artístico, sino que además introdujo innovaciones técnicas, como el
uso de pilotes apoyados a gran profundidad.
Pero la arquitectura mexicana a pesar de esas personalidades no se salvaba de su dependencia del extranjero, especia]mente de Francia como ya
hemos apuntado, ni de la confusión
reinante en todo el mundo respecto al
esliJo que se debía de seguir, como si
fuese posible el determinar éste, en un
acto de voluntad "a priori". Lo más
característico de esta situación fué el
concurso convocado en Paris, no en
México, para la construcción del Palacio Legislativo, aquel edificio que
por su destino iba a ser la representación material de la nación misma.
El arquitecto ganador del primer premio, Emilio Bénard, se trasladó a México seguido por varios arquitectos franceses para llevar a cabo la ejecución
de las obras, marcando así toda una
etapa en la arquitectura mexicana de
fin de siglo.
Poco tiempo después, al despertar de
nuestro siglo, se emprende otra obra
de dimensiones colosales, el Palacio
de Bellas Artes, cuya ejecución se encarga al arquitecto italiano Adamo
Boarí, qua usa en él Jas por entonces
flamantes formas del Hart nouveau",
dejando en México posiblemente la
obra más acabada y de mayor mérito
entre las construidas en aquella modalidad. Su plan general es claro y bien
ordenado y en ]os detalles se nota una
finura de dibujo y buenas proporciones que nos dan idea de que fué lo más
que pudo lograrse dentro de los limites de aquella arquitectura.
Otros édificios de menor importancia son construidos en los más variados estilos: El edificio de Correos del
mismo Boarí en estilo gótico, el quiosco de la Alameda de Sta. Maria en un
morisco español, la actual Secretaría
de Gobernación en ]as fQrmas del Renacimiento, etc.
Todas estas construcciones en la
misma forma que sus contemporáneas
de Europa ponen en uso estructuralmente dos nuevos materiales: el hierro
y el concreto.
El primero de estos materiales era
conocido desde la más remota antigüedad. Baste decir que en el poema de
la Ilíada se menciona como un metal
precioso de un valor superior al oro
mismó. Sin embargo su uso en arquitectura no aparece hasta los primeros
años del siglo pasado, pero su aparición es tan feJiz que a partir de ese
momento no será ya abandonado ni en
arquitectura ni en las grandes obras
de ingenieria. Los grandes pabellones
de ]as exposiciones de París y Londres
lo emplean exhaustivamente combinado con el vidrio en un tipo especial de
construcciones donde la técnica es llevada a un perfeccionamiento que aún
no hemos superado nosotros en la actualidad.
El segundo de los materiales que hemos citado, el concreto, marca su presencia en la construcción hacia el año
de 1894, apareciendo por vez primera
en la Iglesia de San Juan en Montmatre.

Octubre de 1951

Pero hay algo que nos interesa· su!J.
rayar muy especialmente en Cuanto se
refiera á estos materiales y a su uso en
el siglo XIX: El hierro fué empleado
para reproducir columnas de los órdenes clásicos o para figurar pilastras
góticas, y en algunos casos fué em•
pleado racional y lógicamente, como
en la torre Eiffel o el "Hall des machines", en París, pero nunca se usó acertado o ilógico produjo por sí mismo
arquitectura propia o un estilo con características de valor estético. Respecto al concreto podremos decir exactamente lo mismo. Por lo tanto debemos
desligar esos problemas que a mi modo de ver no tienen nada o muy poco
de común: el advenimiento de nuevos
materiales en el campo de la construcción y el nacimiento de la arquitectura moderna.
Esta última empieza a hacer surgir
sus creaciones cien años después del
uso de hierro en la construcción.
Recordemos un instante nuestro programa primitivo de examinar los an•
tecedentes de nuestra arquitectura bajo dos puntos de Yista, el primero, que
se refería a las producciones arquitectónicas que la habían precedido, ya lo
hemos IJevado a cabo, ahora nos resta
pasar una rápida revista a aquellos
conceptos teóricos, que parecen casi
proféticos, lanzados por algunos pensadores y criticos que preocupados por
]os conceptos fundamentales sobre esas
materias.
Necesariamente nuestro examen ha
de ser sumamente sucinto y no tocará,
más que a manera de ejemplificación,
aquellas ideas que están más en contacto con la arquitectura que con las
otras artes.
El punto de partida para dichas
ideas estéticas es la división que Kant
hace de las percepciones en ''Subjetivas', y "Objetivas", que da pie a Conrado Fie&lt;ller para pensar que el arte
precede la percepción de la obra artística quedan excluídos de eila todo
factor de tipo emocional o sentimental y en el examen de dicha obra sólo
encontraremos la forma, como representativa de su mayor o menor valor
estético.
Aplicado esto a la Arquitectura nos
hará buscar en e11a solamente aquellos
valores que son específicos de la forma: el volumen, la proporción, color,
claroscuro, composición y movimiento. El máximo purismo ele esta doctrina se encuentra realizado en las formas geométricas o abstractas, poco nada relacionadas con la naturaleza.
El mismo Fiedler, orienta también
l'n sus escritos, como un predicado básico el que la arquitectura es eminentemente "funcional'\ Esa función primordial consiste en solucionar la nec·e sidad de cubrir un espacio cerrado
y las únicas arquitecturas que han lle~ado ese ideal en forma lógica y precisa son las griega y la románica. Como podemos ver ]as ideas de }os críticos del siglo pasado andaban bien distanciadas y en completo divorcio con
la práctica arquitectónica y el gusto
estético ele sus contemporáneos. Veamos todavía ideas mucho más radicales que las expuestas y expresadas pÜr
un historiador vienés a mediados del
siglo pasado, o sea exactamente separados de ella por cien años: la arquitectura simplemente es el producto
elaborado de una técnica. Ante el radicalismo de este concepto que desgraciadamente aún perdura en la actualidad en nuestro Instituto Politécnico,
cabe pensar que el anunciado de ella,
Gotfricd Semper, debia carecer en un
mucho de sensibilidad artística, pero
para tranquilidad nuestra en estos cien
años que nos separan de él, multitud
de críticos distinguidos, se han encar-

gado de demoler sistemáticamente dichas ideas, aunque todavía se' den ca•
sos de gentes afinadas a ellas con la
tenacidad propia de los provincialismos.
Aunque baya sido en una forma muy
somera hemos tenido ya un panorama
general de ciertas circunstancias que
precedieron a la aparición de mostre;
veamos ahora como y en donde fué
esa aparición. Su primer característica es la de nacer en una forma explosiva y paralelamente en el campo de
la arquitectura y de las demás artes,
incluyendo la construcción de muebles v la decoración de interiores. Surge i~Ulcdiatamente ]a pregunta: ¿cuál
fué de todas esas artes la que produjo
las primeras obras? ¿Las artes restantes imitaron simplemente a la que se
expresó en términos de arte moderno
antes que ellas? La respuesta podríamos fundamentarla en aquella observación de Dilthey que ve un carácter
solidario en todas las manifestaciones
culturales de una época y en particular a ]as artes. Todas ellas tienen una
raíz común, un recóndito punto de origen en nuestro- espíritu que es el mismo para todas esas manifestaciones
externas de aquel. En la misma forma
que un rio al salirse de su curso, inunda un valle y van tocando sus aguas al
mismo tiempo todos aque1los puntos
que tienen la misma altura, por alejados o diferentes que sean entre si, de
manera semejante la corriente de sentimientos propios de nuestra época,
comprimidos y ocultos bajo aquella
capa del desorientado gusto estético
del siglo XIX, rompe en un momento
dado todos los convencionalismos y se
manifiesta al mismo tiempo en todas
las actividades de la Yida. El arte se
transforma radicalmente pero lo hace
paralelamente a la moda, en el ,,estido,
a la organiiación social y económica,
al progreso de las m~quinas, a las costumbres y en una palabra a todo aquello que marca el carácter y el estilo de
nuestra época. Pero no obstante que el
nacimiento no era un hecho artificial
sino un producto lógico de una situación previa, el cambio tan brusco y
tan radical, que no ofrece paralelo ep
la masa de la pob]ación. Los pintores
cubistas fueron y aún siguen siéndolo,
considerados corno mercaderes del arte, con la única finalidad de asustar a
los burgueses y de explotarlos y ellos
a su vez no cabe duda que supieron
explotar bien las circunstancias a su
favor. La arquitectura más apegada a
Ja realidad siempre empieza a manifestarse en Alen)ania y Holanda, e inmediatamente este ejemplo encuentra
repercusiones en todos los países europeos. formándose pequeñas minorías
que luchan denodadamente por imponer las nuevas formas y los nuevos
principios.
En el año de 1900 se inician ya las
exposiciones de muebles del grupo recién formado en Drcsden el "Deulsche
,verktatatten" que tratan de "desenvolver en el estilo del mueble el espíritu mismo de la máquina".
Desde 1905, del taller de Peter Bchrens empiezan a salir proyectos que
francamente inician ]a nueva tendencia, culminando sus obras en la famosa fábrica de turbinas de Berlín que se
construye en 1909. Walter Gropius y
~foyer han trabajado durante algun
tiempo en dicho taller, levantan varias
fábricas en los años anteriores a la
guerra mundial.
En Holanda :Mies van der Roche, en
Francia los hermanos Perret y en Estados l:nidos Frank Lloyd Wright inician caminos paralelos en un ambiente francamente hostil que los hace
reaccionar violentamente, subrayando
las características de forma y los ideales de la nueva arquitectura.

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del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
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comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
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a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
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manos.
Los envíos deben hacerse a:
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Plaza del Colegio Civil,
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Lic. Fidencio de la Fuente, Universirlad de Nuevo León, Plaza del Colegio
C:ivil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
ro.

7

¡

�Universidad ....
Viene de la ta. Pág.
ordenanzas, las lisias de teólogos y
oradores sagrados, las noticias sobre
ceremonias en los claustros; pero falta
aún penetrar en esa zona oscura en
que perviven nuestros antepasadQS que
se interesaron apasionadamente por la
busca de la verdad inmediata, esa que
conduce al hombre por los caminos de
la ciencia, la gran aventura. Aquellos
maestros, que enseñaban Aristóteles, o
discurrían magníficamente sobre Santo Tomás de Aquino giraron siempre
en torno de su especialidad.
La época de la Ilustración, la de los
enciclopedistas, hizo posible el advenimiento de. "El Pensador" en nuestra
América emancipada. Quizá. el ejemplo de Humboldt -sapiencia universal- suscitó en los precursores de la
Independencia el afán de llevar la
mente hacia todas las latitudes del conocimiento. Se nos anticiparon en la
preocupación de interesarse por todos
los problemas del hombre; pero no hemos dado, hasta hoy, en cuatro siglos
de experiencia, al poeta que se anticipe al inventor: Leonardo, precursor de
la aviación; Eca de Queiroz que en
"La Ciudad y las Sierras" columbra
muchas de las excelencias del maquinismo al servicio del arte, o Julio Ver•
ne movimiento en su imaginación al
submarino.
La Universidad continuó por la misma ruta que le señaló el régimen español o tuvo que sufrir vicisitudes durante la reforma liberal por considerarla los corifeos de ésta el cuartel general del antiguo régimen. Pero en el
fondo de ella ha latido siempre el deseo de ser un conservatorio, en el que
maestros y alumnos comparten el aire puro del diálogo. Ese deseo lo insinuó Manuel Gómez Morin cuando era
Rector de la Universidad de México, y
no pudo ponerlo en marcha por la penuria de la Casa de Estudios. Convertirla así en lo que debe de ser, algo
más que aula y laboratorio, es decir en
convivio, en foro abierto a la amistad
intelectual, a la renovación fecunda, al
saber en función social. Porque no
bastan las explicaciones de la cátedra,
el discurso animador, para orientar
vocaciones y estimular ingenios. La
Yida canta fuera de la Universidad y
hay que salir a su encuentro ordenando en la conversación ideas e inquietudes.
El siglo XIX produjo maestros que
no sólo enseñaban historia o filosofía,
sino que recibieron ese titulo glorioso
-más que el de 1'doctor honoris causa"-, gracias a sus incitaciones para
configm·ar los problemas de una generación o superar la obra de las anteriores. Los alumnos eran discípulos y
no se preocupaban por la calificación
de fin de año, sino que por enriquecer
la cultura en arduas disciplinas ascéticas, elaborando un libro o dándose
en la acción dentro del ritmo universal de su época.
Maestros henchidos de humanidad
cálida, amorosa, fueron Andrés Bello,
fundador de la Universidad de Chile;
Ignacio Manuel Altamirano y Justo
Sierra en México; José Trinidad Reyes1 en Honduras; José Martí -el trabajador intelectual de dinamismo impar-; el otro cubano ilustre, Enrique
José Varona; el dominicano Eugenio
Maria Hoslos. Y a la altura de nuestro
tiempo, Pedro Henríquez Ureña, quien
iba sembrando su alma en el diálogo
socrático y la correspondencia puntual.
Cuando se estudia alguna de las
grandes vidas de universjtarios del siglo XIX aparecen catedráticos de M1'dicina y Cirugía, como Juan María Rodríguez, que siempre estuvo muy ente-

8

rado de las últimas novedades científicas, sin abandonar la torre mutilante de su especialidad. Otros maestros
se refugiaban en la Pintura o en la Música, pásados los ajetreos de la clínica; y sin pensarlo tan solo por acatar
los preceptos de la higiene mental, como quien se entrega a los azares del
deporte, imitaban así al sabio Virchoff,
el codescubridor del calcio y el rubidio, que un día, gracias al abogado
Adolfo Bastián, tuvo noticia de que
había existido en América un pueblo
que -como el egipcio- escribió sus
anales en jeroglificos, y así tuvo un
pretexto para iniciarse en los misterios de la Arqueología. No fué otra la
actitud del sabio cirujano Dario Fernández Fierro, quien después de llevar
a cabo cuatro o cinco operaciones diarias,. se sumergía -haciéndose la ilu•
sión de que eran aguas lustrales- en
los poemas de Rubén Darío. No sorprende la noticia de que en nuestros
días seiscientos médicos sean miembros de la Doctors Orchestral Society
de Nueva York. Flauta y oboe, viola y
violín armonizan muy bien con la Der•
matología y la Obstetricia, la Clínica
general y la Ortodoncia. El caso contemporáneo más Mombroso es el del
gran Albert Schweitze, el médico benefactor que vive en un rincón del
Africa entregado apostólicamente al
servicio de los que sufren, y sigue siendo teólogo, músico y filósofo, especialista en Goethe y Bach. ¡Un alma sideral, un santo a quien ya se le ve el
nimbo!
Se puede ser histólogo como Ramón
y Cajal, y, a la ,,ez, conversar maravillosamente en el ruedo del café y escribir bien; se puede ser maestro de
Anatomía, y hacer prosa espléndida en
el prólogo, con la claridad francesa
de Janct.
Hay un caso patético en la historia
de la vocación: el de don Francisco
del Paso y Troncoso, el mexicano que
más sabía del iiéxico antiguo, gracias
a las facilidades que le deparó la fortuna hereditaria. Cuando se hallaba
próximo a terminar sus estudios en la
Escuela de Medicina, escogió el novedoso tema "La :Medicina entre los Aztecas". Empezó leyendo casi todos los
cronistas del siglo XVI; pero a medida
que les estudiaba, advertia que le era
preciso aprender Botánica y náhuatl;
y entonces fué siguiendo la ruta que Je
condujo hacia ]a Arqueología, la Etnografía y la Antropologia, hasta reconocer bibliotecas y museos de América y Europa; y de súbito se dió cuenta de que los manuscritos del Archivo
de Indias le obligaban a estudiar Paliografía y Geografia histórica, y luego Bibliografia y folklore; pero habia
construido uno de los prestigios envidiables de ~léxico.
Saber estudiar es una de las más serias disciplinas; porque equivale a seleccionar con atingencia los mejores
amigos entre los libros; meditar con
orden, elaborar planes, afinar el instinto y el gusto. Sobre todo, definir
en el deliquio del monólogo el camino más seguro para llegar a la meta
que a veces, se borra como el oasis en
el espejismo; alguna vez me decia el
fisiólogo Ocaranza al celebrarse sus
veinticinco años de magisterio en la
l:niYersidad de México, que aún no estaba seguro de haber encontrado su
vocación; y es que el sabio gusta alternar sus estudios predilectos con las
investigaciones históricas, desenterrando infolios en los archivos. Ha sido también el blanco de las inquietudes humanas que salen al paso de quienes se empeñan primordialmente por
el conocimiento de la realidad ambiental, relacionándola con la del mundo.
Hay que advertir que en nuestra
América son muchos los médicos -cirujanos a quienes les seducen la poesía o la política-, quizá porque -según lo hacia notar Dario- Apolo era

En el Centenario del ....
Viene de la ta. Pág.

la Batalla de Don Carnal y Doña Cuaresma; varias sátiras -dice Alfonso Reyes- inspiradas unas en la musa de la indigna•
ción, como los versos sobre la propiedad del dinero; otras ino•
centes y festivas, como el delicioso elogio de las mujeres chicas;
una colección de poemas líricos, sagrados y profanos, en que si•
multanean las cántigas y loores a la Virgen con las cántigas de
serrana y las villanescas, y, por último, varias digresiones mo•
rales y ascéticas.
De entre los bardos medievales, Juan Ruiz es quien ha dejado una huella más firme, constante y duradera. En la misma
Edad Media su obra era citada como un ejemplo. Así pudo in•
fluir sin dificultad en el Rimado de Palacio, del Canciller López
de Ayala, en el Cancionero de Baena, en la Tragicomedia de Calisto y Melibea, por no citar más.
La figura cimera del Arcipreste emerge dentro de las letras
españolas prerenacentistas, como un altorelieve de singular pres•
tancia y gallardía.

F. M. Z.

hijo de Esculapio. Y si bien han sido
muy pocos los que han sabido ganar
mensiones honoríficas como Churchill
con sus paisajes pictóricos, algunos
han sido líderes o ministros de gobierno o presidentes de la república, y no
ha faltado quien, como Alfonso Ortiz
Tirado, ha sabido lucir su destreza
tanto en la cirugía como en el canto,
y quien, por estar recitando su última
traducción de un poema de Hugo haya
dejado sobre la plancha a su paciente
anestesiado. La ausencia de vocación
ha hecho que algunos médicos perpetren el grave error de querer aplícar
el bisturi a las enfermedades colectivas.
He recibido inolvidables lecciones
-algo así como fascinante sorpresaen mi reciente visita a Bogotá. He conocido la Universidad de los Andes.
En ella estudian futuros ingenieros y
químicos. Dos jóvenes ejemplares, de
auténtica formación universitaria, son
los más activos colaboradores del Rector, un humanista que sabe cerrar a
tiempo los libros cuando le espolea un
problema intrincado de la realidad.
Cada maestro trabaja a la par de los
alumnos, como si sólo fuera uno de
ellos, el que más sabe, y en el laboratorio discuten con ellos en una atmósfera en que no se siente el peso de la
didáctica, porque se empeña en ser el
guía jovial de cada grupo afanado en
repetir un experimento o en compro•
par una afirmación. En tal ambiente
de camaradería aparecen, de pronto,
los huéspedes distinguidos, que llegab.
de liniversidades de renombre a sustentar conferencias y hacer escuchar
su mensaje. La nota peculiar la dá la
Biblioteca, muy moderna, en que están los clásicos del pensamiento universal. Cada joven adquiere así con el
trato de su maestro y de los filósofos
y los poetas de primera magnitud, los
1:4edios para estructurar una cultura
sólida, a base de las ideas generales,
esa que sólo puede construirse sobre
las bases de la universalidad. La vuelta al humanismo es un retorno del
hombre a las fuentes pristinas en que
antes abrevó la sabiduría esencial. Sólo asi es posible reincorporarse a la
vida, Y, sobre todo 1 colaborar con ella
en la obra secular de la liberación del
hombre para lograr el dominio de la
naturaleza y de si mismo y trabajar
"sin pausa, pero con prisa como la estrella", en medio de grave responsabilidad, en su tránsito por la fierra.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

·ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
1,1:EXICO

Armas y -Letras

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da, clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

Año VIII

D. A. S. U.

No. JI

Novíembre de 1951

Sor Juana Inés de la Cruz
José Ma. GALLEGOS ROCAFULL.

Al lado de Sigiienza y Góngora destaca en estas postrimerías
del siglo XVII la figura singularísima de Sor Juana Inés de la

Juana Ramírez, que tanta gloria dió a nuestra gente, "hon•
ra y lustre de ambos reinos, admiración del mundo y pasmo de
los ingenios", considera que como nació noble, ese fué de su mal
el primer paso. ,Así lo dice en "Los Empeños de una Casa",
cuando deposita en las palabras de Leonor su ·propia autobiogra•
fía. La causa de su desdicha, de su daño, fué su discreción. Con
serlo, conservó impoluta su dignidad. Pero su pecho fué sepul•
ero de ella misma.

Cruz. Su inquietud intelectual la llevó a cultivar también la fi,

Sor Juana se yergue ahora, como una torre del cielo, toda
fortaleza, toda derecha virtud, coronada en su más alta altura
por la primera nube de la mañana, que le ciñe aureola. Nadie
le toque más. Su deslumbrante condición humana, ya límpida
refulge para siempre. Probablemente una nocturna tristeza se
apodera de nosotros en este instante de las revelaciones. Ya
mañana será alba y claridad plena. A los trescientos años, algo
como una melancolía llena de dulzura y de paz ha venido -in•
esperada, pero fértil conmemoración tres veces secular- a es•
clarecer el espíritu de la Décima Musa con un fulgor que no
hiere. Ella es la hermosa doncella desvalida que huye del temor
del mundo y se refugia en la pacífica heredad de Dios, no para
evitar que las lágrimas le quemen el semblante con llama de
amor desesperanzado, sino para rehuir el golpe brutal que le
acechaba en una sociedad llena de prejuicios y de pequeñe:¡:
moral.

nia mi abuelo, sin que bastasen castigos ni reprensiones en es•

Como las esttellas, cuya distancia se mide por el fulgor, a
trescientos años de luz ¡qué diáfano parece el impulso de su vir•
tud; qué esclarecido el reinado de su inteligencia!

losofía, en la que, como en todo, dió gallardas pruebas de su ingenio. Fué autodidacta porque no la dejó su madre estudiar en
la Universidad, a pesar de sus "instantes e importunos ruegos"
de que le permitiese irse a vivir a México a casa de unos deudos
suyos y alli, "mudándome el traje", seguir los cursos universita•
rios; "yo despiqué el deseo en leer muchos libros varios que tetorbarlo •••". Sacó tanto provecho de estas lecturas, que cuan•
do a los ocho años llegó a la ciudad de México, asombró a todos,
que no se cansaban de admirar "no tanto el ingenio, cuanto la
memoria y noticias que tenia en edad que parecía que apenas
había tenido tiempo de aprender a hablar". Sus conocimientos
fueron reconocidos, si no oficialmente, al menos oficiosamente, por la Universidad, pues queriendo el virrey
-entonces lo era el Marqués de Mancera- que la examinasen hombres
doctos, convocó en su palacio a todos
los profesores universitarios con otros
varones afamados por su saber ante
los cuales compareció y "a la manera,
le decía el mismo virrey al P. Diego
Calleja, que un galeón real se defendia
de pocas chalupas que lo embistieran,
así se desembarazaba Juana Inés de
las preguntas, argumentos y replicas
que tantos y cada uno en su clase le
propusieron". (160). Cuando decidió
hacerse religiosa, primero en 1667 y
después ya definitivamente, en 1669,
anduvo luchando con sus arraigadas
aficiones intelectuales, pues eUa misma confiesa que no deseaba "tener
ocupación alguna obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio ni
rumor de comunidad Que impidiese el
sosegado silencio de mis libros".

Ha de llegar un día en que ella, la Extraordinaria, venga a
apasionar nuestro pecho con su verdad, a avivar nuestro espí,
ritu, a fundirse en ·nuestra alma, a perseverar en nuestra mente,
a volverse consubstancial con nuestra memoria, a remover nues•
tros huesos, a iluminar nuestros ojos, a purificar nuestra lengua,
a enriquecer nuestra historia, a proteger nuestra miseria, a velar
nuestra muerte, hasta que sea, en ímpetu de voces, belleza y
Buena parle de los cuatro mil que
ufanía, transparencia y primor, rosicler y preludio, verdad y llegó a reunir tratarían de materias
plenitud, pasión y poesía para animar e.n su hermosura viva la filosóficas. Conocía a fondo no sólo
filosofia , escolástica, como lo probó
grandeza del alma y lograr, por su espíritu, que la lu:.: reine eter• la
escribiendo unas Súmulas, hoy perdidas, que conservó hasta su muerte esnamente en el Valle
de México.
'.
'\

J.R.R.

J

eritas de mano de la misma Sor Juana

el P. José Porras, jesuita, (161) sino
las más nuevas corrientes filosóficas
de su tiempo, especialmente el pensamiento de Descartes, de cuya influencia son tambien testigos los instrumentos científicos de que vivió rodeada.
(162). Desplegó este saber en una de
sus más famosas poesías, la titulada
Primero sueño, (163) en la que, siguiendo de cerca al Góngora de las
S?ledades, sueña "que de una vez queria comprender todas las cosas de que
el universo se compone; no puede ni
aún divisas por sus categorías,
a
un solo individuo" (164). Se frustró su
ambicioso sueño porque es limitación
~umana la "de no poder con un intuitivo conocer acto todo lo criado" pero dejó bien probado que estaba 'sólidamente capacitada para recoger el logos de las cosas y hacerse un saber
"que haciendo escala de un concepto
a otro, va ascendiendo de grado a grado".

;i

Pero donde mejor muestra su fuerte
:ocac!ón intelectual, la agudeza de su
mgen10, el nervio de su argumentacióll
Y su extensa y profunda erudición, es
en la respuesta que se creyó obligada
a dar a la carta que le dirigió el si¡ii.or
Pasa a la Pág. 7

~~

1

�EL BARROCO EN LA
VIDA DE SOR JUANA
Jesusa ALFAD DE SOLALINDE.

Cuantas veces me he detenido ante el cuadro de la "Sagrada Forma" pintado por Claudio Coello para la sacristía de El
Escorial, se han suscitado en mi, ante sus contrastes y sus ficciones, diversas ideas y sentimientos. El edificio enorme -el acor•
de más perfecto en que se armoniza toda una época- exalta en
el fondo de su severidad, de su solidez, la obra barroca del pintor
cortesano. Todo el siglo de Contrarreforma y clasicismos repre•
sentado por El Escorial, viene de repente a replegarse en el pa•
tético colofón que puso Carlos II a las glorias de las Austrias. El
cuadro se convierte en un símbolo y es la más alta manifestación
del siglo XVII español y del espíritu que trató de llenar la oquedad de ese siglo con oriflamas y sombras de ideas. Con la trans•
posición de un Hipérbaton, Claudio Coello coloca detrás del altar lo que en la realidad debió ocurrir delante, y nos lo hace ver
como si un inmenso espejo duplicara la escena de la ceremonia
religiosa en que múltiples personajes, el rey, jerarcas, nobles y
acólitos, estuvieran a nuestro lado, en torno nuestro, donde sólo
hay vacío y espacios estáticos. Todo el fondo del cuadro es la
repetición y copia de la sacristía en que nos vemos solos. Este
cuadro es la ficción de lo que debió ser, desplazada a un lugar en
que no pudo ser. Una serie de tropos pictóricos son la esencia
de esta obra realizada poco antes del ocaso del barroco, cuando
ya pronto se iban a abrir los pórticos del neo-clasicismo, en par•
te, igualmente formal y ficticio.
A partir de las postrimerías del reinado de Felipe II, los españoles cultos
habían comenzado a tomar la actitud
que llevó al co¡¡ceptismo de Quevedo
y al culteranismo de Góngora. Las lineas rectas y claras en que se expande
eJ pensamiento cuando puede seguir
un impulso espontáneo, se esfuma, y
sólo predominan las curvas barrocas
-agresivas o huidizas- de la inquieJud provocada por interrogaciones y
dudas llenas de ansiedad, que no pueden formularse ni expresarse en ideas
definidas porque conllevarían un riesgo para el alma y para el cuerpo. Esta
posición espiritual comienza en el siglo XV, cuando la ordenación y el ritmo medieval ya se habían quebrantado1 y continúa a través del paréntesis
clásico de la primera parte del siglo
XCI, llegando a definirse plenamente,
moldeando intelectos y conciencias, en
el siglo XVII. Tal actitud oblitera toda
espontaneidad, crea inhibiciones y
prejuicios, tortura la naturaleza de artistas y escritores represando la corriente que hubiera fluido desde los
.profundos hontanares del pensamiento
y del sentimiento sin trabas ni cortapisas, creadora del Contrarreforma
hispana, dogmá.tica e inquisitiva, es,
por lo tanto, la creadora del conceptismo, del culteranismo, del barroco,
te.ngentes elusivas por las que se fugan
a 1a peligrosa fuerza centrípeta de su
propia conciencia intima.
Sobre todo esto se iba marcando la
curva del descenso de España. El desencanto, el escepticismo, la crítica
son parábolas de decadencia y como
no pueden expresarse por ser peligrosa en el ambiente hispano, estricto y
ortodoxo, toda expresión de esas tres
actitudes, se recubren con el ornato y
disfraz estilista y se refugian en lo clásico, lo mitológico, Jo alegórico -que
había empezado a sustituir lo simbólico medieval ya en la época de Juan
de ~lena y del Marqués de Santillana-,
por no poder atacar abiertamente la
realidad que los rodea.
De la misma manera España se mantiene alejada de todo movimiento, tratando al mismo tiempo de imponer sus
normas ideológicas a toda Europa, y

2

por eso, en el siglo dél barroco, se Je
enfrentan Inglaterra y Francia, como
es natura], ese mundo español con su
lucha cultural y emotiva, se proyecta
sobre la orilla americana a donde puede llegar libremente la lengua, la religión, las normas de vida, y al arribar,
se acentúa y concreta más en un terreno que le es propicio.
Al pensar en el barroco en México,
viene siempre a mí el recuerdo del
cuadro de Claudio Coello. A través del
Atlá.ntico se refleja en la corte virreinal el mundo de la metrópoli, que se
crea de nuevo; todo es imitación, copia, ficción y teatralidad en un escenario inmenso en que sobreviven, sólo
de una manera espectral, las formas
silenciosas de una civilización pasada,
suplantada por otra. Modos, modas y
modalidades, cultura y cultismos, conceptos, liturgia, ceremonial cortesano,
todo ha sido transportado a la orilla
opuesta, y el tiempo, confabulado con
la distancia, hace que toda esa importación florezca retrasada en el nuevo
suelo, acentuándose su artificialidad .
De este modo se produce un barroquismo que viene a convertir una de sus
características formales -lo artificial-, en una cualidad consustancial,
congénita. Se puede llegar a la conclusión de que el barroco es más esenci-almC'nte barroco en México que en
España.
La corte de los virreyes es un conjunto de ficciones y normas convencionales en un ambiente abigarrado
etnológica y socialmente, y así surgen
figuras que son de punta a cabo -más
esencialmente que en España- barrocas también. Sor Juana es una de éstas, mucho más barroca en su vida que
en su obra literaria en que predominan clasicismos del siglo XVI a través
de su propio conceptismo y culteranismo, maneras literarias que ella misma
critica. Su vida es toda ficción y formalismo, eflorescencia culta y erudita
que decora, ocultándolo, todo lo que
pudo ser genuino y sincero en ella.
Sor· Juana hubiera sido una clásica
Aspasia o una Julia Gonzaga renacentista. Desde niña empieza a singularizarse dentro de su propio ambiente,

fascinada por libros de lejana cultura
trasatlántica; los estudios varoniles la
atraen a punto de querer cambiar las
faldas de mujer por calzas de hombre
para poder entrar en las aulas universitarias sin escándalo de almas timoratas, en lo que ya se revela su tendencia a ocultar, disimular para poder
convivir con su medio y con los prejuicios que la rodean. Su amor al estudio la impulsa, para acrecentar su
cultura libresca -que no podia adquirir en romance por las restricciones
eclesiásticas-, a amaestrarse en el latín.
Es más posible que fuera bien hecha
para el amor física y espiritualmente,
y hubiera sido, como aquellas mujeres,
centro de un grupo elegida en el que
hubiera suscitado ideas y despertado
pasiones. Pero se encuentra en una
corte virreinal remilgada, convencional, intrigante y catequista, llena de
huecas formalidades y de supersticiosos prejuicios, que impiden que su
personalidad se desarrolle normalmen·te, como mujer, sincera y espontanea,
no porque se la cohiba deliberadamente en sus expresiones literarias, pues
desde el virrey a los últimos letrados
de la colonia, todos la rodean con
aplauso y admiración a su genio -como más tarde convierten su celda en
salón literario-, tampoco porque le
falten galanes o enamorados, pues fué
bella y atractiva, sino porque Juana
Inés concibe un extraño temor a su
medio que la llena de inhibiciones y
la hace transportar toda su vida a un
plano irreal. Confesando que no es
ferviente su vocación, se hace monja,
huye a aquel imaginario terror a la vida mundanal y a los hombres, un terror que, como la voz de Hamlet, la
incita a recluirse en un convento:
" ... y que no otro motivo me entró
en la religión, no obstante que al desembarazo y quietud que pedía mi estudiosa intención, eran repugnantes
los exercicios, y compañia de vna comunidad; ... entréme religiosa, porque
aunque conocía que tenía el estado cosas ( de las accesorias hablo, no de las
formales) muchas repugnantes a mi
genio; con todo, para la total negación
que tenía al matrimonio era lo menos
desproporcionado, y lo más decente,
que podía elegir, en materia de Ja seguridad que deseaba de mi salvación:
a cuyo respeto ( como al fin más importante) cedieron y sujetaron la cer,,iz todas las impertinencillas de mi
genio, que eran de querer vivir sola,
de no querer tener ocupación obligatoria que me embarazase la libertad de
mi estudio, ni rumor de comunidad
que impidiese el sosegado silencio de
mis libros ... "
La contemplación de esta extraña
vida provoca interrogaciones sin respuesta posible. No se comprende esa
fuga de la realidad, no se comprende
la astuta posición, puramente intelec~
tual, que adopta para el resto de su vida y con ]a cual trató siempre de ocultar el latido de su vida emocional. ¿De
qué huyó Juana Inés buscando seguridad para su salvación? ¿Qué ocultaba
Sor J nana? Sor Juana logró ocultar la
,,erdaclera motivación de su fuga a sus
conten1poráneos, ni las gentes venideras, jamás podremos tampoco descubrir su secreto.
Pero su agudo espirito crítico había
de hacerle ver todo lo falso de su vida
que no quiso realizarse en su verdadero plano, que fué proyección a otro
plano -como el cuadro de Claudio
Coello-, en que tampoco pudo llegar
a ser. Sor Juana amaba y anhelaba la
Jibertad y se encerró tras rejas, se sometió a disciplinas y reglas sill poseer
una sincera y profunda vocación; su
posición natural era aún más que crítica, rebelde, y sin embargo, aceptó
dogmas y normas ideológicas con dolorosa sumisión; no sentía arrobos ni
éxtasis místicos como Santa Teresa, y

sin embargo, escribía edificantes piezas religiosas; ama sus libros y sus instrumentos de ciencia y los arrumba;
arna férvidamente su pluma -única
válvula de represiones-, y al fin la
quiebra y por último miente forma].
mente su arrepentimiento y se doblega
a un ascetismo impuesto. Terrible y
trágico es el barroquismo de su vida.
Lo convencional y culto trituran la
fresca naturaleza femenina. Las disciplinas de las letras, de la erudición,
maceran su espíritu y su carne. Sobrepone a todo la rigidez de una mentalidad metódica, tocada directa o indirectamente, de cierto cartesianismo en
su ordenación cientifica.
Convencida de la posición impuesta
a si misma, Sor Juana usa la retórica,
]a erudición, el concepto, la metáfora,
como una muralla defensiva; los estrecha, como labios cerrados sobre las
palabras que se le apretujan por salir
a contar su verdad. En ninguna figura del barroco se hace tan patente la
premeditada formación de una estructura en que se crean razones e ,ideas
sobre aquello que, por un temor, se ha
dejado vacio de sentido. Sor Juana se
encastilla en el complicado edificio
barroco, se repliega en las elevadas
rampantes de una fria intelectualidad,
de una erudita concepción de la vida.
Apela a lo religioso, lo mitológico, lo
patrístico, para ocultar la realidad que
le atenaza el corazón. Eso se repite
en todo el ambiente de la colonia, a
su alrededor. La so.ciedad mexicana
tenia una vida asimismo extraña; el
espafiol, el criollo, el mestizo, todos viven una vida creada en su imaginación; el indio entristecido y callado
conserva lo más , genuino, pero corno
carece de retórica de erudición y de
reverencias cortesanas, no puede mentir, pero también se refugia en el mundo alegórico de la nueva religión con
el dolor que igualmente lo atenaza.

* * •
Así como Sor Juana se desprende de
su propia vida al escaparse a la otra
Yida creada por ella de tan singular y
artificial manera, se desprende también su propio ambiente. Nace, y vi·"e los primeros años, en Nepantla y
después en Amecameca en un fértil
valle que casi llega a templados bordes
tropicales, pero que aún recibe los
frias de los altos volcanes nevados.
J arnás poeta alguno creció en escenario más bello, más imponente, más repleto de místico encanto. De las crestas blancas a las hondonadas verdes,
toda la luz en sus maraviJlosos juegos,
las nieblas en sus fatigadas jornadas,
los arroyos en sus jocundas carreras,
las espesuras en sus pomposos silenciosos, crean, en su realidad, las más
fantásticas armonías. Sin embargo, todo eso, que parece había de llenar de
imágenes vivas la mente de Sor Juana,
y moldear estrechamente su espíritu,
se queda lejos, borrado, sin la inmanente presencia que era de esperarse
en su obra. En su lugar las menciones.
metafóricas, calcadas como de un viejo grabado en madera, de aspectos
convencionales de la naturaleza hacen
aún más hiriente la retórica, el conceptismo y el cultismo que contorsionaron su vida y acallaron sus impulsos
espontáneos. Con ese asombroso fondo la figura de Sor Juana aparece más
destacada en toda su abstracción, indiferente al medio natural, Jormalmente adaptada a pautas de ideas y manera de expresión artificiales e importadas, cuando nos habla de "ardientes
mongibelos", o del Olimpo, o del Danubio.
Este desprendimiento del paisaje natural y el uso metafórico del paisaje
convencional, no es caso aislado de la
monja poetisa; por el contrario, es típico de la literatura de los siglos de
oro, Y muy especialmente del siglo

Armas y Letras

XVII. La metáfora que se estructura
sobre elementos de la naturaleza es la
única forma de descripción del paisaje. La montaña, el ave, la flor, el prado, el mar, el rio, el arroyo y la nube
son simples substantivos con sólo un
valor retórico. El poeta de la Andalucía feraz y llena de flores, los nombra
de igual modo que el de la llanura desnuda de Castilla y Sor Juana, en la altiplanicie de la Nueva España, habla
de la naturaleza de la misma manera
convencional que el poeta castellano
o andaluz de los siglos XVI y XVII:
Si del campo te agradas,
goza de sus frescuras venturosas .••

................................

Si la flor delicada,
si la peña, que altiva no consiente
del tiempo ser hollada,

................................

si ves el cielo claro,
tal es la sencillez del alma mía ...
En sus Liras el erotismo humano se
encuentra cerca de las imágenes del
erotismo místico de San Juan de la
Cruz, llenas de descripciones del paisaje simbólico. Como ya han notado
los críticos, Sor J nana lleva mas estrecho parecido con el carmelita poeta
en la lira de carácter místico del Auto Sacramental El Divino Narciso en
que acentúa la reminiscencia oriental:
A este bosq11e he llegado -donde espero
tener noticias de mi bien perdidoque si serías confiero,
diciendo está del prado lo florido
que producir amenidades tantas
es por haba besado ya sus plantas.
En todas sus otras Liras vuelve el
tema del amor humano, pero con los
mismos medios de expresión liriCa. El
parecido con Garcilaso y al mismo
tiempo con San Juan de la Cruz, es
aún más marcado en su composición
Estancias, donde el paisaje metafórico
se despliega con mayor fuerza sugeridora:

Los abundantes ríos
los pastos y verdores
en que te apacentaron mis amores
trájete ala verd11ra
del más ameno prado
To haré que mis furores
los campos los abrasen
y las yerbas que pacen;
y talen mis ardores
aun los montes que son más superiores.
Esta actitud de Sor Juana -como todo
-en su vida-, es floración barroca. Su indiferencia ante e1 paisaje real, es, en
parte; una manifestación del urbanismo típico de su época. Por otra parte,
proviene también de espíritu introvertido; como artista barroca, al mismo
tiempo que obrepasa los linderos de
la forma en sus expresiones ''hacia
fuera", por reacción a las limitaciones
jmpuestas por su medio, se mira a sí
misma desde el plano opuesto a donde
ha proyectado su vida; vuelve constantemente a buscar su propia alma, a
recoger lo que estaba dentro de ella Y
con Jo que no pudo convivir, separada
de si misma por el vallado de sus temores y Sus inhibiciones. No mira objetivamente el mundo que la rodea sino lo que, intelectualizado, lleva dentro de si; asi es todo el paradójico egocentrismo del artista barroco en contradicción con su exterioridad, con su
preocupación de las formas.
Ahora bien, ¿no podríamos también
creer que las poesías amorosas de Sor
Juana, que parece haber sido tan fria
ante el amor real que la rodeaba Y solicitaba en sus años abrileños en la
corte de los virreyes, son solamente
juegos intelectuales en los que su corazón no tomaba parte, como esas des-

Novíembre de /951

cripciones d.e un paisaje convencional
mientras la rodeaba un paisaje verdadero e impresionante? Bien podían ser
sus versos de amor, celos y ausencia,
únicamente una copia de los eternos
temaS líricos y de los discretees eróticos que llenaban la poesía de los siglos
de oro.
Sor Juana escribe sus versos amorosos cuando ya toda posible pasión habia quedado fuera de su vida, cuando
la razón se había sobrepuesto a lo sentimental. Creemos adivinar en su lírica la reverberación de un sentimiento erótico, y creemos ver que tiende, a
pesar suyo, la mano nostá.lgica más
allá de las tapias conventuales, a una
fruta prohibida que jamás había de
alcanzar, cuando quizá. todo era solamente una manifestación de lo barroco de su vida reflejado en sus creaciones poéticas.
De todo cuanto antes hemos dicho,
tratando de desentrañar la actitud barroca de Sor Juana, podríamos concluir que si ella era tan temerosa del
mundo, de sus convenciones y riesgos,
tan cuidadosa de las apariencias -que
crea con inusitado esfuerzo "sujentando la cerviz" a normas y reglas, toda
una vida muy diferente de la que ella
soñaba-, es dificil que se hubiera expuesto a traicionar en versos el secreto de un amor real. Acaso porque no
habia tal amor, ella fingió una inclinación erótica que no se avenía ni con
la profesión religiosa ni con su posición mental, tan intelectualizada y disciplinada desde niña, lo cual parece
que contribuyó a aquella "total negación que tenia al matrimonio" como
ella misma confiesa, y a su posición
racionalista y masculinizada que ha
inducido a ciertas hipótesis de anormalidad. Si hubo en ella alguna pasión debió ser ligera, capricho juvenil
sin huelJa permanente. Debió ser más
bien antojo y amor propio comprometido, que le dejó el sabor amargo que
produjo la critica aceda que dirigió a
los "hombres necios", y que le inspiró
una multitud de temas poéticos en torno al amor y a manifestaciones y reacciones que ella podía recordar de sus
experiencias de adolescente y escudriiiar y criticar en sus versos escritos en
el recato de ]a celda, en sus horas de
madurez y serenidad, cuando con penetrante visión humana sometía su vida y la de los demá.s a un examen frío
y a un metódico análisis.
Sus versos eróticos están siempre
modulados por una tónica racionalista
y crítica, en que domina lo analítico,
y por ellos discurre al mismo tiempo
una escondida vena humoristica que
no podría existir en una poesia surgida de un sentimiento profundo, espontáneo en su exteriorización. Muy expresiva de esta posición impersonal y
critica es la décima:

Al amor cualquier cuI"ioso
hallará una distinción:
que uno nace de elección
y otro de influjo imperioso.
Este es más afectuoso
porque es el más natural
y asi es más sensible, al cual
llamaremos afectivo,
y al otro que es electivo
llamaremos racional.
Lo alegórico y mitológico se manifiesta plenamente en la décima II en
que compara el alma que al fin se rinde al amor, con la toma de Troya.
Aunque las décimas son en Sor Juana
buen instrumento para entonar sus
quejas, como en Lope de Vega, es la
queja de ]a monja cosa formal y retórica en que no parece participar muy
directamente su corazón. Las Endechas sobre la astucia, el desdén y el
desengaño, tienen todas las características de composiciones hechas por

divertido recreo más que por impulso
de un verdadero amor. Los versos de
la Endecha V, aparecen como en labios del varón -otra de las facciones
barrocas preferida de Sor Juana Y que
se repite en muchas de sus poesías-,
las Endechas VI, VII, VIII, y IX, en
que habla la mujer, asi como los Romances, están tan llenos de la retórica de la época que revelan más el ejercicio mental que el sentimiento acendrado, de pasión que quieren demostrar. Su viveza y su gracia de expresión, sus imágenes, hacen ver un espíritu libre de verdaderos cuidados
de amor e interesado, con curiosidad
intelectual, en el jugueteo de las diversas situaciones creadas por el sentimiento amoroso.
En las Glosas se encuentran también,
de la misma manera que en las Endechas, versos de varón a mujer y estrofas de pasión femenina dirigidas a un
amante. En la Lira IV, al dar satisfacción a unos celos, se sugiere, por primera vez, la posibilidad del dato autobiográfico, asi como en la Rondilla
III, en que parece describir encontradas emociones sentidas por ella misma, pero también sería arriesgado
creer que la llamada "décima musa",
cuyos versos se leían en todas las tierras hispanas, y que tenía en México
fijos en ella los ojos de magnates, prelados y letrados, jugara el peligroso
juego en que se había de descubrir su
charada espiritual. La misma insistencia de hablar de una pasión amorosa, en persona tan preocupada del
juicio de los demás, es por extremo
sospechosa de insinceridád. Una mujer como Sor Juana había de haberle
dado a un sentimiento propio de amor
tal calidad de altivez, dignidad y recato, que no lo hubiera prestado a las
há.biles maniobras de la antitesis, el
tropo, ]a metáfora, ya que ese sentimiento hubiera dado una cuarta dimensión a su vida, haciendo imposible su proyección a ese plano falso a
que ella, voluntariamente, lo relegó.
En sus sonetos, tan perfectamente
construidos, en su juego de ideas, se
puede observar más de cerca el verdadero sentir de Sor Juana. El ingenio, brilla en sus versos, con las felices
resoluciones del pensamiento poético,
pero la hipérbole desfigura su verdad,
y el razonamiento talla como un mármol sus conceptos. Todo tiende a darnos la impresión de lo impersonal, de
la obra de arte trabajada, objetivada
con ·serenidad mientras los dedos labran ágiles, guiados por un equilibrado sentido de proporción y armonía,.
que no puede dejar lugar a la simple
emoción. Muchos de estos sonetos también son puestos en labios de hombre.
}luy tipicos son aquellos que se contradicen con las mismas ideas, palabras y consonantes; el que empieza:

................................
Felicimw me adora y lo aborrezco

........................

Al que ingrato me deja busco amante.
El final de este soneto, que se resuelve con digna frialdad por anteponer 1a razón al impulso, mejor que nada demuestra posición sentimental de
Sor Juana.
Otro indicio que puede llevar al mejor conocimiento de nuestra poetisa es
recordar su facilidad para ímaginarse
situaciones -que se reveló en su comedia Los empefios de una Casa-, Y
que hace que intuya de vivísima manera los sentimientos que sufre una mujer a la muerte de su marido muy amado, y que expresa con hiperbólicas
metáforas en una de sus Endechas:
En exhalados rayos
salgan confusamente
sus piros que me abrasen
lágrimas que me aneguen,

Corran de sangre pura,
que mi corazón vierte,
de mis perennes ojos
las dolorosas fuentes.

Dé voces mi dolor
que empeñen indecentes
estos espejos puros
de la esfera celeste.
¡Oh, carga sobre mi
la esfera transpar.ente
desplomados del polo
sus diamantinos ejes!
De esta misma manera cuántas otras
situaciones sentimentales debió simular vividamente, por fuerza de intuición, en sus obras. Querer llegar al
conocimiento exacto de su vida emocional, es empresa estéril. Muy dificil
es tratar de desenvolver los secretos
de la vida de un autor barroco, pero es
aún más difícil cuando ese autor es
barroco justamente in su vida, mucho
más que en su obra, como Sor Juana.
Además, su feminidad y su profesión
religiosa son celosías que se cierran
herméticamente ocultando el santuario de su alma.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. To..
Dices que yo te olvido, Celia, y mientes
en decir que me acuerdo de olvidarte
pues no hay en mi memoria alguna paI"te
en que, aun como olvidado, te presentes,

mo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00

y el que responde comenzando así:

Dices que no te acuerdas, Clori, y
mientes
en decir que te olvidas de olvidarte
pues das ya en tu memoria alguna parte
en que, por olvidado, me presentes.
El constante juego de ideas y sentimientos contradictorios que tan bien
se prestaba a su ingenio poético, es
bastante para tener en sí mismo su
justificación, sin pretender que fuese
expresión directa y sincera de sentimientos reales. Esto se hace bien patente en los tres sonetos que empiezan:

Que no me quiera Fabio al verse amado
es dolor sin ignal en mi sentido,·
mas que me quiera Si/vio aborrecido
es menor mal, mas no menor enfado:

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones cul~
turales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias)

$ 5.00

3

1

�,

ROMANCES

(1651 -1695)

No habiendo una tarde ver al señor
Virrey Marqués de la Laguna, que asistió en las Vísperas del Convento, le
escribió:

(SONETOS, REDONDILLAS, LIRAS, ROMANCES,
OVILLEJOS, VILLANCICOS; PROSA)

Parecer quiere el denuedo
ele vuestro parecer loco,
al niI1o que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis con presunción necia
hallar, la que buscáis,
para pretendida Thais,
y en la posesión Lucrecia:
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Retrato de Sor Juana, por Miranda.

SONETOS
En que da moral censura a una rosa
y en ella a sus semejantes.
Rosa dfoina, que en gentil cullura

eres, con tu fragante sutileza,

cervi: rebelde en Palmos), huella ufana
hasta aquí Inteligencia soberana,
de su pura Grande:a pura silla,
ya el Cielo, que la copia misterioso,
se{Junda ve: sus señas celestiales
en guarismos de flores claro suma:

magisterio purpúreo en la belleza,

ense1ianza nevada a la hermosura;
ama{jO de la humana arquitectura,

ejemplo de la vana gentileza,

en cuyo sér unió Saturale:a
la cuna alegre y triste sepultura:
¡cuán altioa en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdellas;
y luego, desmayada y encogida,
de tu caduco sér das mustias señas;
con que, con docta muerte y necia vida,
viviendo engaiías y murielldo enseii.as!

En que satisface un recelo con la retórica del llanto.
Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,

como en tu rostro y tus acciones vía
que con ralabras no te persuadia,
que el cora:ón me dieses deseaba.
Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecia:
pues entre el llanto que el dolor vertia,
el cora:ón deshecho destilaba.
Baste ya de ri{;ores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste
con sombras necias, con indicios vanos;
pues ya en liquido humor viste y tocaste
mi cora:ó11, deshecho entre tus manos.

Alaba el númen poético del P. Francisco de Castro ... que describe la aparición milagr_osa de N. Señora de Guadalupe de México ...
La compuesta de flores Maravilla,
divina Protectora Americana,
que hacer se pasa Rosa Mexicana
aparecie11do Rosa de Castilla;
La que e11 ve: del dragón (de quien
humilla

4

pues no menos le dan traslado hermoso
las flores de sus versos sin iguales,
la maravilla de tu culta pluma.

Procura desmentir los elogios que a
un retrato de la poetisa inscribió la
verdad, que Barna pasión.
Este que ves, engaii.o colorido,
qlle -del arte ostentando los primoresson falsos silogismos de colores
es cauteloso engaño del sentido:
ésle, en quien la lisonja ha pretendido
e.reusar de los wios los horrores
y -venciendo del liemr,o los rigorestriunfar de la veje: y del olvido:
es un vano artificio del cuidado,
es una flor al viento dedicada,
es un resguardo inútil para el hado:
es una necia diligencia errada,
es un afán caduco; y bien mirado,
es cadáver, es potro, es sombra, es nada.

REDOc,DILLAS
Arguye de inconsecuentes el gusto y
la censura de los hombres que en las
mujeres acusan lo que causan.
Hombres necios, que acusáis
a la mujer sin ra:ón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿Por qué queréis que obren bien,
si las incitáis al mal?
Combalis su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fué liviandad
lo que hizo la diligencia.

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos si os tratan mal,
burlándoos si os quieren bien.
Opinión ninguna gana,
pues la que mas se recata
si no os admite, es ingrata,
si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo a de estar templada
la qne vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende
Y la que es fácil enfada?
Mas entre el e11fado y pena
que vuesll'o gusto refiere,
bien haya lo que no os quiere,
y quejáos en hora buena!
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido,
en una pasión errada
la que cae de rogada,
o el que rueda de calda?
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?
¿Pues para que os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las ha~éis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más ra=ón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.

LIRAS
Que expresan sentimientos de ausente.
Amado y dueño mío :

e

Uúttú

(ú

escucha un rato fflis cansadas quejas,
pues del viento las fío
que breve las conduzca a tus orejas,
si no se desvanece el triste acento
-como mis esperanzas- en el viento.

!~'.

Oyeme con los ojos,
ya que están tan distantes los oidos,
y de ausentes enojos
en ecos de mi pluma mis gemidos;
y ya que a ti no llega mi voz ruda,
óyeme sordo, pues me quejo muda ...
. . . Si al arroyo parlero
ves galán de las flores en el prado,
que amante y lisonjero
a cuantas mira intima su cuidado,
en su corriente mi dolor te avisa
que a costa de mi llanto tienes risa.
Si ves que triste llora
su esperan::a marcliita en ramo verde
tórtola gemidora,
en él y en ella mi dolor te acuerde
que imitan, con verdor y con lamento,
él mi esperan.::a u ella mi tormento.
Si la flor delicada,
si la peña que altiva no consiente
del tiempo ser hollada,
ambas me imitan, aunque variamente,
ya con fragilidad, ya con dureza.
mi dicha aquélla, y ésta mi firmeza.
Si ves el ciervo herido,
que baja por el monte acelerado
buscando dolorido
alivia al mal en un arroyo helado,
y sediento al cristal se precipita,
no en el alivio, en el dolor me imita.
Si la liebre encogida
huye medrosa de los galgos fieros,
y ¡;or salvar la vida
no deja estampa de los pies ligeros,
tal mi esperan:a en dudas y recelos
se ve acosada de villanos celos.
Si ves el cielo claro,
tal es la sencille: del alma mía;
y si, de lu:: avaro,
de ti11ieblas se embo:a el claro dia,
es con su obscuridad y Sil inclemencia
imagen de mi vida en esta ausencia ...
Mas ¿cuándo, ay gloria mía,
mereceré go:ar tu lu: serena?
¿Cuándo llegará el dia
que pongas dulce fin a tanta pena?
y de los míos quitarás el llanto?
¿Cruíndo tri voz sonora
heril'&lt;Í mis oidos delicada,
y el alma que le adora
-de inundación de go:os anegadarecibirte con amante prisa
saldrñ a los ojos desatada en risa?

ª

¿Cuándo tu luz hermosa
revestirá de gloria mis sentidos?
¿Y cuándo yo, dichosa,
mis suspiros daré por bien perdidos,
teniendo en poco el precio de mi
llan to?
Que tanto ha de penar, quien goza
tanto •.•

Armas y Letras

Si daros los buenos años,
Sefior, que logréis felices,
en las Vísperas no pude,
recibid/os en Maitines.
Nocturnan, mas no funesta,
de noche mi pluma escribe,
pues para dar alabanzas
hora de Laudes elige .••
. .. Lo que tuviere de malo,
perdonad: que no es posible
perdonad: que no es posible
suplir las púrpuras horas
las luces de los candiles;
y más del mío, que está
ya tan in agane el triste,
qne me moteja de loca
aunque me acredita virgen.
Mas ya de prólogo basta,
porque. es cosa incompatible
en el prólogo alargarse
Y en el asunto ceñirse.
Gocéis los años más largos
que esperanza de infelice,
y más gustosos que el mismo
la ajena dicha concibe.
.Pasen por voz las edades
con pasos tan insensibles,
que el aspecto los desmiwta
y el juicio los multiplique.
Vuesir'as acciones heroicas
tanto a la Fama fatiguen,
que de puro celebraros
se enronquezca los clarines;
y sus vocingleros ecos

tan duradero os publiquen,
que Matusalén os ceda
y que Néstor os envidie.
l'ivid, y vivid discreto,
que es sólo cicir fe/ice:
que dura y no vive, quien
no sabe apreciar que vive.
Si no sabe lo que tiene
ni go:a lo que recibe,
en vano blasona el jaspe
el dón de lo incorruptible.
No en lo diuturno del tiempo
la larga vida consiste:
tal vez las canas del seso
honran años juveniles.
El agricultor discreto
no espera a que fructifique
el tiempo, porque la industria
hace Oto11os los Abriles ...
En progresos literarios
pocos laureles consigue
quien, para estudiar, espera
a que el Sol su [u: envíe.
Las canas se han de buscar
antes que el tiempo las pinte:
que al que las pretende, alegran,
y al que las espera, afligen, . •
Quien vive por vivir sólo,
sin buscar más altos fines,
de lo viviente se precia,
de lo racional se exime;

Novíembre de 19.51

Y aún de la vida no go:a,
pues -si bien llega a advertirseel que vive lo que sabe
sólo sabe lo que vive.
Quien llega necio a pisar
de la vejez los confines,
vergüenza peina y no canas,
no años, afrentas repite ...

DE LOS "OVILLEJOS" DE LISARDA
En que "pinta en jocoso numen, igual
con el tan célebre de Jacinto Polo, una
belleza" •...
Oh siglo desdichado y desvalido . .•
en que lodo lo hallamos ya servido,
pues que no hay voz, equivoco ni frase
que por común no pase
Y digan los censores:
"Eso? Ya lo pensaron los mayores!"
Dichosos los antiguos que tuvieron
paño de que cortar, y así vistieron
sus conceptos de labores,
de luces, de reflejos y de flores:
Que entonces era e/Sol nuevo, flamante,
Y andaba tan valido lo brillante,
que el decir que el cabello era un tesoro
valía otro tanto oro,
pues las estrellas, con sus rayos rojos
alln no estaban cansadas de ser ojos ..:
Digo, pues, que el coral entre los sabios
se estaba con grana aun en los labios·
Y las perlas, con nítidos orientes,
'
andaban ense1iándose a ser dientes;
Y alegaba la concha, no muy loca,
que si ellas dientes son, ella es la boca,
Y así en/onces, no hay duda,
empezó la belle:a a ser conchuda.
Pues las piedl'as, ay Dios, y qué riqueza!
Era una plaleria una belleza,
que llevaba por dote en sus facciones
más de treinta millones .. .
Pásome a las Mejillas;
Y aunque es su consonante maravillas
no las quiero yo hacer predicadores '
que digan: Aprended de mí, a las flores.
Mas si he de confesarles mi pecado,
algo el carmín ¡¡ grana me ha tentado·
mas agora ponérsela no q11ie1'0
'
si ella la quiere, gaste su dinero ...
¡Válgame Dios, lo que sigue agora!
llaciéndome está cocos el Aurora
por ver si la comparo con 'la Boca,
y el Oriente con perlas me provoca;
pero no hay que mirarme,
que ni una sed de Oriente ha de
costarme.
Es, en efecto, de color tan fina,
que parece bocado de cecina,
y no he dicho muy mal, pues de salada
dicen que se le ha puesto colorada . .•
Acabemos, que el tiempo nunca sobra;
a las Manos, y manos a la obra.
Empie=o por la diestra,
que --aunque no es menos bella
la siniestraa la pintura es llano
que se le ha de asentar la primer mano.
Es, pues, blanca y hermosa con exceso,
porque es de carne y hueso;
no de marfil ni plata: que es quimera
que a una estatua servir sólo pudiera;
y con esto, aunque es bella,
sabe su dueño bien servirse de ella,
y la estima bizarra,
más que no porque luce, como agarra.
Pues no queda en zaga la siniestra;
porque aunque no es tan diestra
y es algo menos en su ligereza,
no tiene un dedo menos de belleza.

ú

Aquí viene rodada
una comparación acomodada,
porque no hay duda, es llano,
que es la una mano como la otra mano;
y si alguno dijere que es friolera
el querer comparar de esta manera,
J'espondo a su censura
que el tal no sabe lo que se murmura:
pues pudiera muy bien Naturaleza
haber sacado manca esta belleza .••

EL RO:.IANCE DE "EL DIVINO
NARCISO"
Erase aquella belleza
del soberano narciso
gozando felicidades
en la gloria de si mismo,
pues en si mismo tenia
todos los bienes consigo
Rey de toda la hermosura,
de la perfección Archivo,
Esfera de los milagros
y Centro de los prodigios .
De sus altas glorias era
esos Orbes cristalinos
Cronistas, escribiendo
con las plumas de sus giros.
Anuncio era de sus obras
el Firmamento lucido,
Y el resplandor lo alababa
de los Astros matutinos.
Le aclamaba el Fuego en llamas,
el Mar con penachos rizos
la Tierra en labios de ros;s
Y el Aire en ecos de silbos.
Centella de su beldad
se ostentaba el Sol lucido,
Y de sus luces los Astros
eran brillantes mendigos.
Cóncavos espejos eran
de su resplandor divino
en bruiiidas superficies:
los Once claros Zafiros.

se regalaba en las rosas,
se aposentaba en los lirios,
de ver el reflejo J,ermoso
de su esplendor peregrino,
viendo en el Hombre su imágen,
se enamoró de si mismo.
Su propia similitud
fué su amoroso atractivo,
porque sólo Dios, de Dios
pudo ser objeto digno.
Avalanzóse a gozarla;
pero cuando su cariño
más amoroso buscaba
el imán apetecido,
Por impedir envidiosas
sus afectos bien nacidos
se interpusieron osadas
las aguas de sus delitos.

1

r viendo imposible casi
el logro de sus designios
(porque basta Dios en el mundo
no hay amores sin peligros),
Se determinó a morir
en empe11o tan reciso
'
para moslral' que es el riesgo
el examen de lo fino.

.

Apocóse, según Pablo,
y (si es lícito el decirlo)
consumióse, el dulce fuego
tiernamente derretido.
Abatióse como Amante
al tormento más indigno,
Y murió, en fin, del amor
al voluntario suplicio.
Dió la vida en testimonio
de su amor,· pero no quiso
que tan gloriosa fineza
se quedase sin testigo:
Y asi dispuso dejar
un l'ecuer_
do y un aviso,

Dibujo de su luz era
con primoroso artificio
el orden de los Planetas
el concierto de los Sige~os.
Por imitar su belleza,
con cuidadosos ali1íos
se vistió el Campo de flores
se adornó el .llonte de riscds.
Adoraban su Deidad,
como amoroso destino,
desde su gruta la Fiera
y el .4ve desde su nido.
El Pe= en el seno obscuro
le daba cultos debidos,
Y el .llnr para sus ofrendas
erigió aliares de vidrio.
Adoraciones le daban,
devotamente rendidos
desde la Hierba más baja
al más encumbrado Pino.
,Uaremagnum se ostentaba
de perfección infinito,
de quien todas las bellezas
se derivan como rios.
En fin, lodo lo insensible
racional, y sensitivo,
'
tuvo el sér en su cuidado
Y se perdiera su olvido,
Este, pues, hermoso Asombro
que entre los prados floridos'

por memoria de su muerte
Y prenda de su cariiío.

Su disposición fué parto
de su saber infinito,
que no se ostenta lo amante
siu alas de lo enterldido.
El mismo quiso quedarse
en blanca Flor convertido
porque 1w diera la ausen~ia
de la tibie:a motivo;
que no es mucho que hoy florezca,
pues antes, en sus escritos,
se llama Flor de los Campos
Y de los Collados Ulio.
Cándido disfraz es velo
de sus amantes designios
incógnito a la grosera '
cognición de los sentidos.
Oculto quiso quedarse
entre cándidos armiños,
por asistir como Amante
Y celar como Registro:
que como esposo del Alma
receloso de desvfos
'
la espía por las ve~tanas
la acecha por los resquicÍos.
Quedó a hacer nuevos favores .
porque liberal no quiso
'
Pasa a la Pág. 6

.5

�\'iene de la Pág. 5

~
1

1
1

siguiendo esto, he intentado sepultar
con mi nombre mi entendimiento, Y
Este, pues, triste son intercadente
acordar una fineza
sacrificárselo sólo a quien me lo dió,
de la asombrada iul'ba temerosa,
sin hacer un beneficio.
y que no otro motivo me entró en la
menos a la atención solicitaba
Religión, no obstante que al desembaque al sueño persuadia;
Ostentó lo enamorado
razo y quietud que pedia mi estudiosa
antes si, lentamente
con amantes desperdicios,
intención eran repugnantes los ejercisu obtusa consonancia espaciosa
e hizo lodo cuanto pudo
cios y compafiía de·una comunidad; Y
al sosiego inducía
el que pudo cuanto quiso.
después de ella, sabe el Señor, y lo say al reposo los miembros convidaba,
-el silencio intimando a los vivientes, be en el mundo quien sólo lo debió
Quedó en Manjar a las almas
saber, lo que me intenté en orden a
uno y otro sellado labio obscuro
liberalmente benigno,
con indicante dedo,
esconder mi nombre y que no me lo
alimento para el justo,
Harpócrates, la Noche, silencioso-:
permitió, diciendo que era tentación
veneno pw·a el indigno.
a cuyo, amzque no duro,
y si sería. Si yo pudiera pagaros algo
si bien imperioso
de lo que os debo (señora mía), creo
Mirad de la clara Fuente
qne sólo os pagara en contaros esto,
precepto, todos fueron obedientes:
en el margen cristalino
el viento sosegado, el can dormido,
pues no ha salido de mi boca jamás,
la bella cándida Flor
éste yace, aquél quedo
excepto para quien debió salir. Pero
de quien el Amante dijo:
los átomos no mueve,
quiero que con haberos franqueado de
"Este es mi Cuerpo y mi Sangre
con el susurro hacer temiendo leve,
par en par Jas puertas de mi corazón,
que entregué a tantos martirios
aunque poco, sacrilego ruido,
haciéndoos patentes sus más sellados
por vosotros. En memoria
violador del silencio sosegado.
secretos, conozcáis que no desdice de
de mi muerte, repetidlo".
mi confianza lo que debo a vuestra veEl Mar, no ya alterado,
nerable persona y excesivos favores.
ni aun la insoluble mecía
Prosiguiendo en ]a narración de mi
DEL PRIMER SUEÑO
cerúlea cuna donde el Sol dormía;
inclinación (de que os quiero dar enU los dormidos, siempre mudos peces,
tera noticia) digo, que no había cum-Que "así intituló y compuso ... en los lechos lamosos
plido los tres años de mi edad cuando,
imitando a Góngora".
de sus obscuros senos cavernosos,
enviando mi madre a una hermana
mudos ermz dos veces,
mía, mayor que yo, a que se enseñase
Piramidal, funesta, de la tierra
y entre ellos la engañosa encantadora
a leer en una de las que llaman Amigas,
nacida Sombra, al Cielo encaminaba
Alicione, a los que antes
me llevó a mi tras ella el cariño y la
de vanos obeliscos punta altiva,
en peces transformó simples amantes,
travesura; y viendo que le daban lecescalar pretendiendo las Estrellas;
lránsfol'mada también, vengaba ahora. ción me encendí yo de manera en el
si bien sus luces bellas,
deseo de saber leer, que engañando a
exentas siempre, siempre rutilantes,
En los del monte senos escondidos,
mi parecer a la maestra, le dije: Que
la tenebrosa guerra
cóncavos de peliascos mal formados,
mi madre ordenaba me diese lección.
que con negros vapores le intimaba
de su aspereza menos defendidos
Ella no lo creyó porque no era creíble;
la pavorosa Sombra fugitiva,
que de su obscuridad asegurados,
pero por complacer al donaire, me la
burlaban tru1 distantes,
-cuya mansión sombl'ia
dió. Proseguí yo en ir y ella prosiguió
que su atezado ceño
•
ser puede noche en la mitad del día,
en enseñarme, ya no de burlas porque
al superior convexo aun no llegaba
incógnita mm al ciel'to
la desengalló la experiencia y supe leer
del Orbe de la Diosa
montaraz pie del cazador experto-,
en tan breve tiempo, que ya sabia,
que tres veces hermosa
depuesta la fiereza
cuando Jo supo mi madre, a quien la
con tres hermosos rostros ser ostenta,
de unos, y de otros el temor depuesto, maestra lo ocultó, por darle e] gusto
quedando s¡ilo due,ío
yacio el vulgo bruto,
por entero y recibir el galardón por
del Aire que empañaba
y la i\'aturale:a
junto: y yo lo callé, creyendo que me
con el aliento denso que exhalaba;
el de su potestad pagando impuesto,
azotarían, por haber1o hecho sin ory en la quietud contenta
universal tributo;
den. Aún vive la que me enseñó, Dios
de imperio silenciosos,
y el Rey, que vigilancias afectaba,
la guarde, y puede testificarlo. Acuérsumisas sólo voces consentía
aun con abiertos ojos no velaba.
dome que en estos tiempos, siendo mi
de las noctumas Aves,
golosina la que es ordinaria en aquetan obscuras, tan graves,
El de sus mismos perros acosado
lla edad, me abstenía de comer queso;
que aun el silencio no se interrumpía. -,U onarca en otro tiempo esclarecido- porque oi decir que hacia rudos, y potimido ya venado,
día conmigo más el deseo de saber que
Con tardo vuelo y canto, del oido
con vigilante oido,
el de comer, sjendo éste tan poderoso
mal -y aún peor del ánimo- admitido,
del sosegado ambiente
en los nifios. Teniendo yo después cola avergonzada Nictiméne acecha
al menor perceptible movimiento
mo seis o siete años, y sabiendo ya leer
de las sagradas puertas los requicios
que los átomos muda,
y escribir, con todas las otras habilidao de las claraboyas eminentes
la oreja alterna aguda
des de labores y costura que deprehenlos huecos más propicios
y el leve rumor siente
dcn las mujeres, oí decir que había
que capaz a su intento le abren brecha, que aun le ollera dormido;
Universidades y Escuelas, en que se
faroles , sacros de perenne llama,
y en la quietud del nido,
estudiaban las ciencias, en Méjico; y
que extingue, si no infama,
que de bro:as y lodo instable hamaca
apenas lo oi cuando empecé a matar a
en licor claro la materia crasa
formó en la más opaca
mi madre con instantes e importunos
consumiendo, que el árbol de Minerva
parte del árbol, duerme recogida
ruegos, sobre que, mudándome el tra-de su fruto, de prensas agravadola leve turba, descansando el viento
je, me ellviase a Méjico, en casa de
congojoso sudó y rindió forzado.
del que le corla alado movimiento ...
unos deudos que tenía, para estudiar y
cursar la Universidad; elJa no lo quiY aquellas que su casa
so hacer (e hizo muy bien), pero yo
campo vieron volver, sus telas hierba,
PROSA
despiqué el deseo de leer muchos lia la deidad de Baco inobedientes,
bros varios que tenía mi abuelo, sin
-ya no historias contando diferentes,
De la Respuesta de la Poetisa a la muy que bastasen castigos ni reprensiones
en forma si afrentosa transformadas-,
ilustre Sor Filotea de la Cruz
a estorbarlo; de manera que cuando
segunda forman niebla,
vine a Méjico se admiraban no tanto
ser vistas aun temiendo en la tiniebla,
El escribir nunca ha sido dictamen del ingenio, cuando de la memoria y
Aves sin pluma aladas;
propio, sino fuerza ajena, que les pu- noticias que tenia en edad que parecía
aquellas tres oficiosas, digo,
diera decir con verdad: Vos me coe- que apenas había tenido tiempo para
atrevidas Hermanas,
gislis. Lo que si es verdad, que no ne- aprender a hablar. Empecé a depreque el tremendo castigo
garé (Jo uno porque es notorio a to- hender. Gramática, en que creo no llede desnudas les dió pardas membranas dos; y lo otro porque aunque sea con- garon a veinte las lecciones que tomé;
alas tan mal dispuestas,
tra mí. me ha hecho Dios la merced y era tan intenso mi cuidado, que sienque escarnio son aun de las más
de darme grandísimo amor a la ver- do así que en las mujeres (y más en
funestas. dad), que desde que me rayó la pri- tan florida juventud) es tan apreciable
mera luz de la razón, fué tan vehemen- el adorno natural del cabello, yo me
Estas, son el parlero
te y poderosa la inclinación a las le- cortaba de él cuatro o seis dedos miministro de Plutón un tiempo, ahora
tras que ni ajenas reprehensiones ( que diendo hasta donde llegaba ant~s, e
superlicioso indicio al agorero,
he tenído muchas), ni propias refle- imponiéndome ley de que sí cuando
solos la no canora
xas (que he hecho no pocas) han bas- volviese a crecer hasta allí no sabía
componían Capilla pavorosa,
tado a que deje de seguir este natural tal o cual cosa, que me había propuesmá.-r:imas, negras, longas entonando,
impulso, que Dios puso en mí; su Ma- to deprehender en tanto que crecía
y pausas más que voces, esperando
jestad sabe por qué y para qué; y sa- me lo había de volver a cortar, e~
a la torpe mensura perezosa
be que le he pedido que apague la luz pena de la rudeza. Sucedía así que él
de mayor proporción tal vez, que el
de mi entendimiento, dejando sólo lo crecía, y yo no sabía lo propuesto, porviento que baste para guardar su Ley, pues que el pelo crecía aprisa, y yo aprencon flemático echaba movimiento
lo demás sobra (según algunos) en una día despacio, con efecto le cortaba, en
de tan91.ardo compás tan detenido,
mujer: y aun hay quien diga que daña. pena de la rudeza; que no me parecía
que en medio se quedó tal vez dormido. Sabe también su Majestad que no con- razón que estuviese vestida de cab.ellos
1

6

cabeza que estaba tan desnuda de noticias, que era más apetccib]e adorno.
Entréme religiosa, porque aunque conocía que tenía el estado cosas (de
las accesorias hablo, no de las formales), muchas repugnantes a mi genio,
con todo, para la total negación que
tenía al matrimonio, era lo menos desproporcionado y lo más decente que
podía elegir, en materia de seguridad
que deseaba, de mi salvación a cuyo
primer respecto (como al fin más importante) cedieron Y sujetaron la cerviz todas las impertinencillas de mi
genio, que eran de querer vivir sola,
de no querer tener ocupación obligatoria que embarazase la libertad de mí
estudio, ni rumor de comunidad que
impidiese el sosegado silencio de mis
libros. Esto me hizo vacilar algo en
la determinación, hasta que alumbrándome personas doctas de que era tentación, la vencí con el favor divino, y
tomé el estado que tan indignamente
tengo. Pensé yo que huía de mi mismo; pero ¡miserable de mí I trájeme a
mi conmigo y traje mi mayor enemigo en esta inclinación, que no sé determinar si por prenda o castigo me dió
el Cie]o, pues de apagarse o embarcarse con tanto ejercicio que la Religión
tiene, reventaba, corno pólvora, y se
verificaba en mi el priuatio esl causa
appetitus.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Unil'crsitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversi,
dad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangcl Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Marlínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armils y Letras

Sor Juana Inés ...
Viene de la la. Pág.

Fernández de Santa Cruz, dignísímo
obispo de Puebla, con el seudónimo de
Sor Pilotea, a propósito de la critíca
que hizo Sor Juana de un sermón del
P. Antonio Vieyra. Era éste un jesuíta portugués conocidísimo, gran privado de los reyes de Portugal y muy admirado por la reina Cristina de Suecia. En 1674 propuso ésta en la Academia Filosófica que tenía en su palacio de Roma este problema: ¿Hay que
reírse del mundo o hay que llorar por
el?; ¿quién tiene razón, Demócrito o
Heráclito? Defendieron cada una de
estas tesis el P. Cata neo y el P. Vieyra, cuyo trabajo fué publicado en .México en 1685 por el P. José Errada de
Ca petillo con el titulo de Heráclito defendido por el M. R. Antonio de Vieyra, de la Compañía de Jesús. Sí llegó
a leer este libro Sor Juana, no llegó a
impresionarle tanto como un sermón
que el mismo padre predicó en la Capilla Real de Lisboa, en el que discurriendo sobre un tema muy distinto,
las finezas del amor de Cristo al final
de su vida, discrepó abiertamente de
San Agustín, Santo Tomás y San Juan
Crisóstomo, contraponiendo a sus opiniones la suya, que el dió como más
verdadera. No le pareció a Sor Juana
ni cícrta esta opinión, ni admisible la
manera como Vieyra la presentaba y,
primero de palabra y después por escrito, la refutó, defendiendo con tanto
brío como ingenio la doctrina rechazada por Vieyra y dando su propio parecer, agudo y bien fundamentado,
aunque en realidad tan discutible como el de su antagonista. La gran fama de éste y el mucho crédíto de su
impugnadora suscitaron una apasionada controversia, en la que uno y otra
tuvieron ardorosos defensores. Tal vez
el mucho revuelo que esta discusión
produjo moviera al señor obispo de
Puebla, de una parte, a imprimir la
critica de Sor Juana con el título de
Carta witenagórica. Crisis de un sermón del grande orador enil'e los mayores, el P. Antonio Vieyra, jesuita
portugués, y, de otra, a escribirle una
carta, en la que, sin reprobar abiertamente sus estudios y trabajos poéticos
y filosóficos, le exhorta a que dé a sus
lecturas un cauce más religioso, "leyendo alguna vez el libro de Jesucristo. Mucho tiempo ha gastado v. merced, le escribe, en el estudio de filósofos y poetas; ya será razón que se perfeccionen los empleos y se mejoren los
lihros ... Esclavas son las letras humanas y suelen aprovechar a las divinas, pero deben reprobarse cuando
roban la posesión del entendimiento a
]a sabiduría divina ... No es poco el
tiempo que ha empleado vuestra merced en estas sciencias curiosas; pase
ya, como el gran Boecio, a las provechosas." Termina pidiéndole que penetre lo que pasa en los cielos y en el
infierno, que aplique su entendimiento
"al :Monte Calvario" y que se haga una
santa.

bros Sagrados .. . El no haber escrito
mucho de asuntos sagrados no ha sido
desafición, ni de aplicación la falta,
sino sobra de temor y reverencia debida a aquellas Sagradas Letras para cuya inteligencia yo me conozco tan incapaz y para cuyo manejo soy tan indigna." Entrando seguidamente a defender su actitud y su obra, expone
una serie de hechos y razones de los
que se pueden sacar las siguientes tesis: la, Las ciencias profanas ayudan
a la inteligencia de las letras divinas.
2a. La variedad de estudios no daña
a la mente, sino que la ayuda. 3a. El
que se destaca "o lo señala Dios, que
es quien sólo lo puede hacer", es recibido como enemigo común; "assí sucede y assi sucedió siempre". 4a. Quien
tiene afición a la sabiduría, esto es, el
filósofo, cuando no estudia en los libros, estudia "en todas las cosas que
Dios creó, sirviéndome ellas de letras
y de libro toda esta máquina universal"; luego se puede estudiar y aderezar la cena y "si Aristóteles hubiera
guisado, mucho más hubiera escrito."
5a. Las sagradas letras y las historias
profanas muestran numerosos ejemplos de grandes mujeres doctas; luego
razón tiene Arce cuando enseña "que
leer públicamente en las cátedras y
predicar en los púlpitos no es licito a
las mujeres, pero que el estudiar, escribir y enseñar privadamente no sólo ]es
es licito, sino muy provechoso y útil".
6a. No hay inconveniente alguno sino
muchas ventajas en que "una mujer
anciana, docta en letras y de santa
conversación y costumbres" tenga a su
cargo la educación de las doncellas, "y
no que éstas se pierdan por falta ,de
doctrina o por querérsela aplicar por
tan peligrosos medios cuales son los
maestros hombres". 7a. Se interpreta
mal al Apóstol cuando se recurre al
mulieres in Ecclesia teceant para probar que han de ser ignorantes, pues
San Pablo sólo se refiere a "la publicidad de los púlpitos", 8a. "l\fi entendimiento tal cual es" tan libre es como
el de cualquier otro y puede discrepar
de sus opiniones e impugnarlas. 9a. y
última: La poesía, empleada hasta en
]os libros sagrados, de suyo es buena,
aunque algunos la usen mal.
Esta contundente defensa que hace
"la Décima ~!usa" de la libertad de
critica y del derecho de la mujer a la
cultura, es a la vez el último deste11o
del pensamiento mexicano del siglo
XVII y corno la aurora del nuevo espíritu. crHico y racionalista, que tan
fuertemente irrlimpió en :México en la
siguiente centuria.
1GO P. D. Calleja, en la censura de Fama y

Obras póstlrnmas del Fénix de México, décima musa, Sor Juana Inés de la Cruz •• ,

Madrid, afro de 1700.

Hizo mella profunda esta carta en la
religiosa, quien, dejando que por la
herida se le escaparan a borbotones
sus convicciones y sentimientos más
íntimos, escribió una respuesta en la
que consignó: "los mejores datos que
poseemos acerca de su carácter, de su
vida, de sus inclinaciones literarias Y
penas que éstas Je .o riginaron; Y donde, además, con nobilísima entereza,
se declaró en pro de la cultura de la
mujer y sostuvo su derecho a impugnar el sermón que babia impugnado",
(165) Empieza diciendo que "recibo
en mi alma vuestra santísima amonestación de aplicar el estudio a los Li-

Novíemhre de 1951

161 Beristllin, op. cit.
162 La influencia de Descartes sobre Sor Juana Inés de la Cruz y sobre Sigüenza y

Góngora ha sido estudiada recientemente
en Filoso/la y Letras, No. 39.
163 Pp. 171-200 del tomo ll de sus Obras, edl-

ci6n de Barcelona de 1693.
164 P. Diego Calleja , lug. cit.
165 González Pefi.a, op. cit., pp. 90-91.

EL TESTAMENTO DE
SOR JUANA
Una de las publicaciones más sugestivas que haya dado a
luz, acaso, la Universidad Nacional Autónoma de México con
motivo del cuarto centenario de la fundación de esta Casa de
Estudios y asimismo con ocasión al tricentenario del nacimiento
de Sor Juana Inés de la Cruz, es Cuatro Documentos relativos a
Sor Juana, presentados por Lota M. Spell y editados por la Imprenta Universitaria en 1947. (Aunque el año de la impresión
del valioso opúsculo no corresponde, en puridad, a las fiestas de
la fundación universitaria y al natalicio de la poetiza, sí se han
sumado al estimable acervo de ediciones hechas con este mo•
tivo).
Lota M. Spell nos presenta cuatro documentos, debidos a
su acuciosa investigación; entre éstos, el más importante a la
biografía sorjuanista y a la curiosidad pública es el testamento
de la ilustre poetisa, que ahora Armas y Letras publica en la pre•
sente entrega consagrada a rendir homenaje a la monja jerÓ•
nima.
EL DOCUIENTO TESTAllENTARIO
En el nombre de Dios Nuestro Señor
Todopoderoso y de su bendita Madre
la Virgen Maria nuestra Señora concebida sin mancha de pecado original
en quien como abogada guardia y y
amparo de pecadores tengo puesta mi
esperanza.
Sea notorio a los que el presente
vieren cómo yo Juana Inés de la Cruz,
novicia en este convento de mi padre
San Gerónimo que en el siglo me llamaba Juana Ramirez de Asbaje, natural de la provincia de Chalco, hija legítima de don Pedro de Asbaje y Vargas difunto y de doña Isabel Ramírez
su mujer y mis padres y señores considerando la. brevedad de esta vida y
cuán llena está de trabajos y peligros
y que Ja honra del mundo es breve mudable y perecedera y sus placeres f~lsos y transitoria su bienaventuranza y
que todos los que pasan su carrera y
mar tempestuoso es con muchos riesgos y peligros y finalmente que van
más seguros los que van mirando al
norte de la religión que asegura más
la llegada a tomar puerto de salvación
y porque siempre ha sido inclinada al
estado de religiosa en este dicho convento y cercana para hacer mi profesión y ser esta mi determinada voluntad permaneciendo en dicho estado y
para disponer de mis legítimos y demás bienes que me pertenezcan según
lo dispuesto por el santo concilio de
Trento para lo cual pedí y se me concedió licencia por el señor provisor de
C'ste arzobispado cuyo tenor es como
sigue:
(Aquí la licencia)
Por tanto estando como estoy en mi
libertad y en mi acuerdo y entera memoria y creyendo como creo en el misterio de la Santisima Trinidad de Dios
Padre Hijo y Espíritu Santo y en todo
aquello que tiene, cree y confiesa Nuestra Santa ~ladre Iglesia Católica Romana en cuya fe y creencia he vivido y
protesto vivir y morir otorgo que hago
y ordeno mi testamento en la forma y
manera siguiente:
Primeramente ofrezco mi ánima,
cuerpo Y vida a Dios Nuestro Señor
que la creó y redimió con su preciosa
sangre y cuando su Divina Majestad
fuere servido de llevarme quiero ser
sepultada en la parte y lugar en que
se acostumbra sepultar a las religiosas
profesas que lo han sido de este dicho
convento .
Item mando a las mandas forzosas y
acostumbradas dos tomines a cada una
con las que aparto de mis bienes.

Item declaro tengo en poder de doña Isabel Ramírez mi madre doscien~
tos cuarenta pesos de oro común en
reales cuya cantidad me dió y donó el
capitán don Juan Sentís de Chavarría
declárolos por mis bienes.
Y para cumplir y ejecutar este mí
testamento y lo en él contenido dejo
y nombro por mis albaceas y tenedores de todos mis bienes a la dicha doña Isabel Ramírez mi madre y a doña
Maria y doña Josefa de Asbaje y Vargas mis hermanas y cada una y cualquiera de ellas en solidium y cumplido y pagado en el remanente de todos
mis bienes derechos y acciones que en
cualquiera manera me pertenezcan por
cualquiera derecho yo haya de haber
por mandas legados (o) donaciones o
en otra manera.
Dejo por mi heredera universal a la
dicha señora doña Isabel Ramirez mi
madre y señora reservando como desde luego reservo el gozar del usufructo de todo lo que asi me perteneciere
todos los dias de mi vida para ayuda
de mis necesidades sin que por esta
causa ni otra ninguna el dicho convento pueda adquirir derecho ninguno a
nada de lo que así me perteneciere por
que desde luego queda y lo dejo excluido de todo y por causa de ser fallecida la dicha mi madre al tiempo
que suceda el mío nombre en su lugar
en derecho y por falta de todas a los
que legitimamente les perteneciere y
en esta conformidad quiero que se
guarde y observe por ser así mi voluntad. Y declaro que la cantidad de los
tres mil pesos de la dota que se entregó a este convento no es de ninguna
de mis (s) legítimas y para que así
conste lo declaro y por el presente revoco y anulo y doy por ningunos otros
cualesquiera testamentos codicilos
mandas legados que antes de ahora haya fecho y otorgado por escrito y de
palabra para que no valgan ni hagan
fe porque este que ahora otorgo quiero
que se guarde cumpla y ejecute por tal
Y por mi última y postrimera voluntad o por aquella vía y forma que en
dicho lugar haya que es fecho en la
ciudad de México a veinte y tres días
del mes de febrero de mil seiscientos
sesenta y nueve años, y la otorgante a
quien yo el escribano doy fe. conozco
lo firmo siendo testigos el Padre Antonio Núñez de la Compañia de Jesús
Y el licenciado Joseph de Lumberia y
Juan Güemes vecinos de MéxÍCo.
Juana Ines dJ la Cruz.
Ante m(
Joseph de Anaya
Escribano de su Maj_estad. , '(

'7

�Romance

Provenza
Rafael Heliodoro VALLE.

A Salvador Toscano, en el aire de México
Hemos dejado a París
por verificar el vino
de la Provenza en que está
el aire recién nacido,
y se nos queda temblando
el alma en gótico fino.
Tartarin es uno de
nuestros más viejos amigos,
y también a visitarle
de lejos hemos venido.
Hay también un anfiteatro
de un siglo anterior a Cristo.
Aviñón, Carlos Marte!,

palacios cardenalicios,
sobre las piedras más sólidas
que labró el cincel antiguo.
Ahora comprenderás
antes de que el Año Santo
nos impulse, arrepentidos,
a ir a Roma por todo.
No sé bien si bien me explico,
pero este viaje a Aviñón
es poderoso incentivo
para saludar a Pedro
-el pescador sensitivoy a Pablo, que sigue siendo

***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que dcsari·?lla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las lnslitucioncs oficiales, uni \'crsitarias, acudémicas, atcncistas, centros culluralcs,
sociedades de diversa índole Y personas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mcnsuario "AIIMAS Y LETHAS", que recientemente ha estaUlccülo una sección -LIBROS-, en la que fígurun
comentadas las obras úllimamcnle apa-

recidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circula-

ción del Boletín arrilJa mcncionado1 Y

y unos puentes y ese rio

de nosotros los corintios

que puede muy bien decir:

-no olvidando que del maya

"Voy cantando, luego existo".

y del azteca venimos-

Un palacio de los Papas

paloma y águila y

en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del Cundo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un crHcrio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "AHMAS Y LETIIAS" se com-

-un Gregario, un Benedicto-,

uno de nuestros amigos.

con este propósílo de orden cultural

corriente grave peligro,
y, según dicen -mesándose
las barbas- los eruditos
el primer Papa cismático
se llamó Clemente V.
A viñón era uno de
los Estados Pontificios;
su vasta muralla da
una idea del recinto

En un ómnibus alado
esta mañana salimos
para Nimes. En el cielo
Hay en Nimes un gran puente
y un acueducto que se hizo
cuando Augusto Octavio era
el Emperador omnímodo.
Y aquí suspendo esta carta

un banquete en que bebimos

nos espera en Tarascón

junto a banqueros solemnes

nueva danza y viejo vino.

un maravilloso vino,

En esta tierra Petrarca,

una escala de Jacob

bajo un cielo cristalino

en busca del infinito.

conoció a Laura y acaso

papal ••• pues hubo un concilio
en 1409,
afirman los eruditos.
Una cartuja se ve
al otro lado del rio,
y hay que ir a ella para
catar el benedictino
en su fuente primordial;
y hubo unos frescos magníficos
que pintó Juan de Viterbo,
pero quedan sus vestigios;
y aquí y allá se levantan

prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros co111cntarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras

manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETflAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,

Monterrey, Nnevo León,
Jlléxico.

pues -¡ni para que te digo!-

Salvador, sobre aquel cisma

León, solicitándoles el en vio de cada

una de las ediciones nacidas en s_us

arde el más puro zafiro.

y anoche nos ofrecieron

Te iba diciendo, querido

place en invitar a ustedes a coadyuvar

que anima a la Universidad de Nuevo

el cisma, la Cristiandad

8

Alas Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - -

Con la satisfacción de hab1::r señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna. y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Univcrsi•
dad de Nuevo León les testimonia las

vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

debajo de estos olivos.
Esta luz de la Provenza
me ha embargado los sentidos;
la sangre se me acelera,
y hacia todo lo que miro
veo la belleza en flor,
y estoy como florecido;
y entre viñas y recuerdos

PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas u Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por can•
je a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.

Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico

a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

soy diferente y el mismo;
soy primavera en otoño,
amor azul en domingo;
quiero hablar y ya no puedo,
quiero olvidar, y no olvido.
Nimes, 10 de septiembre 1950.

Para la adquisición de obras de ven•
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi•
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Jllonterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

Armas y Letras

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 11, Noviembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 19H

D. A. S. U.

Año VIII

No, /2

Dícíembre de 1951

Civilización y Cultura
Campio CARPIO.

Todo acontecimiento social repercute en las actividades de
nuestra conciencia humana. En literatura, que es humanización
de seres e ideas, elevadas a categoría de arte, Grecia nos dió el
ejemplo vivificante y divino de la belleza creadora. La Revolu•
ción Francesa, que conmovió el mundo en sus cuatro extremos,
Jacobo AYALA VILLARREAL. tuvo la gran virtud de abrir las puertas al pensamiento encadenado. A estos dos acontecimientos singulares en la formación
de la cultura moderna, les somos deudores por los conceptos, arTambién tiene entronque kantiano la corriente filosófica te por la verdad y belleza por la libertad que, invertidos, pueden
jurídica que considera el Derecho como realidad cultural refe• permitirnos todas las especulaciones en la estética actual.
rida a valores 'V la Filosofía Jurídica como Filosofía de los Valores y de la Cultura, aplicada al derecho.
Prisionera la poesía española de influencia romántica, y
cuya inspiración agotara en quince siglos de historia con sus luConsidera esta corriente filosófica que la realidad es la sÍn• chas turbulentas, cuando América lanzóse a la conquista de su
tesis categorial de las percepciones sensibles. Acepta dos puntos vida civil y trató de armonizar su propia existencia colectiva cade vista desde los cuales puede considerarse esa realidad: uno, recía de vitalidad como para enfrentarse a estilos nuevos en'que
según que se atienda a lo general y uniforme, y el otro, según el continente reventaba de emoción. Tampoco puede interponer
que se considere lo especial e individual. Pero lo especial e in• diques de contención al torrente de ideas que surgía de aquella
dividua!, para ser objeto de consideración, requiere un proceso gente magna, hoguera en que hervia el alma de todo un mundo
de selección, que habrá de llevarse a efecto valiéndose de un y que, en el corto lapso de meses, envolvió a veinte naciones distrabajo de valoración, es decir, refiriendo la realidad a valores, puestas a conquistar su libertad. Y todas estas manifestaciones
a fin de determinar qué realidades de entre las especiales e indi- co.1:1-vertidas en pensan_i.iento, fueron apoderándose de sus propio;
viduales cabría tomar en cuenta. La consideración general y teJ1dos para tronar mas tarde en nuestra lengua viril en el acon•
uniforme de la realidad corresponde a la naturaleza, y la selec• tecimiento más grandioso que conmovió al mundo' con sus exción valorativa de lo especial e individual, corresponde a la cul- plosiones de liberación como ningún otro, de tal magnitud re•
tura. La ciencia cultural es, de esta guisa, la realidad referida a cuerda la historia del hombre.
'
valores.

Estos razonamientos surgen del estudio concienzudo que de
la Filosofía de la Historia realizaron los principales exponentes
de esta escuela: Windelband y Rickert.
Fieles a su origen neokantiano, los primeros filósofos que
expusieron estas tendencias en el campo filosófico jurídico, quisieron introducir el concepto de valor en el Derecho, de mane•
ra formal, rehuyendo toda idea concreta, y buscando e.~ esta
forma pretender realizar mediante el empleo de
nocwn de
valor una ordenación lógica del Derecho. La razon de ser del
Dere~ho habría de buscarse en su congruencia con esa idea orien•
tadora -meta formal que debería servir de guía. H_asta aquí
pueden apreciarse los puntos de contacto de esta corriente con
la doctrina Stammleriana evolucionada.

½'

Presos todavía de profundo horror a la m~~física, los_ ex•
ponentes de esta escuela, en más o en menos, quisieron esquivar
toda especulación que tendiera a rozar ~on ella, Y a eso s~ d~b~
su rotunda negativa a precisar el contenido ~e los valores 1ur1d1cos, y su afán en servirse de ellos, como equivocadamente creyeron hacerlo, de orientación lógica del Derecho.
Pasa a la Pág. 7

De aquella epopeya surgió América,
en cuerpo y espíritu, como producto
de nobleza castellana, para encontrarse hoy, tal cual es, en su lento caminar
por los derroteros de la cultura, sino
con acentos p'erfectamente definidos
como para seiialar una ruta a la civilización, con ese inmenso afán liberador
que no olvida, que resultan tan caros
al corazón y al alma. Porque en aquella lucha los hombres de estas comunidades aprendieron a conocer la libertad de evasión hacia el hombre y las
ideas1 rayo de luz en las tinieblas, ron
ese concepto preciso del valor que Je
distingue dentro del concierto universal. Desde entonces, fuimos auscultando y desprendiéndonos del pasado para acercarnos al porvenir, en un estudio incesante que seguimos con cariño
a la distancia del tiempo, identificándonos con lodos los problemas de la
vida humana, a ninguno de los cuales
somos ajenos. Llegando aqui, colocados en la ruta del futuro, proseguimos
esta labor con la mayor responsabilidad como testigos del destino.
En materia de arte, la conmoción

europea de principios del siglo iluminó un camino que todavía también nosotros estamos recorriendo a tientas.
Varios estilos y sentimientos estéticos
nos sirven de lastre, sin que hasta hoy
hayamos determinado con precisión
una preferencia emotiva. Desde hace
más de seis lustros, venimos discutiendo con pasión y nuestras miras se inclinan siempre hacia la libertad corno
punto central invariable en la vida del
hombre. Y esta es nuestra única verdad: abrir surcos profundos en la conciencia, aunque a flor de la piel aparezcan escozores distintos. Aquí hundimos nuestra reja porque sabemos
que pervivirá a la acción devastadora
del huracán.
La última hecatombe ha desilusionado a quienes esperábamos la alborada
naciente en lodos los confines. Aquella
lucha de conciencias nos prometía en
la paz el gran cometido de dignificar
al arte y al hombre con la tierra, con
la fuerza de la luz y demás agentes físicos, en esa necesidad de humaniza-

Pasa a la Pág. 6

�bros de Caballerías. En él las ilusiones de la juventud y los anhelos infantiles mal satisfechos palpitan aún, y ]o
empujan al mundo en procura de fantásticas aventuras. Pero no es el mundo real el que busca, sino el mundo
"El hombre es un dios cuando se en- ideal que su mente enfermiza le ha
trega a sus sueños y un pobre sér cuan.- forjado. Y he aquí con vertido en Ordo se pone a reflexionar."
lando, en Amadís de Gaula y en LanFriedrich Hoelderlin. celot, transformando a las rústicas aldeanas en adorables princesas, los molinos de viento en gigantes, las ventas
Nunca será suficiente cuanto se diga en torno de Hamlet en castilJos y los rebaños de ovejas en
agresi,·os ejércitos. Imaginemos las cóy el Quijote, esas dos grandes figuras de la Literatura Universal, micas
situaciones del anciano caballeaun cuando los escritores más grandes de la Humanidad les ha- ro montando el mágico caballo Rociyan dedicado sus mejores páginas.
nante, confundiendo una vulgar hacia
de barbero con el maravilloso yelmo
Propiamente se les considera como universalmente simbó- de :\Iambrino y arremetiendo contra
licos y no en vano se ha escrito sobre ellas numerosos estudios, unos cueros llenos de vino tinto a los
que tomaba por el gigante enemigo de
comentarios y ensayos.
la princesa )Iicomicona.
El hombre -investigador incansable- trata de encontrarA cada paso encuentra tropiezos y
se a sí mismo en las profundidades del pensamiento universal. contratiempos sin que esto le posterCada día hace un nuevo descubrimiento y aun no se ha dicho gue el ánimo jamás, y acomete nuevas
empresas en las que siempre sale malcon satisfacción todo lo que ese arcano encierra.
parado, provocando la hilaridad o la
Ese afán escudriñador y un estudio en el que Xaij1aniel, un joven estudian- compasión del lector, hasta que desendetenido de ambos libros es lo que nos te Yisionario y exaltado, que bajo el ga,'íaclo al fin, vuehe a su .aldea donde
ha impulsado a sumarnos al número influjo funesto de un tal Coppelius, de muere reconociendo sus errores.
En esta ficción, el ingenioso Cervande los que han abordado ese tema, tra- alma perversa, se enamora perdidatando de establecer un paralelo com- mente de una autómata a quien toma tes se burla de sus fracasos y sus desparativo entre uno y otro.
por una mujer real de una belleza ex- dichas, el genio que lo posee, que tanNacidos en la misma época, lleva ca- trnrv·rlin~ria. y oue cn::inrlo se &lt;la .tra- tas veces lo ha hecho remontarse en
da uno el sello característico de su ra- za al fin de que no es más que una mu- las alturas para caer nuevamente venza. 'Cno, el marcado pesimismo de los ñeca, pierde la razón y se quita la vi- cido en tierra, de la España Imperial
germanos, que perdida su fé en los da. ¡ Cuánta verdad encierra esta bre.. ~· soberbia a 1a que el destino ya ha
marcado un límite a su gloria, esplenhombres busca en las alturas metafísi- Ye historia tan inverosímil!
cas el consuelo que en los seres vivien¡ Deslumbrados por el falso brillo, dor y poderío, en fin, de la Humanidad emprendedora e incansable.
tes no encuentran.
corremos tras de vanos espejismos!
Ilamlet ha sido el precursor del des¡ Hay un poco de locura quijotesca
¿.Xo hay un poco de pesimismo endichado lV erther de Goethe, del Man- en cada uno de nosotros!
medio de esa alegría mal disimulada
fred de Byron, del Hyperion de HoelNos parecemos al marino que en las en la figura famélica del Caballero rl~
derlin, del René de Chateaubriand y costas de Sicilia cree divisar a lo le- la Triste Figura? ¿No es acaso el soñade todos los atormentados que produ- jos los espléndidos palacios de Fata dor derrotado, el idealista vencido?
jo el movimiento romántico literario }Iorgana, cuando todo es producto de ¿No es, por ventura, el eterno luchador
del siglo XIX.
la niebla.
contra la avasalladora corriente del
Ese hastío de la vida terrena y ese
Yolviendo a nuestro tema, encontra• mundo que termina al fin por arrasdisgusto de si mismo y de los demás, mos que, siguiendo caminos opuestos, trarlo consigo'/ Alli ha querido retraesas reflexiones sombrías, parecen te- ambos personajes persiguen una sola tar la soledad e incomprensión de que
ner su origen en los desengaños senti- cima: la eterna búsqueda del ideal hu- el genio está rodeado y con amarga
mentales, señalan sus fuentes, sin du- mano. l'no, por medio de la razón, ironía señala las burlas y escarnios de
da en el viejo ascetismo cristiano que lo cree muy distante, casi inaccesible que es víctima.
buscaba la gloria en el más allá, des- y desconfía de alcanzarlo: el otro, con
HamJet es un joven príncipe de Dipreciando lo mundano y perecedero. la ilusión, con la fé en él, lo advierte namarca al que el destino ha escogido
El Cristianismo que irrumpió en el muy próximo.
para vengar Ja muerte de su padre. De
mundo pagano despojándolo de sus
Ambos personajes en continuo con- espíritu débil e indeciso, vacila a cada
falsos atractivos y les señaló su co- traste parecen se1lalarnos los extremos paso perdiéndose en reflexiones fiJorrupción y su asquerosa lepra.
del alma humana, tan pronto sujeta a sóficas que aumentan su amargura. Al
Sin embargo, los románticos se apar- risueiias esperanzas, tan presto some- fin, poseído de un arrebato de violentan del común sentimiento religioso. tida a tremendas sacudidas que nos c~a,. mata al asesino de su padre, preEl delirio místico es substituido por el arrancan de nuestro suell.o.
c1p1tando su propio fín y el de los sedelirio patriótico y liberal. En lugar
Hamlet es presentado por primera res que ama.
de resolver los problemas religiosos, vez en un país nórdico, Inglaterra;
¿Cuántos nos hemos encontrado en
buscan la solución ele los problemas Don Quijote es publicado en un pais la terrible encrucijada de Ja vida en la
humanos impulsados noblemente por meridional, España.
que el cielo y la tierra parecen conjusentimientos idealistas, pero lo encuenHamlet fué recibido con clamorosos rarse contra nosotros·? Todos los espítran de tantos terribles obsta.culos co- aplausos, en tanto que la obra maestra ritus del ~fa! parecen acosarnos, y enmo existen, cuando conocen que su es- de Cervantes fué considerada romo tonces quisiéramos c]amar:
fuerzo es vano, yacen abatidos por el una más de las pobres novelas de Capesimismo, y el pesimismo nos hace balJería, a las mismas que estaba des- ¡~er 0 1no ser! ¡La alternativa es ésta!
escépticos.
tinada a dar muerte.
S1 es a la lu= de la ra::ón más digno
Ejemplo nos dieron de ello Lord
En aquella época Inglaterra se pre- Sufrir los golpes y punzantes dardos
Byron, Enrique Kleist, Federico Staps paraba para la aparición de una nue- ~e Sllerte horrenda, o terminar la lucha
y Karl Sand.
va aurora social, estaba en vísperas de En guerra contra un piélago de males.
Hamlet desesperado, anhela la paz convertirse en un gran Imperio. Esde un sepulcro, desengañado al fin de paña vivía en el cenit de su gloria; era
Entonces hay que sujetar los violenlos mortales. En su nunca bien elogia- dueña y señora de uno de los más gran- t~s deseos del corazón humano contedo monólogo, exclama:
des reinados que hayan existido, aun- mendo nuestras palabras y haciendo
que después, inevitablemente, se apro- frente a Jas injusticias con gesto heMorir, dormir. Xo más, y con un sueño ximaba con paso fatigado a su ocaso.
róico.
pensar que concluyeron las congojas,
Shakespeare, autor inmortal de HamLa sombra taciturna de Hamlet se
los mil tormentos de la carne herencia, 1et, lleva una vida de sosiego y tran- pasea aún sobre la tierra agigantándodebe término ser apetecido ...
quilidad inalterables, en tanto que Cer- se más Y más con el rostro abatido por
vantes, el genial autor de Don Quijote, el ~olor que_ abruma a los mortales.
"¿Morir? ¿Qué significa ésto?" -nos se de,·ate en una azarosa existencia,
No han sido pocos los críticos que
dice Werther al borde de la tumba miserable y desdichada. Shakespeare h~n discutjclo el carácter de este prínemulándole- "ya lo ,,es; los hombres muere aplaudido y admirado; Cervan- cipe. h_urano que busca en la soledad
soiiamos cuando hablamos de la Muer- tes muere olvidado y Heno de amargos el a11v10 de su corazón oprimido, ahote.u Y Kant, antes que este ú1timo, ya desengaños. L'no nos cuenta sus luchas ga_ndo sus deseos de venganza, repriaseguraba que el hombre sólo goza de interiores y nos dice a qué precio con- miendo ~on frases mordaces su dolor
paz perpetua en su Ultimo sueño.
quistó la gloria; el otro nos narra sus P_e_ro vacilantes siempre cuando la oca~
El Quijote al contrario; busca la per- sueños y su triste despertar.
s1on se presenta propicia a Némesis
fección en las cosas que lo rodean y
l\liremos, si nó, uno y otro libro. EnBusca ansiosamente, y huyiy a la ~ez
les atribuye un alto valor del que ca- contramos en uno El ingenioso ._Hidal- el -~omento preciso para ejecutar s~
recen.
go Don Quijote de la Mancha, la his- m1s1ón, tratando siempre de justificar
Podríamos recordar aquí un cuento toria de un anciano salido de quicio con razones poco válidas su falta d
de Hofmann, El Hombre de la Arena, por la lectura desenfrenada de los li- valor en el instante oportuno. Siempr:

Hamlet y el Ouij □ te

1'

11

2

desmaya, en vano lucha consigo mismo
y se reprocha su cobardía. No obstante que la sombra misma de su padre le
scfiala al criminal) duda de si es objeto de una burla infernal para perder
su alma obligándolo a sacrificar a un
inocente. Busca pruebas palpables contra el asesino, y cuando las encuentra
aún tiene motivos para eludir su venganza que parece espolearlo desde el
fondo de su pecho, gritando desesperadamente imprecaciones por el desequilibrio del mundo, al que maldice,
queriendo a la vez sujetarlo a un orden
apolineo.
)Iás adelante dirá a Rosekranz, co~
rno desahogo de su amargura y sus deseos reprimidos: ¡Dinamarca es una
prisión!
¿No desearía, entonces, marcharse
lejos y abandonarlo todo? Sin embargo, tiene que permanecer allí soportando su pesada cadena. ¿No quisiera sepulUtrse en el olvido? Aun vacila en el mismo umbral de la muerte:
¿ ... Quién soportara
Cargas que con gemidos y dolores
Ha de llevar en vida fatigosa,
Si el recelo de 11n algo tras la Muerte,
Inc6gnila l'egión de donde nunca _
ruelve el viajero, no turbara el juicio,
Haciéndonos s11f1·ir el mal pl'esente,
Antes que en busca ha de ir de lo
ignorado?

Así desfallece una y otra vez hasta
que el destino implacable decreta su
perdición y la de su enemigo; y sólo
cuando las circunstancias lo obligan a
obrar, cuando ya no puede volverse
atrás. arremete contra éste.
Trágicamente termina la vida del
Principe, vida que parece deslizarse
entre el genio y ]a locura, y aún terminado el drama nos parece seguir escuchando las últimas palabras que le
dirige su fiel amigo Horacio:
¡Adiós, adiós, amado príncipe.
Los coros angélicos
Te acompaiien al celeste descanso!

El Quijote es el idealista que cree;
Hamlet, el que duda aún de su razón
misma. El Quijote el que obra, Hamlet
e] que piensa.
El Quijote sueña, vive un mundo de
ilusión del que ni los rudos golpes de
la realidad lo arrancan; Hamlet analiza con crudeza la realidad a la que su
pesimismo hace más cruel aún.
En Hamlet, un espectro vuelve de
las llamas del infierno flamando venganza ... era el gran fantasma, la sombra de la Edad Media que se alzaba sobre el mundo, como el astro de la noche en el momento en que acababa de
descender entre los muertos, nos dice
Chatcaubriand. Si, pero esa sombra
es de sen terrada más tarde por los románticos y fecundizó toda una época
dando a luz a las leyendas de aparecidos, demonios y macabros aquelarres.
En E) Quijote no hay más fantasmas
que los que pueblan la mente ofuscada
Y calenturienta del anciano caballero;
espectros unas veces encantadores,
otras veces pavorosos.
Hamlet profesa un culto profundo a
la amistad y hasta tiene un confidente que le comprende, Horacio. En la
escena del ccmenterjo tiene los mas
tiernos recuerdos de su bufón, Yorick,
pero no le abandonan sus pensamien~
tos lúgubres ... ¡Pobre Yorick! -exclama enternecido cuando el sepulturero le muestra su calavera, y narra a
Horacio, su acompañante, las travesuras de su antiguo amigo y se abandona
a tristes reflexiones sobre la brevedad
de la vida.
Don Quijote sólo tiene a su lado a
su fiel escudero Sancho, quien le sigue
con un áspero sentido utilitarista, guiado por el afán de ganarse la prometida
Pasa a la Pág. 7

Armas y Letras

HERMANO GONFALONARIO
AVGVSTINIANAE FAMILIAE
Federico UHIBE.

