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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Octubre de 1952

Núm. 10

A iniciativa de la Asociación
Mexicana de Sociología corres•
pondiente de la Asociación Internacional de Sociología de la
U.N.E.S.C.O., de la Academia
Mexicana de Ciencias Penales
y del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de México, se celebró en nuestro solar universitario el III Congreso Nacional
de Sociología Criminal, en cuyo seno participaron los más
versados sociólogos y penalistas mexicanos de las diversas
Instituciones de Cultura de México y maestros universitarios
de nuestra Casa de Estudios,
que expusieron sus puntos de
vista sobre los problemas sociológicos y singularmente penalísticos.

Del primero al cinco del actual, en un ambiente grávido
de estímulo y de buenos pro•
pósitos, quedaron de manifies•
to, por la voz autorizada de
la membrecía congresional, los
complejos problemas a que se
refiere el Temario.
Fué loable la labor de esta
reunión nacional, cuyas miras
esenciales se encaminaron a
examinar a la luz de la verdad
los graves aspectos que el crímen plantea en una sociedad
que tiende día a día a depurar
w organismo, y a adoptar me•
didas aconsejables a los órganos legislativos para procribir
los factores originantes de la
Criminalidad y sus nefastas co•
rolarios.

Presidium del tercer Congreso de Sociología Criminal.

ron de valorar las causas promotoras del mal, y de proponer el saneamiento de dichas
lacras, destacaron algunas, cuyo contenido por su justeza y
objetividad, merecen ser tomadas en la cuenta y, consecuen•
De entre el innúmero acer- temente, incorporadas a la mo•
"º de ponencias que se ocupa- derna legislación penal.

Los resultados obtenidos por
esta Tercera Asamblea Nacional han sido por demás pródigos a la Sociedad Mexicana y
las leyes que la gobiernan.

telectualidad de México para
examinar dentro de su muros
ya prestigiosos, las cuestiones
sociales que mas aquejan ar
País. Por esta distinción, que
constituye un alto estímulo a
Por otro lado, la Universi- sus maestros y alumnos, se sien•
dad de Nuevo León ha sido se- te obligada a avanzar un paso
ñalada nuevamente por la in- más en el camino de la Verdad.
~

�TERCER CONGRESO.
NACIONAL DE SOCIO LOGIA

Por la Asociación Mexicana
de Sociología:

Lic. Ignacio Mejía M.

1.-Psiquiatría y Sociología criminal.
2.-Sociología Criminal y Patologia
social.
3.-La lucha contra los psicópatas
criminales.
4.-Los resentimientos sociales y la
criminalidad.
5.-Las deficiencias mentales y la delincuencia.

TEMARIO:

H),:_ÉL FACTOR SOCIAL Y LA DELINCUENCIA.

Lic. Salvador Chávez Hayhoe. Dr. AJ.
fonso Rojas Pérez Palacios. Líe. Luís
F. Martinez Mezquída. Dr. Edmundo
Buentello y Vílla.
Por el InstíÍuto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional:

CONVOCATORIA
La Asociación Mexicana de Sociología correpondiente de
la Asociación Internacional de Sociología de la UNESCO, la
Academia Mexicana de Ciencias Penales y el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de
México, bajo lo auspicios de la Univeridad de Nuevo León, convocan a los interesados en las Ciencias Sociales y a los penalistas
nacionales y extranjeros al Tercer Congreso Nacional de Sociología que versará exclusivamente sobre Sociología Criminal.
El Tercer Congreso Nacional de Sociología tendrá lugar en
la ciudad de Monterrey, Estado de Nuevo León, del 1 al 5 de
octubre de 1952 de acuerdo con las siguientes bases:
1~-Los objetivos fundamentales del
Tercer Congreso Nacional de Sociología son:
A) .-Estimular los estudios y las in•
vestigaciones de Sociología Criminal,
con el fin de aportar luces científicas '
a las diversas cuestiones que ofrece la
delincuencia en todas las socledades
humanas, como un medio de procurar en las mismas, la seguridad y e)
orden justos, bases fundamentales del
bienestar y del progreso sociales.
B).-Atraer la atención de los estudiosos de la Sociología y de los penalistas y criminólogos, sobre los pro~
blemas que ofrece en México la delin- •
cuencia en relación con las peculiaridades de nuestra realidad social, para
e~tablecer los principios científicos y
las consideraciones técnicas que coadyuven a la solución de tales problemas.
2~-En el Tercer Congreso Nacional
de Sociología no se tratarán asuntos
de política militante o temas religiosos.
3~-Podrán inscribirse en el Congreso, sin necesidad de cubrir cuota
alguna, las personas y las instituciones nacionales y extranjeras que deseen tomar parte en los trabajos correspondientes. Las instituciones serán representadas por el número de
delegados que acrediten.
4~-Se considerarán miembros activos del Congreso, con derecho a voz
y a voto: 1).-A los catedráticos de
Sociología, a los de Derecho Penal de
las Universidades e Institutos de la
República Mexicana, que concurran al
Congreso. 2) .-A quienes además de
inscribirse como tales, presenten algún trabajo sobre cualquier punto del
temario. 3) .-A los miembros de la
Asociación Mexicana de Sociología.
4) .-A los miembros de la Academia
Mexicana de Ciencias Penales. 5).- A
quienes acrediten su personalidad como répresentantes dé Universidades,
de Institutos Superiores de Cultura de
México y del extranjero, invitados.
5~- Son libres, el númer0, la extensión e idioma de los trabajos que se
presenten. Los mayores de 15 páginas, deberán llevar un resumen en cinco páginas como máximo del tema tratado y en su caso las conclusiones
respectivas.
6~-Los trabajos serán de dos clases a).- Estudios. b).- Ponencias. Las
ponencias · terminarán · con ·un pliego
ae conclusiones. Sólo se admitirán
trabajos en máquina a doble espacio,
papel tamaño carta, con d9s copias.
7~- Los trabajos se presentarán a
más tardar . e'i 15 de septiembre de

1952 en cualquiera de las siguientes
direcciones: Sr. Dr. Mariano Ruiz Punes, Academia Mexicana de Ciencias
Penales, San Juan de Letrán No. 9,
México ,D. F., Rep. Mexicana. Sr. Lic.
Raúl Rangel Frías, Universidad de
Nuevo León, Monterrey, N. L., Rep.
Mexicana, Sr. Dr. Lucio Mendieta
Núñez, calle del Licenciado Verdad
No. 3. México, D. F., Rep. Mexicana.
8~-Las personas e instituciones que
presenten trabajos recibirán un diploma de mención honorifica si lo acuerda el Congreso a propuesta de la Sección respectiva y un ejemplar de la
Memoria correspondiente sin costo al~
guno.
9~-EI Congreso se dividirá en el
número de Secciones que determine la
Comisión Organizadora, según la in~ole de los trabajos presentados.
La Sesiones serán Plenarias y Seccionales. Se tratarán en sesión plenaria: la inauguración y la clausura
del Congreso y el informe y aprobación en su caso, de los estudios y ponencias según dictamen de las secciov.es respectivas.
Las secciones trabajarán con el sistema de mesas redondas; en ellas se
leerán y discutirán los trabajos respectivos y se acordarán las conclusiones y las menciones honoríficas que
deban proponerse a la Asamblea General.
10~-EI Congreso funcionará de acuerdo con estas Bases y con el Reglamento aprobado por el Comité Directivo y la Comisión Organizadora.

COMITE DIRECTIVO:
DR. LUIS GARRIDO
Presidente de la Academia Mexicana
de Ciencias Penales.

SECCION I.-SOCIOLOGIA CRIMINAL GENERAL.
A).-VICIOS SOCIALES Y CRIMINALIDAD.
1.-Alcoholismo y Criminalidad.
2.-Tox"ícomanías y Criminalidad.
3.-La Prostitución como factor de
criminalidad.
4.-Los juegos de azar.
5.-La trata de blancas.
B).-EL MEDIO FISICO BIOLOGICO
Y LA CRIMINALIDAD.
1.-Geografía de la Delincuencia.
2.-Influencia del medio geográfico
en la criminalidad.
3.-Influencias cosmológicas en la
Criminalidad.
C).-EL FACTOR ECONOMICO Y LA

DELINCUENCIA.
1.-EI Medio Económico y el Delito.
·2.-Las Crisis Económicas y la Delincuencia.
3.-Los Delitos en las Actividades
Económicas.
4.- Repercusiones económicas de la
Delincuencia.
5.-Efectos de la Seguridad Social sobre la Delincuen~ia.
6.-Relaciones entre el género y la
clase de ocupación y la Delincuencia.
7.-Los delitos en las profesiones liberales.
D).-LAS COMIOCIONES SOCIALES
Y LA DELI~CUENCIA.
1.-Efectos de las guerras civiles sobre la delincuencia.
2.- Las guerras internacionales y la
delincuencia.
3.-Crímenes de guerra.
4.-El crimen politico.
5.-Las crisis sociales y la delincuencia.
6.-Las calamidades públicas y la delincuencia.
E).-LOS GRUPOS Y CUASI-GRUPOS
SOCIALES Y LA DELINCUENCIA.

DR. LUCIO MENDIETA Y NUÑEZ
Presidente de la Asociación Mexicana
de Sociología y Director del Instituto
de Investigaciones y Sociales
de la U.N.A.

1.- El delito burocrático, causas y
efectos sociales.
2.-Los delitos oficiales, causas y
efectos sociales.
3.-La asociación delictuosa.
4.-Clase social y delincuencia.
5.-Causas y efectos sociales del
gangsterismo.
6.-Los delitos sindicales.
7.- Delitos contra la constitución y
estabilidad de la familia.

COfüSION ORGANIZADORA:

F).-EL FACTOR BIOLOGICO Y LA
DELINCUENCIA.

LIC. RAUL RANGEL FRIAS
Rector de la Universidad de N. León.

Por la Academia Mexicana de
Ciencias Penales:
Dr. Mariano Ruiz Funes. Dr .. Juan José
González_Bustamante. Dr. Raúl Carran.
ca y Trujíllo.

G).-EL FACTOR PSICOLOGICO y
LA DELI~CUENCIA.

1.-Sexo y de1incuencia.
2.-La delincuencia precoz.
3.-Edad y delincuencia.
4.-Raza y de1incuencia.
5.-Homosexualismo y delincuencia.
6.-La salud orgánica y la delincuencia.

Armas y Letras + Pág. 2

1.-Etíología sociológica del delito.
2.-Vagancía y malvivencía.
3.-La influencia de la imitación en
la delincuencia.
4.-La ejemplaridad de la pena en la
delincuencia.
5.-Instrucción, educación, cultura y
delincuencia.
6.-Religión y delincuencia.
7.-Tipología criminal.
8.-EI estudio de la personalidad del
delincuente.
9.-Delincuencia internacional.
SECCION II.-SISTEMA DE PREVENCION DE LA DELINCUENCIA.
1.-Organización de la Policia Preventiva y de la investigación pre•
ventiva.
2.-Educación contra la delincuen•
cia
3.-Vigílancia médica para la prevención del psicopatías criminales.
4.-Organización y asistencia social
contra la delincuencia.
5.-Profilaxis de la delincuencia.
6.-Delincuencia juvenil.
SECCION III.- SISTEMA DE REPRESION DE LA DELINCUENCIA ·
1.-Penas, sistemas de aplicación.
2.- El Jurado Popular.
3.-La pena de muerte.
4.-Sistemas regenerativos del delincuente.
5.- Lucha contra la reincidencia.
SECCION IV.- LA SOCIOLOGIA
CRIMINAL DE MEXICO.
En esta Sección pueden tratarse todos los temas de las Secciones I, II y
III con referencia a la realidad social
mexicana.
Se recomiendan especialmente las
siguientes cuestiones:
1.-Delincuencia entre las razas indigenas de México.
2.- La delincuencia juvenil.
3.-La delincuencia femenina.
4.-Tipología del limador y sus timos ·
en relación con el medio social
mexicano:
5.- Vagancia y malvivencía.
6.-Clases sociales y delincuencia.
7.-EJ abandono de hogar y de personas.
8.-La prostitución.
9.-Toxicomanias.
10.-La delincuencia en las fronteras.
11.-La delincuencia burocrática, pública y privada en México, canp
sas y efectos sociales.
12.-EJ crimen político.
13.- EI alcoholismo.
14.-El alcoholismo entre las razas in·
dígenas.
15.-Tipología del delincuente mexí·
cano.
16.-Delincuencia y cultura.
17.-Sístemas de investigación de la
delincuencia en México. Efectos
sociales.
18.-Las prisiones.
19.-Tribunal para menores.

20.-Cárcel de mujeres.
21.-Establecímientos correccionales.
22.-Función social del Ministerio Público en México.
23.~EI Jurado Popular.
24,-La pena de muerte.
25.-Hístoría de la delincuencia en
México.
25·,-Folklore de la delincuencia mexicana.
27,-Delítos contra la economía.

SECCION V.-TEMAS LIBRES DE
SOCIOLOGIA CRIMINAL, GENERAL Y DE MEXICO.

REGLAMENTO DEL TERCER
CONGRESO NACIONAL DE
SOCIOLOGIA
!.-MIEMBROS DEL CONGRESO
Art. 1.-EI Tercer Congreso Nacional de Socíologia, estará integrado:
a).-Por los catedráticos de Sociología y por los de Derecho Penal de
las Universidades e Institutos de la
República Mexicana debidamente a•
ere dita dos.
b).-Por los representantes de las
Universidades e Institutos de Cultura
Superior, designados por unas y otras
a invitación del Comité Directivo. del
Congreso.
e) .-Por los asociados fundadores y
titulares de la Asociación .l\lexícana de
Sociología.
d) .-Por los miembros de la Academia Mexicana de Ciencias Penales, que
concurran al Congreso.
e) .-Por las personas físicas o jurídicas, sin distinción de nacionalidad,
que presenten para su discusión al
Congreso, trabajos de índole sociológica sobre algún punto de temario
oficial, sujetándose a los lineamientos
esenciales de la Convocatoria.
Art. 2.-Todos los miembros del
Congreso, tendrán voz y voto. Las delegaciones cualquiera que sea el número de sus integrantes, representará un
voto.

II.-MESA DIRECTIVA
Art. 3.-La primera sesión plenaria
del Tercer Congreso Nacional de Sociología, será presidida por el Comité
Directivo integrado por el señor Dr.
Luis Garrido, Presidente de la Academia Mexicana de Ciencias Penales;
Lic. Raúl Rangel Frias, Rector de la
Universidad de Nuevo León; Dr. Lucio Mendíeta y Núñez, Presidente de
la Asociación Mexicana de Sociologia
y Director del Instituto de Investigaciones Sociales de la U.N.AI y por la
Comisión Organizadora que integran
los señores Doctores Mariano Ruís Punes, Juan José González Bustamante,
Raúl Carrancá y Trujillo y los señores Lic. Salvador Ch:\vez Hayhoe, Dr.
Alfonso Rojas Pérez Palacios, Lic.
Luís Martinez Mezquida, Dr. Edmundo
Buentello y Villa, y Lic. Ignacio Mejía M.
Art. 4.- Los miembros del Congreso, procederán por mayoría..de votos,
a designar en la primera Sesión Ple•
naría a la Mesa Directiva que deba
presidir el Congreso hasta que sea
clausurado, e igualmente en la misma
sesión nombrarán relator o relatores.
La Mesa Directiva constará: de un
Presidente, dos Vicepresidentes que se
distinguirán entre sí por el número de
orden que corresponda a su elección
Y Quienes respectivamente sustituirán
al Presidente en sus ausencias tero•
Porales, dos Secretarios y dos Voca-

les, que también se distinguirán entre
sí por el número de orden correspon•
diente a su elección.
El Comité Directivo y la Comisión
Organizadora darán posesión de sus
cargos a los integrantes de la !\lesa Directiva electa.
El Presidente distribuirá el trabajo
dr la Directiva entre los miembros de
ella.
Art. 5.-La Mesa Directiva convoca•
rá y presidirá las sesiones plenarias
del Congreso.
Arl. 6.-La Mesa Directiva será
auxiliada por las comisiones que de~igne para el mejor éxito de la organización del trabajo del Congreso. El
Presidente de la Mesa Directiva será
representante del Congreso.
III.-SESIONES
Art. 7.-El Tercer Congreso Nacional de Sociología tendrá verificativo
en la ciudad de Monterrey, Nuevo
León, durante las fechas designadas
en la convocatoria y sesionará en el
lugar o lugares que designe su Mesa
Directiva.
Art. 8.-El Congreso trabajará en sesiones plenarias que principiarán a
las 10 y a las 16 horas diariamente.
Las sesiones durarán como máximo 3
horas, a no ser que la asamblea acuerde prolongarlas.
Art. 9.-El Congreso se dividirá en
ei número de secciones que determine
su Mesa Directiva de acuerdo con los
trabajos presentados.
Art. 10.-Las sesiones serán plena•
rias y seccionales. Se tratarán en sesión plenaria: la inauguración y clan•
sura del Congreso y el informe y aprobación en su caso, de los trabajos y
proposiciones de las secciones.
Art. 11.-Las secciones trabajarán
con el sistema de Mesa Redonda; en
ellas se leerán y discutirán los trabajos correspondientes y se acordará J-::i
concesión de las menciones honoríficas que deban proponerse a la aprobación definitiva de la. asamblea general del Congreso.
Art. 12.-Cuando en alguna sesión
plenaria fuere preciso conocer íntegramente alguna de las ponencias estudiadas por una sección, el autor del
trabajo dará lectura a su estudio. Se
concederá la ·palabra a los miembros
del Congreso que la soliciten y podrán
hacer uso de ella hasta 10 minutos en
cada intervención, mencionando su
nombre y representación.
Art. 13.- Las discusiones sobre una
ponencia no podrán exceder de una
hora, a no ser que el asunto amerite
mayor tiem_po a juicio de la Asamblea
o de la Mesa Redonda.
Art. 14.-Si no hay discusión o agotada ésta, se procederá a votación en
caso de que el asunto lo amerite, o
se tomará nota de lo expuesto por quienes hagan uso de la palabra, si se
trata de temas teóricos generales.
Art. 15.-Las Secciones trabajarán
bajo la dirección de un Presidente y
un Secretario, designados por la Mesa
Directiva del Congreso.
Art. 16.-Las secciones iniciarán sus
trabajos a la hora fijada y con el número de miembros que concurran.
Art. 17.-En las secciones, el Presidente dirigirá la lectura de los trabajos y las discusiones, conforme a lo
dispuesto en los artículos antecedentes y el Secretario, levantará las actas
respectivas.
Art. 18.-Los Secretarios del Con•
greso y los Secretarios de las secciones, pasarán lista de asistencia de los
delegados a la hora fijada para cada
sesión.
Art. 19.-Los Secretarios del Congreso y los de las secciones, leerán
las ponencias de las personas ausen-

tes o la síntesis del trabajo. Al empezar cada sesión del Congreso o de sección, leerán el acta de la -Sesión antep
rior la cual se someterá a discusión
y en su caso a votación.
Art. 20.-Cuando la ponencia exce•
da de 15 páginas, en las sesiones plenarias o en las de las secciones, se
leerán una síntesis no mayor del mencionado número de páginas, a no ser
que la importancia de la materia y
siempre que se disponga de tiempo,
amerite la lectura íntegra o parcial del
trabajo a juicio de la asamblea plenaria o de los miembros de la sección
en su caso.
Art. 21.-Los Seer.etarios del Con•
greso y el de las secciones, inscribirán a los oradores y el Presidente les
concederá la palabra por orden de
inscripción. Ningún orador podrá intervenir más de tres veces en una discusión, salvo autorización especial del
Presidente del Congreso o de la sección respectiva.
Art. 22.-No podrán discutirse en
el Congreso, asuntos de credo religioso o de política militante.
• Art. 23.-Los acuerdos y resoluciones del Congreso y de las secciones,
sr. tomarán por mayoría de votos de
los miembros que concurran a la sesión plenaria o de la sección. El Presidente del Congreso y el de las Secciones, tendrán voto de calidad para
el caso de empate en las votaciones.
Art. 24.-Cualquíer cuestión no prevista en este Reglamento, que se suscite durante las discusiones en sesión
plenaria, será resuelta por el Presidente del Congreso y en las secciones por
el Presidente de las mismas.
Art. 25.-En la última sesión plena.
_ ria del Congreso se nombrará la comisión redactora de la Memoria y se
fijará fecha y sede del Cuarto Congreso Nacional de Sociología para e!' año
de 1953.
Art. 26.-Los trabajos a los cuales
se otorgue Mención Honorífica, serán
preferentemente publicados en la Memoria del Congreso. Todos los demás
que se presenten y aprueben, se publicarán de acuerdo con las posibilidades materiales con que se cuente para
la publicación de la Memoria y la selección que haga la Comisión Redac•
tora de la precitada Memoria.
REPRESENTANTES DE UNIVERSIDADES E INSTITUTOS CIENTIFICOS, CONCURRENTES AL TERCER
CONGRESO NACIONAL DE SOCIOLOGIA EN LA CIUDAD DE MONTERREY.
ATENEO FUENTE DE SALTILLO,
COAHUILA.
Lic. Arturo Moneada Garza.
ACADEMIA MEXICANA DE CIENCIAS
PENALES.
Dr. Mariano Ruiz Fúnes.
ASOCIACION MEXICANA DE CIENCIA POLITICA.
Lic. Desiderio Granue.
Lic. Luis García Romero.
ASOCIACION MEXICANA DE SOCI01..OGIA.
Dr. Lucio Mendieta y Núñez.
Lic. Salvador Chávez Hayhoe.
Dr. Alfonso Rojas Pérez Palacios.
Lic. José Montes de Oca y Siyva.
Lic. Alberto F. Senio.
Lic. Lucio Cabrera.
ESCUELA DE CIENCIAS POLITICAS Y
SOCIALES DE LA U.N.A. DE MEXICO.
Lic. Moisés González Navarro.
FACULTAD DE DERECHO DE LA U.
N. A. DE MEXICO.
Lic. Arturo Serrano Rodríguez.
IN"STITUTO CAMPECHANO.
Lic. Luis Felipe Martínez Mezquída.
INSTITUTO AUTONOMO DE CIENCIAS Y ARTES DEL ESTADO DE

OAXACA.
Lic. Pedro Yesca Peralta.

Armas y Letras + Pág. 3

INSTITUTO DE CIENCIAS Y ARTES
DE TUXTLA GUTIERREZ, CHIS.
Lic. Guíllermo Sánchez Chanona.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO AUTONOMO DEL ESTADO DE
MEXICO.
Lic. Guillermo Colín Sánchez.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO AUTONOMO DEL EST. DE Hl•
DALGO.
Lic. José Delgado Hidalgo.
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES
SOCIALES DE LA U.N.A.M.
Dr. Lucio Mendieta y Núñez.
Líe. Ignacio Mejía M.
Prof. Roberto de la Cerda Silva.
Sr. Osear Uríbe Villegas.
INSTITUTO JUAREZ, DURANGO.
Lic. Salvador Zúñíga Garay.
INSTITUTO JUAREZ, VILLAHERMOSA, TAB.
Lic. Eduardo Alday Hernández.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO DE ZACATECAS.
Lic. Salvador !barra Pastrana.
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO.
Dr. Luís Garrido.
Dra. Victoria Kent.
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON.
Lic. Raúl Rangel Frias.
UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SURESTE.
Dr. Eduardo Urzáíz Rodríguez.
UNIVERSIDAD . MICHOACANA DE S.
NICOLAS DE HIDALGO.
Lic. Gílberto Vargas López.
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA.
Dr. Efraín Urzúa Macias.
UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO.
Dr. Francisco Carmena Menclares.
UNIVERSIDAD DE S. CARLOS, GUATEMALA.
Lic. Jorge del Valle Matheu.
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SAN
1 urs POTOSI. ·
Lic. José Luis Vera.
UNIVERSIDAD DE PUEBLA.
Lic. Ramón Palacios Delgado.
UNIVERSIDAD DE QUERETARO.
Lic. Antonio Pérez Alcócer.
UNIVERSIDAD DE SINALOA.
Lic. Rodolfo Monjaraz Buelna.
UNIVERSIDAD DE SONORA.
Lic. Abraham Aguayo.
TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA
DEL DISTRITO Y TERRITORIOS FEDERALES.
Lic. Maria Lavalle Urbina.
Lic. Alber.to R. Vela.
Lic. José de las Fuentes Rodríguez.
PROCURADURIA CENTRAL DE LA
REPUBLICA MEXICANA.
Lic. Arnulfo Martinez Lavalle.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quíroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Mai:tinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fídencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

,

�La Libertad de Trabajo y

Tercer

su Protección Penal
Discurso leido por el doctor Luis Garrido, Rector de la UNAM, el dia primero de octubre de 1952, en la sesión
inaugural del 111 Congreso Nacional de
Sociología Criminal, celebrado en el
Aula Magna de la Universidad de Nuevo León.
•

El Congreso de Sociología Criminal inaugura hoy sus actividades, en un ambiente nacional que reclama una más enérgica
y metódica represión del crimen y una mejor prevención de la
delincuencia.
. No podemos negar que los estudios penales adquieren pres•
tanda y modernidad en nuestro país. Distinguidos juristas y médicos mexicanos han ganado prestigio internacional con sus tra•
bajos en el campo criminológico y sin embargo la curva de los
delitos asciende en forma incontenible. Difúndense revistas especializadas y fúndanse academias y sociadades para estudiar el
Derecho Penal, pero nuestras penitenciarias carecen de una bue•
na organización y el índice de la reincidencia adquiere terribles
proporciones. Nuestras leyes sustentan excelentes doctrinas, pero frecuentemente sus instituciones no viven en la realidad.

El Doctor Luis Garrido, Rector de la U. N. A. M;, pronunciando
el Discurso Inaugural.

Hay pues un marcado divorcio en- !untad inquebrantable de trabajar catre el esfuerzo intelectual y sus res~l- da uno en nuestra esfera de acción,
tados, entre la teoría y la pf.áctica, en- · porque las resoluciones aquí aprobatre el -impulso creador y sus realiza- das no duerman él sueño de los jusciones. Tal parece que lo importante tos, en una Memoría que se use para
es trabajar por que se Ueve a efecto consulta de eruditos o especialistas
lo que tantas veces se ha repetido so- de gabinete, sino que realmente sirbre reformas a las leyes punith•as, a van para orientar las reformas de la
las cárceles, a los tribunales. a la po- sociedad en un aspecto material y étilicía, al Ministerio Público y a la Po- co, que la purifique de negligencias,
lítica Criminal. Y, sin embargo, henos de omisiones y de prácticas nocivas,
aq.µí reunidos para estudiar una vez que la hacen un caldo de cultive para
más el crimen desde el ángulo social. los fermentos criminales.
La Academia Mexicana de Ciencias
Y es que el espíritu se acongoja ante la multiplicidad de fuerzas que ge- Penales a la que me honro en perteneran el delito: miseria, vagancia, jue- necer, está resuelta a trabajar incango, alcoholismo, libertinaje. Y como sablemente para lograr el mejoramien'."
servidores de disciplinas jur.ídicas y to de nuestra técnica en la prevensociales, buscamos en nuestra respec- ción del crimen, ofreciendo al Estado
tiva ciencia aquella fé con que el hom- su más amplia colaboración en el debre pueda poner remedio o atenuar sarrollo de un programa que dismilos males sociales, si obra con desin- nuya los factores que generan la deterés y alteza de miras, buscando sólo lincuencia.
Pero nada se obtendrá si no teneel bienestar de las colectividades humos el equipo ·Y los estudios necesamanas.
Pero a la luz de la experiencia ad- rios para cesolver todos los complejos
quirida, debemos salir de este Con- problemas que plantea la realidad sogreso con el espíritu tel_!so, con la vo: cial en el área del delito. A este fi11

responde la convocatoria del presente
Congreso. Vamos a reunir todo el material necesarios para nuestra gran
cru~ada. No importa que se repita lo
que ya se ha expuesto en otras ocasiones. Siempre es oportuno insistir
hasta que se nos oiga. Pero, ádemás,
estos trabajos cobrarán nueva vida al
entrelaiarse con ·otros en un plan de
conjunto. Sus autores, por otra parte,
venidos de toda la República, podrán
enriquecer con sus observaciones de
carácter regional, el cuadro del proceso colectivo en orden al delito.
M.ás la reunión a la que concurrimos tiene otra significación. El auge
de los estudios jurídicos en materia
penal, no se ve acompañado de igual
florecimiento en lo que concierne a
la investigación del delito como fenómeno colectivo. De aquí el deseo
benemérito que sustenta el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad, dirigido con singular acierto
por el doctor Lucio Mendieta y Núñez,
de fomentar los estudios sociológicos
sobre el crimen. Hoy dia se multiplican en otros países, como base de
cualquier labor seria en el campo criminológico, las investigaciones de psiquiatría social y psicodinámíca, para
fijar los casos de personalidad mal
ajustados en la conducta colectiva, y
la influencia de razas y grupos, asi
como de las condiciones de patologia
social en el fenómeno del crimen.
Desde los libros de Tarde y Garofalo hasta los modernos trabajos de .
Abrahamsen, Barnes, Sutherland y
Teeters se ha ido aCentuando en la
ciencia la tendencia de ana.lizar los
factores sociales del delito y de la personalidad del infractor, para aprovechar estos conocimientos para la prevención del crimen y para la resocialización de los delincuentes, por medio de un tratamiento que restablezca
las relaciones normales entre ellos y
la Sociedad.
México requiere con urgencia más
y mejores expertos de su realidad colectiva, para la terapéutica de los males que lo aquejan. Pero la formación
de investigadores sociales es obra lenta y dificil, que por fortuna varios de
nuestros centros de cultura superior
han Comenzado. Entre tanto las reuniones, como la que hoy inauguramos,
nos brinda, entre otras cosas, la oportunidad de cambiar impresiones acerc2. de las técnicas de investigación que
conviene adoptar de acuerdo con
nuestros recursos 1 capacidad, fisonomía nacional y estadísticas y métodos
de representación gráfica.
Es curioso advertir fuera de las clases intelectuales, el poco interés que
despierta este tipo de lucubraciones.
La sociedad se conmueve ante una catástrofe o una epidemia. Se hacen colectas y se erogan fuertes sumas frente a una calamidad pública, pero no
tendría éxito una campaña para financiar los estudios y prácticas de ataque a los factores del crimen. Y,
sin embargo éste ocasiona mayores
daños que yna inundación o una plaga. Siega vidas, destruye propiedades, prostituye la familia, desorganiza
las funciones del Estado, desencadena guerras... Es, en suma, el morbo
más peligroso para la salud material
y moral de la sociedad. Gastamos mill~nes en proteger la salubridad pública, pero nos resistimos a sufragar
los gastos de_uan campaña moral para
proteger los bienes más caros al hom-

Armas y Letras + Pág. 4

bre como su honor, s_u familia, su pa.
tria y sus bienes.
Por otra parte, conocer al delincuente y comprender el delito desde
los lugares donde se incuba, hasta sus
últimas manifestaciones, sirve no sólo
a la acción legislativa y persecutoria,
sino también para la recta administración de la justicia penal. De otra
suerte la justicia tiene reministencias
vindicativas y no responde a la moderna técnica, que analiza la personalidad biopsíquica del agente delictivo y su conducta antisocial. Recordemos las bellas palabras grabadas al
pie de la estatua erigina en Verona al
insigne fundador de la Antropología
Criminal, César Lombroso, que nos
enseña el camino: "Se asonió con
amor de cíentlfico a los abismos de
todas las miserias morales, e irradió
de verdad la humana justicia".
Pero la ciencia del hombre reclama
conocimientos profundos en varias
disciplinas, entre otras los estudios de
carácter sociológico. La personalidad
humana no se forja sólo con factores
individuales sino también por in.fluencias colectivas. Quererla interpretar a
la luz de datos particulares, es desconocer que la conducta de los hombres se determina en muchas ocasiones por la sociedad misma, como nos
enseñ'ó aquella noble y generosa mu-.
jer doña Concepción Arenal.
Por ello cabe insistir también que
no podremos tener una buena magistratura penal y un foro respetable en
eSte fuero, si sus componentes carecen de los conocimientos científicos
necesarios para entender el complejo
problema de la criminalidad, en su tri~
ple aspecto preventivo, punitivo y de
resocialización del delincuente. Merced a la especialización es como pocÍrenios obtener un real progreso técnico para que la justicia obre con un
conocimiento cabal del hombre.
Ya no basta el punto de vista normativo o jurídico. Se necesita como
se pllso de manifiesto en el reciente
Congreso Criminológico de París, el
auxilio de ciencias (je observación y
de disciplinas meramente aplicativas.
Entre las primeras están: la Biologia,
la tipología, la psicología, la psiquiatria, el psicoanálisis, la sociología, las
ciencias morales. Entre el segundo
grupo se incluyen: la medicina legal,
la policía técnica y científica y la
ciencia penitenciaria.
Nu~stro Congreso no debe olvidar,
sin embargo, que el exceso de especialización, como dice Max Scheler,
ha contribuido a obscurecer el conocimiento del hombre en lugar de aclararlo, lo cual se debe a que cada disciplina obra aisladamente sin ligar sus
conclusiones con otras. Así, por ejemplo, en materia criminal cada una de
ellas no ve en el delito, el delillcuente y las circunstancias, sino lo que corresponde a su objeto particular. Por
ello nos hemos ppdido desentrañar en
muchas ocasiones las causas profundas de los actos y omisiones penales
:r sus ocultos mecanismos en el orden
social.
Debemos hacer un examen critico
de los métodos empleados por las di,,ersas ciencias que estudian al hombre, par.a destacar los factores crimi•
nógenos y Procurar una síntesis que
nos de una clara' idea sobre las modalidades, naturaleza y desarrollo del
(Pasa a la Pág. 7)

Por Julián ~LVO

l. EL TEMA. Reducimos el alcance de este trabajo a un
breve ensayo de dogmática penal circunscrito al derecho mexicano. Ni el estado actual ele la cuestión requiere, salvo por alarde
erudito, una complicada fundamentación doctrinal o una larga
exposición histórica, ni la ocasión es propicia a un minucioso
estudio de derecho compado que, sin embargo, no dejaría de
ofrecer interés. La pugna de escuelas entre las concepciones del
derecho a trabajar como función social y como derecho individual, bien puede reolverse armónicamente en el plano dogmático. En un mundo como el nuestro, que no es bastante rico para mantener a todos sus habitantes sin que, naturalmente, apor•
ten su esfuerzo personal, carece de relevancia práctica a menos
que bajo el primero de sus términos pretendan encubrirse for,
mas de opresión que conocemos demasiado bien. El derecho positivo mexicano, por otra parte, presta un excelente apoyo dogmático a la cuestión y permite configurar una interesante es•
tructura que es por sí tema suficiente para nuestra investigación.
En el terreno especulativo, unos autores -Soler, Salvagno, por citar sólo
a algunos de los más eminentes tratadistas hispano-americanos- reducen
su estudio al de la huelga, el paro y
la coalición como delitos de sustantividad más o menos perecedera, siguiendo así la tradición cientifica en
la exposición de la parte especial del
derecho penal. Otros, como Trueba,
que entre nosotros propugna con tanto ardimiento -siguiendo a Vannini,
a Delilala y, aun antes, a Gatti- la
tesis de la autonomia del derecho penal del trabajo, todavía no aciertan a
ofrecer una elaboración sistemática de
la materia en los términos en que la
reclamaba Florian.
Tratemos, pues de suplir tales insuficiencias proponiendo un esquema
sistemático de los preceptos legales
que en nuestro ordenamiento jurídico
reconocen la libertad de trabajo como
un derecho individual de ejercicio
politicamente garantizado y la dotan
de protección penal contra sus posibles infracciones.
2. FUENTES. Las normas fundamentales de mayor rango o jerarquía
que reconocen el principio de la libertad de trabajo como un derecho individual se hallan, como es sabido, en
la Constitución federal vigente, de
1917: artículos 4o. y 123. El 73, por
su parte, atribuye a la competencia
federal la legislación en manteria de
trabajo (fracción X).
· En cambio, el Código penal -siempre nos referiremos al de 1931, vigente en el Distrito y Territorios Federale.s, puesto que no ofrece graves problemas su concordancia con los de los
I;:stados- , la Ley federal del trabajo
de 27 de agosto de 1931 y la Ley de
responsabilidades de los funcionarios
de 30 de diciembre de 1939, establecen las normaS secundarias o preceptos especifieamente penales que constituyen la protección juridico-penal de
la libertad de trabajo. Y ello conforme al si guíen te sumario:
a) Código Penal: articulos 214 fracción IV (abuso de autoridad) , 253
fracción IV (ventaja indebida en perjuicio de alguna clase social), 364
fracción 11 (violación de garantias) y
365 (prestación de trabajo no retribuida y reducción a servidumbre) .
h) Ley Federal del Trabajo: artículos 258 (concepto de coalición) , 259
(concepto de ·huelga) ,. 260 (fines legitimos de la huelga), 262 (limitación

de los actos de huelga y sanción de
los de violencia física o moral cometidos con ocasión de aquella), 263
(huelga ilicita), 269 bis (impedimento de la renudación de . labores), 276
( extensión ílicita de la huelga), 277
(concepto de paro), 278 (fines legitimos del paro) y 281 (para ílicito).
c) Ley de Responsabilidades: articulos 18 fracciones XXIX (limitación
general de la libertad de trabajo),
XXX (limitación individual de la libertad de trabajo), XXXI (expedición
indebida de titulo profesional), XXXI!
(privación de salario), XXXlll (presentación de trabajo no retribuida), y
LIX (imposición de multa excesiva a
jornaleros u obreros), y 19 fracción
VIII (sanción de los delitos expresados de carácter oficial).
3. RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL DE LA LIBERTAD DE TRABAJO. Además de otros varios derechos fundamentales en materia obrera, de los que el de asociación profesional es sin duda eJ más importante,
la Constitución de 1917 reconoció en
sus articulos 4o. y 5o. el derecho a la
libertad de trabajo. Con ello se abre,
una nueva etapa en la historia del derecho social y en la de la reglamentación constitucional de las llamadas
garantias individuales. Desde entonces,· en efecto, junto a los derechos y
garantías propiamente individuales, aparecen las garantías y derechos sociales.
Las normas constitucionales mexicanas emplean le forma de expresión
negativa en su consagración de la libertad de trabajo. "A ninguna persona podrá impedirsele que se dedique
a la profesión, industria, comercio o
trabajo que le acomode, siendo licitos" (artículo 4o.) . "Nadie podrá ser
obligado a prestar trabajos personales ... sin su pleno consentimiento" (articulo 50.). Las limitaciones al ejercicio de esta libertad sólo podrán fundarse en el respeto a los derechos de
tercero o a los derechos de la sociedad. En el primer caso, la limitación
sérá irripuesta por resolución judicial;
en el segundo, ·por resolución guhernati va ajustada a ley. En cuanto a la
prestación de trabajos personales, el
principio de libertad no admite más
excepción que la del trabajo penitenciario.
El articulo 123, que constituey la
carta de los derechos del trabajador
en la Constitución mexicana, contie-

ne en varios de sus preceptos, normas
vinculadas directa o indirectamente
con el principio de la libertad de trabajo con su protección penal. Asi, el
derecho de coalición de obreros y de
empresarios (fracción XVI), el derecho de huelga y de lock-out (fracción
XVII), la determinación de las condiciones de licitud de huelgas y paros
(fracciones XVIII y XIX). Todos estos preceptos onstitucionales son posteriormente desarrollados y dotados
de la adecuada sanción p.9r el Código
penal y por la Ley federal del trabajo.
4. PROTECCION PENAL DE LA LI. llERTAD DE TRABAJO. El sistema
jurídico- penal protector de la libertad de trabajo, se halla disperso entre los preceptos del código penal, de
la Ley federal del trabajo y de la Ley
de responsabidades de funcionarios.
Mientras que esta última da lugar a la
configuración de varios delitos oficiales sujetos a especialidad procesal, los
dos primeros tipifican una serie de
delitos comunes.
Las infracciones contra la libertad
de trabajo, pueden ser cometidas por
los Obreros mismos, por los patrones
o empresarios, por funcionarios públicos o por elementos extraños a la
relación de trabajo. La principal diferencia entre tales figuras delictivas
es la que proviene de sus autores. La
condición de éstos determina en cada
caso, ]as peculiares modalidades de la
acción y constituye las especialidades
penales y procesales correspondientes. Consideramos, pues, que la condición del autor de la infracción debe
ser el criterio sistemático que nos permita establecer las diferencias de primer grado entre tales grupos relictivos.
5. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO COMETIDOS POR
FUNCIONARIOS. El Código penal sanciona en el articulo 214 fracción IV
una modalidad del delito de ABUSO
DE AUTORIDAD que puede ser dirigida finalmente a la protección de la
libertad de trabajo. "Comete el delito
de abuso de autoridad todo funcionario público, agente del gobierno o sus
comisionados, sea cual fuere su categoría... cuando ejecute cualquier otro
acto arbitrario y atentatorio a los derechos garantizados en la Constitución". Se trata de la modalidad genérica del delito. La exclusión determinada por la presencia del adjetivo
"otro" elimina de este tipo de delito
las demás modalidades del abuso de
autoridad especialmente definidas y
sancionadas en los restantes apartados
del articulo 214. Las condiciones que
ha de reunir el sujeto activo de este
delito están precisamente determinadas en el precepto. Su objeto es la
protección de los derechos garantizados en la Constitución, uno de los cuales, como ya hemos visto, es la libertad de trabajo. Los actos delictivos
han de ser arbitrarios, es decir, flo
ajustados a ley ni a razón, que excedan de la razonable potestad legal qµe
incumbe al funcionario, y atentatorios; esto es, que supongan un perjuicio efectivo o una amenaza en relación con el ejercicio de los derechos
individuales penalmente protegidos.
La Ley de responsabilidades de funcio_n arios, por su parte, establece a
cargo de los altos funcionarios el delito de VIOLACION DE GARANTIAS
INDIVIDUALES (articulo 13 fracción
V, en relación con los artículos 14 y
15), figura delictiva que, al igual que
las demás a que habremos de referirnos en este apartado, consideramos
como especies legales del delito tipo
de abuso de autoridad.
El articulo 18 de la propia Ley de
responsabilidades, sanciona varias figuras delictivas especiales que con-

Armas y Letras + Pág. 5

tiene ataques a la libertad de trabajo.
Figuran entre los delitos oficiales de
los funcionarios y empleados de la Federación y del Distrito y Territorios
Federales, no comprendido~ en el grupo de los llamados altos funcionarios
(articulo 2o. de la ley). Son los siguientes tipos de delito:
LIMITACION GENERAL DE LA LIBERTAD DE TRABAJO. Se la define
así: "Imponer limiaciones generales a
la libertad del trabajo, que no estén
autorizados por el articulo 4o. constitucional" (fracción XXIX). Las limitaciones previstas por el artículo 4o.
de la Constitución, únicas reconocidas
legalmente, son las establecidas judicialmente en interés de tercero o gubernativamente y conforme a la ley
en interés social, y a ellas nos referimos en el apartado anterior. Las aludidas limitaciones generales son las
impuestas en la Ley de profesiones de
30 de diciembre de 1944 y en su Reglamento de 29 de septiembre de 1945.
PROHIBICION INDIVIDUAL DE
TRABAJAR. Aparece asi tipificada:
Prohibir a un individuo que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que lo acomode, cuando
la ley no autorice esa prohibiciónn
(fracción XXX).
PRESTACION OBLIGADA DE TRABAJO. Consiste en "obligar a un individuo a prestar trabajos personales sin
la justa retribución y sin su pleno
consentimiento, fuera de los casos autorizados por el articulo 5o. constitucional (Fracción XXXIII). La excepción autorizada por la ley, a la que
antes hicimos referencia, es el trabajo penitenciario, que también habrá
de prestarse conforme a las prescripciones que en materia de jornada establecen la Constitución (articulo 123
fracciones I y ll) y la Ley federal del
trabajo (articulos 68 y 73).
Todos estos son delitos oficiales y
su enjuiciamiento qued_a sometido a
lAs especialidades procesales que señala la Ley de responsabilidades.
Nos encontramos, pues, ante una figura genérica de delito, el abuso de
autoridad, y ante varios tipos delictivos que pue_den considerarse como especies de aquélla: la violación de garantias, establecida en forma indeterminada por lo que respecta a los altos
funcionarios y especificada, por lo
que hace a los demás funcioñarios, en
una forma general y negativa y en
dos formas individuales, una positiva
y otra negativa. Queda así suficientemente estructurada la protección penal de la libertad de trabajo contra
sus posibles infracciones por parte de
los funcionarios.
6. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO COMETIDOS POR
EMPRESARIOS O PATRONES. Del repertorio de delitos que integra la parte especial o libro segundo del Código
penal, consideramos que constituyen
atentados a la libertad de trabajo de
cuya comisión sólo pueden responder
empresarios o patrones los siguientes:
VENTAJA INDEBIDA EN PERJUICIO DE ALGUNA CLASE SOCIAL (articulo 253 fracción IV). Se trata de
una figura de delito que en ]a sistemática del Código figura clasificada
entre los delitos contra el comercio y
la industria, junto con otras formas
delictivas que tienden a impedir los
monopolios y otras maniobras que alteren el normal funcionamiento de las
leyes, de la libre concurrencia económica. Sin embargo, la peculiar redaccjón del precepto -"Los actos o procedimientos que constituyen VENTAJA EXCLUSIVA E INDEBIDA a favor
de una o varias personas determinadas y c'ON PERJUICIO del público o
·DE ALGUNA CLASE SOCIAL"- nos
11

(Pasa a la Pág. 6)

,

�ta ley y la penal imponen a dichos
actos u omisiones".
Las reserva$ y ;eferencias legales
(Viene de la Pág. 5)
que contiene la anterior definición se
explican por el sistema constitucional
permite formular la hipótesis de qu e de libertades consagrado con respecto
en él pueden comprenderse también a las actividades patronales. Establédeterminadas maniobras que tiendan cido el derecho de coalición Y de paa alterar en perjuicio de la clase obre- ro a favor de los '.p:itrones (Constitura los principios"· reguladores de la li- ción, artículo 123 fracciones XVI Y
bre concurrencia en el mercado de XVII; Ley federal del trabajo, artícutrabajo. Si tal hipótesis no es del to- los 258, 277 y 278). Sólo cabía limido descabellada, nos encontraríamos tarlo y condicionarlo legalmente conante un caso de técnica defectuosa que farme a las exigencias económicas y
ha dado lugar a la confusión de dos de tal manera que en su ejercicio tenespecies delictivas en absoluto dispa- gan algún control los representantes
res por su fin y por sus elementos. del interés público y de la otra parte
Pero no cabe duda de que en todo de la relación industrial. Así, "los pacaso se trata de uri delito del ·que sólo ros serán lícitos únicamente cuando
pueden resultar responsables los pa- el exceso de producción haga necetrones o empresarios, pues así se des- sario suspender el trabajo para manprende del encabezado del precepto: tener los precios en un límite costea"Se aplicará ,sunción ... a quienes in- ble, previa aprobación de la Junta de
curran en alguno de los hechos delic- Conciliación y Arbitraje" (artículo
tuosos que después se enumeran, ade- 278 de la Ley federal del trabajo).
más, de la suspensión ... o disolución No cumpliéndose dichas contliciones
de la empresa ... cuando el delincuen- en orden al fin propuesto por medio
te sea miembro o representante de del paro y al control de su autenticidad, falseándose o preordenándose diella ... "
chas condiciones, el paro es ilícito Y
PRESTACION OBLIGADA DE TRA- da lugar a résponsabilidad económica,
BAJO (artículo 365 fracción I). administrativa y penal. Debe resarSe trata del tipo de delito correspon- cirse a los obreros por los daños sudiente al que prevé, con respecto a fridos; debe sufrirse una multa hasta
los funcionarios, el artículo 18 frac- de dos mil pesos (Ley federal del tración XXXIII de la Ley de responsabibajo, articulo 680), y debe responderlidades, y al que ya nos hemos refese criminalmente.
rido. Por virtud de él se sancionará
No está claramente determinada la
"al que obligue a otro a prest~rle traresponsabilidad penal, salvo por el
bajos o servicios personales sin la re- . precepto remisorio contenido en el
tribuciln debida, ya sea empleando
articulo 281 de la Ley federal del traviolencia física o moral o valiéndose bajo, en caso de paro ilícito. Ningún
del engaño, de la intimidación o de precepto del Código penal lo define o
cualquier otro medio". El elemento
sanciona de modo expreso. Entendeesencial de este delito no es, como
mos ante tal situación que sólo cabría
pudiera creerse, la defraudación en el
sancionarlo penalmente por aplicaestipendio, puesto que sobre tal exción del artículo 253 fracción IV (ventremo puede mediar acuerdo entre pataja indebida en perju~cio de alguna
trón y obrero y consentimiento por
clase social), al que ya nos referimos
parte de éste. Es el forzamiento en la
al comienzo de este apartado. Sin emprestación del trabajo, la violencia fibargo, los términos confusos y amsica o moral en la prestación del conplios en que este precepto penal está
sentimiento del perjudicado, inclusir edaciado, nos obligan a considerarlo
ve el fraude o " cualquier otro medio"
como un género dentro del cual caaplicado por el sujeto responsable del
bría subsumir la especie delictiva del
delito para obtener tal consentimienparo ilícito, con la salvedad de que
to, la verdadera característica de esta
ésta no puede agotar la gama de posifigura de delitos. Sólo puede responbilidades criminales que pueden comder de él quien tenga la condición de
prenderse en aquél.
patrón o e:mpresario o quien la asuma por virtud de los actos delictivos,
VIOLACION DE GARANTIAS (códies decir, el beneficiario del trabajo go penal, articulo 364 fracción II). Deprestado sin el libre consentimiento, be hacerse en este lugar, por lo mepues no cabe pensar lógicamente que nos una somera referencia a la violaeJ obrero d elinca contra si mismo.
ción de garantías imputable a parti-

La Libertad de...

1
11

li

REDUCCION A SERVIDUMBRE (artículo 365 fracción 11 ). Se comete celebrando con otro " un contrato que
prive a éste de la libertad o le imponga _condiciones que lo constituyan
en una especie de servidumbre" o apoderándose de alguna persona o entregándola a otro con el objeto de que
ésta celebre dicho contrato. Por principio de razón natural resulta e\'idente que esta especie delictiva está configurada sobre la base de un ataque,
y de los más graves que cabe perpetrar contra la libertad de trabajo garantizada constitucionalmente.
Pero el típico delito contra la libertad de trabajo que se pone a cargo
de los patrones o empresarios es el
que la legislación mexicana denomina PARO (cierra, Hserrata", "lockout"). Lo define la Ley federal del
trabajo en su artículo 281: "todo paro que se decrete fuera de los casos
y sin los r equisitos de los artículos
anteriores, por medio de falsedades o
por la creación exprofeso de las circunstancias que en esos artículos se
mencionan, hará responsables a los
patrones o a sus legitimas representantes que lo hayan decretado, a quienes se aplicarán las sanciones que es-

culares. No debe confundirse con el
delito de igual sustancia y denominación que sanciona la Ley de responsabilidades de los funcionarios en
su articulo 13 fracción V. En el lugar
correspondiente nos hemos ocupado
de él y hemos expresado nuestra opinión de que también las varias especies delictivas del articulo 18 fracciones XXIX, XXX y XXXIII de la propia
Ley de responsabilidades pueden -ser
comprendidas bajo la denominación
genérica de violación de garantías.
Cualquiera que sea la opinión que
pueda merecernos el sistema adoptado por el legislador mexicano al tipificar dos especies . delictivas .de la violación de garantías, una imputable a
funcionarios y otra a particulares,~el
comentador dogmático debe atenerse
a la presencia de esta figura de delito
y admitir que una de las garantías· individuales por ellá amparada penalmente, es sin duda, la libertad de trabajo. El delito de violación de garantías cometido por particulares, ofrece
un carácter genérico por lo que atañe a la condición de sus agentes responsables. Salvo la especialidad ya
puesta de manifiesto en cuanto a los
funcionarios públicos, cabe pens3.r

que el ataque contra la li~ertad ~e
trabajo subsumible en el debto de VI~lación de garantías puede ser cometido tanto por patrones como por obreros, aunque siempre se dirigirá contra obreros. Sólo en tal hipótesis puede concebírsele como una ofensa contra la libertad de trabajo, aunque también la de industria y comercio quepan bajo su tutela penal.
Por consiguiente, cuanto antecede
debe asimismo hallar su lugar en el
apartado siguiente, aunque por razones de economía no hayamos de repetirlo.
Queda asi delineado el cuadro de
las infracciones criminales contra la
libertad de trabajo que en el ordenamiento jurídico mexicano cabe poner
a cargo de los patrones o empresarios.
7. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO CO)IETIDOS POR
OBREROS O ELEMENTOS EXTRA1'/0S. La clásica figura de delito contra la libertad de trab•ajo que . cabe
imputar a los obreros, es la HUELGA.
Sin embargo, superadas en la evolución histórica del derecho penal aquellas etapas de liberalismo económico
a ultranza, en las que se consideraba
que la relación obrero-patronal debía
regirse por las normas contractuales
de derecho civil, sobre la base de una
hipotética igualdad de las partes, y
pbr consiguiente, ambas debían responder en iguales términos de las incidencias a que diese lugar ]a ejecución del contrato de trabajo, la huelga dejó de considerarse como un ataque indiscriminado contra la santidad
de lo pactado y de sancionarse penalmente como delito. Asi el derecho positivo mexicano reconoce y garantiza
por imperativo c;onstitncíonal el derecho de coalición y el de huelga a favor de los obrerbs (Constitución, articulo 123 fracciones XVI y XVII;
. Ley federal del trabajo, artículos 258
y 259 al 276) , como medio normal de
establecer y mantener el equilibrio en
las relaciones obrero-patronales. Como en el e.aso del "lock-out", al que
ya 1101 hemos referido, 1a ley mexicana define la huelga y precisa sus objetivos con carácter limitativo, distingue entre huelgas lícitas e ilícitas, establece un sistema de responsabilidades dimanadas de las huelgas según
su diverso carácter y sanciona penalmente sólo las huelgas ilícitas y los
hechos delictivos derivados de ellas o
de algún modo en conexión con ellas.
En el moderno Estado de derecho,
pues, la huelga en sí Yiene a strr un
hecho irrelevante desde el punto de
vista jurídico-penal. Sólo cuando se
aparta de sus bienes y cuando sirve
de ocasión para la comisión de delitos comunes en conexión más o menos
estrecha con ella puede ser calificada
como ilícita y· caer bajo la sanción
del derecho penal.
.Según el concepto legal, "hue]ga es
la suspensión legal y temporal del trabajo como resultado de una coalición
de trabajadores". Los objetos propios
de la huelga lícita pueden ser: "l. Conseguir el equilibrio entre los diversos
factores de la producción, armonizando los derechos del trabajo con los del
capital; II. Obtener del patrón la celebración o el cumplimiento del contrato colectivo de trabajo; III. Exigir
la revisión en su caso del contrato
colectivo, al terminar el período de
su vigencia, en. los términos y casos
que esta ley establece; y IV. Apoyar
una huelga que tenga por objeto alguno de los enumerados en las fracciones anteriores y que no haya sido declarada ilícita. "En su MODUS OPERANDI, "la huelga deberá' limitarse al
mero acto de la suspensión del trabajo". Establecidas asi (Ley federal del
trabajo, artículos 259, 260 y 262) las

Armas y Letras + Pág. 6

bases a que en su origen desarrollo
y finalidades debe sujetarse la huelga
para ser lícita, de tales conceptos se
deduce A CONTRARIO la estructuración jurídica de la huelga y de sus hechos conexos en cuanto delitos.
Contamos así con las siguientes fi.
guras delictivas:
Huelga ilícita (Constitución, articulo 123 fracción XVIII; Ley federal del
trabajo, artículo 263). Serán consideradas como tales "únicamente" aquellas en que '1a mayoría de los huelguistas ejecuten actos violentos contra las personas o las propiedades" y,
en caso de guerra, aquellas en que "los
trabajadores pertenezcan a establecimientos o servicios que dependan del
Gobierno". La sanción de la huelga
ilícita es lógicamente su declaración
de inexistencia, pero ni el Código penal ni la Ley federal del trabajo establecen sanciones propiamente penales para ella, a menos que se considere la posibilidad de comprenderla en
el articulo 253 fracción IV del código
penal en cuanto forma del delito de
ventaja indebida en perjuicio de una
clase social, lo cual nos merece profundas reservas, o en el articulo 364
fracción II del mismo Código en cuanto violación de garantías cometida por
particulares.
No carecen, ·en cambio, de sanción
penal expresamente establecida en la
Ley federal del trabajo los ·actos conexos de índole delictiva que pueden
cometerse con ocasión de la huelga
como veremos inmediatamente.
VIOLENCIAS Y COACCIONES (Ley
federal del trabajo, artículo 262). Cualquiera que sea la calificación jurídica de la huelga -licita, inexistente,
ilícita-, ésta debe desarrollarse pacíficamente. Para reforzar este principio, "los actos de coacción o violencia física o moral sobre las personas
o fuerza sobre las cosas, si no constituyen otro delito cuya pena sea mayor, se sancionarán con prisión basta
de dos años y multa hasta de diez mil
pesos, más la reparación del daño". Se
trata de una calificación penal especial de los delitos comunes de lesiones, injurias, amenazas y daños en
propiedad ajena, que haya su razón
de ser en las peculiares circunstancias de su comisión.
OBSTRUCCION DEL TRABAJO.
(Ley federal del trabajo, articulo 269
bis), incurrirán en este delito "Los
qne impidan o estorben la ejecución
de las medidas a que se refiere la
fracción IV del articulo anterior o la
reanudación del trabajo en el centro,
negociación o empresa afectados por
la huelga que la junta de Conciliación
y Arbitraje hubiere declarado inexistente o ilícita" Las referencias que
contiene el precepto se relacionan con
la hipótesis de la huelga jurídicamente inexistente por no dirigirse a nin~
guna de los fines reconocidos legalmente o por no haberse seguido para
su declaración los trámites legalmente
prescritos. Constituye un manifiesto
atentado a la libertad de trabajo cometido por los huelguistas contra los
obreros que no lo abandonaren (articulo 268 fracción IV) o contra los
de nueva contr~ción (articulo 268,
fracción JI).
PARTICIPACION EN LA HUELGA
(Ley federal del trabajo, artículo 269
bis. Cometen este delito "los que, no
siendo trabajadores del centro, negociación o empresa respectivos, salvo
el caso de la fracción IV del articulo
260, tomen parte en una huelga inex_i•·
lente o ilícita". Se trata de un dehto
en el que só)o pueden incurrir ele·
mentos extraños a la hµelga, tengan
no la condición de obreros. La refe-

°

(Pasa a la Pág. 8)

-A LOS JOVENES DE
NUESTRA CENERACION

Crónica Universitaria

Campio CARPIO

Todo el pasado debe encontrar en nosotros la culminación •
de su objeto. El sueño de los profetas tiene que expresarse en su
realidad. De lo contrario el tiempo retomarla al primitivismo
a la noche negra del oscurantismo, al estado de la barbarie. E;
mucho pedir para la mentalidad de ciertos espíritus pusilánimes
que del mundo y de las cosas pretenden siempre tomar la mejor
parte, utilizándolos como artículo manufacturado. Mas en nosotros se depositaron tantas ilusiones, tal el infinito número de
pensamientos y ojos han sido y son ·puestos en esta generación,
que seria traicionar; no solamente la historia en cuanto tiene de
responsable, sino la verdad y la justicia mis.mas, cuyo imperio
ejerce suprema influencia sobre los intereses y las pasiones.
Contrita el alma humana por el cúmulo de accidentes adversos al desarrollo de su actividad, es sometida a
la dura ley que un destino aciago descargó sobre sus espaldas. Atormentada y desconcertada, titubeando siempre, caminando a tientas entre el laberinto de tanta complicación, no atina a cortar el nudo que atenaza su
garganta. Imposibilitada para actuar,
es arrastrada por los oscuros senderos
que conducen al martirio, al desastre
en que desembocan todas las guerras,
el caos que es el producto final de las
contiendas. En ese grupo que es el
conjunto humano, están las vidas de
nuestros antepasados crucificadas por
c&amp;usa tan innoble; de los amigos, padres, hermanos e hijos asesinados ayer
en honor del dios terrib]e; los monumentos pulverizados, edificios con''ertidos en ruina, campos y fábricas
desvastados, museos y bibliotecas reducidos a polvo, hospitales carbonizados; y rotas las ligaduras de Ja moral que son principio de la familia que
es la fraternidad · entre los seres racionales, desatados los instintos de
perversión con rienda suelta y del vicio y el morbo patológico, el crímen
celebrando sus festines del brazo de
la indecencia y la procacidad; nuestros hogares y fortunas quemados en
honor de la victoria.
El saldo no puede ser menos constructivo y ruinoso. Los distintos gobiernos nos han dicho que tenían razón y que luchaban por derechos justos. Escuchamos estas palabras desde
antes de la historia: ya el aire que
respiramos nos las trasmite con el lamento de la propia victima. Pese a
ello, precis0t es matarse, aniquilarse.
No podemos preguntar a los muertos
si están convencidos o nó de la legalidad de sus derechos y, por consiguiente, si cambiaron de opinión. Aun
cuando los interrogantes no fueran
respondidos satisfactoriamente, nos
quedaría siempre un marge,n para hacerles comprend'er el error. Pero si
ellos no pueden ofrecernos la clave
del misterio, los que vivimos somos
responsables doblemente cuando después de permitir tanta guerra sin resolver el punto preciso que movía los
anta.gonismos, hemos arruinado tantas
veces el patrimonio social y cometemos por millonésima vez los errores
de los qne nos han sÚcedido en la
existencia terrena. Y no es una culpa
a determinado sector o grupo, sino al
conjunto colectivo; porque cualesquiera sean las fuerzas de que disponga un partido o agrupación políticos
en ejercicio discrecional del poder,
cuando la vida humana está en peli-

gro .Y se ponen en juego las haciendas y fortunas e hipoteca el porvenir,
toca a los pueblos hacer ejercicio de
sus derechos, porque no hay cadenas
suficientemente sólidas que no pueda
romper cuando le· inspira el espíritu
de libertad.
Ese sentimiento, esa responsabilidad, tenemos la misión de infundirla
en los corazones ·del mundo, por instinto de conservación, por principio
indiscutible del bienestar que proporciona la paz mediante el trabajo creador. No y No! la vida de nuestros hijos, y de los hijos del mundo, la suerte
de nuestros padres el sentido de nuestra misma libertad, no es trasferible.
Constituye toda la propiedad humana
adquirida en trato de rudo trabajo, al
calor de ideas redentoras y con la visión· de un porvenir venturoso, amasado con cuanto fuimos hasta ayer para
pensar hoy lo que seremos mall8na.
Hasta aquí sabemos quienes hemos sido y con cuanto error descendimos a
los planos en que nos encontramos.
Queremos labrar nuestro propio porvenir con elementos nuevos no contaminados por virus que saturen de
ponzQña lo que pretendemos crear ungido en pureza. Creemos en la fraternidad entre los hombres, apasionadamente, ciegam~nte. Y firmemente consideramos que seremos libres y dueños de nuestros actos como para propender y trabajar por esa libertad, si
concientemente, ponemos al servicio
de la comunidad las facultades que la
naturaleza ha desarrollado para el
desempeño de una actividad espiritual
como es la de expresar a través de
imágenes y sentimiento de fraternidad.
Reunir los hilos desgajados para
trasformarlos en sólidas cuerdas; unir
los tejidos para soldarJos; restañar heridas y practicar suturas del alma, he
ahi la síntesis de nuestra labor inmediata. Hacer un ideal de la hermandad, arrasando cuanto obstáculo se interponga, que por muy voluminosos y
múltiples que ellos sean, no podrán
con nuestra perseverancia, con nuestra determinación. No importa que
frente a un mundo materialmente hostil constituyamos un puñado de voluntades solamente. Si mantenemos vivo
e! fuego de la fé, si no renunciamos
a la conquista del bienestar y de la
libertad para obtener la igualdad, logramos mantener permanentemente en
zozobra a los enemigos y no les daremos resuello. Si somos pocos ante el
conjunto de adversidades, el estado
de guerrilla con que podemos atacar(Pasa a la Pág. 8)

El Poeta costarricense Alfredo Cardona Peña en la recitación antológica de sus
poemas.

IlECITAL POETICO
El Departamento de Acción Social
de la Üiliversidad acogió a la person::i.
del excelente poeta costarricenseme~ic~no Alfredo Cardona Peña, que ha
vivido en nuestra Patria largos años
cultivand!) la Literatura en nuestros
círculos universitarios e intelectuales.
Autor de dos bellos libros de Poesía
y ganador de varios certámenes, entre
éstos el convocado por el Ateneo Ame2
ricano de ,vashington avocado a celebrar el tercer cumplesiglos del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz
(Noviembre de 1951) , mereció por su
trabajo poético en torno a la Décima
Musa Mexicana lo lauros del primer
premio.
La visita de Cardoña Pefia, cuya
modalidad en la exposición de su bagaje lírico es la primera vez que se
presenta en nuestra Casa de Estudios,
fué gustada en extremo por ·la numerosa audiencia que se &lt;lió cita en el
acto poético.
La promoción cultural, que se ce!.:-bró el veinte del actual a las 20 :30
horas en el Salón de Conferencias de
la Universidad fu é· la recitación ant0lógica de los poemas del bardo costarricence, declamando en dos fracciones su exquisito repertorio 1 con ('} siguiente itinerario:
PRIMERA PARTE.
I, Fragmentos del "Valle de )léxico" ; II, "Bodas de Tierra y ).[ar", cant0 Xlll; De "Poemas.Numerales" (Premio centroamericano de Poesía); a)

Armas y Letras + Pág. 7

La Patria del Poema; b) Le~tura de
Quevedo; e) Lectura de la Biblia
(lsaias); d) Lectura de Walt Whitman.
SEGUNDA PARTE.
I, Fragmento de "Los Jardines Amantes" 11, Itinerario de la Estatua;
III, Cinco Sonetos Inéditos, y, IV, Lectura de ~léxico.

Tercer Congreso...
(Viene de la Pi,g. 4)
vasto potencial crimnal, que anida en
las sociedades contemporáneas. Unicamente procediendo así, contribuiremos a la resolución del problema que
plantea la Sociología Criminal, en el
cuadro de las otras ciencias que estudian las causas, la terapéutica y la
prevención del crimen.
Es indudable que los actos y las formas sociales ejercen gran influencia
en la conducta de los hombres. Al soci ólogo criminal corresponde investigar la gestación y desarrollo del delito) relacionándolo con los factores y
productos colectivos en cuanto lo condicionan, y también le toca precisar
los efectos que a su vez produzca el
delitoi tanto en la estructura como en
la dinámica social 1 porque no es posible constituir una disciplina aislada
Y absolutame·n te independiente, ya que
los actos humanos y el crimen es uno
de ellos se vinculad en recíprocas
relaciones con otros asPectos de la vi-

Pasa a la Pág. 8

�Tercer Congreso...

(

rie11e de la Pág. 7
da. Por eso en la Agenda de este
Congreso se han planteado una gran
variedad de temas de influjo reciproco entre la sociedad y el crimen. , Al
hacerlo así se tuvo en cuenta que la
sociología estudia en general los influjos mutuos entre los factores y las
realizaciones sociales.
Mas tampoco caigamos en la ambición de pensar, que la sociología criminal puede absorber otras ciencias
que conciernen al conocimiento del
crimen y de su autor. Recordemos la
frase de Ferri de que "todo delito es
el producto de condiciones individua' les, físicas y sociales." Si el ambiente colectivo es el medio en que se cultiva la delincuencia, no es menos importante el factor individual. Cada
disciplina tiene un campo perfectamente definido y unas y otras se pueden auxiliar sin perder autonomía, en
la explicación de fenómenos tan complejos como el de los actos antisociales.
Entre los temas que seguramente
atraerán la atención y el estudio de
este Congreso, como una de las causas
más importantes de la delincuencia
mexicana, está la de la corrupción de\
medio circundante. Cabria repetir a
los hipócritas que se encandalizan
desde las columnas de los diarios, con
la gravedad y la multiplicidad de los
delitos, la frase de Lacassagne: "Las
sociedades no tienen otros criminales
que los que se merecen", aseveración
que como dice mi admirado y admirable amicro el doctor Mariano Ruiz
Fúnes, es" verdadera, cabiendo so'lo
trabajar por no merecerlos.
Es indudable que las personas rodeadas de un ambiente de normalidad
y con una vida honesta, están menos
expuestas a delinquir. Ya A. Guillot
señalaba a fines del Siglo XIX, que la
desorganización moral de las familias
es una de las principales causas del
crimen, así como el alcoholismo, la
explotación de la mujer, el libertinaje, las viviendas inmundas, pero sobre todo el hábito adquirido de llevar
una vida cómoda, comprada con el dinero robado o de origen impuro.
En nuestra civilización de tipo capitalista, cada vez más mecanizada,
cobra importancia principal el factor
económico, en la producción de ciertos tipos de infracciones a la ley punitiva. Los cultivadores contemporáneos de la Sociología Criminal, lo han
puesto de manifiesto en Alemania, Holanda, Francia y Estados Unidos.
Nosotros aún no podemos vanagloriarnos de haber aclarado, científicamente, los factores de la delincuencia
mexicana. He aquí vuestra apasionante y patriótica tarea, señores Delegados. El país espera que lleguéis a resultados fecundos. Así lo hacen suponer vuestros antecedentes académicos
y el número y calidad de los trabajos
que habéis enviado.
SE~OR GOBERNADOR:
Una designación generosa me ha
concedido el privilegio de presentaros a nombre del señor Director del
· Instituto de Investigaciones Sociales
de la Universidad Nacional, de la Academia Mexicana de Ciencias Penales
y de todos los miembros de nuestra
Asamblea, el testimonio de gratitud
por por la valiosa ayuda que habéis
dispensado para la reunión de este
Congreso.
SE~OR RECTOR DE LA
UNIVERSIDAD DE N. LEON:
En el cumplimiento de la honrosa

m1s1on que se me ha confiado, estoy
convencido de interpretar el sentimiento que anima a todos los señores Delegados, al manifestaros nuestra
(Viene de la Pág. 7)
complacencia, porque la Casa de Estudios que gobernáis con afán progresista y la fe y el entusiasmo de un •
educador auténtico, haya patrocinado los desde todos los flancos con nuesnuestros trabajos, y que sea aquí, en tra verdad, no los dejará dormir: se:Monterrey -ciudad cada vez más dis- remos una pesadilla, un cargo de conpuesta para las grandes jornadas del ciencia, un peso sobre su alma, un
espíritu._ donde nuestros sociólogos verbo de admonición. Que sea nuesy penalistas se reunan para orienta·r tra bandera la libertad Y con ella
la política criminal del país, a fin de triunfaremos.
obtener mejor éxito, frente a las fuerEl estado social del mundo que conzas antijurídicas que amenazan los valores más caros de la sociedad: la vi- vierte a cada habitante en soldado, hada, el honor, la libertad, el bien y la ce del artista, del escritor, del filósobelleza. Que las energías obscuras del fo del poeta un elemento de combate,
mal decrezcan ante la inteligencia Y p~r su existencia en primer término
la voluntad de los hombres de estu- y por un ideal después. ~l avance _de
la negación, de la brutalidad que mdio.
Esperémoslo, así, para fortuna . ~e vade los mismos alteres y ciega los
nuestra patria y para la protecc1on ojos a la razón, han convertido a una
actividad tan ajena a los problemas
de lás sociedades en que vivimos.
materiales del mundo en individualidades adosadas a partidos y teorías
exóticas, que repugnan a cualquier
manüestación del arte y la cultura. La
misma ciencia no ha podido escapar
(Viene de la Pág. 6)
al contagio de principios cavernarios
que ennegrecen la más pura imaginarencia legal alude a la hipótesis de las ción. Hasta comienzos del siglo el arhuelgas por solidaridad, pero su pro- te y la cultura imponían respeto a la
cedencia es muy discutible. Nos ha- ani.malidad, que retrocedía como challamos, en efecto ante un caso de huel- muscada su rostro por la llama de cien
ga inexistente o ilícita, declarada tal antorchas. La sabiduría derrumbaba
IJOr . los organismos competentes del las más sólidas murallas y se conspoder público, es decir, ante una si- tituía en freno de los instintos anituación de hecho no amparada por el males cuando tenía que hacer uso de
ordenamiento jurídico o en abierta su valer. Era ésta la única fuerza que
pugna con él. ¿ Cabe la solidaridad li- domaba al bruto cuando las reglas de
cita con tal situación?
convivencia civil o los castigos corpoTanto la obstrucción del trabajo, rales no podían someterlo al razonacomo la participación de extraños en miento.
la huelga inexistente comportan las
penas señaladas por el artículo 262
En la actualidad los mismos Estade la Ley federal del trabajo para las dos mantienen escuelas de perfeccioviolencias y coacciones cometidas con namiento de las más absurdas e inocasión de la huelga. Todos estos de- gratas profesiones en que la desgracia
litos, además, por precepto constitu- humana puede convertir a un hombre.
cional, son atribuidos a la competen- El cultivo del espionaje, del cinismo,
cia de la jurisdicción federal (Cons- de la mentira en todos los grados se
titución, articulo 104 fracción I; Ley trocó en procaz enemigos de la liberfederal del trabajo, artículo 269 bis.) tad, levantando bandera de rebelión
La Ley federal del trabajo estable- contra las reglas morales de la cultuce otra limitación en el derecho de ra. Los últimos años convirtieron en
huelga, que puede llegar a revestir ca- héroes a los falsarios, a los embaucarácter delictivo. Se trata de la EX- dores y trapisondistas que cruzaban el
TE.NSION !LICITA DE LA HUELGA ingenio para la provocación de situa(artículo 276). El precepto legal de- ciones beligerantes, pisoteando con cítermina que "los trabajadores huel- nico desprecio nombres de dios, símguistas no podrán suspender el traba- bolos, imágenes y héroes que la hujo en las negociaciones que no se en- manidad ha mantenido sagrados, ducuentren bajo el control del sindicato rante múltiples años. Con desparpaa que pertenezcan". La prohibición jo increíble se han negado verdades
legal comprende, naturalmente, ade- absolutas cuya lógica indestructible
más del control sindical de los traba- fué puesta en tela de juicio y sirvió
jadores de la empresa por afiliación, hasta mismo acta de acusación, para
el control jurídico que supone la titu- que un tribunal de forajidos dictara
laridad del contrato colectivo de tra- la última sentencia trocando una verbajo. Se refiere tanto al caso de la dad en delito. La misma teoría sobre
huelga inexistente e ilicita como al de h formación de los mundos, fué puesfa huelga lícita, que por su principio ta en solfa al servicio de una monsde orden económico debe mantenerse truosidad que dictaba leyes, instauracircunscrita en el menor radío de ac- ba su moral de prostitución, levantación posible. Por hallarse este precep- ba altares a dioses sanguinarios que
to englobado en el mismo título que eran adorados en los templos por oralos anteriores, en el caso de que la ex- tes asalariados. Y la maquinaria, de
tensión de la huelga llegue a consti- la propaganda, instrumento infernal
tuir delito merecerá la misma san- que la civilización descubrió como
ción establecida en el artículo 262, elemento híbrido, domesticable, volcaconforme a lo dispuesto en el 269 bis. do en el crisol de la mentira y el en8. CONCLUSION. Queda asi total- gaño disfrazado que el amo paga, lemente estructurado el cuadro de la galizaba con su prosa carnicera, aqueprotección penal de la libertad de tra- llos actos horripilantes, presentados
bajo, dentro de un ordenamiento jurí- como artículo de primera calidad.
dico que dota de suficientes garantías los intereses generales y los parRecordar la simplicidad de tanto
ticulares de los partícipes en la rela- procedimiento complicado que el inción industrial. Quizá pueden formu- genio menesteroso de asalariados pularse a la legislación mexicana algu- so al servicio de causas perversas, olnos reparos de orden sistemático, pe- vidadas por la magia cerebral que prero su alcance no puede empañar el tende olvidarse de cuanto ofende y
elogio que merecen los lineamientos y
denigra a la especie, supone revolver
principios generales en que se funda.
los intestinos de una sociedad que se

A los Jówenes de...

La Libertad de...

Armas y Letras + Pág. 8

ahoga en la sangre de sus propios mártires. Una institución tan falsa que se
averguenza de sus mismos procedimientos, y que en_ el interés arriesga
su propia existencia. Un vistazo al
horizonte nos dará la parte de dimensiones y medidas de su descomposición. El panorama es idéntico en cualquier extremo. No son de nuestra parte intereses materiales los que defendemos, sino morales. Es toda la verdad, el respeto, el libre albedrío, el
derecho a cantar y a reír, a la alegría
que defendemos frente a la negación,
a la barbarie, a la gordura. No puede haber indiferentes ni contemplativos, esperando que los aconteci_mientos resulevan el problema por s1 mismos. Los hechos nos lanzaron a la
guerra. Incluso, a nosotros, los pacifistas por lógica, por fuerza del estudio de las sociedades humanas.
He aquí la gran tragedia de los hombres libres. Todos somos arrojados a
la hoguera belicosa: enemigos de la
violencia, libertarios que aspiramos a
un mundo mejor a base de la armonía, del entendimiento que distingue
nuestra condición humana de las demás especies animales; objetores de
conciencia, que por ese respetable derecho de libertad, renunciamos a
cuanto supone un estado de beligerancia, conscientes de que la verdad Y
la razón resuelven todos los problemas
presentes y futuros; los cristianos Y
demás sectas religiosas, cuyo ministerio responde a un ideal, equivocado o
no de hacer el bien moral; artistas,
qu~ la grandiosidad de su profesión
creadora, las ha hecho concebir el
ideal supremo de modelar la figura
humana con todos los dones y virtud es y que este mundo pequeño puede
hacerse grande para el bienestar y la
armonía; el hombre de la calle, olvidado de todos, sin profesión determinada que trabaja en silencio y no se
queja en la realización grandiosa del
monumento ecuménico del dolor y las
privaciones, que levanta ciudades,
construye puentes y caminos, labra la
tierra y recoge las mieses, tripula los
barcos que surcan las aguas de todos
los lates del mundo y baja a los profundos de la mina, para arrancar a
la tierra los metales preciosos que
mantiene escondidos en sus entrañas
para fundirlos y transformar en múltiples objetos para asombrarnos con
la maravilla mecánica del siglo. Y todos somos empujados al precicipio de
la contienda donde nos consumimos
sin gloria ni provecho. He aquí lo terrible, la inmensa desgracia, el pavoroso drama de nuestro siglo:
Pero alguna solución queda. No se
han agotado los medíos para redimirnos. Felizmente cuando un pueblo se
propone ser libre, nadie puede detenerle.
Que cada uno de nosotros cumpla
con su deber. Que sea la conciencia
la que guíe nuestros actos. Si procedemos asi, no hay elección posible,
Reivindiquemos en nosotros mismos
cuanto dolor y sacrificio ha costado
e~te mínimo de libertad que se nos
escapa de las manos y respondamos
a la misión del hombre. Por encima
de las tormentas sociales, sepamos en·
frentarnos a los acontecimientos Y retarlos. Somos nosotros los dueños de
los destinos morales de la humanidad. ·
Hagámosles sentir a sus enemigos t~
do el peso de nuestra decisión, sin
doblarnos. Que nuestra cultura les h&amp;:
ga sentir rigor de la sabiduría, de la
verdad, la majestuosidad de nueslras
creaciones, lo constructivo de nueStta
obra frente a su siembra de iniquida•
des. ¡Y venceremos!

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N'. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año/X

s,,,., J,,,

Núm. 11

Noviembre de 1952

JOSE TORIBIO MEDINH

7,,.i&amp;i, /Jt1t/i1111
Cuando Marcelino Menéndez y Pelayo en España removía
la infarme y vasta masa documental donde dormían los elemen•
tos arqueológicos de la historia literaria y social de la Península
española y de los pueblos de habla hispánica, en América -sin
olvidar al mexicano Joaquín García Icazbalceta, ttsabio de toda
erudición"-, con idénticos anhelos y las mismas afinidades, el
chileno José Toribio Medina, cuyo ilustre centenario natal celebramos el presente año, desbrozaba la apretada selva de la historia americana, para entregar al mundo moderno, en múltiple
eclosión, más de un centenar de volúmenes grávidos de enjundiosa, documentadísima y juiciosa información histórica, fruto de
una tarea fervorosa e ininterrumpida, que por sí sola hubiese lle•
vado al agotamiento a más de un investigador.
Medina nació en Santiago de Chile en 1852. Se educó en el
Colegio Inglés de Valparaíso y en el Instituto Nacional. Recibió
su grado de abogado en 1873, mas no llegó a ejercer la judicatu•
ra y su devoción se entregó en plenitud a la Historia y a la Biblio•
grafía, en cuyas disciplinas no ha sido igualado por nadie más
en América.
Sus producciones, que ascienden a índices incalculables para ser humanos, pues son varios centenares, lo acreditan como el
escritor más fecundo y activo en América en esos difíciles cam•
pos que él cultivó con tan marcado acierto y provecho. Sus es•
tudios de investigación histórica y documental y sus trabajos sobre Bibliografía, Numismática, Historia Literaria, son tan com•
pletos, que nadie puede escribir en la hermana República chilena sobre la epopeya de la Conquista y el período de la Colonia,
sin apoyarse en los valiosos libros y en los elementos arqueológi•
cos del sabio polígrafo americano.
Pué académico de la Facultad de Letras; perteneció a la
Academia chilena correspondiente de la Real Academia Españo•
la de la Lengua y fué miembro honorario de las más importantes
instituciones intelectuales de América y de Europa.
Entre sus obras principales se mencionan: Historia de la Literatura Colonial de Chile, La Araucana, texto, documentos y
biografía de Ercilla, El Quijote de Avellaneda, Sebastián Caboto, Juan Díaz de Solís, La Instrucción Pública en Chile hasta la
fundación de la Universidad de San Felipe, el Descubrimiento
del Océano Pacífico, V asco Núñez de Balboa, Hernando de Magallanes, Diccionario biográfico colonial de Chile, la Primitiva
Inquisición Americana y otras obras no m enos importantes.
Medina estuvo en nuestra Patria. Durante su fecunda es•
tancía aquí, se consagró a una afanosa búsqueda de documentos
que le sirvieron para dejar en favor de la Cultura mexicana una
obra monumental sobre la Imprenta en la Nueva España y otra
no menos valiosa sobre la Inquisición en México.
Murió en 1930, pero su legado sobrevive.

Federico ORIBE.

El polígrafo chilen o José T oribio Medina

Hay o cuando menos puede ensayarse el admitir que haya
do~ clases o especies de escritores en las que parece factible in•
clmr a los de todos los matices: primera, la legión de quienes procuraron expresar su íntima riqueza de claridades o su abismal
penuria_e?tre las tini~blas propias; segunda, la co~gerie de quienes e_scn~~eron o escnben escudados en,su paciencia y con la deternunac1on de sostenerla hasta el her01smo, en la disipación de
las nieblas mundanas o en la recolecta de la luz abandonada. Este segundo tinte, no puede obtenerse sino a merced del amor:
Para lanzarse a la publicidad con el propósito establecido de rectificar algo, para emprender aceptablemente la salvación de lo
que el tiempo va carcomiendo, la paciencia del estudioso escri•
tor, debe pertenecer al tipo de las amorosas.
El otro estilo expresivo, el de quienes buscan hacer hablar sus pr opias
vivencias, opacas o relampagueantes,
exige una arrogancia tan egoísta en veces, que suele pasar habitualmente por
humildad Y por sumisión : En el torrente circulatorio de los juicios a la ligera,
a estos escritores preocupados por si
mismos y dispuestos a preocupar por
lo mismo a quienes los lean, se los

atiende como a pedigüeños que solicitan venia para ser escuchados. Se
aman a si propios. Los primeros, pues
que no pretenden ser admitidos sino
que se afanan en que se admita e ilumine lo ajeno, respecto a lo que escriben y estudian, adelantan su amor y
su dedicación hacia lo demás, hacia
(Pasa a la Pág. 6)

�MIGUEL D. MARTINEZ RENlJON
José Guadalupe LOZANO.

HUMANIDAD
DEL POR VENIR
Campio CARPIO.

1916, fecha lejana en la trama imborrable de los recuerdos.
En la Escuela Normal para Profesores se hacía cargo de las Cátedras de Historia y Literatura el poeta Miguel D. Martlnez Rendón. Unos cuantos· conceptos a la hora de la presentación; y
luego la palabra fácil, sobria, escudriñadora en los intrincados
laberintos de la historia; el conocimiento pleno de los hechos,
las trayectorias a seguir basados en la experiencia; esa es la impresión de la primera clase del que más que Maestro, por su edad,
parecía un compañero de estudios; y fué la charla continua del
amigo en el correr de los días. No se olvidarán nunca sus palabras en el 4o. año de Estudios Normales: "De todo vamos a hablar en nuestra clase, menos de Literatura" y empezó esa obra
comprensible apenas para los educadores del porvenir que se
apartan de la rutina para guiar a las juventudes por caminos de
altura en la resolución de los problemas que plantea la vida.
Lecturas selectas, concursos, composiciones sobre temas libres, crítica
constructiva de las mismas, ensayos literarios en cada una de nuestras fiestas
patrias, participación directa en dichas fiestas; organización y desarrollo de
programas culturales dentro de las actividades de la Escuela Normal, sin faltar
nunca la orientación clara y precisa del bien hablar, en relación con los trabajos presentados; tal fué su programa de acción con los resultados siguientes:
amor a las bellas letras, deseo inusitado de escribir, de participar en todos los
eventos literarios, de figurar en las revistas, de espigar ante los públicos, de internarse en los linderos de la elocuencia, de la poesía y de la historia, para
dejar una huella en nuestro paso por la vida.
Desde esa fecha he seguido la trayectoria del Poeta.
Sirva este pequeño ensayo de crítica a su obra (insignificante y falto de
méritos si se quiere, pero lleno de sinceridad y afecto para el Maestro), en estos días en que él, desde una altura envidiable, puede escuchar todavía el aplauso de los suyos antes de entrar en el silencio imperturbable de lo desconocido.
Poeta de una trayectoria nacional, de los que se forman no por elocubraciones de la imaginación, sino de los que han tenido como maestra a la vida,
• de los que saben apreciar a través de sus ojos y de sus sentidos las palpitaciones del bien y del arte, de la naturaleza viva que plantea con colorido inusitado
y elocuente todas las manifestaciones del universo; poeta hecho al calor de las
tardes de sol en las épocas de su juventud; con sabor de frutas maduras en las
incursiones de su pensamiento; con gritos de rebeldía frente a las injusticias
humanas, con cariños paternales para los niños "que duermen tendidos bajo
de las estrellas", con una alta filosofía de la existencia; con cantos vibrantes
a la Patria; todo como un reflejo fiel de la alta misión de los seres humanos
en su ruta sin fin ...
Apenas la sangre roja de sus años mozos palpitaba en sus venas, cuando
ya nos manifestaba sus ideas en la forma incontenible y fecunda de sus versos:

Y, al son de sutil flauta de extraña melodía,
probé, en jícara de oro, el néctar de los sueños ...
De esa raza nuestra, hecha de piedra y de bronce, que ha forjado su destino indómito a fuerza de brazos y de espíritu, de chispazos de luz y de heroísmo, sigámoslo en su poesía:

Yo vengo de esa raza, cuya grandeza ida
es gigantesca cumbre coronada de flores,

El título pertenece al cubano Enrique Lluria y corresponde
a la segunda parte de su libro ''Evolución Super Orgánica" que
en 190? dió a publicidad Francisco Ferrer. No porvenir de la
humanidad porque esta frase encierra algo reciamente científico,
como producto de laboratorio, sometido a la riourosa e inflexible
ley del análisis, como señalándonos un destin; cruel del que no
s~mos partícipe,s ni adeptos. En cambio, Humanidad del porvenir se acerca mas a nuestro temperamento, abre otros horizontes
a la imaginación, alimenta el espíritu y vigoriza el entendimiento.

El bardo Miguel D. Marlínez Rendón

asesiuand mis horas de. tristeza y de llanto,
manchad, con vuestras vidas, mi fatigada sien,
y haced de mis palabras un lujurioso canto
qlle vibre, por los siglos de los siglos ... ¡A.mén!
Los cambios inevitables en la trayectoria de la vida, hacen escribir al Poeta en su poesía clara y fecunda en imágenes:

vivo la intensa vida de las cosas de ayer
de los instantes locos, de los momentos cuerdos,
q11e con el bien pasaron y nunca han de volver.
La vida fué domando mi f ero= energía
inútiles mis oros, mis vasos, mis empeños ...
sé que la vida es algo,
pero algo que se acaba ...
¡El acabarse es su mejor virtud!

Fuerte, indomable, tosco. A veces, en mi vida,
asoma el trazo rudo de mis progenitores;

¡Oh mis filosofías!:
¡ La vida es tan pequeña
que cabe toda en un beso de amor!

Indomables, sañudos, artífices, creyentes ...
Como yo fuisteis todos, patriarcas soñadores
de fúnebres chimales y ajorcas relucientes.
Carne ardorosa, capaz de todas las invocaciones, pensamiento que junta
en un haz todas las emociones, los entusiasmos y las esperanzas, esa divina ilusión llena de espejismos y que el poeta los manifiesta en estos admirables
dísticos:'

•

Como lln manso venero, mi juvenilld claudica;
soy, como una ala rola, como esperan=a tmnca;
la vida mis internos espejismos complica
con sus torvos paisajes de tísica espelunca.
El mosto de las uvas frescas, al impulso reparador de los toneles con el
sabor de las amargas descepciones o de los triunfos estruendosos· la 'vida la
, amarga vida d_e los miserables, _de los que arrastran su miseria y su' trabajo ~or
e~ mundo l~evo al poeta a un bien logrado poema titulado "Hoz" que no me resisto a copiar porque refleja la inquietud de los tiempos nuevos.

Sonoras carcajadas, espumas de tus vinos,
esparcidos en esta floración de mis trinos;
báquicos impudores de sátiros tl'Uviesos,
ronda lasciva y mágica de rutilantes besos;
sangre de uvas maduras, pulpa de tus colmenas;
senos rojos y tersos, amplias caderas plenas;
redes, quemantes redes; redes enrojecidas
con que el vino aprisiona las vírgenes vencidas
¡oh, ronda de paganos y de monstruos lascivos!
agitad en mis versos los placeres furtivos;
pasad entre las castas figuras de mis trinos,
chorreantes las espaldas de vuestros rojos vinos;
moved gresca en la nítida soledad de mis lloros,
pisotead mis canciones con vllestros rubios coros;
abríos paso en ellas, caricias in/ernales,
y, en vez de tirsos mágicos, blandid rojos puñales:

Flor dentada del marlfrio
soga de acero del campesino,
pllñal curvado hacia el cora:ón del indio:
porque el tiempo alimenta
la mano nervuda que siega,
y la espiga vuélvese dura·
porque todos los hombre~ protestan
Y llega la hora del grifo:
Vibra, garfio de los tormentos libertarios
signo de Dios en las alturas
'
ceja del mundo.
'
DeJamos
'
este f'mal al poeta en sus versos incomparables, que son la prolon-

Pasa a la Pág. 8

.,

Armas y Letras + Pág. 2

Este libro de Enrique Lluria, publicado hace casi medio siglo, ha constituido un acontecimiento sociológico,
sobre todo en lengua castellana. La
critica periodística de entonces anunció su aparición como una novedad
cientificoliteraria no común en , nuestra lengua. De ahí que los sectores más
diversos, con sus propias reservas, hayan aceptado el libro, riguroso en su
contextura, pero sociológico en su fondo. Y por la audacia con que acometía la solución de los problemas y el
respeto que imponía su doctrina, desde
el eximio periodista madrileño Luis
Morote hasta el santurrón Luis López
Ballesteros, para tomar dos puntos
equidistantes, todos han saludado la
aparición de esta obra como el acontecimiento más significativo de aquel entonces.
La edición de La Escuela Moderna
lleva un epilogo de Carlos Maleto, creyente con Lluria en el porvenir inmediato de la humanidad, sometida a las
leyes de la mecánica universal, -llamada a realizar el desenvolvimiento esplendente y prodigioso a un mismo
tiempo-, pone de manifiesto ese futuro que a gritos clama el espíritu humano y que acicatea las ansias de la revolución. Su imaginación que encontraba entonces una fecha tope en 1925,
año de su fallecimiento, entreveía el
completo desenvolvimiento de las sociedades obreras como para formar
una sola federación de productores como l,o concebía Malatesta, trocándose
de nacionales en internacionales, sirviendo de unión entre el productor y el
consumidor, eliminando el salario vil
y estableciendo un régimen de justicia
sobre todo desde el punto de vista económico.
Enrique Lluria arribó a las conclusiones más originales y ha tenido vuelo y perspectiva para ver el futuro con
un cuarto o medio siglo antes que el
común de los mortales, anticipo del
tiempo a donde los hombres no alcanzan muchas veces con una vida normal
dentro de nuestra civilización capitalista.
Profeta como Nicolai en cuanto a la
liberación del individuo mediante el
triunfo de la máquina, Enrique Lluria
ha previsto entonces que el hombre podría redimirse de estar sometido a la
acción de vender, comprar, engañar,
falsificar, enriquecerse arruinando a
los demás, con todos los horrores del
mercantilismo actual, confiando en que
las asociaciones, al progresar en número, en fuerza y en medios de asimilación del personal técnico -hoy fuera
del movimiento económico obrero, pero que mañana se verán arrastrados
por él- organizarán la producción sobre bases racionales, equitativamente
justas. Porque es hora de que la sociedad asegure el bienestar para todos y
haga circular ese bienestar como agua
de los ríos, como el aire en el cielo infinito y el calor del sol en el espacio,

de modo que todo sea de todos y para
provecho de todos.
Enrique Lluria, pese a haber tenido
una gran actuación en el movimiento
científico literario español, no es suficientemente conocido como para apreciar en conjunto el vigor de sus ideas.
Hombre hecho al estudio como Tárrida del :\lármol y Pellicer Paraire, su
labor en forma de libro comienza con
"El medio social y la perfectibilidad
de la salud" que apareció poco después de doctorarse en medicina en la
L'niversidad de Barcelona. Espíritu
dinámico e investigador de nota -habia nacido en Matanzas, Cuba, el 23 de
febrero de 1863 y falleció en Cienfuegos el 6 de octubre de 1925- inició sus
estudios de medicina en la Universidad de La Habana, que terminó en Cataluña. De ahi pasó al Hospital Necker, de París, para hacer prácticas,
donde se internó, despertando sus conocimientos la admiración del Dr. Guyan que a la sazón dirigia el Instituto.
Reacio a toda imposición como al
arcaísmo en ciencias e i~eas, cambió
las rutinarias orientaciones que en urología se practicaban con su descubrimiento del cateterismo de los uréteres
y fué el primero que coloreó con azul
de metileno los linfáticos de la vejiga
que no habían sido aun estudiados al
microscopio. A él se le debe también
el original y nuevo procedimiento de
fijar el riñón móvil, sin necesidad de
intervenir quirúrgicamente.
Establecido posteriormente en Madrid, alli se dedicó a profundos estudios sociológicos, que alternaba con
una ayudantía al lado de Santiago Ramón y Cajal, y tanto fué el aprecio en
que' el sabio español tenía por los conocimientos científicos y dones espirituales de Lluria que le hizo participe
y colaborador en los modernos métodos histológicos que abrieron tan amplios campos a las investigaciones del
cerebro humano. Fruto de ese tráfico
de ideas y pensamientos fué su obra
"Evolución Super Orgánica de los seres Humanos", que prologó Ramón y
Cajal y la segunda parte del mismo libro "Humanidad del Porvenir", ambos
editados por Ferrer.
El prólogo a este libro entraña todo
un testamento del mundialmente reconocido sabio español, que veía en el
hombre social "de hoy, adulterado por
la morbosa adaptación al capital", una
derrota intermitente "que viene a ser
una mezcla extraña de civilización y
barbarismo. Piensa y siente, al parecer, como un cristiano, pero obra a la
manera de un ciudadano de las aristocráticas e inhumanas repúblicas antiguas. La esfera de la inteligencia ha
crecido tanto como menguado la de la
voluntad. Cada día más refractario al
sentimiento de justicia, la sociedad actual nos da el triste y paradógico espectáculo de un mundo al revés; arriba, entronizados y venerados el vicio
·y la holganza; abajo, luchando con el

hambre y el dolor, los laboriosos y los
útiles, es decir, las cabezas que, según
diría Spencer, han adaptado mejor
-aguijoneados por la dura necesidad,
soberano escultor de la arcilla nerviosa- las relaciones dinámicas internas
a las externas. De donde la inevitable
decadencia y estancamiento de la raza
humana o puesto que las organizaciones superiores adaptadas, consumidas
por el sobretrabajo y la miseria- caen
en la esterilidad y dejan ruin descendencia, diezmada por las infecciones,
en tanto que, al contrario, los zánganos, los inadaptables, los indigentes del
espíritu, ahitos de placeres, incuban
prole robusta, perpetuando de esta
esta suerte el peso muerto de la máquina social".
"N'o rigen, pues, para el hombre ciYilizado -continúa Ramón y Cajallos principios de la selección del más
apto ni prevalece en la lucha por la
vida la casta de los mejores; antes
bien, la adaptación se ajusta a una condición artificial extraorgánica, por
cierto desconocida del resto de la animalidad y semillero inagotable de estancamientos, retrocesos y organizaciones aberrantes, a saber: la adquisición
Y goce del capital con el fin exclusivo
de garantizar la perennidad de la holganza de unos pocos y el aumento incesante de los parásitos del trabajo.
Con que el tipo humano, oscilando perpetuamente de la miseria a la abundancia desde la anemia a la plétora,
viene a ser algo extraño e incomprensible; una especie de vesánico aquejado de la rara manía de imponer el
hambre a los demás para procurarse
la soberana voluptuosidad de suicidarse de hartura."
"De acuerdo con Lluria, estimo que
los únicos capitales antropológicamente legítimos son la organización humana y las fuerzas de la naturaleza, factores de producción que no podrán
marchar en consonancia con la justicia Y la ley evolutiva, sino a condición
de ser colectivamente fomentados y
administrados. La tierra para todos
las energías para todos: he aquí la di~
visa de la sociedad del porvenir. Urge,
pues, reintegrar el hombre en las leyes
de la evolución, devolver al capital, secuestrado en provecho de unos pocos,
al acervo común de la colectividad,
continuar, en fin, la historia biológica
de la raza humana, estancada por el
egoísmo y la injusticia de tres mil años
de civilización".
Enrique Lluria, al estudiar las leyes
de la adaptación, la génesis del sistema nervioso, la filogenia y ontogenia
de la neurona y los ritmos de la organización y adaptación psíquica, estima
que el individuo, sometido a la dura
disciplina del salario, actúa primitivamente, como bárbaro, sin medir el alcance ni valor de su actividad. Como
quiera que todos sus movimientos obedecen a un principio automático por
Yia de la ruda labor a que es sometido,
que la insensibilidad como para rebelarse, este juego de cavilaciones le lleva al estudio de la lucha de clases y del
concepto de la igualdad, medios por
los cuales únicamente el hombre podrá
situarse en el centro de la naturaleza.
"La lucha entre el capital y el trabajo
triunfador éste, no conducirá al resul~
tado apetecido. La responsabilidad no
es del capital ni de los capitalistas; el
mal está en la organización social. La
sociedad vive en un error profundo en
lo que se refiere a la propiedad; ha
escogido un medio mezquino, el dinero, en vez del gran patrimonio de la
naturaleza, que de derecho le pertenece, como está confirmado por la teoría
de la evolución" y en tanto la comprensión no elimine este concepto,
irremisiblemente la sociedad estará dí~idida entre explotados y explotadores, pobres y ricos, poetas y coi:nerciantes. "Cuando desaparezca el capi-

Armb1 y tetras + Pag. 3

tal, desaparecerá también la lucha de
clases."
"La producción actual, obra de una
minoría ha m b r i en ta e inadecuada
-prosigue Ramón y Cajal- es deficiente con relación a las necesidades
de la raza. Divorciada de las leyes naturales, nuestro cerebro no rinde sino
frutos desmedrados y escasos. Y como
indeclinable consecuencia de la penuria alimenticia de los riesgos del sobretrabajo de los demás, prodúcese el
dolor moral y físico, la miseria fisiológica, la degeneración de la especie y,
en la esfera moral, el odio de clases y
el despego de la vida".
La naturaleza, dice Lluria, tiene un
modo de proceder lógico que da a sus
fenómenos regularidad y por eso es
posible, examinando una serie de hechos que forman sistema, erigir una
ley. La lucha por la vida está inspirada o deducida de una serie de observaciones naturales, pero no a la sociedad
actual, obedeciendo a una organización
que gira o evoluciona toda ella sobre
una base, que no reconoce ninguna ley
ni principio natural, sino un principio
arbitrario y en contraposición con las
leyes naturales como es el capital. De
ahí la injusticia sin medida ni control,
el desenfreno bárbaro de aniquilar al
débil, en el instinto primitivo de bestia de comer y dormir. Porque la sociedad actual descansa en ésto. Todas
las satisfacciones responden a un deseo mórbido de hartarse. Y para ello
el individuo se agita, corre, se destroza por llegar antes, alcanzar la fortuna
a corto plazo, enriquecerse de la noche
para la mañana, sin importarle el que
queda atrás, el que sucumbe y muere.
Lluria no reconoce carácter de derecho natural a la propiedad. Por eso no
dice con Proudhon que la propiedad
es un robo. Cree que, dada la organización social presente, la humanidad
no ha podido ser de una manera distinta de la que es, sino que, necesariamente, tiene que mostrarse egoísta
porque así lo requiere el concepto d~
la propiedad. La humanidad que durante siglos viene aceptando como cosa natural la propiedad individual,
cree en este concepto como en un articulo de fe. Las religiones, las filosofías cambian, siempre que ideas nuevas, más lógicas y más bellas, las puedan reemplazar, y a este propósito se
aplica lo que dice Augusto Comte de
"que no se destruye sino aquello que
se restituye". Las religiones y las filosofías se han sucedido unas a otras·
en cambio, la cuestión económica, l~
del capital y el trabajo, parecen tener
en la conciencia humana más hondas
raíces, porque prevalecen, mientras a
su alrededor nacen y mueren, imperan
Y desaparecen los dioses y los genios.
Las ideas obedecen a la inercia, como las rocas, y si la humanidad no
marcha o no prospera en la medida
que los tiempos reclaman, es porque es
muchísimo mayor el n-µmero de cerebros inertes que el de los activos, y la
balanza se inclina siempre al lado del
peso mayor. Las revoluciones surgen
Y triunfan fatalmente cuando las ideas
fuerza de ciertos cerebros, es mayo;
que la inercia de los unos y la neutralidad de los más. El progreso de la
humanidad está en razón directa de la
fuerza en las ideas.
La cuestión económica, continúa
Lluria, ha resistido al embate de los
tiempos y de las revoluciones, porque
no se ha concretado aún la fórmula del
porvenir. Si la cuestión económica es
tan antigua como el mundo, la sociología, en cambio, es una ciencia de ayer,
porque es la tributaria de la ciencia
biológica, como ésta lo es a su vez de
las ciencias físico-químicas, y era menester que progresaran los antecedentes para que siguieran los consecuentes. La sociología no ha tenido aun
tiempo de integrarse en la ley de la
Pasa a la Pág. 7

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La Exposición de Pinturas

, Jósé Guadalupe Ramírez"

La Sección de Artes Plásticas del Departamento de Acción

Al presentar esta exposición de las comprender la llamada pintura absobras de José Guadalupe Ramírez fue- tracta a ultranza y casi de moda; pero
ra del recinto universitario, gracias a hay que insistir en que se trata de un
la generosidad de Galerías Artísticas, pintor dedicado a su expresión genuiS. .4.., la Universidad cumple con el de- na. Por su limpieza artística, los inber de llenar el renglón correspondien- flujos extraños a nuestra realidad surte a la di{ 11sión y conocimiento de las gen eventualmente durante el examen
artes plásticas regionales, con la obra de sus obras.
de un artista salido &lt;le su propio seno
y que habrá de ganar para ella prestigio y nombradía.

Social de la Universidad presentó, como fruto de la labor anual
de dicha Institución, la valiosa Exposición pictórica "JOSE GUADALUPE RAMIREZ", que corresponde precisamente al Director de este Plantel, que de algunos años a esta parte --consagrado devota y asiduamente al arte pictórico-, ha logrado la meta
expresiva de su estética al través de la veintena de destacados y
relevantes cuadros expuestos el viernes 7 de los corrientes en

PROBLEMA Y SU EN'CXCIADO

Lic. Raúl Rangel Frías.

Galerías Artísticas, S. A., ante un numeroso público de exper~
tos y de elementos universitarios, que aquilataron juiciosamente
el acervo artístico del joven y ya prestigioso pintor regiomontano.
La ceremonia inaugural, celebrada a
las 19.30 horas en Galerías Artísticas,
, S, A,, fué presidida por el Sr. Lic. Raúl
Rangel Frías, Rector de la Universidad
de Nuevo León y por el Sr. Lic. Fídencio de la Fuente Olivares, Jefe del Departamento de Acción Social de la Universidad, a quienes acompañaron, entre otras personas, los Sres. Líe. Amadeo Garza Treviño, Dr. Arturo S, Martínez, Prof. Guadalupe Lozano y un nutrido grupo de maestros y alumnos de
la Facultad de Filosofía y Letras de
nuestra Casa de Estudios, así como la
Srita. Eladia Faraudo, Directora del
Centro artístico mencionado y el Sr.
Juan Ramón Francés, funcionario de
dicha empresa.
La exposición fué ilustrada con un
artístico catálogo, que fue distribuido

Peregrinos

profusamente entre los asistentes, quienes pudieron imponerse de la nómina
de piezas exponentes, que es como sigue: Peregrinos, Mujeres Caminando,
La Espera, La Despedida, La Visita,
Los Esposos, Mujeres Caminando (variación), Maternidad, Plañideras (tres
diversos ejemplares), La Danza, Las
Bailadoras, El Andar de Lola Ochoa,
Mujeres Tehuanas, Tehuanas, Mercado
Jucbiteco, El Luto, En Marcha y Cruzando el Río.
Con el propósito de ilustrar mejor esta nota informativa, ARMAS Y LETRAS
consigna en sus páginas la presentación debida al Sr. Lic. Raúl Rangel
Frías, que aparece en las páginas del
Catálogo de la Exposición "JOSE GUADALUPE RAMIREZ", así como la nota
escrita sobre este evento cultural por
el Sr. Dr. Federico Uribe, Maestro de
la Facultad de Filosofía y Letras universitaria.

PRESENTACION
La Universidad de Nuevo León, por
conducto del Departamento ae Acción
Social Universitaria, presenta en esta
oportunidad un lote de las obras pictóricas más recientes de José Guadalupe
Ramírez, perteneciente a las nuevas
generaciones de artistas que se han venido significando en la ciudad de Monterrey.
La obra artística del pintor Ramírez,
es el resultado de una labor casi autodidacta. Hizo sus primeros estudios
formales en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León,
bajo la dirección artística de la pintora Carmen Cortés, cuando sus inquietudes artísticas se orientaban hacia el
impresionismo. Posteriormente ha seguido avanzando en su producción artística, seducido por las corrientes de
la pintura mexicana contemporánea.
·Ramírez es ya conocido en el ambiente artístico de Monterrey, donde
ha presentado en otras ocasiones su
labor, que se caracteriza por la originalidad en el tratamiento del color Y
por la solución que da a la composición de sus pinturas.

La De.• pedida

Armas y Letras+ Pag. 4

Los cuadros que ahora presenta a la
consideración del público de la ciudad
desarrollan una temática puramente
humana donde las formas y los colores
se transforman en el lenguaje plástico
que el pintor utiliza para dar mayor
expresión a su obra. El artista ha ido
logrando poco a poco su formación es•
tética, al punto de que ahora se descubr.en en ella nuevas y mejores excelencias.

* * *
JOSE GUADALUPE RAMIREZ
Dr. Federico Uribe.
Ya en todo el ambiente universitario
neolonés, es conocido y cordialmente
estimado el estilo pictórico de José
Guadalupe Ramírez, Jefe de la Sección
de Artes Plásticas de nuestra Universidad de Nuevo León.
La juvenil inspiración del pintor que
en sus últimos viajes a ]a Capital de
la República, atrajo para las actividades artísticas en Monterrey una oportuna atención; satisfactorio episodio
que apuradamente puede explicarse en
los contornos de la lógica, puesto que
José Guadalupe Ramírez, apenas ha
)]evado a mostrar, casi nada de su pertinaz y constante labor. Sin embargo,
en México, D. F., lo ocasionalmente conocido del maestro de la Escuela de
Artes Plásticas, reconcentró juicios y
apegos que pudieron traducirse, hasta
en Jo pragmático y ostentoso de mercado digno para sus cuadros.
Y se sabe bien que él no ha andado
jamás urgido de clientes, ni acaudalados ni medianos; ha podido observar
las ingratas distorsiones artísticas, que
se originan en pintar no para perseguir artísticamente la belleza; sino para obtener comercialmente un precio.
Larga y descendente y amarga tendría
que ser la lista, de emprenderla con la
nómina de todos quienes circulan por
ahí, lamentablemente sumisos al encarguito del parecido, de 1a anécdota y
del pompier. Ramírez trabaja en el
ahinco de correlacionarse con la belleza, con la auténtica, palpitante en
nuestra realidad mexicana, que con
nobleza tan inusitada, ha sacudido y
prestigiado nuestra sensibilidad y que
últimamente, levantó la resonancia admirativa de medio planeta desde el
centro focal de la exhibición en París.
Procura ser lealmente mexicano, aunque durante su preparación y sus estudios, haya debido atravesar compaginaciones sucesivas según influencias
más o menos notables, en nuestra propia pintura nacional; algunas de las
realizaciones mas reconocidas de este
artista, verbi gratia, los búcaros enflo- .
rados en tratamiento monocromático,
constituyen para los entendidos, una
especie de lujoso alarde de técnica y
de oficio, en recuerdo de algunos y de
otras de ascendencia francesa como el
puntillismo. Otras composiciones tales
como la introspectiva pareja que colaboran a formar por un lado, un enmascarado Narciso visible como todo
verdadero únicamente para sí mismo
(cuadro ventajosamente vendido) Y
cierta luna coqueta, igualmente abismada ante el vacío de su espejo mientras se peina, ciertamente que también
señalan el repaso de Ramirez, atento a

Si el Maestro Ramírez ha tenido que
someterse disciplinadamente a las peripecias del estudio y a los rigores del
ensayo a incertidumbres de la tentativa, ello es notorio que acontece porque
vive con honradez la problemática mexicana de la sensibilidad artística expresiva. No es un teorizador ni menos
un sectario. De manera que resulta,
que en la trayectoria completa de sus
cuadros, a partir de los primeros que
expuso en Monterrey, avanzando hacia
los más recientes que ya pueden verse
en público, , la temática y el trazo, la
composición y el colorido, el estilo de
buscar la luz por el espacio y de disponerla según las figuras, permiten determinar la textura y la configuración
de una personalidad ya en su propio
camino, de regreso de modismos y de
amaneramientos ajenos: es en verdarl,
una seria exposición la que hace el
Maestro Ramirez con la cosecha de sus
últimos cuadros; y una inapelable demostración ele la imrortancia de las
dedicaciones universitarias en Nuevo
León, por .el ámbito de ]as disciplinas
estéticas.

Mujeres Caminando

La Rsflern

Armas y Letras + Pág. 5

�JOSE ·TORIEIO...
lliene de la ta. Pág.
los otros. Se olvidan de sí mismos.
Han transcurrido su vida recuperando
cosas olvidadas, precisando detalles
minuciosos. Entre el caudal de ese olvido general, van quedando desteñidos
y se dispersan y se diluyen en la polvareda que levantaron al caminar entre sepulcros.
El Sr. Lic. Don José Toribio Medina
llegado a la vida en Santiago de Chile,
el 21 de Octubre de este año hace eien,
muerto hace 22, graduado legisperito
a los 21, mereció a los 40 ser citado con
la ejemplar cortesía que distinguió a
Don Marcelino Menéndez Pelayo en la
calidad de compilador honesto de noticias "de especial interés" (Poes. Hisp.Amer. I-61; Ed. Nacl. de las Ob. Comp.
de M.P., XXVII; Consj. Sup. de Inv.
Cient.; Santander MCMXLVIII) tanto
en cuanto se refiere a México, como a
Guatemala (ib. id, pg. 171), a Cuba en
el mismo nivel de Bachiller y Morales
a pesar de la promesa de éste de diez
volúmenes suspensa en sólo el primero para aquel entonces (1911) o a la
propia Patria del Lic. Medina (ib. id.
11-pg. 239, nt.) con el definitivo elogio,
al juzgar de la una y de la otra del investigador chileno, "obra de grande
erudición, que nos ha sido muy útil...".
En el propio texto escolar, Compendio
de Ilisl. Univ. de la Liter. del Dr. Don
Agustín Millares Cario (Ed. Esfinge,
~iéx. 1943) se consagra a Don José Toribio Medina, en la pluma y en el juicio del enterado latinista y consumado erudito "maestro de la bibliografía
americana" (pgs. 529-530) dicho y
asentado por alguien cuya máxima especialidad lo es la erudición bibliográfica, con el explicable asombro, al hablar de "una producción que rebasa la
cifra de 300 volúmenes" por completo
diverso, ciertamente, del "stupendous,
a list of his works would exceed 300
titles" de Parker (Chileans of To-Day;
snt. de Chile, 1920-Sg. Encyc. Brit. vol.
XV pg. 206, b).
Difícilmente puede estimarse, el que
sea necesario insistir sobre los merecimientos de alguien a cuya documentación, 1.'Índen su homenaje mas incondicional, criterios tan disímiles como
el de un i\lenéndez Pelayo -cauto y
mesurado habitualmente-, Millares
Cario -enterado pero premioso y urgido al redactar su obra citada- y
Parker, con el designio de aprovechar
que el Lic. Medina "spend... two years
travelling in the United States ..." y
con toda evidencia, piratescamente entusiasmado con el dato de "a dangerous
journey into Araucania ..." y sin la
menor sombra de duda, por el material
para leyenda negra de Tribunales del
Santo Oficio en América, una de tantas
hermosas investigaciones de Don José
Toribio Medina.
El nuestro personal caso, como mexicanos, tras haber hecho las anotaciones con las que se tachó gran parte de
cierto ruido conmemorativo respecto
al establecimiento de la imprenta en
:.\léxico, hace años, según los datos fundamentales del estudio correspondiente del Lic. Medina y de haber señalado
la sospechosa coincidencia de publicai·
"colecciones de documentos" no en 30
tomos como los trabajados por Don José Toribio, sino casi un cuarto de siglo
más tarde que los suyos, lo que más
austeramente nos convence y con más
honda cordialidad nos encariña y relaciona con la obra del doctor chileno,
es el amplio ademán compren.sivo con
el que, sin atropellos ni exhibiciones,
abarca en su obra la verdadera realidad de nuestra estirpe, la hispanoamericanidad.
En los mismos cuadros esquemáticos
de Gándara-y Miranda (E.P.E.S.A. Hist.
de la Lit. Esp. s/f, Madrid) resecos a
más no poder se reconoce en la pag.

115 "la gran influencia pedagógica y
literaria que ejercieron en este país
(Chile) dos ilustres maestros extranjeros, el español José Joaquín de Mora
(1783-1864) y venezolano (sic) Andrés
Bello" que en la opinión de la obra
aludida, destacan "una generación literaria chilena muy preocupada por las
cuestiones filológicas y críticas". Agrupan los cuadros con esas peculiaridades, a Vicuña, Amunátegui, Lastarría
y a Barrios Arana entre quienes el penúltimo ante Don José Gaos (Ant. del
Pens. de Leng. Esp. en la Ed. Contemp.;
Ed. Séneca, Méx. 1945, lntd. XLIX) mereció el honor de quedar incluso en la
importante Antología del antiguo Sr.
Rector de la Universidad Central de
:.\Iadrid. De paso se obtiene, con la
ennumeración de los prosecutores del
maestro de Bolívar, un contorno psicogramático y existencial bastante completo, corno para juzgarlo típico en la
"generación" a la que vino a pertenecer el Lic. Don Jo,sé Toribio Medina;
ya que igual vida diplomática en la
circunvecindad de Chile y en Madrid,
de la antigua :Metrópoli, lo configuran
como persona preparada al grado de
merecer la referencia "an excellent education" en el repaso de Parker (vd.
sp.) Precisamente la articulación de
páginas paradigmáticas en la manera
antológica trabajada por el Dr. Don
José Gaos, ilumina como suelen todos
sus escritos, ese amor a lo propio y auténtico que haría inexplicable, la no
inclusión de selecciones del Lic. Medina, de desconocerse el criterio al que
sometió la suya el Dr. Gaos.
Tanto la voluminosa controversia sobre Bolívar y su pretendida doctrina,
(Cuad. Hist. de las Ind. S. de Madariaga, Bns. Ara. y Bolivm· Ed. Hermes,
Méx. 1951) como las consecuencias inferibles de la casi aristotélica o platónica actitud de Don Andrés ante su discípulo por los Andes, como las resonancias todavía actuales de la investigación e intento de poner orden respecto al trauma de nuestra separación,
siquiera haya sido ésta tan sólo política, como certeramente lo vió Vossler
(lnt. a la Lit. Esp. del Sg. de Oro, Bns.
Ars. 1945, pg. 15) y pasajera y primeriza, con desembocadura en un mayor
arraigo por cuanto toca a lo espiritual, a lo cual laboriosamente orientó
sus escritos el Lic. Medina, denotan ese
amor lo primero y la sensibilidad que
lo vive y que consagra su esfuerzo a
conservarlo como reliquia. No se detiene, sin embargo, ni la disciplina filológica de Don Jo~ Toribio Medina,
ni sus resultados críticos e históricos,
en el burocrático registro de datos o
únicamente en la compulsa erudita de
textos ni en la exhumación de hojarazca en los archivos. Cuando el Lic. Medina, con su atención y con su cariño,
avanza en actitud de monje mercedario a efectuar el rescate de verdades y
de episodios como los que estudió y
como los que aclaró, relativamente a
:.\léxico, la personalidad austera del investigador chileno se recubre y se rodea como con gasas luminosas. La distancia al primer siglo de su nacimiento
nos lo matiza como a un precursor, de
algo que ya es tiempo de que decidamos todos los hispanoamericanos: emprender con la nobleza y con el desinterés, conque vemos que trabajan en
ello, un Gaos o un l\féndez Plancarte
(El Pens. de Amér .) . Debe lo tal vivirse como nuestro primer apasionamiento. Hay que reconocernos principiando a ser esto que somos, en el estallido
y en la lastimadura de nuestro conflicto germinal. Aunque no se lo alcance
o caprichosamente se pretenda no reconocerlo, ya el Sr. Rector de la Universidad de Nuevo León, al conjurar
evocativamente la personalidad de un
historiador mexicano muerto joven,
(Universidad, Niím., 10, XII-1951, pgs.
(Pasa a la Pág. 8)

.

SOBRE LH CIUDHD
UNIVERSITHRIH DEL NORTE
DIARIO OFICIAL
Organo del Gobierno Constitucional de
los Estados Unidos Mexicanos
SECCION PRIMERA
Tomo CXCIV
Núm. 50
México, ~liércoles 29 de Octubre
de 1952
SECRETARIA DE BIENES NACIONALES E JXSPECCION ADMINISTRATIVA
DECRETO que declara que forma parte del dominio público nacional el
terreno con superficie aproximada
de 334-36-58 hectáreas, ubicado en
Monterrey, N. L., con las colindancías que el mismo especifica. Páginas 10 y 11.
Al margen un sello con el Escudo
Nacional, que dice: Estados Unidos
Mexicanos.-Presidenéia de la República.
~HGUEL ALEMAN, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:
Que con las facultades que me con- 1
fieren las fracciones I y II del artículo
9o. y 38 de la Ley General de Bienes
Nacionales, y
CONSIDERANDO:
PRU1ERO.-Que desde el año de
1924 el Gobierno Federal inició la ocupación de algunos de los terrenos que
actualmente comprende la Ciudad Militar de Monterrey, Nuevo León; y el
día 18 de enero de 1928 se dictó Decreto Presidencial expropiatorio de los
terrenos mencionados.
SEGUNDO.-Que con posterioridad
y por diversos títulos la Nación ha adquirido y poseído mayor cantidad de
terrenos, hasta completar la superficie
aproximada de 334-36-58 hectáreas, que
constituyen la extensión total utilizada en la Ciudad Militar de Monterrey;
TERCERO.-Que es preciso formular la declaración categórica, en los términos consignados por la fracción I
del artículo 9o. de la Ley General de
Bienes Nacionales, de que el repetido
inmueble forma parte del dominio público nacional;
CUARTO.-Que el predio aludido,
no es ya adecuado para el fin al que
se ha venido destinando, por su ubicación dentro de la ciudad de Monterrey por lo que se ha resuelto utilizarlo en la siguiente forma: 150-80 hectáreas aproximadamente, seguirán al servicio de los Ferrocarriles Nacionales
de México; 5 7 hectáreas aproximadamente, para el establecimiento de la
Colonia Militar autorizada por Decreto
Presidencial de 17 de noviembre de
1950 Y el resto o sea la superficie aproximada de 126-56-58 hectáreas, se destinarán al Gobierno del Estado de Nuevo León, a fin de que se erija la Ciudad l'niversitaria de Monterrey.
QUINTO.-Que es de estricta necesidad la existencia de un campo militar
en la ciudad de Monterrey, y que el
Gobierno del Estado y el Patronato de
la Universidad de Nuevo León se han
obligado solidariamente, a cambio de
lo_s terrenos que se entregan para la
Cmdad Universitaria de Monterrey a
adquirir los terrenos y a construir ios
edificios que habrá de ocupar la nueva
Ciudad l\filitar de Monterrey, de acuerdo con los planes y especificaciones de

Armas y Letras + Pág. 6

la Secretaría de la Defensa Nacional y
bajo la vigilancia y supervisión de la
de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa.
SEXTO.-Que por la ubicación de
los terrenos que se entregaran para la
Ciudad Universitaria de Monterrey y
por las construcciones que en ellos se
encuentran, seguramente su valor re,
sultará superior al de aquellos que se
utilicen para la nueva Ciudad Militar,
pero es conveniente que la diferencia
que resulte quede a favor del Gobierno
y Universidad de Nuevo León, por satisfacer esta una necesidad de evidente
interés general, por lo que he tenido a
bien dictar el siguiente
DECRETO:
1.-Se declara que forma parte del
dominio público nacional el terreno
con superficie aproximada de 334-36-58
hectáreas, ubicado en la ciudad de
Monterrey, Nuevo León, y que tiene las
siguientes colindancias: al Norte con
el Arroyo de Topo Chico y terrenos
que separan de la Colonia Anáhuac;
al Sur la Colonia Hidalgo y Campo de
Turismo California; al Oriente la Carretera i\léxico-Laredo y al Poniente la
Colonia Nil'ío Artillero y terrenos sin
construir.
11.-Se retira del servicio de la Secretaría de la Defensa Nacional el terreno descrito en el punto anterior.
III.-Se autoriza a la Secretaría de
Bienes Nacionales e Inspección Administrativa para donar condicionalmente al Gobierno del Estado de Nuevo
León la fracción de terreno de .....
126-56-58 hectáreas aproximadamente,
que se menciona en el apartado Cuarto de los considerandos de este Decreto, con las construcciones que en ella
se encuentren, para que se construya
en él la Ciudad Universitaria de Monterrey, Nuevo León.
IV.-La donación que se autoriza estará sujeta a la condición de que el Gobierno del Estado y el Patronato de la
Universidad de Nuevo León, adquieran
los terrenos y construyan los edificios
para la nueva Ciudad Militar de Monterrey. El incumplimiento de esta condición dará lugar a que la donación
quede sin efecto y la Federación recuperará desde luego el dominio de los
terrenos que se donan.
V.-En caso de que el Gobierno de
Nuevo León no utilice el citado terreno, precisamente en la construcción
de la Ciudad Universitaria de Monterrey, quedará sin efecto la donación y
la propiedad del terreno revertirá automáticamente a la Nación.
VI.-La propia Secretaría de Bienes
Nacionales e Inspección Administrativa realizará 1os trámites necesarios para la formalización del contrato de do•
nación.
TRANSITORIO
U~ICO.-Este Decreto surtirá efec·
tos a partir de su publicación en el
"Diario Oficial" de la Federación.
Dado en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en Los Pinos, Distrito
Federal, a los veinticuatro días del mes
de septiembre de mil novecientos cin·
cuenta y dos.-Miguel Alemán.-Rúbrica.-El Secretario de la Defensa Nacional, Gilberto R. Lomón.-Rúbrica.El Secretario de Bienes Nacionales e
Inspección Administrativa, Angel Car·
vajal.-Rúbrica.

HUMANIDAD
Viene de la Pág. 3
evolución porque el cerebro humano
no pudo desligarse todavía del peso
muerto en que la inteligencia representa el con·cepto de la propiedad acumulado durante tantos siglos.
Las condiciones económicas de la
vida han dividido a los hombres en
pastores y guerreros, patricios y plebeyos, nobles y pecheros, burgueses y
proletarios. Se trata de divisiones hijas de la época y de la ignorancia, de
lo que resulta que una parte de la humanidad ha vivido y vive a expensas
de la otra. De ahí el antagonismo muy
natural que constituye la lucha de clases. Correlativamente, con esa diferenciación de clase, se provoca la distinción de trato y de concepto que desemboca en la explotación del hombre
por el hombre, en esa denigrante condición a que le someten los tiempos
modernos. Lluria, hace medio siglo,
igual que Nicolai en la actualidad, juzgan que el hombre tiene que ser liberado por la máquina, su enemiga de
ayer. El patrón, capitalista, hasta ahora ha explotado al hombre y a la máquina en beneficio propio, considerando a ambos como cosas, como esclavos. Pero el dinero, nervio que hasta
ahora movió todas las voluntades, despertando todas las codicias, impulsando la inmensa mayoría de los crímenes
individuales y colectivos, el gran corruptor está perdiendo terreno. El capitalista ha cambiado también su propia filosofía desde el siglo pasado al
presente. La acumulación de capital,
en bienes físicos o en dinero ya no representan exactamente el verdadero
ideal, sino un medio, el más fácil, de
vivir, partiendo de la divisa que es
preferible mandar a ser mandado. El
dinero ya no es un medio de cambio
valedero en su plena totalidad. En muchas situaciones ya ha dejado de existir como medio de transacción en la
economía moderna. Poco a poco va
perdiendo su poderío y con él declinan todas las instituciones que a su
amparo viven y todas las actividades
que medran a su favor.
Por cierto que el obrero, el trabajador, el explotado por otro en provecho
del Estado o del capitalista, es reacio
a la concepción de ideas abstractas.
Especulando con esa resistencia a la
interpretación de las ideas, ha sido
materia de fácil combustión dentro del
actual sistema capitalista. Como no es
posible, en esta división de clases establecer un principio de justicia, al pobre, al débil, al explotado se le acusó
de ser el generador de todos los males
sociales. Si la humanidad padece privaciones, es porque el obrero no trabaja suficientemente, no produce en relación con las necesidades. Si hay
hartura, el capitalista tratará de desviar la superproducción hacia otros
rumbos para que el productor no se
sienta demasiado feliz, desahogado, y
trate de levantar cabeza. El es el culpable de todos los males de la sociedad. Contra él se redactaron todas las
leyes, reservándose a su favor todos los
derechos. El aporta soldados para la
guerra, mano de obra barata para todas las construcciones y actividades,
carne de explotación gratuita. A latigazos, su alma se fué templando desde
los tiempos más remotos de la historia.
El día que reaccione vigorosamente, es
indudable que el régimen capitalista
morirá sin remedio. La ley natural del
progreso lleva a la humanidad por ese
camino.
Tal estado de cosas no puede ser
eterno, dice Ramón y Caja!. "Tiempos
vendrán en que la ciencia ilumine conciencias y eleve los corazones. Y, entonces, desterrado el culto fetichista
del capital, el hombre habrá sido in-

corporado a las leyes de la evolución;
cuando, escudril'íadas y explotadas las
fuerzas naturales, el Cosmos trabaje
por nosotros, poniendo en acción infinitas máquinas y fabricando mercancías a precios irrisorios", cuando descubierto el secreto de la síntesis química, el ingeniero colabore sin el concurso de la tierra, la fécula, el gluten,
la albúmina y el azúcar y la grasa, utililizando la fuerza viYa de los rayos solares, y "el ocio bien ganado permita
la universalización de la ciencia y del
arte, y todos puedan saborear las inefables armonías que palpitan en el fondo de la naturaleza; cuando redimidos
por la solidaridad y el amor, todos nos
sintamos ondas de una misma corriente vital, células hermanas de un mismo cuerpo", habremos llegado, sin duda, al primer peldaño del gran edificio
social. "¡ Soberbio y alentador ideal,
que acaso un día se convierta en vida
y palpitante realidad. Creamos en él
para que tenga lugar su advenimiento;
porque en este bajo mundo sólo es realizable lo enérgicamente creído y esperado," dice el gran sabio español.
A la distancia de medio siglo, qué de
cambios no se han experimentado en
todos los órdenes de la vida científica
y social! Enrique Lluria, como todo
poeta, es más bien un profeta de los
tiempos modernos. Siempre la voz de
los poetas es el anticipo del tiempo.
De entonces acá, la técnica ha evolucionado tanto que, desde el punto de
vista mecánico constituye el asombro
de nuestros días. La máquina ha progresado a tal punto que una nación como Alemania, destrozada y derrotada
a bombazos en la última guerra, en el
intervalo de siete años está concurriendo en competencia con sus productos
en todos los mercados del mundo. Mas
no por ello el obrero se ha liberado de
ser un objeto, un factor de cotización,
un material negociable, una materia
prima al servicio de la bolsa, la banca
y el comercio. Si ayer ha sido una víctima de la máquina que le ha robado
el trabajo, dejándolo inerme, desamparado, abandonado a su mísera suerte
de desterrado en la tierra, hoy permanece en igual ritmo de actividad, impávido frente al progreso, aturdido ante
la máquina, a quien saluda con la cabeza descubierta. Dentro de un par de
al'íos el gran fenómeno ha de repetirse
inexorablemente si el productor no se
hace cargo de la máquina y la domestica para sus fines colectivistas.
Pero queremos dejar aquí constatadas las aseveraciones de Enrique Lluria y Ramón y Cajal, que mas bien son
predicciones. Por medio de la fotosíntesis, el hombre esta logrando uno de
los grandes asombros de la creación
intelectual humana. En materia de productos alimenticios y de uso doméstico, la ciencia ha remontado constelaciones inimaginables, lo mismo que el
progreso de la física con los medios de
transporte aéreo, los medios comunicativos y la radiotelevisión. A mayor progreso, la lógica consideraría como obligado un grado superior de libertad de
acción del individuo, particularmente
en cuanto a su redención. Sin embargo, el hombre continúa atado a las ruedas de la explotación. Apenas pronuncia algunas palabras de protesta, emite
algunos gemidos o se desahoga en actitudes de rebeldía. Mas Jo evidente es
que el productor no ha comprendido
aun su papel dentro de la sociedad, no
reconoce su propia importancia, no
quiere hacerse dueño de la situación.
Suyo es el mundo porque él es el que
trabaja. Está a su alcance. Todos lo~
elementos están a su disposición. Sólo
falta hacer uso de ellos. Si el proletariado no lo hace, es indudable que el
capitalista se siente muy cómodo y feliz en continuar obedeciendo al imperativo histórico de usufructuar el esfuerzo del hombre, la energía de la máquina, la influencia de la religión, el

Armas

y

poder de las instituciones civiles y los
conocimientos de la ciencia. Pero el
capitalista no es un culpable directo.
El es el producto del medio. Si él hace
uso de estos bienes no eje,cuta más que
un derecho natural de apropiación del
que otros no quisieron sacar rendimiento.
La ley de los principios económicos
en la sociedad moderna ha hecho comprender a la gran mayoría de las clases ilustradas que el único representante, auténtico con valor indiscutible,
es el individuo. Y no se les oculta que
los bienes terrenales pertenecen al conjunto de la comunidad, y no a una clase o número determinado de personas.
Así como la luz y el aire son de uso común, de igual modo la riqueza de nuestro suelo ha de ser distribuida en bien
de la colectividad. La naturaleza así lo
dispone. Ella no establece diferencias
fundamentales. Por asociación de
ideas, los burgueses y capitalistas, luego de lo observado en Rusia y España,
reconocen positivamente que el dia en
que los productores lo determinen, con
un movimiento de hombres reducirán
a escombros hasta los cimientos más
sólidos de nuestra organización. Pero,
entre tanto ello no ocurre, utilizan todos esos elementos en beneficio propio, porque están al alcance de su mano, se le permite disponer de ellos y
beneficiarse con el producto de su explotación.
Estamos de acuerdo que el comerciante, el negociante no es más que un
vil estafador, un explotador de marca
mayor. Pero esa es su ética. El no ejerce funciones de moralista; ni dicta cátedra de lógica ni en su filosofía establece relaciones entre lo justo y no injusto. El obedece al dios de la ganancia. Pero si perdonamos al caballo que
nos da de coces porque un tábano se
clavó sobre sus ancas, ¿por qué no analizar a fondo el ejercicio del burgués
y del capitalista en función de explotadores? En rigor de verdad -sin defender en un ápice la actividad de estas carcomas de la sociedad caP.italista- no existirá alguna falta de responsabilidad por parte de la misma clase
trabajadora? Nosotros hemos defendido y defenderemos al débil, frente al
poderoso, tenga éste o no razón. Pero
el proletario ha adoptado siempre la
posición del más cómodo. Con la miseria y la pobreza elaborarnos una filosofía que el tiempo se ha encargado de
destruir. No ofrece ninguna novedad
porque las épocas se modifican totalmente y el momento, que vivimos hace
cisco con los conceptos aparentemente
mas sólidos, con pasmosa facilidad.
Pero lo evidente, lo que no admite discusión es que la mecánica, la técnica y
la física, han cumplido ampliamente
con su misión. Pese a las dos últimas
guerras terroríficas, los adelantos de
la ciencia están aquí, a nuestra vista,
inmutables, como retándonos, acusándonos ante el tribunal de la justicia
verdadera. En cambio, nosotros, los
hombres de clase, el proletariado sumiso, aplastado, víctima de todos los
rigores morales y padecimientos, hemos permanecido en actitud pasiva,
dejando que el mundo siga su curso.
Con nuestros dolores y nuestros deseos
de rebelarnos, hemos frenado nuestros
instintos para no irritar a los poderosos, a los enemigos jurados. Y la revolución ha quedado por hacer, al menos
en nuestro concepto integral. Lo que
aparecía como inminente, por nuestra
pasividad, nuestra indolencia, por el
temor de morir, lo hemos postergado,
limitándonos a la condolencia, al llanto o a la queja. Y la sociedad actual es
demasiado materialista, cruel y fiera
como para detener su carro de violencias, para consolar al desventurado.
La ciencia ha cumplido y está realizan do su revolución. En esto, tanto
George Friedrich Nicolai, como Enrique Lluria y Santiago Ramón y Cajal

Letras + Pág. 7

han estado en lo cierto. La técnica ha
ido más allá de sus especulaciones. Por
el momento esa revolución industrial
no ofrece perspectivas de liberar al
hombre, pero al menos lo ha sometido,
lo ha obligado a seguir tras de sí, a
obedecerle. Pero no es porque la máquina responda a un ideal, sino porque
el hombre se ha olvidado de sí mismo.
:Narcotizado por los prejuicios de su
civilización, con los vapores del mosto
que él mismo se prepara, pierde los
sentidos, se extravía y no responde al
llamado de su conciencia. No! La revolución industrial, por el momento no
es más que el producto de una revolución pagada por el capitalismo. Como
producto de envilecimiento, es falso.
Es preciso que el esclavo, el proletariado, el asalariado haga su revolución, la
re,·olución social que redima al esclavo y al capitalista. Es preciso demostrar a los explotadores que en ideal y
en conciencia es nuestra clase la que
dicta leyes, impone sus dogmas e instituye sus normas de conducta. Hasta
aquí, el hombre ilustrado o medianamente culto ha fracasado; es necesario que el ignorante, guiado solamente
por la ubicación de las estrellas y el
instinto, intente liberarnos a todos.
Esa es nuestra única salvación. El
hombre que construye la máquina, que
realiza ecuaciones, que logra por medio del entendimiento dirigido combinar ideas y resolver problemas por
muy complicados que ellos sean, no
puede ser un criado del instrumento,
sino su propia alma. El hombre no
puede seguir detrás, sino delante de
la maquina. La revolución de la industria es un producto de la combinación de mecanismos, insensibles; el
hombre piensa y discurre: por encima
de los elementos, del tiempo y las circunstancias ha de estar el hombre restituido a su plena majestad. Y si el individuo ilustrado abandonó su puesto
de combate por su elevación, el proletario, el asalariado tiene el deber indiscutible de tomar en sus manos el estandarte que otros no supieron mantener
con dignidad.
Enlazando los trabajos de los más
eminentes biólogos a los grandes pensadores y sociólogos, Enrique Lluria,
en nombre de la ley de la evolución
que rige los seres, proclamó la "socialización de la naturaleza", que en Barcelona mereció personalmente el juicio elogioso del gran maestro Turró
"por el feliz hallazgo y la compacta
aleación de los datos irrebatibles de la
ciencia positiva con las especulaciones
ideales del progreso futuro". Y es que
el anarquista, arranca de los principios
científicos, sustentándose en la concepción fértil que conducirá a la humanidad del porvenir, dueña de su felicidad, a un perfeccionamiento indefinido. Y ha de lograrlo, si las clases humildes que al fin de cuentas sacaron a
la historia de todas las crisis, también
de esta se hacen un concepto de la revolución total. Las bases están echadas. Eliminando la jauría sanguinaria
que, azuzada en forma infamante, pretende destrozar al resto de la humanidad, habrá conquistado en el corazón
de cada individuo el mundo de la paz,
de la justicia y del amor.
Separada de él por el espacio de un
cuarto de siglo, la ciencia moderna ha
dejado atrás muchos conceptos y teorias. De poder observar los últimos
adelantos, él y Caja!, que miraban tan
lejos, podrían discurrir con libertad
sobre nuestro futuro inmediato. Poetas
profetas que eran, ambos quemaron
nervio y fósforo al servicio de la humanidad doliente y desamparada. Tras
rudo batallar, la 'tierra que lo viera nacer, llamó a Lluria a su seno, para ofrecerle descanso eterno a la edad de 62
aiios. El libro que comentamos, "Evolución Super-orgánica" -"Humanidad
del porvenir"- será por algunos años
todavía una obra maestra.

�de Monterrey. Presidente AdVitam del
Centro Literario de Monterrey, 1945.
PUESTOS PUBLICOS :-Diputado a
l'iene de la Pág. 2
las Legislaturas Federales XXIX YXXX.
Senador Suplente por el Estado de Nuegación de su vida, dedicados a su padre Do. Miguel F. l\fartinez, Maestro de vo León de la XX..."'&lt;.I. Director de la BiMaestros de Nuevo León y de la República Mexicana.
blioteca Pública de 1917-1919. Inspector Gral. de Monumentos ArqueológiSé que IJOY hacia tí porque me imantas;
cos en el Estado de Nuevo León de
y e11 atracción geométrica de mundos
1915-1920. Secretario Particular de la
como centro de lumbre te levantas;
Junta Nacional de la Campaña contra
un huracán de vórtices pro{undos
la Langosta. Jefe de Personal d.e la
me ha de llevar ¡Señor! ante tus plantas.
misma Junta. Jefe del Departamento
Administrativo de dicha Junta. SecreMartinez Rendón es un miembro Parlamentario; conocedor de los proto- tario Particular del Gobernador del Escolos del Estado; periodista vigoroso de izquierda; es un poeta que se ha trans- tado de Nuevo León de 1918. Jefe de
formado al compás de la vida, desde la poesía simplemente lírica y soñadora Empacadores del Departamento de Eshasta las creaciones serias del espíritu y de los conceptos materialistas de la tadística ~acional, 1927. Secretario
historia.
Particular del Jefe del Depto. de EstaNo ha buscado sus fuentes de inspiración en los caminos trillados de la vul- distica Nacional. Visitad o r Especial
garidad, sino en los jardines ocultos donde florecen los rosales de la elocuencia, del Depto. de Estadística Nacional.
de la virtud y de la justicia humanas.
Contador del Depto. de Estadística NaPertenece al grupo de los reformadores, de los que no gustan de doblar la cional. Jefe del Departamento de Purodilla ante los hombres y los ídolos, pero Que sí son reverentes y uncíosos ante blicidad de la Defensa Agrícola de la
la belleza y arte, ante los crepúsculos rojos del porvenir, llenos de inquietud, Secretaría de Agricultura y Fomento.
de miseria, de hambre, a veces de sangre palpitante y generosa.
Jefe de Biblioteca y Publicidad de la
Poeta que sabe medir sus fuerzas con los atletas de su pensamiento y los Secretaría de Comunicaciones y Obras
impulsos de su corazón.
Públicas. Oficial Mayor del DepartaCima coronada de nieve que proyecta su blancura en los fértiles valles de mento Autónomo de Estadística Naciola Patria; índice que señala caminos de altura; ojo avisor de la ceja enmaraña- nal. Jefe de la Oficina de Inspección
da pleno ne inquietudes que refleja las proyecciones de su espíritu siempre re- del Depto. Federal del Trabajo. Jefe de
belde y soñador en los surcos de la lírica nuestra.
la Oficina de Concentración de FonUltimos reflrjos de una tarde majestuosa que han de formar el galardón dos en la Dirección General de Cosupremo que perpetúe la floración de sus pensamientos por encima de las ase- rreos. Jefe del Departamento de Gochanzas de la vida y de la muerte.
bernación de la Secretaría de Gobernación. Secretario Particular del C.
DATOS COMPLEMENTARIOS:-Na- cional", de Monterrey, N. L., 1917-1919. Secretario de Gobernación. Asesor de
ció en Monterrey, N. L., el 12 de ;\layo Director de la Revista "La Ilustración", la Secretaría de Comunicaciones y
de 1891. Sus padres fueron el Ing. y 1918-1919 en Monterrey, N. L. Miem- Obras Públicas. Jefe de la Oficina de
Maestro Do. Miguel F. Martinez y Sra. bro del "Pen Club". Director del Ma- Tránsito. Secretario Particular del C.
qazine Ilustrado de "El Nacional Revo- Gobernador de Nuevo León, 1936. DeJosefa Rendón de Martínez.
PREPARACION CULTURAL:-Uni- lucionario". Editorialista del diario "El legado de la Confederación Nacional
versitaria, Preparatoria. Altos Estudios: Instante". Director del Magazine ilus- Revolucionaria en Nuevo León, 1920.
Historia de México y Literatura caste- trado "El Insta_nte". Articulista de "El Senador Suplente por Nuevo León a la
llana y francesa. Conocimientos o es- Anti-Reeleccionista", periódico funda- XXXII Legislatura de la Unión. Subtudios artísticos: Literatura y Música. do por Madero. Redactor de "Pierrot", J efe de la Oficina de Tránsito y PoliConocimientos y Estudios Técnicos: 1909. "La Semana", 1915-1917. Jefe de cía de Caminos.
Estadística, Biblioteconomía y Sociolo- Redacción de Páginas Blancas, 1912.
gía. Conocimientos prácticos: Perio- Director de la Revista "Crisol" de la
dismo, Imprenta. Viajes o estancias en cual se acaba de publicar su número
el Extranjero: Estados Unidos de Nor- 100. Colaborador de la Revista "Pega(Viene de la Pág. 6)
teamérica y Guatemala.
zo". Colaborador de la Revista de ReOBRAS PUBLICADAS :-Poemas, :\lé- vistas. Corresponsal de "El Universal", 37 a 53) cita "desamor al indígena
xico, 1915. Palabras de Enseñanza, 1917-1920.
-obra de un mal entendido hispanisPoemas, 1914. "Carmina Aurea", PoeACTIVIDADES POLITICAS :-Miem- mo-" manquedad y perspectiva erróma, 1923. Biografía del Gral. Escobedo, bro del Comité Obregonista de Nuevo nea, que puede ya comprobarse supe1918. Discurso, cuasi una Biografía del León, 1920. Secretario General del Par- radas en los estudios de Don José ToSacerdote Fray Servando Teresa de tido Socialista Republicano de Nuevo ribio Medina, tanto como en las proMier .. "El País de la Riqueza, :\i_é xico", León, 1920-1924. Miembro de la Comi- longaciones de su actitud en tratadistraducido al inglés y al francés. Esta- sión de Prensa en el Comité Nacional tas como Don Salvador Toscano a quien
dísticas, compendios 1930. La Pobla- "Pro-Calles", 1924. Representante del el Sr. Lic. Rangel Frías alude. Quiere
ción de Nuevo León desde 1603 a 1929. E.O.Y. en la Campaña Pro-Obregón, decirse, corno lo vieron y lo practicaBiografía de Leona Vicario y Quintana 1928-1929. Secretario Gral. del mismo, ron aquellos clásicos de la realidad
Roo. "En Torno a la Poesía de l\fartí", asi como Director del "Crisol". Repre- histórica americana nuestra, que la
1933. Mensaje lírico de México. Entre- sentante de Nuevo León en el Primero veracidad aflictiva y conflictiva en que
vistas Imaginarias con Próceres ~fexi- y Segundo Congresos Nacionales de consistimos los hispanoamericanos, se
canos. Inquietudes de la Revolución. Ayuntamientos. Representante del Go- nutre amorosamente en la sangre y en
Homenaje a Monterrey, crítica poética bierno de Nuevo León en el Primer la sombra de los desprendimientos que
en el CCCL Aniversario de su funda- Congreso Nacional de Geogr!lfía. Re- nos violentan a separarnos. La obra
ción.
presentante del Gobierno de Nuevo toda del Lic. Don José Toribio Medina,
OBRAS E~ PREPARACION:-"An~ León en el Primer Congreso Nacional queda impregnada en el propósito de
selmo", libro de lectura cprriente para de Geografía. Representante del Go- restañar esas heridas y de aminorar
uso de los alumnos del 4o. año de edu- bierno de Nuevo León, en el Primer esa-s cicatrices. Para Vossler como se
cación elemental en las Escuelas Noc- Congreso Nacional de Caminos. Re- ha dicho, ya apenas queda nada; la
turnas.
presentante del Gobierno de Nuevo concordancia espiritual va elevándose
TROFEOS Y PRK\IIOS:- Flor ~atu- León, en el Segundo Congreso Nacio- a medida que lo material y mundano
ral de los Juegos Florales de la ciudad nal de Educación 1924.
se desvanece y se supera. En la opide México, 1915. Primer Premio en el
ACTIVIDADES SOCIALES :-Repre- nión del Lic. Don Salvador Toscano,
Concurso al Canto a Monterrey en el sentante de Nuevo León en el Primero puede la palpación todavía despertar
CCCL. Aniversario de su fundación. y Segundo Congreso Nacional de Es- dolores en heridas antiguas. La superMedalla de Oro en la Exposición de Se- critores. Redactor en la Primera y Se- vivencia de un hispanismo frente a un
villa 1930, por sus trabajos de estadís- gunda Reunión Nacional de Estadísti- pretendido indigenismo y el aprove-.
tica. Primer Premio en el Concurso ca. Secretario General del Bloque de chamiento por críticos irresponsables,
"La Lira de Plata" del Universal Grá- Obreros Intelectuales. Miembro de la que los manejan como conceptos cuanfico 1949. Primer Premio y Medalla de Asociación de Veteranos de la Revo- do ya tan sólo agonizan en palabras,
Oro por su biografía de Leona Vicario lución. Miembro del Sindicato de la puede gallardamente dirimirse en una
y Quintana Roo.
Prensa. Miembro del Sindicato S.C.O.P. síntesis espléndida pero nada más, a
ACTIVIDADES EDUCACIONALES:- Gran Orador de la Gran Logia de Nue- base del esfuerzo recordatorio y esclaProfesor de Educación Primaria, en vo León. Grados Masónicos del lo. recedor de una atención y de estudios
las Escuelas Normales de Nuevo León al 30.
como los que pueblan las páginas de
ACTIVIDADES CULTURALES:- "más de 300 volúmenes" que recogie1915-1920. Profesor de Historia de México y Gral. en el Colegio Civil del Es- ;\liembro (,le la Sociedad Mexicana de ron la obra del Lic. Don José Toribio
tado. Profesor de Historia General en Geografía y Estadistica. Miembro del Medina, sin distingos ni exclusividaCentro de Cultura de Nuevo León. des, sin egoísmos ni ruindad. Asi, anla Escuela Nacional Preparatoria.
ACTIVIDADES PERIODISTICAS:- Fundador de varios Sindicatos de Nue- te el panorama integro de nuestra proPropagandista y Redactor de varios vo León. Miembro de varias Socieda- sapia hispanoamericana, ejemplarmenperiódicos en la Campaña Maderista des Científicas Literarias de la Repú- te vivió _aquel sabio chileno, nacido
1910-1911. Director de "El Constitu- blicá. Miembro del Centro de Cultura hace un siglo.

MIGUEL D. MARTINEZ.

••

JOSE TOR/BIO...

Armas y Letras+ Pág. 8

A.las Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través · de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envios deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de habér señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universida~ de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique 1\fartínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1952, Año 9, No 11, Noviembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

_Año lX

Núm. 12

Diciembre de 1952

1111 ~exe11i, tle P,lític11 Sor Juana Inés de la Crui
1'11iie,Jit11,i11
María Guadalupe Alcalá González

Si -como ha expresado el escritor Eugenio D'Ors-, la in•
fluencia de un hombre en la existencia se aquilata por lo mucho
de lo que con él, se ha ganado; por lo mucho de lo que sin él, se
ha perdido, la vida pública del último de nuestros Presidentes,
consagrada en buena parte al acrecimiento de la Educación en
el País, merece la justeza del primero de los asertos del celebrado
escritor español.
Es ya proverbial en la mentalidad del pueblo mexicano la
honda preocupación que ha normado la conducta de los Presi•
dentes acaecidos en la Política nacional, desde el General Alvaro
Obregón hasta el Licenciado Miguel Alemán -ya que el Gobier•
no del Señor Carranza se vió asediado por múltiples y graves pro•
blemas internacionales y domésticos, cuya atención no le deparó
suficiente margen al desenvolvimiento tranquilo e integral de la
Cultura universitaria- por lo que hace a la Enseñanza univer•
sitaria; y los planes para'la difusión de este tipo de Cultura han
venido desenvolviéndose con señalado interés por los Gobiernos
precedentes, hasta culminar, con el último Mandatario saliente,
en una etapa digna de mencionarse en los fastos de la tradición
v de inscribirse en los bronces de la gratitud nacional.
En el ámbito de este último sexenio, la prócer Universidad
Nacional asumió la estructura y la trascendencia cultural que las
necesidades del conocimiento exigen, creando en su seno multi•
tud de Institutos de investigación, que suponen un seminario de
intelectuales dispuestos a servir a las Instituciones patrias; y las
hermanas menores, recogidas en la Provincia mexicana, unidas
al través de la Asociación Nacional de Universidades y de Ins•
titutos de Cultura Superior de la República, fueron atendidas
año por año en sus necesidades presupuestales, que vale tanto co•
mo decir en sus aspiraciones creatkas y en sus prácticas realiza•
ciones.
Bajo la mano rectora del último Presidente, fué celebrado
en forma ecuménica la fundación de la Universidad Nacional,
que tuvo su origen en la Real y Pontificia -consagrada por el
empeño de Carlos V y Felipe II, Don Antonio de Mendo~a Y el
Arzobispo Don Fray Juan de Zumárraga- en su cuarto siglo de
vida, señalándosela en esta magna fiesta del espíritu, como el Co•
legio primigenio en la América conquistada.

Ya en las postrimerías de la Administraci~n, la gigantesca
Ciudad Universitaria de México queda como e1emplo, para los
hermanos Países de la América Latina, del templo del saber Y la
concordia humana.
Desde los inicios de este Gobierno que acaba de finar S'tf~
actividades, también la Universidad de Nuevo León merecw
(Pasa a la Pág. 7)

Modesto e inadvertido fué su nacimiento, tanto, que los
amarillentos y polvosos libros en donde tal vez debiera aparecer
.su nombre por ocasión primera en el mundo de las letras, jamás
se han encontrado, perdiéndose quizá en alguna de las frecuentes revueltas de la historia, o carcomidas por el polvo y las telarañas, esas canas que ponen los años a las cosas.
Por esta misma razón es difícil decir con precisión lo relativo a sus primeros días de vida, pero al seQtir de
sus biógrafos, llevó el nombre de Juana de Asbaje Ramirez Santillana, aunque también en ésto hay discrepancias, pues algunos aseguran que era el
nombre de Juana Ramírez con el que
firmaba sus escritos y no Juana de
Asbaje, como es más conocida. (Jesús
Reyes Ruíz en su libro "La Epoca Literaria de Sor Juana. Mexicanidad y
Origen Familiar). Vió la _primera luz
en la Alquería de San Miguel de Nepantla del Estado de México, el día
doce de noviembre de mil seiscientos
cincuenta y uno. (Dato recogido por
declaración verbal de ella misma, hecha al Padre Calleja).
Desde una edad muy temprana, aún
antes de cumplir los tres años, dió
precoces manifestaciones de su gran
talento (1653), aprendiendo a leer a
hurtadillas de su madre, aprendizaje
para el que le bastaron dos escasos
años, dominando también lo relativo
a los demás conocimientos matemáticos elementales de la época.
Tan pronto como pudo beber de los
libros su ilustración, fué siempre la
lectura su mayor anhelo y; con motivo de una festividad religiosa, obtuvo
en un concurso el premio de un libro
por hacer una Loa de carácter religioso, pieza literaria ésta que reunía
todas las cualidades de un cabal poema, y que compuso cuando todavía no
llegaba a los ocho años.
Durante sus primeros años, vivió al
calor de su familia, su padre Don Pedro Manuel de Absaje y Vargas .Manchuca y su madre, la Señora Isabel
Ramírez de Santillana; siendo ambos
de viejas costumbres castellanas, el espíritu de Sor Juana, ávido de conocimientos, quiso salir de aquel rincón
de tradiciones, para lo cual, con el
consentimiento de su madre, se dirigió a la capital con unos parientes,

para luego inscribirse en la Uníversi•
dad bajo un disfraz masculino, con lo
que desde aquella edad demostró su
ansiedad de rebasar los Imites que ceñían sus facultades. Cabe mencionar
aquí la comparación que se hace de
Sor Juana con Santa Teresa, a quien
ella tomó como inspiración. Es de notarse que si bien ambas buscaron en
la soledad el camino del conocimiento, Santa Teresa lo bacía leyendo vidas devotas, mientras que Sor Juana
busca en el estudio las doctrinas ·té:nicas y la explicación de las cosas por
la razón, considérese pues esta comparación entre sus diferencias y no
de sus semejanzas. · (ERMILO ABREU
GOMEZ en Biografía de Sor Juana
Inés de la Cruz).
Como las normas predominantes en
aquella época le impidieron realizar
sus estudios en la Universidad, y además se restringía la circulación de publicaciones en castellano por el temor
de propagación de ideas no convenientes al régimen eclesiástico, optó
por autoeducarse en las obras de latín,
para lo que tuvo que estudiar este
idioma en la voz del Bachiller Martín
de Olivas. El 1:onocímiento de esta
lengua le dió fácil acceso a las obras
de filosofia antigua y literatura clásica, que más tarde normaron sus trabajos.
Posteriormente, en 1664, sus familiares la llevan al Palacio del Virrey,
Marqués de :\lancera, en donde se le
recibe con el título de "muy querida
de la señora Virreina" (Padre Calleja), tenía Juana Inés trece años en
aquella época, y el nuevo ambiente 'de
la corte desarrolla su sinceridad e n
sus escritos, pues como no le eran familiares ni cómodos los protocolos
cortesano_s, aludía a ellos en forma picaresca. (ABREG GmIEZ).
Durante su estancia en el Palacio
(Pasa a la Pág. 2)

�SOR JUANA ....
(Viene de la 1a. Pág.)

María Guadalupe Alcalá González

de los Virreyes, como el Marqués de
Mancera viera en ella tal variedad de
facultades quiso ponerla a prueba haciéndola sustentar un examen ante
teólogos, matemáticos, filósofos, historiadores y demás cortesanos cultos.
La admiración se despertó en ellos
cuando todas sus preguntas y contradicciones fueron evadidas o contestadas por la poetisa. Esto sucedió más
o menos por el año de 1665, tiempo en
que empezó a llamársele la Décima
Musa. (ABREU GOMEZ).
Más tarde ingresa en el Convento de
San José, de Carmelitas, dejando el
Palacio Virreinal, para abandonarlo
después por no llenar sus aspiraciones con las actividades del convento,
pues habiendo ingresado el catorce de
agosto de 1667, como religiosa corista,
sale el día 13 de noviembre del mismo año. (ABREU GOMEZ). Esta actitud de Sor Juana deja ver el poco interés que para · ella tuvieron las escalas y las corcheas·, ella acostumbrada
a hurgar en libros y manuscritos los
misterios de las ciencias terrenas.
Tres meses después, en 1668, ingresa al Convento de San Jerónimo. Durante el tiempo comprendido en estas
dos fechas, da forma a un soneto dedicado a la Virreina, (1667) el Soneto
a Laura que dice:

En la vida que siempre tuya f ué,
Laura divina, y siempre lo será
la parca fiera, que en seguirme da
quiso asentar por triunfo el mortal pie
Yo de su atrevimiento me admiré
que si debajo de su imperio está,
tener poder no puede en ella ya,
pues del suyo contigo me libré.

Para cortar el hilo que no hiló
la tijera mortal abierta ví.
- ¡Ay, parca fiera! -dije entonces yo
Mira que sóla Laura manda aquí.
Ella corrida al punto 'se apartó
Y dejóme vivir sólo por tí.
Se advierte desde luego en su expresión, la extraordinaria facilidad
con que versificaba y la sencillez de
sus figuras de dicción pareciendo ser
ésta su habitual forma de expresión.
En el sonet~ a que nos referimos la
poetisa deja ver su estimación por su
protectora y amiga, la Virreina; sin
embargo, no fueron siempre sus sentimientos ni sus experiencias los que
se expresan y manifiestan en sus
obras, ya que como ella misma lo dice, muchas de sus poesías no fueron
hechas de propia voluntad, sino por

encargos, y limitada por las circunstancias, (JESUS REYES RUIZ) es pues
una poesía ocasional que lo mismo
que medita que juega descuidadamente con el tema que en su obra está
expresando. A pesar de estas limitaciones circunstanciales algunas de sus
obras revelan sus verdaderos sentimientos, aunque encarnados en otros
personajes.
En el siguiente año, 1669, y en el
día 24 del mes de febrero, hizo profesión de fé en el Convento de San
Jerónimo, con el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz, llevándose a cabo
todas las ceremonias del rito, además
de que por mucho conocida en los
círculos sociales, su iniciación tuvo alguna resonancia. Por la lejanía de su
familia, o por la escasez de ésta en recursos económicos, D. Pedro Velásquez de la Cadena cubrió el valor de
la dote, en agradecimiento de lo cual
escribió el romance cuyas primeras
lineas dicen:- "Yo, la menor de las
ahijadas, al mayor de los padrinos".
Acerca de los motivos que la llevaron a enclaustrarse, mucho se ha dicho por sus biógrafos, y cada quien
según sus doctrinas, pero se desconoce, a ciencia cierta, cuales hayan sido
éstos. Algunos de sus versos amorosos
han hecho pensar a sus biógrafos que
fué un desengaño amoroso el que la
llevó al convento, otros, considéranla
predestinada a esta vocación por el
liecho de haber nacido en un lugar de
la Alqueria denominado La Celda, pero aún el mismo Calleja se convence
de que no tuvo ni inclinación para el
matrimonio, ni tampoco fervor religioso para las prácticas del convento
(ABREU GOMEZ). Sin embargo, bien
pudiera ser que ninguna de las dos
causas mencionadas le hicieran tomar
tal determinación, sino más bien un
concepto de los hombres, adquirido
desde su niñez, lo que bien pudiera
fundarse examinando la Carta Testamentaria de su madre, que en ~ma de
sus partes textualmente dice " .. .Item,
declaro que yo he sido mujer de estado soltera y he tenido por mis hijos
naturales, a Doña Josefa María, y Doña Maria de Asbaje y a la Madre Juana de la Cruz, religiosa del Convento
del Señor San Jerónimo de la ciudad
de México". .(JESUS REYES RUIZ).
En tal estado de conciencia es lógico
suponer que Sor Juana encontrara la
vida monástica como lo más decente
que pudiera hacer, dado su origen.
Una demostración patente de estos
sentimientos, podemos encontrarla en
los siguientes versos:

"El 110 ser de padre honrado
fuera defecto a mi ver,
si como recibí el ser
de él, se lo hubiera yo dado"
Sus redondillas, muy conocidas por
cierto, nos dan también una idea sobre el fundamento de esta razón para
dejar el mundo material.

"Hombres necios que acusais
a la mujer sin ra:ón
Su reclusión en el Convento no la
apartó de las actividades literarias, ni
tampoco de su sed de lectura, constituyendo los libros su único tesoro
aunque esperaba, conforme le había~
prometido, tener amplitud de actividades, sin embargo éstas fueron restringiéndose por no verlas con agrado las autoridades eclesiásticas. En este medio, sus obras fueron siempre las
que Je solicitaron, no teniendo libertad para escribir sus propias impresiones, limitada su actividad literaria
a los teológicos asuntos y de ritual·
producto de esta época fue sus villan:
cicos, oraciones y demás piezas litúrgicas que abundan en sus obras. No

escondía ella el temor que le causaba
abordar temas de tal naturaleza. A pesar· de que las reglas conventuales establecían la prohibición de correspondencia y relación con personas extrañas al mismo, las autoridades eclesiasticas acabaron por concederle este desahogo y en esa forma, le visitaban
en su celda numerosos personajes -de
la corte, como fueron, sus antiguos
protectores los virreyes Marqueses. de
Mancera, Sígüenza y Góngora, Fray
Juan de Guevara y algunos otros de
los intelectuales de la época. Es de
suponerse que algunos de los versos
amorosos que figuran en su antología,
fueron hechos durante este tiempo
conventual, ya que revelan notable
perfección en la técnica, por lo que
se cree que en ellos expresa su verdadero sentir.
Entre las obras que, de acuerdo con
sus propias palabras, escribió con toda libertad y confianza, figura El Sueño, siendo esta tal vez la única que
hizo en tales condiciones y que revela
notables conocimientos de la metafísica y de la filosofía de Descartes y de
Aristóteles.
Con motivo de la recepción de los
Virreyes de la Nueva España, Condes
de Paredes, se le encargó la redacción
del Arco Triunfal que dirigió el Cabildo de la Iglesia Metropolitana de
México, pieza literaria que alaboró en
prosa y en verso, escribiendola en latín además de español.
Durante ese mismo año, 1680, Don
Carlos de Sigüenza y Góngora, ilustre
literato de la época, de cuya amistad
gozaba la ilustre monja de San Miguel
de Nepantla, sometió a la critica de
ésta un panegírico en honor del Virrey Conde de Paredes, la poetisa Je
dió su aprobación en un Soneto que
mereció los aplausos de los entendidos en letras.
En virtud de los honores que su
docta pluma prodigó al Virrey de Paredes, éste le dispensó siempre especial estimación a semejanza de su antecesor el Marqués de Mancera, cuya
esposa falleció en la Nueva España,
en el año de 1673, sentimiento que inspiró a Sor Juana el soneto siguiente:

Bello compuesto en Laum dividido
alma inmortal, espíritu glorioso
¿por qué dejaste cuerpo tan hermoso?
¿1' para qué tal alma has despedido?
Pero ya ha penetrado en mi sentido
que sufres el divorcio riguroso
porque el día final puedas gozoso
volver a ser enteramente unido.
Alza tú, alma dichosa, el presto vuelo,
y de tu hermosa cárcel desatada,
dejando vuelto su arrebol en hielo,
sube a ser de luceros coronada:
que bien es necesario todo el cielo
porq11e 110 eches de menos tu morada.
Tal era la influencia lograda por
Sor Juana en el Palacio Virreinal, que
en el año de 1683, y con motivo de
cumplir un año de vida el hijo del
Virrey, solicitó a éste último la gracia
de indulto para el reo Benavides, favor que no le fué negado.
Continúa en los años siguientes escribiendo villancicos y cantos religiosos en honor de Santos Varones y de
T'
•
\ irgenes, obras religiosas que según
ella decía le causaba temor abordarlas, no por desagrado, sino más bien
justa y religiosa humildad.
En el año de 1689 se publica la primer? edi:ión de sus obras Tomo I, que
llevo el titulo de "Inundación Castálida en Madrid". · Para esta fecha emp ezaba ya Sor Juana a padecer diversos quebrantos de su salud; adivinando ya su muerte prematura, no le ex-

Armas y Letras + Pág. 2

traña esta idea Y así lo expresa en uno,
de sus sonetos:

RTE DE JA IN H. M RA

Y aunque llega la muerte presuro
y tu fragante vida se te aleja,

SU'

no sientas el morir tan bella y moza .
'
mira que la experiencia te aconseja
que es fortuna morirte siendo hermosw
y no ver el ultraje de ser vieja.
-Según Abren Gómez, Sor Juana, con~vencida y confesada de su incapacidad ~atrimon!al ,masculinizó su personahdad, y dice de ella que fué comoun tipo viriloide. Sin embargo, en sus.
poesías eróticas, se advierten sentimientos muy femeninos y delicados
los que reprimiendo, no le impide;
seguir la línea de conducta impuesta
por su voto religioso. En este tipo depoesías escribe, no con la pasión espontánea de quien siente el amor porvez primera, sino con la meditacióre
de quien ha dejado pasar estos sentimientos, para examinarlos después;
con mayor detenimiento y mayor juicio. Sirva el siguiente soneto como,
testimonio:

Al{onso Reyes Aurrecoechea.

El día 15 del actual a las 17 horas, en el Mezzanine de Galerías Artísticas, S. A. fué celebrado el acto inaugural de la Exposición de 25 acuarelas recientes del arquitecto Joaquín A. Mora, con asistencia del señor licenciado Raúl Rangel Frías rector
de la Universidad de Nuevo León, quien hizo la decl~ratorla
inaugural, así como de numerosas y distinguidas personas que
concurrieron al acto.
La presentación del señor arquitecto don Joaquín A. Mora,
.escrita por el señor licenciado Rangel Frias, está concebida en
lo.s .si_guientes términos:

PRESENTACION
la Facultad de Arquitectura y el despertar de numerosas vocaciones juveniles para las artes plásticas.

Cuando mi error y tu vileza veo
contemplo, Silvio, de mi amor err~da:
cuán grave es la malicia del pecado r
cuán violent(! la fuerza de un deseo..'
A mi misma memoria apenas creo·
que pudiese caber en mi cuidado
la última línea de lo despreciado,
el término final de un mal empleo.
Yo bien quisiera, cuando llego a verte,.
viendo mi infame amor poder negarlo;
mas luego la razón justa me advierte
que sólo me remedia en publicarlo;·
porque del gran delito de quererte,
sólo es bastante pena con{esarlo..
Es digna de singular admiración sur
obra, en el auto sacramental "Narciso,.
el Mártir del Sacramento", pieza teatral exquisitamente romántica que escribió en el año de 1690.
En ese mismo tiempo, y con motivode un sermón del renombrado jesuita
tortugués D. Antonio Vieyra, famosoen México por sus sermones que eran
con frecuencia reproducidos en la voz
de otros predicadores, le fué pedidoque escribiese un comentario acerca
del Sermón del Mandato (Abren Gómez), y los conceptos vertidos en éf
le valieron criticas y persecuciones.
muy especialmente de los jesuitas, recibiendo posteriormente y fechada ef
25 de noviembre de 1690 una carta deSor Filotea de la Cruz en la que lerecomienda abandonar la poesía profana y regresar a los estudios religiosos.
.
Algunos de sus biógrafos, entre ellos
Ermílo Abren Gómez, consideran quefué el Obispo de Puebla, bajo el pseudónimo de Sor Filotea de la Cruz,
quien escribió esta misiva, creyéndose- .
también que fué él mismo quien le solicitó hiciera el comentario al Sermón
del Mandato, como tesis que tituló
"Carta Atenagórica" publicada después e impresa por su propia cuenta.
Más tarde, en marzo d e 1691, Sor
Juana Inés de la Cruz dá su respuesta
a Sor Filotea de la Cruz, en la que defiende con atenta y• reliaiosa
energía
l)
sus actividades poéticas y literarias,
que a juicio de los religiosos estaban
ft!era de los principios católicos.
Estas dos piezas literarias, ademásde sei una verdadera defensa no sólode las libertades d e la mujer, sino de
la libertad de expresión misma, d~-muestran claramente el sin par doroinio que también tuvo para la prosa ~r
la amplitud de criterio que siempre lecaracterizó.
(Pasa a la Pág. 7)

.Arquitecto JOAQUIN A. MORA

"JOAQUIN M. MORA ofrece a la Uni·versidad y a la ciudad de Monterrey,
una doble oportunidad cuyo significado voy a formular en breves términos.
:Por cuanto a la Universidad se refiere, le brinda la satisfacción de poner
bajo los auspicios de esta Institución,
los frutos de su más reciente obra pictórica representada por· las 25 acuarelas que hacen el lote de esta ,exposición. La Universidad se complace en
r(•conocer que esta obra, aunque realizada fuera de nuestra Casa :Merced al
esfuerzo propio de su creador, consagra un auténtico valor universitario.
:\fora ha sido por largos años un espíritu de creación proyectado sobre las
formas de expresión artística, al cual
debe la Universidad entre muchas
otras cosas valiosas, la dirección de

Monterrey tiene en esta exposición
una fascinante invitación al recreo espiritual en las formas extraordinariamente plásticas y agradables que Mora
ha impreso en sus acuarelas, con un
colorido que se extrema por efectos
de una intensa luminosidad. Esta influencia se impone a la producción artística del acuarelista y debe venir de
lejos porque no resulta de nuestro paisaje local como vocación por el color
y la estructura cromática de la luz.
Recuerda la exclamación poética de
Pellicer: "Trópico, ¿por qué me diste
las manos llenas de color?". La plástiC:-\ agradable de la forma y el acentuado colorismo, hacen de las acuarelas de Mora verdaderas composiciones
musicales.
La Universidad de Nuevo León, al
reconocer el mérito artístico de estas
25 acuarelas que se presentan bajo sus
auspicios, agradece al Arquitecto Joaquín A. Mora que haya puesto su obra
a! amparo tutelar de nuestra Casa; y
confía el éxito de esta exposición a la
fina apreciación de los regíomontanos."
?IIonterrey, N. L., diciembre de 1952.
UXIVERSIDAD DE NUEVO LEON.

LIC. RAUL RANGEL FRIAS.
La acuarela es una manifestación
artística en la que la sensibilidad y el

temperamento humano encuentran una
expresión determinada. Es un género
pictórico susceptible de transformarse
merced a los designios de la voluntad
que lo utiliza como vehículo de expresión plástica.
Largas horas de proceso interior ha
menester esta voluntad estética para
manifestarse en la vida claridad que
adquiere ante nuestros ojos; pero de
pronto aparece el destello interior que
va a dar forma y color a la superficie
en la que el pincel pasa y repasa para
fijar los efectos. No obstante que el
artista ha concebido de antemano su
obra, los detalles de la misma van apareciendo lentamente y nuevas impresiones se funden en ella para darle,
mayores alcances y llevarla al resultado que contemplamos con admiración.
El arquitecto J oaquin A. Mora ha
descubierto en el libre juego de colores y en el procedimiento técnico de
la acuarela, una forma de expresión
en la que pone al descubierto las múltiples formas de su emoción. En sus
obras aparece, sencillo y luminoso, ese
misterioso fondo que todo artista lleva
consigo y que se manifiesta mediante
complicados meC{lnismos de orden
subjetivo. En esos trozos de color, a
modo de pantallas de transparencias
cromáticas, se ha condensado ese agitado afán que tiembla en el alma del
artista en cuyas complejidades hay un
vehemente deseo de elevarse a la evidencia física del sentido visual para
transmitirnos su emoción íntima.
En las obras del arquitecto Mora los
temas se nos presentan, más que como
la sustancia que adquiere un determinado proceso de expresión, como un
amable pretexto que el pintor aprovecha para realizar sobre su superficie
una gran diversidad de colores en contrastes y esfumados que han adquirido
tonalidades diversas por la múltiple
combinación colorística.
Las grandes formas visibles de la
naturaleza aparecen en los cuadros de
Mora como trozos de visiones que han
conmovido su espíritu y que, en fuerza de trasladarlos al papel, adquiren
mayor vigor, mayor transparencia,

mayor luminosidad y nos comunican
su emoción recóndita. Tal sucede con
REMANSO, OCASO EN LA SIERRA y
LUCES Y SO:\lBRAS, donde el pintor
ha sabido captar el encanto luminoso
de los paisajes, traduciendo de modo
personal las formas gráficas de los objetos, infundiendo la impresión de la
atmósfera y estableciendo los planos
sucesivos de las cercanías y las lejanías.
La figura humana, presente en la
mayor parte de los cuadros, adquiere
una forma muy peculiar, con síntesis
de líneas, utilizando masas sintéticas
de color con las que el pintor sale
siempre airoso merced a su natural
gsto artístico y a su marcada tendencia de confundirlos con la armorría
general y el ambiente del cuadro. Esto
puede observarse en LUCES FUGITIVAS: los desgajamientos luminosos de
fo atmósfera, en el fondo; la construcción convencional de la carreta y 1·
figura del hombre trazada con admirable ahorro de líneas; la elegancia de
la composición y el estupendo colorido, producen en el espectador una sensación de alivio espíritu~! y de alegría.
En el cuadro ROCIO aparece el gran
acuarelista que es Joaquín A. Mora,
capaz de encontrar los más hermosos
efectos de color dándoles un sentido
de equilibrio que da por resultado una
maravillos armonía. Este cuadro coloca a Mora entre los más grandes acuarelistas mexicanos de la época, por la
sinceridad de su realización, por la
suprema verdad de técnica y porque,
en fin, demuestra que el artista se ha
acoplado perfectamente a la forma de
expresión que utiliza como lenguaje
plástico.
En toda esta labor artística desarrollada recientemente por el arquitecto
Mora podemos admirar su magnífica
técnica, el selecto gusto que la preside y el hermoso colorido que salta a
la vista. Esta exposición bien podría
presentarse, sin desmerecimientos, en
las principales salas de exhibición de
la República, con la seguridad de que
el pintor obtendría la aceptación ju(Pasa a la Pág. 6)

'•

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Joaquín A. Mora. - INTIMIDAD. - Acuarela.

Joaquín A. Mora. - TONOS MATINALES. - Acuarela.

Armas y Letras + Pág. 3

�sobre Vasco Núñez de Balboa y Hernán Cortés colocaba Paulo Jovio a Magallanes, y yo diría que, de haber vivído en los tiempos heroicos, ocuparía un lugar entre los dioses.

ANTOLOGIA DE JOSE
TORIBIO MEDINA
CON MOTIVO DEL PRIMER CENTENARIO DE SU
NACIMIENTO
SUSCINTO PARARELO ENTRE COLON Y MAGALLANES
Bien comprenderéis señores, que no
es este el momento de hablaros, ni aun
en sus rasgos generales, de aquella memorable jornada emprendida y realizada por Fernando de Magallanes, de
la cual hubiera podido decir, con harta mayor razón que Cervantes de la
de Lepanto, que era la· más alta de
cuantas vieron los pasados siglos, los
presentes ni esperan ver los venideros
por que tengo por indudable que no
habrá nadie de los que aqui estamos
congregados para conmemorarla, que
de ella no tenga cabal noticia. Pero,
si tal prescindencia se impone privándome de recordaros cuántas fué la
previsión que la inspiró, la larga y laboriosa gestación que tuvo, el despliegue de una constancia insuperable en
su desarrollo, los obstáculos derivados
de las contrariedades opuestas por sus
subordinados al jefe encargado de
conducirlas que llegaron hasta la revuelta y se aunaron a la deserción de
algunos con cuyo concurso esperó fundadamente contar; las luchas casi desesperadas con los elementos, y en no
pocas ocasiones, con el hambre, que
los obligó a veces para sustentarse, a
cocer en el agua del mar los cueros
de las entenas de sus naves; y ese natural temor a lo desconocido, que a
cada instante se les ofreció, día a día,
durante meses de meses; y luego el
fruto de tanto sacrificio, logrado por
unos pocos y perdido por los más; y
por sobre todo eso, los resultados alcanzados por la ciencia destinados a
perdurar y a alumbrar al mundo con
la resolución de problemas tan discutidos, como eran los que, antes de la
circunnavegación del globo trabajaban la mente de los sabios de la época; si me veo obligado a no consignar
hechos tan trascendentales al par que
heroicos, digo, séame licito, por lo
menos, y con sólo eso quiero ya indicar cuanta es la gloria que corresponde al inspirador y ejecutor de tamaña empr.esa, comparar en sus rasgos
más culminantes, su figura con la del
descubridor del Nuevo Mundo, paralelo que podrá, quizás, semejar un
atrevimiento y que, no lo dudéis, no
habría intentado enunciar siquiera, si
no estuviera cierto de que las alas que
nuestro héroe lleva para este vuelo, al
través del tiempo y de los dictados de
la Historia, no resultarán aquellas de
cera con que fracasó en sus arrestos
el !caro de la fábula que las vió deshechas por el Sol.
Porque, en verdad, pasa con los
grandes hombres que han desarrollado sus esfuerzos en un mismo campo,
y a quienes la posteridad ha coronado con nimbos de gloria, lo que con
los más altos picos de la cordillera,
con sus cabezas escondidas entre las
nubes, que para apreciarlos con toda
su majestad es necesario compararlos.
Así también Colón y Magallanes. Y ese
paralelo puede iniciarse desde la cuna

de ambos; aquel la tuvo en el hogar
de una palaire; éste en casa cuya
puerta adornaba un historiado escudo
de armas. En ambos los anhelos de
triunfo surgen irresistibles, como una
finalidad a que se creyeron predestinados, más propios, por más humanos,
en el de humilde nacimiento; más raros, y no sé si decir más laudables, en
el que aspira a agregar nuevos blasones a los ganados por sus abuelos.
Colón y Magallanes eran extranjeros en España; empero qué diferencia! Al paso que los italianos medraban allí, ya como mercaderes y banqueros, ya en los altas esferas oficiales de la Corte, en la cual se vieron
figurar nada menos que en el propio
Consejo de la Corona, a un Pedro
Mártir de Anglería, destinado a ser el
primero que recordara al mundo las
hazañas de su compatriota, y al lado
del César en el cargo de su secretario, a l\.Iaxímiliano Trasilvano, que
divulgaría en elegantes frases latinas,
las proezas inauditas, que parecían increíbles, del marino portugués; éste
por su misma nacionalidad, se hallaría expuesto en todo momento a las
suspicacias engendradas por las rivalidades de su patria con la de aquella
cuyo favor había ido a buscar; se vería obligado a escapar a las acechanzas de los agentes del Rey de Portugal, que no llevaban camino de detenerse sino en el asesinato, preconizado que fué en los Consejos de su Cor•
te, nada menos que por un elevado
dignatario eclesiástko; y más tarde,
cuando ya se ve de jefe, tendría que
vencer, a fuerza de tacto y de energía,
las insidias y conspiraciones de los
que se habían colocado, disimuladamente, a su lado para vigilarle, entrabando su acción de capitán y pretendiendo abatir su autoridad.
He dicho que como extranjero llegaba a España ~fagallanes; pero era
aun menos que eso, era un sin patria!
La había renunciado con todas las
formalidades legales ofendido de las
injusticias cometidas para con él, por
el monarca a quien había servido con
entera devoción!
Como era de esperarlo del diferente
medio social en que habían nacido,
Colón durante su niñez, ayudaba a su
padre en las modestas labores de su
oficio, de tejedor de paños, Magallanes
a título de nobleza, entraba a servir
de paje a la Reina doña Leonor, y al
paso que aquel no podía cultivar en
edad temprana su inteligencia, este
cursaba las matemáticas y la -hidrografía en la Casa de la India, anexa
al Palacio Real, donde pudo tratar a
Martín de Bohemia, el más celebrado
geógrafo de su tiempo, cuyo planisferio se dijo haber servido de guía al
futuro descubridor del Estrecho, y que
pudo consultar también Colón; al paso que las relaciones de éste con Paolo
Toscanelli, otra lumbrera de su edad,

habían de producirse cuando ya empezaba a madurar sus planes de cruzar el Océano.
Esas diferencias capitales que caracterizan en ambos los años de la juventud, se ven acrecentarse todavía
cuando sabemos que Magallanes abraza la carrera militar, para ejercitarla
con brillo en las luchas de su patria
en la India, y más tarde en Africa,
hasta lograr en ella, sino ascensos de
grado, por lo menos el de las consideraciones a que se hizo acreedor por
su comportamiento y valor, dando eso
si, en todo momento, pruebas manifiestas de independencia de carácter
y de cordura. En aquellas lejanas jornadas aprendió, también, a poner en
práctica sus conocimientos náuticos,
de que más tarde hubo de dar tan
brillante prueba, al paso que Colón,
apenas si en naves de comercio logra
recorrer parte del Mediterráneo y alejarse cuando más, hasta las costas de
Inglaterra, y penetrar en el Océnano a
las no muy remotas islas de Cabo Verde y las Canarias.
Veamos ahora como estos dos hombres de apariencia y caracteres tan
diversos, por la empresa que iban a
realizar, escalaron el camino de la
gloria. Para ambos el objetivo era el
mismo, llegar al Oriente por la vía de
Occidente.
Colón concibe su proyecto, lo aquilata en el estudio, y animado de profunda fe, rayana en el misticismo, se
ofrece a los Reyes Católicos para llevarlo a cabo. Magallanes parte de datos más positivos; d e su trato con gente de •mar, de la experiencia propia
adquirida durante sus viajes por la
India, · de su comunicación con pilotos, astrólogos y cartógrafos; lo madura durante tres años en su residencia
de Portugal; no olvida un solo detalle
de los que pudieran ponerle al habla
con los habitantes de los lejanos pueblos hasta donde se proponía llegar,
con la intuición anticipada de la configuración del continente cuyas costas
intentaba explorar, derivada de la que
mostraba el Africa, se presenta ante
los miembros del Consejo de Carlos V.
Sus gestiones continúan durante dos
años, llevando de esto ventaja a Colón
que las vió prolongarse por cerca de
cuatro, teniendo que luchar solo con
las desconfianzas que suscitaba su nacionalidad de portugués y las intrigas
y reclamaciones de los agentes del Rev
Don :Manuel, pero acogido y favor;.
cido en Sevilla por mi compatriota
que le franqueó su hogar y llegó hasta
concederle la mano de su hija; en tant_o que Colón tuvo que luchar contra
las preocupaciones de los sabios reunidos en Salamanca, que de1;ahuciaron
sus ideas, y con la pobreza que no
dejó de asediarle, hasta el extremo de
dar esa nota profundamente simpática
y conmovedora, de llegar con su hijo
desfallecido a las puertas del convento de la Rábida en busca· de un vaso
de agua para reanimarlo; así como
igualmente más tarde faltaría en la carrera posterior de l\fagallanes el hecho
de la prisión del gran naveoante cuya
noticia había de hacer de"rram'ar lá-

Armas y Letras + Pág. 4

VIDA.DE ERCILLA

José Toribio Medina

grimas a la reina Isabel; pero que acaso encuentra su similar en el encarcelamiento de uno de sus deudos que
le había sido fiel durante el viaje, y
en la vigilancia a que fué sometida su
mujer doña Beatriz Barbaza, cuando
en la Corte se dió oídos a lo que desertores de su armada llegaron contando calumniosamente a Sevilla.
En cambio, cuánta diferencia en la
realización del viaje que ambos emprendieron. Colón gasta 35 días, desde que se aleja de las Canarias, y lo
efectúa según él contaba, -gozando
de frescas brisas, siendo deliciosa la
serenidad de las mañanas y la temperatura semejante a la que se goza por
abril en Andalucía- sin que nada
perturbara la tranquilidad de a bordo,
puesto que ya ha pasado al dominio
de la invención aquel supuesto motín
que se decía producido en víspera de
divisar tierra; en tanto que Magallanes
'tiene que luchar con la revuelta, solapada primero y que más tarde estalla
con caracteres de amenaza de muerte; surca durante meses de meses los
mares, que en ocasiones se embravecian -a causa de los vientos deshechos que soplaban- , según lo recordaba quien se encargó de consignar
los sucesos de aquella jornada; desplegando en todo momento una energía
de carácter incontrastable, una fuerza
de voluntad a toda prueba y una decisión sin límites para lograr el propósito que le animaba, que no cejaría
ante el espectáculo del hambre, de las
enfermedades y del vagar continuo
por una senda que parecía inacabable
y que él el primero iba abriendo ante
los ojos atónitos de los que le acompañaban y habían de admirar aún más
a los que después llegaron a saber!&lt;'
Resultados de trascendencia incal·
culables estaba destinado a producir
el hallazgo de Colón, que él no los
imaginó jamás, per sistiendo siempre
en su errónea creencia de haber llegado al Asia, y que tanto había de per·
judicar a su bien merecida gloria; no
les superan sin duda los que logró )fo·
gallanes con su empresa, durante la
cual, es cierto, pudo antes que nadie
recorrer la cuarta parte de los mares
que bañan la tierra, y con la vueltr.
mundo que dió una de sus naves, 1
resolución de problemas náuticos Y
científicos hasta entonces indescifrables. Para Colón se convirtieron en
honra y provecho suyo o de su fam·
lia; para ~1agallenes le acarrearon Jr
muerte; en su patria se quiso hasta
borrar el recuerdo de su nombre, los
que decian sus descendientes hubieron de emigrar a tierras lejanas para
no provocar la ira del pueblo portugnez, enfurecido; para su familia el
más completo olvido.
A Colón han querido se le cuente
en el número de los santos del cielo;

Según esto, Ercilla ha debido salir
directamente de Cañete, pasar nuevamente por la Imperial, siguiendo el &lt;;amino de la costa y atravesando la región de Toltén Bajo, alcanzar a Hurtado de Mendoza en Villarrica, y pasando por Valdivia, detenerse en el
campameto de las orillas del lago.
La hueste de don García se había
aumentadp considerablemente desde
su partida de Cañete, a sea en virtud
de sus órdenes, ya por haber acudido
a Valdivia, lugar de la convocatoria
y de donde debía partir la expedición,
soldados voluntarios, ansiosos, unos,
de ver aquella tierra desconocida que
iba a ofrecerse ante sus ojos, y otros,
de lograr parte, si fuera posible, en el
reparto que era natural esperar se hiciese con preferencia en los que alistasen en ella. Por tal motivo, el campo españ'ol llegó a constar allí de doscientos soldados.
El nú¡nero de los que allí acudían,
el rumor de armas que se sentía en
toda la comarca, despertó luego las
sospechas de los indígenas, que acordaron unánimemente, en la junta que
tuvieron, a fin de dificultar en cuanto fuera posible aquella inYasión en
sus tierras, retirar del camino todo lo
que tenían. Ellos mismos, amedrentados, huyeron a los montes.
Llegados, pues a orillas de la parte
boreal del lago, "y puesto el pie en la
raya señalada" como último término
de lo descubierto hasta entonces, se
emprendió la marcha, el día 14 de febrero. Luego veremos el motiYO que
tenemos para apuntar esta fecha.
Iban todos a la retahila, aunque en
orden y a buen andar, siguiendo una
angosta senda apenas hollada, abriendo pasos, que remataban en riscos despeñados, y sin más norte que el curso
del sol. Los indios que habían elegido
como guias, fieles al acuerdo que tenían adoptado de evitar que los espafioles penetrasen en sus tierras, los
liabían intencionalmente extraviado,
llevándolos por parajes de donde parecía imposible seguir adelante ni volver atrás. Cuatro días caminaban ya
en esa forma, cuando al descender de
un pequeño cerro escarpado se vieron
salir ele entre unas breñas diez indios
. semi-desnudos, que subiendo el recuesto se encaminaban a encontrar a
los españoles, y que se detuvieron para esperarlos al pie de un gran peñasco que formaba una cascada, depositando en el suelo sus arcos y flechas
para manifestar que iban en son de
paz.
Puestos al habla con los españoles
por medio del intérprete que llevaban,
el más anciano de los indígenas les
ofreció un presente -de frutas silvestres y carne seca, envuelto todo en
una especie de red tejida con yerbas
marinas, e inició luego una arenga encaminada a disuadir a los españoles
de que continuasen su viaje. La tierra
en que se hallaban era yerma en partes, cubierta de espesos bosques en
otras, completamente despoblada; asegurándoles el indio que la de más adelante era todavía más espesa y fragosa.
Pero viendo que los españoles no
daban muestras de cejar en su propósito, puesto a pensar, al cabo de un
rato, concluyó por decirles que hallarían un paso más abierto, si dejando
el monte a la izquierda, seguían la
banda del poniente a la derecha; que
el trecho que habían de caminar era
largo y • ~espoblado, pero que él les

proporcionaría un guia seguro y prác!ico en la lengua de las tribus que
iban a encontrar. Se retornó el viejo
su presente con cintas de colores y
cascabeles y una manta roja de aloodón. Listos de nuevo para la marcha
siguieron varios indios acompañándo~
los durante dos jornadas, al cabo de
las cuales dieron la vuelta por senda
diversa de la que habían traído, pero
dejándoles el guía. Este les aseguraba que en seis días más habrían llegado al término del viaje. Alegres los
expedicionarios con tales nuevas, no
se cuidaban de las escasas provisiones que les quedaban; seguían atravesando, tan pronto hondonadas como
cumbres, montes, riscos y malezas;
pero cuando se habían enterado ya
otras tres jornadas, a la cuarta, "al
tramontar el día", esto es, cuando el
sol se ocultaba en el ocaso, escapóse
aquel falso guía. Ocurría esto, por
consiguiente, cuando se cumplían, aparentemente, según la relación del
poeta, diez días de viaje.
Viéndose así abandonados, cu tierra
desierta, hostigados del hambre y la
fatiga, aquellos hombres no trepidaron
un punto. Abrían unos, con hachas v
machetes, la espesura; rompían otro~,
con picos y azadones, los peñascos;
pasaban a trechos por sitios pantanosos, donde las yerbas y las raíces de
los ~írboles entretejidas formaban verdaderos lazos en que los caballos se
enredaban hasta el extremo de dejar
los cascos. Añadíanse a todos estos
trabajos que les ofrecía el suelo, continuas lluvias y tempestades; el gra-nizo les azotaba furiosamente, los zarzales les desgarraban los vestidos, que
llevaban ya hechos pedazos; al atascarse de los caballos, las voces de socorro de los que se hundían en los
pantanos; las negras nubes que tornaban en noche el claro día; cubiertos de sangre, de sudor y lodo descalzos Y desnudos; apretados cada vez
más por el hambre, y, lo que era peor
que todo la ninguna espectativa de remedio que se les ofrecia, hacían verdaderamente desesperada aquella situación:
Desmayaba la fuer:a y el aliento
Corlando un dejativo sudor frío
De los cansados miembros todo brío.
P or fortuna, los españoles no cejaron: comenzó a poco a hacerse menos
denso rl bosque; disminuía la altura
de los cerros, el ciclo se tornaba más
claro, y, por fin, cuando se habían enterado siete días de haber andado perdidos sin tener un sólo momento en
que poder descansar sus fatigados
cuerpos, una mañana, desde lo alto de
un cerro de úspera ladera, descubrieron un espacioso llano y vieron que
a los pies del monte llegaban las aguas
de "un extendido lago y gran ribera".
Siguiendo por el lado oriental del
lago del Llanquihue y cerca de la cordillera, tal vez por las faldas del volcán de Calbuco, probablemente desde
las alturas que dominan la vista de
l\faillén, a los once dias de viaje vieron desplegarse ante sus miradas atónitas las aguas del espacioso seno del
PeloncaYí, pobladas de islas que parecían delitosas, y surcadas por numerosas piraguas. Por un impulso instintivo, todos ellos a una se arrodillaron para dar gracias a Dios de haberlos escapado de peligros que parecían irremediables. Con los únimos
a más leYantados, presto bajaron a lo
llano y derramados por allí en cuadrillas, iban saciando el hambre con
la frutilla, de que estaban sembrados
aquellos campos, sin p erdonar hojas
ni ramas.
Se hallaban ocupados en esta faena
cuando vino a zabordar a la playa una

piragua con quince hombres, .de ellos
doce remeros.
Agrupáronse a su alrededor los españoles, y oída su plática de paz, les
pidieron las provisiones que tuviesen.
Con gran prisa, el que parecia jefe de
la banda, hizo sacar cuanto venía en
la piragua, y lo repartió todo, sin querer recibir nada por ello.
Un tanto reparados de la fatiga, comenzó 'la gente de don Garcia a marchar, formados, por la playa, y después de andar una legua, se detuvieron en el sitio que les pareció a propósito para su primer alojamiento. No
acababan aún de asentar el campo,
cuando de todos los contornos comenzaron a llegar piraguas, que les proveyeron abundantemente de maíz y
pescado, sin pedir ni aceptar nada en
retorno.
Al día siguiente, arribaron al campamento dos caciques, llevándoles de
regalo una "lanuda oveja y dos vicuñas", manifestándose admirados y suspensos de ver aquellos hombres tan
diferentes, vestidos, blancos, rubios y
barbados; miraban con sorpresa los
caballos obedientes a la rienda y se
espantaban al oír el ruido de los tiros
de los arcabuces.
Comenzóse de nuevo a marchar;
continuaban rumbo al sur,
La torcida ribera costeando,
Siguiendo la derrota del Estrecho,

lla para grabar en la corteza de un
árbol con la punta de un cuchillo la
inscripción que marcaba su estancia
alli a las dos de la tarde del 28 de
febrero de 1558:
Aquí llegó, donde otro no ha llegado,
Don Alonso de Ercilla, que el primero
En un pequeño barco deslastrado,
Con solo diez pasó el desaguadero;
El mío de cincuenta y ocho entrado
Sobre mil y quinientos, por Febrero,
A las dos de la tarde, el postrer día,
Volviendo a la dejada compañía.

Y embarcándose atravesaba otra vez
el canal para ir a reunirse con el grueso de los expedicionarios en el continente.
Hasta este punto no más alcanza la
relación de Ercilla. Desde allí según
dice, fué guiándolos el indio práctico
por un camino cubierto de bosques,
hasta sacarlos de aquellos parajes, para contarnos en seguida cómo regresaron al fin a la Imperial, no sin que
se pasaran "muchos trabajos", sin otro
detalle alguno.
Procuraremos, en cuanto nos sea
posible, suplir su silencio. Contaba
ya la actuación de Ercilla, según lo
que él apunta en LA ARAUCANA, se
hace indispensable estudiar lo relativo
a esa primera exploración del archipiélago, ocurriendo a otras fuentes.

y a medida que avanzaban, el golfo
S&lt;' ensanchaba e iba descubriendo, de

distancia en distancia.
Islas en grande número poblados.
Ese día, Ercilla, acompañado de alguna gente moza, se metió en una piragua y pasó a la principal isla cercana. Visitó dos más y fué rodeando
sucesivamente otras, siempre escoltado por las barquillas de los indios.
La vecindad de la noche y el fresco
viento que soplaba le hicieron regresar a la ribera del continente.
El día inmediato, el tercero del viaje, cuando hacia tres horas que caminaban, descubrieron que el gran golfo
desembocaba en el mar, "por un hondo y veloz desaguadero" que les atajaba el paso. Siguiendo la costa, habían encontrado el canal de Chacao.
Comprendieron luego que no era posible atravesarlo a nado llevando los
caballos de cabestro, ni que la ligera
construcción de las piraguas ni su capacidad permitía embarcarlos en ellas.
Profundamente constristados se hallaban ante aquel inesperado estorbo,
que venia a cortar en absoluto sus proyectos de continuar el viaje; comprendían que la vuelta por el camino que
habían traído significaba la muerte de
todos ellos; que las señales que daba
el tiempo de aproximarse ya el invierno en aquellas regiones eran manifiestas, y que permanecer allí era
imposible; se hallaban, por esto, llenos de congoja, cuando un muchacho
indígena se ofreció a guiarlos por camino mucho mejor que el que habían
traído; se aceptó el ofrecimiento y con
grande alegría de muchos, quedó acordado el regreso. Hallábanse entonces
muy cerca. de Carelmapu.
De allí fué de donde Ercilla con
diez compañeros, "gente gallarda, brava y arriscada", subió en una piragua
y reforzando la tripulación de remeros, atravesó el canal de Chacao y logró tomar tierra en la isla de Chiloé,
llegando a ella destrozados y a pura
fuerza de brazos; sin guías, sin noticia y anclando a la ventura, conociendo que el pasar de allí sería locura
todavía Ercilla deseoso de poner ei
pie más adelante que ninguno de sus
compañeros, fingiendo que reconocia
el terreno, avanzó aún una media mi-

Armas y Letras + Pág. 5

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:
Hcdactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Hryes Aurrecoechea
Enrique l\Iarlinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáfiez Martinez
Director
Lic. Fiurncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
~Ionterrey, Nuevo León,

MEXJCO

�Centenario de José Martí
DIRECCION GENERAL DE CULTURA
:\UNISTERIO DE EDUCACION

CURSOS INTERNACIONALES
1.-:\Iejor Biografía sobre Martí, autor
extranjero, idioma extranjero.
2.-:\Iejor Biografía sobre Martí, autor
extranjero, idioma castellano.
3.-:\Iejor Ensayo sobre Martí, autor
extranjero, idioma extranjero.
4.-:\lejor Ensayo sobre Martí, autor
extranjero, idioma castellano.
5.-:\Iejor Articulo Periodístico sobre
:\lartí, idioma extranjero.

de esos tres ejemplares dentro del plazo a consignado en la oficina consular o diplomática de Cuba en el país
donde el autor habitualmente resida u
ocasionalmente permanezca.
SEPTL\1O: Una vez que reciban las
obras de los aspirantes a estos premios la Dirección General de Cultura
del Ministerio de Educación designará
los miembros que han de formar los
jurados calificadores.
OCTAVO: En el fallo de cada uno
de los concursos comprendidos en esta convocatoria deberá consignarse el
voto razonado de cada uno de sus
miembros; y esta resolución del jurado será inapelable.

que valen. Así lo esperamos para satisfacción no sólo de este importante
renglón de la cultura regional, sino
para provecho y orientaci?n de las generaciones futuras de artistas que están empeñadas en el desenvolvimien•
to de su personalidad y en la rcali~ación de su Yocación por las artes plasticas.
OBHAS EXPUESTAS
1-Contrafuertes
2- Pieclras Franciscanas
3-Rincón en Valenciana
4- La arclillita
5- La Puerta Verde
6-Remanso
7-Rocío

CONVOCATORIA
En cumplimiento de acuerdo tomado por el Comité Ejecutivo de la Comisión Nacional Organizadora de los
Actos y Ediciones del Centenario y del
Monumento de Martí, que dispuso la
celebración de una serie de concursos
internacionales como homenaje a José
Martí, y que expresamente encargó a
la Dirección General de Cultura del
Ministerio de Educación de la redacción y publicación de las convocatorias con las reglas que han de normar
dichos concursos,

NOVENO: Los ejemplares de las
obras presentadas en estos concursos
no serán devueltos a sus autores. Un
ejemplar se destinará a la Biblioteca
Nacional, otro a la Biblioteca de la Sociedad Económcia de Amigos del País,
y el otro se reservará en la Dirección
General de Cultura del Ministerio de
Educación.
La Habana, 11? de Nov. de 1952.

Carlos González Palacios,
Director General de Cultura.

8- Tonos :\Iatinales
9- Umbrales
1O- Ocaso en la Sierra

12-El Jarrito
13- Ritmos
14-En el pajar

HAGO SABER:

SEGUNDO: Se oJorgará un premio
de CINCO MIL PHSOS ($5,000.00) y
diploma, al autor del mejor libro biográfico sobre José Martí, publicado
fuera de Cuba por autor extranjero en
lengua castellana.
Para optar por cualquiera de estos
dos premios la obra no podrá tener
menos de 200 páginas.

EL ARTE DE ..•
(Viene de la Pág. 3)
bilosa de los más exigentes espe_ctadores y críticos, porque sabe llenar su
obra de todos los elementos que deben
figurar en lasgrandes producciones arthticas.
Al presentar estas 25 acuarelas bajo
los auspicios de la Universidad de
Nuevo León y con el concurso decidido y entusiasta de Galerías Artísticas,
S. A., el arquitecto Mora debe sentirse
estimulado y satisfecho de poder contribuir tan gallardamente al desarrollo
y difusión del movimiento artístico de
la. ciudad de Monterrey, cuyos habitantes sabrán apreciarlas en todo lo

16-Rayo de Sol
17-La fuente del oro
18-Luces Fugitivas
19- Intimidad
20-Puente en los riscos
21- Cantar de los Cantares
22- Marta y Susana
23-El Viejo Molino
24- Otoño
25-L~iz y Sombra

TERCERO: Se otorgará un premio
de DOS MIL PESOS $(2,000.00) y diploma, al autor del mejor ensayo sobre
:\Iartí o sobre su vida o ideas o escri•
tos, publicado fuera de Cuba, por autor extranjero en cualquier idioma
que no sea el castellano.

Cróni·ca Universitaria

Bibliografía de Don
José T oribio Medira
1o.-De orden científico, entre las
que se cuentan "Los Insectos Enemigos de Chile", El Punchen (folklore),
La momia de "Chuquícamata" (arqueología), "Los rostros indígenas de
Pichilumi" (arqueología), "Los conchales de las Cruces" (antropología),
"Los aborígenes de Chile" (etnografía).
"La instrucción pública en Chile" (didáctica y pedagogía) y "Ensayo acer•
ca de una mapoteca chilena" (cartografía), etc., etc.
20.--Historia y documentales, entre
otras: "La Primitiva Inquisición en
América", "Historia ele la Inquisición
en Lima", "Historia ele la Inquisición
en México", "Historia ele la Inquisición en Rio de la Plata", "Historia del
Tribunal del Santo Oficio en Cartagena de las Indias", etc., etc.
3o.-Bibliografías, tales como, "Biblioteca Hispanoamericana" (siete volúmenes), "Bibliografía de la Imprenta en Santiago de Chile"; "La Imprenta en México"; "La Imprenta en La
Habana", "La Imprenta en Veracruz",
"La Imprenta en Oaxaca", "La Imprenta en Morelia", "La Imprenta en
Guadalajara", "La Imprenta en Caracas", "La Imprenta en Bogotá", "La
Imprenta en Quito", "Historia y bibliografía en el antiguo virreinato del
Río de la Plata", "La Imprenta en Gua•
temala", "Historia de la Imprenta en
América", etc., etc.

A iniciativa del Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria,
Licenciado Fidencio de la Fuente Olirnres, y como una actividad y una
aportación más a la cultura musical
de Monterrey, el pasado viernes 28 ch
noviembre tuvo lugar en el Aula magna ele nuestra Casa de Estudios, a
partir de las 20 :30 horas, un sugestivo recital de Canto y Música de Cámara, bajo la dilecta actuación de la
valiosa soprano veracruzana Señora
Mercedes Caraza, cuyas excelencias
artísticas son ya bien conocidas de los
más distinguidos escenarios y auditorios del Mundo y del Trío de Cámara
de la Universidad, integrado por los
Maestros José Flores, José Sandoval y
José Andrade, éste último, Director de

la Escuela de Música de nuestra Ins-

titución.
La eminente soprano cantó exquisitamente tres elencos antológicos de
canciones internacionales, latinoamericanas y vernaculares mexicanas, que
fueron aplaudidas con verdadero entusiasmo general.
El Trío de Cámara tuvo bajo su ejecución -ya bien conocida y celebrada entre el público regiomontanomúsica clásica de Debussy y vernácula de Pedro S. Andradc, con la pres&lt;·ntación de Dos Danzas Costeñas.
La presentación del acto artístico
corrió a cargo del estudiante de la Facultad de Jurisprudencia Eduardo Segovia Jaramillo.
El Programa tuvo el siguiente desarrollo:

PRIMERA

1.- Prescntación de la Soprano MERCEDES CATIAZA.
11.-MERCEDES CARAZA canta "SELECCIONES INTERNACIONALES"
. . . (VILLANUEVA)

b) Core Ingr.ato, Canzone Napolitana.

(CARDILLO)

c) Cuentos de los Bosques de Viena..

. (STRAUSS)

I N T E R ~I E D I O

SEGUNDA

P.tRTE

J.-Primcr Arabesco..

QUINTO: Se otorgará un premio de
:\UL PESOS ($1,000.00) y diploma, al
autor del mejor artículo periodístico
sobre José Martí, publicado fuera de
Cuba en cualquier idioma que no sea
el castellano.

(DEBUSSY)

TRIO DE CAMARA DE LA UNIVERSIDAD
Violín: José Flores.
V. Cello: José Andrade.
Piano: José Sandoval.

Armas y Letras + Pág. 6

e) Alma Llanera. - Joropo Venezolano . . . . . . .

(Díaz Gutiérrez)

d) María de la O. - Romanza Cubana. . . . . .

. . . (Lecuona)

INTERMEDIO

TERCERA PARTE
J.-Dos Danzas Costeñas. . . . . . . . .

(Pedro S. Andrade)

TRIO DE CAMARA DE LA UNIVERSIDAD.
11.-MERCEDES CARAZA canta "l\lUSICA MEXICANA"
b) Peregrina. . . . . .

. . . . . (Palmerín)

b) Besame Mucho.

. . . . (Chelo Velázquez)

e) Recuerdo. . . .

. . . . . . . . (Alvarado)
Acompañando al Piano
Prof. José Sandoval.

siempre la distinción de la Presidencia de la República, asignán•
dole un subsidio que ha sido acrecentado en más de una ocasión.
Unamos a esto la cesión de una q;asta área de terreno para
la edificación de la Ciudad Universitaria del Norte -establecido este compromiso en reciente Decreto-, con lo que se tendrá,
dentro de nuestras limitaciones de todo orden, una muestra de
alta evidencia de la política educacionista del Regimen y un en•
vidiable paso en el terreno de las realizaciones culturales de la
Provincia nuevoleonesa.
Por éstas y otras múltiples razones, los universitarios de
Nuevo León esperan de la naciente Administración Pública y de
los ulteriores Gobiernos, todo el estímulo moral posible y el ma•
yor apoyo material a las aspiraciones de sus programas, cada vez
más vastos, pues que los muros universitarios de esta Entidad, no
sólamente dan acogida a los hijos del Estado, sino que su amplio
albargue presta sombra bienhechora, solaz y señorío a los uni•
versitarios del Norte de México.

(Viene de la Pág. 2)

60.- De numismática: "Medallas chilenas", "Monedas obsicliales de Chile",
''Medallas artísticas hispanoamericanas", y muchas más.

Joaquín A. Mora. - EN EL PAJAR. - Acuarela.

b) Dos Almas. - Canción Argentina . . . . . . . . . . . . (Don Fabián)

SOR JUANA ....

4o.- Reimpresiones ele libros rarqs,
como "Histórica relación del reino de
Chile", del jesuita Alonso de Ovalle;
versos de José del P. Medina" (su pa•
dre), "Diario de un joven norteamericano detenido en Chile durante el período revolucionario de 1818 a 1819",
''El primer poema que trata del Nuevo Mundo" de Luis Zapata; "Arauco
Domado", del Lic. Pedro de Oña; "Insurrección en l\Iagallanes", del capitán
Charles H. Brown.

7o.-De Erudición literaria: "Histo·
ria ele la literatura colonial de Chile",
''La novela de la transfingida", "La liJ
teratura femenina en Chile", "Ercilla
juzgado por la Araucana".

a) La Ramilletera.• Pregón Peruano (:MERCEDES AYARZA DE MORALES)

(Viene de la ta. Pág.)

PARTE

a) Romanza de la Opera l\lexicana "KEOFAR" .

11.-1\IERCEDES CARAZA canta ":\IUSICA DE AMERICA"

UN SEXENIO ....

PROGRAMA:

5o.- Geografía, biografía y relatos
históricos: "Viajes de Diego García
l\Iaguar al Río de la Plata", "El Veneciano Sebastián Cabot al servicio de
EspaJ'ía", 'Vasco Núñez de Balboa Y
sus compañeros", "Relación diaria del
Yiaje de Jacob la Maire y de Guiller•
1110 Cornelio Schoutau", "El portugués
Esteban Gómez al servicio de España",
"Descubrimiento del Río de las Amazonas", etc., etc.

CUARTO: Se otorgará un premio de
DOS MIL PESOS ($2,000.00) y diploma, al autor del mejor ensayo sobre
:\Iartí o sobre su vida o ideas o escritos, publicado fuera de Cuba, por autor extranjero en lengua castellana.

SEXTO: Los aspirantes a cualquiera
de los premios de esta convocatoria
deberán presentar tres ejemplares del
libro, ensayo o artículo en la oficina
del Centenario, en La Habana, Cuba,
antes del día 30 de noviembre de 1953.
También se autoriza la presentación

Esquemática de la

11-Madrigal

15-Las lavanderas

PRIMERO: se otorgará un premio
de CINCO MIL PESOS ($5,000.00) y
diploma, al autor del mejor libro biográfico sobre José Marti, editado fuera de Cuba y por autor extranjero en
cualquier idioma que no sea el castellano.

Clasificación

La Sra. Mercedes Cara:a, notable cantante, acompañada por
alumnas universitarias.

Con su última epístola termina la
vida pública de esta culta Jerónima,
ya que posteriormente la soledad y las
persecuciones le hicieron renunciar a
sus libros y a las cosas terrenas, haciendo en el año de 1693 su confesión
Genérica ante el Tribunal Divino y su
Petición Causídica.
Enferma como estaba ya en sus últimos años, fué víctima de una epidemia que se apoderó del Convento y
falleció el día 17 de abril de 1965, a
las cuatro de la mañana. Un año antes, en febrero de 1694 protestó y firmó con sangre su declaración de fé y
amor hacia Dios, a la vez que juraba
abandonar los estudios humanos.
Su muerte fué llorada sinceramente
por sus l1ermanas de convento, que
mucho la estimaban por las demostraciones de afecto que para con ellas
tuvo siempre.
En el año de 1700 el Padre .Calleja
publica su biografía y en 1713 Sor
~\Iaría Gertrudis de Santa Eustaquia, ·
del mismo Convento de Sor Juana, hace donación al mismo del retrato de
la poetisa pintado por :\Iiranda.
Otro de los grandes ,,aJores de las
letras castellanas, Amado Nervo publica en 1910 su JUANA DE ABSAJE y
posteriormente la escritora norteamericana Doro~hy Schons escribe su bibliografía de Sor Juana, cuya versión
castellana fué auspiciada por la Secretaría de Relaciones Exteriores de
México.

Armas y Letras + Pág. 7

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICIO:N:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roel) .................. $10.00

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Cniversidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público .. . . .. .. . . .. $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . S 5.00

PlJBLJCACIONES PERIODICAS

Armas y l,elras.-Boletín mensual de
la Cniversidad. Se reparte por can•
je a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de ventoda correspondencia y ,·alores deher:ín remitirse al Jefe del Departamrnlo de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Unh-rrsidad de Nuevo León, Plaza del Colrgio
Civil, Monterrey, Nuevo León, l\féxico.
1:.l,

�lndi~e de lo Publicado en "Armás y
Letras" en su 9o. Año de Vida: 1952
(CONTIENE 31 FICHAS HEMEROGRAFICAS)
-ALCALA GONZALEZ, María Guadalupe. - Sor Juana Inés de la Cruz
(Biografía) : número XII, diciembre.
-ALEMAN VALDES, Miguel. - Palabras Presidenciales a los Universitarios Nuevoleoneses: número I, enero.
--.:BARRIENTOS, Alfonso Enrique.Primera Lección de Cuba: número
IV, abril; Libros (Crítica breve en
torno a un nuevo libro sobre Rubén
Darío): número VIII ,agosto.
-BAZ, Gustavo.-Estudio de...publícado por la Redacción de "Armas y
Letras", con el título de Páginas desconocidas sobre Sor Juana Inés de
la Cruz: número 1, enero.
-CALVO, Julián. - La Libertad del
Trabajo y su Protección Penal (Ponencia del Tercer Congreso de Sociología Criminal) : número X, octubre.
-CARPIO, Campio.-Radiografía Cordial de América: número V, mayo;
Con{ esión ante la Historia: número
IX, septiembre; A los Jóvenes de
Nuestra Generación: número X, octubre; Humanidad del Porvenir: número XI, noviembre.
-CARPIO, Nausicáa.-La Here_n cia de
los Maestros: número IX, septiembre.
-CERDA G., Guillermo. - Antología
Poética de Enrique González Jlfortínez, con una nota introductoria de... :
número III, marzo; Notas de Cultura: número V, mayo.
--DIEZ-CANEDO, Enrique.-Sobre Alfonso Reyes: número IX, septiembre.
-ELIZONDO, Antonio M. - El Hombre del Buho y Perfil histórico de
Gon=ález Martínez: número III, marzo: Educación y Vida y Notas Universitarias: número IV, abril.
-FAGCLTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE LA UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON. - Certamen sobre
Sor Juana Inés de la Cruz .... Bases
del: número I, enero.
-FERNANDEZ, Sergio E. - El Inmanentismo del In{ierno de Quevedo:
número III, mayo.
-FRAIRE, Concepción.-El Estilo de
la Vida y la Sociedad de la Epoca
del Siglo XVII Mexicano: número
VII, julio.
-GARRIDO, Luis. - Discurso en el
Tercer Congreso de Sociología Criminal pronunciado por.... número X,
octubre.
-KELSY, Mavis P. - Ciencias Médicas: El Tratamiento del liipertiroidismo por Yodo Radioactivo: número V, mayo.
-LOZANO, José Guadalupe. - Semblan::a de Juan de Dios Peza y An-

.. tología del Poeta: número VI, junio;
Miguel D. Martinez Rendón. (Estudio bibliográfico y Antología poética) : número XI, noviembre.
--MAS, Garet.-La Maldición del Viento y Cielo de Salto (Poemas con una
nota introductoria de Rafael Heliodoro Valle): número II, febrero.
-MONJ:'FORT, Héctor R. - Notas sobre la Música en la Ciudad de México: número III, mayo.
-MORALES GOMEZ, Manuel. - La
Educación como Formación: número IX, septiembre.
-ORDO~EZ, Plionio D. - Precursores, Benefactores y Maestros de la
Enseñanza Superior en Nuevo León:
I: Nómina biográfica: Precursores:
número III, marzo; Precursores, Benefactores y Maestros de la ..... : Número II: Benefactores: número IV,
abril; Precursores, Benefactores y
Maestros de .... : Número III: Maestros: número VII, ju lío.
-REDACCION, La. Recordación
(En el séptimo aniversario de la
muerte del Doctor Angel Martínez
Villarreal); Libros: Ediciones universitarias: Recensiones sobre la
obra "La Epoca Literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz", de Jesús Reyes Ruiz, y "La Evolución de la Medicina y la Formación Profesional
del Médico", del Doctor Ignacio
Chávez; A las Casas Editoriales y a
los Señores Editores, Distribuidores
y Libreros del Continente; Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria, e Indicador: número 1, enero.
Presente y Futuro de la Universidad
de Nuevo León; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores
y Libreros del Continente; Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador; número II, febrero.

Los Cursos de Invierno del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador: número III marzo.
EL Destino de América: A las Casas
Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente;
Sección Editorial del Departamento
de Acción Social Universitaria: Indicador; número IV, abril.
Séptima Anualidad de la Escuela de
Verano de la Universidad: Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador; número V, mayo.
Recensiones ( Cuadernos Hispanoamericanos) ; La Civilización Egea
(Programa del Cursillo en la Escuela de Verano y Currículum del Doctor Don Pablo Martínez del Río, Profesor Extraordinario); A las Casas
Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente;
Sección Editorial del Departamento
de Acción Social Universitaria e Indicador : VI, junio.
La Escuela de Verano de la Uni-

versidad en 1952 (Catálogo General
con un editorial del Licenciado Raúl
Rangel Frías, Rector de la Universidad); Profesores Extraordinarios de
la Escuela de Verano de 1952 (Rodolfo Usigli) e Indicador: número
VII, julio.
La División de Ciencias Médicas
de la Escuela de Verano en su Séptima Anualidad, e Indicador: número VIII, agosto.

Balance Universitario: En el Centenario de Leopoldo Alas (Editorial
y publicación antológica de Adiós,
Cordera) : Informe de las labores
desarrolladas por el Departamento
de Acción Social Universitaria durante el año lectivo .1951-1952; A las
Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente e Indicador: número IX, septiembre.
Congreso de Sociología Criminal:
Tercer Congreso Nacional de Sociología. Crónica Universitaria e Indicador: número X, octubre.
La Exposición de Pintums "José
Guadalupe Ramírez"; Sobre la Ciu7
dad Universitaria del Norte; A las
Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Librerías del Continente e Indicador; número XI, noviembre.
Un sexenio de cultura universitaria; Antología de Don José Toribio
Medina, con una nota aclaratoria;
Recital de Canto de Mercedes Caraza ! A las Casas Editoriales y a los
Señores Distribuidores y Librerías
del Continente; Sección Editorial
del Departamento de Acción Social
Universitario; Indicador o índice de
lo publicado por Armas y Letras en
su noveno año de vida: 1952.
- REYES RUIZ, Jesús.- La Epoca Literaria de Sor Juana Inés de la Cruz.
Primer capítulo: El Mundo Exterior, con un prólogo suscrito por el
D. A. S. U. : número II febrero; La
Epoca Literaria de ..... Segundo capítulo: El Sueño: número V, mayo; La
Epoca Literaria de...... Cuarto capítulo; Mexicanidad y Origen Familiar; número VI, junio.
- ROSADO OJEDA, Vladimiro· Historia del Grabado: número
mayo;
Historia Artística del Libro: número
VII, julio.

v,'

-SADER MATAR, Cesáreo. - Interés
común en la prevención de lós Riesgos Profesionales: número I, enero.
-SALDIVAR, José León.- Canto a la
Primavera, y Lección del Colibrí:
número IV, abril; Poema constelado
de Lágrimas y Penas: número VII
julio; Xoctumo: número VIII, agos~
to.
SER~A CHAPA, Oliverio. - Un Cursillo de Pediatría (Crónica periodística del Curso desarrollado en la Escuela de Verano de la Universidad
en su VI Anualidad por el Profeso;
extraordinario, Doctor Hermilo L
Castañeda): número J, enero.
·

Armas y Letras + Pág. 8

-SIERRA, Roberto. - El Discur,o
Central del Quijote: número VÍil,
agosto.
- SUAREZ GALINDO, José Guadalupe.
La Obra Literaria de Sor Juana Inés
de la Cl'llz: número XII, diciembre.
-TORRES BODET, Jaime. - Los Derechos del Hombre: número I, enero.
-URIBE, Federico M.- Dintorno Universitario: número II, febrero; Lorenzo Hervás y Panduro; Era Sor
Juana (Poema): número VI, junio;
José Toribio Medina: número XI,
noviembre.
- VALLE, Rafael Helíodoro.- El Mundo Poético de González Martínez:
número VIII, agosto.
-ZERTUCHE, Francisco M.-El Marqués de Santillana: número VIII,
agosto; Ximénez de Cisneros: número IX, septiembre; Sobre José Toribio Medina: número XI.

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diYersa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sec•
ción --LIBROS-, en la que figuran.
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, Y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Cni,·ersidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
l\fonterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que antece·
cien la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, Y esperando recibir en breYe de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la l'ni,•ersi•
dad,.de Nue,·o León les testimoJ1ia las
Yi vas ex presiones de su mns alto re·
conocimiento.

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>·mas
Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D.A. S. U.

Año X

Núm. l

Enero de 1953

l/t11,tí ~ ·IJtixic, La Obra Literaria de
Sor Juana Inés de la Cruz
José Guadalupe Suárez Galindo

Como dice Alfonso Reyes, ttno es fácil estudiarla sin enamorarse de ella", tal me ha ocurrido, pues confieso que, predispuesto casi por la vulgaridad de sus ttHombres Necios", no había querido penetrar en lo profundo de sus obras, que son como
el cielo infinito: tienen un no sé qué de inmensidad, sobre todo
cuando se le quiere acompañar en sus excursiones filosóficas, en
que tal parece que se desprende de la grosera materia y se echa
en alas del espíritu y pasea así su YO privilegiado de un confín
a otro, en busca de la verdad de su existencia, por lo que tal vez
no una, sino muchas veces, se haya preguntado a sí misma: ¿Por
qué nací mujer? ¿Por qué la rosa es roja y el jazmín blanco?
¿Por qué el cielo, que a nuestra vista muestra un limite, es en
realidad infinito? ¿Por qué antes que yo otros, muchos otros,
quisieron explicarse lo inexplicable? Y tal vez al final de sus profundas reflexiones llegara a la única conclusión que nos parece
lógica: que Dios nos ha dotado de sentidos para permitirnos acercamos al inefable secreto de lo arcano y que lo que la realidad
no muestra, la fantasía lo suple. Que lo que hay en esta vida
nuestros sentidos lo disfruten y lo que haya en la otra, nuestro
pensamiento se lo imagine.

..

Es ya tradicional el sentimiento de amistad fraterna entre
el pueblo de México y el pueb~o de Cuba.
Identidad de r~as y de lenguas, de costumbres y religión,
de luchas políticas y saberes, de amor a los héroes y culto a la
Patria, vincula indisolublemente a estos pueblos apenas separa(Pasa a la Pág. 8)

Quizá por eso quiso disfrutar de todo lo terreno que pudiera, en alguna
forma, acercarla al profundo e infinito misterio del más allá que a todos
atrae y a todos anonada. Seguramente
por eso quiso abrevar en los libros toda la sabiduría de su época, y lo mismo en el terreno literario, que en el
filosófico, que en la música, las matemáticas o la astronomía, creyó encontrar caminos que conducen a Dios,
que no otro es el centro de todas las
cosas. Sólo así podemos explicarnos
su amor por la sabiduría en una época
en que, sobre todo para la Nueva España, fué de fruslerías y oropeles materiales. Con ello podremos adivinar
lo que para ella significó desprenderse
de sus amados libros ante las reiteradas instancias del Obispo de Puebla
l\Ianuel Fernández de Santa Cruz, que
a su vez parece haber cedido a la presión de un grupo civil y religioso de
la Corte del 91. Después de esto parece haberse pronunciado el "consumatum est", pues entra en ella una extraña urgencia por cerrar el libro de
su existencia que, aparte de unos misales y unos devocianarios, era lo úní-

co que le quedaba. Las penitencias
que se impone son de lo más riguroso
y exagerado, y al declararse en el convento una epidemia de tifoidea - llamado entonces tabardillo- y mientras
atendía a sus hermanas enfermas, ella
misma contrae el mal y hace el trán-·
sito a lo eterno el domingo 17 de abril
de 1695 a las 3 de la mañana, como si
el destino hubiese querido cumplirle
uno de sus más caros deseos, expresado en su silva "Primero Sueño", de
dormirse y encontrar así una explicación a sus dudas sobre ese más allá
que nuestra grosera envoltura no nos
deja alcanzar. Así, mientras toda la
Nueva España dormía, despertó ella al
mundo de la luz y la verdad.
Su vida floreció entre espinas, su
salud fué siempre frágil, apuró la hiel
de la decepción y el desencanto desde
su más tierna eda dy hasta sus últimoi
días. Primero tuvo el dolor de ser hija natural, aunque algunos de sus biógrafos se inclinan a creer que fué legitimada posteriormente - entre ellos
Guíllermo Ramírez España, el descu(Pasa a la Pág. 7)

�Naisabur, pero poco después logró ver•
se exonerado del cargo para volver de
nuevo a la vida de devoción entreverada con la actividad literaria y la enseñanza privada.
Numerosísimos son los escritos,
Por Francisco P. Navarro
dogmáticos, jurídicos, polémicos, ascético'místicos, en árabe y en persa, saIi'dos de la pluma de Algazel. La Esco•
):istica medieval le conoció principal"EL SALON DE OTOÑO 1952"
mente por su refutación de los filósofos el famoso Tahafot al -falasifa,
Como es costumbre, se exponen durante los meses de esta De~tructio philosophorum o mejor Inestación en el Palacio de Exposiciones del Retiro de Madrid, las coherencia de los Filósofos, al que había hecho preceder, quizá como pre' de Otono
- ".
obras de' Arte que concurren al "S alon
paración del terreno, una exposición
No hace falta ser de una gran sutileza para darse cuenta, de la Filosofía, los Maqasid o Tesis de
en un primer vistazo, de la gran diferencia de tono medio entre los Filósofos. Su autobiografía, el
este certamen fundamenta 1mente " aca dem1c1sta
· ' " y 1a I B'1ena1 Munqid ruin al,dalal o Preservativo del
en que relata su crisis de esHispanoamericana de Arte, recientemente celebrada en Madrld. Error,
cepticismo, pasa revista a las diversas
·A que se debe este hecho? Nosotros queremos ver la ex• actitudes del espíritu humano respecto
a la ,,erdad y termina refugiándose en
plicaiión en que en la I Bienal Hisponamericana no se tomó la
intruición religiosa, ha sido muy
ninguna posición particularista "a priori" y se dió acogida a to• apreciada por los modernos, que de
das las formas de arte, guiándose sólo por la calidad pictórica y· · un siglo a esta parte la han hecho obno por la tendencia del pintor. Aplíquese lo mismo, "mutatis jeto de estudios y traducciones.
Pero la obra algazeliana de mayor
mutandis", a la Escultura, el Dibujo, las Artes Gráficas. Sin em•
enYergadura
y que más ha influido en
bargo, en estos "Salones de otoño" ¿podemos_ afirmar lo mismo?
la vida interna del Islam es el Ihya o
Vivificación de las ciencias religiosas,
Además, la mayor universalidad de
La obra, editada a la .rústica por la
Ja Exposición, atrajo a la I Bienal His- U.N.E.S.C.O., que tiene el aspecto de algo así COIQ.O una Enciclopedia relipanoamericana a una serie de excelen- un opúsculo, contiene 62 páginas há- gioso moral, cuyo objeto era, como retes artistas que no acostumbran a con- biles, ilustrado con algunas anotacio- za el epígrafe, sacudir al Islam del sopor en que le tenían sumido las cavicurrir a las "Nacionales de Bellas Ar- nes y presentado en forma biliñgüe.
laciones
intelectualistas y el formalistes", ni a los "Salones de Otoño".
mo
juríclico
,ritual y casuístico, inoLas mejores pinturas de la exposiculándole
nueva
savia de vida auténción se encuentran, en este 'Salón de
Alcaze], forma occidental -musical ticamente religiosa.
Otoño 1952", enJre los cuadros coloca- y evocadora- del patrionímico alEn esta obra de grandes arrestos redos en la Sala de Invitados de Honor
Gazali, es un eslabón de la cadena corre Algazel todo el itinerario espirifuera de concurso. Resalta, a gran onomástica del gran pensador y politual, partiendo de los cinco preceptos
altura, dos magníficos retratos de Vázgrafo musulmán. Sus correligionarios rituales del Islam- la profesión de
quez Díaz y un dibujo, representando
la adornan todavía con los títulos so- fe, la · oración, el ayuno, la limosna, la
a Pío Baraja, de la mejor época del
noros de Prueba del Islam, Omamento peregrinación a la .Meca estudiando
Maestro. Siguen después, las escenas
de la Religión Adalid de la Fe, que de- después las diversas manifestaciones
vascas de los Zubiaürre, los paisajes
muestran el elevado concepto en que de la vida individual y social, para lledel recién fallecido Marceliano Santa
tiene el Islam a este restaurador de gar hasta las cumbres más elevadas y
Maria, los bodegones de Agustín Segu.la religión y de la piedad. En efecto. radiosas de la Mística. La pureza de
ra, y los cuadros de Eugenio Hermoso,
Algazel pasa por ser el hombre que, su moral, sus análisis vigorosos, finos
Enrique Segura, Cruz Herrera, Chíchadespués del Profeta, más profunda y delicados de las virtudes, compararo, Nogué, Amarica ...
huella ha dejado· en la historia religio- bles con los de cualquier moralista
De las otras salas, mencionemos los
sa del Islam.
cristiano, su equilibrado y sutil discercuadros de Ana de Tudela, Jacinto
Hombre de vasta cultura, de carác- nimiento de cspiritusJ que recuerda a
Olivé - un tanto "Impresionista" a la
ter templado y apacible, inclinado a San Ignacio de Loyola y San Francisinglesa o holandesa-, Ribas Rius -en
]a vida interior y a la piedad, profun- c ode Sales- y sus consejos de perla linea de Degas- y S. Perelló, todos
do conocedor de los más menudos re- fección de los más subidos quilates,
ellos primeras medallas en el certapliegues del corazón humano, pensa- juntamente con las frecuentes citas,
men.
dor claro y certero, abstracto y con- auténticas o supositicias, de palabras
En la sección Escultura y Dibujo
creto, razonador y sensitivo a ]a vez, de Jesús, hacen de Algazel el autor
han obtenido las primeras medallas
fino observador y admirador infafiga- musulmán más próximo al Cristianislos señores F.C. Macias y Alegre Núble de las bellezas del mundo físico y mo, y sugirieron a Asín Palacios el tíñez respectivamente.
moral, escritor prolífico de estilo f:i- tulo de La Espiritualidad de Algazel y
cil, fluido, pintoresco, elegante y prC- su sentido cristiano que dió a su voLA LABOR EDITORIAL DE ciso, nos recuerda al humanísimo Vir- luminoso
estudio algazeliano.
LA U.N.E.S.C.O.
gilio, al melifluo San Bernardo, al terEntendido este titulo con la debida
so y lapidario Santo Tomás y a escri- discreción, el mismo Algazel no huLa U.N.E.S.C.O. ha decidido ampliar tores menos alejados de nosotros, cobiera vacilado en suscribirlo, dado
sus funciones culturales con la versión mo el popular Alfonso Rodríguez, Bias
que él mismo había dicho que, si no
y difusión de las obras inmortales de Pascal y el Cardenal Newman. Todo
fuera por los dogmas de 1a Trinidad
la Literatura Universal, bajo el rubro ese cúmulo de matices da al p_ensay la Encarnación nada separaría al
de Colección de las Grandes Obras de miento y al estilo de Algazel una lo,
Islam y al Cristianismo. No decía pola U.:-.'.E.S.C.O., cumpliendo más sabal ·nalidad muy del agrado del hombre
co al poner esta restricción, pues coy ampliamente su cometido social.
moderno. Quien haya siquiera saluda- mo dice Guardini con ciertos ribetes
La promoción a que aludimos ha do los magníficos estudios del Asín
de ironía, el Cristianismo no es más
comenzado a recoger sus frutos cap- Palacios sobre la Espiritualidad de Alque .. la religión de Cristo. Ahora bien,
deales. Tenemos en nuestras manos gazel habrá quedado facinado por las
aun cuando el material moral y ascéuna de estas magníficas realizaciones; joyas literarias, intelectuales y moratico de Algazel se identifique en gran
se trata de la versión de "OH HIJO", les acumuladas en las obras del gran
parte con el cristianismo, la forma tíde Alcazel, correspondiente a la Serie poli grafo.
pica del Cristianismo, Ja fe en ]a diviArabe, cuya traducción ha sido enco.Nació Algazel el afio 1058 en el bur- nidad de Jesucristo. Hijo de Dios, Remedada al erudito jesuita Esteban La- go de Gazala, de la ciudad de Tus en
tor, hecha en Beryouth, en 1951, bajo Pcrsia (la actual )leshed), y en Tus dentor y .Modelo, camino, verdad y vilos auspicios de la Comisión interna- murió el año 1111. Apenas de 20 años da, en un Dios todo caridad, son reaci~nal para la traducción de las obras fué elegido por su ~iaestro el Iman al lidades que forzosamente debían rebamaestras, integrada ésta, con la cola- Haramayn como asistente en ]a céle- sar el campo visual de AlgazeJ. Si
boración del Gobierno Libanés, por bre Universidad de Naisabur. Hacia bien Jesucristo era para Algazel, como
los siguientes Señores: Dr. Stephen el año 1901 el Primer Ministro Nizam para tod buen musulmán, una figura
Penrose, Presidente; Dr. Edmond Rab- al-Mulk le nombró Rector y profesor única, aparte, objeto del mayor respebath, Vicepresidente; Señores Fouad de su Universidad de Bagdad. Una to y veneración, contra su divinidad
E. Boustany, Secretario General; .Re- crisis esp'iritual le movió cuatro años se rebelaba su auténtica mentalidad
ginald High\\'ood, Tesorero y Abdallah más tarde a abandonar Bagdad para musulmana, hasta el putno de dedicar
Machnouk y Henri Seyrig. Esta tra- entregarse a la vida interior en Siria, un opúsculo a la refutación de tales
ducción ha sido revisada por los eru- la Meca, Jerusalén y otros lugares sa- afirmaciones en el Evangelio. Hecha
ditos en este saber Sres. José Vázquez grados del Islam. En 1105 tuvo que esta salvedad, no hay. el menor inconveniente en reconocer, apreciar y adRuiz y !)on F. Baeza.
reanudar la enseñanza universitaria en mirar la rica vena de pura religiosi-

SUCESOS DE LA CULTURA

Armas y Letras + Pág, 2

dad que fluye de todas las páginas de
]a orande enciclopedia algazeliana.
ÍJe los cuatro volúmenes que dedicó Asín Palacios a la Espiritualidad
de Algazel, tres son una exposjción de
su doctrina moral, ascética y mística,
ilustrada con abundantes extractos de
]a mencionada Enciclopedia; el cuarto o Crestomatía algazeliana, contiene
una serie de análisis y extractos de
casi todas las obras de Algazel, excepto las que el mismo sabio arabista babia analizado o traducido en trabajos
anteriores. Entre éstos merec especial
mención el volumen titulado. El justo
medio en la creencia, que es el compendio de Teología dogmática de Algazel, traducido y anotado, y seguido
de análisis y extractos de otras seis
obras.
Labor meritoria la de Asín Palacios,
porque a Algazel no se le conoce bastante. Ya hemos aludido a su estilo,
claro, transparente, fácil y abundante,
sin las divagaciones retóricas ni los
artilugios de muchos de sus colegas,
que hace ele sus escritos un modelo
digno de imitación, en cuanto lo consiente el gusto moderno, para quien
quiera posesionarse de la buena forma
de expresión en árabe. Estilo cuajado de imágenes, comparaciones y alegorías, que tanto contribuyen a hacer
accesible y asimilable su doctrina.
Bástenos citar una de esas comparaciones con que Algazel ejemplifica los
dos modos de conocer, uno por razonamiento discursivo y esfuerzo intelectual, el otro por la intuición que se
prepara con la labor de purificar el
corazón. Damos la traducción de Asín
(Espiritualidad, 111,p.232):
Cuéntase que nos artistas chinos
contendieron con otros artistas griegos, en presencia de un rey, sobre su
respectiva habilidad en el arte del dibujo y la pintura. El rey dispuso, para dirimir la contienda, que se les encargase a cada grupo decorar sus lienzos de pared opuestos de una misma
sala, tet:diendo entre ambos una cortina para impedir que viesen los unos
el trabajo de los otros.
. Hízose así. Los artistas griegos se
proveyeron para su obra de una cantidad innumerable de colores raros,
mientras que los chinos entraron al
trabajo sin pintura alguna y se dedicaron tan solo a pulimentar y bruñir
su lienzo de pared. Cuando los griegos terminaron su obra, los chinos aseguraron. que ambién ellos habían acabado. El rey se extrañó mucho de lo
que éstos afirmaban, maravillado de
que hubiesen terminado su decoración
sin pintura alguna. Se les dijo: ¿ Cómo pudisteis acabar de pintar sin colores? Pero ellos. respondieron: Y eso
¿ qué tiene que ver? "Levantad la cortina" Levantáronla y he aquí que en
el lienzo de pared de los chinos aparecieron reflejadas las maravillas del
arte de los griegos, pero con un mayor
esplendor y brillo, porque la pared, a
fuerza de pulirla, había quedado como
un espejo bruñido.
Este estilo rebosante de colorido y
de imágenes no es un resto atávico del
espíritu semita, más inclinado a imaginar que a razonar. Ni asomo de esa
tendencia en Algazel: si escribía en
árabe, y no siempre, no podía desmentir su origen iránicofi Bajo ese ropaje
suntuoso y multicolor se adivina siempre una armadura sólida y bien defi~
nida: Algazel se deleita en la simetría,
en el orden del pensamiento, en la trabazón de causas y efectos -pese al
atomismo dogmático del Islam- en la
división y subdivisión, llevada a veces.
casi hasta el exceso, que le emparenta
más bien con el genio latino y qué
-también bajo este aspecto- recuerda a Santo Tomás.
No menos que estas cualidades formalCs agradan en Algazel ciertos as-

pecios del contenido de su obra. Uno
de ellos interesa sobremanera al lector moderno: sus finos análisis psicológicos. No faltaban precedentes en la
literatura ascética. Con todo, nos inclinamos a creer que esa maestria en
captar e interpretar las más liger~s
palpitaciones del espíritu debe atribuirse a su experiencia de los hombres
y a su práctica de la introspección, a
que tanto debió aplicarse en sus largos periodos de retiro espiritual: dos
factores que explican el profundo conocimiento de las almas de un San
Ignacio de Loyola. Ni debe chocar,
dada esta afinidad espiritual, el gusto que ambos muestran por e:l examen
de conciencia, tan eficaz no sólo para
llegar al conocimiento propio, sino
para adivinar las reacciones psicoló~icas de quienes nos rodean. Todavia
está por estudiar la que podríamos llamar psícología práctica, como también
la psicología. de la religión, en Algazel,
aunque algo de ello intentó ya ~sín
Palacios. En el opúsculo que publicamos observará el lector algunos de estos detalles psicológicos, por ejemplo
la descripción del ignorante y necio a
]a vez, que hace consultas movido por
su necedad (p46), o la observación sobre la ilusión espiritual del devoto que
acepta los dones de grandes y poderosos esperando darles mejor empleo
que ellos (p.56). A las ilusiones espirituales había dedicado Algazel un entero tratado de su Enciclopedia.
Del abundan le e interesantísimo material algazeliano, que tanta aceptación
halló dentro y fuera del Islam, gran
parte procede de los más variados ambientes. Sin embargo, a pesar de esta
procedencia aparentemente diver~a,
en último término se puede descubrir,
en muchos de los casos, una fuente
primitiva común: la ideología neopla-'
tónica, con su metafísica, cosmología
y psicología que, revestidas de arabismo, judaísmo o cristianismo, pued~n
reducirse en definitiva a ese comun
denominador.
Del pensamiento helenístico tuvo AIO"azel conocimiento por lectura perso~al de obras griegas traducidas al árabe, como la República, el Timeo y el
Fedón de Platón, pero sobre todo la
llamada a una parte de las Enéadas de
Plotino, que tantas huellas dejó en los
pensadores árabes. Estos por su parte contribuyeron a trasmitir a Algazel
la~ mismas ideas: si se exceptúa a
Averroes- y sólo en parte- los grandes filósofos :irabes. Alkindi, Alfarabi,
Avicena, están impregnados de esta
ideología. Sin hablar de la Enciclopedia de los llamados Hermanos de la
Pureza o Hermanos Sinceros, de Basara, que, compuesta en el siglo X, logró inmediatamente ritpida difusión,
llegando basta España a principios del
siglo XI. la idea del Uno, las alegorías
de la luz, la gradación de las Inteligencias, desde el Primer Creado, Entendimiento Agente o Lagos, basta el
mundo sublunar, la continua tendencia del alma a volver a su principio,
la psicología tripartita - Cuerpo, Alma, Espíritu, o también Corazón en la
terminología árabe- de que se hallan
vestioios
en San Pablo y que ha sido
b
reelaborada por ciertos filosófos modernos, son todas lucubraciones de
origen neoplatónico, adoptadas en todo o en parte por Algazel.
Si el pensamiento neoplatónico de~embocó en Algazel pasando en parte
por el Judaísmo y el Cristianismo,
-otros fueron los sedimentos que estas
corrientes dejaron en sus obras. A]gazel cita historia relativas a los Patriarcas y Profetas, utiliza ciertas Gestas de
David, los Ahbar Dawud, y, como muchos de sus colegas musulmanes, menciona la Tora o Pentateuco, ]os Salmos y, vagamente, los "escritos de
:Moisés y Abrahán". Asimismo recu-

rre a las llamadas "isra iliyyat", narraciones de ambiente judío divulgadas entre los árabes. Ni tiene reparo
en proponer ejemplos de judíos en
confirmación de su doctrina. Por
ejemplo, en el opúsculo que publicamos, p.8.
Como era natural, Algazel se mostró siempre refractario a los dogmas
específicos del Cristianismo. En cambio, no pudo resistir al atractivo de su
elevada moral, al altruismo, al despego de los bienes caducos, a la inflexible orientación hacia Dios enseñada
en el Evangelio. Como el español
Abenházam, conoció el texto de los
Evangelios y los estudió en traducciones árabes; con frecuencia los cita
textualmente; a veces parece hacerlo
de memoria, como cuando mencióna
las bienaventuranzas; otras las cita
según el sentido o completando el texto con palabras de otra procedencia,
pues es sabido que la "tra@ición" islámica había asimilado enseñanzas del
Nuevo Testamento atribuyéndoles diverso origen. Finalmente refiere Algazel hechos y dichos de Jesús que no
se ha1lan en los escritos canónicos y
que en parte proceden de los evangelios apócrifos. Una colección de pasajes de este género publicó Asín Palacios con el título de Logia et Agrapha.
Siguiendo a San Pablo, cuyas doclr!·
nas utiliza, aplica Algazel a la felicidad eterna de los bienaventurados el
dicho que "ni el ojo vió, ni el oído
oyó 1' etc., que había sido incorporado
a la tradición islámica y que recurre
con frecuencia en los escritos llrabes
de espiritualidad.
En Jas diversas regiones en que vivió Algazel tuvo sin duda alguna ocasión de entrar en contacto con la ascética y mística cristianas. Por eso no
sorprende hallar en sus escritos flagrantes coincidencias con doctrinas
de autores como Casiano o Isaac de
Ninive y actitudes de espíritu que le
asemejan a San Agustín.
A pesar de estos influjos de ambientes v civilizaciones ajenas al Islam, Al
gaz;l se mantiene siempre fiel a la
tradición.islámica. Notemos entre paréntisis que la lengua árabe -como
Jo ha recordado recientemente Taha
Husáin- fué un instrumento de difusión de ]a cultura clásica. Los elementos extraños que utilizó Algazel le
sirvieron de "catalizadores", como
medios de avivar la pura religión islámica, como luminosos jalones con
que marcar el itinerario del alma hacia Dios. A este objeto era natural
que recogiera ante todo los materiales
que pasaban por genuinamente islámi~
cos, en primer Jugar la llamada por los
europeos "tradición" islámica, los hadices o informaciones más o menos
auténticas relativas al Profeta y a sus
Compafieros. Algazel, como sus correligionarios en general, documenta sus
enseñanzas con narraciones de este género. Abundantes datos Je suministran las vidas y la doctrina de los
primeros ascetas del Jslam y sus obras
¡(standard" de espiritualidad. A dos de
éstas debe en gran parte su información, el Qui al-qulub o Alimento de los
corazones, de Abu Talib de la 1leca
y la Addaria (ad-dari'a) de Ragib de
Jspahán, manualito que parece haber
servido de vademécum a Algazel.
,vensinck ha propuesto recientemente este esquema del pensa~iento
de Algazel: como teóIÜgo es musulmán,
como pensador, neoplatónico, como
moralista y asceta, cristiano. Aceptando provisionalmente esta división, no
nos extrañará que tal pensamiento,
presentado en forma árabe tan castiza
y galana, hiciera honda impresión en
el Islam. Es verdad que no le faltaron acérrimos impugnadoras; sobre
todo en España, donde el Islam adop4

tó una actitud ferozmente ortodoxa,
los libros de Algazel fueron objeto de
repetidos "autos de fé". El cordobés
Averroes saltó a la liza con la refutación del Tahafot angazeliano, su Tahafot al-Tahafot o Incoherencia de la
Incoherencia. Sin embargo, la obra de
Algazel triunfó y se propagó amplia•
mente en todos los ámbitos del Islam,
dejando hullas en filósofos y ascetas
e influyendo incluso en los origenes
de cofradías religiosas. Fué objeto de
glosas, comentarios y resúmenes, y
hay día se imprime y reimprime alimentando sin cesar la sincera piedad
musulmana.
Más extraño es, si bien no menos
cierto, su influjo en el Cristianismo
oriental y occidental. El obispo jacobita Barhebreo, lo mismo que el dominico catalán Ramón Marti, copiaban sin el menor escrúpulo a Algazel
en apoyo de sus propias doctrinas.
Wensick y Asín Palacios lo han señalado con gran acierto. Santo Tomás
Jo refutó y lo explotó. En una cuestión de las más peliagudas de la Teolo la visión de Dios, resume en términos casi idénticos con los de Santo
Tomás HEI goce del Paraíso está en
proporción con el amor de Dios y el
amor de Dios en proporción con el conocimiento del mismo, de modo que la
fuente de este goce es el conocimiento
intuitivo en que desemboca la fe".
Acerca de esta visión y la ascensión
a través de los siete cielos, el Paraíso
de Dante contiene ideas e imágenes
que recuerdan ]as de Algazel, si bien
es sabido que algunas de ellas eran patrimonio común de la literatura islámica. Pero quizá sea lo más curioso
de todo que u npensador tan original
y tan distante de Algazel como Pascal
no haya tenido reparo en inspirarse
en las ideas del místico musulmán de
algunos de cuyos escritos consta que
tuvo noticia a través del Pugio fidei
de Ramón Marti. Asín Palacios descubrió la existencia en Algazel de una
argumentación en ·un todo análoga al ,
célebre ''Parí" de Pascal, según el
cual, si no hay otro mundo, nada se
pierde con obrar conforme a la fe,
mientras que si existe, hay peligro de
perderlo todo no obrando en conformidad con ella. El mismo gran arabista español mostró la afinidad entre
la psicología religiosa de ambos pensadores, principalmente en lo que se
refiere al modo de conocer sin razonamiento discursivo, ese conocimiento
cordial · y sabroso, esas "razones del
corazón" tan distantes del "espíritu de
geometria".
El opúsculo que publicamos había
sido traducido ya por Asín Palacios en
su Crestomatía Algazeliana. No poco
nos hemos servido de esta traducción,
adoptando en ocasiones sus propios
términos. En otras nos hemos separado de ella, por el mero hecho de haber
utilizado uñ texto diferente. La importancia del opúsculo nace de haber
sido compuesto en los últimos años de
la vida del autor: es de presumir que
en él se revele su pensamiento definitivo, pensamiento maduro. aunque quizá con asomos de decrepitud. La Inch acontinua que sostuvo Algaze] para
librarse del intelecualismo abstracto y
de las tentaciones de escepticismo, del
que le sacó, según su propia confesión,
la iluminación divina, debió cortarle
un tanto las alas de la ilusión; por
otra parte, la experiencia interior y
quizá la perspectiva de la muerte le
oricntaréa cada vez más hacia el más
allá tendencia genuinamente alcoránica- y le inclinaría a no ver más que
vanidad en los bienes de la tierra, que
tan gallardamente babia descritoaunque sin dejarse fascinar- en obras
anteriores.
(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras + Pág. 3

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
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Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS

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INDICADOR:
Redactores
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Fidencio de la Fuente
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Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martincz
Director
Lic. Fidcncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
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Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santia•
go Roe!) .. ................ $10.00
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León y en diversas Instituciones culturales de la República)
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Para el público . . . . . . . . . . . . $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ... . .. ... $ 5.00

Para la adquisición de obras de ven,
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria ;
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León_, México.

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joramiento y libertad, era el canto so•

r._-~~;;to;;~: 1:i:t~:~e:nd!ºta

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:¡

José Guadalupe Lozano

Ayer fué. Los años se convierten en minutos en el trans•
curso maravilloso del tiempo. La noticia se extendió con rapidez
vertiginosa en la enorme población de Monterrey, en el Estado,
en la República, y pasó los linderos de la Patria.
Un torrente humano empezó a desbordarse desde su casa
habitación, ubicada en una de las colonias, teniendo por fondo
el majestuoso Cerro de la Silla. Allí dió principio la caravana
doliente. Pechos llenos de emoción,. labios trémulos y ojos enoblecidos por las lágrimas de los que lo quisimos como si fuera
nuestro hermano; gratitud inmensa representada por cadena de
rosas de los que sintieron el alivio de sus heridas y sus penas;
mayor nobleza de los humildes, que faltos de pan y llenos de mi•
seria, llevaron la sinceridad profunda de sus corazones ante el
hombre que fuera ejemplo de virtudes infinitas y de pensamien•
tos de altura.

;~~~~es

d~.

Hoy, despues de ocho anos, la ban
dera de la paz cubre los hogares, los
campos de trabajo inician. ,su ~umor
alegre que crea la producc10n bienhechora; se abren nuevos carnmos para
que por alli se desborde y se encauce
el ansia de los trabajadores, para que
las actividades humanas sean exponente de satisfacción y de bienestar,
y para que se afiance, en una forma
definitiva, una organización justa ,que
responda a t3.nto sacrificio, a tanta
sangre derramada, a tánta lágrima, a
tánta miseria y abandono en que qu~daron los pueblos vencedores y vencidos después de la última contienda
ar1~ada que sufrió la Humanidad.
Dentro de ese cuadro, debemos de
rendirle nuestro homenaje, porque la
mas cara d~ sus esperanzas la cifraba
en el· triunfo de los hombres libr~s:
porque su mentalidad enorme v10
siempre hacia el porvenir de los pueblos de AmériGa y del mundo.
Dentro de ese cuadro, está su pensamiento1 está su vida, está su obra;
no es con minutos de silencio como
debemos honrar al que muchas veces
fué nuestro guía y nuestro maestro;
esos hombres no merecen el peso de
una losa ni cantos solemnes para salvar su doctrina; esas vidas fecundas
se empequeñecen ,cuando se les relega
solamente al recuerdo; deben de seguir siendo fuerza creadora de energías; deben de convertirse en Atalaya
para avizorar el porvenir.

* *
Los hombres pasan. • Las obras perduran.
La obra de Angel Martinez Villarreal, no la podemos valorizar en su
extensión, no la podemos comprender
en sus alcances, porque pertenece al
porvenir, porque se va a desarrollar
con las horas y los días que vienen¡
porque sus ideas tienen que ser mañana obra duradera y fecunda1 porque
falta todavía que los brazos y los cerebros potentes, sienten las bases defínitivas de la ciencia, de la verdad Y
de la, igualdad social. Esa obra no
pertenece ni pertenecerá al pasado,
tiene que se~ siempre voz orientadora, índice que señale caminos nuevos,
mano c¡ue sostenga banderas de libertad, ariete formidable que destruya
obstáculos y haga a un lado los imposibles en el avance de la lucha por el
bienestar de la humanidad.

Dr. Angel Martínez Villarreal.

1

En la Universidad de Nuevo León,
sus compañeros de profesión y los estudiantes universitarios levantaron su
voz sincera y cariñosa para despedir
al 1laestro, al Maestro de las concepciones claras y precisas, visionario del
porvenir, que anhelaba una obra revolucionaria en la Escuela y en la Ciencia, que buscaba la transformación en
todos los órdenes de la vida humana,
que era enemigo del estancamiento v
de la rutina, porque su pensamient~
de altura prodigiosa, lo Bevaba a la
conclusión clara de que sólo la dinámica social puede salvar y engrandecer a los pueblos en sus libertades, en
su ciencia y_ en su escuela.
La Masonería del Estado de Nuevo
León, con los brazos fraternales 1 recibió el féretro que conducía los restos
del que fuera su hijo predilecto, del
masón íntegro, del guía en las difíciles
tareas de servir con nobleza a la Humanidad, del masón altruista, defensor del dolor humano, que supo ir cosechando bondades a su paso, venciendo todas las dificultades con su sere-

nielad de espíritu, con su mano tendiLa obra de Angel está en nosotros,
da a todos por igual, con su sonrisa vive en nosotros; cayó en campo férsincera de hombre fuerte y calculador . ti!, allá donde el campesino abre el
en los dificiles problemas de la vida surco de la tierra con toda devoción
y del porvenir.
y tanta· esperanza; fructificó en el
campo azul de los obreros, esos irabaDe esta noble Institución, salió a pa- jadores incansables que elaboran el
gar su último tributo a la madre tierra. progreso de los pueblos; está escrita
Lo seguia una multitud. Apenas la ca- en el corazón de todos los desheredarroza adelantaba unos cuantos pasos dos de quienes su mano hábil y su fientre ella, cuando, todavía con los ojos lantropía sin límites, les arrancó una
humedecidos por la voz de 1a eterna pena y les dió un consuelo volviéndodespedida y los brazos trémulos por la les la vida su obra vi ve y palpita, y
emoción 1 un grupo de sus hermanos, es acción y entusiasmo en nuestras jude los inconformes con el destino, que- ,,entudes es ejemplo entre sus compariendo estar más cerca de él, pusieron ñeros de trabajo, está escrita en la
la caja sagrada que contenía sus res- ciencia redentora, y tendrá que ser
tos, en sus hombros, y así lo llevaron, programa, fuente de orientación en los
en una tarde llena de sol, seguido de campos fecundos de la Escuela, porla manifestación de duelo más grande que su figura de maestro presidirá
que ha visto la ciudad de Monterrey. siempre la marcha de los tiempos nuevos.

* *

Cuando murió Angel, una ola de sangre se extendía en los campo_s de la
Humanidad, una inquietud llenaba todas las almas, y una esperanza de me-

**
Angel fué un tal~ntoso médico.
Yo creo que la labor. del médico, es
la de un gran defensor del dolor hu.'

Armas y Letras + Pág. 4

mano, del dolor que sangra en la vida
de todos ...
Angel en ese plano llega a la sublimidad, porque llamaron a su puerta:
ricos, pobres, harapientos, con millones, con lacras sociales, y a todos los
recibió con su sonrisa benévola, con
su mano salvadora y con su criterio
ecuánime; pudo y supo practicar la
igualdad para todos, porque en el decir de un gran escritor, como las abejas, gran parte de sus panales d~ oro,
}as repartió entre los ~ue no !1en~n
miel para untar al pan · de su miseria.

La Tercera Hnualidad de los Cursos de Invierno

**
Angel Martinez Villarreal, ludió _i~cansablemente por un orgamzac1on
donde las obras sean el resultado del
esfuerzo de todos, una organización
donde el hombre sea el hermano del
hombre; donde la armonía y la disciplina consciente entre unos y otros,
unan la paz y la libertad, para garan,
tizar el bienestar común; en donde la
potencialidad del pensamiento no ·encuentre murallas de incomprensión
que lo detengan en su desarrollo natural; en donde la cultura llegue a borrar las diferencias de clase frente a
la ciencia, a la investigación Y a la
justicia.
Todavia hay mucho egoísmo Y mucha mentira en el mundo; todavía la
verdad no rompe las sombras de la
ignorancia y de los perjuicios sociales; hay mucha miseria y mucha soledad en los rincones sombrios donde
vive nuestra gente humilde; esos hombres sencillos . y olvidados está en espera de la hora de recompensa a sus
afanes; todavía hay millares de mujeres y de niños que se mueren de hambre y de frío; caravanas de trabajadores e;migran de una, parte a otra para la conquista del pan; los días pasan
en una forma interminable, y estos
problemas se resuelven con espera de
siglos; tenemos muchos caminos cerrados al bien y a ]a concordia, a la
fraternidad y a la virtud; se cierra
muchas veces la puerta a los que estudian y a los que buscan el trabajo
que ennoblece, para empujarlos a la
explotación y al abandono; estos muchos otros problemas fueron siemprela preocupación constante de nuestro
ilustre desaparecido, sólo, que a dife~
rencia de muchos, él no se concretó
de localizar y conocer los problemas,
sino que trató de resolverlos siempre;
fué un espíritu combativo, un gran re~.
volucionario. No de otra manera se
avanza en la lucha. A los espiritus
contemplativos no les debe nada la Humanidad. Es la energia y el esfuerzo.
puestos al servicio de las causas nobles, lo que hace que cambie el orden
de las cosas cuando se haga un interés colectivo; para esos hombres no,
vale el sacrificio, ni la sangre, ni la
tranquilidad, ni el descanso; por enci-ma de todo está la cumbre a donde aspiran llegar. ¡Pobres de las gentes que·
no tienen un propósito ni una aspira-.
ción qué realizar!. Angel en este as-.
pecto, es un valor inconfundible, dig-.
no de imitarse.
·

*

Una escena de "El Fuego Mal Avivado"

Prnsentación del Doctor Carlos Graef Fernánde:. en el acto inaugural de la
III Anualidad de los Cursos de Invierno.

Con el propósito de continuar el
presente año de 1953 la secuencia de
los Cursos de Inviernó, ya a la altura
de su Tercera Jornada, en las postrimerías del pasado año quedaron confeccionados, con la dirección del Jefe
del Departamento de Acción Social
Universitaria, Licenciado Fidencio de
la Fuente Olh·areS, las actividades académicas de la presente Sesión, que se
realizan bajo el patricinio de esta Dependencia universitaria y que comprenden Ciclos ele Conferencias, Teatro universitario y Conciertos, en ·cuya celebración intervienen Profesores
lrnéspectes de reconocida nnmbradía,
elementos universitarios y el elenco de
Profesores que integran la :\Iúsica de
Cámara de la 'L'niversidad.
Los Cursos fueron iniciados con un
Ciclo de Conferencias sobre Ciencias
Exactas. La noche del diecinueve del
actual, el Señor Rector de la UniYersidad, Licenciado Raúl Rangel Frias,
acompañado del Licenciado Fidencio
de la Fuente;Jefe departamental, declaró inaugurados los trabajos de los Cursos Invernales, presentando al primer

Garza Zambrano, significado por
conferenciante, Doctor en Ciencias fisicomatemáticas Carlos Graef Fernández, múltiples veces en el Teatro no profeDirector del Instituto de Fisica ele la sional de Monterrey, dueño de expeUniversidad Nacional de México, quien riencia, conocimientos técnicos y hondisertó un Ciclo de 5 Conferencias -- cu- da sensibilidad en la Dramática, ha reya reseña se publicará el próximo mes vivido positivamente en la vida de la
de febrero, -- del diecinum1 e al veinti- · Universidad, esta actividad que durantrés de enero actual, consagradas a te algún tiempo tuvo una existencia
:\faestros y alumnos unh·ersitarios de rutinaria y caminó muchas veces danlas Facultades de Ingcnicria y Arqui- do palos de ciego. El ha logrado edutectura de la Universidad. El tema se car en el sentimiento trágico a un
refirió a la Introducción a la Teoría buen número de estudiantes y amigos
de los Conjuntos, suscitando un vivo de la Universidad; ha acudido a las
interés entre los circunstantes. Apro- fuentes más sensibles del Teatro movechando su estancia aquí, el Doctor derno, dándole viveza, agilidad y senFraef accedió a dictar una Conferen- tido a la actuación dramática de los
cia alusiva en la Facu1tad de Ciencias empeñosos actores.
Quimicas de la Universidad.
Asi se ha logrado el triunfo de dos
TEATRO DE LA Cls!VERSIDAD.- obras del moderno Teatro uniYersal,
Es indudable que e] teatro universita- ~argamente aplaudidas por auditorios
rio ha llegado a cristalizar en la re- internacionales: ºEl Fuego mal avivapresentación escénica, los esfuerzos do'·\ original de Jean Jacques Bernard,
realizados por el Departamento y el extensa en tres actos y con un elenco de
empeño puesto al servicio de esta la- cuatro actores: Andrés i\Ierin, Blanca
bor artística por su Director, el Licen- Merin, Merin Padre y Juana Lirón, suciado Sergio Garza Zambrano. Por es- cediendo la acción en Francia, en una
ta senda, va el Teatro de la Universi- época actual. Esta actuación se repredad camino a la madurez.
sentó en el Aula magna universitaria
"Fray Servando Teresa de ~Iier", el 2-1
y el 26 de enero.
La segunda obra representada es la
Comedia, tan celebrada en

~ ctonosisima

los Estados Unidos de Norteamérica
de Joseph Kesserling "Arsénico y Encaje Antiguou, en tres actos, y con un
Dramatis Personae de catorce actores.
La acción sucede en )3rooklyn, Estados
"Cnidos, en una época actual. Este fué
representada el 31 de enero actual.
La labor uniYersitaria de Teatro fué
presentada en elocuente palabra por el
Licenciado Adrián Yáñez 1Iartínez, durante la primera actuación.
El público de Monterrey y los elementos universitarios respondieron
animosamente a ]as reiteradas invitaciones que al través de los órganos periodísticos se hicieron, abarrotando
materialmente el Junetario y la gradería de Ja múxima Sala de nuc:;tra Casa
ele Estudios.
La próxima representación de r'Arsénico y Encaje Antiguon se hará en
el curso del próximo Ú1es de febrero.
)!ientras tanto, Ta labor del Departamento de Acción Social y singularmente de la Sección de Teatro, siguen
en continuo empeño para presentar en
meses no muy futuros obras de nombradía tan celebradas por los auditorios escénicos como las representadas
ahora.

*

Debemos ele cuidar la obra de Angel
llfartinez Villarreal. Hay muchas gentes que les gusta flechar desde la sombra. Necesitamos vigilar la siembra
para que la cosecha se levante integra
Y fecunda. No debemos de permitirque se adultere la doctrina, que no in-.
tervenga la mano de los mistificadores. La fisonomia social de Angel, debe de pasar con sus perfiles vigirosos,.
a la Historia.

Momentos de charla antes de una de las Conferencias.

Armas

Visión del numeroso público concurrente a la representación dramática.

y

Letras + Pág. 5

�•

LA N o V EL A DE
VICENTE ESCRIBA
Angel Balbuena Briones.

Recuerdo con precisión la última vez en que Vicente Escri•
bá y yo estuvimos conversando. Hablámos de sus novelas. Me
dijo que preferia Un hombre en la tierra de nadie. Sin embargo,
no era de su opinión. Una raya en el mar, cuya primera edición
se agotó en el plazo de diez días, es indudablemente para noso•
tros su novela capital. Y mientras continuaba nuestra conversa•
ción, con esa sorpresa que la imaginación, en algunas ocasiones,
sabe provocamos, recordaba el párrafo inicial con el que comienza "Una raya en el mar".

1:

1

t·

La sala era blanca, acogedora. Tal
vez parecía un poco grande con sus
altas ventanas dominando la rada silenciosa. Allá abajo, en la falda del
cabo, se veían muy pequeñitos los barcos, cabeceando sobre el agua. Ana
Maria levantó sus ojos, sobresaltada
por el silencio de la estancia. En las
paredes brillaba el oro pálido de los
marcos antiguos y el azogue borroso
de los espejos biselados. La luz de la
tarde se posaba quedamente en las
consolas ventrudas, en las finas cerámicas de Alcera, en el raso amarillo
de los holgados butacones.
A la señora-una señora blanca y
quebradiza, de 27 años,-la calma de
le tarde le llenó de zozobras el espíritu.
Y es bajo el adjetivo de levantino
con el que podemos caracterizar con
precisión la personalidad de este escritor. Una raya en el mar y nuestra
imaginación vuela a través del silencio y adormecedor Mediterráneo. Con
los ojos entornados, con el calor tibio
y perezoso de nuestra piel, con la inquieta imaginación excitada por las
ascuas de la sensualidad, con la alegre canción del color prendido en todos los trazos del paisaje, con esas
mañanas, que por su alegria sonríen a
nuestros sentidos, con esa adormecida
vitalidad que pronto va a sacudir su
quietud para lanzarse a una aventura
mítica, con todas estas características,
se desenvuelve sonora, fluida plena de
seducción la novela de Vicente Escribá.
La agilidad como narrador, que Vicente Escribá patentiza en su obra, ha
sido destacada y elogiada por los críticos (Marañón, Entrambasaguas, Diaz
Plaja). Su discurso como una rampa
ligeramente inclinada, nos hace resbalar a través de un piso de imágenes,
atraídos por la exposición de una intriga en la que resaltan continuamente· los datos biográficos más o menos
embozados. Vicente Escribá es un escritor fácil, con esa alegre agilidad
propia de la Valencia bortotante de
sensaciones, que tan plásticamente supo sugerirnos Vicente Blasco Ibañez,
Azorin, el narrador de los matices de
las reiteraciones emocionadas, que supo describirnos, antes de abarcar Ja
magna empresa de ser el escritor de
Castilla, la quietud y somnolencia de
las tierras alicantinas, prologa Una
raya en el mar entre admiraciones y
afectos al joven escritor que acaba de
aparecer. Simbólico es ver, en este libro, la unión de los nombres de Azorin y Escribá, y estamos seguros que,
de haber vivido, todavía, Gabriel Miró
habría sido éste el presentador de la
obra. Hay mucho de Gabriel Miró en
Una raya en el mar. Todas las características que anotábaros, se sitúan
también dentro del ámbito del que nos
llevó por las tortuosas y coloristas caHes de Oleza. Junto a este placer indescriptible del contemplador en el

más amplio sentido de la palabra, que
es el de describir, tarea a la cual se
entrega Escribá con reiterada deleitación, surge la inquieta suspicacia y
malicia, que como una corriente interna acompaña a los personajes, nos
referimos a la tentación. Una palmera, un mar rígidamente estirado, unas
naranjas redondas que rezuman su jugo, tal es su madurez, un sentido religioso con asombros de capas pluviales y de órganos de catedrales solitarias, y detrás de una esquina la sonrisa de un Mefistófeles que sabrá sugerirnos las visiones más tentadoras.
Este es el ámbito terriblemente esquematizado en el que se desenvuelve Miró y en el que también se desarrolla
fo narrativa de Escribá.
El autor valenciano nació en la capital de este reino, el 1 de Junio de
1913. Este Dr. en Filosofía y Letras,
nos presenta una larga lista de obras:
En 1941, Tomás de Villanueva, que es
galardonada con el premio de la Fiesta del Libro. Al año siguiente aparece
una nueva biografía: Jornadas de Don
Juan de Rivera. Y este es el momento
crucial en que nuestro hombre, abandona la senda del historiador para dedicarse a la novela. Una raya en el
mar, vió la luz en el Octubre valenciano del año 1944; atrayendo sobre
si poderosamente la atención de los
intelectuales. Corrobora esta nueva
faceta de su personalidad la novela
Un hombre en la tierra de nadie, 1946,
en la que aborda el candente episodio
de nuestra guerra, describiendo las
apasionadas jornadas en que se ve envuelto un hombre débil, sin arraiga:das creencias y suscitando las más vivas problemáticas en torno a las reacciones de este personaje y a las situaciones que atraviesa. Quizá pudiese hacerse un parangón entre esta novela y la del escritor húngaro Lajos
Zilahy, titulada "El desertor", ya que
en ambas obras, el problema primordial del protagonista es el mismo. Se
trata de un hombre que por no decidirse a tomar una actitud que le enfrente con la vida, resguardándose
siempre en las inquietas turbulencias
de un espíritu contradictorio o indeciso, llega a encontrarse en la tierra
de nadie, donde muere oscuramente.
Con objeto de terminar esta breve
semblanza del escritor, conviene señalar que con su obra Jornades de
Cervantes, en la que evoca diferentes
episodios célebres, alear: J el premio
nacional de 1947, y que últimamente
se ha dedicado a redactar guiones de
cine, logrando un gran éxito, (Balarrasa, Sor Intrépida, films muy cono.
cidos, se basan en guiones del escritor).
Esperemos que las nuevas actividades de este autor no sean obstáculo
para que continúe su labor de novelista, que habría comenzado tan brillantemente.

EL MARAVILLOSO SANTO
DE LA EDAD MEDIA
Lic. Ge11aro Salinas Quiroga

San Francisco de Asis (1182-1226) tiano. Según la tradición religiosa, el
fué el gran Santo de la Edad Media. Señor le habló en Asis a su Siervo
Su padre, Pedro Bérnardone, procedía Francisce desde el Crucifijo, un día
de una ciudad italiana, Lucca, asenta- que ante él se hallaba arrodillado, y
da sobre la falda del Monte Subasio; le dijo: ¡Francisco, vé y repara mi casu madre, doña Pica, había nacido en sa, que se derrumba! y le respondió:
la bella región de Provenza, pertene- ¡Señor, con el mayor gusto cumpliré
ciente a Francia y que cuenta con una te deseo! Y asi reconstruyó la antigua
Capilla de San Damián cuyo único
secular tradición poética.
Asís, es una pequeña población muy adorno consistía en un crucifijo bizanantigua de Italia. Alli nació y fué bau- tino en el altar mayor y donde oraba
tizada esta perla del Evangelio que fué el Pobrecillo de Asis, asi como restauSan Francisco, en la Catedral de San ró la iglesia de Santa Maria de los AnRufino, el 26 de septiembre de 1182. geles, comunmente llamada PorciúncuVino al mundo como el Salvador (cu- la (porcioncilla) por ser una pequeña
ya vida imitó hasta su muerte) en un parte de terreno que con el tiempo
constituyó el núcleo de la enorme obra
haz de pajas de humilde establo.
Dicho rústico lugar, al correr de los franciscana.
Llevó al cabo el Santo una renovaaños se transformó en Capilla, con el
nombre de San Francesco iI Picolo (el ción general de costumbres en la Edad
pequeño San Francisco) y sobre su Media, para qeu las gentes siguieran
frontispicio se lee esta inscripción en el ideal cristiano, lo cual no habían-logrado ni siquiera los Papas con sus
Latin:
"Este oratorio fue establo de bueyes excomuniones. Fué el fundador de la
y asnos, donde nació Francisco, espe- Orden de los Frailes Menores. Los tres
ideales francisc·anos fueron: pobreza,
jo del mundo".
Su padre fué rico mercader en te- castidad y alegría. Escribió un soneto
las, en cuyo vasto almacén se expen- sobre la castidad y se conservan de él,
dían grandes piezas de terciopelo, de dos fragmentos de poesías.
Santa Clara de Asis (Clara Scife)
brocado o de hermosos tejidos de lana
etrusca. Al principio de su vida, Fran- fué la mujer que siguió fielmente las
cisco ostentaba vestidos de terciopelo enseñanzas y el ejemplo luminoso de
y de seda, con prendas raras y valio- San Francisco, y es la fundadora de
sas y se le consideraba el joven mas una Orden Religiosa de mujeres: Las
rico y afortunado de Asís, rivalizando Clarisas.
en elegancia y distinción con los hijos
Del gran Santo es famoso su Sermón
a los Pájaros; la conversión del lobo
de Reyes.
Sus amigos eran nobles y am°'ba en- de Gubbio y el gran cariño que tuvo
trañablemente las diversiones: cantos, por la naturaleza, por 1a "casta agua"
danzas, cabalgatas, cacerías y convites y por los "hermanos animales", entensuntuosos. Su carácter ~legre, su sim- diendo todas las voces del universo,
patia y sus riquezas le ganaron el tí- hasta de los seres inanimados. Nunca
tulo de "Rey de las Fiestas", "flos quiso ordenarse de Sacerdote, canfor~
juvene" o sea "Flor de los jóvenes".
mándose y comp]aciéndose con ser
Su madre, cuando algún vecino le simple Diácono: ':Soy un pecador incontaba los frecuentes extravios de su dignísimo de ser Ministro de nuestro
hijo, solía decir: "Abrigo l::.t esperanza Señor Jesuscristo".
de que será un día hijo de Dios". Y
Andaba descalzo; vestía con una túen _efecto, lo fué, llegando con el nica parda y tosca, sujeta en la cintiempo a decir el gran poeta Dante tura con una gran cuerdá, recordando
Alighieri: "que su admirable vida en los cordeles que tuvieron sujeto el
la Gloria del Cielo mejor se cantaría". cuerpo sagrado de Jesús. Cuando marParticipó en guerras contra ciuda- cha al apostolado, contaba como el
des vecinos defendiendo a la suya, ha- Salvador, con treinta años.
biendo estado en prisión (Perusa) al
En Misión religiosa recorrió Italia;
perder una de ellas. Después el tor- estuvo en Egipto y Tierra Santa. De
bellino de las fiestas y de los placeres éste último lugar y recordando la vilo llevó a una mortal enfermedad. Es- sita al Pesebre de Belén, estando ya
tando dormido en su forzado lecho, de regreso en Italia, Je vino la idea en
una voz divina le indicó que debía . diciembre de 1223, de representar en
consagrarse al servicio del auténtico forma viva, la fausta noche del Santo
Príncipe, esto es Dios. Ese llamado lo Nacimiento del Divino Redentor. El
atendió, cambiando desde entonces célebre Pesebre de Greccio, creado
completamente su conducta anterior, por San Francisco es el primer "nacidesposándose, en místicas bodas con miento" que hubo en el mundo o sea
]a Pobreza. En lo futuro vivió, según la representación simbólica del Portal
sus palabras "la vida verdadera, la be- de Belén, adornándolo con las persolla, la noble y rica vida que se vida nas y animales que Se hallaron en él,
que se vive en Cristo Jesús".
en el advenimiento del Salvador.
El idioma que aprendió de su maEl Dante, el mayor poeta de Italia,
dre, el francés, fué para él siempre una escribió sobre los discípulos de San
lengua de poesía, de sentimientos y de Francisco, este terceto:
religión. Cuando estaba contento hablaba en ella.
"Su concordia y sus placenteros
Fue en su vida peregrina y apostósemblantes,
lica un loco de amor, que veneró fersu amor maravilloso y sus dulces
vorosamente el recuerdo de los pademiradas
cimientos del Salvador, llevando espiinspirabwi en otros santos
ritualmente en su pecho las llagas de
pensamientos".
Cristo. Consideraba, que la vida de
Cristo debe reproducirse en cada cris(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras + Pág. 6

La Obra Literaria ...
(Viene de la la. Pág.)
bridor de valiosos documentos inéditos dados a conocer en "La Familia de
Sor Juana Inés de la Cruz", edición de
la Imprenta Unh•ersitaria de México,
1947-, después la mortificación de
serle vedados los estudios universitarios por el solo hecho de ser mujer;
más tarde la fuerte decepción amorosa que le atribuyen algunos de sus criticoi, como don Marcelino Menéndez y
Pelayo, que al referirse a la poesia
amatoria de la monja afirma que "solo
quien no esté acostumbrado a distinguir el legitimo acento de la emoción
lírica podrá creer que se escribieron
por pasatiempo de sociedad o para expresar afectos ajenos. Aquellps celos
son verdaderos celos, verdaderas recriminaciones aquellas recriminaciones"; posteriormente sus desavenencias con las costumbres de su siglo,
que hacian llegar hasta la santidad del
claustro el ruido y las querellas mundanas y, finalmente, el dolor que debe
haberle llegado más hondo: el verse
obligada a deshacerse de o! que más
quería, sus libros.
En medio de un mundo al qne atraía
más la vanidad personal y el oropel
externo, envidioso de la ajena gloria,
navegó el genio de la eximia poetiza
como barco azotado por el temporal.
La lucha templó su espíritu y dejó a
la posteridad un extraordinario ejemplo de lo que puede_el tesón aplicado
a la vocación, que es don divino; pues
como ella misma refiere en su Carta
a Sor Filotea,-"que desde que me rayó 1a primera luz de Ja razón, fué tan
vehemente y poderosa 1a inclinación a
las letras, que ni ajenas reprensiones
(que he tenido muchas), ni propias reflexiones (que he hecho no pocas),
han bastado a que deje de seguir este
natural impulso, que Dios puso en
mi"-,
En la biblioteca de su abuelo, don
Pedro Ramirez de Santillana, abrevó
Sor Juana los primeros conocimientos
de griego y le latin y aun hizo algunas anotaciones al margen de los libros que más le impresionaron su espíritu de niña. Su facilidad para expresar en verso lo mismo los temas
mundanos que los místicos, ha sido
comparada por uno de sus críticos con
el agua que brota cantarina del seno
de la madre tierra y que al correr por
entre las peñas alegrando la montaña
o arrullando la foresta, nos va hablando del profundo y magnifico misterio,
presencia indiscutible de lo eterno.
Encontramos en la poesía de Sor
Juana hondas re_flexiones filosóficas,
pues sefiala las flaquezas humanas y
nos habla de nuestra perenne inconformidad: que si tenemos esto queremos Jo otro, que si lo otro poseemos
ambicionamos lo de más allá; pero
siempre en el aspecto materialista y
aunque más creemos lo que vemos que
lo que imaginamos, aun en esto somos
paradójicos, porque vemos el presente y pretendemos ,,ivir en el porvenir,
porque cuando mejor salud disfrutamos pensamos en la muerte y aún la
deseamos, y cuando a ésta vemos cerca, Ia rehuimos. Así dice la Décima
Musa, después de referirse a la decepción amorosa que hace desear la muerte: "Y cuando, al golpe de uno y otro
tiro -rendido el corazón, daba penoso -señas de dar el último suspiro,no sé por qué destino prodigioso -volvi a mi acuerdo y dije: ¿qué me admiro? -¿ Quién en amor ha sido más
dichoso?-.
Del engaño que sufren nuestros sentidos imbuidos de nuestra vanidad que
neciamente pretende hacernos dueños
del presente, aunque bien mirado, hoy

es el mañana de ayer al que no llegaron muchos porque antes sonó su última hora, la excelsa monja jerónima
nos habla en su soneto en el que desmiente los elogios a un retrato con el
que torpemente se quiere detener al
tiempo: -"Este que ves, engaño colorido, -que, del arte ostentando los
primores, -con falsos silogismos de
coolres -es cauteloso engaño del sentido"-. Y luego concluye con esta
verdad de a folio: -"es una necia diligencia errada; -es un afán caduco;
y bien mirado, -es cadáver, es polvo,
es sombra, es nada"-....
Igualmente se dolia de aquella época que infortunadamente le tocó vivir
y en la cual valia más el fino traje y
el bello rostro, que el alma prócer; y
todavía más la cuna noble que el sepulcro eterno. Y así decia: "En perseguirme, mundo, qué interesas? -¿En
qué te ofendo, cuando sólo intento
-poner bellezas en mi entendimiento
-y no mi entendimiento en las bellezas?-. Y concluía afirmando: -"teniendo por mejor en mis verdades
-consumir vanidades de la vida -que
consumir la vida en vanidades"-.
En su poesía amatoria alcanza Sor
Juana las más grandes alturas a que se
puede aspirar. Se muestra humana,
comprensiva, tierna. Desc~ibe cómo el
amor mundano se apodera de los sentidos, como arrebata y ciega la razón
y cómo produce los celos, que son algo
así como el precio que hay que pagar
por creer nuestro y mientras nos halague, lo que es obra del hado. Por eso
dice ella: -Hamor empieza por desasosiego, -solicitud, ardores y desvelos; -crece con riesgos, lances y recelos; -susténtase de llantos y de ruego"-. Sobre los celos discurre así:
-"El ausente, el celoso, se provoca
-aquél con sentimiento, éste con ira;
-presume éste la ofensa que no mira -y siente aquél la realidad que
toca"-.
En cuanto a si llegó o no a ella el
amor, es algo que sólo podemos discutir en el terreno de las hipótesis, y
si don )larcelino Menéndez y Pelayo
se inclina por la afirmativa, es tomando como base aquellos tiernos sonetos
de la monja, que en poesía amatoria
es algo de lo mejor que se ha escrito
y entre los cuales se cuentan los que
principian por: -"deténte, sombra de
mi bien esquivo"-.. -"Esta tarde, mi
bien, cuando te hablaba"-.. Así como
la lira "Amado &lt;luello mío, escucha un
rato mis cansadas quejas"-....
Sin embargo, tal vez se olvida don
llarcelino de que la misma Juana Inés
confesó, en su carta a Sor Filotea, que
casi todo lo escribió por encargo y sólo "un papelillo llamado Primero Sueño" fué obra espontánea sua. Llevando, pues, como fundamento esta confesión que suponemos sincera, dado
que fué hecha al Obispo de Puebla,
Manuel Fernánlez de Santa Cruz, podemos confiar en su veracidad. Otros
de sus críticos, entre ellos Ermilo
Abren Gómez, se inclinan a creer que
Sor Juana escribió su poesía amatoria
"en función de recuerdo", es decir,
que esta parte de su obra la produjo
años después de haber experimentado
el amor en su propio corazón, mientras otros más, consideran que ni lo
uno ni lo otro puede darse como cosa
probada y que cada cual puede entregarse en brazos de la fantasía y llegar
al terreno de las hipótesis, a cual más
atrevida e improbable.
Como quiera que sea, lo cierto es
c1ue desde su primer poema "Suspende, cantor cisne, el dulce acento", que
pareec ser indubitable que lo escribió
cuando aún no tenía 17 años, o sea en
el año de 1668, hasta el romance inconcluso que se encontró en la mesa
de trabajo de su celda, a su muerte, y
en el que se refería a las insuperables

plumas europeas que habían alabado
sobremanera sus obras; campea su sana alegria, su fina ironía, su soltura y
desaliño, que la hacen más natural, so•
bre todo cuando hace burla del espíritu. Por su obra autodidacta, sin método, resulta dificil, si no imposible,
poder penetrar hasta el fondo de su espíritu y sacar a luz los sentimientos
que en cada caso impulsaron su pluma y movieren su ingenio.
La obra de nuestra excelsa monja,
sin embargo, no puede calificarse en
justicia si tomamos como base sus populares redondillas "Hombres Necios
que Acusáis", que, por ser de lo más
vulgar, han pasado de boca en boca y
de generación en generación. Además,
éstas no son de ninguna manera originales, pues el tema y aun el desarrollo de ellas pueden haber sido tornadas de la "Loa y Defensa de las Mujeres", de Juan Ruiz de Alarcón ~según se afirma en Poetas Novohispánicos", edición de la UNA, 1942, página 162- y en la que hay, entre otras,
una cuarteta como ésta: "¿Ser fáciles?
¿ Qué han de hacer -si ningún hombre porfia, -y todos al cuarto día -se
cansan de pretender?-. A su vez Ruiz
de Alarcón puede haber sido influido
por Torres de Naharro, que en su CO·
media "Serafina" dijo: "De mujeres
blasfemamos -los que malas las hacemos"; así como por la "Comedia Justina" del mismo autor, que en una de
sus cuartetas expresó: "Nuestras virtudes hallamos -ser las que aprendemos de ellas; -sus maldades, ser
aquellas -que nosotros les mostra14

mof'-.
En cambio, el genio de la jerónhp.a
se agiganta en las canciones que intercala en el auto de "El Divino Narciso", que aunque parecen imitar al
"Cantar de los Cantores", tan limpias,
tan excentas están de gongorismo y
aun de culteranismo, que bien podrían
confundirse con la poesía del Siglo de
Oro Español, cua descadencia se detiene gracias a Calderón de la Barca
y posteriormente a Sor Juana, según
lo sostienen autores como Méndez
Plancarte, quienes afirman que el esplendor literario de nuestr.a lengua se
extendió hast_a nuestra querida monja
ultramarina -como la llaman los críticos de la Madre Patria, cuna de nuestra cultura-.
En su critica al Sermón de Vieira,
se nos revela Sor Juana en toda su espectacular audacia, propia de un espíritu libre, que al renunciar a todo
lo mundano y refugiarse en si misma
y sin más temor que el de Dios, originó un veradero escándalo en una
época en que na4ie, que no fuera ella,
se hubiera atrevido a discutir los sofismas del más ingenioso de los predicadores portuctueses. Así desbarató,
uno por uno,
fi1osofismas del célebre confesor del Rey de Portugal y de
la Reina Cristina de Suecia, determinando los limites entre Dios y el hombre y la diferencia entre el amor divino Y el amor humano. Los teólogos,
especialmente los jesuitas, se alrmaron
a la vez que ~e quedaron perplejos,
porque no podían concebir que una
monja, desconocida hasta entonces,
pudiera atreverse a sostener una controversia con el más extraordinario de
los oradores sagrados lusitanos y de
todo el mundo hispanoportugués. Al
publicar el Obispo Manuel Fernández
de Santa Cruz la sensacional crítica,
se estremecieron desde sus cimientos
todos los pueblos católicos, para, al final de cuentas, reconocer la superioridad que en la polémica llevaba nuestra ilustre jerónima.
En cuanto al "Primero Sueño", que
Sor Juana llamara ''un simple papelilJo" Y que parece haberlo escrito cuando contaba treinta y cinco años de
edad, está compuesto de 975 endeca-

ros

Armas y · Letras + Pág. 7

sílabos y heptasilabos, en silva; está
preñado de giros audaces, circuloquios
y metáforas, y se desarrolla con la sencilla naturalidad de un verdadero sueño. En él nos habla de cómo el alma,
al semi-deshacerse de su tosca envoltura material, tiende a ,,agar por el espacio y a confundirse con el infinito,
porque el sueño es una muerte a medias y, por lo tanto, permite al espíritu elevarse más allá de la montaña
más alta, llegando hasta el reino lu•
minoso, al que no puede alcanzar ni
la fantasía más despierta, donde el alma se atreve a contemp]ar el sol que
ciega a los ojos de la carne. Narra cómo el espíritu se anonada en medio de
ese mundo velado por la materia a la
que está atado. Alli el espíritu va buscando el srcreto de las fuentes, de los
abismos, del cáliz y el perfume de la
flor y hasta de la coquetería femenina; pero, desprendido a medias de las
ligaduras del cuerpo, que para seguir
viviendo necesita del alimento material, no le permite penetrar en la absoluto, en el arrobador misterio de lo
eterno y, cuando la turbación del espíritu Ya llegando a su máximo grado,
la materia reclama su presencia para
ponerse en actividad en este mundo,
y termina así el encanto de esta excursión a ese más allá que queda detrás del horizonte que alcanzan nuestros ojos despiertos.
En esta fantasía del Sueño -según
don Marcelino Menéndez y PelayoSor Juana imitó a Góngora y logró ser
más inaccesible que su modelo, aunque según Karl Vossler, la jerónima
''escribe en un idioma claro y fluido,
aun sin ser éste el lenguaje familiar
corriente, ni tampoco~el de una sensualidad llena de colorido y de imágenes, sino el lenguaje dialéctico conceptista de la conversación ingeniosa".
Como quiera que sea, lo cierto es
que la ilustre religiosa ~su vida y su
obra- ha sido tema palpitante y siempre renovado de biógrafos y críticos,
durante los casi trescientos años · que
han pasado desde que su nombre pasó
a ocupar un destacado sitial entre la
intelectualidad de habla hispana y
junto a los más preclaros ingenios hispanoamericanos de todos los siglos.
De su vida tenemos, de primera mano, lo que ella misma nos relata en su
Carta a Sor Filotea, asi como lo que
nos dice su protobiógrafo, el Padre
Calleja. Después la biografía debida a
Eguiara y Eguren y posteriormente las
aportaciones de Don Luis Gonzá!ez
Obregón, Miss Dorothy Schons, Lota
M. Spel!, Enrique A. Cervantes y, recientemente, las reYelaciones de los
Ramirez España.
Sobre su obra contamos con los estudios de Ermilo Abreu Gómez, Ezequiel A. Chávez, Genaro Fernández
Mac Gregor, Alfonso Junco, Xavier Villaurrutia, Angel Valbuena Pral, Francisco Monterde, Enrique ·niez Canedo,
Pedro Enriquez Ureña, Arturo Torres
Rioseco, Julio A. Leguizamón, don
Marcelino Menéndez y Pelayo, Karl
Vossler, Alfonso 'Méndez Planearle,
Gabriela Mistral y don Alfonso Reyes,
amén del libro "Juana de Asbaje" de
Amado Nervo, y de las alusiones que
de ella hacen don Justo Sierra en su
"Evolución Politica del Pueblo Mexicano" y Luis G. Urbina en "La Vida
Literaria de México".
Ellos han analizado, con juicio a veces certero, en ocasiones con cierto
prejuicio por el estilo barroco -como
Menéndez y Pelayo-, examinando la
obra a veces en forma panorámica o
bien recalcando un determinado tema
por ella tratado, como ocurre con el
humanista dominicano Pedro Enríquez
Ureña, que analiza los poemas uDetente, sombra de mi bien esquivo" .. Diu(Pasa a la Pág. 8)

�Sucesos de la Cultura
(Yicnc de la Pág. 3)

ta de convencer de que la ciencia importa menos que las obras en orden
a la Yida futura; la segunda enumera
las condiciones que debe llenar quien
emprenda el camino espiritual; la tercera resume esta vida espiritual en dos
puntos, rectitud de intención para con
Dios y buenas relaciones con los T1ornbrcs, y responde a tres consultas del
discipulo; en la cuarta recomienda
Algazcl ocho cosas. En ella hay dos
digresiones, una sobre cautro clases de
ignorancia y otra sobre la profesión
de predicador. Termina el tratado con
una oración en prosa rimada.

El terna del opúsculo es la superioridad de las obras frente a la ciencia,
en relación con la Yida futura. Es cosa sabida que en los primeros siglos
del Islam se entendía por ciencia la
ciencia religioso-jurídica: el opúsculo
alude alguna Ycz a las ciencias profanas. Su intento no es descartar en
absoluto la ciencia, sino supeditarla a
las obras, estimulando a instruirse en •
cuanto sea necesario para obrar bien:
D. A. S. L".
un término medio entre la ciencia •que
hincha y la mojigatería oscurantista.
Sin dificultad se percibe el sabor
evangélico de esta dictrina. Como condena Algazel la ciencia aprendida para granjearse los bienes y honores terrenos, San Bernardo anatematiza la
ciencia que induce a la Yanagloria.
San Ignacio dirá más tarde que "no el
(Yícnc de la Pág. 6)
mucho saber harta y satisface el únima, sino el gustar las cosas interna- · Tertuliano ha dicho, que cristiano,
mente". Gusto interior que cuadra significa ser "otro Cristo". San Franperfcctamcntc con la mentalidad ele cisco lo fué; por eso en una celestial
Algazel.
Yisión que turn Santa :\fargarita María
A pesar de la fuerte orientación ha- de Alacoque, Jesuscristo dijo del pocia el mús allú, que le exponía a res- brecillo de Asís: "He aquí el Santo
tringir su campo Yisual, sabe muy bien más cercano a mi corazón".
Algazel mantcnerce en equilibrio, ohSov el Heraldo del Gran Rey, afirservar el justo medio -que es una de mab~ aludiendo al ser en la tierra el
sus características- como lo demues- pregonero de las Glorias de Dios y de
tra al tratar· de paso la espinosa cues- su Evangelio. Amó perdidamente a
tión de la fe Y las obras: la fe salYa, Dios, con una locura de amor infinita
pero se requieren las obras; la sal Ya- y sublime que lo hizo realizar cxcención es gracia de Dios, pero la coopc- tricidades. Su cultura era escasa, porración dispone en las propias fuerzas. que creía que no hay predicación comQue es lo que ya había expuesto más parable a una Yida Yirtuosa. No era
difusamente en su enciclopedia reli- t•ncmigo de los estudios; pero consigiosa, y que coincide con la sabiduría dcraba que debían tener un objeto
popular "a Dios rogando Y con el ma- práctico y serYir a la proclamación de
zo dando" Y con las enseñanzas de los la palabra de Dios. Por lo que hace
ascetas cri.stianos, por ejemplo San a mí, expresaba, "todo lo que yo sé es
Ignacio de Loyola, según el cual se de- Jcsuscristo. pobre y crucificado y esto
be obrar como si todo dependiera de me basta".
uno Y al mismo tiempo confiar en
En los monasterios franciscanos ha-

El Maravilloso Santo...

~:~\i3::ll:i !:d~a ~e:c~~i!i:r:v:~g¡¡l~
ca: "Cuando hubiéreis hecho todo lo
que se os ha mandado, decid: Sien·os
somos sin proYecho". Otra manifestación de este sentido común de Algazel
es su exhortación a guardarse de las
bellas frases ele los místicos Y a seguir
más bien el camino ordinario de la
lucha espiritual, que "obras son amores y no buenas razones". A la mística
no se llega ¡ior los propios méritos; es
algo que no se ense1ia, pues no se entiende sino cuando se ha gustado. De
ahí la resern1 de s\lgazel en responder
a ciertas preguntas de su discípulo.
¿Quién era éste? Diferentes manuscritos contienen una introducción. según la cual un doctor musulmán ronsultó a Algazel sobre Yarias cuestiones,
a las que responde con este opúsculo.
Ignoramos la personalidad de este
doctor: algún manuscrito cita un nombre que no no ssaca ele ,duda. Por una
alusión de la primera página conjetura Schercr que había pasado ya los
"ctiarcnta alios"'. Con todo Algazel le
llama ualad, es decir "hijo" o "muchacho .., quizá en sentido análogo al que
en la conversación familiar damos a la
palabra '·chico" aplicada a personas
maduras.
Existen varias ediciones del opúsculo. Xosotros hemos utilizado la reciente del Cairo, por ser la mús accesible.
En efecto, la edición crítica de Scherer (Bcirut, 1933) aunque impresa, no
es del dominio público.
Como la presente obrita de Algazel
no es un tratado sistemático, sino una
serie de recomendaciones aisladas, no
se descubre en ella un orden lógico
como en sus obras mayores. Sin embargo se pueden distinguir como cuatro partes principales: La primera tra-

liaron los Reyes, destacados intelcctuales Y hombres de ciencia de su
tiempo, que huían de las acechanzas
(le¡ nllln(lo' tln refugio de consuelo Y
trallqlll·11·dad, cuando acud1'cron en
busca (le Paz. Un d1'a., ,·a
bien entraJ
do el Siglo XIY llega un caminante a
un con\'cnto situado en nn pico abrupto ele los Apeninos. Fatigado por el
,·iaje, cai\oso y encorvado por el peso
de la celad y los desengaños, tocó y
golpeó dcscspcradamcnt~ la puerta
principal y habiéndole preguntado el
l)ol·tero que· deseaba, contestó el genial florentino Dante Alighieri (que
tal era el nombre del desconocido)
con una sola palabra, que encerraba
perfectamente todo su mundo y la angustia de su corazón: "¡Pace! ¡ La
Paz!".
YiYiÓ pobre y enseñó la pobreza el
Santo ele Asis. ¡ Ecco il Santo" ¡ He
aquí el Santo! decían sus compatriotas al verlo pasar. Hasta que un día,
el 4 de octubr&lt;! de 1226, exclamó, lleno
de júbilo: ''.\hora si bienYenida seas,
hermana mucde". Sus fieles amigas,
las alondras, rernlotcaron por última
vez en torno de su fúnebre lecho, dándole para siempre el postrero adiós.
BIBLIOGRAFIA: San Francisco de Ais.
Juan Joergcnsen.
San Francisco de Asís.-Ediciones
Paulinas.
Florecillas de San Francisco.- Ediciones Paulinas.
Fueron consultadas también las
obras que sobre la vida del Santo, escribieron la insigne Emilia Pardo Bazún y el culto intelectual mexicano
J..ic. Primo Feliciano Velázquez.

Martí y Méxi~o .
(Viene de la ta. Pág.)

dos entre si por un estrecho mar tantas q7eces surcado por bajeles
cubanos y mexicanos.
A n está fresco en la mente y en la sensibilidad del mexicano el g:Sto de eupátrida, generoso y entr~ñable, del ilustre cubano Manuel Márquez Sterling, cuando quiso sakar con fe~voro~o
apremio las vidas preclaras de Francisco I. Mad~ro y lose Mana
Pino Suárez, para brindarles amparo y hos~eda1e en Cuba: deu•
da de gratitud que no hemos saldado todavra.
Pero el recuerdo de José Martí, que conoció y amó a Méxi•
co como a su propio solar natío, es más poderoso y aq;asall~dor
aún en nuestra versátil memoria ..•• Fué aquí donde, al sentir en
sus entrañas el rugir de los leones de los dolores patrios, asociado
a cubanos adictos a españoles progresistas y a mexicanos de la
Reforma, dejó oí; su verbo libertador ·y proclam~ con palabra
lapidaria las ideas mesiánicas sobre la independenc~ de la Isla .•:.
Fué aquí donde recibió amor, pan y monedas mexicanas para libertar a las suyos del yugo español, cuando toda la Insula era
im q;asto presidio.
Su sola presencia en nuestro suelo llena a los mexicanos de
veneración y recuerdo, de admiración y estímulo, de ejemplo y
amor•...
Hace un siglo, en este veintiocho de enero, en el modesto
hotel de don Mariano Martí y Navarro y doña Leonor Pérez, la
prónuba exclamaba el PUER NATUS EST, cuando aparecía a
vida en la Habana, con augurios de heroísmo y sacrificio, el
patriota José Martí, libertador de Cuba y espejo de libertadores.

·za

Nuestra Universidad, que ha amado a Cuba y al padre de
su emancipación, a sus esclarecidos profesores y hombres de le•
tras, a sus gobernantes prngresistas y humanos, a sus obreros y
a sus campesinos, acrece su amor al pueblo cubano, y al través
de estas líneas de ttArmas y Letras", lo saluda con enhiesta ma•
no, pues que contempla en Martí, al clásico Maestro de las liber•
tades humanas, cu.ya vasta conjunción de atributos lo proclama
el hombre más puro de la Raza ..••

F. M. Z.

La Obra Literaria...
(Viene de la Púg. 7)
turna enfermedad de la esperanza".. y
el soneto a la rosa, expresando que
ninguno de sus contemporáneos, espaiiolcs o americanos, alcanza a hacerle
sombra en cuanto a , irtuosidad técnica y que, en lo general, su obra acusa
maestría en las tres variedades del estilo poético que priYaba entónces en
España: la fluiclcz de Lope, el conceptismo de Quevedo y el culteranismo de
Góngora y Calderón. Alfonso Reyes en
sus "Letras de la Xueva España", califica a Respuesta a Sor Filotca como
la mejor prosa mexicano de la época
y agrega que, tanto en ésta como en el
"Primero Suclio", ''el ansia ele abarcar el cosmos no encuentra solución
1en sí misma y
• se salYa en alas ele la
teología''. Angel Yalbucna Pral dice
que se muestra "artificiosa y delicada
como autora ele teatro, así en las comedias calderonianas "Los Empeños
de una Casa", en lo costumbrista; como en "Amor es más Laberinto", en
lo barroco-mitológico; o en los autos
también de raigambre análoga, como
el delicioso ejemplo de "El DiYino
Narciso". Diez Cancelo, al referirse a
"Primero Sueiio", lo califica de obra
en que la poetiza llega a su plenitud y
aunque tachada con la misma arbitrariedad de sus dechados gongorinos por
los críticos neoclásicos, ha venido a
rehabilitarse en estudios recientes".
Don Ezequiel A. Chávez afirma que la

Armas y Letras + Pág. 8

eximia monja "encontró la verdad y
la belleza y con ellas su interna libertad, y, a medida que las encontró, las
ofreció a todos. Filosófica en sus sentenciosos conceptos, sonriente en sus
comedias, popular y mística en sus villancicos y en sus autos; mística, filosófica y lírica en su "Divino Xarciso",
en sus oraciones, en el juicio crítico
al Padre Yieire y en su Cartaa.Sor Filotea .... "
Y es así como los príncipes de la
crítica literaria han dedicado sus mejores frases de elogio a la ilustre :\fadre Juana Inés, que como dice Amado
Nen-o en su libro "Juana de Asbajc"
- 1910-, soñaba en Ycrso, en lo cual
superaba a Lopc, que en verso pensaba... "

Sus obras, que compreQdcn prosas
profanas y místicas y YPrsos que incluyen loas, sonetos, ovillejos, villancicos, silvas, romancis, redondillas,
endechas, liras, etc., así como también
en prosa y verso dos r-&gt;medias, dos
sainetes, etc., pudo haber &amp;,..:o más extensa y más profunda, si las exigencias
de aquella época ingrata no la hubiesen estrangulado, y si hubiese vivido
un poco más, pues al dejar el mundo
que tanto la atormentó, tenia apenas
43 años de edad, pudiendo decirse que
aún era joven, como la rosa a cuya
breve vida cantó en magistral soneto:
- "que es fortuna morirte siendo hermosa -y no ver el ultraje de ser vieja- ...."
COXSt:'.\IMATlJ:\I EST.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Núm. 2

Febrero de 1953

Celo :Jfo,,eJ Zamora La Constitución de 1917
Lic. Luis .\ra11jo l'aldivia

Dice Germán Arciniegas, el rebelde pensador de América,
que el XIX fué en realidad un siglo de inteligencias maravillo•
sas, de amor a la libertad, de decisiones ejemplares, en el que el
solo hecho histórico de la Independencia de América Indo-Española y Lusitana, bastaría para esclarecer su estirpe revolucionaria. Su reflexión es exacta.
El Grito de Dolores despertó de su letargo a un pueblo
heterogéneo formado por castas profundamente divididas entre
sí, aunque confundidas en una masa amorfa sin ideales ni aspiraciones comunes, sin las mismas necesidades, sin educaciones
semejantes.

Prof. Celso Flores Zamora t 26 de febrero de 1953

Estuvimos junto a tí, en el instante final de tu partida.
Depositamos tu cuerpo yerto e inmóvil sobre el tibio regato de
la tierra. Un viento desolado estrujaba las casas y los árboles.
Los hombres, como sombras deambulaban agobiados y vacíos.
Sentimos tu viaje definitivo. Pierde la Comunidad un activo
militante de los mas altos ideales del esp:ritu. Te recordamos en
tu cátedra, frente a nosotros, comentando con lucidez mental y
sobria expresión, los ideales de la educación del pueblo Grieg'.J.
Retornan nuestras vivencias juveniles y te contemplamos empeñado en la faena de hacernos comprender la urgencia de ceñir
nuestras vidas a los ideales radiantes del pueblo Ateniense. Fino
psicólogo, de sorprendentes intuiciones, captabas, con vocación
de auténtico maestro, el complicado mecanismo subjetivo de tus
discípulos. Te era fácil imponer la obediencia; en suave energía,
dominabas la marejada juvenil. Con gran amor por la cultura,
las circunstancias que determinarn tu vida frustraron tus posi•
bilidades. No fuiste esencialmente una vida para el conocimien•
to, sino para el ejemplo.

Tres siglos de dominación durante
los cuales la Colonia arrastraba una
existencia difícil, miserable y extraña
al modo de ser del pueblo mismo: Esclavitud para los indios, sujeción para los mestizos, menosprecio para los
criollos. :Ni en la política ni en la religión les era permitido a estos últimos opinar o manifestar su propia
personalidad, a pesar de sus virtudes
cívicas y tal vez por su notoria capacidad y su clara inteligencia. Tres si-·
glos de monopolios, de imposición violenta sobre la libertad de conciencia,
de absoluta negación de los derechos
del hombre.
El movimiento de Independencia hizo posible un anhelo de libertad política, pero el pueblo conservaba la huella de las cadenas esclavizantes y con
paso trémulo e incierto inició la caminata de su nuevo destino. El ensayo admirable de Apatzingán: concebido por el genio vigoroso de ~1orclos,
fué una promesa que alentó la esperanza de los libertadores.
El sistema de gobierno ansiado por
el ;\léxico independiente tenía que ser
demócrata, republicano, representativo y popular, pero las fuerzas regresiYas del país, sembraron el desconcierto y la inquietud. La organización política cambia del federalismo al centralismo en medio de pronunciamientos y de golpes de Estado, hasta que
en 1847 se vuelve al régimen federal
y en el Acta de Reformas a la Constitución de 1824 se establece el amparo, gloria institucional de :México, para restringir la omnipotencia del Estado y substituir de paso al Cuarto Poder Conservador creado en las siete
leyes constitucionales de 1837.
El desgarramiento del territorio na-

cional, consumado en el 47, fué la consecuencia de un régimen degenerado
en una época de contrastes, de utopías, de odios, de pasiones y de crímenes, en la que no existía el concepto de la unidad nacional y en la
que las diferentes étnicas, la miseria
y la injusticia, ofrecían un ambiente
propicio para la disgregación de la patria.
Sin embargo, el dolor fué tan fecundo que produjo el milagro de la reivindicación. Contra el propósito de
las clases privilegiadas que pretendían
mantener el régimen de "Religión y
Fueros", se alzó el estandarte de la
"Libertad de Conciencia" y ante el
asombro del mundo civilizado los
constituyentes de 1857, garantizan la
libertad personal y de trabajo, de enseñanza, de pensamientos, de propiedad, ele asociación, de petición y de
tránsito; prohiben los fueros, los privilegios, el allanamiento de morada y
la violación de correspondencia; restringen la pena de muerte; impiden la
cxtradicción de reos políticos, la prisión por deudas, los monopolios, la
mutilación y la infamia, la multa excesiva y las penas trascendentales. En
una palabra, las garantías individuales
se imponen sobre la omnipotencia del
Estado, como la consagración más alta y perdurable de la dignidad humana.
La Constitución del 57, "Página lírica", "Clarín de guerra", "Tea incendiadora" como fué llamada por sus
mismos autores, se convirtió en vínculo de unidad. Para impedir su aplicación, el partido conservador provocó
innumerables pronunciamientos. Para
(Pasa a la Pág. 8)

�der, y que ha venido dando información acerca del movimiento universitario iberoamericano, siendo la boca
por la que habla el espíritu de Hispanoamérica, según el bello lema de la
Universidad de México. También aqui
la Unión hace la fuerza, como en
aquella España que sentó las bases de
la cultura americana. De los Departamentos antes mencionados hay uno
que ha tenido una útil actividad a la
que vamos a referirnos por estar además vinculada con la que realizan en
Carlos Robles Piquer
España las habitualmente llamadas
Universidades de Verano. A fines del
mes de mayo próximo pasado se celeEl movimiento de mutua aproximación que fatalmente se bró en la Universidad de Puerto Rico
la primera Conferencia del Departaproduce entre los países del mundo hispánico ha encontrado su mento de Escuelas de Temporada de
más clara manifestación en el ámbito universitario. El conteni• la Unión de Universidades que nos
ocupa. Su objeto esencial era el estudo común de la Universidad iberoamericana impulsó a sus dio de los fines asignados a dichas
Escuelas y la coordinación de sus promiembros a acudir al Congreso que se celebró en Guatemala du• gramas para que en lugar de estorbarse se completen mutuamente. Como
rante el mes de septiembre de 1949. Este llamado "Primer Con• se esperaba, la reunión fué interesante
greso de Universidades Latinoamericanas" atrajo a la capital y un gran número de delegados dieron brillantez a las sesiones represenguatemalteca representantes de veintisiete universidades hispa• tando a las Universidades de Chile,
Ecuador, Costa Rica, Panamá, Haití,
noamericanas que correspondían a catorce naciones soberanas. México, Guatemala y Puerto Rico, así
como la UNESCO y, por la Unión, su
Fué una hermosa reunión intelectual la que alli sentó sus reales, presidente y su director general, docbajo la presidencia del Rector de la Universidad de San Carlos, tor Guillermo Francovich. La Conferencia tuvo el nombre de "Mesa Rede Guatemala, doctor Carlos Martínez Durán, a quien auxilia- donda de Escuelas de Temporada", y
]a adopción de esta denominación paron venticuatro compañeros de claustro como delegados de la ra tales Centros de Estudios fué uno
de sus acuerdos, al que siguieron los
Universidad huésped, heredera del esplendor que correspondía de recomendar su creación a las Universidades que aún no las posean para
a la antigua ciudad virreinal del Valle del Panchoy, sede de la el
cumplimiento de los siguientes objetivos: divulgar la cultura para que
Capitanía General, a cuyo cuidado es- y de la estadounidense, y además se
llegue a toda colectividad; aúmentar
tnba encomendada la extensa ' jS" cen- trató de la reforma unh'ersitaria, del
el número de cursos de cultura genetroamericana. Allí estu,,ieron, entre régimen de gobierno universitario preral; atender a las necesidades de quieotros, los delegados de las Universida- ferible, de las relaciones de la Univernes no pueden asistir a las clases nordes de San Javier y San Andrés, de sidad con el Estado y de las maneras
males; fomentar en cada escuela cierBolivia; la Javeriana, la de los Andes de realizar una tarea de extensión
tos estudios con preferencia a otros y
y la de Antioquia, de Colombia; la de cultural en beneficio de la sociedad.
de acuerdo con las posibjlidades del
Costa Rica, la de la Habana, la de Chi- Una preocupación grande de los conpais respectivo; organizar excursiones
le, la Católica de Santiago y la de Con- gresistas fué la de lograr una mayor
complementarias, e intercambiar procepción, la de Quito, la de Guayaquil, colaboración entre los distintos orgafesores. Otras significativas recomenla de Loja y la de Cuenca, la de Ecua- nismos culturales dentro y fuera de
daciones acordadas por la Mesa fuedor, la de Honduras, ]a Autónoma de los límites nacionales y colaborar en
ron éstas: Fomentar los estilos de viMéxico y la de Michoacán, la Nacio- la creación de una conciencia de muda regionales y uconsiderar el estudio
nal de Nicaragua, la de Panamá, la Au- tua comprensión entre los hombres.
de los rasgos esenciales de las cultutónoma de San Salvador y la de Monte- Como vehiculo para lograr esta colaras hispanoamericanas en su totalivideo. Y como invitados especiales fi- boración se tomó la importante resodad,' confrontándolo con cursos comguraron profesores de Argentina, Cu- lución de constituir la Unión de Uniparat~vos de ]as otras grandes cultuba, México y Perú. Los invitados de versidades Latinoamericanas.
ras
de América"'; estimular la comotras procedencias no escasearon tamLa nueva Unión Universitaria ha
prensión
internacional e interamericapoco, así: delegados de la UNESCO desarrollado encomiables tareas que
na;
dar
cursos
sobre las organizacio-que fueron los doctores Bosch Gim- atienden a fortalecer la relación entre
nes.
interI1acionales
más importantes;
pera y José de Benito-, de la Univer- los centros de cultura superior de Hisenviar
a
la
UNESCO
para su publicasidad de París, de la de Bruselas, de panoamérica y a favorecer su presenla de Israel, del Ministerio de Ec\uca- cia en la sociedad de que respectiva- ción, los programas de los cursos de
temporada, asi como publicar estos
ción de Italia y del Consejo Norteame- mente forman parte.
mismos programas con todo detalle
ricano de Educación, así como de vaPara estos fines la Unión ha containcluir
en presupuestos los gastos d;
rias de las Universidades norteameri- do con diversos Departamentos. Uno
estas
escuelas,
unificar entre unas y
canas de California, Chicago, Denver, de ellos es el que se denomina de
Duke, Houston, Harvard, Tulane, Coordinación y Promoción de la In- otras sus formularios y dar facilidaWáshington y Yale. Entre tan nume- vestigación Científica en las Universi- des para la convalidación mutua de
rosos invitados no apareció ninguno clades Latinoamericanas, cuyo impul- los estudios. Otro capitulo de los
que representase a la nación que había so central se encomendó a la Univer- acuerdos se refiere a los profesores,
fundado la gran mayoría ele las Uni- sidad Nacional Autónoma de México. recomendando el canje entre Universidades hispanoamericanas, la facilitaversidades hispanoamericanas ahora
Un segundo Departamento se ocupa ·
congregadas, España. La falta total de de coordinar la enseñanza e investi ,;a- ción máxima de ols trámites y la nore1aciones diplomáticas entre España ción de las Ciencias Económicas ªen tificación de las invitaciones a realiy Guatemala fué la causa de esta omi- estas universidades y tiene sus ofici- zar, a fin de que las Universidades vecinas puedan aprovechar la venida del
sión, que sin duda, fué realmente la- nas en la Universidad de Chile.
profesor foráneo. También se ocupó
mentada por tantas personas de auténUn tercer- y último por ahora- Detica altura universitaria como allí se partamento s~ ocupa de la coordina- la Mesa del intercambio colectivo de
profesores y alumnos, que fué propugcongregaron.
ción de las Escuelas de Temporada de
Los reunidos trabajaron mucho y las Universidades latinoamericanas v nado paralelamente a la organización
de cursos de temporada escalonados.
con gran entusiasmo. Creemos, since- actúa en la Universidad de Puerto
ramente, que con bastante fruto. El co, e..~ Río Piedras. La Unión publica, Respecto a las becas, aparte de recorextenso temario implicaba discusiones ademas, su propia revista, que se titu- dar la conveniencia de que se publiacerca de muchas ponencias presenta- la Universidades de Latinoamérica y quen en el repertorio ele Ja UNESCO
das por los delegados, siendo el tema que es dirigida por el señor Rómu1o sobre la materia, se subrayó que decentral el de la esencia de la Univer- Tiozo, hijo, Y cuenta con un excelente be~í~n conju?arse al concederlas los
sidad en función de ]a cultura nacio- Consejo Asesor que preside el propio meritos academicos con las condicio"?l Y del progreso. Por otra parte, se rector de la Universidad Nacional ne.s ~conómicas. Para celar el cumluzo un estudio extenso y comparati- Autónoma, doctor Garrido. Es una phm1en~o de estas recomendaciones Y
vo de las características de la Univer- buena ~ublicación mensual, cuyo .nú- prose~mr los estudios en torno a esta
sidad clásica, de la hisp;noa~ericana mero fo acaba de llegar a nuestro po- materia, se constituyó el Departamento de Coordinación de Escuelas de

La Uni\/ersidad Hispano
Americana, se Congrega

1
1

l.

I'

Ri-

Armas y Letras + Pág. 2

Temporada, con sede en Puerto Rico,
del modo antes aludido.
Parece poco oportuno referirse ahora al' anteproyecto de temario que ha
sido propuesto a las Universidades
hispanoamericanas para su discusión
en su segundo Congreso, ya convocado para el próximo año, en cuyo mes
de septiembre deberán reunirse . los
delegados bajo el amparo de la Universidad de Chile, según la convocatoria que el Consejo directivo de la
Unión ha enviado a los rectores de las
Universidades con fecha 19 de mayo.
El día 28 de agosto se reunió en Pañamá el Consejo de los directivos para la aprobación definitiva del temario c1ue, sin noticias posteriores, no
habrá sufrido probablemente grandes
modificaciones. Este temario comprende los ocho apartados siguientes:
19 Labor de la Unión de Universidades en el periodo de 1949-1953.
29 Coordinación de ]a enseñanza
media con la universitaria, y posible
creación de un Instituto de Orientación Vocacional Universitaria.
39 Carla de las Universidades latinoamericanas o de Guatemala lijando
sus fines, el estatuto del profesor y el
estudiante y su régimen de gobierno.
49 Coordinación de servicos y unificación estadistica.
59 Asociación de profesores universitarios latinoamericanos.
69 Organización y coordinación de
]a enseñanza e investigación de las
ciencias económicas, tema para el que
fué planteada la creación de un Departamento en la Unión tal como antes se ha dicho.
79 Creación de premios de Ciencias, Artes y Letras y de la Orden al
Mérito de esta Unión Universitaria. Es
preciso recordar que la Unión celebró
una Asamblea extraordinaria en México en 1951, con ocasión de celebrarse
el IV Centenario de esta Universidad,
con cuya oportunidad se creó el premio latinoamericano de Ciencia, que
consiste en )ledalla de Oro, pergamino alusivo y la muy elevada suma de
10.000 dólares, que se otorgará cada
cinco años al mejor científico de Hispanoamérica; y
89 La reforma de los estatutos de
la Unión, estudio de su financi~micnto y determinación definitiva de su
sede. Como complemento del proyectado Congreso aparece una llama "exposición de motivos universitarios latinoamericanos", en la que se incluyen exposiciones bibliográficas, estadísticas, fotográficas, de maquetas y
esquemas, de gráficos y toda clase de
elementos de juicio que permitan apreciar la situación actual.
Como puede verse, por todo lo anteriormente expuesto, el Congreso que
dentro de un año ha de tener lugar
en la hermosa capital chilena promete tratar temas realmente vitales en la
actividad cultural hispanoamericana.
De la sinceridad con que se encaran
los problemas da idea el intento que
así se expresa en la convocatoria de
este Congreso: "sentar las bases para
establecer entre nuestros centros universitarios una permanente y coordinada cooperación, con el propósito de
superar su tradicional pobreza material Y la extrema limitación de su personal técnico y científico calificaclo
que hasta el presente han dificultado
su progreso individual, y realizar en
comlln Y en ámbito latinoamericano la
inaplazable tarea de mejorarlas y mo-.
dernizarlas al 2.lto nivel y con el ritmo acelerado que las actuales circunstancias imponen". Creemos sinceramente que ,en tan noble propósito la
colaboración de ]as Universidades españolas, ellas mismas necesitadas a su
v~~ de apoyo y deseosas de cooperac10n con sus hermanas de América,_
puede ser provechoso.

EN HONOR DE MARTI
DISCURSO PRONUNCIADO EN NO}.-[BRE DE LAS AUTORIDADES CIVILES, POR EL SEÑOR LIC. GENARO SALINAS QUIROGA, EN LA VELADA ORGANIZADA EN
EL AULA MAGNA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON, PARA CONMEMORAR EL PRIMER CENTENARIO DEL NATALICIO DE JOSE MARTI
mente con el pensamiento sublime del
Apóstol "se honra quien honra".
Este nuevo Continente descubierto
por Cristóbal Colón un 12 de Octubre
lejano y maravilloso, viste sus mejores
galas para recordar a su hijo predilecto, que en su historia dolorida y
sangrienta se sentará perpetuamente
al lado ele Simón Bolívar y de Benito
Járez; recuerda cariñosamente en este
glorioso aniversario, al "Padre ::\Iartí"
como lo llaman los niños cubanos, que
año tras año, en este aniversario, llevan oraciones, lágrimas y flores a su
sepulcro.

José iltarti en srz infancia

RESPETABLE AUDITORIO:

Las autoridades Civiles o sea el Honorable Gobierno del Estado, presidido dignamente por el señor Gobernador Constitucional Interino don José
S. Vivanco y el Republicano Ayuntamiento de esta Ciudad, encabezado
merecidamente por Don Alfredo Garza Ríos, han decidido tomar participación en esta Velada, consagrada a
rendir homenaje a esa figura inmaculada del Nuevo Continente que se llamó José Marti. Agradezco cordialmente la amable deferencia que han tenido de otorgarme conjuntamente su
alta representación, para recordar a
ese hombre lleno de pasión por el
amor, por la libertad, por la belleza y
por Ja justicia, que viera la luz primera en la Perla de las Antillas.
José Marti, apóstol de la Independencia de Cuba y uno de los hombres
mas grandes de América y del Universo, nació en este día, hace exactamente 100 años, el 28 de Enero de 1853,
en el seno de una familia humilde, hijo ele un modesto guardián de Policía.
La humildad de su origen no debe extrañarnos. Cristo y San Francisco de
Asís nacieron en un establo; Lincoln
en una cabaña; J uárez en una choza
d(• la abrupta sierra oaxaqueiia y
~larti, en el hogar pobrísimo de una
fomilia habanera, hijo de padres españoles.
A golpe de tesón y de martillo se
forjó en el campo de las letras, sin
ser nunca un literato profesional, una
personalidad de relieve singular. Fué
poeta, dramaturgo, literato, catedrático universitario, periodista y libertador: he a qui condensada la vida polifacética y múltiple de este hombre
sencillo y bueno, que nació en Cuba
y vivió para 1a América. Al recordar
su vida ejemplar en este primer centenario de su natalicio, ]as Autoridades Civiles de Nuevo León honran a
su patria nativa, el bello país antillano que lo viera nacer, luchar y morir;
honran a la América, de la cual fuera
uno de los más egregios paladines y
se honran así mismas, consecuente-

su mirada nostálgica, como si añorara
]a infancia que nunca tuvo; su rostro
pálido sobre el que se descargaron muchas tempestades, que a otros menos
templados que él hubieran abatido;
con unos cuantos kilos sobre su cuerpo, propios del que ha de caminar
mucho y no descansar jamás; con su
efigie alta semejando las esbeltas palmeras de las playas del Caribe, que
contemplan desde un magnífico mirador la llegada y salida de las embarcaciones, a quien parecen dar el primer saludo de bienvenida o el postrer
abrazo: he a qui delineada la silueta
física del mártir cubao, que nació en
la ciudad de La Habana una clara mafiana de enero.
Su melancolia fué infinita, porque
corrió pareja con su devoto y amable
corazón. El mismo lo dijo en su Canto de Otoño:
Oll'os de lirios y sangre se alimentan:
jYo no, yo 110! Los lóbl'egos espacios
Rasgué desde mi infancia con los
tristes

Pensó el Apóstol que la misión elemental del hijo es seguir con devoción la senda gloriosa del padre, cuando éste ha sabido cumplir con su deber. Por eso escribió en su delicado
opúsculo "lsmaelillo" (que más que
libro de versos es una cadena de caricias, un eslabón de canciones del padre desolado ante el imborrable recuerdo del hijo ausente o un exquisito
perfume del que brota aroma del mas
puro y santo amor paternal) el que
dedicó a su hijo José Ismael, cuya
ausencia prolongada por su misión Ji.
bertaria, le doliera tanto al alma sensible y amorosa del ilustre cubano:
jOh, Jacob, mariposa,
Ismaelillo, árabe!
¿Qué ha de haber que me guste

como mirarle
de entre polvos de libros

Sllrgir 1·adiante,
y, en vez de acero, verle
de pluma armarse,
y buscar en mis brazos
tregua al combate?

penetradores ojos .....

Por el egregio cubano, que conoció
y quiso entrañablemente a México,

jVaso puro de nácar:

nuestra nación azteca se une a Cuba,
y la Perla de las Antillas se acerca filialmente al Continente. Sobre nuestro máximo Héroe de la Reforma escribió Marti: "Fué el indio Benito Juáre:, quien echó un Imperio al mar y

dame a que harte
esta sed de pure=a:

Los nuevoleoneses asociados a nuestras Autoridades, ofrendamos a Marti
desde este rincón norteño de nuestra
patria la siempreviva de ]a gratitud supo desafiar la pobreza con honor y
y del recuerdo. No hay mejor home- reconquistó y aseguró la Indepen-den~
naje que el que nace del corazón, que cia de su tierra. Aquel indio egregio
el que brota espontaneamente de un y soberano, se sentará perpetuamente
pecho libre. O como decía el Apóstol: a los ojos de los hombres al lado de
"no hay voz débil para defender una Bolívar y en quien el alma humana tocausa justa". Su nombre rescatado del mó el temple y el brillo del bronce".
mar insondable del olvido, es bandera, es pendón y es símbolo de las geCuba fué la última en emanciparse
neraciones americanas, presentes y fu- de todas las Repúblicas hispanoamerituras; es una causa justa que debemos canas y lo hizo en un acto romántico,
defender; es un faro encendido que en un instante sublime y fugaz que enguía nuestro rumbo de navegantes.
carnó Jsé Marti. En lo futuro habrían
En esta fecha en que recordamos el de unir sus destinos "los veinte cacentenario de su advenimiento, invo~ chorros sueltos del viejo león espacamos su elocuente mensaje a los pue- ñol" que dijera Rubén Dario. Martí
blos de américa. El cariño al Conti- en su prosa magnífica, una de las más
nente y la devoción a su patria fueron hermosas en que se ha escrito el lenlas pasiones tormentosas de su existen- guaje de Cervantes, con una sencillez
cia. Su pensamiento, por su generosi- encantadora lo explica bellamente:
dad y hondura, bien puede constituir "Los árboles se han de poner en fila
el ideario americano. Su obra litera- para que no pase el gigante de las sieria y poética fué inagotable, pero nun- te leguas. Es la hora del recuento y
ca más grande que su patriotismo, que de al marcha unida y hemos de andar
no reconoció fronteras geográficas ni en lo adelante, en cuadro apretado colímites históricos. Sus libros, sus dis- mo la plata en las raíces de los Ancursos de combate, sus artículos en re- des".
vistas y periódicos, sus versos constiJamás cultivó el odio hacia ningún ser
tuyen una producción selecta e incom.., humano; paca el amigo o enemigo, a
parable.
todos ofrendó una rosa blanca en el
Uno de los momentos más bellos y fondo de su amable y tierno corazón.
felices de la historia del Nue,·o Con- Si algo odió en su vida, fué al mar,
tinente, se llama José ~Iarti. Hijo ele tan elogiado y cantado por otros poeun humilde celador de policía de la tas. Lo desdeñó, porque en su lomo
ciudad de la Habana, fué también él, complaciente nos ha traído tiranos de
fiel guardián y celoso custorio de la Europa. Al desdeiiar el Océano, su
libertad de su pueblo. De su frente mente de libertador pensó sin duda
2mplia, platónica, despejada, surgió su alguna en que a través de él, nos han
pensamiento diamantino, que ilumina- llegado conquistadores, Virreyes y Gora con luces de aurora, las letras de bernadores que vinieron a asolar nuesnuestro idioma en el teatro, en la poe~ tras dolorosas Repúblicas americanas
sía, en el periódico, en la cátedra y y que implantaron el vasallaje hasta
en la literatura; de alli, -de su fren- en el pensamiento. He aquí reprodute- surgió en forma de idea su mi- cidos parte ·de sus versos, que llevan
sión apostólica; allí concibió el deber, el contundente nombre de "Odio al
del cual no se apartaría nunca, de in- 1lar".
dependizar a su patria del yugo español que entonces la oprimía; y de ella ... Si hallo un infame al paso mío,
brotó también una clara mañana de Digo[o en lengua clal'a: ahí va un
mayo, la sangre generosa que al dejar
infame
en el suelo una mancha escarlata, al Y no, como hace el mar, escondo el
ser recogida por la tierra, tiñera despecho.
pués con el rojo más fino los claveles Xi mi sagrado verso nimio guardo
de América.
Para tejer rosarios a las damas
Fué su figura delgada y transparen- Y Máscaras de honor a los ladrones.
te, sin más carne que la indispensable Odio al mar, que sin cólera soporta ·
para poder vivir; sus ojos penetrantes Sobre su lomo complaciente, el buque
y tristes como quien ha conocido el Que entre música y flor trae a un
calabozo y la prisión desde la niñez;
tirano.

Armas y Letras + Pág. 3

los labios cánsame!

¡Héte aquí, hueso pálido,
vivo y durable!

¡Hijo soy de mi hijo,
él me rehace!

¡Qué enseñanza tan profunda! ¡Qué
lenguaje tan sencillo y conmovedor!
¡Hijo soy de mi hijo, él me rehace!
Marti, sin ser literato profesional, ya
que las urgencias y menesteres de su
misión patriótica se lo impidieron,
fué un fino y delicado poeta, por que
habló con el corazón y el que habla
con él, según la certera expresión de
Eugenio D'Ors, su verbo tendrá que
ser palabra de Dios.
El verdadero pensador debe poseer
dos cualidades fundamentales: sencillez y profundidad. Ya lo dijo Gahriela Mistral, la insigne poetisa chi~
lena, ilustre huésped de nuestra patria: "¡Dios mio!" ¡Dame sencillez y
dame profundidad! ¡ Librame de ser
vanal o complicada en mi lección cuotidiana !" Por eso Marti, adquiere una
nueva dimensión, la de ser prócer en
el idioma castellano y figura esclarecida en el verso de América y del
Mundo.
Lo que nunca perdonó a nadie, bajo
ninguna circunstancia, fué la falta de
cariño a la tierra que lo vió nacer.
"Los que no tienen fe en su tierra
son hombres de siete meses" escribió.
La traición a la patria se pena con
la muerte y ni siquiera el hijo hay
que perdonarle. Si las manos del padre fueron modeladas para acariciar
y bendecir, fueron también hechas para aniquilar y destruir violentamente,
al mal hijo que atenta contra su patria:
Por la cumbre del cortijo

donde está el padre enterrado,
pasa el hijo, de soldado

del invasor: pasa el hijo.
El padre, nn bravo en la guerra
envuelto en su pabellón
ál:ase: y de un bofetón
lo tiende, muerto, por tierra.
El rayo reluce: :umba
el viento por el cortijo:
el padre recoge al hijo
y se lo lleva a la tumba.

Al conmemorar el Primer centena(Pasa a la Pág. 8)

�EN EL AMBITO DE LOS

CURSOS DE INVIERNO
posición del auditorio las noticias sobre la más adecuada y clásica bibliografía de este Curso.
estudiantil los Sefi.ores Representantes
del Gobernador del Estado, del Presidente Municipal de la Ciudad, del Je,
fe de la Novena Región Militar, los honorables miembros del Consejo Universitario y los Catedráticos de nuestra Casa de Estudios.
Como homenaje y agasajo al Estu~
diantado nnevoleonés, el Grupo social
"Alfonso Reyes" gestionó y obtuvo de
las empresas cinematográficas de la
Ciudad de Monterrey la admisión a las
Salas de espectitculos con un cincuenfa por ciento de descuento.
Como complemento a estas celebraciones, al día siguiente de la referida
fecha, la Banda del Estado ofreció en
la romántica Plaza del Colegio Civil,
una audición como homenaje al Estudiantado universitario.
~

1

El acto conmemorativo de José Marti

Público asistente al teatro de la Universidad

EVOCACION MARTIANA

1

i,
'

¡11
1

t

Por separado se publica el emotivo
discurso del Señor Licenciado Salinas
Quiroga sobre el Libertador de Cuba.

sos ·ae Invierno, que han sido confeccionados y que se están celebrando baMarti ha cumplido una ~enturia de
jo la dirección del Jefe del Departanacido este año de 1953. Seguros esmento de Acción Social Universitatamos de que en el ámbito americano, TEATRO DE LA UNIVERSIDAD
ningún País, a través de sus órganos
ria, Licenciado Fidencio de la Fuente
El elenco de actores de Teatro uni- Olivares, ha merecido los calurosos
intelectuales, ha dejado en olvido su
recuerdo. Hasta en la lejana U.R.S.S., versitario reiteró sus representacio- aplausos del púb1ico regiomontano,
la añoranza martiana ha sido puesta nes el 31 de enero y el 18 de febre- que ha podido e,·idenciar, sin titubeos,
de resalto como ejemplo vivo de amor ro, actuando en la divertida come- los progresos realizados en este aspeca la Cultura y a la Patria, al través dia norteamericana .4rsénico y Encaje to artístico por los directivos de la
del inteligente escritor cubano Juan Antiguo, original del dramaturgo Josef .U niversidad. ·
Marinello, que se encuentra en Ja Ca- Kesselring, extensa en tres actos y con
Puede decirse sin hipérbole que el
pital soviética dirigiendo las celebra- un reparto. d~ catorce personajes, cuyo Teatro de nuestra Casa de Estudios esbraciones que se tributarán al mejor marco escenico es Brooklyn.
tá cumpliendo su ip.isión, de acuerdo
La representación fué dirigida por con el pensamiento del escritor Egon
hijo de la Isla.
En concordancia con esta radiosa el 1Iaestro Sergio Garza Zambrano; Ia Friedell, que dice: 11 En el teatro donefemérides, la Universidad de Nuevo escenografía por el Profesor José Gua- de, según lo que erróneamente piensa
León se asoció al Gobierno del Estado dalupe Ramirez; el apunte por Gui1ler- el ignorante, se encuentra el reino de
de Nuevo León y al honorable Ayun- mo Barrón y el traspunte por Valen- la máscara, del disfraz y del disimulo,
aparece el hombre verdadero, menos
tamiento de la Ciudad de ~lonterrey, tin Rodríguez.
Esta segunda obra, puesta en esce- artificioso, menos maquilJado que en
para memorar al Patricio, en una solemne Velada que se efectuó en el Aula na dentro de Ja órbita programática ningún otro lugar. Este es el verdamagna universitaria "Fray Servando de la Tercera Anualidad de los Cur- dero sentido de esa "prostituciónlJ que
Teresa de ~lier", el veintiocho de enero pasado, a las 20:30 horas, en cuyo
acto se presentaron bellísimos números artísticos y oratorios.
La recepción a los lábaros de Cuba
y de México inició la Ceremonia. Después, en forma alterna, el Trío de Cámara de la 'Cniversidad, integrada por
los Profesores José Andrade, José Sandoval · Y José Flores, ejecutaron con
suma delicadeza y sentido estético,
la Danza Húngara número 6, de J.
Brahms; el Primer Arabesco, de C.
Debussy; la Danza Eslava número 2,
de Antonio Dvorak y Dos Danzas Costeñas de Pedro S. Andrade.
Pronunciaron sendos discursos los
Sefiores Profesor Oziel Hinojosa, en
representación de la Gran Logia del
Estado; el Licenciado Adrián Yáñez
Martinez, por la Universidad de Nuevo León Y el Licenciado Genaro Salinas Quiroga, por el Ayuntamiento de
esta Ciudad.
La destacada recitadora, Profesora
Bertba Sierra Ramos, declamó con fino sentimiento el Canto a Martí, debido al numen del poeta Licenciado Enrique Martínez Torres, terminándose
la conmemoración con la despedida
de las banderas de las dos Repúblicas
hermanas.
Una escena de "Arsénico Y Encaje Antiguo''

Armas y Letras + Pág. 4

produce el arte teatral: cae el biombo
que_ encubre el alma, y el sér interno
se manifiesta. El teatro es precisamente mucho más de lo que cree la fantasía de la gente: no es ningún cuadro
multicolor, no es simplemente "teatro", sino algo que desata y libera;
por lo mismo, algo mágico en nuestra
existencia''. Tal reza, acertadamente,
el epígrafe puesto a los libretos de
nuestro noYel y entusiasta Teatro universitario.
DIA DEL ESTUDIANTE
El 11 del acial, acordado entre la
Escolaridad del Norte de México como el Dia del Estudiante, fué celebrado por la grey estudiosa con una Velada conmemoratí va en el Aula magna
de la Universidad, a promoción del
Grupo Social "Alfonso Reyes", integrado por elementos preparatorianos,
de las Facultades y Escuelas técnicas.
El acto se celebró a las 21 horas en
la Sala máxima, con la valiosa colaboración de los artistas radiofónicos de
la estación trasmisora X E T.
Entre los nU.meros oratorios se señalaron las palabras del Profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea, Maestro uniYersitario, colaborador del Instituto
de lnYestigaciones Científicas de la
U. N.. L., y Director del semanario "Vida Universitaria" y las del estudiante
Antonio Montelongo Gonzá.lez, de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Los números artísticos tuvieron
gran lucidez y fueron aplaudidos con
grato interés por los· circunstantes~
Entre aquéllos deben mencionarse los
de )ligue! Prado, pianista; Maria de
Lurdes, que entonó ca.nciones modernas; el pianista Raúl Sanbernal · Jmelda Martínez, que agradó con ~anciones ~rgentinas; Chelito Velasco, que
canto acompañada por músicos Vernaculares de Jalisco y el acordeonista
Leo, Que ejecutó alegres melodías modernas.
Asistieron a este acto de regocijo
Panofsky), Y, V, Critica histórico-fílosófica.
El Profesor Fernández puso a dís-

Fromentin); !JI, Critica psicológica
(Wolffing y Worringer) ; IV, Critica
impresionista y ·erudita (Venturi y

Ct:RRICCLmI-VlTAE
DE
JVSTIXO FERNAlWEZ
Nació en México en el año de 1904.
Ha hecho estudios y ha trabajado
por largos allos en Arquitectura y Urbanismo.
A lo largo de su vida se ha dedicado con especialidad a la Historia y
Critica del Arte )lexicano.
Desde el afio de 1936 es miembro del
Instituto de lnYestigaciones Estéticas
de la l1niYersidad Nacional de ~léxico.
En 1945 creó la Catedra de Pintura
Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de ~léxico, que ejerce en la actualidad .
De 1946 a 1947, Profesor de Historia
del Arte en la Escuela de Artes Plás- ·
ticas ele 1a Universidad Nacional de
lNTRODUCCION A LA
Un pasaje del primer Concierto del D. A. S. U.
CRITICA DEL ARTE
México.
De 1947 a la fecha, Profesor y Jefe
Art. Criticism now. The John
1942, José Clemente Orozco, Forma
Una de las actividades mas brillan- del Departamento de Historia del ArHopkins Press, Baltimore, 1945.
e
Idea.
Edit.
Libreria,
Porrúa,
Hnos.
y
tes de la 3ra. Anualidad de los Cursos te en el Mexico City College, México,
Painting
and Painters. Ch.arles
Cia.
México.
de Invierno, fué el Cursillo sobre Jn- . D. F.
Scribners
and Sons. New York.
1945,
PROMETEO,
Ensayo
sobre
En 1946 Conferencias en la Univerlroducción a la Crítica &lt;lel Arte, nunLonclon,
1950.
Pintura
Contemporánea
(Europea
y
ca antes explicado con tan enjundio- sidad de Nuevo León.
Panofsky.-Studies in lconology. OxMexicana) Edil. Porrúa. México.
En el extranjero:
sas teorías, que estuvo bajo la alta doford University Press. New York.
1952, Arte Moderno y ContemporaEn 1942 Profesor de Intercambio en
cencia del crítico de Arte e investigaFernández.-José
Clemente Orozco.
neo
de
México.
Instituto
de
Investigador del Instituto de Investigaciones la Har\'ard University, Cambridge,
Forma
e
Idea.
Librería
de Porrúa
ciones
Estéticas,
Universidad
Nacional
Estéticas de la Universidad Nacional Mass.
Hermanos
y
Cía.
México,
1942.
de
México.
(Es
el
tercer
volúmen
de
En 1951 y en 1942, Conferenciante
Autónoma de México, Señor Justino
Prometeo.
Ensayo
sobre
Pintura
la
Historia
del
Arte
en
México,
elaboen
The
University
of
Texas,
Austin,
Fernández, de alta nombradía en ]a
rada
por
el
Instituto
de
InvestigacioContemporánea.
Editorial
Porrúa,
Cultura patria.
Tex.
S. A. )léxico, 1945.
En 1942 Conferencias en: Yale nes Estéticas, los anteriores son: ArEl Profesor Fernández explicó el
Arte Moderno y Contemporáneo de
Cursillo en el .Aula magna de la Uni- University, New Haeven, Conn.; Mu- te Precolombino, por Salvador Toscano,
y
Arte
Colonial,
por
:Manuel
México.
Instituto de Investigaciones
versidad, diariamente, a las 20 :30 ho- seum of Modern Art, y Metropolitan
Toussaínt).
Estéticas.
Universidad Nacional de
ras, del lunes 23 al viernes 27 del ac- Museum, New York.
Ha
escrito,
además,
otros
libros
y
México,
1952.
En
1950
Conferencias
en
la
Univertual, frente a una selecta concurrennumerosos articulas para publicaciocia de estudiantes y profesionales, sidad de La Habana, Cuba
CONCIERTOS
En 1951 Conferencias en The Unir nes nacionales y extranjeras.
exhib iendo para la ilustración de las
·
En
1952
fué
representante
de
la
teorías estéticas, sugestivas proyeccio- versity of Chicago, Chicago, 111.
El Departamento de Cultura Musical
En 1952 invitado por el Instituto Universidad Nacional de México en el
nes.
Congreso
Internacional
de
Historia
del
D. A. S. J;., en contribución a la
Antes de la iniciación del Curso, Nacional de Bellas Artes, colaboró en
del
Arte,
en
Amsterdam,
Holanda.
3ra.
Anualidad de los Cursos de Inla
Exposición
de
Arte
Mexicano
en
fué hecha la presentación del erudito
investigador por el Licenciado Fiden- Paris, y Yiajó por distintos países de Asistió al Congreso de Arquitectura vierno, confeccionó un Ciclo de Conciertos que fueron ejecutados por el
cio de la Fuente Olivares, Jefe del De- Europa para estudiar el Arte Acciden- Paisajista en Estocolmo, Suecia.
Trio de Cámara de esta Casa de Estupartamento de Acción Social. El ~laes- tal y especialmente la Pitnura.
Winchelmann.-Histoire
de
l'
Arte
chez
dios, integrado por los Profesores José
En varias ocasiones ha dado contro Fernández, a su vez, agradeció ]as
les
anciens
(1726).-2
vols.
Paris,
Andrade,
José Sandoval y José Flores
ferencias
en
diYersas
Universidades
e
gratas palabras introductorias del deschez Saillant, 1i66.
-violoncello, violín y piano, respectacado funcionario de Ja l;niversidad. Instituciones de la República y en
Lessing.-Leoconte (1726). Edición tiYamente-, a los que se sumaron el
El Curso se dividió en cinco inci- otras del extranjero.
Argos, Buenos Aires, 1946.
)laestro Francisco Gallegos, que ejecuta
sos, que fueron explicados con suma
Baudelaire.-Curiosi
tés
Esthétiques.
b viola; la soprano, Lucila Díaz OroBIBLIOGRAFIA:
claridad y profundo acierto. He aquí
(1845-1866).
Edición
La
Pleiade.
pesa, Ja pianista; l\Iaría Guadalupe
el esquema de las sesiones: I, Critica
Oeuvres. Paris, la. edición. 2 vols. Flores; la violinista, Ofelia Flores de
1937, El Arte )loderno en México,
neoclásica (Winchelmann y Lessing);
1938; 2a. edición. 1 vol.-1952.
Huerta; la pianista, Josefina M. de SanII, Crítica romántica (Baudelaire y Edil. José Porrúa e Hijos. México.
Curiosités Esthétiques. Edición So- doval; el pianista 1 Ricardo Andrade M.
lección Classiques. Du ~Iilien du y el guitarrista Gustavo Zepoll, que
)!onde. Paris, 1948.
participaron en los diYersos actos arCharles
Bauclelaire,
por
Lorenzó
Zatisticos.
1
vala. Editorial Poseidon. Buenos
Los Conciertos s~ celebra.ron, en
Aires, 1943.
punto a las 21 horas, en el Aula magna
Promentin.-Les maitres d'autrefois de la Lnh ersidad "Fray Servando Te(1876). Les Editions Holbein. Bue- resa de )Iier", los días 6, 13, 20 y 27
nos Aires. Bale, 194 7.
de febrero actual, debiendo ejecutarse
The Masters of Past Times. Edición el último el 6 del próximo· marzo.
Phaidon Press Lid. London, 1948.
En el primero se tocó música de
Los maestros de antafio. Edición Haydn, Benedict, Gounod, Puccini,
Luis 1liracle. Barcelona, 1942.
Verdi, Panofka y Becthoven; en el seWiiilffing.-Conceptos fundamentales gundo, de Gluk, :\lozart, Hayn, Pedro
para la Historia del Arte. (1915). S. Andrade, Humel, Mendelsshon,
Edición Calpe. Madrid, 1942.
Dewell y Schumann; en el tercero, de
Classic Art. (1899). Edición- Phaí Hay~n, Verdi, Delibes, Puccini y Casdon Press Lid. Lonclon, 1952.
tro; en el cuarto, de Mozart, Joachin
¡•
"'orringer.-La esencia del estilo gó1euxtemps, J. S. Bach y Kreisler,'
tico. Edición Revista de Occidente. 'Sarasate y Hauser, dejándose para
Madrid, 1925. (2a. edición españo- el acto del 6 de marzo entrante,
la 1947).
la ejecución de obras célebres de
El Arte egipcio. Edición Revista de Bach, Rameau, Ponce, Torroba, AlOccidente, Madrid, 1927.
beniz, Hume! Mendelssohn, Dewell y
Venturi.-History of Art Crilicism. Tschaikowsky.
Edición Dutton Co., New York, 1936.
(Pasa a la Pág. 7)
Just.lno Fernández, crítico de Arte

7

1

Armas y Letras + Pág. 5

�EL VIHJE HCHDEMICO DE
LH GENERHCION DE 1948
LA GENERACION DE 1948, que integra actualmente el
Grupo de Alumnos que cursan el 5o. año de la Facultad de In•
geniería de la Universidad de Nuevo León, último de sus Estu•
dios para encarar después la prueba de fuego de la Tesis profe•
sional, ha decidido proseguir la tradición de sus compañeros de
aulas y prepararse para encaminar todas las gestiones conducen•
tes al arbitrio de medios que le permitan realizar un maravilloso
viaje de Estudios por las hermanas Repúblicas de Cuba, Pa,
namá, Colombia, Venezuela, Brasil y Argentina, en un lapso de
dos meses -julio y agosto próximos-, correspondiendo a las
atenciones que de parte de las Autoridades oficiales, diplomáti•
cas y universitarias se reciban en su estancia en los referidos
Países, con un Ciclo de Conferencias sobre temas científicos y
expositivos de las realizaciones mexicanas en materia de Ingenie•
ría portuaria, civil, hidráulica, de carreteras y ferrovías, etc.
La Generación cuenta con cincuenta y cuatro componen•
tes. Todos ellos de diversos Estados de México, distintos pare•
ceres ideológicos y medios sociales y económicos -como reza el
opúsculo o panfleto que han editado para fines publicitariossólo los guía la idea vehemente de alcanzar el privilegio de ese
viaje de leyenda, para obtener por ese medio mayor copia de co•
nacimientos técnicos que presten mejor información a su Tesis
recepcional.
Con el válido estimulo y apoyo de la Universidad de Nuevo
León -su Alma Mater- y del Gobierno de la Entidad federa•
tiva nuevoleonesa, se pondrá la piedra toral de estas gestiones,_
que habrán de ser completadas con la contribución muy deseable y eficaz de innúmeras empresas de la iniciativa privada y de
hombres representativos, amantes del progreso, de la Ciencia y
de la Técnica, que estén en posibilidades de dispensar su alenta•
dora colaboración a la Juventud universitaria que intenta re•
solver este difícil problema.
"Armas y Letras" publica en esta entrega los materiales in•
formativos del prospecto, por contener datos e ideas inherentes
a la vida universitaria de nuestra Casa de Estudios.

de la Ingeniería moderna ha podido
ejecutar mediante el curso de la Ciencia, en materia portuaria, hidráulica,
de caminos carreteros y ferrovias, y
.civil con sus respectivas especializaciones.
Estos propósitos, que a nuestro modesto juicio representan las más váli-

ra como en la cinta de asfalto que
hace factibles las relaciones de los

das aspiraciones de la Juventud estudiosa, estimulados por las Autoridades
universitarias y por el Gobierno del

alumnos es el grupo de los cincuenta
y cuatro estudiantes que, constituyendo la "Generación de 1948", han deci•

Estado de Nuevo León, presentan una
vasta y compleja secuela de esfuerzos, asedios y tanteos encaminados a
la realidad, que la Misión estudiantil
se propone vencer con entusiasmo,
denuedo y decoro, ya que a ella corresponde casi en su mayoría las resoluciones inherentes a esta empresa
un tanto caballeresca, de cuya cristalización devendrán varios corolarios:

elido su viaje al través de las Repú-

León.
VEINTE AÑOS DESPUES

Hace veinte afias, el 16 de octubre
de 1933, fué fundada por Decreto la

Facultad de Ingeniería de la Universidad de XueYo León, durante el Rectorado del Doctor don Pedro de Alba,
hoy Senador de la República.
La neonata Facultad puso desde

luego en vigencia las Carreras de Ingeniero Civil, Ensayador, Metalúrgico,
Petrolero y Topógrafo, siendo su Director fundador el Ingeniero Porfirio
Treviño Arreola, de feliz memoria,
que, con una interrupción de algunos
meses, dimitió mucho después su regencia en favor del venerando l\faestro Ingeniero don Manuel Martinez

Carranza, que aun actúa como Catedrático de la Institución.
Actualmente lleva el Gobierno de la
Facultad el Ingeniero Leobardo Eli-

cánones de la vida escolar y estudiantil y la tradición que en su Alumnado
se ha creado al través de veinte años

de existencia.
Observancia en Ja iniciación y terminación del ciclo de estudios; acatamiento al calendario de la Univer~
sidad; estricto cumplimiento de los
programas de cada Disciplina; asistencia inquebrantable y metódica de

Maestros Y alumnos; apego y vocación
del Alumnado; calidad estudiosa y cu-

Ya en la culminación de sus Estudios después de un lustro de afanosos desvelos por la búsqueda y obten-

ción de conocimientos científicos, y
simultáneamente con incontrastables
deseos de servir a la Sociedad en la
que se vive al través del ejercicio profesional, cincuenta y cuatro estudiantes de Facultad de Ingeniería de la

Universidad de Nuevo León, cursantes del 5o. año de la Carrera, nacidos
en diversos Estados del Pais, de dis-

Armas

y

que trae consigo una obra de buena
voluntad, a partir de cuya realización
se verán acrecidos los esfuerzos que
se in viertan por propios y extraños.
EL ITINERARIO

profesionales; el acercamiento e intercambio cultural con los Países centro y suramericanos visitados; el refinamiento y ]a educación del espíritu que provienen de los viajes rle maravilla gozados por las mentes juveniles y el prestigio cada vez más rutilante de la T;niversidad de Xuevo

mayor apego ha observado los fieles

tintos pareceres ideológicos y diversas categorías sociales y e&lt;;onómicas,
sólo vinculados indisolublemente por
el empeñoso anhelo de obtener el grado de su profesión, galardón de sus
Estudios, han decidido en unánime
acuerdo proseguir la tradición de sus
antecesores de aulas, asumiendo la
idea de realizar un viaje académico a
través de algunos Paises hispanoamericanos, en cuyo itinerario la Misión
estudiantil podrá aprovecharse de manera objetiva de las elocuentes ensefianzas que las realizaciones mestras

el proceso de dificultades y obstáculos

La Misión estudiantil ha trazado su

Puede decirse sin hipérbole que,
dentro del concurso armónico de Facultades y Escuelas con las que cuenta la Universidad de Nuevo León, es
la de Ingeniera una de las que con

UNA IDEA Y UNA REALIZACIOX

blicas hermanas de )Jéxico, encarando

itinerario al través de los Países centro r suramericanos que más adecuadas sugestiones presentan a la propia
naturaleza de sus investigaciones.
~léxico, Cuba, Panamá, Colombia,
Yenezuela, Brasil y Argentina, han sido seleccionados como campos propicios a esta empresa. En cada una de
estas Naciones, las Misiones Diplomáticas l\lexicanas y Consulares servirán
de intermediarios para las mejores relaciones ffe la Generación con los respectivos :Ministerios de Educación,

rios han beneficiado indudablemente
a la vida de la referida Facultad.

!

De esa ya multiplicada familia de

el perfeccionamiento de los Estudios

zondo, uno de los primeros hijos del
Plantel, funcionario, cuyos méritos didácticos, organjzativos y disciplina-

La Generación de 1948

hombres; así en el puente seguro como en la mansión acogedora y en la
construcción hospitalaria; por diversos lugares se alza el testimonio de
jóvenes que han pasado por sus aulas.

riosidad científica en Profesores y discípulos; ejecución sistemática de prácticas correspondientes a las respectivas Asignaturas; tradicionalidad en
actos estudiantiles y verdadero amor
por la UniYersidad: tales son las cua-

lidades que corren como muy valederas, sin ánimo deliberado de exaltar
sus valores.
Veinte años después, fundada ya la
Facultad de Ingeniería, se pueden saborear sus dorados y sazonados frutos.

Los hijos de esta Escuela, dispersos
en los focos donde se ejecutan obras

materiales en las que interviene el
concurso de la Ciencia y de la Técnica, han realizado ya la proeza de la
edificación: así en la presa atesorado-

Letras + P.ó.g. - 6

La soprano Lucila Día; Oropesa

En el Ambíto de...

zación en la Antigüedad y en los tiem-

pos modernos".
La presentación del destacado inte-

Cniversidades y Facultades de Ingeniera y Ciencias Exactas, cuyo ilustre

(Viene de la Pág. 5)

profesorado cooperará con sus eficaces y provechosas luces para resolver los problemas técnicos que se presenten a los viajeros.
No olvidan los jóvenes estudiantes
sus deberes de reciprocidad e inter-

lectual inglés fué hecha por el Señor
,valterio H. Bouchspies, funcionario

El público de Monterrey, asi como·
los Maestros y estudiantes de nuestra

del Patronato de la Universidad.
El Profesor Ernesto Wood, cientifi-

Casa de Estudios, concurrieron con
asiduidad a estos- relevantes actos artísticos, que la Universidad frecuenta
para estimular el temperamento estético de los que se dedican al cultivo
de este Arte y la difusión y conocimiento de las mejores obras musicales
que ha producido el genio humano.

co inglés, atraído por la India y su
cultura, después de haber estudiado
e~ sánskrito en ~fanchei;ter, Inglaterra,
se radicó en la India, donde vivió 38
años.
Durante su estancia en dicho país,
se destacó como uno de los más grandes especialistas contempor3.neos en
si:mskrito, traduciendo ·al inglés dos
antiguos libros que aún eran descono-

cambio cultural con las Universidades
huéspedes, llevados de un alto senti-

miento de divulgación científica de
los problemas nacionales de México.

Con este motivo, han preparado un
breve Ciclo de Conferencias sobre temas de Ingeniería, que será profesado
por siete estudiantes del Grupo, en ·cada uno de los Centros de Estudios vi-

sitado, atendiéndose al siguiente Cu.
rruculum:
I.- lntroducción a las nuevas corrientes de las Geometrías no euclidianas. Sustentante: Gaspar Montañez
Martinez.
II.-.El Concreto Pre-esforzado. Sustentante: César Lazo Hinojosa.
III.-Teoria de las estructuras. Sustentante: Dámaso B. Guerrero de la

Esta larga y cíclica actuación de la
Sección de Cultura Musical del D. A.
S. U., constituyó la contribución de

esta Entidad a los mencionados Cursos
de Invierno.
ClVII.IZACI0:-1 HINDU

A promoción de los Profesores Doctor Christián Brunei, Jefe del Depar- .
lamento de Filosofía de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad
y del Señor Gabriel Cabal, Catedrático de Francés en el Bachillerato y en
la referida Facultad, el Departamento

Garza.

de Acción Social Universitaria acogió

IV.- }létodos de Cross y Ritter. Sustentante: Rafael Serna Treviño.
V.-El problema de la cimentación
en la Ciudad de México. Sustentantes:
Francisco Garza Mercado y Juan Fran-

la posibilidad

cisco· Rodríguez.
Las obras más importantes de los
países visitados, son las siguie·ntes:

fielmente vertida al castellano por ex-

de que

el Profesor

Ernest ,vaod, científico inglés: disertura el lunes 19 del actual, en el Aula

magna de nuestra Casa de Estudios,
una Conferencia, en inglés, qu~ fué
celente traductor, en torno al tema:
"Contribución de la India a la Civili-

MEXICO: Los Sistemas del Palaloapan y del TepalcateJiec.
CüBA: Hotel Nacional en la Ciudad
de la Habana y el Puente sobre el Rio
de Guiteras en la Playa del Varadero
(Es el más notable Puente de arco del
mundo).
PANA)IA: El Canal y el Arco del
Chato.
COLOMBIA: Ensanche del Puerto

na" y el "SiYa Tandva Stotra". Publicó estudios sobre la Filosofía Advaita
de Sankara, y las Sutras Yogísticas de

Patanja]i. Algunas de sus obras, traducidas en varios idiomas, alcanzan,
ya una difusión de más de un cuarto
de millón de ejemplares.

Su amor por la India y su pueblo,
y su profunda experiencia, encontraron su expresión en su ayuda activa
al renacimiento educativo iniciado
por algunos de los grandes hindúes
contemporáneos, tales como Mahatma
Ghandi, el poeta Rabindranath Tagore,
el Pandit Nehrú, actual Jefe del Go-

bierno Indú, etc.
Fundó en la India dos Universida•
des en las regiones de Bombay y
)ladrás. Fué Director del "Mandanapalle College", y enseñó como cate-

drático, Física, inglés y sánskrito.
A intervalos, en su estancia en la
India, se destacó también el Profesor
,Yoocl como un eminente conferencista, haciendo que aprovecharan sus conocimientos de la India y del Oriente,
los públicos de más de treinta paises
de Europa, Africa, Australia, y del

Continente Americano.
Sir S. Radhakrishnan, actual Embajador de la India en la Unión Sovié-

tica, expresó sobre él esta opinión:

de Buenaventura; la erección de muelles en Santa )!arta; el Plan Piloto
para la Ciudad de Bogotá; la Planta
Hidroeléctrica del Rio Grande· la Represa de )ledellín y la Presa ~obre el

"El Profesor Wood ha hecho un pro-

fundo estudiÜ de los clásicos indúes,
tanto en Filosofía como en Religión,
y ademas, ha penetrado el espíritu de
la sabiduría hindú. Con su amplia experiencia de las condiciones de la
India, y su profunda visión de la cultura hindú, él es uno de los más destacados y capacitados para presentar a

Río N'eusa.
VEXEZVELA: La Carretera Caracas-

La Guaira; el Nue,·o Terminal Marítimo de la Guaira; el dragado de río
cerca de San Félix; el muelle flotante en Palúa y la Avenida Bolívar (de 4
pisos).

El concurso habrá de ajustarse, esencialmente, al Tema
"EL PADRE DE LA TATRIA"
I

Tema Composición en verso, extensión y medida libres.
Primer premio: Flor Natural y $3,000.00
Segundo premio: $2,000.00
Tema: Prosa. "Hidalgo y la Independencia de México".

11

Primer premio: $3,000.00

El Profesor Ernesto Wood

Segundo premio $2,000.00

l.

El Certamen quedará abierto desde la fecha en que apa,
rece la presente convocatoria y quedará cerrado el día
lo. de abril de 1953 a las veinticuatro horas.
11. Podrán participar en este evento todos los escritores que
reconozcan el valor histórico del Padre de la Patria Mexicana.
111. Los trabajos deberán enviarse al Comité de Homenaje
en el Segundo Centenario del Natalicio de Don Miguel
Hidalgo, establecido en la Universidad Michoacana,
Ocampo 351 Morelia, Mich.
IV. Absolutamente todos los envíos deberán ser inéditos y
escritos en papel tamaño carta a renglón abierto, y por
una cara. Se firmarán con un pseudónimo o lema, acom•
pañándose en un sobre cerrado donde se consignen los
datos, el nombre y domicilio del autor, para la identifi,
cación correspondiente.
V. El Jurado Calificador estará integrado por personas de
reconocida solvencia intelectual, quedando a cargo del
Comité Organizador de los Festejos del II Centenario del
Padre de la Patria, la notificación directa e inmediata a
los triunfadores, así como la publicación de los trabajos
premiados.
·
VI. Está reservado al H. Jurado calificador la facultad de
otorgar menciones honoríficas a las composiciones que,
a su juicio, merezcan tal distinción, así como declarar
desierto cualquiera de los temas. Lo no previsto en la
presente convocatoria, será resuelto por el Jurado Calificador y el Comité Organizador de Festejos.
VII. Los premios se entregarán a los triunfadores en el acto
solemne que se organizará el 8 de mayo de 1953 en el
Colegio de San Nicolás de Hidalgo.

los públicos de Occidente, las verda-

BRASIL: Calles Subterráneas en Rio
(Pasa a la Pág. 8)

cidos en Occidente: el "Garuda Pura-

La Rectoría de la Universidad Michoacana de San Nicolás
de Hidalgo, convoca a todos los escritores y poetas residentes
en el país, al Certamen Literario que se verificará en la Ciudad
de Morelia, Mich., el día 8 de mayo de 1953, con motivo del 11
Centenario del Natalicio del Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla.

des del Espíritu, que son tan esenciales correctivos a la supercivilización,
cuyas consecuencias está sufriendo el
mundo·" .

Armas y Letras + Pág. 7

Morelia, Mich., 19 de agosto de 1952.
El Rector de la Universidad,
LIC. GREGORIO TORRES FRAGA.

�amor a la libertad y las decisiones
ejemplares de que habla Germán Arciniegas, tuvieron en ::\léxico su más
esplendorosa fecundidad y a medida
(Viene de la 1a. Pág.)
que transcurría el Siglo XIX la pasión
de las ideas, el sentimiento patriótico
aniquilarla, llegó a la ignominia de
y el espíritu creador de nuestros granllamar a un príncipe extranjero al Godes luchadores, fueron preparando la
bierno de :\léxico. Pero encima de tan
profunda revolución social que estabajas pretenciones, la Constitución del
lló en 1910 y cuya consagración defi57 representaba la estructura misma
nitiva se realizó más tarde por los Yide la Patria y por ella y en su nomsionarios constituyentes del 17.
bre, el alma nacional se irguió como.
Los que hayan tenido el privilegio
un gigante indominable y eterno para
de Yivir entonces recordarán que en
d~fcnder la conquista de su soberael programa del Centro Anti Reeleccionía y de su libertad.
·
nista de 21 de mayo de 1909 se deLa Constitución del 57 liberó la claró que la consolidación de la nacioconciencia, libertó el pensamiento Y nalidad mexicana solo podría conseabolió las gabelas religiosas. ¿Qué fal- guirse por medio de la participación
tó pues para que hiciera la felicid~d del pueblo en el Gobierno, que la redel pueblo? Recuerdo a Lamena1s: elección indefinida de los gobernantes
"Lo que faltaba a los plebeyos de los dá por resultado copcentrar en sus
primeros tiempos de Roma cuando manos tal suma de poder que constihabia conquistado los derechos per- tuye una amenaza para las libertades
sonales, la propiedad, sin la cual la de los pueblos y que los componentes
libertad se anula y la participación en de ese Partido consideraron de su deel poder, única garantía de la propie- ber unirse para luchar por el triunfo
dad y por consiguiente de la liber- de los principios democráticos del sutad".
fragio efectivo y la no reelección. 1IeAsí fué, en efecto; al promulgarse ses antes, el programa político del
la Constitución del 57 -ideal hecho Partido Democrático de 20 de enero
ley- se advirtió la necesidad de mo- de 1909 consideró al Régimen :\lunidificarla. Las Leyes de Reforma de cipal como la base más firme de la
·1859 que nacionalizaron los bienes democracia y como deber del Estado
eclesiásicos que hicieron del matrimo- el impartir la enseñanza primaria,
nio un contrato civil y secularizaron gratuita, obligatoria y laica. En el
los cementerios, recibieron su consa- mismo programa se aspira a la inagr~ción constitucional hasta 1873. Juá- movilidad de los funcionarios del porez mismo no gobernó con la Consti- der judicial y a las leyes protectoras
tución sino invocando su existencia y de los trabajadores del campo y de la
fué hasta 1867, al triunfo de la Repú- ciudad. En el Plan ele San Luis de 5
blica, cuando se convirtió en Ley in- de octubre de 1910, Don Francisco l.
discutible. Desde entonces, todos los )ladero recoge dichos postulados. Lo
movimientos armados y políticos, se mismo hace el plan Político-Social
hicieron en su nombre.
proclamado por los Estados de GueDurante la Dictadura del General l'l'ero, :\Iichoacán, Tlaxcala, CampeDiaz, que gobernó al margen de la che, Puebla y Distrito Federal el 18
Constitución, nuestra Carta fundamen- de )larzo de 1911. Se adopta, igualtal vivió gracias a la impresionante in- mente, en el programa discutido y
tervención de la Suprema Corte de aprobado en la Gran Convención de
Justicia que, vresidida por Don Igna- agosto de 1911. En el Plan de Ayala
cio Luis Yallarta, analizaba a fondo de 25 de noviembre del mismo año se
los problemas fundamentales de nues- propone la Gran Reforma Agraria metra organización política, la compe- diante la restitución y la dotación ele
tencia de orígen, las facultades extra- tierras y en el Pacto de la Casa del
ordinarias del Ejecutivo del juicio Obrero )lundial, celebrado el 17 de feconstitucional del amparo. La obra brero de 1915, el Gobierno Constitucreadora de Vallarta fué el anteceden- cionalista reiteró su resolución de mete jurídico de la Constitución de 1917. jorar por medio de leyes apropiadas la
Pues si en cualquier otra rama del De- condición de los trabajadores. Las
recho es conveniente consultar obras proclainas revolucionarias que he ciextranjeras, es preciso acudir a las tado, expresaban el pensamiento y defuentes históricas de los preceptos pa- mostraban la inquietud del pueblo, cura fijar su alcance y su espíritu. El yos dictados flleron recogidos y resDerecho Constitucional es la inquie- petados por los constituyentes del 17.
tud jurídica del pueblo, la más alta Es preciso recordar las frases de Craexpresión de su dignidad cívica y el vioto "El clericalismo: He ahí al enecomplejo más íntimo de su historia.
migo. El jacobinismo: He ahí también
Contra el grupo científico que do- otro enemigo. Xo cambiemos un error
minara al país durante la dictadura 11or otro error ni un fanatismo por
del General Porfirio Díaz, se alzó la otro fanatismo. El error no se comindignación del pueblo, en la misma bate con el error sino con la verdad.
forma en que ocurriera un siglo an- El Fanatismo no se combate con la
tes contra la oligarquía del Gobierno persecución sino por medio del conColonial, pues no cabe duda que los Yencimiento ... Hay que amar la libermovimientos revolucionarios, pacífi- tad hasta en los propios enemigos,
cos o armados, nunca van personal Y porque de lo contrario es hacer de la
exclusivamente contra un gobernante libertad un instrumento de opresión
por tirano que sea, sino que se levan- y por lo tanto, profanarla... no olvitan siempre contra una oligarquía. L'n déis que estamos aquí por voluntad
hombre solo, por grande que sea su del pueblo, no para hacer obra de
perversidad y su poder, no es ni pue- partido, sino para hacer obra de pade ser el único autor de una opresión tria. La Revolución se ha hecho no
nacional. Xo importa que el grupo solo en beneficio de los revolucionaoligárquico sea bueno o sea malo, sí rios, sino en beneficio y bienestar de
absorbe indefinidamente el poder, todo el pueblo mexicano. La Constipues nunca ha de parecer bueno a tución debe salir de nuestras manos
quienes por obra de ese grupo se vean como panoplia gloriosa con la que
reducidos a la nada en la participa- nuestro pueblo encuentre espadas conción gubernativa y en las actividades tra todos los despotismos, arietes conde interés público. Desde este punto tra las injusticias y escudos contra tode vista, la oligarquía simboliza, a los das las tiranías".
ojos de la mayoría excluida, una verY así fué: el Congreso Revolucionadadera usurpación y cuando se pro- rio de Querétaro recogió las aspiraciolonga, una usurpación intolerable.
nes populares y consciente de su deLas inteligencias maravillosas, el ber, realizó el derecho mediante la

La Constitución ...

\

paro; la reforma agraria, la protección a los trabajadores y el derecho
eminente de la nación sobre la tierra.
He ahí las conquistas obtenidas por
el pueblo a través del pensamiento luminoso de sus hombres. Para alcanzarlas, sufrió en silencio durante trescientos años y peleó sin descanso desde que el Grito de Dolores inició la
Gran Revolución, hasta que los Constituyentes de Querétaro lograron interpretar sus ansias.
Lo que se conquista con el sacrificio de la sangre es intocable. Por eso
las conquistas del pueblo de la Constitución de 1917 no deben ser afectadas sino cuando se tenga la seguridad
de responder al llamado de la Yoluntacl nacional. Las ambiciones de poder, las ideas exóticas y la demagogia,
no deben traducirse en reformas·constitucionales que lesionen el patrimonio institucional del pueblo. La estabilidad económica del país, el progres~ y la tranquilidad nacional se cime~tan en los postulados fundamentales de su derecho público.
Fortalezcamos ese pensamiento Y
juntemos nuestras fuerzas, ciudadanos
de :\léxico, para dar cada día mayor
reciedumbre a las instituciones que
nos dieron, escuchando la Historia,
los visionarios constituyentes de 1917.
conciliación de la libertad y del orden.
Sus principios fundamentales quedaron escritos y vivirán siempre en
el alma nacional como una suprema
aspiración: La ensefi.anza libre, aunque laica si es impartida por el Estado; la limitación de las facultades extraordinarias al Ejecutivo; el Municipio Libre; la Inamovilidad judicial; el
sufragio efectivo y la no reelección;
el mantenimiento de las garantías indi viduales; el fortalecimiento del am-

LA )IANO TENDIDA
Las líneas· precedentes, en las que
se presenta sucintamente los propósitos que animan con vehemencia a la
GENERACION DE 1948, dan a entender meridianamente la suma de exigencias que habrán de atenderse: cuotas de pasajes, alimentación, actos sociales, gastos generales y organización.
Fácilmente puede entenderse que la
tradicionalmente deleznable y precaria economía de estudiante, no puede
resolver este gigantesco proyecto.
Por otro lado, la ayuda que se reciba de nuestra [ni,·ersidad de Nuevo
León y del Gobierno del Estado, resol,·erán sólo una parte del vasto Plan.
Entonces .... únicamente queda un
recurso a los generacionistas: el dón
de humanidad de los hombres de buena voluntad que, con la mano tendida
a impulsar toda idea noble que mire
al beneficio humano, al progreso que
edifica, a la voluntad que reacciona,
quiere ahora, en esta ocasión, reiterar
su estímulo salvador.
Y de acuerdo con esta idea, recurrimos a las Instituciones oficiales de
nuestro Gobierno y a las de otros
Países; a las Instituciones de Cultura,
a las negociaciones de la iniciativa
privada y a los hombres más significativos por su posición, cualquiera
que ésta sea, radicados en México.
Ko creemos estar equivocados. Reiteran ·nuestra confianza todas las
obras buenas que en el terreno material han edificado modernamente los
hombres, y la certeza de que habrá
muchas lnstitucione1¡_ y personas que,
recordando los inicios de su vida, rodeen de profunda simpatía y estímulo
material esta iniciativa de la juventud
universitaria de Nuevo León.

En Honor de ...

El Viaje ...
(Viene de la Pág. 6)
de Janeiro para resolver el problema
que presentan los :\loros a la circulación de vehículos. Cinco de estos túneles están en sen-icio actualmente,
encontrándose el sexto en plena construcción.
El Edificio Explanada de Soa Paola;
la Carretera de concreto PRESIDEXTE Dt:TRA, de Rio de Janeiro ele Sao
Paolo; el Yertedero ele desviación en
en el Río Paraiba; la carretera de
Niteroi situada en la Bajía al lado
opuesto de la Ciudad de Río hasta
Camos, en el corazón de la Zona Azucarera; el bulevar de la Bahía de Botafogo, que forma parte de una carretera de circunvalación del Distrito Federal de Río de Janeiro, con una capacidad para 100,000 espectadores.
ARGEXTIXA: Fábrica de hormigón
pre-fatigado, en Buenos Aires; las
obras portuarias en el Río Gallegos;
los trabajos de construcción de los
muelles y las plataformas ele descarga
para el manejo del carbón en el Río
Turbios; la reconstrucción del Puerto
de Buenos Aires; la reconstrucción del
Puerto de La Plata y la realizacióa ele
un reciente proyecto ele 79 carreteras.
La Generación de 1948 hará los esfuerzos posibles para visitar todos los
Países comprendidos en este programa
de Estudios; pero en previsión de los
arbitrios recaudados para esta iniciativa, y de las emergencias que resulten de este viaje, prescindirá de sus
propósitos de conocer algunas obras
de interés, en cuyo caso se hará saber
oportunamente a las Instituciones y
personas avisadas de esta visita.

Armas y Letras + Pág. 8

(Viene de la Pág. 3)
rio de su natalicio del insigne prócer
cubano, nosotros los mexicanos le
ofrendamos la siempreviva del cariño
y la admiración. Sin duda alguna, ,
que los niños de su amado país, le
han de haber llevado en este día hermosas flores, y él, que no tuvo niñez,
que no conoció los juegos infantiles,
que no tuvo tiempo de sonreir, lo ha
de hacer ahora desde el fondo de su
tumba.

Lic. Genaro Salinas Qniroga.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universi~
dad de Nuevo León
I~DTCADOR:
He&lt;l:Jrlores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco l\f. Zertuche
Gcnaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique l\fartínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez l\lartinez
Director
Lic. Fidencio de la fuente
Oficinas
Wáshington y tolcgio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

Año X

D. A. S. U.

Marzo de 1953

Núm. 3

El Servicio Médico Social
de los Pasantes en el
Estado ·de Nuevo León
Con motivo y en ocasión de la infausta muerte del señor
Dr. JULIO G. MONTEMAYOR, y en homenaje a su memoria,
suceso acaecido recientemente en plena madurez de su vida,
nuestro Organo universitario publica en la presente entrega el
trabajo que con el título de El Servicio Médico Social de los Pa,
santes en el Estado de Nuevo León, presentó el desaparecido e
ilustre Profesor universitario, en asocio al señor Dr. Salvador
Molina Vélez, Jefe de los Servicios Coordinados de Salubridad
y Asistencia en el Estado, en oportunidad al Symposium Sobre
el Desarrollo de la Medicina en Monterrey, en los primeros días
del mes de Septiembre de 1952, en la sede la Facultad de Medicina de esta Casa de Estudios.
La exposición de esta tesis se presentó con motivo de la
clausura de los Cursos correspondientes a la División de Ciencias Médicas de la Escuela de Verano, durante el ciclo de su VII
Anualidad.
~

Hidalgo, por Diego Rivera

Las figuras epónimas de México son dos curas: Hidalgo y
Morelos y la insurección difiere sustancialmente de los demás
estallidos. Mientras en el resto de América, los dirigentes de los
levantamientos son personas de pro, linaje, capacidad y cultura,
- el movimiento mexicano es obra de criollos de provincia, sin go•
bierno estable y organizado en capital abierta al extranjero, co•
mo recuerda Pereyra.
Hidalgo y Morelos son dos veces héroes y mártires. Cuando un civil se rebela, la rebelión es una. Pero, cuando se su,
bleva un cura, la insurrección es doble: contra la Iglesia Católica
y contra las autoridades constituídas. Y no olvidemos que la
unión del trono y del altar nunca fué más sólida y firme
(Pasa a la Pág. 8)

Habiendo recibido atenta invitación
del Lic. Raúl Rangel Frías Rector de
la Universidad de Nuevo León, del Dr.
Salvador Martinez Cárdenas y del
Prof. Francisco M. Zertuche, miembro
de la comisión organizadora y Director de la Escuela de Verano, respectivamente, para párticipar en el
Symposium sobre el desarrollo de la
Medicina en Monterrey, y en representación de los Servicios Coordinados
de Salubridad y Asistencia, tenemos
la honrosa satisfacción de presentar
nuestra modesta colaboración y criterio oficial y personal sobre el Servicio
Social de los Pasantes de Medicina en
Nuevo León.
ANTECEDENTES:
Fué en el año de 1936, a iniciativa
del Dr. Dn. Gustavo Bas, siendo rector de la Universidad Nacional Autónoma de l\Iéxico que dió principió en
la República el Servicio Social de los
Pasantes de Medicina, de la propia
Universidad. La iniciación de este servicio en Nuevo León fué en 1939, siendo Presidente del Consejo de Cultura
Superior el Dr. Enrique C. Livas; Director de la Facultad de Medicina el
Dr. Jesús García Segura y Jefe de los

Servicios Sanitarios Coordinados en el
Estado el Dr. Dante Decanini Flores;
para el efecto se celebró un convenio
entre la Secretaría de Salubridad y la
Facultad de Medicina, ésta en representación del H. Gobierno del Estado,
estando al frente del Ejecutivo el entonces General de Brigada Bonifacio
Salinas Leal, para la designación de
Pasantes de la Facultad de Nuevo León
en los Estados de Coahuila, Tamaulipas y NueYo León.
En el convenio original se comprometía la Secretaría de Salubridad a
verificar el pago de los Pasantes, lo
que no se llevó a efecto pues desde la
designación del primer grupo, la Universidad tuvo que cubrir los emolumentos del 50 % de Pasantes.
PLAN DE TRABAJO
Fué hasta el año de 1941 en que la
Oficina Central de Higiene Rural y
Medicina Social y la Universidad Autónoma de México elaboraron un completo plan de trabajos para Pasantes
de Medicina, que rigiera uniformemente las actividades en la República
y en el que transcribimos a continuación lo de mayor interés:
(Pasa a la Pág. 8)

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IPOIESIIA IDIE AM\IEIRJI
ILUIIIS IPASlíOIR.11

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1

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Luis Pastori pertenece a las nuevas
promociones de poetas venezolanos.
Nacido en La Victoria, Estado Aragua,
nutrió sus primeros amaneceres en el
claro y hermoso paisaje de los valles
aragueños. Su sensibilidad fué tomando forma, aglutinando sensaciones y
peinándose de espléndida jovialidad,
en base a la vida simple, sencillamente humana de la provincia. El contenido asustadizo y trascendente de su
espíritu, se percibe en el sentimiento
estremecido y en la honda melancolia
que coexisten en el joven, profundo y
musical poeta Luis Pastori.
El vate aragueño hizo su educación
primaria en su ciudad natal de La
Victoria. luego ingresó al Colegio Federal de Maracay, donde cursó el bachillerato. Durante los años que estudió Humanidades 1 realizó diversas actividades culturales, que reflejaban la
inquietud espiritual del poeta. Fué
Presidente de la Agrupación "Sergio
Medina" en 1942. De regreso a La Victoria, desempeñó el cargo de Director
del Colegio "Santa María", conjuntamente con las cátedras de Castellano
y Literatura, así como el Secretariado
de la Delegación de Educación Secundaria, que funcionaba en la misma localidad,
Una vez que se hubo trasladado a
Caracas, ciudad capital y centro de
mayor importancia cultural de Venezuela, ingresó a la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, donde obtuvo el titulo de Licenciado. Rara conjunción ésta de poeta y economista.
Durante su vida estudiantil universitaria, llegó por concurso a desempeñar el cargo de primer Director de
Cultura de la Universidad Central.
También desempeño la Presidencia
del Centro de Estudiantes de Economía y fué designado Delegado a la
Asamblea de la Facultad de Ciencias
Económicas y Sociales. En sus actividades extra-universitarias, ocupó la
Dirección de Cultura Obrera del Ministerio del Trabajo, donde realizó una
intensa labor de culturización popular.
Actualmente tiene a su cargo la Jefatura del Departamento de Correspondencia y Archivo del Banco Central de
Venezuela, y es a su vez, Profesor Ad-

junto a la Cátedra de "Historia de la
Economía", en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Uní- ·
versidad Central.
Entre las obras poéticas publicadas
por Luis Pastori, figuran: "15 Poemas
para una Mujer que tiene 15 Nombres", (1952); "Poemas del Olvido",
con prólogo del poeta venezolano, Andrés Eloy Blanco, (1945); "Las Canciones de Beatriz",. (1947); ''País del
Humo", (1948); "Toros, Santos y Flores", (1950); "Herreros de mi Sangre",
(1950), y "Tallo sin Muerte" (Premio
Municipal de Poesía, 1950).
Cabe mencionar, entre los lauros obtenidos hasta ahora por el poeta Pastori: una mención honorifica en el
Premio Municipal de Poesía, (1942).
Primer Premio en el Concurso poético
a la Reina Universitaria, (1944); Primera Mención Honorífica en el Premio Municipal de Poesía, (1945); Primer Premio en el Concurso para la
letra del Himno Universitario, (1947),
y el Premio Municipal de Poesía en
1950.
La nota lirica de Luis Pastori ha
sido expresada en el molde clásico del
soneto, para el que ha tenido un particular sentido y una exquisita sensibilidad. La fuerza de su canto -como una bandada de mariposas- ha
trascendido, desde lo que podría llamarse el soneto exterior, el interior.
En el corazón de Pastori, el primer
resplandor de la vida, se ha convertido en dolor y tristeza. Hay en su
poesia imaginación y sentimiento. Se
traslada de la cascada, que enternece
a las piedras o que borra la sed de las
ovejas beethovenianas, en su delicada
Pastoral, al angustiado rostro de la anciana que ha perdido su hijo, o cerca
del niño que mira hacia la aurora. Lo
huma·no vive presente en Pastori, ligado a lo bucólico, confidencial y
tierno. Es un poeta que emociona al
hombre de la calle y al que hace antesala permanente en las bibliotecas:
su nueva poesía está realizada con una
queja que le viene al poeta desde dentro. Dice, por ejemplo:
sé que mi corazón tiene una cosa
de cierto parecido con el 'llanto.

1

1 '1
1

11
1 '

,,

ANlíOILOGIIA

'

CANTO PRIMERO DE MI MADRE

1,

Madre:

¡'

'I ,
:!

!
1

1

1

I'

!,1

!¡,

Te estoy mirando aquí, sobre mis manos,
con tu toro de anís bajo mi pecho,
con tu salada lágrima salvada
para mi habitación y por mi sangre.
Yo te escucho llamarme entre mis libros
como para salvarme de un naufragio,
¡oh! madre de mi voz, madre del agua
que nutre el árbol de mis soledades.

i
'

: 1
1

1

,1,
!

Yo te oigo gemir en mis violines,
yo te miro volar sobre mis mapas
-fugitiva del sol, flor desvestida,
amada del amor, amor halladopero también te miro, ¡oh! hermana triste,
asomada al brocal de mis palabras,
como queriendo oír o amar o ver
al ángel de mi sueño con su espada
de luminoso signo, o para hablarme

de las borrosas nubes desatadas
que, desde mi, en tu vida se pasean
como muchachas blancas y nostalgicas.
O también -puede ser, ¿por qué no, madre?para decirme siempre lo de siempre:
-Hay luz detrás del alba. El viento es nuestro
y nuestras también, ¡oh hijo!, las palabras.
Nuestra también la tierra, su poderosa luz,
sus estrellas de sed, sus habitantes,
sus ciudades con calles y con voces,
sus amables comarcas desoladas
donde el amor del hombre no ha nacido,
atado por los pies a la nostalgia.
Tuya es la tierra, hijo, como mía.
Con sus amables uvas maduradas,
con su raíz antigua de astro nuevo
y su bandera gris de viejo barco.
Amala aquí, sobre la dulce hormiga,
que se lleva la tierra cuando viaja.
Amala sobre el amar, bajo la lluvia.
Amala en el perfil de mis retratos.
Madre:
Tu recuerdo es aroma sobre el mundo.
Aquí estás, sonreída en mi bolsillo,
contándome los últimos cigarros,
o metida -total- en mi pañuelo,
viendo la huella de unos rojos labios
que te llenan de celos y te alargan
hacia mi corazón las blancas manos.
Aquí estás, como piedra, en mi sortija,
sentada entre mis dedos y brillando.
Aquí estás en mi voz, en mis anteojos,
llorándome tu amor en Ja corbata,
oscurecida, sí, por mis cabellos,
purificada, si, por mi nostalgia,
con tu toro de anís bajo mi pecho,
con tu archivo de amor en mis gavetas,
con tu sello de luz sobre mis actos,
un poco triste, si, un poco triste,
pero amada hasta Dios en mi palabra.

42

Tengo 42 años.
Oidlo bien: cuarenta y dos años!
Veinte que tuve cuando quince mujeres
amaban mi garganta de poeta apasionado
veinte que cumpli sepultándolas en el sexo
de mi mujer déci,moquinta,
y dos afios que no sé exactamente
dónde los he vivido.
Vengo de un mundo solo y combatiente.
De dónde -me diréis- esa mirada larga
como espiga,
esa voz que estremece la órbita del tiempo,
esa mano desnuda que hacer crecer los lirios,
ese pulso que toca las paredes del fuego,
ese marchar, ese venir, ese irse quedando
para volver de nuevo.
Esa perfecta concentración del limite
donde gira la lágrima ...
de dónde, sí, de dónde -me diréisese 11anto terreno que es música en el árbol
o silbo degollado por la espada del sueño;
de dónde ese confín de voces en la niebla,
ese rebaño inmenso de gritos en el aire
esa libre ,conciencia suspendida
'
sobre el aire del sér, como la rosa?
Yo también lo pregunto. Yo mismo ¡ 0 pregunto
cuando, desde mis ojos, miro caer la lluvia.
Cuando a mi, alre_dedor la tierra se me angosta
Y la estrella 1lumma su postigo de cielo
Y el agua lleva a ciegas sus buitres y su~ lámparas
por un torso desnudo, terrenal, de misterio:

11

!

,,

AÑOS

Armas y Letras + Pág. 2

Alas Casas Editoriales
CUADERNOS
HISPANOAMERICANOS yalos Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

yo mismo lo pregunto cuando el tiempo me oprime
con sus nerviosos dedos
y -más allá del humo que inciensa mis cigarrosel jardín es un angel que se desmaya, lejos.
Yo vengo de ese mundo donde combate el eco
por ser la voz.
Donde es la voz el eco de su propio morir.
Por eso,
negadme, amigos. No importa.
Yo sé que es mi corazón el que marca los pasos.
Ademas, tengo 42 años,
y vosotros -todavía 1- esos dos años
que nadie sabe dónde vive.

Con un sugestivo sumario acaba de
aparecer el número 31 de los "Cuadernos Hispanoamericanos", la mejor revista española dedicada a temas de
cultura contemporánea. En su "Brlljula del pensamiento", el tema "Poesía,
ciencia y realidad" aparece estudiado
por Pedro Lain Entralgo; Damaso
Alonso publica su hermosa "Carta última a Pedro Salinas" un cuento inédito del Premio Nobel de Literatura
1951; Par Lagerkvist pre$tigia las paginas de creación de esta revista.

BALADA DE LA CIERVA
De puntillas caminas por mis veinte sentidos,

mujer, como una abeja que se escapa de un beso.
¿Quién me dijo de pronto que eras mia esta tarde?
A lo mejor, el aire que te toca los senos.
Mia, mia te digo, y eres menos ajena,
p-ero más mia entonces cuando no te lo digo.
¿Qué seria de tus ojos si yo no los mirara?
¿Por ventura, la tarde se te iría conmigo?

¿

Mía, mia, te digo, y eres tan poco mía,
hermana de las cosas que a tu lado florecen.
Mujer: toma mis manos. Haz con ellas un marco
donde quepa tu cara hasta cuando regrese.
¡Ah!, tus manos, ¿tus manos acaso son tus manos
o son aves que tengo presas junto a tu cuerpo,
atadas por los lazos fluviales de tus brazos,
dormidas junto al suave litoral de tus senos?
Tus cabellos apenas son una sombra alzada
de lluvia mansa y tibia, detenida en los hombros:
Tu cuerpo lloviznado da la impresión de un mundo
próvidamente atento a su caer gozoso.
Cae,
y tu
Algo
pero

cae la noche, caen tus mansos cabellos
impresencia entonces tiene un sexto sentido.
que te aparece, de pronto, como una lágrima,
que no perturba tu rostro sonreido.

Entonces mi mirada se encuentra con la tuya
como se encuentra el agua con la tranquila hierba.
Yo no sé qué impresión, qué mudez, qué cosa entonces.
(Es como si de tus ojos se escapara nna cierva).

1

Mujer, eres mi' cierva. Cara de cierva tienes,
ademas del secreto de la fuga y el aire.
¿No habré de contenerte por el último cielo,
caundo ya no te quede nube para más nadie?

Todos los temas destacados de la actualidad cultural que se discuten tanto en Europa y América podran encontrarlos en las seis secciones de la
"Brújula de la actualidad", presenta•
dos por firmas de primerísima categoría, como Aranguren, Tovar, Gullón,
Rosales, Lissarrague, Fraga, Padre Ceña], etc.
En las páginas de color, once traliajos sobre el actualisimo debate de las
dos Españas, con la aportación de
Lain Entralgo, Ridruejos FernandezCuesta, Fernández Carvajal, Arroita
Jaurégui y Pombo Angulo.
El número 33 (septiembre 1952) de
los "Cuadernos Hispanoamericanos"
será un nllmero monográfico dedicado
a un amplio estudio de la vida y obra
del gran hispanista Don Ramiro de
Maeztu. En él colaboraran entre otros
Manuel Aznar, Ernesto Gimenez Caballero, Gonzalo Fernández de la Mora,
Manuel Fraga Iribarne, Dionisia Gamallo Fierros, Alfonso Garcia Valdecasas, Ernesto La Orden, Ramón Ledesma Miranda, José Félix de Lequerica, Márques de Quintanar, José Pemartín y Enrique Tierno Galvan.

ARMAS Y LETRAS

Mujer: te llamo ahora. Te llamo en las rodillas
que sostienen tu cuerpo combatiente en el mundo,
reunión de los pies -fijos sobre la tierray del cielo, que empieza a crecer por tus muslos,
Te llamo en el tobillo -hueso de la manzana
que es tu cuerpo intranquilo para mis manos ágilesy en el pequeño hueso que SOS:tiene tus voces,
sabrosas a mi gusto como los dulces dátiles.
Te llamo en el recodo cónvaco del antebrazo,
cuando la mano izquierda sostiene tu barbilla
y me escribes: "A veces", mientras yo leo: ""siempre".
¡ Ah, la verdad fatal de las dulces mentiras!
Te llamo en las pestañas, cuando el sueño hace el reto
de cruzar en mi torno sus delgadas espadas,
Y en tu nariz, mujer, ¡ah! mujer, tu nariz
que es en tu beso en viaje la orilla más cercana.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León

Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección --LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en inYitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en ]as breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sµgerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

INDICADOR:
Redactores

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL

Raúl Rangel Frías

OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Fidencio dr la Fuente
Francisco M. Zertuche

Correspondencia Juárez-Vidaurri. To..
mo l. ( Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00

Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique ~Iartinez Torres
Guillermo Cerda G.

Mia, mía, te llamo, vuelvo a llamarte mía
y es como si en realidad no lo necesitara.
Yo te lo digo ahora casi sin darme cuenta:
Es la vieja costumbre de saber que me amas.

La Cniversidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.

Adrián Yáñez Martincz

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. ( Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes .... . ... , .. $ 9.00
Para el público . .. , ........ $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) , ...... , . $ 5.00

Director

Te llamo en ti, en la otra que a tu lado parece
otra edición de tu alma fugada de un retrato.
En esa otra tú, que acompaña sin prisa
al niño que era yo hace quinientos años,

Lic. fidencio de la Fuente

Oficinas
Mujer, eres mi cierva, mi amor, mi preferencia,
dulce niña apoyada en mis manos sin música.
Toda de poesía como un pequeño infierno.
Que es a la vez tu cielo que no he de hallar más nunca.

Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 3 .

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitarrn
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi•
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

�Situación Económica de las Universidades elnstitu de Enseñanza Superior de la República Mexicana
ESTUDIO QUE PRESENTA EL LIC. RAUL RANGEL FRIAS,
RECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON, A LA
CONSIDERACION DE LA SEGUNDA ASAMBLEA ORDINARIA DE LA ASOCIACION DE UNIVERSIDADES E INSTITUTOS DE ENSEÑANZA SUPERIOR DE LA REPUBLICA MEXICANA, CON SEDE EN LA CIUDAD DE GUANA-

Todas las consideraciones que se hagan en torno a este pr?blema. deben,
por tanto, ponderar los factores que intervienen en el compleJO problema a
·estudio, a saber:
.
FÁCTORES HISTORICOS:-Las Universidad~s Me~1canas, en gran ~ayoría nacieron por acción del Estado, desde las mas anb~as hasta las mas re. 't
Jgunas de ellas con tradición de siglos u otras sm ella, pero en todo
cien es, a
.
d
¡¡ 1 • t · ·
caso en función de un, servicio público. Al impulso del esarro ~ us onco,
el sistema nacional universitario se ha ido tran~fo.rmado, a p~rhr _de unos
cuantos centros de irradiación hasta el establ~c•~nento de Un'.vers'.dades e
Institutos en casi todos los Estados de la Repubhca. Doce Umvers1dades y
otros tantos Institutos han sido computados para los efectos de este somero

estudio.
·•
¡
Tales Universidades e Institutos reúnen en sus aulas una poblac10n esco ar
procedente en su mayor parte de los medi?.s económicos más débiles d_e la sociedad; y, por ende, tienen una composic10n p,opular. Con ello se qmere expresar que traducen, en forma de tendencia escolar, el esf~erzo de las c_la_ses
media campesina y obrera, por transformar a más altos niveles la condiciónsocial' y económica de los padres. Las Universidacjes mexicanas Y con ellas
las hispanoamericanas, han tenido que plegarse al hecho de una gran masa de
estudiantes pobres deseosos de alcanzar mejores posiciones sociales;_ punto en
el cual hacen contraste con las Universidades europeas y anglo-saJonas, que
imparten educación para una "élite"; aunque bien_ se obse_rva en éstas una pareja transformación por efectos sociales y eco~ómicos ~eciente~.
La adaptación de nuestras Casas de estudio al creciente numero de su población escolar se ha traducido en la multiplicación y ensanchamiento de los
servicios unive;sitarios, lo cual ha impedido llevar el crecimiento de sus cifras
presupuestales a un mejoramiento econó~ko del person_al. Y_ de los medios, té~nicos de la enseñanza. Ha sido un crecimiento en superficie, con gran perdida de la hondura.
FACTORES ECONOMICOS :-El patrimonio y los recursos financieros de
los establecimientos de educación superior, en razón de los factores antes apuntados, proceden del Estado, sea local o federal, que aporta los fondos indispensables para su sostenimiento, bien en forma de subsidios, afectación de imf puestos o por cualquier otro procedimiento técnico fiscal, sin que los ingresos
propios por cuotas y servicios pagados por los alumnos representen un renglón de consideración.
·
La organización jurídico-política de nuestro pais, que ha favorecido el
predominio de la acción federal, hace que los recursos de las Universidades
se vean afectados por el hecho de la inmensa desproporción del tesoro público
de las entidades federativas en relación con el del Gobierno Federal.
Sin considerar el caso de la Universidad Nacional, los restantes centros
educativos se sostienen con las aportaciones que les brinda la hacienda pública de la entidad federativa correspondiente. No importa que haya algunas
excepciones, donde el porcentaje federal de subsidio es mayor que el de la entidad local. Las de mayor número de población escolar y de más altos egresos,
Jalisco, Veracruz, Guanajuato, Nuevo León, Sonora, Sinaloa y muchas más.
gravitan de un 80 % a un 90 % sobre los presupuestos hacendarios del Estado
correspondiente.
Es cierto que debe reconcerse en teoría como benéfico el hecho de que
las Instituciones locales tengan su raigambre económica en la propia localidad,
pero si recordamos que el monto de los impuestos federales representa el 80%
· del total recaudado entre la Federación, los Estados y los Municipios, se hace
patente una irreconciliable contradicción entre la realidad y la teoria.
Si añadimos a lo anterior las exigencias de una Universidad como la Nacional Autónoma de México, que de hecho funciona como Universidad Central,
Lic. Raúl Rangel Frias, Rector de la Universidad de Nuevo León
derivadas de su alta concentración escolar, de su tradición académica, de la
antigüedad y complejidad de sus servicios extraescolares y de , otras circunstancias igualmente preeminentes, como su asiento en la capital de la RepúbliEs tan patente la pobreza económica de nuestras Universidades e Institu- ca; la cual recibe del Gobierno Federal una suma de recursos que sobre pasa
tos Mexicanos de ~ultura superior, quC no se precisa una estadística muy ela- a la que disponen todas las Universidades e Institutos de provincia; tendremos
borada, ni muchos razonamientos para reconocer este hecho que se traduce una nueva consideración para comprender la penuria de las Universidades de
en un clamor general de todos los centros educativos nacionales. Es una situa- los Estados federados.
Además, las Universidades mexicanas, especialmente las de provincia, han
ción bien conocida por los universitarios, las autoridades de las entidades federativas y la misma Secretaría de Educación Pública. De vez en vez aflora experimentado de manera muy intensa, los recientes fenómenos de perturbaen las notas informativas de los diarios de la capital y en sus páginas edito- ción de la economía nacional, relacionados con la devaluación monetaria, el
alza de los precios de las subsistencias y de todos los elemento~ inctispensables
riales.
No obstante el señalado, aunque lento moví.miento de rehabilitación recien- para la enseñanza, desde construcción de edificios hasta adquisición de instemente emprendido por algunas Universidades e Institutos de provincia, la si- trumental de laboratorios y material bibliográfico.
El aparente progreso que se manifiesta en las cifras de los presupuestos
tuación es verdaderamente penosa. En casi todas partes, los edificios universita•
rios son construcciones de la época colonial o, cuando mucho, de fines del siglo universitarios, queda muy por debajo del movimiento contrario que reflejan
anterior. Falta mobiliario escolar, equipo de laboratorios, bibliotecas· y, sobre las perturbaciones económicas antes mencionadas.
Excepto la Universidad Nacional de México que ha logrado llevar un régitodo, una remuneración pecuniaria del profesorado que sea algo más que resignación a la miseria.
men de media proporción inversa al descenso del poder adquisitivo de la moEsta situación refleja un estado general de cosas de la vida pública mexi- neda mexicana, en los demás centros educativos prevalece, con muy pocas salcana. Los servicios a cargo del Estado, entre ellos la educación en todas sus vedades, una tasa de remuneración por los servicios del profesorado que cofas~s, desde la primaria hasta la superior, padecen una deficiencia crónica, de rresponde a muchos años atrás. La propiá U.N.A.M. apenas ha logrado manefectos acumulativos con el paso del tiempo. Por otra parte, el crecimiento tener la proporción de ½ de los salarios que pagaba en 1939. Si se toma en
demográfico de México en el periodo posterior a la Revolución, ha provocado cuenta la devaluación monetaria ocurrida desde aquel afio a esta fecha a raun intenso fenómeno de desajuste, no sólo por el rezago eje los tradicionales zón de 1 :4, paga dos veces más unidades monetarias devaluadas cu3 tro tantos.
servicios públicos, sino por la competencia de éstos con otros renglones de la
Este punto es sumamente doloroso, porque arrastra consigo consecuencias
atención del Estado a nuevos problemas de índole económica, social y cultural. que no son tan sólo de índole económica, sino que afectan profundamente la
Seria necedad desconocer el hecho de una limitación en la capacidad del natu_rale=a y calldad ~e los servicios educativos. Ha producido una grave deEstado, sea federal o de las entidades, para satisfacer en un ciento por ciento serción o una a~sencrn total, en algunos casos, de catedr:iticos competentes o
las exigencias públicas como lo seria también desconocer la penuria de nues- por 1~ meno~ asiduos Y perseverantes en la impartición de sus enseñanzas; y
tras Universidades y su justificada pretensión a una rehabilitación económica ello _sm cons1der~r otros hechos, como el abandono de todo esfuerzo por imque, en definitiva, está inspirada únicamente en el propósito de dar a la na- parbr la educac10n con_ lo_s medios técnicos adecuados, los cuales han quedado
ción nuevas generaciones con mayor aptitud para promover el bienestar de fuera del alcance econom1co de las Universidades.
nuestro pueblo.
El atraso de 20 años en la remuneración del J?rOfesorado equivale, con muy

JUATO, GTO.