Si no precisamente se ha perdido, ni en el fondo alterado
demasiado, sí al decir familia, por secular desconexión de la jerarquía clásica en torno al pater, con agnatis, liberes, serví, cognati y demás graduales ramificaciones, la acepción se tornasola
y convierte en translaticia, lleva y pasa su superficie expresiva a
nuevos ámbitos que derraman el semántico de famuli: La alusión al conjunto no se ha debilitado, sin embargo. Reverendus
Pater Fray Alphonsvs A Vera Cruce, protocatedrático de Filosofía en la Nueva España, perteneció a la orden de servicio de
San Agustín por donde podrá saborearse lo ramplón que ha de
sonar el "de muy buena familia", dicho con pretensiones de per,
sonal galardón, cuando familiar implica entrega y obediencia a
obligaciones que trascienden lo individual. La cursilería lo refiere, ante las verdes uvas, a una cierta grotesca pleitesía colectiva, que se rinde o que ha de rendirse por lo personal de quien
argumenta. Es sencillamente ridículo y en veces conmovedor
por lastimero y exagerado: Se pretende en esas actitudes, la evasiva del linaje familiar, a par que. se reclama su acatamiento y
respeto concentrado en solamente un individuo. Es estrafalario.
Entre las amenazas que contra la Filosofía gravitan desde antes de la semiórbita de nuestro siglo, anticipa
Aloys Müller que su texto de Introducción se destina a combatir, entre otras,
]a del gregarismo y sus coreográficos
laudes e irresponsabilidades en 1as llamadas escuel3s filosóficas, más que
por el elium Cllm dignitate en todo caso, amanerada traducción latina del
ejolii que destella más tarde en sclwla
como recinto de estímulo, por la opacidad y por el adocenamiento del esfuerzo, la sumisión y deformidad en
el pensamiento. La confesión diagnóstica honra al eminente Profesor de
Koln y muy oportunamente para esta
vez, permite y hace visible el contraste entre los sectarismos frecuentes y
casi típicos por las latitudes ultra
Hhin, enfrente de la personal libertad,
estudiada y mostrada ya en 1Ionterrey
(F. l:ribe, Teoría de la Cultura) como
factible tan solamente en su plena Y
equilibrada sobriedad , ante y según
la proyectiva cultural; y frente también a la complexa valia que la misma
libertad, en cada caso suya-de-alguien
artícula e integra en la forma de responsabilidad tan detallada por Jaspers
como alergénic~ para Sartre en su pavor de engagemen.t. Por cierto que a la
Escolástica, a la contextura familiar
de los agustinos, de los franciscanos y
demás órdenes transPlantadas al ).léxico en estado naciente que mereció ser
tenido por Neohispania, hay necesariamente que reconocerles y conceder
el derecho que entonces tenian Y que
continúan, de ser considerados como
vivo ejemp.lo de familia, de paradigmática fraternidad en cuyo ámbito cada quien se atareó ya que "non esl
servus maior domino" lo cual para nada tiene que Yer, con el servilismo Y
con la abyección de los catarros denunciados por :Mül1er; y que en cambio engarzados en el silencio de afanes' y preocupaciones traídos para aliviar los cuales, en el continuado Y lustral baño de ]a corriente de los siglos,
desde cada espesura mayor, en sucesivas edades bri11aron y ahora, en ésta
nuestra de los cuatrocientos años universita;ios mexicanos, destellan e iluminan.
HELMANTICA PHESTAT
No para las dulzuras ni a los pasajeros regalos de algun hogar completo,
sino para el desierto y los ayunos, a
vencerlo y a poblarlo, fué solicitado

Dícíemhre de /951

Fray Alonso de la Vera Cruz e incitado
a tomar su parte a la familia en el exilio: Las fogaradas del valor preferible
han de haber purificado enérgicamente a aquella alma, libremente puesta a
decidir su elección entre la abundancia salmantina y Jas incógnitas de entonces, por latitudes y bajo cielos de
Anáhuac. Se relata la hermosa duda simultánea al Yiaje hacia el destierro. Ya
el haberlo emprendido dilectivamente,
indica con rigor el temple metálico del
solitario que al aproximarse a los enigmas, ha de poblar el ,·acio con realidades que· no lo olYiden, tal como él no
las desdeüó. Al repetir una ruta de
Cortés mucho menos ostentosa ni lisonjera que la reciente adulación editorial, al entregarse a la tierra para situar su destino, más que para conquistarla e imponer alguno, rl préstamo de
Salamanca, en vez de &lt;lilapidarse sólo
hacia la natura, al revestirse junto con
el húbito sanagustino el apellido toponímico del litoral de su llegada, determina .la predilección de consumarse y
consumirse en la brega por la cultura.
Aunque ilustre y memorable la polaridad de natura frente a cultura, según el prosecutor derivado de la cátedra instaurarla por Fray Alonso hace más de cuatro siglos, el maestro Antonio Caso, y . aun cuando se la sepa
fundamentada y establecida en Heinrich Rickert, ha sido ya posible, en la
labor acadfmica mexicana y con los
rumbos señalados por Fray Alonso, superarla corno contrapolaridad e intermediar la síntesis humana de la premura, de la urgencia existental que asímismo ha sido analizada, a virtud de
estudios que la destiii.en completamente de todo matiz próximo a la torpe
velocidad del espacio, a la funambulesca. organización en el tiempo. Parece
haberlo sabido ya Fray Alonso de la
Vera Cruz y enseñádoselo así a sus primerizos oyentes: Al catedrático de Tiripitío y de la Imperial y Pontificia
Cniversidad, más de dos lustros menor
en edad que el estudio en los paisajes
lacustres purépeches, tanto seguramente como a sus hermanos de orden y a
tocios los cósmicamente dispersos, de
las otras, como sistemas planetar~os en
la virginidad mexicana se les adeuda
el que podamos transitar con conciencia propia, las persistentes distancias
que llevan a la cultura. De entonces y
de aquellos silentes destinos, parten y
se pronuncian los contenidos proféticos de la Ra:a Cósmica auscultada por
Vasconcelos. Similarmente, la estirpe

espiritual a cuyo cuidado y auge se en sus aulas se forman, se informan Y
consagró Fray Alonso de la Vera Cruz, se conforman: Asi vivieron para sojamás lo fué de castas convencionales ñarla y para trazarla, durante la ráfani de personas ni dignidades ficticias: ga imperial ancestra, Fray Alonso Y
Anheló e iniciaba la conformación de Fray Juan de Zumárraga, el protector
algo funcionalmente social, a pesar de Hodríguez y las restantes sombras herque suela" confundirse el ahinco, con el manas de aquel pretérito. Correspodió
de trazado y separación de prerroga- a Fray Alonso de la Vera Cruz pasar
tivas y de privilegios. Basta con vol- por delante de los primeros, con la
ver v con reincidir en la sabida memo- pértiga del gonfalón en la mano turbaraciÓn de su discipulado en torno a da por la primicia y hacia lo alto el
Francisco de Vitoria, aludir a éste Y a brazo, en el gesto del guía que llama al
sus exámenes argumentales respecto al sitio de la más reñida lucha, para que
Derecho de Gantes, para que se elimi- se lo siga y ayude pero acaso en el
ne cualquier suspicacia, así sea de la riesgo fatal de quedar a solas: Talmenlaya de las esgrimidas para asfixiar y te ha solido quedar a su turno la Unipara destruir a la Universidad en tan versidad.
Para cuando un muro universitario
diferentes y variadas ocasiones, desde
cuan&lt;lo los jacobinismos trasnochados, ennoblezca su superficie con la Escueel lamentable Segundo Imperio, hasta la Xeohispana analógica de la de Atelas proclamas destempladas e irres- nas de Hafael de Urbino, puede acariponsables de las que el mismo Antonio ciarse otro ensueño universitario coCaso la salvó hace un cuarto de siglo mo el que soñaron los fundadores e
y a consecuencia de las cuales tanto ha iniciadores de la Universidad en Mépadecido sin marchitarse. Tampoco se xico, el de que varios de ellos aparez•
han muerto ni languidecen las nogale- can entregando u ofreciendo la grímdas con que bordaron, ni las ciudades pola o divisa de esa existencia a Fray
con que ennoblecian el panorama me- Alonso de la Vera Cruz, para que siga
xicano, gestos e impulsos a medias transportándola a lo amplio de los siabrigados en el sayal del todo abiertos glos, igual que recatadamente, su efiy amorosamente derramados en la an- gie de cantera mexicana asoma el roschura de nuestro pretérito como lo ha- tro atento a la Summa de Peccatis, en
cía Fray Alonso, conforme lo justifica la escultura que lo recuerda al centro
todavía nuestra existencia universita- del patio de la Facultad de Filosofía y
ria. En el silencio laboraba y en la Letras en la Ciudad Capital de México,
humildad Jo mismo en Tacitmbaro que su Patria.
en el ).léxico juvenil, para una Patria
recifn nacida. veinteañera casi a cuya
incipiencia, no se detuvo su modestia
seria para organizar y ofrecerle un
UNIVERSIDAD DE
compendio de disputaciones clásicas
NUEVO LEON
bajo el sencillo atuendo de Repaso de
Peqlleñas Sumas, sin perjuicio de que
el tranquilo contenido de esa iniciaHector
ción en ]a Lógica, antecede al macizo
Lic. Haúl Hangel Frías
de la Definición Dialéctica para culminar en el de la .lleditación de la Física.
Para quienes ahora se invisten con
Secretario
pasajeras, dudosas· e ineficaces sonoriProf. Antonio ~!areno
dades so pretexto de o para capitanear
algo, puede quizá resultarles negociablemente útil el informe que en nada
Jefe del Departamento de
hace mella si se Jo suprime al superior
Acción
Social Universitaria
renombre &lt;le Fray Alonso de la Vera
Cruz, de que aparte enseilar y además
Lic. Fidencio de la Fuente
de escribir, de viajar y de misionar,·
todaYia se dió energías para obligarse
a la humildad y para renunciar que es
el esfuerzo más decish·o que impone
la axiotropia humana auténtica. AntiARMAS Y LETRAS
cipa una alrgoria del genuino existente universitario mexicano; por eso ha
sido bastante exacto inaugurar los cursos en la Facultad de Filosofía y Le- Organo Mensual de la U niversitras, con la renovación de opiniones
admitidas pero caducas pues que Ordad de Nuevo León
tega y Gasset, tuvo muy válidas razo•
nes para argüir como lo hizo en GraINDICADOH:
nada, respecto a que la Universidad se
iba desnutriendo de íntima confianza;
y lo mismo, determinantemente podeHedactores
rosos motivos, sustentan la semejable
advertencia de :Martín Heidegger acerRaúl Hangel Frias
ca del trémulo lazo que violenta e impone la reunión de facultades en sólo
Fidencio de la Fuente
un diagrama administrativo y no en
convivencia · académica: La UniversiFrancisco M. Zertuche
dad 1Iexicana, del todo contraria y juGenaro Salinas Quiroga
venilmente, mientras aquéllas languidecen entre aspavientos y falsías, desAlfonso Reyes Aurrecoechca
pierta cuando las otras van a adormeEnrique Martínez Torres
cerse entre laureles; y ha nacido del
amor como la Filosofía que desde la
Guíllermo Cerda G.
cuna le regaló Fray Alonso, no de la
filopraxis como otras espurias a donAdrián Yáñez Martínez
de, como a los sofistas, se pretende ir
y se acude para adiestrarse en hacer
Director
algo, lo que sea, en la opacidad del
nictálope que diagnostica Ortega y GaLic. Fidencio de la Fuente
sset, desprovisto concienzudamente de
todo qué (quiditas) de por qué y de
Oficinas
para qué lo ha de hacer. Por ello la
nuestra ha sido y es Universidad digna del nombre, por universal como diWashington y Colegio Civil
jo Vasconcelos, por completa tal como
se ha pensado que resulten y que lo
Monterrey, Nuevo León,
sean, para su peculiar realidad y para
su auténtica Patria, los hombres que
MEXICO

3

�IPOIESl!A
GUIRNALDA
de Alfredo Cardona Peña
.

Rafael Heliodoro YALLE.

(Al obtener Cardona Peña en.Washington el
Premio Interamericano .d~ \\ash1ngto~, sus
amigos tejieron para fehc1tarle una gmrnalda en versos).

COSTA RICA
En la luz de indulgencias plenarias
ilumina mi vasto jardín,
un silencio morado de guarias
desde el uno hasta el otro confín.
LA SEGUA
Toma esta naranja,
toma este limón,
y la llave de oro
de mi corazón.
Toma mi cariño
y un maravedí,
porque eres el niño
que yo conocí.
TEHUANTEPEC
Sangre de miel y de mitología,
,
canta en mis frutas Uenas de ambros1a,
y os el alcarabán reloj exacto
,
en la noche, lo mismo que en el d1a,
y con Cardona Peña fir~é un pacto
de eternidad azul y Poes1a.
LAS IGUANAS
Ya salió la luna,
ya nos hizo seña,
¡ay, qué gran fortuna
ir de peña en peña!
Vamos, de una en una,
mientras la luz sueña,
a mecer la cuna
de Cardona Peña.
ANDRES HENESTROSA
Yo, zapoteco de la decadencia, .
que de todos me ~u~lo con frec~enc1a,
quiero darte, con aruma tranqmla, .
un consejo: que montes con decencia
los árabes caballos del tequila.
LA LLORONA
Soy la Siguanaba,
soy la Siguanábana;
hacia un siglo estaba
comiendo guanábana.
Actriz de la legua,
soy pobre y fué rica;
me llaman la Segua
en la Costa Rica.

4

Me gusta la anona • • •
óyeme, Cardona,
tuli-tulipán • • •
y O soy la Llorona
., '
allá en Juc h 1tan.

POEMA DEL
DESPRECIO

GARCIA MONGE
Congratulan
el poeta
en su jolgorio,
sus amigos
don Gregorio,
don Mariano,
don Ponciano,
don Celorio,
y "Repertorio
. ,,
Americano .

Efraín lll'ERTA.

El Desprecio, os lo dice
mi cansada ternura,
existe como vidrio
corriendo con la sangrP.

I
Yo viví en otro tiempo,
en cielo y sueño ajenos,
en un grave y pausado cementerio,
en la aridez navegable del hastío.
Llegué a ofrecer mi sangre,
mi aguda sangre de loco minucioso,
por esta idea, o hambre:
tan sólo el alba y ciertas
verdades corroídas,
digo, convencionales hasta el asco,
podían redescubrirme
las virtudes más dulces,
o latir sumergidas
en el nocturno río de mi esqueleto.
Vendido a la esperanza
y a la breve gacela de la ternura,
derramé un frágil llanto
sin sentido ni gracia;
y la bestia, la vida,
en amargos insomnios
me dió apenas el ansia
de la agonía y el crimen.

DON CARLOS BEISTEGUl
(Desde su Palacio de Venecia)
Venga y verá en el Lido
los valses sobre las olas;
a aozar mi tiempo ido,
•
sie"nto que no haya venido
con góndolas y gondolas.
Alfredito,
qué bonito
su versito!
Felicito
a su papá.
¿Cuándo viene
por acá?
Ja, ja, ja!
UN ENVIDIOSO
Bien lo mereces, sí, bien lo mereces
y nadie ha sido más feliz que tú.
Tu nombre vuela en alas de la fama,
desde la Patagonia hasta el Perú,
sobre los rios y los cafetales
y un poco más allá del Ir.!sú. _
Y no te digo más, Cardona Pena,
pues nadie ha sido más feliz que tú.

Pequeño honor, y tú, admira?le prudencia,
y tú también, desierta cortes1a;
esperanza, ternura,
implacable tristeza,
luz, caricia,
candor maravilloso;
río juvenil, tumulto,
ávida voz, placer •••
Y me pregunto, y cierro
la puerta a la zozobra,
. . .
,
.
volviéndome anhelante al mfm1to d1a del desprecio.
IV
Metálica verdad, noche y misterio,
el alto sueño, espada, se desnuda
al pie de lo inasible, como si una
bronca virtud en sangre despertase
a enrojecer mejillas, descubriendo
el bien en fango y la bondad quebrada.
Callen lechos de amor: almohada herida,
sábanas o cuchillas, mustio abrazo.
Oh tú, doliente amigo, y tú, mujer
o vidrio sonrosado: ¿ha de existir
bajo el reseco cielo de esta vida
ese reino de nardos del deseo?

•

Laten palomas grises en la orilla
de todo amor, y al aire que nos nutre
vuele la gris pasión, vuele el silencio
roto en rudas astillas musicales.
(Ruina y melancolía, sudor de fiebre,
amargura de abismo: eso es amor)

11
Pero ahora,
la tristeza es un hecho.
Me golpea una ola de altas penumbras huecas,
cíñenme gris espuma
y el horror de los atrios donde secos mendigos
se arrastran como perros;
me duelen las ciudades
con ese amargo ambiente de conventos,
y el caso doloroso de una mujer que no es
"d u 1ce senora
' " , o "flor ennegrec1'da"·,
mia
y el asunto del alma
(luna cobarde y ciega pálida y enfe~iza)
.
es por siempre un ejemplo de naufragio y ausencia.
(Hay ausencia,
.
si una voz se enmohece al contacto del aire) .

GANIMEDES
Porque en Pegaso galopas
sobre los montes andinos,
quisiera un millón de copas
y llenártelas de vino!
EL AJONJOLI
Nunca les des explicaciones
a los poetastros de manada,
ni al campeón de los Chicharrones,
ni al Marqués de la Carambada •.•
ALBA
La arena del río
le dice al rocío
que tiembla de frío:
¡Amor mio!

( Agua verde: la angustia,
la enemiga del cielo y el deseo.
Niebla y sangre en las manos:
vana es la luz encima del recuerdo,
vano es el fiero mármol de la duda)
III
De mis noches de frío y vegetales ruidos,
de la mujer de seda y el amigo de miel
de mis finas estatuas,
no queda ni una brisa
donde poner la mano y un poco de piedad.
Del vino ardiente, azul,
apenas la soñada belleza
y un murmullo de magia.

SOR JUANA AL POETA:
Tú, el de las voces de carmín canoro,
novio del alba, vínculo del dia,
poco importa romper la jaula de oro
si te labra prisión la Poesía.
El aire fino de Nepantla añoro
con tu poema para el ainla mia,
y espejos de obsidiana puliría
para que reaguardaras tu tesoro.
El alba te revela maravillas,
pero cuando la noche de azucena
sus milagros prolonga, envanescentes,
asoman las palabras más sencillas,
la claridad en torno me enajena
y cantan las alondras transparentes.

O en aquella nostalgia
donde el amor se pudre
cual camello de fuego
sobre una piel indigna.

,•

.Armas y ,Letras

Quizás en ti, oh maldad,
infierno adolescente,
la vida hubiera sido
un instante, un enigma.
Quizás en ti, oh rencor,
ceniza de odio y miedo .• •

Dícíemhre de /95/

Del gesto de aquel hombre que solloza
brota una espiga sorda, desnutrida,
una doliente espiga, frágil, suave,
una verdad perfecta: es el Desprecio.
V

De la esencia del alma, una mañana de espléndido verano brotó
una flor de hielo;
y en esa flor de hielo, un sentimiento;
y con el sentimiento, la desdicha, el negro pan del ansia,
la gris manzana, la potencia del odio;
pero ese odio que es como un río manso, traidor, como animales
de verde espuma en el cuerpo.
No el odio vulgar ni el frío desprecio en venta,
sino una flor, una flor que mi amigo, mi mujer y mi hermano
jamás vieron;
una flor tenue, dulce al tacto y a las palabras, dulce a los
sentidos a los débiles y moribundos sentidos.
Una flor que se abrió bajo mis ojos.
Miré, entonces, hacia el milagro.
Dije que había llegado una hora de dulcísimo amor,
que el corazón, al fin, era la tierra y el agua, el maíz y el clavel;
que el corazón venía hacia mí,
hacia mi llanto imperfecto,
hacia el Desprecio.
VI

Y ha terminado la oración:
esta flor es un templo y un abismo,
una brillante consigna y un apretón de manos.
Porque lo que existe en la sangre no es otra cosa que la verad
la verdad a ciegas y a todas luces,
'
la robusta verdad de los verdaderos hombres.
Junto a la flor del odio y el amor
la tierna flor del ansia y el Desprecio.

�Civilización y Cultura
Viene de la ta. Pág.

cwn implorada. Y la lÜcha continúa
en distintos campos de batalla, con
gradual descenso de la moral de nuestro siglo. La primera guerra grande°
pretendió influir en los espíritus, convirtiendo el dolor lacerante anterior a
la muerte de nuestros padres, los mártires, en himno a la confianza en el
mañana, la seguridad de que el hombre todavía podía y debía ser feli~ sobre la tierra. El era el dueño de su
propio destino y, como medida de todas las cosas, sólo tenía sobre sí la tarea de encauzarlo. ·El mundo parecía
redimirse y una profunda reconciliación animaba las almas. Desde entonces nuestras fibras han sido destro.zadas por el estruendo de las bombas de
cinco toneladas, porque el sufrimiento
invadió todos los campos del espíritu,
cercanos o lejanos al teatro de operaciones. Y lo que prometía conve'rtirse
en un renacimiento del espíritu en todas las actividades humanas, a seis
años de distancia del fin de las hostilidades, la noche va tendiendo su manto funerario sobre el alma; la promesa
hablada y escrita, arrancada a la emoción de la contienda, en explosiones
de marcado lirisnío político, lentamente fué desvaneciéndose, y el hombre
tornándose más adusto y huraño, desconfiado y egoísta. Jo que fué calor
al ruido de ]os cañones y aliento en la
palabra de los conductores de la guerra, se tornó frío cálculo, con rigidez
de dictadura impávida como todas las
tiranías. Y aquí estamos, clavados en
la tierra, bien afirmadas nuestras extremidades, para resistir los mandobles de la fuerza que hasta, solapadament.e1 convierte al arte en instrumento de sus bajos menesteres por medio
ele asalariados alquilados para tan indigna misión. Tan luego, el arte que es
sacrilegio colocarlo bajo la bota del
vencedor, porque es la libertad misma
que habla en sn expresivo lenguaje. Olvidando y olvidados continuamos construyendo ese monumento 1 realizando
el ideal ecuménico que coloque al alma sobre el apasionamiento, el espíritu sobre el interés, la dignidad sobre
la mezquindad.
Ese estado mental preocupa nuestros sentimientos desde hace más de
un cuarto de siglo en que los principios estéticos fueron marcando, a través de la discusión, los senderos por
donrle canalizar nuestros esfuerzos futuros. Hasta ahora no supimos sa·c ar
rendimiento de nuestras especulaciones filosóficas ni imprimir al arte propiamente dicho todo el vigor necesario
para enfrentarlo con los pr&lt;fülernas que
agitan la sangre en esta hora crucial
de la historia. Nuestros pensamientos
giran en torno de la libertad, de Ja verdad y de la belleza, pero no le hemos
levantado todavía monumentos que resplandezcan más que la luz del sol. Fuimos cándidos, poetas y pensadores, olvidándonos que el mundo marcha, la
máquina avanza y entre sus engranajes tritura cuerpos y almas. Por donde
pasa aniquila. Y cerramos los ojos a
la razón para no ver de cerca el rumbo que toman las ambiciones humanas
desproporcionalmente irritantes. Así
nos encontramos, con un sistema maquinista sin alma, fría y cruelmente
materialista; con los trusts, corporaciones, sindicatos, monopolios, dictaduras sangrientas con insaciable sed
de sangre y hediendo a carne asada,
en detrimento de la democracia Que va
perdiendo siempre más y del hombre
que pesa cada dia menos en el concierto universal.
El problema del arte en cuanto a
formas estéticas no está resuelto, pero
sí definido que la belleza puede y debe ser un iqstrumento de liberación.

El hombre, como última palabra del
reino de la creación, es el único agente
alrededor del cual giran todas las actividades del universo. Por eso el arte
también tiene el deber de contribuir a
su reconstrucción, no como débil criatura, víctima de una civilización despótica que él mismo ha creado, sino
como representación de su propia
grandeza. No importa que, en la realidad, el hombre sea tal cual conocemos su figura y contextura moral; el
arte debe concebirlo como ejemplo,
como paradigma de tipo consciente
que actúa dentro del más riguroso plano estético, como parte, consciente de
que es en la tierra, donde tenemos
nuestra residencia, en la que debemos
de construir la felicidad.
Europa siempre ha convertido sus
disputas en problemas universales. Durante siglos no ha podido digerir sus
propios noumenos y complica al resto
de las naciones en la solución. Como
el mundo es pequeño, por gravitación.
todos caemos en la misma esfera de
actividades y de ahí que nos veamos
envueltos en la maraña de sus especulaciones. l\fas, en tanto allá la discusión asciende y desciende en intensidad, aquí, en esta joven América, los
hombres hacen suyos los problemas
mundiales. Si su centro de graYitación
todavía puede encontrarse alejado por
distancias geográficas, la batalla del
espíritu adquiere entre nosotros nuevos bríos. Y }a palabra que no puede
pronunciarse allí, recorre el mundo
entero por la ,•ia de comunicación
americana. Frente a 1a incertidumbre
del _porvenir, ante el temor de un nuevo cataclismo de contornos uniYersales
que Europa atiza 1América trata de forjar los eslabones de su propia cultura.
Y como resultante de ello, la nota más
alta de la poesía continental es la que
exprime un mayor contenido humano.
~o arte por arte, según el viejo conceptol sino por cuanto entra,le exaltación del espíritu.
Hasta hoy el arte americano no
siempre encuentra abiertas todas las
fronteras. pese a sus prcOcupaciones
por universalizarse y llcYar ese mensaje fraterno a todos los rincones de Iá
tierra. Hija de la revolución, es de los
albores de su emancipación política
donde el arte adquiere carta de ciudadanía. Sus estrofas están forjadas con
tan puros metales, prometiendo resistir los sacudones de las contiendas que
el horizonte político anuncia con acento agorero. El maquinismo, con su rechinar de. émbolos y bielas, nos presente un panorama bicn sombrío y la
lucha entre la cultura y la civilización
capitalista adquiere a ,·eccs caracteres
trágicos. De un extremo a otro del continente dos formas completamente
opuestas en esencia pugnan por imponer su predominio estético como resumen de este diálogo que trata de definir los destinos humanos. De un lado,
el arte se ha humanizado 1 consciente
de representar al hombre como ejemplo vivo de la grandeza. Poetas, pensadores y artistas imprimen a su obra
esta nota singular que la tCcnica moderna aspira a envolver en sus engranajes. La idiosincracia. del espíritu latino, que a través de la historia ha emprendido todas las hazañas con olvido
de un intcrés inmediato. cultivado en
esta parte del mundo, con aclimatación en torno de ser definitiva, presigue la obra secular de sus viejos maestros que cimentaron ]a cultura occidental en lo que tiene de vigoroso reconfortante- estímulo del alma. De ahi
que se acerque a sus fuentes más puras
en procura de la verdad dentro de la
belleza, sin medir el tiempo y la distancia, con pasmosa impasividad, consciente de que solamente mediante los
·valores espirituales el hombre podrá
operarse el renacimiento efectivo de
la cultura americana, Culminación que
ya se vislumbra en todos los sectores

afines del arte en general, pero con ]a
certidumbre de que cada uno va tomando parte activa en esa manifestación innegable que es toda una realidad.
Al otro extremo, por vía de sus propios agentes raciales y como consecuencia de un trasplante histórico, ]a
técnica aplicada a ]a industria, trata
de imponerse sobre el hombre a quien
considera un instrumento dócil de su
fuerza avasalladora. Dominada por el
interés, que todo lo reduce a metal, el
arte es sacudido por la fiebre de un
destino inmediato que parece escapársele de las manos 1 como producto genuino de la civilización del dinero. El
hombre es víctima del presagio funesto que amenaza con la destrucción &lt;lel
mundo y cada cual aspira a realizar su
sneiio dorado inmediatamente, destrozándose, envuelto en las redes de 1a
economía y Ja política a cuya influencia, lejos de sustraerse y ofrecerle combate, negándole valores, atacándolas,
abjurando de ella y de sus dioses. En
esta esfera, el arte y la literatura encuéntranse librados a una batalla de
proporciqnes jamas observadas en
otras culturas posteriores a la noche
,de los tiempos que JJroccdieron a la
caída del mundo antiguo. El materialismo, como objeto de cotización, esfuérzase por imponer su hegemonía
absoluta sobre el valor espiritual y estético de la obra de arte. La técnica va
minando los campos intelectuales, y no
por condición humana, por ternura,
por emotividad propiamente corno es
patrimonio del arte, sino por lo transitorio, pasajero y vano que es el dominador comúq de una época que tiende
a subyugar al hombre a la producción
industrial. Ese arte, que con ser real,
no alcanza a llenar los claros de eternidad a que debe aspirar toda obra,
resulta negatiYa porque en él desaparece ia persona entre los engranajes de
la economía y la producción.
:Urnoscabado el artista en sus creaciones, arrastrado por las corrientes .
temporales del momento, abren una
pausa en la literatura americana con
gra\·e perjuicio para el futuro de las
especulaciones intelectuales. Porque no
es el artista quien se sobrepone al ambiente sino a YiceYersa; Jos personajes no se elevan sobre el nivel ordinario de la vida cotidiana, sino que se
conYierten en un producto dúctil y
acomodado a tales circunstancias; no
pueden escapar a esa influencia ele
sentinüento frente al mundo monstruoso de la producción en masa ni al Yasallaje de una propaganda ordinariamentr preparada y distribuida en envase /le lata. La literatura entendida
de ese modo, conspira contra el arte
porque reniega de la figura humana.
Y lo que importa en nuestros tiempos
no es la continuidad, paso a paso, al
mismo ritmo de los acontecimientos,
sino la creación de tipos, de personas
vivientes que trascienden de la obra
artística, que salten de las páginas del
libro, del poema o del cuadro para enfrentar la situación. Si la decadencia
humana llega a tal extremo por vía de
la industrialización que el maquinismo
acelera, el arte tiene el deber de crear
personajes adecuados, por su vigor y
reciedumbre, a los tiempos futuros.
Es aquí donde e1 artista encuentra
su verdadera liberación. Si ]a vida
real se somete víctima de esa fuerza,
]a ideal no debe renunciar a su misión
específica. El hombre que no se ha
agotadoi necesita encontrar su propia
representación. La dictadura, que presiona políticamente, anula el arte cuando éste no responde a su cometido. y
la persona humana necesita encontrarse representada siquiera en el mundo
espiritual; quiere palparse a sí misma
demostrar que no ha muerto, que tien~
fe, que cree en el porvenir, en la bondad, en el bien, en la eternidad. Está
huérfana de ternura, de sana emodón ·

'

6

quiere reventar en lágrimas a solas1
Lejos del ojo profano, encerrándose
dentro de su armadura que es el pensamiento. No quiere continuar sometida a 1a dura ley del hierro, sino ex•
pandirse, abrir su corazón a sus hermanos, victimas del rriismo terror que
impone el materialismo del cálculo1
del interés, de la conveniencia. Quiere
observar los relieves morales sobresalientes de la figura ideal para convencerse de que no es este el mundo so:ñado que aspiraría a ,•ivir; convencerse de que después de esto nos espera
una primavera eterna, y con esa ilusión 11evar adelante los proyectos más
audaces, levantar su bandera de combate, pronunciar su mensaje que los
siglos no le han permitido, conquistar
su propia libertad.
Y esta es labor .de responsabilidad.
de identificación con el hombre. Si alguien tiene una palabra que pronunciar, un concepto que eternizar, un
pensamiento que inmortalizar, es el artista. El tiene en sus manos los medios
necesarios para responder al llamado
del destino y hacerse presente. Cuando su ideal se coloca por encima de
las pasiones ordinarias y bastardos instintos, puede realizar su obra de permanencia. La época, el medio, las circunstancias, son pasajeros·; meros acciden.tes en la existencia. Pero estos
fenómenos sacuden el andamiaje moral de las naciones y ]as civilizaciones.
La ciencia, con sus elementos de comprobación, observa y pasa. Apenas si
deja constancia del acto realizado. El
artista es responsable de su presencia
anle la historia. Su propio arte le confiere facultades que no al científico.
Su deber es crear y redimir por medio
de sentimientos, de emociones inmaculadas, que sólo él puede traducir en labor fecunda.
El ponenir nos emplaza a una labor
de contornos universales. Ante el debilitamiento moral pro,·ocado por tal
catástrofe, necesitamos una reacción
vigorizante que nos sobrecoja y en la
cual refugiarnos. Desterrados a un
ambiente de hostilidad, es preciso ofrecer combate a ese destino cruel que invade al mundo de mezquinas pasiones.
Tendremos que reconstrnirnos 1 ofreciendo "ªlores positivos, seguros, para
que la h,u manidad crea en nosotros,
que no olvide su propia misión y confíe en el pon'enir. De almas atormentadas están sembrados todos los caminos; de dolm\ todas las encrucijadas.
Si es la vida que nos presenta e.se des~
tino tan desl?iadado, renunciemos al
pesimismo y que sea el dolor quien
nos redima.
Nuestra generación tiene por delante un gran camino por recorrer. Hasta
aquí lJegó auscultando, observando. En
adelante le corresponderá construir sobre terreno firme. Ningún problema
social o estético nos es ignorado. Obligada a desenYolvernos dentro de un
marco colectivo que cada día reduce a
mayor pequeñez la corteza terrestre y
complica la existencia, tendrá que forjar la existencia idealizada del hombre
en sus héroesi en la paz1 la justicia y la
libertad. No podrá detenerse en creaciones de tipo ordinario porque el
mundo avanza. Y si en rigor de verdad el gran conglomerado humano bien
poco se distingu6 de los que nos han
precedido, los horizontes se ensanchan
a los ojos de la inteligencia. Nuestros
poetas y escritores tendrán que tomar
sus figuras de la representaclón de este siglo renaciente, con sus bata11as
trasc~ndentales que prenden fuego en
1a historia como promesa del ancho
poryenir que nos espera. Siguiendo el
derrotero que nos guió hasta el presente, animados por los ideales altruistas
de la edad contemporánea, podremos
encauzar la manumisión de la persona
humana, eternamente dolorida, cuyo
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras

La Escuela
Sudoccidental
Alemana
1'ie11e d-e la ta. Pág.
Entre los más destacados preconizadores de esta manera de pensar, se
contó Emil Lask, quien sostuvo que el
~létodo Jurídico y el ~Iétodo de la Filosofía Jurídica debían atender, el primero, a la realidad del Derecho, y el
segundo al valor del Derecho. También
plantea el problema de la ídea del Derecho, pero como sus precursores, deja sin resolver el problema, pues rehuye concretizar tal idea, indudablemente en el afán de no recaer en la metafísica.
Gustavo Radbruch considera el Derecho como aquella parte de la realidad cultural referida al valor específicamente jurídico- la justicia. Sin
embargo, Radbruch no c,ree posible
una determinación científica del valor
justicia, pues los valores no son susceptibles de conocimiento, sino de una
profesión de fé . Consecuente con esta
posición, y no siendo posible comprobar la Yerdad o falsedad de los valores, la Filosofía Jurídica no puede decirnos cuál sea la concepción correc1a del Derecho. La torna de posición
que se adopte frente al valor, determinar/¡ el concepto que se tenga del Derecho. Esta toma de posición, a su vez,
estará influenciada por la concepción
del mundo y de la Yida que se tenga.
Dada la naturaleza irracional del valor
y de su apreciación, la Filosofía Jurídica no podría nunca decidirse por
una particular concepción def Dere~
cho, sino que se Jimitaria a enwnerar
todas las posibles concepciones del
Derecho, acordes con las respectivas
concepciones del mundo y de la vida,
y en consecuencia, con la determinada
toma de posición que respecto del valor orientador se adopta.
Hay según Radbruch como posibles
concepciones del Derecho y del Estado, la individualista, la supraindividualista y la transpersonal, ya se confiera valor supremo al individuo, ya al
Estado o ya a los valores objetivos de
1a cultura. Para la concepción individualista, Derecho y Estado 1 son relaciones entre los individuos. A este tipo de concepción pertenece el estado
liberal y demócrata. A la posición supraindividuaUsla, según la cual el Derecho y el Estado son un todo superior
a los individuos, pertenece el conser,·atismo; y a la última concepción
enunciada, la transpersona1 1 corresponde un tipo corporativo de Estado,
ya que esta tendencia considera el Derecho y el Estado como producidos
por el trabajo comlm y sus obras.
Para salvar la pretensión de validez
del derecho positivo, frente al relativismo valorativo que preconiza, acude
Radbruch a la idea de seguridad jurídica el primero. A pesar de esta ingeniosa observación de Radbruch 1 seguiría en pie su relativismo valorativo, y
su inutilidad como instrumento orientador del Derecho, pues llegado el caso a un juez de decidir entre justicia
y seguridad juridica 1 resolvería conforme a su particular toma de posición
y su concepción del mundo, no siendo
posible comprobar su acierto o error.
Pone de manifiesto la anterior exposición, la necesidad que tiene la Filosofía del Derecho de ocuparse concretamente de la precisión científica de
los valores orientadores de lo jurídico.
Decir que la justicia, que el orden Y
que la seguridad jurídica son valores,
que tienen mayor o menor jerarquía,
nada nos enseña de su verdadera consistencia. Debe la Filosofía Jurídica
despojarse de su tradicional ingenui-

Dícíemhre de 1951

dad heredada de Kant y su Razón Pura, para adentrarse hasta el fondo mismo de las cosas1 y analizarlas con un
verdadero afán de desentrañarlas, raya o no en metafísica, caiga o no en
el error. Aqui cabe traer a colación la
muy atinada observación del filósofo
español, José Ortega y Gasset, de que a
la filosofía kantiana, con su sistemática crítica, le interesaba ·más el no caer
en el error, que el acertar. Tilda el célebre filósofo al kantismo de mayor ingenuidadi ya que cree que con volverse de espaldas a la realidad, ya la domeñó; por lÓ que, siempre sería menor la ingenuidad y el error de quien
cae en él, palpando la realidad, que el
de quien rehuye la realidad, y cree en
esta forma poder conocerla.
El Derecho como ciencia necesita de
la posibilidad de comprobación de sus
,,erdades. Como ciencia, el Derecho se
sirve de todos los métodos lógicos para la constatación de sus postulados; y
por más que la intuición no sensible
juegue un papel importante en ]o que
se refiere a la orientación jurídica, no
quiere esto decir que el Derecho se
vea imposibilitado de comprobar el
mayor o menor acierto 1la mayor o mencJr \'erdad de sus enunciados. El Derecho es ciencia social, y cOmo tal 1 tiene por objeto una actividad bumana 1
y la actividad humana tiene siempre
su sentido, su orientación, su significación, en la idea del valor que tiende
a realizar. Cabe si empre buscar, partiendo de determinada realidad social
desde donde se pretende realizar el valor jurídico, los caracteres específicos
del mismo.

Hamlet y el Ouijote
Yiene de la Pág. 2

ínsula. En este libro Cervantes ha afirmado las tendencias groseras y '·ulgarcs que han de contrastar con los ideales quijotescos.

Edad ele Hierro, para resucitar en ella
la de Oro ...
Don Quijote es, pues, el entusiasmo,
en tanto que Hamlet encarna el pesimismo.
La muerte de Hamlct estremece y
horroriza, la de Don Quijote conmueve. La tragedia de Shakespeare sobrecoge, la novela de Cervantes entristece
y divierte.
En Hamlet encontramos todos nuestros temoresl nuestras zozobras y agonías. Parece que leemos en el libro de
nuestra propia alma. En el Quijote
est3.n nuestros sueños y nuestras esperanzas
En cuanto al aspecto literario, el
Quijote dici fín a los libros de Caballerías. apostrofando sus ridiculeces e
inYerosimilitudes, ofreciendo un nuevo impulso a la literatura caste11ana.
Hamlet abrió las puertas a un distinto
moYimiento literario: el Romanticismo, que, rompiendo las antiguas formas, se abrió paso hacia una nueva
era, com·irtiéndose de esta manera en
un jurado enemigo del falso Cla_sicismo.
Hamlet es el eterno afán de la sabiduría: se rmpeña en escudriñar el uni\'erso y aun de adivinar qué hay más
allá, digno émulo del pensador griego
que al fín de su vida reconocía tristemente que nada sabia, y exclama:
¡Hay más coshs en el cirio v en la tierra, Horacio 1 de las que su~ña tu filosofía l Es decir, hay fuerzas a las que
estamos sujetos y no conocemos; hay
mucho aún por descubrir. Lo que hoy
rechaza la Ciencia, mañana lo acepta.
El conocimiento humano se vá penosamente abriendo paso enmedio de las
tinieblas que lo rodean.
Para Shakespeare, que siendo un pobre rústico se convirtió en el gran clásico de la Literatura Universal, por su
asombroso conocimiento ele! alma humana, ésta no tiene misterios. Sus personajes son demasiado reales y sus
dramas son páginas arrancadas al libro de la vida.

En la fúbula cervantina se representa la lucha entre la carne y el espíritu 1
Si Hamlet es la sabiduría, el Quijote
en c¡ue la materia positivista trata de
es Ja ilusión. La ilusión quimérica que
sujetar siempre al sentimiento que vinos empuja a las más descabelladas
ve, a las Yeces 1 de lo abstracto.
empresas, y que si ella nos faltara, jaHamlet es amado tiernamente por más llegaríamos a alcanzar nuestro
una hermosa niña, Ofelia, en cuyo propósito, porque sin fé algnna 1 nos
amor no cree, amargado por sus pro- sucedería Jo que a Hamlet, ¡1ue clama
desesperado:
pias experiencias y reflexiones.
Duda de todas las mujeres y a su Xuestra conciencia
madre misma le reprocha la infidelidad hacia la venerable memoria de sn asi nos acobarda
padre. ¡Fragilidad, tienes nombre de y el natural matiz de
mujer! Con que severidad condena a
la mujer; y a la misma Ofelia dirá más nuestro brío
tarde: ¡ Breve cOmo el amor de una
mujer! Hay, sin embargo, en el fondo Del pensar en los pálidos
de su corazón un gran amor hacia es- reflejos
ta dulce doncella, puesto que en sus
exequias desafia al doliente hermano Se marchitan y asi grandes
de ésta, Laertes1 a hacer por Ofe1ia lo empresas
que él mismo hace, y pide que le sepulten con la bienamada. Su corazón 1 l' de inmenso vale1· su
•
tanto tiempo contenido por su desconcurso tuercen
fianza y falta de fé, estalla en el más
profundo dolor, en cuya crisis los de- Y el distintivo pierden de
más sólo ven rasgos de locura.
su impulso ...
Don Quijote sueña con un amor que
no existe; ha idealizado a una rústica
Cervantes en su libro nos enseña que
aldeana, Aldonsa Lorenzo, a la que dá a veces damos a las cosas más valor
el nombre de Dulcinea del Toboso, y del que realmente poseen y al fin caepor doquier proclama que es una gran mos en amargos desengaños. Otras veseñora cluefia de sus pensamientos. Es- ces, como Hamlet, nos falta fuerza pata palurda apenas ]o conoce1 y cuan- ra realizar nuestras más sagradas asdo llega a oír hablar de el lo juzga co- piraciones. Pero en vano queremos
mo loco.
desligarnos de los lazos terrenales que
nos
sujetan y elevarnos al infinito en
Dón Quijote se cree elegido de Dios,
un
anhelo.
supremo de liberación, mas
uno de aquellos caballeros andantes de
Ludovico Ariosto y Torcuato Tasso estamos demasiado aferrados a nuestras propias miserias.
que luchaban por su Dios, por su rey
y por su dama, y comenta: yo naci
por querer del cielo en esta nuestra
Franz BOCCHSPIES.

A las Casas. Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instituciones oficiales, universitarias, académicas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y personas1 en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuarío "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección '--LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamjento científico: literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prei:Ugiosas prensas, las cuales serán
obJeto de nuestros coment?·.~ios, en la
medida que vayan llegando a nuestra!
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nt~evo León,
México.
Con la satisfacción de habtr señalado en las breves linea·s que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODlCAS
Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura. y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para l,a adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

7

�•

INDICE DE LO PUBLICADO EN "ARMAS Y
LETRAS" EN SU 80. AÑO lJE VIDA. 1951

,1

ALFAU DE SOLALINDE, Jesusa.-El Barroco en la Vida de
Sor Juana, núm. XI.
ASOCIACION NACIONAL DE UNIVERSIDADES.-Asociación Nacional de Universidades, núm. III.
AYALA VILLARREAL, Jacobo.-Filosofía General y Filosofía
Jurídica, núm. I; Neokantismo, núm. V; Formalismo Kelseniano, núm. VI, y La Escuela Sudoccidental Alemana,
núm. XII.
BOUCHSPIES, Franz.-Hamlet y el Quijote, núm. XII.
CARPIO, Campio.-Cultura y Civilización, núm. XII.
CASTILLO NAJERA, Francisco.-Sor Juana Inés de la Cruz,
núm. III.
CUEVA, Eusebio de la.-Páginas Desconocidas de ••. La Muer•
te del Almirante (Cuento), núm. IX.
CHAPA, Telésforo.-La Frecuencia de los Riesgos Profesionales en Monterrey. Conferencia pronunciada por ••• durante el desarrollo de la Sección de Ciencias Médicas de la Escuela de Verano, en su VI Anualidad, 1951, al través de
los canales de la radioemisora XEFB, de Monterrey,
núm. XI.
CHUMACERO, Alí.-Alfonso Reyes (Breves notas), núm. VI.
GALLEGOS ROCAFULL, José María.-Sor Juana Inés de la
Cruz, núm. XI.
GARFIAS, Pedro.-Tres poemas recientes de ..• : Muerte, Nocturno y Nocturno, núm. IX.
GOMEZ SANTOS, Federico.-La Enseñanza de la Pediatría en
los Países poco desarrollados, núm. IX.
IZQUIERDO, J. J.-El Libro "Consejos a los Biólogos",
núm. VIII.
JARNES, Benjamín.-Antología de la Literatura. Nota Biográfica sobre André Gide y Bordeaux, núm. II.
MAÑ'ACH, Jorge.-Martí: Ala y Raíz, núm. II.
MORENO SANCHEZ, Manuel.-El Problema Agrario en México ( Conferencia sustentada por el Licenciado . . . en la
Sección de Humanidades de la V Anualidad de la Escuela
de Verano, 1950) núm. l.
ORDOÑ'EZ, Plinio D.-El Maestro Don Serafín Peña (Discur•
so del Profesor ... pronunciado en conmemoración del vigésimo quinto aniversario de la muerte del Maestro)
núm. V.
REDACCION, La.-Doctor Angel Martínez Villarreal; El Patronato Universitario; Crónica Universitaria; Actividades
del Patronato; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente e Indicador, núm. I.
Voces Universitarias en el Extranjero; Crónica Universita•
ria; Actividades del Patronato; Prefiguración de nuestra
Escuela de Verano; A las Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador,
núm. II.
Lengua y Gramática; Crónica Universitaria; Viajes y Nue•
vos Poemas de Pedro Garfias; A las Casas Editoriales y a
los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. III.
Enrique González Martínez; El Symposium Histórico de la
Lengua Española; Crónica Universitaria, e Indicador,
núm. IV.
Libros; Escuela de Verano; A las Casas Editoriales y a los
Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. V.
La Escuela de Verano de la Universidad, en 1951; Crónica
Universitaria; A las Casas Editoriales y a los Señores Distri•
buidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. VI.
Del Siglo de Oro Español; La Sección de Ciencias Médicas
de la Escuela de Verano Universitaria; A las Casas Editoria•
les y a los señores Distribuidores y Libreros del Continente,
e Indicador, núm. VII.
Arte (La Exposición Pictórica de Miguel Saad Teyer); Libros; A las Casas Editoriales y a los señores Distribuidores
y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XIII.
Ideario de Justo Sierra; Los Documentos Fundacionales de
la Real y Pontificia Universidad de México; A las Casas

8

Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del
Continente, e Indicador, núm. IX.
Juan Ruiz, Arcipreste de Hita (Antología y Bibliografía);
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. X.
Antología de Sor Juana Inés de la Cruz; El Testamento de
Sor Juana; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XI.
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente, e Indicador, núm. XII.
REYES AURRECOECHEA, Alfonso.-Gonzalitos, Prócer del
Bien v del Saber, núm. l.
REYES RUIZ, Jesús.-Elogio de Sor Juana, núm. XI.·
ROBINA ROTHIOT, Ricardo de.-La Arquitectura Moderna
de México, núm. X.
ROSADO OJEDA, Vladimiro.-El Paraíso Teotihuacano, núm.
V; El Arte en México en el Siglo XVIII, núm. VII, y El Ballet desde el Renacimiento hasta nuestros días, núm. VIIl.
SALAZAR, Adolfo.-Estructura y Sentido de la Música de
Bach, núm. VI.
SALINAS QUIROGA, Genaro.-Homenaje Póstumo a Hart•
mann, núm. l.
TORRES BODET, Jaime.-Las Universidades y la Unidad del
Espíritu Humano ( discurso pronunciado por el Director
General de la U.N.E.S.C.O. en la Conferencia Internacional de las Universidades, en Niza, el 4 de diciembre de
1950), riúm. II.
TREVIÑ'O, Felícitas.-lmportancia de la Música en el Medio
ambiente, núm. II.
VALLE, Rafael Heliodoro.-Ponce de León, Joven Eterno,
núm. III; Universidad, Humanidad, núm. X, y Romance
de Provenza (A Salvador Toscano, En el Aire de México),
núm. XI.
YAÑ'EZ, Agustín.-Cultura Mexicana, núm. III.
ZERTUCHE, Francisco M.-El Caballero Cifar, núm. III; Ello
Antonio de Nebrija, núm. IV; El Magisterio de Marti,
núm. V; La Dramaturgia de Lope de Vega, núm. VIII; La
Academia Mexicana, de Cervantes de Salazar, núm. IX, y
En el Centenario del Arcipreste, núm. X.

Civilización y Cultura
Viene de la Pág. 6

martirio est:i concretado en el hervor
de cuatro siglos de cultura.
De todos los extremos del mundo,
los hombres ponen los ojos en nosotros. Las viejas culturas, con su pasado de penurias, esperan algo más que
la continuidad sin interrupción de los
pueblos jóvenes en la obra constructiva de la ch·ilización humana. América,
que en sus contiendas para Jabrar una
personalidad ha inclinado siempre su
conducta hacia un mejoramiento espiritual sobrepuesto al convencionalismo, encuentra hoy, en esta posición la
posibilidad de enfrentarse con el futuro. Pueblos vigorosos, que no fueron
aplastados por la pesadwnbrc de los
prejuicios, sin conflictos de razas o
religiones, pueden enarbolar la bandera del altruismo; cantar la victoria del
hombre, producto del genio dulcificado, con bravura de ,•olcancs, en este
momento histórico que ya ilumina la
primavera de la libertad.
Situada América en el camino de
las grandes sorpresas, tiene en sus pinceles, en la narración y en la lírica,
una fuerza pujante y auténtica, para

inmortalizar construcciones de ciudades con levantamiento de multitudes;
eternizar amores en la frescura matinal de tiernas pastorales, con acentos
bucólicos en la gracia con que se expresaron los más grandes poetas de todos los tiempos; ensalzando las rutas
de nuevos destinos, con armónica v
solemne alabanza por la grandeza y l~
gloria. Y para ello pondrá arrestos de
fé profunda, creando imágenes de pulimento sublimado, con brillo y relic,·es arrancados de la espontaneidad,
que surgirán sencillas de la inspiración. El acervo cultural que otras generaciones depositaron a nuestro cuidado, reclama esa superación, no por
egoísmo, sino por natural emulación
de lo magnifico y genial. Una literatura Y poesia tan íntimamente unidas al
destino del individuo, acicatean por
esa comprensión del artista que modela el mundo como supremo artifice.
Un paisaje de bondad, enternecido por
la creación artística y un concepto de
los valores humanos en su faz mora•
lizadora, estimulan el renacimiento de
una nueva civilización, precursora de
todas las esperanzas, el himno de alabanza, como homenaje al hombre, su
producto inmortal, que el mundo del
futuro hará más grande y estéticamente perfecto.

Armas y letras

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1951, Año 8, No 12, Diciembre </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>•

UIO'/WITMO

Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Núm.1

Enero de 1952

Los Derechos del Hombre

Recordación

Jaime TORRES BODET

Han pasado tres años, desde el memorable 10 de diciembre
de 1948, día en que la Asamblea General de las Naciones Unídas adoptó la Declaración Universal de los Derechos del Hom•
bre. Semejante declaración, que proclama solemnemente la dígnídad de la persona humana y que afirma, sin distínciones, el
derecho a disfrutar de una vida liberada del temor y de la miseria, implica, por lo que atañe a los gobiernos, una gran promesa
y, por lo que concierne a los pueblos, una esperanza esencial.

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/

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I- /

, J·

A los siete años de la desaparición de Angel Martínet Villarreal, maestros y alumnos universitarios de esta Casa de Cultura sienten el hálito benéfico y alentador de su ideario, su me•
cen~o espiritual, su alta y depurada docencia, su acción avasalladora y cenital •••
¡Qué mucho que ahora se recuerde su figura para honrar
su culto!
Con ocasión a este séptimo aniversario de la extinción de
esa clara y bienhechora inteligencia, la Universidad de Nuevo
León le tributa un homenaje inmarcesible.

Durante esos tres años, la esperanza
y la angustia han alternado continuamente en nuestras conciencias, No sólo ha tenido la humanidad que luchar
contra sus enemigos tradicionales: la
pobreza, el hambre, la enfermedad, sino que se ha visto obligada a combatir
el recelo, la ignorancia y el odio. Entre tantos adversarios, existe uno, acaso el más dificil de vencer porque yace en el interior de nosotros mismos:
la falta de confianza en el valor del
hombre, en sus posibilidades de obrar
sobre las cosas y de dirigir el curso de
los acontecimientos. Peor aún: la falta de confianza en su aptitud para
comprender, ayudar y querer a todos
sus semejantes. Pero ¿ cómo aceptar
desistimiento tan peligroso? Un mundo sin esperanza estaría destinado a
la destrucción.
La paz, por sí sola, no satisface todos los deseos del hombre. Una vez
obtenida, la paz debe abrir nuevos horizontes de acción. En otras palabras,
toda paz verdadera es acción de paz.
La cesación de las hostilidades no basta para instaurarla. Su condición no
es simplemente negación de la violencia. Su realización exige grandes tareas. De hecho, la paz sólo puede mantenerse cuando hace progresar a los
individuos y a las sociedades por caminos de justicia y prosperidad. El
mérito incomparable de la Declaración
Universal de los Derechos del Hombre
reside precisamente en que traza, para
nosotros, esos caminos. Al enunciar
un derecho, la Declaración no nos asegura su obtención inmediata, pero nos
indica la dirección que debemos seguir para que, algún dia, podamos poseerlo efectivamente. La paz real se
encuentra así al término de la ruta, en
la sintesis armoniosa de todos los derechos reconocidos y ejercitados. De
ahí la inmensa, ]a necesaria, la justa

esperanza que otorga al mundo la Declaración Universal que celebramos en
esta fecha.
Ante las incertidumbres y las divergencias del presente, la Unesco propone a la adhesión unánime de todos los
pueblos el texto del 1O de diciembre
de 1948. Sus cláusulas no formulan
ningún sistema, ninguna filosofía particular. Son compatibles con todos los
dogmas y con todas las doctrinas, salvo, si las hubiere, con las que negasen
el valor de la personalidad humana.
Cada uno de los derechos que afirman
expresa una aspiración del hombre y
representa, para nosotros, la aceptación de un deber. En efecto, ningún
derecho puede existir sin una obligación complementaria.
Para concertarse en la vida y no en
la muerte, el mundo ha menester de
una esperanza que le permita consolidar su unidad moral. Esa esperanza
es la que anima la Declaración Universal del 10 de diciembre, porque los
postulados que exalta son una invitación al progreso y nos incitan a realizar una paz activa. Uno de sus méritos consiste en enunciar, ademas de
los principios generales de igualdad y
de libertad - y de los derechos cívicos
y políticos que figuran en otras declaraciones- el derecho de todos los
hombres a la seguridad económica y
social, asi como a los beneficios de la
ciencia y de la cu1tura.
Pero, en un mundo materialmente
interdependiente y dentro de una humanidad en rápido crecimiento, ningún grupo social ha de desarrollarse
con detrimento de los demás. Para
ser durable, la elevación de unos debe
entrañar la elevación de todos, asi CO'mo también el retroceso de unos compromete la estabilidad de todos. Si no
Pasa a la Pág. 8

�Interés Común en la Prevención
en los Riesgos Profesionales+
Cesáreo SADER l\lATAR.

La finalidad de esta charla de divulgación social, al través
de los canales de la radioemisora XEFB, y como una actividad
más de la Sección de Ciencias Médicas en el desarrollo de la VI
Anualidad de los Cursos de Verano de la Universidad de Nuevo León, es la de cooperar a despertar, mantener y estimular el
interés por la prevención de los accidentes y enfermedades pro•
fesionales, en la conciencia de los patrones y gerentes de empresas, tanto como en la de los asalariados, hasta mozos y peones
de la Industria, por cuanto que la Seguridad y Prevención de los
Riesgos debe ser materia de interés común y general.
Interesa fundamentalmente a las empresas prestar mayor
importancia a la Prevención y Seguridad implantando medidas
que disminuyan sensiblemente los riesgos personales y mecánicos, y, por consiguiente, el número de casos de accidentes del
trabajo.
Interesa también a los Sindicatos
cooperar para mantener el interés de
los trabajadores por este asunto, y no
menospreciar el cumplimiénto de las
disposiciones dictadas por los Organismos de Seguridad y Prevención. La
educación de la clase obrera es parte
muy importante también para cooperar al común esfuerzo que reduzca en
mucho el porcentaje de estos casos nefastos.
Nuestra finalidad en cuanto a este
propósito es la seguridad para los
hombres que tienen necesidad de Ira•
bajar para subsistir y dar un mayor
rendimiento y producción industrial,

colaborando en esta estapa constructiva del Régimen en la Industrialización
del Pais.
De esta manera lograremos que los
trabajadores tengan conciencia de que
ellos pueden impedir los riesgos porque son responsables de la mayoría de
los casos que ocurren y podremos interes.ar a los patrones y directores de
industrias en suministrar equipos de
seguridad para sus obreros y protección a sus maquinarias.
La higiene industrial se ocupa de la
clefensa de la vida y de la salud del
trabajador, contra las enfermedades y
los accidentes ocasionados por el trabajo que, reunidos reciben el nombre
de Riesgos Profesionales.
Tanto los trabajadores intelectuales
como los manuales pueden sufrirlos,
pero están más expuestos los manuales, por lo cual se justifica que la higiene se llame Industrial.
La Industria es la producción para
la venta y el Industrialismo es todo Jo
que se relaciona con la producción.
En épocas pretéritas la Industria era
individual o personal, porque el obrero mismo manipulaba la materia prima y la llevaba hasta el producto final.
La aplicación de las máquinas a la
producción creó el maquinismo industrial y la gran Industria. Esta influye
sobre la salud del obrero, sea por el
manejo de sustancias tóxicas, ya porque los locales no son apropiados o
bien porque ocasiona fatiga o porque
las máquinas provocan accidentes.
La historia de la Higiene Industrial
presenta cuatro períodos: lo. Empírico, en el que se advierte que el trabajo causaba daño, pero no se tomaba
ninguna medida para evitarlo; 2o. Gremial, en el que, con el descubrimiento
de la máquina de vapor, se instalan las
grandes industrias, siglo XIX; 3o. Estatal, con el establecimiento de la ley

de Bismarck, cuando se siente la necesidad de proteger al trabajador por el
Estado, y, 4o. Social, originado en el
Tratado de Versalles, en que se sientan los principios de la dignidad y de
la humanización del trabajo.
Muchos años antes Romazini, el padre de la Medicina del Trabajo, ya ha•
bia expresado que había que conservar la vida para el trabajo, haciendo
inofensivo el laboreo para la vida. Y
es ésta la razón humanitaria básica
para la prevención de los Riesgos Pro•
fesionales, pero no debe necesariamente pagarse este tributo humano a cambio del adelanto industrial de los pueblos.
Existe también una razón económica
para la Industria, a fin de lograr la desaparición de los riesgos, porque económicamente los gastos de indemnización, atención médica, tratamiento,
hospitalización, etc., son factores que
elevan el costo de la producción. Los
accidentes son en realidad pérdidas
económicas, y así son reconocidos canónicamente por la Industria.
Existe un esfuerzo constante por
parte de las Empresas para eliminar
las pérdidas, por lo cual todos los patrones deben interesarse en la preven•
cióu de accidentes, ya que desde este
punto de vista económico pueden lograr entre otras ventajas -después de
demostrar la disminución o desaparición de los accidentes durante periodos anuales- que sean rebajadas las
cuotas de Riesgos Profesionales al grado mínimo de la clase en que están
cotizados ante el Instituto Mexicano
del Seguro Social.
Los gastos directos, cuando un trabajador sufre algún accidente, son los
enunciados antes: atención médica,
hospital, medicinas, indemnización,
etc., pero existen otros gastos indirectos que afectan los costos de producción y que son mayores aun que los
gastos directos o tangibles.
Estos gastos indirectos, según inves~
tigaciones realizadas por técnicos de
Seguridad Industrial, son cuatro veces
más grandes que los ocasionados por
gastos directos, y son contituidos por
el tiempo perdido por el personal
cuando acuden para prestar aj.ruda o
por simple curiosidad al ocurrir un
accidente, el tiempo perdido en hacer
investigaciones o levantar reportes. Se
tiene por pérdida porque no hay quien
sustituya al lesionado en su trabajo,
puesto que si es reemplazado, el sustituto no está entrenaµo y no da el
mismo rendimiento. Se conceptúa pér-

dida, de igual manera, cuando la máquina quedó inutilizada por el accidente, por el costo de su reparación y
el tiempo que dejó de producir.
Dejando a un lado los gastos de indemnización y de atención médica, se
ha podido comprobar que los accidentes aumentan los gastos generales, así
como el gasto de la producción. Con
mucha frecuencia debido a esto, ocurren pérdida de material y daños a las
maquinarias y herramientas. Como resultado de los accidentes no se pueden
completar las órdenes a su debido
tiempo, se mantiene la maquinaria inactiva y, debido a la sustitución de la
persona lesionada por una menos práctica, la calidad del material resulta inferior.
Hay casos, como cuando se sufren
incapacidades permanentes, en los que
se precisa invertir bastante dinero y
tiempo para entrenar a un operario,
en tanto que en otras circunstancias la
persona incapacitada se mantiene con
el mismo jornal o sueldo, aunque esté
ejecutando un trabajo que requiere
menqs destreza.
La capacidad intelectiva de un jefe
se estima por su habilidad para establecer una alta producción a un bajo
costo. La prevención de las lesiones
personales, así como de cualquier accidente, juega una parte muy importante en la producción.
Sobre este porcentaje de accidentes
ocasionados por fallas mecan1cas y
condiciones inseguras del trabajo, como falta de protección a la maquinaria, herramienta en mal estado, ventilación insuficiente, iluminación inapropiada, falta de ropa y equipo de
seguridad adecuado para el laboreo,
]as Empresas están obligadas de acuerdo con el Reglamento de Higiene del
Trabajo y otros, a fin de prevenir los
riesgos, a dar todas las seguridades
posibles a su Industria.
En esta etapa constructiva del Régimen, en la que tenemos que lograr
un mayor rendimiento de la producción industria], colaborando en la
campalla de superación e industrialización del País, para llevar a México
al sitio que debe ocupar después de la
11 Guerra Mundial, debemos afirmar
nuestro propósito fundamental de dar
seguridad a la Industria, que beneficiará a los hombres que tienen necesidad de trabajar para subsistir.
La finalidad de esta plática radiofónica estriba en enfatizar el concepto
de que los accidentes del· trabajo pueden evitarse; y que los patrones son
los llamados a iniciar y encauzar la
adopción de medidas de segnridad del
obrero en sus talleres, convenciendo
al sector patronal de que la prevención de accidentes, además de ser encomiable desde el punto de vista humanitario, es asimismo un buen negocio} para hablar con llaneza. Todo accidente implica una perdida inútil, un
daño a la propiedad y una disminución de los valores humanos.
Los índices de frecuencia y gravedad de los accidentes que acaecen en
esta Caja Regional del Seguro Social
en Monterrey, son demasiado elevados
Y pueden los patrones hacer mucho a
fin de disminuirlos sensiblemente; por
ello existen tantos patrones convencidos de Jo útil de la seguridad, que no
dan paso en la organización de sus
fábricas, si antes no han previsto la
creación y probada eficiencia de un
Departamento de Seguridad Industrial.
La clave de la prevención de los
riesgos profesionales radica en la gerencia de las Empresas, que son pun . .

Armas y Letras + Pág. 2

tualmentc obedecidas en sus recomendaciones.
Un ejemplo puede aclarar lo que es•
to significa. En un caso la Empresa
alarmada por el gran número de accidentes que se susciian en su planta,
contrata los servicios del Director de
Seguridad, el cual elabora planes de
prevención y da recomendaciones que,
por lo común, nadie toma en la cuenta.
Otro gerente, en cambio, convencido
de que la prevención de accidentes es
parte muy importante de su plan de
producción, se cerciora de ello visitando y observando el trabajo de su
fábrica y ordena que se eliminen los
estorbos, que se expediten los pasillos,
que se protejan las bandas o engranes,
etc., tomando así en cuenta las recomendaciones que presentan sus operario~ porque sabe que éstos conocen
los riesgos y las prácticas de trabajo
que entrañan o suponen peligro, y dicta, en consecuencia, disposiciones que
deben ser acatadas desde Juego. El interés de este gerente, como felizmente
existen ejemplos en la ciudad de Mon•
terrey, lo lleva a: lo. velar por la higiene del establecimiento; 2o. tratar
de eliminar los riesgos; 3o. vigilar la
instalación de maquinaria, y, 4o. adoptar los métodos de trabajo que Jo lle•
ven a reducir los riesgos.
Con el propósito de cooperar para
que se obtengan soluciones favorables
que beneficien humanamente a los trabajadores y económicamente a los patrones de la Industria, deseamos presentar a ambos las siguientes proposiciones:·
lo.-Despcrtar y mantener el interés de los directores de industrias para suministrar equipos de seguridad
individual y de protección a la maquinaria, logrando la aprobación por las
grandes Empresas de la creación de
departamentos de Seguridad con personal dedicado, competente, hábil y
entusiasta, que logre la confianza de
los obreros y que sea ampliamente respaldado en las medidas tendientes a
obligar el cumplimiento de las disposiciones dictadas.

Un Cursillo de Pediatría
CRONICA PERIODISTICA DEL CURSILLO DESARROLLA,
DO EN LA ESCUELA DE VERANO UNIVERSITARIA
POR EL PROFESOR HUESPED DOCTOR HERMILO

L. CASTAÑEDA
Olí vcrio SERNA CHAPA.

Dentro de la Sexta Anualidad de los Cursos de Verano de
la Universidad de Nuevo León, tuvimos como Profesor Hués•
ped al distinguido pediatra de la Capital de la República Sr. Dr.
Hermilo L. Castañeda, que ha sido Presidente de la Sociedad Me,
xicana de Pediatría, catedrático por más de 2 7 años en la materia de su especialidad, en la Facultad Nacional de Medicina;
actualmente es miembro de la Academia Mexicana de Pediatría
de reciente fundación y ocupa un lugar prominente entre los
galenos de la Metrópoli.
El Dr. Castañeda principió con su Curso de Pediatría, que
·se desarrolló del 13 al 18 de Agosto de 1951, exponiendo en el
Aula del 4o. Piso del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio
González" situado en la A venida Madero al Poniente, el intere•
sante tema de las diarreas en los lactantes, expresando la impor•
tancia que reviste la atención cuidadosa de todos los factores
que entran para administrar los alimentos a los niños. Hizo hin•
capié que era muy conveniente ilustrar a las madres, acerca de
la manera de preparar la leche en polvo o de vaca, así como el
horario, ya que en un por ciento muy elevado de los padecimientos gastrointestinales, con sólo reglamentar la frecuencia de la
administración del alimento, se corregían estos trastornos.

20.--,-Proceder inmediatamente a la
integración y normal funcionamiento
de las Comisiones Mixtas de Segnridad
é Higiene en todas aquellas Empresas
en que no estén constituidas de acuerdo con el Reglamento de la Secretaría
de Trabajo y Previsión Social, y con
la Ley Federal del Trabajo.
3o.-Adoptar reglamentos para la
seguridad y protección a la vida de los
trabajadores y evitar daños y perjuicios a Jos intereses de los patrones, fijándolos en lugares visibles en los diversos departamentos de las fábricas,
a fin de que sean obedecidos y sancionando con medidas disciplinarias a
los trabajadores que no las cumplan.
Para terminar deseo agradecer la
atención a esta plática y quiero expresar que mis deseos quedarán satisfechos al lograr despertar y conservar
el interés por la prevención de los
Riesgos Profesionales por parle de los
directores de ]as industrias de Monterrey, Empresas que fabrican algunos
productos que por su calidad constituyen un timbre de orgullo para la Industria Nacional, pero en las cuales es
necesario revisar su proceso, a fin de
que no se acompañen irreniisiblemente
en su producción de pérdida de vidas
e in ter eses de trabajadores y patrones.
( •) Conferencia radiofónica pronunciada a
través de la emisora XEFB, por el doctor
Cesárro Sáder Mátar, durante el desarrollo
de la Seccióh de Ciencias :Médicas de la
Escuela de Ycrano, en su Sexta Anualidad,
1951.

El Maestro Hermilo L. Castaiíeda en una de sus disertaciones
En otra de sus pláticas expuso el
palpitante tema de actualidad que por
haber despertado tanto revuelo, era esperado por sus colegas regiomontanos
para normar su conducta a seguir. Este versó acerca de la aplicación de la
vacuna por el B.C.G. preventivo de la
temible tuberculosis. Indicó que en
su práctica hace la aplicación de esta
medicina preventiva no habiendo tenido ninguna complicación perjudicial. Insistió que era necesario elevar
el nivel cultural de nuestro pueblo y
conseguir de ese modo la disminución
de esta enfermedad.
La Sociedad de Pediatría de Nuevo
León cuyos directivos son los Dres.

Guillermo Siller, Presidente; José Morales Garza, Secretario; Oliverio Ser•
na Chapa, Tesorero; Jesús T. Gonzalez
y Baltasar Rodríguez M. vocales, aproYechó la estancia del Dr. Castañeda
para invitarlo a una de sus sesiones
que fué seguida de una cena que se sirvió en el Salón Comedor del Casino de
:\Ionterrey, tornando participación el
Dr. Castañeda, que disertó sobre un
trabajo que está llevando a cabo un
hijo de él, que actualmente es Pasante
de Medicina; trabajo bastante bien do•
cnmentado, en donde hace una descripción muy amplia de las malformaciones congénitas que ha tenido oportunidad de estudiar en gran número

Armas

y

de pacientes. De este trabajo se desprende la gran trascendencia que encierra el incrementar en las Facultades )lédicas la dedicación de los eslu•
diantes y aún de los catedráticos, hacia la resolución de los problemas en
este capitulo de la Pediatría. También
se podrán tener medidas profilácticas
que impidan que la Humanidad tenga
que lamentar entes fisiológicos con
taras.
Esta cena se efectuó el martes 14 de
agosto padiéndose anotar entre los
asistentes a los siguientes Dres.: Guillermo Siller, Rogelio Gonz:llez Rueda,
José Morales Garza, Hernán B. i\ladero,
Carlos Canseco Jr., Francisco }fartínez y 1Iartínez, Serapio Muraira, Director de la Facultad de Medicina de
la 'C'niversidad de Nuevo León, José
María Rodríguez, Artemio Zambrano
Cueva, Jesús T. González, Heriberto
)lontemayor Jr., Oliverio Serna Chapa, Saúl V. Quintanilla Jr., Baltasar
Rodríguez )l., Everardo G. Treviño,
Roberto Sepú!veda, Ricardo Ortiz )fo.
rales, Rubén de los Santos Véliz, Vic•
tor M. GonzáJez, Dra. Irma Aguirre,
Víctor )l. Villarreal y otras personas
más.
Otro de los temas fué el relacionado
con la poliomielitis que tanto revuelo
ha causado en nuestro medio, indicando que en proporción al número de
habitantes de nuestro PaiS el porcentaje es reducido, no desconociendo
desde luego que debían de segnirse lo•
mando las medidas preventivas y curativas que se están tomando en la actualidad.
El Dr. Hernán B. Madero, miembro
de la Sociedad de Pediatría de Nuevo
León, colaboró en este Curso con la
presentación del bien documentado
tema de los padecimientos hemorrágicos en la infancia. El Dr. Castañeda
comentó favorab1emente este trabajo
indicando que reflejaba el afán de superación de la Provincia, felicitando
al autor y diciendo que, en su concepto, el nivel de cultura médica de nuestra ciudad era igual al de la Metrópoli.
El Dr. Jesús T. González, también socio de la Agrupación antes mencionada, presentó un interesante estudio
acerca de las Colitis muco-hemorrágicas, que en una forma bastante extensa, dieron a conocer a los asistentes a
este curso, todas las fases de estos padecimientos y la terapéutica tan eficaz que se tiene a la mano actualmente.
El tema de las Ictericias del recién
nacido fué tratado en sesión de mesa
redonda, exponiendo todos los asistentes sus puntos de vista acerca del
mismo. El Dr. Castañeda ilustró con
su amplia experiencia y conocimientos al total estudio del mismo.
La Sección de Ciencias Médicas de
la Escuela de Verano de la Universidad que tuvo a su cargo la o'rganización1 tanto de este Curso como de
otros más, está constituida por los
Dres. Salvador Martínez Cárdenas, Oliverio Serna Chapa y Humberto Ruiz
Schubert.
Aprovechamos estas líneas para
agradecer la cooperación brindada
por la Sociedad de Pediatría de Nue•
vo León que dió mayor lucimiento a
este Curso de Pediatría. Asimismo el
Director de la Escuela de Verano, Profesor Francisco M. Zertuche, dirigió
hábilmente todos los trabajos para la
organización de estos eventos científicos que sirvieron para elevar el nivel
de cultura médica de nuestros galenos.
Esperarnos que en el próximo año
tengamos la asistencia de catedráticos
no sólo de la MeJrópoli, sino que los
profesionistas de provincia puedan demostrar que son capaces de desarrollar también estos Cursos. Que el
ejemplo que han dado los profesionistas de la Capital de la República sirva
para e1lo. Son nuestros mejores deseos.

Letras + Pág. 3

A las Casas Editoriales y alos Sres. Distribuidores y Libreros
del Continente - ***
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Institu•
ciones oficiales, universitarias, académicas} ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa índole y perso•
nas, en América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones quo
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que re•
cientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circula•
ción del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artistico, "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Ui;¡iversidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
pre~tigiosas prensas, las cuales serán
ob3eto de nuestros coment~~ios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nnevo León,
México.
Con la satisfacción de haber seña•
lado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de ven•
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi,
eo.

�Páginas IJesconocidas Sobre
Con el propósito de contribuir al encarecimiento de la vida
y la obra de Sor Juana Inés de la Cruz, en este tricentenario de
su nacimiento, procurando para los estudiosos una aportación
más en la bibliografía sobre la ilustre monja jerónima, "Armas
y Letras" publica en la primera entrega de su noveno año de
vida, un artículo desconocido en tomo a este apasionante tema,
salido a la luz hace setenta y dos años y debido a la pluma del
culto hombre de letras don Gustavo Baz.
El ensayo que ahora da a conocer nuestro Organo men•
sual de cultura, mantiene el criterio que se tenia en aquel enton•
ces sobre Sor Juana y su época, criterio hoy superado en mu•
cho por la crítica moderna.

Sor Jumza, de un rell'ato existente en el Museo Provincial de Toledo

Qué mucho que en el siglo de Jorge
Sand y Delfina Gay, de la Avellaneda
Y la Marín de Solar, se eleve la mujer
a los estadios del talento y de la gloria, si hoy, en medio de la hecatombe
de los antiguos principios, cuando el
derecho que nos legó Roma agopiza al
impulso de nuevas teorías, todos proclaman la emancipación de un sexo esclavo, y se le imparte la ilustración a
manos nenas? Pero que en medio de
la dominación colonial del siglo diez
y seis, en una sociedad reflejo pálido
de otra sociedad llena de preocupaciones y que marchaba a su decadencia
adornada con los oropeles de una falsa gloria, brillase una mujer no tanto
por su natural talento, como por su
amor al estudio y su vasta erudición,
he aquí ]o que sorprende v maravilla
a los que juzgan sin pasión ~á la que en
el claustro y en la república de las letras llevó el nombre de Sor Juana Inés
de la Cruz.
¿Qué era la ~ueva España en aquella época? Gna colonia, receptáculo de
todo lo malo, de todo lo detestable de
su metrópoli. A poblarla venían los
aventureros de ]a península, los labrie-

gos y campesinos ambiciosos de una
fortuna, los galeotes y los frailes; en
la \'asta extensión de su territorio vegetaban las poblaciones indígenas, sin
ilustración alguna, fanatizadas por los
curas españoles y sirviendo de instrumentos a los hacendados europeos; en
los grandes centros de población residían las autoridades peninsulares, ]os
ricos, los aventureros que sin instrucción alguna se encontraban de repente dueños de un gran caudal y gozando
de prerrogativas fundadas en el hecho
de haber nacido en España; el que nacia en México, por solo esta circunstancia era considerado como un sér
inferior, aunque fuese hijo de padres
españoles, y como los hombres que dominaban por su autoridad é influencia eran esclavos de rancias preocupaciones, pertenecían al clero español, el
más retrógrado de la Europa entera, ó
eran personas iliteratas por las circunstancias en que habían arribado á
las playas de la colonia. La instrucción
pública, si tal puede llamarse á la que
se impartia en la Nueva España, se reducía á una rutina nécia y a ciertos
conocimientos tan atrasados respecto

de España, como los de España estaban respecto de Europa. Todos los habita11tes de la colonia vivían ó contentos o ignorantes de aquel embrutecimiento social, y los cerebros educados
en él seguían su impulso, aislados del
mundo civilizado é imitando servilmente las costumbres de la metrópoli,
Tal fué el centro en que apareció la
mujer extraordinaria que mereció de
sus contemporáneos el dictado de LA
DECIMA MUSA.
Juana Inés de Asbaje y Cantillana,
nació en San Mignel de Nepantla, pintoresca población situada en la falda
del Popocatéptl y á la entrada de la
tierra caliente, el año de 1651, siendo
sus padres D. Pedro Manuel de Ashaje,
natural de Vergara en la provincia de
Guipúscoa, y Da. Isabel Ramirez de
Cantillana, nacida en Nueva España.
Teniendo apenas tres años acompañaba á una hermana suya á la escuela,
que suplícó a la maestra le enseñase á
leer: una compasiva sonrisa fué la respuesta que obtuvo; pero Juana, cuya
pronunciación aun no era correcta,
fingió un recado de su madre y e11 dos
años supo leer, escribir y contar, y lo
· que entonces era el complemento de la
educación primaria, bordar y coser.
Hé aquí como describe ella misma este repentino aprendizaje, en la carta
dirigida al obispo de la Puebla de los
Angeles, Manuel Hernández, en contestación á otra del mismo firmada bajo
el pseudónimo de Sor Filotea de la
Cruz: Prosiguiendo en la narración de
mi inclinación ( de que os quiero dar
entera nolica) digo, que no había cumplido los tres años de mi edad, cuando
enviando mi madre á una hermana
mia, mayor que yo, á que se ense1iase
á leer en una de las que llaman AMIGAS, me llevó á mi tras de ella el cariño, y la travesura: me encendí yo de
manera en el deseo de saber leer, que
engañando en el parecer a mi maestra
le dije: QUE MI MADRE ORDENABA
QUE ME DIESE LECCION: Ella no lo
creyó, pol'que no era creible; pero por
complacer al donaire, me la dió ... Prosegui yo en ir, y ella prosiguió en enseñarme, ya no de burlas, porque la
desengañó la experiencia, y supe leer
en tan buve tiempo que ya sabia cuando lo supo mi madre, á quien la Maestra lo ocultó, por darle gusto por entero, y recibir el galardón por entero:
y yo lo callé, creyendo que me azotarian, por haberlo hecho sin órden .. .
A.cuérdome, que en estos tiempos, siendo mi golosina la que es ordinaria en
aquella edad, me abstenía de comer
QUESO, porque oí decir que hacia rudos, y podia conmigo más el deseo de
saber que el de comu~ siendo este tan
poderoso de los niños. Por esta carta
escrita con tan poética sencillez, sobemos que á los siete años, y habiendo
oido decir que habia en !léxico una
Universidad en que se estudiaban ]as
ciencias, rogaba incesantemente a su
madre para que cambiándola de traje
la mandase a ella. Juana obraba en
todo esto impulsada por un secreto
móvil, por un afan inmenso de saber y
de escribir, y con aquella fé ciega pero grande de los cerebros privilegiados, que necesitan satisfacer ese secreto instinto, cualquiera que sea el medio que les rodee. Lo que si es verdad,
dice en la carta citada antes, que desde que me rayó la primer luz de la razón, fué tan vehemente y poderosa la
inclinación a las letras, que ni agenas
reprensiones ( que he tenido muchas)
ni propias reflejas ( que he hecho no

Armas y Letras + Pág. 4

pocas) han bastado a que deje este natural impulso.
Juana había nacido poeta; su organización delicada, su cerebro privilegiado hablan crecido ante el espectáculo más grandioso que puede presentarse en la Mesa Ce11tral; en efecto,
aquellas serranías cubiertas de pinos,
que resguardaron su cuna; el aspecto
de los volcanes con sus eternas níeves,
sus cambiantes de luz, con sus tendidas y esmaltadas faldas, tie11en e inspiran un sentimiento profundo de
grandeza, y sobre todo en aquel que
naciendo en medio de ellos, recibe
desde la cuna sus inspiraciones. No
hay como los grandes prusajes para
desarrollar las facultades poéticas; los
bosques de ]as sierras, los horizontes
del mar, las selvas de los trópicos, la
soledad del campo o de la playa, es lo
que hace a los grandes poetas; la poesía, cuyo sublime destino es pintar con
el ritmo y la palabra la belleza de las
cosas o su impresión en nuestra alma,
no crece, no vive síno al impulso de
grandes inspiraciones. Nuestro cerebro parece una plancha de Dagnerre,
que según la luz que la ilumina, según
su calidad, trasmite más o menos bien
los hechos que percibe, y sorprender
en la naturaleza lo que es verdaderamente grande y bello.
Juana tuvo esa fe1iz circunstancía:
la tempestad con sus armonías sublimes, las cascadas de la sierra, el murmurio de los bosques, las melancólícas
nieblas de los paisajes alpi11os, y el
grandioso espectáculo de los dos volcanes, hubieron de contribuir en gran
manera al desarrollo de esas facultades poéticas que llegaron a ser el asombro de propios y de extraños. Tal vez
algún libro, alguna colección de comedias del siglo de oro de la literatura española cayó en sus manos al acaso, y despertó aquel instinto, pues a
los ocho años compuso una loa bastante perfecta, y de cuyo hecho fué testigo Fray Francisco :\fuñiz, vicario de
Ameca, población situada en la falda
del Popocatéptl y distante cuatro leguas de San Miguel Nepantla. A esa
edad fué llevada a México al cuidado
de un abuelo suyo: Yo dediqué el deseo, dice ella misma, en leer muchos
libros vanos que tenía mi abuelo sin
que bastasen castigos, ni reprensiones
a estorbarlo: de modo que cuando vine a México, se admiraban no tanto de
mi ingenio, cuanto de la memoria y
noticas que tenia, en edad, que parecia que apenas ~1abia tenido tiempo
para aprender a hablar. Su afá11 de
aprender la guiaba en esa carrera, le
infunclia valor, y ni ]as reprensiones
de su familia al principio, ni ]as de sus
superiores en el convento después, la
arredraban en aquella tarea extraordinaria para su época. En medio de la
sociedad colonial donde la ínstrucción
era nula, donde el clero dominaba ·en
absoluto las conciencias, esa mujer,
sin maestros, sin guias, cortándose el
cabello para no abandonar el estudio,
llegó con su erudición a ser el asombro de la corte virreinal. Su figura simpática y atractiva, las galas de sus siete afias que le daban un talle esbelto,
unos ojos negros y rasgados, de color
apiñonado tan dulce como el cielo de
su patria, una cabellera de azabache
cayendo en sedosas trenzas, unos labios apenas entreabiertos y que semejaban los pétalos de un clavel, hubieron de impresionar a los galanes de la
corte, y como reunía a estas prendas
personales la dulzura de su carácter,
lo insinuante de su talento y lo vasto

Sor Juana Inés de la Cruz
de su instrucción, pronto, muy pronto
fué el ídolo de los salones de Palacio
v de las fiestas de los próceres espaiioles. El virrey marqués de Mancera
la hizo dama de honor de la virreina, Y
asombrado de que una mujer casi ni~
ña poseyese la suma de conocimientos
de Juana, reunió un día en Palacio a
cuantos hombres profesaban las letras
en México, para que decidiesen si era
o no ciencia infusa la de Juana. Los
teólogos sutiles, los frailes pedantes,
los poetas religiosos de la época, los
abogados rutineros, ]os magistrados
presuntuosos que componían entonces
la falanje literaria de la colonia, quedaron maravillados de Juana, quien
según las frases del mismo marqués de
Mancera, a la manera que un galeón
real se defenderla de pocas chalupas
que le embistieran, así se desembarazaba Juana Inés de las preguntas, arM
gumentos y réplicas, que tanto y cada
uno en su clase le propusieron.
Todos los hombres que vallan algo
pretendían la mano de aquella mujer,
y ella en su comedia Los empeños de
una casa, describe así su posición brillante en la corte del virrey de Nueva
España.
lnclineme a los estudios
Desde mis primeros años,
Con tan ardientes desvelos,
Con tan ansiosos cuidados,
Que reduje a tiempo breve
Fatigas de mucho espacio.
Conmuté el tiempo industriosa
A lo intenso del trabaio,
De modo, que en breve tiempo
Era el admirable blanco
De todas las atenciones:
De tal modo que llegaron
A venerar como infuso,
El que fué adquiriendo lauro.
Era de mi patria toda
El objeto venerado,
De aquellas adoraciones
Que fotma el común aplauso:
Y como lo que decia
(Fuese bueno o fuese malo)
Ni el rostro lo deslucía
~;¡ lo desairaba el garbo,
Llegó la superstición
Popular, a empeño tanto,
Que ya adoraban deidad
El ídolo que formaron.
Voló la fama parlera,
Discurrió reinos extrwi.os,
Y en la distancia segura
Acreditó informes falsos;
La pasión se puso anteojos
De tan engm1osos grados,
Que a mis moderadas prendas
Agrandaban los tamaños.
Victima en mis aras eran
Devotamente postrados
Los corazones de todos
Con tan compasivo lazo,
Que habiendo sido al principio
Aquel culto voluntario,
Llegó despllés la costumbre
Favorecida de tantos,
A hace!' como obligatorio
El festejo cortesano ...
Entre estos aplausos yo
Con la atención zozobrando
Entre tanta muchedumbre
Sin hallar seguro el blanco,
No acertaba a amar a alguno
Viéndome amada de tantos.
Sin temor en los concursos
Defendía mi recato
Con peligro del peligro,
Y con el daño, del dmío.
¿Que causas la pudieron llevar al
claustro? Ella dice que su aversión al
matrimonio, su deseo de vivir sola y

sos y vagos, dulces e irrealizables que
despierta el cultivo de la poesía.
Que Juana amara o no; que una pasión la precipitara al claustro, son hechos que el biógrafo puede suponer,
pero no afirmar; de uno u otro modo
aquella mujer conocía el corazón humano y sus pasiones como producto
tal vez de una triste experiencia. Ella
al hablar de su decisión confiesa que
la hizo titubear la idea de que las obligaciones del claustro sirviesen de obstáculo a su pasión favorita, el estudio.
Pensé que huia de mi misma, dice, pero miserable de mí! Trájeme a mí
conmigo, y traje mi mayor enemigo en
esta inclinación, que no se determinar
si por prenda o castigo me dió el cielo, pues de pagarse o embarazarse con
tanto ejercicio, que la Religión tiene,
reventaba como pólvora y se verificaba en mi el PRIVATIO EST CAUSA
APPETITUS.
Nada había más monstruoso en nuestras antiguas instituciones que la clausura para las mujeres. Que un sér lleno de ilusiones renunciase de repente
Si del campó te agradas
a los mayores goces del mundo, negaGoza de sus frescuras venturosas,
se a la naturaleza sus derechos y con~
Sin que aquestas causadas
denado a una esclavitud perpétua hiLágrimas te detengan enfadosas;
ciese abstracción completa de su famiQue en él verás, si atento te entretienes, lia, de sus deudos, de sus esperanzas,
Ejemplos de mis males y mis bienes.
con el frívolo pretexto de ser una Virgen del Señor, contra el precepto del
Si el arroyo parlero
Génesis, es no solo antinatural, sino
l'es galán de las flores en el prado,
monstruoso; y luego ]a monotonía de
Que amante y lisonjero
la clusura, la eterna sujeción, las conA cuantas mira intima su cuidado,
fesiones diarias, aquel hacer siempre
En su corriente mi dolor te avisa
lo mismo que convertía al sér humano
Que a costa de mi llanto, tiene risa.
en una máquina. Desgraciada la mujer que por fútiles consejos aceptaba
Si ves que triste llora
la vida del claustro! sola, sin afeccioSu esperanza marchita en ramo verde, nes, sin poder calmar esa fiebre de
Tórtola gemidora
querer que se exalta con la soledad y
En él y en ella mi dolor te acuerda,
la meditación, padeciendo la nostalgia
Que imita con verdor 'y con lamento,
del mundo, vivía o desesperada o reEl mi esperanza y ella mi tormento.
signada, pero siempre después de haber perdido su propia voluntad, de ha¿Cuándo tu voz sonora
ber llorado por el bien perdido y de
Herirá mis oidos delicada,
haber sufrido insomnios de llanto y
Y el almn que te adora,
desesperación.
De inundación de gozos anegada,
Tal fué la vida que cambió Juana
A recibirte con amante prisa
por la vida de fiestas y saraos de la
Saldrá a los ojos desatad en risa?
corte virreinal. Creyó tal vez al entrar
al claustro que su pasión al estudio la
Pero por mas que quiera la imagina- consolarla de la pérdida de tantos bieción romper los ve]os del pasado, por nes, y por decisión propía o intenciomás que busque la crítica en sus escri- nados consejos profesó en el convento
tos un fundamento para este aserto, no de San Gerónimo de la ciudad de Mése encontrará. El que haya sentido xico, fundado por las religiosas de la
una de esas pasiones que trastornan Concepción. Juana entró al convento
Ja vida, que matan con la fiebre del a la edad de 17 años, y vivió en él 27
deseo y liacen del sér amado el objeto sin retiros estruendos a que empeña el
de toda una existencia, podrá decir estruendoso y buen nombre de extátique la mujer que escribía versos seme- ca, como dice el primero de sus biójantes, que hablándole del amor a un grafos. En efecto, Juana cumplia con
celoso decía:
todas sus obligaciones, pero nunca poseyó eso que algunos llaman amor divino en Santa Teresa, ni su cerebro se
Doctrinanle tibie=as y desvios,
extravió nunca hasta el grado de diriy que sabia pintar con tan bellos ras- gir a Dios endechas amorosas como se
gos a un personaje amado como el D. dirigen a un galán, y como lo hacía la
Carlos de Los Empeños de una casa, santa española.
debió amar, y como aman las imaginaCumpliendo sus obligaciones como
ciones ardientes y los grandes corazo- la primera, aprovechando sus ocios en
nes. De otro modo tendrían razón los el trato de los libros y ejercie11do la
que decían que la ciencia de Juana caridad a manos llenas con sus hermaera ciencia infusa, y por negar un nas o pobres o enfermos, así se desliafecto natural en la mujer se asentaria zaron los primeros años de la vida reun absurdo como el de suponer que se ligiosa de Juana Inés. Pero el espíritu
puede expresar bien una pasión que dr la época, las preocupaciones de ]a
no se ha sentido. Propio es de las al- colonia, las susceptibilidades de ]os
mas juveniles querer y querer con de- teólogos y de los confesores, fueron
lirio; las meditaciones exaltan este hasta aquel su último asilo a incomoinstinto, y el cerebro que mucho abar- dar a una mujer que desde la oscurica y el corazón que mucho siente, bus- dad del claustro eclipsaba a todos los
can siempre un sér que los compren- potentados y sabios que venían de Esda, un sér a quien comunicar las pro- paña.
pias sensaciones y ]os anhelos inmenSe le prohibió hacer versos primesu afición al estudio, y más que nada
los consejos del jesuita Antonio Núñez, de gran fama por aquel entonces,
la determinaron a abrazar la vida monástica. ¿Pero es posible que aquella
mujer cruzase por el mundo sin que
una pasión alumbrase su corazón que
dejase por propio instinto aquellos espléndidos saraos del virrey, que a imitación de los de Felipe IV, servian de
centro de reuníón a ]os mas doc~os y
a los más galanes, y prefiriese a ellos
la soledad del claustro? Pueden los
desengaños marchitar el alma, pueden
las nieves de la vejez matar la; ilusiones; pero en medio de la juventud, con
la imaginación poética de aquella mujer, no se renuncia fácilmente al festejo cortesano y al común aplauso. Jua•
no amó tal vez y con delírio, amó quizás a un caballero como el D. Carlos
de ]os Empeños de una casa, hermoso,
arrogante, discreto, y lo pintó tal vez
en ella como se pintó a si misma. A él
tal vez dirigia aquellos tiernos versos
EN UNA AUSENCIA:

Armas y Letras

+

Pág. 5

ro, se ]e aconsejó luego que se abstuviese de estudiar materias científicas,
y sus hermanas de claustro no la dejaban un momento sola en su celda.
Enfermó entonces esta prodigiosa mujer, dice el P. Calleja, de no trabajar
en el estudio: así Jo testificaron los
médicos, y la hubieron los superiores
de dar licencia para que de fatigarse
viviese. Prohibió entonces que nadie
entrase a su celda, y las continuas visitas de reja, las cartas que recibía de
ambas Españas, los que solicitaban
amena e instructiva conversacion, apellas la dejaban tiempo para seguir con
natural inclinación. Entonces fué cuan•
do escribió ]a refutación a un sermón
del P. Vieyra que causó gran asombro
a los teólogos de su época, y que obtuvo alabanzas de los prelados de la
península. Este escrito provocó una
réplica que le dirigió el obispo de Puebla bajo el seudónimo de Sor Filotea,
réplica en la que el buen obispo aseguraba que una mujer no podía presumir de escolástica, y veia con desagrado la ilustración de Juana como
impropia de su sexo. Juana entonces
contestó al obispo en una carta, eterno monumento de su preclaro ingenio.
Defendiendo la ilustració11 de la mujer, dice en ella hablando de sí misma:
Como, sin lógica, sabría yo los métodos generales y particulares, con que
está escrita la escritura? Como, sin
retórica, entendería sus figuras, tropos
y Jocuciones? Como, sin física, tantas
cuestiones naturales de las naturalezas
de los animales, de los sacrificíos donde se simbolizaban tantas cosas, ya du•
dosas, y otras que hay? Como sin aritmética se podrán saber tantos cómputos de años, de dias, de meses, de horas, de hebdómadas tan misteriosas corno las de Daniel, y otras para cuya
jnte1igcncia es necesario saber las naturalezas, concordancias y propiedades de los números? Como sin grande
ronoeimicnto de reglas y de partes, de
que consta ]a Historia, se entenderán
los sitios historiales? Como 1 sin grande noticia de ambos Derechos, podrán
entenderse los Libros Legales? y después de presentar a los ojos de su contrincante esa necesidad de universales
conocimientos y de fundamentales
principios; después de apoyar su aserto en eruditas citas de los Evangelios
y de los Padres de la Iglesia, alégrase
de su inclinación a las letras y exclama: Bendito sea Dios que quiso que
fuese hacia las letras, y no hacia otro
vicio, que fuera en mi casi insuperable; y bien se infiere también cuan
contra la corriente han navegado (o
por mejor decir han naufragado) mis
pobres estudios. En esta carta alude a
las contrariedades que hubo de encontrar su noble afan; en ella habla de
persecuciones infinitas, de mortificaciones, de consejos que pretendían detenerla en su camino; en ella, en fin,
hace esta reminiscencia que prueba
que el fanatismo de su época la persiguió, si no como enemiga ele la fé, si
como superior a sus contemporáneos:
Aquella ley politicamente bárbara de
Atenas, por la cual salia de su República el que se señalaba en prendas y
virtudes, porque no tiranizase con
ellas la libertad pública; todavia dura,
todavía se observa en nuestros tiempos, aunque no hay ya aquel motivo
de los atenienses; pero hay otro, no
menos eficaz, aunque no tan bien fundado, pues parece máxima del impío
l\.faquiave]o; que es aborrecer al que
Pasa a la Pág. 8

�ILIIIBIR.OS
EIJICIONES u·NIVERSITARIAS
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JESUS REYES RUIZ

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EDIC!ONES PEL

DEPARTAMENTO DE ACCION SOCIAL
U\1VERSITAR1A
:-.ltl:&gt;-'iERREY. MRXlCO
MCMLI

LA EPOCA LITERARIA DE SOR
JUANA INES DE LA CRUZ.-Por Jesús Reyes Ruiz. Prólogo de D. A. S. l'.
(Departamento de Acción Social Universitaria). Grabado de Sor Juana Inés
de la Cruz, fotografía de la pintura de
Miranda. Bibliografía General. 91 pp.
Ediciones del Departamento de Acción
Social Universitaria, lfonterrey, México, MCMLI.
El poeta aguascalentense Jesús Reyes Ruiz, miembro del Seminario de
Cultura Mexicana que presidió el humanista D. Agustín Yáñez, sustentó en
la Sección de Humanidades de la Escuela de Verano de la Universidad de
Nuevo León, en su Sexta Anualidad,
1951, un Ciclo de Conferendas en torno al tema "La época literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz", que, dispuestas en forma publicable, han sido dadas a luz por el Departamento de Acción Social Universitaria que preside
el licenciado Fidencio de la Fuente
Olivares.
La obra contiene un prólogo breve
sobre la motivación de la edición v
las excelencias del contenido. Prese;ta cuatro largos capitulo.s: l. El mundo
exterior; II. Conceptismo y Culteranismo; III. El Sueño, y, IV. ~lcxícanidad
y origen familiar. Va a la postre una
bibliografía que cita a ~Iéndez Plan-

cmtc, Ezequiel A. Chávcz, ~Iarcelino
:\lcnéndcz y Pclayo, Gui11ermo Ramírez Espeña, Karl Vossler, Enrique Diez
Canedo, Dámaso Alonso y Carlos de
Sigüenza i; Góngora.

cos colmada de su propia especie inmuliplicable".
En análisis del capítulo El Sue1ío,
con ser y haber sido para todos los
biógrafos y críticos de Sor Juana, de
una dificultad casi insuperable, ha sido escrito por Heyes Huiz con toda
maestría. lnicia así la compleja ponderación: El sueño es poesía involuntaria. En efecto, la descripción del
suefio no es lo poélico, sino el sueño
mismo hecho poesia, compuesta con la
trama ilógica de todo sueño.
Ilógica se ha dicho, sí; porque aunque lo soñado produce a veces una
conciencia ra:onadora, sobre todo en
los espíritus que condicionan todos
sus actos a la inteligencia, esta conciencia no se obtiene en el sueii.o con
el planteamiento, los términos y la resolución del pl'oblema, sino asi, ilógicamente, a un solo golpe de vista que
capta la solución, acaso no lograda por
el más estricto J'aciocinio ni en la ple1w vigilia.
El siw1io, entOnces, es también intuición poderosa; superconsciencia y
no subconsciencia; capacidad de entender, de comprender lo que a veces
ni la mente humana aprehende; fuerza
para conocer lo creado y lo increado;
don sobrenatural: Poesía.
El cuarto capítulo, Mexicanidad y
origen familiar, se aplica a desenredar
el curioso tema de 1a genealogía sorjuanina, tan ajetreado en nuestros días
por sus modernos biógrafos, y establece que el verdadero nornbre de la poetisa· es Juana Ramírez, y no Juana Inés
de Asbaje, Vargas :M achuca y Ramirez,
puesto que ella firmaba con el primer
nombre, como consta en su retrato
custodiado en el l\foseo Provincial de
Toledo, citando a Don Francisco Fernimdez del Castillo.
Entra Reyes Ruiz en una serie de
consideraciones sobre la condición ciYil de hija natural de Sor Juana, y las
repercusiones que esto tiene en su
obra.
Termina Reyes Ruiz el cuarto capitulo de su obra con un bellísimo elogio sobre Juana Ramírez, que ya fué
publicado a guisa de editorial por Armas y Letras en número anterior.
No cabe duda que este ensayo sobre
nuestra máxima poetisa es una valiosísima aportación a los estudios suscitados con motivo del cumplesiglos de
riuestra monja. De haberse presentado
en los Concursos convocados para gloriar el tricentenario del nacimiento de
la Fénix de .lléxico, de seguro se le hubiese adjudicado señalada recompensa. :,in embargo de ello la generosidad
de poeta entregó su trabajo a nuestras
prensas, que hoy dispersan en hermoso ensayo a los cuatro rumbos del País.
F. M. Z.

LA EVOLUCIOX DE LA ~IEDICINA
Y LA FOinIACION PROFESIONAL DE
LOS )IEDICOS.-Doctor Ignacio Chávcz. Introducción por el Doctor Enrique C. Livas. Grabado del Prof. Dr. Ignacio Chávez. 39 pp., Ediciones del
Departamento de Acción Social Universitaria, ~Ionterrcy, },,léxico, 1951.
La Sección de Ciencias 1lédicas de
la V Anualidad de la Escuela de Verano ele la Universidad, tuvo la honra
muy altísima de contar entre sus l\laestros extraordinarios, entre otras tantas
figuras de r·elieve en el l\fedicato Nacional, al cardiólogo mexicano de fama universal, Profesor Doctor Ignacio
Chávez, Director Fundador del Instituto Xacional de Cardiologia, Miembro
Fundador de El Colegio Nacional,
Doctor Honoris Causa de la Universidad de París, miembro de las Academias de ~1cdicina de México, La Haba•
na, Buenos Aires y Nueva York.
El :Maestro Chávez, en asocio al notable cardiólogo Doctor Salvador Ace\'es, dictó algunas Conferencias para
postgraduados en el Hospital l'níversitario 11 José Eleuterio González", cuyas
sapientes enseñanzas se comentan aun
por Profesores y estudiantes.
Pero el distinguido Profesor huésped quiso hacer aun más por la cultura y el prestigio de nuestra Casa de
Estudios: dictó una Conferencia en el
Aula ~fagna ele la Universidad ''Fray
Servando Teresa de Micr", en torno al
tema: La evolllción de la Medicina y

la formación profesional de los médicos, cuya versión aparece en las ediciones uni\'ersitarias de las que se hace mérito en esta página.
El opúsculo, pulcramente impreso,
contiene un prólogo del Doctor Enrique C. Livas, Ex-rector de la Universidad, en el que se hace resaltar ]a re]evante y prestigiosa personalidad del
conferenciante y los esfuerzos del Patronato de la l'niversidad para editar
y difundir la palabra magistral del
Profesor Chávez, que abordó el viejo
terna de la faJta de selección vocacional y de la deficiencia de los estudios
médicos en nuestro medio 1 proponiendo soluciones que antes ya habían sido expuestas por el Maestro.
Asienta el eminente cardiólogo mexicano con inconfundible acierto: Pasa la medicina de nuestros dias por
11na crisis de transformación, que da
artualidad a la vieja polémica de si es
la nuestra una ciencia o sólo un arte
(file se apoya en la ciencia.
Al terminar, el Maestro Chávez impetra a las Autoridades universitarias
de esta guisa: Hago, por eso, un llamamiento a las Autoridades Escolares de
nuestra Universidad, para que estudien el problema a fondo, poniendo a
Pasa a la Pág. 7

Es esta realización de Jesús Reyes
Ruiz un ensayo cierto y amenísimo so-

bre las condiciones sociales de la Colonia en el siglo XVII, en el que queda
revelado de manera magistral la idiosincracia religiosa y ]as corrientes literarias predominantes de Ja época.
Al enjuiciar el difícil y complejo
problema del Conceptismo y el Culteranismo literarios, lo relaciona con
hábil facilidad con el tipo de las costumbres, con el aspecto correspondiente de la Arquitectura y de la Pintura
coloniales. En el análisis no faltan las
alusiones a las figuras inspiradoras de
estas escuelas: Don Francisco Gómez
de Quevedo y Villegas, Don Luis de
Góngora y Argote y otros monstruos.
Sitlla las fuentes de Sor Juana, con mucho acierto, en Ausonio, Quevedo, Gracián, los Argensola, Góngora, Garcilaso, Boscán, Lope, Calderón, Alarcón y
Tirso. Sin embargo de la grandeza de
Sor Juana, no dejó prosé1i tos la eximia
monja pcrónima ... "Está allí, aislada,
indh·idualizada o -como dice Santo
Tomás al referirse a los seres angéli-

UNIVERSIDAD

DE

NUEVO

en la sede de la Facultad de Filosofía y Letras, Calle de Washington Núm. 416, oriente, el día 15 de mayo venidero, como límite.
III.- El Jurado, que será integrado por Profesores de la Facultad cuyos nombres se ciarán a conocer oportunamente, rele\'ará su dictamen el &lt;lía último de] antedicho mes.
IV.-Las recompensas serán entregadas en solemne ceremonia universitaria por el Rect&lt;lr de la l'niversidad y Direclor de la Facultad.
V.-Con el propósito de colaborar con los interesados en la ilustración y elaboración de los Temas, auxilio de obras fundamentales
y de consulta, orientación sobre bibJiografía y otras particularidades adjetivas, la Facultad de Filosofía y Letras universitaria,
invita a 1os alumnos concursantes al Seminario de Literatura Española, cuyas lecciones se destinarán a tratar ampliamente los temas señalados en la CONVOCATORIA y se resol\'erán las eousultas aue se susciten. Estas lecciones se profesarán los miércoles y
vier~es, de las 21 a las 22 horas y los sábados de las 18 a las 20.
VL-La Biblioteca de la Facultad pone a disposición de los estudiosos
las obras clásicas fundamentales y de comentario, relativas a los
Teinas del CERTAMEN "SOR JUANA INES DE LA CRUZ".

LEON

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

Certamen "Sor Juana Inés de la Cruz"

"ALERE FLAM11AM VERITA TIS"
Monterrey, Nuevo León, enero 2 ele 1951.
El Secretario
Lic. Alfonso Rangel Guerra.

El Director de la Facultad
Lic. Ra,íl Rangel Frías.

\'iene de la Pág. 6
contribución a sus expertos; hago un
llamwniento a las demás Escuelas de
Medicina del pais pOl'a que fijen conjuntamente los cambios que requiera
su ense1íanza, hasta dejarla moderni;ada; hago también un llamamiento al
gremio médico para que medite en la
urgencia de estas medidas y colabore
en ellas y hago, pol' último, un llamado al Poder público para que brinde
apoyo a las Universidades en esta reforma, apoyo en lo moral y en lo económico, apoyo decidido en la hora de
la prueba, para que no se malogre por

tercera vez el intento. Está en juego
no ,rn problema puramente cientifico,
sino algo que llega más a la entraña de
nuestras preocupaciones, es el futuro
de nuestras generaciones médicas y es
la salud misma del pueblo.
La edición de esta tesis era ya necesaria en nuestro medio universal y
en el espíritu del estudiante preparatoriano, que no puede todavía orientar
Ja dirección de sus aspiraciones vocacionales.
Es, por todos conceptos la edición
de este opúsculo, una contribución válida a la cultura científica mexicana.
F.M.Z.

DR. IGNACIO CHAVEZ
Sor Juana, óleo de Fr. Miguel de Herrera. Mé.Tico, 1732.

LA EVOLUCION
DE LA MEDICINA
Y LA FORMACION
PROFESIONAL.DE
L o s M E D I e ·o s

La Cniversidad de Nuevo León, atenta a ]as celebraciones con
que la Cultura patria ha conmemorado la fecha trisecular del natalicio
de Juana Ramírez de Asbaje, conocida en la república de las letras con
el dictado &lt;le Sor· Juana Inés de la Cru.:, Décima ,Uusa Jle:.ricww, Féni.r
de México, etc., Y deseosa nuestra Casa de Estudios de que sea exaltada y re]e\'ada dignamente la época social y la vida y la obra de nuestra máxima poetisa 1 cuya figura cubre por entero la cultura de la décimoséptima centuria mexicana, CONVOCA a través de su Facultad de
Filosofía y Letras a los estudiantes universitarios, y singularmente al
Alumnado de la Facultad, a participar en el CERTAMEN "SOR JUANA
INES DE LA CRPZ", cuyos Temas se sujetarán a las siguientes

B A S E S
Primer Tema: EL ESTILO DE LA VIDA Y LA SOCIEDAD DE LA EPOCA DEL SIGLO XVII IIIEXICANO.
(Política y administración virreinal; cultura, religiosidad, costumbres coloniales, etc). Extensión: 10 hojas escritas a máquina; doble espacio; a una sola cara. Recompensa: $300.00 en
moneda corriente mexicana.
Segundo Tema: BIOGRAFIA DE SOR JUANA INES DE LA CRlJZ.
(Estudio biográfico de la poetisa, con base en sus biógrafos
clásicos coetáneos, y a la luz de los documentos testimoniales
modernamente descubiertos). Extensión: 10 hojas escritas a
máquina; doble espacio; una sola cara. Recompensas: las
Obras Completas de Sor Juana Inés de la Cruz, edición del Fondo de Cultura Económica; las ediciones sobre Sor Juana realizadas por la Imprenta Cniversitaria de la l'. N.A. i\L y la obra
''La época literaria de Sor Juana Inés de la Cruz", de Jesús Reyes Ruiz, editada por el Departamento de Acción Social de la
Universidad.
Tercer Tema: LA OBRA LITERARIA DE SOR JUANA INES DE LA
CRUZ.
(Descripción y anáHsis de la obra de Sor Juana, en sus múltiples aspectos Jiterarios; crítica; reseña de la bibliografía de
la poetisa y la de sus bibliógrafos; sentido moderno de sus letras). Extensión: 10 hojas escritas a máquina; doble espacio;
a una cara. Recompensa: Beca para todos los estudios universitarios.

r
Eo1c!ON'ES DEL

DEPARTAMENTO DE ACCION SOCIAL
UNIVERSITARIA.

N O T A S

El licenciado Jesús Reyes Ruiz, en una de sus disertaciones

Armas y Letras + Pág. 6

MONTERREY, .MEXICO.

1.-Los concursantes podrán participar solamente en uno de los Temas propuestos, a elección personal.
II.-Los justadores deberán entregar sus trabajos, bajo sobre cerrado,

1
L

Armas y Letras + Pág. 7

9 5

I

¡

�Páqinas
Desconocidas ....
iene de la Pág. 5

\1

se señala porque desluce a otros. Así
sucede y así sucedió siempre.
Hablando, en fin, de las contradicciones que se le opinan, refiere que
una prelada muy santa, pero muy ignorante, le prohibió el estudio como
cosa de Inquisición, y que entonces
ella sin tomar un libro se dedicó a observar los caracteres de las compañeras, los juegos de las niñas, haciendo
consideraciones geométricas en un
trompo que bailaban o en las lineas
paralelas del techo de su celda; observando en medio del silencio de la noche y desde el claustro la misteriosa
marcha de las estrellas en el firmamento o los cambiantes de luz en el
crepúsculo, y buscando las leyes de
la perspectiva en el movimiento de los
cuerpos. Este es el momento más sublime de la vida de Juana; la ignorancia, las preocupaciones de su época le
quitaban los libros de la mano; su superiora en nombre de la religión le
prohibía el pan de la inteligencia, y
entonces ella, en alas de su génio, tomaba a la naturaleza por libro, a su
instinto de observación por maestro, y
sola, grande e infatigable, demostraba
que no hay autoridad, ni poder bastante para ahogar ese derecho sublime
que se llama Libertad de Pensamiento.
¿Qué pueden las preocupaciones de
un siglo contra el genio) qué la tiranía de la ignorancía contra la conciencia? Nada. Todos aquellos seres que
rodeaban a Juana, que le arrebataban
los libros de la mano, que condenaban
con la voz del superior o con la autoridad del prelado, su estudio y su ciencia) no pudieron reducir su cerebro)
no pudieron esclavizar su voluntad, y
en una sola carta entregó a la picota
de la historia y de la critica todas
aquellas aberraciones de su tiempo,
que se levantaban contra ella y que
ella pulverizaba ejerciendo la más santa de las prerrogativas del sér humano, la inviolabilidad de la conciencia.
La carta de qué hablamos prueba
que la vida monástica fué para Juana
un prolongado martirio; que superior
a sus hermanas de cautiverio, éstas
que no la comprendían, eran los principales enemigos del que era el encanto de su vida, el estudio, y que Juana,
como todos los seres superiores que
nacen en una sociedad atrasada y en
una época en que impera el fanatismo, fué un mártir sacrificado en aras
de la estupidez.
Aquellos rigores de que habla en su
carta no Cesaban; un día se vió privada de sus libros que ordenó se vendiesen para socorrer con su producto a
los pobres, y obligada a seguir una vida de penitencia, por su confesor el
jeswta Núñez, el mismo que la habia
aconsejado que abrazase la vida monástica. La muerte vino al fin a arrebatarla a una vida tan opuesta a su carácter y a sus gentes; por los años de
1694 a 1695, gobernando la Nueva España D. Gaspar de la Cerda Sandoval,
conde de Galvez, se declaró en el convento de San Gerónimo una terrible
epidemia, que según el P. Calleja, de
diez religiosas que enfermasen apenas
convalecía una; Juana dedicóse entonces a socorrer a sus compañeras, hasta que contagiada también sucumbió,
sin que perdiese el juicio un solo instante, el 17 de Abril de 1695.
Ya en la vida su fama era inmensa:
sus contemporáneos la daban los dictados de la Décima Musa; de la Fénix
americana; la posteridad, más justa todavía, le ha concedido los honores debidos al genio, y hoy mismo sus obras
impresas en Santa Fé de Bogotá, exci-

tan la admiración del continente sudamericano.
De ella decia el célebre Feijóo lo siguiente: "Juana Inés de la Cruz es conocida de todos por sus eruditas y
agudas poesías; y así es escusado hacer su elogio. Sólo diré que ]o menos
que tuYo fué el talento para la poesía,
aunque es Jo que más se celebra. Son
muchos los poetas españoles que la hacen ventaja en el númen; pero ninguno acaso la igualó en la universalidad
de noticias de todas facultades" ... "Si
discurrimos por las mujeres sabias y
agudas, sin ofensa alguna se puede asegurar que ningun dió tan altas muestras (que saliesen a luz pública) como
la famosa monja de México, Sor Juana
Inés de la Cruz".
En efecto, la poetisa mexicana mostraba un gran conocimiento del mundo y del corazón humano; su célebre
defensa de las mujeres no tiene rival,
y en cuanto a la profundidad de sus
máximas rivaliza a veces con el mismo Argensola. En esa su composición
eternamente citada y eternamente be~
lla dice:
Hombres necios que acusais
A la mujer, sin razón,
Sin ver que sois ocasión
De lo mismo que culpais,
Combalis con resistencia,
l' luego con grauedad
Decís que fué liuiandad
Lo que hizo la diligencia.
Quereis con presunción necia
Hal/(11' a la que buscais,
Para pretendida Thais,
Y en la posesión Lucrecia.
¿Qué humo puede ser mas raro
Que el que falto de consejo,
El m.ismo empaña el espejo
Y siente que no esté claro?
Con el feruor y el desden
Teneis condición igual,
Quejándoos si os tratan mal,
Burlándoos si os tratan bien.

Y preciso es convenir que la mujer
que así escribía) tenía sobre una gran
intuición un gran conocimiento de la
,,ida. Uno de sus biógrafos tiene razón al decir que su genio se inclinaba
a la poesía cómica y festiva, y en cuanto a sus obras poéticas, pues que las
místicas murieron con la época que las
inspiraba, justo es defender a Juana
de una acusación que se la hace por
los que no han estudiado a fondo ni
sus liras, ni sus epigramas, ni su comedia Los Empeños de una Casa, ni su
Sueño. Dícese que Juana estaba viciada en la escuela de Góngora; la época
y el país en que vivía se prestaban a
ello, y a veces para satisfacer el gusto
de sus contemporáneos daba culto al
culteranismo; pero su estilo parece
más bien forjado bajo el modelo de
Calderón, su intención filosófica en la
de Argensola, o más bien en la de Séneca, y en medio de todo se nota una
gran originalidad que mal encubren
l_as imitaciones del lenguaje. Pero hay
otro aspecto bajo el cual se debe considerar a Juana: su amor Jlatrio; raro
parece que en aquella época hubiese
ya una profunda división entre criollos y peninsulares, pero el sainete segundo de Palacio que acompaña a la
comedia Los Empeños de una Casa,
atestiguan; en él supone la poetisa que
unos actores silban su comedia porque
como no era escrita en España era
mala, y que otro personaje azorado
con la gritería diga que parecen gachupines acabados de llegar, terminando con un rasgo cómico de primer
órden, y es que un personaje se escusa
de silbar, porque como criollo no sabe
pronunciar la c. esta ironía profunda,
esta maledicencia contra }os dominadores, prueba ·que la división entre

criollos y españoles babia ya sembrado profundas aversiones desde que los
primeros hijos de españoles nacidos
en América se vieron considerados como inferiores a los peninsulares por
este solo hecho.
De Sor J nana de la Cruz se puede
decir que los defectos que tuvo fueron de su época en la que imperaba
un borroso fanatismo, en el que se copiaba servilmente }as cosas de España;
en la que el clero, dueño absoluto de
las conciencias, lo dominaba todo.
Reasumiendo el juicio sobre la que
mereció el dictado de Décima Musa, se
puede asegurar como Feijóo, que fué
una de las mujeres mas extraordinarias de todos los tiempos y todas las
edades: niña, apenas empieza a balbucir, y ya sabe leer; joven, brilla en la
corte de los vireyes, no tanto por su
hermosura como por su sabor; da por
fin culto a las preocupaciones de su
tiempo, y en el claustro la persigue la
ignorancia, la atormenta, y ella se sobrepone a todo, vence todo y conquista por fin la inmortalidad. Lo que más
notable se hace en Juana, es que su
imaginación exaltada y su clausura no
la llevasen hasta los extravíos de Santa
Teresa; nunca la monja mexicana poseyó eso que los teólogos llaman amor
divino; el amor de que hablaba era
mundano, y fiel observante de las reglas monásticas y dechado de virtudes,
de bondad, de trato amable, nunca
malgastó su talento en exaltaciones ridículas y éxtasis como los de la monja
española.
Sor Juana Inés de la Cruz, que con
mayor derecho pertenece a la literatura mexicana que Alarcón y Gorostiza,
aun no tiene un monumento digno de
su gloria y digno del país que la vió
nacer; no hablamos de una estatua, sino de una fundación que recordase su
nombre y sus virtudes mientras existiese nuestra nacionalidad: haber convertido en colegio de niñ.as el convento de San Gerónimo, haberle dado a
este colegio el nombre ilustre de la
poetisa mexicana, hubiera sido una
acción digna de los reformadores de
1861. Pero al contrario, lo precipita. do de la exclaustración en aquella época impidió que los señores Zarco y TéHez sacasen los escritos inéditos de
Sor Juana, que existían en el convento
según confesión de la abadesa, y que
por mandato del arzobispo de México
no se enseñaban a nadie; pero afortunadamente Sor Juana había alcanzado
ya la inmortalidad viviendo todavía, y
sus obras que corren impresas bastan
para asegurarle un lugar distinguido
en el templo de la gloria.

Los Derechos del ....
Viene de la ta. Pág.·

queremos que el bienestar por el que
luchamos sea sólo una llamarada que
deje al morir nuevas cenizas sobre la
tierra, asociémonos para alcanzar una
prosperidad de la que todos disfruten.
He aquí por qué la Organización de
las Naciones Unidas y las instituciones
especializadas, con el concurso de sus
Estados miembros, se consagran a la
obra suprema de difundir a través del
mundo la Declaración Universal de los
Derechos del Hombre. He aquí por
qué, en su actividad cotidiana, todas
ellas se empeñan por hacer de la realidad social una ilustración cada vez
más sincera de los principios formulados el 1O de diciembre. Suscitamos la
esperanza, pero ambicionamos justificarla, no con palabras sino con actos.
La Declaración Universal no es sólo
un monumento jurídico: es un programa de vida. Todos los que la aprueban en sus conciencias deben sentirse
colaboradores nuestros en el cumplía
miento de las tareas que nos incumben. Porque la paz del siglo XX sería
sólo un sueño si no lograra establecer
un orden internacional dedicado a la
realización progresiva de los Derechos
del Hombre.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche

Correspondencia Juárez-Vidaurri, To-

Genaro Salinas Quiroga

mo l. (Compilación del Lic. Santia-

Alfonso Reyes Aurrecoechea

go Roe]) ................. , $10.00

Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G,

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Qni-

Adrián Yáñez Martinez

roga, (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo

Director

León y en diversas Instituciones cul-

Lic. Fídencio de la Fuente

turales de la República)

Oficinas

Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas

de Pedro Garfias) . . . . . . . . .

Armas y Letras + Pág. 8

$

5.00

Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

P,.ediJencia/ed

Núm. 2

Febrero de 1952

Dintorno Universitario
Federico URIBE M.

1Jniver:5ilario:5
r/uevofeonede:5(+)
Hace unas cuantas semanas tuve la satisfacción de recibir
a las Autoridades del Estado de Nuevo León, encabezadas por el
señor Gobernador y con ellas a distinguidos hombres represen•
tativos de aquella laboriosa región del Norte de México, que nos
trajeron con entusiasmo el proyecto de crear, también allá, otro
centro importante de cultura, para que nuestra juventud pudie•
ra dotarse mejor y así aprovechar su capacidad para crear un
México más grande, a lo que aspiramos todos.
Acogimos con entusiasmo esa magnífica idea, como recibi,
mos también, con el mismo fervor, lo que ellos querían; que
nuestros jóvenes tuvieran en todo México bases grandiosas don•
de pudieran prepararse y capacitarse con todas las nociones uni•
versales de la cultura. Consideramos que ese es uno de los me•
jores caminos para hacer progresar a un pueblo.