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11

Armas y Letras + Pág. 4

honrosas excepciones, a otro tanto o m~s en la capacidad de los medios técnicos y en la información requerida para impartir la enseñanza.
Parte integrante de estos factores es la escasa afluencia de Instituciones
privadas a la prestación de los servicios universitarios, que disminuiria la
carga del servicio público. El alto costo de los establecimientos de educación
superior aleja cualquier intento de fundación y sostenimiento que no sea a costa del Estado. Se ven aparecer cuando más, escuelas de educación secundaria
y algunas de carácter técnico, cuyas fuerzas económicas proceden de recursos
privados; pero todas ellas han tenido que recurrir a cuotas escolares muy elevadas, o bien a una sobrecarga de los grupos escolares con bajos emolumentos
al profesorado.
DATOS ESTADISTICOS:-Para la formulación de este estudio, se solicitaron y obtuvieron de las propias Universidades e Institutos, algunos datos de
índole económica, los más gen~rales, que aparecen en el cuadro que se inserta
a continuación. No es tan completo como fuera de desear, porque algunas

instituciones no enviaron oportunamente su información. Debe tomarse en
cuenta, además, para una correcta interpretación, lo siguiente: el costo por
alumno no traduce una realidad concreta, puesto que de escuela a escuela, en
una misma Institución, es mayor o menor según la profesión o estudios a realizar; e igual variación influye de unas a otras de las instituciones consideradas,
según número y calidad de otras actividades universitarias no escolares, como
investigaciones, extensión universitaria, servicios editoriales, etc., a las cuales
se aplican renglones de gastos considerados en el presupuesto general de egresos, del que se obtuvo, por razón sólo al número de alumnos, el nrencionado
costo. El valor de los honorarios del profesorado deberia estimarse no sólo
por hora-clase al mes, sino también en función del número de escolares que
concurren a integrar cada grupo en una cátedra.
Seria deseable aprovechar esta reunión de la Asociación de Universidades
para una recolección de datos más amplios y precisos; pero, a falta de la misma, se proporciona la información basta ahora obtenida, como sigue:

CUADRO ESTADISTICO DE LA SITUACION ECONOMICA DE LAS UNIVERSIDADES
E INSTITUTOS DE ENSEÑANZA SUPERIOR DE LA REPUBLICA MEXICANA
1 9 5 2
INGRESOS

1
2

3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26

Subsidio Estatal
o Rtndimiento
de lmpu stos

(U)

Universidades
Institutos

(I)

Aguascalientes
Campeche .
Coahuila
Chiapas .
Chihuahua . ' . ..
Durango .
Estado de México
Guanajuato .
Guerrero .
Hidalgo .
(U) Jalisco .
(U) México (U.N.A.M.)
(U) Michoacán .
(I) Morelos .
(I) Nayarit .. .....
(U) Nuevo León .
(I) Oaxaca .
(U) Puebla ,
(U) Querétaro
(U) San Luis Potosi ,
(U) Sinaloa .
(U) Sonora .
(I) Tabasco .
(U) Veracruz .
(25) Yucatán .
(I) Zacatecas .

(I)
( I)
(I)
(I)
(I)
(I)
(I)
(U)
(I)
(I)

.

$
H
H
H

EGRESOS
Otros

Subsidio
Federal

X

24,000.00 33%
60,000.00 40%
334,920.00 100%
267,780.00 97.5%

$
H

25,000.00
50,000.00

H
H

ln11mos

X

35%
34%
0.00%
0.00%

$

"

23,000.00
39,000.00

To ta 1

X

32%
26%

H

6,684.00

2.5%

H

20,000.00

1.5%

H

30,000.00

10.%

.

72,000.00
149,000.00
334,920.00
274,464.00

H

1.778,100.00

$

"

"

Honorarios del
Proiesorado

NLimero
de

Costo Global

Hora Clm

Alumnos

no al Año

$ 4.25

219
449
435
646

4.00
" 7.50
H 5.00

H

por Alum•

.

$ 328.00
H

"

331.00
769.00
424.00

"1,533,100.00

.

267,000.00
"2.500,000.00

86%
90%
89%

"
H
H

H

300,000.00
14,000.000.00

11%
62%

310,000.00

93%

H

21,000.00

6.5%

"2.230,000.00

93 %

H

175,000.00

7%

750,000.00 75 %
250,000.00 83.5 %
H
84,000.00 18.5 %
H
814,000.00 84.5 %
" 976,000.00 90 %
" 101,200.00 50 %

H

H

.

225,000.00 12.5%

.

" 323,250.00
"

67,100.00

68 %
65 %

"
"
"

250.000.00 25%
50,000.00 16.5%
225,000.00 49.5%
60,000.00 6.5%
60,000.00
6%
65,000.00 32 %

"
"

125,000.00 26.5%
36.000.00 35%

H
H

H

297,600.00
2.800,000,00
"22.657,470.00

H

"8.657, 740.00

38%

" 8.00 •

2,070

6.00 •
5.00
"13.00

437
3,017
28,000

" 4.50 •

5,200

6.00
" 6.00
" 5.00
"10.00 •
··10.00 •
,, 5.00

1,430
904
1,600
800
809
460

H
H

" 859.00

."
"

681.00
928.00
809.00

" 331,000.00
V11ri11 bl e1 no compu tados en

el

preBu•

puesto de ga stos de mo ntenimiento

" 2.405,00Q.OO

. 1.000,000.00
300,000.00
H

" 146,000.00
" 87,600.00
" 40,000.00

"

35,000.00

32%
9%
4%
18%

H

26,000.00

5.5%

H

455,000.00
961,600.00
" 1.076,000.00
H
201,200.00

"

.
H

474,250.00
103,100.00

H

" 4.00

232

" 462.00

..

700.00
331.00
" 284.00
"1,202.00
"1,330.00
" 437.00

..

444.00

12 Universidades
14 Institutos
X Por ciento sobre el total de Ingresos

• Valor promedio.

INTERPRETACION :-Del cuadro anterior se desprenden los siguientes . blemas, sino que todo el esfuerzo se ·enfocó, antes bien, a una mayor asistencia
hechos:
económica de las entidades federativas, lo cual debe ser reconsiderado en su
a) .-Descontada la Universidad Nacional Autónoma de México, donde la justa proporción.
participación del Gobierno Federal es de un 60%, en el resto de las UniversiEn efecto, la Federación recauda el 80% del total que paga el contribuyendades e Institutos mexicanos, la Federació_n contribuye al sostenimiento de los te mexicano; Y no es posible que dentro del 20% restante, el cual constituye
mismos con un 20 %, aproximadamente, de la suma total de gastos de estas ins- la Hacienda Pública de las entidades federativas, se sostengan todas las Unitituciones; el resto proviene de las entidades federativas o de ingresos propios. versidades e Institutos de la provincia. No es el caso tampoco de discutir la
b).-El profesorado universitario está remunerado, salvo excepciones muy situación de la Universidad Nacional, que obtiene más de la mitad de sus innotorias, con sumas irrisorias para la clase de actividades que desempeña, .lo gresos de la Secretaria de Educación; sino, por el contrario, reclamar ,en acción
cual impide su plena dePicación a ellas, o implica la miseria si depende econó~ conjunta con la Casa Mayor una aportación más alta y adecuada para todos.
micamente de las mismas. Tómese en cuenta que predomina un pago de cinco
En la convención de Sonora se habló de un plan nacional de arbitrios unipesos por hora-clase, a lo cual ha de agregarse los efectos de la devaluación versitarios y es conveniente insistir en esta idea, que ha de ser la clave fundamonetaria.
mental para plantear y resolver la situación. Mas, antes de abordar en forma
c).-Por lo menos el 80% de los egresos universitarios y en muchos casos positiva_ aquello en que deba consistir tal plan o programa, conviene fijar alguel total, apenas basta a cubrir los sueldos y honorarios del personal adminis- nas pos1c10nes en torno a medidas y procedimientos que habrían de aconsetrativo y docente, sin que baya lugar para mejoras, adquisiciones y renovación jarse como recursos viables, aunque ya experimentados como parcialmente efide edificios, equipos o laboratorios. Esta interpretación procede de datos caces, u otros que serían inconvenientes y hasta utópicos.
complementarios que no aparecen en el cuadro, pero también surge de este
mismo por el regular aumento o disminución de los honorarios del profesor
LA UNIVERSIDAD COMO EMPRESA :-Entre los últimos debe contarse la
según el correspondiente presupuesto de egresos, lo cual indica que este último idea de que las Universidades hayan de tener un patrimonio propio, generador
es una función casi exclusiva de la retribución fijada y del número de horas d~ tod~s los _ele~entos económ~cos para su subsistencia. Esta constitución paclases impartidas en la institución al total de su alumnado.
trimomal fue valida para una epoca en que la tierra y los capitales impuestos
sobre la 1:1is~a representaron_la forma más avanzada de la empresa como uniANTECEDENTES :-Estos problemas no son nuevos en el seno de la Aso- dad econom1ca. En nuestro tiempo habría que pensar en una Universidad inciación. ~n Oaxaca y posteriormente en Hermosillo, Sonora, fué abordado el :ersion~sta en acciones_ o valores,. o sea, estrechamente vinculada a los negocios
capitulo económico. En la población últimamente citada, se aprobaron diver- industrrnles Y comerciales. La mconveniencia de tal situación -si además
sas resoluciones que pueden ser reiteradas en esta ocasión. Valga, sin embar- fuera hacedero improvisar el cuantioso patrimonio requerido para sostener a
go, la observ.ación de que no se hizo una consideración vigorosa respecto al
papel que le corresponde al Gobierno Federal en la resolución de nuestros pro(Pasa a la Pág. 7)

Armas y Letras

+

Pág. 5

�El Servicio Médico ...
{Viene de la ta. Pág.)

Dr. Julio G. Montemauor

!.-FINES QUE PERSIGUE EL SERVICIO MEDICO SOCIAL.
a) .-Distribución conveniente de los
Médicos Cirujanos en el territorio nacional.
b) .-Labor de educación higiénica
y médica.
c) .-Servicio Médico profiláctico.
d) .--Servicio Médico curativo.
e) .-Investigación científica sanitaria que encuentre aplicación
práctica e inmediata en la región de que se trate.
f) .-Colaboración afectiva con el
Departamento de Salubridad
para la formación correcta de
estadísticas, censos, gráficas,
mapas, etc. etc., en lo que al
aspecto sanitario se refiere,
11.-CONDICIONES PARA LA INSCRIPCION Y DISTRIBUCION DE LOS
PASANTES.
III.-INFORMES.

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a) .-Informe semanario de casos
de enfermedades transmisibles
{Forma D. S. P.F-70-I-I).
b).-Irtforme mensual de labores
(Forma D. S. P. F. L. M. l. Condensada.
c) .- Informe General sobre Exploración Sanitaria del lugar (Forma D. S. P.F,70-I-Il.
IV,-INSTRUCCIONES PARA LA
FORMULACION D2 CORRESPONDENCIA OFICIAL.
V.-INSTRUCCIONES PARA PEDIDOS.

En el año de 1944 la Dirección General de Higiene y Asistencia en Estados y Territorios, a través de la Sección de Pasantes de Medicina elaboró
nuevo plan de trabajos e instrucciones
para los Pasantes de Medicina del qne .
también transcribimos parte:
Tomando en cuenta el polimorfismo
de los problemas sanitarios de asistenciales del país, ria necesidad de abordarlos a través de técnicas uniformes
y con la selectividad que se requiere
en cada Entidad Federativa, los CC.
Pasantes de Medicina quedarán adscritos técnica y administrativamente
a las Coordinaciones de Salubridad y
Asistencia en los Estados, quedando
facnltadas estas Dependencias para
ejercer el control de las actividades
que realicen, en forma directa o por
condncto de las Oficinas de Salubridad y Asistencia radicadas en la Zona a que pertenezca la población seleccionada , para el Servicio Social.

Las labores de los CC. Pasantes de
Medicina comprenderan:
a).-Catastro sanitario de la población de residencia siempre que
este no haya sido realizado con
anterioridad.
b) .--Notificación y control de los padecimientos transmisibles que
ocurran durante el Servicio
Médico Social,
c).-Vacunación antivariolosa de la
zona de vigilancia que se le
marqne al C. Pasante.
d) .-Inmunizaciones antitifoidíca Y
antidiftérica de los grupos de
población que sean seleccionados por la Sección de Epidemiología Estatal.
e) .-Desarrollo del programa mínimo de Higiene Materno-Infantil.
f) .-Educación Médico Higiénica
Rural.
g) .-Estudios previos para la instalación de Oficinas Sanitarias o
Asistenciales.
h).-lnformación relativa a la sinonimia de padecimientos comunes en la región y tratamiento
empleadas.
i).-Investigaciones Médicas qne en
forma especifica se les señalen.
j).-Educación del medio que tienda a la obtención y encauzamiento de la cooperación privada, para el tratamiento de
aquellos problemas sanitarios,
asistenciales o de otra índole
social, que se consideren susceptibles de ser modificados
por este procedimiento.
k).-Fungir como asesores técnicos en materia de Salubridad
y Asistencia ante los Ayuntamientos.
En 1948 la Dirección General de General de Servicios Rurales Cooperativos, por la Sección de Pasantes de Medicina giró nuevas instrucciones y
orientaciones que transcribimos a continuación.
Con el objeto de facilitar a esa Jefatura el control técnico y administrativo del Servicio Social encomendado a
los Pasantes de Medicina, a continuación me permito hacerle un recordatorio de los fines que persigue dicho
Servicio y de las pautas de organización que debe tomar en cuenta ]a
Coordinación a su digno cargo para
asegurar el éxito del mismo.
Desde la época de su implantación
se ha pugnado por que el Servicio Social llene los siguientes objetivos:
lo.-Que contribuya a nna mejor
distribución en el país de Médicos Titulados, a través de que éstos en su
carácter de Pasantes conozcan las condiciones económicas y sociales de un
gran número de poblaciones rurales
aptas para su radicación.
2o.-Que considerables núcleos de
población rural aún cuando sea temporalmente, se beneficien con la aplicación de programas mínimos de indale sanitario-asistencial.
3o.-Que los Pasantes tengan conocimiento objetivo de nuestros problemas sanitarios y de los procedimientos técnicos que la Secretaría emplea
para su estudio y resolución.
4o.-Intensificar, o en su caso iniciar la educación Médico Higiénica en
el medio rural.
Para que el Servicio Social llene estos objetivos que son los que interesan
a la Secretaría, es necesario que aprovechemos la experiecia adquirida y
unifiquemos nuestros esfuerzos de actuación.
A la Dirección Gral. de Servs. Rnrales Cooperativos, se le asignó la organización y orientación técnica del
Servicio, por la especialización rural

sanies, dependientes de la Sria. de Salubridad y Asistencia, de la Facultad
de Medicina de la Universidad de Nuevo León y por los Servicios Coordinados de Salubridad y Asistencia en el
Estado.
Tanto en la Dirección General de
Servs. Cooperativos Ejidales, como en
estos Servicios de Salubridad, se habían estado pagando $150.00 mensuales, durante los cinco meses de Servicio Social y para el efecto, existen
partidas especificas, habiéndose llegado a cubrir por parte de la Coordinación, hasta 25 plazas. La Facnltad de
Medicina en algunas ocasiones coopera con otra cantidad igual mensual,
para los Pasantes que radiqnen en poblaciones de dificil situación económica y muy alejadas de centros de población de mayor importancia. Durante los últimos años y debido al considerable número de Pasantes, se ha
tenido que autorizar el Servicio Social
en múltiples localidades cercanas a la
capital def estado, en la propia cindad
de Monterrey y en poblaciones que
cuentan con servicios permanentes de
Salubridad y atendiendo los propios
deseos de los Pasantes y sin que se les
haya otorgado remuneración .económic&amp;. álguna.
Durante el mes de julio del año en
curso, la Dirección General, de Servs.
Cooperativos Ejidales, a través de la
Sección de Pasantes de Medicina, ha
señalado a la Jefatura de los Servicios,
una reorganización del Servicio Social
de los Pasantes de Medicina, con objeto fundamentalmente de aumentar en
forma considerable, las remuneraciones económicas y cuyo texto transcribimos a continuación:
Es el propósito de la Secretaría llevar a cabo en el presente año, la reorganización técnica y administrativa
del Servicio Social de los Pasantes de
Medicina, reorganización que se pondrá en vigor a partir del próximo ejercicio con finalidad de buscar que las
labores encomendadas a los Pasantes
sean más eficientes y congruentes con
la aplicación del medio rural de programas mínimos sanitario-asistenciales.
En tal virtud, la Dirección a mi cargo, con fundamento en las últimas disposiciones al respecto emanadas del C.
Secretario del Ramo, en cuyo contenido se expresa especial interés por me. jorar las condiciones del citado Servicio Social, se permite someter a consideración de usted los puntos generales que a continuación se expresan,
que sumados a las ideas y sugestiones
que se sirva comunicarnos, servirán
de base para la formnlación de los
programas que normarán en lo futuro
las actividades de los Pasantes de Medicina:
1.-Los Pasantes de Medicina, en lo
sucesivo, se clasificarán en 3 grupos:
según el lugar de radicación, índole
del trabajo qne realicen y emolumentos que perciban:
GRUPO A-En nuestro concepto el
de mayor importancia, tanto para los
trabajos relacionados con la Salubridad Pública, como con ]as necesidades médico-asistenciales que confrontan los diversos organismos Gubernamentales o Descentralizados. Este grupo está integrado con Pasantes de Medicina que laborarán a tiempo exclusivo, es decir, no ejercerán l;i profesión en forma particular, pues dedicarán todo su tiempo y actividades
profesionales al desempeño de la comisión y funciones ofiCiales que se les
encomienden. Como se colige, estos
Pasantes formarán parte de Servicios
REMUNERACION ECONOMICA
Médicos o Sanitarios . permanentes, o
podr3.n ser utilizados en campañas méEl pago de emolumentos a Pasantes dicas o sanitarias de emergencia o pade Medicina, se ha venido efectuando
a través de la Sección Federal de Pa(Pasa a la Pág. 8)

de sus actividades, pero toca a los Sercicios Coordinados de Salubridad Y
Asistencia en los Estados, ejercer el
control técnicó y administrativo, de
acuerdo con los Instructivos en vigor·.
De acuerdo común las dos Direcciones aplicativas, les hacemos hincapié
en los siguientes puntos que son esenciales para el buen encauzamiento Y
marcha del tantas veces citado Servicio Social.
Selección de Poblaciones. Necesitamos que anualmente sea rectificada la
relación de las poblaciones aptas para
el Servicio, a efecto de qne todas ellas
llenen las condiciones requeridas y
que son:
a) .-Carencia de Médicos titulados
y de Servicios Médico Sanitarios permanentes.
b) .-Estar situados a una distancia
no menor de 25 kilómetros de las capitales de los estados o de aquellas
ciudades en donde existan grupos considerables de Médicos titulados.
e) .~Que sus características geográficas, económicas y sociales, favorezcan el Servicio Social de Pasantes.
Cooperación de parte de las Autoridades Estatales y Municipales, para
el financiamiento del Servicio Social.
El aumento progresivo en el número
de Pasantes, está creando a la Secretaria un serio problema económico,
problema que puede resolverse satisfactoriamente si se obtiene, de la totalidad de los Estados, su coperación
del 50% para cubrir el importe de los
honorarios que devenguen los Pasantes.
Control técnico y administrativo.
Como ya se ha dicho, toca a los Servicios Coordinados de Salubridad y
Asistencia, a través de sus Jefaturas, o
de las oficinas que estimen pertinentes, ejercer el control técnico y administrativo del Servicio Social. Desde
el punto de vista técnico, es necesario
vigilar porque las actividades que señala el Instructivo a los Pasantes, se
realicen debidamente; rnucbos de ellos
requieren orientaciones y la cooperación de Secciones especializadas de la
Coordinación, o de la influencia de ésta ante las Autoridades Municipales.
Es necesario que la Coordinación vigile en forma muy especial, la veracidad de los informes que rinden los
Pasantes, pues ·los vicios que a la fecha se observan sobre el particular,
hacen nugatorias algunas de las finalidades que se persiguen con dicho Servicio.
Desde el punto de vista de su control administrativo, la Dirección Gral
de Servs. Rura]es Cooperativos, le remitió a Ud. copias de los nombramientos expedidos a los CC. Pasantes, ajustándose a la Orden de Pago que deberá ser siempre especifica y amparar
debidamente dichos nombramientos.
En el mismo aspecto toca a las Jefaturas registrar e informar indefectiblemente la fecha de iniciación del
Servicio; vigilar de que el Pasante radique principalmente en el lugar asignado; dar su visto bueno para autorizar cambios de poblaciones y, por último, cuando algún Pasante no cumpla con los lineamientos básicos del
Instructivo, proponer las sanciones a
que se haya hecho acreedor.
Certificado de conclusión de Servicio. La Dirección Gral. de Servs. Rurales Coperativos, no extenderá ningún Certificado de conclusión del Servicio, si previamente el Pasante no
trae un documento que asi lo acredite
por parte de los Servicios Coordinados.

Armas y Letras + Pág. 6

a).-lngresos: - Subsidios o contribuciones; donativos; propios, productos y ,

Situación Económica de ..

aprovechamientos.
11.-PRESUPUESTOS.

(Viene de la Pág. 5)
nuestras Universidades por este procedimiento-, deriva de la desviación inevitable a que se sujetaría la Universidad en su misión y libertad académicas,
por atender a los factores de gestión lncrativa que privan en aquella clase de
actos.
INICIATIVA PRIVADA:-La iniciativa privada constituye, sin duda, nna
fuente eventual de recursos universitarios, la cual apenas se empieza a explorar sus posibilidades y efectos. Los donativos particnlares aislados o sistematizados en un Patronato, son relativamente nuevos en nuestro medio económico y social. Por ello mismo, su aportación ha sido más bien escasa. La
U.N.A.M. se ha beneficiado algo por este medio; y Sonora parece deber su
p¡,incipal impulso constituyente a la iniciativa de un grnpo de hombres de negocio, Nuevo León ha hecho una experiencia interesante y valiosa con la fundación de un Patronato Universitario, que ha contribuido en cerca de un millón de pesos a su rehabilitación económica, con mejoras y adqnisiciones de
equipos y bibliotecas; y que, por último, ha asumido la responsabilidad de
edificar la Ciudad Universitaria.
A pesar de todo ello, lo qne deba esperarse de la iniciativa privada tiene
que contenerse en los siguientes limites:
a) .-Una participación ]imitada o marginal en ]a economía universitaria,
que se oriente de preferencia al enriquecimiento del patrimonio permanente
de la institución, pero no a suplir gastos de mantenimiento.
b) .-El monto de las aportaciones por este concepto será más bien por
debajo de ]as necesidades efectivas, dado que el medio económico y social mexicano, no tiene el número y cuantía de fortunas privadas susceptibles de transformarse por donación en un gran patrimonio universitario. Por lo demás, aún
países como Norteamérica, en que los grandes acaudalados acudieron a la fundación y sostenimiento de Universidades, confrontan el problema de proveer
por subsidios del Estado a remediar los presupnestos deficientes de aqnellas
fundaciones universitarias de origen privado.
c) .-Finalmente, si supusiésemos vencidas tales limitaciones de índole económica, resta la limitación de que las Universidades no deben quedar dependientes de los negocios o de la riqueza privada, dado que a éstos corresponden
finalidades legitimas pero parciales de la comunidad, mientras que la institución universitaria es un patrimonio cultural de ]a sociedad entera y refleja,
por tanto, el orden del Estado con su interés público.

b).-Egresos: - Sneldos y honorarios; publicaciones; obras y servicios.

GESTIONES INMEDIATAS :-La gestión más inmediata, por la urgencia
de remediar la grave situación de penuria existente, es el aumento en los subsi•
dios federales, que se conceden por conducto de la Secretaría de Educación
Pública. Las peticiones mínimas, formuladas por las propias Universidades e
Institutos se ,consignan a continuación. 0

ACTUAL

NAMBRE

CARACTER PUBLICO Y NACIONAL DE -LA ENSEl'lANZA UNIVERSITARIA :-Este tratamiento, por lo demás, no es arbitrario, pues tiene su fundame.nto en la naturaleza misma del servicio qne prestan todas las Universidades
e Institutos Mexicanos de cultura superior y que, si no se les ha negado de
p1ano, los hechos indican que se desconoce o se ignora; es la naturaleza pública y nacional del servicio de enseñanza a que están destinadas. Bajo un criterio caduco, se limita, a menudo, la obligación del Estado a la impartición de
la enseñanza en sus niveles inferiores; aunque el desarrollo de la primaria y
posteriormente de la secundaria, es el impulso mismo que, primero, ha conducido al establecimiento de centros de educación superior y, segundo, del cual
proceden los problemas que estas Instituciones confrontan por el crecimiento
de su población escolar.
Nadie podrá áhora plantear el problema educativo de una Nación con sólo
referirlo a una de sus fases, la enseñanza elemental. La educación es el proceso integro o no es nada. Las fases superiores están implicadas en las mínimas y éstas sólo adqnieren su verdadero sentido en función de los objetivos
más altos. 0

Universidad Autónoma de San Luis Potosi .

... $ 225,000.oó $ 1001 000.oo $ 325,000.oo
..-. $ 250,000.oo $ 250,000.oo $ 500,000.oo
.... $ 300,000.oo $ 200,000.oo $ 500,000.oo

Universidad de Guadalajara

...... $ 700,000.oo $ 300,000.oo $1.000,000.oo

. Tecnológico de Guadalajara .

$ 25,000.oo

Instituto de Ciencias Autónomo de Aguascalientes .
Universidad Nacl. del Sw·este, Mérida, Yuc.

. $ 125,000.oo $

$

25,000.oo

75,000.oo $ 200,000.oo

Instituto Autónomo de Ciencia$ y Artes de Oaxaca .. $ 140,000 oo $ 110,000.oo $ 250,000.oo
Colegio del Estado de Guerrero

$ 150,000.oo $ 150,000.oo

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
Morelia, Mich.

.. $ 300,000.oo

$ 300 000.oo
$

Instituto Científico y Literario de Pachuca, Hgo.

$ 600 000.oo

200,000.oo $ 200.000.oo

Univer.sidad de Nuevo León

$ 175,000.oo $ 325~000.oo

Instituto Campecli.ano

$

Universidad Veracruzana

$ 250,000.oo $ 250,000.oo $ 500,000.oo

50,000 oo $

............... $ 225,000.oo

Universidad de Guanajuato

$ 500,000.oo

25,000.oo $

$ 100,000.oo

75,000.oo

$ 325,000.oo

........ $

75,000.oo $

26,000.oo $ 101,000.oo

. .. $

10,000.oo $

90,000.oo $ 100,000.oo

Instituto d~ Educación Superior de Cuernavaca, Mor. . $

21,000.oo $

29,000.oo $

50,000.oo

30,000.oo

20,000.oo $

50,000.oo

Instituto Juárez de Villahermosa ..
Instituto de Ciencias y Artes de Chiapas .

.............................. $

Univez:sidad de Querétaro

$

60,000.oo $

Universidad de Sonora

50,000.oo $

36,000.oo $

14,000 oo $

.... $ 120.000.oo

Instituto del Estado de Nayarit .

$

TOTALES

90,000.oo $ 150,000.oo

$

Ateneo Fuente de Saltillo, Coah.

50,000.oo

$ 120,000.oo

50,000.oo

..... $3.092,000.oo $2.729,000.oo $5.821,000.oo

PROGRAMA NACIONAL :-Las medidas recomendadas no deben limitarse
a resolver las necesidades actuales y más urgentes, sino que habrá de pugnarse
por la realización de un programa nacional con las siguientes bases:
1.-Incorporación a la Constitución General de ]a República de una norma
que establezca el servicio nacional de la enseñanza superior y universitaria, a
cargo de Ja Federación y de las entidades federativas, bajo una organización
que reconozca la autonomía jurídica de las instituciones correspondientes y
provea a su sostenimiento con fondos públicos bastantes para el desempeño de
su misión.
II.-En el mismo precepto constitucional o en su ley orgánica, la determinación de un programa nacional de arbitrios que se sujete a los siguientes
lineamientos:
a) .-Asignación directa de partida presnpuestal en las Leyes de Hacienda
Federal, o locales, incluso el Departamento del Distrito Federal, de un pordento fijo de los egresos totales para los gastos de sostenimiento de las Universidades e Institutos de enseñanza superior; que las· respectivas tesorerías
entregarán directamente a estas instituciones, sin intervención de otra dependencia administrativa, s3lvo de la que se establezcan para la inspección y vigilancia del correcto manejo de los fondos.
b).-Afectación única y exclusiva del rendimiento total de los impuestos
federales y locales sobre herencias y legalos, a la constitución de un patrimonio
nacional universitario dedicado a realizar inversiones inmobiliarias, mejoras
permanentes y adquisiciones de equipos y laboratorio para fines universitarios.
III.-Creación por el m,ismo texto constitucional o su ley orgánica, de un
Consejo Nacional Universitario integrado por 1as propias Universidades e Institutos de educación superior, encargado de promover y cuidar que se realice
el programa nacional de enseñanza superior y universitaria de la República
Mexicana.

ESTUDIO ECONOMICO :-Un pro~rama económico en consonancia con estas ideas, debe ser el resultado de una planeación nacional, orgánica, que combine en justa proporción los recursos ]ocales y federales, así como la acción
de Ia iniciativa privada y la contribución de los propios universitarios. Se han
de considerar en esta planeación, los siguiente capítulos:

Monterrey, N. L., febrero 12 de 1953.

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON.

a) .-Edificíos.-Cíudad Universitaria.
b) .-Instalaciones.

EL RECTOR.

!.- PATRIMONIO UNIVERSITARIO
c) .-Equipos y bibliotecas.
FIJO.
d) .- Mejoras, adquisiciones y conservación de elementos.
• La vigente Ley Reglamentaria del Art. 39 Constitucional reconoce este principio; pero, es muv
imprecisa en la organización del sistema nacional de la educación uniYeritaria.
~

TOTAL

Universidad de Puebla ..

Instituto del Estado de Zacatecas

PRESUPUESTOS PUBLICOS:•-Por limitación o por exclusión de los anteriores, queda como recurso fundamental de la economía universitaria, los pre•
supuestos públicos, bien de las entidades federativas, bien del Gobierno Federal; en uno y en otro caso, cualquiera que sea la técnica fiscal empleada al
respecto: subsidios, afectación de impuestos especiales o asignación de una
participación én el monto total de contribuciones a pagar, etc.
Hemos visto en capítulo anterior, que las entidades federativas llevan, en
términos generales, un 80 % de la carga del servicio público de la educación
una condición económica bonancible en sus gastos de mantenimiento; y tamuniversitaria, con la notoria excepción de la U.N.A.M., que no por ello, ostenta
una condición económica bonancible en sus gastos de mantenimiento; y también hemos observado que la aportación del contribuyente mexicano va a parar
al tesoro federal en su mayor proporción, con sólo un 20% para ]a hacienda
pública de las entidades federativas,
Lo- menos que se ocurre pensar a cualquiera ante esta situación, es que el
Gobierno Federal debe igualar, por lo menos, su aportación a las Universida~
des de provincia con la suma que éstas reciben de los gobiernos locales; y en
el caso de la U.N.A.M., que sea la Administración p!Íblica del Distrito Federal
la que tome a su cargo una responsabilidad similar que hasta ahora ha diferido.

AUMENTO

LIC. RAUL RANGEL FRIAS.

* La

información procede de la Asociación de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de la República Mexicana, por conducto de sus oficinas en México.

Armas y Letras + Pág. 7

�prendiendo fundamentalmente a Pasante del Grupo B.
3.-Tomando en cuenta que la supervisión
y vigilancia del Servicio So(Yiene de la Pág. 6)
cial desde su implantación, se ha hera realizar encuestas en investigacio- cho a través de las Jefaturas de Servínes, conforme a su preparación profe- cios Coordinados, y considerando que
sional. A este grupo se le asignará son estos Servicios señalar las defisueldo uniforme de $600.00 mensuales, ciencias e irregularidades observadas,
ministrándoles viáticos y pasajes a reportándolas de inmediato con las suaquellos que por la índole del trabajo gestiones que puedan ser aprovechaque se les confiera, no tengan residen- das dentro de la nueva organización
del multicitado Servicio Social.
cia fija.
Dada la urgente necesidad de los
Dentro de esta clasificación, suplico
elatos
que se mencionan por estar próa Ud. nos comunique el número de
xima
la iniciación del nuevo período
plazas qu pueden ser asimiladas por
de ejercicio Social, encarezco a Ud.
esa Jefatura de Coordinados.
GRUPO B.-Estará integrado con que a la mayor brevedad posible se
Pasantes de Medicina que realicen su proporcione la información que se soServicio Social, estrictamente en po- licita.
A reserva de ampliar nuestros conblados rurales carentes de Médicos titulados y de Servicios lfédicos perma- ccptos en relación al plan general de
nentes. Las actividades encomendadas Servicio Social para Pasantes de Meestarán regidas por programas especí- dicina, se dió contestación a las orienficos que abarquen labores epidemio- taciones preinsertas en la siguiente
lógicas, asistencia médica gratuita a forma:
Desde luego, manifiesto a Ud. que
débiles económico-sociales y diversos
aspectos de sanidad municipal. A es- en esta Coordinación no vemos la nete Grupo se le asignarán honorarios de cesidad de ocupar Pasantes del Gru$450.00 mensuales y tendrán opción al po "A".
En cambio, se tiene vivo interés por
ejercicio profesional particular, en
aquellos sectores que no se relacionen los del Grupo "B"; pues los graves
problemas sanitario-asistenciales del
con las especificaciones anteriores.
GRUPO C.-Se formará con aquellos medio rural en esta Entidad, exigen la
Pasantes que efectuen su Servicio So- actuación de Pasantes en materia de
cial en el Distrito Federal, estarán Epidemiología, asistencia médica graadscritos a dependencias oficiales o tuita a los débiles económico-sociales
descentralizadas; las labores que rea- y saneamiento del medio, y para ésto,
licen, se subordinarán a los programas tenemos necesidad de un mínimo de
en vigor, para dichas Dependencias, 15 o 20 Pasantes.
Del Grupo "C", tampoco estimamos
gozarán de emolumentos de $300.00
necesarios los Servicios de Pasantes.
mensuales.
Ahora bien, ya que esa Superioridad
2.-Considerando que para el financiamiento del Servicio Social, los Go- nos honra con admitir sugerencias sobiernos de los Estados, a través de las bre esta importante reorganización
Jefaturas de Coordinados, han contri- que se trata de dar al Servicio Social
buido con el 50 % para el pago de ho- de Pasantes, me estoy permitiendo sunorarios asignados a los Pasantes de gerir a esa Superior Dirección, la conMedicina, se encarece su intervención veniencia de que se haga obligatoria
inmediata ante el C. Gobernador Cons- previa de todos estos Pasantes, dándotitucional, a fin de obtener su acuerdo les un adiestramiento específico de lafavorable para que la aportación eco- bores Sanitario-Asistenciales, con dunómica que se conceda para el próxi- ración mínima de 4 a 6 semanas, pues
mo ejercicio, corresponda al número no escapa a la respetable opinión de
de Pasantes adscritos a esa Entidad y Ud., que se abandona la Facultad con
al abulador de sueldos fijado, com- sólo conocimientos teóricos en estas

El Servicio Médico ...

Sobre Hidalgo

(Viene de la la. Pág.}

que en España. Hidalgo y Morelos son hijos espirituales de
Montesquieu, Rousseau, V oltaire, y los Enciclopedistas france•
ses. Y, como buenos sacerdotes cristianos pusieron por obra la
bienaventuranza cuarta del Sermón de la Montaña: "Bienaven•
turados los que tienen hambre y sed de justicia" El Grito de Do•
lores, pues, en boca de un cura, si bien implica una rebeldía
contra la Iglesia católica, es, desde otro punto de vista, un grito
fundamentalmente cristiano. Primero: la justicia en la tierra·
después, la del cielo.
'
Hubo en México, varios precu.rsores de la emancipación.
Pero fueron insurrecciones esporádicas, prontamente domina•
das. La conspiración de Valladolid (hoy Morelia), se reproduce
en Querétaro. Su figura principal es don Ignacio Allende, ca•
pitán del regimiento de la Reina. Allende era un criollo liberal.
I~~itó a don Migu~l Hi1algo, cura del pi!eblo de Dolores a par•
ticipar en la conspiracion. Aun cuando el sacerdote no estaba
convencido del éxito de la conjura, adhirió a ella y se puso a su
frente . . Los acontecimientos se precipitan en los primeros días
~e septie_mbre de 1810, y el 16, entre las cinco y seis de la ma•
nana, Hidalgo arenga a los indios del atrio e interior del templo
Y concluye con estos gritos históricos: u;Viva la América!, ;Viva
Fernando VII!, ;Muera el mal Gobierno! Los feligreses repiten
estos gritos, adhieren a la causa que encarna el cura -v corren a
armarse de lanzas, machetes y hondas. La Revolución está en
marcha,,)'. el cuadrante de la Historia, marca una nueva hora
para Mexico.
Félix E. Etchegoyen . •

ramas Sanitario-Asistenciales Y, aún, materiales de trabajo de los Pasantes,
muy reducida esa teoría. De manera han sido muy reducidos o carentes en
que ese entrenamiento será indispen- Jo absoluto.
Dado el interés señalado por la Sría.
sable si se quiere obtener algo de buen
de
Salub. Asist. para que el Servicio
resultado, pues la opinión que persode
Pasantes
de Medicina sea reorganinalmente he tenido por observación de
zado
en
la
mejor
forma, nos permitilas labores de los Pasantes, es desfavorable para ellos, ya que, en su mayo- mos hacer las siguientes proposicioría, tienen una gran ignorancia de las nes:
labores Sanitario-Asistenciales Y, por
a) .-Hacer los trámites corresponotra parte les anime más el afán de · dientes ante la Sría. de Salubridad y
lucro que el deseo de servir a la co- Asistencia, aprovechando la valiosa
munidad.
intervención personal del C. GobernaNaturalmente que este período de dor del Estado, para hacer adscripentrenamiento no será comprendido ción exclusiva en los Estados de Coadentro del tiempo que tienen obligahuila, Nuevo León y Tamaulipas, con
ción de dar Servicio Social, sino que,
Pasantes de la Escuela de Medicina de •
al llegar a solicitar éste, han de comla Universidad del Estado, a excepción
probar debidamente que ya hicieron
hecha de los que sean contratados por
su entrenamiento específico en alguna
empresas descentralizadas como Fenidad o Centro Sanitario-Asistencial.
rrocarriles, Seguro Social, Petróleos
Finalmente debo informar a d., que
:\fexicaos, etc., desde la Capital de la
. con esta misma fecha estoy dirigiénRepública.
dome al C. Gobernador Constitucional
del Estado, tratándole el punto 2 ele!
b) .-Hacer los trámites corresponoficio de Ud., a que estoy dando con- dientes y por el conducto arriba setestación y oportunamente tendré el ñalado, ante la Sría. de Salubridad y
honor de informar a Ud. los resulta- Asistencia, para que sea la Dirección
dos.
de la Facultad de :\ledicina de Nuevo
Además, y para concluir, debo ex- León y estos Servicios Coordinados,
presar a Ud. que esta Jefatura queda los únicos encargados para hacer la
debidamente enterada del contenido selección y aplicación de las plazas de
del punto 3 del referido oficio de Ud., los Pasantes en los Estados del noresy que, en su oportunidad se dará el te de la República, solicitándose para
debido cumplimiento a sus indicacio- este objeto a los Jefes de Servicios
nes, en cuanto a reportar a esa Direc- Coordinados, listas anuales con las poción a su merecido cargo, las deficien- blaciones aptas para verificar el sercias e irregularidades que se observen vicio.
en el trabajo de los Pasantes que esc) .-Que la Universidad de Nuevo
tén en Servicio Social.
León, directamente o a través de la Dirección de la Facultad de Medicina,
CONSIDERACION'ES FIN'ALES Y
haga
cumplir, sin excepción, la desigCOXCJXSIONES
nación de Pasantes en los lugares que
De esta larga exposición y de la ex- les sean señalados, ya sea por sorteo,
periencia tenida durante los años en aprovechamiento y calificaciones, proque nos ha tocado conocer y en algu- medio de asistencias, etc., excepción
na forma dirigir el funcionamiento hecha suponemos de las Pasantes mutécnico-administrativo de los Pasantes, jeres que podrán ser adscritas en los
podemos hacer las siguientes conside- lugares más favorables.
raciones:
d) .-Estamos de acuerdo en el pago
lo.-Durante los 14 años que tiene
mensual de 450.00, señalado en el Gruele establecido el Servicio :\fédico-Sopo "B" a que hicimos referencia y pacial en el Estado, han sido algo más
ra el objeto estamos en espera de la reele 500 los Pasantes que han hecho su
solución correspondientes, de parte
Servicio, en su mayoría en Nuevo León
del C. Gobernador del Estado, para
y correspondientes a la Facultad de
que se cubra el 50% y el resto por la
Medicina de la Universidad de Nuevo
Dirección Gral. de Servs. Cooperativos
León.
Ejidales. Que para asegurar el pago de
2o.-Que la Sría de Salubridad v
Pasantes que puedan ser adscritos en
Asistencia a través de la Sección d~
los Estados de Tamaulipas y Coahuila,
Pasantes· de Medicina, ha enviado a
deberá avocarse la Dirección antes
Nuevo León, Pasantes de la Facultad
mencionada con los CC. Gobernadores
Nacional de :\Iedicina.
respectivos, para que incluyan en los
3o.-Que la Sección de Pasantes de
convenios económicos de los Servicios
Medicina de la Dirección General de
Servicios Coopertivos Ejidales, desde Coordinados, partida específica para
este fin.
el comienzo del año en curso, está haciendo la designación de Pasantes de
e) .- Que se incluya en la Partida de
Medicina de Nuevo León, por motivo Pasantes de cada Coordinación, cantide la desorganización y aún anarquía dad de dinero suficiente para adquique durante varios años existió para rir botiquines, material de trabajo y
la designación de estos Pasantes, tan- equipos indispensables para el Sefvito por la Facultad de Medicina, como cio Social de Pasantes y.
por estos Servicios Coordinados o por
f) .-Que se hagan las excitativas
la propia Dirección General.
pertinentes
a efecto de que el perso4o.-Que el número de poblaciones
aptas para Servicio Social en Nuevo nal técnico de las Oficinas Sanitarias,
León, año con año está en mayor des- controlen y vigilen mejor la veracidad
proporción, dado el aumento de Pa- de los trabajos realizados por los Pasantes y de sus estancias corresponsantes.
5o.- Que con frecuencia existe re- dientes.
nuncia absoluta de parte &lt;le los Pasantes, para hacer su Senicio en poMonterrey, N. L., a 28 de Agosto
blaciones alejadas, con malas vías &lt;le de 1952.
comunicación y pobre5 en lo general.
60.- Que no se han hecho retribu- EL JEFE DE LOS SERVS. COORDS.
ciones económicas justas, ni capaces
DE SALUB. Y ASIST. EN EL EDO.
de resolver el sostenimiento de los Pasantes.
DR. SALVADOR MOUNA VELEZ .
. 7o.-qu~ se ~1a establecido supervisión o v1g1lancia de los trabajos, o es- EL EPIDE:\UOLOGO DE LOS SERVS.
tancias de los Pasantes, en ocasiones
COORDS. DE SALUB. Y ASIT.
en forma defectuosa y.
EN EL ESTADO.
80.-Que . a excepción de algunos
productos biológicos, los botiquines y
DR. JULIO G. MONTEMAYOR.

Armas y Letras + Pág. 8

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Abril de 1953

Núm. 4

{/ Ce1rte1u1,-ic del Pcet11 JOSE MARTI,
AGONIA Y DEBER
Ju111r '/1ic11Jic ~11/le9c
'

ERNESTO MADERO

Este año, grávido de conmemoraciones centenarias singu•
larmente para México, -Hidalgo, Martí, Díaz Mirón, Pez.a-,
tiene también para la Península Española particular significa•
ción, pues habrá que recordarse en los ámbitos universitarios, ce•
náculos, academias, tertulias y grupos de hombres de letras, la
figura del poeta romántico don Juan Nicasio Gallego, 1777·
1853, cuya vida y obra, apasionadamente juzgada por el con•
cepto elogioso o por adversa fortuna, ha de alcanzar la palabra
memoriosa.

CENTENARIO MARTIANO
Hizo 100 años, el 28 de enero de 1853, nació en La Haba•
na -en el humilde rincón de la Calle de Paula que es hoy reli•
quia venerada por el pueblo de la Isla- el cubano José Julián
Martí y Pérez. Al cumplirse el primer centenario de la histórica
fecha, recordar a Martí se torna obligación inescapable: su palabra sigue siendo llamado urgente a rescatar la dignidad del
hombre americano.

Juan Nicasio Gallego, por su clásica orientación y discipliMartí no tiene paralelo en el Continente. En él se conju-na pertenece, como Don Manuel José Quintana, al grupo de garon-la niñez dolorosa, la adolescencia heroica, la juventud ba•
poetas que prolongan las tradiciones del siglo XVIII.
talladora y la madurez coronada en el. martirio, para hacer de
su existencia lo que Unamuno llamó ula vida más conmovedora
Su elegía a los caídos del DOS DE MAYO (1808), más y dramática de América".
descriptiva y concreta que las odas de Quintana, de insuperable
emoción, riqueza de imágenes y forma perfecta, fué la que ma•
Para celebrar el centenario martiano, habrán de oírse vo•
yor popularidad tuvo en tu tiempo ( entre las composiciones ces múltiples. La de quienes hoy mismo pelean en Cuba por la
consagradas a aquella fecha gloriosa y sangrienta), y una de las paz y el pan del pueblo; la de cuantos no han olvidado, en el es•
más recordadas en nuestros propios díás en España:
pacio ancho de América Latina, el t:alor con que Martí defendió
la independencia de nuestros pueblos, frente al Norte advenediNoche, lóbrega noche, eterno asilo
zo ••• Y la de los hombres que aman y conocen al Apóstol, y se
del miserable que esquivando el sueño
amparan en sus propias palabras al celebrar jubilosos la fecha
en tu silencio vigoroso gime,
inolvidable: ''Para rendir tributo, ninguna voz es débil".
no desdeñes mi voz: letal beleño
Minutos antes de que el tren detu- sentó a su hijo -José Martí- con un
presta a mis sienes, y en tu horror sublime
viera
su marcha, todo era bullicio en- mexicano, Manuel Mercado, quien era
empapada la ardiente fantasía,
tre los pasajeros a pesar de que esta- ya el amigo invariable de la familia.
da a mi pincel fatídicos colores
Después subieron a un desvecijado
ban a punto de sonar las doce de la
con que el tremendo día
noche. Los viajeros ordenaban sus coche de punto y se dirigieron por
trace el fulgor de vengadora tea,
abigarrados equipajes y se las arre- las calles viejas al nuevo hogar. Allí
glaban para cuidar las gardenias com- esperaba la madre, doña Leonor, any el odio irrite de la patria mía,
pradas
al paso rápido del convoy por siosa de envolver a su muchacho en
y escándalo y terror del orbe sea.
El poeta, ciertamente, escribió poco; y no parece haber te•
nido en grande estima sv.s obras. Sin embargo de eso, ha dejado modelos insignes de armonía, de versificación esmerada, de
acendrado gusto, de expresión noble y grandilocuente.

Lo más estimable de su producción son la ODA A LA DEFENSA DE BUENOS AIRES (1807) -con la cual se dió a co•
nocer-, saturada de fervoroso patriotismo, y las elegías A LA
MUERTE DE DOÑA ISABEL DE BRAGANZA (1819) y A
LA MUERTE DE LA DUQUESA DE FRIAS (1830 ), de seve•
ro estilo clásico y suma perfección.
Educado con las doctrinas de la disciplina clásica -se ha
dicho de Gallego- vió el poeta·con un sentimiento de antipatía
(Pasa a la Pág. 1)

Córdoba y Orizaba. En uno de los vagones de segunda, mientras las madres cubrían a sus pequeñuelos con el
rebozo para poder sacarlos al aire húmedo de principios de febrero, un joven de mirar hundido alistaba la pobreza de su maleta, en la que traía
cariñosos recuerdos para la familia
que le esperaba: venía de un largo
viaje, desde España, a refugiarse en
tierras de México.

Al bajar al andén, cayó en los brazos de su padre, don Mariano Martí
-antiguo soldado español y ahora dedicado a menesteres de sastreríaque apenas disimulaba la emoción de
volver a estrechar al retoño ausente.
Pasados los primeros minutos de aturdimiento, el viejo don Mariano pre-

una caricia húmeda de lágrimas silenciosas y tratando de adivinar si
aquel pedazo de su corazón vendría
resintiendo, en el cuerpo débil y enfermizo, la dolencia que le dejaron
los grilletes del presidio.
ía en su cuarto, Martí dejó escapar
el solJozo que le estrujaba el pecho:
desde que vió a don Mariano en la
estación había advertido el traje negro y la expresión conturbada de su
padre. Cuando el vapor inglés que le
trajo a Veracruz se aventuraba por el
mar, había muerto Ana -trenzas claras, ojos de esperanza como sus dieciocho años- la hermana consentida
cuyas cartas le habían alegrado puntualmente las soledades deEspaña.
(Pasa a la Pág. 2)

�JOSE MAR TI, ...

(Viene de la la. Pág.)

deben ir a la escuela de la gloria. Es
bello que los indigenas descalzos repitan las ideas que consagran sus derechos: es bello que el pueblo tenga
absoluto y pleno concepto de su dignidad y de su honra".
nos.
Marti le ha tomado el pulso a MéxiSus compañeros de redacción en los
co y se da cuenta de que, a pesar del
periódicos y revistas de México, eran
gran impulso liberal que anima al país,
liberales de gran estatura, sostenedores de Lerdo de Tejada. Algunos, co- los licenciados verbosos que hablan
de Libertad y Progreso, tienen olvimo A1tamirano y Ramirez, habrían de
dados a los indios. Desde entonces,
dejar huella profunda en las letras Y
expresa
que América ha de ser granel pensamiento mexicanos. Y sin emde
a
condieión
de liberar a sus granbargci, el joven cubano, jamás estuvo
des
masas
oprimidas
y señala el pelia nivel que desmereciera junto al brigro
de
que
nuestros
pueblos caigan
llante grupo que formaban aquellos
bajo
la
tirana
de
los
hombres
"de esintelectuales, participes o herederos
inmediatos de las luchas de Reforma. padón o retórica".
Haciendo gala de mesura para no
Más todavía; sus escritos no son la cocrear
problemas en la prensa Y el pais
laboración de una pluma iniciada en
que
lo
acogen, Marti no deja pasar
el periodismo, sino que en cada línea
oportunidad
para referirse al dolor de
encierran una lección de patriotismo,
su
Isla
maniatada.
Recibe informes
una advertencia oportuna de los peligros internos y externos, una espe- sobre la resistencia armada de los
mambises y entonces se duele de la
ranza en un mundo de justicia.
Abre su colaboración en la "Revis- inactividad forzosa en el destierro:
ta Universal'\ firmando la columna "¡Ira y vergüenza para los que no lu"Boletín" con el seudónimo de Orestes chamos a su lado!" -escribe al leer
y dedica sus primeras cuartillas pre- un periódico salido de la manigua
cisamente a la celebración del 5 de sublevada.
La reiteración que Marti hace del
Mayo (1875). Ninguna fecha mejor
partiotismo
cubano, llega a crearle
para que comience a inundar a Méxiconflicto
en
los
periódicos. Desde las
co con sus renglones paradigmáticos.
de nuevo en el camino para el que había nacido: no era él señorito de m~lindres, sino un combatiente por la _libertad, el decoro, la dignidad Y la. mdependencia de los pueblos amenca-

Habla Martí en el "Boletín", no como
un extranjero recién llegado que busca horizontes y rumbos, sino como un

politico que sabe lo que quiere el pueblo y que conoce y siente en todas sus
aristas el arraigado patriotismo de los
mexicanos. No tiene Marti en Cuba
patria libre a la que cantar y dirigir.
Su deber, mientras tanto, será el de
dar a México sus fuerzas para que no
pierda el camino.

Estas son las palabras con que Marti despunta: "El culto es una necesidad para los pueblos ... Extinguido por
ventura el culto irracional, el culto de
Ja razón comienza ahora".
"Bien hace el pueblo

'

' ' f,r
'.

i¡¡

levantarse la cortina y hacen salir al
novel autor entre ovaciones y lluvia

Rosario; de él se decia que "atesora-

A lo largo de la crónica, nos dice
cómo ante la tumba de Ignacio Zaragoza -el vencedor de los Fuertes de
Loreto y Guadalupe- desfilaron los
hijos del pueblo, hablando su propio
lenguaje: los miembros del Gran
Circulo de Obreros y los estudiantes
de la Universidad.

flor tronchada cuyo corazón no resis-

ba en sus ojos todo el calor de su isla

Junto a ellos, obreros y estudiantes,

tió al nivel del altiplano. Un poco
más y hubiera alcanzado a recibir al

nativa"; pero, pocos sabían de la he-

está José Marti. Cuando se refiere a

rida que minaba el alma de Marti:
¿cómo olvidar que a los 16 años, sien-

los primeros, 1 goza al anotar el nombre proletario afirmando que "es hermoso escribir estas palabras". Y al
mencionar al estudiante Becerra Fabre, que habla en representación de
los universitarios, señala su alegria
porque "se ha hecho querer de los los

Tal vez aquella misma noche, Martl
concibió sus primeros renglones en

La semana anterior de su arribo a
México babia cumplido 22 años. Era

México: "Mis padres duermen, mi her•
mana ha muerto ... " Y en el amanecer

realmente un muchacho dispuesto ál
amor de Concha Padilla, la admirada
artista del "Principal" o al flirteo con

desvelado, sin duda imaginó Jo que
pudo haber sido la vida de aquella

de Europa, el pintor michoacano Manuel Ocaranza, que babia partido meses antes atraido por el espejismo de
los vernisages parisinos.

Rayando el alba, Márti durmió un
par de horas, para iniciar después el
primer día de su estancia en México:

un largo paseo por la Alameda, que
habría de convertirse al correr de los
meses en su rincón favorito; búsque.
da de programas de teatro, para refrendar sus inclinaciones al drama,
avivadas en Madrid y Zaragoza; iniciación en la amistad de mexicanos
como Mercado, Altamirano, Ramírez,
Villada, Gorostiza, Peón Contreras,
Baz, Peza, Sierra, Gutiérrez Nájera ...

En intima colaboración y amistad
con lo más notable de la i'nteligencia
mexicana, Martí encontró abiertas de

inmediato las rejas de la hospitalidad.
Y más aún: pronto se convirtió en el

más admirado y atractivo visitante en
salones tan exclusivos como los de
Rosario "la de Acuña", luciendo el

1

Pero también hay días de gloria para el cubano, cuando los aplausos siguen al telón que cae en el ''Princi-

premia a los héroes".

novio que también regresaría pronto

. 1

mexicano . tcmente particular".

pal", cerrando el estreno de su obra
"Amor, con amor se paga". Vuelve a

,,
1,

mo de la Portilla hace un llamado de
atención "al amable escritor que tanto empeño toma por sacar a plaza ...
La cuestión de Cuba". Marti siente el
aguijonazo, sobre todo porque viene
de don Anselmo, amigo español que
ha tenido para él deferencias especiales. No da Marti la callada por respuesta: jamás perturbará la tranquilidad del pais que le acoge; pero afirma su derecho a defender la independencia de la tierra que to vió nacer
y termina, con aquella dignidad que
le era inseparable, reconociendo que
debe a De la Portilla "un favor tris-

- continúa- en celebrar el dia en que
el enemigo de su libertad fué atacado
y abatido: esta fiesta no significa odio,
esta fiesta significa independencia patria... Se olvida a los caidos pero se
Retrato mexicano de José Martí, de Valle/o
1 ,,'

columnas de "La Iberia", don Ansel-

brillo de su inteligencia, la música de
su poesía desbordante y el prestigio
de su destierro patriótico.

do casi un niño, había sido condena-

do a prisión por defender a su Patria? ¿ Cómo disimular el dolor fisico
de la hernia que le dejó el trabajo forzado en las canteras de San Lázaro?
¿ Y las cicatrices en los tobillos, por
las cadenas que le amarraron de la
cintura a los pies?... Nadie hubiera
adivinado que aquel mozalbete, asiduo
asistente a las funciones del "Principal", modesta pero escrupulosamente
vestido; manejador de ademanes personalisimos y desenvueltos, había esta-

do a punto de ser condenado a muer-

hijos honrados del trabajo".
Marti sabe que su estancia en Mé-

xico habrá de madurarlo para la tarea futura del 95. ¿Cómo aprovechar
los días en la tierra dil Juárez, la vida

con el pueblo que es ejemplo de rebeldias y heroísmos? Pues ayudándole .a tener conciencia de sus deberes propios y a conocer el lenguaje

te, antes de llegar a los 17 años, "por
sospechas de infidencia"...
Tal vez la única que seguía vivien-

de la solidaridad.

do a diario la pena de aquellos días

de Martí. Sus ojos caen paternalmente sobre un indito descalzo que sube
a la tribuna para glorificar a los héroes de la Patria. Aquel pequeño des-

era doña Leonor, cuyas manos tem-

blorosas ----&lt;lscapando a la vigilancia
de los carceleros- haban introducido
unas diminutas almohadillas entre los
bárbaros grilletes y la carne lastimada de su niño presidiario.

Pero Marti era hombre de lucha y
apenas desahogados los compromisos
inaplazables, mitigada la necesidad imperiosa del hogar atribulado, se metió

El indio embrutecido por la miseria
y el alcohol, es preocupación amarga

calzo, ante el asombro de la concurrencia, pronuncia un magnifico dis-

curso. Marti le · dedica palabras que
son confesión de su amor al pueblo
mexicano: "... es bello que los niños po-

bres formen en la procesión del Cinco de Mayo: los hijos de la pobreza

Armas y Letras + Pág. 2

de claveles. Asiste lo más granado de
la vida literaria y social. Marti descubre en un palco a su paisano el poeta Pedro Santacilia, acompañando a
la familia de Juárez; y más al fondo,
luciendo una belleza que de inmediato reconoce como venida del Caribe,
una muchacha que sonríe y bate palmas en honor del dramaturgo en cierne.
Ni la señorita disimula su entusias-

mo por el joven literato, ni Martí es
corto en lances de galanteria. Ella
es Carmen Zayas Bazán, también cubana y recién llegada a México, botón
privilegiado de familia rancia y pudiente. Nace el idilio con todos los
atributos del momento: celos de Carmen, porque Marti no acaba de poner fin a sus amorios con la Padilla;
reticencias de la familia aristócrata,

por el origen humilde y la pobreza
del pretendiente. Sin embargo, pronto
queda sellado el compromiso.
Marti se ha enamorado y gana el
corazón de Carmen, luciendo dignidad
junto a pobreza; nobleza de alma junto a la cuna humilde; el presente apa-

"Principal" y los menesteres periodís-

ticos que ya le permitian desenvolverse con mayor holgura. Las advertencias literarias de i\larti sobre los
hombres de espada al cinto, adquieren una actualidad inquietante.
Riva Palacio ataca con violencia al
gobierno. A distancia se oye cómo
Porfirio Díaz y Donato Guerra, impetuosos y jóvenes, afilan el machete. La
prensa agresiva se vuelva en censuras

a Lerdo de Tejada y en las páginas de

"El ~fonitor", "El Pájaro Verde" y
"E Siglo" se atreven a llamarle "dictador". Se caldean los ánimos y la
temperatura politica sube de grado al
iniciarse el año de 1876. A principios
de febrero los periódicos ultramontanos publican a bombo y platillo los
llamados de Diaz a la rebelión. Marti
no es ajeno a la defensa que de Lerdo
hacen la "Revista Universal" y "El

Eco de Ambos Mundos". El año transcurre preñado de inquietudes, por
una revuelta que cunde y amenaza.

La reelección de don Sebastián,
antes que fortalecer su gobierno, pa-

rece un toque de desbandada. Quienes ]e sirvieron en sus días de gloria
comienzan a abandonarlo; la mayoría

de los intelectuales -en nuestro país,
casi siempre, dispuestos a servir al

que más paga- poco a poco le vuelven las espaldas y preparan su adhesión al sol que más calienta.
Antes de que la mano del soldadón
de Oaxaca se apodere de México y
Lerdo huya del país, Marti escribe palabras de profesia:
"En la formación de los pueblos
se empieza por la guerra, se continúa con la tiranid, se siembra
con la revolución, se afianza con
la paz".

¡Qué imagen perfecta, por anticipado, de la vida de México! "Se empieza por la guerra ... " -las tropas de

Diaz estaban a punto de tomar la ca-

Año Nuevo, compró un pasaje para
Veracruz y el 5 de enero de 1877 vió

bres más importantes del país, con su

los hombres". Pero le roba tiempo a

de paso, rumbo a Guatemala, para vol-

García Granados, cosechando amista-

la faena burocrática para dedicarse a

des y levantando murmullos de admi-

cuestiones de mayor vuelo.

ver a la lucha y ganarse el pan de
cada día.
También allá, en la tierra del quetzal
joyante, encontró Marti puertas fran-

no hay simpatía para los libertadores
antillanos:

tados Unidos los derechos cubanos: tengo fe en que el martirio
se impone y en que lo heroico
vence. Ni esperamos un reconocimiento, ni lo necesitamos para
vencer".

cuente de Marti, le conquistaron en
cuestión de semanas la simpatía de

que esperaba su regreso para casarse

toda Guatemala. Cada una de sus clases era todo un discurso y sus alumnos -bulliciosas muchachas quinceañeras, flanqueadas por circunspectos
varones adolescentes- encontraron en
las enseñanzas del nuevo maestro un

raudal inagotable de sabiduria. Era
Martí, en verdad, un educador incomparable: tenia 23 años; venia de México y de Europa; se desenvolvía fácilmente en tres o cuatro idiomas; a
su amplia cultura española y americana, agrega_ba el conocimiento de las

literaturas de Francia e Inglaterra,

Literaria "El Porvenir"; pronuncia
discursos cuyos párrafos repiten las

mo no tuvo la decisión de cortar a
tiempo: "Sólo con fraternal amor habla el proscrito ... "

•••

estarían a su alcance. Pero Martí no
estaba para inclinaciones ante los poderosos, ni para recibir dádivas de Jos
nuevos mandones castrenses. Mientras

ca cubana. Pero ... si nos apretamos el corazón para que de él no
surja la verdad que se nos escapa
de los labios; si hemos de ser, más

la politica cubana!"

Hablar en aquel tono podía exponer al orador a ser acusado de agitador. El eco llegó hasta el oído alerta
del general Blanco, quien se trasladó
días después a Guanabacoa, en donde
se anunciaba otro discurso de Martí.
La ocasión no parece adecuada para un pronunciamiento de carácter político, pues solamente se trata de una

velada que el Liceo organiza en honor del violinista Diaz Albertini; pero

Ahora no le quedaba sino el desaho-

Marti, con el dominio evtraordioario

go sincero, pero puramente literario:

de la palabra que poseía, hizo tan rei-

Quiero a la sombra de un ala
contar este cuento en flor:
la Niña de Guatemala,
la que se murió de amor ...

campos de mi patria, en los con-

suelos de un trabajo honrado y en

y ella se murió de amor.

· teradas alusiones a 11 la Patria" y a lo
"cubano", que el general Blanco ex-

presó más tarde a sus subalternos:
"Quiero no recordar lo que he oído y

no concebi nunca se dijera delante de
mí, rereseotante del Gobierno español". Y agregó: H ••• Marti es un loco.

Pero un loco peligroso". Los periódicos Jlaman a Martí "águila naciente
de nuestra tribuna".

El general Blanco no hacia más que
Se entró una tarde en el rio:
la sacó muerta el doctor.
Dicen que murió de frio:
¡yo sé que murió de amor!

repetir, a su manera, la opinión de los
periódicos mexicanos, comentando la

¿Cómo seguir viviendo en Guatema-

y materialismo. En mayo de 1875, "El
Federalista" babia aplaudido al tribu-

intervención de Marti en un debate
sostenido en el seno del Liceo Hidalgo, para discutir sobre espiritualismo

estrechó

Marti la mano del Presidente de Gua-

la? Por un lado, la sombra de Maria

tema]a, don Justo Rufino Barrios, que
le recibe en audiencia especial. Don

Je acOmpañaba como un fantasma; y

Justo Rufino era un producto natural
y genuino de nuestra América turbulenta: con el chicote en la mano go-

un país nuevo. Como el padre ranchero que a empellones manda a sus
hijos a la escuela para que s·e conviertan en hombres de bien.

adhesión y los favores del porfirismo

decepciones, agoniza como orquídea

Ella dió al desmemoriado
una almohadilla de olor.
El volvió, volvió casado

lanzaba ya contra la vida liberal. La

su pluma la causa lerdista, fácil le hubiera sido acomodarse bajo el nuevo
régimen. Una palabra, una linea de

poco después, consumida por quién

a él le interesa, lo que en el fondo lo

y la haré: la de las nuevas doc-

" ... por soberbia, por digna, por
enérgica, yo brindo por la políti-

quiebro mí copa: ¡no brindo por

amor que ella le ofrecía y que él mis-

trinas".

cosas que suenan a disparo:

halla en el hogar acogida para sus
nobles empresas!".

tes de partir, como para desviar el

las preparaciones para un combate vigoroso ... Hay una gran politica universal, y esa sí es la mia,

cer en su nombre el agasajo y apro-

vecha la oportunidad, aunque frenando la pasión y el coraje, para decir

que voces de la Patria, disfraces

hacen vicepresidente de la Sociedad

dolor por no estar luchando en los

be del ilustre periodista el encargo de
hacer uso de la palabra para agrade-

de nosotros mismos... entonces,

sin sombra. Marti le babia escrito an-

"Vengo a comunicar lo poco
que sé, y a aprender mucho que
no sé todavia. Vengo a ahogar mi

periódico "La Libertad". Martí reci-

Cuba, habría de escribir: "¡Dios tenga

la ºRevista de Guatemala"; colabora
en la "Revista de la Universidad"; le

gentes al otro dia ...
Pero Marti sabe que todo aquello no

se ofrece un banquete al periodista
Adolfo Márquez Sterling, director del

piedad del corazón heroico que no

sabe qué enfermedad de abandono y

para dar a Guatemala los perfiles de

crito, meses antes, durante su borrascoso encuentra con Rosario: "Mujer
mía es más que mujer común".

plió el compromiso y unió su vida a

la de aquella mujer -florón de sociedad- que jamás comprendería la vida y el destino heroico de su compañero. Años más tarde, doliéndose del
despego de su esposa a la causa de

Ganado el ánimo de los guatemaltecos, Marti planea la publicación de

Pero una marejada de violencia se
reelección de Lerdo acabó por ayudar a Porfirio Díaz y, al son de fanfarrias y vítores del populacho, el oaxa-

en la capilla del Sagrario, junto a la
Catedral del zócalo.
En un viaje relámpago que le llevó
por la selva de Chiapas y la sierra de
Oaxaca, Marti volvió a México. Cum-

Regresa a Guatemala en los albores
de 1878. María le ve deambular por
las calles, acompañado de Carmen. Y

cha por la independencia de Cuba.

Mucho más hubiera podido hacer

vo ... Pero era tarde. Marti babia dado palabra a Carmen Zayas Bazán,

Alemania e Italia; discurría con dominio extraordinario sobre Grecia y
sobre Roma ... La voz pública comenzó
a Jlamarle el "Doctor Torrente".

bernaba desde hacía cinco años, fustigando a los clericales reaccionarios,
empujando hacia arriba a la Universidad, imponiendo un nuevo Código
Civil... en fin, haciendo esfuerzos un
tanto desordenados pero vigorosos

desde México, para contribuir a la lu-

das acarjciando el piano, en tanto que
templaba sin disimular sus entusiasmos. La muchacha, primeriza en
amores, se prendó del cuban·o efusi•

Con verdadera emoc10n
"No deduzco yo de los vitares
que sean reconocidos por los Es-

nabacoa, de cuya sección de literatura Je nombran secretario, pronuncia
discursos que Ilevan siempre una intención afilada. El 26 de abril (1879)

Maria Izaguirre, bayamés de abolengo, le colocó desde luego en la Escuela
Normal que dirigia, dándole las clases de Literatura e Historia.
La palabra abundante y el tono elo-

deber más alto y al servicio de Cuba:

insurrectos de Cuba, para detener a
quienes afirman que en Washington

Desde la tribuna del Liceo de Gua-

ria llenaba los intervalos de las velaMarti, acodado junto a ella, la con-

mantiene vivo, es la esperanza de un

Todavia le queda tiempo para hacer
una nueva y encendida defensa de los

ración con su poesía encendida. Ma-

cas y manos amigas. Su paisano José

do el tercio de siglo que habría de

cienda de "El Rosario"; "Se afianza
con la paz ... " -anunció proyectando
su pensamiento hasta los días en que
vivimos.

El solo hecho de pisar su tierra, da
a Marti energías redobladas. Trabaja para desquilar un jornal indispensable en el bufete de dos abogados
amigos y ejerce por algún tiempo su
profesión, aunque le desagradaba "por
cuanto depende de las querellas de

grado de general y aquel viejo prestigio liberal que le llevó a la presidencia. Marti frecuentó la casa de los

sufrir México en los años inmediatos;
"Se siembra con la revolución ... " profetizó cuando Francisco I. Madero

aprendia las primeras letras en la ha-

•••

dibujarse en el horizonte la silueta
querida de La Habana ... Pero sólo iba

son sino brotes de primavera. Lo que

destino histórico. Por algo babia es-

No habian de durar mucho los días
más o menos fáciles, vividos en los
salones de moda, las bambalinas del

Algo más babia encontrado Martí en
Guatemala: entre sus alumnas de la
Normal, destacaba la belleza lánguida
de Maria García Granados. Su padre
había entregado el poder a Barrios,
pero seguía siendo uno de los hom-

pital; 1'Se continúa con la tiranía ... "
- advirtió el cubano, como anuncian-

queño bronco entró a la capital el 24
d'e noviembre de 1876.
Aunque Marti habia defendido con

gado, como prólogo necesario a su

lo más florido de la inteligencia se
aprestaba a someterse a los triunfadores y aguzaba la pluma para servir a
Díaz, Marti prifirió la pobreza limpia
y abandonó el país.
Pasó con sus padres la noche del

Martí sabía que Barrios, debajo de
la camisa, traía escondidos los instin-

tos de un dictador; pero le guardaba
una consideración particular por su
actitud hacia Cuba, única en la historia de América. Dos años atrás, en un
arranque de solidaridad inusitado,

don Justo Rufino babia reconocido
oficialmente la independencia de Cuba, ante el azoro de las cancillerías
timoratas.

Armas

y

además, don Justo Rufino manejaba el
fuete con alarmante soltura. Avisado
el Presidente de que los clericales
atentaban con su vida, se encaminó
sin escolta hasta la guarida reaccionaria, sacó a patadas a los conjurados
y al cabo de unas semanas ordenó su
fusilamientos en la Plaza de Armas.

Otros aires necesitaba Martí. La brisa de La Habana. Acababa de firmarse el Pacto del Zanjón, mediante el
cual volvía la paz a Cuba -cuando
menos por algún tiempo- y de momento los insurgentes deponían las
armas, después de complicadas negociaciones con el general Martínez

Campos, la más alta autoridad española de la Isla.
El sol de agosto abrasaba la manigua cubana cuando Martí regresa. Nue-

vas responsabili,dades le llaman a buscar mayor sustento; su familia tam•

bién ha vuelto de i\léxieo y Carmen
Je había anunciado, antes de salir de
Guatemala, que le venia un hijo en
camino.

no diciendo: "Cuanto de su discurso
pudiéramos decir sería pálido". Y "El
Eco de Ambos Mundos", sentenció:
14
Este joven será terrible en la plaza

pública a la hora de una conmoción
popular ... "

El nombre de Marti adquiere popularidad y prestigio, como resultado
natural de aquella actividad literaria
y tribuncia; pero, hasta entonces, muy

pocos sabían que, hurtando el bulto
a miradas indiscretas, estaba ya me•
tido en cuerpo y alma en los atrevimientos de una conspiración. Tarde
a tarde, sostenía prolongadas conver•
saciones con Juan Gualberto Gómez,
para encontrar la manera de conectarse con los patriotas que actuaban

en otros lugares de la Isla o en el extranjero.
Las autoridades coloniales husmean
por todos los rincones, buscando los
hilos subterráneos. En Oriente, un
puñado de patriotas monta la guardia, a pesar de que el comandante

(Pasa a la Pág. 7)

Letras + Pág. 3

•

�e os

•

e

ú
Dentro del programa de los Cursos de Invierno elaborados
en su III Anualidad por el Departamento de Acción Social de
la Universidad, ha sido presentada con positivos resultados la
Exposición de Grabado del Taller de Gráfica Popular, de México encomendada a los grabadores Osear Frías y Señora Elena
H~erta, que ejecutaron la museografía de la Exposición auxilia•
dos por el Director de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad -dependiente del D. A. S. U.- y algunos alumnos de la
referida Escuela.

Acto inaugural de la Exposición de Grabado

,,
,r

El exponente tuvo una duración de
quince días, habiendo sido visitado en
las horas hábiles, por innumerables
personas de :M onterrey.
Instalada en la Sala de Conferencias
de la Universidad, la Exposición fué
inaugurada solemnemente por el ,señor Licenciado Raúl Rangel Frias,
Tiector universitario, a quien acompaJiaron el Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria, Licenciado
Fidencio de la Fuente, el Licenciado
Genaro Salinas Quiroga, Director de
las Escuelas de Bachilleres y otros
funcionarios. El acto inaugural se celebró el viernes 1O del que cursa, a
las 20:30 horas, en donde el Rector,
después de algunas frases explicativas,
declaró solemnemente abierta al público la Exposición.
El acervo artístico presentado consta de cerca de setenta y ci_nco piezas,
de diYersa ternatica y autores diferentes, todos ellos magistrales, acreedores
de elogiosos conceptos en las ciudades
en donde han sido presentados.
A continuación se ofrece la nómina
del material arti.sti~o expuesto: La Carr eta, linóleo, La Embo~cada, El Duelo, Carrusel y El Fusilamiento, éstos
tres últimos linóleos, de Leopoldo
~fénclez; Aladre l'ucaleca, Trabajando
el henequén , Transportando la madera, y Coscomalec, litografías; La Prensa reaccionaria y la Revolución, y
Bomba atómica, litografías, todas estas
pertenecientes a la firma de Alfredo
Zalee; La niña del Pedregal, litografía
de Roberto Berdecio; El trovador, Persecución del Partido Liberal poi' el

Régimen, La explotación maderera y
Mujer sentada al sol, linóleos, Y Molino de caña, litografía, de Alberto Beltrán; La intervención yanqui, y Victoriano Huerta abandona el País, de
Castro Pacheco; Lá:aro Cárdenas y la
Reforma Agraria, y Contribución del
Pueblo a la Expropiación Petrolera:
18 de mar=o de 1938, por Luis Arenal
y Francisco Mora, respectivamente:
La hllerta, Cuescomate, Anclas abandonadas y Judas, del grabador regiomontano Osear Frías, portador de la
Exposición y colaborador del I.N.B.A.;
La muerte camionera, La victoria de
Quetzalcóall, Paisaje de Nayarit y Coatimitl,, linóleos de Angel Bracho; Carrillo Pnerto y Kayin, litografías de
Raúl Anguiano; América Latina, de
David Alfaro Siqueiros; Arbol muerto,
litografía, de Fanny Rabel; Hidalgo y
Quema de Judas, linóleos, y Niña de
espaldas, litografía, de la firma de la
señora Elena Huerta, que, en asocio al
artista Frías, montó la Exposición de
que se habla; Cabeza, Magdalena, Chi·quillo, A.:oro, y En la ventana, de Celia Calderón; Zapata, linóleo de Ignacio Aguirre, La casa, El capataz
y Campesina, litografías de Pablo
O'Higgins; Zapata, Hoguera Racial y
José, litografías, de Jesús Escobedo;
Descubrimiento arqueológico, litografía de Gabriel Fernández Ledesma;
Petróleo, linóleo, Trabajadores del vidrio y El dolor, litografías,, de Arturo
García Bustos; Decena trágica, linóleo,
y Devastación y Fogata, de Francisco
~!ora; Agua para el pueblo, El maíz y
La cometa, linóleos de Mariana Yam-

polsky; Las dos Españas, La hacienda, e Hidalgo, de Andrea Gómez; Pescadores, Trópico, La guerra bacteriológica y Mujeres de Pálzcuaro , linóleos
de Adolfo Mexiac; Presa, Negra, linóleos y Alfabetización, litografía, de
Betty Cattlet; Paisaje, y Erosión 1 de
Lorenzo Jiménez.
La historia del Grabado en México
tiene sus antecedentes en las llamadas
pintaderas o sellos del período prehispánico, pero a partir de la Conquista y con la implantación de la Imprenta en la Nueva España en el siglo
XVI, comienza su aspecto europeo y
criollo que no podía menos de imponerle su nueva nacionalidad, aunque
ajustada también, naturalmente, a la
corriente estilística europea.
Los primeros impresores europeos
que vinieron a la Nueva EsJ)afia en la
centuria XVI, emplearon la técnica
xilográfica para la ilustración de ]os
primeros libros del virreinato. Los
frontis de . los llamados incunables
americanos ostentaban escudos de armas, iconografías, remates, así como
capitulares adornadas, cuya -ejecución
realizaban los Jlamados cortadores de
tabla. Es muy importante señalar que
en este siglo y en casi todo el siguiente, el Grabado estuvo casi exclusivamente al servicio del tipógrafo para la
ilustración de sus obras, desempeñando en esta forma un papel decorativo,
pues si bien es cierto que algunas
imágenes de santos existieron desde el
XVI, no tuvieron mayor importancia

u,tsos
como maniíestación individual del estampado.
En el siglo XVII aparecen las magnificas "tallas dulces" que ilustraban
principalmente libros litúrgicos y aunque se producen láminas grabadas con
cobre desde fines del siglo XVI~ no es
sino hasta el siglo siguiente cuando
toma gran auge esta modalidad. Pero
aun en ese siglo, como antes se dijo,
el Grabado sigue siendo auxiliar de la
imprenta. Se emplea para las portadas de los libros en donde se representan los clásicos motivos heráldicos,
a veces ácompañadas de retratos y casi siempre al pie de imágenes de santos. Las ilustraciones de los misales
son verdaderas obras maestras en su
género. También dicho siglo cuenta
con hermosas estampas talJadas en madera, en las que aparecen retratos de
Virreyes a caballo, enmarcados en
composición de columnas sosteniendo
remates, Jo que recuerda las ornamentaciones arquitectónicas. Es interesante la nueva adopción de los artistas
del XVII y XVIII del grabado de cobre
que, debido a las mayores cualidades
clilsicas, delicadeza de] dibujo y mejor
facilidad de ejecución pronto destitnyó al Grabado en madera.
Al llegar la segunda mitad del siglo
XVlll, el grabador y medallero castellano Jerónimo Antonio Gil cumple
con el encargo de íundar una escuela
para el oficio de grabador, lo que
efectúa en 1785 en la Real Casa de Moneda, figurando él mismo como maes-

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Zapata, de Ignacio Aguirre

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América Latina, de David Alfaro Siqueiros
CARRUSEL, de Leopoldo Méndez

1

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Armas y Letras

+

Pág. 4

tro del Grabado al buril y Director.
Sin embargo, dicha escuela no tuvo
gran importancia en cuanto al adelanto estético. Así transcurre el final
del XVlll y principios del XIX hasta
que el uso de la litografía viene a sacar al Grabado de su simple oficio de
reproductor de cuadros célebres. Aunque desde el siglo anterior se tienen
muestras de arte litográfico no es sino
hasta el XIX cuando los dibujantes del
lápiz graso le dan todo su esplendor.
Las estampas litográficas tienen papel
importantísimo en el género satírico
popular con las criticas caricaturescas
de los periódico.: . "El Padre Cabos",
"La Orquesta", etc. que recuerdan las
que grabó Daumiére en los periódicos
parisinos.
En la tendencia opuesta se destacaron los artistas y litógrafos que trataron principalmente acerca de los paisajes, de edificios notables de la ciudad, calles, fuentes de típicos habitantes con los trajes que caracterizaban sus oficios.
Un hecho de singular importancia
contituye el Grabado popular para

Armas y Letrci.s + Pág. 5

ilustrar corl'idos, juegos, cuentos y, sobre todo, las mexicanisimas "Calaveras", que tenían una enorme aceptación en el pueblo. Entre este género
de ilustrados destacó Manuel Manilla
que trabajó principalmente en la madera y zinc. Las mejores muestras
de las costumbres populares corresponden, sin duda, a este artista y a
José Guadalupe Posada, con sus temas
de tan absoluto folk-lore mexicano.
Durante casi toda la segunda mitad
del XIX decae la estampa de carácter
religioso, aunque maestros como el genial Posada, se ocuparon de ella.
El trabajo más importante; en lo que
lleva del siglo XX, es el que ha realizado el Taller de Gráfica Popular, digno continuador de la herencia de Manilla y Posada. Asimismo, se han destacado en el Grabado al linoleum los
artistas actuales que han sabido dar
a sus tallas todo el cariicter de verdaderas obras maestras.
CURSO DE GRABADO. - Aprovechando la presencia en la Universidad
(Pasa a la Pág. 6)

�El Gran Cantor de la
Naturaleza: Lucrecio
Lic. Genal'O Salinas Quiroga

Tito Lucrecio Caro, poeta y filósofo romano nació en el
año 93 a.J.C. y murió el año 49 a.J.C. a la edad de 44 años.
Acerca de su vida se sabe bien poco. Lo único que se conserva
es su maravilloso poema "De Rerum Natura" (De la Naturaleza
de las Cosas) que constituye el máximo monumento literario Y
filosófico latino.
Su propósito al escribirlo, fué difundir el pensamiento de Epicuro, por
quien sintió siempre una verdadera
idolatría, una cordial veneración que
no reconoce límite alguno, presentán.
dale siempre ante la consideración de
sus compatriotas como un Genio-, CO·
mo una Divinidad. Así en el cuerpo
de esta magnifica obra, con exaltación
le Hama: "ornamento de la griega
mente", "varón ínclito", "sublime Ge•
nio", "Dios que inventó la Sabiduría";
y de quien afirmó:
De propia voluntad: murió Epicuro
Que en ingenio venció a la raza humana,
Y eclipsó todos los brillantes genios
Como el naciente sol a las estrellas.

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1

El temperamento de Epicuro fué
diametralmente distinto del de su voluntario discípulo Enideas. En tanto
que el maestro helénico tenía un ca·
rácter tranquilo e impasible, el discípulo romano estaba agitado por violentas y tormentosas pasiones, lo cual
se desprende de sus versos. Según
cuenta la leyenda, se volvió loco y escribió su célebre Poema en los intermedios lúcidos, lo cual no es creible
por el gran talento, rica fantasía y
continuado esfuerzo que requiere una
composición tan extraordinaria como
ésta.
La filosofía y la literatura romanas
tuvieron en Grecia su fuente de inspiración; sin embargo fueron menos
profundas por estar destinadas a un
público menos especulativo, menos
teórico y más práctico. Aunque la
obra de Lucrecio no representa una
originalidad filosófica, a pesar de ello,
constituye indudablemente un trabajo
titánico y meritorio trasladar la terminología clÁsica propia de la filosofía Griega a la literatura Latina, Jo
cual no tiene paralelo en la Historia
de las Ideas.
El Po·ema lo dedicó a su íntimo amigo Memmio, cuyo destierro por haber
caído en desgracia del Gobierno Imperial, le afectó tanto a Lucrecio,
que se arrancó voluntariamente la vida. El manuscrito de la obra de este
insigne pensador romano, estuvo en
Cicerón, de tal modo que él se puede
considerar como su editor y garante
intelectual. Esto lo explicó el gran
orador romano en una carta que dirigió a su hermano Quinto, que se con•
serva.
En Grecia, en ]a época clásica, el
sabio perfecto es el ciudadano perfecto. Sus deberes morales personales
son inseparables de sus deberes políticos. El buen hombre es el buen ciudadano. Pero a partir de esa época,
se tiende tomar más en cuenta al ser
humano como individuo que como
miembro de una comunidad. En Roma, Cicerón representa el espíritu tradicional, la mentalidad 'Cívico" republicana, antigua y colectivista y escribe sobre los deberes del hombre
sobre todo en relación con el Estado.
Esto no corresponde ya, estrictamente a la mentalidad de su tiempo. A
Lucrecio, le interesa, por otra parte,

solamente la felicidad y salvación personal. Es un espíritu concentrado y
atrincherado en sí mismo; es una conciencia replegada que no desea salir
de su aislamiento, de su individualidad, porque considera que sólo allí
radica la base de la felicidad y salvación humanas.
Está clasificado este poeta romano,
como uno de los mas grades Cantores
de la Naturaleza que hayan existido,
la que para él no fué un escenario
sino un actor gigantesco e invisible.
La energía creadora del Cosmos es la
fuente perenne e inagotable de toda
belleza y deleite. Su preocupación
esencial fué derribar los humillantes
prejuicios de la superstición y del fanatismo en nombre de la ciencia y de
la moral. Y así dice en el Poema:.
De acciones execrables y malvadas
Fué causa el fanatismo muchas veces:

El principio de Leucipo (destacado
filósofo y científico griego del siglo
VI a.J.C.) "todo proviene de una causa determinada y por necesidad" fué
adoptado por Epicuro y luego cantado en versos inmortales por Lucrecio :"
Por un principio suyo empezaremos:
Ninguna cosa nace de la nada;
No puede hacerlo la divina esencia:
Aunque reprime a todos los mortales
El miedo de manera que se inclinan
A creer producidas por los dioses
Muchas cosas del cielo y de la tierra,
Por no llegar a comprender sus causas.
Por lo que cuando hubiéremos probado
Que de la nada nada puede hacerse,
Entonces quedaremos convencidos
Del origen que tiene cada cosa;
Y sin la ayuda de los inmortales
De qué modo los seres son formados.

La obra que comentamos está dividida en seis Libros: I y II. - - La Doctrina fundamental. III. - Del Animo
y del Alma. IV. - De los Sentidos. V.
Cosmogonía y Desarrollo Humano. VI.
Fenómenos Metereológicos. Enfermedades.
El poema principia con una invocación a Venus. Esta Diosa fué para
los griegos y romanos la majestuosa
personificación de las fuerzas de la
Naturaleza; de las leyes soberanas y
eternas que gobiernan al Mundo y a
la Vida. Y a ella, humilde, le pide el
poeta:

El mensaje de Lucrccio debe entenderse en el sentido de tratar de establecer una moral y una ciencia independientes de toda mitología, desl(gada de todo origen divino y explicables solamente por las grandes leyes
causales del Universo Y de la Vida.
Desde 'este punto de vista, hay un
aliento socrático en la obra de este
importante pensador romano, porque
el fundador de la Moral trató también
de fijar y encausar esta disciplina con
de fijar y encauzar esta disciplina con
autonomía de toQa cuestión religiosa.

LA EXPOSICION....
(Viene de la Pág. 5)
del joven artista regiomontano Osear
Frias, autor de algunos grabados de la
Exposición, y en colaboración con el
Departamento de Acción Social de la
Universidad, el I.N.B.A. (Instituto Nacional de Bellas Artes), comisionó a1
referido artista para la regencia de un
Curso breve e intensivo de Grabado,
que impartió a los alumnos de la Escuela de Artes Plasticas del D.A.S.U.
El programa de este Curso comprende: Nociones sobre los diversos procedimientos del Grabado: Grabado en
relieve (madera, linoleum); Grabado
en hueco; distintos procedimientos sobre Grabado en buril, puntaseca, aguafuerte, aguatinta, etc., y litografía, desechado comercialmente pero valído
para la estampa y aplicación ai:tística.
Sólo se llevará a la práctica el Grabado en linoleum, en vista de la brevedad del Curso.
Osear Frias ha sido comisionado, a
la vez, por el INBA, para proponer a
la Universidad la visita de varias Exposiciones valiosas, como la de Arte
Infantil, la de Joaquín Claussell, la de
Fotografia de Arquitectura Popular de
México, la de Pintura de Francisco
Goitia, y otras no menos celebradas.
La estupenda Exposición del Grabado, del Taller de Gráfica Popular, fué
clausurada el 24 del que cursa.

ARMAS Y LETRAS

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficia fes, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
conlentadas las obras últimamente aparecidas en ]as prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo v continente de la obra, cotejada
a la· luz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "AHMAS Y LETRAS'' se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Heyes Aurrecoechca
Enrique Martíncz Torres

Da gracia eterna, Diosa, a mis acentos.

Guillermo Cerda G.

Consideró, como los primeros atomistas griegos, Leucipo y Demócrito
que el sér substancial es inmutable y
perdura y que nacimiento y muerte no
son sino agregación y disolución. De
la nada, nada procede; nada de lo que
existe puede ser aniquilado. La substancia persiste eternamente. Esto equivale al moderno principio de la conservación de la energía.

Adrián Yáñez i\lartínez

Nada puede a la nada reducirse,
Ni alguna cosa hacerse de la nada.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Director
Lic. Fidencio de la fuente

Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 6

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bacbille' rato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ....... .. . . $ 9.00
Para el público . .. .. . . .. .. . $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ...... . .. $ 5.00

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Líe: Fidencio de la Fuente

UNIVERSIDAD Y
UNIVERSITARIOS
El concepto Universidad ha tomado estado de conciencia en
la vida española. Se puede hablar con justicia de generaciones·
de universitarios,. no ya por su carácter de existencia en estado
latente sino por su vigencia, por su presencia continuada en la
línea general de la cultura.
Universidad para ser un edificio, o varios, que con ser mag•
níficos nada dicen de una vitalidad intelectual, para llegar a for•
mar núcleos, que con sus conexiones tienden la red de un mun•
do consciente que vive su concepto.
Han sido precisos varios años para que el sucederse de las
promociones de universitarios ocupará la preminente posición
actual.
Si intentamos encontrar la razón de esta conciencia univer•
sitaria, el primer paso nos conducirá a esa Ciudad, sede de las
distintas facultades que, aun con no pasar de ser piedra solo piedra, muestra por dentro y por fuera el medio físico del fomento
universitario.
En principio puede no parecer importante el hecho, pero si
se analiza no cabe duda de que la lu:¡; y la amplitud son los ele•
mentos esenciales para crear un clima en consonancia con la vi•
da de la juventud actual.
Y tras esa vidriera, tras ese ventanal que nos hace presentir
la despreocupación de los problemas físicos, está la verdad con•
creta del programa que se nos ofrece.
El estudiante encuentra en la Universidad un doble sentido
de la enseñan:¡;a. Ciencia y conciencia. Ciencia en cuanto a cultura, esa cultura que se define por fechas, por nombres geográficos y que viene a ser el redimento de los posteriores avances.
El estudiante lleva su memoria de hechos, de conocimientos que
crean la atmósfera precisa. Podríamos separar aun más los límites definiendo este tipo de estudios como el camino perfecto del
hombre fichero, para parar primero, a la vivificación de esa cultura, a la convención de ese fichero muerto a algo tan vivo como
la asociación de ideas del hombre y después a la valoración de
cada hecho, de cada ficha, en cuanto a sí y cuanto a relación con
las demás, hasta lograr la auténtica conciencia universitaria.
El secreto de este proceso se adivina en la línea de enseñanza conjunta de todos sus elementos. Paso a paso, aparentemente,
sin esfuer:i;o, se llega al fin propuesto y buena prueba de ello son
las actividades de este mundo de los universitarios.
El panorama general del momento español se ve reflejado
en esos grupos, secuelas de los que oyen fuera seminarios de es•
tudios de la Universidad. No es preciso insistir en demostrar es•
ta verdad, claramente expuesta en los últimos años de nuestra
cultura, es la razón de su existencia donde debemos poner nues•
tra atención, nuestra mirada para mejorar de día en día los siem•
pre posibles puntos débiles de esta armazón.
El desarrollo del camino estriba tan solo en la constancia de
los diversos claustros de profesores, porque la colaboración íle
las generaciones universitarias .ya existentes viene dada por un
sentido de aparente inercia, pero que, en realidad, no es sino una
consecuencia lógica y esperada.
Nunca se había escrito tanto sobre la Universidad, no se
necesitaba pero hoy son tantos los puntos de partidos, las impre•
siones personales sobre la pedagogía, la orientación, en general
que debe darse a estos problemas, que surgen artículos, ensayos,
conferencias en los que se plasman las visiones de los que aun
ayer, eran estudiantes que iban y venían de sus clases con aspec•
to indiferente y que trás los años de preparación sumados a la
sedimentación de todas las materias recien aprendidas, han hecho del estudiante apático, la figura apasionada que conoce el
alcance de la labor universitaria y colabora en el esfuerzo por en•
contrar fórmulas cada ve:¡; más sencillas.
Así la palabra "Universidad" ha vuelto en España a su sentido etnológico, renacimiento de unas épocas pasadas en las que
las Universidades españolas alcan:i;an la cima de la cultura universal.
Carlos José Costas

JOSE MAR TI, ....
(Viene de la Pág. 3)
Polavieja acaba de deportar a Flor
Crombet; en Nueva York, el viejo CaJixto García esgrime amenazador su
prestigio de soldado que no se rinde,
de luchador que se negó a firmar en
el Zanjón; y se sabe que Antonio Maceo, desde su destierro de Jamaica,
sólo espera la menor coyuntura para
regresar a Cuba y volver a ser hombre de a caballo.
Marti ha tenido que luchar en dos
frentes. La llamada del deber choca
con la actitud de su esposa, que no
Je entiende sus angustias por la Patria
y quisiera verlo dedicado a mecer la
cuna del hijo único. Pero nada habrá
de detenerlo; para Marti no era simple escarceo literario Jo que salia de
su pluma: "Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte ech~r ... "
El 17 de septiembre, la policía
irrumpe en su casa y se lo lleva en
secreto. A la semana, lo embarcan en
el ALFONSO XII rumbo a España. Por
segunda vez iba a purgar condena en
el nido de la tiranía.
Ya en alta mar, Marti trabó conversación con uno de tantos viajeros. Era
el coronel Ramón Roa, también cubano. Habla peleado con los insurgentes y firmado después el Pacto del
Zanjón. La conversación se desbordó (
para analizar todos los costados del
problema de Cuba, sin que lograran
conciliar sus puntos de vista. Mari!
iba al destierro; don Ramón viajaba
libremente y por su cuenta, con la esperanza de entenderse con la Metrópoli y tras el anzuelo de algubas ventajas para la Isla.
Aferrado cada cual a su idea, continuaron la travesía sin volver a cruzar palabra, después que Roa Jo calificó de "Cristo inútil".

***

Madrid conoció entonces a otro
hombre. Ya no era el adolescente de
1871, que habla conmovido a la opinión con la publicación de "El Presidio Político en Cuba". Quienes en
aquella época reconocieron en él a un
escritor formidable que apenas cumplía 18 años, encontraron ahor.. la
imagen de un volean humano. ¡Cómo habla crecido en aquellos ocho
años transcurridos desde su primer
destierro!
Escasos tres meses permaneció en
Madrid; pero le fueron suficientes para aprender, en definitiva, que nada

podía esperarse de los enjuagues politicos de la Metrópoli. Ni con Sagasta, ni con Cánovas, ni con Martinez
Campos, lograría conseguirse para
Cuba una solución aceptable. Las promesas no llegaban siquiera a paliativos. El propio liberal Cristino Martas, impresionado vivamente por la
exposición del estado presente de Cuba que Marti le había hecho, no fué
más allá de pedir la libertad de los
esclavos, como presente de buena voluntad, ahora que se preparaba el real
matrimonio de Alfonso con una Princesa de Austria. Martas pidió también "piedad para la isla desgraciada" ... Pero no era esa la receta de
Marti. Cuba no necesitaba remedios
de pa]abras; a España, en cambio, había que imponerle una operación quirúrgica: amputarle sin piedad el dominio sobre la Patria cubana.
Sin pérdida de tiempo, Marti huye
de España a mediados de diciembre.
Apenas se detuvo en París para conocer a Sarah Bernhardt y emprendió
el regreso permanente hacia tierras
americanas.
Nacida el alba de 1880, llegó a Nueva York.

***

Quince años había de durar su estancia en la Babel de Hierro. Tres
lustros que fueron un martirio para
quien, como Martl, sabia que Cuba estaba esperando a su libertador.
La actividad de Martl en todo ese
tiempo, vista ahora en su conjunto,
resulta asombrosa. Se convierte en
periodista cuyos artículos se publican
en los Estados Unidos, en México, en
la Argentina, en el Uruguay; vive como "montado en un relámpago" y viaja lo mismo a Panamá que a Costa
Rica, a Jamaica y a Santo Domingo;
escribe Y traduce libros: a su muerte, apenas cumplidos los 42 años, su
obra tan profunda como varia no cabe en más de cincuenta volúmenes
nutridos; solamente sus cartas, enviadas a lodos los rumbos en preparación de la guerra de independencia,
se encierran ahora en varios tomos ...
JY cómo defiende en tierra norteamericana, el derecho y la historia de
nuestros pueblos! Defiende sobre todo
a México, "patria grande" de sus días
juveniles. Cuando el escritor Charles
Dudley Warner escribe las impresiones de un viaje que le llevó hasta
Morelia y Pátzcuaro -abundando en
expresiones despectivas para nuestros
indios y sobre el peligro de los "ban(Pasa a la Pág. 8)

EL CENTENARIO DE. • •
(Viene de la la. Pág.)

,

que se comp!ende fác~lmente, la introducción del Romanticis,
mo en Espana. Pareciale una anarquía literaria perturbadora
del buen gusto, y juzgaba con cierta saña, si bien llena de humor
Y de c?rdura, las que entonces pasaban por obras maestras de
los apost~les de la nueva escuela. Aunque algo más intransigente, es ?ctitud semejante a la de Quintana frente al Romanticis,
mo; ~mguno de los dos aprobaba a los innovadores, pero ambos
ref!eJ?ron al _menos en dos composiciones sueltas el espíritu r~mantico: Quintana en el romance de LA FUENTE DE LA MORA ENCANTADA y Gallego en el romance de EL CONDE

DESALDA~A.

. ~o obstante el academismo de que se ha tildado a Juan
N1cas10 G~llego,. de su forma señaladamente retórica, sus poemas son girones inflamados que respondieron a las aspiraciones
de las _luchas ~~ su tiempo; Por eso, a un lado las polémicas de
tr~tad,stas, ~1tico_s, y antologos, merece en España y América
misma la est,macion de su obra literaria, sincera y pulcra, en
este caso, como los hombres de su esc_uela en la época que les
tocó vivir.

Armas y Letras + Pág. 7

�JOSE MAR TI, ....
(Viene de la Pág. 7)
didos"- l\fartí le ahoga los alientos
injuriosos.
Había visto en :\lorelia -decía
\Yarner- hombres de "piernas pobres ... escoria de una civilización degenerada, sin virilidad y sin propósito".
Martí lo ataja: "¡Pretende juzgar (a
)forelia), quien no sabe que allí vivió
Ocampo! ¡Quiere dar voto sobre la
gente del país y no pregunta dónde
peleó Rayón!". Y agrega: "¡Esa Nación ha nacido de esas piernas pobres y de unos cuantos libros franceses! ¡Más ha hecho :\léxico en subir
a donde está, que los Estados Unidos
en mantenerse, decayendo, de donde
vinieron! ... ¡Piernas pobres! Davides
han hecho más que Goliates; Bolívar
pesaba tanto como su espada; don Miguel Hidalgo llegaría a unas ciento
treinta libras; las piernas pobres no
arremetieron mal el Cinco de Mayo..."
En la defensa de nuestros pueblos
frente a las actitudes arrogantes del
~orte, Martí se agigantaba siempre.
Al grado que una vez escribió, refiriéndose a México, que si la tierra de
Juárez no fuese un día digna de su
deber continental "sus huesos se convertirían en vetas para lanzas". Así
hablaba él, Martí, que se sabia continuador de las grandes luchas americanas y tal vez, recogido en la pobreza de su vida, se sabia el último de los
grandes libertadores. Llevaba en las
venas el brío de Bolívar y la reciedumbre de Juárez.
Por eso había escrito, de su viaje
a Venezuela:

"Cuentan que un vza¡ero llegó
un día a Caracas al (1J10checer, y
sin sgcudirse el polvo del camino no preguntó dónde se comía
ni se dormía, sino cómo se iba
adonde la estatua de Bolívar. Y
cuentan que el viajero, solo con
los árboles altos y olorosos de la
plqza, lloraba frente a la estatua,
que parecía que se movía, como
un padre cuando se le acerca un
hijo",
Echados los planes para hacer estallar la guerra de independencia, todavía tuvo tiempo Martí para venir a
México, en demanda de refuerzo para
su gran batalla. En vías de realizarse
el levantamiento, ansioso de allegar
a la causa hasta el más pequeño de
los aportes, decidió volver. No era el
muchacho de veinte años atrás: ahora, llevaba hundido el pecho y se le
quejaban los pulmones; triste la mirada y como un fuego implacable quemádole por horas el resto de sus días.
También habían crecido los jóvenes
mexicanos del 75, que un día le recibieron entre abrazos y risas: Justo
Sierra, Ramírez y Altamirano, Juan
de Dios Peza, Gorostiza, Baz... Todos
ellos, casi como él, peinando canas o
luciendo las sienes despobladas. ¡Emoción generosa la de aquellos hombres
entregados a la amistad, que después
de tanto tiempo volvían a stmtirse
unidos, a palpitar juntos, a quererse
con más tristeza y hondura al presentir la separación inevitable y trágica!
Algunos quisieron detenerle con
ofrecimientos halagüeños. ¿ Qué no hubiese podido darle Justo Sierra, conYertido en gran personaje del gobierno? Pero Marti cerro los ojos. No hubo en su conciencia la sombra de una
duda. Estaba allí -Y nada más- para suplicar ayudas, no personales, sino destinadas a la compra de armas
libertadoras. Inútil, pues, todo esfuerzo. El mismo Sierra, agachando la ca-

beza y apretando entre sus brazos
aquel cuerpo frágil y tembloroso, le
elijo:
-"Vaya usted, :\fartí. ¡Yaya usted a
libertar a su patria!. .. ".
Respiró en México cinco días. Sin
tiempo para llamar a todas las p~ertas, sin horas para echarse a cammar
por las verdes callejuelas de 1~ ~lameda-testigo romántico y esplendido
de sus paseos con Carmen, alla en la
mocedad perdida, cuando por ella
echó cerrojos al amor de Hosario Y a
las ternuras de Concha Padilla, en los
camerinos del "Principal".
{;n minuto, sí, necesitaba para caer
rendido de gratitud sobre el pecho del
más grande de sus amigos: Manuel
Mercado. Apenas pronunciaron palabra aquellos dos seres, cuya generosidad y nobleza -rico el uno, pobre el
Apóstol- corrieron siempre p_arejas.
No adivinó Mercado, en aquel rnstante, que antes de un año recibiría ~os
últimos renglones escritos por Marh a
orillas de la muerte. Y también le dejó partir, convencido de que el cubano tenía agallas de libertador.
¡Adiós! -dijo Martí a las plazuelas
grandes sombreadas por el macizo de
los álamos. ¡Adiós! -al jardín de sus
amores, alfombrado por el lujo campesino de las margaritas. ¡Adiós! -al
bosque solitario que asombró sus pupilas con el milagro de los ahuehuetes
que viven por milenios. ¡Adiós a la
"patria grande"!
Y los árboles y las flores; la fuente
y los rosales; la espina y el arroyo,
espigaron y enmudecieron un instante, al paso trémulo y angustiado del
más generoso de los cubanos. Le
acompañaba la sombra de Juárez.
Una mano amiga dejó testimonio de
su ausencia:

"Ha pasado por México un gran.
artista, un excelso tribuno, un
poeta centellante, un magno espíritu: José Martí". (EL UNIVERSAL, 28 de julio de 1849).

licados y estimables, el del saludo
de usted. Goza en agradecer, y en
abrir su patria a todos los mantenedores de la libertad.
Veracruz, 26 de julio de 1894".
Su amigo conmovido,
JOSE MARTI.

***
En marzo de 1895, José Martí llega
a l\Iontecristi, enclavada en el norte
de Santo Domingo. Su cabalgadura
trota jovialmente por las angostas veredas que le llevan a la casa de Máximo Gómez. Allí le espera el Generalísimo. Cuando toca la guardarraya
del Viejo, Martí desciende con lentitud, descubre su cabeza enardecida y
va a pie "como quien camina por tierras mayores".
La inmediata libertad de Cuba está
decidida y lanzado el histórico Manifiesto. Poco después preparan el viaje. Son varios los días que tardan en
encontrar camino seguro; pero en la
noche del 2 de abril, logran llegar a
!nagua: vienen después a Cabo Haitiano y se ven obligados a regresar
de nuevo a la pantanosa isla de las
Bahamas. No hay, empero, fuerza humana que pueda detenerlos. El día 11
emprenden la ruta sin regreso y esa
misma tarde, desde la cubierta del
carguero alemán que los conduce -el
Nordstrand- descubren la punta de
Maisí. Todos contemplan, angustiados
y palpitantes, la tierra que van a librtad. Desde lejos les saluda la farola
que guía a los navegantes al crwzar el
Paso de los Vientos.
Ha caído la noche. Llueve con furia y las olas se estrellan a los costados de la nave. Nada importa. El capitán ordena para .hélices y en una pequeña lancha se aventuras seis hombres decididos: el Generalísimo Maximo Gómez, Angel Guerra, César Salas,
Francisco Borrero, el negro dominicano Marcos del Rosario y José Martí.
"¡A tierra!" -ordena Gómez.

Hasta en tales palabras se advierte
el hueco de su partida. Se presiente
que el viaje será definitivo. "Ha pasado ...", escribió aquella pluma, como
Después de dos horas de lucha con
dándole por perdído para siempre.
La marcha resultó fatigosa: más de la espuma, alcanzan tierra. El Genetrescientos kilómetros hasta Veracruz, ralísimo inclina la frente cuajada de
abrumado por los calores de un vera- cabellos blancos y besa las arenas de
no sin brisas. Durante el viaje, Martí Cuba. Están en Playitas. Martí abre
volvió a emocionarse con el paisaje es- los ojos, tratando de penetrar la notupendo de Maltrata, que le había hecho che, de contemplar las palmeras altas,
exclamar en 1875: "¡Ah, qué grande- la Patria por cuya libertad vive y ha
za! Como que algo se arrodilla y cae de morir.
dentro del pecho! ..."
Pocas, muy pocas horas se detuvo
Durante el desembarco, es necesario
el viajero en el puerto jarocho; pero meterse en el agua hasta la cintura. El
fueron bastantes para que dejara cons- Apóstol es el primero en intentarlo petancia humana de su agradecimiento a ro ::\!arcos del Rosario le obliga a decuantos le ayudaban. Un español fran- jarse conducir. Con sus brazos nerco le tendió la mano para sostén de vudos, sus manos callosas de negro
su Patria y Martí escribió para decir- que ha sido esclavo, toma a Marti y le
ayuda a pisar la tierra que pronto
le:
habrá dé reclamarlo.
"Para mí todo hombre justo y
generoso ha nacido en Cuba. Y
Marcos del Rosario lo ignora en
hay un hombre más liberal que
esos momentos. Pero sus brazos y su
yo: el que entre la injusticia de
vida misma, al depositar a Marti en
su patria y las víctimas de ella,
tierra cubana, se transforman. Sin él
se pone del lado de las víctimas.
saberlo, sus manos acaban de tornarse
Así era mi padre, valenciano de
buenas y venerables.
cuna y soldado hasta el dta en
que yo nací: él me dijo un día,
Y cundió la guerra. El pabellón de
volviéndose de súbitos hacia mí:
la estrella solitaria cruzó entre tiros
-Porque, hijo, yo no extrañaría y llamas de Santrago a Pinar del Río.
verte un día peleando por la liFederico Henríquez y Carbajal, el
bertad de tu tierra".
gran dominicano amigo -el "hermano mayor"- recibe una carta enviaLuego terminaba:
da por Martí desde Montecristi:
"De entre los muy gratos recuerdos que en mis pocas horas
de visita me llevo de Veracruz,
ejemplo de pueblos y lección de
patriotas, está, entre los más de-

"Yo alzaré el mundo. Pero mi
único deseo sería pegarme allí:
al último tronco, al último peleador: morir callado. Para mí, ya es
hora".

Armas y Letras + Pág. 8

Así escribió, presintiendo que antes
de ocho semanas estaría bajo tierra.
y esa misma tarde había dicho: "Tengo la vida a un lacio Y la muerte a
otro, y un pueblo a las espaldas".
En el torbellino de la contienda, la
pluma infatigable de Martí se &lt;lió
tiempo para escribir innumerables
cartas, órdenes, proclamas, circulares.
La última misiva, escrita en su campamento, era para Manuel Mercado,
el amigo invariable de México:

" ... ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país
y por mi deber... de impedir a
tiempo con la independencia de
Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan,
con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América".
Párrafos adelante, Martí hace una
referencia a Gutiérrez Nájera, recientemente fallecido. Y las últimas palabras dicen así: "Hay afectos de tan
delicada honestidad ... "
Hasta allí escribió Martí. Deberes
mayores lo hicieron abandonar la improvisada mesa en que trabajaba. Al
día siguiente, llegó noticia de que se
aproximaba una columna enemiga, al
mando del coronel Ximénez de Sandoval, por el lado del caudaloso Contramaestre.
A caballo el Generalísimo Gómez,
Bartolomé Masó y José Martí, arengan
a la tropa. Martí es el último en hablar y sus palabras son ahogadas por
el entusiasmo de los guerrilleros que
lo pronuncian "Presidente de la República" levantando sus carabinas y
agitando sus sombreros.
Gómez dicta rápidamente las órdenes de ataque: sagaz estratega de la
manigua, decide atacar él por un flanco mientras Borrero lo hace por el
otro, Martí y Bartolomé cubrirán la
retaguardia. Pero la sangre se le enar•
dece al hombre que hasta entofices sólo había luchado con la pluma y • la
palabra; tal vez enrojece de ira re•
cordando las insinuaciones miserables
que algunos menguados le hicieran en
años anteriores, porque todavía no
empuñaba las armas; y en pleno vértigo -"Para mí ya es hora" había escrito a Henríquez y Carbajal- monta
en su jaca mora y parte a galope, cruzando la sabana de Dos Ríos, hácia
las filas enemigas que abren fuego. Le
sigue un bravo muchacho que se había unido a las fuerzas libertadoras,
llamado Angel de la Guardia.
Una descarga de fusilería les hace
rodar: Martí, muerto; Angel de la
Guardia, aturdido por el encontronazo, pero ileso bajo su caballo ensangrentado. El joven hace esfuerzos por
rescatar a 1farti; pero el avance de los
españoles es incontenible. Dominan
el terreno y se llevan el cadáver del
Apóstol, arrantrándolo bajo el sol tremendo del 19 de mayo de 1895.
Al atardecer de aquel mismo día,
llegaba a Nueva York una de las cartas escritas por Martí en las últimas
semanas de su vida. Iba dirigida a la
niña María .Mantilla -Martí sabe que
es su hija, aunque lleva otro nombreY en sus renglones le decia palabras
tiernas, suaves como una miga de buen
trigo... Palabras que todos los hombres de corazón recio y entraña débil
quisieran decir - "en el pórtico de un
gran deber" como lo hacía el Após•
t~l- a la madre lejana, al amigo perdido, a la mujer ausente: "Espérame,
mientras sepas que yo viva".

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Núm. 5

Mayo de 1953

~ern6/11n¡11 4e /li411l9c Literatura en la Epoca de
Prof. J. Guadalupe Lozano

lndep endencia

José Luis Mw·ti11ez

Reveladora de la íntima consunción que en todos sus aspec•
tos experimentaba el régimen colonial, la literatura de los últimos años de la Nueva España y los primeros del siglo XIX, se
agotaba también bajo los excesos de un barroquismo demasiado
incrustado en su sensibilidad y ya en plena descomposición o los
inútiles rigores del gusto neoclásico y, entre el ardor otoñal de
aquél y la frialdad de los preceptos de Luzán, las letras difícilmente pudieron salir airosas.
Inexistente aún la novela, reducido el teatro a las pocas representaciones que consentía el Santo Oficio, sólo prosperaban
la oratoria sagrada, prolongando las arborescencias que ridiculizara el padre Isla, y la poesía, ocupación literaria preferida de
los mexicanos, que, a falta de más elevadas ocupaciones, entreteníanse en asuntos como el que, a más de doscientos poetas, proporcionó el descubrimiento de la estatua ecuestre de Carlos IV
en 1803.
El siglo XVIII ilabía preferido, al
cultivo de las bellas letras, las meditaciones más severas de la ciencia, la
historia y la filosofía cuya marca impus6 aun en aquellas disciplinas c¡uc
les eran mús ajenas. Pero lo que para
fr poesía fué una influencia poco propicia, en otros casos sirvió para transmitir férUlcs jugos. La prcocup3ción
nacionalista de los jcsuítas, expulsados de México hacia mecTiados del si-

glo XVIII, por ejemplo, habría de fructificar en la primera década del siglo

XIX alimentando la voluntad de independencia de nuestros libertadores. Y
en todos los órdenes, las herencias culturales del siglo que acababa de concJuir íbanse transformando o desapareciendo para expresar nuevas necesidades espirituales. Todavía durante
algunos años más los poetas seguirán
Primer retrato conocido del Padre de la Patria

cantando temas baladíes en un estilo amanerado e insincero; pero muy
pronto se convertirán en la expresión
de la patria sus poemas, armas de
combate tan eficaces como las materiales.

Nació en una época en que México estaba bajo el dominio
de los españoles.
Se forjó en la escuela del trabajo, en la escuela de la vida,
En las clases cultas de esta socieal lado de los pobres, de los trabajadores.
dad, desde fines del siglo XVIII, se
Conoció de las miserias del pueblo, del hambre que quema- habían infiltrado nuevas lecturas que
ba las entrañas de los indios, de las veredas tortuosas por donde eran ciertamente una substancia exsi no en lo literario, si en lo
éstos, con el fardo a las espaldas, eran bestias de carga de los en• plosiva,
político. Nuestros escritores comenzacomenderos.
ron a leer a Boileau, a La Fontaine,
Supo del sacrificio de todas las razas vencidas, de todos los y aun a Moliere; y los que preferían
(Pasa a la Pág. 3)

las ideas politicas y sociales, a espaldas de la Inquisición y sigilosamente,

penclrúhanse de los juicios de Voltairc, Diderot o Juan Jaeobo Rousseau.

Y sí en el campo de las letras aquellas
lecturas no originarían más que un
cambio de rumbo, el fugaz apogeo del
neoclasicismo y luego la instauración
del romanticismo, en el campo de las
creencias políticas, como en el caso

del padre don Miguel Hidalgo y Costilla , determinarían la rebelión contra

la tutela española.
El movimiento que el cura de Dolo!
res iniciara y que tras de once años
de luchas y sacrificios, de heroísmos
y traiciones, pero sobre todo de fe en

la patria que iba gestándose liberaría
a México, ofrece a la historia el es-

pectáculo de unos años ejemplares y
ocasiona, para la literatura, una serie
e interesantes manifestaciones y cam-

bios de dirección en las obras de los
escritores de la época.
La primera manifestación literaria
surgida de la guerra de independencia
fué la aparición de una serie de proclamas politicas en ambos bandos. La
persuación y la cólera, cuando no minuciosas argumentaciones, llenaban es~

tos documentos con que se pretendía
señalar a los mexicanos los tremendos

peligros a que los arrastraban las luchas civiles o la necesidad de que el
pueblo, arrostrando todas las amenazas y penalidades, emprendiese la defensa de su libertad. Pronto sustitu(Pasa a la Pág. 2)

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LITERATURA ....
(Viene de la ta. Pág.)

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yeron a estos manifiestos abundantes
folletos doctrinarios que se encauzaron en las vías más constantes del periódico. Iniciado por El Despertador
Americano, el periodismo insurgente
habría de pr..tar considerables servicios a tan noble causa. Cada uno de
los hombres que mantenían estos testimonios de sus ideas libertarias es
un ejemplo admirable de abnegación
e ingenio. Perseguidos constantemente, escasos de recursos técnicos que
en ocasión debieron procurarse mediante los eficaces servicios de un
audaz grupo de asaltantes, los periodistas de la independencia se relevaban unos tras otros, mudaban el nombre de su publicación pero supieron
conservar vivo el calor del combate.
No fueron sólo las proclamas políticas, la oratoria y la prensa las que
recibieron el influjo de la revolución
insurgente. La misma poesía tuvo que
abandonar rápidamente aquellos blandos prados habitados por pastores y
zagalas y todas sus fútiles quejas Y
sus insinceros entusiasmos, para dedicarse a expresar el llamado vigoroso de la patria, en cantos que eran la
contribución a la lucha de aquellos
que no podían hacerlo sino con la
pluma.
Curioso e interesante fruto- de la
anormalidad de la época es la obra
de dos memorialistas, fray Servando
Teresa de Mier y don José Miguel Guridi Alcocer. Las memorias del primero, que él llamó Apología o Manifiesto apologético en atención a los
móviles que le guiaban al escribirlas,
son uno de los documentos más vivos e inteligentes que poseC1:fi0S para
conocer muchos pormenores de la vida en la Nueva España y en algunos
países de Europa en los últimos años
del siglo XVIII y en los primeros del
siguiente. Pero en tan agitado escenario, el relator es el principal protagonista de innumerables peripecias,
tan desventuradas para quien las sufre como graciosas para quien las lec.
Desterrado entre ºcaldeos" y "comendadores", entre "covachuelas" y "corbatas", entre rabinos y huríes, e incomodado siempre por la Iglesia y el
siglo, fray Servando va desenredándonos en su autobiografía las marafi.as
de sus prisiones y sus fugas, los argumentos de su acusación y su defensa, al mismo tiempo que abre con gran
curiosidad sus ojos a todas las particularidades de los países que le es
preciso visitar. No han sido muchos
en México los narradores de viajes y
han sido menos nuestros memorialistas. Entre sus contadas obras, la Apología de fray Servando sobresale por
sus encantadoras cualidades y sus pintorescos defectos: el desenfado y gracia de su autor, la alegre fortaleza con
que sobrelleva sus infortunios, el sabor de su pluma para referirse a personas, costumbres y lugares, los divertidos sucesos de su nerviosa vida
que tiene mucho de caballería andante y de novela picaresca y aun algo
de las aventuras de Casanova. Menos
interés tienen los Apuntes que el sacerdote Guridi Alcocer creyó escribir
movido por el afán de proponerse un
examen de conciencia que le ayudara
a moderarse en los sucesos prósperos
y soportar los adversos. En realidad,
tras su gesto se transparenta el lector
de las Confesiones de Rousseau, contagiado de la impudicia mental y moral del ginebrino, que se sintió obligado a referir secretos escabrosos,
ocultos hasta entonces tras la grave
apariencia del sacerdote, provisor y

vicario general del arzobispado y, más
tarde, cura del Sagrario de la Catedral Metropolitana.
Tres dias después de promulgada la
Constitución de Cádiz que decretaba
transitoriamente la libertad de palabra, aparecía, amparado por esa ley,
el semanario más célebre de la época,
El Pensador Mexicano, que redactara
José Joaquin Fernández de Lizardi, un
hombre ingenioso y valiente, discreto
y dotado de un admirable sentido popular. Lizardi había probado ya fortuna como poeta proponiéndose desde
entonces llegar al pueblo, lo que sólo
conseguiria mediante sus numerosos
periódicos que le dieron junto a la fa.
ma no pocos sinsabores y• cárceles a
consecuencia de sus criticas al gobierno y a las instituciones virreinales.
Mas cuando se ve impedido de continuar manifestando sus ideas por medio de sus periódicos y folletos, se Je
ocurre un nuevo medio para atraer la
atención de sus compatriotas y escribe su primera novela, El Periquillo
Sarniento, a la que seguirún otras menos celebradas, entre ellas, La Quijotita y su Prima, crítica de la educación que por entonces se daba a la
mujer, y Don Catrin de la Fachenda,
con la que ridiculizaba la vida de los
presuntuosos libertinos que desdeñaban al pueblo. Al restablecerse en
1820 la libertad de imprenta, Lizardi
abandona la novela y vuelve a utilizar
los periódicos y folletos c¡ue le acarrean más cárc eles y persecuciones.
Pero cuando un año más tarde se consuma nuestra independencia, entra
triunfalmente a México aquel hombre
que había combatido por su causa desde el campo de sus propios enemigos. Poco antes de morir, siempre acosado e infatigable, pobre y excomul0

gado, escribe su patético y reflexivo
Testamento y Despedida del Pensador
Mexicano y aun compóne su propio
epitafio: 'Aquí yacen las cenizas del
Pensador Mexicano, quien hizo lo que
pudo por su patria."
Continuando_los procedimientos de
la novela picaresca española y particularmente el Gil Bias de Lesage, Fernández de Lizardo compuso su más
famosa novela El Periquillo Sarniento
en la que, con el pretexto de narrar
las truculentas aventuras de un personaje al servicio de muchos amos, mostraba su habilidad para describir la
vida y las costumbres pintorescas de
la Nueva España en sus postrimerias,
al mismo tiempo que incurría en sus
afanes moralizadores. Porque aunque
en otras de sus novelas presentara un
personaje opuesto al "Periquillo" o los
defectos de la educación femenina, lo
caracteristico de todas ellas es el ambiente social que desc&lt;iben para revelar, sobre todo, la profunda separación de las dos clases sociales más diferenciadas: la de los poderosos que
desprecian al pueblo y la de los indígenas oprimidos e ignorantes. Lizardi,
prefiriendo a los últimos, dedicó su
vida a· su defensa, reproduciendo, al
mismo tiempo el lenguaje peculiar de
cada uno de sus personajes en un estilo tan descuidado como eficaz. Dió
Lizardi a la literatura mexicana lo que
ningún otro escritor le babia dado
hasta entonces: cuadros y retratos Ji.
terarios de la vida mexicana, sorpren.
dentes por su verdad y su fuerza expresiva.
Los folletos que en cantidad considerable publicó Fernández de Lizardi a lo largo de su vidá tratan de problemas políticos, religiosos y sociales
con un valor y una constancia admi-

rabies, sobre todo si se piensa que los
escribía bajo el régimen colonial. Criticó los impuestos excesivos y la co•
rrupción general, criitcó a la iglesia
por haber mantenido en la ignorancia a las clases populares y, para mostrar por una vez junto a sus opiniones negativas la imagen de su utopia 1
escribió nno de sus textos ideológicos
más notables: la Constitución de una
república imaginaria.
Muchos puntos de contacto tiene su
pensamiento con el del padre Feijóo.
Ambos se preocuparon por librar al
pueblo de supersticiones y ambos aspiraban a mejorar la educación popular. Mas si el autor del Teatro critico
supera al mexicano como sabio Y. aun
quizá como escritor, Lizardi sobresale
por su energía y el valor que puso
siempre al servicio de su pluma.
Cuando tantos escribían una literatura amanerada e innocua él se acercó
a su pueblo, revelando con ello la certera comprensión que tuvo de la misión del escritor. Pero nada más ajeno a su propósito que ocuparse de estos temas por un placer de folklorista o de lingüista; su intención fué
siempre educa ti va y, aunque hoy lec•
mos sus obras movidos por la gracia
pintoresca de sus estampas, debemos
recordar cuál era su propósito y cuán
valiente fué el hombre que se entregó
con tanta clarividencia, a principios
del siglo XIX, a la defensa de los
desheredados
Su pluma tenia la socarronería del
mestizo. Supo aprovcG,har las circuns•
tancias y preferir la burla y la ironía
a la injuria. Al fin, quizá fueron más
eficaces sus maliciosas sonrisas que
muchos denuestos de los periodistas
insurgentes.
Al final de sus dias llegó a comprender que su Periquillo tenia una
particularidad innegable: la de ser la
única obra novelesca propia del pais
que se había estrilo por un americano.
Pero nuestro primer novelista acertó
no sólo a escribir la Primera novela
hispanoamericana; acertó, además, a
revelarnos nuestra nacionalidad cultural y a en~eñar al mundo lo que era
distintivo de México.

A P E_N DICE
Como un corolario a1 vaJ ioso articulo del escritor José Luis Martinez,
"Literatura en la época de Independencia", la ditección de ºArmas
y Letras" publica a titulo de antología de la actividad panfletaria, la
Proclama del Pensador Mexicano (José Joaquín FepÍánde~ de Lizardi) dirigida a los habitantes de la Capital
del Virreinato, documento que, dentro
de los acendrados elogios c¡ue Je tributa
a Calleja, se entraña una sátirá sutil a
este gobernante.
•
Este tipo de literatura se puso muy
en boga en la época .. El tratadista mexicano Don Carlos González Peña, dice al respecto:
"Como medio de propágandá durante la Revolución sobresalieron los fo.
licios y las hojas vqlantes. Los folletos, especialmente, fuérOll, innumerables y escritos en el más vario estilo
Y por las plumas :tnás diversas: desde
· el pulcro y razonado que se destinaba a los cultos, hasta el llano y 'vulgar pergeñado en el habla del pueblo
para convencer al pueblo.
Inaugura la serie, en 1810, uno intitulado: Pronóstico de la felicidad
americana, justo regocijo de México,
natural u debido desahogo de un español americano por el feliz arribo a
estas provincias del Exmo. Señor Don
Francisco Javier Venegas, Gobernador
Y Capitán General de esta Nueva España. Por el titulo, ya se comprende-

Proclama del Pensador a los habitantes de México

Armas

y

Letras + Pág. 2

(Pasa a la Pág. 8)

SEMBLANZA DE
(Viene de la ta. Pág.)

cetros caídos, de toda la sangre convertida en torrente por la
conquista.
El dolor de los que fueron a la hoguera porque no creían
en la religión de los hombres blancos, debió de haberse incubado en su cerebro porque abrazó la carrera del sacerdocio, para
servir con humildad a los suyos y para llevarlos hacia la libertad.
Escribió en las páginas de su ,..,ida, con caracteres de reali,
dad y de bien, todo el pasado de su raza, toda la rebeldía de sus
progenitores, toda la firmeza de sus inquietudes y todas sus ansias de liberación.
Y en la noche eterna de los tiempos, Hidalgo surje, como
una esperanza, como una verdad, como una luz que no se extin•
gue nunca, como rosa unida al árbol floreciente del porvenir.
Y es que la trayectoria de su vida, tallada en la roca del
infortunio y de la miseria, ha echado fuertes raigambres en el
pueblo, por eso su ejemplo y su recuerdo, perdurarán al ampar :i
de los siglos.
En todos los movimientos sociales de carácter popular en
donde circunstancias económicas determinan los intereses y las
necesidades para formar un frente de lucha, siempre hay hom•
bres que sienten ese movimiento, que viven con él, que lo hacen
suyo, porque forma parte de su propia fu erza, de su propio co•
razón.
Hidalgo sintió el movimiento de Independencia.
Es muy distinto pensar a sentir.
Se puede pensar en los horrores de la guerra de Europa en
todos los soldados que mueren en !os frentes de batalla, en todos
los barcos hundidos, en todas las catástrofes aéreas.
Pero sentir a los que caen porque son nuestros hermanos
en el trabajo, sentir con las viudas y con los huérfanos que
quedan, y arrancar un pedazo de pan o un· pensamiento sincera
para enviarlo a los que sufren, eso no lo hacen todos.
Hidalgo sintió y vivió las necesidades de sus hermanos de
clase, por eso fué el alma de un movimiento popular.
Clavó con la pujanza de su esfuerzo, la bandera de la ver,
dad, en el balv.arte de su propia conciencia y corrió hacia donde
lo llamaban sus hermanos los indios.
Y entró desde entonces en los linderos interminables de la
historia.

fué y es orgullo de América, que ha seguido su marcha aseen•
dente a través de los años y de los siglos, y que llevó como un
timbre de orgullo haber sido fundado por el Dios de los indios,
Vasco de Quiroga.
Hidalgo, en sus años de juventud, abrevó en las fuentes
claras de la ciencia y de la verdad en el Colegio de San Nicolás
habiendo llegado más tarde, por su empeño ~ por su dedicación,
a ser Rector de esta alta institución.
Allí tuvo como discípulo a Dn. José Ivfaría Morelos, quien
más tarde habría de encontrarse con el Padre de la Independen•
cía, sirviendo a la misma causa, movidos por el mismo heroísmo
por la misma esperanza, envueltos en el torbellino de la revolución salvadora de México.
En ese día se unió nuestro pensamiento, a los que en la
ciudad legendaria de Morelia, rindieron pleitesía al Padre de la
Patria, y que lanzaron fuera de las fronteras de México, su grito
de confianza en el porvenir, al celebrar el cuarto centenario de
una Institución.
Pué justo el homenaje, porque cuatrocientos años de !ti:
cha, de fatiga, de enseñanzas, de trabajo, nos dejan el fruto en
muchas generaciones, realizan una obra majestuosa y vigorizan
los espíritus en la verdad y en el triunfo.
Hidalgo pasó lista de presente, en esa hora, entre los miles
de discípulos del Colegio de San Nicolás, hoy Universidad Michoacana.
*

* *

1953.-Por Decreto del H. Congreso de la Unión, se declara "Año del Padre Hidalgo", en memoria de aquel ilustre patricio que nos diera la libertad.
Es el bicentenario de su natalicio lleno de recuerdos, de
apreciaciones justas, de preceptos sublimes realizados a través
del tiempo en donde se han ido modelando los intereses de nues•
tra Patria hasta llegar a la altura en que nos encontramos, porque ya desde ella podemos ver con satisfacción el panorama de
nuestras conquistas realizadas y de todo lo que podemos hacer
en el porvenir.
¡Qué bien que nuestras Autoridades, que el Congreso, que
el Presidente de la República Dn. Adolfo Ruiz Cortines, y hasta
el último de los mexicanos, sintamos en esta hora la responsabilidad histórica que nos une para rendir homenaje al que con su
esfuerzo y con su sangre nos diera la . emancipación política de
nuestra Patria!.
Hidalgo después de su sacrificio llegó a conquistar el título
* * *
mas grande que puede ostentar un hombre: el de Libertador; y
¿Hidalgo fué un caudillo ... ? Si, porque movió a las multi- junto con Wáshington, con Bolívar, con Martí, y con otros mu•
tudes, porque las despertó en sus entusiasmos y en sus aspiracio• chos, preside la marcha de los tiempos de nuestra joven América.
nes, porque las llevó a la lucha convictas de que tenían justicia
La chispa libertaria arrancó desde muy lejos: "el más noble
en su causa.
esfuerzo· en favor de la defensa de los intereses colectivos lo hiEsas muchedumbres después de la toma de Guanajuato se cieron las huestes acaudilladas por Cuauhtémoc; con él se sepultó
dieron al saqueo y las mordió la crítica de los de arriba. Era que la semilla de la libertad de México". Esa semilla en el seno det
tenían hambre, que necesitaban vestirse, · tomar elementos para la tierra fructificó al cabo de 300 años en Hidalgo, quien es conla lucha, para la defensa de sus legítimos derechos. Ese fenÓ• siderado más que un clérigo como el agricultor e industrial más
meno lo hemos visto en las demás revoluciones en México, por- adelantado en su tiempo, porque más que un· espíritu de político
que tiene los mismos orígenes, se nutre en los mismos veneros de tuvo un gran fondo de economista; lo comprueba el hecho de
explotación y de ignominia.
que aparte de sus tareas eclesiásticas dedicó la mayor parte de su
Hidalgo llevó a esas multitudes unas veces al triunfo y otras tiempo al cultivo de la morera y de la vid, de las industrias deria la derrota pero siempre siguiendo un objetivo humano, la li- vadas de estos cultivos y además, como lo señala la historia, la
beración de un pueblo.
albañilería, la herrería, la carpintería y la curtiduría de pieles,
Pué el padre de México, el jefe de un movimiento emanci- · fueron sus ocupaciones favoritas; pero no en el sentido de la ex•
pador, la verdad que es guía en la lucha sin la estrategia de la plotación del trabajo del pobre, sino que con fines de propaganguerra.
da docente para mejorar por ese medio las condiciones de vida
* * *
de sus trabajadores.
En la capital del Estado de Chihuahua, en lo que hoy es el
Enorme visión de este Cura venerable que en aquel tiempo
Palacio Federal, se encuentra una torre, respetada por el tiem• pudo iniciar un trabajo potente en la rama que hoy tienen puespo y por los hombres, en donde pasó sus últimos días el Padre •tos los ojos las generaciones presentes y los Gobiernos revoluciode la Independencia ·Mexicana.
narios: la industrialización de México.
En uno de sus muros se encuentra una placa con la siguien•
En este bicentenario dedicado a Hidalgo debemos recor•
te leyenda:
dar también al gran Morelos, porque Hidalgo y Morelos son fi•
EN ESTA TORRE SUFRIO SU ULTIMA PRISION Et guras gemelas en el panorama de la patria, en la guerra de IndeCAUDILLO DE LA INDEPENDENCIA, MIGUEL HIDALGO pendencia; porque tuvieron la misma concepción del carácter
Y COSTILLA, DEL 23 DE ABRIL AL 30 DE JULIO DE 1811. económico en los destinos de su Patria esclava.
Se colocó esta lápida el lo. de diciembre de 1888.
Hidalgo primero, porque puso la base inconmovible, como
De allí salió a sellar con su sangre nuestra libertad.
iniciador. Morelos encontró mayores oportunidades de dar a
* * *
conocer ampliamente sus ideas que para siempre quedaron graEl 8 de Mayo de 1940, en la ciudad de Morelia, Mich., se badas en la conciencia de los mexicanos en esta hora de reconofestejó el cuarto centenario del entonces llamado Colegio de San cimiento nacional; allí están sus palabras, "que se proscriba pa.
Nicolás, en donde hiciera sus estudios el Padre de nuestra Inde- ra siem pre la escla,;itud y la diferencia de castas; que se modependencia, Dn. Miguel Hidalgo y Costilla.
ren la opulencia y la indigencia; que se franqueen los puertos a
Es en la fecha del natalicio de esta figura histórica, cuando
se hacen remembranzas del pasado en torno de un Colegio que
(Pasa a la Pág. 6)

Armas y Letras

+

Pág. 3

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CANlí

Prof. Fortunato Lozano

CALVARIO Y TABOR

Porque tu fuiste, en la mudez culpable,
quien proclamó la libertad excelsa,
tantos lustros y lustros, luengos siglos
al muro de la pena encadenada!

. ll.

-

Y como la montalla silenciosa
que puesta en medio a la lJanura estéril
por la mano de Dios, sus ignoradas
fuerzas acumuló en el seno obscuro,
y en un instante aterrador la cima
abrió ele par en par, y en tumultuosa
marejada volcó su brioso fuego
del valle en la quietud, así tu espíritu
nutrió calladamente su existencia;
más concentrando el alma de la raza
que extcrcionó el dolor, irrumpe un dia
de esplendoroso amanecer. Y en vano
al fuego de tu af:in se opone valla:
sobre el vfürar de las protestas se abren
mil caminos de luz, y el pueblo absorto
movido el corazón a extraño júbilo,
ve que el incierto porvenir se incendia
al celeste fulgor de la esperanza.
Noble Padre, que ya en los claros mundos
de los goces sin fin tienes tu asiento,
los que a merced de tu heroísmo alzilronse
de la existencia triste a la existencia
&lt;Juc conquistó tu indómita osadía,
se acercan hoy a los altares patrios
llenas de unciosa gratitud las almas,
y entre el rumor descomunal murmuran
a cada instante tu sagrado nombre.

11

Fué el calvario fatal con que la vida
su éxodo inició;
inquebrantable ley que dura impera
sobre el misterio augusto de toda gestación.
La fuerte raza del mexicano impuso
por fin su voluntad,
y las nómadas tribus respondieron
más que el fiero Cacique, al mandato real.
Y comenzó la fatigosa brega,
y fué el amanecer
que un levante enigmático y perjuro
que ensangrentó los cielos y amedrantó la grey.
El pueblo presintió con raro instinto
el rudo batallar,
y en la torpe conciencia el miedo trágico
suscitó la conseja del blanco Quelzalcoatl.
Un puñado de audaces luchadores
de la cepa del Cid,
puesto el ánimo en bélico ardimiento,
se aprestó temerario, a vencer ó a morir.

,

El indio contumaz rechazó austero
la necia intromisión,
mas lleno de pavura vió en las sombras
de la noche perderse su estrella como un sol.

Hidalgo (detalle) de J. C. Orozco
11

INVOCACION
•I •
Alma del Padre Hidalgo, suena la hora
de la sublime exaltación, levántate;
ni al dolo temas ya, ni a la calumnia
conque la ingratitud te afligió un día,
luchando por ahogar entre sus sombras,
la deslumbrante luz de tu grandeza.

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Caro Apóstol del Pueblo, emerge, emerge;
rompe la cárcel del no sér, y ungido
con el óleo sagrado de la gloria,
asiéntate en la cima de los tiempos
y contempla de ahí la marcha augusta
de nuestro empuje silencioso y fuerte
rumbo a un alto ideal. De hoy más la Patria
que amamantó tu sér con savia ubérrima,
que te volvió sereno ante el peligro,
que, dándote el vigor de los varones
ínclitos te arrojó sobre el, tremendo
oleaje de sus luchas libertarias,
alentará para vivir la vida,
la prestigiosa vida que le diste
ofreciéndote en santo sacrificio,
a la cruel ambición, jamás saciada
de tormentos, de crímenes, de muerte!
Esa Patria sabrá --matrona egregia
de míllones de vástagos - rendirte
de las lides que prueba en el palenque
donde agita su lona inmaculada
la enseña de la paz y del progreso.
Esa patria sabrá, cuando el instante
de la auroral apoteosis llegue,
bullir en sus recónditos cimientos,
en alto alzar las manos inlranqui1as
por ]a intensa emoción; y en grito heroico,
en sólo un frito de arrebato ingente
que marque huella en ]as fugaces épocas,
sabrá decir al azorado mundo,
de tu fastuosa exaltación al trono
de la inmortalidad, Allá ¡oh Padre!
recibirás perennemente el culto
de las generaciones, justa ofrenda
a tu ardor, a tu fé y a tu hidalguía.

¡Oh potestad! ¡Oh potestad que llevas
a la iuefable redención! ¿Tu fuente?
El amor que levanta y que sublima,
el amor sempiterno a cuyo influjo
se acrecienta la fé, la noclie incuba
la llama de los ortos incendiarios,
se renuevan Jos seres y las cosas,
el alma universal a cada impulso
cobra vigor desconocido, y pasa
gallardamente sobrl'.! el campo abierto
a todos los combates de la vida.
Y fué el divino amor, alma del mundo,
lo que a tí te exaltó, y bajo el golpe
duro y falaz con que el villano azota,
rompiste al fin con poderoso esfuerzo
los inclementes yugos que afligieran
por centurias, la vida del Anáhuac.
¿Después? Después el enconado empeño
de restar a tus glorias resplandores,
de proclamarte hereje, impío, ingrato,
ante la estulta grey. Pero esa brega
en tantos años de acritud, no pudo
sino realzar los timbres de tus hechos
para jamás morir. No de otro modo:
el escultor a cuyas manos llega
un material desconocido, al punto
el tosco bloque en el taller levanta,
y allí golpea sin cesar. Si al cabo
de la dura labor la masa informe
común arcilla fué, se torna polvo;
mas si firme granito o mármol pario,
en un ambiente de poesía ·osténtase,
como eximio tributo a la belleza,
el milagro sereno de la estatua.
¿Quién ahora podrá con celo insano
minar el pedestal de tus proezas
que a lo~_ojos del _mun~o se agigantan? ·
¿Qmen v~ndra a disputarte el áureo cetro
conque la Patria redimida hoy quiere
recompensar tu santo sacrificio?
. Alma del Padre Hidalgo: suena la hora
de tu sublime exaltación, levántate;
entre las sombras en que quiso un día
la ingratitud perder tu limpia fama,
surge, como florón de resplandores
alumbrando la noche de los tiempos,
la indeficiente luz de tu grandeza!

Armas y Letras + Pág. 4

1Oh la profunda confusión del que huye
la ingrata obscuridad
y se debate indómito y no encuentra
para el cuitado espíritu· la necesaria paz!

¿ Y bajo aquella delación fatídica,
qué pudo al cabo hacer
el guerrero ofendido? Levantarse
mil veces victorioso para caer después.
Tal fincó en este suelo sus pendones
la Corona Imperial
de aquella estirpe que soñó orgullosa
todo poner bajo su cetro: la tierra, el mar.
¿Dónde quedó la rústica ardentía?
¿El sanguinario Dios
por qué negó al azteca sus favores?
¡Todo enmudece, todo acalla en derredor 1
No bastó c¡ue el brillante Soberano,
débil Xocoyotzin,
prodigara sin coto las riquezas
por saciar la codicia del pérfido adalid.

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No bastó que la sangre generosa
como brioso caudal,
por los campos ardientes de la guerra,
derramara su ubérrimo venero sin cesar.
Ni la altiveza que asumió en el potro
el bravo Cuauhtémoc,
cuando á un vencido del dolor decía:
"¡No es de rosas el tálamo donde reposo yo!"
Pudo ya libre asi la soldadesca
desvastadora y cruel,
sentar sus reales y erigir la infamia
como la norma única, como insensata ley.
El indio absorto doblegóse al peso
de aquella ingratitud,
como el peso cruel de un duelo ignoto
sobre la charca inmunda se doblega el saúz.
El flechador de las florestas vírgenes
abandono e] carcaj,
y en los desnudos lomos, implacable
hubo de enfurecerse el férreo capataz.
¡Oh la terrible desazón del fuerte
que indecisa la fe,
como el ciego titán de Ja leyenda,
)e mueve a las nefandas rudezas del poder 1

Pero nada es nefasto en la existencia,
todo es propicia al fin;
viene tras de la noche el claro dia,
calma restauradora viene tras del sufrir.
Para toda inclemencia hay un refugio
para la infame cruz,
J esuscristo ofrecióse, y hubo vida.
Y Jesucristo nuestro, Hidalgo, lo fuiste tú .
Tú que gritaste al pueblo moribundo:
"Vive, despierta, Vé!"
¡Y el pueblo despertó! 1Ah la inefable
aurora de Septiembre, mil ochocientos diez!

EL TRIUNFO DE LA SANGRE
. III .

No fué inlltil tu sangre santamente vertida,
hubo de ella entusiasmos la Patria entristecida.
En redor de tu muerte despertaron las viejas
ancestrales pujanzas, el vencido sus quejas.
levantó, y en la lucha formidable no pudo
sostener su ominoso poderío el sañudo
contendor que a la sombra de una paz delincuente
inexpugnable crguiase ante la incauta gente.
No fué inútil tu sangre, fué obsesión escarlata
que enardeció al guerrero, y al correr de la ingrat
odisea, su influjo se hizo empuje indomable
que nos dió la victoria en la brega loable.
¡Cuánto a ti te debemos Padre Hidalgo I Tu empeño,
noblemente, al fin pudo realizar nuestro ensueño,
Tú serás desde ahora en la ruda existencia,
cuando el mal nos aqueje, perenne Providencia,
Tú serás fuego vivo, donde avive su fuego
el espíritu ingrato que se entrega al sosiego,
Serás guia prudente que con mano segura
nos señalé el camino de nuestra selva obscura,
Serás cumbre intocable que diga de la alteza
a donde tiende siempre nuestro afán en proeza,
Serás luz cuya flama fustigando la noche,
sobre nuestras cabezas encienda su áureo broche.
¡Gloria a ti, nuestro amado campeón, a ti gloria!
No fué inútil tu sangre santamente vertida;
siempre unidos y siempre honrando tu memoria,
a través de los tiempos nos hallará la vida!

LA LOA DEL _PUEBLO, DEL ARTE Y DE
LA NATURALEZA
- IV •
Rompa el himno severo· y potente
con sus notas rotundas la calma,
y agitando la noche serena
en que yacen durmientes las razas,
un gran triunfo de auroras anunCie
Y en pujante vibrar ponga el ánima.
A los rayos del sol de los libres
luzcan su oro broncíneas gargantas,
y en recios, fervientes clangores,
con robusta y tenaz clarinada,
nos revivan ]a guerra homicida,
nos revivan las viejas batallas
en que un noble anciano que ya entre los justos
de la luz disfrutando se alza,
(Pasa a la Pág. 7)

Armas y Letras + Pd.g. 5

�HIDALGO

LA MUERTE IJE EIZANCIO
Hace quinientos años que murió Bi-

zancio. Alboreaba el día 29 de Mayo
de 1453, cuando las tropas del Sultán
otomano :Mahoma II se lanzaron al
nsalto de la ciudad, y arrasaron los
últimos núcleos de la resistencia que

les oponían los soldados del Empera-

•

dor Constantino Bracoscs. Con la caída de Bizancio se desmorona el imperio de Constantino y Teodosio. El
Turco se ha apoderado de uno de los
mús poderosos baluartes _de la cristiandad a la par que del foco más luminoso de la tradición cultural helénica. A las fútiles disputas teológicas
que han dado a Bizancio su triste celebridad, suceden en la iglesia de Santa Sofía la lectura y el comentario del
Corán. El Infiel queda instalado para
mucho tiempo en extensas regiones
del oriente europeo. La amenaza turca scrú una constante preocupación en
las empresas pOlíticas de Carlos-Quinto, entrará en el juego turbio de los
Valois de Francia, y seguírá alarmando a la cristiandad hasta que Felipe
ll envíe sus galeras a Lepanto, disminuyen&lt;lo después para siempre el poderío de la casa otomana.
La muerte de Bizancio tiene por
consecuencia inmediata un hecho mmca bastante ponderado: el éxodo hacia
occidente de los eternos valores de Ja
civilización griega. liemos de recordar esta verdad que a menudo se nos
olvida de puro sabida. En su agonía,
Bizancio pudo todada reanimar y colocar fuera del alcance de los nuevos
bflrbaros el fuego de la cultura antigua. Italia se encuentra preparada para recibir esta herencia griega y propagarla a su vez por los países del
oeste de Europa. Pese a las di visiones y a los cismas que de contínuo
han agitado el imperio, la influencia
helénica no ha dejado de penetrar en
Italia haciendo de ella una verdadera
tierra de promisión. Durante los siglos medios se ha seguido estudiando
a Aristóteles y a Platón, y se ha mantenido contacto en lo posible con la

antiguedad griega. En los albores de
los tiempos modernos Petrarca, en
quien muchos ven fodavía al primer
humanista, tiene ya una visión de lo
griego (como la tendrán mucho más

tarde Keats y Hiilderlin) que anuncia
el florecimiento neoplátónico de las
academias. En el concilio de Ferrara
se ha intentado una reconciliación entre la Iglesia latina y la griega. Perdura, vivaz el "mito bizantino", que

viene del fondo mismo de la Edad
;\ledia. Esta sed de lo helénico es la

,,
1

que hace de Italia un nuevo Canaán
hacia el que se encaminan los fugitivos de Bizancio. Desembarca,1 en esb.1s acogedoras orillas maestros y comentaristas cargados de preciosos códices y exquisitas obras de arte. El
Humanismo acapara con noble avidez
los tesoros del pensamiento griego.
Eruditos y mecenas compiten en entusiasmo y generosidad. Multiplicanse las copias y los manuscritos.
lla llegado el momento de las litterae
humaniores, esas letras humanas o
buenas letras como a menudo se las
llama, que tanto han de coQtribuir al
conocimiento y a la exaltación del

hombre como tal. Se proclama con
cándida alegría la superioridad indiscutible de cuanto se relaciona con la

antiguedad latina y griega. El tantas
veces citado Horno sum del viejo poeta vuelve a cobrar su sentido de plenitud que los siglos habían borrado.
En realidad, Bizancio no ha muerto.

Lo que se ha desprendido del robusto
tronco bajo el alfanje turco no ha sido
sino el árido ramaje que, tarde o temprano, hubiera caído al menor soplo

de viento. Bizancio no podía morir
en lo c¡ue tenia de auténticamente helénico. Era como la carrasca de Fray
Luis de León, a la que comunican
nuevo vigor los golpes del hacha:
del se,· despeda:ada
del hierro, torna rica y esfol'zada.
Y su Hama, se esparce por doquier.
La mis1úa Espalla, al parecer concentrada en sus propios problemas, está
recibiendo, en medio de tremendas
conmociones que agitan su suelo, los
bienes que le dispensa Italia, la heredera inmediata de Bizancio. Coincide
en Castilla la toma de Ja famosa ciudad con Ja trágica cuanto infamante

muerte del Condestable don Alvaro de
Luna, en las postrimerías del largo
reinado de Juan. II. Este rs el sangriento período que Menéndcz y Pelayo llama, sin embargo, "el pórtico
de nuestro Renacimiento." Pese a la
contíqua agitación de los nobles y a
la guerra civil que se ha hecho ya
endémica, la España de Juan de Mena

y del Marqués de Santillana no permanece ajena al influjo de Italia. El
mismo Alfonso V de Aragón, conquistador de Nápoles, pretende rivalizar
con Jos grandes mecenas y protege las

·letras y las artes. Lorenzo Valla dedica una de sus obras más conocidas
al obispo ele Lérida Asnarez de All.ón.
Se presagia ya el día en que Antonio
de Lebrija regresará de Bolonia para
poner, como él dice, 'tienda de la lengua latina en Espa1i.a 11 • Los últimos
decenios del siglo XV consagran la
victoria de] humanismo en Ja península. A la enseñanza de los eruditos italianos Pedro Martir y Marineo
Siculo se une la incansable actividad
renovadora del Cardenal Cisneros. La

l.'niversidad de ·Alcalá, fruto del espíritu renacentista que se ha apoderado
de España, aventaja a las de París y
Salamanca, todavía arraigada~ en la
vieja tradición escolástica. Son los
tiempos en que Luis Vives, que forma
con Erasmo y Budeo la constelación
mús brillante de aquella pródiga centuria, emprende la reforma de los estudios y dice que las lenguas latina y
griega : :tornan a nacer segunda vez.u
Es la época en que la herencia de Bizancio se hace más patente, y encarna, por decirlo así, en hombres como
el helenista Hernán Nuñez, llamado el

Comendador Griego.
La caída de Bizancio a manos del
Infiel encierra pues un símbolo a la
Yez que una esperanza. Si esa desdichada •metrópoli representa a los ojos
del historiador el descuido, el no querer atender a lo esencial cuando amenaza el peligro, es pÓrque ha ido
amonton3.ndose en ella el lastre que
en toda tradición van dejando los siglos. No ha sabido desechar lo accesorio y fugaz para afincarse en lo duradero y perenne. Alguien ha dicho
que las civilizaciones son mortales, y
casi lo creeríamos a no haber e-xistido
el ejemplo de Bizancio. Lo que en realidad les sucede es que transmigran,
como las almas pitagóricas. Cuando el
suelo en que se asientan no las conserva lozanas, cambian y mudan lugar
para echar nuevas raíces. En ello consiste la esperanza de cuantos creen
todavía en Ja misión del humaniSmo,
combinación (:mica del cristianismo y
de la tradición grecolatina que, después de prender en Europa con más
vigor al morir Bizancio, se extendió
después sobre el Nuevo :\.fundo. Mientras _s e mantenga incólume ese espíritu, el humanismo auténtico no tiene
nada por qué temer. Como el a,ie &lt;le
la mitología puede renacer de sus propías cenizas.

ALEJANDRO RAMIREZ-ARAUJO.

México tenia mujeres y hombres valerosos, que no eran muchos, pero valían por muchos: media docena de
hombres y una mujer preparaban el
modo de hacer libl'e a su país. Eran
1.1110s cuantos jóvenes valientes, el esposa de una mujel' liberal, y un cura
del pueblo que queria mucho a las
indios, un cura de sesenta a,los.
Desde ni1ío fué el cura Hidalgo de
lo raza buena, de los que quieren saber. Los que no quieren saber son de
la ra:a mala. Hidalgo sabía francés,
qlle entonces era cosa de mérito, porque lo sabían pocos. Leyó los libros
de los franceses del siglo diez y ocho,
que explicaron el erecho del hombre
a ser honrado y a pens{!r y a hablar
sin hipocrecia.
Vió a los negros esclavos y se llenó
de horror. Vió maltratar a los indios
que son tan mansos y generosos, y se
sentó entre ellos como un hermano
viejo, a ensefiarles las arles finas que
el indio aprende bien: la música que
consuela; la cría del gusano, que da
la seda; la cría de la abeja, que da la
miel. Tenía fuego en si, y le gustaba
fabl'icar; creó hornos para cocer ladrillos. Se le velan lucir mucho de
cuando en cuando los ojos verdes. Todos decían que hablaba muy bien, que
sabia mucho nuevo, que daba muchas
limosnas, el se1íor cura de Dolores.
Decían que iba a la Ciudad de Querétaro una que otra vez, a hablar con
unos cuantos valientes y con el marido de una buena seiiora. Un tl'aidor
le cUjo a rrn comandante españDI que
los amigos de Querétaro trnlaban de
hacer a México libre.
El Clll'U montó a caballo, con todo
su ¡rneblo que le queria como a su corazón; se le fueron juntando los caporales y los sirvientes de las Jzaciendas, que eran la caballería; los illdios

iban a pie con palos y flechas u cun
hondas y lanzas.
Se le unió un regimiento y tomó un
convoy de pólvora que iba para los
españoles. Enró triunfante en Celaya,
con música y vivas. Al otro dia júntó
el Ayuntamiento, lo hicieron general,
y empezó un pueblo a nacer.
El fabricó /ancas y granadas de mano. El dijo discursos qne DAN CALOR
Y ECHAN CHISPAS, como decía un
caporal de las haciendas. El declal'ó
libres a los negros, él les devolvió sus
tierras a.fos indios, él publicó un periódico que llamó "El Despelador
Amuicano".
Ganó y perdió batallas. Un dia se
le juntaban siete mil indios con flechas y al otro día lo dejab&lt;111 solo. La
mala gente quería ir con él para robar en los pueblos y para vengarse de
los espaiioles. El les avisaba a los jefes espaiioles que si los vencía en la
batalla que iba a darles los I'ecibiría
en su casa como amigos. ¡ Eso es sei·
gl'ande!
Se ull'evió a ser magnánimo, sin
miedo a que lo abandonase la soldadesca, que quería fuese cruel. S11 compwíero Allende tuvo celos de él, y él
le ceió el mando a Allende. Iban jun~
los buscando amparo en su del'rola
cuando los espwíoles les cayeron en~
cima.
A fI idalgo le quitaron uno a uno,
como parlt oj'enderlo, los veslidos de
sacerdote. Lo sacaron detrás de una
lapia, y le disparal'on los tiros de
muerte a la cabeza. Cayó vivo, revuelfo eu la sangre, y en el suelo lo acabaron de malar. Le cortaron la cabe:a y lff colgaron en una jaula, en
la Alhóndiga misma de Granaditas,
donde llluo su gobiel'no. Enterraron
los catlúveres descabezados. . . . .
José Martí.

CANTO A HIDALGO
(Viene de la Pág. 5)

Así sea ¡oh Madre Natural
unida tu loa a la loa entusiasta
de las multitudes, consagrado el nombre
del sufrido anciano, del que en sacrosanta
lucha prodigando vigores postreros,
vengador tremebundo se alzara
contra el necio poder de los reyes,
para que ya libre de ominosas trabas,
ante el odio frenético irguiérase
el poder triunfador de la Patria.

con ardor sin ejemplo luchando,
s°u apacible exístencia émpeñara,

por salvarnos de cruel" servidumbre
que a ludibrio y a muerte llevaba.

Es enérgico són de trompetas
que de gozo herirá la comarca
de confín a confin, repercuta
en los hondos rincones del alma;
y al conjuro de las vibraciones,
a la atronaora sin ignal sonata,
agiten su inercia las mentes dormidas,

AMERICA INMORTAL

y al fulgor del recuerdo la santa
rebelión reconstrnyan. Y sea,
ante el templo cristiano en que extraña
multitud impaciente se agolpa,
la palabra, la briosa palabra
que denuncia los lúgubres crímenes,
que despierta a otra vida la patria;

.y.
Fuertes y nobles patriotas que del Bravo al confín argentino
alentáis proclamando la vida férvida, y próspera, y libre,
celebrad la gigante epopeya que os llevó de la sombra
(cómplice muda de infamias) a la luz refulgente del día.
Queden ahogados en la onda negra del tiempo los odios
y que sólo palpite en las almas, súbilo santo.

y sea, en 1a ardiente jira salvadora,

el valor de los pueblos que impávidos
al poder secular se avalanzan;
y sea, la heroica, la homérica lucha

que otros timbres no envidia a la Iliada,
porque tiene cual ella Patroclos,
y cual ella radiante se ufana

Una misma joven y ardiente sangre lleváis en las venas,

de contar temeraríos Aquiles,

Néstores perspicuos, como el Rey de llaca
cien astutos, y fuertes Ayaxes
de entereza y ardor, gloria y lama.

(Viene de la Pág. 3)

¡Oh Poetas! La aurora divina
que en angusto silencio aguardábais,
milagrosa fusión de oro y sangre,
sus penachos de luces levanta;
sacudid el mutismo que enerva,
sacudid el marasmo que mata,

!ª

* * *
Mueren los hombres, pero las obras perduran en la eternidad.
El tiempo se encarga de hacer más coluroso el recuerdo,
,Nuei:as rutas Y nuevos caminos se abren cada día en la hu,
m~mdad; nuevas ideas surgen en los cerebros· otros videntes·
guran a las masas trabajadoras, pero las obras quedan y perdu,
ran, no la~ acaba el tiempo ni el egoísmo de los hombres.
Se piensa que la aurora roja de los tiempos nuevos quiere
acabar c?n.el pasado esplendoroso de las luchas libertarias. Pero
nada mas incierto que eso, porque todos los movimientos que
arrancan de la base económica, son rocas inconmovibles al cho,
que austero de las olas de la perfidia y del l 'd
y d d'
o VI o.
c_a a ra que la historia se asome a los claros veneros pa,
r~ estudia~ a fo~d? las distintas faces de las etapas de la huma•
mdad,
i
h mas¡..surg1ran las normas creadas al calor d e las con t'1en•
c:as, asta tJar en los cerebros conceptos cla
f.
b
la, conquistas realizadas.
ros Y 1rmes so re
Hidalgo nunca desaparecerá de la conc'
,
.
l
La 1·u
t d
,
1encia nacwna.
ven u se encargara de perpetuar su obra.

Armas y Letras

+

Pág. 6

florece en el bronce rotundo de todos los labios,
una misma historia recogió y vuestros fastos grandiosos,

Y pues plugo al poder qne dirige la suerte
del Gran Todo asociar vuestras ansias, y pugnas y lauros,
bendecid el supremo designio, y en un rapto glorioso
estrechad vuestras manos, y que plasme ese nudo fraterno
el común regocijo de este gran continente
cuyos pueblos, de ajenas injurias, cuida la encantada
culebra granítica y hosca del Andre.
Ese pasado de triunfos nos congregue en la hora que vive, _
y este gozo que embriaga el espíritu sea nexo inviolable
que confirme en las rotas futuras, nuestro vivido afán solidario.

y cual hostia fulgente la lira
levantad esa lira enjoyada,
con los siete bordones radiosos
que son siete rayos que ametrallan
porque sólo el arte difunda su llama.

Vigorosos renuevos, que a través de Pizarros y Nuños
hereditstcis la savia ardorosa del roble latino,

Y vosotros, que sois hierofantes
de otros cultos también, y otras aras,

las naciones amigas; que se supriman los tributos y quede nada
más
contribución sobre. utilidades; que se repartan con pru,
dencia,, entre l_os pueblos, tierras, ganados, semillas y dinero; que
se modere la nqueza del clero, haciendo que perciban unicamen,
te los diezmos y primicias, En una palabra, Morelos trazó un
,:asto plan de reformas económico-políticas, que apenas hasta
ahora estamos comprendiendo y aplicando.
La Universidad de Nuevo León, se une a las 58 Universi,
dades de Latino América, en esta hora gloriosa de remembran,
za: para rendir justo homenaje a la figura más grande de México,
H1d~lgo, dentro del palpitar de la grandiosa intimidad de la
Patna.

una misma lengua que ruge, y que ríe, y que canta,

un hermoso ideal, sacudir la tutela del fuerte,
os condujo a la prueba angnstiosa qne compurga los yerros,
mas concede a los ínclitos el laurel y la palma del triunfo.

en el cielo del arte, las sombras,

SEMBLANZA DE ....

sobre regia alfombra, se alce la montaña;
que el mar de sus hórridos tumbos,
el prodigio de sus panoramas.
Y por sobre todo encanto, Febo tienda
el fulgor de su ardiente oriflama.

nuestros hechos ilustres den honor a la ilustre -p rosapia;

que hacéis vuestra la insigne progenie
de que el hijo del verso se encanta,
pues que orasteis cual él, en el templo
del Dios rubio del arco de plata,

no dejéis que os engañen torpemente falaces insidias,
no os azoren fatídicos nuncios de falsos augures,
despreciad esas ruines alarmas que la muerte pregonan,

o incensando a la Madre-indolencia sólo a un triste hacer nada convidan.

vosotros los raros, mágicos poetas

del color, y la forma, y la pauta,
ensayad la virtud que os anima;
y en el líenzo que el íris esmalta,
en el rútilo bronce, en el mármol,

o en la lírica página blanca
do la nota cual fuente proficua
su caírel de armonías desata,

perpetuad la memoria del héroe,
erigid la obra egregia que salva
del lamelico mar del olvido,
nuestros fastos grandiosos que encarnan
(gestador de viriles proezas)
el orgullo inmortal de la raza,

I

Fúlgido sol se levanta difundiendo perennes ardores,
a un afán de gloriosos propósitos nobles impulsos respondan;
gritos de resurgimiento truenen por todos los ámbitos
Y al pregón imperante, nuestra raza orgullosa
CJUe abatiera una noche de siglos, muestre sus fuerza singénitas.
Almas que mudas sufristeis la torturadora
decepción del esfuerzo infecundo, ya no habrá voces obscuras
que os anuncien derrotas; por doquiera hoy imprime

su sello indeleble, viril y tenaz entusiasmo.
¡Aleluya! ¡Aleluya! Han corrido las negras edades,
un porvenir nos incita, claro y risueño,

Y tú, pródiga Madre, que todo
en tu seno fecundo lo entrañas;

Madre augnsta de seres y cosas
el poder de la vida proclaman,
da tu can to también al concierto
que un patriótico impulso alentara.

El rumor de los campos se inicie;

que suene en la selva la panida flauta,
que murmure su són argentino ,
entre los gnijarros la fresca fontana;
sobre duro lecho los hostiles terrones
sobre el rio mil grumos de plata,
y al quebrarse que rompa en sonoro
tremer de cristales, su alegre guitarra;
los raros primores de su flora rara,

rebosante cesto de verdura

Viejos altares derrúmbanse, ruedan ;otos los idolos:
otra plegaria nos une, la plegaria lustral del trabajo.
1Era de paz y esperanza, era bendita I El instante
ha llegado en que habrán de romper nuevas luchas.
El trabajo será nuestro culto. Nos redima su imperio
de las torpes dolencias, y nos dé el talismán poderoso
con que se hacen los triunfos en las magnas conquistas presentes,

,
Yérganse, y júntense, y vibren, todos los ímpetus,
~ q~e los soles de hogaño, al bregar de las propias virtudes,
Jubilosos contemplen el primor de la opima cosecha.
Tal lué ~l legitimo empeño porque brindaron su sangre
San Martm, Y Bollvar, y Sucre, nuestro Hidalgo y los otros
nobles y eximios varones de la América nuestra•
porque fuéramos ricos y libres, y porque fuérar:ios unos
de las limpias ondas del Plata, a los turbios oleajes del 'Bravo,

Armas y Letras + Pág. 7

�LITERATURA ....
(Viene de la Pág. 2)
rá lo que es: una letanía de lisonjas
al nuevo gobernante.
Desencadenada la Revoludón, llueven folletos principalmente contra el
iniciador de ella. Los hay notables
por su procacidad, grosería y virulencia. No faltan, sin embargo, los de
mesurada forma, enderezados a aconsejar paz, unión y concordia, borrando para siempre los odiosos de gachupines y criollos; ni los de cierto cariz
teológico, como aquel en que se pretende demostrar "Los errores, absurdos y herejías" que comprende el manifiesto publicado por Hidalgo; ni faltan, en suma, los en que la admonición, la diatriba y la prédica política
se embozan y revisten cierto carácter
literario, ideando principalmente por
medio del diálogo, una acción, y confiando el debate a imaginados personajes por cuya boca habla el autor."
PROCLAMA DEL PENSADOR A LOS
HABITANTES DE MEXICO
En obsequio del Excmo. Sr. Don Félix
María Calleja del Rey, Gobernador y
Capitán General de Nueva España.

Alégrate, México, complácete, regocíjate en hora buena en un día que
debes respetar como el anunciador de
tus venturas. Si, noble Capital explaya tus más tiernos sentimientos, y dilata tus júbilos hasta el extremo hoy
que te debes prometer el cúmulo de
las dichas, baxo la suave y justa egide
de tu nuevo y benemérito Gefe. Los
vocingleros écos de las campanas publiquen más allá de tus muros las dulces expresiones de tu cariño. Las flámulas y las cortinas proclamen desde
los balcones quán sensible y reconocido es el corazón de tus habitantes.
Oigase en tus plazas el estrépito del
cañón, no ya como el terrible grito de
la muerte; sino como el enuncio favorable de la felicidad. Los repetidos
vivas de tus liijos sean los más seguros garantes de que saben aplaudir el
mérito, y apreciar la virtud donde se
encuentra.
El Excmo. Sr. Don Félix Calleja,
que acaba de aceptar el mando de estos preciosos dominios, acaba también
de ser testigo de esta verdad, recibiendo benigno los más sinceros y justos
homenages de vuestros talentos, amor
y sensibilidad. Si, yo me siento animar de una tierna emoción, y sensibilidad. Si, yo me siento animar de una
tierna emoción y mi espíritu se arrebata por los más dulces transportes,
al considerar quán infalible es la máxima de que el Príncipe justo y piadoso compra (por decirlo así) los corazones de los pueblos. ¡O suave fuerza de la virtud, y con qué sagacidad
te introduces en los más secretos escondites de las almas 1
Sí, Mexicanos, yo entreveo en la alegría de vuestros semblantes el mejor
convencimiento de vuestros corazones.
No puede ocultarse la verdad, ní con
el velo de la lisonja, ni con el sordo
disimulo del temor; ni mucho menos,
es capáz de estas groseras intrigas un
pueblo numeroso e ilustrado.
Asi que, vuestros vivas, vuestras
aclamaciones y agasajos no son hoy
los mezquinos pechos de la adulación,
o la costumbre; sino unas señales nada equivocas de vuestro reconocimiento y esperanza, apoyada por la experiencia que teneis de las virtudes de
vuestro Gege benemérito.
Os parece (y bien) que veis brillar
sobre este desolado emisferio la blan.

DECRETO OFICIAL

ca aurora de la paz, y que en el nue- .
vo gobierno va a aparecer el Iris hermoso de la felicidad, que disipando la
negra tempestad que nos oprime, nos
conduzca seguros al apatecido puerto
del descanso.
Y será esta una comparación lispnjera, o una quimérica ilusión? ¡Ah,
que vosotros mismos os hallais bien
pcncrtados de la verdad! Vuestros
ojos, y vuestros oídos no pueden enDECRETO que declara el año de 1953 HAño del Padre
gañarnos fácilmente. Sabcis que el
mortal que ha tomado las riendas del Hidalgo" en ocasión del bicentenario de su nacimiento, asi cogobierno, es el Héroe recomendable mo dia d; fiesta nacional el día 8 de mayo de cada año.
de la América. Habeis oído elogiar
Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Esjustamente su valor, su pericia, su tác- tados Unidos Mexicanos. Presidente de la República.
tica militar; lo habeis visto triunfar
ADOLFO RUIZ CORTINES, Presidente Constitucional de
en diversas partes con la espada: sosegar innumerables pueblos con la oli- los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:
Que el H. Congreso de la Unión, se ha servido dirigirme
va, y economizar con piedad la sangre de los convencidos delincuentes.. ! el siguiente:
Ah, Guanaxuato, Guanaxuato 1 ¡tú eres
un fiel testigo de esta importante verdad, tú debes a la humanidad, justificación y política de un Calleja, que
"El Congreso de los Estados Unidos Mexicanos, decreta:
tus calles no se hubieran visto empaARTICULO lo.-Se declara el año de 1953 Año del Papadas con la sangre de todos tus habtantes ! La memoria de tu benefactor dre Hidalgo, en ocasión del bicentenario de su nacimiento y co•
jamás dexará de ser grata en los co- mo homenaje ferviente del pueblo de México al iniciador de su
razones de tus hijos, ni su nombre se Independencia.
proferirá sin lágrimas de ternura y
ARTICULO 2o.-Se declara Dia de Fiesta Nacional, el dia
reconocimiento. Sí, la piedad, la cris8
de
mayo
de cada año, aniversario del natalicio del Padre de la
tiandad y política de este hombre digno, hizo no se llevara hasta el cabo Patria.
ARTICULO 3o.-Se declara Monumento Histórico el ediel funesto degüello del día.... ; pero corramos un velo eterno a estas esce- ficio número 351 de la Avenida Madero-Poniente, de la ciudad
nas que detesta la humanidad, y más de Morelia, Michoacán, que ocupa el Colegio Primitivo y Naen un día fausto que nos preságia júcional de San Nicolás de Hidalgo.
biJos y contentos.
ARTICULO 4o.-El Gobierno Federal en coordinación
A mas, de que no es dado á la debilidad de mi pluma el hacer el enco- con los Gobiernos de todas las Entidades Federativas, confecciomio que se merece este General va- nará el programa de actos con los que se rendirá especial homeliente, este Sabio político ni este Vi- naje al Padre de la Independencia. Además, y con igual propórrey clemente y justiciero. No sin sito, el propio Goziemo Federal, en colaboración con el Estado
duda, son mis hombres muy flacos para ser digno atlante de tanto cielo. de Michoacán y con la Universidad Michoacana de San Nicolás
Vosotros, los que respirais alegres en de Hidalgo, organizará y realizará el 30 de octubre de cada año,
los brazos de vuestras amables fami- una ceremonia en homenaje al Padre de la Patria en el Monu•
lias. Vosotros, los que gozais la vida mento erigido a su memoria en el Monte de las Cruces.
y libertad para su defensa, y vosoARTICULO 5o.-El presente decreto surtirá sus efectos
tros, los que gozais la vida y libertad
desde
la fecha de su publicación y el C. Presidente de la RepÚ•
por su defensa, y vosotros, por últiblica
promoverá
lo necesario para su esricta observancia.
mo, los que fuisteis sólo por efecto de
su piedad, arrancados de las manos
David Franco Rodríguez, S.P. - Guillermo Corssen Luna,
de las manos de la muerte, al tiempo D.P. - Raúl Femández Robert, SS. - Antonio Bustillos Carrique ya erais conducidos al suplicio,
llo, D.S. Rúbricas".
prestadme, os ruego, vuestras lenguas
En cumplimiento de lo dispuesto por la fracción I del ar•
para multiplicar sus alabanzas; y si
tículo
89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Meesto no es posible, empleadlas vosotros sin cesar, para elogiar al mortal xicanos y jara su debida publicación y observancia, expido el
más amable, y a vuestro más acredi- presente decreto, en la residencia del Poder Ejecutivo Federal,
tado bienhechor.
en la ciudad de México, Distrito Federal, a los veintinueve días
Si, Mexicanos, el Virrey a quien
obedeceis, os conoce, os ama, y 110 del mes de diciembre de mil novecientos cincuenta y dos. Adolperdonará fatiga que se dirija a vues- fo Ruiz Cortines.-Rúbrica. El Secretario de Gobernación. An•
tra tranquilidad y sosiego. En él ten- gel Carvajal.-Rúbrica.
dreis y admirareis la prudencia de
Annibal, el valor de Ponpeyo y la dulzura de Cesar. No extraííareis en vuestro suelo lo benéfico de un Linares, lo rán los actos más repugnantes á su
ARMAS Y LETRAS
liberal de un Croix, lo religioso de un dulce y amable carácter.
Témalo como Juez el homicida, el
Bucareli, lo afable de un Gálvez, y para decirlo de una vez, lo justo, lo sa- ladrón y el criminal, tiemble el ini- Org.1 no Mensual de la Universi
bio, lo activo, lo político, lo piadoso, quo su justicia, y ódie el malvado, si
dJd de Nuevo León
y lo amante de un Conde de Revulla. quiere, sus rigores, entretanto el pueDáos los plácemes, queridos conciu- blo fiel, honrado y couocedor de la
INDICADOB:
dadanos, felicitáos mutuamente vues- virtud ofrece sus votos al Padre de
tra ventura. Sepúltese corrido en el las luces, para que pródigamente las
Redactores
abismo el despotismo cruel, la rivali- derrame sobre un Princpe e;1 quien
llat'il Hangel Frias
dad nécia, y el confuso tropel de las espera hallar España apoyo, América
Fi&lt;lcncio dr la F11rnlt'
pasiones que nos agitan y destruyen. quietud, la Religión escudo, sus MiFrancisco M. Zcrtuclir
Hagámos lugar por nuestra parte á nistros Sagrado, amparo la virtud, azor.enaro Salinas Quiroga
las benéficas intenciones de nuestro te el vicio, y finalmente, todo ciudaAlfonso Reyes Aurrrcocchea
nuevo Gefe, seguros de que no dará dano la barrera más inexpugnable que
Enrique Martínez Torres
orden, ni premeditará disposición que protega y conserve en todo tiempo su
r.uillermo Cerda G.
no sea relativa al provecho y común inmunidad y sus derechos.
Adrián Yáñez Martínez
felicidad de sus súbditos. No entorpezcamos sus proyectos con crímenes
México, 4 de marzo de 1813.
ni necedades. Vamos a ser el objeto
Director
de sus desvelos, y nuestra conservaLic. Fidencio de la Fuente
ción el punto de vista de sus afanosas
El Pensador Mexicwzo.
Oficinas
tareas, y así, cooperémos a ellas agradecidos, y confiemos en que jamás Imprenta de Doña Maria
Wáshington y Colegio Civil
caerá el olivo de su mano; sino cuan- Fernández de Jáuregui.
do las leyes lo compelan a castigar al
Monterrey, Nuevo León,
delincuente, a pesar de que estos seAño de 1813.
MEXICO

SOBRE EL AÑO DEL PADRE HIDALGO
SECRETARIA DE GOBERNACION

DECRETO

Armas y Letras + Pág. 8

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración · de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S, U.

Año X

No. 7

Julio de 1953

MISION IJE AMERICA
ANTE EL MUNIJ O
Hidalgo fué, es cierto, un verdadero cristiano, y lo supo ser
en momentos difíciles, cuando la decadencia del régimen colo•
nial había corrompido a los grandes magnates de la Iglesia Católica.
Hidalgo fué también el afrancesado, y lo fué asímismo en
momentos difíciles, en que serlo significaba un escándalo para
la iglesia y un nismo" prohibido por el Santo Oficio, ya que
ttafrancesado", equivalía entonces a ser izquierdista, avanzado
radical, extremista. El mundo intelectual de Hidalgo fué el del
buen cristiano y el del afrancesado, es cierto, pero fué algo más:
fué un mundo de vasta cultura, de amplio saber, un mundo
grande, un macrocosmos. Hidalgo supo lograr con su inteligen•
cia excepcional, un resumen maravilloso, un compendio estu•
pendo del mundo universal de la lectura.
En su mundo están presentes los clásicos grecolatinos: De•
móstenes y Esquínes, Anaxágoras y Leusipo, Pitágoras y Aris•
tóteles, Séneca, Cicerón y Virgilio; los clásicos de la filosofía
patrística, Tertuliano y San Ambrosio, San Dionisio Areopagita
y, el mayor de todos, San Agustín; el gran clásico de la filosofía
escolástica mediei:al Santo To más de Aquino; el clásico teólo•
go renacentista 'l\1elchor Cano; los clásicos del teatro francés Racine y Moliére; el gran español Benito Jerónimo Feijoó; los
egregios mexicanos Clavijero y Alzate, así como una pléyade de
ilustres teólogos, humanistas, filósofos e historiadores de la Ita•
lia, de la Francia y de la Alemania cultas de entonces. Su mun•
do intelectual es una universitas, una verdadera universidad.
Pero no una universidad que se define por las borlas, los
bonetes y las togas carnavalescas, de que tanto se enorgullecían
los ilustres doctores de la Real y Pontificia Universidad Colo•
nial, sino una universidad en la que el sentido universal de la
cultura, alterna con los latidos de lo nacional, de lo mexicano.
La universidad, el mundo intelectual de Hidalgo es una simbio•
sis de grandes proporciones de savia nacional, de vida mexicana
y de vigorosas corrientes de pensamiento universal. El rango
de intelectual universal no impidió a Hidalgo tener abierta la
mirada para escrutar las exigencias .de su .~ueblo y anc~o e~ c~•
razón para recoger sus anhelos de hberacion. De esta simbiosis
de universalidad y mexicanidad nació nuestra independencia.
Por eso el nicolaíta, el intelectual, el universitario Hidalgo es el
primer mexicano universal,. en quien u71:iver~alic!,ad y ~exicani•
dad se conjugan; él es el primer gran umversit~no ~exicano,. en
cuyo ejemplo tendrá que irse modelando la universidad mexica•
na de mañana.

Juan Hemández Luna.

Campio CARPIO.

A través de los siglos, el hombre ha sido un elemento inquietante de revolución plena, como válvula de escape a sus an•
sias de liberarse de las cadenas que lo oprimen. Y consignámoslo en presente, ya que los fenómenos que atenazaron su espíritu
en el pasado, adquirieron caracteres distintos en nuestro siglo,
mas que perviven y se expresan con rigor. El problema perma•
nece inalterable e inexorablemente sin solución de continuidad,
con sólo muy limitados cambios de simple detalle, condiciona•
dos a la época.
El hombre de hoy, ubicado en París,
Sakalin, Ceilán, El Cabo, San Francisco o Yucón es, en rigor de verdad,
exactamente, en líneas generales, un
hombre simplemente, que puede erigirse desde el plano inferior al de patrón, amo, señor y hasta presidente de
una república. O descender de esa misma periferÜ! a la condición ele fellah,
ilota, esclavo o proletario como se denomina democráticamente en nuestros
días al paria que ha de alquilaF su esfuerzo físico a cambio del ejercicio de
una actividad dolorosa para subvenir
a las necesidades inpensables de la
vida.
Geográficamente, los nombres históricos han experimentado un cambio de
mutación con los adelantos de las ciencias físicas que impulsaron la velocidad y acortaron las distancias, corrugando la corteza terrestre, haciendo
pueblos de ciudades y capitales de naciones. Pero los nombres de los grandes imperios de ayer corno el chino,
egipcio y romano, continúan impasibles como reto y desafío manifiestos a
presencia del hombre de hoy, lo mismo que ayer, sometiéndolo a ira despiadada, azuzándolo al combate, con
inusitada provocación. Su mudo lenguaje, que trae oculto como filo de navaja en el susurro del viento, en el frío
glacial de las nieves, en el peso aplastante de las lluvias y en los rigores de
la canícula, Je recuerdan que por gran
acopio de experiencia y ciencia política y económica con que atiborren su
inteligencia los conocimientos didácticos de la edad contemporánea; por el
exceso de un estudio metodizado y riguroso de la física y la química, y pese a los descubrimientos de trescientos
años acá en la investigación cientifica
de la técnica aplicada a la industria,
el esclavo deberá continuar siendo tal

y que una sola ley existe para romper
los barrotes de su prisión secular.
El principio, para el hombre de
nuestro siglo, aparece como demasiado riguroso y despiadado. Pero es de
Bizancio y Roma, de Persia y Caldea,
de Egipto y de la civilización helénica,
que puede considerarse como contemporánea por su vigorosa juventud a
través de los siglos, de donde el hombre adquirió conciencia de sí mismo.
Desde allí, de puntos tan lejanos dentro de ese marco histórico, el individuo comenzó a razonar como entidad
autónoma, a labrar su porvenir en una
tierra c:ue tuvo que hacer suya para
el tiempo y la eternidad. Y con esa independencia de sentir y accionar, ha
llegado a nosotros dejando atrás un
recorrido que a ratos le asombra, mas
que trata de sacudir.
Merced a la proyección intelectual
que fué asimilando desde tan lejos, comenzando en la oscuridad del razonamiento, el hombre fué creando culturas, que, a través de los siglos, culminaron en el entendimiento de vivir en
sociedad, formando civilizaciones más
tarde para trazar , rutas al destino en
nuestros días. Y si en la Edad Media
el alquimista alcanzó a descubrir la
combinación de los metales para darles
solidez con la pretensión imaginativa
de elaborar oro por medio de sus especulaciones. Y si años antes, tomando como referencia las civilizaciones ·
griega y hebrea, establecieron principios filosóficos y dieron nacimiento
a una religión humana, donde el genio
sería inmortalizado por los artistas más
puros, no hay ninguna duda que el espíritu individualista permanece en plena evolución y su cometido está muy
lejos de cumplirse.

Pasa a la Pág. 2

�Misión de América....
Viene de la Pág. 1

Las enormes usinas que producen
fuerza generadora de fuerza y el potencial que pone en actividad revolucionaria la físic8 y la química, nada
hubieran constituido si no contaran
como antecedente primigenio la incansable inquietud del hombre, creador,
inventor o descubridor, desde la figura imaginativa hasta la dura roca donde dormía, desde la formación de la
tierra, la imagen corpórea de las estatuas. Siendo así desde los comienzos
donde el intelecto humano yacía sepulto en la lejanía del olvido, obligado
es reconocer que el mundo recién comienza y que el porvenir es nuestro.
LA JUVENTUD HUMANA

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Diez mil años de . historia sin historia equivalen a un punto negativo en
nuestra existencia. Porque después de
haber estudiado tantas fórmulas, apenas si pusimos nombres a los astros
más cercanos a nuestro mundo y pudimos atravesar el agua y el viento dentro de la esfera terrestre, establecer algunas líneas de conducta y reglas de
buena educación que nos permitan representar en nuestra inferioridad actual la majestad del hombre del mañana.
Un simple vistazo al tiempo de donde venimos, y donde estamos, puede
indicarnos el recorrido que el destino
nos tiene deparado. Negar la actividad
del hombre, producto de estancamiento por adversidades constituye una
aberración. Porque el destino del individuo como tal, lo mismo que el de
las naciones sólo es modificable si el
basamento humano cede. Pero cuando
existe la totalidad del espíritu, de amor
y pensamiento, de convencimiento
idealista y de fé sobre todo en ir adelante, no existe fuerza capaz de detener el curso de la historia. Y América
está de pie en ese camino.
El avance ininterrumpido experimentado en el desarrollo de las facultades humanas desde el siglo de Hesíodo a nuestros días, hace abrigar al
hombre inusitadas esperanzas de liberarse finalmente de preconceptos y trabas que coartan su libre desenvolvimiento. Construir su casa, buscar una
compañera y trabajar por el porvenir
en una quietud sin sobresaltos que le
permita criar y educar los hijos, aparentemente constituye el ideal común
del género humano. No obstante no se
completa aquí el ciclo evolutivo porque, aparte del hogar amoroso y caliente y de la vida placentera, hay algo
más allá como complemento y es la
obra de permanencia a través del arte
y la especulación imaginativa, realidad tangible que no destruye ni el fuego.
A la ciencia empírica de Hipócrates
sobrepónese el método histológico moderno con delicadeza y precisión matemática, dominando un gran núillero
de enfermedades mortales hasta ayer.
De la dialéctica socrática, formamos
tumultos de creaciones intelectuales
que de la palal¡ra hacen música y pensamiento. De los principios de Euclydes, logramos estudiar la resistencia
de los metales y el peso de los rascacielos sobre la corteza terrestre. Del
rudimentario arte de los armadores
griegos que, con sus tirremes llegaron
hasta el sonado pais de la Atlántida,
construimos los grandes paquebotes,
verdaderas ciudades acuáticas que surcan los mares en veloz carrera de raudo vuelo y las aeronaves que perforan
el viento con rapidez superior a la del
sonido y de la vista. A grandes rasgos,
esto es Jo que hemos realizado hasta

aqui en el corto intervalo de los últimos tres mil años que, en la vida histórica del hombre carece de interés
como idea de tiempo.
Igual aplicación que al hombre puede adjudicarse el fenómeno a los pueblos y a las instituciones. Al ritmo de
su evolución, al progreso de su cultura e interés por impulsar hacia otros
derroteros las corrientes espirituales.
Lo mismo que en el individuo, también los conjuntos humanos experimentan su proceso de juventud, plenitud y madurez. Cuando las condiciones conducentes a esta finalidad obstaculizan el normal desarrollo, la enfermedad hace crisis, debilitado el organismo, si no existe un reactivo potente que le vuelva a su completa actividad. Pero como todo cuerpo, por
la acción del tiempo, pierde parte de
si mismo, en un desgaste permanente,
es por ello que los pueblos otrora orgullosos de sus instituciones y de su poderío económico y artístico, han declinado al no reponérsele las energías
vitales que el agotamiento reclamaba.
Las causas declinantes son diversas y
de distinto orden, pero las más importantes, que ejercen una presión instantánea en la marcha de cada conjun- •
to social, descansan en la falta de libertad, de fé, de seguridad espiritual
y de medios económicos. Estos factores predominantes sobre todos otros
inciden de tal modo en el curso evolutivo de los pueblos que, cuando su
constitución orgánica es Presa de una.
catástrofe de esta naturaleza, el descenso se opera verticalmente. Cuando
el individuo no deposita confianza en
sus semejantes, no aporta su valor a la
colectividad y no lucha hombro con
hombro contra las adversidades, fatalmente se produce el síndrome, inmovilizando las vértebras y articulaciones que le permitían mantenerse erguido y combatir por su familia, su
pan y su libertad.
TIERRA DE PROMISION
El ejemplo más vivo lo tenemos en
la vieja Europa que está luchando en
lo que va del siglo a esta parte, con saña agudizada, para sobrevivir a un destino que le es adverso. Las disputas
intestinas y las guerras entre naciones
terminaron por colocarlas en la ruina.
Inadaptable a las condiciones del tiempo, todos 1os ensayos le resultaron tan
costosos que hoy mira hacia América
como seno nutricio que podría eventualmente depararle los bienes de fortuna que tanto necesita. Separada de
Europa apenas por una franja de mar,
América representa aun hoy la tierra
soñada del ideal, con encantamientos
de brujería y hechizos afortunados,
con olor de selvas y volcanes perdidos
en la inmensidad de un suelo ubérrimo al amparo generoso de todos los
climas y una riqueza por muchos años
perdurable.
En la búsqueda de la felicidad, el
hombre trató ·de forjar un mundo ideal.
:N'o siéndole posible construir ese estado de perfección en el ámbito conocido de la geografía humana, lo ha·realizado en la imaginación. La utopía
sirvióle de válvula para expandirse en
especulaciones, itjenas· al hecho real
del mundo. Este género literario, que
hasta los tiempos modernos no pasó
del terreno de la ficción, despertó nuevas inquietudes en el espíritu individualista porque le proporcionaba la libertad tan necesaria para extenderse
más allá de las fronteras permitidas
por la organización del orden social.
El descubrimiento de América avivó
en el hombre europeo la convicción
de que el nuevo continente podría ser
el rincón de la tierra prometida, lugar
de promisión donde los ideales, no
contaminados por los prejuicios de la
escolástica, ofrecían al individuo cuan-

Armas

y

to de más ansiaba convertirla la realización de un sueño qJe el hombre
acariciaba desde tantos años atrás. El
recorrido histórico hasta entonces se
ha precipitado, y con estos elementos
de juicio, utopistas cifraron la libértad
y la justicia universal en un plazo relativamente breve, cuyo último término estaría por expirar el año dos mil.
Y a la carrera, el nuevo mundo se ha
poblado en la ilusión, todavía permanente en muchas mentalidades, hasta
constituir entidades especificas con
rasgos típicos. La utopía es el producto imaginativo más precioso que la cultura de Europa aportó a la formación
espiritual de América. Y de cuanto
nos dice la historia a este respecto, como consecusión de muchas ilusiones
forjadas, no todas son irrealidades si
sometemos los acontecimientos a un
examen de conciencia.
Toda utopía es el resultado de un
afán de liberación, no conquistable a
plazo determinado, sino lentamel}te,
como todas las obras maestras de la
historia. En la corta vida del hombre
le fué menester crear ese instrumento
intelectual que le permite ubicarse en
un lugar, fuera del mundo, para juzgarlo, construirlo si cabe, acomodado
a las necesidades de las generaciones
futuras. Y pensando en América, en su
legendaria cultura maya e incaica y en
la inexpugnable tierra de las amazonas, que de mito se volvieron figuras
corpóreas, se han elaborado obras
maestras de la literatura. Y cuando pocos se lo imaginaban, el tiempo se encargó de volver realidades muchas de
las especulaciones que muchas genera·
ciones antes habían considerado como
ficción. La organización de igual que
la vida de los hermanos de los apóstoles -que desconociendo cuanto Platón nos dice de la Atlántida- establecieron una comunidad de intereses CD·
munes, sin pobres ni ricos donde todo
era de todos, desde los goces morales
a los n1ateriales.
Antes que conociéramos el Reino de
Maya, ya Hesíodo nos había hablado
de una edad en que los dioses hablaban con los hombres, tomaban contacto con sus preocupaciones y sinsabores, considerándose todos hermanos y
como tales tratándose y asistiéndose.
El gran Lucrecio, con su divina puréza, nos fundió a todos dentro de un
mundo que no conocía quebrantos y
donde todos éramos felices. Después,
al correr del tiempo, Ovidio nos condujo rle la mano a la primera edad do•
rada en la que las palabras y las leyes
"sin fuerza ni violencia se cumplían.
Se ignoraba allí la pena y el temor.
Las amenazas de la ley no estaban sobre planchas broncíneas esculpidas, y
el pueblo no temblaba ante los jueces,
viviendo segurisimo sin ellos, ni existían tampoco cascos ni espadas, ni
guardaban soldados a los pueblos, porque las gentes vivían entonces en un
ocio tranquilo y agradable", panorama espiritual que Virgílio había concebido, sin "manos que se hallaran
para "tratar los campos; aun entonces
partirlos• ni acotarlos fué costumbre,
porque lodo era de todos, y la tierra el
fruto anticipaba a los deseos", presunción imaginaria por cierto, pero que
años después hahía de apreciarse en el
nuevo y ancho mundo descubierto de
América, prodigio sin par de la naturaleza que haría exclamar de emoción
a un hombre tan iconoclasta como Elíseo Reclus palabras tan íntimas y de
tanta fe y admiración que más bíen
son estrofas de un himno. Esto ocurría
en suelo americano, aun después que ·
se "introdujeran las riquezas y descubrióse el oro, que al momento envile•
ció la fuerza y la hermosura'\ de que
nos habla Lucrecio.
A la luz del progreso operado en las
postrimerías del siglo pasado, Bellamy entendió que el mundo utópico volveriase realidad tangible y viviente al

Letras + Pág. 2

año dos mil. América renacía como potente faro luminoso a los ojos pasmados de la vieja Europa. Y Esteban Cabet, mucho más cerca de nosotros, in•
fluido por las ideas de los enciclopedistas, seguida de William Morrís, nos
anunciaron el triunfo de las profecías,
cifradas en el retorno a la paz bienaventurada con el auxilio de la ciencia, manifestada a través del crecí•
miento natural de los pueblos originariamente indígenas, perfilando dos culturas a los bordes del Atlántico y el
Pacífico, de orígenes grecolatino una
y autóctona, índígeno, la otra.