Voy a permitirme forzar más que invitar a ustedes para
que, hasta donde me sea posible en mi prisa y en mi inhabilidad,
me hagan compañía por estos andurriales que con el matemá,
~ico empeño de dintorno, he tenido a honra el que se me señale
para situarnos ante la Universidad si es que previa y válidamen•
te, colocamos adecuadamente a la misma Universidad ante nuestros exámenes, ya que sería difícil o acaso imposible, observar
nada, de ignorarse por completo y en todo qué pueda ser, cómo
y por donde se dé tal nada. Según ese conflicto se ha resumido
lo que va a seguir, en el significado de dintorno, en forma o se•
mejantemente a como lo es el ámbito de valores susceptibles de
fijar, en unas ciertas condiciones admisibles y señaladas en un
sistema problemático, alguno aceptable para cualquier término
funcional y variable; con lo cual inicialmente se anticipa y aclara,
lo mismo que una curación en salud, la humana eventualidad
de que todo el argumento, pueda resultar lo mismo erróneo que
burdamente aproximativo o bien prácticamente exacto:

V amos en camino de lograr esa aspiración de este grupo de
hombres entusiastas de Nuevo León y hemos accedido a sus Pe•
ticiones. V amos a darles parte de los medios; los terrenos donde
nuestro Ejército ha hecho esfuerzos, también por dignificar a
nuestra Patria y en donde mañana van a surgir magníficos edificios para que allí puedan convivir los jóvenes de México y salir por todas partes de nuestro país a difundir la cultura.
Estoy seguro de que todo este grupo de jóvenes con fe en
el porvenir de nuestra Patria, va a dar su mejor aportación para
que los hombres de Nuevo León puedan realizar estas magnífi•
cas aspiraciones que nosotros, hoy como Presidente y universi•
tario, acogemos con mucha fe.
Estamos seguros de que se van a realizar sus aspiraciones.
Las primeras bases que hoy ponemos con esta manifestación de
cultura, mañana las vamos a ver realizadas en magníficos edificios, tan importantes quizá, como esos que van ustedes a visi•
tar dentro de unos momentos, que parecen elevarse hasta los cie,
los, pues queremos elevar a México hasta esas alturas.
(•) Con motivo de la Car.nanil Universitaria que visitó al señor Presidente de la República Licenciado
Miguel Alemán Valdé$ el 25 de enero próximo pasado, el Primer Magistrado de la Na~ión dirigió
a los universitarios de Nuevo león las palabras precedentes, otorgando para la edificación de la
Ciudad Univenituia, los terrenos que actualmente ocup.1 la VII Zona Militar.

Dr. Federico Uribe , Prof. de Latinidad
de la Facultad de Filosofía y Letras de
la Uníuersidad de Nueuo León.

Por lo pronto y desde luego, la ur•
gencia y premura a que se alude, debe
ser tomada en el estricto sentido de
que algo hace falta y quizá mucha, es•
to es, tratar de comprometernos en calidad de universitarios, no solamente
por contrariar a Sartre, en reconocer
lo que haya, decirlo o confesar que nada hay, alarmarnos o clausurar toda
elocuencia hueca, admitir que se discuten problemas o tacharlos de falsos
o de irresolubles. En seguida, habrá
que confesarse si los enunciados o

_planteos nos eliminan de inmediato,
nos incluyen o nos obligan y en qué
carácter de obligatoriedad se cuenta
con el universitario, que no tema a su
imagen en los espejos, como el Calibán de Wilde. Un tercer paso ha de
serlo el que determine lo indicado o
contraindicado de considerar estos datos tales y como se ofrecen aquí. Convendrá seguir con matices concretos
en que, a par que se refieran a los siglos de esfuerzo universitario mexicano, se aparten las aporías circunstanciales o inherentes, por auténticas y
_propiamente suyas, en el caso de Nuevo León; para todo lo cual, se requiere
una digresión por el flanco de los contenidos operantes y actuales.
Ya en la proximidad universitaria
neoleonesa, a punto de intimar cOn su
verdad, sus afanes y tareas, contrariedades y luchas, ha de presentarse por
si, tiene que encontrarse y volverse
patente lo latente, lo larvado, revelarse
en sí fenomenológicamente: La hipótesis consiste en que ese manifestarse
cumplida y autonómicamente, ha de
mostrar la agilidad procesual de su
propia y legitima conciencia universitaria, algo institucional y dinámico
conforme a su propia e inherente
orientación. Comprobada o no la Uni•
versidad en un tal repaso, lo sucesivo
podrá o no sugerir normas propicias
a la conformación o refinamiento de
su peculiar estructura.
Pero el mensaje sustentado tan sólo
en palabras, se estremece ante la amenaza del olvido si no resuena para conPasa a la Pág. 7

�JPOESJIA

•

DE FEDERICO URIBE

ERA SOR JUANA
AL .\IODO DE l'S SONETO COX

POEJ\IAS DE GARET J\IAS
Espíritu de suprema distinción, enamorado de las esencias puras y las formas insignes, el poeta uruguayo Julio
Garet "las tiene su ventana plenamente abierta hacia nuestro mundo americano. Confía al verso la lnz sobria y la poesía que enriquece. lo imperecedero. He aquí que en Garet
11as se conjugan la sensibilidad del hombre de América, rica
de vibraciones y de presentimientos, y la gracia del hombre
cosmopolita que esta alerta, fiel, ante los menores cambios
del aire poético. El paso veloz del tiempo es su pesadilla.
En este poeta, como en una intersección de luces meridianas, palpitan el feliz gozo, en intimidad de amor; la canción que vuela con alas seguras y la música en que palpita
el temblor isócrono de la sangre, para restañar la herida entrañable, esa que sólo el poeta sabe sufrir más allá de lo que
nos corrobora en la palabra.
Garet Mas ha publicado: "Conferencias literarias"

(1938) y "Tempus fugit" (1945) y "Estrellas errantes"
(1915).
R.H. V.

LA MALDICION DEL VIENTO

t ESTROFAS l' H VERSOS

¿Se podrá, sin lastimar su sonrisa
invertir la perspectiva de siglos
con este empeiio de que nuestro olvido
rehaga la presencia de una brisa?

Tan sólo había contemplado la nieve
cuando ya debió conuerlirla en lágrimas
¡De entonces sus dedos espirituales
por eso esa mirada de salmodia!
Y así explica su juego de vocales
los gorjeos de su exquisita prosodia
y lodo cuanto la dibuja sobria
con/inada en el monjío, de madre.
¿A qué inventar disturbios que la tachen
si es suficienfe la bruma de ensue1io
para entender la amargura en su acento
y que en ella su vida se retrate?
.llusical y florida entre centurias
y en la paz y recalo de su celda
parece oír este conjuro y llega
a contestarlo con su vo: que ondula.

.Monterrey, Septiembre de 1951.
cantos y cantos para mis deidades,
en el claro taller tuve reunidos.
Mas rugió tempestad de tempestades
y aves fueron, robadas a los nidos.

A las Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente

Eran alma, no sólo rimas; eran
jirón del alma que inf undióles vida.
Volverán a surgir como surgieron,

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un
vasto plan editorial que desarrolla al
través de Publicaciones cuya circulación comprende a todas las Instilo•
cienes oficiales, universitarias, acadé,.
micas, ateneistas, centros culturales,
sociedades de diversa indole y perso~
nas, en Amfrica y Europa.

y ante su brío, su vigor, su aliento,
se detendrá la maldición del viento
intimidada y empequeiiecida.

CIELO DE SALTO

Entre el cuerpo de ediciones (llltf
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "AR)IAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.

Bello es mirarte bien, la vista absort(J.
en tu diafanidad que comunica
la aptitud ele sentir y nada explica
ni propone a la uida absurda y corta.
Darse a tu encantamiento es lo que importa;
en tu ilusión suntuosamente rica
bogar, pues eso el alma clarifica
y a quien ha padecido reconforla.
Amo la gloria ele fu azul lozano
de ámbito inmensurable. Amo las señas
con que despiertas mi canción o en vano
quieres que cante. Sue1io como sueñas:
en alta soledad. Sueño, lejano
de las cosas opacas y pequeñas.

t

Pues que así atravesó Sor Juana a prisa
efímera y sucinta como trino
con gesto de corola, fugitivo ...
que apenas abre y pronto se marchita.

Es su silencio el que en/recorta el ritmo
y fueron las miradas de su rostro
y aquella gravedad en su destino
lo que aquí pueda aparecer sonoro.

No el tributo de perlas, oro y jades:
reverente humildad, puros latidos,
flor ingenua de ingenuas soledades,
arrobos en palabras convertidos

PRESENTE Y FUTURO DE LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado. v
en interés de ofrecer aJ lector :unerÍcano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico, "ARMAS Y LETRAS" ,e romplace en invitar a ustedes a condyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
precligiosas prensas, las cuales serán
0b)eto de nuestros comenta~ios, en la
medida que vayan llegando a nuestra,
manos.

Armas y Letras + Pág. 2

Los envíos deben hacerse a:
"AHMAS Y LETHAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, N11evo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que antece•
den la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna. y espe.
rando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.
PUBLICACIONES PERIOOlf.AS
Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universirlacl. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura. y
libremente a quien la solicite.
Universidnd. - Revista semestral. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.
Para la adquisición de obras de ven•
la, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi•
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxi•
co.

•

La t:niversidad de Xue\'O León ha segui•
do con vivo y creciente interés las gestiones realizadas por el Patronato rniversita•
rio, auspiciado por el Gobernador del Esta•
do. Dr. Ignacio )!orones Prieto, para edifi·
car la Ciudad l'niversitaria del Norte de
:\léxico, en el terreno que por muchos años
lué el Campo )lilitar de Monterrey; y con
positiva satisfacción se ha impuesto del
acuerdo dictado por el C. Presidente de la
Hepúblira Lic. )ligue! Alemán en virtud del
cual se hace cesión a esta Casa de Estudios
dl'I mencionado predio tle propiedad nacional.

Esta Lnivcrsidad, antigua en cerca de 100 años que lleva de vida su vene•
rabie Colegio Civil del Estado, ha cumplido su misión en el pasado, merced a
la dádiva de sus maestros y al favor de circunstancias menos apremiantes que
las del presente. La contienda armada de 1857 y la lucha por los principios
liberales no fueron óbice. sino que sirvieron, antes bien, de estimulo para fundar en Nuevo León aquel decoroso hogar a las Ciencias y a las Letras.
El Colegio Ci ,•il, para estudios preparatorios, de Medicina y de Derecho,
insurgido como una avanzada del pensamiento mexicano del siglo XIX, ejer•
ció con los sencillos medios demandados por la época, su magisterio director
de una juventud fronteriza procedente, desde entonces, de ciudades y villas
situadas en las jurisdicciones de Xuevo León, Coahuila y Tamaulipas. La dig.
nidad de sus enseiianzas corría parejas con el clásico fundamento de su magisterio, sustentado en la generosa disposición de sus maestros; y fué, así, punto de reunión y cita obligada de varias generaciones que fortificaron en sus
modestas aulas su voluntad de servir a lféxico.
De algún tiempo a la lecha, particularmente después de consolidado el
movimiento revolucionario de 1910, y aparejada con la intensa transformación
económica, política y social de nuestro pueblo, aquella modesta Casa de Eslu•
dios Superiores tuvo que transformarse, bajo el impulso de una juventud que
demandaba nuevos cauces de orientación profesional r técnica, en la Gniversidad de Nuevo León.
El horizonte social que enmarca hoy las realizaciones culturales de la Uni•
versidad, se ha ensanchado de manera prodigiosa. A su alrededor se levanta
una gran ciudad de obreros, empleados y empresarios, )lonterrey, en cuya
grandeza está incorporado el esfuerzo de sus colegios; y requieren sus servi•
cios educativos, poblaciones que crecen y se multiplican, desde :\Iatamoros, en
el Golfo Mexicano, hasta Chihuahua, a todo lo largo del Rio Bravo y muy adentro de nuestro territorio.
Cinco mil estudiantes, distribuidos en las diversas carreras de toda l"niversidad moderna, concurren a la de Nuevo León a recibir cultura que Jlevará

impulsos de transformación a sus puntos de origen. Hijos de ejidatarios y de
agricultores de Galeana o de Reynosa, de obreros de Monterrey o de Monclova, hacen idéntico esfuerzo de superación en el orden intelectual, que sus padres acometen en las actividades industriales o mercantiles.
Este nuevo horizonte de multiplicados recursos humanos y físicos, que dia•
riamente acumulan potencialidades de riqueza material, perfiJa con mayor res•
ponsabilidad las tareas de la cultura encomendadas a la t:niversidad de Nuevo
León, la que no se resigna a languidecer en medio del esplendor material, ni
acepta, por principio mora), ni por exigencia práctica, que millares de jóvenes
concurrentes a la t:niversidad desde todos los puntos de aquel horizonte, se
eduquen con una rezagada dotación cultural frente a los más audaces avances
de la vida económica.
La t:niversidad no puede confiar la obligación que le incumbe, de guia es•
piritual de esa numerosa juventud, en el cada ,•ez más trabado complejo de la
técnica y de la ciencia con la vida social, a sólo el espíritu de abnegación de
los maestros, porque no es la hora de edificar el ara de los sacrificios, sino de
ofrecer espaciosos y altos templos del espiritu a los anhelos juveniles.
Reconocimiento de esto último es, precisamente, la construcción de la mag•
nífica Ciudad Lniversitaria de México, la cual hace justicia a idénticas exigencias sociales y culturales, más intensas en la Capital de la República. Pero,
si bien consideramos con legítimo orgullo esa_ realización, las Universidades
de provincia aspiramos a seguir de cerca el progreso de nuestra Casa mayor,
[)ara romper el desequilibrio de una densa vida espiritual en la metrópoli con
débiles expresiones en los extremos del territorio nacional.
Es por ello que celebramos con verdadero júbilo el anuncio de la resolu•
ción adoptada por el Lic. Miguel Alemán, de ceder muy valiosos terrenos de
propiedad nacional a favor de la Universidad de Nuevo León. Consideramos
esta medida como el acto de mayor importancia desde 1~ fundación del Colegio Civil del Estado, porque abre la perspectiva de una nueva Universidad, ca•
pacitada para resolver con decoro las exigencias plante~das por la grande
transformación que experimenta nuestra Patria.
Pensamos que un acto de esta naturaleza, si bien hace justicia a la tradición de heroica constancia de los maestros universitarios, y premia el esfuerzo
de una juventud con afán de renovación, pide también ser exaltado como una
,•irlud personal de cultura e inteligencia del gobernante que lo realiza, quien
ha de encontrar el mejor pedestal de su lama, en el respeto que le tribute la
posteridad y en la emocionada gratitud de los que tuvieron la oportunidad de
acercarse a las más altas fuentes del saber.
Reciba el señor Presidente de la República, Lic. )ligue! Alemán, con estas
Jineas, el cordial saludo y el homenaje de los universitarios de Nuevo León:
autoridades, maestros, estudiantes y eXrgraduados que se sienten reconocidos
a la bondad y trascendencia de la resolución presidencial.

"A L E R E F L A M M A M V E R I T A T I S"
Monterrey, N. L., enero 21 de 1952.
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
RECTOR

SECRETARIO GENERAL

LIC. RAUL RANGEL FRIAS

PROF. ANTONIO MORENO

CONSEJO UNIVERSITARIO
FACULTAD DE MEDICINA

ESCUELA DE ENFERMERIA Y OBSTETRICIA

FACLLTAD DE DERECHO Y CIE.'JCIAS
SOCIALES

Esci;ELA DE MUSICA

ISSTITLTO DE L&gt;,\'ESTIGACIONES
CIENTIFICAS
DIRECTOR GE."ERAL DE EDL'CACIOS
l'Rl\CARIA \" SECt:NDARIA EX EL
ESTADO
ASOCIACIONES DE EX-GRADUADOS:
ASOCIACION DE UNl\'ERSITARIAS DE
NUEVO LEO~

DEPARTAME.~TO DE ACCIOS SOCIAL

ISSTITCTO DE TRABAJADORAS SOCIALES

FACULTAD DE ODONTOLOGIA

SEmNARIO DE BIOQCDIICA DE l!OXTERREY

FACULTAD DE CIESCIAS QUUIICAS

SOCIEDAD DE GINECOLOGIA Y
OBSTETRICIA DE Nt..:E\'O LEO:S

FACULTAD DE ARQUITECTURA

BARRA DE ABOGADOS DE NUEVO LEON

ESCUELA :SOCTVRSA DE BACHILLERES

SOCIEDAD DE PEDIATRIA DE NUEVO LEON

ESCUELA INDUSTRIAL FEMENIL
"PABLO LIVAS"

SISDICATO DE TRABAJADORES DEL
SEGURO SOCIAL (Sección No. 2)

FACT:LTAD DE lNGENIERIA
ESCUELA DIVRXA DE BACHILLERES
ESCliELA ISDUSTRIAL Y PREPARATORIA
TECNICA "ALVARO OBREGON"

SOCIEUAD DE INGENIEROS Y TECSICOS
DE MOSTERREY
SOCIEDAD NUEVOLEONESA DE
GERONTOLOGIA Y GERIATRIA
SINDICATO NEOLEONES DE MEDICOS
CIRl'JA.N"OS
SOCIEDAD NUEVOLEONESA DE
DERMATOLOGIA Y ALERGIA
Sr.illlCATO DE MEDICOS CIRUJANOS Y
PROFESIOXISTAS CONEXOS DE :SUEVO
Li¡ON
SOCIEDAD DE 'TISIOLOGIA DE MONTERREY
NUE\'O LEON
'
SISDICATO DE MEDICOS Y CIRCJA.~OS DE
NUE\'O LEON
SOCIEDAD DE CIRl:JA.~OS DEL ESTADO
DE Nt.:l!VO LE01'

Siguen firmas de Maestros y Estudiantes Universitarios en número de más de 3,500

Armas

y

Letras + Pág. 3

,

�LA EPOCA LITERARIA IJE SOR

JUANA INES IJE LA CRUZ
Jesús REYES RUIZ

MOTll'ACIOX
'' AR.11AS Y LETRAS" ha decidido contribuir a las celebraciones
tri centenarias del natalicio de Sor Juana Inés de la Cruz, publicando
en cuatro jalones periódicos los cuatro Capítulos de que consta la obra
del poeta Don Jesús Reyes Rui:, "LA EPOCA LITERARIA DE SOR
JUA.\'A !.VES DE LA CRUZ", que el merilísimo exégeta de la Monja
entregó a la Universidad de Xueuo León para su publicacióll recientemente, y cuyo estudio, - de una seriedad indiscutible- , apareció en
su oportunidad dentro del ciclo del homenaje nacional a la Poetisa me.ricana.
Con el propósito de difundir esta obra al través de "AR.11AS Y LETRAS", en cada entrega, a partir del mes en curso, aparecerá un apartado del libro, satisfaciendo de esta guisa a los numerosos lectores que
han solicitado la adquisición de obra y que por las limitaciones propias de la edición, no fué posible obsequiarla a los muchos beneficiarios de nuestras publicaciones universitarias.

lo dicho ante el selecto auditorio que escuchó deleitosamente al
poeta que habla de otro poeta nacido tres siglos ha, tratando, a
la vez, de dialogar con el amable espectro, de asir la fimbria de
su veste, de descifrar el esoterismo de su acento mesiánico ...
Por eso es bello este ensayo. Bello y verdadero. A los jui•
cios que desenvuelve con escogida persuasión, después de un pe•
riplo en el que frecuentó a todos quienes hablaron de Sor Juana,
Reyes Ruiz se atreve en el apretado boscaje del alma de la excelente religiosa jerónima, alumbrado sólo con su lámpara, y
esclarece el misterio de aquella alma, en que entrañaron, en ar•
mónico consorcio, como en cálido y fervoroso templo, estrofas
amatorias, dramatizaciones sacras, disputas teológicas y eruditas epístolas.
Reyes Ruiz, dueño ya del alba de oro, ceñido del laurel y
de la acacia, enaltece por igual a las letras mexicanas, compro•
metidas secularmente en la honra y prestigio de la altísima poe•
tisa de América y a la Universidad de Nuevo León, cuyos hijos,
en vigilia constante por la Cultura patria, entregan hoy este libro, como una llama viva, en la fiesta jubilar de Sor Juana Inés
de la Cruz.
·
Lector, toma y lee.
D.A.S.U.
Monterrey, xii de noviembre de MCMLI.
I

8 ~

:jf"

La mano de Sor Juana. Un detalle del óleo de Miguel Cabrera 1750.
Museo Nacional de Historia, México.
'

PALABRAS PROLOGALES
Asocia también su acento oblatorio la Universidad de Nuevo León, en este espléndido jubileo con que las Letras hispánicas, y singularmente las mexicanas, recuerdan el nacimiento de
Sor Juana Inés de la Cruz, Décima Musa del Parnaso, Fénix de
México, honra y lustre de ambos reinos, admiración del mundo
y pasmo de los ingenios, a los trescientos años del glorioso acaecimiento, tributando un homenaje literario en el suceso lumino•
so e impar.
A las varias y diversas conmemoraciones natalicias con que
la cultura mexicana ha concurrido para recordar el milagro poético de Juana Ramírez de Asbaje, nacida en la jurisdicción de la
hacienda de Panoayan, de la Provincia de Cha.leo, el 12 de no•
viembre de 1651, ha de sumarse "La época literaria de Sor Juana Inés de la Cruz", sentido, puntual y juicfoso ensayo grávido
de luces y experiencias, debido al numen del poeta Jesús Reyes
Ruiz.
·
.
Este libro tributa~o, que ahora se publica bajo los auspic10s del Departamento de Acción Social de la Universidad de
Nuevo León, es el fruto maduro de las gratas e inolvidables con•
ferencias que el liróforo. aguascalentense profesó en la Sección
de Humanidades de nuestra reciente Escuela de Verano duran•
te su Sexta Anualidad.
'
Las tesis, opiniones y frases del conferenciante, aparecen
ahora con el atuendo y la cobertura editoriales, sin mengua de

te de su siglo, al par que su espíritu
superior se adueña de la época.
Y ¿ cuál es la época en que esta mu•
EL ~IVNDO EXTERIOR
chacha -tan segura de si que puede
afirmar de ella con alusión puesta en
otra
boca: "Era de mi patria toda el
"Erase una nizia,
objeto venerado ..."- es llevada por
como digo a usted,
su juventud y su sabiduría al pie del
cuyos años eran ..."
trono de sus Excelencias, los señores
Virreyes de la Nueva España, que
Tres años; y ya la hermosa cabeza, muestran gentileza a una Corte constetan a propósito para ser perpetuada lada y ceremoniosa? La Historia y la
en óleo, en bronce, en eternidad, se Sociologia lo esclarecerán.
inclinaba sobre grnesos infolios y así
Hacia el siglo XV, en la Edad Media,
habría de vivir hasta unos cuantos un hombre, el más fuerte, se impone a
años antes de su muerte en que, con la otros por su política o su sagacidad y
venta de su biblioteca, sólo "tres }i. ]os gobierne, convirtiéndose en defenbritos de devoción" conservaría para sor de la paz pública. Sostenido por
llegar a Dios el dia que le sobreviniera una voluntad unánime, somete a los
la hora aciaga de la tribulación. Así débiles, logra de ellos vasallaje y obequedaría reducida a pobreza quien, de • diencia y, al fin, acaba por ser el jefe
sí misma, expresaba con énfasis: "Des- del Gobierno. Quienes fueron sus iguade que me rayó la primera luz de ·1a les por el señorío, en el siglo XVII son
razón, fué tan vehemente y poderosa ya sus cortesanos. Sutil eufemismo
la inclinación de las letras, que ni aje- para designar a los empleados domésnas reprensiones, que he tenido mu- ticos del gran señor que, a ese título,
chas, ni propias reflejas, que he hecho reciben dinero de él, le hablan con
no pocas, han bastado a que deje de respeto y humildad, en tanto que aquél,
seguir ese natural impulso."
por el interés de que le sigan sirvien•
Bien se advierte que hago referencia do, ]os conYida a vivir familiarmente
a Sor Juana Inés de la Cruz, la que su con él, a danzar en sus saraos, a sen·
tiempo y la posteridad han conocido tarse a su mesa, a aboi-dar su carruaje,
también con el nombre de la Décima a participar de su fausto y no pocas
Musa. Los apellidos con que se la dis• veces aún de su poderío.
tingue, de Asbaje o de Ramirez, no se
Esta particularidad del medio ammencionarán por ahora, pues de que biente, bien pronto llega a trascender
le COJT('sponda legítimamente e1 uno a los caracteres y a los espíritus. El sao el otro, habrá de depender la inter- lón de la Corte acoge y congrega a la
pretación que se intentará de sus poe- sociedad más selecta. Con un resabio
mas de amor y su voluntad de enclaus- de sumisión feudal, el cortesano tiene
tramiento.
a su rey como jefe natural y legitimo;
Yo la imagino en su morada infantil sabe que se debe a él con tanto vasade la hacienda de Panoayan -en el llaje, que si es preciso le sacrificará
vado del río- de Meca Meca, como se sus bienes, su felicidad, su existencia.
llamaba al lugar en términos del pueLa Yida de la Corte proporciona al
blo, si bien es sabido que el de su na- homJ:)re una experiencia de las formas
cimiento fue la Alquería de San Miguel sociales y una gran habilidad para haNepantla, l&lt;Jievada por el cariño y la blar bien en circunstancias de toda
travesura" ir de la mano de su herma• índole. Dueño de si, extremado en el
na mayor - probablemente Josefa lia- arte de la lisonja, el cortesano educa
ría- a la "Amiga" y "encendida en el su talento y sus sentimientos, confordeseo de saber leer, engañar a la maes• mándolos de acuerdo con el espíritu
tra para que le diese lección."
aristocrático, refinado, que prevalece.
La imagino también, niña todavía, Escoge los placeres más apropiados a
adelantar el pie y penetrar con menu- su carácter; sus gustos son semejantes
do y firme paso a la vida que le va a a su persona; la nobleza de sus sentí·
dar gloria. Apenas un aire rezagado mientas, más que innata, es producto
de pastora en vacaciones la circunda. de una educación especial y de una
Lo demás florece en cada una de sus constante práctica de maneras exqui•
palabras y la sitúa en el lugar eminen- sitas.

Armas y Letras + Pág. 4

Estt? gusto, este refinamiento, se in·
funde también en el arte. En efecto,
la arquitectura de esa época se expre•
sa en formas rebuscadas, pomposas; la
pintura es suntuosa y grave y la literatura, de manera particular, parece
desprendida de un bien cuidado jardín, con sus prados simétricos, sus
grupos de dioses, sus fuentes mitológicas, sus árboles dispuestos con digni•
dad y profusión, como si fueran la cal•
ca de un dibujo ostentado en la fachada de alguna catedral barroca.
Particularmente en la Corte de España, las modalidades de la época descrita ilegaron a su perfección y fueron
transmitidas en directa herencia materna al Xuevo Mundo. Sólo que los
faustos de la nobleza mexicana aparecen más espléndidos y costosos que
los de la Corte de lladrid y de todos
los reinos de Europa, según lo ha di•
cho Fray Tomás Gage, dominico inglés que ,·isitó la Nueva España en
1625.
¿Coincidió la vida de la Colonia, expresada en el fasto de abundantes fiestas, lo mismo religiosas que profanas.
con el acrecentamiento de la riqueza
cultural? Dos hechos parecen oponer•
se a una afirmación plena: El predominio exclusivo del núcleo criollo en
la cultura y, a partir de 1600, la ausencia de inmigración peninsular de hom•
bres letrados, si se exceptúa a Mateo
Alemán. Pero, por otra parte, se advierte la circunstancia favorable de
que comienza a elaborarse por si misma la cultura, con independencia, con
un peculiar modo de realización, dando lugar a que aparezcan en el panorama literario de la época nombres co•
mo el de Juan Ruiz de Alarcón, cuya
gloria comparten por igual nuestro
país y España, asi como su obra de tan
definidos caracteres de mexicanidad,
con el signo de una cultura propia,
forjada con elementos no españoles,
es decir, genuinamente criolla, ºhija
de la tierra que le dió el sér."
Pues que Alarcón no solamente tuvo
de México la cuna y el grado, como lo
asienta el Dr. Alfonso Méndez Plancarte, sino la ascendencia criolla secular;
la formación literaria y casi toda la
profesional; la infancia y la juventud,
hasta los veinte años, cuando partió
a España lJevando varias de sus obras.
Puede no existir en Ruiz de Alarcón
ese definido color americano que ha
inducido a decir a varios críticos, en•
!re ellgs a '.\lenéndez y Pelayo, que
"toda su actividad literaria se desarrolla en la península y son rarísimas en
él las alusiones o reminiscencias de su
país." Lo cierto es que Alarcón tiene
ese "mexicanismo espiritl)al" que es
"temperamento en sordina" y, sobre
lodo, la identificación de sus versos
con la poesía posterior de México, mu•
cho más acentuada que con la de España.
Otro tanto puede afirmarse de la
postura mental y estética de don Car•
los de Sigüenza y Góngora, colocado
en una heredad que está fuera de la
jurisdicción de jnfluencia de las letras hispanas. Criollo de México, es
posible que el otro Góngora, "hijo primogénito de Apolo y pariente mío",
como él llama a don Luis, Je -haya infundido el lejano soplo ultramarino
del espíritu de su poesía. Mas la verdad es que, en vez de abrevar en la
fuente del humanismo $reco-latino, CO·
mo no pocas veces lo hizo el culteranismo o gongorismo, se dió al estudio
de la antigua civilización de las viejas
razas de su tierra natal, como lo asienta Leonard. Y erigió símbolos poéti-

cos altísimos, en la gloria del Tepeyac
y la grandeza de los emperadores aztecas. Así, este "Dulce, canoro, Cisne
::\fexicano", corno lo consagra Sor Juana, escribió numerosos libros de matemáticas, astro no mi a, cosmografía,
historia y "en redondez colmada" de
poesía, tan sólo, como él lo dice: "por
el sumo amor que a su Patria tenia."
Como se advierte, la literatura de la
Nueva Espaiia corre ya en el XVII por
cauces propio s. Quizá hasta pueda
afirmarse que existió una rebelión estética contra el gusto literario del siglo, deformado por el retorcimiento de
Jas ideas, torturado por la forma, per\'ertido por las rebuscadas sutilezas.
También será preciso considerar si al•
gunos aspectos de la poesía de esta
época no son sino una manifestación
del modo como se aspiraba a liberarse
del \'Íejísimo aparato tradicional que,
por demasiado usado, parecia inútil ya
para emprender un vuelo más alto.
~[as acaso, también, esta desesperación por desasirse de una carga que
p('saba como lastre secular y brillar
con propia personalidad, llevó a algu•
nos escritores novohispánicos -Sor
Juana entre ellos- al punto de un intelectualismo peligroso para la época
o, ruando menos, inusitado, sobre todo en una mujer, particularmente por•
(JU(' va esclareciéndose cada vez más
que la existencia colonial, lejos de ser
vivida dentro de una absoluta ortodo•
xia, tm·o secretos impulsos, ocultos, o
maravillosamente disimulados y reprimidos, que agitaron las conciencias.
A tales luces, es indudable que la Nueva España también fué sacudida por
el movimiento de inquietud intelectual
que sucedió al Renacimiento europeo.
Ello explica cómo el propio Sigüenza
y también Sor Juana, emplearon en
varios momentos culminantes de su
obra, el método cartesiano. Pero no se
piense, por ]o anterior, que existió una
desvinculación del pensamiento novo•
hispánico y la catolicidad ecuménica
de esta centuria. Todo lo contrario, la
Iglesia siguió conservando su predominio espiritual e intelectual. Los }i.
teratos, en ejemplos innumerables, sir•
ven a las Legiones del Señor desde los
conventos o en el sacerdocio seglar.
No es totalmente válido hablar, en
la historia de la literatura, de "perfección" o "decadencia" - términos que
cada vez se vuelven más difíciles de
emplear- sin correr el riesgo de no
decir nada, pues las obras artísticas
no tienen periclitación ni encumbra•
mientd por ellas mismas, sino que su
declive o su cima obedecen a ]as par•
ticulares razones biológicas de cada
período. Con ésto se afirma que la
presupuesta decadencia o el auge Jiterario, son hechos naturales, según GuiHermo Diaz•P1aja. Menos aún podemos
asegurar que la centuria décimo sépti•
ma ele las letras americanas fué de de•
cadencia, ya que además de que tal
aseveración no tendría actualmente
comprobación histórica, hay que señalar que lo que sucede es que el humanismo renacentista, al terminar sq
curva vital, suscitó una pugna entre .lo
clásico y lo barroco, como los italianos denominan a la época del culteranismo. En esta pugna, que es destruc•
ción y pretende renacer animanda de
nuevo formas y cánones en lo neoclásico, se presienten los ternas eternos
de la poesía: el amor, la naturaleza, la
muerte.
Mas habrá que advertir que el humanismo renacentista español no lle~
va la divisa del 'Nada humano me es
extraño", sino que se profundiza com•

pletimdose con la noción de que: "To·
do lo extraño me es humano" y se con•
vierte en culto a la individualidad y
personalidad humanas. La naturaleza
exterior -Jos árboles, las piedras, las
nubes, las plantas, la tierra- tienen
en su visión artística una importancia
inferior al alma del hombre. La poesía presenta este caril.cter del humanismo renacentista, no como un psicoanalismo racional, consciente, sino co•
mo una intuición que, aun procediendo con descuido, acierta .siempre, no
se sabe a impulsos de qué inspiración
mística.
Es preciso idtmtificar la literatura
del XVII y estudiarla como fenómeno
trascendente, en que el puro goce de
la belleza se ha unido al placer intelectual ele darle vida en formas poéticas. Y viene aqui a 1a mano el comentario de Fray Jerónimo de San José, citado por Karl Vossler en la "Literatura Española Siglo de Oro", que
dice: " ... que ya nuestra España, tenida un tiempo por grosera y bárbara en
el Jenguaje, \'iene oy a esceder a toda
la más florida cultura de los Griegos y
Latinos. Y aun anda tan por los estremos, que casi escede ahora por sobra
de lo que antes se notaba por falta ...
Ha subido su hablar tan de punto el
artificio, que no le alcanzan ya las comunes leyes del bien decir, y cada día
se las inventa nuevas el arte ... Y es
cosa considerable que la estrañeza o
estravagancia del estilo, · que antes era
achaque de ]os raros y estudíosos, hoy
lo sea, no ya tanto de ellos, cuanto de
la multitud casi popular, y vulgo ignorante: que tal debe llamarse la muchedumbre de los que afectan esta manera de hablar y escribir . . . La elegancia de Garci-Laso, que ayer se tuvo
por osadía poética, hoy es prosa vul•
gar; como también nuestra más subida
poesía será mañana (si el uso asi lo
admite) prosa del vulgo ... En España, más que en otra nación, parece que
andan a la par el trage y el lenguaje,
tan inconstante y mudable el uno como el otro."
Gran verdad la dicha por el fraile.
La moda y la poesía son síntomas sen•
sibles de la evolución general de la es•
piritualidad. Este ~s el caso del Barroquismo, Jo mismo sea Quevedo que
Góngora; ambos - sobriedad concep•
tual y elemento ornamental externoson denominadores comunes de una
evolución colectiva; los dos se funden
en un solo matiz, que tiñe por igual de
su color, no solamente la poesia, sino
también el teatro, la filosofía, la ciencia, la política, la religión, la cortesía.
El espíritu de la época, puede hallarse también en una acumulación de.
elementos formales en la literatura
- hipérbaton, 'neologismo, construc•
ción latina y helénica- pero 1 particu•
larmente y citando a Leo Spitzer, se le
encu('ntra en el "anhelo realista del
mundo" y .en la "fuga ascética del
mundo". A esta doble postura de ilu•
sión y de escepticismo, de recovecos
formales, como en la arquitectura don•
de la decoración de piedra tiene un
sentido de exuberancia vegetal, es a Jo
que se llama "Barroco".
Pnes bien, Sor Juana Inés de la Cruz
pertenece por completo al Barroco es•
pañol del siglo XVII, a pesar de que
"su resuelto modo de vivir" y ''el afán
infatigable rle querer comunicarse"
tienen "la frescura juvenil de la altiplanicie mexicana", como lo señala
Vossler en su ensayo sobre HLa Décima Musa de Méjico" . .
. En. efecto, la extraordinaria Monja
produce una poesía en que las citas de

Armas y LetJ'1.6 + Pág. 5

autores, los latinos, las sombras de los
dioses paganos y el "excesivo hipér•
baton" son, además de este goce esté·
tico expresad o tan admirablemente
por su soberana inteligencia y su gran
corazón, la forma de un atractivo len•
guaje con el que sugiere la suma gloria de mostrarse en todo lo humano
bajo la bóveda del cielo.
Dice Dámaso Alonso, al hablar de
San Juan de la Cruz que ''la poesía es
de todas las actividades de los hombres, la que más lleva en si la huella
de un origen divino." Y que "en la
mística de todos los tiempos, poesía
han sido siempre los intentos descrip•
tivos de la aspiración a Dios y la amorosa unión con él". Siguiendo por el
camino tradicional de expresar la obsesión de Dios por medio de alegorías
amorosas, Sor Juana recurre a su extraordinaria , inspiración y produce
una poesia mística, no en el sentido
técnico del vocablo, o sea como narra•
ción de una e.x pcriencia sobrenatural,
sino como una pnra contemplación de
lo divino en que, de acuerdo con la
idea del realismo religioso español, no
se excluye lo milagroso ni lo fantásti•
co, sino se compenetra, uniéndolo y
completándolo con lo natural.
La lengua poética de nuestra Musa
habla con hermosura embriagadora del
amor dh ino, que ella diferencia hondamente del amor humano. El primero, que la quema "con suave fuego in,·asor", 1a lleva a escribir en las canciones intercaladas en HEl Divino Narciso" lo más bel1o de sus poesías espirituales.
Este amor divino, cantado también
en los Villancicos y los Autos Sacramentales, tiene en su forma expresiva
un leve tinte de Santa Teresa y de San
Juan de la Cruz, tinte que proviene de
Jas oportunas imitaciones del Cantar
de los Cantares y de otros trozos del
Antigüo y del Nuevo Testamento.
Ya dicho está con este breve apunte
que Sor Juana, al escribir poesía mis•
tica, procede tanto de acuerdo con la
religiosidad de su tiempo, como con
su "luminosa intuición de lo Divino",
"Tan bellas son -sus poesías espiri•
tuales- asegura Menéndez y Pelayo,
y tan limpias, por lo general, de afee•
tación y culteranismo, que mucho más
parecen del siglo XVI que del XVII y
más de algún discípulo de San Juan
de la Cruz y de Fr. Luis de León, que
de una monja ultramarina cuyos ver••
sos se imprimían con el rótulo dE·
Inundación Castálida."
También se ha pretendido establecer parale1ismo entre la Madre Jerónima y la Doctora de Avila. Inútilmente.
ena habla por sus versos con Dios; la
otra dialoga en sus versos con los humanos y asi Uega a Dios. Lo que en
Teresa es ardor y morir de no morir,
('n Juana es sentimiento humanisimo
que se deleita en lo humano y desfallece con feminidad, sin delirios. El
misticismo de la autora del "Castillo
Interior" es arrebatado y teológico; el
de la que compuso "El Divino Narciso" es, sobre todo, un ascetismo filo•
sófico y social, producto de su inteligencia equilibrada y serena que se so•
brepone al éxtasis.
Con estas particularidades, o precisamente por ellas, ]a poesía mística
de Sor Juana sí "tiene alas que suben
al cirio y comprueban la pureza de su
espíritun, como comenta don Ezequiel
A. CháYez, por más que Ermilo Abren
Gómez se empeñe en que su preocupación no es religiosa, ni mucho menos
1

Pasa a la Pág. 6

�,

La Epoca Literaria ...
\'ie11e de /&lt;1 Pág. 5

mística y que sus afanes son puramente intelectuales, pues lo cierto es que
el amor a Dios de los versos de la Décima Mi1sa, fué por fin, el único que
hastó para llenar la inmensa capacidad de su alma.
Queda por analizar lo que propiamente debe llamarse el mundo exterior de Sor Juana, el ambiente que se
dispersa en panoramas demasiado escénicos y que quizá por lo fastuosos
influyeron con sus complicaciones en
la poesía ele la gran ~lonja.
Ella, de quien Vossler dice también
que fué "un pájaro milagroso, prisionero, cuyo vuelo temblaba hacia la lejanía", vivió apresada en las redes de
su tiempo y del ambiente social en que
Je tocó existir. Así, alabada de donceles, fué prisionera de sus persecuciones y sus asedios amorosos. Un amor
posiblemente frustrado la hizo su cautiva. Aun las mismas vanidades la embargaron. De todo esto, algo hállase
en sus versos. La libertad la buscó en
una celda; mas bien pronto la vió perdida, porqu~ hasta en el convento la
encadenaron las Yisitas y las pláticas
literarias, las representaciones dramáticas, la música, la polémica.
Después de que profesó, tampoco
tuvo libertad, ni siquiera para el estudio, ni aun la efímera de sus escasas
escapadas al mundo, que realizaba a
veces solamente en la proyección de
sn espíritu y ele sus escritos. Muy poco de lo que hizo fué de propia voluntad, ella tan voluntariosa. La mayoría
de s11s actos estuvieron condicionados
a las solicitaciones de otras voluntades
que siempre supeditaron la suya. Prisionera de un misterioso designio, aunque lo quiso, no pudo amar. Libérrima, tuvo que enclaustrarse. Los grilletes que. soportó fueron la más dura
prueba de su espíritu, de su corazón.
A ella, tan independiente, tan aferrada a su poder ,·olitivo. ~recuérdese su paterna ascendencia vasca- su
propia poesía le dió prisión perpetua,
pues escribió para amenizar los saraos
ele los Yirreyes o para idear los homenajes de que se les hizo objeto, como
cuando el Conde de Paredes entró
triunfalmente a México y ella fué llamada por el Cabildo de la Iglesia Metropolitana para que proyectara un
arco alegórico que, con sus inscripciones, sus figuras, sus cuadros místicos
y sus sentencias latinas y españolas,
glorificara al Virrey en la representación de un Neptuno.
Su lira se escuchó en la coronación
de los monarcas o en sus funerales, en
la canonización de los santos, en la
bendición de los templos. Intervino en
los certámenes poéticos, tan frecuentes en la época, reseñados en el "Triunfo Parténico" de don Carlos de Sigüenza y Góngora. Este documento, el más
valioso para la historia de ]a literatura mexicana del siglo XVII, nos habla
ele que en el concurso celebrado por 1a
Regia y Pontificia Cniversidacl de México, con motivo de la Inmaculada
Concepción ele la Virgen, participaron
trescientos poetas, de los cuales -en~
tre ellos Sor Juana- cincuenta fueron
premiados.
La presión de este ambiente, bajo
cuyo imperio surgieron muchos de sus
poemas, que la rodeaba y la constreñía a escribir, pues no compuso de
propia votuntad, según decía, sino
siempre a ruegos y encargos de otros,
ha dado lugar a que su obra se estime
integrada en gran parte por poesias
de circunstancias en que las loas, los
diálogos, son hechos para diversión o
felicitación de los Virreyes, con una
profusión de personajes mitológicos
que salen a cuento como simple adorno barroco, o en personificaciones

abstractas. Y su facilidad nativa de
versificar se va tornando llena de
abruptuosidades, de tan exornada con
todas las galas de la poesía ele su tiempo y todas las alegorías hasta que, de
clara y brillante, se vuelve cegadoramente resplandeciente, obscura. Solamente las altas luces de la erudición
sorjuanista logran iluminarla a grandes inlen·alos.
Esta poesía de ocasión, que parece
estar construida sobre la vida cotidiana. lo mismo se muestra graciosa que
racional; tanto juguetea co1uo medita.
Tiene una alegria tan humana, que casi no es explicable cómo profundiza
con sus versos en los temas teológicos.
Su escribir descuidado casi es deliberación tlr zaherir su espiritu, en una
manifestación de humildad no exenta
del complejo de culpa, por la admiración y los elogios superabundantes a
su cuerpo y a su inteligencia.
Conoce todos los estilos literarios y
maneja todas las formas con singular
maestría. Con graciosa elocuencia, usa
éstas r ac¡ueUas en cumplimientos y
en ternuras, en temas religiosos, en el
amor y en los celos, sin que se sepa
a ciencia cierta si su acervo poético
es purn producto de su imaginación o
de su verdad.
Toda esta poesía de circunstancias,
tiene tan poderosa sugerencia, que parece estar siempre puesta en labios de
personajes teatrales. Y no está tejida,
como se cre:rera, con ligera urdimbre.
En efecto, a Jo ingenioso, a Jo que mueve a asombro - que el barroquismo es
propósito consciente de asombrar y
asombrarse- va unido algo de mayor
importancia que lo efímero de la intención o el puro juego poético; algo
que corresponde a ese misterioso fenómeno, acontecido en el barroco, que
consiste en el hundimiento del poeta
en la soledad del alma, a impulsos de
una fuerza espiritual irresistible.
Con todos estos elementos, bien vale
la pena interpretar a Sor Juana en la
parte de su obra que, aparentemente,
resulta vana y superflua; dictada por
la ocasión y no por la vocación poética. No lo es. La motivación del fenómeno (JUC se presenta vivo, palpable,
tn la poesía t•scrita para conmemoraciones religiosas o nacionales, está cifrada en la armonía de las almas, que
celebra la inspi1:ación de su musa. Las
varias formas de esa poesía -panegíricos, piezas teatrales- tien~n por
contenido el jl1bilo común, en exaltada lucha por fundirse, al fin, en un
homenaje unánime, como tan bien lo
ha obsenado Vossler.
Todavía puede seiíalarse un dato
más de inler¡}l'etación en esta poesía
festival tle la insigne Jerónima: La diferencia de estilo entre el verso para
la conmemoración eclesií1stica o la civil. En el primero, de elogio al país,
la multitud apenas actúa como espectadora y, acaso, como comparsa que es
arrastrada por el júbilo de la propia
conmemoración, incorpor3.ndola a ella;
en el segundo, por el contrario, la muchedumbre toma parte directa en el
festejo, se expresa con su propio lenguaje. En uno , intervienen dioses mitolúgicos o personificaciones abstractas; en el otro, los personajes son gente del pueblo, reales, humanos; tanto,
que en alguno de los Villancicos el Niño Jesús es un criollito y la Virgen
una muchacha aldeana, transparentándose de nuevo ese aspecto popular propio del realismo religioso en la mística española.
A la luz de esta elemental interpretación, no hay por qué .deplorar, como
lo hace Diez Canedo, que en la poesía
de circunstanciás, la Décima Musa haya derrochado ingenio vanamente pues
que la literatura fué para la Monja pasión verdadera y vocación de su vida;
por consiguiente, el ejercicio de las
letras constituye.-el más poderoso modo de ser anímico de Sor Juana.
·

Queda aún por considerar el aspecto glorioso de la poesía que se comenta: La entonación inteligente y tierna
con que habla Juana Inés del amor
humano. Los versos amorosos suyos
son, dicen sus críticos, los más suaves
y delicados que han salido de pluma
de mujer.
~las no intente fundarse con ellos
una tesis psicoanalista, ni menos aún
aprovecharlos para urdir una trama
novelesca "ofensiva a su decoro." Esta mujer, hecha para amar y ser amada, que a ello convidaba su hermosura
y su talento, no es la ~!aria Aljolarcla
que desahoga su pasión por escrito. Es
el sér humano, maravillosamente femenino, que probó en angustias una
experiencia amorosa y se comporta
como mujer y como escritora. Como
mujer, suplica con ternura o desdeña
con orgullo; como escritora, aguarda a
que el recuerdo se sedimente y el sentimiento se decante para volverlos
poesía, según la fórmula de Hilke, asi
que el tiempo ha pacificado su erotismo. permitiendo el triunfo de la razón.
La elocuencia amorosa de Sor Juana es destreza en las disciplinas de
las normas estéticas; es madurez del
verso; es perfección. Sus sonetos y sus
liras están escritos en "función del
recuerdo" y no a impulsos de una pasión violenta. Su sentimiento se ha
depurado ya. ~1ás que amor en quiebra, hay nostalgia de amor. Su introversión es crisis y deducción lógica.
Escribe pensando lo que ha sentido;
pero no siente, con iminencia neurótica, lo que ha escrito. Cuando quiere
"satisfacer un recelo con Ja retóri~a
del llanto". lo dice magistralmente, estéticamente, no . con histerismo: "Esta
tarde, mi bien, cuando te hablaba ... "
tocaste •• ... mi corazón deshecho entre
tus manos." Es decir, vuelto lágrima.
Esta portentosa narración verbal de
un sentimiento ¿no es, en efecto, el
sentimiento mismo'? Es poder del recurnlo. poesía que docta pluma hace
fluir por un venero tiernísimo, al impulso de la condición mental del amor.
"El legitimo acento de la emoción
lírica" de que habla ~ienéndez y Pclayo. se explica por la intuición creadora de Sor Juana, merced a la cual,
aunque apoyada siempre en un sentimiento ya experimentado, ya sufrido,
ya gozado, se refiere a "amores que
ella escribe sin amores", o sea sin un
estado emotivo actual, presente, en el
instante de la creación poética.
Resulta difícil creer que Juana Inés,
en cuya obra total se advierte algo que
siempre es sobriedad, nobleza, espíritu sumiso, ansia de libertad e independencia, se haya dejado arrastrar por
el presentido drama de amor que la
sume en el convento primero a los
quince y luego a los diecisiete años
floridos, sólo porque haya tenido que
apagar con lágrimas el fuego de su
amor, sobre todo porque éste, se ve
claramente, palpita sin desbordarse
"encerrado siempre en los conceptos
de una adornada y aguda retórica" 1
aunque expresado tan verdadero, tan
vivo, que su gozo o su celo parecen
herir el pecho apasionado con mil
dardos de ansiedad.
¿Qué dolor anuncia, pues, esta huida del mundo? Acaso lo conjeturemos
más adelante, no por su amor, del que
aún no se puede medir la fuerza real
que alcanzó en su vida, sino por querer sepultar con su nombre su entendimiento, "cuando se entró religiosa."
Algo más todavía en cuanto a su
obra total. Su prosa es insigne, sobre
todo la de la Carta Athenagórica y la
Respuesta a Sor Filotea, en que hay
datos bastantes para considerar tales
piezas como documentos fehacientes
de erudición teológica, de potencia de
raciocinio.
Para Sor Juana era descanso "la estudiosa tarea de leer y más leer; de

Armas y Letras + Pág. 6

estudiar y mas estudiar; sin más maestros que los mísmos libros" únicos instrumentos de saber que la rodearon,
archivos de doctrina que aun en sus
retratos la acompañaron. ~:las antes de
que estos infolios de pergamino y miniadas letras en los rubros, Je dieran
su ciencia, la intuición le dió sabiduría. Digna de ~Iinerva, la Monja tuvo
desde el primer instante de su vida "el
dón soberano de amar la verdad y la
belleza", ella que era belleza y verdad.
De la Teología, la reina de las ciencias, como la ]lama, extrae su ansia de
conocimiento. Don Ezequiel A. Chávez
dice: "El fin a que aspiraba era llegar
a entPnder el discurso sintético y hondo, el más sutil y comprensivo que
darse pueda, de la Divinidad, como
fuente, origen, descanso y sustento de
cuanto existe, y de cuanto pueda estudiarse y saberse." Del concepto del
amor, como fuerza motora que eleva
la razón humana hasta el conocimiento universal y racional de las esencias
intelectuales, deduce la noción de Dios
que es la Belleza Suma, a la que se asciende por la contemplación anímica
de la Belleza en si, como valor absoluto, después de haberse recreado en la
contemplación de las cosas embellecidas. Ella misma nos lo explica en periodos interrogantes de una prosa razonadora: "¿Cuál prenda más amable
que aquella divina hermosura? ¿Cuál
más poderosa para arrebatar los corazones? ... ¿. Y qué movería aquella incomparable beldad por cuyo hermoso
rostro, como por un terso cristal, se
estaban transparentando los rayos de
la Divinidad?
Distancia del conocimiento recorrida con la intuición, en clarividencia
que va desde la Iglesia de San Jeróni11101 de graciosas y delicadas bóvedas,
a apercibir sabias luces en las creaciones del entendimiento, que apenas
despuntaban en el )lundo Occidental,
o que ni siquiera eran pensados por la
mente humana.
Después ele siglos y ele siglos, Sor
Juana Inés de la Cruz todavía es contemplada en la imagen alegórica de un
bello ángel del Renacimiento, que la
estatuaria re presenta incorporado.
)lantieue las alas flamígeras en plegado reposo. Se apoya en el codo y lee
con silenciosa melanco1ía. No apetece la muerte ni desdeña la vida; solamente estudia ...

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fíclencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOH:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerrla G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuev;o León,
MEXICO

Dintorno
Universitario
\'iene de la

ta. Pág.

gregar atenciones, manos y ojos y sobre tocio, preferencias y voluntad: Vaya, pues
Ct· A;\;TO A;\;TES
Tras una cierta especie de rabia farisaica, después de algunos lustros
asustadizos con la revulsión de su escúndalo, ahora, cuando su validez parece, si no precisa ni violentamente
objetada ni rechazada, sí en lapso de
rectificación, durante estos tres o cuatro a1ios, ha empezado a indicarse hasta a insistirse con los instrumentos argumentales de Ortega y Gasset relativamente a lo precario de la duración
humana. Se quiso antes que semejante dialéctica destellara tan sólo el puro
agotamiento bergsoniano y un cierto
relente de Fichte: Nada menos cierto.
Bergson andaba por entonces tras lo
aparte, dado a la conciencia, se obstinó en ésta como derivado del idealismo continental francés y era lógico
detenerse •o quererlo hacer, en la cartesiana contemplación de Jo que no
suspende ni puede su flujo, el fugitivo
caminar de río como Reclus los juzga.
Lo que Ortega canaliza y hacia donde
apunta con su sabida denuncia de la
"calma faraónica", intolerable como
ritmo humano, justamente por su carencia de ritmo, es el fundamento último del ser-hombre y de serlo cada
quien, conforme quince años más tarde vendrá a mirarlo Heidegger. Ya en
estos días que pasan y que al correr
se nos van, con nuestras tentativas,
aciertos o abandonos o sin ellos, ]a
osadía de emprender todos ]os ensayos posibles, como si (als ob), -para
recordarlo con Veihinger- ante el
hombre se pro]ongase la certeza o la
facilidad de una permanencia sin lí~
miles, sobresaltos ni discontinuidades,
ha \'enido y llegado a ser y a valer como teorema, se dice que demostrable,
en la teoría del comportamiento, no
únicamente biológico sino espiritual
humano.
Aquí se elude la disputación por
esos rumbos; pero se aclara como ya
se ha hecho en repetidas ocasiones,
que frente a la tesis de Don Antonio
Caso, en su contrapolaridad de natura
Y cultura, la primera de las cuales correctamente separó del hombre, tiene
que establecerse lo limítrofe y la consistencia del intervalo: Porque en rigor y verdad, 1o cultural se obtiene a
través de la enésima derivada de lo
humano, pero ciertamente no se trata
de una función de argumento reversible; de modo que si cultura implica
humanidad en su mas elevada prosapia no resulta aceptable lo inverso, el
que llanamente lo humano signifique
cultura. Aunque los acúnntlos y los escarceos antropológicos, usen y abusen
del vocablo cultura para en,·oh·er y
presentar sus mercancías etnográficas
r sus curiosidades sociológicas, la
equi\-alencia carece de solidez. Estas
objeciones son similares a las que pueden y deben presentársele a una legislación o a una sinfonía, que se levantan con propósitos de justicia la una
Y de belleza la otra, sin que a nadie,
ni en hipérbole, le pueda ser permitido el considerarlas, no como justa a la
primera o como bella a la segunda, sino como a la Belleza y a la Justicia:
La asunción parece evidente, se atraviesa sin cautela del orden de lo que
es Y pretende valer, al lado de lo que
apodicticamente ,•ale. Tampoco en el
caso del hombre y de su cultura si la
alcanza, ésta somete a los valores: Los
representa y los articula de acuerdo
con el tipo de hombre que la crea pero no consiste en sólo los valores, sino

en el acomodo y disposición que ante el hombre y en su circunstancia, él
mismo les descubre y adecuadamente
procura y se empeña en respetarlos y
preferirlos. La cultura, tal como se ha
dicho y repetido aqui en Monterrey,
se presenta y vale en la forma de un
constante conflicto de elección, dilección y predilección humanas ante los
valores: No puede ya tampoco aceptarse, como se podía cuando Scheler
lo analizó, que en Ja peripecia cultural
st• alcance a filtrar, nada más que los
intentos y afanes del hombre por el
hombre mismo. En ese trance Scheler
linda los bordes de la contradicción
interna, pues que si contradice a
Nietzsche en cuanto que para este, la
ida es suficiente con sus inmediatos
nilores, para criterio de realizaciones
y para Scheler, casi contrariamente, el
mismo hombre, desde su propia ,·ida
aparee&lt;.· y es lo cierto, opositor y reb&lt;.'lde, asceta y hasta contraventor, urgido siempre y necesitado; o se destina y se obstina como lo indica Gaos
continuadamente en sí y por sí, o se niega y se abniega al disciplinarse y ejercitarse. O Jo uno o Jo otro, pero se ve
que no es posible tomarle a Scheler
ambos extremos. La cultura debe ser
tenida en algo más que en puro y solcmrn' humanismo: Cultura implica el
cuidado y el ahinco, el consagrado al
cuidado y las iniciales razones, asi como el propósito final del cultivo y ele
la dedicación. Por ello resulta más
cercanamente inteligible el tratamiento fenomenológico ele la cultura, desde
&lt;.'I examen y las conexiones de un culto; pero como por desgracia, hay palabras y sus significaciones, tan castigadas como ésa y heridas y mutiladas,
cuya circulación lamentablemente se
entorpece y daña desde hace siglos,
más con sentimentalismos y con pasiones que a base de razón y de equilibrio, en estas páginas como se hizo
la elipsis de tratar lo relativo al ensayo y al error, paralelamente se suspende toda secuela relativa al culto. Semejablemente a como se ha confundido e
impurificado este último término de
culto con exageraciones extrañas en
todo a su metódica consideración así
a la imagen real y verdadera del hombre se la diluia en cultura, aparte de
natura: Conforme a lo anticipado, se
repite aquí e insiste el argumento de
que el hombre ansía crearla, pero que
no es congruente asimilarlos, sino que
el hombre, desde su penuria y precariedad naturales, para recordarlo en
el estilo y modo ele Jean Jacques Housscau, emprende un trayecto u otro y
anhelosamente persiste para tratar de
llevar al cabo su tránsito, en una premura úvida que es la que lo detern1ina
como ser-en-el-mundo (Dasein): El
hombre es un ser axiotrópico por y en
sí y una criatura siempre apresurada
y trémula, premiosa y acongojada por
su sombra tardia, en y ante y contra
y el mundo. Si para ifü¡uirir razones
del ser. se ha impuesto el programa de
abstenerse &lt;.'n la presencia misma de
las cosas y ante ellas súlo, para pedirse cuenta y razón de si propio ante,
frente y contra lo demás, el hombre
aunque no lo pronuncie, busca y sigue
('! derrotero de cuanto antes: el hombre a solas es un ser necesitado de resoluciones, existe decidiéndose, es necesariamente criatura pasible por su
circunstancia e\·entual, de muerte y de
exterminio que sería su postrera resolución y sí auténtica, decisiva y final:
Ser hombre, impone y exige más que
la simple lágrima germinal y última
que lo era Thales de Mileto, más que
la empavorecida indeterminación de
Anaximandro y que el soplo fugitivo
de Anaximenes, que el fuego sin cansancio de Heráclito, que la rigurosa
nada socrática o que la memoración
conturbada de Platón, más que una
emanación de Plotino y mucho más
ciertamente que una nebulosa dubita\

1

c1on cartesiana, que utl · aislado ámbito monódico de Leibnitz o alguna conciencia trascendental de corte kantia~
no, o fin en si y nada más para la renovación del criticismo; ya para San
Agustín la categoría humana radical,
se modificaba de la perplejidad platónica a la más profunda certeza del
arrepentimiento, que habrá de transformarse en las jnccrtidumbres de
Pascal y en las angustias de Kierkegaard, de Don Miguel de Unamuno Y
ele Heidegger: ;\;uestras presentes fechas americanas, disparatan al intentar c¡ue el hombre se tranquilice con
una múscara de ,•eloeidad, para juzgarse en concordancia con las abismales urgencias que Jo constituyen. No
consisten en nada espacial ni temporal, Yakr como hombre no se Jo consigue cambiando lugares e incrustando en cada partícula de tiempo muchas de distancia: Opuestamente y en
parte como lo quiere Ortega, la misma comprobación constante de la finitud humana, requiere su cuidada
continuidad y un decisivo impulso para detenerse, para ensimismarse dice
Ortega, de manera cine el uritmo faraónico" se prohibe como permanente
pero se lo prescribe intercalar entre
las ráfagas de apremio. El apresuramiento para un ensayo universitario,
menos acaso que para ningunos de otro
rango, podría tomarse como norma de
eficiencia jndustrial, para calificarla
en palabras de Toynbee: Ahora, cuando Ortega y cuando Heidegger, al ensimismarse el uno y al dictaminar el
segundo su ahi en el mundo; cuando
Jaspers delimita sus situaciones y otros
pensamientos más, atentos e inquietos
a la vez, auscultan y condenan en parte lo decisivo de los años de Oswald
Spcngler, ahora epígonos adhesivos
mastican y revuelven turbulencias en
torno a Ja penuria y a las discordancias humanas, brincan grotescamente
del orden natural mundano a otros,
sin importarles, pues que Jo ignoran,
cualquier contrasentido por meta.basis. Aquí ha tratado de comprenderse
como Jo c¡uieren Dilthey y Spranger,
la manera más terminante de vivir y
ser, de existir pero ya no en convencional decoración literaria, de espasmos más coreográficos que ontológicos, sino de acuerdo ton el más estricto encontrarse siendo y necesariamente, valienrlo algo y medrosamente aspirando a valer como se debe. Esto es
en resumen, la translucidez, esa "nocturna claridad en desazón" de Heidegger cuando estudiaba su universidad, qur en nuestro caso ha detenido
la brújula hasta traer la presente conciencia de algo más, que reclama atención.
DEBER SEH Y DEBEH VALER
Nada le hace que se lo pretenda desconocer o desacreditar, el simple y
brutal hecho de ser-algo encubre aún
en la aparente falta total de sentido
del ser, el valor siquiera sea negativo
de deber ser según se pueda, es derir,
según la original potencia desarro1lablr por un acto que la Jleve a plenitud,
a actualidad: Tal es el deber-ser, tercero de los órdenes entitativos en el
sistema Santotomista; pero algo más
puede haberse aclarado después de los
extremismos de Nietzsche y de los emJ)ellones de Scheler, por no citar sino
a los mas caracterizados. Ya está para editarse una monografía coligada
tal vez al estudio del Dr. Eduardo Nícol, éste sobre historicismo y aquélla
respecto a los valores y a la existencia.
Las conclusiones llevan hasta adoptar
uno más aparte los tres órdenes en la
filosofía tomista, el del deber-valer,
que aunque pueda juzgarse incluso y
sobreentendido en la inicial consideración del ardo entis rea/is, en el curso de- las consideraciones sobre atributos genérales del ser, por esa misma
generalidad no puede incluirse, ya que

Armas y Letras + Pág. 7

deber-valer atañe a un concreto ser y
amenazadoramente, tan sólo a él. El
caso liminar, el límite paradigmático,
por aludir al léxico de Jaspers y de
Xicol, lo sería el hombre pero seguramente, no nada más el hombre: Todo
lo que es, oriundo de un origen y en
plena contingencia, en tanio y en
cuanto que cognoscible, lo es ~orno debe ser, auténticamente o no; al deberser-se en plena incertidumbre e inseguridad de la conciencia que se es Y
que se sabe, violentamente se implan-·
ta el deber-valer o ello lo dictamina
para cuanto acepta dado y conocido,
aunque lo suspenda parentético en sólo correlato o en abstención fenomenológica. Vn documento espléndido
de semejante existencia propositiva,
en coherente futuridad, lo es la Universidad tanto en sus lineamientos más
comunes a todas, como evidente y dolorosamente en los que a cada una
competen: La designación de universidad le fué otorgada a los que medievahnente se conocian corno estudios
generales para llevarse en ellos los de
toda la información por entonces accesible. El mismo vocablo zrniuersidad
alude a la abstracción del concreto
uni \·erso, cosmos o mundo en orden y
estructura de totalidad con sentido,
Consecuente y lógicamente las primeras universidades y los previos estudios generales, en su conjunto iban
matizaudo, lo mismo que el año antepa.s,nclo la Universidad de Nuevo León,
ésta su Facultad de Filosofía y Letras,
ángulos y aspectos parciales de su actividad considerada integralmente. Conviene no dejarse deslumbrar por neoformaciones de un par de siglos a acá o
dr mucho menos tiempo, en las que de
una manera atropellada y notoriamente
cumulativa nada más, sin espíritu ni
aliente alguno de cuerpo, sin conciencia
unitaria y hecha, han venido improvisándose aparentemente en universidades pero con toda evidencia, sin contcx tura alg,ma que justifique ni lo ambicioso del mote, ni las pretendidas
innovaciones que, salta a la vista, tan
solamente son susceptibles de emprenderse, sobre lo que ya es viejo o maduro, de acuerdo con lo que opera como una conciencia ya clara de si mismo. Tal conciencia, se dijo en la oración inaugural de esta Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de
Nuevo León, a Ortega y Gasset en la
de Granada, le pareció dolorosa y agónica de tan intensa a Martín Heidegger en Friburgo, se le presentaba diluida e incompleta: Ambos tenían razón en la concreta circunstancia en
que cada quien de ellos, se enunció y
se planteaba la problemática universitaria y ambos, al denunciar sus hallazgos lo imponen a una conciencia uni,·ersitaria, ante algo que es y que como ser debe serlo pero que existencialmente debe valer también: La inmediata y primordial perspectiva de
1o digno y valioso, durante el trasiego
humano se duplica y determina las
más remotas postrimerías. También
aquí en esta Facultad de Filosofía y
Letras se analizaba durante la oración
inaugural antes recordada, que la uni\·ersidad mexicana, muy diversa y saludablemente creada por nuestros ancestros y más o menos lastimosamente
descuidada y deforme en nuestras vísperas, aunque en su natalicio haya recibido como donativos en un madrinazgo de hadas, privilegios y prerrog~ ti vas y promesas y augurios, presa•
gios y apellidos de princesa de la sangre, ha venido a confirmarse más con
reveses que con caricias en una juvenil desdestinación, del todo nueva y superior a cualquier otra congénere en.
trc la parentela antañona y extranjera: Pues este mismo, volandero análisis de la existencia universitaria mexicana, iba como los de Ortega y como
Pasa a la Pág. 8 ·

�cionarios y maestros que la cimenta- ne a poner en las manos estudiosas de
ron hace cuatro siglos, continúan en Monterrey, un caudal generoso de inesencia, presencia y potencia adminis- formaciones, ordenada y pacientementrando y suscitando empeños y difi• te reunido por el Sabio Prelado.
cultades durante la actualidad univerY no vaya a querer confundirse esa
sitaria. Además de parecerlo, es pal- misión severa de los libros que corno
1'iene de la Pág. 7
mario que el continuo ajetreo univer- los hombres bien intencionados que
los de Heidegger y los de Sainz de Ro- sitario mexicano, reconoce orígenes los reúnen, los pagan y los ofrecen,
bles con la aspiración de marcarse en- de los más varios pero muy principal- cuando se allegan e internan limpiatre las vivencias de una conciencia mente un vicio que en verdad llega mente por la Universidad, su tributo
universitaria, de la de Monterrey, de apenas a defecto, el de recurrir, para es cordial y su presencia bienvenida,
Nuevo León y a su transluz en la de que se interesen en sus aspiraciones y con el gesto enemigo sórdido y caricaMéxico todo. Y así, al concederle aco- en el estudio de sus problemas inter- turesco de quienes se valen de la oporgida a la realidad de un ser, en su de- nos, a la consulta de opiniones muy tunidad de intervenir en alguna escueber-ser se aceptan o se discuten los va- ajenas a lo universitario: La deficien- la para afamar su propio nombre y
lores que le orientan y en la solicita- cia se da y se la ha observado regular- prestigiarlo con dineros que compran
ción de su propia conciencia, se trata mente en la mayoria de las etapas de celebridad; o con libros mercantilizade avizorar los que atañen al deber- la existencia universitaria mexicana; dos que en inundaciones de miriadas
pero hay que reconocer, para su des.. o de cientos de miles, buscan de soslavaler.
Estas antevísperas del medio mile- agravio, que siempre ha acontecido yo suplantar a la Universidad gritannio universitario mexicano, contienen que las contrariedades académicas y do que ellos constituyen la verdadera,
1
como uno de sus aspectos el esfuer_zo administrativas, reflejen y obede zcan en olvido irresponsable de cómo nasecular de Nuevo León durante el cual irregularidades del ambiente. Desde cieron los primeros de Platón o de
es factible leer cómo se ha ido instau- mucho antes de tener que plantearse Aristóteles, al ritmo de las lecciones y
rando una que es ahora nuestra autén- en México, ya la autonomía universi- que se los iba leyendo desde la cátetica tradición: Debemos valer así, de taria había dado preocupaciones a dra para preparar una cuestión, que
modo tal que al pensamiento y a los multitud de gobernantes, desde el Pa- hasta modernamente nos han degradaanhelos que nos pensaron y nos anti- rís de Santo Tomás, la Prusia de Kant do en el enfermizo texto que hay que
ciparon correspondan éstos mediante y las algarabías neohispánicas hasta comprar más para beneficio de algún
los cuales nosotros ahora, rememora- nuestros años y días. La fundación y docente, que para el de la enseñanza;
mos y nos proponemos continuar. De- las dotaciones con un patrimonio rlig- tampoco se tergiverse la colaboración
bemos ,,aJer, conforme a esa tradición no, no siempre han conseguido silen- honesta para deformarla en intromiy de acuerdo o no con estos conteni- ciar la inquietud de- criterios juveni- sión que calcula y que exija capacitados. Júzguese del volumen que necesa- les, tampoco siempre sanamente orien- ciones mínimas, adocenadas y en seriamente han de adquirir, en lo conse- tados: Los ejemplos abundan asi co- rie para los mercados de alguna coacutivo de la existencia, enmiendas y mo las condiciones han debido cam- lición en espera de proletarios intelecexámenes desde la propia y decisiva biar a cada paso, Estuvo bien o me- tuales. Si arcaicas y diversas situaciojor, a lo menos que ahora, el que la· nes consolidaron los primitivos subconciencia.
organización universitaria haya reque- suelos sociales, para la erección uniCIRCUNSTANCIA PROCESUAL
rido, en sus albores, lo mismo que una versitaria, nuevas circunstancias y
l'atio
st11diorum meditada y propuesta muy otros afanes son los que ahora se
Como se aclaró ya lo concerniente a
la premura en que el ser-hombre con- por alguien que en seguida pasaría a compaginan: Ya Max Scheler denunció
siste en su ambiente circunstancial, y formar parte del claustro, donaciones los dineros e intereses e intenciones
conectivamente el sofisma de la velo- básicas para erigirse en realidad y en intrusos en contra de la Universidad,
cidad, tanto así como el ritmo y mo- proceso vivos; ya no lo está en nues- de la instrucción y de la cultura. Mondo del ensimismamiento, he aquí que tra época, cuando ambiciones inconfe- terrey como México todo, suma expela circunstancia con la cual Ortega em- sables, a par que la dádiva quieren nó riencias bastante amargas y ojalá sea
pezó a ser-se, ha de ser dirimida del proponer, sino imponer criterios aca- en verdad tan dificil como lo parece,
puro-ser-en mundanal de Heidegger: démicos que únicamente llegan a os- el que se tenga que volver a padecerNo tan solamente se es con ni en, sino tentar solidez y seriedad, cuando en las: Serán otras seguramente y acaso
ante y contra: Por ello mismo el ex- la misma universidad y en el fuero de más angustiosas y violentas. Por lo
cursionista por los aledaños del Esco- su conciencia, los discuten y elaboran pronto ha quedado ya un tanto esclarial acabó convirtiéndose en Especta- dignatarios responsables. En conclu- recido tanto el panorama universitador. Similarmente la universidad me- sión, puede contrastarse )a divergen- rio en su totalidad, como sus graduaxicana se integra en sus principios cia universHaria clásica, frente a su les matices y sus aporías válidas; asicon los elementos de su circunstancia ambiente, mientras acudió en deman- mismo puede confiarse en que el sencolonial e imperial para cosechar ene- da de auxilios extrínsecos con los tro- tido procesual de genuina conciencia,
mistades que no diseminó y para pe- piezos de siglo y medio a esta parte, haya destacado sus contornos y que si
dirse, al cabo de estos cuatrocientos en que notoriamente la universidad, ellos resujtaron sorprendentes por inaños, cuentas y resúmenes en el fuero cada día en forma más precisa, con esperados, o por deformes, sean apeinapelable e irrecusable de su propia plena conciencia rechaza las intrusio- gados a la ,•erdad, cuando menos hic
conciencia. Igualmente se aulló con- nes ajenas que han pretendido inva- et nunc.
tra Sócrates por mostrar la nada en la dirla, solido suprimir sus funciones y
DINTORNO Y PELIGROS
prístina ignorancia, contra Ortega por de continuo amenazado y atacado su
confesarse ocasional y falible como integridad.
Se ha calumniado a la Universidad
contra las univers.idades mexicanas
Afortunadamente es posible, sin ro- en muy diferentes y abundantes fepor estudiar y por decir lo que se ha zar para nada las indignidades de la chas, con la acusación de que prohíja
postulado ¡,referible. En lo céntrico y lisonja ni de la adulaC.ión, reconocer generaciones privilegiadas: Jamás fué
más ugilaclo } m;.'1s en peligro de este aquí y decirlo, que tanto en el México consistente ni demostrable tal dislate;
desagüe violento de mendacidades al capitalino como en el Monterrey, aho- pero la malevolencia y la perversidad,
mediar el siglo XX, la universidad me- ra metropolitano, tales conflictos y ahora cuando las chusmas que lleva
xicana puede llamar la lista de sus atropellos van dejando de ser frecuen- más de dos siglos de amontonar, ame~
enemigos a quienes honesta y caballe- tes: Baste con recordar la Disputación nazan en una escapatoria rebelde a
rosamente, puede sugerir el que la de- de las Fac11ltades con que Kant debió todo manejo sin disciplina ni antecejen en paz, que cordialmente la ayu- salir para defensa de las de entonces, dentes escolares y académicos, vuelden y hasta que sigan combatiéndola comparar el recuerdo con el del Sin- ven las prédicas desorbitadas y o fora condición de que no la estorben. Po- dl'ome Universitario del Dr. Don José mulan pedidos de directores de masas,
cas colaboraciones suelen set tan efi- · Gómez R·obleda, Secretario que era de con la venalidad de quien solicita alcaces como el estimulo que significa la Facultad de Medicina en México, glln surtido de satisfactores, o compriuna enemistad &lt;ligna. También el ene- hace unos tres lustros, para poder re- men la periferia y situación universimigo debe valer.
gistrar algunos hechos de que los des- tarias con destemplanzas arrebatadas
El ser la Universidad algo circuns- acomodos universitarios mexicanos, en la que ya no es el hombre excepciotancial en México, donde la celeridad parecen ir aminorando su virulencia nalmente preparado lo que con alarma
histórica ha atropellado tantos contor- para dar oportunidad al establecimien- se pide, sino el especialista mínimo,
nos, ya pronisticaba para las aulas ani- to genuino de una conciencia univer- empequeñecido hasta cualquier aspecmadversiones ajenas que habían de fil- sitaria propia y auténtica, merecedo- to mísero de alguna actividad ya fragtrarse ~ubrepticiamente, como en efec- ra de la consideración social ambien- mentada y minúscula. Para tan exageto lo han logrado, hacia lo interior de te: Así puede testimoniarlo Monterrey radas ocurrencias se cuenta y dispone
las faenas y de los trámites que más de con la reciente organización del Pa- con la abundancia mínima de las muluna vez han desvirtuado y dañinamen- tronato que limpia y cristalinamente titudes intrincadas en engañifas: Talte transtornado. Es ello una peculiari- lleva dadas docenas de pruebas de su mente se planea en las inmediaciones
dad genuina durante la juventud de austeridad y de su rango. Es suficien- de nuestros días, la labor universitalas instituciones; y se ha dicho ya y te con señalar el paso, la adquisición ria.
dernostrádose aquí, cómo la Universi- de la Biblioteca del Excelentísimo Sr.
No es menester oponer argumentadad dentro del ámbito mexicano ha si- Dr. Don Emeterio Valverde y Téllez, ción alguna: Lo absurdo y sin sentido
do trazada juvenilmente: Parecería, sin que a instancias y gestiones del Sr. por si mismo se desploma aunque las
que el consignarlo implique nada pe- Lic. Don Raúl Rangel y Frías, Rector fantasías y los excesos que se confayorativo, que los mismos doctores, fun- de la Universidad de Nuevo León, vie- bularon para alzar su tolvanera, carez-

Dintorno
Universitario

Armas y Letras + Pág. 8

can casi de peso. Han sido los cuatro
de vida uni ver sita ria mexicana, siglos
de fantasmas y de amenazas solapadas. Ello mismo ha servido para convertir a la Universidad Mexicana en
una especie de joven medio incrédulo
ante los ataques repentinos: Ahora se
está llegando a la madurez y al vigor
con la conciencia ya clara de alcanzarlos y de tener, dada esa mayoría
de edad, que presentar y defender una
personalidad responsable. Para producirse adecuadamente, la responsabilidad universitaria vuelve a mirar en
torno y se encuentra ante un orden establecido que la considera su elemento y su problema. Entonces medita
universitariamente su autenticidad y
sentido y ha de concluir que es ya la
hora de establecer su propio orden interno: Pues que ya no se dan Aristocles que enseñaban a pensar en sus
jardines, ni muchos jóvenes ávidos
que acuden a los pórticos ni es bastante tampoco el aluvión tradicional para
conservar vivo y fructífero el tronco
añejo de nuestra historia, frente a la
confianza y a la cordialidad ambientes qu~ suelen "dar privilegios pero no
recursos como" hace medio milenio, o
caprichosamente exigir o con dolo tratar de imponer, a este peculiarísimo
tipo de universidad mexicana, joven
de apenas cuatrocientos años, le viene
a tocar en suerte y es de esperarse que
sepa aceptar como destino, la carga y
esa responsabilidad de marginar los
enunciados sociales que la sustentan,
para elucidarlos y dignificar su pnesto
y sus funciones.
Puede tenerse por muy poco y por
muy opinable lo encontrado tras toda
esta búsqueda; pero júguese como se
quiera, será siempre confortante el que
si un solo descreimiento juvenil o una
siquiera ajena discrepancia y enemistad, se consigue o puede lograrse que
se enmiende o que se aminore, el ejercicio abrumador de la propia contemplación sin narcisismos, parecerá ligero y aconsejable como paréntesis de
rigor y de esfuerzo disciplinado, a toda genuina existencia que en el rincón de sus desesperaciones, inquiere
por la profundidad en las tinieblas que
circundan al destino humano, no para retraerse en la inercia, sino para
atrever los primeros pasos con la esperanza y con la convicción de que si
la sombra constriñe, debe hacerse alguna luz que la abra, la aparte y la
despeje tal como se lo propone la divisa nnhersitaria de Nuevo León:
"ALENTAR ESA LLAMA ... " que cumple cuatro siglos de parpadear en la
atmósfera de México y que guía voluntades y destinos, para que la cuiden y
la conserven otros cuatro y muchos
más.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. To ..

mo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Qui-

roga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público ............ $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

Año IX

D. A. S. U.

Núm. 3

Marzo de 1952

{;f JJ. mtre Jef/Julio El In ID anen ti SIDO del
0

Todavía vibraban en el paisaje de América las notas lumi•
nosas y regocijadas del homenaje tributado a sus fecundos y
ejemplares ochenta años, cuando nos llegó la asombrada noti•
cia de su muerte. Enrique González Martínez ha muerto y su
muerte cubre de estremecido luto a nuestra patria.
Su presencia poética llenó las más brillantes páginas de
nuestra historia literaria contemporánea. Su poesía se singulariza por una honda penetración en los problemas humanos; se
universaliza a fuerza de hacerse íntima y adquiere caracteres
dramáticos en esa fecunda soledad que parece ser el clima ideal
de la poesía actual. Torres Bodet lo llamó "el poeta de todas las
horas". Su poesía es esencialmente humana. De formación mo•
dernista, percibe que su obra -la de los primeros versos- no
tiene la profundidad que le exige su inspiración y con su soneto
"Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje" inicia una
jornada con un símbolo propio: el sapiente buho. El cisne decorativo, hueco, tan grato a la lírica de Darío, es trocado por el
pájaro pensativo, meditativo, de Minerva.
Su facilidad expresiva -que conoce todas las formas- le
allega un estilo singular. La temática, que según propia confe•
sión, no le interesa sino como adjetiva a la honda, cordial inspiración, es personal y le ofrece todos los matices de su inspiración.
De toda su producción poética trasciende la majestuosa se•

renidad conquistada en el esfuerzo exigente que impone la perfección. Es el fruto en sazón de una jornada interminable de
eliminación depuradora.
Su vida fué ejemplo cumplido d;: vocacwn literaria, mo•
delo acabado de sinceridad artística. Su obra, la insólita con•
jugación de una inspiración legítima con la afanada perfección
expresiva.
Toda su obra se encuentra subrayada, señalada, por
la crítica, que siempre le dispensó cuidadosa atención. Su vida
y su obra se hallan ligadas a su obra artística, son inse,
parables. Su honestidad, su integridad artística ofrecen un
ejemplo raro de tiocación cumplida, de respetuosa devoción a la
obra. Toussaint ha dicho de él: "este poeta no ha escrito un
solo verso que no llevase un pedazo de su espíritu."
Alfonso Reyes, su hermano menor, dijo en la hora de su
muerte, "su nombre luce ya como astro de incomparable fulgor
en el cielo mexicano. Era el más grande y el más bueno. ¡Ojalá
que nuestras jm:entudes aprovechen su ejemplo".
Armas y Letras rinde fervoroso homenaje al poeta desaparecido y une su pesar "al duelo inmenso de la patria".

Infierno de Ouevedo
Sergio E. FERNANDEZ

En medio de la especial situación histórica por la que España atraviesa en el siglo XVII, surgen valores culturales que pre•
sagian el próximo ocaso de la Edad de Oro. Tiempo antes, España había venido marcando, ya desde los lejanos tiempos de
los Reyes Católicos, el ritmo heterogéneo y difícil de la vida po•
lítica europea; su plenitud llega con el Emperador y Felipe II
y en este último termina asimismo. Llena de una historia rica
en acontecimientos, la nación se goza en la tarea que providen•
cialmente se le ha encomendado y que, claro es, cree cumplir
con plenitud.
La visión católico española había
venido informando al mundo durante
los siglos XV y XVI y España llevaba
su misión frente a una época que se
doblegaba como figura de arcilla
entre sus manos. Todas las situaciones vitales del hombre muestran ese
florecimiento: el "Descubrimiento"
..-acontecimiento máximo entre todas
esas circunstancias-; el vasto dominio sobre la Europa occidental; las
luchas religiosas que nos reYelan la
fé y el vigor del pueblo español y,
derivada de allí, la hazaña de evangelización en las tierras americanas
recién conquistadas. La historia, la
literatura, el arte y en general todos
los exponentes culturales no son sino
fiel reflejo de esta cosmovisión que se
desarrolla bajo los dictados de la conciencia ibérica. Los cronistas, tanto
como los escritores de novelas de caballerias, filósofos y dialoguistas notables, están poseídos de su grandeza
histórica y no hacen sino escribir para dar marco y cabida a sus sentimientos de honor, religión e imperialismo.
Sin embargo, la llamada decadencia española se presenta; y esta decadencia está en función directa con
el progreso y adelanto del resto de
Europa; es un desmoronamiento politico que arrastra a España hasta la
postración, hasta la pérdida del dominio mundial que ha ejercido por entonces, per'o en cambio sin dejar por
eso -así lo cree por lo menos el español- de seguir siendo el pueblo
elegido por Dios, aun cuando por el

momento sus altos designios parezcan
desviados.
El desequilibrio que se sigue es evidente; mientras los tiempos anteriores se caracterizan por un floi-ecimiento político a la vez que cultural,
el siglo XVII es continuación --0 mejor dicho renovación- de esos valores artísticos-filosóficos dentro de una
completa derrota política imperial.
Forma concomitante a este nuevo sentido o posición de España ante sus
circunstancias, el barroco aparece como situación fundamental del espíritu de la nación, consecuencia, en parte, de la inconformidad del hombre
peninsular; las expresiones naturalistas o ilusionistas (exageradas derivaciones del realismo y del idealismo),
alcanzan vigor y revelan la conciencia de la época y su crisis.
Francisco de Quevedo es qmzas,
quien se nos ofrece como el exponente clasico de la vida de los españoles; es el ingenio' que muestra la
situación desordenada, febril, trágica
a la que España ha llegado en el .siglo XVII. Su carácter mismo adolece
de los defectos que imputa a su patria, y al mfamo tiempo posee las vir~
ludes que de ella encomia, el sentido
del honor, el orgullo de raza, de religión; el deseo de poderío ilimitado,
de fama e inmortalidad. Por su obra
asoma la cara fatigada del desengaño
que, como tema fundamental en el artr barroco, nos da la pauta anímica
de sus creadores.
(Pasa a la Pág. 2)

�hace incómoda su existencia. Sueña, y
esos "sueños" suyos no son sino la
exposición de su pensamiento en todos los órdenes, la rabia y el coraje
de un hombre vencido que a pesar
de ello lucha contra todo, sabiendo
que, no obstante, jamás ha de desviar
fa ruta de los tiempos nueYos. La
"modorra" le acarrea pesadillas y
éstas le hacen crear un infierno insólito en la literatura.
Apartado de la vigilia, el escritor,
al parecer, se mete en las regiones de
ullratumba, hacia el mas alla que trata afanosamente de hurgar; y llevado
por su espíritu satírico, cruel, de
amarga burla, se encuentra en un cierto momento con el demonio. Lejos de
sentirse agobiado ante tal compañia,
como es de suponer, Quevedo gusta
de él y le platica, sacando enorme
provecho de amigo tan singular; la sabiduría del diablo afluye a su boca
sin dificultades, y el escritor, entusiasmado, escucha: el hombre es estúpido, grotesco y engreido y anda
siempre en pos de la vanidad, del placer y de lo vano, hastiándose una vez
que, para su desgracia, posee lo que
desea. A Satanás, a quien nada deja
de enfadar (y de esta afinidad de sensibilidades nace su amistad con Quevedo), Je gusta hablar mal de todo y
de todos, y ocioso es decir que la primera víctima de su maledicencia es
la sociedad española, huésped, la má_s
maltratada, de las moradas infernales.
Nadie se escapa ni aun aquellos que
por su miserable condición podrían
parecer poco propicios para tan enconada sátira. El clero y las clases
encumbradas son quienes llevan la
peor parte y Satanas sólo perdona a
la gente pobre y a los soldados, estos
últimos porque combaten y mueren
por el Imperio.

El Inmanentismo ...
(Viene de la la. Pag.)
Efectivamente, España en el siglo
XVII está envuelta por un desengaño
distinto de aquel desengaño ascético
místico que se tiene en el siglo anterior · este otro es un sentimiento negati~o, angustioso, que no permite que
nadie escape de su radio de acción.
Los españoles no comprenden bien
qué les ha sucedido, simplemente
vuelYen la cara hacia su pasado de
gloria y sistemáticamente se refugian
en él, sin pensar que su misión histórica, a pesar de la decadencia, sigue cumpliéndose. Quevedo por su
parte se desespera; pensador profundo, es demasiado inquieto como para
especular sin actuar, ya que para él
filosofía y acción se identifican en
último término; pero, paradójicamente, éso es lo que acontece, no actúa,
porque su ansia de vivir en el pasado sin proponer doctrinas nuevas paraliza el futuro, sin esperanza ninguna de movimiento y vida propios. No
puede o no sabe ver que se desea un
nuevo tipo de hombre, más real, menos metafísico, mas equilibrado y
sensato. El erasmista quiere una humanidad libre de trabas, de encadenamientos sentimentales y heróicos;
preludia una época en la que impere
Ja razón como gobernadora absoluta
de los actos humanos; y el fiel de la
balanza -contrariamente a lo que
Quevedo espera- se inclina por este
nuevo sentido de la vida y del hombre.
El escritor entonces, guiado siempre por ese desengaño, idea su obra
de madurez, atacando todo lo que le

Los
Cursos

de
Invierno
El conferenciante sefior Emilio Uranga

A partir del presente Invierno fueron fruto sazona~º- Y
tuvieron su cima los propósitos de realizar, ya en forma orgamca
y coherente, actividades de difusión cultural que, a semejanza
de las labores universitarias de todos los veranos, desde 1946,
se llevaron a cabo con el nombre de Cursos de Invierno del Departamento de Acción Social, cristalización que ciertamente am•
bicionamos permanente, ya que, en la presente oportunidad, re•
vistieron sumo interés, revisándose muchos de los aspectos de la
Filosofía y de la Ciencia modernas.
El programa de estos Cursos abordó tres direcciones: I,
Conferencias; II, Conciertos, y III, Teatro universitario.
En el primero de estos aspectos se procuró destacar ante
el interés universitario y público la vigencia de algunos valores
jóvenes de la Literatura mexicana.
Caprichos de Goya: A caza de dientes

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Caprichos de Goya: ;Tántalo!

El infierno de Quevedo es evidentemente distinto del infierno tradicional del cual tenemos conocidos ejemplos dentro de la historia de la literatura. Es natural que sea oscuro,
triste y hasta melancólico, pero no
por eso deja de ser cómico, lo cual
ya implica, al pronto, una seria antítesis ideológica y formal. El infierno
quevediano es aparentemente ilógico
y abigarrado y a ello se debe que, a
pesar del supuesto castigo ele los condenados, la gente que encuentra a1lí
su morada pase el tiempo amablemente, entre juegos ociosos y carcajadas
que denotan pleno regocijo y continuas diversiones; claro es que está
poblado de reyes, de validos, de abogados, filósofos, judíos, herejes, obispos y arzobispos, pero también aparecen abstracciones personificadas,
como lo son la muerte, las desgracias,
la peste, la pesadumbre, las postrimerías, todas las cuales representan el
papel de portavoces de las ideas políticas y sociales del autor. Desde
luego la Justicia y la Verdad no habitan en el infierno, la una por desnuda, la otra por rigurosa. Quevedo salpica su relato con disertaciones morales en las cuales propugna por un tipo de moralidad cristiano estoico que,
dicho sea de paso, está lejos de respaldar con el ejemplo. Pero esto es
secundario; lo importante es que a
pesar de todo, los hombres se divierten
y la pasan bien en compañía del vicio, de la malicia, de la "ciega incredulidad", de la inobediencia "bestial

Armas y Letras + Pág. 2

y desbocada", y de la blasfemia 'in-

solente y tirana".
Sin existir concepciones distintas,
raras informaciones que puedan parecernos de otro mundo, comienza a
perfilarse que este infierno se parece
mucho a nuestra vital esfera de acción. Pero no se -crea que se trata de
una semejanza accidental o secundaria, por Jo contrarío, el paralelo entre
este mundo y el infierno quevediano
e,;;. cada vez más patente: en el infierno, como en la tierra, el amancebamiento pasa por amistad, a la usura
se le llama trato, descuido a la bellaquería, valentía a la desvergüenza, donaire a la malicia, cortesan9 al vagabundo. El infierno es un lugar de hipócritas, en donde todos pretenden
ser lo que no son, engañándose a si
mismos y a los dem3.s, sin pensar jamás en una posible condenación eterna de dolor y llamas, y sus moradores
tienen, para solaz, la carne, el dinero
y todos los placeres que el mundo
ofrece.

CONFERENCIAS
El elenco de estos nuevos valores
fué integrado de la siguiente manera: Sergio Fernández, Emilio Uranga,
Fernando Salmerón, Nabor Carrillo,
Salvador Reyes Nevárez y el Maestro
Eduardo García l\láynez, cuya docencia ha sido ya reconocida de algunas
décadas a esta parte.

- -,

Actuación de Sergio Fernández: Tema, Ventura y Muerte ele la Picaresca
Española: Ventura ·de la Picaresca.El Picar.o heroico; II, El Pícaro grotesco.-El Pícaro endemoniado; III,
El Pícaro impostor.-~luerte de la Picaresca.-Extensión: 28, 29 y 30 de
enero.
Licenciado Eduardo García Máynez:

r

CONCIERTOS

¿Qué sentido puede tener este _parecido tan grande? ¿No sera que estamos a punto de descubrirle a Quevedo su secreto? Bien se ha visto, en
efecto, que el infierno de los Sueños
de Quevedo es tan parecido a nuestro
mundo que a cada instante estamos a
punto de confundirlos. Pero si es así,
¿entonces el infierno trascendente de
Quevedo, su morada metafísica del
pecado, no es acaso ésta que nos pre(Pasa a la Pág. 8)

Tema, Tres formas de manifestación
del Pensamiento ético, Extensión: 6,
7 y 8 de febrero.
Emilio Uranga: Temas, I, El carácter del Mexicano; II, Estudio de la
conducta en el Mexicano, y III, El Humanismo ~Iexicano. Extensión: 6, 7 y
8 de febrero.
Fernando Salmerón: Tema, México
en busca de su realidad. Extensión:
11, 12 y 13 de febrero.
Doctor Nabor Carrillo Flores: Temas, I, La energía atómica; II, El hundimiento de la Ciudad de México, y,
III, La Mecánica de los suelos. Extensión: 11, 12 y 13 de febrero.
Dentro de estas valiosas intervenciones científicas del Maestro Carrillo,
el ilustre conferenciante ofreció además una exposición cinematográfica
docunumtal sobre las explosiones de
Bikini, usando para este acto una de
las escasas cintas que impresionaron
el famoso ensayo, que posee la América Latina.
La presencia del genial matemático
mexicano suscitó la solicitud de dos
conferencias más y de frecuentes agasajos que le fueron dispensados por
aJgunas Instituciones citadinas.
Salvador Reyes Nevárez: Temas, I,
La figura del Mexicano; 11, Formas de
amistad en el Mexicano; III, Actitudes del Mexicano. Extensión: 18, 19
y 20 de febrero.

El Doctor Nabor Carrillo Flores

El Trio de Cámara de la Universidad, integrado por los Maestros Josémaria Luján, José Andrade y José
Sandoval, tuvo a su cargo, en asocio
al Gran Coro Universitario, regentado
asimismo por el Profesor Luján, dos
selectos Conciertos, los dias 20 de febrero y 5 de marzo, en el Aula Magna
de la Universidad "Fray Servando Teresa de Mier".
El primer acto presentó en sus dos
aspectos, mú.sica clitsica de Brahms, y
ocho sentidas Canciones Mexicanas,
actuando el · Coro y dos pianos, en el
inicial, y en el segundo el propio Grupo coral y los pianistas Señorita Hortensia Tamariz y Señor Sotero Lozano.
El segundo Concierto presentó la
Misa Solemne a Santa Cecilia, de Ch.
Gounod, actuando el Coro y la Orquesta, integrada por el Maestro Josemaria
Luján y los solistas Alicia Hilton, Profesor José Hernández Gama y Agustín
Lozano.
Los actos artísticos aludidos revistieron crecido interés.

Armas y Letras + Pág. 3

TEATRO UNIVERSITARIO
El Grupo teatral universitario, que
ha estado trabajando ininterrumpidamente en su adestramiento bajo la dirección del Maestro José Anastasio
Villegas, presentó los días 10 11 12
' '
13 Y 14 del actual obras de' Xavier
Villaurrutia, Antón Chéjov y Rodolfo
Usigli, que han obtenido modernamente el aplauso de la crítica y del
público.
El orden de las representaciones
fué el siguiente: días 10 y 11, La Mujer Legitima, de Xavier Villaurrutia
actuando en esta obra dramática lo~
alumnos Carlos R. Aguilera, Margaritn Delgado, Armando Cadena Irma de
León, Alfredo Espinosa, Estela Alcocer y Baudelio Villegas.
El día 12 se representó Petición
de Mano, del dramaturgo ruso Antón
Chéjov, figurando como actores los
alumnos Anselmo González, Margarita
Leal y Carlos R. Aguilera.
Los días 13 y 14 se llevó a la escena universitaria El Niño y la Niebla
del célebre dramaturgo mexicano Ro'.
dolfo Usiglí, autor destacado al través
de El Gesticulador y Aguas Estancadas. Tomaron parte en la escenificación los alumnos Eglantina Covarrubias, Armando Cadena, Eladio González, Alfredo Espinosa, Margarita Leal
Luis González y Alberto Jones.
'
El Director de estas actividades planea para la próxima temporada la
presentación de la obra de Manuel
Tamayo y Baus, El Drama Nuevo.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrian Yáñez Martinez
Director
Lic. Fielencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
!\fonterrey, Nuevo León,
MEXICO

�EL HIJO MUERTO

Poélica
Como homenaje al Dr. Enrique Gonzálcz ~lartínez, Armas y Letras publica
a continuación una breve antología de sus versos. .
Principia nuestra selección con dos poemas del hbro Los senderos !)Cultos,
publicado en 1911. Sigue a éstos, Los días inútiles, aparecido en el hbro La
muerte del cisne, editado en 1915.
.
.
.
Los siguientes dos poemas aparecieron en 1942 en Ba¡o el signo mortal.
Representan el dolor del poeta ante la muerte 1e su hij_o, poeta también, Y del
gran bardo español Antomo Machado. De 19fa y del hbro Segundo despertar
y otros poemas es la Oración de la guerra, escrita durante la pasada conflagración.
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Vilano al viento y El ladran eslan tomados del hbro Vilano .al u,ento, salido de la imprenta en 1948. En seguida, publicamos un trozo del poema Babel,
su último libro de versos aparecido en 1949. El último poema, en homenaje
a Sor Juana, fue publicado por la revista El -Yicolaita, con fecha 16 de febrero de 1952 y es quizá el último que escribió el poeta.
Cerrar:ios nuestra antología con dos trozos en prosa de sus libros autobiográficos. En el primero, de El hombre y el buho, el Dr. González Martínez analiza su primer libro. En el segundo, de La apacible locura, aparecido en 1951,
describe su último libro de versos.

G. C. G.

TUERCELE EL CUELLO AL CISNE
Tuércele el cuello al cisne de engañoso plumaje
que da su nota blanca al azul de la fuente;
él pasea su gracia no más, pero no siente
el alma de las cosas ni la voz del paisaje.

La voluntad inclino
y en mi sangriento corazón sepulto
tu mirar azorado y diamantino.
(¿Lámpara en vela? .. . ¿Llamamiento oculto? ... )

del alba flor, frescura meridiana,
bordón en el cansancio vespertino l . ..
¿ Qué arquero de traición en la mañana
te hizo caer, a punta de saeta,
ala sin vuelo, victima temprana?

Soñé con tu palabra de poeta
para forjar en luminoso día
la estrofa presentida o incompleta.
Prendí tu antorcha. . . Pero boca impía,
soplando con aliento de pavura,
mató su llama sin tocar la mía . . .

A.M.

CUANDO SEPAS HA.LLAR UNA SONRISA .. .
Cuando sepas hallar una sonrisa
en la gota sutil que se rezuma
de las porosas piedras, en la bruma,
en el sol, en el 1:1.ve y en la brisa;

¡Santa ribera!... ¡Piélago seguro
el de la muerte!. . . tu cantar más puro
ya rima con la gracia de sus olas.

cuando nada a tus ojos quede inerte,
ni informe, ni incoloro, ni lejano,
y pen·etres la vida y el arcano
del silencio, las sombras y la muerte;

Desandas con los ojos el camino
y en tu grave silencio vespertino
tu corazón y el mar están a solas.

ORACION·EN LA GUERRA
cuando tiendas la vista a los diversos
rumbos del cosmos, y tu esfuerzo propio
sea como potente microscopio
que va hallando invisibles universos,

No quiero morir antes de que selle el castigo
la ignominiosa frente del histrión cuya mano
a brochazos de sangre borró el nombre de hermano
y esculpió en cada infante un lobezno enemigo.

entonces en las flamas de la hoguera
de un amor infinito y sobrehumano,
como el santo de Asís dirás hermano
al árbol, al celaje y a la fiera.

No se cierren mis ojos sin que la mano fuerte
del Angel Vengador deje caer la espada,
antes que ruede al suelo la cabeza cortada
y el fango vuelva al fango y la muerte a la muerte.

Sentirás en la inmensa muchedumbre
de seres y de cosas tu sér mismo;
serás todo pavor con el abismo
y serás todo orgullo con la cumbre.

No quiero morir antes de que la lengua, muda
por el pavor, no rompa la cárcel de la boca,
mientras crispadas uñas con una furia loca
claven sus diez puñales en la carne desnuda . . .

Sacudirá tu amor el polvo infecto
que macule el blancor de la azucena,
bendecirás las márgenes de arena
y adorarás el vuelo del insecto;

Mas cuando sobre el mundo retorne la armonía
y vague por los campos ]a canción misteriosa
y renueven milagros el pájaro y la rosa
y haya una vida nuestra que antes fué sólo mia;

y besarás el garfio del espino
y el sedeño ropaje de las da\ias ...
Y quitarás piadoso tus sandalias
por no herir a las piedras del camino.
LOS DIAS INUTILES

•

Sobre· el dormido lago está el sauz que llora.
Es el mismo paisaje de mortecina luz.
Un hilo imperceptible ata la vieja hora
con la hora presente . . , Un lago y un saúz.

cuando se vuelva puro lo grande y lo pequeño
y la rama de olivo pase de mano en mano
y la frente humillada desarrugue su ceño
y la sonrisa juegue en cada rostro humano,
¡ será entonces la hora de comenzar mi sueño!

VILANO AL VIENTO

¿ Con qué llené la ausencia? Demente peregrino
de extraños plenilunios, ,,¡ la vida correr . .. .
¿La sangre? ... De las zarzas. ¿El polvo? ... Del camino ...
Pero yo soy el mismo, soy el mismo de ayer.
Y mientras reconstruyo todo el pasado, y pienso ·
en los instantes frívolos de mi divagación,
se me va despertando como un afán inmenso
de sollozar a solas y de pedir perdón.

Mi deseo se alarga para verte
¡oh tiempo ido y nunca recobrado!
y alumbro los senderos del pecado
con la lívida antorcha de la muerte.
Tiemblo en el bosque donde se perdia
mi inocencia de ayer y donde ahora
ni canta el aire, ni la fuente Hora,
ni habla la noche, ni despunta el dia ...
En un ambiente gris, voces de otrora
rezan bajo una cúpula vacía.

Armas y Letras + Pág. 4

Sus caracteres rojos
la flecha graba, y el peligro advierte
revelando a los ojos,
con la sangre qne vierte,
cuán cerca del amor anda la muerte.

Palabras al oído
que instilan la cadencia seductora,
después, ,•icnto de olvido,
ilusión de una hora
y larga ausencia que al ausente llora.

EL LADRON

Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar.

Si era tu voz -gemido y pensamientocomo inaudito son de una campana
que el aire pierde en la extensión lejana
¿qué mejor fuga que acallar tu acento?

Amor, oue se dCsvela
en matar la sonrisa con el nanto,
dispara el dardo y vuela,
y el virginal quebranto
siente la herida y la resuelve en canto.

A tientas voy. . . Pero mi propia mano
pugna y se crispa por rasgar la venda . ..
y lanza mi canción un grito humano
y buscando quien lo escuche y lo comprenda,
como esparce el vilano
a través de las zarzas de la senda
polen de abril en vientos de verano.

A ANTONIO MACHADO EN SU MCERTE

F.l no tiene la gracia del cisne, mas su inquieta
pupila, que se clava en la sombra, interpreta
el misterioso libro del silencio nocturno.

Sortilegio sonoro
se incuba en jaula de cristal que labra
hermético decoro,
hasta que el numen abra
la reja al ruiseñor d·e la palabra.

~le envuelvo en los harapos de mi sombra;
con ella voy porque la siento mía
y es mi destino caminar sin guía
sobre los cardos de la misma alfombra
que fué de rosas y de musgo un día.

Como pájaro ciego en la espesura
que a golpes busca al prófugo del nido,
se estrella en tu silencio mi locura.
¿A qué reino de sombras has huido?

¿Qué mejor fuga que morir, si el viento
era mortal, si la traición humana
transformó tu llanura castellana
en sucia charca y lodazal sangriento?

Renunciación divina
que trueca por el arte la hermosura
pues sabe, o adivina
por gracia prematura,
que Venus pasa y que :\Unerva dura.

¡Oh, duda, compañera
de tantas aventuras insensatas,
de tantas risas cuando nadie espera
en el paYor final de la carrera,
por qué tan sólo hieres y no matas?

Brújula de dolor para buscarte,
se queda mi lamento suspendido
en el misterio trágico del mundo ...
¡Oh, qué callar profundo! ...
¿Contra quién me rebelo.,. o a quién pido?., ..

Mira al sapiente buho cómo tiende las alas
desde el Olimpo, deja el regazo de Palas
y posa en aquel árbol el vuelo taciturno ...

Hortelana que poda
el jardín de la blonda cabellera
y rinde el alma toda
porque en abril espera
temprana floración de primavera.

Este anhelo voraz, inextinguido,
por desgarrar la niebla del profundo
misterio de los astros suspendido
¿ Quién me lo dió, de qué lejano mundo
se fugó mi inquietud y a qué ha venido? ...

¡ Laurel de mi camino,

Huye de toda forma y de todo lenguaje
que no vayan acordes con e_l ritmo latente
de la vida profunda . . . y adora intensamente
la vida, y que la vida comprenda tu homenaje.

SOR JUAXA Y SU MILAGRO

¿A dónde voy? ¿Qué engañadora estrella
trazó mi ruta en el absurdo viaje?
¿Quien pobló de preguntas el paisaje?
¿Qué manto funeral borró la huella?
¿En qué ventisca se perdió el mensaje?

Del jardin de mis hurtos fui señor y soy reo
Abrí todas las puertas del edén de la vida;
si alguna cerró el paso, la forzó mi deseo.
¡Aprisioné cien años la alondra y el gorjeo;
cien arios hinqué el diente en la fruta prohibida!

¿ Cómo será que pueda
la mansa oveja reparar el daño?
¿Qué más recurso queda
que confesar su engaño
al mayoral del místico rebaiio?

Expulsado y proscrito, el castigo perdura;
mas el angel que vela y me impide la entrada,
sabe que no pretendo quebrantar la clausura. , .
¡ Halló gracia a sus ojos mi contrita amargura
y ha apagado en el Tigris le. flamígera espada!

¡Majada misteriosa,
alcoba de canción .y pensamiento,
castidad de la esposa
que en cercano aposento
no acepta ni los ósculos del viento!

Con reptar de serpiente o con vuelo aquilino,
con saña de milano, o con astucia de lobo,
robé sombras y estrenas en mi largo camino . ..
¡He •gastado cien años en el hurto divino
y pasaré cien años restituyendo el robo.!

Refugio vespertino,
rosario musical que se desgrana
en las alas del trino
y que cada mañana
se escapa por la cruz de la ventana.

VACILACION
Y pasaron los hombres abstraídos,

rodando a los esco11os de la muerte,
venda en ]os ojos, cera en los oídos.

De carne, diablo y mundo
en conjunción ¿qué sabe el alma aquella?
Con arcano profundo,
la nube casia y bella
nos esconde el enigma de la estrella.

En vano la trompeta ronca y fuerte
anuncia el fin; alumbra el so] en vano;
la turba va al abismo y no lo avierte.
Madre en delirio lleva de la mano
al hijo impúber, y su brazo adiestra
y arma en contra del padre y del hermano

Más si el genio labora
en soledad, el numen indiscreto
alza la encubridora
cortina, y el secreto
asoma por las mallas del soneto.

Uno, en trance de horror, alza en la diestra
la tea del incendio. Roja aurora
inflama el monte con su luz siniestra.

¡Fuente sellada y pura
al beso torpe y al amor furtivo!
¡No violaron tu hondura
la pezuña del chivo
ni los beiros del sátiro lascivo!

Todos, en caravana aterradora,
van mascullando voces sin sentido
en una absurda confusión sonora.

Un hombre habló de amor y no fue oido,
Y un canto de dulzura y esperanza
fue ahogado por histérico alarido.

Se arrancaron la venda
los ojos, reclamando la acecha~za,
Y hallaron alta senda
donde el paso se afianza,
donde no hay ligas ni la flecha alcanza.

La palabra de paz sonó venganza
Y la voz de piedad, en el estruendo,
fué suspiro sin eco en lontananza.

Salvadora clausura
que apaga claridad de mediodia
dentro de celda oscura¡
cofre de poesía
colmado de radiosa pedrería.

Y aquel mar de dolor iba creciendo.
ELLA me contempló sin decir nada,
Y le grité:, -"¿Qué hacer, si no comprendo?

"Qué vale la palabra iluminada
si no refrena el viento de agonía?
¿ De qué sirve el laurel frente a la espada?

'

Con arpa, libro y pluma,
la sed se abreva y la avidez se colma•
1a celda se perfuma,
,
y un ventalle de palma
tiembla a lo lejos y refresca el alma.

"¿Huiré de nuevo a regresar el dia
en que aprenda su jerga envenenada
o entiendan ellos la palabra mía?"

Y lei la respuesta en su mirada.

(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras

+

Pág. 5

,

�Precursores, Eenefactores y Maestros de
la Enseñanza Superior en Nuevo León
Plinio D. ORDOíiíEZ.

NOMINA BIOGRAFICA

1715. Amplió el local del colegio con Normal, dentro del Sistema Lancastenuevas aulas y lo dotó de celdas para riano. Fue el fundador y primer RecI
el internado. Dejó la rectoría en 1728, tor de la Escuela Normal Lancasteriaregresando a la ciudad de México, lla- na, fundada en lllonterrcy en 1842. AlPeríodo Colonial: 1702-1821
mado para ejercer otro cargo docente, ternó con escritores, literatos y poetas
habiendo dejado fama de sabio y de del periodo republicano y escribió alBENEFACTORES:
muy competente maestro ..
gunos folletos sobre Filosofía, Moral y
6.-Fray Cristóbal Vellido y Fajar- Civismo, que sirvieron de texto en el
1.-Fray Gerónimo López Prieto:- do:-Guardián del Convento de San Seminario y en las Escuelas LancasteFundador material del primer Colegio Francisco Javier. Originario de la Vi- rianas de su época.
Seminario, regido por Frailes Oblatos lla de Morón del Reyno y Obispado de
10.-Presbílero D. Felipe de Jesús
de San Gregario. Originario de llfon- Sevilla, España, en donde profesó y Cepeda:-También originario del Esterrey. De su peculio edificó la pri- tomó los hábitos de San Francisco. tado. Se dió a conocer como Director
mera Casa-Escuela, en 1702. En 1715, Ejerció las cátedras de Filosofía y Teo- de la primera Escuela Pública de Nien virtud de haberse clausurado el logía, en España, en ,San Francisco de ños establecida en Monterrey en 1835,
plantel, cedió el terreno y la casa al los Zacatecas y en el Nuevo Reyno de de cuyo Programa y Reglamentación
Padre Dr. D. Francisco de la Calancha León. Era Comisario de Misiones en fue autor; pero babia tomado parte
y Valenzuela, para instalar el Semina- l\fonterréy y sus Dependencias y Exa- activa en la elaboración del Primer
rio de los Jesuitas.
minador Sinodal de este Obispado, de- Plan de Estudios, autorizado por la
2.-Dr. D. Francisco de la Ca/ancha pendiente entonces (1767) de Guada- Constitución Política de 1825. En 1842
y Valenzuela:-Fundador y patrocina- lajara. Fue el primer maestro de En- fue Presidente de la Compañia Landor del Colegio Seminario dirigido por señanza Secundaria, en el Nuevo Rey- casteriana del Estado y luego Rector
Frailes de la Compañia de Jesús. Ori- no de León. Se hizo cargo de la cáte- del Seminario Conciliar de Monterrey,
ginario de la Villa de Palma, España. dra de Gramática Latina instituida con en el que babia hecho sus estudios saMediante testamento inler-vivüs, cedió el legado de Doña Leonor Gómez de cerdotales. Se estima como el más
el terreno y la casa donada por el Pa- Castro, que impartía en su propio con- connotado maestro de Primaria y Sedre López Prieto y una hacienda de vento y que sirvió hasta 1793 que se cundaria de su tiempo. Escribió vaagricultura, ubicada en jurisdicción de incorporó al Seminario Conciliar de rias obras de texto para uso de los nila actual Villa de Sabinas Hidalgo, N. Monterrey, fundado ·en este año.
ños y de Metodología de algunas maL., valiosa entonces de más de diez mil
7.-Prof. D. Francisco de Cuevas:- terias para maestros, en los que dió a
pesos españoles, la que en 1746, fue Criollo originario de la ciudad de Mé- conocer ideas pedagógicas originales,
vendida en subasta pública, junto con xico y de oficio maestro de escuela que formar0n escuela, no solo en Nuetodas las propiedades cedidas por otros laico. Aparece como el más antiguo vo León; sino también en los Estados
vecinos de Monterrey, por la misma mentor de niños, autorizado para ejer- circunvecinos; textos en los que aconCompañía de Jesús, por haber deter- cer en el Nuevo Reyno de León, de sejaba al Modo Simultáneo de enseñar,
minado ir a fundar el Colegio a la Vi- acuerdo con las Ordenanzas Reales prescindiendo del Iancasteriano, en
lla de Palma, de acuerdo con· la volun- respectivas (1767-1793). Inició su la- boga en el Estado, todavía después de
tad del donante, quien recomendó que bor docente haciéndose cargo de la 1870.
en caso de no ser posible el éxito y cátedra de Gramática Latina, pagada
11.-Prof. D. José Maria Gajá y Baprogreso del Colegio se estableciera en con el rédito de la suma de seis mil llona:- Llegó a Monterrey por el año
su villa natal, después de haber fun- pesos testada por Doña Leonor Gómez de 1845, en ejercicio docente y fundó
cionado treinta años en Monterrey.
de Castro, cátedra que luego pasó al un colegio particular que por su exce3.-Doña Leonor Gómez de Castro:- Dr. Vellído y Fajardo.
lente organización y buena enseñanza,
Originaria de Monterrey y dueña de
hizo época en la ciudaü, estimándose
grandes bienes materiales en la Propor varios años después, ser la mejor
Período Republicano 1824-1861
vincia del Nuevo Reyno de León. Al
Escuela Secundaría del Estado, la que
morir dejó un legado de seis mil pedenominó lnslilulo de Educación Cosos, para que el producto de sus inteBENEFACTORES Y MAESTROS:
mercial. En 1853 reorganizó y mejoró
reses se destinara a la fundación y sossu plantel, llamándolo Instituto de Edu8.-Lic. D. Alejandro de Treviño y cación Comercial y Preparatoria, detenimiento de una cátedra de Gramática Latina; la que se fundó desde Gutiérrez:-Criollo originario del Nue- dicándolo también a la de cualquier
1767 y se sirvió en el Convento de San vo Reyno de León. Hizo sus estudios carrera literaria o científica, de modo
Francisco hasta 1793, que el legado en el Seminario Conciliar de Monte- que le dió carácter de Instituto Unipasó a ser patrimonio del Seminario rrey. En 1814 fue Alcalde Mayor de versitario. A solicitud del Gobierno del
Conciliar de Monterrey y la cátedra se la ciudad y al iniciarse la Independen- Estado presentó un proyecto para la
incorporó al Programa de Estudios del cia nacional en 1822, con este carácter fundación de un Colegio Civil Oficial
actuó como Gobernador Interino del que impartiera Preparatoria y carremismo Seminario.
4.-Dr. Andrés Ambrosio de Llanos Estado, en cumplimiento de una dis- ras liberales, que mereció la aprobay Valdés:-Tercer Obispo de la Dióce- posición dictada por el Poder Ejecuti- ción gubernamental; pero que no se
sis del Nuevo Reyno de León. Funda- vo F~deral, presidido por 'D. Agustín llevó a la práctica por la penuria del
dor del Seminario Conciliar de Monte- de Iturbide. Fue el primer maestro Erario, motivada principalmente por
rrey, en 1793. Primer Obispo de esta que enseñó Jurisprudencia en Nuevo l•s disturbios políticos y militares del
Sede de origen mexicano. Emprendió León desde 1824, primero en su pro- momento.
muy elogiable actividad para organi- pio domicilio, y después en el Semi12.-Prof. D. Fernando Velarde:zar la instrucción popular y la supe- nario Conciliar de Monterrey, en don- Escritor, poeta y maestro español, rarior en su Obispado. Ordenó diversas de continuó hasta 1830 que ocurrió su dicado en Monterrey desde antes de
mejoras materiales y la apertura de muerte. Fue también el primer Presi- 1861. Su labor docente se hizo notar
escuelas parroquiales primarias, en ca- dente del Supremo Tribunal de Justi- al frente de su escuela particular llada pueblo de su jurisdicción. Constru- cia del Estado Libre y Soberano de mada Colegio Preparatorio. Dejó esyó los cimientos del Colegio de Capu- Nuevo León, en 1825.
cuela en Poesía y Gramática. Fue au9.-Prof. D. Antonio Tamez Marlí- tor de una interesante colección de
chinas, sobre los que está edificado el
actual Colegio Civil del Estado. 1792- ne.z:-Origin ario de Monterrey. Fue versos titulada "Cánticos del Nuevo
aventajado alumno del Colegio Semi- Mundo" y de varias obras escolares y
1800.
nario de Monterrey. Se dedicó al Ma- un texto de Gramática y Retórica, edi)IAESTROS DISTINGUIDOS:
gisterio por vocación', y su labor do- tado en Lima, capital de la República
cente se dostaca desde 1823, ejercien- del Perú, en donde ejerció la docencia
5.-Dr. D. Francisco Ortiz:-Fraile do el Preceptorado de Primaria suce- antes de venir a Monterrey. Su GraJesuita. Primer Rector del Seminario sivamente en los Municipios de Mon- mática y las Monografías, Los Cometas
de Jesuitas, fundado por iniciativa y ternorelos, Cadereyta y Monterrey. Fue y Astronomía, tuvieron aceptación cocesión de bienes del Padre de la Ca- catedrático de Filosofía Moral en el mo textos en el Colegio Civil del Eslancha y Valenzuela, y sostenido ade- Seminario Conciliar. Participó directa- tado. El Erario del Estado pagó, por
más con donativos en numerario y en mente en la elaboración de los prime- algunos años, varias becas de alumnos
especie, aportados por varios vecinos ros Planos y Programas de Estudios lai- procedentes de los Municipios, en núricos residentes en el Nuevo Reyno de cos en el Estado, y se consagró des- mero hasta de diez jóvenes, que se eduLeón. Ejerció su ministerio desde pués en la Enseñanza Secundaria y caron en su Colegio Preparatorio.

Armas y Letras + Pág. 6

Periodo Liberal 1861-1891
BENEFACTORES Y MAESTROS:
13.- Prof. D. José ilfa. Trwiño Gar.:a.-Competentísimo maestro .regiomontano, dedicado a la Enseñanza Primaria y Secundaria, discípulo del
Presbítero Cepeda y alumno aprovechado del Seminario Conciliar de Monterrey, del que fue también catedrático distinguido. Por el año de 1857 fundó en la Villa de Garcia, N. L., un colegio particular que muy pronto adquirió fama regional y recibió alumnos internos de los distintos Municipios del Estado, inclusive Monterrey
y de los Estados de Coahuila y Tamaulipas, ganándose la reputación de ser
el mejor organizado y atendido instituto de su tiempo. Desarrolló sus actividades docentes de· 1850 a 1870. Por
el año de 1866 se trasladó a llfonter.rey
con su colegio, en donde consolidó su
celebridad magisterial, formando parte integrante del personal docente del
Colegio Civil del Estado. Dejó huellas
tan profundas como maestro de juventudes, que divide honores con su mentor el Padre Cepeda, estimado como
su muy digno sucesor.
14.-Lic. D. Jesús Dávila y Prieto.Figuró desde 1826 en la cátedra, el
Foro y el periodismo local, participando en todos los sucesos docentes, jurídicos y literarios celebrados en Monterrey hasta su muerte, ocurrida en
1870. Es autor de una hipótesis novedosa que explica el giro de los planetas alrededor del Sol, publicada y usada como libro de texto, en su clase de
Astronomía, en el Seminario Conciliar
de Monterrey, del que fue también
alumno distinguido y discípulo de Jurisprudencia del Lic. de Treviño y Gutiérrez. En 1832 fué Diputado por Nuevo León al Congreso Nacional y en
1839 se le eligió Gobernador Constil!J·
cional del Estado. En 1842 figuró como miembro honorario del personal
directivo de la Compañía Lancasteriana, encargada de la educación Prima•
ria y Superior en el Estado. Pronunció
discursos pclíticos, patrióticos y didácticos en las actividades civiles Y
escolares de su tiempo. Actuó varias
veces como Diputado Local al Congreso del Estado, Magistrado y Presidente del Supremo Tribunal de Justicia.
Ocupó varias veces el cargo de Director y Maestro de Juventudes en el Estado, enseñando Filosofía, Jurisprudencia, Matemáticas y Astronomía. Y
tiene el honor de haber sido el primer
Hector o Director del Colegio Civil del
Estado, fundado en 1859, con carácter
universitario, comprendiendo los estudios de Secundaria, Preparatoria,
Jurisprudencia, Farmacia, Medicina e
Ingeniería.
15.-Dr. D. José Eleuterio González
(Gonzalilos) ,...::originario de Guadal•·
jara, Jalisco, de donde vino a Monterrey en 1833, para encargarse del Hospital de Nuestra Señora del Rosario,
con el grado de Bachiller en l\ledicina,
Humanidades y Filosofía. Fue el fundador de la Escuela Secundaria laica
en el Estado y principalmente el crea•
dor y organizador de la Escuela de
Farmacia y Medicina de Monterrey,
Actuó corno maestr:o catedrático, sin
dejar de ejercer la Medicina más de
veinticinco años, siendo su más intensa y brillante labor la que desarrolló
por los años de 1840 a 1885. Fue un
enciclopedista de vasta y profunda
ilustración. En Medicina se reveló un
prodigio y puede citarse como el más
destacado clínico y cirujano de su
tiempo, en toda la región norte de la
República, reconocido además, como
maestro de todas las generaciones de
médicos titulados en Monterrey hasta
1888. Sus Lecciones y Noticias sobre
la Historia de Nt1evo León, son todavía

(Pasa a la Pág. 7)

echa encima la responsabilidad de
hacer una poesía suya, personal, que
sea .entrega, dádiva generosa, y que
hará decir más tarde a Toussaint "este poeta no ha escrito nunca un verso
que no llevase un pedazo ele su espíritu".

bridad y de la Escuela de Medicina,
respectivammte; asi como del Hospital que ahori lleva su nombre, y participó muy drectamente, en la fundación y orgarización del Colegio Civil
del Estado &amp;l que fué su segundo Director, cuanto este plantel funcionó
con carácteruniversitario; y en 1877,
Algunos críticos, refiriéndose a su fue el autor I iniciador de la creación
producción poética, la han calificado de las Escueas Profesionales autónode poesía filosófica. Pero .ese engen- mas, de la criacióii del Consejo de InsAntonio M. ELIZONDO.
dro monstruoso es absolutamente aje- trucción Púbica y de la Institución de
no a su limpia poesía. Ni poesía filo- la Escuela P&lt;,paratoria o de Bachillesófica ni nada que no sea la más cla- res, a que se redujo la función del Cora, limpia inspiración vaciada en los Jegio Civil, lenominando a su enseEl intento de valoración de una obra literaria, la sola inten- más bellos y expresivos versos. GonEduca·ión Secundaria. Sin ser
ción crítica sobre alguno de los productos de la cultura, implica zález l\lartínez pagó tributo a la histo- ñanza
nn po,.Iitico nilitante, se le consideró
la ubicación de la obra en el marco histórico que la fecundó. ria. Se inicia como modernista, pero un conspícuflmiembro del Partido LiYa se trate de valorar o de clasificar a una obra literaria, sólo J&gt;ronto siente la nostalgia de su an- beral y un sncero creyente y activo
gustia, de la profundidad poética de propagandíst, del laicismo en la eduse logrará plenamente colocándola bajo la luz de los hechos his- su
inspiración, y busca su propia ex- cación públi,a, y por ello fue electo
tóricos.
presión.
Diputado, lla¡istrado y Gobernador de
Nuevo León, ·n distintos momentos de
Torres
Bode!,
para
citarlo
por
últiEl artista, el literato, como los de- ca no radica, exclusivamente, en la
su ruemorabl&lt; y fecunda vida magistema
vez,
dice
que
en
el
tiempo
que
el
má.s hombres, obra y crea -conscien- musicalidad verbal. La poesía 'invenrial y de honnre público y benefactor.
temente o no- de acuerdo co la mo- tada por Baudelaire" no hace depen- lirismo se hizo preceptiv0t y buscó
En
1870, fu1giendo de Gobernador
dalidad típica de su clima histórico, der de las palabras a la emoción líri- utilidad en los poemas, González Mar- Constituciona del Estado, expidió la
tínez
representó
a
México
y
lo
hizo
se siente empujado por las fQerzas la- ca. Siente que detrás de las palabras
Ley Orgáni,a y Reglamentaria que
tentes o manifiestas de su época ar- existe un mundo sin conquistar y en con singular firmeza y brio. La aprecreó la actual Escuela Normal del Estística. La obra de arte no es produc- el cual no es dificil hallar las expe- ciación, · por demás elogiosa y autoritado.
Para pEmiar sus grandes servito arbitrario de una voluntad indivi- riencias que derrotarán a la poesía zada, nos parece un poco injusta. Si
cios a la educ1ción y al pueblo de Nuede
Gonzálcz
Martinez
se
trasluce·
una
dual; es el fruto que la cultura fecun- formalista,, parnasiana. La lírica movo León, en e ejercicio de la Medicina
da en esa desproporción de faculta- dernista, que encontró en Rubén Da- intención como la señalada, en la toY
de la Admiiistración Pública, el Godes donde Vasconcelos creyó descu- réo su mayor exponente, era la reac- talidad de su obra queda la evidenbierno
del Estado, con aprobación
brir al genio. Una obra de arte, en el ción violenta, inconsciente de su po- cia de una legítima inspiración.
unánime de odos sus habitantes, le
más puro sentido, sólo es tal en la me- tencia creadora, revolucionaria, conEn La Apacible Locura confiesa confirió el tililo de Ciudadano Distindida que corresponde a la conciencia tra la poesía clásica.
que
nunca le prl'.ocupó la temática de guido y Benunérito de Nuevo León,
1
histórica; es decir., debe lograr, o por
sus poemas. Su preocupación latente, ordenando qrn sq noriibre fuera escriNo es fácil precisar hasta donde se
lo menos pretenderlo, que su volunpermanente en todo lo largo de su vi- to con letras ce oro, en el Salón de Setad se universalice, que sus pensa- intuía la importancia de ese cambio
da fué encontrar su estética, hallar la siones del H. Congreso del Estado y
mientos, sus ideas y sus experiencias radical en el derrotero de la lírica. Guiexpresión justa, equilibrada, pudoro- su retrato figu-ara en la galería de Gose fundan con la voluntad universa], llermo Diaz Plaja cita fragmentos de
sa, de su intimidad. Su serenidad, al- tJcrnadores di;tinguidos, tributándosesocial, histórica. Alguien apuntaba ya Mallarmé y Valery donde se aprecia
canzada en el esfuerzo tenso de su le al Ocurrir s1 muerte, las más solemque la historia, y con ella cada una de que eran conscientes de su descubrivocación, en la persecución intermi- nes exequias oficiales de su tiempo.
sus realizaciones, se mueven orienta- miento, pero que se sentían asombranable ~e la perfección expresiva dan El Dr. Gonzábz fue siempre un homdas hacia un fin que cada vez parece dos ante las perspectivas que ofrecía.
buena
idea de su estilo personalísimo. bre senciUo, nodesto y ecuánime, que
hacerse más consciente: la perfección En esta época pueden hallarse en los
lo mismo daba su saber científico y esindividual por el único camino posi- poetas españoles, modelos híbridos de
Su prodigiosa integridad artística piritual, que :u auxilio económico y
ble, el social. No se pretende afirmar esas dos tendencias fundamentales en su honestidad literaria, si no hubier~
social, sin colrar honorarios de arancon ésto que la obra literaria consti- pugna. En algunos de los poemas de más méritos, que los hay en abundancel; y supo re::ibir inusitados honores
tuye un fenómeno social independien- nuestro Othón, al decir de Torres Bo- cia, le bastan para conquistarle un
sin envanecene de ellos. El hecho
te en absoluto del individuo; solamen- det, "el escalofrío nervioso de Las lugar en las letras mexicanas y espacumbre de su vida, ejercitado bajo la
te se subraya la trascendencia, el sen- Flores del Mal se desliza, bajo una ñolas.
influencia de a gratitud popular a su
piel de mármol, en los sonetos de La
tido social de la obra literaria.
Gonzá]ez Martinez logra en su fe- gran labor do:ente y a su valiosa acNocl'.c Rústica o del Idilio Salvaje,
Cuando la crítica se encamina ha- obedientes, en apariencia, a la disci- cunda Y laboriosa vida realizar una ción benefacta-a, se verificó en 1884,
cia la poesia, las dificultades iniciales• plina de una poética tradicional".
poesía universal con una temática y con la coopertción de niños, jóvenes,
se multipjican. Ya decía Antonio Mauna expresión personales. Su vida Y adultos, discíJUlos y compañeros, inchado, por boca de su Juan de MaíreGonzález Martinez, poeta en toda sn su obra quedan en la historia litera- tegrantes de bdas las clases sociales
na, que un poema que pretenda ser humanidad, vivió el trance decisivo ria de México, como su vilano 'que de Monterrey, presidido por todas las
esencialmente comprendido, es decir, de- esta pugna entre las dos corrientes e&amp;parce a través de las zarzas de la Autoridades d:I Estado y tuvo carácque descubra la intención del poeta, fundamentales de la poesía, y para senda, polen rlc abril en viento de ter apoteósico y de glorificación para
el sabio y bonladoso maestro, médico
necesita ser acompañado de su meta- gloria de nuestras letras, lo resolvió verano".
Y benefactor, tanto por su magnitud
física.
torciéndole el cuello al cisne de enextraordinaria y su significación mogañoso plumaje. El soneto famoso
La formación poética de' González considerado como la profesión de
ral, como por su organización y deMartínez se inicia cuando toda la poe- del poeta, como un manifiesto donde
mostración mct:erial y de expresión
sía española se encuentra alentada se esbozan los principios de su estéticultural, con nativo de su regreso a
por los cálidos y sonoros him~os de
la
ciudad de Mrnterrey, procedente de
ca, ha sido ya enfocado en todos sus
esa "aclimatación hispánica del par- ángulos. Pedro Salinas ha hecho un
Nueva York, fstados Unidos del Nornasianismo y el simbolismo franceses"
te, a donde hmía ido, para ser operamagnifico estudio sobre la ornitología
que se llama modernismo. Los poetas poética en Daría y González Martínez.
do de catarabs por un especialista
de su tiempo se sienten arrastrados
americano y VJlvia con un 9jo extirLa muerte del cisne decorativo y la
por el torrente impetuoso de la lírica
pado. Puede &amp;cirse que desde su enentronización del sapiente buho, son
rubeniana. Las formas escultóricas de
(Viene de la Pág. 6)
trada al País, Jor Laredo, Tamaulipas,
1a manifestación de su descontento
los parnasianos, que como dice Torres
hasta su casa, m Monterrey, fue acoro ..
hacia una poesía que se estructuraba
Bodet, 'fué un movimiento hacia la
sobre bases verbales. Descontento que la principal y más autorizada fuente pañado Y apla1dido en el camino reforma, hacia el volumen de la escultenia su origen en su conocimiento de información acerca de los orígenes corrido, por eSJontáneo cortejo de distura", fracasaron por tratar de revide las posibilidades que ofrecía la Ji. Y desenvolvimiento de la vida econó- cípulos, amigo, y gentes que le debían
vir un estadio ya superado por los
rica francesa; y que al mismo tiempo mi~a, política, religiosa, social y edu- algun beneficil educativo o profesiorománticos.
muestra su poderosa médula poética cativa del Estado. Su producción di- n_al; así como le compañeros y comidáctica y científica es muy abundan- swnes de todaslas instituciones sociaEl germen de la poesía moderna ya al encontrar un equilibrio fecundo ente Y consta de buen número de discur- les, civiles y pdíticas, provistas de inse encuentra latente en esta vuelta a tre la nueva temática y su fácil exsos
e informes, que equivalen a sus- signias, bandeias, símbolos y estanlas formas clásicas. La lírica román- presión. González Martinez no escoge
tancio_sas _conferencias sobre técnica y dartes. A su p:so por las poblaciones
tica al darle calor humano a ]a acti- el camino fácil de la poesía anecdótio~gamzac1ón de la Enseñanza Supe- de tránsito, el :amino fue regado con
tud poética, había fecundado, creaba ca del erotismo sentimental y románr10r, Y sobre la función de las Ciencias flores Y limitacb, en grandes extensiofa atmósfera necesaria para hacer po- tico. Aprehende, intuye, la esencia
Y las Artes, reforzados con una exten- nes,_ por vallas le admiradores y agrasible "el más importante salto de la del conflicto que implican para el sa lista de libros y opúsculos de ensepoesía".
d~c1dos, ~u~ lemanifestaban su regopoeta las nuevas corrientes líricas y
ñanzas médicas y de Ciencias Sociales
CIJO en _d1st~n!a: formas afectivas, por
emprende la afanosa jornada de su
Detras del movimiento poético mo- depuración artística. En adelante Y astronómicas. Escribió también Un el, r~lahvo ex1ll de su operación quidernista está algo más que la simple González Martínez sólo atenderá a Jo regular acerv? literario y poético, que rurg1ca, que le &gt;ermitía seguir hacienfatiga de las formas parnasianas. Ya esencial sin valerse de vanos recur- comprende hrnmos, odas y bellas es- do el bien a la ,ociedad y en especial
los poetas franceses, de Baudelaire en sos retóricos. Su poesía se vigorizará trofas, dedicadas a elogiar las artes es- ª los humilde~ manifestaciones tan
adelante, habían iniciado un movi- al contacto con su intimidad y se lle- téticas, las que fueron redactadas ex- sinceras y expiesivas, que con lágrimiento tendiente a recatar a la poesía nará de cálidos, fervorosos, mensajes. presamente para recitarse y ser canta- mas de gozo hideron exclamar al Bede la retórica. Los simbolistas habian Al dar muerte al cisne decorativo tan dos en festivales y solemnidades esco- nemérito Dr. Gmzález: tOh!, dichosa
descubierto que la esencia de la liri- grato a los poetas de su tiempo, se lares. Fue el primer Presidente y el ceguera, que m 1 has hecho ver semeprimer Director del Consejo de Salu- jantes demostra:iones de afecto!

Perf if Histórico de

GonzáÍez Martínez
•

ré

Precursores ...

Armas y Letras + Pág. 7

�El Inmanentismo ...

Antología Poética

(Viene de la· Pág. 2)
(Viene de la Pág. 5)
En vano la memoria
en plumones de olvido se despierta.
¡Soledad ilusoria!
La fama, siempre alerta,
se filtra por debajo de la puerta.
Tal como el agua pura
es fuente, río torrencial, a cada
paso gana en anchura
y asorda despeñada
en el salto mortal de la cascada,
así la gloria crece,
así el clarín con su metal sonoro
los aires estrémece ...
¡y al cenzontle canoro
parias la rinde el castellano coro!
Bella, sabia, ceñida
la frente de laurel ¿ Qué es lo que falta?
¿qué otra prez en la vida?
¿a qué otra cumbre salta
sino la de morir, que es la más alta?
A la muerte, propicia
al perdurable amor, va la enfermera,
y logra lo que inicia
. la infalltil podadera:
¡el milagro de eterna primavera!

DE EL HOMBRE DEL BUHO

Mi propia crítica fué mucho más severa y mucho más justa. Yo sentía que
aquel libro ("Preludios"), a pesar de tanto signo de aprobación, carecía ele
emoción genuina, de tono personal. No había en mis versos imitaciones verbales; pero en su utilería retórica y, a pesar de mis esfuerzos por disimularlo,
se movían sOmbras extrañas, se oían voces de otros, sonaban ecos de lecturas
lejanas. Era la hora del
"verso de incomprensiva adolescencia
de petulante ritmo, forma vana ·
fingido amor y artificial dolencia".
Mi verso era limpio, mi ,corrección de forma dejaba poco que desear, poseía la suficiente técnica para salir aíroso de las dificultades métricas; de sentí do estético, de "buen gusto", no andaba mal; me inclinaba a pensar que algunos de aquellos poemas tenían belleza y habían salido del recinto de lo
malogrado. Pero sentía yo que poetas de México y de España, de Inglaterra
y de Francia, antiguos y modernos, románticos y parnasianos, se ocultaban
entre bastidores y movían hilos invisibles en mi teatrillo de imágenes, que mis
manos estaban ausentes de la farsa y que solo de tarde en tarde sonaba y aparecía yo en el tablado a no desempeñar por cierto el principal papel.
Tampoco entonces me engañó la voz de, las sirenas. Me di cuenta cabal
de que para el arte no bastan la aptitud, el fervor ni la buena voluntad. El
arte es algo más que todo eso, y como la gracia, sólo se da a los elegidos, en
la hora justa y en la ocasión propicia.

DE LA APACIBLE LOCURA
"Babel" -poema al margen del tiempo- vuelve a temblar ante el peligro
cercano. Babel, confusión que engendra el odio e impide abrir las puertas drl
reino de la comprensión entre los hombres. Pero el poema lle,,a en su canto
una esperanza cierta y una salvación segura: el amor. Está al ~nargen del tiempo, que no existe para la eternidad del espíritu dispuesto a amar. Situados
acá, en la ficción temporal que nos esclaviza, pensamos en que la hora tarda
y los hombres están en completa ceguedad frente al peligro. No importa; Ja
hora ha de venir aun en este vivir irreal, que es sólo apariencia. Tendremos
la comprensión de la verdad: la salvación por e1 amor, que todo Jo abrasa, lo
purifica, y en que todo cabe. El amor sin fronteras de razas ní de credos, de
lenguas que nos confundan ni de doctrinas que nos separen. Pero ello ser::'1.
Y el amoroso mensaje brota de los labios de la mujer, la misma a través de
los engaños del tiempo, la beatifica conductora por los complicados círculos
del dolor humano.
Todo el poema es un canto a la paz, una condenación de cuanto la impide
o la perturba. Revela toda la angustia del poeta frente a la ceguedad humana;
se indigna al contemplar la codicia, engendradora del odio y de la violencia.
Presiente que la tremenda catástrofe puede volver mientras la cobardía humana no quiera o no sea capaz de contemplar &lt;le frente Ja verdad. Y la esperanza,
que alienta tqdo el poema, vacila al final como un jirón de niebla suspendido
en las alas del viento.
·

scnta? ¿Hay por ventura dos infiernos para Quevedo, su propio mundo y
el que existe probablemente en el más
allá? La idea es del todo moderna y
nos rwistimos a creerla. Pero no nos
apartemos de los SuelÍos. Hemos visto que el satírico se recrea en castigar a la sociedad y dentro de ella,
también a zapateros, pasteleros y en
general a todos los gremios menores
de trabajadores, pero notamos que odia
particularmente a los alguaciles y que,
entre los profcsionistas, se ensaña con
los médicos; con ello empezamos a
ver luz en la confusa imagen que (por
su misma barroca presentación) nos
hace el escritor del infierno. Si observamos que estos dos son tipos esenciales que representan el orden, el
progreso y la ciencia en el sentido
moderno de la civilización, notaremos
que en realidad nada hay más obvio
que el sentimiento de encono que se
desprende de las páginas de la obra.
El diablo destroza a ambos porque es
quien pil;nsa por Que,•edo mismo y
por tanto el personaje que nos da la
pauta de la visión española del mundo y de la vida. Los médicos son
"ponzoñas graduadas" y los alguaciles son tan malos, que ni el mismo
diablo se siente a gusto en ·compañía
de tales sujetos. Son pues los personaejs de los Sueños, y ppr tanto del
infierno, alegorias no del más allá,
sino de coSas completamente inmanentes; la idea, por muy moderna que
resulte, es de aceptarse. Sin embargo, QuevCdo tiene dentro de sí mucho
todavía del Medioevo; su mente no es
clara y distintamente la de un homHre de su siglo, pues además de su
cato-Iícismo acendrado presenta toda
una serie de matices que lo hacen ser
pensador de tiempos anteriores. Ello
no obstante, el paralelo entre su idea
del infierno y nuestro mundo se hace
cada vez más evidente, y no sólo sino
que tal concepción quevediana aparece como una critica, un intento de reorganización, de afirmación de valores perdidos dentro de un concepto
providencial cristiano.
Pero ¿cómo podemos afirmar en definitiva que su infierno es esta tierra, separándonos completamente de
la idea tradicional de · considerarlo
como representación de un más allá?;
¿no será ir demasfado lejos el querer
observar un ángulo distinto dentro de
la compleja personaJidad del escritor
satírico? Quevedo nos guía de la mano en este complicado asunto: el dia
del Juicio Final, una Yez terminado
ésie y levantado el tribunal de Dios,
nos relata que "Huyeron las sombras
a su lugar, quedó el aire con nuevo
aJicnto, floresció la tierra, vióse el
ciclo, y Cristo subió consigo a descansar con si los dichosos, por su pasión.
Yo me quedé en el valle; 1, discurriendo por él, ví mucho ruido y quejas en la tierra.
Llcguéme por ver lo que 'había, y
Yi en una cueva honda (garganta del
Aver no) penar muchos, y entre otros
un letrado revolviendo no tanto leyes
como caldos, y un escribano comiendo sólo letras que no había querido
leer en esta vida. Todos los ajuares
del infierno, y las ropas y tocados de
los condenados, estaban allí prendidos, en vez tle clavos y aJfi1eres, con
alguaciles; un médico penando en un
orinal y un boticario en una jeringa"
Y agrega que: "Dióme tanta risa de
ver ésto, que me despertaron las carcajadas; y fué mucho de quedar tan

Armas y Letras

+

Pág. 8

triste sueño más alegre que espantado". Es decir, que con sueño o con
vigilia, y una vez llegado a fin el Juicio Final, como hemos advertido, sigue viendo aquí, en este valle, geÚte
que continúa su misma ruta de costumbre, tonta . y desordenada, por lo
cual no tenemos menos . que concluir
que lo que nos presenta es esta vida,
reflejo fiel y espantoso de lo que pueden ser las penas infernales, y· no lo
contrario. El escritor -aún después
del sueño- sigue viendo a alguaciles,
despenseros y boticarios, continuando
la critica en la vigilia, ya que todo le
parece poco para escarmiento de los
hombres; Quevedo nos dice confundir
la fantasía con la realidad, pero lo
cierto es que sabe colocarse con admirable seguridad en planos tan di~
versos, sabiendo de antemano el efecto de su literatura.
Por lo demás todo lo que nos relata
de esta vida nuestra por ello resulta
humano, real, creible, no teniendo su
obra más que conexiones simbólico
formales con el más allá que en nada
afectan la verdadera estructura de la
obra. Para Quevedo el infierno es
pues este mundo, con todos sus horrores, vicios, maldades y fango. La sociedad española y cualquier otra, no
soa sino partes integrantes de esa tortura infinita por la cual el hombre
atraYiesa antes de alcanzar la bienaventuranza eterna en un Dios de misericordia y amor. Por ello -teniendo en cuenta estas consideracionesno debemos encontrar incongruente
que el hombre en él se ría y se divierta eternamente, ahogando su conciencia en el pecado, viviendo sin senti do en un ámbito que él mismo se ha
hecho hostil. De esta suerte es posible que a pesar de la melancolía y
de 1a tristeza que presenta, el infierno quevediano tenga el aparente contra sentido de la comicidad, que en
esencia no hace sino completar y expresar el desconcierto del medio que
lo ha producido.
Los Sueños no son otra cosa que el
resultado de la situación histórica del
español en su decadencia frente al
mundo moderno, de la que hemos hablado; y por ·eso Quevedo está haciendo constantemente sátiras en contra
de la politica interior y exterior de
España, odiando al enemigo que acaba por destruirla tanto como a los validos y a la corte española entera, la
más segura perdición de su pueblo,
sólo que, como se habrá advertido,
eleva su problema a la categoría de
universal. Lo barroco, la afloración
de formas naturalistas e ilusionistas,
son reflejo de una época de contrastes, gris y roja, de una nación que lleva dentro de sí su destrucción y su
grandeza.
Es probable, o más bien seguro que
Quevedo, por haber sido hombre de
ortodoxia indiscutible, tuviera la firme creencia en un infierno metafísico, en un reino del mal más allá de
esta vida, pero desde luego el que nos
presenta tan magistralmente en su
obra es otro, y muy distinto, de aquél.
En na.da tienen que ver uno con otro
porque el que realiza entre sueños es
el espejo vivo donde la cara derrotada de Espafia se ha mirado. Desde
luego lo importante para nosotros es
que en Quevedo, en su pensamiento Y
en su acción, se ve la dramaticidad
causada por el desplazamiento de una
información de vida que había regido
a] mundo durante largo tiempo, por
otra nueva que, con el cambio constante y evolutivo de la historia, tendrá a su vez que cumplir su misión Y
desaparecer.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 19H

D.A. S. U.

Año IX

{/ beJtihc
ele A,né,-ict1
El optimismo ligero de los americanistas con ribetes políticos espera, ingenuamente, de un tratado - y a veces de una ce•
lebración-, la realización del ideal bolivariano de una América
integral. Los pesimistas, por su parte, plantean el problema como una disyuntiva irreductible, fatal, entre un nacionalismo rabioso 'V una descolorida y dudosa hispanidad. Ambos coinciden,
sin embargo, en que el mundo Atlántico que columbra Waldo
Frank no se manifiesta como una aspiración concreta, definida,
sino como un sueño, como nostalgia de la propia esencia, de la
vocación histórica.
La preocupación que actualmente anima a las culturas nacionales de Hispanoamérica por definirse como entidades de valor propio, recuerda el dilema en que encerraba Diez-Canedo a
las literaturas americanas, "o una sola literatura con la de España, o tantas, sino como repúblicas, más o menos artificiales en
sus límites, como países naturales hay en la América española."
Afortunadamente, esta preocupación cordial, flor esciente, por
sustantivarse, que ahondará en apariencia las diferencias entre
los distintos países de una América desarticulada, servirá, al
mismo tiempo, para establecer los principios que, al individualizar a sus miembros, descubra sus afinidades.

Han sido muchas las voces y los medios por los cuales se ha
intentado esclarecer el destino histórico de la América española.
Pero casi siempre se ha pretendido hacerlo en función de una
idea política con tendencias defensivas. Son muchos los que han
señalado la circunstancia de que el ideal bolivariano fué la respuesta obligada contra la amenaza que entrañaban los ideales
imperialistas sajones. Recientemente, Manuel Pedro González,
en el prólogo de sus Estudios sobre Literaturas Hispanoamericanas, afirma que los ideales americanistas de Marti y Rodó "están larvados de temor, de transida angustia, ante el expansionismo imperialista de los Estados Unidos, y otra vez, más que un
eco de las urgencias espirituales, culturales o políticas de las masas y pueblos americanos, su respectiva prédica representó un
dramático empeño individual por levantar un dique que contuviera el impulso invasor del codicioso vecino."
En consecuencia, los exponentes mayores del ideal americanista han atendido más al aspecto defensivo que al ideal político-social. El ideal político, presentado de este modo, resulta
postizo, artificial, sin raíces alimentadas por la aspiración coleePasa a la Pág. 8

Núm. 4

Abril de 1952

Primera Lección de Cuba
Alfonso Enrique BARRIENTOS.

DIALOGO CON ENRIQUE LABRADOR RUIZ
Basta subir a cualquier "guagua" de La Habana para dar
con el primer catedrático de cubanidad, que es por añadidura,
malacólogo, coleccionista de cosas raras en las que cuajan los
sueños mismos, pero además, y esto porque es muy ancho su nú,
men, novelista, cuentista, critico de arte y reportero. Ya el lector pensará que estoy describiendo al azar, rasgos de Enrique
Labrador Ruiz, el único hombre de América en derredor del
cual la leyenda no ha tenido motivos, porque todos se han vuel,
to realidad. Para penetrarlo bastan unos minutos, para conocer,
lo cambiarse con él unas palabras; pero para aprender de lo que
sabe, sobre "cubanidad" ante todo, hay que llegarle siendo roo,
zo y pasarse una cincuentena escuchándole.
En estas breves horas de La Habana, namente y en ese caso no seré yo
en que Je hemos reencontrado hama- c1uien la realice ...
queándose en una mecedora en el corredor del "Circulo Nacional de Pe- ¿ Y si habláramos de causas ... ?
riodistas", en un portal español que
- Bueno, el hecho de que en este
mira hacia una de las calles más alepaís,
poca gente se dedique a escribir
gres, 1c volvemos a ver tal y como era
hace unos alias al pasar por Guatema- esta clase de libros no debe imputarse
la: alegre, con esa manera suya de iro- a una falta de espíritus idóneos sino
nizar la risa que no es tan fácil de des- a que carecemos también de lectores
cubrir aún entre los más añejos inte- para estos libros ... No existiendo una
lcclualcs de las cuatro puntas de nues- tradición de cubanía, no encuentran
la razón de acudir a esta lectura ..•
tra América.
Loas cuantas horas en el museo rle
su casa bastaron para tejer este diálogo, comenzado hace muchos años:
- Sé que todos los entrevistadores
de oficio al pasar por La Habana y
hablar con la gente de letras, lo primero que preguntan es por la novela, yo
no c1uiero quedar al margen, de modo
que ¡vamos! hay que hablar de la novela ... Aquí mi primera pregunta:
¿por qué hasta hoy no contamos en
América con una novela característica
rle Cuba?
- La novela es producto de sociedades viejas. Un país que apenas va a tener cincuenta años de edad, todavía
no está considerado como viejo. Esa
es la razón por la que se echa de menos que haya una noveHstica cubana.
En el principio de la república se intentó realizar apresuradamente ya una
novela de tipo esencialmente cubano,
pero los resultados no fueron felices.
En vez apareció una novela de corte
francés o español. La edad adulta de
esa novelistica creo cJue empieza ahora, pero es posible que le falten cincuenta años más para arraigarse ple-

- Supongo que entre aquel tipo de
novela antigua, la de los primeros cincuenta años, podrían clasificarse las
de Palma y Romay, las de Villaverde,
cuya "Cecilia Valdés" es tan conocida
entre nuestros profesores de preceptiva literaria y acaso las de Suárez y
Homero.
- A ellas hay que añadir "Vía Crucis" de Emilio Bacardi Moreau; "Sombr~s que pasan" de Raymundo Cabrera; uLeonela" de Nicolás Heredia; "Mi
tío el empleado", "Don Niceto el tendero" y "Carmela" de Suárez Inclán;
"Flor de Manigua" de Juan Manuel
Planes y Saincz y tantas más.
-Naturalmente que en ninguna
apunta el movimiento "nativista" que
muchos años después tiene que fundar
Fernán Silva Valdés en el Uruguay.
- En ninguna. Ello porque los movimientos nativistas son especialmente de países confinados, de aquellos.
que la lejanía y el apartamiento los' hace mús esenciales y concentrados de·
su propia nacionalidad.
Pasa a la Pág. 2

�el mejor cuento que aparezca en Cuba. El concurso es anual.
- Conozco los cuentos de Hcrnández
Catá y he tenido predilección por
aquel de "Cna Galleguita en Cub_a" ~e
antologó Man z o r en su recop1lac10n
hispanoamericana, y considero que e~taba un poco influenciado por Garcrn
Rojas, el célebre autor de "Honores ~e
Presidente" que premió la Academia
de las Letras en La Habana, cu 1921.
- Posiblemente, aunque para mí
Hernández Catá es más objetivo, más
moderno, más alejado de la 'relación
de sucedidos que es en cierto modo
mixtificación del género del cuento.

i

/

;

,.,I,'

¡'

!

J

,·

Enrique Labrador Ruiz ...

Primera Lección de...
Viene de la ta. Página
-¿En Cuba ... ?
-En Cuba, no ocurre así. Siendo la
isla un pescante de tránsito no se acendra el espíritu nacional. Las corrientes culturales de todo el mundo se aposentan aquí y ello distrae la atención
de los cubanos en contra de la "cubanidad".

-En cambio el panorama con respecto de los historiadores no es el
mismo ...

-Si, es curioso que en Cuba se dé
mucho el tipo de "historiadoresJJ e
"bistoriólogos". La razón puede ser un
intento de fortalecimiento de las virtudes patrias. Pero ocurre que esta
historia como la mayor parte de la hispanoamericana, mira fundamentalmente a Jo heroico. Tal es su delito y su
pecado. ¡Las grandes figuras muy divinizadas!

-Y con respecto del cuento literario, género que hemos visto tan desarrollado en Cuba, ¿ podríamos decir
que ha tenido más fortuna que la novela?
-¡Claro, hombre! La pequeña, la
cotidiana historia es algo muy nuestro
y el que haya cuentistas aquí, es lógico. Todos nos pasamos la vida haciendo cuentos y hay hasta algunos muy
avisados que "Viven del cuento" ...
- El mejor, vamos, el que tiende al
mejor cuentista ... ?
-El mejor, vamos, el que tiende a

pueblo y todos los que escribimos el
género lo sacamos de esa cantera. Para el cuento no se necesita en Cuba ni
imaginación, basta tener buen oído.
Naturalmente los que "Tocan al oído"
' no quedan muy bien, pero los que saben su música sí.
-Nombres ...
-Lino Novás Calvo, Marcelo Salinas, el gran Luís Felipe Rodriguez, Enrique Serpa, Lorenzo Garcia Vega y si
usted quiere yo mismo.
- Tengo todavía en la memoria los
personajes de "El Hombre Desleído",
"El Empresario Categórico", ''Cenizas
en el Fogón", cuentos todos de su libro 'Carne de Quimera" qu~ circuló
en México por 1948. Para mí que esos
cuentos eran "nativistas", podríamos
decir para significar algo más refinado que el espiritu criollo.
-Asi son. Y ese puede ser el sello
que caracterice a estos otros que estoy
escribiendo ahora y que se publicarán
luego, con el título de "El gallo en el
espejo", "cuenteria cubiche", y que es
una versión más exacta del hombre de
la tierra cubana.
- ¿Los cimientos del cuento cubano? De ellos no dice nada Lino Novás
Calvo en su magnífico artículo publicado en 1949 en Cuadernos sobre "El
Cuento Hispanoamericano".
- Los cimientos del género pueden
atribuirse a Miguel Angel de la Torre
y a Alfonso Hernández Catá. Aunque
veinte años antes, Jesús Castellanos y
Miguel de Carrión ya andaban por esos
caminos. Actualmente está en vigencia
el Premio anual Hernández Catá para

A esta altura del diálogo penetró por
una puerta del estudio de Labrador
Ruiz su biógrafo particular, un venezolano que nos pareció el último lector de' cosas Gallegas ... Entonces discurrimos sobre otras materias y mientras charlábamos, fuimos recorriendo,
el venezolano y yo, anaquel por anac¡ucl la valiosa biblioteca del autor de
Cresival que es uno de los tesoros sobre Literatura Hispanoamericana de
que puede ufanarse la bíblíotecologia
cubana. En el género del cuento, en
la novela, en el ensayo lodos cuantos
autores han escrito algo de significación, esl:in allí como en un coro atento a intervenir en la lección literaria
que este escritor imparte a cu~ntos le
visitan. Y de la pared suspendidos, la
multiplicidad de la presencia de Labrador Ruiz, en buen número de retratos hechos por los mas celebrados
pintores de Cuba y del continente. En
ello se parece el novelista un poco a
Pita Amor, a María Asúnsolo, estas ~os
mujeres de tanta visibilidad en lllé_XIcO
y a quienes los pintores de su pais se
disputan para retratarlas.
y como hay que pagar al casero, al
sastre y al que limpia los zapa~~s; ~enesteres en que no les es permitido mtervenir a los personajes de las novelas
ni de los cuentos, Labrador Ruiz escribe reportajes también en los que
gana, naturalmente, más de lo que ganaba Darío cuando colaborada en La
Nación y lo que "Le Journal" pagaba
a Gómez Carrillo por sus informes del
frente de combate en Europa.

Le dejamos en su trabajo mirando
de reojo las cuartillas todavía sin corregir de sus dos próximas novelas,
"El ojo del Hacha" y "Custodia de la
nada" las cuales se publicarán junto
'
't"
con "La
Sangre H
amb
rien
a , en un
solo volumen con el título de 'Saga Cu•
bana".

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distri-

buidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un ,•asto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección - LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación det Boletin arriba mencionado, Y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la 1uz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",

mo I. {Compilación del Lic. Santiago Roel)

Sl0.00

Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la sátisfaccíón de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, Y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS

la Uni versídad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.

Universid_a d.-Revista semestral. Se

Elica, por el Líe. Genaro Salinas Qui-

distribuye por cambio bibliogr:ifico

roga. {Obra de texto en el Bachille-

a entidades culturales y libremente

rato de la liniversidad de Nuevo

a quien la solicite.

León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes . . . . . . . . . . . S 9.00
Para el público ............ Sl0.00

De soledad y otros pesares {Poemas
de Pedro Garfias) ......... S 5.00

Armas y Letras + Pág. 2

cia el futuro. Unamuno decía que el hombre -la humanidades siempre un proyecto, inacabado siempre, siempre en proceso
de realización. La historia, vida en el más puro sentido, es también proyección hacia el futuro, proceso inacabado; siempre rea,
lizándose y siempre en sus principios.
El hombre primitivo, ~uya silueta es
apenas presentida a través de las brumas de la imaginación, no tendría
otros rasgos distintivos con el animal
que algunas insignificantes diferencias
anatómicas. El hombre actual, histórico, presente, ha enfrentado a la coerción de las fuerzas naturales la maravillosa fábrica de la cultura. Y su imagen sólo cobra vida, sentido, a la sombra de su augusta creación. El hombre
histórico, sujeto pensante, creador de
cultura -no la abstracción de los dialécticos agudos- no se deja vivir, no
se deja arrastrar por la corriente de la
vida, sino que Je imprime un sentido,
la orienta, la encauza y la hace germinar con un ideal particular, propio, y
uno histórico, social.
Un ideal particular en la realización
de la vida supone un anhelo definido,
concreto, o una nostalgia dramática.
El hombre siente su misión en la vida
-en la historia- o presiente su destino. Se forma: se realiza o se deforma.
Percibe con claridad su esencia histórica, o se confunde maravíllado de
las posibilidades fecundas de la vida.

Universidad de Nuevo León,

Armas y Letras.- Boletin mensual de
Correspondencia Juáre=-Vidaurri. To-

Héctor ~IONTFORT R.

CRONIQUILLA

SOCIAL UNIVERSITARIA

OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Antonio )l. ELIZONDO.

La vida sólo es concebible como dinámica, proyectada ha-

DEPARTAMENTO DE ACCION
SECCION EDITORIAL

EDUCACION Y VIDH

NOTAS SOBRE LA MUS/CA EN
LA CIUDAD DE MEXICO

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores de•
berán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi·
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

El ideal social que enmarca su destino es la pauta donde la historia urde
la trama de su vida. La humanidad es
a la historia lo que el hombre es a la
vida: su razón y su sentido. Las generaciones, también, se realizan o se de•
forman al percibir o presentir la nostalgia de su esencia.
Los cambios, los estadios y metamorfosis del hombre -de la humanidad- son su propia vida, la historia.
Y la vida, como la historia, no es solamente futuro; es también, en gran parte, pasado, tradición.

de las distintas etapas de su vida a
través de la escuela, el medio ambiente, el hogar, todas las creaciones de la
cultura, conspiran para facilitarle su
urgente articulación. Todo problema
educativo es un problema de la cultura.
Ante éste, junto a este problema de
acomodación, de asimilación con los
valores de la cultura, se alza, verticalmente, inevitablemente, el escollo del
hombre en singular. El hombre, dice
Rourá Parella, tiene que vÍvir para
conservarse y hacer posible el fin último de la educación. Ya esbozaba
Unamuno que esta acomodación entre
las realizaciones culturales era, en última instancia, un reflejo del instinto
de conservación. Su interés por conocer, por articularse con ]as realizaciones de la cultura, es un interés por
conservarse, por vivir o seguir viviendo,
El hombre es un fin en sí mismo; es
un estudio dentro del proyecto general
que es la humanidad. Siente su vida
como una misión, como un deher que
se mantiene tenso entre el ideal y sus
necesidades biológicas y espirituales.
Entre el ideal y su vida se yergue su
esencia. El hombre tiene necesidad de
realizarse y articularse con el ideal de
la humanidad a través del suyo propio. Esta realización del hombre para
articularse con Ja cultura, es uno de
los temas más importantes de la práctica educativa: ]a vocación. Desgraciadamente esta nostalgia de la propia
esencia no siempre llega a cristalizar
en idea clara, en anhelo definido. Son
pocos los que gozan el privilegio de
percibir con claridad el llamado de la
vocación. La educación, al atender a
la urgencia de la asimilación del hombre a la cultura no debe desconocer el
hecho tantas veces señalado: el hombre tiene que vivir para conservarse y
realizarse y ella tiene que proveerle
los medios.

Cada generación recibe de la precedente un legado de experiencia objetivada, como gracia y como responsabilidad. Este legado, la cultura, dará
sentido y contenido a su existencia. El
presente grávido, la vida, es la conjunción del pasado con la potencia creadora del hombre, de la generación. La
fuerza orientadora en la evolución del
El ho1ubre tiene una finalidad parhombre a través de los cambios, esta- ticular, propia. La educación debe resdios y metamorfosis, es la labor edu- petar esta finalidad orientando su reacativa alimentada en los ideales de la lización en el marco de la cultura. La
cultura.
singularidad primordial del hombre
hace imposible la standarizacíón de
El fin supremo de la educación es el un método formativo -como tan bien
desarrollo, la formación integral del apunta Rourá. A lo más que la educahombre. Los fines formales de la edu- ción --en nuestras actuales circunstancación se encaminan a articular cada cias- puede aspirar. es a conocer el
generación con su momento histórico. proceso por el cual se generalizan ]as
Nadie duda de que la experiencia en experiencias culturales.
carne propia, la vida misma, es la me.
jor maestra, la educación por excelenLa condición dinámica de la vida
cia. Pero la asimilación del hombre a
impone a los métodos educativos la nela cultura, tiene que hacerse en la corta cesidad de ajustar sus sistemas a las
trayectoria del nacimiento a la muernecesidades particulares del sujeto
te. Afortunadamente todo converge a
-considerado como factor activo del
ayudarlo en esta acomodación: las dis- medio social. De este modo tiene que
posiciones heredadas; la organización
combinar, en una mezcla híbrida, ]os

Llegar a la ciudad de México en la
actualidad es no sólo altamente grato
e impresionante por el hecho de volver a ver las bellezas tradicionales que
encierra la Ciudad de los Palacios y
por el hecho de observar el continuo
impulso y el ritmo ascendente de la
vida a través de todos sus aspectos,
sino el de mirar el interés y el incesante laboreo en pro de la cultura, que
ya coloca a México al nivel más alto
de las grandes metrópolis.
Dentro de este aspecto cultural expondré brevemente la labor musical
que se está logrando en el presente
año, ya sea por instituciones oficiales
o por la iniciativa de las particulares;
labor que necesariamenie es el fruto
de muchos años de trabajo. Daremos
una ojeada a estos trabajos, empezando por las entidades oficiales y universitarias.
La principal organización oficial de
esta índole es el Instituto Nacional de
Bellas Artes, que dirige el Maestro Carlos Chávez, cuyo evento más connotado hasta este momento lo constituye
la serie de conciertos de la Orquesta
Sinfónica de México, bajo la dirección
del propio Maestro Chávez. Dos de estas funciones fueron dirigidas por el
eminente Ygor Strawinsky, que pre-

fines últimos con los intereses inmediatos. El hombre debe realizarse, pero ha de vivir para conseguirlo. Cuanto más numerosos sean los medios de
que disponga el sujeto para encontrarse, más cerca se está de la realización
deseada. Y en tanto el hombre tenga
que comer para conservarse y realizarse, uno de los fines inmediatos de
la educación será asimHarlo al sistema
económico provisto de habilidades que
le facilitan la adquisición de su sustento.

sentó sus propias creaciones musicales.
El )laestro Chávez dirigió también
en sus conciertos algunas célebres
obras que fueron por primera vez escuchadas en México.
Otra rama del INBA lo constituye el
Cuarteto Clásico de Bellas Artes, integrado por maestros mexicanos, quienes están preparando una serie de interesantes actuaciones de música de
cámara, que próximamente se iniciarán.
La Orquesta Sinfónica de la Universidad, bajo la dirección de los Maestros Vásquez y Rocabruna, prosigue su
labor de difusión musical dentro del
:imbíto que le corresponde.
La agrupación musicai "Manuel M.
Pon ce", ha presentado y sigue presen•
tando numerosos conciertos, donde se
han destacado nuevos y valiosos elementos dentro de nuestro medio artístico.
La Sociedad Musical "Daniel" es
quizá la que junto con el INBA lleva la
primacía por cuanto a actividades musicales en el presente año. Daniel acaba de presentar al público de la Capital una suma de nueve conciertos con
la Orquesta Filarmónica de la Ciudad
de México, bajo la dirección del eminente maestro Sergio Celibidache, grato amigo de la juventud universitaria,
obsequió un concierto gratuito para
los estudiantes de la Capital, habién-.
dose obtenido halagadores resultados,
pues pudo contarse con una asistencia
mayor de seis mil concurrentes, todos
ellos estudiantes universitarios.
En estos días se iniciará la temporada de la Opera Nacional, también bajo
el patrocinio de Daniel, incluyendo varias obras que serán escuchadas por
primera vez en México, con la participación de notables artistas nacionales y extranjeros de la Scalla de Milán
y de Metropolitan Opera House, de
Nueva York.

Los procesos de formación imprimen modalidades especiales a los sistemas educativos referidos a d~stíntos
tipos, de acuerdo con las necesidades
En cuanto a recitalistas, Daniel predel medio, estadio de cultura, etc. No senta en este año a numerosos artistas
es extraño, pues, que la práctica edu• extranjeros de primera calidad. AJgu.
cativa tenga que atender, con el con- nos de ellos vienen por primera vez a
cepto de patria presente, a las necesi- ~féxíco. En total, una treintena entre
dades típicas de la comunidad. Los ambos, cuya labor será desarrollada
sistemas educativos, organizados con en el decurso del presente año. Para
este propósito, atienden a resolver los el próximo mes de septiembre tendrá
problemas inmediatos de la organiza- la misma Asociación Daniel su segunción de un grupo.
da temporada con la Orquesta Filarmónica de México, en ocho sesiones,
Los conceptos de hombre, pueblo, las cuales se repartirán entre su Direcnación y humanidad, correspondeó. a tor titular, el Maestro Sergio Celibidaotros tantos estadios de la formación, che y su Director huésped, el famoso
de la realización de los fines de la cul- Erik Kleíber.
tura. Pero el ideal final de un hombre universal, plantea, con su sola
Por todo lo que se ha comentado,
enunciación, un problema. El hombre puédese dar una ligera idea acerca de
universal ideal no tiene perfiles defi- la intensa actividad que se despliega
nidos, ni las cualidades que lo caracte- en la ciudad de México en favor de la
rizan y generalizan son claras; su esen• música, a un lado de los numerosos
cia misma no puede encerrarse en una Conservatorios, que celebran por lo
fórmula que imprima a la práctica edu- menos una o dos actuaciones de esta
cativa -ni a la teoría de la educa- naturaleza diariamente, durante todo
ción- una modalidad definida. Este el año.
hombre universal es sólo al consecuente obligado de las realizaciones ante¿ Cuándo lograremos desarrollar en,
riores. Cada época histórica necesita
nuestro modesto Monterrey siquiera
de distintos sistemas educativos, en
una breve parte de la actividad que se
consonancia con sus ideales de realiconsagra a la música en la Capital de
zación inmediata.
la República?

Armas y Letras + Pág. 3

�LH EP H LITERHRI
11
CONCEPTISMO Y CULTERANISMO

Autorretrato de Sor Juana

Hay un instante de frenética intensidad creadora en el siglo XVII, en que el espíritu y los ojos, en trance de absorber todo
lo que de bello existe en el mundo, parecen pedir más y más con
qué saciarse, hasta que se llega, finalmente, a un espectáculo se•
mejante al prodigio. Así que lo real no ha logrado colmar la in•
saciable sed de belleza, así que las galas opulentas que antes vis•
tieron al arte, fueron perdiendo colorido, desgastándose, volviéndose pobres.y deshechas, hasta dejarlo desnudo en el hori•
zonte, principia un proceso de recreación de las formas estéticas,
de revaloración, en el más exacto sentido axiológico, que se con•
suma plenamente cuando interviene la imaginación, acicateada
por la sacudida renacentista, para brindar a la obra creadora del
arte un contenido riquísimo que la convierte en fuerza vital, a
merced de la cual se animan con inusitada elegancia y novedosa
presencia todas las imágenes de la hermosura.
Aunque el fenómeno acontece durante el resurgimiento del Mundo Occidental, tiene mucho mayor explosión
expresiva en América donde, el no
gastado vigor aborigen, en vuelo de
flecha que a su roce con el aire de lo
clásico tradicional produce una momentánea iluminación, va a clavarse
-en el corazón mismo del acierto renovador, produciendo después un maravilloso panorama de luz, que no es la
crepuscular de la tarde, sino la del al'ba matutina que se enciende pánica en
tornasoles bellísimos.
Y llamarada de aurora es1 que se re-

tuerce, aviva y enrosca en aquello en
qu e la potencia creadora del hombre
la solicita. Lo mismo se presenta en
las superficies de los altares novohispánicos que a la primer mirada resplandecen, que en la imaginería, complicada en la forma, viva en el color,
graciosa en el rebuscamiento de la postura que se antoja de ballet; o en el
fu ego ornamental de soles cuyos rayos
se retuercen en historiados dibujos para recubrir las fachadas de los suntuosos edificios religiosos de la Colonia.
El paisaje explica las actitudes. Y
este paisaje urbano de belleza barroca

Armas

y

a que se acostumbrarÓn las miradas
profundas de Sor Juana Inés de la
Cruz desde su infancia, explica también lo barroco de su poesía.
Entiéndase, en este punto, que deliberadamente se ha usado un lenguaje
que sirva en función de descripción
defínidora y que, por medio de él, va
intentándos.e explicar el Barroqnísmo,
más que como concepto, como entidad
formal de complicadísimos recovecos
estéticos.
Entre los siglos XVI y XVII, )a arquitectura - heredad natural del estílo
barroco- que era escueta simetría, comienza a recubrir su desnudo clasicismo con las más varias formas de
sentido vegetal, o las de la tradíción
antigua, hasta convertir los frontispicios en retablo, donde la naturaleza
parece continuarse con exuberancia.
Una función eminentemente relígiosa y social da vída a la soberbía fábrica del ,barroco. Y tal modo de realízar la belleza arquítectónica se proyecta, en símil perfecto, al orden literario, en que es ígualmente válído hablar de Barroquismo, que ya la palabra, en su arrastre de "erres", parece
empujar bacía una inevitable complicación lexicológica.
En efecto, la contextura renacentista del verso italiano -ídíoma de donde proviene el vocablo "barroco"- se
ornamenta con abruptuosidad de elementos sensorios, con las múltiples for•
mas de la naturaleza y con lo que, al
derrumbarse la magnífíca estrnctura
clásica sobrevíve, vestida de hiedras
en sus ruinosos cimientos, solamente
como valor estético decorativo.
En la décímo-séptíma centuría, la
lengua española, que llega a su más
apurada perfección y a su enlace gramatical, se tonifica con un anhelo vehemente de novedad y dístinción que
le permite hermosear las formas verbales. Tiene por patrimonio del "seiscientos" lo recibido de Italia, que es
dulzura en el verso, elegancia en la
forma y verdad; y lo que le da España
en las escuelas de Salamanca y Sevilla,
de las cuales la prímera se distingue
por la concisión de lenguaje, la llaneza en la expresión, la sinceridad y naturalidad, asi corno la elegancia formal; y la segunda, por ia ampulosidad
en el pensamiento, forma extremadamente pulida, abundancia de epítetos,
grandilocuencia verbal y elegancia rebuscada.
Con tal bagaje, la literatura se lanza
a encontrar su modo de ser, en tendencias que son choque y violencia, al par
que complemento la una de la otra, pese a lo encontrado de los dos términos.
Conceptismo y Culteranísmo: he alli
las denominaciones. Ambas tienen de
común el antirrealismo en que se mueven y el carácter de superación que
las anima. En su confluencía de elementos contrapuestos, de síntesis, ambas producen un matavilloso acervo
literario, que es la confirmación histórica de que en el XVII no hubo tal decadencia en el arte de las letras.
El Conceptismo tiene por principal
animador a don Francisco Gómez de
Quevedo y Villegas, quien nace cuando
el sol está a punto de apagarse (1580) ,
es decir, cuando las cosas brilJan más
con el crepúsculo, y muere (1645),
cuando la sombra no permite saber si
ha amanecido ya.
Dice Vossler que en el estilo de esta
escuela hay una suerte de lenguaje
medio filosóíico o fenomenológico,
medio intuitivo y fantástico, correspondiente a una visión intelectual y

Letras + Pág. 4

J HNH INE
sentimental, la que en lugar de abandonarse y conformarse con la ingenua
humildad de la contemplación de los
fenómenos, no se contenta con su armónita hermosura, sino que los violenta: penetra, rodea, descompone las
formas de la naturaleza, compara las
unas con las otras, las analiza descubríendo detrás de sn apariencia lo engañoso, fugaz e ilusorío y de otra parte
las exalta y engrandece con barruntar
e ilustrar lo divino, verdadero espíritu
que se esconde en ellas. Es un juego,
de los sentidos, edíficador y destructor.
Si, corno se verá, el Culteranismo
produce obscurídad de lenguaje, el
Conceptismo lo hace también, con la
única diferencia de que aquél entraña
una complicación en la forma y éste
una complicación en el pensamiento,
el cual es expresado de modo agudo e
ingenioso; con sutileza, lleno de frecuentes contrastes y graciosos equívocos deliberados, de juegos de palabras
y de relaciones caprichosas entre los
objetos y las ideas; el idioma del Conceptísmo está formado de palabras
usuales, a veces vulgares o, simplemente, groseras.
Quevedo, el más conspícuo rebelde
de las letras castellanas, se nutre de
dos corrientes: la culta y la popular;
aunque no se sabe si prevalece la una
sobre la otra, es &lt;Je advertir que en
cualquier momento él no títubearía en
ceder a la "espesa broma" popular sobre la arístocracía de su erudito talento. Y también es verdad que por
él, que tan admírablemente supo jugar
con lo que hay de tríste, írónico y plebeyo en el ídioma, la palabra subió y
penetró basta la más alta estrnctura
lingüística, sustentada en un vasto Y
sólído fundamento popular.
El Conceptísmo de Quevedo obedece
a una ·lógica y a una dramática profundas. La frase encierra más ideas
que palabras, al decir de Menéndez Pida! y a unas y a otras les ímpone el
imperio de su talento, principalmente
en lo que respecta a las primeras, que
son producto directo de una expériencia aguda, vha, de la realidad, en que
lo retóríco cede a lo vítal. Esta experiencia, humana y humanistica, no deja de tener algo de retorcimíento al ser
expresada; pero, de todos modos, en
esta habla literaria hay algo que sabe
profundamente a vida, a vida tal cual
es, en lo triste, irónico y vulgar del
idioma; a vida tal como debiera ser
"en el más acabado, lógico y artistico
de los estilos", donde las palabras no
sobran y hay efervescencia de ideas.
Unas relampaguean escritas sabiamen•
te, a p esar de su estructura contorsionada, como ya se dijo; las otras fulguran imperecederas, conceptuosas.
Por Jo que respecta al Culteranismo,
o Gongorismo, como se le llamó en homenaje a su más insigne representante, don Luis de Góngora y Argote, poeta cordobés que vivió del 1561 al 1627,
puede decirse que es la manera literaria en que la singularidad proviene
del empleo de las más antiguas palabras del mundo, de las más usuales Y
corrientes; pero estructuradas con
yuxtaposiciones sintácticas; también
se peculiariza por la complicación formal, por la violencia y abundancia en
el hipérbaton, por los girQs latinos Y
helénicos y por' las constantes alusiones a las fábulas mitológicas, a los lugares geográficos, a los hechos históricos.
El Conceptismo lo mismo se conoce
con este nombre, que le víene de Es·

1

r

paña, que con el de Marinismo, que recibe de Italía y Alemanía, o el de Preciosismo con que lo bautiza Francia o,
por fin, con el que le da Inglaterra,
que es el de Enfuismo.
Al hablar del Gongorismo -última
etapa del Culteranismo en Góngora,
como se verá después- Dámaso Alonso lo define en su "Ensayo sobre Poesía Española", como "una iluminada
plenitud, pletóríca plenítud. Hervor
de vida idealizada, bormíguear de formas, borbotear de fuerzas, bullír de
colores, huracanes y remansos de armonía. lntensídad: de lo concíso dentro de cada partícula a lo pomposo.
Pasión y Freno: libertad y canon.
Exuberancia barroca, sí, pero limada,
pero acendrada hasta en el más huidizo escrúpulo del pormenor. Prurito
íncalmable de la calidad, anhelar frenético de perfecciones. Otero del éxtasis: Belleza."
El poeta de las "Soledades" tuvo tres
diferentes maneras poéticas, ascendió
por tres escalones de usos lingüísticos:
el berreriano, el popular y el culterano. El primer escalón es llamado así
porque ert esa época de su poesía se
asemeja a la de Fernando de Herrera,
principe de la escuela Sevillana, a
quien su tiempo llamó "el divino" y
cuyo majestuoso lenguaje, que sígue la
trayectoría it,µianizante en el tema de
la poesía amorosa, que brilla por su
forma, tiene un tono apasionado y un
colorido exuberante, se vuelve acento
beróico con la ínfluencia de la Bíblia
y de los clásicos greco-latinos, manifestándose en un estilo ampuloso y en
un verso grandílocuente. Como todo
poeta que gusta de escucharse a sí mismo, el de Sevílla parece deleitarse con
la sonoridad externa de las palabras,
que usa extrayéndolas de un enriquecido lenguaje.
Bien pronto Góngora abandona su
primera postura y logra alcanzar en
lo popular un triunfo valioso, por la
tersura, sencillez y gracia de sus composiciones. En este segundo paso, se
advierte la consecuencia renacentista
de la poesía de Góngora. Este sello
que, indudablemente, es una especie
de marca aristocratizante, le impide
ser vulgarista, es cierto, pero •DO popularista.
Por último, llega propíamente al camino poético del Culteranismo. Su
obra tiene la traza visible de Herrera;
pero acrecentada con las complicaciones lexicológicas y cultismos ídíomáticos, que hacen mucho más difícil la
comprensión del sentido de las expresiones, sobre todo por el empleo del
hipérbaton y la extravagancía de la
metáfora.
Aquí, en la metáfora, es donde hay
que buscar la teoria estétíca del Gongorismo. "Todo el arte de Góngora
-vuelve a decir Alonso- consiste en
un doble juego: esquivar los elementos de la realidad cotidiana para substituirlos por otros que corresponden,
de hecho, a realidades distintas del
mundo físico o del espiritual, y que
sólo mediante el prodigioso puente de
la intuición poética pueden ser referidas a los reemplazados."
El procedimiento para obtener la
metáfora que en Góngora representa
más que un medio literario una constante y desesperada huída de la realidad es, aparte del dominío técníco absoluto del idioma, algo que sólo compete a la intuición poética, como se
ha visto en el anterior comentario.
Hombre de carne y hueso, el poeta
tiene ojos para ver todp lo que en la

naturaleza hay de fealdad o de hermosura. Pero él -Y aquí víene la diferencia con el hombre común- posee
una segunda vista, con la que percibe
todo lo creado y aun lo no exístente,
de modo tal como un espejo que lanzara de él a otro, y a otro y otro más
todavía la imagen, hasta darle profundidad y misteríoso encanto de sueño.
Esta segunda vista es la ímaginacíón.
Ahora bíen, Góngora procede así:
Entre el objeto que los ojos captan de
la realidad y el que se percibe con la
imaginación, hay ya una deformación
del primero, como se ha dicho, pues
es suplantado por una estilización imaginativa, por un objeto ideal, que no
borra totalmente la indívídualidad del
objeto reproducido, sino que lo víste
con tan bello ropaje, que casí no se le
reconoce. Pero Góngora va más allá
todavía: Produce una entidad puramente estética, interponiendo entre el
objeto real y el ideal un elemento estrictamente poético: un recuerdo, algo
así como un prisma que quiebra los
colores, que deforma, hasta la belleza,
lo que a su trasluz se míra, que da lejanía a cuanto transparenta su cristal
luminoso. Y la íntuición del poeta
crea, dentro de una tercera categoría
espirítual, que tambíén es tercera dímensíón íntelectual, una metáfora, algo que va más allá, según el mísmo vocablo, un elemento irreal, en el sentido
de que no existe sino para la subjetividad creadora, en que se nubla, o casi
se pierde, el térmíno real de la comparación.
La base idíomática de Góngora es,
pues, pura belleza, pura esencia, puro
valor, sumergidos en las metáforas.
He ahí el prodigio; be abí lo original
y lo maravilloso estétíco de su poesía
que realiza dentro de lo gastado de los
elementos -palabras- con un juego
preciosista, selecto, aristocratizan te.
A esta poesía se penetra con díficultades por los escalios del lenguaje, por
el verso que se sobrecarga de elementos de ornato y por la deliberada intención de no mostrar directamente lo
que se pretende refundir en temas de
belleza, tan copíosos, que no hay ojos
para contemplarlos ni abarcarlos, sino
estremecimiento del espíritu para comprenderlos.
Es un axioma que mientras más dueño y señor de materiales técnicos es el
poeta, su poesía será también más dificil de penetrar, porque en elJo estriba precisamente el encanto de ésta, la
seducción que produce en el ánimo de
quien tiene que adentrarse a ella, como a un sueño, paso a paso, por un
laberinto que atrae por su sombra, detrás de la cual se presiente, como una
recompensa, la esperanza de la luz.
No hay, pues, tal pretendida obscuridad en Góngora, ni en los poetas del
siglo XVII que en algún modo se colocan dentro del Culteranismo, sino afán
de novedad, de originalídad, de belleza.
En el Barroquísmo, la metáfora -ese
elemento estético del verso- tiene una
función diferenciadora: Establece la
distinción entre los dos más genuinos
representantes del Conceptismo y el
Culteranismo. La metáfora de Góngora es ascendente, busca siempre el término elevado, selecto, aunque en sí toda la escuela Gongorista no logre desviarse de ]a marea popular; la de Don
Francísco de Quevedo es horízontal y,
no pocas veces, francamente descente, en declíve que va a dar a la grotesca deformación de la realidad.
Sor Juana Inés de la Cruz no pudo

DE LH
eludír tan cautivadoras corrientes líterarias de su época y está enmarcada
entre el Conceptísmo y el Culteranismo, las dos maneras del barroco español. Estudíada con cuidado su postura, analizadas una a una sus influencias -Ausonio, Quevedo, Gracián, los
Argensola, Góngora, Garcilaso, Boscán,
Lope, Calderón, Alarcón y Tirso- se
advíerte que su poesía es imítación deliberada del Culteranismo, en tanto
que en el Conceptismo halla naturalídad y propía expresión. En efecto,
Sor Juana no se propone imitar a Góngora en ningún momento -salvo en
"El Sueño"- sino que, imbuida de las
ideas poéticas del cordobés, en las cuales se halla tan a gusto, escribe con libertad. A veces se píensa que usa el
adorno culterano sólo cuando quiere
llamar la atención, cuando quiere lucir, rivalizar con otros poetas, como lo
hizo con Sigüenza y Góngora en el
Triunfo Parténico. En lo demás, evíta
el estilo erudito y obscuro, lo cual resulta más notable cuando la manía
Gongorina se había apoderado de México. Recuérdese el propio certamen
celebrado para glorífícar la Inmaculada Concepción, en que uno de los temas era "una canción de cuatro estancias de a nueve versos con su represa
de tres, ímítando la de Góngora que
empieza "Que de invidiosos montes levantados"; y otro también, el que imponía la condición de que el poema
comenzara como aquel de: "En rostro
de christa"l serpiente breve."
Mas como, en términos generales, la
Décima Musa emplea un lenguaje transparente y flúído, conceptuoso y dialéctico, que se ídentífica con el de la conversacíón espírítual, debe tenérsela por
más próxima al Conceptismo que al
Culteranísmo, del que la distíngue el
acento prerromántico que hay en su
poesía.
Prueba de ello es que, aunque en
las silvas, preferentemente, hay una
reminiscencia bucólica, pastoril, la
esencia poética se exterioriza en formas constreñidas, avaras de expresión,
conceptistas, definitivamente sentimentales, aunque sin el boscaje profundo que tan frecuentemente se halla
en Quevedo.
Don Francisco, como la misma Sor
Juana, son espíritus despiertos a las
ocurrencias cotidianas. A ambos les
gusta sumergirse en ironías y sutilezas
"ascéticos de sueños, ficciones, visiones y juegos de la fantasía y de las
palabras", según el noble decír de
Vossler.
Este navegar entre dos corrientes literarias no es, como pudiera suponerse, crisis estética; por el contrario,
muestra el espíritu de selección y síntesis de Sor Juana, que elige con bastante buen gusto, con gran acierto, lo
que de bueno hay en una o en otra
maneras, en anticipada visión de lo
que más larde acaecerá cuando llega
el momento de general confusión de
escuelas, doctrinas y tendencias y
cuando se armonizan las posturas más
irreconciliables para dar paso en Calderón, así que se ha logrado la unificación del Culteranismo y el Conceptismo, al Neoclasicismo. Esta unificación "retorcida y adherida a la voz, la
plástica y la idea, como inmensa columna salomónica sostien'é el milagroso monumento", como indica Cirre. Y
el humanismo renacentista se vuelve
precursor del romanticismo y el simbolismo moderno.
Con Calderón, pues, se consuma esta
unidad de elementos contradictorios

Armas y Letras + Pág. 5

aparentemente. La poesía de la naturaleza, que es partícular del Siglo de
Oro, busca en su remoto primitivismo
la perfección. Calderón, por el contrarío, la aguarda en el eterno porvenir. Y como Sor Juana no se mueve
en el íntermedio de estos dos términos
temporales -pasado y futuro- debe
buscársela entonces proyectada en el
aspecto puramente renacentista de celebracíón de la naturaleza psíquica del
sér humano, salvándose así de ser tildada de rebelde a la exactítud en las
representacíones de los objetos natnrales, al mismo tiempo que de falta a
la pureza clásica, humanística o pagana.
El hallazgo de ídentídad entre Sor
Juana y Calderón, corresponde única
y exclusivamente al motivo constante
de profusión de la belleza, que en ambos priva, belleza descubíerta y producida por el Renacimiento "con su
idealismo naturalista y paganizante"
que se acumula, llamea y se consume,
en un fuego de amor ofrecido a la gloria eterna y verdadera. Este extremo
es término de la naturaleza pagana y,
a la par, apoteosis del cielo crístiano.
Por todo ésto, el comentarío de Vossler
respecto a Calderón puede también
ser hecho en relacíón con Sor Juana:
"Su poesía no abandona la hermosura
de la naturaleza, sino la somete al fúego, la purifica, redíme y asume en la
visión divina."
Exíste una índudable revalorízación
del síglo XVII, tan caldo en descrédito
desde que fueron dadas en llamar
"aberraciones" las formas luminosas y
estéticas de don Luís de Góngora. La
.nueva perspectiva crítica desde la cual
se estudia al "Vírgilío Cordobés", ha
servido para llevar a cabo una revísi6n reivindicadora de todos los poetas que florecen en las últimas décadas
del XVI y en todo el XVII.
Sor Juana está comprendída en este
grupo; pero aclarando que lo barroco
de su poe'iía no es solamente una postura literaria, No. El adorno y bermetísmo de la Monja es, como tan certeramente lo observa Vossler, una necesídad psíquica íneludíble. Nada del
afán estetizante de Góngora; nada
tambíén de la intencíón glacial y efectista de Marino. Su poesía es alígera,
luminosa como su espíritu, poderosa y
bien realizada, como toda obra de su
ínteligencia. Apenas pueden considerarse como meros detalles lo artificial,
embrollado y recargado de algunos de
sus poemas. Por lo demás, elude el
tono erudito y escribe con lenguaje
llano "aunque no el de todos los días."
"Todo lo que veo -afirma- evoca reflejos: lo que oigo, meditaciones, aun
la más mezquina cosa material ... A
donde miro, tengo de qué asombrarme y discurrir ..." Estos son los temas
sencil1os y, al mismo tiempo, extraordinarios de su poesía.
Su predilección por el romance es
consecuencia de su naturalidad en el
hablar. Nada hay más espontáneo en
ella que expresarse en verso; y trabajo le costaba reprimirse para no hacerlo. Si empleó a veces un vocabulario "culto en grado eminente", no fué
por pedantería, sino por alcanzar una
eficacia estética. Así logra dar valor
positivo a su poesía.
Su estilo con mayor frecuencia se
identifica con la poesía popular eclesiástica y civil, que c0n Góngora, Su
propensión a usar variedad de forma~
y de metros es producto de su feminidad.

Pasa a la Pág. 8

�Precursores, Benefactores y
maestros de la Enseñanza
Superior en nuevo León

Conciliar y le sirvieron de antecedente y preparación para el Magisterio,
al que se dedicó, dejando los estudios
de Jurisprudencia que había comenzado en el Colegio Civil del Estado y
que adoptó decididamente, con carácter profesional, sin_haber pasado por
la Escuela Normal ni haber sustentado

Plinio D. ORDOÑEZ.

miento de una escuela particular, la

NOMINA BIOGRAFICA
PERIODO CONTEMPORANEO
1892-1930

MAESTROS:

•

rios. Seminarista y Bachiller en Le-

!ng. D. Miguel F. Martínez:-Nacido
y educado en Monterrey, fruto preparatorio y profesional del Colegio Civil
del Estado. Creador original del Sistema Educativo Oficial Primario y Normal, Reorganizador del Secundario y
Profesional, de conformidad con la
Legislación, redactada por él mismo y
conocida en Nuevo León con el titulo
de Reforma Escolar de 1892, dictada
y puesta en ejecución bajo su personal
consejo y dirección, hasta 1901, durante la administración gubernamental del C. General D'. Bernardo Reyes.
Inició sus actividades docentes en
1872 y las concluyó en 1919, que falleció con los honores de Benemérito
de la Educación Nuevoleonesa, concedidos por el H. Congreso del Estado en
1918, juntamente con su más inmediato compañero y colaborador el Prof.
D. Serafin Peña.
Desempeñó en el Estado, sucesivamente todos los puestos escolares, de
simple Ayudante, Maestro de Grupo,
Director e Inspector de Escuelas, hasta Director General de Instrucción Primaria y Normal y Secretario del Consejo de Instrucción Pública de Nuevo
León, cargos estos últimos que dejó en
1901 y continuó en la_capital de la República, hasta 1914 para reanudarlos,
por segunda vez, en Monterrey, hasta
su muerte,

En este largo período de casi cincuenta años de ejercicio magisterial,

en todas las ramas de la educación•,
que por vocación adoptó, prescindien-

do de la ingeniería topográfica y civil,
que abandonó, sin importarle su valiosa remuneración pecuniaria, puso los

y es, cuyos cursos hizo en el Seminario

examen de preceptor, para ejercer, re-

comendándose sólo con el estableci-

en Nuevo León, (música, pintura y li-

que clausuró para tomar la Dirección
de una Escuela de Niños en Monc)ova,
Coahuila, y más después, de la Oficial
de la Villa de Bustamante, de donde
regresó a Monterrey, para' colaborar
con el ingeniero Martinez en la Reforma Escolar de 1892, de la que se distinguió como el más connotado y autorizado colaborador, participando directamente en la planeación y ejecución de la Reforma Escolar de 1892,
encargándose principalmente de la
formación del Profesorado de Niños y
de la redacción de los textos metodológicos ·correspondientes a las distintas materias de la instrucción primaria elemental y superior.
El profesor Peña significó tánto en
esta reforma escolar, que snstituyó
siempre al maestro Martinez en todas
sus faltas accidentales, lo mismo durante los dos períodos de sesiones de
los Congresos Pedagógicos Nacionales
de 1889 y 1890, que cuando en 1901 se
trasladó a México iudefinidamente, y
en todos los casos ocupó los cargos de
Director General de Instrucción Primaria, Director de la Escuela Normal,
Secretario del Consejo de Instrucción
Pública y catedrático de las Normales,
en cuyos puestos fué el continuador de
la obra reformadora de la educación
en el Estado, iniciada en 1892 y en la
que actuó al implantarse, como Inspector y Supervisor de la Didáctica

teratura), y el único y sin segundo to-

prescrita.

davía, en el campo estrictamente pe-

El maestro Peña ejerció su ministerio desde 1872 hasta 1912, que el Esta-

titular, la Dirección General de Instrucción Primaria y el nuevo Consejo
de Instrucción Pública del Estado, del
que fué su Secretario Ex-Oficio. Como jefe nato de estas oficinas dictó las
disposiciones orgánicas y reglamentarias del Sistema Escolar Público y redactó las leyes correspondientes de sus
tres ramas educativas, en las que se

comprendió la Reforma Pedagógica y
Administrativa de la Instrucción Pública de Nuevo León, en 1892, cuyo
sistema se conoce, entre nosotros, con
el titulo de Escuela Nuevoleonesa.

Por su inteligente y novedosa institución docente, creada y vivida primero· en Nuevo León, (1872-1901) y llevada después al Distrito Federal y Territorios (1901-1914), como escuela con
doctrina y principios propios, experimentada en su Estado natal, consideramos ser este distinguido maestro, el
verdadero fundador de la Escuela Primaria y Normal mexicanas, inspiradas

en los acuerdos y resoluciones de los
citados Congresos Pedagógicos d~ 1880
y 1891, de los que fué uno de sus
miembros sobresalientes, juntamente
con su compañero y amigo D. Enrique
C. Rebsamen.
Fué también uno de los representativos de las letras y las artes estéticas

dagógico,. con caracteres originales en
Didáctica y Metodologia y en Administración Escolar. En las letras se distinguió como literato y periodista y
como orador y conferencista. Practicó
con éxito profesional artistico la Pintura, el Dibujo, el Decorado y en particular la Música, reputado como un
notable ejecutor de flauta y flsutin,
que figuró en las orquestas sinfónicas
de la ciudad y en los conjuntos musicales acompañantes de las compañías

de Opera que visitaban onterrey. En
cimientos del actual sistema educativo · las Ciencias Matemáticas logró fama
público de Nuevo León, en forma tan de experto en Cálculo y de hábil Toacertada y efectiva, que aún perduran pógrafo, Hidromensor y Arquitecto.
sus principios orgánicos y pedagógiComo hombre y -como entidad mocos y sus fines de escuela democráti- ral, fue un perfecto caballero, lo misca popular.
mo en sus actos públicos que en los
Fué el creador de una Didáctica ori- privados y un raro ejemplo de probiginal, inspirada en las ideas de Pe_sta- dad y buen vivir. Su pasión por la eslozzi, Herbart, Mann y Sarmiento, y el cuela y por la Pedagogía, lo . inclinainiciador y fundador de la enseñanza ron al Magisterio e hicieron de él, a
pedagógica normalista en el Estado, fuerza de estudio, empeño, constancia
derivada del Plan de Estudios de Ins- y abnegación, no solo un educador, si-

do, por sus valiosos servicios le conce-

dió la jubilación y una pensión vitalicia equivalente al total de los sueldos
que percibía.
Fue el primero y más fecundo escritor didáctico de la Reforma Escolar
citada, publicando una correcta y bien
meditada serie de textos para niños y
maestros, que tuvieron gran acogida,

principalmente por su indiscutible valor metodológico intuitivo. Pulsó también la lira poetica dejando un regular
acervo de composiciones qJie lo acre-

ditan entre los literatos nuevoleoneses
de su tiempo.
Enseñó todas las asignaturas de Enseñanza Secundaria y de Normal; pero

fué notable maestro de Gramática,
Composición Literaria y :Metodología
Pedagógica. Representó al Estado en
varios Congresos Pedagógicos nacionales, verificados entre los años de
1901 y 1911, siendo este último el que

Ing. D. Miguel F. Martinez, en la Reforma Escolar y establecimiento del
sistema educativo implantado por este
educador en 1892, actuando como Regidor comisionado de Instrucción Primaria en el Ayuntamiento de la ciudad de Monterrey.
Fue un fogoso orador cívico, un

hombre de letras y un buen maestro
culto y capaz con una brillante facilidad expositiva, en Medicina, Preparatoria, Literatura Preceptiva e Historia
General, de cuyas asignaturas dejó dos
magnificos textos denominados: Compendio de Historia General de la Civilización, impreso en México en 1899
y Elementos de Literatura Preceptiva,
impreso en España en 1897, obra que
para 1901, babia alcanzado la tercera
edición. Ambas obras sirvieron de texto por más de diez años en los citados
institútos oficiales de Nuevo León,
De 1901 a 1902, el Dr. Garza Cantú
actuó como Director del Colegio Civil
del Estado. Años después trasladó su
residencia a la capital de la República,
en donde falleció victima del suicidio,
que consumó apurando una fuerte dosis de cianuro de potasio, como un so-

litario romántico, en una glorieta de
la antigua alameda de la ciudad de
México.
Inició sus trabajos periodísticos y
literarios despµés de 1880, escribiendo
versos, crónicas sociales y artículos literarios para las revistas de su época
hasta 1910. Es autor de la primera
Antología de poetas y escritores nuevoleoneses, la que se, publicó bajo el
titulo "Algunos Apuntes Acerca de las
Letras y la Cultura de Nuevo León, en
la Centuria de 1810 a 1910", obra muy
bien documentada, en la que se emiten
juicios críticos y opiniones valiosas

sobre el estilo y la calidad de las composiciones de todos los géneros escritas en Nuevo León, durante el primer
Centenario de la_ Independencia mexicana.
lng. D. Francisco Beltrán:-Se ra-

dicó en Monterrey, procedente de 111
ciudad de México, por el año de 1~,
en calidad de Capitán de Ingenieros
formando parte de la Brigada militar
al mando del General D. Bernardo Reyes, Gobernador Constitucional y Comandante Militar del Estado de Nuevo León. Participó, desde luego, en la
gran campaña de construcciones mate-

riales emprendida en Monterrey _por el
propio General Reyes: Construcción de
puentes sobre los canales de los Ojos
de Agua de la ciudad, destinados a facilitar el tránsito citadino entre los
sectores Norte y Sur, y en la del actual Palacio de Gobierno; asi como en
la edificación de las escuelas profesionales, en calidad de Ingeniero Civil.
Desde 1895, formó parte del Personal Docente del Colegio Civil del Estado hasta su muerte, acaecida el 8 de
Febrero de 1937. Adoptó con tal entusiasmo y decisión la cátedra y Ja do•
cencia, que a los pocos años después,

trucción Primaria, elaborado en los

no un educacionista por excelencia,

dos primeros Congresos Pedagógicos
Nacionales, celebrados en la cíudad

con todas las cualidades de cultura y
ciencia y las virtudes de creador, au-

solicitó la jubilación al Gobierno de
Nuevo León, de la que gozó desde
1912 hasta su muerte acaecida en 1922.
En 1918, el H. Congreso del Estado,

de México, sucesivamente en los años
de 1889 a 1891.

to-di~cta, mentor de niños, jóvenes y

equiparando sus servicios educativos a

maestros; virtudes que le dieron además el mérito para ser reconocido co-

los del maestro Ing. Martinez, les con-

ral, de tipo enciclopedista, que en su

cedió en el mismo Decreto respectivo,

larga y fructuosa carrera didáctica,

mo benefactor y benemérito de la
Educación mexicana.
En el campo de la Enseñanza Uni-

los honores de Beneméritos de la Edu-

ejercida únicamente en Monterrey, con

cación Nuevoleonesa, recibiendo am-

Fundó también, para completar el
Sistema de Enseñanza Normal, y como
parte esencial de la Reforma Escolar
de 1892, la Escuela Profesional para
Señoritas, instituto exclusivo dedicado
a la preparación profesional de la mujer, en las carreras de Telegrafista,
Contadora, Maestra de Confección y
Corte y Profesora de Instrucción Primaria y Educadora de Párvulos; escuela que después se denominó Normal de Profesoras y que ahora juntamente con la de Profesores, creada en
1870 y reorga11izada en 1892, y de las
que fué su Director hasta 1901, se de-

nominan ahora Escuela Normal Miguel
F. Martínez.
Creó y organizó, siendo su primer

abandonó el ejercicio profesional para
dedicarse exclusivamente a la enseñanza secundaria y preparatoria.

Fué un maestro culto y de amplia
preparación, de franco concepto libe-

cadño} respeto y consideración, que

original y propia metodología enseñó
lbdas las asignaturas académicas comunes al Bachillerato; pero especializó en Matemáticas, Idiomas y Ciencias
Sociales. Tenia fama de exigente Y

fué para ellos su positiva glorificación

enérgico en sus cátedras, porque fué

de maestros.
Dr. D. Rafael Garza Cantú:- Hizo
sus estudios primarios, preparatorios

muy cuidadoso del orden y de la dis-

y profesionales en la ciudad de Monterrey, hasta titularse Médico Sirujano

de "Los Lermas", Congregación perte-

para la ens.éñanza secundaria_ y
perior.

y Partero, carrera que ejerció con

neciente al Municipio de la Villa de
Guadalupe, N. L. De familia campesi-

cierta irregularidad y que dejó para
dedicarse al periodismo y al magisterio, después de 1892.
Se distinguió como colaborador del

Fué varias veces Director Interino
del Colegio Civil del Estado y también

versitaria, su labor se destacó en la

Secretaria del Consejo de Instrucción
Pública, en la Legislación Reglamentaria de las Escuelas Profesionales del
Colegio Civil y de las Escuelas Profesionales Autónomas y como Catedrático y Director del Colegio Civil y de
las Escuelas Normales del Estado.
Prof. D. Serafín Peña:-Originario

na acomodada, con residencia en Monterrey, donde hizo sus estudios prima-

bos del Magisterio del Estado, de las
Autoridades y de la S~ciedad de Monterrey. tal afectuosa manifestación de

Armas y Letras + Pág. 6

notas
Universitarias

ciplina escolar; pero se le reconocía

ser un maestro hábil y competente
SU"

propietario, y con tal carácter, fre-

Pasa a la Pág. 8

TEATRO
Hace algunos años, cuando el joven

maestro José Anastasio Villegas se hizo cargo de la Dirección de la Escuela
de Teatro de la Universidad, algunos
escépticos enterados apenas pudieron
disimular una sonrisa que expresaba

su descontento y la seguridad de que
pronto habrian de gozar abiertamente
con el fracaso del flamante director.
Pero no contaban con el juvenil y contagioso entusiasmo del maestro, ni con
su voluntad inquebrantable, ni con su
amoroso empeño. Fueron muchas las

dificultades que tuvo que vencer. Un
raquítico presupuesto, una inscripción

exigua y la falta de colaboradores desinteresados, entre los más importan-

tes.
Los días, al correr, le trajeron la
oportunidad de montar una obra que
diera la medida de su esfuerzo. La
amable condescendencia de un públi-

co hecho al patrórt del espectáculo de
profesionales, recibió con una sonrisa
de cortés indiferencia el anuncio del
intento escénico. La indiferencia inicial hubo de trocarse primero en interés y luego en franca admiración
para los noveles artistas y su infatiga-

ble director.
Las representaciones ofrecidas por

la Escuela de Teatro en el pasado abril,
fueron un alarde de habilidad y dominio de los recursos escénicos. Con
obras dispares, de distinto corte, muy

elaboradas y de dificil montaje conquistaron abiertamente el aplauso y la
consideración de un público que se
entregó resueltamente a los actores,
cuyo esfuerzo se acr.ecienta al tomar
en cuenta que las obras se realizaron

sobre un escenario inadecuado.
Conviene hacer resaltar que la labor
de educación popular realizada por la
Universidad a través de su Departamento de Acción Social empieza a madurar sus primicias. Las representaciones se ofrecieron ante un público
mucho más numeroso que el que acostumbra asistir a esta clase de eventos,
y su interés en la obra y los personajes muestra ya el clima propicio para
recibir el bien de las obras clásicas.

HUMANIDADES
La Facultad de Filosofía y Letras ha
auspiciado un curso -casi llegado a

su término- con el rubro de Metodologia de las Humanidades, profesado
por el Dr. Felipe Pardinas Illanes.
Las lecciones, que abarc~n todos los

aspectos de la realización de los trabajos científicos, adquieren una agilidad
y un interés desusados en virtud de la

fácil palabra del profesor. Todas, dirigidas a los maestros, se encaminan

hacia la finalidad de prepararlos para
orientar a sus alumnos en la elaboración de trabajos científicos. El maestro insiste, hasta la fatiga, en que de
la preparación de trabajos de esta na-

turaleza depende el progreso cultural
de nuestra patria y la estatura de nues-

tra Universidad.
Creemos que el Departamento Editorial de la Uni_versidad, de ser posible
la versión grabada o taquigráfica de
las lecciones, auspiciará la idea laten-·
te entre muchos de los asistentes y
gran número de quienes no han tenido
la oportunidad de seguir el curso, de

recoger en un folleto el texto de las
lecciones profesadas.

ESCUELA DE VERANO
La VII anualidad de la Escuela de

INl'OCACION

PceJítJ
CANTO A LA PRIMAVERA

José LEON SALDIVAR.

La primavera nace en el rio del tiempo
como si una estrella punitiva
rompiera la periferia de la noche,
cual si la flor del crepúsculo ondeara
su rigodón sobre las eras.
Un prólogo de nardos lame el costado de la tierra,
plintos de ágil verde remosan la distancia;
el rojo capitel del alba .
sangra en aéreos peristilos
porque ya estás cerca primavera.
Ya se erije la columna de tu cuerpo
como trazo delgado en el agua;
estás en el yodo de la tarde
y en la península del alba.
Marzo respira.sus cósmicas fatigas
y un hélice de violas asoma al altiplano.
TU eres primavera:
si la espadaña violenta su pendulear de savia,
si mugen en la piedra herida los toros de los rios,
si los luceros revientan en nocturnos berilos,
y las luciérnagas ensayan sus luminografias.,.
¿Qué es la noche sin tí?
sino una cos(ra negra, un puente de pavura,
sombra de arquitectura ciega.
¿Qué es la noche sin tí?
sino pupilas presas en túneles de nada,
la estatua de la muerte y el olvido.
En cambio tú unges la tiniebla
y como mariposa hipnótica la luna
gira en tu axila de nácar y de seda.
Con qué ojos te miraré si casi ciego
busco en la noche tu relieve
de luminosa periferia,
con qué manos te tocaré si estas
dos manos mlas son dos golondrinl11l de
tiniebla .
Sólo escucharé cómo te canta todo
y pensaré que son mis ojos capturando tu imagen,
que si una cúpula de alas nubla tu frente
es la escala de mi voz amanecida.
Tú vienes desde el origen,
cuando el mar acompasó sus verdes ritmos
a un horario marinero.
Tú vienes desde que el tiempo nos contuvo
en los estratos de matices leves;
desde que el gris se adosó a los nervios
convulsos de la tierra,
y el aire encendió su cristal
sobre hombros de múrice y de nieve.
Cuando era la pupila espejo de paisajes
en un tren de horizontes;
pero sin voz y sin palabras
solo nos queda un polvo denso sobre el corazón.
Sólo podemos comprender tus camándulas,
tus pinceles de lirio, tus mágicos aceites
y el barco de tus ojos oteando las riber/11!,
Tú vienes desde antes 1 niña,
y todos alguna vez sabemos de esa dulce herida
que es tu amor y tu llegada, antes de
reintegrar nuestra nostalgia
a la tesorería del polvo y de la nada.
Tú recojes los gestos y palabras,
los nombres y las fechas y los grab/11!
al dorso de las horas, en un alegoría
de espacios y relojes.
Yo espero en esta margen salada de mi vida
con pulso vacilante y ciega la mirada
tu intimidad de pasos y palabras,
y ciego y mudo en una alcoba de tinieblas,
busco el amparo noble
de tus églogas feéricas.

Verano se halla ya en periodo de gestación. El infatigable director de la
Escuela, Prof. Francisco M. Zertuche,
ha.logrado superar, en todos los aspectos a las anteriores sesiones. El sostenimiento de la Escuela de Verano representa, sin lugar a dudas, una carga
apenas soportabJe por el presupuesto
de la Universidad. Sin embargo, cuanto esfuerzo se haga por acrecentar su

José León SALDIVAR
Al maestro D. José García Rodríguez,
en el cuarto aniversario de su muerte.

E1·a abril y era primavera,
primavera de cielo y mar y pradera;
el zodíaco adosó el signo de sus oros
como una llamarada entre las manos.
Era abril, cuando tu vo: de caracol
de ausencia fué un retablo en el tiempo,
Tu paso desflecó la lumbre de su huella,
se desmontó la alegría de tu estatua
del pedestal enorme de la tierra;
tu risa se congeló, Maestro,
y el reloj de tu cuerpo
recompuso su mudo crucigrama.
Era abril, cuando los rios de la luz
inundan el paisaje y las guijas alborotan
en el tumulto de las aguas.
Era abril, yo lo recuerdo, porque buscamos
la herida campana de tu vo:.
la hiedra presente de tus arterias,
la harina de tu suave palabra
y no eJlcontramos, sino el refugio
helado de nuestras lágrimas.
Casi pOdíamos ver tu sueño interrumpido,
tu monólogo destrozado y un bastión
de amapolas de tus horas iluminadas,
no supimos en realidad si era otro sueño
tu partida, un sueño más real y objetivo
que este sueño a pedazos de la vida,
no supimos si conjugar tu ausencia con
palabras de vida o llorar por este absurdo ritmo.
T,í estabas tranquilo, Poeta, como aquello
que ha perdido su urgentia, su prisa necia,
su trajín de miedo y de materia.
T,í estabas sereno, y en el espejo
curvo y hondo de tus pupilas,
pastaban las estrellas
y en tu frente adormida, las aves de Dio,,
buscaban mígl11! celestiales.
Pensamos en la roca que hemerge
del viento en la sonora herida,
en las cariátides reiterativas,
en las cisternas desnudas de tiempo,
en la montaña que dialoga con lengua de 1iglos,
y corona su testa
con ritornelos de luz azul cada mañana.
Te vimos untado de esa extraña vida
que lloramos por nosotros mismo,.
Ahora, ha pasado el tiempo; eres
una efigie engastada en el perfil del pemar
y en la acrópolis de los libros;
no hay ruinas de tus pasos, ni leve reseña
de tu humana materia, sin embargo, poeta,
filósofo cabal, ahora sentimos más diáfana
la flor inmarchita de tu existencia,

LECCION DEL COLIBRI

A Rafael Heliodoro Valle
Jesús FLORES AGUIRRE.
"El collhri, semejante a las imágenes del sueft.o
aparece cuando menos se le espera y huye cuando
más nos atrae. La mano del hombre sólo puede
cobrarlo una vez que ha muerto". Notas de Maxlmillano en su víaje al Brasil.

¿Cómo naciste, llama vibradora,
al conjuro de cuál mágica vara
asomaste en el trópico en avara
conjugación de azul y leve aurora?
Joya que vuela, sueño de una hora,
chispa de luz en la cascada clara;
diamante agudo el de tu pico para
robar la miel que el pétalo atesora.
Perenne flor mudable, en el añil
del Ecuador, de México o Brasil,
lección de libertad es tu ligero
ir y venlr de lanzadera o clavo
de amor y luz sobre la rosa esclavo
y de la rosa sólo prisionero.
Montevideo, 1952

importancia resultará insignificante al

sea posible, de nuevo, la publicación

lado de los innumerables beneficios

de alguno de los trabajos desarrolla•
dos.
La Sección de Ciencias Pedagógicas

que reporta. Con estas consideraciones

la inminente VII anualidad resultará
de un brillo excepcional.
El año pasado el Departamento Editorial enriqueció su producción en la

edición de algunos folletos de cursos
y conferencias de la VI Anualidad.
Esperamos que en la presente ocasión,

Armas y Letras + Pág. 7

iniciada felizmente el pasado año, ahora tendrá un lucimiento mucho mayor
con las Jecciones que profesarán des-

tacados valores del magisterio nacional.
A.M.E.

�tres palabras, como lo asienta don Ezequiel A. Chávez, su estado mental:

La Epoca Literaria...

"Sin mi voy"

Viene de la Pág. 5
Con excepción de "El Sueño", "cuya aristocracia formal asurge a la más

auténtica emulación del Góngora de
las Soldedades, en que Sor Juana y él
parecen volar por una misma esfera",

como lo dice su biógrafo, el Padre Calleja, no existe elemento alguno que
permita desprender la nota personal
de su estilo. Esto, dicho tan a la ligera, no entraña un aspecto critico negativo de la obra sorjuanista; es co-

afirmación que no se sabe si es el rew
sultado místico de una experiencia, o

desesperación sufrida en la soledad
mundana, en que el cuerpo está; pero
el espíritu ha volado a reunirse con

Dios.
Aunque el tema de la muerte sólo
aparece a veces, y ésto metafóricamente, no con el tremendismo de Quevedo,
de todas maneras sirve de corroboración para aceptar que en lo barroco

se vuelven a plantear los temas eternos
de la poesía. Así dirá en "El Sueño",

otra vez la constante barroca: ilusión
y escepticismo, que corresponden a su
evasión dramática del mundo, valién-

dose de las alas que las palabras le
prestan para abandonar el conocimien•

Precursores...
Viene de la Pág. 6

to particular y sensible de la vida e ir
por el sueño a gozar de la contempla-

cuentemente sustituía a los catedráticos en sus faltas accidentales. Participó activamente en la formación de los
planes y programas de estudios, con
motivo
de las reformas progresivas vela lleven a cantar la Belleza y la Gloria
rificadas en todo su periodo de servidivinas.
Esta aspiración a la Belleza de Dios cios docentes. Fué el representante
conduce al misticismo. Y Sor Juana del Colegio Civil en el Comité Organivivió una vida mística en los postreros zador de la Universidad de Nuevo
años de su existencia. Pero el proble- León, instituida en 1933. A su muerte
ma ha sido solamente planteado: su era el Decano del Magisterio de Bachisolución está aguardando aún. ¿Fué lleres del Estado.
Puede afirmarse que fue el catedrála huida ascética del mundo un bien
ponderado razonamiento, no exento de tico de Secundaría y Preparatoria más
ción del Universo cósmico que en "Ja
música de las esferas" "la celeste arw
monia con que se mueven los astros",

mún a toda una época que se singula- al referirse a Morfeo:
riza por un prolongado y vehemente
choque de posturas dentro de la cul- "Imagen poderosa de la muerte"
misticismo, para salir ilesa y victoriow completo y mejor preparado, de ma•
tura del siglo, de esa cultura en que
ella brilla como la última luz, la más reproduciendo casi textualmente el sa de la Vida? ... La cuestión está a yor prestigio y personalidad docente
resplandeciente, del cielo de la tarde. verso primero del extraordinario so- punto de resolverse con el origen fa- del Colegio Civil del Estado, en todo el
miliar de Juana Inés. Y la esperanza periodo de más de treinta años que
Se ha dicho ya que el Gongorismo neto de Argensola que principia:
no elude la manera popular. Esta pode no fallar en el intento se abre en la prestó sus servicios. Era partidario
lejania como una ventana que aguar- de la disciplina estricta y casi militar
pularidad, que no debe entenderse co- "Imagen espantosa de la muerte"
mo vulgaridad, propende a elevarse
da la invasión de toda la luz de la at- en la escuela, que solía ~ostener y aplicar con rigor. Pasaba por demasiado
coincidiendo
también
con
la
figura
limósfera ...
basta las formas aristócratas de la poesía, en concresión estética constante. teraria que emplea Quevedo en su silTodavía un dato más de este breve estricto y minucioso en sus labores doLo popular está en la muchedumbre, va "Al Sueño" y que dice:
ensayo critico. La afirmación que va centes y no toleraba al alumno neglimás que como lenguaje, más que coa hacerse no está exenta de riesgos: gente y disipado en sus estudios; pero
mo dato costumbrista, como espíritu, "Pues no te busco yo por ser descanso, La obra de Sor Juana no logró dejar era amigo cariñoso y desinteresado
como contenido social, como identifi- sino por muda imagen de la muerte.'' escuela. Está alli, aislada, individua- consejero del estudiante aplicado y dicación de dos términos: el alma coleclizada o -como dice Santo Tomás al ligente y siempre estaba dispuesto a
Pero también exclamará con Queve- referirse a los seres angélicos- "col- dispensarle su ayuda y consejo, intertiva y la forma verbal de su expresión.
Este matiz, que se advierte al alcance do al referirse a un retrato que la re- mada de su propia especie inmultipli- cediendo, en la medida de sus relaciones, para procurarle las facilidades
cable."
de los ojos, así de próximo en García produce con halagadora belleza:
Lorca, es también la pintura sorjuanisDespués de que la gran Madre Jeró- consiguientes.
Al morir, la Universidad de Nuevo
ta de la Virgen, la cual parece que al "Este que ves, engaño colorido ...
nima, a quien la Virreyna ciñó ]as sie•
León
le dispensó merecidos honores
es
cadáver,
es
polvo
...
"
trazarla con su propio entusiasmo de
nes con una diadema impar de plumas
fúnebres,
por ser, además, su Consejealabanza, la arranca del numen del
de colibrí, nadie que se le asemeje por
Toda la hermosura, todo el encanto identidad de rasgos poéticos ha subi- ro Profesor de la Escuela de Bachillepueblo, la toma para sí y se la apropia
con ternura para situarla en una dora-

da nube de alegorías. El pueblo no se
ha borrado de su frente; está confundido con el pensamiento creador, que

luego lo destaca proyectándolo en la
fiesta, hasta incorporarlo a la misma.

de su cuerpo, son "una flor al viento
delicada" en que ya se posa la muerte,

de acuerdo con la tesis filosófica de
Quevedo de que la muerte empieza
cuando principia la vida y no cuando
ésta concluye. Lo que a primera vista
parece fatalismo, o pura intención me-

do hasta su primer altísimo nivel.

res, celebrando una solemnisima se-

La aureola está allí, como una perdida joya de museo, apagado su brillo
tornasol, nostálgica de la gloria que

la Escuela Normal, convertido en ca-

coronó, en espera de que otra docta
mano le devuelva sus gayos colores sa-

Tal acontece en los Villancicos -can°
cudiendo lo que en ella hay de polvo,
ciones para que las aprendan los ni- tafórica, es algo más: es concepto filo- no del sonoro polvo de la muerte, no
ños y los hombres, populares como un sófico-religioso inspirado en el "mue- del triste polvo de la vida, sino del
arrebato tumultoso, tiernas como la ro porque no muero" de Santa Teresa. polvo de la tierra de México, fértil
Esta rápida revisión de influencias cuando una semilla cae en él; pero
voz que arrulla-. Allí está presente el
espíritu popular en una dulce mani- en la poesía de la Décima Musa, inten- que ahora se acumula concieniudafestación religiosa. Con todo, hay al- ta ir del análisis crítico literario al mente, siglo a siglo, como una pesada
go de sublime en el lenguaje; algo que vasto campo en que se planteará, tal sombra. Acaso su naturaleza molecues forma idiomática enaltecida por el como un árbol solo a la mitad de un lar, tan vieja como e] universo mismo,
pueblo que, en afán de comunicación llano, el verdadero problema ascético sabe que existen rosas que florecen
divina, acude a la mejor forma de la de Sor Juana: su aspiración a Dios co- una vez cada mi1enio. Y, a pesar de
elegancia, a la sencillez y a lo más mo amor sin angustia; su liberación los trescientos años transcurridos, falpoético de la concepción artislica, a la acaecida en la conciencia religiosa y, tan muchos más para que un día inescomo origen de estos dos términos, perado el prodigio se cumpla.
verdad del sentimiento.
A una distancia de trescientos años,

sión luctuosa en el Salón de Actos de
pilla ardiente, en la que con asisten-.
cia de todo el alumnado universitario,
se exaltaron sus virtudes de hombre,

de padre y ele maestro. Alumnos y profesores de todas las escuelas y facultades dependientes de la Universidad y.
numerosos particulares, ex-discípulos

y amigos del maestro Beltrán, desfilaron y formaron guardias de honor ante su cadáver. El Estado pagó sus funerales, que fueron suntuosos y concu-

rridos, formando el cortejo, además
del personal de alumnos y maestros
de la Universidad, las Autoridades civiles de Monterrey, ordenándose sus-

pender las clases por tres días en señal de duelo y consideración al maestro.

1qué bien se oye el eco de los Víllancicos escritos por Sor Juana en honor

de la Asunción de la Virgen María, en
la garbosa popularidad que sobresale
en todo el Romancero Gitano!:
" ... la que, si compone el pelo,
la que, si se prende el manto,

no tiene para alfileres
en todo el cielo estrellado .. .''
Y luego, continúa con el mismo tono

que más tarde va a ser fama y gloria
de Federico:
"No es nada. De sus mejillas
están, de miedo temblando,
tamañitos, los abriles;
descoloridos, los mayos."
"Los ojos ;ahí quiero verte/
solecilo arrebolado;
por la menor de sus luces
dieras caballos y carro."

Esta alegría y viva espontaneidad,
esta jovial confianza para hablar con
el mismo trato del pueblo a la Virgen,
desaparece en gran parte de su obra
en que la ternura cede al razonamien-

to poderoso, estado de meditación ante el desconcertante misterio del alma
humana. Así, en "Amor es más Laberinto", que compuso con don Juan de
Guevara, su primo, expresa en sólo

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Viene de la ta. Página

tiva; como una negación, no como la afirmación de la conciencia americana.

Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Lic. Fidencio de la Fuente

Esto no significa la imposibilidad de definir el anhelo común palpitante en la historia de América. Tampoco, la impoARMAS Y LETRAS
tencia de los pueblos americanos para ofrecer a la cultura un Organo Mensual de la Universicam~o. propicio a su florecimiento. Porque, si como afirma el
dad de Nuevo León
argentino Franci~c?, Romero, Améric~ tiene una palabra para
INDICADOR:
fecundar la tradicwn cultural de occidente tiene una misión
Redactores
propia, s!ngular, que cumplir. y' esta misiór: la han de cumplir
Raúl Rangel Frías
los americanos, con su esfuerzo, con el vigor juvenil de su histo•
Fidencio de la Fuente
ria reciente, con el entusiasmo sonriente de un destino seguro.
Francisco M. Zertuche

. "Porque la gran promesa de la América Hispana, en esen•
cui, no es la pro~_esa de razas inme1;samente potenciales, ni la
~romesa de tradicion~s rrofundas, m siquiera la necesidad que
tien~71; los P_ueblos at~anttcos de una redención espiritual como la
Amenca Hispana, a Juzgar por su genio, parece ofrecer: esta pro•
mesa.~s el reto sencillo ~echo_a los hombres nuevos y a los pueblos Jovenes para que simbolicen con sus vidas el escudriño de
la verdad", para decirlo con palabras de Waldo Frank.

Armas y Letras + Pág. 8

Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoecbea
Enrique Martínez Torres

Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñei Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,

~IEXICO

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado corno articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Cuando se anunció la creación de la Escuela de Verano de
la Universidad, desde estas columnas se le asignó un destino
bastante modesto, bien porque su realización se juzgaba un gravamen insoportable para el presupuesto universitario, bien por•
q11e su funcionamiento sólo se consideraba posible en f11nción
de la realización de "una escuela de estudios superiores que co•
rone la enseñanza que imparte nuestra casa de estudios". Ahora, en los umbrales apenas de su séptimo año de ejercicio, realizado ya el motivo original, se ha convertido en una tradición cultural cuyos eventos rebasan los límites. imp11estos por la
geografía.
IA Dii,isión de H11manidades -centro nervioso de su actividad- ha honrado su cátedra con la presencia de los más des•
tacados valores de la intelectualidad mexicana y se ha vestido
de gala para recibir a prominentes hombres de estudio de otras
nacionalidades. Alfonso Reyes, García Bacca, Bergamín, Castro Leal, Pellicer, Jiménez Rueda, Cossío Villegas, Toussaint,
Abreu Gómez, Rocafull, Chávez, Raimundo Lida, Gaos, Toscano, Recasséns Siches, para citar solamente unos cuantos de los
que ac11den en desordenado tropel a la memoria, son nombres
que por sí solos son capaces de llenar las más brillantes páginas
de la historia de cualquier institttción.
Desde su fundación, con el propósito de establecer un "intercambio científico de especialidades médicas que irá en provecho de la Facultad de Medicina", se estableció una sección de
esta especialidad. En ella han profesado las más destacadas personalidades del ejercicio profesional y la ini,estigación, quienes
en cursos sistemáticos de especialización o en conferencias y
cursos para médicos especializados, han alimentado con su voz
sapiente el interés científico y contribuído a resolver problemas
de solución inaplazable.
El año pasado, a urgencias de una necesidad cada vez más
imperiosa, se estableció la División de Ciencias Pedagógicas. El
Prof. Rafael Ramírez, ameritado maestro digno por muchos conceptos de un elogio superior al nttestro, con la fecunda facilidad
de la experiencia, con la fácil elocuencia de una vida dedicada
íntegramente al magisterio, hizo la feliz iniciación. El presente
año, esta División apenas nacida será de las más brillantes en el
catálogo de la Escuela de Verano.
El presente año, sin omitir esfuerzo alguno, la Dirección
de la Escuela de Verano presentará un catálogo impresionante
en sus alcances y en su desarrollo. Agustín Millares Cario, Niceto Alcalá Zamora, Rodolfo Ussigli; Chevalier Jackson, Castro•
viejo, Esquive! Casas, Miranda Basurto, Carlos Lazo, y muchos
más, llenarán con su presencia uno de los más brillantes capítulos de la historia de nuestra Universidad.

Núm. 5

Mayo de 1952

El Grabado, como procedimiento mecamco rudimental,
surgió de la necesidad que tuvo el hombre desde épocas muy an•
tiguas de aplicar fácilmente y en serie repetida cierto género de
su arte ornamental. Inventa entonces el sello de arcilla, plano o
cilindrico, con figuras invertidas, al que cubre a veces con un
colorante y que aplica a diversos materiales, llegando incluso,
por este medio, a obtener motivos en relieve. Uno de sus deri•
vados fué la plancha para estampar en tela.
Tiempo después, con su incremento intelectual, crea la es•
critura, suscitándole, a la vez, el problema de su permanencia
plástica, lo que primero consigue directamente con la pintura y
la escultura. El adelanto siguiente consistió en aplicar la escri•
tura en forma· invertida sobre ladrillo o piedra, a fin de estam•
parla en otro material, como ladrillo e incluso metal, pudiéndosele acompañar, al mismo tiempo, con la ilustración, conforme
al mismo procedimiento.
Cn paso mayor lo da China, hacia el
siglo X. de nuestra era, cuando inventa la Xilografía o escritura grabada sobre una plancha de madera para ser
estampada, cubriéndola previamente
con tinta, es decir 1 una imprenta de
letra fija, que puede usarse para imprimir en papel.
Sin embargo, en la Europa Medioe\'al, la escritura y ]a ilustración fueron , fundamentalmente, artes ruanuaJes, aunque de alta calidad estética.
Probablemente, por el mayor contacto
con Oriente, debido a las Cruzadas, se
vino a conocer en Europa, hacia el siglo XII, el procedimiento xilográfico,
que eran maderas con motivos y escritura grabados en relieve y cubierto_s
con tinta, imprimiéndolas luego con
la presión de las manos sobre el papel,
siendo unos naipes los ejemplares más
antiguos de que se tiene noticia.

los plateros italianos del siglo XV era
el nielo, que, por }o regular, consistía
en una lamina de plata a la que con
un buril de acero hacían dibujos cuyo
surco se rellenaba con esmaltes a fin

de destacar el dibujo. Para corregir
los defectos de la incisión del buril y
para darse cuenta de ellos antes de esmaltarlos, imprimían la lámina sobre
arcilla y azufre, entintando con negro
de humo los surcos de la placa, la que
oprimían contra la arcilla, obteniéndose así la impresión de los surcos. En

Florencia, en el año de 1452, el plate•
ro Tomasso Finiguerra trabajaba en un
dibujo que representaba "La coronación de la Yirgen" para obtener la

prueba del cual tuYo la notable idea de
imprimirlo no en arcilla sino sobre
una hoja de vitela humedecida. Tomó
el nielo, ennegreció con negro de humo las rayas trazadas por el buril y

En la primera década del siglo XV

colocó sobre la plancha una hoja de

se cono,·en en Alemania placas de acero con escritura grabada en relieve,
según el procedimiento llamado "al
agua fuerte'\ usado anteriormente en
la decoración de armaduras y espadas.
A mediados de ese siglo acontece el
trascendental descubrimiento de la impresión en hueco. Dos países se dis-

papel humedecido; el papel, con la
presión de la mano, sacó ]a tinta de-

putan el honor de ser los descubrido-

historia del grabado, descubrimiento

res de esta técnica: Alemania e Italia.
Los alemanes alegan como prueba una

cuyo Quinto Centenario conmemora en
este año la Asociación ~Iexicana de

estampa a la que atribuyen la fecha
4442, dudosa según algunos investiga-

Amigos del Arte.

dores; los italianos comprueban que a
e11os les corresponde, fundándose en
una estampa del año 145~.

ron las ventajas que este hallazgo podia ofrecer y los plateros lo siguieron

Cno de los principales trabajos de

positada sobre los surcos y quedó impreso, dando un aspecto de dibujo hecho a pluma. Así se descubrió por primera vez la impresión del dibujo he-

cho al hueco en metal que habría de
tener trascendental importancia en la

En un principio no se comprendie-

Pasa a la Pág. 7

�RHDIOCRHFIA CORDIHL
DE HMERICH
Por Campio CARPIO.