FUSION DE DOS NUCLEOS
CULTURALES
Dos fuerzas espirituales se encontraban en el resumen de los utopistas,
confundidas en suelo americano, donde la organización de las culturas maya y quechua iluminaron durante mucho tiempo la ilusión de los poetas europeos. Pueblos que surgían del misterio del tiempo, que del materialismo
tenían un concepto bien distinto del
aplicado por la conciencia utilitarista
del viejo mundo y con un sistema de
relación sin paralelo dentro de la vida
social conocida desde el nacimiento
del cristianismo, América ofrecía a la
ilusión cuanto resultara imaginario a
la mentalidad del hombre. Desde la
Edad Media y pasando por la moderna, la ruta del Atlántico constituía un
suefío que liberaba el ánimo e infundía vigor nuevo a la actividad individual, menoscabada y aprisionada en la
cárcel de Europa.
Los dos imperios que desde el extremo más austral del mundo extendíanse hasta los hielos del norte, con dos
centros nucleares en el macizo andino
y en las sierras yucatecas, donde se
cultivaba la tierra y rendía culto ferviente a las artes, se trabajaba la alfarería y en estas manifestaciones dejaban huella profunda de su vida y emoción, tendía a ser un lugar de reunión
del espíritu altruista. La sociología ha
visto en el nacimiento de estos pue•
blos Ja reencarnación de ideales antiguos que el industrialismo y la soberbia redujeron a polvo para dar paso a
una época donde el interés rige los
destinos de la vida cotidiana.
No es de extrañar que los poetas y
pensadores del otro lado del mar no se
sintieran subyugados por las perspectivas que se abrían para el mundo humano, ensanchando el horizonte de la
tierra y las dimensiones intelectuales.
Sometidos a una ruda disciplina y
exasperados por Js condiciones de los
propios regímenes, en esas dos fuerzas
que desde entonces entraban en acción, veían el ancho porvenir tan esperado. Pero sus especulaciones iban
aun más lejos, ya que abrigaban la intención de acoplar a ellas la castigada
corriente civilizadora que venía del
Mediterráneo y del Atlántico, a la otra,
curtida po.r los rigores del trópico y el
aire de la sierra americana. En esta
fusión de culturas veían estos hombres
el entendimiento de las razas y sentimientos, buscanélo en el arrebato lírico
del elemento latino, apasionado y aventurero, un término medio al contacto
con el espíritu indígena, reposado de
forma recia y rasgos firmes, que ex~
presa las emociones de afuera hacia
dentro. El propósito era de amplias
ambiciones consideradas en filosófico
sentido especulativo. Sin embargo inducían a la creencia de que el hombre
habría de tener un camino que condujera a su divinización. El caudal de
reservas morales acumuladas a través
de la historia, tendrían que encontrar
un dia el premio de su afán. Lo que
había sido lucha y combate permanentes a través de los siglos que arrancan
Pasa a la Pág. 7

pesinos. Lynch sabe bien adentrarse
en sus almas, pero también sabe presentarlos con una simpleza inigualable.
A rato le chocan al lector el realismo
áspero y duro de los personajes y las
acciones en que se desenvuelven, pero
es que a Lynch no le preocupa muPor Aurelio GIROUD
cho sacrificar la "realidad artística" a
la "realidad real" si con ello puede
Pocos escritores han estado más alejados del mundo litera, exponer en la justa medida a los seres
rio que Benito Lynch. Este ilustre novelista argentino puede afir- que en la vida encontró.
·
marse que tuvo el más decidido empeño en vivir sin preocuparse
Por eso su gaucho no es el gaucho
por obtener un nombre fuera del ámbito de su club y el círculo orgulloso y plantado sino un gaucho
de sus amigos que su posición acomodada le permitía. Es más, tipo - muy repetido por cierto- llellega a encerrarse en un aislamiento tal que resulta difícil en ver• no de condiciones negativas: es en exceso callado, taciturno, de habla simdad reunir noticias sobre su vida, al extremo, que ni aun los que ple y sentenciosa; Lynch destruye con
le conocieron pueden aportar datos precisos suyos. No le intere, sus gauchos silenciosos los gauchos
só la propaganda que pudieran recibir sus libros o su persona, parlanchines de los demás. Es tamcomo no le interesó mantener contacto con sociedades o institu• bión casto, su vida no presenta ]os
dones literarias. Muy pocos son sus actos de relieve en este sen, placeres y sensualismos de otros personajes, de ahí que huya en sus novetido; apenas si puede contarse un doctorado Honoris Causa que las
y cuentos de las escenas amorosas
le confiere la Universidad Nacional de La Plata en reconoci, que pudieran comprometer esta virtud
miento a su labor como novelista. De ahí que a su alrededor los y las que hace tienen pura inocencia
críticos vayan creando una especie de leyenda en la que hasta se campesina aunque no deje en ocasiole pinta como un ser hostil y enclaustrado en mundo aparte, des, nes de salpicarlas de la más fina malicia. Sin embargo esto no quiere decir
conocido e inasequible.
que el amor no sea eje principal para
Benito Lynch nació en B_uenos Ai- en que llega ya a la madurez y desa- muchas acciones suyas, pero si que
res en el 1885 - primer dato que no rrollo de la que estaba muy necesita- · siempre será medido y frenado en la
se especifica en su biografía: la fecha da, particularmente en la llamada crío• forma . El gaucho además es muy poexacta-. Su apellido irlandés pudiera lla, donde nuestra novela presenta la bre de ideas y humilde en sus relahacer pensar que perteneciera al gru- mayor cantidad y también la mejor ca· ciones co ne! patrón: Lynch sabe cappo de escritores ingleses que tan inte· lidad. Este tipo de novela que se hace tar a maravilla estos aspectos y denresantes crónicas han dejado de la Ar- en ocasiones de un patetismo exagera- tro de concisas expresiones crea sigentina, pero nada más lejos de ello: do, más en donde el hombre ayuda a tuaciones de una fuerza extraordinasu familia se había establecido en Ar- la naturaleza a hacer la vida dura y di- ria.
En fin Lynch se vale de todos los
gentina algunas generaciones atrás y fícil, obtiene su gran popularidad porel Lynch que le dá un nombre en las que se vale de personajes propios y recursos que le brindan las almas senletras Hispanoamericanas yá resultaba conocidos; tal es el caso de las que tie- cillas de estos seres y en vivísimos recriollo, un hijo del Plata.
nen como base al gaucho o al llanero latos nos dice, como ninguno, quien
A los dos años ocurrirá un hecho o al guajiro. El clima y el ambiente fuera este hijo de la pampa. Resulta
que tendrá gran trascendencia para su variarán, pero Jos personajes, siendo admirable la forma precisa y cabal cofuturo: la familia, en busca de un me- similares en muchos aspectos logran mo los enmarca en el cuadro interno y
jor bienestar económico, se traslada a carácter de universalidad y quedan externo en que se debatieron.
una hacienda en la pampa . .Por ocho como tipos propios y perennes y coSe ha dicho que no en la invención
años Lynch estará respirando el aire mo un aporte original e importante de de las ácciones, sino en el de personadel campo y del campo se impregna- la Literatura Hispanoamericana a la jes interesantes es donde pudiera ver•
ría a tal extremo que estos ocho años Literatura Universal.
se el futuro de la novela. Y ello es cierhabrán de ser los cimientos más firArgentina puede contarse como el to, porque después de todo, las acciomes de sn obra como literato en la país que tiene los mejores anteceden- nes van resultando agotadas, los temas
adultez. Lo que escribe más tarde, sus tes del criollismo: Martín Fierro, por repetidos, de ahí que cuando se forjan
novelas y cuentos, son, a la vez que el ejemplo, a la vez que da la nota poéti- caracteres definidos y con lineamiencorolario lógico de esta primera e im- ca da la pauta a un distinguido grupo ' tos precisos se podrá más o menos
borrable impresión de la niiíez, su es- de cantores gauchescos.
prescindir de las tramas en un autor.
Se insiste en el hecho de que cuan- Tal es el caso de Lynch, en que sus
capismo de la ciudad.
Cuando cuenta con diez años, hay do Lynch llega a la escena literaria _le personajes están en todo momento soun nuevo cambio de residencia y éste toca asistir a la desaparición del gau- bre sus acciones: en la mayoría de
ya seria el definitivo: se establecen en cho y que por su amor a este perso- ellas hay episodios triviales, situacioLa Plata y nuestro autor no se movería naje, -con el que sueña desde la niñez nes melodramáticas abultadas, inútiles
de ella a no ser para sus excursiones que pasara junto a él- quiere por me- matanzas finales sin la debida prepaa la hacienda, con la que nunca perdió dio de sus novelas plasmar para la pos• ración artística y hasta falta de suceteridad su romántica figura. Y en este sión lógica en los hechos. Pero aún a
el contacto.
Al potrillo cerrero que venía de la hecho también pudiéramos encontrar costa de estos factores negativos sabe
pampa muy poco habría de acomodar- explicación a lo que debe considerarse narrar con gracia y emoción, atrayenle la disciplina escolar a pesar de su como el gaucho negativo de Lynch, do desde el primer momento; y como
temprano interés por escribir. De ahí tan distinto del que conocemos por los se ha dicho, sus personajes llegan muy
que sin mucho ánimo para una ense- otros escritores, como el hombre aman- alto como concepciones psicológicas.
ñanza académica diera punto final a te de la libertad, altivo, independienPor otra parte Lynch presenta un
sus estudios secundarios y se dedica- te, porque el gaucho de Lynch es el escenario poco acogedor y él, netara al periodismo, por el que también que él vió y era un individuo ya caído, mente objetivo, sólo se limita a pintar•·
sintió gran afición desde la niñez; a casi destruido por las nuevas formas Jo en toda su hostilidad para realzar
las lecturas que su gusto le va indi- de la civilización agraria.
más aun al personaje.
El éxito de Lynch en describirnos
cando, (los franceses serían los favoDe las novelas de Lynch podemos
ritos) y a los deportes, el boxeo parti- estos personajes desconsoladores está además afirmar su posición netamencularmente. Y así vemos como a me- en que para hacer sus novelas no tie- te campesina. Lynch fué muy poco
dida que pasan los años se va ence· ne que ir desde ]a ciudad como otros afortunado con sus novelas de carácrrando más y más en este circulo: lec- y conocerlos con puntos de vista cita- ter citadino. Así en 'Plata Dorada", su
turas, producción JJeriodislica y lite- dinos. Se crió entre eHos y hemos di- primera novela como en "Las Mal Cararia, los deportes y el club con los cho que sus primeras impresiones de lladas", ya en plena madurez artística,
amigos, - no literatos por cierto-. la "ida fueron junto a ellos quedando ambas desarrolladas en la ciudad, son
Vida más de diletante que de escritor grabadas para siempre en su mente, y de lo más flojo de su producción, y las
la suya y que señorialmente así lleva- con los años no perdería contacto con escenas felices de la primera precisalos pocos que ya iban quedando; de mente se encuentran cuando la acción
ría hasta la muerte.
Su obr·a se injertará en la Literatura ahí que nadie mejor ni con mejores tí- es en el campo.
sin el más mínimo esfuerzo de su par- tulos para hacernos su retrato. No neEs en el grupo de novelas rurales
te. No había prisas por producir en cesitaría pues de estilizarlos sino sim- donde encontramos a Lynch en su má•
este autor de segura posición econó- plemente contarnos las vidas de los xima capacidad; bien si tienen forma
mica y sólo cuando el literato que ha- hombres y mujeres que conoció en la de comedia o dramática. Entre las pri•
bía escondido en él, muy a su pesar, estancia. Y es en sus personajes don- meras está "Raquela" en que con hule compelía a escribir, lo haría, pero de hemos de encontrar sus mejores va- morismo ponderado nos cuenta cómo
tranquila y serenamente1 sin los desve- lores.
un joven literato se disfraza de peón y
Los guachos desfilan por las páginas hace una serie de diabluras en una halos y desbordamientos de los otros. Y
con todo alcanza lugar de primera lí- de Lynch con sus problemas cotidia· cienda para terminar enamorado de la
nea entre los costumbristas de su país. nos, humildes, honestos, tristes, a ve- patroncita y a la que pone en situaA Benito Lynch le toca vivir en una ces con malicia, pero casi siempre in- ción difícil y embarazosa porque ella
época de la novela Hispanoamericana genuos e inocentes como simples cam• se interesa por el falso gaucho pero

BENITO LYNCH

Armas y Letras

+

Pág. 3

sus preJmc10s tratan de frenar sus
ideas hacia él. Raquela además presenta maravillosas y concisas descripciones campestres: el episodio del incendio tiene un colorido y movimiento difíciles de igualar.
Con un humorismo distinto, salpicado de la más fina ironía, está tratada
"Los Antojos de la Patrona". En ella
Lynch llega más hondo en sus personajes pese a la sencillez de la acción:
Una esposa enamorada y sumisa de un
marido muy bruto y mal genioso, quiere satisfacer el sencillo antojo de que
le cacen una perdiz, pero don Pepe, el
esposo en cuestión, viendo en esto una
tontería según su egoísta parecer, no
sólo se burla de ella, sino que hasta
impide que los peones la complazcan.
Cuando ya ha perdido la esperanza de
ver su antojo satisfecho, un perro fiel,
que ella indirectamente ha librado de
tremenda paliza por el patrón, le caza
la ansiada perdiz. El lector como es
natural, luego de contemplar tanto
afán y como por propia mano prepara
y guisa la tal perdiz piensa en el placer que experimentará la tímida señora, pero el resultado es muy otro y es
el fiero patrón quien linda e inconscientemente se la come con la admiración y complacencia de ellá.
En las novelas de acciones dramáticas Lynch se revela con mayor ra~go:
La Evasión, Palo Verde y el Romance
de un Gaucho, forman un grupo interesante aunque sus dos mejores concepciones novelescas hay que encontrarlas en las que a la vez son las dos
más populares: Los Caranchos de la
Florida y el Inglés de los Güesos.
11
Palo Verde1 ' es el drama intenso de
un amor y pasión campesina que arde
en un momento, inesperadamente, como le ocurre al palo que seco ha perdido todo su verdor. Es la historia de
un gaucho fiel y trabajador, de extremada timidez y cortedad pero también
de una honrad.ez inigualada, mejor diríamos ·civismo extraordinario, sin que
por ello él supiera lo que ésto significaba. Este gaucho que cumple de sol
a sol •con su deber y que pasa por la
situación difícil de estar solo en la hacienda del patrón egoísta, le dá calor
un día a una infeliz mujer abandonada y su amor bueno y simple. Cuando
no pudiendo seguirla y ver que el guapo del lugar pretende irse detrás de
ella y abusar de su infelicidad, lo mata. El patrón, con más egoísmo por el
peón que por amor al prójimo, pretende que se justifique con solo decir la
simple mentira de que Jo ha matado
por defender los intereses de la estancia; pero este gaucho honrado no podía mentir y asegura en cortas palabras que lo mató porque se iba detrás
de ella y como no podía estar a su lado para defenderla tenía que matarlo.
"Palo Verde" viene a ser la antesala
de otra novela de Lynch más discutida
y de mayores pretensiones: "El Ro~
manee de un Gaucho", toda ella en
lenguaje gauchesco y con más complicación de personajes y de acción; pero en el fondo hay el mismo gaucho timido que se enamora perdidamente y
hace una serie de locuras hasta perder
la vida. La realidad es que si bien
Lynch logra realizar una serie de elementos de primera en esta obra, también está plagada de multitud de puntos negativos: la trama es lenta y si
los finales los ha precipitado en otros
argumentos aquí llega a la exageración
con uno tan catastrófico y trágico que
destruye las ventajas de su acción anterior.
De las dos novelas de Lynch de mayor popularidad la que primero ve la
luz es "Los Caranchos de la Florida",
drama intenso de los odios violentos
que surgen entre un padre y un hijo
por una misma mujer, entre patronos
crueles y peones humillados y vengativos. Es cierto que el melodrama hace
Pasa a la Pág. 8

�ALGUNOS PROELE AS IJ. L.-1
Rafael GARZA UVAS.

Nadie puede sostener en nuestros días -por supuesto, con
seriedad-, que la tarea del educador puede desatenderse de la
formación moral del educando. Cualquiera que sea la forma li,
teral de la definición que de la educación adoptemos, si en su
fondo es aceptable, ella implicará la conformación espiritual del
educando, de acuerdo con un sistema de valores, entre los cuales
no podrán estar ausentes los de índole moral. Ello es así, porque
el hombre tiene como algo medular de su persona alguna forma
peculiar de enfrentarse a los valores morales y, sobre todo, de en,
camarlos en su conducta real.

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Bien sea que el maestro destine ho- mente intuitiva, no está basada en la
ras especiales,- o simp.l emente aprove- experimentación y, además, es una
che para ello las múltiples oportunida- construcción teórica desmentida, por
des que las diferentes actividades es- lo que toca a su caracterización de la
colares le brindan, Jo cierto es que infancia, por la moderna Psicología
siempre está tratando de modelar el Infantil y en particular por el Psicocarácter moral del ser a su cuidado. Y análisis.
Es inaceptable también, por muchos
si no se hiciere así, realmente no se estaría educando, pues por lo menos pa- conceptos, aquella concepción optira el común de las gentes, la importan- mista y evolucionista en forma mecácia que adquieren ante sus semejantes nica, que afirma que la moralidad indescansa, en última instancia, en el as- dividual asciende en forma gradual
pecto ético de sus respectivas persona- desde la amoralidad infantil hasta la
altura 1113.xima que se alcanza en una
lidades.
Hay una peregrina tesis abstencio- luminosa ancianidad.
La Psicología Infantil basada en los
nista que recomienda que el maestro
no toguc esta esfera y se contraiga al · métodos objetivos nos proporciona ya
de~arrollo físíco, intelectual y estético, a 1gu nas conclusiones fundamentales
dejando la formación moral al hogar y que nos pueden guiar en nuestra labor
a la iglesia, apoyándose en la relativi- educativa. Vermeylen señala tres fadad histórica de los valores morales. ses en el desarrollo de la moralidad
Tal posición es lógicamente ~ontrover- del muchacho que llega hasta la adotible, pues si es cierto que los juicios lescencia: A) una etapa de amol'alidad
para calificar la conducta cambian en en la que el niño pequeño ignora la
ciertos aspectos importantes con las existencia de actos justos e injustos,
épocas, también sucede esto con la leales o desleales, egoístas o altruistas,
ciencia, y no por esto nos abstenemos cte. B) Una segunda etapa de moralide enseñar Jo que consideramos ver- dad formal y egocéntrica. Es formal
dadero, aún cuando mucho de ello qui- porque la acata el nifio por sentimienzá sea desmentido en lo futuro.
to, como algo que viene del exterior y
que tiene valor indiscutible, que se
PERFILECTICO DE LA INFANCIA
hace hábito, sin que arranque de una
meditación acerca de sus fundamen( Para el maestro de. educación pri- tos. Osborne ha preguntado a muchos
maria más común en nuestro medio, niüos qué se debe hacer para ser bueque convive con los muchachos duran- no, y más de la mitad ha contestado
te tres o cuatro años, es muy necesa- que obedecer. Es egocéntrica porque,
rio poseer conceptos de la máxima cla- en el fondo, el acatamiento de las norridad posible acerca de la relación en- mas morales persigue un fin egoísta,
tre la moralidad y la edad de sus alum- aún en el caso de una simplC distinnos. Son varios los interrogantes que ción o alabanza. C) La tercera etapa,
se plantean al respecto, entre ellos los CiUC aparece en 13.' adolescencia, es la
siguientes: evoluciona la moralidad in- de la moralidad objetiva, en la cual se
fantil con la edad?; cuáles son las ca- es capaz de realizar actos morales desracterísticas morales de los ni'ños a interesadamente, y a veces hasta sacrimedida que avanzan en edad?; qué ficándose a si mismo, y se adoptan
tratamiento y qué exigencias son razo- normas morales en forma crítica, no
nables imponer a los muchachos, to- sólo porque se sustenten por la sociemando en cuenta sus diferentes eda- dad, sino porque convencen por sí
des?
mismas, llegando a veces hasta rebeExiste la visión ingenua, romantica larse conscientemente contra ciertas·
de considerar la evolución de la mora- normas que se encuentren insostenilidad que se desenvuelve en el indivi- bles.
duo a través de sus diferentes etapas,
Pero el maestro de educación prien la forma siguiente: una paradisiaca maria atiende en lo general a muchapureza infantil; una tormenta de ten- chos que se encuentran en la segunda
dencias y pasiones antagónicas entre etapa, y surge el problema de di1ucisí, en la adolescencia y la juventud, dar si, dentro de esta etapa hay algucuando se registran las máximas caí- na mejoría visible en ]a moralidad.
das y las mayores alturas; una fase de Los autores no sustentan, en este punequilibrio durante la edad madura, en to, conclusiones unánimes. Slaght, por
la que hay nutodominio, dedicación a ejemplo, investigando acerca del enla ocupación productiva, sentimiento gaño, concluye que lo practican más
de Jo útil y responsabilidad paternal y los muchachos de los grados superiociudadana; una etapa final, la ancia- re~, Hartshorne y May no encuentran
nidad, en la que las pasiones se cono- mejoría en cuanto a la comisión de
cen como recuerdo pero no se está so- trapacerías y la conducta egoísta. Por
metido a ellas, se observa gran tenden- otro lado, Torman, estudiando más de
cia al perdón y se es tranquilamente mil muchachos ha construido una grábondadoso.
fica que demuestra que, con la edad,
Aunque tal visión tiene algunos as- los muchachos en edad escolar mejope et os aceptables, es predominante- ran gradualmente· su moralidad, aun -

Armas

y

que, analizando la forma como este
autor ha hecho el estudio, se advierte
que su conclusión se basa, en gran parte, en los juicios que los muchachos
tienen, y en consecuencia, lo que se
descubr~ no es precisamente un mejoramiento gradual de la conducta, sino
del conocimiento de las normas morales, que es diferente.
Consideramos sólidas las siguientes
conclusiones: 1) Dentro de la etapa de
moralidad formal y egocéntrica, se nota un mejoramiento de la capacidad de
perseverancia, Jo que permite lograr
mejores resultados en la conducta; 2)
Aumenta el conocimiento de los muchachos respecto de las normas morales, Jo que permite también mejorar su
conducta, independientemente de su
intención; 3) Los muchachos mayores
presentan más fecundidad en la comisión de actos indeseables.

&lt;los por consanguinidad; pero sostiene
que ello es así, no p9rque directamente se hereden las características morales, sino porque el hijo, enfrentado ante un mundo semejante al de su progenitor y con un instrumental biológico
similat:-, reacciona a menudo de modo
parecido. Lo que hereda no es la fi sonomía moral sino características biológicas que sirven de base a ésta. Esta
es ]a tesis mas convincente, pues a menos que se tenga una concepción metafísica del alma, resulta inconcebible la
trasmisión de algo inmaterial como es
la moralidad. Por lo demás, esta tesis
exalta la capacidad modeladora del
educador, reconociendo su poder sobre la personalidad moral del educanrlo si colaboran con él la sociedad, el
hogar y la cultura ambiente.

INTELIGENCIA Y MORALIDAD
HERENCIA Y MORAL
Siempre ha tenido gran arraigo la
creencia de que las cualidades morales son hereditarias. La obs~rvación
empírica de las semejanzas de comportamiento entre elementos consanguíneos abona tales juicios. Por otra
parte, se considera que si son hereditarias peculiaridades físicas y disposiciones intelectuales, no tiene nada de
extraiio que también lo sean las características morales.
Las teorías de Lombroso fortalecieron la tesis de la herederabilidad de
las tendencias éticas, al hablar ele un
tipo de criminal nato y de la herencia
de tales características.
Hay en la creencia en la heredabilidad del modo moral de ser un fondo
fatalista de concebir la vida humana,
según el cual el hombre no es dueño
&lt;le sí mismo, sino que el curso de su
existencia tiene que discurrir según
carriles prefijados por el destino o fa1
talidad, entidad personal o abstracta,
que guía desde el exterior la vida de
cada hombre. Muchos mitos de la Mitología grecolatina se basan en esta
concepción. En la Edad Media también fueron frecuentes estos modos de
entender la existencia .
Por otra parte, la creencia que c~tamos considerando se finca en una apreciación estática de la existencia, al
considerar que los seres humanos perpetúan 1a moralidad de sus antepasados y que de poco valen el medio particular en que ellos se desenvuelven ni
los esfuerzos que ror su cuenta realicen para superar su fisonomía moral.
La Biología moderna, exaltando la
gran influencia que en la configuración de los seres vivos tiene el medio
circundante en que vegetan, ha r,ucsto
en plano inferior a la herencia. Pero
independientemente de esto, ]as observaciones especiales realizadas para
graduar la influencia que la herencia
tiene en lo moral, conducen a aíifmar
que es insignificante.
Algunas experiencias rigurosamente
científicas parecen vigorizar la suposición del gran poder de la herencia.
Así, May- y Hartshorne han estudiado
la correlación que presentan en su aspecto moral los hermanos huérfanos, y
han encontrado que es más estrecha
que la que se observa entre niños creado~ en el mismo ambiente familiar y
sin lazos consanguíneos.
La corriente moderna denominada
Psicología individual reconoce las semejanzas que a menudo ostentan individuos, en su carácter y conducta uní-

Letras + Pág. 4

Antagónicamente el fatalismo que
entrafia la tesis herencialista, hay una
esplendorosa corriente, que arranca
desde la teología católica que funda la
moral de ]os individuos en su libre arbitrio. Según ella, el ser humano se
singulariza por su capacidad para decidir voluntariamente entre diversas
rosibilidades de acción. Son su inteJigencia y su voluntad ambas libres,
las que determinan su conducta, de la
que él es el único responsable. De otro
modo, la culpa, el pecado, no tendrían
base.
Ya Sócrates ensefiaba algo semejante. Según él, el conocimiento era el
padre de la moral; sólo conociendo el
bien, la justicia, se les traducía en acción. Según Sócrates nadie es malo si
conoce el bien y la justicia; se es malo sólo por ignorancia, por obscuridad
mental. De ahí su devoción por clarificar las ideas de sus compatriotas
mediante la dialéctica .
Según Kant, la conducta moral es
aquélla r.ue obedece al deber que se
presenta ante nuestra inteligencia como un imperativo categórico, es decir,
incondicional.
Max Scheler, en su, bello libro "El
Puesto del Hombre en el Cosmos" afirma que es esencial a la naturaleza humana enfrentarse a la realidad de todo género que lo rodea y conducirse,
no como las fuerzas exteriores le ilnpelen sino como su forma de valorar la
\"ida se lo indica. Por ello, dice este
fUósofo la esencia del ser humano esta
en su capacidad de i:oder decir NO! a
1:-is tendencias provenientes de su contorno.
Numerosas observaciones científicas
se han llevado a cabo con el fin de encontrar la relación que hay entre la inteligen cia. que es la condición para tener conocimiento de las normas morales y la moralidad de la conducta.
Terman encontró que el 85 % de un
grupó de muchachos seleccionados por
su inteligencia, presentaba un promedio de moralidad superior a la medida
de la registrada por un segundo grupo
de niños no seleccionados por su inteligencia . Pero conviene advertir que
de las diferentes cualidades morales
que Terman empleó para medir la moralidad global de ambos grupos (rectitud, Ycracidad ternura o simpatía, voluntad o perseverancia, y prudencia o
previsión) la cualidad en que más sobresalieron los muchachos inteligentes
-sobre los normales fue la perseverancia, y aquella en que 1a diferencia entre ambos grupos fue menor, fué la
simpatía o ternura.

LA MORALlIJAIJ lNFANTlL
,

Hartshorne y May han selialado una nen como condición importantisima,
correlación de 0.397 entre la inteligen- para la superación ética de la sociecia y la honradez, y para la inteligen- dad, la dignificación de la vida hogacia y el espíritu de ayuda fijan una co- refia: No sólo porque el simple buen
rrelación de 0.1 G en los estudios de juicio nos dice que, Yiviendo el hommoralidad infantil que han empren- bre sus primeras , 1 ivencias en el seno
dido.
de la familia y siguiendo ligado al desTambién se han hecho investigado- , tino rotidiano de ella durante toda la
nes del nivel intelectual de los mucha- vida, se otorga tal jerarquía conformachos delincuentes. Healy y Brenner, tiva al núcleo familiar, sino porque
estudiando a un grupo de 4,000 han experiencias científicas lo corroboran.
encontrado que el 13.5% de ellos son Hartshorne y May han hecho investidébiles mentales, lo que es muy signi- gaciones estadísticas para encontrar la
ficativo si se torna en cuenta que en correlación que hay entre la filosofía
una población infantil heterogénea, no moral infantil y la de los padres de
seleccionada, dicho nivel se encuentra ambos sexos, los amigos, los directores
sólo en el 2%.
de clubes, los maestros de escuela y
Confirman estas observaciones las los maestros de escuela dominical enpr acticadas por Burt, quien ha encon- contrando que con los primeros la cotrado que los niños delincuentes que rrelación es de 0.545, mientras que con
están por debajo del 0.95 de C.!. llegan los últimos es de 0.002. De ambos proal 66.5%, comparadas con el 33.1 de la genitores, dichos autores han encondistribución normal; mientras c1ue los trado que la mayor correlación corresniños delincuentes que sobrepasan el ponde a la madre. No hay que descui1.05 de CJ. sólo llegan al 8.1 %, men- dar que se trata de los niños, pues contras que en la distribución normal Jlc- sideramos que tratándose del adolesgan al 34.9 %.
cente. ,,arón, el padre tiene mayor inNo significa lo anterior, por supues- fluencia lo mismo que los hermanos
to, que exista una relación simple de mayores.
cas ualidad entre inteligencia y conLo anterior explica los resultados
ducta moral, pues si es cierto que para que obtuvo Fernal quien encontró que
encarnar una conducta moralmente sa- del grupo de muchachas delincuentes
tisfactoria se requiere que previamen- que investigó, el 87% provenía de hote se tenga idea clara de lo que es bue- gares deshechos o de ejemplaridad pono en contraste con lo que es malo, co edificante.
también es cierto que no basta con esSin embargo a menudo se observan
te primer paso, sino que se requiere casos de gentes cuya moralidad es no
que el conocimiento de la moral agite sólo diferente sino a veces antagónica,
favorablemente resortes emotivos de a Ja de uno o ambos padres. El psicola personalidad para que ésta reaccio- análisis freudiano explica este fenóne 1Jositivamenle y venza los motivos meno por el complejo que Edipo o
contrarios que se. disputan la conduc- Elcctra, afirmando que el odio del hijo
ta humana en sentido opuesto. Es muy hacia el padre a cJuien Je disputa el cacomún el individuo inteligente, lo bas- riño &lt;le la madre, lo orilla inconscientante para saber cuál es 1a conducta temente a adquirir una personalidad
bu.ena, que, sin embargo se conduce en negadora de la del padre.
forma perversa casi siempre, o por lo
El reconocimiento de la primacía
menos agoísta y cobarde. El hombre de del hognr entre las formas sociales mociencia que actúa sádicamente al servi- deladoras de la ética infantil, conduce
cio de una potencia despiadada, fué a la confirmación de 1a justeza de la
muy común en los ejércitos nazis. Lr1 escuela rural. mexicana al darle tanta
literatura universal contiene muchos imp,rtancia desde su aparición, a la
personajes de aguda inteligencia ejer- dignificación ele Ja vida del hogar cam~
citada inmoralmente. La misma histo- pesino, como medio fundamental paria es fecunda en este tipo de persona- ra lograr éxito en Ja educación de la
jes. No están descaminadas nuestras nueva generación.
LAS AMISTADES.- Hasta los siete
disposiciones administrativas, cuando
las boletas de calificaciones destinan afios, el nifio vive en grado muy predocolumnas diferentes para Ja conduela minante en el seno del hogar. Pero el
de las que se ocupan de ]os aspectos ingreso a la escuela, su s9ciedad se
amplia y se multiplican las clases de
intelectuales.
estímulos conforrnativos que sobre él
operan. Entonces, los compañeros adLA MOHAJ.IDAD INFANTIL Y
&lt;1uieren un poder que antes no tenian
EL A)IBJENTE
en la estructuración de su fisonomía
La Antropología moderna, al valorar moral. La simple observación empíriel poder de los diferentes factores de- ca nos advierte las transformaciones
terminantes del ser humano da Ja pri- &lt;1uc registra la conducta de nuestros
macía a los factores ambientales. La alumnos debidas a los cambios_ en el
Biología le ha servido de sustento. círcu1o de sus amistades. No es infunJannings ha demostrado que, en las dada la preocupación de los padres
hojas del maíz, los genes que produ- por procurar compañías adecuadas a
cen el rojo, dan este resultado si reci- sus hijos. La Psicología Experimental
ben suficiente luz Solar; de lo contra- ha venido a ratificar cuantitativamente tal conocimiento empirico. La inrio, el color resulta verde.
En el ser humano, la influencia del vestigación arriba -men-cionada, enconambiente en todos sus aspectos, natu- tró una correlación de 0.35 entre la
ralmente, en el moral, es notorio. Esto idea que los muchachos tienen de lo
explica la moral colectiva predomi- bueno y lo malo, con la que sobre los
nante, en los diferentes países, regio- mismos puntos tiene su amigo más innes, épocas, clases o medios sociales timo.
Ha sido honda preocupación de los
particulares etc.
psicólogos
sociales modernos este proEL HOGAR.- De los diferentes círcuJos e instituciones sociales que confor- blema y como la formación de pandiman la moralidad infantil la primacía llas es un fenómeno alarmante en la
la ocupa el hogar. En este aspecto aun- gran urbe actual, se han hecho invesque en otro sentido yerran, están en Jo tigaciones al respecto. Thrasher estujusto quienes estiman al hogar como dió 1313 pandillas en Chicago, conclula célula germinal de la sociedad, Y po- yendo porque son una formación so-

cial indeseable porque en ella se refugia la introversión de los niños que
presentan un déficit de sociabilidad,
debido al ocio mal dirigido, a falta de
recreaciones sanas, a la pobreza, a falta de adecuada lilosofia de la vida de
los mayores o a ineficiencias escolares,
pero sobre todo, a la carencia de un
ambiente familiar normal. Lo más grave del impacto moral de la pandilla es
que la deficiente sociabilidad que lleva
a ella en su seno se ahonda.
Sin llegar a los extremos de la con:
figuración psicológica por efecto de la
pandilla en la escuela :Se observa la
formación de una moral de grupo, que
abarca n veces todo el grupo escolar,
pero que más comúnmente se estructura en varios agrupamientos menores.
La influencia moral de ]a compañia,
no sólo se advierte en la infancia. Hay
grandes ejemplos, entre los adultos,
como el de Goethe y Shiller, Marx y
Engels. En la literatura, es indicativo
el fenómeno de simbiosis moral que señala Unamuno entre Don Quijqte y
Sancho, merced a lo cual el primero
termina por regresar al hogar arrepentido de su quimera, en tanto que el segundo, quijotizando, hace un ideal de
la ínsula que su amo le promete como
premio de sus andanzas.
EL MAESTRO.-La convivencia del
niño con su maestro por uno o más
afios hace suponer que la influencia
moral de aquél sobre t:ste es considerable, pues hasta no proponiéndoselo
sistemáticamente, aún en forma inconsciente todo maestro actúa sobre
sus alumnos de acuerdo con ciertas
normas e ideales humanos que estima
como valiosas . Si se recuerda que hasta la aparición de la adolescencia, la
moral es más que todo un fenómeno de
obediencia e imitación, se tendrá Ja
explicación de 1a influencia considerable que el maestro tiene en la integración moral de sus alumnos, sobre todo en aquellos aspectos de la conducta externa que son en alto grado hábitos externos.
Hartshorne y May contaron los engaños que cometía un grupo del quinto grado al principiar el curso, y encontraron que disminuyeron a la mitad al finalizar el afio de dirección bajo el .cuidado de otro maestro de menos dedicación, los engaños no sólo no
disminuyeron, sino que se presentaron
con mayor frecuencia.
Lo anterior demuestra los diferentes
resultados que se obtie·n en según la diferente personalidad y dediración del
maestro. Desde luego que ello no depende una actitud moralizante empalagosa que asumen maestros faltos de
tacto y de intuición psicológka, que
pretenden regimentar a sus alumnos
queriendo hacerlos de golpe _tal como
ellos se imaginan que deben ser los nifios, sin tomar en cuenta las sanas tendencias de éstos que a veces parecen
indisciplinas, ni la necesidad de una
libre y espontánea evolución. Este tipo de maestros, antítesis de los desaprensivos, se encuentran que sus alumnos, una vez libres de su férula, se
comportan en forma opuesta a •como
eJlos se lo han propuesto.
En la adolescencia la influencia del
maestro, sobre todo en la secundaria,
puede ser más honda, tanto porque el
e_studiante tiene mayor campo de personalidaddes para escoger, como porque el adolescente se replante las cuestiones morales y adopta ideales con
vehemencia. La influencia del maestro sobre la juventud lo evidencian los
grandes fundadores de religiones y de

Armas y Letras + Pág. 5

sistemas filosóficos, como Sócrates.
Esta forma de magisterio supremo no
requiere ni siquiera la influencia directa de la personalidad del maestro,
ya que puede realizarse a través de sus
obras escritas.
LAS RECREACIONES Y LA
MORALIDAD INFANTILES
ASOCIACIONES RECREATIVAS.Su influencia es indiscutible en un
sentido saludable, tanto porque en su
&amp;,eno se desenvuelven libremente numerosas manifestaciones de la personalidad infantil, como porque la simple liberación de energía elimina de
por sí una importante fuente de aberraciones de la conducta.
Voelker estudió el grado de honradez, probidad y espíritu de cooperación en tres grupos de muchachos. El
primero estaba organizado como BoyScouts y se le sometió a la influencia
del estudio, discusión y explicación de
los reglamentos e ideales, en forma intensiva; el segundo también era BoyScouts pero fué sometido a una enseñanza somera; el tercero eran muchachos no organizados. Se observó que
el primer grupo presentó mejores resultados en las cualidades señaladas; a
él le siguió el segundo.
La conclusión que de esto debe sacar
cada maestro es obvia y justifica la insistencia de las autoridades de la Secretaría de Educación en la organizacfón de los muchachos en comisiones,
sociedades de alumnos, clubes, etc.
LECTUHAS ESPONTANEAS.-Se está extendiendo con enorme intensidad
la lectura de los "paquines". Un estudio
hecho en la ciudad de México muestra
que el realizar estas lecturas sistemáticamente. No se han hecho investigaciones para apreciar el grado y la
forma en que esta práctica influye en
la moralidad infantil. Por la abstracción que se advierte en los pequeños
lectores, por la dramatización que hacen de algunos personajes, es de suponer que su influencia es estimable. Por
lo menos puede considerarse indeseable, en cuanto que estraga el gusto literario e incapacita para lecturas de
categoría superior.
En cuanto al efecto de la sección roja de los periódicos, Feton y Hellzig
consideran que es insignificante, debido por una parte a que están escritos
teniendo en cuenta la mentalidad adulta (por lo que no es frecuente ,,er a
muchachos leyendo esta sección) y
por otra, debido a que los delincuentes son descritos en forma repulsiva.
En cambio, la novela de aventuras,
en el último ciclo de la escuela primaria urbana, tiene notabl"e influcn·c ia sobre los lectores que se aficionan a
ellas. Armonizando este género literario con el espíritu aventurero y.. fantaseador del muchacho de esta edad, Je
proporciona un alimento espiritual de
enorme vigor. No considera que en si
misma sea nociva esta influencia, sino
cuando, no ofreciendo la escuela ambiente propicio al desenvolvimiento
del de acción y de iniciativa del muchacho, éste se refugia en el mundo
fantástico de su novelas, que a veces
proyecta en forma fecunda en su vida
real.
EL CINE.-Por Jo general, el mucha
cho de la ciudad va una vez por semana al cinc, lo que ·es de por si demostrativo de su influencia sobre su con-1
ducta. No se necesita más que la sim~

Pasa a la Pág. 8

�CONVOCATORIA

NOTAS SOBRE LIBROS
La Exposición de Pinturas,
Grabados y Dibujos de la
Escuela de Artes Plásticas

La Junta Organizadora del Homenaje Nacional a Salvador
Díaz Mirón, en su Centenario, convoca a los escritores de habla
española a participar en el Concurso Literario que se efectuará
en la heroica ciudad de Veracruz, Ver., México, para conmemo•
rar el PRIMER CENTENARIO DEL NATALICIO DEL EXCELSO BARDO VERACRUZANO,

Manuel MORALES GOMEZ.

Para entonces, peregrino incansable
del arte indigena, habrá de realizar diversos viajes para ir reuniendo datos,
observaciones personales, y formando
su criterio estético por medio de la intuición directa de las ruinas pre-hispánicas, todo e11o encaminado a ]a redacción ele la obra que Jo consagrará:
"Arte Precolombino de México Y de la
América Central".
Además de esta su obra fundamental, colaboró y dedicó su actividad a
varias más: Prologó y anotó los tres
primeros volúmenes de "Fuentes para
la Historia de México" editadas por
Porrua; en mero proyecto se quedaron
una "Historia de las Artes Populares"
y una "Antologia de la Poesia del Siglo XVI". Inconcluso se quedó su
"Cuauhtémoc".

Acto inaugural de la Exposición

El viernes 3 del mes que cursa, la
Escuela de Artes Plásticas que funciona bajo el patrocinio del Departamento de Acción Social de la Universidad,
inauguró su Exposición anual de Pinturas, Grabados y Dibujos.
El Rector de la Universidad, licenciado Raúl Rangel Frías, acompañado
del Jefe del Departamento, licenciado
Fidencio de la Fuente y de altos funcionarios y alumnos de nuestra Casa
de Estudios, entre los que se encontraba el Director de la referida Escuela,
el pintor José Guadalupe Ramirez,
inauguró solemnemente la Exposición
con un breve y enjundioso discurso, a
las 20 horas del aludido día.
La Exposición, comprensiva de cuarenta y ocho cuadros al óleo, cincuenta grabados y treinta dibujos, fue presentada por los siguientes alumnos:
OLEOS: Gerarclo Can tú, Marcos Cué-

llar, Ignacio Ortiz, Juan Jaldón, Felipe
de Jesús García, Silvia Sánchez, Erncstina Aguilar, Maria de la Luz Cantú, Francisco Ursúa, Pablo Ramos, Ismael Prado y Juan Manuel Alvarez.
DIBUJOS: Marcos Cuéllar, Felipe de
Jesús García, Ignacio Ortiz, Osear Amaya, Silvia Sánchez y Jesús Martinez, y
LINO LEOS: Manuel de la Garza, Antonio Pruneda, Guadalupe Guadiana,
Marcos Cuéllar, Gerardo Cantú, Jesús
Martínez, Juan Jaldón, Felipe de Jesús
García, Osear Am3.ya, Silvia Sánchez,
Ernestina Aguilar, María de la Luz
Cantú, Ismael Prado, Salvador Mario y
Francisco Alemán.
La Exposición fué visitada profusamente del 3 al 10, habiéndose clausurado solemnemente en el vestíbulo del
Aula Magna universitaria "Fray SerYando Teresa de Mier", a las 22 horas
del referido viernes.

Un aspecto de la Exposición

Este libro póstumo se nos queda como maravilloso ejemplo de lo que fué
su personalidad. Su mexicanismo integral lo capacitaba mejor que a nadie
para escribir un libro sobre el último
emperador de los aztecas. La dedicación al México Antiguo fué la labor de
Titulo: CUAUHTEMOC.
toda su vida; el libro que lo consagra,
El Arte Precolombino en México es un
Autor: SALVADOR TOSCANO.
ejemplo de penetración psicológica
Editor: FONDO DE CULTURA ECO- aplicada al fenómeno estético indígena. Se puede decir que nadie, antes
NOMICA. México 1953.
que él, entendió mejor nuestro arte
En un limpio y esmerado volumen pre-hispánico. Y ésta, su profunda
nos presenta "Fondo de Cultura Eco- comprensión del complejo cultural innómica" el "Cuauhtémoc'', obra últi- dígena y sus más profundas fuentes
ma de Salvador Toscano, que hubo de anímico-espirituales lo capacita admiser completada por Rafael Heliodoro rablemente para evocar de manera magistral la personalidad de Cuauhtémoc.
Valle.
Pero Toscano va más allá del bióEl propio Heliodoro Valle nos dá en grafo, que conquistado por su biograel prólogo la justa medida de su par- fiado, se vé en la necesidad de colocarticipación .. . "Con orgullo he colabo- lo en un altar y manchar la memoria
rado para que no quede trunco el libro de quienes fueron sus enemigos. Esta
de Toscano." Modestamente nos con- es la razón por ]a cual afirmamos en
fiesa que: " ... aun conociendo el esti- un principio que Toscano es un mexilo del biógrafo y compulsando los tex- cano integral. Comprensor intimo de
tos que consulto, intercalar un matiz o la cultura azteca, alza su voz de prorevivir otro rostro es una tarea en la testa viril en las puertas mismas de su
que no basta amor y conocimiento, si- libro; en las dos primeras lineas de la
no el fuego interior que dá unidad a introducción nos dice: "La civiliza•
Ja forma Cuando se libera del caos."
ción azteca no concluyó a consecuencia de su edad senil, sino asesinada
Rafael Heliodoro Valle, en los tres trágicamente." Y al finalizar la propia
últimos capítulos del libro, que es la introducción afirma: "Pero esta cultuparte que faltaba, ha estado a la altura ra, cuyo símbolo fué Cuauhtémoc,
del resto de la obra, no sólo por la aquella cultura, decimos, tenia derecompetencia y capacidad, sino por el cho a vivir y sobrevivió con una fueramor y devoción que tema y autor le za incontrastable; injertando su saninspiran.
gre, matizando el lenguaje, penetrando
en el arte, modelando el carácter,
Toscano nació en Atlixco, Estado de transformando el gusto alimenticio ... "
Puebla, en el mes de diciembre de
El siglo XVI es expresivo de esta pa1912. Estudió en México, durante la radójica lucha y comuni-ón de dos fuerPreparatoria, él y sus compañeros pu- zas: la española, henchida de presablicaron una de esas revistas estudian- gios, y la indígena, ahogada en sus
tiles de vida pequeña y grandes ilusio- fuerzas.
nes. Fué de los fundadores en 1936 del
Toscano ha realizado en su persona
Instituto de Investigaciones Estéticas
la
sintesis ele dos culturas y ha logrado
de la Universidad Nacional Autónoma,
]a
armonización de ]as dos fuerzas que
en donde colaboró hasta su muerte.
constituyen la esencia de nuestro MéEn 1937 se recibió de Licenciado en xico actual.
Derecho, su tesis "Derecho y OrganiNo fué posible a Salvador Toscano
zación Social de los Aztecas" muestra dar cima a su obra, antes de eso, pagó
las tendencias que ya se perfilaban en simbólicamente su tributo a la tierra
é1. Estas tendencias, dos años después en la falda misma de El Popocatépetl,
serían ya coml)leta dedicación a lo
ese celoso guardián del Valle de Méxique fue su especialidad. En 1939 se
co, su obra, en lo fundamental ya conreorganiza el Instituto de Investigaciocluida, fué completada con gran acier•
nes Estéticas y en é1, Toscano se dedito por Rafael Heliodoro Valle.
ca fundamentalmente a la docencia y a
escribir ensayos sueltos.
Solo tenernos que lamentar que Toscano no haya podido escribir el epiloOcupa, años más tarde diversos go del libro, porque en él estamos sepuestos, Director de la Escuela de Ar- guros que nos hubiera repetido lo que
tes Plásticas, Jefatura del Departa- en Agosto de 1949 nos había dicho en
mento de Artes Plásticas en lo que era una charla de café, "Una cultura no
la Dirección de Educación Estética.
nace sin dolor."

Misión de América....

SALVADOR DIAZ MIRON
El tema del concurso es el siguiente:

r

"ESTUDIO CRITICO DE LA OBRA POETICA DE
SALVADOR DIAZ MIRON"
BASES:
PRIMERA.-El certamen se inicia en la fecha de esta con•
vocatoria y quedará clausurado el día 31 de octubre del presente
año, a las 24 horas. El 14 de diciembre, aniversario del natalicio, se entregarán en solemne ceremonia los"premios correspon•
dientes.
SEGUNDA.-Tienen derecho a participar en el concurso
todos los escritores de habla española.
TERCERA.-El trabajo, cuyo tema ha de ser el antes indicado, constará de 150 cuartillas como mínimo.
CUARTA.-Las obras serán inéditas; sus autores las enviarán en tres ejemplares escritos en papel tamaño carta, a doble
espacio y signados con un seudónimo o lema. En sobre aparte y
perfectamente cerrado, en cuya cubierta estará escrito el men•
donado seudónimo o lema, se incluirán el nombre y la dirección
del autor.
QUINTA.-Los trabajos sé remitirán al H. Ayuntamiento de Veracruz, Ver., México, con especificación de ser para es•
te Concurso Literario.
SEXTA.-El Jurado Calificador estará integrado por los
escritores don Jaime Torres Bodet, ex-Director General de la
U.N.E.S.C.O, ex-Secretario de Educación Pública y de Relaciones Exteriores de México, Miembro de Número de la Academia
Mexicana correspondiente de la Academia de la Lengua Espa•
ñola. Don Alfonso Reyes, Presidente del Colegio de México,
Miembro Fundador del Colegio Nacional, Miembro de Número de la Academia Mexicana correspondiente de la Academia de
la Lengua Española. Don Julio Torri, Catedrático de la Facul•
tad de Filosofía y Letras de la U.N.A.M., Miembro de Número
de la Academia Mexicana correspondiente de la Academia de
la Lengua Española.
SEPTIMA.-La resolución del Jurado será inapelable. El
propio Jurado y la institución convocante decidirán acerca de
los problemas que pudieran presentarse.
PREMIOS
OCTAVA.-El escritor que ocupe el primer
como premio la cantidad de $20,000 (VEINTE
MEXICANOS); se le otorgará el Premio Estatal
"Salvador
Díaz Mirón" ' (en trámite) y se editará
,

lugar recibirá
MIL PESOS
de Literatura
su obra.

NOVENA.-Los participantes que ocupen el segundo y
tercer lugares recibirán "accessit".
DECIMA.-Los autores de los"trabajos premiados, conser•
varán la propiedad literaria de los mismos. Los trabajos remitidos quedarán en poder de la Junta Organizadora convocante.
H. Veracruz, Ver., a lo. de mayo de 1853
JUNTA ORGANIZADORA DEL HOMENAJE NACIONAL
A SALVADOR DIAZ MIRON
PRESIDENTE
LIC. ARTURO LLORENTE GONZALEZ
(Presidente Municipal de Veracruz)
Vicepresidente
Francisco Broissin Abdalá
(Ateneo Veracruzano)

Secretario
Lic. Reinaldo Maldonado Fuentes
(Corresponsalia del Sem. de Cult. Mex.)

Vicepresidente
Lic. Manuel A. Chávez
(Barra de Abogados)

Secretario
Dr. Diódoro Cobo
(Academia de Ciencias)

Armas y Letras + Pág. 6

Viene de la Pág. 2
de las viejas civilizaciones, habría de
plasmarse en cántico y contento en algún Jugar de la tierra donde la atmósfera no estuviera contaminada de sollozos y lamentos. En el suelo que nos
toca vivir tiene que haber un rincón
no hollado por los cascos herrados de
caballerías guerreras, sin sepulcros funerarios y sin tumbas abiertas en espera de la victima sobre la cual una
muerte despiadada tendi'era sus gar•
ÍÍffS.

ILUSION DE AMERICA
Amé.rica, continente nuevo, descubierto a los ojos del mundo, con ser
tan viejo que tiene un origen remoto
que se pierde en lo desconocido, llenaba cumplidamente esa ilusoria necesidad reventona &lt;le expandirse a los
cuatro horizontes perdidos entre la tierra y el mar. Y pronto se estableció
una carrera inmigratoria cual otra de
tales proporciones se conoce a través
del océano misterioso y de los anchos
rios orlados de verdes riberas y festonados por plantas exóticas que representaban, al primer encuentro, la antesala de un paraíso viviente no concebido por la imaginación. Esa carrera no terminó en tierra firme, sino que
más bien se acentuó en forma más intensa, si observa cómo en tan corto número de años el continente fué recorrido hasta en el mínimo detalle de sus
intestinos por los hombres que, prisioneros dentro de las murallas europeas,
no se daban tregua ni descanso en sus
aventuras de· ver, observar, fundar pueblos, aplicar normas de trabajo, cultivar plantas indíge·nas y sembrar de tal
modo las semillas de la conciencia en
un suelo propicio, dócil al brazo, domesticable en su fecundidad y pródigo
en la recompensa. Bañado por la generosidad de todos los climas, el suelo americano dormía esperando la mano ve.Jluda que le tributara las caricias
y sometiera al rudo contraste de la remoción. Hasta el presente, salvo casos
brutales de salvajismo imprevisor que
le esquilman y agotan, permanece como testigo inmutable al servicio del
hombre en su acción fraterna y bienaventurada.
La profecía de los utopistas no es
una negación, ni simple fórmula literaria para satisfacer un vanidoso conce¡::to imaginativo. Arrastrados por el
oleaje del triunfo a corto plazo, también el idealismo contaminado por ]a
velocidad que hizo del hombre moderno un engranaje rotativo del conjunto
mecánico alrededor del cual gira la civilización moderna. Cierto que, en la
medida del progreso experimentado,
en nuestro siglo el hombre debía haber alcanzado su propia liberación, a
base de un estado de conciencia qu~
impulsa los conocimientos humanos.
Pero es que el hombre estudia perfectamente mal sus pr9pias enfermedades. Sin embargo, pese a su incompetencia como promotor decidido del
progreso, los fenómenos históricos
constituyen una avalancha que le envuelve. Y el ideal que, pese a los contratiempos, traza rutas al porvenir,
constituye la promesa formal de cuan~
to la humanidad espera de ese esfuerzo creador.
El mundo marcha y por agrios que
sean los sinsabores nadie podrá dete~
ner la corriente liberadora que dió nacimiento a las naciones americanas.
Hasta aquí su acción ha consistido en
buscar un destino, cada día más claro
y evidente, al punto que en lo que va
del siglo ha concentrado en si las mi-

Armas y Letras + Pág. 7
•

radas del universo social. Ya no es posible negar su gravitación en todos los
fenómenos de la vida mundial, que
ejerce por derecho propio y con poder
imperativo de su potencial moral y
económico. De un lado el industrialismo acelerado 1 pero seguro, obliga a
reaccionar vigorosamente a quienes
hasta hace poco consideraban conquitente de conquista. El periodo histórico de formaciQn ha pasado y encuéntrase en el de consolidación, de plasmación. Del otro, su formación cultural rredomina como agente civilizador
que lleva de uno a otro extremo de la
tierra los conocimientos adquiridos durante un siglo de madurez. Actualmen~
te encuéntrase en pleno apogeo crea- '
LrizJ animada por un ideal civilizador
· que es la exaltación más preclara del
cspiritu individualista, consciente de
que al progreso no podrá materializarse sin su concurso. Y sin estar plenamente agotado el proceso de formación, lo que evidencia que no se ha alcanzado la plenitud del destino, el futuro inmediato presentará sorpresas
conducentes al triunfo de ese afán que
comprime la conciencia continental.
,.Las nuevas generaciones están salvando errores de concepto, construyendo
la propia historia que hasta hoy fué
relato de un pasado sin ayer.

1

!
1'

América encuéntrase en el camino
de las grandes realizaciones. Europa
convulsionada está gestando la rnvolución que de alli se espera y cuya consecuencia tendrá que repercutir en el
nuevo mundo, donde encontrará su
propia expresión. Atenazado el continente por innumerables problemas de
todo orden, las condiciones imperantes no podrán subsistir a los embates
tle la fuerza arro11adora que toma cuerro en el curso del tiempo. Agotado por
una lucha secular en que derrochó sus
energias y sometido a la dura disciplina que una cruel realidad ~conómica
impone, sus hombres piensan en su
futuro destino al otro lado del mar,
La vida va perdiendo sus encantos de
larga distancia. Esquilmado su suelo
y sometido a la penosa evidencia de
divisiones intestinas de orden social,
con sus divisiones de razas y ambiciones, la desolación va cundiendo con
caracteres alarmantes. Tantas han sido las arbitrariedades originadas por
el error y tan complicados los problemas latentes que sólo una verdadera
rerolución de fondo podrá encontrar
un equiJibrio momentáneo en su sistema actual de vida. América tendrá
que ser la heredera de ese acontecí•
miento que se perfila con rasgos particulares en la conciencia mundial.
El grado de madurez a que llegaron
los nuevos puebl9s continentales, tanto en el orden moral como económico,
le habilitan para ser los herederos de
esa transformación social que se anuncia. Hoy día, apagados los volcanes
que le convulsionaron en el corto periodo de su existencia política, puede
admitirse que forma un conjunto homogéneo de naciones iniciadas a un
fin común. Sin problemas raciales ni
económicos que dificulten su desenvolvimiento normal, el porvenir le confía los destinos de la humanidad futura. Su grado de capacitación moral,
que gravita por derecho propio y se
extiende a los confines del universo,
le capacitan para est3b1ecer en suelo
americano una nueva civilización basada en los principios de la libertad
que dieron nacimiento a su vida social. Hoy se encuentra ante un destino
privilegiado, que los hombres del mundo reconocen y en él tienen puestos
los ojos y el pensamiento. Tan noble
misión _. que acicatea una cultura latina confundida con otra corriente au~
tóctona, es comparable solamente con
los más grandes acontecimientos históricos, cuya esplendorosa magnificencia podrán medir los poetas del futuro.

1

¡,

�Algunos Problemas ...
Viene de la Pág. 5
ple observación vulgar para percatarse
de que ]a película que el muchacho en
edad escolar prefiere, es la de acción,
en la que el que tiene la justicia también tiene Yalor para hacerla triunfar,
así como la ¡;clícula cómica. La que
le despierta ideales es la primera, sobre todo si la trama se desenvuelve en
episodios, a modo de que penetra hondamente en su interés.
La emoción que el muchacho pone
desde antes de ir al cine, la que revela durante la función, 13 intensidad
con que comenta al día siguiente la
pe1icula, y la dramatización que en
sus juegos hace de las películas y de
los personajes que más le han afectado, son pruebas evidentes del poder
que el cine tiene como configurador
de la moral infantil.
Tlrnrstone ha estudiado el efecto de
varias películas sobre las actitudes de
!os muchachos, notando que en todos
los casos el efecto es notable. "Calle
de suerte'\ formó una fuerte animad-•
versión hacia los juegos de azar; "Eran
Cuatro Hijos", tuvo un efecto favorable hacia los alemanes; con la peJícula
"Nacimiento de una Nación", los muchachos se transformaron en adversarios de los negros. Lo que prueba que
con el cine no sólo se presentan personajes que se constituyen en ideales de
los mnchachos 1 sino que también se influye en cuanto a los criterios de conducta general que adoptan los niños.
La facilidad con que las películas influyen en uno y otro sentido se expli-

ca si se recuerda que en esta fase los
ideales se adoptan por imitación y no
por análisis discursivo.

Todo lo anterior hace pensar seriamente en el enorme dallo que produce
en la configuración de la moral colectiva un cine que, como el nuestro y el
norteamericano, no está inspirado más
que en un criterio comercial, con el
gravante, el segundo, de que recientemente se ha convertido en instrumento
de dominio imperialista.
LA ESPECIFICIDAD EN LA
EVOLUCION MORAL

1

La concepción ingenua de la moralidad estriba en considerar que el
hombre bueno lo es iguahnente en todas Jas situaciones, Jo mismo que el
malo lo es asi en todas las posibilidades a las que se enfrenta. Pero la observación atenta nos percata de que
ello no es así. Hay individuos caritatiros, que sin embargo pueden ser deslraks; hay sujetos con un acendrado
sentido de veracidad, que sin embargo
son despiadados o indiferentes al dolor del prójimo. Estudios hCcl10s entre delincuentes revelan que los criminales repugnan el hurto, y viceversa.
Tales observaciones han llevado a 13
tesis de la especificación, similar a la
Thorndike en la teoría del aprendizaje, que afirma que no hay un;¡ moralidad general en el individuo, sino un
conjunto ilimitado de aprendizajes de
respuestas correctas. Tal teoría se ve
comprobada en la moralidad infantil.
Ln muchacho puede aprender a no
me.n tir a sus compañeros de club, pero puede hacerlo ante su maestro. En
el estudio que hizo Voelker con el mejoramiento moral de los Boy-Scouts
encontró que, aunque habían fortalecido ciertas virtudes que particularmente rncuentran campo propicio en este
ti~o de asociación, no habían mejorado narla en la comisión de engaños.
Basimdose en esta tesis, Charters sostiene que 1o ideal de la educación moral seria adiestrar al niño en respuestas a todas las situaciones características de la vida infantil y adulta; pero
que, como esto seria imposible, se ne-

ccsita seleccionar una larga serie de
situaciones y hacer que el niño aprenda a responder adecuadamente a ellas.
En similar punto de vista se apoya
Elgin, quien recomienda que los lunes
se enselle moral, los martes modales,
los 11':.iércoles respeto a la propiedad,
los jueves la economía, y los viernes
patriotismo.
Las anteriores consideraciones estitn
parcialmente en lo justo, ¡:or cuanto
sellalan que el niño no adquiere de
golpe una moralidad general, sino que,
a medida que su experiencia se va enriqueciendo, va aprendiendo, por imitación y por hábito, conexiones adecuadas entre situaciones y respuestas.
Conduce, además, a la conclusión saludable de que la moralidad no se adquiere con consejos generales, abstractos, sino mediante la experiencia adquirida a través de múltiples situaciones que la vida escolar debe fomentar.
Sin embargo, yerra en cuanto desconoce la facultad que el muchacho va
adquiriendo a medida que su experiencia e inteligencia se amplían para
generalizar sus respuestas adecuadas,
llegando a Ja formulación sobre todo
mediante la ayuda oportuna del maestro y sus padres de normas de conducta cada vez más amplias, hasta Ilegar a
amplios principios morales dentro de
los cuales caben, no sólo Jos casos a
los que él se ha enfrentado sino un
vasto campo de situaciones desconocidas para él.

Benito Lynch
Viene de la Pág. 3
sus galas en esta novela, pero Lynch
con ella ha sabido crear un grupo de
tan excelentes personajes y una acción
tan dinámica que desde ella ya puede
aspirar a un nombre distinguido en
nuestra novela.
El argumento es también simple y
de final tr3gico: Don Francisco Suárez, el patrón, educa su hijo, y en realidad su único familiar, en Buenos Aires y Europa; y cuando éste regresa
terminados sus estudios de ingeniero,
rcro sin haber asimilado el mundo euroFeo, le choca el carácter embrutecido del padre y el hostil aspecto de la
hacienda, cayendo en una desorientación e inconformidad que llegan a su
clímax cuando se enamora de la misma muchacha de la que el padre está
también enamorado. El resultado final es que padre e hijo se disgustan y
distancian y un día que ambos se encuentran ante la puerta de la casa de
rlla, de l\Iarcelina, el hijo, ciego por
completo mata al padre para caer a su
vez apuñaleado a traición por Cosme,
capataz de la estancia a quien él en
ocasión anterior humillara y golpeara
brutalmente. Cn infeliz loco ante los
cadiJ.,,cres hará el símil de e1los con
los caranchos, es~s aves de rapiña que
existen en la pampa.
Padre e hijo -don Francisco y don
Panchito- estii.n muy bien trazados, el
padre mejor que el hijo, que a ratos se
le escara a Lynch, pues de él se esperan actos más congruentes y lógicos.
Don Francisco tiene extraordinario relieve: valiente, impulsiYo, de una violencia ilimitada, sin tope alguno, que
ha sido incrementada por la propia
soledad; viudo y el hijo estudiando en
el extranjero, no había control a su carácter. Por eso cuando el hijo regresa
no piensa que su norma sufra cambio
alguno. Siente orgullo ¡.:or el hijo y espera en él a su sucesor en todo, de ahí
su complacencia, aunque no se lo confiese , cuando don Panchito se enfrenta con Cosme el capataz y lo golpea
sin consideración alguna.
El personaje don Panchito resulta
en cierto sentido más interesante y sin
embargo hay en él muchas contradicciones, no como concepción psicológi-

Armas

y

ca sino en la presentación ele algunos
episodios en que es actor. Don Panchito en el fondo es un caso de frustración: no se acomodó a la vida europea como tampoco le acomoda la estancia bajo la égida paterna. Pero, y
esto es lo principal, no tiene el coraje para Juchar contra el ambiente negath·o que encuentra. Todo Je mo~csta, tudo le mortifica, quiere irse lejos
y sin embargo sueña con las cosas que
hará y las planea en su mente, pero todo c¡ucdarú en planes, en sueños, y lo
que únicamente realiza 1 el enamorarse
de la mujer que le está vedada por ser
también el amor del padre, lo lleva a
cato 1:or caminos que le costarán la
vida . Su acometividad y juventud las
malgasta inutilmente en furiosos excesos: maltrata ló mismo al infeliz de
Mosca - personaje de gran interéscomo a Cosmc el capataz, pues con
mucho del valor y la brutalidad paterna no se para en mientes con quien
las emprende. No consideró a los infelices peones mejor que a sus animales y es curioso ver como le-repugnan
los impulsos violentos del padre cuando no domina los propios. Y en esos
actos resulta negativo don Panchito:
no se concibe que este joven de preparación superior actúe tan paradójicamente sin una sucesión adecuada, o la
explicación debida, en esos episodios.
De los otros personajes, Marcelina,
cstú muy bien, r,one una nota dulce y
suave dentro de tanta violencia. Cosmc, rencoroso y vengativo está correc·tamenle retratado. En cambio el loco
Mos·ca que está delineado física y moralmente a maravilla al final es puesto
a filosofar con demasiada lucidez cuando hace la comparación de los patrones muertos con los caranchos.
Hay además en toda la novela un
realismo tan fuerte y exposición tan
apasionada que desde la primera pagina se apodera del lector una emoción intensa.
El otro triunfo de Lynch, el "Inglés
de los Güesos" presenta también al
amor tejiendo tragedia, pero aquí los
elementos de que se vale tienen un mejor sentido en relación con la acción.
También la trama es simple, más
aun que en "Los Caranchos": Un antropólogo inglés, de no muy noble figura, provoca la risa en una estancia
donde llega en busca de fósiles. Todos
hasta Balbina, la chica del puesto, se
reirán de Mr. Gray, pero esta risa se
va disipando cuando el contacto diario hace a los gauchos irse encariñando con este hombre bonachón y comprensivo de su ignorancia y majaderías. Balbina paso a paso irá cediendo de Jo que primero es casi un odio
mortal por Mr. Gray hasta enamorarse
con tal pasión que Jlcga al suicidio
cuando el inglés ¡~arte a pesar de sus
súplicas y lamentos. Aquí el lector
ruede seguir casi día a día la vida de
esta chica inocente y amiga de hacer
maldades al principio, hasta que se
convierte en mujer por el despertar de
un amor ilimitado. Y también asiste
a la tortura que su mente simple vive
al no comprender que no pueda ser
corres¡:ondido su deseo de que su amor
encuentre igual amor y sacrificio, sin
darse cuenta del abismo que hay entre
ella Y el hijo del lejano pueblo que frio
y calculista no puede quedarse a su
lado.
Con el "Inglés de los Güesos" Lynch
llega al clímax de realización no sólo
tle personajes ~ Balbina y el inglés son
e~cmplares- sino de acción. No hay
los desafueros y catástrofes de sus
otros episodios. Las escenas se suceden lógicamente y el final trágico es
el desenlace posible y único que cabía aunque e11o representaba el sacrificio de Balbina.
A través de todas las novelas campestres de Lynch se encuentran además una serie de características comunes que valen la pena de señalar:

Letras + Pág. 8
'

El escenario es en todas casi el mismo: campos con lagunas, bajos, pobres, estancias sin árboles, alejadas de
los centros o terminales ferroyiarias.
l.ynch sólo dibuja a grandes rasgos la
escena 1 pero la realza muy a mentido
con descripciones minuciosas, de pequeiios detalles.
En ellas hay preferencia por el diálogo. Sus descl''ipciones son breves 1
pues psicólogo forjador de caracteres
con relieves estéticos siempre aspira a
que la atención recaiga en los intensos diá logos y las acciones de los per.rnnajes. Hubiera sido interesante ver
a Lynch corno autor teatral.
Por último podemos notar como hay
una casi continua repetición de sus ti1:os: Don Francisco de "Los Caranchos", colérico, cruel, duro, es el Don
Pepe de "Los Antojos de la Patrona" y
el patrón de "Palo Verde". El capataz
Aguilera de esta última es el mismo
Pantalión del 'Romance de un Gaucho". De los personajes femeninos,
l\lar celina y Balbina pueden tomarse
como gemelas, y la madre en los cuentos, es la patroncita dulce y abnegada
en "Los Antojos de la Patrona". Aún
en los personajes menores hay este duplicar de tipos.
Continuando por este camino también podemos encontrar que los estados emocionales en los actores se ajustan a tres clases: el colérico de los patrones, el suave y dulce de las mujeres
y el simple y humilde de los gauchos.
Hay otro género literario que Lynch
cultiva con éxito: el cuento. La colección que publica bajo el nombre 'De
los Campos Portellos" es una magnifica exposición de personajes y escenas
en que cada cuento, (son trece en total) puede ser considerado como el capítulo de una interesante novela. Personajes y acción son los mismos que
encontn1mos anteriormente: la estancia, los patrones, y los gauchos. En un
grupo de ellos, un niño, con mucho de
autobiografía, es el protagonista. Admira cumo Lynch se adentra y profundiza en su mente infantil e inocente
desde los · primeros años hasta su existencia adulta. Estos cuentos además
son narrados tierna y dulcemente. Algunos pueden resistir airosos 1a más
severa critica.
Y para ternlnar nuestros comentarios sobre Lynch, deseamos insistir,
una vez más, en la falta de datos sobre
su persona, apenas si a su muerte la
1~rensa dá la noticia: En una revista
argentina, "Libros de Hoy" correspondiente al número enero-febrero del presente año, sin titular alguno, ni gran
crónica, leémos esta sencilla nota necrológica:
"A la edad de sesenta y seis afias
falleció el mes pasado el escritor
BENITO L YNCH. Hacia ya algunos años que Benito Lynch vivía
completamente retirado sin publicar nada."
Ni ·siquiera la fecha exacta, como,,
ocurre con su nacimiento.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Ilangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
• Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas _
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXTCO

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1953, Año 10, No 7, Julio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>l

1

Organo Mensual de la Universidad· de Nuevo Leóil

1

Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

1·

D. A. S. U.

Año X

No. 9

Septiembre de 1953

Una Poesia
Catalana de Boscan

~ligue! D, )IARTINEZ RENDON

F. M. Z.

Maestro del color y del ritmo -como lo ha señalado la crÍ•
Sabido es que el repertorio poético completo del poeta bar,
tica de nuestra América- con este poeta llega el movimiento
celonés del Seiscientos Juan Boscán de Almogáver fué dado a la
modernista de México a su máximo florecimiento.
publicidad por stí viuda, la gentil y culta Doña Ana Girón de
Peregrino de los despiertos paisajes de la estética de fines Rebolledo, un año después de la muerte del bardo ( 1543), con
del siglo pasado y andador de los caminos venidos de Lutecia en privilegio imperial, en la casa de Carlos Amorós, conteniendo
la aurora del presente, por donde paseó la cohorte de los pontí- también algunas realizaciones de Garcilaso, con el titulo de
fices del verso, su voz señoreó los estadios de nuestra lírica, en su Las obras/ de Boscán y algunas/ de Garcilaso de la Ve! ga re•
-transición a la escuela parnasiana, conservando un lugar prefe- partidas en qua/ tro libros.
rente entre las voces contemporáneas.
Poeta de rumorosos vuelos, de dor::idas cláusulas, de resplandores sonoros, su musa viste el himatión helénico y la sandalia rítmica. Coros de panaleneas son la teoría de sus estrofas.
Voz aco1\Je brotada del asombro que
los fastos de la historia enciende y
hace , 1ibrar en su poesía como cálida
llama de lilmpara votiva. Flotante
aliento de las gestas patrias, rumor
aún despierto del paso de los héroes
por su ciudad natal -maravillosa arquitectura de leyenda- que hincha
las ,·elas de su canto, que pasa como
nave latina, rumorosa de espumas, hacia los paises del sol. Cálida Yoz que
suena a himno.
Todo en él es color, música, volumen. Fragancia y nielo. Solemnidad
y exaltación.
A veces se despoja del ferrado guantelete ,..d e su sonoro acento, para acariciar a la rosa o a la suave forma
de la mujer, y entre un bosquecillo de
laureles y mirtos abre sus giros melífluos su romántico laúd de ayer, o
ajusta la rútila palabra, que queda
prendida al elogio femenino como una
estrelJa cintilante.
Ocio despierto el suyo, que un sentido de superación eleva.
Tal su cuarteta primigenia:

Mientras 1111a lámpaÑ tenga encendida,
/oh Ruskin! mis cinco dedos arquitectos
en los duros bloques de la propia vida
buscaré sin lI'egua los versos perfectos.

l

Vuelo interior que suspendió su alnia de poeta a un mundo mágico de
ensuefio:

Con los ojos abiertos en quimeras
( clavados
de brumosas nostalgias de belle:a
( cubiertos,

por el mal de Saturno largamente
( embrujados
van mis sue1íos errantes, con los ojos
( abiertos ....
:Maestro del color y del ritmo, no
solo ha poblado el cielo de nuestra
lirica de joyantes resnlandores: --en el
agua de su enseñanza una juventud soñadora ha llenado el vaso de su poesía.

***
Tal dije la noche del 19 de Noviembre de 1938, al cerrar la serie de presentaciones de los poetas representati\'OS de nuestra lírica nacional, a partir del movimiento modernista. Y fné
precisamente para le_vantar nuestro
laurel, como un ciclo de cultura patria que so quiso señalar a la República entera, por lo que Don Rafael
López, quien con su voz metálica de
dulces y esplendentes inflexiones,
clausuró la puerta de este castillo de
ensueño, que Méxtco vió levantarse
desde el 20 de Septiembre del mismo
año y que había abierto otro ele nuestros grandes tetrarcas del verso: el
maestro Enrique González l\lartíncz.
Quedaron, pues, encerrados entre
estas dos figuras luminosas varios momentos de nuestra lírica, con sus representantes respectivos, y si reconocimos como muy merecido el lugar
primigenio a González ::\[artinez, para
significar la altura de nuestro mensaje, a D. Rafael López y no a otro liróforo, corrcspondia clausurar tal semblanza poética nacional.
En efecto, él tuvo toda la Jira, toda
In gama, toda la pauta. _Nació con los
últimos románticos y prendió a su solapa la inmarcesible flor del Duque
Job; tales sus poemas de adolescen-

(Pasa a la Pi1g. 8)

La edición príncipe contiene en el
Libro primero las poesias del barcelonés a la manera castellana -una
poesía de tiquismiquis, prendida con
alfileres~ llena todavía del aliento del
Cancionero; en el segundo, los noventa y dos sonetos "fechos al itálico modo" y diez canciones; en el tercero,
los Capítulos, la Epístola a Don Diego
Hurtado de Mendoza, la "Octava Rima"
y la Historia de Lcandro y Hero, extensa en casi tres mil versos, a imitación de O,·idio y de Museo. El Libro
cuarto estaba dedicado al entrañable
amigo Garcilaso, muerto siete años antes en ProvC'nza, a los ojos de Carlos
V, en el casUllo de Mue)\ al pretender
escalar el poeta toledano el empinado
talud que c.o ndncia a la fortaleza donde medraban los agresores.
La obra, pues, de Boscán, está íntegramente consignada en verso castellano; y es de suponerse que la educación humanística que recibió del sidliano Lucio Marineo Siculo le dio
más destreza en el manejo de la lengua_ de Castilla que en la lengua materna, pues de otra manera, la ópera
boscaniana hubiese sido dada a conocer en el habla de Rairnundo Lulio,
aunque, a nuestro suponer, apareciera más obscura su fama, pues nadie
sostiene ahora, conociendo el magistral trabajo de Don Marcelino :Menéndcz y Pelayo, que Boscán fué un alto
porta, sino que le cupo ser, por versatilidades de la fortuna, un grañ innovador, el precursor de la lírica renacentista de España, que Garcilaso logró perfeccionar hasta la excelsitud.
Algunos críticos han externado la
opinión de que Boscán desconocía su
propia lengua, Jo cual parece infantil y audarz, si tomamos en la cuenta

la categoría del poeta como ciudadahon,-ado de la ciudad condal, de
su larga estancia en eJla y su nacimiento en la calle de Lladó y de su
convivencia con Ana Girón de Rebolledo y ''su campaña" en Barcelona.
Recientemente :M. ele Riquer, excelente tratadista de la lírica de Jgs troYadores, pudo ojear en la Biblioteca
Central de la Diputación barcelonesa
el manuscrito 359, tropezando con una
poesía que él juzga incompleta, de Boscán. Se encuentra en el folio 4.o v. En
la cubierta moderna del aludido manuscrito se lle: Boscá: Canconeret, y
figuran en él gran número de poemas
castellanos de Boscél.n, pertenecientes a
la primera época, la tradicional castellana, muchas de ellas desconocidas y
otras ya da_das a la estampa en la magmfica ed1cwn de consulta de William
I. Knapp (las que empiezan: "A tanto
disimúlar", "Bien supo ell amor quey
zo", 'El que de vos se partiere" y '
'Aunque ya más no se quente").
. El hallazgo de ~lartin de Riquer
tiene un escaso valor poético. Más bien
podemos aducirle un valor arqueológico en el proceso de la e"olución poética del bardo de Barcelona.
Supone una influencia marcada de
Ausias Afarch en su poema "Axi com
cell q_ui deci!a vi~ncla'\ Jo cual no parecera extrano, s1 traernos a la cuenta el decidido influjo que tuvo el valenciano en la obra del barcelonés.
La poesia, ''que queda colgada"
como dice Riquer, es parte de un la/
go poema que no es posible integrar
por ahora. Lleva el nombre curioso
para nosotros de "Esparsa", o sea copla suelta.

"º

El texto literal es el siguiente:

Dos pensamep.ts ma pe (n) ssa, n tant torbada
determinar. no sse qual d'ells sa&lt;&gt;'uesca·
'
.,
'
a tots seguir no puch sens no fenesca
per gran dolor ma vida tribulada.
'
Deixar a tots es cosa imposible
se puga fer pus mon poder noy basta,
tant per ygual lo meu volver contrasta
los dos camins que mes no es posible.
Forssat sera divisio d'ells fassa
pus altrament es traure, l mal en plassa

�Relaciones Entre la Contaduría
Interna y la Contaduría Pública
Louis M. KESSLER

I'

El rápido desarrollo de los negocios modernos, tanto en la
amplitud de operaciones como en complexidad, han ocasionado
un cambio en las relaciones entre el contador interno y el con•
tador público. En la auditoría de un negocio pequeño, que ope•
ra en una sola localidad, las relaciones entre el auditor y el clien- '
te pueden ser más íntimas. El auditor puede examinar con todo
detalle el sistema del control interno, si es que existe en un pe•
queño negocio, y aún puede conocer efectivamente la persona•
lidad de los individuos responsables de los registros de contabilidad. El Contador Público puede revisar totalmente las operaciones del negocio y, ordinariamente, puede certificar los esta•
dos financieros con bastante confianza.
Por otra parte, el progreso de los
negocios modernos y la formación de
grandes e_mpresas, con sucursales y

compañías subsidiarias, en las cuales
existe gran volumen de trabajo y de
operaciones complejas, y en las cuales, asimismo, existe un enorme número de individuos encargados del mane-

jo de los registros contables, ha contrijmíclo a disminuir la intimidad de

las relaciones entre el contador inter-

r·1

no y el contador público.
Al mismo tiempo, existe una mayor
responsabilidad por parte de la gerencia para mantener un adecuado control sobre las operaciones del negocio,
y procurar que la auditoría de sus
cuentas se lleve a cabo en forma lo
m~s eficiente y económica posible.
En esta conferencia describiré brevemente tanto las responsabilidades
del contador interno, y en particular
aquellas relacionadas íntimamente con
lo que se conoce como auditoría interna, así como las responsabilidades
del contador público. Esto nos conducirá a una discusión sobre control
interno, y además, algunos comentarios en lo que puede denominarse "auditoría a base de cooperación".

ílESPOi\SABILIDAD DEL
COXTADOR INTERNO:
Es generalmente aceptado que la
responsabilidad, y que la preparación
de estados adecuados, recaiga sobre la
gerencia, y esta responsabilidad descansa generalmente en mantener un
programa efectivo de contabilidad interna. Esta responsabilidad incluye la
implantación de prácticas y procedimientos de contabilidad sanos y adecuados, de implantar un sistema de
control interno mediante división de
deberes y comprobación de trabajo,
dr descubrir fraudes, de la preparación de informes oportunos e ilustrativos, y de la revisión y coordinación
de: los proredimie1~tos contables por
medio de un grupo de auditores internos que dependan directamente de
In gerencia.
El Instituto de Auditores Internos,
organizado en los Estados Unidos en
1941, ha hecho grandes esfuerzos por
eleYar los estándares protesionales de
las personas encargadits del trabajo de
auditoría interna, para elevar su categoría y luchar por su independencia, haciendo que estos dependan dir€ctamente de un ofidal de elevarlo
rango en la organización.
En 1947, el Instituto de Auditores
Internos adoptó un programa de responsabilidades, el cual fué preparado
por su Comité de Investigaciones, que
incluye lo siguiente:

"Auditoría interna representa la
actividad de una apreciación independiente dentro de una organización, para revisar las operaciones de contabilidad, fínanCieras y otras, como base de un servicio de protección constructivo
para la gerencia. Es un tipo de
control cuya función es la de
apreciar y aquilatar, a su vez, la
eficiencia de otros tipos de control. Actúa principalmente en lo
relativo a cuestiones contables y
financieras, pero también puede,
en una forma adecuada, tratar
asuntos relativos a la operación
de la empresa".
Puede decirse del Departamento de
Auditoría Interna, que son "los ojos y
los oídos" de la gerencia -para determinar que ]os procedimientos de
contabilidad sean efectivos, para verificar la exactitud matemática, para
prevenir fraudes, para localizar deficiencias, y como asistente de la gerencia en lograr la más eficiente administración de las operaciones de la empresa.
Por lo tanto, puede decirse que la
contaduría interna tiene una función
de operación -llevar los registros
contables y la preparación de estados
financieros- y tiene además una función de revisión -verificar la exactitud, eficiencia y efectividad de los
controles. Al mismo tiempo, existe
una función definida que debe ser descmpefiada por el contador público.

RESPONSABILIDAD DEL
CONTADOR PUBLICO:
Una de las principales responsabilidades del contador público, en una
auditoria anual, es la de proporcionar
una "opinión" relativa a los estados
financieros de la Compañía. En la
forma usual de "informe corto" el contador público expresa una opinión de
que los estados financieros presentan,
en una forma apropiada, la posición
financiera a la fecha del balance, y
el resultado de las operaciones por el
periodo revisado, de acuerdo con
principios de contabilidad generalmente aceptados, aplicados en una
forma consistente. El contador expresn que su revisión fué hecha de acuerdo con procedimientos estandar de
auditoría generalmente aceptados y
que, asimismo, incluyó otras pruebas
&lt;le los registros co!:~ables y otros procedimientos de auclitoría que consideró necesarios en vista de las circunstancias.
Está perfectamente establecido que,
para pr'oporcionar ta] opinión, el con-

tedor público tiene que ser independiente.
En muchas ocasiones se han hecho
esfuerzos para hacer que el auditor
interno sea tan "independiente" como
sea posible, pero su bienestar personal
está demasiado relacionado con la benevolencia de los jef.es del negocio
para capacitarlo a analizar y valorizar
con completa independencia. Además
el auditor interno puede oponerse a
criticar las normas de la Compañía,
especialmente aquellas formuladas por
jefes de alto rango.
Puesto que el futuro de la profesión
del Contador Público depende de mantener su independencia, es de suponerse que lo que haga y lo que recomiende el contador público será más
imparcial y posiblemente de mayor
valor que aquellas recomendaciones
del auditor interno. Además, debido
a su experiencia en muchas Compañías y en muchas Industrias, el con~
tador público aplica, en ese trabajo,
una perspectiva más amplia que aquella que pudiera aplicar el auditor interno, el cual fácilmente puede quedar
involucrado con los problemas de la
Compañia. Esta perspectiva y esta
imparcialidad son necesarias para el
beneficio de los accionistas, otorgantes de crédito, y otras personas que,
además de los dirigentes activos del
mismo, puedan tener interés en el negocio.
Por lo tanto, al llevar a cabo la verificación de las cuentas de una Compafiia suficientemente grande, en la
cual exista un programa de auditoría
interna, uno de los principales deberes'del contador público es el de reYísar el trabajo ejecutado por ]os auditores internos. Debe estudiar er programa y examinar el procedimiento
seguido por el Departamento para cerciorarse &lt;le que los programas hayan
sido realmente llevados a cabo y de
que los informes que se presenten a
los jefes Sean concisos, a fin de facilitar su revisión y apreciación, y de
que se hayan seguido las recomendaciones y sugestiones dadas.
Con demasiada frecuencia el auditor interno depende de una persona
encargada y directamente responsable
ck los asuntos contables y financieros,
por lo cual se limita su área de independencia. Con frecuencia el gerente
general no está suficientemente interesado en asuntos contables y de auditoria para procurar que el auditor in~
terno preste un servicio lo más eficiente posible. Todos estos puntos deben ser apreciados por el contador público para determinar si existe y has•
Í[I donde puede confiarse en Ja all(li•
toria interna. Esto, desde luego, es
una parte esencial &lt;le su revisión del
sistema de control interno.

raciones y respaldar las adopciones de procedimientos prescritos
por la gerenc!a".
El contador público debe investigar
el sistema de control interno, a fin de
determinar el grado de confianza que
puede depositarse en el mismo, fo cual
le· servirii. para formular y determinar
la amplitud de sus procedimientos de
auditoria.
En su folleto titulado "Normas de
Auditoríau, el Comité de Procedimientos Contables del Instituto Americano
de Contadores. ha señalado que:

"El control interno comprende
tanto el plan de organización corno todos los métodos y medirlas
adoptados, dentro de un .negocio,
para salvaguardar sus bienes,. Yerificando la exactitud y si es de
confiar su información contable
promover la eficiencia de las ope~

Armas y Letras + Pág. 2

Cuando el ' Reglamento S-X fué modificado en Diciembre de 1950, la aseYeración antes descrita fué omitida,
posiblemente no se debió a un cambio
de opinión de la Comisión, sino a que
tal ase,·eración se tomó como ya implantada.
Debemos insistir que el examen del
sistema de control interno es una cosa que no debe ser pasada a la ligera,
tal como un mago mueve su varita
mágica. En el simple proceso de examinar un comprobante por la compra
de materiales, hay muchas cosas tras
del mismo que se relacionan con el
asunto de control interno -por ejemplo: ]a requisición correspondiente, ]a
cantidad razonable, autorización para
la compra, firma honorable del proveedor, recepción del material en buenas condiciones, corrección en los
(Pasa a la Pág. 7)

Año Lectivo 1953-54
_CURSOS DE HUMANIDADES

De Ja atmósfera tibia al infinito
como del seno universal del dia,
donde la luz es intención, porfía,
o restaJlante lampo o flavo grito.
Como de un trazo celestial, el rito
dt misteriosa luz y labrantía
)luvia, baja del aire hasta la umbría
mano que graba en fúlgido granito
un cósmico perfil, la primavera;
que se siente posesa sobre el mundo
y en inminencias de preñez avanza
sobre la alada curva de la esfera,
y al rigodón de un dios -meditabundo
Sileno- une los oros de su danza.

- II Desde una soledad de rosa abierta,
desde una claridad de limpia herida,
al soplo en que corcel de leve brida
levanta un torbellino, y en la incierta
frontera de la sombra, desleída
atmósfera lunar: en que cubierta
la noche de una crústula desierta,
un andante de música anida.
Como sombra de anillo incoloro
que construye, barrunta amar~nto
y en un trueno de luz se desgaja.

~

Un tramonto inaudible de oro
se convierte en un trémulo canto
y en un trueno de luz se desgaja.
- III A veces ya esta aquí, sobre las eras;
sobre el hombro solar en que la danza
de las nubes -copones de esperanzaJlega la rubia y niña primafra.

Voz dibujada en ecos de )andanza,
línea fruta], semilla prisionera,
verde medusa alth·a, bayadera
dt- agrícola y rapsódica bonanza.

Esta misma dependencia sobre Ja
organización interna ha sido reconocida por Ja "Securities and Exchange
Cornmission" Regla: 2.02 de su Reglamento S-X, que decía originalmente
como sigue:
"Para determinar 1a amplitud necesaria de la auditoria, debe con~
siderarse fundamentalmente si e 1
sistema de verificación y control
interno 'es adecuado. Puede considerarse apropiado un sistema
interno de auditoria que sea regularmente proporcionado por auditores que pertenezcan a la oficina de un contador público,'.

Facultad de Filosofía y Letras

José León SALDIVAR

". . . . es deber del auditor independiente revisar el sistema de
control interno contable, a fin de
determinar la amplitud y el grado de confianza que él pueda tener en el mismo. Para agotar la
posibilidad de malos manejos y
fraudes, el auditor independiente
tendría que examinar, en detalle,
todas las operaciones. Esto traería como consecuencia un costo
prohibitivo para la maroria de los
negocios -un costo que representaría una carga para fa industria y sobrepasaría los beneficios
y garantía que pudiera proporcionar. Merece la pena citarse que la
amplitud de las pruebas selectivas
deben basarse en el juicio del
contador público, el cual, a su vez,
-depende de su opinión respecto a
la efectividad del control interno,
de acuerdo con el resultado de investigaciones, pruebas y cuestionarios. Sus conclusiones a este
respecto son las que determinan
si el trabajo de detalle llevado a
cabo por el contador público independiente merece ampliarse o
puede ser restringido. Cuando
exista un departamento de auditoría interna, tal situación es, de
acuerdo con la opinión del auditor independiente, un factor decisiYo en beneficio de Ja selección
y aplicación de procedimientos de
auditoría".

CONFIANZA EN EL
COXTROL INTERXO:
Desde hace mucho tiempo, lós contadores públicos han reconocido que
las auditorias detalladas de cualquier
negocio, con excepción de uno enteramente pcqueiío, son imposible desde
cualquier punto de vista practico.
Existen dos formas de sustituirlo:
-auditoria interna efectiva y control
i1!tcrno efectivo. El Comité sobre Procedimientos de Auditoría del Instituto
Americano de Contadores ha definido
ampliamente el control interno como
signe:

a fa Primavera

Porque dedos más ht'imedos y suaves
ni cabellos más úgiles y tersos
nunca se vieron con igual. donaire
para tu cielo azul mis blancas naves,
tpara tu viento aromador mis versos
y una eclosión de dioses en tu aire.
- IV -

l

Y no es la flor sino la misma flora,
y no es el ave sino fauna en vuelo,
13 rosa que sonrosa encantadora,
y el lirico aletear de algún mochuelo.
Y no es al ola y si el oleaje quedo,
y no es la noche, y sí la oscura hora,
en que es el beso asordinaclo, ledo,
y la sexual' caricia tentadora.

de flores en perfil, bastión de dunas,
cilicio cenital--, con que se aferra
al ámbito dulcísimo del cielo,
a la esquirla de oro de una estrella
al sesgo luminoso en los alcores.
Tampoco soledad, sino alto vuelo
de un erótico diálogo y querella
de trasgos femeninos y pastores.
- VI Del torso nudo el ritmo acompasado,
de agua que niega su albo nuberío,
y con urgencias de anchuroso río
que · repta gemebundo y desbocado,
salta al cristal del aire el vocerío
musicado del mar hosco y umbrío,
y en ademán de redentor alado
del mundo Java su ínclito pecado.
De su estadía en zócalos nocturnos
flores y aromas por el viento lleva,
perfil de ola en donde pasa deja.
En la noche cintilan los coturnos
leves .de Adán y las pupilas de Eva
persiguen a los astros en pareja.

- VNi
en
en
en

soledad, ni soledad que inquiera
los sitios rotundos de la tierra;
el mar de mirífiéas espumas
la alta frente terrenal con brumas.

¡Oh! sitiado planeta por cien lunas
-vigilantes donceles de una guerra

IDIOMAS CLASICOS :-Los sucesivos
pasos por la Latinidad y el FilobeJenismo (lengua, literatura y cultura griegas y latinas) definen la
orientación de constante repaso y
esclarecimiento de los valoÍ-es originales enunciados por los precur~
sores del pensamiento.
IDIOMAS MODERNOS :-La serie optativa en Francés y en Alemán proyecta dotar al estudiante con un instrumento de consulta para que pue~
da establecer la secuencia histórica de las ideas a través de las mejores fuentes documentales.
NUESTRO IDIOMA :-El futuro graduado de Filosofía como de Letras,
debe perfeccionarse en el m'anejo

de nuestra lengua, con aspiraciones
al cultivo de una expresión propia
~· pulcra.
JNVESTIGACION :-El alumno debe
quedar salvaguardado contra la moda y contra el prE!juicio, y por ello
la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad de Nuevo León,
procura que se inicie en las tareas
del investigador. Por tanto, se estipulan asignaturas metodológicas y
de indagación colectiva o personal.
CONJUNTOS :-Los conocimientos a
impartir en la Facultad de Filosofía
y Letras se agrupan de mEl.nera que
fijen un perfil de conocimientos y
acentúen vigorosamente lo que queda por estudiar y cuanto requiera
enmienda o mejoria.

1

PLAN DE ESTUDIOS
CURSOS COMUNES
Primero

Sobre árboles y montes se avecina
una lluvia de lúcido abanico,
licúa el horizonte su alto grito
y bajo el sol su cl:'nnide encamina.
Llega hasta el valle y sobre la colina
meteórico turbión rueda infinito
-rosedal que al crepúsculo dominalicúa el horizonte su alto grito.
Al hombre, al rio y a la flor enciende
con su fuego de liquida fragancia,
con su invisible enjambre de deseo
Es la voz de los sexos en que esplende
el procreador aliento y la prestancia
de amor amor y lúbrico escarceo.

-VIII Es la voz quf! me suena confundida
en la inmortal materia, en el aliento
de espíritus y sangres, pensamiento
de este dolor latente de la vicia.
Es la mortal y confinada herida;
la palabra forjada en sentimiento
-ave sin ojos en el claro viento,
vuelo inefable de primer caidaMas resurge en la arcilla como una
paránola de bíblica templanza
y un sol azul bajo 1a tenue ]una.

Griego I
Latin I
Espafiol I
Filosofía I
Francés I
Aleman I

(Composición Literaria)

rl

uno por optar

~letodologia

Segundo
Griego II (Lengua y Cultura Griegas)
Latín II
(Lengua y' Cultura Latinas)
Espafiol II (Teoria y Técnica de la
literatura)
Filosofía II
1;·rancés II L
Alemán II Í
uno por optar
Teoría e Historia de la Cultura
S9minario
(de Literatura o de
Filosofía)

LICENCIATURAS EN LETRAS

LICENCIATCRA EN FILOSOFIA

Tercero
Griego 111
(Lileratura Griega)
Latin IIJ
(literatura Látina)
Literatura Español Medieval
J_,iteratura Mexicana
Literatura Iberoamericana I
Historia de España
Historia _de México

Tercero
Historia de la Filosofía I
(Griega, Helenislico-Romana y
Medieval)
Psicología
Eticn
Epistemología
Historia de :\léxico
Teoría e Historia de la Ciencia

Cuarto
Literatura Española de los Siglos de
Oro
Literatura Mexicana 1foderna
Literatura Espafiola Moderna
Literatura lberoamericana II
Introducción a una Literatura
Moderna diversa de la Española
Teoría Literaria
Estilistica

Cuarto
Historia de la Filosofía II
(Renacimiento, Moderna y
Contemporánea)
Lógica
Estética
Metafísica
Filosofía de la Historia
Historia de la Filosofía en México

"ALERE FLA~n!AN VERlTATIS"
Como del corazón simbólico su dia,
la voz de primavera es remembranza
y la noche, futura epifanía.
- IX -

no es amor sino la vida t:!ntera.
Y el mundo es un milagro en la
(sonriente
lumbre que en las pupilas de la oda
torna su flor azul en primaYera.

Este programa se inspira en las siguientes consideraciones:

- VIJ -

Y no es el día, sino la brasa ardiente,
Y no es el pulso sino la sangre toda,

La Universidad de Nuevo León ofrece a sus estudiantes un
Plan de Estudios para optar a las Licenciaturas en Filosofía y en
Letras, las cuales pueden cursarse en dos años comunes a ambas
para diversificarse hacia la especialidad de Letras o la de Filo•
sofía en dos años más.

Ki arista ni reloj de antena dura
que midiera sus limites extens9s,
la voz es el residuo en los inmensos
paraísos de todas las locuras.
Pregunto por un sueño en que fa albura
sr convierte en sonrisa o en incienso
para el glauco ritual de la madura
manzana que frustara el pensamiento.

~Ionterrey, :N. L., Septiembre de 1953.
EL RECTOR DE LA UNIVERSIDAD
Director de la Fac. de Fil. y Letras
Lrc. Raúl Rangel Frías

de inocua entraña y físicas arenas
encarcelan la esencia con su frío.

EL SECRETARIO
Alfonso Rangel Guerra

al Corazón su blanca rebeldía,
quiebro mi noche por hurtar el día
y pongo luz en mi feóril trasego.

- X-

Primavera es locura del sentido,
paroxismo, vor3gine sin penas
que recobra en la voz el albedrío

Yo siento primavera tu voz pía
subiendo a · mi garganta a paso ciego,
perfilando en mi labio un leve. . .fuego
y temblando en mi sed de poesía.

Ni quién la mida; ni reloj mentido

Te presiento en mi carne y aún le niego

Armas y Letras + Pág. 3

El altiplano está sobre mis ojos;
tu. le pusiste al llano surtidores
y a la montaña gris pristina .fuente,
a mi viejo jardín, en los abrojos
donde agostó la soledad, amores,
y una ánfora de luces en mi frente.

'·

�LAS PROYECCIONES
Goya --escribió Don Ramón Gómez de la Serna,- conoce
el atardeer español, la hora en qué no pintar, la hora en qué
punzar aguas fuertes como esculpiendo la propia noche; y acu•
den a esa hora a su mente las brujas, que es cuando entran en
actividad, cuando en la falta de espectáculo nocturno, dan el
único espectáculo de la noche . • . . Brujas en la auténtica vera•
cidad son las mujeres que envejecen torcido, mujeres que han
sido muy guluzneadoras, chillonas y comádreantes . . . . Brujas
en que los huesos ya muerden la carne y si no, recuérdenlo esas
sus bocas remetidas con que aparecen a sí propias . ... Estudia•
dos los ingredientes de sus ungüentos, aún podría darse la receta
a un viejo boticario y ver si en verdad se toma uno invisible y
vuela ...
Pensemos en lma bruja. Mejor cuanto más horrible, para abrir esta conferencia bajo la advocación de Dn.
Francisco de Goya y Lucientes. Una
de esas terribles desdentadas que se
nos aparecen desnudas en los claro-

obscuros del maestro español. Pensemos que quiere volar, puesto que volar
es su preocupación de clase; es evidente que después del clásico "Sin
Dios y Sin Santa Maria" intentará elevarse arrojándose desde lo alto de una
torre ..... Por piedad no os invito a

que imaginemos lo que le 3.conteció
después del salto. Pensemos mejor en

t·¡
1

1

uno de estos hombres modernos que a
bordo de cuerpos de diseños audaces
cruzan el espacio con velocidades ultrasónicas. Ambos, ]a bruja y el avia'dor, están identificados por el mismp
deseo de desplazarse en un medio qu e
no es el que naturalmente se nos marcó para nuestros movimientos; ambos
intentan con igual audacia, pues, sobreJ)asar las limitaciones naturales del
hombre. Y desde este ángu]o, no entiendo por Qllé el aviador nos aparece más respetable que la· bruja. Pensemos también en Icaro, el que se hundió en el abismo, fundidas al sol ]as
alas de cera. Las distancias de Icaro
a la bruja y de ésta al aviador miden
el peralte de esos escalones, mito, superstición, ciencia, en el ascenso de lo
que se llama, ignoro por qué, "el progreso humano", mas estos voladores
personajes sí nos están probando: que
la rebeldía y la inconformidad hunden sus raíces en la profundidad de
nuestra historia y que si el que fué
hecho para andar ha querido volar
siempre, el que nació corno un cuerpo
más entre el concierto de la naturaleza, infinitamente más pequeño que los
soles, menos vigoroso que los árboles,
más débil que las bestias, es sin embargo nido y cubil de una satánica
ambición de poder, anhelando siempre subyugar 1a grandiosidad natural,
valiéndose de esa chispilla de la inteligencia, llama azul que debió encenderse entre el barro cuando Dios sopló sobre la cabeza bárbara del hombre primitivo. De esta ambición nació la ciencia, colina frontera a aquella otra más elevada de la cultura. Pero entendamos todos estos términos.
Naturaleza es el conjunto de lo nacido por si, oriundo en si y entregando a su propio crecimiento. Enfrente
está la cultura como lo producido directamente por el hombre, actualldo
según fines volorados. Lo que por sí
ha nacido y crecido puede considerarse sin referencia a valor alguno, si
no ha de -ser otra cosa que natura1eza; o bien, si de un objeto cultural se
retira el valor, queda reducido a mera
naturaleza. Pero la cu1tura no se funda en valores más o menos subjetivos,
sino en cosas a cuya va1oración nos
sentimos "obligados" por considera-

ciones de cualquier motivo. Los pensamientos que pueden manifestársenos
como "debidos" nos sirven para trazar el limite que separa a los objetos
de la cultura de los otros objetos. Finalmente, esta distinción entre naturaleza y cultura, en cuanto que considera una distinción entre dos grupos
de objetos reales, marca el fundamento dr la división de las ciencias, a través de las cuales el hombre trata de
posesionarse y aprovechar la realidad.
Rickert ha dicho: Si consideramos un
suceder cualquiera, podemos percata.rnos de que no encontramos en él límites apreciables, sino que todo fluye
en una continuidad de tránsitos paulatinos. Toda forma extensa en el espacio o que llene un tiempo tiene este
carácter continuo. Pero hay que añadir que en este proceso ningún momento tiene apariencia idéntica sino
que cada uno es específicamente diverso. Así la realidad parece ser una
"continua diferencia" o un '!continuo
heterogéneo"; como ]a mente no puede copiar este fluir diversificado, entendemos a la naturaleza en sí como
irracional. Racionalizarla consiste en
insertar en la huella mental que nos
causa una interpretación o modificación que es de un doble posible carácter: o transformar arbitrariamente
en homogéneo lo que en si es dh·erso
(labor ele abstracción) o cortar en trozos diferenciados lo que en sí es continuo (labor de experimentación). La
homogeneidad seccionada constituye
el campo especial de las matemáticas.
La diferenciación constituye el campo
de, las llamadas ciencias naturales. La
ciencia no puede operar sino por estos dos caminos en los que no copia
sino falsifica la naturaleza; ]a falsifica, es preciso en tenderlo, desde el ángulo de que formá de ella una serie
de imágenes arbitrarias, los conceptos,
que sólo son aspectos, no como retratos, sino como símbolos para alcanzar
el poder de opÚar sobre lo real. El
presd rn::lir de la hetereogeneidad ( que
es lo matemático ) , iguala la imagen d e
la naturaleza en el mundo de las cantidades puras, pero los objetos de qu e
habla no tienen ya sentido "real" sino
que se retráen a la esfera de los seres ideales. (Cuando decimos "cuatro" podemos referirnos a objetos sin
q~1e nos importen sus diferencias efectivas correspondientes, sino que "cuatro" es una cantidad ideal que sirve
para envolver o cubrir a todos, los m3.s
variados posibles, que solo tengan de
común la condición de ser cuatro ) .
Se ha perdido, pues, la r ealidad que
se finca en lo di verso y sólo a este
precio las agudas e infinitas diferencias del mundo pueden ser cubiertas
con la red de las abstracciones matemáticas. Pero si por el contrario la
ciencia desea recalcar ]as diferencias
de ]o real para individualizar los fe-

nómenos, entonces necesita destruir la
secuencia que une un momento con
otro en el fluir del mundo, marcar límites a cada momento y separarlo y
rescatarlo 'de 1a corriente indiferenciada de la naturaleza. Cada "pedazo"
de estas secciones arbitrarias de ]o natural se llama "fenómeno" y su individualización resulta indispensable pan1 la faena experimental en que la
ciencia busca las ]eyes de esa naturaleza que ha falseado. Resumamos,
pues, diciendo que la ciencia no puede relatar con fidelidad o reproducir
sin diferencia este mundo de las realidades externas, el crecer de los vegetales, el circular de la sangre, el
combinarse químico de los elementos,
etc., que constituye la materia de su
estudio. Ni puede, ni desea hacerlo.
La ciencia es simplemente una arquitectura de conceptos desde y en los
que el hombre organiza su poder sobre el mundo. A medida que la suma
de ese poder logrado sea, mayor, por
mejor se tendrá a la ciencia que lo
produzca. La química contemporánea
es mejor que ]a alquimia medieval,
simplemente porque permite- con un
margen inmensaffiente más sólido el
manejo de la naturaleza puesta al servicio de los fines utilitarios del hombre. Contemplada desde este ángulo
la magia nos aparece como ciencia
caída en desuso simplemente porque
sus fórmulas resultaron inoperantes.
Hay tanta razón para llamar mago de
la ciencia al destructor de hoy como
para llamar científico de la magia al
brujo de ayer: ambos son ejemplares
qu e, salvando el grado de la eficacia
del propósito, por igual demuestran ]a
ans iedad del hombre por apoderarse,
para su uso, de los magnos secretos
naturales. Pero seria un despropósito
burlarse de las gentes que ayer tuvieron fe en las brujas,• porque estamos
expuestos a que mañana se burlen de
nosotros que concedemos crédito a la
ciencia de hoy. En realidad la ciencia
no es sino una magna arquitectura,
una aventura estupenda de la fe, aunque muy curiosame_n te ciertas gentes
cree n que la ciencia y la fe se contraponen. Vamos a estudiar_ un poco esto: Un hombre prisionero dentro de
una celda de piedra, hermética, sin
puertas ni ventanas, cuyos muros espesos sólo dieran lugar al paso de
alambres capaces de transmitir vibra-ciones eléctricas provocadas afuera,
en el mundo que el preso nunca ha
visto ni podrá ver, por fenómenos, cosas o seres desconocidos, ¿podría deducir verazmente de ]as ,,ibraciones
las características de los seres que ]as
producen, cómo son, qué aspecto guardan, bajo qué leyes o reglas crecen r
obran, etc.? Es . difícil decir que sí.
Cada uno de nosotros somos exaltamente como el preso, encerrados en la
cárcel de nuestra razón a donde sólo
llegan del mundo exterior ]as vibraciones de los nervios de nuestros sentidos y cuyas percepcfones son 1a·s
únicas constancias incompletas por las
que podemos afirmar la existencia de
un mundo exterior cuyas leyes y reglas estamos, sin embargo, ansiosos de
dominar. En estas condiciones, la
ciencia, obra de nuestra razón, desplaza la noción de 1o "verdadero" por la
noción de lo "útil", aplicando la famosa ecuación de Berkeley: "Esse-percipi" , reduciendo el sér al contenido de
nuestras percepciones, lo real físico al
contenido psíquico de nuestra conciencia. Esta es ]a formulación clásiCfl del idealismo sobre el conocimien-

Armas y Letras + Pág. 4

fo. Ahora bien, para sa1ir de esta angustiosa soledad del solipsismo, del
"yo" a quien no consta sino su angustia de sentirse vivir solo rodeado de
vibraciones que son como mensajes
cargados de enigmas, el hombre realiza construcciones mentales, arquitecturas de conceptos con las que pretendt: explicarse lo que pasa afuera. Y
después de haber construido la explicación CREE que es buena. Lo cree
hoy como lo creyó antes. Hoy estimamos que las explicaciones científicas
de la antigüedad eran falsas y que, por
tanto; fué falsa la fé depositada en
ellas. Mañana tocará pensar si es falsa nuestra ciencia de hoy, pero por ]o
pronto y dado que a nosotros sólo nos
toca aceptarla, nuetra ciencia se funda en una fe en vilo entre el misterio,
fe tan simple y pura como aquella mediante el cual Spallanzani creía que
los ratones nacen de los trapos sucios o los estudiosos de la antigüedad
creían en la existencia de aniniales
que se fecundan por el aliento, o los
hechiceros creen matar a un enemigo
pinchando el cuerpo de una miniatura de c·era. Oigamos a Einstein, Planck
y Eddington. El primero dijo:' 'La
creencia en la fe en la existencia de
un mundo exterior es la base de las
ciencias naturales". El segundo escribió: "Saltamos al reino de la metafísica, pues aceptamos la hipótesis de
que las percepciones nos aportan noticia de otro mundo que se halla afuera. Existe un teorema que es el punto cardinal de la total estructura de
nuestra física: la existencia de un
mundo real, externo, independiente de
nuestro acto de conocer y que por sí
mismo es incognoscible". El tercero
afirmó: ' 1 Nos negamos a amaginar la
horrible contingencia de que el mundo exterior, después de todo nuestro
cuidado para llegar a él, podría quedar descalificado por no existir". Y
asi como las brujas tenía un arsenal
de trapos, de velas, de uñas, de alas
de. murciélago y clientes de ahorcado
para provocar el amor, de igual manera el científico tiene un arsenal de
conceptos, instrumental hijo de su sola mente, para operar con eficacia sobre los resortes de la naturaleza.
Desiderio Papp J1a escrito: "Los'
conceptos básicos de nuestras leyes
científicas no son más que construcciones de nuestro espíritu. Fuerza, velocidad, temperatura, ·entropía, campo
electromagnético, inducción en la Física; peso atómico, valencia, afinidad,
en la Química; adopción, mutación,
entelequia, en la Biología; todas estos
y otras semejantes nociones que forman el sistema conceptual de las ciencias, son invenciones humanas, elementos de un vocabulario subjetivo sometido a un continuo cambio.
Casi nada subsiste del vocabulario de
Stevin o de Cardan, del químico de
Stahl y de Black, del biológico de
Swammerdam y Spallanzani en la
ciencia ele hoy, al igual que el vocabulario de ]a ciencia de hoy no será
probablemente el de los siglos venideros. La rápida y trascendental transformación operada con ]a teoría de la
relatividad y aun más por la de los
cuantos en la física moderna, demostró una vez más el carácter pasajero
Y artificial de estos conceptos eliminables que una época más confiada
que la nuestra · pudo creer eternos e
irreemplazables". Mas precisa entender que esto no es un ataque a ]a ciencia. La ciencia vive . y virá siempre
con independencia de lo que de ella

CIENTIFICAS EN EL ARTE
juzgue y justamente esta permanendos técnicas de la ciencia: la de divi***
cia Je da carta de naturaleza dentro
dir el proceso natural o la de homode las exigencias del espíritu humano.
En el orden de las ideas, el contac- geneizar lo diverso del mundo. Todas
Lo que nos interesa es dejar sentado to de lo viejo y lo nuevo genera fre- estas ideas y estas técnicas deben proel carácter antromomórfico de las Je- cuentemente la fertilidad del pensa- ducir un eco en el arte. Ello es exacyes y técnicas científicas y eliminar mieJJto. Asi el contacto. de las ideas to. La idea de la sensibilidad intelila posibilidad de suponer que los hom- de Collingwood -con la memoria de al- gente de lo natura] produce la corrienbres pueden leer y descifrar a la na- gunas venerables páginas platónicas tP. del romanticismo artístico; la divituraleza con independencia de todo incita a esta tesis original en cuanto a sión del fluir natural y la aplicación
carácter subjetivo, simplemente aso- su formulación más amplia, por más de la técnica de la luz produce la pinmándose a sus sentidos. Si es verdad que sean obvios algunos de sus ingre- tura impresionista; el homoge'neizar
que nuestras arbitrarias leyes científi- dientes particulares: Siempre que en las diversidades del mundo produce la
cas por falsas y fallas que sean deben la evolución de la Historia del Arte aplicación de la matemática al cubistener alguna conexión, deben lograr al- aparece un modo que revela una esti- mo; la idea de la naturaleza como mágún acierto al representar a la real le- 1ización fuertemente desconectada de quina influye en la creación de ]a lígalidad de la ,naturaléza, y nuestras sus antecedentes, bajo el tejido de los teratura automática y la idea del munconstrucciones mentales deben tener elementos puramente estéticos existe do como proceso y velocidad orienta
en "alguna parte" una línea de inter- como sostén y como motivo de in- la producción técnico-artística del cistcción, pues de otra manera seria fluencia preponderante el hueso de nematógrafo. Creo que es demostrainexplicable el innegable éxito de la una idea científica. Los artistas con- ción bastante. Asomémonos ahora a la
ciencia para prever algunos fenóme- sidE!ran frecuentemente su labor como ronda fantástica de los modos del arte.
nos, ello no quiere decir que nuestras algo absoluto, realizable sin la neceleyes científicas gobiernen a ]a natu- sidad del contacto de toda otra labor
raleza, ni que sean descripciones ade- mental que no sea el afán de proch, •
cuadas y justas de esa ordenación cir belleza, Pero esto es falso. FreLa época de la Tempestad y el Imnatural. Ni siquiera, en el curso de cuentemente el artista no hace sino petuo, el usturm und Drang" el vendala historia del hombre, esa enigmá- poner el ejercicio de lo bello al servi- val romántico cuyos aires azotaron el
tica Naturaleza nos ha producido cio de un interés ajeno, frecuentemen- alma de los hombres por 100 años enuna sola interpretación general, una te científico, deliberada o inconscien- cendiendo al rojo el testimonio sentiidea a la que investigadores y filóso- temente. Vamos a fundar esta afirma- mental de las artes en conflagración
fos hayan siempre permanecido fieles. ción, En su Fedón y en la Apologiª a que Alfonso Reyes llamó "incendio
Collingwood, filósofo de Oxford, uno de: Sócrates, el gran maestro de la fi- para carbonizar el mundo", el desbode los mejores ingleses en la linea de losofía de todos los tiempos expresa carse impetuoso cuando los dóciles
Russell o de Wbitehead, ha sugerido estas o parecidas palabras: "l,Qué es corceles del alma se rebelaron y rom, el siguiente panorama sobre Ja idea de lo. muerte? Aparte del alma -separa- pieron las .bridas de la atadura raciola Naturaleza que consideramos total da de! cuerpo- el cuerpo se ha aisla- nal, estuvo precedida por aquel otro
para la explicación de la teoría que do en sí mismo; y el alma, aparte del período en que el hombre ensayó los
proponernos: Los hombres hemos con- cuerpo y separada de él, se ha aislado primeros pasos modernos de ]a ·ciensiderarlo a la Naturaleza de tres mo- en sí mism3; ésta es una condición cia y luego se embriagó con su velodos: 1o.- Los griegos se imaginaron para captar al verdad. El cuerpo es cidad. Apenas encendido el tizón prouna Naturaleza copiada del modelo del un estorbo para el conocimiento. Los metéico de la ciencia moderna su huser humano dotado de alma y de in- sentidos no pueden conducirnos a ver- mareda pareció llenar con volutas
teligencia de la que, según ellos, todo dad alguna. Cuando el alma se pro- enormes el espacio infinito. Era una
el Cosmos estaba saturado. Pensaban pone investigar cosa alguna por medio velocidad precoz que semejaba objetique la vida y la inteligencia de los se- del cuerpo sufre un engaño decisivo. var ]a frase de Nietzche: "Aprendí a
res que habitaban en la superficie de El alma razona mejor cuando no la andar y desde entonces corro". La
hl tierra representaban sólo un aspec- perturba nada que provenga de los ciencia antigua había intentado el cato de la vitalidad inteligente que todo sentidos, ni una pena, ni un placer". tálogo simple de los "hechos" en una
lo impregaba y que la planta y el ani- Y en la Apología agrega: "Mientras descripción cuya simplicidad apenas
mal participaban, en su propia medi- poseamos nuestro cuerpo nuestra alma rompió Aristóteles con su ensayo de
da, del "alma" del mundo dotado de será perturbada por esta cosa mala. genética. Cuando la inducción, como
movimiento autónomo querido y guia- Amores, deseos, tentaciones que pro- método lógico especializado se impuldo por su propia mente; 2o.-Los vienen del cuerpo nos alejan de la ver- só por Bacon, los hechos aislados enhombres del post-renacimiento, influi- dad y este "intruso" nos ensordece y cuentran ]a forma de ligarse y el "cados por el descubrimiento de las má- nos conmueve. Cuando hayamos muer- tálogo" se transforma en "sistema". La
quinas, variaron la idea griega, El to podremos alcanzar un saber puro y ciencia se torna en descripción de las
mundo, según ellos, era incapaz de or- si mezcla, de las cosas en si mismas cadenas evolutivas de la naturaleza y
denar sus propios movimientos e in- pur.as y sin mezcla". Hasta aquí la voz 13 vida se mÚeve reflejada en la pancapaz también de moverse a sí misorn. solemne del viejo Platón. "El conoci- talla del pensamiento. Esta es la caSu actividad le era impuesta desde miento en 1a muerte será puro y sin racleristica relevante que aporta ]a
fuera y su regularidad d ebida a leyes mezcla" -repite el eco de sus pala- llegada del Siglo XVIII: entender la
también impuestas desde fuera. En lu- bras. Y a contrario sensu admitamos dinámica del Cosmos bajo los símbogar de organismo natural, el mundo con Platón que nuestro conocimfento · los de ]a expresión lógiCa. "Se ha
era una máquina literalmente: una es mentiroso y mezclado. La vida sig- temporalizado la cadena de la existendisposición de ,partes corporales dise:. nifica, en la abstracción mental que cia" - se dijo comentando el espíritu
fiada, montada y puesta en marcha; funda la filosofía y el arte, Ja intrusión del Uempo. Y como un río que hubie3o.-Finahnente, la idea moderna co- de los sentidGs en cuyo testimonio se ra incorporado un aluvión de materrige esa postrenacentista; se basa en apoya ]a experiencia científica, pues riales inertes, se desembocará más
la analogía entre ]os procesos del mun- 1,1 humano y la vida son esa conviven- tarde en la teoría darwiniana que ledo natural tal y como lo estudian los cia impura del alma con el cuerpo. Y vantó el testimonio de viejos restos
hombres de ciencia y ]as visicitudes en la indisoluble unidad del ," ro", con- petrificados como quien incorpora pad(; los asuntos humanos tal y como los ciencia y arte reconocen y se nutren labras antiguas y olvidadas para, en
ven los historiadores. Entonces, según de ]a misma raíz de fe y de engaño, un discurso excitado, contar elocuenesto, la Naturaleza se desarrolla en un d e la misma labor de construcción ar- temente la historia del mundo.
A partir de ehtonces, la ciencia nalargo proceso que no se repite sino en bitraria, del mismo aislamiento irreapariencia y que se desarrolla como mediable en que la fantasía edifica sus tural considera la vida como dibujavelocidad encaminada al misterio. Es- castillos deleznables para perseguir la da por el mundo de los fenómenos que
tas tres ideas: ]a naturaleza como ser verdad o para p erseguir la belleza. se mueven ligados en lo que pudiera
inteligente, la naturaleza como máqui- Esta es la explicación del por qué la llamarse el "programa de evolución
na, 1a naturaleza como proceso bistó-· ciencia interviene en la vida del arte, del tiempo", en cuya función todos los
rico de la velocidad, serán elementos ]o quieran o no los artistas. Y ésta es datos aislados se integran y hermaQue deben retenerse juntamente con afirmación que puede fundarse en nan. Esta es la base de una fe inconlos de las dos técnicas científicas: la procedimientos probatorios. He pedi- movible desde donde se proyecta una
que divide el proceso natural para do que se retenga la serie de ideas su- influencia definitiva sobre toda comcesivas sobre la naturaleza: la que la presión del mundo operada por ]a
coystituir los fenómenos y la que bo- consideraba como cuerpo sensible e mente del hombre, incluso sobre el terra las diferencias de lo natural para inteligente,; la que la entendió como rreno aparentemente autónomo del arorganizar el mundo de las entidades una máquina, la que la tiene como te. Lo real se da en fenómenos; nuesproceso histórico. Y también aquell3:s tra reacción opera en emociones; si
abstractas puras.
Sl'

se ligan los fenómenos se encuentran
las leyes del comportamiento natural;
cuando se relacionan las emociones y
se las entiende como ligadas, se diseña el trazo de la vida sentimental. Lo
primero es el camino de la cien~ia;
lo segtlndo es preciso para el arté de
]a época. En ambas cosas, eµ el fondo e:xiste ]a fe y el asombro, según lo
atestigua la cita de Einstein: "Es un
asombro humilde ante el orden que revela el pequeño pedazo de realidad a
que corresponde nuestra débil inteligencia". Pero en ambos casos opera
de igual forma esta nueva manera del
espirito cuyo secreto es bien sencillo;
fundir Jo contingente para integrarlo
en lo durable. La ciencia que se ha
interesado por ]os fenómenos naturales se plantea el problema de su integración en vastos sistemas y la tendencia de interpretar su significación.
Esto no puede realizarse Sino mediante la introducción obsesionante del
tiempo y de la cantidad. Al igual opera, con el arte, toda la faena cultural
del hombre atareado en acumular o
relacionar lo disperso. La liga de los
fenómenos revela la evolución; la suma de las existencias revela la inmortalidad; la suma de los hombres funda las consideraciones sobre lo humano; la liga de los individuos aisladas
aporta la idea de las nacionalidades
y la liga de los instantes denota la necesidad de lo eterno. La ciencia se
apodera de la noción de la evolución
orgánica; lo humano, ]o inmortal y lo
eterno serán conceptos c¡ue acoja como meta el romanticismo literario; el
concepto de las nacionalidades será
botín que recoja el roma,nticismo popularista y político. A ]a postre, todo es romanticismo, tronco agobiado
por su centenar de ramazones diversas: de ahi la dificultad de definir lo
romántico, esa &lt;Hficultad que ya desespera a la Condesa de Pardo, Se encuentran definiciones por cientos, pero ninguna se tiene por. completa
Eícbendorff decía: "Es el siempre repeti40 ensayo de cump1ir, en p_oesía,
la conciliación de lo eterno y lo terrestre"; Agnes Adison ]o define como "el amor del cambio"; Hardenberg
afirmaba: "La vida se parece a los colores, sonidos y fuerzas y el romántico estudia la vida así como el pintor,
el músico y el mecánico estudian el
color, el sonido y la fuerza". De cualquier manera el parentesco entre el
romanticismo y la ciencia natural es
bien notorio, Rudolf Unger lo testimonia en esta clarísima cita: "Se hizo patente una corriente de pensamientos,
quizft de sentimientos y fa,ntasias, que
partiendo de Leibniz pasa subterráneamente hasta llegar al Sturn und
Drang. Kant, Bonneta y Novalis son,
por asi decirlo, como sus postes kilométricos y en esta continuidad
Wieland (el poeta alemáni tiene una
función definitiva. En adelante es la
mezcla de elementos que se ha afirmado que Goethe es el antecedente de
Darwin en el espíritu de un tiempo
en que los datos aislados ya no tienen"
sentido. Schlegel decía: "Todos los libros de una literatura acabada deberían representar un solo libro que desarrollara eternamente el evangelio de
la cultura, Y en la heterogeneidad de
asp ectos, la insistencia en el carácter
evolutivo de lo romántico es el parentesco de familia que encuentran
y reconocen las modernas investigaciones".

¡

1
I'

!l"

l

(Pasa a la Pág. 6)

Armas y Letras + Pág. 5
'I

�Las Proyecciones
(Viene de la Pág. 5)

***
Vamos adelante.
Christian Huygeos hijo de un gran
sellor de la cultura holandesa, que
asombra a Descartes y a Newton con
su genialidad en matemáticas, astronomía, física y óptica, autor del ucosm.otheros" donde la imaginación es un
buen antecedente de Verne y de Wells,
acaba publicando, en 1690, su Traité
dt. la Lumiere", cuya esencia es la de
establecer que la luz, como el sonido,
es fundamentalmente un movimiento
ondulatorio para cuya difusión en el
espacio Huygens inventa el medio del
éter, materia supersensible que no
puede ser vista, pesada ni aislada. Toda esta teoría opera en el reino de lo
iuvisible; se establece en secuencias
mentales en que el cerebro tratará
de esclarecer la realidad analizando
los fenómenos más allá de lo que
permiten las potencias de los sentidos, Newton, en su "Optics", al
afirmar que la luz es una corriente
recta de pa1iículas minú.sculas, combate a Huygens porque -argumentasi la luz fuera onda, los objetos luminosos serían visibles incluso cuando
se interpusiera un obstáculo entre
ellos y el ojo, así como los sonidos se
oyen aunque se coloque un cuerpo
denso entre ellos y el oído. Por la
autoridad newtoniana esta teoría prevalece un siglo. Pero Tomas Young,
el niño prodigio que a los seis años
domina 12 idiomas que incluyen el
árabe, el persa y el etíope, que entiende de matemáticas, de botánica, de
literatura, pintura y filosofía, que es
médico, músico, crítico y atleta, en su
conferencia "The Theory of Light and
Colors 11 renovó la teoría ondulatoria contra Newton, demostrando que
cuando dos rayos de luz chocan, el
punto de incidencia puede tornarse
obscuro porque al unirse la cresta
de una onda con el seno de la otra
las dos ondas se estorban y destruyen. Pero las ideas de Young chocaron contra la autoridad del Márques
de Laplace, Júpiter Olimpico de la
Academia Francesa. Quince años más
tarde, Fresnel, ingeniero militar francés, sin conocer los experimentos de
Young, por sus propias investigaciones llega a conclusiones análogas a las
del prodigio británico; descubre que
las ondas de luz no so~1 longitudinales como las del sonido, sino transversales como las ondas marinas.
Young y Fresnel dieron batana a la
oposición académica y la teoría de las
ondas triunfó. Luego se precipita la
cauda de los descubrimientos. Faraday
demuestra que la electricidad y el
magnetismo se hallan 'en íntimo contacto eón la luz; por este camino
Maxwell, en 1873, declara c¡ue las ondas de luz son electromagnétic~s cortas: Hertz probó que la luz y la electricidad poseen las mismas propiedades ondulafes diferenciándose sólo en
1a velocidad de la vibración en el éter
y descubre las ondas de radio; ~Iarconi, trece años más tarde aplica las
ondas hertzianas al descubrimiento de
la telegrafía sin hilos. Finalmente
Planck, que con Einstein encabeza la
revolución de la ciencia moderna,
aplica su teoría de los "cuantos" a la
luz, delatándola así como atómica y
discontinua, y la teoría corpuscular
resucita, mas ahora asociada a una
naturaleza dual .de la luz, que a veces
opera como O[!da t a veces como corpúsculo, lo que también es común a
cada átomo de la naturaleza. La ciencia moderna no está completamente
de acuerdo con una teoría ni con la

otra. Trattner cuenta que Sir William
Bragg, en su mensaje presidencial a
la British Association dijo: "Los lunes,
miércoles y viernes adoptamos una hipótesis; los martes, ju'eves y sábados,
fo otra".
Todo este pugilato técnico había durado demasiado tiempo y la pelea había sido demasiado ruidosa para que
sus ecos no repercutieran más allá de
las asambleas científicas. Cada episodio de la disputa prolongaba su impacto en oleadas que invadían las crónicas, las gacetas y las opiniones. Y
los pintores opinaron que no podían
ser indiferentes a estas novedades d e
su tiempo, a estas opiniones sobre fa
esencialidad de la luz sin Ja cual el
color y por ende la pintura no existen.
Esto se discutió acaloradamente en el
Café Nouvelle · Athénes, de la Place
Pigalle, en Paris, por el año de 1877.
Desde este santuario alborotó la pléyade de los impresionistas que encontraron en los problemas de la técnica
un pivote para la revolución mundial
de Ja pintura. Naturalmente, en el pasado hubo pintores impresionistas, pero Jo fueron sin saberlo. Se ha dicho
CO!l razón que el impresionismo fué
una de esas cosas que admiten explicaciones diametralmente opuestas, cada uno de las cuales tiene indiscutible
fuerza de con ,·icción. Pero la implicación científica en el impresionismo
es obvia. La entonces nueva teoría
trataba de hacer el cuadro representación de la luz de color del instante, desmenuzándola, aprovechando sus
unidades de acción más momentáneas.
Esto traia éntre otras trascendentales
consecuencias, la de hacer despreciar
el "tema" del cuadro, para elevar la
técnica cxpresi ,·a hasta la categoría de
único problema importante de la pintura. Se trataba nada menos qne de
reproducir la luz y de realizar, pintando, la física de los fenómenos c1·0máticos. El arte ingresó a la categoria de una experiencia de la ciencia.
Y de esta tendencia de arrancar al color el secreto de su realidad, derivó
la pintura hacia su necesidad de vivir
al aire libre de igual manera que la
teoría de la luz requirió la libertqd del
éter. La luz estaba hecha de ondas o
de corpúsculos. Debía entonces pintarse con pinceladas curvas o con puntos redondos desunidos entre si sobre
la tela, como desunidos estaban en el
aire los corpúsculos o las ondas. Se
trató entonces de denotar la presencia
de la pincelada de igual manera que
antes se la había disimulado entre el
liso tejido de los mediotonos. Cada
uno pinta con una coloración preferida: )Ion et con azul; Sisley con rosa;
Pissarro con verde; :\Ianet con negro.
Pero en todos la idea consiste en
aprender un instante de color tal como vuela en el éter, entendido en una
concepción instantánea, de realización
fugaz. Se trata de imponer un sistema
técnico visual , de enseñar que todo,
las catedrales, las callejas, Jos jardines
o el hombre, han de verse como un
sistema físicamente establecido de
manchas azules-violetas-verdes o rojas.
Y en la pintura lo que importa es el
sistema cientifico, no el objeto pintado, porque los objetos no son sino intermediarios para transmitir ]os fenómenos del color. La luz es fugaz y el
impresionismo adora la fugacidad. La
apariencia de las cosas pertenece al
instante y no a la observación profunda y el impresionismo no cree sino
en la sugestión de lo instantáneo, cualquiera que sea la cosa mirada, un haz
de trigo, un ciprés o simplemente el
cielo y el sol. Monet copia docenas
de veces el estanque de su jardín para
captar alguna variación levísima de la
luz; Sisley pinta cuadros a base de
complementarios puros y con él Pissarro, Renoir y los demás, tal como son

Armas

y

los colores de la luz del sol descompuesta por un prisma según habían
demostrado las investigaciones ópticas
d{; Bunsen, Rood y Kirchoff. La unión
de la ciencia y el arte no puede ser
más clara. Los neoimpresionistas, parí! lograr un efecto, lo más etéreo posible, de ]a vitalidad cromática, citaban como su autoridad científica a
Cbevreul. Se elimina el dibujo porque
se afirma que "el aire fluctuante corroe el contorno de las cosas". Esta
afirmación parece un eco de las demostraciones de la pelea NewtonYoung--Fresnel. Se piensa que en la
luz y el aire la visión se transforma
rn un tapiz de puntos de color; esto
parece vivir el espíritu de la teoría
newtoniana. Y no es un azar que Van
Gogb, con quien se llega al éxtasis sensual del color, tenga la obsesión de
pintar al sol que flota en el ciclo como
una bola de fuego; al sol, fuente de la
luz, al sol que derrama su poder sobre
todos, los buenos y los malos, según
rrzan los libros santos, por los siglos
de los siglos. La expresión pictórica
de todos los tiempos se entendió siempre como un mensaje empeñado en
contar algo: la belleza de Jo celeste,
l~ excelencia de lo sensible, la tragedia de lo real , etc. l\Ias, por amor a
la verdad científica, e] impresionismo
desdefio todo esto, para dedicarse a
contar solo, cientificamente, cómo es
en rralidad la luz.

** *
El florecimiento de la "Ecole de
Paris" integró en l.utecia, paradójicamente, un espléndido conjunto
dt extranjeros: Picasso, Cbagall, Klce,
Soutine, Max Ernest, Miró, Dalí,
Zadkine, Gargallo, etc., en cuyo ámbito cobraria resonancia el grupo comandado por Guillaume Apollinaire,
)Tax .Jacob, Jean Cocteau, Paul Dermer, .Braquc, Lipchits, cte., los abanderados en la época cumbre del cubismo. Otra vez en el aire-había sacudimiento de fronda. El cansancio ele lo
visto y sabido impulsaba a la búsqueda de nuevos rumbos. Se había confiado demasiado en "los sentidos que
deforman contra el espíritu que forma", como escribia Georjrs Braque, y
sC' aspiraba a la creación de un mundo artístico autónomo, sin raíz tradicional, con fin en si mismo. Se ponderaba el odio a la "mentira imitativa" entronizada desde el renacimiento italiano; se a·cusaba a la realidad
de penetrar brutalmente en el arte
vincul:índose a sn reproducción como
única y equivocada finalidad estética
y por tanto, bajo e] signo de una rehelíle voluntad , se postulaba la defensa de lo espiritual, entendida como
"aspiración de orden i:lemiúrgico", semejante a la faena divina de crear un
modelo, a realizar objetos simple y
solemnemente plásicos, sin recuerdo,
lazo ni vinculación sentimental arrastrado por el hábito de los sentidos.
La aspiración de los innovadores descubrió en la abstracción y el geometrismo Tos ºinvariantes" capaces de
unir como en un arco el arte prehistórico y el superevolucionado. Se buscaba la uesencialidad" plásica perdida entre los millones de objetos y formas del mundo, y este afán tenia que
hacer del arte cubista una aplicación
práctica de la geometría. Puede establecerse con absoluta precisión la
igualdad de las técnicas de cubistas v
geÜmetras por cuanto que ambas siinifican igual afán de huir de la imitación de la naturaleza esclavizadora
realizando una faena intelectual e~
contra de la sensualidad que arrastraba a la copia servil de las cosas. Si la
emoción deriva de la forma y no de lo
que esta representa, ¿ porqué obstinarse en buscar en el arte una reproduc-

ción y ver en la pintura, por ejemplo,
el retrato del objeto vulgar que el espectador dejó afuera del museo? Recordemos como operaron los primitiYOs geómetras griegos. Millones de objetos necesitaban ser reducidos a formas-tipo para que el cerebro del hombre pudiera manejarlos sin fatiga. En~
tonces el geómetra organizó grupos de
similitudes, agrupó a los objetos en algo parecidos entre si, abstrajo las cualidades análogas eliminando todas las
características puramente individuales, y redujo la enorme heterogeneidad subordinándola a un catálogo de
reducidos modelos: el cono, la esfera,
el cubo, etc., dentro de los cuales podía encerrarse todas las posibilidades
de lo existente. Se crearon asi instrumentos mentales para manejar la realidad a través de cosas sólo vivas en
fo mente del hombre, por cu~nto que
ningún objeto de la naturaleza puede
realmente ser como una figura o un
cuerpo geométrico puro. Es una labor
de "creación demiúrgica", un enriquecimiento de la esfera del sér, una función prodigiosa realizada por un camino análogo al intuido por el deseo
cubista: de ahí que la aspiración a
crear esencialidades artísticas abstraidas de la realidad e independientes de,
ella tuviera que caer en el geometrisrno como camino pláStico necesario
en la creación cubista.

*

Relaciones Entre

i'
1

**

Ahora bien, mas tarde, como una
derivación del sentido de originalidad
que arrastró hacia el cubismo, se produjo el fenómeno curioso de la literatura automática que creemos entender
como afiliada al desarrollo del seutido
cjentifico ele la época maquinista. Ya
Spengler, el inevitable, establecía que
el maquinismo sólo puede entenderse
partiendo de la técnica cuya significación, a su vez, no puede entenderse
sino partiendo del alma. Para él la
técnica no consiste en la fabI\icación
de herramientas, sino en su adaptación para la lucha y por ello la rnoy ·
lid.a d libre del animal es ya, con res.pecto a la planta, un escalón de la técnica. La máquina es desenvolvimiento ele guerra contra la naturaleza, en
que el hombre encierra su "rosado optimismo progresista"; cosa al ser-yicio
humano en que se pretende arrebatar
a la naturaleza el secreto de la creación. Pero si trasponemos el umbral
de la herramienta primitiva y más allá
de la inventiva heroica del Renacentismo llegamos hasta el maquinismo
burgués o capitalista del Siglo 19, encontramos curiosamente con que la
máquina acaba por transformar su
significación, y que de medio ·de lucha se torna en fin en si de la absurda ciVilización de nuestra época.
"La mecanización del mundo entra
en peligrosa tensión", se ha escrito.
La naturaleza del mundo se transforma y el espíritu del hombre no es ajeno a este panorama de la naturaleza
modificada. En medio del mundo ba
surgido la máquina nueva como una
espec~e de n:ionstruo que semeja tener ,
voluntad propia y que exige al hombre su contribución de sufrimiento,
e~fuerzo y lágrimas, constituyendo una
especie de terrible ideal oculto Y no
Yfl una necesidad vital del hombre.
Por la máquina entramos de lleno
en una etapa sociológica cuyo torturante ambiente deformado en la economía y en la política ni siquiera pudo ser previsto en la época de ]a herramienta primitiva o del descubrimiento renacentista. Y el hombre, al
propio tiempo fascinado y medroso,
se posterna ante el nuevo amo al que
vo que el hombre coÍnún, no podía
(Pasa a la Pág. 8)

,

proporcionar este material al contador
público. Los auditores internos están
naturalmente más familiarizados con
(Viene de la Pág. 2)
el aspecto técnico de las operaciones
Y productos de la Compañía. La cooprecios, autorización para el pago, peración puede organizarse en tal forpreparación y entrega del cheque, aca- ma que proporcione al contador pútamiento de los términos del descuen- blico la información que particularto, registro contable de la transac- mente será necesaria en relación con
ción-, todos estos puntos y otros, tie- fa verificación de inventarios.
nen una repercusión en el sistema de
Puede existir el caso de que la Comcontrol interno.
pañía tenga muchas sucursales, almaSin duda, ustedes están familiariza- cenes, tiendas de menudeo, y otros ludos con los extensos cuestionarios so- gares donde se guarden existencias, en
bre control interno que son amplia- cuyo caso deben hacerse arreglos a
mente utilizados, pero que no podemos fin de que los auxiliares del contador
describir en detalle en esta discusión. público visiten únicamente algunos de
El Comité sobre Procedimientos de estos lugares cada año y que, por roAuditoria del Instituto Americano de tación, visite cada lugar cada 3 a 5
Contadores ha publicado un folleto años. En tales casos, los ·auditores insobre el tema de Control Interno y, ternos deberán visitar, durante el año,
además, hay un Capitulo del nuevo los lugares no cubiectos por el contaManual del Contador Público Titulado dor público.
que se titula "Confianza en el Control
Posiblemente uno de los beneficios
Interno". Mi propósito es simplemen- mayores en la auditoria a base de cootr llamar su atención sobre el hecho peración es la reducción de la revide que este asunto forma parte inte- sión detallada de las operaciones por
grante en las relaciones entre el con- parte del contador público. En los catador interno y el contador público. sos en que, en otras ocasiones, se huEs obvio que el trabajo del contador biere requerido un análisis detallado,
público será más expedito si existe puede hacerse a base de pruebas s·etrabajo ya hecho de auditoría interna, lectivas, o si en situaciones normales
y si el control interno es adecuado. se llubiera requerido examen a base
En la parte final de este escrito, se de pruebas selectivas, la amplitud de
mencionarán algunas de las formas en éstas podrá ser reducida. Si por ejemque el trabajo de auditoria puede ser plo, los auditores internos llevan a camás expedito mediante una coopera- bo en una forma independiente conción real entre el contador interno y firmación de una parte de las cuentas
por cobrar, el contador público puede
el contador público.
confiar, en una forma amplia, en los
resultados de tal verificación, siempre
AUDITORIA A BASE
y cuando se haya satisfecho de que
DE COOPERACION:
sea correcta. Si los auditores inter•
La gerencia de una Compañía mo- nos revisan digamos una tercera parderna está interesada en ver que el te de las adiciones a las cuentas de
trabajo de contabilidad, auditoria y activo fijo, el contador público puede
suministro de informes se haga en for- revisar únicamente un 5 %, seleccioma correcta, con la mayor eficiencia nando algunas de las partidas checadas
y economía posibles. Nuestros intere- por los auditores internos, asi como
ses en la -contaduria pública están di- otras adicionales. En todos ]os casos,
rectamente relacionados con los inte- deberá existir un completo intercamreses de nuestros clientes, y nosotros bio de información entre los auditores
alabamos el progreso a pesar de que internos y el contador público.
Sin importarnos si el cliente tiene
pueda resultar en una reducción de
o
nó
un cuerpo de auditores internos,
nuestro trabajo y nuestros honorarios.
Seria muy torpe el contador público existe aún mucho trabajo que puede
que no cooperara para reducir la ex- ser hecho por auditoria a base de cootensión de su propio trabajo, ya que peración. Puesto que los estados ficon ello no sacrificaria la eficiencia nancieros son primordialmente manidel mismo en los aspectos dr contabi- festaciones de la gerencia sobre las
lidad. y de auditoría, al propio tiempo cuales el contador público expresa
c1ue representaría una mayor cncien- una opinión, es costumbre que la gecia y economía para el cliente. Debe- rencia y los responsables de contabiríamos luchar por el establecimiento lidad firmen cartas de. confirmación
tle departamentos serios de contralo- relativas a inventarios, pasivo y otras
ria y auditoría interna. Los cierres partidas.
El contador público debe utilizar,
mensuales por parte' del personal interno, deberían hacerse, en cuanto en cuanto le sea ppsible, las fa~ilidafuere posible, con iguales procedi- des c1ue le puede proporcionar el permientos que los ci~rres anuales des- sonal de GOntabilidad. Debe efectuarse un trabajo preliminar a fin de repués de la auditoria.
Si el cliente tiene un departamento ducir el volumen de trabajo después
de auditoría interna hay mucho que de la fecha de cierre del ejercicio, Y
pucrle hacerse en el campo de audi- procurar la mayor coordinación posible con los contadores internos. La sitoria a base de cooperación.
Primero que nada, debería planear- orruicnte lista es una ilustración de . la
•se anticipadamente la división de la- información que debe ser proporc10bores entre el contador público y los nada por los contadores internos, a
auditores internos; ésto deberá l1acer- fin de facilitar el trabajo del contador
se poco tiempo después de haberse público:
J.- Toda la información pertinente
completado la auditoria anual, y plarelacionada
con los programas de aunearse las actividades para el siguienditoria
interna.
tf' año. Los planes deberán cubrir,
2. -Copias de Jos estados financieentre otras cosas, de confirmación de
cuentas por cobrar y la observación ros mensuales y anuales.
3.- Catálogo de cuentas y una lista
d&lt;" la toma del inventario físico. Los
ck
los libros de primer ingreso, así coauditores internos deberán preparar
mo
una descripción de la forma en
los planes de control interno l' proque
se registran ]as operaciones.
porcionarlos al contador público. Es
4.Actas de asambleas de accionisobvio que el contador público hará las
Pruebas que estime necesarias a fin de tas, directores y juntas de importanasegurarse de que los trabajos han si- cia.
5.- Conciliaciones bancarias Y otras
do desarrollados de acuerdo coh el
informaciones
relativas a verificacioplan. Los auditores internos deberán
nes
de
efectivo.
conservar, en sus archivos, todos los
6.- Análisís de los fondos de caja
Programas e instrucciones giradas, Y

1

r

1
1

Letras + Pág. 6

chica, anticipos a empleados y partidas similares.
7.- Una relación de cuentas por cobrar, clasificadas por antigüedades, en
la cual los saldos acreedores hayan sido segregados, y con anotaciones relativas a las cuentas antiguas y partidas de importancia. (En relación con
las cuentas por cobrar, el contador interno debe preparar un detalle de la
provisión para cuentas incobrables, y
debe hacerse arreglos para encargarse
de una parte considerable de trabajo
de detalle en relación con ]a circularización de cuentas).
8.- Una cédula de documentos por
cobrar, en caso de existir, mostrando
todos los detalles pertinentes, junto
con una conciliación con la cuenta de
ingresos por intereses.
9.- üna relación detallada de inventarios, con precios y cálculos, arreglada en tal forma que facilite la conciliación con Jas pruebas físicas de
inventarios llevados a cabo por personal del contador público. La tabulación debe mostrar, separadamente, las
partidas obsuletas o de movimiento
lento y, además, debe adjuntarse un
resumen que muestre la comporación
con el año anterior. (Antes de la toma
del inventario físico, el cqntador interno y el contador público deben ponerse de acuerdo en relación con las
instrucciones escritas que deben expedirse para ]a toma del inventario,
iPcluyendo lo relativo al arreglo y distribución del material que va a ser
contado, separación de las propiedades de terceros, en la delimitación correcta de materiales recibidos y materiales embarcados, y en la supervisión y verificación de ]as partidas
contadas. Debe ]legarse a un perfecto
acuerdo en lo relativo a valuación y
que ésta sea a base de procedimientos
aprobados por el contador público).
10.~ Una relación completa de pólizas de seguro y otras partidas de gastos anticipados. (Al contador público
no deberú pedírsele que efectúe cálculos por lo que .respecta a el cómputo
de las primas no devengadas).
11.- Un análisis de los cargos en las
cuentas de activo y fijo y en las cuentas de reserva relativas.
12.- Vna relación o balanza de comprobación de las cuentas por pagar o
gastos acumulados por pagar. (El contmlor interno deberá procurar, a toda costa, que esta lista contenga todas
las partidas, a fin de disminuir el
tiempo que invierta el contador público en fa búsqueda de pasivo no registrado).
13.- üna cédula de documentos por
pagar, en caso dr existir, mostrando
todos los detalles pertinentes, así como la conciliación con la cuenta de
intereses pagados.
14.- lnformación relativa a pasivo
a largo plazo, en caso de existir, incluyendo un resumen de las estipulaciones y garantías contenidas en los
contratos de préstamo o escrituras tle
emisión de bonos.
15.- Un análisis de los cargos en las
cuentas de capital.
1H.- l:n resumen de ]as ventas, por
productos o por clasificación apropiada.
1i.-Análisis de algunas de las cuentas de ingresos y gastos, según se ha;ya acordado pre,,iamente. Esta Jista
puede incluir, asimismo, reparaciones
y mantenimiento, impuestos, gastos de
Yiaje de ejecutivos, contribuciones, ingresos misceláneos, etc.
Podrá verse que, después de que todo Jo antes citado haya sido ]levado
a cabo, queda poco por ha~er por el
contador públicó. Sin embargo, éste
debe satisfacerse, a sí mismo, d~ que
todas las partidas que se muestren en
los estados financieros estén correctamente presentadas, y a pesar de que

Armas y Letras + Pág. 7
,

el trabajo del contador interno facilita el trabajo del contador público, esto no lo exime de responsabilidad.
A medida que los negocios modernos vienen a ser más complejos, existe una mayor necesidad de cooperación entre la contaduria interna y la
contaduría externa. Unas cuantas horas en la planeación anticipada, en las
cuales se define la cooperación del
departamento interno, de contabilidad,
pueden economizar días en los trabaj9s finales de auditoría.

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín ~rríba mencíonado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información de] fondo y continente de la obra, cotejada·
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artistico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad dC Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber sellalado en Jas breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moclc-rna, y esperando recibir en bre,·e de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
Yivas expresiones de su más alto reconocimiento.
~

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Líe. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

11

�,

•

Rafael López
(Viene de la la, Pág.)
cia: La Cita, Salmo de Navidad, Margarita Gautier; tomó más tarde pasaje
en el vuelo del parnasianismo y fué Su
poesía euritmia y nieve, como forma
de mujer.
Siempre en pegaso propio, tra~cendió el Simbolismo conservando en todo su vuelo esa eclosión jocunda de
su espíritu, especie de luz eufórica
con que coloreó su dolor interno; asi
dice:

Aquí ambuló, antaño, la vana
sombra de Lázaro P. Feel,
con el airón de la mañana
en el penacho de su Abril.
Hora del divino embeleco;
del beso que al corazón fiel,
lleva del paraiso un eco
en su precario cascabel.
Al diablo la inútil chaquira
ociosa al cuello de la flor,
como el carmin de doña Elvira;
hay que santificar la lira
en servidumbre de dolor.
Cuando· el dolor iba a brotarle a flor
de labio para curvar en una mueca

su poesía, la aristocracia de su espíritu tocaba de ironía la estrofa de su
canto:
No me demoro en el dibujp de un perfil

-vulgar barro mestizo- que no fué el
(Antinoo,
Se sintió hermoso siempre que el amor
(dijo: "si";
y vivió en desventura cuando dijo que
(no.
En la tela de su alma, que paisaje más

(vario
pintó la vida joven con goloso pincel;
de formas .Y colores fué hambriento
(sagitario
y corl'ió entre gacelas con paso de
(lebrel.

Hoy al margen de lodo devaneo
viendo como una sombra pasar la
(juventud,
oye J'onronear el gato del deseo
en el sillón burócl'ala, mullido de
(quietud.
Lente' maravillosa que dió la gracia
de la curva aun en aquellos temas contrarios a su amor patrio, porque su visión interior todo lo trocaba en belleza.
Así dice en su poema El Beso de la
Malinche; dedicado al escritor y abogado Don Alejandro Quijano:
Beso legendario; miel en la cora:a;
pimienta en la gula del neblí del sol;
preludio mesli.:o de esta nueva ra:a
que con labios indios en el aire enla:a
la letra católica del ritmo espailol.
Tórtola que arrulla bajo la parcela
y labl'a enll'e tumbas Sil nido de amor.
Frágil y olorosa raja de canela
en el chocolate del Conquistador.
Pero la nota predominante en la lira
del poeta es el resonante acento, hervorosó como un mar, de su sentimient0 patrio. Logias del Renacimiento o
bíblico cedros del Líbano, fueron entonces sus cantos a :.\léxico, desafiando
así a quienes en esa época, como hoy
todavía, desdeñan nuestras autenticas
y genuinas figuras nacionales.
Ni en verso ni en prosa ni en público ni en privado, ocultó su fervor por
nuestros primeros padres. Con motide la reimpresión de la célebre His-

"º

toria de la Revolución de la Nueva España, antiguamente Anáhuac, del Padre Mier, al apoyar aquella iniciativa,
en una de sus famosas "hebdomadarias" de "El Universal", decía entre
otras cosas: "Es una excelente idea,
que me reconcilia con el Cuerpo Legislativo, el cual igualmente ordenó la impresión de los discursos contra lturbide. Y no hablo así porque yo sea iturbidista. ¡Dios me libre! nací a la sombra de la Alhóndiga y me siento
solidario del Cura en sus gloriosos exorcismos; creo que los hombres dignos de que se les venere son
aquellos que desde las gradas de un
cadalso hacen brillar una esperanza,
en frente de otros que trafican con el
ideal como si fuera mercancía de traspaso".
Undoso y sonoro, tiene en sus Vitrales Patrios, poemas que solo un bardo
de una sola pieza como él puede hacer
surgir al golpe de su maza, como esculturas buonaróticas. Sólo un iluminado interior puede lanzar hacia lo alto sus voces proféticas, como espadas
flamígeras. Así sus estrofas ascienden
como las llamaradas del incendio de
una selva mesiánica.
"Quién como él pudo condenar abeternum a la Malinche con este solo aletazo de su poesía:
¡Porque Dios no perdona tu amor,
doña Marina!; y ¿ qué otro poeta nos
hace sentir la presencia del genio como cuando ex.clama en su Soneto a
:\fore1os?
Las fuerzas me faltaron cuando si( guiendo anduve
pol' cumbres y llanuras su rastro de
(león;
a veces lo veía pasar en una nube
que fustigaba el /meno y empu¡aba 11n
( ciclón.
Se posan en su tienda las alas de
(querube
de la Victoria. El triunfo cabalga su
(bridón.
Desnuda, entre las fieras garras de un
(candor,
sube su espada a suspenderse del tahali
(de Orión.
Sil genio es el paisaje del Sur; riscos y
(montes
que escalan firmamentos u colman
( hori:onles
Era su brava cuádriga la de la
(tempestad
Su choque, el del torrente que en furia

(se despeña.
Tras su gran sombl'a se oye rodar una
(oureña
como un arado que abre surcso de
(libertad.

Tal el vuelo de este claro poeta de
Ja forma . Por ello .a.nte la evocación de
su poC'sia. Los que Je amamos tanto, Je
decimos, como los ).layeque nativos en
sus ritos de la siembra: ¡l\faestro de
maestros: miran os ofrecrte la semilla,
antes de arrojarla en e] surco!

Las Proyecciones
(Viene de h Pág. 6)
teme y adora. El artista, más sensitisustraersc a esta atracción del "progreso" maquinista y con ayuda de las
tcorias psicológicas de la creación estética subconsciente, produjo el caso
de la literatura donde el poema o 1a
prosa se producían simplemente, automáticamente, corno la m::iquina fabrica un objeto. Es, al propio tiempo,
un horror a las (aligas a que obliga
al cre:idor la servid.umbre racional de
In lógica, como lo reconocía ' expresa-

Armas

y

mente Andre Gide. "Maquinizar la
poesía" fué entonces la bandera de
Apollinaire, cuyos poemas-conversaciones pretendían fundarse en un subconsciente en estado puro. Y aun
cuando de esto se deriva incuestionablemente el peligro de privar al poema de su carácter de comunicabilidad
y volver las fórmulas literarias intarnsferiblemente cifradas y subjetivas, no cabe duda que por esta rendija
de la fortaleza racional se escurrió toda la tendencia modernizante de la literatura vh'a en prosistas y poetas de
hoy, James J ayee, por ejemplo. Mas,
como en todas las tesis del hombre por
desbordamiento de la pasión actora se
llega al limite de la radicalidad, esta
tendencia de fabricar poemas automáticos llegó en su aspiración de "objetivar" la literatura hasta el extremo
de "pintarlos" materialmente, acomodando sobre el papel las palabras de
tal manera que produjeran el dibujo
directo de una cosa, un caballo, una
fuente o una corbata: tales fueron los
"Caligramas", condenados por su natural frivolidad a desaparecer sin buena tras un tiempo elocuentemente corto de ,,igencia.

Y llegamos a la última etapa de
nuestra revisión. La formulación lógica general para la consecución de un
itleal, podría formularse así: establecer claramente un fin de la conducta
y ejecutar despues, con la presteza posible, los actos necesarios para su rea lización. Sin embargo, el espíritu de
nuestro tiempo ha variado curiosamente los términos, estableciendo primero Ja prisa como presupuesto de la
obra y después, y · en segundo termino, la consideración de 1as metas a los
que por la prisa pudo llegarse. Vivimos agobiados, enfermos por Ja preocupación de la velocidad que aITastrn
fatalmente nuestra vida tal vez por
consecuencia de la copiplejidad de los
fenómenos de la economía maquinista. O tal vez pueda pensarse que estos fenómenos del maquinismo son
también resultado de nuestra preocupación por la velocidad, que obedece
a causas mús hondamente adentradas
en el espíritu del hombre. De cual- ,
qaier manera, y no tratándose aquí de
encontrar una ley psicológica de las
muchedumbres, nos resta sólo constatar el fenómeno del vértigo, patente
desdC en la condición intima de nuestro pensamiento como reacción ante el
mundo moderno, hasta en el espectáculo de las urbes sacudidas enormemente por el movimiento, la histeria
y el frago1·. Claro que en la ciencia el
dato de 1a velocidad ha sido también
pi\·ote de las transformaciones más
trascendentales de la teori8 y de la
técnica. La ciencia aplicada aporta los
recursos para el incremento de nuestra alocada movilidad y 1a ciencia teórica crea un nuevo dios, actor en 1eyrs gigantescas, que opera fenómenos
más asombrosos que los más fantásticos antiguos cuentos de hadas. Basta
recordar las nociones del tiempo dentro de las teorías einstcnianas para poder estar seguros ele que después de lo
descubierto y pensado científicamente
el hombre no puede ya, con justificación, asombrarse ante nada. Frente al
paso de este desbordado y violento vivir, el arte semejaba haberse quedado
inmóvil, como las rocas a la ori11a de
un río veloz, al margen del interés directo de lo humano, algo asi como un
testimonio arqueológico que sólo podía ya conmover al especializado rn
los secretos de la historia. La sonrisa
de la Gioconda y 1a inmovilidad cl"l
Discóbolo, parecían haber helado sus
sentimientos fugaces de vida, dejando
sólo·]a cáscara de un gesto hecho para

Letras + Pág. 8

reinar en los recintos del pasado, donde la caída de cada piedra marca un
ritmo de fatalidad en la larga agonía
de las ruinas. Y el hombre de la calle,
atareado en su angustiosa faeua de vivir, sin tiempo ni serenidad para con..
templar el arte, lo abandonaba al paso, cediendo su contem11Iación sólo a
ciertos "selectos", estúpida o heroicamente segregados del interés común
de las muchedumbres. Pero el arte,
abandonando a su vez las ataduras de
la inercia, se colocó a paso igual de
la velocidad del torbellino. Como a
nuevas catedrales, 1a muchedumbre
asiste al cinematógrafo donde la velocidad es mayor aún que en la vida.
No interesa ya un arte de cuadros de
caballete o de tallas de mármol a la
enorme masa del mundo. Pero ésta reverencia ahora al nuevo giro estético
que en una pantalla le permite la visión del hielo de Groenlandia inmediatamente junto al espectáculo de las
junglas del trópico; que la lleva por
las calles de las ciudades remotas, por
los caminos del aire, por las rutas submarinas; que describe los fenómenos
ocultos de la naturaleza, los recursos
del corazón, la ferocidad de la lucha
humana y el dulzor de los episodios
sentimentales, todo esto batido y creado para su presentación en unos cuantos minutos y por el pago de unas
cuantas monedas. Y el hombre de la
calJe, sentado en la butaca de un cine
en el rincón más apartado del mu.ndo,
por virtud de un arle que no putde
concebirse sino como hijo de la velocidad y de la ciencia, tiene ante sus
ojos el espectáculo de lo u·niversal de
una manera infinitamente más compleja y diversificada, 'que nunca lo tu''ü el mits poderoso de los hombres o
e1 más agregio de los genios, en cualquiera de las muertas etapa_s de la historia.
Y ahora, porque ya es tiempo, tengamos la discreción de abandonar en
este punto el tema.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo L,eón
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique l\fartinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adi'ián Yáñez :Martínez
Director
Lic. Fidcncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
CorresPondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) . . . . . . . . . . . . . . .. . . 510.00
Eticn, por rl Lic. fienaro Salinas Qui ..
roga. (Ol,ra rl,• texto en el Bachillerato de la CniYersidad de Nue,•o
León y en dh·ersas Instituciones cul~
l11rales rle la República)
Para estudiantes ...... . .... $ 9.00
Para el nóblico .......... . . $10.00
De soledad r, otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) .. ...... . · $ 5.00

•

•

�</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

No. 10

Octubre de 1953

Scienliarum Studium (}eneraÍe NOTAS

Sobre la Universidad Mexicana,
Reflejo de la Salmantina
F. M. Z.

Sabido se tiene en demasía que la actual Universidad Nacional de México, arranca de los reiterados empeños que las Auto•
ridades civiles y eclesiásticas de la Colonia, desde los primeros
años de su gubernatura y hasta los años anteriores a la fundación de esta Casa de Estudios pusieron cerca de la Corona espa•
ñola para establecer en Nueva España un Estudio de todas las
ciencias.

,

, ¡,,_ 1937 ;·· ex.. R ector de la prócer y secular
Don Miguel de U11am11110, ( 1~6
. _, Univer$idad de Salamanca

Por espacio de décadas fué Toledo, la ciudad i~perial de la
monarquía visigoda, el meridiano de la culturá occ1d.ental.
Bajo el rein~do del sapiente Y batallador hijo de San ~e~nan.
do , e l t ey Don Alfonsp X, apodado
. . el
, Sabio, l elf..conoc1m1ento
.
'"'od, '
¡ ' b ·t de· su. Cctncilleria, con ef e d'd
1cat concierto
,,, 7 ero., en. e am I o. •
P
,
·
·
•
,
, , . ,· . • ·
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un I os en rosde Pensadores cristianos, arabes Y 1udws, con h b
·
·
· · ' d e los om res ·
Peras academias dignas
dé lá ·memordcwn
.

(Pasa a la .Pág:;'. SJ

~~

·

Con efecto, desde 1526 el Oidor Gil
de Albornoz expresaba al Emperador
Carlos V: "Para que los hijos de los
caciques y señores, muy poderoso señor, se instruyan en la fe hay necesidad nos mande V. M. se haga un colegio donde les muestren a leer Gramática y Filosofía." Simultáneamente
el mitrado y fraile francisco Don Juan
de Zumárraga instruía a sus procuradores ante el Concilio provincial para
que se solicitara del Monarca "mande
en todo caso establecer y fundar en esta
gran ciudad de México, una Universidad en que se lean todas las faculfades que se suelen leer y en~eñar en
las otras Universidades, y sobre .todo
Artes y Teología pues de ello hay m&amp;s
necesidad."
De igual manera, Como consta en ]a
Crónica de la Real y Pontificia Universidad de México escrita en el siglo
Xl'lll por el bachiller Cristóbal de la
Plaza y Jaén, el primer virrey de Nueva España Don Antonio de Mendoza
proponía "que se funde Universidad
en donde los naturales y Iqs iiijos Q~
españoles fueren industriados en las
cosas de nuestra santa fe católica y en
las demás facultades .... , y que entE;!ndiendo lo que importaba . había señalado personas en íodas las facultades
para que, desde lueg9 leyesen lecciones con esperanza que les puso que se
había de fundar y criar eµ ésta UniYersidad con sus cátedras -y que para
principio de ellas había dolado señálado por propios unas estancias suyas
con propios ganados."
En obsequio de estos ocur;sos de
Don Antonio de Mendoza y del religioso franciscano el Rey Prudente expíclió Cédula Real, datada en la dudad de Toro el 2f de septiemJ¡r~ de
1551, por la que mandaba quedase
fundada en la sede de Virreinato "un
-estudio y Ünivélsidad de todas cien-

cias donde los naturales y los hijos de
los españoles fuesen industriados en
las cosas de nuestra santa fe católíca
y en las demás facultades y les concecediésemos los privilegios y franquicias y libertades que así tiene el estu
dio y Universidad de la ciudad de Salamanca con las lilllitaciones que fué
semos servidos", ordenando que, de
las cajas de la Ral Audiencia se le diesen dos mil pesos de oro de minas
anuales para su sustentación.
Las franquicias que la equiparaban
al Estudio salmantino, según dicen las
Actas del Cabildo de la Ciudad de México, correspondientes a las sesiones
del 29 de abril de 1562 y 1563, fueron
publicadas a pregón por Joan Ortiz el
martes 13 de abril del año últimamente mencionado. La Cédula respectiva
concedía "que ahora y de aqui en ade
lante, todas las..pei-sonas que en la dicha Universidad se graduaren gocen
en las nuestras Indias, islas y tierra
firme del mar océano, de las Jiberta
des y franquezas de que gozan éll estos reinos los que se graduaren en el
estudio y Universidad de Salamanca,
asi en lo de no pechar coco en todo
lo demás."
A la asignación que para su mantenimiento había concedido el Monarca
para su fundación ha de agregarse en
1570 un nuevo subsidio de quinientos
pesos de oro de minas; además, se le
concedió a la neonata Casa de Estudios el uso de las armas de Castilla y
León, para su escudo.
Más adelante, hacia 1597 el Ponlifice Clemente VII la declaró pontifi~ia
teniendo así reconocimiento canónico
los grados que se otorgaran por sus
autoridades. El Maestrescuela osten·larfa la representación papal y conferiri°a' los grados en la Santa Iglesia
4

4

4

4

(Pasa a la Pág. 2)

....

1

1

�cia del Rector y Maestrescuela. Vi. Que
el Rector y ~laestrescuela se conviden.
VII. De la elección de Diputados. VIII.
De la elección de primicerio. IX. De
los claustros. X. Que no se congregue
Claustro sino en Juputado. XL De las
lecturas de Cánones y Leyes. XII. De
las lecturas de Teología. XIII. De los
lectores de Medicina. XIV. De los lectores de las dos Cátedras propiamente de Gramática. XV. De las que ha
ele leer el catedrático de Retórica.
XVI. De las que ha de leer el catedrático de Lengua. XVII. De la cátedra de
Canto. XVIII. De las que de leer el caÍedrático de Matemáticas y Astrología.
XIX. De los catedráticos de propiedad
y regentes de Artes. XX. De las cátedras de griego y sus lecturas. XXI.
Cómo han de leer los lectores y en
qué días y cómo han de oir los oyentes. XXII. De las visitas que ha de
hacer el Rector y los lectores. XXIII.
De las disputas en común y en particular de las de Cánones y Leyes.
XXIV. De los bedeles ele las disputas.
XXV. De las disputas en Teología.
XXVI. De las disputas en Medicina.
XXVII. De los exámenes que se han de
hacer ele los que pasan de Gramática
a otra Facultad. XXVIII. De los cursos, probanzas y exámenes que se han
ele hacer pata los grados de bachilleres en todas las Facultades. XXIX. Que
los grados de esta Universidad se prefieran a otras. XXX. De la manera de
dar el grado del bachilleramiento.
XXXI. De las repeticiones. XXXII. De
]os grados de licenciamientos. XXXIII.
De la provición de las cátedras.
XXXIV. Del valor de los votos. XXXV.
Del modo d'e regular de los. rntos
XXXVI. Por qué tiempo deben ser proveidas las cátedras. XXXVII. Que los

.VT.OSH ·
HOSPORL
!\iÍV.tRS ~. ." ·

¡

rr_

que llevaren cátedras no las pueden
regocijar de noche ni dar colaciones.
XXXVIII. De los derechos del Rector,
consiliarios y el bedel y escribano en
la provisión de cátedras. XXXIX. De
los dineros que han de pagar al arca
los que llevan cátedras proveyéndose
por votos. XL. De lo que han de pagar no tomando votos. XLI. De los salarios que han de haber los catedráticos de las cátedras que no son de
propiedad. XLII. Del residuo que han
de haber los catedritlicos muriendo.
XLIII. De las repeticiones que han de
hacer los doctores y catedráticos de
propiedad. XLIV. De la matricula y
desde cuando se han de contar los cursos a los estudiantes. XLV. De los dineros que han de pagar los que se matriculan. XLVI. De la opción que tienen los catedráticos en los generales
y en las cátedras que vacan. XLYII .. De
la ausencia de los catedráticos. XL VIII.
Del Hacedor y Administrador y Arca
de la Universidad. XLIX. Del Síndico.
L. De las cuentas y hacienda de la
Universidad y personas que s~ han de
hallar en ellas. LI. Del prestar de los
dineros del Arca de la Universidad y
cómo se entregan las prendas a su dueño. LII. De la capilla del estudio y misas y fiestas qeu se han de cefebrar
en ella y de las honras de los difuntos y de los ornamentos de Ja capilla.
LIII. Del hospital del estudio y de los
pobres que han de haber en él. LIV.
Del Visitador de las obras y de los
materiales que para ellas hubiere. LV.
De los bedeles y librería. LVI. Del escribano del Claustro y ele lo que ha
de hacer y los derechos que ha de llevar y de la guarda de registros. LVII.
Del ~laestro de Ceremonias y de Jo

El Espíritu del Adolescente en
Relación con la Realidad Ambiente ·
Salvador M. LIMA,
Profesor extraordinario de la Escuela
de Verano de la Universidad de
Nuevo León.

El espíritu en la adolescencia y en los años inmediatamente
subsecuentes a ella, es revolucionario, porque resulta de que los
adolescentes atraviesan la edad en la que hacen --espiritualmente, y cada uno a su modo- suyo el mundo, con lo cual, en pen•
samiento lo rehacen según los modelos que ellos mismos se forjan; comparan su propia familia con las otras familias que van
conociendo; sus maestros con otros maestros; con instituciones
. extranjeras y con otros países, las suyas y su país; confrontan los
criterios y las normas que les han enseñado o que han visto prac•
ticar en su casa, con los que nuevamente conocen y que ven en la
calle, en el teatro, los periódicos, las pinturas y los libros, y razo•
nan más o me_nos atinadamente sobre todo ello. Por _eso, y por•
que comúnmente no la entienden son, en general, enemigos de
la tradición y amigos de las novedades ( a menudo con pasión
violenta) que los hace rudamente injustos. Ser conservadores les
parece, en consecuencia, ( salvo en rarísimos casos) absurdo.

(Pasa a la Pág. 8)

¡.

I,

Estatutos de la U11iuersidad de Salama11ca

Notas Sobre • • •
(Viene de la Pág. 1)

Cancelario el Doctor Gómez de Santillana. Figuraron como :Maestros en Ja
Ciencia teológica el docto Fray Alonso de la Veracruz y Don Juan Negrete, Maestro en Artes de Ja Universidad
ele Paris y Arcediano de la Catedral
:\fetropolitana; Fray Pedro Peña, de
Prima de Teología; el licenciado Pedro de :Morones, de Prima de Cánones; el doctor Bartolomé Melgarejo, íle
Cánones; el canónigo Juan García, de
Artes; el Jicenciado Bartolomé Frias
de Albornoz, de Instituta; el doctor
Bias de Bustamante, ele Prima de Gramática; el licenciado· Francisco Cervantes de Salaz ar, de Retórica y Diegú Martínez, de Gramática.
De acuerdo con las leyes y reglamentaciones de la Universidad mater
- la salmantina -, por lo que se refiere a los privilegios, el fuero universitario concedía al Rector la autorización para conocer y juzgar todos los
delitos o asuntos criminales que se
perpetraran dentro del ámbito de la
Casa de Estudios en tanto no ameritaran "penas de efusión de sangre o mutilaciones de miembros u otra corporal". De esta suerte, la Universidad
mantenía sus propios calabozos.
Las Constituciones o Estatutos que
gobernaron a la Universidad desd"e su
fundación fueron formados por el Virrey y la Real Audiencia, modificando
un tanto las prescripciones salmanti11as.
Los Estatutos de Salamanca constaban, por entonces, de los siguientes títulos: I. De la elección del Rector. JI.
De la elección de Consiliarios. III. Del
juramento que Rector y consiliarios y
escribanos han de hacer. IV. Por qué
orden se han de asentar los consiliarios en el Claustro. V. De la Audien-

l

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Catedral, teniendo a ]a vez el carácter · de Canciller o Conciliario.
El 25 de enero de 1553 fueron inauguradas con toda la pompa tradicional
de las Universidades españolas las
lecciones universitarias poniéndose a
la nueva Casa de Estudios bajo el patronato de San Pedro, por recordarse
en es·e día su conversión.
En la Crónica de la Orden de Sa11
Agustín en las Provincias de la Nueva
España, publicada en 1624 por Juan
de Grijalva, se asienta que "en esa fecha don Luis de Velasco convocó a
los Oidores y a todos los hombres que
había en ese reino en la Iglesia de
San Pedro en donde se cantó misa del
Espíritu Santo" y de allí partió la procesión para las escuelas. Las lecturas
se hafían en el solar que había sido
de Doña Catalina de Montejo.
. Los cursos se iniciaron, ciertamente, el 3 de junio del propio año del
53, con la presencia del Virrey Don
Luis de Velasco, de los señores Oidores, de la membrecía de los Cabildos
civil y ec1csiástico y de las personas
más acreditadas de la capital del Virreinato. El Maestro Cervantes de Salazar, autor de los célebres Diálogos
sobre la Universidad y la ciudad de
México, pronunció una oración latina
de a,dmirable grandilocuencia.
El primer _Claustro se celebró el 21
de julio del mencionado año del 53,
en la Real Audiencia. El primer Rector de la flamante Universidad fué
el Doctor Don Antonio Rodríguez
de Quesada y primer Maestrecuela o

l

Una pági11a de los Estatutos salmantinos

Armas y Letras + Pág. 2

La adolescencia es la edad en la que
nadie quiere quedarse atrás o inmóvil;
en la que todos pretenden ir adelante.
Es la edad del progreso en la que cada
cual ansía reformarse a sí mismo para
progresar, y reformar el mundo para
que el mundo progrese.
En gran parte, tal actitud es buena;
porque esa actitud existe, el progreso
se ha iniciado; toda fuerza histórica
de grande eficacia tiene que ser, a un
tiempo, conservadora y revolucionaria; cuando en efecto sólo es revolucionaria, no crea, destruye, cortando
y despedazando las raíces del árbol de
la historia, lo hecha abajo, cortando
el rio de la vida de los pueblos, lo
ar ranca .a sus fuentes, lo empobrece y
lü mata; cuando sólo es conservadora,
lo inmoviliza y la inmovilidad es tam•
bién la muerte. Aun en un simple organismo molecular necesitase el armo•
nioso concurso del núcleo, que pre•
serve la identidad de la célula, y del
citoplasma que extiende en todas las
direcciones sus actividades. Precisa
juntar los dos factores de la vida en
marcha: el conservador y el modifica•
dor, y esto no puede hacerse sino entregando a los jóvenes la antorcha que
los siglos han encendido, y que toca
a los jóvenes llevar adelante, avivando, (sin apagarla) su llama. Fuerza es
que para eso los educadores todos,
maestros y pdarcs de familia, se empeñen en mantener su permeabilidad
psíquica que les permita conserYar la
juventud espiritual; y que así renue•
ven y rejuvenezcan perennemente su
alma, para que puedan entender a los
adolescentes, y siendo entendidos a su
vez y amados por éstos, que los unos
con los otros, cooperen. Sólo asi puede lograrse formar aquella "conciencia histórica" que necesita conquistar
el hombre para salir de la angustia de
su individualidad, y respirar el aire
libre ele la solidaridad humana.
La cooperación espiritual íntima
que el perfecto desarrollo de la humanidad requiere, y que es la base de la
verdadera libertad y la condición del
progreso moral, tiene que afrontar, no
obstante, dificultades de diversos órdenes, para que se realice en los adolescentes; unas se vencen al cabo, Y
Por lo común pronto; de ellas, la mayor es el aturdimiento natural de los
adolescentes en que para ellos hay aún
dos mundos: el mundo superficial Y
de plena libertad de al imaginación
-que es como libre mundo del juego
de los niños, para vivir en el cual llegan a veces los adolescentes a la faJ.

sedad, a la hipocresía y aun al crimen- y el serio mundo de los adultos
en el que todo se somete al áspero rigor de las realidades ambientes; pero
el pensar lógico, a cada instante más
fuerte, hace distinguir cada vez mejor
ambos mundos, y lleva a los adolescentes a jerarquizarlos, poniendo al
fin en primer término el mundo de las
realida,des, aunque siempre, y por for•
tuna para ellos mismos y para el progreso, con la propensión a supeditar
todo a algún ideal.
A la hora de la adolescencia, el instinto autoasertivo crece dominándolo,
haciéndolo suyo, sintiéndolo suyo, sintiéndolo como cosa de la conciencia
misma y entra entonces a ella, todo
despedazado y produce en ella la impresión de que la inunda una infinita
riqueza, cegadora y deslumbrante. El
estado del alma es entonces sobremanera paradógico, egoísta, egocéntrico
y a la vez juntamente altruista -excentrico-y.
Cuan grandes son para la mirada
del adolescente el aire, la montaña, el
bosque, el cielo, ¡ cómo brilla la luz!,
¡cómo rutilan los astros en la senda
profunda de los espacios infinitos!, ¡y
cómo la naturaleza toda está a la vez
allá, afuera, en el tumbo de la catarata, en el rodar del trueno, en la larga
y solemne salmodia del mar, y se
'adentra en el alma que se siente, a si
propfa, en comunión con todo!
Juntos el instinto inquisitiYo y los
dt autoaserción en forma de ensanchamiento y exteriorizamiento psíquico y de adentramiento y esjmismamiento en la conciencia, con un descubrir y un adueñar espiritual constante, de todo Jo que entra en el horizonte del alma, impulsar al ansia de
]a aventura; no sólo a caminar y a
viajar, sino ir a reuniones, saraos a
otros círculos, "a escaparse de la monotonía de la vida diaria" a leer noYelas y - con secreta fruición y temor, o altanera suficiencia- libros
vedados; a buscar cosas de cuento,
color y belleza; o cosas reales -agregaríamos nosotros- crudas y positivas; pero cómo las busca quien se
siente señor de ellas, y va a dominarlas y verlas de arriba a abajo, hechas
suyas. Cosas de cuento, color y belfeza, los adolescentes tienen hambre de
todo eso; "dadles viejos cacharros, esmaltes de colores y pinceles, y veréis
cómo se absorben encantadas en el
placer de dar a esos cacharros, nueva
y luminosa vida. Enseñadles a dibujar
· Ya bordar con sedas de colores, y os

Armas

y

sorprenderá el interés con que cubren
de bordados sus vestidos y sus muebles, símbolo a menudo, de su espirito. Tienen en cambio repulsión por Jo
gris, por lo neutro, por lo pardo, por
lo monótono que, lo mismo que a los
adolescentes, las hace huir y les pro- .
voca tedio. Por eso no gustan de las
calles angostas y obscuras, Y en cambio las atraen los espacios abiertos; no
sólo por otras razones, sino también
por éstas: los escaparates, las tiendas,
los cines".
En su propio cuerpo, ellos y ellas
avivan el sentimiento de su yo que se
exalta; si hoy muchas mujeres se pintan y si tantas se han enjoyado siempr;, cs, en gran parte, por la razón
anterior; análogo origen tienen en muchos casos el tatuaje, porque en verse
y adornarse se recrean.
Manifiéstase también éste durante la
adolescencia, en la propensión a hablar solo, a cantar, tararear, silbar y
bailar, o hacer expansivos movimientos de bienestar, cuando bajo ]as miradas de otro no se siente el que hace
todo esto.
El propio instinto esplende en el
placer de bailar con otras personas,
en la marcha rápida, en los veloces y
bruscos movimientos, y en las actividades todas, como se expresa también
en ]a música y las bellas artes. Vastísimo campo que observar pueden tener en los adolescentes, los educadores para contribuir a afinarlo, ensancharlo, hacerle perder su pristina rudeza y ennoblecerlo.
Hay en el adolescente, pero más ,•isible a menudo que en las edades posteriores, "una expresión simultánea
del cuerpo y del ab)la" y que es característica de la adolescencia; una
avidez por ensanchar y profundizar la
vida, que se traiciona aun en la propensión a bautizar las cosas más comunes, dándoles nombres pomposos o
extraños; y en el placer de encontrar
inagotable el mundo, como se siente a
si propio el adolescente.
El instinto autoasertivo se manifiesta enérgicamente en la forma franca
de instinto de imposición, sobre todo
en· los adolescentes, extravertidos, respecto de los cuales son por completo
exactas, las palabras siguientes: "En
primer lugar señalado cómo una propensión general de la humanidad toda, una especie de perpetuo y desasosegado deseo de poder, por poder, que
no acaba sino con la muerte". Este
instinto, en su aspecto más radical y
resucito, explica que Maquiavelo haya
dicho que "es de afirmarse en general
de todos los hombres que son desagradecidos, mudables, falsos, cobardes, codiciosos, y, tan largo tiempo
como otro tiene éxito, enteramente de
ese otro"; pero la verdad es que convirtieron verdades ciertas, en gran número de casos, en generalizacío'nes excesivas, y, sobre todo que hicieron,
de una posibilidad latente en todos los
hombres, una incesante realidad que,
por fortuna, no existe en el grado en
que ellos la describieron.
La atracción a la aventura, parece
ser aún más fuerte en la adolescencia.
Muchos adolescentes jóvenes sienten
que su vida en el hogar es estrecha y
que la existencia diaria es demasiado monótona. Ansían cambiar de ambiente, para ser más desarrollados,
mas independientes y más autoasertivos, y más maduros que antes; muchos de ellos abandonan sus hogares
y se unen, por lazos más o menos prolongados, al ejército de. los trotamundos, poseídos del impulso hacia la vida errante. Es probable que la mayo.
ria de los ,•arones y una incierta cantidad de las adolescentes sienta, en algun.as épocas, un deseo vehemente de
errar, de ver y conocer otros lugares,
de ponerse en marcha. La pasión de
0

Letras + Pág. 3

viaJar no está, sin embargo, limitada
a los adolescentes, domina también a
los mayores y aun aquellos que no
han entrado todavía en la adolescencia. El desarrollo encierra un conflic•
to de intereses y deseos. Hay otros inttrcseS que chocan con el espíritu de
aventura; la sociedad ejerce presión
sobre el individlio, por medio de sus
usos y sus costumbres, de sus normas
y de su modo de ver las cosas, en suma, por su organización de las con•
diciones de la vida, de modo que, normalmente, el espíritu de ave~tura se
limita a llenar su función aprobada
por la sociedad én la existencia de los
individuos. En algunas personas, estas tendencias son tan potentes que
nunca llegan a ser dominadas por las
convenciones y otros intereses, y como resultado t~nemos los adultos vagabundos, los trotamundos y los erráticos de todas clases.
Los campamentos, las caminatas y
otras actividades similares cuentan
con el entusiasmo de ]a mayoría de los
adolescentes hasta la edad adulta. Los
intereses más importantes derivan, en
parte, el amor a la naturaleza, en parte del gregorismo y de otras tendencias sociales y en parte del amor a la
aventura. Además proporciona a los
adolescentes que vi ven en las ciudades, una oportunidad para escapar áel
confinamiento de la artificia1idad, de
]a monotonía, sordidez y fastidio, y de
la acción coercitiva de la vida urbana.
La pa'r ticipación en estas actividades
ha aumentado enormemente en la década pasada, con un ritmo mucho más
rápido que el del desarrollo de nuestras ciudades y ele nuestros pueblos.
Indudablemente, esto se debe en parte
al carácter monótono, poco interesante del trabajo en la industria muy especiaJizada, asi como a las comodida•
des y al mayor número de horas libres que el aumento de la producción
ha dejado como saldo favorable.
Los incesantes desequilibrios de la
adolescencia, los fuertes choques emotivos y las readaptaciones que son
consecuencia de los mismos y de la
tendencia constructiva, sintética y armonizante que en cada individuo existe, originan bruscas oscilaciones de
agrado y de desagrado. Ni aquél ni
éste experimentamos marcadamente,
si nuestras inclinaciones e instintos se
satisfacen de una manera automática;
y si las tendencias, las necesidades, los
instintos de un modo perfecto y sin dificultad terminan en actos, son para
nosotros casi inconscientes, apenas los
percibimos; pero si se encuentran "li•
geramente contrariados", logran, sin
obstáculos demasiado temibles, su satisfacción, provocan una impresión de
placer en tanto que "contrariados
fuertemente, y tendiendo hacia un
funcionamiento menos armonioso, es
dolor lo que ocasionan".
Por otra parte, la oposición que se
encuentra en el desarrollo de un impulso, engendra la cólera que acompafia, a la lucha para vencer la resistencia o bien el miedo, si presintiendo la
derrota, se huye y este cuadrilátero
fundamental de emociones, de agrado
y desagrado, cólera y miedo, reacciona sin cesar sobre si mismo, a la vez
que se producen agitaciones de actividades de los sistemas viscerales,
cambios vaso-motores y modificaciones ·de metabolismo de las glándulas
de secreción intet'na que, por su parte
también, determinan en al conciencia
un profundo razonamiento.
Natura) pues, que en la adolescencia se pase a menudo del dolor al placer y viceversa, y de la cólera al miedo o de éste a aquella, y que, después
de cada choque emocional y de cada
nueva adaptación, se llegue a tener
(Pasa a la Pág. 6)

j

1

�DEL

,Fachada de la Universidad de Salamanca

Lá ilustre y tradicional Universidad de Salamanca, fundada
en el Medioevo español por el Poder Real y acrecida en los siglos
de Oro por los más esclarecidos maestros del saber hispánico,
que irradiaron sus experiencias enriqueciendo al Humanismo re•
nacentista, llega en estos precisos días otoñales a la celebración
de su séptimo cumplesiglos, aureolada de leyenda, henchida de
gloria secular, rodeada de la múltiple consideración que las Universidades del mundo le consagran, como a la más célebre, aca•
so, del Renacimiento, rectora, en mucho, de la política imperial
española, baluarte de la Contrarreforma, hóntanar y seminario
de historiadores, teólogos tridentinos, poetas líricos e ingenios
laicos.
En este venerable Centro Docente
todo es acreedor de meditación y estudio; todo avasalla y atrae las ajenas
miradas, transportando la mente a
épocas pretéritas.... Sus bellísimas y
elegantes vestiduras, su fachada plateresca, rica en su género y en toda
clase de detalles, las antiguas aulas
con sus altos púlpitos y sus bancos
carcomidos, el primitivo claustro lleno de inscripciones latinas, la capilla,
lo librería, los artesonados, las ver]as,
los escudos, las bajorelieves: todo evoca un pasado que ciega con su esplendor al hombre moderno de las
Universidades, que ha recogido, en
parte, dorados frutos de aquellas edades,
Es incuestionable que la Universidad de Salamanca tuvo su nacimiento
en la Edad Media española, mas no
pude fijarse con certeza la fecha de su
fundación, por no haber documento
alguno que lo atestigue.
En las postrimerías del siglo XII Alfonso IX de León estableció en Salamanca un centro de enseñanza sobre
la base de los estudios eclesiásticos
que se prodigaban en la Catedral, y

acaso fué creado este estudio en emulación a la Universidad de Palencia,
que ya decaía por falta de sustentación económica.
Una inscripción redactada por Fernán Pérez de Oliva, a la que al parecer, no se concede mucho crédito, por
la posterioridad de su redacción dice
así:
ANNO DOMINI M, C. C.
Alphonsus VIII Castellae Rex Palentiae Universitatem erexit cujus aemulatione Alphonsus IX Legionis Rex
Salmanticae itidem Academiam constituit: illa defecit, deficientibus stipendiis: haec vero in dies flourit,
!avente prccipue Alphonso Rege X a
quo accitis hujus Academiae viris, et
patriae leges et astronomias fabulae
demum conditae.
EN EL AÑO DEL SE:-íOR 1,200.
"Alfonso VIII Rey de Castilla erigió
a la Universidad de Palencia y su
émuio Alfonso IX Rey de León fundó
al mismo tiempo la Academia de Salamanca: aquélla vino a faltar por esca-

Armas

y

sez de recursos, ésta floreció cada vez
más, ~specialmente bajo la protección
de Alfonso X, el cual auxiliado por los
varones de esta Academia dió leyes
para su patria y formó las Tablas Astronómicas."
La Universidad de Salamanca no
fué, en manera alguna, una continua~
ción del Estudio palentino, sino una
creación, a·nterior, particularmente in~
dependiente, como consta del discurso
histórico de Don Pedro Chacón, cuando expresa: Hy porque los que hasta
aquí han escrito lás cosas de España,
por no haber visto las cosas de esta
Universidad, tienen creído que fué
transladada aquí de Palencia, será
bien desengañar de ello al principio,
y mostrar cómo entrambas se hicieron
juntas, una en el reino de León y otra
en Castilla, aunque algunos tiempos
después la Universidad de Salamanca,
como la vaca gorda del sueño de Faraón , se tragó al flaco estudio de Palencia."
El fundador y los reales y sucesivos
favorecedores del Estudio salmantino,
hicieron cuanto les fué posible por
-acrecentar los fueron y privilegios que
le habian otorgado, mas ninguno entre
ellos como el sapiente Rey Don Alfonso el Décimo, que puso especial empeño en honrtula con los catedráticos
mas sabios y disertos de su reino, instituyendo1 enseñanzas en los diversos
aspectos del saber medie-.,a1, sin cuidars e de gastos y diligencias. Sentó,
asimismo, la teoría de que los haberes
cie los profesores habían de ser fijados
por el Rey y que el estipendio de cada
maestro debía estar en relación con la
cultura del mismo y con la labor que
realizase dentro de las aulas; expidió
privilegios; acreció con estímulos y
señalado celo la fama que iban adquiri endo mentores y alumnos y estableció el cargo y la dignidad del Rectorado, con la misión de imponer paz y
velar por la integridad del estatuto
universitario.
La creación de esta jerarquía, según
Enrique Esperabé Arteaga, puede desprenderse del texto de la ley sexta, titulo XXXI, de la Partida segunda, que
dice: "Otrosí pueden establecer de si
mesmos un ma:roral sobre todos a que
llaman en latín rector, que quier tanto decir como regidor del estudio, a
que obedescan (sic) en las cosas que
fueren convenibles, et guisadas et derechas. Et el rector debe castigar et
apremiar a los escolares que non levanten bandos nin peleas con los ornes
de los logares que ficieren los estudios
ni entre si miemos, et que se guarden
en todas guisas que non fag~n deshonra nin tuerto a ninguno, et defenderles que non anden de noche, mas que
finquen asosegados en sus posadas, et
puñen de estudiar et de facer vida honesta et buena: ca los estudios para
eso fueron establecidos, en non para
andar de noche nin de da armados 1
trabajándose de pelear o de facer
otras locuras o maldades adaño de si
e! a estorbo de los logares do viven:
·et si contra esto viniesen entonce el
nuestro juez los debe castigar et endercszar de manera que se quiten de
mal et fagan bien."
"Armas y Letras", con el propósito
de poner al paciente lector en el conocimiento de los instrqmentos legales
primitivos de la multisecular Universidad de Salamanca, publica en esta su
décima entrega las Cartas de Don Fernando 111, el Santo y de su hijo Don
Alfonso X, el Sabio, documentos am-

Letras + Pág. 4

bos de una alta y venerable antiguedad, conservados en pergamino.
CARTA DE DON FERNANDO III,
EL SAl\TO
Connoscida cosa sea a todos quantos
esta carta uieren como jo don Fernando por la gracia de Dios Rey de Castiella e de Toledo de León e de Gallizia e de Cordoua Porque entiendo que
es pro de myo regno e de mi tierra
otorgo e mando que aya escuelas en
Salamanca e mando que todos aque- .
}los que hy quisieren uenir a leer que
uengan segura mientre e jo recibo en
mi comienda e en myo defendimiento
a los maestros e a los escolares que hy
uini"eren e a sos ornes e a sus cosas
quantas que hy troxieren e quiero
e mando que aquellas costumbres e
aquellos fueros que ouieron los escolares en Salamanca en tiempo de royo
padre quando establecio hy las escuelas tan bien en casas como en las otras
cosas que essas costumbres e essos
fueron ayan e ninguno que les fiziesse
tuerto nin fuerca nin &lt;lemas a ellos
nin a sus cosas aurie mi ira e pechar
mye en coto mili morabetis e a ellos
el danno duplano. Otro si mando que
los escolares biuan en paz e cuerda
mientre de guisa que non fagan tuerto nin &lt;lemas a los de la villa e toda
cosa que acaezca de contienda e de
pelea entre los escolares o entre los
de la villa a los escolares que estos
que son nombrados en esta mi carta
lo hayan de veer e de enderecar: El
Obispo de Salamanca, e el Dean, e el
Prior de los Predicadores, e el Guardiana de los descalcas, e don. Rodrigo
e Pedro Guigelmo, e Garci Gomez e
' Pedro Uellido, e Ferrand Johhannes
de Porto Carrero e Pedro Munniz calonigo ele León, e Miguel Perez calonigo de Lamego, e a los escollares e
a los de la villa mando que esten por
los que estos mandaren. Facta carta
apud valletum rege exprimente sextO
clic .Aprilis. Era milesirna dusentesima
c.ctagesima prima.

-IICOmnoscida cosa sea a quantos esta
carta uieren como yo don Ferrando
por la gracia de Dios, Rey de Castiella, de Toledo, de León, de Gallizia,
de Seuilia, de Cardona, de Murcia, f!
de Jahen, otorgo que los escolares que
estudieran en Salamanca que non den
portazgo por quantas casas anduxieren par ;i mismos ellos o sos ornes
por ellos sin de ida nin de uenida,
1E airoso otorgo e mando que tengan
e uayan seguros por todas las partes
de myo regno con todas sus cosas e
que rron sacando cosas uedadas de
myo regno que ninguno non sea osado
de ehmargar los nin de facer les mal
ninguno nin de pendrar los sinon
fuere por su debda propea o por ' fiadura que elos mismos 'f echa ca qui
quier qye lo fiziesse aurie mi ira a pe·
char mis e coto cient maravedis e a
ellos o a qui su uoz touiesse todo el
danno duplado, Data Sibilla rege exprimente duodecimo die MartiL Johannes petri scripsit. Eramilesima dusentesima nonagesima.
CARTAS DE DON ALFONSO X.
EL SABIO

-1 Don Alfonso por la gracia de Dios

Escaleta claustral de la Universidad
( detalle)
Rey de Castiella, de Toledo, de León;
de Gallizia, de Suilla, de Cordoua, de
Murcia, e de J aben. Al concejo de Salamanca, salut e gracia: Mando uos
que guardedes e que defendades a los
Maestros e a los escolares de Salamanca en so derecho e que non consistades que reciban feuca nin tuerto
de ninguna parte, que les tengades e
les guardedes son privilegios que han
del Rey don Ferrando myo padre e de
mio auuelo que confirme, yo e ninguno non les fasse a ellos e ninguna cosa, ca el que lo fizziesse, a el me tornaría por ello, Dada en Badaioz por
mandato del Rey nueve días de nouiembre. John Perez de Segobia la
escriuio en era de mil dosienlos e
Nouaenta Annos.

- 11 /

Don Alfonso, por la gracia de Dios,
Rey de Castiella, de Toledo, de León,
de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia et de Jahen. Al conceio de Salamanca dalut et gracia: Bien sabedes
como mio padre dio so priuilegio a los
escolares de Salamanca. Et agora enbiaron me dezir que gello non gueredes tener en algunas cosas. Otrosi me
enbiaron dezir que ha by algunos de
nos que fazedes ayuda et que prestades armas a los escolares peleadores
que son hy en uestra villa por que se
destorua el estudio e au a mal, et esto
tengo yo por fuerte cosa et por mal
fecha. Onde nos mando que les tengades so priuilegio en todas cosas assi
como mando ·el Rey don Ferrando mio
padre et que gello guardedes et non
les passedes a mas, Et mando et defiendo firme mient que ninguno non
sea osado de prestar armas nin de fazer ayuda ninguna de ornes nin de
otra cosa a los escolares peleadores,
ca el que lo fiziesse aurie mi ira et
pechas mie en coto cient maravidis et
a el me tornaria por ello, et mando
a los alcaldes de Salamanca que recabden estos cient maravidis del coto
Para mi. Dada en Badaioz por mandado del Rey diez dias de Nouiembre,
Johan Perez de Segouia la escruio en
era de mil et dosientos et nouaenta
annos.

manca pedieron merced a mi don Alfonso por la gracia de Dios Rey de
Castilla, de Lcon, de Toledo, de Gallisia, de Scuilla, de Cordoua, de 1lurcia, de Jaen, que yo que les otorgase
estas cosas que son escriptas en esta
carta que me enbiaron pedir con su
procurador porque desian que fasian
mucho menester aprouecho del estudio e yo con grand sabor que he
quelestudio sea mas auancado e mas
aprovechado cate aquellas cosas que
me ellos pedieron e oue mi conseio e
mi acuerdo con los obispos e con arcidianos e con otros clerigos buenos que
conmigo eran sobre ellas e anido el
consejo aquello quelos entendieron
que era pro e onrra de mi e de mios
regnos e delos escolares e de toda la
tierra aquello fis yo e mande a toue
por bien que mandase faser ende carta
abierta e sellada demi sello colgado
cnque fuesen escriptas elas pusturas
que yo puse e mande sobre este fecho
e que supiesen como las deuen guardar e tenier e enbio hi alos conseruadores que yo fise que guardasen el
estudio e las cosas que pertenescen al
estudio. E las pusturas son estas:
mando e tengo por bien que los escolares del estudio de Salamanca non .
alluguen las cosas que los otros escolares touieren allugadas por poco nin
por mucho nin anden sobre ellas por
gelas sobremontar que los conseruadores del estudio que estimen las cosas de la villa por derecho aluguero
así aquellas que son delos ciudadanos
como aquellas que son delos canongos
e de los clerigos. E que la mayor estimacion sea fasta dies a siete maravidis e non mas. Otrosi mando quela
sentencia de descomunion del obispo
dela villa que sea guardada e tenida
entre los escolares. Otrosi mando
aquelos escolares dela vniversidat non
ayan sello comunal de la vniuersidat
sinon por mandado e por complaser
del obispo de Salamanca. Otrosí mando que todo ome que traxiere a Sa12manca pan o vino o..... otra manera
para , 1 ender onde quier quela traya
que non sea cnargado de ninguno nin
contrallado mas ttaya la e venda la •
como mejor pudiere. Otro si mando
que los alcalles dela villa guarden e
fagan guardar los preuillejos dela
vniucrsidat quanto pertenesce alos derechos del Rey, Otrosí mando quesi

algunos escolares fueron en la villa
de Salamanca peleadores o boluedores
o que cnbarguen el estudio por alguna manera que el obispo e el maestro
e escuela de Salamanca qu elos fagan
prender e echaren carcer oquelos
echen de la villa e !oque ellos por
mejor touvieren. Otrosi mando que si
los legos de la vilJa fesieren mal nin~
guno alos escolares que los alcalles de
la villa quelos castiguen e que fagan
todo aquello que entendieren de dere- •
cho. De los maestros mando e tengo
por bien que ayan vn maestro en leys
e yo quel de quinientos maravedis de
salario por el anno e el que aya vn
bachiller canonigo, Otrosí mando que
ayan vn maestro en decretos e yo
quele de tresientos maravedís cada
anno. Otrosi mando que ayan dos
maestros en decretales e yo queies de
quinientos maravedis cada anno. Otrosi tengo por bien que ayan dos maestros en logica e yo queles de dosientos maravedis cadaa nno. Otrosí
mando e tengo por bien que ayan dos
maestros en lo gramatica e yo queles
de dosientos maravedis cada anno.
Otrosí mando e tengo por bien que
ayan dos maestros en fisica e yo queles de dosientos maravedis cada anno.
Otrosí mando e tengo por bien que
ayan un estacionario e yo qucle de
cient maravedis cada anno e el que
tengo todos los exenprarios buenos e
correchos. Otrosí mando e· tengo por
bien que ayan vn maestro en organo
e yo que le (de) cinquenta maravedís
cadaanno. Otrosi mando e tengo por
bien que ayan vn apo(te)cario e yo
quele de cincuenta maravedís cada
anno, Otrosí tengo . por bien el &lt;lean
de Salamanca e Arna! de Sencaque
que yo fago conseruadores del estudio
ayan cada anno dosientos maravedis
por su tr(a)baio e pongo otros dosientos varavedis que tenga el dean sobredicho para faser despesar en las cosas
que fesieren menester al estudio. E estos maravedís e mando que los sobredichos conseruadores rreciban e tengan estos maravedis sobredichos e que
los despiendan en prouecho del estudio asi como yo mande e sobredicho
es e que den c(uen)to e rason dellos
cada anno a mio a quien yo mandere.
E mando e digo a los sobredichos escolares que ..... en ..... bien su fecho e
sus...... su onrra e &lt;Jue binan en pas

- III Conocida cosa sea a todos quantos
esta carta vieren como elos escolares
de la vni uersidat del estudio de Sala-

Un aspecto del Aula de Fray Luis de León

Armas y Letras + Pág. 5

Cátedra de Fray L11is de León

(sin) vuelta e sin pelea ninguna e que
guarden e tengan todas las mías pusturas asi como las yo puse e mande
de guisa que yo aya voluntad deles
faser bien e Illerced e deles adelantar
su (on)rra e su prouecho. E si alguno fuere quelas m (i) as posturas non
quiera guardar nin tener sepa queme
pesara mucho e &lt;lemas non gelo sofrire. Dada en Toledo por mandado del
Rey ocho dia(s de) Mayo en era de
mill e dosientos e nouenta edos annos.
Domingo Yuannes la físo demandado
de don Martín Ferrandes, electo de
Leon e Notario del Rey,
- IV Don Alfonso por la gracia de Dios,
Rey de Castilla, de Toledo, de León,
de Gallísia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia, de Jahen, del Algarhe á los
conceios e a los alcalles e a los jucses
de Astorga, de Villa Franca, de Val
Caree!, de Pon! Ferrada, de Porteba,
de Aseua e de Venencias e atados los
otros conceios e jueses e alcalles del
reyno de Leon que esta mi carta vieren, salut e gracia: Sepades que yo
dy mio preuillegio alos escolares del
mio estudio de Salamanca que non
diesen portadgo de aquellas cosas que
traxiesen para gouernio desu estudio
epara mantenimiento de sus cosas, e
enbiaron seme querellar que ay algunos en vuestros •lugares queles pasan
contra el e queles toman portadgo ,delo
que ellos osus ornes traen, e pidieron me mercet quelo non consintiese,
equegelo fisiese guardar. Ende mando
e defiendo firmemente que ninguno
non sea osado de tomar portadgo ninguno alos escolares que vienen al estudio de Salamanca sin asusomes delo
,q ue traxieren para su gouernio e para
mantenimiento de sus cosas nin de los
enmargar nin de los contrallar por
ello, ca qual quier que lo fisiese pechariela pena que dis en el "inio preuillegio e &lt;lemas ai cuerpo e a quanto
que ouiese me tornaria por ello. Otrosi
en el lugar de gelo fisiessen e el conceio e los alcalles e el jues gelo consintiesen faserles ya pechar en pena
tresientos maravedis e aquel a quien
lo tomasen el danno doblado, Dada en
Seuilla el Rey la mando domingo catarse dias de agosto era de mili e tresientos e cinco annos. Martin Peres la
liso por mandado de maestre Ferrando García arcediano de Niebla,
(Pasa a la Pág. 7)

�lió un sayal teñido con el color de las
alondras.
En los adolescentes predomina, mejor que en otras edades, el fenómeno
(Viene de la Pág. 3)
capital de proyección del alma hacia
el futuro que es característico de la
buen o mal carácter. Como sin embar- imaginación; que se realiza aún al forgo. en el adolescente sano predomi- jar los más humildes razonamientos sinan, a pesar de retrocesos y caidas, logísticos, en los que, desde las precrisis y vacilaciones, las fuerzas vita- misas, se va hacia lo que ellas habrán
les y con ellas los instintos, las ten- ' de contener o de justificar, y es natudencias que terminen en actos que ar- ral que tal necesidad de proyección
moniosa y facilmente, aunque de ven- del alma, esplenda en la edad en que
cer obstáculos, dan paso a fuerzas vi- todas las energías físicas y morales de
tales triunfadoras y como por otra • la vida van adelante.
parte, no obstante su gran important;n grave peligro hay que apuntar
cia, la cólera y el miedo no pueden aquí; peligro que acrecienta el carácser m:is que episodios en la existen- ter mismo esencia] de la adolescencia,
cia; salvo en condiciones anormales: la figura ideal se empeña, en partes se
placer, el buen humor, naturalmente horra, pues la naturaleza excesiva de
predominan.
los adolescentes, su frecuente inestabiAsí ocurre, no sólo en la adolescen- lidad emocional, sus bruscas alternaticia sino en las demás edades, sobre to- vas de irresolución, de resoluciones
do cuando se pone la mirada más allá no pocas veces irreparables, fácilmendel momento presente, y se atiende a te los llevan al desvío, a la indiferene11a sin desmayo, con tenacidad y en- cia; más lejos quizás, si han reverentereza, transportando al plano ideal la ciado, acaso escarllezcan y se mofen;
vida psíquica; los que asi llevan sus tal vez cometan crímenes, y en el iraojos mas allá de lo presente, aun cuan- cundo desconsuelo de lo que crean
do padezcan graves sufrimientos, pue- que es su desconsuelo, de lo que crean
den tener profundas satisfacciones y que es su decepción, se entreguen luegoces, salvando su propósito a pesar go, con sombría rabia o con altanero
de las contrariedades que les imponen desdén a la vida disoluta e impura,
los instintos y alcanzan satisfacciones al desenfreno. "Cualquier desvanecique, justamente por ser ideales, pue- miento del ideal", sea que se encarne
den tener la mayor fuerza.
y se personifique en seres determinados, sea que se vincule en abstraccioLOS IDEALES DEL ADOLESCENTE nes, "entraña rendirse a las potentes
y desgobernadas fuerzas hereditarias".
La importancia de la adolescencia Las vidas legendarias no son más que
para el desarrollo de la conducta pos- una oscilación constante y tempestuoterior y aún de la vida entera, puede sa de arrebatos, de impulsos hacia la
ser, en este aspecto, máxima: su prin- realización de ideales, y bruscas y
cipal función es que ciertamente en hÓndas decepciones que los Hevan, por
ella se forjan los ideales y se desdeña reacción al predominio de obstáculos
la estructura esencial del carácter. El y vivaces instintos.
adolescente debe saber forjarse aqueEl resultado lamentable suele ser
llos y lograr empezar a dar consisten- que, adolescentes de singular valor
cia a su carácter. Si en quien tiene ~oral, se pierden enfangán?ose en viideales, la vida toda, proyectada lue- c10s.
go hacia la realización de los mismos
La mayor parte de los casos de criy viviéndose para rea1izarlos, es la vi- minalidad provienen de parada psida digna de vivirse, ya que,· "el arte quica y de reversión a la vida amoral
de la vida es hacer de la ;vida una en la que aún no se modela al conobra de arte"; en quien no tiene idea- ducta por superiores influencias psíles, la vida es una simple sucesión quicas y sociales, y suyo gobierno no
inacorde de fortuitos accidentes, feli- puede ejercerse ya por uno mismo, sices o desventurados; conexos, sin va- no que "tiene que imponerse desde
lor moral sintético ninguno; sin pilo- afuera".
to que lo dirija, porque, sentado al tiCitase a menudo el ideal, en la somón no dicta su rumbo un carácter.
ciedad de la que se forma parte, en
La formación de los ideales, no la patria, en 1ás instituciones que se
siempre es consciente. Se produce, consideran venerables.
en parte, pm: ..admiraciones irreflexiLos fenómenos de disolución, provas. Un adolescente puede encontrar ducidos por la pérdida o el relajaun ideal fragmentario en otro adoles- mi~nto del ideal, se acentúan a causa
cente, por su inteligencia, su bizarría, de la natural tendencia del adolescensu elegancia, su verba; acaso por su te a rebelarse, 11cualquier hombre que
actitud melancólica; por el halo de normalmente sea respetuoso de la ley
prestigio y de añoranza en sus pala- y que recuerde su adolescencia, puebras.
de acordarse, sin duda, de numerosos
Verá otras veces el adolescente su casos en los que se sintió peligrosaideal, en personas más grandes y a mente acerca de los límites de la ley
quienes apenas conozca; o como Cé- misma y pronto a violarla".
sar, en héroes, en Alejandros. AlejanLa retrogradación moral en tales
dro lo personificaría también breve casos ocurre. No es raro que se vueltiempo, en Filipo, quizás a ratos; en van los adolescentes insinuantes y pérAlcibiades, en Sócrates. Todo puede fidos, solapados, o, por lo contrario,
ser episódico, trasc'endental siempre. cínicos y brutales; los defectos y los
Así se explica la enorme influencia vicios, la propensión por ejemplo, a
que en los adolescentes, y luego en mentir, conviértese fácilmente en hilos hombres, tuvieron durante acaso pocresía; la de escaparse a la coacmillares de años, las figuras legenda- ción social y ,•uélvese, cuando ésta se
rias de Aquiles y de Patroclo, de Héc- relaja, morboso placer de quebrantar,
tor y Ulises; más tarde las de las vi- con violencia y desprecio, los vínculos
das paralelas de Pltuarco y la que sociales; la de encolerizarse, arrastra
ejerce el ejemplo de los héroes, los a los actos más brutales, por poco que
grandes exploradores y los santos, No se ceda a la tentación de reaccionar
sólo el prodigioso poeta de Asís, sino rudamente a las provocaciones o ante
la humanidad, pero más él que casi to~ los obstáculos. Y aqui conviene recorda la humanidad, han sido la fascina- dar la verdad espantosa que en los
ción del divino amante de los hom- grandes trágicos griego~ encontró su
bres, cuyo rostro le sonríe en el Mar mejor revelación: que el mal enconde Galilea, mientras que hombres y trado engendra el mal y el crimen es
mujeres en todo el mundo, oyen la voz hijo del crimen, que la crueldad, tan
y siguen las huellas de aquél que vis~ extraña a la adolescencia, ya qile la

El Espíritu del . .

il

ti
1

1

I'
'

adolescencia es por su propia índole nos grande, de las impulsos que a la
la edad generosa, puede llegar a ser pasión lo llevan, y el temperamento,
la sardónica compañera de la adoles- conjunto de efectos que sobre la vida
ct'ncia, en un país en que los ideales mental determinan los cambios quicolectiYOS se derriben y en el que las micos o metabólicos del organismo, el
carácter, como resultante, meor o peor
almas encallezcan.
organizado,
de la disposición innata,
Explicanse la lúgubre y rápida deel
genio
y
el
temperamento, guiados
generación que en tales casos se prolos
tres
y
unificados
por un sistema
ducen, al derrumbarse los ideales, por
el mismo carácter excesivo de las re- más o menos coherente de juicio y
acciones de los adolescentes Y de los de sentimientos -diséñase progresivahombres que, mentalmente, no llegan mente en la adolescencia, sobre todo
más allá de la adolescencia. Derroca- porque en ella, al través de las crisis,
da la deidad del pedestal en el que se se imponen los rasgos principales de
le habia adorado; desconócense en la fisonomía moral, y porque éstos son
ella, todas las cualidades que le fue- los que el respectivo sistema de juicios
ron atribuidas y basta para que esto, y sentimientos organiza Y, más o meque se haya creído ver que uno solo nos progresivamente dirige.
Nada definitivo; sin embargo, la
le faltaba. Arráncase, entonces, del
jardin del alma la flor que en él cre- cristalización vendrá después, hasta
cía y sustitúyenla rastreros y punzan- donde pueda llegar en la edad adulta,
tes abrojos. De la religiosidad más pero en la adolescencia cabe forjar algrande puede pasarse no sólo al ex- gunos, al menos, de los sentimientos
cepticismo más grosero sino a la más ... que en sólidos juicios se incorporen,
sangrienta burla; de la mayor delica- y que con otros se organicen, constituyendo asi las piedras angulares del
deza a la grosería, a la brutalidad.
LAS UTOPIAS.-Si un ideal -refe- edificio del espiritu, a las que se refierente no a un individuo solo sino a ran hábitos que les den mayor coheun grupo de individuos, a una ciudad, rencia.
Cuando se tiene la buena fortuna de
a un pueblo o a la humanidad entera- se ve, o siquiera se entrevé inac- que ]os juicios que se forjen en la adocesible acaso, pero capaz de realizar- lescencia sean justos; generosos y perse, a lo menos en parte, mediante las severantes los sentimientos que a taactividades concordes de muchos in- les juicios se vinculen, fáciles y fuerdividuos; tal idea constituye una uto- tes los hábitos de buen servicio, verpía, entendiendo este vocablo en el daderas virtudes que se les refieran;
sentido de un pueblo completamente rápida, eficaz y perseverante 1a resodichoso, gracias a las instituciones lución y la acción que de esos juicios,
sentimientos y hábitos se derivan, y
ideales.
Las utopías nact'n en el pensamien- que los organice cada vez mejor, y en
to de un individuo, a causa de un -aes- armónico conjunto; el carácter moral.
acuerdo entre la realidad social que Quien logra tenerlo, no se deja arraslo circunda y que le parece imperfec- trar por los impulsos que en él pugta, fea, odiosa o aborrecible; y su nan por imponerse, ni por los agitadoideal de una sociedad distinta, un sue- res que quieren arrebatarlo a acciones
ño que juzga realizable, tan pronto co- desatentadas o vituperables y a la reamo otros lo compartan y hagan con- lización de funestas utopías, que no
currir sus actividades unánimes, para merezcan dedicarles Jo mejor de la
existencia.
conquistarlo.
·
Sea cual fuere el tipo de adolescenNo siempre son, sin embargo, las
utopías factores de progreso: la con- tes, no se consolida en ellos, sino en
dición que se pretende alcanzar por contadas excepciones, el hábito de raellas es, a veces, totalmente inaccesi- zonar, cuando sea oportuno, la conble e ilusoria; los medios que las mis- ducta, fundándola en juicios de cuya
mas preconizan son en ocasiones, des- exactitud se tenga normalmente comquiciantes de ,to.da coordinación supe- probación adecuada. Porque no razonan su conducta, ésta, o es, por lo corior y de toda vida más alta.
mún,
automática repetición de comAun los ideales generosos que como
nobles utopías se persiguen, llevan portamiento que especialmente se proentre · sí riesgos de otra naturaleza. duce en grupos sociales, sobre los que
Cuando son vencidos q~ienes por .ellos pesan coacciones que la tradición ha
combaten, apoderérase de su alma, al impuesto durante siglos, y que la deperder la fe, el desencanto, y con él sigualdad económica mantiene, o desse producen las más mortales caídas files de actos fortuitos que las pasioen el plano moral. Asi, sobre todo, nes enardecen e impulsos instintivos
ocurre en los grupos militantes que, determinan, sin que apenas fenómenos
olvidando la gran verdad salvadora de superiores los modifiquen.
Por lo que a los juicios se refiere,
que el buen fin no justifica los medios, se lanzan por medios violentos, no teniendo aún los adolescentes el
a la conquista de buenos fines. Cuan- hábito de fundarlos debidamente, los
do encuentran la derrota, no les queda forman, sea como resultado de simples
ya más que las armas despedazas con percepciones, sea bajo la fe del testilas que lucharon, y muerto su ideal, monio ajeno, o mediante ese implícito
que con sus cadavéricas emanaciones reconocimiento de semejanzas y difeenvenena el aire. Transfórmanse fá- rencias, entre lo que se sabe qué es Y
cilmente en bandas de foragidos o des- lo que de nuevo nos sorprende, que es
cienden a categorías amorfas en el lo que constituye la intuición; procefondo de las ciudades donde, perver- dimientos -los tres valiosos, y los tres
tidos, viven una vida subterránea, en legítimos- de formación de juicios,la que se revuelvan, degenerándose pero exclusivos de aquel otro que los
con todos ]os vicios. Nada es tan te- funda en la recta inferencia lógica,
rrible para un grupo malo, como su- que el razonamiento se deriva. Y aquí
frir estas reacciones colectivas de de- es donde está la diferencia; mientras
cepción que conducen al crimen, a la que el joven excepcionalmente reflexidisolución de todos los vínculos y a vo Y el adulto, ceden el paso a este
la muerte obscura, afrentosa y deses- ltimo modo de juzgar, en todos los caperada.
sos en que no parece que basten los
El carácter, o lo que es lo mismo
tres primeros, tiende el inexperto adola combinación cada vez más estable' lescente a no poner en ejercicio el
peculiar para cada uno de estos tre~ procedimiento de más riguroso y sisfactores; ]a disposición innata, las ten- temático carácter, o a aplicarlo soladencias instintivas y el genio o índo- mente a medias.
le, modo suigéneris que caracteriza a
La acción suele ser, por lo mismo,
un individuo en la expresión con más menos rápida en los adultos, sobre too menos fuerza, con mayor o menor
rapidez, con persistencia, más o me• (Pasa a la P ág. 7)

Armas. y · Letras + Pág. 6

El Cumplesiglos ...
(Viene de la Pág. 5)

-V -

·,

Don Alffonso, por la gracia de Dios.
Rey de Castilla, de. Toledo, de Leon,
de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia, de Jahen, et del Algarue. Al
conceio et al juyz o a los juyzes de·
Salamanca et a todos los otros ames
de mios regnos que esta mi carta uiercn, salut et gracia : Sepades que los
maestros et la vniuersidat delos escolares de Salamanca me e~uiaron dezir
que auia grand carestia en Salamanca
de todas las cosas por que se auian
de mantener d guisa que lo non podían soffrer sen muy grand danno
dessi, et enuiaron me ·pedir por merced que yo mandasse que todos aquellos qeu y quesieessen traer pan et vino et otras uiaudas de fuera parte a-ssi
de Salamanca et de su termino como
de otros logares, que lo podiessen fazer, et yo touc Jo por bien. Onde mando que todos aquellos que quesieren
traer pan t vino et otras viandas auender a Salamanca assi los de Salamanca
-codc su termino como los otros, que
lo tragan et Jo uendan y, et delfiendo
que ninguno non sea osado de gelo
embargar nen de gelo contrallar por
estatuto nen por p1eytesia ninguna que
el conceio sobredicho ayan con los
maestros et con la uniuersidat de los
escolares sobredichos nen por carta
que yo aya dada en esta razon, Et esto
mando que sea agora mientre durar
la carestia en Salamanca o ata que yo
touiere por bien, et mandoauos el conceio et al juyz o a los juyzes de Salamanca que non embarguedes en ninguna manera esto que sobre dicho es
et non fagades end al se non anos me
tornaría por ello. Dada en Cuenca
postremero dia de Enero.- maestre
Pedro arcidiano de Reyna et tenie"nte
las uezes de maestre Jo han Affonso,
notario del Rey et arcediano de Sanctiago la mando fazer por mandado del
Rey,- Pedro Perez de Leon la fizo.Era de mil et tresientos et nueue
annos.
- VIDon Alfonso, por la gracia de Dios,
Rey de Castilla, de Leon, de Toledo,
de Callisia, de Seuilla, de Cordoua, de
Musia, de J aneo, e del Al garue, a los
conseruadores del mio studio de Salamanca, Salud e gracia: La uniuersidad de los Maestros e de los Scolares
del studio me enbiaron pedir mersed que yo que uos mandasse que les
aguardassedes e que les fessiessedes
aguardar los privilegios que les yo die
e que les otorgue y. Et yo por les fazer
bien et mersed toue por bien de lo
faser ende uos manc;lo que uos que los
agardedes estos priuilegios et que gelos fagades agardar, et se para esto
ouierdes menester aiuda mando a los
alcaldes dy de Salamanca que uos
auiden a cumplir esto que yo mando
et non fagan end al. Sinon a e11os me
tornaría por ello. Dada en Alcalla primero dia &lt;le Enero era de mil et tresientos et catorse annos yo Johan i\ligaeliz la escreui por ma_ndado del Rey.

R. A. L.

El Espíritu del . .
(Viene de la Pág. 6)
do en los c¡ue mejor adquieren el hábito de la deliberación, cuando la conducta, por la gravedad que entraña y
la novedad que exige, lo requiere. Entonces adoptan el sistema de razonamiento intermedio. Los adolescentes,

SEGUNDO CONGRESO UNIVERSITARIO Y PRIMERA
ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE LA UNION
DE UNIVERSIDADES LATINOAMERICANAS

P?r lo _com_n, no tiene tiempo, método,
m paciencia, y suelen, aun en los casos graves, juzgar de golpe, sólo por
los medios iniciales; pero no se sirven, sino muy imperfectamente, del
razonamiento completo que tenga en
cuenta todos los datos y las posibilidades todas.
La generosa actitud del adolescente,
que vaya al fin sin que le importen la
fuerza de los inconvenientes con los
que personalmente pueda tropezar,
porque el fin sea lo único que Jo preocupe, es muy superior a la calculadoLa Universidad de Chile invita a las Universidades de la
ra actitud del adulto, que podrá opoAmérica
Latina al Segundo Congreso Universitario y Primera
ner excepciones dilatorias al acto, que
acaso lleguen a impedirlo, aun cuan- Asamblea General Ordinaria de la Unión de Universidades La,
do esté convencido de que el acto sea tinoamericanas, que desarrollará sus labores en la ciudad de San•
buena y deba hacerse, porque no aca- tiago de Chile, entre el 23 de noviembre y el 4 de diciembre del
be jamás de resolver sin decir, a este presente año. La Universidad de Chile ha tomado a su cargo la
respecto, la última palabra, o llegar a
responsabilidad de realizar esta obra de vinculación de las Urii,
la decisión de si podrá resultarle ventajoso para su personal copveniencia. versidades Latinoamericanas, en cumplimiento de la misión que
El sentimiento de la propia respon- le encomendó el Primer Congreso de Universidades, celebrado
sabilidad trae consigo que, quien lo en Guatemala, en el mes de septiembre de 1949, y de acuerdo
experimenta, se juzga, en muchos as- con la Convocatoria hecha por el Consejo Directiv_
o de la Unión
pectos, hijo de si mismo, artifice de
de
Universidades.
Dentro
de
las
condiciones
extraordinarias
del
sus progresos y de sus desfallecimientos, autor de sus triunfos y de sus de- momento histórico, en que desemeña papel importante nuestro
rrotas. Es en este tiempo, cuando la Continente, corresponde a las Universidades Latinoamericanas
autoridad personal de los padres y de un lugar señalado en la dirección del espíritu y de al cultura.
los maestros, para quienes asi lo expe- Estas circunstancias asignan a la reunión de Santiago trascenden•
rimentan, cuenta menos y más el catal significación. El Segundo Congreso y Primera Asamblea de
rácter personal. D_e aquí, en las conla
Unión de Universidades reafirmará los ideales de contrater•
diciones normales, todo gobierno autocrático sea recibido, por los adoles- nidad espiritual de las delegaciones, portavoces de los anhelos
centes, con resentimiento y con des- morales, intelectuales y sociales de nuestros pueblos. Serán con•
precio y que, si pueden lo desobedez- siderados los asuntos esenciales para la existencia misma de las
can.
Corporaciones Universitarias: sus objetivos y finalidades, la or,
Para que los adolescentes lleguen a
tener genuino interés moral, conviene, ganización de la enseñanza y de la investigación, el Estatuto del
en efecto, de una parte, que lo sienten Profesor y del Estudiante, la administración de las Universida,
como siendo un poco obra suya, de la des y su autonomía, son algunos de los aspectos que se estu¡fia,
otra, que por ser l1amados a colabo- rán en este Congreso y Asamblea. Al mismo tiempo que el Se,
rar, depongan la actitud de descon- gundo Congreso celebre sus sesiones, se efectuará la Primera
fianza que por lo común tienen contra éstas y en fin, que las reglas y le- Conferencia de las Facultades de Ciencias Económicas. Esta tie,
yes que los rijan no sean muchas, ni ne por fin coordinar las investigaciones para el perfeccionamien,
demasiado pormenorizadas, sino po- to de la técnica y de la ciencia en,el campo de las disciplinas eco,
cas y basadas en amplios principios nómicas. En el Temario respectivo se destaca el plan de crea,
generales, que dejen margen a los múl- ción de la Escuela Universitaria Latinoamericana de Ciencias
tiples modo de acción de todos. Son
estos también los conceptos que ]os Económicas para la formació~ superior de expertos. La Univer•
gobiernos de los pueblos necesitan te- sidad de Chile, formada en la tradición de Andrés Bello, hace
ner presente, cada individuo de un un llamado a sus hermanas para que concurran a este Congreso
pais, experimenta igualmente la nece- y Asamblea del cual espera los mejores frutos en la realización
sidad de sentirse como contribuyendo de las aspiraciones comunes. En Santiago de Chile, en el mes
por sus acciones, al progreso, buen
nombre, y prestigio de su pais; verse de julio de 1953.
honrado por las autoridades que le pidan - en lo que convenga- que asi
lo haga, y no vivir en medio de leyes
y reglamentos, de tal modo intrinca- completándolo y rectificándolo con el
ARMAS Y LETRAS
dos, enredados y ajenos a sn propia de cada uno.
De esta suerte, el sentimiento de la
iniciativa y a su parecer, que no Jos
entienda, y que aun le parezca que no personal responsabilidad, fuente y ori- Organo Mensual de la Universison más que las mallas de una red gen del sentimiento moral, se ensandad de Nuevo León
inextrincable, dentro de la que toda cha hasta compenetrarse con el sentilibertad de acción se pierde. Si así miento de la responsabilidad colectiINDICADOR:
no lo siente, ni tiene sangre cívica en va. Entiéndese, entonces, que el ideal
]as venas, ni contribuye a formar su no podrá consistir nunca en gobernar
Redactores
país, y si en este gran número de hom- sobre esclavos de hecho o de derecho,
sea
en
un
pais,
en
una
institución
púbres y de mujeres se ignoran unos a
Raúl Rangel Frías
otros y su gobierno los ignora, no blica o privada ó en el hogar mismo,
sino en gobernar con seres libres, por
constituyen ya un país.
Fidencio de la Fuente
Un déspota cualquiera, o una banda el libre acuerdo armónico de todos,
ele déspotas, podrá manejar a su anto- c¡ue no puede tener otra autoridad que
Francisco M. Zertuche
jo a quienes así vivan. No son ya ma- la razón.
' . s1qmera
. '
Genaro Salinas Quiroga
Y esto mismo Heva a preocuparse
)·oría, no son m
una masa,
conviértense en unidades sueltas e in- por el bien de los demás, y también a
Alfonso Reyes Aurrecoechea
coherentes. Olvidan, en fin, que los sustituir a la actitud de perenne comEnrique Martinez Torres
adolescentes sólo pueden crecer mo- bate, y a los impulsos vengativos de
desquite
y
represalia,
o
a
la
opaca
e
ralmente, en una atmósfera de liberGuillermo Cerda G;
ti!d, y que ésta nace de reciproca inte- inerte inconexión, la &lt;1clitud cooperaAdrián Yá!\ez Martinez
ligencia, porque la libertad, ya lo he- tiva universal; la única que puede venmos dicho, es el crecimiento natural cer el principio de la lucha por la ,,¡_
del espíritu, en relación con los otros da, que reina ciertamente, en gran
Director
espíritus, mediante la razón de que to- parte del mundo; ]a única, asimisom,
Lic. Fidencio de la Fuente
c¡ue puede triunfar de la incoherencia
cios los espíritus armonicen.
El aprendizaje de la libertad no es, de los unos para con los otros, caracpor lo mismo, otra cosa que el de la terística del caos mismo que precedió
Oficinas
,,ida en armonía con los componentes _a la creación del cosmos; ]a única, en
Wáshington y Colegio Civil
todos de la sociedad, y para que esa fin ; que entre hombres y pueblos crea
armonía se alcance, se necesita que to- la vida cívica, a medida que prevaleMonterrey, Nuevo León,
dos espiritualmente se relacionen; que ce en ella el principiG de la cooperacada uno enriquezca su pensamiento, ción para la vida y por Ja vida.
MEXICO

INVITACION

Armas y Letras + Pág. 7

�El documento dice: "Se me ha he- rar los Estatutos que ha de guardar,
cho relación esta hermandad de la suplicome fuese servido de mandar
Universidad de esa ciudad con la de ciar mi Real Cádulapara que dos o
Salamanca siguiendo sus leyes y esta- tres doctores de la dicha Universidad
tutos que por no poderse acomodar •vean asi los de Saamanca como los
sr hicieron otros por el Arzobispo nuevamente hechos y recopilen los
Moya y Contreras y el Oidor Farfán más necesarios y convenientes para el
de cuyas variaciones se siguen muchos buefl gobierno Y que éstos sean sola- ·
inconvenientes y que conviene decla- mente los que se guarden."

Scienfiarunt StuJium (}enerafe
(Viene de la Pág. 1)

El seminario no había sido estéril, pues que de esos focos de
afanoso laboreo intelectual y búsqueda constante de la verdad,
los saberes medioevales sendereaban los caminos universitarios
de Francia y España.
La circulación que Toledo dió a-tantas nuevas obras del pen•
samiento coincidió con los inicios de la prócer Universidad de
París. París fué el modelo para las Universidades del norte de
Europa, y Bolonia, preeminentemente una escuela de derecho
civil, el paradigma de organización universitaria para Italia, el
sur de Francia y España.
Así, de Francia e Italia concurrieron _mentores para la pri•
mera Universidad española, la de Palencia, docta en el conocimiento eclesiástico y la ciencia, por lo que se formó aquel adagio
popular: "En Palencia, armas y ciencia".
Fué efímera la vida de la Universidad palentina. Ya en 1228
un Concilio de Valladolid trató de levantar sus estudios, muy
postergados acaso, pues a corta distancia de este hontanar de
saber, otra sede del conocimiento humanístico, la hoy heptase•
cular Universidad de Salamanca, anunciaba la alborada de su
gloria ecuménica.
Creación del poder real fué este célebre Estudio ~ Ignórase la
fecha de su establecimiento, pero puede colocarse hacia el año
de 1215. Los Estudios salmanticenses fueron mejorados por nue•
vas normas por el rey Don Alfonso IX de León, primo y yerno
de Don Alfonso VIII de Castilla.
Estatutos y Constítuciones Reales de la Real y Pontificia
Universidad de México

Notas Sobre • • •
(Viene de la Pág. 2)
que ha de hacer y guardar. LVIII. Del
alguacil de las escuelas y de lo que ha
de haber de salario. LIX. Del barrendero de las escuelas. LX. Que ninguno tenga dos oficios ni dos salarios en
la Universidad. LXI. De los tasadores
de las casas. LXII. De los libelos infamatorios. LXII l. De los colegios ele
Gramática. LXIV. Del Colegio Trilingiie. LXV. De los trajes y honestidad
de las personas de esta Universidad.
LXVI. De los bachilleres de pupilos
LXVH. De las penas en que incurrieren los transgresores de estos Estatutos. LXVIII. De la .Audiencia y oficiales del Maestrescuela.
De acuerdo con la legislación uni,,.ersítaria salmantina, y por lo que
hace al rector, éste deberá ser del gremio de la Universidad, y su matrícula
deberá figurar antes o al propio tiempo de ·la elección; de igual manera,
se le exigia una residencia de un año
antes del acto eleccionario y no pertenecer al Cabildo de la iglesia Mayor
y no ser religioso o miembro del clero, canónigo o persona que tenga cátedra o colegial.
Asimismo, jurará. que no es opositor
a ningún _qolegio y no será reelecto en
los dos años siguientes.
Por lo que loca a los consiliarios
deberéln estar 1uatriculados, ser estudiantes y tener un año de residencia
en la tnivetsíéfad ántes de la función
electoral, No po&lt;jrán, tampoco, ser
criados o familiares de los que desempeñan el mismo ph~tO, y están exclui-

dos de presentat oposición a los Colegios :Mayores los que pertenezcan a
los Menores. Se ~stipula un término
de tres años para ,1..olvcr a srr electo.
El Rector y consiliarios jurarún ante esribano y testigos, sobre una mesa
y ante el Crucifijo Jo que ordena la
Constitución uni\'ersitaria. No favorcccrún a los opositores a las cútcdras
y tendrán voto secreto.
Rector y consiliarios dcherún proveer con justicia y , equidad las ciitedras, so pena de perjurio y de una
veintena de ducados por cada violación que resultare a los Estatutos. Los
consiliarios sóh.J podrún ausentarse
por tres meses.
Las Constituciones de la de Salamanca contenían algunas disposiciones referentes .a la responsabilidad
rectoral, de los Diputados r otros funcionarios.
Ert realidad, ·la· legislación contenida en los titulos X a L'(I!l ronstitnyc
el verdadero plan de estudios de la
Cniversidad de Sal-amanea; que sirvió
de base 1 substancüllmente, a la fundación y primeras ',:ép0cas de nuestra
L ni versidad mexic:ana.
Los Estatutos formulados por el
doctor e Inqúi&amp;iclor Don Pedro ~loya
de Contreras, se.gundoS de nuestra Casa de Estudios •después de los del
Oidor Farfán estuvieron vigentes hasta el 23 de octubre de 1626, año en
que entraron -·en · vigor los llamados
"Estatutos Nue-vos'\ hechos ante el bachiller Don Cristóbal ·Bernardo de la
Plaza y Jaén, Secretario de la Universidad, en acatamiento de la Real Cédula de 12 de sépHembre de 1625, remitida al VirreJ~ Don Rodrigo Pacheco
Osario, marqués tle: Cerralvo.•

Armas•:

Existe un privilegio concedido a los Estudios de Salamanca
en 1242 por el monarca Don Fernando III, referente al fuero y
costumbres de los estudiantes, "en tiempo de mi padre, cuando
estableció allí las Escuelas". Este privilegio, otorgado en Valladolid, es.el primer estátuto de la hoy laureada Universidad española, y el primer documento universitario de España.
Una década más tarde, el Rey Santo otorgóle un nuevo pri•
vilegio, eximiendo al estudiantado del pago de portazgos, con lo
cual queda como evidente que las Universidades peninsulares
nacen como de Real Patronato y que sus privilegios les fueron
también concedidos por el poder real.
A los dos años de la ascensión al poder del sabio rey Don
Alfonso, en 1254, le fué señalada a la Universidad salmantina
la primera dotación que tuvo. A partir de esta fecha, con las or•
denanzas que la Corona promulgó en Toledo el 8 de mayo de
ese año, queda, por decirlo así estatuida la Carta Magna de la
más ilustre de las Universidades españolas.

Por esta codificación conocemos la organización de esta Casa de Estudios y el número de sus cátedras, de las cuales las me•
jores remuneradas eran las de Leyes y Cánones, a las que seguían
las de Física - Medicina y Ciencias Naturales - , Lógica, Gra•
mática y, por último, un profesor de Música. Entre el personal
de administración se encuentran un "estacionario", llamado hoy
bibliotecario e yo que le de ciento maravedis cada anno e el ql/,e
tenga todos· los exenprarios buenos e correchos.

En el siglo XVI, mayor floración de ingenios e ilustres pro•
fesores tuvo la tradicional Universidad de Salamanca que en cen•
turias pasadas y posteriores.
Hija de aquel centro doñde la ciencia, las letras y ki teología
magnificaron la vida española, aparece nuestra Real y Pontifi•
cía Universidad de México, concebida acaso en la mente corte•
siana, y fundada por los empeños evangélicos de Don Fray Juan
de Zumárraga, Don Antonio de Mendoza y el Ayuntamiento de
la Capital del Virreinato, por. Carlos V y el Rey Prudente, en
1551 e iniciados sus cursos en 1553. . .
. ,

y • Leuas + Pág.

F.N. Z.

8

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1953, Año 10, No 10, Octubre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año ·X

No. 11

Noviembre de 1953

Papel de la Educadora en
la Orientación del Hogar ·
Respecto de los Niños

De concierto con el acuerdo tomado por la Unión de Universidades Latinoamericanas en la ciudad de Guatemala en
Profa. ROSAURA ZAPATA, Directora
1949, las Universidades hispanoamericanas celebraron en Sandel Depto. de Educación Pre-escolar
tiago, de Chile, del 23 del actual hasta el venidero 4 de diciemde la Secrelal'ia de Educación Pública.
bre el II Congreso Universitario y la Primera Asamblea Gene•
ral de la Unión de Universidades Latinoamericanas, convocados por los señores Doctor Carlos Martínez Durán, Profesor JuUna de las características predominantes en la labor del Jar•
venal Hernánd~ -y Maestro Don Rafael Correa Fuenzaldía, re• dín de Niños es sin duda alguna la que se refiere al servicio soputados mentores y directivos de la Universidad chilena.
cial que esta Institución ofrece, ya sea dentro de los planteles o
Ningún otro país como Chile podría servir de domicilio y con un trabajo extramuros.
sede idónea a una Reunión universitaria como la que se planDesde que se fundaron los Jardines pontáneo que como respuesta al serviteó, en cuyo recinto, oreado todavía por la fresca tradición del &lt;le Nifios en 1904, se establecieron las cio
que ellas recibián daban las Maeducador; gramático¡ escritor y humanista don Andrés Bello, primeras Sociedades de Madres, y la dres. Es así como se vió influenciado
están campeando las más acendradas y legítimas aspiraciones de labor que comenzó limitada y en for~ el Hogar por el Jardín de Niños en el
la Cúltura organizada, en un pentagrama de universales dimen- ma poco definida en su acción, ha ido mejoramiento de su vida económica
a través d'e los años porque se valían del aprendizaje reasiones que abarca desde la composición material de la planeación extendiéndose
hasta constituir la columna sobre la lizado durante las tareas con las Maesdocente en el Bachillerato hasta el Estatuto ético del educando que descansa una de las ·fases más va- tras de sus hijos para proporcionarse
y del educador.
liosas y definidas en el Jardín de Ni- una Jigera ayuda con la venta de objeEn este simposio de gran trascendencia e insospechadas pro•
yecciones en la Educación de América Latina fueron congregadas ochenta y tres Universidades de tradicional, alta y reconoci•
da nombradía, desde México a Argentina e Islas americanas, que
fueron portadoras de promisorias iniciati1:as y atinadas recomen•
daciones capaces de resolver los problemas que afectan al centro
y a la periferia de los focos superiores de la Pocencia continen•
tal.
La agenda de deliberaciones comprende XIII temas básicos
que se glosan en inn11merables incisos c1.1ya solución está pe'!1•
diente de producirse en los más halagadores y provechosos ter•
minQs.
La rápida transformación ideológica y social de América
Latina ha de sufrir, asímismo, modifica~iones. substanciales en
su estructura, al clarificárse algunas manifestaciones que afectan
el espíritu americano.
· No solamente los problemas atañederos a la organizaci_ón
de la Cultura deberán ser examinados en el procer solar nativo
de don Andrés Bello; esperamos tamb(é~ que l_os desgarradores
Y torvos acaecimientos bélicos de los ultimas tiempos, que per•
turbaron la vida humana las ideas pacifistas y.sobre la libertad
del hombre la idea de la' Educación como servidora, guía y estímulo de ~n porvenir sin zozobras, tendrá~ que ser te!is que
deban campear en esta Reunión de Universidades de senalados
Peraltes, y ser consecuentemente medit~s y discutidas d~s1e el
Punto de vista del interés, la preservacwn y ~l _desarr~llo ininte•
rrumpido de la Cultura universitaria de Amenca La(in~
_,.
F. M. z. · __,

ños Mexicanos.
Las primeras Sociedades de Madres
tuvieron por objeto proporcionar a los
niños necesitados todos aquellos elementos que les servían como un mejoramiento en su vida, tales como:
vestidos, calzado, algo de semillas que
ayudaba en su alimentación y a veces
cierta cantidad de dinero.
El hecho de esta cooperación no
~ignificaba tanto en la aportación que
las )ladres hacen a los Jardines como
en el hecho de que se realizaba, con
tal pretexto, un acercamiento entre el
tardío y el Hogar en el que debia basarse años más tarde toda ·una obra
social.
Como se pensara que daría mejores
resultados un intercambio de aportaciones entre las Madres y las Educadoras y no dejando únicamente a las
primeras el servicio de ayuda y de
cooperación, las Educadoras organizaron durante las tardes una labor de
preparación para las Madres, a fin de
que éstas mejoraran las condicione's
de su Hogar y al mismo tiempo sintieran la necesidad de responder a la
ayuda proporcionada por las Educadoras con1 la más amplia colaboración
tanto mo ral como económica.
En esas condiciones se estrecharon
los lazos· de confraternidad y no fué
en lo sucesivo la petición de ayuda
··econó~ica ilimit3t)a de la Educadora
a .. las MactreS, sino el ofrecimiento es-

tos, ya fueran juguetes, cajas, algunas
labores manuales. etc., la alimentación
no sólo de los niiios, sino de la familia toda iba mejorando, siguiendo
los consejos que en ese sentido se Jcs
daba, trayendo esto por consecuencia
que se conservara y aún en algunos
casos, se recuperara la salud que constituye la mayor felicidad de la vida.
Los trabajos realizados también con
las Educadoras respecto a procurar el
embellecimiento del Hogar, a continuar en ésta la educación que en el
Jardín se imparte a los iliños y que
guiada por las enseñanzas que, en
sencillas pláticas les dan l~s Educadoras, confirmadas esas enseñanzas
por el trabajo que se realiza con los
pequeños en el plantel y que continuamente observan las Madres. Todo
eso iba levantando el plano de vida
en los Hogares y alentaba a las ~'ladres día en día a corresponder contribuyendo al mejoramiento del Jardín en tanto su hijo se educaba. Muchas barriadas se vieron influenciadas
por esta labor, debiendo citar entre
ellas la Colonia Portales, Colonia Santa Julia, Atlampa, y algunas otras
más.
Con la buena disposición que ya
existía para nuestra Institución Infantil, por parte de lás Madres, se pudieron multiplicar las Jardines de Niños
(Pasa a la Pág. 8)

(

�Emeterio Tre\liño Conzález

y que crucen también mis manos frias,
así como si fuésemos hermanos ....

II
(Tus Ojos Soñadores)

Prof. José Guadalupe Lo:ano Marline:.

Tus ojos soñadores y sensibles
en que un quieto crepúsculo declina,
son dulces como aquellos apacibles
que idolatró Gutierre de Cetina.
Sólo que aquellos que cantó el poeta,
que dulces, se tornaban en airados;
yo, más feliz que aquel sentido esteta,
siempre miro tus ojos sosegados.
ENVIO

Las hijas de mi pueblo son hermosas,
dulces como -l as frutas ya maduras,
con aroma en la voz .como las rosas
y mucha miel en las sonrisas puras.

PROGRAMA DE CONGRESOS YEXPOSICIONES CON MOTIVO
DE LA CONMEMORACION DEL

En las noches de ingenua serenata
se dan cita los mozos y las bellas,
y alli todo se vuelve cosa grata;
los suspiros, las ansias, las querellas.

IV -CENTENARIO DE LA FUNDACION DE LA CIUDAD
DE SAO PAULO BRASIL

Todo es hermoso en tí; las verdes lomas,
tus paisajCs, tus frágiles cabañas
que se agrupan cual tímidas palomas
en los flancos de afi.il de tus montañas.

1953
Octubre 2 - 10:

II CONGRESO HISPANO-LUSO DE

.l.

CONFEDERACION ROTARIA INTERAMEHICANA DEL CLUB ROTARIO
INTERNACIONAL

Dr. Bi·az de Souza Arruda
•
Presidente del Comité Organizador
Facultad de Derecho de la Universidad de Sao Paulo
Largo de Sao Francisco
Sao Paulo, Brazil

Dr. Nicoláu Filizola
Presidente del Comité Organizador
Rua de Quintana, 96 - 3 andar
Sao Paulo, Brazil

Noviembre 1953 a Febrero 1954:
Abril 26 a Mayo 2:
EXPOS!CION INTERNACIONAL DE
ARTE MODERNO

IX CONGRESO INTERNACIONAL DE
CIHUGIA DEL COLEGIO INTERNACIONAL DE CIRUJANOS

Museo de Arte Moderno
Rua 7 de Abril, 230
Sao Paulo, Brazil

Dr. Carlos Gama
Presidente del Comité Organizador
Praca Ramos de Azevedo, 209 - andar
Sao Paulo, Brazil

1954

NUESTRA BANDERA

1·

Hay seres que al venir al mundo apenas si cumplen con las
leyes que la naturaleza nos ha dado: nacen, crecen, viven y mue•
ren, sin darse cuenta por un momento del alto fin que la vida
tiene como supremo ideal. Otras, por el contrario, cerebros toda
fuerza, espíritus hechos para el trabajo, para el bien y para el arte,
ahondan en el surco la semilla del saber y dejan una huella imperecedera y noble en el amplio campo donde se desarrollan en manifestaciones sin fin, la verdad y la ciencia, la poesía y la cultura.

•

Erneterio Treviño Gonzálcz, pertenecía a este último grupo.
Supo de las privaciones de la vida,
de los complejos del amor y la esperanza, de los momentos palpitantes del
ensueño, de los cielos cargados de tormenta y desengallos; y penetró solo
con el escudo de su entusiasmo y de
su fé, por el camino de Helicón, y pudo llegar, con toda la experiencia de
sus años mozos a la cumbre del éxito,
tal vez con los pies sangrantes por los
guijarros del sendero pero con la mente limpia y saturada de emoción al impulso de su poesia sensiti ,,a y confortante.
En la Antología de Poetas y E:;critc,res Nnevoleoneses, que es una de sus
obras, nos dice: "Amar a la poesía, que
es toda bondad y toda belleza; amar al
rincón que nos vió nacer y que tiene
derecho a que se proclame a sus hijos
que ostentan una testa ceñida de laureles".
Y de ese puñado de composiciones
de• Poetas nuestros que forman esa Antologia, escogidos con todo cuidado,
vistos a través de la pureza del arte, en
consonancia con el ritmo sonoro, él
nos dice: "culpa mía no ha sido si mis
brazos no han podido abarcar en su
esfuerzo todas las flores de mi jardín
Patrio" porque según su leal saber y
entender, como él lo afirma, se vió en
ºel caso del labrador a quien obligaron
a escoger de cada una de las parcelas
de su campo, la mejor de sus espigas".
Esta obra la realizó con toda d°'•oción, consciente de que el arte y la
poesia están sujetas a un perpetuo devenir y una transformación continua
de ritmos y de formas.
Tuv·e oportunidad de platicar varias
veces con el Poeta. Como todos los

enamorados de las bellas letras enderezaba las fuerzas de su pensamiento
hacia el porvenir; dedicaba su esfuerzo ¡3nhelando claros horizontes; iniciaba una búsqueda de nuevos valores literarios en su Patria Chica para en
otra edición ampliar su Antologia; lo
escuché estableciendo juicios serenos
y ecuánimes sobre algunos versos de
nuestros Poetas, analizando con precisión el fondo y la forma; convirtiéndose a veces en un rebelde, contra los
que pasando sobre la belleza literaria
y la sonoridad del ritmo delicado y noble, creen qeu Ja poesia encierra la elocuencia y la. emoción en el hecho de
escribir renglones cortos.
Critico y Poeta.
De su poesía sentimental y sincera,
EL POEMA DE LA AMADA

ALBO jirón de la bandera:
En tu límpida gloria matutina
el Cillaltépell mismo reverbera,
y tú forjas la frase valedera:
LA PATRIA ES IMPECABLE Y
DIAMANTINA.
HOJO jirón de la bandera:
Un incendio de auroras se propaga
del esplendor purpúreo de tu hoguera
y afirma en tu fulgor la raza entera:
LA PATHIA ES FUEGO QUE JAMAS
SE APAGA.
JA~IAS en ella nuestra fé naufraga:
Siempre impecable, diamantina,
enhiesta
es de auroras magnífica floresta;
LA PATHIA ES FUEGO QUE JAMAS
SE APAGA;
¡ES EL A~lOR Y LA ESPERANZA
EN FIESTA!

Enamorado de su pueblo natal, con
las aiioranzas de su niñez y los primeros brotes de su juventud, escribió su
bello y sensitivo poema:

I
JI[

PATRIA CHICA

( Tus manos delicadas)

Tus manos delicadas y olorosas
encienden una luz en mi camino,
y hacen menos amargo mi Destino,
y cubren mi dolor con muchas rosas.
Hechas no más para impartir cariños,
tus manos sin maldad, tus manos
buenas,
saben lo mismo suavizar mis penas,
que acariciar la frente de los niños.
¡Oh, manos hacendosas y hogareñas,
doctas en las domésticas labores,
en cuidar del canario y de las flores,
y en tornarme las horas más risueñas!...
Cuando yo muera, anhelo que tus manos
cierren piadosas las pupilas mías,

Yillaldama feliz, mi patria chica,
tierra de maravillas y de ensueño;
donde jugué sonriendo a la canica
y a poeta también desde pequello.
Tierra de mi ilusión, fragante suelo
donde nació mi madre idolatrada,
la de cabellos blancos como hielo,
la de almíbar y paz en 1a mirada;
~Ii madre que, en horas de amargura,
inculca fuerza a mi ánimo abatido
con sus palabras llenas de ternura
que valen mucho más que oro moIÍdo.
Villaldama es asi como un remanso
en que todo angustiado peregrino
halla siempre un balsámico descanso
Y una flor con que alegra su camino.

Armas y Letras + Pág . . 2

V CONGRESO PANAMERICANO
DE GASTROENTEROLOGIA
Coordinador: Prof. Felicio Cintra do
Prado

VI CONGRESO INTERNACIONAL
DE CANCER

El poeta Emeterio Treviño Gonzúlez,
ha realizado no sólo una tarea de vital
importancia desde el punto de vista
literario. Más que eso su labor es generosa.
En efecto, cuando se echa uno a
cuestas el propósito de mostrar las excelencias ajenas, se da muestra de un
corazón integro y exento de envidias
y mezquindades.
Así se hace arte por el arte mismo
y con un desprendimiento sincero, se
ahoga el egoismo, se guardan los propios merecimientos y pone su entusiasmo al servicio de Nuestra Señora la Belleza.
El aplauso suena espontáneo y la
alabanza fluye de los labios con la frecuencia amable de Ja miel en el panal.
Y ambos los ponemos en las manos de
Treviño González, que, ciñendo aún la
guirnalda de la juventud, nos exhibe el
tesoro lírico de su terruño cqn una sana rectitud espiritual.
La "Antología de Poetas Neoleoneses" trae una precjosa aportación a la
historia literaria de México. Si poseréramos trabajos de igual índole relativos a cada uno de nuestros Estados,
podría al fin cristalizarse la idea de
formar la historia critica de la poesía
mexicana.
Opulentos son los filones de la lírica
ncoleonesa, en que brilla ingenios tan
peregrinos como el estupendo Fray
Servando y escritores de tan recia contextura como Alfonso Reyes y :\Iiguel
D. Martinez Rendón.
En un certamen de finura intelectual
f~guran alli desde el inquieto fraile regiomontano, ya citado, hasta Rafael
Lozano, Eusebio de la Cueva y Alfonso
Junco, pasando por García Naranjo,
Guerra Castro y Oswaldo Sánchez, cuya prestancia en las letras patrias es
considerable.
Felicito al poeta Treviño González
por su gesto cordial y por haber logra•
do colocar estas jaulas de ruiseñores
sobre el humo de las chimeneas y el
estertor de los motores que han convertido a "la Sultana del Norte" en un
templo de Piulo."
(Pasa a la Pág. 7)

,

XIII SESION PLENAHIA DEL COMITE
CONSULTIVO INTERNACIONAL
DEL ALGODON

I FESTIVAL CINEMATOGRAFICO
INTERNACIONAL
Comité Ejecutivo
Palacio Itamaraty
Rio de J aneiro, Brazil

Secretario Ejecutivo
Comité Consultivo Internacional del
Algodón
South Agricultura! Building
Washington 25, D. C.

Febrero·19 - 25:

X CONGRESO INTERNACIONAL DE

Julio 9:

ORGANIZACION CIENTIFICA
Inauguración ele la FERIA INTERNACIONAL - hasta Octubre 10, 1954

Dr. José Ermírico de Moraes
Presidente del Congreso
Praca D. José Gaspar No. 30 - 10 andar
Sao Paulo, Brazil

Comité del IV Centenario de la Ciudad de Sao Paulo
Rua 24 de Mayo, 250 - andar
Sao Paulo, Brazil

Marzo 15 - 21:

Dr. J airo Ramos
Presiden te del Comité Organizador
Avenida Brigadeiro Luiz Antonio,
278 - 8 andar
Sao Paulo, Brazil

Dr. Paulo Duarte
Presidente del Comité Orgdnizador
Rua Joao Bricola, 46 - 10 andar
Sao Paulo, Brazil

Julio 11 -17:

IV CONGRESO INTER-Ai\lEHICANO
DE INGENIERIA SANITARIA

Dr. Lucas Nogueira
Presidente del Congreso
Caixa Postal 8099
Sao Paulo, Brazil
Agosto 1 - 8:

I

EXPOSICION FILATELICA INTER
NACIONAL

Dr. Niso Vianna
Presidente del .Comité Organizador
Rua Cons. Crispiano, 79 - 4 andar
Sao Paulo, Brazil
Agosto 8 - 14:
I CONGRESO IÑTERNACIONAL DE
DERECHO SOCIAL

Dr. Niso Vianna
Presidente del Comité Organizador
Praca da Sé, 399 - 7 andar
Sao Paulo, Brazil
Agosto 9 - 15:

DE LA ASOCIACION PANAMERICANA DE OFTAU!OLOGIA
Coordinador: Prof. Moacyr E. Alvaro

Sr. W. H. Vallancó, Srio. General
Asociación lnter-Americana de la
Barra
Washington, D. C.
I

XIX CONGRESO INTERNACIONAL DE
OTO-NEURO-OFTALl\IOLOGIA
Coordinador: Prof. Cyro de Rezende

Abril 3 - 10:

Julio 10 - 15:

ll CONGRESO PAKAMERICANO DE
:\IEDICINA VETERINARIA

¡¡ CONGRESO LATINO AMERICANO
Prof. Dr. Joao Soares Veiga
Facultad de Medicina Veterinaria
Hua Pires da Mota, 159
Sao Paulo, Brazil

DE GINECOLOGIA Y OBSTETRICIA

Dr. Henato Costa Almeida
Presidente del Comité Organizador
Comisión Nacional del Folklore
Palacio Itamaraty
Ria de Janeiro, Brazil
Agosto 19 - 25:
CONGRESO INTERNACIONAL DE
":CONOMIA HU)IANA

Fre1 Benevenuto de Santa Cruz
Presidente del Comité Organizador
Praca de Bandeira, 40 - 13 andar
Sao Paulo, Brazil
Agosto 23 - 30:

Julio 15 - 21:
IV CONGRESO PANAMERICANO
DE PEDIATRIA

lI CONGRESO PANAMERICANO
DE AGRONOMIA

•

Coordinador: Dr. Carlos Buller Souto
Julio 15 - 20:

CONGRESO INTERNACIONAL DE
RECTOHES DE UNIVERSIDADES
Prof. Dr. Ernesto de Moraes Leme
Rector de la Universidad de Sao
Paulo
Presidente del Comité Organizador
Rua Helvetia, 49/55
Sao Paulo, Brazil

CONGRESO INTERNACIONAL
DE HISTORIA
Prof. Dr. Euripedes Simoes de Paula
Prof. Eduardo d'Oliveira Franca
Comité Organizador
Rua Maria Antonia, 294
Sao Paulo, Brazil
Septiembre 10 - 16:
CONGRESO MUNDIAL DE PRENSA

Sr. Arsenio Tavolieri
Presidente de la Asociación de Prensa de Sao Paulo
Rua Dr. Alvarez Machado, 22 • Caixa
Postal 8114
Sao Paulo, Brazil
Septiembre 19 - 25:

1

I CONGRESO INTEH-AMERICANO DE
MINISTERIO PUBLICO
Dr. J. A. Cesar Salgado
Presidente del Comite Organizador
Palácio da Justica • o - Praca Clovis
Bevilacqua
Procuradoria Geral da Justica
Sao Palo, Brazil
Septiembre:
CONGRESO JURIDICO INTERNACIONAL
Prof. Dr. Noé Azevedo
Ru~ Senador FeÍjó, 176 - andar
Sao Pauld, Brazil

Agosto 16 - 22:

Coordinador: Prof. José Medina

Abril 5 -11:

Dr. José de Mello Moraes
Presidente deÍ Comité Organizador
Eseuela..SllJ)erior de Agricultura

Prof. Dr. Miguel Reale
Presidente del Comilé Organizador
Rua 24 de Maio, 104 - andar
Sao Paulo, Brazil

JJI CONGRESO INTER-AMERICANO

XIII CONFERENCIA DE LA ASOCIACION INTER-AMERICANA DE LA
BARRA

Prof. Dr. Henrique Pegado
Presidente del Comité Organizador
Edil. Mauá - Viaduto Dona Paulina
Sao Paulo, Brazil

1
1

CONGRESO INTERNACIONAL
DE FILOSOFIA

CONGHESO INTERNACIONAL
DE FOLKLORE

Marzo 15 - 22:

III CONVENCION PAN-AMEHICANA:
DE INGENIERIA

Septiembre 1 - 15:
Julio 25 - 31:

CONGRESOS MEDICOS
V CONGRESO INTERNACIONAL
DE TEATRO

Agosto:

Coordinador: Prof. Antonio Prudente

Febrero 12 - 26:
De J. de Jesús Nllííez y Domingue=:

VERDE jirón de la bandera;
En ti la ola matinal avanza
En ti brota el fervor de primavera
y triunfa en ti nuestra verdad
sincera:
LA PATRIA ES EL AMOR Y LA
ESPERANZA.

Jlio 19 - 24:

Abril 14 • 19:

DERECHO INTERNACIONAL

Ya, como dijera Nervo ''en la cumbre augusta ele la serenidad" con su cerebro lleno de proyecciones luminosas
y su corazón palpitante de emociones,
lo sorprendió la pálida enlutada, en un
Amante de la Patr:ia, obtuvo el pri- recodo del camino de su vida cortando
mer premio en un concurso sobre la-- el hilo de sus sueños.
Bandera convocado por la Lotería NaJustifican este ensayo critico de la
cional en la época en que fué Director de esta Institución el C. Cor!. Don obra de Emqterio Treviño Gonzfllez,
,·v enceslao Labra; la Bandera que en las opiniones de tres de nuestros Poetas
el decir de su autor "es el primero y nacionales, respetados por la crítica y
último símbolo que puede quedar de cons'agrados por la Patria.
una patria y del espíritu de la nacionalidad a través de lo inmutable del tiemOPINIONES SOBRE LA ANTOLOGIA
po".
DE POETAS NUEVOLEONESES

EL POETA EMETERIO TREVliW GONZALEZ.

Coordinador: Prof. A. C. Pacheco e
Silva

Julio 22 - 28:

Cuando llegue a morir, tan sólo anhelo
tener la inmensa, la inefable suerte
de ir a dormir bajo tu amado suelo
el suctio venturoso de Ja muerte.

¡Ah, mi mejor laurel, Amada mía,
será que escuche de tus labios rojos
el modo como sueña la poesía
hecha para tus manos y tus ojos! ...

•

"Luiz de Queiroz"
Piracicaba, Estado de Sao Paulo,
Brazil

l!
I CONGRESO LATINO AMERICANO
DE HIGIENE MENTAL

Octubre 25 - 30:
I CONGRESO INTERNACIONAL DE
ODONTOLOGIA
Prof. Dr. Francisco Degni
Presidente del Comité Organizador
Hua Marconi, 131
Sao Paulo, Brazil
Noviembre 14 - 21:
III CONFERENCIA INTER-AMEHICANA DE CONTABILIDAD
Prof. José da Costa Coucinhas
Presidente del Comité Organizador
Rua Marconi, 87 - 12 andar
Sao Paulo, Brazil
Diciembre 1 - 8:

XXXI CONGRESO INTERNACIONAL
DE A~IERICANIS'f AS

lII CONGRESO FARMACEUTICO Y
BIOQunuco PANAMERICANO

Prof. Herbert Baldus
Presidente del Comité.Organizador
~luseo Paulista (Ipiranga)
Sao Paulo, Brazil

.Sr. Dandido Fontoura
Presidente del Comité Organizador
Hua Caetano Pinto, 129
Sao Paulo, Brazil

Armas y Letras + Pág. 3

l

JI

1

�e.o

IE IL

DESCARTES EN EL ELBA.

Cbristián Brunet.

Las actitudes auténticamente críticas son propiedad de la fi.
losofía moderna. Dudar para establecer que nuestro conocimiento logra un objeto distinto de sí (lo que es distinto de dudar
si conocemos el objeto tal como es) es una posición de la que
Descartes tuvo la iniciativa, de tal manera que todas las filoso•
fías "críticas" que seguirán, de Kant a Husserl, se referirán por
lo menos en su punto de partida, a la actitud cartesiana. Esta
nos es expuesta por Descartes en distintos lugares de su obra,
pero sobre todo en las "Meditaciones", en donde encontra•
mos el análisis más completo y en el "Discurso del Método",
que nos presenta el trazo más claro de las etapas cartesianas.
Expondremos primero brevemente
aquellas etapas del camino critico de
Descartes, al que damos el no.mbre de
"cógito", afirmación del pensamiento
que orienta todo el proceso; luegci trataremos de volver a crear las circunstnncias que presidieron el nacimiento de la posición critica y finalmente buscaremos las implicaciones
del cógito, las consecuencias que para
el filósofo tiene el hecho de adoptar
un punto de partida critico, o más
exactamente, de rehusar todo punto de
partida que no sea crítico.
Exposición del Cógito. Para poner
en evidencia los principales momentos de la dialéctica del "cógito", noS
referiremos al Discurso del Método.
Vemos entonces destacarse la línea siguiente:
a.- Incertidumbre de las nociones
recibidas: " He sido nutrido por las letras desde mi infancia; y como se me
babia persuadido de que por tal medio se podía adquirir un conocimiento claro y firme de todo lo que es útil
en. la vida, tenía un deseo extremo de
aprenderlas. Pero tan pronto como
hube acabado todo el curso de estudio al final del cual se acostumbra ser
recibido en el rango de los doctos,
cambié enteramente de opinión. Como me encontraba confundido entre
tantas dudas y errores, pense que al
instruirme no había sacado otro provecho que el de descubrir cada vez
más mi ignorancia".
b.-Encontrar en sí mismo y por sí
mismo aJ certidumbre que no se ha
recibido: "Jamás mi propósito se extendió más allá de tratar de reformar
mis propios pensamientos, y construir en una base que fuese sólo mía".
c.-Considerar deliberadamente co-

mo falso todo Jo que no es absolutamente cierto: "El primero (principio
del metodo) era no admitir jamás ninguna cosa como cierta que no hubiera sabido serlo evidentemente".
d.- Pero entonces parece que nada
es absolutamente cierto: 1'Así, a causa
d~ que nuestros sentidos nos engafi.an
a veces, quise suponer que no habia
cosa alguna que fuese tal como hacen
imaginarla. Y por haber hombres que
se equivocan razonando aún en los
más sencillos asuntos de geometría y
hacen paralogismos, juzgando que estaba sujeto a fallar tanto como cualquier otro, rechacé comn falsas todas
las razones que había considerado anteriormente como demostraciones" .
e.- Entonces hay que dudar de lodo: "Hesolví hacer cuenta que todas
las cosas que habían entrado a mi espíritu, eran tan inciertas como las
ilusiones de mis sueñosv.
f.- En esta dnda, se baila el sér:
"Pero en segui~a ad vertí que, en el
hecho de pensar que todo era falso,
yo que pensaba, debía ser necesariamente alguna cosa".
g.- El "pienso'1, primera certeza:" ...
y observando que esta verdad "pienso,
ltiego soy" era tan firme y tan segura
que ni las más absurdas suposiciones
de los escCpticos serían capaces d e
negar, juzgué que podía aceptarla sin
escrúpulo, como el primer principio
de la filosofía que andaba buscando".
h.-La afirmación del pensamiento
precede a la del mundo exterior y aún
a la del cuerpo: "Luego, al examinar
con atención lo que yo era y viendo
que podía imag'inarse sin tener cuer•
po alguno .... pero que no podía imaginarme no ser .... ".
i.- Definición del yo como "substancia pensante": " ... supe así que era

1 lí
yo una substancia cuya esencia y na- de perfección está incluida la existenturaleza no es sino pensar".
cia misma del Sér Perfecto, porque la
j.-El carácter de certidumbre del existencia es una perfección y por que
usoy" se encuentra en el hecho de que la idea de perfecto es precisamente la
es una idea clara y distinta: "Y obser- de un sér al cual ninguna perfección
vando q~IC en el "pienso", luego soy", falte. La repetición de esta palabra
no hay nada que me asegure que di- "en" nos manifiesta que se trata del
go ]a verdad, sino que me hace ver inventario de un contenido y nó de
claramente que para pensar es preci- una deducción lógica. En ' 1 dudo, lueso ser, juzgué que podía tomar como go soy" y ududo, luego Dios es", el
regla géneral que las cosas que conce- "luego" no establece un vínculo de
bimos muy clara y distintamente son consecuencia lógica sino de implicatodas verdaderas" .
ción ontológica.
k.- La duda inicial, imperfección:
Al contrario, la existencia de] mun'1En seguida, refleccionando sobre el do exterior es comprobada Corno lo
hecho de que yo dudaba, Y que, por hace justamente notar Etienne Gilson,
consecuencia, mi sér no era del todo por aplicación del principio de cap erfecto, ya que veía claramente que sualidad. Las tres principales frases
era una perfección mayor conocer que de Ja deducción son: 1o. Un análisis
dudar .... "
de la sensación 'que la hace aparecer,
1.- Dios, origen de Ja idea de per- por oposición a ]a imagen del suello
fccción: '\.. se me ocurrió buscar o de lai maginación, como un hecho
dónde habia aprendido a pensar en cuya causa no soy sino que me es imalgo más perfecto que lo que yo era, puesta desde afuera. 2o. Un llamado
Y supe evidentemente que debía ser de al principio de causalidad: debe haber
alguna naturaleza que fuese más per- una causa de estas sensaciones fuera
fecta en efecto ... "
&lt;le mi, puesto que tengo la certidumm.-Conocemos el mundo exterior: bre de no ser yo la causa de ellas.
" ... tenia ]a idea de varias cosas sen- 3o. Un Bamado al concepto de veracisibles y corporales; porque aunque dad divina: Dios, verídico, no me
supusiera que soñaba y que. todo Jo puede engañar; hay pues causas exque veia o imaginaba era falso, no po- tcriores de mis sensaciones.
día negar que las ideas de aquello esA partir de su duda Descartes, por
tuviesen verdaderamente en mi pen- una triple implicación y una deducsamiento".
~- ción estableció la certidumbre de su
n.- La veracidad de Dios como ga- existencia, la de Dios y la del mundo
rantía de la existencia del mundo ex- exterior. Además el análisis de una
terior: " ... porque la razón no nos verdad la ha provisto de un criterio
dicta que lo que vemos o iinaginamos para discriminar lo verdadero de lo
sea cierto, pero sí nos dicta que todas falso: la claridad y la· distinción de la
nuestras nociones deben tener algún idea.
fundamento de verdad; no sería en
Tenemos que examinar ahora cual
efecto posible que Dios, que es del to- es esta duda tan fecunda. Digamos
do perfecto y del todo verídico, las primero que esta duda no es la shp.ple
haya puesto en nosotros sin eso ... "
suspensión del juicio, la de los escépticos; Descartes no escribe que no pueHe aquí las etapas del camino críti- de pronunciarse sobl!e la verdad o la
co de Descartes que, partiendo de la falsedad del objeto de su duda, sino
duda radical, estableció las cuatro cer- va hasta 1 'considerar como falsas todas
tidumbres de base: Soy Dios es - las las cosas en que se pueda imaginar ]a
cosas" son - la verdad consiste en la menor duda" . Su duda es hiperbólica.
claridad y la distinción de la idea.
Pero esta duda hiperbólica es por
Notemos inmediatamente que ]a sóla otra parte ficticia: "Tomé la resolu•
noción comprobada por referencia al ción de imaginarme que todas las coprincipio de casualidad es la tercera. sas que habian penetrado en mi espíEl "yo soy", no es una deducción a ritu no eran m3s ciertas que las ilupartir del "yo pienso"; es una sóla y siones de mis sueños". ¡Descartes no
mis~na intuición que me hace hallar- Ya basta creer y afirmar lo contrario
me a mi mismo a la vez pensamiento d" la cosa de la cual duda. Es el hey como existente. Igualmente 1a exis- cho de vaciar enteramente una canastencia de Dios no es precisamente de- ta de manzanas para volver a llenarla
ducida del: "yo dudo", sino implica- luego con las únicas frutas de que esda: es una simple aclaración del con- temos seguros que no están podridas.
cepto de duda que conduce a una Esta operación supone: lo. que es poaclaración del concepto de perfecto sible que algunas manzanas estén bueque implica por su negación, y es una nas; 2o. y que actuemos como si todas
tercera aclaración, 1a de este concepto pudieran estar podridas. El "como si"
dC:; perfecto, la que nos hace descu- sitúa la ficción.
brir la existencia de Dios: ésta últiCuando se hizo el ,,acío, quedó el
ma constituye el argumento ontológi- vacío mismo qu e, en tanto que vacío,
co que hemos provisionalmente deja- es algo positivo. En la comparación
do a un lado hace un momento.
anterior, diríamos que cuando todas
Desarrollemos estas diversas i·mpJi. las manzanas fueron echadas fuera,
caciones de la duda. La de mi exis- provisionalmente cuando menos, q·uetencia es muy simple: primero en mi dó la misma canasta. 1\Iejor dicho, Ja
duda hallo mi pensamiento como últi- duda cartesiana desemboca en algo
ma realidad, de la cual no puedo du- que subsiste sólo y que es esta duda
dar, puesto que seria dudar de mi du- misma, es decir el pensamiento. Sarda misma. Segundo: en mi pensamien- tre escribirá que habiendo puesto toto hallo mi existencia.
do el sér entre paréntesis, me encuenLa implicación en la duda de la tro frente a aqnello con lo que puse
existencia de Dios es un poco más de- el entre paréntesis: el ucógito".
licada. Las etapas esenciales son: lo.
Queda situada aquí una objeción
En el hecho de dudar, descubro una realista: ¿No es acaso la existencia de
imperfección; 2o. En el hecho de des- , las cosas tan evidente como la del
cubrir esta imperfecciOn, hallo en mi pensamiento? El pensamiento no se
la idea de perfección; 3o. En esta idea rC:;,•ela más que como pensamiento, de

Armas y Letras + Pág. 4

Al~ lílESllAN

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)

J

las cosas. Para contestar a aquella
pregunta y justificar a Desca,rtes,
Husserl admite dos grados en la evidencia:
La evidencia inmediata, la que te.
nrmos precisamente de hallar cosas en
nuestro acto de conocer. Esta eviden~
cia puede ser hipotéticamente rechazada por un acto del espíritu que suspende, de cierta manera artificialmente, el efecto de aquella evidencia.
La evidencia apodíctica, en ]a cual
esta suspensión misma es imposible.
En otros términos, dudar de las cosas
cuya evidencia práctica me consta no
implica contradicción. Dudar de mi
pensamiento, al contrario, sería dudar
que dudo; luego dudar que dndo, y
asi hasta el infinito. La no evidencia
dt: mi existencia como pensamiento es
absolutamente inconcebible; es una
evidencia apodíctica. Esto nos lleva
a distinguir: in re, no puede separar
mi pensamiento ~e lo que pienso, pero in ralione, puedo hacerlo, y esto es
la actitud reflexiva que caracteriza
esencialmente al camino filosófico. '
Pero ni "in re", ni "in ratione",
puedo distinguir, mi pensamiento del
acto que es la afirmación de aquél.
Aún la intervención de un demonio
engafi.ador no puede hacerme dudar
que pienso, ni en el caso en el que
estuviere condenado por él a pensar
siempre falsamente. El Genio Malo de
Descartes puede introducirse entre los
dos términos de mi conocimiento de
un objeto; no puede meterse en la uni•
Uad de intuición que constituye una
evidencia apodíctica.
Es la unidad misma de la evidencia que garantiza su apodictícidad.
1\o puedo dudar de ella, ni aún º in
ratione" por el solo hecho de que no
comporta dos términos entre los .cuales se pudiera infiltrar una duda. Es
incompatible con cualquier alternativa.
En el "cógito", la duda no penetra
porque no hay separación entre el
pensamiento y su sér, no hay pasaje
dialectico de uno a otro, sino intuición única de una totalidad: sérpensamiento.
, Lo que quiere decir que la existencia del mundo no es dada en forma
mediata. y cuyo "medium" es precisa•
mente el "cógito". Al contrario, este
último nos es dado en forma inmediata.
Precisemos por otra parte que la
duda misma del mundo exterior, por
el aspecto de ficción que Descartes le
dá, engloba una cierta afirmación nú
de los objetos, sino del ser. Este sér
e~tú a&lt;1ui como "faltando", y ]a nostalgia que sentimos de esta falla es el
motor mismo de la- búsqueda de lo que
nos ha quitado la duda.
Después de haber expuesto el "cógi- ·
to''¡ trataremos de representarnos las
circunstancias que presidieron su formación. El origen del "cógito" se haya en una conjunción: la de un proceso racional y de una experiencia vivida que podríamos casi llamar "existencial".
El proceso racional es puesto en evidencia por el desarrollo mismo de la
argumentación tal como se presenta
en el Discurso del Método: Hay dnda
?e al~o; ahora bien, el error parece
1mpos1ble de circunscribirse; debo,
Pues, suponer que mancha el dominio
entero de mis conocimientos.
Pero este proceso racional, con el
Paso ha~ta el limite que implica, no

es absolutamente convincente. A los e] hecho mismo de asumir esta posinuis veo la posibilidad de pasar de du- ción crítica radical.
das empíricas a una duda absoluta y
lo.-Encontramos alli al principio
trascendental. Esto justifica la actitud de' una affrmación inmediata del sér.
de Descartes, pero no la explica. En No es legítimo reprochar a Descartes,
otros términos, Descartes demuestra como lo han hecho algunos tomistas,
que tuvo alguna razón para ensanchar demostrar el sér a partir del pensasu duda hasta el infinito, pero no com- miento, o lo que viene a ser lo misprueba que fué racionalmente 'deter- mo, haber afirmado una primacía del
minado a hacerlo. Quedaba posible la pensamiento sobre el sér. Descartes,
actitud que consistía en afrontar ]as Jo hemos visto, ntl demuestra el sér sidudas una tras otra. Tal vez aquella no lo encuentra implicado en el acto
actitud no hubiera sido tan fecunda de pensar. El pensamiento es el he-eso es muy ·probable- , pero hubie- · cho irreductible en el cual el hombre
ra sido posible. Descartes aquí esco- se encuentra como sér. Si Descartes
gió entre dos métodos y jamás se sien- hubiera encontrado en su &lt;luda una
te uno racionalmente determinado a sóla experiencia del pensamiento, y nó
la adopción de un método. Mejor di- una seguridad del sér, hubiera escrito
cho, podemos exponer ]as razones que "cogitatur" - hay pensamiento- y no
tenemos de dudar, pero no demostrar "cógito". El pensamiento como punto
que hay que dudar.
de partida del camino cartesiano no
Además del proceso racional ex- signiíica ninguna prioridad ni lógica,
puesto en el Discurso, la duda carte• ni cronológica, ni de valor, sino que
siana extrajo su origen de una expe- el pensamiento es el ulugar" privileriencia vivida. Es aquella experiencia giado en el cual hallo mi sér precisala que, en las "Meditaciones", Descar- mente por razón de que ni siquiera
tes nos invita a vivir después de él. un mal Genio podría disociar mi penLas "Meditaciones" son en efecto me- samiento de mi existencia.
nos didácticas que el Discurso, pero
De esto se sigue que la noción car~
son más ricas en enseñanzas sobre los tesiana de la verdad no nos amenaza
orígenes reales, concretos, del pensa- de subjetivismo. Sabemos que para los
miento cartesiano. Notemos primero realistas, la verdad es (¡adaequatio rei
que Descartes mismo presenta su du- et intellectus"; para Descartes, reside
da como consecuencia de una expe- en la idea clara y distinta. Se ha creiriencia ,,ivida: Jamás desvinculó su do ver en esto un peligro inmenso:
duda del cuadro biográfico en el cual nuestro pensamiento se volvía la me.
tuvo nacimiento; dice: "Yo". Es cier- elida del sér. Pero hemos visto que,
to que este "yo" tiene una pretensión en Descartes, el Método consiste en
de universalidad, pero es primero en poner el pensamiento frente al mun•
una experiencia concreta e individual do exterior y no frente al sér. A parcomo se revela y se afirma. Para ha- tir del momento en que, habiendo encernos compartir su duda en la reali- contrado el sér en mi pensamiento
dad de los objetos, Descartes nos invi- mismo, haya comprobado que este sér
ta a vivirla y no sólo a comprenderla. pertenece también al muµdo exterior,
Nos precisa aún que es necesario cier- y que además, gracias a la Veracidad
to tiempo antes de experimentar esta divina, haya demostrado que mi penduda, antes de sentir la impresión , de samiento tiene el poder de conoc~r
inseguridad frente a los datos del co- el mundo exterior tal como es, se ,,ue1nocimiento. a intervención del factor ve evidente que a una idea clara y
"tiempo" demuestra que no se trata distinta corresponde una realiUad.
ele una necesidad de ]_a razón que capPero aqui se presenta un argumenta siempre su objeto inmediatamente. to serio: una idea clara y distinta esEsta "experiencia" de la duda es a
tablece que un concepto no implica
su vez inseparable de ]a de riuestra licontradicción ni en si mismo ni con
bertad. Descartes la concibe según el
los otros conceptos cuya claridad y
tipo de 1a evidencia matemática que distindón han sidb previamente estauna vez planteada y comprendida conblecidos. En otros términos afirma•
sigue inteleCtualmente nuestra adhemos un concepto qeu es formalmente
sión. Si dudamos de todo, no nos concierto. Por el hecho de que una idea
cedemos ninguna certidumbre porque
sea formalmente cierta, no puedo conno nos sen-timos determinados en abcluir que sea realmente cierta, es desoluto. Estamos libres, a distancia de
cir, que le corresponde una realidad
las cosas. La adhesión que las cosas
exterior. Aquella idea enuncia la pono llevan por si mismas viene, pues,
sibilidad de un sér, no su existencia,
de nosotros. Antes del estado de cersegún el proverbio tomista: 11A nosse
tidumbre el hombre está cargado do- ad esse non valet illatio".
lorosamente con sus adhesiones posiEs preciso para contestar a este arbles, con su necesidad de adherirse
gumento
hacer un Bamado a la noción
- en los dos sentidos de la palabracartesiana
del origen de la idea. Para
al sér, porque Ja libertad es un peso.
Sería mucho más simple estar deter- Descartes la idea es innata pero se
minado a una aquiescencia sin posibi- revela al contacto con la experiencia.
lidad de :r;echazo. Descartes, por su Esta experiencia tiene un papel que
parte, acepta ser libre y poner la liber- desempeñar en nuestro conocimiento.
tad frente a todo el resto a riesgo de Por esto Descartes distingue la falseno poder ya volver a juntarse con dad formal de las ideas (1) -materia
cualquier cosa que sea; la libertad es, errandi- y la falsedad objetiva &lt;1ue
desde luego, poder de rechazo; "cógi. nace del contacto de la idea con la
to" es la afirmación de una libertad experiencia, o las otras ideas ya contanto como de un pensamiento; de una sideradas como objetivamente ciertas.
libertad en contra de la cual ni si- Tomemos un ejemplo: la idea de que
quiera un poderoso Genio maligno po- en un triángulo la suma de los ángulos a dos ángulos rectos, es formaldría nada.
mente cierta por que es clara y distinta.
Pero no será objetivamente
LAS lMPLICACIONES DEL CóGITO
cierta sino cuando hayamos compro.
Nos resta por ver algunas actitudes hado que hay triángulos. Los escolásdel espíritu que están implicadas por ticos creen oponerse a Descartes cuan-

Armas y Letras + Pág. 5

do colocan la verdad y el error sólo
al nivel del juicio y nó al del concepto. Pero esta oposición se reduce a un
juego de palabras cuando se da uno
cuenta que la idea en su verdad objetiva es precisamente un juicio. Descartes distingue, en efecto:
- La realidad formal de la idea que
reside en su esencia misma (la idea
rl'vistc una 'forma a medida que representa ésto o aqtiéllo).
--La realidad objetiva que es la idea
en su relación con el objeto exterior.
Ahora bien, está muy claro que esta
segunda realidad no tiene objeto fuera del nivel del conocimiento científico de los objetos. Las verdades supraobjetivas, como las de las matemáticas y de la metafísica se establecen, pues sobre la sóla realidad formal de mi idea, es decir, en su carácter de claridad y distinción. Pero entonces, ¿ cuál es la garantía?; es, lo
hemos visto, la veracidad de Dios, autor de nuestras ideas.
2o.-La duda cartesiana, por su extensión, establece la irreductibilidad
absoluta del mundo de los objetos considerados en tanto que objetos ----"1 de
la ciencia- y en el cual los objetos
dejan de ser considerados como objetos para ser considerados, en conjunto, como seres -el de la metafísica-.
Esta duda sobrepasa, trasciende la duda objetiva. Por ésto mismo Descartes
afirma la trascendencia del sér. En
otras palabras, el filósofo se entrega
a un proceso de des•objetivización en
nombre de la trascendencia común del
sér y del pensamiento reunidos en el
"cógito". Vacía al mundo de todo lo
que en él ven los sabios (el objeto)
para no considerar sino el fundamento de la búsqueda científica: el sér.
Es sólo por otra parte en el plano
· trascendental del sér en donde encontramos que la duda es provisional. En
el plano científico, la duda es definitiva. Por esto Descartes tuvo razón en
no quedarse en el nivel, en el cual se
duda del objeto como objeto: ¿lo que
veo verde es verde?.
Esta des-objetivización para establecer la certidumbre en el plano trascendental, Descartes 1a efectúa sobre
si mismo. Se vaGia de todo lo qne es
CH él objeto para si mismo y para los
demás; todo sobre lo que los demás
y el mismo hacen presa: su cuerpo,
sus ideas, su car3cter, para n'o conservar sino aquello de lo que no se puede alejar porque es precisamente lo
qne permite alejarse de todo lo demás
el pensamiento, o en otras palabras, l~
libertad. Halla su existencia en el
término de un proceso ~ desobjetivización total. Su pensamiento y su sér
no se manifiestan sino en esta sóla
trascendencia.
3o.-Pero una dificultad se presenta en la lógica interna del "cógito".
Es el paso del upienso" al "soy una
substancia pensante". Aqui encontramos lo más débil del camino cartesiano, como lo hizo notar Husserl. El
sentido profundo del descubrimiento
cartesiano, es el hecho de poner en
evidencia la subjetividad trñscendental como acabamos de notarlo. Ahora
bien, a qui, sacando del "pienso", está
otra afirmación: 'jSoy algo que piensa", Descartes parece infiel a su propósito inicial. La actitud cartesiana
consiste, lo hemos ,•isto, · en desprender el sér del objeto; ahora bien, Descartes después de haber logrado este
(Pasa a la Pág. 7)

1

�SILUETH DE CONCORH

Don Luis de Góngora y Árgote.

Góngora nace en Córdoba el año-de
1561 v muere en Córdoba el año de
1627. ·su juventud es la de un aristócrata de provincia, entre orgulloso y
travieso, a quien mima la sociedad,
que disfruta de algunas rentas y de
una situación semieclesiástica, y pronto se acostumbra a gastar más de lo
que tiene. Arrastrara toda su vida
una miseria dorada. En comisiones
del Cabildo de Córdoba de cuya Iglesia Mayor era racionero, viajará por
muchas partes de España y poco a poco se hará conocer en la Corte donde
al fin se radica después de los cincuenta- años, ya ordenado sacerdote y
nombrado Capellán del Rey.
En su vida juyenil, hay que señalar
el contraste que ofrece el. espectáculo
de la vida cordobesa del siglo XVI,
bastante áspera con la natural finura
del poeta. Es posible que este contraste sea un error de perspectiva histórica, pero no por eso existe menos
a nuestros ojos, De sus andanzas por
otras regiones de España quedan rastros poéticos por toda su obra, pero
no paisajes tomados directamente del
natural. Góngora como pintor de paisajes, prefiere pintar de memoria,
imaginar el cuadro a su modo y completarlo con los elementos de la erudición y las reminiscenci~s clásicas.
Aunque · la revolución literaria que
Góngora provoca (el "cultismo_") sedesarrolla toda en el siglo XVII, tal
reYolución o tal actitud de Góngora
no se explican sino recordando que
Góngora es más bien un hombre del
siglo XVI, en el que vivió cuarenta
años; quiere decir que Góngora, en lo
personal, como tipo espiritual y humano, más bien pertenece a aquel ambiente de señores con letras que fué
eJ siglo XVI, que no a la bullanguera
prole literaria del ruidosísimo siglo
X\'11. En este último siglo, las letras
-aunque · se agilizan mucho- se llenan también de vulgaridad y de escritores ignorantes e improvisados, que
viven explotando el gusto y el furor
casi maniático que se despierta en toda España por la nueva Comedia.
El espectáculo humano que dan los
escritores del siglo XVII es el de una
riña perpetua. Esta riña se establece
entre Lop~ y Góngora (aunque siem-

pre disimulada por Lope, que era de
trmperamento blando) como una (ase
d-e ]a eterna pugna entre los "maestros
dt facilidades" y los "maestros de dificultades'', según la feliz expresión de
Gabriela Mistral. Esta pugna se establece -por motivos puramente literarios- entre Quevedo y los imitadores de Góngora (más que entre Quevedo y Góngora).
Siempre se habla de las dos maneras de Góngora- la fácil y la dificil
como de dos maneras sucesivas. En rigor, son · dos procedimientos que el
poeta alterna desde sus primeros años:
Ja acuarela y el óleo. Cierto que en
sus últimos años insiste particularmente en el óleo (la manera dificil)
y que a esto se llama singularmente
la revolución "cultista" o el estilo
. 'gongorino" por antonomasia. La controversia sobre este estilo ha atraído
tanto a la crítica que nadie ha estudiado detenidamente el otro estilo de
Góhgora, el estilo fácil, también Heno
de preciosismo, aunque afecte tono
menor y temas populares, como está
lleno de preciosismo Cervantes en la
Gitanilla, aunque afecte el tono realista y parezca copiar humildes realidades. También hay otro importante
aspecto en la estética revolucionaria
de Góngora, y éste es el representado
por la_;nezcla de burlas y veras en
la Fábula de Piramo y Tisbe, escrita en octosilabos. Pero este problema
no ha sido incorporado en la controversia del "cultismo", la cual más bien
gira en torno a los grandes poemas
en metro heroico (endecasilabo), el
Polifemo y las Soledades (hacia 1612
o 1613).
El cultismo, que es una exacerbación verbal, lucha durante el siglo
XVII con otra estética revolucionaria
de aquel tiempo: el conceptismo, el
cual es más bien una exacerbación
ideológica y dialéctica. Ambas escuelas son dos hermanas enemigas: Se
prestan necursos mutualmente, y aun
se dan juntas en un solo escritor, como en Gracián. El conceptismo · está
representado por Quevedo.
Sería mny largo hablar de los antecedentes de ambos movimientos estéticos, así como de su posible relación
con ]o que pasaba entonces fuera de
España.
Prescindiendo asimismo de las influencias del cultismo en la prosa (y
sobre todo, en Ja oratoria sagrada,
donde lo impuso el predicador Paravicino), y de las casuales influencias
en el teatro, el cultismo se desarrolla
principalmente en la lírica. Los comentaristas y panegiristas de Góngora
sólo defendían las exterioridades del
procedimiento. Los poetas Jo· atacaban, pero se dejaban seducir por él,
en lo íntimo, y alguna vez lo imitaban casi todos. Las burlas de los conceptistas ayudan a definir los caracteres externos del estilo gongorino:
lo.- Erudic-ión mitológica y alusiones
clásicas.
2o.-Latinización de la lengua mediante re_c ursos de sintaxis y de
yocabulario.

E.n esta reacción culta y erudita
contra el fáci_l, ,a,bandono al gusto del
pueblo, Góngora vuelve a aparecernos
como un hombre más bien del siglo

XVI, emparentado con los humanista_&amp;
que quisieron implantar el Renacimiento en España y atar a ésta en el
tronco de la cultura mediterránea, de
que su índole reacia y sus vicisitudes
históricas querían alejarla. En cuanto a la latinización. Góngora es fiel
discípulo de los gramáticos renacentistas del siglo XVI (Lcbrija el primero) que se empeñaban en devolver a
la lengua su dignidad latina; y es directo cliscipulo de la escuela cordobesa de Ambrosio de l\forales, quien se
entretenía en escribir discursos escritos a la vez en latín y en caste11ano.
La reacción del cultismo es también
semejante a la del "mester de clerecía", contra el "mester de juglaría" en
la Edad Media. Si Góngora no logró
hacer la sintaxis todo lo elástica que
hubiera querido, en cambio la enriqueció con multitud de vocablos nuevos tomados del latin.

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
Facultad de Filosofía y Letras
Programa para un Curso de
Literatura Medieval Española
CURRICULUM
!.- Formación de la lengua española. - Cantares de gesta.·- El Mío Cid.
Ei Roncesval/es. - Las Mocedade~ de
Rodrigo. - La lírica primitiva. - Razón
de amor.
II.-Poemas varios. - Los juglares.
El Mester de clerecía. - Gonzalo de
Berceo y sus obras. - Otros poemas del
mesler de clerecía. - Poesía dramática.
Auto de los Reyes Magos.
III.-La prosa. - Primeros monumentos. - Don Alfonso X, el Sabio. Sancho IV, el Bravo. - Otros prosistas.
IV.- La poesía en el siglo XIV. - Poemas del mester de clerecía. El Arcipreste de Hita. - Nuevas formas y tendencias de la poesía. - Poemas varios.
Los romances. - Cancionero de Baena.
V.-La prosa castellana en el siglo
XIV .. Don Juan Manuel. - Otros prosistas. - Crónicas. - El Canciller Ayala.
Libros de Caballerías.
VI.-La poesía castellana en el siglo
XV. - Escuelas poéticas. El Marqués
de Santillana. - Fernán Pérez de Guzmán. Juan de Mena. - Jorge Manrique
y otros. - La sátira política. - Epoca
de los Reyes Católicos.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sec..
ción -LIBROS-, en la que fig9ran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circula•
ción del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector .'.lmeri·
cano una juiciosa información del fondo v continente de la obra, cotejada
a la· luz de un criterio ecuánime y a
tono con ]a moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en irrvitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de Jas ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
l\lonterr:ey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a ·1a cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

VIII.-El teatro en el siglo XV. - Juan
del Encina y Lucas Fernández. - La
Celestina.

PUBLICACIONES PERIODICAS

11.-Antologia de la Poesía lírica
castellana, de D. Marcelino Menéndez
y Pelayo. - Edición Nacional de sus
obras.
III.- Orígenes de la Novela, de D.
Marcelino Mcnéndez y Pelayo. - Edición Nacional de sus obras.
IV.- Colección de Clásicos Castellanos de "La Lectura".
V.- Biblioteca de Autores Esl)añoles.

Armas y Letras

+

Pág. -6

j

Los envíos deben hacerse a:

DEPARTAMENTO DE ACCION

J.- Historia de las Literaturas Hispánicas, edición del académico Don
Guillermo Diaz-Plaja.

(Viene de la Pág. 5)

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de ·Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de di versa índole y personas, en
América y Europa.

VIL-La prosa en el siglo XV .. La
historia. - Crónicas. - Didácticos. Don Enrique de Villena. - La Novela.
Libros de Caballerías. - El Amadís de
Gaula.

BIBLIOGRAFIA

El COGITO • • •

SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL

Armas y Letras:-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por- canje a las Instituciones de Cu1tura, Y
libremente a quien la solicite.
Unfoersidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Para la adquisicíón de obras de ven·
ta, toda correspondencia y valores de-berán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, Méxieo-

1

j
1

sér, ,·uelvc ahora a sumergirlo en lo
objetivo.
Pero, pueden decir, ¿no es acaso
para salvar Jo trascendental si Descartes hace un llamado a la substancia?
Si no establezco una substancia, abajo
o atrás, como substrato de las cualidades por las cuales se revelan los~
objetos, no voy a tener el riesgo de
ver el sér reducirse a esta sóla objetividad que es la suma de las cualidades percibidas? Notamos primero que
esta substancia misteriosa fuera de las
cualidades y que se revelaría, no se
sabe corno, por éstas mismas cua1idades, nos sumerge en el objetivismo como lo observúbamos lineas atrás, en
virtud sólo de su falta de evidencia.
Si coloco lo trascendental en otra realidad distinta de las que conocemos,
será facil luego poner en peligro éste
trascendental al atacar la substancia
y los golpes que se podrán legítimamente dar a esta última, repercutirán
en el trascendental que no debería tener nada qué temer de la noción de
substancia.
:N"os basta citar a David Hume en su
"Tratado de la naturaleza Humana":
"Preguntaría yo con mucho gusto a
los filósofos que fundan tantos razonamientos, en la distinción entre substancia y accidente, e imaginan que tenemos de ambas, ideas claras, si la
idea de substancia es sacada dC }as
impresiones de sensación o de impresiones de reflexión. Si nos es trasmitida por nuestros sentidos, pregunto
¿por cuál, y de qué manera? Si es
percibida por los ojos, la substancia
debe ser un color; por los oidos, un
sonido; por el paladar, un sabor, y así
por los demás sentidos. Pero, lo creo,
nadie afi.rmará que la substancia es
un color, un sonido o un sabor. La
idea de substancia debe entonces ser
sacada de una impresión de reflexión (2). Pero las impresiones de refJcxión se resuelven en pasiones y
emociones; y ninguna de éstas pueden representar unfi substancia. No
\enemos, pues, idea alguna de substancia distinta de la de una colección de
cualidades particulares; no consideramos ninguna otra cosa, cuando hablamos o razonamos a tal propósito.
Contestemos ahora a la objeción que
expresaba el temor de que la supresión dp aquella substancia vuelva a
sumergirnos en la apariencia y deje
abolido el dominio de la filosofía,
puesto que "ser'' y user tal" serían
equivalentes. El proceso de desobjetivización - distinción del fenómeno
Y' del sér- no implica que situamos
al sér fuera, más allít del fenómeno,
c¡ue este sér deba pertenecer y no se
sabe qué realidad y distancia del fenómeno.
Pero entonces si el sér no se sitúa
en un ,. más all9." del fenómeno, ¿cómo podemos distinguirlos? Mejor dicho, ¿cómo Ja duda radical es posible? Primero, porque 1a dualidad
existe por el hecho mismo de que la
atribución del sér a un fenómeno requiere del pensamiento. Luego, porque el estudio del fenómeno del sér
nos condüce a reflexionar sobre el sér
del fenómeno, actitud auténticamente
fi1osófica que, como lo veremos adelante, estudió la fenomenología trascendental de Husserl.
Hemos expuesto '1a duda de Descartes, su orígen, sus implicaciones. Nos
queda para concluir contestar a ]os
realistas que pretenden que el mismo
punto de partida de Descartes lo con~uce al idealismo; es decir, que parti_endo del pensamiento, no puede lógicamente terminar sino en é], y a la

~upresión de la realidad del mundo
exterior.
Mejor dicho, Descartes se encierra
en un circulo vicioso: las ideas se forman a partir del mundo; es a partir
&lt;lel mundo cuando se comprueba la
existencia de Dios ... y a partir de Dios
es cuando se quiere comprabar aquí
]a existencia del mundo exterior. Esta
crítica densa, se aplica $Olamente a
los realistas que pretenden ser "crítico", como lo expone Etienne Gilson;
porque en efecto, ]os realistas, como
buenos tomistas, comprueban la existencia de Dios a partir del mundo anterior; y luego, en menos buenos cartesianos, establecen la validez de su
conocimiento del mundo exterior en
la Veracidad divina. Es ingenuo atribuir tal camino a Descartes. Dios es
h1 garantía de la existencia del mundo
exteriot·, pero para Descartes, la existencia del mundo exterior no es de,
ninguna manera la garantía de la de
Dios, que se establece como una evidencia implicada en el "cógilo", y de
la cual el mundo exterior será Juego
lógicamente deducido.
En cuanto al peligro de no afirmar
sino el pensamiento, si lo tomamos
como punto de partida, Descartes fué
consciente de el. Pero su argumentación, para establecer la certidumbre
dt.- la existencia del mundo exterior,
no es menos impecable por esto; hemos recorrido estas etapas que, a partir del "cógito", hasta Ia existencia de
mundo exterior, son lógicamente inatacables: Dudo, - pienso - soy· soy imperfecto porque" dudo - tengo
la idea de perfecto - Dios es - es
veraz - conozco el mundo como exterior -- Dios en su veracidad me garanti"za que este mundo si es extedor.
El "cógito", en tanto que es tal, no
implica en forma alguna el idealismo.
Aun podemos decir c¡ue la materia en
Descartes, resiste m:'is al idealismo
que 1a de Aristóteles, que, no siendo
sino por y, en la forma, está verdaderamente amenazada, puesto que puede ser todo, pero que no es nada. Al
contrario, la materia de Descartes tiene el mérito de ser definida por su
atributo principal: "l'etcndue", la extensión, ella misma enriquecida por
concepciones secundarias: la divisibilidad, la extensión partes extra partes,
etc. El "cógito" en tanto que es tal,
no condena, pues, al idealismo.
Y sin embargo, es preciso comprobar que el cartesianismo es una amenaza de idealismo y que no fué sin razón alguna, que la mayoría de ]os idealistas afirmaron el ser más cartesianos, que el mismo Descartes. Pero no
es por el "cógito" por donde el idealismo se infiltra. Es por la sóla falla
del razonamiento que hemos sefialado
y que se sitúa, entre la afirmación del
"yo", como existencia, y su afirmación
como substancia. Es la substantificación de aquellas clos realidades irreductiblemente separadas,- extensión y
pensamiento- la que '"ª a hacer surgir todas las dificultades. Será la extensión concebida como substancia la
que presentará 1111a inmensa vulnerabilidad a Berkeley, quien nos encerrará en el dilema: o bien esta "extensión", es cualidad sensible, y entonces no es esencialmente diferente
del pensamiento,- o bien no es reductible a una cualidad, y entonces
es inconocible; y si es inconocible,
¿qué nos permite afirmar su existencia?
Aquellos dos substratos -pensamiento y extensión- van a desencadenar. en contra de sí, todos los ataques de los filósofos qne vendrán después de Descartes. Berkeley negará
la extensión; Marx el pensamiento. En
esta substantificación reside el peligro
de idealismo, pero también de materialismo. Se han congelado uno íren-

INVITACION
El Instituto de Investigaciones Científicas de la Universidad de :\ucvo
León invita muy cordialmente a los señores médicos, profesores y preparadores que se dedican especialmente a la enseñanza de las cif;ncias (Botánica,
Zoología y Biología) al curso que sobre la enseñanza de estas disciplinas desarrollan los señores EDUARDO CABALLERO Y C. y RAFAEL MART!li DEL
CAMPO, doctores en biología e investigadores huéspedes del Instituto.
Los doctores Caballero y Martín del Campo han iniciado ya estos cursos
que estarán destinados a los maestros de la materia en colegios y escuelas particulares, semioficiales y oficiales de 13. ·ciudad y del Estado, asi como ('O las
escuelas secundarias, preparatorias y normales.
Las clases se imparten en el local del Instituto, sito en el cruzamiento de
las calles de Circunvalación y Matamoros en terrenos del Obispado, donde deberán hacerse las inscripciones. :Mayores informes pueden obtenerse en la direcciones del Instituto de Investigaciones Científicas.
"ALERE FLA1DIA~l VERITATIS"
1lonterrey, N. L., noviembre de 1953.
El director del Instituto de Investigaciones Científicas,
DOCTOR EDUARDO AGUIRRE PEQUEÑO.

Emeterio Tre\/iño ...
(Viene de la Pág. 2)

te de la todavía no bien apreciada cultura de "nuestra tierra".
De Cal'los Bal'rera:

De Miguel D. Martínez Rendón:

"Cuando iniciamos, el año pasado,
"Con verdadero interés he leído tu (1928) nuestra correspondencia relati"Antología de Poetas Neoleoneses" y va a la "Antología de Poetas Neoleonepuedo asegurarte que has realizado una ses", que usted con tanto amor y verbuena y bella labor. Ya es mucho es- dadero desinterés filosófico está fol'pigar en un periodo de más de cien mando, no pude imaginarme que la
afias, en el que no son escasas las lagu- obra tuviera un cruzamen tan amplio,
nas, más por falta de flora que por la ni que pudiera llegar a constituir una
de brotes literarios.
hase sólida para establecer los valores
Afortunadamente para ti y para de nuestro Estado natal.
nuestra tierra, no sólo has vuelto del
He ponderado cuidadosamente cada
viaje sano de criterio, sino que traes las una de. las composiciones que constitu~
primicias en tus man9,s.
yen su atinada selección, así como los
Esto para mí constiTuye tu mejor ga- esquemas biográficos que la realzan
lardón.
con su indiscutible importancia históMe explicaré: considero que en una rica y no puedo menos que felicitarlo
"Antología" deben adunarse estos as- sinceramente por la labor realizada,
pectos: el del poeta o poetas que lle- estando usted seguro de que aunque la
naron determinado ciclo, y el saber es- empresa no tenga precedentes de nincoger libremente de toda influenci8. es- guna índole, cuantos la continúen hatética del comento en que se forma la · brán por fuerza de recurir a este maHAntología", aquellos poemas que aún nantial inestimable que usted con tandentro de la moda en que fueron he- ta dedicación y cariño ha sabido deschos, puedan ajustarse a la linea de la cubrir en los recovecos de nuestra"s
belleza eterna. Y tu "Antologia" llena montañas."
este pensamiento.
Ficha No. 404 sacada del Libro "SiY como en ella hay algunos poemas glo y 1ledio de Cultura Nuevoleonesa"
mios, cierro esta carta ya que se ha he- del Lic. Héctor González.
cho popular aquel1o de que "alabanza
EMETERIO TREVIÑO GONZALEZ,
en boca propia es vituperio"; no sin nació en VH!aldama, N. L., e] 5 de n9darte cordialmente ]as gracias por tu Yiembre de 1898. Poeta y eséritor. Aufraternal acogida.
tor de un volumen de versos "VolupTe felicito, pues, y felicito al Estado, tuosidad" y de una uAnto]ogía de Poepor tu obra que será un bello exponen- tas Nuevoleoneses" (1930) la primera
que se publica, completa en su brevedad, y que siempre tendrá el mérito
de librar del olvido a muchos que en
te al otro, el pensamiento y la extenXucvo León han cUltivado la poesía.
sión, que después no ]ograroh volver
a unirse, ni siqlliera en el hombre del
DATOS COMPLE~IENTARIOS
que constituyen las dos substancias.
Será necesario para uolver a poner eH
Nació en la ciudad de Villaldama
movimiento el conocimiento, quebrar
N. L., el 5 de Noviembre de 189'8. l\-lu~
una de estas estatuas embarazosas
rió en Médico, D. F., el 15 de Noviem{idealismo y materialismo); reducir
bre de 1953.. Sus padres fueron el Sr.
todas las substancias a una única, lo
Arnulfo Treviño y la Sra. Julianita Gonque es equivalente a una negación de
zález de Treviño. Su esposa, ]a Sra.
la substanci~. puesto que entonces,
:Maria Hernández hoy Viuda de Trevitodo es la substancia divina (Spinoza),
llo. Su hermano el Dr. Arnulfo Trevio bien se juntarán pensamiento y sér,
ño. Era miembro activo de la Sociefuera de los cuadros rígidos de una
dad de Historia, Geografía y Estadistisubstancia: ésto será el esfuerzo de toca de Nuevo León. Fué autor de la
da fenomenología trascendental. Esta
"Antología de Poetas y Escritores Nueúltima, partiendo del mismb "cógito"
voleoneses" y de "La Emoción Transicartesiano, no puede, sin embargo, ser
toria" (Prosas). Trabajó por espacio
tildad:! de idealismo: su mérito esende varios afios en la Procuraduría Gecial es el de haber sabido evitar el
neral de la liación. Fué Secretario de
escoHo de la substantificación.
la Facultad de Química y Farmacia de
(1 ) La íalsedud formal de la idea, es la falla ciudad de México, D. F. Fué Secresedad inherente a la idea misma en tanto
tario Particular del Gral. de Divo. Dn.
que es tal. La falsedad objetiva ser:i,
pues, la falsed{ld de la atribución que haMiguel
Z. Martinez, cuando éste ocupó
go a esta idea, de una cierta realidad exterior. P~ro esta atribución no es lo que
lo Jefatura de Policía en el Distrito Fe~o~ _escolasticos llaman una idea; es un
deral. Sus restos reposan en el Panteón
JUICIO,
de Dolores de la ciudad de México
(2) Hay que entender por ésto, la creencia &lt;roe
trae en nosotros una Jdea.
D. F., junto a los de su señora Madre'.

Armas y Letras + Pág. 7

.1

,1

�EL SEGUNDO CONGRESO UNIVERSITARIO YLA
PRIMERA ASAMBLEA GENERAL DE LA UNION
DE UNIVERSIDADES LATINOAMERICANAS
Bajo los auspicios de la ilustre Universidad chilena y de sus
Directivos, el Doctor Carlos Martinez Durán, Profesor Juvenal
Hemández y Rafael Correa Fuenzaldía, y en aplicación al acuer•
do tomado por la Unión de Universidades Latinoamericanas en
septiembre de 1949 en la Ciudad de Guatemala, se celebra del
23 del actual y hasta el 4 de diciembre venidero en el solar de
Andrés Bello el II Congreso Universitario y la Primera Asam•
blea General de la Unión de Universidades Latinoamericanas, a
cuya magna Reunión concurren los representativos de ochenta
y tres Casas de Estudios de nuestra América Latina, en nombre
de las siguientes Universidades: Nacional de Buenos Aires, Nacional de Córdoba, Nacional de Cuyo, Nacional Eva Perón,
Nacional del Litoral y Nacional de Tucumán, de la República
Argentina; de Bolivia, Mayor de San
Andrés, de San Simón, Pontificia Católica de San Francisco Javier, Autónoma Gabriel René Moreno, Aulómoma Tomás Frías, Técnica de Oruro,
Autónoma Juan Manuel Saracho; de
Brasil, del Brasil, de San Paulo, Católica de San Paulo, Católica de Rio Janeiro, del Paraná, de Minas Generales,
de Recite, de Bachia, Católica de Río
Grande Do Sul, de Rio Grande Do Sul
Rural; Colombia, Nacional ele Colombia, de Nariño, Pontificia Católica Bolivariana, Pontificia Católica Javeriana, de Antioquia, ~e Gartagena, de los
Angeles, del Atlántico y del Cauca; de
Costa füca, Universidad de Costa Rica; de Cuba, de la Habana, de Oriente, Tecnológico Nacional de Villanueva, Central Martha Abre u; de Chile,
Católica de Santiago de Chile, Católica de Valparaíso, Técnica del Estado
de Concepción, Técnica Federico Santa Maria; del Eduador, Central del
Ecuador, Católica del Ecuador, de
Cuenca, de Guayaquil, de Loja; de El
Salvador, Autónoma del Salvador; de
Guatemala, de San Carlos de Guatemala ; de Haiti, de Haití; de Honduras, de Honduras; de México, Nacional Autónoma de México, Femenina,
De Sonora, de Sinaloa, de Guanajuato, 11ichoacana de San Nicolás de Hidalgo, Veracruzana, Nacional del Sureste de México, de Nuevo León, de
Puebla, de San Luis Potosi, Autónoma de Guadalajara; de Nicaragua, Nacional de Niéaragua; de Panamá., de
Panamá; Paraguay, Nacional de Paraguay ; de Perú, San Marcos de Lima,
Católica del Perú, de San Agustín, del
Cuzco, Nacional de Trujillo; de Puerto Rico, de Puerto Rico, Católica de
Puerto Rico; Hepública Dominicana,
de Santo Domingo; Uruguay, de MonteYideo; de Venezuela, Central de los
Andes, de Zulia.
La agenda de temas ha sido elaborada de acuerdo con los siguientes
puntos principales e incisos : !.- Informe de las labores de la Unión de UníYersidades Latinoamericanas durante
el periodo de 1949-1953; II.- Coordinación de la Enseñanza media, liceana
y secundaria con la Enseñanza universitaria; a).- Plan de estudios, b).-BachiJlerato, c) .-Cursos preuniversilarios, d ) .-Orientación profesional uniYersitaria {deserción y plétora estu_d iantiles, en los universitarios); 111.Institnto Latinoamericano de Orientación Profesional "Universitaria; IV.Aplicación de la Carta de las Universidades Latino americanas: a) .-l))&gt;jeliYo y finalidades de las Universidades latinoamericanas, b).- Esta~utos
· del profesor y del estudiante uniVersitario latinoamericano, c).- Gobierno
y admin~strac_iQn de 1as Universi4ades
Jatinoaiµ_(;'.ricanas, d) .- Patrimonio de

]as Universidades latinoamericanas;
V.- Coordinación de servicios y unificación de informaciones estadísticas
entre las Universidades latinoamericanas; VI.- Orden al mérito de la
Unión de Universidades latinoamericanas; VIL-Organización y coordinación de la enseñanza e investigación
dc: las ciencias económicas en las Universidades latinoamericanas; a) .- Reseña histórica de la enseñanza de ]as
ciencias económicas en las Universidades latinoamericanas; b) .- Prini::ipios normativos y finalidades de 1as
escuelas de ciencias económicas de las
Universidades latinoamericanas; e).Requisitos de ingreso; d).- Organización de la enseñanza: Materias o Asignaturas, su distribución • por Cursos
(anuales o semestrales) y horas semanales (teóricas y prácticas), programas que comprenden métodos didácticos; e).- Organización de la investigación científica: pre-seminarios, seminarios e institutos; {).- Organización de la práctica comercial; g) . Sistemas de calificaciones y promoción; h) .- Grados académicos y titulos profesionales; i).- Unificación de
la nomenclatura de las facultades, escuelas, institutos y seminarios de ciencias económicas, de las Universidades Latinoamericanas, de ]as Materias
o Asignaturas que comprenden sus
planes de estudios y de los grados y
titulos que confieren; VIII.-Departamento de coordinación de la ensefi.anza e investigación de las cia~cias económicas en las Universidades Latinoamericanas: a ).- Fines, organización
y financiamiento, b).- Centro piloto
Jatinoamericano de las ciencias económicas, IX.- Reforma de las bases
constitutivas de la Unión de Universidad~s Latinoamericanas; X.- Finandamiento de la Unión de .Universidades Latinoamericanas. XI.~ Elección
del Consejo Directivo. XII. -Determinación ·de la sede definitiva de la
Unión de Universidades Latinoamericanas. XUI.- La Unión de Universidades Latinoamericanas y la Asociación
Internacional de Universidades.
La Convocatoria estableció que las
ponencias que emanaren de las Uni\·ersidades participantes deberían entregarse a la Secretaría General a cargo del Profesor Guillermo Feliu Cruz
hasta el treinta y uno de octubre próximo _pasado.
Como una actividad adjetiva y complementaria a esta Reunión latinoamericana universitaria se proyectó ilustrarla con una EXPOSICION DE MOTIVOS UNIVERSITARIOS, .que comprende los siguientes aspectos: 1, Colecciones de editoriales universitarias;
2. Obras de catedráticos e investigadores; 3, Programas y plan.es de Estudios, Anuarios, obras de estadística y

bienestar; 4, Gallardetes, insignias,
medallas y fotografías de las Universidades; 5, Maquetas de las ciudades
y escuelas universitarias, cuyo material deberá enviarse al Director de Ja
Biblioteca Central de la Universidad
de Chile, Doctor F. Fucnzaldia, antes
del dia último de octubre pasado.

Papel de la • •
(Viene de la la. Pág.)
en su Yerdadero esfuerzo de colaboración; la Secretaría de Educación Pública, daba los locales, el personal,
tanto docente como la servidumbre Y
las ).fadres y ]as Educadoras por cuantos medios les fuera posible proporcionaban mobiliario, útiles y material
di &lt;láctico, y no sólo se limitaba el esfuerzo a los Jardines de Niños del Distrito Federal, sino fué este trabajo de
cooperación maravillosa el que hizo
realizable la difusión de los Jardines
de: Niños en los Estados.
Cuando en el año 1907, al pasar a
}a Secretaría de Ahistencia se unieron
los Jardines de Niños de la República
en un solo Sector, ese trabajo se amplió en forma increíble y con resultados ,·erdaderamente admirables; Madres Educadoras efectuaron · 1a labor
más amplia y más trascendental, no limitándose al servicio social dirigido
al Hogar, sino que la tendencia fué de
ampliar ese servicio llevando sus beneficios a ]a Comunidad toda, y asi
fué que por ese esfuerzo coordinado
se crearon, parques, se Jevantaron ecli- ·
ficios, módestos y sencillos, tal como
lo pedía el medio en que iba a actuar
el establecimiento educativo para el
cual se le destinaba; en mas de un poblado se mejoraron las condiciones higiénicas de las habitaciones a ejelllplo
de lo que se hacía en el Jardín de Niños, y fué el empeño en el trabajo llevado a cabo por Sociedades de Madres
y Educadoras en tal grado persuasivo
que pronto fué imitado por la colectividad en sus diferentes grupos de servidores, tenemos por ejemplo: campesinos que durante el año cultivan una
parcela exclusivamente para el sostenimiento del Jardin, y esto no en un
caso aislado, sino en muchos particularmente en los Estados de Oaxaca
y México, uniones de tralJajadores que
se preocupan por hacer de Ja vida del
niño en sus ·primeros afios la base de
una existencia útil para los nifios mismos y para los demás y así vemos a
Ja Unión de Camioneros de Mérida,
ofreciendo a un Jardín de Niños alimentos, vestidos, y los medios de
transporte para que sean llevados con
frecuencia al hermoso parque infantil
con que cuenta la Ciudad y a diferentes excursiones que se organizan para
proporcionar a ]os niños oportunidades de recreación y de educación. Así
como esos grupos podemos señalar
otros que dentro de sus actividades
propias ofrecen todo lo que les es posible en bien del nillo.
Sin duda alguna que la Educadora
es el punto central de donde irradia
el entusiasmo; la comprensión por su
elevada misión y que hace factible toda la labor que llevo mencionada, por
los conocimientos que para el caso
adquiere y por su vocación plenamcntp definida.
Para cimentar esta vocación, provocando el estímulo que para esto se
necesita , es urgente ofrecer todos los
ccnocimientos que precisan para que
o~tenga el fruto que con ahinco busca. Así pues, es indispensable c1uc las
Escuelas Normales en lo que atañe a
esa Profesión hagan figurar en sus
planes de Estudio, aquellas materias

Armas y Letr-as + Pág. 8

indispensables a la mujer en su doble
papel de Educadora y de Trabajadora
Social.
El Curso de Psicología General se
impone, pues en la actualidad no
cuenta más que con el de Psicología
Infantil y tanto como debemos conocer al nifio estamos en el deber de conocer y comprender a todas aquellas
personas que están en contacto con él.
Necesitamos ofrecerle un Curso de Higiene Social, pues su vasto campo de
acción, la lleva en busca de las condiciones higiénicas a que debe someterse la vida en la Comunidad. La clase de Economía Doméstica es indispensable, pero entendida en toda su
amplitud como es la de proporciopar
los conocimientos necesarios sobre alimentación, tanto la que se refiere a
los niños como la de personas mayores, habilidad para confecc!ón de ropa y todos aquellos trabajos que tiendan al embellecimiento del Hogar,
confección de todos aquellos objetos
de utilidad práctica para el Hogar y
para mejorar las condiciones económicas de aquel.
A esto se debe agregar también el
llevar la l}ersuasión de la necesidad
de cuidar todos aquellos elementos
que llevan a la realización de una vida mejor: el baño, el sueño, el ,•cstido, etc.
Estas asignaturas serían el instrumental m:.is completo para una Educadora que no debe limitar su acción a
los niños de su· Jardin, sino que tiende a mejorar el medio que lo rodea
para lograr Ja realización de la misión
tan elevada que el destino ha puesto
en sus manos.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Marlinez
Dir~ctor
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

UNIVERSIDAD·DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Hangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Se ha cumplido en el feraz y hospitalario hogar veracruzano
en el corriente año 1953 el designio altísimo de conmemorar
con certámenes, palmas y evocaciones los fastos centenarios na•
tales de dos de sus hijos más dilectos: el Maestro, novelador,
cuentista, crítico, poeta y manualista don Rafael Delgado y el
prócer bardo Salvador Díaz Mirón.
·
Toca en el actual diciembre rendir pechos y ramos a Díaz
Mirón.
Nació en el Puerto, capital del Estado, el 14 de diciembre de
1853, muriendo a los setenta y cinco años de edad, el 12 de junio de 1928, año en que México pasó por una de sus más señaladas crísis políticas en la elección de sus hombres de Gobierno.
El Viejecito Urbina, excelente poeta lírico Y relator amenísimo de las vidas y obra de nuestros valores literarios más esclare•
cidos, trazó en una brevísima etopeya la figura del airoso y grandilocuente autor de ttA Gloria": HUn sér excepcional de leyen•
da caballeresca, dotado de un temperamento ágil siempre para
la acción, como su inteligencia para la percepción. Es de los admirables y de los temibles. Parece un artista del Renacimiento.
Sufriría el parangón de los quinientistas italianos, por la varíedad de los conocimientos, como Leonardo; por el impulsivismo
del valor, como Benvenuto"•
Al parecer, sus fuentes literarias se encuentran entre los románticos, con influencias de Víctor Hugo y reminiscencias de
Lord Byron.
Tiene mucho también de heroico su idea levantada y su for•
d
ma coruscante, evocando al cantor de Man/redo Y al fu lmina or
de Los Castigos.
Fué un reverente de la pureza idiomática, aspirante a la
creación de una nueva técnica, persiguiendo la perfección del diseño poético a toda costa; como lo atestiguan sus poemas de
LASCAS, todo bronce rotundo, todo mármol purísimo, retum•
bo de olas o fragor de trueno.
Su legado literario está en su único libro de versos LASCAS
(1901) de depurada elaboración, quedando inéditos los poemas
de ASTILLAS y TRIUNFOS, las que, al decir de los cono•
cedores, son una obra de suma perfección.
IAS COMPLETAS
Don Antonio Castro Leal editó las POES
'
que comprende realizaciones del, rapsodo ver~cruzano ,·~e 1876
a 1928, siendo esta la fuente mas segura de mformacion sobre
este magnífico poeta mexicano.
.,
La luz de su brillante ejecutoria de aedo se refle10 sobre Rubén Darío y José Santos Chocano.
• Su poema nA Gloria", lleno de concentos vibrantes ha sido
traducido a multitud de idiomas extranjeros.
México, honrando su memoria, como la honra ahora en el
t
· d
l' • h · transladar sus despojos mortales
cen enano e su nata icw, izo
d d
• , ·
a la rotonda de los Hombres Ilustres, don e , escansan mammes,
l e lt
como vivo permanece el espíritu de su poeSia en a u ura me• .,
xicana.
~

F. M. Z.

No. 12

Diciembre de 1953

LA UN/-VERSIDAD
CLASICA ESPAÑOLA
Pues que igual sirve para boca de arriero que de canónigo
justo es que un añejo refrán como aquél de el que quiera saber
que vaya a Salamanca se halle a medio camino del sabroso versillo y del apotegma sentencioso. A Salamanca podía ir en el siglo XVI quien quisiera aprender los saberes, pero también podía ir a cualquiera de las otras Universidades, cuyo número rondaba la treintena, que por tierras de España habían sembrado
reyes y prelados.
Pero al refrán no le faltaba razón:
el ayuntamiento de maestros e de escolares, como dice la letra de las Partidas del rey Sabio Don Alonso, en pocas villas hispanas engendraba por entonces, y ya desde antaño, frutos de
sazón tan madura como los que se
criaban junto al Tormes, en la Salmanticense. Si acaso, podía irle a la
mano la complutense, de Alcalá, fundada por Cisneros, el aguileño fraile
francisco que viajaba en borriquillo y .
manejaba el cetro como si hubiera nacido para rey: que en cuanto el fraile
se trocó en purpurado Y ciñó la mitra
toledana, al ver que la.s rentas eran
pingües se juró no tener nunca colmadas las arcas episcopales y destinar
ducados y maravedises al mayor lustre de la Religión y del Reino. Y ¿qué
brillo más limpio se podía inventar
que el que traen las ciencias humanas
Y divisas Y su enseñanza ª escolares
pobres Y de ingenio?
'
Por eso el Cardenal instituyó la
Complutense y estall\Pó puntualmente
sus designios en las Constituciones:
porque muchos sacerdotes y otros escolares afluyan a nuestro Colegio Y
Universidad con amor y deseo de ciencia, y así determinó subvenir y ayudar a los estudiantes pobres, para que
se dediquen a las Disciplinas Liberales, a la Sagrada Teología, a la Medícina Y al ejercicio de las Lenguas, a la
Gramática y al Griego. Pero tampoco
paró ahí la cosa, pues por sí mismo
realizó Cisneros la organización de
otras seis Universidades; una en Santia~o de Galicia, junt_o al sepulcro del
Aposto!; otra en Sevilla, cabeza de la
Bética· una más en Granada la mora·
la cuarta en Toledo, c1'udad de su s 1·11a'
arzobispal, y las dos restantes en Cataluña y las Asturias, con sede en Barcelona y en Oviedo.
Con estas y con las que ya desde

antaño existían, como las castellanas
de Palencia y de Valladolid, todas
las tierras de España hervían en Iatines, y los mozos, estaban deseosos de
aprender el adorno de las letras. No
pocas vecesJ en las familias de cristianos viejos, el hijo primogénito había abrazado el oficio de las armas
para cumplir una vida de peligros y
laureles en Italia o en Francia, junto
al Emperador Carlos o allá en las ultramarinas tierras de Colón; y casi
siempre el hijo segundón se aplicaba
entonces al estudio, tomaba el camino
de una Universidad y con el tfempo
llegaba a ser señor de leyes, o acababa
en Maestro y Licenciado, en Protomédico, en Provincial si tomaba estado
religioso, o en Obispo.
Todos los años, allá por el otoño, se
iniciaba el curso en las Uni~rsidades
Y había grandes fiestas que coincidían
con la del apóstol San Lucas. El viajero que en esa época del año cruzaba
las Castillas, había de toparse, a buen
seguro, con más de tres mozos que
seguían la ruta de Salamanca y de Alcalá. De las más remotas procedencías eran los escolares, Y de toda edad
y condición: unos, venían desde la
punta de Galicia, cerca del antiguo finis terrae, y otros, habían dejado casa
y padres en Granada la bella, ciudad
que se estaba cristianando cada día;
en el hablar se les notaba a muchos
que eran vascongados o navarros, y a
los otros que eran nacidos en la Rioja,
en Asturias o en Ar_agón. Los castellanos de la propia Castilla tenían menos días de jornada para trasladarse
a Salamanca O Alcalá, y ello era un
bien y un mal; un bien, porque la
mayor proximidad de los paternos lares permitiales hacer alguna escapatoria durante el curso y señaladamen(Pasa a la Pág. 2)

�mansiones que entonces se construían
en Europa, al romano Palacio Farn~_sio, por vía de ejemplo, o el franc~s
de Fontainebleau: entre estos tres ed1ficios, que por IOs mismos años se la·
braban en la Cristiandad, hasta dificil
sería encontrar algún nexo, ni en la
intención ni en la ejecución. Esa por•
lada plateresca de la Salmanticense
floreció en los inicios del siglo XVJ,
y es de ver con cuánto amor la traba•
jó el anónimo alarife: abajo, una puerta doble, de arcos escarzanos separa
dos por la gracia firme de una columna, y encima un alto paño, prolijo y
exquisito, rematado por una balaus
!rada. El escolar que entraba por alli
a la clase de Prima, bien fuese aprendiz de Teología o de Matemática, y lo
mismo si entendía de medicina que de
ciencias, podía dejar vagar la mirada
por el ancho campo de grutescos y de
escudos, a través de los tableros de
aquel paramento ante el que hablar de
tapiz y de bordado eran la metáfora
cr-ngruente para nombrar la talla y la
portada; pero es seguro que cuando
quería aprehender la clave de todo
el ornamento fijaba la mirada en ese
medallón central de encima de los arcos. Allí estaban figurados, en dignisíma apostura, los dos Reyes Católicos
Fernando e Isabel, y sobre sus cabezas rodaba una inscripción que por
más lustre se vertió a preclaras letras
griegas y en ellas fué grabada. Decía
asi: los reyes para la Universidad, ésta para los Reyes.
Todos los escolares podían comprender y comprendían el meollo de
ese mote, porque la lengua de Aristóteles érales familiar y porque tenían
agudo entendimiento para desentrañar
las sentencias sabrosas. Los reyes como en aquellas mayúsculas griegas se
decía, eran para la Universidad, y ella
significaba que las regias personas,
mandatarias de un poder que se extendía sobre el pueblo entero, estaban
obligadas a una especial tutela en favor de todos los saberes. Y a su vez
la Universidad era para los Reyes, de
modo que ella misma, y los estudios
que a1lí se ensefiaban y aprendían, habian de tener una última intención de
servicio, pues estaban enderezados :
la mayor prosperidad del_reino.
El alcance y raíz de este servicio le
reconocía y podia explicarlo incluso
el escolar menos ducho en silogismos;
lo mismo si estudiaba Cirugía o Matemáticas, que Gramática o Ciencias,
conocía que su saber tendia al pro común. La Universidad era para los Reyes en el sentido de que éstos, como
cabezas y príncipes del Reino, la cúspide visible de la nación, y el símbolo
capital de ella misma; a través de monarcas y príncipes se canalizaba el
s-ervicio cumplido con las letras, pues
4

4

Universidad de Salammwa.

La Universidad ....
1

(Viene de la la. Pág.)
te en las breves vacaciones de Pascua;
un mal, porque con ese motivo los
otros estudiantes motejaban a Jo~ tales
de pascasios, y en estas pullas se singularizaban los andaluces, que siempre andaban a la greña con los castellanos pellizc/rndoles con aquella su
lengua y su decir gracioso.
Los babia principiantes, con el bozo todavía indeciso y los ojos muy
abiertos, pasmándose de todo cuanto
veían u oían de camino, impacientes
por llegar a la renombrada Salamanca y al mismo tiempo temerosos de
las novatadas que les esperaban por
primerizos. Los otros, más veieranos
y sabedores del habitual trajín, andaban con más desenvoltura, comentaban el curso fenecido al par que hadan cábalas sobre el venidero, y discurrían sobre las nuevas disciplinas y
maestros de su Facultad, sobre el pupilaje o los festejos. Había jóvenes
frailes, el pelo al rape y encogido el
ademán; escolares franciscos, jerónimos o bernardos, que en cumplimiento de la santa obediencia habían sido
enviados a la Complutense, o dominicos y agustinos, que por entonces acudían más propiamente a Salamanca.
En fin, y porque nada faltase en
aquella viña del Señor, había estudiantes ya metidos en años, de barba prieta y recia voz, dados a toda trashumancia, ·colindantes con la picaresca
y no muy diligentes en explanar Digesto o Decretales, en comentar al Estagirita ni en aprender los Aforismos.
Asi era de plural la caravana que
cruzaba la tierra de Campos hacia Salamanca o subía por Despeñaperros
hasta la villa de Alcalá. En su carruaje, los hijos de las familias linajudas,
a lomos de mula los hidalgos, o en sufridos asnos e incluso a pie los que
otra cosa no podían, iban todos llegando a la ciudad sabia en las vísperas de San Lucas para no perderse la
apertura del currículo escolar ni las
señaladas fiestas con que se celebraba. No poco jolgorio armaban los muchachos en esa calenda, con gran con•
tcnto de la villa que a su costa vivía,
y más de una moza desenvuelta, si hay
que creer la intención de un cierto refrán rancio y picante, maquinaba redes amorosas en las torcidas callejas
de Alcalá.

De Alcalá, de Salamanca, y de cualesquier otra ciudad con facultades:
que en esto, como en todo lo demás,
bien escasa era la diferencia entre
unas y otras, salvo que aquellas dos
iban a la cabeza de sus semejantes en
lo concerniente a sabiduría y enseñanza. Más de seis miles de estudiantes se concitaban en la Salamanticense
en la época del Emperador Carlos y
de su hijo Don Felipe y abundantes
eran las disciplinas que en ellas se
leían. Cuando mediaba el siglo, allá
por el año de i561, llegaban hasta siete las cátedras de Mediciana que se
leían en Salamanca, a diecisiete las de
Retórica y Gramática, no menos de
,otras siete eran las de Teología, diez
eran las de Cánones, cuatro las de
Griego y por el estilo las restantes de
acuerdo con la afluencia de escolares
en cada disciplina, sin que faltasen las
de Geometría, las de Hierbas, que entonces llamaban de Simplicibus, de
Astronomía, Náutica, Geografía y tantas otras más que se especializaban en
todos los saberes.
Por aquel mismo tiempo la Complutense tendía a brillar sobre todo en
Letras y en ciencias eclesiásticas, y
-cada año se veía más concurrida,
próspera y gloriosa, que hasta tal punto tomó a pechos no ser considerada
inferior a la de Salamanca. A la verdad, bien poca diferencia existía entre ellas: para escrutar cómo eran
aquellos famosos ayuntamientos de escolares y maestros viene a ser indistinto investigar la indole de· unas o de
otras, porque la universidad clásica
hispana se alimentaba en todo caso de
una sa,,ia común para todas las ramas,
y clara prueba fué de ello la semejanza de los frutos. Por eso, además,
lo mismo sería fijarse en los capítulos
y artículos de que constan sus Orde•
naciones o contemplar los emblemas
y piedras que exornan sus fachadas:
después de todo, aquéllos y éstas tienen un único cimiento, y unos artícu.:los descansan sobre otros lo mismo
que los sillares se apoyan entre sí.
Tanto la portada alcalaina como la
s~lmanticense fueron labradas con la~
gracia y el esplendor del plateresco.
Ya la sola fachada de la Universidad
de Salamanca era la lección soberana
para el escolar que la veía diariamente; paradigma perfecto del sentir estético que fué propio del Renacimiento
español, podía tomarse como cifra y
resumen de una personalidad recia y
peculiar: bien poco se parecía a las

Armas

y

Letras + Pág. 2

la Universidad no tanto servía a sus
personas, por muy regias que fueran
-non ad homines, hubiera resumido
el último de los snmolistas,- sino mas
bien al Reino.
Y ni que decir tiene que el servicio
de las letras a la patria corría parejas
con el acatamiento Y la defensa que
aquéllos 'y ésta debían a la sacrosanta
Religión. ¿Cómo podía dejar de ser
honradamente católica la Universidad,
aun en los más nimios detalles si, primero y principal, se trataba en unos
reinos que sólo sobre el cimiento de
su cristiandad se anudaron los unos
con los otros llamándose todos a si
mismos Reinos Cristianos, en oposición a los moros infieles? Y sobre todo, católico era el pueblo entero, desde los monarcas hasta el último pechero, de modo que hubiera sido impertinente que estos hombres, que profesaban el servicio al Creador con el alma y la vida, le hubieran desalojado
de sus entendimientos, cuanto más que
El era el principio de todas las cosas
y la causa de toda sabiduría y conocimiento.
Ese espíritu gobernaba las ordenanzas y estatutos de Universidades y Colegios en manera no inferior a como
se traslucía también eri la propia fábrica del edificio. Bien lo sabían todos los escolares que acudían a Alca18, pues no menos que a sus colegas
la de Salamanca, también la arquitectura del famoso Estudio compluten,se
les enseñaba a ellos una doctrina co•
tidiana, la del Redentor presidiendo
en lo alto el concierto del mundo. Tres
cuerpos tenía la pÜrtada de la Universidad levantada por Cisneros, y también plateresco era el trabajo y el ornato que se labró en piedra de Tamajón, blanca y dorada, que aun hoy
aparece como retostada por la gloria
del saber que se albergaba allí. En el
cuerpo más bajo se abria la puerta al
vulgo estudioso de los escolares. En el
segundo y central estaba el balcón del
Rectorado, ornado con los escudos del
maestro y fundador. En el tercero y
más encumbrado de todos triunfaba la
enseña imperial, con las águilas bicipites coronadas, simbolq de poder y
dominio terrenal. Y ya no había más
cuerpos, sino sólo un frontón cuya trinitaria geometría albergaba en su eje
al Creador del mundo, que de esta
suerte dominaba igualmente sobre el
emperador y sobre el pueblo.
Si el Creador estaba figurando en lo
más cimero de la fábrica externa, natural es que en lo interior presidiera
a todas las demás la ciencia teológica,
como clave que ella es del más elevado conocer. Y a'Sí fu, a la verdad: Los
estudios ele Teología y de Sagrada Bi(Pasa a la Pág. 7)

Universidad de Alcalá de Henares.

AMERICA EN ARTE
Y SENTIMIENTO
Por Campio Carpio

LA MODERNA LITERATURA americana, particularmente en el sur continental, acredita valores positivos de promesas,
por los motivos artísticos que recoge y la riqueza de matices que
la caracteriza. Desde el punto de vista estético, presenta una la,
bor de continuidad, con sentimientos universales, representando
una época y un ambiente definidos, por el empuje y los rasgos
de sus personajes, tan recios e íntimos. El llanto de la tierra y

el rumor agreste de la selva, con sus misterios y tragedias, invade
los poblados y llega a las dudadas. La anchura inconmer'lra,
. ble de las pampas, el galopar de los caballos, la reja del arado
abriendo surcos perfumados en la tierra humilde y la fortaleza
de las estribaciones cordilleranas que le sirven de marco, cons•
tituyen el paisaje vigoroso y centellante, animado por una raza
de hombres identificados en un ideal como literariamente con•
cebido, que se abren paso a machetazo limpio entre la maraña
de un mundo de complicaciones.
Los crudos soles del trópico, que en
la tupida vegetación revienta en fru.
tos de dulce frugalidad, hacen traspii::ir los hombres y la atmósfera y mueven a su conjuro una fauna y flora
exóticas libradas al azar de los caprichos de la naturaleza tan pródiga
en creaciones de soberbia plasticidad,
con innumerables meandros de sus
ríos que riegan la tierra sedienta en
donde la semilla fructifica presurosa
y deposita el oloroso perfume agridulce de sus hojas luego transformadas
en humus fecundo y el quejido lastimero del indio que desde la montaña
que convierte en habitación cante sus
alegrías y angustias en quejumbrosa
melodía que viene del tiempo y espera el instante de tornar contacto con
]a vida púbUca, tal el escenario en que
actúan los personajes, animados por el
viento de la sierra que en sus alas lleva las preocupaciones de un exuberante lirismo que envuelve el alma americana.

EL OLOR INDIO Y LA ANGUSTIA
MESTIZA, que en la figura de la moza
indigena y en los ojos tristes de la
chola tienen la dulcedumbre del color
y de la luz refulgente en su vistosa indumentaria y los pechos nervudos de
sus hombres curtidos por los soles y
las nieves eternas hacen creer en la
resurrección de cíclopes en miniatura
tallados en la dura roca, pero que se
ntUC\'Cn, luchan, gimen y cantan como
los antiguos pelasgos cuando tenian la
misión de poblar el suelo y multiplicar ¡)Or sus acciones el suelo desierto,
rf:movcrlo, hacerlo fértil, cubrirlo en
su extensión libre de monumentos enchapados en oro, convertir en arte la
alfarería, dejándose hamacar en la
multitud de colores con que adornaban sus utensilios domésticos, jugar en
poesía con las estrellas y hacerle el
aruor a las mujeres.
En sus diversas facetas la literatura
ameri"cana tiene aqui su ámbito ilimitado de roca y melodía, de viento Y
mar anchos al abrazo, de tradición y

concertantes y arrobadores, escritores
y poetas marchan unidos en la acción
del tiempo, sin obedecer a reglas J)relijadas.
Tumulto de pasiones puede caracterizarse a la literatura americana. En
sus órdenes más diversos, hace derroche de emotividad, dentro de cuyo
marco se encuentra bien. El proceso
panorámico escapa al simbolismo, o
en él se concentra, según el ambiente
que respire. Sin haber alcanzado el
abolengo histórico de los países europeos, ha trazado ya una ruta de porvenir en el que busca la creación fecunda que desembocará en una refinada ciYilización, como lo testimonia
Augusto Arias desde su rincón de cielo, José Lius do Rego y Jorge Amado
a través del paisaje de sus mangues,
dentro de una naturaleza lujuriante y
avasalladora que revienta pletórica de
sudor y hechicería en las facendas,
traspasando la tierra y el mar con una
canción nueva. Esa misma nota encuéntrase en Demetrio Aguilera Malta
dQambulante por suburbios y esteros
salados en exploraciones costeras, con
sus balandras balanceándose dulcemente sobre las aguas dormidas, con
su crola obsesionada de sensualismo
arrebatador y en José Américo de Almeida, buscando ]a verdad en el interrogante de la adivinación, distrayéndose mientras tanto espera, perdido en
el laberinto de las cosas muertas.
MISTERIOSA COMO LA SELVA MISMA es la obra de Gil Gilbert, que res-

pira el lamento y alaridos dentro de
arado, de solva y sentimiento que apa- la noche en la que el hombre habita
y se entierra, ojos y oídos abiertos a
recen sin intermitencia en la Obra de
las emociones que vienen del fondo
José de Al en car y Euclydes da Cunha,
de Rómulo Gallegos y Mariano Azuela, · del mundo, con sus lenguas de fuego,
rozando el rostro que yace aplastado
de Ricardo Guiraldez y Lucio V. Marpor el cansancio y dormido en brazos
silla, Manuel de Macedo, igual que
del miedo y la desesperación, y en el
Luizio de Accvedo, César Uribe Piesuelo se convierte en raíces todo él,
drahita como Ferreira de Castro, depara repetir luego, a través de las gesenvuelven sus relatos del misterio inneraciones, mucho tiempo después,
finito en ]a floresta, constituyendo una
atdavesando distancias, las palabras
revelación para el mundo exterior que
de Bernardo Arias Trujillo, al trote
Horacio Quiroga llevó a la ciudad con
por los valles aHos de las nubes, aman~
su perfume de cielo y leyenda.
sando vientos bravos a falta de potrancas briosas. Al otro extremo enProdigios de arquitectura literaria contramos a J ulián Padrón, con sus
y filológica son la obra de Andrés manos ca,losas, todo el cuerpo traspiBello y Rufino José Cuervo, artífices rando, cubierto de polvo basta las cede la lengua, a la que arrancaron ar- jas, embutido en el vaho que viene de
monías nuevas como Rubén Dario y la tierra reseca, con sus rodar de caJosé Santos Chocano, con la emoción rretas que arrastran caballos cansados
de Cástro Alves, con sinfonía de him- en la tarde calcinada.
no, sobriedad de templo griego y fortaleza de honrado pecho, que en José
A la inverna, en Gallegos Lara los
illarti y José Enrique Rodó cobró ar- que se van, envueltos en el drama
monías inusitadas. La literatura con- las necesidades de la vida tortuosa,
tinental no es un producto de la fata- perdidos, braceando en las estancadas
lidad, a cuyas fuerzas tendrá que so- aguas del olvido, con el dolor humilmeterse, sino el resultado de una pa- de de buharilillas en azoteas desmansion incontenible que emerge de la im- teladas por ráfagas de tormentas, soles
ponencia del paisaje abrupto y de la y vientos que vienen de los cuatro
llanura, desierta en secano y calcina- puntos cardinales y ahogan la canción
da Por lava de volcanes, y exuberan- dolorida del indio. Semejanza de ese
te y voluptuosa en el desbordamiento proceso, en calor y trabajo rudo, crude los grandes ríos caudalosos.
deza y lágrimas arrancadas del sufrimiento, trasciende de la obra -de Jorge
de Lima, en prosa y verso y en AffonLA VIDA ENCARNA AQUI TODO so Schmidt, con sus relatos plásticos
EL PROBLE~IA DEL INDIVIDUO al de la brutalidad desconcertante por lo
que se asocian como contraste los despiadada, igual que en Alfredo Vaagentes naturales. Vivir, para llenar rela con su río oscuro que acige en su
la gran función creadora, exaltando a seno materno los cuerpos inertes prola plenitud los elementos que sirven al cedentes de las selvas chaqueñas y
hombre para su existencia, envuelto suavemente los va ofreciendo al mar
e1; lujuria tropical, transformándolos como obsequio de nuestro tiempo de
de acuerdo con ]as propias necesida- escupir. Jorge de Lima ha simbolizades estéticas. El hombre es el rey de do las dimensiones de esta tragedia en
fo creación, y de ]os medios que lo estrofas de honda amargura en la dulcircundan se sirVe en todos los grados cedumbre de la caridad y conmiserade la escala social. Es por ello que a ción cristianas, tomando como terna
veces _.t ruena con furor impetuoso y de inspiración los negros que los tobootras se convierte en acogedora bo• ganes sepultan en el fondo de las bonanza, ya con acentos cívicos y arran- degas de los barcos carboneros, a
ques elocuentes de expresión épica. quienes recuerda en oración de místiCaprichoso en ritmo y métrica, des- co arrobamiento, enterneciendo al al•

ae·

Armas y Letras + Pág. 3

ma con el encantador hechizo de Guillermo de Almeida.
Alfredo Pareja y Diez Canseco, ahogado por las mismas aguas que invaden los limites, arrasa los muelles y
corre pausada por los esteros y José
Geraldo Vieira en el otro extremo del
panorama, han rociado de angustiosa \
eternidad ese mundo cruel de realidades inconcebibles del que emergen
gritos desgarradores que parten el alma. Benjamín Carrión, con José Catlos 1fariútegui y Luis Alberto Sánchez
han animado toda una generación de
escritores y poetas, lanzada a través
del territorio humano de América a la
búsqueda de un sentimiento que exprese el derrotero de una literatura
que llegue al fondo del alma. Y como e ne! caso de Curvello de Mendodoza y Fabio Luz exponga plásticamente cuanto de recóndito brota del
corazón en todas las latitudes emoti•
vas que Jorge Carrera Andrada tradujo, con sus paisajes manufacturados y
horizontes vendidos, en poemas de
hondo sentimiento detenido ·en el verso pulcro de Guillermo Valencia, y a
vc:ces, como inesperado fantasma, sonámbulo y quimérico reaparece en
José Asunción Silva, con sus paraísos
sinuosos y complicados e infiernos
acogedores con tibieza de hogareño
rescoldo.
EN LA ENTRADA l\lISil!A DE AMERICA ha urdido Germán Anciniegas
cual ningún otro escritor contemporá
neo después de Antonio Caso y Baldomero Sanin Cano. Una obra fecunda,
rica de matices y múltiple en conte•
nido ·espiritual ]a acredita como una
de las figuras más prominentes de esta
generación, que Waldo Frank espoleó
en prosa de largo alcance continental
y Joaquín García Monge toma por doctrina de contenido que abarca el universo de América. Del mismo ángulo,
habrá de juzgarse la labor de Mariano
Picón Salas en su ámbito, por cuanto
tiene de expresión universalista en el
panorama continental. Nervio macizo
en sus estudios Jiterarios, ha indagado
en la conciencia americana, igual que
Arciniegas, poniendo en la obra tal
pasión que lo sitúan entre las conciencias liminares de su generación.
4

Determinado el ar.te continental a
imponerse por las caracteristicas de
su propia expresión y sentimiento, en
su corta historia no ha escatimado
energías ni vigor emotivo para colocarse en el camino de su porvenir. Viviendo en poesía permanente, el arte'
americano se identifica con el ambiente y percibe el rumor de la calle y de
fa selva, ya sea plásticamente, en poesía como en prosa. Fcrmin Silva Valdés, Ismael Enrique Arciniegas, Alvaro Moreyra y Ribeiro Couto, llenan las
páginas de la historia literaria con
producciones de poética belleza, a través de la cual habla todo un pueblo determinado a seguir adelante. El
mismo testimonio lo presentan Graciliano Ramos y Benito 1inch, Enrique
Serpa y Erakin Caldwell, como portavoces de una fuerza humana, opulenta
de eternidad.
Recorrer el panorama artístico del
hemisferio no resulta empresa fácil
por el número de testimonios vivientes a reunir, y dificil su clasificación
dentro de un mar de caprichos tan nutrido que trastornan el equilibrio el
equilibrio intelectual. En lo que va de
nuestro siglo es tan rica la producción
artística de este parte del mundo y
tan acentuados sus valores que por
ello se ubica entre los aportes más
signiftcativos que en su juventud pueblo alguno haya incorporado al acervo
universal.

�S A- IL V A ID O IR.
ANTOLOGIA

EJEMPLO
En la rama el expuesto cadáver se pudría
como un horrible fruto colgante junto al tallo, ·
rindiendo testimonio de inverosimil fallo
y con ritmo de péndola oscilando en la , 1 ia.

Y el fúnebre despojo, con la cabeza gacha,
escandaloso y túmido en el verde patíbulo,
desparramaba hedores en brisa como racha,
mecido con solemnes compases de turibÍtlo.
Y el Sol iba en ascenso por un azul sin tacha,
y el campo era figura de una canción de Tíbulo.

(Lascas, 1906)

IN HOC SIGNO

(CA/\'CION PARA MI HIJA ROSA)

IDILIO

Llego entre dos esbirros, que no dudan
de que á un monstruo feroz guardan y aquietan.
Gritos dbsgarradores me saludan
y brazos epilépticos me aprietan.

¿,Qué amigo que no acuda y me acompañe?
La turba, que penetra sin permiso,
rodea el catre funeral y plañe;
y en el cercano templo el bronce tañe
lento y lúgubre adiós al manumiso.

¡ Oh ingenio que subiste, que arribaste
al eminente y suspirado extremo!
· ¿Porqué de la fortuna te quejaste
en los acentos del dolor supremo?

Sobre la impura huella
del fraude, la verdad austera y sola
brilla, como el sj]encio de una estrella
por encima del ruido de una ola.

Armas y Letras + Pág. 4

que a desbordes y grescas anima,
y el que a un tiempo la gloria y el clima
adornan de palmas la frente
hay un agrio brefial, y en la cima
de un alcor un casucho acubado,
que de lejos diviso a menudo
y rindiéndose apoya un costado
con el tronco de un mango copudo.

El sitio es ingrato, por fétido y hosco.
El carbón, el nopal y la ortiga
p.rosperan; y el aire trasciende a boñiga,
a marisco y a cieno; y el mosco
pulula y hostiga.

Y hórrido amago suena ....
¡ Así la racha en el desierto zumba,
cuando en 'crecientes vórtices de arena
corre á cefiir al árabe la tumba!

(Lascas, 1906)

A tres leguas de un puerto bullente

Distante, la choza resulta montera
con borla y al sesgo como una mollera.

Al pueblo el bardo es gracia y no carcoma,
· Es como el floripondio de la linde
que cándido y triunfal surge y asoma,
y al polvo de la senda torne y rinde
el noble cúliz y el piadoso aroma.

(Lascas.-Cúrcel de Veracruz,

,

DUELO

Conozco de la injuria,
no la ignominia; pero sí 1a marca.
¡Sentíme sin honor, cegué de furia,
y recogilo de sangrienta charca!

Al mal dolos procuren
fuerza y laurel que la razón no alcanza.
¡Aun sé cantar; y en versos que perduren
publicaré a los siglos mi venganza!

Y suele retornar; y me reintegra
la fe que salva y la ilusión que alegra;
y un relámpago enciende mi alma negra.

Moscas espanto y quito con el pañuelo
y en la faz del cadáver sombra insegura
flota esbozando un cóndor al par que un velo.
(Lascas.-Vcracruz, el 5 de enero de 1,895)

Y ante ]a forma en que mi padre ha sido,
lloro, por más que la razón me advierta
que un cadáver no es trono demolido,
ni roto altar, sino prisión desierta.

Cruel fortun4 dispensa
favor al odio de -que hacéis alardes.
Estoy preso, caído, sin defensa .. . .
¡Podéis herir y escarnecer, cobardes!

Y abril1antó a mi espíritu la cumbre
con fugaz cuanto rica certidumbre,
como con tintas de refleja lumbre.

El ojo mal cerrado tiene abertura
que muestra un hosco y vítreo claror de duelo,
un lustre de agua en pozo yerta en su hondura.

Tímida y mustia por los recelos,
tu mujercita dirá: "Señor,
une las aguas, limpia los cielos:
cuida y conduce, por los chicuelos,
la navecilla del pescador."

Y el ave a la rica estrella
pudo subir y cantó:
"ni cadenas ni distancias
vedan triunfos al amor."

i Infames! Os agravia
que un alma superior aliente y vibre;
y en vuestro miedo, trastocado en rabia,
vejúis cautivo al que adulárais libre.

Dulce y triste la faz; la veste zarca.
Así, del mar sobre la inmensa charca,
Jesús vino a mi unción, como a la barca.

de un pitjaro en un croquis que apunta un ciclo.
Nariz igual a un pico de halcón. Albura
de canas. ¡El abeto, ya sin verdura,
&lt;lió en tierra y esta en' parte cinto de hielo!

Pero prorrumpes en canturria
que inculta y pobre mueve a llorar:
oigo la ingenua melancolía
del que inseguro del pan del día
surca y flTOstra pérfido mar.

Sobre mezquino y enlutado lecho,
y en negro traje que semeja extraño,
y las manos unidas en el pecho,
y al vientre hielo y en la faz un pallo,
el cuerpo yace inmóvil y derecho.

EXCELSIOn

Como albo pecho de paloma el cu.ello;
y como crin de sol barba y cabello;
y como plata el pie descalzo y bel1o.

Como un tronco en monta11a venido al sueño.
Frente grandiosa y limpia, soberbia y pura.
Negras y unidas cejas, con la figura
del trazo cutvo y fino que marca el vuelo

En buen esquife tu afán madruga;
el firmamento luce arrebol;
grata la linfa no tiene arruga,
la blanca vela roba en su fuga
visos dorados al nuevo sol.

Por azar o por astucia,
el pajarillo escapó;
y al cielo se fué trinando:
"alas tengo y libre soy."

(Lascas, 1906)

Azules y con oro enarenados, .
como las noches limpias de nublados,
los ojos- que contemplan mis ])ccados.

EL MUERTO

Suspenso en el umbral callo y vacilo.
Alto y grueso blandón muestra y agrava
con lampo incierto el espantable asilo.
La llama treme al soplo, sesga y flava ....
¡Pugna por arrancarse del pabilo
y huir de penas que ilumina esclava!

Cautivo un gorrión estaba,
y de un astro se prendó;
y en su música decía:
• ºllegue a ti mi dulce voz/'

Blancas y finas, y en el manto apenas
visibles, y con aire de azucenas,
las manos - que no rompen mis cadenas.

M\ 1 IR.

A UN PESCADOR

La desnudez impúdica, la lengua que salía,
y alto mechón en forma de una cresta de gallo,
dabanle aspecto bufo; y al pie de mi caballo
un grupo de arrapiezos holgábase y reía .

EL FANTASMA

DI A Z

julio de 1,892)

¡ Ay de mí, que rabioso en un erio
y a mitad de la ruta estoy parado;

que anhelo y lucho por ·cruzar un río
y no hallo puente, ni hatel, ni vado;
y miro allú, por campo labrantío,
la fausta meta en el opuesto lado,
y el Sol morir, con victoria} decoro,
bajo un dosel de púrpura y de oro!
Oigo decir de mi destino a un chusco:
"Talento seductor; pero perdido
en la sombra del mal y del olvido ....
Perla rica en las babas de un molusco
encerrado en su concha y escondido
en el fondo de un mar lóbrego y brusco .... "
En sublime absorción hurgo la mente;
medito con asombro en ese paso
de todas las estrellas a un Ocaso,
que allende una oración resulta Oriente ....
Y me inclino arrobado y reverente.

•

La flora es enérgica para
que indemne y pujante soporte
la furia del soplo del Norte,
que de octubre a febrero no es rara
y · la pródiga lumbre febea.
'
que de marzo, a septiembre caldea .
El Oriente se inflama y colora,
como un ópalo inmenso en un lampo,
y difunde sus tintes de aurora
por piélago y campo.
Y en la magia que irisa y corusca,
una perla de plata se ofusca.
Un prestigio· rebelde a la letra,
un misterio inviolable al idiollla,
un encanto circula y penetra
y en el alma es edénico aroma.
Con el juego cromútico gira,
en los pocos instantes que dura;
y hasta el pecho- infernado respira
un olor de inocencia y ventura.
¡Al través de la trágica Historia,
.un efluvio de antigua bonanza
viene al hombre, como una meilloria,
y acaso como una esperanza!

El punto es de azogue y apenas palpita.
Un pesado alcatraz ejercita
su instinto de caza en la fresca.
Grave y lento discurre al soslayo,
escudriña con calma grotesca,
se derrumba cual muerto de un rayo,
sumérgesc y pesca.
Y al trotar de un rocín flaco y mocho,
un moreno, que ciñe moruna
transita cantan~o candente tontuna
de baile jarocho.
Monótono y acre gangueo,
que un pájaro acalla, soltando un gorjeo.

(Lascas.-Veracruz el 4 de enero de 1,895).

Armas y Letras + Pág. 5

(Pasa a la Pág. 7)

�,

La Universidad ....
(Viene de la Pág. 2)
blia en ningún extremo del mundo
fueron entonces tan preclaramente
cultivados como en Salamanca y Alcalá: dentro de aquellos claustros y
detrás de las portadas platerescas estudiaron, aprendieron y enseñaron a

los otros su saber, maestros como fray

'i¡
11

!'It

Luis de León, tan perito en desentrañar las letras sagradas como altísimo
poeta; o ingenios tan ricos en letras
hebreas, griegas, latinas e hispanas como aquellos que levantaron el rñonumento de la sin par Biblia complutense, en la que Antonio de Nebrija fué
uno de tantos operarios, igual que
aquel otro Diego López de Zúñiga, enconado polemista contra Erasmo, o
Hernán Núñez de Guzmán, a quien su
oriundez de Valladolidad valió el erudito sobrenombre de Pinciano. Y aunque sea torpe culpa no rCcordar a
otros maestros principales, ¿cómo no
poner junto a los de estos varones los
nombres de aquellos Sebastián de Covarrubias, del Broncense, o del otro
insigne conocedor de las Sagradas Escrituras que se llamó Benito Arias
Montano? Y viniendo a la Teología
daremos de manos con esa gavilla de
sapientes que en Trento deslumbraron
al mundo tejiendo aquel Concilio que
fué tan ecuménico como hispano; Diegr, Lainez y Cardillo de Villalpando,
l\[elchor Cano, D. Pedro González de
~Iendoza, y tantos otros que allá se
congregaron, habían nacido y crecido
al calor de las aulas de Salamanca y
Alcalá, sin contar a Salmerón y a
Francisco de Torres, egregios jesuitas.
Y aún están por nombrar Deza y Francisco de Vitoria, Soto, Medina y Gallo,
Báiiez Osma y López de Barrientos,
Azpulcueta, maestro del Eximius Doctor Suárez; Zumel, Alderet~ y tantos
afros que sembraron durante más de
un siglo en las escuelas complutense y
salmanticense, que es como decir en
el mundo entero, la fuerza y el amor
de su conocimiento teológico.
l\i eran sólo cosa de frailes aquellas
sagradas disciplinas, pues un Reino
en el que la defensa y prop;gación de
la santa religión se confundía con la
esencia politica, en el que milicia y
religión eran una cosa misma y donde no se conocia diferencia entre
evangelización y descubrimiento de
tierras y de gentes, un Reino tal estuba penetrado de aquella visión bajo
especie de eternidad; y así se entiende que tantos capitanes y misioneros
que se arriesgaron al Océano para pasar a las Indias, hubieran aprendido
de antemano en las Universidades la
ciencia teológica; o que un hidalgo,
como D. Francisco de Quevedo, aprendiera en la Complutense tantas razones de Sagrada Teología como destreza en el manejo de la espada y de la
pluma, para defender igualmente con
silogismos, lances o metáforas, los
sem1Jiternos derechqs de Dios, del Monarca y del pueblo.
Pero erraría quien creyera que en
aquellos claustros el afán por la Teología y por su hermana la Filosofía
traía aparejado menos cabo y desdén
para las restantes ramas secundarias
del florido árbol de la ciencia. No sólo fneron cultivadas allí letras hebreas,
griegas y latinas -y árabes, tan desatendidas en el resto de Europa como
aprendidas y divulgadas por los castellanos-, o incluso las caldeas, tan
escondidas y prolijas; también las
ciencias físicas y las medicales, no
menos que las matemáticas, las naturales, o las jurídicas, gozaron alli del
mayor lauro, predicamento y afición
que conoció la época; por eso floreció el gran Maestre Pedro Ciruelo, que

en sus años fué reputado el primer
aritmético de Europa, con todos sus
discipulos; y galenos tan preciados como Gómez Pereira y el sabio Villalobos. De lejos le venía a la Salamanticense el amor matemático, pues ya
en tiempos del Rey Sabio se difundió
con gran calor su estudio. Sólo como
base y cimiento de los otros estudios
m:ís altos, se ordenaba en unas Constituciones del siglo XVI que, para comenzar en el primer curso léanse en
la clase de Matemáticas los seis libros
pl'imeros de Euclides y la perspectiva
del mismo, y la Aritmética, las ralees
cuadradas y cúbicas, declarando la letra del séptimo, octavo y noveno lib1 os de Euclides, la Agrimensura y los
tres libros "de triangulis sphericis" de
Teodorico, y ya desde mucho antes se
exigía a los que pugnaban por aprender la medicina, un saber preliminar
que alcanzase los puntos más generales de lo que debe conocer todo hombre perito, y este saber se cifraba en
las enseñanzas humanistas del bacl1iller eJl AI'tes como preliminar fructuoso y obligado de aquellos otros estudios más especiales que contienen las
libros de Hipócrates, Galeno y Avicena. Y hay que ver el cuidado y el
método que recomiendan ]as viejas
constituciones en la explanación de
e~tas disciplinas: léase primero la letra que se comentare, y luego el /J!aesll'o lea las dudas y cuestiones que se
ofreciuen acerca de la letra, que sean
las útiles y que importaren pam el conocimiento de la ciencia de las enfermedades, de sus causas y se11ales, pronóstico y curación.
Pero esa congregación que con vocablo latino y erudito se llamaba Universidad y anteriormente recibía el
nombre de Estudios generales, no estaba restringida al aparato doctrinario
y
la sola enseñanza: por el contrario, se enderezaba a la formación de
vida y virtud entre los escolares, y tal
era la letra e intención de los estatutos usuales. Pues que el servicio de
maestrós y alumnos se hacía con la
mente al par que con todas las otras
facultades, justo era que unos y otros
vivieran en todo coligados, y de ahi
el nombre de Colegios, y que se concibieran como centros anejos a la Universidad, destinados a dar cauce, nor,
ma y regla al vivir d-e la caterva estudiantil. Eran estos, como ya desde
antiguo se anotó, albergues de Minerva y criaderos de var·ones ilustres, y
los había de varia jerarquía.
Los mas importantes y preclaros,
por su tradición y por el alto rango
de ciencia que a sus habitantes se exigía para ·formar parte de ellos, se llamaban Colegios Mayores; otros, por
oposición a éstosi recibían el título de
Menores, en los que se albergaban escolares menos maduros en edad, ciencia y virtud reconocidas; y en fin, los
otros estudiantes se acomodaban en
ciertos pupilajes colectivos regidos bajo la autoridad y el desvelo de un jefe
y Licenciado, abonaban anualmente
una cuota o porción -de donde les
venía el nombre de porcionistas-, y
en aquellas mansiones habían de recibir al mismo tiempo enseñanza para
e1 intelecto y educación para la vida.
Flor y nata de la Universidad er.an
los colegiales mayores, bien se tratase
dt los que en el Colegio recibían gratuitamente cobijo y mantenimiento o
de los que por haber nacido más ricos, podían costear su pensión -veinticuatro ducados cadañeros, abonaban
los de Salamanca-, en todo caso los
tales colegiales babian de distinguirse
entre todos por su notorio aprovechamiento y madurez, cumplían una misión rectora en el Claustro profesora!,
fueron vivero provisor de las cátedras
que vacaban, y tales eran su altura,
prestigio y madurez de formación, que

a

decir Colegio :Mayor era decir reserva
y consistorio de futuros magnates del
Reino, pues de aquella plantación se
sacaban las cabezas que luego dirigían
los cargos más altos de la Iglesia Y
del Estado, magistraturas, misioneros
y encomiendas. En Alcalá, el Colegio
Mayor de San lldefonso había sido
fundado por el propio Cisneros, y el
número de sus habitantes era de treinta y tres, en memoria de los años del
Scüor, más otros doce en recuerdo y
veneración del número que tuvo el
Colegio Apostólico. Con el tiempo florecieron otros, y en la Salmanticense
se distinguían los colegiales del Colegio Mayor del Arzobispo, que ya en el
exterior del traje se denotaban por la
beca roja que vestían: los de Cuenca,
que la usaban violeta, y los del de
Oviedo, que se tocaban con azul; y todos ellos pugnaban por brillar más
que que sus semejantes, con lo cual
se establecía una saludable emulación.
Justo era que un colegial mayor
aventajase también a los restantes en
la regla de vida, y de ahí que la de
aquellos Colegios estuviera ordenada.
No era lícito comer y cenar fuera sin
permiso; los que llegaren tarde al refectorio perdían la parte de colación
que se había servido a los puntuales;
la cantidad de pan no estaba limitada y sí en cambio la de vino -hasta
una azumbre por barba y día podían
trasegar los colegiales de San lldefonso, pero no m:is en bien de la templanza, que ya con aquellos dos litros
había suficiente para estimular la lucidez de la razón-; de uso público
y cotidiano era la Biblioteca del Colegio, y todas las otras particularidades estaban previstas y resueltas con
ánimo sabio• y liberal.
Los colegiales menores, generalmente principiantes, que se afanaban en
los cursos requeridos para el grado
inicial de bachiller en Artes, y aquellos otros que vivían en pupilaje, bien
fuera como porcionistas o como camaristas, llevaban una vida más o menos
sabrosa según la cuota que abonaban
y el desvelo del 'Licenciado que los rigiere; y para poner coto al posible
abuso estallan los visitadores, encargados de las inspecciones. En Alcalá
hay viejos memoriales de visitadores
con las respuestas de los escólares:
uno de éstos, preguntado qué carne da
el licenciado Angulo a sus pupilos,
dixo que traen. carnero y aveja y que
también les suele dar hígado de vaca
y que los sábados les da asaduras de .
oveja y otras nothes les da menudo de
carne1·0, y esta dieta fué vista como insuficiente. Otros licenciados, en cambio, trataban con mayor esplendidez
a sus pupilos, como aquel que ele ordinario les da principio y postre en
comida y cena, y de mas deso les da
a/marzal' y merendar, aunqeu no lo
manda al reformación.
Asi de diverso y de semejante era
el vivir &lt;le aquellos escolares a ]a sombra de una Universidad que se cuidahn de nutrirlos por entero, en la mente y en el cuerpo según ]a más honda
intención de aquel vocablo alumnos,
que a todos se extendía.
Si acaso, y para dar fe de todos los
tipos de escolares que a las veces acudía al calor de las Facultades, habrá
que mencionar también a cierta doble
casta de estudi_antes que se dejaban
ver en ocasiones por ]a ciudad: eran
de ánimo vagante, raído y pobre el
traje, si no ,,ivían de Ja briva, era porque se confiaban a la limosna, acogíanse a dormir en algún hospital, en
un caserón desvencijado, o en el zaguán de alguna mansión caritativa.
más de una vez se vieron tales eScolares en Alcala, y es conveniente publicar sus nombres: llamábanse pícaro o santo, lñigo de Loyola o Marcos
de Obregón, que aún no estaban con-

Armas y Letras

-1-

Pág. 6

sagrados por las letras o por las hagiografía y caminaban ignoradamente
una ruta que remató en la gloria literaria o en los altares de los templos.
Y todos ellos, colegiales mayores y
menores, porcionistas, pupilos de toda
condición, picaros, sopistas o .santos
en fermento, afanábanse cotidianamente en las aulas y claustros levantando el rumor de una colmena. Alli
se mezclaban y departían todos ellos,
en el patio salmanticense y en el alcalaíno, los sumulistas que salían de comentar los Pal'vi Jdgicales de Aristóteles, el Pel'ihumeneias, el de generatione el conuptione y los doce metafísicos, con los escolares, científicos
que entraban a explanar la Geografía
de Tolomeo y la Cosmografía de Pedro Appiano, el arte de hacer mapas,
el Astrolabio de planisferio de Don
Juan de Rojas, el radio astronómico
o el arte de nauegat. Por las mismas
o muy vecinas galerías discurrían los
que aspiraban a ser jurisperitos, llevando bajo el brazo sus glosas del \'olumen, el Código, el Digesto, Decretales, Sexto o Clementina, y aquellos
otros más graves que se aplicaban a
la Teología resolviendo argumentos
del Estagirita o del Aquinate, sobre el
ente, la sustancia o la esencia, acerca
de la gratia del Verbum o la justificatio, con sentencias y citas del del
Apóstol, de los Padres y de los Doctores y Coucilios. Todos ellos eran
duc{10s en latines, como también los
otros estudiantes que aprendian los
morbos con sus pronósticos y los remedios pertinentes, discípulos de Galeno y de Hipócrates, cuyas disciplinas solían rotularse De differentiis
febrium, De ratione sucllls, De morbo
et syntomate, De crisibus, obras de sabios varones árabes o I griegos, como
el autor de los .4/orismos, el Avicineta
o Rasis, el de los libros ad Almanso-

rum.
Y por aquellos mismos tránsitos y
claustros, en fin, entraban y salían Jos
maestros, con el andar solemne y los
ropajes amplios, suscitando con su
sola presencia regueros de silencio entre los grupos que más alborotaban.
Y luego, ya ·en el aula, el Magister
daba principio desde su púlpito a la
lectura de la disciplina que a continuación debía comentar a lo largo de
una hora, durante la cual cada escolar 'tomaba sus apuntaciones pluma en
mano, sirviéndose del propio tintero
de cuerno sujeto a la correa de su cintt:rón, o acaso del de su próximo Vt::cino. Y claro es que así corno babia
estudiantes diligentes que no perdían
nunca el primer banco y cazaban hasta la última razón del profesor también había aquellos otros más despreocupados, amigos de la última fila
por más propia para deslizar una broma en ]a oreja del cólega risueño. Y
en. más de uno de esos bancos el nombre de una dama, grabado a navajifür,
arguye claramente que por alli pasó
un mozo enamoradizo que sabía dis~
traerse durante ]a prolija explicación
cambiando de buena ga'lla mil silogismos y diez mil sentencias por el recuerdo de unos ojos negros que Je
alumbraron desde celosía.
Porque, señor eran · gente móza Y
alegre, que la religión y la sabiduría
no tienen por qué ser compañeros del
.ínimo tristón. El gaudeamlis servia
de mote y de consigna a aquellos escolares; Gaudeamus era la palabra capitular de la canción que nació en el
antiguo Estudio de Palencia, al filo del
medievo, que floreció en ]os siglos
XVI y XVll en todas las gargantas universitarias españolas, y de allí Juego
a las de Europa y de ambas Américas. A coro entonaban nuestros escolares ese "gaudeamus igitur, iuuenesdum
(Pasa a la Pág. 8)

Salvador Diaz Mirón
(Viene de la Pág. 5)

,

El Sol meridiano fulgura,
suspenso en el Toro;
y el paisaje, con varia verdura,
parece artificio de talla y pintura, ·
según está quieto en el o_;·o.

Cuanto es mudo y selecto en la hora,
en el vasto esplendor matutino,
halla voz en el ave canora,
vibra y suena en el chorro del trino!

El fausto del orbe sublime
rutila en urente sosiego;
y un derribo de paz y sosiego
baja y cunde y escuece y oprime.

Y como un monolito pagano,
un buey gris en un yermo altosano
mira fijo, pasmado y absorto,
la pompa del orto.

Ni céfiro blando que aliente, que rase,
que corra, que pase.
Entre dunas aurinas que otean,
tapetes de grama serpean,
cortados a trechos por brazos hostiles,
que muestran espinas y ocultos reptiles.
Y en hojas y tallos un brillo de aceite
simula un afeite.

Y a la puerta del viejo bohio
que oblicuando su ruina en la luna
se recuesta en el árbol sonl.bríO,
una rústica grácil asoma
como una paloma.
Infantil por edad y estatura,
sorprende ostentando sazón prematura:
elásticos bultos de tetas opimas;
y a juzgar por la equivoca traza,
no semeja sino una rapaza
que reserva en el seno dos limas!
Blondo y grifo e inc1,1lto el cabello,
y los labios turgentes y rojos,
y de tórtola el garbo del cuello,
y el azul de zafiro en los ojos,
Dientes albos, parejos, enanos,
que apagado coral prende y liga,
que recuerdan en curvas de granos,
el maíz cuando tierno en la espiga,
La nariz es impura, y atesta
una carne sensual e impetuosa;
y en la faz, a rigores expuesta,
la nieve da en ámbar, la púrpura en rosa,
y el jllbilo es gracia sin velo
y en cada carrillo produce un hoyuelo.
La payita se llama Sidonia.
Llegó a México en una barriga:
en el vientre de infecta mendiga
que, del fango sacada en Bolonia,
formó parte de cierta colonia
y acabó de miseria y fatiga.

•

· La luz torna las aguas espejos;
y en el mar sin arrugas ni ruidos
reverbera con tales reflejos
que ciega, causando vahidos.
El ambiente sofoca y escalda;
y escondida y sudando, ]a chica
se despega y sacude la falda,
y asi se abanica.

Los guiñapos revuelan en ondas ....
La grey pace y trisca y holgándose tarda ...
Y al amparo de umbráticas frondas
la palurda se acoge y resguarda.

Y un borrego con gran cornamente
y pardos mechones de lana mugrienta
y una oveja con bucles de armiño,
la mejor en figura y aliño,
se copulan con ansia que tienta.
La zagala se turba y empina . ...
Y alocada en la fiebre del celo,
lanza un grito de gusto y de anhelo .....
¡ Un cambujo patán se avecina!
Y en la excelsa y magnífica fiesta,
y cual mácula errante y funesta,
un vil zopilote resbala
tendida e inmóvil el ala.

(Lascas)
La huérfana ignara y creyente
busca sólo en los ciclos el rastro;
y de noche imagina que siente
besos ¡ay! en los hilos de un astro.
¿ Qué ilusión es tan dulce y hermosa?
Dios le ha dicho: "sé plácida y bella;
y en el duelo que marque una fosa
pón la fe que contemple una estrella!
¿Quién no cede al consuelo que oh ida?
La piedad es un santo remedio;
y después, el ardor de la vida
urge y clama en la pena y el tedio
y al tumulto y al goce convida.
De la zaña el pesar se distrae,
desplome de polvo y ascenso de nube.
¡Del tizón la ceniza que cae
y el humo que sube!
1

A LAS COSAS SIN ALMA
Cosas sin alma, que os mostráis a ella
y le servis en muchedumbre tanta,
¡temblad! La inmóvil hora no adelanta
sin imprimirnos destructora huella.
De la materia resistente y bella
tomad lo que más dura y más encanta;
si sois piedra, sed mármol; si sois planta,
sed laurel; si sois llama, sed estrella .
Mas no esperéis la eternidad. El lodo
se disuelve en la onda que lo crea.
Dios y la idea, por distinto modo

La madre reposa con sueiío de piedra.
La muchacha medra.
Y por siembras y apriscos divaga
con su padre, que duda de serlo;
y el infame la injuria y estraga;
y 1a triste se obstina en quererlo.
Llena está de pasión y de bruma,
tiene ley en su tor¡)e atavismo,
y es al cierzo del mal una pluma ....
¡Oh pobreza! ¡Oh incuria! ¡Oh abismo!

pueden sólo flotar en la marea
del objeto y del sér. Dios sobre todo
y sobre todo lo demás, la idea.

Vestida con sucios jirones de paiío,
desca1za y un lirio en ]a greña,
la pastora gentil y risueña
camina detrás del rebaño.

Hay en tus rasgos acritud y alteza,
orgullo encrudecido en un arcano;
y resulto en mi prez un vil gusano
que a un astro empina la bestial cabeza!

Radioso y jovial firmamento.
Zarcos fondos, con blondos celajes
como espumas y nieves al viento
esparcidos en copos y encajes.

Quiero pugnar con el amor ;-y en vano
mi voluntad se agita y endereza
como la grama tras el pie tirano;

Y en la excelsa y magnifica fiesta,
y cual macula errante y funesta,
un vil zopilote resbala
tendida inmóvil el ala. _

(Lascas)
A TI

Portas al cuello la gentil nobleza
del heraldico lirio; y en la mano
el puro corte del cincel pagano;
y en ]os ojos abismos de belleza!

Humillas TI?i elación y mi fiereza;
y resulto en mi prez un vil gusano
que a un astro empina la bestial cabeza!
(Lascas.-Xalapa, el 25 de mayo de 1,901)

Armas y Letras + Pág. 7

•

�La Universidad ....
(Viene de la Pág. 6)
sumt1s", gozándose mientras la edad
lo permitía, porque como la canción
misma proclamaba " post iucundam
iuvenlulem nos hábebit humus" ya que
pronto llega la que arrebata y no perdona. Por eso había que clamar:
"l' ivant omnes vfrgines graciles, {Ormosae,

vivanl

et

mulieres

lenerae,

amebilis, bonae, laboriosae"; y una
vez lanzados estos vivas a las damas
-la caballerosidad manda venerarlas

antes que a otro alguno- , sobraban
vivas para sí mismos y para los maestros, sin olvidar los votos a la "patriae

•

'

1

.1

prosperitas", al caudillo que la rige y
a la "Maecenatum charitas quae 110s
hic p1·otegit".
Y, en verdad, eran dignos de loa los
mecenas que, aparte de fundar Universidades y Colegios para escolares
pobres, establecieron aquellas reglas
para cuidar su bien en cuanto a pupilaes y albergues, dotándoles de hospital gratuito si enfermaban, y otorgándoles derecho a no sufrir ingerencia
dt alguaciles y justicias dentro del reducto del Claustro.
En todo lo demás, broma y humor
condimentaban la diaria salsa de la vida escolar, y había burlas y gracias
consabidas, como aquellas que en toda
Salamanca se hacían en torno a ceiegiales y frailes diciendo que babia pájaros de todos los colores, como luego se explanaba llamando golondrinos
y tordos a dominicos y jerónimos, respectivamente, por el color del hábito;
o pardales y grullos a los frailes franciscos y bernardos. Y ya es sabida la
juerga de Jas novatadas, como aquellas
de Alcalá que conoció Quevedo, y cómo la patente de nuevo colegial se pagaba con un módico convite que el recipientario costeaba a los viejos tunantes, a no ser que prefiriese ahorrar
aquellos reales y encastillarse en altivez, con lo que se convertía en cabeza
de turco de las bromas sufriendo la
asechanza de los veteranos, ha'sta que
naciera entre todos la camaradería indispensable para pasar por los mismos
trances escolares con ánimo común y
familiar.
Y una vez que todos se habían hermanado, podía ser peligrpso desafiar
las iras de la comunidad estudiantil,
corno pudieron comprobar en Alcalá
los pajes y otras gentes del séquito del
propio rey Fernando, que pretendieron burlarse de los estudiantes con
malas agudezas, y les salió la criada
respondona: porque los escolares la
emprendieron a linternazos con las
gentes del augusto monarca, y tanto
fué -el tumulto que hubo de mediar
Cisneros ante la Majestad de Fernando; y quizá este león, que ya iba para
viejo - sesenta y dos años contaba entonces- , se gozó en su interior al ver
el irupctu altivo de la muchachada que
mañana sostendría el reino llevando
sus cosas adelante. Que los estudiantes tenían bien caliente la sangre, era
cosa de todos conocida, y harto trabajo costó babituarlos a no llevar armas prendidas en el cinturón, pues
esta era siempre la pasión de aquellos
mozos. Y aun sin armas, sólo con sus
puños, hubo vez que tuvieron en vilo
a la ciudad si por ventura la autoridad se revestía de imprudente dureza
olvidando que a pechos juveniles sólo
se les gana y domina con generoso
proceder.
Pero era más frecuente el sano regocijo, y no andaban remisos en buscar¡., aquellos escolares. Aparte de otras
fiestas rituales, la de San Martín era
de las más sonadas entre los salmanticenses, pues en esa coyuntura era

elegido el Rector por ]os consiliario:-;
que tenían representación de las v;l
rias regiones. Al electo se les hacían
los honores y consideraciones pertinentes, con ceremonial y procesión,
cortejo de ·escolares que en la Plaza
)layor aclamaban al nuevo Rector, y
el inevitable jolgorio en cada uno ¡:le
los gremios regionales -riojanos, vascos, andaluces, extremeños, navarros,
que durante todo el clia campaban a
sus anchas, entre cantos y bromas, por
pJazas y callejas. Y cosa parecida era
aquel otro festejo académico con que
se celebraban las colaciones del grado
de Doctor: _p ara estas ocasiones se
guardaba la más alta pompa: la comitiva que se dirigía desde Paraninfo de
la Universidad, donde el examen se
verificaba, hasta la Catedral, era un
espectáculo fastuoso. Toda la ciudad
lo veía embelesada: unos músicos
abrían el camino, seguidos de alguaciles endomingados que daban guardia
al Rector, rodeado de reyes ele armas
y profesores, todos engalanados y ostentando cada cual en la maceta los
colores simbólicos de sus disciplinas;
azul los maestros en artes, blanca los
teólogos, los galenos amarilla, los canonistas verde, roja los legistas. El
eje de la comitiva habla de ser, naturalmente, el doctorado, que a caballo,
con daga y espada, hacía su pasada
triunfal, porque la sazón de Doctor
tuviera un cierto sabor y simbolismo
de caballería, de milicia y de hombría.
Por fin, en la Catedral, era sancionada su nupcia con la sabiduria otorgándosele la triple insignia: birrete, libro y áureo anillo, como unción de la
cabeza, el corazón y la mano diestra.
Tales eran los festejos que tocaban
a la parle académica; pero, además de
esto, Salamanca es una región bien
abastada de toros bravos. En buena
lógica ello demostraba, aunque el Estagirita lo ignorase, que era fuerza no
desdeñar la ocasión de lidiarlos en
aquellas fiestas, que con tales corridas
podrían resultar y resultaban más
completas, alegres y extensivas al vulgo de estudiantes y de ciudadanos. Y
era una gloria ver en la Plaza Mayor
salmanticense aquellas tardes de sol
dorando las fachadas y aquel color y
movimiento transfigurados por la luz;
los balcones engalanados con paños
y con damas, y allá en el central,
los doctorandos presidiendo la fiesta.
Más que capeas eran corridas de rejón, lo cual no arguye que se alancease al toro solamente corriéndole a
caballo, pues siempre había mocicos
navarros y castellanos que tenían a
gala esperar a píe firme al morillo, rejón en mano y bien templado el ánimo, decididos a pechar con todo riesgo a cambio de que la bella que les
había conferido su divisa fuera honrada ,•aliente y diestramente y aceptase el obsequio del galán.
Y esta era la vida de aquellos escolare_s, allá por los años de mil quinientos; cuando España andaba atareada en cristianar el nuevo mundo y
retener en el viejo la antigua fe.
Con tal género de vida y enseñanza
nutrieron mente y corazón aquellos
varones, propios orífices de dos Siglos
de Oro, cuyos nombres son tantos cine
sólo con ellos se teje la historia del
espíritu español, y tan gloriosos que
forman la corona imperial de un pueblo entero. En esos claustros y colegios pasaron los años mejores de su
vida los ingenios preclaros y los santos admirables, y luego, en el curso
de su trabajo, desde las más alejadas
esquinas del mundo, recordaban con
amor los años pasados en la escolanía,
con sus asperezas y sus regocijos. Así
escribía en años ya maduros Mateo
Alemán, uno de tantos antiguos escolares de Alcalá que se hicieron tan famosos en las letras como en al liza ele

la Y ida: ;&lt;¿Dónde se goza mayor libertad y quién vive tan sosegadamente
como los estudiantes? Si se quiere dar
una música, salir a rotular o dar una
malraca o levantar en los aires una
guerrilla por sólo antojo, sin otra ra.:ón o fu11damento, ¿quién, dónde o cómo se hace hoy en el mundo como en
las escuelas de Alcalá? ¿Dónde tan floridos ingenios en al'les, medicina y
tcologia? ¿Dónde se halla un semejante concurrir en las artes los estudiantes, que, siendo amigos y llermanos, como si fueran fronteros, están
siempre los unos conll'a los otros en.
el ejel"cicio de las letras? ¿Dónde tantos y tan buenos amigos? ¿Dónde tan
buen il'alo, tanta disciplina en la música, en las armas, en danzar y correr,
sallar y tirar la barra haciendo los ingenios hábiles y los cuerpos ágiles?
¿Dónde concul'ren juntas tantas cosas
buenas, con clemencia de cielo y provisión de sllelo? ¡Oh madre Alcalá,
qué diré de ti qlle satisfaga o cómo para no agraviarte callaré, que no puedo!
No · agraviaron aquellos hijos a la
Universidad alma mater de España, y
bien por el contrario la encumbraron
corno a tal madre y nutricia, publicando por el mundo su enseñanza y
ejemplo, ~scalando los más altos peldaños de la santidad y de las letras,
como hicieron Juan de ;.vna, Tomás
de Villanueva o Ignacio de Loyola, como hicieron Lope, Calderón o Quevedo, hermanos todos en una misma fe
y amor, hijos legítimo de una Universidad que para alcanzar la más alta
gloria del servicio sólo necesitó cumplir el simple mandamiento de la autenticidad. Ser ella misma lo que era
el pueblo hispano.
P. E.

Alas Casas Editoriales
y a los SeñoresDistribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Pub] icaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales! universitarias, académicas,
atencistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a·
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
artistico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.

Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurreeoechea

Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que antece•
den la resolución de una urgencia in•
hcrcnte a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez

DEPARTAMENTO DE ACCION

Director

SOCIAL UNIVERSITARIA

Lic. Fidencio de la Fuente

SECCION EDITORIAL

Oficinas

PUBLICACIONES PERIODICAS

Wásbington y Colegio Civil

Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.

Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

Uniuersidad.-Rev i sta. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

Armas y l:etras + Pág. 8

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, N~evo León, México.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

{nJeíi11n¡11J de ·/11 /liJtc,i11
, /11 {¿evclucién
AMERICA HA SALUDADO EN EL TRIUNFO DE LA
REVOLUCION FRANCESA, el nacimiento de nuestra era. El
acontecimiento fué considerado, por su contenido sQcial, como
portador de una aurora nueva en la conciencia del mundo, ador,
mecida por milenios de esclavitud y plebeyismo. Sediento el continente de libertad, se tenía entonces la impresión del derrumbe
fulminante de un sistema que fenecía a piquetazo limpio. La
humanidad asistía a un renacimiento de las ciencias, las artes y
las letras que prometía situar al hombre en el centro del universo.
Al calor de estos hechos, un orden nuevo se gestaba, y las mismas clases menesterosas, víctimas del poder terreno, hallaron en
este albor de la historia un lugar dentro del universo moral, cuyos horizontes extendíanse más allá de todas las fronteras.

Libertad, igualdad y fraternidad, tal la divisa de la revolución, que repetirían pocos años después millones de gargantas
del otro lado del mar y cuyos ideales flamearían en todas las ban•
deras del nuevo continente en llamas. De tal acontecimiento numerosos pueblos convirtiéronse en entidades propias, labrando
su ,independencia y abrieron, en el surco de la civilización, TU•
tas hasta entonces desconocidas al entendimiento. De allí viene
América, en su temprano florecer, chamuscada por los resplan•
dores de la revolución en que había de redimirse en sus cuatro
extremos.
UNA REVOLUCION NO ES UN ASALTO A MANO
ARMADA, dijo un pensador. No es tampoco el asesinato organizado, ni siquiera la destrucción sistemática de seres y cosas que
entorpecen el curso del progreso como elemento de desorden, si•
no un vuelco de.:principios y de sistemas, que deben tender a la
emancipación, a la capacitación, a la superación del hombre so•
bre todas las dificultades que regímenes de opresión le imponen.
Una revolución es lo que trastoca todo aquello cuanto impide
la marcha evolutiva del entendimiento entre el hombre y los ele•
mentos que le circundan; que impide la guerra y hace causa suya
la paz mediante el trabajo, el esfuerzo laborioso; que aniquila los
vi.ejos sistemas de esclavitud y da al ser humano todas las posibilidades de la personalidad en cualquier aspecto social y político.
Y los próceres que han alimentado el fuego divino de la revolución americana, consideraban que ella debería tender· siempre a
la libertad, a la restitución de la independencia espiritual, guía
inequívoca de las agrupaciones soc'rales que, por una ley natural,
dentro de ella deben desenvolverse si no desean perecer. La revo•
lución no tiene límites en especulaciones filosóficas, preceptos ni
sistemas. Si no persigue esos objetivos, carecerá de base y, consi•
guientemente, degenerará en revuelta, trapisonda de cocina, sin
salir de ahí. Una revolución como la que estamos experimentan•
do en pleno ciclo evolutivo, es producto de siglos. Los encido(Pasa a la Pág. 8)

NUM. I

ENERO DE 1954

CONFESIONES EN
EL CENTENARIO r+J
Dr. ANTONIO TOVAR,
Rector de la Universidad de
Salamanca.

A medida que hemos ido acercándonos a la celebración de
estas fiestas, una preocupación de responsabilidad se apoderaba
de nosotros. A nuestra llamada han acudido las más antiguas
Universidades del Mundo y las más prestigiosas. ¿Qué podemos
presentar ante estos representantes de la ciencia, ante estos maes•
tros que acuden al, renombre de la Escuela Salmantina?
Podemos presentar un pasado pres- tro pasado y queremos asegurarle a
tigioso, grandes figuras de la litera- nuestra patria un porvenir, nos pretura y de la ciencia, reliquias de arte guntamos si la Universidad en Espaincomparable. El sol de las alturas de ña está a la altura de los Tiempos. Y
Castilla, las sierras allá a lo lejos, la responderemos que, si Jo está tal vez
ancha vega del Tormes. Pero ¿ es que más que hace tres o seis generaciones
la Universidad de Salamanca, es que de hombres, mucho es lo que nos !al-para no particularizar- las univer- ta todavía,
sidades de España son lo que debieNos faltan físicos, hay pocos fisió-ran ser, lo que España necesita que logos, nuestros astrónomos carecen de
sean?
medios, son escasos los economistas y
El mundo está asistiendo a un cam- sociólogos, en historia y literatura nos
bio muy profundo. Todas las épocas limitamos a nuestras actuales frontehistóricas son de cambio, pues las ge- ras políticas (y aun nos retiramos de
neraciones se suceden y es inevitable las zonas marginales); salvo en quimi•
que cada promoción de hombres y ca, donde hay algún progreso, la técmujeres que llegan a la vida ponga su nica está ausente de las aulas univernota propia. Pero nuestra época no sitarias; de •biólogos y naturalistas el
esta resultando inferior al siglo pasa- déficit es enorme, y apenas si se codo en lo que respecta a los llamados mienzan a estudiar las lenguas moder"progresosi' técnicos. Si el siglo XIX nas y sus culturas; la psicología, la
tuvo el vapor al comienzo y la electri- pedagogía que se cultivan no bastan
cidad y el motor de explosión al fin, para las necesidades nacionales; la
nuestro siglo comienza a dominar la etnología tiene pocos estudiosos ...
energía atómica. La medicina logró
¿Qué mejor cosa podemos hacer que
bases cientüicas en el siglo pasado, este recuento como un programa inpero e.n el actual ha perfeccionado sus mediato de acción, al celebrar el VII
medios terapéuticos y quirúrgicos y Centenario de la Universidad de Salasus prevenciones higiénicas hasta un manca?
grado que influye colosalmente en la
Lo que no nos gusta de la Univerdemografia. La concepción del mun- sidad es lo que nos hace amarla. Medo ha sufrido- en este siglo cambios ra- • jor que todas las complacencias optidicales y una profundización que nos mistas y que las vacunas celebraciohace parecer pueril la confianza con nes, es esta inquietud y afán de meque los científicos del siglo XIX se fia- jora al recordar al Rey Sabio que dotó
han de sus simplificaciones. El hom- r encauzó definitivamente nuestro más
bre es objeto de estudio con métodos viejo estudio.
nuevos, que por una parte llevan a
Ella es la que da sentido a nuestra
comprender más profunda y -comple- conmemoración y la que la sitúa dentamente al individuo y la sociedad, tro de la linea politica del ministro
por otra descubren modos de influir sefior Ruiz Giménez, decidido propulen los mismos resortes de la voluntad sor del Centenario.
y en la organización de la convivencia.
(") P!l_labra ~ de D0.11 ~!\.nlonio Tovar, con ocaswn a la proximidad de las fiestas conAnte este panorama de las ciencias
memorativas en el VII cen tenario de vida
y cuando nos enorgullecemos de nuesde la Universidad de Salaman ca.

�UNIVERSIDAD DE CHILE

AFERENCIA YEFERENCIA
·~-EN lA UNIVERSIDAD
CONCIERTO
El 23 de diciembre próximo pasado,
el Departamento de Acción Social de
nuestra Casa de Estudios presentó en
el Aula magna universitaria un Concierto en el que se ejecutó música clásica, y vernacular. La ejecución· estuvo al cargo de la notable cantante mexicana Señora Mercedes Caraza, a la
que se asoció la pianista Señorita Ofclia Euroza, reconocida en nuestro medio artístico 1ocal.
La primera parte del selecto acto artístico se integró con las celebradas
producciones de los Maestros Curtis,
Schubert, Tschaikowsky, Prats; en la
segunda se presentaron obras de Chopin y Lecuona, y en la tercera se dió
cima a creaciones de los artistas patrios Jorge· del :\!oral y Maria Grever.
El repertorio fué notoriamente del
agrado del Auditorio, quien ce.lebró de
todas veras la exquisita actuación de
la Señora Caraza y de la Señorita
Euroza.
Con este acto, de subida emoc10n
eStética, se &lt;lió cima en el pasado año
a las labores del Departamento de Acción Socia1, c1ue entre sus renglon e:,;;
cuenta con la presentación sistemáti ca
de promociones culturales en el terreno musical.
COMIDIORACION LVCTUOSA
El 5 de enero actual, la Universidad

XIX ESCUELA DE VERANO + SANTIAGO +
Del 2 de Enero al 5 de Febrero, 1954

53.-,lfedicina Deportiva. - Prof. Sr.
Gofredo Grasso.

prensión de este momento histórico y
a promO\·er mejores normas de convivencia y progreso.

gio ~faestro, filántropo, Guia de la Juventud y Rector de nuestra Casa de
Estudios, Doctor Angel Martínez Villarreal, caído prematuramente en el
ejercicio de su propia tarea.
El Doctor Angel Martinez Villarreal
fué y es un símbolo para los universitarios. En su figura se conjugaron Y
consolidaron en plenitud las más acendradas virtudes deLhombre y del pensador. Murió en 1945, después de haber actuado como Rector de la Universidad y Director de la Facultad de
~ledicina.

2.- Filosofía Social.-Prof. Sr. Ladis/ao De:so.

28.- Danzas Folklóricas Americanas.Profa. Sra. Marta Figueroa.

3.- Caractero/ogía de los P11eb/os.Prof. Sr. Ladislao Dezso.

29.- Dibujo.- Profa. Sra. Elba Fábrega.

V. COMERCIO, INDUSTRIAS

30.- Fologra/ía.- Profa. Sra. Leopoldina Grabler.

TECNICAS Y ARTESANIAS

EL MAESTRO FRANCISCO BELTRAN

4.-Psicopatologia.- Prof. Sr. Ignacio
Matte Blanco. ·

31.- Pintura.- Profa. Sra. Elba Fábrega.

60.- Periodismo. - Prof. Sr. Guillermo
Eduardo Feliú Maldonado.

32.- Teatro de Tileres.-Prof. Sr. Javier Villafañe.

61.- Producción de Programas de Televisión. - Profa. Srita. Lucia
Dunsmore.

En estos actos podrán participar los
profesores de las Escuelas, autoridades locales, los estudiantes y el público que lo desee.

62.-Programas de Televisión Educativa.-Prof. Sr. Raúl Garrido.

5

PROGRAMA

DE

CURSOS

l. LOS PROBLEMAS DEL MUNDO EN
QUE VIVIMOS

1.- lntrod11 cción a los Estudios Filosóficos.-Prof Sr. Mario Ciudad.

5.- Sociología General.- Prof. Sr. Roberto Mac-Lcan y Estenós.

El Ingeniero Francisco Belp-án, cuyo busto erigido por sus agradecidos
discípulos se levanta en la tradicional
Plaza del Colegio Civil, fué objeto el
ocho del mes en curso de una memoración cariñosa y adicta. El Señor
Rector de la Universidad, acompañ ado por Directores y funcionarios de
nuestra Institución, a qtiienes se reunieron los alumnos de la Escuela de
Bachilleres, ele cuya Escuela fuera el
)faestro Beltrán uno de sus más afines
y preclaros Directores, depositaron numerosas ofrendas florales en su monumento.
El propio Rector universitario, Licenciado Raúl Rangel Frías, pronunció una sentida oración recordatoria,
exaltando su memoria y sus claras vir-.
Ludes magisteriales y civiles, tan vivas

6.- EI Pensamiento Social en América.- Prof. Sr. Julio Molina l\lüller.
7 .- Panorama de la Cultura Occiden-

0

tal.-Prof. Sr. Julio Molina Miiller.
8.- Esl11dios de la Historia Según
Toynbee. - Prof. Sr. Humberto
Plaza.
9.-lntroducción a la Ciencia Económica. - Prof. Sr. Luis Escobar
Cerda.
10.- La Reeslrucluración Económica
de América Lali11a.- Prof. Sr. Anibal Pinto.
1Í.- Algunas'Técnicas Modernas de Investigación en Ciencias Fisicas.=:Prof. Sr. Nahum J oel.
El Reclor de la Universidad en la Conn;iemoración del Maestro Beltráll
homenaje, hicieron a la terminación
del acto presentes sus agradecinientos
por la recordación universitaria.

LOS CURSOS DE JNVIER/\O DEL
D. A. S. U.
Prosiguicnd Ó la tradición relativa a
fo celebración anual de Cursos i1nernalcs, promovidos y llevados al caho

por el Departamento de Acción Social
&lt;le nuestra Casa de Estudios, a cuya Titularidad se encuentra el Licenciado Fidcncio de la Fuente Olivares, a partir

dt febrero entrante y basta la terminación de la estación invernal se presen1::::rán en nuestra Institución destacados intelectuales que disertarán sohrr
temas históricos, filosóficos y literarios. Se mencionan, así, los reputados
nombres ele Octavio Paz, Daniel Cosio
Villegas, Andrés Iduarte Foucher, Doctor Raúl Roa~ eminente pensador cubano c¡ue ha ilustrado con viva palabra notables Conferencias en América.
Se incluye, también, dentro del programa de estos Cursos, promociones

(Pasa a la Pág. 7)

13.-Bases Reflexiológicas de la Educación (El reflejo condicionado
y la educación) .-Prof. Sr. Carlos
Soto.

56.- Gimnasia Rítmica Sueca.- Profa.
Sra. Maria Figueroa.

27.- Repertorio Coral. Brunilda Caries.

111.

Profa. Srita.

CHILE

34.- Geopolilica.- Prof. Sr. Ramón Cañas M.

64.- Introducción a las Matemáticas.
· Prof. ·Sr. Mario Meza Flores.

35.- Crísis de los Partidos Polilicos.Prof. Sr. Santiago Labarca.

65.-~Algebra.- (c. medio).-Prof. Sr.
Mario Meza Flores.

36.- Nuevas Disposiciones de los Códigos Chilenos.- Prof. Sr. Enrique
Hossel.

66.- Problemas de Contabilidad.-Prof.
Sr. Julio Boscb.

37.- Formación del Dirigente Sindical
Chileno.- Prof. Sr. Carlos Vergara
Bravo.
38.- Formación de Dirigentes Femeninas.- Profa. Sra. Inés Enríquez.

41.- Literatura Chilena Contemporánea.- Prof. Sr. Mario Bahamonde.

67.-Contabilidad Industrial. - Prof.
Sr. Julio Bosch.
68.-Organización de Empresas.Prof. Sr. Osvaldo Silva.
69.- Tecnologia Cervecera.-Prof. Sr.
Eduardo González Lanusa.
70.-Tecnologia Lechera. Jorge Dalgalarrando.

Eduardo Blanco Amor.
Prof.

23.-Técnica Pianislica.-Profa. Sra.
Pilar Mira.
24.-Principios de Teoría y Solfeo
Aplicado.- Prof. Sr. Fidel Cárcamo.

Prof. Sr.

71.- Nociones Básicas de la Alimentación (curso para ecónomos).Prof. Sr. Esteban Kemeny.
72.-Organización y Administración
de Economatos ( curso para ecónomos) .-Prof. Sr. Luis Valdés C.

42.- Canciones Chilenas.-( con acompañamiento de guilarras).- Profa.
Srita. Margo! Loyola.

74.- Encuadernación Artistica.-Prof.
Sr. Mario Cáceres Diaz-Vaz.

43.- Bai/es Tradicionales Chilenos.Prof. Srita. Margo! Loyola.

Departamento de Extensión Cultural

Huérfanos 1117 - Of. 332 - Casilla 10-D.

44.- Folklore Chi/eno.- Prof. Sr. Orestes Plath.

21.-El Arle de Hablar Bien.-Prof. Sr.

22.-Composición Castellana. Sr. Milton Rossel.

59.- Moda lnfantil.- Profa. Srita. Josefina Riquelme.

63.- Locución Radial.-Prof. Sr. Renato Deformes

!C.- Métodos Estadislicos para · uso de
Educadores y Psicológos. - Pro.
Sr. Adolfo Santone.
17.- Nueva Orienl&lt;lción de Educación
Musical. - Profa. Srita. Brunilda
Caries.

58.- Corte y Confección.- Profa. Srita.
Carmen Santos.

33.- Evolución Social y Política de
Chile.-Prof. Sr. Guillermo Pinto.