Una revista bonarense inició una encuesta acerca de "Nor•
teamérica, la hermosa", proporcionando la magnífica oportunidad de poner en claro una situación que el movimiento espiritual americano se ha planteado hace años. Más de un escritor
de nuestra generación se hizo los mismos interrogantes de Mary
MacCarthy, pese a que no se hayan tratado públicamente. Hagamos alguna luz sobre los aspectos generales del cuestionario.
En primer lugar, ya el título imparte una identificación. Probablemente
McCarthy sea sincera, y esto implica

un respeto a sus opiniones. Producto
de aquel medio ambiente, para su mentalidad, no hay duda que, juzgada como consecuencia de su propio convencimiento, el estilo de vida norteamericano, le resulta inmaterialista. Cambia
de aspecto la apreciación cuando es
una mentalidad latina la que tiene que
emitir opinión. Individualistas por excelencia, nosotros establecemos una diferencia fundamental entre lo material
y lo puramente espiritual, al punto que
ambos conceptos nos resultan antagónicos y por el1o damos acepción bien
distinta a la que puede aplicarle una
inteligencia cultivada en el medio ambiente norteamericano.
Nosotros vemos en la producción
manufacturera yanqui un enemigo del
espíritu. Y en modo alguno significa
que seamos detractores ele la utilidad
de objetos de uso práctico si ellos importan una comodidad, cualquiera ella
sea. Pero un teléfono, un sacachispas,
un lápiz labial, por bien ejecutados o
elaborados que estén, a lo sumo podrán resultar bonitos y prácticamente
útiles, mas no encerraran una filosofía
constructiva como para identificarlos
con una cultura. Son el resultado de
una civilización hedonista que expresa su prepotencia comercial en la habilidad técnica, sin pasar de ahí. Nuestro espíritu latino jamás comprenderá
la relación que pueda tener con el progreso moral si su identificación con la
sensibilidad de un estado de ánimo como para constituir una virtud.
Que yeamos rn ello un adelanto de
Ja mecánica y técnica industriales,
que admiremos la destreza de creación
o ejecución como objeto de uso doméstico, es completamente opuesto a atribuirle un sentimiento del que carecen
los objetos j nanimados. Sin embargo,
pareciera que en el incremento y , 0lumen de su balanza comercial que inYade los mercados de medio mundo, se
cifra equivocadamente desde luego, la
evolución del progreso, del que es exponente el emporio económico norteamericano. Mas no es en estas habilidades manuales donde nosotros pretendemos encontrar el alma de las cosas y
las raices del espíritu yanqui.
Xo es el hombre norteamericano
producto de fabricación en serie, aunque su ,·ida ordinaria esté totalizada
igual que en Rusia, con las diferencias
naturales que surgen de un regimen de
explotación capitalista individualista y
ele otro régimen capitalista comunista.
En rigor de verdad no existe diferencia entre uno y otro sistemas cuando
se condicionan a la compraventa, a la
cotización en los mercados bursátiles.
Es probable que ambos se complementan y que no esté lejano el dia en que
se encuentren confundidos en un mismo ideal político, pese a las disputas
del momento entre los dos colosos due1

ilos del mundo. El individuo norteamericano, a la inversa del euroasiático tiene otro concepto de la vida y
trata de labrar su porvenir confiando
en su propio esfuerzo al cual dedica
sus energias. Si su modo de actuación
está masificado y se agita como marejada incontrolable, es porque el ritmo
impuesto por la explotación en serie
le ofrece perspectivas de mayor rendimiento. Igual proceder en el terreno
de la producción no es posible adopt~rlo en otros extremos de la tierra, y
de ahi ]a diferenciación existente entre la actividad normal de uno y otro
sistema:,, aunque en síntesis lleguen,
11.or vía de su propia metamorfosis, al
mismo aborrecible totalitarismo.
Por lo demás, el hombre yanqui sabe que los productos u objetos elaborados pueden ostentar la etiqueta norteamericana, pero su creación no es rigurosamente de su exclusividad, puesto que la gran mayoría de técnicos e
investigadores consagrados a actividades de tal naturaleza proceden de los
más distintos rincones del mundo. Con
tal que aporten alguna novedad, en
cualquier disciplina científica o técnica, la industria norteamericana se
apropia de las capacidades más lúcidas, no interesando el precio de sus
servicios si observa que compensarán
con creces el gasto que importe. De tal
modo ·va en la industrialización como
en el •c;mpo de las actividades especulativas, se ha formado un eqt~ipo-de sabios que representan las inteligencias
más notables que el mundo conoce. En
este aspecto también encuentra en el
ruso un competidor que se le asocia en
procedimientos. Pero no puede hablarse más que de una manufactura
norteamerica'na, ya que en gran número los investigadores proceden de antipodas más variadas que los colores del
arco iris. Como su comercio abarca el
mundo entero, cuyos mercados se
abren por Yoluntad o a cañonazos, de
ahi las grandes posibilidades de su desarrollo financiero, que es la representación de la gigantanasia industrial.
Como representante de la civilización moderna, Norteamérica tiene su
levenda negra que, si no le es· propia,
n;cla hizo por eliminarla. La recibió
de su ascendiente anglosajón, del espíritu fenicio que, históricamente, fué
orgullo de noble origen en ciertas esferas de la Yida inglesa. calculista' y
frío como punta de bayoneta. Por su
origen, se acerca a dónde hay algo que
}leyar, algún negocio que realizar, algún interés práctico que explotar. Esa
modalidad prosigue reencarnada en el
espíritu comercialista norteamericano.
Los pueblos latinos de esta parte de
América, conocen demasiado bien la
historia y la geografia como para no
oldc\ar que el área que ocupa Norteamérica fué recorrida a pie. descalzo
por Hernando de Soto, y los primitivos
pobladores yanquis no han realizado
otra función de exploración y con-

quista que el de ocuparlo y explotar- la hegemonía del imperialismo yanqui,
lo. De igual modo recuerdan que aun y de ahí que se vean precisados a tehoy. por obra de un destino aciago, ner la pólvora seca. La leyenda del
existen tantos nombres castellanos de atropello con dinero, o con la fuerza,
muchos pueblos, que por mero deta- es la peor que puede crearse una colle sin importancia efectiYa, aun osten- munidad. El espíritu anglosajón la hatan. Son los pueblos latinoamericanos bia recibido de sus aventureros, enriquienes no olvidan la obligada venta quecidos de la noche para ]a mañana
de Florida por dieciséis millones de y se la trasmitieron a sus descendólares v la de Alaska por suma apro- dientes. De ah i pasó al imperialisximada;· la influencia en Panamá y Ni- mo ruso y luego al hitlerismo. Pero en
caragua, ni· se oh•idan de San dino, en síntesis todo en perjuicio de la liigual medida que de Cuba y las islas bertad, de la libre iniciativa de las
del Caribe, pese a la degradante con- naciones débil es y económicamente
dición a que los tenía reducido el des- pobres. Románticos que _son los despótico coloniaje español. Por relación cendientes de la rama española, y líride ideas tiene muy cercana la absor- cos con el aluvión sanguineo que recición de la Baja California con tan gra- bió de las itálicas rjberas mediterráve perjuicio para el territorio de Mé- neas, observan con temor los movijico; la compra a precios fijados por mientos del fenómeno norteamericano
empresas norteamericanas de los pro- y no se ilusionan con el brillo de su
ductos arranCados al suelo centroame- progreso industrial. Ante el reciente
ricano v a las ínsulas del Golfo de Mé- caso español, que hizo por tierra con
jico; ei encarcelan~iento de Ricardo los restos del tinglado democrático, adFlores )lagón, la figura más sólida de judicándose en propiedad la organiza]a revolución mexicana contra el por- ción de las Naciones Unidas, poca fe
firismo, en cuyas mazmorras yanquis queda por depositar en el porvenir eshubo de expirar consumido por la tu- piritual de los gobernantes de tan prósberculosis, ni el reciente caso de Sacco pero país. El coloniaje económico a
y Vanzetti que ha conmovido la con- que está sometida Centroamérica y la
ciencia humana y que, no obstante los presión que ejerce en el continente
pedidos de clemencia que le dirigió el por adelantar sus lineas de avance, no
universo, fueron electrocutados, ni el constituyen una irreverencia si correciente espectáculo bochornoso ocu- dialmente los países del hemisferio de
rrido en Guatemala, bajo el gobierno tanto en tanto se ven en la necesidad
de Juan José Arévalo, que devolvió de recordárselo. Y esto explica el reempaquetado al embajador yan11ui a celo y la desconfianza con que se recibe la producción yanqui, y no para
Washington.
Pareciera que, no obstante su grado hacerle el caldo gordo a sus competide eficiencia industrial y la enorme dores del otro lado del Danubio, sino
capacidad financiera del gran pais del porque detrás de sus baratijas están
norte, sus representantes ignoran la los cañones de largo alcance. Si Norexistencia de otros pueblos vecinos, si teamérica no tiene interés en disipar
pequeños en extensión territorial y este ambiente, es porque conviene a
con escuálidas economías, celosos de sus intereses mercantilistas. Y a mesus fueros y de sus libertades. Los nos que dé un giro al timón y realice
pueblos de origen ]atino, no suelen ins- una labor fecunda en el terreno de la
tituir justicia solamente por los he- auténtica libertad, para redimirse de
chos: no les interesa si es o no justa esta leyenda nefasta, persistid. en Launa sentencia. Les basta constatar que tinoamérica el resentimiento que proexiste una victima y por ella quema YOca la presencia de los magnates de
la industria, cuando se acerca a estas
sus naves.
Todos estos hechos influyen podero- riberas y que parece gritarle: "ahí viesamente en la conciencia de los pue- ne el pirata". Y carga la escopeta.
~ingún pueblo puede formar una
blos latinos y bien es sabido que la
enorme repercusión de los aconteci- conciencia con materiales tan pobres.
mientos ha creado una atmósfera en- Pero al avance de la producción inrarecida en torno a ~orteamérica, que dustrial y agraria norteamericanas,
ya no es posible ocultar a los ojos del existe el freno de la reacción violenta
mundo. Por cierto c¡ue otros Estados por parte de quien espera algo más ínpoderosos recurrieron con anteriori- timo, más en contacto con su estado
dad al mismo· expediente para impo- anímico. Xingún país es grande por
ner su hegemonía, pero después de la mayor cantidad de grasa de sus cerInglaterra es ésta la única representa- dos ni por la arrogancia de sus musción evidente de la ley del más fuerte. los. Históricamente, otras civilizacioDetrás ele sus mercancías, la flota yan- nes anteriores sucumbieron por haber
qui surca todos 1os mares de la tierra concretado su ideal de la existencia en
y, aun cuando se invoque la tan mani- la adquisición de bienes materiales.
da demO"Cracia, no es la garantía de la .Los pueblos latinoamericanos, confían
libertad la que defiende el pabellón en una vida menos agitada, sin las preonorteamericano, sino su comercio en cupaciones del enriquecimiento a platodos los continentes, el afán de enri- zo fijo. En la Argentina, por ejemplo,
quecimiento y el triunfo de su poderío. transcurre en con tacto má.s estrecho
Bajo el gobierno del señor Hoo,·er, con las emociones intimas. La mentacuando el asunto de ¡\icaragua, el en- lidad del' hombre de campo se expen·tonces senador Dill elijo en el parla- de y, con las reservas naturales, consmento yanqui: "Nadie pensará que he- truye una filosofía platónica que conmos quedado atontados hasta el extre- rlice con su idiosincracia, en esta atomo de guardar silencio. Tenemos muy nia tan propia de la despreocupación
en cuenta q~1e las vidas de jóvenes nor- ror el mafiana. Por el contrario, la viteamericanos son sacrifica.das para de- da rural yanqui está invadida por la
fender un empréstito, efectuado. y con t?cnica que constituye una fiebre de
el objeto de colocar otro en aquel siempre mayor producción. Sin negar
pais". Otro senador. el seiior Bruce, los beneficios materiales que surgen
agregó: "Cuando fuimos a Centroamé- ele un culth·o inteligentemente I_'ealizarica. hemos llevado allí una bendi- do, se deja arrastrar por el ambiente
ción". "De plomo", remachó el señor industrial que es el denominador coDil1. Y concluyó el señor Bruce: "~lu- mún de su vida, alterando su ritmo
chas veces, un balazo en la cabeza de normal. automatizándose. La ,,ida ruun bandido es una bendición". Y ese ral también aquí está sometida a la acbandido, no era otro que Sandino, cu- ción industrial, al maquinismo que esyo final todos conocemos.
tablece una filosofía materialista, proLos pueblos latinoamericanos acep- ch.:.clo de la civilización, con tan graves
tan los dólares como un negocio de es- consecuencias para el porvenir espiritilo cartaginés. Pero el recelo y recato tual.
con que tratan a la poderosa república
Xo ignoramos que merced a esa acdel norte, no es creación propia, sino
que obedece a un ambiente cr-eado por
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras + Pág. 2

comendamos hay pocos fracasos o recurrencias de hipertiroidismo. La inci•
dcncia de mixedema es alta (alrededor
del 20%), pero consideramos que este
problema es mucho más fácil de tratar
que la persistencia o recurrencia en un
)!avis P. KELSY.
paciente con enfermedad cardiaca. En
algunos casos nosotros hemos intentado producir el n1icedema para así preEL TRATAMIENTO DEL HIPERTIROIDISMO POR
venir una futura recurrencia de biperYODO RADIO-ACTIVO
tiroidismo. En aquellos que no responden a una dosis sencilla, damos usualEl yodo radio-activo ha llegado a ser el más útil de todos
mente una segunda o raramente una
tercera dosis que los coloca bajo conlos isótopos radio-activos porque se ha establecido debidamente
trol. El único fracaso que existe en
su efectividad en el tratamiento del hipertiroidismo. El equipo
este tratamiento se debe a la dosis inusado para la medición _de los radio-isótopos ha sido simplificaadecuada de yodo radio-activo.
do y estandarizado. Un nú~ero cada . vez ~ayor ~e técnic~s
Hay una variedad en la respuesta a
están adiestrados para maneJar el material rad10-act1vo requert•
la misma dosis por gramo de tejido en
diferentes pacientes, lo cual no ha sido
do por los médicos. Existen docenas de hospitales y centros méexplicado.
Algunos pacientes han dedicos eri la actualidad que usan yodo radio-activo y miles de pasarrollado mixedema con pequeña docientes han sido tratados. Puesto que el tratamiento puede salsis. mientras que otros han respondido
var al paciente de hipertiroidismo complicado del riesgo quirúrpobremente aún con grandes dosis. Esgico, la mortalidad por las tiroidectomías es en la actualidad
te fenómeno puede ser el resultado de
que la absorción se efectúa en ciertas
casi nula.
zonas del tejido ~oide y por lo mismo
200xá0d00 dium" o rayos X, ya que en estas últi- - - - - 13,300 microcuries de "yodo 131" algunas grandes áreas de ct'icho tejido
CONOCIMIENTOS BASlCOS DEL
75
mas formas, la dosis está limitada por
YODO RADIO-ACTIVO
pueden recibir inadecuada radiación.
el perjuicio que puede causar la radiaLa dosis usualmente· varia entre
El núcleo de todos los átomos está ción a los demás tejidos, particular- 4,000 y 20,000 microcuries. La dosis
RESPCESTA CLINICA AL YODO
hecho de dos partículas fundamenta- mente a la piel. En total de seis a doce administrada al tiroides en la mayor
RADIO-ACTIVO '
les: el neutrón y el protón. El número · mil roentgenes de "radium" o rayos X parte ele nuestros pacientes felizmente
de protones determina la naturaleza es el máximo que pueden administrar- tratados fluctúa entre 10,000 y 25,000
Durante las primeras dos o tres sequímica de· un elemento, puesto que se sin temor de efectos secundarios, en roentgen equivalentes. Estas dosis son manas, puede haber una exacervación
determina la carga eléctrica total o los tanto qué en una sola dosis de yodo ra- mucho mayores que las de otros inves- de la tiro-toxigosis con aumento en el
electrones adheridos al núcleo. Isóto- dio•acti vo puede suministrar al tiroi- tigadores. Por esta razón quizá noso- metaboli¡mo basal atribuible al aumenpos de un elemento, se Haman a las des hasta 50,000 equivalentes roentgen. tros hemos tenido menos fracasos o re- to de liberación de la hormona tiroiEl yodo radio-activo es fácilmente · caídas de hipertiroidismo, y mayor nú- dea por el tejido irradiado. Al cabo
formas químicas con el mismo número
de protones, pero con diferentes nú- observable dentro del organismo usan- mer0: jle casos d-e mixedema posterio- ele 2 o 4 semanas, el tiroide se reblanmeros de neutrones. Algunos isótopos do contador Gciger (Geiger counter), res al tratamiento.
dece y disminuye gradu_almente de tason estables, pero los isótopos radio- El vado radio-activo es rápidamente
Tal vez hemos requerido dosis tan maño. La diSUlinución del metabolisacli vos son inestables, porque existe abs~rbido por el estómago vacio y la grandes porque la mayor parte de mo basal se nota a las dos o seis semaen ellos desequilibrio entre su carga mayor parte de la dosis aparece en la nuestros pacientes adolecían de bocios nas después de la dosis y mejora graatómica y su peso atómico, y para ba- circulación aproximadamente en una de repetición que no habían obed~ci- dualmente. El colesterol del plasma aulancearse estos isótopos emiten partí- hora. El tiroides tiene gran afinidad do al tratamiento uintractable".
menta también. La mejoría subjetiva
culas (particnlas alfa o beta), o rayos ~or el yodo y puede concentrar 10,000
corre pareja: palpitaciones,· taquicarde energía (rayos gama). En la natu- veces mús que la concentración sandia, temblor, nerviosidad, intolerancia
l:XDICACIOI\ES PARA LA TERAPIA
raleza se encuehtran muchos isótopos guínea. Esto hace que el yodo radioal calor, debilidad muscular, todo dePOR
YODO
RADIO-ACTIVO
estables v muchos isótopos inestables activo sea el agente terapéutico más
saparece gradualmente en ·tanto que el
(radium ·y uranium). La mayor parte efectivo entre todos los radio-isótopos,
)lientras que una amplia experien- peso corporal aumenta. Nuestros pade los isótopos producidos artificial- puesto que ningún otro puede concen- cia no haya alejado el temor de las le- c.ientcs recuperan el funcionamiento
mente son inestables como les sucede trarse en forma más selectiva en un siones causadas por la radiación del normal del tiroides de uno a seis mea los trece o más isótopos del yodo. tejido dejando los otros tejidos del yodo radio-activo, nos hemos reducido ses después del tratamiento. Un paEn la actualidad el yodo radio-activo cuerpo prácticamente sin causarles a un grupo de pacientes seleccionados. ciente pued(.} permanecer normal dumás usado es el 1-131 (Yodo 131) que ningún perjuicio por la radiación.
rante un bre\'e periodo de uno a muUn tiroides normal absorbe el 15 o En general se trata de pacientes de chos meses, entonces progresa rápida
se produce por el· bombardeo neutrócierta
edad
con
corta
vida
por
delannico del telerium en la pila atómica 30% de la dosis del yodo radio-activo te; o han pasado de la edad de los em- u lentamente a un estado de mixedede Oak Ridge, Tenesse. Se envia por mientras que un bocio exoftálmico barazos, o constituyen verdaderos ries- ma. El mixedema puede ser permacorreo aéreo a razón de 0.75 centavos usualmente absorbe el 50 al 85% de la gos quirúrgicos. )Iuchos pacient~s. han nente. pero a menudo los pacientes tie(m.a) el milicurie a quien desee usar- dosis. El tiroides gradualmente destila tenido más de una de estas indicacio- nen remisiones espontáneas con reculo, previa aprobación de la "Comisión este Yodo radio-activo pero probable- nes para suministrarles yodo radio-ac- peración de las cifras normales del
ele Energía Atómica". El yodo 131 ment~ no se perderá de este modo, ti\'O, A pocos pacientes jóvenes se les metabolismo basal. Hemos observado
emite partículas beta y rayos gama arriba del 20% de la radiación tera- ha dado yodo radio-activo; cuando ha algunos pacientes con remisiones de
hasta desintegrarse \n Xenón. La me- péutica. 1,;na pequefia cantidad de la sido definitivamente aumentado el ries- cinco afias posteriores al tratamiento
dia vida es ocho días; es decir cuando dosis es retenida en otros órganos ta- go quirúrgico, principalmente como ele yodo radio-activo. Habrá que espeha pasado ese lapso la mitad del pro- · les como el hígado y la médula ósea. resultado de múltiples recaidas que rar varios allos antes de conocer el
dueto que se tiei1e se ha desintegrado; Generalmente el 2% o menos de la do- han seguido a las operaciones o que porcentaje de recaídas. Habrá probaocho días después al desintegrarse en sis oral se excreta pot las heces feca- han causado parálisis de las cuerdas blemente recaídas posteriores tal como
la misma proporción se dispone tan les. La parte restante de la dosis se vocales; o pacientes hipertensos, arte- algunos casos de bocio exoftálmico ha~
sólo de la mitad de la mitad, es decir excreta por la orina dentro de las 48 ria-escleróticos, reumitticos cardiacos recaído varios aiios después de la tide un 25% de la substancia primitiva- horas. La cantidad tomada de yodo con descompensación congestiva, con roidectomía. Las biopsias del tiroides
mente adquirida, y así sucesivamente radio-activo generalmente se mide co- angina de pecho o con fibrilación au- hechas en pacientes dos años después
hasta que al final de los 53 dias, el locando un contador de Geiger sobre ricular. También a pacientes con pa- del tratamiento muestran que la glán99% de la substancia ha si'do desinte- la glándula tiroides.
decimientos concomitantes que acor- dula ha sido parcialmente reemplazagrada. El yodo 131 tiene idénticas
tan las posibilidades de vida tales co- da por tejido fibroso y el número de
DOSIFlCACION DE YODO
propiedades qui micas y fisiológicas
mo malignidad de cualquier parte del folículos ha disminuido, pero las céluRADIO-ACTl\'O
del yodo estable, pero además de ellas
cuerpo. tumor cerebral, y múltiples es- las del folículo permanecen hiperplátiene la propiedad de emitir radiacióEl vado radio-actiYo se puede admi- clerosis. En pacientes con bocio no- sicas, indicando que el yodo radio-acnes, estas radiaciones son semejantes
dular e hipertiroidismo, el tratamiento tivo no afecta el estimulo original cauen cuanto a sus efectos en los tejidos, nistr;r en múltiples dosis con interva- quirúrgico es ciertamente el tratamien- sando hipertiroidismo sino que actúa
a las radiaciones del "radium" o de los de uno a tres meses; o por una sola to electh·o puesto que estos pacientes solamente para destruir el parénquima
dosis fuerte. Las dosis múltiples ha•
los aparatos de rayos X.
a menudo no responden bien a las al- hiperactivo.
En el uso terapéutico de rayos X, la cen posible suministrar la dosificacJón
La respuesta al yodo radio-activo es
tas dosis del yodo radio-activo; hay
total
apropiada
-una
dosis
no
tan
pedosis de radiación se expresa comunmá$
notable en pacientes que sufren
una
aparie11-cia
de
maHgnidad
en
los
rnentc en unidades roentgen. La dosis queiia que sea inútil, ni tan grande que nódulos; y la hipertrofia de los nódu- ele! corazón. Alguno de los pacientes
de yodo radio-activo puede ·ser enun- pueda producir )lixedema. El evitar
los por el efecto de las radiaciones, que estaban severamente enfermos del
ciada igualmente en equivalentes roent- el mixedema es de gran importancia
puede causar peligrosa compresión de corazón, necesitando diuréticos meren
los
pacientes
jóvenes.
Este
método
gcn. Aproximadamente 160 equivalenla
tráquea. Sin embargo, nosotros nos curiales regularmente, son aliviados de
tes roentgen son suministrados a la glán- tiene la desventaja de requerir muchas
hemos
visto forzados a recurrir al yo- su descompensación congestiva y la
dula tiroides cuando la concentración visitas al médico (especialista) Y la
do
radio-acti
,·o en algunos de estos pa- fibrilación auricular puede ser reemde "yodo 131" es una micro-curie por recuperaciOn muy lenta del hiperticientes
debido
al riesgo quirúrgico plazada con un ritmo sinusal normal.
grano de tejido ~iroides siempre que roidismo.
Los pacientes con ang!na de pecho
prohibitivo,
y
los
resultados han sido
La dosis única, fuerte puede ser, simtodo el isótopo permanezca en la glánsevera
son completamente aliviados
satisfactorios.
plemente unn cantidad de yodo radiodula.
(uno
insistió
en arar aún cuando preEl yodo radio-activo administrado activo arbitrariamente fijada a base de
viamente aún en reposo, había padecíRESI:LTADOS
un
cálculo
empírico.
Sin
embargo,
nooralmente suministra mucho mayor
cantidad de radiaciones al tiroides que sotros hemos tratado de hacer una dePasa a la Pág. 7
En la dosificación que nosotros relo que es posible suministrar por "ra- terminación cuidadosa de la dosis fuer-

CI.ENCIHS mEDICHS

te propia para cada paciente, con la
idea ele disminuir la incidencia de mixedemas y recaídas. La experiencia
ha enseñado que una dosis de yodo
radio-actiYo de 200 microcuries _suministrada al tiroides puede dar óptimos
resultados. Para llegar a esta dosis,
una dosis exploradora de yodo radioactivo se suministra a cada paciente,
para determinar que porcentaje de la
dosis absorbe el tiroides. Después se
calcula el peso aproximado del tiroides por simple palpación (claro que
en forma muy poco precisa), la dosificación entonces se calcula por medio
de la siguiente fórmula:
Dosis en microcuries:
:\licrocuries por gr. de tiroides x
peso aproximado x 100 porcentaje de yodo radio-activo absorviclo por el tiroides.
Por ejemplo: se estima el peso del
tiroides en 50 gr. El tiroides ·,orna de
la dosis de ensayo dr yodo 131, el
75%, entonces la dosis es:

Armas y Letras + Pág. 3

'

�ite'ta'tia e

oca

e a

Uúttú
Jesús REYES RUIZ

'

mo un poco de nube que se deshace en
lluvia: El resultado racional de su contextura.
"No me acuerdo haber escrito por
mi gusto, si no es un papelillo que llaman "El Sueño" . . . Dice Sor Juana en
confidencia que es autocritica a la ,,ez.
¿Por qué -vale preguntar- el acabado sabor de fruto pleno que ella percibe en ese papelillo? Y la respuesta salta múltiple: Porque la Fénix de México era de tipo imaginativo y nada más
ancho, nada más mar océano para el
bogar de su imaginación, que este poema en que, además, va a mostrar su
evidente espíritu de selección y síntesis, al engastar en la forma idiomática
de todo él, la hipérbole, que en este
caso es ornamental función de la metáfora; además de su erudición humanística y las señales de su conocimiento
de la mitología griega, latina, egipcia,
como quien acopla oros y marfiles en
Odorante madera riquísima.
También porque otros -muchísimos

III
EL SUEÑO

sería mejor- de sus versos, tuvieron
un destino externo, colgados siempre
del instantero de un reloj que los precisaba para estar al punto exacto de
la hora de la conmemoración, de la
ocasión. "El Sueño", por el contrario,
planeado en todo su libre albedrío,
ejerciendo sobre ella fascinación semejante a la que ejercería la noche
contemplada de hito en hito al travé~
de la ventana de su celda, no condicionada a términos de tiempo la creación
de la belleza que
siendo pintada.
como en linterna mágica -para acudir a su propio símil- con ayuda no
menos de la sombra que de la luz, sería obra de su gusto, pasión, raciocinio, libérrimo antojo.
Y Juego, manifestándose en todo lo
hermoso humano de su sér, ansia de
lucir, de mostrar su formación en la
c,ultura universitaria, aunque suene a
herejía afirmarlo, pues apenas oyó decir que había l'nh·ersidad, que el1a no
pudo estudiar ni cursar, porque no se
Je mudó el traje; y deseo de justificar
su saber, valién!.lose de todas las franquicias c¡ue la poesía concede a titulo
y honor, aun la de no ser modesta.
Era, dice Vossler "desbordamiento
de conocimientos encarcelados vivido
en la a ven tura más exquisita: la del
buen dC'cir ." Y era también ansia fundamental: Huida a la más libre soledad, espaciada por el cielo y ]a .tierra,
tras de sentirse ceñida, constreñida,
por las cuatro paredes de un paisaje
aprendido de memoria por sus ojos:
los cuatro muros volcónicos que estrecharon su existencia.
Por último, inquietud filosófica que
acicatea al hombre desde ]os orígene-s
de la Creación. Planteamiento de uno
de los temas fundamentales de la filosofía: Querer entender a Dios por medio del conocimiento. Asombro ante el
misterio cósmico de los fenómenos
hombre v mundo.
Por to~lo esto y por mucho m!ts que
no diré, ¡que no diré para decir de su
gusto por ese papelillo que Jlaman "El
Sueño" . . . !
Las dos alas mentales de la Teología
y la Filosofía la llevan, como a Dante,
dice ~léndez Planearle, de la realidad
metafísica, moviéndose en el aire intelectivo de la cultura, a los reinos invisibles del puro espirito, alzándose
por encima del "Acto Puro" y el 111\Iotor Inmóvil", a la suprema Cúspide de
Dios. El ímpetu vital de su corazón
poético logra esta extraordinaria as-

"ª

De la iconografía de Sor Juana Inés de la Cru:

El sueño es poesía involuntaria. En efecto, la descripción
del sueño no es lo poético, sino el sueño mismo hecho poesía,
compuesta con la trama ilógica de todo sueño.
Ilógica se ha dicho, sí; porque aunque lo soñado produce
a veces. una conciencia razonadora, sobre todo en los espíritus
que condicionan todos sus actos a la inteligencia, esta concien•
cia no se obtiene en el sueño con el planteamiento, los términos,
y la resolución del problema, sino así, ilógicamente, a un solo
golpe de vista que capta la solución, acaso no lograda por el
más estricto raciocinio ni en la plena vigilia.
El sueño, entonces, es también intuición poderosa; superconsciencia y no
subconsciencia; capacidad de entender1 de comprender lo que a Yeces ni
la mente humana aprehende; fuerza

para conocer lo creado y lo increado;
don sobrenatural: Poesía.
A este tipo de sueños corresponde
''El Primer Suello", o "El Sueño", simplemente, que la lladre Juana Inés de
la Cruz compuso en la total madurez
de su vida. Lo poético, soñado, y luego descrito con portento de erudición
de inteligencia, de misterio; tan ·docta~
mente 1 que su profundidad es también
su esplendor, pues, para decirlo con
Góngor·a : "obscuro brilla en la tiniebla clara ... "

Escrito en novecientqs setenta y cinco versos, todos ellos jugando entre el
endecasílabo y el heptasílabo, aconsonantados no regularmente para obtener una elegante sonoridad, en la forma denominada "silva'\ cuya elección
es un verdadero acierto pues la silva,
o selva, va volviéndose boscaje de espesura 1atlerinlea, que se tupe, se enmaraña, se hermetiza paso a paso con
tal be11eza, que al penetrarlo el ánima
se siente cautivada de su impenetrabilidad, en paradoja que no ~s adorno, sino verdad pura; hasta que, de pronto,
como por un encanto, roto a golpe de
magia la enramada, se logra salir de
ella y queda en el hueco de la mano
un temblor de hermosura, algo así co-

Armas y Letras + Pág. 4

cención, no por mística, sobrenatural;
sino maravillosa por la humana alían•
za de la Razón y la Divinidad hecha
~1isterio, consumada en la hermosura
del día, cuya luz la despierta del sueño
v Ie muestra -¡oh, prodigio!- la in~onmensurable Verdad de Dios, que la
criatura humana no debe tratar de
comprender, sino de sentir en toda su
radiosa Belleza.
La disciplina estética a que está sometida la naturaleza literaria de "El
Sueño", es también motivo de ese regusto de la Madre Juana por él. Evidentemente, el poema fué escrito con
una deliberada intención de imitación,
de emulación de don Luis de Góngora.
De ello nos dan pruebas las constantes
y múltiples contraseñas que salen a
decir a gritos su origen y ascendencia.
Más aún: es probable que este "Sueño"
haya pretendido ser complemento de
las "Soledades", El trabajo de imitación así parece demostrarlo; su dibujo
temático también. Mas la emulación de
Góngora no es, ni pu~de serlo en este
caso, deseo de adelantarle en estatura
poética. Es, en cambio, homenaje Y
admiración, predilección en que se reconoce de nuevo la minuciosa capacidad de la Monja ele espigar de un vocabulario Culto, lo que llenara, saturara, su poesia de cultismo, hasta darle
entidad jerárquica de valor de Belleza
realizado.
l:no de los aciertos de la critica literaria actual, ha sido el de interpretar,
paleografiar, volver obra_ de exégesis
poemas q\le, como las "Soledades", como "El Sueño", han llevado a extremos estéticos su anhelo ideal de un
lenguaje poético que se aparte del normal y, a extremos también, el arropa•
miento culto, cultísimo, con que ha sido en,,uelta lá poesía para darle esplendor inusitado, para transfigurarla,
en una alusión y elusión constantes,
que lo mismo acoge con amor los temas mitológicos, las metáforas recreativas, que repudia con d~sdén las palabras gastadas, Jas ideas manidas, el
verso sin autonomía substantiva.
Esta revisión interpretativa se ha
lle,·ado a cabo con erudita labor por
Dámaso Alonso, con respecto a las "Soledades", y con labor minuciosa por
:\léndez Planearle, con relación a "El
Sueño". También don Ezequiel A.
Chávez en su Ensa)'O de Psicología de
Sor Juana Inés de la Cruz y Karl Vossler en 11 La Décima Musa de Méjico",
han realizado el jntento. Pero ninguno
con mayor cuidado que el primero,
que lleva a extremos de trabajo de microscopio su empeño.
~las la exégesis original del poema,
la verdadera síntesis de su asunto, fué
hecha por el padre Jesuita don Diego
Calleja, quien reduce a "angustioso
cauce", como indica :Méndez Planearle, "el grande golfo de erudiciones, de
sutilezas y de elegancias: con eme hubo, por fuerza, de salir profundo; Y
1 or consecuencia, difícil de entender,
de los que pasan la hondura por la obscuridad." Dice el padre Calleja: ' 1La
::\ladre Juana no tuvo en este escrito
más campo que este: Siendo de noche,
me dormí. Soñé c¡ue de una vez quería comprehender todas las cosas de
que el l ' niverso se compone. No pue•
de, ni aun divisas por sus categorías,
ni aun sólo individuo. Desengañada,
amaneció y desperté ..."
Ya intentada en más amplio campo
la interpretación de este "Sueño",
puede ser asi: En primer lugar, preci-

sa reconocer que es un modo fastuoso
de plantear problemas de Filosofía;
pero en segundo término, es también
necesidad experimentada por un alma
singularmente razonadora, de referirlo todo a conceptos más inteligibles y,
aun dormida, sentir el poderoso imperio de esta necesidad. El plan de la
obra, examinado a tal luz, se esquematiza en estas interrogaciones: ¿ Qué es
el sueño? ¿Por qué se duerme? ¿Cómo
son los sueños? ¿ Cómo se adquiere el
conocimiento y qué limites tiene? ¿Por
qué y cuándo se despierta?
Es evidente que el tema no se desenvuelve con una direcció,n rígida, sino
que zigzaguea, toca uno y otro punto
con expresiones puramente barrocas.
Comienza por describir la noche, como paisaje y como alegoría del fenómeno social exteriorizado en la Edad
Media. La sombra de la tierra -dice- aunque piramidal, aunque lanzada nl cielo en obeliscos de punta altiva, no logra cubrir las estrenas con la
tenebrosa guerra de sus negros vapores. Ni menos aún la luna, la Diosa de
tres hermosos rostros, como en Ovidio,
como en Virgilio. En el nocturno s~no
,anida el silencio que es turbado únicamente por las sumisas voces de las
aves nocturnas, tan obscuras~ también
la avergonzada Nictimene, la doncella
de Lesbos que profanó el lecho de su
padre y en castigo fué convertida en
mochuelo, huella el imperio silencioso
y acecha las sagradas puertas por las
que ha de penetrar a beberse, sacrílega, el Jicor claro que en materia crasa
da el árbol de Minerva de su fruto
prensnelo - el aceite- apagando con
su vuelo la ú1tima esperanza de Juz,
latente en la débil llama de la lámpara del templo. Sobre la sombra, plena,
hay otra sombra mas: la de las tenebrosas alas de los murciélagos c1ue recubren la noche. La imagen está susci- '
tada también por una reminiscencia
mitológica que corresponde a 1a leyenda ele las tres hijas de )linias, en Tebas, que no creyeron en Baco y fueron
convertidas en murciélagos. Así, sus
pardas membranas "segunda forman
niebla.'' Pero este rumor entrecortado
desaparece cuando la divinidad griega
y egipcia del silencio, Harpócrates, sella el labio obscuro con indicante dedo. El ma1\ no ya alterado, ni aun la
cerúlea cuna del sol mece. Los peces
están dos veces mudos. Duermen los
animales al mandato del Sueño. Aun
aquellos que aparentemente están' despiertos. Asi el águila, de Júpiter el ave
generosa, que por no darse entera al
descanso, a un solo pie fía su peso,
mientras que en el otro guarda un
ucálculo'' pequeño que, al dormirse
con sueño leve, caerá de la garra y le
sen·irá de reloj despertador.
Don Ezequiel A. Chávez toma la palabra "cálculo" en su primera· acep•
ción. ::\las sucede que en este caso el
vocablo está substituyendo a la palabra "piedrecilla", aludiendo a la que
patológicamente se forma en el riñón.
Desde el Papa y el Emperador, hasta el que vive en pajiza choza, a todos
sobrecoge por igual ese estado que es .
idéntico al de la muerte. )lorfeo, hermano de ésta, a todos iguala.
Pero el cuerpo aparentemente muerto - cadáver con alma- vive, animado por las funciones fisiológicas ele•
mentales que no se suspenden ni en el
sueño. Los cuatro humores, depurados, llegan tan claros al cerebro que
no empañan u opacan las imágenes

sensorias. sino que, por el contrario,
clarificadas las entregan a la memoria
p:lra que las atesore fielmente y, liberada la imaginación -subconsciencia- intuya con imágenes soñadas lo
que la mente despejada no pudo pensar.
A modo que en el terso espejo del
Faro de Alejandría se abarcaba a distancia el reino de Neptuno, asi la fantasía comienza a ver todas las cosas, a
representárselas plásticamente; Situada en la cumbre ele la montaña más
alta, puede contemplar a sus anchas
el t:niverso, lo creado y lo no creado,
no1 solamente las criaturas sublunares
o terrestres, sino "aquellas que intelectuales claras son estrellas", los espíritus puros y los conceptos abstract~s;
todo lo muestra la Fantasía con ingeniosos medios y al Alma que, reconcentrada como en una intuición de su
propio sér espiritual y su esencia hermosa, contempla esa centella o chisp.a
de Dios que goza dentro de sí, por participación que El mismo le ha dado.
Este ni"el de perspectiva está mucho más alto que las altas Pirámides,
ostentaciones de Menfls y último esmero ele la Arquitectura, Hay en esta
imagen de las Pirámides una alegoría,
un simbolismo, procede comentar. Sor
Juana las compara con el alma que
sube en piramidal punta a buscar la
causa primera. Estos monumentos, cuya estatura crece con tal disminución,
con arte tanto que cuanto más se encaminan al Cielo más desaparece su
cúspide en los ,•ientos, hasta tocar el
primer orbe, o Ja celeste esfera -planteamiento de la teoría de Tolomeono pueden tampoco sen·ir de mirador,
porque la osadía \'Olaelora de los ojos
es castigada con el vértigo &lt;JUC despe¡ia la mirada desde tal excelsitud. Y el
panorama, que fué comprendido por
los ojos, mas no por la mente, sigue an•
te la vista hasta que el sol la ciega con
luz tan intensa, que no le permite ver
la unidad de las partes. derramadas de
polo a polo. Tiene c¡ue acudir entonces
al método cüratiYo de sacar provecho
a lo daiioso. Y la misma sombra que
antes no le permitia ver, es ahora apetecible para que la vista recobre su
pleno sentido. Asi, tiene que llevarse
la mano a los ojos para evitar los agrados de la luz.
El motivo de ]as Pirúmides no es solamente de adorno; es, dice ::\léndez
Planearle, un a modo de paréntesis.
Diríase tambien que un descanso. Oasis para la sed que seca los labios después de lectura tan prolongada, en que
se desfallece por un punto y seguido;
se fallece por un punto y aparte, Y
tambi~n procede señalar un dato importan te a-1 glosar el pasaje que se comenta, el de las Pir3.mides, esos montes artificiales que, al compararlos con
la Pira.mide ~!ental, quedarían mucho
más abajo de ésta, lo mismo que aquella "blasfenfa, alti\'a Torre" de la que
aún quedan señales dolorosas por la
desigualdad de idiomas. La anterior
alusión a I.1 Torre de Babel es una de
las r.ocas, poquísimas referenCias bíblicas -si no la única- que hay en
todo el poema. Pues bien, desde esta
altura el aJma, con ojos intelectuales,
quiso comprehenderlo todo; mas tan
sin esperanza, que retrocedió entorpecida, sufriendo el fracaso de querer
conocerlo tocio a un solo golpe de vis•
ta, con la intuición. Este fracaso la
obliga a razonar lógicamente, a redu-

cir metodológicamente el asunto y tratarlo categoría por categoría.
¿ Conoció Sor Juana el método de
Renato Descartes? Asi parece, pues estima conveniente, ante la derrota de la
intuición, ordenar su pensamiento por
categorías, tomando las de Aristóteles
que son dos veces cinco, a saber: substancia, cuantidad, cualidad, relación,
acción, pasión, dónde, cuándo, sitio y
hábito. La Filosofía Escolástica la aynda a aprehender este conocimiento del
arte lógico aristotélico. Y, por virtud
de lo metódico, asciende de lo inorgánico a la criatura de perfección que
es el hombre, poseedor no solamente
de los cinco sentidos, sino también de
las interiores, facultades que tres rectrices son -las potencias del alma-.
El hombre, agregado último de su Eterno Autor, en quien con satisfecha complacencia descansó la magnificencia
divina al terminar la Creación, el que
pudo ser imagen misteriosa de la sagrada Visión de San Juan, revelada en
Patmos; el hombre, que es compendio
y suma de lo creado; el hombre, que
sirve de forma terrestre a Dios; el que
tiene la frente de oro y el pie de barro, como la imagen soñada por el babilónico Nabucodonosor; el Hombre,
en fin, síntesis absoluta en que se reúnen las perfecciones del Angel y del
bruto y de la planta y cuya fusión de
lo alto y de lo bajo participa de la naturaleza de todas las criaturas. ¿Por
qué quiso Dios compendiar en el hombre todo lo del Universo, como si fuera un ' 1microcosmos"? Sólo porque esta criatura, la más feJiz de todas, un
día sera encumbrada hasta la propia
personalidad del Verbo de Dios, en
una amorosa Unión Hipostática -como lo dice :Méndez Planearle- entre
la naturaleza humana y la N'aturaleza
Divina.
Por estos grados, quiere el entendimiento avanzar; pero ¿no es atre-vimiento pretender abarcar por la comprensión la inmensa maquinaria del
l'niverso, cuando ni siquiera pueden
entenderse problemas rninimos, como
el sér ele hermosura de una rosa? Mas
una audacia semejante a la que se apodera del auriga del carro del sol, Faetón, azuza su espíritu para que conti•
núe entre las dificultades de lo imposible hasta que, por último, el alimento dentro de sí se Je ,·a gastando; el
suello declina; el cuerpo comienza a
despertar lenta, paulatinamente. El día
amanece; la esposa del Yiejo Titón, la
resplandeciente amazona, armada de
rayos y rociada de lágrimas, ensella la
frente coronada y juega, amena y audazmente, adelantándose a la ardiente
estrella del dia; en torno a ella se agrupan timidas luces; a lo lejos, resplandores mas fuertes empujan la noche, ]a
enemiga del día, ensombrecida de laureles. Apenas hace ondear la Aurora
su bandera despertando las traviesas
voces &lt;le los pájaros, la cobarde tirana, oculta tras su espesa capa de sombras, huye conjuntando con una negra
clarinada sus nocturnos escuadrones:
Ya está herida por los dardos del sol.
Este, cierra su circulo de oro. Las últimas sombras, perseguidas hasta el
ocaso y más allá, recuperan aliento para un nuevo dominio. La luz reparte
sus colores; el sér se restituye a sus
sentidos; el mundo se ilumina; abre
los ojos y ... despierta.
A través de todo el poema se advierte la sofiadora imaginación helénica,
es cierto; mas también se descubre

Armas y Letras

-r

Pág. 5

con mayor importancia el poder numénico de la que mereció ser Hamada
único Lope omnipotente, en la otra
orilla de España, pues solamente así es
explicable que describa cosas nunca
vistas o ni siquiera imaginadas. · Por
otra parte, es admirable la armonía
ünilativa del suello mismo, independientemente de todos los aciertos literarios, que son incontables.
Es genial su percepción del sueño
así como el aparente sueño de los animales que duermen con los párpados
abiertos, y el de las madres que velan,
dormidas, el sueño de sus hijos. Adelantándose a la fisiología moderna y
a la psicología, describe cómo se producen las imágenes en el sueño. Las
sensaciones se amortiguan durante el
sueñq; pero siguen produciéndose y,
asi, los excitantes del organismo engendran dichas imágenes. Mas estas
sensaciones no son la conciencia del
yo que, durante el sueño, se siente a
si propia más central y más libre frente a la fanfosinagoria de los ensueños,
como ante imógenes objetivas, de las
que ella misma se separa y distingue.
Esta clesmembración hecha en análisis
psicológico por don Ezequiel A. Chávez, nos lleva a concluir que la subconsciencia de Sor Juana era anticipada visión cien tífica. Además, el sueño
razonador actúa en función de teoría
del conocimiento; nacida de la persecución anhelosa y del ansia del mismo,
es expresión de su esfuerzo metódico
para llegar al Sumo Bien, valiéndose
de una jerarquización, de un ordenamiento del conocimiento. Teoría axi0lógica en que los valores son jerarquizados procediendo de las esencias menos cslimables a las más altas y valiosas, en pirámide ascendente, cuyo vértice culmina con el valor absoluto de
la noción de Dios.
Vale la pena hacer resaltar los elementos que 1a Décima ::\lusa utiliza en
todo el curso de su maravilloso "Sucfi.o". Estos son: la mitología helénica;
la noche medioeval; la explicación fisiológica del suefio; la psicológica. La
teoría del conocimiento, también al
querer entender el alma por medio de
los sueños. La inquietud -remordimiento- moral, por atreverse a abarcar todo el problema y el temor de ir
locamente extraviada, hasta el punto
en que su espíritu se pierda, suscitando en los demás la misma atfevída inquietud.
Perspectivas: Desde la antiguedad
egipcia y helénica, pasando por el Renacimiento, hasta llegar al ,•aticinioi
es deci't', hasta invadir la órbita de un
tiempo no acaecido aún: el futuro.
l:ltimo plano: Lo infinito. Ella misma es substancia poética del sueño; se
incorpora a él y, así, su despertar es
rompimiento de cadenas, en que cada
eslabón \'a siendo quebrantado a medida que, como en el propio despertar
fisiológico, van animándose paulatina- ,
mente los huesos, los nervios, los
miembros, los sentidos y el cerebro se
desocupa de "las fantasmas", que huyen resolviéndose en humo, en nada.
Con ella despierta también el paisaje: Aire y tierra son testigos y teatro
al mismo tiempo de un combate en que
batallan la claridad y la tiniebla. La
interpretación de esta lucha, que posiblemente no aparezca aún en la vigilia, sino en la recóndita subconsciencia, es el triunfo de la claridad del espír:itu.
Pasa a la Pág. 6

�I
{

La Epoca Literaria...

NO TRSDE CU LTU RR

l'iene de la Pág. 5

de vela. Como no lo urgieron sus propios sueños, que también son poesía.
En la escena de sus sueños ocupa el
primer término un batallón d~ mitos¡
luego desfilarán las clases sociales, alrededor de un mundo ético Y pintoresco. Pero el sueño mismo, la poesía, irá
por andamios que son levantados por
la obra artística del propio Quevedo.
"El Sueño", surgido de una pluma
que es lengua para hablar a Dios, parece estar adornado, como ella dice,
por Sabia Poderosa )!ano. _Lo -~e~ás
Jo hace su espléndida orgamzac10n intelectual. Escribió para que nadie la
oyera; a solas consigo misma; ~eleitúndose espiritualmente. Es hazana de
su talento. Y basta.
Es posible adivinar, restaurar su
imagen angélicai presa del vértigo poético tendida al hilo de la tierra, sacudid; por el · estremecimiento onírico,
en actividad de fuego bajo rescoldos,
yacente, como un cada.ver a punto _de
cumplir el mandato divino de "Levantate ... y anda". Alejada de si en perplejidad que es indecisión y ansia, a
la vez. Acaso, de pronto, se levantaría
como una llama, dejaría su cuerpo in- ,
móvil como quien abandona algo que
no le i sirve, que le pesa con angustia
y, en invasión total de la noche, penetraría al Cosmos llevando en la mano
los ojos del sueño, en la frente, la intuición universal, y por una escala sostenida por ángeles, como la de J acob,
ascenderia al ciclo de la Omnisciencia,
calcinados los labios por la sed tremenda, la que jamás se saciará, del saber; cegada por la luz; aniquilada por
la sombra; cayendo palmo a palmo
desde la altura inconmensurable de
Dios, hasta el hostil y duro lecho de
la tierra, despierta ya en los ojos y el
espíritu, a recoger su cuerpo, a envolverse de nuevo con él, a habitarlo otra
vez para esperari sin prisa, {l triunfo
del día.

Trabajosamente, apoyado en las doctas
referencias que se han hecho a los
Alfonso Reves titulado La Experiencia
HA MCERTO C:-i LIXGUISTA
estudios
de )léndez Plancarte, Vossler
Literaria, ~tro libro de Vossler, La
y
Chávez,
el examen analítico y de inLa (ilologia española acaba de sufrir Poesía de la Soledad en Espaiia y otro
ierprrtación
llega a su término. Trauna gran pérdida con la muerte recien- libro de Maria Rosa Lida, Introducbajosamente,
sí; pero con un trabajo
te del lingüista egpañol Amado Alonso, ción al Teatro de Sófocles.
que es gozo del ánimo; cabal deleite de
Sus
últimos
artículos,
muchos
de
quien vivió gran parte de sus 56 allos
los sentidos. La obra de creación arentregado a esa disciplina tan de su ellos publicados en la Nueva Revista
tística es pasión y sufrimiento. Sor
agrado y la que llegó a dominar de ma- de Filología Hispánica, tenían como
Juana,
al escribir 11 El Sueño", posiblenera tan cabal, que sus estudios repre- tema central la fonética. Pero algumente
sufrió
la tortura de infundir el
sentaron siempre una adición definiti- nos, como el titulado Don Quijote no
soplo
de
su
yo
a las palabras; pero su
Asceta, pero Perfecto Caballero Crisva a lo antes conocido.
pasión
sobrepasó
este tormento amanAmado Alonso perteneció a la segun- tiano, en contestación a otro de Hatztísimo.
Y
sus
"vasos
alados Y precioda generación de discípulos de ese pa- f eld titulado Don Quijote ¿Asceta o Casos", como San Agustín llama a las
ballero?
publicado
en
la
misma
revistriarca de las letras españolas, todavía
palabras, apasionadamente fueron lleen plena actividad a pesar de tener ta, demuestra que nunca dejó Amado
nándose rle su poético impulso )\ tam- '
más de 90 años, qut; es don Ramón Alonso su amor por los grandes proMenCndcz Pidal. Si la primera gene- blemas literarios, aunque lo tuvieran bién, de Ja evocación de sus númenes
predilectos: Homero, Ovidio, Virgilio,
ración de sus discípulos llegó a contar absorto temas más concretos.
Garcilaso,
Calderón, Quevedo, GóngoEn su libro sobre temas lingüísticos,
con Américo Castro 1 con Antonio G.
ra;
sobre
todo
Góngora cuyas alusioSolalinde 1 con Tomas Navarro Tomás, Amado Alonso dice tener la idea de
nes
poéticas
causan
halago a la ~tancon l.;-ederico &lt;le Onís, la segunda ge- hacer una selección de sus artículos
ja, en lo que hay de evocación en ellas,
que
tratan
del
español
en
América,
paneración nos ha dado a un Casalduero,
verdadero desmenuzador, histólogo, de ra un libro. En el homenaje que la de admiración adicta al gran cordobés.
Horacio v Frav Luis de León pasan
la obra cervantina, a un Montesinos, :-/ueva Revista de Filología Hispánica
también
p~r el JJoema como sombras
conocedor como nadie de la obra de tendrá que rendir al que fue su ilusLope de Vega y a este filólogo español tre dirertor, debe estar la publicación venerables; pero Jo hacen fugazmente,
que tanto impulsó y dirigió estos estu- de todos sus artículos desperdigados apenas para teiHr de su color el traluz
en revistas, que formarían un libro de &lt;LUe los trae a presencia.
dios en América.
El poema todo está escrito al claro
Amado Alonso produjo casi toda su adquisición indispensable para todos
obscuro.
Prevalecen las tintas opaca's,
los
interesados
en
la
lingüística
espaobra, y lo más importante de cll~, en
es
innegable;
pero la luz se vuelve apoAmérica. Principió en la Argentina a ñola. Este seria también el homenaje
teosis
al
final.
"La linea gris del dibudonde llegó en 193j y donde permane- que quizá más hubiera estimado Amajo'',
como
se
ha llamado a la c¡ue esció al frente del Instituto de FilosoTia do Alonso.
tructura el cuefpo del poema, es la node ese país hasta· 1936, cuando decita tónica que permite el único elemenHA l!ADCRADO CN HOMENAJE
dió radicarse en los Estados Vnidos de
to distintivo de c¡ue se puede echar
Norteamérica, habiendo enseñado esmano para no asimilar todo "El PriEl
profesor
Francisco
~f.
Zertuche,
pañol en la Universidad de Harvard
mer Sueño" a la manera gongorina.
Director
de
la
Escuela
de
Verano
de
hasta su muerte.
Don Luis es el color, la luz, la plástila
'Cniversidad,
ha
tenido
una
gran
Produjo pocos libros y pocos articuca;
Sor Juana el raciocinio, la visión,
idea:
llamar
a
la
División
de
Humanilas, si se compara su producción con
lo
que
se e,·oca sin un recuerdo predades
de
la
Escuela
de
Verano,
Cátela de.su maestro ~ienéndez Pidal. Pero
vio. Pero sí son de ambos los asuntos
su producción es importante Y exten- dra de Humanidades Alfonso Reyes.
Honrando a quien Jo merece, se hon- mitológicos que manejan tan diestrasa comJ)arada con la de algunos de sus
ra
a sí mismo. Aunque cualquier ho- mente con oportunas. alusiones, los
contemporáneos. Entre sus libros desmenaje
resulta pobre frente a los mé- saltos mortales de los temas que van
tacan la Gi·amática Castellana, escrita
en colaboración con Pedro Henriquez ritos del ilustre regiomontano, este pe- de polos tan opuestos, que casi no es
Urell.a y que ya va en la décima edi- queño acto contribuirú a c¡ue don Al- conc('bib]e cómo la caída no acontece
ción; Poesía y Estilo de Pablo N eruda. fonso Reyes se entere de que en nues- inevitablemente y cómo el equilibrio
cuya segunda edición apareció recien- tra l:niversidad se le quiere y admira, poemático se mantiene por obra y gratemente y que es indispensable para y la honrada será la Escuela de Vera- cia del genio. Pues ¿qué tiene ·que ver
v la L' ni versidad misma. Y tendrán la no,,ia aldeana con los Faraones de
mejor entender la poesía "hermética"
ést;s,
aparte, la obligación ineludible Egipto, en uno de los poemas de Gón•
del _gran poeta chileno, y Estudios Line
imperiosa
ele superarse siempre, de gora"? ¿,Qué, en Sor Juana, la intuición,
güísticos, Temas españoles, quizá su
último libro, publicado el año pasado seguir el camino trazado con tanto bri- la participación del hombre con Dios ~
por la Editorial Greda, de )ladrid, Y llo y con tan magistrales obrps por don al crearlo a su Imagen y Semejanzai
donde recoge algunos de sus artículos Alfonso, y ele proseguir, con renovado con las Pirámides de )Icnfis?
Así como también les pertenecen
sobre la disciplina ele su predilección. entusiasmo, la noble tarea de disemiporque si, porque en uno es gusto de
Fué importante también su labor co- nación de la cultura.
crear y en la otra placer de recrear,
mo director de publicaciones. En Arasuntos poéticos como el de las aves
HA
XACIDO
UNA
REVISTA
gentina fue director de la Revista de
nocturnas, que ya QueYedo con ]a caFilosofía Hispánica, que publicó aneLa publicación de una nueva revis- ·ra de cella fruncido, pero con gesto hijos tan importantes como el libro de
Casalduero, Sentido y Forma de las ta representa siempre un aconteci- larante y zumbóni criticaba en La HoNovelas Ejemplares. En Méxicoi fue miento editorial, pues una revista debe ra de Todos, con una tirada satírica
director ·de la NuO\·a Revista de Filo- ser siempre una tribuna donde se dis- más o menos de este tenor: Dice Quelogía Hispánica, sucesora de la ante- cutan con amplitud y con libertad to- Yedo que en un corrillo se lee una canrior y que ha editado ya dos publica- dos los problemas que encajen en la ción cultisima, atiborrada de obscuras
ciones importantes: un libro obre orientación que la revista tenga. El alusiones, de impertinentes neologisJuan de Mena de ~!aria Rosa Lid a de acontecimiento será mayor si la re,·is- mos, tan compleja que el auditorio puMa1kiel y otro sobre Cen·antes y Ave- ta publica trabajos ele alta investiga- 1liese comulgar de puro en ayunas que
llaneda del hispanista norteamericano ción por un lado, o trabajos de gran estaba. Al llegar a la cuarta estancia,
originalidad creadora por el otro. Y la obscuridad se espesa de tal modo
Stephen Gilman.
También fue Amado Alonso traduc- entre estos últimos, la poesia es qui- que comienzan a volar en torno al vertor de libros de mucha importancia. zá el escalón más alto del trabajo crea- sista las más acreditadas aves nocturCuando estaba en la Argentina tradujo dor humano. Por, es un gran aconte- nas. También los murciélagós. A cada
la Filosofía del Lenguaje, de Karl Vos- cimiento la iniciación de la publica- verso, una nueva lechuza acude a cersler, en colaboración con Raimundo ción de una revista cuyo título, Poesia tificar la obscuridad.
Hasta que ya nadie ve nada y un
Lida, conocido nuestro por haqer sido de América, indica ya sus medios y
profesor huésped de la Escuela de Ve- sus fines y que, para satisfacción nues- oyente se cree. en la obligación de
traer un cabo de vela, lo enciende e
rano de nuestra Universidad. Tradu- tra, se edita en México.
Dirigen la revista Honorato Ignacio ilumina un rato el poema. Pero tanto
jo tamMén el Curso de Lingüística General de Ferdinand de Saussure y El ~lagaloni y Gustavo Valcárcel, ambos acerca la luz a las cuartillas, que acaLenguaje y la Vida de Charles Bally. autores de libros recientes publicados ba por prenderse el fuego ... Y entonEstos tres libros pertenecen a una co- por otra revista mexicana de gran tra- ces - sólo entonces- en llamas el palección que con el titulo de Filosofía dición cultural, Cuadernos America- pel, es cuando el laberíntico poema ad·
y Teoría del Lenguaje, dirigida por nos. El prinicro, autor de un libro de quiere la claridad ausente. Entonces
Amado Alonso, editó la Editorial Lo- versos: Signo. El segundo, de una no- el poema ilumina de veras ]os rostros
vela: La Prisión. La revista publica, atónitos del público.
sada.
Bien puede desarrugar el entrecejo
También dirigió una colección titu- fuera de una Primera Palabra, de predon Francisco. "El Sueño" de nuestra
lada Estudios Literarios, donde aparePasa a la Pág. 8
Fénix )Iexicana no precisa del cabo
cieron entre otros, un libro de nuestro

;10

Armas y Letras + Pág. 6

Historia del Grabado
l'iene de la ta. Pág.
aproYechando como muestrario de sus
trabajos de nielo. Algunos ai\os más
tarde atrae Ja atención de dibujantes
y pintores que lo elevan a la categoría
que le ameritaba. La importancia de
Andrea llantegna es muy destacada,
pues se le considera como el primer
pintor que se ocupó del grabado, pues
mientras los plateros lo usaban como
simple impresión de sos nielas, él se
dedicó al grabado, ya como elemento
independiente y con personalidad propia.
En Alemania, en el siglo XV, el grabado en madera dió innumerables y
magnífica.; muestras en los adornos de
los incunables y, posteriormente, en Ja
ilustración iconográfica de libros. El
grabado en cobre fué muy usado al final de .ese siglo, y, se puede decir, que
desplazó a la xilografía, debido a sus
mejores cualidades plásticas, su mayor
delicadeza y similitud con el dibujo, lo
que hizo que algunos pintores tallaran
cobre en vez de ocuparse de los toscos
adornos tipográficos de la xilografia.
Corresponde al gran maestro Alberto Durero haber elevado al grabado en
madera a la máxima expresión pl3stica, quitándole su tosco primitivismo y
dignificándolo de simple viñeta ilustrativa a la calidad de obra maestra.
Las maderas del "Apocalipsis", impresas en 1511, fueron uno de sus primeros trabajos, siendo consideradas, junto con las de la colección "Vida de la
Virgen" como ]as supremas manifestaciones que hasta la fecha se tienen de
la impresión de madera tallada al relieve. Posteriormente Durero talla en
cobre los grabados en hueco, creando
sus inmortales obras "El Caballero, la
Muerte y el Diablo", ' 1 San Gerónimo"
y la ":.\Ielancolía" que figuran entre
sus má.s destacadas.

* * *

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio ~!areno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de -la Fuent_e
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurreéóechea
E_nriquc l\lartínez Torres
Guillermo Cerc!a G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wasbfogton y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo Leóni
MEXICO

,

El grabado ha seguido, naturalmente, la evolución estilística correspondiente a las épocas que abarcan desde
el Renacimiento al .presente, constituyendo al mismo tiempo lo que se llama
"escuelas", según los países en que más
ha destacado. El Renacimiento, siglos
XV y XVI, se caracterizó fundamentalmente por su inspiración en las formas
clásicas griegas y romanas, el naturalismo, la estudiada elegancia en las actitudes de los personajes, el predominio de la personalidad y el paisaje como fondo, cuando se usa. En este período, entre los más grandes artistas
que se dedicaron al grabado, se distinguieron Holbein, Boticelli, )ligue! Angel, Durero y Brughell.
El Barroco, siglos XVII y XYIII, contrapónese al estatismo del Renacimiento por ser un estilo de movimiento,
agitado hasta la violencia. Estéticamente fué un Renacimiento de elementos plásticos desnaturalizados, aunque
no exento de magníficas creaciones.
Es la época del amor galante y frh-olo,
quintaesenciado es el Rococó Luis XV
y exaltado por los buriles de Watteau,
Charles Le Brun y Audran entre los
mas importantes de Francia, destacan·
do en otros países las no menos grandes producciones de grabado siendo
dignas de citar las maraYillosas 41 agua
fuertes" del maestro del claro obscuro
Rembrandt, así como a Piranesi por
c;us espléndidos temas de paisajes y de
cilrceles.
El Neoclásico, del XVIII y XIX, que
significó primero parte de la época de
Luis XVI, la Revolución Francesa v
luego el Primer Imperio Napoleónic¿,
es el estilo calcado en los cánones greco-romanos, con su enfática monumentalidad, no exenta de frialdad. La mo-

da del traje, igualmente, sigue poco más
o menos la misma drrh·a. El Romántico. siglo XIX, fue por excelencia la
época del eclecticismo estético conforme eran también los ideales sociales de
entonces, religiosidad inspirada ·en las
edades del romance meclioeval, espiritualismo fuera de ]a realidad terrestre,
refugiado en un mundo de fantasía,
con un intenso sentimiento de soledarl
y exaltación del drama y la tragedia,
todo ello aunado a una burguesía de
decadente ostentación materialista. Sus
más grandes figuras en el grabado fueron Gustavo Doré, al que se deben las
ilustraciones de célebres obras de la
literatura universal y Honore Daumier,
con sus litografías caricaturescas de
carácter popular, que tanto influyeron
en los litógrafos mexicanos de ese si•
glo.
La figura de Francisco de Goya merece una apreciación especial en sus
series de aguas fuertes de las que destaca "Los Caprichos", con temas satíricos a las costumbres de su época y
ridiculizando al hombre en todas sus
actitudes.
El periodo moderno, que arranca
propiamente de los fines de la primera guerra mundial, se señala por la
violenta irrupción de toda clase de
doctrinas sociales, antiguas unas, nuevas otras, que intentan seguir cada una,
a su manera, su propio cauce estético.
)luchas de los destacados pintores de
esta época han sobresalido igualmente
en la técnica del grabado, principalmente al linoleum y agua fuerte, si•
guiendo las mismas tendencias de la
pintura.

• • *
La historia del grabado en México
tiene srts antecedentes rn las llamadas
"pintaderas" o sellos del periodo prehispánico, pero a partir de la Conquista y con la implantación de la imprenta en la Nueva España, en el siglo XVI,
comienza su aspecto europeo y criollo
que no podía menos de imponerle su
nueva nacionalidad, aunque ajustada
también, naturalmente, a la corriente
estilistica europea.
Los primeros impresores europeos
que vinieron a la Nucya Espaiia, en la
centuria XVI, emp]earon la técnica xilográfica para la ilustración de los primeros libros del Yirreinato. Los frontis ele los llamados "Incunables Americanos" ostentaban escudos de armas,
iconografías. remates, asi como capitulares adornadas, cuya ejecución realizaban los llamados 11 cortadores de tabla". Es muy importante señalar que
en ese siglo y en casi todo el siguiente,
el grabado estuvo casi exclusivamente
al servicio del tipógrafo para la ilustración de sus obrasi desempeñando
en esta forma un papel decorativo,
pues si bien es cierto que algunas imUgenes de santos existieron desde el
XY.I, no tu\'ieron mayor importancia
como manifestación individual del estampado.
En el siglo XVII aparecen las magnificas "tallas clulces'i que ilustraban
principalmente libros litúrgicos y, aunque se producen láminas grabadas en
cobre desde fines del XVII, no es sino
hasta el siglo siguiente cuando toma
gran auge esta modalidad. Pero aun en
ese siglo, corno antes se dijo, el grabado sigue siendo auxiliar de la imprenta. Se emplea para las portadas de los
libros en donde se representan los clásicos molivos heráldicos, a veces acompañados de retratos y casi siempre al
pie de imágenes de santos. Las ilustraciones de ]os misales son verdaderas
obras maestras en su género. También
dicho siglo cuenta con hermosas estampas talladas en madera, en las que
aparecen retratos de Virreyes a caballo, enmarcados en composición de columnas sosteniendo remates, lo que recuerda las orn.amentaciones arquitec~

tónicas. Es interesante la nueva adopción de los artistas del XVII y XVIII
del grabado en cobre que, debido a las
mayores cualidades plásticas, delicadeza del dibujo y mejor facilidad de
ejecución pronto destituyó al grabado
en madera.
Al llegar la segunda mitad del siglo
XVIII, el grabador y medallero castellano Gerónimo Antonio Gil cumple
eon el encargo de fundar una escuela
para el oficio de grabador, lo que efectúa en 1 i85 en la Heal Casa de Moneda,
figurando el mismo como maestro del
grabado al buril y Director. Sin embargo, dicha escuela no tuvo gran im- .
portancia en cuanto al adelanto estético. Así transcurre el final del XYIII
y principios del XIX hasta que el uso
de la litografía viene a sacar al grabado de su simple oficio de reproductor
de cuadros célebres. Aunque desde el
siglo anterior se tienen muestras del
arte litográfico no es sino hasta el
XIX cuando los dibujantes del lápiz
graso le dan todo su esplendor. Las estampas litográficas tienen papel importantisimo en el género satirico popular con las críticas caricaturescas de
]os periódicos "El Padre Cobas", "La
Orquesta'', etc., que recuerdan las que
grabó Daumier en los periódicos parisinos. En ]a tendencia opuesta se destacaron los artistas litógrafos que trataban principalmente acerca de los
paisajes, de edificios notables de la
ciudad, calles, fuentes y de típicos habitantes con los trajes que caracterizaban sus oficios.
Un hecho de singular importancia
constituye el grabado popular para
ilustrar corridos, juegos, cuentos y, sobre todo, las mexicanisimas "Calaveras" que tenían una enorme aceptación en el pueblo, Entre este género de
ilustradores destacó l\lanuel l\lanilla
que trabajó principalmente en la madera y zinc. Las mejores muestras de
las costumbres populares corresponden, sin duda, a este artista y a José
Guadalupe Posada, con sus temas de
tan absoluto folklore mexicano.
Durante casi toda la segunda mitad
del XIX decae la estampa de carácter
religioso, aunque maestros como el genial Posada se ocupó de ella. El trabajo más importante, en ]o que lleva el
siglo XX, es el que ha realizado el taller de Gráfica Popular, digno continuador de la herencia de Manilla y Posada. Asimismo, se han destacado en
el grabado al linoleum los artistas actuales que han sabido dar a sus tallas
todo el carácter de verdaderas obras
maestras.

Ciencias médicas...
Viene de la Pág. 3
do angina). t;n paciente con severa
emaciación tirotóxica tuvo una dramática mejoría tres meses después y fué
capaz de trabajar por primera vez en
varios años. Muchos inválidos flacos,
débiles, temblorosos, hambrientos, buJímicos son transformados en gente robusta y de apariencia saludable. El
exoftalmus regularmente no se modifica y aún puede empeorar tal como
ocurre con la terapéutica médica o quirórgica.
DISCUSION
La experü!ncia ha demostrado que
el yodo radio-activo es una terapéutica
efectiva para el hipertirodismo. Hemos
considerado que el tratamiento de elección en pacientes que son serios riesgos quirórgicos. Para nosotros esto ha
reemplazado casi completamente a las

Armas y Letras

+

Pág. 7

drogas anlitiroides para paciente con
alto riesgo quirúrgico. Sin embargo nosotros también usamos las drogas antitiroideas como una medida pre-operatoria para los casos muy severos no
complicados de bocio exoftálmico.
El yodo radio-activo nunca debe ser
tan ampliamente usado como las drogas antitiroideas. Su uso debe quedar
estrictamente restringido a los centros
médicos y hospitales. Se necesita equipo especializado y costoso para medir
y manejar el isótopo. Se necesita personal especialmente adiestrado. Otro
impedimento para el uso del yodo radio-activo es el hecho de que si el paciente está tomando yodo el cuerpQ
tiroides no absorve yodo radio-activo.
La administración de yodo debe ser
suspendida dos semanas antes de principiar la terapéutica con yodo radioactivo. Si el paciente ha sido preparado para colecistografia la absorción
del yodo radio-activo por el tiroides
puede quedar inhibida por meses.
uso causa riesgos biológicos, fisiológicos y médico-legales a médicos, pacientes y técnicos de laboratorio. Las
personas que manejen el yodo radioactiYo, deben tomar las mismas precauciones que acostumbran quienes
emplean radioterapia. Su fácil manejo añade muchas oportunidades para
exponerse a sus radiacionés. Grandes
cantidades del isótopo pueden presentarse en la orina de los pacientes y
siempre existe la posibilidad de contaminar un cuarto de hospital o el laboratorio. Los riesgos para el paciente
aún no se determinan. La roentgenterapia y la radioterapia no han causado degenaración maligna del tiroides.
Esto es un aliciente de la seguridad
del uso del yodo radio-activo, sin embargo se han usado dosis comparativamente muy superiores a ]as de cualquier otro tipo de medicación radioactiva. Las ganadas de los pacientes
que reciben yodo radio-activo están
expuestas a una pequeña dosis de radiación, probablemente menos de 150
roentgen equivalentes. Esto probablemente no ocasionará un aumento de la
incidencia de deformidades congénitas de la prole. Nosotros hemos obviado estos riesgos restringiendo el tipo
ele pacientes a quienes damos yodo radio-activo. Por otra parte hay mucha
gente joven a quienes no se ]es debe
negar los beneficios del yodo radioactivo, ya que se trata sólo de un riesgo muy relativo. Algunos investigadores han usado yodo radio-activo en pacientes de tocias las edades. Hay pacientes que han sido observados durante 10 años, se han hecho biopsias
de tiroides hasta ocho aiios después del
tratamiento sin haberse comprobado
malignidad en el tejido hasta la fecha.
Los pocos ni1ios nacidos después de
que sus padres han sido tratados con
yodo radio-acliYo han nacido normales; sin embargo su número es tan corto que no pueden ser base para fundar
conclusiones.

Su

El aspecto más favorable de la terapia por yodo radio.activo es su fácil
administración. La dosis (goención
acuosa) se da como si se diera simplemente un Yaso de agua, sin color, sin
sabor. El paciente con hipertiroidismo queda libre ele la a veces peligrosa
intervención quirúrgica; no hay riesgo
de lesión de las cuerdas vocales o de
Jas glándulas paratiroides. Se le evita
el prolongado, tedioso y a veces inútil uso de drogas anti-tiroides. Si el
tratamiento con yodo radio•activo se
estandarizara, pudiere significar una
gran economía para los pacientes. El
tratamiento es relath·amente barato.
No se requiere hospitalizacióni y en
algunos casos el paciente puede continuar o reemprender su trabajo mucho antes que después de una operación.

�Radiografía Cordial...
\'iene de la Pág. 2
ción uniforme es como, en la edad moderna, la economía yanqui ha podido
aplacar en parte el terrible flagelo del
hambre de algunos pueblos arruinados
por guerras y revoluciones, aun cuando con los productos se les presenta
la factura. Tampoco dejamos de reconocer el enorme ,·igor y actividad desarrollados por I}lantener un equilibrio de bienestar económico a que todos los pueblos tienen derecho, pero
el enorme derroche de riquezas de
que hace ostentación no guarda relación con el progreso intelectual. El
cultivo del espíritu no desempefi.a aquí
ningun papel de trascendencia civilizadora, en igual medida que su progreso industrial. Los faros de su alma no llegan siquiera a medio camino
de sus productos manufacturados. A
mayores posibilidades económicas, corresponden superiores avances intelec•
tuales. Si la vida de relación entre los
hombres está regida por el entendimiento, el progreso económico debe
provocar la obra civilizadora que el
universo humano espera para encontrar el camino de su liberación.
Difícil es para el hombre de hoy
pronosticar el porvenir inmediato de
la humanidad, cuando tan rápidamente se alteran los principios básicos que
el derecho estima como permanentes
de la razón moral. Pero el concepto
moderno de la civilización, basado en
el incremento de la técnica aplicada a
la industria no encierra a corlo plazo
elementos positivos de algún valor. La
masificación del individuo y su trastificación, se convierten en un elemento del maquinismo, con grave perjuicio para su individualidad en que
pueda desarrollar una acción constructiva. Y no es por ser detractores de la
máquina, sino por el concepto y la influencia que ejerce en la mentalidad
del mundo actual, donde lodo se subordina a su imperio omnipotente.
Cierto que el hombre es torpe en movimientos y lento en su ejecución. La
máquina absorbe su actividad y reproduce con fiel precisión cuantos objetos sea preciso y con la misma fidelidad, sin demostrar cansancio ni quejarse. Frente a la máquina, el hombre
est{t en derrota cuando referimos a volumen sus movimientos. Sin embargo
recobra el imperio de su grandeza
cuando, por cultivo intelectual, se convierte en artista, en creador, en descubridor. La máquina se convierte entonces en objeto abstracto frente al
hombre que hasta mismo puede destruirla del mismo modo que la ha construido. Son dos valores antagónicos,
dos mundos totalmente diferentes, porque el objeto es insensible. Su combinación de piezas que permiten el mecanismo, no logran formar una unidad
homogénea corno la constituye el hombre. A lo sumo, podremos concebirla
como un instrumento al servicio del
hombre, sometida a la única esclavitud
que aceptarnos.
Sería renunciar a nuestra propia
grandeza, al porvenir que nos espera,
si viéramos en este tráfago de elementos y cosas algo más que el resultado
de la inteligencia aplicada a una actividad cualquiera. Mas, lamentablemente, se ha levantado en torno a este falso progreso tanta humareda que logra
oscurecer la razón lógica hasta a espíritus sensibles, y (manto mits si los
conceptos en mentalidades ajenas al
ejercicio intelectual, formado precozmente y sin análisis. Tal situación negativa gravita, con todo su peso, en el
hombre común que se ilusiona fácilmente ante los acontecimientos. toma
partido y se agita para el combate. Este fenómeno, creado como resultante
del progreso encarnado por la super-

abundancia frente a la indigeno.ia, se
traduce en los falsos oropeles del . deporte como máxima expresión del espíritu encarnado por el industrialismo, que anula el individuo para actuar
independientemente de estos agentes
que le acicatean. Tal es el summum
del sometimiento predominante en
nuestra época, el punto que el individuo totalizado no acierta el rumbo de
su propio destino e ignora qué hacer
con su vida sin estos lenitivos que le
enerven y sacudan. Las consecuencias aparecen proyectadas de distinta
forma en la actividad ordinaria de la
existencia, pero de forma decisiva en
la degradación espiritual que convierten al individuo en un producto manufacturado en serie, acomodado y regimentado por movimientos automáticos
y sin relación con la finalidad y misión que le fué confiada al hombre.
La acusación que los intelectuales
europeos hacen a los americanos de
permanecer en una actitud negativa
espiritualmente, aun sin ser exactamente justa, es bien lógica. La distancia que separa a unos y otros, por puntos geográficos de existencia, tendria
que haber creado esa fraternidad e
identificación exclusiva de artistas y
pensadores. Unidos por un sentimiento comlln, cual es el de sentir las emociones de la obra de arte, del símbolo
o la idea, ]os problemas que agitan al
mundo tienen forzosamente que sernos
familiares. No hay duda que en estos
momentos todos los pueblos están librando una batalJa decisiva por sobrevivir. En este orden de ideas, los íntelectuales europeos, tratan de acercar
al hombre en procura de un estado de
conciencia que las guerras han roto en
mil pedazos. Sus creaciones, tanto en
arte como en literatura, tienden a la
búsqueda de sí mismos, en ese afán insatisfecho de encontrar la verdad, en
cierto modo sofisticada por intereses
bastardos, inexplicables frente a la acción de la persona. Así considerada,
esfuérzanse por provocar el sentimiento que nos identifique con un ideal
común y su labor de siglos conduce a
la formación de ese estado de alma. Su
arle y literatura nos identifican con
una realidad que, aun no siendo el reflejo exacto de la situación, es la que
todo artista sueña. Y dentro de su
mundo espiritual adquiere las proporciones características que distinguen a
una y otra formas de entender los problemas vitales al desarrollo de esa intimidad.
No compartimos con Georges Duhamel el sentirlo exacto impreso a sus
"Escenas de la vida Futura", obra ·en
que el insigne escritor francés presenta 1a tragedia de 1a vida social norteamericana. Aun cuando, en líneas generales se avenga a plasmar una realidad observada con sus mismos ojos y
que como en el caso de Mary MacCarthy resulta sincera, no puede representarse el espíritu norteamericano
tan mezquino y pesimista. Lo que resulta contrastable para los intelectuales europeos es que, espiritualmente,
los norteamericanos no han podido colocarse aun a la altura del pensamiento europeo, victimas todos de una situación que afecta por igual al mundo
presente. Es probable que las inquietudes, rn cierto modo, se identifiquen,
mas Jo evidente es que, como producto
de su respectivo medio ambiente, entiendan el enfoque de un modo distinto. Por Jo demás hasta hoy n'o hicieron llegar su voz más allá de las fronteras. Su arte no ha adquirido repercusión siquiera remotamente en mediana condición de su comercio. Y
frente a un estado convulsivo como el
registrado por el arte europeo para
descubrir nuevos horizontes en la entraña del sentimiento, el espíritu yanqui aparece como negativo en su conjunto.
Es indudable que existen allí bue-

nos artistas y escritores como Thorcau,
Emerson, aldo Frank, Sinclair Lewis,
(;pton Sinclair, llac Leist y algunos
más que redimen lo chabacano de una
literatura policial que fomentó con su
acción el ambiente de hostilidad hacia
la belJeza y las grandes creaciones.
No obstante, los grandes creadores del
arte norteamericano casi pueden contarse con los dedos de las manos en
tanto que entre los europeos encontraremos centenares de ellos, cada cual
más fecundo y humano. Tiene la poesía yanqui a "-'alt ,vhitman como representante único de los poetas modernos, que no logró superar ni siquiera
equiparar. ,viütman y Poe encarnan
para el mundo exterior la poesía norteamericana, como Pen y Lincoln la
bondadosa grandeza de sus genios
creadores. Pero en literatura, no ha
aparecido su obra maestra, en tanto
que los europeos, poseen cientos. Y si
bien se explica esa carencia de valores
por tratarse de un país que se esta formando con agentes de aluvión, con
una historia que ni cuenta siglo y medio de existencia política, no es por la
calidad de la obra que los europeos sitúan a la intelectualidad yanqui en un
terreno negativo, sino por falta de amplitud de conceptos, por carencia evolutiva de horizontes, de contacto intimo con los fenómenos de nuestro siglo.
No es acusación, en rigor de verdad.
Pero si puede tomarse como tal en el
espíritu de la cord.ialidad, de la commlidad de pensamiento que unen a
los pensadores y artistas. pareciera
existir un egoísmo particular, exclusivo, con relación al contacto con la literatura europea, pues en tanto los.
hombres de Europa estallan por los
cuatro costados en inquietudes que
trascienden de todos los rincones, la
literatura yanqui, con las respectivas
excepciones, por cierto muy honrosas,
parece haberse encerrado en un mundo aparte, que sus preocupaciones son
distintas, sus creaciones responden a
otro estado anímico y otra concepción
de la realidad y \'erdad. Apartados del
conjunto, no vibTan al mismo sentimiento, cual si permanecieran ajenos
a 1a complejidad de fenómenos que
conmueven esta pequeña y delgada
corteza terrestre. Esto es lo que resulta de tanta literatura doméstica, de exportación, COQ. gran similitud de producto manufacturado, sometido a cotización. No es culpa de los europeos
ni latinoamericanos si esa literatura
tiene tal descrédito.
Europa, que desde tantos años por
gravitación ha complicado a las demás
naciones en sus contiendas, se encuentra hoy decidida a rehabilitarse. La
gran nación del norte no podía huir a
su influencia. Cuestiones comerciales
en primer lugar y de hegemonía imperial después, le obligó a interYenir
en 1a primera gran guerra púnica, como la denominó Bernard Shaw. Aque~
lla contienda llevó a los campos de
Francia y Bélgica miles de combatientes yanquis que allí tienen su tumba
común con los soldados franceses e ingleses. AJ terminar aquella catástrofe,
han sido los alemanes y franceses como Remarque, Franck, Barbusse, Rolland, Glaeser, Toller y tantos otros
quienes expusieron al mundo adormecido tanto dolor y sacrificio. En la última contienda, por fenómenos parecidos, como bien se observa, fué necesario arrancar de Texas, de San Francisco, de Filadelfia, de Oklahoma, de
:Missouri otra generación de víctimas
que fueron despedazadas en Guadalcanal, en ]as Filipinas, en Africa y en los
campos europeos. Igual que sus padres, sólo sabemos que han sido llevados en las bodegas de los barcos, prensados, para arrojarlos en la hoguera de
la acción bélica. Concertada la paz, es
por boca de los europeos que sabemos
algo de estos mártires, que tenían una
mentalidad despierta, que creían e:1 Ja

"r

Armas y Letras + Pág. 8

vida y en el porvenir; que amaban su
casa y tenían gran estimación por su
vaca y su caba1lo; que pensaban en el
mafiana. Y tenían que ser los europeos
quienes nos lo recordaran, vigilantes
siempre como están por cuanto entrañe una emoción, con ese apasionamiento que hace grande la obra por el
heroísmo.
La civilización actual somete al hombre a ruda prueba. Medio siglo trascurrido desde que el industrialismo ha
Ilegado a su punto culminante, nos encuentra, después de tantos tropezones,
en el camino de las realidades. El artista que ha podido palpar el pasado y
el presente, tiene necesidad de ubicarse en el porvenir. Sus emociones y
sentimientos actllan mediante un proceso en el que intervienen móltiples
factores. Pero hay uno que tiene traducción en todos los idio:;.nas y en
cualquier rincón del mundo; el de la
sensibilidad, que sitúa al hombre en el
plano superior a todos los componentes del reino animal. Nuestro siglo,
por el encadenamiento de esos fenómenos, obliga al hombre a expresarse,
a que pronuncie su palabra, tan emotivn y tierna como arrancada de lo íntimo de su corazón. Y con toda cor~
dialidad y afecto, esa palabra sólo puede pronunciarla quien tenga algo que
decir.

Notas de Cultura
Viene de la Pág. 6
sentación, solamente versos. Versos de
los más grandes poetas americanos,
versos de los espalloles desterrados,
tan americanos como los demás 1 versos en traducción de un gran poeta
francés, Paul Elouard, famoso como
poeta y como esforzado luchador en
]a resistencia contra los nazis durante
la reciente .e ignominiosa sojuzgación
de Francia. Los versos de Alfonso Reyes y de Pablo Neruda, alternan con
los de Andrés Eloy Blanco y Alfredo
Cardona Pci'ía, y éstos con los de Peciro Garfias, Juan Rejano y Jorge Guillén, en un gran panorama geográfico
de las Américas donde, para que no
haya distincion&lt;tt, ni categorías, los
poetas se agrupan con un democrático orden alfabético.
Poesía de América aparece en una
época ciega de la humanidad, en el
trance que va del crepúsculo al alba,
dicen en la presentación sus editores.
~Iientras seamos vida, concluyen, seguiremos en la empresa de redímirnos
de egoísmos y odios, a través de este
mensaje de humanidad y de belleza.
Deseamos larga vidá, labor fecunda
y cosecha en proporción a la siembra,
a este magno empeño.
G.C.G.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . .. . . . . . .. . . . .. . .. Sl 0.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la universidad de Nuevo
León y en di versas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes . . . . . . . . . . . $ 9.00
Para el público . .. . .. . . . .. . $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da, clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Núm. 6

Año/X

Junio de 1952

~ etn6lflHJfl ele JuflH "~~~~~,f

!l! Lorenzo Hervás yPanduro
Federico URIBE .
.4 mi .llaeslro, Sr. Dr. Don JOSE GAOS, por cuyas indicaciones se emprendieron, hace die= años, los repasos
que sustentan el siguiente resumen.

Lo que primeramente alcanzó valor de sorpresa, al deter,
minarse como temática, para una tesis de grado en la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma dé
México, la recopilación y ordenamiento de algunos datos para
informar un capítulo de la Historia de las Ideas Biológicas du,
rante el siglo XVIII en la Nueva España, fué la sorprendente
riqueza de una de las primeras consultas aconsejadas: Se tratába
de la Idea dell'Universo del Rev. P. Dr. Don Lorenzo Hervás y
Panduro.

Don Juan de Dios Peza

"Cada palabra, cada pensamiento,
Cada acción de mis hijos adorados
Era para mi pluma un argumento,
Por eso están en lágrimas bañados".

A una distancia de cien años del nacimiento de este eximio
poeta mexicano, (29 de junio de 1852), levantamos nuestro
canto lleno de fervor y reconocimiento hacia el hombre que
desde los días preciosos de su juventud, supo marcar en el ritmo
de su vida, caminos de altura, y destacar su obra con perfiles cla,
ros y precisos, hasta considerarlo, con justicia, como uno de los
valores dentro de las letras mexicanas.
Pasa a la PAg. 7

Ya desde antes, el hallazgo del Pa-

Zarco Cuevas y la honesta determina-

dre Hervás, animaba y entusiasmó en

ción de "examinar si los ditirambos

la erudición de las páginas de Don M.
Menéndez y Pelayo. Más todavía se volvía simpática la figura del ilustre religioso español, al recordarlo en el ostracismo poco más tarde de sus treinta años, en la comunidad y cercanía
de un Francisco Xavier Clavigero y demás miembros ilustres S.J. Su dedicación de bibliotecario vaticano al extremarse las desazones napoleónicas al
principio del siglo próximo pasado,
aureolado, si cabe, más todavía su figuración evocativa. Con toda sinceridad sin embargo, lo que por entonces
menos se admitía, muy personalmente,
en abono de la fama y de la sabiduría
del Rev. P. Hervás, era lo traído a
cuento por ~!ax ~lüller en sus conocidas Lecturas en las que por una especie de proclamación de campeonato,
al concederle quíntuple conocimiento
de poligloto que a Gébelin lo dictamina instaurador de la lingüística moderna. Bastaría para justificar esa reticencia, señalar las opiniones que respecto a tales asuntos, emite el P. Errandonea: El interés y la atención de hace diez años, iba hacia otros rumbos;
r,or esq no hubo entonces oportunidad
de esclarecer Jo aceptable o lo extremoso en semejantes ámbitos de la crítica.
En la actualidad, tras la celebrada
tesis doctoral de Don Fernando Lázaro Carreter, Las Ideas Lingiiisticas en
E.spwia durcmte el Siglo X\'Ill (Cons.
Sup. de lnf. Cien!. Rev. de Fil. Esp.
~ladrid, 1949) en la que con ejemplar
paciencia e intachable método, se enmienda la hipérbole de ~lüller, por Jo
tanto la exaltación de M. y Pelayo
cuando lo cita, mediante ]as oportunas
alusiones a Viñas (H. y Pand. y la
Filol. comp. 1917) lo emprendido y alcanzado a cumplir a empeños del P.

elogiosos que en 1861 le dedicó Max
Müller, en sus inolvidables Lecturas,
pueden tener vigencia ... ", el reconocimiento en la misma tesis citada de
la prioridad ele Hervás, respecto al
mapa malayopolinesio idiomático fren~
te a Humboldt, de tipo equivalente a
la que debe otorgársele a Don Andrés
~lanuel del Rio en relación al propio
Barón, sobre el descubrimiento del Vanadio; así como la clara superioridad
del P. Hervás ante Don Gregario Mayáns y Sisear, Guichart, Marino, Thomasson (F. Lázaro Carreter, Jg, cit. pg.
70-1 y pg. 100 a 112) y la clara conclusión de la pg. 110 (ibid} de "El mérito gigantesco de "Hervás está, no en
haber sentado ese principio, sino en
haberle dado entrada en un trabajo
constructivo, ... " al referirse al ya manejado por "el farragoso Arn1esto, en
su Theatro Anticritico: ... mudanza o
iri versión de las voces de la Sontaxis"
(ibid pg. 108) por el P. Larramendi y
por Lord Monboddo y sospechado por
otras autoridades, han permitido no
cambiar el signo, sino como puede anticiparse, depurar y establecer correctamente la justa admiración que merece el erudito filólogo e.pañol a quien
aquí se estudia.
Es suficiente recordar que bien a
pesar de lo últimamente dicho, ya por
el también S.J. Friibes (Trat. de Psicol.
Emp. y Exp. 3a. Ecl. 1944, Madrid} respecto a la inclusión o alejamiento de
la psicología del núcleo filosófico materno; bien por Don l\lanuel García Morente (Lec. Prelim. de Fsfía. Bs. Ars.
1938) acerca de que "Todavía Descartes es al mismo tiempo filósofo matemático y físico. Todavía Leibniz es al
mismo tiempo matemático, filósofo y
1

Pasa a la Pág. 8

�La Epoca Literaria de Sor

JUHNH INES DE LH -CRUZ
Jesús REYES RCIZ.

en la Orden de San Jerónimo -tal lo
mandaban las reglas de los agustinoslo criollo, lo mexicano del apellido, le
sirvió de titulo y honor. Afuera, en la
calle, bien podría estar esperando por
muchos ·aiíos el vascongado mote de
Asbaje y Vargas l!achuca para que s~
Je admitiera con toda su sonora pedanteria.
.
Aparte de su apellido, lo demás del
concepto de nacionalidad que Sor Juana asimiló y desenvolvió tan portentosamente, en anticipada visión de Patria vendrá con el paisaje, con el idioma.' Y, también, por cuanto ya se dijo
que define la mexicanidad de _Alarcón.
Y por la sobria mesura, el delicado mgenio, el amor a la forma y el cuidado
de sus límites, el primor en el "tono
conversable y discreto" de que habla
Alfonso Reyes o la "Usa elegancia" que
no es prosaisismo, a que alude Valbuena Pral.
Como corresponde a toda obra escrita dentro de lo barroco prerromántico, la de nuestra Décima Musa va
irradiando largamente a través de
aquella su nota de mexicanismo, afir•
mándola, confirmándola, como una
ufania de nuestra estirpe,
Esta nota tiene múltiples cadencias.
Lo mismo es predominio del senti•
miento, amor y exaltación a mi tierra
-como la llama- cuando orgullosamente la describe a la Duquesa de
Aveyro:

un incontrffstablc mestizaje psiquico,
que va más allá del orden lógico, de la
razón; que no tiepe por qué ser, sino
c¡ue es, así, natural, irreflexivo, espontáneo: forma de amor a México, sen•
tida y no de propósito, que es la mas
genuinamente mexicana, como lo afirma don Ezequier A. Chávez.
Confirmando este mestizaje, imagina
al hijo del Virrey Conde de Paredes,
nacido en nuestra Patrif,, "pastarse
1)or la cartilla", llenarse de sabiduría
hasta que se vea en él:
" una maravilla n_ueva:
de (uiadir más a lo más:
de qne el meXicano crezca."

;,(o el español, que bien lo era por
el derecho de la sangl'e, sino el mexicano, que ejerceria su nacionalidad
por el derecho del suelo donde vió la
primera lnz.
En el mexicanismo de Sor Juana, la
inteligencia, ~eflejo de la dispersión,
es forjadora de un evidente · espíritu
nacional, no sin que antes destella
-respecto a negros esclavos y a in•
dios- en relámpagos de las futuras y
necesarias revindicaciones que su piedad redentor-a ilumina.
Este Ultimo indicio, señalado textualmente por don Ezequiel A. Chávez,
parece, con todo, demasiado elaborado; no asi el paisajista, pincelada
maestra que con un solo trazo describe: identifica, la físonomia pintoresca
", .. que yo, señora, naci
de México. Y es que el paisaje, solien la América abundante,
dario, fundid.o a las emociones del arcompatriota del oro,
tista, vive como un "yo" indivisible
paisana de los metales;"
con él; se asoma por sus ojos, se ex•
presa con su lengua, se describ~ con el
Paisana de breve oreja· y grandes más leve ademán de sus manos. En el
arracadas de oro, que ;ive en piso de Romance Decasilabo que pinta la prometal, lo mismo, exactamente lo mis- porción hermosa ele la Condesa de Pamo, que en "La Suave Patria" de Ló- redes, lo demuestra cuando, en síntesis
pez Velarde, el gran señor de la pro- de color y dibujo, logra una evocación
,·incia mexicana.
del trópico, paisaje netamente mexicaEs también lo bello, que se evade de no, y da a la poesía un carácter natiJo estrictamente racional y compone vo, aunque emparentado, como blande flores, maravilla, a la divina Prote.c- cas piedrecilla·s inconfundibles para
tora Americana, "que a ser se pasa Ro- señalar el camino y no perderlo, reDe la iconografía de Sor Juana
sa liejicana, apareciendo Rosa de Cas- pentinas visiones de la Patria, tales
tilla." Y es húmeda nostalgia infantil como la Sierra Nevada -lgs volcaen el arrullo "o lo criollito" del ·Niño nes- que aunque tiene cerca el humo,
Dios, o el sonecillo negro de sus Ensa• ella se está siempre blanca; las abunIV
ladas, sus Pilicos y sus "congas", en dantes venas por donde Europa deque ni el habla, ni menos los persona- sangra los minerales; el plátano que,
MEXICANIDAD Y ORiGEN FAMILIAR
jes, resultan exóticos y puramente tí- por su tamaño, da idea de una gentil
picos, si ya se saben los nombres de estatura. Ya más profundamente, en lo
Juana Ramírez ... Y no Juana Inés de Asbaje, Vargas Ma- los esclavos de su abuelo y su madr~, be.llo viYo, estrictamente racional, sal•
chuca y Ramírez. Que ella firmaba con el primer nombre y "ese como la mulatilla Juana, su tocaya, que tarán las alusiones a las láminas de
·estuvo a su servicio por medio de do- pluma, 3 los indios de Xochimilco, a
es el suyo verdadero, con el que se le debe de méncionar, y así nación materna.
'.llartin Garatuza, a los gentiles ~locteconsta en su retrato que se conserva en el Museo Provincial de · La belleza crea sus leyes para cada zumas, a las mágicas infusiones de los
Toledo, y por tanto es impropio que se le llame Juana de Asva• caso; para el del patriotismo de Sor· indios herbolarios y, en concepto pleJuana, lo hermoso simbólico es ley no de s.eparación racial, que es proceje." Tal dice don Francisco Fernández del Castillo.
ineludible. Así, dirá en una soberbia so de integración patria, se referirá a
En la reposada gravedad del Convento de San Jerónimo, alegoría, lo que es escudo y triunfo de fos Gachupines que parecen recién venidos. Jugo y esencia de la tierra y,
el eco hace resonar el Juana y el Ramírez de celda en celda, re• Mé-xico en un ave:
para repetirlo con Vossler "frescura
botándolo de uno a otro lado de los corredores, en juego que es
"Levántate América ufana
juvenil de la altiplanicie mexicana."
familiaridad, cariño. Juana, la Madre Juana ... ¡Tan bien que
la coronada cabe.za
Gracias a ese nacionalismo, produc•
le hubiera quedado lo de Abadesa, que ella desechó!
y el dguila mexicana
to de su propia manera de ser y de
el imperial vuelo tienda."
sentir, la poesía del siglo XVII halla
Juana Ramirez. :Mexicanidad. El rosJuana ... Ramírez. ¿Por qué no de
propia expresión en nuestro suelo. A
tro, por ]os ojos, no lo desmiente. Me- Asbaje, mucho más literario, menos
La forma depende del fondo; es nor- resar del Renacimiento, o por encima
nos aún el predominio del sentimiento vulgar, más a propósito para el lucir ma de Jo barroco. En la poesía sorjua- cte él, que cambia el tono de la vida, la
profundamente me1ancólicO, la voz eñ nobiliario de la Corte de los Virreyes? nista lo comprueba el hecho de intro- mentalidad y cultura filosóficas de Sor
sordina, la discreción.
Pues, qué ¿.no se vanagloriaba ella de ducir cantares en lengua mexicana en Juana son el baluarte que impide la
Ramirez. Sí. Ramirez. Aunque el su ascendencia y de la lengua de · sus los Villancicos; asimismo, en el prólo- invasión barroca de nuestras letras. De
bien entonado gentilicio del Ramiro abuelos cuando escribe a don Juan go de "El Divino Narciso" hay danzas este modo, la influencia de las. letras
godo proteste. Nadie le pondrá aten- Orve y Arvieto: " ... Siendo, como soy, y cantos mexicanos, ritos paganos en espaiiolas sobre las americanas no se
ción, cuando una novísima sonoridad rama de Vizcaya ... vuelvan los frutos honor de los dioses de las siembras· y consuma plenameilte sino que se· asirestalle en el apellido, a.l pronunciar 1a a su tronco y los arroyuelos de mis dis- aun se alude a la subversión de los inmila, se vuelve propia manera en el
"Erre" mayúscula con la dinámica de cursos tributen sus· corrientes al Mar a dios. No es tampoco inusual en ella el
tono severo de ]a expresión, exclusivala modulación criolla · y cuando la quien reconocen su origen ..."?
empleo de expresiones populares, de mente usado por ese-peculiar ·modO de
"zeta" final, en vez de quedarse casi
De Asbaje, como don Pedro Manuel formas, de costumbres. El elemento ser del barroco mexicano. Ello permimuda teatralmente, como en el habla de Asbaje y Vargas Machuca ... natu- popular es, en la . obra de Sor Juana,
castellana, se insinúe con ligero silbo ral de la Villa de Vergara, en la Pro- observación directa de las clases so- tirá que nuestra literatura se siga expresando para siempre en su tónica
de plumas que danzan colores y los vincia de Guipúscoa ... quien con de- ciales.
distintiva: Parquedad en las redunbrillan, zumbando, zigzague3ndo visto- seo de corregir los yerros a las entraA merced de estos datos, la Madre dancias; ecuanimidad en las comparasamente sobre el indiano suelo de Mé- ñas de la tierra, tan de nobleza pródi- Juana, nacida en México, creada en
xico; lo mismo que la "ese" y la "ce", gas como estériles de caudal, pasó a . México, muerta en México y a merced ciones.
Reducido a producto de sensaciones
tan graciosamente en confusión dentro Indias, según el Padre Calleja.
también de fuerzas y resortes misterio- visuales y apreciaciones· literarias, el
de la rima consonante del verso, para
Pero no; Juana Ramírez. Que así co- samente ocultos, ya que no en su sandato de mexicanidad de Sor Juana tiedar el santo y seña de nuestra peculiar mitnza lo mexicano en ella: Por la fe
gre ancestral, si _en su corazón, ellá, de ne vida exterior, es cierto; pero hay
prosodia mexicana.
del bautismo. Y para haber entrado suyo razonadora, genera y desarro1la
algo mucho más solemne y más intimo

Armas y Letras + Pág. 2

en ese aspecto de su nacionalismo. EsLa requisitoria e~tá en pie, como un
Sus versos. si se profundizan, están Marquesa de la Laguna y su dignisimo
te algo es todo en su vida: Es su nom- anatema, viva a los trescientos años, pletóricos de esta "no cabal relación", esposo, que para el Conde y la Condebre. Por él, se dijo ya, principia su tremenda en su reproche, vaticinado- sino "indicio breve" con que quiere sa de Paredes. Lenguaje formal, exprecarácter mexicano . Y con él se pre- ra, cayendo como el peso del mundo decir, gritar, que ella amaba, que ella sivo; pero inocuo.
tende interpretar psíquicamente el te- sobre las conciencias.
podía amar, que ella queria amar con
Aquel empeñarse con el Virrey para
rna amoroso de sus versos . y su volunAhora ya se sabe qué dolor anuncia purisima pasión terrena; pero que una que por su mano se._ consiguiese algún
tad de enclaustramiento.
su enclaustramiento. Sor Juana no pro- culpa de pecado de origen, acercándo• favor, aquel su bella Elvira, su Laura
' ¿ Por qué Sor Juana jamás se ufanó fesó por decepción amorosa alguna; la por el dolor al cielo, la arrojó del divina, su morir sólo por tí, son zaladel apellido paterno con la alegría fi- tampoco para gozar de una ancha li- deseado paraíso .
merias propias de la época y de los falial de quien lo tuviera a gala? Pues bertad para el estudio. Su total nega';El no ser de padre honrado ..." vores solicitados y recibidos. Cuántas
aclarado está que don Pedro Manuel ción que tenia al matrimonio -pre- Tórtola gemidora que se queja y todaveces tuvo que pedir mercedes para su
de Asbaje tuvo con doña Isabel Rami- ámbulo humano de su llamamiento di- vía raciocina. Y ¡qué bien explica el
hermano Anfriso, al que festeja en su
rez de Santillana •Una hija Monja, ade- vino, como dice Méndez Plancarte- verso lo que hay de silencio en quien
cumpleaños con un soneto, o para Jo•
más de otras dos. Pero nada más se era su cabal conciencia de que, ante el era charla, platicadora comunicación,
sefa Maria, la hermana con quien iba
sabe. ¿ Cuándo murió el padre de Jua- terrible golpe de realidad que la expul- alegria desbordada! Sus admirables a la "Amiga."
na Inés? ¿Lo conoció ella? ¿Supo él saba del mundo, lo más decente para poesías amorosas ¡ cómo nos parecen
Pero ... ¿quién es este Anfriso? To~
de las glorias de la hija? ¿ Por qué ella, ella era el entrarse Monja. ¿Qué más ahora defensa y reivindicación de la
davia otro dato más que conturba;
ternura y amor, bondad y nobleza, no podía hacer quien "era de su Patria madre, reproche y tristeza por ]as baotro dato arrancado así, con desgarralo menciona jamás en sus brevemente toda el objeto venerado", ante el obs- jas pasiones del padre! ¡Cómo no lamiento, con dolor no exento de cierta
delineados recuerdos de la niñez, co- curo imposible de lavar su mancha mentarse ella de 1a confusión de senbrutalidad, al testamento de la madre
mentados tan por la superficie, tan por original? "Más terrena que nunca, por timientos -amor puro y pasión desde Sor Juana. El docuffiento en cueslo exterior, que nada dicen?
ese origen infausto -comenta el pro- viada- si la experiencia amorosa, su tión dice en la última parte del párraHay una gran puerta que, o bien se pio Méndez Planearle- que amarga- experiencia, sufrida en la deshonra
sabe abrir para entrar por ella limpio mente habré repercutido en una turba- materna era como dolor sentido en fo marcado al margen con el número
diecisiete: "Y asimismo declaro por
de pensamiento, o bien debe dejarse da infancia y en un tremendo y rubo- carne propia! Y ¡cómo no vengarse
para siempre cerrada, si es el caso de roso dolor de toda la vida, desde su triunfalmente del agravio exclamando tales mis hijos naturales a Don Diego
atarse al cuello una piedra de molino azorante vislumbre. Y aún más celeste con rabia no contenida: "Bien haya la Ruiz Lozano, a Doña Antonia y Doña
Inés Ruiz Lozano ." Anfriso es, pues,
y arrojarse al mar. Esta puerta es la que antes -por esa cuna demasiado
que nos os quiere."! En las famosas Don Diego Ruiz Lozano, hijo natural
de los secretos que no nos pertenecen humana- cuando, a pesar de tan gra- "Redondillas", está encerrada toda su
de doña lsabel Ramírez de Sanlillana
y que, sin embargo, un día nos atreve- ve áncora en tales lodos, su alma y su
tesis mora], que es anatema del padre; y del Capitán Diego Ruiz Lozano y
mos a violar para entrar al sagrado re• arte nadá perdieron de su diamantino conmiseración de la madre.
Zenteno, que casó con doña Catalina
cinto de una existencia, a derribar fan- imperio de la razón, de su diáfano ímAl impulso de su ansiedad de amar, Maldonado Zapata, aunque después letasmas, a deshacer las sombras, a rom- petu de virtud y santidad, de su claro que frustra la razonadora consciencia
per el maleficio de los densos vahos de y robusto equilibrio y de su alada ale- de su origen, ¡qué humana se muestra! gitimó a los medios hermanos de la intocada Monja.
las aberraciones, arrancar de cuajo la gría, divina y humana, para la tierra
Quien ha traído a presencia con remaraña de las maledicencias, a vencer como para el Cielo." Asi se nos mues"Sieuto un anhelo tirano
verente
piedad estos documentos, es el
el tiempo y a suscitar la historia, has- tra Sor Juana ahora.
POI' la ocasión a que aspiro
investigador don Guillermo Ramírez
ta salir finalmente a la luz, a plantarse
¿ Por qué antes no se ha dicho con
y cuando cerca la miro
España, pariente, en grado lejano, de
sin miedo, sin malicia, sin prejuicios, palabras tan bien escritas este juicio?
yo misma aparto la mano."
Sor Juana. Es cierto que la verdad, en
frente a frente ante la Verdad, lo mis- ¿Por qué Méndez Planearle no lo ha
Para desengañar a los que la pre- toda su púdica desnudez, duele a vemo 'que un niño se detiene ante la nu- terminado agregando que la causa tenden, los celará, les fingirá desdén o,
ces, amarga de la sal del llanto tan cobe que pasa.
amorosa no ha sido causa de lo cau- sin bastantes fundamentos, reñirá a
pioso ql!e destila. Pero también es preQue no penetre en esta Verdad quien sado?
aquel a quien Je diera la vida, Sabien- ciso considerar que ella aviva un fueno tenga, como los poetas, ojos pueriDe todos modos, basta ya de rigores, do c;ue no tiene derecho a amar. Hules. Que los torpes, los necios, los es- de sombras necias y de indicios vanos, manísima, confesará que debe fingir go purificador, como el que quemó los
candalizados, los que han ofuscado para decirlo como ella misma. Basta. situaciones, o crearlas deliberadamen- labios del Profeta.
¿Hubo una legitimización posterior
con su insidia el esplendor de Jo ver- Aquí el amor no es impulso frenético te para no arrastrar tras de su amor a
de
Juana Inés por parte de su padre,
dadero, sean echados como los merca- ni pasión; es anhelo, es nostalgia. Y un hombre a quien no Je es dado inclcomo
existió en el caso de sus medio
deres del templo. Hay que arrojar pa- certidumbre de que jamás le será dado tar al matrimonio sin llevarlo al des•
hermanos? Nadie lo sabe. Los hechos
ra siempre a los falsarios. Porque, oíd- amar. Por eso dice:
honor, porque ella se considera seña~ parecen demostrar lo contrario. Acaso
lo: Esta es la verdadera vida· de Sor
lada con el estigma de lo bastardo. En los Virreyes conocieron la culpa de
Juana Inés de la Cruz. Y su muerte
este afán de fingir:
"Ya, desengaño mio,
quien no era culpable r redoblaron patambién.
1/egásteis
al
extremo
ra ella su ternura y su aprecio. ¡ Qué
"En el nombre de Dios Todopode"Hasta el labio desatento
que pudo en vuestro ser
más podía darles a cambio de su com•
roso. Amén. Sepan cuantos esta carta
suele equivoco tal ve:,
verificar
el
serlo.
prensión,
en prenda de gratitud, que
vieren de mi testamento, como yo, Dopor usal' de la allivez ·
Todo lo habéis perdido ..•
sus versos, compendio y suma de su
ña Isabel Ramírez, vecina y labradora
encontrar el rendimiento."
Mas no todo ...
propio espíritu! Lo que está comproen términos del pueblo de AmecameNo
envidiaréis
de
amor
bado es que se cerró estrechamente el
ca, de la provincia de Chalco, hija leSi todos los datos anteriores son atis- cerco de los lazos consang4íneos, en
los gustos lisonjeros . ..
gitima de Pedro Ramirez y de Beatriz
bos, "indicios breves" de este inaudi· un fraternal abrazo que confundió a
El
no
esper~r
a
alguno
Ramirez, naturales de los Reinos de
to hallazgo, en su Carta a Sor Filotea los Ruiz y a los Asbaje en su amargume sil've de consuelo,
Castilla y vecinos aue fueron de esta
de la Cruz, la ~ladre Juana si tendrá ra y en su dignidad. Que por digna
que
también
es
alivio
dicha provincia y labradores en ella,
graves, dolorosos momentos de verdad entró Sor Juana al convento; no por
el
no
buscv.r
l'emedio."
ya difuntos, estando como estoy enfery claridad que, aunque sea en su con- fruslerías de amor, que tal debieron
ma en cama, de la enfermedad que
tra,
la verdad siempre ha sido natural parecerle los desengaños, si los tuvo, a
i Ah , sus esperanzas desvanecidas en
Dios Nuestro Señor se ha servido dary costumbre, pues Dios le ha dado quien era suficientemente voluntariosa
el
,·iento;
su
voz
que
se
queja
muda;
me y en mi entero juicio y cumplida
gqmdisimo amor a la Yerdad ... Y con Y libérrima para vencer con su cons~
memoria, creyendo como firmemente sus cansadas lágrimas; su verde ramo
,·oz
dolida, pero valerosa, confesará: tancia al "vencedor rapaz."
creo, en el ~listerio de la Santísima ele marchita esperanza; su flor delica'·Sabe
el Sellar, y lo sabe en el Mundo
Juana Ramirez, que tanto gloria dió
Trinidad, Dios Padre, Dios Hijo, y da y su peña altiva, que son su dicha,
quien
sólo lo debió saber, lo que in- a nuestra gente, "honra y lustre de amDios Espíritu Santo, tres personas dis- aquella; ésta, su firmeza! Con qué adtenté en orden a esconder "mi nom- bos reinos, admiración del mundo y
tintas, y un solo Dios Verdadero ... Y mirable paisaje interior se pintará ella
bre". Si, el de Asbaje, que ella hubiera pasmo · de los ingenios", considera que
temiéndome de la muerte por ser cosa que es
tenido a orgullo lle,·ar, de haber esta- como nació noble, ese fué de su mal el
natural en toda criatura y su hora indo limpio.
primer paso. Así lo dice en "Los Emcierta, bago y ordeno mi testamento y " ... el ciervo herido
Con ingenuidad que no se sabe si es peños de una Casa", cuando deposita
última voluntad en la forma y manera que baja por el monte acelerado
candor pueril o ceguera apasionada, en las palabras de Leonor su propia
siguiente: Primeramente encomiendo buscando, dolorido,
don
Ezequiel A. Chávcz pregunta: ¿Qué autobiografía. La causa de su desdimi alma a Dios Nuestro Seiior; ... y alivio al mal en un (l.rroyo helado,
sería
ella? ¿Qué sacrificio increíble, cha, de su daño, fué su discreción. Con
pasando de esta presente vida, -mi y, sediento, al cristal se precipita ..."
que su confesor y Dios s·abían? Y lue- serlo, conservó impoluta su dignidad.
cuerpo- sea enterrado en la Iglesia de
go pretrncle plantear innumerables te- Pero su pecho fué sepulcro de ella
dicho pueblo, en la parle y lugar donHerida, si, por el cstigmatizante orisis psicológicas en torno al tema del misma.
de pareciere a mis albaceas ... Item, gen; huyendo precipitadamente del
amor, sin que se le ocurra volver los
Sor Juana se yergue ahora, como
declaro que yo he sido mujer de esta~ mundo, a los quince años para ir a reojos a la frase clave: "esconder mí una torre del cielo, toda fortaleza, todo soltera y he tenido por mis hijos fugiarse a la vida monástica que, en un
nombre", a pesar de que esta última da derecha virtud, coronada en su más
naturales, a Dofia Josefa :Maria, y Do- principio, debe haberle parecido "arropalabra la pone entre comillas. Otros alta altura por la primera nube de la
ña María de Asbaje y a la Madre Jua- yo helado" que, de todos modos, le dacomentaristas intentarán interpreta- mallana, que le cüie aureola. Nadie la
na de la Cruz, religiosa del Convento ría agua durisima para su sed de ,·ivir
ciones mucho más absurdas, sobre el toque más. Su deslumbrante condición
del Señor San Jerónimo de la ciudad en paz consigo misma, lejos ya de quiefondo
de stt efusión cordialísima para humana, ya límpida refulge para siem•
de México ... "
nes debieron zaherirla, de quienes fuelos ,larqueses de la Laguna. Aun los
pre. Probablemente una nocturna tris•
Hija natural. Dos palabras que con ron contra ella, como contra una tier•
más ponderados, sugieren que el asun- teza se apodera .de nosotros en este
la brevedad de su instante vienen a na rosa. Y aún se defendería, como
to no dejaba de plantear desazonadas instante de las revelaciones. Ya maña
echar por tierra las elucubraciones de sintiendo quemadura en Baga viva, ale-"
interrogaciones, mismas que, antes de
será alba claridad plena. A los trestoda índole, tanto tiempo suscitadas gando:
aparecer el testamento de la madre de
cientos años, algo. como una melancopara explicar, cada quien a su manera,
Sor Juana, debieron ser desechadas
lia
llena de dulzura y de paz ha venido
la poesía amorosa de Sor Juana. Y su
"El no ser de padre honrado
por esta sola consideración: Nuestra - inesperada, pero fértil conmemorahuida del mundo.
fuera defecto, a mi ver,
excelsa :Monja lo mismo usaba un lención tres veces secular- a esclarecer
"Hombres necios que acllsáis
si como recibi el ser
guaje lleno de gentiles cortesias, de
a la mujer, sin razón ..."
de él, se lo hubiera yo dado."
cordialísimas formas para la señora
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras + Pág. 3

�RNTOL
FCSILES l' MUÑECAS
Ct:ADRO REALISTA

Juan y .llargot, dos W1geles hermanos
Que embellecen mi hogar con sus cariños,
Se entretienen con juegos trui humanos
Que parecen personas desde niños.
.llientras Jum1 de tres aiios, es soldado
l monta en una caiía endeble y hueca,
Besa Margo! con labios de granado
Los labios de cartón de su muñeca.
Lucen los &lt;los sus inocentes galas,
Y alegres sueñan en tan dulces lazos:
El, que cru:a sereno entre las balas;
Ella, que arrulla un niño entre sus brazos.
Puesto al hombro el fusiT de hoja de lata,
El kepis de papel sobre la frente,
Alienta al niño en su inocencia grata
El orgullo viril de ser valiente.
Quizá piensa, en sus juegos infantiles,
Que en este mundo que su afán recrea,
Son como el suyo todos los fusiles
Con que la torpe humanidad pelea,
Que pesan poco, que sin odios lucen,
Que es igual el más débil al más fuerte,
Y que, si se disparan, no producen
Humo, fragor, consternación y muerte.
¡Oh misteriosa condición humaJlal
Siempre lo opuesto buscas en la tierra:
l'a delira Margo! por ser anciana,
Y Juan que vive en paz, ama la guerra.
Mirándoles jugar me aflijo y callo:
¿Cuál será sobre el mundo su fortuna?
Sueña el niño con armas y caballo,
La niiia con velar junto a la cuna.
El uno corre de entusiasmo ciego,
La niña arrulla a su muñeca inerme,
Y mientras grita el uno: Fuego, Fuego,
La otra murmura triste: Duerme, Duerme.
A mi lado ante juegos tan extraños
Concha, la primogénita, me mira:
¡Es toda una persona &lt;le seis años
Que charla, que comenta y que suspira!
¿Por qué inclina su lánguida cabe:a
Mientras deshoja inquieta algunas flores?
¿Será la que ha heredado mi tristeza?
¿Será la que comprende mis dolores?
Cuando me rindo del dolor al peso,
Cuando la negra duda me avasalla,
Se me cuelga del cuello, me da un beso,
Se le saltan las lágrimas y calla.
Sueltas sus trenzas claras y sedosas,
Y oprimiendo mi mano entre sus manos,
Parece que medita en muchas cosas
Al mirar como juegan sus hermanos.
.lfargot que canta en madre transformada,
1' arrulla a un hijo que jamás se queja,
Xi tiene que llorar desengañada,
l\'i el hijo crece, ni se .vuelve vieja.
l' este guerrero auda= de tres abriles
Que ya se finge apuesto caballero,
No logra en sus campmias infantiles
Manchar ron sangre y lágrimas su acero.
¡Inocencia! ¡Xiñe:/ ¡Dichosos nombres!
Amo tus goces, busco tus cariños;
¡Cómo han de ser los sueíios de los hombres,
Más dulces que los sueños de los niños!
;Oh mis hijos! Xo quiera la fortuna
Turbar jamás vuestra inocente calma,
Xo dejéis esa espada ni esa cuna:
;Cuando son de verdad, matan el alma!
1

Jll JIEJOR LAURO
Con sus seis primaveras muy ufana
Quebrando con sus pies las hojas secas,
Me recitó en el campo una mwiana
Ali hija mayor: Fusiles y Muñecas.
Repitiendo .mis versos no sabia
Que colmaba el mayor de mis antojos;
No me culpéis si oyéndola sentía
Lágrimas en el alma y en los ojos.
¡Bien! exclamé, mi niña me interpreta
Mejor que todos aunque a nadie cuadre:
Yo ju:garla creí como poeta,
1· la estaba juzgando como padre.
Llegó a la estrofa aquella en que la nombro
Y bajando hacia el suelo la mirada,
Vi de pronto ponerse, con asombro,
Su fa= , más que una fresa, colorada.

JU HN

IR P ETI
¿Qué tienes?, pregunté, ¿por qué haces eso?
¿PQr qué ya nada de tu labio escucho'!
Y ella me respondió, dándome un beso;
- .lle callo aquí, porque te quiero mucho.
Xada 11afrlrá tan cándida respuesta
Para el que en altas concepciones fijo,
.\IedÍl' no pueda, en ocasiones cual ésta,
Adonde alca11:a el cora:ón de un hijo.
Puedo deciros la verdad des1111da:
Como en mis uersos comprendió mi duelo,
Por no hacerme sufrir quedóse muda,
Por 110 verme llorar miraba al suelo.
l'o alaba11do, el poder de su memoria
Comprendí, perdonadme lo indiscreto,
Que los mejores lauros de la gloria
Son los que se cosechan en secreto.
Vale más a mis ojos, siempre fijos
En la eterna verdad no en falsos nombres,
La lágrima arrancada por mis hijos
Que todos los aplausos de los hombres.
Xegó a mi numen su fulgor el genio,
En el drama veraz de mis dolores
El fondo de mi hogar es el proscenio
Y mi padre y mis hijos los actores.
No busco un lauro que mi frente ciña
Ni pide aplausos mi laúd ingrato;
Pero ... ¿por qué me olvido de la /liña
Que suspendió turbada su relato?
Pronto volvió su faz a estar serena
/
}" a brillar en sus labios la sonrisa,
Porque el placer lo mismo que la pena
Pasan sobre los niños muy de prisa.
-Tus versos voy a continuar diciendo}' con más firme voz, soltóse hablando;
¡Inocente! los dijo sonriendo
l' entonces yo los escuché llorando.
Al termi11ar, sintiendo hecho pecla:os
Por el dolor mi corazón ardiente,
Me interrogó cru:ándose de brazos
Y mirándome el rostro frente a frente.
-¡Ay! dime padre, cuando ~ú escribiste
Los mismos versos que de oírme acabas
¿Por qué estabas mirándonos tan triste?
Al mirarnos jugar ¿en qué pensabas?
l1 ¿por qué? -respondi- tan preg1mtona
Indagas los misterios de nii lira?
-Porque soy, tú lo has dicho, Una Persona
Que Charla, Que Comenta y Que Suspira.
-¡Brava razón! ¡Confórmate con eso!
¿No eres la que, si el duelo me avasalla,
SE ME CUELGA DEL CUELLO, ME DA UN BESO,
SE LE SALTAN LAS LAGRIMAS Y CALLA?
-¡Yo soy! ¡yo soy! me contestó orgullosa,
Y haciéndome olvidar penas y agravios,
Se me colgó del cuello cariñosa,
Cerró sus ojos y besó mis labios.
Corrió dlegre después tras otros niños,
Quebrando con sus pies las hojas secas
r dejá11dome besos y cariños
En premio de FUSILES Y J/L'ÑECAS.

REYERTA. I.VFANTIL
¿Quieres averiguar, lector paciente,
Si tiene la niiíez principios fijos?
l'en a escuchar el diálogo siguiente
Que aqui sostienen con calor mis hijos.
Concha tiene seis afias; Margarita
los cinco va a cumplir; Juan tres apenas;
Pero ninguno de ellos necesita
Fuego en el pensamiento ni en las venas.
Lo tienen y de sobra: su lenguaje
Lo hallarás infantil, mas nunca hueco;
Hoy discuten los tres, porque les traje
Un fusil, un canario y un muñeco.
A Juan, que quiere ser soldado grave
Armé al fin con un rifle en miniatura;
A mi ambiciosa Concha le dí el ave ,
Y el muñeco a Jfargol toda ternura.
Que Juan dispare en su · ilusión más grata,
Margo! arrulle mientras Concha cuida,
Ni el canario es verdad, ni el rifle mala,
¡La ilusión es el alma de la vida/
Como florece el campo en primavera
Desborda la niñez en ambiciones;
Rifles de ci11c y pájaros de cera,
Muñecos de cartón: lodo ilusiones.
Un nitio con un arma entre las manos
l' risas de bondad en el semblante,
Me recuercla a esos ángeles enanos
Que dibujó Doré leyendo al Dante.

Armas y Letras + Pág. 4

Si viérais a mi Juan con su penacho
Con barboquejo de velludo cuero,
Semejante en lo eri=o a su mostacho
De infatigable y tosco granadero.
Creyérais que labrada por el arte
Era una estatua de arrogancia. llena
Un soldado que ha visto a Bonaparte
Cru,ar los Alpes o triuufar en Jena.
l'o, mil'ándolo asi, lo aplaudo y callo:
En sus liermanas ve gente guerrera;
Convierte cada caña en un caballo;
Cada silla le sirve de trinchera.
Entra por las alcobas victorioso,
¿Quién lo va a dete11er? Marte lo inflama;
Es la estera su puente, salvo el foso
Y rinde una ciudad sobre una cama.
Hoy se llena de arrojo y valentía;
Margo/ de compasión, Concha de celo;
¡Qué venturosa edad! Despunta el dla;
Verde es el campo y transparente el cielo.
-Mira, le dice Concha a Margarita
Con la expresión de un celo extraordinario,
Esa muñeca tuya tan bonita
No vale lo que vale mi canario.
-Mi muñeca es mejor, cierra los ojos,
Se duerme entre mis brazos, va a la escuela,
Tiene cabellos rubios, labios rojos ...
-Si, lodo lo tendrá, pero no vuela.
-Cambiaremos juguetes ...
-No, yo juego
Nada más con mi niña lodo el día
-.lle la das, o le pego ...
- ¿Qué? ¿Te pego?
-La quiero. -Xo me importa. -Te la quito
-Yo la defenderé. -Voy a lomárla.
-Ven. -.4/lá voy. -¿.lfe pegas? doy un grito.
-Déjamela Margo! ... -No he de dejarla.
Ya tiene Concha el rostro colorado,
Ahoga Margo! su llaolo en un suspiro,
r entonces Juan, el rifle preparado,
Sale y grita a las dos: -Cállense o tiro.
Callan ambas a un tiempo, como puede
Callar cualquiera ante su fa: bravía,
r él agrega muy serio, -¿Qué sucede?
¡Yo soy un coronel de artillería!
Con esta frase que su audacia encierra
ruelve a las ni,ías bienestar profundo
Que aunque inicuo el derecho de la guerra
Aplaca muchas riñas en el mundo.

EL GRAN GALEOTO
Margo/ está en el balcón
Con medio cuerpo hacia fuera;
Yo &lt;le pie sobre la acera,
Dándole conversación.
- Di: ¿Qué quieres, Jiija mia?
-1 rme contigo.
-No puedes;
Te mando que en casa quedes
Las nir"ias .~alen de día.
- ¿De noche no'!

- .Yo.
-¿Por qué?
-Porque no ... ya lo sabrás;
- ¿Pero tú adónde te vas?
- Al teatro y al café.
~ ;Al teatro! ¿1' es bonita
La comedia?
- .lfucho, sí ...
- Entonces llévame allí,
Voy a bajar ...
- .llargarila!
- ¿l' al café cuándo le vas?
- .1fuy larde , a la media noche.
- Bien 1 pues iremos en coche,
Asi si me llevarás.
-•-De noche no puedes ir.
Ni al teatro ni al café ...
- ¿Espantan?
- No.
- Pues ¿po; qué?
- Porque no puedes salir.
-Pero dí: ¿por qué no puedo?
- Está oscura la ciudad.
-Dices que a la oscuridad ·
Nunca se le tiene miedo.
-Traeré dulces al volver.
- ¿Todos serán para mi?
- Todos.
- ¿Pero lodos?

-¡Si!
- ¿De veras?
- Todos , mujer.
- A.si me quedo contenta.
- Bien, pues entra que hace fri a .. .
- ¿Te 11as?
- .lle voy, á11ge/ mio .
-.1/is dulces .. .
-Calla, avarienta.
-¿Qué dices?
-Xada, tesoro.
Que ya me voy, nada escucho.
-¿.Ue quieres?
- ;Te quiero mucho/
¿Y tú me quieres?
-¡Te adoro!
-Soy obediente.
-Por eso
Vives ya tan consentida.
-Un beso ..•
-Toda mi vida
Te mando con este beso.
Pasaban a la sazón
rarias gentes por la acera,
Y al oír de tal manera
Corlar la conversación,
Nos juzgan pechos de lava
Que laten de amor en pos,
l' dicen: ¡vaya! ¡Son dos
Que están pelando la pava/

PRIMERO ES LA PATRIA
Apenas por el oriente
Entre celajes de plata,
l' disipando las sombras
Aparece la mañana,
Cuando el eco despertando
De la desierta montaña,
El estampido sonoro
Del cañón difunde alarma.
Precipitados los belgas
Que a Tacámbaro resguardan,
En las trincheras se agolpan
l' al combate se preparan,
l'a de una altura descienden
Las fuerzas republicanas
Y vibran de las cornetas
Las notas limpias y claras,
Se miran los batallones
Que denso po/vp levantan,
Marchando pausadamente
De las lomas por la falda,
La división es aquella
Que en la constante campaña,
Del Ejército del Centro
Nicolás Régules manda.
En ella cuéntose muchos
Jóvenes en cuyas almas,
El patriotismo ha encendido
Su pura y ardiente llama,
Que al llevarlos al combate
rencer o morir les manda,
Los estimula y anima
Luis Robre&lt;{o y le acompaña
De valor y de fe lleno
José Vicente Vi/lada,
l'a a comen:ar el combate,
De prisa el sol se levanta
l" los ayudantes cruzan
Entre columnas cerradas;
Se apresta la artillería
r ocupa11 la retaguardia
Los escuadrones formados
Y listos para la carga.
Ya los jefes impacientes
Sólo la señal aguardan
Para emprender atrevidos
El asalto de la plaza.
fo Ré.gules se dispone
A dar la voz esperada,
Cuando llega un hombre a escape
Corriendo desde la plaza.
El General al mirarle
Le tiende la mano franca
Y con gran fatiga el otro
Le dirige la palabra.
-Que no hagan fuego, le dice, ~
Que en la trinchera cercana,
En esa que se divisa

PEZR

D1

De la ciudad a la entrada,
Han colocado los belgas
:H rayar de lu nwiiana.
A los que usted en el mundo
.llás considera y más ama:
¡Están su esposa y sus hijos!
Pues quieren si usted ataca
Que reciban los primeros
La morliferu descarga .
Régules queda en silencio
r luego con mucha calma,
A los artilleros grita:
-¡Fuego! ¡Primero es la Patria/Al sonar su r,o: retumba
El cañón y se levanta
La espantosa gritería
De las columnas en marcha
Pero un eco más terrible '
Rég11les siente en el alma;
Pensando donde la muerte
Llevado habrá la metralla,
Sus ojos no se humedecen
Ni su fa: se torna pálida
Y sólo en el entrecejo
Sus pensamientos se marcan.
- -Avancen, les grita, avancen
11 haciendo brillar su espadá
Entre densas nubes de humo
Impasible se adelanta.
;Con cuánto arrojo combaten
Las huestes republicanas! ...
Suyas las primeras lineas
Después de tenaz batalla,
Los asaltantes ocupan
Trincheras, calles y casas.
Recc-ncé11transe los belgas
En la iglesia y se preparan
A hacer una resistencia
Terrible y desesperada.
La gente va resbalando
De fresca sangre en las charcas
Y hay tantos muertos que opon;n
Dificultad a la marcha.
Los .soldados trope:ando
Y cayendo se adelantan
Hasta cercar la parroquia
Entre una lluvia de bulas.
Allí cubierto de gloria
Y de la Patria en las aras,
El coronel Luis Robredo
El último aliento exhala.
Tras dos horas de combate
La tropa mira asombrada
Que la iglesia se corona
Con un penacho de llamas.
Cunde el fuego, el humo denso
En anchas nubes se escapa,
l' en remolinos de chispas
Por las abiertas montañas·
l' se estremecen los muros•
Y las puertas se desgajan '
}' crujiendo se desploman
Los techos sobre las masas.
Los imperiales se rinden
Y de la heróicu batalla,
El éxito y el arrojo
Lleva en sus ecos la fama;
Y cuando ya la victoria
Anuncian alegres dianas,
Régules vuelve a sus hijos,
l'uelve a su esposa y se pasma
De ver como respetaron
Sus tora:ones las balas;
1· al estrechar en sus bra:os
Aquellas pre11das del alma,
Escucha como repite
En torno suyo la Fama,
Grabá11dolas en la Historia
Aquellas nobles palabras.
Que más que Gu,mán el Bueno
Y más que nn hijo de Esparta,
Lanzó diciendo a sus tropas:
"¡Fuego/1' "¡Primero es la Patria/"

L.4 CORTE MARCIAL
1
Ancho sombrero tejido
Con l11le de nuestros lagos,
Al que adornan dos pequeñas
Hachas de plata en los lados.

.41 cuello suelta corbata
Roja y tejida e11 ga11cho;
Tejillo según se sabe
Por dos diminutas manos,
Que juntas semejan lirios
r sueltas parecen ampos.
Amplia blusa también roja
Con grandes botones blancos;
Cal:onera de ,,e/ludo
r ceñidor de burato
Frente por el sol tostada,
Gran/es los ojos y pardos;
La barba escasa y oscura,
Pelo abundoso y castaño;
Agil en sus movimientos;
Carácter resuelto y franco,
Y diestro como ninguno
En manejar el caballo;
Durmiendo igual en las rocas
Que en lecho mulliclo y blando,
Y sin resentir los rucios
Embales del tiempo vario;
Decidor con las mujeres,
Afable con los soldados,
Provocativo y terrible
Con los del opuesto bando,
r fuerte y ágil teniendo
La edad viril de treinta años
De los cuales más de nueve
A la Patria ha consagrado:
Tal es Benito Ramírez,
Nata y flor de los chinacos,
Honra y prez de los jinetes,
De los valientes ornato,
Capitán de exploradores
De un cuerpo republicano.
Siempre con buena fortuna
En los lances que ha trabado,
De no salir victorioso
Escapó por un milagro.
Nunca sorprenderle pudo
El enemigo en su campo,
Pues llevaba como regla
Invariable del soldado,
Que en la y11erra ha de dormirse
Cual las liebres, conservando
Siempre los ojos abiertos
Por lo que r1iniere al caso.
Pero a pesar de esta regla
La suerte en su giro vago,
Las horas del infortunio
Sobre el guerrillero trajo,
Y una tarde en un combate
Y por s11 arrojo llevado,
Entre huestes enemiuas
Tanto adelantó su paso,
Que al fi11 cayó prisionero
Cuando murió su caballo
Y a la · ciudad de More/ia
Entre filas le llevaron.
[/

En una desnuda sala
De las muchas de Palacio,
Se instalan con gran premura
} con l,ígubre aparato,
Los oficiales que formw,
i·n tribunal que da espanto.
la "corte marcial" se llama,
Su solo nombre da pasmo
Que de sa11grienta y terrible
Tan grande fama ha alcanzado
Que a cuantos ju=ga sentencia '
Sin remisión al cadalso.
.Vi alli la inocencia vale,
Ni se cuenta un solo caso
De que saliera con vida
Hombre que cayó en sus manos.
Los trámites 11 &lt;lefensas,
Peticiones y alegatos,
Son fórmulas que no engañan
Ni a los mismos acusados.
Pocas horas son bastantes
Para preparar el fallo
Y fallo y muerte es lo mismo
En los terribles estrados
¡Que a la sentencia se ;igue
La ejecución en el acto/
A tribunal tan saeyriento
El capitán fué llevado.

Armas y Letras + Pág. 5

Era ·,ma maiiana alegre
Del alegre mes de mayo.
El cielo estaba en .llorelia
Limpio, ,,,111, bril/a11te y diáfano,
Llegó Ramire: en medio
De dos filas de :uavos,
Tan altivo y tan airoso
Que interesaba mirarlo;
Clavó lo., soberbios ojos
En los jueces con descaro,
Ocupó, cual todo reo,
El tosco, incómodo banco,
Cr11:ó la pierna altanuo,
Dejó el sombrero calado
Y una irónica sonrisa
Escapóse de sus labios.
De.,p11és de breves instantes
Se dfó comien=o al sumario,
Que copio letra por letra
Tal como e.riste en los autos:
-¿Confie:as que perteneces
Al cuartel republicano?

Siguióse un largo silencio,
Y los jueces agregUl'0n:
-¿Confiesas que muchas veces
Has podido, disfra:ado,
Explorar el campamento
Del cuerpo expedicionario?
¿Confiesas que has perseguido
Sin dar tregua ni descanso
A las tropas del Imperio
QIJ&amp; están Michoacán guardando?
¿Confiesas que a ti se deben
Mil asonadas y escándalos,
Que sirves a los bandidos
En la montaña acampados,
Que al que coges no perdonas.
Ni mides virtud ni rango,
Pues por servir al Imperio
Ya lo declaras malvado?
A cada nueva pregunta
Ramirez en aquel b011co
Tomaba aclil11d distinta
De indifereule descaro;
Pero al fin le hicieron lan'tas
Y e11 ellas dijeron tantos
Insultos, que en ira ardiendo
De callar cansóse al cabo,
Y asi dijo, con palabra
Que tronaban como rayos:
-¿Para qué p~rder el tiempo
Y estarme aquí preguntando.
Cua11do el francés me ha cogido
Con las armas en la mano?
Cuando saben que soy libre
}' que siempre fui chinaco,
Y no doy cuartel ni pido
Que me lo den los contrarios.
Si ya está la sepultura
Mi cadáver esperando,
¿Para qué tantas preguntas
Ni tenerme en este banco?
l'o ya sé cuál es mi suerte,
Ni me importa ni hago caso,
Me matan de puro miedo,
Mas me ll_ei.,o al otro lado
El gusto de haberlos visto
Correr como perros galgos.
Asi pues. pocas palabra,
Y que me lleven abajo,
l'a verán cómo se mueren
Los buenos republicanos
r eso tengo que ensefiarles:
No pregunten más y vámonos.
Solamente les advierto
Que muchos hay en mi campo,
Qu~ seguirán dando guerra,
Me1ores que yo, más bravos
Y que ni les hago falta
Ni ustedes les dan abasto.
A/:óse luego Ramirez
Seguido de los soldados;
A poco tiempo se oyeron
Unos tiros en el palio
Y un nuevo nombre la historia
Pudo escribir en sus _fastos.
Pasa a la Pág. 6

�Antología Poétir.a ••
l'iene de la Pág. 5

EL CE.YTINEL.4
Como án[lulo &lt;le acero
Que inflexible 11a estrechando
A cada fostaiile los muros
Del recÍlllo queretano,

En donde el último esfuer:o
Con valor desesperado
Los defensores del trono
Hacen en el mes de mayo;
Tal se ven los batallones
Que sin abrigo en el campo,
En ruda y tena: uigilia
Están la ciudad sitiando.
En Querétaro es el Jefe
Supremo, Maximiliano,
Que más que trono y corona
Defiende allí sin descanso,
Su fama que ve muy limpia,
Su nombre que ve muy allo.
Le acompaiian en la lucha

Los que son más esfor=ados
De todos los generales
En saber, arrojo y rango.

Allí Míramón y Mélldez,
Como buenos hall luchado
Allí Castillo y Mejía
Que tienen fama de bravos,
Sin desmentir esa fama
Ayudan al soberano.
Cada oficial, cada jefe
Y cada humilde soldado,
Se baten como acostumbran
Batirse los mejicanos,
Sin medir nunca el peligro
Y con la risa en los labios.
Pero enemigo tan fuerte

Exige fuerte adversario,
Y atrevidos sitiadores
A tan valientes sitiados.

11
El general Escobedo
Es de los republicanos
El primer jefe y le siguen:
Corona, que líe/le el mando
De las tropas de Occidwle;
Treviíi.o y con él, Naranjo,
Con las del Celllro y Guerrero
Que ma11da Riva Palacio
Vienen Jiméne: y l'éle:
La reserva queda a cargo
De Rocha, que presuroso
Y oportuno, acude al campo
En donde el fiero combate
Se desata encarni:ado.
Alanda la caballería
Guadarrama, con los bravos
Marline; Pedro y Juan Doria
Que en la acción del Cimatorio
Cargó con tan fiero arrojo
Que &lt;lió asombro a los contrarios.
//1
Una larde y a la hora
En que estaban relettando
El servicio enll'e la tropa
Del cuartel republicano,
l' era de San Luis el Sexto
Batalló11, que estaba al mando
De Carlos Fuero y se hallaba
I::n San Sebastián formado,
Un proyeclil e11emi90,
Curva invisible lra:mulo,
A los pies del centinela
Llega y moviéndose en raudo
Y espantoso lorbelli11.0
Estalla, sín que el soldado
'/\Ti muestre en la faz asombro,
l\'i sienta en el pecho espanto.
Vuelan sembrando la muerte
Los fragmentos i11flamados
Del bl'once, entre nubes densas
Del polvo y humo, y del lira:o
Del centinela arrebatan
El fusil despeda:ado.
Al disiJ)arse la nube,
En su puesto, sin que un paso
Atrás ni adelante diera,
Sin una sefial de pasmo,
El centinela aparece
Que grita: -¡Cabo de cuarto/
1

-¿Qué ocurre? se le pregunta;
}" agrega: -¡Estoy desarmado!
Otro fusil se le entrega,
Lo recibe y muy ufano
Sigue tranquilo en su puesto
Sin hacer a nadie caso.

IV
El nombre de aquel valiente
La fama llevó en su canto
}' habló de Damián Carmona
A los hijos del Estado
De San Luis, a quienes hizo
Este sencillo relato:
"Sació Carmona en el pueblo
De Mexquitic y premiaron
Con un ascenso su arrojo
Aquella larde en el campo.
Ci1ieron los potosinos
Su frente con verde lauro
r guardan como reliquia
Su fusil hecho peda:os.
"La suerte premiarlo quiso,
Fin a su existencia dando
Elllre el fragor &lt;le un combate
l" a la luz del sol de mayo".
El pueblo en Damián Carmona
l'erá un ejemplo preclaro
De que, para entrar al templo
De la Fama, es necesario,
No el timbre &lt;le la noble=a
Xi de la opulencia el fausto,
Sino el corazón ardiendo
En un patriotismo santo
Que haga de.r;preciar la muerte
r ofrecer en holocausto,
Del deber ante las aras
Lo más amante y amado,
Que as{ JIO se necesita
Para vencer a los wlos,
Xi estatua tallada en bronce
Xi templo erigido en mármol.
,

LOS FUEROS DEL VALOR
Bajo los candentes rayos
Del rojo sol de la costa
Sobre secos arenales
Cuyos vapores sofocan,
En donde el viento llO cruza
Si la nube bienhechora
Sobre el agostado suelo
AI'rastra indecisa sombra;
Il11ye11do de la epidemia
Que en l'eracru: diezma y corta
De franceses y espaii.oles
.4. las aguerridas tropas,
rienen ambas caminando
Hacía la falda escabrosa
De Acult:ingo, por convenio
De los je{,s de una., y otras
.l quienes da su permiso
El Gobierno, de que pongan
Sus cuarteles en las plazas
Que clima benigno go:an.
.llas tal convenio que hoy día
De la Soledad se 11ombra,
Xo le fué comunicado
A un jefe que en lnles horas
El camino custodiaba
Con una fuer:a muy corla.
Xo mas de doscientos hombres
Aunque resuellos, In forman,
r órdenes tiene sel/eras
De impedir a toda costa
El pw;o, por aquel punto
De lcu fuer:as invasoras.
11/ 11er venil' a lo lejos
Con marciali&lt;fod y ponipa,
Las legiones franco-iberas,
l' que sin I'ecelo toman
Del camino &lt;le las cumbres
La carretera más pró.rima,
Dispone lueuo a su gente
Que las armas tiene prontas
}' se planta en son de guerra
Donde más el paso estorba.
Al divisar los que llegan
Tan extrwla maniobra
A su general en jefe
Dan parte de que se notan
Preparativos de ataque
Lo cual a todos asombra.
Ern Prim el que mandaba
El ejército, y de boca
De sus soldado., sabiendo
Novedad tan sospechosa,
,1delanta un emisario

Que blanca bandera porta
Para preguntar al jefe
La ra:6n, pues que la ignora,
Que tiene para oponerse
A la marcha de sus tropas.
Rápido va el emisario,
Los opuestos lindes loca,
Con el jefe mejicano
Muy en breve se apersona,
l' le refiere el convenio,
Le dice por qué la. costa
Han dejado, ¡;or qué vienen
A acampar sobre las lomas.
Atento le escucha el otro
r dando r,spuesta pronta
Le dice que tal convenio
No cunoce, y pues ignora
1· órdenes no ha recibido
Que a la consigna se opongw1,
Habrá de luchar con ellos
Sin contar, pues no le importa
Ni los que a su lado tiene,
Ni los que vienen en contra.
-Somos muchos.
-No los cuento
-Tenéis muy pocos.
-.U e sobran;
Para morir por la patria
Xo he menester gran escolta.
-Pasaremos
-.Yo lo dudo;
Sangrienta será la alfombra.
-¿Xo cedéis?
-Aunque viniera
Contra mí toda la Europa.
- 1;Eso le digo a mi jefe?
- l ' agregad por c11e11/a propia
Cuanto gustéis, yo sostengo
Un reto que me acomoda.
· \'uelue el mensajero triste,
Habla con Prim y le abona
El 11alor del a,/versario,
l"alor que a todos asombra.
Despué.f; de escuchar atento,
Dice Pl'im que reflexiona:
-De acometer a esos hombres
Es segura su derrota,
Atas el éxito seria
\'ergüen:a más que victoria.
Soldados que así obedecen,
1'alienles que así se portan
En Jan solemnes momentos,
Merecen respeto y honra,
}' honra y respeto ha de darles
Nueslra bandera espmiola.
l' después de decir esto
A/anda hacer alto a las tropas
l al general mejicano
Pone al momento una nota
Refiriendo lo que pasa
1· pidiendo que dispo11ga
Que el paso 110 les impida
Aquel jefe a quien pregona
Caballeroso y valiente,
Cuyo atrel,imiento elogia ..
En comunicar tal orden
Tl'anscul'I'en más de ll'es horas,
r todo ese tiempo quedan
Sufriendo el sol de la costa
Tendidas &lt;f campo raso
Las legiones invasoras.
Suena al fin, de los clarines
La uo:, indicanclo ronca,
Que vuelve a ponerse en marr;ha
La ya {aligada tropa.
Ordénase las columnas,
Y entre nubes volllorosas,
Se desli:an lentamente
Sobre las tendidas lomas.
Llegan al punto que guarda
El jefe que pocas horas
Antes, le., detuvo el paso,
El cual cou su (}ente forma
A la i:quiel'da del camino
En actitud silenciosa.
Al cru:m· la descubierta
Por at¡uel punto, se asoma
Al rostro de los que vienen
La curiosidad más honda
Po,· conocer al osado
Que obtiene al fin la victoria,
Pues con Sil valor, tan sólo
Tonto tiempo el paso estorba.
l' con respeto le miran,
Y con carrno lo nombran,
l' ya ,,an lejos, y el rostro
A cada segundo tornan,
Sobre un corcel arrogante

Armas y Letras + Pág. 6

Que agita su crin sedosa,
r con /a espuma del freno
El nervudo pecho moja,
Llega Prim, y diligellle
Con la corte numerosa
De ayudantes que le siguen
r de amigos que lo escollan,
Al jefe busca y lo encuentra,
r a/ mirar que cuando nota
Su presencia se adelanta,
Pica al caballo, y la pronta
Mano tendiéndole dice:
-"Caballero, a mucha honra
Tengo en conocer a un bravo
Que de su patria es la gloria;
Xación que tiene soldados
Como el que marcó a mis tropas
El alto, cuando tenia
Por segura la derrota,
Es nación a quien reserva
Grandes páginas la historia".
ruelve a oprimirle la mano,
r antes que el otro responda,
Entre una nube de polvo
Gana camfoo en las lomas
Ensal=a11do a aquel valiellle
Con los que a su lado trotan.
Han pasado muchos años;
La basílica de Atocha,
Bajo sus maci:as bóvedas
Conserva el recuerdo vivo
De su valor, y la gloría
Alcan=ada en Castillejos
Por las armas espaíiolas.
También en eterno sue1ío
En nuestro suelo reposa
El temerario soldado
Que a Prím el paso le corta
Sin medir número, fuerza,
~'i el gran peligro que afronta,
El coronel Félix Dia:.
A quien recuerda la historia
Como allivo y como osado,
Como valiente y patriota.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
IKDICADOR:
Redactores
Raúl Rangcl Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique ~lartinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

LR CIVILIZACION EGER
Dentro de la próxima \'II Anualidad
de la Escuela de \'erano de la l:niversidacl de Xue,·o León, el ilustre prehisloria&lt;lor don Pablo )lartinez del Río y
Vinent, actual Director de la Escuela
Xacional de Antropología del lnslih1l0
l\"aeional de Antropología e Historia
tendrá a su cargo la profesión de un
Cursillo de cinco lecciones sobre ]a Civilización Egea.
El Temario de las interesantes Conferencias, que se desarrollarán dentro
de la Sección de Humanidades de la
propia Escuela de \'erano, del 25 al 29
de Agosto, es el siguiente:
El medio. El descubrimiento de la
Ci\"ilización Egea: Scl11iemann, Evans.
El cuadro cronológico. Factores étnicos y culturales que intervinieron en
la integración de la civilización cretense. Su culminación: la talasocracia
cretense. La formación del pueblo
griego. El ocaso de Creta. Los aqueos:
la época micénica. La edad heróica de
Grecia y la guerra de Troya.
Cl:RR!Cl:LU)!-VITAE
DE DON PABLO MARTINEZ DEL RIO

suma agiHdad y limpieza &lt;le esWo, nos
cuenta en una forma admirable, muchas de las hazañas bélicas en las que
se vió envuelta nuestra Patria en las
horas aciagas de la lucha por la conquista de la libertad y del derecho.

cursa! Alameda del Banco Nacional de
)ft'.xiro; Administrador GC'neral de ]a
Fundación Mier ). Pesado. 1951 hasta
la fecha. Condecoraciones: Oficial de
la Instrucción Pública; Caballero de la
Legión de Honor. Francia; Autor de
los Orígenes Americanos (1936; segunda edición 19441; Alumbrado (1937);
El Suplicio ele] Hacen ciado (1938); Por
la \'entana de la Prehistoria (1929);
también de un gran número de escritos, principalmente de asuntos prehistóricos. Dirección: Berlín 39, ~léxico,
D.F.

Realizó sus primeros estudios en las
Escuelas de Alvarado )" de Dalcona que
eran las mejores de su tiempo; pasó a
la Nacional de Agricullura y de alli a
]a Nacional Preparatoria. Inició ]a carrera de médico la que no terminó.

Semblanza de ...

Desde muy joven figuró en el periodismo, en las Sociedades Científica y
Literarias, en el Teatro, como autor de
comedias, dramas, zarzuelas y monólogos.
'

Viene de la la. Pág.

(Léanse las poeshls de la Antología
que se publica, como un ejemplo de tal
afirmación).

Breves datos biográficos completan
la fisonomía del c1ue hace 100 años
viera la luz en 1a ciudad dr ~léxico.

Con un cargo diplomático marchó a
España la que recorrió toda entera.
Alli pub1icó "La Lira ~fexicana". Escribió además un libro sobre España
lleno de interesanlfs dalos.

Juan de Dios Peza, es el poeta del
Hogar. Alli plantó su tienda y en el
ritmo. sonoro y fecundo de sus versos
Fué Director de la Beneficencia Púpudo cautar todas sus inquietudes, todos sus anhelos, todas sus esperanzas, blica sobre cuyo ramo escribió y puconocedor de que, edificar, crear y re- blicó un inleresantisimo libro. Desde
dimir, son tres palabras que nos se- muy joven ocupó una curul en la Cáñalan la tarea noble que debemos de mara de Diputados. Ocupó muchas ,,eseguir en el hogar en medio de ]a ces el cargo de Secretario Particular
transparencia nítida del cariño cuan- de Ministros tales como el Gral. Corodo éste no se enturbia con la duda y na, el Gral. Riva Palacio y el Gral.
Mena.
la desconfianza.
1

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros

del Continente
La t:niversidad de Xuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al traYés de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comen ladas las obras últimamente aparecidas en las prensas américanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y conlinenle de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

~IARTINEZ DEL RIO Y VINENT,
Pablo. A~tropólogo mexicano, historiador y educador. Nació en México, D.
F., Mayo 10, de 1892, hijo del licenciaConocedor como pocos, de los litedo don Pablo Marlinez del Río y doña
El poeta supo de todo; de las sanas
Bárbara Vinenl. Casado con doña ~la· alegrías y de las tristezas jnevitables. ratos y de lo shombres políticos, fueria Josefa Fernández de Heneslrosa y Cumplió con su misión sobre la tierra: ron muy buscadas en su tiempo las
Gayoso de los Cobos, ~larquesa de Ci- redimir, cuando sobre la misma roca biografías que de ellos ha escrito.
lleruelo. 5 hijos. Educado en Stony- del sendero, áspera y fría, dejó en sus
han ]rnblicado más de 14 tomos
hyrst y en Oriel College, Universidad cantos, la huella de su esfuerzo y de su de Se
sus obras.
de Oxford, Inglaterra; en ]a Universi- afán para señalar senderos de bien y
dad Nacional de México. Grado de de esperanza; cuando cumplió con la
Tal es la trayectoria de este valor liMaestro en Ciencias Históricas en la sentencia humana de tender la mano terario de nuestro México.
Ultima ("por aclamación y con menLos envíos deben hacerse a:
a ]os que sufren, de quitar una piedra
Vida ejemplar de abnegación y sación especial honorífica"); Doctor "hodel camino, de prender una luz en la crificio.
"ARMAS Y LETRAS",
noris causa" en Letras de la Universitiniebla, de levantar una ban&lt;lera de
dad de Nuevo México, 1944; en DereUniversidad de Nuevo León,
libertad, de escribir un libro, de semEslabón del presente con el pasado
cho, Macalester College, Minnesota, brar un árbol y saber multiplicar la y el porvenir.
Plaza del Colegio Civil,
1949; Profesor de Historia en la Faculvida, a través. de esa cadena invisible
tad de Filosofía y Letras de la UniverComprensión
c1ara
y vh.iificante del
que une ]as auroras y ]os ocasos en un
Monterrey, Nue, 0 León,
sidad de México, de 1928 hasta la ferecuerdo, para este hijo preclaro de
movimiento contínuo, donde el amor
las Letras Mexicanas.
cha; Profesor de la Escuela Nacional
México.
Y la fé, el calor y la luz. forman la trade Antropología hasta la fecha; Profema donde se gesta y se desarrolla la
sor de Historia de México en la Escue- humanidad.
Con la satisfacción de haber señala de Verano de la Lniversidad Naciolado en las breves lineas que antecenal hasta la fecha; Profesor en el MéEdificar un hogar con las manos lim•
den la resolución de una urgencia inxico City College hasta la fecha; Di- pias de en\'idias y rencores. con el co•
• herente a la cullura moderna, y esperector de la Escuela de Verano de la razón sano, abierto solo a ]as corrien•
rando recibir en breve de ustedes el
t:nivcrsidad Nacional, de 1932 a 1944; tes bienhechoras de la bondad y de la DEPARTAMENTO DE ACCION aliento a esta sugerencia, la UniversiDirector de la Facultad de Filosofía y verdad_, que enoblecen.
dad de Nuevo León les testimonia Ju
Letras de la l:ni\"ersidad Nacional, de
SOCIAL UNIVERSITARIA
Yivas expresiones de su más alto reAllí
está
el
marco
de
su
obra.
Alli
1944 a 1945; Director de la Escuela
conocimiento.
l\acional de Antropología, de 1944 has- aletearon las fuerzas de su espíritu ...
SECCION EDITORIAL
ta la fecha; Secretario de la DelegaCasi lodos los poetas han cantado al
ción Mexicana al Congreso de Educa- hogar. pero ninguno corno él pudo dardores de La Habana, 1929; Dircétor del nos un conjunto tan variado y tan comOBRAS DE RECIENTE EDICION:
PUBLICACIONES PERIODICAS
Jnsliluto de Historia de la t:niversidad pleto como el que encontramos en su
Nacional, de 1945 a 1949; Secretario libro "Cantos del Hogar".
General del Congreso de AmericanisCorrespondencia Juáre=-Vídaurri. To- .4rmas y Letras.-Boletin mensual de
El solo hecho de que la composición
tas, México, 1939; Vicepresidente del
la t:niversidad. Se reparte por canmo I. (Compilación del Lic. SantiaCongreso fnternacional de Americanis- "Fusiles )" )luñecas" se haya traducido
al
Ruso.
al
Sueco,
al
Inglés,
al
Frantas en Nueva York, 1948; Director de
je a las Institucione~ de Cultura, y
go Roe!) .................. $10.00
las Excavaciones de Tlalelolco, de 1944 cés. al Portugués, al Alemán y al Italibremente a quien la solicite.
hasta la fecha; Sinodal que fué en las liano. significa que esta composición
ha
recorrido
el
mundo
entero,
más
que
Secretarias de Educación Pública y de
Elica, por el Lic. Genaro Salinas QuiL'niuersidad.-Revista semestral. Se
Relaciones Exteriores; Presidente que para gloria de su autor, para gloria de
roga. (Obra de texto en el Bachillefué del Instituto ~foxicano Xorteameri- su Patria.
distribuye po_r cambio bibliográfico
cano de Relaciones Culturales; PresiY es que como ayer, como hoy, y corato de la Universidad de Nuevo
dente que fué de la Biblioteca Benjaa entidades cullurales y libremente
mo siempre, las canciones del hogar,
mín Franklin; Consejero que fué del
León
y
en
diversas
Instituciones
culserán arrullo eterno, francas alegrías y
a quien 1a soJicife.
Instituto Anglo Mexicano de Cultura;
reventar de rosas tempraneras en e]
turales
de
la
República)
"Fellow" del Real Instituto Antropolócurso incontenib]e y misterioso del
gico de la Gran Bretaña; Académico tiempo.
de número de la Academia Mexicana
Para estudiantes . . . . . . . . . . . $ 9.00
de la Historia; Miembro de la Sociedad
Para la adquisición de obras de vende Americanistas de París, de la Socie• • •
Para el público . . . . . . ' . . . . . $10.00 ta, toda correspondencia y valores dedad Mexicana de Antropología, etc.,
berán remitirse al Jefe del Departaen los Xegocios: Formó parte de la Memento
de Acción Social Universitaria
La Patria fué otro de los campos fesa Directiva de la Sociedad Central Hi- cundos de su poesía, pues cultivó mu- De soledad y otros pesares (Poemas Lic. Fidencio de la Fuente, Universipotecaria; Gerente que fué de la Su- cho el romance, y a través de él con
dad_ de Nuevo León, Plaza del Colegio
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.
1

Armas y Letras + Pág. 7

�Lorenzo Hervás ...
Viene de la ta. Pág.
físico ... se dice de Aristóteles "el filósofo", en el sentido que abarca la
ciencia toda ... ya Kant no sabía toda
la matemática ... no sabía toda la física ... toda la biología ... a partir del
siglo XVIII no queda ningún espíritu
humano capaz de contener en una sola unidad la enciclopedia del saber ... "
para imponerse una seria detención
ante la maciza y corpulenta obra del
Rev. P. Don Lorenzo Hervas y Panduro: No hay más remedio que repetir al

hacer su recuerdo, que en su personalidad de sapiente, reunió a los rasgos
del filósofo correcto y enterado, los
del teólogo estudioso y respetable; la
información del matemático a la del
historiador, a la del geógrafo, del antropólogo, ·apologista e indudablemente todo ello reconcentrado en los perfiles del humanismo más cumplido,
menos exagerado ni posseur.
La ordenación de datos alusiYos a 1a
personalidad del P. Hervás, ha llevado
de inmediato a una necesaria revisión
de lo dicho habitualmente a propósito
del siglo XVIII. Para cualquier gente
de estudio la centuria iluminista europea, se reduce unitnime y casi exclUsivamcnte a aquellas luces, aufklti.rung, e ilustración sin mayores aclaraciones lfUC en todo caso, necesariamente significan falta de claridad si es que
hacen falta, como ciertamente la hacen: Muy por semejable manera de
como al Medioevo se lo estableció y se
lo repite corno "obscurantista/t r otras
similares clasificaciones, sin más justicia ni criterio que los que secularmente ruedan controvertidos e insistentes, al siglo décimo octavo, se le ha
impuesto toda la iluminación, "iluminismo", que ha sido susceptible de tolerar el relato de cualquier otra época
histórica. La misma secularización de
oriundez tan dieciochesca, al enarbolar sus temporadas de Pericles, Augusto y el más esplendoroso de los Luises,
sobrecarga en forma poco equilibrada
sus peculiares méritos, legítimos o _discutibles. Se inició entonces, la modalidad que toda,•ia no ha alcanzado a corregirse, de la erección de estatuas e
improvisación de prestigios durante la
misma vida de las personalidades esculpidas, dentro del propio trayecto de
las épocas que empezaron a pronunciar sus sentencias y panegíricos.
Además de las muy especiales circunstancias en las que se arrumbaron
;t los sacerdotes y novicios de la Compañia cuando la expulsión española,
un examen tranquilo de lo que en la
extremidad de su exilio y desde el silencio a su distancia hicieron y trabajaron, señala ya &lt;JUC a par de la rectificación como la organizó Paul
Landsherg relativamente a la Edad Media, ahora frente a nosotros en resumen casi inerte, pa.rece urgir una muy
estricta recapitulación del verdadero
significado histórico del Siglo XVIII a
partir de las actuales perspectivas: Es
correctamente f~ctible el antictpar, que
acaso pueda llegarse al cambio de valoraciones tradicionales. A ]a denominada Edad Media, muy posiblemente
habrá que quitársele conforme va contritamente tuvo que reconocerio Huizinga, años después de su Otoño, no
solamente el opresivo acomodo de variación agónica asimilable a la de un
clima, sino la etiqueta también de penumbra Y de desolación. Las lecturas
emprendidas para estructurar el presente trabajo, van encaminando a cada paso con mas precisión a tener que
despojar al iluminado Siglo X\'Ill, de
toda su ruidosa designación de luminoso e ilustrado: Precisamente las
disputas, en las que adelantos y tratam1ientos, tan memorables e ilustres como lo son los conseguidos por el Re,·.

P. Hervás y Panduro, lastimosamente
necesitados, al medio siglo de su muerte de que un Müller tenga que dignificarlos, muestra que las cacareadas luces de entonces, deben no haber sido
ni tan abundantes ni tan claras, ni tan
correctamente enfocadas como se ha
querido establecer casi con violencia
de validez inapelable. Lo dicho no se
atreve a sugerir cxtremosamente, que
todo cuanto el Siglo XVIII negó, aceptó
o establecía, deba opacarse para obtener su visión aproximadamente correcta. Xada más hay que poner las
rosas en su lugar, en el sitio que les
corresponda de acuerdo con nuestra
actual manera de alcanzarlas: Ello implica, más que uno o que varios juicios
del tipo arrogantemente racionalista
con los que el Siglo XVIII se autocaracterizó, Ja emisión de estimativas que
rigurosamente el mismo siglo considerado, merezca conforme a nuestra siw
tuación actual.
En un levantamiento para deslindar
así la posición y la figura del Rev. P.
Hervás y Panduro, las opiniones y los
dictámenes tanto de llüller como de
'.11. y Pelayo, han de quedar por lo
pronto entre el paréntesis fenomenológico que impida tanto rechazarlos como el seguirlos tomando establecidos
sin m~is. Xo puede tampoco reducirse,
la co11sideración de Hervás, a únicamente entresacar del 1· resupuesto de
su erudición, algo tan usual y común y
corriente durante el Siglo XVIII, la categoría o la significación de su doctrina lingüística. Esa especie de estadística fué lo que 1\fíiller hizo y. sus conclusiones, las ya vistas; pero si se mira a la demora en la aceptación y
adopción científica de las consecuciones de Hervás, su colocación debe ser
enmendada en consecuencia: La supresión de la Compañia en España y
en su jurisdicción, t1n siglo antes de la
proclamación de los aciertos de Hervás por Miiller, obliga lógicamente a
colocar la importancia de las conclusiones Hngüísticas del P. Hervás, ya no
en el tiempo de liquidación del XVIII,
sino en las vísperas de la del Siglo
XIX: Las inmediatas consecuencias que
de tal reacomodo han de seguirse, instruyen en el sentido de que todo cuanto circulaba, hace doscientos afios, y
que Hervás catalogó tanto en Matemáticas, Biología, Historia, etc., corno en
Fisiología que es el aspecto al que ahora, aqui, podria constreñirse al estudio, alcanzaba apenas la humilde importancia de una información para es.¡,ecialistas. t:no de ellos tuvo que ser
quien lo descubriera y lo estimulara
como acertado y meritorio, cinco o
seis decenios más tarde, si no es que,
como acaso seria más adecuado, siglo
y medio después con toda precisión
Dn. F. Lázaro Carreter. l\Iuy similar
es Jo que puede repasarse con el estudio de la hibridación por Mendel. El
ilustrado Siglo va empezando a dibujarse menos alumbrado fuera que dentro de España: Lo anotado por L. Carreter a propósito de la evolución de
la doctrina gramatical española, para
fundamentación de lo cual trae a pelo
en su tesis, lo documentado en ]as discusiones del P. Hervás, está mostrando
que las luces eran ciertamente mejores
y más claras en una Espa11a que en
todo caso, tenia más razón que la que
ha querido concederle Diaz-Plaja en
su estudio de 11 la angustia española del
Siglo XVIII", en los Ensayos Elegidos
(pg. 128 y sg.) para considerar de cariz político ~Jo que la confabulación anglofrancesa, pretendía implantar bajo
disfraces ideológicos.
La propia expulsión de la Compañía, alln cuando evidentemente se conecte y elucide con el predominio jansenista en el Tribunal del Santo Oficio,
clestaca más con perfiles de cinemática social, que con caracteres de disputación doctrinal. Y el P. Hervás constituye un ejemplo de trazo muy ins-

tructivo para el fin de interpretar
cumplidamente o cuando menos mejor
que hasta enantes; la contextura de las
situaciones dieciochescas. Algo muy
peligrosamente parecido está empezando a acontecer y a notarse de un medio siglo o poco más a nuestras fechas:
También actualmente se ha dado salida a la cáfila de pretendidos especialistas cuya desaparición, aturde al repetirlo la propaganda ilustrada de hoy,
originaría el retroceso de técnicas
avanzadisimas en exclusivo poder de
esas pretendidas minorías. En el Siglo XVIII si las habia y se presentan
desde luego, indiscutiblemente mejores y más explicables que las actuales.
Casi a nadie parece importarle ahora,
lo que se borraría de las fabulosas
conquistas en campos tan poco humanos como el sistema de amenazas que
parece ser lo único que urge. En cambio los descubrimientos de Hervás tarde, pero alcanzan a incorporarse al
complexo universal de la cultura mientras las recou1pensas de Nobel perduran respaldadas por la dinamita y el
papel para difundir las nociones generosas, se represa en las tramas de algún concenz encargado de dosificarlo
para informaciones ínfimas y triviales.
Todo esto constituye hoy el extremo
desde el origen de aquellas lu~es; y la
discreción a lo largo de una obra continuada lo mismo en el destierro que
entre la persecución y la intriga, traen
la otra punta, la' del iluminismo nuestro que para cuando la exhibición del
otro, ajeno, contaba ya con dos siglos
de e&lt;lad puesto que habrá necesariamente que localizarlp en la etapa inicial de la verdadera y legítima modernidad, en la Contrarreforma. Pero acabar de detallarlo y sustentar su argumentación en toda forma, equivaldría
a deformar los limites de esta resención.
AJ comprobar las firmes hipótesis
en las enseñanzas lingüísticas del P.
Hervás, sin dobleces huidizas para
continuar el examen de las cuestiones
hasta la más rigurosa información experimental, las tinieblas de encargo
coaguladas sobre la Edad Media, se
transforman en verdadera e indiscutible luz, al paso que los resplandores
dieciochescos de más allá del ámbito
español, van atenuándose y quizá tengan que determinarse como obscuridades y dañinas penumbras. No era la
verdad que hubieran desaparecido las
posibilidades de una formación enciclopédica, aunque la consigna venga
arrastrando el trabajo y la publicidad
por equipos cOmo se hizo para la que
presumió ser Enciclopedia por antonomasia, la francesa y todas sus gemaciones y esporulaciones como la Britannica que en menos de docena y media
ele lamentables renglones (T. 11, Pg.
527) continúa el registro de lo numeroso, sin parar mientes en lo cualitativo de la sabiduría del P. Hervás y
Punduro. Si es o no es factible, por
qué y para qué lo sea y se lo requiera,
el estudio de rigor científico, simultáneo a la cumplida formación humanística, no es tiempo ni oportunidad ya
de que se lo determine en función de
un comité central en Paris o en Bagdad, sino problema y urgencia y necesidad de cada circunstancia sociológica: Lo que el P. Hervás encontró y
fundamentaba durante su ostracismo
en Ita1ia, trascendía hasta el Pacifico
del Sur en función de lo amplio de su
visión y de sus informes. Nada semejante habría conseguido, con falsificar
representantes de todas las lenguas
que estudió: Humanamente prefirió
someterse al orden de cada una y empeñarse en descifrar el misterio de cada sintaxis. Con ello se anticipó a
Humboldt y al releerlo ahora, nos esperanza en su compañia con el reconor-imiento de claridades auténtica.'i,
no necesitadas por lo tanto de estruendos ni de imposiciones.

Armas y Letras + Pág. 8

•

La Epoca Literaria...
l'iene de la Pág. 3
el espíritu de la Décima Musa con un
fulgor que no hiere. Ella es la hermosa doncella desvalida que huye del temor del mundo y se refugia en la pacífica heredad de Dios, no para evitar
que las lágrimas le quenwn el semblante con llama de amor desesperanzado,
sino para relu¡ir el golpe brutal que la
acechaba en una sociedad llena de prejuicios y de pequeñez moral.
Como las estrellas, cuya distancia se
mide_ por el fulgor, a trescientos afios
de luz ¡ qué diáfano parece el impulso
de su virtud; qué esclarecido el reinado de su inteligencia!
Ha de llegar un dia en que ella, la
Extraordinaria, venga a apasionar
nuestro pecho con su verdad, a avivar
nuestro espíritu, a fundirse en nuestra
alma, a perseverar en nuestra mente,
a voh'erse consubstancial con nuestra
memoria, a remover nuestros huesos, a
iluminar nuestros ojos, a purificar
nuestra lengua, a enriquecer nuestra
historia, a proteger nuestra miseria, a
velar nuestra muerte, hasta que sea, en
ímpetu de voces, belleza y ufanía,
transparencia y primor, rosicler y preludio, ardor e inteligencia, donosura y
bondad, perfección y pureza, verdad y
plenitud, pasión y poesía para animar
en su hermosura viva la grandeza del
alma y lograr, por su espíritu, que la
luz reine eternamente en el Valle de
)léxico.

RECENSIONES
CUADERNOS HISPANOAMERICANOS
No. 29
MAYO 1952
SUMARIO
BRUJULA DEL PENSAMIENTO: l\lanuel Fraga Iribarne: Arte y sociedad.
Bernard W. Dempsey: La economía en
las Encíclicas sociales. Luis Diez del
Corral: Europa, campesina.
Jaime Pahisa: Relación entre el folklore musical español y el argentino.
Edmundo Meonchi: Dos demagogias
distintas sobre la obra del grabador
José Guadalupe Posada. Carlos Paris
E.: Actitud de Unamnno frente a la filosofía. José Luis L. Aranguren: Todos
los hombres somos hermanos {cuento).
E. Sordo Lamadrid: Solana, escritor;
Solana, pintor.
BRI.JJULA DE ACTUALIDAD.- J. L.
de Azcárraga: Horia Sima estudia el
nacionalismo. J. C. Agulla: La epopeya
de los productores argentinos. J. López
Clemente: El teatro de Tennesse Williams. E. Casamayor: Hispanoamérica en el espejo de su novela. Ricardo
Gullón: Recuerdos de Kafka. José Luis
Cano: De los autores como actores. Alfonso Sastre: Ha muerto J ardiel Poncela. Crónica centroamericana desde
El Salvador.
ASTERISCOS
El hecho y el derecho de la censura
teatral. Hispanismo lírico e hispanismo positivo. Poesía, propaganda Y politica. T. E. Lawrence y su leyenda
heróica. Ha muerto ... Hasum. Donde
un poema pretende hacerse c1ásico,
Recuerdo español de Urrabieta.
Páginas de color: ¿Adónde va Hispanoamérica?: Angel Herrera Oria, "El
espíritu de México", y Fernando Mar·
tín Sánchez, Cómo ve España un es•
palio! con los ojos abiertos.
.
Portada y dibujos del pintor suizo
Jean Lecountre.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 6, Junio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Ut&gt;gistracfo como artirulo de 2da. clast e-n la A&lt;lministra«-1ón rie f.orreos d~ Monterrt&gt;y, N. L.. el 29 rle Ahril de 194 ◄

D. A. S. U.

Año IX

Núm. 7.

Julio de 1952

tfl {Jcuelfl qe "(/e,-flhC qe El Estilo de _la Vida yla Sociedad de
lfl 1'1tive,Jiqflq eh 19S2 La Epoca del Siglo XVII Mexicano
Isabel Concepción FRAIRE.

Con la experiencia recogida en pretéritas jornadas; aquilatados mejor los valores intelectuales del pensamiento mexicano
y extranjeros; con distinta configuración pero con la misma latente esencia, la Escuela de Verano de la Universidad de Nuevo
León en 1952 recoge en su amplio seno su vastísimo programa
de promociones culturales, cuya rica gama recorre en tesis y sÍn•
tesis las más disímbolas Disciplinas del espíritu.
En un diapasón universal que va de la simple, modesta y
humilde artesanía tecnificada hasta la más sutil y encumbrada
disputación filosófica, se hace presente en este ciclo de afanosos
trabajos universitarios, el pensamiento histórico, literario, cien•
tífico y artístico y las gratas excelencias de la Pintura, la Música
y la Danza,· en su más amplio y depurado lenguaje.
A una sonora clarinada, surgida del inquebrantable man•
dato de nuestra tradicional misfón universitaria, han de partir
de sus claros solares, de México, Cuba, Estados Unidos y Canadá, grávidas sus bagajes de profundos saberes, los doctos, los eru•
ditos, los iluminados ••. Son los maestros de diversa condición,
distinta docencia y diferente singularidad, que han exaudido
nuestras premiosas urgencias.
· De esta suerte, Monterrey, industriosa se transfigura en la
sede de la cultura septentrional de la Patria ••• De entre el labo•
reo fabril, surgen las voces disertas de los maestros; se perfila
más claramente la fe cunda tradición cultural y las efigies patri•
cías de Fray Servando y de Alfonso Reyes, por no citar la egr~gia
pléyade, presiden desde su cátedra cimera el diálogo ·empeñoso
de la Cultura.
Aquí se darán cita, en grata y ejemplar emulación, los hombres ya galardonados por la fama. A los nombres preclaros ya
de Ramón Castroviejo, Chevalier L. ]ackson y Digby Leigh en
las Disciplinas galénicas, se asocian los de Gallegos Rocafull,
Cabrera Maciá, Rodolfo Usigli, Pablo Martínez del Río, Juan Rejano y Pedro de Alba, doctos en las Humanidades; y los de Alcalá Zamora, Ruiz Funes, Luis Garrido, Mario de la Cueva,
Echánove Trujillo y Manuel Calvillo, notables en las ciencias
jurídicas. El pensamiento físicomatemático dará sus eficaces luces al través de Graef Fernández, Carlos Lazo y Olvera López;
y no menor señorío tendrán las ciencias propiamente del educador, con la dilecta presencia de.Celerino Cano, Guadalupe Gómez Márquez, Angel Miranda Basurto y Aureliano Esquivel

Casas.
Todo un t:í1mulo brillante de actividades se adosan al núcleo singular de la docencia universitaria. Aquí estará patente,
también, la más.prestigiosa y alabada ejecución artística del hom•
bre, la Pintura y el Grabado.
Así se empeña en cumplir la Universidad de Nuevo León
el desideratum que le es inherente.
Y tal vez algún día se pueda proferir para nuestro propio
sér aquel decir popular que corría como muy valedero en la España de Francisco Ximénez de Cisneros, ilustre progenitor de la
Universidad española: "El que quiera saber, que vaya a Salamanca".

El presente trabajo, debido al empeño· de la señorita Isabel Concepción Fraire, fué laureado con el Primer Premio en el· inciso
"El estilo de la vida y la sociedad de la época del siglo XVII mexicano11, correspondiente al Certamen sobre Sor Juana Inés de
la Cruz, llevado al cabo por la Facuftad de Filosofia y Letras de
la Universidad de Nuevo León, con motivo del '.¡'ercer Centenario
del nacimiento de la Décima Musa M_exicana.

Para la mejor comprensión de cualquier obra es hasta cierto punto necesaria la visualización del momento histórico de su
creador, pues nuestro concepto del destino humano y nuestro
modo de realizarlo· cambian tanto que lo que valió ayer como
verdad y como belleza n9 vale como tal hoy, de modo que mu•
chas veces, lo que choca si lo abordamos de súbito y con nues,
tra percepción actual de la vida, se esclarece y dulcifica si hace•
mos un esfuerzo por internamos en el cosmos del autor y ver
la vida con sus ojos.
Lo que pretendo en este trabajo no es proporcionar datos
al lector para que con ellos forme su visión del ambiente de Sor
Juana, ésto lo hará mejor recurriendo a los historiadores mismos;
sino dar, en cuanto me sea posible, mi propia impresión del Siglo XVII que he ,absorbido de fuentes tan diversas como libros,
conferencias y conversaciones, y procurando utilizar solo los
datos e interpretaciones de ellos que fueran enteramente fide,
dignos.
El tiempo y la costumbre han hecho

ante todo extrovertido, exagerado en

que perdamos un poco el asombro que

el bien y en el mal, gritón en la alegría
y en el dolor, amante de la luz y el co•

debía producirnos la vista del descubrimiento, conquistaJ y asimilación de
América por los .españoles. Tratemos

de rehacer este asombro del Viejo Mundo, que se creía el único, a la vista de

uno nuevo en todo el sentido de la palabra, poblado por razas con historia,
organización política, arte, ciencia, religión y carácter muy desarrollados y

radicalmente diferentes a los españoles .. . y el asombro aún más grande
de los indios que, a pesar de su avanzada civilización, no tenían aún escri-

tura fonética, ante lodo lo que significaba el Viejo Mundo ... No puede menos de maraviJlarnos la fusión de e.s tos

dos mundos tan diférentes más que los
choques, injusticias y aislamientos concomitentes.

Ya en el Siglo XVII, aunque proseguía la labor de descubrimiento, conquista y evangelización, había nacido
la nueva unidad histórica del mexicano, con su propia historia y paisaje,
su propio punto de vista y su propio

carácter, producto de la unión del español con el indígena. Este español,
elemento formador del mexicano, era

lor, héroe, santo y aventurero. El in-

dio en cambio estaba poseído de una
melancolia patente en su arte, del cuai'
está ausente el humor excepto en Veracruz, animado además de un extraño y grotesco horror sin nombre; se
esconde tras una máscara de impasibi-

lidad inescrutable para defender su yo
de la mirada intrusa; con un estoicismo y crueldad impersonales unidos a

una sensibilidad exquisita y poética de
pequeños detalles. Es también un rasgo indígena la ausencia del sentimien-

to de personalidad, sobre todo político
y el desprendimiento de los bienes
materiales. El mexicano fue pues una
mezcla de todas estas características,
pero con un señtido y dirección pro-

pios. Componían además la población
de la Nueva España el español peninsular, venido a hacer su fortuna, gene-

ralmente trabajador, honrado, y de clase humilde, el criollo, nacido en México de padres españoles, a menudo con-

quistadores, de más cultura y orgullo
Pasa a la Pág. 8

�la Dirección de Educación Federal,

LA ESCUELA DE VERANO DE
LA UNIVERSIDHD EN 1952
Raúl RA:\'GEL FRIAS.

Palacio Federal, en horas hábiles..
Informes generales, Catalogas e mscripciones, en la Oficina central de los

Cursos; Teléfono 67-50.
XOT.-\:-L1s Agencias locales d~ li~ro~ Editonal c,0!1:1íle: Po1fo 1D1slr1b111dora de
Edicio!1es e.T.J:.'.fl ..i./, a cargo ~el ~ei.or Hilario .Morales Huiz; • Editorial
L nho1· .lle.rieana. S. de H. L., c¡ue _repnscnta C'll In Zona Norte el ~enor
Josl' Robles Diaz de León y Salvat
I:' 'ilores. S. A .. y Editorial Gust(IVO
iúu, S. .4., que· regentea Comercial

f)i.vlribuidora de Libros, S. A., a car-

¡;o del señor :\la ,uel Arévalo . L., expondrán sus eseaparates de libros y
e,pcnderán su respcctiYa bibliografia.

MISION DE LA UNIVERSIDAD

Desde los días de Abelardo hasta los de Thomas Mann, las
l:\'STITCCIO:\'ES COLABORADORAS
Universidades han hecho de la palabra, la cludadela en que se
REPRESE:\'TADAS
ouarda la esencia moral del hombre, el depósito de las voces uni•
;ersales y la más pura riqueza de la vida. El designio que impri•
Patronato Cnh·ersitario de Nuevo
me sentido a la estructura universitaria, se cierne por encima de León, Secretaria de Educación Públila utilidad técnica y la grandeza científica o artística, para ren• ca, Universidad Nacional Autónoma de
Legación de la República de
dirse exclusivamente al señorío de la concordia inteligente entre México,
Polonia en i\léxico, El Colegio de )lélos seres humanos. El más caro ideal de las Universidades ha si- xico, Instituto ~acional de Antropolodo el entendimiento pacífico entre los hombres, como básica sus• gía e Historia, )luseo Nacional de Antropología, )luseo Nacional de Histotentación de la riqueza moral y material.
Tal entendimiento, que encuentra su plenitud en el espíri• ria, Sociedad )lexicana de Grabadores,
de Gráfica Popular, Centro "Métu universal de la Cultura, unánime y acogedora de todo lo hu• Taller
xico" de Arte Contemporáneo, Libremano -lenguas, artes y pensamientos de los pueblos a través de ría Contemporánea, Librería l;niversila historia- no corresponde siempre al estado de la civilización taria. de la U.:\'.A.11., Asociación Naciohumana, regida por intereses y oposiciones de toda índole, ge• nal de Amigos del Arte, Instituto Naneralmente adversos y cuyo juego desemboca fácilmente en que• cional de Cardiología, Seminario de
)lexicana, Compañia Fundidorellas o en- la misma guerra a falta de una instancia superior que Cultura
ra de Fierro y Acero de Monterrey, S.
los domine.
A., füupo de Estudios de Neurología y
La unidad de la Cultura se contrapone, así, a la diversidad ~europsiquiatria, Xaci9n•a1 Financiera,
Instituto ;\lexicano del Seguro Social,
y a la pugna que caracterizan las fuerzas de la civilización.. A
Caja
Regional del UI.S.S., en l\lonteplenitud del ideal puro de la humanidad, responde la histona
rrey, Serdcios Coordinados de Saludel hombre con la pluralidad de realizaciones de cada pueblo, bridad y Asistencia en el Estado de
muchas veces contrarias y al parecer irreconciliables.
Nuevo León, Dirección de Educación
La polaridad de los signos que presiden a la civilización y Primaria, Secundaria ·y Normal del Esa la cultura, alcanza en nuestro tiempo un estado de max1ma tado, Dirección de Educación Federal
tensión, no aliviada por el decaimiento posterior a la última ,,n esta Entidad, Departamento de AcSocial eniversitaria, Instituto de
guerra. Dentro de un "mundo único", materialmente hecho tal ción
Jnvestigaciones Científicas, Facultad
por la prontitud y nrultiplicidad de las comunicaciones, el inten• de 11edicina, Facultad de Odontología.
so tráfico y la inquebrantable interdependencia económica de Escuela de Enfrrmeria y Obstetricia,
las partes, trabajan poderosísimas fuerzas desintegradoras que Facultad de Ciencias Químicas, Sociehacen inminentes nuevas colisiones de consecuencias irrepa• dad Farmacéutica de )lontern~y, Sociedad de Dermalolog,a, Alergia y Sifirabies.
lografía de Xuevo León, Sociedad de
De ahí el insuperable interés de actualizar la misión de Gerontología y Geriatría de NneYo
las Universitlades, como portadoras de los valores unitivos de la León, Seminario de Bioquímica de
Cultura, cuya vigencia en el espíritu de los hombres ha ~e ~er• Monterrey, Sociedad de Cirujanos ele
vir como suprema instancia, .para contener en sus justos limites XueYo León, Sociedad de Traumatode :\'uevo León, Sociedad de ~lonlas diferenciaciones locales, los intereses contrapuestos de los logía
terrey para Estudios ele la Esterilidad,
grupos y de las naciones y los desequilibrios inherentes ~ las Sociedad de Oftalmología y Otorrinofuerzas de la civilización.
laringologia ~e :\'uevo León, Sociedad

!ª

Del 28 de julio al to. de agollo
Cursillo: ·'LOS CLTBIOS CINCUENTA A:&lt;OS DE HISTORIA )IEXICANA",
Profesor huésped, José Alvarado. De
19 a 20 horas.
Conferencias: ":'.'IOTAS SOBRE EL
p,1JSAJE )IEXIC.\:\'O". Profesor huésrecl, Licenciado )lanuel Moreno Sánchez. De 20 a 21 horas.
Conferencias: "Cl:\'CO TE~IAS DE
LITERATl'HA :\'ACIONAL". Profesor
hu:sped, Doctor Pedro de Alba. De 21
a ~2 horas.

Conferencias: "PROBLEMAS DEL
TEATRO EN MEXICO". Profesor huésped, Roclolfo L'sigli. De 21 a 22 horas.

Del 25 al 29 de agosto
Cursillo: "EL ESCEPTICISMO GRIEGO". Profesor huésped, Doctor Manuel
Cabrera. De 20 a 21 horas.
Cursillo: "LA CIVILIZACION EGEA"
Profesor huésped, Doctor Pablo Martinez del Río. (Con proyecciones). De
21 a 22 horas.
Xola :-Las disertaciones se presentarán en el
Salón de Conferencias de la Universidad, ('squina de \\'ashington y Colegio
Civil, bajos, de acuerdo con el horario
indicado.

Dl\'ISIO:\'ES DE CIENCIAS JURIDICAS. ECONmlICAS Y SOCIALES

Del 30 de _iunio al 22 de julio
CURRlCL'LA

Del 14 al 18 de julio
Cursillo: "DERECHO COKSTITUCIOKAL. (LA GE:\'ESlS DEL CONSTITUCIO:\'Al.lS~IO REPL'BLICANO EN
)[EXICO) ". Profesor huésped, Li~enciado Manuel Calvillo. De 21 a 22 ho-

León, Sociedad de Gastroenterologia

sede en la Ciudad de )lonterrey, desarrolla del lo. de julio al 8 de septiembre de 1952, la Vil Anualidad de su
Escuela de Verano, con la participa-

Las Di dsioncs de Ciencias ~lédicas,
Ciencias Pedagógicas, Ciencias Odontológicas, Cursos para Extranjeros y
las dh·ersas Exposiciones, editan catá-

ción docente de ilustres Profesores

logos independientes.
SEDE DE LA I:\'SCRIPCJO),¡

de :\tonterrey, Sociedad de Neuropsiquiatría y :\ledicina Psicosomática de
XueYo León, Sociedad Regiomontana
de Gardiología, Asociación Dental de
XueYo León, Grupo de Estudios Odontológicos, Sociedad de Anestesiología
de XueYo León, Colegio Nacional de
~!édicos Cirujanos "Eduardo Liceaga".

Humanidades; Ciencias Jurídicas,
Económicas y .Sociales; Ciencias Físicomatemáticas; Recuperación Académica para el Bachillerato; Cursos para

Sociedad de Radiología de Monterrey,
Editorial Labor ~Iexicana, Salva! Editores, S. A., Editorial Gustavo Gili, S.
A., y Editorial González Porto, Distribuidor de Ediciones L'.T.E.H.A.

Cursillo: "Fl::\'CIO:\'ES Y REPERCL'SIONES SOCIALES DEL PROCESO". Profesor huésped, Doctor Niceto
Alcalá-Zamora y Castillo. De 21 a 22
horas.

Extranjeros y Cursos de Cultura General: Oficina central de la Escuela de

Dl\'ISIO:\' DE HUIAXIDADES

Del 21 al 22 de agosto

les y de destacados Maestros de nues-

tra Casa de Estudios.
Comprend·e en su Programa las si,guientes actividades:
].-División _de Humanidades;-

II.-DiYisión de Ciencias Jurídicas,
Económicas y Sociales;
III.-División de Ciencias )lédicas
para rostgraduados;
IV.-Di\'isión de Ciencias O&lt;lontológicas.
,r.-División de Ciencias Fisicomatemáticas para post-graduados
y para alumnos;

\'!.-División de Ciencias Pedagógicas;

VIL-División de Cursos de Recuperación Académica para Bachillerato;

Vlll.-División de Ci,rsos para Extranjeros;

IX.-División de Cursos de Cultura
General;
X.-División de Exposiciones;

XI.-Conciertos;
XII.-Actos Socioculturales.

.,,

Yer~:no, Edificio de Bachilleres, esqui-

na de Colegió Civil y 5 de )layo; de
9 a 13 y de 15 a 19 horas.
Ciencias )lédicas para postgraduados: Facultad de ~ledicina de la L'niversidad y Hospital universitario
sé Eleuterio González".

11

Jo-

Ciencias Odontológicas: Facultad de
Odontología de la Universidad, 15 de
~layo 711 Oriente.
Ciencias Pedagógicas: Colegios Particulares Incorporados, en la Oficina
ceo tral de la Escuela de Verano; Pro-

fesores dependientes del Estado, Dirección de Educación Primaria, Secundaria y Normal, esquina ~de Washington
y Jiménez, en horas hábiles de trabajo; y Profesores de la Federación, en

· Armas

y

Del 7 de julio al 31 de agosto
Ct'RRICL'LA
/Je/ 7 al 11 ife julio
Conferencias: "LAS CORRIENTES
RENACDITISTAS E:\' MEXICO DURANTE EL SIGLO XVI". Profesor
huésped, Doctor José María Gallegos
Rocafull. De 21 a 22 horas.
Del 21 al 25 de julio
Cursillo: "LA POESIA ESPAÑOLA
DESDE SUS ORIGENES HASTA LOS
REYES CATOLICOS". Profesor huésped, Doctor Agustín Millares Cario. De
21 a 22 horas.
·

Letras+ Pág. 2

co, Estados Vnidos de Norteamérica,

terrey, que ¡,reside el Q.B.P. Arnulfo
11. Canales, ha decidido su valiosa co-

s&gt;' Ramirez Olivella.

laboración presentando durante los
primeros días de trabajo de la' Divi-

Juan Alanís Ochoa, Abelardo Salas
Guerra, Roberto J. Cantú y Juan· )Í.

~ión de Ciencias )lédicas, un Ciclo de

Henares.

X.-CCRSILLO DE TRAUMATOLOGIA.

Postgraduados; y en tal acuerdo, esta

Conferencias sobre temas bioquímicos
relacionados ·con la Medicina.
Las demás Corporaciones médicocientíficas han ofrecido también la
contribución de sus t&gt;sfuerzos, que en
diversa forma harán más provechosa
esta jornada cultural universitaria.

promoción cultural figura en el Catálogo General de la aludida División y

El Instituto Mexicano del Seguro Social, a través de la Caja Regional de

en el presente Prospecto.
Además, y por iniciativa del señor

~fonterrPy, ha reiterado su valiosa colaboración en la presente Anualidad,
comisionando a uno de sus colaboraC:ores, el Doctor Hernando Guzmán
\Vest, para impartir un Curso de Neurología y Neurocirugi~, además de una
• aportación material y la designación
de algunos becados, seleccionados de

de la Corporación nacional consagrada a estos estudios, ha convenido en
Yincular ~us trabajos al Programa de

la División de Ciencias Médicas para

Rector de la Universidad, Licenciado
Raúl Rangel Frias, acogida con bene. plácito y entusiasmo por las Sociedades Médicosociales y el H. Cuerpo Médico local, se celebrará el SYMPOS!Uill
SOBRE EL DESARROLLO DE LA l\lEDICl:\'A EN MONTERREY, como coronamiento del desarrollo de los Cursos
en la División de Ciencias Médicas, del
primero al cinco de septiembre veni-

dero, en la sede de la Facultad de Medicina de nuestra Casa de Estudios.
A la cristalización de esta empresa

consagrada a la Pocencia galénica en
nuestra Escuela &lt;le Verano, no han si-

do ajenas algunas Sociedades llédicocientíficas de lfonterrey, pues consi•
dorando la trascendencia de esta labor, de mayores dimensiones que las
procedentes, han colaborado con la
Universidad adscribiendo Cursos al
Programa de nuestra División.
En tal virtud, deseamos consignar

Cardiología, la que por intervención
de su reprc.sentante, el señor Doctor

turales de la Escuela de Verano.

huéspedes, de Representantes de las
más prestigiosas Instituciones naciona-

El Seminario de Bioquímica de Mon-

hués¡.1ed. Licenciado Carlos A. Echá~

Este Prospecto comprende en forma
generalizada, todas las actividades cul-

La l:niversidacl de Xuevo León, con

la Especialidad, procedentes de Méxi-

aquí los testimonios de nuestra grati-

ele Pediatría de Nuevo León, Sociedad
de Ginecología y Obstetricia de Monterrey, Sociedad de Higiene de Nuevo

CURRICULUM

del Profesor Doctor Rodolfo Rangel,
ele! 18 al 23 de agosto.

. Del 30 de junio al 4 de ¡ulio
Cm·,illo: "SOCIO LOGIA GENERAL
Y SOCIOLOGIA ~IEXICA:\'A". Profesor
nove Trujillo. De 20 a 22 horas.

ras.

Del 4 al 8 de agosto
Conferencias: "CINCO TEMAS DE
CHIMl:\'ALOGIA". Profesor huésped,
Doctor Mariano Huiz Fúnes. De 21 a
22 horas.

Del 18 al 22 de agosto

tud a las siguientes Corporaciones

científicas: Sociedad Regiomontana de
Don Enrique C. Livas, gestionó del Instituto Nacional de Cardiología, que está bajo la meritisima dirección del ilus-

tre Maestro Doctor Don Ignacio Cháyez, la adscripción de un Cursillo de

Cardiología, que se desarrollará bajo
la docencia de los Profesores Doctor
Manuel Vaquero, Profesor de Clínica
.de Cardiología en la Facultad de Medicina de la L'niversidad Nacional, Je-

fe del Servicio de Consulta Externa del
fnstituto Nacional de Cardiología y exPresidente de la Sociedad Mexicana de
esta Rama; y del Doctor Felipe Mencloza, Profesor de la Facultad de Medicina de la L'niversidad Nacional de
México, Médico del Servicio Quirúrgico del InstitulÓ Nacional de Cardiología y Secretario de la Sociedad Mexicana de esta Especialidad.
Esta contribución docente se desarrollará del 21 al 26 de Julio.
La Sociedad de Pediatría de Nuevo
León, que actúa bajo la dirección del
Doctor Don Hernán B. Madero, tendrá

Conferencias: "LAS FACULTADES
CO:,,/STl1TCIONALES DEL ESTADO
E:\' JIATEHIA ECONOMICA". Dos Conferencias del Doctor Antonio Carrillo

a su cargo la participación de uno de
los Maestros extraordinarios del Curso

Flores, Director de Nacional Financie-

de la Torre y Alejandro· Aguirre.
Las Sociedades de Oftalmología y
Otorrinolaringologia, que dirige el Doc-

ra. De 20 a 21 horas.
Cursillo: Licenciado Mario de la
Cueva . . . (Las notas informativas de

IX.- Cl'RSILLO DE OBSTETRICIA.

Profesores de más alta nombradía en

Estudios de la Esterilidad, con motivo
de la celebración de la Sesión Solemne

•

preSentarú bajo la propia dirección

ferenciantes, Profesores Doctores Teodoro C u:mán Páez 1 Jesús Leal Yillarreal1 Ev~rardo G. Lozano, y José Luis
Salinas Rivera, actuando como Disertador extraordinario el Doctor Alejan-

~uevo León.
La Asociación de )fonterrey para

Del 18 al 22 de agosto

Profesor extraordinario: Doctor Ramón Castroviejo.

Del 25 al 29 de Agosto

dro Velasco Zimbrón. Este ciclo se

La División de Ciencias ~Iédicas,
consagrada a alutnnos postgraduados y
con opción a la concurrencia de alum-

Canadá y Cuba, y la participación de
ilustres )laestros ele la Universidad de

Conferencias: "DESDICHAS DE LOS
GRANDES INGENIOS ESPAROLES:
EL ARCIPRESTE DE HITA, EL C~. ClLLER AYALA, FERNAN PEREZ
Gl'Z)IAN, GARCILASO Y CERVANTES". Profesor huésped, Juan Rejano.
De 21 a 22 horas.

Del 25 al 29 de Agosto
Profesor extraordinario: ;\l. Digby
Leigh, )l. D.
XII.-CCRSILLO DE NEL'ROLOGIA Y
NEL'ROC!RCGIA.

ofrecerá un Cursillo sobre la Especialidad, con la colaboración de los Con-

nos de la Facultad de )ledicina de la
L'nfrersidad, desarrolla durante la presente VII Anualidad de los Cursos de
\'erano, 14 Cursillos, atendidos por los

Del 11 al 15 de agosto

Del 11 al 16 de Agosto
Profesor extraordinario: Héctor Pérez Redondo.
YIII.- CL'RSILLO DE OFTALMOLOGIA.
Del 14 al 18 de Agosto

DIVISIO:\' DE CIE:\'CIAS ~IEDICAS
PAHA POSTGHADL'ADOS

su Personal médico en esta Entidad.
Asimismo, la Universidad hace cons-

tar aquí sus votos de gratitud a los
Profesores extraordinarios Doctor Jo-

sé Ramírez Olivella, Catedrático de
Obstetricia de la Escuela de Verano de
la L'niversidad de La Habana, y al Doctor Alejandro Velasco Zimbrón, así como a los propios Maestros de esta Casa de Estudios, que han sumado su docencia al ac;ervo cultural que nos ocu-

pa.
Los Cursillos se dictarán en la Facultad de Medicina de la Universidad
y en el Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González".

Programa generalizado de la Divi-

Profesores colaboradores: Doctores
Leonides Guadarrama, Pedro Ramos,

Guillermo Montaña Islas, Guillermo Haro Paz, Ramón Flores López y Alberto
Rashbaum.

XIV.-Cl'RSILLO DE PEDIATRIA.
Del 25 al 30 de Agosto

Villarrcal, Everardo G. Lozano y José
Luis Salinas Rivero.
Conferenciante extraordinario: Doc-

tor Alejandro Velasco Zimbrón.
Xl.~CL'RSILLO DE ANESTESIOLOGIA.

Profesores extraordinarios: Docto-

res Joaquín de la Torre y Alejandro
Aguirre.
Profesores universitarios: Rogelio

González Rueda y Mario Sanmiguel.

SYMPOSIVM SOBRE EL DESARROLLO DE LA )IEDICINA EN MONTERREY
La Universidad de Nuevo León, atenta a la necesidad latente de un examen en torno a los factores que han determinado la evolución de la Medicina
en Monterrey, ha considerado inaplazable la elaboración de un análisis, al través de un ciclo de Reuniones, en las cuales queden representadas las diversas
opiniones emitidas por la clase médica, sobre las circunstancias de toda indole

que han operado desde el pasado, condicionando la actual etapa del desarrollo
médico. La Universidad considera que tal análisis precisa el estudio concienzudo de las experiencias pretéritas, las que sumadas a las nuevas corrientes del
pensamiento científico moderno y a las condiciones ·prevalecientes en el momento actual, permitirán establecer recomendaciones aconsejables para Ja futura actuación médica profesional.

De acuerdo con ,este propósito, la Universidad de Nuevo León CONVOCA
a las Sociedades Médicocientíficas de Monterrey, a las Organizaciones Médicas,

a las Instituciones de Servicio ~lédicosocial y al H. Cuerpo Médico local, a participar en el SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA EN
MONTERREY, que como coronamiento de las actividades académicas de la División de Ciencias l\Iédicas de la Escuela de Verano en su Séptima Anualidad,
al siguiente:

Del 14 al 17 de Julio
Profesores extraordinarios: Doctor

en Química Humberto Estrada O., Doctor Carlos Canseco y Q.F.B. Arturo Elizondo García.

11.-SESION SOLE~INE DE LA ASOCIACION MEXJCA.,'IA PAHA EL ESTL'DIO DE LA ESTERILIDAD.
18 y 19 de Julio
Profesores extraordinarios partici-

TEMARIO
L-Historia de la Medicina en Monterrey.
11.--0rigen y ·desarrollo de las Sociedades médicocie¡¡tíficas.
III.-El Seguro Social en el desarrollo médico en Monterrey.
IV.-EI Hospital-Escuela y el desarrollo médico de Monterrey.
V.-La Universidad y el desarrollo médico de Monterrey (Escuela de Verano
y Escuela de Graduados).
VI.-El trabajo quirúrgico en los Hospitales de Monterrey.
VIL-El adelanto en las investigaciones de laboratorio como complemento para
los estudios clínicos (Bioquímicos).

VIII.-La Especialización en el medio médico de Monterrey.
IX.-El Servicio médicosocial de los Pasantes en el Estado de :\'uevo León.
X.-Los trabajos de investigación médica en Monterrey.

BAS E S

pantes: Doctores Hubert Ph. de Kauter, Francisco Valdés Lavallina, José
Pedro Arzac, Francisco Gómez :Mont y

Eduardo Castro.
m.-CL'RSILLO DE ENDOSCOPIA
Y BRO:\'COESOFAGOLOGIA.
Del 21 al 26 de Julio
Profesor extraordinario: Chevalier
L. Jackson, M. D.
Profesor universitario: Doctor An-

gel Quijano.
IV.-CL'RSILLO DE CARDIOLOGIA.
Del 21 al 26 de Julio.
res Manuel Vaquero y Felipe Mendoza,
del Instituto Nacional de Cardiología.
\'.-CL'RSILLO DE :\'Em!OLOGIA.
Del 28 de Julio al lo. de Agosto

esta participación sé publicarán opor-

tra Casa de Estudios en la parte que

Profesor extraordinario: Alejandro

tunamente).
Conferencia del Doctor Luis Garrido, Hector de la Universidad Nacional
/.utónoma de )léxico. (Se informará
oportunamente) .

ha tomado a su cargo para las atenciones de los Profesores extraordinarios
Ramón Castroviejo y Chevalier L. J ack-

Celis Sal azar.
VI.-CURSILLO DE GINECOLOGIA.

son, de Nueva York y Philadelphia,

Del 4 al 9 de Agosto
Profesor extraordinario: Doctor Gé-

Nota:-Las disertaciones se presentarán en el
Salón de Conferencias de la Unlvera 1•
dad, esquina de Washington Y Colcg!O
Civil, bajos, de acuerdo con el horario
propuesto.

Conferenciantes: Profesores Doctores Teodoro Guzmán Páez 1 Jesús Leal

Jefe del Cursillo: Profesor Doctor
Abraham Ayala González.

!.-CUATRO CONFERENCIAS SOBRE TEMAS BIOQUIMICOS RELACIONADOS CON LA MEDICINA.

la docencia de los Doctores Joaquín

La Sociedad de Traumatología de
Nuevo León, que funciona bajo la presidencia del Doctor Rodolfo Rangel,

Del 18 al 23 de Agosto
Bajo la dirección del Profesor Doctor Rodolfo Rangel.

Del 25 al 30 de Agosto

se celebrará la primera semana del mes de Septiembre venidero, con sujeción

Profesores extraordinarios: Docto-

respectivamente.

Profesores universitarios: Doctores

sión de Ciencias Médicas:

de esta Especialidad, que estará bajo

tor Angel Quijano, colabora con nues-

Del 18 al 23 de Agosto
Profesor extraordinario: Doctor Jo-

Profesor extraordinario: Doctor Her-

nando Guzmán \Yes!, del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Xlll.-CURSILLO DE GASTROENTEROLOGIA.

naro Zentcno.

1.-La inscripción a los temas propuestos deberá llevarse al cabo en la Secretaria de la Comisión Organizadora del SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA ENMONTERREY, con sede en las Oficinas de la Escuela de Verano de la Universidad, esquina de Colegio Civil
y 5 de Mayo, hasta el 30 del actual.
11.-La entrega de los trabajos a la Comisión Organizadora, deberá hacerse en
las oficinas antes dichas, hasta el día 15 de Agosto próximo.

111.-La extensión máxima de los trabajos presentados, será de 15 cuartillas
escritas a máquina, a doble espacio, equivalente, a lectura de 30 minutos'.
IV.-En caso de que exista abundancia de trabajos sobre un mismo tema, la
Comisión Organizadora pro·m overá, de ser posible, la elaboración conjunta de una síntesis de las diversas ponencias, lo que se hará saber oportu~
namente a los interesados.
V.-La Comisión Organizadora tiene at~ibuciones para designar los comentaristas y relatores que deban actuar en cada jornada.
VI.-En cada Sección se permitirá la intervención de tres comentaristas libres,
a quienes se les asignará 5 minutos por intervención a cada uno.

VII.-Cada día de trabajo se destinará para la presentación de dos temas.
En caso de que se declaren desiertos algunos de éstos, la Comisión queda
autorizada para establecer el secuente orden de los trabajos.
VIII.-Los autores se constituyen responsables de los juicios que viertan en sus
trabajos.
IX.-La Comisión Organizadora designará a otra, Redactora de la Memoria del
SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA EN MONTERREY, publicación que incluirá todos los trabajos presentados, en su integra extensión.

X.-Los casos no previstos por esta CONVOCATORIA, serán resueltos por la

VIL-CURSILLO DE CIRUGIA TORACICA.

Comisión signataria de la misma, asesorada por las Autoridades universitarias respectivas.

Armas y Letras+ Pág. 3

�XI.-La Facultad de Medicina de la Universidad de Nuevo León, será la sede
del Symposium.

al 25. Aula "Prof. Pablo Livas" de la
Escuela Normal del Estado.

XII.--EI Rector de la Universidad de Nuevo León y el Director de la Facultad
de Medicina, presidirán y dectararán los actos solemnes de inauguración
y clausura del SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA
EN MONTERREY.

Agosto, te.rcera y cuarta sem._anas

Monterrey, N. L., Junio 21 de 1952
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
El Rector de la Universidad

El Director de la Facultad de Medicina

Lic. Raúl Rangel Frías

Dr. Serapio Muraira

La Comisión Organizadora
Dr. Salvador Martínez Cárdenas
Dr. Enrique C. Livas

Prof. Francisco M, Zertuche

Dr. Eduardo Aguirre Pequeño

Dr. Abe/ardo Sánchez Guliérrez

DIVISION DE. CIENCIAS
ODONTOLOGICAS
Programa desatrollado con la colaboración de la Asociación Dental de
Nuevo León y con el Grupo de ·Estudios Odontológtcos de Monterrey,
I
CURSO: PROSTODONCIA. Profesor
huésped: Doctor Eugenio Vargas Tovar, Desarrollo: Del 28 de julio al lo.
de agosto. Cinco Conferencias; una
diaria, de 20 a 22 horas. Cinco Sesiones clínicas; una diaria, de 8 a 1O.

II
CURSO: CIRUGIA ORAL, Profesor
huésped: Abelardo Gutiérrez Morelos.
Desarrollo del 25 al 29 de agosto. Cinco Conferencias; una diaria, de 20 a 22
horas. Cinco Sesiones clínicas; una
diaria, de 8 a 1O.

III
CURSO: CLINICA DENTAL YENDODONCIA. Profesor huésped: Enrique
C. Aguilar. Desarrollo: del lo. al 5 de
septiembre. Cinco Conferencias; una
diaria, de 20 a 22 horas. Cinco Sesiones clínicas; una diaria, de 8 a 10.
Notas :-Las Conferencias y fas Sesiones clini•
cas se celebrarán en la sede de la Facultad de Odontología de la Universidad de Nuevo León, 15 de Mayo 711,
oriente.
Los Programas particulares de cada
Curso, serán proporcionados a solicitud.
Informes, solicitudes e inscripciones,
en el edificio de la Facultad, con la
Comisión de Ciencias Odontológicas.

DIVISION DE CIENCIAS
FISICOIIIATEMATICAS
Del 21 de julio al 22 de agosto
Curso: "ESTRUCTURAS ESTATICA~IENTE INDETERMINADAS''.
Profesor huésped: Ingeniero Alfonso
Olvera López.
Del 21 al 28 de julio - De 19 a 20 hs.
En el edificio de la Universidad.
Conferencias: "LA CIUDAD UNIVERSITARIA DE ~IEXICO". Profesor
huésped: Arquitecto Carlos Lazo, Gerente General de ]a Ciudad Universitaria de México.
Del 13, 14 y 15 de agosto. De 19 a 20
horas. En el edificio de ]a Unh,ersidad.
Conferencias: ,'.'LOS CONCEPTOS
FUNDAMENTALES DE LA Fl5ICA".
Profesor huésped: Doctor Carlos Graef Fernández, Director del Instituto de
Física.
Del 18 al 22 de agosto. De 19 a 20
horas. En el edificio de la Universidad.
, DIVISION DE CIENCIAS
PEDAGOGICAS
La Escuela de Verano de la Universidad de Nuevo León, en asocio a la

Dirección General de Educación Primaria, Secundaria y Normal del Estado y a la Dirección de Educación Fedral de esta _Entidad, se honra en invitar al Profesorado de ambos Sistemas,
laborante en los Estados de Nuevo
León, Coahuila y Tamaulipas, al Ciclo
de Estudios Pedagógicos, que se desarrollará bajo los auspicios universita•
ríos de esta Casa de Estudios, con sujeción al siguiente
PROGRAMA:

Julio, primera y segunda semanas
I.-PEDAGOGIA DE LA ENSEÑANZA SECUNDARIA.
Profesor huésped: Angel Miranda
Basurto. Cursillo de 1 O lecciones; una
diaria, de las 8 a las 9 horas en el Aula "Prof. Pablo Livas", de la Escuela
Normal para llaestros "llliguel 'F. Martínez". Desarrollo, del lo. al 5 y del
7 al 11 de julio.
II.-LA EDUCACION EN LOS JARDINES DE NIÑOS.
Profesora huésped: Srita. Guadalupe Gómez Márquez, Directora de la Escuela Nacional de Educadoras de Niños. Cursil1o de 10 lecciones; una dia•
ria, de las 9 a las 10 horas, en el Aula
"Prof. Pab]o Livas''. de la Escuela Normal. Desarrollo, del lo. al 5 y del 7
al 11 de julio.
III.-PSICOLOGIA APLICADA A LA
EDCCACION.
Profesor extraordinario: Dr. Gabriel
Capó Balle. Cursillo de 10 lecciones;
una diaria, de las 10 a las 11 horas, en
la Escuela Normal para Maestros. Desarrollo, del lo. al 5 y del 7 al 11 de
julio.

Julio, tercera y cuarta semanas

VIII.-ENSEÑANZA NORMAL SUPERIOR.
Profesor huésped: Celerino &lt;:;ano.
Cursillo en 1O lecciones, una diaria,
de las 9· a las 10 horas, en la Escuela
Normal del Estado. Desarrollo del 18
al 22 y del 25 al 29 de agosto.
IX.-PSICOLOGIA APLICADA A LA
EDUCACION.
Profesor extraordinario: Dr. Gabriel
Capó Baile. Cursillo en 10 lecciones;
una diaria, de las 9 a las 10 horas, en
la Escuela Normal del Estado. Desarrollo del 18 al 22 del 25 al 29.
X.-CONFERENCIAS SOBRE LA
ENSE5/ANZA DE LA NÓRM:AL SUPERIOR.
Profesor huésped: Celerino Cano. 6
Conferencias en la Escuela Normal del
Estado, de las 20 a las 21 horas. Desarrollo: dí as 18, 20, 22, 25, 27 y 29 de
agosto.
Del

to.

de julio al 31 de agosto

XI.-CURSOS DE ESPECIALIZACION
ACADEMICA.
Cursos de 44 1ecciones; una diaria,
del lo. de julio al 31 de agosto, sobre
las siguientes. asignaturas, profesadas
por Maestros de la Universidad e impartidas en las Aulas ,Je la Escuela de
Bachilleres. Aritmética y Algebra; Geometría y Trigonometría; Geometría
.Analítica y Cálculo; Física lo. y 2o.
Cursos; Física Médica; Química Gene•
ral e Inorgánica; Química Orgánica;
Lógica; Etica; Francés I y II Cursos e
Historia General.
La ceremonia inaugural ile las actividades de este Ciclo Pedagógico, se
celebrará el lunes 30 de junio, a las 9
horas, en el Aula Magna UI}.iversitaria
"Fray Servando Teresa de l\Iier", bajo
la presidencia del Rector.
Al concluir ]os cursos, la Univetsidad otorgará un Diploma a los asisten•
tes.

•

DIVISION DE CVRSOS ESCOLARES
DE RECUPERACION
ACADEMICA PARA BACHILLERES
Quedan incluidos en la presente Sección de los Curso~ de Verano, las Escuelas Diurna y Nocturna de Bachilleres, los Planteles Particulares incorporados Q nó a la Universidad y las personas que. con el solo propósito de ad•
quirir conocimientos deseen concurrir
a los Cursos.
PROGRA)IA

IV.-PEDAGOGIA DE LA ESCUELA
ARITl!ETICA Y ALGEBRA. Prof. BePRIMARIA.
nigno Villarreal; 44 lecciones; clase
Profesor huésped: Aureliano Esqui- diaria, a partir del lo. de julio; de 18
Yel Casas. Cursillo de 1O lecciones; a 19 horas.
una diaria, de las 8 a las 9 horas, en la
GEmIETRIA Y TRIGONOMETRIA,
Escuela Normal para :Maestros. Desa• Prof. Roberto Garza Caballero; 44 lecrrollo, del 14 al 18 y del 21 al 25 de ciÓnes; clase diaria, a partir del to. de
julio.
julio de 19 a 20 horas.
V.-PSICOLOGIA- APLICADA A LA
GEOi\lETRIA ANALITICA Y CALCUEDl.:CACION.
LO, Profesor Dámaso Guerrero; 44 lecProfesor extraordinario: Dr. Gabriel ciones; clase diaria, a partir del 1o. de
Capó Balle. Cursillo de 10 lecciones; julio, de 8 a 9.
una diaria, de las 9 a las 10 horas, en
FISICA, ler. Cl:RSO, Profesor Hécla Escuela Normal del Estado. Desarro- tor González Faz; 44 Jecciones; cJase
llo del 14 al 18 y del 21 al 25 de ju- diaria; a partir del 1o. de julio, de 18 a
lio.
. 19 horas.
VI.-HISTORIA DE LA EDUCACION
FISICA II CVRSO, Profesor IngenieEN NUEVO LEON.
ro Oswa]do Lozano; 44 lecciones; claProfesor conferenciante: Plinio D. se diaria; a partir del lo. de julio, de
Ordóñez, Jefe de la Sección Pedagógi- 18 a 19 horas.
ca de la Escuela de Verano. Cursillo
QUIMICA GENERAL E INORGA1'1/Ien 5 lecciones; una diaria, de las 10 a CA, Q. T. Carlos Caballero Lazo; 44
las 11 horas. Desarrollo del 14 al 18 lecciones; clase diaria,. a partir de] lo.
de julio.
de julio; de 19 a 20 horas.
VIL-LITERATURA MEXICANA.
QUIMICA ORGANICA, Q. T. Arturo
Profesor conferenciante: Francisco Sepúlveda; 44 lecciones; clase diaria
M. Zertuche, Director de la Escuela de a partir del lo. de julio; de 20 a 21 ho'.
Verano. 5 lecciones; una diaria, de las ras.
1O a las 11 horas. Desarrollo del 21
LOG!CA, Doctor Clicerio Meza Ro-

Armas y Letrás + Pág. 4

driguez; para los Bachilleratos de Química e Ingeniería; 44 lecciones; clase
diaria, a partir del lo. de julio; de 20
a 21 horas.
ETICA, Licenciado Alejandro Garza
De1gado; 20 Jecciones; lunes, miércoles y viernes, a partir del 2 de julio;
de 8 a 9.
FRANGES, ler. CURSO, Doctor Arturo Sálinas Martínez, 35 lecciones, a
partir del 14 de julio al 31 dé agosto;
de 18 a 19 horas.
FHANCES II CURSO, Profesor Alfonso Gómez O¡tiz; 44 lecciones; clase
diaria, a partir del lo. ele julio; de 19
a 20 horas.
FISICA PAf\A BACHILLERES DE
CIENCIAS BIOLOGICAS, Dr. Humberto Cantizani; 44 lecciones, clase diaria
a partir del lo. de julio; 7 a 8.
HISTORIA GENERAL, Licenciado
Francisco Barrera Garza; 44 lecciones;
clase diaria, a partir del 1o. de julio;
de 8 a 9.

impartidos por la Escuela Nacional dependiente del Instituto Nacional de esta Rama, al través de sus técnicos, se•
ñorita Doctora María Guadalupe Eguiluz y el Químico Guillermo Masseu, en
la Escuela Industrial Femenil "Pablo
Livas", de la Universidad, durante las
semanas comprendidas en la última
quincena de Agosto, de acuerdo con el
horario que se publique oportunamente, a partir del lunes 18 del referido
mes. Se otorgarán Diplomas.
CURSO DE AJEDREZ. Profesor Ingeniero Roberto Treviño. Lunes, miércoles y viernes; de las 21 a las 22 horas, del 16 al' 31 de julio, en el edificio
de la Universidad.
CURSO TEORICOPRACTICO DE FOTOGRAFIA. Profesor Roberto Ortiz M.
20 lecciones; lunes, miércoles y viernes, a partir del 7 de julio; de las 20
a las 21 horas, en el edificio de la Escuela de Bachilleres.
CURSO TEORIPRACTICO DE LENGUA FRANCESA. Profesor Alfonso
Gómez Ortiz; Catedrático de la Asignatura en la Universidad. Del 7 al 30 de
julio y del lo. al 29 de agosto; en lecciones terciadas: lunes, miCrcoles y
viernes; 27 clases, de las 20 a las 21
horas, en la Escuela de Bachilleres. Se
otorgarán Diplomas.

DIVISION DE CURSOS PARA
EXTRANJEROS
CUHSOS DE ESPAÑOL ELEMENTAL, Profesor Liceo.ciado Vicente Reyes Aurrecoechea. (Vocabulario, Conversación, Lecturas. clásicas). 20 lecciones, ]os lunes, miércoles y viernes,
a partir del 7 de julio, de 9 a 10.
CURSILLO DE LITERATURA MEXICANA, Profesor Francisco M. Zertuche. 10 Conferencias, comprendiendo
desde la Literatura Indígena de la Altiplanicie hasta las postrimerías del siglo XVII. Los lunes, miércoles y ,viernes, a partir del 7 de julio, de 10 a 11.
Estos tres Cursos se impartirán en
la Escuela de Bachilleres de la Universidad.
CURSO DE LITERATURA ESPAÑOLA, Profesor Doctor Federico Uribe.
(Edad Media y Renacimiento). 20 lecciones, los ln_nes, miérco]es y viernes,
a partir del 7 de julio, de las 18 a las
19 horas, en la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad, calle de
\Vashington 416, oriente.
CURSO DE ARTES POPULARES
~IEXICANAS, Profesor Humberto AreHano Garza. Indumentaria, Cerámica,
Textiles, Vidrio, Joyeria, Máscaras, La'."
cas, Danzas vernáculas. 11 conferencias, lunes, miércoles y viernes, a partir del 7 de julio, de 9 a 10, en Galerías "Carapan ", Hidalgo 348, oriente.
DIVISION DE CURSOS DE CULTURA
EN GENERAL
.MICROBIOLOGIA G.ENERAL. Profesora Q.F.B. Mercedes de la Garza Curcho; 18 lecciones; lunes, miércoles y
dernes, a partir del 16 de julio; de las
19 a las 20 horas, en el edificio de la
Escuela de Bachilleres.
Este Curso se destina a los alumnos
de la Asignatura correspondiente al Segundo Año de la Facultad de Medicina
y a los de Segundo y Cuarto Año de la
Rama correspondiente de la Facultad
de Ciencias Químicas de la Universidad.
Los exámenes se celebrarán en las
correspondientes Facultades.
MATERIA l!EDICA Y. FARMACOLOGIA. Profesor Andrés Ruiz Flores. Profesor de la Facultad de Ciencias Químicas de la Vniversidad de Nuevo
León. Del 16 de julio al 31 de agosto;
40 lecciones que se impartirán en la
Facultad de Ciencias Químicas, Calles
de Guerrero y Progreso de 7 a 8 de la
mañana, diariamente. Se otorgarán
Diplomas.
HISTORIA DE LA ELOCUENCIA,
Profesor Licenciado Adrián Yáñez
Martínez; 12 Conferencias; lunes, miércoles y viernes, los días 7, 9, 11, 14, 16,
18, 21, 23, 25, 28 y 30 de julio y primero de agosto, de las 20 a las 21 horas, en el edificio de la Universidad.
Se otorgarán Diplomas.
.
NUTRIOLOGIA. Cursos de Nutriologia,

,

10 CONFERENCIAS

INTERI\IEDIO

LAS ARTES DEL LIBRO Y DEL
GRABADO

Me/odia de Orpheus
Gluck
Cinco Valses Op. 39
J. Brahms
Idilio Mexicano
M. M. Ponce
Dan=a Macabra
C. Saint-Saens
Vals Sentimental
P. Tchaikowsky
Danza Andaluza "Ritmo"
M. Infante
füasi/eira
D. Milhaud

(Durante el mes de julio)
'
Profesor Conferencista: Vladimlro Rosado Ojeda, Arqueólogo y Profesor de la Historia Universal del A:te del Museo· de Antropología e
Historia del l. N. A. H.

I, La escritura y el Lihro en la Antigüedad. Oriente, Babilonia y Egipto.
· II, La escritura y el libro en la Grecia
Y Roma clásicas. III, La ilustración y
la escritura artística miniadas, en los
pueblos orientales. IV, La ilustración
Y la escritura artística miniadas en la
Edad Media. V, La encuadernación artística desde la Edad l\ledia hasta lo
presente. VI, Historia del Grabado en
la Antigüedad. VII, El Grabado en la
Edad Media. VIII, El Grabado desde el
Renacimiento al presente. Estilos Renacimiento, Barroco, Neoclásico Ro•
,
'
manhco y Mooerno. IX, Grabadores
célebres europeos. Durero, Rembrandt,
Brüghel, El Españoleta, Goya, Dore, Le
Brun, Watteau, Piranessi, etc. X, El
Grabado mexicano. Epocas y maestros,
Posa~•• Manilla, Cantó, Díaz de León,
Fernandez Ledesma, Siqueiros, etc.,

.

etc.

DIVISION DE EXPOSICIONES

II

3 EXPOSICIONES
Sobre Arte y Bibliografía
(Ilustradas· con 1O Conferencias sobre
Artes del Libro y del Grabado)

"EXPOSICION BTBLIOGRAFICA DE
LA UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTONOMA DE MEXICO"

I

Di~puesta por la Libreria Universitaria de la
U. N.A. ~r., bajo la dirección del Profesor
Francisco Gtner de los Ríos

"CINCO SIGLOS DE GRABADO
EUROPEO Y MEXICANO"
Colaboración de la "Asociación Mexi•
cana de Amigos del Arte"

MATERJ DE LA EXPOSICION
SIGLO XVI: Principios del Grabado
en Hueco; grabado eri relieve a la Madera. Grabados para ilustración de libros y estampas religiosas.
SIGLO XVII: La estampa de tipo renacentista, incorporada a los grandes
movimientos pictóricos. Las Escuelas
Italiana, Francesa y Española; El movimiento iniciado en Flandes por Rem•
brandt. Proyección en América; su
iniciación en la Nueva España.
SIGLO XVIII: Auge del Grabado en
las estampas de tipo religioso; reproducción de óleos; retratos de persona•
jes célebres para reproducción múlti•
ple en ilustración de libros.
SIGLOS XIX y XX: Esplendor y decadencia del Grabado; la Escuela Francesa, la Escuela Italiana, la Escuela Española, la aportación de Alemania e
Inglaterra. La Escuela Mexicana: su
iniciación; el periodo post•revolucio•
nario.
AUTORES
Anónimos, Durero, Rembrandt, Le
Brun, \Vatteau, Doré, Piranessi, Picheta, Posada, Manilla, Julio Prieto, Cantú, Francisco Vázquez, Fernando Leal,
Feliciano Peña, Ernesto Cortés, Gardu•
ño, Carlos Mérida, Dr. Atl, Bulmaro
Guzmán, Zamarripa, Lugo, Roberto
Montenegro, Siqueiros, Gabriel Fernández Ledesma, Díaz de León, etc.
Los estilos que comprende son: Renacentista, Barroco, Neoclásico, Romántico y Moderno; Periodo Colonial
Mexicano, Romántico y Moderno.
La Exposición contiene cerca de
?oscientos grabados de Francia, Espana, Inglaterra, Italia, Alemania, Holanda, Bélgica, Estados Unidos de Norte
América y México.
Nota :-Las Conferencias se presentarán, con
uso de proyector, en uno de los salones de la Escuela de Bachilleres a partir del miércoles 2 de julio y hasta el
dia 15 del mismo, diariamente de las
19 a las 20 horas.
'

Se presentarán todas las obras editadas por la Imprenta Universitaria de
la U.N.A.M., comprendiendo las ramas
de Historia, Literatura, Filosofía, Derecho, Arte y otras j,specialidades, con
una extensión de trescientos cincuenta
ejemplares.
Además, y con fines de divulgación
popular, la Universidad Nacional Autónoma de México, ba dispuesto la venta al público, a precios razonables, de
las obras editadas, asi como la de importantes revistas de otras Editoriales
oficiales que la Librería Universitaria
tiene a su consignación.
III
LA EXPOSICION DEL LIBRO Y EL
GRABADO POLACOS
Esta Exposición ha sido proporcionada por la Legación de la República
de Po1onia en México; y será dispuesta por la señorita Gitta Sien, Agregada
Cultural de dicha Misión Diplomática
en México.
Comprende un sugestivo acervo de
importantes piezas polacas de un subi•
do valor artístico.
La Exposición será ilustrada por
una conferencia de la señorita Sten,

NOTAS COMPLEMENTARIAS
CARACTER DE LOS CURSOS. Los
Cursos teórico-prácticos y Conferencias para alumnos postgraduados de
Medicina y Odontología se acreditarán
a través de un Diploma y tendrán validez en ]as Oposiciones que se celebren
para la promoción de Maestros titulares de los Cursos respectivos en las Fa•
cult:ides correspondientes,
Los que se imparten en las Divisiones de Ciencias Pedagógicas, Ciencias
Físicomatemáticas para post-gradua•
dos y Nutriologia se -.creditarán a través de un Diploma.

Los alhmnos inscritos en los Cursos
Escolares de Recuperación Académica
para Bachi11eres, serán examinados en
los cinco últimos días del mes de agosto y sus n.otas acreditativas se harán
constar en la calificación que se olor•
gue a su competencia.
Los Cursos pára Extranjeros serán
calificados con créditos, que las Instituciones de Cultura de donde procedan los alumnos, anotarán en su ex•
pediente escolar, según la puntuación
que se asigne por el Curso.

Los Cursos de Cultura General obtendrán los siguientes beneficios: Microbiología General; examen en las Fa•
cultades correspondientes y calificación escolar; y los de Materia Medica
y Farmacobiologia, Historia de la Elocuencia, Periodismo, Ajedre~, Teóricopráctico de Fotografía y Teóricopráctico de Lengua Francesa, Diploma,
La asistencia a las diversas Conferencias que comprenden las ramas
cientificas, históricas, literarias, artis•
ticas y socíales de la Sección de Humanidades; a las diferentes Exposiciones,
Conciertos, Films científicos y socia•
les, Actos culturales, Excursfones y Ví•
sitas, será libre y gratuita.

CUOTAS DE ESCOLARIDAD
Por Curso
Cursos de Medicina para Postgraduados .................. $100.00
Cursos de Odontología ...... ·,, 50.00
Cursos de Ciencias Físicoma•
temáticas para postgraduados " 50.00
Cursos Escolares de Recuperación Académica para Bachilleres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . " 20.00
Cursos de Cultura General,

~ota:~Las Exposiciones descritas se presenta.
rán en el Edificio de la Universidad
a partir del primero de julioJ y serátÍ
individualmente ilustradas por catálogos especia.les.

CONCIERTO
Ejecutantes: Héctor y Alicia Montfort

20.30 horas

PROGRAMA
Preludio en mi mayor

J. S. Bach

Concierto en re menor,
"L'estro armónico"

A. Vivaldi

Suite Dolly Op. 56
1---Canción de Cuna.
2-Mi-a-ou.
3-El jardín de Dolly.
4-Kilty Waltz.
5-Ternuras.
6-EI paso es pañol.

La universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vas-to plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instítuoíones
ofici~Ies, universitarias, académicas,
atene1stas, centros culturales, socieda•
des de diversa índole y personas en
América y Europa.
'
Eqtre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mens~ario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
con:entadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado y
en interés de ofrecer al ]ector am:ri•
cano una juiciosa información del fondo Y continente de la obra, cotejada
a la luz de un cri_terio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de or(\en cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios en la
medida que vayan llegando a n~estras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
\

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León
México.

'

'

Con la satisfacción 'de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente. a la cultura modCrna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

PUBLICACIONES PERIODICAS

como sigue:
Microbiología General
Materia Médica y Farmacología
Ajedrez ....................
Tel\ricopráctico de Fotografía
Teóricopráctico de Lengua
Francesa . . . . . . . . . . . . . . . . . .

$ 20.00

" 50.00
" 10.00
" 10.00

la Universidad. Se reparte por can.
je a !as Instituciones de Cultura, y
libremente a quien Ja solicite.

Cursos para Extranjeros,
como sigue:
Español Elemental ... . Dólares 20.
Español Superior .... .
"
20.
Literatura Española .. .
"
20.
Artes Populares Mexicanas ................. .
20.
"
Conferencias dé Literatura Mexicana ....... .
10.
"
Los Cursillos de la División de Humanidades, Ciencias Jurídicas, Nutrio•
logia e Historia de la Elocuencia, serán libres y gratuitos.

Armas y Letras + Pág. 5

Ar.mas y Letras.-Boletin mensual de

" 30.00

TEATRO FLORIDA
Miércoles 9 de Julio

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Universidad.-Revista semestral.. Se
distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

Para la adquisición de obra~ de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universid~d- de Nuevo León, Plaza del Colegio
C1v1l, Monterrey, Nuevo León, México.

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Vladimiro ROSADO OJEDA.

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lfl!:uual¡u) pmilfünií uñu lllli
~.frmt1tlanttft11¡\lfu
.

Desde tiempos inmemoriales una de las ~ª)'.º~es preocupa•
ciones del hombre ha sido encontrar un medio facil para trans•
mitir su pensamiento, Los recursos de que se ha valido, ,s?bre
todo antes de poseer una escritura, son innumerables Y exoticos,
como las "cartas nudos" los "hilos de conchas", los "bastones
estriados" etc. que segón su forma, disposición y color significaban det~rmi~ada¡ ideas. Uno de sus procedimientos ha sido
también la transmisión oral que no solo encontramos en pue•
blos que no saben escribir sino hasta en algunos que ya han te•
nido ese adelanto, como los de la Edad Media Europea.

aj

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linninr

úttci,tapuDUQOllllU1lQ dfrut-tribni

··rníiiíá01nn1nfmtl,

-,~,

Pasta de un libro alemán del siglo XIII, incrustada con piedras preciosas. Son admirables sus repujados en oro.