40.- .4ctuales Sistemas Tributarios y
de Previsión.-Prof. Sr. Osvaldo
Silva.

20.-Comprensión e Historia de la Poesía Universal. - Prof. Sr. Mario
Bahamonde.

Armas y Letras + Pág. 2

26.- Organi=ación de Orquestas y Bandas Juveniles.-Prof. Sr. Raúl Garrido.

15.- Técnica de la Planificación del
Trabajo Escolar. - Prof. Sr. Domingo Valenzuela.

19.- Historia Comparada de los Estilos
Arlisticos. - Prof. Sr. Leopoldo
Castedo.

alln en el ánimo de sus discipulos de
aquella hora.
Los familiares del ilustre Maestro
BeJtrán, que presenciaron el reverente

55.- Gimnasia para Damas. - Profa.
Sra. Lotte Deimel.

14.- Didáclica General de la Enseñanza Primaria.- Prof. Sr. Domingo
Valenzuela.

18.- Estampas Literarias de América.
Profa. Srita. Marta Brunei.

Doclor Angel .Wartínez Vil/arrea/

25.- Organización de Coros.- Prof. Sr.
Mario Baeza.

39.- Introducción al Esludio de la Economía Chilena (para dirigentes
gremiales y sindicales).-Prof. Sr.
Tulio Lagos.

11. LAS LETRAS Y LAS ARTES

de: Nuevo León, asociada a varias Instituciones obreras, oficiales, · mutualistas, etc., celrbró fervorosamente el noveno aniversario de la muerte del egre-

50.-¿Cómo Educar Jugando? (Lit. jue- · 2 "LOS PROBLE~IAS DEL MUNDO
gos, rondas, etc.). - Profa. Srita.
EN QUE Vl\'n!OS", "LAS LETRAS
Hilda Kam-Ching.
Y LAS ARTES!', "CHILE", "EDUCACION PARA EL HOGAR", "TECNICAS,
51.- Bases Científicas para una Ali- C01[ERCIO, INDUSTRIAS Y ARTEmentación Racional del Adulto. SANIA", son las Secciones en que se
(c. práctico). - Profa. Sra. Lidia agrupan ]os diversos cursos de estas
Contreras.
Escuelas.
52.- Conservería Casera. - Profa. Sra.
En cada una de ellas figuran MateMarina de Kocher.
rias que tienden a facilitar la com-

SANTIAGO DE CHILE.

ESCUELAS DE VERANO - 1954
IV. EDUCACION PARA LA VIDA
DEL HOGAR

1 ARICA,

VALPARAISO, SANTIAGO

Y VALDIVIA, serán las ciudades

45.- lniciación a la Enseñm1:.a Sistemática del Pre-Escolar.-Prof. Sr.
Heriberto Gómez.
46.-Psicopatología del Niño y del
Adolescente (para niños y adolescentes en situación irregular).
Profa. Sra. ~!atilde Huici.
47.- La Música en el Desarrollo Evolutivo del Niíio y del Adolescente.Profa. Srita. Elisa Gayán.
48.- Protecció11 Alaterno - Infantil Profa. Sra. Luisa Pían.
49.- Alimentación del Niño (c. teórico).
Profa. Sra. Lidia Contreras.

Elenco del Teatro Universitario

Armas

y

sedes de las cuatro Escuelas de Verano programadas por la Universidad de
Chile para En-ero de 1954 (2 de Enero
al 5 de Febrero).
Aunque todas pueden inscribir alumnos extranjeros, la de V.alparaíso estará este año especialmente acondicionada para recibirlos y alojarlos en el
local de la Universidad Técnica Santa
María. La ubicación de ésta y sus con~
dlCiones materiales hacen de elia un
centro ideal para aprovechar los meses de verano en estudiar y saturarse
de· la serena belleza de la Bahía de
Valparaiso y los jardines de Viña del
}lar.

Letras + Pág. 3

3 EL

PERSONAL DOCENTE DE LAS
ESCUELAS DE VERANO de la Universidad de Chile está integrado por
distinguidos catedráticos chilenos y
extranjeros especialmente invitados.

4 " LA MEJOR UTILIZACION DE LOS
RECURSOS NATURALES" será el
tema central de varios foros que se
realizarán en colaboración con la F.

A. O.
Todas las Escuelas se avocarán, además, al estudio de problemas regionales en perspectiva nacional y continental.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS DE LAS ESCUELAS DE VERANO son los viajes de e&amp;tudio a diversos Jugares de Chile. En 1954, al
término de las Escuelas se organizar:in
dos caravanas; una al Sur del pais y
región de Los Lagos y la segunda al
Norte, llegando por Bolivia y Perú
hasta el Cuzco.
Conferencias, exposiciones, concier•
tos, son también actividad'es que complementan la labor docente de las Escuelas de Verano.
El Festival Panamericano, que tiene
lugar en cada una de ellas, es la fiesta intima de verdadera confraternidad ·
continental.

6

LAS FRANQUICIAS QUE SE CONCEDEN A LOS ALUMNOS están divididas en: a) Becas para alumnos
chilenos. Los que residen ef\ las dos
provincias extremos Norte y Sur del
pais, tienen derecho a la gratuidad en
la matrícula de un curso, siempre que
se hayan inscrito en otros dos como
mínimo.
b) Becas para alumnos extranjeros.
La Universidad de Chile concede a cada país de América una beca consistente en gratuidad de matricula, hospedaje y alimentación, hasta por cuarenta días en los Hogares Universita~
rios. Argentina, Perú y Bolivia, países
limitrofes, gozan de tres becas. A Uruguay y Ecuador se les conceden dos.
Tanto los estudiantes chilenos como
extranjeros gozan de parte de los Ferrocarriles del Estado de especiales
franquicias en sus tarifas de transporte.

7

LA MATRICULA DE LAS ESCUELAS DE VERANO DE 1954 se iniciará el 15 de Noviembre en Santiago,
Huérfanos 1117, tercer piso, Oficina
332, de 13 a 19 horas, Casilla 10-D.
A partir del 15 .de Diciembre se atenderá en las ciudades sedes respectivas.
Valor de la Matricula $350 por asignatura.
NOTA: Los alumnos extranjeros que
deseen acogerse a las franquicias que otorgan los Hogares
Universitµ.rios, deben solicitar
por escrito la reserva correspondiente antes del 15 de Diciembre de 1953.

�M N HL EN MEXI
técnica que funcionan bajo sus auspicios, y por obra también de la i~iciaPonencia presentada en el seno del CUARTO CO~G~ESO
tiva privada, con muy loable mereNACIONAL DE SOCIOLOGIA, consagrado a la Soc1?!og1a de
mento en aquellas entidades de la NaPREPARACION TECNICA Y
La Educación, por los señores licenciados Víctor L. T!ev1~0 YRa•
EDUCACION HUMANISTICA
ción cuyos centros fabriles han defael González Montemayor, Delegados d~ la Umvers1~ad ~e
mandado con urgencia técnicos Y obreN evo León y Profesores titulares de la Asignatura 1e Soc10log1a
Hablamos de la educación del obre- ros especializados en las diversas raer~\a Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de dicha Casa de ro mexicano, y esta expresión reclama mas de la producción industrial. Tales
una precisa fijación de su alcance Y de centros de capacitación no han, llegaEstudios.
la connotación que en este estudio le do, ni con mucho, a resolver este prohemos adjudicado. Nó, por cierto, blema en su totalidad, por lo que se
El Congreso se celebró en la ciudad de México! _en octubre educación como sinónimo de adiestra- reclama una acción más intensa del
del pasado año, y la Ponencia corresponde a la _Se~~10n 1, Punto miento o de adquisición de hábitos Estado Mexicano en el fomento y mulInciso "D", relativo a "La masa y la Educac16n , de acuerdo corporales que mecanizan los movi- tiplicación de tales centros de capacimientos haciéndolos desarrollarse con tación que indudablemente benefician
con la Convocatoria relativa
eficacia, sin necesidad de que inter- al propio trabajador, elevando su nivel
venga la voluntad conciente ni la aten- de aptitud como factor primordial de
En
México,
la
dinámica
de
este
axio-Ima ha motivado, entre otras modula- ción de quien los ejecuta; sino, por el la producción y contribuyen, además,
ciones de la vida colectiva, el adveni- contrario, en su castiza acepción; co- a un incremento de la riqueza pllblica
miento de una clase obrera con perfi- mo acción y efecto de enseñar, doctri- del país, que, al fortalecer su econoPREMISAS
les sociales y jurídicos claramente de- nar, fortalecer y perfeccionar las fa- mía lo preparan para llegar a ser una
finidos a partir del gran movimiento cultades intelectuales y morales del nación cada vez más libre económicasinérgico
que irrumpe en nuestra his- hombre. Sólo así adquiere pleno sen- mente.
La vida social mexicana en sus
toria
con
las
armas y los ideales, hacia tido nuestra aseveración anterior, rePero el cumplimiento de este impemúltiples aspectos, con sus complejas
lativa
a
que
la
falta
de
educación
desun
encuentro
con
nuestra
realidad:
la
rativo,
aun cuando representa un avanramificaciones, nos ofrece numerosos
humaniza
al
obrero,
convirtiéndolo
en
ce
significativo
en la vida social y ecorevolución
de
1910.
hechos de carácter colectivo que no
una
prolongación
de
la
máquina,
consnómica
de
la
nación,
no debe ser desahan sido estimados por la Sociología
Por virtud también de una ley socomo ciencia de principios universa- ciológica siempre activa, formulada triñendo o amputando el desarrollo rrollado aisladamente, sino, por deber
ineludible, en concomitancia plena con
les y, menos todavía, como objeto de por el mismo pensador galo, la urdim- pleno de su personalidad.
En
relación
con
los
antes
expuesto,
el segundo de los imperativos señalaestudio de la Sociología formalista. bre, cada vez mas compleja, de la dies
preciso
subrayar
el
hecho
medular,
dos, o sea: el relativo a una fundaHechos socíales que, lamentablemente, visión del trabajo social, producida
de:
todos
conocido,
consistente
en
que
mental
educación del obrero en cuanhan sido menospreciados ó preferídos por la densidad moral de nuestros
por un impenetrable rigorismo acadé- centros urbanos, durante los últimos In máquina aparece en México con se- to a su acción en la vida gremial, en
años ha venido determinando en Mé- llo de fabricación extranjera merced su vida familiar, en su participación
mico.
a su importación, ya que al iniciarse en al vida pública como ciudadano Y,
Es el racionalismo tieso, nacido de xico la división de los núcleos de tra- la estructúración industrial de Méxi- en fin, en su existencia como miembro
un espíritu excesivamente celoso de la bajadores, formándose así una rica ga- co, nuestro país no había alcanzado el
de la sociedad.
calidad científica del conocimiento el ma de diferenciaciones, lo mismo por grado de desarrollo suficiente para
En suma, existen, aunque sea en la
que ha cerrado las puertas de su torre el género de las diversas industrias, de elaborar sus propias máquinas y técnideficiente
proporción que hemos seextracción,
de
manufactura,
de
transde marfil a esos problemas palpitantes
cas industriales. Este súbito trasplan- ñalado, escuelas de artes y oficios,
formación,
etcétera,
que
por
cuanto
a
que están ahí, desplegando ante nosote de la máquina extranjera a nuestro
tros sus apremiantes interrogaciones. las distintas labores que se desarrollan suelo motivó, como inmediata conse- planteles de preparación técnica, uniEs el criticismo, es su más amplia dentro de un mismo centro de produc- cuencia, un estado psicológico sorpre- ,,ersidades obreras e institutos tecnológicos y escuelas politécnicas, en diacepción, el que ha frustrado numero- ción.
sivo, de desconcierto, en el obrero me- Yersas ciudades importantes del país;
Este
movimiento
de
diferenciación
sos intentos de reflexión científica; el
xicano, que se encontró de improviso
que ha aniqailado muchas posibles Y en las tareas y en las especializaciones colocado ante técnicas y útiles que pero no con las puertas anchas para
valiosas aportaciones al conocimiento; es apenas incipiente en algunas zonas han sido producto de una civilización acoger todas las aspiraciones, todas
las vocaciones e inquietudes que laten
el que ha devastado anchos sectores del país y ya bien perceptible en algu- radicalmente distinta a la nuestra.
en ese gran sector de la población de
de especulaciones útiles y, en una pa- nas otras; pero en todo caso, puede
Por otra parte, este trasplante relabra, el que ha mutilado la actividad afirmarse que el desarrollo incesante p entino de técnicas y equipos extran- México por los obreros manuales, tancientífica en ámbitos tan importantes de la técnica industrial, con la cre- jeros generó un fenómeno sociológico tr, más alejados de esas instituciones
cc,mo la investigación de los fenóme- ciente expansión del maquinismo, es singular, en cuya génesis intervinieron, cuanto mayor es su miseria, y mayonos sociales que deben preocupar, in- la causa determinante de este proceso entre otros factores, la circunstancia res son los obstáculos de carácter económico, ideológico, social o politico
declinablemente, a los estudiosos de la de diferenciación y especialización.
d€: que la clase obrera mexicana se inque les vedan el ingreso.
ciencia de la sociedad.
El maquinismo, pues, crece en mo- tegró inicialmente, y se sigue integranObvio es advertir que sólo un reduNo pretendemos menospreciar ni vimiento uniforme, acelerado en la Re- do a medida de su crecimiento, en
cido
sector de la clase obrera puede
censurar las directrices del pensamien- pública y recluta, al irse desarrollando considerable proporción, por indiviparticipar
y está participando de los
to sociológico que actualmente se dis- en la misma proporción geométrica, duos del campo que, atraídos a la ciubeneficios
que
le brindan los institutos
putan con divergentes temáticas, el nuevos contingentes humanos que van dad y a los centros fabriles por el sey
planteles
que
hemos mencionado. El
predominio de la determinación del a formar parte de la clase laborante. iíuelo de una ilusoria mejoría econóobjeto de estudio de la ciencia socio- Estos dos hechos concomitantes nos mica, ,,ienen a incorporarse en las le- resto, la gran masa proletaria, con su
lógica y de los métodos adecuados pa- impelen a reflexionar en las conse- giones cada vez más numerosas de los · inadaptación de origen para participar en la realización de los menestera su investigación. Historicismo, for- cuencias de repercusión social que so- obreros manuales.
res
sociales, permanece olvidada, premalismo, casuismo ó bien, la reciente brevendrán, fatalmente, en un futuro
Esto explica la falta de educación
terida,
y conviviendo con la máquina,
estilización m,onográfica de los asun- previsible. Sobre todo si considera- de ese obrero improvisado a las exitos sociales a la usanza de Norteamé- mos que la especialización que la má- gencias de la técnica industrial, su ca- cGn su gremio y con 1a sociedad enterica, serían motivo de otras reflexio- quina exige, ]levada algunas veces a rencia de aptitud psico-social pat;-a ini- ra, con las angustias propias que mo•
nes gnoceológicas y metodológicas. Nó. su límite extremo convierte al trabaja- ciarse en la vida urbana, como miem- liva su inadaptación, y -la carencia
Simplemente queremos señalar aqui, dor en un apéndice suyo, mecanizán- bro de una clase laboral cuyos ideales, absoluta de ilustración, de modelos de
con la oportunidad y adecuación que dolo, tanto más cuanto menor sea la aspiraciones y principios de Yida des- Yida y de principios que nadie se ha
nos brinda el temario propuesto por órbita de la actividad que el operario conoce. Y finalmente, su incapacidad preocupado por inculcarle.
La sociedad mexicana misma, repreeste Honorable Congreso, un hecho de desarrolla, y que con dicha mecaniza- para ingresar eficazmente en un nuesingular significación para el presente ción lo incapacita para responder a las vo espacio Civil.
sentada por sus gobernantes, sus intey quizá más para el futuro de la vida exigencias que le demandan el desaLa singularidad, pues, del fenóme- lectuales, sus hombres de empresa, sus
social en México, cual es: la educación rrollo integral de su propia vida, la no sociológico bosquejado consiste en críticos, y por todos aquellos que consdel obrero manual.
clase social a que pertenece, su fami- que no se ha integrado totalmente, has- tituyen las clases económicas y socia-Ha sido sefialado con singular acier- lia, su vida cívica y, sobre todo, el ta ahora, el dominio del obrero sobre les privilegiadas, debe estar vivamento, por el ilustre sociólogo francés cumplimiento de los deberes que al la máquina, ni - Y esto es lo más im• te interesada en el logro de esta finaEmilio Durkheim, el axioma según el hombre libre impone la colectividad portante- la convivencia armónica y lidad de elevación espiritual e intelecconciente del trabajador con los de- tual del obrero de México, tanto por
cual la densidad material de los gru- en cuyo seno vive.
más
miembros de su clase y con la so- los móviles éticos del humanitarismo
De
allí
nuestra
observación
inicial,
pos sociales trae aparejada, como coque una tarea asi entraña, como por
rrelato, su densidad moral. Densidad acerca de que el problema planteado ciedad que lo rodea.
El hecho sociológico expuesto, ha Is noble aspiración de aprovechar al
moral que se traduce en la creciente sr proyecta hacia el futuro con persmultiplicación de fenómenos sociales pectivas inquietantes. Y de alli tam- sido advertido, quizá en su totalidad máximo las virtudes y cualidades hu•
antes inéditos, de necesidades antes bién que nos hayamos propuesto seña- por el Estado Mexicano; por más que manas de los mexicanos que integran
desconocidas y, en una palabra, en la lar este grave hecho social, proponien- solo está siendo resuelto parcialmente. esa numerosa clase social.
Sin el logro de esa finalidad, seguitransformación de los agregados socia- do una solución de tipo pragmático en De allí la preocupación de los gobierles, que van adquiriendo nuevos mó- la presente ponencia que este Honora- nos de la Repúblia en la creación y remos expuesto, como hasta ahora, a
ble Congreso ha tenido a-bien acoger. fomento de centros de capacitación seguir contemplando pasivamente, por
dulos de vida.
- II -

todos los ámbitos de nuestra nación,
como naufragan muchas facultades vocaciones y talentos en latencia, que se
quedan anquilosados o demolidos entre los engranajes de las máquinas
cuando no los veamos precipitarse por
los despeñaderos del vicio, de la amargura de la rebelión atávica o de la explosión violenta, como angustioso Y
desesperado desquite contra una sociedad que frustra sus más legitimas
aspiraciones.

s,

Armas y Letras + Pág. 4

-m ~IEDIOS EDUCATIVOS ACTUALES
DEL OBRERO MEXfCANO
En :\1éxico ha acontecido que, a partir de la Constitución de Ul17, que
marcó los senderos políticos, juridicos
y sociales de la vida nacional y, específicamente, los derechos de la clase
trabajadora, ha surgido un tipo social
de perfil inconfundible que se ha colocado al frente de los grupos laborantes reunidos en torno a ese centro
dl' atracción que es la industria, para
organizarlos sindicalmente; un tipo
social de singular configuración que,
al frente de los grupos ya sindicalizados, despliega una actividad dirigida
a preservar los derechos laborales, a
defender los intereses del núcleo que
d!rige y a conuseguir mayores beneficios para el gremio que encabeza, ya
frente al Estado, o bien -especialmente- frente a los empresarios que
manejan las fueutes de producción: el
lider.

Excepción hecha de ese circunscrito sector obrero que recibe los bene-

ficios de una preparación técnica en
esos centros de enseñanza a que hemos aludido en párrafos anteriores, el
trabajador manual mexicano no ha tenido basta la actualidad más medio
cducati,,o que aquel que de manera indirecta percibe de la sociedad en que
viYe, a través de la radio, del cinematógrafo, de la prensa, etc., (y ésto, en
la medida en que su aptitud mental se
lo permite, así como en la proporéión
de la calidad educativa que estos medios entrañen), ni más director ni
guia qÚc el líder.
El primero de estos medios de educación es en multitud de casos desapro,·cchado por el obrero precisamente por su desvinculación fundamental
con los productos de la civilización
contempor(mea, usuales en las urbes
donde vive por mero accidente. Este desaprovechamiento es definitivo
cuando se trata del obrero que en pos
del salario va a radicar a centros de
ciertas industrias, como la extractiva,
para usar un ejemplo, que ubica sus
campamentos y equipos en apartadas
regiones que no disfrutan de esos pro•
duelos de la civilización.
En cuanto a la influencia educativa
que puede recibir el obrero de su 11der, es nula, pues obvio resulta repetir
que la actividad que éste desarrolla se
limita, en el mejor de los casos, a la
defensa de los derechos laborales y de
los intereses económicos de los asalariados que controla.
Es cierto que existe una propaganda
educativa que llega a determinados y
reducidos sectores de la masa obrera
que se difunde a través de folletos pe-

riódicos, de grabados murales, o de
carteles desplegados; pero esta propaganda tiene, como fuente de educación, dos evidentes limitaciones que la
minimizan; Tiende, casi en su totalidad, a prevenir accidentes, o a evitar
riesgos profesionales, en lo cual está
tnmbién interesado, indudablemente, el
empresario y, ademas, este tipo de propaganda beneficia solamente al trabajador de las grandes industrias cuya
capacidad económica les permite desplegar esta clase de difusión educativa de tan constreñido alcance.
Habiendo quedado sentado ya que
fo desvinculación del obrero manual
con los productos de la civilización y
la cultura ambiente en los centros urbanos, lo imposibilita para recibir la
benéfica influencia educativa que la
sociedad podría imprimirle, poco pue- .
de esperarse del aprovechamiento que
ese tipo de obrero pueda recibir de la
opinión pública, por bien intencionada y orientada que ésta sea, pues solo
recibe de ella una influencia refleja,
a través de los medios de difusión de
la propia opinión pública, no pocas
w~ces mal orientada o distorsionada
por intereses bastardos de quienes ma•
nejan tales medios de difusión.
No son de estimarse en el fenómeno social que hemos venido describiendo, ni las escuelas para hijos de
trabajadores mantenidas por cuenta
de las grandes empresas industriales,
ni la obligación de tales empresas de
sostener a su costa los estudios de especialización de un reducido número
de sus obreros, de acuerdo con el texto de algunas contratos colectivos vigentes en los más grandes centros industriales del país.
Lo primero, porque se trata exclu•
sivamente de una instrucción primaria, elemental y atécnica, que no excluye la formación de una nueva generación de trabajadores sometidos a las
mismas condiciones que sus antecesores; lo segundo porque sus limites son
tan reducidos que no alteran en el fondG la situación de las grandes masas
de: trabajadores c¡ue laboran en una
empresa.
Lo anterior, sin menospreciar el valor humano que entrañan tales realiznciones en la iniciada trayectoria hacia un mejoramiento colectivo.
El Estado l\lexicano, consciente de
esta carencia de medios educativos
que pesa sobre la clase obrera, inició
esforzados intentos, para resolver el
problema desde sus más hondas raíces. Y así fué emprendida, en época
reciente, la difusión de las primeras
letras en una patriótica campaña alfabetizadora ,~ como indispensable cimiento para la realización de tareas
educativas de mayores alcances; pero
es.ta labor, iniciada apenas, tiene todavía frente a si un vasto campo de
realizaciones futuras, exigidas por las
imperiosas necesidades educacionales
de la clase laboral.
Puede afirmarse, en consecuencia,
que la masa obrera mexicana no dispone aún de medios educativos suficientes, ni adecuados a sus más legítimos reclamos educacionales Jo mismo en el campo de su preparación
técnica que en el de su educación humanistica y social.
A guisa de recapitulación podemos
decir que retratada así, en panorámi•
ca visión, la realidad actual del hecho
sociológico en problemas, de cada uno
de sus ángulos surge una respuesta y
una trayectoria por recorrer:

CONCLUSIONES:

la.- AL ESTADO MEXICANO cmIPETE: En cumplimiento de sus atribuciones y en la realización de sus fines, fomentar y vigilar la creación y
el funcionamiento de plantas y centros
de capacitación técnica para la formación de nuevas generaciones de obreros más aptos, ya no sólo en el conocimiento y manejo de máquinas y
equipos de fabricación extranjera, sino también más capacitados para la
ideación, planeación y elaboración de
máquinas con qué hacer nuevas máquinas, actitud ésta que iniciará, sin
duda alguna, el camino hacia la ansiada meta de la definitiva liberación
económica del país; además de adoptar y dar fuerza legal, como otra de
sus atribuciones, a toda medida que,
conjugando los factores de la producción, se oriente hacia un efectivo me•
joramiento técnico, cívico, intelectual
o moral del trabajador manual mexicano.
2a.- A LOS PATRONES INDUSTRIALES CORRESPONDE: Para integrar
cabalmente la unidad de los centros
de producción que promueven el
adiestramiento técnico de los obreros
que en dichos centros prestan su va•
lioso concurso, y el perfeccionamiento
intelectual y moral de ese elemento
humano sin el cual sería imposible el
¡Jrograma productivo, proporcionán.
doles, individual o conjuntamente, los
medios educativos adecuados para los
fines que han sido señalados. Y esto
les corresponde, aun tenida cuenta de
lo arduo y dificil que pueda ser su labor, en cumplimiento de un principio
de justicia social.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, soc(eda·
des de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro men•
suario "ARMAS Y LETRAS'', que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de . la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestra,
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,

3a.- AL OBRERO SE LE EXIGE:
Para su aptitud de dominio sobre la
máquina, lo mismo que para su iden•
tificación con ]a clase social a que
pertenece y con la sociedad entera que
lo rodea, una decisión firme y ténaz
de optar por el mejor de los extremos
que su libre albedrío le presenta, como
ser consciente y volitivo, abriendo los
poros de su sensibilidad y de su intelecto para recoger todos los influjos
educacionales benéficos que el Estado,
el patrón, su gremio, el líder y la sociclad le brinden.
4a.- EL LIDER ESTA OBLIGADO:
A cumplir fiel y honestamente con sus
primordiales funciones de defensor de
los derechos, guardián de los intereses y promotor de las conquistas de la
clase laboral c¡ue ha tomado bajo su
custodia; y, además, a gestionar, encauzar y defender toda iniciativa que
ante el Estado o ante los empresarios
sea posible, y que tienda al perfeccionamiento integral de los miembros de
la clase laborante. Para lograr tal finalidad, el líder tiene sobre si, como
único conductor del obrero, la obligación de propugnar por el establecimiento, dentro de la organización sindical, de centros de educación cívica,
ética y social que proporcionen una
oportunidad de mejoramiento espiritual al obrero sindicalizado.

Monterrey, Nuevo León,'
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Lelras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cnltura, y
libremente a quien la solicite.

Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venCuando todos estos imperativos se ta, toda correspondencia y valores derealicen en conjunción magnífica, la berán remitirse al Jefe del Departasociedad mexicana habrá satisfecho mento de Acción Social Universitaru
uno de sus más caros anhelos patrió- . Lic. Fidencio de la Fuente, Universiticos: LA ELEVACION DE LA CLASE dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
OBRERA MANUAL DEL PAIS.
Civil, lllonterrey, Nuevo León, llléxico.

Armas y Letras + Pág. 5

�Relación Cronológica de lo
Publicado en ''"firmas YLetras'',
Durante su XAño de Vida: 1953
gunda Asamblea Ordinaria de la
Asociación de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de
la Repú.blica Mexicana, con sede
en la Ciudad de Guanajuato, Gto.)
D. A. S. U.

Nm!ERO 1, Ei\ERO

Marti y México, po,· F. M. Z.
!.a Obra Literaria de Sor Juana
Inés de la Cruz, por José Guadalupe Suárez Galindo.
-

-

Sucesos de la Cultura, por Francisco P. Navarró.

_ La Labor Editorial de la U. N. E.
s. c. o., por la U. N. E. S. C. O •
-

Angel Martinez Villarreal, por Guadalupe Lozano.
La Tercera Anualidad de los Cursos de Invierno, por el D. A. S. U.

_ La Novela de Vicente Escribá, por
Angel Balbuena Briones.

_ El Maravilloso Santo de la Edad
Media, por Genaro Salinas Quiroga.
-

A las Casas Editoriales Y a los Señores Distribuidores Libreros del
Continente· Departamento de Acción Sociai Universitaria. Sección
Editorial, Directorio de "Armas Y
Letras", por D. A. S. U.

Universidad de Nuevo León: Directorio General y Cuerpo de Redacción de "Armas y Letras", D. A.

s. u.

NUMERO 4, ABRIL

-· Celso Flores Zamora. Tributo al
Maestro, por Fidencio de la Fuente.
_ La Constitución de 1917, por Luis
Arauja Valdivia.

-

_

Convocatoria lanzada por la Rectoria de la Universidad Michoocana
de San Nicolás de Hidalgo, con m?•
tivo del II Centenario del Natahc10
del Padre de la Patria.

_

-· Poesía de América. Lnis Pastori
(Antología).
-

-

Cuadernos Hispanoamericanos, por
D. A. S. U.

Situación Económica de las Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de la República Mexicana. (Estudio que presenta el Licenciado Raúl Rangel Frías, Rector de la Universidad de Nuevo
León, a la consideración de la Se-

:,,;t;)IERO 7, JULIO

-

El )lexicano Universal, por Juan
Hernández Luna.

-

Misión de América ante el Mundo,
por Campio Carpio.

- Benito Lynch, por Aurelio Giroud.
_ Algunos Problemas de la Mor_alidad
Infantil, por Rafael Garza L,vas.
_ La Exposición de Pinturas, Grabados Y Dibujos de la Escuela de Artes Plásticas, por D. A. S. U.

NUMERO 10, OCTUBRE

-

Scientiarum Studimn Generalc, por
F. M. Z.

_ El Espíritu del Adolescente en Relación con la Realidad Ambiente,
por Salvador M. Lima.
__ El Cumplesiglos de la Universidad
de Salamanca, por R. A. I.
_ Segundo Congres8 Universitario y
Primera Asamblea General Ordinaria de la Unión de Universidades
Latinoamericanas (Invitación), por

D. A. S. U.
-

Directorio de "Armas Y Letras",
por D. A. S. U.

José Marti, Agonía y Deber, por
Ernesto Madero.

-· La Exposición de Grabado de los
Cursos de.Invierno, por D. A. S. U.

_ _ Directorio de "A rmas y Letras",
por D. A. S. U.

-- Papel de la Educadora en la Orientación del Hogar Respecto de los
Niiios, por Rosaura Zapata.

NUMERO 8, AGOSTO

__ Erneterio Treviño González, por José Guadalupe Lozano 1!fartínez.

_

_ El Gran Cantor de la Naturaleza:
Lucrecio, por Gcnaro Salinas Quiroga.
Universidad y Universitarios, por
Carlos José Costas.

_ A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del
Continente; Departamento de ~cción Social Universitaria. Sección
Editorial, y Directorio de "Armas
y Letras", por D. A. S. U.

_

El Maestro Don Rafael Delgado,
por F. M. Z.

-· Antología de Don Rafael Delgado.
El Desertor, Cuento, por D. A. S. U.
_

El Problema del ~fétodo en la Reforma de la Enseñanza, por Pablo
González Casanova.

Semblanza de Hidalgo, por J. Guadalupe Lozano.

Notas sobre Libros, por Manuel
Morales Gómez.

Literatura en la Epoca de Independencia, por José Luis Martinez.

_ ·Canto a Hidalgo, por Fortunato Lozano.

_. Primera Conferencia de Estudios
sobre el Bachillerato en el Norte
de la República Mexicana (Convocada por la Universidad de Nuevo
León), por D. A. S. U.

_

-

_

La Muerte de Bizancio, por Alejandro Ramirez-Araujo.

Directorio de "Armas y Letras",
por D. A. S. U.

-· Hidalgo, por José Martí.
Decreto Oficial sobre El Año del
Padre Hidalgo, dado por el Congreso de la Unión. Publica la Secretaria de Gobernación.
_

;\'lDIERO 9, SEPTIEMBRE

-

Directorio de "Armas y Letras,,,
por D. A. S. U.

José Joaquín Fernández de Lizardi, por F. M. Z.

-· Bedrich Smetana. (Creador de la
Música checa moderna), por L. Ch.
en México.
- · La Exposición de Bronces y Fotografias de Joaquín Arias, por D. A.
Programa de Actividades del Instituto de Cultura Hispánica para el
año de 1953, por D. A. S. U.

- Páginas desconocidas de el Pensa.. . dor Mexicano, con una introducción por F. M. Z., por D. A. S. U.

Armas

-

Programa de Congresos Y Exposiciones con motivo de la Conmemoración del IV Centenario de la Fundación de la Ciudad de San Pablo,
Brasil, por D. A. S. U.

_

El Cogito Cartesiano, por Christíán
Brunet.

-

Páginas de Alfonso Reyes.-Silueta
de Góngora, por Alfonso Reyes.

Rafael López, por ~ligue! D. ~larlínez Rendón.

El Segundo Congreso Universitario
y la Primera Asamblea General de
la Unión de Universidades Latinoamericanas, por D. A. S. U.
- · Facultad de Filosofía y Letras de
la Universidad de Nuevo León.Programa para un Curso de Literatura Medieval Española.
_ Invitación del Instituto de Investigaciones Científicas de la Universidad de N,íevo León a los Cursos
de los Señores Profesores Eduardo
Caballero y C. y Rafael Martín del
Campo, etc., por el Doctor Eduardo Aguirre Pequeño.
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del
Continente. Departamento de Acción Social Universitaria. Sección
Editorial, y Directorio de "Armas
y Letras", por D. A. S. U.

y

Relaciones -entre la Contaduría Interna y la Contaduría Pública, por
Louis )1. Kessler.

NUMERO 12, DICIEMBRE

Sonetos a la Primavera, por José
León Saldivar.

-Salvador Diaz Mirón, por F. M. Z.
-

s. TJ.

-

Asamblea Latinoamericana de Universidades, por F. M. Z.

Vna Poesía Calalana de Boscan,
por F. JI. Z.

NUMERO 6, JUNIO

-

NU)!ERO 11, NOVIEMBRE

El Punto de Partida de ''El Sér Y el
Tiempo", de Heidegger, por Francisco Carmona Nenclares.

NUMERO 5, Mayo

Sobre Hidalgo, por Félix E. Etchegoyen.

_ El Servicio Médico Social de los
Pasantes en el Estado de Nuevo
León, por los doctores Julio G.
Montemayor y Salvador Malina VéIez.

- · A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores Y Libreros del
Continente; Departamento de A_cción Social Universitaria. Secc10n
. t ario
· de "Armas
Editorial, Y Dircc
Y Letras", por D. A. S. U.

Convocatoria de la Junta Organizadora del Homenaje Nacional a Salvador Díaz Mirón, por D. A. S. U.

Directorio de "Armas y Letras".

N(!~iERO 3, MARZO

VII Centenario de la Universidad
de Salamanca, por D. A. S. U.

-

_ El Centenario del Poeta Juan Nicasio Gallego, por F. M. Z.

_ En Honor de Marti, por Genaro Salinas Quiroga.

_ El Viaje Académico de la Generación de 1948, por D. A. S. U. ·

-

Continente; Departamento de Acción Social Universitaria. Sección
Editorial, y Directorio de "Armas
y Letras", por D. A. S. U.

i\0las sobre Libros: Cuauhtémoc,
&lt;le Salvador Toscano, por Manuel
1lorales Gómez.

_ La Universidad Hispano Americana, se Congrega, por Carlos Robles
Piquer.

_ En el Ambito de los Cursos de Invierno, por D. A. S. U.

":\!aria" en )lcxico, por Rafael Heliodoro Valle.

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NUMERO 2, FEBRERO

-

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-

Facultad de Filosofía y Letras ele
la Universidad de Nuevo León.
Año Lectivo de 1953-54. Cursos de
Humanidades, por D. A. S. U.
Las Proyecciones Científicas en el
Arte, por Armando Olivares.
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del

Letras + Pág. 6

-

La Universidad Clásica Española,
por P. E.

-

América en Arte y Sentimiento,
por Campio Carpio.
Salvador Díaz Mirón. por D. A. S. U.

Antologia,

Directorio de "Armas y Letras''.
por D: A. S. U.

JPOESJIA

LIBROS
CUADERNOS HISPANOAMERICANOS.
Subdirector: Luis Rosales.
Administración: Alcalá Galiano 4,
)laelriel, España.
Septiembre de 1953. - . Kúm. 45.

la de afirmar que siendo la historja un
continuo forcejeo por la conquista de
SONETOS
una supremacía, desde la Edad Antigua, hasta fines ele la Edad ~ledia,
CINEGETICA
Creta, Grecia, Cartago, Roma Italia y
Espaiia se han ido sucediendo en la
1:,,:O1CE: Brújula del Pensamiento: posesión de la soberanía del )!editePolvo de fuego en el vivac se advierte,
.\11lo11io Machado: Reflexiones sobre rránco. Más tarde, la aparición de un
reina la luna pálida de enero,
la lirica . . lngel ,llvarez de Miranda: nuevo mundo cumplia esa necesidad
y el silencio lo rasga un lastimero
)Jeeliterráneo y )lundo Hispánico. Fé- de Jos antiguos de dilatar y ensanchar
aullido que es un présago de muerte.
lix /los: Notas Parciales sobre Arni- su mundo, y que para este autor se
ches. Carlos Salomón: Cinco Roman- traducia en esa consideraci()n que
ces. Ramón Crespo Pereira: Agustín apuntara antes, o sea que el mundo
Rauda y ágil la presa, bella y fuerte
de Pedrayes, el matemático espaliol mediterráneo Jes pareciera estrecho
pasa a la luz de un ampo traicionero:
mús ilustre del siglo XVIII. José Par- cuando era el único conocido entonda fosfóricos signos de lucero;
domo García: La lilosofia hispanoame- ces. Ya el mar :\lediterrúneo no es más
bajo lluvia de plomo rueda inerte...
rkana y su ritmo asincrónico. Brújula que un golfo del Océano Unico, el
ele Actualidad: El Latido de Europa. hombre mediterráneo se extiende ha11
Xuestra América,,. España en su cia el Oeste, hacia el Atlántico. Por lo
Antílope inmolado: su pupila
Tiempo. Bibliografía y Notas. Asteris- tanto, Hispanoamérica es una expanque irradió enamorada en la montaña,
cos. En páginas de color: Crónica del sión y proyección del ámbito mediteabsorbió de las sombras el misterio,
General del VII Curso de Problemas rráneo: "En la comunidad cultural de
Contemporimeos organizado por el todos los pueblos del Mediterráneo,
Instituto ele Cultura Hispánica en el España ha sido y es como aquellos
y en su terso cristal de agua tranquila
Palacio ele la )lagdalena, de Santan- atletas que recorrían la Hélade empumurió el primer fulgor de la mañana,
der.
ñando las antorchas olímpicas: Espajporque fué de los hombres vituperio!
Un estudio y critica de la obra poé- ña, lle,•ando la luz espiritual medite1ica de )lanuel )!areno Villa sirve de rránea hasta los más remotos confireflexión sobre la lírica, en este traba- nes del mundo"..... Félix /los nos ofrejo de Antonio Machado. Moreno Villa, ce unas notas sobre el Teatro de de
CANICULAR
dice )lacbaelo, no emplea metáforas Arniches, despues de exagerar un popropiamente dichas, es decir imágenes cr, sus consideraciones sobre Jas difiTarde canicular y virgiliana
&lt;Juc pretendan representar a otras, cultades por las que atraviesa todo
de incesantes rumores en el bosque,
aclarando después que la metáfora no autor teatral, desde llegar al editor
que en la calma letal exhibe enrosque
e'i po~sía, sino retórica, es la destruc- hasta, vencidos todos los obstáculos,
y rastro de reptiles de obsidiana;
ción del mundo de lo fotituitivo, seña- no equivocarse el traspunte si la obra
lando como maestros de este arte a llega a representarse ..... En la Sección
Que,•edo, Góngora y Calderón, y afir- El Latido de Europa se comenta el úlGárrulo parlotear en la cizaña
mando que vasta leerlos para ver que timo libro del noruego Knut Hamsun:
de inquieta codorníz, y suave roce
la poesía es algo definitivamente muer- "Por Jos Viejos -Caminos", obra escridel insecto en el agua; sumo goce
to. Sin embargo, en la obra del poeta ta entre los años de 1943 y 1948, dude roedora acrobacia y de la rana.
que SC' comenta, r como él mismo con- rante los cuales el autor se vió procefiesa, hay sencillez de forma y anhelo sado por supuesta colaboración con el
de expresión directa. En relación con · inYasor, tiempo suficiente para acuUn chillido estridente, de parvada
lo anterior, atinadamcnte afirma )fa- mular material y escribir un libro
que se eleva veloz, desordenada,
chado &lt;Juc lo que generalmente se en- agrio y de resentimiento. ''Pero Hamdenuncia al cazador en la espesura;
tiende por claridad es aquello que se sun - fiel a la constante de toda su
comprende sin esfuerzo, cuando que vida- no puede aborrecer a los homY renovada herida -que es porfía
e~to es únicamente 1111 simulacro de bres; acepta todos los padecimientos
pensamiento, ya que cuando no se y vuelve, como tantas otras veces hidel pescador- la plateada agonía
piensa
y se aceptan afirmaciones he- ciera, a cantar su discurrir nómada
sobre el cristal del sitio de aventura.
chas, hay un ahorro de nuestra acti- por el mundo."
vidad psíquica. Y dice más adelante:
Luis Felipe del Río.
"Entre los nuevos poetas españoles
Alfonso Range/ Guerra.
- muchos de mérito incuestionableMoreno Villa ocupa un!\ posición firme, que merece ser señalada. Es un
poeta de su ('poca que no parece interesarse por las modas literarias de
su tiempo. Se engañar,l, sin embargo,
•••
ARMAS Y LETRAS
quien piense c¡uc Jas ignora. Pero ~foreno \'iJla sabe que los programas li- Organo Mensual de la Universi(Viene de la Pág. 2)
c¡ueda dicho, por el )laestro Garza
terarios son casi siempre desorientadad de Nuevo León
Z:1111brano; la escenografía por Gerarartislicas de alta valía, cuya naturale- do )lartinez y la reali:ación por Gui- dores, si se los interpreta literalmente..... Se buscará en vano leyendo a
z:t M' darú a conocer al través de las
llermo Barrón.
INDICADOR:
)foreno
YiUa, la novedad escandalosa,
págjnas de este Organo informativo
Participaron en el desempeño de pauniversitario.
la c1uc el vulgo literario entiende por
peles artísticos de la bella obra, Marlledactores
literatura de vanguardia. Y es que l\logarita Delgado, Gloria González, Floreno Yilla ha sabido resistir a Ja coRaúl Rangel Frias
res, Amparo Rubio, ::\Iaourl Julio Barriente negativa de -su tiempo. Ni siTE.\TllO Ui\l\'ERSITAHIO
rragitn, el propio :\lacstro Garza Zamquiera ha perdido la re en la imporhrano, Anselmo Gonzillez Zambrano,
Fidencio de la Fuente
El Teatro universitario, dcpendicn- José García Tenorio, Jesús Guillermo- tancia de su arte ..... "Los que habitati:: del Departamento de Acción Social, prieto, Carlos R. Aguilera y Francisco mos entre Fasos y Jas Columnas de
Francisco M. Zertuche
de Hércules, vivimos encerrados denc¡ue estú bajo la dirección del :llaestro Sánchez ~lurillo.
Genaro Salinas Quiroga
tro de la estrecha barrera mediterráSergio Garza Zambrano, dió cima a
La presentación de "La Barca sin
nea,
romo
las
hormigas
o
las
ranas
áJuna nueva presentación con 1a obra Pescador" fué financiada por el PatroAlfonso Reyes Aurrecoechea
original en tres actos de Alejandro Ca- nato UnivC'rsitario de Nuevo León, y rcdor ele un estanque." Esto afirmó
Enrique Martínez Torres
Platón en el Fedón, rcfiriendose a los
sona, "La Barca sin Pescador".
tuvo por objeto et arbitrio ele elemenLa dramatización se llevó al cabo en tos pecuniarios, conducente a acondi- pueblos del Mediterráneo, y ahora la
Guillermo Cerda G.
el Teatro Hodriguez, de esta Ciudad, cionar y reformar el Aula magna de la renueva Angel Alvarez de Miranda en
Adrián Yáñez Martinez
et súbado 16 de los corrientes, a las l:niversidad, con miras a dejarla en su articulo ")!editerráneo y Mundo
20.30 horas, con asistencia del Señor aptitud ele seguir representando alli Hispánico". Lo que hace notar el autor es que los antiguos, no obstante
Hector de la UniYersídad, el Jefe del actos teatrales universitarios.
Director
haber tenido como único mundo coD. A. S. U .. numerosos maestros, estuEl éxito alcanzado por los organiLíe. Fidencio de la Fuente
r.ocido el mediterráneo, lo consideban
diantes y púbUco conectado con nueszadores de la dramatización fuC un esestrecho, cuando que para ellos era la
tra Institución, quienes pudieron evitimulo, pues en lo ulterior, el Teatro
Oficinas
única tierra habitada, y si a nosotros
denciar palmariamente los progresos
dt la Vni\'ersidad será mirado con
nos parece pequeño es porque lo ·vellevados adelante por el Director del
Wáshington y Colegio Civil
mayor interés para la frecuentación de
Teatro y sus alumnos.
mos como parte de un todo. Lo anteactos como el acaecido el sábado 1G
Monterrey, Nuevo León,
rior sirve de introducción para expoLa Dirección fué ejercida, como de los corrientes.
ner la idea central del autor, que es
MEXICO

A/erencias y •

Ar()1as y Letras + Pág. 7

�sus lI.b·er tades. Rech"~o·
._ heroicamente a la que le arrastraron
P.
. los
persas y aceptó la pelea en último extremo por su pr~ ta existen. d
'dad li'bre en opinión de uno de sus mas reputados
era e comum
,
d
historiadores. En cuanto a la contien~a troyana, no pasa
s~r
una
hermosa
leyenda,
explotada
por
_literatos
y
poetas
que
1c1~:
(Viene de la la. Pág.)
ron del hecho un motivo de art~ sutil y arro~ador •. Pero se vio
pedistas la iniciaron hace siglo y medio Y. aun es norte_ hacia el entre tanto agitado por autarqmas y con~ulswnes interna~, .que
que dirigimos los pasos cuando vemos le1os. Sus ensenanzas, a no fueron O bstáculo suficiente para desviarlo _de la act1v_1dad
ateniense
las que nuestro siglo dirige sus pasos, aun son luz en el tortuoso men tal qlte se había contraído en la zona continental
.,
· ·
l
l
y en las islas del archipiélago, ~uya rep_er~~wn sin 1gua_ en e
camino del territorio humano.
arte en las ciencias y la filosofia, extenonzo en forma sin preEL HOMBRE REPRESENTA EL IDEAL QUE SUSTEN• ced~ntes hasta entonces en el mundo civilizado.
En examen de aquella creación evoca los caracteres más reTA, que siempre está por encima del hom~re Y de su imagei:,
que nace, crece y muere. Es una consecuenc~_de nuestra Pr_ofta presentativos en el orden de la cultura, caudal ~nmen~o d_e _coimperfección incesante, arte idealizado y esp1ntu en personifica• nocimientos y creaciones estéticas, de especulaciones f1losof1cas
ción. A ese ideal pertenece la humanidad, compuesta de elemen• en procura de la verdad y de teorías establecidas sobre el origen
tos buenos y malos. Pero no podrá sostenerse por el terror, la de ciertos fenómenos naturales. Continuadora de ~sta ~iviliza•
imposición rigurosa, última fase de su e":istencia, q_ue trae infa• ción está en lugar inmediato la labor del pue_blo latin_?, influ~nliblemente aparejado un derrumbe fulminante. Ninguna_ agru• ciado por el pensamiento ático durante los primeros anos del tm•
pación podrá sostenerse mediante el temor de perecer en tiempo perio que se destruye a sí mismo y aniquila los restos de aquella
definido. Tampoco podrá trocarse en centro de evolución Y mw civilización al pretender la conquista de la Hélade una vez echa,
cho menos arrastra consigo nuevos satélites que secunden su la· do en brazos de la dictadura, para eludir el problema de la esclaboro procedimientos. Un principio de existencia le impide des• vitud con lo que mata las mejores energías creadoras. Grecia ha
truirse a sí mismo. La ley de conservación de la especie ejerce salvado sus luchas intestinas en los últimos años de su florecisobre su estado psíquico una presión ilimitada, por lo cual ha de miento, pero armando el brazo del macedón,, c~e as~ vez en.la
guiarse hacia la luz valor inapreciable para el hombre.
servidumbre. Y la decadencia del pueblo helemco fue acentuan•
dose desde entonces a tal punto que más tarde es fulminado por
Así lo han comprendido los filósofos de la antiguedad, don• la corrupción, que culminó en la disolución de los sistemas de
de la esclavitud fué rémora a la evolución propiamente dicha de convivencia que arrastró consigo la misma civilización greco•
aquellos pueblos, que luego quedaron sepultados con sus propias rromana, q~e desaparece triturada en las garras detvandalismo
imperfecciones. En el orden espiritual, tenemos el ejemplo más dictatorial desembocado por el militarismo.
cruento en los fundamentos de la teocracia, en Asia y Africa que
EL PUEBLO HELENICO HA SIDO GRANDE EN TANfueron aplastados por los movimientos liberadores, en contrapo,
TO
FUE
LIBRE y sus hombres podían interrogar el infinito. La
sición con el avance de la cultura elaborada a orillas del Medí•
terráneo que tuvo por cuna a Grecia y Roma, y a base de cuyos dictadura ha sido una maldición que desarticuló las comunida•
ejemplos lograron los pueblos del mundo, sobreponerse a los in• des prósperas de la cuenca mediterránea. El saldo dejado en he•
convenientes que siglos anteriores le dejaron en triste herencia. rencia es producto de voluntades dispersas, empujadas por la ac•
Y esto se ha evidenciado ya en épocas más remotas al crear co• ción de sus antecesores, acuciados en buscar campo propicio pa,
rrientes que más tarde habría de destruirse por inadecuadas al ra el cultivo de las ideas, arrancadas del alma popular y no por
estado social, o para construir los cimientos y aspiraciones de impulso de presiones extrañas que la individualidad repugna,
otros principios más amplios, conforme con las exigencias mora• como se observa en los pueblos americanos que arrastran en sus
les de los pueblos. En este juicio abona el ejemplo de la edad venas la sangre de los episodios más negros de la tiranía. Estos
media, con la fundación y expansión del catolicismo, la invasión fenómenos tienen para el sociólogo moderno un valor de estu•
de la barbarie germana, la vida monástica, la justicia del régimen dio, en su alcance por remontar al porvenir, basándose en los
feudal que tuvieron su contraposición en el Renacimiento, para acontecimientos históricos.
abarcar luego la gran renovació'n operada en la sabiduría, en la
Pero el hombre está naciendo. Hasta el presente tienen un
política instaurada con el advenimiento de las nacionalidades origen muy cercano, siendo sumamente joven sobre la tierra.
occidentales, donde cada pueblo trocóse en colectividad de cos• LA HUMANIDAD APENAS HA DADO COMIENZO A LA
tumbres y formó la ligazón que habría de conducirlos a su pro• PRIMERA ETAPA DE SU HISTORIA. El camino ha resulta•
pia independencia como en el caso americano. Después, los do por cierto azaroso, mas la pesada carga que lleva a espaldas
grandes descubrimientos y el desarrollo industrial, para llegar a servirá de cimiento para la gran construcción del porvenir. Míen•
los progresos iniciados en el siglo XV y proseguidos hasta nues• tras tanto, los hombres se despedazan en una angustia grande.
tros días en incesante actividad, para dar crédito al hombre mo• ¡Qué será del futuro inmediato de la humanidad, sólo los dioses
derno de que nada se crea en esclavitud y todo es producto de la lo saben! Nadie puede aventurarse a predecir qué quedará de
libertad moral, política y económica.
su paso por la tierra, si no logra mientras tanto le quedan algu•
nas energías de reserva para salvar los restos informes de un pe•
LAS AUTOCRACIAS PRIMITIVAS, como las de Egipto
ríodo cíclico que envuelve, desde los principios de la historia a
e Israel, que dieron base a la civilización comenzada en Grecia, nuestros días, toda la vida civilizada. Luchando entre la dicta•
para extenderse posteriormente a través del orbe, son elementos dura y la libertad, hoy se encuentra en medio de la vida en cali•
poderosos para conjugar las ideas a iniciativas que debieron su• dad de expectador, inmóvil y en posición estática.
cederse a través del tiempo, en el trascurso de épocas y edades.
Mientras tanto, un hecho evidente, ejemplo vivo de sacri•
Los pueblos sometidos a esclavitud han vivido eternamente ate•
morizados, bajo la presencia del terror. Incapacitados por ello ficio, motivo para literatos y poetas de todos los tiempos queda
para toda acción individual, controlados sus actos y husmeados en pie como reserva desafiante a la pasividad del individuo,
hasta mismo sus pensamientos, no han podido ver más allá, ol- caudal inmenso que se ha salvado de todas las hecatombes y que
vidados de querer ser, de discurrir, escudriñar en el tiempo y el luego del desastre ha venido llenando la historia con el fruto de
espacio. Por el contrario, el hombre libre acciona por impulso su vientre y con los nuevos retoños ha tratado siempre de y en
propio, siguiendo el rumbo trabado por su destino, aun cuando todas las épocas de imprimir a la vida un sentido más dulce de
a tropezones, pero abierto su horizonte a todas las sugestiones e generosa ternura. Después del ocaso, luego del cataclismo que
en barbarie los templos de la civilización la madre, már•
iniciativas. Cayendo aquí, levantándose allá, prosigue su ruta, rebasa
.
' aparece res•
t1r
eterna
en el sacrificio voluntario de su misión,
utilizando sus energías en procura de lo desconocido, para robm·
los secretos a la naturaleza, como en las ciencias físicoquímicas ponsable de su destino. Ella soportó todas las atrocidades de la
en la edad contemporánea, para ofrecérselas al hombre, habitan• tiranía. La guerra interpuso en la acción de lo humano el honor
te de la tierra que aspira a encontrar cuando menos una mues• tristemente ingrato de poner su alma amorosa su mano flore•
cie~te de caricias, sobre la desventura de nuest~os tiempos maltra tranquila, al rescoldo de su hogar.
decidos. Y ella, que no el hombre bestializado por una cultura
La actividad dominante en Grecia f ué esencialmente inte• analfabeta, es la urna funeraria de los sentimientos, la diosa de
lectual, y no social pro píamente dicha, al revés de la vida ordi- nuestra segura inspiración, luz de nuestra alma atormentada Y
naria de Roma que tuvo ya un carácter esencialmente distinto. Pensamiento entorpecido, fuente de cuyo vientre creador mana
El pueblo helénico jamás ha sentido aficción por las empresas el sueño de la edad dorada, de la libertad.
bélicas y ha debido aceptar algunas presionado por el orgullo de
CAMPIO CARPIO.

Enseñanzas de la Historia y...

h'

Armas y Letras + Pág. 8

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

nuevaJ
(}eneracione:J

NUM. 2

FEBRERO DE 1954

JORGE ARTEL,
Sangre del Espiritu
Dr. Amariba del Valle.

EL MIEDO A LA LIBERTAD desembocó en este cataclismo
que envuelve al hombre y hace trizas de su conciencia. Los problemas que a diario presenta la sociología moderna son superiores a su capacidad intelectual, sintiéndose empequeñecido frente
al instinto de conservación de otras especies de su reino. Su des•
cernimiento le induce a olvidarse de sí mismo y de su función.
Por ello abjura del esfuerzo que exige el razonamiento metódico,
impuesto por la lógica y opta por abandonarse sin lucha para
entregarse en brazos del destino, sin preocuparse por hallar una
solución equitativa adecuada a las circunstancias. Aplastado por
el peso de estas preocupaciones termina por olvidarse de sí mismo y delegar al arbitrio de su vecino, confiado en que resolverá
sus dificultades. Esta pesadumbre que oscurece las páginas de la
historia contemporánea encierran un grave peligro, no sólo en
cuanto atañe a su persona, sino a las nuevas generaciones, que
llevan en sus células el estigma abominable de una triste herencia.
Educadas en un ambiente regimentado, obedeciendo al autoritarismo de la masa informe que devora la iniciativa y corta el
vuelo a la imaginación, para reducir a materia las inquietudes
del espíritu, nuevas legiones de individuos en formación quedan
aplastados contra la superficie rasa, para ser pisoteados por los
cascos de la bestialidad vencedora. Y cuando el dolor físico agota el respiro, cuando la sangre ya no circula por las arterias, ya
es tarde para llorar, que es la explosión del sentimiento redentor.
Pero entonces, ya de nada sirven los lamentos, porque su condición de esclavos ya ·ni responde a la prueba del fuego. El re•
nunciamiento a la acción intensa y persisteJite, que reconstituye
y vigoriza el estado físico y moral del individuo, supone una
muerte irremisible con todas las consecuencias que encierra. La
tierra y el cielo son nuestro mundo del futuro. Dentro de este
ámbito es preciso que el hombre encuentre un lugar adecuado
a su permanencia definitiva como entidad social. Y la solución
a sus propios males, por complicados que resulten, ha de hallarla aquí y en este momento, en este paso concreto y seguro hacia
la eternidad.

LA RESPONSABILIDAD DEL HOMBRE DE NUESTRO
SIGLO es infinitamente superior a la de otras generaciones que
no exigían, en la vida ordinaria, una identificación directa y ac,
tiva en los problemas universales. Entonces, por su sistema de
organización, podía entregarse en los brazos del ascetismo y con(Pasa a la Pág. 3)

LA POESIA AFRO-LATINA
En América, a diferencia de cualesquiera otro de los Continentes, existe típicamente caracterizada la poesía negra, que cantores adoloridos seguidores de la escuela intimista de Frances
James, han estilizado, para permitir sea apellidada poesía afroamericana. Ahí tenemos el grupo del Caribe que tuvo como auspiciadores a Ramón Guira y a José Tallet, y que hoy tiene como
símbolos y portaestandartes a Jorge Arte! y a Nicolás Guillén,
pasando por Luis Palés Matos, Manuel Cabral y Emilio Ballagas, todos ellos enrumbados definitivamente hacia el nativismo,
hacia el autoctonismo negro, donde la rumba, la samba y la cumbiamba contorsionan sus caderas poéticas para estirarse sobre la
cadencia tamboril del verso; y donde siempre aparece un dolor,
un sentimiento, una disilusión o una esperanza a través de lamodosa o rufilante cadencia silábica, que comienza por un recuerdo para subirse tremante hasta el alarido y acompañar al poeta
allá del final del canto, encallado en si mismo y perseguido por
el rompimiento rítmico que hace recordar ia forma whitmaniana, cuando nó la modernista avanzada, donde se descuelgan los
versos como una floresta de inconformes lianas o de ensortijadas serpientes.
Porque eso es la poesía negra: un
connubio del dolor y la alegría frenética; un enlazamiento del grito escandaloso y el dormir silencioso; un apareamiento del intimismo y lo autóctono con el repiqueteo tamboril que suena ~n las entrañas mismas del cantor;
un mezclamiento de lo patético, de lo
doliente, con lo natural y primitivo,
hecho de conchas, de labios gruesos y
morenos, de caderas redondas y de
brazos contorneados. Y sobre todo
ello, atándolo, uniéndolo, mezclándolo,
confundiéndolo, hilo pendiente del corazón del Africa misma, la sensualidad. La sensualidad esconida o bestial, niña o adulta, lamentosa o aullante; la sensualidad que caracteriza a la
raza negra y le ha dado una especial
fisonomía dentro del panorama humano.

LA SANGRE DEL INSTINTO
Jorge Arte! representa en Colombia
la poesía afro-americana. Pero en él
se ha suavizado el sexo, se ha acallado
el alarido, se ha hecho trémula la queja, y ha saltado libre y voluntariosa la
sangre del instinto, cuando nó el instinto de la sangre. En su poesia no se
encuentra el grito trémulo de Guillén
o de Mariano Brull; ni el grito amenazante de florit o el sostenído de Pedroso. El grito para Arte! es sereno,
meditabundo, con la parte monorrítmica de la rumba pero sin la exaltación fehricante de la cumbiamba; para Artel el grito, el vocativo, el alarido, se deshace suavemente entre sus
versos como las olas de su mar nativo
(Pasa a la Pág. 4)

�A las Nuevas ....

HfERENCIH YEFERENCIH
EN LH UNIVERSIDHD

(Viene de la la. Pág.)

fiarse a él, o realizar una acción determinada manual o intelectual, despreocupado por los sinsabores de otras comunidades le•
janas. Dentro de ese círculo reducido de su mundo hasta podía
considerarse feliz, en tanto el sol doblaba la curva del cielo. La
física moderna le impone otras obligaciones morales y oblígale
de modo imperativo a solidarizarse con sus semejantes. Eliminadas las distancias por apartados que se encuentren opuestos es
preciso aguzar el instinto de adivinación para precaverse de la
tormenta antes que los nubarrones asomen por el horizonte. Y
más aún, como condición de vida o muerte, le exige terminante•
mente oponer sin demora a la avalancha los recursos del ingenio
para evitar su acción destructora. Cualquier accidente impre•
visto tendrá consecuencias fatales.

LA IV ANUALIDAD DE LOS CURSOS DEL DASU.
El Doctor Wigberto ]iménez Moreno es, con Don Alfonso

Caso, uno de los más altos valores sobre la historia de nuestras
Antigüedades mexicanas. De una rigorosa formación de in ves•
tigador, ha logrado exhumar muy importantes aportaciones so•
bre nuestro pasado indígena, colonial y post colonial, cuyos re•
sultados se han dado a la estampa por las mejores editoriales del
País.
Los temas versaron sobre lo siguiente: I, "Los indígenas del norte de México"; II, "La colonización del norte
de México", III, "La evangelización
del norte de México".
El Cursillo se vió asistido por los
miembros de la Sociedad de Geografía
y Estadistica de Nuevo León, Profesores de Historia, estudiantes universitarios y público general.
Don Wigberto Jiménez Moreno está
hoy al frente de la Dirección del Museo Nacional de Historia, que tiene su
sede en el Castillo de Chapultepec, de
~léxico.

ll'igberto Jiménez Moreno
Tanto la historia prccortesiana como la del Coloniaje han salido. en
gran parte, de sus afanes, como de los
ck Silvia A. Zavala, graduado bajo la
dirección del venerable Don Rafael
Altamira, muerto en solar mexicano.

Ahora, con motivo del desarrollo de
la IV Anualidad de los Cursos de Invierno, el Señor licenciado Fidencio
dt la Fuente Olivares, Jefe del Departamento de Acción Social de la t:niversidad, incluyó en su programa romo primer ciclo de conferencias, los
temas que estuvieron a cargo del historiador Jiménez Moreno.
Profesó tres conferencias, del ]unes
lo. al miércoles 3 del actual, en el Salón de disertaciones de la Universidad, a las 20 horas, habiendo sido presentado por el Titular de dicha Dependencia.

do por los siguientes alumnos: PINTURA: Gerardo Cantú, Ignacio Ortiz,
Jesús Martínez, Juan Manuel Alvarez,
Juan Jaldón, Francisco Ursúa, )fanuela Cortés, Victoria Garza, Carolina Peña, Delia González, María de la
Luz González, Armando López, Ornar
Almaguer, Donaciano López, Elierer
Kanud-Ku, ,José González, José Luis
Garcia, Dscar Martínez, Luis Ortegón
y Felipe de Jesús García; DIBUJO:
Gerardo Cantú, Ignacio Ortiz, Jesús
~larlínez, Fcfipe de Jesús García, Ismael Peña; y de GRABADO: Jesús
)larlinez, Ignacio Ortiz, Gerardo Cantú, Ernestina AguiJar, Maria de 1a Luz
Deceso
Cantú, Felipe de Jesús Garcia, Juan
1Ianuel
Alvarez, Juan Jaldón , Ismael
El silbado trece de los corrientes dePrado, Donaciano López y Maria de la
jó ele existir el caballeroso Señor Don
Adolfo de la Fuente Pérez, conectado Lnz González.
con los circulas sociales de Monterrey
La Exposición tripartita presentada
y padre de los Señores Adolfo, Fiden- forma parte del programa de activicio y Osear, el segundo de éstos, Jefe dades culturales de la IV Anualidad
del Departamento de Acción Social de de los Cursos de Invierno, organiz~la Vniversidad.
clos por el Señor Licenciado Fhlencio
El sepelio se llevó al cabo el domin- de la Fuente bajo los auspicios del Dego 14, a las 10 de la mañana, en cuyo partamento ele Acción Social de la
duelo se asociaron profesionistas, uni- L'niversidad.

El Profesor Cosio Villegas prepara
una historia sobre la Revolución Mexicana, que esperamos tener pronto
eu nuestras manos, ya CJtie son escasas las investigaciones en este aspecto, p'or lo apasionado de las tesis como por la natural desvirtuación que
este tipo de documentaciones sufren
en poder de factores aun interesados
en cualquiera de los bandos en los que
militan hombres que estuvieron de
uno u otro lado de causas antagónicas.

versitarios y amigos ele los deudos,
que estuvieron presentes hasta los últimos momentos de la ceremonia mortuoria.

Jiménez Moreno ha hurgado con paciencia ejemplar en el colonialismo
del norte de México, descubrfondo aspectos insospechados en ese periodo
de expansión y asentamiento &lt;lel hombre occidental en esta nuestra zona
septentrional.

La Universidad de Nuevo León tient con el Profesor Jiménez 1\lorcno
sellalados compromisos de reconocimiento y honda gratitud. A él se debió la decisión favorable del Patronato de nuestra Casa de Estudios para
que optara la adquisición de Ja valiosa Biblioteca que perteneció al mitrado de León, Don Emeterio Valvercle y
Téllez, enriquecida con cerca de veint,1 mil ejemplares históricos, filosóficos y literarios. Hace tres años, asimismo, profesó en la Facultad de Filosofía y Letras universitaria un Curso
sobre algunos tópicos del Coloniaje.

El sellor Lic. Raúl Ranael Fl'ias, en el acto inaugural

Las Secciones de Teatro universitar!o, ele Cultura ~lusical, ele Artes Plásticas y Editorial, presentan al través
de estas lineas al Titular ele esta Dep&lt;:ndcncia su adicta y sentida condolencia por este infausto suceso.

Daniel Cosío Villegas

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:

El Licenciado Daniel Cosío Villegas,
grato amigo de los universitarios nuevoleoneses, investigar infatigable, es~
critor polémico, conferenciante, profesor y editor, dedicado por entero al
conocimiento histórico de la época
que viene desde 1a restauración ele
la República - 1867- hasta nuestros
propios días, ha explorado con fructífero provecho en esa etapa política
mc:-iicana a la que él mismo ha dado
el nombre de Porfiriato.
Resultado de esas búsquedas sin tregua ha sido su último libro sobre rl
caudillo de Tuxtepec y La Noria, enjundioso, reYelador, definitivo.
Cosío Villegas, dueño de una palabra sugestiva y &lt;le úna acometividad
polémica de incalculable convivencia,
tuvo a su cargo cinco conferencias sobre el apasionante tema "Porfirio Diaz
er. Ja revuelta de la Noria", del lunes
8 al viernes 12 del actual, a las 20 horas, habiendo sido presentado al auditorio por el propio Titular del Departamento.

Armas

y

Exposición de Pintura , Dibuja
y Grabado

Redactores
Raúl Rangel Frias

Bajo los auspicios del D. A. S. U., la
Escuela de Artes Plilsticas depehdient~ del mismo, regentada por el Profesor Guadalupe Ramirez, presentó a la
sociedad regiomontana su Exposición
anual de Pinturai Dibujo y Grabadoi
abriéndose el ciclo el lunes 15 del actual y habiéndose clausurado el martes 23 del mismo.
El acto inaugural estu,·o a cargo del
Señor Rector de la Universidad. Lic&lt;·nciado Don Dalll Rangel Frías, a las
20.30 del precitado dia.
Los organizadores, Profesores José ...
Guadalupe Ramirez, Elena Tolmac y
Doctor Jorge RangeJ, presentaron al
público un nutrido acervo de piezas
artísticas, de pintura, dibujo y grabado, ejecutadas por treinta y seis alumnos titulares de los diferentes Cursos.
El repertorio artístico fué presenta-

Letras + Pág. 2

Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez l\lartínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,

mentan. Bajo ese imperativo, tórnase incuestionable aprove•
char su capacidad en beneficio común. Las luchas de nues•
tros días tienen una finalidad social. Y cuando se apartan de ese fin no tienen objeto ni significación. Pese a las desaveniencias surgidas, un ideal suplenta a otro con relativa fre•
cuencia. Sin embargo, cuando el libre albedrio está en peligro,
por fuerzas retrógradas que pretendan volver nuestro grado de
civilización a los resabios ancestrales de la esclavitud, entonces el
deber de cada miembro de la comunidad se torna irrenunciable.
Ante esta situación no caben titubeos y es preciso que el hombre
responda al llamado de la historia en defensa del trozo de tierra
que ocupa, del porvenir de sus hijos, de la conducta moral creada al calor del hogar. La paz, sí, ahora y siempre cuando no se
trate de reducirnos al vasallaje, de cargarnos de cadenas, de arre•
batar nuestra fórmula moral y económica, de obligarnos a renunciar a lo que somos y representamos como individuos dentro
del concierto humano. Paz también es la que exigimos del adversario y conducta de trato equiparada a la nuestra, de amplio con•
tenido moral.

Con estos ideales tendremos que levantar los cimientos de
una cultura nueva, que destierre para siempre el miedo de vivir
entre los hombres y conducirnos como tales. Sin menoscabar la
libertad ajena, hemos de encontrar la nuestra en el libre desenvolvimiento de las acciones a desarrollar. El hombre ha de conducirse con toda responsabilidad ante los hechos para con sus
semejantes, sin avergonzarse de confesar sus propios errores, con
conciencia de planta arraigada al suelo que quiere libre y desbrozado para sí. Este denominador tendrá que inclinarlo el hombre
al servicio de la humanidad y poner en su desempeño toda la pasión y emotividad. Habrá de remodelarse hasta mismo en los
sentimientos más caros, sugestionándose con las armonías de la
naturaleza y observarla con ojos distintos a la realidad viviente.
De igual modo que no podemos, por nuestra cultura y condición
de elementos civilizados, despellejarnos, arrebatándonos aquello
que imprescindiblemente necesitamos para vivir, en igual condición que otras especies animales, es preciso que nos constituyamos en defensa del patrimonio individual, no arrojándolo a las
LA TAREA NO RESULTA FACIL considerada la medida fauces de la muchedumbre que tritura avarienta toda acción desdel esfuerzo exigido, que puede ser egoísmo en unos, temerosos collante en el propósito de uniformarlo, de masificarlo.
de expirar antes de iniciarse la batalla, cual si la vida tuviera preLA DERROTA ESPIRITUAL DEL MUNDO de hoy reside
cio cuando se defienden principios de humanidad, y satisfacción
en
la
falta de confianza, de entereza, de persistencia y determinapersonal íntima en otros que obedecen a la simple consigna de
responder al llamado de la conciencia y reaccionar instintiva- ción de afrontar los peligros. En ningún otro reino excepto el
mente ante cualquier amago de injusticias. Tal la diferenciación animal, se producen estos altibajos de situaciones difí~iles porque
y alcance de las acciones que tienen un denominador emotivo, al ca~ec_e~ de conciencia y _uso de razón. Pero aun algunas especies
que no puede negar su concurso el hombre del presente, sin re- primitivas de sangre caliente, aceptan a ojos cerrados la defensa
de sus derechos no bien han sido vulnerados. El renunciamien•
nunciar a su propia sensibilidad.
to a luchar por lo que constituye nuestra fortuna en la vida ha
Envueltos en esta maraña de complicaciones, sólo queda en provocado la atonía porque atraviesa el mundo moral ;sta•
pie el dilema de renunciar a cuanto fuimos en el pasado y cuan- do de ataraxia cataléptica en que deliberada e inevitabl:mente
época presente. La reacción vigorosa, superior a la
to somos en el presente, dejando el camino abierto para que otros sucumbe
guerra
misma,
que nos haga despertar, abrir los ojos a la realiasuman la responsabilidad de mantener en alto el pabellón del
dad,
para
activar
la acción redentora que nos inspira. Y el tiemindividuo, que representa el genio creador de las civilizaciones, o
avocarnos de lleno a la tarea de la resurrección. Los ineptos, P?: que ~o tiene medid~ de ~mbitos, ni ojos para la contemplaproducto de la mediocridad ambulante, no pueden obstaculizar cion pasiva de su curso invariable, del mismo modo que nos está
la buena predisposición y sacrificio de los capaces, ni tienen de, haciendo ca~biar de postura, impondrá su ley inflexible de har~c.ho a usurpar el desempeño de una función de tanta responsa- cernos cambiar de n?mbre, con sacrificios cruentos de energías
bilidad como comporta el destino humano. El manejo de los humanas. Mas habra de afrontarse esa situación si pretendemos
bie11;es pú_blicos requiere una condición leal a toda prueba y una hacer ~uestro el lugar que se nos tiene reservado. Habremos de
rectitud sm mancha, pues sus actos son juzgados por cada miem- conquistar ese palmo de espacio, sin renunciar al beneficio que
bro de la colectividad, que se convierte en guardián de sus inte- la vida nos dió para elogio de la belleza.
reses. De ahí que nadie pueda eludir el aporte que la vida humaHoy nos encontramos, de uno a otro extremo de la tierra
na exige a cada individuo, porque su acción está encadenada al
perdidos
Y desarticulados, entre las redes de un destino cruel afa'.
proceso general, y nadie puede asumar la responsabilidad de sus
propios males cuando él mismo no se preocupa por eliminarlos. noso de ultimarnos. Presurosos en la búsqueda de nosotros mismos, ,al final de un período histórico, que por sus matices resulta
el
mas importante desde el nacimiento del hombre sobre la tieLA COMPLICADA VIDA DE RELACION DE NUESTRO
SIGLO, nos impone tales responsabilidades frente al mundo en- rra, hemos de depositar aquí, en nuestro siglo convulsionado
tero que el mismo infortunio de nuestros enemigos puede aca- cuanto valor y fortuna poseemos. Si hasta hoy este pequeño ci'.
rrear a nuestra propia desgracia. En otras épocas, los vencidos en do evolutivo de la humanidad acusa un saldo de valores edifiuna guerra eran reducidos a la condición de esclavos en la que cante ~n el orden del entendimiento entre los pueblos, es preciso
sucumbían generalmente, pero mientras tanto aportdban rique- despo¡~rnos de máscaras y sofistificaciones para enfrentar la luzas al patrimonio de los vencedores por cuanto eran ellos quienes cha abierta que se nos presenta, para reconquistar la ciudadanía
realizaban _los ~rabaj_os más duros. En la edad contemporánea, del mun,do, por obra. de razón, bajo los más puros predicados,
el bando victorioso tiene que tratar al enemigo como un elemen- en el afan de construir nuestra propia historia.
to víctim~ de la suerte de las armas y velar por su bienes,
tar. El triunfo o la derrota no son más que accidentes de
resultado hipotético más que real cuando entran en juego
CAMPIO CARPIO.
principios indefinidos que se acercan cuando no se comple-

Es así que el hombre de hoy tiene que tomar partido por toda
causa colectiva, midiendo, no sólo el área de su desenvolvimien•
to, sino dominando la perspectiva del mundo. Simultáneamente
ha de inclinar su acción a fin de tolerancia contemplativa, poniendo en movimiento todos sus recursos intelectuales que podrán conducirnos a la victoria. El universo social requiere de
cada elemento una contracción decidida, firmemente dispuesta
al triunfo aun por la causa más difícil, y una férrea voluntad de
vencer pese a todo inconveniente para rendir homenaje a la fe
y a la libertad. Dos caminos se bifurcan en nuestra ruta y no es
posible seguirlos con los ojos cerrados, sino conscientemente, con
la seguridad indubitable que impone la determinación de ir áde,
lante. Nuestros hermanos los hombres que viven penando, luchan denodadamente por un ideal de alto contenido humano y
ardiente convicción; por él ofrendan su vida, reclaman que cada
uno de nosotros cumpla con su deber de ser libre y de propender
a la liberación de sus semejantes.
►

!ª

MEXICO

.

Armas y Letras + Pág. 3

�LIBROS.

Jorge Artel. •

• •

(Viene de la la. Pág.)
sobre la blanca dulzura de las playas.
Colombia tuvo, en el siglo XIX, un
poeta negro: Candelario Obeso. Obeso, antes que cualesquiera otro poeta,

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Séptimo Concurso Nacional de Oratoria
SEGUNDA

plantó su tienda afro-latina en la opulenta orquestación poética americana,
pero solamente f~é un anuncio de lo
que ésta, andado el siglo XX, iria a representar para la poética universal.

Porque surgido Arte!, cuya figura literaria se enhiesta con la de Guillén sobre todas las demás, la voz sonora de
la raza morena fué una floración or-

questal y conceptual que tiene trinos y

suario "ARMAS Y LETRAS", que re-

bién sabe entregarse y la poesía negra

recidas en las prensas americanas.

Para Arte! la única verdad es la del
corazón; y el corazón lo moviliza la
sangre y el instinto, que es decir mar

y manigua y selva y dolor y esperanza y resignación. La raza sufrida pero
amada, restaña sus heridas y enjuga
sus lágrimas en los versos de Artel,
para salir impoluta como la Pitonisa

de Palmos después de sus danzas escalofriantes. Si nó, basta leer "La voz
de los ancestros", o uoanza, mulata!",
o "L~ Cumbia", o repasar las bellísimas estrofas de "Canción del hombre
sin retorno", de "Dolor en ti", de
"Ansiedad" o de "Guitarra", donde se
mezclan todas las orquestaciones y se
cifran todos los horizontes y diagramas de su poesía meditabunda y melancólica.

Pero no solamente canta Arte] al
guardia marino que se fué, ni al boguero que ya nunca más alegra el "bullerengue"; también canta la pena de
los negros, que es honda y dulce; y a

la multa que se enhiesta sobre el piso
moreno de su tierra nativa; y a la palmera que abanica los vientos y se per-

fuma de paisaje; y a la onda que hace

PENSAMIENTO Y ACCION DE
JOSE MARTI

OcJides Vázquez en representación de

Conferencias y Ensayos ofrecidos con
motivo del Primer Centenario de su
nacimiento.

versidad de Oriente. Imposible seria
en tan poco espacio referirnos a cada
uno de los trabajos que se incluyen en
este vol(tmen, por lo que únicamente
nos 1imitaremos a señalar algunos de
ellos: La Personalidad y el Mensaje de
Mari/, por Raimundo . Lazo, Profesor

Universidad de Oriente.
Departamento de Extensión y Relaciones Culturales.
Santiago de Cuba. 1953.
El 28 de Enero del año pasado se
inició, organizado por e] Dr. Felipe

Martínez Arango, Director del Departamento de Extensión y Relaciones
Culturales, un Ciclo de Conferencias

con motivo del Primer Centenario del
nacimiento de José Marti. A este Cic]o concurrieron aJtas personalidades

de la vida intelectual, y ahora publica
la Universidad de Oriente todos estos
trabajos en un Yolumen bajo el título
arriba mencionado. De el Dr. 1\Iarti-

nez Arango, que nos visitara en el verano de 1953, es Perfil Vigente de José
Martí. Breves y ágiles palabras con las
que se inició el Ciclo antes menciona-

la Federación Estudiantil de la Uni-

de la Universidad de La Habana;
,l!arli y Espa,ia, por José Luis Galbe,
Pi:.ofesor de la Cniversidad de Oriente; Afarti, Antimperialista, por Emilio
Roig de Leucbsenring, Presidente de

la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales; la Voluntad
de Estilo en José Martí, por José Antonio Portuondo, Profesor de la Universidad de Oriente; El Americanismo de
Afarti, por Andrés Iduartc, Director
General de Bellas Artes en México; El
Caso Literario de José Marti, por Juan
~Iarinello, Profesor de la Escuela Nor-

mal para Maestros de La Habana. Por
estas páginas desfilan voces y plumas
autorizadas, dedicadas en esta ocasión

a recordar al Apóstol y hacer patente
el lugar que ocupa en la histQria de
Cuba, manifestaciones que la intelec-

tualidad cubana ha realizado con el

do, y que nos dan un esbozo de la per-

más sostenido, meditado, serio y responsable empeño, como se hace notar

sonalidad del héroe, como prosista,
como poeta, como estadista genial, en

por la cita del Diario de Cuba que se

fin, como hombre de pensamiento que
fué José Martí. Nuestro" Marti es el siguiente trabajo, presentado por el Sr.

inserta en las solapas del libro.

A. R. G.

Entre el cuerpo de · ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnen•
cientemente ha establecido una sec-

ción -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente apaDada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector arneri•
cano una juiciosa información del fon•
do y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a

tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o

artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nnestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

Plaza del Colegio Civil,
.Monterrey, Nuevo León,
México.

Con la satisfacción de haber setia-

lado en las breves lineas que antecey a los tambores y a los pifanos y al den la resolución de una urgencia inrecuerdo. Porque la raza negra mar- . herente a la cultura moderna, y espe-

ras lloradas, y la dulce esperanza de
sus selvas perdidas pero nunca olvi-

dadas.
Por eso en los versos de Artel, máxima expresión del pensamiento lírico-negro colombiano, figura de trayectoria universal admirable, detrás del
canto al río amado, a la onda hermana, al bongó y a la fianga, redoblan
los tambores y de cerro en cerro, de
hondonada en honclon,ada, como correo maravilloso, salta la figura africana y se yergue la estirpe de Sibundoy, la raza proscrita pero amada. Y
esa unión mulata de sentimientos, donde ninguna de las razas predomina pero ambas aparecen, es Jo que ha hecho

de Arte! un gran poeta, un admirable
poeta: el primer poeta de su raza en
Colombia y el primer poeta marino.

Porque frente a la silenciosa soledad
aprisionada de su raza que no volverá
a la Vieja tierra de sus amores, se ha
acaballado en el mar para sentirse Ji_

rando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACC!ON
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
PVBLICACIONES i'ERIODICAS
Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Arm11., y

Universidad.-R e vista. Se distribuye

por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

bre la ola tempestuosa y para que por
sus venas y sus versos circule, floreciente, el espíritu salobre del Océano.

Asi venga la taciturnidad de sus gentes con el grito libre del mar. A Jorge
Arte! lo dirije el instinto de su raza.
Por eso su cálida poesía es sangre de
su instinto.

Armas y Letras + Pág. 4

"El Universal" el Gran Diario de México, convoca bajo el patrocinio
de la Secretaria de Educación Pública, de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Nacional de la Juventud Mexicana a los
estudiantes de todo el pais, al VII Concurso Nacional de Oratoria, con
objeto de seleccionar al representante de México en el VII Concurso Internacional, que tendrá lugar en el Palacio de las Bellas Artes entre el
18 y el 23 de julio de 1954, y en el que participarán estudiantes representando a las principales Universidades del continente.
"El Universal" tiene el propósito de que en este concurso participe
la totalidad de los estudiantes del país ya que sólo de esta manera podrá tenerse la certeza de que quien ostente la representación de México,
sea un genuino exponente de la juventud estudiosa, y para lograr esto
se dará oportunidad por igual a los estudiantes de los Estados y a los del
Distrito Federal.
"El Universal" considera que no podrá obtenerse un resultado satisfactorio que ponga de relieve los valores culturales de nuestra juventud,
frente a los de la juventud del continente, si no se realiza una obra de
conjunto, y pai:,a este objeto solicita la cooperación de las Autoridades
Escolares y de las Agrupaciones Estudiantiles, sugiriéndoles que, olvi-

dando simpatías y op1mones personales, permitan el desarrollo de las
generaciones de oradores jóvenes, ya que en ellas se juega un aspecto de
la cultura nacional.
La finalidad del Concurso Nacional de Oratoria a que convoca "El
Universal" es:
a) .-Cooperar a un mejor conocimiento entre los grupos estudiantiles del pais que permita estrechar los lazos que forman la nacionalidad
mexicana, dando a conocer mediante el intercambio franco y desinteresado los puntos de vista de los estudiantes frente a los principales problemas nacionales e internacionales.
b).-Promover entre la juventud el deseo de estudiar y de emitir un
juicio crítico sobre problemas nacionales e internacionales así como los
culturales de importancia universal.
c) .-Estimular el interés de los estudiantes en asuntos de índole cívica y en ejercicios de orden intelectual.
Las Insbtuciones Docentes del país y los estudiantes que deseen participar en este evento deberán sujetarse a las siguientes

con este propósito de orden cultural

de su cabellera un camino de estrellas,

cha hacia el futuro llevando sobre los
hombros el dolor resignado de sus ho-

CONVOCATORIA:

vés de Publicaciones cuya circulación

comprende a todas las Instituciones

lamentaciones; que se encoge, se agita, se estremece, baila, hierática se detiene, se lanza de nuevo al torbellino
y luego abandonada, desoída, amante,
suplicante, se deja poseer silenciosamente entre espasmos de amor y de renunciamiento. Porque la poesía tamque comienza con un alarido, termina
siempre con una entrega.

Organizado por "El Universal" el Gran Diario de México

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al traoficiales, universitarias, académicas,
atencistas, centros culturales, sociedades de diversa indole y personas, en
América y Europa.

EPOCA

Para la aciquisición de obras de ven•
ta, tocia correspondencia y valores de-

berán remitirse al Jeíe del Departamento cie Acción Social Universitarrn
Lic. Firlrncio de la Fuente, Universt·

rlad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil. Monterrey, Nuevo León, México.

BASES GENERALES:
la.-En el Concurso Nacional de Oratoria podrán tomar parte estudian tes de las Escuelas de Segunda Enseñanza, Secundaria, Preparatoria,
Profesionales, Oficiales y Particulares de toda la República, as! como los
Centros Docentes de cualquier indole, siempre y cuando llenen las siguientes condiciones:
a) .-Ser mexicano.
b).-Ser menor de 24 años.
2a.-El Concurso será de carácter estrictamente oratorio y en consecuencia los trabajos no se presentarán por escrito, sino que serán dichos por sus autores ante un Jurado Calificador, el que, para resolver,
tomará en cuenta por partes iguales y relacionándolas entre sí, el mérito
del discurso y las cualidades oratorias del autor.
3a.-Los discursos deben ser originales del concursante y de una extensión tal, que permita decirlos en 10 minutos, a cuya terminación se
llamará la atención al orador dándole un margen de 2 minutos para finalizar su discurso.
4a.-Los concursantes podrán elegir a discreción los temas que traten siempre y cuando puedan desarrollarse en forma oratoria y tengan
carácter histórico, sociológico y de interés general.
5a.-En la capital de cada Estado de la República Mexicana, bajo la
dirección de la institución o escuela que represente el mayor interés cultural del Estado o que tome la iniciativa se efectuarán pruebas eliminatorias en las que participen representantes de todas las escuelas que lo
deseen para que, quienes resulten triunfadores en la prueba final .de la
entidad federativa, sean genuinos representantes de la loCítlidad.
6a.-Para tomar parte en los torneos locales, los concursantes deberán registrar sus nombres y comprobar su derecho a participar de acuerdo con los requisitos establecidos, y para esto exhibirán la documentación correspondiente ante la Institución Educativa o Agrupación que organice el torneo local.
7a.-La Institución Educativa o Agrupación que organice el torneo
local nombrará el Jurado Calificador integrado por personas de reconocida competencia y honorabilidad.
8a.-Los certámenes locales deberán efectuarse en fecha oportuna
de acuerdo con las distancias y posibilidades de comunicación con la capital de la República, para que el triunfador en cada una de ellas pue-

da estar en la ciudad de México, antes del 15 de junio de 1954, fecha en
que expira el plazo para presentar sus certificados y credencial ante la
Comisión Organizadora en sus Oficinas de la Avenida 16 de Septiembre
número 6, despacho 401.
9a.-El vencedor en un concurso local deberá presentarse a esta capital provisto de un certificado expedido por su escuela, en el que conste
su nacionalidad, edad, grado de estudios que esté haciendo y una copia
del acta levantada con motivo del torneo local en que haya salido vencedor, la que le servirá de credencial, debiendo estar firmada por la Institución Educativa o Agrupación Estudiantil organizadora; estos documentos deberán ser presentados personalmente por el interesado a la
Comisión Organizadora del Concurso Nacional a más tardar el día 15 de
junio de 1954.
10.-"El Universal" designará los Jurados que deban decidir sobre los
Concursos correspondientes al Distrito Federal y al Nacional, asi como el
lugar en donde deban celebrarse las pruebas.
El Comité Organizador de los Concursos de Oratoria se reserva el
derecho de resolver en definitiva sobre cualquier controversia surgida
con motivos del certamen y de interpretar cualquier punto dudoso de
estas Bases.
11.-"El Universal" pagará los gastos de estancia de los oradores de
los Estados que vengan a competir a la ciudad de México a partir del dia
13 de junio y hasta la fecha en que se dé por terminado el Concurso
Nacional.
En el caso de que las Universidades y Centros Docentes que hubieran hecho su eliminatoria, no contaran con los recursos necesarios para
enviar a su representante, "El Universal" pagará el transporte hasta la
ciudad de México y su regreso, para lo cual se avisará con debida oportunidad.
12.-Se otorgarán los siguientes premios:
Para el triunfador en primer lugar $5,000.00 cedidos por la Secretaria de Educación Pública.
Para el triunfador en segundo lugar $1,000.00 cedidos por la Universidad Nacional Autónoma de México; a los triunfadores en tercero y
cuarto lugares $500.00 cedidos por el Instituto Nacional de la Juventud
Mexicana. Además, a todos los participantes, El Gran Diario de México
otorgará el diploma correspondiente.

NOTA.,-,Todos los asuntos relacionados con el CONCURSO NACIONAL DE ORATORIA podrán tratarse con el LIC. GUILLERMO TARDIFF en sus oficinas de 16 de Septiembre 6-401
de la ciudad de México.
Armas y Letras + Pág. 5

�•

Don Francisco de ueve o y su
habiéndolas corregido en seguida sirvió aquel motivo para popularizarlas

mas.
Sin embargo, la misma prohibición,
siquiera fuese muy pasajera, los epítetos durísimos con que calificaron
los del "Tribunal" al literato ilustre
que envidiaban y algunas crudezas
que ciertamente contienen sus sátiras,
han sido motivo para que todos aquéllos que no han estudiado a Quevedo,
lt• tengan únicamente por un satírico
mordaz y agresivo.
Nada más illjusto que tal concepo.
Quevedo cultivó todos los géneros literarios de su época y es, sin disputa
alguna, el más erudito y popular escritor de aquellos tiempos.
Una tercera parte de sus obras son
poéticas y es además un gran novelista de costumbres, de la novela realista
cuya forma especial española es la novela picaresca.
Como filósofo y escritor político ha
colocado la fama de su talento en elevada altura a la que muy pocos han
llegado, pero la más alta manifestación de su espíritu es como humorista
Dice muy bien Menéndez y Pelayo
que es preciso distinguir en Quevedo
bajo este último concepto dos aspectos diferentes: el satírico de actualidad que flajela sin rebozo las costumbres de su tiempo y el satírico humano, el satírico trascendental, que poseyendo un ideal de la vida observa
el contraste que resulta entre ese ideal
y ]as miserias de ]a realidad.
Clasificar sus obras es empresa harto dificil por la grandísima variedad
de materias que comprende.
Es lamentable que la injusticia haya
falseado el mérito de una de las primeras glorias de la literatura española, dando motivo para que con razón
pusiera Egui1az en su comedia "Una
broma de Quevedo", la .aguda respuesta con que este admirable ingenio contesta a doña Esperanza.

Don Francisco de Quevedo y Villegas

JOSE LUIS DE GOYOAGA Y ESCARIO

INTRODUCCION
Eguilaz en 11 Una broma de Quevedo"
pone en boca de este ingenio colosal
como contestación a doña Esperanza,
la estrofa que sigue:
Gracias. :\fi humor es chancero ...
Refieren mis tonterias
Amén de muchas no mias
Que soy noble y caballero.
Cita esa piadosa gente
:Mis obras de hacer reír;
No las que han hecho salir
Arrugas ya, en esta frente,
Y de esto, señora infiero
Que el vulgo ve con razón
Siempre a Quevedo el bufón
Nunca al noble caballero.
Y esta es la verdad clara aunque
apene el confesarlo. La significación
e importancia de Quevedo en la Literatura española han sido holladas por
el vulgo, que poco escrupuloso ha convertido al literato eximio en un gracioso desvergonzado.
Pero ni siquiera es cosa nueva la
opinión mezquina que de Quevedo han
formado muchas gentes, como no lo
son tampoco las envidias y rencores
en el mundo.
El famoso "Tribunal de la justa venganza" le tenía en concepto tan men-

guado que le apellidaba "maestro de
errores, doctor en desvergüenzas, licenciado en bufonerias, bachiller en
suciedades, catedr3.tico de vicios y
protodiablo entre los hombres".
Es verdad que tampoco podía decir
cosa mejor el "Tribunal de la justa
venganza", que estaba compuesto por
émulos de Quevedo.
El librero Alonso Pérez había comprado a don Francisco, la "Política de
Dios y Gobierno de Cristo", pero no
quiso adquirir la propiedad del "Buscón", que se publicó en Zaragoza con
general aplauso y lleva por titulo "Historia y vida del Gran Tacafio".
Debió arrepentirse Antonio Pérez de
no haber adquirido aquella obra e hiZú de ella una edición secreta, que descubierta por Quevedo le valió la persecución y castigo de ]os Tribunales
de Justicia; así como a la viuda de
Alonso Martín en cuya imprenta se cometió el fraude.
No tiene, pues, mucho de extrallo
que el Doctor Juan Pérez de Montalbán, hijo del librero Alonso Pérez, fuese el alma del "Tribunal de la justa
venganza", ayudado de su grande ami:go Fray Diego Niseno y de don Luis
Pacheco de Narváez.
Como consecuencia de los trabajos
del Padre Niseno cerca del Consejo,
del Ordinario y de la Inquisición, ésta
última prohibió todas las obras de
Quevedo impresas hasta 1631 en tanto
que su autor no Jas reformase, pero

** *
En la real Villa y Corte de Madrid ,
salió a luz para regocijo de las letras
patrias don Francisco de Quevedo ViJlegas, que fué mas tarde caballero del
Hábito de Santiago y primer Señor de
la Torre de Juan Abad.
Fné su padre don Pedro Gómez de
Quevedo, Secretario de la prince,;;n
María, hija ele Carlos V, y después ele
doña Ana de Austria, cuarta. mujer del
católico rey Felipe JI. Casó don Pedro
a fines del año 1579 con doña ~1aría
Santibáñez, natural de }ladrid, pero
oriunda como su marido de la Montaña, y de este matrimonio nacil) don
Francisco, que recibió el agua del bautismo en la parroquia de San Ginés,
el dia 26 de septiembre de 1580.
Huérfano muy joven, quedó bajo la
tutela del protonotario de Aragón
Agustín de Vi11anueva, quien no supo
quiz:is contener las pasiones juveniles
de don Francisco que llevó por algún
tiempo una vida desastrada.
Estudió Quevedo en la Universidad
de Alcalá con raro aprovechamiento
Derecho, Medicina y Teología, en la
que se graduó a los 15 años; y Latín,
Griego y Hebreo, adquiriendo una vastisima erudición. Mas adelante poseyó
también la lengua arábiga y al francesa y la ita1iana, con tanta perfección
que en todas ellas era reputado excelrnte.

Armas y Letras + Pág. 6

Ni podia en parte ser otra cosa dada
su afición grandísima por el estudio.
Refiere su biógrafo el Abad don Pablo Antonio de Tarsia, que tenia para
leer durante la comida un estante con
dos tornos a manera de atril, en que
cabían hasta cuatro libros abiertos y
sin más dificultad que menear el torno se acercaba el libro que quería.
El sobrino de Quevedo en el prólogo de "Las tres Musas últimas", dice:
"Tenía una mesa con dos tornos para
mientras comía; una mesa con ruedas
para estudiar en la cama; para el camino, libros muy pequeños; de lo cual
son buenos testigos los mismos instrumentos que esta.o hoy en su casa en la
villa de la Torre de Juan Abad".
El hombre de tantos estudios no dispuso de vida tranquila sino sumamente azarosa.
A su vuelh de la Universidad entabló relaciones íntimas con los autores
mas distinguidos y con los próceres y
magnates de aquel tiempo, que solían
visitar su casa, con grande envidia de
otros escritores que buscaban solícitos
aquella aura sin poder encontrarla.
Un lance caballeresco en que se vió
envuelto como hombre de honor, obligó a Quevedo a salir de España para
llevar la fama de su singular ingenio
a lejanas tierras.
El dia de Jueves Santo de 1611 se
hallaba en la iglesia de San Martín,
cuando un caballero abofeteó a una
dama respetable. Lleno de indignación
cogió don Francisco por el brazo al
agresor arrastrándole fuera del templo, y una vez en el atrio y cruzadas
las espadas, le dió tal estocada que le
valió la vida. Perseguido por los parientes del muerto 1 que resultó ser persona de distinción, se refugió en Sicilia, donde fué Secretario del famoso
virrey don Pedro Téllez Girón, Duque
de Osuna.
Tomó a su cargo algunos negocios
diplom3.ticos que le encargó el Duque,
y entre .otros la Embajada de España
que debia traer al Rey los pliegos del
Parlamento siciliano.
Desempei'íó magistralmente su oficio de embajador y se le concedió
una pensión de cuatrocientos ducados
anuales.
l\•lás tarde siguió la suerte de Osuna,
e1: el virreyanto de N:ipoles, quien le
confió el despacho de algunos asuntos
del mayor interés y que según refiere
el sobrino de Quevedo, eran tales, que
envolvían riesgo de la vida y exigían
valor personal.
El mismo don Francisco hace un resumen de su vida po1itica en el "Lince de Italia", que dedicó a la Majesta,l
el&lt;- don Felipe IV.
"Once años - dice- me ocupé en el
real servicio de vuestro padre (que
está en el Cielo) en Italia, con asistencia en Sici1ia y Nápoles y noticia y negocios en Roma, Génova y Milán, y esto fué cuando nacia la disc'ordia que
hoy dura con señas de vidas muy lar-

ga".
"El ministro que seguí fué don Pedro
Girón duque de Osuna y con él fui al
cargo de Sicilia y bajé al de Nápoles.
Encargándome de los parlamentos de
los reinos y de todo lo que se ofreció
en vuestro real servicio, así con la santidad de Paulo V como con los potentados y en lo tacante a la restitución
del Adri3.tico".
La calidad de mis servicios-, el duque de Osuna la certificó por su carla
a la majestad de vuestro padre; Y su

majestad (que está en el Cielo) respondió por Consejo de Estado; carta
que yo tengo original con otra de la
santidad de Paulo V."
"Esto. Señor, no es ostentarme suficiente para la pretensión sino acreditarme ejercitado para el advertimiento y verá vuestra majestad que catorce
viajes que por mas y tierra en vuestro servicio, no sin fruto he hecho,
han tenido más de estudio aprovechado que de peregrinación vagabunda".
Cayó en desgracia el Duque de Osuna y con objeto de que le volviesen
e] crédito y buena fama, que por malas arles le andaba11 escatimando, envió inmediatamente a Madrid a don
Francisco de Quevedo, que puso el mayor empeño en salvar la conducta de
su ilustre amigo. Sin embargo, no faltaron émulos que procuraran desavenirlos, con grande pena del noble sellar de Juan Abad, que nunca hubiera
recelado de la amistad de Osuna.
Echado el Duque estrepitosamente
del Yirreynato de Nápoles (a donde
fué a sustituirle don Gaspar de Borja
y Velasco, Cardenal de Santa Cruz e
hijo del duque de Gandia), llegado a
Espaüa trató a Quevedo con tanta benevolencia, que muchos supusieron
que la desavenencia pasada había sido
fingida.
Sus visitas frecuentes a casa del antiguo Secretario y amigo y la munificencia en atender a sus gastos, fueron
ocasión bastante para que Quevedo
fuese encerrado por orden de Felipe
III en la Torre de Juan Abad, sin que
le diesen explicaciones de por qué le
perseguían. Durante su retiro en aquella villa de la que fué Señor, escribió
según testimonio de su sobrino don
Pedro .Aldrete "las poesías más burlescas y de mayor ch~mza que hay en sus
obras".
De la Torre de Juan Abad pasó prisionero a su casa de Madrid, donde Irtomaron declaración y le permitieron
trasladarse a Villanueva de los Infantes para curarse de sus dolencias.
Por fin, diéroIÍle por libre, con la
condición de que no pisase la Corte
ni se acercase a ella diez leguas a la
redonda, si bien esta prohibición duró apenas ocho meses.
Libre ya Quevedo de las persecuciones que le afligían, pudo pisar tranc¡uilo el sucio de Madrid y emprender
dt nuevo sus trabajos.
Saludó al conde de Olivares, duque
de, Sanlúcar, con la "Epístola satírica
y censoria contra las costumbres presentes de los castellanos".
Por aquel entonces debió entrar en
Palacio, empleando cinco años en
acompañar al Monarca en sus regocijos y viajes y en pub1icar las obras ya
cempuestas o escribir otras nuevas
c¡ue han inmortalizado su nombre.
Pero los muchos aplausos que consiguió y la acritud de sus frases contra
las malas costumbres de su época, además de algunos conceptos vertidos en
sus obras, que veladamente parecían
censurar ]a mala administración del
Conde-Duque, fueron ocasión oportuna para despertar los rencores de muchos y motivo suficiente para que
Quevedo fuese destenado una vez mas
a la Torre de Juan Abad.
Cuando pasado algún tiempo recibió
licencia de regresar a Madrid, el Rev
Je dió el titulo de Secretario de S. M.,
y Olivares le prodigó las mayores finezas y Je propuso los cargos mas elev2dos.

No los aceptó Quevedo, contentándose únicamente de la benevolencia
del Monarca y pensando quizás que
más le valia parecer insignificante que
buscar un motivo que sirviese de cebo
a las persecuciones de sus émulos.
Hacia el año de 1634, contrajo matrimonio con la señora de Cetina, doña Esperanza de Aragón y de Cabra,
pero no pudo disfrutar largo tiempo
del cariño de su esposa, que le fué
arrebatada por repentina enfermedad.
El vigoroso censor de costumbres
emprendió ruda campaña contra el
"culteranismo", publicando las obras
burlescas como "La culta latiniparla",
"La Perinola" y "La aguja de navegar
cultos con la receta para hacer soledades en un día".
Tal polvareda levantó "La Perinofa", escrita contra el libro ''Para todos", de Montalb3.n, que éste, ayudado
de algunos amigos publicó entonces
"El Tribunal de la justa venganza", del
que ha dicho un escritor que "parece
ocupación de chicos en plazue]a que
jncgon al toro o a soldados".
Pudo don Francisco salir bien parado de ]as acriminaciones de sus
émulos, pero la saña de una mujer
ofendida fué la causa de su ruina.
En cierta ocasión, según refiere el
portugués don Francisco Manuel de
)felo, se acercó a Quevedo una tapada y le dijo algo que mereció una pic~nte agudeza del ingenioso caballero.
;,;/o se olvidó la dama de aquel desaire y valiéndose de todos los medios
que le supo sugerir el amor propio
ofendido, hizo llegar a manos de Felipe IV un memorial en verso que comenzaba:
Católica, sacra y real magestad
Que Dios en la tierra os hizo deidad ...
donde se señalaban los derrumbaderos
por los cuales empujaba a España el
Conde-Duque.
De esta manera pudo enterarse el
:Monarca de todo cuanto su Ministro le
ocultaba, y poco dispuesto Olivares a
perder la privanza del Rey, resolvió
la pérdida de Quevedo.
A las once de la noche del día 7 de
diciembre de 1639, dos Alcaldes de
· Corte se presentaron en la morada del
insigne literatb (que era el palacio de
sn verdadero Mecenas el duque de Medinaceli), y amparándose de su persona y encerrándole en una litera, le
condujeron a San Marcos ele León.
Supuso don Francisco que la prisión sería corta porque, a pesar de su
talento extraordinario, nunca llegó a
conocer el odio profundo que Olivares
lP profesaba, pero solamente la caída
del favorito pudo devolverle la libertad, después de haber sufrido por espacio de cuatro años los mayores padecimientos.
No pudo gozar por largos días de
tan suspirado bíen, porque achacoso v
cnf.ermo "doliéndole el habla y pesándole la sombra", se retiró a Villanueva de los Infantes, donde entregó su
alma a Dios el año 1645, a los setenta
y cinco años de su nacimiento y a los
dos de su libertad.
Fué su juventud borrascosa y él mismo confiesa sus extravíos en varias
cartas que dirigió desde la prisión a
su amigo Adán de la Parra: "Mis pecados ocultos, mis reiteradas ofensas,
mi continuo ofender a la Majestad Divina me han reducido al estado en que

me veo; ésta es la verdadera causa del
castigo que experimento".
Pero lo cierto es que mantuvo siempre viva la lumbre de la fe; que tuvo
especial devoción a la Madre de Dios;
que frecuentó los Sacramentos y se
alargó en obras de caridad. Asi lo refiere Tarsia y añade que tenía un cuaderno en que asentaba las confesiones
que había hecho desde que tuvo uso
de razón y que cuando tomó el Hábito de Santiago no le hizo novedad la
costumbre de tener los caballeros certificación de las veces que confesaban
por obligación y mucho menos la de
juntarse los dias solemnes para com~lgar.
Todo ello debió mover la Misericordia Divina para favorecerle con los
auxilios de su gracia, concediéndole
una muerte edificante.

***
Del breve bosquejo que dejamos hecho de la vida de don Francisco de
Quevedo y Villegas, se pueden deducir algunas consecuencias que ayudan
a comprender la desenvoltura de muchos de sus escritos y su manía de satirizar determinados estados y condiciones sociales.
El abandono en que pasó su juventud servirá de disculpa a sus extraYios, sobre todo si consideramos que
tuvo la desgracia de perder a sus padres en edad en que había menester,
más que en otra alguna, de sus consejos prudentes y de la llama inmensa
di su cariño.
Acompañado de picaros y de estudiantes de buen humor, corrió con
holgura durante sus primeros años por
ac¡uella sociedad degenerada que halagaba sus pasiones y le brindaba con
deleites en ]os que su genio ardiente
encontró tema abundante para sus saliras y burlas.
No tiene, pues, mucho de extraño
que en sus primeras obras y al hablar
dr los vicios, abusos y extravagancias
de su tiempo, se bajara, como dice
Capmany, a coger meta.foras y dichos
df.' la picaresca y equívocos de la cáscara amarga, en que se acredita más
su feliz imaginación que su buen gusto y decencia.
En sus sUtiras y escritos politicos
tuvieron que influir poderosamente los
desaciertos de los ministros de Felipe
III y Felipe IV y principalmente la politica del Conde-Duque.
La 11onarquía española, regida caprichosamente por Olivares. iba de
mal en peor, y las quejas públicas contra el mal gobierno se hacían ca&lt;la
día mayores, inficionándose hasta los
hombres más probos y ]cales de aquella corrupción que se hizo general.
También hubo de inspirar a Quevedo sátira amarga, nacida del mayor
desaliento de su alma, la prisión y
muerte del gran Osuna en la posesión
de la Alameda, cerca de Madrid, y que
pertenecía entonces al Conde de Barajas.
Sometido a una fórmula de proceso
en que por inspiración del Embajador
de Venecia le hacían más de quinientos cargos, sin que recayera sentencia
ni hubiera entre sus mas encarnizados
enemigos quien creyera que merecía
ser condenado, expiró el Duque el 24
de septiembre de 1624.
"Con escándalo de toda España y vilipendio de la nobleza de Nápoles, exclama Amador de los Ríos, formó el

Armas y Letras + Pág. 7

Embajador de Venecia el capitulo de
culpas contra el Duque, quitado ya el
disfraz de las anteriores maquinaciones.
Tejido despreciable de niñerías y de
absurdos indignos de la gravedad de
fo toga, bastaron aquellos cargos a encerrarle en estrecha prisión y buscando por vía del tormento el crimen que
no podía aquel magnate confesar sin
propia calumnia, le alcanzó oscura
muerte en medio del martirio."
Debió ser inmensa la impresión que
produjo en el ánimo de Quevedo el
inicuo proceso de su grande amigo,
siendo el único entre tantos desleales
que no le desamparó, ejecitando pluma y palabra en su defensa hasta merecer el nombre de "martillo de los
nialvados".
Faltar pudo su patria al grande Osuna
Pero no a su defensa sus hazañas;
Diéronle muerte y c3.rcel las Españas
De quien él hizo esclava la Fortuna.

También le dedicó un soneto a su
retrato y otros tres con inscripciones
sepulcrales, ademas de un libro, perdido por desgracia, que se titulaba:
"Vida del sumo capit3.n, triunfal ge~
neral, siempre admirado y glorioso virrey don Pedro Girón, Duque de Osuna, miedo del mundo, aclamación de
las naciones, gloria de España, blasón
de Flandes, freno de Italia, virrey de
Sicilia y Nápoles, desengaño de Venecia, restauración del Imperio, recuerdo de Roma, amenaza de Francia, castigo de Sabaya, ruina de los turcos,
hoy cadáver de la venganza y de la
envidia que aún en ceniza le temen y
el\ el sepulcro le tiemblan. El más valiente soldado, el más leal vasallo, el
más acertado gobernador. humano, generoso, frío, valiente".
La injusticia llevada a término con
el duque de Osuna y todos los desórdenes de aquella sociedad corrompida,
arrancaron a juicio nuestro de la pluma de Quevedo, aquella sátira acertado conque flagela a todas las clases
del Estado.
Finalmente, la propia ,,ida de don
Francisco que apenas tuvo descanso
en sus persecuciones, las rivalidades
con otros escritores, especialmente
con los del famoso "Tribunal", las intrigas de la Corte, la enemiga de Olivares y de otros políticos, explican
perfectamente que el gran corazón de
Quevedo se amargue con tanto sufrimiento y se defienda con sus sátiras
y sarcasmos en la lucha con tan injustos enemigos.

I
El ingenio español viste de gala
nuestra literatura del siglo XVI, haciendo ocupación de la fama en las nacion·es civilizadas, la propiedad de la
locución y Ja riqueza de la frase con
que pulieron y hermosearon los escritores de aquel tiempo sus inmortales
creaciones.
'
Formando concepto cabal de que la
gloria de una nación depende en cierto modo de poseer un lenguaje claro
(supuesto que ello arguye claridad de
ideas), se unieron los homhres de letras, para conspirar, de acuerdo, al
cultivo y perfeccionamiento de la lengua castellana.
De esa solicitud aplicada al estudio,
salieron a la luz la infinidad de voces

�.
típicas que se encuentran esparcidas
eu nuestros clásicos juntamente con
los modismos que hacen del habla de
Castilla una lengua de soberana belleza: rica, sonora, libre, desembarazada,
tornó, como dice el Padre Juan José de
la Torre, en boca de Teresa de Jesús y
o\ros escritores, dejos y resonancias
del Cielo.
Al destacar de la pléyade de insignes literatos de aquellos bienhadados
tiempos, la personalidad interesante
de don Francisco de Quevedo, se hace
menester el anális:s por separado, de
la riqueza de su lenguaje y la elevada
concepción de su pensamiento.
La relación entre estos dos elementos, es tan íntima, que son como alma
y cuerpo; el lenguaje recibe todo su
valor de la cosa significada; el pensamiento, sin el artificio de la expre$ÍÓn, quedaría sepultado en las profundidades de la conciencia.
Vamos a considerar a Quevedo como hablista, discurriendo para ello
por los innumerables giros de la frase
de queestán llenas sus obras y haremos al propio tiempo toda la diligencia posible pa~a penetrar en el alma
del gran satírico humano y analízar
su pensamiento.
Si hemos de alcanzar esta pretensión, tenemos necesidad de hacer una
clasificación de las obras de Quevedo, .empresa sobradamente difícil por
la variedad de materias que en ellas
se tratan.
Un autor contemporáneo las clasifica por grupos. El primero comprende la sobras religiosas: Comentarios a
las Sagradas Escrituras, el Comentario
al libro de Job y los tratados puramente ascéticos; la traducción a la introducción de la vida devota de San
Francisco de Sales; varias homilías;
''Las cuatro pestes" y "Los cuatro fantasmas", la vida de San Pablo y la de
Santo Tomás de Villanueva.
Segundo grupo. Obras filosóficas:
"De la inmortalidad del alma", que
sirve de introducción al tratdo de la
Providencia de Dios; "La defensa de
Epicu¡;o", "La cuna y la sepultura",
que es una especie de manual estoico
al modo de Séneca.
En el tercero de los grupos entran
las obras politicas y tratados doctrinales, como la "Política de Dios y Gobierno de Cristo", "Marco Bruto" y el
"Rómulo".
Constituyen otra agrupación los escritos de circunstancias como "El
Mundo caduco", "Los grandes anales
de quince días'', "El Chitón de las Taravillas" y otros vario.s muy importantes para la historia política de su
tiempo.
Quinto grupo. Obras satíricas, morales y festivas como los "Sueños",
"El Buscón", "Las Cartas del Caballero de la Tenaza'', y varios desenfados,
incluyedo ciertas sátiras literarias como "La culpa latini parla" y "La Perinola".
Finalmente forman distinto grupo
los Discursos literarios, una serie de
escritos que no se pueden clasificar y
'/El Epistolario".
A juicio nuestro "la verdadera sig. nificación de Quevedo" la hemos de
buscar en sus obras festivas y satíricas en prosa y en sus poesías.
Haremos de las obras festivas y satíricas una sola sección en la cual el
genio literario de su autor triunfa y
es verdaderamente clásico.
En cierto modo puede decirse que
esas obras pertenecen a la novela tomada en su acepción más amplia; en
ellas el concepto literario se sobrepone al_ concepto político. "El Buscón",
es una novela realista; "Las Cartas del
Caballero de la Tenaza", "Las Capitulaciones matrimoniales" y algunas
otras de estas obras, son cuadros de
costumbres; los Sueños son una espe-

tris; las ferias y los aguinaldos días ha binaciones para dar al pensamiento
que pudren; las albricias contadlas burlesco mayor viveza y colorido.
Hace también derroche de chistes y
con los muertos; el dinero está tan trocado que no se conoce; con los pre- otros primores de la lengua con la memios se ha desvanecido como ruin con jor oportunidad y el mayor gracejo;
honra; un real de a ocho se enseña a aplicando con igual soltura las riquezas del idioma a los asuntos más grados cuartos como un elefanc; de lo
doblones se dice lo que de los Infantes ves, como a los más plebeyos y pica•
rescos.
de Aragón.
11
III
¿Qué se hicieron?
En otro pasaje de la misma ohrfl,
Es el lenguaje de Quevedo el precíohablando de los tramposos, pone en
so
joyel en c¡ue depositó las más eleboca de uno ele ellos estas palabras:
vadas
manifestaciones de su pensa"Yo profeso Ycrdad y se ha de hallar
miento,
pero hay en sus obras algo
en mi si se perdiere; no profeso s1 no
pan por pan y vino por vino; antes más estimable todavía y es aquel gimoriré de hambre, pegada la boca a gante espíritu que le distingue de tol:l pared, para hacer ruindad; no quie- dos los demás literatos antiguos y moro sino crédito; no hay tal como po- dernos.
Desentrañando su vida y escritos se
der traer la cara descubierta; esto me
11
descubre
que el elemento político es
enseñaron mis padres • Respondía el
otro tramposo: "No hay cosa como ]a principalmente Jo que en ellos predomina.
puntualidad; si por sí y no por no".
En medio de aquella sociedad co"Por malos medios no quiera hacienda· toda mi vida he tenido esta rrompida de su época, con la que co'
.
condición; no quiero tener que resti- mienza la ruina de España, Quevedo
tuir; lo que importa es el alma; no "duda de que sea realidad y no sueño
haría una trampa por los liaberes del Jo que miran sus ojos y bosqueja y esmundo; más quiero mi conciencia que cribe los sueños satírico-morales".
Hay en ellos un pensamiento que
cuanto tiene la tierra".
La obra "El Entremetido, la Due5a predomina y es corregir con la sátira
v el Soplón", está llena como dice y el sarcasmo los vicios y costumbres
i'icknor de sarcasmo amargo, vertido de su tiempo! encauzar aquella sociea manos llenas por un hombre a quien dad que iba 1a pasos de gigante al deel mundo y sus leyes maltrataron con rrumbadero, empujada por el mal gobierno de Felipe III y Felipe IV.
II
harta injusticia.
•
Quevedo, siguiendo las huellas que
Pero es sin duda la obra de mits inDigna de eterna veneración por lo genio, de más novedad y lozanía, la le dejara el Dante, recorre el infierno
clásica e hija del profundo ingenio ele más perfecta en el género satirico, mo- lrnrnano, buscando allí todos los vicios,
Quevedo, es el habla castellana hen- ral y festivo. Abunda también en ex- abusos y engaños de aquellos hombres
chida de locuciones castizas que ani- presivos y enérgicos modismos: '~Si de su época, y logra dar tan cumplido
ma los escritos de tan insigne literato. daba un grito decia mi hijo; ya expi- fin a su trabajo, que justamente los
¡ Qué riqueza tan grande en el cau- ró.; mi mujer, descuelguen; el criado, Sueños, pusieron su fama igual de la
dal de las voces, qué tesoros en frases, daca; el amigo, veamos; el esclavo, dC; Cervantes.
No era Ja idea muy nueva, pues anqué abundancia de modismos· y qué vaya. Y como nada de lo que mandapintorescas y valientes figuras!
b~1 se podía cumplir sin mi muerte, tes que don Francisco había hecho un
Diriase que hace derroche de fuerza en mandar a todos algo, mandé que me viaje al infierno Dante en su Divina
intelectual y que juega con el lenguaje. matasen todos. Si yo volviera a la vi- Comedia y a éste le había precedido
Si ha de decir "gozar" o Hsatisfacer- da éste fuera mi testamento: Item: Ch su exploración Ulises en la Odisea
se", buscará otra manera de expresar mando a mi hijo heredero que may y Eneas en la Eneida.
esos conceptos y dirá "no moderar el provecho le haga cuanto comiere y
Habia imitado también del vate floapetito 1', "no quitar nada de la como- que mi maldición le caiga y que cuan- rentino la visión -del abate Giovachididad".
to le dejo es de mala gana y por no no, el Sueño de Scipión, la visión de
Solamente en la "Politica de Dios y poder más. A él y a ello se los lleve Alberico y los Florctti de San FrancisGobierno de Cristo", podemos encon- el diablo; y a mi mujer que mala pes- co, pero como observa Ozanan, no se
trar cuantas frases queramos como si- tilencia le dé Dios y duelos y quebran- crea que el Dante es menos grande por
nónimas del verbo responder. Así, em- tos.
eso.
plea algunas tan hermosas como "saY a Fulano, mi criado, si yo murieNosotros con tan eximio escritor delíole al camino con esta réplica inc~n- rc1 mando que le persigan y · se gaste cimos lo mismo de Quevedo: "que el
testable", "prosigue porfiadamente en mi hacienda en destruirle; v si viviese primer signo del genio no es ser nuesus desatinos", "demasiado anduvo en Ir daré dos vestidos. Y a · Fulano, mi vo, sino srr antiguo; trabajar sobre
negar tal cosa"; "no se acuerda del amigo, si falleciese, mando que no le alguno de aquellos asuntos que jamás
dogna sino para ponerle objeciones"; dejen parar ni a sol ni a sombra y cesaron de interesar a los hombres.
y otras muchas que pudiéramos esco- declaro que es un perro 1'.
No es cierto que el arte no interese
jer, porque verdaderamente es extraComo se ve por los pasajes que de- sino por imprevisto. Bossuet no tiene
ordinaria la abundancia que bay en amos citados, fué labor meritisima de un solo movimiento oratorio que no
ellas en las obras de Quevedo.
aquellos prudentísimos. varones que deba a los Padres de la Iglesia.
Lo propio diremos de los modismos, patrocinaron nuestra lengua en el siEl primero de los Sueños fué escrito
de esos modos de hablar propios y glo de oro, formar un lenguaje figura- cuando su autor apenas contaba la
privativos de una lengua y que hacen do capaz de expresar con elegancia los edad de 27 años, y está de¡licado, a.si
ele nuestro vocabulario el más rico y más diversos matices del pensamiento · como los dos siguientes, al Conde de
caudaloso de todos los vocabularios.
y los más sensibles afectos del cora- Lemas que era Presidente de Indias.
Acaso Teresa de Jesús supera a Que- zón.
En esta especie de Divina ComCdia
Yedo en los modismos, pero no serit
En ello se distinguen Fray Luis de burlesca, el genio de Quevedo aparece
por mucho; pudiera hacerse compara- León, Granada, el inmortal Cervantes más grande si se quiere que en los deción de ellos con los refranes que y otros muchos autores, gloria eterna más escritos y su portentosa fantasía
abundan en las obras de Cervantes.
de nuestra Patria, maestros y decha- sr desborda en visiones cómico-fantásEn "La Hora rle Todos y la Fortuna dos insuperables en el arle de escribir. ticas, presentando un cuadro fiel, auncon seso" pone como de relieve la inPero a Quevedo le corresponde el que exagerado, de la sociedad depracomparable destreza con qcu maneja- alto honor rle haber empleado giros de vada de su tiempo. Hace también una
ba el habla castellana.
tan gráfica expresión, de tal novedad especie de visión alegórica de la vida
En esta obra que es un apólogo de y de tanto ingenio que sirvieron pa- humana y se sirve de esta oportuniinvención felicísima, escrito con mu- ra engrandecer los pensamientos más dad para satirizar de una manera gecha gracia y desenfado, podemos citar vulgares, haciéndolos familiares entre neral, todos los estados del mundo.
para buen ejemplo de modismos el si- las gentes.
Se han comparado los Sueños de
guiente pasaje: "Las alcahuetas y las
Maneja graciosamente los equívocos Quevedo con los de Luciano, pero obchillonas estaban juntas en parlamen- y con grande agudeza, como en el serva Menéndez Pelayo, que así corno
to nefando : hablaban muy bcllacamen- "Sueño de las Calaveras'\ al ponerlos Luciano es superior a Voltaire, así
te en ausencia de las bolsas y roían H • en boca del avaro que afirma "nunca puede decirse que Quevedo es supedinero los zancajos".
juró . en vano porque siempre fué por rjor a Luciaoo porque tiene cierto
La más antigua de las alcahuetas, el interés y que siempre honró a sus
idealismo ético cristiano que le falta
mal asistida de dientes y mamona de padres les quitó el sombrero".
a aquél. Luciano es un escritor más
pronunciación, tableteando con las enEs verdad que abusa de los ,·ocablos optimista y más satisfecho de las reacías, dijo: El mundo está para dar un para convertir la frase en un simple
lidades de la vida que Quevedo, pero
estallido; mirad qué gentil ditdiva; el juego de palabras, pero en cambio Ir
le falta el nervio y la virilidad de la
tiempo hace hambre; todo está en un sirven otras veces esas mismas comsátira de nuestro escritor.
cia de Divina Comedia burlesca sin
igual en nuestra literatura Y en todas
las modernas.
Hay también escritos de sútira literada como "El Cuento de los Cuentos", ºLa Perinola contra el l)r. Montalb{m'1 y algunos otros, en los cuales
Quevedo fué directamente contra el
culteranismo o vicio de la formal lleno de imágenes disparatadas y extrafios giros de la frase que con Góngor;1
Hortensia, Cienfuegos y muchos escritores más 1 sirvió para crear un estilo
por extremo ,,icioso.
El desastre causado por el gongorismo hizo naufragar gran parte de aquella floreciente fraseología que gallardeaba hasta entonces en los autores,
quedando la carga de mús valor sumida en el olvido.
La educación clásica y filosófica de
Quevedo era robusta y extensa, pero
su gusto, no siempre inclinado a la
sencillez y llaneza, distaba de ser intachable.
Detestaba el culteranismo y sin embargo se dejaba a veces arrastrar del
mal gusto, haciendo sus escritos pesados y soporífers, con sus citas de autores griegos y latinos, sus tétricas
agudezas y su estilo sentencioso y profundo.
·En estas obras serias, es más que
nada un hombre do~to, un escriturario.

Armas y Letras + Pág. 8

En el "Sueño de las Calaveras o Juicio final", supone que durmiéndose
con el libro de Dante en las manos,
vió a un mancebo que volando por el
aire "daba voz de su aliento a una
trompeta" y que a su sonido se abrían
los sepulcros y que los muertos acudían al Tríbunal de Radamento. Describe con estilo burlesco la resurrección de los pecadoras, fijándose prin. cipalmentC en los médicos, abogados,
mujeres públicas, taberneros y sastres.
Habla luego del juicio que se entabla
en presencia de Júpiter "vestido de si
mismo, "hermoso para los unos y enojado para los otros" y hace desfilar
por delante de aquel trono en que trabajaron la omnipotencia y el milagro"
los pasteleros y poetas, un avariento,
un sacristán, alguaciles y corchetes y
por último un astrólogo que entró dando voces y diciendo que aquel no era
el día del juicio porque Saturno no
había acabado sus movimientos ni el
de trepidación el suyo. Acabado el
Tribunal, Júpiter "subió consigo a
descansar en si los cllchosos" y Quevedo se acerca a la garganta del averno desde donde contempla las desdichas y pena de los condenados.
En el sueño titulado "El . Alguacil
Alguacilado" finge Quevedo que un
exorcista llamado Calabrés, pretende
arrojar al diablo fuera del cuerpo de
un alguacil y que el diablo se lo agradece porque va ganando con estar en
el infierno y no entre alguaciles, que
e,: gente peor.
Atraído por las sutilezas del diablo,
suplica Quevedo al exorcista que deje
hablar al demonio, como asi lo hace y
comienza éste por una descripción del
lugar que ocupa en el infierno, criticando después burlesca pero cruelmente a los malos poetas, a los reyes
y malos ministros, los cuales "por lo
que han tomado alojan con el mal ladrón'\ a los enamorados que en los bi.,.
lletes solos que llevan de sus damas
ahorran veinte afias de leña a la fábrica de la casa", a los mercaderes extranjeros que llevan el dinero de España, a los malos jueces y a la justicia
huida de la tierra y, finalmente, a las
mujeres de las que "hierve el infierno
en blancas y rubias y en viejas más
que en todo, que de envidia de las mozas1 obstinadas, expiran gruñendo".
Pregunta Quevedo si en el jardin
hay pobres, y responde el diablo que
allí no se conocen esas gentes, porque
hasta diablos le faltan al pobre, quien
no tiene quien le adule ni le envidie,
~ ni tiene amigo malo ni bueno, ni se
acompaña de nadie.
"Las Zahurdas de Plutón", es el sueño considerado como uno de los más
grandes esfuerzos del humano ingenio
y son tantas las fjguras y tan variados
los asuntos que comprende, que es empresa difícil reducirlo a compendio.
Imagina el autor, que se encontraba
en un lugar apacible y sereno, en el
que nacían dos sendas qae se iban
apartando una de la otra "como que
huyeran de acompañarse",
La de la mano derecha era angosta
y trabajosa de andar y era el camino
de la virtud .
La de la mano izquierda estaba llen&amp; de carrozas, caballeros, galas y juegos de todas clases y marchaban por
esa senda muchas gentes con grande
alegria.
Sigue Quevedo por el camino anchuroso y llega al iogierno donde comienza su visita satirizando a los sastres,
de los que dice un diablo, que deben
entender en el mundo que se hizo el
infierno sino para ellos, según van por
allí.
Satiriza después a los malos libreros
y a los cocheros, "que siendo pícaros,
se van al infierno a caballo y mandando"; a ]os bufones y chocarreros
que "es gente que va al infierno sin

avisar, a mesa puesta y cama hecha,
como en su casa"; a los zapateros,
mercaderes, hidalgos r dueñas, que
son ranas del ínfierno; a los padres
que se aferran por dejar ricos a sus
hijos y están ahora en el cuarto de los
necios; a los necios, que nunca quisieron caer en cuenta de su mala vida y
a los que confiaron vanamente en la
misericordia Divina.
Por fin les llega el turno a los condenados, por vicios nefandos; a los
boticarios, barberos y mujeres feas
"que hasta resplandor tienen sin ser
so1es y estrellas"; a Jos escandalosos,
taberneros y defensores, escribanos y
enamor.ados, que ni aun en la muerte
dejan ]os suspiros; a los que imploran
de la bondad Dh,ina cosas malas; a
los ensalmadores y saludadores, a los
astrólogos, alquimistas y quirománticos; y finalmente satiriza también a
]os heresiarcas y principalmente a
Mahoma, de quien dice que es el "más
mal hombre que ha habido en el mundc y el que más almas ha llevado al
infierno'\
En "El mundo por dentro" figura
Quevedo que arrastrado por los vicios
y pasiones se encuentra en su camino
con un anciano venerable, severo y
digno de respeto que es Je Desengaño,
el cual ofrece llevarle a la calle mayor del mundo que se llama la Hipocresía, en la que no hay casi nadif'
que no tenga una casa o un cuarto o
aposento.
Una vez en ella, desfila ante sus ojos
un entierro y al ir enumerando las
personas que forman el acompañamiento, va nombrando de paso la hipocresía de todos e]Jos, haciendo verdndero sarcasmo de los mulidores, el ...
los que llevan Jas hachas, "que las atizan para que se derritan y ellos hurten más cera", de la tristeza de los
amigos "que es de ir al entierro", y la
pena del viudo "que no es de la muerte
de su mujer, sino de lo que gastó en médicos y boticas cuando el hubiera querido enterrarla en un muladar por ahorrarse toda fiesta y la baraúnda y gasto
de cera y cofradías. Después se ocupa
do los gritos y 11antos de una viuda,
que se halla rodeada de varias mujeres que la acompañan y tratan de consolarla. Unas dicen: "amiga, nada se
remedia con llorar"; otras risin duda
goza de Dios" y todo ello es farsa e
hipocresía. Sigue luego la descripción de los alguaciles y escribanos en
persecución de los ladrones, que no
les siguen para el particular y universal provecho de nadie, sino por hallarse corridos de que en materia de
hurtar haya quien les eche el pie de-

dama de la Reina Isabel de Borbón,
mujer de Felipe IV y que contribuyó
a la libertad y aumentos de Quevedo.
Supone Don Francisco. que queda
dormido y se presentan a su imaginación unos médicos a cab~llo, en unas
mulas que con gualdrapas negras parecían tumbas con orejas. Venían rodeados de practicantes y de gran caterva de bóticarios con espátulas desenvainadas y jeringas en ristre y al
hablar de ellos expone un pensamiento que siendo burlesco raya con lo sublime, cuando dice que "el clamor del
que mucre empieza con el almirez del
boticario, va al pasacalles del barbero,
paséase por el tableteado de los guantes del doctor y acábase en las campanas de la Iglesia".
Seguían a los boticarios los cirujanos con sus herramientas; los sacamuelas con unas cadenas de muelas y
dientes haciendo bragueros; los barberos con sus guitarras tocando pasacalles y bacas; los habladores hablando unos a hilván, otros a borbotones,
otros a chorretadas y otros habladorísimos hablando a cántaros.
Venían más tarde los chismosos,
muy solícitos de orejas, muy atentos
de ojos, muy encarnizados de malicia;
los mentirosos muy gordos, risueños y
bien vestidos y por fin los entremetidos muy soberbios y satísfechos y presumidos, que son las tres lepras de la
honra del mundo.
Representa Juego Quevedo a la muerte en una soberbia alegoría y después
de seguirla se hunde con ella en una
sima grandísima donde se encuentran
con ]os tres enemigos del hombre, el
Mundo, el Demonio y la Carne.
La presencia de las postrimerias le
da ocasión para hablar de los vicios
del mundo, diciendo que ha visto ya
el Infierno en 1a codicia de los Jneces 1
en el odio de los poderosos, en las lenguas de los maldicientes, en las mala &lt;:
intenciones, en las venganzas, en el
apetito de los lujuriosos, en la vanidad
de los príncipes y en la hipocresía de
los mohatreros de virtudes que hacen
logro del ayuno y del oir misas.
Al hacer a la Muerte esta descripción de los vicios, tiene un pensamiento cómico sublime cuando dice
que "la ingratitud estaba en un gran
horno, haciendo de una masa de soberbia y odio demonios nuevos cada
momento. "Holguéme de verla, porque
siempre había sospechado que los ingratos eran diablos y cai entonces en
que los ángeles para ser diablos fueron primero ingratos".
Describe de igual manera con risa
que arranca lágrimas la muerte de
lante.
frío, la muerte de hambre, ]a muerte
Pasa después un rico en su carro·•.-. . de miedo y la muerte de risa, tocias
cercado de criados traídos con artifi- con diferentes in,signias.
do, entretenidos con promesas y su.:.Finalmente el encontrarse en el Intcntados con esperanzas y a quien fierno con los hombres conocidos drl
m~s trabajo le cuesta la fábrica de sus vulgo como Juan de la Encina, el Rey
embustes para comer que si lo ganase que rabió, Mateo Pico, Agrajes, Pero
cavando.
Grullo y la Dueña Quintañona le sirHace también la pintura de una mu- ve de objeto para ir satirizando las
jer hermosa que va dejando a su paso costumbres sociales, siendo entre tolos corazones llenos de deseos y el Dc- das notable la sátira que hace de la
sengafio va descubriendo que todo en mala administración de justicia al enella es artíficio y embuste y dice que tablar un diálogo con el Marqués de
si tales mujeres se lavasen las caras Villena, metido en una redoma.
no se las conocería y que no hay en
Por fin despíerta Quevedo, haciendo
el mundo cosa tan trabajada como rl la advertencia de que los muertos pope1lejo de una mujer hermosa, donde cas veces se burlan y que gente sin
se enjugan y seéan y derriten más jal- pretensión y desengafiada, más atienbegues que sus faldas desconfiadas de den a enseñar que a entretener.
sus personas.
"La Casa de los locos de amor" deFinalmente dos figurones, entre fan- bió escribirla don Francisco en los
tasmas y colosos, arrojan una cuerda primeros días de su juventud y se la
de mil diferentes colores y los liom- dedicó a don Lorenzo Vánder y León,
bres al entrar bajo su sombra apare- Vicarío de Jubiles.
cen transformados y entonces se desQuédase dormido como en los antecubre lo que son "por debajo de cuer- riores "Sueños" y se halla transportada".
do a un valle delicioso en el que se
El Sueño "Vísita de los Chistes" es- eleva un monumental edificio que es
tú dedicado a doña ~firena Riqueza, el Palacio del Amor a juzgar por una
anagrama de Doña María Enriquez, inscripción que en letras de oro dice:

Armas y Letras + Pág. 9

Casa de locos de amor
Dó al que más sabe amar
Se le da el mejor lugar.
Penetra en el interior de aquel suntuoso recinto y vagando por sus galerias ve en los distintos departamentos,
diversas locuras de amor; en el primer cuarto estaban las doncellas, una
llorando de celos, otra queriendo a un
galán sin asarlo decir y todas queriendo de mil maneras.
Deja Quevedo presuroso esta habitación "porque un hombre corre riesgo entre esta gente y pasa al cuarto
de las casadas y luego al de las reverendas viudas, locas de ciencia y de
experiencia". Cansado de ellas a quienes llama uinsufribles sabandijas", penetra en el cuarto de las monjas, que
están detrás de fuertes rejas y son las
que hacen menos locuras, y llega por
último al departamento de las solteras,
que andaban m~is sueltas que las demás; unas perdidas -por un poeta;
otras rematadas por un cómico; había
quienes daban en comer barro para
adelgazar y quienes se afeitaban por
parecer bien, con notable locura, pues
desengañaban con lo que pensaban engañar.
Pared en medio de las mujeres estaban los hombres y ésta era su mayor
locura; estar tan cerca de ellas.
Los casados andaban con esposas;
los viudos, escarmentados de la tempestad pasada, buscaban puerto a la
puerta de quien los quería acoger; y
los solteros, acudían a todas partes.
A los locos de monjas los llamaban
los demás zánganos de amor y pasaban grandes desdichas, ya agradando
a las viejas de la casa, ya sufriendo
una cruel tornera.
Se encuentra de nuevo Quevedo en
el primer patio y ve a los Celos castigar a los más confiados; a la Memoria renovar llagas viejas; al Entendimien_to encerrado en un aposento oscuro y a la Razón con una venda en
los ojos.
Estando en ésto entró su criado con
grandes voces para despertarle porque
era muy entrado el día.
Y con la "Casa de locos de amor"
termina los "Sueños" que es donde
Quevedo manifiesta más inventiva en
los admirables retratos que dibuja,
más conocimiento de la lengua y más
maestría y variedad en la locución;
en eHos es también donde hace mayor
derroche de agudezas, de alusiones
festivas, de metáforas felicisimas y de
las imágenes más vivas que han que~
dado como proverbios entr-e nosotros.
Entre las obras satírico-morales de
Quevedo, merece también sefialarse
con grande distinción "El entremetido, la Dueña y el Soplón", que se conoció primeramente bajo el nombre de
uJuguete de la Nifiez y travesuras del
ingenio".
La censura de Fray Diego Niseno
calificó el tratado de libelo escanda'.
loso e inmoral y vióse precisado don
Francisco a retocar y rehacer su obra
dándole el nuevo titulo que en el clia
lleva.
Su asunto compendiado puede reducirse a que de la caldera de Pedro Botero se escaparon un soplón, una dueña Y un entremetido, los cuales con
. sus chismes hicieron revolución eñ el
infierno.
Plutón hace una visita a sus dependencias y en ella se pintan con trazos
de verdadera elocuencia las ambiciones de César, ele Bruto y de los senadores.
Al hablar de los que dicen "si yo
volviera a nacer", 1'si muriera de dos
veces", hace tal descripción de la vida, que los mismos condenados se persuaden de que mejor cosa es el Infierno.
Ante un condenado que se lamenta

�de haber callado cuando los hombres
le contaban mentiras, pone en caricatura a los que se precian de ricos, de
nobles e influyentes y quieren saber
&lt;le todo y estar muy bien informados.
Estando con esta gente aparece el
soplón "abanico del infierno y de las
culpas", quien dice a Plutón que acaba de llegar del mundo un diablo,
después de estar en él por espacio de
veinte años. Plutón le interroga sobre
la tardanza, y como le responde que
la tardanza fué el haber empleado diez
años en persuadir a un mercader que
hurtase y otros diez que no restituyese, es condenado por Plutón a vivir
con un mal juez, para aprender a condenar; "porque con los mercaderes
hase de gastar el tiempo y ése muy
poco en persuadirles que hurten; pero
en hurtando, ellos tienen cuidado de
no restituir".
El encuentro con Alejandro sirve
para satirizar la ambición de los hombres y es acaso también una sátira
contra un libro escrito para ensalzar
la genealogía del rey Felipe III y del
Duque de Lerma, su ministro favorito.
Aparece en seguida un hombre
"blanquecino, desangrado y viejo",
que es Séneca, maestro y privado de
Nerón, y por boca de aquel expone un
juicio de la conducta y hechos del feroz y sanguinario Emperador romano
que mató a su propia madre e hizo llorar a la Humanidad con sus crueldades.
Hablan luego Seyano, Tiberio, Belisario, Justiniano y otros gobernantes
y privados.
En los pasajes "yo me entiendo",
Hnadie me entiende", un testador y "la
mujer tapada" está escondida la disculpa de muchos chismes y la averiguación del muchas insolvencias y al
presentar al "poeta de los pícaros" se
descubre la sátira contra el "gongorismo" porque aquel poeta se defiende
dando como disculpa que peores son
los "cultos".
Hay una pelea entre filósofos y escritores de política donde es dan varios advertimientos y razones para gobernar por boca de varios reyes como
Juliano el Apóstata, Galba y Domiciano.
Describe después Quevedo a una
Dueña, a la que llama "sobrescrito de
Belcebú, pinta de satanases, recoveca
de condenaciones, encatuñadora de
personas y enflautadora de miembros,
encuadernadora de vicios, endilgado- ~
ra de pecados, guisandera de los placeres, lucero de los diablos mundanos",
y sigue haciendo la descripción de
unas mujeres a las que representa muy
afeitadas, presumidas, habl3.doras y
melindrosas.
Pinta luego a Pedro Botero, cuidando de su caldera, tan famosa entre los
cuentos y los muchachos, donde se están cociendo ' 1Punto Crudo", "Bienquisto" y el "Pero", fruta de los achaques y de la malicia de quien se hace
los postres y cuanto oye la calumnia".
Una de las descripciones más intencionadas es la defensa que de si mismo hace un diablo a quien se inculpa
de hacer que se ahorque a los malhechores, con lo cual resulta que éstos,
predicados y confesos, se salvan.
Viene en seguida una pintura del
diablo del Cohecho, del diablo de la
Consecuencia y del diablo de Juzgamundos.
Por fin Plutón, "abriendo por boca
una sima, aulla un razonamiento a sus
súbditos", después del cual se retira
a su antigua noche.
De "La Hora de todos y la fortuna
con seso", dedicada a don Alvaro de
Monsalve, Canónigo de Toledo, puede
decirse en lineas generales lo que de
los "Sueños", pero haciendo resaltar
de una manera muy manifiesta la importancia que tiene en esta obra la sá-

tira política, llena de alusiones contra
los ministros y próceres y que corrió
durante largo tiempo como manuscrit() por no atreverse su autor a publicarla de otro modo.
Celebran Consejo los Dioses, presididos por Júpiter y acusan a la Fortuna de que da a los delitos lo que se
debe a los méritos y los premios de la
Yirtud al pecado.
Se acuerda dar una satisfacción a
las gentes y para ello decreta Júpiter
que en un día y en una propia hora
se hallen de repente todos los hombres
con lo que cada uno merece, pero da
mal resultado la experiencia, pues los
que por verse despreciados y pobres
eran humildes se hacen arrogantes Y
tiranos y los que eran reverenciados
y ricos y por serlo eran viciosos Y delincuentes, viéndose pobres y abatidos, están con arrepentimiento y piedad; de donde se sigue que los hombres de bien con el cambio de fortuna
se hacen picaros y los pícaros hombres de bien.
Por todo ello Júpiter ordena que las
cosas vuelvan a su antiguo sér y la
Fortuna encamina su rueda por las antiguas rodadas para ocasionar méritos
en los cuerdos y castigos en los desatinados.
Los principales personajes que intervienen son médicos, alguaciles, escribanos, mujeres afeitadas, teñidas,
un hablador y otros tipos por este estilo que siempre se encuentran en las
obras de Quevedo. Se hace también
mención de otros sucesos; Ja réplica
de Venecia, el gran duque de Florencia, el Dux y Senado de Génova, el
gran señor de los turcos y muchos
asuBtos más.
IV
A continuación de todos esos tratados que sucintamente hemos examinado, podemos colocar, por tener afinidad con ellos, los discursos festivos de
Quevedo, su Cuento de los Cuentos, la
Culta Latiniparla y la Perinola.
Esa afinidad de que hablamos consiste en que en estas obras que citamos, lo mismo que en las que dejamos
examinadas, existe igual tendencia satírica, el mismo afán de ridiculizar los
usos y costumbres de aquella época.
¿ Qué es sino sátira graciosisima el
modo con que Quevedo advierte a los
hombres los engaños de las mujeres en
las Cartas del Caballero de la Tenaza?
También con sátira llena de mímica
y de verdad pone de manifiesto en las
"Capitulaciones matrimoniales" a los
afectados en el aseo de su persona y
en el hablar, a los fanfarrones, a los
gariteros, a los estadistas, a los sufridos vanos y a los rufianes de embeleco.
Otro tanto puede decirse de sus famosas "Premáticas", donde no perdona siquiera defectos e inadvertencias
tan inocentes como el sacar la mano
por debajo de la capa y tocar con ella
las paredes yendo por las calles, o torcer el cuerpo juntamente con la bola
que se tuerce jugando a los bolos o
limpiar el polvo de los zapatos con la
capa, o buscando a uno en su casa y
preguntando por él después de haber
sido respondido que no está en eHa,
volver a preguntar: ¿Pues ha salido
ya?
Para satirizar, Quevedo no perdonó
ni a los mismos modos de decir como
se ve en su premática del año 1600 en
que manda se quiten muchisimos, como: "los dares y tomares", "el día de
marras", "Fulano y Zutano", "un IIlare
magnum", "pintar como querer", "bravo como león", "pagar justos por pecadores", y muchísimos más.
Lo mismo puede decirse de su célebre "Cuento de los Cuentos", añadiendo que en estas dos obras, además de
su satírico gracejo, nos legó una prue-

bri palmaria de sus especialisimos re-

cursos en el habla castellana y de _la
riqueza extraordinaria de su lenguaJe.
Poco hemos de decir de la novela
picaresca el "Buscón" o uVida del
Gran Tacaño", pues es muy conocido
su mérito literario Y el valor de sus
narraciones, ]a admirable pintura que
hace de caracteres como la del Avariento Licenciado Cabra, archi-pobre
y proto-miseria y ]as sales y agu~ez~s ,
que están derramadas con prodlgahdad en toda la obra. Pero debemos
advertir con Sánchez de Castro que si
todas las novelas picarescas tienen de
malo la excesiva desnudez de algunas
pinturas y lo grosero de ciertas esc~nas y del lenguaje, Quevedo se deJa
Jle\'ar en ésta de esa tendencia hasta
un extremo verdaderamente lamentable, pues el muchacho Pablos habla
con desenfado de la dudosa virtud de
su propia madre, del fin desastroso de
su propio padre y de otros puntos Y
sucesos que hacen la sátira muy amarga.
V
Entre los escritos de don Francisco
de Quevedo, de carácter didáctico político citafemos, en primer término,
la "Politica de Dios y Gobierno de
Cristo", en cuya obra de los hechos
y palabras del Redentor va deduciendo máximas políticas para los reyes y
gobernantes, confirmando su doctrina
con testimonios sacados de los Santos
Padres y de algunos autores profanos.
Prescindiendo de si están bien deducidas sus máximas y bien aplicadas,
que es punto ajeno a nuestra competencia, no se puede menos de alabar
h, sólida y abundante doctrina que
contiene, lo acertado de sus sentencias
y algunos trozos de enérgica y sañuda
elocuencia.
Es muy notable el capitulo que trata de que "al rey que se retira de to~
dos el mal ministro le tienta, no le
consulta", y es verdaderamente elocuente el relato que hace Quevedo de
la presencia de Cristo en casa de Anás
y Caifás, cuando habla de "las costumbres en los palacios y los malos ministros y lo que padece el rey en ellos y
con ellos".
Dice Fernández Guerra g:ue en la
"PoJitica de Dios' 1 se muestra el m:is
generoso y moralizador pensamiento
poético, pero es preciso reconocer que
a veces cae su autor en afectación y
mal gusto.
Otro tratado de carácter didáctico y
político es "~larca Bruto", que puede
calificarse de traducción y de tratado
político, pues añade Quevedo de su
cuenta a los textos de Plutarco un comentario con sentencias bellísimas y
doctrina muy sóJida sobre el tirano,
los deberes de los súbditos, los males
de la ambición, la monarquía y la oligarquía.
La tendencia propia está definida
cuando dice: HVosotros, pueblos, estudiad reverencia y sufrimiento para el
buen monarca y para el malo: que yo
en tanto si viere que vuestras mejoras
son cosecha de esta primera parte trabajaré en la segunda, para que en el
fin de Marco Bruto se reconozca el fin
dl: los sediciosos y novelerosu.
Dentro de la seriedad y majestad del
estilo didáctico por todas partes aparece el genio peculiar de Quevedo, su
ira en presencia de los males sociales
y politicos que le rodean y dejando
verter en censuras el peso de su reconcentrado encono exclama: "¡ Oh
descaminados y contumaces deseos de
los hombres que por el contagio de la
culpa os procuráis la pena!".
Si la piedad del gran Dios no contradijera nuestra propia pretensión,
sólo concediendo los arbitrios a nuestros deseos nos castigara".
1Cuántos, permitiéndoles el Señor de

Armas y Letras + Pág. 10

todo la riqueza que piden, les quitó
el sueño y la quietud que tenían y les
dió envidias y ladrones! ¡Cuántos le
importunaron por dignidades y honras a quien envió con ellas el desengaño y la afrenta!".
Tampoco se olvida de los malos políticos, y dice: "Los ministros Y priv~dos fascinerosos buscan la virtud
más calificada para tener que prosperar en servicio de los que han menester. Y con ser invención antigua, cad&amp;. siglo parece que empieza, no lo encareciera en decir cada díat Tan grande virtud como riesgo es ser bueno
entre los malos. Y el mayor mérito
para con los malos es ser entre los
malos el peor".
Podemos decir en general de esta
obra que en ella hay frases y párrafos
enteros expresados con grande energía y perfecto dominio de la lengua
castellana; pasajes hermosísimos, como ]as Oraciones de Bruto, de Parcia
y de Casio.
Quizás en estas oraciones es demasiado conciso, usando de frases simétricas y de contrastes de significado.
Así por ejemplo: "Hasta ahora ¡oh
Ligario !, me he llamado Bruto, ya se
llegó la ocasión de serlo. Quiero Y debe pasar el nombre a los hechos. Pues
Julio César imita a Tarquina, yo Marco Bruto quiero imitar a Julio. Vencido he ya con las utilidades de su
muerte las amenazas de la mía".
Lo mismo puede decirse de la Oración de Porcia: "Saldrá mi alma y tbi
sangre de mi cuerpo, mas no saldrá
tu secreto; y si no se puede fiar secreto a mujer que no sea muerta, por
merecer que me Je fías cuando no me
lo puedas fiar, me he dado la muerte.
Más quiero merecer ser tu mujer que
serlo; mejor es dejar de ser mujer con
Ja muerte que ser mujer y no merecerlo ser con la vida".
Las causas de la Rebelión de Barcelona las compendia Quevedo en estas
palabras: "El tema y la tema de los de
Barcelona, que podrán más fácilmente
negar que son catalanes que no el ser
temosos, es el refrán que dice "No es
por el güevo sino por el fuero".
"Yo les probaré que no es por el
güevo ni por el fuero y últimamente
(valiéndome de su intención y de la
envidia de los enemigos de España)
que será por el güevo y no por el fuero.
No dirán que escribo desaforadamente ni que guiso mal discurso, pues
los doy batidos con tres güevos y tres
fueros que son toda su golosina".
Estas obras que acabamos de citar,
son como dijimos de carácter didáctico, pero dentro de este estilo surge
con frecuencia la fisonomía de Quevedo, unas veces para fustigar el vicio
con un decir agudo, malicioso y juguetón, otras para caer contra la maldad con toda al saña y energía de su
alma.

VI
Después de haber anslizado brevemente los principales escritos en proso de don Francisco de Quevedo y Villegas, vamos a recorrer el campo de
sus poesías en el cual "logró los m9s
brillantes laureles que las nueve hermanas le ciñeron propicias".
La mayor parte de sus versos fueron
coleccionados después de su muerte;
la colección de 1as seis primeras Musas la hizo don José Antonio González de Salas, grande amigo de don
Francisco, pero las últimas tres Musas
las publicó con poquísimo esmero el
sobrino de Quevedo, don Pedro Aldrete, a quien dejó por heredero del mayorazgo que fundó.
Como dice bien Guerra y Orbe, si en
aquella época era verdadera manía la
de hacer versos de tal manera que el

mismo Rey y los Grandes de la Corte
eran los primeros en dar ejemplo,
¿cómo Quevedo no había de aprovecharse del hechizo de la rima, para
herir vivamente la imaginación de
aquel pueblo coplero que tenia en cada esquina cuatro mil poetas?
La intención de Quevedo había sido
publicar las poesias en tres colecciones; las Musas, algunos romances y sonetos y en general obras varias de donaire escritas en verso y finalmente
traducciones de griegos y latinos.
La muerte le impidió ver cumplido
su propósito, pero la solicitud del amigo realizó Ja intención y apareció publicado "El Parnaso Español, monte
en dos cumbres dividido con las nueve Musas castellanas".
Tiene poesías sagradas y profanas,
serias y políticas, sentenciosas y filosóficas, ascéticas y descriptivas, amorosas y epigramáticas, jocosas y burlescas, porque "en burlas y en veras
hizo Quevedo resonar su trompa épica".
Justo Lipsio le llamaba "alta gloria
de: los españoles", Lope de Vega solía
apellidarle "príncipe de los líricos" y
Miguel de Cervantes le consideraba como "hijo de Apolo".
Considerado como poeta moralista,
nos atrevemos a darle la preferencia
entre todos los poetas de nuestra lengua; sus sonetos y a'lgunas de sus sátiras pueden ponerse en primer lugar
entre todos los escritos de este género.
Capmany dice que Quevedo tenia
11
vena nativa" para la poesía y, efectivamente, los inteligentes en el arte, admiran en muchas de sus composiciones de carácter grave, energía y buen
gusto en las imágenes y sublimidad en
la expresión.
Pero aun en estos versos de Quevedo, serios y graves, siempre hemos de
encontrar algún rasgo de ingenio que
le delata, algún equivoco o retruécano
que le vende.
En aquella atmósfera en Que vive,
vkfada por la influencia de los ambiciosos y fa\'oritos, surge potente la sátira y la maledicencia, se ocqpa en
roer las honras para arrastrarlas después por los suelos.
La poesía castellana pura, virgen con
Garcilaso, sonora y llena dé impetu
y vigor con el divino Herrera, abundante en tesoros con Lope de Vega,
con Jos Argensolas y con Rioja, el cantor de las flores, del campo y de las
ruinas, se hace chocarrera, culterana y
pedante al llegar a los tiempos de
Quevedo.
Ya no se imita entre los poetas el
ejemplo de los clásicos de la Roma civilizada como Virgilio y Teócrito, sino
que aparecen como modelos Juvenal
y Lucano, representantes de la decadencia latina.
Y claro está que tan perniciosa influencia siempre había de influir algo, aunque fuese poco, en el gusto de
Quevedo, a pesar de que conociendo
el mal tratara de ahuyentarlo.
Las poesías de nuestro ,,ate, rezuman casi todas un espíritu mordaz y
desengañado. Si ríe es con ºrisa horriblemente amarga" y que desconsuela; la gloria humana no le inspira ninguna de sus canciones.
En cuanto al amor, dice el Marqués
dt: Molins, ese sentimiento inocente en
Garcilaso, puro en Herrera, caballeresco en Lope, frío en Argensola, es
material, sensual, casi crapuloso en
Quevedo.
Hay sin embargo que hacer distinción entre sus poesías serias y jocosas
porque ambas tienen significación distinta.
En las composiciones serias hay
pensamientos ingeniosos o profundos,
períodos hermosísimos y versos muy
felices.
Tiene también, además de ingenio,

novedad al pedir al Sueño que le consuele, con lo que el amante desprecia
d(; él para obsequiar a su señora, el
celoso para guardarla, y con lo que el
avaro desperdicia para contar sus riquezas.
Son también rasgos de verdadero
poeta aquellos en que Quevedo eleva
su fantasía y entonación de los versos y dice:
Yace la vida envuelta en alto olvido;
Tan sólo mi gemido
Pierde el respeto a tu silencio santo.

mo un juglar ingenioso y decidor y no
como autor sabio, noble y elocuente.
Don Manuel José Quintana, verdadera autoridad en esta materia, no
admite aqueHa severa censura y afirma que Quevedo habia nacido expresamente para este género de poesías
Hporque en ella es un raudal que corre libre, fácil y abundantemente, aunque no siempre puro ni limpio; mientras que en los géneros serios se resiente siempre de afectación de esfuerzo y de violencia como que su índole
no se aviene naturalmente a ellos".

Hay en ]as poesías de caril.cter grave,
versos aislados de soberana belleza:

VII

Joya era la virlud pura y ardiente

Para formar una idea siquiera vaga
del HParnaso Español", de Quevedo,
haremos con la mayor brevedad un
recorrido por las Musas.
La Musa primera, "Clio", canta poesías heroicas, esto es, elogios y memorias &lt;le Príncipes y varones ilustres.
Contiene principalmente sonetos a
Felipe III y Felipe IV y al Duque de
Osuna: dos sonetos alegóricos en uno
de los cuales se refiere a los int~reses
diversos porque batallaban en Italia
las potencias de Europa y en el otro
exhorta a Luis XIII, rey de Francia,
diciéndole que no se fíe &lt;)el Cardenal
Duque de Richelieu; hay además unas
octavas a la jura del Príncipe don Baltasar Carlos y una silva encoilliástica
en 1a que celebra la victoria de los navíos de turcos que tomó el Duque de
Pastrana pasando a Roma.
Segunda Musa "Polymnia", canta exponiendo las costumbres del hombre
y las procura enmendar. Abunda en
pensamientos tomados de los filósofos
estoicos com Horacio Flacco y Plinio,
principalmente de su Sermón estoico
de censura moral. En esta Musa está
tr:.mbién la uEpistola satirica y censoria contra las costumbres presentes de
los castellanos". A veces el estilo es
muy rebuscado, como cuando llama a
Jos montes "Paréntesis de reinos y de
imperjos", y cuando expresa que Aníbal perdió un ojo, diciendo: "La mitad de la Yista cobró el frio".
"1lclpomene" es la tercera Musa y
canta fúnebres memorias de personas
insignes. Tiene varios sonetos, muchos
de ellos a guisa de epitafios de Reyes
y Grandes y un soneto imitación de
Juvenal, que es un discurso de Anibal
tomando un veneno para morir, viéndose viejo, solo y desterrado.
Contiene además esta Musa un madrigal, dos silvas fúnebres, una de
ellas muy sentida, dedicada a una tórtola Y, por último, el "túmulo de la
:\Iariposa", que es también una composición muy delicada.
Musa cuarta "Erato", canta hazañas
del amor y de la hermosura. Las composiciones amorosas se señalan por
sus conceptos alambicados unas veces
y satíricos otras. En ellas peca también Quevedo de culterano. Abundan
los sonetos y algunos romances y madrigales.
La c¡uinta Jlnsa, "Terpsícore", canta poesías que se cantan y bailan, esto es, letrillas, burlescas y líricas, jácaras y bailes de música interlocución.
En las letrillas satíricas resplandece
el carúcter de Quevedo, si bien en
ellas abunda en desvergüenzas y agudezas muy picantes. Algunas combaten ciertos vicios y abusos morales de
su tiempo y conspiran contra los efectos que producen en espiritus apocados la riqueza y la necesidad, como la
conocida letrilla que comienza:

Vencida de la edad senti mi espada.

y periodos poéticos llenos de majestRd:
De amenazas &lt;lel Ponto rodeado,
Y de enojos del ,·iento sacudido.
Tu pompa es la borrasca, y su gemido
)lás aplauso te da que no cuidado.

Reinas con magestad, escollo osado.
En ]as iras del mar.
El estilo de Que,·edo en este género
de poesías es cortado y el genio que ilJ
anima se remonta con grandes vuelos,
si bien no sostiene con regularidad
una elevación en el pensamiento y cae
er. seguida en el descuido.
Tiene además el prurito de parecer
nuevo y a veces buscándolo se hace
extravagante, llamando a los árboles
donde los enamorados graban sus
nombres "rústico libro escrito en esmeralda" y "ley de arena" a la orilla
del mar.
Don Luis José Velázquez y algunos
otros escritores, atribuyeron a la pluma de Quevedo las poesías que éste
publicó con el titulo de Francisco de
Ja Torre y que son un perfecto modelo de poesia.
El sabio literato señor Fernández
Guerra en su discurso de recepción en
la Real Academia Española, prueba
elocuentemente que tales poesías son
de· un Francisco de la Torre, natural
dr Torrelaguna, a orillas del Jarama,
que estudió el año 1554 en la Universidad de Alcalá y que unos años más
tarde abrazó la profesión de las armas
y guerreó en Italia.
El :\farqués de 1Iolins admite como
fundada esta opinión y analiza, como
t¡¡mbién Jo hizo Fernil.ndez Guerra, las
poesias de la Torre y ele Quevedo.
Para el ::\farqués, los diversos estilos
sefialan dos épocas distintas: una de
grandísimo apogeo de ]as ::\lusas Castellanas y otra en Ja que se inicia la
decadencia.
La zagala , irgcn y pura de Garcilaso es la que inspira a la Torre; los retn\écanos, los conceptos y la intención
filosófica, son como el colorete con
que en vano quiere Quevedo imitar la
frescura de la juventud.
En las pocsias satíricas y burlescas
es festivo y agudo, tiene grande variedad y escribe con soltura y abandono.
Abusa de las metáforas empleando algunas que resultan hasta grotescas;
así, hablando de un jaque para significar cwínto ha sentido su desgracia,
dice que la ha llorado "soga a soga"
en vez de decir hilo a hilo. También
muchos de ]os equívocos son harto rebuscados como "haber tenido más griJlos que el verano y más registros que
el misal".
En opinión de algunos abusó Quevedo de su talento extraordinario par2 la poesía satírica y se conduelen de
que un escritor de su doctrina y de su
c[!rácter sea conocido por el vulgo co1

Poderoso Caballero
Es Don Dinero.
O aquella otra que dice:

Armas y Letras + Pág. 11

Pues amarga ]a verdad
Quiero echarla de la boca ...
Hay también en estas letrillas algunas cuya sátira es de carácter político, como una que dice al principio:
Fui bueno, no fui premiado
Y viendo revuelto el polo

Fui malo y fui castigado.
En estas composiciones se encuentran pensamientos y aun frases esparddas por los Suellos y las Cartas del
Caballero de la Tenaza.
Las jitcaras están plagadas de equívocos y agudos pensamientos:

Todo este mundo es prisiones
Todo es cárcel y penar
Los dineros están presos
En la bolsa donde están.
La cuba es cárcel de vino
La trox es cárcel del pan,
Las cáscaras de las frutas
Y la espina .del rosal.
::\lusa sexta, "Talia". Esta canta poesías jocosas, que llamó burlescas su
autor, esto es, descripciones graciosas,
sucesos de donaire y censuras satíricas de culpables costumbres.
Hay sonetos satiricos y burlescos del
mismo carácter que los Sueños, como
el muy popular a cierto capellán de
Fresno de Torote:
Erase un hombre a una nariz
pegado ...
Erase una nariz superlativa,
Erase una nariz sayón y
escriba, etc.

Y aquel otro que titula "Casamiento
ridículo", o el que dedica "a una fea
y espantadiza de ratones".
También los hay de sátira política
y de doloroso sarcasmo de la vida y
podemos citar para ejemplo de lo último, aunque el pensamiento no es original, el soneto que comienza:
El Ciego lleva a cuestas al tullido.
En una de las composiciones comprendidas en esta Musa se burla con
mucho donaire de todo estilo afectado, en otra desarrolla la idea de que
medio mundo se ríe del otro medio;
y en algunas de ellas es verdaderamente grosero, como en el romance:
Cubriendo con cuatro cuernos
De su bonete de pafio ......
En otro romance en que describe la
visita de Alejandro a Diógenes pinta
las grandezas de los ambiciosos como
muy inferiores a la miseria de aquel
cínico filósofo.
La descripción del tiempo es admirable por lo ridículamente que presentft pensamientos serios.
Engúllcse potentados
Como si engullera pasas
Y como si fueran nabos
Planta en la tierra monarcas.
Cansóse de ver en Roma
Su grandeza y arrogancia,
Y cuantas provincias tuvo
Todas las rapó a navaja.

...............................

La segunda cumbre del Parnaso está
dividida, como dijimos antes, en tres
Musas y coleccionada con poco esmero por don Pedro Aldrete, habiendo
una Musa con composiciones que pertenecen por su asunto a otra.
La Musa séptima (o sea la primera
de 1a segunda parte) es "Euterpe" y
canta poesías amorosas y morales;
contiene también una sátira en tercetos a una dama; tres entremeses de
tos a una dama; tres entremeses de es-

�cuso valor y el poema heroico "Las
necedades y locuras de Orlando el
enamorado", parodia de Ariosto, cuyo
cuyo asunto es completamente desatinado, y lleno de imágenes disparatadas y ele extravagancias con las que,
segun Florencio Janer, no se propuso
Quevedo otra cosa que desternillar de
risa al lector.
Espeluznóse el monte encima a
encina
Y el sol dicen que dió diente con
diente...
En la Musa octava, "Calispe", canta
virtudes y reprende vicios. En ellas
hay bastantes silvas, algunas letrillas
burlescas y un romance corto.
"Crania" es la última de las Musas
y contiene poesías sagradas, morales y
fúnebres.
Comienza por varios sonetos dedicados a la muerte de Cristo, a la Concepción de Nuestra Señora, a la soberbia y a la humildad, y otros comentando textos de las Sagradas Escrituras.
Vienen después las poesías morales
"Lágrimas de un penitente"; un poema heroico "A Cristo resucitado", "El
cantar de los cantares", de Salomón, y
algunas poesías fúnebres.

VIII
Del rápido estudio que llevamos hecho de don Francisco de Quevedo se
deduce que su principal significación
literaria la hemos de encontrar en la
sátira; pero en una sátira que se manifiesta con tan vigoroso empuje que
sus frases caen sobre el vicio como látigo que restalla sobre las espaldas de
vil esclavo; que lleva consigo una burla amarga, mezcla de carcajada y de
gemido, nacida de un genio burlón de
extraordinaria vis cómica y de un desenfado tal de espíritu para ridiculizarlo todo, que le obliga con frecuencia a traspasar los límites del decoro
y a veces de la moral.
Pero aún no creemos haber apreciado en todo su valor la verdadera
significación del ilustre li'terato que
examinamos. Para aproximarnos más
a juzgar con razón de sus méritos pudiéramos aplicar a Quevedo la opinión
que da Erasmo sobre Luciano de Samosata y que conviene a nuestro escritor: "Tanta es su gracia en el decir,
tanta la facilidad de su invención, tanta la donosura de sus chistes y lo picante de sus punzadas, tan blandamente halaga con sus juegos y mezcla lo
chistoso con lo serio y lo serio con lo
chistoso; de tal manera sus risas dicen
verdades y sus verdades mueven a risa; así pinta como con pincel las costumbres, los deseos y los afanes de los
hombres, dándonos, no su lectura, sino su visión intuitiva, que ninguna comedia, ni ninguna sátira puede compararse con sus diálogos, ora se atienda al deleite, ora a la utilidad."
Y Feferico Schell (en su "Ystoria
della Letteratura Greca", traducción
de Emilio Tifaldo) dice del mismo Luciano que su distintivo como escritor
consiste en un genio por demás satírico y en una originalidad especial que
los ingleses han designado con el nombre de "humor".
Lo mismo puede decirse de don
Francisco de Quevedo y por consiguiente hemos de añadir a lo que llevamos dicho acerca de su significación literaria, su carácter "humoris-

t~".
Pero el humorismo que Quevedo ya
no se parece al de Luciano, espíritu
escéptico, llamado con razón el "Voltaire" de su siglo, y que no ve diferencia entre las religiones paganas y

la religión de los cristianos, tendiendo
de una manera directa no precisamente a la negación de las divinidades
gentílicas sino de la misma Providencia. Al hablar de Quevedo no tomamos por consiguiente la palabra humorismo en el sentido que suele dársele diciendo que es "efecto de las
ideas escépticas, que negando toda virtud y todo bien y todas las esperanzas
inmortales, lanza en el desconsuelo y
la desolación al hombre, ansioso de
perfección y de felicidad; y produce
en él cuando no la sombría desesperación de Leopardi, la burla y el sarcasmo universal, como en Enrique
Heiue, personificación del humorismo
satírico moderno. Heine, alemán, se
burla de todo; del cielo y de la tierra
y hasta de sus amigos y de su patria,
a la cual combate y satiriza en varias
obras, favoreciendo a Francia, su rival".
Xo es este el humorismo de Quevedo; porque no puede ser escéptico el
autor de la "Providencia de Dios", de
las "Lágrimas de un peniente", de la
"Política de Dios y el Gobierno de
Cristo", ni el hombre que conserva como conservó don Francisco hasta el
trance de su muerte sus verdaderas y
arraigadas creencias religiosas.
No es tampoco el humorismo de
Quevedo de igual clase que el de Juan
Pablo Richter, tipo acabado del humorismo germánico y personalidad escéptica y muy popular en Alemania.
Para Juan Pablo el "humor" es lo
cómico romántico. Su humorismo no
se detiene a considerar una extravagancia o locura en un individuo; para
él no hay necios, sino todo un mundo
de necedad infinita. Delante de lo infinito todo es . igual y todo es nada y
por eso rebaja lo grande y aumenta lo
pequeño para aniquilarlos el uno por
el otro.
En las obras de Quevedo, como no
sea en algún pasaje rarísimo, nunca
aparecen Io grande y lo pequeño como
cosas iguales, por desaparecer su realidad al ser comparados con un mundo de necedad, con una necedad infinita.
Por otra parte tampoco se puede
aplicar a Quevedo la propiedad de escritor humorista al estilo de Richter,
que debe ser segun lo expresa el mismo Juan Pablo, dulce y tolerante con
las flaquezas particulares, que tanto
excitan la bilis del satírico, porque el
humorista empieza por reconocerse
afín con la humanidad y participa de
su miseria.
El humorismo de Quevedo es, en
nuestro humilde parecer, elevado, profundo y germen de portentosas creaci9nes artísticas. Consiste en comparar la vida real y sus miserias con un
ideal esplendor-oso y elevadísimo del
hombre en todos los órdenes en que
se desenvuelve su personalidad, en el
orden político, moral y social. De ahí
que al descubrir el contraste que resulta entre lo que el hombre es y aquello
que debiera ser, el alma de Quevedo
sr llene de amargura y derrame a veces toda su crueldad satírica y otras,
acaso con mayor prudencia, tome como a broma (si se nos permite la expresión vulgar) los delitos, los desaciertos, las infamias y horribles penas
de la humanidad, resultando de esta
disposición de ánimo su humorismo,
genial e incomparable.
No es su risa la ligera del bufón insensible, sino una risa llena de dolor,
de grandeza; risa horriblemente amarga, con carcajadas y gemidos; algazaras de bacantes y congojas de agonías.
Y aún hay más: si consideramos el
humorismo a la manera del inglés Lorenzo Sterne que decía de si mismo:
"Cuando escribo la primera frase sé
lo que hago, mas después me lanzo a
la ventur¡i.'', encontramos desgraciada-

mente que una cosa muy parecida le
sucede a QueYedo.
¡Cuántas veces cu sus obras poéticas, en sus jácaras, en sus bailes, en
sus romanzas, se desborda en groseros
chistes, en retruécanos de pensamientos y palabras, en interminable serie
de exageradas burlas contra el estado
matrimonial, siempre dejándose arrastrar de su malignante humor, y fatigando al lector, a pesar de su genialidad encantadora con la continua repetición del mismo tema!
Otra cosa es si consideramos el humorismo de su factura más superficial,
esto es, en el modo especial de exponer los pensamientos, en lo cual se nota una "excesiva preferencia hacia los
contrastes, vistiendo las ideas más serias con la casaca del Arquelín y produciendo irrupciones de local¡ alegrías
en mundos de tristeza, cual eco lejano
de una eterna danza macabra". En esto del genio de Quevedo raya en lo
más alto, y difícil será encontrar escritores que puedan como él hallar
contrastes más sorprendentes en lo pequefio y vil, ele lo grandioso, patético
y hasta sublime y en lo grande y triste
de: lo simple, despreciable y ridículo.
¡No sin razón es también considerado
Quevedo como el corifeo de nuestros
conceptistas, porque nadie, ni aún el
ingeniosísimo jesuita aragonés Baltasar Gracián, supo buscar tales relaciones de contraste o de semejanza entre
las más opuestas ideas!

EPtLOGO

de encarecer que sucedía entonces lo
contrario de ahora, que la Literatura
Española era muy conocida en Francia y en cambio de la francesa se tenían escasas noticias en España.
Nos legó también una prueba de sus
conocimientos en Teologia y Filosofia
en las obras como las "Vidas de San
Pablo y Santo Tomás de Villanueva",
"La cuna y la sepultura", "Las cuatro
pestes del mundo y los cuatro fantasmas de la vida"; en que muestra con
toda claridad las verdades de la Religión Cristiana y los tesoros que se encuentran en las obras de los Santos
Padres, probando con las luces de la
razón y de la lógica la "inmortalidad
del alma y la Providencia Divina".
En "La cuna y la sepultura", prueb~ que la cuna es sepultura porque es
principio de la vida mortal, y la sepultura, cuna, porque con ella comienza la vida eterna.
En "Las cuatro pestes y los cuatro
fantasmas" llama bienes a la pobreza,
al desprecio, a la enfermedad y a la
muerte y da remedios contra los males
que aquejan a la sociedad corrompida
por los vicios, como la envic'Iia, la soberbia, la ingratitud y la avaricia.
En la "Vida de San Pablo" defiende
la Inmaculada Concepción de la Virgen, a la que profesó siempre gran devoción; y en la "Vida de Santo Tomás
de Villauueva" demuestra sus excepcionales condiciones de historiador.
Es ésta una obra muy breve, pero muy
hermosa, y en ella hace un bellísimo
elogio de la caridad, virtud característica de aquel Santo.

Fué don Francisco de Quevedo un
hombre dotado de rarísimo talento y
de una erudición inagotable, llegado
En los discursos ascéticos se burla
su fama a ser tan grande que a la edad de los ateos y esgrime contra ellos su
de veintitrés años mantenía corres- sátira, colocando a gran altura su repondencia epistolar con Justo Lipsio, putación de teólogo, de filósofo y de
quien le apellidaba "el mayor y más político.
alto honor de los españoles".
:Miguel Kelker y Vicente Mariner le
En fin, diremos con un aplaudido
celebraban en sus escritos, y en toda escritor: "Quevedo es el filósofo que
la Corte y en el Extranjero sonaba su respetan los ancianos; el poeta que
nombre rodeado de las mayores ala- aman los jóvenes; el político que conbanzas.
sultan los repúblicos, y el sabio que
Versado en latín, griego Y•1ebreo y conocen todos como si viviera entre
en lengua arábiga, francesa e italiana, nosotros".
en todas ellas dió pruebas de su competencia y de la perfección con que
Y para terminar con un juicio de
las conocia.
autoridad, puesto que el nuestro nada
El famoso historiador Padre Maria- vale, diremos lo que don Marcelino
na, se dice que solía confiar a Queve- Menéndez y Pelayo dice de él en su
do la corrección de los textos hebreos "Horacio en España": "Aquel gigantesque insertaba en sus escritos. Buena co espíritu no pertenece a ninguna esprueba también de sus conocimientos cuela, y si en las ideas tiene algo de
en hebreo fueron "Las lágrimas de Je- todos, porqué fué un gran removedor
remias castellanas".
de: ideas, en el estilo no se asemeja a
Hizo también varias traducciones nadie. Los ingenios que en algo se le
del griego, siendo la más notable la parecen son de temple muy distinto
''Vida de Marco Bruto", de Plutón, que del de Horacio. La moral de sus tra,
ya hemos examinado.
tados es rigida e inexorable como la
Entre otras cosas tradujo del latín de Séneca o Epicteto; sus "Sermones
la obra de Séneca. "De remediis estoicos" recuerdan los de Persío; su
utrus_que fortunae" y una carta que es- sátira ardiente, cruda y sin velo, recribió Urbano VII al rey de España, produce las tempestades de Juvenal;
dándole cuenta de su ascensión al los cuadros picarescos diríanse hijos
Pontificado.
de la pluma de Petronio; los "Sueños"
Del italiano vertió a la lengua cas- son fantasías aristofanescas más bien
tellana el "Rómulo", del Marqués Vir- que imitaciones de Luciano". ''Pero el
vilio Malvezzi, que debió merecer de estilo no es de Séneca, ni de Epicteto,
Quevedo grande estimación, pues en ni de Persio, ni de Juvenal, ni de Arisun pequeño prólogo que coloca al co- tófanes, ni de Petróneo; es un estilo
mienzo de su traducción dice que "no aparte, en que las palabras parecen
es tan glorioso Rómulo por haber edi- que están animadas y hieren siempre ·
ficado a Roma como por haber sido con espadas de dos filos; en que las
edificado del Marqués Virgilio Mal- frases saltan, corren, juegan y tropievezzi; más durable será en tales escri- zan unas en otras, produciendo con su
tos su vida, que lo fué en sus muros infernal y discordante algarabía, con
su ciudad".
sus trucos finales y rápidas caídas Y
Escribió también Quevedo en fran- sus tránsitos continuos de la amargucés "Le coureur de nuits on les neufs ra velada en risa, a la risa horribleaventures du chevalier dom Diego" y mente marga, un efecto singular y extradujo de la misma lengua la "Intro- traño que no se confunde con el producción a la Yida devota", de San ducido por ninguna obra de la literaFrancisco de Sales, siendo muy digno tura antigua ni la moderna".

Armas y Letras + Pág. 12

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Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

NUM. 3

MARZO DE 1954

nmERICH DIFEREHTE
Pedro Troncoso Sánchez

El vehículo más apropiado para reflejar la conciencia de un
El auge alcanzado en este siglo en Europa por la concepción
pueblo, su situación económica, sus problemas sociales, sus cos•
tumbres, su desenvolvimiento artístico y cultural, etc., es sin lu- relativista de la historia, que algo tiene de conquista definitiva
gar a dudas, el teatro.
del pensamiento, ha hecho caer a los americanos en la idea de
una cultura americana autóctona, diferente de la occidental.
Todos los pueblos han tenido Teatro. En algunos ha alcan- Unos la ven ante sus ojos actual y viva; otros la adivinan naden•
zado un grado de perfección, en otros ha quedado estancado en te o en gestación en la entraña de la realidad de sus vastas tie•
su forma primitiva, en su concepción rudimentaria. Este último rras e islas¡ otros se limitan a aspirar a ella, con patriotismo cones el caso de México, en donde no obstante el desenvolvimiento tinental.
de las artes Plásticas, el gusto por la Danza, el canto y la música
No acepto las doctrinas relativistas aquella ocasión -ello demostró de paf olklórica, el interés por la poesía y por todos los elementos consextremas, penetradas de un pesimismo so que es muy dificil hacerla- y apatitutivos del teatro, éste nunca ha llegado a arraigarse con soli- il:spirado por la derrota, a lo Spengler
fracasaron, para satisfacdez. Se ha manifestado en todas las épocas, es cierto. Los azte• o a lo Sartre, productos geniales de la rentemente
ción de los europeos, no fué porque
cas, los otomíes, en fin los pobladores del México precortesiano, psicosis de guerra que no deben apa- las diferencias no existieran- las hay
al igual que todos los pueblos de la tierra, efectuaban sus cele- sionar a los americanos, que sólo han muy profundas sino por que se quiso
braciones rituales vestidos con trajes especiales y a veces con más- entusiasmo momentáneamente por vir- dar al problema una solución clara y
del talento de sus expositores, y distinta, que no correspondía a la íncaras agradecían a sus dioses los dones y beneficios de la Tierra tud
que reflexiones posteriores las dero- dole del msimo ni a las circunstancias
y el Agua.
gan prontamente. Creo al contrario en eu que se planteó.
Pero, ••.• el proceso normal que debió seguir el arte hasta llegar a plasmar la idiosincracia del pueblo, el cauce lógico y natural que habría fijado las características específicas de una raza
y su particular concepción del hombre y sus valores a través del
arte, se vieron truncados y desviados por la conquista que trajo
un nuevo idioma y un teatro ya desarrollado.
El encuentro de dos pueblos con diferente religión, idioma y
costumbres, produjo el mestizo. Un tipo híbrido que oscilaba
entre dos caminos, esto es, entre diferentes tradiciones; que no
sabe por cuál inclinarse y más bien anhela establecer sus propios
rasgos.
Y si el mestizo atraviesa por tal situación, sus modos de ex•
presión son también ambiguos e indefinidos y es imposible caracterizarlo en escena. Como resultado natural continúa predominando en el foro mexicano el concepto español del teatro,
que por cierto, había ya dejado atrás su mejor época con Calderón (1600-1681).

Ya en nuestras fechas es posible hablar de una personalidad
definida en el mexicano: la danza folklórica tiene un sello propio; la canción mexicana y las artes populares ( cerámica, etc.)
se perfilan con una singular expresión. La pintura y el grabado,
a partir de Posada, Velasco y Goitia, se desligan del arte pictÓ•
rico español del siglo pasado y se proyectan hacia algunas universales en nuestros contemporáneos.
Son finalmente el Teatro y la música los que quedan a la
zaga. Decimos del Teatro, porque en la gran mayoría de las sa(Pasa a la Pág. 7)

una razón de existir de la humanidad, en una sola, y que a ella se dirige el hombre; y en este sentido niego
el relativismo. Pero tengo también la
evidencia de que los caminos son diferentes y complejos, potencialmente
infinitos los medios, y diferentes entre si las actualizaciones de lo histórico, en su carne de tiempo y espacio;
y en este sentido soy relativista.
Se ha preguntado mucho, al grado
dl' hacerse de moda, que si América
tiene un destino singular; que si fiene
o tendrá una expresión cultural propia, diferente de la europea. No vacilo en afirmarlo. ¿No lo tiene cada
individuo y cada pueblo? ¿Por qué no
tnmbién un continente? Una de las
conquistas de la ultra-elaborada filosofía europea, el relativismo histórico,
nos lo ha hecho creer. Es curioso.
En una reunión de sabios europeos
y americanos celebrada en Buenos
Aires en 1936, se trató muy seria y
formalmente de encontrar la diferencia entre la cultura europea y la americana, y no se dió con ella. Los sabios americanos, llevados de una convicción profunda, hi&lt;;:ieron esfuerzos
para ponerla de manifiesto, aduciendo
cuantos argumentos podrían exprimir
d(; su inteligencia y conocimientos;
pero ante la cartesiana exigencia de
los sabios europeos de presentarla con
claridad y precisión, los americanos
fracasaron, y la cuestión quedó sin
resolver.
Sin embargo, si los americanos no
pudieron concretar diferencias en

La vieja Europa, cargada de ciencia
y de conciencia, pidiendo precisiones
a la joven América acerca de su propio ser! Podía dárselas, sin duda, en

aquellos asuntos en que ella ha sido
su maestra, pero nunca respecto a su

propia vida, de su íntima profundidad; como no lo hubiera hecho en sus
mocedades la hoy secular cultura si
otra más antigua -la greco-latina, por
ejempla- la hubiera podido interpelar. Imaginemos a un filósofo de la
antigua Grecia o de Alejandria preguntando a otro del Renacimiento la
diferencia entre una y otra épocas.
Este no hubiera podido. descubrirla
Y hoy la ve Europa tan clara! Ya logrará también el Nuevo Mundo la visión de sí mismo cuando llegue a la
madurez o, al menos, ya tendr:l ideas
p1 ecisas al respecto, como las tiene de

st' propio ser la cultura occidental.
Entre tanto, la adivinamos. Y para
tener fe en esta adivinación, nos sirve
de apoyó -caso curioso otra vez- la
flosofia irracionalista europea, que parece tener también en parte, como el

relativismo, rango de verdad definitiva.
En la entraña de Jo americano está
el germen de una nueva concepción

del mundo y de la vida, de una nueactitud y una nueva conducta ante los mismos; está el embrión, en suma, de una cultura que será diferente
v2

dt la europea, como ésta lo es de la
mediterránea, de la arábiga, de la
(Pasa a la Pág. 7)

�LIBROS

RFERENCIR YEFERENCIR

EN LH UNIVERSIDHD
EN LA IV ANUALIDAD DE LOS CURSOS DE INVIERNO

en el que con razón afirma que todos
los cri ticos se han ocupado de la persona del gran dramaturgo., pero ninguno ha tratado su obra. Considera
que O'Neill hizo posible todo el actual
teatro norteamericano. Termina con
estas palabras: u claro que si de Eugcnoi O'Neill se ha dicho todo, de su
obra está casi todo por decir, porque
es la ingente obra de un coloso, comparable a los más excelsos nombres
del teatro universal".

A.R.G.
CONFERENCIAS SOBRE
MATEMATICAS
En los primeros días del mes en

curso, el notable físico y Doctor en
Matemáticas Don Carlos Graef Fernández, Director de Cultura Superior Y
de la Investigación Científica de la Se-

cretaría de Educación Pública, sobre
tópicos matemáticos.

martes 9, Porfirio Barba Jacob, el
ltombre que parecía un caballo. Evocación y recuerdos de un gran poeta
marihuana; miércoles 10, José Ingenieros: bosquejo de una vida ascendente; jueves 11, Pensamiento y aclitüd de Fernando de los Ríos, y viernes 12, La lección de Enrique José Varcna.
Las Conferencias se peroraron a las
21 horas de los días indicandos en la
sola destinada a esto's actos dr la Universidad.
Con motivo de la presencia de Roa
en Monterrey, el Departamento de Acción Social le obsequió un sobretiro
dl' las Conferencias que profesó el pasBdo Verano en torno al tema "Variaciones sobl'e el espíritu de nuestro
tiempo", temas que aparecerán en la
Revista "UNIVERSIDAD", número 12,
próxima a aparecer . La carátula del
ejemplar fué dibujada por el artista
Jorge Rangel Guerra, y un retrato,
debido a la pluma del Profesor Alfons0 Reyes, figura en las páginas del
opúsculo.

El Doctor Groe/ Fernández en su

disertación.

Concurrieron a sus amenas lecciones los Maestros de las Facultades de
Ingeniería y Arquitectura de la Uni-

versidad; alumnos pasantes y .de años
superiores de estas Facultades y pú-

blico general, interesado en los temas
que ha tratado con tan grata maestría
el Maestro Graef.
El conocido Profesor recibió esos
mismos días invitación de la Universidad, para reiterar su presencia durante los Cursos de Verano, en cuyo
ciclo de extensión universitaria profesará cinco Conferencias sobre uEI
Concepto del número en las hfatemáticas contempor3neas". Su presencia
será del lunes 19 al viernes 23 de julio
venidero.
EL DOCTOR RAUL ROA
Segunda vez el Doctor Raúl Roa, Decono de la Facultad de Derecho Público y Ciencias Politicas de la Universidad de ]a Habana, se presentó como Maestro huésped de la IV An~aliclad de los Cursos de Invierno, que organiza el Departamento de Acción Socia] Universitaria, regentado por eJ Señor Licenciado Fidencio de la Fuente
OH-vares.

TEATRO EN LA UNIVERSIDAD
La Sección de Teatro del Departamento de Acción Social, apartado que
dirige magistralmente el artista y
Maestro Sergio Garza Zambrano dió
una 1meva muestra de su actividad
cnnstante. Esta vez se puso en escena
una obra de trama bíblica, cuyos perscnajes estuvieron caracterizados con
raro acierto, en cuanto a la psicología
y al atuendo.
LAS PALABRAS EN LA ARENA, tragedia original, en un acto, debida al
dr.arnaturgo Antonio Buero Vallejo, fué
pvesentada con excelentes cualidades
artísticas por el elenco que dirige el
Maestro Garza Zambrano. Fué representada en el Aula magna universitaria "Fray Servando Teresa de Mier",
de nuestra Casa de Estudios, el sábado
20 y el domingo 21, a las 21 horas,
cvn la escenografia de Don Guillermo
Barrón.
Figuraron en esta reaJización dramática el propio Sergio Garza Zambrano, Mariluz Gutiérrez, Margarita
Ll'al Treviño, Francisco Sánchcz M.,

Aferencia

CONFERE:-ICIAS EN LA FACULTAD
DE FILOSOFIA Y LETRAS
Con Ja iniciativa del Scfior Licenciado Alfonso Rangel Guerra,-y directnmente bajo la dirección del Doctor
Don Daniel ~1ir, el primero de ellos
Secretario de la Facultad de Filosofía
y Letras y el segundo Profesor de dicha Entidad y organizador de Conferrncia, tuvo lugar el presente mes un
Ciclo de disertaciones, servido por cinco 11aestros de la referida Facultad.
El miércoles 3 del que cursaJ en el
local de la Institución, tuvo a su cargo 1a primera Conferencia el Doctor
en Filosofía Christián Brunet, en torrn: al tema "Creación y Critica en el
Arten; el día 10, el Señor Licenciado
Genaro Salinas Quiroga, Director ele
las Escuelas del Bachillerato, disertó
sobre "La figura egregia d~ Don Antonio Caso", Conferencia dictada con
ocasión al octavo aniversario de la

El Doctor Raúl Roa.
Del lunes 8 al viernes 12 del actual
tuvo lugar Ja serie de Conferencias del
Profesor Roa, quien sustentó lo5 siguientes temas: Lunes 8, El americanismo ejemplar de Manuel Sanguily;

(Viene de la Pág. 2)

El acto inaugural de la Exposición de Pintura.

Anselmo González Zambrano, Valentín
Rodríguez y José García Tenorio.
La segunda jornada dramática se
celebró el sábado 27 y el domingo 28
de los corrientes, con la presentación
de LA BARCA SIN PESCADOR, obra
original de Alejandro Casona, que ya
antes había sido gustada por el públicc· de :Monterrey.
Participaron en esta representación
1largarita Delgado, Gloria González,
FJorinda Flores, Amparo Rubin, l\lanucl Julio · Barragán, Sergio Garza
Zambrano, Anselmo González Zambrano, José García Tenorio, Jesús GuiUermoprieto, Valentin Rodriguez y Francisco Sánchez )IuriJlo.
Con este evento quedó cerrada la
actividad dramática de la IV Anualidad de los Cursos de Invierno.

Un pasaje de "Las Palabl'as en la Arena".

Armas y Letras

+

Pág. 2

muerte del Maestro. En una de sus
frases expresó el conferenciante: uFué
en· el siglo XX el más ilustre representante de la cátedra mexicana; el pens:1dor de más valor en nuestras aulas;
fa inteligencia de más prestigio en
nuestros paraninfos; el espíritu más
pt!l'O y limpio de nuestra Nación."
El dia 17, el propio Doctor Mir sus- .
tentó una plática sobre "La tragedia
del tiempo en Azorin", pronunciada
Cl·Il notable y revelador éxito.
El miércoles 24 correspondió al notnble escritor y Profesor de Literatura
ga11ega Don Rafael Dieste una charla
original e interesante sobre la noción
del mundo sensible titulada "La Paloma equis",
Terminó este ciclo de Conferencias
con Ja presencia del Licenciado en
Derecho por la Universidad de Belgrado Radijov Stankovich, sobre el tema "El problema axiológico en la actualidad."

La Cnivcrsídad, la Razón

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NUMhROS 4748

SEIS

C!i\'CO PI:-ITORES REGIOMONTANOS
Bajo los auspicios del Departamento
ck Acción Social y al través de su Escuela de Artes Plásticas, el 19 del que
cursaJ a ]as 19 horas, se abrió en el
mezzanine de la Librrria Cosmos de
esta Ciudad el muy valioso acervo pictórico de los artistas regiomontanos,
Profesores de dicha Escuela José Guadalupe Ramírez, Jorge Rangel Guerra,
Helena Totmács, Antonio Pruneda y
11odolfo Ríos, inaugurando el acto el
Señor Licenciado Fidencio de la Fuente Olivares, Jefe del Departamento de
Acción Social de la Universidad.
La Exposición, en conjunto, titula•
lb Cinco Pintores Regiomontanos, tendrá actos exclusivos, ilustrados para
cnda exponente, con una conferencia
c¡ue estará a cargo de destacados intelectuales de Monterrey y de la Unin·rsidad, con la siguiente secuencia:
del 2 al 9 de abril se presentará el
acervo del pintor Ramírez; del 10 al
Hl, et de la pintora Tolmács; del 17 al
21. el de Ríos; del 24 al 30 el de Rangel y el de Pruneda, del lo. al 7 de
mayo.
El catálogo de Antonio Pruneda'
C(1mprende veinte realizaciones artísticas: Retrato, Mujer y ll'iffa, Caballos,
De Misa, Bafüstas, Paisaje, Charla, Músicos, XiI1os en el río, Retrato de la seffora Uribe, Retrato de Lupita Martíne:, Retrato de Eladi:mer González,
Retrato, Cabalfo enloquecido, Nirias en
lo loma, n·aturaleza muerta, Danza, Bebedores y Desnudo.
El pintor José Guadalupe Ramirez
presentó veinte piezas de un Subido
Yelor estético: La espera (1952-53),
Los esposos (1952-53), Piedras mexicanas (191), Plañidera (1952; propie(Pasa a la Pág. 3)

y ...

ALCALA
Revista Universitaria Españo]a.
Redacción y Administración Alcalá,
44, 6a. Planta. }ladrid. - Paseo de la
Gracia, 4, Barcelona, España.
Números 47-48.-10 de Enero de 1954.
Se publica en este número, de Karl
Jaspers, "La Lniversidad y la Razón",
sin que se indique a quien se debe la
traducción espa1lola. En las Universidodes -dice Jaspers- es donde tiene
lugar la lucha de la razón, donde la
Filosofía y la Teología se proponen alcanzar la máxima auto-conciencia.
Sin embargo, sigue diciendo, la Filosofía ocupa actualmente un reducido
lugar en las Universidades de hoy, y
la causa la encuentra en la división en
compartimientos que sufre el conocimiento actual, que se ha convertido
en un conjunto de disciplinas especializadas, y en la falta de una filosofía
que alcance las dimensiones de la Razón del mundo moderno. Señala claramente que ]a enseñanza de la filosofía se basa sobre un estudio especializado, siendo su tarea impartir conocimiento de las categorías y métodos
del pensamiento. Pero estó no es en
sí mismo Filosofía, sino aque1la sin
Jo cual no se puede hacer Filosofía.
Más adelante, encontramos esta certer,1 afirmación: "La Filosofía, como
materia especial, es un asunto discutible. Como materia de enseñanza, su
tarea no es otra que dirigir la atención". Aquí encontramos claramente
expuesto el papel que desempeña én
las Universidades ]a enseñanza de la

Filosofía., y _q ue . no es eso que muchos
utilitaristas afirman, al decir que en
la~ actuales Universidades ya no se requiere este tipo de estudios ..... En páginas interiores encontramos dos artículos sobre París. El primero, de Jos(• 11aria Rodríguez ~féndez, son Tres
Notas sobre la Ciudad Luz, y en ellas
campea el espíritu que el autor quiere
forzosamente descubrir en cada uno
de los aspectos de esta ciudad. El
Bosque de Bolonia, la voz parisina de
Edith Piaff y la Torre Eiffel, son estas tres notas; en la primera nos dice
que París está poblada por aquellos
que viven de recuerdos, y que por lo
tanto "para recordar es necesario desintegrarse de "propósito", faltando
enton&lt;!es el motor de la continuidad,
confesando en seguida que él es uno
ck los que están a punto de perderlo,
Jo que justifica el sabor amargo de estn nota, y que derramó en parecidas
proporciones sobre el resto del artículo. De Ernesto Francisco Jareño
C'i el segundo, y que presenta de Paris
un rostro distinto. Se ocupa el autor
de este articulo del Barrio Latino
cuando la Sorbona cumplió Siete Siglos: "el Barrio Latino de París es un
rincón del planeta donde se vive con
un sentido íntimamente trascendental,
ascético casi, no siendo raro recibir
por aquí la suprema lección de humildad que nos dan esos artistas callejeros, arrodillados en la acera para evocar sobre ella con yesos de colores las
fachadas luminosas de las viejas catedrales ...... " "El Teatro de O'Neill" es
u11 articulo de Juan Emilio Aragonés,

dad del Lic. Héctor González); Mujeres caminando (1952-53); Crucifixión
(1951-1954), Flores en rosa (1951)
Flores en a,:ul (1951), Sombra a la luna (1954), Tehuw,a (1952-53), El duelo (1952-54), La visita (1952-53), Niña
cc,nlra la luz (1954), Flores (1950; propiedad del Señor Liobo Torres), Juguetes (1953), Plegaria (1951; propiedad del Lic. Luis Astey) y Naturaleza
muerta (1951) .
El repertorio pictórico del pintor
Jorge Rangel comprende veintidós
piezas: Los Novios, Madre e hija, Quinctariera, Pordioseros, Mujer en la ventana, Adolescentes, La muerte venciendo al hombre, Retrato de la señora X,
Cabe=a, Cabeza de perfil, Retrato de
mi hermano, La mujer que ve al frente, Retrato del Doctor Christian Brunei, Retrato de la señorita Consuelo
Rangel, Retrato de la seíiorita Consuelo Renga!, Niiia en blanco, Guache, Albol'ada y Sebastián martiri=ado.
Rodolfo Ríos ilustró la Exposición
con catorce ejecuciones: Retrato de
m, esposa, Autorretrato, Animales,
Rancho nuevo, Desnudo, Al panteón,
Paisaje, Cabeza de mujer, Muchacho,
Hombl'e en blanco, Cabeza de niño,
Cabe=a de niño, La monja y la niña,
Crucifixión.
El acervo de la pintora Helena Tolmács presentó veintitrés ejecuciones:
Xaturaleza muertu, Jarrón con tres naranjas, Barack, La casa a=ul, Paisaje,
Paisaje, El caballito, Iglesia de San
Elías, Atrio de la Catedral de Cuernavaca, Frutas, Jarrón con frutas, Paisaje de la Silla, Flores con frutas, Sierr&lt;t Madre, La casa de Trinitas y Josemaria, Paisaje, Naturaleza muerta con
jarrón, Manzano, Peras, Manzana y jana de cobre, San Pedro, Interior.
Vn artístico catálogo destacó la importancia de esta Exposición de Cinco
Pintores regiomontanos, con enjundio-

sos y bien cortados artículos de Jorge
Rangel, José Guadalupe Ramírez, Doctor Federico Uribc, Cbristián Brunet,
Ramiro Garaz y Licenciado Fidencio
de la Fuente Olivares, Director del
D.A.S. U.
Las palabras del Señor Licenciado
d~ la Fuente, que sirven de pórtico al
elegante catúlogo de la Exposición,
justifican más de la cuenta las excelencias de esta obra realizada por la juventud bajo los generosos y pródigos
auspicios de la Universidad de Nuevo
León. El Licenciado de la Fuente ha
escrito: "Con agrado presentamos, a
fo enterada pupila del público de Monleney y a la cl'ítica generosa, las primicias pictóricas de la primera generación formada en la entraña de 1rnestra Sección de Arles Plásticas.
El sendero recorrido hasta ahora,
por el empe,io juvenil, es relativamente breve; pero la brevedad no oculta
el fruto que enseña finos atisbos personales, balbuceos fecundos, que ibican a los integrantes de esta generación en el predio límpido y emocionado del arte.
Afinar la técnica, imprimirle aristas
pasonales, es la tarea cercana de este
pwiado de jóvenes; por lo demás el
ticmupo brindará, en su decurso, el teso1·0 de experiencias propicias para la
obra definitiva.