Armas

y

Sin embargo, al principio, la obten•
cíón de la escritura no resolvió por
completo el problema, pues se necesitaba hacerla plásticamente permanente. Entonces se utilizaron cuantos medios eran susceptibles para ello, como
la Arquitectura, Escultura, Pintura,
Cerámica, etc. La letra, el jeroglífico,
cumplen asi una doble misión: la cultural y la ornamental, gusto que no se
iba a perder del todo, incluso hasta en
periodos de más alta civilización. Pero
a la vez había otra imperiosa necesidad, la de ilustrar el texto, la parte objetiva, capaz de entenderse hasta por
un iletrado y que se resolvió, igualmente, recurriendo a los mismos me-.,
dios citados.
Un paso mayor en esta búsqueda de
facilidad a menor escala y que pudiera repetirse en serie se logra cuando
se inventa el sello de arcilla, madera
o piedra, el que cubierto con un colorante puede estamparse sobre ciertos
materiales, llegándose a obtener también, por una variación en el proceso,
la escritura en relieve, a la que se aj"ustó igualmente la ilustración. No obstante, todavía se requerían otros medios más fáciles que fueron los verdaderos antecesores del libro, a algunos
de los cuales, los más importantes, vamos a referirnos.
Los antiguos caldeos empleaban dos
procedimientos: el sello cilíndrico Y
las tabletas de arcilla, cocidas Y secadas luego al sol, en las que se grababa
el texto con un instrumento semejante
a un clavo, de lo que resultaba una letra a manera de cuña, que dió origen
a la llamada "escritura neiforme", característica de este pueblo. Estas tabletas, conocidas también por los etruscos y griegos, ofrecían algunas facilidades, como su tamaño, consistencia y
el , poderse reconstruir fácilmente en
caso de rotura. Las más importantes
se guardaban en unos estuches hechos
también de arcilla. Un libro asirio podía estar formado, por lo tanto, por
una o varias de estas tabletas, equiparables a las páginas de un libro moderno. Entre los descubrimientos más
extraordinarios que registra la Arqueología se cuenta el de la célebre biblioteca de Asurbanipa1, en Koyundjik,
antigua Ninive, compuesta de unas tres
mil plazas inscritas y relativas a varios
asuntos, especialmente historia, política, astrología y ciencias.
A los egipcios faraónicos corresponde la invención del papel de papiro,
la prodigiosa planta que crece en los
pantanos del Nilo y que llegaron a cultivar especialmente, conocida también
en otros países del Asia Menor. El libro egipcio de esta naturaleza tenia
forma de tira compuesta por varios
fragmentos pegados que venían a hacer las veces de páginas, promediando
la tira unos setenta centímetros de ancho y varios metros de largo, la que,
para mayor comodidad, se enrollaba
alrededor de un astil, guardándose el
conjunto, a 1a vez, en un estuche cilíndrico con su respectiva etiqueta ti-

Letras + Pág. 6

tular. El papiro, originario del termino papel", cuya raíz fonética encontramos en muchos idiomas, es liso, brillante y de color amarillo. El texto se
disponia por grupos verticales, y los
materiales para ejecutarlo consistían
en unas plumas de junco, del tamaño
de un lápiz, con un extremo puntiagudo y otro hendido, una esponja para
borrar y una tinta, mezcla de hollín,
agua y goma que la fijaba y daba con•
sistencia. Las mejores fábricas de este papel estaban en Alejandría, a lo que
se debió que se le conociera como "papel alejandrino". El uso del papiro
pasó también a otros pueblos clásicos
del Mediterráneo y perduró hasta los
primeros tiempos del medioevo euro·
peo.
Una rivalidad surgida en el siglo JI
A. de C. con motivo de sus grandes
bibliotecas, entre Alejandría, capital
del reino griego de los Ptolomeos,
Egipto, y el Reino de Pérgamo, Asia
llenor (ambos derivados del Imperio
de Alejandro Magno) hizo que el Faraón egipcio prohibiera la exportación
del papiro a Pérgamo. El rey de esta
Ultima vióse entonces en la necesidad
de ordenar la obtención de un material capaz de sustituir al egipcio, recurriéndose nuevamente al cuero animal, pues aunque otros pueblos ya lo
habían utilizado para escribir, no es
sino en Pérgamo donde adquiere carácter verdaderamente apropiado para dicha finalidad, derivando a la vez,
de esa ciudad, el término con que se
le conoce. Pérgamo se convirtió desde
entonces en el principal productor de
pergamino, pues también llegaron a fabricarlo varios países de Europa, en
donde estuvo en uso hasta el siglo
XVIII.
Para su manufactura empleábanse
pieles de cabra, carnero o vaca. Era
amaríllento, terso y de variado grosor
y calidad. Presentaba, además, ciertas ventajas sobre el papiro, pues era
menos costoso, se podía escribir sobre
sus dos caras o plegarse sin peligro de
estropearlo. En sus primeros tiempos
disponiase en forma idéntica a la del
papiro, incluso la escritura, con la variante de que el rollo, asi como el de
papiro, se llamara "volumen" por los
romanos. El pefgamino no pudo, sin
embargo, desplazar inmediatamente al
papiro; aún más, durante mucho tiempo se usó sólo como borrador, copián·
dose luego su contenido al papiro. No
toma incremento, en realidad, sino a
partir de la época de la invasión árabe
en Egipto, siglo VII de nuestra era,
tiempo en el que comienza a disminuir
la exportación del papiro.
Corresponde a los romanos la tras·
cendental invención del "codex", es
decir, el pergamino cortado en peque·
1ias hojas cuadradas que luego se co·
cían, a modo de libretas, con lo que
obtuvieron el más c·e rcano antecesor
del libro moderno. Tenía tres o cua·
tro columnas por página, originando
luego el folio de dos columnas. El "co·
dex" que por su comodidad llegó a
11

sustituir al rollo, dió lugar también, a
partir del siglo IV de nuestra era, a
ciertos tamaños comunes del libro ac•
tual.
Los romanos, igualmente, hicieron
uso de otros procedimientos. Uno de
ellos fué la placa para escribir, hecha
del ''libro", capa vegetal intermedia
entre la corteza y la madera, Del "Ji.
ber" derivó el "libellu" y de éste el
término "libro'', aunque también se da
como origen de este último vocablo la
palabra "byblos". Asimismo a ellos se
debe el sistema de tabletas de bronce,
plomo o de madera (codex), cubierta
de yeso la vegetal. Pero, sobre todo,
las más interesantes y d.! . uso más común eran las de cera, conocidas también por los griegos y que se uWizaron
hasta fines del siglo XVIII. Eran de
madera fina u ordinaria, de forma rectangular y con una gran cavidad en el
centro en la cual se vaciaba la cera
amarilla o coloreada de negro. La escritura se ejecutaba con un estilete de
acero, uno de cuyos extremos era redondo y servía para borrar, en tanto
que con el otro, de forma puntiaguda,
se grababa. El manejo más o menos
perfecto del estilete dió origen al calificativo literario "estilo" o modo de
escribir. Tenían también sus ventajas
estas tablillas, pues eran económicas,
se les podía fundir cuantas veces se
deseaba o borrarles la escritura original, lo que no dejaba, a su vez, de tener su inconveniente, pues sucedía en
ocasiones que un buen texto original
quedara sustituido o cubierto por otro
menos valioso.
En conSecuencia, un "libro de cera"
podía estar compuesto por una o varias tabletas unidas en sus esquinas
mediante cordones o por una correa
que pasaba a través de un agujero hecho en el centro, anudándose luego los
extremos. Finalmente, para mayor seguridad, se sellaban. Las tabletas exteriores quedaban lisas, es decir, sin
cera. Dos tabletas solían juntarse mediante dos charnelas de madera que
hacían de pasta. Las placas de cera,
sin embargo, solo se usaban para cosas
poco importantes o corno borrador,
pasándose luego el original corregido
al pergamino y al papiro para textos
más valiosos.
Con el triunfo del cristianismo, en
el siglo IV de nuestra era, se inicia el
gran periodo de la Edad Media que,
como toda época, tuvo sus desaciertos,
pues si bien es verdad que produjo
portentosas creaciones, especialmente
en el dominio del arte, no menos cierto es que, en otros aspectos, significó
un estancamiento y aun un retroceso,
en comparación con civilizaciones anteriores o del lejano Oriente. Quizás el
más extraordinario es que, al par que
significó el primer gran período artístico del libro europeo, fuera también
una época de acentuado analfabetismo.
El conocimiento de la escritura era
verdaderamente excepciona]; aún más,
la mayor parte de la sociedad medioeval tuvo por ella indiferencia, incomPrensión y hasta un sentimiento despectivo. Los grandes señores feudales
amaban más las armas que las letras.
Cuando tenían necesidad de éstas recurrían a escribas de inferior jerarquía social. No faltaron sin embargo,
literatos, de algunos de los cuales se
podría decir que "eran escritores que
no sabían leer y escribir", es decir, tenían que recurrir al dictado o a la lectura oral hecha por el escriba. El mismo Carlomagno aprendió ya grande
estas dos cosas, pero comprendiendo

su trascendencia, comenzó a fomentar
e~cuelas para ello, las que no tuvieron,
srn embargo, mucho éxito.
Una de las causas tremendas de este
atraso se debió a que el libro tenia que
ser todavía manuscrito y no impreso,
?º obstante que la xilografia, (tipo de
imprenta de letra fija, grabada en madera) ya se había conocido en China
desde el siglo X de nuestra era y, en
Europa, desde el siglo XII, aunque sin
reconocérsele aun su trascendencia en
ésta. Los que necesitaban libros tenían
que encargar sus copias a mano o hacerlas ellos mismos, problema que se
agudizaba más entre los estudiantes.
La cultura literaria y religiosa, así
como su expresión plástica, encontró
no obstante, un gran refugio en los mo~
nasterios, donde constituía un aprendizaje al que se dedicaban lugares especiales. Los monjes y, sobre todo
.
.
'
ciertas ordenes, como la de los bene•
diclinos Y, más tarde, desde el siglo
XIV, la de los jeronimianos o "hermanos de Ia pluma" fueron los que se dedicaban a ella siendo casi los Unicos
por lo tanto, que sabían leer y escribir:
San Jerónimo babia establecido el oficio de escriba como una labor grata a
Dios. Con el tiempo llegó a constituir
una industria a la que se dedicaban ya
no solo los citados monjes sino hasta
amanuenses seglares, Durante muchas
horas del día y de la noche, en el silencio de sus celdas iluminadas con velas
los monjes se entregaban a este traba~
jo con una paciencia tesonera, dejando en él su salud y vidas. Generalmente, cuando terminaban de transcribir
un libro, escribían al final del mismo
ciertas frases. En unas, por ejemp1o, el
copista se compara al cansado viajero
que llega a su destino, o constituyen
una súplica para que se conserve el libro, o una amenaza de excomunión · y
hasta de muerte para ~l que lo mutile
o robe, o bien denotan la esperanza de
que, como premio a tan ardua labor,
se le perdonen los pecado$ y obtenga
la gloria.
El material por excelencia que se
empleaba era el pergamino, preparado
muchas veces por los propios monjes
y al que, para darle una presentación
mejor, solía tenírsele de púrpura. La
escritura ejecutada en él podía rasparse, cosa que se acostumbró sobre todo
desde el siglo VII al IX, a fin de poderse utilizar el mismo material para
otra. Procedimientos químicos modernos han podido revelar ejemplares con
dos o más textos superpuestos. El papel propiamente dicho, que inventaron
los chinos hace dos mil años, no fué
conocido por primera vez en Europa
sino en el siglo VIII. Sin embargo, su
ri1anufadura en este continente parece
que no comenzó sino hasta el siglo
XIII, en el que comenzó a desplazar
al pergamino.
Naturalmente, dada la naturaleza de
esta artesania, casi las únicas bibliotecas ricas de entonces eran las monacales, pues, tomo hemos visto, la adquisición de obras era muy costosa. Para
mayor seguridad, los libros que se destinaban al público se encadenaban, a
fin de impedir su robo.
Pero, una vez más, el texto no fué
todo; necesitaba su ilustración, la iluminación, equivalente a "aclarar", lo
que venía a acrecentar el valor del libro, necesidad que ya habian llevado
a una gran consecuencia artística, al
pulsar el mismo problema, ciertos pueblos como el hindú, éhlno, persa, griePasa a la Pág. 11

[

1

Salterio de Enrique IV de Inglaterra. Escenas religiosas.

La...', _~--~Prólogo Y primera ciintica de los cantares del Rey Dn. Alfonso el Sabio

Armas y Letras+ Pág. 7

�El Estilo de la Vida....
Viene de la la. Pág.
que los peninsulares, y una clase baja

Los Avisos que An Traydo a esta Corte, Correos de Alemania, Flandes, Ita-

co." (llr. l'., H. de M., T. 11, pág. 180).
"El transporte oceánico de las mercanc-ias se con:fió exclusivamente a las fl(&gt;tas, que eran dos: una para Nueva Es. paña y otra para Tierra Firme o Perú." Hacían un viaje al año como tam-

en la que entraban indios, mestizos,
negros y toda una gama de castas producto de los cruzamientos de las razas primarias y que se complicaban
tanto que una de ellas tenía el nombre
de "no te entiendo". Así, estaba hirviendo la Nue,·a España con una mul-

lia, Navarra, y otras partes, en este
afio." En cuanto a los caminos, dice

una relación de fines del Siglo XVIII,
"No se ve otra cosa que embarazos pa-

ra transitarlos. Los pedregales, lodaza-

bién la Nao de China entre Manila y

les, barrancos y cuestas son muy fre-

Acapulco. "De España venían vinos,
aguardientes, aceite, tejidos y paños
catalanes. De Inglaterra, Francia y

desde el herMco monje evangelizador,
el gobernante y el letrado, hasta los
hombres de negocios, hacendados, artífices, mineros, trabajadores, pillos y
:wentureros; ésto sin contar los pueblos de indios que se mantenían aisla-

ele algodón, lana y seda, ferretería,

todos estos pobladores por la fabulosa
riqueza de sus minas y tierras productivas y por las oportunidades que ofrecía a todos indistintamente. Era una

gran extensión de tierra fértil que estaba pidiendo manos que la trabajaran
y que recompensaba pródigamente el
menor esfuerzo.

prescribía "que cada cuatro meses se

haga Anatomía (disección) ... y que
cada mes un día se junten los catedráticos con los estudiantes a conferir ...
y darles a entender el uso y conocimiento de los instrumentos" (Br. U.,

tintas clases de ganado y ciudades a
las cuales se redistribuyen mercancías

de casi todo el mundo. Esto debió de
tener por resultado un clima de pros-

H. de M., T. II, pág. 227). Podemos darnos cuenta de cual era la posición res-

peridad material, y satisfacción, muy

pectiva de las distintas ciencias que se
cultivaban en la Nueva España al saber que en 1630 había 129 alumnos en
Retórica, 187 en Artes, 42 en Teología
65 en Cánones, 1O en Derecho Civil y
14 en Medicina en la Universidad de
México. ¡Qué distintos nuestros tiem-

favorable al desarrollo de las artes y
ele las ciencias. Pero esto es insufi-

ciente para pintar la vida de la Nueva

Sin e)Ubargo, esta gran potenciali-,
dad de la tierra mexicana nunca fue

aprovechada totalmente debido, por
una parte a la falta de interés del in-

pos en que apenas sí se pueden reunir

dígena "insensible a los atractivos del
fruto acumulado del trabajo", y por

alumnos para una Facultad de Filosofia y Letras mientras que los de Medicina ya no caben en las aulas 1
La autoridad del gobierno provenía,
en gran parte, de la idea comúnmente
aceptada de que el Rey era el representante de Dios en la tierra y sus mi-

otra al desprecio de la mayoría de los
españoles por los trabajos manuales,
"especialmente agrícolas". (De ésto tenemos dos consecuencias: 1o. que· a

los indios se les tuviera que obl!gar a
trabajar dando lugar a muchos desmanes de parte de los españoles, y 2o. que
hasta la fecha- estas tendencias heredi-

nistros, representantes suyos, de tal

modo que a quien se obedecía al obedecer las disposiciones gubernamentales era a Dios, en la persona del go-

tarias informen el temperamento mexi-

cano con el resultado de que en estos

bierno. Esta misma idea se extendía
a_ todos los superiores, padres, patrones y religiosos, y no obstaba que el
mandato careciera de sentido o que el

momentos estemos importando maíz y

frijol del extranjero.)
Así vemos que la más importante

fuente de riqueza durante la colonia

superior fuera de menor capacidad intelectual; se cumplia con obedecer y
por humildad pues, ¿no se había humillado Dios por nosotros? Es supérfluo ponderar los efectos de semejante
concepto de la autoridad como de origen divino en un pueblo tan universalmente católico como el de la Nueva
España.
Por otra parte, los mismos gober-

fue la minería y que el florecimiento
de la agricultura y de la ganadería es-

tuvo ligado a ella.
A continuación citaré los informes

de José Bravo Ugarte a este respecto:
"Todo el pais fué beneficiado por la
minería: ~l gobierno, con las fuertes
sumas que por ese concepto ingresaban en el erario; la religión, la construcdón, el arte y la beneficencia pública, con las generosas donaciones y
los suntuosos edificios construidos por
los propietarios de minas; y la agricultura y la industria, por el consumo
creciente que éstos hacían de sus productos." (José Bra\'O ("garle, Historia

de México, Tomo II, pág. 176.)
"El gobierno español y la Iglesia se

Srila. Isabel Concepción Fraire

España en el Siglo XVII pues tan pronto pudo háber sucedido en cualquier
otra parte como aquí y en ese siglo como en cualquier otro; lo más que pue-

de hacer es darnos el fondo contra el
cual se destacarán y con el cual se explicarán las expresiones más personales y exclusivas de la Nueva España.

esforzaron a una por crear una industria agrícola y ganadera, floreciente y
rica, cuyos productos alcanzaron en

Acerquémonos pues un ¡ioco más a la
Yicla de los habitantes de la Nueva España en el Siglo XVII.

los últimos años del Siglo XVIII un va-

En primer lugar debemos recordar

lor medio anual, superior al de los mi-

que era el Siglo XVII. y por lo tanto la

neros: 30.000,000 de pesos (Br. U., H.
de M., T. II, pág. 176) pues el de los
mineros era de 23.000,000 de pesos.
Mandaron traer de España muchas
plantas y animales desconocidos en estas tierras y mejorarOn y enriquecieron ]a alimentación. "Los principales
cultivos fueron el del maíz, trigo, frijol, chile, cacao, tabaco y caña de azúcar." (Br. C., H. ele )l., Tomo II, pág.
177).
En cuanto a las industrias, solo diremos aquí que florecieron muy rápi-

damente y que después muchas de ellas
decayeron.

En el Siglo XVII el comercio estaba
restringido "en cuanto a los puertos,
en cuanto a los barcos y en cuanto a
las mercancías . .. En la Península so-

Yida caminaba a un ritmo mucho más

lento. El automóvil y el teléfono no
habían llegado aún para contagiarnos
con esa prisa, l)risa, prisa d'e llegar ...
¿a dónde? ... La vida era, pues, más
tranquila, más lenta, había tiempo para contrmplar el paisaje, para leer un
libro, para hacer una cortesía, para
perder el tiempo. Por la misma razón
se vivía una vida más aislada en la
que los acontecimiento$ mundiales no
repercutían más que como un eco leja-

nantes, considerando que a ellos se ha-

bía encomendado por voluntad divina
el cuidado de sus gobernados, procuraban desempeñar dignamtnte su ministerio, si bien siempre sobraban in-

dividuos ineptos y ambiciosos que venían a destruir la labor benéfica de
sus antecesores. El resultado era un
gobierno paternal, con todas las ventajas y desventajas resultantes.
La política respecto a los indios era
de protección y privilegios muchas
veces contraproducentes por mantener
al indio en una eterna minoría de edad

respecto a los otros pobladores. España consideraba a América bajo dos aspectos, como tierra a ella encomendada para evangelizarla, y como fuente

de riqueza para la corona. De aquí se
pueden deducir los principales rasgos
de la política virreinal.

De la íntima unión de la Iglesia con
el Estado resultó el apoyo mutuo que
facilitó la labor de ambas y acrecentó
su natural poder aunque también mu-

no. Las noticias de España llegaban

chas veces limitó su libertad. La cris-

cuatro veces al año en unos barcos llamados "A,•isos" y algunos sucesos de
importancia se reseñaban en hojas noticieras que aparecian raramente y sin
ninguna periodicidad tales como, en

talización de esta unión son los arzobispos virreyes como Fr. Payo Enrí-

quez de Rivera, a quien Sor Juana dedicó algunas cariñosas y elogiosas poe-

sías y que fue modelo de buen gobier-

1621, la "Verdadera Relación de una

no. De las desavenencias ocasionales

lo Cádiz y Sevilla, y en la Nueva Espa-

máscara que los artífices del Gremio

ña únicamente Veracruz, eran los puer-

¡le Platería de México y devotos del
glo:ioso S. Isidro labrador de Madrid,

son célebres la del Virrey Marqués de
Gelves y el Arzobispo Pérez de la Serna, 1623-1624 en la cual salió vencedor
el Arzobispo gracias al violento y decidido apoyo del pueblo, y, de las con-

tos habilitados para el comercio trasatlántico. Para el del Pacífico estaban
abiertos solamente Manila y Acapul-

lucieron en honor de su gloriosa beatificación." y la "Verdadera Relación De

Armas

y

Letras + Pág. 8

Para el Prof. FR.\Xc1sco :\1. ZERTUCHE.

misioneros transcribiré unos renglones

dos por el Sr. Palafox en 1645, que se

Tenemos, pues, la visión panorámica de un paisaje salpicado de minas,
con grandes extensiones ele tierra en
producción y por la cual pululan dis-

POEMA CONSTEL4DO DE L.4GRIMAS y PENAS

apartadas. De la evangelización nunca
se podrá decir bastante. Para dar una
ligera idea de lo que era la vida de los

\'crsidad de México, "que seguía sin
retraso la corriente europea", forma-

pág. 182.)

tumbres y gobierno.
Y es que la NueYa España atraía a

el descubrimiento de muchas regiones

La Medicina distaba mucho de ser
lo que es hoy como se hace notorio al
leer en las Constituciones de la Uni-

quil, cacao ... México exportaba plata,
grana, azúcar, añil, oro y cacao principalmente" (Br. U., H. de ~l., T. II,

dos y pacíficos con sus propias cos-

parte de las actividades materiales, y

como el número de los viajes y disminuido las relaciones interiores del país.

quincalla y mercería. De China -por
medio de ~lanila- sedas, algodón, cera y loza (porcelanas). Y de Guaya-

IPOlESllA

la educación, el primer impulso a gran

cuentes y en los rios y arroyos de alguna consideración no se halla más. que
un tal cual puente ..." Jo cual debe haber reducido mucho tanto el placer

Holanda -a través de España- telas

titud kaleidoscópica de tipos distintos,

troversias internas de la Iglesia, la del
Obispo Palafox y los Jesuitas (16471653).
La labor de la Iglesia en la Nueva
España fue nada menos que casi toda

del P. Godínez, (citado por Br. U., H.
de ~l., T. II, pág. 159): "Andaban aquellos primeros padres, rotos, despedazados, hambrientos, tristes, cansados,

perseguidos, pasando a nado los ríos
más crecidos, a pie, los montes más ásperos y encumbrados; por los bosques,

valles, riscos y quebradas, faltan do
muchas veces lo necesario para la vida
humana, cargados de achaques, sin
médicos, medicinas, regalos ni amigos." En sus huellas brotaron templos,

escuelas, hospitales y pueblos; a ellos
se debe el conocimiento de la historia
de los indios y de sus idiomas; gracias
a ellos hubo indios artistas y letrados,
latinistas, historiadores y artifices. Todo lo que se pueda decir en contra de
la conquista de la Nueva España enmudece y se anula ante los imponderab1es beneficios de la evangelización.
El sitio de la mujer estaba muy bien
delimitado y era el hogar, lo cual no
impide que las mujeres humildes trabajaran ( como consta en el expediente de la visita del oidor Dr. Andrés
Sánchez de Ocampo, a seis obrajes de
hacer paños en 1660), pero la señorita
del siglo XVII, en tanto esperaba el
matrimonio, se dedicaba a las labores

femeninas y a las artes entendidas como "adornos de la mujer". El que una
mujer se interesase seriainente por las
artes ·o las ciencias era una cosa no
solo inusitada sino casi sacrilega; lo

cual explica el escándalo de algunas
gentes incultas y de aquella prelada
"muy santa y muy cándida" que le

prohibió el estudio a Sor Juana, ante
su ilimitada sed de saber y su atrevimiento al impugnar el sermón del Pa-

dre Vieyra. Esta actitud se perfila claramente en las materias que se enseñaban en los colegios de niñas; "Doctrina cristiana, lectura, escritura, algo
de aritmética, hacer flores artificiales,

labrados, tejidos de lana, algodón, lino y seda, y metales en galones, con
otras cosas propias del sexo", en el Co-

legio de Santa Clara de la capital novo-

•

Para hablar con vosotros, como hablan los á bO1
con su lenguaje de rubias trementinas
r es
c~ando su verde océano de vientos apretados
tiene el cósmico ritmo de un poema
Para hab!a: con voso,lr_os, con la ~~~a y la estrella
no teng? el idw"!a metalzco de los asiros,
el lelurzs!11° _nactilope de las constelaciones,
los corte_JOS insomnes de los asteróides,
la mll;re_Jada ~e las armonías estelares,
el agomco brzl!o de los, espejos solares.
N_o tengo, sino este arbol de mi voz
crecida de palabras, cuya sangre subyugada
desde la raíz _de mis sombras desparramo.
Acaso repita lo que aprendí en sueños uterino
en un topos uran_os -antesala de rojas humedade;apenas un mano¡o de voces desmirriadas
como plantas medrosas de los secos pára'mos
como una lluvia de pájaros hematopéyicos. '
11
Nuestro ~orazón es una espiga musical
cuando el vzento negro cabalga
sobre las montañas en vuelo·
nuestro corazón es la larde que bebe
crepúsculos de sangre.
Con súbita armonía nuestras alas palpan la luz azul
n,uestros dedos florecen su tac.to en vientres sin párpado~.
N ueslro mlfndo es como una· isla bombardeada de Luceros
donde la h1edr&lt;!- amuralla el liquidambar de las horas,
'
Y las constclacwnes caen heridas en las húmedas piedras,
nuestro mundo es com!1 un continente de palabras
'
q_ue emerge de los suenos en un relieve de agua y azucenas.
fingen sus nervaduras el esqueleto de un monstruo flotante'
Ta/ P_arece q1;1e el trópico nos entregara su caudalosa arÚ~ia
sus verl1gos de inmensos brazos verdes
'
sus ané0onas y_ sándalos con fiebre; '
como s1 ~l trópico vaciara la euforia de su vena,
su oscu:1cola flo,:a, el terrible coillmpiar de su fauna,
la ~agza_ recóndita y murmurante de .ms tempestades
el s1lencw morboso de las graves siestas ecuatoriales '
t ¡Y11estra isla es una rúbrica del sol, relampaguear· de plumas
or urando con. sus dardos eléctricos las desgajadas sombras
ll En nuestra isla l~s _ríos son gigantes venas epilépticas;
·
h evfn r o~a_ndo la m11s1ca solemne del ag 11 a recién nacida
as a e1 s1tw rumoro.so y litoral de las arenas.
'
Nuestro mundo lzene la cósmica pictórica del orbe.
¡os clai:osc_uros núrd!cos, el líquen domado por los hieios
os exentricos paisa¡es de los períplos estelares . . .
'

gallega, y "doctrina cristiana, lectura
en impresos y manuscritos, lavar, plan-

char, guisar y hacer todo género de
dulces" en el de Irapuato. (Br. U., H.
de M., T. II, pág. 219). Recordemos que
Sor Juana, al mismo tiempo aprendió
"a leer escribir, contar y todas las menudencias curiosas de labor blanca"

según nos cuenta el P. Calleja, su biógrafo, y que ya en el convento nos la

pintan guisándoles a las enfermas, ha·
ciendo chocolate y cuidando · niñas,
para no dejar de ser al mismo tiempo
que la más docta, la más femenina de
las mujeres.
El testimonio más valido de lo que
fue el espirito de la Nueva España es
su arte, porque allí está, como salió de
sus manos e incapaz de mentir. En el
arte incluyo las artes industriales por•
que, en la Nueva España, el producto
de las manos del artífice era helio Y,
además, la expresión auténtica de su
personalidad.
Cuando llegamos a las Artes Industriales de la Nueva España nos sor•
prende otra vez la diferencia tan vasta
con las nuestras del Siglo XX. Ya los
indios en sus mosaicos de plumas habían demostrado una gran sensibili·
dad artistica y una paciencia y habili·
dad exquisita "para trabajar con fi·
nura y primor, y en casi todos ;sus po--

."

rQs una reducida porción de materia

Pasa a la Pág. 12

cuando se pierde el equilibrio
en una catara~a de frías gra11itaciones,
caemos henchidos de fe sobre la tierra
mientras las ánforas del pecho
'
desangran su esperanza rola.
Pero ~nto_nces, me pregunto, si no tendremos
una c11sp1de de estrellas en los ojos
selvas dormidas en los brazos
'
prisionero ~/ paisaje, y en la ;aíz del hombre
una potencza df nardo.1 que adviene en espíritu
Y en sangre. S1 llevamos puñados de tierra
a nuestro olfato, comprendemos de pronto
nuestro oscuro linaje.
Nuestra profunda arteria se adelgaza
por tener la íntima estatura del barro
el aspecto deleznable del musgo, del g~sano.
· IV
Si pensamos, un estruendo de soles
rt}pta_ sonámbulo' bajo las cabelleras;
s1 sonamos, alas azules nacen a los ojos,
Y el rumor del submundo nos unta en la piel
el esqueleto que construye la sombra.

•

Nuestras noches no saben de la actitud de los relojes
proye~ta'! su cerrada avenida de estrellas
'
al vaczo inmenso donde la voz se pierde·
nuestra vía es ancho río celeste
'
como superficie abierta a impulsos de universo
donde crece el corazón derrotando al vacío.
'
¡Oh génesis del lenguaje estelar!
¡Oh semántica del abismo y la agonía!
Para hablar con vosotros,
hay qlfe ser como las hojas y las plumas;
sacudir fuert_emente _la rama cetrina de la noche
hasta que cmga en tierra una lluvia de sombras
-coágulos amargos que llora el cielo del hombrePara hablar con vosotros
los que tenéis domadas las pupilas
el cuerpo anochecido -volantin de' estrellasHermanos de estas dos manos pesando cada sombra
con el l!bsurdo palanquín del miedo,
es preciso tener algo de astro conjugado
algo de muro florecido, de escarcha ·mali~al
de oscura hiedra.
'
Porque vuestro corazón es la rosa
que bebe crep1ísc11los de sangre,
y nuestro mundo armonioso
crústula amarga de tinieblas ...
José LEON SALDIVAR.

Mensajé a los Poetas del Mundo
Campio CARPIO.

111
A veces me digo las palabras, las tiro como piedras
heladas de la ª1!guslia has!a el fondo de mi alma.
Cuando la vida es la cimera nostálgica y efímera
que desde el sitio romántico del hueso se destaca,
Y como un barco de lizz por la subsangre pasa;
que se yo, acaso solo un poco de ceniza
de los astros muertos
untando de misterio cada lágrima
a nuestras voces lánguidas,
'
a nuestras ácidas nostalgias.
A veces pienso en las muertas mariposas
cuando van cayendo,
con el lirismo de sus alas rotas
y el postrer engaño de su vuelo.
A veces pienso en el mar, sádico poeta triste,
Y me pare~e que el ~spasmo de su piel convexa
es el refle¡o de un licuado y agraz remordimiento
Es tan sencillo contemplar el mar;
·
basta asomar el alma por el hueco de la carne
con lentitud majes/álica de estrella;
traer _la espuma, hacia los ojos,
hundir el corazon en su vientre deforme
como un arado invisible·
alisar con los dedos del poema su· crencha reventada·
es tan sencillo mirar el mar. . .
'
. A veces pien~o en lo familiar de cada hoja;
l1em~la_n las ho¡as como manos verdecidas
-prodiga orquesta de los bosques
11 e llueve la displicencia de SIIS pájaros
asta llenar su epílogo de músicas y muertes.
Pero hay veces, cuando la vida se rompe
como un rubio cristal súbitamente
cuando se tira un alfabeto de astro~ por los ojos,

z

Jóvenes poetas del mundo
forjadores de promesa escriÍa,
mensaje confiado al viento:

la libertad naufraga
en el oceánico desierlb del olvido.
Huye el paisaje de la tiranía
y sollo:a como pena herida
entre vertientes y riscos/

. Escuadrillas milicienas:
grme el dolor en prisiones

con cadalsos adornadas
Y hoglleras en cada esquina

donde al lamento achicharran
La misma entraña de [a noch;

{asilan por las espaldas
Y al grito del cielo enlutado
con bayonetas traspasan/

Poetas, en cuyos cantos

resuena el himno del futuro
con nuevos acentos en la gloria del dia:
en vuestros labios la esperanza

siembra la tierra de oidos,
ara en el tiempo dormido
u con lanzas y broqueles
ideas funde a golpes de martillo/
Conductores de la pa:z
que arrancáis del fondo del tiempo
hombres y soles de auroras:
la tierra se acurruca,

Brigadas líricas del futuro,
de cantos U leyendas estandarte
paz Y sol, divina esencia:
'
nuestra vida cercaron con pirámides

Y en la frialdad oceánica del olvido
llora lo olímpico de la naturaleza
Con l~ angustia, naufragó el arte:
Los s,glos duermen en ergástulost
Poetas, anticipo del tiempo
que aprendisteis el lenguaje simbólico

la noche tiembla

de crepúsculos y cosmogonias

y por cumbres y laderas medrosas
los caiiones muestran sus bocas negras!

Y la gracia del llanto y la chispa
que hacen latir la piedra:
pues que nuestras vidas se confunden

Hombres del mañana augusto,
sembradores de cielos y de estrellas:
con voracidad satánica
rábanos la sangre diluida en oro;

cantemos a los libros y trla auroral

arrasan campos y ciudades,
reducen nuestra vida a polvo
y al alma libre a suplicio

someten para asesinarla!

Armas y Letras + Pág. 9

Saludemos al alba Y a la estrella
al paisaje Y al lucero que se escond~.
Y sea la ofrenda y la gloria sea
para el dolor Y la pena U la angustia
que fallecen todas las madrugadas:
h,raldos de la victoria/

'

�en ímproba y paciente labor de enseYieron grande acogida en Nuevo León
ñar, desoyendo halagadoras proposiy en algunos otros Estados de la Reciones, que varias veces lo llamaron·
pública, Y que sirderon de tex~o escofuera del Profesorado. No adquirió
kr en el Estado 1 por nnrchos anos desr-osición económica envidiable pero sí
rués d e 1903, ampliando Y divulgando
mefitos suficientes e indiscutibles paen fácil y llana explicación, el Sistema
ra que la posteridad lo reconozca enEducativo de 1892 y presentando, con
tre -!os más sobresalientes maestros
erudita claridad, la~ doctrinas Y prinnuevoleoneses que actuaron en el Escipios 1~edagógicos en que aquel se sustado, en las dos primeras décadas del
tentó.
Su phncipal y más propicio campo Siglo XX.
Y aun cuando dedicó ]a mayor y
de acción docente, fue la Escuela NorPlinio D. ORDO¡&lt;¡EZ. mal de Profesoras1 cuya Dirección re- principal parte de sus actividades docibió del propio 1Iaestro lng. Marti- centes a la educación privada, prestó
nez en 1901 y retu,·0 1con general apro- muy importantes servicios también a
Ja oficial, como catedrático del Colepos y montañas del Estado, las que bación del Magisterio nuevoleonés, gio Civil y de las Escuelas Normales
NOMINA BIOGRAFICA
aprovechaba con discreta habilidad, hasta 1914, que abandonó el País, pa- del Estado, h ab i en do desempeñado
para coleccionar ejemplares de la flo- ra radicarse en Laredo, Texas; pero con categoría de Prefecto y Secretario
PERIODO CONTEMPORANEO:
ra y la fauna regional, con las que en- enseñó tambifn en la Normal de Pro- también, en estas últimas. Fué el pri1892-1933
riqufció el Museo de Historia Natural fesores1 en la que actuó como Secretamer Director fundador de la actual
del propio Colegio Civil. Sobre Botá- rio del Maestro Peña y en diversos Escue!a Secundaria Númei-o. 1, estableBENEFAC'fORES Y MAESTROS
1.Ianteles
particulares
de
Enseñanza
Senica escribió un correcto y casi comcida en Monterrey en 1933, que esta
Profesor D. Emilio Rodrigue::-Ori- pleto Catálogo de la Flora local, au- cundaria y Comercial.
enseñanza
se independizó del Colegio
Alfernó · en las Letras y en el Perioginario de Cadereyta Jiménez, N. L., mentando el que dejara inconcluso el
Civil
del
Estado.
Participó, en repredismo, -produciendo artículos de fondo
donde cursó toda su educación prima- sabio Dr. D. José Eleuterio González,
se'n tación de las 'escuelas particulares
editorial
y
de
muy
apreciable
obra
liria. Se matriculó alumno de la Escue- trabajo muy iat:orioso, que pudo reateraria, actuando como redactor y di- de Monterrey, en el Comité Organizala Normal en 1883 y obtuvo su titulo lizar, con el auxilio de algunos de sus
rector de las Revistas Literarias publi- dor de la Universidad -de Nuevo León
en 1886; pero amplió sus estudios nor- discípulos ,aficionados a la Botánica,
cadas en Monterrey en la primera dé- y en la Comisión que dictaminó y formalistas en la E&amp;cuela Nacional de costeado por el erario del Estado y que
cada del siglo XX; pero su extraordi- ~rnló el primer Plan de Estudios de la
Maestros establecida en México1 el año la\,n entablemente después de. terminanaria vocación docente lo ·inclinó de nueva Educación Secundaria, declarade 1887, de la que fue uno de sus alum- do y entregado al Gobierno, quedó sin
da y establecida con exclusividad, panos fundadores 1 pensionado por el Go- publicarse, tal vez perdido o en poder preferencia al genero didácticoi soste- ra dirigir ·1a educación del adolescenniendo por más de un lustro, su notabierno de Nuevo León, juntt).mente con de algún impúdico empleado de la Seble y bien escrito Periódico Pedagógi- te v con caracteres orgánicos y admicretaria
General
del
mismo
Gobierno;
el Prof. D. Aristeo González.
co Quincenal, en el que publicó un nisÍrativos de enseñanza común y de
Regresó a Monterrey en 1891, con el q_ue se lo guardó, privan do así a la
sustancioso
material educativo, de su cultura general obligatoria. A su muerhonor de haber sido discípulo distin- cultura científica nuevoleonesa de un
exclusiya redacción 1 pOrque asumió to- te, ocurrida en 19401 sus compañeros
guido del gran Maestro mexicano D. tan valioso documento·.
En 1912, substituyó al Benemérito das las funciones editoriales, prescin- le tributaron los honores fúnebres meIgnacio Altamirano y miembro de la
recidos y sus colaboradores y últimos
primera generación de Profesores titu- Maestro D. Serafin Peña, en la Direc- diendo de la copia y de la colabora- socios, hicieron perdurar su memoria
ción,
para
referir
el
contenido
de
su
lados en aquella brillante ':{ prestigia- ción de la Escuela Normal de Profesoponiendo el nombre de "Macario Péda Escuela Normal. Desde luego, en- res del Estado, cargo que en 1914 insustítuible Revista Pedagógica, ex- rezn al colegio, que en su vida llevó el
tró a cooperar con su Maestro anterior abandonó para exiliarse a Estados Uni- presamente a la materia did3.ctica de del Dr. Pedro Noriega, distinguido proel Ing. D. Miguel F. Martinez, en la dos, radicándose en Victorfa, Texas, la Enseñanza Intuitiva y a los comen- fesionista que por varios años dirigió
Reforma Escolar de 1892, haciéndose en donde siguió laborando en la edu- tarios y exposición de su personal con- el Co 1.egie Civil del Estado.
cargo de la formación y preparación - cación primaria de hijos de mexicanos cepto e ideación pedagógica.
Lic. D. Pedro Benítez Lea/:-Fué
El Maestro Livas, con el Maestro D.
d~l Magisterio Normalista de esta Re- residentes y con{o catedrático de Esun
positivo benefactor del Colegio CiEmilio
Rodríguez,
cierran.
el
.magnífiforma, tomando bajo su directa res- pañol, en una Escuela Secundaria norvil del Estarlo, no en el sentid.o del doco
rectángulo
de
la
Reforma
Escolar
ponsabilidad las Cátedras de · Pedago- teamericana de la localidad.
nante de numerario o de valores mateDe redreso en Monterreyi por el afio de 1892, con los Maestros Martínez y
gía y Metodología.
riales para el impulso y sostenimiento
Peña
en
10s
lados
de
mayor
dimensión.
Pero en 1894 se retiró del serv1c10 de 19Í8, continuó ejerciendo en la Sede la enseñanza; sino en el de encauLivas
falleció
prematuramente,
en
pleoficial v fundó en Monterrey, al fren- gunda Enseiiahza, dando c3.tedrK de
zador y reorganizador del orden y la
te del ·distinguido grupo de jóvenes Ciencias Naturales, Ipglés, Español y no vigor mental y en el exilio, el año marcha regular del plantel, muy seriamaestros: Abe! José Ayala, Mariano de Matemáticas, en varios colegios parti- de 1913, y cinco años después desu la- mente desorganizados por el largo peculares de la ciudad; reanud3.ndolas mentable deceso, sus restos mortales
]a Garza 1 Herminio Ayala y José G.
riodo anárquico iniciado desde 1913,
García, el famoso "Colegio Bolívar", también en el Colegio Civil. En 1921, fueron trasladados a onterrey r reci- en que éste venía debatiéndose.
que por algunos años, fue el primero se hizo cargo de la Dirección General bidos ror el Magisterio del Estado, con
Originario de Linares, N. L., hizo
v más sobresaliente instituto particu- de Instrucción Primaria de Nuevo todos los honores correspondientes al sus estudios preparatorios y profesiomentor
de
sólido
y
bien
ganado
presiar, representativo en el Estado, del León, la que desempeñó hasta 1925, al
nales en Monterrey y los amplió y perMétodo Intuitivo Simultáneo de Pesta- mismo tiempo que algunas cátedras en tigio en la obra educativa nuevoleo- feccionó durante estancias temporales
nesa.
las
Escuelas
Normales,
en
Cuya
·
funlozzi, rregonado por la Reforma EscoProf. D. Macario Nrez:-Se tituló de práctica y estudio, fuera del Estado.
lar de 1892, bajo el título de Escuela ción Je tocó presidir el Cuarto CongreSe dedicó con justa conciencia de su
so Pedagógico Nacional, celebrado en Profesor de Instrucción Primaria en
Moderna.
misión profesional a la Jurisprudencia
la
Escuela
Normal
del
Estado,
en
1900.
Durante este fructuoso período esco- Monterrey el año anterior 1 electo por
civil 1 que ejerció en el Estado, con tal
Ejerció
i:rincipalmente
en
el
campo
lar de difusión · educativa moderna, unanimidad.
Habiéndose retirado otra vez del ser- privado, con la muy justa aspiración integridad y discreción, que le valió
editó y redactó con sus compañeros
la estimación y confianza del General
"La Revista de Pedagogía Moderna", vicio oficial y tanlhién de la Docencia, de laborar con relativa independencia
D. Bernardo Reyes, de quien .fué gran
de
iniciativa
y
criterio,
en
el
que
adórgano de su colegio y genuino intér- aceptó la Dirección del Departamento
amigo y distinguido colaborador, en su
quirió
gran
prestigio
de
organizador
y
de
Educación
y
Cultura
de
los
Obreros
prete de las ideas didácticas y de los
larga administración política y cultuprincipios pedagógicos, que facilitaron de la Cervecería' Cuauhtémoc, la que de maestro culto y competente.
ral.
Fué
iniciador
y
fundador
de
cuatro
después, el arraigo del concepto d_e la sirvió por varios años, dictando conPor algunos años fué Diputado al H.
colegios
particulares
de
renombre
y
escuela activa y deínocrática de nues- ferencias y organizando festivales culCongre.so de Nuevo León, en donde acde
amplia
jurisdicción
cultural;
que
se
turales
y
la
publicación
de
una
re'\'ista
tros días. En este periódico dejó estuó entre los Legisladores de la Reforcritos artículos doctrinales y cientifi- . órgano de la Sociedad Mutualista y llamaron: HJuárezu, "Justo Sierra" y
ma Escolar de 1892 y cuando el Gene"Pedro
Noriega",
en
Mon,terrey
y
el
escos1 y sostuvo algunas interesantes po- Cultural integrada por los mismos
ral
Reyes dejó el Gobierno para ir a
tablecido
en
la
ciudad
de
Linaresi
N.
lémicas con maestros de la Repllblica, obreros; pero habiendo enfermado seocupar
la Secretaria de Guerra en el
L.,
en
1904,
después
de
haber
laborariamente,
hasta
interrumpir
sus
labosobre el sistema escolar y la Didáctica
Ministerio
del Gral. Diaz, el Lic. Benído
como
profesor
del
famoso
Colegio
res,
las
renunció
definitivamente,
no
de la Escuela Moderna, denominada
tez
lo
sustituyó
en el Gobierno del Essin que la institución continuara pa- "Porfirio Diaz", fundado por el tllmror nosotros Escuela Nuevoleonesa.
tado,
basta
concluir
el periodo consti·
bién
profesor
normalista
nuevoleonés,
Desde 1900, hasta un poco antes de gándole su sueldo hasta su muerte:
tucional.
D.
Jesús
A.
Rojas.
En
todas
estas
funProfesor
D.
Pablo
Livas:-El
Benjasu muerte, sucedida en 1939, se dediMuy conocido como hábil jurisconcó exclusi varnente a la enseñanza Se- mín de los Maestros completos del Pe- daciones el maestro Pérez, actuó adecundaria y Preparatoria, inici3.ndola ríodo Contemror3.neo y producto muy más, como Director Técnico y Ejecuti- sulto y bonorabilísimo Abogado del
en el Colegio Civil del Estado, en cu- distinguido de la Escuela Moderna Nue- vo, contando siempre con la colabora- Foro nuevoleonés, fungió como Apodeyas alllas actuó como catedrático de vo leonesa. Aparece en el medio educa- ción de personal selecto y escogido en- rado Jurídico de algunas razones sodiversas asignaturas, figurando des- tivo local, por el año de 1897, que ob- tre los jóvenes maestros normalistas ti- ciales mercantiles, entre ellas de la
pués en el personal directivo 1 como . tuvo su titulo en la Escuela Normal del tulados, con mejores notas de califica- Compañía de Tranvías, Luz y Fuerza
Prefecto 1 Secretario y Director Interi- Estado, en la que desde Juego, se des- ción docénte, y en casi todos los casos, Motriz de Monterrey, cargo que desemno; dando así instrucción sucesiva a tacó como un auténtico Maestro, de ex- en calidad de Socios Cooperadores y ¡:eñó hasta su muerte.El año de 1926, el Gobierdo Consti·
muchas generaciones de jóvenes, aho- traordinarias dates didácticas, que · sujetos a su directa atención didáctica.
En todos estos colegios, además de tucional del Lic. D. Aarón Sáenz, lo
ra representativos de todas las profe- perfeccionó y especializó en la cátesiones liberales de Nuevo León, que lo dra de Pedagogía y Metodología Gene- la Enseñanza Primaria se impartió la designó Director del Colegio Civil del
recuerdan con cariño, como maestro ral y Aplicada de la misma Escuela Comercial y la de Matéri¡,s Especiales Estado, correspondiéndole poner en
Normal y en la práctica profesional, de Secundaria y Preparatoria. El maes- vigor la nueva Ley Orgánica Reglade amplio y valioso sentido docente.
Especializó con éxito notorioi en la y después en la prensa y en los valio- tro Pérez fué dinámico, modesto y ac- mentaria de la Enseñanza Preparatoenseñanza de las Ciencias Naturales, sos libros de texto que escribió para cesible; no claudicó en ningun mo- ria, expedida en 1927 y en cuyo proprincipalmente en Botánica y Zoolo- niños y maestros, emulando y aun su- mento de su vida magisterial y se en- grama trabajó con afanoso empeño Y
gía, popularizando entre los estudian- perando a sus propios maestros1 profe- tregó por entero a la educación de la
tes, las excursiones ·a los bosques, cam- sores Martínez y Peña; libros que tu- juventud, hasta sucumbir con honor,
Pasa a la Pág. 12

Precursores, Benefactores y
Maestros de la Enseñanza
Uni\/ersitaria en Nue\/o León

·Armas y Letras + Pág. 10

Historia Hrtística....
l'iene de la Pág. 7
go, romano y árabe. El escriba religioso o profano se encargaba muchas veces de ello, o bien "iluminadores" es¡;eciaJes, habiendo dado ambas categorías verdaderos maestros en el dibujo
y la pintura, campo infinito en el que
rod.a hacerse y se hizo mucho 1 desde
co!~iar o inspirarse en pintores famosos de los llamados "primitivos", hasta el de creaciones propias de ilimitada fantasia.

mano, en tantd que el texto era impresoi o, cuando menos, el dibujo se imprimía, siendo luego coloreado por el
maestro iJuminador. Precisamente la
técnica que en grabado se conoce como "a la arena o camafeo" tenía por
objeoto imitar a colores, mediante un
procedimiento netamente mecánico, los
moti vos a que nos referimos. Es curioso el_hecho de que la imprenta, en su
principio1 encontró serios opositores,
muy en particular entre los escribas e
ilustradores cuyos intereses afectaba.
Com:.lenlento del libro es su encuadernación que, como otras manifestaciones artisticas, derivó de la necesidad de conservar la obra. Ella viene a
ser como el marco .del texto con el que debe ir muy de acuerdo. Hemos visto
sus antecedentes en ciertos pueblos antiguosi hasta llegar a los romanos,- en
los que la cubierta se ajusta a la forma
cuadrada del "códice'1. Pero •SU gran
valor estftico no comienza sino en e]
período bizantino, a partir del siglo
IV de nuestra era, siguiendo desde entonces, hasta el presente, la evolución
de los estilos, teniendo, al mismo tiemP01 variedades locales y sus grandes
maestros, sobre todo cuando todavía
era una artesanía manual pura, maestros que muchas veces eran los propios monjes.

Las ilustraciones o uminiados11 consistían regularmente en hermosísimas
capitulares, flores, cardos, blasones,
animales heráldicos o quiméricos, viñetas, monograrnas 1 motivos geómétricos o arquitectónicos, y una iconografía de riquísima minuciosidad, estilizada o realista. La disposición de la
may·oría de estos ornatos era a cual
más caprichosa. Especialmente las capitulares pueden abarcar casi toda la
página, relegando a segundo término
o reduciendo al mínimo el texto o invadir parcialmente las márgenes o entremezclarse al texto. Las márgenes en
blanco 1 es decir, desprovistas de ornam""entación1 no comienzan a usarse propiamente sino en la centuria XV. A
ello se suma el equilibrio de los coloPara su realización artística se han
r~s desleídos en agua o goma, de to- . · venido poniendo a contribución varios
nalidades cálidas o atemperadas, pero procedimientos que llegan a alcanzar
siempre con gran delicadeza y con virtuosismos extraordinarios, como ]a
predominio del azul, rojo, "minio" o metalurgia, orfebrería, pintura, curtibcrmellón 1 violeta 1 púrpura, verde y duria1 escultura y textilería, cuyos materialesi a la Yez 1 pueden consistir en
dorado.
madera, diversas calidades de cuero
A la propia escritura se la obligó a repujado, liso o cincelado, oro, plata,
veces a seguir también un carácter de- cobre y fierro en variadas técnicas,
corati,·01 haciéndola en diversos colo- pergmninoi terciopelo, brocado, moares, disponiéndola en fragmentos de ré, Yitela, seda, piedras preciosas o sevariada disposición, viniendo a cons- rnifinas, esmaltes1 camafeos1· marfil,
tituir, en ocasiones, el marco de la finamente labrado, se usó desde el período romano hasta el siglo XI. El marilustración.
fil en placas enmarcadas con metales
De acuerdo con la mentalidad me- finos y con un extraordinario enriqued,ioeval1 los libros de este periodo eran cimiento de piedras preciosas abarcó
en su mayoría religiosos, siendo1 por principalmente los siglos XI y XII. El
lo tanto, los que se prestaban general- oro, plata y siempre piedreria fina, del
mente a mayor riqueza ornamental1 co- siglo XII al XIV.
mo los Evangeliarios, Salterios, Devocionarios, Misales, Libros de Coro, LiPara una eonservación más segura
bros de Horas 1 Biblias y otros 'más de de csta.s encuadernaciones que, sobre
gran iml!ortancia litúrgica. Esto nos todo en los periodos }!edioeval y Reindica, pues, que también el libro pro- nacimiento, llegan a constituir verdafano o semiprofano podía ser de alta deros tesoros, ejemplares maestros de
calidad estética, especialmente los de museo, se recurre también a las conCaballería, Historia y Literatura Clá- tratapas y a las cajas a manera de lisica o de la época, los que1 además, bro, con su lomo figurado y titulo, lo
constituyen inapreciables documentos que no es óbice para que tengan 1 iguaJpara estudiar las costumbres medio- menteJ aunque en menor grado, su resevales.
pectiva ornamentación. Hasta el siglo
XVI el titulo se ponía en el corte suEl libro manuscrito de la Edad Me- perior, debiéndose al famoso bibliófilo
dia, como todas las artes ele entonces, Juan Grolier, a partir de ese mismo sisiguió los estilos cronológicos consi- glol la invención de poner el títlllo en
guientes: el Bizantino, el Románico, el lomo.
Gótico y parte de] Renacimiento, a los
que se sumaron otras influencias espeDe variedad suma son también los
ciales, como la clásica, goda y visigo~ moth·os ornamentales o simbólicos,
da y 1 en España, la mudéjar y mozára- profanos o religiosos, c¡ue mediante los
be, de raigambre arábiga. Pero d€ to- citados medios, realzru1 aún más el vados ellos el más atractivo fué el Gótico, lor de ]as encuadernaciones, como reel de plena madurez medioeval, que cuadros, florones, clavos, embutidos,
originara el término "escritura mona- taraceasi blasonesi. retratos, iconogracal o gótica" y en el que, como en otras fías, encajes, viñetas 1escenas, animales
ramas del arte, se impuso el ritmo afi- nalurales o quimfricos, combinaciones
ligranado de la arquitectura ojival, geomttricas, etc., que indistintamepte
siendo1 en suma, el periodo de oro que recubren las guardas, lomos, cantos1
abarca desde el siglo XIII a principios cierres, contracantos, 3.ngulos1 en suma, toc!o Jo que constituye fa llamada
del XV.
"física de] libro". Aunque la riqueza
Tan apreciados llegaron a ser estos ornamental no es indispensable, la enJibros. que aun en los primeros tiem- cuadrcnación puede y debe ser siempos de la imprenta de letra movible, pre elegante. Texto, escritura caligráen el siglo XV, el público requirió que fica o impresa 1 ilustración manual o
las obras impresas recordaran las ma- estampada y encuadernación son, en
nuscritas, incluso las ilustraciones, 1o resumen, los constituyentes que hacen
que suscitó una curiosa transición en- del libro no solo el más grande vehícutre ambos procedimientos, especial- lo que se ha logrado en la cultura sino
mente en lo que se refiere a las capitu- una de las más interesantes manifestalares e ilustraciones que se hacían a ciones plástic'as.

Profeso res Extraordinarios de la
Escuela de Verano en 1952
RODOLFO CSIGLI
Nacido en México, D. F., el 1i de nodembre ele 1905.
ESTUDIOS ESPECIALIZADOS:
Escuela Popular de Música y Declamación ele México 1 1923.
Lscuela de Teatro de la Cnh·ersidad
de Yale, New Haven, Conn.1 E. U. A.,
1935-36 (Beca de la Fundación Rockef eller).

Ensayo de un Crimen . Novela. Editora :-iacional. México, 1944.
La Familia Cena en Casa. Comedia
en tres actos. Cuadernos de El Hijo
Pródigo. )léxico, 1945.
.
La Crítica de _la )lujer no hace Milagros. Letras de México. 1940.
Otra Primavera. Pieza en t.r~s actos.
Sociedad General de Autores de. México, 1947.
Vacaciones. Comedia en un acto. Revista de América. México, Junio 1948.
La Ultima Puerta. Farsa para hacer.
Re\'ista Hoy. 1948.

PUESTOS CONEXOS:
Cátedra de Historia del Teatro en
México. Facultad de la Escuela de Verano;Méi&lt;ico, D. F., des~e 1932.
OBRAS REPRESENTADAS:
Director del Teatro Radiofónico de
Estado de Secreto. Comedia ImpolíJa Secretaría de Educación Pública, tica en tres actos. Cia. de Fernando SoMexico, D. F., 1933-34.
ler. Teatros de Guadalajara y Mérida,
Jefe de la Sección de Teatro del De- 1936.
partamento de Bellas Artes 1 )léxico,
:Medio Tono. Cometlia en tres actos.
D. F., 1938-39.
Cia. ·de Maria Teresa Montoya. Palacio
Catedra de Análisis y compos1c10n de Bellas Art~s. México, 1937.
Dramáticas. Facultad de Filosofía y
Suefio de Día. Pieza en un aCto. TeaLetras, México, D. F., desde 1947.
tro Radiofónico de la Secretaría de
Cátedra de Historia del Teatro Uni- Educación Pública, dirigido por Arversal, Facultad de Filosofía y Letras, mando dé )!aria y Campos, 1939.
México, D. F., desde 1948.
·
La ~lujer no hace Milagros. Comedia
Cronista de Teatros en .1a revista en tres actos. Cía. Hermanas Blanch.
Imagen (1933); en Noticias Gráficas México, 1939.
(1938); en Hoy, (1943), en el diario
Vacaciones. Comedia en un acto.
Excelsior Temporada del Teatro Ame- Teatro de Medianoche (Rex), México
ricano, 1947.
(y teatros de provincia), 1940.
Director de los Cursos de Teatro de .
La Familia Cena en Casa. Comedia
la Universidad Nacional (1937).
en tres actos. Cia. Carlos Lavergne,
Teatro Ideal, México, 1943. (Tercer
ACTl\'IDADES CONEXAS:
premio en un concurso).
Compañia de Julio Taboada y EmiOtra Primavera. Cia. Teatro de Mélia R. del Castillo, Teatro Colón, Mé- xico, Teatro Virginia Fábregas. Méxixico, D. F. (1947); Compañia de Al- co, 1945. (En provincias, por Virginia
fredo Gómez de la Vega, Teatro Fábre- Fabregas).
gas, México, D. F. (1934), como actor.
Teatro del Patronato, La Habana;
Com.o Director: El Candelero, de Al- Cuba, 19n.
fredo de illusset, temporada del DeCorona de Sombra. Teatro del Nuepartamento de Bellas Artes en el· Tea- vo )Iundoi Teatro Arbeu, Mé:Xico, 1947;
tro Hidalgo (1933-); Biografía, de S. N. Thfatre-Résidcnce1 Bruselas, . Bélgica,.
Behrman 1 temporada del Dej)artamen- 1948; Teatro Nacional, Amberes Bélgi1
to de Bellas Artes en el Teatro Hidalgo ca, 1948 (en Flamenco).
(1938); Don Domingo de don Bias, de
El Gesticulador, pieza · en tres actos,.
Juan Ruiz de AlarcóQ, Palacio de Be- Cia. de Alfredo Gómez de la Vega, Pallas Artes (1939); Teatro de Mediano- lacio de Bellas Artes y Teatro V. Fáche, Teatro Rex y r,rovincias, (1940); bregas, México 1 1947.
Teatro de Hepertorio: Corona de Som1ledio Tono. Cia. Dramática Mexicabra, en el Teatro Arbeu, México (1947). na i de Luis G. Basurto, Jr., en Zaragoza, Es:,aña, 1948; y en Madrid, 1949.
BIBLIOGHAFIA GENERAL:
México en el Teatro. Imprenta Mun- TRADCCCIONES REPHESENTADAS:
dial, México. 1932.
Teatro Radiofónico de la Secretaria
Ca111inos del Teatro en llléxico. Pró- de Educación Pública: (1933-34).
logo a la Bibliografía del Teatro en
Teatro Radiofónico de Tristán Ber.MéXico, de Francisco Monterde. Secre- nard.
taría de Relaciones Exteriores, )léxico,
¡Fuego! (The Roof) - de John Gals1933.
worthy.
·
Conversación Desesperada, poemas .
Las Preciosas Ridículas. Moliere.
Cuadernos de México Nuevo. )Ifxico,
Fedra, de Jean Racine.
1938.
Don Juan o el Festín de Piedra, MoMedio Tono. Comedia en tres actos. liere.
Editorial Dialéctica. México, 1937.
El Cid, Corneille.
Intinerario del autor dramático. La
Zaíra, Voltaire.
Casa de Esraña en ~léxico, 1940; CoEl Oso, A. Chéjov.
rona de Sombra, pieza antihistórica en
El Candelero, Alfred de Musset.
tres actos. Cuadernos Americanos, MéAntes del Desayuno, E. O'Neill.
xico, 1943 (Primera edición).
Anatol, Arturo Schnitzler.
Seguida ror Dos Conversaciones con
George Bernard Shaw. Cuadernos AmeTEATRO VISIBLE:
ricanos. México, 1947. (Segunda ediFl Admirable Crichton, J. M. Barrie.
ción).
,
1982.
Crown of Shadows - an antihistoriBiografía, S. N. Behrman, 1938.
ral play in three acts. Allen Wingate,
Belleza, Jacques Deval, 1940.
Londo_n, t947.
Anatol, A. Schnitzler, 1940.
Couronne d'Ombre - Piece antihistorique en trois actés - A l'Enseigne du
TRADUCCIONES INEDITAS
Chat qui Peche - Gand, Belgique, 1948.
(Las más im~ortantes)
El Gesticulador. Pieza en tres actos.
Winterset. Maxwell Anderson.
Revist~ El Hijo Pródigo, Nos. 1 a 3.
La Gaviota. Antón Chéjov.
México, 1943.
Margen de Error. Ciare Boothe.
Pieza para Demagogos1 en tre" acEl Burgués Gentilhombre. Moliere.
tos. Ediciones Letras de México, ·1944.
Editorial STYLO, México, 1947.
Pasa a la Pág. 12

Armas y Letras + Pág. 11

�Precursores ••..
Viene de la Pág. 10

con su calidad de presidente electo,
por mayoría absoluta de los miembros
integrantes, del Comité Organizador
de la Universidad de Nuevo León, en
1933, con cuyo carácter participó directamente en la formación y discusión de Planes de Estudios y Programas y en la redacción de las Leyes y
Reglamentos que dieron forma legal a
la cHada Lniversidad.

con muy buenos resultadosi para encauzar y disciplinar, a base de rectitud
y prudentes medidas de orden, la marcha regular del plantel, un tanto alterada por administraciones anteriores,
demasiado complaciente_s en la ejecución de las disposiciones reglame·n tarias respectivas.
Desde luego, puso gran atención en
la vigilancia técnica y _disciplinaria del
Colegio, tratando con acuciosidad y
Viene de la Pág. 8
método, cada ramo de la organización
escolar, empezando por exigir el cumplimiento exacto del nuevo Reglamen- (M. Romero de Terreros, Las Artes Into en vigor, previamente meditado, y dustriales en la Nueva España, p3.g.
por derogar todas las prácticas que 10). Estas cualidades indígenas, unihalló contrarias al plan de trabajo y das a los conocimientos españoles, damoralidad que estimó debían normar rian por resultado una .maravillosa floración que adornaría todos los aspecla marcha del instituto.
Luego se ocupó del Programa de Es- tos de la vida colonial. No es comtudios, procediendo a formular cuida- prensible semejante fenómeno sino codosamente el de cada asignatura, pre- mo la expresión de un amor desborvias las correspondientes deliberacio- dante, de una abundancia espiritual
nes con cada uno de los catedráticos y cuyas energías convertidas en trabajo
con la Junta Directiva del mismo Co- vuelven todo lo que toca la mano del
legio. Esta labor le permitió compene- hombre en belleza. El obrero da lodo
trarse de la extensión, métodos y re- lo que tiene sin detenerse a pensar si
cursos disciplinarios que hasta enton- la moneda con que le pagan alcarria a
ces se habían seguido en el desarrollo recompensarlo. Hay un contacto íntide la enseñanza y de la calidad de los mo y directo entre la materia y-el arestudios, y además formarse juicio de tífice cuyo resultado ninguna máquina
la competencia y aptitud del personal, podrá igualar. Asi vemos que todo Jo
para proceder a su sustitución selecti- que rodeaba al hombre, desde sus igleva; lo que verificó con elogiable cal- sias y residencias, sillas carruajes, y
ma y acierto, hasta eliminar todos los vajilla~, las espuelas y clavos y hasta
elementos que consideró indeseables o el repostero con que protegíap sus baúq:ue no correspondían a los intereses les del polvo y de la lluvia cuando
• iban de viaje, se recubría en toda su
del plantel.
En este trabajo colaboraron con el superficie de tallado, dorado, bordado,
Lic. Benitez, el Ing. Beltrán, el Lic. Ma- 0mbutido y pintura.
La organización en gremios de los
cedonio Tamez y los Profesores D. Jesús Colunga y D. Germán Almaraz, Se- obreros protegió a sus miembros y
cretario y Prefecto respectivamente manturn muy alta la calidad de los
del Colegio, de quienes tomó opinión productos. "N adíe podia abrir un tay aprovechó su experiencia, sobre to- ller sin haber probado antes su sufido para la elaboración del Proyecto de ciencia en el oficio, ante un tribunal
Reglamento General que había de pre- de competentes maestros. Efectuábansentar a la aprobación del Ejecutivo se estos l'Xámenes en un taller y eran
del Estadó, para que éste, en uso de teóricos a la vez que prácticos ... Era
sus facultades constitucionales, lo ex• misión especial de éste, (el veedor),
pidiera y Je diera la fuerza de Ley Or- visitar los talleres, examinar las mategánica interna del regimen programá• rias primas y los articulas fabricados,
evitar las falsificaciones y denunciar
tico y disciplinario correspondientes.
El Lic. Benitez Leal, con exacta com- las faltas cometidas, para que el cuerprensión de su responsabilidad y su po edilicio impusiera las penas consicaracterística circunspección, usando guientes." (l\{. Romero de Terreros, Las
de procedimientos y recursos persua- Artes Industriales en la Nueva Espasivos, sin provocar resistencias, ni le- ña, pág. 11).'
Como características generales de
sionar intereses, en poco tiempo logró
establecer todas las modificaciones que las artes industriales podemos dar la
la enseñanza Preparatoria requeria, de perfección en los detalles, la profusión
acuerdo con el espíritu general de la en el adorno, la riqueza y la abundanReforma Eseolar de 1927, que el Go- cia. Los modelos eran españoles pero
bierno del Lic. Sáenz se propuso en el el artífice indio "sin equivocar dimensiones ni variar las líneas directrices,
Estado.
La obra del Lic. Benítez Leal, no fue ponía sin embargo un gesto nuevo, un
la del docente que se dirige a sus alum- matiz imprevisto" que le daba a la obra
nos, porque no tuvo a su cargo ningu- un carácter plenamente mexicano. Fue
na materia de enseñanza; sino la del en lo destinado al culto en que-m;\s se
organizador y director, que sugiere y d!rrochó la riqueza y el trabajo, como
discute sobre el trabajo diario del lo atestiguan nuestras bellísimas igleQ1aestro y sus alumnos, después ti.e ha- sias churriguerescas en las que no enberlos visitado en las propias aulas de cuentra la vista un lugar vacío ni pueclase; pues el Lic. Benítez Leal esta- de descansar en un solo objeto por las
bleció la estimulante y saludable prác- continuas llamadas a su atención que
tica de estar presente en las c3.tedras le hacen tantos colores y formas. Comdel profesorado del Colegio, dándose piten el tallado, la imaginería, la pintiempo para asistir a todas, por lo me- tura, el bordado, el dorado, todos los
nos una vez al mes. Su labor fué la del recursos que se conocían, todas las lipaciente pero enérgico vigilante, que mosnas de los fieles, toda la paciencia
en ningún momento descuida sus de- de los artific~, para adornar la casa
beres y que gusta de que cada quien de Dios. Esta superabundancia trqpicumpla estrictamente con los suyos; cal y minuciosa de belleza es exprepor lo que el mérito orgánica, aumen- sión genuina del espirítu mexicano.
to de labores instructivas y eficaces y
El ambiente literario era el gongola elevación de nivel moral, que por rismo y el conceptismo. Esto puede
este tiempo alcanzó el Colegio Civil del ser una ventaja o una desventaja seEstado, correspondió al acierto direc- gún cada gusto particular. Para Frantivo de este benefactor de la educación cisco Pimentel y muchos otros será un
contagio funesto del que nadie- se esPreparatoria del Estado.
El Lic. Benitez Leal dejó la Direc- capa y que Jo llena todo de oscuridad
eión del Colegio en 1934, coronando y malabarismos. Para el pensamiento
sll labor pro educación universitaria, moderno del doctor Alfonso Méndez

El Estilo de la Vida....

Planearle será una expresión válida de fundamental, de lineas firmes y bellas
su tiempo, una búsqueda de caminos c¡ue sustenta Y da vida y corre com~
nuevos y más. altos para la poesía .. Lo savia a través de todo el conjunto,
cierto es que Góngora ha sido reivin- religión católica, la devoción colidia..
dicado permanentemente, que "apare- na, la convicción no discutida de que
ce su verbo luminoso como estrella lo más importante para el hombre era
perdida en lo hondo de la noche, co- la salvación de su almaJ que si bien no
mo metal insomne en las entrañas de hizo santos a todos lo·s novohispanos
la tierra ..." (Luis Cernuda en Como del Siglo XVII, salvó a México de ser
Quien Espera el Alba, pag. 27) Y que, una mera empresa mercantil, le dió a
si bien somos todavía libres de gustar su arte una esperanza y a Sor Juana
de él o no, no podemos ya decir que su ma)'Or grandeza.
no valió como poeta.
"Caritas facit omnia".
Casi toda la literatura era gongorina o conceptista, es decir, se valía de
BIBLIOGRAFIA
latinismos, alusiones mitológicas, cir- 1.- 0bras completas de Sor Juana Inés de la
cunloquios, juegos de palabras y de
Cruz . Tomo I, Biblioteca Americana. Méconceptos. Todo ello convenía partixico, 1951.
cularmente al carácter mexicano, 2.-Francisco Pimentel. "Historia CrJtica de
la Poesia en :México". México, 1892.
amante siempre de la verbosidad, de
3.-José Bravo egarte. "Historia de :México".
la elegancia y de la sutileza. En sus
Tomo JI. Editorial Jus. México, 1941.tiempos no era tan oscuro como nos 4.-M. Romero de Terreros. "Las Artes Indusparece ahora pues el conocimiento del
triales en la Nueva Espa1ia". Librería de
Pedro Robredo. MéXico, 1925.
latín estjba muy ex.tendido, asi como
el de la mitología greco-romana. La fa- 5.-Boletín del Archivo General de la Nación,
Tomo Xl-1. Secretaria de Gobernación, Mécilidad del· mexicano para versificar
xico, 1940.
era notable y basta como ejemplo el de
Juan Muñoz Malina de quien dice Beristain que "tuvo tal facilidad para la
poesía, tanto castellana corno latina,
que. no había amanuense que le alcanzase escribiendo lo que el dictaba" y
Viene de la Pág. 11
Valdecebro que "fue testigo ocular del
acto literario, en que después de haber
OTRAS cmIEDIAS ORIGINALES,
hablado hora y media en prosa, se solINEDITAS Y/O NO REPRESENtó hablando en verso !~tino con la misTADAS:
.Jna facilidad y elegancia". (Francisco
Pimentel, Historia Crítica de la Poesía
El Apóstol. Tres Actos. 1930.
en México ... México, 1892, págs. 197
Tres Comedias Impoliticas:
y 198). La abundancia de versificado!.-Noche de Estío.
res era tal, que se queja de ella BerII.-EI Presidente y el Ideal.
nardo de Balbuena en su Grandeza MeIII.-Estado de Secreto. 1933-35.
xicana. En efecto, había muchos y
Falso Drama. Comedia en un Acto.
muy buenos poetas en la Nueva Espa- 1932.
ña del Siglo XVII, pero a quien sus
El Niño en Sombra. 3 actos, 1936.
contemporáneos y posteriormente los
Alcestes o el P,sicasténico. Tres accríticos literarios juzgan como el me- tos. 1936.
jor, es a Sor Juana Inés de la Cruz, la
Quatre Chemins. Tres actos. 1932.
Décima Musa, cuya poesía es de un vaAguas Estancadas. Tres actos. 1939.
lor tan innegable que, para alabarla, se
Dios, Batidi11o y la Mujer. Farsa amefingió que se mant4vo intacta de la ricana en un acto. 1943.
"corrupción literaria de su tiempo".
Mientras Amemos. Tres actos. 1937Sor Juana Inés fue bija · fiel de la 1948.
Nueva España y del Siglo XVII, como
lo debe ser de su tiempo y de su patria
toda figura que valga. Por ello, su obra
en muchas partes permanecerá ajena
UNIVERSIDAD DE
al gusto del siglo XX. Pero queda siemNUEVO LEON
pre la otra parte, la de valor perenne,
Rector
que atañe a todos los hombres de todos
los tiempos, en la que encontramos
Lic. Raúl Rangel Frias
ecos nuestros, y en la que podemos
Secretario
buscar soluciones para el eterno proProf.
Antonio
Moreno
blema.
De su vida todo se ha dicho, lo verJefe del Departamento de ..
dadero y lo falso. No hay quien no
Acción Social Universitaria
haya metido la mano pretendiendo enLic. Fidencio de la Fuente
contrar Jo que el mismo puso. No la
han dejado en paz ni en la vida ni en
la muerte. Ni un resquicio de su vida.
ninguna intimidad han respetado, llegando' a atribuirle, sin el menor fundamento v3.lido, los motivos más indigARMAS Y LETRAS
nos para su profesión religiosa. El
que haya amado o no, es imposible e
inútil que lo sepamos. El que haya en- Organo Mensual de la Universitrado en el convento por vocación redad de Nuevo León
ligiosa será siempre un tema de discusiones indebidas. Lo indudable es su
INDICADOR:
inteligencia y su talento, que sus versos respiran belleza y profundidad,
Redactores
que fue capaz del mejor de los amores,
Raúl Rangel Frias
al cual sacrificó todo lo demás.
Fidencio de la Fuente
En resumen tenemos como teatro de
Francisco M. Zertuche
So; Juana paisajes fértiles de gran beGenaro Salinas Quiroga
lleza natural, un país joven y en creciAlfonso Reyes Aurrecoechea
miento, una población rica y variada,
Enrique Martinez Torres
un espíritu emprendedor y rom3.ntico
Guillermo Cerda G.
pero suj'eto siempre a la autoridad, un
Adrián Yáñez Martinez
ensanchamiento de los horizontes in•
telectuales, gran hambre de saber, una ·
Director
belleza idealizante en todo lo que roLic. Fidencio de la Fuente
dea al hombre, riqueza y lujo, cortesía
y galantería en el trato. Debajo de todos estos fragmentos rápidos de vida
Oficinas
que se nos antojan por su riqueza y
Washington y Colegio Civil
variedad el decorado de. una catedral
Monterrey, Nuevo León,
barroca, se percibe como estructura
llfEXICO

Armas y Letras +· Pág. 12

la

Profeso res ••.

�</text>
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                    <text>•

_Organo Mensual de. /a Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artíeulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Núm. 8

Agosto de 1952

EL DISCURSO CENTRAL UEL

Je Sanliffana

..., ,., .,"

1398-1458

En el comedor del duque se encontró Don Quijote entre
Por palabras del autor de Claros Varones de Castilla co- dos tipos característicos, extremos de la farándula que se relacio,
nocemos la más puntual y acabada semblanza de aquel Don
Iñigo López de Mendoza, Conde del Real de Manzanares y Se- naba con su vida, de un lado el anfitrión, a quien él creía su
ñor de la Casa de la Vega, divulgado al través del nombre de mayor amigo, de otro lado el capellán, en quien vió y lo era realMarqués de Santillana - cuyo era el propio - , excelente y pulido batihoja de canciones, decires y serranil las. . .
mente, su mayor enemigo.

Su cortesana y simpática figura, adornada con las prendas
sociales de su tiempo, compartia con singular donaire el arte
poética, la acuciosa bibliología y el intrépido ejercicio de las
armas.
Escribía D. Marcelino Menéndez Pelayo, al principio de
su magnífico estudio sobre el Marqués, que quien desee "cifrar
en un sólo nombre la cultura de la época literaria de Don Juan
el Segundo, difícilmente hallará ninguno que tan bien responda
a su intento, ni pueda servir de personificación tan adecuada,
como el de Don Iñigo López de Mendoza, primer Marqués de
Santillana."

Hasta el dia en que estrechó la mano del duque, Don Quijote habia saludado desde lejos, desde sus fantasías, a los señores que gobernaban la
tierra, a los señores que habían conservado la dirección de las agrupaciones humanas cuando se extinguió la
raza de los caballeros andantes con
quienes se dividían el poder y la gloria. Eran, pues, los señores de la tierra, sus pares, SU$ iguales. No pretendía derribarlos, pero sí que le reconocieran el derecho de compartir con

farandulescos la bárbara realidad de
la tiranía que se disputaban o ejercian

a un tiempo las dos potestades. Representaba a esa gentecilla infatuada,
de cortos alcances y l'idiculas aspiraciones, inferior a su propia naturaleza de hombres, inferior ~ las mismas

gentes a quienes despreciaba. Porque
esa gentecilla, desvanecida por su sabiduría escolástica o sus doradas posiciones, despreciaba al arrumbado

hidalguete corroído por el hambre y
la envidia, pero santificado por los sacrificios que le imponía su estúpido
culto al honor, y al rústico ignorante

Como poeta ya J. Amador de los Ríos que se ha ocupado ellos la noble tarea de mantener la
justicia entre los hombres, tomando
de él con amplitud, al editar el siglo pasado la obra del noble él para sí la parte más ruda, la per- Y fanático degradado por su devoción
caballero, sirviéndose de diferentes códices, estableció los si• secución de los poderosos ensoberbe- al rey y al cura, pero ennoblecido por
guientes grupos literarios: obras doctrinales, históricas, sonetos cidos y brutales. No era un innova- Sl1 fe en el trabajo útil que es el verfechos al itálico modo, obras devotas, obras de recreación y dor, Don Quijote, era un restaurador, dadero asiento de la virtud y la honun reaccionario." Solo tenía ojos para ra. Pero si aquellos domésticos perseobras de amores.
el pasado y para el presente. Con

El Marqués se singularizó también por el amor a los libros.
Su pasión lo llevó a mandar copiar con delicadeza extrema las
obras de Publio Virgilio Marón y de otros clásicos y a encomen•
dar la traducción de obras de la Antiguedad, lotinas y griegas.
Su biblioteca, hoy conservada en toda su integridad en la
Nacional de Madrid, custodiaba no sólo las obras de Dante sino
los comentarios de Benvenuto de !mola, de cuya fuente proceden las ideas del noble sobre los estilos literarios.
En su ancho y espléndido castillo de Guadalajara debió de
congregar con devoción. de esteta, como Don Alfonso el Sabio,
a los rigorosos traductores y a los más exquisitos miniaturistas.
Así nos lo hacen saber Amador de los Ríos. y Mario Schiff, quienes han estudiado con fervor su biblioteca prodigiosa.
En sus códices lucen primorosas miniaturas y campean elegantemente las armas de su prosapia. Era fiel al principio ae
que la ciencia no embota el fierro de la lanza, y al revés, fué,
como lo decimos, uno de los lectores más finos de su época.
(Pasa a la Pág. 7)

ideas de su tiempo, y viejas ideas, formó su juicio sobre la justicia y sobre
el justiciero. El tuvo que. creer que
era su mejor amigo aquel señor de la
tierra que se adelantaba a tenderle la
mano y a reconocer en él la virtud

excelsa del caballero andante. Y tuvo
que creerlo porque el duque fué en
sus burlas discretísimo. Presidió, sin
deponer su continencia señorial, el
carnaval de locos que él mismo había

guían con sus malignas necedades a
estos tipos en cierto sentido autóno•
mos, era natural que quisieran cla-

Yarle el diente a Don Quijote, el más
desaforado de todos, hombre endiablado, capaz de predicar sin latines
ni licencias y de alentar en cualquier
momento contra el orden establecido.

El capellán lo agredió delante del duque, rebajándolo al injuriarlo, quie•

riendo hacerlo pasar de loco a bobo

llegó a sufrir en su persona alguna
incidencia molesta de sus burlas, a
trueque de que no se descubriese el
cngaiio.

y de idealista, solitario y soñador, a
prosaico padre de familia apegado a
sn pequeña felicidad terrena. Lo mandó a su casa a cuidar de su hacienda
y de sus hijos. Sin duda, en su agresión, el capellá'n era movido por sus

El enemigo era el capellán. Representaba la parte más vil del poderío

antipáticos de hombre de clase, pero
también lo era por la necesidad de
defender su puesto. Se babia sentado

desatado en honor de Don Quijote, y

de los señores, la parte decorativa.

Representaba a los sirvientes del palacio y del altar, repetidores de fór-

a la mesa del duque un comensal más
entretenido que él, quien, sobre disputarle la atención de su señor y los

mulas vacías, histriones ele mogigangas, encargados de velar con oropeles

(Pasa a la Pág. 8)

•

�•

El Mundo Poético de
González Martínez
Rafael HELIO DORO VALLE

"Ensayo de geografía poética" es el subtítulo del libro inédito del Dr. José Manuel Topete, quien lo ha escrito como tesis
doctoral para la Universidad de California del Sur, en Los An•
geles. Topete, mexicano de origen, ha profesado en la cátedra

ta Jirico moderno. Cuando los criti•
cos modernistas se hayan olvidado,
cuando todos los cisnes y símbolos de
la poesía modernist~ se v~a.n ~orno
'raras avis" su poesia segmra siendo
una fuente de gozo estético Y de hu•
mano placer. t:d. al acercarse a los
problemas de la vida con su gran pe·
netración nos ha dado el ejemplo.
Siente hondamente las vicisitudes del
siglo veinte. Los críticos que no pueden ver mas allá de la forma, que
buscan la expresión del presente co·
mo ellos la ven, superficialmente, no
pueden comprender la hondura y be·
lleza de su obra. Y eso es mejor. Su
obra vive y vh,iril siempre en los corazones de los hombres que han sufrido y que tienen fé, que conocen las
limitaciones de la ,·ida pero gozan si'
"resabio de ella".

tulmente. La afición mía al campo es
parte de mi espíritu contemplativo·
pero el paisaje se transforma siempr;
en Yisión interior.

Sobre la pregunta cuarta.-Si por
panteísmo se entiende el ansia de comunidad con la naturaleza y mi fé
ciega en la unidad espiritual del mun.
do, podría yo aceptar esta clasilieación arbitraria; pero soy enemigo de
filosofar en poesía y rechazo con cierto resquemor el calificativo de poeta
filósofo con que se me quiere alabar
intuición debe ser alejado de la emoción lirica. Sobre éste asunto de
identificación espiritual con el mun-

RESPUESTAS DE GONZALEZ
~IARTJ:,(EZ

por la Inter-American Bibliographical and Library Associatíon,
que dirige en San Austin, Florida, el Dr. A. Curtís Wilgus-el
interesantísimo estudio "A Working Bibliography of Latín
American Literature" y se ha traslado a Washington, en donde

-Sobre la primera pregunta.-Se
trata de un intento de suicidio de alguien que estaba muy cerca de mi.
No quería yo insistir sobre esta alu•

su obra lírica, tales como la fecha de
Is fallecimientos de sus familiares.

conversaciones directas con el poeta.

2.-Quien mejor que Ud. podría

Este formuló su dictamen· asl: Todo

darme un pequeño esbozo sobre la
cuestión de las influencias sobre su
poesía. ~l. Toussaint habla acerca de
la gran influencia de M .. Gutiérrez
Nájera en sus dos primeros libros.

hay en su obra: amplia lectura; comprensión de los temas; cuidadosa do-

cumentación geográfica y bibliográfica; y clara y metódica exposición.

E !libro está dispuesto en siete capítulos mas cuatro apéndices. Presenta los subtemas así: I y II. La educación de un artista: introducción, niñez
y familia, educación, el doctor, Sinaloa

(la segunda patria chica), vocación li-

Después se habla de la influencia de
Verlaine, Francis Jammes, Materlinck,
etc. Aunque soy enemigo de los críticos retóricos quisiera aclarar estos

puntos. Personalmente veo reflejos,
simpatías de poetas afines y que siguen el mismo derrotero. Ud. mismo

teraria, el primer viaje a México, la
vuelta a la provincia, plenitud; IJI. La
hora inútil: Introducción, influencias,

ha declarado su simpatía a Ruben

el mundo herótico-hedonista, cuadro
mitológico, el mundo interior; IV; La
tierra. Introducción, geografla poética

3.-A veces dit usted la impresión
de ser un poeta peripatético. ¿Como

de- la tierra, el mundo erótico, el rea-

lismo de la tierra; V. El mar: el escenario del mar, el mar que siente, mares de muerte; \'J. El cielo: Cumbres y
cielo, extensiones cósmicas, temas (ba-

ses filosóficas y artificios poéticos),
escalas espirituales, el circulo dantesco; VTI. Conclusión, apéndices: A: Bi-

bliográfica. B. Correspondencia. C. El
ritmo poético de González Martinez.
D. La critica y González Martinez. Notas Indice de Autores.

UNAS PREGUNTAS
El Dr. Topete presentó a González
Martinez un cuestionario, en esta forma:
1.-Quisiera tener una cronología

de su vida después de 1911. Voy a emplear "El Hombre del Buho" como base de un estudio titulado "La Educa•
ción de un Artista". Y la información
posterior como complemento de su
obra lírica. Habla usted, en el tercer
capitulo del "Buho" de un gran dolor
que sufrió desde su infancia: uun mis-

terio trágico y penetrante que llevo
todavía en el corazónn. ¿Cuál es ese

dolor• Si Ud. no es de opinión de que
hable de ese asunto le ruego que me
lo indique Soy enemigo de esas biografías detalladas. Si le ruego me dé
la información que tenga que Yer con

Dario.

escribe Ud. su poesía? Para mi esta
pregunta es de mucha importancia.
El anillisis de su creación poética, es-

pecialmente la estilización de temas
hacia una expresión lírica me parece
muy importante en un estudio sobre
su obra. En su poesía, "Esta tarde he
salido al campo" da la impresión a

que yo aludo, y su predilección por
Francis Jaromes.

4.- Tengo a mano la mayoría de los
estudios que se han hecho sobre t:d.
Los de Diez-Canedo, Alfonso Reyes,
11. Toussaint, L.G. Urbina, Salinas,
Luisa Luisi, etc., y encuentro que todos son, aunque unos excelentes, in-

completos. El Sr. Luis Alberto Sán•
chez le hace profesor de pro,·incias
por diez y siete años? Siempre la
consabida referencia a la muerte del
clsnc. Verdaderamente opinó que aun-

que este poema se ha hecho clásico
en toda la literatura Hispana le ha
hecho
dr su
acerca
Reyes

mucho mal a la apreciación
obra. Quisiera una aclaración
de su poesía en cuauto a lo que
llama un misticismo abstracto

propia vocación. A mas de confun•
dirse con meras coincidencias, trabajan tan sigilosamente en el espíritu
creador, se disfrazan con tanta sutileza para ejercer su acción estimulante, que suelen pasar inadvertidas a los
ojos del critico y esconderse o disimularse presentando apariencias ,·erbales en vez de influjos directos y definitivos. En el artista de verdad, no
son otra cosa que acicates para el ca-

ballo ,•olador, presto a dar el salto
hacia rumbos de elección futura en

que el impulso inicial se pierde con el
triunfo de la personalidad. El alma
del poeta joven es como una pajarera
abierta donde entran, cantan y salen

aves de todos los climas y de todos
los plumajes. El p.oeta presta oidos
al concierto, y un día milagroso-por-

que toda creación es milagro-canta
su propia canción. En su correr, el
rio del canto olvida para siempre el
primitivo y minúsculo manantial. La
alquimia misteriosa en que se mez-

clan y funden elementos disimiles ).
aun opuestos, queda ignorada por el
mismo creador. No encuentro, por
mas que busco, en mis primeros libros -"Preludios", "Lirismos"- influencias. directas, sino deseo de evi-

tarlas; lo que hay en ellos es la simulación emocional encubierta con técnica mas o menos ágil y con sentido

ya claro del verso musical.-Me gustó
Francis Jammes mucho en sus prime-

go me aclare este punto también,
5.- Quiero expresarle aquí humildemente el ?ran placer que ha sido y
e~ para m1 ~l estudiar y leer su poesta. Le considero como el mejor poe-

algunos poemas de "Azul", en casi to-

ros libros; pero me apartó de él el

za". Mi poema no va contra nadie,

muchos poemas mios, no es sino un

artificio retórico. No me dirijo a tal
o cual lector, sino a mi mismo, as-

qlleado como estaba yo de tanto oropel decorativo, de tanta frivolidad sin
alma. Pedro Henriquez Ureña~ en
conversación y por escrito, afirmó
que mi soneto era una norma estética,
y de allí el querer dar mayor alcance
y aún malas -intenciones a mis ,·ersos.

Ojalá que estas cosas dichas al vuelo Je sirYan, querido amigo, para el
trabajo que ha emprendido y que espero le dé gloria literaria y a mi · el
bien de ser comprendido en mi obra,
no tan alta como usted se apresura a
juzgarla, pero escrita con honradez
e~piritual.

Un apretón de manos de su amigo
que aguarda con mucho interés su ge•
neroso estudio.

f) Enrique González Martinez.

Algo me queda por decir. Soy un
místico por mi amor al misterio que
nos rodea y que, en bien del arte, es
mejor que no se aclare nunca. A Nervo, con motivo de un libro suyo en

que se sentía libre de los "quién sa•
be" y de los "quizás", le escribí una
vez: "La esfinge sin enigma es un
monstruo absurdo". Sin fé religiosa

en dogmas concretos, pues desde mi
primerll juventud me aparté del catolicismo en que fui educado, percibo
en todo lo que está a mi alcance, en
lo mas hondo de la vida, un llama-

prosaísmo persistente y rebuscado. Sigue siendo para mi, en ciertos momentos de su obra, un gran poeta. ilis
traducciones de poetas de Francia no
dfben interpretarse como ,·erdaderas
preferencias, · sino como ejercicio juvenil. De muchos poetas a quienes he

miento superior que se transforma en

traducido, me hallo ahora lejos.

1911- La revolución, después de
lrnber yo ocupado varios puestos pú·
blicos en Sinaloa, me encontró desrmpeñando las funciones de Secreta•
río General del Gobierno del Esta•
do.- Viaje forzoso a la capital de la
República, donde tuve que radicar•
me.- Labor intensá ·de periodismo de .
oposición hasta 1914.- Ingreso al Ate•

Sobre la tercera pregunta.-Escribo
(A. Reyes habla de un misticismo de ·
mis
versos directamente a máquina y
hombre moderno sin Dios). ¿Como Jo
hago
después a mano las correcciodefine Ud.? Muchos críticos lo consideran como poeta panteísta, Je rue-

to de atacar a Dario, gran poeta en

y el tono admonitivo que en él em·
pleo y que usé por aquel tiempo en

cundos-son tan misteriosas como la

Martlnez en 1947 y 1948, y mas tarde

Sobre mi soneto "Tuérccle el cuello
al Cisne" ... , ya he aclarado puntos
esenciales dije en varias ocasiones que
en el poema no hay el menor inten-

Sobre la pregunta número 2.-Desde niño be sido un lector ávido de
na parte he dicho que las influencias
literarias-que solo dai\an a los infe-

nes; pero soy hombre que ama el cam-

po, con el cual me familiaricé en
los tiempos de ejercicio profesional
en provincia. Salgo semanalmente a

valores éticos de inefable vaguedad.
EGM.

NOTAS CRONOLOGICAS

e~cursiones campestres. Cuando me
siento a escribir, ya llevo buena parte

neo, cuya presidencia ocupo durante

adelantada del poema, formando meo-

(Pasa a la Pág. 7)

Armas y Letras+ Pág. 2

Para el Lic. Raúl Rangel Frías
Rector de la Universidad de Nirevo León

,

sión velada.

cuanto me cae a las manos. En alguPara la preparación de su libro,
sostuvo correspondencia con González

do, y a título de información curio6a,

le diré que un critico ad,•irtió en algún libro mío influencia lejana de
Wordworth, y entonces no habla leido
todavía al gran poeta inglés.

do el libro de "Prosas Profanas" y
desde la primera hasta la última página de "Cantos de Yida y Esperan-

trabaja como cartógrafo, sin desdeñar sus aficiones de bibliógrafo.

NOCl1UIIR.NO

en ocasiones. Lo que no alcance la

de Literatura Hispanoamericana, de la Universidad de la Flo•
rida; acaba de publicar en inglés, volumen 12 de la serie editada

lE S l A

La media noche me toca el corazón
con la sangrienta estrena de su sombra
Sobre mi piel sudada de minutos
licúa su dorado conato la aurora.
Media noche, mis manos ambiciosas
despeinan la superficie de los sueños;
mi sub-cuerpo sonámbula translada
la balumba del nombre
como una vela rota,
de meridiano en meridiano.
Noche alta, como la marea incendiada;
noche vaciada en ruta ciega
reptando en órbita apagada.
Noche, paisaje calcinado, rodante
-locura que araña la subalmaN oche que se reclina en las pupilas
Y se adelgaza y se diluye en la alborada,

cuando la respiración triunfante de la tierra
fatiga las útimas sombras desgarradas.

n
Sobre este puente de vérúgos oceánicos
sobre esta isla desnuda de mi cuerpo,
'
sobre esta estrena de mi lágrima
sobre este silencio de muros tort~rados
sobre el espejo intacto de mi sangre '
la media noche me quema el corazón
con la sangrienta estrena de la sombra.
Mi voz de media noche.
voz tirada al tiempo como red
que la marea ap¡etó en su entraña;
rama golpeada por los puños del viento,
voz que emerge de la garganta iluminada,
con tramos de músicas recónditas;
la voz donde se rompe la raiz de mi nombre ,
voz que sostengo de rodiJlas
como antorcha apagada entre mis manos
de insomnes radiografías.

arañando la costra de la tierra;
noche, pedazo de carbón vegetal
roído por la escofina de los siglos;
noche, afiladas zarpas
te dejaban úlceras moradas,
un mar de brazos ciegos
se hundia en tu entraña descocida.
Era la noche; mi voz, cometa de miedos
trazaba una órbita cromada lunamar.
Una catarata de savias adormidas
se vaciaba en un cauce de lentas pesadillas;
tramo a tramo, como un acróbata ebrio,
pulsaba en mis manos el sobrante de mi vida;
VÍ que era poca, que ni peso hacía;
entonces me vino a la memoria
que las sombras no pesan
y entonces, me dije, si no pesan
como es que caen los suicidas,
pesadamente? ...
Subí a impulsos líricos al monte
donde la luna nena
descama lo verde con pupilas ocres,
y fué mi sombra hacia el vacío,
como las cosas muertas,
cada vez más abajo, más abajo,
hasta cruhir soterrada en la lejanía.
Me ví untado por el tacto amarillo del satélite·
mis manos eran dos ramas ictéricas
'
.
'
m1 rostro media naranja bíblica.
Pensé en el martirio de las piroxilinas
en las savias que se pudren,
'
en todo lo que hiede y se hincha
para luego apretarse, recojerse
ridículamente, como los cuerp~s seniles,
como los frutos secos,
como los senos consumidos,
Mi a~a estaba sola, mi sombra desmayada,
la podia ver al vuelo de los ojos
como se iba resolviendo en nada.
Alcé mis manos amarillas
que parecían dos satélites de esqueléticas alas
y desde el fondo de mi pecho
'
fuí v~ciando mi voz que tortura el vacío.
Pense que todo tie,ne voz y sombra,
-perfecta armoma que satura el cosmos
como si arteria de músicaG desnudas
'
rescatadas nitrato de amargura oceá~icas
de los ríos de cieno melódico,
'
de la epopeya de voces subyugadasy torne a ·¡a sombra de mi sombra
me desgajé de la subluna
'
como una águila pictórica
sin ala y sin entraña;
sentí como la luna rescató mi sombra
mientras rodaba por el cielo
su blancura intacta ..•

IV
Una música que no cesa nunca
participa a mi hueso armonías y cantos;
mi voz ensaya su instrumento
que es como el sueño
empotrado en el silendo.
Me sube a la frente la poesía de la noche,

III

Y sobre el agua dura y fija de los ojos
voz Y sombra siembran rosas trémulas de escarcha.

Recuerde la noche
tir~da desde arriba hacia el bosquemar,
punado de hierbas convulsivas,

José León Saldívar.

Armas y Letras + Pág. 3

�La Oivisión de Ciencias Médicas de scuela de Verano en su VII Anualidad
CUATRO CONFERENCIAS SOBRE
TEMAS BIOQUHIICOS RELACIONADOS CON LA MEDICINA

PROLOGO

MARTES 22
A las 9 horas: Disneas laríngeas. Dr.

Angel QU/JANO.

La División de Ciencias Médicas, consagrada a alumnos
MIERCOLES 23
(Colaboración del Seminario de
Bioquímica de Monterrey)
postgraduados y con opción a la concurrencia de ·alumnos de la
A las 9 horas: Instrumental para enDel 14 al 17 de Julio
Facultad de Medicina de la Universidad, desarrolla durante la
doscopia perora!. Dr. Angel QU/JANO,
extraordinario: Dr.
presente VII Anualidad de los Cursos de Verano, 14 Cursillos, euConferenciante
Química Humberlo ESTRADA O.,
JUEVES. 24
atendidos por los Profesores de más alta nombradía en la Espe• Conferenciantes del Seminario de BioA las 9 horas: La técnica de encialidad, procedentes de México, Estados Unidos de Norteamé- química: Dr. Carlos CANSECO y Q.
doscopia
peroral en la remoc10n de
rica, Canadá y Cuba, y la participación de ilustres Maestros de B. P. Artur~ ELIZONDO GARCIA.
cuerpos
extraños.
Dr. Chevalier L.
LUNES 14
la Universidad de Nuevo León.
A las 20:30 horas: "Hidracarbu- JACKSON.
La Sociedad de Monterrey para Estudios de la Esterilidad, ros cancerígenos". Doctor en QuímiVIERNES 25
con motivo de la celebración de la Sesión Solemne de la Cor• ca Humberto ESTRADA O.
A las 9 horas: Tendencias actuales
MARTES 15
poración nacional consagrada a estos estudios, ha convenido en
A las 20:30 horas: "La inmunoquí- en el tratamiento de los desarreglos del
vincular sus trabajos al Programa de la División de Ciencias Mé- . mica del fenómeno alérgico". Doctor esófago. Dr. Chevalier L. JACKSON.
dicas para Postgraduados; y en tal acuerdo, esta promoción cul• Carlos CANSECO, miembro del SemiSABADO 26
nario de Bioquímica de Monterrey
tura! figura en el Catálogo General de la aludida División.
Además, y por iniciativa del Señor Rector de la Universidad, Licenciado Raúl Rangel Frías, acogida con beneplácito y
entusiasmo por las Sociedades Médicosociales y el H. Cuerpo
Médico local, se celebrará el SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE LA MEDICINA EN MONTERREY, como coronamiento del desarrollo de Cursos en la División de Ciencias
Médicas, del primero al cinco de septiembre venidero, en la sede
de la Facultad de Medicina de nuestra Casa de Estudios.
A la cristalización de esta empresa consagrada a la Docen•
cia galénica en nuestra Escuela de Verano, no han sido ajenas
algunas Sociedades Médicocientíficas de Monterrey, pues consi•
derando la trascedencia de esta labor, de mayores dimensiones
que las precedentes, han colaborado con la Universidad, adscri•
biendo Cursos al Programa de nuestra División.
En tal virtud, deseamos consignar
aquí los testimonios de nuestra grati-

1•

tud a las siguientes Corporaciones
científicas: Sociedad Regiomontana
de Cardiología, que por intervención
de su representante, el Señor Doctor
Enrique ·c. Livas, gestionó del Instituto Nacional de Cardiología, que esH bajo la meritisima dirección del
ilustre Maestro Doctor Ignacio Chávez
la adscripción de un Cursillo de Cardiología, que se desarrollará bajo la
dúcencia de los Profesores Doctor Manuel Vaquero, miembro de la Academia Nacional de Medicina, Universidad Nacional, Jefe del Servicio de
· Consulta Externa del Instituto Nacional de Cardiología y ex-Presidente de
la Sociedad Mexicana de esta Rama;
y el Doctor Felipe Mendoza, ex-Jefe
del Internado del Instituto Nacional
de Cardiología, Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad
Nacional de México, Médico de Servicio Quirúrgico del Instituto Nacional de Cardiología y Secretario de la
Sociedad Mexicana de esta Especialidad.

Esta contribución docente se desarrollará del 21 al 26 de Julio.
La Sociedad de Pediatría de Nuevo
León, que actúa bajo la dirección del
Doctor Hernán B. Madero, tendrá a
su cargo la participación de uno de
los Maestros extraordinarios del Curso de la Especialidad, que estará bajo
h docencia de los Doctores Joaquín
de la Torre y Alejandro Aguirre.
Las Sociedades de Oftalmología y
Otorrinolaringología, que dirige el
Doctor Angel Quijano, colabora con
nuestra Casa de Estudios en la parle que ha tomado a su cario para
las atenciones de los Profesores extraordinarios Ramón Castroviejo y
Chevalier L. Jackson, de Nueva York
y Philadelphia, respectivamente.
La Sociedad de Traumatología de
Nuevo León, que funciona bajo la pre-

MIERCOLES 16
A las 20:30 horas: "Los antihistaminkos de síntesis y su aplicación terapéutica". Doctor Carlos CANSECO.
JUEVES 17
A las 20:30 horas: "Fundamentos de
]a Quimioterapia contra agentes infecciosos". Q. B. P. Art11ro EL/ZONDO
GARCIA, miembro de Seminario.
~OTA: Las Conferencias serán presentadas en
el edificio de la Facultad de :Medicina
de la LniYersidad.

SESION SOLEMNE DE LA ASOCIACION MEXICANA PARA ESTUDIO
DE LA ESTERILIDAD
(Contribución de la Sociedad de
llonterrey)

Del 18 al 19 de Julio.
sidencia del Doctor Rodolfo Rangel,
ofrecerá un Cursillo sobre la EspeciaVIERNES 18
lidad, con la colaboración de los ConA las 10 horas: Trabajos oficiales:
ferenciantes, Profesores Doctores TeoF.valuación
de las curvas de temperadoro Guzmán Páez, Jesús Leal Villarreal, Everardo G. Lozano y José Luis tura basal en la determinación de la
Salinas Rivero, actuando como Diser- fecha de la on1lación. Dr. H11bert Ph.
tador extraordinario el Doctor Ale- DE KANTER.
A las 10.45 horas: Biopsia de tesjr.ndro Velasco Zimbrón. Este ciclo se
tículo.
Experiencia de 80 tomas de
presentará bajo la propia dirección
Biopsia
de testículo. Dr. Francisco
del Profesor Doctor Rodolfo Rangel,
VALDES L.4VALf.,[NA.
del 18 al 23 de Agosto. A las 20 horas: Estudio histológico
El Seminario de Bioquímica de
Monterrey, que preside el Q.B.P. Ar- de la biopsia de testículo, Dr. José Penulfo M. Canales ha decidido su va- dro ARZAC.
A las 20.45 horas: Interpretación
liosa colaboración presentando durante los primeros días de trabajo de la clinica de la biopsia de testículo. Dr.
División de Ciencias Médicas, un Ci- Francisco G.OMEZ MONT.
clo de Conferencias sobre temas bioSABADO 19
químicos relacionados con la Medicina.
A las 9 horas: Colpocitologia en reLas demás Corporaciones médico- loción con la determinación de la fecientíficas han ofrecido también la cha de la ovulación. Dr. José Pedro
contribución de sus esfuerzos, que en ARZAC.
diversa forma harán más provechosa
A las 9.45 horas: Cuadros clinicos
aún esta Jornada cultural universita- en relación con la biopsia de testículo.
ria.
Dr. Ed11ardo CASTRO.
El Instituto Mexicano del Seguro
Además de los trabajos científicos
Social, a través de la Caja Regional N.OT A: enumerados,
se presentarán otros por
)laestros
de la l,;niversidad de Nuevo
de Monterrey, ha reiterado su valiosa
León, )liembros de la Sociedad de
colaboración en la presente AnualiMonterrey para Estudio de la Esterilidad, los cuales tendrán el carácter
dad, comisionando a uno de sus colade trabajos de ingreso a la Asociación
:llexlcana para Estudio de la Esteriliboradores, el Doctor Hernando Guzdad, Los titulos de estos trabajos,
mán West, para impartir un Curso de
nombres de los autores, así como la
fecha
en que serán presentados, se daNeurología y Neurocirugía, además de
rán a conocer oportunamente.
L'ls conferencias será1 profes~das
aportación material y la designación
en las aulas de la Facultad de :;\{edidr algunos becados, seleccionados de
cilm.
su Personal médico en esta Entidad.
CURSO DE ENDOSCOPIA Y
Asimismo, la Universidad hace
BRONCO-ESOFAGOLOGIA
constar aqui sus votos de gratitud a
•
los Profesores extraordinarios Doctor
Del 21 al 26 de Julio.
José Ramirez Olivella, Catedrático de
Profesor extraordinario: Dr.
Obstetricia de la Escuela de Verano •
de la Universidad de La Habána y al
Chevalier L. JACKSON
Profesor: Dr. Angel QUIJANO.
Doctor Alejandro Velasco Zimbrón, así
como a los propios ~Iaestros de esta
LUNES 21
Casa de Estudios que han sumado su
docencia al acervo cultural que nos
A las 9 horas: Cáncer de la laringe.
ocupa.
Dr. Angel QU/JANO.

Armas y Letras + Pág. 4

A las 9 horas: Tratamiento de enfermedades bronquiales y significado
del segmento bronco - pulmonar. Dr.

Chevalier L. JACKSON.
XOTA: Las conferencias se profesarán en el
edificio de la Facultad de Medicina.
Después de cada una de ellas se celebrará sesión de ).lesa Redonda. Las
lecciones clínicas ~' exp¡;,siciones quirúrgicas a que haya lugar, se verificaran en e.l lugar y hora que oportunamente se den a conocer.

CURSO DE NEUMOLOGIA

SABADO 9

Profesores:

Del 28 de Julio al lo. de Agosto

A las 9 hora~: Semiología de padentcs ginecológicos.

Dr. Juan ALANIS OCHOA

Profesor extraordinario:

Alejandro CELIS SALAZAR
LUNES 28
A las 9 horas: Bases del diagnóstico radiológico en patología pulmonar.
A las 20:30 horas: Complicaciones
respiratorias del absceso hepático.

Profesor extraordinario:

JUEVES 31
A las 9 horas: Bronquiectasia. Estudio clínico y radiológico.
A las 20:30 horas: Resección pulmonar en ]a tuberculosis.

VIERNES lo.
_ A las 9 horas: La angioneumografia
como prueba funcional pulmonar.
A las 20 :30 horas: Decorticación
Pulmonar.

Profesores extraordinarios:

Dr. Manuel VAQUERO
Dr. Felipe MENDOZA.
LUNES 21
A las 9 horas: Inauguración del Curso. L~cción Clínica.
A las 21 horas: Cor Pulmonale crónlco; defjnición, etiología y anatomía
patalógica. Dr. Manuel VAQUERO.
MARTES 22
A las 9 horas: Lección clínica. Dr.

Manuel VAQUERO.
A las 21 horas: Cor Pulmonale crónico; sintomatologia, hemodinárnica y
laboratorio. Dr. Manuel VAQUERO.
MIERCOLES 23
A las 9 horas: Lección clínica. Dr.

Manuel VAQUERO.
A las 21 horas: Cor pulmonale crónico; pronóstico y tratamiento. Dr.

Manuel VAQUERO.
JUEVES 24

A las 9 horas: Lección clinica. Dr.
Felipe MENDOZA.
A las 21 horas: Selección de enfermos cardiovasculares quirúrgicos. Dr.
Felipe MENDOZA.
VIERNES 25
A las 9 horas: Lección clinica. Dr.

Felipe MENDOZA.
A las 21 horas. Preoperatorio de
los cardiópatas quirúrgicos. Dr. Feli-

pe MENDOZA.
SABADO 26
A las 9 horas: Post-operatorio de
los cardiópatas quirúrgicos. Dr. Feli•
p, MENDOZA.
Clausura del Curso.
NOTA: Las conferencias se profesaránede¡°.las
aulas de la Facultad de M c1oa,
efectuándose las lecciones clínicas, en
las del Hospital universitario "Doclor

Profesor extraordinario:

XOTA: Las conferencias se profesarán en el
edificio dt' la Fantltad de :Medicina.
Por las malianas, al finalizar las exposiciones teóricas, se· ,•erificarán sesiones clinicas en el Hospital univer~itario "Doctor José Ele.11terio Gomále:". Ip:ualmente se ejecutar•i.n intervenciones quirúrgit&gt;8s a la hora qne
oportunflmcnle se dé a conocer.
Los días martes v jueves por la norhe, después de laS Conferencia'-. tf''ldrán Jugar sesiones de )lesa Redonda.

Ct;RSO DE GINECOLOGIA
Del 4 al 9 de Agosto. •

Dr. Juan .U. HEXARES.

VIERNES 22

LUNES 18
A las 20:30 horas: Indicaciones de
In operación cesárea. Dr. Juan ALA-

Sesión de Mesa Redonda.

A las 20:30 horas: Técnicas de la
operación cesárea. Dr. Roberto J.

CANTU.
MIERCOLES 20

LUNES 11

A las 20:30 horas: Pelvimetria clinica. Dr. Abe/ardo SALAS GUERRA.

A las 9 horas: Tratamiento quirúrgico de la tuberculosis pulmonar, bronquiectasia y cáncer del pulmón.

JUEVES 21

MARTES12
gico del cáncer del esófago.
1IIERCOLES 13

A las 9 horas: Cardiopatías congénitas.

A las 9 l10ras: Cardiopatías adquiridas. Estenosis mitral.
VIERNES 15
A las 9 horas: Cardiopatías adquiridas. Insuficiencia mitral, etc.
SAB.~DO 16
A las 9 horas: Rev~scularización del
corazón.
NOTA: Las conferencias se profesarán en el
edíficio de la Facultad de )ledicina.
La~ _se~iones clínicas y exposiciones
qu1rurg1cas, tendrán vcrlficatiYo en el
Hospital unh'ersitario "Doctor José
Eleuterio Gon:6le&lt;", a la hora que
oportunamente se sci'sale,

'

VIERNES 22
A las 20:30 horas: Diagnóstico radiológico del embarazo. Dr. Juan M.

HENARES.
SABADO 23
A las 20:30 horas: Concepto actual
de la sinfisiotomia en Cuba. Dr. José
NOTA: Las conferencias se efectuarán en rl
rdificio de la Facultad de Medicina cu
el aula que OJ?Ortunamente se destinará para el obJeto. Todos los días por
la mai'iana a las 9 horas, se celebrarán sesiones clinicas y de ser posible
demostraciones quirúrgicas en el Hospital universitan'o •'Doctor José Ele11terio Go11:ál"e.:".

A las 20:30 horas: Hipotensión controlada durante la anestesia.

Bajo la dirección del

MARTES 26

Dr. Roda/fo RANGEL.

Oftalmología de Nuevo León,

A las 9 horas: Vida sexual femenina. Morbilidad.
A las 20:30 horas: Equilibrio abdómino-pélvico. Su patología.

Del 14 al 16 de Agosto
Profesor extraordinario:

LUNES 18

Dr. Ramón CASTROVIEJO B.

MARTES 5

JUEVES 14

A las 9 horas: Patogénesis de los
procesos inflamatorios de los genitales internos. Su trascendencia en la
vida genital.
A las 20:30 horas: Sesión de Mesa
Redonda.

A las 9 horas: Tendencia moderna
en el tratamiento quirúrgico del glaucoma.
A las 20:30 horas: Estado actual de
la queratoplastia.

A las 21 horas: Retardo de la consolidación. Ausencia de consolidación.
Pseudo-artrosis. Consideraciones sobre etiologia, patogenia y sus diversos
tratamientos.
Métodos empleados y resultados obtenidos en el Servicio de Traumatología de la Caja Regional del Instituto Mexicano del Seguro Social. Dr. Ro-

da/fo RANGEL.

A las 9 horas: Cirugía de la catarata.
A las 20:30 horas: Afecciones oculares producidas por patología nasofaríngea.

Finalizada la conferencia, se celebrará sobre los puntos tratados. Sesión ele Mesa Redonda.

SAB.rno 16

A las 21 horas: Fracturas expuestas
de fémur y libia. Su estudio élínico y
tratamiento, Valuación de resultados.

NOTA: Las conferenci~s se profesarán en el
edificio de la Faculta4 de .Medicina.
Las lecciones clínicas y exposiciones
a que ha:ya lugar se verificaran en el
lugar y hora que oportunamente se
den a conocer.

VIERNES 8

CURSO DE OBSTETRICIA

A las 9 horas: Neoplasias malignas
del útero. Su acecho y clinopatología.
A las 20 :30 horas: Semiología de
pacientes ginecológicos.

Del 18 al 23 de Agosto
Profesor extraordinario:

Dr. José RAMIREZ OLIVELLA

Profesor extraordinario:

Del 18 al 23 de Agosto

LUNES 4

A las 9 horas: Conceptos clino-patológicos de los tumores benignos del
útero y de la endometriosis.
A las 20:30 horas: Sesión de Mesa
Redonda.

Del 25 al 29 de Agosto.

LUNES 25

Contribución de la Sociedad de

A las 9 horas: Varios temas breves
sobre Cirugía ocular.

(Con la colaboración de la Sociedad
de Anestesiología) _

(Contribución de la Sociedad de
Traumatología de Xuevo León)

Dr. Genaro ZENTENO G.

JUEVES 7

CURSO DE ANESTESIOLOGIA

Dr. M. Digby LE/GH.

Conferenciantes: Profesores doctores Rodolfo Rangel, Teodoro Guzmán
Páez, Jesús Leal Villarreal, Everardo
G. Lozano, José Luis Salinas Rivero.
Conferenciante e"xtraordinario: Dr.
A/eja11dro Ve/asco Zímbrón.

A las 9 horas: Desarrollo y morfología del ovario funcionante.
A las 20:30 horas: Morfogénesis de
los tumores de ovario. Localización
de neoplasias y tumoraciones funcionantes.

:SOTAS: Las conferencias se profesarún en et
edificio de la Facultad de Medicina.
Por la mañana se verificarán sesiones clínicas que cstar{m atendidas
por los profesores que previamente se
designen,
Las exposiciones quirúrgicas tendrán
lugar en las salas de operaciones del
Hospital l'nivcrsitario ·'Doctor José
Eleuterio Go11tále-i" y en el Hospital
)luguerza. Se destinará una sesió:1
para la demostración de las distintas
técnicas en la elaboración de aparatos de yeso.
Durante el presente Curso, el jueves
a las 11 horas, tendr:i. lugar el acto
inau~ural del Banco de huesos del
Hospital l ' nivcrsitario, con asistencia
de las s~uientes personas: Gohernadot· del J:!.stado, Rector de la Universidad de Nuevo León, Oircdnr de la
Facultad de Medicina y del Hospital
t:niversitario, Administrador de la
Caja Regional del l. !\t. S. S., etc.

CURSO DE TRAUMATOLOGIA

CGRSO DE OFTADIOLOGIA

11IERCOLES 6

A las 9 horas: Tratamiento de las
lesiones traumáticas de ]a columna
vertebral. Doctor José Luis SALINAS

RAMIREZ OLIVELLA.

Profesor extraordinario:

VIERNES 15

SABADO 23

WVERO.

A las 20:30 horas: Pelvimetria radiológica. Dr. Juan M. HENARES.

A las 9 horas: Tratamiento quirúr-

A las 21 horas: Traumatismos de la
mano. Estudio clínico. Tratamiento.
Valuación de resultados obtenidos. Dr.

Everardo G. LOZANO.

Dr. Héctor PEREZ RE_DONDO R.

JUEVES 14

Contribución de la Sociedad Regiomontana de Cardiología

Dr. Roberto J. CANTU

}!ARTES 19

A las 9 horas: Bases del tratamiento actual de la Tuberculosis Pulmonar.
A las 20:30 horas: Diagnóstico radiológico de los tumores mediaslinales.

A las 9 horas: Diagnóstico radiológico del carcinoma broncogénico.
A las 20:30 horas: Estudio R;dioauatómico del conducto torácico.

A las 21 horas: Exhibición de peliculas sobre técnica quirúrgica en
Traumatología.

J\'IS OCHOA.

iIARTES 29

MIERCOLES 30

jandro VELASCO Z/MBRON.

CURSO DE C!Rt;GIA TORACICA
del 11 al 16 de Agosto.

CURSO DE CARDIOLOGIA

Del 21 al 26 de Julio

KOT A: Las ~o.nferencias serán profesadas en
el ed1f1c10 de la Facultad de Medicina.
Por las maflanas, después de verificad.as las ~is_ertaciones, te~~rlm lugar
s~s10_nes clJmras y expos1c1ones qtJirurg1cas en el Hospital universitario
"Doctor José Ele11terio Go11:ález" a la
~ la hora que opm:.tunamenle se seuale.

g,mizac10n. Funcionamiento. Dr. Ale-

MARTES 19

Dr. Teodoro GUZMAN PAEZ.
Sesión de Mesa Redonda,

A- las 20 :30 horas: Anestesia endobronquial para cirugía torácica.

MIERCOLES 27
A las 20 :30 horas: Resucitación dél
recién nacido.
JUEVES 28
A las 20:30 horas: Anestesia pediátrica.
VIERNES 29
A las 20 :30 horas: Anestesia pediátrica. (Continuación).
NOTA: Las conferencias serán profesadas en
el Aula del cuarto piso del Hospital
universitario º'Dprfor Jo.,é Eleuterio
Gon.:úlez".

L'ls exposiciones prácticas, tendrán
verifiéativo a la hora que oportuna-·
mente. se anuncie.

.CURSO DE NEUROLOGIA Y
NEUROCIRUGIA
(Continuación del Instituto Mexicano del Seguro Social, a través de la
Caja Regional de Monterrey),
del 25 al 29 de Agosto
Profesor extraordinario:

MIERCOLES 20

Dr. HERNANDO GUZMAN WEST.

A las 21 horas: Tratamiento de las
fracturas diafisiarias por enclavamiento intramedular. Dr. Jesús LEAL

LUNES 25

l'lLLARREAL.
Sesión de Mesa Redonda.
JUEVES 21
A las 9 horas: Banco de huesos. Or-

José Eleulerío Go,i:zúlez".

Armas y Letras + Pág. 5

A las 9 horas: Aferentación medular del dolor. (Vías periféricas y medulares),
A las 20:30 horas: Aferentación supermedular del dolor. (Vías periféri(Pasa a la Pág. 6)

�La División de ...
(Viene de la Pág. 5)
cas y centrales del dolor en el tronco
cerebral hasta tálamo).
MARTES 26
A las 9 horas: Proyección tálamocortical del dolor.
A las 20:30 horas: Dolor visceral.
M!ERCOLES 27
A las 9 horas: Fundamentos de cirugía cerebroespinal del dolor.
Rizotomías y cordotomías; sus indicaciones y técnicas.
A las 20:30 horas: :\'euralgías de la
cabeza y su tratamiento quirúrgico.
JCEVES 28
A las 9 horas: Lobotomías, topectomías y talamotoruias; sus indicaciones
y técnicas.
A las 20:30 horas: Simpatectomías;
sus indicaciones y técnica.
VIERNES 29
A las 9 horas: Problemas dolorosos
diversos y su tratamiento neuroquimico.
NOTA: Las conferencias se profesarán en el
edificio de la Facultacl de :'.\[cdidna.
Las Sesiones quirúrgiras se avisará.u
oportunamente.

Del 25 al 30 de agosto de 1952.

gastroduodenal. Dr. Abraham AY,.\LA
GONZALEZ.
De 20 a 21 horas: Película alusi\'3
al tema.

•
JUEVES 28
De 8 a 9 horas: Diagnóstico del cáncer gástrico. Dr. Guillermo MONT.4KO.
De 9:15 a 10:15 horas: Concepto sobre el tratamiento del cáncer gástrico.
Dr. Abraham AYALA GONZALEZ.
De 10 :30 a 11 :30 horas: Insuficiencia Yeyunoileal. Dr. Guillermo HARO
P.4Z.
De 11 :45 a 12:45 horas: Concepto
sobre el diagnóstico y tratamiento de
las enteritis regionales. Dr. Ramón
FLORES LOPEZ.
De 18 a 19 horas: lleo intestinal:
Diagnóstico general. Dr. Pedl'o R.4.MOS.
De 19 a 20 horas: Tratamiento médico quirúrgico. Dr. Ramón FLORES
LOPEZ.
VIERNES 29
De 8 a 9 horas: Sesión Clínica. Dr.
Leonides GUADARRAMA.
9:30 horas: Sesión quirúrgica.
De 8 a 9 horas: Amibiasis intestinal.
Dr. Leonides GUADARRAMA.
De 18 a 19 horas: Colitis bacterianas. Dr. Ramón FLORES LOPEZ.
De 19 a 20 horas: Amibiasis hepática. Dr. Guillermo HARO PAZ.

Jefe del Curso: Prof. Dr. Abraham
AYALA GONZALEZ.
Profesores extraordinarios colaboradores: Doctores Leonides GUAD-4RRAMA, Pedro RAMOS, Guillermo
MONTAÑO, Guillermo FHRO PAZ,
Ramón FLORES LOPEZ y .4lberto
RASHBAUM.

LUNES 25
De 8 a 9 :15 horas: Inauguración del
Curso. Anatomía clínica del esófago.
Dr. Abraham AYALA GO.VZALEZ.
De 9:30 a 15:10 horas: Día-gnóstico
en general de los padecimientos del
esófago: Diagnóstico clínico. Dr. Leo11ides GUADARR.4MA.
De 10:30 a 11 :30 horas: Diagnósti- .
co. Dr. Pedro RAMOS.
De 11 :30 a 12 :30 horas: Diagnóstico endoscópico. Dr. Abraham AY.4f..t
GONZALEl.
De 18 a 19 horas: Esofagitis Péptica. Película alusi,·a al tema. Dr.
Abraham AYALA GOXZ•.\LEZ.
De 19 a 20 horas: Estenosis del esófago por cáustico. Dr. Guillermo .110.\'TAÑO.
MARTES 26
De 8 a 9 horas: Sesión clínica.
De 9 a 9 :30 horas. Práctica de
fü.ofagoscopía. Dr. Abraham AYAL..\
GONZALEZ.
9.30 horas. Sesión quirúrgica.
De 18 a 19 horas: Semiología del
dolor epigástrico. Dr. Ramón FLORES
LOPEZ.
De 19 a 20 horas: Indicaciones del
tratamiento médico y quirúrgico de la
úlcera gastroduodenal. Dr. Abraham
AYALA GONZALEZ.
De 20 a 21 horas: Hernia Diafragmática (PELICULA).

SABADO 30
De 8 a 9 horas: Ictericias médicas
y quirúrgicas. Dr. Guillermo HARO
P•.\Z.

De 9.:15 a 10:15 horas: Patología
de los operados de vias biliares. Dr.
Abraham AYALA GO.VZ.4LEZ.
De 10:30 a 11 :30 horas: Concepto
sobre el diagnóstico y tratamiento de
las pancreatitis agudas. Dr. Guillermo
MO.\'TAÑO.
De 11 :45 a 12:45 horas: Sesión de
Mesa Redonda.
l\"OTA : Las Conferencias serán profesadas en
las aulas d e la Facultad de i\Irdiciua,
y las sesiones clínicas y quil'Urgicas,
en el Hospital universitario '·Do ctor
José Eleaterio Gon:cile:", :wisándose
oportunamente de la vcrifieadón del
Curso.

CURSO DE PEDIATRIA
( Contribución de la Sociedad de
Pediatría de NueYO León)
Del 25 al 30 de Agosto.
Profesores extraordinarios:
Dr. Joaquín DE LA TORRE
Dr. Alejandro AGUIRRE
Profesores:
Dr. Rogelio GONZALEZ RUEDA
Dr. Mario SA.VMIGUEL.
LUNES 25
A las 9 horas: Cuidados generale~
del prematuro. Dr. Rogelio GO.VZALEZ RUED,I.
MARTES 26
A las 9 horas: Consideraciones
generales sobre electroencefalografía.
Dr. Ma•io SANMIGUEL.
A las 20:30 horas: Aspectos electroencefalográficos de la epilepsia· en la
infancia. Dr. Mario SANMIGUEL.

MIERCOLES 27
MIERCOLES 27

De 8 a 9:30 horas: Sesión clínica.
A las 20:30 horas: Emergencias méDr. Pedro RA°MOS.
dicas en pediatría. Dr. Joaq11í11 DE LA
9:30 horas: Sesión Quirúrgica.
De 18 a 19 horas: Concepto sobre el TORRE.
tratamiento médico de la úlcera gas- ·
JUEVES 28
troduodenal. Dr. Leonides GUADARRAMA.
A las 9 horas : Emergencias médicas
De 19 a 20 horas: Concepto sobre el en pediatría. (Continuación). Dr. Joatratamiento quirúrgico de la úlcera quín DE LA TORRE.

VIERNES 29
A las 9 horas: Sesión clinica.
A las 20 :30 horas: Equilibrio hídrico y ácido-básico en el niño. Dr. Aleja11dro AGUIRRE.

SABADO 30
A las 9 horas: Deshidratación y
desequilibrio ácido-básico, particularmente en las diarreas agudas de la
infancia. Terapéutica. Dr. Alejandro
AGUIRRE.
A las 20:30 horas: Tratamiento de
la leucemia aguda del niño. Dr. Aleja11dro AGUIRRE.
XOTA: Las conferencias se profesarán en el
edificio de la Facultad de Medicina.
. Después de las exposiciones teóricas,
se ,Tcrifjcarán sesiones de }tfcsa Redonda. La sesión cllnica y exposiciones practicas a que haya lup;ar, se nrificarán en el Hospital l ' nh·ersitario
'·Doctor José Eleuterio Go11zú.lez" .

SY:IIPOSIU:11 SOBRE EL DESARROLLO DE LA ;\IEDICINA EN
:11O:\'TERREY
Del lo. al 5 de Septiembre

La Universidad de Nuevo León, atenta a la necesidad latente de un examen
en torno a los factores que han determinado ]a evolución de la 1[edicina en
Monterrey, ha considerado inaplazable
1:1 elaboración de un análisis, al través de u nciclo de Reuniones, en las
cuales queden representadas las diversas opiniones emitidas por la clase
médica, sobre las circunstancias de
toda índole que han operado desde el
pasado, condicionando la actual etapa del desarrollo médico. La Universidad considera que tal análisis prec]sa el estudio concienzudo de las experiencias prctéritas 1 las que sumadas
a las nuevas corrientes del pensamiento científico y moderno y a las condiciones prevalecientes en el momento actual, permitirán establecer recomendaciones aconsejables para la futura actuación médica profesional.
De acuerdo con este propósito, la
Universidad de Nuevo León CONVOCA a las Socieda.des l\ledicocientíficas
de :\Ionterre),, a las Organizaciones
Médicas, a las Instituciones de Servicio Medicosocial y al H. Cuerpo Médico local, a participar en el SYMPOSIUM SOBRE EL DESARROLLO DE
LA MEDICINA EN MONTERREY, que
como coronamiento de las actividades
académicas de la División de ,Ciencias Médicas · de la Esencia de Verane en su Séptima Anualidad, se celebrará la primera semana del mes de
Septiembre venidero, con sujeción al
siguiente :

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Cniversidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al trayés de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figura n
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
D¡da la extensa órbita de circulación del Boletín arriba menciorado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envios deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas CJl)e anteceden la resolución de una urgencia inl1ereote a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

TEMARIO:
PUBLICACIONES PERIODICAS
!.-Historia de la Medicina en Monterrey.
II.-Origen y desarrollo de las Sociedades médico-científicas.
III.-EI Seguro Social en el desarrollo médico en Monterrey.
IV.-El Hospital-Escuela y el desarrollo médico de Monterrey.
V.-La Universidad y el desarrollo
médico de Monterrey (Escuela
de Verano y Escuela de Graduados).

Armas y Letras.-Boletin mensual de

la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.
Uníuersidad.-Revista semestra l. Se

distribuye por cambio bibliográfico
a entidades culturales y libremente
a quien la solicite.

VI.-EI trabajo qmrurgico en los
Hospitales de Monterrey.
VII.-El adelanto en las investigaciones de laboratorio como cbmplemento para los estudios clinicos (Bioquímica).
(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras + Pág. 6

Para la adquisición de obras de ven•
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del De~arl~·
mento de Acción Social Unívers1tar•.•
Líe. Fidencio de la Fuente, Univer~•dad de Nuevo León Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, N~evo Leó n, México,

IL IIBIROS
CRITICA BREVE
NUEVO LIBRO SOBRE DARIO
"La Dramática vida· de Ruben Dario", por Edelberto Torres. Editorial
del Ministerio de Educación -Pública
de Guatemala, 147 pp., 1952. He aqui
una nueva aportación para el conocimiento y esclarecimiento de los mas
importantes pasajes de la vida del que
fuera, en su tiempo, el primer poeta
de habla castellana. El nuevo documento es la pfimera intención y, hasta
hoy, la mas completa de una biografía
novelada del autor de Cantos de vida
y esperanza que va presentando en el
curso de sus páginas, con advertida
amenidad, los hechos mas terribles de
la miseria en que vivió Darío. Entre
]as excelencias del 1ibro se advierte el
gran cariño con que su autor trata la
figura de Rubén y lo exaustivo de su
documentación para señalar pormeno. res hasta de la erudición rubendaríana
desconocidos. Pero además el autor
advierte, cuán miserable y estrecho y
asgixiante fué para el bardo su existr-ncía cuando ésta tuvo que deslizarse
en paises centroamericanos, contando
a Nicaragua su patria. Tampoco se
crea que el autor aprovecha lo escrito
para lanzarse contra esas parcelas del
continente americano y su atraso en
todo orden de la labor intelectual. Se
limita a señalar cuánta humillación,
cuanta afrenta sufrió el poeta de parte de los despóticos presidentes de Nicaragua, entre ellos un tal general Zelaya, cuando hubo de necesitar de la
ayuda de aquellos; los mismos que no
entendieron nunca la gloria que representaba a su país tener a Darío como
hijo. Pero lo mas esencial del libro es
que el autor presenta, como no se había hecho antes, a pesar de 1a extensa bibliografía rubendariana, al "poeta-hombre". Asi es como en el descorrer de la lectura el lector vá descubriendo, al par que al genio, al Darioocu1tista, al Dario-asustadizo, al Darioamedrentado y en fin a una suma de
darios que hasta hoy 'nos eran desconocidos. El método en que realiza la

biografía del personaje no es común,
que, precisamente, solo un Ludwing,
solo un Maurois, solo un Zweig, han
podido lograr ese deslinde de la personalidad humana para presentarla
con todos sus complejos. De ese modo
el lector se queda con una sensación
profunda de Jo que en realidad fné el
atormentado poeta de América. Conoce el medio en que le tocó vivir, muchas de las lecturas que le influenciaron, buen número de los hombres que
admiró a los que le fue dable tratar.
Y como si esto fuera poco, el autor, que
es consumado exégeta en cuestiones
es consuinado exegeta en cuestiones
ruben-darianas, nos dá la oportunidad
de conocer en qué y cual ocasión, el
gran bardo escribió éste o aquel poema, muchos de los mas conocidos producto de ocasión, de· encargo. Así ocurre con el Canto a la Argentina, con
la Marcha Triunfal, con la Oda a BoIhar. Se nos dá pues el itinerario de
la producción poética al mismo tiempo del itinerario de cuanto viaje realizó el aeda. Como es natural, sin una
documentación adecuada, no se puede entregar un trabajo de esta índole,
azás completo. Así es cómo el autor
mismo advierte que hay inmensas lagunos en esta biografía de Rt1ben, pues
que de su slargos períodos en Europa
y en países de nuestra América como
la Argentina y Chile, poco nos ofrece
e~ profesor Torres. CoIJ. todo, se advierte que el autor trató más que de
ofrecer un panorama pormenorizado,
acucioso en datos que nada aportarian
al conocimiento psicológico del poeta,
los hechos mas notables, las ocasiones
mas sella1adas del desarrollo de su vida. Todo ello en un estilo sencillo,
ameno, cine de tan diáfano a veces llega a la excelencia como en el capitulo
en que narra 1a visita de Darío al país
del Arte en que el autor realiza una
brillante descripción de la Sala Clementina y de aquel ambient~ que rodeaba a León XIII.
La Habana, 1952.
Alfonso Enrique Barrientos.

El Mundo Poético ...
(Viene de la Pág. 2)
el año de 1912.-Contacto con la Academia Mexicana de la Lengua, de la
cual formé parte desde 1909 como
miembro correspondiente, y, como
miembro eje número, desde 1911.
1913-Cometo el error politico de
aceptar el cargo de Subsecretario de
luslrucción Pública y bellas Artes en
el gobierno de Huerta. (Cien dias de
pecado que muchos años de arrepentimiento no lograron hacer olvidar)
914-}luerte de mi padre en )léxico, cuando yo estaba al frente de la
Secretaria General del Gobierno de
Puebla.
1915-Regreso a radicarme en la capital de la República. Comienzo mis
labores de catedrático. (Profesor de
Lengua y Literatura Castellanas y de
Literatura General en la Escuela Nacional Preparatoria y en la Normal
df' Sef:íoritas; profesor de Literatura
Francesa en la Escuela de Altos Estudios-hoy Facultad de Filosofía y Letras-). Publicación de "La ;\Inerte del
C_isne". "Los Senderos Ocultos" se publicaron en 1911.
1917-Sin dejar la cátedra, vuelvo
al periodismo. El gobierno de Carranz:1 me priva de mis clases. Periodismo intenso en "El Heraldo de )léxico". Labor literaria y publicación de
varios libros.
1920-El gobierno me nombra ministro plenipotenciario de México en
Chile, en donde permanezco hasta
1922 Amistad cordial y trato con los
escritores chilenos (Pedro Prado, Gabriela Mistela!, etc.,)
1922-i\Iinistro Plenitenciario en la
Argentina hasta 1924. Amistad con
Lugones, Capd'evila, Arrieta, Ricardo
Rojas, Horacio Quiroga y con el grupo de la revista "NOSOTROS".
1924-Traslado a España y Portuga1 con el mismo carácter diplomittico. Relaciones con los intelectuales
C!spañoles. Me toca estar en contacto
con los hombres de la República y
presencio en 1931 la caída del régimen monárquico; consigo la elevación
de la representac,ión mexicana en l\Iadrid a la categoria de Embajada.
1931-Regreso a México en forma
definitiva y se me dá el Patronato
Unico de la Fundación Rafael Dondé.
1933-Soy nombrado Secretario General del Consejo de Administración
del Banco Nacional de Crédito Agrícola (hoy Banco de Crédito Agrícola
y Ganadero) Vida literaria.

El Marqués de Santillana
(Viene de la Pág. 1)

Como el Rey Sabio y Do~ Juan · Manuel, el Condestable
Don Alvaro y Don Juan II, la guerra tuvo para él lauros y adversidades.

La última accwn de armas a la que .concurrió fué la ba-

1935-Muerte de mi mujer. La última parte de uPoemas Truncos" y todo el libro "Ausencia y Canto" son un
hQmenaje a su memoria. Gran reacción de mi alma ante el dolor.

talla de la Vega de Granada, recogiéndose después a Guadala1939-;\!uerte de mi hijo Enrique a
jara y ."aparejándose para bien morir." A la hora definitiva, los 39 años. Huellas hondas de este
pensó, de Job, aquellas palabras: "El hombre nacido de mujer, suceso doloroso en varios poemas de
' . •.• ,,
libros posteriores.
cort o d e d 1as

La etopeya del Marqués, claro varón de Castilla, fué tra-

1944-Premio de Literatura "Manuel Avi1a Camacho".

zada por Hernando del Pulgar, Su retrato fué hecho por su pin1945-Soy nombrado Miembro Funtor áulico, el Maestro Jorge Inglés, en el retablo del altar mayor
dador de "El Colegio Nacional".
d e la iglesia del Hospital de Buitrago, en que el magnate está-di1948-Doy mis conferencias en ,
bujado orando.
Su lema señorial "Dios y V os", caracteriza a toda su persona. Su_cultura humanística cubre por entero la época de Don
Juan II y a nuestra manera de entender; es la piedra toral ·del
Prerrenacimie.nto español.

F. M. Z.

instituto antes citado y continúo con
mis labores en el Banco de Crédito
Agrícola y Ganadero.
Preparo la segunda parte de "El
Hmbre del Buho" y tengo ya listo para da,rlo a la prensa mi libro "Vilano
aJ Viento".
Continúo mis trabajos literarios.

Armas y Letras + Pág. 7

Mensaje del Sr. Presidente
de la República snbre la
Ciudad Universitaria
ConYersando con el señor Presidente de la República nos permitimos pedirle algunas ideas, opiniones y comentarios sobre la Ciudad Universitaria que por su iniciativa personal el
Gobierno Federal construye en lo que
era Pedregal de San Angel y de la
charla sobre el particular que con el
señor Presidente tuvimos, recogimos
los siguientes conceptos textuales:
"La preparación profesional y la re,,
putación de que gozan los arquitectos,
ingenieros y constructores a quienes
S(' confiaron estas obras aseguran la
solidez de estas construcciones que
forman la Ciudad Universitaria de la
Ciudad de México y se manifiesta en
la armonia, el carácter y la originalidad de su conjunto, así como en lo
adecuado de cada edificio para lo que
ha de servir".
"El Gobierno de la República no ha
escatimado los medios económicos para crear, en lo que era un páramo, un
centro de cultura que mucho nos satisface que propios y extraños comprendan y elogien . Pero así hubiéramos levantado muros de grueso mármol Y tendido sobre ellos techos de
oro, nada de lo que constituye el propósito del Gobierno se hubiera logrado si a tanta magnificencia no correspondiese, superándola. el espíritu uni''ersitario verdadero. Este espíritu es
In ruta moral que marca nuestro pueblo".
"Estamos ansiosos de acumular el
saber, que es patrimonio común de todos los hombres; no de una sola época ni de una sola nación o grupo de
naciones sino de todos los tiempos y
de todos los pueblos. Queremos atesorar Y acendrar, extender, y elevar
los conocimientos humanos, .con que
se dignifican las colectividades v los
individuos que las componen. Sabemos que de este modo se hacen fuertes y ricos los países. Nosotr~s queremos además que nuestro país se afirme en la virtud. Advirtamos, pues, en
admonición de vigencia perdurable,
que lo que ambicionamos no puede lograrse sino mediante una devoción
por la sabiduría, sentida sinceramente
Y servida con todo el intelecto. Así se
honrará a la Patria en esta Ciudad
Universitaria.".
"Mas todo saber es fatuidad si no
rinde servicio, y los mejores conocimientos son una arma mortal
no se
emplean generosamente, para bien de
la humanidad entera en vez de para
servir de instrumento al egoísmo O ::
-la arrogancia de las naciones como de
los individuos. En este recinto, que
en lo material resm::pe un gran esfuerzo de la Patria, todo debe ser una consagración constante al mas noble de
los principios que sirven de base a ]as
sociedades humanas: la igualdad de
los hombres ante la majestad suprema
de la Ley. Sólo de este modo serán
dignos de la Ciudad Universitaria
quienes gocen del privilegio de estudiar en sus aulas y laboratofios, o de
ocupar sus cátedras.

;¡

"L;i Ciudad Universitaria de México
no es ostentación de pueblo rico, ni
alarde de nación poderosa. Muy por
. es un esfuerzo de pueblo
e.1 con t rano,
(Pasa a la Pág. 8)

�El IJiscurso Central...
(Viene de la Pág. 1)
bocados más sabrosos, rebajaba su valor capellanesco poniendo al lado de
su sotana para recibir iguales honores, una figura estrafalaria y lunática.
También Don Quijote habia sentido
en el capellán al enemigo, el viejo
león había olfateado al animal casero
que se acomoda en los mejores rincones del alma y de la hacienda y ladra
o gruñe contra los intrusos. Y cuando
el podenco lo atropelló .creyendo ponerlo en fuga a denteJladas, la reacción fué digna de la ofensa ... Don Quijote desenvainó, pero esta vez, no en
vano. No esgrimió el viejo fierro enmohecido que pendía a su costado ni
esgrimió contra un engallo de su imaginación. Hizo resplandecer el bien
kniplado acero de su ingenio y lo dirigió al corazón mismo del enemigo,
de un enemigo real, palpable, de ningt'..n modo encantado. Su discurso fué
un discurso de combatiente que trae
a la lucha, que despliega en ella toda
su habilidad, toda su experiencia, toda su fuerza. Discurso de combatiente provocado por el golpe del adver' sario, encendido por la pasión, fortalecido por la voluntad de vencer. En
el convergieron, robusteciéndose al
confundirse, las más preciosas dotes
del estilo de Cervautes. En él la cortesía impide que la fuerza se desmande, pero no que ostente su poder y
gallardía, en él la evocación de las
cosas es intensa y rápida y no es roto
sino realzado el período armonioso
por la aceleración ascendente de las
palabras; en él el entusiasmo gracias
a la razón no es llama efímera sino
hierro candqnte que avanza irresistible y deja rastros indelebles; en él el
habla de Cervantes, robustisima, el
habla que anda siempre, que avanza
siempre, se yergue sin detenerse, par?. combatir ....

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1
1
1

''

de su locura. Allí la personalidad negada por todos encontró firme el suelo, hospitalarios los muros, el aire respirable. Allí tódas las cosas Jo confirmaron en su yo caballeresco. Y si
el enemigo también apareció allí, no
a~umió formas fantásticas ni se valió
de encantamientos, se presentó tal como era, pequeño y negro, con la voz
agria de la envidia aldeana, la perlan~
tería del claustro escolar y la insolencia de la antesala palaciega. El doméstico del duque vino a recordarle
a Don Quijote las persecuciones de todos y sus propias dudas, en el momento en que se sentía más seguro
de sí mismo, más grande, más fuerte;
vino, pues, a ser vencido por la palabra del caballero elocuentisimo.

Defender su personalidad moral, su
misión, su obra, atropelladas, echadas fuera del camino por la multitud
que no comprende su alcance, que sólo ve en ellas un pasatiempo, un engaño agradable para divertir las horas
perdidas .... Cervantes al hacer hablar
a su héroe se ha de haber sentido solicitado por el deseo de justificarse
ante sns amigos y ante su conciencia,
por el deseo de explicarse y de explicar a los otros porqué su inteligencia extraordinaria no se abre camino
en el mundo, porqué no puede valerse
ni valer a los que lo aman, porqué el
que Jo comprende todo no obtiene éxito material alguno. Su dolor y su gloria provienen de que él es llevado fatalmente a producir su obra de arte,
y de que en ella se funden todas sus
riquezas espirituales, todo lo que va
recogiendo en su peregrinación por la
tierra la enseñanza de las escuelas y
de los cortesanos, el hablar rudo y
libre de los campesinos, las meditaciones de los filósofos, el relato de las
audaces conpresas de los místicos en
el mundo interior y de los exploraNaturalmente, tanta elÜcuencia na- dores en la inmensidad de los mares,
cía de un sentimiento íntimo herido fa poesía de las cosas heroicas que
en sus fibras más sensibles. Don Qui- fueron, todo lo que es resaltante o
jote se vió en la necesidad de defen- sjgníficativo en las ideas y los hechos
der el objeto de su vida, los motivos de su siglo. El percibe y asimila todo
de su existencia, los relieves caracte- eso, pero al producir no puede sujerísticos de su personalidad. Frente a tarse a ninguna disciplina de resultala injuria se levantó el hombre hijo dos prácticos, pecunariamentc útil.
de sus propias Obras, el aventurero Sean cuales fueren sus alimentos espique para consagrarse al ideal nacido rituales él dará siempre la obra de
de su propia sustancia, deja de lado arte y sólo eJla.
lo fácil y corriente, los negocios comunes, todo aquello que tiende al
Suena, sí, en este discurso de Don
mantenimiento egoísta de la bestia Quijote una voz intima ~•ciada por el
sensual en los empleos y las dignida- pudor. El gigante se queja al través
des. Respondía también Don Quijote de una máscara. Comedido, tranquilo,
con su discurso a los enemigos inte- sereno, Cervantes cuando habla de sí
riores, nacidos de las sombras de su explícitamente, habla como de terceespíritu. A pesar de vivir encegueci- ra persona sin darles una importancia
do en ]a luz del ideal, l1evaba en sí cxtarordinaria á sus desventura$. PeDon Quijote los gérmenes del desen- ro hadendo hablar a Don Quijote se
canto y de la duda. Eran muy rudos le va al corazón tras de la pluma. Don
y frecuentes los golpes que lo derri- Quijote con ser un ente fautático es
baban sobre las miseras de la tierra. su hombre. Es su hijo y su hermaDebió de ver en algunas de sus caídas no. Es su revelador. Es el ánfora de
cómo se desprendía de él la nube de sus sentimientos, el espejo de su conensueños que Jo deslumbraba. Debió ciencia, la torre de sus ensueños. Es
de sentir más de una vez al volver al el comer ele su ,,ida. -Se identifica con
camino· desp.ués de un descalabro, que él, habla por él, responde por él. Llaestaba en el error, que lo solivianta- mado Don Quijote a juicio queda Cerbri_ una ilusión, que una ilusión entor- vantes emplazado. Y cuando exige
p(•CÍa su andar sobre la tierra sin ser Don Quijote que se respete en su locripaz de transportarlo en ningún mo- cura la noble intención, la empresa
mento, vivo y armado, al prometido generosa y el sacrificio desinteresado,
escenario heroico. En casa del duque pide al mismo tiempo un Poco de
tuvo serjos motivos para creer que amor de comprensión para el autor
se cumplían las fantásticas promesas. genial que en las angustias de una poAllí encontró reposo la razón que has- breza pecuniaria, que degener d a veta entonces viviera en una perpetua ces en miseria, enriquece a sus . conangustia, 11evada y traída en locas an- temporáneos y, ppr siglos, a las genedanzas por la imaginación. Allí la ra- rnciones futuras, con las vivientes jozón llegó a persuadirse de que bien yas de su obra artística que toda vía
podían haber reflejado una verdad es- hoy encienden su luz vigorosa y fecondida las caprichosas afirmaciones cunda en el corazón del pueblo.

La IJivisión de ...

sura del SYMPOSIUM SOBRE
EL DESARROLLO DE LA MEDICINA EN MONTERREY.

(Viene de la Pág. 6)
Monterrey, N. L.,
VIII.-La Especialización en el medio
médico de Monterrey.
IX.-El Servicio médicosocial de los
Pasantes en el Estado de Nuevo León.
X.-Los trabajos de investigación
médica en Monterrey.
en Monterrey.
BASES
I.-La inscripción a los temas propuestos deberá ]levarse al cabo
en la Secretaria de la Comisión
Organizadora del SIMPOSit:M
SOBRE EL DESARROLLO DE
DE LA MEDICINA EN MONTERREY, con sede en las oficinas de la Escuela de Verano
de la Lniversidad, esquina de
Colegio Civil y 5 de Mayo, hasta el 30 del actual.
11.-La entrega de los trabajos a la
Comisión Organizadora, deberá
hacerse en las oficinas antes dichas, hasta el dia 15 de Agosto próximo.
III.-La extensión máxima de los
trabajos presentados, será de
15 cuartillas, escritas a máquina, a doble espacio, equivalente a una lectura de 30 minutos.
IV.-En caso de que exista abundancia de trabajos sobre un
mismo tema, la Comisión Orga~
nízadora promoverá, de ser posible, la elaboración conjunta
de una sintesis de las diversas
ponencias; lo. que se hará saber
oportunamente a los interesados.
V.-La Comisión Organizadora tiene atribuciones para designar
los comentaristas y relatores
que deban actuar en cada Jornada.
VI.-En cada Sección se permitirá
la intervención de tres comentaristas libres, a quienes se les
asignará 5 minutos por intervención a cada uno.
VIJ,-Cada dia de trabajo se destinará para la presentación de dos
temas. En caso de que se declaren desiertos algunos de éstos, la Comisión queda autorizada para establecer el secuente orden de los trabajos.
VIII.-Los autores se constituyen responsables de los juicios que
viertan en sus trabajos.
IX.-La Comisión Organizadora designará a otra, Redactora de la
Memoria del SDIPOSIU1I SOBRE EL DESARROLLO DE LA
~JEDJCINA EN ~IO:-ITERREY,
publicación que incluirá todos
los trabajos presentados, en su
integra extensión.
X.--Los casos no previstos por esta CONVOCATORIA, serán resueltos por la Comisión signataria de la misma, asesorada
por las Autoridades universitarias respectivas.
XL-La Facultad de .Medicina de la
Universidad de Nuevo León,
será la sede del Symposium,
XII.-El Rector de la Vniversidad de
Nuevo León y el Director de la
Facultad de Medicina, presidirán y declararán los actos solemnes de inauguración y clau-

Armas y Letras + Pág. 8

Junio 21 de 1952.

EL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD.
Lic. Rail/ Rangel Frías. ,

EL DIRECTOR DE LA FACULTAD
DE MEDICINA.
Dr. Serapio M11raira.

LA COMISION ORGANIZADORA.
Dr. Salvador Marlíne: Cárdenas.
Dr. Enriqne C. Livas.
Dr. Eduardo Aguirre Pequeño.
Prof. Francisco M. Zertuche.
Dr. Abe/ardo Sánchez Gutiérrez.

NOTAS COMPLEMENTARIAS
Los Cursillos des'l!ritos se destinan
exclusivamente para postgraduados, ·
quienes recibirán, al concluir dichas
actividades, un Diploma que acredite
su asistencia.
El valor de cada Cursillo es de
$100.00 o su equivalente en moneda
extranjera.
Las~ inscripciones pueden celebrarse en la sede de la Escuela de Verano,
edificio de la Universidad, Plaza de
Colegio Civil, en el Hospital Universit:J.rio "Doctor José Eleuterio Gonzá~
Jez", en la Facultad de Medicina de la
Universidad o directamente con la Comisión divisional de estas actividades.

Mensaje del Señor. .
(Viene de la Pág. 7)
que col11bate la miseria todavía, y de
nación q11e no se gloría de su fuerza.
Sorprenderá entonces la razón de tamaña grandiosidad. Pero si tenemos
conciencia de que aquí han de habi-·
tar nobles estimulas, profunda devoción y consagración íntegra a ]a superación humana poco nos parecerá lo
que, de sacrificio del país, estas construcciones significan. Ningún ideal
nos parece tan digno de nuestros tiempos y de todos los tiempos, y ninguno
tan prometedor de salvación para la
cultura, como este al que dedicamos
estas obras materiales: la dignidad del
género humano parejamente disfrutada sin distingos de raza, de creencias
ni de origen nacional.
"Contra las amenazas a la civiliza•
ción que a diario se advierten, esta
Ciudad es un baluarte. Porque la civilización no perecérá mientras en alguna parte del mundo la sabiduría se
entienda, como queremos que se entienda aquí, para preparar disciplinadamente a hombres y mujeres imbuí~
dos en la idea de que el saber y los
progresos intelectuales y científicos
imponen, a quienes los adquieren, una
mayor responsabilidad de servicio para sus semejantes. El Gobierno de la Répública está cumpliendo. Toca cumplir ahora a la Universidad, haciéndose cada YCZ más digna del alojamiento que con beneplácito del pueblo le
ha edificado el Gobierno,
"Si no tuviéramos una profunda confianza en que ello será así, no encontraríamos satisfacción en esta ob ra " ·

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
R~gistrado como articulo de 2da. clase en la Adn1inistración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Núm. 9

Septiembre de 1952

/Jafance '/Jniver:Jilario XIMENEZ DE CISNEROS
Francisco M. ZERTUCHE.

La mano rectora del ilustre Cardenal franciscano no sólo
Al través de un año de labores académicas, como al través
de un sendero de peregrinaje constante, pueden advertirse cla, domeñó la levantisca nobleza española sublimando los valores
del Imperio cimentado por Fernando e Isabel, sino que, roban,
ramente las señales itinerantes.
do tiempo al tiempo, en constante vigilia por la grandeza de Es,
Como nada permanece inmutable, nada en estática perma• paña, acudió presurosa a la fundación y dotación de la Univer,
nencia y fijeza inalterable, el conocimiento de ayer tuvo que su, sidad de Alcalá de Henares, patria del Ingenioso hidalgo Don
frir la influencia del nuevo conocimiento de hoy, y transformar, Miguel de Cervantes Saavedra, y el Colegio de San Ildefonso;
se así, con el esfuerzo acopiado, con la savia renovadora, en una protegió las Artes y las Ciencias y puso celo inacabable en la
contribución más a la cultura universitaria, que vale tanto como edición de la Biblia Poliglota Complutense, la más alta expre•
decir la cultura patria.
sión del Renacimiento español.
De un año a esta parte, de aquel septiembre de ayer a este
de esta magna empresa -que
Consta la Biblia Políglota Compluseptiembre de hoy, una de las entidades universitarias que mejor ellaRaíz
sola habría bastante para inmor- tense de seis volúmenes en folio adorse avienen por su programa a la diaria vida del espíritu docente talizar el nombre del austero francis- nadas con el escudo prelaticio del ausy estudiantil -el Departamento de Acción Social-, ha edifica, cano- . fué la necesidad que tenían los tero fraile franciscano. El primero
do en las múltiples manifestaciones provenidas de su ejecución eclesiásticos de leer y estudiar la lite- contiene el Pentateuco y el Deuteronocanónica, las enseñanzas que al través de la conferencia, la mú, ratura testamentaria, ya que la mayor mio; el segundo, los Libros de Josué,
parte del clero desconocía las lenguas los jueces, Ruth, los Reyes y los Parasica, la expresión pictórica, la arte dramática y el editorialismo, orientales.
lipómenos; el tercero, los de Esdras y
nuevas columnas en el sér y el pensar de la Universidad.
Impelido por éste y otros propósitos. Nohemías, Tobías, Esther, Job, los Sal-

Así, durante el pasado invierno quedaron instituídos los
Cursos de temporada con la válida y prestigiosa presencia de
maestros tan señalados como Eduardo García Maynez, producto
de una sólida f ormacíón humanística, cuyos conocimientos en
Filosofía y Derecho galardonan la cátedra mexicana; y los jóve•
nes de la nueva generación, empeñados en la lucha del Humanis,
mo y por ende en la búsqueda de la caracterología del Mexicano,
tales como Sergio A. Fernández, Fernando Salmerón y Salvador
Reyes Nevárez, así como el ya consagrado Emilio Vranga, quie,
nes, en apretado haz y armonioso conjunto, ofrecieron enjun,
diosas conferencias que versaron sobre temas humanísticos exa,
minando por vez primera ante el auditorio de nuestra Casa de
Estudios, el tema de la Mexicanidad y sus raíces filosóficas, al
trasluz de sus valores inherentes y esenciales.
.
Otro capítulo de este trabajo de extensión universitaria, la
ejecución dramática, resultante de una sistemática enseñanza del
arte escénico, culminó con la presentación, en los Cursos de In,
vierno, de obras tan modernas y discutidas como "El Niño y la
Niebla", de Rodolfo Usigli, y "La Mujer Legítima", de Xavier
Villaurrutia. Esta actividad ha sido tonificada recientemente,
-vistas las experiencias obtenidas-, por nuevos valores docen,
tes y otros métodos, que aspiran a nuevas perspectivas, esperán,
dose fundadamente, que este año que se inicia en el mes que
cursa, pueda inscribirse una contribución más en favor de la Ins,
titución universitaria.
La Sección de Artes Plásticas tuvo asignada a su cargo la_en•
señanw metódica de la Pintura, de manera constante, en la se,
de de la Facultad de Filosofía y Letras, culminando su ciclo do,
cente con la presentación de Exposiciones en el solar universi,
tario.
Las actividades de Músic;a, encomendadas a la Sección de
Pasa a la Pág. 8

hubo necesidad de establecer el texto
bíblico de una manera incontrovertible.
Ya Orígenes habían ideado el plan
de presentar por primera vez reunidos
los Libros Sagrados en sus diferentes
lenguas antiguas: el texto hebreo, tal
como se ve en los 'venerables códices,
la versión griega de tos Setenta, la versión latina de San Jerónimo, conocida
con el nombre de Vulgata y la paráfrasis caldea de Onkelos sobre el Pentateuco.
Fué Complutum la sede gloriosa donde se congregaron los nuevos diascevas.tas a quienes se encomendó e] conjunto de la obra bíblica, llamados ardientemente por Cisneros , , . Fué allí,
en esa la ciudad predilecta del prelado toledano, donde bajo su férrea e
inequívoca voluntad, filóso¡os, gramáticos, teólogos, talmudistasf escritores,
hombres de profundos saberes, en fin,
depuraron, confrontaron, paleografiaron y pulieron la antigua cantera escritnrística.
De las letras antiguotestamentarias
encargáronse los judíos conversos Alfonso de Zamora, gramático, filósofo,
jurista y talmudísta; Pablo Coronel,
segoviano, y Alfonso de Alcalá; mientras que las nuevas fueron encomendadas a Antonio Martinez de Jarava,
nebrijense; Demetrio Ducas, célebre
cretense; Diego López de Zúñiga; Fernando Núñez, el Pinciano; Juan de
Vergara, Fernando de Valladolid y
Bartolomé de Castro, los más notables.
La ejecución tipográfica coTrió a
cargo de Guillermo Arnoldo Brocar,
peritfsimo en éste arte.

mos, los Proverbios, · el Eclesiastés, el
Cantar de los Cantares, la Sabiduría y
el Eclesiástico; el cuarto, los de los
Profetas y los Macadeos; el quinto, los
del Nuevo Testamento, y el último, un 1
diccionario hebreo de todo el viejo
Testamento, otro de los nombres propios que aparecen en ambos, una gramática hebrea compuesta por e] Judío
converso Alfonso de Zamora, el explicit de los nombres caldeos, hebreos y
griegos del nuevo Testamento y una
gramática y diccionario griegos.
Cuéntase que, por los mediados de
1517, el tipógrafo Brocar envió a su
hijo Juan con el ejemplar acabado de
la Biblia para entregarlo en propia mano a] aguileño fraile francisco.
AJ ser recibida esta primicia en la
que había soñado largamente el Cardenal, exclamó con estremecido fervor su
oración oblatoria; y más tarde declaraba a ~1s amigos: "de todos los actos de
mi golierno no hay ninguno de que me
debéis congratular tanto como de esta
edición de las divinas escrituras."
La obra edificadora de Ximénez de
Cisneros n'o había parado allí. Padre
de la Universidad española, no sólo
fundó y dotó la Complutense y el Colegio &lt;le San Ildefonso, sino otras seis
Universidades más fueron sembradas
Y· r ros.,., eraron a] cuidado de su severa
mano: una en Santiago de Galicia, junto al sepulcro del Apóstol; otra en Sevilla, cabeza de la Bética; una más en
Granada, la mora; la cuarta en Toledo,
ciudad de su silla arzobispal y las dos
restantes en Cataluña y las Asturias,
con sede en Barcelona y en Oviedo.
Monterrey, otoño de MCMLII

�LA HERENCIA DE
L·OS MAESTROS
Nausicáa P. CARPIO.

Generalmente se confunde cultura con educación, cuando
en realidad se trata de dos disciplinas perfectamente definidas Y,
si no disímiles, con campos muy comunes. El tema que vamos
a desarrollar es el del problema de la cultura, tan víejo ... como
siempre, interesante.
La Educación forma especialidades.
Por medio de su función, la pedagogía
moderna ha logrado perfeccionar costumbres hábitos y modalidades en la
vida di;ria. El campo de la ciencia
pedagógica, en este aspecto, pareciera
concretarse a un simple cambio de mutaciones, y su acción, aparentemente,
si no fuera también por el nexo de
unión entre educación y cultura, no
hubiera dejado más, que un pequeño
saldo de progreso en la vida de los
pueblos. De ahí que, como de ordi~ario podemos observarlo, en cualqwer
parte del mundo, tratemos con personas excepcionalmente educadas como
perfectamente incultas. Triste es comprobarlo, pero nuestro siglo dolorido
acaba de darnos no uno, sino millares
de ejemplos que por su crudeza han
puesto un negro borrón en la historia
de las ciencias educativas.

las paginas de enmohecidos pergaminos antes, y libros después; que sus
manos hayan caído a pedazos en los
mismos surcos en que se hizo germinar
la semilla. Que sus cabellos hayan venido blancos como de plata, practicando cruzamientos bajo los rayos del sol.
¡ Qué sabían los hombres que hacían
las guerras de tamaño sacrificio! 1Qué
sabía el vulgo de esta obra gigantesca
que ha dado a la humanidad tantos
mártires, y que, gracias a ellos, se han
podido llenar todos los graneros del
mundo!
De igual modo, en esa misma lucha
y en ese mismo sacrificio, la cultura
humana tiene su propio monumento.
Desde tiempos inmemoriales el hombre ha querido saber. Pero como toda
idea abstracta exige su parte de sacrificio que no puede transferirse, solamente, aqucillos inquietos, aquellos que
vieron el mundo en su forma y extensión distinto al común de la gente, y se
encontraron con fuerzas suficientes
para tornarlo en sus manos y modelar•
lo, fueron los elegidos de llevar adelante la obra del saber. Porque saber
equivale a investigar, y saber, no debe
tomarse como "saberlo perfectamente",
sino simplementé como idea de saber.

abarca el conjunto, no solo de cu_anto
el hombre conoce, sino hasta mismo
de aquello que le es desconocido.
Sin remontarnos a los tiempos de
Fenicia donde los encontramos con los
principios propiamente dichos . d~ la
cultura occi.dental, por los conoc1m1entos que han aportado sobre navegación, ni a Asiria, bañada por el lege~·
da!'io Tig!'is, donde la historia de la civilización antigua tiene uno de los mejores capítulos; ni a Caldea, con su bifurcado Eufrates a quiep tanto le debe el mundo de la cultura, si todos esos
hombres v esos pueblos no tratarán de
in teresar;e como lo han hecho con
marcado acento por los problemas que
los conocimientos humanos le inspiraban, con senguridad que, tanto el pensamiento como el arte contemporáneos,
serían de una pobreza infinita. Por estas viejas culturas que mas tarde tanto
habían de influir sobre la árabe Y griega simultáneamente, los holnbres de
hoy conocemos la grandeza inmortal,
tanto de la filosofía como del arte de
estas dos últimas civilizaciones, cum•
bres que son el asombro de la humanidad, tanto por lo profundo del pensamiento que tienen, cuanto por la belleza eterna que la pobre mentalidad de
nuestro siglo, tiene que estudiar toda•
vía y •continuarán estudiando por muchos siglos.

El campo de la cultura, como su propia. etimología lo expresa, es tan vasto
al punto que apenas cabe en el marco
de la ciencia social. Su función está
en cultivar, y, por extensión, no sólo
a la especie humana, sino que también
a los demás reinos de los seres vivientes. Cultivar, en cuanto al nombre se
refiere, significa someter a la dura
prueba de la transformación, las reDesde la existencia del hombre soservas físicas de nuestra especie. Por
medio de estas reacciones, qui nuestro bre la tierra, todos los caminos están
sistema experimenta leyendo un libro, sembrados de cadáveres de maestros.
escuchando una partitura musical, ob- De igual modo, para felicidad nuestra,
servando la majestuosidad de una obra también lo están de otros que no lleplástica, contemplando fas líneas im- garon a la cumbre, y es ésta ulla gran
ponentes de una estructura arquitectó- ilusión y una gran esperanza que nos
nica o admirando los grandes descu- impulsa a proseguir las doctrinas que
brimientos que día a día nos presentan de e1los recibimos como una religión
las ciencias físicas y naturales, predis- en el amplio mundo, siempre tan inteponen nuestra espiritualidad a la re- resante como es el de la cultura.
cepción de las grandes emociones a las
que ·hasta ahora sólo al hombre le es
Cultivarse, antes que un mero afán
dable experimentar.
especulativo en las sociedades moder' nas se convierta en obligación. ObliPor asociación de ideas, el mismo gación decimos, porque sólo mediante
fenómeno se registra en el reino ve- el desarrollo de las facultades intelecgetal. Innumerables variedades de tuales podrá sobrevivir en el futuro
plantas frutales y gramíneas, que hoy nuestra pobre humanidad. En otras
conocemos, y que son nuestra base ali- épocas, como en los tiempos de Roma
menticia por la cantidad y gusto sabro- "pan y circo" eran las aspiraciones
so de sus frutos, no son el producto del máximas de cierta clase de la poblaacaso, ni su estado es el primitivo tal ción del Imperio Romano. Felizmente,
cual la Naturaleza la ha concebido. Si desde los tiempos de los faraones acá,
estas plantas permanecieran en su es- hubo poetas, físicos, filósofos, astrónotado originario, ni su calidad, ni su re- mos, políticos, que han dejado prueba
mordimiento podrían, quizás, alimen- de su paso por la vida. Desde la antitar nuestra especie y la humanidad es- güedad hasta hoy, el progreso ha acetaría condenada a perecer por el ham- lerado de tal modo, que las mismas nabre, que ha asolado a tantos pueblos de cionesi por muy separadas que se encuentran unas de otras, no son otra cola tierra.
sa que simples aldeas y hasta los conProceso similar que ha operado en tinentes, pequeñas comunidades a las
el avance cultural del hombre. Por el que se alcanza en el perentorio lapso
contrario, si disfrutamos de abundan- de poco más de un día. Para los homcia de productos, sobre todo vegetales, bres d~ la antigüedad, la cultura en
esta es obra de la agricultura (cultura general, equivalía a especializarse en
agrícola), que, en términos cientificos, todas las disciplinas intelectuales, desse llama "genética". Para lograr estos de la poesía a la fisíca y a la química,
resultados sorprendentes, ba sido ne- ciencia, esta últimai bien poco cultivacesario que millares de investigadores da en el mundo antiguo. Hoy su camanónimos hayan dejado sus ojos sobre pn se ha ensanchado de tal modo que

tenia un nombre humanidades y que
también resonaba al oído, porque encerraba la mayor cantidad de conocimientos, tenía que ir de pueblo en pueblo, y de nación en nación, algunas veces hasta trabajando en un oficio aquí
y allá y acullá para ganarse sustento,
hasta encontrar con el maestro que le
iba a enseñar la palabra sabia y divina
del verbo creador. Durante muchos
años, y por siglos, el hombre que quería aprender, tenía que tener la certeza moral de llevar a sus espaldas en
la bolsa junto a la corteza de pan endurecido, los libros que eran su pan
espiritual. Con esa bolsa a sus espaldas con esa luz en la frente que era
con;o una estrella, los sabios de Europa, hasta hace dos siglos., ilu?linaro~ ~l
viejo mundo con la sab1duna adqmnda de ese modo. Pan, agua, voluntad,
ansias del saber, fueron los elementos
que alimentaron el fuego de su inteligencia.

De cultura, y no educación propiamente dicha, estaba formada la mentalidad de los grandes poetas y filósofos
de la Grecia heroica. Homero, Sófocles, Esquilo, Sócrates, Platóni Aristóteles, Fidias, Praxiteles, Euclides, Pitágoras, Thales y toda la gran pléyade
de sabios que inundaron el mundo antiguo con su saber y cuyos raudales de
ese saber llegan a nosotros, han sido
justamente un producto de la cultura,
porque su .horizonte era tan amplio
que abarcaba todos los conocimientos
humanos. Pero esos conocimientos no
han sido obtenidos en escuelas o universidades tal como las concebimos
h_oy, sino que fueron el fruto de su trato con las personas, de su convivio con
la calle, del tráfago diario del hombre
y de las cosas que la han permitido ir
formando su propio pensamiento del
que sacaban posteriormente las especulaciones. Más tarde, ya sea en la
calle o en la plaza pública, ellos mismos oficiaban de maestros, y devolvían en enseñanzas lo que del pueblo
habían aprendido. Las academias, como le llamamos hoy a lo que puede entenderse como escuela griega, no era
sino una simple cofradía donde alumnos y profesores alternaban liberalmente ,sobre los temas m4s diversos y
sobre también las más distintas disciplinas literarias o filosóficas, con lo
cual la mentalidad de profesores y
alumnos' se agrandaba desmesuradamente, las ideas adquirían el bril1o y el
vigor con que han podido existir hasta hoy y las especulaciones han constituido problemas que las ciencias físicas y morales todavía están estudiando.
·
Con el correr del tiempo, y al calor
de las ideas que entrañaba toda la ciencia griega en sus más diversas disciplinas, de las partes más alejadas del
mundo, acudían a Grecia los hombres
que querían aprender algo. Las calles
de Atenas y de Mileto se vieron durante· muchos años apeñuscadas de hombres de las más variadas razas .y colores que iban a Grecia para aprender,
para escuchar la palabra de los maestros Sócrates} Platón, Epicuro, Aristóteles, cuya voz durante muchas generaciones, desde entonces, viene resonando en el mundo. En la edad media,
hasta hace apenas n&lt;i más de dos siglos, el hombre que quería aprender,
que quería ponerse en contacto con
esa ciencia que no es ciencia, pero qut

Armas y Letras + Pág. 2

De toda esta actividad, de la que la
historia nos presenta ejemplos tan evidentes, es siempre la juventud la mayor !'esponsable, porque es por ella Y
nO por quienes ya se encuentran ya al
borde de la tumba, por lo que los soñadores y sabios de la humanidad han
vivido. Es por esta juventud del mundo, que es eterna en todas las épocas
v bajo todos los soles de la tierra, que
hay que averiguar, que profundizar,
que indagar, a qué se deben y por qué
se hán producido procesos tan deslumbrantes en distintos periodos de la historia. Cualquiera haya sido el color o
la lengua en que la persona ha hablado, una sóla condición se exige para
la formación de una cultura y es la de
la voluntad. Por que la cultura es el
signo inconfundible que denuncia el
adelanto de los pueblos más que las
riquezas materiales, más que todo ese
saber sis.temáticamente frío y calculista, especulativo en su fondo oscuro ~ue
pudo acumular riquezas sin contemdo
moral. La nación que no cuente con
un nivel de ternura, de comprensión,
que no posea el aguijón punzante del
saber, no puede distinguirse y descollar por gravitación propia en el concierto de los pueblos del universo.
Toda verdad, todo conocimiento nuevo 1 toda belleza y creación cultural,
po see una potencia expansiva que induce a su transmisión:. La difusión Y
expansión de la cultura no podría operarse, ni podría progresar, si no contara con 18 voluntad anónima necesaria para divulgarla. Estos factores son
tan indispensables que sin ellos no hay
espontaneidad ni entusiasmo: }as dos
fuentes de que se nutre la cultura. A
falta de ellos, entusiasmo y estímulo,
la cullura languidece.
La cultura no fructifica donde n? se
la vive; donde no se cambian ideas;
donde las sugerencias en pro de un
mejoramiento en este terreno no se comunican con amplitud, con sinceridad;
donde el ojo escrutador sustituye al
impulso} y el pesimismo apático ocupa
el puesto de la actividad bienhechora.
Basta apagar la llama del entusiasmo.,
para aparejar la parálisis en la cultura.
Pero no se trata de crear y difundir la
cultura solamente, sino de enfrentarse
a quienes la deforman y destruyen mutilando la espontaneidad creadora Y el
entusiasmo fructificador. Aunque el
término resulte en extremo prosaico
por lo anticuado, es necesario volver
las armas sobre el eterno problema.
Los hombres de hoy no son ni mejores ni peores que los de ayer. Su•
problemas en cambio son bastal\te má•
agudos y ·complicados. Ayer el hOIDbre con menos elementos lograba resultados más positivos gracias a •0

Pasa a la Pág. 8

CONFESION A,NTE
LA HISTORIA
Campio CARPIO.

La situación de alegría que con crisis acentuada se define
:ante todo, en las actividades comunes de la vida social, repercu•
te en la esfera moral con influencia perniciosa para las artes y
las ciencias, que se materializan, perdiendo su parte de indepen•
dencia. En otro extremo, domestícanse y someten sin empacho
a los quebrantos más arriesgados, abjurando de las nobles ac•
ciones que constituyen todo nuestro pasado histórico en el te•
rreno del libre albedrío. Las agitaciones a que es sometida la
persona humana frente a un estado de cosas en franco deseen•
so, le bombardean sin misericordia, alterando las mismas facul•
tades sensoriales que determinan un estado anormal sin reme•
dio, aun cuando las relaciones entre el hombre y su medio tien•
dan más tarde a corresponderse. A tal punto llegó el desequili•
brio que no existen medios de atar los tejidos del razonamiento.
Este ciclo que nos toca vivir, conoce
todas las derrotas. Sobre las espaldas
del siglo se han acumulado tamañas
cargas que por varias generaciones lle,·arán como lastre, nuestros hijos. El
desenfreno liberticida, vicioso Y desordenado, arrasó hasta con los más íntimos sentimientos. Y allí donde no
renace la angustia, por arrepentimiento reconfortante, como un lavaje del
alma, aparece en todo su primitivismo,
la brutalidad elevada al altar de la violenciai en forma de espectáculo o de
castigo, con mórbido sadismo. Es natural que así sea; los pusieron las armas en sus manos y los enseñaron a
matar, porque sólo matando podrían
ser elevados a la categoría de héroes,
árbitros de la victoria.
Las costumbres de nuestros humildes pueblos que entonces eran indiscutidas y ponían rubor en las mejillas
cuando alguien se burlaba de su inocencia, pasaron al campo del olvido,
pisoteadas por el fatalismo de la bestialidad que aparece como sedimento
anormal en algunas especies animales.
Lo que fué arrullo y canción, es hoy
hedonismo el evado al materialismo
más crudo, con la insolencía perfectamente estudiada en negación absoluta
de virtudes. Y cediendo a cada paso a
la marcha de la muerte que no se detiene, retrocedemos cada vez más en
nüestro combate de liberación. La tierra está sembrada de cadáveres y no
solamente ~or culpa de los que mandan, de los poderosos, los omnipotentes, sino de nosotros inismos, por haber cedido los baluartes sin hacer respetar nuestros derechos, en lucha por
la supervivencia de la especie.

COMBATE ENTRE LA MAQUINA
Y EL HOMBRE
Cierto que el maquinismo ha mecani
.., 1u~ centros nerviosos de la vida moderna. devorando al mismo industrial su explotador. El 0perario humilde, víctima del sistema que debe
desarrollar determinadas actividades
controladas en tiempo y medida, su•
cumbe por agotamiento de estrofía
frente a la producción que le convierte en materia prima. Pero el usufruc-

piramos a su liquidación, y por otro
lado todo el porvenir. No pretendemos
entrar a saco en las casas de cualquier
habitante para asesinarle a mansalva y
arrebatarle lo que puede estimar como
objetu de valor para si. Esta guerra
que vi vimos, tiene raíces hasta lo más
hondo del sentimiento humano; es una
guerra de liberación del espíritu: es
una revolución. No nos interesan las
cosas, sino los hombres. Porque pretendernos acercarlo a sí mismo, plantearlo frente a la naturaleza, pero libre y humano, responsable de su propio destino y del de sus semejantes.
Por cierto que la solución está en
cada uno de nosotros. Pero también
en cada uno de los demás. En este terreno, somos nosotros los que acusamos y aportamos nuestras soluciones.
Es hora ya de que hagamos una reflexión sincera y que tratemos de acercarnos un poco más a nuestra conciencia, sin buscar un comercíalismo
del trato humano. Preciso es volver a
]a misión que la naturaleza nos ha
confiado. Hay probabilidades de
encontrar el camino errado durante
tantos si'glos pasados de vagabundeo
inútil. La guerra como medio de destrucción es tan odiosa como los guerreros. De ahí que tengamos que vencerla con todas las armas propias para
]a victoria. De lo artificial que las sociedades modernas nos ofrece como
articulo legitimo, tenemos que apartar
a los hombres, producto falible a las
ambiciones.
Y no solamente en las actividades
puramente domésticas como lo serian
las vinculadas a subsistencia inmediata mediante un trabajo productivo,
cual se desarrolla actualment~, sino
también en arles y ciencias. Las disciplinas del espíritu no pueden estar
contaminadas por el materialismo con
fines de lucro, sino consagradas a 1a
idealización de_ cuanto consideramos
inalcansable como mortales, artísticamente hablando. Las ciencias deberán
humanizarse y huir del contacto con la
cosa utilitaria. El producto del saber
no puede someterse a un fin de esclavitud o muerte del hombre, sino a liberarlo. Bastante han hecho los siglos
para reducirlo a ]a condición en que
se encuentra.

tuario del producto del trabajo, tampoco siempre es más feliz. Su ignorancia no acierta más que al aumento de
]a manufactura; y en la administración del engranaje a veces complicado, con el sólo objeto de crear una
fortuna que no siempre alcanza volúmenes superiores, entrega su vida digna también de mejor causa. La máquina como teoría simplemente, como
idea abstracta, es la representante directa de éste desequilibrio. Como elemento prúctico, lo es también, porque
tritura entre sus dientes al capitalista
y al obrero, victimaria de ambos. Un
sólo camino queda abierto al razonamiento y está en que los instrumentos
mecánicos desarrollen su acción coordinada a un interés común de benefi- EN ESTE CONFLICTO TODOS SOMOS
cio para todos, ya que sólo asi dejará
cmrnATIENTES
de invadir ]os campos abandonados
para la redención.
En esta guerra interna, todus somos
Este detenimiento de la historia, combatientes, si no de hecho, al meprecisamente en la mitad del siglo en nos por comodidad, cuando no nos enque los que nos sucedieron pusieron frentamos con otros intereses. La conlos ojos del alma, si en verdad tiene ciencia humana esta reclamand9 una
semejanza con tantos otros anteriores, revalorización que únicamente del gesu particularidad es mayor. Con tan- nio, del fuego espiritual, puede espeto adelanto en cien"'cias y artes; con rarse. Sólo ]as fuentes intelectuales tiedescubrimientos a nuestro alcance de nen abundante caudal del razonamiental magnitud que el corazón se para- to como para coordinar tanto resorte
liza para colocarse en su centro en y engranaje dispersos. Cada cual bustanto se hace a la idea de la grandeza, ca huir al problema fundamental que
tendriamos que haber desterrado los el hombre en vano trata de resolver.
prejuicios de propiedad privada, el so- El interrogante permanece abierto,
metimiento de la libertad a principios porque cada uno de los responsables
desacordes con nuestra razón de vivir, se olvida de su propia misión, de su
salvar los prejuicios religiosos que di- función como representante de sus
viden al hombre en sectas cada cual destinos. Pero no termina aquí su resmás absurda y con dioses que hablan ponsabilidad, tanto mayor cuanto más
con el látigo. Lo que es más, haber lí- avanzamos en Jo inútil de nuestra exisquidado las cuentas de tanto siglo que tencia como elementos dentro del conatormentó a nuestros antepasados con glomerado socia l. Sobradamente la
la división de robres y ricos estable- historia nos presenta los valores negaciendo una distinción que existe sólo tivos de la violencia, como procedil.'n la esr ecie humana y no en ninguna mientos de corrección de las imperfecotra de la escala zoológica.
ciones humanas, ror lo que se hace
rreciso pensar en otros sistemas de resultados más claros y utilidad.
La tarea ya no corresponde al miliREVOLUCION DEL ESPIRITU
tarismo, por nocivo; ni a los goberINDIVIDUALISTA
nantes, ror perjudicial. Es preciso enNo es esta lucha sólo de combate en- contrar la raíz de las cuestiones fun•
tre dos formas de convivencia defini- dari1entales y desenmarañarlas por los
das, sino que está por delante todo el procedimientos de la cultura. A esta
pasado con sus iniquidades con el cual altura de los acontecimientos, cuando
no deseamos tener tratos, sino que as- aparentemente hemos retrocedido en

Armas y Letras + Pág. 3

el curso de la evolución cien peldaños
de progreso, resultaría absurdo repetir lo que la historia clama y la humanidad pide, afónica. Por ello es doblemente importante y de mayor alcance
tienen que ser las medidas a adoptar.
El hombre no puede continuar siendo
un instrumento, a que le redujo una
cultura militarista, falsa como su misma función. Todas las personas que
conocen el alfabeto, tienen el deber de
salir en su auxilio, por su salvación,
que es cuanto más valioso la creación
ha dejado stJbre la tierra. Se hace preciso librar una batalla permanente,
arrasando con los obstáculos para redimirle de esa opresión que épocas de
barbarie le dieron por herencia y hace crisis cuando se agita la cuerda
en10th·a de su sensibilidad, actuando
ciegamente al borde de un precipicio
sin fondo hacia el que rueda a tumbos.
Cuantos tenemos algún compromiso
con los pueblos que nos leen o escuchan} tendremos que hacernos cargo
de esta situación especialísima en que
se juega el destino del género humano.
Esa acción no se detiene frente a los
aconlecimientos con hechos contemplativos, sin un respaldo decidido que
imponga por la autoridad propia de
la verdad, una justicia distributiva que
elimine por lo pronto la miseria material que atenaza a millones de habitantes. Por los medíos que le son propios a la verdadera cultura, a las artes
y las ciencias, la función que les corresponde desempeñar en estos precisos momentos es múltiple, pero también efectiva. Partiendo del principio
de que hemos ele repartir nuestro pan
co·n todos cuantos tengan hambre, la
victorja no podrá hacerse esperar.
Nuestro ministerio es tan ampliamente
poderoso como que no existe otro semejante, si cada uno tiene fe en su propia obra y en la verdad de sus ideales. Si cada componente no falla, no
cede terreno o se vende al enemigo,
habremos logrado salvar la persona
humana de esta muerte lenta a que le
conduce una agonía de siglos, peleando sin resuello por satisfacer la necesidad del pan de cada día.

LA HORA DE LA JUSTICIA
SE ACERCA
Los que matan, los que castigan, los
que lastiman el alma con sus procedimientos, los déspotas y tiranos, han
sembrado tanta ruina, tan nefasta ha
sido su labor que nos sentimos avergonzados ante las bestias cuando establecemos un paralelo entre su conducta, su proceder, su fraterno entendimiento y los nuestros. La hora de la
justicia se acerca y los hombres que
no tenemos cargos de conciencia ante
el mundo, tenemos que renunciar a todo .el pasado de ignominia que ellos
implantaron, a toda la historia de crimenes y sacrificios que han cometido.
Nosotros tendremos que arrojar a su
rostro la moral que ellos escupieron,
la conducta que despreciaron, la cultura que pisotearon. De las cenizas del
tiempo a que redujeron los valores humanos, tenemos que formar nosotros la
antorcha redentora que ilumine el ca
mino del porvenir.
El arte y la cultura en general, son
la única reserva positiva que no está.
mediatizada por el dinero ni los inte~
reses materiales. Trátase de una actividad con lenguaje propio que entienden todos los habitantes del universo,
para el que no existen fronteras ni problema de desinteligencia que conduzc:rn a las situaciones terribles de roliticos y militares. lllovidos por ese afán
de entendimiento espontáneo, nuestra
obra ofrece la imagen más clara para
la iniciación de una convivencia nueva, que destierra para siempre los choo:ues violentos de guerras o revolucio
nes.

�EN EL CENTENARIO
Casi todo ha sido pasión y malquerencia sobre Leopoldo
Alas "Clarín". La época de ·la comprensiva serenidad, de las
palabras fundamentalmente justas tenía que llegar Y. s~ _ha ini•
ciado ya en la misma España y fuera de ella. Los pre1uicws ren•
corosos y trasnochados deberán ir cediendo, extinguiéndose.
El presente centenario del nacimiento de L~opoldo Alas
tiene que ayudar a que la verdad se abra paso Y se imponga.
Que sobre labios y plumas desciendan ahora el respeto Y el
bien entendido fervor.

Antología de Leopoldo Alas, "Clarín'r

ADIOS, CORDERA!
Con ocasión al Centenario del nacimiento del escritor as•
turiano Leopoldo Alas, "Clarín", .nuestro mensuario cultural
"Armas y Letras", en homenaje a su memoria, consigna en es•
tas páginas las letras antológicas de "Clarín", en sµ bello y

fa.

mosísimo cuento "¡Adiós, Cordera!", una de las mejores realiza•
ciones de su pluma que mayormente han contribuído a consa•
grarlo como un excelente y puro cuentista, más que novelista,.
crítico y polemista . .. "¡Adiós, Cordera!", es de un hondo y es•
tremecido bucolismo.

* • *

l,eopoldo Alas "Clarín"

. En 1852 nacía en Zamora Leopoldo Alas, conocido en la
república de las letras con el seudónimo de "Clarín".
1•

Es la de este célebre hombre de letras ovetense una de las
vidas de escritor más disímbolas y zamarriadas, tanto que, a dis•
tancia de cincuenta y un años de su tránsito ande aún su nom•
bre !len!&gt; de contrastes en la crítica.

Nove lista, crítico, polemista, profesor, político a las veces,
sufrió en los últimos años de su existencia el venablo de las pasiones de sus enemigos, crueles e implacables, cuyos juicios pre•
11alecen ahora al examinar su obra.
Inició su labor literaria con el verso, según pudo verse mu•
cho después en su libro póstumo "Poesías Inéditas", aparecido en
1907. Pero su valiosa obra crítica y novelística va apareciendo
en prosa. Goza "Clarín" de un estilo ág'il, desembarazado, humorístico, reciamente satírico. Se descubre en él algún parentes•
co con el de Larra. Su lenguaje se recomienda por la propiedad
y giros castizos, dentro de lo moderno.
En la novela comienza "Clarín" por seguir muy de cerca el
crudo naturalismo exótico de Zola, con propósitos docentes y
mezcla de reflexión ética con desahogos de humorismo y amargura. Su primera y más leída novela fué "La Regenta", de 1884,
que consideran algunos como la más naturalista de España, a la
cual contribu'!e la viveza de su colorido y la exuberancia deta•
llista. Pinta ¡n todos sus aspectos -social, religioso, políticola vida de la ciudad ovetense con sus viejas características y ruti•
nas que se resiste a trocar por las novedades de otras partes.
Como cuentista destacó por su "¡Adiós, Cordera!", emoti•
va producción llena de humanidad y de un sentido bucolismo.

Eran tres; siempre los tres! Rosa, Pi•
nin y la Cordera.
El prao Somonte era un recorte
triangular de terciopelo verde, tendí·
do, como una colgadura, cuesta abajo
por la loma. Uno de sus ángulos, el in·
ferior, lo despuntaba el camino de bie•
rro de Oviedo a Gijón. Un palo del te•
légrafo, plantado allí como pendón de
conquista, con sus jicaras blancas y
sus alambres paralelos a derecha e izquierda, representaba para Rosa y Pi•
nín el ancho mundo desconocido, misterioso, temible, eternamente ignorado.
Pinin, después de pensarlo mucho,
cuando a fuerza de ver días y días el
poste tranquilo, inofensivo, campechano, con ganas, sirt duda, de aclimatarse en la aldea y parecerse todo lo po·
sible a un árbol seco, fué atreviéndose
con él, llevó la confianza al extremo
de abrazarse al leño y trepar hasta cerca de los alambres. Pero nunca llegaba a tocar la porcelana de arriba, que
le recordaba las jícaras que había visto en el rectoral de Puno. Al verse tan
cerca del misterio sagrado, le acometía
un pánico de respeto y se dejaba res•
balar de prisa hasta tropezar con los
pies en el césped.
Rosa, menos audaz, pero más enamorada de lo des~onocido, se contentaba
con arrimar el oído al palo del telégrafo, y minutos y hasta cuartos de hora
pasaba escuchando los formidables ru·
mores metálicos que el viento arrancaba a las fibras del pino seco en contac•
to con ·el alambre. Aquellas vibraciones, a veces intensas como las del diapasón que, aplicado al oído, parece
que quema con su vertiginoso latir,
eran para Rosa los papeles que pasa•
bao, las cartas que se escribían por los
hilos, el lenguaje incomprensible que
lo ignorado hablaba con Jo ignorado;
ella no tenia curiosidad por entender
lo que los de allá, tan lejos, decían a

Armas y Letras + Pág. 4

los del otro extremo del mundo. ¿ Qué
le importaba? Su interés estaba en el
ruido, por el ruido mismo, por su timbre y su misterio.
La Cordera, mucho más formal que
sus compañeros, verdad es que, relativamente, de edad también mucho
más madura, se abstenía de toda co·
muriicacíón con el mundo civilizado,
y miraba de lejos el palo del telégrafo,
como lo que era para ella efectivamente: cosa muerta, inútil, que no le servia ni siquiera para rascarse. Era una
vaca que había vivido mucho. Sentada
horas y horas, pues, experta en pastos,
sabia aprovechar el tiempo, meditaba
más que comía, gozaba del placer de
vivir en paz, bajo el cielo gris y tranquilo de Su tierra, como quien alimenta el alma, que también tienen los bru·
tos; y si no fuera profanación, podría
decirse que los pensamientos de la vaca matrona, llena de experiencia, debían de parecerse todo Jo posible a
las ri1ás sosegadas y doctrinales odas
de Horacio.
Asistía a los juegos de los pastorci•
cos encargados de llindarla, como una
abuela. Si pudiera, se sonreiría al pen•
sar que Rosa y Pinín tenían por misión, en el prado, cuidar de ella, de
que la Cordua no se extralimitase, no
se metiese por la vía del ferrocarril, ni
saltara a la heredad vecina. ¡Qué ha·
bia .de saltar! ¡Qué se había de meter!
Pastar de cuando en cuando, no mu·
cho, cada día menos; pero con atención, sin perder el tiempo en levantar
la cabeza por curiosidad necia, escogiendo sin vacilar los mejores bocados,
Y, después, sentarse sobre el cuarto
trasero con delicia, o rumiar la vida, 0
gozar el deleite del no padecer, del dejarse existir. Esto era lo que ella tenia qlle hacer, y todo lo demás, avento·
ras peligrosas. Ya no recordaba cuán•
do le había picado la mosca.
"El xalu ( el toro), !&lt;is saltos locos

DE LEOPOLDO ALAS
por las praderas adelante ... ¡Todo eso ría a los gemelos encargados de apa- había muerto mirando a la vaca por
estaba tan lejos!"
centarla.
un boquete del destrozado tabique de
Aquella paz sólo se había turbado en
Era poco expresiva, pero la pacien- ramaje, señalándola como salvación de
]os días de prueba de la inauguración cia &lt;'0n que los toleraba cuando en sus la familia.
del ferrocarril. La primera vez que la juegos ella les servia de almohada, de
HCuidaclla, es vuestro sustento", paCordera--vió pasar el tren se volvió lo- ·escondite, ele mon'tura, y para otras co- recían decir los ojos de la pobre morica. Saltó la sebe de lo más alto del So- sas que ideaba la fantasía de los pasto· bunda, que murió extenuada de hammonte, corrió por prados ajenos, y el res, demostraba tácitamente el afecto bre y de trabajo.
terror duró muchos días; renovándose, del animal pacifico y pensativo.
El amor de los gemelos se había con·
más o menos violenta, cada vez que la
En tiempos difíciles, Pinin y Rosa· centrado en la Cordera; el regazo, que
máquina asomaba por la trinchera ve- habían hecho por la Cordera los impo• tiene su cariño especial, que el padre
cina. Poco a poco se fué acostumbran- sibles de solicitud y cuidado. No siem• no puede reemplazar, estaba al calor
do al estrépito inofensivo. Cuando lle- pre Antón de Chinta había tenido el de la vaca, en el establo, y allí, en el
gó a convencerse de que era un peli- prado Somonte. Este regalo era cosa Somonte.
gro que pasaba, una catástrofe que relativamente nueva. Años atrás la
Todo esto lo comprendía Antón a su
amenazaba sin dar, redujo sus precau- Cordera tenia que salir a la gramática, manera, confusamente. De la venta neciones a ponerse en pie y a mirar de esto es, a apacentarse como podía a la cesaria no había que decir palabra a
frente, con la cabeza erguida, el formi- buena ventura de los caminos y calle- los 11erios. Un sábado de julio, al ser
dable monstruo; más adelante no ha- jas, de los rapados y escasos praderías de dia, de mal humor Antón echó a
cia más que mirarle, sin levantarse, del común, que tanto tenían de vía pú- andar hacia Gijón, llevando la Cordera
con antipatía y desconfianza; acabó blica como de pastos. Pinín y Rosa, en por delante, sin más atavío que el copor no mirar al tren siquiera.
tales días de penuria, la guiaban a los llar de esquila. Pinin y Rosa dormían.
En Pinin y Rosa, la novedad del fe· mejores altozanos, a los parajes más Otros días había que despertarlos a
rrocarril produjo impresiones más tranquilos y menos esquilmados, y la azotes. El padre los dejó tranquilos. Al
agradables y persistentes. Si al princi• Jibraban de las mil injurias a que es- levantarse se encontraron sin la Corpio era una alegria loca, algo mezcla- tán expuestas las pobres reses que tie- dera. "Sin duda, mío pá la había lle•
da de miedo supersticioso, una excita- nen que buscar su alimento en los aza- vado al xatu." No cabía otra conjetura.
ción nerviosa, que les hacía prorrum- r.es de un camino.
Pinín y Rosa opinaban que la vaca
pir en gritos, gestos, pantomimas des•
En los días de hambre en el establo, iba de mala gana; creían ellos que no
cabclladas, después fué un recreo pa- cuando el heno escaseaba y el narvoso deseaba más hijos, pues todos acabacifico, suave, renovado varias veces al para estrar el lecho caliente de la vaca ba por perderlos pronto, sin saber códia. Tardó mucho en gastarse aquella faltaba también, a Rosa y a Pinin de• mo ni cuándo:
emoción de contemplar la marcha ver- bia la Cordera mil industrias que la
Al oscurecer, Antón y la Cordera entiginosa, acompañada del viento, de la hacían más suave la miseria. ¡Y qué traban por la corrada mohinos, cansagran culebra de hierro que llevaba decir de los tiempos heroicos del par• dos y cubiertos de polvo. El padre no
dentro de si tanto ruido y tantas castas to y la cría, cuando se entablaba la lu• dió explicaciones, pero los híjos adide gentes desconocidas, extrañas.
cha necesaria entre el alimento y re- vinaron el peligro.
galo de la nación y el interés de los·
No había vendido, porque nadie ha,
Chintos que consistía en robar a las bia querido llegar al precio que a él se
* * •
ubres de la pobre madre toda la leche le había puesto en la cabeza. Era ex•
Pero telégrafo, ferrocarril, todo eso que no fuera absolutamente indispen- cesivo: un sofisma del cariño. Pedía
era lo de menos; un accidente pasajero sable para que el ternerillo subsistiese 1 mucho por la vaca para que nadie se
que se ahogaba en el mar de soledad Rosa y Pinín, en tal conflicto, siempre atreviese a llevársela. Los que se haque rodeaba el prao Somonte. Desde estaban de parte de la Cordera, y en bían acercado a intentar fortuna se
allí no se veía vivienda humana; allí cuanto babia ocasión, a escondidas, habían alejado pronto echando pestes
no llegaban ruidos del mundo más que soltaban al recental, que, ciego y como de aquel hombre que miraba con ojos
al pasar el tren. Mañana sin fin, bajo loco, a testarazos contra todo, corría a de rencor y desafio al que osaba insis•
los rayos del sol a veces, entre el zum- buscar el amparo de la madre, que le tir en acercarse al precio fijo en que
bar de los insecfos; la vaca y los niños albergaba bajo su vientre, volviendo la él se abroquelaba. Hasta el último moesperaban la proximidad del mediodía cabeza agradecida y solitica, diciendo, mento del mercado estuvo Antón de
para volver a casa4 Y luego, tardes a su manera: "Dejad a los niños y a Cbinta en el Humedal, dando plazo a
eternas, de dulce tristeza silenciosa, en los recentales que vengan a mi."
la fatalidad. "No se dirá, pensaba, que
Estos recuerdos, estos lazos, son de yo no quiero vender; son ellos, que no
el mismo prado, hasta venir la noche,
con el lucero vespertino por testigo los que no se olvidan.
me pagan la Cordera en lo que vale."
Añádase a todo que la Cordera tenia Y, por fin, suspirando, si no satisfecho
mudo en la altura. Rodaban las nubes
allá arriba, crecían las sombras de los la mejor pasta de vaca sufrida del con cierto consuelo, volvió a emprenárboles y de las peñas en la loma y en mundo. Cuando se veía emparejada der el camino por la carretera de Canla cañada, se acostaban los pájaros, bajo el yugo con cualquier compañera, dás, adelante, entre la confusión y el
empezaban a brillar algunas estrellas fiel a la gamella, sabía someter su vo- ruido de cerdos y novillos, bueyes y
en lo más oscuro del cicló azul, y Pi- luntad a la ajena; y horas y horas se vacas, que los aldeanos de muchas panin y Rosa, los niños gemelos, los hi- la veía con la cerviz inclinada, la cabe- rroquias del contorno conducían con
jos de Antón de Chita, teñida el alma za torcida, en incómoda postura, ve- mayor o menor trabajo, según eran de
de la dulce serenidad soñadora de la lando en pie mientras la pareja dormía antiguo las relaciones entre dueños y
bestias.
solemne y sería Naturaleza, callaban en tierra.
horas y horas, después de sus juegos,
En el Nataoyo, en el cruce de dos
nunca muy estrepitosos, sentados cercaminos,
todavía estuvo expuesto el de
* * *
ca de la Cordera, que acompañaba el
Chinta a quedarse sin la Cordera; un
augusto silencio de tarde en tarde, con
Antón de Chinta comprendió que vecino de Carrió que le había rondado
un blando son de perezosa esquila.
había nacido para pobre cuando palpó todo el día ofreciéndole pocos duros
En este silencio, en esta calma inac- la imposibilidad de cumplir aquel sue• menos de los que pedia, le dió el últi•
tiva, había amores. Se amaban los dos fio dorado suyo de tener un cºrral pro- mo ataque, algo borracho.
hermanos como dos mitades de un fru- pio con dos yuntas por lo menos. LleEl de Carrió subía, subía, luchando
to verde, unidos por la misma vida, gó, gracias a mil ahorros, que eran entre la codicia y el capricho de llevar
con escasa conciencia de lo que en mares de sudor y purgatorios de priva- la vaca. Antón, como una roca. Llegaellos era distinto, de cuanto los sepa- ciones, lleS'ó a la primera vaca, la Cor- ron a tener las manos 'enlazadas, pararaba; amaban Pinin y Rosa a la .Cor• dera; y no pasó de ahi; antes de poder dos en medio de la carretera, interrum~
dera, la vaca abuela, grande, amarillen- comprar la segunda, se vió obligado, piendo el paso ... Por fín, la codicia
ta, cuyo testuz parecía una cuna. La para pagar atrasos al amo, el dueño de pudo más; el pfco de los cincuenta les
Cordera recordaría a un poeta la zava• la casería, que llevaba en renta, a lle- separó como un abismo; se soltaron las
la del Ramayana, la vaca santa; tenia var al mercado a aquel pedazo de sus manos; cada cual tiró por su lado; Anen la amplitud de sus formas, en la so- entrañas, la Cordera, el amor d~ sus tón, por una calleja que, entre madrelemne serenidad de sus pausados y no- hijos. Chinta había muerto a los dos selvas que aún no florecían y zarzamobles movimientos, aires y contornos de años de tener la Cordera en casa. El ras en flor, le condujo hasta su casa.
ídolo destronado, caído, contento con establo y la cama del matrimonio esta•
·
su suerte, más satisfecha con ser vaca han pared por medio, llamando pared
* • *
verdadera que dios falso. La Cordera, a un tejado de ramas de castaño y de
hasta donde es posible adivinar estas cañas de maíz. La Chinta, musa de la
Desde aquel día en que adivinaron
cosas, puede decirse que también que economía en aquel hogar miserable, el peligro, Pinin y Rosa no sosegaron.
4

Armas y Letras + Pág. 5

A media semana se personó el mayordomo en el corral de Antón. Era otro
aldeano de la misma parroquia, de malas pulgas, cruel con los caseros atrasados. Antón, qlle no admitía reprimendas, se puso lívido ante las amenazas de desahucio.
El amo no esperaba más. Bueno,
vendería la vaca a vil precio, por una
merienda. Había que pagar o quedarse
en la calle.
Al sábado inmediato acompañó al
Humedal Pinin a su padre. El niño
miraba con hoáor a los contratistas
de carnes, que eran los tiranos del
mércado. La Cordera fué comprada
en su justo precio por un rematante
de Castilla. Se la hizo una señal en la
piel y volvió a su establo de Puao, ya
vendida ajena, tañendo tristemente la
esquila. Detrás caminaban Antón de
Chinta, taciturno, y Pinín, con ojos
como puños. Rosa, al saber la venta,
se abrazó al testuz de la Cordera, que
inclinaba la cabeza a)as caricias como
el yugo.
-¡ Se iba la vieja! -pensaba con el
alma destrozada Antón el huraño.
EUa ser en raza bestia, pero sus hijos no tenían otra madre ni otra abuela.
Aque11os días, en el pasto, en la verdura del Somonte, el silencio era fúnebre. La Cordera, que ignoraba su suerte, descansaba y pacía como siempre,
sub specie aetenzitalis, como descansaría y comería un minuto antes de que
el brutal porrazo la derribase muerta.
Pero Rosa y Pinín yacian desolados,
tendidos sobre la hierba, inútil en ade·
lante. Miraban con rencor los trenes
que pasaban y los alambres del telé•
grafo. Era aquel mundo desconocido,
tan lejos de ellos por un lado y por
otro, el que les llevaba su Cordera.
El viernes al oscurecer fué la despe•
dida. Vino un encargado del rematan•
te de Castilla por la res. Pagó; bebie•
ron un trago Antón y el comisionado,
Y se sacó a la quíntana la Cordera.
Antón había apurado la botella, estaba
exaltado; el peso del dinero en el bol•
sillo le animaba también. Quería aturdirse. Hablaba mucho, alababa las ex•
celencias de la vaca. El otro sonreía
porque las alabanzas de Antón eran im~
pertinentes. ¿Qué daba la res tantos y
tantos litros de leche? ¿ Qué era noble
en el yugo, fuerte con la carga? ¿ Y qué
si dentro de pocos días babia de esta;
reducida a chuletas y otros bocados
suculentos? Antón no quería imaginar
esto; se la figuraba viva, trabajando
sirviendo a otro labrador, olvidada d~
él y de suS hijos, pero viva, feliz ... Pinin Y Rosa, sentados sobre el montón
de cucho, recuerdo para ellos sentimental de la Cordera y de los afanes
propios, unidos por las ma"nos, miraban al enemigo con ojos de espanto.
En el supremo instante se arrojaron sobre su amiga; besos, abrazos, hubo de
todo. No podían separarse de ella. An·
tón, agitada de pronto la excitación
del vino, cayó como en un marasmo·
cruzó los brazos y entró en el corra/
oscuro. Los hijos siguieron un buen
trecho por la calleja de altos setos al
triste grupo del indiferente comisionado y la Cordera, qne iba de mala ga.
na co~ su desconocido y a tales horas.
Por frn hubo que separarse. Antón,
malhumorado, exclamaba desde casa:
-¡Bah, bah, neños, acá vos digo·
basta de pamemas! -así gritaba de Je'.
jos el padre, con voz de lágrimas.
Caia la noche: por la calleja oscura
. Pasa a la Pág. 8

�LA EDUCACION
COMO FORMACION
Manuel MORALES

"La educación no es posible sin que se ofrezca al espíritu
una imagen del hombre tal y como debe ser" (1).
Educar es formar al hombre, y formarlo de acuerdo con un
previo ideal. Este ideal no podrá ser como lo quisieron pasadas
épocas: un arquetipo construido lógicamente y desvinculado de

la realidad variable y fluente.
Educación siempre será la resultante de haber logrado plasmar en un determinado momento y en una determinada época las posibilidades vitales de
un pueblo en una imagen ideal. Imagen que servirá de modelo para fofmar a ]os individuos particulares.
En este sentido la verdadera educación no puede ser un asunto privado
sino que necesariamente atañe a la comunidad. Puesto que una imagen ideal
del hombre no ha existido para todos
los pueblos y todas las edades, sino que
es siempre una resultante de la situación histórica, social, Ctnica y cultural en un momento dado; sólo la comunidad está capacitada para ofrecer ·esa
imagen necesaria, que será siempre
"su" imagen.
De esta manera "la educación es el
principio mediante el cual la comunidad humana conserva y trasmite su peculiaridad física y espiritual" (2).
Las aventuras que corra una sociedad serán siempre reflejadas en su educación. A mayor coherencia interna y
elevación espiritual y a mayor peculiaridad de las características del grupo soci~l, siempre corresponderá una
mayor rigidez en el impartir a sus
miembros su propio sello y su propia
forma.
Lo dicho anteriormente, no debe
exagerarse hasta suponer que "educación" es el coartar toda manifestación
individual y crear una serie homogénea de individualidades que funcionen
de la misma manera y respondan con
la misma intensidad a los excitantes
del exterior.
Una cultura siempre es variedad de
formas y realizaciones en las que va
impresa tanto la peculiaridad del pueblo a que pertenecen como el "genio"
individual de su creador o impulsor.
Pero todas las formas varias que constituyen una cultura, sus diversas manifestaciones en los distintos campos
del arte, ciencia, política y filosofía,
siempre tienen una interior conexión
y responden al cierto y peculiar enfoque con que esa cultura ha resuelto o
planteado sus problemas. ¿Quién sabe que existe una profunda conexión
formal entre el cálculo diferencial y el
principio clásico del Estado en la época de Luis XIV; o entre la antigua forma de la Polis griega y la geometría
euclidiana?; o entre la perspectiva del
espacio, en la pintura occidt;ntal, y la
superación del espacio por ferrocarriles, teléfonos, armamentos; o entre la
música espiritual contrapuntistica y el
sistema económico del crédito? (3).
El secreto enlace que hace a formas
varias constituir "una" cultura, es la
resultante de las posibilidades vitales
del pueblo que la ha creado, y de los
motivos, valores vigentes, que la hacen
"'ser" en su forma peculiar.

La finalidád de la "educación" es un
imprimir en los miembros de la colecti\'idad la "forma" general de valorar,
sentir y plantear loS problemas y realizaciones, desarrollando a la vez, las
capacidades físicas, intelectuales y
morales del individuo lo que le harú
formarse una propia "personalidad",
pero no entendiendo esto en el sentido del romanticismo corno una subjetividad desorbitada y sin conexiones
con la sociedad.
Ahora se ve claro que para "educación" en este sentido ''la utilidad es indiferente, o por lo menos no es esencial". El adiestramiento según fines
técnicos o profesionales, el aprendizaje de ciertas especialidades profesionales no es educación, sino que ese
aprendizaje debía realizarse parejamente o posterior a una verdadera
"educación" es decir, a la formación
del individuo como "personalidad".
La altura y grado de plasmación a
que ha llegado un pueblo se. mide por
su capacidad para educar a las generaciones subsecuentes "dentro" de su
propia manera d(! ser y capacitándolas
para hacer frente a las nuevas situaciones con que tendrán que enfrentarse
como continuadores de una tradición.
Entendiendo por tradición ese cierto y peculiar e$tilo de vida que hace a
un pueblo poseedor de una cultura distinguirse de otros y le capacita pa:i-a
dar a su propia contribución al repertorio universal de la cultura.
Y recordemos que, "el mayor triunfo que puede alcanzar una tradición
es crear rebeldes, nobles y dignos" (4),
pues cuando un pueblo está vivo, y sólo en e.Ste caso, la tradición en vez de
agobiarle hasta el grado de hacerle
considerar su pasado como una serie
de arquetipos inmutables e insuperables, le impulsa a continuarle creando
nuevas formas, si bien siendo siempre
fiel a su origen. La verdadera tradición en vez de "pesar" sobre un pueblo como carga le hace solamente "ser
él mismo" y le impulsa vigorosamente
hacia su propio destino. Así, educación no es el aferrarse ciegamente a
tradición, sino superarla y siendo acorde con ella.
Con lo anterior se ha tratado de aclarar lo que debe entenderse por educa~
ción, y sus conexiones con la sociedad,
la cultura y la tradición. Posteriormente se tratará de hacer la aplicación de
estos principios a nuestra realidad.
NOTAS:

(1). W. Jaeger "Paideiu .., Vol. l. México, 1947.

(2) W. Jaeger "Patdela", Vol. I. México, 1947.
(3) O. Spengler "Decadencia de Occidente",
Madrid, 1946.
(4) G, Murray "Euripldes y su época", México,
1947.

Armas

y

Informe de las Labores Desarrolladas por
el Departamento de Acción Social Universitaria Durante el Año Lectivo 1951-1952
Misa Solemne a Santa Cecilia. Coro,
Este Departamento ha desarrollado
Solistas
y Orquesta.
sus trabajos de acuerdo con los proSe realizó el trabajo de instrumentagramas substancialmente asignados a
las secciones correspondientes de Mú- - ciones para coro de una colección de
sica, Artes Plásticas, Teatro Experi- cánticas españolas antiguas. (Trabajo
mental Uni\·crsitario y Sección Edito- rspecial para el Coro Universitario).
El gran Coro Universitario está forrial.
mado r-or los alumnos antes dichos y
censos DE INVIERNO
como Directores de ellos en primer térEste Departamento organizó por pri- mino, el l\faestro Josémaria Luján, piamera vez los Cursos de Invierno, en nistas: Profesores, Srita. Hortensia Talos que, además, de las obras teatra1es mariz y el Sr. Sotero Lozano. Solistas:
presentadas y de dos conciertos del Soprano, Srita. Alicia Hilton; Tenor,
Coro Universitario, se sustentaron im- Sr. Prof. José Hernández Lama, y Baportantes pláticas sobre diversos te- jo, Sr. Agustín Lozano.
El Trío de Cámara está formado por
mas.
los
Sres. Josémaria Luján, José AndraParticipó en este evento cultural el
señor Sergio Fernández, sobre los si- dc y .José Sandoval. La actividad de
guientes temas: Ventura y Muerte de ese grupo musical ha sido muy frela Picaresca Española, compren&lt;lien- cuente, pues ha participado en todas
Jas actividades organizadas por la Unido:
I.- Venlura de la Picaresca. El Píca- versidad del Estado de Nuevo León,
por este propio Departamento y en toro Heroico.
11.- El Pícaro Grotesco. El Picaro dos los programas artísticos y culturales de las Escuelas y Facultades de esEndemoniado.
111.- El Pícaro Impostor. Muerte de ta Casa de Estudíos.
la Picaresca.
TEATRO UNIVERSITARIO
Estas conferencias se verificaron los
El Teatro de la Universidad dependías 28, 29 y 30 de enero.
Lic. Eduardo García .Maynes, tres diente de este Departamento tiene la
conferencias sobre el tema, "Formas misión de dar a conocer a los alumnos
de Manifestación del Pensamiento Eti- actores, las obras cardinales de la Literatura Dramática Universal, Clásica,
co", verificadas el 6, 7 y 8 de febrero.
Emilio Uranga, 6, 7 y 8 de febrero, Romántica y Moderna; de procurar las _
creaciones y el desarrollo de las faculsobre Ios siguientes temas:
tades escénicas y de abocar a los alum1.- El Carácter del Mexicano.
nos a la representación teatral previo
2.- Condutta en el Mexicano.
estudio sistemático de la obra que se
3.-El Humanismo Mexicano.
Sr. Fernando Salmerón. Tema: ¡¡Mé- pretende llevar a escena;
Esta Sección de Teatro estuvo a carxico en busca de su Realidad". Días
go
del Sr. José Anastasio Villegas y du11, 12 y 13 de febrero.
Dr. Nabor Carrillo.- Del 11 al 13 de rante los días comprendidos del 10 al
14 de marzo, presentaron en el Aula
febrero, sobre los lemas siguientes:
1.- Pruehas y Consecuencias de la Magna de la Universidad y como colaboración a los Cursos de Invierno orBomba Atómica, en Bikini.
2.-El Hundimiento de la Ciudad de ganizados por este Departamento, las
siguientes obras: "La Mujer Legítima",
México, y
3.-Elasticidad y Resistencia de llfa- obra en tres actos de Xavier Villaurrutia. "Petición de Mano", humorada en
teriales.
Sr. Salvador Reyes Nevárez, días 18, un acto de Antón Chéjov. "El Niño y la
Niebla", obra en tres actos, de Rodolfo
19 y 20 de febrero, temas:
Usigli.
'
1.- La Figura del Mexicano.
En el desarrollo de estas obras ac2.-Formas de Amistad en el Mexituaron, como Directores, el Prof. José
cano, y
3.- Actitudes sociales del Mexicano. Anastasió Villegas, en escenografía,
Antonio Pruneda Guerra, en MaquillaSECCION DE CULTURA MUSICAL
je, Raúl Mena, y Tramoya, Guillermo
Barrón.
La Sección de Cultura Musical a cargo del Maestro Josémaria Luján, ha
SECCJON DE ARTES PLASTICAS
contribuido constantemente con su vaLas actividades de Artes Plásticas
liosa y ya indiscutible actuación en todos los actos solemnes organizados por comprende 1o relativo a la difusión Y
la Vniversidad y por este Departa- práctica de la Pintura y Escultura por
medio de Exposiciones y al través de la
mento.
Su actividad no se ha concret~do so- Escuela de Artes Plásticas.
Esta Sección está a cargo del Prof.
lamente a presentar Conciertos y Audiciones, sino que, en diversos perío- Alfonso Reyes Aurrecoechea.
Los alumnos inscritos fueron en núdos, ha asumido labores docentes y de
mero de 30; las clases se desarrol1aron
difusión cultural.
Entre los trabajos desarrollados por normalmente, los lunes, miércoles Y
esta Sección, podemos contar con los viernes, de Ias 20 a las 22 horas; éstas
siguientes:
estuvieron a cargo del Sr. Prof. José
Actuación del gran Coro Univetsita- Guadalupe )3.amirez.
rio en el que parlíciparon 54 Sopranos
Entre los trabajos desarrollados se
y Contraltos, 33 Tenores y Bajos, rea- encuentran los siguientes:
lizando dos Conciertos, el primero, el
Exposición del fin de curso; hubo
miércoles 20 de febrero, a las 21 ho- catorce alumnos participantes, presenras, en el Aula Magna de la Universi- tando 34 trabajos, todos de pintura.
dad, en el que se ejecutaron cuatro La Exposición se verificó en el vestícanciones zíngaras, 10 canciones de bulo del Aula Magna d.el 15 al 30 de
distintas naciones y ocho canciones junio, habiendo visitado la Exposición,
mexicanas tituladas: Las Golondrinas, aproximadamente más de dos mil per~
Caminito de la Sierra ¡Uy Taralala!, sonas.
Por un Amor, Apatzingán, Rinconcito
El Jefe de la Sección, Prof. Alfonso
Lejano, La Rancherita y GuadaJ..ajara.
Reyes A., y el Prof. J. Guadalupe RaEl Segundo Concierto se verificó el mirez, con la representación de la U~imiércoles 5 de marzo a las 21 horas versidad en el Estado de Nuevo Leon,
en el mismo lugar, sujeto al siguiente asistieron a la primera Asamblea Naprograma:
Pasa a la Pág. 8

Letras + Pág. 6

Letras de Enrique Uiez -Canedo
Sobre Alfonso Reyes
ENVIO.-Ahora, querido Alfonso, que está usted en París hablando de Méjíco, me propongo, libre de su influencia, evadido de nuestra amistad, decir algo de su libro último. Esa amis•
tad de todos los días anudada desde que la vida le trajo a Madrid,
me ha quitado muchas veces la pluma de la mano que se me iba
hacia ella después de haber leído unas páginas suyas. Yo creo
que no sabré escribir nada acerca de usted mientras le tenga a
mi lado. ¿Tendré que afirmarle de;pués de esto, que no meco-

rre prisa escribir acerca de usted? Y no es que tema a su juicio.
Yo ·sé, querido Alfonso, que usted es de los pocos a quienes se
puede sinceramente elogiar, sin que, pesado el elogio, lo echen
a mala parte.
Porque voy, decididamente, a elogiarle y tiene que ser a
propósito de lo más i)lesperado, de un libro de versos.
EL VERDADERO ALFONSO REYES.
Cuando se pregunta en Madrid quién
es Alfonso Reyes, los enterados dicen:
·Un erudito. Ha trabajado sobre los
clásicos, editándolos, comentándolos.
Desde su primer volumen, Cuestiones
Estéticas supo hacerlo ver. También le
han inter~sado los temas históricos. Es
hombre de mucha lectura, formado en
los libros, se ha especializado en Alareón por patriotismo y en las cuestiones Gongorianas, por inclinación.
Sí; eso es Alfonso Reyes. Pero la Visión de Anáhuac y los Cartones de Madrid, El suicida y El ca.&lt;ador nos dan
otro. El cnsayo 1 en toda su variedad,
aparece en estos libros rico de jugo
personal, de experiencia viva. Y, de
pronto, en El plano oblicuo, un salto
de humor, nada brusco para quien le
viniera leyendo, le lleva al borde de la
pirueta.
¿ Cuál es el verdadero Alfonso Reyes? Todos. El que lo dude, podrá convencerse ahora leyendo Huellas. (México, Andrés Botas e Hijo) (1).
EL VERSO REVELADOR.-En verso no se miente. Es más: en verso no
se puede disfrazar la personalidad íntima. El dios que se apodera del ánimo cuando el poeta está en su labor
creadora, es un dios intransigente con
el menor disimulo.
Es también un dios tolerante. No le
pide al poeta -como cierto público
que empieza en la critica usual- una
actitud definida de una vez para siémpre. Que hoy haga reir el que antes
hizo ]]orar, claro que en el momento
oportuno pocos, lo admiten. Al dios le
interesa no niás que, si se hace llorar,
como si se hace reír, se haga 11orar o
reír de veras.
Las cifras que siguen al título en la
portada de Huellas, 1906-1919, explicarían, si fuera necesario, la variedad de
notas encerrada en esa colección. Cada composición es autónoma, dentro
de eJla. Todas juntas van marcando la
evolución de un pensamiento, de un
sentimiento, de una forma; van registrando, por sus huellas espirituales, el
camino de un alma.
MEJICO Y ESPAÑA.-Hay versos fechados en Méjico y versos fechados en
Madrid. Entre los primeros, los más
impersonales, los ensayos •de iniciación, labrados a la sombra de una efigie tutelar. Si nos atreviéramos, junto
a Rubén Darío, padrino de todo poeta
contemporáneo, señalaríamos a :Manuel
José Othón, único. poeta de Méjico cu1

ya seria influencia se advierte en el

nuestro (los sonetos de Chénier, los temas rústicos, en general).
Pero donde mejor se ve a ::Méjico, o
donde nosotros lo vemos mejor, es en
poesias de forma tal vez imitada de
nuestro siglo de oro. Y en ninguna
parte como en la Glosa de mi tierra; a
Ja amapola:

Al pie de la alcaparrosa
tiende el manto la alfombrilla;

crecen la anacua sencilla
y la cortesana rosa;
donde no la mariposa

tornasola el colibrí.
Pero le prefiero a tí
de quien la mano se aleja:
vaso en que duerme la queja
del valle donde nací.
Esto es españoJ, sobre todo en sus
líneas generales. Pero como en aquellos edificios de"la colonia estudiados
por Manuel Toussaint o por el marqués
de San Francisco, la linea española, lo
que vemos como propio y familiar se
altera, dulcificándose, sobre Íodo en el
ornato. Es menos severo, meno.; grave.
Una suave profusión decorativa le añade· lirismo y le cambia el tono.
Los versos de Madrid apenas aluden,
como, por otra parte, los' de Méjico, a
paisajes y cosas españolas. Son modos
d~l ánimo. La invitación al ocio de
una mañana de junio o la pasividad
contemplativa de un San Isidro Labrador. Son una caricia un poco áspera
sobre la punzada del recuerdo.
La verdadera parte de España está
enlazada íntimamente al mejicanismo:
en las predilecciones formales, con reminiscencias de· nuestro pomposo siglo
XVII, llamadas adoptar más a gusto
las modalidades nativas. La expresión
geográfica Nueva España podría volverse expresión literaria para caracterizar, mejor que los versos de ningún
otro poeta mejicano, los de Alfonso
Heycs.
LA NOTA PERSONAL.-A través de
todo el libro, desde los motivos iniciales en que se advierte un eco de lecturas, o en los ensayos de versificación
bárbara -sáficos o alcáicos, resonancias de exámetro en composiciones rimadas a la moderna- la nota personal
se abre paso.
,
He aquí un poeta cultó de quien la
cultura no se vuelve cosa baldía. Un
hombre capaz de enardecerse intelectualmente con una evocación de lo pa-

a

sado y de gozar con sencillez, sin fingir gustos refinados,
{Yo me sé, en el fondo, que es por
otra cosa)
- dice, con paréntesis y todo- de una
alegría inmotivada. Un hombre capaz
de hablar con dignidad del propio sufrimiento , sin vana ostentación elegíaca. De llegar implacablemente al más
vivo anáUsis, com.o en la prosa rítmica
de El Descastado.
Ha tenido Alfonso Reyes la ocurrenda de imprimir como prosa esa poesía, de las más fuertes de su libro.
Quizá pueda verse en ella una afectación, aunque, escrita como verso, al~
guien hubiera tle ponerle reparo igual.
Pero no es prosa, sino verso. No sólo la parte irregularmente asonantada;
también la otra, la libre, se quiebra, a
la lectura, en fracciones que son sin
duda versos. La libertad de El Descastado - y la de otros poemas TardeBruma, Charcos de luz, Conflictocontrasta con la exactitud buscada en
las rimas juveniles por otro camino.
Esta exactitud de la poesía más reciente es fidelidad a la propia emoción. El poeta ha recorrido las distintas etapas de su arte. Al principio, el
so~eto, que limita bien el campo y da
una pauta inflexible. Luego las estrofas, que, sin cortar vuelo a la idea,
ob1igan a una cómoda subdivisión, o la
tirada de romailce, cuya música, familiar en todos los oídos, está propicia
siempre. Por fin, ]a libertad, anunciada antes por el huir de la rima difícil
- repitiendo una palabra o cambiando
en el esdrújulo e1 asonante por el consonante- y reveladora de la verdadera plenitud.
En cuanto a formas, el libro es muy
vaio. Del tesón conque están buscadas
pueden dar muestra evidente las dos
versiones del francés mejor que las inglesas: El castellano de Coucy y El abanico de J.llle. Mal/armé. En el libro de
Reyes, el artista no abandona nunca el
servicio del poeta.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de di versa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas pre:p.sas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

FINAL.-Advierto, querido Alfonso,
que no le he alabado en demasía. Conste, como le dije al principio, que no
fué por temor de que se me enojara.

Los envíos deben hacerse a:

(1) Es de lamentar el poco esmero &lt;le la edición, hecha lejos del autor.

Plaza del Colegio Civil,

"ARMAS Y LETRAS",
Universídad de Nuevo León,

Monterrey, Nuevo León,
México.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

Lic. Fidencio de la Fuente
PUBLICACIONES PERIODICAS

ARMAS Y LETRAS

Armas y Letras.-Boletin mensual de

Organo Mensual de la Universi-

la Universidad. Se reparte por can-

dad de Nuevo León

je a las Instituciones de Cultura, y

INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Anrrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 7

libremente a quien la solicite.

Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales Y libremente a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción So.cía! Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universid~d- de Nuevo León, Plaza del Cole!iio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

�BALANCE UNIVERSITARIO
Viene de la

ta. Pág.

Cultura Musical del D. A. S. U. revistió un aspecto bifronte: la
ejecución de Cámara y la enseñanza coral. Tanto el Trío de Cá•
mara de la Universidad como el Coro, ofrecieron conjuntamen•
te en singular dualidad armónica selectos y gustados Conciertos,
en los que se ejecutó música clásica y canción vernacular. En
este capítulo puede afirmarse sin énfasis, que el Coro de la Uni•
versidad supone la más objetiva manifestación estética de nues•
tra Casa de Estudios.
La Sección publicitaria da cima, con la presente edición de
"Armas y Letras", a doce entregas de este Boletín, en cuyas páginas figura la contribución intelectual de reputados hombres de
letras y de nuestros universitarios, así como las informaciones
-ideas y hechos de la Cultura- más notorias acaecidas en la
aferencia y eferencia universitaria.
Se editó, asimismo, la obra conmemorativa en el tercer cum•
plesiglos del natalicio de Juana de Asbaje, "La Epoca Literaria
de Sor Juana Inés de la Cruz", debida al númen del poeta aguas•
calentense Jesús Reyes Ruíz, ejemplar que fué distribuído profu•
samente como medio de estrechar relaciones culturales.
Y fueron dadas a la estampa, por último, el número 10 de
la Revista "UNIVERSIDAD", comprensiva de trabajos del li•
cenciado Raúl Rangd Frías, Rector de la Universii4ld, doctor
Federico Uribe, licenciado Santiago Roe!, padre, Pedro Garfias,
Rafael Heliodoro Valle, Arturo Efü:ondo García y Consuelo Villarreal; y la versión de la conferencia del ilustre cardiólogo me•
xicano doctor Ignacio Chávez, pronunciada con ocasión a la VI
Anualidad de la Escuela de Verano, "La Enseñanza de la Medi•
cina y la Formación Profesional de los Médicos".

Tales han sido sumariamente las actividades objetivas, pro•
vechosas y tangibles del Departamento de Acción Social, que
tiene encomendada la labor de difundir la cultura al través de
medios y vehículos de extensión universitaria y · relacionar a
nuestra Casa de Estudios con los focos intelectivos de mayor y
más clara irradiación cultural, para recoger, en el proceso del
cambio interuniversitario, la savia joven y los nuevos mensajes
del pensamiento, enviando, con su acervo aferente, lo que le es
atañedero dentro del conjunto de la Cultura Mexicana.

En el Centenario ....
Viene de la Pág. 5

que hacían casi negra los altos setos
formando casi bóveda, se perdió el
bulto de la Cordera, que parecía negra
de lejos. Después no quedó de ella más
que el tintán pausado de la esquila,
desvanecido, con la distancia, entre los
chirridos melancólicos de cigarras infinitas.
-¡Adiós, Cordera/ -gritaba Rosa,
deshecha en llanto-. ¡Adiós, Cordera
de mío alma!
-¡Adiós, Cordera! -repetía Pinín,
no más sereno.

Y llorando, repetía el rapaz, más enterado que su hermana de las picardías
del mundo:
-La llevan al matadero ... Carne de
vaca para comer los señores, los curas,
los indianos.
-Adiós, Cordera! •.•
-Adiós, Cordera! ..•
Y Rosa y Pioín miraban con rencor
la vía, el telégrafo, los símbolos de
aquel mundo enemigo, que les arrebataba, que les devoraba a su compañera
de tantas soledades, de tantas ternuras
silenciosas, para sus apetitos, para convertirla en manjares de ricos glotones.
:--Adiós, Cordera! .. .
-Adiós, Cofdera! .. .

* * *

Pasaron muchos años. Pioín se hizo
mozo y se lo llevó el rey. Ardía la guerra carlista. Antón de Chinta era casero de un cacique de los vencidos;
no hm,o influencia para declarar inútil
a Pinín, que, por ser, era como un
* * *
Al día siguiente, muy temprano, a la roble.
Y una larde triste de octubre Rosa
hora de siempre, Pínin y Rosa fueron
al prao Somonte. Aquella soledad no en el prao Somonte, sola, esperaba el
había sido nunca para ellos triste; paso del tren correo de Gijón que le
aquel día, el Somonte sin la Cvrdera llevaba sus únicos amores, su hermano.
Silbó a lo lejos la máquina, apareció el
parecía el desierto.
De repente silbó la máquina, apare- tren en la trinchera, pasó como un reció el humo, luego el tren. En un fur- lámpago. Rosa, casi moliaa por las ruegón cerrado, con unas estrechas venta- das pudo ver un instante en un coche
nas altas, o respiraderos, vislumbraron de tercera multitud de c'l_bezas de polos hermanos gemelos cabezas de va- bres quintos que gritaban, gesticulacas, que, pasmadas, miraban por aque- ban, saludando a los árboles, al suelo,
a los campos, a toda la patria familiar,
llos tragaluces.
-¡Adiós, Cordera! -gritó Rosa, adi- a la pequeña, que dejaban para ir a
vinando allí a su amiga, la vaca abuela. morir en las luchas fratricidas de la
-¡Adiós, Cordera! -vociferó Pinín patria grande, al servicio de un rey y
con la misma fe, enseñando los puños de unas ideas que no conocían.
Pinín, con medio cuerpo fuera de
al tren, que volaba, camino de Castilla.

-¡Adiós! -contestó, por último, a
su modo, la esquila, perdiéndose su lamento triste, resignado, entre los demás sonidos de la noche de julio en la
aldea ...

una ventanilla, tendió los brazos a su
hermana; casi se tocaron. Y Rosa pudo oír entre el estrépito de las ruedas
y la ~iteria de los reclutas, la voz distinta de su hermano) que sollozaba exclamando, como inspirado por un recuerdo ele dolor lejano:
-¡Adiós, Rosa! ... ¡Adiós, Cordera! ...
-¡Adiós, Pinin! ... Pinin de mio alma! ...
Allá ibai como la otra, como la vaca
abuela. Se lo llevaba el mundo. Carne de vaca para los glotones, para los
indianos; carne de su alma, carne de
cañón para las locuras del mundoi para las ambiciones ajenas.
Entre confusiones de dolor y de
ideas, pensaba así la pobre hermana,
viendo al tren perderse a lo lejos, silbando triste, con silbido que repercutían los castaños, las vegas Y los peñascos ...
¡Qué sola se quedaba! Ahora si, ahora si que era un desierto el prao Somonte.
-¡Adiós, Pinín! ... ¡Adiós, Corde-

en todas las épocas de la humanidad
han sido las fuentes culturales las que
provocaron el progreso. La historia,
que es Ja mejor maestra, presenta los
ejemplos mó.s vivientes.
Por todp ello cada uno debe cultivarse por sí, para su comunidad, para
el progreso de su país y para que brille cada vez más la estrella del bien en
el horizonte de la libertad humana.

Informe de las . .
Viene de la Pág.

6

cional de Artes Plásticas en la ciudad
de México del 14 de mayo del corriente año. Dichos Maestros tomaron participación en todas las discusiones que
se presentaron, haciendo uso de la palabra en último término el Prof. Reyes,
a nombre de la Universidad. En esta
Asamb]ca se tomaron entre otras, las
siguientes resoluciones: Primera: Creación del Frente Nacional de Artes Plásticas, organismo ante el cual quedó co1·a!, ..
Con qué odio miraba Rosa la vía. mo representante de la Escuela de Armanchada de carbones apagados; con tes Plásticas de Monterrey, el Prof. Raqué ira los alambres del telégrafo. ¡Oh! mírcz.
La Escuela de Artes Plásticas recibió
Bien hacía la Cordera en no acercarse.
un
valioso donativo en materiales de
Aque1lo era el mundo, lo desconocido,
que se .Jo llevaba todo. Y, sin pensar- pintura propio para pintar a la "Vinelo, Hosa apoyó la cabeza sobre el palo lita", de parte del Gerente de la .Emclavado como un pendón en la punta presa Bakelite de México, S. A.
La Universidad de Nuevo León al
del Somonte. El viento cantaba, en las
entrañas del pino seco, su canción me- través de la Sección de Artes Plásticas,
tilica. Ahora ya lo comprendía Rosa. patrocinó en el edificio del Instituto
Era canción de lágrimas, de abandono, Mexicano del Seguro Social (tercer pi•
so) de la ciudad de México, la Exposide soledad, de muerte.
En las vibraciones rápidas, como ción "Cinco Siglos de Grabado Euroquejidos, creía oír, muy lejana, la voz peo y :\lexicano" con la colaboración
de la Asociación Mexicana de Amigos
que sollozaba por la via delante:
-¡Adiós, Rosa! ... ¡Adiós, Cordera! del Arte. Esta exposición se verificó
del 2 al 16 de junio.
En este acto el Prof. Alfonso Reyes,
a nombre de la Universidad de Nuevo
León, presentó un interesante trabajo
que mereció el aplauso unánime de
\lie11e de la Pág. 2
toda la Prensa de la capital de la Re•
pública.
a(án espiritual. Hoy día la civilización
Esta misma Exposición fué presenmecánica, reduce toda actividad mentada en esta ciudad, en el edificio de
tal a un movimiento físico, regimenla Universidad, del lo. al 20 de julio
tando las mismas emociones tan caras
como una colaboración para la Escuela
a nuestro corazón, como lo único noble
de Verano en su VII Anualidad.
que podemos ofrecer a la pureza. Lo
Se colaboró, además, eficazmente en
que tendria que constituir un adelanto
la organización de la Exposición Geen la vida de relación de los pueblos,
neral de las Ediciones de la Universipareciera marchitarse por falta de indad Nacional Autónoma de México en
terés, de emotividad,tide entusiasmo. Si
las que se presentaron 250 obras las
no fuera así, no sabríamos como juzgar
que fueron cedidas a la Biblioteca de
nuestra juventud desamparada y des]a Universidad de Nuevo León, como
orientada, sin un mañana que le sirva un valioso contingente con un valor
de norte Para guiar sus pasos. Por ese
aproximado de $5,000.00.
motivo es que se necesita una fuerza
Por último en esta Sección de Artes
espiritual a toda prueba y una enterePlásticas, ha mantenido una firme coza ilimitada para no claudicar. Por el
laboración con la Sección Editorial
contrario, es preciso armarse caballero
cuidando de las ediciones publicadas.
andante para estimular a tanta alma
desamparada a una acción progresista
SECCION EDITORIAL
y benéfica común a toda la colectiviEsta Sección a cargo del Prof. Frandad.
cisco
M. Zertucbe, ha trabajado con toEl problema de la cultura, tal cual se
da
intensidad
realizando a la fecha los
presenta en estos momentos, es un problema más que nada moral. Y del mis- siguientes trabajos: Edición de 12 Remo modo que no basta aspirar a ser li- vistas "Armas y Letras", un tomo "Unibre, sino que hay que sentirse libre y versidad" Número 10, "La Epoca Liteactuar como tal desde ahora mismo, raria de Sor Juana Inés de la Cruz";
en todo mame.oto e instante, es preciso "La Evolución de la Medicina y la Foriniciar una cruzada de revalorización, mación Profesional de los Médicos",
es decir, de volver sobre nuestros pa- trabajo a cargo de su autor el Prof. Y
sos para encontrarnos a nosotros mis- prestigiado Médico Don Ignacio Chámos. Es preciso tomar contacto con la vez.
Todas estas ediciones han circulado
calle. Hablar con las personas para enseñarle lo que nosotros hemos aprendi- con profusión en los principales Esta·
do de los maestros. Ya que la civiliza- dos de la República y fuera de nuestro
ción ha puesto a nuestro alcance bi- País; llevando en sus páginas una vi..
bliotecas, salones de exposiciones ar- sión clara de los trabajos que se reatísticas, medios de transporte, y el ma- lizan en nuestra máxima Casa de Esravilloso descubrimiento de la radio- tudios.
Esto es, en resumen, el trabajo detelefonía, tenemos el deber de esforzarnos para absorver tOdos los conoci- sarrollado por las distintas Secciones
mientos que las ciencias literarias, ar- que forman este Departamento, durantisticas y físicas ponen bajo nuestra te el año lectivo que está para finalizar.
mirada. Tenemos que constituirnos caMonterrey, N. L., julio 21 de 1952.
da uno de nosotros 1 empezando por
EL JEFE DEL DEPT.O. DE ACCION
uno mismo y desde ya, en una colectiSOCIAL UNIVERSITARIA
vidad culta en grado máximo. Porque
Lic. Fidencio de la Fuente.

La Herencia de . .

Armas y Letras + Pág. 8

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