EL DOCTOR EDELMIRO
RANGEL TREVIÑO
El martes 30 del que cursa dejó de
c~:istir el Sefior Doctor Don Ede]miro
Bangel Treviño, cuya significativa desnparición tuvo eco en ]a Universidad,
por haber sido padre del actual Rector, Licenciado Raúl Rangel Frías y
de varios pTofcsionistas, encumbrados
Eotoriamente en el mundo científico
de Monterrey y Profesores de la Facultad de Medicina nuevoleonesa.
El Doctor Rangel dejó este mundo a
una edad avanzada después de un largo padecimiento.
Realizó sus estudios en Monterrey,
eu el ya casí centenario Colegio Civil
del Estado y fungió después como
Maestro.
Hizo estudios de especialización y
ejerció profesionalmente cerca de med 10 siglo con pública fama de dedicadón, generosidad y amor al prójimo.
Por medio de estas columnas universitarias, el Consejo de esta Casa de
Estudios, sus Profesores, alumnos, empleados administrativos y servidores
tributan al Rector de la Universidad,
Licenciado Raúl Rangel Frias, un con~
dolido adicto y sensible pésame, suplicándole hacerlo patente a sus familiares del ilustre desaparecido.

El sepelio del Doctor Edelmiro Rangel Treviiío.

Armas y Letras + Pág. 3

�RI 1 DEL

'¡

Frente al acto de conocer, la actitud ingenua y espontánea
es de considerar que, fuera de mí, como sujeto conocedor,. ~~y
cosas y que estas cosas son tales como las conozco. Esta posicion
ingenua es adoptada por el realismo que hace de ~Ha "ipso facto" una actitud filosófica valiosa: Hay un pensamiento por una
parte y un objeto por otra, que existen separadamente pero que
pueden comunicarse, puesto que sus estructuras concuerda?·
Fundamentados en el sér, sujeto y objeto se encuentran en el.
Es una evidencia del sentido común. El pensamiento extrae de
su objeto lo inteligible que este o~jeto con~iene: tiene en efec~o,
el pensamiento, el poder de despo¡ar su ob¡eto de lo q1;1e cambi~,
aparece y desaparece (accidentes) para lo gr.ar la realidad en si,
inmutable e inteligible, substrato. de los accidentes (la substan•
cia).
hay del sér mismo de apariencia que
no se reduce al ser de la conciencia
el realismo dista de ser apodíctica, -nos alejamos de Berkeley-. Esta
Descartes, en búsqueda de una prime- última actitud de un realismo de la
ra certidumbre de la que pueda dedu- apariencia o de un idealismo trascencir todas las demás, no encuentra sino dental (lo que es equivalente) es la de
la de su existencia. "Cógito ergo sum". la Fenomenología que, inaugurada por
El pensamiento quedó solo; él es el Edmund Husserl, permanece la estrucúnico absolutamente evidente; para él tura de base de la Filosofía contemhay la existencia de lo otro; en él re- poránea hasta J ean Paul Sartre. Pasiden los criterios de la verdad: la rece que Husserl no ha visto todas las
claridad y la distinción de las ideas. implicaciones de su genial descubriDesde luego, la existencia del mundo miento. La existencia de la exterioriexterior está amenazada. ¿ A título de dad del mundo notoriamente no parequé existe todavía una realidad si su ce muy sólidamente establecida. Haestructura, su "verdad" no son evi- remos entonces un llamado a Sartre,
dentemente bailables sino en la con- cuya argumentación contra el idealisciencia? Será preciso que Dios, por mo berkeliano es mucho más vigorosu veracidad, garantice que un mundo sa, sin salirse, sin embargo, de la
exterior corresponde realmente a la orientación filosófica fundamental de
jmpresión espontánea que tenemos de Husserl. Es evidente que no consideraremos a Husserl y a Sartre sino desque tal mundo existe.
¿Este mundo, esta materia a distan- de el punto de vista único del problecia de mí, es conocida? preguntará ma crítico del conocimiento q~e acBerkeley. Si es conocida, es entonces tualmente nos ocupa.
Consideraremos primero la fenomede orden ideal y no existe como materia en sí. Si no es conocida, ¿ cómo nología como método; luego exvonentonces poder afirmar su existencia? dremos el "cógito" tal como lo conSj no es percibida ¿ cómo puedo afir- cibe Husserl; finalmente veremos con
marla? Y si es pércibida no tiene otro Husserl y Sartre en qué sentido se desér que el . mismo de ser percibida. bt' entender la existencia de un mun"Ens est percipi aut perciper". Tal es do exterior.
Método Fenomenológico. Cuando
el idealismo en su forma más radical.
Aunque en su punto de partida Husserl al principio de nuestro siglo
Kant quiera establecer como dato pri- v::i a desempeñar un papel en el desamordial la experiencia, es decir la in- rrollo de la consciencia filosófica, dotuición de un. dato exterior, no escapa tándola en cierta forma de una nueva
finalmente al idealismo: las formas dimensión -la Fenomenología- el
mismas de mi conocimiento sensible sistema en boga es el positivismo.
Esta doctrina, es la que elaboró en
-espacio y tiempo---- son estructuras
del sujeto. En estas formas se presen- Francia Augusto Compte: las pretenta "algo"; no se sabe qué, puesto que ciones de la Filosofía son vanas, anuneste "algo" no se nos puede aparecer cia el pensador francés. Alejémonos
sino a través y por los cuadros intra- d&lt;.' esta infructuosa búsqueda de im-·
subjetivos. ¿Entonces porqué guardar _ posibles soluciones á problemas de
ese "algo" que cae bajo los golpes de otra edad. Contentémonos con tomar
la argumentación de Berkeley contra frente al mundo una actitud científifo materia: si no es conocido, a nom- ca: registremos y ordenemos los hebre de qué afirmar su existencia?.
chos positivos sin buscar lo que la exLa actitud que frente al problema ptriencia no proporciona.
crítico que queremos a qui considerar,
Frente a este positivismo, Husserl
concede al idealismo que no hay que toma una actitud comparable a la de
defender la existencia de una reali- Kant para con el empirismo de Hume:
dad, más allá de las apariencias, subs- puede ser legítimo no querer ocupartrato, substancia, manera de "forro" se sino de ciencia; esto no impide que
del mundo de los fenómenos. Esta e!:;ta ciencia necesite ser fundamentasnbstancia de Aristóteles, que vuelve a da. No es para sí misma su propio
tomar por su cuenta Descartes, de la fllndamento. La 1ey científica exprecual Kant mismo no supo totalmente sn una necesidad que no justifica el
deshacerse (El nuómeno, aunque in- solo hecho observable por la sola raconocible, existe por lo menos como zón de que los hechos son siempre
limite de nuestro conocimiento) es cr,ntingentes: no imp1ican en ellos
una noción sin objeto, que ha estor- mismos nada sino su sola existencia.
bado a la Filosofía hasta hoy en día, Por el contrario, la ley de Ja Física
cargándola de "dualismos" insolubles matemática no nos enseña que tal hee inútiles. No hay otra realidad más cho siguió a otro, sino que tal hecho
que la del fenómeno. Ningún sér en sí, siendo, tal otro seguil'á necesariamen"detrás de" la apariencia -estamos te. Este vinculo necesario no está en
aquí muy cerca del idealismo- Pero el hecho observado. ¿En dónde está

Luego, juzgando que la evidencia

del sentido común en la que se apoya

1rnes?; en otros términos ¿~ué es 1~
que fundamenta esta necesidad; que
es Jo que fundamenta la ciencia?
La justificación de esta necesidad,
el realismo la creía hallar en una estructura metafísica de la realidad: la
substancia. Sí la ley física enuncia
una relación necesaria y durable, es
porque los hechos observados Y cambiantes son apariencias de una realidad inmóvil. Lo que establece un
vinculo durable entre hechos transitorios, es la substancia para la cual
estos hechos son accidentes que no tienen ningún sér, sino como las apariencias de esta substancia que existe
en sí, más allá de sus manifestaciones.
Desde Kant al contrario, lo que garantiza esta necesidad del juicio científico no es una estructura metafísica
de la realidad, un "forro" que constituiría el sér-en-sí, en relación con el
fc.nómeno. Esta necesidad "no viene"
de la experiencia, deducida de intuiciones que permanecen particulares y
contingentes. Es al contrario, la experiencia la que "viene de" ella; o, en
otras palabras esta necesidad constituye la condición a priori de la experiencia. Esta necesidad reside· en las
estructuras lógicas del entendimiento.
En esto Husserl se muestra de
acuerdo con Kant. Pero esta explicación no le parece stúiciente. No se ha
llegado asi a la fundamentación última. De acuerdo con el positivismo,
Husserl exige una justificación de la
Lógica misma. Pero el desacuerdo no
tarda en afirmarse entre el positivismo y Husserl, cuando se trata de saber en qué fundamentar esta Lógica.
La costumbre es considerar a la Lógica como una ciencia normativa; como tal exige un fundamento teorético.
Bajo pena de ser gratuita y absurda
una norma debe descansar sobre un
hecho (la moral como conjunto de las
normas que deben seguir los hombres
tiene qué apoyarse sobre lo que es el
hombre, si no quiere correr el riesgo
de ser gratuita e inaplicable).
Este fundamento teorético que exige
la Lógica es, para el positivismo, la
Psicología: el estudio experimental de
las estructuras del espírHu permitirá
sólo decidir después la utilización que
el espíritu deba hacer de aquellas estructuras.
Kant ya había refutado implicitamente esta pretensión psicologista por
el hecho mismo de que rehusaba el
empirismo de Hume: la necesidad que
SC' manifiesta en la ciencia normativa
debe poder ser discernida igualmente
e1_1 la ciencia teorética que 1a 'fundamenta. Ahora bien, la psicología en
tr.nto que es experiencia de los hechos
psiquicos no presenta-tal necesidad. Al
contrario usa, en tanto que es estudio
científico de los hechos de consciencia, una armadura lógica que, desde
l_uego, presupone en lugar de fundar.
Para Kant, lo que fundamenta la Lógica como reglas de aplicación del espíritu a un dato, es la Lógica a priori, trascendental, es decir las estructuras gracias a las cuales el espíritu
conoce necesariamente un objeto en
general.
Este argumento de Kant, Husserl lo
constituye como su punto de partida
en la critica del "psicologismo" "Así
dice Kant que, si tomásemos los principios a la psicología, únicamente veríamos ·cómo tiene lugar el pensamiento bajo las distintas condiciones subje-

Armas y Letras + Pág. 4

th,as, pero así sólo llegaríamos al conocimiento de leyes contipgentes pero no necesarias".
Este rehusar del psicologismo,
Husserl, en distintos lugares, pero sobre todo en sus "Investigaciones Lógicas", lo apoya en otros argumentos:
~Primero, analizando las consecuencias del psicologismo, comprueba que esta actitud conduce el espíritu, al escepticismo y a todos los
absurdos que lo acompañan. Si las
conciencias existentes en su diversidad deben ser el fundamento último
del conocimiento, finalizamos en un
relativismo que no puede sino llevarnos al escepticismo total: "Verdad más acá de los Pirineos, error
más allá" escribía Pascal. En otras
palabras: no hay verdad; lo que es
inaceptable por la razón de que el
escepticismo implica la imposibilidad de cualquier tesis inclusive la
suya. "No hay verdad', es equivalente de: "Existe la verdad de que
no hay verdad".
Este relativismo inadmisible se
manifiesta hasta en la enunciación
que da Stuart Mili del principio de
identidad: "Para una 11!-isma persona, en el mismo lugar, en el mismo
tiempo, es imposible pensar A y no
A "La persona, el lugar y el tiempo
no tienen nada que ver aquí, piensa
Husserl. Es imposible pensar A y
no-A" la persona, el lugar y el tiempo no tienen nada que ver aquí,
piensa Husserl. Es imposible pensar A y no-A por si A es, no-A no
puede ser, y esto para cualquier persona, humana o divina.
Después de haber dilucidado y
criticado las consecuencias del psicologismo, Husserl lo considera en
si mismo; la ciencia teorética que
fundamenta la Lógica no es la Psicología: el fundamento no está en
mi pensamiento si no en las cosas.
Cuando los psicologistas expresan
los principios lógicos en la forma
siguiente: "Nadie puede admitir que
lo mismo sea y no sea", convendría
añadir: "Nadie que fuera racional".
Esta imposibilidad no existe sino
para el que quiere juzgar correctamen1e y para nadie más. No hay
''necesidad" Psicológica.
-Además el psicólogo que hace
el inventario del contenido de un
espíritu, descubre allí contradicciones inadvertidas por el sujeto. "Convendría entonces, escribe Husserl,
preguntarse si las contradicciones
inadvertidas no serían también con~
tradicciones y si el principio lógico
declara solamente imposibles las
contradicciones advertidasn.
-En fin, los psicologistas ·creen encontrar la base de la evidencia de
los principios lógicos en "la necesidad que nos constriñe a tener por
cierta una conclusión; pero queda
cierto que e[ que se aferra a un paralogismo "siente" esta necesidad
con la misma fuerza que el que razona correctamente".
Es cierto que la Lógica posee una
base teorética; pero esta base la debemos buscar en ella misma. Hay una
Lógica normativa porque hay una Lógica teorética. Los principios primeros no son normas sino por que son
autes de todo principio. Cuando digo
A no puede ser no-A. no enuncio una
norma que habré de fundamentar; por

otra parte sino la ley misma de las co-

sas, necesaria e intangible. Las leyes
teoréticas que son la base de la Lógica expresan estructuras inviolables y
eternas y eternas de los seres, lo que
Husserl llama esencias. Decir que· A
es no-A, no es solamente enunciar un
absurdo en el acto de juzgar, sino una
incompatibilidad entre A real y no-A
real; lo que no quiere decir, entre A
en sí y no-A en sí. A que es para
Husserl la "realidad" es el objeto de
pensamiento en tanto que es pensado.
A partir del momento en que hay un
objeto pensado (realidad,) es forzosamente incompatible con su contrario.
Se sigue de esta precisión que, no
siendo el principio de una cosa en si
sino de una cosa en lanto que es pensado, o mejor dicho del pensamiento
-de una cosa (es decir del fenómeno
que es para Husserl la realidad) el
conjunto de ]os principios que constituyen la Lógica Trascendental como
base teorética de la lógica aplicada es
a priori, corno condición no de nuestro conocimiento sino del conocimientc. en general.
En este sentido la Lógica formal que
enuncia principios independientementr &lt;le cualquier contenido que sea como formas puras válidas en sí, no
existe. La Lógica Teorética es siempre trascendental, es decir válida en
función de un coritenido posible. Asi,
cuando digo A no puede ser no-A, este
principio, aunque a priori, esta fundamentado in re, es decir en relación
con toda realidad posible. ( A) y la negación de esta realidad (no-A). En
ujngún caso este principio puede ser
deducido de la experiencia como lo
quiere el positivismo: es el contrario ]a condición de esta experiencia.
Husserl no entiende otra cosa cuando
dice que el principio es a priori. Esto
no significa que exista en sí e independientemente de toda experiencia
real, sino como condición (epistemologicamente anterior) del conocimientc de una realidad que no deja de ser
su fundamento ontológico último.
Resumamos. En sus críticas del psicologismo, Husserl rehusa el realismo
y el dualismo de la substancia opuesta
a sus manifestaciones. Pero se opone
también al subjetivismo. "Objetiviza"
el fenómeno es decir que le confiere
una estructura extramental o más
c&gt;.actamente, fundamenta la estructura mental en una relación con el fenómeno como objeto. La consciencia
no existe sino como tendida hacia un
otro (intencionalidad) y los principios de esta consciencia no son sino en
función de este "aliud" hacia el cual
1a esencia misma de la consciencia
consiste en tenderse.
Frente a la apariencia el positivismo y el realismo tratan de "explicarhl'. Explicarla, es abandonarla para
pasar a otra cosa que Je sirva de fundamento. La actitud explicativa supone una duda sobre la realidad de las
apariencias mismas a las que la explic:1ción tiende a substituir otra cosa, la
substancia por ejemplo. El sabio no
hace otra cosa cuando trata de reemplazar hechos por una ley: "Desvaloriza las apariencias y valoriza las teorías hipotéticas que las fundamentan".
El positivismo introdujo tal achtucl
-válida para el sabio---- en el campo
de la Filosofía. De ello resulta: lo. la
iumersión en la objetividad en Jugar
d(• la trascendencia que i!Onstituye Ja

Filosofia como tal; 2o. la obligación dad . La definición realista de la verde recurrir al dualismo de los acci- dad: "Adaequatio rei te intellectus"
dentes y de la substancia, cosa en si (la coincidencia de la cosa y del penele la que se ignora a la vez lo que es samiento), no anuncia sino un círculo
y qué relaciones tiene con los acciden- vicioso. Para verificar si la "cosa"
tes que la manifiestan. Debemos ha- coincide con mi pensamiento, debo
cer frente al dualismo insoluble tan saber primero 1o que es en si esta copronto como queramos hacer obra me- sa, es decir, estar ya asegurado de la
tafísica.
posesión de la verdad, lo que es preNo hay un sér-en-si más allá del fe- cisamente el problema. Es un círculo
nómeno. El fenómeno es lo que es en vicioso que se explica por el hecho de
si mismo. Sartre escribirá: "La fuer- que el pensamiento y la verificación
za, por ejemplo, no es un connatu~ son ambos fenómenos de consciencia.
metafisico y de especie desconocida
No hay pues ninguna actitud posique se esconda tras de sus efectos ble sino la de buscar en el seno mismo
(aceleraciones, desviaciones, etc.): es del pensamiento el criterio de la reael conjunto de sus efectos. Igualmen- lidad y de la verdad. Pero entonte la corriente eléctrica no tiene re- ces ¿no corremos el riesgo de reverso secreto: no es nada sino el con- caer en este subjetivismo relativista
junto de las acciones físico-químicas que Husserl combatía en los psicolo(electrolisis, incandescencia de un fi- gistas? ¿No hacemos acaso otra cosa
Llmento de carbón, desplazamiento de que volver al escepticismo de Protálo aguja del galvanómetro, etc.) que la gÜras? ¿No se vuelve el hombre "la
manifiestan .... La apariencia remite medida de todas las cosas"? No, no
a la serie total de las apariencias y c2emos de esta manera, piensa Hussel,
a una realidad escondida que habría ni en el subjetivismo, ni en el relatiacaparado para si todo el sér de la vismo.
existencia.,,
No hay subjetivismo por la razón
Aquí se presenta una pregunta: mayor de que los datos de consciencia,
¿Cómo comprender que el "en-sí" de que la Fenomenología considera, son
la objetividad, del fenómeno se deje objetos distintos en sí de la conscienaprehender y representar? ¿Cómo en cia, puesto que ésta puede tomar para
otros términos se puede volver subje- cún ellos la distancia que caracteriza
tiva?
lo actitud reflexiva. No hay tampoco
Lo que caracteriza el método feno- rt: lativismo, pues que al contrario son
menológico es la actitud Hreflexiva". las estructuras ideales a priori las que
Espontáneamente nuestra mirada se fundamentan la necesidad de la unidirige hacia los objetos conocidos. En versalidad . En Husserl, como en Desla Fenomcllologia al contrario desvia- cartes, el "cógito" se constituye al nemos Ja mirada hacia los actos mismos gar toda realidad contingente incluside: conocer para convertirlos en obje- , e la del Yo al cual está vinculado. Su
tos y extraerles su sentido implícito. dimensión misma es la Universalidad.
Ya no miro la manzana, sino mi miEl Cógito. La necesidad apodíctica
rada dt}-la-manzana, objeto, de mi de la Lógica no está fundamentada coconciencia reflexíva que inventario, mo lo hemos visto en la Psicología:
tratando de descubrir en él sistemáti- coittiene e nsí misma su necesidad y
camente todas sus implicaciones.
su certidumbre. ¿Pero en qué fundaMientras que la Psicología conside- mentar, en ú1timo análisis, esa certir:, el contenido real de los estados de dumbre misma? Después de Descartes
conciencia y sus condiciones prácti- y como él Husserl experimenta la exicas, la Fenomenología considera el ac- gencia de una certidumbre apodíctica.
to de consciencia como tal, Jo que este
Al contrario de Hume y Kant, le paacto supone a priori y universalmente. rece que 1a experiencia no presenta
''La Fenomenología es a la Psicología e~te carácter ele evidencia que deben
lú que las matemáticas puras son a la n·vestir las verdades que sólo admite
Física".
un filósofo crítico. El ser de las cosas
es puramente fenomenal, contingente,
subjetivo. El sér parece recibir de la
* * *
consciencia sus estructuras hasta el
Se trata de saber ahora si esta in- punto que pensar una realidad fuera
luición de las relaciones fundamenta- de 1a consciencia es pensar en el vacío.
les, como ]as llama Husserl, halla el
Si el punto de partida del filósofo
sér y al inteligible.
debe ser una evidencia apodíctica, deSi, piensa Husserl; porque, al con- bemos confesar que la existencia del
trario de lo que creía Kant la intui- mundo exterior no puede de ninguna
ción intelectual existe: captamos in- manera ser este punto de partida. Hay
mediatamente, de una sola mirada y posibilidad de la no-existencia del
Dú de manera discursiva realidades
mundo. Los fenómenos que componen
ideales. El "cógito" es la primera ele mi experiencia del mundo exterior
estas intuiciones y garantiza todas las pueden perder su validez. El mundo
dtmás. Veo este rojo;tengo de él una no me es dado sino conio "lo que me
captación directa (intuición); pero es aparece,,. No es evidente ni en sus parpreciso que tenga también la intuición tes ni en su totalidad. No me presendC' la urojez", sin la cual "veo este ro- ta ninguno de los caracteres que hajo" no tendría en rigor ningún senti- rían de él una evidencia apodíctica v
do. La intuición para Husserl al igual nl·cesaria. Puede ser 11puesto fuera de
que para Bergson, permite a la cons- juego, puesto entre paréntesis", dice
ciencia lograr el sér y esto, "en los Husserl.
elatos inmediatos de la consciencia".
De esto se sigue que si la Filosofía
Con Jos dos grandes iniciadores del es una tentativa de búsqueda de un
pensamiento moderno, Descartes re- fundamento absoluto, debe investigar
gresa: el "cogito" es el "lugar filosó- en otra parte.
fico" privilegiado, el punto de encuenSi los fenómenos son "desvalorizatro único rlel sér y del conocer.
bles", presuponen siempre la existenEs evidente que una posición de es- cia del "cógito". Se puede poner el
te índole obliga a Husserl a volver a Universo entero entre paréntesis, peruna conceprión cartesiana de 1a ver- manece lo con que lo pongo entre pa-·

Armas y Letras + Pág. 5

ri·ntesis. Puedo dudar de todo, queda
la duda corno acto de un "cógito". Esk "cógito ergo sum" es la primera
evidencia para Husserl, como lo era
para Descartes, cuya actitud funda•
mental hasta ahora, el filósofo alemán
no hace sino tomar por su cuenta:
Búsqueda de una certidumbre; duda
para con todo lo que no presenta esta
certidumbre en una evidencia apodíctica; duda que se extiende necesariamente a todo menos al "cógito".
Luego el camino• seguido por
Husserl se aleja del de Descartes. La
"falla" cartesiana consiste, según
Husserl, en haber hecho del "ego" su
substancia pensante, punto de partida
de deducciones, según el principio de
causalidad. En lugar de deducciones
Husserl quiere proceder por evidencias apodícticas implicadas en el primer descubrimiento cierto, el del "cógito".
Es pues, un inventario de lo que implica el "cógito" lo que se propone
Hussserl. La captación misma de este
"cógito" fuera del conocimiento inmediato de un objeto en la actitud reflexiva ha conducido a Husserl a distinguir la experiencia sensible de la experiencia trascendental.
En ]a experiencia sensible se manifiesta un objeto (el rojo de esta pared,
por ejemplo). Pero puedo tomar una
actitud reflexiva, colocarme a distancia de esta totalidad: mi-experienciade-este-rojo. Trasciendo asi la experiencia inmeQ.iata, ya no siendo mi objeto este rojo sobre esta pared sino
mi mirada -en este-rojo, que se vuelve
a su vez objeto de mi experiencia ahora trascendental.
El "cógito" es trascendental en el
sentido que su fin no va a ser volver
a juntarse con el mundo de los objetos, como lo hizo Descartes, sino inventariar su propio dinamismo.
Será la singularidad de la Fenomenología en su oposición a las disciplinas objetivas, la de considerar siempre la experiencia trascendental. Hasta ahora las ciencias de la subjetividad (como la Psicología) habían considerado la subjetividad "realizada objetivamente" en el mundo. Se trata al
contrario de investigar el "ego" en
tanto que es sujeto de experiencia
trascendental excluyendo toda "objetivización" psicofísica (alma - cuerpo).
De esto se sigue que la actitud fenomenológica, 1a actitud reflexiva, la expt:riencia trascendental, son tres términos que se evocan recíprocamente. Describir el "cógito" trascendental
(es decir, el ele Descartes) en su acto
dP "cogitans" para explicitar su contenido trascendental (lo que este acto
significa para el "cógito") tal es la
Fenomenología trascendental que hace posible la actitud reflexiva. El
contenido objetivo del "cógito" (es decir, lo que "llena" la consciencia de
'('osas": percepciones, imaginaciones,
etc.) constituye el objeto de la Psicología Y, como tal, no interesa al fenomenólogo.
En efecto, 1a significación apodíctica del "cógito'', tal como la desprendió Descartes del mundo de la objetividad para trascender a este mundo, no se reduce a la existencia del
"ego"; incluye una extructura que
Husserl llama la "concretud", accesibilidad a una experiencia interna po(Pasa a la Pág. 6)

�La Fenomenologia ...
(Viene de la Pág. 5)
sible. Este "pensamiento'' que trasciende sus objetos no es una idea general, obtenida por abstracción, como
se obtienen los caracteres de la especie dejando por un lado las atribuciones individuales. No se ha hecho abstracción de los "pensamientos individuales" para hallar el Pensamiento en
general. Solamente se ha comprobado
que el "cógitou sobrepasa todo contenido, se establece como certidumbre
inclcpendien temen te de este contenido. ero este "cógito" trascendental y
universal no permanece por ello menos concreto, es decir experimentable,
il!tuicionable, concretamente y no dc,luctible.
El argumento realista contra Des-curtes (no se puede deducir una existencia de una idea; ninguna idea implica su existencia) cae ante la precisión de Husserl: el Pensamiento, el
"cógito" trascendental no es una idea
general deducida, abstracta, es la captación de lo Universal en la "concretnd" misma, el Pensamiento, en mis
pensamientos, la "cogitatio" en el "cógito" que, por ser reflexivo y trascendental, no deja por ello de ser concreto: el ucógito" de mi experiencia
trascendental.
Ahora bien: el primer aspecto que
hallo con evidencia, cuando trato de
explicitar lo que "contiene" mi experiencia trascendental es esta característica que posee el "cógito", que lo
constituye, de tenderse hacia una realidad fuera de sí. El primer carácter
apodictico del "cógito", tal como me
lo revela la descripción fenomenológica de mi experiencia trascendental,
es la intencionalidad. Husserl llama
así precisamente a esta particularidad
de la consciencia de ser "consciencia"
de . . . "El "cógito" es correlativo a
un Hcogitatum". La consciencia está
tendida hacia un objeto, hacia el objeto en general, cualquiera que sea.
La consciencia, en tanto "desea" el objeto sin el cual no es nada, Husserl
la llama "conciencia internacional".
Ef objeto en general, en tanto que es
"deseado" por la consciencia como su
correlativo, recibe el nombre de "objeto intencional".
Los caracteres que pertenecen a 1a
consciencia internacional, los llama
Husserl "noéticos"; los que convienen
a! objeto intencional, reciben el nombre de "noemáticos". En otros términos son noéticos los modos de percibir (percepción sensible, memoria,
imaginación, etc.). Son noemáticos
los modos de ser percibidos (como
presente, posible, real, etc.). Los modos nomáticos son correlativos a los
nofticos como el objeto intencional es
correlativo a la consciencia intencional. A la percepción ( como modo
noético, es decir como modo de aprehensión de la consciencia), corresponde la presencia (como noemáticp, es
decir como modo del objeto de ser
aprehendido), etc.
El campo ilimitado de la vida pura
de la consciencia, es decir, el "cógito"
en su intencionalidad total, implica
pues forzosamente .el mundo-fenómeno que es el corolario noemático de
la consciencia.
Las correlaciones noéticas-noemáticas son concretas e individuales como
ya lo hemos señalado. La Fenomenología quiere hallar la individualidad
y la "concretud'' de sus estados. Para
que su descripción sea precisa el fenomenólogo no describirá "el acto del
"l'o" cuando mira una cosa" (esto seria recaer en la generalización, la abstracción y, al contrario de lo que Aristóteles creía, perder posibilidades de

lograr lo universal) sino "mi mirada
-."" la casa"; indicando la flecha que
esta mirada se considera en su intencionalidad sin la cual se desvanece.
Estas correlaciones presentarán ciertas formas de unidad que será preciso
revelar, tratando así de descubrir en
ello la unidad del Yo concreto mismo.
Nunca insistiremos demasiado al
tratar de expresar el pensamiento de
Husserl en el hecho de que "Yo concreto" se opone a "Yo abstracto", a
la idea general del Yo, y no a Universal. Esto signific.a que no se trata de
abstraer a partir de los actos del Yo,
estructuras objetivas teóricas, sino de
considerar est~ Yo en su situaciói:i intencional caract!!ristica. "Concretud"
en el sentido que .el Yo concreto es el
que es sujeto reflexivo de la investigación. Universal en el sentido que
no considero tal modo de representación de mi Yo ~ino todos sus modos
posibles.
La duración, 1iq.terna de la consciencia no es u.na ,serie de "cogitationes"
vinculadas entre sí por si mismas, sino una sintesis. Es una consciencia
una en ]a y por la que se constituye
la unidad de . u.na entidad intencional:
"el mismo cuQQ ·-el mismo para la
consciencia- puede estar presente én
la consciencia , ( en el mismo tiempo o
sucesivamente) e.n modos de consciencia separados y ,muy diferentes, por
cjtmplo percepción, recuerdos, esperas, juicios de yalor, etc.".
Sólo una sínte~is (y no una asociación) puede rea,~zar la consciencia de
una unidad en ,la unida(l de una consciencia que m~ l1ace posible todo conocimiento de la indentidad.
Esta síntesis . po se limita a esto: no
vincula solament~ estados individuales
sino todos los estados posibles de la
consciencia. L.::J. c9nscíencia considerada como sintesis de todos los estados
posibles tal es lo que Husserl llama
eJ "cógito" U11~versal.
La forma de esta síntesis, como ya
lo habia visto K~nt, es la consciencia
lnmanente del tiempo. Por esto el
"cógito" cons~derado debe ser a la vez
t:'niversal y Concreto, es decir considerado en su d~mensjón concreta:· el
tiempo.
Se trata de buscar precisamente el
carácter incond~c;ionado, universal de
lo concreto m~s,moi lo que Husserl Hama "eidos". L3: .;Fenomenología "eidética" tratará de , descubrir el sentido
universal e incondicionado del que el
condicionado es ~l signo. Este acto de
mí Yo significa, es decir, remite a . , .
No remite a una substancia, a una
esencia general, . &lt;;alocada trás este acto y que tend_damos que abstraer de
él. Remite a la totalidad de los actos
posibles, es decir.· al campo ilimitado
de la conscienci~. al "cógito" que reveln en cierta for~a. La significación
de este acto c&lt;;mcreto que no se puede
captar sino e 11: su sola "concretud",
tal es el "eid9,s'; ; que busca el fenomenólogo.
El análisis fenomenológico revela
que este mismo "ego", sujeto del "cógito", se halla como "un Yo que vive
esto o aque1Jo", .. El "cógito" en efecto
es la causa de ,actos que constituyen
un sér, un Yo cuyas estructuras serán
engendradas por la corriente de la
consciencia.. Un acto pasado del Hcógito" permanece. presente en cierta
forma y esto, de otra manera que por
el solo recuerdo de este acto me constituye, junto a otros actos del "cógito".
L'n poco a 1a m~nera del existencialista, para quien la existencia Precede a
fo esencia, H~1sserl no concibe el Yo
como una substancia dada, hecha, que
luego actuaria. , Contra lo afirmado
por Aristóteles, no piensa que tengamos primero ,, 11na esencia general, la
de hombre y que luego esta esencia
"piense", eng~drando así el "cógito".

Todo pasa al contrario como si la
consciencia se constituyera por sus
propios actos, como el hecho de un
rio y el rio mismo se constituyen por
st! 1;ropia corriente. Cómo no evocar
estos versos de Valéry:
Tu n'as pas perdu ces heures
Si Iégere tu demeures
Apres ces beaux abandons;
Pareille a celui qui pense
El dont l'ame se dépense
A s' accroitre de ses dons !
Este Yo asi engendrado en una manera de magnífica y angustiosa autocreación, Husserl no puede decir que
es una substancia sin despertar todos
los dualismos insolubles. Su autoconstitución misma es incompatible
con el concepto clásico de substancia:
el Yo se constituye a si mismo como
sujeto idéntico con sus apropiaciones
permanentes, es decir con lo que conserva de los actos, o de la negación de·
sus actos. Es, según Musserl el "polo''
de sus actos, atribuyendo a esta palabra un sentido muy ariálogo al que se
sus actos. Es, según Husserl el "polo"
Husserl lo llama una mónada, prefiriendo utilizar la terminología de
Leibnitz para escapar a la "substancia
prnsante" de Descartes quien, no to•
talmente liberado de la escolástica, se
expresa como si hubiera onlologicamcnte una substancia anterior a sus
actos. Esta "mónada" al pasar de la
Fenomenología a la Psicología se vuelve el "alma" tomada como objeto.
Pero la característica fundamental
del "cógito" del "ego" trascendental,
frente a este Yo es poder desvalorizarlo, ponerlo entre paréntesis como
a los otros fenómenos que constituyen
e! mundo. El "cógito" es esencialmente
trascendencia y en tanto que es inlencionalidad pura, trasciende a este Yo
mismo que engendra por sus actos. Es
lo que Sartre entenderá cuando defina la consciencia como libertad. Entre
et "cógitoH y el Yo, hay Hjnego" (en el
sentido de que se dice t¡ue hay juego
entre las ruedas de un engranaje no
exactamente adaptadas). El "cógito"
es libertad por la razón mayor de que
se constituye como trascendental,
arrancándose a la inmanencia del Yo
que engendra al rehusarle.
Paul Valery antes de Sartre había
notado estos dos caracteres correlativos de la consciencia, contenidos implicitamente en la noción husserliana
dl' intencionalidad, pero que el filósofo alemán no ha destacado claramente: el rehuso y la presencia. La
consciencia es constituida, nos dice
Va.lery, "por su rehuso indefinido de
ser cualquier cosa"; la consciencia debe negar de sí misma todo, inclusive
este Yo que engendra, para constituirs•~ como presencia pura a este mismo
Yo que ve, juzga, acepta o rechaza.
Rehuso, tal 11 el mar siempre renovado" puesto que deberá luego ver su
mirada, juzgar su JlllCIO, aceptar o
rc-lrnsar su aceptación o su rehuso
mismo.
J.'ame exposée aux torches du soltise
Jt' te soutiens, admirable justice
De la lumiere aux armes sans pitié
J¡) te rends purc a ta place premiere:
Hegarde loi! ...
Este arrancarse constituye la consciencia corno presencia. No es presencia a todo sino porque no se identifica con nada, presencia a la "durée"
de las cosas y ele los estados de consciencia, se desprende de ella para
ccnstituirse a si misma y dar sentido
a esta duración.
Midi la haut, Midi sans mouvement
En soi se pense et convient soimeme

Armas y Letras + Pág. 6

a

Tete complete et parfait diademe,
Je suis en toi le secret changement.

El Mundo Exterior. El hecho de no
haber visto todas las amplicaciones de
la intencionalidad pone a Husserl en
apuros cuando se trata de la existencia del mundo exterior en tanto es he.
terogéneo a la consciencia. Ciertos pasajes parecen inducirnos a concluir
que tal mundo es; otros al contrario
implicarían un idealismo radical. La
evolución de Husserl le conduce hacia
p0siciones más y más cercanas a las
del kantismo que al principio recbazaba. Expondremos primero el realismo husserliana, es decir, lo que en él
ef- explicita o implicítamente afirmación del mundo exterior cuyo sér no
se reduce a un simple "percipi". Luegú veremos a Husserl orientarse en
cierta forma a pesar de si hacia el
ic!ealismo. En fin trataremos de dilucidar el porqué de este conflicto y cómo se puede escapar de él, colocándonos en el plano sartriano de un
análisis no del conocimiento sino del
consciente.
El análisis mismo que Husserl efectúa de ]as estructuras del "cógito" implica, según parece primero, la exiskncia de un mundo exterior en tanto
que es hetero'géneo a la conciencia. No
hay ningún sér de la conciencia fuern de esta obligación de ser intuición
iuediata del "otro", en tanto que otro
(intencionalidad). El "cógito" goz_a
dt una doble trascendencia. Es trascendente en tanto que, dotado de poder reflexivo, puede constituirse como
presencia a sus propios actos, a su
propio dinamismo. Pero es también
trascendente en sentido de "el sér del
cógito" se coloca frente al sér del
mundo.
Al hallar la consciencia como sujeto,
Husserl ]a descubre al mismo tiempo
como correlativa. Siendo ella sujeto,
s(• constituye negando de si misma
una objetividad que por lo tanto, supone. Hay pues a la vez objetividad,
sin ]a cual no existiría una consciencia
como sujeto, y heterogeneidad del objeto sin la cual la consciencia no nece~
sitaria desprenderse del objeto para
constituirse como consciencia. Husserl
llega hasta precisar que la consciencia
contiene un "nucleo hilético" para
permitir el conocimiento de la materiri exterior a ella. Los elementos hiltlicos -materiales- son los datos reales inmediatos de la consciencia. La
actividad intencional de la consciencia
dota "al fenómeno hilético" de un sentido trascendental.
·
No es acaso la difinición misma de
la intencionalidad como carácter
e~encia de la consciencia de ser "ad
aliud", tensión hacia un objeto pres11pi1eslo. Todo el sér de la consciencia se agota en el hecho de entrar en
relación con algo que no sea si misma.
Dt aqui, Jo hemos visto, esta rloble se~
rie de modos - noéticos y noemáticos- que, por correlativos que sean,
no dejan de afectar por lo tanto a dos
realidades distintas.
Además Husserl señala que una de_
laf- primeras comprobaciones de la investigación fenomenológica es que una
percepción nos aparece como una do•
ble duración. Al percibir un cubo se
desprenden dos duraciones, la intern" - de la percepción del cubo y la
- objetiva - del cubo mismo. Además Husserl, estudiando la ínter-subjetividad admite la existencia de otras
consciencias, de otros Yo frente a los
cuales se presenta un mundo común.
Hay "algo" frente a nQsotros. La exterioridad del "Yo" de ]os demás encamina necesariamente a la exerioridt;d del mundo. "Este mundo, esta
Naturaleza, es necesario que exista, si
(Pasa a la Pág. 8)

América Diferente
(Viene de la Pág. 1)
egipcia. Las inmensas tierras colombianas ofrecen sobre su haz reveladores sintomas de que por ellas .se manifestaran en modo sui generis, extraño a los ya dados en la historia, los
eternos valores. Es algo que se percibe, que no se puede negar, al comparar lo europeo con fo puramente
americano, pero que no llega a dibujarse netamente en las pulcras pizarras del intelecto. El germen aflora
al través de los hombres venidos y la
civilización importada de allende el
Atlántico y colocados sobre la naturaleza del nuevo continente. Precisiones? Imposible, ya está visto. Y si la
cosa no se precisa, menos su comparación. Atisbos? Muchos. En los
blancos, indios y negros de los campos americanos; en sus mestizos y mu~
latos; en su música, su poesía y toda
su arte folklórica; en sus rapsodas, en
sus politicos, en sus pensadores, en
sus sus hombres de acción; en el ge~
nuino sentir, pensar, hablar y proceder americanos.
Se me dirá que esta afirmación carece de valor científico; que con indicios vagos no se convence a nadie.
No, no tiene valor científico pero tienLi valor vital y se impone por adivinación.
La verdad americana, reflejo de la
realidad americana, vive en cada uno
y hallará un día su expresión racional. Ahora no tiene un habla lógica.
l\Iientras no la tiene, se vive, se presiente, se adivina, se cree en ella, se
ama, y revienta de mil modos en forma de inquietudes y rebeldías. Es vi•
cfo profunda, fuerte, palpitante, que
busca una lengua y un verbo y que
un día los encontrará. Se desea y se
busca lo que ya existe y se posee, dijo el sabio en su clásica máxima.
En América soplan vientos de primitividad, siendo su civilización y sus
pueblos traídos de Europa. Los exhala
la tierra. Es la señal de que algo se
lw. disuelto y se reelabora en nuevo
crisol. Ya la tierra son también los
hombres, los criollos, que hau nacido
dl' su seno, y los inmigrantes, que de
éJ comen y beben: tierra americana
transmutada en carne americana. Y
asi como esta tierra no es aquélla, tampoco los hombres. Los cowboys, los
gauchos, los llaneros, los guajiros, los
vdes, no son los pastores y labriegos
se.janes y españoles, a pesar de hablar
su mismo idioma y rezar a idéntico
Dios. En lo hondo de su vida el viejo
continente muere y lóma su lugar un
alma nueva en que se plasmaran nuevas formas superiores de viVir,
Un gran signo, en trance ya de ma..i

duración', es la politica continental,
tan diferente de la del mundo antiguo.
Cuándo se habia visto a todo un mundo unido por vínculos que no son las
cadenas atadas a un poder imperial?
Es un espectáculo único como única
es América. El político americano ha
sabido penetrar basta los puntos de
Convergencia de las aspiraciones de
sus pueblos, al través de razas, idiomas, idiosincrasias, circunstancias fisicas e intereses diferentes y, adoptand1J aquellos puntos como el cimiento
granitico en que descansa su convivencia, fundar en ellos la unidad del conjunto y organizar el sistema defensivo
más grande que conocerá la historia.
Capacidad de síntesis, diría Alfonso
Reyes, con aguda visión, señalando un
rasgo americano típico. Europa nunca logró. Esto es nuevo y netamente
americano. América se aparta de las
enseñanzas prácticas de Europa para
salvar su destino. Jamás se ha visto
un apartamiento más revelador. Es un
hecbo político que adelanta y simboliza lo que un dia será el abandono de
una cultura vieja, admirada y amada,
pero ajena y el crecimiento de una
m,eva modalidad del Espíritu eterno.
Será esta sustitución un retroceSo? Asi
puede parecer a la luz del menguado
concepto de progreso del siglo XIX,
pero será en realidad una crisis de
transformación.
El abandono de la cultura europea
ne será, sin embargo, un repudio ni
un desprecio de las caducas formas y
contenido ele una civilización decadente y desprestigiada. No será tampoco el soberbio aislamiento de una
porción del ccúmene, ni se resolverá
e11 una actitud hostil o dominadora
hacia el resto del planeta. Este abandono consistirá sencillamente en dejar de ser Europa el modelo de América, en que ya no será su paradigma,
como lo es ahora América para ella
sin que por esto la rechace. La culturrr americana, muy al contrario, encarnará un mejor sentido de la universalidad, de la convivencia e interdependencia mundial, como se vislumbra ya fuertemente en su ejemplar
s,,ntido de contientalidad. Poder unir
un continente, casi todo un hemisfe-·
río, es mostrar desde ahora la futura
posibilidad de la unión universal. Recordemos la doctrina de Sáenz Peña,
tan cargada de augurios: "América
para la Humanidad", y el sentido universal y universalista de la actual politica estadounidense. Además, no es
un azar que la Sociedad de Naciones
haya muerto en Europa y ]as Naciones
l:nidas hayan nacido en América.
América será el modelo de sí misma, al emanciparse · culturalmente;
crecerá. libremente, al confiar en sí
misma, y será fuente de inspiración
para el resto del mundo en igual me-

dida en que éste la inspirará. La observación de algún pensador, años antes de la guerra, de que Europa se
americanizara en ciertos aspectos de
su vida, puede ser la fina percepción
de un preludio de lo que tal vez será
·el cambio de posición del meridiano
espiritual del mundo.
Existe una clase de progreso, de un
orden superior, que es el único vale~
dero en la marcha de la humanidad,
y cuyas leyes se cumplirán necesariamente en favor de América. Progreso
en el sentido de que el Espíritu va ganando el mundo a lo largo de las sucesivas formas históricas. Cada cultura da a la otra un legado de Espíritu, su adquisición eterna y su ofrenda perdurable. De Europa sólo tomaremos ese balañce exclusivamente espiritual, resto permanente, de valor incalculable, que como el arca bíblica se
salvará de la actual descomposición,
tesoro incorporado a ]a vida en un
proceso iniciado hacia el siglo XII, como una superación de lo alltiguo, en
la base de la moral, la religión, la
ciencia, el arte, el derecho, la politica, y lo injertaremos en la realidad
americana. Esta será después, en pleno desarrollo, un m"omento nuevo y
mejor en ]a historfa del mundo y un
paso más hacia 1a arcana razón de ser
de, la humanidad.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

México.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León

Con la sa_tisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia in•
herente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universi•
dad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

INDICADOR:
Redactores

]a

Fuente

Alfonso Reyes Aurrecoechea

den conducir al desenvolvimiento de un arte teatral mexicano
en su expresión y universal en su alcance, que proyecta en esce,
na los más hermosos anhelos de nuestro pueblo, sus costumbres,
sus problemas y que le ofrezca soluciones constructivas.

Los envíos deben hacerse a:

Monterrey, Nuevo León,

Gen aro Salinas Quiroga

En consecuencia, y visto el problema en toda su extensión,
se impone proceder a investigar los diferentes caminos que pue-

Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con ]a moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nl1estros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

Lic. Fidencio de la Fuente

Francisco M. Zertuche

las del país, se representan obras extranjeras o mexicanas con
marcada influencia española o francesa y en los Teatros de re,
vista predominan el "Sketch" y el "Vaudeville" (Cantinflas,
Roberto Soto, etc.), que si bien se revisten de giros y modismos
auténticamente populares, estos giros y modismos nunca están
seleccionados con criterio de depuración artística y además ca,
recen de un tema, de un argumento suficiente, amplio, útil.

Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sec,.
ción -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.

Plaza del Colegio Civil,

Fidencio de

(Viene de la la. Pág.)

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Haúl Hangel Frias

E L TEATRO

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Enrique Martinez Torres

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
PUBLICACIONES i'ERIODICAS

Armas y letras.-Boletin mensual de
ia Universidad. Se reparte por canj~ a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director

L'niversidad.-llevista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

1.ic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshin¡,1on y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 7

P.-tra la adquisición de obras de venia. toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departanwnlo de Acción Social Universitaria

Lic. Fidencio de ]a Fuente, Uni\'ers1dad de Nuevo León, Plaza del Cole¡no
Civil. ~fonlerrey, Nuevo León, Méxicn.

�losofia que se quiere apodíctica pued&lt;' afirmarlo?
La existencia de la cosa material no
percibida no es otra cosa que la po(Viene de la Pág. 6)
sibilidad que tiene de ser percibida,
es cierto que llevo en mí estructuras concede Husserl. Su realidad es su
que implican la existencia de otras "perceptibilidad". Esta noción evoca
"mónadas".
la materia de Aristóteles que no es y
no es tal sino en y por la forma. Pe***
Todo hasta aquí nos parece llevar a ro aquí la forma viene de la concienIn conclusión de que hay una reali- cia; en la medida en la que la consdad de los fenómenos exteriores y he- ciencia hace pasar al acto esta pura
terogeneos a la consciencia. Esta con- posibilidad, la engendra verdaderaclusión parece menos firme en otros mente, le confiere su naturaleza que
pasajes de nuestro autor. · Ya su po- es pues necesariamente psíquica.
Husserl no parece conceder a Bersición metodológica constituye una
amenaza. El filósofo deja de conside- kelay todo lo que este exige cu~ndo
rar la relación "pensamiento-cosa y escribe en las Meditaciones: "La consse enfrenta a la totalidad "sujeto-pre- ciencia, en su consciencia del mundo,
dicado" y esto, como lo hemos seña- así como en su actividad científica,
lado en el acto del sujeto. Sí el mé- no sale de sí misma. . . Pero ¿cómo
todo se limita deliberadamente a in- todo este juego desarrollándose en la
ventariar el "cógito", parece difícil inminencia de mi consciencia, puede,
hallar en él algo que sea heterógeneo adquirir una significación objetiva?
a él mismo. Grande es el riesgo de no ¿ Cómo la evidencia (la "clara et disencontrar aquí sino "percipere" o tincta perceptio") puede pretender
"percipi", lo que nos lleva ineludible- hacer más de un carácter de mi consciencia en mí?. . . Querer hallar un
mente al idealismo de Berkeley.
Creímos estar a salvo del idealismo Universo del sér verdadero como algo
radical por la intencionalidad de la que se encuentra fuera del Universo
conciencia. Pero se entiende dificil- de la consciencia, es absurdo". Debemente cómo esta intencionalidad se mos entendernos; es cierto que no hay
podía dirigir hacia algo heterógeneo que querer hallar este sér, es decir toa la consciencia. ¿Cómo concebir una mar conciencia de él, pretendiendo
interacción entre dos entidades que mantenerlo fuera de la consciencia cone participan de la misma naturaleza? mo intencionalidad. Esto no impida
Por eso Husserl precisa que la cons- hallarlo como fuera de la consciencia
ciencia intencional no se dirige hacia como sér. Que sea captado en el '{co"algo fuera de nosotros" sino a una no de luz" de la consciencia real o po"objetividad idear': el fenomenólogo sible y solamente en este cono, estaconsidera "el rojo de mi sensación" y mos de acuerdo. Queda por establece,
n&lt;.• "este rojo, allá en la pared". Es lo que Husserl no parece haber hecho,
cíerto que Husserl precisa que esta que el sér de este mundo no es este
objetividad ideal no es algo conteni- como de luz ... o admitir que lo es;
do en la conciencia como para el pero entonces se acabó de la conidealista. Esta precisión no logra de- ciencia como intencionalidad, es defender a Husserl del idealismo radi- ciI como esencialmente orientada "ad
cal. ¿De qué naturaleza, en efecto, es aliud".
esta objetividad? Si es heterógenea a
***
la consciencia debemos admitir que es
Si Husserl ha vuelto a caer en los
"algo fuera", lo que, no sin razón, repugna a Husserl admitir; si es de na- dualismos insolubles (los del sujeto
turaleza psíquica, está pues contenida conocedor y de un objeto heterógeen la consciencia como un "percipi" y neo) después de haber superado los
se acabó a la vez con el mundo exte- de la apariencia y de una substancia
rior y con la consciencia como inten- más allá de sus apariencias, es, según
Sartre porque finalmente ha desertacionalidad.
Para Husserl, "el sér real" (Wier- do del terreno que habia sin embargo
klichsein) del mundo es inseparable tnn sólidamente establecido, el de la
de la "verdad". Se trata de la eviden- fl'nomenología del sujeto conocedor,
cia, para una consciencia, de esta rea- para colocarse sobre el del clásico
lidad. En otros términos si el "cógi- problema critico: ¿ Cómo admitir a la
to", como consciencia intencional, es vez la existencia y la comunicación de
correlativo a un "cogitatum" -aquí el dos realidades heterógeneas, la de la
mundo-, este mundo, reciprocamente consciencia y la del mundo exterior?
Ilú puede ser considerado sino como
Fué Husserl llevado asi a transferir a
corre]atiYO al "cógito". Además la ver- fo consciencia ]a totalidad del sér, a
dad tiene su fundamento trascenden- ries.go de ver reabsorverse en ella total en el "cógito". La existencia del da la realidad de la que es conscienmundo es evidente, pero en el sólo cia.
sc:ntido ele que este mundo es el coHabía sido necesario inventariar esnelatiYo de la consciencia externa que ta totalidad: '-'Mi consciencia del munpermanece el criterio último. "El do" en lugar de establecerse en los almundo, escribe Husserl, es una idea tos lugares de un "cógito" reflexivo,
infinita correlativa a la idea de un exponiéndose a l10 poder volver a basíntesis completa de las experiencias jar.
posibles". No se puede otorgar al
Así aparece que la trascendencia del
mundo menos realidad.
"cógito" es correlativa a la trascen¿ Pero entonces el "ego" engendra al dencia del mundo. El fenómeno no
mundo? - En el sentido de "genesis necesita ninguna esencia "detrás de
actiYa" en la cual el Yo produce sus él", pero exige la transfenomeneidad
actos propios, voluntarios o raciona- de su sér mismo. Hay el objeto y el
les,, no contesta Husserl. Pero en tan- ser del objeto, no en el sentido que
to que "presencia a ... " engendro pa- el objeto "posee" el sér, participa del
siYamente todo uñ sistema de vincu- sér de un sér escondido tras de él:
Jnciones que, de un dato bruto hara es, no más. Pero el sér del fenómeno
"la cosa para mi". Hay de temer qué nG se deja reducir a un fenómeno de
pase con este "dato bruto" lo que ocu- ser, lo que no significa otra cosa que
rrió con el 'algo" misterioso que, en el sér del fenómeno no existe unicala percepción kantiana, venia a alo- mente en tanto que es percibido, que
jarse en los cuadros a priori, espa- no se reduce al upercipi", que desborcio- tiempo. Cae bajo los golpes de d2. el conocimiento mismo que tomo
la implac~ble Lógica berkeliana. ¿Es de él. Que el fenómeno sea lo que apaconocido? Es entonces de orden psí- rece, que lo que aparece, sea, no sigquico, es un hecho de conciencia. ¿No nifica que su sér sea de aparecer.
es conocido? ¿ Cómo entonces una FiEn el idealismo la conciencia mis-

La Fenomenología ...

11

Armas

y

ma corre grandes peligros. Es para
si misma una apariencia (tener consciencia de este rojo es poder considerar mi consciencia de este rojo). Es
este poder mismo de la consciencia de
aparecer en si, de constituirse como
consciencia de sí _misma, lo que la caracteriza. "Si mi consciencia no fuera
consciencia de ser consciencia de mesa, seria pues consciencia de esta mesa sin tener consciencia de serlo, o en
serlo, o en otras palabras, una consciencia que se ignorara a sí misma,
una consciencia inconsciente -lo que
es absurdo".
Sartre nota juiciosamente que si se
reduce el sér al conocimiento que se
toma de él, será preciso asegurarse
primero del sér del conocimiento; a
riesgo de ver la relación percepción
- percibido desvanacerse. ¿Pero qué
fundamentará el sér del conocimiento? No puede ser el conocimiento misn10 (sería un círculo vicioso). Este
sér es pues "transfenomenal" y no pocl.rá revelarse sino en experiencias
existenciales. Debemos entonces abandonar la primacía del conocimiento si
queremos fundamentar este conocimiento mismo. 11 Criticarlo" es infecundo. Es preciso inventariarlo fenomenológicamente, o más exactamente
explicitar el sér del sujeto conocedor.
¿ Cuáles son los datos de este inventario? -La mesa no esta en mi consciencia sino "en el espacio, al lado de
la ventana". La mesa se reduce tan
poco al "percipi" que es el contrario
un "centro de opacidad" para la cons'ciencia. Cada cosa que la consciencia
"arranca" de la mesa la remite a otros
dato_s que la mesa parece querer "esconder". Esto, precisa Sartre, no es
suficiente para afirmar que esta mesa existe en sí, pero que sí "existe para mí", implicando la heterogeneidad
para mí de esta mesa y de mí mismo
como consciencia.
Debemos pues, otorgar un sér a esta mesa. Este sér, nos dice el idealismo no es otra cosa que el de "percipi". Sabemos en todo caso que este
sér de "percipi" nó se reduce al del
"percipiens". Este "percipi' es un pasivo. Pero para ser pasivo, por lo menos es preciso ser. La pasividad no
puede afectar a la existencia misma
del sér pasivo, sin que todo caiga en
la nada. La pasividad es forzosamente! "un fenómeno doblemente relativo;
relativo a la actividad del que actúa
y a la existencia del que la sufre. Es
· imposible que el "percipere" afecte al
"perceptum" en su existencia, ya que
para ser -afectado, sería necesario que
e~. "perceptum" fuera ya dado en cierta forma, que exista pues antes de haber recibido el sér".
Hay finalmente dos posibilidades.
O bien la consciencia es constitutiva
del sér de su objeto, o bien es relación
a un ser trascendente.
El error de Husserl parece provenir
dl· que hace de la consciencia esencialmente "lo que es". Se opone a su
objeto que se vuelve, correlativamente, "lo que no es". Esta actitud es
contradicha por un análisis fenomenológico de las estructuras del conocedor. Parece entonces que al cotitra~
rio la consciencia es esencialmente "lo
que no es". Su dimensión fundamental es la negación. Hemos visto precis:unente que se constituye por el "rehuso indefinido de ser cualquiera cosa que sea "negando de ella lo hacia
que, por otra parte, se tiende: todo lo
que es. ·"A veces pienso; a veces soy"
escribe Valéry parafraseando a Descartes.
"Conocer es no ser". Mi mano puesta sobre esta mesa no conoce la mesa
sino porque no es ella. Le está presente, no le es. A partir del momento
et• donde le sería idéntica, ya no habría conocimiento. Tan íntima como

Letras + Pág. 8

podamos concebir la presencia de una
consciencia a un objeto, hay siempre
entre esta conoiencia y este objeto una
"nada" que les impide coincidir. No
conozco verdaderamene sino lb que
con que jamás podré identificarme, lo
que no soy.
No sirve objetar que me conozco a
mi mismo. Lo que puedo conocer de
mi ( carilcter, tendencias, ideas, sentimientos, etc.) es un Yo -objeto, tal
como lo revelan mis actos pasados, un
ro muerto a· la subjetividad. Mi espontaneidad, ini subjetividad, es decir,
mi presente, es totalmente ocupado en
investigar este Yo-objeto, es mi mirada-a-este- Yo, mi consciencia de este
Yo. Esta consciencia es esencialmente
presencia a ... mí. En su acto mismo de
mirar, se aleja de este "mi", no lo es.
Fuera de esta presencia ella es rigurosamente nada.
El análisis fenomenológico del conocedor - y no del conocimiento al
cual Husserl fue infiel, revela que la
conciencia se pone como un vacío
frente a un sér que es lo de que ella
falta para ser.... y para dejar de
existir como consciencia. Tal es el
sentido profundo del descnbrimiento
Husserliano de la intencionalidad, cuyo alcance Husserl mismo no sospechó. La consciencia se tiende hacia el
sér, "aspira" al sér porque no lo es, o .
más precisamente, para volver a tomar la expresión de Sartre, porque
"es en el modo de no ser".
Desde luego la existencia del mundri exterior se revela en una prueba
ontológica, como lo había visto Descartes. La diferencia sin embargo con
la argumentación cartesiana es doble.
Primero no se trata de partir de una
substancia (el Pensamiento) para llegar a otra substancia (la Extensión)
mediante la existencia de un Ser perfecto que garantizaría el paso. Segundo la prueba ontológica ya no es saca•
da de un "cógito" reflexivo (que una
vez aislado de su acto, permanece así
definitivamente) sino del sér mismo
del conocedor tal como revela sus estructuras al análisis fenomenológico.
Esta prueba ontológica que consiste
en ver el sér del mundo exterior fenomenológicamente implicado en las estructnras inmediatas del conocedor en
su acto concreto puede reducirse al
esquema siguiente:
La consciencia se halla, en su acto.
como "falta de .... ", como "lo que no
es"; este ser del cual falta, es el objete conocido en tanto que objeto intencional, este sér es pues, fuera de la
conciencia.
Así la Fenomenología que, con
Husserl, no logra conciliar estos dos
seres (consciencia y objeto) y reabsorbe uno en el otro, encuentra su acabamiento cuando el análisis del conoctdor revela un existente cuya natura-·
. leza entera consiste en carecer de sér,
en ser vacío, llamado al sér, presencia, al sér, suponiendo, bajo pena de
caer en la pura nada, este sér fuera
, df él que, por esencia, no es.
Abstraer es considerar separada- ·
mente lo que no existe precisamente
sino con la condición de no estar separado. La conciencia es, en este
Sl'ntido, una abstracción. Husserl decidió considerar a la conciencia de
su "concretud", presintiendo que s~
lo asi podría describirla fenomenológicamente. Su fracaso proviene final•
mente de que siendo la consciencia en
si. un abstracto, no se puede considerarla concretamente. Lo concreto no
e~ la consciencia sino, como lo vió
Heideger, ni "mi-sér-en-el-mundo". De~
él solamente debe emanar el análisís
fenomenológico y sobre él este análisis debe descansar. Pero aceptar esta
totalidad: conocedor de un-conocido,
¿ no es acaso rehusa~ el problema critico?

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

LA DANZA
La Danza no tiene otro objeto que mostrar formas bellas
en actitudes graciosas líneas agradables a la vista: es un ritmo
mudo, una música para mirarla.
Así se expresaba Teófilo Gautier en 1838. La sinestesia
de sonidos-movimientos es, efectivamente, la más sencilla y com•
pleta de todas'; ella se impone casi totalmente a los seres acos•
tumbrados a obedecer espontáneamente los dictados de su sen•
sibilidad. En los niños parece obligatorio; como ellos tienen el
candor de la ignorancia y la perfecta espontaneidad de los amores, que no se dan cuenta de existir, por eso no separan su afi•
ción a la música de su afición a la danza. Llevad diez, veinte,
cincuenta niños junto al kisco en donde toca la música militar y,
cualquiera que sea el trozo de música que se interpreta, los ve,
réis que en seguida se ponen todos a bailar, a menos que ñ'o
háya entre ellos algunos de esos pobres seres a quienes desde la
cuna se les enseña a ' permanecer sordos ante los llamamientos
de la Naturaleza, a reemplazar por actitudes convencionales sus
actitudes instintivas y a sustituir una postura -de buen tono-,
hecha de encargo, por los reflejos más felices del propio temperamento. Entre los salvajes, si hemos de creer los relatos de los
viajeros, no aparece menÓs imperiosa la sinestesia de los sonidos,
movimientos; y de igual modo la vemos que excita a los aldea•
nos, a las gentes sencillas, a los obreros, en cuanto escuchan los
primeros sones de un instrumento o de una banda. Quién no se
acuerda de alguna vez, en la infancia, cuando una educación
enteramente teórica empezaba a matar en nosotros los mejores
gérmenes del sentimiento artístico, quién no se acuerda -repito- haberse burlado de los aldeanos o de los soldados que esta•
ban en el paseo y hacían gestos de baile cuando oían esa música
que nos enseñaban a considerarla como serie y pura, esto es,
desprovista de todo lazo con la vida y con las aspiraciones intui!vas de nuestro organismo? La antigiiedad ( que dentro de nues•
tra civilización desempeña el mismo papel que la infancia en la
vida humana), cuyas intuiciones hemos aprendido a respetar,
juzgaba como esas gentes sencillas. A dos de sus musas, Euterpe
y Terpsícore, las cuales encarnaban, respectivamente, la Música
la Danza, les dió nombres de más próximo parentezco. Du,
rante muchos siglos permanecieron unidas indisolublemente; no
s; invocaba la protección de una sin entregarse a la otra al mis•
mo tiempo.

J. D.

NUM. 4

ABRIL DE 1954

Las Relaciones ·Diplomáticas entre México y los
E. Unidos en- el Siglo XX
César Sepúlveda

LA ETAPA DE LAS INVERSIONES Y SUS
CONSECUENCIAS INMEDIATAS
Las relaciones diplomáticas entre nuestro país y el vecino del
Norte son producto natural de la proximidad directa con los Estados Unidos, de la penetración económica de esa nación, del pe,
culiar carácter de sus habitantes, de los desórdenes intestinos
nuestros, del orgullo peculiar del mexicano, en fin, de la antítesis
cultural entre ambos pueblos, y, además, del rápido e interesante
desarrollo social y económico de México en !as últimas décadas.
De ahí que, como fácilmente se advierte, el estudio de tales relaciones revista tan superlativo interés.
Se han escrito gruesos volúmenes,
en Norteamérica, para explicar la polí-

na, apretada y concisa, que permite

ilustrarle de los puntos más sobresa-

tica diplomática de los Estados Uni-

lientes y de varias cuestiones obscuras

dos con respecto a nosotros, y, sin emburgo, la cuestión ofrece siempre oportunidades de nuevas reflexiones Por

o mal explicadas y sobre una moderna interpretación de la tendencia ge-

otra parle, está haciendo falta en México un estudio adecuado sobre _esta
materia. No existe ningún ensayo ni
consistente, ni completo, ni imparcial.
Por ello, cualquier oportunidad como

neral de dichas relaciones en el pasa-

do y en el presente.
Perfilando desde ahora el orden de
es.tas conferencias, anticipemos que en

la primera de las tres etapas en que
hemos dividido nuestras relaciones

la presente para enjuiciar la diploma-

con la República del Norte, es posible

cia mexicana de la Casa Blanca es
siempre bienvenida. La correcta revisión que de ella se haga, sin demagogias ni partidarismos, permite buscar
nuevos ajustes en este campo y con-

advertir, a su principio, una sumisión
del pais, un tanto exagerada y un tantr; abyecta, a la inversión económica
extranjera. Más tarde, la Revolución
de manera oportuna y afortunada, frenó la continuación de tales inversiow
nes, pero no pudo impedir sus desagradables consecuencias.

duce a la adecuada formulación de la
política diplomática mexicana, y puedr llevar, eventualmente, a un mejor
entendimiento reciproco con nuestros
,·ecinos.

El reparto que se ha hecho de los
te-mas de estas pláticas es un tanto arbitrario, según se observa. Pero obedece a un interés práctico, y aunque
con esta distribución no se cubre por

completo el amplio panorama de las
relaciones entre México y Norteamérica, ni se profundiza mucho en ellas,
dadas las circunstancias, por lo menos
se ofrece al oyente una visión genui-

La segunda etapa está constituida
por el notable esfuerzo del pueblo mexicano para que sus recursos naturales y su economía fuesen explotados
y aprovechados por sus nacionales, y

esta actitud matiza y colorea las relaciones norteamericanas. De ahi que
efte periodo. . se caracteriza por una
pugna constante para equilibrar, por

un lado, la satisfacción a los intereses
económirps yanquis, con las justas reiw

(Pasa a la Pág. 3)

�LA ACADEMIA MEXICANA DE LA DANZA DEL INSTITUTO NACIONAL DE BELLAS ARTES
EN LA IV ANUALIDAD DE LOS CURSOS DE INVIERNO DEL D. A. S. U._
musicales diversos en el Suplemento
ch:. Cultura de dicho Diario.

CONFERENCIA
El sábado 3 del mes en curso, el musicólogo mexicano Gerónimo Baqueiro Foster ofreció una conferencia ilustrad~ con gragaciones musicales sobre "El origen, desarrollo y destino de la
Música rusa", a cuyo acto, celebrado en la Sala de disert~c!ones
de la Universidad, concurrieron numerosos Profesores, af1c1ona,
dos y público general.
La conferencia, que se inició con la presentación que del
Maestro Baqueiro Foster hizo el Doctor Salvador Martínez Cárdenas, principió a las 21 horas, habiendo dado cima después
de las 22.
El Doctor '.llartinez Cárdenas ofreció los datos atañederos al conferenciante, con las siguientes particularidades: "Nació en Hopelchén, Campeche, el año de 1898. Es autor de numerosos trabajos de Musicología y de
libros didácticos, entre los cuales se
cuenta su Curso Completo de Solfeo,
en cuatro tomos, de los cuales el primero está ya en la quinta edición.
Fundó en 1942 la Revista Musical
Mexicana. Ha compuesto obras de carácter profesional y varias suites para
orquesta, siendo mundialmente conocida La Primera Suite ' Veracruzana.

Es Inspector de Enseñanzas Music'ales en la Secretaria de Educación Pública, Profesor del Con-servatorio Nacional, y de Rítmica y Métrica en la
Escuela Nacional de Educación Física; ha colaborado en casi todos los
grandes diarios y revisJas de la ciudDd de México con trabajos de crítica,
crónica y Musicología. Es también
colaborador del Diario del Sureste, de
Mérida.
Desde hace siete años es colaborador del periódico El Nacional, en donde, además de sus crónicas, publica
ininterrumpidamente estudios, y temas

' CONFERENCIA
El lunes 5 del actual, el escritor, via•jero y explorador yugoslav? Li_cenciado en Derecho por la Umvers1dad
de Zagreb, Tibor Sekelj, dctó en la Sala de Disertaciones de la Universidad
una conferencia sobre el Esperanto,
considerada como lengua universal
La asistencia a este acto fué nutrida, habiendo hecho la presentación el
Licenciado Juan E. Aguirre Herrera,
de la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales de nuestra Casa de Estudios.
Tibor Sekelj nació en 1912. Aparte
de· su Licenciatura en la mencionada
l'niversidad yugoslava, realizó estudios de Pintura, Pedagogía, Etnología,
Lenguas. Ha vivido en Hispanoamérica desde 1939. Es miembro de la
Real Sociedad Geográfica de la Real
Breta,ia; de la Sociedad de Historia y
Geografía de Guatemala; de la Comisión Directiva de la Asociación Universal de Esperanto, con sede en Londres, y Presidente honorario de las
Asociaciones de Esperanto de El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, etc. Por sus trabajos en pro de la
Geografía ha sido condecorado por el
Gobierno Argentino y el Club Andino
Cóndores de los Andes.
Ha hecho viajes de exploración geográfica y etnológica a Aconcagua,
i\fatto Grosso, ]os Andes patagónicos,
diversos lugares de Bolivia, Río Branca, los Andes venezolanos y la :Mosquitia hondurella.

Ha publicado las siguientes obras:
Tempestad sobre el Aconcagua, cinco
ediciones, de 1944 a 1953; La conquis:
ta de las cumbres, 1954; Por tierras de
indios, cuatro ediciones, de 1948 a
1953; Donde la civilización termina,

1950; Vi~je fuera. de tiempo, 1950;
Ocaso en el parmso, en, prensa, habiendo colaborado, ademas, en varias
revistas de Geografía y Antropología
de Europa y América.
Ha sustentado Cursillos y conferencias en varias Universidades de Hispanoamérica sobre exploraciones geográficas y antropológicas con películas y proyecciones de vistas fijas, así
como Cursos en varias Instituciones
de Cultura sobre el idioma internadonal el Esperanto.
Ha ofrecido Cursos de Dibujo infantil y presentado Conferencias y Exposiciones sobre esta actividad artística.
l. N.B. A.

}lerced a las prolongadas y vehementes gestiones que desde hace tiempo se vinieron haciendo por el Departamento de Acción Social Universitaria para presentar en la Ciudad de
Monterrey y dentro del marco universitario de los Cursos de Invierno de
dicho Departamento los valiosos y cekbrados elementos que componen La
Academia de La Dan:a Mexicana del
Instituto Nacional de Bellas Artes que
dirige el Doctor Audrés Iduarte Foucher, el público regiomontano y los
universitarios nuevoleonescs pudieron
admirar en todo su esplendor el exquisito arte coreográfico del Ballet
)[exicano, a cuya actuación se asoció
la Orquesta Sinfónica de Xalapa que
dirige el :\faestro Luis Jiménez con la
presencia del Director huésped José
Pablo Moncayo.
Durante los dias inolvidables del
miércoles 21, jueves 22 y viernes 23,
en jornadas vespertinas y nocturnas, . .
actuó el maravilloso espectáculo en
fascinantes ejecuciones coreográficas
y musicales.
(Pasa a la P.ág. 8)

Un pasaje del ballet "Zapata"

La Valse. -

Música de Rabel; coreografía de Raquel Gutiérrez

Rosalío Orter;a y Helena Jordán en un pasaje coreográfico

Armas y Letras + Pág. 2

Las Relaciones Diplomáticas entre • • •
(Viene de la la. Pág.)
vindicaciones nacionales, por el otro.
Por cierto, para este conferenciante,
esta etapa es, sin duda, la más trascendental, porque representa una dificil y penosa transición de la que por
fortuna, emergimos categóricamente
definidos.
La última de las etapas acusa ya, se~
gún veremos, una interrelación de intueses y de funciones entre ambos
países, una interdependencia de fines
y objetivos, a la vez que revela una
mejor comprensión mutua. Como que
se vislumbra en ella el principio de la
solución de problemas antitéticos, y
el deseo firme de acabar con las contiendas precedentes. Empero, aún no
podría establecerse si ésto pudiera
perdurar o si, por el contrario, tendríamos que volver a comprobar la
eficacia de los métodos que el Dercc1o Internacional proporciona para la
solución de las controversias, y que
bau sido puestos a prueba tántas veces en el curso de las relaciones que
estamos examinando.
Entremos ahora en materia. Siempre se había sostenido que el General
Diaz era opuesto a la inversión de capital americano que deseaba atraer a
los europeos. Pero la verdad es que
tanto el grupo científico como don
Porfirio demostraron un marcado favoritismo y extramada complacencia
a los norteamericanos. Y es que el
clesideratum de ese régimen era el de
lograr la afluencia de capital extranjero, de cualquier procedencia, como
elemento indispensable del progreso
social y financiero del país, y así se
abrieron las puertas a la penetración
económica de los ciudadanos norteamericanos, más activos y mejor dotados que los demás forasteros, y con
ello, se prepararon incalculables consrcuencias.
Principiando con las fabulosas concesiones de ferrocarriles, siguiendo
con las otorgadas a la explotación de
minas y fundicio'Íles, continuando con
la~ empresas de sen·icios públicos, y
finalizando con las de petróleo, manufacturas y otras 1 en una década a partir de 1900, México era ya apéndice de
los Estados Unidos en esta materia.
Cualquier afirmación de que Díaz se
01Jonía a la expansión se destruye por
los hechos mismos. Hubo, por el contrario, cierta molesta solicitud entreguista de parte ele ese gobierno para
lograr la inversión.
En el año de 1902 se calculaba el
monto del capital norteamericano so~
bre Dlls. $500,000,000.00 para 1,117
empresas e individuos: 70 9'0 de esta
suma, la' representaban los ferrocarriles, 20% la minería, y el resto, fundiciones, haciendas, bancos y empresas
de servicios públicos.
Ya en ese año, Doheny, el siniestra
E. L. Doheny, estaba principiando a explotar el petróleo en Ebano, S.L.P., con
la Compañia Huasteca, y para 1905,
ya teníamos aquí a la Standard Oil, a
la Texas Company, a la Pierce, a la
Golf, a la compañía Sinclair, con asombrosas concesiones que andando el
tiempo vinieron a significar a tantos
problemas.
Al final de la década, el valor aproximado de las inversiones estadounidenses directas se había triplicado a
$1.500.000,000.00 dólares oro, aunque
se calcula que había numerosas inversiones de dinero yanqui a nombre de
mexicanos, sobre todo en tierras y
ranchos ganaderos, y sin mencionar
tnmpoco la adquisición de bonos, obli-

gaciones y valores emitidos por el gobierno mexicano.
La historia de esas inversiones es
increíble. Nunca, en ninguna nación,
se había desplazado tal suma de avenhneros y hombres de presa, ni tampoco en ninguna parte había encontrado
tan singu1ar recibimiento. De acuerdo
ccn el informe del senador Fall, los
n0rteamericanos, alrededor de 1912,
eran propietarios del 78 % de las minas, 72 % de las fundiciones, 58% del
pdróleo y 68 % del hule (guayule) de
:\Jéxico, y el reporte de Letcher expresa que poseian más que todos los demás extranjeros juntos y ¡oh asombro!
aún más que los mismos mexicanos, y
nótese que sólo 75,000 norteamericanos se habían establecido en esta República hasta 1911.
Pero no es eso todo. El plan del
grupo "Científico" para desarrollar a
México (la introducción del capital
extranjero para acelerar el progreso
del pais) cÓndujo al desprecio del bienestar del pueblo. A veces, se violaban oficialmente los preceptos constit11ciona1es que prohibían al extranjero
adquirir propiedad territorial en la faj::¡ de defensa de las fronteras y de las
costas. Casi la quinta parte del área
total de México habia caído en manos
y.:1nquis. La complacencia oficial -hacia el norteamericano era irritante: se
permitieron abusos tales como el despojar a los pueblos y , ,iJlas de sus tierras, sólo porque los títulos de propiedad no aparecían muy claros. Se toleraba el privilegio especial de que los
rt·presentantes diplomáticos interviniernn siempre en su favor, aún en materias injustas e improcedentes. Los
tribunales otorgaban la razón, por regla general, al norteamericano.
Y pudo observarse que la gran expansión de la in\'ersión foránea que
tuvo lugar bajo Díaz, a principios de
este siglo, coincidió con la declinación lel bienestar económico de ]a clase- rural, y era natural, consecuentemente, inferir que había conexión entre estos dos sucesos y que el mejoramiento de la situación del peón mexicano sólo podría realizarse con la consiguiente reducción del capital extranjero en México.
Así, débilmente al principio, pero
&lt;le manera firme después, principió a
st:rgir en México el resentimiento contni el norteamericano. Empezó tenienclo como base Ja diferencia de condiciones económicas entre trabajadores
mexicanos y extranjeros en los ferrocnrriles. Las autoridades menores de
provincia, para compensar esa diferrncia arrestaban por la menor violación o desorden a los norteamericanos
empleados de las lineas férreas y de
esa suerte hubo varios incidentes diplomáticos.
La huelga de Cananea, en 190G, proporciona ejemplo vivo de que el gobierno de Díaz era sumiso a 1a penetración inversionista y de que el sentimient antiyanqui ya se encontraba
asociado a la oposición a don Porfirio. En este caso hubo comprobada
intervención de patrullas norteamericanas para suprimer el movimiento.
Se habló en esa época de sociedades ,
secretas de obreros mexicanos que
amedrentaban a los estadounidenses y
propugnaban su expulsión.
Como se juzgase que la situación
empeoraba, y que los extranjeros peligraban en algunos lugares, varios cónsules de los Estados Unidos sugirieron
que se tratase con igualdad y equidad
a los trabajadores nacionales, que ga-

noban menos que los otros por trabaj1&gt; similar. Y los informes consulares
de manera acorde señalaban con alarma el crecimiento del antagonismo y

como el dictador mostraba su parcialidad y complacencia, la oposición a
su régimen se canalizó en la acerba
hostilidad hacia el yanqui.
Es posible hacerse esta reflexión:
de no haberse presentado con tanta
oportunidad la Revolución de 1910,
sc·guramente hubiese surgido aquí un
fuerte movimiento nacionalista y antiamericano, que habría terminado, ind1!dablemente, en guerra entre ambos
pueblos.
En su postrera etapa, la figura de
Díaz aparece rodeada de una aureola
tr:\,gica. Cohvencido de la gran necesidad existente de capital extraño, lo
mejor del esfuerzo de su gobierno se
destinó a alentar a las empresas e in,·ersionistas extranjeros, y al hacerlo,
menospreció un tanto la voluntad y la
opinión del pueblo de México. Obró
así, sin duda, con la esperanza de que
SE- demostrara eventualmente la sabiduría de su política con la influencia
civilizadora y enriquecedora del elemento extranjero. Pero el pueblo resultó duro de convencer y los hechos
demostraron, en contra de don Porlirio, que la afluencia extraña se convirtió en proselitista, opresora y desn,,cionalizante. Y en la agonía de su
rl:gimen, el anciano dictador se encontró en medio de dos corrientes tremendamente irreconciliables: el ereciente vigor del capital extranjero, que
iba más allá del sueño más increíble,
y la fortaleza vital de un pueblo en
ruarcha, irreductiblemente poderosa.
Su gobierno pereció en 1911, dejando un~ pe,nosa sucesión: una población extranjera, principalmente norteamericana, arrogante y ensoberbecida,
quejumbrosa ante cualquier peligro, y
Hna economía endeble, con finanzas
controladas desde fuera, presionada y
2menazada por el capital extranjero,
que constituía mayoría y que contralaba los mejores negocios. En otras
palabras, legó un reto a ]os hombres
de la Revolución. Y en el desenlace
de este reto, según hemos de ver, se
va a ir erigiendo la personalidad del
~Iéxico Nuevo frente a su poderoso vecino, en medio de grandes sacrificios
Y de peligros gigantescos.

* *· *

La Revolución Mexicana es un ejemplo clásico de un cambio social modtrno en gran escala. Sirve como prototipo de lo que está sucediendo en
otras partes de la América Latina, con
cJ Cercano Qriente, en toda Asia, y de
lo que se está ya anticipando en Africa. Ha tenido como objetivos primordiales, reagrupar las clases sociales,
reorientar la economía y reformar las
estructuras políticas y sociológicas
con la esperanza de mejorar a las masas. Pero tales objetivos no se logran
ni pacifica ni ordenadamente, ni sin
lnstimar intereses. Por ello, la Revolución estuvo presidida por la violencia, la inestabilidad, el nacionalismo
virulentc;&gt; e irracional, por la improvisación. Todos estos factores, sobre
herir la conservación susceptibilidad
norteamericana, que se horrorizó antr el rompimiento del orden tradicional, afectaron también el patrimonio
ot los súbditos de los Estados Unidos,
y pavimentaron el camino para que
el gobierno de ese pais se sintiese justificado en adoptar una irritable conducta de intromisión semiprotectora y
de continua e insoportable reclama-

Armas y Letras + Pág. 3

ción.
Que los prohombres norteamericá.nos seguían pensando en México como pais colonial de ellos lo revela la
conducta observada a principios de la
Revolución. El Presidente Taft en
Marzo de 1911, envió regular número
de tropas a la frontera, con la falsa
pretensión de "maniobras", pero en
realidad con el ostensible propósito de
kvadir nuestro país y "proteger las
vidas y propiedades de norteamericanos" si se hacia necesario y oportuno.
Cuando más tarde, pareció que, por
fin, el gobierno de los Estados Unidos
podria contemporizar con el prometec!or gobierno de :\ladero, la siniestra
figura del embajador Henry Lane
""ilson empezó una innoble campaña
de calumnia Y de intriga, que había
de influir bastante en la actitud del
Departamento de Estado, dadas las influencias po!iticas de este enviado diplomático.
De nuevo, en febrero de 1912, Taft
ordenó la concentración de 100,000
hombres, regulares Y voluntarios, en
la frontera mexicana, y proporcionó
instrucciones a \Vilson para que discrecionalmente notificara a los estadounidenses a retirarse de ciertas zonas de peligro que él consideraba
~ oportuno. El embajador hizo publicar
en los periódicos 1a esencia de sus instrucciones y previno a los norteamericanos que evacuasen t;mtos lugares
que se llegó a interpretar como indicio de pérdida de confianza y basta
de hostilidad a }ladero, estimulando
así a los opositores de éste.
Las representaciones diplomáticas
, del embajador de los Estados Unidos
a nuestro gobierno se sucedían con
frecuencia Y cada vez subían más de
tono. Cuando Pascual Orozco y otros
jefes rebeldes a :\ladero, en el curso de
sus actividades, afectaban los intereses yanquis! u ofendían de alguna manera en su persona a los norteamericanos, Henry Lane \Vilson hizo agrias
manifestaciones, y sus protestas llevaban implicitas amenazas de acción
ruás rigurosa, pero por fortuna, en esa
primera fase, la actuación de Lascurain, Secretario de Relaciones, era todavia decorosa y leal al Apóstol, y se
dió sensata y cumplida respuesta a las
aseveraciones del diplomático en tal
ocasión, pero continuaba la presión
del Departamento de Estado, en una
cruzada protectora de los intereses de
sus nacionales y los Estados Unidos
realizaron un despliegue de fuerza rernitiendo barcos de guerra a diferenles puertos mexicanos de ambos mares, no sólo para evacuar a aquellos
de sus súbditos que desearan abandonar el país, sino también para impresionar a nuestras autoridades.
La efectividad de estos procedimientos parece haber sido dudosa. Ni se
obtuvo una disminución de los atentados contra personas y propiedades
norteamericanas, y si se logró avivar
L1 flama de la yanquifobia.
Las medidas que acabamos de indicar fueron activadas con humillación
para nuestro país. Se exigió que se
establecieran guarniciones mexican:s
desde :Mexicali hasta Matamoros, para
que se evitasen incursiones de foragi(!os y rebeldes desde acá. El Senador
Fall clamaba en el Congreso por una
implacable intervención en México parh la protección a sus connacionales.
Se recomen.dó que los Estados Unidos
mantuviesen indefinidamente barcos
en todos los puertos mexicanos. Se
acusó a Madero de aprovechar en heneficio suyo, de su familia y de sus
amigos las pérdidas pecuniarias norteamericanas.
·
En septiembre 15 de 1912, ]a intolerable compulsión se manifestó en
una insolente nota de Wilson que, aún
cuando contestada vigorosamente por

,

�Lascnrain el 22 de noviembre, revelaba ya que el régimen maderista no debería esperar consideración ninguna
ni del Gobierno de Tal! ni de su embajador, y que la lista de ultrajes a
~léxico no iría a terminar nunca.
De esta suerte, cuando se presentó
e! golpe de Félix Díaz, en la Decena
Trágica, en lebrero de 1913, el gobierno del Apóstol estaba ya maduro para
caer, ante las insidias de los diplomáticos norteamericanos. El debilitamiento postrero del régimen de Madero Jo cansó la actitud de Henry Lane
,vnson, quien así satisfizo su resentimiento. Fué éste diplomático quien
rn gía a :Madero a dimitir. Fué ,vi:son
quien avivó la propaganda anhma&lt;ler.ista, intrigando pública y privadamente contra el gobierno. Por Iltimo,
se sospecha con firmeza que fué el
embajador uno de los causantes, si no
el instigador, del infame sacrificio de
Madero, y su prisa intemperada para
que su gobierno reconociese al usurpador ayuda a reflexionar así.
El comportamiento del embajador
Wilson es digno de estudio y meditación. Es inexplicable como se dejó
irrestricta su soberbia, como se toleró
su actitud desquioianle y terrorista.
I\o alcanza uno a comprender cómo
en lugar de expulsarle como persona
non grata, medida que el pueblo hubiese aplaudido sin reserva~ y que habría sido hábil recurso político para
afianzar el bamboleante gobierno de
Mnderó, se le dispensaban las mayores
cortesías y ]as reverencias más desproporcionadas, aún por parte de la
propia Casa Blanca.

***
Cualquiera hubiese pensado que al
suceder ,voodrow " 7ilson, demócrata,
n Taft, repulJlicano, en la presidencia
en marzo_ de 1913, la política de los
Estados Unidos hacia México debería
de: cambiar en beneficio de nuestro
país, sobre todo, porque había.n existido manifestaciones anteriores de que
simpatizaba con nu:Stro país, ya que
había calificado la guerra de 1847 como una agresión inexcusable de parte
del fuerte vecino.
Pero el peculiar carácter del presidente habría de determinar una acrimonia casi patológica. Se díce que
Wilson apoyaba su mundo en la Biblia, en Burke y en Bagehot, y que era
t..n meralista, pero era un moralista de
cuño especial, esto es, presbiteriano.
Era Wilson, además, un cruzado, un
cruzado democrático, pero impaciente; un nacionalista lleno de ideales, perc· intoleranie.
De ahi que, para él, las fuerzas demoniácas a ,,encer, fuesen el desorden
institucional ,el desgobierno, la autocracia y el despotismo y el golpe de
Huerta proporcionó la oportunidad de
inaugurar su política, el ,vnsonismo.
El ,vnsonismo consiste, en su manifestación más pura, . en la oposición
mesiánica a gobiernos establecidos por
la fuerza en violación a la constitución y contra la voluntad del pueblo.
En otras palabras, en negarse a mantt"ner relaciones de cualquier tipo con
regímenes emanados de una revolución, o sea, en predicar la regularidad
constitucional, el legitimismo democrático.
Esta etapa primera del Wilsonismo
hacia México, se caracteriza por una
pugna personal del Presidente n6rteamericano con el usurpador Huerta en
que éste, mal que bien, con marrullería, hizo jugar un papel poco airoso a
sr1 adversario. ,vnson determinó hacer caer al dictador a cualquier precio, consecuente con su catecismo, y
dar paso así al autogobierno y a la democracia en México. Claro que con
e1Io era intervencionista, pero en su
credo la intervención se justificaba,

por que descansaba en la moral, i en xicano. El incidente no había tomado
más de una hora.
. ..
Ju moral de Wilson !.
Pero el Almirante dec1d10, e~ busca
Substituyó al embajador Henry Lane
Wilson, porque éste había manifesta- de prestigio quizás, que la disculpa
do simpatía al dictador, con su envrn- dada era recompensa inadecuada para
cio personal, John Lind, el v_er~no d.e el honor de la Marina de los Estados
1913 con instrucciones de ehmmar al Unidos Y envió al jefe de su estado
'
.
usurpador y pacific~r al pa1s por me- mayor' en , uniforme de gala, al g_en~dio de elecciones libres y la acepta- ral mexicano con un síngular -~hmación del resultado por todos los ban- tum. El ultimátum de Mayo ex1gia nados. Pero este agente diplomático es- de menos, que a la puesta del sol del
taba vencido desde el principio, cuan- siguiente día se izaría la bander~ nordo los periódicos de la Capital azteca teamericana en un punto promme~te
publicaron dolosamente que venía a de la costa Y se le saludara con ve1~r('cibir la renuncia de Huerta, de mo- tiún salvas de cañón, saludo que ~e~1a
do que ya podría preverse que su ges- de vuelto por su barco; que el of:c1al
responsable del arresto de los marmos
tión seria infructuosa.
· l y que
En realidad, Línd traía sólo co- fnese juzgado en corte mar~1a
mo instrucciones decir a Huerta que se enviase una disculpa escrita del coViilson ~ediaria si se le cumplían mandante mexicano.
.
.
La situación de Huerta le m1ped1a,
cuatro cosas: un armisticio entre el
O'Obierno y los constitucionalistas de aunque hubiese deseado, ordenar el
Carranza 1 una elección próxima, la saludo a la bandera de las_ barras y
promesa de Huerta de no ser candi- e!,treUas. Equivalía a su smc1d10 podato y su palabra de que acataría los lítico, porque se había sostenido poresultados. Inútil decir que el usurpa- sDndo como un activo y celoso defen dor rechazó toda proposición. Las ne- sor del nacionalismo mexicano. , Pero
gociaciones posteriores de Lind cul- ' comprendió que su suerte pondna d~minaron en el fraca-so y en el ridículo. pencler de cualquier invasión y~nqu~.
E! presidente Wilson, en Jugar de im- Desesperado ya propuso, al drn si¡mtar el fiasco a su enviado, tomó la guiente, 15 de abril, que el ~aludo fuecúestión como ofensa personal, Y a se simultaneo por ambos pa1ses. To_d~partir de entonces dedicó lo mejor de vía ,vilson vacilaba en apoyar dec1d~sn esfuerzo a hundir a Huerta.
dnmente la rígida actitud de la MariSe propuso el profesor de Princeton na, que pedia nada menos que la 1ninterYenir militarmente en México, t&lt;:rvención armada.
.
aislar a Huerta de Europa y prestar
Su moral de profesor de Derecho se
ayuda al constitucionalismo. Para jus- enfrentaba aún a su menospreciado
t!ficar a du1cificar lo primero, " 7ilson OI gullo de jefe de la nación más grana~eguraóa que esa invasión sería con de de América, y, por ello, el 18 de
fines idealistas, y anticipaba que no atril, remitió ultimátum por el cual le
tenía el propósito de anexionar ningu- concedía hasta el siguiente día para
na porción del suelo me_xicano, a pe- las salvas. El Ministro de Relaciones
sar de la solicitud del partido republi- del usurpador, en el ültimo momento,
cano para aumentar el territorio de ofreció que se haría el saludo si los
los Estados Unidos a costa del nues- Estados Un idos garantizaban dfl'vol•
tro. Pero con esta conducta, el presi- verlo inmediatamente, pero no fué
dente violaba todas las normas de la oído.
buena diplomacia clásica, y no obtuvo
El presidente norteamericano queotro resultado que hacer popular al ria sólo ejercer el bloqueo naval a
dictador.
nuestras. costas, pero informado de
Con el propósito de restar r~cursos que habría dificultades con terceros
a] usurpador 1 \Vilson procuró influir Estados, y que además, ello no impecon el Foreign Oflice inglés para que diría la descarga &lt;le municiones euroretirara el reconocimiento a Huerta Y peas próximas a llegar a México, que
boycoleara al maligno tirano, y surgió podrían emplearse contra los mismos
a Francia e Inglaterra que siguie.Sen Estados Unidos, y con el consejo de
estos planes. Pero los europeos vieron la Marina decidió ordenar una demos!« conducta del presidente como un tración militar contra Veracruz, y asi,
superfluo subterfugio para justificar el 21 de abril, principió el desembarotro cet"cenamiento del territorio de co de infantes de marina, que hubo de
nuestro país, y sólo respondieron a re- suspenderse por la heroica resistencia
gañadientes, en tanto que en Méxíco de cadetes de la Academia Naval y de
e~a situación se declaraba en favor de p~rticulares, continuándose el día siHuerta.
guiente después de un bombardeo que
\Vilson además, poseída ya de santa nulificó toda defensa.
indignación, prestó ayuda a los consQuizá la situación se hubiese detetitucionalistas de Carranza levantando riorado con perjuicio de Wilson, Y tal
el embargo de armas y pertrechos y vez hubiese llegado el extremo de la
recibiendo a sus agentes, no obstante gEerra. Pero ]a mediación de Argenque esa facción no constituía precisa- tina, del Brasil y- de Chile evitó males
mente el ideal guberna¡:nental del pro- mayores, porque proporcionó oportufesor de derecho político.
nidad para que el profesor de PrincePero el error más colosal de Wilson tcn se vindicase, protestando no deen su política mexicana y democráti- sear mal a México, ni tener &lt;lesígnios
c~1 fué la invasión militar en Veracruz, agresivos, y culpar a las circll}lstanporque aún cuando con el1o favoreció cias de su actitud.
su propósito de derrocar a Huerta,
Con gran habilidad, el presidente
contribuyó definitivamnte a aumentar manejó la conferencia de mediación
el malestar en las relaciones méxico- en Niágara Falls, y en lugar de discu3mericanas. La causa de esa conduc- tirse en ella 1a solución a la ocupación
ta. fué un arresto sin importancia de militar de nuestro puerto, ,vnson lomarineros yanquis, en Tampico, a gró que se examinase el problema poprincipios de abril de 1914. Este puer- lítico interno de esta República, y que
tc se encontraba bajo la ley marcial, la conferencia fuese un valioso dispopor la cercanía de fuerzas enemigas, sitivo c:le propaganda suya.
cuando un grupo de_ tripulantes del
Una vez que las fuerzas constitucio
barco Dolphin, de patrulla en aguas nalistas avanzaron hacia el centr0,
del Golfo, desembarcó en un muelle Huerta se vió obligado a dimitir y
Uc acceso prohibido, para adquirir ahandonó el país en julio de ese misprovisiones. Un destacamento militar mo año, y las tropas norteamericanas
los prisionó, y cuando el Almirante levantaron la ocupación de Veracruz
Mayo, comandante de las fuerzas na- e! 23 de noviembre, señalándose con
vales yanquis demandó su soltura, fue- ese acto el cerrami~nto de una etapa
ron puestos en libertad inmediatamen- de relaciones con los Estados Unidos
te, con disculpas del jefe rr¡ilitar me- que pudiera catalogarse de peculiar.
4

Armas · y L~tras + P-á:g, -4

En efecto, las relaciones mex1c0,.
norteamericanas durante los años 1913
y 1914 ponen de manifiesto varias enseñanzas singulares. La primera de
ellas es que los problemas internacionales de un país en guerra civil son
más complicado de lo que a primera
vista aparecen, y que para resolverlos
no es bastante con la pretensión de
un iluminado, sino que es menester
contar con información buena· y sana,
con habilidad técnica y con un cuerpo
,;apaz de consultores-elem·e ntos que
faltaron a Wilson. La segunda es que
un dictador o un caudillo en AmérÍca
Latina, no obstante Jo ilegal de su ascensión al poder o lo injusto de su
mando, no es removible por la sola
acción política de un estadista extranjero. Una tercera consiste en que no
basta con predicar el legitimismo
cc,nstitucional y que el intento de promover un mundo más moral por el
uso de métodos precarios de intervención es seguro que produzca más anarquía y más desorden que la simple
abstención. De ello se dió cuenta
Wilson, aunque tarde y su conducta
st;bsecuente asi lo revela.

***

El siguiente episodio de las relaciones con Norteamérica conducía ya a
fa guerra con nuestro pais, si no se
presentara la posibilidad de participación de los Estados Unidos en el conflicto bélico mundial. Los hechos fueron los sigutentes: Francisco Villa en
otro tiempo .el Robin Hood, el Galahad
del Departamento de Estado, se convirtió repentinamente ~n su odiosa nérnesis. En enero 10 de 1916 asesinó en
Santa Isabel, Sonora, a 18 jóvenes ingenieros norteamericanos que venían
a trabajar en Jas minas por invitación
dt:: Carranza, y en marzo de ese año,
atacó la ciudad fronteriza de Columbus, Nuevo México 1 causando bajas catre las tropas norteamericanas y entre
los civiles, en momentos en que el Partido Repttb!icano , achacaba a Wilson
un manejo torpe de los asuntos mexicanos, y se designaba nuevo Secretario de la Guerra, un pacifista, en el
vecino país.
La situación probó ser embarazosa
para el gobierno norteamericano. Los
e1.tremos en ella implícitos eran deli•
cados en grado sumo. Si se enviaban
soldados en seguimiento de Villa, invicándose el tratado de 1882, sin permiso preVio, se hería la susceptibili•
dad de nuestros paisanos, con probabilidad de choques armados cuyo resultado final nadie podría prever. Si,
por otra parte, se solicitaba autorización del i·égimen carrancista para cruzar la frontera, se mostraba ante este
y además quizá no concedería tal permiso, con la cual ,vnson arriesgaba su
futura reelección y e1 respeto a su
país. En esa indecisión pasaron siete
dias, en los que Carranza obstaculizaba cual arreglo, pues primero exigía
le, revisión de la Convención de 1882,
más tarde, con circunspección, pero
vagamente, insinuaba que aceptaría el
iagreso de soldados yanquis si el Gobierno de los Estados Unidos, en reciprocidad, permitía que tropas mexica
nas cruzaran la frontera en persecu•
ción de Villa cuando esto se ofreciera,
y posteriormente, que ya no era nece•
saria la presencia de soldados norteamericanos porque Pancho Villa esta- •
ha cercado y sus seguidores dispersos.
En realidad, el Primer Jefe no quería
dar a su rival la oportunidad de posar como liberador de México.
Pero aún con riesgo de precipitar la
crisis, en marzo 16, 12,000 soldados al
mando del General Pershing empezaron a penetrar en México, si gran os·.
tentación y con órdenes de desp legar
mucho tacto. Don Venustíano, que
probó ser hueso duro de roer, hizo sa"'
ber que su gobierno no podría canee4

der el derecho de traspasar la frontera
antes de que se fijaran definitiva y
concisamente los términos de un conYtnio mutuo, y simultáneamente propuso ciertos lugares por los cuales se
habría de cruzar, y los limites de la
penetración. Woodrow Wilson mostró
su falta de maestria en los asuntos
mexicanos. Admitió todas las demandas de Carranza, que iban hasta especificar el número de clase de tropas
que debían emplearse y la disposición
dt· las mismas. Ordenó tal cantidad de
restricciones a Pershing que volvió un
fiasco la expedición punitiva, y por
otra parte, no podía hacer volver a sus
tropas sin comprometer el.honor nacional norteamericano, y sin que padeciera su propia carrera política. El
incidente de Parral, donde vinieron a
las manos patruUas extranjeras y civiles mexicanos, impedía ya que los solda.dos norteamericanos regresasen, de
suerte que el presidente, muy a su pesar, tenía que conservar la expedición
dt ~:léxico, y arriesgar una guerra con
nosotros. Las negociaciones subsecuente~ ponen de relieve que nuestro país .
de nuevo probaba ser demasiado para
,Yilson, y que tendría éste que abandonar su postura tradicional y someterse a una gran discreción si quería
evitar una desastrosa contienda méxico-americana.
El 30 de abril se reunieron en El
Paso los generales Obregón, como represeñtante de Carranza y Scott y
Fnnston de los J:stados Unidos, para
aliviar la tensión del incidente de Parral y par"a suprimir las causas de mal
entendimient por ]a presencia de fuerzas norteamericanas en nuestro pais.
EJ general mexicano, evitando discutir la cooperación, con el invasor, se
mantuvo firme, y aún cuando los comisionados del vecino país proponían
b retirada lenta y gradual de las fuerzas yanquis, no aceptó y exigió el
abandono inmediato de nuestro suelo.
La guerra parecía inminente.
Se previno a Pershing que sus tropas deberían moverse sólo hacia el
Norte; cualquier otra dirección que
lomasen significaba lucha. Por eso
cuando en Carrizal se observó un des~
tacamento yanqui avanzando hacia el
Este, el Gomandanle mexicano ordenó
combatirle matando a 12 y aprisionando a 23. La acción tuvo Jugar el 21 de
junio de 1916.
El espíritu antiyanqui cobró fuerza,
El gobierno de los Estados Unidos ordt'nó a sus nacionales que procuraran
abandonar nuestro país, y, al mismo
tiempo mo,•ílizó toda la Guardia Nacional y la incorporó al ejército de línea. Tanto en México como en el país
vecino, los extremistas vociferaban ya
en tono bélico. Quedaban pocas oporhmidades de solucionar el conflicto.
Pero los prisioneros fueron devueltos.
Las perspectivas de los Estados Unidos de luchar en Europa impidieron
cualquier exceso de su parte. Por otra
parte la presencia pasiva de soldados
norteamericanos era contraproducente para el prestigio mtlitar y para la
conveniencia estratégica porque ni obtenían victorias ni podrían obtenerlas
quizás, si llegaban a las manos con
tropas mexicanas y ol mejor del ejército yanqui se encontraba atado. .En
e5te impasse, los estrategas confiaban
en que ocurriese algún cambio en la
situación interna mexicana que les
permitiese abandonar el país airosamente.
Por fin se presentó la oportunidad
de alejar las nubes de la guerra. El
gobierno carrancista propuso, en agosto, una reunión diplomática para discutir la salida de las tropas extranjeras. Aceptado ésto por el otro gobierno, los comisionados de ambas naciones realizaron varias juntas, desde

septiembre hasta enero siguiente, casi
todas infructuosas, pues los norteamericanos pretendían discutir otros temas que no fuesen el egreso de soldados, hasta que fué posible obtener bases de arreglo, y quedó pactado el retiro de las tropas y el reconocimiento
formal, de jure, del gobierno de D.
Venustiano por la Casa Blanca. La expedición punitiva principió a abandonar el pais en lebrero de 1917 y por
fm nos vimos libres de esa plaga que
pudo convertirse en permanente. La
misión que trajo aquí a esas tropas
quedó incumplida. Jamás pudieron
cc,mbatir con Villa, mucho menos
apresarlo, como era su objetivo. Su
presencia en nuestro suelo sirvió para
reavivar los odios y fomentar futuras
discordias. Su envío probó ser notoriamente un craso e imperdonable
error político de parte de aquel gobierno.

LIBROS
t1TE:RATURA
ESPAFIOLA
CONTEMPORANÉA

__

•

..........,
,...-.--..--~
Juan Chabás

Hubo todavía, por esas épocas, otras
ctmsas de fricción CilÍre México y los
Estados Bnidos. Durante la primaver,, de 1917 se achacó a nuestro país,
por el gobierno de \Vilson, un intento
ele aceptar propuestas germanas para
atacar por la espalda a los Estados
lrnidos, y se criticaba en tono alto la
germanofilia de nuestro pueblo. Pero
1.- actitud mexicana de simpatía hacia
LITERATURA ESPAÑOLA CONTfülAlemania, en guerra próxima con los
PORANEA. 1898-1950
Estados Unidos 1 era lógica y era exJuan Chabas
plicable, toda vez que aquella nación
no había cometido nunca actos· inaCultural, S. A. - La Habana, 1952.
mistosos a México, las relaciones entre
Gracias a la gentileza de su autor, ha
ambos países eran excelentes y se ad- llegado hasta nosotros este interesante
miraba aquí el espíritu_mV,itar teutón, Jibro 1 que neva un titulo tan sugerente
gracias a una propaganda bien dirigi- y que otorga todo lo que promete. Aquí
da. Pero además, .el enemigo de nues- encontramos reunidas las letras espah o enemigo debe ser nuestro amigo, i'iolas, desde el 98 hasta nuestros días,
y aún estaban flotando en el ambiente lo que da mas valor a estas páginas,
muchas y graves causas de enemistad pues hasta ahora no se contaba con un
con el país del Norte, que hacían que estudio tan completo en este campo,
buscásemos it1evitablemente un amis- dadas las dificultades que presentaba
un trabajo de tal alcance~ Y así nos lo
toso arrimo a Alemania.
dice el autor en el prólogo; habiéndose
La nota de Zimmerman, ministro
propuesto algo semejante hace años,
alemán de Relaciones Exteriores, a se publicó en España la primera parCarranza, despertó en los Estados Uni- te1 quedando despl1és trunco su trabaclos un sentimiento de alarma. Por esa jo al desencadenarse el conflicto que
nota el Kaiser ofrecía a nuestro país trajo a tiCrras americanas tantas pluuoa alianza, y en compensación a la
ayuda mexicana, consístente en cerrar
nuestr-as puertas y negar nuestros re- 11ada e irrestricta, de tipo colonial, no
cursos a los Aliados y en negociar una fué ni oportuna, ni adecuada para este
paz entre los germanos y el Japón, pa- país; que ]a forma en que se hizo el
r2. traer después a éste a la alianza, dispendio yanqui sólo produjo pésiméxico-gerrnana, ofrecía como precio mos frutos, y que el interés en protepara después de la guerra que así se ger esa inversión traería forzosamenganaría, Ja devolución de los territo- te consecuencias indeseables. Después,
rios perdidos por México en 1848 y que la Revolución surgió en el momentC' más afortunado, impidiendo mayor
1853 a manos de Norteamérica.
expansión económica del capital norPero si bien la nota falló en su pro- teamericano, frenando así el descomupósito original, su repercusión políti- rnl desarrollo de la década anterio\-.
ca en este país fué importante. Ca- EJ tercer lugar se puede resumir que
rranza se sintió solicitado y poder-o- la conducta de los Estados Unidos haso, más seguro de sí mismo frente a cia )¡léxico revolucionario fué siem,vilson . Su retórica diplomática, pre, a Ja par que indecisa, poco inteusualmente agresiva, volvióse insolen- ligente en lo general., Ni.mea supieron
k e irritante.· Sus medidas legislati- c11mprender sus gobernantes su papel
vas fueron más lejos en el daño o des- frente a nuestro movimiento so~ial. La
pojo a intereses yanquis. Su actitud impaciencia, la incomprensión, la irritoda, hasta su muerte, hacia el Coloso tubilidad, la falta de generosidad,
c1el Norte, fué, desde entonces, de cnando no la · insolente superioridad
fra.Q.co desafío.
o la desconfianza presidieron siempre,
Por lo que hace a los Estados Uni- en esa etapa las relaciones diplomátidos, el comunicado de Zimmerman cas de aquel gobierno, cuando bien
provocó temor y zozobra. Precipitó pudíeron atraerse a nueStro pueblo
!,, entrada de este país a la Gran Gue- con un mínimo de fricción y con re•
rra, y por lo menos esas ocupaciones hitivamente poco esfuerzo, de haber
desviaron la atención del poderoso ve- querido. Los dirigentes políticos norcino, y por el momento se olvidaron teamericanos, en otras ocasiones, se
de nosotros, . que respiramos en paz crnsideraron ]os auténticos depositaun corlo tiempo, porque los proble- rios de la moral y de al dignidad consmas internacionales de ese período titucional, menospreciando el intento
fueron económicos, ya no políticos.
de nuestra República de alcanzar su
Para concluir esta plática digamos j~sto destino, por su propio esfuerzo
que del examen de las relaciones di- y sin interferencia extraña, y estorbaplomáticas con los Estados Unidos en ron así cualquier buen entendimiento.
esta primera etapa se desprende múlD_e otro lado, la doble violación del
tiples enseñanzas y surgen provecho- suelo patrio, tan injustificada como
sas reflexiones. Primeramente, debe irútil, concitó para varias generaciocc•ncluirse que la inversión desenfre- nes la antipatía y el odio, y habría de

Armas y Letras + Pág. 5
'•

mas brillantes. Radicado en Santo Domingo, Venezuela, y después Cubal se
vió imposibilitado a reunir todas las
noticias necesarias por la falta de libros, revistas y publicaciones indispensables1 pues la guerrá había dispersado a tantos escritores que no era fácH adquirir datos sobre ellos. "Después de Ja busca tenaz me quedaba
siempre un cansancio penoso y desilusionado . No era solamente la fatiga del
personal fracaso -sigue diciendoera más doliente su significación; porque cada volumen sin huella, cada
nombre ausente sin compafiía de vida
adivinable, cada fecha olvidada con la
angustia de un año desaparecido, que
dejaba un pedazo de la historia como
mufión o señal de mutilaciones irreparables, se agolpaban y venían a juntarse en un hondo pozo cavado sangrientamente dentro del recuerdo total de
la lacería de Espafia." Y es precisamente por esto que la presente publicación toma un Jugar preferente en la
bibliogralia general de la literatura española, porque h~ logrado unir en un
cuerpo sólido y organizado las actuales letras español a s. Aquí desfilan
Unamuno, Baroja1 Azorín, los Machado, Juan Ramón Jiménez, Diez Canedo,
Ortega y Gasset, Gómez de la Serna,
García Lorca, Alberti, y entre los residentes en México, encontramos a Benjamín Jarnés, muerto en Espafia, Xirau, Imaz, José Bergamín, José Gaos 1
Pedro Garfias 1 amigo de esta casa, y
del que falta citar en su bibliografía
su "De Soledad y Otros Pesares", "Viejos y Nuevos Poemas", y otros más;
Juan Rejano, que nos visitara en la última anualidad de la Escuela de Verano de esta Casa de Estudios, Max Aub,
y muchos más que colaboran en revistas y casas editoras ele :México. Acompañan ál texto una Bibliogralia Sumaria y un Indice Onomástico que facilitan el manejo de este libro, apto para
lectores curiosos o especializados.
A. R. G.
producir lógica;mente una herencia
turbia, y los repetidos intentos, verbales por lo menos, para despojarnos de
territorio, no habrían de contribuir
tampoco a disipar la sombría atmósfen- ele nuestro recelo. Finalmente, la
experiencia mostró, asimismo, que de
no haberse excitado el sentimiento an_tiamericano por la torpe política de
intrusión y de presiones de la Casa
Blanca en la etapa dinámica de la Revolución, se hubiesen evitado tremendas y estériles pérdidas a los inversionistas yanquis y habría prevalecido
un clima mejor para los ajustes de las
épocas subsecuentes.
Por último, es dé hacerse resaltar
con tristeza que no obstante el magnífico campo de entrenamiento que
nuestra larga lucha civil proporcionó
~. Norteamérica, las lecciones no fueron aprovechadas, y más bien se despreciaron cuando, afios más tarde,
surgieron en Rusia, en China, en el
Ctntro de Europa, en Mesoriente y en
otras partes movimientos renovadores; no puede decirse que los Estados
l:nidos actuaron utilizando los frutos
de la dura experiencia mexicana.
Pero, afortunadamente, y no obstantr qu'e llevamos la peor parte en ese
período, para México, la práctica adquirida fué inapreciable. En nuestras
relaciones subsecuentes tuvimos ya un
panorama claro de lo que liabria de
str nuestra conducta frente al Coloso,
supimos cómo estirar la madeja hasta
el último punto, .a prendimos, por fin,
el valor de la paciencia y de la inconll'!.ovible dignidad, frente a un adversario implacable y poderoso.

�ICO

EL PETROLEO E

Gaspar MO:-ITASiEZ M.

ros, logrando al fín sus propósitos de por sus guardianes incondicionales.
El señor Ce\estino Alemán Carvajal,
Las primeras tentativas en procura del petról~o llevadas al despojo y la muerte del obscuro cam- actual
Jefe de Migración de la Ciudad
cabo en México, se realizaron con resultados negat1':'os en 1869. pesino.
. . .
de
Matamoros,
del Estado de Tamaulide los ejemplos mas irritantes
En las postrimerías del pasado siglo se fundaron vanas empresas delOtro
pas,
nos
ha
I'eferído
que tuvo la opormenosprecio a nuestras riquezas
con fines explorativos, habiendo también fracasado en su. ten~a- nacionales en la época de las instan- tunidad de observar con repulsión la
tiva Sólo dos hombres de irreductible voluntad y audacia sm• cias explorath·as, lo tenemos en la discrepante situación de explotadores
gul;r el inglés Weetman yel norteamericano Ed~ard L. Doheny, perforación del pozo petrolifero lla- y explotados, y los desmanes y demade los primeros, circunstancia que
logra;on mediante su empeño acabada prosperidad en su em• mado "Dos Bocas", que en 1908, al in- sias
motivó
que este honrado funcionario
presa obteniendo resultados positivos, originánd~si C?!1-secir~- tentar la operación sin haber inmovi- comunicara al Ministro de Industria,
lizado con la cementación la tubería
teme~te con este motivo la expedición de una leg1s ac1~n. re
v no habiendo apagado las calderas, Comercio y Trabajo la desastrada siva, durante la época del Presidente Díaz, el 24 de D1c1em re ~e provocó el incendio que era lógico tuación en que yacía el trabajador mesobreviniera por la falta de precau- xicano y la inmediata atención del Gode 1901.
ción. La empresa, imposibilitada de bierno del entonces Presidente de la
República señor General Don Plutarco
nuesh:o precioso líquido no ofrecieron conjurar la conflagración dejó que la Elías Calles, quien con éste Y otros inConviene advertir aquí que las norextinción
viniera
por
si
misma,
agodificultad alguna a sus diligentes exformes francamente alarmantes Y sigmas legales sobre los productos del
ploradores, gracias a la aparición na- tándose de esta manera el yacimiento. nificativos, contribuyó para la formasuelo y del subsuelo de nuestra Patria,
La experiencia del pozo "Dos Botural de manifestaciones físicas superción del Proyecto de la Ley del Petrótienen uno de sus antecedentes jurídi·
ficiales que reciben el nombre de "cha- cas" no constituyó un correctivo para leo, que sirvió de precedente a nuestra
cos en el llamado Sistema Domanial
la Compañia i1exicana de Petróleo "El
..
vigente legislación. En una de sus
Regalista, expedido por Carlos V hacia r,opoteras"
Sólo hasta el año 1929 se de¡o a su Aguila", S. A., pues cuando intentó cláusttlas especificaba que el 90% de
1530, y supo.ne la conservación _para
del
lado el empirismo explorativo Y se op- pocos años después la perforación
11
la Corona Española de todas las nquepozo "Potrero del Llano No. 4 , come- los trabajadores debían ser mexicanos.
tó
por
practicar,
consecuenteme?.te,
zas en forma permanente, reservándotió el error de desacertar técnicamen- Este antecedente sirvió de base para la
se el Soberano la entrega transitoria métodos científicos de auscultac10n, te en la operación provocando fugas importante y trascendental medida
de los bienes a sus súbditos, con la $iendo de esta suerte localizado el de petróleo entre la tubería y la per- . que en 1938 adoptó el Gobierno y el
Campo de Po:a Rica, uno de los yaciobligatoriedad de retribuir por medio
foración. A mediados de Agosto de pueblo mexicano al rescatar para el
del llamado "quinto" al Real Tesoro mientos más asombrosamente pródigos 1914, una descarga eléctrica incendió País la fabulosa riqueza petrolera, ahela cosa concedida en explotación. El y extraordinarios .del Planeta.
rrojada por los imperialistas extranjeLa visión de una riqueza fácil, exu- las charcas de petróleo inmediatas que
sistema duró alrededor de tres centuberante y perenne en manos de las ávi- 11rovenían de las filtraciones, incen- ros.
El mismo acervo, las mismas caracrias.
.
.
diando consecuentemente la instalaPosteriormente, durante la vigencia das empresas extranjeras adueñadas ción v prosiguiendo la acción ignis- terísticas y la misma secuela de actos
de los Gobiernos independientes de de las fuertes petrolíferas, permitió cente · hasta ocho n1eses después, en rapaces de los imperialistas norteameMéxico se establecieron leyes que apli- con holgura que éstas se dieran al uso que al fin pudo someterse el incendio. ricanos, británicos y holandeses, se
caban ~l Sistema Angloamericano, re- y al abuso de esta explotación, con no- Casos iguales o similares acaecieron han sucedido y se presentan en los
ferente a que ]os particulares eran due- toria y afrentosa desobligación de las durante este largo lapso de lucro ex- países débiles, en cuyo suelo están clafios de todas las riquezas territoriales leves nacionales y olvido del pueblo
yados los garfios implacables de sus
tranjero.
del subsuelo, en tanto ,Jas hnbiesen ob- m~xicano, llegando su desmán hasta la
voraces intereses: succión tentacular
Cálculos r~alizados modernamente
tenido por medios legitimas. Desgra- indiferencia de la pérdida de pozos
de la riqueza de pueblos. semicoloníapor
los técnicos revelan que el gas que
que
se
incendiaban,
y
de
la
const~te
ciadamente, la onda de perturbaciones
les, protección y celo extremado e_n la
internas que por décadas padeció nues- fuga de gas que se escapaba de los nus- brota al extraerse el petróleo y que no •uarda de sus intereses, insolencia
,, Y
tro País, ocupado frecuentemente en mos fluído que en su extinción signifi- fué aprovechado entubándolo para sa- arrogancia de sus posesiones, veJamedesgarradoras contiendas civiles1 no cab; )a evasión irreparable de miUo- tisfacer las necesidades de la vida ci- nes a los Gobiernos y pueblos febles e
permitieron dedicarle la debida aten- nes de metros cúbicos, y por ende, de ladina, asciende a un valor de ..... indemnes, y la política de maquinaci~ción a la explotación de la riqueza pe- incalculables cantidades de dinero que 8600.000,000.00, qu e la Nación dejó de nes diplomáticas y hasta empleo belila Nación dejaba de percibir. Lo que a percibir, malgastados po~ los explo~acista, cuando se trate de perder su pretrolera.
Los sucesivos Gobiernos mexicanos los nue,·os poseedores convenía era, en dores implacables ele la riqueza patna. dominio: tal es la efigie y la justa imai\'o todos )os desafueros perpetrados gen de los explotadores del suelo Y del
y los hombres de la Reforma, tales co- términos descarnados ,al explotación
mo Juárez, ZaYala, Gómez Farias1 Mel- de una riqueza asequi}Jle, muelle, gra~a por los extranjeros se refieren a errores subsuelo de países mezquinamente dechor Ocampo y otros no menos nota- y promisoria en su futuro, en un pa1s ele carácter técnico o legal; muchos otros sarrollados en su economía.
bles, que definieron la indep~mdencia ~le características semicoloniales, en de naturaleza social, forman el volumiNo o!Sstante la contnmaz oposición
ideológica de México, expidrnron un que sus agrestes propietarios se con- noso expediente condenatorio de las de las Compañías Petroleras a que sus
formaban
sólo
con
la
compensafión
de
Compafiías cxactoras de nuestros biesistema intermedio entre el Domanial
trabajadores se organizaran en grupos
Regalista y el Angloamericano, que exigüos beneficios, infinitamente pe- nes. Durante la pervivencia de ese ré- sindicales, quedando de esta . suerte
consistía en hacer concesiones a parti- queños en paragón con las fabulosas Y gimen de saqueo, eran de verse las di- bajo la protección de la ley, poco a
culares para explotar las riquezas, con miliunanochcscas riquezas que los simbolas condiciones que se observa- poco se fueron integrando sindicatos
la obligación de pagar impuestos, sin "nuevos apóstoles de la industrializa- ban entre explotadores y explotados, de obreros en cada empresa.
establecerse con esto el pleno dominio. ción de México" percibían para gas~ puestas de manifiesto en innumerables
Hacia el año 1935 existían en todas
Posteriormente, el General Díaz es- tarlas regaladarnente en los fastuosos documentos y frescas aún en la memolas
compañías de petróleo instituciocentros
de
esparcimiento
y
molicie
de
ria
de
los
habitantes
de
los
cercanos
tatuyó que el concesionario era dueño
nes
obreras que resistían a la embestiNueva
York,
París
o
Londres.
focos de explotación petrolera.
integro ad perpetuam de todas las rida
de
sus explotadores. Al siguiente
;\luchas
de
los
imperialistas
de
nuesquezas del suelo y el subsuelo, a conRebela el ánimo observar cómo,
afio,
los
diversos sindicatos que actuatro
suelo,
radicados
en
esas
deslumdición del pago de impuestos.
frente a la abvecta miseria del trabajabradoras
ciudades,
apenas
si
podían
ban
en
las
diferentes empresas, iniciaAl advenimiento de la Revolución se
dor petrolero ·se erguía el confort ultravolvió a la tesis del olvidado Sistema señalar en la carta geográfica el foco jante de los señores adueñados de los ron arreglos tendientes a la integraDomanial Regalista, estableciéndose en de la explotación y la fueute de su ri- vacimientos. Cerca de las deleznables ción de una organización única que se
la Constitución de Querétaro promul- queza en suelo mexicano; los "sleeping barracas de los obreros, infectadas de denominó Sindicato de Trabajadores
gada en 1917, por medio del Artículo partner" sólo se deleitaban en derro- insalubridad y aires deletéreos, postra- Petroleros de la República Mexicana,
27, que la Nación es la dueña origina- char la espuria fortuna que nuestro das en un e~tado muy cercano a 1a al través de cuva unidad, adquirida ya
ria de suelo y subsuelo, pero puede en- Pa.is les prodigaba a manos llenas.
mendicidad, muchos de ellos, acaso, la firmeza y c~11esión necesarias, preDurante
la
prolongada
etapa
de
la
tregarlos a los particulares mediante
remedo de la Corte de los Milagros, po- sentó a las empresas un proyecto de
concesiones, debiendo, en su caso, ex- oprobiosa explotación extranjera de dian verse las opulentas residencias de Contrato Colectivo de Trabajo.
Las compañías se mostraron de
propiarlos por causa de utilidad pú- nuestro petróleo, las Compañías se die- los extranjeros, rodeadas de jardines,
ron a todas las malas artes, artilugios
blica.
rebosantes de comodidades y llenas de acuerdo en la celebración del contrato
Esta legislación produjo conflictos v embelecos para adueñarse de los te- los equipos modernos que hacen Jleya- propuesto, más no en cuanto al monto
con las empresas extranjeras estable- ;-renos petrolíferos despojando a los dera y hasta apetecible la vida de la de las prestaciones que el proyecto decidas en el País, que exponían el crite- sencillos hombres de campo que los oficina y del hogar.
mandaba.
rio de la irretroactividad de las leyes, poseían. Un ejemplo nomas, el del inComo consecuencia de )o anterior,
La
avilantez
de
los
extranjeros
llegó
no obstante que la Constitución refor- dígena Juan Casiano, basta para irri- hasta procurarse para la defensa de en noviembre de 1936 estuvo a punto
mada anula todos los sistemas jurídi- tar al más mesurado de los mortales,
sus intereses y la protección de los je- de suscitarse.. una huelga general en tocos anteriores, frente al interés nacio- pues su originario poseedor se vió enda la órbita de la industria petrolera,
vuelto en las más tentadoras seduccio- rarcas de las Compañías Petroleras,
0
nal preponderante.
cuerpos organizados de esbirros que El Gobierno Federal, impuesto de \1
Cuando nuestro Gobierno pretendió nes urdidas por los norteamericanos
recorrían los feudos petroleros o ser- que esto significaba para la econom, a
aplicar la nueva legislación, las em- quienes, para arrancarle su patrimonio
vían
.de guardias de corps a los magna- general y los servicios vitales del pais,
presas extranjeras llamaron. en su au- familiar, lJegaron hasta desarraigarlo
tes.
Sobre este particular corren como intervino con 1a mira de celebrar una
xilio a sus propios Gobiernos. Desgra- de su modesta posesión y llevarlo a
muy
valederas sombrías historias de convención obreropatronal durante
ciadamente, la Nación debilitada por conocer y disfrutar el sybaritismo de
abusos, a tr o pellos, apaciguamientos, 120 días.
sus luchas internas, posponía en estos las esplendorosas ciudades de NorteRealizado este propósito, la asamsecuestros y torvos asesinatos perpeamérica
para
arrancarle
la
firma
que
casos la aplicación de sus leyes.
blea
dió por terminadas sus labores en
trados
en
beneficio
de
los
extranjeros
Las ubérrima$ fuentes manantias de daría posesión legítima a los extranje-

btl•

.

Armas

y

Letras + Pág. 6

mayo de 1937, sin haberse obtenido resultados prácticos y habiéndose hecho
notoria la falta de interés ¡\ara culminar en arreglos satisfactorios por parte de las empresas extranjeras.
Empei'O, no faltó ponderación por
parte del Gobierno Federal. No encontrándose medio de vencer la tozudez y
mala fe de los explotadores, los obreros mexicanos amenazaron con una
huelga a las empresas; y, no obstante
la intervención del entonces Presidente de la República, señor General Lázaro Cárdenas. los sindicalizados consumaron un movimiento huelguístico
c¡ue puso en entredicho a los explotadores de México, quienes, empecinados
en sus desacatos, usaron de la prensa
nacional para presentar a la opinión
pública el expediente de sus sofismas,
empleando la calumnia contra sus trabajadores y falseando la realidad sobre
los salarios y el trato que empleaban
con los sinclicalizados. Habremos de
unir a este fariseísmo la actitud arrogante, altanera y arisca que siempre
los acompañó, como queda de manifiesto en algunas publicaciones estadínenses, que todavía se ocupan del caso, en descrédito de México y en abono
de los resentidos.
El monto total de las prestaciones
económicas que demandaban los trabajadores ascendían a setenta millones
de pesos con relación a las de 1936.
Las empresas manifestaron, entonces, estar dispuestas a acrecentar dichas prestaciones hasta catorce millones anuales, acompall.ando su proposición con una serie de condiciones que
significaban, de plano, la renuncia de
nuestros trabajadores a un cúmulo de
conquistas sindicales que ya hacia
tiempo habían logrado con sacrificios
que son hoy de fama pública .
Los dirigentes sindicales no estuvieron de acuerdo con tal oferta; y en
la imposibilidad de seguir sosteniendo
la huelga en virtud de los graves trastornos (J_ue estaba originando, plantearon a la Junta Federal de Conciliación
y Arbitraje un conflicto que la Ley de
Trabajo denomina de Orden Económico, lo que trajo la suspensión del movimiento y la restauración de las labores en los campos petroleros, refine~
rías y ramo de ventas.
Planteado el conflicto de Orden Económico por los trabajadores y en vista
de que los demandados aseguraban no
poder acceder a las peticiones por la
decantada incapacidad económica de
que siempre alardearon, la referida
Junta designó una Comisión Pericial,
integrada por los señores Efrain Buenrostro, Mariano Moctezuma y Jesús Silva Herzog.
La Comisión aludida puso manos a
la obra analizando los libros de contabilidad de las empresas, sus contratos
de venta de petróleo, 1a situación mundial de los mercados, los antecedentes
históricos de la industria, sus condiciones técnicas 1 el problema de los
transportes, las relaciones obreropatronales y todos los aspectos necesarios para poder emitir un informe sereno, juicioso e insospechable sobre la
posíhílídad o imposibilidad de las
Compañías en torno a la demanda de
sus obreros.
Resalta entre las conclusiones de la
Comisión Pericial, la siguiente: ''Las
Compañías Petroleras demandadas han
obtenírlo en los tres -últimos años (19341936) utilidades muy considerables; su
situación financiera debe calificarse
ele extraordinariamente bonancible Y,
en consecuencia, puede asegurarse que,
sin perjuicio alguno para su situación
presente ni futura, por lo menos durante los próximos años, están perfectamente capacitadas para acceder a las
demandas del Sindica~ de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana hasta por una suma anual alrededor de veintiseis millones de pesos. 11 ·
La Junta Federal de Conciliación Y
Arbitraje concedió a ambas partes más

de una veintena de días para que ex- forma tan obstinada y pertinaz. Lo que
pusieran sus puntos de vista sobre la a las empresas convenía, y tal fué su
documentación ofrecida por los peri- meta, era demostrar la ineptitud del
tos.
Gobierno mexicano para imponer sus
La comisión de peritos tuvo, entre mandatos 'J el poderio de sus Gobiersus puntos de vista sobre la documen- nos patrocinadores que, como en intación que pudiéramos Jlamar técnica, contables ocasiones, habian impuesto
un rasgo de justicia social: declaró el recurso falaz de las maquinaciones
que a todas luces las empresas extran- diplomáticas, la amenaza y hasta las
jeras habían sido un obstáculo para el mismas armas.
progreso de México, agravándose esta
¿ Y qué podía hacer el Gobierno de
consideración por el hecho de que, ~léxico ante la situación que se babia
aún descubiertas en su proclividad a creado, que como un halo amenazador
una explotación sin nombre, todavía se cernía nuevamente sobre un país
justificaban su derecho a seguir go- pacífico y en reconstrucción? Por una
zando de las rlquezas y del trabajo de parle, las compañías se habían declalos hijos de México, y aún señalaban rado en abierta rebeldía en contra de
de ingratos a los mexicanos.
la suprema autoridad del más elevado
)léxico, salido del letargo trisecular e irrecusable Trjbunal de Justicia de
del Coloniaje, no podía, no debia un la Nación; de otro lado, los trabajadosiglo más tarde, caer en la postración res habían suspendido sus labores en
,·ergonzante de un pueblo de eunucos toda la industria, y se presentaba nuey de beocios.
vamente el problema vital de la falta
A los breves días de haberse rendi- de combustoleo, gasoleo y gasolina,
do el dictamen y el informe periciales, materiales absolutamente indispensalas empresas extranjeras embistieron . bles en el desarrollo normal de la vida
nuevamente en una más calumniosa y moderna. El Gobierno, de esta guisa,
hasta procaz campafia de prensa en se vió conminado a adoptar una resocontra de los peritos, cuya conducta lución enérgica, drástica y heróica.
estaba ciertamente muy lejos del alUna declaración ventajosamente
cance del salivazo crotálico de los de- alentadora para el proceso de este gran
tentadores de la riqueza mexicana.
conflicto nacional, emitida por las emDespués del estudio realizado por la presas rebeldes, favoreció la resoluJunta Federal de Conciliación y Arbi- dón gubernamental: las empresas hatraje del informe de los peritos y las bían pregonado que al Gobierno le toobjeciones que con ese motivo presen- caba dar el siguiente paso, seguras en
taron las partes, la propia Junta dictó su deleznable pedestal.
La réplica de lo dignidad patria no
un Laudo aceptando las conclusiones
conteniclas en los documentos de los se hizo esperar: Lázaro Cárdenas, en
señores Buenrostro, ~Ioctezuma y Silva nombre de México aherrojado, de sus
I-lcrzog.
conciudadanos, del pasado glorioso,
Habiendo reiterado públicamente las del presente firme y viril y de un fuEmpresas su ineptitud para cumplir el turo cuyos frutos tenemos en nuestras
Laudo de la Junta, recurrieron en de- manos, anunció al País, y pasó más
manda de amparo .a la Suprema Corte allá de las fronteras para ejemplo y
de Justicia de la Nación.
paradigma de todos los pueblos de la
El día primero de marzo de 1938, el tierra que México recuperaba para sí
alto Tribunal de la Nación confirmó su ínsita riqueza, y con ella el bienesel Laudo de la Junta, a lo que manifes- tar, el progreso y la tranquilidad de
taron las Compafiías que no podían en los hogares obreros, expropiando a las
forma alguna pagar los veintiseis mi- compañias petroleras de sus bienes,
llones de pesos, declarándose en rebel- que eran el malestar de México, sin
día al no acatar la sentencia emanada alardes patrioteros, solamente con la
de la Corle.
aplicación, a secas, de la justicia, que
Entonces, se sugirió al Sindicato de es decálogo del bien común.
Trabajadores Petroleros de la RepúbliSorprendidas, heridas en su orgullo
ca Mexicana, así como a las propias y equivocadas en su estratagema, las
empresas, que el Gobierno Federal to- compañías petroleras, unciosa, mansamaria las medidas necesarias para que mente, ofrecieron entonces los veintide ninguna manera el aumento de las seis millones de pesos de que hablaba
erogaciones sobrepasara de los veinti- la Ley, llegando un poco tarde su reseis millones de pesos. Los trabajado- misión.
res, evidenciados una vez más sus deAquí es preciso insistir en una cuesseos de que el conflicto no fuera más tión de singular importancia: es la de
lejos, aceptaron las sugestiones guber- que el Gobierno de México no llegó a
namentales, pero las empresas, a pesar la meta de la expropiación al través de
de la buena disposición puesta de por planes preconcebidos, como alguna
medio, se obstinaron en rechazar el gente torpemente informada o sin escamino que con reconocida cordura crúpulos lo ha afirmado.
presentaba el Gobierno, proponiendo,
Exceso de ponderación y buena voa título de un sacrificio, veintidos mi- luntad se advirtieron tanto del lado de
Uones cuatrocientos mil pesos, decla- las Autoridades como de parte de los
rando el 15 de marzo que se les había trabajadores; contumacia, inquina y
colocado en condiciones ruinosas.
regateo de parte de las empresas.
Ante esta situación, los trabajadores
Uno de los hechos concretos en su
no tenían más camino que el de pedir, contra es el que se refiere a que el 18
como en efecto lo hicieron, ]a cance1a- de Marzo de 1938, las compañías mación de sus con tratos, puesto que la nifestaron que dentro de determinadas
satisfacción de éstos no llenaban sus condiciones sí podían pagar el aumenjustas aspiraciones de mejoramiento to asignado por la Comisión Pericial,
económico y social. La Junta Federal lo que nunca habían expresado con
resolvió en consecuencia, de manera anterioridad . En esta y otras formas
afirmati,•a, la demanda de los obreros; echaban por tierra sus reiteradas afiry al no existir norma legal alguna que maciones de que se encontraban litefijara las obligaciones entre empresa ralmente imposibilitadas para aceptar
y asalariados, el Comité Ejecutivo Ge- la última conclusión del informe de la
neral del Sindicato ordenó que se sus- Comisión de Peritos.
pendieran 1as labores en toda la indusLa salvadora Ley de Expropiación
tria petrolera, paralización que se Be- fué promulgada por mandato del ·convó al cabo el día 18 de marzo, fecha greso de la Unión el dia 6 de octubre
que marca para México una palipgen- de 1936, es decir, muchos meses antes
sia en la vida toda del solar mexicano. de que se decretara la Expropiación
No es preciso mucho juicio para que de los bienes todos de las Compañías
nos parezca extraño a todas luces que Petroleras.
El Decreto que expropió los bienes
la moderada suma establecida entre Jo
que demandaba el trabajador mexica- de las Compañías Petroleras es un dono y lo ofrecido por los extranjeros, cumento histórico de gran trascendenhaya sido retenida por los demanda- cia y hondo raigambre en la conciendos en incumplimiento a la Junta, en cia cívica de México y en la vida de

Armas y Letras + Pág. 7

nuestro pueblo.
Me permito insertar el primer artículo de ese docnmento liberador, lamentando no poder hacerlo con el Decreto en toda su integridad, en vista
de la extensión del mismo y del carácter técnico de este modesto opúsculo.
DECRETO
"Articulo 1o.-Se declaran expropiados por causa de utilidad pública y a
favor de la Nación, la maquinaria, instalaciones, edificios, oleoductos, refinerías, tanques de almacenamiento,
vías de comunicación, carros tanques,
estaciones de distribución, embarca·ciones y todos los demás bienes muebles e inmuebles de propíedacÍ de la
Compañia Mexicana de Petróleo "El
Aguila", S. A., Compañia Naviera de
San Cristóbal, S. A., Compañía Naviera de San Ricardo, S. A., Huasteca Petroleum Company, Sinclair Pierce Oíl
Company, Mexican Sinclair Petroleum
Corporation, Stanford y Compañía, S.
en C., Pean Mex Fue! Company, Ríchmond Petroleum Company de Mexico,
California Standard Oil Company Of
México, Compañía Petrolera el Agwi,
S. A., Compañia de Gas y Combustible
Imperio, Consolidated Oil Company of
México, Compañia Mexicana de Vapores San Antonio, S. A., Sábalo Transportation Company Charita, S. A., y
CacaJiJao, S. A., en cuanto sean necesarios, a juicio de 1a Secretaria de la
Economia Nacional para el descubrimiento, captación, conducción, almacenamiento, refinación y distribución
de los productos de la industria petroJera".
La expropiación fué anunciada al
pueblo de Mexico la noche del 18 de
)larzo, por medio de un manifiesto que
el señor Presidente de la República
General Lázaro Cárdenas, leyó personalmente.
Con el anuncio del acto expropiatorio y la promulgación del Decreto relativo, se dió cima a una aspiración
latente en la mentalidad y en la sensibilidad del pueblo de México, siempre
enemigo de la opresión . Queda constancia muy viva de este sentimiento
cuando el 23 de Marzo, más de cíen
mil personas, de ambos sexos, dispariedad de edades, condiciones sociales
y económicas, credos religiosos e ideológicos, se congregaron para desfilar
por las calles de México y saludar con
feryorosa ovación al ilustre varón michoacano que con mano patricia inscribió en los bronces patrios e) ideario
de la liberación obrera y la restitución
de las pródigas riquezas mexicanas.
Es de claridad meridiana suponer
que las compañías petroleras jamás
midieron el aJcance que iba a tener,
como respuesta, su rebeldía. Confiaban con tenaz certidumbre en su incalculable potencia financiera.
Transcurridos los primeros días de
estupor y de azoro, las compañías se
dieron a la desapoderada tarea de propalar la versión de que el Gobierno
mexicano y los trabajadores, ni aún
envanecidos por la euforia del triunfo, podrían manejar con acierto la
complicada industria petrolera siquiera por treinta dias; que los trabajadores no recibirian sus salarios ni al finalizar la primera semana del nuevo
ensayo; que sobrevendría indubitablemente un colapso en la economía nacional . .. y que, a la postre convencidos Gobierno y trabajadores de la eficacia y provecho en el suelo nacional
de las compañías petroleras, serian
impetradas para manejar nuevamente
la vital industria, sin cuyo patrocinio
vendría por los suelos el grandioso pedestal de la riqueza patria.
Porque ... ¿cómo iban a ser substituidos con éxito los técnicos norteamericanos e ingleses, por mexicanos impreparados e ignorantes? ¿Cómo iban
a distribuirse en el pais los productos
(Pasa a la Pág. 8)

�la Academia Mexicana ...
(Viene de la Pág. 2)
Treinta elementos colaboraron en el
Ballet :\fexicano, entre hombres y mujeres: Guillermo Arriaga, Evelia Beristáin, Juan Casados, Valentina Castro, Olga Cardona, Concepción Dávila,
Farnesio de Bernal, Antonio de la Torre, Luis Fandiño, Beatriz Flores, Bodil Henkel, Carlos Gaona, Carmen Gómez, Raquel Gutiérrez, Benjamín Gutiérrez, Nellie Happee, Helena Jordan,
Alma Rosa Martínez, Enrique Martínez, Blanca Medellín, Adriana Medina,
Gloria Navarro, Elena Noriega, Rosalío Ortega, Luz Maria Urdiales, Guillermina í&gt;eñaloza, Rosío Sagaon, John
Sakmari, Rosa Reyna y Teresa Urgel.
Los escenógrafos, reconocidos por
sus intensas cualidades artísticas, fueron: Santos Balmori, Luis Covarrubias, Lola Cueto, José Chávez Morado,
Antonio López Mancera, Gabriel Fernández Ledesma, Juan Soriano y Rufino Tama~o, quienes elaboraron las
escenografías características a las diversas Danzas.
La coreografía fué dirigida por notables exponentes del Arte: Ana Mérida, Bodyl Henkel, Helena Jordán, Rosa Reyna, Raquel Gutiérrez, Guillermo
Arriaga, Guillermina Peñaloza, Evelia
Beristáin, Elena Noriega, Valentina
Castro y Guillermo Arriaga.
Los directores máximos de estas actividades son: Profesor Angel Salas,
Jefe del departamento de Danza y
Gabriel Fernández Ledesma, Subjefe;
Santos Balmori, Director de la Academia de la Danza Mexicana; Xavier
Francis, Maestro de Danza y Luis Covarrubias, Director de Escena.
El programa de los tres más tuvo el
siguiente desarrollo: por la tarde d~l
miércoles 21 se presentaron Poli{onía,
La Manda, La Valse y Zapata; por la
noche, Al Aire Libre, Poli[onía, La

Manda, La Valse y Zapata.
El jueves 22 se presentaron por la
tarde, Paseo/a, Tres Preludios, El Extraño y Titeresca; durante la noche,
Tres Preludios, El Extraño, La Luna y
el Venado y Titeresca.
El viernes 23, por la tarde, se ofre-

ció a los Maestros y estudiantes de la
Universidad y de otras Instituciones
la posibilidad de concurrir honoríficamente a las representaciones, habiéndose podido admirar realizaciones como Al Aire Libre, La Luna y el
Venado, Suite Italiana y El sueño Y la
Presencia; por la noche se pusieron en
escena las bellísimas danzas Suite Ita-

liana, Pascola, El Maleficio, Integración y El Sueño y la Presencia.
La prestigiosa y celebrada Orquesta
Sinfónica de Xalapa ejecutó música de
Juan Sebastián Bach, Bela Bartok,
Cirelli, Salvador Contreras, Claudio
Debussy, Blas Galindo, Pablo Moncayo, Maurice Rabel, Angel Salas, Carlos
Mabarak, Vivaldi y Shostakovitch.
Algunos argumentos de la coreografía darán una idea del contenido de
las danzas ejecutadas.
TITERESCA.-La muerte divirtiéndose ha dado vida a los personajes al
mismo tiempo que ha planteado la intriga: el peladito y la doncella danzan
en idilio, en tanto el payaso enamorado de .ella quiere expresar también su
amor, pero es torpe y no logra llamar
su atención. Interviene la mujer mala
que coquetea descaradamente con el
peladito a quien logra atraer y seducir. Se opera así el triunfo de la seducción sobre el amor. El payaso hace esfuerzos inútiles para consolar a
la doncella; ésta última reprocha al
peladito su infidelidad, pero él la va-

pulea y acaba por matarla a palos. El
payaso llora ante el cuerpo de su amada y le reprocha al peladito su mala
conducta, pero corre la misma suerte
que la doncella. La mujerzuela ríe a
carcajadas burlándose del peladito al
ver que éste parece arrepentido de la
muerte de la doncella y del payaso.
El peladito también la mata a palos.
Saltan los diablos tratando de atrapar
al peladito, pero en el mundo de los
títeres los diablos p.unca triunfan y
acaban por ser corridos a palos.
EL EXTRAÑO.-Tempestad nocturna. Cae una luz del cielo, es un sér
dl' forma humana que gira titubeante
y se desploma tras un matorral.
Amanece: una niña y un campesino
joYen, que trae un violín, entran en
escena.
El toca y danza, cortejándola entusiasmado, pero bruscamente un angel
se levanta entre ellos, los contempla,
escucha el violín e imperioso pide que
el campesino se lo entregue. Este obedece atemorizado y ve con sorpresa
que sin tomarlo, el angel parece tocar
una música divina en él... Entonces,
aterrorizado, huye.
La niña danza adorando al angel, y
éste se conmueve, pero cada vez que
su ternura crece, un llamado divino
lo aparta de ella... Al sonar el último
llamado apremiante la rechaza y solloza.
El campesino vuelve a escena atraído también por el extraño llamado, y
recibe en sus brazos a su amada que
se desploma muriente.
El angel observa con interés apasiom:do a la muerte, gozoso la llama indicando el cielo y sale del escen'ario
bruscamente.
En el fondo dos estrellas suben al
cielo mientfas el campesino llora su
dolor sobre el cuerpo muerto de su
amada.
EL SUEÑO Y LA PRESENCIA.-Feria de Día de Muertos. Una joven vendedora de calaveras de dulce, rendida
por el cansancio, se duerme y sueña
que una de las calaveras de cartón que
adornan su puesto cobra vida y danza
para ella ·expresando asi la actitud tan
mexicana de aceptación y familiaridad con la muerte. Las demás calaveras se unen al baile. Los concurrentes a la feria, transfigurados en el sueíio, inician una danza en la que sus car:!cterísticas se convierten en símbolos. Un charro que representa otro
aspecto muy mexicano, el machismo,
trata de enamorar a la joven quien lo
rechaza para bailar una danza de
· amor con la muerte. Los celos hacen
que el intruso interrumpa el idilio, entablándose una lucha entre la muerte
y el hombre, quien al fin es vencido.
Un repique de campanas provoca el
despertar de la joven. Gravemente un
cortejo aparece y la angustia de la
vendedora va en aumento, culminando en horror cuando descubre que es
ella misma a quien se va a dar sepultura.
Con esta jornada artística presentada por el Departamento de Acción Social Universitaria mediante la colaboración del Instituto Nacional de Bellas
Artes, se ha dado cima al desarrollo
d&lt;&gt; la IV Anualidad de los Cursos de
Invierno que organiza la Universidad
a iniciativa de la referida Dependencia que dirige el Lic. Fidencio de la
Fuente Olivares.
La IV Anualidad de estas actividades
se vió ilustrada por Cursillos, Confert:ncias, Exposiciones, Conciertos, Teatro y el Ballet Mexicano del I.N.B.A.

EL PETR□-LEO
(Viene de la Pág. 7)
petroleros, si habían tenido los expropiados el buen tino de haber enviado
a los Estados Unidos un gran número
de unidades de transporte? ¿ Y de qué
buque-tanques valerse el Gobierno de
México para exportar el petróleo; y
a quiénes iba a vendérsele, si ellos estaban dispuestos a evitarlo con su inmenso poder? Finalmente, ¿cómo podría marchar la industria caída ahora
en manos inexpertas, si las empresas
estaban dispuestas a que no se vendiera tetraetilo de plomo para México,
materias primas y diversas refacciones
y 1~aquinaria destinada a las refinerías?
.
Debemos reconocer que todos los datos planteados objetivamente parecían
conceder la razón a las compañías petroleras respecto al fracaso inevitable.
El tetraetilo de plomo, que como es
bien sabido, sirve para elevar el octano de la gasolina, y que las empresas
venían utilizando en México, no podía
ser obtenido en ninguna parte, lo que
permitia advertir un inminente desastre del nuevo estado de cosas.
¿ Qué fué lo que ocurrió, entonces?
¿Porqué no se realizaron los certeros
pronósticos de las empresas petroleras?
Varios factores se sumaron en adecuada armonía al logro sin tacha de la
nueva iniciativa.
Los escasos técnicos mexicanos ascendieron rápidamente a ocupar los
principales puestos, y con alto y siempre renondo sentido de responsabilidad, pensando que de esto dependía
el futuro de ~léxico, pusieron a contribución todo su entusiasmo y todos
sus conocimientos al servicio de la
causa nueva.
El Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, colocándose, como siempre, a la altura de
las circunstancias, supo en toda ocasión mantener su denodado esfuerzo
con el propósito de colaborar con el
Gobierno en la magna tarea que se había impuesto en pro de México.
.
En las primeras semanas después de
la conmoción suscitada por la expropiación, todos los obreros y empleados
de la industria laboraron con singular
empeño, abnegación y acierto, cons-·
cientes de su nueva misión, con fervoroso entusiasmo, resolviendo problemas técnicos, organizativos, de todo
orden, en suma, hasta el propio problema del tetraetilo de plomo, que logró
allanarse, reformando la gasolina hasta obtener el mismo octano que la producida por las compañías petroleras
expropiadas.
Sentado este · precedente vindicatorio, fueron desplegándose beneficios
ante la industria recién conquistada
para México. Poco a poco se fué venciendo la resistencia de las empresas
vendedoras de refacciones y maquinaria establecidas en los Estados Unidos,
al propio tiempo que se iniciaron compras y adquisiciones en grande escala
en Alemania, Italia y otras naciones
europeas.
,
Las ventas interiores de nuestro producto y sus derivados comenzaron a
incrementarse con rapidez; y por lo
que toca al comercio exterior, muchas
veces se presentaron obstáculos de consideración; y es obvio suponer en este
particular que las resentidas empresas
petroleras, trapisondistas de suyo,
echaron, abajo operaciones ya concertadas o a punto de concertarse.
El valor de la expropiación se fijó
en doscientos treinta y tres millones
ochocientos setenta y ocho mil ciento
ochenta y cinco pesos setenta y nueve
centavos.

Armas y Letras + Pág. 8

1 1 1

El petróleo mexicano es, en nuestros
días, la industria más fecunda, próspera y eficiente de México. A quince
años de distancia de la expropiación
petrolera, el esfuerzo del Gobierno, del
funcionario, del empleado, Üel técnico
y del obrero mexicano, ocupados todos
en el engrandecimiento de México al
través de su petróleo, han podido garantizar la apertura de cuarenta campos más de la industria, que, si se hubiesen hecho por las empresas expropiadas, significaría el mayor enriquecimiento de los imperialistas, nuestra
ruina y nuestra abyección, en una palabra. Y claro es que un pueblo saqueado en su riqueza básica es un pueblo famélico muy próximo a la esclavitud.
Un señalado orientador de la industria petrolera mexicana, Don Antonio
J. Bermúdez, aseveró en reciente ocasión que no había peligro de que llegara a faltar el petróleo para contribuir al desarrollo económico e industrial de México -que es como decir al
desarrollo político y social de nuestra
Patria-, manifestando categóricamente que el ritmo en el aumento de la
producción es superior al ritmo en el
aumento del consumo.
Y todo esto es la obra de un pueblo
y de un hombre: México y Lázaro Cárdenas.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversi•
dad de Nuevo León
I

INDICADOR:
Redactores

Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1954, Año 11, No 4, Abril </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

[ / fiumanidmo :l)emocrálico

NUM. 5

La Etapa de los Hjustes

'J fa [Jucación
El término HUMANISMO arranca de la antigüedad clásica.
Cinco siglos antes de la era cristiana, los sofistas, desde su posición de educadores de una pequeña minoría, dieron validez a
un concepto que con el transcurso de los siglos y en presencia de
cambiantes realidades históricas se iría llenando d~ nuevo con•
tenido.
Heráclito, al hacer la articulación del hombre en la constitu•
ción legal de Cosmos, regido por un principio unitario, según
señaló W. Jaeger, contribuyó de manera decisiva a acuñar una
nueva teoría educativa. Con los sofistas se inicia una etapa de
gran importancia en el desarrollo del humanismo, al cual define
dicho autor "como la idea de la formación humana" que se em•
parenta con la llamada educación "general" humana, que tiene
en Grecia también su origen.

César Sepúlueda

Habíamos anunciado, al empezar la conferencia anterior,
que esta plática tendría por destino explicar las incidencias de la
política mexicana encaminada a poner los recursos económicos
y naturales de México en manos de los nacionales, en su aspecto
de ofensa a los intereses norteamericanos; las fricciones surgidas
con los Estados Unidos por ese movimiento renovador, y los
ajustes que se fueron encontrando para suavizar esas fricciones.
De esta suerte, nos vamos a ocupar, primeramente, de aquellos
aspectos de la Constitución de 1917 que, por satisfacer las reivin•
dicaciones de las masas, afectaban a los intereses yanquis de una
manera directa, o sean, en particular, las disposiciones del ar•
tículo 27 que se refieren al régimen de la propiedad rural, al
subsuelo, y a los derechos de los extranjeros.
La Constitución de 1917 ofrecía la
ventaja, sobre la de 1857, que recogía

dad privada era una funéión social, y

algunas innovaciones regislativas y le

que se habría de emplear en beneficio

Pero en la historia de la filosofía se conoce con el nombre daba cierta forma y coherencia a los
de humanismo, preferentemente, el movimiento promovido en propósitos y dogmas revolucionarios.
el Renacimiento, dirigido a elevar la dignidad del espíritu hu- Era un sumario de las esperanzas pamano, valorizándolo, mediante el aporte cultural suministrado sadas y futuras del pueblo mexicano.
ordenamiento politico incorpora
por la Edad Media, la Escolástica, la cultura moderna y la cul- E~te
eu algunas de sus partes el deseo 'cte
tura antigua. André Lalande nos dice que el HUMANISMO recuperar todos aquellos recursos nano es tan sólo el gusto de la antigüedad, sino su culto; un culto cionales que por culpa de otros regíllevado tan lejos que no se limita a adorar, sino que se esfuerza menes se habían enajenado sin tasa,
por reproducir. El humanista no es solamente el hombre que en despojo de los intereses de los mexicanos. En Jo que tiene de np_evo la
conoce a los antiguos y en ellos se inspira, sino aquel que total• Carta
ele Querétaro reflejaba el espímente fascinado por su prestigio los copia, los imita, los repite ritu medio del pueblo ue México, y,
y adopta sus modales y sus costumbres, sus ejemplos y sus dioses, eu particular, el artículo 27 es el essu espíritu y su lengua.
pejo del programa de Carranza y fué,
al mismo tiempo, la fuente principal

Nos encontramos frente a un movimiento propugnado por
la burguesía que ascendía como clase y dirigido contra el clero
y la nobleza, que eran los que controlaban el poder y mantenían
los principios religiosos con los que tendían a justificar las in•
fluencias que ejercían. Por ello aparecía el humanismo como
movimiento anti-cristiano, no obstante que en él estuvieron en•
rolados sacerdotes, como Erasmo, en quien se descubre, a pesar
de la cobardía que se atribuye, una crítica fundamentada de las
prácticas religiosas de la época, que sirvieron de base para la Reforma, con lo cual, sin embargo, no quiso identificarse. Pero la
perfección del hombre que decía perseguir, la limitaba el humanismo renacentista, como el movimiento promovido por los so•
fistas, a pequeñas élites intelectuales. Por ello, uno de los más
brillantes representantes de ese movimiento, Giordano Bruno,
llegó a consederar que ni el arte ni la ciencia eran manjares para
el paladar de las multitudes. Para Erasmo de Rotterdam, "era
vil e indigno pensar con el pueblo", del que otro humanista,
Maffeo Vegio, dijo que "no participaba de la naturaleza huma•
na, sino más bien de la del buey".
(Pasa a la Pág. 8)

MAYO DE 1954

d,~ Ja preocupación diplomática norteamericana.
Esta disposición, que afectaba en
mucbo la propiedad territorial y pe-

trolera de los ciudadanos de los Estados Unidos en ~léxico, venía a establecer, en una de sus partes, en forma
nGvcl, que ]os productos del subsuelo
no se habían enajenado legalmente
por legislacio.tres anteriores, puesto
que eran patrimonio nacional y que,
por tanto, las concesiones precedentes para la explotación petrolera no
autorizaban al titular sino a usar la
superficie, y que para extraer minerales o petróleo era necesario el permiso del verdadei-o propietario, la nación mexicana. En otras paJabras, ello
significaba para los petroleros yanquis
si no el final de su reinado en este
país, por lo menos, la reglamentación

inteligente de su actividad, a lo que
no se resignabarÍ de manera f3.cil, se-

gún tendremos oportunidad de constatar en esta plática.

Otro párrafo estatuía que la propienacional. Consecuentemente cua]quier
uso "antisocial" podría conducir a la
expropiación, a la nacionalización. La
aprensión yanqui radicaba en que en
cualquier momento su propiedad agrícola, petrolera o minera, o industria]
podría ser tomada con sólo aducir el

pretexto de que no se empleaba debidamente en beneficio social. Todo

ello confluía con la doctrina tradicional de la permanencia de los contratos Y la inmutabilidad del derecho de
propiedad.
El otro aspecto ominoso de esa disposjción era Ja presencia de la Cláu-

sula Calvo, o sea la renuncia que hace
m, particular extranjero, cuando rea-

liza un contrato u obtiene una concesión, a invocar la protección de-su gobierno en relación. con materias o controversias que surjan de ese contrato
o de esa concesión. Es un dispositivo
legal por el cual el extranjero acepta
en considerarse como nacional del
país en el que se radica, en igualdad
a los naturales, y a través de cuya operación se obtiene una mengua de la
interposición diplomática, o, por lo
menos, se la hace aparecer oficiosa,
iilnecesaria y desprovista de fundamento. Como con ello perdían un arma formidable, la continua interven-

ción diplomática en México, los Estados Cnidos consideraban con trucu-

lencia esta reglamentación de las actividades de sus nacionales, que a sus
ojo constituía un atentado.
Existía también, intercalada en el

texto del artículo 27 constitucional,
(Pasa a la Pág. 4)

�LHBOR DE EUGEN
RELCIS EN RMERICH
Campio CARPIO

Pertenece Eugen Relgis a la generación de escritores que, des•
pués de la primera matanza mundial, consideraban que por vía
del espíritu, como creación del raciocinio, podria encontrarse la
senda por donde la humanidad habíase extraviado, en aquella
catástrofé vertiginosa de los años 1914/18. Inspirado por esa
gran ilusión, que removió las cenizas de un mundo pulverizado
en la vorágine sangrienta, en todos los países europeos surgieron
voces que clamaban por una resurrección, producto de una con•
fesión íntima, un balance generoso de cuanto el individuo había
hecho en el terreno intelectual y humanitarista y los resultados
negativos de esa labor que no habían podido evitar tamaño ca•
taclismo.
El manifiesto de Romain Rolland "A
los pueblos" dió origen a ese movimiento insurgente en el alma de Europa, que Eugcn Relgis ha estudiado con
tanto cariño y pasión, pues que conforman la admirable por muchos obra
posterior de esta figura insigne. Las
mentalidades más robustas, tanto de
Europa como de América, unidas en

un sentimiento fraternal por sobre
falsos nacionalismos, se dieron a la

tarea de ese reencuentro que Eugen
Relgis recoge en sus "Peregrinaciones
Europeas", libro que encierra el pensamiento del heredero espiritual de
Romain Rolland.
Andreas Latzko, Arnold Zweig,
Hans Dricsch, Pierre Ceresole, Ernesto Glaeser, Leonard Frank, Emil
Ludwig, Stefan Zweig, Banville d'Hostel, Edmundo Privat, Paul Birukoff,
George Fr. Nicolai y el mismo Albert

Einstein -que años después pondría
su saber al servicio de la muerte- Y
cien más se agruparon en torno a los
principios sustentados por Romain
Rol1and en su manifiesto y por Henri
Barbusse en "Clarte", provocando una
revolución en el sentimiento dolorido
de una Europa hecha cisco en una
guerra que despedazó a dos generaciones de hombres, padres e hijos. Ese
movimiento de fraternidad, de entendimiento común, ajeno a fanatismos
patrioteros, por encima de pasiones
felicistas, pronto adquirió resonancia
internacional. Y mientras Europa suturaba sus tejidos, los hombres de
buena voluntad, como les denominó
Jacques )Iarilain e inmortalizó Georges
Duhamel, abrían nuevos caminos de
acceso a la comprensión hprnana, presididos por los ideales de Tolstoi, del
Mahatma Gandhi y del pensamiento
activo de la Francia revolucionaria en
sn contenido humanitarista al que
Eugen Relgis dió forma y dimensiones
definidas y anchurosa amplitud.
Por su obra fecunda, Eugen Relgis
se ha convertido en un soldado del
espiritn bajo los predicados de Tolstoi, de Gandhi, de Popper Linkius, de
Leon Follin, ~!ax :\'eUlau y Romain
Holland,
Estos ideales a los que consagró todo su saber y energías, habrían de
proporcionarle los sinsabores de toda
lucha frente al medio hostil, tan desigual, hasta que su nombre sea una
b~mdera para cuantos pongan confianza en el porvenir inmediato de 1a humanidad.
Habiendo experimentado en carne
propia todo el pesado rigor e inmenso dolor de la última vorágine que en-

'.
'

,·ol vió a Europa - de cuya casa propia fué arrojado por las hordas teutónicas - por obra de dos meritísimas
figuras de relieve continental, que pusieron de su parte toda la influencia
para rescatar a tal excelsa vida espiritual, Eugen Relgis pudo refugiarse
entre nosotros para proseguir aquí Ja
trayectoria de intimidad humana interrumpida en el viejo mundo.
Relgis observó al fin cómo dec1inaba el po&lt;jerio del nuevo Atila que en
Uú instante de la historia moderna
amenazó con arrasar hasta en sus más
sólidos cimientos la cultura continental y volver la civilización a épocas
pretéritas, al estado cavernario. Desde Gengis Khan a nosotros ningún
otro búrbaro que la pantera tudesca
puso tanto miedo y sembró de pánico
el mundo. Con su inmenso ejército de
vasallos y lacayos, nadie más que él
pudo jactarse de ser ensalzado en todos los templos ele la vieja Europa.
Por él se eleYaron preces como jamás
se: ha visto en naciones civilizadas.
Pero la fuerza de las armas ha trastocado la: victoria en derrota. Y el
amo virtual de Europa, que ha desafiado ]as iras de todas las conciencias
Jibres 1 mordió el polvo de la derrota,
en forma fulminante y definitiva.
l::ugen Relgis ha observado todo el
p1 oceso evolutivo del ídolo forjado
por las heridas de una guerra y que
otra guerra exterminó. Pudo hacerse
una composición de lugar respecto de
los alcances de este fenómeno, que no
por ser dejado de lado nuevamente
con una paz pasajera, momentánea,
dista mucho de constituir una solución
para los problemas europeos y mundiales. Cerca del crisol donde se funden las ideas nuevas. a cuyo calor se
desenvuelve, no pudo olvidar que otro
ídolo, mits antiguo, pero que utilizaba
armas aparentemente menos mortíferas, se apoderaba de la conciencia humana para someterla a una tiranía
c,:actamcntc despiadada y despótica.
El totalitarismo que encarnaron las
tribus nazis era sencillamente una copia de los procedimientos aplicados
por la democracia so,•iética contra sus
enemigos. Era la tirania encarnada en
1111 partido, siendo parte de un sistema
exactamente igual, de alcances paralelo~, y finos uniformes. Sin embargo,
las circunstancias, llevaron al fascismo anglonorteamericano a luchar codo con codo al lado de los dictadores
Llel proletariado, en un contubernio
del que hoy se Jamentan todos los
hcmbres libres del mundo.
Aquel consorcio entre la democra-

cia capitalista y la democracia ~omunista pone un estigma en la pn~era
p: r1ina de la historia contemporanea,
p~;que selló el destino de la libertad
dl' los pueblos, que así se ven aherrojados bajo el peso de las dict~duras
que soportan los pueblos aledanos al
Vistula, al Danubio, al Rhin y al Manwnares. 'foda la confianza que las
naciones débiles habían depositado en
los grandes conductores de los destinos del mundo occidental, pronto se
· vieron defraudadas ante la carta de
ciudadanía que los señores del dólar
y la libra pusieron en manos de los
déspotas tártaros, hoy dueños Y señores de las esperanzas inmediatas de
nuestro mundo de libertad.
Eugen Relgis, no ha visto en este
cambio de· mutaciones entre Ios gobiernos beligerantes sino un fenómeno natural, sólo admisible en los trafi ..
cnntes de )as• conciencias. El procedimiento es clásico, y fatalmente en él
cncn todos los políticos que se elevan
a tales alturas, qne pierden, con lo
ampuloso del poder, los sentidos del
olfato tan clesarrolladqs en otras especies animales, mas perdidos para los
gobernantes de nuestro tiempo. Result~ doloroso y hasta inconcebible que
e! hombre moderno, sometido a una
disciplina férrea en los aspectos morales, intelectuales y políticos, renuncien, con tanta facilidad a lo que fueren y pierdan la fe en los destinos del
n:undo sometido no bien se alcen con
poder para dictar leyes y aplicar disposiciones. Eugen Relgis, ha tronado
contra estos elementos vendidos, entregados a la molicie aplastante que
produce la función gubernamental, al
pe-so ele la burocracia. Tales elementos se convierten en batracios, sin inmutarse al paso del féretro de la Ji.
bertad, sin tener en cuenta que la revolución no se detiene y que tanto
más radical será cuanto más mayores
sean los sacrificios a que se le somett;n. Engen Re]gis es un hombre de
ideas, sostenidas en toda la línea, en
forma vertical. Cuánto cuesta a un
hombre libre de la talla de Eugen
Relgis mantenerse enhiesto, en su
puesto ele combate, "sólo los dioses Jo
saben".
Pocas figuras en los tiempos modernos han abrazado . con tanta pasión
ideales cual este peregrino del humanitarismo. Entre ellos, todos amigos
suyos, cabe mencionar a sabios como
Nicolai, a Alberto Carsí, Upton Sinclair, Waldo Frank, Rudolf Rockor,
Alberto Camus. Hombres nacidos ayer,
para generaciones futuras, formados
en las duras disciplinas de la cultura,
que' tomaron contacto con el pasado
c11 pos del porvenir. Residentes en un
mundo convulsionado, se entrechocaron con la cruda realidad de una desorganización social cada vez más complicada y desarticulada.
Después del primer desastre a principios del siglo, co;1 un corto intervalo. los pueblos fueron nuevamente
arrastrados a tomar las armas. La primera gran decepción que les inclinó
a recorrer el mundo del espíritu para
buscar las partes sensibles de la humanidad, se ha convertido en desilución al ,•er cómo la libertad, ya ele por
si manoseada, llega a cercenarse. Y
los pueblos se someten ciegamente al
fe-tichismo creado por una mística política, falsa como su propia esencia,
pero utilizada como pasto de_ los déspotas. Los hombres como Relgis, de
temperamento sensible, ven cómo el
111undo es presa del pánico, que vive
con miedo pasmoso y no se atreve a
prnsar ni a reir. Apenas se presta a
l.i mueca, ocultando detrás de esa fi~
gl:ra simiesca todo el terror legal con
ruidos ele motores, chirriar de hierros
y cadenas, rugidos de tiranos y Han-

Armas y Letras +Pág. 2

tos de victimas ante el muro de ejecución.
Se necesita disponer de un caudal
enorme de energía e inagotable dosis
de serena comprensión y confianza en
los destinos humanos para resistir a
tanto dolor juntos, desechar tanta incomprensión y reconcetrarse en si
mismos para hacer frente a tanto sometimiento inútil. Sólo los grandes
ideales infunden esa seguridad, esa fe
para proseguir el camino que otros,
menos dotados de virtudes, no lograron recorrer. Unicamente guiados por
esa estrella los hombres de la talla moral ele Eugen Relgis pueden ver compnsivamente cómo las multitudes se
atropellan por morder un trozo mayor
de pan, por sobrevivir a una época tan
peco espiritual, que todo lo metaliza.
Ver reconcentrarse en sí mismos, y
pas~r, observando cómo los pueblos
tratan de erguirse, atropellarse en este desbarajuste, sin encontrar su propio camino. Y cómo, atenazadas sus
gargantas por la amenaza de agentes
encarnados en la violencia organizada, su actuación ha de concretarse al
rr-gistro de los movimientos sociales
que desarrollan las tres etapas principales de la vida, hoy aterrorizados
por el espectro de las bombas atómicas.
Esta triste situación determinó que
mentalidades robustas como las dos
grandes figuras de la cultura alemana
contemporánea, Stefan Zweig Y Ernest
Toller, que todos admiramos por cuanto nos dejaron de sí mismos, presas de
esa amenaza latente que vivimos havan determinado separarse de nuestro
~mndo, lo mismo que otro grande admirador de cuanto ennoblece al espíritu, Alfredo González Prada, hijo del
poeta peruano, no haya podido resistí, al choque violento de la libertad
escarnecida contra la dictadura embrnvecida, y belicosa, y soberbia.
Y en tanto estos dolorosos fenómer.os se suceden y el corazón se estremece al observar el horizonte de nuestro destino a la luz de las circunstandas actuales, Eugen Relgis resiste.
Predicador de fe irreductible, desde
su reducto de Ateµas americana, escribe libros, manda artículos a la
prensa libre del mundo entero pronuncia conferencias, recoge el calor
ch.• los camaradas, estimula a los· indecisos, alienta a los impetuosos y medita. Para Eugen Relgis no ha pasado
er; su vida más que el tiempo. Sólo las
arrugas y las amarguras hacen de los
surcos de su espiritu nervios tempJados y músculos para seguir adelante,
Como Sócrates, él está presente frente
a los tiranos para agitar al hombre Y
volverlo a la realidad de su mundo
moral, obedeciendo al mandato huma•
no de dulcificar los dolores del siglo
a través de su pensamiento, la doctri•
na hmnanitarista que como tal se conc,ce en varios continentes.
No es Eugen Relgis el único sobre,·iviente de esta conmoción que en los
últimos años ensombreció la tierra.
Como testigo dolorido ele este proceso de la historia contemporánea, él ha
desarrollado durante su permanencia
c-n América una vasta obra que comprende un nutrido vofomen consagrado a Romain Rolland, el gran europeo; otro volumen al cazador de al•
mas, Stefan Zweig, una edición cas•
tellana de su "Mirón el Sordo", otra de
sus chlsicos "Principios Humanitaristas'', otro más de su utopía "Cosmometópolis" en homenaje a los ideales
elr Henri Leon Follin. Aparte, dió un
volumen consagrado a ?\,fax Nettlau, a
través ele "La Paz Mundial y las cond!ciones de subrcalización", un nutri•
do volumen "Historia Sexual de la
(Pasa a la Pág. 8)

El Problema Hxiológico

en la Hctualidad
Radivoj Stankovich

¿Qué valor tiene una cosa?
¿Qué valor tiene una idea?
No existe ser consciente que no se haya encontrado íntima•
mente frente a estas cuestiones. Distintas personas tienen a ellas
respuestas distintas. Aún más: los mismos individuos en situa•
ciones diferentes interpretan de diferente manera la misma no•
ción del valor.
En la práctica la inmensa mayoría, la gente que no se ocupa
especialmente de la filosofía, concibe la noción del valor a base
de su intuición personal.
Esa interpretación inconsciente del
valor es sobre todo muy cómoda. La
intuición, en ese -como en el caso
de muchas nociones abstractas-, brinda indicaciones inmediatas. Y las nociones cuya determinación exacta provoca tantas discusiones e interpretaciones distintas entre los filósofos profesionales, se emplean, en general bien
o mal sin que se sienta su dificultad.
Algunas veces parece completamente claro de que algo tiene valor o no
lo tiene, que vale o que no vale. Entonces se tiene la impresión de que
se puede juzgar el valor de cualquier
Cosa sin dificultades, y que buscar
problemas alrededor de esa noción, es
un pasatiempo para los desocupados
y los filósofos.
Podemos afirmar, por ejemplo que
un kilogramo de otro vale más que un
kilogramo de agua, que una pluma
fuente fina vale mlts que una herradura para caballo, que lo hermoso vale más que lo feo, lo bueno más que
lo malo, etc. Basada en la institución,
cualquier persona simple nos dirá que
todo eso es claro y que "lo sabe cualquier hombre inteligente".
Sin embargo, cuando las cosas empiezan a complicarse, la intuición también empieza a fallar: se muestra insuficiente.
Para el extraviado en la selva 1 por
ejemplo, un Jitro de agua puede tener
más valor que igual cantidad de oro.
Para un beduino una herradura de caballo tiene un valor mucho más evidente que cualquier pluma fuente fina. Lo que gusta, es decir: Jo que tiene valor estético en una tribu africana, es muy distinto de lo que vale estéticamente para la mayoría de la gente civilizada. Asi Jllismo algunos actos a los cua1es se ha atribuído valor
ético hace varias centenas de años,
hoy en día no tienen ese significado.
Esos ejemplos simples bastan para
indicarnos toda una serie de problemas sutiles en relación con la interpretación correcta del contenido de
la nación del valor.
¿ Qué es realmente el valor ético o
el valor estético? ¿Qué va]or tiene,
una filosofía? ¿ Cuál valor es más
grande que otro? ¿ Existen valores objetivos o existen sólo valores subjetivos? ¿Cuál es la diferencia entre distintas clases de valores? Finalmente,
¿qué es lo que llamamos valor, qué es
el valor de por sí? ¿ existe tal cosa?.
La intuición no filosófica desgraciadamente no sirve para orientarnos con
precisión frente a esas cuestiones. Si
se insiste en ella, es lo más probable
que se acabará en una posición dog-

mútica o fortuita o en un callejón sin
salida y en una relatividad desesperante.
Pues bien, ¿qué ha resuelto la filosofía? ¿Han logrado los filósofos fijar el verdadero significado y ponerse
de acuerdo sobre el sentido de la noción del valor? Trataré aquí de exponer las ideas principales y los resultados hasta los que ha llegado la filosofia en sus intentos de aclarar la
noción del valor. Citaré también algunas frases auténticas, que reflejan
l,1 manera como se discute este problema en la axiología.
~luchos filósofos han intentado explicar la noción del valor a hase del
sentir.
·
Así el filósofo Alemán A. Doering,
en su libro Philosophische Güterlehre
(La enseñanza filosófica de los valores), afirma que el fondo del valor
que reconocemos en una cosa, reside
en el sentir que ella pueda provocar.
El sentir es criterio a base del cual
atribuimos o negamos el valor a algo.
Los juicios sobre el valor o el sin valor de las cosas se forman, según
Doering, a base de la fuerza y de la
duración del placer que ella provoca.
Nuestro juicio sobre el valor es, como
él dice textualmente: "Solo el sentimiento explícito, llevado a un grado
más alto de la conciencia, una expresión inteligente, un sentimiento puesto a través de nociones en al forma
de oposición del sujeto y del predicado, una reflexión ·llevada en forma de
juicio sobre el hecho de un estado de
sentir".
L'n pensamiento parecido, en cuanto al sentir el valor, sigue también el
filósofo español Ortega y Gasset cuando dice que los valores son: "una extraña, sutil casta de objetividades que
nuestra ciencia encuentra fuera de si,
como encuentra los itrboles y los hombres". Esta opinión estú, como lo reconoce el mismo Ortega y Gasset, influr-nciada por la filosofia de iiax
Scheler.
El mismo Max Scheler, afirma que
h noción del valor se origina de un
"sentir intencional". El sentir del valor es como una especie de mirar. Esh especie de mirar, de sentir el valor,
tic-ne sus propias leyes y procesos, que
según Scheler, nno dependen en su
esencia y contenido del hecho de la
organización humana". Hay valores
creativos, ,•alares de vivencia y valores de actitud.
Como dice Scheler, "hay una especie cuyo objetos quedan completamente cerrados a la razón". La razón es
para esta experiencia especial que de-

termina los valores, "tan ciega como
la oreja y el oído para el color". Pero esa especie &lt;le experiencia, a pesar
lle su carácter distinto y especifico,
nos lleva hasta "los objetos legítimos
y 11asta un orden eterno entre estos"
que son precisamente los valores y las
escalas ele valores entre si. Estos valores que percibimos en nuestro •·sentir intencional' 1 (que es algo completamente distinto &lt;le los estados de sentir), presentan legitimas ''cualidades".
Vatores así percibidos son objetos
''ideales", parecido como los colores
y las calidades de tonos musicales. Si
un bien tiene para nosotros algún valor, él está completamente impregnado del ,·alor concebido en el sentido
anterior. "El movimiento y el cambio
dé este mundo de valores es completamente independiente del desarorollo
histórico y existe para nuestra experiencia "a proiri".
Los juicios sobre preferencia y el
valor, según Scheler, no se forman por
la fuerza y por la duración del placer
que percibimos en las cosa~, sino se
forman según nuestra capacidad de
percibir el valor apriorístico y trascendente que está. impregnado en las
cosas. "Los ,•alares no se pueden
crear, cJlos existen independientement1: ele toda organización de. determinados seres espirituales". Por consecuencia, siendo los valores trascendentes y eternos, según Scheler, esencialmente no existe relatividad de los
valores. Pero, a pesar de que el carácter abstracto de la esencia de los
valores no se puede poner en duda, el
abarcamiento de los valores en el sentir está influenciado históricamente.
Esta es la razón por la cual varian
nuestros conceptos de valores éticos,
estéticos, etc. En total, la teoría de
Scheler enseña la existencia de los
,•alares eternos y aprioristicos. Estos
valores se pueden percibir a través de
un sentir intuitivo, muy misterioso.
Sólo las intuiciones privilegiadas pueden encontrar el verdadero sentido de
los valores eternos Lo que otras intuiciones, menos privilegiadas por la
providencia, no alcanzarán nunca.
Sin embargo, si uno no encuentra
en si los talentos místicos de un arte
especial de mirar y sentir del cual
habla este filósofo, no debe entristecerse demasiado ni perder la esperanza de que jamás conocerá el verdadero sentido del valor. Hay otros filósofos y otras teorías de valores. Los hay
para lodos los gustos.
Si a alguien le parece bien quedar
siempre con su voluntad, puede escoger, por ejemplo, las teorias que encuentran la esencia del valor precisamente en la voluntad.
En la voluntad basan su explicación del \'alor, entre otros, el italiano
Benedetto Croce y el alemán Friche.
Este ú1timo dice que el valor depende, en el fondo, siempre de un fin de
la voluntad. Lo mismo afirma el filósofo francés Fou.Jillée cuando dice
que el valor ticné lo "deseado" y lo
"deseable". Hasta que Friedrich Nietzche acierta que todas ]as valoriza'ciones son tan sólo consecuencias
de al Y01untad dirigida hacia la conquista del poder. Según Nietzche, el
valor puede medirse objetivamente
por el "quantum" del subido y organizado poder. Las normas morales y
los valores en general necesitan, según él, una revalorización total en el
servicio del principio del poder.
Menos impulsivo y más económico
con sus energías parece el filósofo L.
Noiré, para quien el va1or en su esencia presenta, como dice textualmente,
"la cantidad del esfuerzo, el cual debe hacer el factor subjetivo, el hombre apropiado para llegar a la posesión de un objeto" o para Haunar una

Armas y Letras+ Pág. 3

fuerza exterior a la esfera de sus derechos".
Ha habido también filósofos que
han combinado Yarias de estas opiniones y otros que han llegado hast~ los
resultados a veces completamente inesperados.
Asi el filósofo alemán Hartmann
cree que para la determinación de un
valor tienen que existir: Ja representación lógica, el sentir y la voluntad
que plantea el fin. Según él, los valores son los que son. Y hay cinco
criterios de valor: el placer, la smnisión a un fin, la belleza, la moralidad
y la religiosidad.
Otro filósofo alemán D. H. Kerler,
después de profundizarse en el problema, decide fundar una enseñanza
de los valores basada en el "ateísmo
impersonal". Según él, los valores residen "relativamente" en nuestras inclinaciones y nuestros actos de gusto.
La percepción de los valores ocurre a
través del sentir. Existe una materia
del valor a la cual se une siempre la
calidad del valor. Y solo a través de
ese proceso cualquier materia está elevada a cierto valor. De manera que
según Kerler, no existen ni valores
apriorísticos ni valores absolutos. "Y
como no hay valores absolutos no
existen valores que son para todo el
mundo en la misma medida válidos y
obligatorios". HCada uno tiene derecho~ y naturalmente la obligación a
sus propios valores", dice Kerler. El
sujeto moral tiene que comportarse de
todos modos como si Dios no existiera. Así el ateísmo adquiere la significación de principios básicos de su enseñanza de ,,alares. Un sujeto moral
tiene el deber de vivir según su valor
actual. Al Dios podría obedecerse únicamente en el caso ele no ver claramente su deber, bajo la suposición
que el Dios mismo fuera servidor del
valor individual que uno tiene para
obedecer. En última instancia las bases del valor "son las profundas manifestaciones vitales del propio yo".
Esta enseñanza es muy parecida a
la posición que respecto a los valores
toma el moderno filósofo francés Jean
Paul Sartre, con algunos otros existencialistas. Según ambas, uno tiene que
obedecer sus propios valores, como
sean, Y éso es lo único correcto que
puede hacer.
Otra teoría extraña de los va1ores
que desde luego emana de otro tempe'.
ramento distinto y tal vez un tanto
friolento es la del profesor Ostwald.
El funda la noción del valor en general, ni más ni menos, que en la segunda regla principal de la teoría del
calor. "Todos los acontecimientos en
el mundo", dice el profesor Ostwald,
se desarrollan "en una cierta dirección" ... El sentido de esa dirección es
caracterizada con el hecho de que llesin cesar a la disminución de la
libre, o para el trabajo lista energía.
Todo lo que rodea al hombre se sujeta a esta ley. En este hecho se basa
el sentido del valor. En el fondo del
valor reside la libre y aprovechable
energía. Como esa energía es algo que
no puede crearse de nuevo y como,
por otra parte, de ella, es decir de la
posesión y · de la transformación de
esa energía-valor, depende toda la vida, no sólo del hombre sino también
del mundo de animales y de plantas,
para el hombre existe una escala de
los valores concebidos como energías,
en última linea cinéticas. El lema de
esa filosofía es: "No disipes la energía, conviértela siempre en el valor".
Esa filosofía ha tenido cierto ambiente hace varios años, cuando se ha temido que la rápida industrialización
va a acabar con las reservas del pe-

"ª

(Pasa a la Pág. 7)

�La Etapa de los Hjustes
La voz popular ha hecho rodear a
los llamados Convenios de Bucareli de
otra medida legislativa que afectaba 1923, de una terrible y enigmática
Yitalmenle a los extranjeros, cuando aureola. Se habla de ellos, dice Gómez
menos, en la probabilidad de que se Robledo, como de un misterio eleusi~
hiciese una aplicación retroactiva. no cuyo abominable rito fuera conoElla era la prohibición absoluta de cido sólo de unos cantos iniciados. Esque ningún extranjero podría adquirill te conferenciante recuerda las distinpropiedades inmuebles o aguas en una ta~ consejas y mitos que surgieron a
faja de 100 kilómetros a lo largo de la poco de suscritos. Que eran pactos sefrontera y de 50 kilómetros a lo largo cretos para entregar a los vecinos, en
de las costas. Esto no era más que la ua plazo pt'udenle, la Baja California.
ccntinuación de una larga serie de le- Que a virtud de ellos México había reyes y reglamentos que procedían des- nunciado, para siempre, a fabricar
d&lt;• antiguo, con el objeto de limitar, motores de combustión interna, autoen lo posible, la infiltración de extran- móviles y aeroplanos. Que eran de tal
jeros y evitar actos como los que nos manera terribles, en fío, que hasta un
hicieron perder a Texas. Pero Díaz, Senador habia sido victimado tan sólo
segl.ln mencionamos, había ·c oncedido porque amenazó rasgar el velo de su
autorizaciones especiales violando esas espeso misterio. En fin, se les calificó
normas, permitiendo establecer a nor- de instrumentos por los cuales la solf:americanos en la zona prohibida, y beranía nacional desaparecería de un
se temía la aplicación de esa parte de momento a otro. Justo es, pues, que
fo Constitución en perjuicio de esos se aproveche esta oportunidad para
esclarecer su real naturaleza y su proiutereses.
En síntesis, los Estados Unidos pio contenido.
Las bases de las dificultades diploveían con gran recelo las miras de la
Revolución que aparecen concretiza- mitticas con los Estados Unidos, al modas en nuestra Magna Carta. Las con- rir Carranza y sucederle Obregón en
sideraban no como expresiones de li- 1920, eran la cuestión de los derechos
beración de un pueblo manumitido, si- de- los particulares norteamericanos
no como intento, falto de escrúpulos, frente a la nueva Constitución y el repara redefinir y limitar la propiedad cemocimiento del régimen Obregonisy los derechos derivados de los con- ta por aquel país. Obregón se encontratos, que confluía duramente con el traba apremiado por las circunstaninternacionalismo económico caracte- cias. Le urgía que su gobierno fuese
rístico del mundo occidental desde el reconocido por el vecino país, por la
siglo XVI, que veía en la intangibili- inminencia de la rebelión que se sadad del patrimonio privado el más sa- bía estallaría próximamente, ya que
precjsaba armas y pertrechos para
crosanto de los valores humanos.
Por ello, principiaron a presentar apagarla. Por su parte, el gobierno de
sus objeciones a la Carta de 1917, a Harding pensaba que este reconocitravés de los canales diplomáticos, tan miento proporcionaba la ansiada ocaluego como entró en vigor y cada vez sión de realizar un tratado por el cual
que lo juzgaban oportuno, en forma se protegieran, definitivamente, consistemática. Lo curioso es que la ac- tra cualquier peligro de expropiación,
ción norteamericana era una cura en los derechos de propiedad de sus nasalud. Reclamaban antes de que cual- donales. O sea, una oportunidad esquier de esos preceptos se hubiese he- pléndida para usar el reconocimiento
cc,mo arma para obtener ventajas incl10 efectivo.
Con la Constitución de 1917 se inau- debidas, .situación que condujo, años
gura una nueva fase de la diplomacill más tarde, a la reacción conocida codel dólar. Ya no iba a ser en lo ade- mo Doctrina Estrada del reconocilante la agresiva postura de los años miento de -gobiernos.
previos, incongruente, desordenada,
En mayo 27 de 1921 el gobierno
llena de lemas, de vagas fórmulas po- yanqui babia propuesto la realización
líticas y morales, indecisa y vacilante, de un tratado de paz, amistad y cosino una posición metódica, concreta, mercio que resultaba iñaceptable. En
rígida, aunque l.10 por ello menos in- el proyecto respectivo se proponía, nadeseable. De otro lado, es posible ob- da menos, que la restricción a la exservar una mejor actitud, firme y con- propiación de la propiedad de naciosistente _por parte nuestra. Como que nales de los Estados Unidos, restauranos habíamos compenetrado mejor de ción de propiedades e intereses que
1a dignidad nacional, como que ha- hubiesen sido destruídos, compensabiamos encontrado que descansitba- ción por daños, privilegio de la namos en las sólidas fórmulas de la jus- dón más favorecida, aceptación de la
ticia, de la libertad, de la democra- responsabilidad por daños causados a
cia, la integridad nacional y la igual- súbditos norte3mericanos y convendad de las naciones.
ciones para el ajuste de las reclarnaLa Magna Carla mexicana había te- cjones y diferencias y traia, entre
nido otro mérito. El de estereotipar otras abominables cosas, este colosal,
en nuestro pueblo algunas fórmulas plÍrrafo: "Los Estados Unidos Mexicaque ya no era posible abandonar y nos declaran que ni la Constitución
que nuestros lideres políticos tenían ele- :\1éxico, puesta en vigor el 1o. de
que defender a su propio riesgo. Co- ~'ayo de 1917, ni el decreto de 6 de
mo, _por ejemplo, la de que el petróleo Enero de 1915, al cual se refiere dicha
era nu~stro, y que sólo por conside- constitución, tienen efectos retroactirnción muy especial se permitía apro- vos en su aplicación: que ni la menpiárselo al extranjero que lo explota- cjonada Constitución, ni el indicado
ba. Por ello, cuando sobreviene el si- Decreto, ni cualquier Decreto del Ejeguiente episodio importante en las re- cutivo u orden militar o administrafociones méxico-americanas, ya estaba tiva, ni cualquiera ley federal o local...
aplanado el camino para que la acti- tienen o podrán tener efecto de cantud de nuestros diplomitticos fuese celar, destruir o perjudicar ningún deconsecuente con el programa de la Re- recho, título o interés en cualquier
volución, manifiesta en nuestro Orde- propiedad (norteamericana, se entiennamiento mitximo.
de) y que los Estados Unidos Mexicanos reconocen e¡ue la propiedad de
todas las sustancias que se describen
***
(Viene de la Pág. 1)

en el Código de Minas de 1884 Y las
subsecuentes leyes mineras de 1892 Y
1909 tanto en el suelo como en el subSlielo, es de los ciudadanos norteamericanos ... que adquirieron la propiedad de esas tierras antes de Mayo lo.
de 1917".
Se dió cuenta perfecta Obregón que
admitir el propuesto tratado era abandonar muchas de las ganancias ideológicas más costosas de la Revolución.
Percibió claramente que tendría que
renunciar su gobierno, para siempre,
sus facultades de legislar sobre más de
la mitad de la rique nacional -la propiedad yanqui en México- y que queduria atado con ello aun para dictar
leyes sobre propiedad mexicana. Y
aun cuando iba de por medio la suer-tc de su régimen, optó por ganar el
mayor tiempo posible arriesgando el
aniquilamiento antes que rendir frenlP a la tutela extranjera las esperanzas
ele una vida mejor para el pueblo mexicano.
Para aliviar la tensión internacional
y doméstica, hizo Obregón que la Suprema Corte resolviera algunos amparos pendientes de las compañías petroleras, enderezados contra el articulo 27 Constitucional, decidiendo que
las empresas tendrían completo derecho sobre el subsuelo sl habían realizado "actos positivos" antes de que
entrara en vigor la Constitución, dando a esas palabras un significado amplio y satisfatorio, a la vez que retrasaba la acción de nacionalizar tierras
y recursos minerales, para hacer que
decreciera la alarma.
Las maniobras de Obregón tuvieron
algún éxito, porque Harding, casi dos
años después, y tras un torneo epistolar diplomático que iba decreciendo
de tono, abandonó su resolución original de compelir a México a subscribir
el tratado que antes indiqué, y la substituyó con el propósito más modesto
d, obtener una declaración definida
y formal de la posición y de las intenciones del régimen Obregonista. Se
llegó a un acuerdo para que una comisión, formada por dos representante~ de cada gobierno, buscase una fórmula compromisoria para la solución
de las diferencias entre ambos países.
Los comisionados fueron, por México,
González Roa y Ross; por los Estados
Unidos, \Varren y Payne, y principiaron a deliberar, diariamente, desde el
14 de Mayo de 1923, en la casa No. 85
de las calles de Bucareli, en México,
dl' donde les vino el nombre a los pactos alcanzados, terminando su labor el
15 de agosto del mismo año.
Los comisionados discutieron largamente sobre los alcances del articulo
27 de la Constitución mexicana, en relación con la propiedad rural y del
subsuelo de los súbditos norteamericunos. Imposible seguir aquí el largo
y revuelto curso de las controversias
sobre retroactividad, cédulas virreinales, tratamiento a ·· extranjeros, expropiación, derechos adquiridos y
cuanto más, que el sapiente Lic. Gonzálcz Roa hacía surgir para ofuscar y
debilitar la paciente tenacidad de sus
adversarios. Cada parte cedió algo.
Las minutos de las reuniones suscritas
por los participantes y después por el
jefe de Estado de cada país, revela los
puntos de acuerdo. Los delegados me_xicanos prometieron que la aplicación
del artículo 27 no seria retroactiva en
lo que se refiere a petróleo siempre
que se hubiesen realizado "actos positivos" antes del lo. de Mayo de 1917,
entendiendo por ello toda acción que
manifestara la intención del propietario del predio o de su causahabiente
de aprovechar los depósitos subterráneos, o sea la ratificación de la jurisprudencia de la Suprema Corte, nacidn de la influencia de Obregón. Los

Armas y Letras +Pág. 4

norteamericanos convinieron en que
sus compatriotas aceptarían bonos de
20 a1los, al 5%, ·en pago, cada vez, de
superficies hasta de 1775 hectáreas,
expropiadas para satisfacer necesidades agrarias, y aceptaban la interpretación mexicana del articulo 27. Ambas partes coincidieron en que se deberían suscribir oportunamente convenciones de reclamaciones para ajustar las pendientes entre ambas naciones.
Tales fueron, en esencia, los pactos
de Bucareli. Fueron, según puede verse, acuerdos para definir los alcances
dr. la legislación mexicana con respecto a los intereses norteamericanos. Un
u-acuerdo de caballeros" se dijo que
eran, más que auténticos tratados. Satisficieron el deseo yanqui de obtener
seguridad en sus inversiones y no huk ya obstáculo para el reconocimiento a Obregón. El 3 de Septiembre se
reanudaron oficialmente las relaciones entre ambos países. Se suscribieron, días después, dos importantísimas convencio_nes, ya oficiales y con
las formalidades que el orden internacional asigna a los tratados. La Conve:nción General de Reclamaciones,
para arbitrar las que surgían de daños
causados a nacionales de cada uno de
los dos Estados desde 1868 hasta 1910,
y la Convención Especial de Reclamaciones, para ajustar los daños ocasionados a intereses y personas yanquis
por el movimiento armado, de 1910
a 1920.
Estos y no aquéllos, merecen ser llamados los auténticos tratados de Bucareli. Los otros son un pacto extraoficial, que después habría de ser repudiado, por no apegarse a los rigurosos y estrictos lineamientos que impone el Derecho Internacional. Los Convenios de Reclamaciones hubieron de
ser aprobados por un Senado con falt:l de Quórum, pereciendo uno de los
senadores, Jurado, que se oponía a
que se aceptasen.
Se ha criticado plenamente a estos
pactos, en conjunto. Se ha dicho que
sri enajenó la soberania de México,
que fueron injustos. Hay mucho de
verdad en ello. No sin sonrojo puede
uno mencionarlos. Pero por lo menos,
cumplieron en parte una función útil.
La de restaurar entre ambas naciones
las maltrechas relaciones diplomáticas, tan irregulares desde 1911. Deben
entenderse como un ajuste, precario y
trmporal, obligado por las circunstancias, pero no son oprobiosos, como se
Jw llegado a decir, y, por otra parte,
sirvieron para formar el armazón de
nuestros tratos futuros con los Estados
Unidos. Ya no habrían de animarse a
imponernos capitulaciones de ese tipo. Y consuela, por otro lado, que el
Gran Señor de Sonora salvara su gobierno y aplastara a De La Huerta, en
el último gran intento de rebelión militar, abriendo el portón del México
moderno. y de sus nuevas instituciones.

***
Otro capítulo importante de las rebciones méxico-americanas de esta
etapa está constituido por las expropiaciones de propiedades rurales de
norteamericanos para dar a nuestro
pueblo la tierra o para regresar al Estado mexicano extensiones enormes
que Díaz dió a los extranjeros sin derrcho.
Para alcanzar su reforma agraria,
contenida en la Constitución y en las
leyes especiales, México tenía que
echar mano de los grandes latifundios.
Ahora bien, las grandes extenisones de
tjerra se encontraban en manos extranjeras, norteamericanas principalmente, de ahí que esta innovación
aíectase de manera grave las relacio-

ces diplomáticas con el Coloso del
!\orle.
El primer arreglo provisional en est:1 materia fué alcanzado en las Conferencias de Bucareli. Después, se
buscó solución al problema en Ia Convención General de Reclamaciones a
la que antes aludí, y en la cual figuraba que ésta .tendría jurisdicción sobre
reclamaciones que surgieran de la reforma agraria. Algo más tarde, un
convenio subsecuente establecia que
sólo los casos de expropiación que tuvieron lugar antes del 30 de Agosto de
1927 podrían llevarse ante la Comisión
mencionada, la cual, por una razón u
otra, hasta_ 1938 no había decidido
ninguna de ellas, menos adjudicado
un pago.
En 1932 quedó convenido entre el
ministro mexicano de Relaciones, D.
Manuel C. Téllez, y el embajador americano, que en lo sucesivo las reclamaciones agrarias saldrían del dominio
d(' la Comisión General y se ajustarían
y arreglarían por discusión informal
eutrc los dos gobiernos. Y habiéndose
encontrado que no operaba satisfactoriamente el sistema de arbitrar las reclamaciones, se decidió por negociaciones bilaterales, las cuales condujeron a la fórmula de pago del 2.64 %
del valor global de todas las reclamaciones. Al hacer el balance de las Comisiones .de Reclamaciones, surgidas
de Bucareli, veremos como quedó liquidado el problema.
La otra grave cuestión que atañía
a tierras propiedad de estadounidenses se constituía no por la afectación
agraria sino por el intento mexicano
de recuperar enormes propiedades
agrícolas que se habían concedido a
norteamericanos, con violación a las
leyes, durante el gobierno del General
Diaz. La ley de diciembre 31 de 1925,
que se había expedido para regular esta situación, presentaba dos aspectos:
e11 el futuro, cualquier compañia mexicana _que quisiese adquirir propie~
dad rural, no podría hacerlo si tenía
más del 50% de su capital en manos
e}.tranjeras; el otro era que cualquier
persona que detentase propiedades
agrícolas, podría retenerlas hasta· su
muerte, pero sus herederos deberían
Yender el excedente en un plazo no
mayor de 5 años, si eran extranjeros,
o todo, si las tenencias se encontraban
er, la zona prohibida. Por último, se
ccmfirmaba la disposición constitucional que establecía que ningún extranjero habria de adquirir propiedad territorial o de aguas en la zona de protección de las fronteras y de las costas, ni ser miembro o socio de ningu,.
nr, compañía mexicana que la detentara.
Por otra parte, uno de los párrafos
del articulo 27 de la Constitución ponía en peligro los grandes latifundios
yanquis, pues establecía que todos los
contratos y concesiones hechas por gobiernos anteriores desde el año de
1876, que hubiesen resultado en monopolio de tierras, aguas y recursos
naturales de la nación, se declaraban
sujetos a revisión y podrían declarars~ nulos aquéllos que afectaran el interés público.
El Departamento de Estado objetó
vigorosamente la Ley de 1925 y el párrafo del artículo 27, sobre la base que
eran disposiciones confiscatorias, retroactivas, o de que se obligaba a vender a sus súbditos en condiciones desfavorables. La actitud del Departaroento es explicable, porque sus connacionales poseían 16,558,000 hectáreas todavía en ese tiempo. Pero las
objeciones eran injustificadas, porque
en el propio Estados Unidos había leyes mucho más rígidas y despiadadas
para el control de la propiedad territorial extranjera, y, además, los mis-

..

mos norteamericanos se apegaron voluntariamente a la ley, por lo que la
actitud del gobierno de los Estados
Lnidos sólo íné estéril e inoportuna.
El año de 1935 1léxico suscribió un
cc•nvenio por el cual se estipulaba el
pago de $5.500,000.00 dólares, a razón
ele medio millón anual, para el pago
de tierras ocupadas de 1910 a 1920.
Por último, en 1938 ambos gobiernos
celebraron un convenio global con
respecto a la propiedad yanqui expropiada desde agosto 30 de 1927, y la
suma se englobó en el pacto de 1941,
que veremos más adelante.
A pesar de que en algunos detalles,
como en el valor base para el pago de
la in&lt;lemnización, no se llegó a una
solución firme, puede decirse que el
problema de la tierra ha quedado ajushido de una manera bastante satisfactori..a para ambas partes. Debe hacerse mención que las expropiaciones de
tierras fueron generales e impersonales, en tanto que otras, como la del
petróleo, se aplicaron a un grupo determinado claramente, con representación más o menos unitaria y políticamente. fuerte y ello hizo su arreglo
más complicado y más difícil que en
e\ caso de la propiedad de tierras.
Se ha discutido mucho sobre si México podría haber escapado del pago
de al indemnización por la expropiación ele propiedad territorial. Se cita,
como ejemplo, el caso de las ocupaciones agrícolas efectuadas en varios
países europeos después de la primera
guerra mundial tal como en Rusia,
Grecia, Bulgaria, Rumanía, Portugal,
Checoeslovaquia y Yugoeslavia, en
d&lt;mde, o no hubo compensación o los
bonos dados en pago se depreciaron
aún más de los mexicanos. Se menciocan a este respecto también las frases atribuidas a Teodoro Roosevelt:
"Cuando el derecho de propiedad confluye con los derechos humanos, aquél
debe batirse en retirada". Pero aún
no se ha abierto paso franco, en el orden jurídico internacional, la norma
dl: expropiación sin indemnización y,
además, en el caso de nuestro país,
r.os enfrentamos a una nación que ha
sido defensora acérrima de la santidad del patrimonio privado, por lo
que resulta dudoso que en ocupaciones futuras de tierras de norteamericanos podamos evitar por completo el
pLJgo de una compensación.

***
Al contrario de lo que ocurre en ]a
controversia agraria que acabamos de
m:.rrar, que era más simple, la del petróleo alcanzó complicaciones profundas de mucho mayor contenido emocional. Desde luego hay que advertir
que esta sola cuestión podría ocuparnos largo tiempo, pero como nuestro
propósito es dar sólo una ojeada sobre
es(os problemas, en esta conferencia
expondremos entonces en forma breve
y rápida la substancia del asunto y sus
r(·pcrcusiones.
La expropiación de los campos pet!·oleros por el gobierno mexicano no
fué, como generalmente se cree, una
medida repentina. Ya desde la Revokción era posible vislumbrar, como
propósito ostensible, frenar el poder
y el crecimiento de las compañías petroleras y reducir el territorio que
controlaban. La rapacidad de las compafüas británicas y norteamericanas
las convertían en voluminoso blanco
dt• las medidas nacionalistas. Por otra
porte, ya desde la Constitución de 17
se había abierto paso la fórmula de
que el petróleo era nuestro y que sólo
por una circunstancia muy particular
permitíamos su apropiación por los
extranjeros. Desde otro punto de vista, el petróleo y los problemas politi-

cos que lo rodean están identificados
con la Revolución. En tanto que la
industria petrolera en México y en los
Estados Unidos llegaba a la mayoría
de edad, también la Revolución alcanzaba ese .status.
La Constitución venia a detener el
crecimiento horizontal de las Compañías. La expropiación posterior, según veremos, no fué más que el oblígado resultado de los propósitos del
Gobierno mexicano para devolver los
recursos naturales a nuestros compatriotas. Si se examinan con cuidado
las distintas instancias en las que se
debatió el problema de las Compañías
petroleras, se llega al convencimiento
d&lt;· que tarde o temprano esa industria
o habría de salir por entero de manos
extranjeras o tendría que sujetarse a
un régimen de control absoluto de
nuestras autoridades. Por ejemplo, el
pacto de Bucareli aunque por una partr daba, a través de los "actos positivos", a perpetuidad, manera legal de
que se ex'plotasen las concesiones ya
otorgadas, por el otro hace implícitamente que los norteamericanos convinieran en sujetarse a la larga serie de
trámites establecidos para 1ograr nueYas concesiones y eso ya revelaba un
Hmite a la expansión de la industria
petrolera.
Desde otra dirección, el gobierno
mexicano hizo intentos oblicuos para
controlar a la industria petrolera, a
través de ordenamientos que establecían impuestos o tributos. Desde el 20
de junio de 1914 Carranza había fijado un impuesto de 0.60 centavos por
tonelada de petróleo crudo producido,
pero no pudo llegarse a aplicar esta
medida. Por otro decreto, de 1915, el
Primer Jefe ordenó que se paralizara
el trabajo en los campos petroleros
que no estuviesen sancionados, esto
es 1 las empresas debían registrarse, y
d&lt;· no hacerlo, carecían de derechos
para explotar los hidrocarburos.
Después de la Constitución de 1917,
las medidas taxativas hacia las compañías fueron más frecuentes y más
serias, en el año de 1917, se fijó un
1O% ad valorem por concepto de impuesto de exportación sobre el petróleo crudo. Como era natural esperarle,, esta disposición fué objetada por el
Departamento de Estado. En febrero
de 1918 se expidió un nuevo decreto
que estatuia una re;nta anual de $5.00
cinco pesos por hectárea más una rega1ía del 5% de la producción, junto
con la obligación de registrar la propiedad petrolera ante el Gobierno en
un plazo de 3 meses, con la prevendón de que se considerarían vacantes
o baldíos esos terrenos. Con ello, sobre fijar un tributo, indirectamente se
lograba la admisión de que el Gobierno era el auténtico propietario del
sl!bsuelo, y que era preciso, en cada
caso, una concesión. Esto era una de
la~; cuestiones que más agitaron a ]os ,
vecinos y que se solucionó en las Conferencias de Bucareli.
Las medidas directas del gobierno
eu contra de las compañías petroleras
empezaron con la administración del
Gral. Calles, y aqui se observó el clímax de la primera fase de la disputa
entre los intereses petroleros y nuestras autoridades. La Ley del Petróleo
se aprobó en 1925, y era la culminación de una serie de esfuerzos para
definir los alcances del artículo 27 de
la Constitución en esta materia. Se
creaban, por virtud de este ordenamiento, ]as u-concesiones confirmatorias", que venían a ratificar la doctriIH, de los "actos positivos" surgida en
Bucareli, confiriendo a los interesados
h2sta 50 años más para gozar de ellos,
pero con la obligación de correr los
trámites de la solicitud en plazo no
mayor de un año, de lo contrario, ca-

Armas y Letras+ Pág. 5

ducarían dichas concesiones. Se establecian asimismo las concesiones orclinarias, las que eran revocables si no
se realizaba regularmente la explotación. La omisión del pago de impuestos traía también la caducidad.
Esta Ley apuntaba certeramente a
alterar el régimen tradicional de las
compañías petroleras, sujetándolas al
control estatal mexicano y fué inmediatamente objetada por la Casa Blanca. Y de nuevO surgió el conflicto entre ambos países, porque el petróleo
por esos tiempos era decisivo para
aquel gobierno desde el punto de vista estratégico. Dos largos años duró la
agria controversia entre Calles y el
presidente norteamericano, y volvieron a aparecerse los pactos de Bucareli. Aquella nación sostenía que mtistí2 violación de tales convenios. Nosotros alegamos que carecían de fuerza obligatoria.
Calles, como en otro tiempo Obregón, tuvo que ceder en algunas materias. La Corte Suprema, debidamente
instruida, a través de la jurisprudencia modificó la Ley de 1925, por lo
cual hubo de dictarse una nueva ley
en enero 3 de 1928, que volvía a am•
pliar el concepto de actos positivos y
otorgaba facilidades a los extranjeros
p~ra el registro de sus concesiones, y
se ratificaban a perpetuidad las llamadas "confirmatorias". Los acuerdos
Calles-Morrow vinieron a asentar las
diferencias entre ambos pueblos, pero
el intento mexicano de acaparar todos
sus recursos naturales había sido desviado y detenido por la presión norteamericana. Lo curioso es que también
en este caso la acción del Departamento de Estado se realizó antes de que
nadie hubiese sufrido un daño como
resultado de la nueva ley de hidrocarburos. También las compañias estaban dispuestas a observar las disp«&gt;siciones de ese ordenamiento, lo que
hizo más inexplicable la actitud del
gobierno de los Estados Unidos.
Prácticamente por una década no
hubo alteración en el estado de la
cuestión petrolera. La siguienfe etapa
e11 la epopeya de la reconquista de los
hldrocarburos ya no iba a versar sobre la discusión de titulos y derechos
sobre el subsuelo, o sobre el terreno,
ni sobre el pago justo o injusto de impuestos. La cuestión revestía el aspecto de una enconada lucha entre el capital y el trabajo. En otras palabras,
se trataba ahora de la aplicación del
articulo 123 de la Constitución y ya
n&lt;' la del 27.
El ai\o de 1936, siguiendo la politic:c obrerista del Presidente Cárdenas,
los Sindicatos de cada una de las compa ííias petroleras se agruparon en uno
solo, el de Trabajadores Petroleros,
afiliado a la entonces poderosa Confederación de Trabajadores Mexicanos (C.T.M.) Organizados en esta fo,.
ma y con el apoyo del gobierno, decidieron los trabajadores enfrentarse a
las empresas en el otoño de ese año,
IH oponiendo un contrato colectivo
que había de ser aceptado por todas
las compañías. El año ele 1937, al no
ser escuchadas sus demandas, se declararon en huelga y después de una
larga lucha ante las Juntas de Conciliación y Arbitraje y de que se examinaron los libros de las empresas por
u11 comité designado por el Gobierno,
que reveló su sólido estado financiero,
las compañías se negaron a aceptar en
se, totalidad y a atender las reclamaciones laboraies.
Por fin, en diciembre 18 de 1937, se
resolvió el laudo obrero que determinaba que las empresas deberían aumentar prestaciones por un importe
de $26.000,000.00 aproximadamente.
Las Compañías recurrieron al juicio
de amparo, el cual fué resuelto el pri-

�mero de marzo de 1938 por la Suprema Corte d(' Justicia de la Nación, sentencia que no fué acatada por las empresas condenadas.
Siguieron unos cuantos días de negociaciones entre los representantes
de la industria y del gobierno. A través de ellas llegaron a ofrecer una canUdad que casi alcanzaba aquélla a la
que fueron condenadas pero el gobierno razonó que una decisión del máxi-

fuego de la que la política del Buen
\'ccino pudo salir airosa. Y, corno satisfactorio corolario, los pactos de Bucareli quedaron caducos, y el ajuste
de la cuestión petrolera permitió buenos entendimientos en otras materias,
cuyo examen reservamos para al próxima plática.

mo tribunal no debería estar sujeta a
regateos y, de conformidad con la sentencia se declaró roto el contrato de
trabajo y como el resultado hubiese

La expropiación de los ferrocarriles, por otra parte constituye un tema
interesante, porqe se realizó bajo la
misma ley por la cual se expropió el
petróleo y porque no obstante que la
il1vcrsión era casi tan grande como la
ch la industria petrolera, la ocupación
ti•contró relatiYamcnle poca objeción,
y In reacción en el público norteamericano, y aun entre los mismos interesados desposeídos, fué tibia e intrasCL·JHlente.

sido la paralización total de esta importantísima industria, con grave quebranto de la economía nacional, allí
s~ generó una causa justa de expropiación por causa de interés público.
Y así inesperada y sllbitamente, se
realizó la ocupación de las Compañías
el 18 de marzo de 1938, y la dignidad
nacional, que pudo haber padecido en
ese histórico momento, quedó a salvo.
El complejo de inferioridad frente al
coloso quedó subsumido ante la satisfacción y el orgullo. Como antes decíamos, la expropiación no fué el resultado de una acción súbita o improvisada. Fué el producto final de una
cnmpaña de años y de esíuerzos dir~gidos a evitar ese indeseable Y pel_1groso estamento que a Yeces hacia
bambolear al gobierno. No obstante
aJgttnas pequeñas frregularidadcs, la
expropiación, según el tiempo vino a
comprobarlo, fué legal por entero.
Al fracasar, con la ocupación, los
arreglos entre las empresas y el gobierno de Cárdenas, quedó abierto el
camino a ]a negociación diplomática,
la cnal se dilató bastante, pues las pláticas formales principiaron sólo hasta
fines de 1940 y terminaron en el mes
di' noviembre de 1941. Es justo mcnClonar que el ambiente en que se realizaron las discusiones fué sereno Y no
se observó la compulsión de afias antfriores. Parece como si la guerra hubiese suavizado a la diplomacia norteamericana en su política hacia México porque, aparte ele cuestiones mer:imente técnicas, las conversaciones
no pusieron de manifiesta ninguna
fricción.
El nudo de la contro\'ersia era el
importe de lo expropiado. Los petro~
leras señalaban que el monto de la
c0mpensación debería abarcar no sólo
el valor de las instalaciones y del equipo, sino también el petróleo en el subsuelo. Esto, por una momento trajo el
es:pectro de Bucareli, del convenio
Calles-l\forrow, en fin, al indeseable
pasado. Pero gracias a la ecuanimidad del Presidente Rooscvelt, el problema pudo resol\'erse en justicia. A
mayor abundamiento, los peritos de
ambos gobiernos coincidieron sin tropiezos en cuanto al valor real de la
piedad ocupada a súbditos norteamericanos. El avalúo de los dos peritos,
Zevada y Cooke, arrojó la suma de
Dlls. $24,000.000.00, y aún cuando con
In oposición de los petroleros, el misrno gobierno ele los Estados Cniclos hizr- que sus nacionales aceptaran esta
cantidad como pago total, y convino
e1, que México pudiese cubrir el adeudo en exhibiciones parciales, que fueron pagadas puntualmente, habiéodoI!OS liberado a la fecha de esa carga.
De esta manera quedó finiquitado
uno de los episodios más peligrosos Y
de mayor sensibilidad de la diplomacia méxico-americana. Asi desapareció una fuente ele discordia entre ambos países. A la postre, la amistosa
actitud del gobierno americano consiguió hacer de México un vecino leal,
fiel a sus pactos, e hizo posible tamblén la concordia hemosférica en momento oportuno, según veremos, puesto que ese arreglo fué la prneba de

lares), como parte del arreglo gene1?l
que se tuvo con el Comité Internac10J!al de Banqueros, representante de los
knedores de infinidad de obligaciones
,· bonos a cargo del gobierno de 1léxi~o, que se pactó el pago de los ferrocarriles, y actualmente ya se han redimido buenas cantidades a cuenta de la
suma que resultó a nuestro cargo en
e~ ajuste, con lo que el buen crédito
dc- ~léxico se confirma aqui también.
E~te episodio ilumina que cualquier
diferencia con los Estados Unidos o
con sus nacionales inversionistas pue(1,, quedar zanjada con un poco de
buena \'Oluntad de aquel país.

***

***

Desde hace mucho tiempo se escuchaban las criticas a la manera y política en que fenron construidas nuestras vías férreas. No estuvieron hechas para cubrir las necesidades inlí'rnas del país. ;\'o sirven a regiones
agrícolas ricas. No forman la tela de
aralla clásica alrededor del centro financiero, político, industrial e intelectual ele la nación ( que es la capital.
Por el contrario, se tendieron las linC'as de hierro con miras al comercio
internacional y a las utilidades de los
i1,versionist:1s que las. conslrnyeron,
que cobraban por kilómetro. Sirven a
las minas, principalmente, a los puertos, a las zonas de frutas tropicales, a
l:t estrategia militar norteamericana,
en fin, esb'1n pensados para servir a
los intereses extranjeros mils que a los
nacionales. Sólo hasta últimamente,
con vistas a una economía integral, sr
principia a obscn1ar la necesidad de
interconectar debidamente todas las
\'Ías existentes y ele crear nuevas en
sentido trans\'ersal.
Desde 1903, Limantour, Ministro de
Hacienda del General Díaz, consolidó
las inversiones del gobierno en las
vías férreas r a tra\'és de una operación complejisima de emisión de
Yarias series de bonos, obtuvo que el
51 (:1, del Ferrocarril ~acional C,1Iéxico-Laredo) del Intcroceúnico ()léxicoYeracrnz) y del Internacional (México-Ciudad Juárcz), pasara a poder del
gubierno :r los agrupó en un sólo sistema que se denominó Ferrocarriles
Xacionales. Todos ellos pertenecían a
ciudadanos norteamrricanos.
La Re\'olución dejó muy maltrechas
las lineas, r se hicieron esfuerzos para reorganizarlas en 1922, 1926 y 1930,
puo el intento no produjo resultados
y los ferrocarriles iban de mal en
peor.
También dentro de la política carcknfsta de poner las fuentes de producción en manos de los obreros, se
nacionalizaron ,·arias líneas, entre
ellas las Nacionales. Pero se alegaron
otras causas rle utilidad pública: que
se daba un paso c·n la emancipación
eeonómica de )léxico, que se manejarían mejor bajo el control gubernamental, y que, por ende, habría más
beneficio para todos, inclusive para
]os. extranjeros tenedores de bonos.
Desde el punto ele vista financiero,
Cill"denas pretendió transformar las
obligaciones semiprivadas a cargo de
los ferrocarriles en obligaciones del
Estado ;\[exicano. Consolidó las deudas del sistema de los Fcrroarriles Nacionales con las obligaciones generalet del gobierno, pendientes de pago
desde hacia muchos años. Pero no fué
sino hasta 1945, con Avila Camacho,
cuando se hicieron intentos para el
ajuste de la deuda ferrocarrilera de
1féxico, (estimada hasta ese año en
poco más o menos 250 millones de dó-

Armas

y

Ya para terminar, hagamos referencia al funcionamiento de las Comisiones de Reclamaciones que brotaron de
Bucareli, porque aqui también se encuentra que Jas relaciones entre México y su vecino habían evolucionado
hasta el grado de admitirse ajustes Y
Cúmpromisos en materias de gran sensibilidad política.

La Comisión Especial de ReGlamaciones méxico-americana, o sea aquella constituida para :irbitrar los daños
c~usados a súbditos norteamericanos
por fuerzas re\'olucionarias, probó ser
fuente de rencores, pues a cada paso
había moth 0 para herir 1a susceptibilidad de ;\Iéxico, bien al calificar a jefes re\'olucionarios como bandidos v
forajidos, bien por las implicaciones
ne: gratas a nuestro movimiento social
y a la manera como este se había desarrollado. El debate fué constante y
sólo llegaron a plantearse los casos de
Santa Isabel. En abril de 1934, entre
el rmbajador Daniels y el Secretario
d,• Relaciones de esta República, se
suscribió un convenio, por el cual se
aplicaba el factor ele 2.G4 % a todas las reclamaciones registradas anll' esa Comisión. El saldo en contra
ele )léxico ful' mús o menos de Dlls.
~5.500,000.00 que fueron ya cubiertos
desde hace largo tiempo.
La Comisión General examinó 2,781
demandas de ciudadanos norteamericanos con un valor nominal de cerca
514 millones de dólares y 838 de mexicanos, que montaban a 245 millones
e1, la misma moneda. Tan fabulosas
cantidades quedaron reducidas consiclcrablcmc1üc. En los 13 años en que
funcionó este cuerpo arbitral, resultaren sentencias que condenaron a l\Iéxico por Dlls. $2,800.000.00 y a los Esbdos l ' nidos por Dlls. $430,000.00 o
sea, había un saldo contrario a nuestro pais por Dlls. $2.400.000.00, aproximadamente, que sumados a los intereses, dieron $3.500,000.00. El trabajo de la Comisión fué, en lo general,
insatisfactorio. El 95 % de las reclamaciones quedó sin examinarse.
Se estimó en 1940 que para resolYcr
todos los casos planteados, esta Comisión tendría que laborar unos 18 años
más, con un costo ele $22,000.000.00 de
pesos, y produciendo fricciones a cada momento al enjujciarse la legislación o la organización judicial mexicnna. Asi que Ja cuestión estaba madura para cualquier arreglo, el cual
surgió durante el régimen avilacamachista. Se llegó a un pacto el 19 de
noviembre de 1941 , por el cual se extinguían todas las reclamaciones, incJusive las agrarias desde 1927 a
1940, a cambio de la suma de Dlls.
$40,000.000.00 pagaderos en exhibiciones de Dlls. $2.500,000.00 cada año.
Este convenio, como todos los demás,
hct sido religiosamente observa.do por
:\léxico y es evidencia, también, que
ante una conducta caballerosa de parh• de la Casa Blanca, nuestra nación
sabe responder con dignidad y cortesía.
1

Letras + Pág. 6

De lo que ,•iinos en el curso de esta
conferencia se desprende que la etapa
cubierta por la plática de esta noche
e&lt;; una de las más penosas en la hist0ria diplomática de l\léxico, pero es,
a la par, la que arroja una experiencia más enriquecedora. Las controversais ocurridas entre nuestro país y el
v,·cino eran de contenido profundo y
delicado. De haberse resuelto de otra
manera hubiesen implicado que nuestra revolucjón social se hubiera detenido, que nuestras reíormas legislativas se volvieran innocuas, que operarn la intervención y que se hubiese
yjolado el principio de la igualdad de
los Estados.
Pero como a la postre prevalecieron
el buen sentido y la conciencia del deber internacional, se obtu\'O que normas capitales como la de la integri•
dad del Estado la de la no intervención, la del respeto a los derechos ajenos, salieran incólumes. Se logró que
varios de los conflictos de la etapa
que hoy reseñamos se resolvieran no
sólo a través de la política y de la satisfacción a los intereses materiales,
sino en homenaje a lo espirita! Y a lo
moral. De este modo, las dificultades
y los ajustes para solventarlas dieron
paso a la cordialidad más firme.
Por otra parte, el impacto de la Revolución Mexicana es de gran trascendencia. Hizo ceder a los Estados Cnidos en muchos puntos tradicionales.
Hubieron aquéllos de adoptar una doctrina explícita, que estuviese de acuerdo con su política interna, con sus
vrédicas domésticas. Forzó a confesar
a los Estados Unidos la necesidad de
exaltar la teoría de la no intervención
y a proyectar a todo el Hemisferio su
politica mexicana. A manera de yunque, la Revolución sirvió para forjar
ei espíritu de la doctrina exterior norteamericana en sus relaciones internacionales en este Continente.
Y para cerrar, vaya un cálido homenaje de gratitud a los encargados
de:- al política exterior mexicana en
esos difíciles momentos. Esos patriotas, muchas veces anónimos ,otras olYidados defendieron con tanta habili·
dad, con mucha mesura y cautela, en
horas adversas, la revolución social,,
afirmaron nuestra doctrina nacionalista, preservaron la integridad del
Estado Mexicano y lograron el respet11 a sus leyes e instituciones, y al hacerlo asi, imprimieron personalidad Y
vigor al 11éxico nuevo. Esos hombres
que, frente al reto de la diplomacia
contundente y compulsiva de la Casa
Blanca supieron actuar con calma Y
pundonor y salvar para nosotros el
preciado bagaje de la libertad y de
1:1 dignidad nacionales, merecen hoy
nuestro más efusivo aplauso!

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Secretario

Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

LIBROS
"LA A)IARGCRA DE PATAGONIA"
por Rubén Dario (hijo), Buenos Aires,
Editorial '':\'OVA", 1950, 315 pp.

contraste frente a la pandilla canalla
que se había acluefiado de las tierras
de Poncial y había extendido su poder más allá del territorio.
Al final de la novela surge la invitnción a remediar aquel caos, un hombre a quien no se puede quebrantar
con dúdh·as, el español Celestino Gó1nez Feijóo, argentino naturalizado, a
quien el 1Iinisterio de Agricultura coniisiona para que haga una investigación severa sobre los hechos delictnosos que en la infortunada tierra nadie había podido detener. Con él y
su triunfo debió haber cerrado el libro, pues después de su asesinato, lo
que se abre es un paréntesis de esper,rnza en busca del "alba nueva" de
rei\'indicación de lo argentino. Es lo
mismo (Juc han llevado a cabo algunos de los pueblos subyugados por la
iliiquidad creada por el dinero que de
afuera Jlcgó, y que muchos signen esperando, a pesar de los pesimismos.

Como si fuera in\'itación al adveni•
miento de una alba nueva, que iluminl' la felicidad de los argentinos que
vl\'Cn en Patagonia, sobre todo los que
en ella trabajan la tierra, apareció este libro como un toque de alarma en
pro de 1a reivindicación económica
d&lt;~ una tierra que, a la distancia, ha
ofrecido un falso espejismo a los geogrúfos y a los emigrantes optimistas.
Dario (hijo) ha residido algún tiempo en la Argentina, y no en vano. Ley!'ndo esta novela se puede llegar a
la conclusión de que ha recogido inHaíacl Heliodoro Valle.
formaciones de primera mano en el
pais austral, conversando con los desheredados y, como buen médico que
cumple con su deber y da testimonios
de ellos como escritor, después de
(Viene de la Pág. 3)
ouscultarlos ha precisado el hondo latido de sus inquietudes, en un medio
que sigue siendo tan hostil al hombre tróleo y del carbón. En los tiempos
como el que salió al encuentro de los de las posibilidades ilimitadas abiercompañeros de ;\lagallanes.
tas por el descubrimiento del uso
La lectura del libro seduce desde práctico de la energía nuclear, élla ha
que se presentan ]os tres primeros perdido sin duda, los restos de su esemigrantes que salieron en busca de casa atractividad.
Al lado de las explicaciones filosófortuna hacia la Patagonia. Uno de
ellos entró por la rnta de Ceará, Bra- ficas un tanto fantasistas, como la úlsol, y se cambió el nombre hasta con- tima mencionada, ha habido filósofos
vertirse en el verdadero potentado, se- que han tratado de explicar la noción
ñor feudal, de la Patagonia, llamado del valor con mucho más método y
por todos el "taita", ante quien se fue- minuciosidad. Como nosotros hemos
ron rindiendo los sobornables que lle- acentuado siempre que un buen mégaban de Buenos Aires a investigar en todo puede llevar lejos de la filosofía
torno a rumores de que hay algo po- no podemos de no parar nos en estos
drido en aquel exlremo de América. intentos también, Expondremos brcEs la misma historia de otras oligar- \'emente las ideas de uno de los filóquías rurales en otros países hispano- sofos mús metódicos y más conocidos
americanos, que han podido adueñar- que se han ocupado especialmente
se, por arte diabólica, de las riquezas con ]a noción del valor. Y veremos
naturales que el terrigena no ha sabi- a donde ha llegado por ese camino
do trabajar )' gozar, doblegando por J. E. Heyde, el sucesor de la filosofía
medio del soborno (coima) y la trá- Rhcmkc (Rhemkcschc Grundwussenscala, corrompiendo con el agasajo, y chaft).
En primer lugar, Heyde subraya la
utilizando al periódico local para el
rn.ejor logro de sus ambiciones de do- importancia decisiva de la diferenciaminio.
ción entre Objektwert y Wertobjekt,
El personaje de la no\'ela es un clan entre el valor del objeto y el objeto
constitnído por un ex-Jaime Abreu, del valor. Para que la cosa quede más
más tarde Jaime Valle o Damián Tre- sistemática (o tal vez ha creído Heyde,
jas, nn ex-Edouard Biclonart, y el co- más clara), el valor del objeto se asigmisario Allende, director de "El Eco". na con la letra V. l. y el objeto del
LI
pueblo de Poncial era la sede de valor con la cifra V. II. Ahora bien,
1
aquella cofradía de malvados, que, el valor del objeto V. l. es el valor que
por medio de "Don Truco"-materia tiene un objeto. El objeto de valor V.
prima para novela picaresca-mane- II. es cada objeto que tiene un valor.
jaba títeres humanos y aceitaba muy Asi que el objeto que tiene V. l. es V.
bien las valvas del gran pulpo, un II. "El objeto es, "en cuanto se obserhombre ignorante, pero con unas ma- va en si, sin valor". Todo eso es lói1as diabólicas que se extendieron ha- gicamente muy correcto. Otra cosa es,
si nos dice algo. Pero sigamos sus excia los cuatro rumbos cardinales.
El autor describe muy bien, sin abu- posiciones.
Cada uno de los hechos mencionaso de la descripción, mueve los diálogos en atmósfera natural-poniendo dos, dice Heyde, puede examinarse
a veces tiradas líricas en labios de separadamente, pero no puede, solo
ignaros-; y no abusa de las palabras por eso, existir para si. Los objetos
vernúculas, como ocurre con otros no- sin las suposiciones necesarias para la
velistas hispanoamericanos, de modo existencia de los valores. Como el V.
que se le puede entender sin la ayuda II., del objeto del Yalor, se reduce
(zuriickgehl) a V.!., el nlor del objeele) vocabulario en el apéndice.
La descripción de un juego de ga- to, el fin especifico ele la enseñanza
llos (p.9i) o de un viaje por la pre- de valores es Ja ac1aración ele la cosa
cordillera en 1a época de la nieve y el que se llama V.!., el valor del objeto.
frio intenso (pp.129-1G8) son quizá Eso es también lógicamente correcto,
pero parece que todo eso lo supimos
los mejores pasajes del libro.
En aquella lucha de hombres vora- antes de conocer los análisis sistemáces, forasteros, contra los terrígenas, ticos de Heyde.
Después de haber asi claramente enjuegan papel importante las lanas patagónicas y las tierras fiscales. El mé- focado las cosas, Heyde se lanza en
dico Olaf Ferlstad se impone por su h profundidad. Y nos explica qué son
personalidad rectilínea insobornable, los valores, uno por uno. Por ejemplo,
el valor de la belleza, el valor ético,
y por su afán de servir a los que no
tienen como pagarle honorarios; un etc. Esos valores dice son las clases

El Problema ...

especificas de un intimo sentir ~Iientras el grado del valor depende decisivamente ele la componente del placer. Algo muy parecido ya hemos oído
de )!ax Schellcr y de A. Doering.
Valorizar, prosigue Heyde, quiere
decir encontrar (lógicamente) la relación de un objeto con un específico
sentir (psicológico) del sujeto... Y
construyendo definiciones sistemáticas
de la misma índole, Heyde abarca todos los problemas relati\'OS al valor.
Sólo se le escapa, como dice, "el fondo del fondo del valor". Ahí está lo
malo, porque quisimos precisamente
saber algo, sobre ese fondo. Y el filósofo sistematizador no quiere defraudarnos. Hace etro esfuerzo para aclarar ]a cosa.
Buscando "el fondo del fondo del
Yalor", Ileydc declara que se puede
llegar hasta dos respuestas. Según se
pregunta. Si se pregunta "por qué" es
algo valor, se llega en última instancia a lo que llama "Wcrthaftigkcit der
"'irkung", o sea, más o menos,, "la calidad del efecto de tener valor". Si
se pregunta "para qué" se llega hasta
un no fundado valor básico V.!. Ahora
es todo claro ¿O no?
Por qué se contenta Heyde sólo con
la respuesta a esas dos preguntas y no
se pregunta, por ejemplo, "a causa de
qué" ó "con fin de qué es su fondo
del valor" yo personalmente nunca he
logrado averiguar. Sigo creyendo que
se podrían hacer tantas otras sistematizaciones y deducciones lógicas impecables, parecidas a las que Heyde
ha hecho, sin menor peligro de decir
sobre "el fondo del fondo del valor"
cualquier cosa. De todos modos, parece indudable únicamente que después de esa teoría sabemos práctimente sobre la noción del valor, exactamente tanto cuanto supimos antes de
ella.
Finalmente exislen también los conceptos que llevan la noción del valor
en la relación con la satisfacción de
las necesidades. En el grupo de los
filósofos que comparten este esfuerzo
encontramos al lado de Aristóteles,
PJatón, y los Estoicos varios filósofos
modernos que se han ocupado principalmente de los problemas económicos. Por ejemplo Adame Smith, Carlos
1larx y la "Escuela Austriaca ele los
Economistas" (K. )lenger, V. Vieser,
V. Bohm Baverk, cte.). Los principales
rasgos de Ja noción del valor encuentran en la satisfacción de las necesidades también Hoeffcling, E. Kant y
Kuelpc.
Asi dice Kant: todos los objetos de
las inclinaciones tienen "un valor condicional porque si no existieran las inclinaciones y ]as necesidades basadas
en estas, su objeto seria sin valor". El
valor absoluto, según Kant, tienen los
seres inteligentes, lo tienen las personas que debemos tratar como sus propios fines. Así ]a ,•oluntad moral tiene el valor absoluto. (De allí el imperativo categórico, etc.) En su intro&lt;lucción a la filosofía Külpe dice también: "Si algo satisface o es preferido
al otro es un valor o bien (relativo)".
Sin embargo, las opiniones de los
filósofos que han interpretado el Yalor de esa manera, por un lado, forman parte muy esporádicas de sus sistemas generales, por otro lado, los filósofos economistas se han limitado
principalmente a hablar sobre el valor
"material" y de las "mercancías", asi
que no han entrado ampliamente en
las teorías del valor en general.
Luego hay que mencionar que ]os
problemas del valor han provocado
preocupaciones filosóíicas especiales
sólo desde hace relativamente muy poco tiempo. A pesar de c¡ue aún los filósofos de la antigüedad han tratado
de definir esporádicamente la noción

Armas y Letras + Pág. 7

del valor, se considera que la problemática del valor y los intentos de fllll•
dar una filosofía de los Yalores están
introducidos en la filosofía moderna
desde los tiempos de Heinrich Lotze.
Deteniéndonos aquí para resumir
las exposiciones que hemos hecho
¿qué vemos? Vemos, en total, que la
noción del valor en la práctica y en
la teoría tiene poca estabilidad. Pero,
los cambios frecuentes de su interpretación no son la consecuencia del desarrollo dinámico de su contenido o
del idioma. Esas interpretaciones no
SI! desarrollan en un sentido definído
sino muestran más bien un carácter
anúrquico y arbitrario.
Por otro lado, observando el papel
de las nociones que empleamos, sea
en la práctica, sea en la filosofía, es
obvio que ellas tienen que servir para
la orientación en nuestras comunicaciones con otra gente y para el pensar
racional en general. La inestabilidad
y la arbitrariedad ele las nociones introduce la confusión en el pensar y
en las relaciones humanas.
Por eso, mientras uno de los conceptos céntricos de nuestros problemas intelectuales esté abarcado en una
noción confusa, como es el caso de la
noción del valor, lo defectuoso de esta
noción resultara especialmente indeseable. Y presentará no sólo un estorbo para cualquier intento filosófico
serio sino seguirá contribuyendo muchísimo para que no se ]legue a la
mutua comprensión en 1a mayoría de
las colisiones humanas.
Este hecho, una vez constatado, nos
encontramos frente a la alternativa siguiente; O vamos a considerar que la
noción del valor es relativa en si o
bien vamos a creer que se interpreta
mal, por lo menos en algunos casos.
Si el valor de por si es una cosa relativa, no hay remedio al estado actual.
La gente seguirá señalando con la misma palabra valor, distintos significados y no hay esperanza alguna para
cualc1uier progreso intelectual esencial. En cambio, si es posible empírica y lógicamente determinar un sentido de la noción del valor qne lo mejor pueda servir para la orientación
en nuestros problemas reales, están
abriéndose claras perspectivas para
el perfeccionamiento del pensamiento
humano.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad
ele Nuevo León
IXDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche

Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique ~Iartinez Torres

Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director

Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Mi;mterrey, Nuevo León,

;\IEXICO

�Labor de Eugen ...
(Viene de la Pág. 2)
Humanidadu y un tomo de sus "Peregrinaciones Europeas". Esta obra concretada en tan pocos años en 8 volúmenes que dió a la estampa pone en
evidenCia el espirilu dinámico de este
incansable trabajador del espíritu,
aparte de su colaboración en la prensa de Europa y América especialmente.

Aparte de su labor desarrollada desdl' el Uruguay, donde actualmente reside, Eugen Relgis ha pronunciado hace algunos años conferencias en la República Argentina, algunas de las cuales fueron en un principio auspiciadas
por el Colegio Libre de Estudios Superiores. En ellas ha puesto de manifiesto el valor de los grandes conductores humanos. no a través de su doctrina solamente, sin'o de sus personas.
Trotamundos que es, pudo alternar en
sus peregrinaciones, con lo más selecto del espíritu nuevo que anima al
mundo a través de sus hombres má.~
representativos. Ultimamente ha pronunciado un ciclo de conferencias en
el Brasil, animado por dos figuras señoras del movimiento social de avanza.da en aquel paí s, como lo son el
profesor José Oiticica, vastamente conocido por su obra manumisora y
Manuel Pérez, que le secunda en esa
lnbor de redención.
Como Bertrand Russell, Benedetto
Croce y Georgc Fr. Nicolai, Eugen
Relgis es una de las figuras prominentes del pensamiento social contemporáneo que hacen sentir su presencia
en nuestro siglo. Para Relgis hay una
sola causa conducente a la libertad
del individuo y es el ideal que conduzca a la superación humana. Ninguna otra manifestación le es adversa.
Intransigente en concesiones ideológicas, permanece fiel a sus postulados.
nmigos europeos que admiran su labor
y conocen la trascendencia de su mensaje, han propuesto a la Academia
Sueca el nombre de Relgis y su obra
como candidato al Premio Nobel, por
ertimarlo en justicia, más que ningún
otro escritor de su talla en este momento, acreedor a tan alta distinción.
Su obra de tantos años en pro de una
concjencia humana que trasforme a
los pueblos en hermanos y, por encima de las frontera s y sobre las pasiones, establezca el ideal de la fraternidad, ha adquirido tales proyecciones
que le caracterizan entre sus contemporáneos.
Nada tendría de particular ese homenaje europeo a una de sus figuras
más prominentes. Por lo demás, es
tiempo que la humanidad sepa distinguir a sus conductores y admirar a

desinteresados profotas del mundo
nuevo, soldados· en la causa común
que nos alienta, y hasta diríamos oblignción de mitigar en un acto demostrativo tanto sacrificio como heroísmo
anónimos imprescindibles para la
creación y desarrollo de una obra de
pc:nsamiento tan vasta como la reali•
znda por Eugen Relgis, en varias lenguas, durante cerca de cuarenta años.
Sin embargo, al saberlo Eugen Relgis,
s1; opuso terminantemente a esa proposición, rechazando el homenaje por
e~timar que la institución sueca es un

instrumento del despotismo estatal,
que desnaturaliza los fines con el Premio Nobel ha sido instituido, y por
consiguiente enemiga dE&gt; los ideales
por que luchan los hombres libres. Este es Eugen Relgis, hombre de pensamiento y de fe, trabajador por la revolución del espíritu.

Sociedad Mexicana de
Geogra/iay Estadistica
CONVOCATORIA
AL

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha

CONCURSO PARA PREMIAR LOS MERITOS CIENTIFICOS RELEVANTES DE LOS INVESTIGADORES Y HOMBRES DE ESTUDIO MEXICANOS, O LAS OBRAS DE GEOGRAFIA, ESTADISTICA, HISTORIA Y SOCIOLOGIA, QUE
POR IGUALES RAZONES SEAN ACREEDORAS A DICHA
RECOMPENSA, INCLUSIVE LAS DE AUTORES EXTRANJEROS RELATIVAS A MEXICO.

BIENIO 1953 - 1955
La Comisión Especial de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística,
integrada conforme al Articulo 82 del Estatuto de la Institución, para proponer
candidatos al otorgamiento de la Medalla de Oro de la Sociedad Mexicana de
Geografia y Estadística, y del Diploma respectivo, convoca a todos los investigadores y hombres de estudio mexicanos, así como a los extranjeros que hayan escrito obras-relativas a México, a los miembros de las Sociedades científicas del país, y en general, a las personas que se interesen por el progreso de
la cultura nacional, para que envíen sus propias obras o las de autores nacionales o extranjeros que consideren meritorias y hagan sus propuestas a esta
Comisión (Justo Sierra Núm. 19) a fin de que ésta pueda, con la más amplia
información posible, presentar las proposiciones de candidatos al otorgamiento de este premio, mediante una terna que se pondrá a la consideración de la
H. Junta Directiva para que ésta a su vez convoque a sesión especial de la
Asamblea General de la Sociedad, para su votación definitiva.
La Comisión, de conformidad con el Capítulo Sexto del Estatuto de la Sociedad, tiene facultades para recibir propuestas de candidatos a las recompensas mencionadas.
Se agradecerá que las propuestas vayan acompañadas de las obras que se
estimen meritorias. Según el Articulo 84 del Estatuto de la Sociedad, cada uno
de los miembros de la Comisión podrán presentar y recibir proposiciones relativas a las personas u obras que se consideren merecedoras del premio, teniendo como plazo para presentarlas hasta el 31 de diciembre de 1954.
De conformidad con el Articulo 85 de los propios Estatutos, la Comisión
presentará a la Junta Directiva su terna de candidatos el 28 de febrero de 1955.
En cumplimiento del Artículo 80 del Estatuto de la Sociedad, sólo se podrá conferir el premio a personas que cultiven estudios· relativos a Geografía,
Estadística, Historia, Economía y Sociología o a obras referentes a estas materias y no serán aceptadas a concurso las obras que no sean resultado de
creación personal, como memorias y estudios oficiales u obras truncas por lo
que se refiere a su publicación o que no hayan sido impresas.
Como el premio correspondiente al bienio anterior fué concedido a una
obra clasificada en Economía, quedan exceptuadas de concursar obras de este
género, de acuerdo con lo que establece el Articulo 81 del Estatuto de la Institución.
Esta convocatoria a concursar por la Medalla de Oro y el Diploma de la
Sociedad Mexicana de Geografia y Estadistica, corresponde al bienio 1953-1955.
La Comisión que suscribe agradecerá a la prensa nacional y a las agrupaciones científicas y culturales 1a difusión de esta convocatoria.
Los interesados podrán solicitar instrucciones complementarias e información detallada relacionada con este concurso, a la Secretaría General de la
Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, (Justo Sierra Núm. 19), México, D. F.
México, D. F. marzo de 1954.
ING. RODOLFO FLORES TALAVERA

DR. RICARDO GRANILLO

ING. RAMIRO ROBLES RA)IOS

LIC. JOSE L. COSSIO

JOSE R. COLIN

LIC. IGNACIO GARCIA TELLEZ

LIC. RICARDO TORRES GAYTAN

ING. FEDERICO PEi-lA AGUIRRE

mantenido desde su fundación un vas-

to plan editorial que desarrolla al traYés de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas ]as Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros cultura]es, sociedades de diversa índole y personas, en

América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro men-

suario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección - LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector ameri•
cano una juiciosa información del fon-

do y continente de la obra, cotejada
a la Juz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "RMAS Y LETRAS" se comp1ace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en ]a
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

"AR~IAS Y LETRAS",
Universidad ele Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
.:\Ionterrey, Nuevo León,

~léxico.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto re•
conocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA

DR. MARIO DE LA CUEVA

ATANASIO G. SARAVIA.

EL .HUMANISMO

• • •
(Viene de la Pág. 1)

El ho,mbre de ~os humanistas del renacimiento no era el homb~e comun y corriente que sufre y que trabaja, que produce la
~i~ueza que unos pocos consumen o dilapidan, sino el de las
elites poseedoras de la riqueza y del poder, la de los sabios q
se prosternan para recibir favores de los poderosos.
ue
Luis E. Prieto F.

Armas y Letras + Pág. 8

. SECCION EDITORIAL
PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.- Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad.- Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entida·
des culturales y libremente a quien
la solicite.

Para la adquisición de obras de venia, toda correspondencia y valores de•
beran remitirse al Jefe del Departa•
mento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universi·
dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México,

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                    <text>a Ia L Io

T E e A e E N T R ;.- ;:·U. A. N. L.

·

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

NUM. 6

AÑO XI

JUNIO DE 1954

/

LR MUERTE DEL CISNE(?)

Jacinto

José Manuel Topete

/Jenavenle

En Los Senderos Ocultos, 1911, publicó Enrique González
Martínez por vez primera el soneto "Tuércele el cuello al cis•
ne ... " que tanto ruido había de ocasionar como duelo a la brillante retórica del Modernismo y según otros como desafío a Rubén Darío. Pedro Henríquez Ureña e Isaac Goldberg, entre
otros, dedicaron estudios a González Martínez explicando esta
actitud de desafío. Desde entonces no se ha mencionado el nom•
bre del Buho sin atribuirle instintos de "mata-cisne." El soneto
se convirtió en símbolo de rebelión ante la retórica meliflua de
los imitadores del gran Darío, y se cristalizó el clisé del supuesto
reto al autor de Prosas Profanas. Queremos ahora aclarar este
punto que ha servido de barrera al estudio de la poesía de Gon•
1 zález Martínez. *

La pasión de Benavente ha sido siempre el teatro. No sólo
como una forma de expresión poética, sino como un estilo total
de vida. Lo que de ésta parece interesarle más a Benavente es la
posibilidad de que sea representante. Acaso su escepticismo le
lleva a pensar que toda la vida no es más que representación y •••
falta de voluntad. "De no haber sido autor -ha dicho en alguna parte-, hubiese querido ser cómico, o empresario, o tramoyista. Yo amaba el teatro por el teatro mismo." Y esta afirmación la ha demostrado no sólo con la caudalosa fe,;undidad de
su obra; con toda su conducta. Benavente camm«-,.- ..... calle
madrileña; camina con pasos menudos y cortos, breves como su
Fué la equivocada interpretación de
figura pequeña, que airea una capa española y agudiza su barbi- la preceptiva que lanzó González Marlla en punta. Se dirige a un café: en la tertulia literaria hablará tinez en este belJo soneto lo que ha
de los últimos estrenos, de esta o aquella compañía, de una anéc- causado tanta discusión.
Dice el soneto:
dota de escenario. Del café, irá a un teatro: en el saloncillo, jugando al ajedrez, volverá a hablar de comedias y comediantes.
Tuércele el cuello al cisne de engañoso
El mismo conduce los ensayos de sus obras con toda minuciosiplumaje
dad. Alguna vez ha representado papeles de actor -a la ver• que da su nota blanca al azul de la fuente;
dad, mediocremente. Ha dirigido varias farándulas, por tierras él pasea su gracia no más, pero no siente
el alma de las cosas ni la voz del paisaje.
de España y de América.
La extensa producción teatral de Benavente se inicia con la
generación del 98 a la cual alguien, como Corpus Barga, le incorpora. Es posible que de esa generación tenga el intelectualismo escéptico que la caracteriza; es indudable que a sus escritores
se asemeja por la voluntad de depuración del estilo. Azorín ha
dicho de él: "Benavente es un escritor culto, elegante, ameno".
Pero aquel escepticismo, en la generación del 98, representaba,
aunque dolorosamente agónico, un patético afán de resolver los
problemas que planteaba el sueño d_2 una palingenesia de España; en Benavente, anula ese afán de ironía que esteriliza la función crítica. La generación del 98 quiso buscar, en los caminos
y aldeas de España, el signo de su alma. Las obras que en el teatro de Benavente tienen escenario aldeano o rural, son cuadros
de costumbres ahogados en su intención y en su marco de retratismo pintoresco, muy a lo siglo XIX.

Desde los más fecundos escritores del XVII, nadie ha consagrado tan enteramente una vida al arte del teatro. Muy larga
es ya la de Benavente; toda ella ha sido laborioso ejercício de
artista, aunque, como dice Onís, es "un puro literato, y no un
hombre de ideas". Acaso puede argüirse que la escena de Benavente muchas veces no parece española. Saliendo al paso de
quienes, con mala fe, hicieron esa observación como un reproche, él se justifica así: "La alta sociedad que pintaba yo en aquellas comedias es la misma en todas partes. De ahí el que aquellas
(Pasa a la Pág. 8)

Huye de toda forma y de todo lenguaje
que no vayan acordes con el ritmo latente
de la vida profunda ... y adora intensamente
la vida, y que la vida comprenda tu homenaje.
Mira al sapiente buho cómo tiende las
alas;
desde el Olimpo deja el regazo de Palas
y posa en aquel árbol el vuelo taciturno ....
El no tiene la gracia del cisne, mas ,u
inquieta
pupila, que se clava en la sombra, interpreta
te mataré y te seguiré amando después."

La verdadera interpretación de este
clásico soneto, más bien una directiva
personal, es de alejarse del brillante
aspecto del Modernismo y de acercars ! al alma de ]as cosas y del paisajela naturaleza. La forma ha de tener el
mismo diap_asón de la vida profunda
y la vida misma ha de amarse intensamente. La substitución del hubo
por el cisne es más bien presentada
por contraste. El buho, símbolo de la
noche y de la sabia contemplación, comienza un reino interior contemplativo y de elocuente interpretación de la
vida interior del poeta.
El buho ofrece también contraste
estético ante el cisne. Si Dario inició

eu Azul una poesia de brillante colorido en un mundo externo y mundano, González Martínez se postula una
poesía de recogimiento y ansias filosóficas en un mundo interior simbolista y basado en la naturaleza. González J\.fartínez busca en la naturaleza
un refugio para su alma poética y también las respuestas a los problemas de
]a vida y la muerte para culminar en
una fe panteísta o mística.
La continuación de esta preceptiva
S'-' encuentra al voltear la página en el
poema "Escolástica":
Y que tu verso sea tu propio pensamiento
hecho ritmos y luces y murmurios y
aromas.. ,.
Que vuele con el vuelo blando de las
palomas,
que solloce con todas las quejumbres del
viento.
Que convenza al empuje del divino
argumento
de los rubios racimos, de las maduras pomas,
de las aves que cantan en todos los idiomas,
de todo lo que sea un color y un acento ....
Paladín de lo bello, barre con los sistemas
para plantar el tuyo; sorites y dilemas
vierta elocueute el labio en un chorro sin
fin ....
Lleva doquier la férula de tu escolasticismo.
Un ruiseñor que trina.... ¡ Oh, qué gran
silogismo!
¡ Y que profunda réplica el olor de un jazmín!

Agrega "Escolástica" además del
afán hacia una poesía absolutamente
personal, un manifiesto estético basa-

Pasa a la Pág. 2

��La Muerte del. ..
(Viene de la la. pág.)_
do no en la forma solamente sino en
el ritmo interno del poeta. Y afirma
otra vez que sll poesía ha de interpretar la naturaleza y sentirla.
El poeta en su ruta ha de destruir
los viejos sistemas para implantar el
suyo, y el escolasticismo, la tendencia
humana y clásica de un sentido universal, ha de reinar en su obra. Las
últimas líneas del soneto, de un anhelo gongorino, mencionan no al buho
sino al bello ruiseñor. Si el buho simboliza la sabia contemplación y el silencio contemplativo, el ruiseñor y el
jazmín completan su estética con símbolos de extrema belleza.
Hemo·s explicado lo que González
Martínez quiso decir. Pero la critica
y la poesía hispanoamericanas buscaban por aquel entonces un símbolo de
rebelión ante lo que Blanco-Fombona
llamaba "el rubendarismo," el aspecto
más artificial del Modernismo, y el soneto "Tuércele el cuello al cisne ... ,"
ante las continuas protestas de su creador, se convirtió en la bandera y estandarte de esta rebelión que sigue a
todo gran movimiento literario. Una
vez que se e'stableció el clisé literario,
fué más fácil seguir repitiendo la misma critica.
Fernández MacGregor nos da la fina nota dramática en este supuesto
as~sinato cinegético:
Pero cuando el poeta tenía entre las manos
al flébil y sedoso cuello, cuando sus dedos
cegaban el aliento del olímpico cisne, murmuraba, acaso, las palabras de aquel otro
apasionado asesino que en la perfumada
Chipre entreg6 a la muerte el más blanco
de todos los cisnes, a la atónita Desdémona:
te mataré y te seguiré amando después."

Tiene razón Feroitndez MacGregor
al afirmar ese amor al cisne porque
como apuntamos en seguida usa Gonzá1ez Martfnez en su subsecuente poe-

sía la forma cisne dos veces más que

la del buho.
La mejor definición de la ecuación
mata-cisne-contraretórica la encontramos en el artículo de Pedro Salinas. En bello estudio, el poeta español, de experta sabiduría ornotológica, quiso rectificar este concepto. Die~ Salinas:
Y por aquí accedemos a descubrir que los
dos poetas que coincidían en esa comezón
de "torcer el cuello", Verlaine y González
Martínez, coinciden también en la identidad de la víctima. Porque al escribir "éloquence'' Verlaine pensaba en la retórica
pomposa de los románticos, y al escribir
"cisne" González Martínez se refiría al cisne como al más brillante ejemplo de la retórica preciosista del Modernismo. Jorge
Guillén ha denominado al cisne, en una
poesía suya, "Tenor de la blancura". Esta
feliz expresión le pinta como supremo elocuente. Proponemos, pues, 1a ecuación elocuencia igual a cisne. Así el enemigo de
Gonz:ález Martínez es una de las formas
favoritas que asume la nueva ret6rica modernista en Rubén Darlo: la forma cisne.

Tiene razón también Salinas al afirmar la posición de González Martinez
contra la retórica pero nQ de ningu.
na manera contra Rubén Daría.
Afortunadamente, González Martínez
ha aclarado su posición sobre este
asunto Dice en 1941:
Es penoso hablar de sí mismo en ocasión
como la presente; pero siento una necesidad
imperiosa de aclarar un hecho no sé si falseado adrede y que la malevolencia ha tomado por cuenta propia, ignoro con qué
fin. Me refiero al poema mío, escrito hace

seis lustros y que ha llegado a tomarse como un ataque a la estética del poeta a
quien siempre he admirado, y más y trlás
a medida del correr de los años. Con la
mano puesta sobre el. corazóOJ""GCC:laro· que
cuando escribí aquellos versos estaba muy
ajeno de pensar en el autor de Prosas Prolanas. Quise en aquel entonces contraponer
dos símbolos; el de la gracia que no siente
el alma de las cosas, personificada en el
cisne, y la meditación interrogativa del buho
ante el silencio de la noche. Nada más. El
cisne, por más grato que haya sido a Rubén Darío, no es de su exclusiva propiedad.
Desde remotos tiempos ha tomado la poesía
el ave de Leda como tema lírico, y cada
poeta le ha prestado la significación que
ha creído más oportuna. El mismo Rubén
simboliza en el cisne, ya la gracia, ya la
sensualidad, ya la interrogación ante el
enigma indescifrable. Con el buho pasa lo
mismo y creo el caso tan notorio, que sólo
fa insistencia de la torcida interpretación
me mueve a romper mi silencio.

Y agrega en carta inédita al autor
en 1948 en un tono más definitivo:
Sobre mi sofleto "Tuércele el cuello al cisne ... ," ya he aclarado muchos puntos especiales. Dije en varias ocasiones que en el
poeta no hay el menor intento de atacar
a Darío, gran poeta en algunos poemas de
Azul, en casi todo el libro de Prosas Profanas y desde la primera hasta la última página de Cantos de Vida y Esperan.za. Mi
poema no va contra nadie, y el tono admonitivo que en él empleo y que usé por
aquel tiempo en muchos poemas míos, no
C3 sino un artificio retórico. No me dirijo
a tal o cual lector, sino a mí mismo, asqueado como estaba yo de tanto oropel decorativo, de tanta frivolidad sin alma. Pero Henríquez Ureña, en conversación y por
escrito, afirm6 que mi soneta era una norma estética, y de allí el querer dar mayor
alcance y aun malas intenciones a mis versos.

Y en ''Merci de toi," la canción de cisne humanizada en forma de, queja
completa González Martinez estética y
lógicamente el derrotero cinegético:

El Cisne:
Si el buho es símbolo del silencio
pensativo, de sabiduría, de la amistad
constante y de la duda, el cisne también recibe bellas metáforas hasta el
último libro publicado por González
Martínez. En La Hora Imi.til5 el cisne
simboliza la decoración, el erotismo,
la tranquilidad y la canción de cisne.
Subsecuentemente a 1911 se multiplica el simbolismo cinegético.
En "Como hermana y hermano" el
cisne. es otra vez símbolo erótico y ornamental de clásica belleza:
Besado por el soplo de la brisa,
el estanque cercano se divisa ....
Bañándose en las ondas hay un astro;
un cisne alarga el cuello lentamente
como blanca serpiente
que saliera de un huevo de alabastro...

El mismo símbolo decorativo se repite en uno de sus últimos libros en "Leda burlada" y en "Noche final."
Pero al cisne da González Martinez
otros simbolismos más bellos y . de penetración filosófica en poesías como
"Bajo el huerto solemne." Aquí el cisne es símbolo de serenidad, madurez
y pureza estética:
El ave blanca dice un canto desleído
con un halo de luna, unas notas que han
sido
como el eco de un eco, un dulce son oído
e-i las cumbres de la nieve de la serenidad.
Esa voz supo un día convertir en serenas
las horas agit3das, en piedades las penas,
los claveles purpúreos en blancas azucenas,

m;
lascivia de espíritu en alba castidad

Además de estas rotundas afirmaciones de González Martínez, hemos perVemos aquí la extensión y cambio
seguido el tema por la evidencia indel
uso del cisne a un reino interior.
terna del uso del cisne y del buho sub- \
En un mundo nocturno plateado por
secuente a la publicación del soneto
"'Tuércele el cuello al cisne .. .'' La fi- la luna el cisne da al poeta la voz de
gura del buho aparece cuatro veces, la serenidad, se convierte en bálsamo
en las horas agitadas. En "Ofrenda"
la del cisne más de diez.
es como el nardo, símbolo de pureza
de infancia:
El buho:
"Bajo el huerto solemne" presenta
al buho como el ave enigmática y muda que simboliza la duda y la sabiduría:

•.. un mirífico nardo de blancores vestido
que doblega su cuello como un cisne dormido
(en la nube viajera que es aleja a distancia
pasa como un ensueño de castidad mi infancia)

El ave negra calla .... Enigmática y muda,
tal parece el espectro silente de la duda... ,
Yo siento que su inmóvil pupila me saluda
desde el profundo abismo de su meditación.

Una idea hermana aparece en El Diluvio de Fuefo. También alli el cisne
simboliza la pureza de la infancia:

¡ Ya conozco hace mucho tu silueta som-

bría,
ave callada y negra de la sabiduría,
pájaro esquivo y noble, ave que eres la mía!
1Hace tiempo que cantas para mí tu canción!

El buho, por su cualidad firme y estática, representa en "Meditación bajo
h luna" la amistad eterna:
Acab6 la ascensión. Me da su abrigo
mi torre de silencio, donde mora .
inmoble buho como eterno amigo.

Pasará la niñez alegre y pura:
jugará con el cisne y con la fiera
en retozo de sangre y de blancura.

Si el buho es signo de sabiduría
pensativa, el cisne presenta en su rítmico movimiento febriles recuerdos.
Nótese el contraste estético:
Mece su barca de impoluta nieve
el pr6cer cisne en el tazón exiguo,
y ocultas brasas del afán antiguo
en milagrosa evocación remueve.

y

Un viento de pavor cruza la escena,
el sol se apaga y una voz resuena
como queja de cisne moribundo...

¿No hubo, entonces, un asesinato cinegético? ¿Triunfó el cisne sobre el
pobre buho? Fernández MacGregor
explica esta anomalía con la frase: "te
seguiré amando después."
En el ritmo poético-temático de González Martínez cada tema se presenta
y desarroUa como en la forma de Ja
sonata. Se presenta primero en la época de formación del poeta con el simbolismo aceptado y común. Sigue después una~ constante depuración que
suavemente pero con hondo dolor se
humaniza y después, ya en su mundo
interior, comparte de los valores espirituales del poeta.
En los simbolismos que da al cisne
el Buho (¡He aquí el contraste más
paradójico!), este proceso de depuración simbolista presenta como segunda melodía de contraste al buho y la
sabiduría. Contra los valores más humanos del cisne (amor ,decoración ostentativa, movimiento, recuerdo y
muerte romántica y trágica), el buho
ofrece el contraste estético en dramático duelo. Difícil decidir cuál ave
fué la favorita del poeta por el sendero de su vida alucinada.
Como el tema de la vida y como el
tema de la muerte en la poesía de González Martínez, el cisne y el buho siguieron viviendo. Cada uno agregó en
el momento de angustia o alegría el
arpegio oportuno y la honda nota trágica.
El mismo y ahora lamentado González Martinez no advirtió (en plática
conmigo en 1950) ni se preocupó por
la supervivencia del cisne en su poesía y mucho se sorprendió al leer la
estadistica del tema cisne-hubo aqul
presentada. Absorto en la creación de
su mundo, siguió dictando a su partitura poética el contrapunto adecuado.
Los críticos también siguieron mascullando en cátedra y estudios el clisé
literario del cinegético asesinato. Y
aun después, ante la protesta del poeta, el mito del desafio literario persistió no obstante el bello estudio de Pedro Salinas. Malgré lui, el Buho sufrió
la condena de un reo literario.
Confiamos que esta breve aclaración
dedicada a la cariñosa memoria de
don Pedro Salinas y de don Enrique,
presenten la dualidad estética de la
ecuación cisne-hubo.
¿Murió el cisne? Si, murió el cisne
de en~añoso plumaje pero como Lázaro resucitó al mundo absorto de González Martinez purificado y humanizado. ¿Por qué? "Porque lo siguió amando después."

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector

El cisne erótico y decorativo, el cis•
ne de la serenidad y de la madurez
En "Arbol muerto" el hubo estático estética se aproxima más y más a un
no es sólo símbolo decor~tivo sino que mundo interior de tendencias y posiconvierte su silencio en acto de pen- ción clásicas. Deslulilbra en el recuersar:
do al pureza de la infancia y después
por extensión adopta el simbolismo de
El buho tomará con su furtivo
pureza. Esta misma pureza depurada
vuelo crepuscular, y en otra rama
dramatiza en la infancia de González
posará su silencio pensativo ...
.Martinez la metáfora de su ~terno morir en "El Condenado":
Y como variación del tema del silencio, el buho aparece en sordina en
Fantasmas de niñez .... ¿No fué la mía,
"El viaje trunco" y por última vez:
en el 6palo azul del alma insomne,

Armas

Las Obras más Notables
de Jacinto Bena\/ente

cisne manchado en sangre de agonía?

Palabras en sordina
como si fuera el último
momento de cruzarlas
bajo el signo del buho.

Letras + Pág. 2

Lic. Raúl Rangel Frias

Secretario
Prof. Antonio Moreno

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

•

•
1

l

Benavente inaugura su producción dramática en 1895, con
Gente Conocida, obra de sátira social, a la cual siguen, con la
misma tendencia, La Comida de las Fieras, escenificación de bajezas y villanias de los círculos aristocráticos de final del siglo
{1898, precisamente), y otras comedias en las cuales el autor
traza como testigo un cuadro realista de la vida que le rodea: Lo
Cursi {1901), Los malhechores del bien {1905), crítica satírica
de la caridad hipócrita, y Rosas de Otoño, menos ácida que las
anteriores, e ncuyas escenas se desarrolla un conflicto amoroso,
planteado por un adulterio vulgar que perdona la mujer engañada; no con aquella grandeza de ánimo que alcanza como drama•
turgo y novelista Cervantes, en desenlaces p.e piedad humanisima, sino con la resignada conformidad de la paciencia y una generosidad que sirve de disfraz al egoísmo que calculadamente esquiva los problemas agudos.
Este tema de la resignación femenina ha sido tratado otras veces por Bena,•ente; en él insiste en Más fuerte
que el Amor (1906) y episódicamente
reaparece en Los Jntereses Creados
(1907), ]a obra que sellala acaso uno de los instantes de más ambicioso vuelo del comediógrafo. En e11a, uHlizando algunos recursos técnicos de la comedia de arte italiana, cuyas antiguas
máscaras renueva, Leandro y Crispin,
esquemitticos maniquies parlantes, tahures y estafadores, cometen fechorías
inicuas con tretas a las cuales asocian
a otros personajes. Poco a poco se teje así una red de compromisos e intereses. Cuando las fechorias se descubren, ya esa red es tan tupida y ancha
que las victimas de Leandro, tan italiano y Crispín, aspirante a gracioso
sin figura de donaire, temerosas de ser
acusadas por su complicidad, les ayudan a zafarse de Ja ley y mantener su
fama equívoca.
El enredo, trenzado y destrenzado
ovjllando y demadejando episodios,
hállase subrayados verbales, como maquillajes retóricos de la acción. El propósito moral del autor, con tanta frecuencia de acento inmoralista, se expresa merced a esa vestidura verbal
más que por el en.redo de Ja comedia
y el ser de sus personajes. Toda la
obra adquiere consecuentemente un
aire convencional y cierto patetismo
poético que, en ocasiones, se irisa de
irónico escepticismo o se colorea de
discreta desvergüenza, pero que nunca
salta por encima de una comedia sátira, que los mismos castigados por
ella sienten, más que como látigo, como vicioso y baJagüefio cosquilleo.
Algunos años antes que Los Intereses Creados, estrenaba Benavente Señora Ana, tragedia rural, que tiene por
escenario un pueblo cualquiera de Casti11a, toledano acaso, y en la cual, cambiando de t cnica, exalta el amor maternal con realismo crudo y movimiento escénico violento. La señora ama
se llama Dominica, esposa y madre,
tolerante con las correrías galantes de
su esposo Feliciano, pero autoritaria y
firme cuando ha de defender y salvaguardar su hogar contra agravios que
menoscaben su dignidad de madre y
mermen el bien de sus hijos. Los dos
primeros actos de este drama están
concebidos con firmeza, escritos con
apropiada energía y concisión eficaz.
El final, en cambio, cede a fáciles recursos, como si, temeroso el autor de
que ante el vigor del drama planteado
le faltara brío poético para solucionarlo, buscara, en el desenlace blando y
en el festival acompañamiento de las
guitarras y las coplas, un escape al ri-

gor técnico y una diversión de las pasiones.
De escenario aldeano como el de
Señora Ana es La Malquerida (1913),
melodrama del amor incestuoso, con
aborrascada ventolera de pasiones entre un padrastro y su hijastra, ambos
sacudidos por vendavales no menos
furiosos: los que levantan las renciJlas, envidias y venganzas de Ja gente
del lugar. Benavente ha sido en esa
obra menos sobrio que en Señ.ora Ana.
Su ruralismo no brota de la acción, ni
de los caracteres de los personajes, ni
de la rusticidad, sugerida poéticamen•
te, de los escenarios. El autor fía a un
lenguaje falsamente popular, remedado sin verdadera conciencia estética
ni sabiduria lingüística, la virtud de
evocar el ambiente castellano de Ja aldea labraodra. El desarrollo del enredo, conducido con violentos resortes
de intriga y situaciones forzadas. no
se desprende humana y necesariamente de la con&lt;lición de los personajes,
ni de su actitud, ni a empujones de su
interior destino. Es el autor quien los
impele hacia una fatalidad que los hecha encima y que les es tan ajena como su lenguaje o sus peripecias. El fi.
nal de la obra, en cambio, contrariamente a Señora Ana, es violento y aciago; por su ímpetu resulta superior al
planteamiento del melodrama y tiene,
excepcionalmente en este autor, fuerza trágica indudable.
A la producción de la primera época de Benavente, que puede extender•
se hasta el año 1920, pertenece La Noche del Sábado, obra, aunque famosa
y elogiadisima, frustada. Al decaer la
boga del modernismo y el teatro simbólico europeo, J. B. ha querido escribir un poema dramático. Sus personajes van a debatirse entre su propia
realidad y una vida ideal hacia cuya
verdad imaginada hicieran huir liberándose. Y el sueño de esa vida, y el
anhelo de esa liberación final se les
deshará, pedazo a pedazo, como su
propia existencia real, atormentada entre vicios, engaños, codicias, tretas,
falsedades. La prosa en la cual hablan los personajes de esa comedia corre la misma suerte que su destino:
quisiera tener el vuelo de un poema
dramático y casi siempre es tan vanal
como el pobre Leonardo, artista fraca•
sado, o tan artificiosamente adornada
como Imperia, esa cocota ambiciosa y
vulgar, redicha y pedante, quien declara creer que la realidad es sueño,
pesadilla y no tiene imaginación para
soñar, ni suficiente grandeza de ambición para caminar sobre los fantasmas. lmperia, mfis que cínica, es desvergonzada; más que elegante, apara-

Armas

y

tosa; más que astuta, aturdida y entrometida. La falsedad de su carácter se

Je vuelve falsedad del habla.
La obra no tiene esa armonía, esa
estructura simple y firme que, como
necesaria arquitectura, poseen los poemas obedientes a una gran concepción
trágica. Tanto la acción como los caracteres de los demás personajes se

tambalean en La Noche del Sábado.
Los episodios se suceden como peripecias sin sentido, en contingencia libre de toda fatalidad íntima que las
provoque; las pobres gentes a las cuales les acontece producirse así, no son
seres dramáticos, criaturas poéticas,
sino simplemente títeres desalmados,
fantasmales, que obran como transeúntes perdidos, como turistas atolondrados y parlachines que no pueden realizar su propósito de huir al propio
destino, porque sencillamente, no tienen ninguno. Cuando se nos dice que
"huyen de su vida y la vida les sigue;
para ellos todo camino es infierno
dantesco", no acertamos a comprender cómo puede huirse de algo que no
existe, ni descubrimos el horror de ese
infierno nada dantesco, apenas mundo
de circo, salón o casa de juego, poblado de príncipes tahures sin dignidad
ni patrimonios reales, de artistas sin
obra, de viejas vesánicas que imitan,
sin alcanzarla, la grandeza de algunas
brujas literarias insignes; en swna,
pobres seres perdidos en el escenario
de un poema dramático frustado en
cuyas tablas; más que entablarse, s9
entablil1an acaso las fuertes escenas
melodramáticas; la virtud creadora se
reduce, mérito indiscutible, al fácil y
diestro manejo de las situaciones, la
brillantez de algunos coloquios y el
movimiento de unos personajes que
aparte de su ir y venir escénico no
tienen otro quehacer que charlar in•
cesantemente con ingenioso parloteo
de buena traza literaria.
La Fuerza Bruta es otra de las comedias dramátícas de Benavente que sobresalen en el catálogo vastisimo de
su producción. La acción, desarro11ada entre personajes de circo, se propone demostrar que las fuerzas del espíritu vencen a las del cuef"J)O. Batatesis espiritualista, mantenida tantas
veces por Benavente, sostiénese en
Fuerza Bruta sobre el cuadro angustioso de la miseria de unos acróbatas y el
pobre instinto usurero de unos empresarios entre cuyas vulgares peripecias
téjese el enredo de un idilio tristemente, dulcemente sentimental. La figura femenina del idilio está trazada
con rasgos de ternura poco frecuentes
en Benavente y la prosa dramática de
toda la obra tiene por su vivacidad y
energía más vigor que el común diálogo agudo y sutil de las criaturas escénicas benaventianas.
De ambiente de circo, que Benavente conoce 'además de como ·espectador,
como visitante de barracones y pistas,
es otra obra, Los Cachorros, en la cual
se estudia un conflicto interesante entre dos mujeres de un mismo hombre.
Este es Monsieur Adolfo, el principal
conductor del circo Rigoberto, y ellas
se llaman Lea y Zoé. Basta oírlas nombrar así, para que advii;-tamos que el
dramaturgo ha plantado en la e.scena
a esas criaturas con invención intelectualizada. Las dos rivales representarán toda la fiereza de la leona y toda'
la animalidad simple de cualquier
ejemplar zoológico doméstico. Jnstinto frente a astucia, fuerza frente a inteligencia y ternura, he ahí las pasio•
nes que agonizan, entre agonistas y
protagonistas convencionales, en esta
comedia dramática.
Las obras que hasta aqui hemos citado especialmente, pueden servir como ejemplo de las diversas maneras,
los varios temas y en general el estilo
de Benavente. Todas son anteriores a
1920, fecha en la cual el autor había
dado ya a la escena espafiola lo mejor

Letras + Pág. 3

y más caracteristico de su producción.
Ello no quiere decir que posteriormente no haya escrito obras notables; pero
éstas se parecen tanto a las anteriores
que no seria injusto proclamar que
Benavente ha escrito desde entonces a
la manera de ... Don Jacinto.
De ese amaneramiento benaventiano
son ejemplos, entre otras comedias,
éstas más representadas y por consiguiente más recordadas:
El Collar de Estrellas, en la cual
Don Pablo un burgués empobrecido,
viejo hidalgo modernizado, aparece
frente a Don Félix, otro burgués, pero
de nuevo tipo, un hombre de presa, un
enriquecido. Ambos se hallan en litigio en el seno de una familia mezquinamente vulgar. Sus figuras poseen
sendos dobles: unos hijos señoritos.
Benavente hubiese podido crear un
drama interesante; pero las soluciones
más discretas y vigorosas se pierden
en esta comedia que no alcanza a dar
ser artístico a lo que plantea: un drama de castas o de clases.
La Ciudad Alegre y Confiada es un
drama político ~, simbólico o, más bien,
de clave. El título, que alude a España, o más concretamente a Madrid, está tomado de un versículo de la biblia
referido a Sodoma. Intención, si velada, precisa: España y su capite.l se
encuentran en grave decadencia. Benavente escribe su drama para sacudir
la conciencia ciudadana y nacional.
~ El personaje principal de la obra es
El Desterrado, imagen providencialista de un líder fuerte, rectilineo y autoritario, que seria capaz de imponerse a su pueblo y a la corona para salvarlos. Benavente quiere hacer creer
a su pGblico que e sposible salvar al
pueblo salvando al mismo tiempo al
Rey. Para ello, basta que el Desterrado aparte del círculo gobernante a tanto fantoche servil y ambicioso como
hace degenerar al poder. Pero el Des•
terrado no quiere volver. Teme, si retorna, sentirse aún más desterrado.
¿Qué será necesario para decidir su
voluntad a imponer su dictadura salvadora? Que Ja ciudad alegre y confiada tenga la noción de su propia per•
dición y reclame al héroe capas. de

salvarla. Bena\'ente ha escrito este drama de circunstancias pcilíticas en el
instante en que las clases reaccionarias españolas veían en el caudillo conservador, Don Antonio Maura, al jefe
capaz de convertir a la bamboleante
monarquía e nun Estado fuerte. Pero
esas mismas clases han perdido el espíritu de conservación. Benavente les
advierte el pe1igro En la Ciudad Alegre y Confiada. Ese peligro es rebajar
la ambición a codicia. Y en el drama,
para cuyo desarrollo utiliza Benaven•
te, como en otras obras suyas, la imitación de la comedia italiana de arte,
se oye a Pantalón gritar, simbolizando
esa torpe codicia "¡Mi &lt;linero, mi dinero!"
Alfilerazos es una desalentadora cleIÜostración de que los esfuerzos nobles están destinados al fracaso, destruidos por la incomprensión de los
humildes y el egoh¡mo de los pudientes. Es una tesis escéptica y pesimista, grata a Benavente. l\Ias a cualquier
lector o espectador de esta comedia
puede advertir que el fracaso del anhelo y de los esfuerzos redentoristas
del principal personaje no es atribuible ni a humildes ni a pudientes,
sino al empeño irrealizable de cambiar en bienes los males de un sistema
social, sin mudar el sistema misma.
Tal propósito no puede forjarlo una
mente sana. Si Alfilerazos, en vez de
una comedia fuese una farsa y su per.sonaje central un loco en vez de un
filántropo, la obra pudiera ser un gran
poema dramático. Así se queda como
tantas otras comedias de Benavente,
en una sátira blanda y una comedia
de enredo chico.
J. CH.

�COOIPlElflACllON

lLA lEll AIPA lDlE lLA
de las fibras duras, el 15% de las frutas tropicales y cantidades muy importantes de cobre, de zinc y de ploFué el Presidente Franklin Roosevelt el primer Jefe de Esta• mo, amén de otros materiales necesarios al esfuerzo bélico, como petróleo,
do norteamericano que pareció darse cuenta del enorme valor tungsteno, algodón, arsénico, mercurio, copra y otros. Aportó, además,
polltico que tiene conservar buenas relaciones con los pueblos de México, hierro para barcos, que se
fundió en l\lonclova, cartuchos de fuAmérica, y en particular, con México, que encabeza ese concier• sil y ametralladora, etc.
Los Estados Unidos dieron también
to de naciones. Su política del Buen Vecino proyectaba hacia demostraciones
de su cooperación.
Concedieron
prioridades
para el sulo exterior su doctrina del New Deal, en un empeño noble de
ministro de máquinas equipos de tracmejorar el estado de las relaciones entre Estados Unidos y los ción y material para comunicaciones,
que aquí hacían gran falta. Aconsejademás pueblos de este Continente.
ron con su experiencia en muchas instancias, como la Misión Ferrocarrilera
Esta doctrina llegó a tener en su ~léxico; en el convenio para la estabi- Stevens, que buscaba rehabilitar técmadurez un contenido jurídico y uno lización del peso en relación con el nicamente nuestras lineas férreas, y
cuyos estudios proporcionaron Jas baeconómico que le sirvieron de subs- dólar.
trátum. En lo jurídico, el ánima de
Una vez sancionada así la fórmula ses para el mejoramiento de estos
esa Buena Vecindad es la norma de la del gran estadista norteamericano, fué transportes unos años más mas tarde,
no intervención, el respeto a los de- aceptada como buena moneda en to- o como la Comisión para la Cooperarechos y a la libertad de otros, el po- das partes, y se tradujo, por lo que se ción Económica, dedicada a plantear
ner fin a los actos de agresión inter- refiere a México, en una colaboración soluciones a problemas capitales de
nacional. En lo económico, Hoosevclt estrecha y decidida con los Estados nuestra economía, cuyas recomendase preocupó por la solución de los Unidos. Hubo, además, una circuns- ciones fueron aprovechadas con fruto.
problemas económicos, financieros y tancia curiosa por la que la doctrina
Otro aspecto de la colaboración memonetarios, de los países ele este He- del Buen Yecino tuviese fortuna en es- xicana la constituyó la ayuda con tramisferio. Y por s.er ~léxico el país po- te país: la coincidencia de que tanto bajadores. Como el alistamiento ha1íticamcnte más importante ele esa co- Cárdenas como Roosevclt fuesen idea- bía drenado los recursos de mano ele
munidad regional, aquel donde se po- listas con facetas radicales, y que obra, y como el crecimiento desmcdinía a prueba la nueva tesis, hubo me- casi simultáneamente predicasen sus clc, de las industrias bélicas había abjor oportunidad de comprobar su cfi- nuevas tesis ante la oposición y el es- sorbido gran cantidad ele hombres, se
cada.
cepticismo de sus propios connaciona- reclutaron voluntarios mexicanos paLa política de la buena \'Ccindacl les. Ese paralelismo en las tendencias ra levantar las cosechas, en peligro de
hizo factibles los ajustes en la última &lt;Ir ambos gobernantes hizo posible la perderse por la falta de material huparte de la etapa que revisamos en la consolidación de la Buena Yccindad.
mano. Y como se observara que los
conferencia precedente y facilitó la
Por ello, cuando asomaban por el métodos de enganche ele los braceros
cooperación internacional. La solida- horizonte Jas nubes ele la guerra y eran defectuosos, ambos gobiernos
ridad política de este Continente se cuando el Eje, con sus seductoras fór- suscribieron pactos para la mejor sofunda, asimismo, en ello. ~fás no se mulas, pretendía atraer a :\léxico, la luciéin de estos problemas, en los que
crea que desde su enunciación prime- actitud mexicana, sin titubeos fué la se determinaban las condiciones de
ra fuese aceptada sin recelo. Por el ele acompañar en su suerte al podero. ( contratación, de pago, de repatriación,
contrario, hubo de transcurrir casi so vecino.
·
transporte, cte.
una década desde su nacimiento para
La guerra, iniciada en Europa en
~léxico cooperó asimismo persique pudieran hacerse visibles sus en- septiembre de 1939 vino a afectar proguiendo y controlando a los agentes
eantos.
fundamente a ~léxico en su economía, del Eje, estableciendo de acuerdo con
En otras palabras, hasta que no en su estructura interna, y sobre todo,
los Estados Unidos las listas negras de
maduró en el Hemisferio la doctrina en sus relaciones con los Estados "Cnipersonas que pudieran actuar en bedt• la no intervención pudo ~léxico dos. Perdidos los mercados de petróneficio
de Alemania, de Italia y de Japrevalerse, sin reservas, del Buen Veleo en Alemania e Italia, y en general, pón y ocupando sus bienes para evicino. Hubieron de pasar la Conferenlos del continente europeo, con la
cia de ~lontevideo, en 1933, que pro- amenaza de no poder renovar maqui- tar su utilización contra los intereses
dujo la Declaración de Derechos y De- narias y equipos, no había más solu- de las Naciones Unidas.
En marzo 14 de 1942 fué hundido
beres de los Estados, la de Buenos
ción que procurar obtener las venta- un barco tanque nuestro, el Potrero
Aires, de 1936, que &lt;lió a luz el Projas posibles y evitar, hasta donde fue- del Llano, y el 22 otro, el Faja de Oro,
tocolo de No Intervención, la de Lima,
re necesario, ser arrastrados a la con- ambos conduciendo petróleo a los Esen 1938, en donde quedó consagrado tienda.
tados Unidos en cumplimiento de
como principio americano la no interLa postura antifacista del gobierno, nuestra cooperación. El 30 de mayo,
vención todas estas Conferencias rearevelada en los casos de Abisinia v Avila Camacho declaró al Congreso
lizadas bajo la égida roosevcltiana)
España,
fué ratificada por complet~, que existia un estado de guerra con
para que hubiese el convencimiento de
que se abandonaba por los Estados pero ello no dejó de causar aprensio- los países del Eje.
nes internas, porque aún estaba vivo
El ejército mexicano se puso en pié
Unidos la postura del imperialismo recalcitrante y del "destino manifiesto" en la opinión pública el recuerdo in- de guerra. Se estableció el servicio
de las últimas décadas, ele que se su- grato de nuestras dificultades diplo- el( instrucción a voluntarios y se creó
peraba la "diplomacia del dólar" y de máticas con los Estados Unidos. Pero la conscripción militar de jóvenes de
que se substituían por la buena fé ele muy pronto, tales aprensiones fueron 18 años. Se equipó con armamento
Roosevelt ·y por el credo anti-interven- desapareciendo para dar lugar a un moderno a nuestras fuerzas armadas
cionista y la confirmación ele ésto, la franco espíritu pro aliado.
obtenido a través de la Ley de Prés~
La contribución de ~léxico al es- tamos y Arriendos, para prevenir
prueba del fuego del Buen Yccino, de
la que emergió radiante y luminosa, fuerzo guerrero de su vecino fué, aun- cualquier eventualidad. Se envió una
fué la expropiación petrolera mexica- que sin publicidad, muy valiosa y des- fuerza expedicionaria aérea, el Escuana; y hasta en tanto ésta no se arre- tacada. Los datos que damos en se- drón 201, a combatir en Filipinas, y
gló amigablemente existió en América guida así lo indican.
aunque la ayuda de este: cuerpo de
Por lo que se refiere a la coopera- cerca de 300 hombres, fué más bien
recelo en cuanto a la bondad y sinceción económica, con la ayuda de téc- simbólica que efectiva, por lo menos
ridad de la nueva tesis.
La Buena Vecindad se ratificó, ade- nicos norteamericanos se pudo lograr indica el ·espíritu de ayuda franca que
más, con respecto a este país, con h intensificación ele la producción de existia en :México durante la guerra.
otros países; en la ampliación de un materias primas estratégicas en coLos beneficios obtenidos por )léxicrédito del Banco de Importación y rrespondencia a maquinaria y equi- co fueron de dos órdenes: temporales
Exportación Eximbank), a razón de pos recibidos, y ayuda ele personal es- unos y definitivos otros. Los primeDlls. l3 10.000.000.00 al año, durante pecializado. De esta manera, ~féxico ros fueron peligrosos, porque dieron
tres años, para que esa Institución ad- proporcionó la tercera parte del anti- paso a la inflación, a la proliferación
quiriera bonos de caminos mexicanos, monio y del grúfito utilizados por el ele agentes intermediarios, (coyotes), al
para la pronta terminación de la Ca- país del Xorte, el 83.4 % del cadmio crecimiento de inventarios de artícurretera Panamericana en el tramo de consumido por aquella nación, el 20 % los de lujo; al espíritu de despilfarro
César SepMveda

Armas y Letras+ Pág. 4

a la adopción de costumbres reñidas
con la moral. Pero la guerra a la postre vino a favorecer a nuestro país.
En primer Jugar la guerra vino a confirmar la Revolución y a establecer
ciertas dependencias económicas benéficas al desarrollo ele la nación: se
concentraron las fuerzas productivas,
se mejoraron los transportes, las vías
de comunicación, se obtuvieron nuevas inversiones extranjeras, necesarias y controlables. Ingresaron graneles cantidades ele dólares. La .\'acional Financiera hubo de crecer para
hacer frente a las necesidades de las
nuevas industrias o al aumento ele las
preexistentes. El país, como resultado
ele la guerra, se industrializó moderadamente, sobre tocio, para la fabricación de artículos que anteriormente se
importaban. En fin la guerra incluyó
hasta en la política laboral. Se abandonó el radicalismo y se dió importancia a la clase media como factor
económico, politico y social ele primer orden en este país.
En el campo de las relaciones con
los Estados Unidos la colaboración
mexicana, durante el conflicto, si bien
importante, lo es menos que la circunstancia de que la guerra sirvió para dar a conocer cómo un pueblo, que
había sido tratado con hostilidad o
indiferencia, cuando llegó a la hora
de la prueba, se irguió para dar ejemplo de lealtad, de fidelidad a los pactos, de amistad generosa y limpia.

***
Ya se había dicho antes que el nuevo panamericanismo fué posible gracias a la actitud comprensiva que los
Estados Unidos mostraron con n·spec•
to a Mi·xico, al impacto de la Rnolución ~Iexicana, que precipitó un cuerpo de ideas capitales en las relaciones
internacionales, y al mejoramiento ele
las relaciones intcramericanas frente
al peligro común ele la guerra. \'camos ahora como Sl' logró la solidaridad hemisférica.
Es posible reconocer tres etapas definidas en el movimiento panamericano. La primera de ellas está fundada
en utopías, en fórmulas más o menos
irrealizables. La segunda va de 1889
a 1928; es el período de integración
lenta, que reposa en la oposición del
compacto de naciones latinoamericanas a los Estados Unidos, para lograr
el reconocimiento de principios jurídicos y politicos fundamentales, caros
i\ nuestros países, a cambio de ciertas
concesiones en el terreno económico.
Esta segunda marca un adelanto indudable, pero el sistema intcramericano, todavía hacia el final de esa época,
se presenta como una asociación de
.Estados laxa y sin coherencia, en donde se habían consagrado ciertas normas capitales del derecho público
americano, pero donde evidentemente
estaba ausente una cooperación continental efectiva en problemas comunes
sociales, políticos y económicos. En
otras palabras, se requería una politica exterior interamcricana más crcati"ª· Vna política que sin olvidar la
realidad, no careciera de ideales. Y el
peligro común de la guerra aceleró la
tercera etapa: la de la colaboración,
l.1 de la solidaridad activa, que está en
maduro desarrollo en estos años, y
que examinaré brevemente en seguida.
En esta última etapa ~léxico ha desempeñado un papel preponderante.
Entre la coalición de los pueblos de

1

1

habla latina y los Estados Unidos,
nuestro país ha hecho posible, en repetidas instancias, salvaguardar el legado de la tradición bolivariana y a1
mismo tiempo ha hecho factible un
entendimiento entre aquélla y el país
del Xorte. Su intermediación ha sido
fructífera y beneficiosa para toda
América.
Por l•jemplo, el año de 1945 tuvo lugar la Conferencia ele Chapultepec entre Estados Americanos, sobre problemas de la guerra y de la paz, en la
cual fué el prestigio internacional de
:\léxico el que indudablemente logró
que se intensificara la cooperación entre los Estados ele este Continente para la paz y para la seguridad en el
período de tiempo que faltaba para
terminar la guerra y después de ella.
Ya en esta reunión principió a manifestarse la nueva tendencia de realizar una unión política de los Estados
Americanos enclavada dentro de la organización general mundial de las Na('ioncs Unidas. La actitud mexicana
fué definitiva. Sin descuidar sus propios intereses y los de los demás Estados latinoamericanos, )léxico, se
convirtió con algunas rescn·as en valioso aval de las nuevas ideas económicas y políticas de los Estados {.;nidos. Fué la sah·aclora fórmula mexicana la que hizo traer de nuevo a la
Argl'ntína al concierto hemisférico del
C'ual st· había alejado peligrosamente.
Fué entonces la conducta de nuestros
cll'lcgaclos la ([UC hicieron posible salvar J&gt;11t•ntcs &lt;rut· todaYia existían entre
los resabios 1kl destino manifiesto y
Ju rt'tiel'ncia dt• la América Latina. De
Cliapultepec salió también el concepto
regionalista que habría de triunfar en
San Francisco y salieron también los
cimientos ele lo que iba a ser la organización de Estados Americanos.
Ante el espectro ele la posible guerra mundial III, la organización internacional americana habría ele dar pasos mayores y entre ellos nuestro país
habría de continuar sirviendo con desinterés al ideal de unificación entre
las dos corrientes en conflicto. En
1947 se reunieron los representantes
dt• los Estados ele América en Río de
Janeiro con el objeto de discutir la
asistencia recíprica en el caso de una
agresión a cualquier país americano,
bien fuera militar, o simplemente ideológica o política. Aparte de que el
pacto que allí se alcanzó, o sea el Tratado de Asistencia Recíproca y Solidaridad Americana, es un instrumento beneficioso para la futura seguridad de este Continente, la acción colectiva que alli se disponía, ya observada en cierto número de casos, es demostradora de la confianza lograda
en la evolución de obtener una agrupación regional de naciones que tenga realmente un significado y no sólo
un membrete. También aquí brilló intensamente México: el :\finístro Torres
Bodet produjo la ecuación correcta
que unificara las ideas aparentemente
contradictorias de los diversos países.
Otro gran jalón en la marcha del
novísimo movimiento panamericano y
en el cual se debe mucho a }léxico,
es la Organización de los Estados
Americanos en Bogotá, en 1948. Las
antiguas instituciones que formaban
la desligada Unión Panamericana fueron reunidas. Un hltlito nuevo se imprimió a los distintos organismos interamericanos que funcionaban sueltamente. Se consolidaron muchos
principios dispersos y otros que aún

no alcanzaban certidumbre. También
aquí los mexicanos encabezaron a los
países latino-americanos en la formulación de la Carta de la Organización.
Gracias a la delegación de nuestra nación fué posible conciliar puntos de
vista contrarios y alcanzar fórmulas
compromisoras entre los países latinos y los Estados Unidos. De nuevo
la contribución de )féxico para los
Estados {.;nidos y para la fraternidad
hemisférica probó ser \'aliosa y oportuna.
En esta Conferencia se madura ya
el sistema intcramericano; ya ha trascendido de una simple unión a una
maquinaria complicada para la resolución de todos los problemas comunes, dentro ele las Xaciones Unidas.
Es una agrupación ya necesaria e indispensable, que no hubiera podido
lograrse si no es porque, en momento oportuno, como vimos, se allanaron
las diferencias tradicionales entre ~léxico y los Estados Unidos bajo los gobiernos ele Cárdenas y Avila Camacho
y de Hoosevelt.
Aquéllos para quienes la política
exterior norteamericana está basada
en abstracciones, en generalidades,
acostumbran criticar al nuevo orden
hemisférico, olvidando que existen hechos histé&gt;ricos y políticos que no deben despreciarse. Porque se debe recordar que el gran prestigio político
que tuvieron los Estados Unidos cuande su democracia, en el siglo XIX,
funcionaba perfectamente, está en el
ocaso por haber olvidado en sus rclaciom•s con otros pueblos, durante
largo tiempo, los principios c¡ue informan esa democracia, y que para rcincorpoi-ar ese prestigio menester es llevar las relaciones internacionales en
América, m:is que en ninguna otra
parte, hasta un punto compatible con
l;i admiración y el buen crédito que
buscan tener en Europa y Asia, y que
Iw venido decayendo a pesar de los
esfuerzos para preservarlos.
Porque no se trata de un problema
ele simple seguridad, como a veces se
quiere hacer creer por los teóricos
norteamericanos, sino de una cuestión
de virilidad política y ele madurez cultural, y eso se obtiene cuando a través de repetidos actos de cordura, de
generosidad, ele decencia y buena fé,
se logra el respeto, no el temor ni el
odio de los pueblos débiles amenazados.
Y es que a veces se tratan de ocultar los fiascos en una nube ele polvo,
alegando una vez y otra que no tiene
sentido una organización interamericana porque el interés económico no
Jo aconseja, desdeñando de una plumada una parte importantísima de las
relaciones internacionales que trasciende de la mesa economía, o sean
la simpatía, la amistad, la admiración,
la buena voluntad, el respeto mutuo.
Sr olvida también a menudo que la
oportunidad se presenta pocas veces
y que si los Estados Cnidos quieren
tener el liderato espiritual, moral y
político y económico de las Xaciones
Unidas habrán de tener en cuenta
siempre una América unida y un ~léxico adicto, como desideratum inevitable.
La organización interamericana no
es una cantinela ·v etusta ~ino una concepción realista de la que ni siquiera
se han calculado las posibilidades futuras. Un sistema recíproco basado en
la justicia, el juego limpio, la buena
voluntad, los beneficios mutuos, po-

dría impedir, en un momento dado,
que América Latina se sintiera irremisiblemente atraída hacia la órbita
Europea o hacia la Asiática, dejando
aislados a los Estados Unidos en los
momentos trascendentales.

***
Pero como nos hemos apartado un
poco de nuestro tema central, es preciso reanudar el hilo de la explicación. En la última década se han presentado serios problemas que afectan
por igual a ~léxico y al coloso vecino.
Han sido resueltos con amplio espíritu de entendimiento y colaboración.
Por ejemplo el problema del Tratado
de Aguas de 1944. La cuestión de las
aguas internacionales entre ~léxico y
los Estados Unidos no es mas que una
parte de los conflictos ele límites entre ambos países. Lo del Chamiza!,
que todavía persiste, sostenido de
nuestro lado por una bandería política que ya debería haber desaparecido, complicaba las cosas porque dejab~ entrever que en materia de esta
clase seria improbable un buen y
amistoso ajuste con el país vecino. Sin
embargo, los ejemplos de tacto y de
amistad, manifiestos en otro tipo de
relaciones, hacían imaginar que tal
vez podría lograrse un buen entendimiento en esta cuestión.
La materia era delicada en extremo.
Aparte de las consideraciones políticas entre país y país existía la oposición de grupos dentro de cada Estado.
Los granjeros de California, de Colorado y de Xuevo ~léxico veían en el
tratado que se contemplaba una violación de sus derechos tradicionales.
Los agricultores del lado mexicano no
~,eían con buenos ojos que las escasas
aguas de los ríos que alimentan desde
)léxico al Bravo fuesen para beneficiar las ricas tierras de los tejanos.
Sin embargo, como las ventajas manifiestas para ambas naciones eran obvias, se pactó el reparto de las aguas
de los afluentes del Bravo y del Colorado en 1944. El Tratado establece en
términos generales:
Las aguas del Río Bravo, entre Fort
Quitman, y el Golfo, se asignan de la
siguiente manera: las corrientes de todos los afluentes como el H.ío San
Juan y el Alamo, a )léxico; también,
l:i mitad de las aguas del cauce principal del Bravo y las dos terceras partes de las aguas de los rios Conchos,
San Diego, Escondido y Salado. A los
Estados Unidos, todos los de los ríos
Pecos, Devils y de otros arroyos
afluentes, la mitad de las aguas del
cauce principal del Bravo y la tercia
parte de los ríos Conchos y los otros
mencionados. Se pacta la construcción de tres presas de almacenamiento y regularización, y, en su caso, presas para derivación, y la construcción
clt obras necesarias para el control de
las avenidas tales como bordos, cauces, canalización, rectificación.
De las aguas del Río Colorado se
asignan a ~léxico 1,500,000 acres pies
y si hubiese excedencia de la necesaria para irrigar el Valle Imperial, se
aumentará esta cantidad. Se conviene
la construcción de una presa de derivación en el lado mexicano y una de
captación y regularización, en el norteamericano.
Por último, ambos países pactan el
estudio de la distribución equitativa
de las aguas del Río Tijuana.
Presenta el Tratado, como ventajas

Armas y Letras+ Pág. 5

incuestionables, el control y aprovechamiento de las desordenadas aguas
del Bravo; la locación de agua del río
Colorado para la riza zona rural de
~lexicali, y la creación de presas internacionales, como la de Falcón, felizmente terminada, que ayudan a resol ver el problema de irrigación ele la
zona del bajo Rio Bravo y a la vez
hará factible la creación ele pequeñas
zonas industriales al aprovecharse la
energía eléctrica generada por dicha
presa y ayudará a aliviar las necesidades de este flúido de la ciudad de
~Ionterrey.
La discusión en el Senado Mexicano fué importante y trascendental, pero prevaleció el espíritu de entendimiento y a la postre el Tratado fué ratificado unos meses después y, a unos
cuantos años de su firma, ya podemos
afirmar que esto dura prueba de la
cooperación méxico-americana fué superada airosamente.
La epizootia conocida con el nombre de fiebre aftosa fué también circunstancia adecuada para comprobar
el espíritu de cooperación al crue hemos venido haciendo referencia. El
al'io de 1947, a principios, empezó a
manifestarse en el ganado vacuno mexicano esta enfermedad y se tomaron
medidas adecuadas inmediatas para
reprimirla. Aquí los Estados Unidos
acudieron con la rapidez necesaria y
con gran cantidad ele recursos. Iba
ele por medio la conservación de todas las enormes cantidades de ganado
en Tejas, Xucvo ~léxico, Arizona y California. El Gobierno mexicano, en
lugar de adoptar una actitud egoísta
y haber manifestado al vecino, como
otras veces en el pasado, c¡ue esto era
una cuestión exclusivamente interna,
prestó las facilidades c¡ue a su alcance
estuvieron pura contribuir a aliviar la
preocupación norteamericana, resolviendo, de paso, su propio problema.
Por cierto el convenio internacional
para la creación de la Comisión Antiaftosa y para la subsecuente exterminación del ganado contaminado no es
un tratado en el sentido del Derecho
Internacional y de nuestra Constitución, sino fué un convenio extraoficial que, sin embargo, fué respetado
en toda su integridad por ambos países.
La aftosa pareció haber desaparecido en marzo de 1952, gracias a la vacuna descubierta y perfeccionada en
laboratorios creados por técnicos mexicanos y americanos para h'atar de
erradicar el mal. Sin embargo, en fecha muy reciente, en algunos puntos
de la costa veracruzana aparecieron
brotes nuevos de esta epizootia y aunque hubo algo de torpe impaciencia de
parte de algunos funcionarios menores de la administración norteamericana, el asunto se resolvió con la ecuanimidad que ha venido presidiendo en
los últimos tiempos nuestras relaciones diplomáticas con los Estados Unidos y se ha dejado a México en libertad de tomar las medidas que estime
más convenientes para la exterminación de la aftosa en las zonas citadas.
La campaña de la aftosa es una ilustración dramática de la cooperación
técnica y económica entre los Estados
"Cnidos y )léxico e ilumina también
de lo que se puede hacer en otros
campos. En medio de las pérdidas sufridas, la cooperación produjo algunos
resultados útiles, como la reposición

Pasa a la Pág. 6

�La Etapa

de

•••

Viene de la Pág. 5
del ganado sacrificado por especies
de mejor calidad, el inventario de las
cabezas existentes, él descubrimiento
de algunas vacunas útiles, y la construcción de varios caminos de tierra
en el interior del país.
El comercio mexicano, aunque no
se quiera, depende de los Estados Unidos y está ligado a muchas eventualidades y contingencias que allá ocurren. No importa que todo nuestro
tráfico mercantil hacia aquel país sea
un renglón importantísimo de nuestra
economía, no se ha buscado, por parte de México, una estructura firme para regularlo o guiarlo dentro de directrices generales, y eso hace que dicho
comercio sea desordenado e irregular.
El intento único para hacer algo en
esta materia, por los dos países, fué
el Tratado de Comercio de 1942, que,
desde luego, puede considerarse como
una medida provisional de la época
de la guerra, y por lo mismo, no puede reputarse como satisfactorio.
Por virtud de este pacto, se bajaron
o suprimieron derechos de importación en una larga lista de artículos
manufacturados provenientes de los
Estados Unidos e, igualmente, muchas
materias primas mexicanas, destinadas al esfuerzo bélico, recibían igual
tratamiento. Es claro que este pacto
no era conmutativo. Las ventajas ostensibles estaban de parte de los vecinos.
Esta situación vino a agravarse con
la terminación de la guerra l\Iéxico
había logrado acumular, como resultado de su venta de materias primas
y de la poca adquisición de artículos
terminados, que no aparecían en los
mercados, una gran cantidad de dólares. Pero al volver la paz la ecuación
se invirtió. Encontramos poca salida
a nuestras materias y, por el contrario, nuestra reserva de dólares se drenó a pasos gigantescos, al aparecer los
novedosos artículos para el hogar, las
nuevas fibras artificiales y los automóviles nuevos, artículos todos de lujo, que fueron importado·s al amparo
de las bajas tarifas del Tratado de Comercio.
La oposición empezó a manifestarse, primeramente por los industrialistas que buscaban protección a las fábricas, y después, por los banqueros.
En 1947, México logró que los Estados
Unidos convinieran en que se prohibiera por completo la entrada hacia
acá de una gran cantidad de artículos
de los que mencionaba el tratado de
1942. A la vez, nuestro país gravó
arancelariamente más de 5,000 artículos no indicados en el pacto. ~feses
más tarde, el Departamento de Estado accedió a que se modificasen muchas de las tarifas. La revisión del
Tratado o la firm ade uno nuevo se
hacían imperativas.
Las pláticas para ello se m1ciaron
en 1948, pero hubieron de fracasar, y
por mutuo acuerdo, el Tratado expiró
en diciembre de 1950. Es difícil que
por ahora se realice un nuevo convenio comercial con Norteamérica, dado
que, por una parte, existen puntos de
vista contradictorios en cuanto a la libéttad irrestricta de comercio, que sólo favorece a los países fuertemente
industrializados, y, por la otra, México, aparte de estar obteniendo la cláusula de la nación más favorecida que
es aquella que establece que de crearse un nuevo beneficio para otros países gozarán también de dicho beneficio las naciones que hayan pactado
esa cláusula, se está beneficiando con
el acuerdo del Convenio General de

Comercio y Tarifas, el cual merece una
explicación incidental y sucinta.
El Convenio General de Comercio y
Tarifas (General Agrement of Trade
and Tariffs) fué un instrumento que
nació en La Habana, de la Conferencia de Comercio y Empleo de las Naciones Unidas, en 1947-1948. Tiene
como disposiciones básicas el propósito de eliminar el uso de restricciones cuantitativas y controles de comercio no sujetos a tarifa, o sea, busen ir reduciendo las tarifas por ne- .
gociación internacional. Las reducciones de derechos se hacen selectiYamen te, por concesiones conjuntas.
Cuando una de las partes hace una
concesión con respecto a productos
de importancia primaria para las
otras; cada una de ellas se obliga a
aplicar su reducción de derechos a las
otras. Además, el convenio obliga a
todos los miembros a conceder el trato de la nación más varoceida a cada
uno de las otras.
No obstante que el tratamiento de la
nación más favorecida no debe aplicarse a quienes no son parte del Convenio General, México ha obtenido de
los Estados Unidos, que cada vez que
éste hace una concesión a un miembro
del GATT, nuestro país la obtiene, por
lo cual, desde ese putno de vista, se
actúa con benevolencia para nosotros.
Desde otro punto de mira, los Estados
Unidos han permitido a nuestro gobierno realizar una política flexible
de comercio, que se basa en cuotas y
licencias para importación que se conceden de acuerdo con las condiciones cambiantes de la economía mexicana, con el objeto de proteger nuestra reserva de dólares y nuestra naciente industria, a la par que para
controlar la inflación. Este nacionalismo económico tolerado por el vecino país es un ejemplo más de la cooperación actual entre ambos.
Sería deseable, por otra parte, que
la situación pudiese definitivamente
regularse, en beneficio de la estabilidad de nuestro comercio, de nuestra
industria y de nuestra economía toda,
puesto que con el armisticio de Corea
puede presentarse el "dumping" norteamericano con los graves perjuicios
consiguientes, y no existe un buen instrumento para prevenir esto.
El problema de los braceros es una
espinosa cuestión que interesa a ambas naciones. Para México, su emigración acarrea falta de brazos al presentarse la época de cosechas, pérdida de mano de obra en la industria
y un problema delicado de sensibilidad por su tratamiento en los Estados
Unidos. Para este último país, su presencia significa problemas diplomáticos y además, problemas internos, tales como la competencia de salarios a
sus nacionales y la repatriación de los
que ingresan ilegalmente.
Se han buscado soluciones prácticas y definitivas, sin éxito. En 1950
se designaron delegados de México y
de los Estados Unidos para determinar definitivamente una fórmula por
la cual pudiesen seguir enviando trabajadores migratorios para levantar
las cosechas en aquel país, en cantidades adecuadas, pero con contratos
de trabajo firmados bajo la supervisión del gobierno mexicano, que aseguraran a nuestros nacionales buen
tratamiento, salario adecuado, abrigo
contra la discriminación y el abuso
de sus patronés. Los delegados mexicanos, en vista de experiencias anteriores, bajo las cuales los braceros fueros tratados casi como esclavos, exigían la creación de un organismo gubernamental norteamericano para vigilar estas cuesti,Pnes con facultades
para intervenir y castigar.
La Comisión laboró durante largo
tiempo. Durante sus reuniones ocu-

rrieron varios incidentes de malos tratos a nuestros compatriotas, y el Senado de los Estados Unidos advirtió
que no aprobaría el tratado tal como
iba proyectándose. Por fin, en agosto
de 1951, se alcanzó un compromiso
temporal, por el cual se reconocían a
los braceros todas las garantías sociales y civiles demandadas por este pais,
los braceros serían ocupados sólo en
la agricultura, y no en las fábricas ni
vías férreas, ni como pastores. Se anticipaba que de observarse fielmente
las disposiciones, México celebraría
posteriormente un tratado definitivo.
Actualmente este pacto provisional
sigue en vigor.
Pero el problema persiste, agravado
por la inmigración ilegal de los llamados "espaldas mojadas" y por la actitud de los patrones tejanos y los oficiales de migración. Existen, según
s~ percibe a diario, ciertas fricciones
que no pueden resolverse por los términos del tratado. La solución de las
dificultades no se presenta a la vista
y aunque ha existido deseo del gobierno norteamericano de resolver estas
cosas, la verdad es que mientras no
se den en México las condiciones adecuadas para que el bracero permanezca aquí, la materia seguirá poniendo
a prueba las buenas relaciones méxicoamericanas.
En otros campos, la cooperación ha
dado buenos frutos. Por ejemplo, en
ll Convención para la Devolución de
Vehículos Robados se ha observado
una eficiente labor de los organismos
de ambas naciones destinadas a la represión de este comercio ilegal. El
número de autos robados que cruzan
de un país a otro se ha reducido de
manera considerable y no ha existido
tropiezo alguno en la operación de este convenio. De la misma manera se
puede hablar de la Convención para
la Protección de Aves ,\ligratorias.

Por otra parte, la incesante actividad que desplegó México en todas las
organizaciones de la ONU siempre tuvo puntos de contacto con la de los
Estados Unidos en infinidad de circunstancias, bien en el Consejo Económico Social, bien en la Asamblea
General, a veces en el Consejo de Seguridad, cuando nuestro país l1a sido
miembro semipermanente y puede
decirse que México está entre los líderes principales en aquellos campos en
que el entusiasmo, la inteligencia, la
generosidad, la rectitud y la grandeza
de miras encuentran aplicación y :i&lt;:
resulta que los Estados Unidos ven
que nuestra nación es un conveniente
compañero en el funcionamiento ele la
organización mundial; que en cualquier programa de seguridad colectiva ~léxico surge inevitablemente como
protagonista principal.
Hagamos ahora un balance breve:
Las perspectivas de las relaciones
méxico-americanas, son, hasta ahora,
relativamente buenas y aceptables.
México y los Estados Unidos se reunen en una infinita ,•ariedad de instancias, en comisiones, comités, cuerpos, tanto en las Naciones Unidas, como de la Organización de los Estados
Americanos o simplemente en negociaciones de aspecto bilateral. Se han
multiplicado el número de agencias y
oficinas méxico-americanas que cotidianamente estudian y resuelven problemas comunes. La interdependencia
es visible y relevante. La interacción
entre las naciones mexicana y norteamericana es más vigorosa, más intensa y más extensa que en cualquier otro
tiempo. Los contactos son amistosos,
cordiales y casi rutinarios; la buena
voluntad entre los ciudadanos de un
país y los del otro ha crecido en los
últimos tiempos. El número ele libros
de autores norteamericanos, en los que
campea un sano ambiente hacia México, es formidable. Inconscientemente se ha ido formando un espíritu de
***
entente, de camaradería y aunque
Y si trascendemos a la Organización existen todavía puntos de divergenMundial, es posible darse cuenta lo cia, porque sería absurdo suponer que
que significa el espíritu de colabora- se han suprimido permanentemente,
ción entre México y los Estados Uni- se resuelven siempre manteniendo el
dos. La importancia que tuvo nuestro equilibrio emocional y la armonía. El
país en la Carta de las Naciones Uni- problema más sobresaliente en estas
das resalta si se le compara con el pa- perspectivas, es determinar si México
pel que pretendieron asignarle en la girará más y más en la órbita de los
configuración de la difunta Liga de Estados Unidos o, si por el contrario,
podrá formar la suya propia.
las Naciones.
De lo que hemos expuesto en el curEn ésta, casi no se le permitió a
México aparecer como miembro. Ni so de estas tres conferencias resaltan
siquiera en la formulación del artículo varias conclusiones interesantes y edudel pacto de Versalles que se refería cativas.
La primera de ellas es que nuestro
a la doctrina de Monroe, en una interpretación atrevida y equivocada, país ha reaccionado en forma agresituvo intervención de ninguna clase, va y violenta en cuanto se afecta a su
no obstante que se pretendía aplicar dignidad nacional o a sus fórmulas sociales más elevadas. '.En este terreno
tal doctrina a toda América.
hemos
estado dispuestos a responder
Por el contrario, en la redacción de
la Carta de las Naciones Unidas, de agriamente, cualquiera que sea el preabril 25 a junio 26 de 1945, México cio. Y que es manifiesto, además, que
apareció con un papel destacado. Fué en la discusión diplomática nuestros
una de las 14 naciones del Comité Eje- representantes no han sido lerdos ni
cutivo. Sus ideas sobre asuntos inter- carecieron de recursos retóricos para
nacionales están contenidas en 28 pro- su defensa.
La segunda conclusión que se desposiciones, 20 de las cuales aparecen,
de alguna manera o de otra, en el tex- taca es que, al mismo tiempo, en sus
to definitivo de la Carta. Nuestro país relaciones con Estados Unidos nuesconsciente de las necesidades implíci- tro país ha sabido responder con catas, fué enérgico propugnador de la ballerosidad, decencia y buena voluncreación del Consejo Económico y tad cuantos veces el trato de nuestro
Social, con el espíritu de que se pro- vecino ha sido justo y equitativo. Está
tegieran los derechos económicos de probado que en esas circunstancias
los pueblos débiles. Actuanclo simultá- México ha sabido vivir a la altura de
neamente como representativo de las sus compromisos internacionales, sonaciones pequeñas y de las naciones bre todo en épocas en que los países
latino-americanas, México, en San más grandes del mundo repudiaban
Francisco, desempeñó el valioso papel sus tratados y se vuelven contra quiede intermediario entre los Estados nes los auxilian.
Otra conclusión manifiesta es que
Unidos, con su preponderancia, y el
concierto de pequeñas naciones, y los Estados Unidos necesitan de Méxigracias a él los derechos de éstas que- co tanto o más que éste de aquéllos.
daron relevantemente reconocidos en
la Carta.
Pasa a la Pág. 8

Armas y Letras+ Pág. 6

JUNTH NHCIONHL DE
EDUCHCION NORMHL

f) Los intelectuales interesados en
fo educación normal, que se inscriban

CONVOCATORIA

c) Los representantes de los gobiernos de los estados.

La Secretaria de Educación Pública, representada por la Dirección General de Enseñanza Normal, convoca a las escuelas
normales federales, federalizadas, estatales e incorporadas; a las
instituciones de estudio e investigación pedagógica y sociedades
de maestros; a los catedráticos de materias pedagógicas, maestros
de todos los grados y especialidades e intelectuales interesados en
la formación de los maestros, para participar en la JUNTA NACIONAL DE EDUCACION NORMAL, que se realizará en la
ciudad de México, D. F., de los días 2 al 12 de agosto del año en
curso, de acuerdo con las siguientes
BASES

l. DE LAS FINALIDADES

1a.-Servirán de orientación ideológica a la junta los postulados que
proclamó el señor Presidente de la
República el lo. de septiembre, en su
primer informe al Congreso de la
l:nión:
"Como la Revolución es lucha continua y esfuerzo constante por el logro de grandes propósitos económicos, políticos y sociales para el mejoramiento de la colectividad en general, el programa de la Educación Pública es el de la Revolución Mexicana.

1

-~

"Pugnaremos por estructurar con
sentido cívico y moral la escuela mexicana y fijar las normas político-educativas del magisterio como ejecutor
principal de esta gran tarea.

1

"Sólo llevando a las masas los beneficios de la cultura podrán aprovechar, efectivamente, sus conquistas
económicas, luchar contra las enfermedades, ennoblecer la vida de sus
hogares y gozar de sanas recreaciones".
a) Precisar el ideario de la educación normal, estableciendo los principios sociales, filosóficos y pedagógicos en que ha de apoyarse la organización técnica y administrativa de las
escuelas de este sistema.
b). Establecer orientaciones generales para la formulación de los planes
d&lt;: estudio del sistema de enseñanza
normal, así como de los programas de
las distintas asignaturas que los integran.
e) Pugnar porque la educación normal se ajuste cada vez más a las necesidades de la nación y responda ·a
las aspiraciones actuales del pueblo
de México, todo ello con miras a formar el tipo de maestro adecuado.
d) Coordinar las actividades de las
instituciones que coadyuvan a la for-

mación de maestros para los distintos
grados y especialidades de la educación pública, unificándolas en un sistema nacional de enseñanza normal.
e) Redistribuir las escuelas normales existentes en el territorio nacional, con el propósito de difundir más
equitativamente la educación poular.
f) Crear nuevas escuelas e instituciones de estudio y complementarias
de acción, donde sean necesarias, de
acuerdo con una concepción unitaria
de la educación normal.

g) Sugerir formas prácticas y eficaces de mejoramiento profesional para los maestros en servicio.

h) Señalar estímulos profesionales
para el trabajador de la educación
normal.
II. DE LOS MIEMBROS DE LA
JUNTA

3a.-Serán miembros activos de la
junta, con voz y voto:
a) Los representantes de las escuela!. normales del país, federales, fede-

ralizadas, estatales e incorporadas.
b) Los representantes de instituciones educativas, de estudio o de investigación pedagógica que presenten trabajos sobre alguno de los temas propuestos.
c)_ ~os catedráticos de materias pedagogicas que se inscriban ante la comisión organizadora de la junta y que
presllnten algún trabajo relacionado
con los asuntos del temario.
d) Los maestros normalistas que desarrollen algún punto del temario v
que con oportunidad se inscriban c~mo ponentes ante la comisión organiz:idora de la junta.
e) Los delegados de las sociedades
de maestros debidamente acreditados
que presenten, asimismo, trabajos so~
hre asuntos relacionados con los temas propuestos.

y presenten alguna ponencia relacionada con el temario.
4a.-Serán miembros asistentes con
derecho a voz informativa:
a) Los directores generales de la Secretaria de Educación Pública.
b) Los representantes de organizaciones obreras y campesinas del país.

d) Los representantes del Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educ::ición.
e) Los representantes de instituciones educativas extraestatales.
5a. - Serán miembros honorarios
con voz docente y expositiva los educadores e intelectuales extranjeros invitados.
6a.-Cada escuela normal podrá enviar dos delegados: el director del
plantel y un maestro en representación del personal docente.
7a.-Las demás instituciones y sociedades a que se refiere la presente
convocatoria sólo podrán acreditar
ante la Junta Nacional de Educación
Normal un delegádo.
III. DE LA DIRECCION DE LOS
TRABAJOS DE LA JUNTA

8a.-La dirección de los trabajos
ei.tará a cargo de un comité organizador integrado por:
a) Un presidente ejecutivo, que ser.i el C. Director General de Enseñanza Normal.
b) Dos vicepresidentes.
c) Cinco vocales, un vocal secretario y un secretario de actas.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
L-a Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al traYés de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
artístico. "RMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",

IV. DE LAS PONENCIAS

9a.-Los trabajos que presenten a
la junta personas o instituciones responderán a las cuestiones que ;e señalen en el temario general y no tendrán limite de extensión; pero en todo caso, terminarán con las conclusiones correspondientes.
10a.-Los trabajos deberán enviarse
por triplicado a la Dirección General
de Enseñanza Normal, Secretaria de
Educación Pública, México, D. F.
Edificio "Juan de Arco", 4o. piso, Pla~
z_a 20 de Noviembre, número 26, a partir de la fecha de publicación de la
presente covocatoria, hasta el 30 de
junio de 1954.

Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad
de Nuevo León
INDICADOR:
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Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
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Lic. Fidencio de la Fuente
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Monterrey, Nuevo León,

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Armas Y Letras.-Boletín mensual de
la Universidad. Se reparte por cani? a las Instituciones de Cultur:t, y
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Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

�La Etapa

de ...

l'iene de la p_ág. 6
Esta es incuestionable Yerdad. ~Iientras no pruebe ese pais al resto del
mundo que sabe llevarse con este peculiar vecino, cualquier plataforma
internacional, cualquier fórmula lanzada para obtener el respeto de las demás naciones resulta hueca, vana y
contraproducente. En otras palabras,
cuando se conducen normalmente las
relaciones méxico-americanas, se fortifica la influencia de los Estados Unidos en el mundo contemporáneo.
Una conclusión más es que México
constituye una parte básica en la defensa integral del vecino país, sin que
por ello nuestro país sea satélite, sino
aliado respetable y necesario.
A pesar de todo, el inoportuno y desagradable pasado no puede borrarse
f:ícilmente. Aún están demasiado recientes las huellas de las dolorosas experiencias anteriores como para afirmar que las placenteras relaciones de
hoy podrán continuar inmutables en
el futuro. Debe esperarse lógicamente
que cualquier cambio substancial en
lil política exterior de l os Estados
Unidos, cualquier alteración de su orden económico y social interno, cualquier retroceso en el sano espíritu que
anima hoy nuestras relaciones, puede
conducir de nuevo a crear los indeseables errores de épocas pasadas. Las
barreras tradicionales que nos separan podrán atenuarse, pero nunca desaparecer. Por ello se impone filosofar que frente al amargo pasado, es
conveniente la cautela, no debemos dejar dormir para siempre el rescoldo
dr nuestro recelo. Es deber nuestro,
señores, ahora y siempre ante el coloso, permanecer en incesánte vigilia
mientras que, fuertes en la experiencia y gallardos en el espíritu, determinamos irrevocablemente nuestro luminoso destino de pueblo libre.
BIBLIOGRAFIA
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en seguida se listan.
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LIBROS
ESTILISTICA LITERARIA
La estilística c onstituye el instrum ento crítico indispensable en toda
investigación literaria. Sin embargo,
en lo que atañe al mundo de habla
hispana, la estilística aparecía hasta
ahora como una brumosa técnica reservada únicamente a los· eruditos. En
alemán, inglés y francés existen tratados introductorios de esta disciplina,
pero en español no; y aún los trabajos
en que tal instrumento crítico aparece
cu pleno funcionamiento, están destinadas a especialistas y son materia
vedada a los no iniciados en sus pormenores.
Ese claro en la bibliografía técnica
en la lengua española ha sido llenado
por el doctor Raúl H. Castagnino, profesor titular de introducción a la literatura en la Facultad de Filosofía y
Letras de Buenos Aires, con la obra
El análisis literario: introducción metodológica a una estilística integral,
que acaba de aparecer bajo el sello
editorial de Nova. Se trata de un sustancioso volumen de 264 páginas dondt- se examinan las teorías estilísticas
consagradas, se plantean las propias y
se aplican paso a paso el análisis literario de casos concretos. De esa manera se ha obtenido un tratado s;brio
pero sistemático sobre una disciplina
tan actual como es la estilística, cuyo
dominio se hace cada vez más perentorio tanto al estudiante como :il profesional de las letras.
En efecto, la obra del doctor Costagnino nace con el propósito de facilitar
a los estudiosos de habla española las
técnicas del acceso a la estilística. De
allí el criterio metodológJco a que se
ajusta su autor. Luego de precisar el
origen de la estilística, los deslindes
entre sus diversas orientaciones y de
anticipar el carácter integral que ha
de tener si aspira a constituir una auténtica ciencia de la literatura, pasa a
la sistematización de las tareas analíticas, pues sostiene que "la base científica adquirible, la preparación necesaria para llegar a ese instante de afinamiento perceptivo en que la intuic1on amorosa halla el camino de acceso al laberinto que es todo estilo,
toda creación, la proporciona el dominio de las técnicas del análisis literario".

contenidos de la obra literaria y el
que atañe a sus formas. En el primero
de ellos el doctor Castagnino va revelunclo - paralelamente en el plano
teórico y en la práctica, sobre la base
de: la novela de Azorín El escritorcómo desentrañar el tema de la obra
y los contenidos psicofisiológicos, estéticos, sociológicos, etc. Determinan
luego, con idéntica simultaneidad de
planos, la presencia del medio geográfico en la creación literaria, la gravitación de lo temporal y penetra posteriormente en los secretos del análisis
de los personajes, de los caracteres y
de la acción.
En lo referente al orden de las formas -aplicando los conceptos teóricos al caso particular del estilo de
Don Segundo Sombra de Güiralclesel análisis literario conduce paso a paSG al lector por los vericuetos del análisis estilístico a través ele la consideración del vocabulario, como punto
de partida, mostrando su relación con
el estilo y las posibilidades que de
aquel extrae la estilística. Avanza, luego, en el proceso analítico a través de
las relaciones que establece entre expresión escrita, estímulos sensoriales,
acentos de intención y matices de la
afectividad, para concluir en la vinculación fundamental de la morfolo- ·
gía y la sintaxis con la estilística y demostrar hasta qué punto esta ciencia
de lo individual en la expresión ha
superado las gramáticas y retóricas
normativas.
Sin pretender especular en otra teorización más sobre la estilística, la
obra del doctor Castagnino establece
incontrovertiblemente que el análisis
literario constituye la verdadera y
única posibilidad de aplicar un métodc de apariencia científica al estudio
de la expresión. En tal sentido es la
natural introducción a toda estilística.
El contenido de El a nálisis literario
responde al signente sumario: 1a.
parte. Planteos introductorios:. Itinerario. Deslindes y conflictos de jurisdicción. Tareas ·analíticas. 2a. parte.
Análisis de los contenidos de la obra
literaria. Aporte previo de la historia
literaria. El tema. Presencia del medio
geográfico. Gravitación de Jo temporal. Personajes y caracteres. La acción. Atando cabos. 3a parte. Análisis
de ]as formas literarias: El vocabulario. Estilo y estilística. La expresión y
los estímulos sensoriales. La expresión y los acentos de intención. Los
matices de la afectividad. Morfología
y estilo. Sintaxis y estilo.

Dichas técnicas abarcan dos rubros
fundamentales: el concerniente a los

E. N.

JACINTO BENAVENTE
Viene de la ta. Pág.

,

comedias se parezcan a las de otros países, dada la identidad del
modelo".
En el año 1922 Benavente recibió el primio Nobel. Había
escrito ya las obras más importantes de su repertorio; pero a par•
tir de aquella fecha, si bien no ha incorporado a la lista de sus
comedias ninguna obra que pueda parangonarse con SEÑORA
ANA, LOS INTERESES CREADOS O LA NOCHE DEL SABADO, muchas de las que han subido desde su escritorio al es•
cenario han alcanzado en éste los aplausos del público y los parabienes de la crítica.

Armas y Letras+ Pág. 8

Juan Chabás.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
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                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
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            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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            <name>Subject</name>
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lltBI.IOTECA CENTRAL
U.A.N.L

Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

- AÑO XI

m«rlí,

Crítico Je Árle
Durante mucho tiempo ha sido frecuente la expresión de
asombro ante el caudal de conocimientos que pudo atesorar
Martí en vida tan agitada y breve. Ese pasmo poseyó también a
la gente que estuvo cerca de él, y aún a quienes se adentraron en
la intimidad de su trato 'V de su vida. Son así numerosos los tes•
timonios que nos han llégado de quienes, al tratarlo, se maravi•
Uaron de que pudiera manejar ideas tan firmes y extensas sobre
materias que no podían haber sido de su especialidad.
No sólo un humanista había en él, sino un enciclopedista
de las ideas de su época y un asombroso atesorador de conocimientos prácticos, que lejos de desdeñar movían profundamente
su interés, como podemos apreciar en las sorprendentes páginas
de La América, la revista íntegramente redactada por su pluma,
desde el anuncio y la mera nota curiosa, hasta el trabajo de tono
filosófico. Tal variedad de sus capacidades se ilumina en el mismo proyecto que alentó de una revista toda escrita de su mano,
completa en cada número, que viniera a ser "cQ1no la historia corriente, y resumen a la vez expositivo y crítico, de todo lo culmi•
nante y esencial en política alta, teatro, movimiento de pueblos,
ciencias contemporáneas, libros, que pase acá y allá, donde quiera que de veras viva el mundo".
Se le atribuyó todo a genialidad, porque no conocíamos
bastante lo que había en su vida de aprendizaje, de directo con•
tacto con las cosas y los seres. Hoy sabemos que su vida fué una
consagración al estudio y al trabajo, aunque sólo con esto no hu,
biera sido Martí qitien fué. Lo genial es condición primera; pero.
estuvo asistida de una consagración al conocimiento directo y a
la meditación, al esfuerzo de saber y de comprender, que en él
parece fácil porque lo alentaba una extraordinaria potencia de
asimilación y de creación. Pero no porque conozcamos mejor su
vida y su obra disminuye nuestro asombro; muy por el contrario,
ahora, que lo sentimos más cerca y que lo vemos mejor, com•
prendemos que su grandeza fué excepcional.
Tuvo una actitud de penetración, de comprensión, de acer•
camiento a cuanto le rodeaba. Lo cotidiano y natural le atrajo
más que lo sobrenatural, que para él no existió sino como corona
de lo real. ¿No fué Martí quién, sin ser naturalista de oficio, aun,
que lo era de vocación, nos dejó una serie de impresionantes me•
ditaciones sobre el gusano? En el campo, tendido sobre la hierba, en unos días en que ha podido escaparse de la ciudad, ha pasado horas contemplando los movimientos e intenciones de un
gusano. Y escribe en el cuaderno que lo acompaña: "que no
haya injusticia para el gusano". Pues, para él, el talento que
quiera hacer obra de provecho habrá de hacer no obra de león,
sino de gusano. "Las ideas grandiosas, que deslumbran a su aparición como relámpagos, no triunfan sino cuando se deciden a
(Pasa a la Pág. 8)

NUM. 7

JULIO DE 1954

El Problema Hxiológico
en la Hctualidad
Radijov ST Al\/KOVICH.

. II.
Sobre la relatividad en la práctica y en la filosofía ya he escrito en otra ocasión. Y he demostrado, según creo, la insensa•
tez y la desesperación de las resoluciones relativistas. Aquí intentaré seguir otra vez el camino no relativista en la filosofía.
, Analizaré en breve los conceptos expuestos hasta aquí y trataré
luego de encontrar un contenido de la noción del valor que objetivamente de la mejor manera sirva para la orientación de
nuestro pensar.
Volviendo a las teorías mencionadas y dejando a un lado
las opiniones extravagantes y los de importancia secundaria, po•
demos constatar que las explicaciones del valor pueden resumirse en unos cuantos intentos principales.
l;no de estos intentos consiste en determinar el contenido del valor aunándolo a nuestro sentir. Otro intento es
explicar que el valor depende esencialmente de la voluntad y de sus fines.
Finalmente, el tercer intento importante explica la noción del valor en Ja
relación con la satisfacción de las inclinaciones y las necesidades. Las variaciones de estos intentos básicos y
las mezclas de opiniones principales
son del significado secundario.
Empezaremos con la verificación del
resultado hasta el cual ha llegado el primer grupo de los filósofos, tratando de
comprobar la compatibilidad o la incompatibilidad con la realidad de la
noción del valor explicada a base del
sentir. Hay dos variantes de esta explicación.
La variante más simple reduce el
valor en última Jinea al sentir del placer.
Eso es el concepto del valor, por
ejemplo, del filósofo Doering, a quien
hemos citado en el principio. Una cosa tiene valor por el placer que puede
proYocar. Lo mismo una idea. En el
arte, un cuadro o una canción tiene
tanto ,·alar estético cuanto placer podemos sentir observándolo o escuchándola. De la misma manera formamos nuestras valorizaciones en economía o en cualquier otro dominio. )Iás
trabajo tiene mas valor, porque puede
producir más bienes que nos llevarán
más plac.er. El dinero tiene su valor,

en fin de los análisis, por el placer que
se puede conseguir con él.
Esas observaciones, a primera vista,
parecen contener algo de verdad. Sin
embargo, cuando ensayamos de aplicar consecuentemente la idea de que
el valor de todas las cosas reside en
el placer que e1las producen, encontramos siempre más y más dificultades.
Así resulta dificil comprender los valores éticos como causantes de placeres que uno siente. Por ejemplo, un
soldado puede dejarse torturar y matar, para no revelar alglln secreto militar, o parecido; con lo que no siente, seguramente, placer alguno, sin embargo, su comportamiento es de alto
valor moral. Además, quedando estrictamente en los limites de esta interpretación, se llegaría a un subjetivismo y
relativismo del concepto del valor casi
comp"leto.
Precisamente en la bll.squeda de evitar estas dificultades se ha llegado a
la otra Yariante de la interpretación
del valor con el sentir. Se ha ensayado
dar a los valores una existencia objeth-a, como lo ha hecho l\Iax Scheler.
Los valores existen eterna y objetivamente, los descubrimos sintiéndolos.
Pero el defecto de 1a explicación de
Scheler es que para sus valores ''objetivos" existen ll.nicarnente criterios sumamente subjetivos, basados en una
intuición que, aparte de ser muy espe-

Pasa a la Pág. 2

��El Problema ...
(Viene de la la. pág.)
cial, no es dada a todos, sino solo a
unos cuantos privilegiados. Asi CJUe
basta con que dos personas descubran
distinto "valor absoluto" en cualquier
cosa, creyendo cada una de ellas que
tiene la intuición correcta, para que se
esfume toda indicación que puede dar-

nos la teoría Scheleriana.
Otro filósofo partidario de la explicación sistemittica de los valores a base de sentir, Heyde, tampoco ha llegado muy lejos. Buscando ''el fondo del
fondo" del Yalor, él ha encontrado sólo un "no fundado valor básico, V. l."
Para concretizar prácticamente, por lo
menos hasta cierto punto, sus conceptos de \'alares, ni Heydc ni los demás
filósofos que congenian con él, han encontrado un criterio mejor que el sentimiento del placer. Así que la segunda versión de esta interpretación del
valor acaba ahi donde empieza la primera variante de Ja misma.
Por mas vueltas y frases sabias, en
las cuales se visten, las teorías que intentan de reducir el contenido del valor al sentir y al placer, no pueden
sostenerse con éxito. El s~n tir del placer presenta, sin duda, un valor para
el hombre. Pero, este placer sentido,
o cualquier cosa sentida nomás, no es
la esencia del contenido del valor en
general.
Ahora, sobre la segunda opinión filosófica generalizada que intenta explicar el contenido de la noción del
Yalor con la voluntad y sus fines:
Es un hecho que nosotros podemos,
según voluntad, con razón o no, atribuir o abnegar el valor a muchas cosas. También es posible, ateniéndonos
a la acción y a los fines de la voluntad, interpretar muchas cosas en el terreno ético y estético. Sin embargo, resulta más que dificil encontrar el factor voluntad consecuentemente siempre abL donde bahtamo• del valor y de
la valorización. Cuanto más nos acercamos al terreno de las condiciones
materiales y objetivas, eso resulta más
difícil.
Para el extraviado en la selva, si el
lo quiere o no, el agua tiene más valor
que el oro. Al igual en las ciencias, si
hablamos por ejemplo de valores matemáticos, cualquier contenido del valor deducido de la voluntad queda
completamente fuera del lugar y fuera de la aplicación práctica. Cuando
se busca un valor X en una ecuación,
este valor depende exclusivamente de
las condiciones en las cuales no se puede influir con cualquier fin de voluntad que sea. Ninguna revalorización
de Nietzsche, ni su mismo Zaratustra
podrian cambiar en eso cualquier cosa.
No puede caber duda de que la voluntad es un valor humano, parecido
como lo es el sentir del placer. Pero,
las explicaciones a base de la voluntad, al igual que las explicaciones filosóficas del valor a base del sentir,
no logran abarcar entera y consecuentemente la noción del valor.
Así llegamos finalmente al análisis
de las opiniones filosóficas que encuentran la esencia del concepto del
valor en la satisfacción de las incJinaciones y necesidades.
En el terreno económico, de donde
originan varias de esas explicaciones,
es evidente que el valor de las cosas
depende en el grado más alto de las
necesidades que se pueden satisfacer
con ellas. Pero, no sólo en economía,
sino también en otros casos, donde se
han encontrado en apuros la explicación intuiti,·a del valor al igual como
las explicaciones filosóficas de esa noción a base de sentir y de la YOluntad,
la interpretación de los valores por las
necesidades que satisfacen, se muestra
aplicable a las mil maravillas.

i\uestro desgraciado, que desde el dad por satisfacer, de la cual hemos
principio de esta conferencia estti. ex- hecho dé)feildjente el valor. Siempre
traviado en la selva -sin que los filó- tenemos c¡ue diferenciar si juzgamos el
sofos pudieran ponerse de acuerdo si- valor objetivo o subjetivamente. Y
c¡uiera por qué el agua ti.e.ne más valor
iempre- (tu&amp;da en el centro del problepara él que el oro- ha encontrado por ma la pregunta ¿qué cosa es la necefío una explicación, la cual, si no le da sidad la cual satisfacemos con un vaagua, por lo menos aclara teóricamen~ lor? La problemática del concepto del
te su valorización. El agua tiene más valor no puede profundizarse sin que
valor para él porque él la necesita mús se saque en limpio el sentido de esas
que el oro. Exactamente por la misma nociones.
razón una herradura tiene para el be¿Que es subjetivo y c1ué es objetivo?
duino más valor que la pluma fuente,
Hay dos interpretaciones de estas
porque la primera satisface su mayor nociones. Según una, cuando decimos
necesidad.
"subjeti\'O", lo subjetivo abarca tocio
Los valores eticos, las interpretacio- Jo &lt;Jue está en relación con el indivines humanas del bien y del mal, ad- duo, mientras cuando decimos •·objequieren y pierden su valor en el trans- tivo", lo objetivo no tiene relación alcurso del tiempo según si satisfacen o guna con el individuo, con el sujeto,
no las necesidades socialideológicas ele existe de por si.
la actuaJidad. Aunque la idea puede
Esta interpretación, según la cual lo
parecer un tanto extraña pani la gen- objetivo significa Jo desprendido de la
te que se ha empeñado en encontrar el percepción de sujeto alguno, es muy
sentido del valor en otra parte, pode- pobre en el contenido. Porque en este
mos concebir también los valores es- sentido JJOdria exil'Jtir objetivamente
té!icos, de lo bello y de lo feo, de la sólo el mundo inorgánico y la existennusma manera.
cia de ése no se podría tampoco coas~
No hemos podido comprender el va- talar por nadie porque esta constatalor de una operación o inyección de- ción misma ya estuviera algo subjetisagradable a base de la sensación del "º· Aqui se trata mas bien de un inpiacer. Pero el valor de una interven- tento principiante para explicar las
ción quirúrgica queda completamente rosas filológicamente y por oposición
explicado con la satisfacción de una Y a pesar ele &lt;Jue esta interpretación
necesidad vital a la cual contribuye. es bastante difundida en algunos ensaEl sacriíicio del soldado satisface una yos filosóficos confusos, podemos trannecesidad ética que él siente.
quilamente dejarla a un Jado. Ella no
Las teorias voluntativas no pudieron es aplicable en la práctica y tampoco
ni aproximarse a una explicación del nos abre posibilidad alguna en la tcoconcepto del valor en las matematicas. ria.
.Mientras resulta evidente que el valor
Según otra interpretación, la exprematemático siempre corresponde a una sión "subjetivo" significa que algo esmagnitud abstracta que puede satisfa- tá bajo la influencia de las emociones
cer las exigencias para la resolución o de Ja voluntad personal y de que no
de una ecuación u otra construcción es el resultado del razonamiento lógico
matemática.*
independiente ele estos momentos.
Parece claro y senciJJo al extremo Mientras la expresión ''objetivo" desque el valor en general reside en la po- cribe la existencia de cosas y juicios
sibilidad de que se satisfaga determi- que no &lt;lependen de la influencia esnada necesidad. Sumisas a un análisis pecíficamente personal, de los fact~res
crítico y consecuente, otras explica- emotivos y voluntarios.
ciones filosóficas del valor se desacreEs fácil reconocer que umcamentc
ditan, a decir así, ya en Jos prelimina- esla última interpretación concuerda
res. S_iendo sus conceptos básicos in-(· eon el sentido de las expresiones "subsostembles desde el principio. no he- jeti,·o" y ''objeti,•o" las cuales enconmos examinado aquí cómo los partida- t~amos normalmente en el uso prácrios ele esas explicaciones interpretan lico. En realidad, Ja objetividad no exlos problemas más sutiles de valoriza- cluye el sujeto y sus percepciones. Obción.
je.ti_vamente válido es aquello que es
Sin embargo, para que podamos de- v~lido para todo sujeto normal que
~initivamcnte aceptar como correcta la piensa. (Así, por ejemplo, según Kant,
mterpretación del valor, en el sentido las razones objetivas son las que no
satisfacción de la necesidad, hay que dependen de la naturaleza específica
contestar todavía algunas preguntas ~~ de los intereses del sujeto). Lo objemús.
tn·o en realidad no ·excluye al indiYiPor ejemplo, si todo eso es tan segu- dl~O, sino únicamente sujeta su pensaro como parece, si es tan claro que el nuc!1to a las condiciones lógicas. Si
"alor en el fondo es la satisfacción de decimos, que pensamos objetivamente,
la necesidad: ¿Porqué muchos filóso- no queremos expresar que rehusamos
fos no han reconocido esta interpreta- a la percepción, ni mucho menos, sino
ción Y porqué los mismos filósofos, queremos decir que pensamos excluque comprenden el valor de esta ma- yendo In influencia de las emociones
nera en general, no están de acuerdo Y ele los fines personales de nuestro
entre sí en distintos puntos de su inpensar.- ~uando decimos que alguien
terpretación?¿ Por qué para Kant exises ~ubJ~hvo,. expresamos con eso que
te valor absoluto y objetivo, mientras esta baJo la mfluencia de sus emociopara algunos de sus intérpretes desta- nes o de sus fines personales.
cnclos, como Kuelpe, el valor es cosa
Por consecuencia, cundo hablamos
relativa)' más bien subjetiva?
¿.Por qué no pudieron ponerse de del valor objetivo, pensamos en el vaacuerdo en este punto los filósofos? lor que existe independientemente de
¿Tenemos que reconocer a cada uno el los momentos emotivos y de los fines
derecho de creer lo que le da la gana, de la voluntad de alguien. Y cuando
o tenemos la posibilidad de determi- hablamos del ,·alor subjetiYo, pensanar objetivamente quien está en lo jus- mos en el valor que sí depende de una
to Y quien no lo está? ¿Hay que decir posición partidaria, subjetivo - emotientre los valores solo: 'si o no" o hay "ª• de algún sujeto. Tanto sobre lo
subjetivo y lo objeliYo.
también algún criterio posible
di~· Ahora: ¿en qué consisten las necetinguir el _qrado de ,·alares?
Planteando si~temáticamente esas sidades cura satisfacción determina
los valores?
cuestiones, observamos pronto que su
Conocemos necesidades fisicas y neestudio gira siempre alrededor de dos
puntos principales. Alrededor de Ja cesidades psiquicas. Por ejemplo, nealternativa: subjetivo - objetivo. Y al- cesidad de comer, de beber, ele morededor del significado de la necesi- vernos, necesidad de pensar, de expresarnos, de elegir. Hav necesidades
* La necesidad para la resolución de la ecua- esenciales y sccundari~s, permanentes y temporales, etc. En el fondo de
&lt;'ión siente, na.tur:dmenle, alguien. Porque,
si:t este alguien no habria ni Ynlor, ni la
todas las necesirlades podemos constaecuación.
tar cierta tendencia hacia. Podemos

de

Armas y Letras + Pág. 2

ser conscientes ele esta tendencia o no
conscientes ele ella. Tratándose de esta tendencia en general, lo más quepodemos hacer es constatarla. Porque eUa
no se presta miis al análisis lógico.
Ella es simplemente algo evidf"nte. Podría tratarse de describir esa tendencia
fenomenológicamente, como lo haria
Hunerl, por ejemplo. Pero con esa descripción probablemente embrollariamos las cosas más de lo que las aclarariamos.
Sin embargo, podemos estudiar las
formas más complicadas y desarrolladas de estas tendencias, &lt;1ue son precisamente nuestras necesidades. (En el
sentido: lo que se necesita).
Determinando así el significado correcto de los términos subjetivo y objetivo y aclarando el sentido de la noción necesidad, si volvemos a nuestro
terna principal, podernos facilmente
comprender de donde vienen muchas
explicaciones filosóficas erróneas del
valor.
Tomemos por ejemplo, corno A. Lotze intenta, argumentar la objetividad
del valor de la belleza. El dice: ºLa
objetividad de la belleza reside en que
eJJa no es una coincidencia de los objetos con la organización casual a traYés de la cual el sujeto individual... se
distingue del otro, sino" ... la belJeza
reside ·•en el encuentro interno con
las formas de la realidad y de la actiYidad, las cuales en todas partes exige
1~ determinación ideal de la vida espiritual en total para sn propia realización".
¿Qué quiere decir esa fórmula sumamente pesada? ¿Por qué uno tiene
que leerla repetidas veces tratando de
comprenderla? ¿Es que ella encierra
en sí una sabiduría que no es fácilmente alcanzable para otros filósofos, de
n~ !rnblar de los profanos y simples
af1cwnados·] Nada de eso. La filosofía
abunda con esa clase de "explicaciones" siempre cuando los filósofos rnism~s no saben muy bien que es Jo que
qmeren expresar.
·•---.
En realidad, en el citado ejemplo,
Lotzc ha tropezado con los problemas
c¡uc acabamos de explicar. Para fijar
la objeth·idad del valor de la belleza
él st• empeña por un lado de determi~
nar ('J sentido de lo objetivo. Y por
otro lado quiere explicar el contenido
de la necesidad humana por la belleza. Todo en la misma fórmula.
Si nosotros quisiéramos plantear el
problema frente al cual se ha encontrado Lotze, deberíamos saber, primero. que lo objeti "º es aquello que no
depende de las emociones y de la voluntad personal y, segundo, que el valor de la belleza, como cualquier otro
valor Qne sea, puede residir únicamente en la necesidad para aquello que es
bello.
Si esta necesidad para lo bello, que
uno siente, es objetiva, es decir, si existe independientemente de las interpretaciones personales específicas independientemente de las emocion;s y ele
la voluntad de un individuo determinado o no (es decir, si la siente objetivamente cada ser humano normal),
es una cosa por discutir. Se puede ]legar, tal vez, a la resolución de ese problema examinando sistemáticamente
las necesidades humanas que satisfacen lo que llamamos beJlo. Esto es una
labor pesada que necesita que se tomen en cuenta varfadísimas consideraciones. Y éstas no se pueden determinar de paso, especulando nomás.
Lotze no ha visto el problema de esa
manera. Tampoco ha intentado de entrar sistemáticamente en el analisis de
la necesidad humana para lo bello. En
lugar de ésto, él ha lanzado fórmulas
elegantes y de parecer muy sabio, como la que hemos citado, en la mejor
tradición de los filósofos de su época.
Pero, desgraciadamente, las fórmulas

Los Momentos Cruciales en el
Proceso de la Historia de México
(Sintesis de las Conferencias dictadas
por el Profesor Carlos Bosch García,
en la Diuisión Humanística de la Escuela de Verano, 1954.)

Se concibe la Historia como una continuidad de la vida de
la humanidad, que se desarrolla basta cerrar su primer gran ciclo con el Renacimiento. En este ciclo confluyen elementos feudales que recogen, a su vez, ingredientes de la Historia antigua.
El Renacimiento opera como tamiz que deja pasar algunos de
ellos y disuelve otros. En esa forma, al producirse el descubrimiento de América, quedan en pie trazos feudalizantes que van
a reaparecer en el periodo colonial. Algunos de esos rasgos motivan el movimiento de la población europea hacia el nuevo continente, de tal forma que los conquistadores vienen a buscar todo
aquello que, habiendo sido eliminado por el Renacimiento, no
podían encontrar en la Península Ibérica; por eso en la conquista
de América se encuentra durante los primeros cincuenta años
del siglo XVI gérmenes feudales que son reminiscencias del periodo feudal español, que muere en el Continente americano.

....,-..,.,"fa...,.

Pasa a la Pág. 8

,.

Como ejemplo se pueden aducir los
casos de la encomienda, las mítas y las
mercedes hechas a conquistadores, que
no llegaron a tener el sentido completo en pos del cual vinieron los descubridores. La superposición del régimen feudalizante y del régimen moderno regalista, inaugurado en España
por el siglo XVI, se encuentra en el
periodo que va hasta la llegada de las
Audiencias al Continente americano.
Eso es lo que significa la discusión entre Cortés y la primera Audiencia de
México.
El descubrimiento americano no es
un hecho improvisado. Tiene sus raíces profundas en los desarrollos cientificos del Renacimiento europeo, y es
el corolario de necesidad de esós estudios, pues será el resultado de la experimentación de las nuevas teorías adquiridas. Por ello es también que el
desarrollo tendrá varias etapas: la experimentación de políticas coloniales
en las Islas Canarias, que son dirigidas al infiel no agresivo ante la Cristiandad. El segundo paso es el viaje
en busca del camino para la circunnavegación del globo, y ello trae a los
·viajeros hasta las Islas del Caribe. De
ahí siguen los esfuerzos para proyectarse hacia el destino final que era el
Oriente, pero fracasa el itinerario ante
el obstaculo que es el hallazgo del Continente americano.
El experímento logró su solución por
la ruta del estrecho de Magallanes, que
hizo posibJc la coronación del viaje de
circunnavegación en derredor del globo. Del trazo anterior, el fracasado según los proyectos del Renacimiento,
surge la conquista y colonización del
Continente.
El termino del viejo régimen en la
Península Ibérica plantea a las clases
sociales inferiores la necesidad de buscar en la aventura un modo que les
permita cambiar su posición en la sociedad. Ademas, el sentido religioso
del siglo XVI fuerza al cristiano a tomar una posición activa en los problemas del espirito. La existencia de pueblos no creyentes se convierte en responsabilidad directa de cada creyente,
que expone la salvación de su propia
alma. Los poderes ya se han dividido
y queda en manos del imperio terrenal
gran parte de lo que había sido la obligación directa del Vaticano. Por esa
razón surge 1a filosofia de la conquista
que trata de resoh-er, en favor del poderío europeo y manteniendo la tesis
de la evangelización, los problemas

planteados por la apanc1on de poblaciones extrañas en el nuevo Continente.
Con esos precedentes se lanza el grupo conquistador a través de los mares,
grupo que se ha concebido como homogéneo y perseguidor, co'mo tal, de
fines iguales. Sin embargo, al analizar
al grupo más ele cerca nos encontramos con ]a necesidad de humanizar a
esos elementos y concebirlos con todas las \'enlajas y desventajas debidos
a su calidad humana. Es así como la
figura de un Cortés o de un Bernal sale del marco mítico para mostrar una
personalidad sensible en unos casos y
burda en otros.
El grupo proyecta la conquista y al
tratar de reproducir el régimen feudali1.ante que persiguió desde su salida
de España, superpone sus poblaciones'
sobre núcleos de grupos indigenas de
culturas avanzadas, sedentarias, en las
que la propiedad de Ja tierra y la agricultura tienen una función establecida.
De esta manera se proyecta la tendencia feudalizante y se produce una sociedad de señoras y vasallos que tiende a evolucionar de manera que el esclavo se convierte en mayoría¡ y cuando los lazos empiezan a ser imposibles
se impone un nuevo sistema que asegurara la dependencia de los indígenas en México: el peonaje.
Para estudiar la colonia en si se deben concebir tres periodos: a.-El periodo épico.- De gran actividad en el
que se llevan a cabo los hechos de armas y se da solución temporal a todos
los problemas c¡ue se plantean a la vez.
Los hombres que intervienen son de
gran calidad, tienen un sentido de organizac;ión, y comprenden la realidad.
Se logra un modus vivendi, se asimila
al indio, la administración tiende hacia el regalismo, se construyen ciudades, se reparten las tierras, se empieza el trabajo de las minas. La duración es aproximadamente de 60 a iO
años, durante los cuales se sale de la
confusión de la conquista,

b.-El periodo de agotamiento.-En
este segundo momento de la vida colonial parece como si la tensión nerviosa habida en el primer periodo hubiera agotado las posibilidades del grupo,
que se preocupa ele asegurar las ventajas obtenidas. En cierta forma un período de inacción y hasta cierto punto de comodidad. La propia metrópoli
está también agotada y su política parece ser conservar pero no de agrandar. En la colonia se interrelacionan
los dos elementos fundamentales, indio

Y europeo y se liman las diferencias.
Aparecen los nuevos elementos sociales, los mestizos y ]os criollos que van
adquiriendo consciencia de lo suyo
propio. Llegan los grupos africanos
como resultado de las políticas que fa\'Orecen al indigena y aparecen también otros pueblos europeos, síntoma
de que el Continente americano juega
en la vida internacional europea.
c.- El tercer periodo viene a· ser el
reajuste del período anterior y el siglo
XVII[ Yerá el fortalecimiento de los
trazos social y político que al unirse,
al final del siglo, ciarán como resultado la independencia americana.
El siglo XVIII ha visto el final de la
evolución de tres problemas: el gobierno, la religión y la cultura que son
cruciales en la vida colonial.
a.-Gobierno.-La caracteristica tipica es la evolución del feudalismo al
Regalismo, que en el siglo XVIII se
presenta acusado por las nuevas tendencias 11evadas a la metrópoli, por el
cambio de dinastías que tuvo lugar en
1700.
El concepto borbón del Imperio, de
origen di verso al de los habsburgos,
acusa al centralismo y concibe que su
soberania se mengua si se hacen concesiones de libertad a las diferentes
unidades imperiales. De ahí el enjambre de intendentes que llegan a nuestro Continente. Sin embargo, a pesar
de la nueva estructura, se debe pensar
en la caída del poder metropolitano.
Las prerrogativas concedidas a la colonia, sobre todo las de Carlos III no
significan otra cosa que el reconocimiento de la debilidad y el esfuerzo
para atraer las unidades coloniales.
También se debe evaluar el cambio de
actitud hacia conceptos fundamentales en el propio Continente americano.
Se va en busca de teorías y filosofias
extrañas al pensamiento americano,
que se convierte en tierra preparada
para ser fecundada. Como el régimen
interior no merece confianza se recurre al exterior y viene el impacto del
enciclopedismo, la revolución americana. la francesa, el comercio con Inglaterra, Y se da entrada a las ideologías europeas del periodo. Y todo ello
sucede porque se vuelve a valorar al
individuo, aunque esta valoración sea
de naturaleza diferente a la renacentista. Francia sirvió para desmoronar
la estructura colonial; las demás influencias vinieron cuando se trató de
reconstruir sobre el terreno arrasado.
Los derechos del hombre, con su acento individual, provocan la destrucción
del régimen metropolitano que los ignora. Las instituciones coloniales faltas de la energía necesaria para contrarrestar esas fuerzas. Las autoridades coloniales se preocupan por sus
puestos como funcionarios, los grupos
americanos se distancian de los grupos metropolitanos. Sobreviene la
ruina económica de la metrópoli y el
siglo XVflI colonial es un siglo de juventud intelectual incitada por los nuevos descubrimientos de la época.
b.-Religión.- Sin olvidar el papel
fundamental que jugó la religión corno
factor motor de la conquista durante
el primer período colonial resolvió solamente el problema del . momento, y
éste fué el del rito. Sin embargo, aún
siendo comprensible que en ese momento no se pudiera dar al indigena la
parte fundamental en toda re1igión, su
filosofía, ésta quedó pendiente. Como
en el segundo periodo faltaron hombres de calidad y empresa y los puestos de contacto con los grupos indigenas fueron motivo, en su mayor parte,
de compromisos y de canongías, se
volvió a olvidar el contenido filosófico necesario en toda religión. Por ello
la evangelización ha siclo la superposición de un ritmo cristiano a los mitos y leyendas precortesianas; y encontramos que todavía en el siglo XIX
y XX queda pendiente el contenido fi-

Armas y Letras + Pág. 3

losófico religioso que para el indígena
debiera tener la religión que se le enseñó.
c.-Cultura.-En el plano cultural
también se nos presenta el reflejo del
mestizaje demográfico, que plantea la
conquista al mezclar los elementos indigenas con los europeos. El desarrollo cultural sigue al político y al religioso asimilando los elementos indígenas y mestizos, para dar lugar a una
cultura de moldes europeos que se desnaturalizan por los elementos indígenas que contienen. Así es como la enseñanza es mutua y tanto aprende el
europeo como el americano para producirse un mestizaje que los estudiosos del arte han llamado tequilqui: lleno de soles flameantes, colores vivisimos Y platillos mexicanos en sus decoraciones.
La sensibilidad barroca indígena
precolombina se mezcJa con la sensibilidad barroca española, y el barroco
mexicano alcanza exuberancia mayor
que el europeo. En esa forma cuando
el grupo indígena americano se encausa, en una vida de apariencia cristiana, es cuando el Continente entra
en fase cultural más avanzada. No importa ya distinguir el matiz en el siglo
XVIII pues el arte es una manifestación continental &lt;Jue desfigura el concepto de los europeos: la falta de modestia de los edificios religiosos, el exceso de ornamentación, la riqueza desbordante que nunca se alcanzó en la
metrópoli.
Desde el punto de vista didáctico las
Universidades representarán el trazo
medievalista heredado de Alcalá de
Henares y de Salamanca, y aJií se quedaron. Son las instituciones privadas
de carácter científico las que recogerán las nuevas tendencias del periodo
Y que en el siglo XVIII ponen al dia el
conocimiento am.ericano. Muy pronto
se mezclaron los autores americanos
con los europeos y muchos de ellos obtuvieron lugares preponderantes en ]a
ciencia y las letras de habla hispanq.
En ellos arraigó Ja filosofía y la ciencia que llevó al Continente la crisis final del siglo XVIII.
En el slglo XIX se proyecta la inercia colonial, que explica en México la
instalación del Imperio de Iturbide.
Pero ello plantea el forcejeo entre la
corriente tradicionalista del siglo
XVIII Y la liberal. México debe decidir por si solo y establecer la República, hereditaria del trazo liberal del siglo XVIII. Sin embargo, la inercia queda transferida a otros problemas y ello
se nota en ]a lucha "federalismo-centralismo" y en ]a formación de los tipos políticos del siglo XIX: el hispanista y el antihispanista, conservador
Y liberal, serán los trazos fundamentales de la politica del síglo XIX. Las dificultades de esta lucha politica son
las que llevan al pesimismo de la primera mitad del siglo aunque el problema no sea en realidad de capacidad o
incapacidad, sino de tiempo.
El siglo XIX se critica por su falta
de estabilidad, pero hay factores que
retrasaron la evolución, y la lucha llevada a cabo es muestra del temple de
los países latinoamericanos. Ni ]a actit~1d de las naciones europeas ni la de
los Estados Unidos ayudan, y la América Latina se debate agotada por las
guerras de independencia y las luchas
intestinas para hundirse en la deuda
exterior. Tampoco ayudó a fomentar
su estabilidad la actitud oficial del Vaticano ni la de las altas jerarquías que
sobrepusieron su calidad de peninsulares a la de sacerdotes.
Durante el siglo XIX ocurre el cambio fundamental en el método del imperialismo, c¡ue pasa del sistema positivo al sistema económico. La guerra
de 184i y la compra de Gadsden fueron los últimos ejemploS de la proyec-

Pasa a la Pág. 7

�Poema de MANUEL CAL VILLO
A MI PADRE
Los ríos todos van a la mar, y la mar no se
hinche; al lugar de donde los ríos vinieron, allí
tornan para correr de nuevo.
Eclesiastés, l, 7.
¿lle de cuajar aún, cual ma::orca, he de pulu-

lar de nuevo en fruto?
¿lle de sembrar otra ve=, acaso, mi carne en
mi padre y en mi madre?
Canto de Orfandad
Versión del náhuatl por
Angel ,'l-1. Garibay K.

AMOR sensible,
me abandono a la clara permanencia
de tu luz cotidiana, en el misterio
de una savia al color que la redime
libre de toda incierta arquitectura
en la mecida rama;
y me abandono a la frescura liquida
de súbitos espejos en los cauces
y al cimbreante verde de los juncos
bíblicos y fluviales para siempre
-desnudos de doncellas todavía
ignoran su inocencia.
Sensible amor en la mirada
que nos entrega al mundo y que me abre
el aéreo camino de la nube,
cruzado de pueriles vuelos,
a la pereza azul del horizonte;
que puebla en luminosas armonías,
deleite de los años niños,
la misma tierra enjuta que me aguarda,
donde vive la rosa tiernamente
su frágil evídencia.
Sensible amor, nada tuyo me hiere
como destruir la ingenua certidumbre
de imágenes tan sólo en el silencio

de la sola mirada,
la del gozo amarillo de las mieses,
la de reflejos en pulidos ónices,
la de apacible albura en el rebaño
y rubor bautismal a las orillas
de los bíblicos juncos,
y que preservo, ahora inmaculada,
en el ocio fugaz de la poesía.
Y aquí en la imagen, transparencia sola
e insaciada presencia en los sentidos,
a veces
-refugio ya de sí, cauce de sueñoera la voz su espejo mismo, puro,
música sola y tegua de los dias
en que vive mi cuerpo devorado;
era el eco en la sombra, perseguido
y atrapado en el cielo inmarcesible
de su prestigio incógnito;
era el gentil discurso
de alada incertidumbre,
ámbito de esa engustia
que promueve catástrofes azules
y la ignomina cotidiana
de nuestro corazón insobornable.
Diria en ella:
Sueño de un sueño yace en la memoria
en su desnudo tacto y en la angustia
de una muerte inasible que me sueña
y crece ya en mis venas y en el tiempo
de una sensible, ausente flor víolada.
No sabría, lo sé,
ceñir a tal imagen este sueño,
el mío, que avasalla
insomnios de sus limites
y en el que ya, desnudas las palabras,

descubrí a la vigilia una memoria
de aciagos testimonios
a la piedad terrestre sometidos.
Así mi sangre es ella, en el turbión
que nos subleva ahogándonos,
y en tanta muerte, entre nosotros muda,
abonando la tierra,
erguida en nuestros árboles
y a la sola esperanza
en este amor llagado de mi pueblo.

QUE IDIOMA o ademán sensible
descubre tu secreto, madre,
la ternura indecible de tu entraña
donde germina el grano
y las vetas de plata enmudecida
ahogan límpidas campanas,
donde los ríos subterráneos
de sigilosos peces y aguas túmidas
urden y erigen manantiales,
donde los pétreos árboles maduran
su incorruptible fruto de diamante
y su presentimiento el ópalo
de fatal inocencia,
y donde sueña el jade
el poema aborigen de la máscara.
En la remota, en la secreta
soledad de tu seno fructifica
su mortal certidumbre mi progenie;
tuyo este barro de ilusión efímera
se anima de viveza,
cauteloso se yergue y palpitante
óyele musitar,
escucha las palabras que no dice
porque apenas se iru.cia en el milagro
de su timido gozo y de su angustia,
crece de tí como un árbol profundo
al espacio del sueño,
el tuyo, el mío, el de mis padres
en tí sembrados desde el tiempo
de la primera caña.

Seno virgen el tuyo, invulnerable,
terrenal cementerio
de una efímera historia derrumbada
en tus mantos de escombros;
túmulo de mis gentes
atravesadas de raíces, muertas
ya para siempre -oís-,
ya para nunca,
porque decir ya muertas
es oír cómo asciende
por la madera de sinuosos cauces
la antigua sangre de esta tierra,
del exilio del sueño hacia la rama
en que toma al silencio.
Arboles nuestros,
verde sangre sensible y luminosa
donde la forma pura alcanzo
y destruyo, nombrándola.
Y en este sueño,
en tí inhumado con mi pueblo
que alguna vez habla tu idioma,
música de madera,
vuelve hacia tí mortal la certidumbre
de un tiempo traicionado en la vigilia
de su historia fugaz
-artificio de piedra y de palabrasen la sangre tan nuestra,
manantial de retomo a sus veneros.

Armas

y

Letras + Pág. 4

LOS HORIZONTES de la tierra,
los caminos trepando hacia el silencio
en cuyos hálitos
levantó la meseta amurallada
pirámides vígías,
el verde cactus húmedo
y la muda viveza de mis brazos
abren ríos al sueño
de una angustia en el tiempo
abandonada.
Escaleras del mar hacia la costa
umbrales son del humus de esta tierra
que siempre Dios aún;
terraplenes de luz para los ojos
que en silenciosas yemas
esperan todavía;
al norte el viento, la llanura, páramo
que defendió mi casa
y el vegetal recinto de mis templos;
y al centro de los límites,
sobre ruinas violadas,
va ascendiendo a mis ojos y a mis manos
la sustancia terrestre redimida.
Y como siempre, al sur, nosotros
resguardando
sobre los peñascales la meseta
y el sol teotihuacano de mi pueblo,
en donde las mujeres
callan tan hondamente y se diría
escuchar el silencio.
Espacios para el tiempo, aquí
donde creció la caña,
inauguró el maíz sus festivales
y en los desnudos pies la danza
erigía los arcos del misterio,
y dieron las palabras y los nombres
la sola permanencia de los árboles:
tule, ceiba, caoba,
el silencio agobiado del mezquite
y los bélicos cactus invasores.

J.

l

l

sobre esta tierra, ahora tuya

como en el día aquel de la segunda caña.
Y escuchar tu silencio
es oír el venero de mi sangre,
probar la leche en tu pezón indígena
y volver a mirar, ya por tus ojos,
el color de la luz y de la tierra
y a los árboles nuestros
su corazón de música guardando.
Escuchar tu silencio
es prender esta voz a mis raíces,
ser yo desnudo en tu esperanza
después de tanta pesadumbre,
y es llevar en mis hombros el lucero
que anunció tu tristeza,
como fuego en la noche rescatado
a la última caña de los días.

AQUI en tu costra, tierra,
sobre el tiempo enemigo y el desastre,
aislado en mis sentidos y en la angustia
de ser en tí, nombrándote retorno
del perdido conjuro en las palabras
a mi última evidencia.
Tal el día primero,
la voz disipa y cava
tu enconada presencia al borde mismo
de su implacable decisión indemne;
así nació la música en la flauta
de barro, así también las efusiones
en el idioma fueron,
nuestro ritual así rindió su culto
precipitado a su misterio solo,
construyó así mi pueblo sus ciudades
perpetuando en piedra
la serpienteemplumada queen el tiempo
es la vigilia de este sueño tuyo,
sustentando mi voz
y todo en él y en esta muda sangre.

1
A TRIO de tierra húmeda,
apisonada
bajo la fresca sombra del pirul,
lugar del que los niños
de las miradas mudas y proféticas
miran caer, monótona la lluvia
en el maizal

y a la clemencia de la madre en cinta
tejiendo junco, madurando al hijo
y cuidando del fuego.
Solitaria y solemne
aborigen liturgia de mi casa.
Como si desde entonces lo dijese
óyeme preguntar en este día:
-¿Qué esperanza mantiene tu dulzura,
para quién hilas algodón?
Velado por tus ojos crece
invíolable el destino que me lleva,
y en tu voz se desata hacia la mía
en el sigilo de tu lengua náhuatl
la historia de mis gentes,
el antiguo secreto de los soles, •
tu amor en la caricia ya ultrajado,
y la tímida albura en la mazorca
por el color humilde de tus manos,
pan nuestro desde el día
en que el último sol muere en el agua
y se oye interrogar:
¿Tu cauda quién ahuma,
en dónde el fuego oculto?
Y tú en el silencio,
en el tiempo impasible de la rosa,
y no indefensa a tu memoria misma
porque en tu oído y en tu piel
y en toda tu sensible permanencia
mi padre cierto te demuda.
Silencio el tuyo, madre,
como el pulso y el sueño y la mirada
que llevo tuyos en la sangre mía,
como tus dioses olvidados
bajo los pétreos muros que mí padre
sobre las ruinas nuestras levantara,
y como en tu dolor los hijos
cuyo insomnio violento nos redime

l

TAL DEL fuego nocturno en las señales,
tal el ave funesta te auguró,
entre los tuyos y como ellos pálido
de armaduras lucientes
venías, como caña enhiesta,
jmete de las aguas y ese día
por los caminos que subió la sangre
ante el lacustre azoro de mi pueblo.
¿Hay regiones del suelo no violadas,
y del silencio, por tus voces?
¿Tú sabías, acaso?
Era un presagio entre mis gentes:
hubo un tiempo de El entre nosotros,
de un rostro como el tuyo, padre,
y unas manos desnudas de maíz;
nadie supo de El y sí sus cosas
porque dijo verdad.
Una tarde ciñó sus vestiduras
y se alejó anunciando su regreso.
El día en que llegabas era el suyo.

El Señor de la tierra
abrió su casa para tí
y te ofreció su estera y su ciudad.
No voy a relatarlo, entre los míos
lo pensamos aún.
No el vuelo del albatros
sino el centauro y su pezuña cruenta;
en la codicia funeral del sueño
dando voces de muerte
venias, despiadado, en tu hermosura
escalando el insomnio;
tu espada azotó el viento
y caían el águila y los dioses
del joven padre inaccesible
en cuyos ojos fué vírgen mi madre,
la que tuviste en una hora
sobre la tierra suya profanada.
En verdad, aquel día
qué pupilas no tuvo el abandono
de presentidas grávidas doncellas;
qué soledad no supo
abatir su ternura bajo el cuerpo
de un extranjero dios apasionado,
ya en su aventura solo y sin estirpe
ahogándose en susombracon sumuerte.
Porque ahi, entre tus brazos,
los tallos de la música tenías
y fué tu sangre
al desamparo nuestro y solo.
¿Tú sabías, acaso?
Sin afrenta hijo tuyo
he crecido arraigado de mis muertos,
los de esta tierra,
y de tus sueños que olvidó sus márgenes
para caer sembrado tras las mías.
Así mi sangre es tuya
y las palabras que te dicen;

más hoy es cuando emergen,
sobre tu sueño derrumbado
y en el aniversario de tu angustia,
mis presagios antiguos.
El lo sabía, y son mis gentes,
padre cruel,
las que guardan la semilla del tiempo.
EL DIA en que nació la caña
al idioma del tiempo ya venía
la sangre, en su designio,
a subyugar esta vigilia inerme,
del sueño acaso certidumbre sola
que el sueño mismo acalla;
y surge ahora, aquí,
de unas palabras tenues y una música
en el víento, en la imagen
transitoria del mundo, a la presencia
de un arcángel proscrito,
demudado custodio de la muerte
bajo la noche terrenal desnuda.
Dolido vientre túmido
en el insomnio de la madre,
violencia solitaria
que la tierra sepulta y apacigua
en donde aún el padre sueña
bajo la luz de una mujer velando.
Y oír en el silencio
-aquel mortal refugio de los diosescómo el llanto, la niña prematura
y virgen arrobada, cómo
el corazón efímero inmutable,
todo, los días y el secreto,
nuestro cielo, el destino y la memoria
de lo que fué mi casa, me redime,
es tomar a su seno,
callar en esta voz, la suya.

Armas

y

Letras + Pág. 5

CERRADO el círculo del tiempo
una vez más,
una vez más
nació la caña en aquel día
ya no al signo del verde
ni a los aniversarios de mi pueblo,
sino a dar su esbeltez
y la última flor en el crepúsculo
que subía sangriento a las pirámides;
murió el tiempo ritual
que inauguró la sangre de esta tierra,
el caballo venía
desolado en la suya,
y fueron días de la sangre sola
cuando el augurio se violó
en el cuerpo caído de ese padre,
presentido en su frágil juventud,
cuyos emblemas ultrajaba
el que tuvo a mi madre y a mi tierra.
Desde entonces
se olvidó el calendario de mis gentes,
su lengua, sus altares,
y vivimos del sueño que cercaba
los ojos nuestros con los suyos.
No obstante,
bajo el tiempo invasor que se derrumba
ya traicionado ahora para siempre
en el acoso de su furia aciaga,
oigo la sangre nuestra, turbia
sobre el olvido exhausto,
acechar mi existencia en su memoria.

PARA MI aquel lugar terrestre
que sea mío, en donde halle
de mis padres los huesos
y la raíz del árbol tule,
y no más en el día
en que deje esta voz de restituirme
a mi pueblo,
porque ya soy en él
desamparado sueño de aquel suyo
que dejó la serpiente por cariátide.
Antaño ríos,
vetas de sangre hoy
donde yacen mis gentes desde el día
en que vino desgracia y servidumbre
y se quebró en la caña el tiempo
para mi casa.
-¿Qué soledad nos sitia ahora
que surgen las palabras de tu seno,
tierra,
apenas en su música
y tu presencia oscura desvelándola?
Porque no soy sino la certidumbre
de mi propia existencia
reintegrándome a tí, como en el tiempo
en que decía en lengua de mí madre
su padre nuestra historia
y el funesto presagio de los hijos;
y porque estoy en tí como de siempre,
tal el alto cantil en su erosión
y los profundos árboles,
te nombro, tierra,
en la sola palabra que te dice.
Qué soledad no tuya
si un ángel no preside nuestros túmulos
y el pavor
reta aún a la sombra de tus ruinas.
-Sangre mía perpetua,
río de sueño que inundó a mi madre
y horadó entre sus carnes la ternura
Pasa a la Pág. 7

�TRES POETAS ANDALUCES
J. F. CIRRE.

Tres poetas andaluces -Emilio Prados, Manuel Altolagui•
rre, Pedro Garfias-, nacidos casi al mismo tiempo, cuyos pri•
meros libros muestran influencias similares y aparecieron con
escasa diferencia de tiempo, han seguido maneras bien distintas,
afirmándose cada cual por su lado.
Ninguno de los tres ha experimentado una evolución tan
completa y definitiva como Prados. El contraste de su lírica pre•
sente con la inicial es grande, pero no mucho después de publicado Tiempo, los asuntos y el estilo externo de su poesía anun•
ciaban ya una rectificación de calidades que, mejoradas día tras
día, hacen de Prados uno de los mayores poetas actuales en len•
gua española.
Es indiscutible y obvio que en sus
principios Emilio Prados debí ómucho
a García Lorca y bastante a Rafael Alberti más cuando se decidió a utilizar
su propia voz y desprenderse de andaderas, lo hizo con firmeza y personalidad suficiente.
Desarrolló un gusto decidido por lo
trascedental, por lo senequista, por
las antiguas ideas hispánicas de la
muerte que da vida y de la soledad. El
destierro acentuó sus inclinaciones, su
sentimiento de vacío, su esperanza en
un vago y borroso más allá. Como él
mismo dice:

Soledad, noche a noche te estoy
edificando,
noche a noche te elevas de mi sangre
fecunda

a mi supremo sueño curvas fiel
tus murallas
de cúpula intangible como el propio
universo.
Tres tiempos de soledad.
11

Esta construcción de la soledad que
crece por momentos y se arraiga con
los años en el alma de los hombres había sido ya intuida por el poeta, al hacer examen de conciencia, años atrás:

Huyendo voy de la muerte,
vengo huyen de mí mismo,
que ya la muerte y mi cuerpo
tienen 1111 solo sentido.
Tanto a mi cuerpo le temo,
que no sé si el estar vivo
es morir y estar despierto
o muerto soñar dormido.
No sé donde acaba el nudo
que amarra mi triste sino

con la cuerda de mi sueño,
,onda de mi propio abismo.
Abismo mudo es mi alma,
centro oscuro de mi olvido
adonde el mundo va entrando
igual que en el mar los ríos.
Jfuerto en mi cuerpo, en mi alma

,e al:ará mi cuerpo
Vencida tengo
que anduve el
ella lo anduvo
110 por dentro

vivo.

a la muerte,
mismo camino:
por fuera,
de mí mismo.

Tanto temor padecí
como hallé por fin alivio.
Hoy no sé si vivo o muero
o en la eternidad habito.

Una cosa es renacer y otra
y otra vivir en la muerte
para no quererla ver.

go de su producción. De ordinario la
lírica de cada uno se desarrolla en
alternativas curvas de descenso y subida. Ejemplo típico de lo dicho es el
de Altolaguirre porque en él -depresiones y elevaciones- se amplifican
como en una gráfica de fiebre recurrente.
Nada tan desconcertante como la
lectura de sus primeras producciones,
en las que lo mismo campean influencias ajenas muy notorias, como, de
pronto, sin aviso previo, el autor se
dispone a tirar "maestros" por la borda y navega sin auxilio por la alta
marea poética, proporcionándonos la
exquisita recompensa de una lírica
apasionante. Por eso, para ser completa, la critica de Altolaguirre requeriría
un examen especial de cada poema.
Tal vez resida la explicaciqn del hecho en su romanticismo. Pues Altolaguirre es, esencialmente, un romántico
dotado de la inestabilidad emocional
de 1830 y no se detiene en la selección
de un asunto ni en la factura de un
poema. Todo ímpetu y espontaneidad,
ninguna consideración de tipo reflexivo le detiene. De ahí que su poesía
responda al grado de inspiración del
momento. Llevado por su turbulencia,
arriba a menudo a playas de atmósfera propicia, que le entregan hallazgos
formidables:

Tres canciones de despedida.
En estas metáforas renace lo mejor
del pensamiento de la soledad española. Son legítima resultante de Lope, de Calderón, de Jorge Manrique.
Es decir, de la lírica severa que mira
la vida como tránsito y la muerte como destino. La ascética soledad en
que vivimes, en espera de ese final
ineludible de la muerte, ha venido a
ser uno de los temas favoritos de la
poesía anterior a la generación de Prados. )las, anteriormente, Prados, como Cernuda y otros, habían comprendido el volumen tremendo de ella. Nos
encontramos, pues, en el umbral de_
las ideas y estimaciones barrocas y sería cosa de ampliar a Vossler en su Soledad en la Poesía española, pues en
cada hora que pasa, el valor de la soledad y de la muerte como motivos líricos elevan su nivel entre nosotros.
La dignidad estoica de tales conceptos, la grandeza con que generalmente
han sido tratados, presta a la literatura peninsular uno de sus mejores atractivos.
Volviendo a Prados, tenemos en él
el ejemplo de la ascensión poética
aunque, verdaderamente, su estilo último no convenga tampoco a las normas primitivas que siguiera. A ellas
concedió una mínima porción de su
talento y luego, recapacitando sobre el
ser y el destino, desembocó en ese sistema de ecuaciones espirituales
- muerte, soledad, vida- tan caro a
los poetas de la meditación, a los contempladores de su intimo desvivir, reflejo para ellos del panorama exterior
de la existencia. Fuerzas contrarias
que se resumen y resuelven en la exquisita serenidad cristiana de la muerte no como aniquilación, sino como
experiencia y esperanza.
¿Qué sorpresa nos deparará aún ese
mundo de Emilio Prados que entra
- con vértice seguro y maravillosa
metáfora- ''en el centro oscuro de su
olvido"? Lo ignoramos. Pero, afortunadamente, se trata de un escritor para quien todavía están abiertos los espacios y los interrogantes del porvenir.
Difícilmente podría concebirse un
poeta cuya altura estética se haya
mantenido a nivel semejante a lo lar-

Armas

y

Era mi dolor tan alto,
que la puerta de la casa
de donde salí llorando
me llegaba a la cintura.
¡Qué pequeños resultaban
los hombres que iban conmigo!
cuales conozco tres ediciones, de amplitud y contenido diferentes (1926,
1936 y 1944).

Crecí como una alta llama
de tela blanca y cabellos.
Si derribaran mi frente
los toros bravos saldrían,
luto en desorden, dementes,
contra los cuerpos humanos.
Era mi dolor tan alto,
que miraba al otro mundo
por encima del ocaso.
De ''Elegías" (Las Islas Invitadas)
Aquí el dolor dinámico, incontenible, empequeñece las cosas materiales.
La pena envuelve al mundo y triunfa
sobre él. Y si rompiera su límite carnal escaparía alocada, furiosa, agresiva. Esta progresión del sentimiento
por la escala de la metáfora, en alegórico crescendo, constituye tma muestra de lo dicho anteriormente. Gracia
espontánea, acierto, ligereza y sencillez.
Desde México, Manuel Altolaguirre,
como el r esto de sus compañeros, ha
prestado tributo a la poesía del éxodo.
Por las razones ya apuntadas, el éxodo
español lleva enroscada la conciencia
de la soledad. Pero largo tiempo atrás
el poeta la había descubierto, aunque
quizá en otro terreno menos universal
y trascendente que el de Prados:

Traigo mi soledad acompañada
de cuantos seres son mis semejantes,
vengo solo, tan solo que conmigo
toda la humanidad sólo es un hombre.
De Narciso.

atracciones hacia un amplio sector de
aquélla ha estado sometido.

El verso humano pesa.
l'o lo cojo en mis manos
y siento que me dobla las muñecas.
.lfi traspiés juega mal con el camino
y mi dolor contigo, oh blanca
primavera.
A veces de lo hondo del silencio

que bordean las flores y la brisa
acude el largo grito a mi garganta.
La primavera rápida se esquiva,
se rompe enmil pedazos
el aire de veloz cristalería
y cubre al sol sus desmudados
miembros
como una virgen tímida.
Yo quedo sobre un monte de tinieblas
aullando al horizonte de mi vida.
Desde esta primavera luminosa
¿por qué no recordaros,
vosotros que conmigo compartisteis
la lluvia y el espanto?
De vuestra sencillez sabe esta agua.
De vuestra dignidad sabe este árbol.
Acaso vuestros rostros en borrasca
rimaron mal con este oculto prado:
pero también su cultivado césped
lo ha sido por las manos.
Hombres de España muerta, hombres
muertos de España.
¡l'enid a hacerles coros a estos pájaros/
Garfias, pues, ha vuelto por la fama
de su alejamiento de la poesía activa y
ele los cenáculos literarios durante tantos años parecía decidido a negarle. El
vigor, la sensibilidad, la facilidad, no
han menguado con el tiempo. En cambio, éste le ha prestado mayor grandeza, amplitud y personalidad.

Letras + Pág. 6

•

c10n bajo el viejo sistema, y el nuevo
entronca la aplicación de la economía
liberal con la filosofía positivista, lo
que produjo la secuela de avances materiales que ayudaron a descompensar
el equilibrio que debe existir en toda
nación bien administrada entre lo material y lo social. Aunque el siglo XIX
fué básicamente conservado,, el hombre que lo vivió adquiere una conciencia liberal en proceso de desarrollo
que toma forma en la Revolución mexicana y sirve de preludio a la nueva
época.
:--o cabe pesimismo al observar la
Historia de )léxico que recorre un derrotero lógico:
Se unen y entrelazan herencias históricas de dos mundos durante la colonia.
Se altera el orden establecido y se
forman ideales en el siglo XVIII, que
se manifiestan con la independencia.
Se experimenta y se busca una
orientación en t&gt;l siglo XIX, comenzando el proceso de cristalización material, y se producen los virus sociales
que reicorporan a la vida política
grandes núcleos de población.
Se plantea de nuevo la crisis social
a principios del siglo XX, y se entra en
el siglo con profunda conciencia de
ideales politicos sociales y económicos que, si en un principio no operan
con todo vigor, lo ganan paulatinamente así como también se gana el
prestigio internacional.
)f.G.A.G.

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno

Lic. Fidencio de la Fuente
OBRAS DE RECIENTE EDICION:

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De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.00

\'iene de la Pág. 5

grávida de sus voces, guárdate
en este solar tuyo,
entre los muros que erigió mi padre
como el olvido en la ciudad lacustre;
toma a la tierra,
a su propia sustancia conmovida
que me recobra, para siempre,
en un saber que soy en este día
sólo anticipo de una muerte
que heredo abandonada,
y con el pueblo mío, eternizándonos.

¿DEL SUEÑO, la vigilia?
Violento de hermosura, tremolando
su crin de sombra,
implantando su imperio,
entregando a su angustia el horizonte
y al designo ancestral de su evasión
la muda soledad de la belleza;
huyendo de los frisos,
de los marmóreos pedestales,
de la tersa avenida del hipódromo
y de la franciscana mansedumbre,
hinca en la dulce sementera
la pezuña inclemente
y sueña en el metal de su galope
el augurio invencible de la sangre.

Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco :\i. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoecbea
Enrique )fartinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
aleneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
ac¡ui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS--, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "RMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS".
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,

Rector

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Qui-

Primera Vigilia Terrestre

riene de la Pág. 3

Depurada ya de influencias inmediatas, Primavera en Eaton Hastings
ofrece elegías en que la nostalgia y la
cólera se conjugan en el brillante marco de una naturaleza renacida, abierta
por igual al recuerdo, al odio y al
amor, en la que colores, aromas y plantas avivan el dolor por la patria y los
compañeros desaparecidos:

Para el público . . . . . . . . . . . . $10.00
Movible, romántico, bohemio, la lírica de Altolaguirre ocupa distinguido
lugar en la literatura moderna española, revelando como, pocos la eYolución, el cambio continuo, las opuestas

Los Momentos. • •

Pedro Garfias enmudeció en la poesía casi por completo después de publicar su primer libro. Bastantes años
mas tarde - en plena guerra- dió razón de su existencia con Héroes del
Sur. Pero cuando confirmó su calidad
fué con la aparición de Primavera en
Eaton Hastings. En él, como en tantos otros y contrariamente a la regla
general, la madurez ha revelado al poeta hecho y derecho.

-Tú, en mi solar el extranjero
dios implacable de mi abuelo herido
y de mi madre en la preñez oscura,
díos de mi padre enardecido y rubio,
ampárame.
Posidón emigrado, en este día
póstumo de tu sueño
cruzas el aire, oigo
tu incesante relincho en la meseta,
y miro tu cabeza histórica
violando los relieves fatigados
de inmóviles estatuas
que tu imagen simulan,
la espuma de tus belfos
nieve en la noche palpitante,
las lianas de tus músculos tangibles
ritmo en la fuga al horizonte,
y el sudor donde rielan en tus ancas
el sol cobrizo y la luna inocente.
Terrestre dios mortal,
tú, patriarca, presérvame,
y preserva el destino de mi sangre,
como la tuya, ciega, arrebatada
cuando retumba tu galope
en la música virgen de mi cuerpo
y crece hacia los hijos
y hacia los hijos últimos, perenne
ella sola en su impulso apasionado.

Armas

y

Letras + Pág. 7

Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Letras.- Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades culturales y libremente a quien
la solicite.

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

�El Problema ...
Yiene de la Pág. 2
no han podido resultar más explicativas y claras de las ideas vagas de su
autor.
Como Lotze han procedido también
muchos otros. Sin estudiar los problemas de manera científica, ellos se han
lanzado en las combinaciones abstractas, fortuitas y han intentado muchas
veces de encerrar en sus sistemas y
explicaciones las cosas que desconocían, de ahí tantas interpretaciones divergentes y estériles de la noción del
valor en filosofía. De ahí también los
errores de los pocos que han tenido la
intuición mejor y que han comprendido el valor de manera general como la
satisfacción de las necesidades.
Así por ejemplo, el concepto de valores absolutos de Kant resulta defectuoso porque él no explica suficientemente qué son las necesidades absolutas, las cuales nos podrían ayudar a
comprender los valores absolutos. Al
igual corno Kuelpe no explica hasta el
fin la relatividad de las necesidades
que se satisfacen con sus valores relativos.
Todo eso ha ocurrido en el pasado,
quizá porque fué admitida la ilusión
de que a la filosofía, como al arte, está
permitido alejarse de la ciencia (especialmente en el terreno axiológico)
más de lo que es realmente correcto.
Sin embargo, a nosotros nos parece
que, deshaciéndonos de las falsas ilusiones de los filósofos anteriores y observando científicamente los hechos,
podemos llegar hasta una explicación
de la noción del valor a toda prueba
cuya utilidad en la práctica puede sólo confirmarse: La esencia de todo valor está en la posibilidad de que se satis{aga alguna necesidad. Este es el
"fondo del fondo del valor" de Heyde.
Eso es que por fin queda en todos los
sentires de placeres de Doering. En
cuanto existe esa posibilidad de satisfacción en cualquier fin de la voluntad, llenen sentido las explicaciones

del valor a base de voluntad, etc.
Cuando examinarnos qué valor tiene
una cosa llegamos siempre a la conclusión de que tiene exactamente tanto y
tal valor cuanta y cual necesidad pueda satisfacer. (Quien logre señalar un
sólo valor que no satisface necesidad
·alguna, derrumbará nuestra teoría).
Pero, corno una cosa puede normalmente satisfacer necesidades distintas
entre si, la determinación del valor depende del punto de vista del cual se
juzga éste. Por ejemplo, un vaso de
agua para el sediento tiene tanto valor
cuanta sed puede satisfacer. Para quien
no tiene sed y donde el agua abunda
el mismo vaso de agua no tiene valor
alguno. Un pedazo de oro tiene para
el dentista tanto valor cuantos puentes
dentales se puedan hacer de él. Para
el extraviado en la selva el oro no tiene valor alguno. Una casa, para quien
quiere vivir en ella, tiene tanto valor
cuanta comodidad le brinda; para
qujen quiere venderla, tiene tanto valor cuanto precio puede obtenerse por
ella. Del mismo modo se explica el valor importantísimo que tiene el dinero.
Ese valor se basa en la circunstancia
de que el dinero se puede convertir en
la satisfacción de las variadisimas necesidades. Sin embargo, donde no puede convertirse en la satisfacción de las
, necesidades existentes, como por ejemplo cuando se trata de los problemas
de conciencia, o si nos encontramos
fuera de la civilización, el dinero pierde todo su valor.
Si vamos adelante y preguntamos
¿qué valor tiene una idea?, la respuesta es la misma. Una idea tiene tanto
y tal valor cuanto y cuales necesidades se puedan satisfacer con ella.
En cuanto las ideas pueden interpretarse en distintos sentidos, de la

determinación del sentido en el cual
se conciba, dependerá la determinación de su valor. Por ejemplo, una
idea técnica en los límites de un problema técnico vale tanto cuanto atribuye a la resolución de ése. Mientras
que fuera del problema al cual se refiere puede no valer nada. Una idea
filosófica para un idiota no vale nada.
Parn un individuo consciente valdrá
tanto cuanto puede contribuir a la satisfacción de las necesidades que le
empujan a ocuparse de filosofía.
En cuanto existe la necesidad para
la realización de las ideas, el valor de
éstas depende de la posibilidad de su
aplicación práctica. Pero también las
ideas prácticamente irrealizables pueden tener valor si satisfacen una necesidad existente. Por ejemplo, cuando
se trata de un juego de imaginación,
de un poema, etc.
Sin embargo, todo eso no quiere decir que todos los valores son subjetivos y relativos en el sentido vulgar de
esta palabra. La experiencia nos muestra únicamente que hay tantos y tales
valores cuantas y cuales necesidades
existen.
Cada valor es relativo únicamente
en el sentido de que depende de posibilidad para la satisfacción de alguna necesidad. Pero un valor puede ser
subjetivo, objetivo o absoluto, según
satisface una necesidad subjetiva, objetiva o absoluta. Los valores objetivos pueden ser tanto físicos corno psíquicos de toda índole, inclusive emotivos. Por ejemplo, para cada ser humano la alimentación y el agua tienen
un valor completamente objetivo, pues
la necesidad para esos elementos no
depende de un criterio individual subjetivo, sino se puede constatar objetivamente en cada individuo de nuestra
especie. Igualmente, entre los fenómenos psíquicos, podernos constatar valores objetivos. Un valor básico de esa
índole es la libertad, que consiste en
la satisfacción de las necesidades de
elegir entre dadas posibilidades. Esta
necesidad la siente cada ser humano
normal. En el terreno emotivo, una
determinada ilusión amorosa, entre fulano y fulana, tiene valor netamente
subjetivo, porque satisface las necesidades subjetivas de determinados individuos. Pero, la ilusión amorosa en
general, tiene un valor completamente
objetivo, porque corresponde a las necesidades emotivas, objetivamente
constatables en toda la especie humana.
Como en total pueden existir tantos
valores cuantas necesidades haya, en
cuanto existen necesidades que no conocemos pueden existir también los
valores que desconocemos.
Por eso la respuesta a la pregunta
de si existe un valor absoluto depende
de si existe una necesidad absoluta o
no. Esto es cosa por investigar.
Cada valor puede examinarse a través del estudio de las necesidades que
puede satisfacer. Si estamos en dudas
sobre el valor de cualquier cosa, podemos salir de éstas determinando las
necesidades que ellas satisfacen.
En cuanto más podernos determinar
la necesidad, que es la base de un valor, en tanto mejor conoceremos a éste. Por eso, por ejemplo en matemáticas, donde tenemos las condiciones
más estrictamente determinadas, no
hay posibilidad de dudar del valor de
una cantidad que satisface una ecuación. Y en general, donde las necesidades son materiales y evidentes existen muy pocas diferencias en los juicios humanos sobre el valor de las cosas que las pueden satisfacer.
En cambio, donde no conocernos
exactamente nuestras necesidades, los
juicios humanos sobre el valor de las
cosas e ideas que podrían satisfacerlas
varia muchísimo. Este es el caso, por
ejemplo, con los valores éticos y sobre
lodo estéticos.

Armas

y

Pero, si en un momento dado no conocemos racionalmente el valor de
cualquier cosa, porque no podernos
deternúnar exactamente la necesidad
en la cual se basa, no está dicho que
no lo conoceremos tal vez en el futuro.
Esto es cierto: el camino para llegar
al conocimiento de cualquier valor no
es la abundancia de palabras vagas y
las especulaciones alejadas de la realidad, sino la exploración sistemática
de las necesidades que forman la base
de esos valores.
Finalmente, ¿de qué depende el grado de un Yalor, qué Yalor es mayor o
menor que el otro?
Siendo cada valor en su esencia posibilidad de la satisfacción de alguna
necesidad, el grado del valor depende
también de las calidades de las necesidades. Pero, como podernos valorizar las cosas interpretando las necesidades existentes de manera objetiva y
de manera subjetiva, hay también dos
criterios distintos, el criterio objetivo
y el criterio subjetivo, para diferenciar el grado del valor.
Juzgando objelivamellte (es decir,
observando las cosas sin la influencia
de las emociones y fines especiales de
la voluntad de alguien) la necesidad
cuya satisfacción nos abre más posibilidades.
Por consecuencia, un valor (posibilidad de satisfacción) tendrá mayor
importancia que el otro, si la satisfacción de la necesidad, que se encuentra
en su fondo, abre más posibilidades
que la satisfacción de la necesidad que
está el fundamento del otro valor. El
grado de un valor depende pues objetivamente de las posibilidades que lle"ª consigo la satisfacción de las necesidades que forman la base del valor.
Por ejemplo, una idea filosófica que
abre las posibilidades de una fructuosa aplicación práctica (o teórica) tiene objetivamente más alto grado de
valor que una aglomeración de palabras elegantes pero confusas y sin posibilidad de sacarse mucho provecho
de ellas.
Por otro lado. juzgando subjetivamente (es decir, juzgando guiados por
las emociones o por fines personales
de una voluntad subjetiva), la necesidad más importante será la necesidad
cuya tensión en el momento sea la más
alta. Por consecuencia, el mayor grado ti ene subjetivamente aquel valor
que posee en su fondo la necesidad de
mayor tensión. Así que el grado subjetivo de un valor depende de la tensión de la necesidad que forma su
base.
Por ejemplo, desde un punto de vista subjetivo, un cuadro, un poema, o
una canción, es bella porque satisface
la necesidad, el ansia estética de uno

para tal interpretación que presenta.
De dos cuadros, subjetivamente juzgando, el mayor valor estético tiene
aquel que con su interpretación satisface más la tensión contenida en la necesidad estética del que juzga los cuadros. En cuanto esta valorización subjetiva corresponde o difiere del valor
objetivo de las obras artísticas (es decir, cuantas posibilidades estéticas
abre objetivamente un cuadro juzgado
o el otro), por ahora podernos determinar sólo muy vagamente, porque los
estetas no nos han explicado todavía
con precisión en qué consiste objetivamente la necesidad estética.
El valor objetivo y el valor subjetivo
de cualquier cosa o idea pueden así
bien coincidir corno no coincidir.
Por fin, ambos criterios del grado
del valor, el objetivo y el subjetivo, las
posibilidades que abre la satisfacción
ele las necesidades y la tensión contenida, en éstas, son aplicables a todos
los valores (sin tornar en cuenta si se
trata de la comparación de ideas con
ideas o se trata de la comparación de
ideas con cosas, etc.).
Concluyendo estas últimas constataciones tenemos una explicación completa de la noción del valor:
El valor es en el fondo la posibilidad de la satisfacción de la necesidad.
La comprensión de cada valor puede profundizarse racionalmente sólo a
traves del estudio de las necesidades
que residen en su fondo.
El grado y las relaciones entre los
valores pueden determinarse objetivamente examinando las posibilidades
que se logran con la satisfacción de
las necesidades que forman la base de
esos valores.
Subjetivamente, el valor se puede calificar según la tensión que provoca la
necesidad que lo origina.
Estos conceptos, según mi opinión,
no se pueden llevar a ninguna dificultad lógica, como las demás explicaciones del valor que conocernos. Estos
conceptos son basados en los hechos
empíricamente comprobables y son
completamente aplicables en todos ]os
problemas de valorización que podemos encontrar en la pr:'tctica y en la
filosofía.
Si esto es cierto, nos hemos acercado al fin de un largo periodo del pensar humano durante el cual fué sumamente fácil de confundir la filosofía
con pura palabrería. Y es de esperarse que se crearán pronto los métodos
científicos con los cuales se podrá clasificar racional y precisamente el valor de cada filosofía. Con eso se abrirá al mismo tiempo el camino para
una más justa y correcta valorización
de los problemas prácticos que se
plantean ante los hombres.

Marti, Crítico de Arte
Viene de la ta. Pág.

hacer obra de insectos. Así se ha ido levantando la capa de la
tierra: en hombros de gusano. Así se va construyendo también
el mundo espiritual. El ser humano, coronado de una extremidad de resplandores angélicos, se arrastra en la otra extremidad
como gomosa oruga".
Sabemos ya que en Martí hubo un aprendizaje metódico,
desde el banco de la escuela de Mendive hasta las aulas de la Universidad de Zaragoza donde amplió y sistematizó sus conocimientos. .Y después_, su disciplina de maestro, que es la mejor para
aprender profundamente las cosas y para verlas en su sustancia.
Maestro por vocación, por necesidad de aprender, tanto como
de enseñar, por espíritu definidor que busca definirse a sí mismo.
Maestro desde niño, lo es también de hombre. Lo fué en España, en Guatemala, en la Habana, en Caracas. Lo fué en su misma casa, maestro insuperable de María, la niña que endulzó la
soledad y la tristeza de su corazón roto. Y aprendió y enseñó de
por vida a comprender el mundo, desde las capas humildes en
que se afianza hasta la luz que corona su creación.
F. L.

Letras + Pág. 8

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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            <name>Creator</name>
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                <text>Literatura mexicana&#13;
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                <text>Historia crítica&#13;
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                <text>Arte mexicano&#13;
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                <text>Narrativa&#13;
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                <text>Ensayos&#13;
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                <text>Poesía&#13;
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        <name>Crítico de arte</name>
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        <name>Historia de México</name>
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        <name>Manuel Calvillo</name>
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        <name>Martí</name>
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        <name>Poesía</name>
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        <name>Radijov Stankovich</name>
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